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Insulza: por una nueva alianza de gobierno que integre al PC…

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José Miguel Insulza y las tratativas oficialistas para un pacto de 2ª vuelta:

"Están las condiciones para involucrar al PC en los temas del Gobierno"

insulza44 El secretario general de la OEA plantea la idea de incluir a figuras comunistas y a ex militantes del conglomerado oficialista, como el senador Carlos Ominami, en el gabinete de un eventual nuevo gobierno de la Concertación. 

ALEJANDRO TRUJILLO 

Desde que bajara su candidatura en favor de la de Frei, antes de las primarias oficialistas de abril, ha estado prácticamente ausente de la campaña presidencial. Hoy, sin embargo, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, vuelve a aterrizar en Chile con la intención de "honrar el compromiso" que, según dice, selló hace ya meses con el abanderado único de la Concertación.

Si bien el motivo esencial de su visita es más bien personal, el ex ministro socialista tiene previsto aprovechar su estadía para debutar en terreno en la campaña del presidenciable.

-¿Habrá oportunidad de verlo estos días haciendo algún puerta a puerta con Frei? En la Concertación se ha echado de menos su presencia en la campaña…

"Efectivamente, no he podido participar, pero no ha sido por falta de voluntad. Ha sido un semestre bastante complicado, porque a mi trabajo habitual en la OEA se ha sumado todo el tema de Honduras, así que no he podido ir a Chile todas las veces que hubiera querido. Voy a ir para la elección, voy a llegar unos días antes incluso, y ahora, precisamente por lo mismo, aproveché de tomarme unos días por un par de asuntos míos, pero también para ayudar a Frei".

-¿Cómo evalúa que la última CEP haya dicho que mientras la popularidad de la Presidenta aumenta, la de Frei sigue bajando?

"Mire, no me fijo en esas diferencias. El problema de Frei no es un tema de popularidad, yo creo que toda la gente respeta su capacidad. Es una persona que siempre ha sido reservada, muy tranquila, y creo que eso siempre se ha valorado en él. No de ir a cantar a los shows de televisión, pero sí saber hacer las cosas bien".

"Me parece que en esas materias, algunas veces se dan retrocesos. Para lo que uno quiere a los presidentes es para gobernar. Lo que ha hecho popular a Bachelet, con su enorme simpatía, es que ha sabido gobernar. Nosotros no debemos apartarnos nunca de eso. Está bien bailar y cantar en los shows, pero no es ése el punto. Esa cosa la hace muy bien otra gente que se dedica a eso. Nosotros nos dedicamos a la política".

-¿Cuán decisivas ve estas elecciones para el futuro de la Concertación? Hay quienes creen que se habrá cumplido un ciclo…

"Naturalmente, la Concertación ha hecho ya muchas de las cosas que tenía programadas hacer desde un comienzo. Si uno mira los programas iniciales de la Concertación, se da cuenta de que quizás somos víctimas de nuestro propio éxito, porque muchas cosas ya las hicimos. Toda fuerza política tiene que renovarse, tiene que apelar a nuevos electorados, tiene que buscar a los jóvenes, y yo espero que la Concertación lo haga, porque de lo contrario, al menos sus fuerzas políticas van a ser superadas".

"Ahora bien, no es un tema de edad. Esta tontería de enfrentar jóvenes con mayores, a algunos les puede dar resultado, pero para mí no es razonable".

-No comparte, entonces, lo que dijo Lagos en el sentido de que Enríquez-Ominami jubiló a algunos…

"No, no lo comparto. No me parece que sea así. Creo que lo que pasa es que la vida tiene sus ciclos naturales, no es que la candidatura de Enríquez-Ominami haga que gente que ya era mayor cuando empezó la Concertación ahora deje de tener vigencia".

-¿Y cómo se va a enfrentar entonces la tarea de reencantar a la gente de Enríquez-Ominami y de Arrate? ¿Ve viable un acuerdo?

"Siempre se buscan acuerdos. Las candidaturas que quedan afuera representan algo que después tiene que ser considerado".

"Los dos candidatos de segunda vuelta buscarán acercarse al electorado, y nosotros, naturalmente como Concertación, también buscaremos acercarnos a las direcciones de las otras candidaturas (presidenciales), aunque sin perder de vista que la pelea se da en los votos de la gente común".

-Algunos han dicho que, de ganar Frei, ése no será un nuevo gobierno de la Concertación, sino de algo distinto, una "nueva mayoría"…

"Probablemente sea así. Yo creo que sería bueno que la Concertación se extienda hacia otros sectores de la vida política nacional, y por cierto creo que lo considerará Frei al formar su gabinete".

"Nosotros siempre hemos tenido disposición para buscar acuerdos más importantes. Yo valoro mucho, por ejemplo, los acuerdos que hemos logrado hasta ahora con fuerzas políticas como el Partido Comunista, que han estado excluidas del sistema político por muchos años. Eso se debería reflejar en las elecciones parlamentarias. Y bueno, también, por qué no, están las condiciones para involucrarlos en los temas de Gobierno. Si el Muro de Berlín se cayó hace 20 años".

-¿Le parece que el entendimiento que se ha logrado con el Partido Comunista da pie para pensar en una integración en el gabinete?

"Eso lo decidirá el candidato en su momento, yo no estoy en Chile como para tomar una decisión como ésa. Pero le digo que también los comunistas han cambiado mucho desde que cayó el Muro de Berlín hace 20 años. Un país que ha vivido toda su historia política reciente, después de la caída del Muro de Berlín, ya no debería seguir con tonterías de Guerra Fría".

-¿Y cree realmente posible la designación de algún ministro del mundo comunista o cercano a la candidatura de Enríquez-Ominami en un gobierno de Frei?

"Bueno, pero por qué no. O sea, Jorge Arrate fue un muy buen ministro de los gobiernos de la Concertación, así que qué veto podría haber hacia él o a la gente que adhiera a su candidatura. Y por la otra parte, Carlos Ominami fue un muy buen ministro del gobierno de Patricio Aylwin; entonces, qué veto podría haber con él o con gente que está vinculada a él".

-¿Cómo ve usted el futuro del llamado eje progresista de la Concertación, teniendo en cuenta lo dividido que se encuentra en estas elecciones?

"A mí, lo que más me preocupa de las fuerzas de izquierda es el personalismo. A nosotros nunca nos ha servido para nada. Hemos sido siempre gente de proyectos, de trabajo colectivo y de cosas comunes, de sacrificios. Hay muchos personalismos en eso. El cómo hoy ahí se mete demasiado, el cómo le gano a éste, cómo saco a este otro, y eso ha perjudicado. La izquierda tiene que volver a sus orígenes políticos".

-A la luz del escenario de división que hoy existe en la izquierda, ¿no cree que debió haberle hecho caso a Lagos cuando le pidió que compitiera?

"No sé, fíjese. Yo, por lo menos tendría que haber contado con el apoyo de todos los personeros y de todas las fuerzas políticas del sector socialdemócrata, y no tuve eso. De todas formas, no creo que hoy día valga la pena hablar de uno, lo que corresponde es hablar de los candidatos".

"Sería bueno que la Concertación se extienda hacia otros sectores de la vida política nacional, y por cierto creo que lo considerará Frei al formar su gabinete".

"El PC ha cambiado mucho en los últimos veinte años. Un país que ha vivido toda su historia política reciente después de la caída del Muro de Berlín, ya no deberia seguir con tonterías de Guerra Fría".

El Mercurio.cl

Written by Eduardo Aquevedo

15 noviembre, 2009 at 20:57

Honduras: cómo cambió el escenario…

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Desde la izquierda, el diputado Marvin Ponce afirma que Zelaya volvió a causa del desgaste de la dictadura y desde el tradicional Partido Liberal, el legislador Eric Rodríguez exhorta a Micheletti a dialogar.

honduras-militares Por Mercedes López San Miguel

Manuel Zelaya necesitaba una vuelta de alto impacto tras dos intentos frustrados y tres meses en el exilio. Desde aquellos intentos, Estados Unidos canceló las visas a los golpistas, pero nunca condenó como “golpe” a la asonada militar, lo que habría significado una fuerte sanción económica a la dictadura y el Nobel Oscar Arias se reunió con los candidatos a presidente en una mediación destinada a fracasar. Nada parecía modificar la nueva realidad de los hondureños. Ayer, el escenario cambió radicalmente.

Para el político Marvin Ponce, que forma parte del colectivo Frente Nacional por la Resistencia, Zelaya no se lanzó a la aventura. “Creemos que había avanzado en un acuerdo con los militares. Este acuerdo incluye que el Congreso dé una amnistía a los golpistas y que se negocie un gobierno de reconciliación nacional”, dijo a Página/12 el diputado de la izquierdista Unificación Democrática. Y lo justificó: “El gobierno de Roberto Micheletti está debilitado porque una parte de los militares le retiró el apoyo y los partidos tradicionales han expresado que quieren volver al acuerdo de San José de Costa Rica”. Además, Ponce subrayó la importancia de la última reunión del Nobel con los candidatos hondureños: “Arias planteó que las elecciones debían realizarse con la restauración del orden democrático”.

El mandatario derrocado propone un diálogo con todos los sectores, incluyendo su partido, el Liberal, que en gran parte le dio la espalda. Eric Rodríguez, diputado de esa formación, afirmó a este diario que él apoyaba la vuelta de Zelaya. “Significa la restitución del proceso democrático. Sería importante iniciar un diálogo nacional.” Se le preguntó por qué siguió en funciones de legislador para un gobierno ilegítimo. Y su respuesta no despejó las dudas: “Vigilamos al gobierno de Micheletti y seguimos en contacto con Mel Zelaya. Creíamos que ésa era la mejor posición. ¿Qué esperamos? Bueno, que la OEA y la ONU apoyen al presidente legítimo y que Micheletti dé muestras de querer dialogar”.

