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Chile: por qué Piñera está fracasando…?

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17 de Junio de 2011

El complejo escenario de la derecha post Termas de Cauquenes

Por qué Piñera no da el ancho en la conducción política

El diagnóstico está claro hace rato: el gobierno y especialmente el Presidente tienen un importante déficit político. Pero después del revival de los Coroneles en el Consejo de la UDI el sábado pasado, el asunto pasó a castaño oscuro. Aquí un descarnado análisis de la falta de timing del Mandatario, de su gran preocupación por la gestión y los números y de su escasa sensibilidad para generar confianzas. Pero sobre todo -como resienten en la derecha-, de la incapacidad de anteponer el proyecto colectivo al éxito individual.

por Yael Schnitzer, El Mostrador

“Otros mandatarios hubieran recibido al partido en La Moneda, porque son ellos los que van al Presidente no a la inversa. Al ir al cónclave de la UDI se sobreexpuso innecesariamente y eso debilita la figura de la autoridad presidencial”, asegura Claudio Fuentes, analista político de la Universidad Diego Portales. Varios analistas concuerdan en que la decisión de Piñera de asistir al cónclave de la UDI, el fin de semana pasado, fue un error. El escenario le era adverso, porque la crisis política del oficialismo seguía en el aire.

El hecho de que Pablo Longueira se tomara la UDI y surgiera como líder indiscutible de ella –tras su discurso en el cónclave – cuestiona el mando de Piñera. “Hay símbolos de la autoridad presidencial que no puedes romper y uno de ellos es la relación con los partidos. Es el Presidente quien tiene que decidir con quién habla y el protocolo apunta a los presidentes de los partidos. En eso ha fallado el gobierno”, asegura Fuentes.

La torpeza política del Presidente tiene que ver con su personalidad y con que no le da importancia a la tradición republicana, es decir, no sigue los protocolos establecidos para moverse en el mundo político. Esto quedó expuesto en el caso de Punta de Choros, donde muchos chilenos decían “no a la termoeléctrica” y él con una llamada logró lo que la gente quería. El problema es que no supo anticipar el rechazo transversal a su iniciativa, porque “rompe con la institucionalidad y no toma en cuenta los canales existentes para tomar estas decisiones”, asegura Fuentes.

La carencia de timing político del Presidente también quedó expuesta tras el almuerzo que sostuvo en La Moneda con los principales líderes de la Concertación. “Está en el hecho de tener un doble discurso, donde por un lado pide unidad nacional y por el otro mantiene una guerrilla constante con la oposición”, explica Fuentes. El analista califica este hecho como una “estrategia política muy negativa” y  agrega que “invitarlos a almorzar y salir de la reunión criticándolos, le resta credibilidad y autoridad al Presidente, que son precisamente sus flancos más débiles”.

El amateur de la política

“Piñera es un winner, imbatible en los números, pero en historia y política es un amateur. Es como el nuevo rico de la política”, asegura un destacado analista político. Es que el estilo “Piñera” está dejando más que un sello en La Moneda y prácticamente se ha convertido en el talón de Aquiles, del primer gobierno de derecha después de 20 años.

El Presidente se mueve solo en sus decisiones y “no va a aceptar la lógica de cogobierno, a diferencia de la Concertación”, asegura por otro lado Guzmán. Es un factor clave para entender los desencuentros entre Piñera y la UDI, porque él aspiraba a conquistar la Presidencia de la República, mientras que la UDI a conquistar el poder. Esa asimetría en la valoración de lo político, es la clave para medir las distancias conceptuales entre la UDI y La Moneda.

Los problemas de la Alianza y del propio gobierno  han quedado expuestos en la incapacidad de anticiparse a las crisis políticas, tal como ocurrió con el caso de la ex Intendenta Van Rysselberghe, las protestas ciudadanas por el gas en Magallanes y las manifestaciones de rechazo a HidroAysén. Por otro lado, han existido problemas en el área legislativa al no informar o integrar al debate a la UDI antes de presentar los proyectos y finalmente, en la coordinación entre los ministros frente a temas clave como el post natal.

“Piñera gestiona… pero le falta hacer política. Anticiparse a las crisis, socializar los proyectos dentro de la Alianza antes de lanzarlos y coordinar a los ministros. Esas son las debilidades políticas de este gobierno”, asegura Eugenio Guzmán, analista político de la Universidad del Desarrollo. En Piñera prima el empresario por sobre el político y pese a que “hay un esfuerzo por vender el sello empresarial, es un modelo de administración que falló y tiene que ver con que no invitó a la fiesta a quienes pagan la cuenta (UDI)”, asegura un analista.

