CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog

Actualidad sobre política, sociología, economia, cultura…

Posts Tagged ‘ESTRATEGIA ELECTORAL

Venezuela: la campaña de septiembre…

with 4 comments

Una campaña que va a lo seguro

CHAVEZ002 En un mes se realizarán los comicios legislativos, en los que esta vez el antichavismo va a presentarse. El New York Times publicó un artículo que decía que Caracas es más violenta que Bagdad, generando todo tipo de reacciones.

La campaña para las elecciones legislativas del 26 de septiembre en Venezuela ya tiene meses en las calles, pero hoy comienza formalmente. El chavismo comenzó su actividad proselitista con manifestaciones y marchas en las principales calles y avenidas. La campaña promete un escenario polarizado entre la oposición y el gobierno, que intercambian acusaciones por el tema de la inseguridad.

En los últimos días, el presidente Hugo Chávez dijo que si la oposición obtiene la mayoría, podría socavar su gobierno. El Parlamento venezolano estuvo en los últimos cinco años controlado por el oficialismo, después de que los opositores se negaran en 2005 a participar de los comicios por desconfiar del sistema electrónico de votación. Para evitar que los sectores antichavistas ganen esos espacios, el mandatario venezolano se abocó de lleno a la campaña. Chávez dejará de emitir su programa dominical Aló, Presidente hasta que el próximo 26 de septiembre se realicen las elecciones.

“La maquinaria roja saldrá a la calle”, adelantó el jefe de campaña del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Aristóbulo Istúriz dijo a la Agencia Venezolana de Noticias: “Identificaremos dónde está el voto chavista para movilizarlo y dónde están los ni-ni (indecisos) para orientar nuestra campaña hacia ellos”. Istúriz explicó que hoy comienza la tercera fase de la campaña, la que el PSUV llamó fase del arrase, aunque no precisó qué acciones tomarán en este período. “El día arranca con acciones de calle y terminará el 26 con la celebración del triunfo de la revolución bolivariana”, prometió el miembro del PSUV.

En esta oportunidad, la oposición sí será parte de la contienda electoral y está aglutinada en la coalición Mesa de la Unidad (MUD), que es una plataforma unitaria que incluye a una treintena de partidos y otras organizaciones antichavistas. El portavoz del partido Un Nuevo Tiempo, Enrique Márquez, anunció: “Estaremos presentes en todas las esquinas de las ciudades distribuyendo nuestro mensaje de cambio”. La primera concentración antichavista en Caracas será el sábado con la marcha de Mujeres por la Vida.

La oposición insiste en la necesidad de un Parlamento plural, en contraste con lo que supuestamente sería una propuesta hegemónica del gobierno. Además, los antichavistas salieron a reclamar que se regule el uso del dinero público y de las alocuciones presidenciales. En ese sentido, la vocera del comando de campaña de la Mesa de Unidad, Angélica Macahado, pidió equilibrio en las propagandas políticas.

El diario El Nacional de Venezuela publicó que el plan de propaganda de la oposición hará hincapié en la inseguridad. El tema suscitó toda la atención después de que el diario New York Times publicara el lunes un artículo en el que decía que Caracas era más violenta que Bagdad. “El gobierno estimula la impunidad, fortalece y potencia la violencia criminal en Venezuela por su terquedad de hacernos ver que es una sensación, un invento de los medios de comunicación o un producto del capitalismo imperialista”, dijo el candidato opositor Andrés Velásquez.

Desde el oficialismo, repudiaron las denuncias del diario estadounidense y de la oposición local. “Denunciamos como partido, como comando, como venezolanos que creemos en la verdad, el artículo que salió en el New York Times, donde se atreven a comparar de manera inmoral y criminal a Venezuela con Irak sobre los índices de criminalidad y los asesinatos”, disparó Blanca Eekhout, candidata del PSUV a la Asamblea Nacional.

En las elecciones del 26 de septiembre, los 17 millones de electores venezolanos escogerán 165 diputados y doce representantes al Parlamento Latinoamericano. Todos los candidatos del PSUV fueron elegidos en elecciones primarias. La oposición realizó votaciones para determinar sólo a 22 de sus postulantes y el resto fue designado por consenso partidista. Algunos de los candidatos oficialistas vienen del gabinete de Chávez. Se invitará a 150 representantes de organismos internacionales para observar los comicios, anunció el Colegio Nacional Electoral.

pagina/12

Written by Eduardo Aquevedo

25 agosto, 2010 at 22:11

Frei: estrategia electoral y maniobras políticas necesarias…

with 2 comments

El mapa de Frei para la segunda vuelta

Por Pedro Ramírez, Francisca Skoknic y Bastián Fernández, CIPER

Son 102 las comunas en las que el comando de Eduardo Frei concentrará su artillería para intentar acortar los 14 puntos que lo separaron de Sebastián Piñera en la primera vuelta electoral. En unos quince municipios con alta densidad de electores el despliegue será mayor, con dirigentes nacionales en gira y el concurso de rostros locales que inicialmente se alinearon con MEO. La batalla será dura en el norte grande, la región del Bío-Bío y en Valparaíso, donde el oficialismo aspira además a capitalizar el descontento de la UDI tras el fracaso electoral de Lavín. Y aunque un alto número de operadores que hicieron la campaña por los otros candidatos ya se embarcaron con Frei, el presupuesto para movilizar voluntarios podría convertirse en un problema. El desmarque de los partidos políticos explicitado esta semana es uno de los principales argumentos para captar a los votantes de MEO que ahora pretenden marcar nulo.

En la pared ubicada a espaldas de la secretaria del comando de Eduardo Frei cuelga un recorte de prensa cuidadosamente enmarcado. El titular anuncia el regreso de los partidos, de la mano de Frei Montalva y la Falange. Probablemente es de 1964, cuando el padre del actual candidato triunfó en la elección presidencial y puso fin al periodo del independiente de derecha Jorge Alessandri. El mensaje contrasta con el discurso que este martes 29 puso en marcha su hijo, destinado a marcar distancia con las colectividades que sustentan su postulación. El candidato de la Concertación se hizo así cargo de las críticas que han apuntado a los presidentes de los partidos oficialistas y dejó entrever que si llega a La Moneda no gobernará amarrado a ellos:

– Tengo plena conciencia de que el resultado electoral del 13 de diciembre develó un descontento ciudadano con la forma en que se hace política en nuestro país (…) Quiero informarles que les he comunicado a los presidentes de los partidos de la Concertación de mi decisión, de que tanto durante mi campaña como mi futuro gobierno, tomaré con absoluta libertad, autonomía e independencia las determinaciones que me competen-dijo Frei.

Este giro -adoptado con tardanza si se toma en cuenta que las críticas a los presidentes de partido ya llevan en la palestra dos semanas- es uno de los pilares de la estrategia para captar a quienes en la primera vuelta se inclinaron por Enríquez-Ominami y Arrate, además de aquellos que anularon o dejaron en blanco su preferencia. Para eso resultaba clave enviar un mensaje claro de que habrá un cambio en la forma de hacer política y en el comando se analiza incluso la posibilidad de adelantar los nombres de quienes podrían integrarse a un eventual gabinete de Frei. La idea es tratar de mostrar rostros nuevos, que den cuenta de que se privilegiará a las personas sobre los partidos y que la renovación será total. Un desafío a todas luces difícil de cumplir.

Ya el fin de semana pasado comenzó a ejecutarse un nuevo diseño que busca maximizar el rendimiento de la campaña en los poco más de quince días que quedan antes de la votación. Considerando que Sebastián Piñera sólo necesita sumar seis puntos más que en la primera vuelta para instalarse en La Moneda, en el comando saben que lo que se requiere es precisión quirúrgica en el despliegue de una campaña que se montará en el escenario electoral más adverso que ha enfrentado la Concertación.

De acuerdo con el “mapa georreferencial” que diseñó el ex subsecretario de Desarrollo Regional y experto electoral Mahmud Aleuy (PS), son 102 las comunas en que se debe priorizar la campaña. Una tarea que suena cuesta arriba -por más que en el comando se esfuercen por mantener el optimismo-, si se toma en cuenta que es casi un tercio de las 346 comunas que hay en el país. El trabajo de Aleuy, cuyo equipo analizó los escrutinios de la primera vuelta mesa por mesa, concluyó que es en este centenar de municipios donde Frei aún puede crecer.

– Son comunas que se seleccionaron como prioritarias de acuerdo a diversos criterios: una alta cantidad de electores, una fuerte concentración de votos de Enríquez Ominami y Arrate, un número significativo de votos nulos o blancos. Además, se incluyeron sectores populares donde Piñera obtuvo una alta votación -explica el senador Jorge Pizarro (PDC), uno de los encargados territoriales de la campaña de Frei.

GIRAS PARALELAS

El mapa confeccionado por Aleuy será letra muerta si la Concertación no es capaz de desplegar en las 102 comunas a sus voluntarios, los que, además, por primera vez trabajarán con la dificultad extra de que el electorado mayoritariamente percibe al candidato de derecha como el más seguro ganador. En una reunión desarrollada el lunes 28 en el comando, comenzó a gestarse la coordinación para que a partir del lunes 4 el plan esté en marcha:

-Se hará una campaña territorial exhaustiva, con propaganda centrada en demandas locales, con protagonismo de parlamentarios electos y, especialmente, con gente de esas comunas que en la primera vuelta estuvo con Marco Enríquez Ominami. La coordinación de esa tarea estará en manos de Aleuy y Pizarro -explica el diputado Jorge Insunza (PPD), uno de los responsables de las giras que se harán en paralelo a este despliegue para reforzar el mensaje de Frei.

Las giras se iniciarán este mismo fin de semana, cuando aún esté fresca la resaca del Año Nuevo. Coordinadas por Insunza y los senadores electos Ximena Rincón (PDC) y Fulvio Rossi (PS), partirán al mismo tiempo en el extremo norte y en Concepción. Los acompañarán Juan Luis Castro, Felipe Harboe, Carolina Tohá, Carolina Goic, Guido Girardi, Tucapel Jiménez y Sergio Aguiló, entre otros.

– Tenemos diseñado un despliegue territorial paralelo a las giras de Frei. Vamos a tener dos grupos que recorrerán todo Chile hasta el 14 de enero. Partimos el 2 en Iquique y el 3 en Arica. En los mismos días cubriremos la Octava Región. Vamos a contactar a personas relevantes en cada región que hayan trabajado con Marco (Enríquez Ominami), porque es importante sumarlas. Haremos propaganda territorial y actividades comunicacionales. Obviamente, contaremos con gente que ajustará los contenidos de la agenda a las realidades locales -indica Rossi.

