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Marambio y Cuba: ¿por qué ese divorcio brutal?

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Revolución, divisas y corrupción

C. Ominami sobre Cuba y Max Marambio

Las aristas que persiguen a Max Marambio en Cuba

Confesiones de Norberto Fuentes

El autor de "Dulces Guerreros Cubanos" y ex escritor favorito de las máximas autoridades cubanas detalló en una columna para el diario español ABC que Fidel Castro salvó al empresario chileno de la cárcel en varias ocasiones. Además asegura que en La Habana, hay entre setenta y cien implicados en las investigaciones de los negocios del ex jefe político de la campaña de Marco Enríquez-Ominami.

por EL MOSTRADOR, 17 DE ABRIL DE 2010

El escritor y periodista Norberto Fuentes sostiene que cualquiera de las acusaciones que La Habana entabla contra el empresario y ex jefe político de la campaña de Marco Enríquez-Ominami, Max Marambio, prevalecen sobre lo que es su única defensa, que Fidel Castro es su segundo padre.

“El Guatón, como se le conoce en la izquierda iberoamericana. Tiene una suerte, sin embargo, y es su ciudadanía chilena y que él físicamente está en Santiago de Chile, a salvo por lo pronto de la Seguridad del Estado. Cuba, por su parte, le ha enviado señales tan conciliatorias como peligrosas. Que vaya a La Habana para aclarar las cosas. Pero no traga, y parece anclado en Santiago”, sostiene el escritor en una columna en el diario español ABC que lleva como título El Segundo Hijo.

Además, precisa que su hermano Marcel, cuyo nombre de guerra cubano es “Ramón”, hace algunas semanas abortó un viaje suyo a la isla, porque “la prudencia, sin embargo, está demostrando su sólido fundamento”.

El primer descalabro del ex jefe de la campaña de ME-O fue en 1981 en el denominado caso “Millonario”, una basta red de compraventa ilícita de coches que tuvo unos 300 arrestos

Agrega que se está a las puertas de lo que promete ser el más grande caso de corrupción de la historia de la Revolución Cubana y que hasta ahora se reportan centenares de arrestos.

Según Fuentes, el área actual de las operaciones investigativas compromete a todos los servicios de la aeronáutica civil cubana y sus ramificaciones comerciales, aunque “la historia comenzó por Guatón y sus múltiples empresas en la isla”.

Afirma que fue el propio Fidel que lo sacó del “hueco y de la prisión en Cuba” por lo menos unas tres veces. Añadiendo que Max Marambio fue educado en la isla gracias a los oficios de su verdadero padre, Joel Marambio, diputado socialista chileno que Castro decidió “echarse en el bolsillo”.

Agrega que la escuela de Marambio fue “nada más y nada menos que las míticas Tropas Especiales del Ministerio del Interior”.

Sin embargo, explica que el primer descalabro del ex jefe de la campaña de ME-O fue en 1981 en el denominado caso “Millonario”, una basta red de compraventa ilícita de coches que tuvo unos 300 arrestos.

El “Guatón” libró, según Fuentes, por Fidel y el castigo fue “supervisar el estado técnico de la flotilla de patrulleros Ladas y Volgas de la Seguridad del Estado. No duraría mucho con las manos llenas de grasa. Fidel le envió un millón de dólares a través de su ministro del Azúcar, Diocles Torralba, como préstamo por quince años y sin intereses, para que «levantara cabeza»”.

Fuentes menciona que el inventó de inicio fue el negocio de la crianza de ocas y de ahí saltó a algo más lucrativo, ING (International Network Group), dedicado a la publicación de libros y revistas, y a producir filmes, incluso con narraciones de Gabriel García Márquez.

“Una de las revistas, Sol y Son, se destinó para los vuelos internacionales de Cubana de Aviación. Fue el inicio de su expansión con la aerolínea y todos sus negocios paralelos: tour operadores, tiendas de duty free, tiendas de divisas y hoteles”, señala.

Su segundo tropiezo lo tuvo en 1989, cuando lo arrestan en el transcurso de la Causa Número Uno, acusado esta vez por el mismo Raúl Castro de estar involucrado en el narcotráfico.

“Cuando se dice arrestado, es que salió esposado de su oficina y metido a empujones en un patrullero. De nuevo la mano piadosa de Fidel acude en su ayuda, extrañamente piadosa con Guatón nada más, según se ve. Tercer expediente”, menciona.

En 1996, Raúl vuelve a abrirle fuego, por un lógico empeño por controlar los negocios cubanos en manos de un extranjero -que además no es un hombre suyo y al que no le concede ninguna confianza-, cuando Fidel lo llamó a contar y le dice (textual): «Coño, Raúl, ¿ustedes no me van a dejar ningún amigo?».

El escritor cubano sostiene que las circunstancias se mantendrán invariables hasta el 14 de diciembre de 2009, cuando el candidato de la derecha Sebastián Piñera se presenta como vencedor en las elecciones presidenciales.

“Marambio, que había llevado la campaña de Marco Enríquez-Ominami, hijo de un histórico asociado a Cuba, Miguel Enríquez, no supo de inmediato que Raúl había encontrado el momento exacto para, de una vez y por todas, acabar con él. La argumentación -un tanto lírica- de que Marambio atentó contra la producción de leche destinada a los niños comenzó a circular por La Habana apenas concluida la primera ronda de las elecciones chilenas”.

Asimismo, hacer referencia que este es el habitual modus operandi del sistema judicial cubano. “Investigación en secreto, luego los rumores, y más tarde, en secuencia, las destituciones, los arrestos y las sentencias; si acaso, en algún momento, una breve nota oficial en Granma”.

El cambio de dirección del nuevo presidente cubano no podía realizarse con esta “especie de ministro plenipotenciario, arrogante y habilidoso, dislocado en Santiago”

Afirma que con Marambio se está saliendo de la etapa de los rumores, ya que “Cuba había solicitado una moratoria de los inversionistas amigos (¿y quién más amigo que Guatón, o al menos el que debía mostrarse agradecido dada la fortuna amasada gracias a Fidel y sus bendiciones) cuando, en un viaje a La Habana, suelta la frase amenazante de que si no le pagaban la deuda él quería ver cómo iban a tomar leche los niños en Cuba. La deuda, según el chileno, de 23 millones de dólares. Según Cuba, ocho”.

“Las investigaciones sobre los negocios de Marambio se están filtrando, y él ha tratado de ocultarlas en el círculo de sus asociados y de la prensa mientras maniobra por llamar la atención de Fidel. Nada escapa al meticuloso escrutinio: esto quiere decir cada pulgada de los archivos y estados de cuenta de su emporio cubano: International Network Group, las plantas de Tropical Island (jugos enlatados) y de leche evaporada y las TRD Caribe (tiendas recaudadoras de divisas). Entonces los directores de las plantas de leche evaporada llaman a Guatón y le informan de que las reservas de materia prima se han agotado y de que tienen detenida la producción. «Paren las plantas», dice Max Marambio. «Paren las plantas»”, acota Fuentes.

Sin embargo, el problema que tiene ahora es que los arrestos en la isla oscilan entre los setenta y los cien implicados, vinculados específicamente a sus negocios, “y es muy difícil de convencer de que la desmesurada acción policíaca es la fórmula empleada por Cuba para cubrirle las deudas”.

Explica que lo curioso de este caso es que ambos bandos coinciden en un mismo objetivo, el de presentar el episodio como un asunto de otra índole, nunca político.

Norberto Fuentes agrega que “Guatón, que es una minucia de deuda que seguramente pronto será resuelta, y sobre todo que él no puede tener ningún problema con la isla porque -ya saben- Fidel es su segundo padre. Y Cuba, como es costumbre, a la larga dirá que se las tuvo que ver con un delincuente internacional”.

En una parte de la columna de Fuentes, éste señala que el cambio de dirección del nuevo presidente cubano no podía realizarse con esta “especie de ministro plenipotenciario, arrogante y habilidoso, dislocado en Santiago”.

“Quizá al final sea demostrativo de la puja entre Fidel y Raúl. Pero sin duda que es en realidad la primera definición del Gobierno de Raúl Castro respecto al nuevo rumbo de la política chilena. De hecho, identifica un nuevo rumbo de los cubanos. Hasta ahora La Habana calla, pero hace correr los rumores. La leche de los niños. La traición de Guatón. Es impensable que Guatón hubiese tenido algún problema con Cuba de haber sido diferentes los resultados electorales chilenos. Está por ver si Guatón regresa a Cuba a enfrentar los cargos. Pero sobre todo está por ver si a su segundo padre le queda tiempo para perdonarlo por cuarta vez”, menciona.

Max Marambio: el segundo hijo

NORBERTO FUENTES

Sábado , 17-04-10

Si cualquiera de las acusaciones que La Habana enarbola actualmente contra Max Marambio -que van desde corrupto hasta traidor- prevalece sobre su única defensa -que Fidel es su segundo padre-, podemos considerar como liquidada la carrera del chileno, El Guatón, como se le conoce en la izquierda iberoamericana. Tiene una suerte, sin embargo, y es su ciudadanía chilena y que él físicamente está en Santiago de Chile, a salvo por lo pronto de la Seguridad del Estado. Cuba, por su parte, le ha enviado señales tan conciliatorias como peligrosas. Que vaya a La Habana para aclarar las cosas. Pero no traga, y parece anclado en Santiago. Incluso su hermano Marcel (nombre de guerra cubano «Ramón») hace semanas que abortó en México un viaje suyo a La Habana. La prudencia, sin embargo, está demostrando su sólido fundamento. Estamos a las puertas de lo que promete ser el más grande caso de corrupción de la historia de la Revolución Cubana y en el cual ya se reportan centenares de arrestos. El área actual de las operaciones compromete a todos los servicios de la aeronáutica civil cubana y sus ramificaciones comerciales. Aunque la historia comenzó por Guatón y sus múltiples empresas en la isla.

Podemos entender de cualquier manera el agravio de los cubanos, el de Fidel para empezar. Él mismo lo sacó del hueco y de la prisión en Cuba por lo menos tres veces. Educado en la isla gracias a los oficios de su verdadero padre, Joel Marambio, un diputado socialista chileno que Fidel decidió echarse en el bolsillo, la escuela de Guatón fue nada más y nada menos que las míticas Tropas Especiales del Ministerio del Interior.

El primer descalabro es en 1981. El caso «Millonario», el enredo de una basta red de compraventa ilícita de coches, con cerca de 300 arrestos. Guatón libró, desde luego, por Fidel. El castigo fue supervisar el estado técnico de la flotilla de patrulleros Ladas y Volgas de la Seguridad del Estado. No duraría mucho con las manos llenas de grasa. Fidel le envió un millón de dólares a través de su ministro del Azúcar, Diocles Torralba, como préstamo por quince años y sin intereses, para que «levantara cabeza». Inventó de inicio el negocio de la crianza de ocas y de ahí saltó para algo mucho más lucrativo: ING (International Network Group), dedicado a la publicación de libros y revistas, y a producir filmes, incluso con narraciones de Gabriel García Márquez. Una de las revistas, Sol y Son, se destinó para los vuelos internacionales de Cubana de Aviación. Fue el inicio de su expansión con la aerolínea y todos sus negocios paralelos: tour operadores, tiendas de duty free, tiendas de divisas y hoteles.

Su próximo tropiezo con la Justicia es en 1989. Lo arrestan en el transcurso de la Causa Número Uno, acusado esta vez por el mismo Raúl Castro de estar involucrado en el narcotráfico. Cuando se dice arrestado, es que salió esposado de su oficina y metido a empujones en un patrullero. De nuevo la mano piadosa de Fidel acude en su ayuda, extrañamente piadosa con Guatón nada más, según se ve. Tercer expediente. 1996. Raúl vuelve a abrirle fuego, por un lógico empeño por controlar los negocios cubanos en manos de un extranjero -que además no es un hombre suyo y al que no le concede ninguna confianza-, cuando Fidel lo llamó a contar y le dice (textual): «Coño, Raúl, ¿ustedes no me van a dejar ningún amigo?»