Al optar primero por negar la presencia de Zelaya y callar después, los golpistas parecen haber sido tomados por sorpresa. Más tarde, respondieron con un toque de queda. Por eso el gremio de maestros, el más organizado de Honduras, adelantó que comienza hoy un paro indefinido. “La gente está muy entusiasmada –dice, mimetizado con la efervescencia en las calles, Lorenzo Sánchez, del sindicato docente–. La resistencia y el pueblo en general esperamos que se revierta el golpe”, coincidió Berta Oliva, de la comisión de familiares de víctimas de la represión. Ponce sintetizó el momento político que vive Honduras por estas horas: “Falta claridad”.

Página/12

¿EL PRINCIPIO DEL FIN?

Atilio A. Boron, Rebelión

Zelaya ya está en Tegucigalpa y su ingreso a Honduras, burlando las “medidas de seguridad” instaladas a lo largo de la frontera, debería marcar el comienzo del fin del régimen golpista. Son varias las razones que fundamentan esta esperanza, que sucintamente se exponen a continuación.

Primero, porque los gorilas hondureños y sus instigadores y protectores en Estados Unidos (principalmente en el Comando Sur y el Departamento de Estado) subestimaron la masividad, intensidad y perseverancia de la resistencia popular que día tras día, sin desmayos, manifestaría su oposición al golpe de estado. En realidad tamaño rechazo no estaba en los cálculos de nadie, si nos atenemos a la historia contemporánea de Honduras. Pero el nuevo rumbo decidido por Zelaya: su positiva respuesta ante largamente postergados reclamos populares y la reorientación de su inserción internacional en el marco del ALBA tuvieron un efecto pedagógico impresionante y desencadenaron una reacción popular inesperada para propios y ajenos.

Segundo: el régimen golpista demostró ser incapaz de romper un doble aislamiento. En el frente interno, quedando cada vez más en evidencia que su base social de sustentación se reducía a la oligarquía y algunos grupos subordinados a su hegemonía, incluyendo los medios de comunicación dominados sin contrapeso por el poder del capital. Además, el paso del tiempo lejos de debilitar la resistencia popular lo que hizo fue acotar cada vez más el apoyo social al régimen. En el flanco internacional el aislamiento de Micheletti y su banda es casi absoluto: salvo poquísimas excepciones toda la América Latina y el Caribe retiró sus embajadores, y lo propio hicieron varios de los países más gravitantes de Europa. La misma OEA adoptó una línea dura en contra del régimen y, a poco andar, el único apoyo externo con que contaba el gobierno provenía de Estados Unidos. Este sin embargo, siguió una trayectoria declinante que se fue acentuando con el paso del tiempo: desde la negación de visados al personal diplomático acreditado en Washington hasta medidas cada vez más exigentes en contra del propio Micheletti y sus colaboradores.

Tercero, porque las ambiguas políticas del gobierno de Estados Unidos -producto de la puja interna dentro de la administración- que facilitaron la perpetración del golpe de estado fueron lentamente definiéndose en una dirección contraria a los intereses de los usurpadores. Si el inicial rechazo al golpe manifestado por Obama fue luego atenuado y entibiado por su antigua (¿y actual?) rival, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, el carácter indisimulablemente retrógrado de Micheletti y su entorno así como la interminable sucesión de exabruptos e insultos dirigidos a Obama cada vez que la Casa Blanca expresaba alguna crítica a Tegucigalpa y su manifiesta incapacidad para construir una base social, fueron lentamente inclinando el fiel de la balanza en contra de las posturas amadrinadas por la Secretaria de Estado y creando una atmósfera cada vez más antagónica en relación a los golpistas.

Cuarto y último: el régimen instaurado el 28 de Junio constituye un serio dolor de cabeza para Obama. En primer lugar, porque desmiente enfáticamente sus promesas de fundar una nueva relación entre Estados Unidos y los países del hemisferio. El apoyo inicial al golpe, puesto de manifiesto en la obstinada resistencia de Washington a caracterizarlo como un “golpe de estado”, la tibieza de la respuesta diplomática y la indiferencia ante las gravísimas violaciones a los derechos humanos perpetrada por Tegucigalpa dañó seriamente la imagen que Obama quería establecer en América Latina y el Caribe. La continuidad del régimen golpista haría aparecer a Obama como un político irresponsable y demagógico o, peor aún, como alguien incapaz de controlar lo que hacen y dicen sus subordinados en el Pentágono, el Comando Sur y el Departamento de Estado. Y esto se liga con otro asunto, el segundo, sumamente importante y que excede el marco de la política hemisférica: su credibilidad en la arena internacional. Al demostrar su impotencia para controlar lo que ocurre en su “patio trasero” los gobernantes de otros países –especialmente la China, Rusia y la India- tienen razones para sospechar que tampoco será capaz de controlar a los sectores más belicistas y reaccionarios de Estados Unidos, para quienes sus promesas de alentar el multilateralismo equivalen a una capitulación incondicional ante sus odiados enemigos.

Esto es particularmente grave en momentos en que Obama está negociando con Rusia un nuevo acuerdo para reducir el arsenal nuclear de ambos países, algo que Washington necesita tanto o más que Moscú debido a la hemorragia económica producida por las guerras en Irak y Afganistán y al incontenible déficit fiscal norteamericano. El fracaso de este acuerdo tendría un costo económico enorme sobre el presupuesto público en momentos en que ese dinero se necesita para aventar los riesgos de una profundización de la crisis económica estallada en el 2008. Pero para persuadir a los rusos de que su plan de reducción de armamentos es viable tiene primero que demostrar que está en control de la situación y que sus halcones dentro del Pentágono no le quebrarán la mano. Cada día que permanezca Micheletti en el poder equivale a un mes más de difíciles conversaciones con Medvedev y Putin para convencerlos de que sus promesas se traducirán en hechos. Porque, si no puede controlar a los suyos en Honduras, ¿podrá hacerlo cuando se trate de una cuestión estratégica y vital para la seguridad nacional de Estados Unidos?

Clinton saluda el retorno de Zelaya

El depuesto presidente regresa sorpresivamente a su país y es albergado por la embajada de Brasil, que pide a la Casa Blanca y la OEA ayuda para su seguridad; en tanto, Micheletti exige sea entregado.

Tegucigalpa.- La secretaria de Estado estadunidense Hillary Clinton calificó el regreso clandestino del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya a Tegucigalpa como “la mejor oportunidad” para terminar con la crisis política en ese país, en declaraciones ayer a la prensa en Nueva York. “Ahora que el presidente Zelaya volvió, sería oportuno devolverle su puesto” y “seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, tener una transición pacífica de presidentes y devolver a Honduras el orden democrático y constitucional”, dijo Clinton tras reunirse con el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, mediador en el conflicto surgido tras el golpe de Estado.

Clinton y Arias, premio Nobel de la Paz, coincidieron en que el regreso de Manuel Zelaya, expulsado por el ejército hondureño a Costa Rica la madrugada del 28 de junio, es una oportunidad para terminar con la crisis política. “Pienso que ésta es la mejor oportunidad, el mejor momento, ahora que Zelaya volvió a su país”, declaró Arias a la prensa.

En tanto, el presidente de facto Roberto Micheletti exigió a Brasil que entregue a Zelaya, quien a mediodía de ayer pidió refugio en la embajada brasileña en esta capital, luego de “casi 15 horas de recorrido”, según dijo el depuesto presidente a la cadena Telesur.

Poco después, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, confirmó la presencia de Zelaya en Honduras, tras hablar con él por teléfono.

En respuesta a Micheletti, el canciller Celso Amorim, presente también en Nueva York, advirtió de cualquier intento de “violar la sede diplomática” de Brasil en Honduras y confió que su retorno sirva para “una solución rápida, basada en el derecho constitucional”.

El retorno de Zelaya, tras dos intentos fallidos en julio, tomó por sorpresa a Micheletti, quien primero atribuyó los rumores al “terrorismo mediático”. Al confirmarse la noticia con imágenes de Zelaya saludando desde la embajada brasileña, Micheletti impuso el toque de queda, cuando miles de personas se congregaban ante las oficinas de la ONU, donde inicialmente se había dicho que estaba el mandatario depuesto. Estados Unidos, la Unión Europea y los países latinoamericanos han aislado a Micheletti, y siguen considerando a Zelaya como presidente legítimo.

Interrogado por la prensa, Amorim aseguró que su país “no tuvo ninguna participación” en el retorno y sólo le dio permiso para entrar en la sede.

“El presidente dijo que llegó a Honduras por medios propios y pacíficos”, indicó Amorim. También precisó que se había comunicado con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y con el gobierno de EU para que se aseguren de que no haya amenazas contra la seguridad de Zelaya ni contra el personal de la embajada.

En sesión extraordinaria en Washington, los 33 embajadores de la OEA exigieron al gobierno de facto “plenas garantías” para la integridad física de Zelaya y su retorno a la presidencia del país.

En tanto, la embajadora hondureña en Guatemala, Bessy Valenzuela, dijo que Zelaya “está dispuesto a no dormir” hasta resolver la crisis, luego de que Zelaya propusiera en Tegucigalpa “un diálogo nacional e internacional que permita a los hondureños volver por los fueros del respeto a la soberanía del pueblo” e insistió en que “pacíficamente vamos a buscar el diálogo por la democracia”.

Realizó escala en El Salvador: Funes
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que ayer apareció sorpresivamente en Tegucigalpa, hizo una escala técnica en un avión en El Salvador el domingo en la noche antes de ir a su país, dijo el presidente Mauricio Funes.