La presencia protagónica de los parlamentarios electos se debe a que el pacto Concertación-Juntos Podemos obtuvo el 44% de los votos en la elección del domingo 13. En el plan del oficialismo para la segunda ronda electoral es clave que las personas que votaron por candidatos del pacto lo hagan ahora por Frei, porque eso le daría un piso al candidato oficialista que prácticamente equipararía el resultado de Piñera en la primera vuelta. De hecho, las dos encuestas que se han conocido ya ubican a Frei en torno a esos valores.

Las giras estarán centradas en una quincena de comunas calificadas como “máxima prioridad”. Son aquellas con una alta concentración de electores donde Frei tuvo un rendimiento muy por debajo de lo esperado por su equipo. Se trata de Arica, Iquique, Antofagasta, Chiguayante, Concepción, Valparaíso, Viña del Mar, La Florida, Maipú, San Bernardo, Puente Alto, San Miguel y Pudahuel, entre otras.

En paralelo a las giras, el senador Guillermo Vásquez (PRSD) planifica las actividades del comando con las organizaciones sociales: “Vamos a reunirnos con un universo muy amplio de entidades, desde feriantes hasta organismos universitarios, a contar del lunes 4″. Vásquez indica que si bien la información recopilada por Aleuy está pensada para el despliegue territorial de la campaña, también será un insumo que él utilizará: “Por ejemplo, si queremos tener un encuentro con organizaciones de mineros quizás resulte conveniente hacerlo en Antofagasta, que es una zona donde hay que reforzar la campaña”.

Seis días antes de poner en marcha su plan de encuentros con organizaciones sociales, Vásquez recibió un tardío regalo navideño. El martes 29 los principales dirigentes del Colegio de Profesores entregaron su apoyo a Frei. Un escenario impensado tras el desgastador paro que enfrentó al gremio con el gobierno por el pago de la “deuda histórica”, un gallito que los docentes cerraron con las manos vacías. El presidente del colegio, Jaime Gajardo, es militante comunista, por lo que este respaldo puede analizarse como una vuelta de mano del PC por el apoyo que la Concertación brindó a ese partido para que consiguiera tres escaños en la Cámara de Diputados, después de 36 años fuera del parlamento.

ESTRATEGIA EN REGIONES

En Iquique Frei ya cuenta con el apoyo del caudillo local Jorge Soria, lo que asegura un significativo contingente de voluntarios para hacer su campaña. En Punta Arenas (donde MEO marcó 26,4 y Frei sólo 22,6) el senador Carlos Bianchi y el alcalde Vladimiro Mimica, ambos independientes, han formado un eje que entregará su respaldo a Piñera o Frei dependiendo de cuál de ellos recoja de mejor manera sus demandas locales. En el comando creen que lo más importante es conseguir el respaldo del alcalde y aseguran que las conversaciones con Mimica van bien encaminadas.

El escenario en que quedó la derecha en Valparaíso y Viña tras las elecciones parlamentarias tiene particularidades que el comando oficialista espera aprovechar. Según explica un líder concertacionista, la reñida elección senatorial entre Joaquín Lavín (UDI) y Francisco Chahuán (RN) dejó adherentes de la UDI de zonas populares resentidos con Piñera. La idea es focalizar parte del trabajo en ellos. Al mismo tiempo, esperan reconquistar a los votantes porteños que respaldaron a MEO. El ex diputado socialista prácticamente empató con Frei en Valparaíso (obtuvo un 23,04 frente al 23,9 del candidato oficialista). “El voto MEO es un voto de clase media, ubicado desde la avenida Alemania hacia abajo”, dice el diputado electo y ex alcalde de Valparaíso Aldo Cornejo (PDC), quien tiene claro el mapa del despliegue territorial. Y agrega que la mayoría de los operadores que hicieron la campaña de MEO, casi todos ex socialistas, ya están cuadrados con Frei.

En la Octava Región se espera que el aporte del senador Alejandro Navarro, quien apoyó a MEO en la primera vuelta y que ya endosó su respaldo a Frei, sirva para alinear a los votantes “meístas”. Navarro comenzó a operar en terreno desde el fin de semana pasado con los militantes de su partido, el MAS. En la zona de Lota y Arauco, las esperanzas están cifradas en la campaña que pueda desplegar el PC y el Juntos Podemos, cuyo candidato a diputado, el sindicalista Cristián Cuevas, cosechó un significativo 22,86% de los votos, aunque fue finalmente derrotado.

La izquierda que se alineó con Jorge Arrate en la primera vuelta tenía previsto anunciar este miércoles 30 la conformación de su propio comando por Frei. En el organismo tendrán un rol estelar el propio Arrate y los tres diputados electos del PC: Hugo Gutiérrez, Lautaro Carmona y Guillermo Teillier. En todo caso, el ex jefe político del comando de Arrate, Juan Andrés Lagos (PC), anuncia que el nuevo referente no priorizá los “rostros”:

– No pretendemos crear una gran estructura, porque el tiempo de trabajo es escaso y lo que se requiere es coordinar de la mejor manera el esfuerzo territorial. Tendrán más importancia los líderes territoriales que los dirigentes nacionales.

Lagos indica que hasta el martes 29 no habían recibido información desde el comando de Frei para coordinar el trabajo en terreno: “Obviamente que si Aleuy está haciendo un diseño técnico para focalizar el esfuerzo, tenemos interés en que nos compartan esa información”.

El principal problema para poner manos a la obra a los militantes de los partidos y organizaciones que apoyaron a Arrate es la falta de dinero. “Tenemos la voluntad de apoyar la campaña, pero obviamente en el comando de Frei no pueden esperar que gastemos nuestros recursos para hacer propaganda y movilizar voluntarios”, indica un dirigente del PC.

Un alto dirigente del equipo de Frei explica que están en condiciones de entregar material de propaganda, pero que no tienen dinero para entregar al comando del Juntos Podemos: “Hay una decisión política de estrangular económicamente la candidatura de Frei. Los empresarios no han puesto dinero y con los bancos tampoco ha sido fácil gestionar los préstamos”, indica la misma fuente, quien asume que la “campaña ciudadana” de recolección de fondos no reunirá más de $200 millones.

OBJETIVO PRINCIPAL: NULOS Y DUEÑAS DE CASA

El mensaje que los voluntarios entreguen en las 102 comunas seleccionadas apuntará preferentemente a dos tipos de electores. El primero responde al perfil del votante de centroizquierda que marcó MEO en protesta contra los acuerdos cupulares de la Concertación y que ahora prefiere anular antes que respaldar a Frei. El segundo corresponde a una amplia franja de mujeres del segmento socioeconómico C3 y D que también votaron por MEO. Estas últimas se concentran en comunas metropolitanas como San Bernardo, Maipú y Puente Alto. Aunque nadie se explica muy bien este fenómeno, algunos lo atribuyen al rol que jugó la conductora de TV Karen Doggenweiler en la campaña de su marido. En Maipú, podría ser fruto del impacto de otro “rostro” mediático: el actor y diputado “meísta” Álvaro Escobar.

Frente al voto nulo, los argumentos son: Frei comprendió la protesta expresada en el resultado de la elección del domingo 13 y gobernará no con los partidos, sino con una mayoría democrática y progresista; las principales propuestas de MEO y Arrate ya se incorporaron a su programa, como la reforma tributaria, el fortalecimiento de la educación pública, la ampliación del royalty a la minería y que el Estado defienda a los ciudadanos frente a amenazas como los cobros abusivos y las alzas de las tasas de interés; ya suscribió el compromiso de desarrollar una economía “verde” y ambientalmente sustentable; impulsará la generación de empleo “digno” y mejor remunerado.

Respecto de la oferta para las dueñas de casa, el mensaje será “seguridad total”, un concepto que no se agota en mejorar el resguardo policial frente a la delincuencia, sino en dar a las familias de clase media la certeza de que no serán golpeadas por los vaivenes económicos: “A eso apunta, por ejemplo, el Auge de la Educación Superior, que incluye un seguro para que los jóvenes puedan seguir estudiando si sus padres quedan cesantes o enferman. La idea es que la gente sepa que no van a quedar solos, que si algo les falta van a tener apoyo”, explica el senador Pizarro.

Ante las mujeres también se recurrirá a una batería argumental sobre las realizaciones de los gobiernos de la Concertación que las han beneficiado: ampliación de salas cuna, pensión para las dueñas de casa, protección para la mujer golpeada y agilización del trámite judicial de la pensión alimenticia. Pero, en especial, se insistirá en las políticas que el propio Frei impulsó en su gobierno: asegurar a las alumnas embarazadas y madres lactantes que puedan terminar el colegio, despenalización del adulterio que sólo afectaba a la mujer y el fin de la discriminación legal entre hijos legítimos e ilegítimos.

– Vamos a hacer un puerta a puerta “quirúrgico”. No basta con golpear y entregar volantes. Hay que conversar con la gente. Si te encuentras con un voto por Piñera, hay que pasar a la otra casa altiro. Si te atiende alguien que te hace una crítica porque la Concertación no cumplió sus promesas, ahí hay que quedarse y argumentar -dice una operadora territorial que hizo la campaña de MEO y que ahora está lista para sacar voluntarios a la calle bajo las banderas de Frei.

CIPER CHILE

17 de Enero: una batalla política decisiva, pero de incierto desenlace…

leave a comment »

Nadie tiene la banda presidencial en sus manos

Por Equipo LND

Entre los votos de Arrate y Enríquez-Ominami hay una oferta de un 26% del electorado que Piñera y Frei se disputan para el balotaje. Con los cálculos en la mesa, lo único cierto es que nadie puede cantar victoria antes de tiempo, menos cuando se pronostica un casi fallo fotográfico. Así lo dicen los expertos.

Nadie tiene la banda presidencial en sus manos

Bien difícil, pero no imposible. Esa es la consigna en el oficialismo ante la brecha de 14 puntos de ventaja que Sebastián Piñera obtuvo sobre Eduardo Frei el 13 de diciembre. Así, el panorama para el abanderado de la Concertación está bastante complicado y sólo leer que debe remontar la cifra de un millón 400 mil votos hace pensar que su contrincante tendría asegurada la banda presidencial en la segunda vuelta. Sin embargo, los expertos electorales no se atreven a predecir lo que surgirá de las urnas esa noche, porque coinciden en que será un resultado estrecho, voto a voto. Si bien se ha señalado que la forma en que se reparta el 20,13% de Marco Enríquez-Ominami sería la llave maestra para resolver la incógnita de quien será el próximo Presidente, hay otros factores que sumarán la noche del balotaje.

