CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog

Actualidad sobre política, sociología, economia, cultura…

Posts Tagged ‘INVESTIGACION

Noam Chomsky: el asalto neoliberal a las universidades …

leave a comment »

Noam Chomsky, Counterpunch

CHOMSKY2.jpg
Lo que sigue es la traducción castellana de una transcripción editada en inglés de un conjunto de observaciones realizadas por Noam Chomsky vía Skype el pasado 4 de febrero para una reunión de afiliados y simpatizantes del sindicato universitario asociado a la Unión de Trabajadores del Acero (Adjunct Faculty Association of the United Steelworkers) en Pittsburgh, PA. Las manifestaciones del profesor Chomsky se produjeron en respuesta a preguntas de Robin Clarke, Adam Davis, David Hoinski, Maria Somma, Robin J. Sowards, Matthew Ussia y Joshua Zelesnick. La transcripción escrita de las respuestas orales la realizó Robin J. Sowards y la edición y redacción corrió a cargo del propio Noam Chomsky.

Sobre la contratación temporal de profesores y la desaparición de la carrera académica

Eso es parte del modelo de negocio. Es lo mismo que la contratación de temporales en la industria o lo que los de Wall Mart llaman “asociados”, empleados sin derechos sociales ni cobertura sanitaria o de desempleo, a fin de reducir costes laborales e incrementar el servilismo laboral. Cuando las universidades se convierten en empresas, como ha venido ocurriendo harto sistemáticamente durante la última generación como parte de un asalto neoliberal general a la población, su modelo de negocio entraña que lo que importa es la línea de base. Los propietarios efectivos son los fiduciarios (o la legislatura, en el caso de las universidades públicas de los estados federados), y lo que quieren mantener los costos bajos y asegurarse de que el personal laboral es dócil y obediente. Y en substancia, la formas de hacer eso son los temporales. Así como la contratación de trabajadores temporales se ha disparado en el período neoliberal, en la universidad estamos asistiendo al mismo fenómeno. La idea es dividir a la sociedad en dos grupos. A uno de los grupos se le llama a veces “plutonomía” (un palabro usado por Citibank cuando hacía publicidad entre sus inversores sobre la mejor forma de invertir fondos), el sector en la cúspide de una riqueza global pero concentrada sobre todo en sitios como los EEUU. El otro grupo, el resto de la población, es un “precariado”, gentes que viven una existencia precaria.

Esa idea asoma de vez en cuando de forma abierta. Así, por ejemplo, cuando Alan Greenspan testificó ante el Congreso en 1997 sobre las maravillas de la economía que estaba dirigiendo, dijo redondamente que una de las bases de su éxito económico era que estaba imponiendo lo que él mismo llamó “una mayor inseguridad en los trabajadores”. Si los trabajadores están más inseguros, eso es muy “sano” para la sociedad, porque si los trabajadores están inseguros, no exigirán aumentos salariales, no irán a la huelga, no reclamarán derechos sociales: servirán a sus amos tan donosa como pasivamente. Y eso es óptimo para la salud económica de las grandes empresas. En su día, a todo el mundo le pareció muy razonable el comentario de Greenspan, a juzgar por la falta de reacciones y los aplausos registrados. Bueno, pues transfieran eso a las universidades: ¿cómo conseguir una mayor “inseguridad” de los trabajadores? Esencialmente, no garantizándoles el empleo, manteniendo a la gente pendiente de un hilo que puede cortarse en cualquier momento, de manera que mejor que estén con la boca cerrada, acepten salarios ínfimos y hagan su trabajo; y si por ventura se les permite servir bajo tan miserables condiciones durante un año más, que se den con un canto en los dientes y no pidan más. Esa es la manera como se consiguen sociedades eficientes y sanas desde el punto de vista de las empresas. Y en la medida en que las universidades avanzan por la vía de un modelo de negocio empresarial, la precariedad es exactamente lo que se impone. Y más que veremos en lo venidero.

Ese es un aspecto, pero otros aspectos que resultan también harto familiares en la industria privada: señaladamente, el aumento de estratos administrativos y burocráticos. Si tienes que controlar la gente, tienes que disponer de una fuerza administrativa que lo haga. Así, en la industria norteamericana más que en cualquier otra parte, se acumula estrato ad administrativo tras estrato administrativo: una suerte de despilfarro económico, pero útil para el control y la dominación. Y lo mismo vale para las universidades. En los pasados 30 0 40 años se ha registrado un aumento drástico en la proporción del personal administrativo en relación el profesorado y los estudiantes de las facultades: profesorado y estudiantes han mantenido la proporción entre ellos, pero la proporción de administrativos se ha disparado. Un conocido sociólogo, Benjamin Ginsberg, ha escrito un muy buen libro titulado The Fall of the Faculty: The Rise of the All-Administrative University and Why It Matters (Oxford University Press, 2011), en el que se describe con detalle el estilo empresarial de administración y niveles burocráticos multiplicados. Ni que decir tiene, con administradores profesionales más que bien pagados: los decanos, por ejemplo, que antes solían miembros de la facultad que dejaban la labor docente para servir como gestores con la idea de reintegrarse a la facultad al cabo de unos años. Ahora son todos profesionales, que tienen que contratar a vicedecanos, secretarios, etc., etc., toda la proliferación de estructura que va con los administradores. Todo eso es otro aspecto del modelo empresarial.

Pero servirse de trabajo barato –y vulnerable— es una práctica de negocio que se remonta a los inicios mismos de la empresa privada, y los sindicatos nacieron respondiendo a eso. En las universidades, trabajo barato, vulnerable, significa ayudantes y estudiantes graduados. Los estudiantes graduados son todavía más vulnerables, huelga decirlo, La idea es transferir la instrucción a trabajadores precarios, lo que mejora la disciplina y el control, pero también permite la transferencia de fondos a otros fines muy distintos de la educación. Los costos, claro está, los pagan los estudiantes y las gentes que se ven arrastradas a esos puestos de trabajo vulnerables. Pero es un rasgo típico de una sociedad dirigida por la mentalidad empresarial transferir los costos a la gente. Los economistas cooperan tácitamente en eso. Así, por ejemplo, imaginen que descubren un error en su cuenta corriente y llaman al banco para tratar de enmendarlo. Bueno, ya saben ustedes lo que pasa. Usted les llama por teléfono, y le sale un contestador automático con un mensaje grabado que le dice: “Le queremos mucho, y ahí tiene un menú”. Tal vez le menú ofrecido contiene lo que usted busca, tal vez no. Si acierta a elegir la opción ofrecida correcta, lo que escucha a continuación es una musiquita, y de rato en rato una voz que le dice: “Por favor, no se retire, estamos encantados de servirle”, y así por el estilo. Al final, transcurrido un buen tiempo, una voz humana a la que poder plantearle una breve cuestión. A eso los economistas le llaman “eficiencia”. Con medidas económicas, ese sistema reduce los costos laborales del banco; huelga decir que le carga los costos a usted, y esos costos han de multiplicarse por el número de usuarios, que puede ser enorme: pero eso no cuenta como coste en el cálculo económico. Y si miran ustedes cómo funciona la sociedad, encuentran eso por doquiera. Del mismo modo, la universidad impone costos a los estudiantes y a un personal docente que, además e tenerlo apartado de la carrera académica, se le mantiene en una condición que garantiza un porvenir sin seguridad. Todo eso resulta perfectamente natural en los modelos de negocio empresariales. Es nefasto para la educación, pero su objetivo no es la educación.

En efecto, si echamos una mirada más retrospectiva, la cosa se revela más profunda todavía. Cuando todo esto empezó, a comienzos de los 70, suscitaba mucha preocupación en todo el espectro político establecido el activismo de los 60, comúnmente conocidos como “la época de los líos”. Fue una “época de líos” porque el país se estaba civilizando [con las luchas por los derechos civiles], y eso siempre es peligroso. La gente se estaba politizando y se comprometía con la conquista de derechos para los grupos llamados “de intereses especiales”: las mujeres, los trabajadores, los campesinos, los jóvenes, los viejos, etc. Eso llevó a una grave reacción, conducida de forma prácticamente abierta. En el lado de la izquierda liberal del establishment, tenemos un libro llamado The Crisis of Democracy: Report on the Governability of Democracies to the Trilateral Commission, compilado por Michel Crozier, Samuel P. Huntington y Joji Watanuki (New York University Press, 1975) y patrocinado por la Comisión Trilateral una organización de liberales internacionalistas. Casi toda la administración Carter se reclutó entre sus filas. Estaban preocupados por lo que ellos llamaban la “crisis de la democracia” y que no dimanaba de otra cosa del exceso de democracia. En los 60 la población –los “intereses especiales” mencionados— presionaba para conquistar derechos dentro de la arena política, lo que se traducía en demasiada presión sobre el Estado: no podía ser. Había un interés especial que dejaban de lado, y es a saber: el del sector granempresarial; porque sus intereses coinciden con el “interés nacional”. Se supone que el sector graempresarial controla al Estado, de modo que no hay ni que hablar de sus intereses. Pero los “intereses especiales” causaban problemas, y estos caballeros llegaron a la conclusión de que “tenemos que tener más moderación en la democracia”: el público tenía que volver a ser pasivo y regresar a la apatía. De particular preocupación les resultaban las escuelas y las universidades, que, decían, no cumplían bien su tarea de “adoctrinar a los jóvenes” convenientemente: el activismo estudiantil –el movimiento de derechos civiles, el movimiento antibelicista, el movimiento feminista, los movimientos ambientalistas— probaba que los jóvenes no estaban correctamente adoctrinados.

Bien, ¿cómo adoctrinar a los jóvenes? Hay más de una forma. Una forma es cargarlos con deudas desesperadamente pesadas para sufragar sus estudios. La deuda es una trampa, especialmente la deuda estudiantil, que es enorme, mucho más grande que el volumen de deuda acumulada en las tarjetas de crédito. Es una trampa para el resto de su vida porque las leyes están diseñadas para que no puedan salir de ella. Si, digamos, una empresa incurre en demasiada deuda, puede declararse en quiebra. Pero si los estudiantes suspenden pagos, nunca podrán conseguir una tarjeta de la seguridad social. Es una técnica de disciplinamiento. No digo yo que eso se hiciera así con tal propósito, pero desde luego tiene ese efecto. Y resulta harto difícil de defender en términos económicos. Miren ustedes un poco lo que pasa por el mundo: la educación superior es en casi todas partes gratuita. En los países con los mejores niveles educativos, Finlandia (que anda en cabeza), pongamos por caso, la educación superior es pública y gratuita. Y en un país rico y exitoso como Alemania es pública y gratuita. En México, un país pobre que, sin embargo, tiene niveles de educación muy decentes si atendemos a las dificultades económicas a las que se enfrenta, es pública y gratuita. Pero miren lo que pasa en los EEUU: si nos remontamos a los 40 y los 50, la educación superior se acercaba mucho a la gratuidad. La Ley GI ofreció educación superior gratuita a una gran cantidad de gente que jamás habría podido acceder a la universidad. Fue muy bueno para ellos y fue muy bueno para la economía y para la sociedad; fue parte de las causas que explican la elevada tasa de crecimiento económico. Incluso en las entidades privadas, la educación llegó a ser prácticamente gratuita. Yo, por ejemplo: entré en la facultad en 1945, en una universidad de la Ivy League, la Universidad de Pensilvania, y la matrícula costaba 100 dólares. Eso serían unos 800 dólares de hoy. Y era muy fácil acceder a una beca, de modo que podías vivir en casa, trabajar e ir a la facultad, sin que te costara nada. Lo que ahora ocurre es ultrajante. Tengo nietos en la universidad que tienen que pagar la matrícula y trabajar, y es casi imposible. Para los estudiantes, eso es una técnica disciplinaria.

Y otra técnica de adoctrinamiento es cortar el contacto de los estudiantes con el personal docente: clases grandes, profesores temporales que, sobrecargados de tareas, apenas pueden vivir con un salario de ayudantes. Y puesto que no tienes seguridad en el puesto de trabajo, no puedes construir una carrera, no puedes irte a otro sitio y conseguir más. Todas esas son técnicas de disciplinamiento, de adoctrinamiento y de control. Y es muy similar a lo que uno espera que ocurra en una fábrica, en la que los trabajadores fabriles han de ser disciplinados, han de ser obedientes; y se supone que no deben desempeñar ningún papel en, digamos, la organización de la producción o en la determinación del funcionamiento de la planta de trabajo: eso es cosa de los ejecutivos. Esto se transfiere ahora a las universidades. Y yo creo que nadie que tenga algo de experiencia en la empresa privada y en la industria debería sorprenderse; así trabajan.

Sobre cómo debería ser la educación superior

Para empezar, deberíamos desechar toda idea de que alguna vez hubo una “edad de oro”. Las cosas eran distintas, y en ciertos sentidos, mejores en el pasado, pero distaban mucho de ser perfectas. Las universidades tradicionales eran, por ejemplo, extremadamente jerárquicas, con muy poca participación democrática en la toma de decisiones. Una parte del activismo de los 60 consistió en el intento de democratizar las universidades, de incorporar, digamos, a representantes estudiantiles a las juntas de facultad, de animar al personal no docente a participar. Esos esfuerzos se hicieron por iniciativa de los estudiantes, y no dejaron de tener cierto éxito. La mayoría de universidades disfrutan ahora de algún grado de participación estudiantil en las decisiones de las facultades. Y yo creo que ese es el tipo de cosas que deberíamos ahora seguir promoviendo: una institución democrática en la que la gente que está en la institución, cualquiera que sea (profesores ordinarios, estudiantes, personal no docente) participan en la determinación de la naturaleza de la institución y de su funcionamiento; y lo mismo vale para las fábricas.

No son estas ideas de izquierda radical, por cierto. Proceden directamente del liberalismo clásico. Si leéis, por ejemplo, a John Stuart Mill, una figura capital de la tradición liberal clásica, verán que daba por descontado que los puestos de trabajo tenían que ser gestionados y controlados por la gente que trabajaba en ellos: eso es libertad y democracia (véase, por ejemplo, John Stuart Mill, Principles of Political Economy, book 4, ch. 7). Vemos las mismas ideas en los EEUU. En los Caballeros del Trabajo, pongamos por caso: uno de los objetivos declaradis de esta organización era “instituir organizaciones cooperativas que tiendan a superar el sistema salarial introduciendo un sistema industrial cooperativo” (véase la “Founding Ceremony” para las nuevas asociaciones locales). O piénsese en alguien como John Dewey, un filósofo social de la corriente principal del siglo XX, quien no sólo abogó por una educación encaminada a la independencia creativa, sino también por el control obrero en la industria, lo que él llamaba “democracia industrial”. Decía que hasta tanto las instituciones cruciales de la sociedad –producción, comercio, transporte, medios de comunicación— no estén bajo control democrático, la “política [será] la sombra proyectada en el conjunto de la sociedad por la gran empresa” (John Dewey, “The Need for a New Party” [1931]). Esta idea es casi elemental, y echa raíces profundas en la historia norteamericana y en el liberalismo clásico; debería constituir una suerte de segunda naturaleza de la gente, y debería valer igualmente para las universidades. Hay ciertas decisiones en una universidad donde no puedes querer transparencia democrática porque tienes que preservar la privacidad estudiantil, pongamos por caso, y hay varios tipos de asuntos sensibles, pero en el grueso de la actividad universitaria normal no hay razón para no considerar la participación directa como algo, no ya legítimo, sino útil. En mi departamento, por ejemplo, hemos tenido durante 40 años representantes estudiantiles que proporcionaban una valiosa ayuda con su participación en las reuniones de departamento.

