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Thomas Piketty, “El capitalismo en el siglo XXI”: la gran desigualdad…

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¿Cómo podemos utilizar lo que aprendemos del libro de Thomas Piketty sobre el capitalismo del siglo XXI?
por Eric Toussaint

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El Libro Le capital au XXIe siècle |1| es indispensable para aquellas y aquellos que quieren saber más sobre el reparto desigual de la riqueza en el seno de “las sociedades”.
Leyendo esta enorme obra (950 páginas, a las que se agrega una gran cantidad de datos estadísticos y tablas accesibles por Internet |2|), llegamos a una primera conclusión: el movimiento Occupy Wall Street tenía mucha razón en poner en su punto de mira al 1 % más rico.

En efecto, en Francia, en 2013, el 1 % más rico posee el 22 % del patrimonio total del país. |3| En el Reino Unido, posee el 30 %, en Suecia el 20 % y en Estados Unidos, el 32 % |4| Si incluimos la parte de la riqueza escondida en los paraísos fiscales o bajo otras formas, el porcentaje aumentaría al menos en 2 o 3 puntos. Para simplificar, el 1 % de la población mundial es, digamos, la clase capitalista y concentra una parte impresionante del patrimonio. |5|

Si ampliamos el estudio al 10 % más rico, obtenemos los porcentajes siguientes: en Francia el 10 % más rico posee el 60 % del patrimonio, en el Reino Unidos el 70 %, en Suecia el 60 % y en Estados Unidos el 70 %. Así que podemos considerar que este 9 % (agregado al 1 % más rico) representa el entorno o los aliados, en un sentido amplio, de la clase capitalista.

Los movimientos populares deberían enarbolar reivindicaciones precisas sobre las medidas que se deberían tomar con respecto al 1 % más rico y al 9 % que le sigue. La masa de bienes mobiliarios e inmobiliarios que este 10 % posee revela hasta qué punto la riqueza esta mal distribuida y muestra cómo un gobierno de izquierdas podría encontrar recursos en gran cantidad para llevar a cabo una política de mejora de las condiciones de vida de la mayoría de la población, y, al mismo tiempo, realizar profundos cambios estructurales de manera de iniciar la salida del capitalismo productivista y lanzar la transición ecológica.
Thomas Piketty resume en una tabla muy interesante el porcentaje de riqueza que posee el 10 % más rico, el 40 % que le sigue y el 50 % más pobre para Estados Unidos y Europa.

Tabla 1. La desigualdad en la propiedad del capital |6|

La parte del total del patrimonio en 2010 que poseen los diferentes grupos de Europa y de Estados Unidos:

El 10 % más rico:  60,00 % (Europa);  70,00 % (USA)
Y de este grupo, el 1 % más rico: 25,00 % (Europa); 35,00 % (USA)
Y el 9 % que le sigue: 35,00 % (Europa); 35,00 % (USA)
El 40 % del medio: 35,00 % (Europa); 25,00 % (USA)
El 50 % más pobre: 5.00 % (Europa); 5,00 % (USA)

Vemos que la mitad de la población de los países del Norte sólo posee el 5 % del patrimonio, y esta es evidentemente una poderosa razón para decir que, cuando la izquierda reivindique gravar el patrimonio, eso no afectará en absoluto al 50 % de población más pobre. En cuanto al 40 % del medio, retomando la expresión de Thomas Piketty, que posee el 35 % del patrimonio total en Europa occidental continental y el 25 % en Estados Unidos y en el Reino Unido, está constituida principalmente por asalariados y una minoría de trabajadores independientes. Este grupo podría también estar exento del impuesto sobre el patrimonio, al menos para el 75 % del mismo.

Si transformamos los porcentajes en cantidades de dinero en euros, podemos profundizar en lo que significa la concentración de riqueza en una fracción muy reducida de la población.

Los patrimonios en función de los diferentes grupos

De acuerdo con Thomas Piketty, en varios países de Europa que tienen un nivel de vida parecido al de Francia, el 50 % de de la población (los más pobres) tienen de media un patrimonio de 20.000 euros pero, atención, una gran parte de estas familias no tienen ningún patrimonio o tienen deudas.
El 40 % correspondiente al sector medio tienen un patrimonio promedio de 175.000 euros (o sea, entre 100.000 y 400.000 euros). El 9 % que está por encima dispone de 800.000 euros y el 1 % superior de 5 millones de euros. Por supuesto, en el tope de ese 1 % encontramos fortunas como la de Liliane Bettencourt |7| que sobrepasa los 20.000 millones de euros

De la desigualdad del reparto del patrimonio privado en la Unión Europea a su necesaria redistribución

Consideremos la Unión Europea cuyo producto interior bruto ascendía en 2013 a cerca de 14,7 billones de euros. |8| El total de patrimonio privado de las familias europeas se eleva a cerca de 70 billones de euros. El 1 % más rico posee aproximadamente 17,5 billones de euros |9| o sea, el 25 % de 70 billones de euros. El 9 % que le sigue poseen 24,5 billones, o sea el 35 % del total. El 40 % del medio posee otros 24,5 billones, también el 35 %. Y el 50 % restante posee 3,5 billones de euros, o sea, un 5 % del total. |10|

El presupuesto anual de la Comisión Europea asciende a cerca del 1 % del PIB de la UE. Eso significa que un impuesto anual del 1 % sobre el patrimonio del 1 % más rico en la UE proveería una suma de 175.000 millones de euros, es decir más que el presupuesto actual que asciende a 145.00 millones de euros. ¡Y qué decir de un impuesto del 5 %! Esto nos da una idea de lo que es potencialmente realizable si se consiguiera una movilización social en pro de un cambio radical de políticas en el ámbito europeo, o incluso en el de un solo país de la UE. |11|
Un impuesto excepcional, aplicado una sola vez por generación, del 33 % sobre el patrimonio del 1 % más rico en la UE suministraría 6 billones de euros (o sea, más de 40 veces el presupuesto anual de la UE) ¿Os imagináis un impuesto confiscatorio del 80 %?

Esto nos debe permitir estimar la importancia de lo que supone un impuesto al patrimonio privado de los capitalistas, y las posibilidades que se abren para la elaboración de propuestas que permitan encontrar el dinero allí donde esté para ponerlo al servicio de la justicia social.

Muchos economistas repiten sin cesar que no sirve para nada gravar a los más ricos ya que, siendo tan pocos, el rendimiento no será realmente importante. Pero lo que Thomas Piketty demuestra es que ese 1 % ha concentrado a lo largo del tiempo una tal cantidad de bienes inmobiliarios y mobiliarios que una política cuyo objetivo sea ese 1 % más rico, o ampliada al 2,5 % o incluso al 10 % más rico, puede darnos un gran margen de maniobra para acabar con el neoliberalismo. |12|

Hay quienes afirman que ese patrimonio es inaccesible ya que fácilmente puede traspasar fronteras, pero es necesario responderles que existen potentes herramientas para evitarlo, como el embargo de bienes, la congelación de activos financieros, elevadas multas y el control de los movimientos de capitales.

La desigualdad en el reparto del patrimonio privado en el mundo

Lo que se acaba de decir para la Unión Europea puede ser extendido al resto del mundo ya que del Norte al Sur del planeta, asistimos a un aumento impresionante del patrimonio de los más ricos.
Nos podríamos interesar, como lo hace Piketty, en una minoría aún más escasa: la veinte millonésima parte más rica de la población mundial adulta estaba constituida en 1987 por 150 personas y cada una tenía un patrimonio promedio de 1.500 millones de dólares. Veintiséis años más tarde, en 2013, la veinte millonésima parte más rica estaba formada por 225 personas cuyo patrimonio medio era de 15.000 millones de euros, o sea, que había aumentado un 6,4 % por año. |13| El 0,1 % (una milésima parte de la población mundial) |14| más rico posee el 20 % del patrimonio mundial, el 1 % posee el 50 %. Si se considera el patrimonio del 10 % más rico, Thomas Piketty calcula que representa entre el 80 % y 90 % del patrimonio mundial, ya que el 50 % más pobre posee ciertamente menos del 5 %. |15| Esto nos da la medida del esfuerzo que se debe hacer para la redistribución de la riqueza. Redistribución que necesita la confiscación de una parte importante del patrimonio de los más ricos.

Thomas Piketty constata que el ritmo de crecimiento del patrimonio del milésimo más rico del planeta ha progresado a un ritmo del 6 % anual en las últimas décadas mientras que el conjunto del patrimonio progresaba a un ritmo del 2 %. Si no hay un cambio radical y todo permanece igual, al cabo de 30 años ¡este milésimo poseerá el 60 % del patrimonio mundial, en lugar del 20 % que tenía en 2013! |16|

El reparto de las rentas es también extremadamente desigual

Así mismo, Thomas Piketty estudia la distribución de las rentas del trabajo y muestra que el 10 % más rico acapara el 26 % de las mismas en Europa y el 35 % en Estados Unidos.

Tabla 2. La desigualdad total en las rentas del trabajo |17|

La parte del total de las rentas del trabajo correspondiente a los diferentes grupos: Europa 2010; Estados Unidos 2010

El 10 % más rico:  25,00% (Europa);  35,00% (USA)
Y de este grupo, el 1 % más rico:  7,00% (Europa); 12,00% (USA)
Y el 9 % que le sigue:  18,00% (Europa); 23,00% (USA)
El 40 % del medio:  45,00% (Europa); 40,00% (USA)
El50 % más pobre:  30,00% (Europa);  25,00% (USA)

Si se suma a las rentas del trabajo, las otras formas de ingresos como los alquileres, intereses percibidos por el ahorro, beneficios de empresas, dividendos, etc., el reparto es aún más desigual como lo indica la tabla 3.

Tabla 3. La desigualdad total de las rentas |18|

La parte del total de las rentas correspondiente a los diferentes grupos: Europa 2010; Estados Unidos 2010

El 10 % más rico:  35,00% (Europa); 50,00% (USA)
Y de este grupo, el 1 % más rico:  10,00% (Europa); 20,00% (USA)
Y el 9 % que le sigue:  25,00% (Europa); 30,00% (USA)
El 40 % del medio:  40,00% (Europa); 30,00% (USA)
El 50 % más pobre:  25,00% (Europa);  20,00% (USA)

La evolución de la desigualdad en el patrimonio a lo largo de los dos últimos siglos

En vísperas de la Revolución Francesa de 1789, la parte del patrimonio nacional acaparado por el decil (el 10 %) más rico se acercaba al 90 % y la parte que poseía el 1 % más rico alcanzaba el 60 %. |19| Después de la Revolución, la parte del centil (el 1 %) más rico bajó un poco a raíz de la redistribución de tierras de la aristocracia y el clero a favor de la burguesía (ese 9 % y un poco más allá).

Con respecto a la parte del león que ingresaba el centil más rico en 1789, Piketty subraya que la denuncia hecha por Occupy Wall Street sobre el 1 % más rico combinada con la proclama «Nosotros somos el 99 %. We are the 99 %» recuerda, en cierta forma, el famoso panfleto del abate Sieyès |20| publicado en enero de 1789 « ¿Qué es el tercer estado? Qu’est-ce que le tiers état?»

Thomas Piketty ideó un gráfico que muestra la evolución de la parte del decil y del centil más rico entre 1810 y 2010. Éste agrupa los principales países europeos en la categoría Europa y presenta a Estados Unidos aparte.

En Europa, la parte acaparada por el decil superior equivalía a más del 80 % del patrimonio en 1810 y aumentó en el transcurso del siglo xix y comienzos del xx hasta alcanzar el 90 % en 1910. Pero comienza a bajar debido a la guerra de 1914-1918 y a las concesiones que la burguesía tuvo que hacer frente a las luchas populares tras la primera guerra mundial. |21| El descenso prosigue después de la segunda guerra mundial por las mismas razones, y la parte correspondiente al 10 % más rico alcanza su mínimo en 1975 (un poco menos del 60 %). A partir de ese momento comienza a remontar hasta alcanzar el 65 % en 2010. La parte del 1 % más rico describe, más o menos, la misma curva pasando de un poco más del 50 % en 1810 a un poco más del 60 % en 1910, El descenso comienza en 1910 y alcanza los valores más bajos entre 1970 y 1975 (20 %) y luego comienza a aumentar de nuevo. La evolución en Estados Unidos sigue la misma cronología pero es importante remarcar que en el siglo xix la parte del decil y del centil más rico era inferior que el de sus homólogos europeos y la situación se modifica a partir de los años 1960, y la parte del pastel es superior a la de sus pares de Europa.

Dos conclusiones son evidentes: la primera es que se tiende a un aumento de la desigualdad, ya que el 1 % y el 10 % más rico aumentan fuertemente la parte del patrimonio que acaparan; y la segunda es que la evolución de la distribución de la riqueza se puede explicar, y de forma rigurosa, por la evolución de las luchas sociales y las relaciones de fuerza entre clases.

Thomas Piketty resume las razones que provocaron, entre la primera guerra mundial y 1970, la reducción de la parte acaparada por los más ricos, y las que luego provocaron su aumento: «En resumen, las convulsiones del “primer siglo veinte” (1914-1945) —es decir, el que comprende la primera guerra mundial, la revolución bolchevique de 1917, la crisis de 1929, la segunda guerra mundial, y las nuevas políticas de regulación, fiscales y de control público del capital originadas por esas conmociones— condujeron a unos niveles históricamente bajos para los capitales privados en los años 1950-1960. El movimiento de reconstitución de los patrimonios se puso en marcha rápidamente y luego se aceleró con la revolución conservadora anglosajona de 1979-1980, la implosión del bloque soviético en 1989-1990, la globalización financiera y la desregulación de los años 1990-2000, acontecimiento que marca una inflexión política en sentido inverso a la inflexión precedente, y que permite a los capitales privados encontrar a comienzos de los años 2010, y a pesar de la crisis abierta en 2007-2008, una prosperidad patrimonial desconocida desde 1913.» |22|

Está claro que las dos guerras mundiales produjeron un profundo descontento popular en contra de la clase capitalista, y por lo tanto ambas guerras fueron seguidas de luchas sociales muy importantes, que en varios países se transformaron en crisis revolucionarias; también la crisis de 1929 produjo una radicalización e importantes luchas sociales (especialmente en Estados Unidos). Esas situaciones llevaron a los gobernantes a actuar para satisfacer en algo las reivindicaciones populares. Veremos más adelante lo que hicieron los gobiernos de los principales países después de la primera y de la segunda guerra mundial en materia de impuestos que afectó, más o menos fuertemente, la parte del patrimonio y de las rentas apropiada por el 1 % más rico. Asimismo, a partir de la ofensiva lanzada por la clase capitalista contra las clases populares a lo largo de la década 1970-1980, |23| se constata un cambio radical de política de parte de los gobiernos, especialmente, en materia de impuestos.

Para medir la evolución del patrimonio, |24| Thomas Piketty lo compara con la renta nacional: |25| «A comienzos de los años 1870, el valor total de los patrimonios privados —libres de deudas— comprendía entre dos y tres años y medio de la renta nacional de todos los países ricos en todos los continentes. Cuarenta años más tarde, a comienzos de los años 2010, los patrimonios privados representan entre cuatro y siete años de la renta nacional, |26| y también en todos los países estudiados. La evolución general no ofrece ninguna duda: más allá de las burbujas, se asiste a un gran retorno del capital privado en los países ricos desde los años 1970, o más bien a la emergencia de un nuevo capitalismo patrimonial.» |27|

Se comprueba también que el patrimonio público ha disminuido fuertemente desde hace 40 años, después de haber aumentado en varios países, especialmente, después de la segunda guerra mundial. En Francia, el gobierno había nacionalizado en 1945 el Banco de Francia y los cuatro grandes bancos de depósitos: Crédit Lyonnais, Société Générale, Banque National de Comerse et de l’ Industrie y Comptoir National d’ Escompte de París. Louis Renault, dueño de la empresa de automóviles Renault, fue detenido en septiembre de 1944 por su colaboración con la ocupación nazi y la empresa fue nacionalizada en enero de 1945. |28| El gobierno británico nacionalizó en 1946 el Banco de Inglaterra. Según Piketty, en Francia en los sectores industriales y financieros: «la parte del Estado en el patrimonio nacional sobrepasó el 50 % entre los años 1950 y 1970». |29|
Como sostiene Piketty, comprobamos: «…por un lado, un movimiento de privatización y de transferencia gradual de la riqueza pública hacia la riqueza privada desde los años 1970-1980, y por otro lado, un fenómeno de reajuste a largo plazo de los precios de los activos inmobiliarios y bursátiles, que también se aceleró en los años 1980-1990, en un contexto político globalmente muy favorable a los patrimonios privados en comparación a las décadas inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial.» |30| Este segundo fenómeno tiene que ver, por supuesto, con la financiarización de la economía.

La evolución de los salarios bajos y de los salarios altos desde los años 1960

En este artículo no podemos hacer un resumen de la evolución de la desigualdad de los ingresos a lo largo de los dos últimos siglos. Por consiguiente, nos limitaremos a señalar la evolución a partir de 1968 en Francia. La huelga general de mayo de 1968 y los acuerdos de Grenelle que le siguieron tuvieron como consecuencia un fuerte aumento del salario mínimo durante 15 años: «Es así como el poder adquisitivo del salario mínimo progresa en más de un 130% entre 1968 y 1983, mientras que en el mismo tiempo el salario medio solo progresa cerca de un 50 %, por lo que hubo una fuerte reducción de las desigualdades salariales. La ruptura con el periodo precedente es amplia y masiva: el poder adquisitivo del salario mínimo había progresado apenas un 25 % entre 1950 y 1968.» |31|

La inflexión inversa tuvo lugar entre 1982 y 1983, cuando el gobierno de François Mitterrand emprendió un giro hacia la derecha.