Las mujeres, los evangélicos, los nulos, blancos y abstenciones se añaden como parte de los sectores a los que apuntan las estrategias que afinan en estos días los comandos de Frei y Piñera. No se agrega a esta lista el voto rural, ya que la tendencia electoral -según los expertos- indica que no varía sustancialmente en segunda vuelta.

Hay varios datos a considerar a la hora de hacer cálculos y pronósticos. En las parlamentarias, la Concertación obtuvo 2 millones 900 mil votos aproximadamente (44%) y la Alianza, alrededor de 2 millones 800 mil (43%), por lo tanto -varios expertos electorales- apuntan a que Frei ya tiene un margen de casi 1 millón de votos para crecer, que equivale a la diferencia entre lo obtenido por la coalición oficialista y su propia votación. Eso es lo que las encuestas estarían demostrando por estos días.

En la otra vereda, algunos análisis post primera vuelta apuestan a una suerte de techo de Piñera y dificultades para llegar al 5,95% de los votos que le faltan para cruzar el umbral de La Moneda. El mejor desempeño presidencial de la derecha fue el 48,69% que obtuvo Joaquín Lavín en 1999. En las parlamentarias del 13 de diciembre, la Coalición por el Cambio obtuvo el 43,4% (en 2005 fue 38,7%), quedando así su abanderado con poco margen de crecimiento

Pero Piñera ya olfatea el triunfo. Con un 44% en la mano, por primera vez en ventaja ante el oficialismo y con la tarea de captar sólo un tercio de los votantes de Enríquez-Ominami, las cuentas en el comando del inversionista RN son bastante alegres y la ruta a seguir clara. “Cuando uno va ganando, no es muy significativo hacer cambios. Si las cosas han funcionado bien con ese diseño estratégico, con ese comando y con esa publicidad, lo lógico es tener una línea de continuidad con lo que dio buen resultado. Eso ha estado haciendo el comando, mantener la estrategia, afianzar el voto popular, aumentar el recorrido de terreno con la infantería donde tuvimos menor votación y hubo mayor inclinación por Enríquez-Ominami”, explica Roberto Palumbo, experto electoral de RN. Bastante más cauto es el decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, Eugenio Guzmán, para quien el candidato de la Concertación enfrenta una situación compleja pero no imposible, ya que a medida que se acerca el balotaje, precisa, se irán estrechando los resultados: “Tengo la hipótesis de que esto se va a definir por muy poco, puede que me equivoque, pero estamos hablando de 2% o 1%”.

Desde la Concertación, se consultó a expertos como el PPD René Jofré, el radical Ernesto Velasco y el investigador de UDP-Expansiva Gregory Elacqua, quienes dieron sus pronósticos con cautela. Todo indica, dado que nada es seguro, que el candidato que cometa menos errores y que más se movilice en terreno será el que gane el 17 de enero, ya que, en esta contienda, será relevante también -dicen los expertos- revertir la desafección de una parte del electorado.

MUJERES Y EVANGÉLICOS A CONQUISTAR

Existen dos grupos con un electorado importante por conquistar: el 57% de mujeres que votó por Marco Enríquez-Ominami y el 15% de población que profesa la religión evangélica. Cada uno de ellos tiene sus propias características, según los analistas.

Las mujeres que votaron por Enríquez-Ominami, según un análisis efectuado por la UDP-Expansiva, son madres entre 30 y 50 años, forman hogares donde la pareja trabaja fuera del hogar y viven en comunas aspiracionales. ¿Van a votar a Piñera? “Depende de la segunda vuelta”, explica Gregory Elacqua. Ello, porque anteriormente sufragaron por Lagos y Bachelet. Por otra parte, Eugenio Guzmán destaca que la candidatura de la Mandataria “logró revertir una tendencia en la cual las mujeres votaban más por los candidatos de derecha. En esta oportunidad (el 13 de diciembre), se volvió a la tendencia histórica”.

El cómo se conquista ese voto marquista femenino tiene dos aristas, según Roberto Palumbo. A su juicio, las pancartas de Frei acompañado por la Presidenta Bachelet “han sido un error (…). Estamos votando por un nuevo Presidente, no por la simpatía de la Presidenta que, como se ha visto, no le ha transmitido ni la mitad de su adhesión”. Agrega que, en el caso de Piñera, las vocerías de Ena von Baer, Lily Pérez y Marcela Sabat apuntan a tener empatía con el electorado femenino y que el candidato de derecha tiene que transmitir “este mensaje de que nosotros no solamente vamos a mantener la red de protección social, que beneficia a los sectores más desposeídos, entre los que se encuentran las jubiladas, sino que además la vamos a acrecentar”, para lograr el voto de las mujeres de la tercera edad.

El otro grupo a conquistar son los evangélicos. Según Elacqua, son un sector que tiende a ser más conservador en temas como la píldora del día después y las uniones homosexuales. Si bien sintonizan con el conservadurismo en temas valóricos con la UDI, lo que ayuda a la campaña del candidato de derecha, acota que sí le podría traer problemas el hecho que se ha mostrado más liberal que sus partidos en este ámbito: “Puede hacer ruido que Piñera apoye estos temas y le podría jugar en contra”, dice.

Y el abanderado de derecha sabe que este electorado no lo puede descuidar. De hecho, en su página web despliega un mensaje diciendo que “van a tener un Presidente amigo del mundo evangélico”. A este guiño, Palumbo agrega otro: la lista parlamentaria de RN llevaba más de un candidato evangélico.

Pero Frei, en cambio, tiene una clara ventaja con ellos. Si bien el candidato es un católico observante, Elacqua señala que los evangélicos valoran la promulgación de la Ley de Cultos durante los gobiernos de la Concertación, como también la red de protección social, dado que los fieles de esta religión están, en general, en los sectores más bajos.

NULOS, BLANCOS Y ABSTENCIONES: TODO CUENTA

Nadie discute que la segunda vuelta se resolverá por fallo fotográfico. En ese escenario, las variaciones que se registren en los votos nulos y blancos y las abstenciones pueden ser relevantes a la hora del recuento. Los expertos electorales no coinciden en este punto. Mientras unos consideran que no será significativo su aporte, para otros, todo voto cuenta y apuestan a que la intensidad de la contienda entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera los reducirá significativamente en relación a la primera vuelta, tal como sucedió hace diez años entre Ricardo Lagos y Joaquín Lavín.

“Debieran bajar los nulos y blancos a la mitad. Este escenario, si bien es distinto, se asemeja mucho más al ’99 que al 2005, por el nivel de competencia”, precisa Eugenio Guzmán. Hace diez años, en primera vuelta hubo 2,2% nulos, 0,8% de blancos y la abstención llegó al 10,1%, pero en el balotaje que le dio el triunfo a Lagos los porcentajes se redujeron a 1,4% de nulos y a 0,6% de blancos. Este 13 de diciembre estas cifras llegaron a 2,76% de nulos y 1,17% de blancos.

En RN no consideran esto un tema relevante. “La gente que votó nulo o se abstuvo permanecerá igual en la segunda vuelta, porque no le acomodaban ni le gustaban los candidatos, con dos alternativas no habrán mayores variaciones”, dice Palumbo.

En la misma línea, Gregory Elacqua ve difícil que haya variaciones significativas en este tipo de voto, no así en las abstenciones, ya que entre “los que no llegaron a votar podría haber uno o dos puntos”.

Para el PRSD Ernesto Velasco el esfuerzo concertacionista no sólo debe apuntar al electorado de Jorge Arrate y Enríquez-Ominami, sino que “también a captar los nulos, blancos y el de las personas que no votaron. No sólo es un tema de contenidos, sino que también de actitud”. Y cuando habla de actitud, no pasa por el convencimiento de que es posible ganar el balotaje, sino al reconocimiento desde el bloque del arco iris a la “apatía” y “cansancio” del sector que se abstiene de sufragar debido a los conflictos permanentes que ha evidenciado la coalición.

Aunque el PPD René Jofré dice que en un balotaje los nulos y blancos disminuyen, “por lo general, en segunda vuelta este tipo de voto se distribuye de manera similar entre los candidatos según su proporción”. Así, según sus cálculos, los nulos bajarán hasta medio punto y los blancos hasta en 0,8%. A la hora de hablar de la abstención, que en los comicios de 2005 llegó al 12,3%, afirma que el escenario es distinto. “Se puede entender como un voto de oposición política. Por lo tanto, ante el peligro de que la derecha llegue al gobierno, una parte de ese electorado puede que termine votando. Dependerá claramente de las señales políticas que se hagan”, añadió.

FREI: LAS OPCIONES DE CRECER

Para muchos es la pregunta del millón. ¿Qué tiene que hacer Eduardo Frei para capturar el millón 400 mil votos que le faltan en segunda vuelta? Algunos apuestan a propuestas de futuro, marcar diferencias sin polarizar; otros hablan de señales concretas de renovación política, mayor orden. Pero todos coinciden en que es indispensable un fuerte trabajo en terreno. Todo eso, apuntando -como se ha dicho desde el mismo 13 de diciembre- al electorado de Jorge Arrate y al 70% del apoyo que obtuvo Enríquez-Ominami.

“El 43% de los votantes de Marco es más de izquierda o centroizquierda y simpatiza más con la Concertación (…). Frei tiene que asegurarse de no perder el voto de centro -aspiracional e independiente- que representa la otra mitad de los votantes de Marco y probablemente Piñera va a focalizar su campaña sólo en este 57% aspiracional”, explica Gregory Elacqua. Sobre ese sector, añade que la clave para Frei está en “marcar las diferencias con Piñera en torno a los ejes que le interesan a la clase media, donde la Concertación tiene una historia, demostrar que han logrado políticas públicas que han fomentado y mejorado la calidad de vida de los chilenos. Remarcar que son la mejor opción para construir el futuro, más que la derecha”.

Durante esta semana, Frei hizo gestos al electorado marquista, especialmente con la incorporación de la reforma tributaria a su programa. “Un grueso importante de la votación de Marco va a votar por Frei, ¡dejémonos de cosas! El tema es que la discusión se plantea en ciertos márgenes: mientras más desafectadas sean estas personas, es menos probable que voten por Frei, pero tampoco necesariamente van a votar por Piñera”, advierte el investigador de la UDD Eugenio Guzmán.

Si bien las diferencias parecen impactantes, Guzmán asegura que ya se han acortado: “Frei partió con 29% y ya podemos decir, razonablemente, que estaría bordeando el 44%. De todos modos depende, nosotros hicimos una medición en la Región del Biobío y estaba en 45%, es decir, depende de las regiones”.