“A nosotros, él (Zelaya) y su canciller (Patricia Rodas) no nos hicieron ninguna solicitud como gobierno, mas que la de permiso para aterrizar. Eso es lo único que hemos hecho. ¿Por qué no lo hizo? Eso lo tendrá que explicar él”, declaró Funes en una rueda de prensa en la casa de gobierno.

“Yo me enteré que venía (Zelaya) porque claro toda nave que incursiona en espacio aéreo salvadoreño necesita autorización y tiene que informar quiénes son los tripulantes y quiénes son las personas que vienen acompañando la tripulación”, declaró. (San Salvador/Agencias)  http://www.milenio.com

Written by Eduardo Aquevedo

23 septiembre, 2009 at 2:17

La OEA aplaude la vuelta de Zelaya a Honduras como una "acción de valentía"

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Insulza viaja este martes a Tegucigalpa.- Hillary Clinton pide diálogo y Óscar Arias se ofrece como mediador

HONDURAS-PRESID1 AGENCIAS – Nueva York / Tegucigalpa – 22/09/2009

El inesperado regreso este lunes a Honduras del depuesto presidente Zelaya, que se encuentra refugiado en la Embajada brasileña en Tegucigalpa rodeado de cientos de seguidores pese al toque de queda decretado por el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, ha movilizado a la comunidad internacional, preocupada por la posibilidad de que se produzcan altercados en el país. La Organización de Estados Americanos (OEA) ha celebrado una reunión extraordinaria en la que se ha apoyado por unanimidad la "acción de valentía" que implica la vuelta de Zelaya y ha acordado el viaje a Tegucigalpa este martes del presidente de la OEA, José Miguel Insulza, junto con otros cancilleres.

    La resolución del organismo exige además al Gobierno de facto que garantice la seguridad necesaria a Zelaya, insta a la población a mantener la calma y se remite al Acuerdo de San José, redactado gracias a la mediación del presidente de Costa Rica, como la mejor vía para volver a instaurar el orden democrático.

    Mientras, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, ha recomendado a Zelaya y Micheletti que inicien un diálogo para evitar nuevos brotes de violencia. La jefa de la Diplomacia realizó estas declaraciones tras mantener un encuentro en Nueva York con el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, precisamente mediador en la crisis política de Honduras. Arias, que se encuentra en EE UU para asisitir a la Asamblea General de la ONU, también expresó su deseo de que la calma persista y se ofreció incluso para ir a Tegucigalpa para mediar entre las dos partes implicadas.

    Según Clinton, "ahora que el presidente Zelaya ha regresado sería oportuno devolverle a su puesto bajo las condiciones apropiadas, seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, contar con una transición pacífica de la autoridad presidencial y llevar de nuevo a Honduras al orden constitucional y democrático".

    Por su parte, el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, que igualmente se encuentra en Nueva York, abogó desde allí por el diálogo y evitar los enfrentamientos y reconoció que, aunque la vuelta de Zelaya "abre oportunidades, también puede crear dificultades". Moratinos ha informado de que ha hablado con su homólogo de Brasil, Celso Amorim, así como con otras autoridades de la Unión Europea y de Estados Unidos, con la finalidad de coordinar "posiciones y gestiones".  EL PAIS.COM

    “NADIE NOS VUELVE A SACAR”, DIJO DESDE LA CAPITAL HONDUREñA

    Zelaya sorprendió con su vuelta

    El presidente se asiló en la Embajada de Brasil, recibido por una multitud. Los golpistas pidieron a Brasilia que lo entregue. EE.UU. lo vio como una oportunidad para salir de la crisis.

    Manuel Zelaya volvió a Honduras. De manera clandestina y en horas de la madrugada, el presidente constitucional burló los controles, regresó a Tegucigalpa y habló refugiado desde la embajada de Brasil. “He vuelto por la voluntad del pueblo para construir la democracia”, aseguró. “Que todos los hondureños vengan para aquí a protegernos, a evitar cualquier malentendido”, lanzó enseguida. De inmediato, miles de hondureños se movilizaron y coparon los alrededores de la sede diplomática. “Sí se pudo, sí se pudo”, empezó a corear la multitud. “A partir de ahora nadie nos vuelve a sacar de aquí: patria, restitución o muerte”, clamó el mandatario. Rápido, helicópteros del gobierno de facto comenzaron a surcar el cielo para supervisar los movimientos en la embajada mientras el despliegue policial crecía por las calles de la capital y voceros golpistas, a pesar de los hechos, seguían negando que el presidente constitucional se encontrase en el país.

    Pero Zelaya, de camisa blanca, pantalón negro y sombrero de ala ancha, ya estaba adentro. “He venido a dialogar de frente; abriremos contactos con diferentes organizaciones de la sociedad para que la paz y la tranquilidad vuelvan a Honduras”, anunció, tras lo cual aseguró que buscará entablar negociaciones cuanto antes. Su apuesta, para ello, es traer al secretario general de la OEA de inmediato sobre el terreno. “Mañana (por hoy) el secretario general José Miguel Insulza está aquí. Me ha dicho que se quería venir hoy mismo, pero llega mañana”, afirmó. Sin embargo, la dictadura decretó un toque de queda desde las 16 hora local de ayer hasta la madrugada de hoy para desmovilizar a los manifestantes y por la noche anunció el cierre de los aeropuertos. Lejos de mostrarse dispuesto a la negociación, el régimen le pidió a la embajada de Brasil que lo entregue. “Hago un llamado al gobierno de Brasil a que respete la orden judicial dictada contra el señor Zelaya entregándolo a las autoridades competentes de Honduras”, señaló Micheletti en un mensaje leído en la Casa Presidencial.

    Sin precisar cómo había entrado en su país, Zelaya aseguró que hizo “mil proezas” y un periplo de unas 15 horas para ingresar en territorio hondureño. “Se tuvieron que realizar diferentes movimientos en varios países, se tuvo que cambiar de transportes, hacer planificaciones para poder evadir retenes militares, postas policiales y los círculos de control que existen”, precisó el hondureño. “El presidente Zelaya atravesó montañas y ríos para llegar a estar junto a su pueblo”, detalló su canciller, Patricia Rodas.

    Sobre la llegada a la embajada brasileña en Tegucigalpa, Celso Amorim, canciller brasileño, fue el encargado de brindar los detalles. “Una hora antes de la llegada de Zelaya, una diputada hondureña llamó a la Embajada de Brasil en Honduras diciendo que la esposa del presidente, Xiomara Castro, quería hablar con el encargado de Negocios en nuestra sede diplomática para pedir si Zelaya podía refugiarse allí”, precisó el canciller desde la sede de la ONU en Nueva York. Amorim explicó entonces que, en ese momento, el diplomático Francisco Catunda se comunicó con Itamaraty y él mismo, previa consulta con Lula, dio la luz verde. Aún más, Amorim aseguró que en la reunión que mantendrán en los próximos días Lula y el presidente estadounidense Barack Obama en el marco de la ONU, el asunto será abordado (ver aparte).

    La postura de Estados Unidos, primero, fue cautelosa. “Instamos a que las partes hagan un ejercicio de prudencia y eviten cualquier acción que pueda derivar en un brote de violencia”, señaló Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado. No obstante, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, definió más tarde una posición y afirmó que la vuelta de Zelaya “era una oportunidad para terminar con la crisis”. “Ahora que el presidente Zelaya ha regresado sería oportuno devolverlo a su puesto bajo las condiciones apropiadas, seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, contar con una transición pacífica de la autoridad presidencial y llevar de nuevo a Honduras al orden constitucional y democrático”, señaló Clinton desde la sede de la ONU en Nueva York.

    Zelaya afirmó, en declaraciones a la prensa, que todas las acusaciones que se vertieron en su contra desde el golpe de Estado eran “calumnias y difamaciones sin ninguna clase de fundamento”, y dejó en claro que no teme afrontar posibles procesos en su contra. “No tengo ningún temor a la Justicia. Estoy preparado para responder de forma honesta a cualquier cuestionamiento”, sostuvo. “Nunca he violado ninguna ley, nunca he cometido ninguna falta”, insistió el presidente constitucional hondureño, quien ayer tuvo reuniones con ministros y líderes de la resistencia al golpe.

    El mandatario depuesto ya había intentado volver a Honduras en al menos dos ocasiones: el 5 de julio pasado, vía aérea, y el 24 de julio, vía terrestre a la altura del paso fronterizo de Las Manos. Ayer, cuando comenzaron a circular los rumores acerca de su vuelta, las principales figuras del gobierno de facto optaron por negar los hechos. “Zelaya está tranquilo en una suite de un hotel de Nicaragua”, había dicho el dictador Micheletti cuando faltaban sólo minutos para que Zelaya empezara a hacer declaraciones desde la embajada brasileña. “Son mentiras, no está aquí”, agregaba, a su turno, el coronel golpista Ramiro Archaga, vocero del ejército.

    Los hechos devorarían sus palabras. Juan Barahona, dirigente sindical del Frente de Resistencia Popular, afirmó que con Zelaya en Honduras, la dictadura no resistiría ni 24 horas. Se iniciaba un nuevo capítulo. (Página/12)

     

    Zelaya está en Honduras y plantea diálogo de frente

    “Yo he regresado con el fin de buscar un arreglo pacífico de frente, para que el diálogo sea en mi propia tierra y en mi propio pueblo”, manifestó el presidente depuesto desde la embajada de Brasil, en Tegucigalpa.

    La Jornada en línea
    Publicado: 21/09/2009 14:56

    México, DF. El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, dijo que se encuentra en su tierra para encontrar, de frente, una solución al problema, ya que en el camino se han encontrado con muchos mediadores que al final los han traicionado en el camino.