Los salarios más altos, los del 1 % aumentan un 30 % entre fines de los noventa y el año 2010, los del 0,1 % aumentan un 50 %, en un contexto de congelación de salarios. |32|

Si pasamos al otro lado del Atlántico, se verá que el salario mínimo legal fue introducido en 1933 al comienzo de la presidencia de F. Roosevelt, 20 años antes que en Francia. El máximo se alcanzó en 1969, con Lyndon Johnson como presidente, donde se alcanzó el equivalente de 10 dólares (de 2013) la hora. Después comenzó a reducirse y, en 2013, bajo Barack Obama, alcanza apenas 7,25 dólares la hora. |33| Y siguiendo en Estados Unidos vemos que, considerando el conjunto de la renta (salarios, alquileres, beneficios, dividendos…), se comprueba cómo desde 1877 hasta 2007, el 10 % más rico se apropió del 75 % del aumento del ingreso nacional y el 1 % absorbió el 60 %. Para el 90 % restante el crecimiento fue del 0,5 % por año |34|.

Si se toma en cuenta el reparto de la renta nacional en varios países clave, se constata que en todos, durante las últimas décadas, el 1 % y el 0,1 % más rico aumentaron su porcentaje de la riqueza.
La parte de la renta nacional del 1 % más rico en 2010 era la siguiente: en Estados Unidos cerca del 20 %, en Canadá y el Reino Unido el 14 %-15 %, en Alemania el 11 %, en Australia el 9 %-10 %, en Japón, Francia, España e Italia el 9 %, en Suecia y Dinamarca el 7 % |35|.

La parte del 0,1 % más rico en la renta nacional en los años 1970 era: en Estados Unidos el 2 %, en Francia y Japón el 1,5 %. Sin embargo en 2010 en Estados Unidos llegó al 10 % (el 12 % si se tienen en cuenta las plusvalías por acciones), y al 2,5 %.en Francia y Japón |36|.

Consideremos algunos de los llamados países emergentes, para los que Piketty consiguió datos fiables |37|. Veamos la parte que posee el 1 % más rico de la renta nacional: en China, el 4 % -5 % en 1980, el 10-11 % en 2010; en la India, el 4 % en 1980, el 12 % en 2010; en Argentina, el 10 % en 1970, el 18 % en 2010; en Colombia, el 18 % en 2000, el 20 % en 2010.

El interés que tienen estos datos, además de que nos muestran un aspecto fundamental en la descripción de la desigualdad, es que con ellos se puede demostrar que la evolución de los ingresos está totalmente ligada a las luchas sociales y a las políticas de los gobiernos en ejercicio. Es una razón más para decir que la acción colectiva es un elemento clave que permite conquistar mejoras salariales, principalmente de los más modestos, y una reducción de la desigualdad. La acción es determinante para conseguir decisiones gubernamentales y concesiones patronales.

La evolución de los tipos de gravamen está también ligada a las luchas sociales

En Francia, en 1914 el tipo más elevado para el impuesto sobre los ingresos más altos era sólo del 2 %. Sin embargo, en 1920 pasó a ser del 50 %, en 1924 subió al 60 % y en 1925 alcanzó el 75 %. En 1920, la decisión de un aumento inmediato y muy alto la tomó una Asamblea Nacional con una composición mayoritariamente de derechas que tuvo miedo a una huelga general y a la radicalización que habrían podido suceder si se rechazaban algunas concesiones. En Alemania, se pasa del 3 % (entre 1891 y 1914) al 40 % en 1919-1920 en plena crisis revolucionaria. En Estados Unidos, se pasa del 8 % antes de la guerra del 14-18 al 77 % después de la guerra |38|.

Se observa la misma evolución con respecto al tipo de impuesto sobre sucesiones. El legislador impone tipos muy elevados sólo bajo la presión popular. Y eso comienza justamente después de la guerra de 1914-1918 y progresa debido a la crisis de los años 1930. Mientras que el tipo más elevado no llegaba al 6,5 % en Francia antes de la guerra (en la práctica se reducía al 1 %), pasa al 30 %. En Alemania se pasa del 0 % antes de la contienda al 35 % después de aquella. En Estados Unidos se alcanza el 70 % para las sucesiones en los años 1937-1939 |39|. Hay que señalar que el tipo de gravamen sobre las sucesiones es importante y considerado vital para el 10 % más rico ya que el porcentaje de las grandes fortunas heredadas es de entre el 60 % al 70 % |40|.

Pero volvamos sobre el tipo superior de impuesto sobre la renta. En vísperas de la crisis de octubre de 1929, el presidente Hoover redujo el tipo superior al 25 %. En 1933, Roosevelt lo aumentó al 63 % ya en el primer año de su presidencia, luego al 79 % en 1937 (sobrepasando el 70 % aplicado a partir de 1919), luego al 88% en 1942 y finalmente llegó al 94 % en 1944. Este tipo superior se mantuvo en el 90 % hasta mediados de los años 1960. Apuntemos que el candidato demócrata G. Mc Govern, en 1972, propuso durante su campaña electoral llevar al 100 % el tipo superior del impuesto sobre la renta |41|. Nixon ganó aquellas elecciones. El tipo pasó progresivamente al 70 % a comienzos de los años 1980. Ronald Reagan lo bajó al 60 %. A fines de los años 1980 se reduce al 40 %, y luego con George W. Bush llega al 35 %. O sea, que en el periodo 1932-1980, el tipo superior medio fue del 81 % (al que se debía agregar del 5 al 10 % que se debía pagar a escala estadual).

Francia y Alemania aplicaron, desde los años 1940 hasta 1980, tipos superiores al 50 y 70 %. En el Reino Unidos se alcanzó el 98 % durante los años 1940 y luego durante los años 1970 |42|.

Finalmente hay que subrayar que el tipo superior se aplica en la práctica a las rentas percibidas por el 1 % más rico de la población.

La reducción radical de los tipos superiores, en particular en Estados Unidos y en el Reino Unido, desde los años 1980 permitió un fuerte aumento de los salarios de los altos ejecutivos de las empresas y de la parte que posee el 1 % más rico del ingreso nacional y del patrimonio |43|.

La conclusión de Piketty después de hacer una revisión sobre la evolución de los impuestos sobre las rentas más altas es que debe haber un tipo superior muy alto, de más del 80 % (¡el 82 % exactamente!) aplicado a los ingresos por encima de 500.000 dólares o 1 millón de dólares |44|, y del 50 al 60 % para aquellos por encima de 200.000 dólares |45|.

Piketty reconoce que en el contexto actual no será fácil conseguir estos niveles de impuestos. En Estados Unidos, el Congreso es ampliamente favorable al 1 % más rico. Y es lógico; de acuerdo a un cálculo serio, el patrimonio medio de los miembros del Congreso de Estados Unidos se elevaba a 15 millones de dólares en 2012 |46|.

En los resultados de las investigaciones de Piketty se muestra claramente que es necesario combinar dos acciones decisivas |47|: Primero, una vasta campaña de información y de formación para divulgar al máximos las enseñanzas de la historia del siglo veinte sobre las políticas fiscales que estuvieron directamente influenciadas por la presión de las movilizaciones populares; Y segundo, pasar a la movilización en el marco de una plataforma que reúna una serie de objetivos prioritarios.

Piketty y la deuda pública

Thomas Piketty dedica una decena de páginas muy interesantes al problema de la deuda pública durante los dos últimos siglos, centrando su análisis principalmente en Francia y el Reino Unido. Con toda razón afirma que el estudio del pasado en materia de deuda pública es útil para comprender y afrontar los retos de la actual crisis: «…este complejo problema del endeudamiento de los Estados y de la naturaleza del patrimonio correspondiente interesa tanto al mundo actual como al de 1800, y el estudio del pasado puede ilustrarnos sobre la muy acuciante realidad del mundo de hoy. Ya que a pesar de que la deuda pública está todavía lejos de alcanzar en este comienzo del siglo xxi, el nivel astronómico que tenía a comienzos del siglo xix, al menos en el Reino Unido. Sin embargo, se sitúa en Francia y en numerosos países muy cerca de esos récords históricos y suscita, indudablemente, aún más confusión en el mundo actual que en la época napoleónica |48|.

Entre fines del siglo xviii y comienzos del xix, Francia y el Reino Unido adoptaron políticas totalmente diferentes en cuestión de deuda pública. Mientras que en los años 1760-1770 la deuda pública alcanzaba cerca del 100 % de la renta nacional en los dos países, cuarenta o cincuenta años después, la situación había cambiado completamente: la deuda pública francesa se elevaba a sólo un 20 % de la renta nacional en 1815, mientras que la británica había explotado y representaba el 200 % de la renta nacional.

¿Cómo se había llegado a esa situación? En Francia, el peso del reembolso de la deuda pública y el rechazo del pueblo a ser el único pagador tuvieron un papel central en la explosión revolucionaria de 1789, Las medidas en curso durante la Revolución redujeron radicalmente el peso de la deuda pública. Piketty resume de la siguiente manera la concatenación de los hechos: «La incapacidad de la monarquía francesa para modernizar sus impuestos y poner fin a los privilegios fiscales de la nobleza es bien conocida, así como la solución revolucionaria final con la convocatoria en 1789 de los Estados Generales, que desembocó en la instauración de un nuevo régimen fiscal desde 1790-1791 — especialmente, mediante un impuesto a la propiedad que obligaba a contribuir a todos los propietarios de tierras y a los derechos de sucesión que afectaban al conjunto de patrimonios— y en la “quiebra de los dos tercios” en 1797 (que en realidad es un default aún más masivo si se tiene en cuenta el episodio de los asignados |49| y de la inflación que se produce), lo que permite saldar las cuentas del Antiguo Régimen. Es así como la deuda pública francesa se encuentra reducida de golpe a niveles extremadamente bajos a comienzos del siglo diecinueve (menos del 20 % de la renta nacional en 1815).» |50|

La trayectoria británica es totalmente diferente. Con el fin de afrontar la guerra ante la declaración de independencia de las 13 colonias británicas en América del Norte, y «sobre todo las múltiples guerras con Francia durante el periodo revolucionario y napoleónico, la monarquía británica optó por endeudarse sin límites. La deuda pública pasó así de cerca del 100 % de la renta nacional a comienzos de los años 1770 a cerca del 200 % en 1810, o sea diez veces más que en Francia, en la misma época.» |51|

Piketty explica que el Reino Unido necesitó un siglo de rigor presupuestario con continuos superávit, para reducir progresivamente su endeudamiento a menos del 30 % de la renta nacional a comienzos de la década de 1910.

¿Qué lecciones podemos sacar de la experiencia británica? En principio, no hay ninguna duda, según Piketty, que la importante deuda pública reforzó el peso de los patrimonios privados en la sociedad británica. Los ricos locales prestaron al Estado sin hacerse rogar.

Thomas Piketty prosigue: «… este endeudamiento público tan fuerte, globalmente, sirvió bastante bien al interés de los prestamistas y de sus descendientes, al menos en comparación con una situación en que la monarquía británica habría financiado sus gastos haciéndoles pagar impuestos. Desde el punto de vista de los que tienen los medios, es evidentemente mucho más interesante prestar una determinada suma al Estado (y luego recibir los intereses durante décadas) que pagar los impuestos (sin contrapartidas).» |52| Y agrega que el recurso masivo del Estado al endeudamiento público permitió a los banqueros aumentar el tipo de interés, lo que benefició muchísimo a los ricos prestamistas: empresarios, rentistas, banqueros…

Según Piketty, la diferencia esencial con el siglo xx (véase más adelante) es que la deuda se reembolsaba a precio de oro durante el siglo xix: «…la inflación fue prácticamente nula desde 1815 hasta 1914, y el tipo de interés correspondiente a los títulos de renta del Estado era considerable (generalmente entre el 4 % y el 5 %) y en particular netamente superior a la tasa de crecimiento. En esas condiciones, la deuda pública puede ser un buen negocio para los que poseen patrimonio y para sus herederos.» |53|

Piketty nos propone que imaginemos que: «…la deuda pública… acumulada sea igual al 100 % del PIB. Supongamos que el gobierno no busca pagar el principal sino que se contenta con satisfacer los intereses de cada año… Si el tipo de interés es del 5 %, necesitará cada año pagar el 5 % del PIB a los poseedores de esta deuda pública suplementaria, y así indefinidamente. Es lo que aproximadamente le pasó al Reino Unido en el siglo xix.» |54| Si ahora nos desplazamos en el tiempo y en el espacio y llegamos a Grecia en estos momentos: la deuda pública sobrepasa el 160 % y supongamos que el Estado reembolsa la deuda a la Troika y a otros acreedores con un tipo de interés medio del 5 %. |55| Y si también consideramos que el crecimiento es nulo |56| y la tasa de inflación también es nula, Grecia necesitará pagar a sus acreedores hasta las calendas griegas el equivalente al 8 % de su PIB sin reducir el stock de la deuda ya que paga solamente los intereses. |57|

Volvamos al siglo xix: el stock de la deuda pública francesa, muy limitado en 1815, aumenta rápidamente en las décadas posteriores y en particular durante las monarquías censatarias (1815-1848). Después de la derrota de Waterloo en 1815, el Estado francés se endeuda fuertemente para financiar las indemnizaciones que debía pagar a los ejércitos de ocupación, y nuevamente en 1825, para financiar los famosos «mil millones de los emigrados» |58| pagados a los aristócratas exiliados durante la revolución (para retribuirles por las consecuencias de la Revolución, como la confiscación de una parte de sus tierras). En total, la deuda pública aumenta el equivalente a más del 30 % de la renta nacional. Bajo el Segundo Imperio, las deudas se pagaron hasta el último céntimo.

Piketty nos recuerda el opúsculo La lucha de clases en Francia (La Lutte des classes en France) redactado por Karl Marx en 1849-1850, en el que denuncia al nuevo ministro de finances de Luís-Napoleón Bonaparte, Achille Fould, digno representante de los banqueros y de las altas finanzas, que decidió aumentar los impuestos sobre las bebidas con el fin de poder pagar a los rentistas. Veinte años más tarde, debido a la derrota frente a Prusia en la guerra de 1870-1871, el Estado francés aumentaba aún más la deuda pública para pagar un tributo de guerra equivalente a cerca del 30 % de su renta nacional. Finalmente, la política favorable a los acreedores en materia de endeudamiento, que proseguía durante el periodo 1880-1914 llevó la deuda pública a un nivel más elevado en Francia que en el Reino Unido: entre el 70 % y 80 % de la renta nacional contra menos del 50 % en la época anterior.

Piketty agrega: «La renta de un título del Estado era una inversión muy segura durante todo el siglo xix y contribuyó a reforzar la importancia y la prosperidad de los patrimonios privados, de la misma manera que en el Reino Unido.» Su conclusión es que la política de endeudamiento público llevada a cabo en el siglo xix en Francia y en el Reino Unido «permite comprender por qué los socialistas del siglo xix, comenzando por Karl Marx, tenían una gran desconfianza respecto de la deuda pública, ya que la percibían —con una cierta clarividencia— como un instrumento al servicio de la acumulación del capital privado.» |59| Y prosigue con toda razón al afirmar: «…una gran parte de la deuda pública (…) la posee, en la práctica, una minoría de la población a pesar de que la deuda conlleva también una redistribución importante en el interior del país (…). Considerando la fortísima concentración que siempre caracterizó la distribución de los patrimonios, (…, estudiar estas cuestiones ignorando las desigualdades entre los grupos sociales es lo mismo que silenciar una buena parte de lo que se estudia y de las realidades que están en juego.» |60|

Piketty explica que en Francia se asistió a un cambio importante en el transcurso del siglo xx en materia de gestión de la deuda pública. Los poderes públicos aprovecharon la inflación y la utilizaron para reducir el valor real de la deuda:«La consecuencia para el Estado es que a pesar de una fuerte deuda pública inicial (cerca del 80 % de la renta nacional en 1913) y de los elevados déficit durante el periodo 1913-1950, en particular durante los años de la guerra, la deuda pública francesa se encontraba en 1950 a un nivel relativamente bajo (cerca del 30 % del ingreso nacional), al igual que en 1815. Los enormes déficit de la Liberación fueron prácticamente anulados de inmediato por una inflación superior al 50 % anual durante cuatro años consecutivos, de 1945 a 1948, con una atmósfera política de alta tensión. De alguna manera fue el equivalente a la bancarrota de los dos tercios de 1797: se saldan las cuentas del pasado con el fin de poder reconstruir el país con una baja deuda pública.»

Sobre la base de esta experiencia, se desarrolló en la segunda mitad del siglo xx una visión bien diferente de la de Marx y los socialistas del siglo xix, fundada en la convicción de que el endeudamiento público podía ser un instrumento al servicio de una política de gastos públicos y de redistribución social a favor de los más modestos.

«La diferencia entre estas dos visiones es bastante sencilla: en el siglo xix, la deuda se pagaba a precio de oro, lo que beneficiaba a los prestamistas y favorecía el refuerzo de los patrimonios privados; en el siglo xx, la deuda fue ahogada por la inflación pagándose con una moneda devaluada y, de hecho, permitió financiar los déficit por los que habían prestado su patrimonio al Estado, sin tener que aumentar los impuestos en la misma proporción. Esta visión “progresista” de la deuda pública continúa impregnado considerablemente los espíritus en este comienzo del siglo xxi, aunque la inflación desde hace tiempo se redujo a niveles cercanos a los del siglo xix y sus efectos distributivos son relativamente oscuros.» |61| Thomas Piketty tiene toda la razón al insistir sobre los peligros de una visión unilateralmente positiva de la deuda pública.

¿Cuáles son las propuestas?