Más que ingeniería electoral, Ernesto Velasco confía en las opciones de crecimiento de Frei y afirma que hay que imprimir mística y sentido de futuro a la segunda vuelta. “Capturar a la gente que fue de la Concertación y que por distintas razones esta vez no votó por ella. Reencantar a los que en un minuto se sintieron convocados por nosotros”, añadió. Los cálculos apuntan como mínimo a ocho de cada diez votos que obtuvo Arrate y llegar en estos días al 46%.

El PPD René Jofré considera imperativo “dar señales contundentes al electorado de Marco, que es más proclive a opciones progresistas, liberales, menos conservadoras y que esperan señales políticas significativas”.

EL TECHO DE PIÑERA Y EL PAPEL DE LA UDI

La elección de 1999 es el único referente de la derecha sobre su techo-votación. En esa oportunidad, Joaquín Lavín obtuvo 47,96% en primera vuelta. Sebastián Piñera conquistó el 44,05% el domingo 13 de diciembre. Cuánto más puede crecer Piñera, considerando que el líder gremialista logró el histórico 48,69% en segunda vuelta, es materia que los analistas tratan de dilucidar.

La lectura que da Gregory Elacqua a este punto se da por estratos. “El único sector donde Frei supera a Piñera es el segmento más pobre, que no posee educación básica completa”. Aquí, el aparataje UDI junto con el hoy alicaído Lavín “serían clave para que Piñera pudiera sumar el voto de esos sectores menos decididos”. Eso, suponiendo que éste se repusiera de su frustrada candidatura senatorial en la Quinta Costa y regresara de Argentina a integrarse a la primera línea de la campaña.

Tan relevante es el rol del ex presidenciable, que René Jofré asegura que “así como Frei tiene que conseguir los votos de Enríquez-Ominami, Piñera tiene que conseguir los que le aporta Lavín. En esos dos movimientos está la clave del triunfo para uno u otro”.

Además del líder UDI, a juicio del analista de Expansiva-UDP, los que tienen un rol relevante para el candidato de derecha “son los rostros nuevos, especialmente los parlamentarios más jóvenes que no tienen un vínculos con la dictadura. Ellos podrían ayudar a Piñera a conquistar los votos de los sectores más populares, particularmente fuera de la capital”.

Respecto de la votación de Enríquez-Ominami, Palumbo indica que si el candidato de la Alianza logra conquistar 400 mil votos de ese electorado, “Piñera es Presidente de Chile”. Y al revés, Frei tiene que conquistar casi 900 mil para suplir la diferencia. Aún cuando la candidatura de Enríquez-Ominami es una escisión de la Concertación, “hay un porcentaje no menor de votantes que en el pasado fueron del oficialismo y ahora presentan un sentimiento de repulsa por la corrupción y la dictadura de los presidentes de los partidos por este afán de perpetuarse en el poder. Ahí Marco tiene un discurso que guarda similitud con el de Piñera”, explica Palumbo. Para conquistar a ese electorado, agrega, Piñera elaboró un plan de giras a las regiones de Atacama y Coquimbo, donde el candidato sacó menos votos. La zona también representa un flanco débil para Frei.

Ernesto Velasco discrepa de estos análisis. “Piñera está en un techo electoral, ya que obtuvo lo que siempre logra la derecha en las primeras vueltas y es un voto evidentemente volátil, por lo que ellos deberán buscar la forma de consolidarlo en el mundo popular”, dijo.

¿Qué le resta por hacer a Piñera para crecer? Eugenio Guzmán responde: “No creo que haya mucha capacidad de maniobra. Lo único que tiene que hacer Piñera es no cometer errores y recorrer el país y dar garantías de seguridad de que se harán bien las cosas”.

Frei y su cacería contrarreloj de los votos perdidos

leave a comment »

Por Francisca Skoknic, Pedro Ramírez y Sebastián Minay, CIPER

Casi descartados los intentos de acuerdo, pero no de diálogo, con la cúpula de la campaña Marco Enríquez Ominami –partiendo por él y Max Marambio–, el comando oficialista trabaja frenéticamente desde abajo: tratando de cazar directamente a los que votaron por él. El PS carga con el mayor peso. Su ex subsecretario y experto electoral Mahmud Aleuy supervisa los cálculos mesa por mesa, las encuestas y los focus groups encargados a terceros, mientras sus operadores echan mano a viejos lazos con sus pares que trabajaron para MEO para desplegar el trabajo territorial. Un cuadro que favorece la intervención de los programáticos de Océanos Azules, mucho menos resistidos por el marquismo, pero carentes de luz verde para llegar a acuerdos políticos.

“Ya sé que Piñera no es mi candidato”. La frase, dicha el jueves 17 por Marco Enríquez Ominami en una entrevista a radio Bío Bío, fue recibida con alivio en el comando de Eduardo Frei, donde desde la votación del domingo ronda con fuerza el fantasma de una derrota en la segunda vuelta. Y si bien MEO agregó también que “Eduardo Frei no es ningún avance”, entre otros duros calificativos para el candidato oficialista, el que haya expresado que no votará por Piñera y que lo hará por quien escuche a su electorado fue una sorpresa inesperada luego de un resultado electoral que dirigentes de la Concertación admiten como “el peor escenario posible”.

Ya el lunes se había desahuciado la idea de que MEO llamara a votar por Frei, por lo que sus partidarios se debatían por cuál sería la mejor forma de captar a sus electores. “No vamos a gastar ni un minuto en conversar con la cúpula, porque la animadversión es evidente. No tiene sentido”, confidencia un miembro del comando. Se refiere al círculo de hierro de MEO, pues cada uno de los dirigentes concertacionistas está desplegando todo su poder de convencimiento a nivel personal con quienes por más de 20 años fueron sus compañeros de fila. Todavía pertenecen al mismo mundo. La tarde del jueves se veía, por ejemplo, a los padres de MEO, Carlos Ominami y Manuela Gumucio, departiendo con el senador PPD Guido Girardi en el lanzamiento de un libro de la Fundación Friedrich Ebert, al que también asistieron otros “marquistas”, como Esteban Valenzuela, y concertacionistas como Ricardo Núñez.

A estas alturas ya no se trata de resaltar las virtudes de Frei, sino de buscar puntos de encuentro en objetivos comunes, entre los cuales hay uno principal: evitar que la derecha llegue al poder.

“Marquito”, como le decía despectivamente hace no mucho Camilo Escalona, se transformó en un actor que puede ser letal no sólo para Frei, sino también para la Concertación. La forma en que lo ningunearon es hoy el principal escollo para captar los votos que le quitó al candidato oficialista y sin los cuales no hay ninguna posibilidad de ganar en la segunda vuelta.

La tarea se hace con pinzas y cierta dosis de humildad –que es lo que más pide el “marquismo” – para no herir susceptibilidades. Incluso Frei, confiesa uno de sus cercanos, ha pedido a sus colaboradores ser cuidadosos con las formas. “Él quiso, o al menos intentó, que nadie se volviera loco yendo a buscar a la gente de MEO, para así evitar que se sintieran manoseados. Se trata de no acelerar un proceso que tiene que ver con los dolores, con la dinámica de la pérdida”, cuenta este asesor de Frei, quien agrega que una de las claves es tratar bien a MEO y su padre, Carlos Ominami. En ese sentido, se cuestiona duramente al presidente de la Democracia Cristiana, Juan Carlos Latorre, quien se ha salido de la línea trazada por el candidato. Al igual que el líder del PS, Camilo Escalona, rechazó la idea de renunciar a la presidencia de su partido, como lo pidió MEO, pero fue más allá descargando toda la responsabilidad del resultado electoral en el comando y diciendo que Enríquez Ominami “no está en condiciones de participar en las decisiones que tomemos en la segunda vuelta”.

Sebastián Piñera se anotó el primer punto al fichar al asesor económico de MEO, Paul Fontaine, y no hay certeza de que la Concertación sea capaz de armar un cuadro de “rostros” que permitan mostrar que el destino natural de los votantes de Enríquez Ominami es la Concertación. Aparte del desconocido alcalde de Quilicura, Juan Carrasco, y un puñado de dirigentes, Frei aún no concita nombres simbólicos.

El lunes dio un golpe de timón al traer desde La Moneda a la ex ministra Carolina Tohá para convertirla en jefa de una campaña que hasta ahora no había tenido una conducción clara. La acompañaron el principal asesor comunicacional de la Presidenta Michelle Bachelet, Juan Carvajal, quien se perfila como uno de los hombres fuertes del comando, y el hasta ese momento subsecretario de Desarrollo Regional, Mahmud Aleuy. Al comité ejecutivo se sumaron también nuevas figuras, como los voceros Ricardo Lagos Weber y Claudio Orrego.

Una búsqueda mesa por mesa

En el comando de Frei se trabaja contra el tiempo para descifrar el ADN del “marquismo” y hacer un trabajo orientado directamente hacia sus votantes. Ahí el rol clave lo tiene Aleuy, quien levanta los datos para el diseño de la repesca de los votos de MEO.

Los cálculos dan para todo. Frei obtuvo 29,6% y Piñera 44,05%, pero los más optimistas ponen el piso para el candidato oficialista en el 44% que obtuvo el pacto parlamentario entre la Concertación y el Juntos Podemos. De acuerdo a esa lectura más bien voluntarista, ese porcentaje no votará por la derecha, lo que deja a Frei y a Piñera en el mismo punto de partida y con el objetivo de cazar al 6% que se necesita para ganar la segunda vuelta. De todos modos, no son pocos los que ven la diferencia simplemente como irremontable. Por eso algunos recibieron con esforzado optimismo la encuesta de la Universidad del Desarrollo conocida este viernes, cuya proyección deja las cosas 52,7% y 47,3%.

Aleuy es el más reputado experto electoral del PS y se instaló en el comando para poner bajo el microscopio las plantillas con los escrutinios de todos los distritos:

-Está trabajando contra el tiempo, armando un mapa georreferencial con las mesas donde hubo una alta votación de Marco Enríquez Ominami cruzada con una alta votación de candidatos a parlamentarios de la Concertación o del Juntos Podemos. Es una “pega” de relojería, porque tiene que identificar las comunas donde el voto MEO es un voto claro de izquierda -dice un miembro de la mesa directiva del PS.

Paralelamente coordina el trabajo de la empresa Feedback, que ya realiza encuestas y focus group de votantes de MEO en Santiago. Se realiza un trabajo similar en regiones, pero no está a cargo de la misma empresa.