Las circunstancias se mostrarán invariables hasta el 14 de diciembre pasado, cuando Sebastián Piñera, el candidato conservador a la presidencia de Chile, se presenta claramente como vencedor. Marambio, que había llevado la campaña de Marco Enríquez-Ominami, hijo de un histórico asociado a Cuba, Miguel Enríquez, no supo de inmediato que Raúl había encontrado el momento exacto para, de una vez y por todas, acabar con él. La argumentación -un tanto lírica- de que Marambio atentó contra la producción de leche destinada a los niños comenzó a circular por La Habana apenas concluida la primera ronda de las elecciones chilenas. Recuérdese que éste es el habitual modus operandi del sistema judicial cubano. Investigación en secreto, luego los rumores, y más tarde, en secuencia, las destituciones, los arrestos y las sentencias; si acaso, en algún momento, una breve nota oficial en Granma. Con Guatón, ya estamos saliendo de la etapa de los rumores. Cuba había solicitado una moratoria de los inversionistas amigos (¿y quién más amigo que Guatón, o al menos el que debía mostrarse agradecido dada la fortuna amasada gracias a Fidel y sus bendiciones) cuando, en un viaje a La Habana, suelta la frase amenazante de que si no le pagaban la deuda él quería ver cómo iban a tomar leche los niños en Cuba. La deuda, según el chileno, de 23 millones de dólares. Según Cuba, ocho.

Las investigaciones sobre los negocios de Marambio se están filtrando, y él ha tratado de ocultarlas en el círculo de sus asociados y de la prensa mientras maniobra por llamar la atención de Fidel. Nada escapa al meticuloso escrutinio: esto quiere decir cada pulgada de los archivos y estados de cuenta de su emporio cubano: International Network Group, las plantas de Tropical Island (jugos enlatados) y de leche evaporada y las TRD Caribe (tiendas recaudadoras de divisas). Entonces los directores de las plantas de leche evaporada llaman a Guatón y le informan de que las reservas de materia prima se han agotado y de que tienen detenida la producción. «Paren las plantas», dice Max Marambio. «Paren las plantas».

El problema que tiene ahora es que los arrestos en Cuba oscilan ya entre los setenta y los cien implicados, vinculados específicamente a sus negocios, y es muy difícil de convencer de que la desmesurada acción policíaca es la fórmula empleada por Cuba para cubrirle las deudas. Lo curioso a todas estas es que ambos bandos coinciden en un mismo objetivo: presentar el episodio como un asunto de otra índole, nunca político. Guatón, que es una minucia de deuda que seguramente pronto será resuelta, y sobre todo que él no puede tener ningún problema con la isla porque -ya saben- Fidel es su segundo padre. Y Cuba, como es costumbre, a la larga dirá que se las tuvo que ver con un delincuente internacional.

El cambio de dirección del nuevo presidente cubano no podía llevarse a cabo con esta especie de ministro plenipotenciario, arrogante y habilidoso, dislocado en Santiago. Quizá al final sea demostrativo de la puja entre Fidel y Raúl. Pero sin duda que es en realidad la primera definición del Gobierno de Raúl Castro respecto al nuevo rumbo de la política chilena. De hecho, identifica un nuevo rumbo de los cubanos. Hasta ahora La Habana calla, pero hace correr los rumores. La leche de los niños. La traición de Guatón. Es impensable que Guatón hubiese tenido algún problema con Cuba de haber sido diferentes los resultados electorales chilenos. Está por ver si Guatón regresa a Cuba a enfrentar los cargos. Pero sobre todo está por ver si a su segundo padre le queda tiempo para perdonarlo por cuarta vez.

http://www.abc.es/20100417/opinion-tercera/segundo-hijo-20100417.html

Revolución, divisas y corrupción

Max Marambio se entrenó en los ’60 para guerrillero en las montañas cubanas y emergió en los ’90 de allí como un millonario multinacional. Sus empresas en la isla hoy están al centro de una megainvestigación por corrupción en ese país, que ya tiene a dos de sus empleados muertos en extrañas circunstancias y a decenas de detenidos, entre ellos a cinco empleados de sus compañías.

Revolución, divisas y corrupción

La enigmática muerte del gerente general y otro empleado de Río Zaza, una de las principales empresas de Max Marambio en Cuba, ambas ocurridas esta semana en La Habana, encendieron los focos sobre una escena que desde hace un tiempo se venía desenvolviendo a medialuz entre las páginas de blogeros isleños disidentes y el boca a boca de chilenos con algunos contactos en la isla de Fidel.

Max Marambio (63), el ex fundador del MIR y de la guardia personal del Presidente Allende, entrenado para la guerrilla en las montañas cubanas y emergido también desde allí como multimillonario empresario trasnacional, se encuentra hoy al medio de una trama de suspenso e intriga que gira en torno a una red de corrupción que tiene como el antecedente más inmediato el Caso Nº 1, que en 1989 llevó al paredón al héroe de guerra Arnaldo Ochoa y al coronel de Tropas Especiales Tony de la Guardia, otrora hombres clave del régimen e integrantes del círculo más estrecho de Fidel Castro.

El chileno Roberto Baundrand había llegado a Cuba hace 2 años para desempeñarse como el máximo ejecutivo de la empresa procesadora de jugos y leche que manejaba el monopolio de esta actividad en la isla. Este martes fue encontrado muerto en su dormitorio, en el departamento que compartía con su esposa, Elena Cavagnola, en un exclusivo barrio residencial de La Habana. Tras especulaciones de suicidio o de posibles excesos en los interrogatorios a los que fue sometido por la policía cubana, finalmente el informe de autopsia estableció como causa directa de la muerte una insuficiencia respiratoria aguda. “Dicha afección respiratoria ha sido asociada con la presencia de fármacos en el contenido gástrico de su cuerpo, combinada con una concentración de alcohol etílico en sangre”, informó el gobierno cubano en un artículo publicado este viernes en el diario Granma.

La misma nota señala que “en la empresa mixta Alimentos Río Zaza están en curso una verificación fiscal, una auditoría y otras investigaciones de los órganos competentes, para esclarecer la presunta comisión de irregularidades y violaciones de las leyes vigentes en las que están implicados un grupo de directivos chilenos que abandonaron el país o no se presentaron al inicio del proceso”. Sin embargo, no precisa el nombre ni el número de integrantes de dicho grupo.

Del otro fallecido, el cubano Ramiro del Río, en tanto, hasta ahora sólo se sabe -a través de la prensa internacional- que habría muerto en una prisión cubana durante este mes y que era hijo de un alto ex funcionario del mismo nombre, que tuvo cargos partidistas en la localidad cubana de Pinar del Río y también fue secretario de la Asamblea Nacional y embajador de Cuba en la República Democrática de Alemania.

“Él estaba trabajando en las empresas de Marambio, en la zona de Santo Espíritu, donde Alimentos Río Zaza tenía una sucursal. Lo que tenemos confirmado es que él era un empleado de Marambio y que tenía un cargo directivo”, contó a LND el periodista Wilfredo Cancio Isla, encargado del tema en El Nuevo Herald de Miami. El profesional agrega que Del Río estaba preso en la isla desde diciembre pasado.

5 detenidos

Según confirmó a LND Eduardo Contreras, abogado de Marambio, 5 personas vinculadas a las empresas de su cliente han sido detenidas en el marco de las pesquisas que iniciaron hace ya varios meses. “Tras las investigaciones abiertas por la Contraloría General de Cuba a las empresas para saber las formas de pago que se están haciendo, se notificó a la Fiscalía General de Cuba, el ente penal, de las mismas. Así se busca saber si las empresas están o no incurriendo en delitos o los funcionarios del Estado están incurriendo en violaciones al Código de Ética. En ese marco, son detenidos tres funcionarios de Río Zaza y dos de Sol y Son”, contó.

Sol y Son es una empresa de turismo en cuya constitución también participó Marambio, además del mismo Contreras, y que hoy está en manos del hermano de Max, Marcel Marambio. Al igual que en Río Zaza, en esta empresa también es copropietario el Estado cubano, con un 50% de su patrimonio.

Respecto a la identidad de los detenidos, Contreras dice que se trata de la contadora de Río Zaza, Lucy Leal, además de un técnico que trabajaba en la planta de jugos y leche y un chofer de esa firma y otros dos empleados de Sol y Son, de los cuales no maneja sus nombres.

Contreras cuenta que los primeros antecedentes directos de este caso los conoció de boca del propio Baundrand, cuando viajó a la isla a mediados de febrero de este año, comisionado por Marambio para tratar de destrabar allí divisas de la empresa retenidas por las autoridades locales y renegociar pagos a proveedores ya bastante atrasados.

“Roberto me contó que estaban investigando a la empresa, no a él, y que él estaba citado como testigo, no como inculpado, y naturalmente yo lo vi muy preocupado. Estaba en un país que no era el suyo, lo llamaron a declarar sobre cosas de las que no necesariamente tenía conocimiento, porque Roberto fue gerente en los últimos dos años y esta empresa tiene como 15 años de existencia. No puede atestiguar sobre cosas que no conoció. Y eso lo tenía abrumado. Me consta, porque lo vi nervioso, lo vi tenso”, dijo en entrevista con este medio.

Contreras agregó que el ingeniero le refirió los detalles de dos interrogatorios que ocurrieron mientras él estaba en La Habana. “El primer interrogatorio fue intenso para Roberto. Lo sentí nervioso al salir de él. El segundo día lo vi más tranquilo. Nunca me dijo que quisiera salir de Cuba pese a que estaba siendo citado en calidad de testigo, para certificar hechos, y estaba con orden de arraigo”, refirió.

Contreras precisa que no conoce el expediente, pero sabe que comenzó hace ya varios meses. “El año pasado se publicó que el Estado cubano llevaría a cabo un proceso de investigación y revisión en Contraloría de todas las empresas extranjeras y de todas las empresas mixtas existentes en Cuba para detectar posibles irregularidades. En ese marco se está haciendo la auditoría de la Contraloría y la Fiscalía en esta empresa”, explica.

Respecto a la naturaleza de la investigación, dice que no lo sabe con certeza, pero tiene una opinión formada: “¿Hacia adónde apunta la investigación? -se pregunta, para luego responder- Claramente, a casos de corrupción de los funcionarios cubanos”.

Chilenos en la isla

Algo parecido refiere Ángel Domper, otro empresario chileno en la isla, radicado allí ya hace varios años y casado con Cecilia Guevara, una de las hijas del “Che”. Domper dice que para él y otros empresarios chilenos que operan en Cuba es muy importante destacar que la situación que afecta a las empresas de Marambio no involucra a ninguna otra firma relacionada con chilenos. “Es una situación que afecta exclusivamente a esa empresa, que obedece a un proceso de investigación judicial que se está llevando a cabo en Cuba que, como en cualquier otro país del mundo, puede afectar a cualquier empresa, y que no afecta ni al resto de las empresas chilenas ni a las relaciones comerciales con Chile, para nada, absolutamente para nada”, enfatiza.