Tratemos ahora las propuestas que hace Piketty. Desde el principio precisa: «Entiéndaseme bien: no tengo ningún aprecio particular por la deuda pública de la que ya apunté varias veces que a menudo acaba favoreciendo redistribuciones en sentido contrario, desde los más modestos hacia aquellos que tienen los medios para prestar al Estado (y a los que sería preferible hacerles pagar los impuestos).» |62| No podemos dejar de estar de acuerdo con Piketty. Además agrega que el «capital nacional está extremadamente mal repartido, con una riqueza privada que se apoya sobre la pobreza pública, y que, especialmente, tiene como consecuencia que gastamos mucho más en intereses de la deuda que lo que invertimos, por ejemplo, en nuestra enseñanza superior. Por otro lado es una realidad bastante vieja: teniendo en cuenta el crecimiento relativamente lento que se sucede desde los años 1970-1980, estamos en un periodo histórico en el que la deuda le sale globalmente muy cara a las finanzas públicas. Y esta es la razón principal por la que es necesario reducir rápidamente esta deuda (…)». |63|

Para reducir la deuda pública, Thomas Piketty pensó en dos soluciones que posteriormente rechazó y nos propone una tercera. La primera solución era la de privatizar los activos públicos con el objetivo de reembolsar la deuda. La segunda solución consistía en anular la deuda. La tercera que propugna es la recaudación de un impuesto excepcional progresivo «de forma que los patrimonios más modestos no lo tendrían que pagar, y en cambio pedir más a los patrimonios más elevados». |64|

No nos extenderemos aquí sobre la primera solución ya que es evidente que es algo a combatir. Sabemos que fue puesta en práctica por los gobiernos actuales que prolongan la ola de privatizaciones comenzada en los años 1980-1990.

Con respecto a la segunda solución, la anulación de la deuda que Piketty rechaza, es porque, evidentemente, plantea mal el problema, ya que no piensa en los diferentes escenarios de anulación de la deuda. Sólo menciona explícitamente la fórmula aplicada a la deuda griega en marzo 2012 mediante una operación llamada de haircut, mientras existen otras propuestas.

Y tiene razón en rechazar el tipo de anulación parcial de la deuda concebida por la Troika (Comisión Europea, BCE y FMI) para Grecia. Esta anulación estuvo condicionada por medidas que constituyen violaciones de los derechos económicos, sociales, políticos y civiles del pueblo griego, y que hundieron todavía un poco más a Grecia en una espiral descendente. Se trataba de una operación que tenía por objetivo permitir que los bancos extranjeros (principalmente franceses y alemanes) se liberaran del problema con pérdidas limitadas, que los bancos griegos se recapitalizaran a costa del Tesoro Público y que la Troika reforzara en forma duradera su influencia en Grecia. La deuda pública griega representaba el 130 % del PIB en 2009, y después de la anulación parcial llegó al 157 % en 2012, pero en 2013 alcanzó un nuevo máximo: ¡el 175 % del PIB! La tasa de desempleo que era del 12,6 % en 2010 se elevó hasta el 27 % en 2013 (y al 50 % entre los menores de 25 años). Por lo tanto, Piketty tiene razón cuando rechaza ese tipo de haircut que sólo tiene por objetivo mantener con vida a la víctima para poder desangrarla mejor.

Por el contrario, se equivoca cuando no considera seriamente una anulación o suspensión del pago de la deuda decidida por el país deudor, con sus condiciones y bajo control de su ciudadanía. Es lo que hicieron en contextos diferentes Ecuador, en 2008-2009, e Islandia a partir de 2008. Ecuador, basándose en una auditoría organizada por las autoridades del país y realizada con una participación ciudadana activa entre 2007 y 2008, suspendió unilateralmente el pago de una parte de su deuda, la que estaba en forma de títulos que tenían fecha de vencimiento en 2012 y 2030, cuyos principales tenedores eran bancos extranjeros. |65| El resultado fue positivo: Ecuador pudo recomprar el 91 % de los títulos mencionados a un 35 % de su valor. Y como consecuencia, habiéndose ahorrado ese dinero que correspondía al pago de la deuda, pudo aumentar en forma notable los gastos sociales, especialmente en los ámbitos de la educación y de la sanidad pública. (En el anexo 2 se ofrece una presentación más completa de la experiencia ecuatoriana). Sin embargo, en el caso de Ecuador, no debemos tomar como modelo la experiencia que se está desarrollando, y es indispensable conservar una mirada crítica sobre ella. No obstante, la experiencia ecuatoriana en auditoría y suspensión unilateral del reembolso de la deuda demuestra que es perfectamente posible para un país plantear un acto unilateral fundamentado con argumentos sólidos y, en consecuencia, tener la posibilidad de mejorar los gastos públicos en ámbitos como educación y sanidad.

Por su parte, Islandia rechazó en forma unilateral, a partir de 2008, asumir las deudas de los bancos privados que habían quebrado por su exposición en el exterior. Esto se hizo en un clima de fuertes movilizaciones ciudadanas que presionaron al gobierno islandés para que no cediera ante las exigencias de los acreedores extranjeros, en particular del Reino Unido y de los Países Bajos.

Y, ¿qué pasó luego en Islandia? Debido al desplome del sistema bancario en 2008, Islandia se negó a indemnizar a los ciudadanos de los Países Bajos y del Reino Unido que habían colocado fondos en las filiales de bancos islandeses, que acababan de quebrar, por un total de 3.900 millones de euros. Fueron las mismas autoridades británicas y holandesas las que indemnizaron a sus ciudadanos y exigieron el reembolso de esas indemnizaciones a Islandia. Bajo la presión popular (manifestaciones, ocupaciones de plazas, referéndum), las autoridades de Reykiavik rechazaron esa demanda. Y eso tuvo como consecuencia la inscripción de Islandia en la lista de organizaciones terroristas, la congelación de los haberes islandeses en el Reino Unido y la presentación de una denuncia de Londres y La Haya contra Reykiavik ante el Tribunal de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELE). |66| Por otro lado, Islandia bloqueó totalmente la salida de capitales del país. Finalmente, ha salido del conflicto mucho mejor que otros países europeos que aceptaron las exigencias de los acreedores… Por supuesto, hay que evitar hacer de Islandia un modelo pero podemos sacar enseñanzas de su experiencia.

Los casos de Ecuador y de Islandia constituyen dos ejemplos recientes que deben estudiarse seriamente ya que demuestran que al lado del haircut a la griega, existen otras soluciones para la anulación de una deuda. |67| Estos dos ejemplos muestran que desobedecer a los acreedores no es una catástrofe y de ninguna manera acarrea el desmoronamiento del país.

Pero volvamos a la posición defendida por Thomas Piketty. Éste está convencido de que una anulación no afectará significativamente a los acreedores más ricos ya que lograrán «reestructurar a tiempo su cartera» y por lo tanto «nada garantiza que aquellos que efectivamente contribuirán serán los que deban hacerlo».[P. 888.]] Esta afirmación todavía no ha sido demostrada. Piketty no nos ofrece ninguna prueba basada en ejemplos concretos o en datos estadísticos. Sin embargo, la historia muestra que cuando un país da a entender que podría suspender el pago de su deuda o cuando suspende efectivamente ese pago, el precio de los títulos de la deuda se desploma y es muy difícil para los grandes tenedores de títulos librarse de ellos a buen precio. |68| Eso es lo que pasó en Ecuador entre 2007 y 2009, y todos los que siguen de cerca lo que pasa en los mercados de deuda saben que es prácticamente imposible deshacerse de un gran paquete de títulos sin afrontar pérdidas importantes en caso de suspensión o anulación unilateral de las deudas. Por otra parte, se puede imaginar muy bien que un país decrete la anulación o una suspensión unilateral del pago y tome medidas para indemnizar a los pequeños inversores y proteger el ahorro de los más modestos. Es posible obligar a contribuir a los que deben hacerlo y proteger a los que lo merecen.

Tratemos ahora la propuesta que hace Piketty para reducir el peso de la deuda. Después de haber pensado sobre la posibilidad de «un impuesto proporcional del 15 % sobre todos los patrimonios privados» |69|, rechaza esa propuesta porque «no tendría mucho sentido aplicar un impuesto proporcional |70| sobre todos los patrimonios privados europeos» |71|. Piketty sostiene que «vale más aplicar un baremo progresivo, de manera que los patrimonios más modestos no paguen y que los patrimonio más ricos paguen más» |72|.

Thomas Piketty se pronuncia por una reducción parcial de la deuda del orden del 20 % del PIB. Para alcanzar ese objetivo, propone un impuesto excepcional progresivo: «0 % hasta 1 millón de euros, 10 % entre 1 y 5 millones de euros, y 20 % para los mayores de 5 millones de euros» |73|, aunque indica que podrían aplicarse otros baremos.

Debemos lamentar que Piketty no aborde en esta obra la cuestión de la legitimidad de la deuda pública. No podemos dejar de asombrarnos por este hecho, ya que, a lo largo de su libro, demuestra perfectamente que la política fiscal regresiva favorece la acumulación de la deuda pública. Además, como declara varias veces en su obra, los pagadores de la deuda son mayoritariamente los de abajo, de acuerdo a su participación en los impuestos, mientras que los de arriba prestan al Estado por ser una inversión segura. Tampoco propone que la ciudadanía de manera organizada audite la deuda aunque debe saber que desde 2011, en Francia (y en otros países de Europa), se están desarrollando iniciativas de auditoría ciudadana con un cierto dinamismo |74|.

La proposición del CADTM sobre la deuda pública

Con el fin de contribuir al necesario debate sobre las soluciones, el CADTM propone que la parte de la deuda pública identificada como ilegítima, cuando no ilegal, no se pague, y eso implica su repudio.

El CADTM completa la propuesta con las siguientes disposiciones:

1. Los pequeños tenedores de títulos de deuda pública serán íntegramente reembolsados.
2. Hace suya la siguiente proposición, que completa la precedente: «Cuando se trate de una anulación de deuda pública, será conveniente proteger a los pequeños inversores que han colocado sus ahorros en títulos públicos, así como a los asalariados y jubilados, a los que una parte de sus cotizaciones sociales (jubilación, desempleo, enfermedad, familia) fue invertida por las instituciones u organismos que las gestionan en este tipo de títulos» |75|.
3. La parte de la deuda pública que no sea identificada como ilegítima deberá ser reducida haciendo contribuir a quienes se han beneficiado de la misma. Una de las opciones para hacerles contribuir al coste de la operación consiste en aplicar un impuesto excepcional progresivo sobre el decil más rico. La recaudación de este impuesto servirá para reembolsar anticipadamente una parte de la deuda no considerada como ilegítima.

Se puede pensar en otras fórmulas. El CADTM está completamente abierto a la discusión.

El procedimiento para identificar la parte ilegítima de la deuda pública que se ha de repudiar o anular se basará en un proceso amplio de auditoría ciudadana de la deuda, que ha de conducir a movilizaciones y desembocar en una decisión de repudio de la deuda por parte de las autoridades públicas. El CADTM avanza sus propuestas participando activamente en diferentes procesos de auditoría ciudadana de la deuda. Será gracias a un debate democrático relacionado con el proceso de la auditoría como se podrá ajustar unas propuestas mayoritarias y será gracias a las movilizaciones que se podrá lograr que sean aplicadas por las autoridades competentes.

La auditoría ciudadana también debe permitir la determinación de las diferentes responsabilidades en el proceso de endeudamiento y exigir que los responsables, tanto nacionales como internacionales, rindan cuentas ante la justicia. Si la auditoría demuestra la existencia de delitos relacionados con el endeudamiento ilegítimo, sus autores (personas físicas o morales) deberán ser severamente condenados a pagar reparaciones, ser privados del ejercicio de una profesión relacionada con el crédito (a los bancos culpables se les podría retirar la licencia bancaria), y no podrán eludir las penas de prisión en función de la gravedad de sus actos. Hay que pedir cuentas judicialmente a las autoridades que hayan lanzado empréstitos ilegítimos.

Asimismo, es necesario adoptar un marco legar a fin de evitar la repetición de crisis del tipo de la iniciada en los años 2007-2008: prohibición de socializar una deuda privada, obligación de organizar una auditoría permanente de la política de endeudamiento público con participación ciudadana, imprescriptibilidad de los delitos relativos al endeudamiento ilegítimo, nulidad de las deudas ilegítimas |76|, adopción de una regla de oro consistente en que el gasto público que permite garantizar los derechos fundamentales no se puede recortar y tiene prioridad sobre el gasto relacionado con el servicio de la deuda.

Un Estado debe poder endeudarse con fin de mejorar las condiciones de vida de la población, por ejemplo, mediante la realización de obras de utilidad pública o la inversión en energías renovables. Algunas de estas obras pueden ser financiadas por el presupuesto corriente, gracias a una opción política atinada, pero el empréstito público puede hacer posible otras obras, de mayor envergadura, como, por ejemplo, pasar del «todo automóvil» a un desarrollo masivo del transporte colectivo; cerrar definitivamente las centrales nucleares y sustituirlas por fuentes de energía renovable; construir o recuperar las vías férreas de proximidad en todo el territorio urbano y semiurbano; incluso renovar, rehabilitar o construir inmuebles públicos y de alojamiento social, reduciendo su consumo de energía y sumándoles servicios de calidad.

El CADTM considera que es conveniente definir una política transparente de deuda pública. Su propuesta es la siguiente:

1. El destino del empréstito público debe garantizar una mejora de las condiciones de vida, rompiendo con la lógica de destrucción ambiental.
2. El recurso al empréstito público debe contribuir a una voluntad redistributiva a fin de reducir las desigualdades.

De acuerdo a esta propuesta, el CADTM propone que las instituciones financieras, las grandes empresas privadas y los hogares ricos sean obligados por vía legal a comprar, por una suma proporcional a su patrimonio y a sus ingresos, obligaciones de Estado sin interés y no indexadas con la inflación; el resto de la población podrá comprar voluntariamente obligaciones públicas que garanticen un rendimiento real positivo (por ejemplo, el 3 %) superior a la inflación. Así, si la inflación anual se eleva al 3 %, la tasa de interés pagada por el Estado por el año correspondiente será del 6 %.

Una medida de discriminación positiva como ésta (comparable a las adoptadas para luchar contra la opresión racial en Estados Unidos, las castas en la India o las desigualdades hombre-mujer) permitirá avanzar hacia una mayor justicia fiscal y hacia una distribución menos desigual de la riqueza.

El CADTM considera asimismo que los Bancos Centrales nacionales y el BCE (en el caso de los países de la eurozona) deben financiar el presupuesto del Estado con un tipo de interés tendente a cero.
A propósito de la proposición central de Thomas Piketty: un impuesto mundial progresivo sobre el capital

Piketty se inclina por «una actualización adecuada del programa socialdemócrata y fiscal del siglo pasado». Según él, hay que defender y mejorar tanto el Estado social como el impuesto progresivo sobre la renta. También se debe innovar «instaurando un impuesto mundial y progresivo sobre el capital, acompañado de una transparencia financiera muy grande». Esta «medida permitiría evitar una espiral de desigualdad sin fin y regular eficazmente la inquietante dinámica de la concentración mundial de los patrimonios.» |77|

Piketty no se hace ilusiones sobre una rápida aplicación de su propuesta: «El impuesto mundial sobre el capital es una utopía: uno no se imagina, a corto plazo, al conjunto de las naciones del mundo ponerse de acuerdo sobre su instauración, establecer un baremo de imposición sobre todas las fortunas del planeta, y después repartir armoniosamente la recaudación entre los países. Pero es una utopía útil…».

«A mi entender», precisa Piketty, «el objetivo debe ser un impuesto anual y progresivo recaudado sobre el capital |78| a escala individual, esto es, sobre el valor neto de los activos que cada uno controla» |79|. Propone tres variantes de este impuesto progresivo sobre el capital privado.

1ª variante: una tasa de 0 % por debajo de un millón de euros; de 1 % entre 1 y 5 millones de euros; de 2 % más allá de los 5 millones de euros.
2ª variante: sumar hacia arriba, 5 % o 10 % más allá de 1.000 millones de euros.
3ª variante: sumar hacia abajo, 0,1 % por debajo de 200.000 euros y 0,5 % entre 200.000 y 1 millón de euros

Este impuesto es complementario a lo ya existente, pero puede servir para reducir impuestos actuales (o para reducir la deuda, nota 1, p. 840). Constituiría un complemento relativamente modesto de los ingresos actuales de los Estados. Este impuesto, aunque muy bajo, permitiría a las autoridades conocer el patrimonio de los habitantes de sus territorios.

Piketty añade: «Actualmente, las organizaciones internacionales que tienen la tarea de regular y supervisar el sistema financiero mundial, comenzando por el Fondo Monetario Internacional, no tienen más que un conocimiento extremadamente aproximado del reparto mundial de los activos financieros y, en particular, de la importancia de los activos guardados en los paraísos fiscales.» |80| Entonces, «el impuesto sobre el capital sería una especie de catastro financiero del mundo, que actualmente no existe» |81|.

Es necesario apoyar la propuesta de un impuesto progresivo sobre el patrimonio privado o el capital, retomando la expresión empleada por Piketty. Pero no se puede estar de acuerdo con él cuando pretende que hay que dar prioridad absoluta a este objetivo. Se necesita un verdadero programa de medidas complementarias. El impuesto progresivo sobre el capital, así como la anulación de la deuda ilegítima y la reducción radical de la parte de la deuda pública que no se haya identificado como ilegítima, deben formar parte de un amplio programa cuya realización permitirá iniciar una transición hacia un modelo postcapitalista y postproductivista. Un programa como éste, que debería tener una dimensión mundial y europea, comenzando por ponerse en marcha en uno o varios países, comprendería, en particular, el abandono de las políticas de austeridad, la reducción generalizada de la jornada laboral, con contratos compensatorios y mantenimiento del salario, la socialización del sector bancario, una reforma fiscal general, medidas para asegurar la igualdad hombre-mujer y la aplicación de una política determinada de transición ecológica |82|.

Piketty tiene la ilusión de que puede convencer de la necesidad de dar prioridad absoluta a su propuesta, mientras que lo que puede ser realmente eficaz y aglutinante es definir una plataforma común de un máximo de fuerzas favorables a un cambio democrático radical a favor de la justicia social.