Hasta ahora se han hecho sólo un par de focus –entrevistas grupales en profundidad-, que aún no son representativos y por lo tanto no pueden generalizarse, pero que ya arrojan ciertas luces sobre cómo piensan algunos votantes de MEO: no les gusta la “campaña del terror” que se ha hecho sobre Piñera y esperan más bien un acto de humildad en que Frei reconozca sus errores; les molesta la costumbre de los funcionarios de la Concertación de saltar de un cargo a otro; piden medidas orientadas a la clase media y esperan que el candidato se aleje de los partidos de la coalición. A Piñera le critican las permanentes peleas de campaña entre candidatos UDI y RN; temen que restrinja la protección social y debilite los sindicatos; creen que la derecha no aprueba leyes que beneficien a la gente y algunos simplemente no confían en Piñera. Aún así, cerca de la mitad de los consultados votaría por él, un cuarto por Frei y el resto nulo.

El urgente trabajo en terreno

Una vez ubicados aquellos lugares donde en teoría sería más factible convencer a los votantes de MEO de apoyar a Frei, se debe dar paso a un trabajo más fino en terreno. Para ser efectivo todo debe hacerse con celeridad, considerando que falta un mes para la votación y hay dos fines de semana largos por Navidad y Año Nuevo.

En el PS se asignan un rol clave en la etapa que viene:

-Nosotros conocemos a los operadores políticos que hicieron la campaña de MEO en terreno, porque la mayoría son ex socialistas o ex PPD. Con ellos hicimos todas las campañas presidenciales, parlamentarias y municipales de los últimos 20 años. Tenemos sus teléfonos grabados en el celular, en la agenda, y eso no lo tienen ni Frei ni Carvajal ni Lagos Weber ni los de Océanos Azules. Así que cuando Aleuy identifique los lugares, nosotros tenemos que ir a convencerlos. La dificultad es que ellos eran cabos y sargentos en las campañas de la Concertación y ahora fueron coroneles y generales de MEO. Ellos se fueron precisamente porque acá no había tiraje. No podemos ofrecerles que vuelvan a ser cabos -asegura un integrante de la Comisión Política del PS.

En este diseño, indica la misma fuente, ya no se les puede ofrecer que vuelvan a las filas del oficialismo:

-Sería un despropósito ofrecerles cargos, por ejemplo, porque ellos han hecho una campaña con mucha mística, mucho entusiasmo, diciendo que quieren renovar la política. Y sus bases los colgarían si aceptan algo que huela a cuoteo. Esto requiere generosidad de los dirigentes de la Concertación, requiere que vean a los operadores de MEO no como posibles subordinados, sino como posibles aliados. Ellos deben sentir que los valoramos como una fuerza política seria, con la que queremos construir una coalición no sólo para parar a la derecha, sino que construya acuerdos programáticos que a ellos les interesan.

La apuesta incluye ofrecerles ayuda para que concreten sus proyectos locales si efectivamente se pone en marcha el referente político que pretende organizar Enríquez Ominami. Tomando en cuenta que no tienen bancada parlamentaria ni fuerzas en los municipios, se les ofrecería el apoyo de parlamentarios, alcaldes, concejales y consejeros regionales del oficialismo.

Un punto importante es que MEO y su generalísimo, Max Marambio, no vean estos acercamientos como un intento de “levantar” a sus líderes territoriales, sino de fortalecer el referente que organicen con una política de alianzas seria que les abra canales en el Parlamento, los gobiernos regionales y municipios.

En esta línea, la Comisión Politica del PS que se desarrolló en la noche del jueves 17 aprobó una declaración pública en la que por primera vez el partido se abre formalmente a posibilitar “la superación de la Concertación”.

Dos son los puntos cruciales de esa declaración. El primero se refiere a aspectos programáticos defendidos por MEO y que el PS está dispuesto a suscribir. Entre éstos, el texto señala “mecanismos que abran canales de participación ciudadana, como primarias para la designación de las candidaturas, así como la implementación de plebiscitos para los grandes temas, sean comunales, regionales o nacionales. En la misma línea, reafirmamos nuestras propuestas para una nueva Constitución, un nuevo Código del Trabajo y una economía verde”.

El otro punto hace una concesión impensable en otras circunstancias: que con el resultado de la elección del domingo la Concertación, por sí sola, no está en condiciones de dar gobernabilidad al país y, de manera implícita, reconoce que requiere el concurso de las fuerzas que apoyaron a Jorge Arrate y MEO.

El principal problema de este diseño es que requiere sumar voluntades políticas antes de salir a la calle con propuestas concretas que realmente le importen a los electores, lo que le ha dado una ventaja crucial a Piñera:

-A la misma hora en que la Comisión Política (del PS) discutía su declaración, ya se estaban imprimiendo los diarios (del viernes 18) en los que Piñera anunció medidas del programa de Marco. Él ya está ofreciendo ayuda concreta a las Pymes, bajar los impuestos a las personas y aumentar el royalty de las mineras, que son cosas que afectan realmente a las personas, mientras nosotros discutimos sobre cambios a la Constitución y primarias, que son cuestiones políticas duras, de difícil comprensión -indica un dirigente que participó en la reunión del PS.

En la misma sesión de la Comisión Política se decidió que el debate sobre los magros resultados electorales del PS -que perdió dos senadores y cuatro diputados- se hará después de la segunda vuelta presidencial, lo que dio un respiro al presidente socialista Camilo Escalona, quien en la semana se vio horquillado por llamados a que presentara su renuncia. No obstante, el debate estableció que en adelante los roles protagónicos estarían en manos de Frei y de su equipo de campaña, lo que en los hechos significa que Escalona se ubique en un segundo plano. “En un escenario de acercamiento a Marco, lo prudente es que Camilo se mantenga a distancia”, confirma un miembro de la Comisión Política socialista.

El segundo frente de Océanos Azules

Entre los recién llegados al comando de Frei hay quienes creen que la única forma de ganar la segunda vuelta es dando una suerte de golpe programático, incorporando ideas más transgresoras y de izquierda que las que contiene los lineamientos planteados durante la primera vuelta en temas emblemáticos como la salud y la educación.

Una línea en la que vienen también trabajando desde hace meses los integrantes del grupo Océanos Azules, quienes funcionan de manera independiente al comando y han apostado por acercar posiciones con los integrantes de las otras campañas presidenciales. La noche de las elecciones, mientras en el comando de Frei aún se digería el resultado al ritmo de una forzada celebración, seis integrantes de Océanos Azules –Pablo Ruíz-Tagle, Juan Pablo Hermosilla, Guillermo Pickering, Boris Santander, Tomás Fabres y Carlos Urriola– abandonaron silenciosamente el hotel Plaza San Francisco –donde se concentraron las fuerzas oficialistas– para ir a saludar a Marco Enríquez Ominami. Si bien el candidato no se mostró cómodo con el gesto, estaban avisados de la visita, pues tanto MEO como su jefe de campaña, Max Marambio, habían mantenido un contacto fluido con el grupo.

En el entorno de Frei explican que si bien los Océanos Azules no tienen piso para actuar como interlocutores políticos, sí están mandatados para trabajar los temas programáticos. Por eso, la estrategia es mostrar que puede haber convergencia en esa área y atraer representantes de MEO y Arrate. “Nuestra función tiene que ver con la construcción de un sueño país que pueda reunir a la centro izquierda”, explica el abogado Pablo Ruiz-Tagle, quien habla de una refundación de la coalición, se gane o se pierda la segunda vuelta.

Desde la elección han estado particularmente activos. El jueves organizaron el seminario Nueva Mayoría para Chile, el primer evento público que convoca a gente de los distintos comandos en búsqueda de puntos en común. Por los arratistas expuso el economista Roberto Pizarro y asistió también el coordinador de la campaña, Salvador Muñoz. También fue panelista Patricio Mery, quien el día anterior había liderado el primer grupo de 21 ex integrantes del comando de MEO en apoyar a Frei, aunque tres de ellos posteriormente desmintieron haber firmado la carta.

Esta semana los Océanos Azules también fueron contactados por dirigentes de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) que apoyaron a Enríquez. Se trata de un paso importante para la meta del grupo para el próximo año, que incluye hacer un fuerte trabajo universitario para renovar la política, emulando lo que hizo Jaime Guzmán con el gremialismo.

Con mayor reserva, los Océanos Azules mantienen conversaciones con otros cercanos a MEO, como su ex vocero Max Colodro. Ex integrantes del comando de Enríquez Ominami reconocen que para ellos es más fácil conversar con los Océanos Azules que con el aparato formal de Frei, hacia quienes sienten una fuerte resistencia.

Los Océanos Azules trabajaron preparando un programa para Frei y luego consensuaron sus ideas con las de los partidos de la Concertación en un documento llamado “Bases ciudadanas para construir el Chile del bicentenario”, que entregaron al candidato el 10 de agosto. El texto fue uno de los insumos del jefe programático del comando, Oscar Landerretche, pero quedaron fuera puntos clave en los que coincidían con MEO y Arrate, pues tenía una mirada más de izquierda. Proponían, por ejemplo, una reforma tributaria, que incluía subir los impuestos para las empresas y ampliar el royalty para los recursos naturales.

Este tipo de iniciativas siempre fueron incómodas para el comando, desde donde incluso se les pidió que sacaran el documento programático de la página web de Océanos Azules. No fue el único impasse durante la primera vuelta. Siempre jugaron un rol ambiguo, en que por un lado se bajaba el perfil a su aporte y participación en la campaña, y por otro exponían públicamente como representantes programáticos del comando en algunos temas. El conflicto más duro se vivió cuando el jefe de comunicaciones del comando, Pablo Halpern, le pidió a Juan Pablo Hermosilla que aclarara los dichos de Frei respecto a la “puerta giratoria” de la justicia, tras lo cual fue desautorizado pues no contaba con el apoyo del candidato.

Los Océanos Azules ven esta segunda vuelta como una nueva oportunidad de posicionarse como puentes con la centro izquierda. Si bien saben que no tienen piso político para comprometerse en aquellos temas que no están en el programa oficial, argumentan que mientras más personas se unan a sus propuestas más fácil será de convencer a Frei de la necesidad de hacer una propuesta más progresista.

Con el nuevo comando podrían tener una mejor llegada que con el de la primera vuelta. Inmediatamente después del nombramiento del equipo ejecutivo, Carolina Tohá y Juan Carvajal citaron a los Océanos Azules para saber en qué estaban, lo que muestra que son considerados como parte de la nueva estrategia.