En conversación telefónica con LND desde La Habana, Domper cuenta que lo que sabe del caso es lo que ha escuchado a sus pares y a algunos funcionarios, porque casi no hay información oficial. “Aquí en la prensa no se dice nada. En el mundo empresarial chileno sabemos que hay un proceso de la Contraloría General de la República y de la Fiscalía General de la República, y también, por los años que llevamos acá, sabemos que todos estos procesos no se inician de un día para otro. O sea, las autoridades cubanas normalmente recaban una cantidad de información importante durante mucho tiempo antes de que ésta salga a la luz. Por lo que entendemos nosotros, ésta tiene que ver con una investigación bastante compleja y bastante complicada, con muchas aristas de las cuales desconocemos los pormenores”. Desde su experiencia en la isla, el empresario que tiene la representación de Watt’s en Cuba cree que la investigación incluso “podría llevar años desarrollándose y no es una situación sencilla ni para las empresas de Marambio, ni para las personas que están sujetas a investigación”.

De esa misma falta de información habló con LND la bloguera disidente del régimen Yoani Sánchez. “La prensa cubana ha guardado silencio absoluto con todo lo que está ocurriendo. La única nota oficial que ha aparecido es la de ladestitución de Rogelio Acevedo, que no era ministro, pero funcionaba como tal en la aeronáutica civil. Ésa ha sido la única información dada en los medios oficiales. Todo lo demás está a nivel de rumor popular, de especulaciones, de frases que uno escucha aquí y escucha por el otro lado”, comenta.

El general Rogelio Acevedo fue durante 21 años el director del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC), cargo que debió abandonar el 8 de marzo pasado, destituido por las autoridades. Desde ese organismo le correspondía la administración de Cubana de Aviación, empresa estatal que mantenía relaciones comerciales con la empresa turística de Marambio Sol y Son.

Prensa internacional

Al parecer, la investigación abarca varios rubros económicos y comerciales. El Nuevo Herald informó el 28 de marzo que el gobierno cubano había suspendido las licencias de 14 firmas extranjeras por presuntas actividades ilícitas. “Según fuentes del Ministerio de Comercio Exterior (Mincex) y la Cámara de Comercio de Cuba consultadas por El Nuevo Herald, la cancelación de las licencias fue notificada a los representantes comerciales extranjeros entre el 17 y 18 de marzo, luego de una investigación interna que arrojó irregularidades en los nexos establecidos con la compañía Tecnotex y la cadena de tiendas TRD Caribe, ambas administradas por Gaesa”, conignó la nota periodística.

Gaesa es la sigla del Grupo de Administración Empresarial S.A., dependiente del Ejército cubano, que desde febrero pasado es presidido por el mayor Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, yerno del gobernante Raúl Castro.

“Hubo un ‘explote’ (escándalo) en Tecnotex por relaciones turbias con empresarios extranjeros’’, dijo a ese periódico un empleado del Mincex, que pidió el anonimato. Entre las firmas investigadas, según El Nuevo Herlad, había algunas con capitales italianos y españoles.

Tecnotex es la principal compañía de importación y exportación del sistema empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y tiene oficinas en China, donde concentra sus operaciones de adquisición de piezas de repuesto y accesorios de automóviles, materiales de construcción, equipos electrodomésticos y computadoras.

Siempre según ese diario, también se estarían investigando irregularidades en TRD Caribe, una cadena que opera más de 400 establecimientos de ventas en divisas a lo largo de la isla, con ingresos anuales que superan los 100 millones de dólares, dirigida por el militar retirado Alexis Mejías Zamarrón, quien también habría caído en desgracia con el régimen cubano en las últimas semanas.

Entre los detenidos por el caso, El Nuevo Herlad incluye a Ofelia Liptak, gerenta comercial de Río Zaza. Detención que Eduardo Contreras desmiente. “Yo la vi personalmente cuando estuve en marzo y sé que hoy día y todos estos días ha estado allí”, afirma, refiriéndose a las oficinas de la compañía en La Habana, porque la planta, ubicada fuera de la capital, está cerrada desde principios de año.

Zaza y Acevedo

Ofelia es la esposa del destituido general Rogelio Acevedo, quien además del cargo en el IACC ocupaba un puesto en el Consejo de Ministros. Acevedo también es un viejo conocido de Marambio.

“La relación entre Marambio y Acevedo data desde hace muchos años y es de mucha amistad”, refiere Ángel Domper, quien añade que el ex director de Aeronáutica “es una persona que tiene un historial de lucha revolucionaria, por decirlo así. Es una persona que participó en la columna guerrillera que dirigía Ernesto ‘Che’ Guevara y siempre fue una persona de altos cargos, muy importantes dentro de Cuba”.

Acevedo fue, en la segunda mitad de los ‘70, el jefe militar de la misión militar cubana en Angola, en donde Marambio también participó en su calidad de integrante de las Tropas Especiales, grupo de elite de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, dependiente directamente del Ministerio del Interior cubano.

A Tropas Especiales pertenecían también los hermanos De la Guardia, Patricio y Tony, procesados por traición a la revolución en 1989, acusados de oscuros negocios ilegales junto a otro héroe de la revolución, el general Arnaldo Ochoa. En dicha ocasión, Ochoa y Tony fueron condenados al paredón y Patricio recibió una pena de 30 años de cárcel.

A mediados de 1977, Marambio trabajó con Tony en la constitución de Cimex, empresa estatal que comenzó sus operaciones en la isla en 1978. El chileno dirigía Havanatour, agencia de viajes que se especializó en traer a cubanos de Miami a la isla, y el cubano se hizo cargo del Departamento Z, cuya misión era proveer de divisas a la isla. Ambas estructuras dependían de Cimex.

La hija de Tony de la Guardia, Ileana, es una testigo privilegiada de la relación entre su padre y Marambio. “Ellos se conocían desde la época de Salvador Allende. Cuando se produjo el golpe de Estado y cuando Marambio llegó a Cuba, estaba bastante cerca de ellos. Patricio y Tony lo ayudaron mucho en lo que eran las relaciones con la jerarquía cubana, también lo ayudaron bastante en relación a la residencia de él allá y creo que también con su ingreso a Tropas Especiales, que eran dirigidas por Tony y Patricio en la época y que eran las tropas de elite de Fidel Castro”, contó a LND desde Francia, donde actualmente reside.

Agrega que entre 1982 y 1984, su padre y su tío comenzaron a tener problemas con Marambio. “Yo nunca supe los detalles, me imagino que había mucha compartimentación y no lo iban a hablar delante de los hijos, yo era muy joven, tenía 20 años. Pero sí sé que ellos decían que él era un engañador, un poco mentiroso, que no era fiel, que no se le podía tener confianza, que podía decir una cosa y hacer otra por detrás, que ellos lo habían ayudado y él los había traicionado. También lo creían muy ambicioso. Marambio empezó a representar los negocios de Fidel Castro y, desde que empezaron a ver cómo se comportaba, dijeron cuidado. Pero allá no les hicieron ningún caso en esa época”, recuerda.

El esposo de Ileana, el argentino Jorge Masetti, ex guerrilero latinoamericanista y fundador de la agencia cubana Prensa Latina, también tuvo ocasión de conocer a Marambio en sus años verde olivo. “Es un oficial de Tropas Especiales, con grado de mayor, no sé si lo ascendieron después, y eso le permitía una llegada en Cuba que no tenía ningún otro. La manera en que se movió siempre en Cuba fue muy oportunista”, comenta para este medio.

Hombre de confianza

Los Masetti De la Guardia no son los únicos que conocen esos episodios de la vida del empresario chileno.“Marambio ha tenido contactos de altísimo nivel en Cuba desde siempre, en la medida en que él tiene la doble nacionalidad, chilena y cubana. Él llegó muy joven a Cuba y se formó allá. Cuba es donde ha desarrollado todas sus cualidades, tanto de militante político como de hombre de negocios, dos cosas que siempre se han mezclado en el entorno más cercano de Fidel Castro”, cuenta la antropóloga Elizabeth Burgos, ex esposa de Regis Debray y también ex luchadora de la causa latinoamericana, quien conoce a Marambio desde su adolescencia.

Burgos agrega que “hay que reconocerle que es un hombre con muchas habilidades, con una inteligencia extraordinaria para los negocios y un hombre de acción, que es el requisito principal para ascender en el régimen cubano. Esto es, tener osadía, ser pragmático, saber moverse en diferentes medios”.

De los atributos de Marambio también habló con LND la hija del comandante Fidel Castro, Alina Fernández, radicada en Miami, quien reconoce al chileno “un trabajo incondicional al servicio de los objetivos políticos”que encarnaba su padre. Fernández agrega que “siempre se han hecho en Cuba negocios al margen de lo que es el estamento oficial y siempre el objetivo, entre comillas, es burlar el embargo. Y Max Marambio siguió siendo un hombre de confianza, aparentemente, hasta hace muy poco, entre muchos hombres de confianza que se ha descubierto que también han empezado a meter las manos para su propio bolsillo”.

El ex oficial de la inteligencia cubana Roberto Hernández del Llano, pasado a la disidencia el 2003 y fuera de Cuba desde el 2007, sostiene que el nexo privilegiado entre Marambio y Fidel fue la madre de la esposa cubana del empresario chileno, Lupe María Núñez Velis. “La señora falleció hace poco y se llama Lupe Velis, esposa del capitán Antonio Núñez Jiménez (también fallecido y hay una fundación a su nombre que dirigió la esposa). Lupe Velis era amante de Fidel Castro de toda la vida, cuando era más joven”, contó en entrevista con LND.

Hernández también tiene una tesis sobre lo que está pasando en Cuba: “Raúl Castro le está pasando cuentas, facturas, a todo el que hizo negocios con Fidel, y está demostrando que a él hay que pagarle aparte”. Y sugiere una fórmula para saber si Marambio está o no involucrado en estos hechos. “Si dice que es tan amigo de Cuba, que vaya a Cuba a ver qué está pasando, si no va es porque está vinculado”, dice, para luego asegurar que “él no va a ir, porque él, mejor que nadie, conoce a los hermanos Castro”. //LND

Cuba a los ojos de la bloguera Yoani Sánchez

Yoani Sánchez también conversó con LND sobre la situación política y económica en la isla y contó que se define en una palabra: fragilidad. “La fragilidad se expresa en la crisis económica de la que no acabamos de salir, sino que todo lo contrario, parece que se profundiza a cada semana; también en un desgaste del discurso político que ya no logra generar las ilusiones de antaño y, por otro lado, una serie de brotes de inconformidad en la población que no solamente se reducen a lo que puedan expresar los partidos de oposición o grupos disidentes, sino que ya se extienden a todas las personas. Ya no se critica solamente la calidad del pan o los huecos en las calles o el tiempo que demora el omnibús en llegar, sino que se está pasando a críticas sistémicas en voz alta, lo cual es un indicador interesante de la fragilidad del sistema. Muchos productos en apenas un año han visto aumentar su costo en un 30% o un 50%, lo cual hace que las familias pierdan mucho poder adquisitivo, la calidad alimentaria, la calidad de la vida disminuye. Eso aumenta la falta de expectativas de los más jóvenes y aumenta por tanto la emigración.

-¿Cómo se expresan esa críticas?

-La inconformidad general ya ha pasado de guardarse en el interior a expresarse en la calle, todavía con mucho miedo. Pero yo noto que hay como un ciclo de silencio que se ha terminado y las personas empiezan a hablar en voz alta de lo que no les gusta.

-¿Hay también manifestaciones públicas?

-La gente se atreve a conversar en una cola, a decir frases que eran impensables hace un año, pero de ahí a manifestaciones públicas, hay un largo trecho porque sencillamente todavía el temor es muy grande. La proporción de policía política por cada ciudadano es enorme y, bueno, todo el mundo sabe a qué se enfrenta: a la estigmatización social, al silenciamiento y a la cárcel. De todas formas, lo que ha ocurrido en las últimas semanas con las damas de blanco, las huelgas de hambre, la muerte de Orlando Zapata Tamayo, también son indicadores de que la presión social está en un punto altísimo.