Por otra parte, como se afirma en el texto «Anular la deuda o gravar al capital: ¿Por qué elegir?»: «La crítica fundamental que se le puede hacer a Thomas Piketty es que piensa que su solución puede funcionar aunque se mantenga el sistema actual. Propone un impuesto progresivo sobre el capital para redistribuir las riquezas y salvaguardar la democracia, pero no se cuestiona las condiciones en las que estas riquezas se originan ni las consecuencias que resultan de ese proceso. Su respuesta sólo remedia uno de los efectos del funcionamiento del sistema económico actual, sin atacar la verdadera causa del problema. En primer lugar, admitamos que logramos, mediante un combate colectivo, una imposición al capital, sin embargo la recaudación generada por este impuesto corre el riesgo de ser succionada por el reembolso de deudas ilegítimas, si no actuamos para que se anulen. Pero sobre todo no nos puede satisfacer un reparto más equitativo de las riquezas, si éstas son producidas por un sistema depredador que no respeta ni las personas ni los bienes comunes, y acelera la destrucción de los ecosistemas.

El capital no es un simple «factor de producción» que «juega un papel útil» y por lo tanto, merece «naturalmente» un rendimiento del 5 %, como dice Piketty, es también, y principalmente, una relación social que se caracteriza por la influencia de los que poseen sobre el destino de las sociedades. El sistema capitalista en tanto que modo de producción está en el origen no sólo de las desigualdades sociales, cada vez más insostenibles, sino también del peligro que corre nuestro ecosistema, del saqueo de los bienes comunes, de las relaciones de dominación y de explotación, de la alienación en los mercados, de la lógica de acumulación que reduce nuestra humanidad a mujeres y hombres incapaces de transformar sus pulsiones, obsesionados por la posesión de bienes materiales y despreocupados por lo inmaterial, que, sin embargo, es la base de nuestra vida.» |83|

A la vez, una de las características y una de las debilidades de la propuesta de Piketty es que no llama a la movilización social para obtener un cambio de las políticas en curso. Es verdad que es consciente de que la acción de los de abajo desempeñó un papel en las orientaciones tomadas después de la primera guerra mundial, que denuncia la represión que sufrieron los mineros de Marikana en Sudáfrica, en agosto de 2012, pero del centenar de páginas que dedica al final para presentar unas propuestas y reflexionar sobre las soluciones que se deben aportar a los problemas centrales, ninguna de ellas está dedicada a la acción de los ciudadanos organizados, no hace ninguna alusión al movimiento de los Indignados, aunque haya mencionado al movimiento Occupy Wall Street en la parte que precede a sus propuestas. A lo sumo, podemos tener la esperanza de que la divulgación de trabajos como los suyos contribuirá a la concienciación que podrá inducir los cambios. Es una debilidad importante en la trayectoria de Piketty.

¿Hay que asombrarse entonces de que proponga la creación, al lado del Parlamento Europeo, de un «Parlamento presupuestario de la eurozona» |84|? Considera que «este parlamento podría contar con unos cincuenta miembros de cada uno de los grandes países de la zona, a prorrata de la población. Los miembros podrían provenir de las comisiones de finanzas y de asuntos sociales de los parlamentos nacionales, o elegidos de otra forma» |85|. Más adelante, no ve con malos ojos la proposición de «la elección por sufragio universal de un presidente de la Unión Europea, propuesta que lógicamente debería ir acompañada de una extensión de sus poderes» |86|. Piketty sigue la vía de reformas que no cuestionan los tratados ni la arquitectura europea, donde el predominio de los intereses del gran capital es inamovible. Pues bien, es indispensable un cambio fundamental, que pasa por la abrogación de los tratados y la apertura de un proceso constituyente, en el que la ciudadanía, unida en la acción, exija sus reivindicaciones.

En conclusión, el trabajo de Thomas Piketty tiene un gran valor por su recolección de datos sobre las desigualdades durante los últimos dos siglos, y ofrece una límpida descripción de su evolución. Su libro constituye un instrumento muy útil y alimenta el debate sobre las alternativas.

Anexo 1. El Capital en el siglo xxi. Precisión en la investigación y confusión teórica.

Así como Thomas Piketty es preciso en la recogida de datos y su obra es útil con su análisis del reparto desigual del patrimonio y de los ingresos, algunas definiciones son netamente confusas y discutibles. Por ejemplo, la definición de capital que propone: |87| En todas las civilizaciones, el capital cumple dos grandes funciones económicas: por una parte, para alojarse (es decir, para producir «servicios de alojamiento», cuyo valor se mide por el valor locativo de la habitación; es el valor del bienestar aportado por el hecho de dormir y vivir bajo un techo y no a la intemperie) y por otra parte como factor de producción de otros bienes y servicios…». Prosigue: Históricamente, las primeras formas de acumulación capitalista parecen concernir a la vez a los útiles (sílex, etc.) y a los acondicionamientos agrícolas (cercado, riego, drenaje, etc.), así como a los rudimentos de habitación (cavernas, tiendas, cabañas, etc.), antes de pasar a unas formas cada vez más sofisticadas de capital industrial y profesional y de locales de habitación cada vez más elaborados. Henos aquí sumergidos por Thomas Piketty en una historia de la humanidad donde el capital está presente desde sus orígenes.

Esta importante confusión continúa en los análisis que hace en su libro Le capitalisme au xxie siècle. Para Piketty, un apartamento de un valor de 80.000 euros o un depósito de 2.000 euros en una cuenta postal |88| constituye un capital tanto como una fábrica o un edificio comercial de 125 millones de euros. Evidentemente, en la vida cotidiana, el señor y la señora de la calle consideran que tienen un capital en forma de un departamento que vale 80.000 euros, al que se suma un seguro de vida de 10.000 euros y tal vez 2.000 euros en una cuenta de ahorro postal, y seguramente estarán plenamente de acuerdo con la definición dada por Piketty, los manuales tradicionales de economía y su banquero. Pero se equivocan, pues el capital en la sociedad capitalista no se reduce a esto. El capital es otra cosa diferente de lo que muestran las apariencias, es una relación social que permite a una minoría de la sociedad, el uno por ciento más rico, si se quiere dar una cifra, enriquecerse apropiándose del trabajo de los otros.

Así, cuando Thomas Piketty habla de un impuesto progresivo sobre el capital, considera todos los patrimonios privados, ya sean los 1.000 euros de una cuenta bancaria o la fortuna de Lakshmi Mittal o Liliane Bettencourt.

La confusión prosigue cuando se trata de la renta: la renta del alquiler de un departamento de 80.000 euros es considerada por Piketty una renta del capital, así como la renta que obtiene Liliane Bettencourt de su participación en la firma L’Oréal.

Igualmente, la ganancia que consigue un jubilado de su cuenta en el banco (si tiene 10.000 euros con un 2 % en el 2014, lo que le proporciona 200 euros al año) es considerada una renta del capital por pequeña que sea.
Si pasamos a los salarios, Thomas Piketty considera que todas las ganancias declaradas como salarios son salarios, tanto sea el de un presidente-director general de un banco que percibe un salario de 3 millones de euros al año, como para un empleado bancario que gana 30.000 euros anuales.

Por lo tanto, es pertinente cuestionar el sentido que Piketty da a términos como «capital» o «trabajo» y definir de otro modo lo que se entiende por rentas del capital y rentas del trabajo,
Por ejemplo, el beneficio que se obtiene del alquiler de un bien, de un depósito bancario o de acciones de una empresa no se tendría que considerar un ingreso del capital más que a partir de cierto monto. Asimismo, el patrimonio inferior a cierto monto no se debería considerar un capital.

Y por otra parte, si se quiere entender cómo el uno por ciento acumula capital, hay que ir más allá de reflexiones tales como «a partir del momento en que el capital desempeña un papel útil en el proceso de producción, es natural que obtenga un rendimiento» |89|.

La confusión mantenida por Thomas Piketty, sin duda, hay que relacionarla con sus convicciones:

«No me interesa denunciar las desigualdades o el capitalismo como tal, (…) las desigualdades sociales no constituyen en sí un problema, por poco que sean justificadas, es decir, fundadas en la utilidad común…» |90|

Mi crítica de las observaciones de Thomas Piketty no resta nada al interés del panorama monumental que presenta de la evolución de las desigualdades en materia de patrimonio o de rentas en el curso de los últimos siglos…

Anexo 2. El pueblo ecuatoriano contra la deuda pública ilegítima

A partir de finales de los años 1990, una serie de movimientos sociales ecuatorianos, en particular Jubileo 2000 Guayaquil (la ciudad comercial más importante y el mayor puerto de Ecuador), comenzaron una campaña contra la deuda injusta reclamada al país. Las posiciones de estos movimientos sociales eran al principio bastante moderadas y confusas. Por ejemplo, asistieron a una reunión del Club de París en 1998 pensando que podrían negociar una reestructuración de la deuda ecuatoriana y obtener su reducción. Al cabo de dos años, se dieron cuenta de que el Club de París no tenía ninguna voluntad de negociar y que sólo aceptaban discutir problemas de relaciones públicas. En 2001-2002, el CADTM Internacional y el Centro de Derechos Económicos y Sociales (CDES) iniciaron una campaña sobre el tema particular de la deuda de Ecuador contraída por la compra a Noruega de buques pesqueros.

Ambos grupos elaboraron un dossier que demostraba que esta deuda con Noruega era ilegítima porque este país no había vendido esas naves para servir a los intereses ecuatorianos sino para responder a la crisis de un sector importante de las exportaciones noruegas, en este caso, los astilleros. Noruega buscaba países dispuestos a comprar barcos pesqueros, pero los que vendió a Ecuador casi nunca se emplearon para la pesca, sino para transportar bananas, en beneficio de una de las grandes fortunas del país. Este ejemplo concreto ilustra cómo comenzó una campaña contra la deuda poniendo la mira en una deuda particular e introduciendo la noción de deuda ilegítima. Se logró una alianza con la organización noruega SLUG y la introducción del tema la auditoría para poner en claro lo que se reclamaba a Ecuador. La campaña se desarrolló en un marco de grandes movilizaciones sociales a finales de los años 1990 y principios de los años 2000, con numerosos movimientos populares muy importantes, que echaron a dos presidentes neoliberales, uno en el año 2000 y el otro en 2005.

Ya había habido importantes movilizaciones en los años 1990, pero en el año 2000 el presidente liberal fue desalojado por la movilización popular. El nuevo presidente electo, Lucio Gutiérrez, había realizado su compaña con un programa anti-FMI, con un programa de izquierda y anti Estados Unidos. Pero, una vez electo, cambió completamente su discurso, y dijo: «Yo soy el mejor amigo de Estados Unidos, Chávez es nuestro enemigo». Esto causó descontento, frustración y una nueva sublevación popular en el año 2005. Gutiérrez huyó del palacio presidencial en helicóptero antes de que asumiera el gobierno de transición, en el cual Rafael Correa, que en el año 2006 sería electo presidente, desempeñaba el cargo de ministro de Finanzas, en un contexto en el que el precio del petróleo era bastante elevado. El tema de la deuda era importante, porque los movimientos sociales estaban realizando una campaña contra la deuda desde hacía 7 u 8 años. En su condición de ministro de Finanzas, Rafael Correa tomó la iniciativa de destinar todos los suplementos de los ingresos originados por el alza del precio del crudo a gastos sociales en educación y sanidad.

No era cuestión de que los ingresos suplementarios generados por el petróleo fueran absorbidos por el reembolso de la deuda. Siendo ésta ilegítima, es la población la que debe beneficiarse de los recursos de la exportación y de la recaudación fiscal que se genera. El Banco Mundial y el FMI reaccionaron con dureza y rechazaron la idea de que el dinero proveniente de los ingresos del petróleo fuera a gastos sociales. El BM amenazó con suspender los préstamos a Ecuador si se aplicaba tal medida. Correa se negó a plegarse al diktat del BM y defendió su posición en el gobierno. Prefirió dimitir antes que retirar el decreto que defendía los intereses del país y fue así como se encontró en la oposición. Sin embargo, el presidente interino que reemplazó a Gutiérrez organizó una comisión de auditoría, aunque con unas atribuciones muy restringidas. Pese a todo, ésta realizó un interesante trabajo de estudio de la deuda ecuatoriana, que contribuyó a popularizar aún más la cuestión de la deuda. En las elecciones presidenciales del año 2006, Correa se presentó proponiendo:

1. La necesidad de modificar radicalmente la Constitución del país con una democratización política fundamental;
2. la necesidad de poner fin a la deuda ilegítima. Su mensaje era el siguiente: «Elegidme como presidente y me comprometo a tomar medidas para que el país cese de pagar una deuda ilegítima.» También proclamó que si era elegido presidente, pondría fin a la base militar naval puesta a disposición del ejército estadounidense por Ecuador. Se trataba de que Ecuador recuperara su soberanía y su dignidad. Así mismo pondría fin a las negociaciones con Estados Unidos concernientes a un tratado de libre comercio. Los grandes temas de su campaña eran: democratización política, cambio constitucional, anulación de la deuda ilegítima, recuperación de la soberanía poniendo fin a la presencia del ejército estadounidense en su territorio y cese de las negociaciones de un tratado de libre comercio con Estados Unidos.

La auditoría de la deuda en 2007-2008 y sus consecuencias positivas

Electo en diciembre de 2006, entabló una batalla en febrero-marzo de 2007 por un referéndum sobre una nueva Constitución, referéndum que ganó a pesar de que toda la oposición y los grandes media estaban contra él. La etapa siguiente era el pago de la deuda… a partir de mayo de 2007. La primera iniciativa de Correa fue expulsar al representante permanente del Banco Mundial en Ecuador. El mensaje era claro: El BM no había respetado la soberanía de Ecuador en 2005, lo que había causado la dimisión de Correa. El BM se inmiscuye en las cuestiones del país, ¡Fuera, BM, váyase! En julio de 2007, por un decreto presidencial, Rafael Correa instituyó una comisión de auditoría.

Por el lado ecuatoriano, había, por una parte, representantes de la sociedad civil «de base», es decir, movimientos sociales, y por otra, cuatro cuerpos del Estado: el Tribunal de Cuentas, la comisión anticorrupción, el ministerio de Finanzas y de Economía, y el ministerio de Justicia. A este grupo se agregaron seis representantes extranjeros expertos en la materia. Con ese motivo, formé parte de la comisión, cuyo mandato era analizar la deuda pública interna y externa entre los años 1976 y 2006. Teníamos el poder de obtener toda la información necesaria para nuestro trabajo de auditoría a fin de presentar un informe sobre las deudas ilegítimas y hacer recomendaciones al Gobierno y al Estado.

Después de 14 meses de trabajo, remitimos nuestras conclusiones y recomendaciones al Gobierno. Durante esos 14 meses nos reunimos en tres oportunidades con el presidente Correa y su gobierno, que a continuación estudiaron nuestras conclusiones y recomendaciones durante un mes y medio. En noviembre de 2008, se anunció la suspensión unilateral del reembolso de dos tercios de la deuda comercial, es decir, la deuda en forma de títulos vendidos en los mercados financieros con vencimiento en 2012 y en 2030. Durante seis meses, Ecuador dejó a los mercados financieros sin información, manteniéndolos en una incertidumbre completa. La decisión se había tomado sin publicación previa. Ecuador encomendó al banco Lazard, un conocido banco internacional, recomprar los títulos en el mercado secundario de la deuda por cuenta del Estado, pero sin revelarlo oficialmente.

Esto permitió a Ecuador recomprar una buena parte de los títulos y a continuación hacer una oferta a los tenedores de los títulos restantes, aquellos que no se habían vendido aún al banco Lazard. El gobierno propuso la recompra de los títulos a un 35 % de su valor nominal, aunque ya había comprado una parte al 20 % de su valor. La oferta se hizo en abril de 2009 y en junio de ese mismo año Ecuador anunció públicamente que había recomprado el 91 % de los títulos. La oferta concluía y el 9 % restante de los títulos quedaba fuera. Los tenedores de títulos habían tenido tiempo suficiente para venderlos al Estado. Para concluir, la operación costó unos 900 millones de dólares que el gobierno utilizó para rescatar títulos por valor de 3.200 millones de dólares. El ahorro total, teniendo en cuenta la recompra de los títulos a precio reducido y los intereses que ya no habría que pagar hasta el año 2030, fue de 7.000 millones de dólares.

Este dinero se utilizó para aumentar radicalmente el gasto público, en particular en la salud pública, en educación y en infraestructuras. Si se mira el presupuesto ecuatoriano, se ve que a partir de los años 2009-2010, las sumas destinadas al servicio de la deuda se reducen radicalmente y que el gasto social útil aumenta de una forma extremadamente importante, permitiendo una mejora de las condiciones de vida de la población. Esto explica por otra parte por qué Correa fue reelegido en el año 2009 en el marco de la nueva Constitución. Su mandato terminó a principios de 2013, se presentó nuevamente a las elecciones y fue reelecto con el 57 % de los votos, es decir, tuvo más votos para su tercer mandato que para los dos anteriores.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de esto? Correa ganó las elecciones de 2006 esencialmente porque entabló la batalla contra el BM y el problema de la deuda ilegítima. Era uno de los principales temas de su campaña y fue sobre esta base que ganó un apoyo popular muy significativo. La primera lección es la siguiente: una organización o un candidato o un frente de organizaciones, como por ejemplo el frente popular que estaba en la oposición, puede convencer y conseguir el apoyo de una parte importante de la opinión pública para llegar al gobierno con el objetivo de tomar medidas tendientes a poner fin al pago de una deuda ilegítima. Y esto es posible si hay también un trabajo de base realizado durante años por los movimientos sociales. Los discursos sobre la deuda son extremadamente importantes para llegar a la opinión pública y demostrar que existen alternativas a las políticas existentes.