    En entrevista telefónica, Zelaya dijo,“Yo he regresado con el fin de buscar un arreglo pacífico de frente, para que el diálogo sea en mi propia tierra y en mi propio pueblo”.

    Zelaya se encontraba este lunes en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde llamó a un diálogo nacional, causando alegría entre sus seguidores y sorpresa en el gobierno de facto de Roberto Micheletti.

    Declaró que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajará a Honduras para propiciar un diálogo que permita superar la crisis política desatada por el golpe de Estado del 28 de junio, que lo derrocó y envió al exilio, y pidió a los militares que no repriman al pueblo hondureño.

    Reiteró que en la búsqueda de reconstruir la democracia, su posición es pacífica y enfatizó que: “un presidente electo por el pueblo no se puede quitar por las armas”.

    Tras casi tres meses de estar fuera de su país, después de que un grupo de militares lo capturó y expulsó del país el presidente Zelaya dijo que el presidente de Brasil, Lula Da Silva ofreció el edificio de la embajada de Brasil, como un sitio de protección y que será desde ese lugar donde comenzarán la organización de las actividades.

    Mencionó que ha recibido apoyo de la comunidad internacional, de los gobiernos de Centroamérica, la OEA, Estados Unidos y que Venezuela, al igual que otros, se ha mantenido firme en el apoyo, como nunca se había visto en la historia.

    "Esta mañana (lunes) Insulza me ha anunciado que se quiere venir hoy mismo para iniciar el diálogo", dijo Zelaya en conferencia de prensa en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

    "Las fuerzas armadas deben apuntar sus rifles a los enemigos del pueblo y no contra el pueblo", dijo Zelaya.

    El mandatario depuesto pidió "iniciar un diálogo nacional e internacional que permita a los hondureños volver por los fueros del respeto a la soberanía del pueblo" e insistió en que "pacíficamente vamos a buscar el diálogo por la democracia".

    Millares de personas se congregaron hacia el mediodía frente a las oficinas de la ONU en Tegucigalpa para darle la bienvenida a Zelaya, luego de que medios hondureños y extranjeros anunciaran que había vuelto a Honduras y que se encontraba en ese lugar.

    Sin embargo, poco después su esposa, Xiomara Castro, dijo que no estaba en la sede de la ONU, sino en la embajada de Brasil, a dos cuadras de allí.

    El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez, manifestó que desconocía que Zelaya había vuelto a Honduras.

    "Estamos investigando cualquier tipo de información dado que, según la gente de Migración, no ha habido ningún ingreso por ninguna de las fronteras, sea áreas, terrestres o navales", declaró Vásquez a la radioemisora HRN.

    Las primeras versiones del retorno de Zelaya fueron difundidas por la cadena multiestatal Telesur y poco después el mandatario venezolano Hugo Chávez confirmó la presencia del presidente depuesto en Tegucigalpa, tras hablar con él por teléfono.

    "La entrada a nuestra patria del presidente Zelaya ha sido exitosa, los hondureños podrán verlo con sus propios ojos y podrán escucharlo con sus propios oídos", dijo el ministro de la Presidencia del gobierno depuesto, Enrique Flores Lanza.

    Zelaya volvió secretamente a su país tras dos intentos fallidos en julio, mientras arreciaban las presiones de la comunidad internacional para aislar al régimen de facto de Micheletti.

    (Con información de Afp)

     

    Written by Eduardo Aquevedo

    22 septiembre, 2009 at 0:39

    Honduras: crisis en punto limite y Zelaya anuncia regreso inminente a su país … Entrevista a Insulza.

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    EL PRESIDENTE LEGITIMO DE HONDURAS DIO POR TERMINADA LA MEDIACION DE ARIAS

    Zelaya dice que cruzará la frontera

    HONDURAS-PRESID1 Ante la inminente vuelta del mandatario legítimo, crece la tensión en Honduras y se multiplican las marchas en contra y a favor de la dictadura. El gobierno de facto quiso echar a diplomáticos venezolanos, pero no le hicieron caso.

    Las horas pasan y, sin solución diplomática a la vista, el derrocado mandatario Manuel Zelaya anunció ayer que su regreso está en marcha aun a riesgo de su propia vida. “El general Romeo Vásquez Velásquez –jefe de las fuerzas armadas– ha dicho que me va a mandar asesinar, así que tengo que cuidarme”, reveló Zelaya en conferencia de prensa desde una hipercustodiada embajada hondureña en Managua.

    “Vivo el momento más difícil de mi vida, pero tengo que regresar. Tenemos fronteras con El Salvador, Guatemala y Nicaragua. La vía puede ser aérea, terrestre o marítima, y el momento está abierto a partir del día jueves, cuando termina la prórroga que pidió el mediador”, explicó. El plazo de 72 horas solicitado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para que los golpistas hondureños recapaciten se acaba hoy.

    Las declaraciones del presidente electo fortalecieron las versiones que indican que Zelaya cruzaría las fronteras del país centroamericano apoyado por una caravana multitudinaria que recorrería varios pueblos del interior de Honduras en dirección a la capital.

    Zelaya, asimismo, descartó que las sanciones económicas anunciadas por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos hagan caer al gobierno encabezado por el dictador Roberto Micheletti, ya que, según él, los golpistas se sostienen por otros medios. “La base de ellos es el poder militar, se sostienen a pura represión, con censura de prensa, control mediático, restricción de libertades públicas y atemorización”, denunció.

    Casi en simultáneo con las palabras de Zelaya, desde Tegucigalpa Micheletti le dijo a la comunidad internacional que sigue firme en su postura. “Vamos a demostrarle al mundo que tenemos la fortaleza necesaria para resistir hasta el último momento”, desafió el legislador devenido en dictador.

    En una demostración de esa fuerza, el gobierno de facto anunció ayer que le ordenó a la delegación diplomática venezolana abandonar el país por supuesta intromisión en asuntos internos. “Se le ha pedido a la embajada de Venezuela el retiro de todo su personal diplomático, administrativo, técnico y de servicio en un plazo de 72 horas”, precisó la vicecanciller de facto, Martha Alvarado.

    “Se tomó la decisión a raíz de las amenazas al uso de la fuerza, la intromisión en nuestros asuntos exclusivos, así como el irrespeto a la integridad territorial de las autoridades venezolanas en la crisis hondureña”, agregó la funcionaria.

    Pero desde Caracas subieron la apuesta y le ordenaron a su personal en Tegucigalpa resistir la medida. “No nos iremos de aquí porque la orden fue dictada por un gobierno golpista que mi país no reconoce”, lanzó Uriel Vargas, encargado de negocios y primer secretario de la misión en Tegucigalpa.

    “Que nos vengan a echar por la fuerza, sería lo único que les faltaría, luego de violar todas las normas internacionales”, ironizó el diplomático, tras lo cual el propio presidente venezolano, Hugo Chávez, volvió a referirse a la situación interna de Honduras. El golpe, dijo Chávez, tuvo como fin desestabilizar a los países del ALBA y las fuerzas progresistas de la región.

    “El golpe no es sólo contra el pueblo de Honduras y el presidente Zelaya, es contra los pueblos de nuestra América, contra Venezuela, contra el ALBA y contra la esperanza de redención que ha renacido en estas tierras”, señaló el líder bolivariano.

    Mientras tanto, las calles de Honduras volvieron a convertirse ayer en un foco de resistencia contra las autoridades de facto. Centenares de personas cubiertas con paraguas para protegerse del sol del mediodía marcharon en la capital para exigir el retorno de Zelaya y repudiar al gobierno de Micheletti. “Arriba, abajo, golpistas al carajo”, coreaban los manifestantes. “Que se vayan, que se vayan…”, se escuchaba.

    Juan Barahona, secretario de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), señaló que para hoy está prevista una nueva movilización en Tegucigalpa para la que se espera la adhesión de grupos de estudiantes de colegios secundarios que se mantienen en paro por tiempo indeterminado. El sindicalista aclaró que la manifestación, como desde el 28 de junio, tendrá consigna única: la vuelta de Zelaya. “Lo único que esperamos es no encontrarnos con la marcha de los camisas blancas”, como se llama en el país centroamericano a los sectores de la sociedad que apoyan a Micheletti.

    Los camisas blancas, sin embargo, estarán cerca: Jimmy Dacarett, de la Unión Cívica Democrática (UCD), coalición de partidos que apoyan a Micheletti, anunció que hoy esperan reunir a entre 40 mil y 50 mil personas en una movilización que partirá desde una zona al oriente de Tegucigalpa hasta las cercanías del Estadio Nacional.

     

    Insulza: "EE.UU. no es árbitro"

    Carlos Chirinos, BBC Mundo, Washington

    En la Organización de Estados Americanos (OEA) no creen que el diálogo hondureño esté muerto, ni que el Comando Sur deba ocuparse del tema.

    osé Miguel Insulza, junto a Manuel Zelaya y Jorge Taiana.El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, no considera que las negociaciones que promueve el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, puedan darse por terminadas todavía.

    Sin embargo, en entrevista exclusiva con BBC Mundo, Insulza reconoció que su organización "no puede hacer más" de lo que están haciendo y que en caso de que el diálogo no prospere las sanciones adoptadas harán sentir su efecto sobre Honduras.

    Insulza rechaza que el organismo necesite de algún "disuasivo militar" para acompañar sus acciones diplomáticas y descarta también que Estados Unidos deba aumentar la presión sobre el gobierno de facto hondureño, que encabeza el presidente nombrado por el Congreso, Roberto Micheletti.