Sobre la “gobernanza compartida” y el control obrero

La universidad es probablemente la institución social que más se acerca en nuestra sociedad al control obrero democrático. Dentro de un departamento, por ejemplo, es bastante normal que al menos para los profesores ordinarios tenga capacidad para determinar una parte substancial de las tareas que conforman su trabajo: qué van a enseñar, cuando van a dar las clases, cuál será el programa. Y el grueso de las decisiones sobre el trabajo efectuado en la facultad caen en buena medida bajo el control del profesorado ordinario. Ahora, ni que decir tiene, hay un nivel administrativo superior al que no puedes ni eludir ni controlar. La facultad puede recomendar a alguien para ser profesor titular, pongamos por caso, y estrellarse contra el criterio de los decanos o del rector, o incluso de los patronos o de los legisladores. No es que ocurra muy a menudo, pero puede ocurrir y ocurre. Y eso es parte de la estructura de fondo que, aun cuando siempre ha existido, era un problema menor en los tiempos en que la administración salía elegida por la facultad y era en principio revocable por la facultad. En un sistema representativo, necesitas tener a alguien haciendo labores administrativas, pero tiene que poder ser revocable, sometido como está a la autoridad de las gentes a las que administra. Eso es cada vez menos verdad. Hay más y más administradores profesionales, estrato sobre estrato, con más y más posiciones cada vez más remotas del control de las facultades. Me referí antes a The Fall of the Faculty de Benjamin Ginsberg, un libro que entra en un montón de detalles sobre el funcionamiento de varias universidades a las que sometió a puntilloso escrutinio: Johns Hopkins, Cornell y muchas otras.

El profesorado universitario ha venido siendo más y más reducido a la categoría de trabajadores temporales a los que se asegura una precaria existencia sin acceso a la carrera académica. Tengo conocidos que son, en efecto, lectores permanente; no han logrado el estatus de profesores ordinarios; tienen que concursar cada año para poder ser contratados otra vez. No deberían ocurrir estas cosas, no deberíamos permitirlo. Y en el caso de los ayudantes, la cosa se ha institucionalizado: no se les permite ser miembros del aparato de toma de decisiones y se les excluye de la seguridad en el puesto de trabajo, lo que no sirve sino para amplificar el problema. Yo creo que el personal no docente debería ser integrado también en la toma de decisiones, porque también forman parte de la universidad. Así que hay un montón que hacer, pero creo que se puede entender fácilmente por qué se desarrollan esas tendencias. Son parte de la imposición del modelo de negocios en todos y cada uno de los aspectos de la vida. Esa es la ideología neoliberal bajo la que el grueso del mundo ha estado viviendo en los últimos 40 años. Es muy dañina para la gente, y ha habido resistencias a ella. Y es digno de mención el que al menos dos partes del mundo han logrado en cierta medida escapar de ella: el Este asiático, que nunca la aceptó realmente, y la América del Sur de los últimos 15 años.

Sobre la pretendida necesidad de “flexibilidad”

“Flexibilidad” es una palabra muy familiar para los trabajadores industriales. Parte de la llamada “reforma laboral” consiste en hacer más “flexible” el trabajo, en facilitar la contratación y el despido de la gente. También esto es un modo de asegurar la maximización del beneficio y el control. Se supone que la “flexibilidad” es una buena cosa, igual que la “mayor inseguridad de los trabajadores”. Dejando ahora de lado la industria, para la que vale lo mismo, en las universidades eso carece de toda justificación. Pongamos un caso en el que se registra submatriculación en algún sitio. No es un gran problema. Una de mis hijas enseña en una universidad; la otra noche me llamó y me contó que su carga lectiva cambiaba porque uno de los cursos ofrecidos había registrado menos matrículas de las previstas. De acuerdo, el mundo no se acabará, se limitaron a reestructurar el plan docente: enseñas otro curso, o una sección extra, o algo por el estilo. No hay que echar a la gente o hacer inseguro su puesto de trabajo a causa de la variación del número de matriculados en los cursos. Hay mil formas de ajustarse a esa variación. La idea de que el trabajo debe someterse a las condiciones de la “flexibilidad” no es sino otra técnica corriente de control y dominación. ¿Por qué no hablan de despedir a los administradores si no hay nada para ellos este semestre? O a los patronos: ¿para qué sirven? La situación es la misma para los altos ejecutivos de la industria; si el trabajo tiene que ser flexible, ¿por qué no la gestión ejecutiva? El grueso de los altos ejecutivos son harto inútiles y aun dañinos, así que ¡librémonos de ellos! Y así indefinidamente. Sólo para comentar noticias de estos últimos días, pongamos el caso de Jamie Dimon, el presidente del consejo de administración del banco JP Morgan Chase: acaba de recibir un substancial incremento en sus emolumentos, casi el doble de su paga habitual, en agradecimiento por haber salvado al banco de las acusaciones penales que habrían mandado a la cárcel a sus altos ejecutivos: todo quedó en multas por un monto de 20 mil millones de dólares por actividades delictivas probadas. Bien, podemos imaginar que librar de alguien así podría ser útil para la economía. Pero no se habla de eso cuando se habla de ”reforma laboral”. Se habla de gente trabajadora que tiene que sufrir, y tiene que sufrir por inseguridad, por no saber de donde sacarán el pan mañana: así se les disciplina y se les hace obedientes para que no cuestionen nada ni exijan sus derechos. Esa es la forma de operar de los sistemas tiránicos. Y el mundo de los negocios es un sistema tiránico. Cuando se impone a las universidades, te das cuenta de que refleja las mismas ideas. No debería ser un secreto.

Sobre el propósito de la educación

Se trata de debates que se retrotraen a la Ilustración, cuando se plantearon realmente las cuestiones de la educación superior y de la educación de masas, no sólo la educación para el clero y la aristocracia. Y hubo básicamente dos modelos en discusión en los siglos XVIII y XIX. Se discutieron con energía harto evocativa. Una imagen de la educación era la de un vaso que se llena, digamos, de agua. Es lo que ahora llamamos “enseñar para el examen”: viertes agua en el vaso y luego el vaso devuelve el agua. Pero es un vaso bastante agujereado, como todos hemos tenido ocasión de experimentar en la escuela: memorizas algo en lo que no tienes mucho interés para poder pasar un examen, y al cabo de una semana has olvidado de qué iba el curso. El modelo de vaso ahora se llama “ningún niño a la zaga”, “enseñar para el examen”, “carrera a la cumbre”, y cosas por el estilo en las distintas universidades. Los pensadores de la Ilustración se opusieron a ese modelo.

El otro modelo se describía como lanzar una cuerda por la que el estudiante pueda ir progresando a su manera y por propia iniciativa, tal vez sacudiendo la cuerda, tal vez decidiendo ir a otro sitio, tal vez planteando cuestiones. Lanzar la cuerda significa imponer cierto tipo de estructura. Así, un programa educativo, cualquiera que sea, un curso de física o de algo, no funciona como funciona cualquier otra cosa; tiene cierta estructura. Pero su objetivo consiste en que el estudiante adquiera la capacidad para inquirir, para crear, para innovar, para desafiar: eso es la educación. Un físico mundialmente célebre cuando, en sus cursos para primero de carrera, se le preguntaba “¿qué parte del programa cubriremos este semestre?”, contestaba: “no importa lo que cubramos, lo que importa es lo que descubráis vosotros”. Tenéis que ganar la capacidad y la autoconfianza en esta asignatura para desafiar y crear e innovar, y así aprenderéis; así haréis vuestro el material y seguir adelante. No es cosa de acumular una serie fijada de hechos que luego podáis soltar por escrito en un examen para olvidarlos al día siguiente.

Son dos modelos radicalmente distintos de educación. El ideal de la Ilustración era el segundo, y yo creo que el ideal al que deberíamos aspirar. En eso consiste la educación de verdad, desde el jardín de infancia hasta la universidad. Lo cierto es que hay programas de ese tipo para los jardines de infancia, y bastante buenos.

Sobre el amor a la docencia

Queremos, desde luego, gente, profesores y estudiantes, comprometidos en actividades que resulten satisfactorias, disfrutables, actividades que sean desafíos, que resulten apasionantes. Yo no creo que eso sea tan difícil. Hasta los niños pequeños son creativos, inquisitivos, quieren saber cosas, quieren entenderlas, y a no ser que te saquen eso a la fuerza de la cabeza, el anhelo perdura de por vida. Si tienes oportunidades para desarrollar esos compromisos y preocuparte por esas cosas, son las más satisfactorias de la vida. Y eso vale lo mismo para el investigador en física que para el carpintero; toenes que intentar crear algo valioso, lidiar con problemas difíciles y resolverlos. Yo creo que que eso es lo que hace del trabajo el tipo de actividad que quieres hacer; y la haces aun cuando no estés obligado a hacerla. En una universidad que funcione razonablemente, encontrarás gente que trabaja todo el tiempo porque les gusta lo que hacen; es lo que quieren hacer; se les ha dado la oportunidad, tienen los recursos, se les ha animado a ser libres e independientes y creativos: ¿qué mejor que eso? Y eso también puede hacerse en cualquier nivel.

Vale la pena reflexionar un poco sobre algunos de los programas educativos imaginativos y creativos que se desarrollan en los distintos niveles. Así, por ejemplo, el otro día alguien me contaba de un programa que usa en las facultades, un programa de ciencia en el que se plantea a los estudiantes una interesante cuestión: “¿Cómo puede ser que un mosquito vuela bajo la lluvia?” Difícil cuestión, cuando se piensa un poco en ella. Si algo impactara en un ser humano con la fuerza de una gota de agua que alcanza a un mosquito, lo abatiría inmediatamente. ¿Cómo puede, pues, el mosquito evitar el aplastamiento inmediato? ¿Cómo puede seguir volando? Si quieres seguir dándole vueltas a este asunto –dificilísimo asunto—, tienes que hacer incursiones en las matemáticas, en la física y en la biología y plantearte cuestiones lo suficientemente difíciles como para verlas como un desafío que despierta la necesidad de responderlas.

Eso es lo que debería ser la educación en todos los niveles, desde el jardín de infancia. Hay programas para jardines de infancia en los que se da a cada niño, por ejemplo, una colección de pequeñas piezas: guijarros, conchas, semillas y cosas por el estilo. Se propone entonces a la clase la tarea de descubrir cuáles son las semillas. Empieza con lo que llaman una “conferencia científica”: los nenes hablan entre sí y tratan de imaginarse cuáles son semillas. Y, claro, hay algún maestro que orienta, pero la idea es dejar que los niños vayan pensando. Luego de un rato, intentan varios experimentos tendentes a averiguar cuáles son las semillas. Se le da a cada niño una lupa y, con ayuda del maestro, rompe una semilla y mira dentro y encuentra el embrión que hace crecer a la semilla. Esos niños aprenden realmente algo: no sólo algo sobre las semillas y sobre lo que las hace crecer; también aprenden algo sobre los procesos de descubrimiento. Aprenden a gozar con el descubrimiento y la creación, y eso es lo que te permitirá comportarte de manera independiente fuera del aula, fuera del curso.

Lo mismo vale para toda la educación, hasta la universidad. En un seminario universitario razonable, no esperas que los estudiantes tomen apuntes literales y repitan todo lo que tu digas; lo que esperas es que te digan si te equivocas, o que vengan con nuevas ideas desafiantes, que abran caminos que no habían sido pensados antes. Eso es lo que es la educación en todos los niveles. No consiste en instilar información en la cabeza de alguien que luego la recitará, sino que consiste en capacitar a la gente para que lleguen a ser personas creativas e independientes y puedan encontrar gusto en el descubrimiento y la creación y la creatividad a cualquier nivel o en cualesquiera dominios a los que les lleven sus intereses.

Sobre el uso de la retórica empresarial contra el asalto empresarial a la universidad

Eso es como plantearse la tarea de justificar ante el propietario de esclavos que nadie debería ser esclavo. Estáis aquí en un nivel de la indagación moral en el que resulta harto difícil encontrar respuestas. Somos seres humanos con derechos humanos. Es bueno para el individuo, es bueno para la sociedad y hasta es bueno para la economía en sentido estrecho el que la gente sea creativa e independiente y libre. Todo el mundo sale ganando de que la gente sea capaz de participar, de controlar sus destinos, de trabajar con otros: puede que eso no maximice los beneficios ni la dominación, pero ¿por qué tendríamos que preocuparnos de esos valores?

Un consejo a las organizaciones sindicales de los profesores precarios

Ya sabéis mejor que yo lo que hay que hacer, el tipo de problemas a los que os enfrentáis. Seguid adelante y haced lo que tengáis que hacer. No os dejéis intimidar, no os amedrentéis, y reconoced que el futuro puede estar en nuestras manos si queremos que lo esté.

Traducción para http://www.sinpermiso.info: Miguel de Puñoenrostro

Fuente: http://www.counterpunch.org/2014/02/28/on-academic-labor/27

 

Por qué revistas como ‘Nature’, ‘Science’ y ‘Cell’ hacen daño a la ciencia, por Randy Schekman…

leave a comment »

, Premio Nobel de Medicina en 2013

 12 DIC 2013 

ACELERADOR-PARTICULAS

Soy científico. El mío es un mundo profesional en el que se logran grandes cosas para la humanidad. Pero está desfigurado por unos incentivos inadecuados. Los sistemas imperantes de la reputación personal y el ascenso profesional significan que las mayores recompensas a menudo son para los trabajos más llamativos, no para los mejores. Aquellos de nosotros que respondemos a estos incentivos estamos actuando de un modo perfectamente lógico —yo mismo he actuado movido por ellos—, pero no siempre poniendo los intereses de nuestra profesión por encima de todo, por no hablar de los de la humanidad y la sociedad.

Todos sabemos lo que los incentivos distorsionadores han hecho a las finanzas y la banca. Los incentivos que se ofrecen a mis compañeros no son unas primas descomunales, sino las recompensas profesionales que conlleva el hecho de publicar en revistas de prestigio, principalmente Nature, Cell y Science. Se supone que estas publicaciones de lujo son el paradigma de la calidad, que publican solo los mejores trabajos de investigación. Dado que los comités encargados de la financiación y los nombramientos suelen usar el lugar de publicación como indicador de la calidad de la labor científica, el aparecer en estas publicaciones suele traer consigo subvenciones y cátedras. Pero la reputación de las grandes revistas solo está garantizada hasta cierto punto. Aunque publican artículos extraordinarios, eso no es lo único que publican. Ni tampoco son las únicas que publican investigaciones sobresalientes.

Estas revistas promocionan de forma agresiva sus marcas, de una manera que conduce más a la venta de suscripciones que a fomentar las investigaciones más importantes. Al igual que los diseñadores de moda que crean bolsos o trajes de edición limitada, saben que la escasez hace que aumente la demanda, de modo que restringen artificialmente el número de artículos que aceptan. Luego, estas marcas exclusivas se comercializan empleando un ardid llamado “factor de impacto”, una puntuación otorgada a cada revista que mide el número de veces que los trabajos de investigación posteriores citan sus artículos. La teoría es que los mejores artículos se citan con más frecuencia, de modo que las mejores publicaciones obtienen las puntuaciones más altas. Pero se trata de una medida tremendamente viciada, que persigue algo que se ha convertido en un fin en sí mismo, y es tan perjudicial para la ciencia como la cultura de las primas lo es para la banca.