Traducido por Griselda Pinero y Raúl Quiroz

Notas

|1| Thomas Piketty, Le capital au XXie siècle, Le Seuil, París, 2013 (970 pp.) Varios comentarios interesantes ya han sido publicados sobre este importante libro. Por lo tanto, en este artículo no vuelvo a tratar una serie de temas que ya fueron abordados y de entrada he comenzado por las enseñanzas prácticas. Entre los comentarios ya publicados: 1. Véase la revista Les Possibles de ATTAC Francia: “Réflexions sur « Le capital au XXIe siècle » de Thomas Piketty” par François Chesnais http://cadtm.org/Reflexions-sur-Le-capital-au-XXIe (et “Éléments de réponses à François Chesnais” par Thomas Piketty http://cadtm.org/Elements-de-reponses-a-Francois ); 2. Véase también Jean-Paul Petit en la revista Inprecor: http://gesd.free.fr/jppetit.pdf; 3. Véase Robert Boyer: http://gesd.free.fr/boyerpik.pdf ; 4. Véase Michel Husson, http://hussonet.free.fr/piketcap.pdf

|2| http://piketty.pse.ens.fr/fr/capital21c

|3| El patrimonio, en forma sencilla, es el conjunto de bienes inmobiliarios y mobiliarios privados netos (sin deudas). Thomas Piketty considera que actualmente el patrimonio total de un país (patrimonio privado + patrimonio público) como Francia, Estados Unidos o Bélgica corresponde en la práctica al patrimonio privado libre de deuda puesto que el patrimonio público libre de deuda es aproximadamente cero, ya que la deuda pública representa cerca del 100 % del PIB. No entro en más detalles. Para un enfoque más argumentado véase Piketty

|4| Pp. 542 a 555.

|5| A lo largo de este artículo, el término «patrimonio» corresponde a lo que Piketty considera para realizar sus cálculos (véase más arriba). No contiene otros elementos de patrimonio que constituyen una riqueza inestimable y que son vitales para la supervivencia de la humanidad y de la naturaleza. Para una discusión sobre la riqueza y el valor, que se sale del marco de este artículo, véase el Libro de Jean-Marie Harribey La richesse, la valeur et l’inestimable, Les liens qui libèrent, París, 2013.

|6| Tabla proveniente de la tabla 7.2 p.391.

|7| http://fr.wikipedia.org/wiki/Liliane_Bettencourt

|8| P. 109.

|9| Es decir el equivalente al 120 % del PIB de la Unión Europea

|10| P. 741.

|11| Nota bene: Las propuestas que se formulan en este artículo son de la responsabilidad del autor y no compromete en nada a Thomas Piketty. Cuando el autor resume una propuesta de Thomas Piketty, se hace explícita mención de ello.

|12| Thomas Piketty escribe: Consideremos, por ejemplo, el caso de un impuesto sobre las fortunas que sería aplicado con un tipo del 0 % para los patrimonios inferiores a 1 millón de euros, del 1 % para los que van de 1 a 5 millones de euros, y del 2 % para aquellos superiores a 5 millones de euros. Aplicado al conjunto de los países de la Unión Europea, ese impuesto afectaría a cerca del 2,5 % de l población y suministraría cada año el equivalente al 2 % del PIB europeo.» (p. 860. Señalemos que la puesta en marcha de esta propuesta, que incluso es muy moderada, ¡nos daría el equivalente a dos veces el presupuesto actual de la UE!

|13| P. 692.

|14| Esto es, cerca de 4,5 millones de adultos.

|15| P. 698.

|16| P. 700.

|17| Tabla elaborada por el autor a partir de los datos de la Tabla 7.1, p. 390.

|18| Tabla elaborada por el autor a partir de los datos de la Tabla 7.3, p. 392.

|19| P. 544.

|20| « ¿Qué es el tercer estado? Todo. ¿Qué ha sido hasta ahora en el orden político? Nada ¿Qué es lo que pide? Ser algo»

|21| El gráfico presenta una evolución por décadas y he tratado de poner en evidencia esa evolución lo más claramente posible. Si el gráfico hubiera indicado la evolución año a año, seguramente habríamos constatado una subida de la porción de los más ricos hacia fines de los años 1920.

|22| P. 76.

|23| Por mi parte, analicé en forma sintética el cambio operado a fines de los años 1970, comienzos de los años 1980 en el ámbito internacional especialmente en Éric Toussaint «La gran transformación desde los años ochenta hasta la crisis actual, tanto en el Sur como en el Norte», http://cadtm.org/La-gran-transformacion-desde-los-, publicado el 7 de septiembre de 2009, y en el libro Una mirada al retrovisor. El neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria Editorial, Barcelona, 2010

|24| El patrimonio nacional (o el capital nacional como Thomas Piketty también lo llama, cuestión que siembra confusión: véase anexo 1, Le Capital au XXIe siècle: Precisión en la investigación y confusión teórica) es la «suma de los activos no financieros (vivienda, terrenos, fondos de comercio, edificios, máquinas, equipamientos, patentes y otros activos profesionales poseídos de forma directa) y de los activos financieros (cuentas bancarias, planes de ahorro, obligaciones, acciones y otras participaciones en sociedades, inversiones financieras de cualquier tipo, contratos de seguros de vida, fondos de pensión, etc.), disminuidos por los pasivos (o sea, por todas las deudas). Si nos limitamos a los activos y pasivos que poseen los individuos privados, entonces tendremos el patrimonio privado o capital privado. Si se considera los activos y pasivos que posee el Estado y las administraciones públicas (comunidades locales, administraciones de la seguridad social, etc.) se obtiene el patrimonio público o capital público.» p. 86.

|25| Piketty explica cómo calcula la renta nacional: se resta del producto interior bruto (PIB) la depreciación anual del capital, a esta cantidad se le suma los ingresos netos percibidos del exterior (o se restan los pagos netos efectuados hacia el exterior si éstos exceden los ingresos). Véase pp. 78-79

|26| Thomas Piketty precisa, por otra parte, que si, en el cálculo del patrimonio, se tomaran en cuenta los pasivos y los activos financieros, el patrimonio aumentado de esa forma representaría entre 10 y 15 veces la renta nacional, 20 veces en el caso del Reino Unido. Asimismo, nos recuerda que desde el siglo xix hasta el comienzo de los años 1970 el patrimonio correspondía a entre 4 y 5 años de la renta nacional. Si se toman en cuenta los derivados, se llegaría a cantidades mucho más elevadas (pp. 305-306)

|27| P. 273.

|28| Pp. 218-219.

|29| P. 219.

|30| Pp. 273-274.

|31| Pp. 456-457.

|32| Pp. 458-459.

|33| P. 489.

|34| Pp. 469-470.

|35| Pp. 501-503.

|36| Pp. 506-507.

|37| Pp. 517-519.

|38| Pp. 805-806.

|39| Pp. 811-815.

|40| P. 707.

|41| P.820.

|42| P. 819.

|43| Pp. 824-826.

|44| P. 831.

|45| P. 832.

|46| Nota 3, p.834.

|47| Esto no compromete a Thomas Piketty.

|48| Thomas Piketty, Le capital au XXIe siècle, Le Seuil, París, 2013 (970 pp.), p. 185.

|49| «El origen de los asignados remonta al mes de diciembre de 1789 cuando fue creada la Caja de lo Extraordinario (Caisse de l’Extraordinaire). Esta caja debería recibir el producto de la venta de los bienes confiscados al clero. Los asignados eran solo simples adelantos sobre la venta de los bienes nacionales. Estos asignados remuneraban un interés. Pero las cosas evolucionaron rápidamente. En septiembre de 1790, los asignados dejaron de conllevar un interés y se reciben «como dinero en efectivo en todos los fondos públicos y particulares». El monto de las emisiones aumenta aceleradamente hasta 1796. Frente a esta proliferación de papel moneda, la garantía de los dominios nacionales a los que se continúa haciendo referencia deviene ilusoria y el valor de los asignados se desploma.» Fuente: http://sceco.univ-poitiers.fr/hfranc/assignats.htm consultada el 17 de enero de 2014.

|50| Pp. 206-207

|51| Pp. 206-207

|52| P. 208.

|53| P. 208.

|54| P. 209.

|55| En realidad el tipo es superior pero estamos haciendo una hipótesis teórica.

|56| La hipótesis de crecimiento nulo es teórica y sirve para facilitar el cálculo. En realidad el PIB descendió un 20 % entre 2009 y 2013, y es difícil de prever lo que pasará exactamente en los años venideros.

|57| Hagamos el mismo razonamiento con Portugal cuya deuda pública representa el 130 % del PIB en 2014 y cuya tasa de crecimiento anual es cero (también se redujo entre 2011 y 2013) y el tasa de inflación es muy baja. Portugal reembolsa aproximadamente a un tipo de interés del 6,5 %. Debería pagar durante largos años el equivalente al 8,5 % de su PIB. La deuda pública de Italia alcanza el 133 % de su PIB y la paga con un interés del 5 %. También Italia deberá pagar durante largos años el equivalente al 6,5 % de su PIB. Insisto en que las cifras mencionadas más arriba forman parte de una hipótesis teórica. De todas maneras son cercanas a la realidad. Estos ejemplos no comprometen en nada a Piketty.

|58| http://sceco.univ-poitiers.fr/hfranc/assignats.htm, consultada el 17 enero de 2014.

|59| Pp. 210-212.

|60| P. 216.

|61| P. 211.

|62| P. 931.

|63| P. 932.

|64| P. 889.

|65| Para recordar: participé en esta auditoría durante 14 meses entre 2007 y 2008, como representante del CADTM.

|66| El tribunal de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), que no tiene nada de asociación altermundilaista, «dio la razón» a Islandia, Véase CADTM : «El tribunal de la AELC (Asociación Europea de Libre Comercio) rechaza las reclamaciones por el litigio «Icesave» contra Islandia y sus habitantes» http://cadtm.org/El-tribunal-de-la-AELC-Asociacion publicado el 30 de enero de 2013.

|67| Muy a menudo, algunos comentaristas replican que los casos de estos dos países son totalmente diferentes de los países de la Unión Europea. Por supuesto, que hay diferencias evidentes pero estaríamos equivocados en desdeñar estas experiencias. Los que profesan ese desdén muestran sobre todo ignorancia de la complejidad de las situaciones que las autoridades encontraron y parcialmente lograron superar.

|68| Los haircuts propugnados por el FMI y los gobiernos de los grandes países acreedores tienen justamente por función limitar las pérdidas de los grandes acreedores privados mediante una reestructuración ordenada. En mi tesis doctoral, mostré cómo el plan Brady constituye un modelo en el género. Véase «Enjeux politiques de l’ action de la Banque mondiale et du Fonds monétaire international envers le tiers – monde», tesis de doctorado en Ciencias Políticas presentado en 2004 en las universidades de Lieja y París VIII, se puede descargar: http://cadtm.org/Enjeux-politiques-de-l-action-de. Véase también mi libro Banco Mundial, El Golpe de Estado Permanente, El Viejo Topo Mataró-Barcelona, 2007 Se puede descargar en francés: http://cadtm.org/Banque-mondiale-le-coup-d-Etat

|69| P. 887.

|70| Aquí podemos leer en la web oficial de la administración francesa define el impuesto proporcional «Un impuesto proporcional aplica un gravamen idéntico cualquiera sea la base sobre la que se impone (por ejemplo: el impuesto sobre sociedades). La base de la imposición designa las magnitudes económicas (ingresos, patrimonio, volumen de negocios…) que sirven de base al cálculo del impuesto. Los partidarios de la proporcionalidad consideran que es un modo de cálculo justo ya que cada uno contribuye con el mismo porcentaje de sus ingresos. (…) Los impuestos proporcionales son, además, generalmente más fáciles de calcular y, por lejos, menos costosos para implementar. Con el impuesto progresivo, el tipo aplicado aumenta con la base de imposición (por ejemplo: el impuesto sobre la renta, cuanto más elevada sea la renta, el tipo aplicado es mayor). Fuente: http://www.vie-publique.fr/decouverte-institutions/finances-publiques/ressources-depenses-etat/ressources/qu-entend-on-par-proportionnalite-progressivite-impot.html Hay que señalar que Thomas Piketty define en su libro el impuesto proporcional de la misma manera que la administración francesa.

|71| Pp. 888-889.

|72| P. 889.

|73| P. 890.

|74| Véase la Red Internacional por la Auditoría Ciudadana (International Citizen debt Audit Network, ICAN), http://cadtm.org/ICAN,750

|75| Thomas Coutrot, Patrick Saurin y Éric Toussaint, «Anular la deuda o gravar al capital: ¿Por qué elegir?», http://cadtm.org/Anular-la-deuda-o-gravar-al, publicado el 31 de octubre de 2013.

|76| Véase Eric Toussaint, «La Constitution équatorienne: un modèle en matière d’endettement public», http://cadtm.org/La-constitution-equatorienne-un, publicado el 27 de diciembre de 2010.

|77| P. 835.

|78| Se debe tener presente que Piketty da una definición del capital privado que engloba los haberes mobiliarios e inmobiliarios del 50 % más modesto.

|79| P. 838.

|80| P. 842.

|81| P. 843.

|82| Véase el texto antes citado de Thomas Coutrot, Patrice Saurin y Éric Toussaint «Anular la deuda o gravar el capital: ¿Por qué elegir?», http://cadtm.org/Anular-la-deuda-o-gravar-al.Véase también: Damien Millet y Eric Toussaint, «Europa: ¿Qué programa de urgencia frente a la crisis ?» publicado el 22 de junio de 2012, http://cadtm.org/Europa-Que-programa-de-urgencia

|83| http://cadtm.org/Anular-la-deuda-o-gravar-al

|84| P. 916.

|85| Nota 1, p.916

|86| P. 917.

|87| P. 337

|88| Hay que tener en cuenta que las sumas depositadas en Francia en las cuentas de ahorro, en las cuentas corrientes, etc. no representan más que alrededor del 5 % del patrimonio (privado). P. 330

|89| P. 674.

|90| P. 62.

Éric Toussaint, doctor en ciencias políticas, es presidente del CADTM Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, http://www.cadtm.org) y miembro del consejo científico de ATTAC. Autor, entre otros libros, de Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria 2010; La Deuda o la Vida (junto a Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010;. La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Autor de Procès d’un homme exemplaire, Editions Al Dante, Marsella, 2013. Junto a Damien Millet es autor de AAA, Audit Annulation Autre Politique, Le Seuil, París, 2012.

Estados Unidos: el espía global…

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Juan Manuel Karg, Telesur

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En los últimos días, el ex agente Edward Snowden filtró nuevos documentos referidos al estudio que la NSA -Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos- realizó sobre un total de 122 jefes de Estado de todo el mundo. El documento, fechado en mayo de 2009, pertenece al año en el cual Obama asumió sus funciones como presidente del país del norte. ¿A qué países investigó la NSA, de acuerdo al informe? La investigación de EEUU ¿fue implementada sólo a países no alineados con Washington o también alcanzó a sus aliados?

A fines de 2013, el diario norteamericano The New York Times divulgó información desclasificada donde se daba cuenta que, durante el año 2007, Estados Unidos incrementó notablemente su política de vigilancia e investigación sobre las actividades realizadas por un grupo de países no alineados con Washington: Venezuela, China, Rusia, Corea del Norte, Irán e Irak, entre otros. La novedad de los recientes datos, difundidos esta semana por el diario alemán Der Spiegel en base a nuevas revelaciones de Snowden, es que Washington también investigó a jefes de Estado de América Latina que sí estaban abiertamente alineados con sus políticas, como Álvaro Uribe -ex presidente colombiano- y Alan García -ex presidente peruano-, ambos “firmantes” de Tratados de Libre Comercio tras la derrota del ALCA en Mar del Plata 2005.

Además se divulgaron nuevos datos de la vigilancia de EEUU sobre Alemania: el nombre de la canciller alemana Angela Merkel aparece con 300 entradas, ingresando al “top ten” de la “Base de datos para el conocimiento de objetivos”, tal como fue caratulado el reciente informe sobre las actividades de estos 122 presidentes. Hay que recordar que, en octubre pasado, el propio Der Spiegel había informado que el teléfono de Merkel había sido “pinchado” durante años por la NSA, hecho que desató un escándalo internacional e hizo que Obama anunciara una serie de modificaciones -menores y parciales- a la recopilación de datos telefónicos por parte de los Estados Unidos.

¿Han sido casos aislados las investigaciones de la NSA sobre los presidentes de Venezuela (2007), Colombia y Perú (2009)? No. Como vimos, en América Latina se desplegó una política que no hacía -ni hace- distinciones ideológicas o económicas, en el “catch all” -atrapatodo- de espionaje del Departamento de Estado. Esto también fue demostrado por la cadena brasileña O´ Globo cuando, en septiembre de 2013, reveló que la NSA había investigado a la presidenta Dilma Rousseff e incluso al actual presidente mexicano Peña Nieto -quien, al momento de ser espiado, aún estaba en campaña presidencial-. Dicho esto, sí hay que aclarar que, entre los casos más investigados, se destaca el de Venezuela, siempre presente en las constantes y sucesivas revelaciones. Esto ha sido así al punto de que The New York Times llegó a revelar que, en 2007, el entonces presidente norteamericano George W. Bush se veía a sí mismo “compitiendo por el liderazgo en Latinoamérica con el líder venezolano” Hugo Chávez -siendo este el mandatario más investigado en ese entonces-.

Para concluir, algunas conclusiones y otras preguntas. Las recientes revelaciones demuestran una indisimulable voracidad de Washington en lo referido a saber los movimientos precisos de cada país y, sobre todo, el comportamiento de cada jefe de Estado (para adelantar negociaciones y/o conflictos, y actuar en consecuencia). Sin embargo, se sabe, tras cada revelación hay cientos de datos que no se conocen sobre estas propias investigaciones, por lo cual podría surgir el siguiente interrogante: si Washington ha investigado hasta a sus “hombres de confianza”, como Uribe y García, ¿hasta dónde llegará la vigilancia referida a los procesos políticos posneoliberales en nuestro continente, y en especial a aquellos proyectos que se han planteado una ruptura más radical del orden preexistente?. Por último, ¿qué sucederá en los ámbitos de la diplomacia internacional tras estas nuevas revelaciones, que manchan aún más a EEUU en su política de espía global? ¿El país gobernado por Obama tendrá que dar nuevas explicaciones sobre su política de vigilancia internacional, cuestionada ya por un amplio espectro de gobiernos de todo el mundo? Lo que sabemos, hasta el momento, es que las revelaciones de Snowden parecen lejos de haber terminado, sumando nuevos escándalos día a día.