    "Los que han vivido condenando el Comando Sur toda su vida no querrán que se ocupe en esta ocasión" afirmó Insulza este martes en su oficina en Washington en una entrevista con el corresponsal de BBC Mundo, Carlos Chirinos.

    ¿Qué se está haciendo para resucitar el diálogo en Costa Rica? Digo resucitar porque todo parece indicar que está muerto.

    INTERVENCIÓN MILITAR

    HONDURAS-GOLPE222Es un poco prematuro decir eso (…) Lo que estamos es haciendo presión para que una propuesta que es equilibrada sea aceptable. Se ha puesto mucho énfasis en que la propuesta de Arias es la vuelta de Zelaya. Sí, pero es la vuelta de Zelaya teniendo en cuenta un montón de temas que había planteado también la oposición, como el gobierno de unidad nacional, como la postergación de cualquier discusión sobre reforma constitucional, etc.

    Pero el gobierno de Micheletti parece ser muy tenaz en el tema de que la vuelta de Zelaya está descartada, no importa cuáles sean las otras cosas en el menú.

    Entonces van a tener que seguir actuando las sanciones, y las sanciones, mientras más tiempo más duras son. Ayer EE.UU. lo mencionó, la Unión Europea (UE) lo hizo, se está suspendiendo la cooperación internacional con un país que necesita ese dinero.

    Pero la experiencia internacional indica que hay países que han estado bajo sanción y los cambios que se han buscado con esas sanciones no han funcionado.

    Con grandes sufrimientos, claro.
    ¿Honduras puede entonces mantenerse desafiando a la comunidad internacional?

    No estoy muy seguro. Creo que es muy difícil.
    ¿A usted le frustra que un país pequeño como Honduras mantenga ese desafío ante la comunidad internacional?

    Nosotros no queremos imponerle nada a Honduras, lo que queremos es que funcione la democracia. Que el presidente elegido termine su mandato y que se elija otro.
    ¿Y cómo va a hacer la OEA para lograr eso?

    Mire, lo que nosotros podemos hacer es todo lo que estamos haciendo. Se ha tomando una medida de suspensión, se han adoptado una serie de sanciones y tenemos una mediación encabezada por un estadista centroamericano que por tanto debería darle garantías a todas las partes. Vamos a seguir haciendo eso hasta que consigamos resultados.
    Y pasado el tiempo, ¿no podría interpretarse como que la comunidad internacional se ensaña con un país tan pobre como Honduras, cuando existe un plazo para la posible solución de la crisis política que es el de las elecciones de noviembre?

    La escena que se vivió el 28 de junio en Tegucigalpa se ha vivido muchas veces en América Latina. No la queremos más y no va a volver a ocurrir, aunque haya que adoptar sanciones, que son dolorosas por cierto.

    Pero el pueblo de Honduras es víctima. Sí. Es víctima de quienes dieron el golpe de Estado.

    VUELTA DE ZELAYA

    Además, que en seis meses más nada va a cambiar. La elección no va a cambiar las cosas porque una elección hecha bajo un régimen dictatorial no la van a reconocer los países de América Latina.
    ¿Podría pasar como con la crisis de Haití, cuando el presidente Jean Bertrand Aristide fue sacado del poder? Pasaron casi dos años para que se solucionara.

    Y volvió finalmente Aristide.
    Pero volvió por una amenaza militar, ¿será que a la OEA le está haciendo falta un disuasivo militar?

    No. Eso no me gusta a mí. Yo no soy partidario de las intervenciones militares. Confío en que los pueblos puedan resolver sus problemas sin que nadie les meta un ejército al lado.
    Pero esa amenaza fue importante en Haití en su momento.

    En su momento fue importante la amenaza que al final no se llevó a cabo. (Raoul) Cedrás se fue. Yo diría que casi voluntariamente, porque se dio cuenta de que no podía resistir la presión internacional.
    clic Zelaya, ¿otro Aristide?
    ¿Que le parece la posibilidad de que el presidente Zelaya regrese esta semana a Honduras, aunque no haya un acuerdo?

    Roberto Micheletti

    Yo no soy partidario del regreso prematuro. Yo diría que hay resolver el asunto por vía política y diplomática primero.
    Usted parece sugerir que una renuncia del señor Micheletti podría dinamizar las negociaciones.

    Sería una alternativa en la medida de que ese otro presidente que reemplazara a Micheletti sería más flexible en el tema del retorno del presidente Zelaya.
    ¿Usted cree que Micheletti es la piedra de tranca en la negociación?

    No digo que sea él necesariamente. Usted me pregunta qué pasaría si lo cambiaran y lo cambiaran por algo más flexible. Si él cambiara, mejor.
    ¿Quizá para que el trabajo de la OEA tenga más eficacia en Honduras haría falta que EE.UU. presionara más al gobierno hondureño?

    EE.UU. creo que ha presionado como todos los demás pero va a presionar hasta el punto que corresponda, porque tampoco es EE.UU. el llamado a ser el árbitro del tema.
    Pero su poder puede hacer la diferencia.

    El poder de todos hace la diferencia. También la UE ha suspendido la cooperación. El presidente Obama dijo claramente en Trinidad y Tobago que él quería ser parte del grupo.

    Todos lo festejaron mucho. Entonces, que no le pidan que sea como el jefe que va a arreglar las cosas cuando las debe arreglar el grupo. (…) Los que han vivido condenando el Comando Sur toda su vida no querrán que se ocupe en esta ocasión.
    Pero allí volvemos a la experiencia de Haití. Y el Comando Sur podría hacer una diferencia.

    Estamos en otra época. El presidente Obama ha propuesto una política distinta que cuenta con la aprobación de todos los latinoamericanos. El tiempo de la intervención en América Latina, para bien o para mal, se ha terminado.

    ZELAYA AGRADECE APOYO DE GOBIERNO DE BACHELET

    Depuesto mandatario expresó "respeto" al "pueblo chileno y la Presidenta Bachelet" y consideró "irrenunciable" su intención de volver al mando.

    HONDURAS-PRESID1 Un reconocimiento a Chile y la Presidenta Michelle Bachelet por la condena al gobierno golpista de Roberto Micheletti en Honduras expresó el depuesto mandatario de ese país, Manuel Zelaya.

    "Chile ha sido uno de los países con su Presidenta y todas las demás organizaciones más definido en la condena a este golpe, no reconocer sus autoridades y pedir inmediata restitución del sistema democrático hondureño", declaró.

    En conversación telefónica con la radio chilena Cooperativa, el gobernante destacó que amerita "en ese caso mi reconocimiento, agradecimiento, mi respeto y mi consideración para el pueblo chileno y la Presidenta Bachelet".

    Zelaya reiteró que insistirá en su interés de vivir y ejercer el mando en Honduras porque no hacerlo "es como renunciar al derecho a la vida y a la justicia, eso es irrenunciable" y apuntó que los golpistas "están llenos de soberbia, de deseos del poder, de avaricia".

    "Hay procesos democráticos de diferentes formas en diferentes países y eso no puede cambiar, así que creo que el retroceso que quiere imponerle el sistema de Honduras no es aceptado por nadie", complementó desde Nicaragua.

    La comunidad internacional ha aumentado la presión sobre el presidente interino hondureño, Roberto Micheletti, para que acepte la propuesta de Costa Rica encaminada a resolver la crisis política, en medio de advertencias sobre el riesgo de una confrontación. /LA NACION.CL

    Written by Eduardo Aquevedo

    21 julio, 2009 at 15:54

    EE.UU. y A. Latina: el lobby conservador para desacreditar a Insulza…

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    Por Hugo Guzmán G. / La Nación

    Sectores del Partido Demócrata empeñados en evitar reelección del chileno en la OEA

    insulza44 Legisladores estadounidenses, medios de prensa de derecha y personeros conservadores están molestos por el rol del ex canciller chileno en el levantamiento del veto a Cuba y la defensa del Presidente hondureño. Sectores conservadores de la región están realizando un intenso lobby para cuestionar las políticas implementadas por José Miguel Insulza al frente de la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA) y eventualmente evitar que sea reelegido en ese cargo.

    A la propuesta de un grupo de legisladores demócratas y republicanos para que Estados Unidos deje de entregar su aporte financiero a la OEA por el papel de Insulza, ahora se han sumado medios de prensa y personeros conservadores en la línea de cuestionar lo obrado por el ex canciller chileno al frente del organismo hemisférico.

    Se sabe que a esos sectores políticos les ha molestado el rol jugado por el secretario general en el levantamiento del veto a Cuba que hizo la OEA y en la defensa cerrada del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, cuestionando explícitamente el golpe de Estado dado por militares y autoridades legislativas y judiciales de ese país centroamericano.

    Un sector del Partido Demócrata estadounidense, liderado entre otros por el legislador Robert Menéndez, realiza lobby en el Departamento de Estado, el Congreso y medios de prensa para cuestionar las políticas de Insulza.

    De ese ámbito del PD provino la versión publicada por el diario El Mercurio de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, le habría dicho a la Presidenta Michelle Bachelet, que Estados Unidos no aprobaría la reelección del chileno.

    La Mandataria, el canciller chileno, Mariano Fernández, y el propio Insulza desmintieron "absolutamente" la versión, a pesar de lo cual fue publicada en una veintena de diarios de la región que tienen la misma línea editorial del periódico chileno que, en tanto, reprodujo opiniones cuestionadoras de conocidos articulistas de medios estadounidenses que tienen una mirada crítica a la labor del ex canciller chileno.

    DISCÍPULO DE CHÁVEZ

    En este contexto, Roger Noriega, ex funcionario estadounidense y conocido por sus posturas conservadoras en América Latina, y que mantiene contactos con administraciones del hemisferio, acusó la "defensa inflexible de Insulza a Zelaya y su letargo donde los derechos políticos están siendo pisoteados en media docena de países".