The Piñera way

“Piñera lidera el clan de una familia a la que no pertenece”, asegura otro destacado analista político. Es que el origen ideológico del Presidente no está en la derecha, él proviene de una familia vinculada a la DC, votó por el No y “es más bien liberal”. Este analista asegura que “buena parte del problema de relación con su sector está ahí, por ser un transplantado, un extranjero que miran con recelo”.

En el actual gobierno hay un problema de relaciones humanas, que tiene que ver con un ADN de derecha que no se refleja en el Presidente y que su sector resiente. Pero ese no es el único aspecto de Piñera que complica la gestión. Su esencia empresarial-bursátil ha determinado la arquitectura del gobierno. “Él decidió contratar gerentes más que políticos y de algún modo los parlamentarios se sintieron desplazados. La UDI, y en menor escala RN, tiene el síndrome de ser invitado: Piñera es el anfitrión y es difícil para ellos exigir un menú distinto o cambiar las reglas del protocolo”, como asegura Guzmán.

Es que Piñera siente que no le debe nada a nadie. Es un self made man, no sólo en su carrera empresarial sino que también en la política. “El modelo de gobierno está marcado por el personalismo y por establecer relaciones bilaterales con sólo algunos articuladores. Es una lógica gerencial, del estilo del sector privado… pero que no funciona en el sector público”, explica Marco Moreno, analista político de la Universidad Central. Quien agrega que “al Presidente no le gusta compartir las decisiones. Él siente que le hizo un favor a la Alianza al llegar al poder y cree que le deben el respaldo por eso”.

Esto se refleja en las designaciones ministeriales, donde nombra inicialmente a un “gabinete a su estilo y forma de ser, gerentes que sólo le responden a él”, como asegura un analista. Incluso, cuando finalmente hace el gran gesto de incorporar a dos elementos políticos –Allamand y Matthei – lo hace en carteras complicadas y deja fuera a Longueira, su rival histórico. Para este analista, Piñera se seguirá resistiendo a nombrar a su enemigo, “porque sería una renuncia a su modelo de gobierno y a su propia personalidad. No quiere gente que le haga sombra”.

La obsesión del Presidente

“Piñera nunca ha trabajado para nadie, no tiene una ideología profunda y no trabaja para la derecha. Él no gobierna para instalar a su sector en el poder, a él le interesa estar en los libros de historia como el primer Presidente de derecha después de 20 años”, explica un analista. El Presidente se mueve solo en sus decisiones y “no va a aceptar la lógica de cogobierno, a diferencia de la Concertación”, asegura por otro lado Guzmán.

Es un factor clave para entender los desencuentros entre Piñera y la UDI, porque él aspiraba a conquistar la Presidencia de la República, mientras que la UDI a conquistar el poder. Esa asimetría en la valoración de lo político, es la clave para medir las distancias conceptuales entre la UDI y La Moneda.

No sólo es un jugador solitario, sino que es un competidor en todo momento y necesita medirse constantemente con el resto. Eso está en el ADN de Piñera y es legado de su formación familiar, donde siempre lo motivaron a ser el mejor, el número uno. Hoy lleva este aspecto al extremo y algunos lo califican hasta de “enfermizo”. Un analista dice que “sólo esto explica su obsesión con Bachelet y la Concertación, con los que se compara  continuamente para poder medir sus logros”.

El Presidente siempre busca más y “se obsesiona con las cosas que no puede alcanzar”, asegura un analista. Primero se esforzó por ser un gran empresario, cuando se consolidó se empeñó en el poder político y a pesar de que no le fue fácil, logró llegar a La Moneda. “Es una persona que nunca está satisfecha y ahora busca lo que le ha sido esquivo: el respeto, el cariño y la empatía. Se ha obsesionado en parecerse a Bachelet y eso está lejos de su potencial”, explica este analista.

El factor “Piñera” en la crisis política que vive el oficialismo es clave. No sólo ha determinado la forma en que se relaciona el gobierno con la Alianza, sino que también la de los propios ministros entre sí. El Presidente genera anticuerpos dentro de la UDI y en la Concertación cae mal y más aún, por las continuas comparaciones entre su gobierno y los 20 años del otro. Piñera es “como el escorpión cuya personalidad no cambia. La derecha está resignada, pero tarde o temprano va a explotar. Hoy es el AVC, pero mañana será otra cosa”.