Juan Manuel Karg. Licenciado en Ciencia Política UBA. Investigador del Centro Cultural de la Cooperación – Buenos Aires

@jmkarg

Fuente: http://www.telesurtv.net/articulos/2014/04/04/estados-unidos-el-espia-global-4076.html

Written by Eduardo Aquevedo

5 abril, 2014 at 20:40

Brasil, los Estados Unidos y el Hemisferio Occidental, por José Luis Fiori …

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30/03/14

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“Las tierras situadas al Sur del Río Grande constituyen un mundo diferente al de Canadá y los Estados Unidos. Y es algo desafortunado que las partes de habla inglesa y latina del continente tengan que ser llamadas igualmente América, evocando similitudes entre ambas que de hecho no existen”. N. Spykman, America´s Strategy in World Politics. Harcourt, Brace and Company, New York, 1942, p: 46

 

Todo indica que los Estados Unidos serán el principal contrapunto de la política exterior brasileña dentro del Hemisferio Occidental durante el Siglo XXI.

Y casi nadie pone en duda, también, que los EE.UU. seguirán siendo, durante mucho tiempo, la principal potencia militar y una de las principales economías del mundo. Por lo tanto, es fundamental para comprender las configuraciones geopolíticas de la región y la estrategia que orienta la política hemisférica estadounidense en este inicio del Siglo.

Al norte del continente, el poder estadounidense era, es y será siendo incontrastable, lo que garantiza fronteras continentales totalmente seguras. Por otra parte, la asimetría de poder en América del Norte, es de tal magnitud que Canadá y México tienden a converger cada vez más, atraídos por la fuerza de gravedad del poder económico y militar de los Estados Unidos.

Esto no significa, sin embargo, que Canadá y México ocupen la misma posición con los EE.UU. y en el tablero de ajedrez geopolítico y económico regional, a pesar de que los tres países participen del “Tratado de Libre Comercio” (TLC), desde 1994. Canadá ocupa una posición única, como ex colonia y dominio del imperio británico, que después de su independencia y de la Segunda Guerra Mundial, se trasladó a la órbita de la influencia directa de los EE.UU., convirtiéndose en socio comercial, aliado estratégico y miembro del sistema de defensa y de inteligencia militar de los pueblos de “habla inglesa”, comandado por Estados Unidos e integrado por Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda.

En este contexto, México ocupa sólo la posición de enclave militar de Estados Unidos, una especie de “pariente pobre”, de “habla latina” de las potencias anglosajonas.

Más que esto, México es hoy un país dividido y devastado por una verdadera guerra civil que escapa cada vez más al control de su gobierno central, incluso después del acuerdo de colaboración militar firmado con EE.UU., en 2010. Así mismo, con respecto al TLCAN (Tratado de Libre Comercio), la economía mexicana se benefició en algunos pocos sectores dominados por el capital estadounidense, como el automotriz y la electrónica, pero al mismo tiempo, en estos últimos veinte años, México fue el único de los grandes países latinoamericanos en que la pobreza creció, alcanzando hoy el 51,3 por ciento de su población. Hoy la economía mexicana es inseparable de la estadounidense y la política exterior del país tiene escasísimos grados de libertad, actuando casi siempre como punta de lanza de la política económica internacional de los EE.UU., como ocurre en el caso explícito de la “Alianza del Pacífico”.

Desde el punto de vista estrictamente geográfico, América del Norte incluye el istmo centro-americano, que Nicolás Spykman ubica al lado de los países caribeños y de Colombia y Venezuela, dentro de una misma zona de influencia estadounidense, “donde la supremacía de EE.UU. no puede ser cuestionada. Para todos los efectos se trata de un mar cerrado cuyas llaves pertenecen a los Estados Unidos, lo que significa que quedarán siempre en una posición de absoluta dependencia de los Estados Unidos” (N. Spykman, p. 60).

Lo que explica las 15 bases militares de los EE.UU. existentes en América Central y en el Caribe. Fue una región central en la Segunda Guerra Fría de Ronald Reagan y será muy difícil que se altere la posición estadounidense en las próximas décadas, más allá de las “disidencias” cubana y venezolana.

Finalmente, la política exterior de EE.UU se diferencia claramente de los países situados al sur de Colombia y Venezuela, donde su principal objetivo estratégico fue siempre impedir que surgiese un polo alternativo de poder en el Cono sur del continente, capaz de cuestionar su hegemonía hemisférica. Con relación a estos países, los EE.UU siempre utilizaron el mismo lenguaje, con dos tónicas complementarias: los dos acuerdos militares bilaterales, y de las zonas de libre comercio.

Los acuerdos militares comenzaron a ser firmados al finalizar el Siglo XIX, y la primera propuesta de una zona panamericana de libre comercio fue presentada por el presidente Grover Cleveland, en 1887, un siglo antes del ALCA, propuesta en 1994 y rechazada en 2005 por los principales países sudamericanos. No existe una relación mecánica entre los hechos, pero llama la atención que poco después de este rechazo, los EE.UU hayan reactivado su IV Flota naval, con el objetivo de proteger sus intereses en el Atlántico Sur. Con este propósito vale recordar el diagnóstico y la propuesta de Nicholas Spykman (1893-1943). El teórico geopolítico que ejerció mayor influencia sobre la política exterior de los Estados Unidos en el siglo XX afirmó: “fuera de nuestra zona inmediata de supremacía estadounidense, los grandes Estados de América del Sur (Argentina, Brasil y Chile) pueden intentar contrabalancear nuestro poder a través de una acción común (…) y una amenaza a la hegemonía estadounidense en esta región del hemisferio (la región del ABC) tendrá que ser respondida a través de la guerra” (N. Spykman, p. 62 y 64). Estos son los términos de la ecuación, y la posición estadounidense fue siempre muy clara. Lo mismo no se puede decir de la política exterior brasileña.

 

José Luis Fiori , miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de política económica en la Universidad Federal de Río de Janeiro.Traducción para http://www.sinpermiso.info: Carlos Abel Suáre

La UNAM: autonomía universitaria y beligerancia…

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Hugo Casanova Cardiel*

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El cumplimiento de 85 años de autonomía universitaria constituye una inexcusable oportunidad para reflexionar sobre su importancia en la institución de nuestros días. ¿Está vigente la autonomía lograda en 1929? ¿En qué medida la autonomía se ve afectada por el fortalecimiento del Estado y el ascenso del mercado? ¿Qué significado tiene la autonomía en un contexto de beligerancia como el vivido en la UNAM durante la ocupación de sus instalaciones?

Sin el ánimo de contestar de manera puntual a tales interrogantes, es posible señalar que la autonomía constituye uno de los atributos de la universidad de todos los tiempos y en tal sentido constituye parte de su ethos desde el Medievo hasta nuestros días. No obstante, como la institución a la cual define, la autonomía está en función de su tiempo y de su espacio, y por tanto no es una sola, ni puede ser considerada de manera intemporal.

La autonomía alude a la capacidad de las universidades para determinar sus fines, medios y mecanismos de vinculación. Esto significa que, si bien la universidad es un asunto de los propios universitarios, también concierne al Estado y a la sociedad toda. En tal sentido, la autonomía se constituye como el marco que estructura la compleja red de relaciones entre la institución y su entorno y que define las competencias y atribuciones de los entes internos y externos en las decisiones fundamentales de la universidad.

En términos operativos, la autonomía se refiere al grado en el cual las instituciones deciden sobre tres grandes ámbitos: a) laboral: ingreso de profesores, directivos y trabajadores; b) académico: acceso de estudiantes, selección de carreras, determinación de planes de estudio y requisitos de titulación o graduación; c) financiero: criterios para uso de los fondos, distribución del presupuesto, rendición de cuentas. La autonomía institucional es, pues, histórica, compleja y está sujeta a una constante transformación por las cambiantes condiciones de su entorno. Un ejemplo de ello en las décadas recientes es la irrupción del mercado en la vida universitaria con modalidades tales como la privatización, la limitada orientación de la educación hacia el mundo laboral o los esquemas de formación dual y de educación-empresa.

Un concepto cercano, pero no idéntico, al de autonomía institucional es el de libertad académica, y se refiere a la capacidad de los académicos para desarrollar sus actividades sin más fronteras que el rigor y la exigencia del saber. La libertad académica alude a la búsqueda de la verdad sin límites (como señalaban los idealistas alemanes decimonónicos) y exime de penalización alguna a quienes llegasen a transgredir la ortodoxia política, metodológica, religiosa o social. Bajo el criterio de libertad académica se reconoce la potestad de profesores e investigadores para generar y difundir el saber sin censuras ni obstáculos.

¿Y qué pasa cuando la institución y el trabajo académico son afectados por otros grupos de presión? La ocupación de instalaciones universitarias, como la del auditorio Justo Sierra – Che Guevara, para muchos de nosotros–, que suma casi una década y media, lesiona en diversos sentidos la autonomía institucional y la libertad académica pues, además de impedir el funcionamiento de un importante e histórico espacio universitario, mantiene un tono de abierta confrontación hacia la institución, imposibilitando la realización de tareas de docencia y extensión. La ocupación del auditorio, otrora símbolo del pensamiento crítico, lejos de sustentarse en un proyecto universitario alternativo, esconde una incomprensible oscuridad en sus motivaciones, y la pregunta sigue siendo: ¿quién se beneficia realmente con la ocupación?

Hoy la UNAM enfrenta problemas específicos como el descrito y, al igual que el resto de universidades públicas, y la educación toda, vive importantes tensiones de cara a un escenario político y económico cambiante. Un escenario en el cual el Estado ratifica su presencia en temas como la evaluación y la fiscalización, la orientación del financiamiento y la certificación laboral y profesional, entre otros. Asimismo, como otras instituciones educativas, la Universidad Nacional se ve desafiada por una visión mercantil que pretende someter el conocimiento ante el ámbito productivo y la cultura empresarial.

Además de atender problemas concretos como el del auditorio, hoy la UNAM ha de responder a los retos que le plantean el Estado y el mercado. En el primer tema se juega la desactivación de la beligerancia, y en el segundo, la ratificación de su autonomía. Ambos son cruciales para el futuro de la institución.

* Investigador de la UNAM. Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación

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Pisa (2014) y crisis de sistema escolar: Los jóvenes de América Latina son los que peor resuelven problemas prácticos…

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Los estudiantes de la región fueron incapaces de solventar pruebas complejas de carácter cotidiano, de acuerdo con el último informe PISA

http://www.oecd.org/pisa/keyfindings/PISA-2012-PS-snapshot-performance.pdfPrueba PISA 2012: Solución Creativa de Problemas (resultados entregados en abril 2014)

EVA SAIZ Washington 1 ABR 2014 – 17:25 CET29, El Pais

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¿Cuál es la ruta más rápida entre una serie de mapas propuestos para llegar a un destino determinado? ¿Qué tarifa es la más barata combinando varias ofertas de transporte público? ¿Cómo programar un termostato para encontrar la relación más adecuada entre temperatura y humedad? ¿Por qué falla un dispositivo electrónico?.

De los 85.000 estudiantes de 15 años de 44 países que se sometieron a este tipo de pruebas prácticas organizadas por primera vez por la OCDE, los de América Latina fueron quienes peores resultados obtuvieron a la hora de resolverlas. Colombia ocupó el último puesto, Uruguay en 42, Brasil el 38 y Chile el 36, de acuerdo con la Prueba PISA 2012: Solución Creativa de Problemas, un estudio que evalúa las habilidades y aptitudes de los jóvenes a la hora de enfrentarse a dificultades de la vida cotidiana.

Con este informe se pretende averiguar si los estudiantes están adquiriendo las habilidades y los conocimientos necesarios para afrontar el futuro. “Los jóvenes de 15 años que hoy carecen de aptitudes para resolver problemas se convertirán en adultos con dificultades para encontrar o mantener un buen trabajo”, ha señalado Andreas Schleicher, responsable de Educación y Aptitudes de la OCDE. Los alumnos de América Latina están muy por detrás de sus compañeros de Singapur o Corea del Sur, los que ja obtenido los resultados más altos.

De acuerdo con el estudio, sólo uno de cada cinco estudiantes fue capaz de resolver problemas sencillos en entornos que le son familiares. En este contexto, los estudiantes latinoamericanos son capaces de decidir una ruta entre varios itinerarios que ya aparecen establecidos, pero se verían en dificultades para encontrarla en circunstancias que les obliguen a abstraer opciones o en las que surjan complicaciones imprevistas.

Los resultados divulgados este martes vuelven a situar a América Latina a la cola de los controles de evaluación de estudiantes, como ya sucediera el año pasado con las pruebas PISA sobre educación. En ese informe, los estados del hemisferio, encabezados por Perú, ocupaban los últimos lugares en comprensión lectora y conocimientos científicos y matemáticos. -En el que se ha publicado este martes sólo han participado los países que quisieron someterse voluntariamente a las pruebas-.

Sin embargo, la OCDE no asocia las dificultades en esas áreas con la resolución de problemas cotidianos. “Los estudiantes con buenos resultados en matemáticas, lectura y ciencia suelen ser los que muestran una mejor desempeño a la hora de enfrentarse a situaciones no familiares y en contextos ajenos al escolar”, reconoce el informe que, sin embargo, advierte que esto no puede considerarse un patrón y cita ejemplos como el de Brasil, Reino Unido o Estados Unidos donde “los estudiantes se desenvuelven mejor en la resolución de problemas prácticos que en otros países con el mismo nivel en conocimientos matemáticos, de lectura o de ciencia”.

Aunque muy por debajo de la media de la OCDE, Chile sigue siendo el país de América Latina con mejores resultados tanto en resolución de problemas cotidianos como en comprensión lectora, matemática y científica. Los informes PISA también ha destacado a Brasil como uno de los estados de la región que más ha avanzado en el ámbito educativo desde 2003 y que mejor puntuación ha obtenido en este último test. “Comparados con otros estudiantes de similar formación académica, los estudiantes de Brasil y de Estados Unidos son los que mejor se desenvuelven en aquellos inconvenientes y dificultades que requieren explorar caminos nuevos y hacer uso de la experiencia acumulada en esa búsqueda”, se indica en el texto.

El informe sugiere que en aquellos países, como los de América Latina, con unos niveles muy bajos a la hora de abordar de manera rápida y directa problemas cotidianos, sus escuelas deberían concentrar mayores esfuerzos en desarrollar un currículo que permita a los estudiantes promover aptitudes de carácter práctico.

 

Prueba Pisa (2013), pais por país: éxito de Asia, estancamiento europeo, grave retraso latinoamericano…

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A continuación te presentamos los rankings completos de los resultados de PISA en matemáticas, lectura y ciencias.

 

Written by Eduardo Aquevedo

5 diciembre, 2013 at 0:55

ALAS CHILE 2013: XXIX Congreso Latinoamericano de Sociología…

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Estimadas y estimados,
Tenemos el agrado de comunicarles que se ha ampliado el plazo para envío de propuestas de paneles.

Se recepcionarán dichas propuestas hasta el lunes 07 de enero del 2013, 12:00 hrs, en el correo electrónico secretaria.ejecutiva@facso.cl

Se adjuntan las bases

Saludos cordiales,

Prof. Claudio Duarte Quapper
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Chile
9787781 – 9787782
claudioduarte@u.uchile.cl

Lorena Etcheberry Rojas
Asistente ALAS Chile 2013
Universidad de Chile
Teléfonos: 9787766- 9787781

mailto:Alas2013@facsovirtual.cl

Ranking (2012, Shanghai) de las 500 mejores universidades del mundo…

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UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS FUERA DE LAS 200 MEJORES

La más famosa de las clasificaciones internacionales de universidades, la que hace cada año desde 2003 la Universidad Jiao Tong de Shanghái, coloca a los campus españoles a partir del puesto 201 del mundo en su recién publicada edición de 2012. En este ranking de las 500 mejores universidades del mundo, que mide básicamente el impacto de investigador de los campus y los reconocimientos recibidos en su historia (a través de los premios Nobel y medallas Fields concedidos a sus alumnos y profesores), hay 11 españolas, las mismas que el año pasado.

Sin embargo, esta vez hay solo tres entre el puesto 201 y 300 (a partir del 100 no se clasifican una a una, sino por franjas): la Autónoma de Madrid, la Complutense y la de Barcelona. La Universidad de Valencia ha caído hasta el siguiente escalón, entre el puesto 301 y el 400, donde aparece este año junto a la Autónoma de Barcelona, la Politécnica de Valencia y la Universidad del País Vasco. En el último escalón (401-500) están Granada, Pompeu Fabra, Vigo y Zaragoza. El País Vasco aparece por primera vez en el ranking y se ha caído de él Santiago de Compostela.

En la clasificación general, las instituciones anglosajonas siguen copando los primeros puestos, sobre todo las de Estados Unidos, con Harvard a la cabeza y Stanford en el segundo puesto. Entre las 20 primeras, solo hay tres que no sean estadounidenses: Cambridge (5º) y Oxford (10º), de Reino Unido y la Universidad de Tokio en Japón (20º). La primera europea, en el puesto 23, es la Universidad de Zurich (Suiza), y le siguen las francesas Paris-Sud (37º) y Pierre y Marie Curie (42º).

Israel ha colocado tres campus entre los 100 primeros y Australia cinco. Pero quizá lo más interesante de las cifras globales es la continuación de la tendencia china (incluyendo Hong Kong y Taiwan), que tiene ya 42 instituciones entre las 500 mejores del mundo, según el ranking de Shanghái, todas ellas fuera del top 100.