Carvajal ya había tenido un frecuente contacto con ellos durante todo el año, principalmente a través de Hermosilla. Éste es el abogado de La Moneda para temas altamente sensibles –como la investigación por los gastos realizados durante la campaña de Michelle Bachelet– y Carvajal era uno de sus interlocutores. Sostenían reuniones prácticamente todos los lunes, en las que la política y la campaña de Frei eran temas recurrentes.

Written by Eduardo Aquevedo

18 diciembre, 2009 at 21:43

Ocho claves para derrotar a Piñera ?…

leave a comment »

CHILE-FREI-PIÑERA1

Publicamos este texto de Expansiva, principal núcleo neoliberal dentro de la Concertación, en que se propone una estrategia electoral centrada en la defensa de las políticas de mercado predominantes en la concertación desde sus orígenes, la defensa de las políticas sociales promovidas por Lagos y Bachelet, y en la crítica del “falso” liberalismo valórico de Piñera. Aunque reconocen la importancia de dichas políticas sociales, objetan de hecho su profundización puesto que critican una mayor intervención del estado, sin la cual una verdadera política social, esto es, de real seguridad social en salud, educación, transporte, etc., resultaría imposible. El mercado y la mercantilización de esas áreas básicas originan sólo inseguridad y vulnerabilidad, aunque el gasto social aumente como factor auxiliar.

Precisamente esta orientación es la que ha fracasado hasta el momento (no obstante los correctivos sociales aportados por Bachelet, de donde deriva en gran medida su popularidad), induciendo mayor vulnerabilidad y un manifiesto descontento en la población especialmente en el ámbito de la educación, que no sólo evidencia mala calidad sino que continúa siendo socialmente excluyente. Una estrategia política basada en una mayor intervención pública en el ámbito económico-social es indispensable precisamente para dar seguridad y confianza real a la clase media, además de los sectores más populares que sin protección del estado sucumbirían en una total precariedad. Frei y su comando harían muy mal en escuchar estos cánticos neoliberales “renovados”. De hecho significaría no asumir en nada lo esencial de las demandas del electorado de MEO y Arrate… (E. Aquevedo).

MEMO A EDUARDO FREI: OCHO CLAVES PARA DERROTAR A PIÑERA

Cristóbal Aninat y Gregory Elacqua
Investigadores del Instituto de Políticas Públicas Expansiva-UDP
 

La estrategia de Frei para la segunda vuelta se está definiendo en estos días. Gutenberg Martínez y otras voces insisten en la polarización del electorado en torno a la falsa dicotomía Estado versus mercado, y en la crítica a Piñera por su carácter de empresario.

Un estudio de Expansiva muestra que los electores que decidirán la elección el 17 de enero son los votantes de clase media aspiracional que en primera vuelta votaron por MEO. Los datos muestran que este grupo social se identifica más con la Concertación y que a principios de año estaban dispuestos a votar por Frei. Pero que modificaron su intención de voto debido, en parte, al énfasis de su campaña en más Estado y su crítica continua al mercado y al empresariado. De continuar con esta estrategia, la Concertación entregará voluntariamente a Piñera el 7% de votos que este necesita para triunfar.

1. La Concertación debe reconocer su propia historia, y defender con orgullo la exitosa obra de sus gobiernos. Fue ella la que consolidó la economía de mercado en Chile y la que posibilitó el desarrollo de la creciente clase media nacional.

Un estudio de Expansiva muestra que los electores que decidirán la elección el 17 de enero son los votantes de clase media aspiracional que en primera vuelta votaron por MEO.

2. El comando de Frei debe identificar la verdadera debilidad de Piñera, la que nace precisamente de la excelente campaña que ha realizado. Piñera ha desarrollado un mensaje claro y coherente, que interpreta las aspiraciones y necesidades del electorado de clase media aspiracional. Su estrategia se basa en tres ejes: crecimiento económico, protección social, y valores liberales e inclusión. Sin embargo, aparte del énfasis tradicional de la derecha en crecimiento económico, su programa y estrategia comunicacional no nacen de los principios de los partidos que componen la Alianza, ni de su trayectoria política desde 1990, sino de focus groups y encuestas.

3. En buen chileno, la derecha se ha dado vuelta la chaqueta. Afortunadamente para la Concertación, pareciera que el electorado lo percibe. La votación de Piñera en primera vuelta indica que su mensaje no ha logrado convencer al electorado mas allá de la base histórica de la Alianza: Piñera obtuvo menos votos que Lavín en 1999 y que Lavín y Piñera en 2005.

Por dos años la derecha defendió la tesis de Allamand del desalojo, hoy convenientemente ignorada.

4. El cambio de discurso del último año es evidente. Solo a inicios del 2009 el gobierno de Bachelet y de su énfasis en protección social que hoy tanto se elogia, era denostado como un fracaso. Por dos años la derecha defendió con fuerza la tesis de Allamand del desalojo —hoy convenientemente ignorada. Argumentando que la intervención del Estado y regulaciones disminuyen el crecimiento, se ha opuesto sistemáticamente a la creación de las políticas que hoy conforman la red de protección social que ha construido la Concertación desde 1990.

5. El spot de la franja que presenta a Piñera junto a una pareja gay, intenta hacernos creer que su gobierno defenderá a las minorías y los derechos sexuales de las personas. Sin embargo, sabemos que desde 1990, tanto la UDI como Renovación Nacional se han opuesto a la ampliación de derechos básicos como el divorcio, el acceso a la píldora del día después y la educación sexual en los colegios.

6. A diferencia de la Alianza, la trayectoria de la Concertación demuestra un compromiso genuino con el crecimiento económico, la protección social y el respeto por los derechos de las personas, y a la vez la capacidad para llevarlas a cabo. La Concertación es la que han conducido al país en su periodo de mayor expansión económica, reducción de pobreza, incremento en las condiciones de vida de la población, creación de oportunidades para los sectores medios, y la consolidación de la democracia y una economía de mercado con fuerte carácter social. Los gobiernos de la Concertación han luchado exitosamente para ampliar las libertades individuales y los derechos de las minorías. El gobierno de Frei fue clave para consolidar los logros de Aylwin, modernizar el Estado y posibilitar la profundización de políticas sociales por los gobiernos de Lagos y Bachelet.

Frei debe modificar su mensaje desde la dicotomía falsa de Estado v/s mercado a uno que enfatice los logros de la Concertación y demostrar que es la más capacitada para generar un futuro.

7. La Concertación generó las condiciones para el desarrollo de los sectores medios aspiracionales, y encarna sus aspiraciones de acceso a mayores oportunidades. Las encuestas indican que estos grupos consideran positivamente su situación actual, que son optimistas frente al futuro, y que valoran el proceso de desarrollo que experimenta Chile actualmente.

8. Para captar los sectores aspiracionales que votaron por MEO en primera vuelta, Frei debe modificar su mensaje desde la dicotomía falsa de Estado versus mercado a uno que enfatice los logros de la Concertación, que defienda con orgullo su gobierno, y demostrar que la Concertación es la más capacitada para generar un futuro con crecimiento y protección social.

http://www.expansivaudp.cl

Written by Eduardo Aquevedo

18 diciembre, 2009 at 20:45

Después de la encuesta CEP: perspectivas electorales de Enríquez-Ominami, Frei y Piñera…

leave a comment »

Ver más abajo artículos:

  • Enriquez-Ominami, ¿tocó techo?, por P. Navia
  • Ha pasado el CEP. Se han escrito ríos de tinta. No hay lado que no se haya mirado. Pues bien: ¿y ahora qué?, por E. Tironni
  • “Negociemos, don Inodoro”, por S. Escobar

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

Enríquez-Ominami, ¿tocó techo?, por P. Navia

El 17% de intención de voto convierte a Marco Enríquez-Ominami en un formidable candidato de protesta. Pero aunque celebre la tendencia al alza respecto a la encuesta anterior, todavía dista de poder aspirar a segunda vuelta. A partir de estos datos, resulta improbable que llegue a La Moneda. Pero también parece imposible que otro candidato llegue a la Presidencia sin su apoyo tácito o teniendo a MEO en contra.

CHILE-OMINAMI1 Aunque la misma advertencia se hizo equivocadamente antes, los otros comandos aseguran que el candidato díscolo ha tocado techo. Aun si puede seguir creciendo, es más difícil subir 4 puntos cuando se está en 17 que cuando estaba en 13%. Hay menos chilenos indecisos. Muchos otros dudan de sus atributos de liderazgo. Aunque es sincero y simpático, sólo una minoría cree que está preparado para ser Presidente. Para revertir esa percepción, necesita tiempo. A 100 días de la elección, el tiempo escasea. Pero para él, bien pudiera ser que los chilenos crean que MEO necesita más canas antes de que pueda llegar a La Moneda. Porque, además, es menos competitivo que Frei contra Piñera en segunda vuelta, es improbable que la Concertación desembarque en su entusiasta pero improvisado tren de campaña en las próximas semanas.

De cualquier forma, Enríquez rápidamente se ha consolidado como el candidato alternativo por excelencia. Su 17% resulta mágico. Si se suma a Frei, le abrirá la puerta a la coalición para un quinto gobierno consecutivo. Frei ya es competitivo en segunda vuelta. Pero haciendo campaña con MEO, sería imbatible. A su vez, Piñera precisa, si no del apoyo de Enríquez en segunda vuelta, al menos su neutralidad. Los dos deberán ser cuidadosos en sus estrategias hacia él. Por un lado, es riesgoso suponerlo sin chances de pasar a segunda vuelta. Por otro, deben preparar el camino para atraer su votación y el apoyo del propio candidato en segunda vuelta.

Enríquez enfrenta una compleja disyuntiva. Lo lógico es seguir haciendo campaña para demostrar que su techo es más alto, pero también debe pensar en un plan B. Si lo suyo es efectivamente la fuerza de la renovación, debe pasar de ser el mensajero a ser portavoz de esa demanda. Si no sabe leer el mensaje que simboliza su votación, difícilmente podrá liderarla para estar del lado de los ganadores en 2010. Ya sea porque todavía sueña con una victoria o porque sepa que deberá apoyar a alguien más en segunda vuelta, MEO debe evolucionar desde el candidato protesta a un candidato cuyas ideas ganen, aunque él no llegue a La Moneda.