Nicaragua: triunfos y dificultades de la revolución sandinista. Entrevista a T. Borge…

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Por Javiera Olivares M. / La Nación

Tomás Borge, fundador del FSLN, evalúa triunfos y dificultades de la revolución

Fundador del FSLN: “Este 19 de julio proclamaremos a Nicaragua libre de analfabetismo”

image Más seguro que nunca de que el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se mantendrá en el poder, el histórico comandante de la lucha contra la dictadura de los Somoza, viste otra vez de verde olivo. En Managua está celebrando los treinta años de la revolución, pero se hizo un tiempo para conversar con LND. Aquí la entrevista al comandante que Michelle Bachelet calificó como “un pedazo de la historia de América Latina”.

A sus casi 79 años, uno de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Tomás Borge, dice estar satisfecho. Treinta años después del triunfo de la Revolución Sandinista, el 19 de julio de 1979, el hoy vicepresidente del Frente y embajador en Perú, recorre Nicaragua y participa de cada una de las ceremonias de aniversario. Admirador furibundo de Fidel Castro, Borge luchó desde muy joven para terminar con la dictadura familiar de los Somoza. Encarcelado en 1956 y 1959 por "actividades guerrilleras" y un supuesto intento de asesinato a Anastasio Somoza García, en 1961 fundó el FSLN junto a Carlos Fonseca y Silvio Mayorga para luchar contra la cruenta dictadura. Fue uno de los liberados cuando Edén Pastora -o Comandante Cero- logró tomar el Congreso Nacional en agosto de 1978. Treinta años después, desde Managua, el histórico comandante conversa con LND y hace un recorrido por la tradición revolucionaria nicaragüense. Aunque reconoce errores, el comandante rojinegro asegura que el Frente se mantendrá en el poder.

-Treinta años después de la revolución ¿cómo evalúa el primer gobierno de Daniel Ortega y su derrota electoral?

-Después de derrocar al ejército del dictador Anastacio Somoza con la participación de todo el pueblo, asumimos el gobierno revolucionario que logró conquistar la soberanía nacional de Nicaragua. Hicimos una serie de reformas fundamentales como la cruzada de alfabetización, que eliminó prácticamente el analfabetismo; cambios agrarios y al mismo tiempo establecimos relaciones con países como Cuba y la Unión Soviética. No obstante, cometimos muchos errores, caímos en el pecado de la arrogancia, de considerarnos dueños de una verdad absoluta. Llevamos un género de vida un poco ostentoso que nos alejó de los sentimientos populares y nos hizo perder respeto de parte del pueblo de Nicaragua. Pero a la vez, tuvimos que enfrentar una guerra contrarrevolucionaria, con un ejército que tenía más recursos y mejores armas que nosotros. Este esfuerzo debilitó todos los programas sociales de la revolución, aquella fue la causa fundamental por la cual perdimos las elecciones. Agregándole otros elementos como la arrogancia, la ostentación y algunos abusos que se cometieron contra la población nicaragüense de parte de nuestras fuerzas, los que lamentablemente no logramos controlar.

-¿A qué abusos se refiere?

-Los abusos no fueron fundamentales, ni correspondían a la voluntad política de los dirigentes de la revolución. Pero se produjeron en algunos sectores, sobre todo en el área rural campesina. Al mismo tiempo se cometieron errores en la política económica, por ejemplo, la nacionalización del comercio interior. Eso provocó que muchos sectores campesinos se resintieran con nosotros porque les quitábamos sus productos para vendérselos a un precio que nosotros creíamos más adecuado para la población, todo lo cual implicó malestar e insatisfacción de los anhelos alimenticios del pueblo de Nicaragua.

-Usted es el único sobreviviente de los fundadores del FSLN ¿cómo fue para usted asumir en el año 90 el fracaso electoral?

-Ganamos tres o dos elecciones seguidas y en la tercera fuimos derrotados. Esas eran las únicas elecciones verdaderamente limpias que se habían producido hasta ese momento, porque todas las anteriores (a la revolución) habían sido fraudulentas. Pero, pese a que el resultado no nos fue favorable, asumimos al fracaso con toda honradez y entregamos el gobierno.

-Más allá de ese fracaso ¿cuál es el legado que deja el Frente del primer gobierno, treinta años después?

-Bueno, existe una raíz profunda que no se ha borrado y eso explica el por qué nosotros regresamos al gobierno, aunque sea en otras circunstancias históricas. En este nuevo gobierno hemos procurado no volver a cometer los errores del pasado, sí los aciertos. Se ha hecho de nuevo la cruzada de alfabetización, acceso equitativo a la salud y educación general. De hecho, Nicaragua es un país libre de analfabetismo y eso va a ser proclamado este 19 de julio justo en el treinta aniversario de la Revolución Popular Sandinista.