Por Equipo LND, LA NACION.CL

Ominami sobre Cuba y Max Marambio

 

Un pasaje de la entrevista a Carlos Ominami publicada esta semana en la edición de papel de The Clinic. En ella Ominami califica a Cuba como una dictadura; afirma que Max Marambio “no es un corrupto”; e inscribe la investigación de su empresa Río Zaza por parte las autoridades cubanas, dentro de la pugna interna entre la línea política de las Fuerzas Armas Revolucionarias, comandadas desde hace décadas por el actual mandatario Raúl Castro, y el Ministerio del Interior, antiguo reducto del fidelismo.
______
POR PATRICIO FERNÁNDEZ Y PABLO VERGARA

¿Consideras que Cuba es una dictadura o no?
Considero que Cuba es una dictadura. Pero no me van a ver nunca juntarme para hacer mi alegato sobre Cuba y su falta de democracia y su falta de libertad y su régimen de partido único con los Walker y los enemigos de la revolución cubana desde siempre.

Acá se juntaron enemigos históricos para ir a luchar con Pinochet.
Claro, pero teníamos algo en común que no se da. Leí la entrevista que le hicieron a la Presidenta Bachelet, que habló de la salud, de la educación. Bien, está. Pero creo que hay una cuestión en Cuba mucho más importante: la revolución cubana como intento de construir el comunismo en un país, no vale nada. Esto se lo dije a Piñeiro antes que muriera, se lo dije a Ricardo Alarcón, se lo he dicho a Lage, se lo he dicho a Felipe Pérez, a todos. Pero la revolución cubana tiene un gran mérito: que ha logrado construir un país allí donde había una burguesía que le hubiera gustado que Cuba fuera como Puerto Rico, un estado libre asociado.

¿Te resulta clarísimo que el resultado es mejor que Puerto Rico?
Nadie le puede criticar a la dirección política de la revolución el hecho que lograran armar un país. Si uno cree que la nación tiene un cierto valor, no puede negarle ese mérito.

Se cambió una burguesía por una casa reinante.
No es lo mismo.

Una casa reinante que hereda, incluso, el gobierno.
Creo que es un recurso simple que no da cuenta de todas las complejidades del proceso cubano. En Cuba hay un tremendo debate. Es cierto, las monarquías también se dividían entre los hijos.

Tu amigo Felipe Pérez y tu amigo Lage fueron sacados del camino en vez de ponerlos en algo.
De una manera que todavía me sigue doliendo.

Y ahora, tu amigo Marambio también. ¿Qué está sucediendo ahí?
Creo que es parte de lo mismo. Cuando estuvimos en Cuba el año pasado, nos tocó vivir los últimos días de un subsistema donde Fidel tenía posibilidad de un control todavía relativamente mayor que el que tiene hoy sobre los acontecimientos. Vivimos un período en que esto se empezaba a anunciar. No es casualidad que alguien que había tenido una vinculación muy estrecha con Chile, un personaje de primera línea como Carlos Lage, no apareciera en ningún acto público. Fuimos de las últimas personas que vimos a Felipe Pérez en su condición de canciller, porque a los pocos días fue defenestrado. Eso tiene que ver con que el subsistema Fidel Castro ha ido crecientemente perdiendo peso.

¿Y por qué están cagándose a Marambio?
Porque lo que era parte de este subsistema e incluso se valoraba, hoy se ha transformado en algo criticable.

¿Es una purga?
Pongo un ejemplo. Creo que lo de Max finalmente se inscribe en el mismo proceso que tuvo como últimas víctimas a Carlos Lage, a Felipe Pérez Roque y Gustavo Ramírez y Acevedo, que no es más ni menos de los últimos combatientes vivos que estuvo con el Che en la Sierra Maestra. Y no tengo la más mínima duda de que esas personas no son personas corruptas. Como no tengo la más mínima duda de que Max tampoco es corrupto. Lo que aquí ocurrió es que un cierto sistema que se puso en práctica para los efectos de darle una mínima eficiencia a la producción en Cuba, un país que por Dios lo necesita, y se generaron ciertos incentivos que en ese momento eran perfectamente comprensibles y que hoy aparecen como transgresiones a la legalidad cubana formal.

¿Esto por razones económicas o políticas?
Creo que hay razones políticas, que hay un ajuste de cuentas. Fidel y Raúl no se van a pelear nunca porque saben que en el minuto que lo hacen, la revolución cubana se desploma. Pero han dado lugar a subsistemas de poder que sí lo hacen. Y lo más claro es la línea de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FAR, y la línea del Ministerio del Interior. En Cuba ambos liderazgos tienen tropas y son tropas que tienen rivalidades. Las Tropas Especiales del Minint tienen rivalidades con las FAR y finalmente lo que estás viviendo es la historia de ese conflicto.

¿Y esto cómo termina?
No sé. No hay opción política de recambio en Cuba y eso es lo que hace muy difícil pensar en un cambio. Si hubiera un desplome de la revolución, nadie sabe lo que pasa internamente. Cuando surgió el reemplazo de Raúl, uno decía lo que viene es un proceso de apertura controlada en torno a una institución sólida como son las FAR y tengo la sensación que Raúl ha tenido un gobierno mucho más inmóvil, con menos capacidad de reforma que la que él mismo anunció. Eso está llevando a Cuba a una situación extremadamente difícil, porque él es el único que puede hacer cambios porque es el único que tiene una estructura, empresas, disciplina, legitimidad.

Dices que no te sentarías con los enemigos de la revolución.
Es que no me confundo, creo que también hay algunos que utilizan los derechos humanos como pretexto para ajustar las cuentas de siempre con la revolución.

THE CLINIC.CL

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Written by Eduardo Aquevedo

18 abril, 2010 at 6:17

Fontaine: "Estuve con Marco a pesar de Marambio y Pascal Allende"

with one comment

Por: Michelle Chapochnick

El economista -que esta semana fichó por la candidatura de Piñera- cuenta entretelones de su paso por el comando de ME-O. Critica la izquierdización de dicha campaña y las divergencias que tuvo con "la ultraizquierda". Además, esboza las propuestas que le puso en la mesa a Piñera para que las incorpore en su futuro gobierno.

A menos de 48 horas de la primera vuelta, Paul Fontaine, el ahora ex jefe económico de la candidatura de Marco Enríquez-Ominami, partió a la Octava Región. Ahí celebró junto a sus trabajadores la extracción de las primeras 30 toneladas de carbón de su nueva mina Santa Ana -donde es socio de Rodrigo Danús-. Volvió a Santiago y el miércoles se sumó formalmente a la campaña de Sebastián Piñera. Era predecible que el economista, proveniente de una familia ligada a la derecha -es hijo de Ernesto Fontaine-, adhiriera al candidato opositor. Ya lo había anunciado meses atrás.

-¿Cómo explica que después de más de un año de críticas a Piñera y a su programa económico, ahora se integre a su campaña?

-No lo he criticado mucho. Y hay cosas que uno dice por campaña, por votos. Sí pensaba que (la campaña de Piñera) miraba la eficiencia y el crecimiento, pero no tanto el tema de la equidad. Ésa es una crítica que le hice en muchos seminarios. Pero creo que ahora sí está mirando la equidad y la justicia y ha migrado a ideas progresistas importantes.

-También dijo que no le gusta la derecha tradicional, ni los partidos…

-Piñera no es derecha tradicional. La UDI y una parte de RN sí lo son, pero él no.

-Pero él representa a esos partidos.

-No me gustan los partidos. Pero no existe el ideal 100% en todo. Estoy optando entre dos alternativas y creo que una es muchísimo mejor que la otra.

-También dijo que Piñera no escuchaba…

-Dicen que ha mejorado eso. Y en mi caso, sí me escuchó.

¿Cuál es el acuerdo?

-¿Cuáles son los principales temas del programa de ME-O que le gustaría que Piñera integrara a su agenda?

-El primero es la implementación de un royalty a la minería y que no sólo aumente de 5% a 8% la tasa, sino que también incorpore a la mediana minería, que hoy no está pagando. Que además se implemente un royalty a las hidroeléctricas y se baje el impuesto a las personas. Otro tema apunta al crecimiento de la pequeña y mediana empresa y plantea que los primeros $400 millones en utilidades de las empresas no paguen impuestos a la renta si se reinvierten. Además, que contemple el aumento de los impuestos a la renta a las empresas de 17% a 30%. Y, por último, que el tributo de timbre y estampilla quede en cero.

"Me llamó alguien del comando de Frei para preguntarme si yo estaba dispuesto a participar en un eventual acuerdo con el candidato oficialista. Les dije que era un honor que me llamaran, que no tengo nada personal contra Eduardo Frei, pero que ya estaba en conversaciones avanzadas con Piñera".

-¿Cuántos de ellos acogió Piñera?

-Tres o cuatro. Los otros no quedarían fuera, sino que serán temas que se analizarán y discutirán posteriormente, al igual que el resto de las medidas. Además, hay temas secundarios que también se estudiarán.

-¿Cuáles de ésos son intransables para usted?

-Se los dije en orden de importancia. Para mí el más importante es el royalty a la minería.

-¿Cree que Piñera subirá el impuesto a las empresas?

-No puedo darte una respuesta. Son temas -y así lo acordamos- que él tiene que ver con sus diputados y senadores. Él no quiere anunciar estos temas en este momento.

-¿Confía en que acogerán sus propuestas en un eventual gobierno? Esto puede ser sólo una estrategia política para atraer votos de los partidarios de ME-O.

-Sí, confío. Pero si Piñera por x motivos no cumple lo que me dijo que iba a impulsar, claramente habrá un quiebre de confianza y lo voy a dar a conocer en su oportunidad.

– ¿Qué pidió a cambio de su apoyo a Piñera?

-Nada. No fue una negociación.

-¿Aceptaría un puesto en un eventual gobierno piñerista?

-No estoy pidiendo nada. Si me llegara a ofrecer algo le diría: "Tienes personas mejores". Eso sí, feliz sería un asesor formal o informal part-time o estaría en un directorio.

-¿Lo llamaron del comando de Frei?

-Me llamó alguien del comando de Frei para preguntarme si yo estaba dispuesto a participar en un eventual acuerdo con el candidato oficialista. Les dije que era un honor que me llamaran, que no tengo nada personal contra Eduardo Frei, pero que ya estaba en conversaciones avanzadas con Piñera y que éste acogía los puntos que yo planteaba. En todo caso, si el senador adopta el programa económico de Marco, demostraría una visión política impresionante.

-¿Y si lo hubieran llamado primero del comando freísta?

-Me hubiera sentado con ellos. No sé qué habría pasado.

Giro a la izquierda

-¿Cómo evalúa el 20% que obtuvo ME-O?

-Es bueno. No contó con el apoyo de los partidos, ni recursos económicos. Y tuvo al gobierno en contra.

-Pero en un momento había expectativa de que sacaría más votos y que pasaría a segunda vuelta. ¿Se desinfló?

-Más que desinflarse, se estancó. En ninguna encuesta seria superó el 20%.

-¿Por qué?

-Pocos recursos, fuerzas territoriales débiles y la decisión estratégica de pelear el voto de la izquierda con más fuerza. No estoy seguro si esto sumó votos de izquierda, pero sí que restó de derecha.

-¿Error de enfoque?

-Fue impulsado por las personas más de izquierda del comando, que todos sabemos quiénes eran. Me imagino que dicha postura agarró fuerza y fue la que ganó. No sabemos qué hubiera pasado si se hubiera quedado en la idea más libertaria, más apolítica.

-¿Pero no era de esperarse que una campaña donde el jefe político era Max Marambio tomara un postura más de izquierda?

-Era de esperarse. Pero al comienzo -hasta mayo-, Marco tuvo posturas más liberales, como la de incorporar capital privado a Codelco.