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

BLOG NAVIA EN LA TERCERA

Ha pasado el CEP. Se han escrito ríos de tinta. No hay lado que no se haya mirado. Pues bien: ¿y ahora qué?, por E. Tironi

Para ningún candidato, a decir verdad, la CEP ha sido decisiva. Piñera no arriba a los 40 puntos, pese al gigantesco despliegue publicitario y al respaldo unánime de su sector, pero sigue punteando –lo que no es poco. Frei no sube, e incluso baja en el márgen, y sus atributos personales se deterioran, pero logra posicionarse como EL contendor de Piñera. Y MEO, aunque sube, no satisface sus propias expectativas (que ya están desatadas): no alcanza los 20 puntos, sigue a dos dígitos de Frei –su verdadero contrincante– y no logra hacer creer que puede ganar y ser Presidente.

¿Conclusión?: la campaña sigue abierta.

Curiosamente, los analistas han puesto una inusitada atención en la evolución de los atributos personales de los candidatos. Nunca he confiado demasiado en este indicador, pero asumámoslo. ¿Qué indica? Básicamente que Piñera y MEO suben en todos ellos, y Frei baja o se mantiene.

Tanto Piñera como MEO dependen de lo que ellos mismos puedan hacer y representar como candidatos. MEO no tiene una fuerza política que lo respalde, y Piñera necesita deshacerse simbólicamente de ella, pues representa un peso ante que un impulso a sus aspiraciones. La derecha, en efecto, es menos que Piñera; y el respaldo  que éste muestra en la CEP es fruto de sí mismo antes que de la cultura política que le respalda.

La situación de Frei es la opuesta.  Es, hasta ahora, una candidatura esencialmente “corporativa”. Vale decir, lo que marca en la CEP viene fundamentalmente del peso de la cultura política de la Concertación. De hecho, su apoyo coincide casi exactamente a la adhesión que ella recoge. Por lo tanto, el esfuerzo que hizo en los últimos meses para “ordenar la casa” parece haberle rendido algunos frutos, aunque ha tenido un costo en lo que respecta a sus propios atributos personales.

¿Qué implicancias tiene esto para lo que viene? ¿Podrán Piñera y  MEO mantenerse o seguir creciendo en base solamente a sus atributos personales? ¿Podrá Frei subir sólo apelando a la fuerza corporativa de la Concertación?

Mi opinión. Creo que lo que viene es difícil para Piñera y MEO. La relación (en este caso con los electores) basada en puros  atributos personales tienen un rendimiento decreciente. Se necesita algo más: intereses, identificación, cultura, rutina; lo que deseen. El carisma es frágil, y lo peor, quebradizo. Lo sabemos en las parejas; lo sabemos muy bien en las empresas; con más razón en política.

En las empresas, en efecto, quellas cuyo valor en la bolsa sube a causa del carisma de su CEO (el cual debe hacer público periódicamente su parte médico para mantener la confianza de los accionistas), no son nunca muy seguras. Aquellas, en cambio, que tienen liderazgos colectivos, muchas veces anónimos, y activos visibles, son el mejor refugio en caso de incertidumbre.Aquí está el punto fuerte de Frei, y el débil de sus contrincantes.

Piñera y MEO, por lo tanto, estarán obligados en las semanas que vienen a poner menos relieve en sus atributos personales, y más en lo que ellos representan, social, cultural y políticamente. Seguir en lo que están suena muy riesgoso.

El desafío de Frei en las semanas que vienen es el opuesto. Lo que tiene lo ha conseguido con la Concertación. Es su piso. Ahora necesita crecer, expandirse. Esto no lo conseguirá apelando a lo mismo (vale decir, con “más Concertación”). Lo conseguirá sacando a relucir sus atributos: autoridad, credibilidad, consistencia, identificación con los “chilenos de a pié”, etc. Entra, para decirlo así, en una etapa mucho más personal, donde sus atributos se ponen a prueba.

En suma, los caminos de Piñera y MEO, de una parte, y de Frei por otra, ahora se bifurcan. Mientras los primeros deberán “corporativizar” sus campañas, Frei deberá “personalizarla”, mostrando más su carácter. Veremos cómo lo hacen, y cómo reacciona el respetable….

BLOG E. TIRONI

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

Análisis Político

Negociemos, don Inodoro

Negociemos, don InodoroEl escenario tiene dos problemas adicionales para la Concertación. El primero es la voluntad real del gobierno de usar su artillería política en primera vuelta para controlar a un posible aliado pero bajándolo en sus expectativas y obligándolo a negociar. El segundo, es la adrenalina que la encuesta CEP le haya puesto a Enríquez Ominami y la capacidad de transformar su opción electoral en fuerza política.

Por Santiago Escobar

Luego de entregar los resultados de su encuesta el CEP concluyó que el escenario presidencial está abierto. Mi opinión es que está cerrado, porque al juego de los tres primeros candidatos no entra nadie más. Lo que esta abierto es el final, cuyo relato depende de lo que hagan, especialmente el segundo y el tercero de ellos, para abrir un cauce de diálogo con vistas a la segunda vuelta, que es la verdad verdadera.

Para marcar la tendencia lo importante son las preferencias electorales. Los atributos y quereres son volátiles pues se contrastan con la imagen de la Presidenta, y por lo tanto apenas son un indicativo para saber como comportarse. En estricto rigor, el dato duro es la intención de voto. Los tres candidatos incumbentes exhiben una intención que indica que el escenario es de duda y desconfianza: el 44%, 49% y 53% de la muestra nunca votaría por Piñera, Frei y Enríquez Ominami, respectivamente.

Para el candidato de la derecha, el mejor posicionado pues es claro que está instalado en segunda vuelta, el problema es el umbral de certidumbre, que muestre que ha cruzado la barrera de los cuarenta porcientos electorales que atan desde fecha inmemorial a la derecha impidiéndole ganar. Ese umbral hoy no existe. Y no está en los votos de los otros candidatos sino en la masa de indecisos o asistémicos que se mantiene entre el 20 y 24%, si se suma a quienes no saben por quien votar y quienes votarían nulo o blanco.

Su cálculo más racional, al no tener ni el imperativo ni tampoco la posibilidad de negociar, es elevar a la categoría de primer adversario a Enríquez –Ominami, quien aparentemente es el más fácil de dominar electoralmente, y cuyos votos –según la CEP- se vuelcan en porcentaje significativo a su candidatura en la segunda vuelta. Y luego hacer campaña para los no convencidos. Todo lo demás es volátil.

La relación de Eduardo Frei con Enríquez Ominami es el nudo gordiano de la otra candidatura para la segunda vuelta. La distancia actual de Frei sobre aquel parece asegurarle su paso a la etapa final. Pero aún si ello fuera definitivo, es evidente que necesita los votos de MEO para enfrentar en ella con éxito a Piñera.
Por su parte, Enríquez Ominami tiene que seguir desafiándolo ahora para ser quien pase a segunda vuelta.

Entre las constataciones más notorias que dejó la encuesta está la crisis de confianza y credibilidad en los candidatos. Pero también que la Concertación requiere una estrategia doble de muy difícil implementación. Por una parte necesita darle holgura a su candidato, para lo cual debe controlar el crecimiento electoral de Enríquez Ominami. Por otro, necesita sus votos para ganarle a Piñera.

La única solución es que ahora el gobierno desarrolle una estrategia de voto útil en primera vuelta, como la que dejó entrever la ministra Carolina Tohá al comentar la encuesta CEP, que aísle a Enríquez Ominami. Esta estrategia, que se puede endurecer según las necesidades, debiera obstaculizar a MEO en su búsqueda de credibilidad política sobre su capacidad de gobernar.

Mientras tanto, Eduardo Frei debiera redoblar su trabajo en terreno que es su fuerte, y no endurecer el debate con Enríquez Ominami para facilitar el entendimiento posterior. Algo no siempre fácil ya que sus asesores estratégicos y su comando se encargan de tanto en tanto de ser el centro de la noticia y sacarlo a la pizarra para rendir examen de liderazgo.

El escenario tiene dos problemas adicionales para la Concertación. El primero es la voluntad real del gobierno de usar su artillería política en primera vuelta para controlar a un posible aliado pero bajándolo en sus expectativas y obligándolo a negociar. Porque en el fondo se lo fortalece para un escenario electoral de cuatro años más adelante y ello puede ser un mal cálculo para la Presidenta. segundo, es la adrenalina que la encuesta le haya puesto a Enríquez Ominami y la capacidad de transformar su opción electoral en fuerza política. No solo para capitalizar de manera permanente su fenómeno sino – si se decide a abrir un cauce de negociación- controlar la fuerza con la cual el oficialismo puede embestir contra él, y pedir al mismo tiempo una compensación simbólica (¿una lista de nombres ?) que refuercen su principal atributo: la sinceridad.

La encuesta CEP muestra subrepticiamente una realidad más compleja de lo que a simple vista se cree. Y lo será más todavía cuando se realice el debate presidencial, si es que por primera vez como se espera, el es verdaderamente un debate abierto.

Como en la vieja historieta de Fontanarrosa el perro Mendieta le diría a Inodoro Pereyra “Negociemos, don Inodoro”. Pero no es tan fácil y, al igual que el renegado Pereyra, unos más otros menos, cada uno de los candidatos debe estar pensando “Estar solo no es nada, lo malo es darse cuenta”.

EL MOSTRADOR.CL

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

¿Frei dará un giro a la izquierda?

leave a comment »

Frei dará un giro a la izquierda para intentar recuperar los votos que le quitó Marco-Ominami

La nueva estrategia del comando oficialista, post CEP

El jueves, por primera vez desde que está en carrera, Eduardo Frei apeló en público a la "centro izquierda". Así reaccionó a los resultados de la encuesta CEP de ese día, en la que apareció cediendo dos puntos, mientras Enríquez-Ominami subía cuatro. A partir de mañana, el senador DC desplegará un renovado plan, que incluye "tomar el control" de la propaganda oficialista y abrirse con todo a los medios. 

CHILE-FREI-PIÑERA1 Equipo Reportajes, El Mercurio 

Jueves 3 de septiembre, 12:09 horas. El nerviosismo cunde en los comandos presidenciales. Carolina Segovia, coordinadora del programa de Opinión Pública del Centro de Estudios Públicos, inicia la esperada conferencia de prensa donde dará a conocer los resultados de la encuesta. A esa misma hora, alguien desde el CEP hace clic y envía a una lista de distribución -en la que figuran algunos ministros y los encargados de los comandos, como Pablo Halpern, en el caso de Eduardo Frei, y Rodrigo Hinzpeter, en el de Sebastián Piñera- el archivo con los resultados completos.

El equipo de Frei tiene a mano las tres minutas comunicacionales preparadas la noche anterior. El discurso que dará el candidato dependerá de cuál de los resultados previstos se concreta.