-Además del analfabetismo, otro problema que azota a Nicaragua es la pobreza, ¿qué medidas ha tomado el gobierno para enfrentarla?

-Bueno, se ha hecho un programa llamado Hambre Cero, que es la distribución de recursos a los sectores más pobres de la población, con el fin de que ellos puedan resolver sus problemas fundamentales de alimentación. Además se están desarrollando diversos programas sociales, pero desde luego hay dificultades debido a la crisis económica internacional. Además, la derecha internacional trata de castigar al Frente Sandinista, nos ha quitado algunos programas de colaboración desde Europa y Estados Unidos, lo que ha significado más dificultades económicas para el pueblo. Van haciendo lo mismo que en Honduras pero de otra manera, porque en Nicaragua no es posible un golpe de Estado, pues el ejército tiene un origen sandinista. Pero sigue habiendo extrema pobreza en Nicaragua, estamos precisamente en esa lucha. De todas maneras, en medio de grandes problemas, ha habido grandes avances en materia social en este gobierno.

-¿Y cuáles son los desafíos pendientes?

-Además de superar la pobreza, disminuir la ausencia de viviendas para el pueblo y mantener el poder, ya que en estas circunstancias perder el poder sería trágico para este país, para el Frente Sandinista y para su perspectiva histórica. Aunque el gobierno no ha tenido la habilidad suficiente para divulgar sus logros, la verdad es que se han conseguido cosas importantes en el área de la salud, de la educación, el empleo, la vivienda y el enfrentamiento del hambre.

-Me decía que hay una raíz histórica común en el Frente de ayer y el de hoy ¿cuál es la diferencia entre sus dos gobiernos?

-Bueno la diferencia principal es que estamos en otras circunstancias históricas. Primero, hay una oleada de la izquierda mundial, especialmente en América Latina, que hace que nosotros ya no estemos tan solos como la vez pasada. Podemos enfrentarnos con dificultades y, al mismo tiempo, con el aliento y la compañía de otros gobiernos progresistas. Ya no estamos en la soledad política de entonces. En aquel tiempo solo nos acompañaba Cuba, ahora está Venezuela, Ecuador, Bolivia, etc.

El FSLN hoy

-Desde mediados de los ‘90, el FSLN ha sufrido diversas escisiones. Importantes comandantes y verdaderos símbolos revolucionarios como Dora María Téllez o Ernesto Cardenal ya no están con ustedes, ¿cómo se explica esta situación?

-No es lo mismo ser gobierno que dejar de serlo. Los que disfrutaban de las mieles del poder, pues siempre hay privilegios y ventajas, ya no les gustó cuando se terminó el gobierno. Se fueron poco a poco a la oposición, adoptando posiciones de derecha. Imagínate que los llamados Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que es el sector donde está Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal y otros, mandó una representación con Dora María Téllez a El Salvador a pedirle a la gente que no votara por el FMLN porque eran aliados del Frente Sandinista. Han llegado a esos extremos kafkianos estos señores sandinistas reformistas. Los verdaderos sandinistas seguimos en el Frente Sandinista y hay gente que ha tenido problemas con nosotros, pero que se ha ido acercando como Carlos Mejía, por ejemplo.

-Pero los disidentes dicen que en el Frente Sandinista hay más orteguismo que sandinismo.

-Es lo mismo que dicen los contrarrevolucionarios cubanos que hay fidelismo, lo mismo que dicen los contrarrevolucionarios venezolanos que hay chavismo. Hay Frente Sandinista esté o no esté Daniel Ortega, mañana él puede desaparecer y el Frente no va a desaparecer. Yo me voy a morir, soy una figura histórica, ya estoy viejo y no voy a vivir demasiados años, pero el Frente no. Tras la muerte de Carlos Fonseca, fundador principal y figura más alta de nuestra organización, el Frente Sandinista siguió viviendo igual.

-¿Y cómo responde a los que dicen que ustedes han hecho pactos con la derecha, específicamente con el ex Presidente Arnoldo Alemán, acusado de corrupción?

-Todos los partidos políticos tienen que hacer alianzas con sus adversarios, no me digas que en Chile no se ha producido eso, se hace alianzas con diferentes partidos para ganar las elecciones. Nosotros hemos hecho algunas alianzas que no han prosperado y otras que han prosperado. Hay mucha gente que es liberal y que apoya el Frente, otros que son conservadores y lo apoyan. Por ejemplo, nos acusaron de haber matado a los misquitos. Bueno, hoy sus principales dirigentes, Edwin Rivera y Esteban Fago, son sandinistas. Eso indica que en algunos casos los enemigos de ayer, son amigos y compañeros ahora. Así, como en todos los países del mundo, nosotros simplemente tenemos conversaciones y alianzas parciales o transitorias con la derecha, dependiendo las circunstancias políticas de cada instancia, pero no nos aliamos a ella.