    Su referencia tácita es a que el secretario general de la OEA no cuestiona la situación política en Venezuela, Cuba y Nicaragua, gobernada por antiguos adversarios de Noriega.

    En tanto, Juan Carlos Hidalgo, del Cato Institute, ligado a partidos conservadores, dijo que "Insulza ha sido un discípulo fiel de (Hugo) Chávez en el caso de Honduras".

    Y Jaime Daremblum, del Hudson Institute, calificó de "conducción errática" la del chileno y que tendría "una agenda ideologizada" a partir de su papel en el caso cubano y hondureño.

    Los conceptos contrarios al secretario general de la OEA estarían anidando en fuerzas políticas de Honduras, México, Colombia, Panamá e incluso Chile, pese a que en fuentes diplomáticas se suele insistir en que Insulza contaría con los votos necesarios para quedarse otro período al frente del organismo hemisférico.

    Posiciones cuestionadas

    José Miguel Insulza descartó ayer que la OEA tenga un doble estándar. Indicó que así como se abrió la posibilidad de que Cuba se reintegre, se espera que Honduras también pueda retornar, pero en ambos casos se debe cumplir con una serie de requisitos. Consultado por Venezuela, dijo que “es más complicado porque la carta democrática no define exactamente lo que significa graves violaciones del orden institucional. No estoy seguro que podamos actuar en casos relacionados con poderes locales”.

    Honduras: régimen golpista excluido de la OEA y Zelaya confirma que regresa este domingo…

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    La OEA suspendió a Honduras

    Redacción, BBC Mundo

    Asamblea General Extraordinaria de la OEA.

    Los miembros de la OEA tomaron la decisión, tras escuhar el informe de su secretario general. La Organización de Estados Americanos (OEA) suspendió este sábado a Honduras del organismo, en respuesta al golpe que el pasado domingo depuso al mandatario Manuel Zelaya.

    La decisión, con 33 votos a favor de los miembros del organismo, se tomó ante la negativa del "régimen de facto" encabezado por el presidente interino, Roberto de Micheletti, de restituir a Zelaya.

    La suspensión tendrá efecto inmediatamente.

    En sesión extraordinaria celebrada en Washington, la Asamblea General del organismo resolvió aplicar el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana que establece la suspensión de un Estado miembro cuando se "constate que se ha producido la ruptura del orden democrático".

    La mencionada carta establece además que "el Estado miembro que hubiera sido objeto de suspensión deberá continuar observando el cumplimiento de sus obligaciones como miembro de la organización, en particular en materia de Derechos Humanos".

    El corresponsal de BBC Mundo en Washington Carlos Chirinos, quien siguió las deliberaciones de la Asamblea de la OEA, explicó que la decisión se produjo horas después de que el Secretario General, José Miguel Insulza presentara el informe de su viaje a Honduras en el que no logró un compromiso del gobierno interino para permitir el regreso de Zelaya al poder.

    Según explicó Chirinos, mientras se negociaba la resolución algunos embajadores han estado haciendo gestiones ante el depuesto presidente Zelaya para que suspenda su planificado viaje a Honduras este domingo.

    Fuentes diplomáticas que participan en la Asamblea Extraodrinaria aseguraron a BBC Mundo que hasta ahora esas gestiones han fracasado.

    Honduras es la segunda nación en ser excluida de la OEA (la primera fue Cuba en 1962), pero es la primera vez que se recurre a la Carta Democrática firmada en 2001 en Perú.

    Paradójicamente fue en la ciudad hondureña de San Pedro Sula, en junio pasado, donde se dejó sin efecto la sanción contra La Habana, recordó nuestro corresponsal.

    Informe de situación

    Previamente, el plenario de la OEA escuchó el informe presentado por el secretario general del organismo, quien expuso los detalles de las gestiones que realizó este viernes en Tegucigalpa.

    Al hablar ente presidentes y representantes de los países miembros del organismo, Insulza dijo que tanto el gobierno interino como la Corte Suprema de Justicia del país centroamericano "no tienen ninguna disposición a modificar su conducta" y restituir a Zelaya.

    Insulza dijo que en Tegucigalpa se evidencian signos de que la presión internacional ha tenido algunos efectos.

    A juicio de Insulza, en Tegucigalpa se evidencian signos de que la presión internacional ha tenido algunos efectos.

    "Ellos (el gobierno interino) entienden el riesgo de las eventuales sanciones, especialmente en el plano económico", relató Insulza.

    En ese sentido, agregó que "el régimen de facto no lo declara pero existen indicios que la falta de reconocimiento por nadie en el mundo provoca preocupación".

    El secretario general de la OEA indicó también que en la reunión que mantuvo con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, Jorge Rivera, recibió documentación sobre los actos ilegales atribuidos al mandatario depuesto.

    Antes de la sesión en Washington, la vicecanciller interina, Martha Alvarado, anunció desde Tegucigalpa que "(Honduras) denuncia la Carta de la OEA de conformidad con lo previsto en el artículo 143 de la misma, con eficacia inmediata".

    Alvarado dijo que la decisión se debe a que el organismo "cree que en su seno ya no existe espacio para Honduras, para los Estados que aman su libertad y defienden su soberanía", pese a que "Honduras ha participado en el sistema interamericano desde sus primeros pasos, en 1889".

    Tras el anuncio, el propio Insulza dijo que esta renuncia "no tiene efecto jurídico" pues se trata de una decisión emitida por un gobierno no reconocido.

    clic Lea: Honduras anuncia retiro de la OEA

    Denuncia nicaragüense

    En la asamblea de la OEA, el representante de Nicaragua, Denis Moncada, denunció “planes macabros de los sectores golpistas de Honduras” que pueden tener "efectos altamente delicados y peligrosos y que pueden poner en una situación muy difícil la seguridad y estabilidad de la región centroamericana y más allá”

    Moncada añadió en que los "golpistas están preparando planes encaminados a responsabilizar y acusar a los gobiernos de Managua, La Habana y Caracas de promover una agresión armada a Honduras desde Nicaragua".

    El embajador nicaragüense indicó que "son los golpistas los que suministrarán armas a las fuerzas tenebrosas de Micheletti, los que, haciéndose pasar por simpatizantes del presidente Zelaya, dispararán contra las fuerzas policiales, militares y simpatizantes del mismo Micheletti para responsabilizar del baño de sangre al mandatario Zelaya al momento de su llegada".

    Peligro del regreso

    Mientras, el secretario general de la OEA advirtió que un retorno del depuesto presidentehondureño a su país lo pondría en peligro.

    "Existen riesgos, desde luego. Si me pregunta si es un regreso seguro, por supuesto que no lo es", señaló el titular de la OEA.

    Insulza indicó, no obstante, que la Constitución de Honduras es explícita al respecto, al establecer que "ningún hondureño puede ser extraditado" y por ello, agregó, Zelaya "tiene el derecho de volver" a su país cuando lo vea conveniente y lo decida.

    Sin embargo, afirmó que no puede recomendar al depuesto presidente hondureño que regrese o no regrese a Honduras.

    "Es una decisión de él", agregó el diplomático.

    Zelaya confirmó que volverá este domingo a Honduras. Poco después, la Iglesia Católica del país centroamericano pidió al depuesto presidente que recapacite en su decisión, pues teme que su regreso desate un derramamiento de sangre.

    Miles de seguidores de Zelaya marcharon en Tegucigalpa hacia el aeropuerto Toncontín para esperar el regreso del depuesto presidente.

    El gobierno interino dijo que si regresaba sería arrestado.

    Nicaragua advierte en la OEA sobre ”planes macabros” de golpistas en Honduras

     Denis Ronaldo Moncada, embajador de Nicaragua ante la OEA.(Foto: teleSUR)

    Denis Ronaldo Moncada, embajador de Nicaragua ante la OEA.(Foto: teleSUR)

    Moncada alertó que los golpistas que sacaron del poder al presidente constitucional Manuel Zelaya ”están planificando y organizando hacer uso de los medios de comunicación controlados por los golpistas para generar estados en la opinión pública que tiendan a culpar de antemano a los seguidores de Manuel Zelaya por los hechos sangrientos que piensan realizar”.

    El representante de Nicaragua ante la Organización de Estados Américanos (OEA), Denis Ronaldo Moncado, informó este sabado desde la sede del organismo de la existencia de "situaciones particulares que se están gestando y que son altamente delicadas y peligrosas" en Honduras.

    "Nuestro gobierno denuncia que hay planes macabros de los sectores golpistas de Honduras que están encaminados hacia aspectos delicados y peligrosos y que pueden poner en una situación difícil la seguridad y estabilidad en la region centroamericana y mas allá", alertó Moncada.

    Detalló que "los golpistas están preparando planes encaminados a responsabilizar y acusar a los gobiernos de Nicaragua, Cuba y Venezuela de promover una agresión armada a Honduras desde Nicaragua".

    Alertó que los golpistas que sacaron del poder al presidente constitucional Manuel Zelaya "están planificando y organizando hacer uso de los medios de comunicación  controlados por los golpistas para generar estados en la opinión pública que tiendan a culpar de antemano a los seguidores de Manuel Zelaya por los hechos sangrientos que piensan realizar".

    "Nicaragua denuncia que parte de este plan que orquestan es precisamente acusar a nuestro gobierno del suministro de armas a simpatizantes del presidente Zelaya con las que se atacarían a las fuerzas de Micheletti tanto policiales como militares. Nicaragua quiere desmentirlo. No es cierto, es falso que nuestro país, Cuba y Venezuela estén  suministrando  armas a ningún grupo irregular de cualquier tipo que sea", agregó.