El más temido era que Marco Enríquez-Ominami creciera a unos 20 puntos en primera vuelta y tuviese un rendimiento similar al de Frei en segunda. Uno intermedio planteaba los mismos 20 puntos en primera, pero un bajo desempeño en segunda.

Los resultados definitivos les hacen respirar más tranquilos. Enríquez-Ominami no llega a 20 puntos (obtuvo 17), aunque tampoco se queda en los 15 que contemplaba el diseño más optimista. Como sea, sí era un alivio que ME-O estuviese muy lejos de Piñera en segunda vuelta.

No golpear a Marco, pero sí socavarlo

No todo es bonanza. Las alarmas también se encienden. La capacidad de ME-O de continuar haciéndole daño a Frei sigue intacta. Los expertos electorales del comando calculan que los 37 puntos de Piñera, los 28 de Frei y los 17 de Enríquez-Ominami en la encuesta debieran tener la siguiente proyección hacia diciembre si las cosas continúan en la ruta actual: 45 puntos para Piñera, 35 para Frei, 15 para ME-O y 5 para el resto de los candidatos.

Eso instala al candidato de la Coalición por el Cambio en La Moneda.

El freísmo define entonces partir ese mismo día en busca de los votos concertacionistas que se fueron a ME-O; es la única manera de tener una segunda vuelta competitiva e incluso triunfal frente al candidato aliancista.

Para esto, la única minuta comunicacional que sirve es la que impone un viraje nítido hacia la la izquierda.

"Necesitamos un muy buen resultado en la primera vuelta. Por eso yo quiero invitar a todos, chilenas y chilenos, que quieren construir futuro como lo estamos haciendo acá, que quieren construir con las fuerzas progresistas, con las fuerzas de centro izquierda, un país mejor, y que, en definitiva, la fuerza del dinero no se imponga sobre la fuerza de la gente de Chile", dijo Frei el jueves. En estas pocas frases concentró las dos principales líneas que seguirá de aquí en adelante su formato de campaña.

1.- Un discurso que tendrá como eje central más y más Estado:

"Tenemos que hacer una campaña sin complejos. Mostrar el programa y sus propuestas con fundamento progresista. El electorado se tiene que dar cuenta de que se ha generado una imagen artificial respecto de Frei. En los ámbitos de la moral, la energía, lo educacional, no conozco ningún otro candidato que haya hecho propuestas más avanzadas y progresistas que él", explica el presidente del Partido Socialista, Camilo Escalona.

En la misma línea, el senador y vicepresidente PPD, Guido Girardi, da un paso más allá. "Frei necesita el apoyo de los jóvenes y de la gente más instruida. La agenda debe ser fortalecer educación pública, nacionalizar el agua, especialistas en los consultorios, garantizar educación de hijos en la educación superior para las clases medias, etc. Vamos a decir, además, que la mayor parte de las cosas que Piñera ofrece no las va a hacer, o porque no las cree o porque no puede hacerlo, pues sus parlamentarios no se lo van a permitir".

2.- No "golpear" a Marco, pero ir por el 6,16% de votos que se llevó.

La idea es tener a Piñera en la mira como su principal blanco, pensando en la segunda vuelta, pero en paralelo intentar recuperar en esta primera vuelta algunos de los votos que Enríquez-Ominami les quitó. Apelarán a ese 6,16% del electorado que se declara de izquierda o centro izquierda y que en la encuesta CEP dice que votará por el candidato independiente.

"Si uno mira los resultados de la encuesta, la centro izquierda aparece teniendo una cantidad de votos bastante mayor que la derecha -afirma el ex ministro y asesor freísta Enrique Correa-. Entonces depende de la inteligencia y la responsabilidad de todos los actores políticos de la centro izquierda que no sea la derecha la que triunfe".

El óptimo para los asesores oficialistas es que ME-O baje a 12 puntos y Frei suba lo suficiente (esperan a 38) para tener una segunda vuelta con posibilidad de quitarle el triunfo a Piñera.

"Lo estratégico es construir en la primera vuelta el triunfo en la segunda. Hay que hacer un llamado directo a los ciudadanos que quieren continuar, profundizar y extender la obra de la Presidenta Bachelet. Aquí nadie puede ni debe perder su voto", asegura Gutenberg Martínez.

Propaganda, medios, actos masivos y página web renovada

Hasta ahí el análisis. En el ámbito práctico, hay proyectos concretos.

Escuchando el llamado a darle énfasis al trabajo territorial, el comando freísta tomará el control de la publicidad en la campaña parlamentaria. Ya están en producción cientos de miles de piezas propagandísticas -dípticos, trípticos, afiches, gigantografías, cuyos costos asumirá el equipo presidencial- donde aparecerá Frei con los candidatos concertacionistas a la Cámara y al Senado. El objetivo: evitar la fuga de fotos de aspirantes al Parlamento con Enríquez-Ominami.

En sus carteles en solitario se intentará mejorar la valoración de los atributos del presidenciable: ingeniero, hombre práctico, clase media, con respuestas programáticas concretas.

"En eso no hay dudas -afirma el presidente del PRSD, José Antonio Gómez-. Lo que vamos a hacer es trabajar con mayor fuerza en la campaña territorial y en el lanzamiento del programa".

Por otro lado, Frei saldrá a la cancha. Con una agenda más mediática, se privilegiarán la televisión (especialmente programas no convencionales) y la radio. Además, este viernes en TVN Pablo Halpern pidió que se realicen por lo menos tres debates televisivos antes de diciembre.

La tercera vía serán los eventos masivos. Al "mujerazo" que el viernes realizó en Peñalolén, se sumarán dos actos el próximo fin de semana en Santiago y Concepción. La idea es dar un "toque de diana" y despertar al "pueblo concertacionista".

Por último, este miércoles Matías Amocain, el asesor presidencial en temas digitales, lanzará un nuevo sitio web, donde se le dará mayor protagonismo a la gente común y corriente.

"Le vamos a ganar a Eduardo Frei; vamos a pasar a la segunda vuelta"

Una nueva guerra de fuerzas -para ganar el pase a la segunda vuelta- se prevé entre los comandos de Frei y de ME-O a partir del 13 de septiembre. En el de Marco Enríquez-Ominami se maneja en reserva una lista de candidatos oficialistas que habrían expresado el compromiso, apenas inscriban su candidatura, de tomarse fotografías publicitarias con ME-O.

"Quien tiene que estar con el sueño perdido es Frei", dice un integrante del equipo del diputado, al descartar que teman al despliegue territorial oficialista, que se verá fortalecido a partir de los próximos días.

El diseño post CEP, de acuerdo a los análisis realizados en el comando "marquista", parte del reconocimiento de que la Concertación intentará frenar a ME-O apelando al "voto útil", estrategia que será contrarrestada con tres ideas: que Frei no le gana a Piñera en segunda vuelta, que Frei no representa el cambio ("es menos de lo mismo"), y que será incapaz de capturar la popularidad de Bachelet.

La decisión es asentar que el crecimiento del 13% al 17% de Enríquez continuará en espiral, ya que no sería su techo.

"Le vamos a ganar a Eduardo Frei. Vamos a pasar a la segunda vuelta; ése es el objetivo", sostiene Max Marambio, jefe político de la campaña.

Enríquez-Ominami recorrerá el país, especialmente los sectores rurales que le son esquivos, y explotará los atributos de presidenciable, especialmente, la sinceridad.

Hay unanimidad en que la planificación no pasa por debilitar a Frei por la vía de la agresividad, pues hay conciencia que ahí el abanderado oficialista se hace fuerte. No obstante, marcarán sin complejos las diferencias, sacándolo al pizarrón por lo que no hizo cuando estuvo en La Moneda.

Piñera evitará la confrontación

No va a adoptar un discurso confrontacional. En el comando de Sebastián Piñera, la decisión es que el abanderado continúe siendo empático y cercano a la gente, estrategia que le permitió subir en atributos y que siga a full en terreno. Como contrapartida, las dirigencias y los parlamentarios serán los que tomen un rol más activo no sólo en la defensa del abanderado, sino que interpelando a ministros y llamando a comisiones investigadoras si es necesario, pues la idea es no dejar pasar señales de corrupción y demostrar que hoy la Concertación es la que no da gobernabilidad.

En la contienda entre Eduardo Frei y Marco Enríquez-Ominami, la determinación es que el abanderado tome palco. A ambos se les ve en una suerte de "primaria" y la recomendación es que Piñera no se desgaste en eso. Menos todavía ante las cifras del CEP que revelan que un 34% de los partidarios de ME-O admiten estar dispuestos a votar por Piñera en un balotaje. Lo anterior no quiere decir que no marque diferencias en temas como el aborto y en su falta de sustento por no tener partido ni parlamentarios.

Estrategas y bases:

"Hay que dejar que ME-O haga su trabajo, porque todo lo que haga bien Marco o Frei, va a ser en contra de Piñera. No tenemos que pelear entre nosotros".

Guido Girardi (PPD)

"La fuerza de los hechos superó la candidatura de ME-O. La disputa real es entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera".

Gutenberg Martínez (DC)

"En el propio Marco recae la responsabilidad de lo que viene: él tendrá que decir que no da lo mismo que gane la derecha o la centroizquierda".

Enrique Correa

"Lo que ha debilitado la opción de Frei es la seguidilla de disputas que hemos vivido".

Camilo Escalona (PS)

"No soy partidario de atacar a ME-O, pero sí de tratarlo como un adversario político".

José Antonio Gómez (PRSD)

"Hay un exceso de burocracia.

La campaña es demasiado funcionaria".

Jaime Pavez (PPD) Alcalde de La Pintana

"No hay que hacer estrategias en contra de ME-O; hay que convencerlo para que se baje".

Sady Melo (PS) Alcalde de El Bosque

"No es necesario izquierdizar a Frei porque la ciudadanía sabe su posición y tampoco chasconearlo porque ya tiene una imagen".

Claudio Arriagada (DC) Alcalde de La Granja

"Hay que apuntar al voto blando. No hemos logrado transmitir la nueva oferta Frei".

Gonzalo Navarrete (PPD) Alcalde de Lo Prado

" Siempre las candidaturas de la Concertación han apuntado a la clase media, Frei debe dirigirse a ese sector".

Igor Garafulic (PPD) Intendente RM

"El oponente es Piñera, no ME-O. Hay que desplegar la campaña en terreno".

Ricardo Cifuentes (DC) Intendente IV Región

" Frei debe presentarse como un continuador del gobierno de Bachelet, eso tiene que hacer".

Iván de la Maza (DC) Intendente V Región