Es habitual, y muchas revistas lo fomentan, que una investigación sea juzgada atendiendo al factor de impacto de la revista que la publica. Pero como la puntuación de la publicación es una media, dice poco de la calidad de cualquier investigación concreta. Además, las citas están relacionadas con la calidad a veces, pero no siempre. Un artículo puede ser muy citado porque es un buen trabajo científico, o bien porque es llamativo, provocador o erróneo. Los directores de las revistas de lujo lo saben, así que aceptan artículos que tendrán mucha repercusión porque estudian temas atractivos o hacen afirmaciones que cuestionan ideas establecidas. Esto influye en los trabajos que realizan los científicos. Crea burbujas en temas de moda en los que los investigadores pueden hacer las afirmaciones atrevidas que estas revistas buscan, pero no anima a llevar a cabo otras investigaciones importantes, como los estudios sobre la replicación. En casos extremos, el atractivo de las revistas de lujo puede propiciar las chapuzas y contribuir al aumento del número de artículos que se retiran por contener errores básicos o ser fraudulentos. Science ha retirado últimamente artículos muy impactantes que trataban sobre la clonación de embriones humanos, la relación entre el tirar basura y la violencia y los perfiles genéticos de los centenarios. Y lo que quizá es peor, no ha retirado las afirmaciones de que un microorganismo es capaz de usar arsénico en su ADN en lugar de fósforo, a pesar de la avalancha de críticas científicas.

Hay una vía mejor, gracias a la nueva remesa de revistas de libre acceso que son gratuitas para cualquiera que quiera leerlas y no tienen caras suscripciones que promover. Nacidas en Internet, pueden aceptar todos los artículos que cumplan unas normas de calidad, sin topes artificiales. Muchas están dirigidas por científicos en activo, capaces de calibrar el valor de los artículos sin tener en cuenta las citas. Como he comprobado dirigiendo eLife, una revista de acceso libre financiada por la Fundación Wellcome, el Instituto Médico Howard Hughes y la Sociedad Max Planck, publican trabajos científicos de talla mundial cada semana.

Los patrocinadores y las universidades también tienen un papel en todo esto. Deben decirles a los comités que toman decisiones sobre las subvenciones y los cargos que no juzguen los artículos por el lugar donde se han publicado. Lo que importa es la calidad de la labor científica, no el nombre de la revista. Y, lo más importante de todo, los científicos tenemos que tomar medidas. Como muchos investigadores de éxito, he publicado en las revistas de renombre, entre otras cosas, los artículos por los que me han concedido el Premio Nobel de Medicina, que tendré el honor de recoger mañana. Pero ya no. Ahora me he comprometido con mi laboratorio a evitar las revistas de lujo, y animo a otros a hacer lo mismo.

Al igual que Wall Street tiene que acabar con el dominio de la cultura de las primas, que fomenta unos riesgos que son racionales para los individuos, pero perjudiciales para el sistema financiero, la ciencia debe liberarse de la tiranía de las revistas de lujo. La consecuencia será una investigación mejor que sirva mejor a la ciencia y a la sociedad.

Randy Schekman es biólogo estadounidense. Ha ganado el Premio Nobel de Medicina en 2013.

© Guardian News & Media, 2013.

Traducción de News Clips, Paloma Cebrián.

Educación en el mundo (2010): datos básicos de 45 países…

with 2 comments

 

vcm_s_kf_m160_131x98

 

EDUCACION Y DESARROLLO EN EL MUNDO

FUENTES: PISA 2006/2009 y PNUD 2007-2008/ 2010

PAISES

Lugar en Prueba Pisa 2009 (Lectura)

Lugar en Prueba Pisa 2006 (Lectura)

Ranking Desarrollo Humano (IDH)

2007-2008

Ranking Desarrollo Humano (IDH)

2010

Porcentaje (%) de alumnos Pisa

2009 y 2006 (b) en Educación Pública y Privada

% del PIB en Educación

200-2007

% de gasto público destinado a Educación

2002-2006

Gasto en I&D como % del PIB

2000-2007

H.Kong/Shanghai (China)

1 Sh. 4HK

3 HK

21 HK

21 HK

7/93 (b)

3,3 HK

23,0 HK

0,8 HK

COREA del Sur

2

1

26

12

64/36

4,2

16,5

3,5

FINLANDIA

3

2

11

16

96/4

5,9

12,8

3,5

SINGAPUR

5

NP

25

27

2,8

18,2 (1991)

2,6

CANADA

6

4

4

8

94/6

4,9

12,5

2,0

N. ZELANDIA

7

5

19

3

96/4 (b)

6,2

20,9

1,3

JAPON

8

15

8

11

71/29

3,4

9,8

3,4

AUSTRALIA

9

7

3

2

4,7

13,3

2,2

HOLANDA

10

11

9

7

35/65

5,5

11,2

1,8

BELGICA

11

12

17

18

6,1

12,2

1,9

NORUEGA

12

25

2

1

98/2 (b)

6,7

16,6

1,7

ESTONIA

13

13

44

34

98/2 (b)

5,0

14,9

1,1

SUIZA

14

14

7

13

95/5 (b)

5,3

13,0

2,9

POLONIA

15

9

37

41

98/2 (b)

4,9

12,7

0,6

ISLANDIA

16

24

1

17

99/1 (b)

7,5

16,6

2,8

EE.UU

17

NP

12

4

93/7

5,5

15,3

2,7

SUECIA

19

10

6

9

90/10

6,7

12,9

3,7

ALEMANIA

20

18

22

10

96/4

4,4

9,8

2,6

IRLANDA

21

6

5

5

42/58 (b)

4,9

14,0

1,3

FRANCIA

22

23

10

14

90/10

5,6

10,9

2,1

TAIPEI/China

23

16

65/35 (b)

DINAMARCA

24

19

14

19

76/24 (b)

7,9

15,3

2,6

INGLATERRA

25

17

16

26

94/6

5,6

12,1

1,8

HUNGRIA

26

27

36

36

84/16 (b)

5,4

11,1

1,0

OCDE Promedio

25/493

21/492

27/0,916

12/0,879

83/17

ITALIA

29

33

20

23

95/5

4,3

9,6

1,1

ESPAÑA

33

35

13

20

69/31

4,4

11,0

1,3

Rep. CHECA

34

26

32

28

96/4 (b)

4,6

10,0

1,6

ISRAEL

37

40

23

15

73/27 (b)

6,4

13,7

4,7

AUSTRIA

39

22

15

25

87/13

5,4

10,8

2,5

FED. DE RUSIA

43

39

67

65

100/0

3,9

12,9

1,1

CHILE

44

38

40

45

47/53

3,4

18,5

0,7

URUGUAY

47

42

46

62

83/17

2,8

7,9

0,4

MEXICO

48

43

52

56

89/11

4,8

25,6

0,5

COLOMBIA

52

51

75

79

84/16

3,9

11,1

0,2

BRASIL

53

49

70

73

92/8

5,2

10,9

1,0

ARGENTINA

58

53

38

46

65/35

4,9

13,1

0,5

PANAMA

62

54

83/17

3,8

8,9

0,2

PERU

63

NP

87

63

82/18

2,7

13,7

0,1

CUBA

NP

NP

51

100/0

13,6

16,6

0,4

PARAGUAY

NP

NP

95

96

72/28 (c)

4,0

10,8

0,1

BOLIVIA

NP

NP

117

95

84/16 (c)

6,3

18,1

0,3

EL SALVADOR

NP

NP

103

90

70/30 (c)

3,6

20,0

0,1

ECUADOR

NP

NP

89

73

68/32) (c)

1,0

8,0

0,2

VENEZUELA

NP

NP

74

75

3,7

17,0 (1991)

COSTA RICA

NP

NP

48

62

5,0

18,5

0,4

(b) Datos Pisa 2006; (c) Datos SITEAL (http://www.siteal.iipe-oei.org)

Ranking (2009) de calidad de Universidades chilenas…

with 22 comments

Primer ránking de calidad de planteles de educación superior

Universidades tradicionales superan ampliamente a las privadas

VER ESTUDIO Y RANKING (COMPLETO) DE UNIVERSIDADES CHILENAS 2009

RANKING2009-CHILE1 Por primera vez aparece ránking que mide la calidad de las casas de estudio nacionales en base a indicadores clave, como el nivel de los alumnos, la investigación y el cuerpo docente. América Economía Intelligence se la jugó por los datos duros, entregando interesantes conclusiones.

Por Claudia Urquieta Ch.

Sabía usted que más del 80 por ciento de los ministros del gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet estudiaron su pregrado en la Universidad de Chile o la Universidad Católica?

El dato es parte de la información que América Economía Intelligence entregó junto a la primera versión del ranking de calidad de universidades chilenas, que desarrolló sobre la base información recolectada en 55 entidades de educación superior.

Una excelente noticia para quienes preparan la PSU, ya que hasta ahora no existía ningún ranking de universidades en base a indicadores claves y datos duros que reflejaran la mejor calidad en la enseñanza superior, como el cuerpo docente, el nivel académico de los alumnos, el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), la investigación realizada en la universidad, las acreditaciones internacionales, infraestructura, internacionalización y la vida de campus.

Indicadores que fueron determinados luego de que el equipo de estudios de la publicación de economía y negocios, se reuniera con distintos expertos en el tema universitario: el rector de la Universidad de Santiago, Juan Manuel Zolezzi, el rector de la Universidad del Desarrollo, Ernesto Silva, el rector de la Universidad Austral, Víctor Cubillos y el pro-rector de la Uniacc, Daniel Farcas.

Anteriormente, las únicas mediciones que se habían realizado eran en base a la percepción de las personas, lo que es bastante subjetivo, ya que está más relacionado con la publicidad que con la calidad real de las instituciones.

Este vacío impulsó a América Economía a buscar una fórmula distinta. Según el director editorial de la publicación, Felipe Aldunate, "nos embarcamos en este ranking porque había una demanda del sistema educativo a favor de una medición más objetiva del sistema universitario".

Sistema que ha crecido a pasos agigantados: hoy existen casi 60 universidades y 500 mil alumnos matriculados en una carrera de pregrado, cinco veces más que hace 25 años.

Pero cantidad no siempre es sinónimo de calidad. Y a la hora de elegir la casa de estudios es muy difícil saber si la publicidad con que se intenta seducir a los futuros alumnos, hacen a esas instituciones tan fantásticas como las pintan.

Universidades regionales dentro de las top ten

El análisis del estudio indica que el tope de la calidad de la tabla general se lo pelean dos universidades muy conocidas: la Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Esto no es novedad pues son los grandes referentes de la educación en el país y las más conocidas a nivel internacional.

Lo que sí es sorpresivo, es que dentro de las 10 primeras universidades del ranking haya cinco casas de estudio regionales: la Universidad de Concepción (3º) la Técnica Federico Santa María (5º), la Católica de Valparaíso (6º), la Austral (7º) y la de Talca (10º), lo que refleja una importante actividad que suele no percibirse desde Santiago.

En tanto, de las privadas sólo dos están dentro de las top ten: la Universidad Diego Portales (8º) y la Adolfo Ibáñez (9º). Otras cuatro forman parte de las 15 primeras: la Universidad del Desarrollo (11º), la de Los Andes (12º), la Andrés Bello (13º) y la Mayor (14º).

Las cinco últimas en el ranking son la Universidad Internacional SEK, la Universidad Adventista de Chile, la Universidad Chileno Británica de Cultura, la U. Miguel de Cervantes y la Bolivariana.

En 2008 el 42 por ciento de los 71.800 estudiantes que ingresaron al sistema universitario lo hicieron a universidades que no existían antes de 1981. El resto se reparte entre las que integran el Consejo de Rectores (Cruch), de los cuales el 61 por ciento se matricula en universidades estatales. Las 10 universidades que encabezan el ranking concentran el 32 por ciento de los estudiantes del sistema. Y las dos primeras -la Chile y la PUC-, el 11 por ciento.

La Chile a la cabeza en investigación

Según el ranking de América Economía, la Chile y la PUC son las que lideran por lejos en cuanto a calidad de docentes y alumnos. La PUC es la que lleva la delantera en captar los alumnos con sobre 700 puntos en la Prueba de Selección Universitaria (PSU), con 43,9 por ciento de sus estudiantes en ese rango, mientras la Casa de Bello alcanza un 38,8 por ciento.

En cuanto a la calidad docente, la PUC tiene más profesores de jornada completa (1.414) que la Chile (1.215).

En lo que sí lleva la delantera la U. de Chile es en investigación: 2.212 papers ISI publicados desde 2008 hasta ahora, mucho más que los 1.723 publicados por la PUC.

Pero las que crecen más en investigación son otras. Por ejemplo la U. Diego Portales que en 2002 produjo sólo 2 papers, en 2005 superó los 40 y en 2008 llegó a 99. Las universidades de Tarapacá, Andrés Bello, de Valparaíso y de Magallanes multiplicaron por cuatro sus publicaciones en estos años. Mientras que la U. de los Andes pasó de 13 a 36 papers anuales.

Según el estudio las cifras dan cuenta de que la investigación no es campo exclusivo de las más grandes ni de las tradicionales. Además de que las entidades regionales pueden buscar la demanda del sector productivo en el que están inmersas para generar conocimiento rentable.

Un área donde las privadas tienen ventaja es en el indicador de apoyo a la innovación, con el que se busca medir los aportes de conocimientos que las universidades ofrecen al sector productivo a través del financiamiento para el desarrollo del conocimiento. Aunque son cinco tradicionales las que lideran el ranking en este indicador, están muy cerca de otras privadas como la Universidad Diego Portales, la Adolfo Ibáñez, la del Desarrollo y la de Los Andes.

 

 

 

 

 

 

El Mostrador.cl

Marco-Ominami y el Financiamiento de la Educación Superior…

leave a comment »

E-SUPERIOR2009MO

Hoy 29 de Septiembre debí representar, en el Seminario organizado por SOFOFA y Universidad Finis Terrae, la candidatura a Presidente de Marco Henríquez Ominami. Se publica aquí el texto que resume nuestras proposiciones al respecto y que me correspondió exponer y explicar en ese evento universitario. E. Aquevedo.

La Educación Superior y el desarrollo de la Ciencia y Tecnología en Chile, incluyendo los procesos de innovación tecnológica, se sitúan en un nivel de gran precariedad en relación con los estándares internacionales, y sobre todo en relación con las urgentes necesidades de un desarrollo sustentable e integrado para nuestro país. En las líneas que siguen se proponen incrementos indispensables del gasto público para enfrentar inicialmente dichas precariedades.

1. EDUCACION SUPERIOR (ES).

La ES en Chile ha tenido una tendencia declinante desde el punto de vista del gasto público dentro del PIB. En 1973 la ES ocupaba el 1,81% de PIB, reduciéndose al 0,45% en 1990, y a sólo un 0,3% en 2008. Considerando el conjunto del gasto público y privado, se llega al 1,5% del PIB, lo que es inferior a lo logrado hace poco más de 3 décadas atrás. Esto se traduce en términos de presupuesto en que mientras el Estado cubría el 90,6% del gasto en ES en 1970, en 1990 cae a sólo el 40,9%, y en 2008 la cifra llega sólo al 18%. Esto se compara muy desventajosamente con otros países altamente privatizados, como Corea del Sur (20 % financiado por el Estado) y EE.UU. (35% financiado por el Estado).

Lo dicho anteriormente obliga a un esfuerzo público considerable por razones académicas y socio-económicas múltiples. Nos parece que el gasto público en ES dentro del PIB debiera incrementarse desde el 0,3% actual hasta un 1% dentro del próximo periodo de gobierno. Ello debiera permitir pasar de un financiamiento público de la ES del 18% actual, hasta un indispensable 50%.