-¿Cree que el Frente tiene la posibilidad de ser reelecto en 2010?

-Estoy seguro de que vamos a triunfar, es inadmisible que vuelva la ultraderecha a Nicaragua, sería como si volviera la sarna al país, como que de repente no hubiera sida y lo trajéramos de vuelta. Eso no va a ocurrir, ni lo vamos a permitir.

Nuestra perspectiva es la victoria. Dale a los lectores de tu periódico la plena seguridad de que hay Frente Sandinista para largo rato, que la bandera roja y negra será siempre la centinela que va a proteger a la bandera azul y blanca de la patria.

Chile y los ideales sandinistas

-Usted es un dirigente histórico en América Latina, ¿hay algo de lo que se arrepienta a estas alturas de su vida?

-Cuando fui ministro del Interior fui un poco arrogante, como otros dirigentes. Me arrepiento de no haber sido lo suficientemente humilde y de no haber hecho más de lo que hice por la revolución. Aunque procuro ser honesto y tener una posición autocrítica, he ido madurando con el tiempo. No siempre fui así. En algún momento nosotros creíamos que éramos más infalibles que el Papa, que teníamos la razón y la experiencia demostró que no era así. Me arrepiento de algunos de mis pecados, porque el que no se arrepiente de sus errores no es revolucionario.

-Muchos dicen que el FSLN no mantiene los ideales de su fundador, Carlos Fonseca. Si él estuviera vivo, ¿estaría en el frente sandinista con ustedes?

-Ah, bueno, no se sabe, pero Carlos Fonseca era de una rectitud increíble, yo no sé cómo definirlo, era como una especie de santo. Nosotros no somos santos, hemos cometido pecados mortales. Pero Carlos Fonseca era alguien que tenía un respeto profundo por la ética y la verdad. Es una lástima que ese amigo tan querido ya no esté con nosotros.

-Pero ¿usted cree que los ideales de Fonseca todavía están vigentes?

-En lo fundamental sí, aunque hemos cometido errores, lo que es inevitable. Carlos no los cometió y lamentablemente no pudo ver el triunfo. Yo dije alguna vez, cuando me avisaron que lo habían matado, que Carlos es de los muertos que nunca muere. En efecto, nunca murió. De alguna manera sigue influyendo en nosotros.

-Chile mantiene importantes vínculos con Nicaragua, muchos chilenos fueron a combatir allá.

-Ay, no tienen idea de la gratitud que sentimos por Chile. Yo estuve en algún momento con la hija de Allende, en la tumba de Salvador y después fuimos a visitar las tumbas de los combatientes chilenos en Nicaragua, fue muy emocionante. De hecho, aquí estoy junto a la esposa de uno de los caídos, de José Joaquín Valenzuela, que cayó en Chile en la matanza de Corpus Cristi, pero estuvo también en Nicaragua. Ahorita que yo estoy soltero la estoy pretendiendo, ya que ella es viuda pues, ¿tengo o no tengo derecho? (risas).

-O sea que los vínculos con Chile siguen, ¿pese a las diferencias actuales?

-Claro. Hace poco, me encontré con la Presidenta Michelle Bachelet en Perú. Esa vez me abrazó y me dijo, "con este abrazo, abrazo un pedazo de la historia de América Latina". No olvido esa frase tan bonita. De todas maneras, un saludo al pueblo chileno, que es uno de los más valientes, más sufrido y más talentoso. Yo diría, el más progresista de este continente. //LND

30 AÑOS REVOLUCIÓN SANDINISTA

…”Hoy no me duermo si no cae Chinandega”

Así comenzaba un poema del grupo Polifemo, leído en los patios del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile en julio de 1979. Arreciaban en Chile los peores años de la dictadura de Pinochet y quienes se le oponían seguían paso a paso las alternativas de la ofensiva sandinista que recorría las ciudades del país centroamericano.

Lo que no se sabía en esos años es que un puñado de chilenos fue decisivo para el triunfo de la revolución y para construir posteriormente un nuevo Estado en ese país. Esta edición especial recoge algunos de sus testimonios.

En Nicaragua, los desafíos de la revolución sandinista siguen presentes. La historia ha dado a los hombres del Presidente Daniel Ortega una segunda oportunidad. Así lo relata en la siguiente entrevista con que abrimos este megareportaje el fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Tomás Borge.