    Moncada dijo ante la OEA que "son los golpistas los que suministrarán armas a fuerzas tenebrosas de Roberto Micheletti y haciéndose pasar por simpatizantes de Zelaya. Dispararán contra los simpatizantes de Micheletti para responsabilizar a Manuel Zelaya al momento de su llegada".

    "Los hechos sangrientos planificados por los golpistas pueden ser ejecutados el día de hoy o mañana antes de la llegada de Manuel Zelaya, durante su arribo o en las horas inemediatas a su llegada", cometó.

    Reiteramos que no queremos conflictos, dijo Moncada. Agregó que "somos hermanos del pueblo hondureños y hemos apoyado a Zelaya para restituir el orden constitucional en Honduras y al Gobierno legítimo de Zelaya. Nos preocupa el reintegro de la institucionalidad en Honduras".

    El 37 período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) se reanudó este sábado tras vencerse el plazo de 72 horas dado por el organismo al gobierno de facto liderado por Roberto Micheletti para que suelte el poder en Honduras, y dé paso a la  restitución del presidente constitucional Manuel Zelaya.

    El Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, informó al comienzo de la sesión sobre sus gestiones en Honduras tras las reuniones sostenidas el viernes con los sectores golpistas en el país. Detalló en el informe que presentó ante el organismo que "queda claro que no existe de parte del gobierno de facto ninguna disposición a modificar la conducta asumida".

    Agregó que en las reuniones sostenidas con miembros del gobierno de facto "se les comunicó claramente la decisión de la OEA de no reconocer a las autoridades surgidas tras el golpe y solidificar la restauración del orden democrático, así como el retorno de Zelaya el ejercicio de su cargo".

    "En Tegucigalpa se vive una situación de extrema tensión que se evidencia en la presencia militar (…) no hay normalidad pero tampoco hay violencia en la calle", dijo.

    Agregó que "existe un riesgo de que se deriven hechos violentos. Hay temor e incertidumbre en lo que podría ocurrir con el retorno de Zelaya".

    Honduras se aísla tras romper con la OEA

    sábado 4 de julio de 2009 13:24 CEST

    Photo

    TEGUCIGALPA (Reuters) – La Organización de Estados Americanos se preparaba el sábado para suspender a Honduras, después de que el Gobierno interino se negara a restituir al derrocado presidente Manuel Zelaya y anunciara su decisión de romper con el organismo, desafiando la presión internacional.

    El movimiento profundiza el aislamiento diplomático de la empobrecida nación centroamericana, sumida en una crisis política que parece no tener salida tras los infructuosos intentos del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, para que las autoridades devuelvan el poder a Zelaya.

    "La ruptura del orden constitucional persiste y los que hicieron esto no tienen por el momento ninguna intención de revertir esta situación", dijo el viernes Insulza a periodistas, tras entrevistarse con representantes de la justicia, la iglesia y organizaciones civiles.

    El Gobierno interino, secundado por la Corte Suprema de Justicia, reiteró que la salida del mandatario es irreversible pese al amplio rechazo externo generado por el golpe de Estado contra Zelaya, secuestrado por militares en su casa el domingo pasado y expulsado del país a punta de rifle.

    Honduras, un pequeño país exportador de café y textiles, se convertiría en el segundo país sancionado por el principal organismo diplomático regional desde que la Cuba comunista fuera suspendida en 1962 por incumplir la carta democrática.

    "Es mejor pagar ese caro precio a vivir en la ignominia y en la indignidad y haber agachado nuestra cabeza frente a exigencias foráneas que de momento nos están mal interpretando", dijo el presidente interino, Roberto Micheletti, poco después de la visita de Insulza.

    La peor crisis en Centroamérica desde la invasión de Panamá por Estados Unidos en 1989 estalló por la insistencia de Zelaya en realizar una consulta que abriera el camino a la reelección presidencial, pese a que fue declarada ilegal por un juez y rechazada por la mayoría del Congreso.

    DECIDIDO A REGRESAR

    El líder hondureño – cuya creciente alianza con el presidente socialista de Venezuela, Hugo Chávez, atemorizó a empresarios y políticos de la vieja guardia – ha asegurado que retornará al país el domingo como "presidente legítimo" pese a la amenaza de que será encarcelado por traición a la patria.

    "El está decidido a regresar a Honduras, (…) el día domingo a mas tardar, el estaría ingresando a territorio hondureño", dijo el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

    Sin embargo, el punto muerto en las negociaciones políticas y la eventual llegada de Zelaya podrían aumentar la tensión en una población dividida que ha protagonizando multitudinarias protestas a favor y en contra del derrocado mandatario durante toda la semana.

    "No ha habido en este, como en muchos golpes militares, víctimas fatales que lamentar. Pero yo no puedo descartar que pueda existir enfrentamiento (militar)", respondió Insulza cuando se le preguntó sobre si la OEA contempla la posibilidad de una confrontación armada.

    Algunos de los líderes izquierdistas en la región podrían acompañar a Zelaya en su regreso a Honduras, aunque no está claro que esto ocurra tras el fracaso de la OEA.

    Mientras, el congelamiento de los créditos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la decisión de Chávez de no mandar más petróleo podrían poner en jaque a la golpeada economía hondureña, que depende de la ayuda exterior y las remesas de los emigrantes.

    Estados Unidos, que ha rechazado el golpe, decidirá la próxima semana si suspende la ayuda económica al país más pobre de la región tras Haití y Nicaragua, donde más del 70 por ciento de sus casi 8 millones de habitantes vive en la pobreza y sufre de una alta tasa de desempleo.

    Respaldado por el Congreso, el Poder Judicial y los empresarios, el Gobierno de Micheletti insiste en que la sucesión fue forzosa pero legal y asevera que prefiere la condena internacional a permitir que Zelaya regrese al poder para seguir los pasos de Chávez.

    Honduras: régimen militar anuncia retiro de la OEA, y ésta decidirá su exclusión…

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    Honduras anuncia retiro de la OEA

    Cecilia Barría, Enviada especial a Tegucigalpa

    Roberto Micheletti habla a sus seguidores

    Este sábado la asamblea general de la OEA debe decidir sobre la suspensión de Honduras. El gobierno interino de Honduras anunció este viernes su intención de retirarse de la Organización de los Estados Americanos (OEA), poco después de que el secretario general de la organización, José Miguel Insulza, concluyera sin éxito una visita a la nación centroamericana que tenía como objetivo la restauración en el poder al depuesto presidente Manuel Zelaya.

    Adelantándose a una posible suspensión de la organización, que debe ser discutida este sábado en Washington, la vicecanciller interina, Martha Alvarado, acompañada por el presidente interino, Roberto Micheletti -designado por el congreso después del golpe de Estado contra Zelaya- anunció que "(Honduras) denuncia la Carta de la Organizacion de los Estados Americanos de conformidad con lo previsto en el artículo 143 de la misma, con eficacia inmediata".

    Sin embargo, en declaraciones a Radio Cooperativa de Chile este sábado, Insulza dijo que esta renuncia "no tiene efecto jurídico" pues se trata de una decisión emitida por un gobierno no reconocido.

    En cualquier caso, el 143 de la Carta de la OEA artículo establece que la denuncia de la Carta no será efectiva hasta que transcurran dos años a partir de su notificación a la Secretaría General del organismo.

    Alvarado dijo en una intervención televisada que la decisión se debe a que "la OEA cree que en su seno ya no existe espacio para Honduras, para los estados que aman su libertad y defienden su soberanía", pese a que "Honduras ha participado en el sistema interamericano desde sus primeros pasos, en 1889".

    La funcionaria afirmó que "el Gobierno de Honduras repudia las pretensiones de imponerles medidas unilaterales, reafirma la plenitud de su soberanía y el ejercicio de sus competencias internas de acuerdo a su constitución".

    La declaración de Alvarado se produjo pocas horas antes antes de que se cumpla el plazo de 72 horas otorgado por la OEA al gobierno interino hondureño para la restitución de Zelaya.

    clic Lea: Supremo hondureño dice no a la OEA

    Insulza dijo este viernes al finalizar su visita a Tegucigalpa que no existe disposición por parte del gobierno de facto de ceder el poder al presidente elegido democráticamente.

    "No tienen ninguna intención de revertir esta situación", señaló Insulza.

    Este sábado, en Washington, la asamblea general de la OEA debe decidir sobre la suspensión de Honduras por haber violado el orden institucional.

    Está previsto que, desde la 13:00 GMT los mandatarios y cancilleres de los 34 países miembros de la OEA escuchen un informe sobre las gestiones realizadas por José Miguel Insulza y luego tomen una decisión.

    Suspensión inminente

    José Miguel Insulza

    “No intervenimos en los países. No podemos decirles qué hacer”, advirtió Insulza.

    Insulza explicó este viernes en rueda de prensa que se reunió con representantes de la Corte Suprema, dirigentes políticos, autoridades eclesiásticas y líderes sociales para recibir información respecto a la crisis política que vive el país desde que el domingo pasado fuerzas militares removieron de su cargo a Zelaya.

    "No hay indicios de que la situación puede cambiar", señaló Insulza, dejando en claro que la suspensión de Honduras de la OEA es inminente.

    Uno de los efectos más fuertes que puede tener la suspensión de un país del organismo es el congelamiento de créditos, algo que podría afectar gravemente a Honduras, el tercer país más pobre de América Latina.

    Insulza hizo un llamado a la prudencia porque, a su juicio, en los próximos días podrían registrarse enfrentamientos debido a la inestabilidad y la polarización del país.

    Al ser consultado sobre qué otras medidas de presión podría ejercer la OEA, dijo que entre las atribuciones del organismo no está actuar contra gobiernos de facto.

    "No intervenimos en los países. No podemos decirles qué hacer", advirtió.