2. INVESTIGACION Y DESARROLLO (I+D).

La situación de Chile, con un 0,7% del PIB destinado a este rubro, se sitúa en un nivel intermedio en la región, aproximadamente similar a Argentina, Costa Rica y Uruguay, pero inferior a Brasil y Cuba que invierten aproximadamente un 1% del PIB. Estas cifras son bajas en relación con los países de desarrollo intermedio más dinámicos (Corea, Taiwan, Singapur, etc., que gastan por sobre el 2% del PIB), y en todo caso muy bajas respecto a sus necesidades de aumentar el desarrollo socio-económico del país en la misma perspectiva de sustentabilidad ya señalada. El gobierno de R. Lagos ya se propuso incrementar el gasto hasta un 1,2% de PIB, y el de M. Bachelet señaló el 1% como meta.

Un nuevo gobierno realmente comprometido con dar un salto en esta materia debiera alcanzar efectivamente un 1,4% del PIB que permita superar significativamente los evidentes rezagos en esta materia.

3. INNOVACIÓN TECNOLOGICA.

La innovación tecnológica en Chile evidencia también un rezago importante respecto a los estándares internacionales comparables y a las necesidades del desarrollo nacional. El conjunto de actividades ligadas a este ámbito (asumidas por Corfo, Fondef, Conicyt, etc.) representan, en efecto, no más de un tercio de lo destinado a I+D, es decir, aproximadamente un 0,25% del PIB. En este rubro la inversión privada y pública son extremadamente bajas.

Proponemos en consecuencia que este esfuerzo se incremente al menos en el doble (0,5% del PIB) en un periodo de 4 años.

XXVII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), Argentina, 2009. Convocatoria.

with 26 comments


XXVII CONGRESO ALAS
“Latinoamérica interrogada. Depredación de Recursos Naturales, Democracia Participativa, Escenarios Productivos y Construcción de Conocimiento”
31 de agosto al 4 de Septiembre de 2009
Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires
Convocatoria
Latinoamérica interrogada
 
PROGRAMA COMPLETO XXVII CONGRESO ALAS, ARGENTINA…
 
PORTAL OFICIAL DE ALAS PARA EL XXVII CONGRESO…
 
 

Puesta en marcha

Latinoamérica se ha configurado como designación de un espacio social, y este recorte territorial y poblacional ha cobrado históricamente distintos significados, pasando de la negatividad de lo impuesto a una identidad que le fuera propia, autónoma, en medio de un juego de seculares enajenaciones, entre conflictos arrasadores y luchas por disputar un horizonte impuesto, aherrojado. Empeño liberador que se renueva con vigor en estos inicios del siglo XXI, pese a las dominaciones sucesivas y a las destemplanzas de las décadas neoliberales precedentes, cuyas vestiduras ocultan, como disfraces, los gritos de la resistencia. Y una y otra vez emerge la necesidad del auto-descubrimiento social: la desnudez de la mano tendida hacia lo alto, rememorando la monumental escultura erigida en San Pablo, territorio flujo latinoamericano incrustado como un gran río que fluye desde la palma hasta los confines del brazo que se hunde o emerge, según se vea, desde la tierra, abertura a la interrogación. Geografía tatuada como metáfora en esa segunda A de ALAS.

Alas, la Asociación Latinoamericana de Sociología, no ha cesado durante más de medio siglo (1950-2007) de colocar en debate crítico la realidad social latinoamericana, estableciendo así un lenguaje propio que la distingue. La hora indica que podremos continuar en esta tarea, recurriendo a nuevos significados con un atributo redoblado: intensificar el debate crítico y colectivo a partir de interrogar e interrogarnos en esta hora latinoamericana. La Sociología y las Ciencias Sociales aún no han abandonado en buena medida las certezas pedagógicas, luego de tan largos caminos recorridos es quizás el momento de renovar esfuerzos por producir las interrogaciones que permitan contribuir con los cambios necesarios que exigen hoy radicalmente la inclusión y la justicia social latinoamericana y caribeña.

El XXVII Congreso ALAS 2009 en Buenos Aires se constituye así en una gran oportunidad de encuentro para la Sociología y las Ciencias Sociales. Estamos decididos a construir a partir de este objetivo un motivo para consolidar el movimiento intelectual latinoamericano en Ciencias Sociales y tomar el Congreso como motivo para fortalecer la participación multitudinaria y diversa. Así la invitación queda fijada como un desafío común de responsabilidades trascendentes, alejando si fuera posible esta simulación de las certezas de lo preconcebido, renovando la base material del encuentro dialógico, como infraestructura necesaria para la interrogación científica, académica, social, cultural. Nos atrevemos a afirmar que sin esta materialidad resultará quizás muy difícil alejarse de los espectros de la clarividencia iluminista, a la hora de recuperar el pensamiento crítico y colectivo latinoamericano.

En este escenario con continuidades y rupturas frente al neoliberalismo en la Región Latinoamericana y del Caribe se presenta el desafío de la contribución de las Ciencias Sociales a colocar en debate en el XXVII Congreso ALAS en cuatro ejes temáticos claves:

1. Depredación recursos naturales y conflicto ecológico
2. Ciudadanía y democracia participativa
3. Nuevos escenarios productivos en América Latina
4. Construcción de conocimiento

Para todo tipo de información sobre participación en el Congreso, ver Portal Oficial de ALAS: XXVII CONGRESO ALAS 2009, ARGENTINA (haz clic aqui)

 

Chile: ciencia, I+D y campaña presidencial…

leave a comment »

Sorprende que los candidatos a la Presidencia no hayan dado a conocer su pensamiento en torno a la institucionalidad que el país necesita para llevar a cabo sus programas en ciencia, tecnología e innovación.

    imagesINVESTIGACION1 Esta semana se celebraron 10 años de la Iniciativa Científica Milenio (ICM), creada con la idea de desarrollar la ciencia según un modelo centrado en fundar grandes centros de excelencia, además del basado en proyectos individuales de investigadores en grupos pequeños. Estos últimos, generalmente impulsados por la curiosidad y con una mirada de largo aliento, han sido cruciales para la aplicación del conocimiento, ya que muchas aplicaciones de utilidad comercial y social derivan de descubrimientos que no perseguían un propósito determinado.

    Últimamente ha habido un gran aumento del financiamiento de grandes centros, mientras que el de los proyectos individuales de Fondecyt se ha estancado. Los 450 proyectos nuevos financiados en 1995 bajaron a 350 en 1997, manteniéndose alrededor de esta cifra hasta 2006, para llegar a 400 en 2009. Actualmente, los proyectos individuales cuentan con el 60% de los fondos, pero su número es 10 veces mayor que los de investigación asociativa.

    Con esto no quiero decir que la ICM no sea beneficiosa, pero lo cierto es que la excitación que resulta de estas iniciativas nos ha hecho olvidar que la base de la ciencia reside en los proyectos individuales. El debido balance en el financiamiento de ambos tipos de proyectos debiera constituir una estrategia prioritaria para nuestro país, la que no se ha discutido ni aparece en los programas de los candidatos presidenciales.

    En el último tiempo se ha propuesto aumentar la inversión de Fondecyt, pues sólo se financia la mitad de los proyectos que concursan. La aprobación se ha estancado en alrededor del 35% y gracias a los fondos conseguidos por una protesta de la comunidad científica (en octubre del 2007) esta cifra se acercó al 44% en 2008, retrocediendo al 40% en 2009. ¿El resultado? El país está desperdiciando grandes ideas. En el concurso 2009 no se financiaron cinco proyectos calificados como "sobresalientes" y 327 como "buenos". Por otro lado, el programa de iniciación a la investigación de científicos jóvenes se verá afectado este año por una considerable disminución de 30% en los recursos, lo que repercutirá negativamente, entre otros aspectos, en la renovación de recursos humanos en las universidades.

    Existe consenso sobre la necesidad de aumentar la inversión en ciencia, tecnología e innovación (CTI), la que debería sobrepasar el actual 0,7% del PIB. Sin embargo, los intentos han fracasado: Ricardo Lagos prometió alcanzar el 1,2% y Michelle Bachelet el 1%. El anhelo de aumentar el número de científicos activos hasta alcanzar los 60 mil también se ha visto frustrado. Los estudios indican que aumentaron de 1.342 en 1994, a 2.250 el 2005.

    Sorprende que los candidatos a la Presidencia no hayan dado a conocer su pensamiento en torno a la institucionalidad que el país necesita para llevar a cabo sus programas en CTI. El actual gobierno no cumplió con la promesa de elaborar un informe con consultas a las universidades y demás actores relevantes. No existen en Chile canales para que la comunidad científica participe en la toma de decisiones respecto del desarrollo de la ciencia. Los esfuerzos desplegados por el Consejo de Sociedades Científicas para generar una institucionalidad para la ciencia -con un rango similar al ministerial- no han tenido recepción por parte del gobierno, de Conicyt ni del Consejo de Innovación.

    Los candidatos a La Moneda debieran difundir prontamente sus principales lineamientos y compromisos en estas materias fundamentales para el desarrollo nacional.

    Jorge Babul, Presidente del Consejo de Sociedades Científicas de Chile

    LA TERCERA.CL

    La importancia de la Educación y la I+D. La experiencia china …

    leave a comment »

    INVESTIGACION3 El Círculo de Economía acaba de dirigirse al conjunto de los partidos políticos para que hagan de la educación la gran prioridad del país. Pocos días después la OCDE ha anunciado que para el año en curso China se ha convertido en el segundo país del mundo por su gasto en I+ D (136.000 millones de dólares), desbancando a Japón (130.000 millones) y sólo por detrás de Estados Unidos (330.000 millones). Estas cifras suponen el 6,4% del PIB para China, el 2,7% para Japón y el 2,8% para Estados Unidos. El último año China ha incrementado un 20% el gasto en I+ D. Aunque a primera vista pueda no parecerlo, ambas noticias están estrechamente relacionadas.

    Ya he subrayado en estas páginas la obsesión tecnológica de China. De 1840 (primera guerra del opio) a 1949 China se vio convertida de hecho en colonia de los países occidentales por haber perdido el tren de la revolución industrial. El trauma sigue vivo y China no está dispuesta a perder el tren de la revolución de la información, lo que la dejaría de nuevo en situación de inferioridad.

    Al dato sobre el gasto en I+ D, hay que añadir que China tiene 53 zonas de alta tecnología. El Silicon Valley chino, Zhonjguacun, en Pekín, tiene más de medio millón de investigadores. Una cifra similar emplean las cerca de un millar de empresas extranjeras que tienen centros de I+ D en el país. Entre ellas se cuentan varias de las principales multinacionales, como Nokia, Siemens, Alcatel o Hewlett Packard. China ya es la fábrica del mundo y va camino de convertirse en uno de los principales polos en ciencia e ingeniería. La industria de la información pasó de significar el 3,3% del PIB de China en 1999 al 7,6% en el 2001. Las grandes inversiones internacionales en el sector, que unos años atrás iban a Taiwán, ahora van a la República Popular. La exportación china en tecnología de la información y telecomunicaciones superó la de Japón y la UE en el 2003, y la de Estados Unidos en el 2004. Aunque el 60% de la exportación está en manos de empresas extranjeras, cada vez hay más empresas y marcas chinas.

    Como base de sustento de su ambición tecnológica, China dedica gran atención y muchos recursos a su sistema educativo. Al año produce 1,3 millones de graduados en ingeniería y ciencias. Cuenta con cerca de medio millón de estudiantes en el extranjero. Tiene en marcha planes para crear cien universidades equiparables a las de alto nivel de otros países, centradas en la ingeniería y la ciencia. Desde hace más de dos mil años los exámenes imperiales, que daban acceso al mandarinato, eran el instrumento básico de promoción social. En consonancia con este rasgo esencial de su cultura, los padres chinos invierten de forma prioritaria en la educación de sus hijos.

    China avanza muy deprisa en la producción de bienes de valor añadido cada vez mayor. De la ropa y el calzado (cuya importación está hoy sometida a restricciones en la UE), los azulejos y materiales de la construcción, o los muebles, está pasando a motocicletas, coches (este año exporta 75.000 coches a más de cien países, y en los próximos está previsto que inicie la exportación de utilitarios a Europa y Estados Unidos, a muy bajo precio) y electrónica de consumo (televisores, vídeos, reproductores de DVD, etcétera).

    La obsesión por la alta tecnología es una de las claves para entender a fondo el significado del proceso de emergencia económica de China y el impacto que tendrá en la economía y la geopolítica globales. La velocidad a la que China sea capaz de conquistar sectores de mayor valor añadido determinará el ritmo de su desarrollo económico, su penetración en los mercados mundiales y su conversión en una verdadera gran potencia. Su evolución está siendo similar a la de Japón o los cuatro tigres asiáticos, tres de los cuales (Hong Kong, Taiwán, Singapur), no se olvide, son chinos.

    Hoy ya no sólo se enfrentan con la competencia china y asiática los países en vías de desarrollo, sino también, y cada vez más, los países desarrollados. Los que más sufrirán son los que están a la cola del pelotón de cabeza, los países industriales con escasa tecnología, como España. Estamos sólo al principio del fenómeno de la irrupción de China y Asia en los mercados mundiales. Pienso que no nos damos cuenta aún de la enorme dimensión del reto. El remedio es conocido. Mayor gasto en I+ D, al que España dedica hoy sólo el 1,1% del PIB (frente al 4,2% de Suecia y el 2,5% de Alemania). Mejora del sistema educativo (el informe Pisa sitúa a España en los últimos puestos de Europa). Desgraciadamente, los objetivos de la agenda de Lisboa, que preveía que Europa estuviera en la vanguardia mundial en estos campos en el 2010, están lejos de ser alcanzados. Si no espabilamos, puede llegar a convertirse en realidad la boutade atribuida al ex primer ministro chino Zhu Rongji: "China, la fábrica del mundo; Estados Unidos, la alta tecnología; Europa, museos y turistas".

    Sumo mi voz, en conclusión, a la del Círculo de Economía. Es imprescindible reformar nuestros sistemas educativo y de I+ D para llevarlos a niveles de excelencia, invirtiendo los recursos que sean necesarios. España se juega mucho en el envite. De que hagamos o no nuestros deberes depende que el reto que suponen China y Asia se convierta en una oportunidad o una amenaza.

    La Vanguardia.es

    “Universidades Chilenas son burocráticas e inflexibles”: crítica del Profesor Claudio Bunster

    leave a comment »

    El 8 de julio, la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos publicó un perfil sobre Claudio Bunster. Allí, el físico compara a las universidades chilenas con “pequeñas uniones soviéticas”. Sus dichos remecieron al mundo científico local. Y provocaron una profunda molestia entre sus pares, incluidos varios premios nacionales que decidieron sacar la voz. Incluso más: el disgusto llegó hasta las máximas autoridades académicas de la Universidad de Chile y la UC.

    Por Paula Comandari y María José López

    Sus declaraciones se expandieron como una epidemia. La prestigiosa revista científica PNAS, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, publicó el 8 de julio pasado un extenso perfil de Claudio Bunster. Allí el científico disparó duro: dijo que el sistema universitario chileno sigue operando como “pequeñas uniones soviéticas”: burocracias inflexibles y que nunca toman riesgos. Además, señaló que “si planeas hacer un viaje de descubrimiento elige una nave de pequeño calado”, haciendo referencia a que las naves grandes, tipo universidades, no pueden penetrar aguas bajas o pasajes estrechos.

    Sus comentarios cayeron como una bomba en el mundo científico de las universidades nacionales. En los pasillos, se comentaba que los dichos de Bunster “despreciaban” la labor que se realiza en los planteles universitarios, donde al trabajo de laboratorio se suma la formación de alumnos. Incluso, esta vez, varios premios nacionales -acostumbrados al silencio- decidieron hacerse parte de la batalla y alzar la voz para rebatir derechamente lo que consideran una agresión.