-¿Finalmente, el proyecto transversal no fue tal?

-Hubo un sentimiento generalizado, basta con leer la prensa, de que la campaña se izquierdizó.

-¿Eso fue lo que lo hizo tomar distancia y no participar en el comité estratégico?

-Dejé de ir (al comité estratégico) porque los temas económicos se dejaron de hablar y sentí que no contribuía. El distanciamiento fue mutuo. Pero seguí como encargado del área económica de Marco hasta el domingo que perdió la elección.

-¿Entonces, por qué no fue al comando de ME-O el día de la elección?

-No fui por diversos motivos. El principal: no me sentía cómodo con la gente que estaba en el comando al final. Con Marco sí (me sentía cómodo) y lo llamé ese día. Además, durante la última semana fue bastante evidente que él no sería electo, así que por el ambiente no daban ganas de estar ahí.

Marambio, Castro y Miguel Enríquez

-¿Cómo conciliaba sus posiciones con Andrés Pascal Allende y Max Marambio?

-Teníamos divergencias importantes en temas valóricos y en estrategias también. Encuentro divertido que Marambio diga que en segunda vuelta él no respetará el voto y va a escribir en él Marco Enríquez-Ominami. Eso es no respetar la democracia, demuestra que no cree en las instituciones, es una forma de mirar la vida distinta a la mía.

-¿En qué temas no estaban de acuerdo?

-En su apoyo al gobierno de Allende, al de Chávez, que Cuba no es una dictadura. Cuba es una dictadura, es sangrienta, no hay estado de derecho, se violan las libertades individuales. Estoy totalmente en contra de Fidel Castro, Raúl Castro y el politburó cubano. Es éticamente inaceptable apoyar a un dictador. Marambio es una persona inteligente y agradable, pero no comparto su manera de ganar la plata. Me imagino que él vio una oportunidad de enriquecerse en Cuba, me imagino que al alero de Fidel Castro y de su gente, y él optó por ese camino y yo no soy nadie para criticarlo.

-¿En qué temas no estaban de acuerdo con Marambio y Pascal Allende? -En su apoyo al gobierno de Allende, al de Chávez, que Cuba no es una dictadura. Cuba es una dictadura, es sangrienta, no hay estado de derecho, se violan las libertades individuales. Estoy totalmente en contra de Fidel Castro, Raúl Castro y el politburó cubano.

-¿Por qué entonces usted dijo en una entrevista en Qué Pasa que al conocer a Marambio y Pascal Allende había cambiado su opinión -sus prejuicios- respecto de ellos?

– Al final, no eran prejuicios. Hubo una época en que fueron supermoderados. Pero en definitiva volvieron a mostrar que estaban en la década del 70: lucha de clases, odios, dictaduras. Yo diría que estuve con Marco, a pesar de Max Marambio, Pascal Allende y la ultraizquierda no renovada que lo acompañó.

– ¿Cuál es su opinión del MIR?

-El MIR tuvo gente valiosa como Miguel Enríquez, que fue una persona con valores, que creyó en un bien superior y optó por un medio armado con el que estoy en desacuerdo. Él murió en combate por sus ideales y eso para mí vale mucho. En cambio, hubo otros que se fueron del país o arrancaron para salvarse.

-¿Quiénes son esos otros a los que se refiere?, ¿personas del comando de ME-O?

-Tengo entendido que algunos del comando también se arrancaron.

-¿Y en su grupo social y familiar lo miraron mal por apoyar a Marco Enríquez-Ominami?

-Absolutamente. Tanto mis amigos como en el colegio de mis hijos. Ahí, ellos sintieron un rechazo inicial. Los compañeros les decían: "No se entiende que una persona de un sector acomodado, identificada con la derecha, apoye a alguien identificado con la izquierda".

-¿Y ahora se siente más cómodo con la gente de Piñera?

-Con el equipo de todas maneras.

-¿Cómo ha sido volver?

-Mi papá está encantado.

REVISTA QUE PASA

Written by Eduardo Aquevedo

19 diciembre, 2009 at 3:49

Pascal Allende: "No he cambiado: soy mirista, marxista y sigo creyendo en el socialismo"

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Por: Ana María Sanhueza

Pascal Allende es el "tío Andrés" para Marco Enríquez. El fundador del MIR, íntimo de Fidel y admirador de Chávez, integra el comando estratégico del candidato. Para él, ME-O es la encarnación de un nuevo socialismo: "Lo que hoy vivimos en Chile, es el inicio de un proceso de crisis política y de cambio cultural como lo fue, en cierto sentido, el de los años 60". Dice que Arrate se quedó en el pasado y cuenta cómo es su relación con los MEO-piñeristas.

Para Marco Enríquez-Ominami, Andrés Pascal Allende -uno de los fundadores del MIR, amigo de Fidel Castro, formado por el Che Guevara para trabajar en el campo cubano, sobrino de Salvador Allende y admirador de Hugo Chávez-, es "el tío Andrés". Su cercanía viene desde que el actual secretario general de la Universidad Arcis lo visitaba en París, poco después de que su padre, Miguel Enríquez, muriera acribillado en 1974.

El diputado tenía cuatro años cuando lo vio por primera vez. Lo que más le llamó la atención de Pascal Allende era que solía estar rodeado de tres o cuatro hombres que oficiaban de guardaespaldas. La razón, en ese entonces, no era tan simple de explicar a un niño: el tío que acababa de conocer, sucesor de su padre en el MIR, andaba clandestino. Era uno de los hombres más buscados por la DINA.

Poco más de tres décadas después, Andrés Pascal Allende (65) es miembro del comité estratégico del candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami (36), donde el ex revolucionario ha colaborado con gente de izquierda y también de derecha, como el empresario Paul Fontaine -socio de Rodrigo Danús- y Jorge González, quien hace un par de meses estaba en los grupos Tantauco de Sebastián Piñera. "Participar en el comando de ME-O ha sido una experiencia importante para mí", dice hoy sentado en un sofá adornado por un cojín que tiene bordada la imagen de Simón Bolívar.

Bolívar no es el único personaje que decora su departamento en Ñuñoa, donde vive con su joven esposa cubana. Sobre una de sus varias bibliotecas, además de una pequeña estatua, también hay una fotografía de Fidel Castro (Pascal ha vivido gran parte de su vida en Cuba), además de decenas de libros que, mirados al azar, son los siguientes: "Che, el camino del fuego", "Marxismo abierto", "Biografía de Camilo Torres Restrepo", "La utopía desarmada", "Crisis y renovación de las izquierdas", "Obras completas de Simón Bolívar", "Breve historia de la Revolución Mexicana", "II Congreso del Partido Comunista de Cuba", además de "Fidel y la religión", entre muchos más.

-¿Sigue siendo marxista?

-Sí. No he cambiado: soy revolucionario, mirista, marxista y sigo creyendo en el socialismo. Es más, hoy me siento más leninista por la capacidad que tuvo Lenin de interpretar la realidad específica de su país. Es decir, en el sentido no de copiar las fórmulas que hubo en la Revolución Bolchevique o la Revolución Cubana, porque estamos en otra época. Ya no vivimos el capitalismo industrial, sino uno posindustrial, con una sociedad que ha tenido cambios tecnológicos profundos y en que las relaciones de dominación no se expresan como hace 20 o 40 años. Eso te obliga a cambiar el disco duro.

-¿Cambió su disco duro con Marco o ya venía en ese proceso?

-Fue desde que llegué a Chile -hace siete años- y tuve la experiencia de lograr nada con la izquierda. Participé en varios colectivos  y la sensación que me dejó, es que levantábamos identidades y principios sin hacer una lectura real de lo que ocurría, sin saber cómo pensaba la mayoría de los jóvenes, que no piensan necesariamente entre izquierda y derecha. También, en el ámbito académico, vi que muchos intelectuales, gente que quiero mucho, siguen anclados a los mismos conceptos y miradas del pasado, sin una capacidad mínima de interlocución con esos jóvenes que tienen otra forma de ver las cosas. Pero que sí tienen sentimientos sociales y están descontentos con esta democracia.

-¿Pero ser parte de la elite acaso no le facilita las cosas a ME-O? -Desde luego que sí. Fidel Castro era hijo de un dueño de fundo; Lenin, hijo de un burócrata del gobierno zarista. Correa, en Ecuador, tampoco es un hijo del pueblo… Estos procesos comienzan justamente por una crisis en la elite.

-Y si es de izquierda, ¿por qué no está con Arrate?

-Inicialmente lo apoyé, porque es una excelente persona. Aunque en el pasado tuvimos diferencias políticas importantes, Arrate fue el padre de la renovación socialista. Además, yo nunca fui parte de la Concertación y él fue ministro. Estuve con él cuando tomó la valiente decisión de salirse del Partido Socialista. Eso me creó expectativas. Pero luego, le planteé que creía que esta candidatura iba a ser manejada por el Partido Comunista, y que no había una organización que pudiera hacerle el peso dentro del Juntos Podemos.

-¿Quién es hoy la izquierda: Arrate o ME-0?

-Somos todos. Pero ya pasó eso de que la izquierda está en la marginalidad. Y hoy muchos de la izquierda se han limitado a una política testimonial, que yo no le quito valor, porque sirve, sobre todo para recuperar la memoria histórica. Pero eso no es hacer política. Hacer política es intervenir dentro de la lucha social y generar nuevas bases de poder desde la sociedad. Arrate se ha sumado a la izquierda testimonial y conservadora que levanta programas sin ninguna base ni apoyo social real y que está aprisionada en una votación muy pequeña. Pero ahora, con Marco, por primera vez la izquierda logra superar sus márgenes y atraer a vastos sectores. A estas alturas, a más del 20% de las simpatías de voto en la población.

-Es crítico de la Concertación, y ME-O es hijo de la Concertación.¿No es una contradicción?

-Marco es hijo y fue parte de la Concertación. Pero también es hijo de otras historias, como las que tienen que ver con Miguel Enríquez y de su valoración de una época que no vivió, pero sí toda su familia y sus tíos, que aunque no seamos carnales, somos sus tíos. Marco me dice tío y lo conozco desde niño. Él es de una generación distinta a la nuestra, con otra forma de ver la realidad. Tiene una lectura más amplia de lo que sucede, mientras que otra parte de la izquierda -y lamentablemente Arrate es parte de ella- se queda con una lectura tradicional. Su discurso se ha quedado atado en el pasado. No hay categorías nuevas que den cuenta de una realidad. Tengo una muy buena impresión de él como persona, pero van a perder su voto por darse el gustito de decir "yo voto por Arrate". Con eso no están ayudando a la emergencia de una nueva fuerza. Votar por Arrate es perder el voto.

El heredero de Allende

-Criticó a Arrate por haberse renovado, ¿no están ahora invertidos los papeles y hoy el renovado es usted al estar con ME-O?

-No, no, no. Por el contrario: yo no estoy renovado, estoy tratando de ser lo más consecuente con mi pensamiento marxista. Porque una lectura marxista de la realidad da cuenta de los procesos históricos, de las situaciones y periodos de la lucha de clases y lo que hoy vivimos en Chile es el inicio de un proceso de crisis política y de cambio cultural tal como lo fue, en cierto sentido, el de los años 60.

-¿Qué hará si ME-O no pasa a segunda vuelta?

-Va a pasar, estoy seguro. Mira, si Marco hoy tiene 21% o 22% y Arrate el 7 %, súmalos y pasarían a la segunda vuelta. Además, Frei no tiene ninguna posibilidad de ganarle a Piñera. Según la CEP, Marco Enríquez está prácticamente en un empate técnico con Piñera. Se me revuelve el estómago de votar por Frei. Estoy en ésa.

-Pero la CEP dijo que ME-O no tiene cómo pasar a segunda vuelta.