    "Mal ejemplo"

    Según el jefe de la OEA, la situación que se vive en Honduras rompe con la tradición democrática de los últimos años en América Latina. "Es un muy mal ejemplo para la región", le dijo a BBC Mundo.

    "Esto tiene que ver con un golpe militar en una región donde pensábamos que nunca más iba a haber un golpe militar. Ese golpe en realidad es muy lamentable".

    Respecto a una eventual solución a la crisis que vive el país, el representante de la OEA fue enfático en decir que para entablar un diálogo político es necesario restablecer la institucionalidad.

    Insulza declinó referirse a lo que hará el presidente derrocado Manuel Zelaya en los próximos días y se limitó a decir que "si Zelaya me pregunta la opinión, yo se la daré, pero no es algo que voy a comentar aquí".

    La incógnita, por lo pronto, es saber qué hará Zelaya. Muchos se preguntan si volverá a Tegucigalpa este fin de semana, como lo había anunciado, o si cambiará de estrategia luego que el ultimátum de la OEA no lograra su objetivo.

    Precisamente este viernes medios de Ecuador informaron que el presidente Rafael Correa planea viajar a Honduras desde Washington para acompañar en su retorno a Zelaya, junto a la presidenta de Argentina, Cristina Fernandez, y José Miguel Insulza.

    Negativa de la Corte

    Partidarios de Zelaya en Honduras

    A Insulza le preocupa la polarización que se vive en Honduras.

    El viaje de Insulza este viernes a la capital hondureña respondía al cumplimiento del mandato de la resolución emitida por la OEA esta semana en la que se le instruía para que, "junto a representantes de varios países, realice las gestiones diplomáticas dirigidas a restaurar la democracia y el Estado de derecho, y la restitución del Presidente José Manuel Zelaya Rosales".

    Pero la Corte Suprema de Justicia de Honduras rechazó este viernes el pedido de Insulza de permitir el retorno al poder del depuesto presidente.

    El vocero de la presidencia de la Corte, José Danilo Izaguirre, relató a BBC Mundo que el presidente de la Corte hondureña, Jorge Alberto Rivera, le dijo al representante de la OEA: "Hagan lo que quieran. La decisión está tomada. Nuestras leyes no se manosean, ni se regresan, ni se devuelven".

    Honduras sin la intención de revertir el golpe: Insulza

    “Lamento decir que en mis gestiones no se vio la disposición para revertir esta situación”, expuso el secretario general de la OEA al informar lo abordado con diferentes sectores hondureños en la visita que realizó hoy al país.

    honduras_militares226 Agencias
    Publicado: 03/07/2009 08:02

    Tegucigalpa. El secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, informó este viernes desde Honduras que luego de reunirse con diferentes sectores del país no halló disposición para revertir la situación del golpe de Estado ejecutado contra el presidente Manuel Zelaya Rosales.

    “Lamento decir que en mis gestiones no se vio la disposición para revertir esta situación”, dijo Insulza durante una rueda de prensa en Tegucigalpa.

    “Al contrario recibí una cantidad de documentos demostrando de qué manera habría cargos pendientes en contra del Presidente de la República y que justificarían la medida tomada”, informó.

    Subrayó que el resultado claro es que la ruptura del orden constitucional persiste y que “los que hicieron esto no tienen ninguna intención de revertir esta situación”.

    Señaló que informará con mayores detalles a la Asamblea General que ésta adoptará las decisiones que estime convenientes.

    Reiteró que "la OEA quiere que (la medida de fuerza) sea revertida", aunque admitió que el nuevo gobierno "por el momento" no tiene la intención de reinstalar en su cargo a Zelaya Rosales.

    Previamente, Insulza habría asegurado que el organismo se encamina hacia la suspensión de Honduras, según fuentes coincidentes que asistieron a una reunión del secretario general con diplomáticos.

    El secretario  de la OEA llegó  al aeropuerto de Tegucigalpa, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña,  Manuel Zelaya.

    Insulza viajó este viernes a Honduras para tratar de restituir en el poder a Manuel Zelaya y anunció que su papel no sería el de negociar, sino el de reclamar la restitución del depuesto presidente, quien fue expulsado del país por militares el domingo pasado.

    "No vamos a Honduras para negociar. Vamos a pedir que se deje de hacer lo que se ha estado haciendo hasta ahora", dijo el secretario de la OEA desde Georgetown, capital de Guyana.

    Sin embargo, el anuncio que realizó la Corte Suprema de Honduras la tarde de este mismo viernes a Insulza, al informarle que es "irreversible" el regreso de Zelaya al poder, llevaría a la OEA a aplicar el ultimátum, que expira el sábado, y consiste en expulsar al país del organismo interamericano.

    Su agenda en Tegucigalpa incluía una reunión con la Corte Suprema de Justicia y con la Fiscalía General de Honduras, pero no tenía previsto un encuentro con Micheletti, cuyo gobierno no es reconocido por el organismo regional.

    La tarde del jueves, Micheletti aseguró que no tendría reparos en adelantar la fecha de los comicios, inicialmente previstos para el 29 de noviembre.

    "Siempre y cuando el Tribunal (Supremo de Elecciones) haya hecho algún arreglo con el Congreso Nacional, enmarcado dentro de la ley, cualquier día es bueno para nosotros", declaró.

    La entrega del poder al mandatario electo en dichos comicios está fijada para el 27 de enero, pero Micheletti no precisó si estaría dispuesto a adelantar también esa fecha.

    Horas antes Zelaya, quien estuvo el jueves en Panamá y este viernes el El Salvador para reunirse con el presidente Mauricio Funes, anunció su intención de retornar a su país el domingo y desde allí hizo un llamado a sus compatriotas para que "no se amilanen" y que marchen a Tegucigalpa para protestar "pacíficamente" contra el golpe de Estado.

    El presidente derrocado anunció que será acompañado en su regreso por los presidentes de Argentina, Cristina Kirchner, y de Ecuador, Rafael Correa, además de premios Nobel de la Paz como la guatemalteca Rigoberta Menchú.

    Este viernes se realizaron nuevas manifestaciones en Honduras por parte de sus partidarios, pero también de las organizaciones que respaldan al gobierno surgido tras el golpe de Estado.

    Mientras tanto, organismos de derechos humanos han denunciado una ola de represión con decenas de detenciones por parte del gobierno de Micheletti, que ha suspendido garantías constitucionales y que mantiene un toque de queda vigente hasta este viernes.

     

    Insulza pedirá la suspensión de Honduras en la OEA

    El secretario general de la OEA no logra desbloquear la crisis en su viaje a Tegucigalpa para restituir al presidente Zelaya.- Este sábado concluye el plazo del ultimátum lanzado por el organismo al nuevo Gobierno de Micheletti

    AGENCIAS – Tegucigalpa – 04/07/2009 /EL PAIS.COM

    Las gestiones del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Honduras no ha logrado desbloquear la crisis política que atraviesa el país. José Miguel Insulza, que viajó este viernes a Tegucigalpa para pedir la restitución del presidente Manuel Zelaya, derrocado el pasado domingo por los militares, ha asegurado que quienes rompieron el orden constitucional "no tienen intención de revertir esa situación".

    "Informaré de esto con bastantes más detalles a la Asamblea General (…) y la Asamblea General adoptará la decisión que estime pertinente", declaró Insulza en conferencia de prensa tras mantener varias reuniones en la capital hondureña, recordando que la decisión que corresponde es la que faculta a la OEA "para suspender a un Estado en el cual se mantenga la rotura del orden constitucional".

    La OEA dio el miércoles por la noche un ultimátum de 72 horas al nuevo Gobierno de Honduras para que se restablezca el orden constitucional bajo la amenaza de que, de no hacerlo, el país podría ser suspendido como miembro del organismo, una decisión que en toda su historia sólo ha tomado una vez, en 1962 en contra de Cuba, que aún no ha regresado. Este sábado, justo cuando concluye el plazo del ultimátum, el organismo ha convocado en Washington la segunda parte de una Asamblea General extraordinaria para escuchar el informe sobre las gestiones diplomáticas realizadas por Insulza.

    El secretario general de la OEA, que aterrizó en la capital hondureña entre fuertes medidas de seguridad, en una jornada en la que los seguidores y detractores de Zelaya protagonizaron las manifestaciones más numerosas desde el comienzo de la crisis, se entrevistó nada más llegar con el presidente de la Corte Suprema de Justicia del país, Jorge Rivera, quien le advirtió de que la salida del poder del mandatario depuesto "es irreversible". Después Insulza se reunió también con el cardenal Oscar Andrés Rodríguez, dirigentes sindicales y agrupaciones sociales, candidatos a la presidencia y representantes diplomáticos, pero no con el presidente nombrado el domingo, Roberto Micheletti, a pesar de que éste había mostrado su disposición a mantener un encuentro. Micheletti está completamente aislado internacionalmente, pero es respaldado por los poderes judicial y legislativo, por las Fuerzas Armadas y un sector de la población.

    Insulza evitó pronunciarse sobre los planes del depuesto presidente de viajar a Honduras. "El presidente Zelaya decidirá él lo que va a hacer", dijo. Mientras, el presidente depuesto, que partió este viernes de El Salvador con rumbo desconocido, se propone regresar a Honduras una vez que concluya el plazo de la OEA, aunque no ha concretado la fecha. Su secretario privado, Eduardo Enrique Reina, afirmó por teléfono desde "un lugar seguro" que el depuesto presidente volverá a Honduras independientemente del resultado de la visita del secretario general de la OEA.

    Según han informado fuentes del Gobierno argentino, Zelaya regresará este mismo domingo acompañado de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, y el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D’Escoto.