    La preocupación, incluso, traspasó la frontera de la ciencia: los propios rectores de la Universidad de Chile y de la Católica están profundamente molestos. Tanto, que la máxima autoridad del plantel estatal, Víctor Pérez, decidió salir de su conocido bajo perfil para referirse a la polémica. “Cuando se emiten juicios sobre nuestras universidades, uno espera que sean fundados y no simples comentarios al voleo, que es precisamente lo que hace Claudio Bunster en el perfil de la revista americana, donde termina faltándoles el respeto a los académicos y académicas chilenas”, señala. En la Católica se vive un ambiente similar. El lunes recién pasado, Carlos Vio, vicerrector de Investigaciones de la universidad, se reunió con el rector Pedro Pablo Rosso en el comité directivo. Llegó con el polémico artículo en inglés en la mano y con el background de la molestia que varios académicos de la UC le habían hecho ver desde hace varios días. Pero Rosso ya estaba al tanto.

    Pese a que la prensa nacional consignó brevemente el tema la semana pasada, el brote viral se había propagado mucho antes. Apenas aparecida la publicación estadounidense se transformó en comentario obligado y “los afectados” calificaron sus dichos como poco científicos, de pésimo gusto y sumamente injustos. “El 80% de la ciencia que se hace en el país proviene de las universidades”, explica el científico Manuel Krauskopf, ex rector de la Universidad Andrés Bello, quien agrega además que es imposible hablar de un “divorcio” entre las entidades universitarias y los centros privados, pues estos últimos se nutren del trabajo de tesis que hacen los estudiantes de doctorado.

    Aunque a los científicos de diversas casas de estudio las palabras de Bunster los tomaron por sorpresa -“rompió la norma de buena convivencia tácita que existe entre nosotros”, explica uno de ellos-, no les llamó la atención de quién vienen los dardos: muchos lo ven como una persona muy confrontacional, marketero y soberbio, pese a que lo consideran un científico de excelencia indiscutible. “Se lo ve casi como a un pirata: una persona que está fuera del sistema y que consigue un trato especial, incluyendo financiamiento estatal no concursable según sus propias declaraciones, lo que no me parece correcto. Ni tampoco me parece adecuado que para destacar al CECS desacredite el trabajo de los científicos de las universidades”, dice la premio nacional de Ciencias Naturales Cecilia Hidalgo, la primera científica contratada por el Centro de Estudios Científicos (CECS), cuando Bunster abrió sus puertas, en 1984, en Presidente Errázuriz. Hoy Hidalgo trabaja sólo en la Universidad de Chile.

    Lejos de apagar el incendio, Bunster -consultado por Qué Pasa- señala que “las citas de mis palabras que aparecen en el perfil de la revista de la Academia sobre mi vida y mi trabajo son efectivas y las sostengo palabra por palabra. El problema con la ciencia y la innovación en Chile no está en los investigadores, sino que en el sistema establecido, que incluye al aparato universitario tradicional”.

    Universidades ¿rígidas?

    Bunster es uno de los cuatro científicos nacionales que pertenecen a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, donde también están Jorge Allende, Juan Carlos Castilla y Ramón Latorre. Esta institución alberga la mayor cantidad de premios Nobel del planeta, tiene 2.000 miembros estadounidenses y 900 extranjeros. Ellos mismos son los que proponen a nuevos científicos para integrar el organismo. Así se hizo con Bunster el 2005, considerando su trayectoria: es físico de la Universidad de Chile y doctor de Princeton -donde dictó clases-, obtuvo el premio nacional de Ciencias Exactas en 1995, fue miembro de la mesa de diálogo sobre derechos humanos y asesor científico del ex presidente Eduardo Frei. Entre sus logros, sus pares le reconocen haber acercado la ciencia a la gente y haberla instalado en el escenario nacional, especialmente a través de su centro que desde el 2000 funciona en Valdivia.

    Pese a que el premio nacional de Ciencias Naturales Jorge Allende -quien también tiene un sillón en la Academia estadounidense- le envió a Bunster un fax para felicitarlo cuando fue aceptado en el organismo norteamericano, esta vez no celebra sus comentarios. “Me extrañaron mucho las palabras de Claudio. Sobre todo porque los perfiles que se publican en esta revista son biografías donde se muestran los logros de los aludidos, no siendo éste un espacio para lanzar críticas”, sostiene Allende, vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile. Por su parte, el bioquímico y premio nacional de Ciencias Naturales Ramón Latorre -otro de los fundadores del CECS y que hoy trabaja en la Universidad de Valparaíso- asegura que en el pensamiento de Bunster siempre estuvo la idea de que “la burocracia universitaria impide que dentro de ellas se realicen los grandes cambios, necesarios para los grandes avances”.

    Situado al otro lado de “la cortina de hierro” -como él mismo dice a propósito de la actual polémica-, Miguel Allende, presidente de la Sociedad de Biología Celular de Chile, dice: “Pienso que la universidad en el sentido de hacer ciencia no es rígida para nada. De hecho, se puede hacer el mejor trabajo científico con absoluta libertad”.

    “Si no ayudas a limpiar…”

    “El mismo Claudio no sería quien es si no hubiera existido la Universidad de Chile”, afirma Miguel Kiwi, físico de la UC y premio nacional de Ciencias Exactas, en relación a la crítica que Bunster hace al sistema. Y Jorge Allende remata: “La Facultad de Ciencias de la Chile contrató a Bunster como ayudante-alumno entre 1967 y 1973; luego le mantuvo el sueldo mientras estuvo en Princeton y después, entre 1990 y el 2000, fue contratado como profesor titular. El plantel también contó con varios de los investigadores del CECS, quienes fueron remunerados como académicos full time, pese a trabajar en paralelo en el centro. Cuando se trasladaron a Valdivia, la universidad permitió que ellos se llevaran los instrumentos de laboratorio que utilizaban y les fueron donados como préstamo permanente”. Por ello, se queja que las declaraciones de Bunster le parecen “tremendamente injustas”.

    El rector Víctor Pérez es incluso más drástico. Echa mano a una antigua publicidad sobre aseo municipal -que rezaba “si no ayudas a limpiar, no ayudes a ensuciar”- para reflejar la actitud del científico. “Si no ayudas a formar y desarrollar universidades chilenas de calidad internacional, no ayudes a ensuciarlas con ataques a ellas”, dice Pérez, disgustado. Mientras tanto, en los pasillos de la UC académicos y científicos aún comentan “la soberbia de Bunster”. Y les sigue molestando que haya juzgado “una situación con tan pocos matices, al cuestionar a los investigadores de la academia con cero capacidad de autocrítica, pese a que él, por sus acciones, tiene un tejado de vidrio gigantesco”.

    ¿La razón de este “tejado de vidrio”? Según los científicos es su método para buscar financiamiento: el mismo Bunster reconoció el año pasado a La Tercera que el gobierno le ha dado recursos de uso discrecional por más de $ 900 millones. También señaló allí que su manera de buscar financiamiento no ha variado en las últimas tres administraciones: “He sido cercano a los dos presidentes anteriores de la misma manera que con Bachelet”. Ello provocó duros cuestionamientos en el mundo científico.

    “Siento que el CECS es percibido como un lugar que no pasa por los mismos estándares que las demás instituciones de la ciencia. Cuando uno concursa por fondos, son los propios pares quienes evalúan los proyectos. Si es bueno, dan plata; si no, no. Y eso funciona muy bien. Los que estamos en ciencia operamos bajo ese sistema. Si abandonas ese rumbo y consigues fondos sin criterio ni rendición estricta, corres peligro de que decaiga el nivel de tu centro porque no hay mecanismos de autocorrección”, explica Miguel Allende.

    Muchos de sus pares tildan a Bunster de lobbista, por sus estrechos vínculos no sólo con el mundo político sino también con el militar: con éste comenzó a mantener conversaciones a comienzos de los 90, cuando la situación política aún era polarizada, y esos contactos lo han ayudado en sus actuales exploraciones a la Antártica y a los Campos de Hielo Sur. Sin embargo, otros científicos aseguran que es precisamente gracias a los nexos de Bunster que la ciencia nacional ha podido ver el nacimiento de importantes iniciativas que los favorecen a todos.

    Entre ellas, se encuentran las Cátedras Presidenciales, un programa que comenzó el 95, cuando Bunster logró convencer al presidente Frei de apoyar monetariamente a los científicos más destacados del país, quienes pudieron incrementar sus salarios en cerca de $1,5 millón mensual. Este proyecto se transformó luego en la Iniciativa Científica Milenio, creada para fomentar el desarrollo de investigación científica en Chile y que ha apoyado a varias instituciones con cerca de $ 700 millones anuales.

    “Si nosotros queremos tener la misma fuerza de lobby que tiene Claudio, hay que meterse y ensuciarse las manos. Tenemos que estar dentro de las instancias de poder para cambiar el sistema”, explica el bioquímico Ramón Latorre, aun cuando varios científicos aseguran que pese a insistir en concretar reuniones con la presidenta Bachelet, éstas han sido denegadas.

    Roces del pasado

    Los desencuentros del mundo científico nacional con Bunster vienen desde hace varios años. Algunos de sus colegas recuerdan cuando hace dos años el físico despreció los Fondecyt -fondos por alrededor de $ 28 millones anuales- y los tildó de “peanuts”. Otro episodio en esa línea ocurrió el 2004, cuando varios investigadores criticaron el otorgamiento del Premio Nacional de Ciencias al biofísico Pedro Labarca -quien desde entonces trabaja en el CECS- y Bunster repudió los comentarios argumentando que eran un “puñado de guatapiques”.

    Pero no todo es ataque. Algunos reconocen el buen nivel del CECS, institución orientada a la biofísica, física y a la glaciología. “Tiene una calidad de investigación muy alta y un gran impacto científico”, opina Atilio Bustos, director de Sistemas de Biblioteca de la Universidad de Valparaíso. En todo caso, para cuantificar el impacto que tienen las instituciones dedicadas a la ciencia se debe considerar la cantidad de papers que cada una obtiene en revistas con sello ISI Thompson. Según el Ranking Iberoamericano de Instituciones de Investigación, elaborado el 2005 por Scimago -grupo español cuyos informes son consultados por los científicos- es la Universidad de Chile la que obtiene el primer lugar, con 919 publicaciones. La sigue la PUC con 625, mientras que el CECS ocupa el duodécimo lugar, con 36.

    Pese a ello, varios científicos afirman que éste es un ranking subjetivo, puesto que el CECS cuenta con 80 investigadores -de ellos, 40 son permanentes-, mientras “la Chile tiene cerca de la mitad de los científicos de todo el país, que bordean los 2.000”, según dice un profesional que trabaja en universidades. Sin embargo, cuando se compara a la Facultad de Física de la UC -que cuenta con 32 científicos y un presupuesto de $1.000 millones, la mitad que el del CECS-, ésta lo supera con creces: cuenta con 90 publicaciones.

    Aunque Bunster critica la burocracia de las universidades y muchos científicos reconocen que hay mucho por hacer, Scimago instala a Chile en el lugar 20 del mundo por su cantidad de publicaciones científicas ISI, por sobre Japón, Hong Kong y Hungría. Y es, por lejos, el que más impacto tiene en América Latina. “Eso no es precisamente gracias al CECS, sino a las universidades, pues un barco de exploracion de pequeño calado -como define Bunster a su centro- no puede sustentar la ciencia de todo un país”, afirma Cecilia Hidalgo.

    Este buen panorama fue expuesto en el Consejo de Rectores el lunes antepasado, donde las autoridades dejaron plasmado el escenario en un informe sobre productividad, el cual fue entregado a diversas autoridades, como la ministra de Educación, Mónica Jiménez. “No deja de parecerme curioso, por decir lo menos, que los comentarios y juicios hechos por Bunster salgan a la luz pública cuando se está trabajando una política de Estado para la innovación y la tecnología del país, justo cuando se está definiendo la institucionalidad y el financiamiento del sistema, donde hay consenso que para crear una política exitosa el aporte a las universidades es esencial”, dice Víctor Pérez. Por lo mismo, Rodolfo Araya, decano de la Facultad de Física de la Universidad de Concepción, afirma que “los dichos de Bunster pueden ser leídos como forma de posicionar a su centro y encontrar así recursos”.

    Otro de los puntos esenciales para medir el impacto científico es la cantidad de citas que diversos científicos toman de sus pares. El doctor en Ciencias Biológicas Nibaldo Inestrosa -profesor de la UC, que postula al Premio Nacional de Ciencias 2008- tiene 4.986 citas entre 1976 y 2007, según el Science Citation Index. Sólo es superado por Ramón Latorre. “Esto indica que hay tan buenos científicos como Bunster y los más productivos trabajan en universidades”, comenta un investigador, aun cuando desde el CECS afirman que Bunster tiene un número de citas similar a Inestrosa y Latorre. Eso sí, la búsqueda debe realizarse con su antiguo nombre: Claudio Teitelboim, el mismo con el que, según recuerda Latorre, el físico firmaba las boletas del CECS: “Claudio Teitelboim, aventurero”.

    ¿CECS soviético?

    Aunque la molestia es generalizada en los diversos planteles universitarios del país, hay varios científicos que se suben al carro de Bunster. “Las universidades están hiperestructuradas y es hora que éstas se pongan al día: en Europa las carreras se han acortado, en Estados Unidos un estudiante de pregrado empieza en NYU y termina en Yale, por lo tanto no tenemos una institución dinámica”, explica Manuel Krauskopf. Aunque agrega que lo importante en este caso no es lo que Bunster dijo, sino lo que dejó de decir: “Claudio no reconoció que aunque falta eficiencia, la universidad sigue siendo el lugar primerísimo, donde no sólo se hace ciencia, sino que también se forma a los futuros expertos”.

    Inestrosa considera que las palabras de Bunster menosprecian el trabajo de los científicos de la academia, pues según él, una de las razones de ser de la ciencia es formar gente: “En Estados Unidos ocurre lo mismo: hay universidades y centros de excelencia, como el MIT y otros, que viven en función de la investigación pero funcionan de la mano con sus estudiantes. El único modelo en el mundo que tiene institutos independientes de la docencia comenzó en la Unión Soviética y sigue existiendo sólo allá. Yo soy académico de la universidad y siempre he tenido independencia, aquí no existe una cabeza autoritaria como la de Bunster en el CECS”.

    De la misma postura es Jaime Eyzaguirre, bioquímico y académico de la Universidad Andrés Bello. “Mi experiencia personal ha sido muy diferente a la planteada por Bunster. En mi carrera científica de más de 40 años nunca me he sentido en un sóviet burocrático. Las universidades donde he trabajado se caracterizan por lo opuesto. Creo que sus dichos son muy poco científicos”, dice. Pero Bunster no cambia de postura: “Yo fundé el CECS junto a otros investigadores a los 37 años y muchas de las razones que nos impulsaron a hacerlo siguen vigentes. Basta imaginar lo que una nueva generación de científicos podría hacer por el país si contaran con independencia y artillería”. En la vereda opuesta, su ex socio Latorre, quien lo conoce hace más de 40 años, asegura que su meta es hacer “un centro en la Universidad de Valparaíso, mejor que el CECS, para demostrarle que está equivocado”.

    Revista Qué Pasa.cl

    P. Bourdieu: la tecnocracia neoliberal contra los trabajadores. Una crítica…

    with one comment

    bourdieu09 En esta intervención de 1995, P. Bourdieu, respaldando a un poderoso movimiento social que defiende conquistas fundamentales, critica duramente a la tecnocracia francesa que a las órdenes de un Gobierno de derecha pretendía seguir desmantelando el importante servicio público de ese país conforme a la lógica neoliberal imperante. Mucho de lo que Bourdieu afirma y denuncia en esa intervención podría aplicarse también a la realidad chilena actual, en que las fuerzas conservadoras del país defienden, con todos los medios a su alcance, las orientaciones impuestas por la dictadura de Pinochet y asumidas posteriormente por amplios sectores de las elites gobernantes en contra del servicio público, especialmente en el ámbito de la Educación. Sugerimos pues su lectura. E.A.