-Quién sabe. La CEP no es Dios. La candidatura de Marco ya es un hecho histórico. Ha ido creciendo a un ritmo acelerado y no es para nada imposible. Estoy convencido de que Marco pasará a segunda vuelta. ¿Entonces por qué no, si Marco es la principal fuerza del cambio de una mayoría de izquierda más transversal? Hoy Lula es transversal, Evo es transversal y el mismo Chávez ¿no comenzó así?

-¿Chávez es transversal?

-Chávez lleva a cabo procesos bastante profundos. Y su gobierno no surge con las banderas del socialismo, sino que ha sido la radicalización del proceso la que lo ha llevado a plantear eso. Hoy, la fuerza del antineoliberalismo, le guste o no a Arrate y a la izquierda, se expresa en un movimiento que encabeza ME-O. La construcción de una sociedad socialista es un horizonte lejano, por lo menos para mí y para muchos de los que participamos con ME-O, pero entendemos que es producto de la generación de una nueva mayoría y de un proceso de cambio de la sociedad chilena. Además, los socialismos tampoco se dan igual que antes.

-¿Qué candidato es el heredero de Allende?

-Sin duda, Marco es el heredero de Miguel y de Allende. No creo que Allende hubiese estado, como Arrate, haciendo la renovación socialista ni fundando la Concertación. Allende era de izquierda y democrático. Creía que era posible una revolución democrática y murió por eso.

-¿Y Allende se habría sentado con la derecha en un mismo comando?

-Claro que sí. Una de las figuras que Allende tenía en su campaña era Gregorio Amunátegui, un liberal de derecha. Además, él también tenía relación con empresarios y figuras que no eran de izquierda y que lo apoyaron en su campaña.

-¿No hay algo emocional de su parte al votar por Marco?

-¡Pero si la emoción es parte de la política! El gran apoyo que tiene Marco es por ser transparente, una persona capaz de decir "sí, me equivoco". Marco, al igual que su padre, es un tipo capaz de jugársela. Dime ¿qué diputado ha tirado por la borda su diputación y la Concertación y se la juega por entero en lo que está haciendo?

-¿Pero ser parte de la elite no le facilita las cosas a ME-O?

-Desde luego que sí. Fidel Castro era hijo de un dueño de fundo; Lenin, hijo de un burócrata del gobierno zarista. Correa, en Ecuador, tampoco es un hijo del pueblo. Existen también los Lula y los Evo Morales, pero son más bien las excepciones. Estos procesos comienzan justamente por una crisis en la elite. Y evidentemente que una persona que está formada en una elite -tampoco entre los más ricos, pero sí en una clase media acomodada- se forma con una seguridad de lo que es capaz de hacer. Miguel era igual.

-¿A usted le pasó lo mismo?

-En parte, puede ser que sí. Pero no es una cosa consciente. De chico, cuando iba a veranear estaban Frei, Neruda y Allende. Los veía conversar, los escuchaba en las esquinas… ¿Qué necesidad tuve yo de niño, si mi padre me dio todo? Claro que eso te forma, entonces no es casual: Bernardo O’Higgins no era un muerto de hambre, Carrera menos; Manuel Rodríguez, a pesar de que era de clase media, tampoco. O sea, todos los procesos revolucionarios y de cambio comienzan con una ruptura desde dentro de la elite. Y eso Lenin lo decía: "Cuando se genera una situación revolucionaria es cuando los de abajo no quieren seguir viviendo igual, y los de arriba no pueden seguir viviendo igual".

La derecha de ME-O

-¿Qué es ser transversal en el mundo de ME-O?

-Primero, me costó comprenderlo. Soy sobrino de Salvador Allende, hijo de Laura Allende; a los 16 años me fui a Cuba a trabajar al campo; después volví a Chile, estuve en el Partido Socialista, luego creamos el MIR; estuve en la lucha contra la dictadura, gran parte del tiempo en la clandestinidad y luego volví a Cuba. O sea, soy una persona que los genes los tiene de izquierda. Pero hay dos miradas sobre la transversalidad: una cultural y social y otra política. Y no hay que confundir las dos cosas. La mayor parte de los jóvenes y adultos jóvenes no piensan en términos de izquierda y derecha, y esto es un fenómeno socialmente transversal.

-Hace cinco o 10 años ¿se habría embarcado en un proyecto común con alguien de derecha, como hoy le ocurre en el comando de ME-O?

-A pesar de haber estado en la clandestinidad, de haber sido perseguido por la dictadura, de haberme enfrentado con las armas para defender la democracia, tengo amigos que son de derecha, los que estuvieron conmigo en el colegio. Estudié en el Saint George, en la Católica y luego me titulé en la Chile y en la vida he recuperado muchos de esos amigos. Algunos son de RN, aunque con los UDI me cuesta un poquito más… Pero tengo amigos liberales, personas que quiero mucho y con las que discuto de política ¿por qué no?

-¿Cree que aún hay prejuicios sobre usted?

-Desde luego que debe haber prejuicios hacia mí desde la derecha, que me debe ver como a un terrorista, un tipo ultrarradical y algunos deben hablar de "este extremista come-guaguas". También puede haberlos en algunos comunistas, porque también tengo amigos allí. Pero son caricaturas que al final de la vida te resbalan.

-¿Cómo ha sido su experiencia en el comando?

-Ha sido una experiencia importante para mí. Allí, el 90%  es de sensibilidad de izquierda. También hay muchos independientes y gente como Paul Fontaine y Jorge González. Paul está en el grupo económico y he estado en múltiples reuniones con él. Tenemos diferencias y las hemos discutido. En el comando me siento como en mi casa.

-Usted nunca ha estado de acuerdo con privatizar una parte de Codelco.

-Paul partió con la idea de privatizar. Y ha reconocido que cometió un error. La mirada de Marco sobre el tema de Codelco es que tiene que existir un control ciudadano sobre las empresas públicas. Eso es parte del nuevo socialismo. Cuando Marco habla de privatizar el 5%, pensaba que los trabajadores fueran codueños, para que hubiera un poder fiscalizador. Eso se discutió en los grupos de programas y la opinión mayoritaria es que no hay que privatizar. Marco lo dijo en su reciente visita a Chuquicamata.

-En una entrevista con Qué Pasa, Fontaine se refirió a Marambio, Ominami y a usted. Dijo: "ellos eran de un marxismo leninismo violento" y que el medio que usaron "era equivocado".

-Y eso yo lo critico profundamente y lo hemos discutido. Paul Fontaine es una persona muy conversable y simpática. Es un liberal, pero no tiene una aproximación tipo militar de derecha. Yo me siento muy bien en el comando. Por ejemplo, he aprendido a querer a Jorge González. Pero la realidad del comité estratégico es que el 99% de sus miembros son de izquierda y progresistas.

-Y si son tan de izquierda ¿cómo explica que el 29% de los votantes de ME-O está dispuesto a apoyar a Piñera?, ¿lo complica ese respaldo?

-No me complica para nada. Primero, porque no es gente de partido. Muchos de ellos están aburridos de la Concertación y votarán por Piñera por eso. Y otros quién sabe qué ven en Piñera: tal vez un tipo exitoso, anda a saber tú. Pero no hay que confundir la transversalidad social con la política de partidos. Ésa es una lectura fundamental. Lo de hoy es un fenómeno nuevo. Y hay que abrir los ojos, porque si no, nos quedamos como viejos mirando al pasado.

Fidel y Chávez

-De los dos candidatos de la izquierda, ME-O y Arrate, ¿Fidel Castro a quién miraría con mejores ojos?

-No se lo he preguntado a Fidel, no lo veo desde hace tiempo. Pero hay una cosa que tiene Fidel y en eso lo respeto y admiro: es una persona que escucha. He tenido largas reuniones con él, acá en Chile y en Cuba. Es un estadista. Pero él y Cuba han vivido un bloqueo de más de 50 años y han sido empujados a una posición que obligatoriamente tiene que ser más cerrada. Pero eso está empezando a cambiar en América Latina. Marco ha salido del país, ¿y dónde va? A hablar con Lula, con Cristina Fernández, con Correa, conoce a Evo. Hoy la realidad es que hay una exclusión social. No es casual que Marco no vaya a  Estados Unidos y sí vaya a estos países.

No soy vocero de Marco, hablo por mí, pero creo que Marco respeta lo que está ocurriendo en Venezuela, le guste o no. Pero su identidad mayor es con Rafael Correa: es un líder joven que rompe esquemas y genera una revolución ciudadana, con sensibilidad hacia el problema indígena.

-También ha tenido deferencias hacia Hugo Chávez.

-Sí, es respetuoso de Hugo. No soy vocero de Marco, hablo por mí, pero creo que Marco respeta lo que está ocurriendo en Venezuela, le guste o no. Pero su identidad mayor es con Rafael Correa: es un líder joven que rompe esquemas y genera una revolución ciudadana, con sensibilidad hacia el problema indígena.

-¿Piensa que el gobierno de Chávez es democrático?

-Soy un admirador de Chávez. Él ha ido produciendo un cambio democrático muy importante. Lo he acompañado en sus giras y sabe comunicarse con su pueblo. El fervor que despierta entre los más pobres es extraordinario. Tengo una magnífica opinión de Chávez.

-¿Y qué le parece el gobierno de Cuba? ¿Lo ve anticuado?

-Cuba vive una situación muy difícil. Y yo tengo gran respeto y cariño por Fidel, es una persona extraordinaria. Hay una historia que lo muestra muy bien: en 1978, para poder entrar a Chile clandestino, me preparé en Cuba. La noche antes de venirme, Fidel me llamó y estuvimos hasta las cuatro de la mañana conversando en su oficina. Estaba muy preocupado de cómo lo iba a hacer para venir. Cuando me despedí e iba a tomar el ascensor, Fidel me alcanzó y me dijo: "Pascal, anda tranquilo, que tu familia acá estará segura, tus hijos estarán cuidados. Despreocúpate". Estando clandestino en Chile, mi hijo Pablito, de cuatro años, se murió en Cuba de una meningitis  fulminante, en 24 horas.

-¿Cómo se enteró?

-Por un sistema de comunicación radial. Para mí fue terrible…Cuando regresé a Cuba, dos años después, me llevaron a una casa de seguridad. De repente llegó Fidel y me preguntó de Chile y de la lucha. De pronto, me dice: "Pascal. Siento que te he fallado". "No comandante, han sido muy generosos, nos han ayudado en nuestra lucha contra la dictadura", le respondí. Pero él insistió: "No me refiero a eso, ¿te recuerdas que cuando te fuiste te dije que estuvieras tranquilo y que tu familia estaría segura? Tu hijo murió y siento que te hemos fallado. No fue responsabilidad de nadie, pero siento que te he fallado". Dime ¿qué jefe de Estado tiene una reacción así?

QUE PASA.CL

El Mir en la Historiografía, en Homenaje a Martín Hernández…

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Historiador


Un desafortunado trance me impide estar con Uds. esta tarde en el panel “El MIR en la historiografía. En memoria de Martín Hernández”, que se realiza en nuestro museo. Es por esto que habiendo sido parte de su convocatoria y queriendo estar de algún modo presente, les hago llegar mi saludo y unas cuantas ideas que pensaba expresar en esta ocasión.

Aunque no milité en el MIR, siempre tuve un gran respeto y no poca admiración por los miristas, especialmente por figuras como Miguel Enríquez, Bautista Von Schouwen, Luciano Cruz, Lumi Videla y Martín Hernández, entre tantos otros. Si bien no fui mirista, en más de una ocasión actué junto a los miristas y compartí empresas comunes, triunfos, esperanzas, dolores, derrotas y frustraciones. Soy parte de aquella generación que fue testigo y protagonista de los procesos que encarnaron Miguel Enríquez y varios miles de jóvenes revolucionarios chilenos de fines de los años 60 y los 70. Como militante de la izquierda revolucionaria de esa época, pero también como historiador y ciudadano de los tiempos actuales, tengo un juicio sobre la historia del MIR que me gustaría expresar muy brevemente en esta ocasión.