Las 10 primeras

Biblioteca Harry Elkins Widener Memorial de Harvard. / BRENT LEWIN (BLOOMBERG)

1. Harvard (EE UU)

2. Stanford (EE UU)

3. Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, EE UU)

4. Universidad de California, Berkeley (EE UU)

5. Cambridge (Reino Unido)

6. Instituto de Tecnología de California (EE UU)

7. Princeton (EE UU)

8. Columbia (EE UU)

9. Universidad de Chicago (EE UU)

10. Oxford (Reino Unido)

Aunque en los últimos años se han criticado mucho los sesgos y limitaciones metodológicas de este tipo de ranking para medir ese concepto tan variable que es la calidad y hacer justicia a tantísimas instituciones tan distintas en todo el mundo, estas clasificaciones se han convertido en un poderosísimo instrumento para dar visibilidad a los campus, fomentar la competencia y la transparencia de las instituciones.

También, incluso, han conseguido dirigir las políticas educativas de muchos países, ya sea en Francia (donde se ha cambiado la ley y se han inyectado fondos extra para mejorar puestos) o España: el ministro José Ignacio Wert se ha quejado en numerosas ocasiones de que no hay universidades españolas entre las 100 primeras. Muchos expertos han advertido de los peligros de convertir la mejora en los ranking en un objetivo político prioritario, pues ello puede marginar objetivos importantes que no miden esas clasificaciones, como la calidad de la docencia o la equidad.

Los rectores y otros especialistas también han insistido en las diferencias de financiación entre las universidades mejor colocadas en elranking y las españolas. “Harvard, MIT o Princeton, que tienen un presupuesto de alrededor de 150.000 euros por estudiante y año. En Europa destacan Oxford y Cambridge, con un presupuesto de unos 50.000 euros. […] Las españolas aparecen a la cola de los países desarrollados, con un presupuesto promedio algo menor de los 10.000 euros por estudiante. ¿No sería un milagro que pudieran competir de forma efectiva con las mejores universidades del mundo?”, escribía el rector de la Carlos III, Daniel Peña, en este periódico en febrero de 2011, aún antes de los recortes presupuestarios más duros que se le están aplicando a los campus españoles.

UBA, entre las mejores 200 universidades

Once universidades españolas, seis brasileñas, dos chilenas, una mexicana y una argentina figuran entre las primeras 200 del ranking de la Universidad de Comunicaciones de Shanghai. La clasificación 2012 de las universidades publicada ayer vuelve a reflejar la supremacía de los centros estadounidenses. Y la Universidad de San Pablo, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) son las únicas latinoamericanas mencionadas entre las 200 mejores.

Estados Unidos ocupa 17 de los 20 primeros puestos. Las cuatro primeras universidades son norteamericanas (Harvard, Stanford, MIT y California-Berkeley) y la quinta es británica (Cambridge). España tiene 11 universidades entre las mejores 500, tres de las cuales, incluso, entre las 300 primeras: en Madrid, la Universidad Autónoma y la Universidad Complutense, así como la Universidad de Barcelona.

Brasil es el primer país latinoamericano en cantidad de universidades presentes en el listado, con seis instituciones en total, entre las cuales la Universidad de San Pablo figura entre las mejores 150. Dos establecimientos chilenos, la Universidad Católica y la Universidad de Chile, figuran entre las mejores 500.

La idea de esta lista, difundida desde 2003, surgió cuando Beijing decidió dotarse de universidades de talla internacional y había que definir los criterios para que una universidad tuviera rango mundial. Esta clasificación mundial es tan esperada como criticada, sobre todo en Europa y Francia, por estimar que los criterios retenidos perjudican a las universidades europeas y que la clasificación es exclusivamente científica.

Dichos criterios tienen en cuenta esencialmente el resultado en materia de investigación en detrimento de la formación: el número de Premios Nobel, de medallas Fields (equivalente del Nobel en Matemáticas) y de artículos publicados únicamente en revistas anglosajonas como Nature o Science (PAGINA/12)

UNAM de México supera a universidades españolas en ranking mundial

Por Redacción | Fuente: Noticieros Televisa | 2012-08-16

Ciudad Universitaria, UNAM

Universidades de EU dominan el ranking Shanghái 2012, sin embargo, la UNAM de México y la de Sao Paulo de Brasil, son las únicas de Latinoamérica entre las 200 mejores del mundo

CIUDAD DE MÉXICO, México, ago.16, 2012.- Las universidades de Estados Unidos dominan la clasificación mundial que realiza anualmente laUniversidad de Shanghai, sin embargo, en la edición 2012, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Sao Paulo y la Universidad de Buenos Aires (UBA) son las únicas en Iberoamérica entre las 200 mejores.

En los primeros 20 puestos se ubican 17 universidades estadounidenses, las cinco primeras son: Harvard, Stanford, MIT y California-Berkeley, y la quinta es británica, Cambridge.

Entre las instituciones europeas no anglosajonas que aparecen en la lista es la Politécnica de Zúrich, en el lugar número 23, dentro del Top 500

La clasificación 2012 de las universidades no incluye en las 100 primeras a ninguna española, al ubicarse entre el rango de 200 a las 300 primeras: en Madrid, la Universidad Autónoma y la Universidad Complutense, así como la Universidad de Barcelona.

Brasil es el primer país latinoamericano en cantidad de universidades presentes en el listado, con seis instituciones en total, entre las cuales la Universidad de Sao Paulo figura entre las mejores 150.

La idea de esta lista, difundida desde 2003, surgió cuando Pekín decidió dotarse de universidades de talla internacional y había que definir los criterios para que una universidad tuviera rango mundial.

Esta clasificación mundial es tan esperada como criticada, sobre todo en Europa y Francia, por estimar que los criterios retenidos perjudican a las universidades europeas y que la clasificación es exclusivamente científica.

Dichos criterios tienen en cuenta esencialmente el resultado en materia de investigación en detrimento de la formación: el número de Premios Nobel, de medallas Fields (equivalente del Nobel en matemáticas) y de artículos publicados únicamente en revistas anglosajonas como Nature o Science.

El ranking de la Universidad de Shanghai Jiao Tong es considerado uno de los más importantes en el área académica; se denomina Academic Ranking of World Universities (ARWU), se analiza a 12,000 instituciones del mundo y clasifica a 500.
Desde 2004 la UNAM, junto con la Universidad de Sao Paulo, Brasil, ha sido clasificada entre las primeras doscientas universidades del mundo, con calificaciones superiores a sus similares españolas.

Universidades de Chile y Católica entre las 500 mejores del mundo

Sólo diez universidades latinoamericanas se encuentran entre las 500 mejores del reconocido ranking de la Universidad de Comunicaciones de Shanghai.

por La Tercera y Agencias – 14/08/2012 – 20:01

La Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica están entre las 500 mejores según el ranking publicado por la Universidad de Comunicaciones de Shanghai, y que agrupa a las instituciones en grupos de 50 a partir del puesto 101.

El listado está encabezado por la Universidad de Harvard y 8 de las diez primeras instituciones son de los EEUU, y las otras dos del Reino Unido. Según este criterio,la Universidad de Sao Paulo es la única latinoamericana en el grupo con los puestos 100 al 150. 

La Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional Autónoma de México figuran entre las 151-200 mejores, de acuerdo a esta famosa, pero  también muy criticada, clasificación.

En total sólo 10 universidades latinoamericanas están entre las 500 del ranking.

UNIVERSIDADES LATINOAMERICANAS DEL RANKING

101-150

Universidade de Sao Paulo (USP)

151-200

Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Universidad de Buenos Aires (UBA)

201-300

Universidade estadual de Campinas (UNICAMP, Brasil)

301-400

Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG, Brasil)

Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ, Brasil)

Universidade Estadual Paulista (UNESP, Sao Paulo)

401-500 

Universidad Católica de Chile (UC)

Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS, Brasil)

Universidad de Chile (UCHILE)

CRITERIOS DEL RANKING

Calidad de educación (10%): alumnos de la institución ganadores de premios Nobel y medallas Fields (por aportes en Matemática).

Calidad de la Facultad (40%): personal de la institución ganador de premios Nobel y medallas Fields; y citas de investigadores .

Resultados de investigación (40%): Papers publicados en la revista Nature and Science, e indexados en Science Citation Index (SCI) o en Social Sciences Citation Index (SSCI).

Rendimiento Per Cápita (10%): se refiere al rendimiento de los indicadores anteriores divididos por el total de académicos full time del persona.

Theotonio Dos Santos en la Universidad de Valparaiso, Chile

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Entre el 16 y el 19 de Abril del año en curso, el profesor Theotonio Dos Santos, unos de los más destacados sociólogos brasileños y latinoamericanos, Profesor de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, participará en un conjunto de actividades organizadas por los Institutos de Sociología y de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso, Chile.

 

DISCURSO DE RECEPCIÓN DEL TÍTULO DE DOCTOR HONORIS CAUSA DE LA UNIVERSIDAD DE VALPARAÍSO EN 18 DE ABRIL DE 2012.

Estimado RECTOR Aldo Valle

Estimados

Decano de la Facultad de Humanidades Carlos Martel

Director del Instituto de Sociología Juan Orellana Peralta y

Director del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Leonardo Jeffs Castro.

Mi estimado amigo Eduardo Aquevedo, mi ex – colega de la Universidad de Paris VIII, mi colega como ex – presidentes de la Asociación Latino Americana de Sociología (ALAS) que formamos hoy parte de un muy activo consejo de ex – presidentes (de ALAS).

Señoras y señores,  con mis especiales saludos a esta nueva generación de jóvenes estudiantes que tienen por adelante unas tareas gigantescas de retomar el hilo de la historia de emancipación de la humanidad que fue cortada violentamente a nuestra generación a pesar de que muchos no hemos desanimado nunca.

Deseo antes de todo expresar mis sentimientos de alegría y esperanza al recibir este honorable título de la Universidad de Valparaiso. Alegría por rever mi Chile querido liberado de esta horrible ficción neoliberal que convirtió un pueblo generoso y decidido en una expresión imitativa del egoísmo feroz que preside una economía mundial cada vez más prisionera de la violencia impuesta por las contradicciones que contiene estructuralmente este “modelo” de vida social. Lo más dramático aún era sentir de cerca la profundidad de los efectos negativos que el régimen de terror imponía a este pueblo valeroso aún paralizado en el desarrollo de su inmensa capacidad creativa.

Creo que ese homenaje tiene que ver con las luchas que trabamos con queridos compañeros, en gran parte muertos o desaparecidos por la acción o mejor reacción o respuesta brutal a los cambios que se produjeron en el intento de instaurar un modelo de sociedad y un proceso revolucionario en el cual este egoísmo y violencia, imposición y terror no tenían espacio para sobrevivir.

Nuestros esfuerzos teóricos y nuestras investigaciones articuladas en torno de una teoría de la dependencia que se desdobló en una teoría del sistema mundial fueron centro de un debate que aún está en curso. Pero con una diferencia muy importante. En la medida que el restablecimiento de las democracias en todo el mundo, pero sobretodo en la región latinoamericana,  se fue imponiendo, se fueron abriendo también las puertas para una retomada del proyecto intelectual que se articula con estos cambios políticos en marcha.

Por esto quiero aprovechar esta ocasión más bien para pensar el futuro y nuestros proyectos de trabajo para esta nueva fase de esperanza en la retomada del camino de cambios revolucionarios que fueron ahogados en sangre, tortura y obscurantismo.

En los últimos años me he dedicado cada vez más intensamente  a la investigación de los problemas fundamentales de nuestros pueblos oprimidos por años de violencia, explotación y expropiación de su trabajo duro y extenuante.

No entiendo el rol de las ciencias sociales y del pensamiento crítico si no se propone a trabajar por la superación de estas condiciones de vida deplorables.

En los últimos 10 años me he dedicado a sistematizar los conocimientos que el pensamiento crítico pudo organizar sobre esta problemática, trabajo que se expresó en la trilogía que publiqué en la última década sobre las ciencias sociales y el mundo contemporáneo.

En primer lugar,  publiqué el libro sobre La Teoría de la Dependencia: Balance y Perspectivas, editado en español por la Editorial Plaza y Janés, México y or la Editorial SudAmericana en Argentina.

En este libro hago una reivindicación del esfuerzo del pensamiento latinoamericano  que logró retirar del estrecho campo de las historias locales y nacionales  los problemas del subdesarrollo y del desarrollo para situarlos en el plano de la historia universal. Despues de nuestras investigaciones, el subdesarrollo no más podría ser tratado como una herencia de economías precapitalistas comunitarias y/o feudales sino como un resultado de la acumulación primitiva de capitales que dio origen a la moderna economía y sociedad capitalista.

La trata de esclavos, la explotación de los metales preciosos y de las especiarías de los trópicos, la explotación de los pueblos originarios y el gigantesco movimiento comercial con las colonias,  para lo cual se estructuró una gigantesca economía exportadora, fueron elementos fundamentales en la acumulación de riquezas que permitió a Europa no solo subyugar gran parte de la humanidad sino también realizar los cambios que dieron origen a la revolución industrial que permitió convertir el capitalismo en  un nuevo modo de producción, fundado en la explotación absoluta y relativa del trabajo “libre” o asalariado a través de la plusvalía.

Es profundamente perverso que las llamadas ciencias sociales se hayan dedicado a explicar a los pueblos colonizados,  sometidos a estas condiciones  deplorables,  cómo alcanzar las condiciones de vida obtenidas por los pueblos colonizadores sin las vantajas obtenidas por su pasado colonizador y su presente neo-colonial e imperialista.

Hemos desenmascarado este truco intelectual maldoso al   ligar el fenómeno del subdesarrollo a la dependencia estructural de nuestras economías, sociedades y culturas de la economía mundial capitalista.

Al demostrar las consecuencias negativas de nuestra sumisión a una división internacional del trabajo que entregaba las actividades económicas más lucrativas y más estratégicas a los centros del poder mundial,  apuntamos el compromiso del capitalismo dependiente con los mecanismos de superexplotación, concentración del ingreso y exclusión socioeconómica, y definimos así el camino de nuestra liberación y emancipación.

En este libro mostramos también la repercusión internacional de este esfuerzo teórico latino americano en todos los continentes, inclusive en los países centrales, que llevó a una reformulación de los principios de las ciencias sociales con la crítica al euro centrismo y la elaboración de una nueva teoría sobre el surgimiento y desarrollo del capitalismo como sistema económico social a partir del concepto de sistema mundial.

Este cambio de las ciencias sociales abrió camino a una nueva aproximación de los fenómenos sociales y a un movimiento profundo de reforma de las Ciencias Sociales que se sintetizó en el Informe de la Comisión Gulbenkian sobre Abriendo las Ciencias Sociales, coordinado por Inmanuel Wallerstein, en este entonces presidente de la Asociación Internacional de Sociología.

Por fin, hemos buscado demostrar como surgió en nuestra región una modalidad de sumisión a la dependencia a través de la reinserción de nuestro pensamiento en el cuadro de la modernización capitalista propuesta por el neoliberalismo. Este enfoque sirvió de base ideológica para la adhesión de amplios sectores de nuestra izquierda al proyecto neoliberal que tuvo su expresión más sofisticada en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso en Brasil cuyo cuadro ideológico continúa se extendiendo hasta nuestro días.

En seguida me he dedicado a estudiar más detalladamente esta economía mundial que nació con el capitalismo y que pasó por cambios fundamentales en nuestros días. En el segundo libro de mi trilogía  ( Economía Mundial e Integración Regional Latinoamericana), también editado por Plaza y Janés (México) y, en nueva edición ampliada y actualizada, en la Derrama Magisterial (Perú),  hago un balance de los cambios operados en la estructura económica  y en el movimiento  cíclico del capital en la fase contemporánea.

Pude demostrar en varios estudios sobre el tema como se abría una oportunidad para la integración latinoamericana,  en la medida en que el proceso de regionalización era el camino inevitable de la globalización capitalista y obligaba las regiones culturalmente articuladas – como la América Latina y el Caribe – a integrarse para defenderse de la globalización.

Por fin, llegamos al libro con el título Del Terror a la Esperanza: Auge y Decadencia del Neoliberalismo, editado en castellano por Monte Ávila, Caracas,  que lo disponibiliza gratuitamente en Internet. Él  plantea dos tesis centrales que creo ser una contribución importante al estudio de la etapa actual del capitalismo como sistema económico y como ideología.

La primera es la afirmación sobre la petición de principio del pensamiento teórico neoliberal. Este pretende volver a las primicias básicas del liberalismo, establecidas en el siglo XVIII. Pretende demostrar que el “libre” mercado es un producto de la naturaleza humana, fundada en la idea del individuo posesivo como plena expresión de la naturaleza humana. Además del contenido ideológico evidente de esta construcción teórica,  ya demostrado por varios autores, ella entra en choque con el carácter monopolista y el desarrollado capitalismo de Estado que organizan el capitalismo contemporáneo. Si la hipótesis del libre mercado podría tener algún sentido práctico en el siglo XIX para imponer el dominio del capital sobre la economía mundial, en el siglo XX y más aún en el siglo XXI es una aberración inútil que entra en choque con los hechos a cada día. De ahí el fracaso del neoliberalismo y del pensamiento único para inspirar políticas económicas coherentes.

En mi estudio de la práctica del neoliberalismo demuestro como las políticas económicas de inspiración neoliberal aumentaron el déficit público y por lo tanto la intervención del Estado en la economía (disminuyendo el gasto social pero aumentando de manera explosiva los gastos financieros y militares). Al mismo tiempo, los gobiernos neoliberales crearon déficits comerciales, de un lado, y superávits,   del otro, que introdujeron un desequilibrio brutal en la economía mundial.

Es evidente que estos desequilibrios fiscales y comerciales condujeron también a un desequilibrio monetario y una oscilación de las divisas internacionales completamente dependientes de las intervenciones estatales y de los juegos monopolistas y especulativos que ningún mercado “libre” puede ni de lejos regular. Este grado de desequilibrio solo puede ser logrado por vía de la más violenta intervención estatal.