    COMBATIR LA TECNOCRACIA EN SU PROPIO TERRENO

    Pierre Bourdieu, Sociólogo

    Estoy aquí para expresar nuestro apoyo, a todos aquellos que luchan , desde hace tres semanas, contra la destrucción de una civilización asociada a la existencia del servicio público: civilización de la igualdad republicana de los derechos, a la educación, a la salud, a la cultura, a la investigación, al arte, y por encima de todo, al trabajo.

    Estoy aquí para decir que comprendemos este movimiento profundo, es decir, la desesperanza y las esperanzas que allí se expresan y que también nosotros experimentamos; para decir que no comprendemos (o que comprendemos muy bien) a estos que no lo comprenden, como a este filósofo que, en el "Journal du dimanche" del día 10 de diciembre, descubre con estupefacción, "el abismo entre la comprensión racional del mundo", encarnada según él por Juppé, así lo dice textualmente, "y el deseo profundo de la gente".

    Esta oposición entre la visión de largo plazo de la "élite" esclarecida y las pulsiones de corto plazo del pueblo o de sus representantes, es típica del pensamiento reaccionario de todos los tiempos y de todos los países, pero adquiere hoy una forma nueva con la nobleza de Estado, que fundamenta la convicción de su legitimidad en el título escolar y en la autoridad de la ciencia, principalmente económica. Para estos nuevos gobernantes de derecho divino, no solamente la razón y la modernidad, sino también el movimiento y el cambio, están del lado de los gobernantes, de los ministros, de los patrones o de los "expertos". La sinrazón y el arcaísmo, la inercia y el conservadurismo, del lado del pueblo, de los sindicatos y de los intelectuales críticos.

    Es esta la certeza tecnocrática que expresa Juppé cuando escribe: "Quiero que Francia sea un país serio y un país feliz", lo cual puede traducirse como: "Quiero que la gente seria, es decir, las élites, los "enarcas", los que saben adonde esta la felicidad del pueblo, puedan realizar la felicidad del pueblo, incluso a pesar de él, es decir, contra su voluntad. En efecto, enceguecido por esos deseos, de los que hablaba el filósofo, el pueblo no conoce su felicidad, particularmente la felicidad de ser gobernados por gente que, como Juppé, conocen su felicidad mejor que él". Así piensan los tecnócratas y así entienden la democracia. Comprendemos que ellos no comprendan que el pueblo, en nombre del cual pretenden gobernar, descienda por las calles, -¡colmo de la ingratitud!- para oponérseles.

    Esta nobleza de Estado, que predica la desaparición del Estado y el reino sin reserva del mercado y del consumidor, sustituto comercial del ciudadano, se ha apropiado del Estado, ha hecho del bien público un bien privado , de la cosa pública, de la República, su cosa.

    Lo que hoy está en juego, es la reconquista de la democracia contra la tecnocracia: hay que acabar con la tiranía de los "expertos" al estilo del Banco Mundial o del FMI, que imponen sin discusión los veredictos del nuevo Leviatán, "los mercados financieros", y que no pretenden negociar sino "explicar". Hay que romper con esa nueva fe en la inexorabilidad histórica que profesan los teóricos del liberalismo . Hay que inventar nuevas formas de un trabajo político colectivo, capaz de constatar las necesidades, principalmente económicas (lo que puede ser tarea de expertos) pero para combatirlos y, si es del caso, para neutralizarlos.

    La crisis de hoy es una oportunidad histórica. Para Francia y sin duda para todos estos que, cada día mas numerosos, en Europa y en otras partes del mundo, rechazan esa nueva alternativa: liberalismo o barbarie. Trabajadores ferroviarios, empleados de correo, maestros, funcionarios de los servicios públicos, estudiantes y tantos otros, activa o pasivamente comprometidos en este movimiento, han planteado con sus manifestaciones, con sus declaraciones, con las innumerables reflexiones que han provocado y que las tapaderas de los medios han querido en vano asfixiar, problemas fundamentales, demasiado importantes para dejárselos a los tecnócratas, tan autosuficientes como insuficientes: ¿cómo restituir a los primeros interesados, es decir, a cada uno de nosotros, la definición aclarada y razonable del futuro de los servicios públicos, de la salud, de la educación, de los transportes, etc., en relación, principalmente con aquellos que, en los otros países de Europa están expuestos a las mismas amenazas? ¿Cómo reinventar la escuela republicana, rechazando la instalación progresiva en la enseñanza superior, de una educación con dos velocidades, simbolizada por las Grandes Escuelas y las facultades?

    Es posible hacerse la misma pregunta a propósito de la salud o de los transportes. ¿Cómo luchar contra la precarización que golpea al personal de los servicios públicos y que conlleva formas de dependencia y de sumisión, particularmente funestas, en las empresas de difusión cultural, radio, televisión o prensa escrita por el efecto de censura que ejercen, incluso en la docencia?

    En el trabajo de reinvención de los servicios públicos, los intelectuales, escritores, artistas, científicos, etc., tienen un papel importante que jugar. Primeramente, pueden contribuir a quebrar el monopolio de la ortodoxia tecnocrática sobre los medios de difusión. Pero pueden también comprometerse, de manera organizada y permanente, y no solamente en los encuentros ocasionales de una coyuntura de crisis, al lado de aquellos que están en condiciones de orientar eficazmente el futuro de la sociedad: asociaciones y sindicatos principalmente, y trabajar en la elaboracion de análisis rigurosos y de proposiciones inventivas sobre las grandes cuestiones que la ortodoxia mediático-política impide plantear. Pienso en particular en el tema de la unificación del campo económico mundial y los efectos de la nueva división mundial del trabajo o de la cuestión de las pretendidas leyes de bronce de los mercados financieros, en nombre de las cuales son sacrificadas tantas iniciativas políticas; en la cuestión de las funciones de la educación y de la cultura en las economías adonde el capital informático se ha convertido en una de las fuerzas productivas determinantes, etc.

    Este programa puede parecer abstracto y puramente teórico. Pero se puede rechazar el tecnocratismo autoritario sin caer en un populismo en el que los movimientos sociales del pasado sacrificaron a menudo demasiado y que le hace el juego, una vez más, a los tecnócratas.

    Lo que he querido expresar, en todo caso, y quizás mal, por lo que pido excusas a quienes pude haber escandalizado o aburrido, es una solidaridad real con aquellos que hoy se baten por cambiar la sociedad: pienso en efecto que no se puede combatir eficazmente la tecnocracia, nacional o internacional, si no es enfrentándola en su terreno privilegiado, el de la ciencia, principalmente económica, y, oponiendo al conocimiento abstracto y mutilado del cual ella se vale , un conocimiento, más respetuoso, de los hombres y de las realidades a las cuales ellos se ven confrontados.

    El presente discurso fue pronunciado por Pierre Bourdieu, quien es quizás el más prestigioso sociólogo francés de la actualidad, ante los trabajadores en huelga, reunidos en la Gare de Lyon en París, el día 12 de diciembre de 1995.
    Publicado en Libération el 14 de diciembre de 1995.
    Traducción al español de O. Fernández.

    Acusación de plagio remece a la Facultad de Derecho de la U. de Chile…

    leave a comment »

    Toma impulsada por los alumnos se suma a acusaciones contra el decano

    La acusación de plagio que remece a la Facultad de Derecho de la U. de Chile Unas semanas bastante complejas ha debido enfrentar Roberto Nahum. A las acusaciones hechas por una ex profesora sobre supuesto plagio de sus investigaciones, se suma la fuerte arremetida de los estudiantes que están en paro indefinido exigiendo un proyecto académico claro y la renuncia de las actuales autoridades. Con respecto al supuesto plagio, los jóvenes aseguran que fue la gota que rebasó el vaso.  En tanto académicos top solicitaron que la Rectoría realice un sumario, lo que fue rechazado la semana pasada.

    Por Claudia Urquieta Ch.

    Pasadas las 3 de la tarde del miércoles cientos de estudiantes movilizaban sillas y pancartas para blindar la fachada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. En tan sólo unos minutos, el emblemático edificio de Pío Nono estaba listo para la toma indefinida que los alumnos definieron luego de que la respuesta dada por la dirección de la institución  académica a un petitorio que presentaron, no los dejó conformes.

    La elaboración de un proyecto de desarrollo institucional, regular el claustro académico, democracia interna y la renuncia de la actual administración, fueron los cuatro puntos que una aplastante mayoría (81 por ciento) aprobó el martes como petitorio.

    Mientras se preparaba la toma el decano de la facultad, Roberto Nahum, estaba en su oficina del segundo piso. Las últimas semanas no habían sido nada fáciles, sobre todo luego de las acusaciones de plagio que una ex profesora,  Lorena Donoso, hizo circular a través de una carta en la comunidad virtual Wikiderecho de la facultad.

    Acusaciones que según una de las integrantes del Centro de Alumnos, Cynthia Martinic, "fueron la gota que rebasó el vaso". Pero que en ningún caso fue el motivo que impulsó el movimiento, que atiende a la visión de que la actual administración ha invertido mucho en infraestructura,  pero no en educación.

    La escena de una toma no es común en la ex Escuela de Ricardo Lagos: la última vez que hubo una fue en 2002. "La Facultad está cayendo en decadencia porque el decano no tiene un proyecto académico claro. Y lo que necesitamos es un proyecto de excelencia, porque además tenemos un rol público que recuperar", asegura Cynthia.

    Y agrega que "hay que tomar en cuenta que esta facultad no prende con agua, por lo que si no lo consideráramos   realmente serio, estaríamos estudiando".

    La telenovela académica

    Como sus hijos. Así se refería Robert Nahum a los profesores Lorena Donoso y Carlos Reusser, que trabajaron durante años en la Facultad. De hecho, el matrimonio participó activamente en la campaña del descendiente de sirios para postular al cargo en 2002.

    Pero la relación atravesó una serie de problemas. Según publicó Reusser en su blog personal, habría mantenido una fuerte pelea con Nahum por una opinión publicada en diciembre pasado en su espacio virtual donde criticaba el programa de doctorado de la Facultad y el hecho de que Nahum presidiera la comisión de evaluación de los doctores, sin esgrimir ese grado académico.

    A lo que se sumaban diferencias que con su señora tenían en torno a algunas decisiones de la autoridad. Las relaciones fueron resquebrajándose, y finalmente Donoso renunció. Unos días después a Reusser no le renovaron su contrato a honorarios. Luego de eso empezó el drama de Nahum.

    En una carta dirigida a los estudiantes, la profesora publicó sorprendentes revelaciones, como el supuesto uso de Nahum de trabajos realizados por ella para alcanzar el nivel de Profesor Titular.

    La docente explica que a fines de los 90 hizo un doctorado fuera del país y al volver ganó el concurso como directora del actual Centro de Estudios en Derecho Informátici (CEDI). Y que en esos primeros años de investigación hizo sus trabajos a nombre del actual decano.

    "Luego, como yo sabía llenar formularios y escribir en computador, el profesor Nahum me pidió que le preparara su curriculum normalizado para que se presentara a la Comisión de Evaluación. Todavía tengo el chaleco que me regaló su señora en agradecimiento cuando lo nombraron Titular", señala en el documento. Allí habría incluido las investigaciones en cuestión.

    Entre otras denuncias, la profesora señala malas prácticas durante la campaña por el decanato. Además afirma que los recursos adjudicados por el gobierno español  para un proyecto que promoviera en el país la figura del Ombudsman, se habrían destinado en su mayoría para otros propósitos.

    Abogados top piden sumario

    A través de comentarios de sus alumnos, el abogado y profesor de la facultad, Fernando Atria se enteró de las acusaciones contra Nahum. El asunto iba agarrando vuelo y ya era vox pópuli.

    En vista de eso, el lunes 20 de abril se reunió con un grupo de siete prestigiosos académicos -entre otros el presidente del Colegio de Abogados, Enrique Barros, Davor Haracic y María Inés Horvitz- a analizar la situación. "Nos importaba que hubiera una reacción rápida, que estas graves acusaciones no quedaran dando bote", explica Atria.

    Por ello, al día siguiente enviaron una carta al rector de la Casa de Bello, Víctor Pérez, solicitando una investigación, argumentando que "la acusación es de tal gravedad, que la comunidad de la Facultad de Derecho no puede aceptar que se mantenga en la indefinición".

    En todo caso, Atria recalca que no suponen que la acusación sea verdadera, pero que consideran fundamental que se dilucide la situación  lo antes posible.

    La respuesta enviada por el rector (S) Jorge Las Heras el 22 de abril no los dejó satisfechos, ya que señalaba que en vista de la información entregada por el propio decano y el secretario técnico de la Comisión Superior de Evaluación Académica, "no corresponde, en este caso, ordenar una investigación sumaria".

    El Mostrador.cl solicitó una entrevista con el vicerrector de la Casa de Bello para precisar por qué se había descartado realizar un sumario, pero no obtuvo respuesta.

    Según Atria, "el informe del secretario técnico no dice que la acusación sea falsa, sólo dice que las investigaciones en cuestión fueron un antecedente de la proposición de ascenso. De esto se lee que entonces no consideran el tema como algo grave, lo que es inaceptable".

    "Lo más grave del asunto es que ahora no sabría qué hacer con un alumno que presenta un trabajo como plagio, dado que al rector no parece importante", asegura el abogado.

    En vista de esto, este lunes los docentes enviaron una solicitud de reconsideración del sumario. Donde además incluyeron una nueva acusación que anda circulando, relacionada con la supuesta inexistencia de un libro de autoría del decano -"Derecho Procesal. Principios Básicos"- y que aparece en su currículum normalizado. Los abogados explican que no está disponible ni siquiera en la Biblioteca Nacional, por lo que solicitan que esto también se investigue.

    Al respecto, constatamos que el libro sí existe, ya que está registrado bajo el título "Derecho Procesal" en el sitio ISBN.

    A pesar de que este medio intentó comunicarse con Nahum, el decano declinó referirse al asunto por el momento, pero no descartó hacerlo en los próximos días.

    El Mostrador.cl

    Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC) gana nuevos proyectos Fondecyt…

    with one comment

    UAHC es una de las universidades privadas con más FONDECYT y décimo segunda a nivel nacional

    Click para agrandar
    La Universidad Academia de Humanismo Cristiano se adjudicó cuatro fondos del Concurso FONDECYT Regular 2009.

    Esto la sitúa entre las tres universidades privadas con más FONDECYT junto a las universidades Portales y Andrés Bello y la número 12 a nivel nacional sobrepasando a varias universidades del Conejo de Rectores.

    Los investigadores responsables de la Academia que obtuvieron dichos recursos fueron José Bengoa con el proyecto “Conmemoraciones y Memorias Subalternas”, Francisca Márquez con “La ciudad de los otros. Inmigrantes en territorios de frontera: la chimba en el siglo XX”, Loreto Egaña con “Ser docente en Chile: Tensiones históricas y perspectivas a través del enfoque biográfico y etnográfico (1923-2011)” y Óscar Espinoza con el proyecto “Factores que inciden en la deserción escolar y sus implicancias en sectores vulnerables: un estudio de caso”.

    Entre otras instituciones privadas que postularon al Concurso Regular estuvieron las universidades de Los Andes con 2 proyectos aprobados, Alberto Hurtado, Central y Santo Tomás todas con 1, y la del Desarrollo con ningún proyecto aprobado.