Al reflexionar sobre la trayectoria histórica del MIR chileno me surgen tres grandes interrogantes en las que puede sintetizarse su balance histórico.

En primer lugar, ¿qué representaron históricamente Miguel Enríquez, Bautista Von Schowen, Martín Hernández y la generación rebelde de los años 60 y 70 del siglo XX? Luego, parece pertinente interrogarse acerca de los aciertos y errores de esos dirigentes y militantes, y finalmente, es necesario plantearse cuáles son los elementos rescatables de esas experiencias en la perspectiva de las luchas libertarias del presente y del futuro.

Aunque cada uno de estos problemas puede ser materia de largos debates, en parte ya realizados, en parte pendientes, aprovecho la oportunidad que se me ha ofrecido para hacer algunos planteamientos a título exploratorio, para “galopar sobre estos temas”, como solía decir Miguel Enríquez.

La primera interrogante es tal vez la más fácil de responder. Con la perspectiva que da el tiempo transcurrido y la culminación de ciertos procesos históricos, no cabe duda que la generación revolucionaria de los 60 y los 70, aquella nucleada en torno al MIR y otras organizaciones de izquierda revolucionaria, representó la tentativa más decantada en la historia de Chile por “tomar el cielo por asalto”, esto es, conquistar el poder para un proyecto revolucionario socialista centrado en la obtención de la justicia y la igualdad social. Aquella generación tuvo el privilegio de actuar en un momento clave de la historia, cuando una inusual confluencia de factores de larga y de corta duración puso a la orden del día en el seno del ya secular movimiento popular chileno la cuestión del acceso al poder. El surgimiento de esa generación revolucionaria fue posible por numerosos factores derivados de la permanente crisis de la sociedad chilena a partir del agotamiento del modelo de sustitución de importaciones y del fracaso de variadas experiencias políticas –desde los gobiernos radicales hasta la “Revolución en Libertad”, pasando por el populismo ibañista de la “Revolución de la escoba” y la “Revolución de los gerentes” del derechista Jorge Alessandri-, que generaron una actitud de disponibilidad política para cambios sociales más profundos en amplios sectores del mundo popular y en algunas franjas de las capas medias.

A ello se sumó el profundo impacto de la Revolución Cubana, la disidencia china respecto del Vaticano ideológico representado por Moscú en el seno del movimiento comunista internacional y las revoluciones anticoloniales que se multiplicaron desde fines de la 2ª Guerra Mundial y muy particularmente durante los años 60. Todos estos hechos pusieron la revolución “a la orden del día” en el escenario internacional. Pero se trataba de una revolución que ya no sería la simple expansión geopolítica del llamado “campo socialista” al amparo de la potencia militar soviética como había ocurrido en la mayoría de los países de la Europa Oriental durante la segunda mitad de los años 40, sino de una auténtica revolución desde las bases populares, de acuerdo a los cánones clásicos del marxismo que la generación revolucionaria chilena y latinoamericana de los 60 y de los 70 intentó retomar. Esto significaba una ruptura de grandes proporciones con las concepciones y las prácticas parlamentarias y legalistas de la izquierda que, en el caso de nuestro país, se venían desarrollando –no sin altibajos- desde mediados de los años 30.

Sintetizando, podríamos decir que la empresa encarnada en el MIR consistió en intentar en base a la audacia, el coraje, el empuje, la decisión, la inteligencia y el sacrificio la toma del “Palacio de Invierno”, de acuerdo con los postulados del leninismo y los aportes de la experiencia cubana y del guevarismo. La creación de un partido de revolucionarios profesionales de sesgo leninista se entrelazó con la concepción de la organización político-militar tomada de las experiencias guerrilleras cubana y latinoamericana.

El principal acierto del MIR fue captar el estado de “disponibilidad revolucionaria” de una vasta franja de trabajadores, intelectuales y estudiantes y, más agudamente, percibir que la elección de Salvador Allende como Presidente de la República abría una situación pre-revolucionaria en Chile. Los mayores éxitos políticos del MIR se dieron precisamente en aquellos años, cuando con audacia y flexibilidad táctica se empezó a convertir en un partido con influencia de masas, un actor importante de la vida política nacional. Tal vez una de las principales carencias del MIR fue la falta de tiempo. En la frenética carrera contra el tiempo esa organización y el conjunto de la izquierda revolucionaria no alcanzaron a ganar la influencia y la madurez requerida para revertir la situación que se transformaba aceleradamente de crisis pre-revolucionaria en contrarrevolución desembozada.

El contexto político e ideológico de aquellos años hacía muy difícil la necesaria renovación ideológica de la izquierda chilena. En el mundo bipolar de la guerra fría, de las definiciones a favor de uno u otro campo, en un contexto en que la lucha política se planteaba de acuerdo a la lógica de la guerra, el espacio para las revisiones críticas e introspectivas era objetivamente muy pequeño, prácticamente insignificante. Luego, bajo la dictadura ese camino era aún más difícil. Ciertas concepciones y tendencias, a veces combatidas, pero jamás superadas totalmente, como el foquismo y el militarismo en las organizaciones revolucionarias, unidos a ciertos errores de apreciación –como la subvaloración del poderío del enemigo y la sobrevaloración de la fuerza propia- se saldaron en el exterminio físico y en la derrota política y militar del proyecto revolucionario del MIR.

El proyecto mirista fue, en realidad, derrotado en tres oportunidades: la primera vez entre 1973 y 1976, cuando la feroz represión de la dictadura liquidó a una parte muy significativa de su dirección histórica y desarticuló muchas estructuras de la organización. Una nueva hecatombe se consumó entre fines de los 70 y comienzos de los años 80, saldándose en cuantiosas pérdidas humanas, políticas y materiales ciertas acciones como la “operación retorno” y la tentativa de implantación guerrillera de Neltume. Y una tercera derrota, esta vez eminentemente política, tuvo lugar durante la segunda mitad de los años 80, cuando se impuso la “transición pactada” que dejó al MIR y a otras fuerzas revolucionarias sin alternativa viable, y en definitiva, sin base social.

¿La derrota de un proyecto significa la invalidación de su causa? No necesariamente. Pienso que lo más esencial de los ideales de la generación revolucionaria que creció y se desarrolló en los años 60 y 70 sigue estando vigente puesto que los grandes objetivos de justicia e igualdad social no han sido cumplidos en nuestro país.

Pero, y esta es nuestra tercera interrogante: ¿qué es lo rescatable de esos proyectos fuera de la propia experiencia?

Sin duda estamos en una época distinta. Ya no vivimos –como pensábamos entonces- en “la época del imperialismo y de la revolución proletaria”. Ciertamente estamos aún en la época del imperialismo (ahora más globalizado), pero sólo una imperdonable ceguera política podría llevarnos a creer que la revolución proletaria está a la orden del día en algún punto del planeta. Cuando las grandes transformaciones económicas, sociales, tecnológicas, culturales e ideológicas de las últimas décadas del capitalismo globalizado han diluido la identidad e incluso una buena parte de la base social de la clase obrera, cuando la emergencia de nuevos actores sociales populares configura un panorama más complejo y matizado, sólo una irreflexiva obstinación nostálgica podría llevarnos a la repetición de los moldes revolucionarios clásicos. Pocos son, en realidad, los conceptos e instrumentos políticos de aquella época que han salido indemnes en el tiempo transcurrido desde entonces.

Los proyectos marxistas de socialismo basados en dos supuestos, un soporte material representado por la gran industria, y un soporte social, la clase obrera, han sido seriamente cuestionados por la experiencia histórica y por la evolución del capitalismo. Hasta ahora las bases materiales de la gran industria no han constituido más que los puntales de la reproducción ampliada del capitalismo y en algunos países produjeron formas estatales totalitarias. Una nueva utopía revolucionaria, so pena de volver a repetir experiencias de nefastas consecuencias, debería comenzar por cuestionar este supuesto proponiendo enseguida una nueva forma de producir que aún no es posible prever.

Igualmente, hay que constatar que a pesar de las previsiones y deseos, la clase obrera no ha sido, en cuanto tal, en ningún país del mundo, la fuerza social decisiva para la liberación de la humanidad. Si bien su carácter de clase explotada bajo el capitalismo es una evidencia histórica incontestable, su esencia revolucionaria universal no fue, en realidad, jamás fundamentada ni confirmada por la experiencia histórica. Aunque buena parte de las revoluciones del siglo XX se hicieron en su nombre y con su apoyo, en ninguna parte esta clase, en tanto tal, ejerció la dirección real de esos procesos que terminaron por constituir nuevos sistemas de dominación y de explotación. Esta constatación no invalida el hecho de que un proyecto revolucionario anti-capitalista sólo puede tener como base social a los trabajadores y demás sectores explotados u oprimidos por el capitalismo, pero nos obliga a replantearnos el tema de los sujetos sociales portadores del cambio. De seguro, el sujeto social revolucionario de los nuevos combates por la liberación será un sujeto social más cercano de aquella visionaria percepción mirista sobre “los pobres de la ciudad y del campo”, un sujeto plural, multiforme, de contornos flexibles, que se construye en torno a ciertos momentos y tareas históricas. No se tratará ya de encontrar a “la” clase mesiánica portadora de la liberación de la humanidad, sino de articular en un proyecto revolucionario global las aspiraciones de los trabajadores y demás sectores explotados con las de otros segmentos sociales y culturales que cuestionan el capitalismo.

En esta perspectiva, el socialismo del futuro no puede ser concebido simplemente como un proyecto que presentado como “socialismo” no sea más que una forma específica de capitalismo o socialismo de Estado. Para la construcción de una utopía de nuevo tipo se hace necesaria una profunda reformulación de las bases teóricas, ideológicas, políticas y culturales que inspiraron los programas y prácticas de los movimientos políticos y sociales de transformación social en Chile.

¿Qué podemos rescatar entonces de la experiencia de la generación revolucionaria de los 60 y los 70? En un mundo donde ha hecho crisis la teoría clásica de la revolución y en el que el impulso vital de la revolución rusa se extinguió en medio del desastroso final de los “socialismos reales”, es sin duda muy poco lo que se puede recuperar de las referencias teóricas, de los instrumentos y de las estrategias políticas de antaño, pero es mucho lo que se debe recoger en cuanto a decisión de cambiar el mundo y lo que hay que rescatar en el plano de la moral y de la consecuencia con los principios y convicciones de emancipación. Cuando las clases dirigentes a través de sus políticos e intelectuales solo ofrecen a la humanidad la perspectiva de una eterna reproducción del capitalismo, una suerte de congelamiento o “fin de la historia” sin proyectos colectivos ni utopías de cambio social, cuando en países como el nuestro la clase política nos muestra día a día que para ella pensar, decir y hacer son tres cosas distintas, el legado moral de nuestra generación revolucionaria sigue teniendo un valor que en la perspectiva de las luchas y utopías libertarias del futuro no será puramente testimonial. El desafío histórico para las nuevas generaciones consistirá en recoger esas experiencias políticas y esa herencia moral para procesarlas a través del prisma de nuevos instrumentos teóricos que deberá construir por sí misma, recuperando de los aportes anteriores lo que sirva, sin reflejos nostálgicos que conduzcan a la repetición de los costosos errores del pasado, pero sin claudicación frente a las presiones del sistema de dominación.

Estoy seguro de que, más temprano que tarde, estos nuevos hombres y mujeres evaluarán la experiencia y el legado de quienes los precedieron y construirán, con el mismo entusiasmo y consecuencia, pero con más clarividencia y mayor efectividad las “grandes alamedas” libertarias del porvenir.