    Para mayor información visitar: http://www.fondecyt.cl

    TOP Mejores Institutos de investigación (I+D) del mundo…

    leave a comment »

    Tecnología: Nokia abandona Japón, pero controla 40% del mercado mundial…

    leave a comment »

    El fabricante de teléfonos celulares más grande del mundo dejará de vender equipos en Japón, a excepción de su marca de lujo Vertu. Por otro lado, comenzó a despachar su modelo táctil a unos pocos países. La finlandesa Nokia había dicho anteriormente que recortaría costos “decisivamente”, a la espera de una contracción de las ventas mundiales de teléfonos móviles el próximo año a raíz de la crisis económica.
    nokia1
    Japón es el cuarto mayor mercado de telefonía celular del mundo, detrás de los EEUU, China e India. Sin embargo, sólo una pequeña parte de las ventas son de Nokia, cuyos productos fracasaron en atraer a los clientes que prefieren modelos japoneses más sofisticados.

    “En el actual clima económico mundial, hemos concluido que la continuación de nuestras inversiones en productos localizados específicamente en Japón ya no es sostenible”, explicó en un comunicado Timo Ihamuotila, vicepresidente ejecutivo de Nokia.

    Agregó que el negocio de Nokia en Japón se concentrará en investigación, desarrollo y abastecimiento para el mercado mundial, al igual que en proyectos específicos como la marca Vertu.

    La mayoría de los teléfonos móviles utilizados en Japón forman parte de redes de tercera generación (3G) y poseen características como funciones de televisión y de pago electrónico.

    Esto hace difícil para los fabricantes extranjeros competir con los dispositivos domésticos.

    “Nokia está enfrentando problemas de resultados a nivel mundial y muchos otros problemas, y esto muestra que Japón es un mercado de baja prioridad en un momento en que están reforzando sus operaciones mundiales, pese a que aún pueda ser atractivo”, comentó Michito Kimura, analista de IDC Japan.

    “No me sorprende mucho la decisión”, añadió.

    Nokia, que posee una participación en el mercado mundial cercana al 40%, había dicho originalmente que apuntaba a aumentar su participación en Japón a una cifra de dos dígitos. Pero sólo ganó alrededor de un 0,3% del mercado japonés durante el último año, según el diario Nikkei.

    En vez de seguir expandiéndose, prefirió centrarse en Vertu, su marca de lujo, que vende terminales hechos artesanalmente y que incluyen hasta piedras preciosas, cuyos precios van desde los 3.500 a los 100 mil euros.

    La revancha de Nokia

    Nokia 5800 XpressMusic

    Un clon del iPhone en versión finlandesa

    Aunque Nokia insista en que su nuevo terminal no pretende competir con el iPhone, resulta indudable que los finlandeses se han inspirado en gadget de Apple para desarrollar el 5800 XpressMusic.Ambos dispositivos son bastante similares, tanto en las especificaciones técnicas como en la apariencia externa, y su enfoque en el mercado es bastante similar.

    Nokia ha prescindido del teclado tradicional incorporando una amplia pantalla táctil de 3,2 pulgadas, que permite que el dispositivo tenga unas dimensiones mucho más reducidas que las que tienen los últimos terminales de gama alta a los que nos tiene acostumbrado Nokia, sólo mide 11,1×5,17×1,55 cm y pesa 109 gramos.

    La pantalla no es muti touch, como el dispositivo de Nokia, sino simplemente táctil, por lo que la navegación tanto por páginas webs como por los menús, es ligeramente diferente. El terminal de Nokia permite acercar ciertas partes haciendo doble clic con el dedo sobre la pantalla y en el iPhone se hace con dos dedos. Sin embargo, el 5800 XpressMusic también integra un sensor de movimiento, que permite adaptar al interfaz a la pantalla en posición vertical y horizontal.

    Al igual que Apple, Nokia ha potenciado las opciones multimedia, donde destaca la cámara de 3,2 megapíxeles que graba también vídeo (el iPhone sólo a través de aplicaciones de terceros), el GPS y el reproductor de música. Como su propio nombre indica, la música es uno de sus puntos más fuertes, tiene altavoces esteros y está asociado al servicio de descarga de canciones ‘Comes with Music’, que incluye una tarifa plana para descargar al dispositivo canciones desde internet.

    En cuanto a conectividad destaca el 3G, WiFi, Bluetooth 2.0 y HSDPA, y funcionará con el sistema operativo para smartphones de la casa, el Symbian S60.

    Una de las diferencias fundamentales con el teléfono de Apple es el precio. Para llegar a todo el mercado de consumo, Nokia planea vender el teléfono a un precio mucho más económico que sus competidores. Por 279 euros será posible comprar este terminal liberado en España a partir del 1 de diciembre.

    El 5800 XpressMusic es solo el primer desarrollo de una gran familia que integrará estas características, “es solo el primero de otros que están por llegar”, ha advertido ya Nokia.

    La Universidad (y el proceso de Bolonia) en debate, por M. Castells

    with 2 comments

    Manuel Castells, La Vanguardia.com

    La ocupación estudiantil de la Universitat de Barcelona y de la Universitat Autònoma de Barcelona, independientemente de la opinión sobre sus razones, tiene el enorme mérito de plantear mediáticamente el indispensable debate público sobre la universidad, la institución central de la economía y la sociedad. La universidad es esencial en la producción de conocimiento, fuente del crecimiento económico. Pero también es esencial para la equidad, porque la igualdad de oportunidades pasa por el acceso a una educación superior de calidad.

    Además, es el único espacio donde hay una relativa libertad de pensamiento y creación, porque desde hace siglos los poderes económicos y políticos entendieron que sin libertad se seca la fuente de innovación de la que depende el progreso. Pero los poderes ideológicos y religiosos siempre intentaron aherrojar la universidad para imponer su pensamiento único. De ahí la carga emocional que conlleva todo debate sobre la universidad. Hay que conjugar pasión con confrontación de ideas, sin límites ni a prioris, para un diálogo que genere un proyecto innovador de universidad. Diálogo que, dicho sea de paso, excluye la negociación a golpes de expediente.

    Debatamos, pues. Tras tres décadas como catedrático en la universidad española y en algunas de las mejores universidades del mundo, sigo percibiendo en muchas de nuestras universidades el predominio de los intereses corporativos y personales sobre los valores de la educación y la ciencia. Eso quiero decir a los estudiantes que se oponen al proceso de Bolonia que propone un espacio europeo de educación superior. Yo también critico ese plan. Pero tiene la ventaja de romper la rutina de un sistema burocratizado y en el que cada reforma ha cambiado todo para que todo siga igual. En la raíz de esa inercia está el control del Estado sobre las universidades, a través de los planes de estudio, del funcionariado docente y del presupuesto. La uniformidad estatista dificulta la diversificación de las universidades, frena la innovación y las nivela por su nivel más bajo. Y esa es mi crítica a una posible interpretación del proceso de Bolonia. Podría intentar extender la uniformidad estatal a la uniformidad europea so pretexto de hacer compatibles los programas. Pero eso no está decidido, depende de cómo use cada país y cada universidad los márgenes de autonomía que deja Bolonia. De ahí la urgencia del debate que exigen los estudiantes y que los rectores dicen haber emprendido. Hagámoslo. Pero no sólo en la universidad, sino también en la sociedad, porque a todos concierne la universidad.

    En donde estoy en desacuerdo con los documentos que los estudiantes me dieron en mi visita a la universidad ocupada es en que Bolonia supone “la privatización y la mercantilización de la universidad”. Hay en el mundo universidades públicas, como mi Universidad de Berkeley, que reciben fondos de investigación y becas de empresas sin comprometer la independencia y la calidad de la enseñanza.

    Las empresas saben que la autonomía universitaria es esencial para que les sirvan sus productos. Hay que conseguir incremento de la financiación pública y posibilidad de recabar financiación privada y programas con empresas que proporcionen una formación directamente útil en el mercado de trabajo. En Europa las universidades son y serán predominantemente públicas. Pero para servir a la sociedad, empezando por los estudiantes, han de ser capaces de gestión autónoma, lo cual pide fórmulas jurídicas sin las trabas de la administración pública. También necesitan autonomía financiera. Y ahí hay que romper tabúes.

    Sería aconsejable aumentar el precio de las matrículas para que la parte más importante del presupuesto de las universidades dependa de la aportación de sus estudiantes y se vean obligadas a competir para atraer estudiantes ofreciendo mejor calidad y servicio. El Estado tiene que dar becas a todos los estudiantes que las necesiten. Precios públicos bajos para todos es una política regresiva, como demuestran los estudios internacionales, porque si los hijos de buena familia pagan lo mismo que los de familias modestas quiere decir que nuestros impuestos subvencionan a los más ricos. Equidad es que paguen todos más y que la mayoría reciba becas según el ingreso familiar.

    Las universidades que no den buen servicio tendrán que darlo si no quieren que los estudiantes se vayan a las que funcionen mejor. Aguijoneadas por la búsqueda de recursos, dedicarán más esfuerzo a innovar en la enseñanza y a dar una formación útil que a pedirle al Estado café para todos. Ello exige renovar la gobernanza universitaria, empezando por la elección de los rectores. Las mejores universidades del mundo son las que gozan de autonomía de decisión, combinando en su gobierno la gestión académica descentralizada en manos de los profesores con la dirección estratégica y la necesaria disciplina por parte de la administración de la universidad. ¿Quién nombra entonces a los rectores? Patronatos de personalidades independientes nombrados por quienes aportan los recursos. En el caso de las universidades privadas, los donantes. En el caso de las universidades públicas, los parlamentos y gobiernos que administran nuestros impuestos. Pero, ya nombrados, patronatos, administradores y profesores gozan de autonomía para gestionar la universidad.

    La elección de rectores por estudiantes y personal introduce un elemento político y demagógico que desestabiliza la institución universitaria. Pero su participación en las deliberaciones de los órganos del gobierno universitario es clave para asegurar la pluralidad y la democracia en la institución. Saber combinar el autogobierno de los profesores, la dirección de los administradores y la representación de estudiantes y trabajadores es la fórmula ganadora para una universidad capaz de adaptarse a un mundo en continuo cambio tecnológico y social. Pero si la universidad carece de capacidad económica y política para decidir su destino, los problemas se enquistan, la frustración aumenta, las empresas se alejan, los estados ordenan y los estudiantes, en justa correspondencia, ocupan los lugares en donde buscaban guía y encuentran hastío.

    Premio Nobel de Medicina 2008: tratamiento contra cáncer y sida

    leave a comment »

    Nobel a los virólogos que propiciaron el tratamiento contra el cáncer y el sida

    EFE – lunes, 6 de octubre, 15.14

    Estocolmo, 6 oct (EFE).- El Premio Nobel de Medicina o Fisiología 2008 reconoció hoy las investigaciones de tres virólogos que con sus descubrimientos propiciaron un salto cualitativo determinante para la identificación y el tratamiento del cáncer cervical y el sida, dos enfermedades causantes de millones de muertes al año.

    Al alemán Harald zur Hausen se le premia por descubrir la conexión entre el papiloma humano y el cáncer cervical, mientras que los franceses Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi son distinguidos por el hallazgo del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), según el fallo del Instituto Karolinska de Estocolmo, la institución que otorga este galardón. En contra de las teorías dominantes en la década de 1970, Zur Hausen (Gelsenkirchen, 1936) postuló que el virus del papiloma humano (HPV, por sus iniciales en inglés) jugaba un rol en el desarrollo de este cáncer, el segundo más común entre las mujeres.

    Zur Hausen asumió que si las células tumorales contenían un virus cancerígeno debían esconder ADN viral en sus genomas y dedicó una década a investigar el centenar de tipos distintos de HPV conocidos. A partir del hallazgo de ADN de HPV en biopsias de cáncer cervical identificó finalmente en 1983 el HPV16 y luego el HPV18, que clonó al año siguiente. Gracias a su demostración de esta propiedad del HPV se ha avanzado en la comprensión de este cáncer y de los factores de predisposición para la persistencia viral y la transformación celular, posibilitando el desarrollo de una vacuna, que está en el mercado desde 2006.

    Barré-Sinoussi (París, 1947) pasó a formar parte del equipo de virólogos de Luc Montagnier (Chabris, 1932) en el Instituto Pasteur en 1974, y juntos empezaron a trabajar 7 años después en la búsqueda del agente causante de un extraño síndrome que creó una conmoción mundial y ha causado millones de víctimas: el sida. Dos años después descubrieron el virus causante del sida, el VIH, cuya producción habían identificado en linfocitos de pacientes con ganglios linfáticos alterados en estados tempranos de inmunodeficiencia adquirida y en sangre de pacientes con síndrome en fase terminal.

    Los científicos franceses caracterizaron este retrovirus como el primer lentivirus -con período de incubación muy largo- humano conocido basado en sus propiedades morfológicas, bioquímicas e inmunológicas. Y hacía 1984 habían aislado numerosas muestras de pacientes con infecciones sexuales, hemofílicos, madres que lo habían transmitido a sus hijos y personas que lo habían contraído en transfusiones. Su descubrimiento hizo posible una clonación rápida del genoma del VIH-1, fundamental para determinar el comportamiento del virus, el diagnóstico de la enfermedad y el desarrollo de medicamentos antivirales, que han limitado la expansión de la pandemia, aparte de impulsar los estudios sobre su origen y su evolución.

    El Nobel es un espaldarazo a Montagnier en la polémica sobre la paternidad del hallazgo del virus que durante más de una década mantuvo con el estadounidense Robert Gallo. Ambos sellaron la paz años más tarde para unir esfuerzos en la lucha contra el sida, después de que Gallo admitiera la paternidad francesa. Así es comúnmente aceptado en el mundo científico, pese a los incuestionables méritos del equipo de Gallo, entre otras cosas, en la demostración definitiva de que el virus es el causante del sida, como reconoció sin nombrarlo directamente el Karolinska en un comunicado.

    Montagnier y Gallo compartieron en 2000 el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus trabajos sobre el VIH, y ambos, al igual que Barré-Sinoussi, siguen trabajando en el siguiente desafío: el desarrollo de una vacuna.

    Los tres galardonados hoy suceden en el palmarés del premio a los genetistas Mario Capecchi, Oliver Smithies y Martin J. Evans, galardonados en 2007 por sus descubrimientos relacionados con las células madres embrionarias y la recombinación del ADN en mamíferos. Zur Hausen se llevará la mitad de los 10 millones de coronas (un millón de euros, 1,4 millones de dólares) con que está dotado el premio, mientras que los dos franceses se repartirán la otra.

    El anuncio del Nobel de Medicina abre la ronda de estos prestigiosos premios, que continuará esta semana, día a día, por este orden, con los de Física, Química, Literatura y de la Paz; y finalizará el próximo lunes día 13 con el de Economía.

    Anxo Lamela

    Written by Eduardo Aquevedo

    7 octubre, 2008 at 1:19

    Publicado en CIENCIAS, CULTURA, SOCIEDAD

    Tagged with , , ,

    ALAS-Asociación Latinoamericana de Sociología, 2009. Encuentro pre-ALAS 2008, Argentina

    with 2 comments

    ENCUENTRO PRE-ALAS 2008
    24, 25 y 26 de Septiembre de 2008,
    UNIVERSIDAD NACIONAL DEL NORDESTE, ARGENTINA

    SOCIOLOGÍA Y CIENCIAS SOCIALES: CONFLICTOS Y DESAFÍOS
    TRANSDISCIPLINARIOS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.
    EL CONTEXTO Y LA REGIÓN INTERROGADOS

    OBJETIVOS.

    1. Dar continuidad sistemática a la agenda internacional de intercambio científico para el avance transdisciplinario en Sociología y Ciencias Sociales en el marco de ALAS (Asociación Latinoamericana de Sociología);

    2. Aplicar este enfoque sobre cuatro ejes temáticos relevantes: a. el desarrollo de la educación superior y la sociedad del conocimiento; b. las problemáticas de la exclusión, la desigualdad, la violencia y los movimientos sociales; c. las problemáticas culturales y transculturales en las Américas; y d. metodología y práctica investigativa en Ciencias Sociales;

    3. Consolidar las redes y movimientos académicos participantes del Programa Internacional de Sociología y Ciencias Sociales ALAS (2008-2009) en el marco del XXVII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología.

    4. Producir documentos, bibliografía y desarrrollar líneas de investigación en los campos de aplicación señalados a partir de la cooperación entre diferentes investigadores e instituciones universitarias latinoamericanas.

    Los grupos de trabajo, paneles, conferencias, foros temáticos y actividades culturales abordarán temas relacionados con el carácter crecientemente transdisciplinario de la sociología en nuestra región con la intención de favorecer el dialogo en el marco de las Ciencias Sociales a partir de una perspectiva crítica, abriendo lugar a la reflexión en torno a los principales interrogantes fundamentales que aborden lo regional en cada uno de los ejes. Asimismo en este contexto, el encuentro Pre Congreso XXVII ALAS en la Universidad Nacional de Nordeste 2008 introducirá el debate sobre los ejes de la convocatoria del XXVII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología 2009: “Latinoamérica interrogada. Depredación de Recursos Naturales, Democracia Participativa, Escenarios Productivos y Construcción de Conocimiento”. Actividades y Jornadas PRE-ALAS

    Organizan:

    * Centro de Estudios Sociales-Rectorado UNNE
    * Facultad de Derecho Ciencias Sociales y Políticas – UNNE
    * Presidencia Comité Organizador XXVII ALAS
    * Carrera de Sociología FCS-UBA.
    * Instituto de Investigaciones G. Germani FCS-UBA.

    Auspicios

    * FONCyT – Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica
    * FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES UBA
    * CLACSO – Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales
    * CPS – Consejo Profesional de Sociología
    * Carreras de Sociología de las Universidades de: Comahue, Cuyo, La Plata, San Juan, San Martín, Santiago del Estero y de la Universidad Nacional del Litoral.

    para toda información, hacer clic en direccion siguiente:

    Portal oficial de ALAS 2009, XXVII CONGRESO, ARGENTINA

    Consultas:
    Centro de Estudios Sociales-Rectorado UNNE-
    Plácido Martínez 1383 – TE: 54-(03783) 474186 o ces@unne.edu.ar
    Corrientes-Argentina

    http://sociologiasde.blogspot.com/2008/05/pre-alas-buenos-aires-2009-jornadas-en.htm

    EL modelo educacional mercantil chileno en plena crisis, E. Aquevedo

    with 3 comments

    educacion3La lucha contra la LGE en el año 2008 tuvo una significación relevante. La movilización no sólo fue estudiantil, sino que logró sumar a otros sectores sociales. Ello cambió el curso del movimiento y lo reforzó considerablemente para desarrollos posteriores.

    En efecto, la movilización estudiantil del primer semestre del 2008, al cual se sumaron los profesores, la CUT y sectores crecientes de la ciudadanía, dividiendo a la Concertación, a sus parlamentarios y concitando el apoyo unánime de las juventudes políticas de la concertación y de la izquierda extraparlamentaria, no sólo han hicieron retroceder al gobierno y a la conservadora Ministra de Educación. También dejaron en evidencia que el “consenso” logrado a fines del 2007 entre la concertación y la alianza tuvo un carácter meramente cupular y que era socialmente y políticamente insustentable. Si los principales protagonistas del sistema escolar chileno y sectores cada vez más amplios de la sociedad lo rechazan resueltamente, como ya es evidente, ese acuerdo no tiene sustento y no se puede imponer por la fuerza, o como una operación tecnocrática al modo en que se operó con el transantiago, como pretendía la Ministra.

    Que la Ministra de educación y sectores del gobierno sigan defendiendo obsesivamente un esquema resueltamente mercantil en este ámbito, tiene ya un costo político cada vez mas elevado, como lo deja de manifiesto la reciente encuesta Adimarx, donde no solo de desaprueba la gestión y rol de la ministra Jiménez, sino que afecta al gobierno de Bachelet en su conjunto.

    Sectores cada vez mas importantes de la sociedad comienzan a cuestionar con una fuerza inusitada este modelo educacional marcado por el sello mercantil, en virtud del cual el segmento privado compite ventajosamente, con privilegios resguardados por la ley, con el sector público, garantizándose así el predominio de una visión del quehacer educacional como un negocio, como una actividad empresarial, determinada como tal por el lucro, y no como una función o actividad de vocación primordialmente pública, aunque no sea estatal.

    En este sentido el paradigma adoptado por los especialistas chilenos en la materia, tales como el profesor J. Joaquin Brunner, es obviamente el modelo anglosajón y estadounidense en particular. Pero se dice poco sobre las falencias estructurales de este modelo, como por ejemplo que el propio sistema escolar norteamericano desde hace ya una docena de años ha quedado notoriamente rezagado en las mediciones internacionales como TIMSS y PISA, dando origen a serios debates y cuestionamientos en EE.UU. sobre su eficacia y pertinencia. En la prueba Pisa del año 2006, por ejemplo, EEUU se situó en el lugar 29, por debajo de muchos países europeos y asiáticos. En cambio, Finlandia, así como Corea, Hong Kong, Canadá y Nueva Zelandia, entre otros, ocupan posiciones de liderazgo internacional indiscutido desde que estas mediciones internacionales se iniciaron en la década del 90. En muchos de esos países coexiste un sector estatal y uno privado, pero el Estado ejerce funciones regulatorias decisivas que otorgan cohesión y eficacia a los sistemas educacionales y resguardan la “función pública” de la educación no obstante la participación del sector privado.

    Finlandia, el primero de la clase, representa en efecto casi lo totalmente opuesto del segmentado y desregulado modelo norteamericano. En Finlandia se garantiza una enseñanza universal gratuita y pública, una enseñanza homogénea y de excelencia en todos los escalones, desde la primaria hasta la universidad, con un protagonismo decisivo del Estado en la gestación y reproducción de este esquema exitoso desde hace ya muchas décadas, otorgando igualmente una importancia decisiva a la investigación científica y a la innovación, con los resultados excepcionales que todo especialista o lector medianamente informado reconocen.

    De hecho Finlandia gasta desde hace varias décadas más del 6,5% del PIB en educación (considerando sólo el gasto público), y más de un 3,5% a Investigación y Desarrollo, que la sitúa en este ámbito entre los más altos del mundo. Chile sólo incrementa el gasto público en educación al 3,5% del PIB en los últimos años, después de no pasar del 2% durante décadas; en Investigación, Chile no supera aún el 0,65% del PIB también durante décadas. En investigación chile está por debajo de Brasil y Cuba, que se mantienen o aproximan al 1% del PIB en este rubro. Estos datos primarios indican el lugar absolutamente secundario que en Chile se atribuye a la Educación y al desarrollo tecnológico, más allá de toda palabrería oficial. En América Latina varios países destinan más recursos a educación, como México y Argentina (ambos con 3,8% del PIB), Brasil (4,4%), Colombia (4,8), pero sobre todo Cuba, que destina un altísimo 9,8% del PIB, con resultados excepcionales en rendimiento escolar como lo confirma el último informe del CERSE, dependiente de la UNESCO, que sitúa nuevamente al sistema escolar cubano como el de mejor rendimiento en América Latina (ver informe en este Blog).

    El modelo Finlandés representa entonces algo así como el anti-modelo chileno, en tanto que el lucro como motivación del emprendimiento educacional está allí excluido de hecho, es decir, no tiene legitimidad social ni sustento legal. Reiteremos que en 2006 por tercera vez Finlandia ocupa el primer lugar en la prueba Pisa a escala internacional.

    Ya parece evidente que esta aparente ceguera en la elección de paradigma educacional por parte de las autoridades y grupos dominantes chilenos expresa antes que nada una opción resuelta a favor de la educación como negocio o actividad empresarial donde lo prioritario es el lucro y la ganancia, en desmedro de su esencial función pública y de los intereses primordiales de la sociedad.

    Pero esta última parece tomar crecientemente conciencia del fracaso del modelo mercantil en Chile, y las movilizaciones y cuestionamientos recurrentes durante los últimos años limitan considerablemente su sustentabilidad. Si este rechazo social no logra en esta ocasión imponer modificaciones de fondo, en el mediano plazo ello parece inevitable si la movilización se mantiene, aunque sea por otros medios, no obstante la enorme influencia de los poderes que resisten a dicho cambio. Por eso la lucha debe continuar.

    Modelo educacional cubano: clave del éxito radica en profesores calificados y aulas centradas en el aprendizaje

    with 9 comments


    Mientras los estudiantes cubanos corren, el resto de los escolares latinoamericanos camina. Esa es la principal conclusión del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la Unesco, que mide los aprendizajes en América Latina. Los peores estudiantes de Cuba equivalen a los mejores de los otros 17 países evaluados. En matemáticas de tercer año, por ejemplo, mientras el promedio de la región coloca a un tercio de los estudiantes en los niveles superiores de rendimiento (3 y 4), Cuba tiene allí a más del 70%.

    Las diferencias con Chile son igualmente grandes, pese a que nuestro país tiene un PIB per cápita que triplica al cubano. En matemáticas de sexto básico, por ejemplo, Chile tiene al 50% de sus alumnos en los niveles 3 y 4 y Cuba, a más del 77%. Es la segunda vez que se hace el análisis (el primero fue en 1997) y aunque los resultados no son comparables, la vez anterior también Cuba resaltó. ¿La receta? Profesores altamente calificados, aulas dedicadas al aprendizaje, con no más de 20 alumnos por curso y altamente equipadas. Son 800 mil niños en 9 mil escuelas, muchas ubicadas en sectores rurales, pero incluso éstas, donde a veces hay un solo alumno por clase, tienen televisor, video y computador.

    En 2000, el gobierno destinó $ 3 mil millones para lograr que hubiera 20 alumnos por sala. Sin duda, se trata de una medida cara, que no todos los países pueden igualar, pero que dentro de la reforma cubana es sólo uno de los ingredientes. Mucho antes que la mayoría de los estudios concluyera que se trataba de la política más rentable en educación, las autoridades de ese país decidieron apostar también por la educación preescolar. Hoy, la cobertura de ésta llega al 99%. (Agreguemos que en Cuba el Estado gasta en educación el 9,8% del PIB en promedio, y el 16,6 del gasto fiscal. Ese % del PIB es uno de los mas altos del mundo destinados a educacion, solo comparable a Islandia, Suecia y Noruega, que gastan por sobre el 7% del PIB, mienstras que Chile solo invierte el 3,5%. E.A.)

    LA CLAVE: LOS PROFESORES

    El otro gran ingrediente son los docentes. “La razón por la que los profesores de ese país son efectivos, es que los programas de formación tienen su foco en que todos los niños aprendan”, dice Martin Canroy, experto de la U. de Stanford, quien investigó las causas del éxito cubano.
    Entre segundo y quinto año de carrera, los futuros docentes se forman en un sistema que combina trabajo y estudio: escuelas convertidas en microuniversidades, donde cuentan con la guía de maestros con experiencia y de profesores adjuntos de cada instituto superior pedagógico.

    Los escolares tienen al mismo docente los primeros cuatro años (los planes son alargarlo hasta sexto año básico), y pasan casi todo el día (mañana y tarde) a cargo de los maestros.

    Más de 270 mil profesores colocan a Cuba como el país con más docentes per cápita del mundo.

    LAS DIFERENCIAS CON CHILE

    En su reporte acerca de la razones del éxito cubano, el investigador de la U. de Stanford, Martin Canroy, visitó escuelas y grabó clases en Cuba, Brasil y Chile. Según relata en su reporte, el sistema cubano asegura que las escuelas sean mixtas, desde el punto de vista de la composición social de sus alumnos. Ello permite que los menos aventajados se beneficien del rendimiento de los más aventajados.

    Además, hay pocas interrupciones por clase: Cuba ostenta una de las menores tasas de violencia entre estudiantes.

    “En Chile no hay un desempeño ni siquiera cerca de los cubanos. Nuestros videos demostraron por qué: cuando son dejados a su libre arbitrio, las escuelas -públicas o privadas- no pueden superar los bajos estándares y expectativas, la inadecuada capacitación de los profesores o el ambiente social de los estudiantes”, dice el experto.

    Por el contrario, en la mayoría de las clases en Cuba, incluso las de las escuelas rurales, los docentes, junto con sus alumnos, pasan horas resolviendo problemas matemáticos, más concentrados en el cómo que en los resultados. “Lo más cercano que encontramos a eso fue en los colegios privados de alto costo en Chile”, asegura.

    La Tercera.cl/Qué pasa

    P. Bourdieu: opinión pública y encuestas de opinión

    leave a comment »

    “El Problema de la sociología son los profesores de sociología”
    Pierre Bourdieu, autor de la frase anterior, postula que la opinión pública no existe. Realizó un análisis riguroso de las encuestas de opinión custionando los tres postulados que se le suponen:

    1. Toda encuesta de opinión supone que todo el mundo puede tener una opinión.
    2. Todas las opiniones tienen el mismo peso.
    3. Existe un consenso sobre los problemas.

    Bourdieu considera que las problemáticas que fabrican los institutos de opinión están subordinadas a una demanda de tipo particular. Motivo por el cual en la construcción de los cuestionarios se aplican sesgos en la formulación de las preguntas para condicionar la respuesta. Al estar subordinadas a intereses políticos, se refleja en la significación de la respuestas y de la publicación de los resultados. De esta manera la encuesta de opinión se convierte en un instrumento de acción política y su función principal es imponer la ilusión de que existe una opinión pública.

    Efecto fundamental de la encuesta de opinión:

    * Constituir la idea según la cual existe una opinión pública unánime para legitimar una política y reforzar las relaciones de fuerza que la sostienen o la hacen posible.

    Operaciones para producir el efecto de consenso:
    * Ignorar a los “no contestan”

    El simple análisis estadístico de los “no contestan” proporciona información sobre lo que significa la pregunta, sobre la categoría considerada y se encuentra definida tanto por la probabilidad de tener una opinión como por la probabilidad condicional de tener una opinión a favor o en contra. Uno de los efectos más perniciosos de la encuesta de opinión consiste en conminar a las personas a responder a preguntas que no se han planteado.

    * El “ethos de clase”

    Las personas producen opinión a través de lo que Bourdieu llama el “ethos de clase”, un sistema de valores implícitos, interiorizados desde la infancia, a partir del cual se generan respuestas a toda clase de problemas. La naturaleza de las respuestas:

    Oposición entre dos principios de producción de opiniones:
    1. Principio específicamente político.
    2. Pricipio ético.

    El efecto de imposición de problemática tiene su base en que a las personas que detentan el poder, la problemática que les interesa, afecta de manera muy desigual a las diferentes clases sociales. Se tienen más opiniones sobre un problema cuanto más interesado se está por ese problema. Al hablar de las tomas de posición, el objetivo es explicar las relaciones entre la estructura de las posiciones a tomar y la estructura del campo de las posiciones objetivamente ocupadas. La encuesta de opinión trata a la opinión pública como un agregado de opiniones cuando en realidad las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre grupos.

    Conclusión:
    La opinión pública no existe, existen:
    * opiniones constituidas, movilizadas, grupos de presión movilizados en torno a un sistema de
    intereses explícitamente formulados
    * disposiciones, algo que puede formularse discursivamente con una cierta pretensión a la
    coherencia.


    Escrito por D. B.
    http://pierre-bourdieu.blogspot.com