Santiago, 2 de septiembre de 2008.
Museo Benjamín Vicuña Mackenna

Rebelión.org

Chile: muere Nelson Gutierrez, destacado fundador y dirigente del Mir chileno.

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Nelson Gutiérrez fue un amigo personal muy apreciado, de gran calidad humana, de una vasta cultura y de una notable inteligencia política. Sólo hace pocas semanas bebimos juntos un café en el Tavelli, en Santiago, y conversamos sobre proyectos comunes. Lo conocí en la Universidad de Concepción en los años 60, como estudiantes de sociología y como dirigentes universitarios en ese periodo de lucha por la reforma universitaria. A fines de los años 60 (1969-1971) fue Presidente de la federación de estudiantes de la Universidad de concepción, FEC, donde cumplió un rol especialmente destacado en la organización de las movilizaciones estudiantiles de la época,  en el diseño de las plataformas que ayudaron a dar coherencia al movimiento universitario y en el debate político regional y nacional (especialmente durante la visita de S. Allende y Fidel Castro a la Universidad de Concepción, en 1971).

Como fundador e importante dirigente del Mir, desde fines de los 60 (en que se incorpora a la Comisión Política), demostró una perspicacia política excepcional, que lo situó después del golpe del 73 en posiciones divergentes con otro sector dirigente del Mir respecto al desarrollo de la situación política nacional, situación que a la postre le dio ampliamente razón. En plena crisis del Mir, especialmente después de la muerte de Miguel Enriquez (Octubre de 1974) y varios otros dirigentes, y el arresto de muchos otros, la situación de Nelson se hace más difícil y el cerco de los servicios de la dictadura se hace más estrecho. En 1975, después de un enfrentamiento armado logra dificilmente escapar a la persecusión de las fuerzas especiales de la dictadura en el sector de Malloco, se asila en la Nunciatura Apostólica del Vaticano y parte al exilio tiempo despues, para instalarse por varios años en Cuba. Desde allí continúa jugando importantes funciones de dirección, en medio de un fuerte debate político interno.

Después de los 90, de regreso del exilio, colaboramos constantemente, con un vínculo especial con la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). En 1997, en el Congreso de ALAS en Sao Paulo, su intervención, como sociólogo prestigioso y respetado, fue decisiva para lograr la sede del Congreso de ALAS de 1999 para Chile y la Universidad de Concepción. Posteriormente colaboramos, en una relación discreta pero constante, en el apoyo al emergente movimiento estudiantil de la época, que posteriormente desemboca en las masivas protestas estudiantiles de los años 2006 y 2008 contra las políticas de mercado imperantes.

Con la partida de Nelson Gutiérrez las ciencias sociales pierden obviamente a uno de lo suyos, pero más específicamente pierden a un pilar del proceso de reconstrucción de las ciencias sociales del periodo post dictatorial en chile y a un destacadísimo intelectual y sociólogo reconocido en toda América latina. También perdemos a un gran amigo, cuya sensibilidad, modestia y calidad humana contrastaban siempre con la pedantería y vanidad dominantes. Por todo ello, al mismo tiempo que lamentamos profundamente su partida, sentimos y valoramos con más fuerza ahora el privilegio de haberlo conocido, de haber compartido tantas experiencias y luchas comunes, de haber establecido un vinculo de amistad que perduró hasta el final, y de haber conocido a un ser humano consecuente, coherente y excepcional.

Eduardo Aquevedo S.


HOMENAJES A NELSON GUTIERREZ

Santiago de Chile, 12 oct (PL) Dirigentes políticos y sociales, junto a familiares y amigos, rindieron homenaje hoy a Nelson Gutiérrez, uno de los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fallecido a los 64 años de edad.

El acto, al que acudieron cientos de chilenos de distintas generaciones, tuvo lugar en el cementerio de Concepción, 500 kilómetros al sur de Santiago, donde varios de sus compañeros de lucha recordaron su ejemplo como dirigente político y como combatiente.

Entre los oradores, Gastón Muñoz, Carlos Condesa, Ricardo Frodden y Graciela Cruz coincidieron en señalar las tempranas motivaciones sociales de Gutiérrez y su lucha junto a las causas populares del país. Asimismo, se leyó un mensaje de Andrés Pascal Allende, quien no pudo asistir al homenaje.

También, la consejera académica de la embajada de Cuba, Olga Fernández, leyó un mensaje de pesar del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, destacando la trayectoria revolucionaria de “un gran amigo de Cuba durante todos estos años”.

Gutiérrez formó parte durante varios años de la comisión política del MIR y, tras la muerte en combate de su líder Miguel Enríquez, en 1975, continuó junto a otros dirigentes la lucha contra el régimen militar.

El ex sociólogo, dirigente universitario, polemista, articulista y combatiente contra la dictadura de Augusto Pinochet, quien vivió parte de su exilio en Suecia y Cuba, murió la víspera de un cáncer hepático.

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MUERE NELSON GUTIERREZ

Concepción, Chile. En Concepción, la misma ciudad que sirvió en 1965 de cuna al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) falleció ayer a las 13:30 horas uno de sus fundadores, el sociólogo Nelson Gutiérrez Yáñez, producto de un colapso hepático. Gutiérrez, que hace años sufría de diabetes, fue presidente de la Federación de Estudiantes de Concepción (FEC) en 1971 y pasó a la clandestinidad tras el golpe militar. Integró la comisión política de su partido hasta noviembre de 1975, cuando la DINA logró ubicar y atacar a parte de la dirección del MIR en una parcela en Malloco, donde estaba junto al secretario general del MIR, Andrés Pascal Allende, y al dirigente Dagoberto Pérez, que murió en el enfrentamiento.

Gutiérrez fue herido pero, junto a su esposa, María Elena Bachmman, encontró asilo en la Nunciatura Apostólica, donde estuvo 10 meses hasta que salió al exilio rumbo a Cuba. Volvió a Chile en 1990, para desarrollar actividades académicas y negocios de exportación hacia La Habana. Sus restos son velados en Daniel Beldar 400, en San Pedro de la Paz, y sus funerales se realizarán mañana a las 15:30 horas. Pidió ser incinerado y sus cenizas serán trasladadas a Cuba.

Nelson Gutiérrez, el joven que debatió con Allende y recibió a Fidel PDF Imprimir E-Mail
escrito por Pedro Enríquez* y Danny Monsálvez**
martes, 14 de octubre de 2008

El sábado 11 de octubre falleció a los 64 años de edad Nelson Gutiérrez Yánez uno de los máximos dirigentes que tuvo el MIR a nivel local y nacional. Gutiérrez, de profesión sociólogo, fue miembro del Secretariado Regional del MIR de la provincia de Concepción los años 1969 y 1970. En ese mismo periodo se incorporó al Comité Central del MIR y particularmente a su Comisión Política.

Permaneció en esa dirección luego del Golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973, continuando la lucha política contra la dictadura de Pinochet en la clandestinidad, junto al resto del Comité Central del MIR. En el curso del año 1975, la dirección del MIR en el sector de Malloco fue sorprendida por las fuerzas represivas, logrando con gran dificultad escapar, asilándose en la Nunciatura en Santiago para posteriormente partir al exilio, desde donde prosiguió la lucha con las limitaciones propias de estar desterrado.En su trayectoria política como dirigente estudiantil, específicamente como presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (1969-1971) fue objeto de encarcelamiento por más de cuarenta días en una proceso dirigido en contra del movimiento estudiantil en junio de 1969 como parte de un juicio por aplicación de la Ley de Seguridad del Estado, acción judicial que fue precedida del allanamiento masivo del Barrio Universitario hecho que se producía por primera vez en la vida de la Universidad de Concpeción.-

Como dirigente estudiantil, destacó en dos acontecimientos desarrollados el primer año de gobierno de la Unidad Popular. El primero de ellos ocurrió el 29 de mayo de 1971, cuando el presidente Allende visitó la Universidad de Concepción para dar una clase magistral; en aquella oportunidad y en su calidad de Presidente de la FEC y Secretario Nacional el MIR, tuvo la capacidad de debatir con Salvador Allende, señalándole al mandatario que deseaba hacer “una reflexión acerca de lo que hoy vive el país y las tareas que nosotros, como movimiento estudiantil, debemos cumplir en esta fase del desarrollo de la lucha de clases en Chile”. Pero principalmente hizo presente al “compañero presidente” desde la perspectiva de análisis del MIR las debilidades del proceso político chileno y la necesidad de apoyarse en la organización de las masas, como única forma de recobrar fortaleza, avanzar y profundizar las transformaciones en la construcción del socialismo y  la concerniente conquista del poder político para su propia clase. Asimismo hizo un llamado a la necesidad de fortalecer y extender la lucha para superar el estancamiento actual y por último a “terminar con la actual Universidad y el actual sistema educativo clasista y selectivo para convertirlo en un instrumento al servicio de los trabajadores, de su liberación económica, social, política y cultural”. La respuesta de Allende fue de inmediato, señalando que respetaba la opinión del joven dirigente estudiantil pero consideraba que sus planteamientos estaban equivocados, ya que: “Una revolución política, jóvenes, no se puede hacer en un día. Una revolución social no la ha hecho ningún pueblo jamás en un día, ni un año, sino que en muchos años”. Complementando lo señalado, citó a Lenin: “el extremismo revolucionario es traición al socialismo”, eso sí, remarcó que los jóvenes, especialmente los estudiantes universitarios tienen la tarea de apoyar este proceso de transformaciones, para aquello es fundamental “…la presencia de los jóvenes en la tarea indispensable de concientización de las masas populares. ¡Cuánto pueden contribuir ustedes a elevar la conciencia política de aquellos que no pudieron, siquiera, aprender a leer! ¡Cuánto pueden contribuir ustedes a abrir un horizonte distinto al campesino, al obrero y sobre todo a la mujer de nuestra patria! ¡Cuánto deben ustedes entregar para afianzar en un nivel político superior a la Unidad Popular, base granítica en que descansan las posibilidades creadoras de este Gobierno! Pero para ello se requiere romper el sectarismo y no sentirse depositario implacable de la verdad”.

Seis meses más tarde, el 18 de noviembre de 1971, Gutiérrez nuevamente hacia presente sus planteamientos al dar la bienvenida al comandante Fidel Castro en la Universidad de Concepción. En medio de la efervescencia que significó la visita del líder cubano, el dirigente estudiantil expresó: “El movimiento estudiantil de Concepción recibe hoy, en esta Universidad, escenario de tantas batallas, al Comandante Fidel Castro, líder de la revolución obrero-campesina cubana. Los estudiantes y trabajadores reciben a Fidel en esta zona de combate de la sociedad chilena, donde se cruza la dureza de la lucha del minero, del obrero textil, del obrero urbano con la agitación campesina de Arauco y la frontera”.

Finalmente, podemos discrepar de la interpretación y análisis de la realidad que realiza Gutiérrez; sin embargo que duda cabe que durante su vida y trayectoria encarnó aquella juventud rebelde, consciente y comprometida revolucionariamente de los años sesenta y setenta, que inspirada en los procesos revolucionarios, específicamente en el ejemplo cubano, reflexionaba, analizaba, proponía y desebaba la construcción de una sociedad socialista para nuestro país.

Hoy a partido y con él se va una parte importante de la historia de MIR, especialmente de la ciudad de Concepción.

*Abogado penquista (Concepción) y miembro fundador del MIR.
··    Académico de historia de Chile Contemporánea en el Depto. de Ciencias Históricas y Sociales, Universidad de Concepción.

El Clarin, Chile.

Written by Eduardo Aquevedo

13 octubre, 2008 at 16:02