La segunda tesis que presentamos en este libro se refiere a la relación entre los regímenes de fuerza, fascistas y para fascistas, con el dominio ideológico y político del neoliberalismo. No fue una coincidencia que el desmoralizado grupo de la Universidad de  Chicago encontrase el primer gobierno que los insertó en el mundo económico real a través del régimen fascista de Augusto Pinochett en Chile. Ni es menos verdad que los gobiernos de Thatcher y Reagan que lo propagaron en todo el mundo estas propuestas proto modernas, se fundaron en violentas confrontaciones con el movimiento sindical de sus países y se impusieron a traves de bestiales formas de autoritarismo político.

Establecimos así en un cuidadoso análisis la correlación directa entre el terror de Estado y las políticas neoliberales que retiraron de los trabajadores derechos históricamente conquistados rebajando drásticamente sus sueldos al combinar represión estatal con represión económica a través de las recesiones,  con su séquito de desempleo y desesperanza.

Del Terror a la Esperanza: Auge y Decadencia del Neoliberalismo contribuye así a una compresión significativa del período recesivo de la economía mundial entre 1967 a 1994, tema que analizamos en el cuadro de las ondas largas de Kondratiev, contribución teórica y econométrica del economista ruso cuya vigencia hemos restablecido en la década del 1970 junto con Ernest Mandel, André Gunder Frank, Christopher Freeman, Inmanuel Wallerstein y tantos otros.

Nos cabe ahora avanzar en el análisis de la nueva fase de la economía capitalista mundial,  en la cual entran en crisis definitiva las falsas soluciones impuestas en el período del auge neoliberal. Estos análisis ganaron una evidencia colosal con la crisis desatada en el segundo semestre de 2008. Ella demostró con  enorme violencia algunas de las tesis de este libro:

1. Los desequilibrios generados por las políticas neoliberales arriba citados abrieron camino para un gigantesco sistema financiero sostenido por la deuda pública, generada por el déficit fiscal permanente y creciente. Este sistema no puede mantenerse sin la transferencia colosal de recursos del sector productivo a un mundo económico financiero artificial realizada por el Estado. El capitalismo de Estado pasa a ser el sostén fundamental de este nuevo orden capitalista, contrariando drasticamente los principios ideológicos disfrazados de científicos que doinó el ambiente intelectual del período.

2. La crisis actual pone en manifiesto la necesidad del capitalismo actual de garantizar con billones de dólares estatales ( en forma de deudas crecientes o en fora de emisión de dólares u otras monedas consideradas “seguras” por un sistema de instituciones de seguro y aconsejamiento corrupto)  su funcionamiento. Aún no está claro cuanto tiempo y hasta que límites la sociedad está dispuesta a sostener esta política estatal – ocultada por el neoliberalismo hasta que los medios de comunicación tuvieron que explicitarla claramente,  cuando esos desequilibrios alcanzaron niveles intolerables para el modelo institucional existente.

3. La crisis actual tiene dos lados: en parte ella pone de manifiesto el fracaso de la famosa capacidad de equilibrio que se podría alcanzar por un “libre mercado” que no existe y jamás podría regular  procesos tan fundamentales. Pero, por otro lado, un manejo mediático impresionante de la “crisis” permite confundir las personas para justificar la violenta y deficitaria intervención estatal para impedir “la crisis sistémica” que nos destruiría a todos.

4. En consecuencia se combate la crisis con los mismos mecanismos que la generaron. Se pretende que la intervención estatal y la regulación que faltaron en el reino neo liberal serán sustituidas por unas “nuevas” intervenciones y regulaciones a servicio de un equilibrio anti-cíclico que solo puede conducir a nuevas crisis aún más violentas.

5. El anuncio de un déficit fiscal de 1 billón y 700 mil millones de dólares que previó correctamente el presidente Obama para 2009 y la pretendida e inviable disminución de este déficit para cerca de 700 mil millones en 2013 podrá combinarse con una recuperación moderada de la economía estadounidense. Es evidente que una recuperación fundada en estos mecanismos será restringida y vacilante profundizando la crisis de la hegemonía mundial de los Estados Unidos y de su moneda. El caso japonés en la década del 90 queda como referencia fundamental para los próximos 7 a 9 años.Y es bueno acordar que Japón consiguió bajar el valor internacional de su moneda drasticamente desde 1996 y mantuvo una tasa de interés negativa en este período. Sin embargo no logró restablecer un período sólido de crecimiento económico.

6. Es claro también que, mientras se mantiene este cuadro de “recuperación razante”  a alto costo en la Tríade (EE.UU., Europa y Japón) las economías emergentes estarán en ascenso, apoyadas en la expansión de sus mercados internos a través de distribuciones del ingreso más o menos profundas como resultado de una ascensión creciente de los movimientos sociales y sus éxitos políticos más o menos importantes.

  1.  Podemos esperar que los próximos 10 años serán de avanzo social y económico con mayor o menor avance político dependiendo de la conciencia de las fuerzas sociales emergentes y de la capacidad de sus liderazgos políticos de expresar y sintetizar sus necesidades y aspiraciones. Creo que nuestro libro sobre auge y la decadencia del neoliberalismo y los demás de la trilogía podrán ayudar en esta tarea. El hecho de que ha sido traducido, además de los otros 2,  al idioma chino y publicado por la editorial de la Academia de Ciencias Sociales en el inicio de este año de 2012 me enorgullece.  Me gusta pensar que la vanguardia política de China pueda dialogar con mi esfuerzo teórico, como lo viene haciendo desde la traducción al mandarin de mi libro Imperialismo y Dependencia en 1992, seguida de 2 reediciones y la publicación de 5 libros más.

Me propongo a dedicarme ahora, con varios compañeros,  a formular las alternativas que se dibujan a través de gobiernos progresistas – que se formaron a partir de la decadencia del neoliberalismo y de la acción cada vez más activa y conciente de los movimientos sociales que se liberon poco a poco del terror paralizante. Al mismo tiempo, me dedico a elaborar un nuevo esfuerzo crítico sobre el concepto de desarrollo, vinculando lo al avance del proceso civilizatorio en curso que rompe con el intento ( hoy definitivamente cuestionado) de imponer al mundo la idea de que Europa y su seguidos norteamericano representan el modelo de la civilización en general. La noción de desarrollo no puede más servir a este proyecto imperialista y debe sí servir de instrumiento para planear las condiciones de surgimiento e implantación de una verdadera civilización planetaria que se apoyará en las ricas experiencias ciivizatorias de todos los pueblos del planeta y del definitivo respecto a la diversidad cultural que la historia produjo. Este esfuerzo democrático y pluralista nos permitirá utilizar la sabedoría de las diversas civilizaciones,  que emanan  de ambientes ecológicos diversos y de las soluciones creativas encontradas por sus habitantes,  para lograr una articulación virtuosa entre la humanidad y la naturaleza que tanto necesitamos delante de una crisis ambiental planetaria extremamente grave que vivemos bajo el caos social que promueve las formaciones sociales fundadas en el modo de producción capitalista.

Buscamos sobretodo  dar continuidad a la crítica de la economía política propuesta en los Grundrisse y en el libro con este mismo nombre e iniciada en El Capital de Karl Marx que solo representaba e primero libro de los 6 que copnían este genial proyecto científico. Se hace necesario extenderla al complejo proceso histórico del mundo contemporáneo, lo que es un  trabajo teórico más abstracto pero muy necesario para orientar nuestra práctica actual,  trabajo cuyos principios generales espero también ofrecer al público lector  muy pronto. Al incluirme en el claustro de la Universidad de Valparaiso busco encontrar colegas dispuestos a participar de estas tareas teóricas tan necesarias. Marchemos juntos!

 

THEOTONIO DOS SANTOS

 

Valparaiso, 18 de Abril de 2012.



Lunes 16 de Abril, a las 12 hrs.:

Conferencia Inaugural del año Académico de los

Institutos de Sociología e Historia y Ciencias Sociales, sobre

“Historia y Sociología: desafíos actuales”.

FACULTAD DE HUMANIDADES  Universidad de Valparaíso.


Martes 17, entre las 15 y 19 hrs.:

 Seminario: “Los desafíos actuales de las 

Ciencias Sociales en América Latina”.

FACULTAD DE HUMANIDADES  Universidad de Valparaíso.


Miércoles 18, a las 12 hrs.:

 Conferencia Inaugural de las IV Jornadas de Historia 

de las Relaciones Internacionales, sobre 

“El actual Sistema Mundial y el rol de América Latina”

FACULTAD DE HUMANIDADES  Universidad de Valparaíso.


Miércoles 18, a las 18 hrs., otorgamiento del 

Doctorado Honoris Causa al 

Profesor Theotonio Dos Santos 

por la Universidad de Valparaíso, 

en el Aula Vicuña Suarez;


Jueves 19, a las 18 hrs., Conferencia Magistral pública:

“Los nuevos Movimientos Sociales en América Latina y

 su cuestionamiento del Modelo Neoliberal”.

 Auditorio del Liceo Eduardo de la Barra de nuestra ciudad;

 


Están  cordialmente a todos los académicos, personal administrativo y estudiantes de la Universidad de Valparaíso, así como al público en general, a participar en dichas actividades. 



Organizan:


Instituto de Historia y Ciencias Sociales U.V.

Instituto de Sociología

CONVOCAN:


– Taller de Historia Política.

– Universidad Popular de Valparaíso.

– UNE-Chile, sección Valparaíso.

Written by Eduardo Aquevedo

13 abril, 2012 at 10:11

Educación en el mundo (2010): datos básicos de 45 países…

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EDUCACION Y DESARROLLO EN EL MUNDO

FUENTES: PISA 2006/2009 y PNUD 2007-2008/ 2010

PAISES

Lugar en Prueba Pisa 2009 (Lectura)

Lugar en Prueba Pisa 2006 (Lectura)

Ranking Desarrollo Humano (IDH)

2007-2008

Ranking Desarrollo Humano (IDH)

2010

Porcentaje (%) de alumnos Pisa

2009 y 2006 (b) en Educación Pública y Privada

% del PIB en Educación

200-2007

% de gasto público destinado a Educación

2002-2006

Gasto en I&D como % del PIB

2000-2007

H.Kong/Shanghai (China)

1 Sh. 4HK

3 HK

21 HK

21 HK

7/93 (b)

3,3 HK

23,0 HK

0,8 HK

COREA del Sur

2

1

26

12

64/36

4,2

16,5

3,5

FINLANDIA

3

2

11

16

96/4

5,9

12,8

3,5

SINGAPUR

5

NP

25

27

2,8

18,2 (1991)

2,6

CANADA

6

4

4

8

94/6

4,9

12,5

2,0

N. ZELANDIA

7

5

19

3

96/4 (b)

6,2

20,9

1,3

JAPON

8

15

8

11

71/29

3,4

9,8

3,4

AUSTRALIA

9

7

3

2

4,7

13,3

2,2

HOLANDA

10

11

9

7

35/65

5,5

11,2

1,8

BELGICA

11

12

17

18

6,1

12,2

1,9

NORUEGA

12

25

2

1

98/2 (b)

6,7

16,6

1,7

ESTONIA

13

13

44

34

98/2 (b)

5,0

14,9

1,1

SUIZA

14

14

7

13

95/5 (b)

5,3

13,0

2,9

POLONIA

15

9

37

41

98/2 (b)

4,9

12,7

0,6

ISLANDIA

16

24

1

17

99/1 (b)

7,5

16,6

2,8

EE.UU

17

NP

12

4

93/7

5,5

15,3

2,7

SUECIA

19

10

6

9

90/10

6,7

12,9

3,7

ALEMANIA

20

18

22

10

96/4

4,4

9,8

2,6

IRLANDA

21

6

5

5

42/58 (b)

4,9

14,0

1,3

FRANCIA

22

23

10

14

90/10

5,6

10,9

2,1

TAIPEI/China

23

16

65/35 (b)

DINAMARCA

24

19

14

19

76/24 (b)

7,9

15,3

2,6

INGLATERRA

25

17

16

26

94/6

5,6

12,1

1,8

HUNGRIA

26

27

36

36

84/16 (b)

5,4

11,1

1,0

OCDE Promedio

25/493

21/492

27/0,916

12/0,879

83/17

ITALIA

29

33

20

23

95/5

4,3

9,6

1,1

ESPAÑA

33

35

13

20

69/31

4,4

11,0

1,3

Rep. CHECA

34

26

32

28

96/4 (b)

4,6

10,0

1,6

ISRAEL

37

40

23

15

73/27 (b)

6,4

13,7

4,7

AUSTRIA

39

22

15

25

87/13

5,4

10,8

2,5

FED. DE RUSIA

43

39

67

65

100/0

3,9

12,9

1,1

CHILE

44

38

40

45

47/53

3,4

18,5

0,7

URUGUAY

47

42

46

62

83/17

2,8

7,9

0,4

MEXICO

48

43

52

56

89/11

4,8

25,6

0,5

COLOMBIA

52

51

75

79

84/16

3,9

11,1

0,2

BRASIL

53

49

70

73

92/8

5,2

10,9

1,0

ARGENTINA

58

53

38

46

65/35

4,9

13,1

0,5

PANAMA

62

54

83/17

3,8

8,9

0,2

PERU

63

NP

87

63

82/18

2,7

13,7

0,1

CUBA

NP

NP

51

100/0

13,6

16,6

0,4

PARAGUAY

NP

NP

95

96

72/28 (c)

4,0

10,8

0,1

BOLIVIA

NP

NP

117

95

84/16 (c)

6,3

18,1

0,3

EL SALVADOR

NP

NP

103

90

70/30 (c)

3,6

20,0

0,1

ECUADOR

NP

NP

89

73

68/32) (c)

1,0

8,0

0,2

VENEZUELA

NP

NP

74

75

3,7

17,0 (1991)

COSTA RICA

NP

NP

48

62

5,0

18,5

0,4

(b) Datos Pisa 2006; (c) Datos SITEAL (http://www.siteal.iipe-oei.org)

CEPAL: Argentina, Brasil, Bolivia y Venezuela, los que más redujeron desigualdad y pobreza…

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“Argentina…”

 

Por Tomás Lukin, Página/12

america-latina001La secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) recibió a Cash en una improvisada oficina donde está trabajando desde que el terremoto golpeó al emblemático edificio del organismo en Santiago de Chile. Alicia Bárcena no es economista, es bióloga pero recurre sin problemas a economistas latinoamericanos como Raúl Prebisch y Celso Furtado para proponer políticas de desarrollo diseñadas desde la región, cuestionar la apreciación cambiaria y defender los controles de capitales.

Bárcena desembarcó en el organismo a mediados de 2008 y se convirtió en la primera mujer en asumir la conducción de Cepal. Previamente la mexicana se desempeñaba como secretaria general Adjunta de Gestión en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, donde manejaba el gigantesco presupuesto de la ONU.

“América latina es hoy una región progresista. En Argentina se ha dado un cambio de modelo desde 2003. Es uno de los países de la región que más redujeron la desigualdad”, afirma Bárcena quien, lentamente, está revitalizando el discurso político y económico de la Cepal.

La agenda de desarrollo que presenta en sus intervenciones por la región reconoce la necesidad de “disciplinar” a los empresarios a través de distintos impuestos como pueden ser las retenciones, recupera las propuestas vinculadas con la inversión pública en ciencia y tecnología con desarrollos locales, y enfatiza la relevancia de preservar un tipo de cambio que responda a vectores productivos y no sea determinado por flujos especulativos.

–¿Qué evaluación hace la Cepal de la última década en América latina?

–Los gobiernos progresistas, desde 2002 y 2003, nos dejan un legado muy positivo donde no hay marcha atrás en las políticas sociales. Hemos aprendido que hay que igualar para crecer, que no alcanza crecer para igualar. El gasto social no se pierde, sino que es el motor de la economía.

–¿La región aprendió de los fracasos de las décadas del ’80 y ’90?

–Sin duda. La región ha aprendido lecciones muy importantes del pasado. Hoy somos una región que ha entendido la importancia de la macroeconomía: mantener bajos niveles de déficit de cuenta corriente, o superávit, bajos niveles de deuda, controlar la inflación y promover la acumulación de reservas. Después de la década del ’80 la región demoró 14 años para recuperar los niveles del PIB per cápita, pero para recuperar los niveles sociales nos tomamos 25 años.

–¿Qué cambió con los gobiernos progresistas en Latinoamérica?

–Como herencia de estos gobiernos progresistas la región invirtió activamente sus políticas sociales con distintas medidas de protección de empleo, el salario y otros programas. Apoyando incluso a los empresarios. Los estímulos fiscales durante la crisis fueron muy efectivos para estimular la demanda. Así nos recuperamos mucho más rápido de la crisis que el resto del mundo. El PIB había caído 1,9 por ciento en 2009. Este año la región recupera y crece 6 por ciento.

–¿Cómo continúa este nuevo esquema regional a la salida de la crisis económica global?

–Uno de los aspectos centrales de nuestra región es sobreponernos a la heterogeneidad estructural. En la Cepal creemos que el camino hacia el desarrollo está en la convergencia productiva. Rearticular los sectores productivos, dinamizarlos y reindustrializar. La región debe aprovechar sus mercados internos. Países con grandes mercados internos como Argentina, Brasil, Colombia y México deberían convertirse en los grandes motores del crecimiento regional. Si crece Brasil, crecen las economías que están a su alrededor. Eso es una buena noticia.

–¿Qué es lo que tienen que hacer los gobiernos?

–Hay que diversificar la estructura productiva e incentivar la inversión. Es muy importante porque la estructura de las exportaciones está muy concentrada en materias primas y precios que son volátiles y generan vulnerabilidad externa. La única forma para salir de la desigualdad es el empleo con derechos y protección.

–¿Qué significa diversificar la estructura productiva?

–Significa no sólo depender de enclaves de materias primas, sino también desarrollar servicios como puede ser la industria de software.

–Algo similar hizo Irlanda y hoy atraviesa una fuerte crisis económica.

–En Irlanda el manejo financiero es lo que fracasó; la diversificación productiva funcionó bien. Lo mismo en Finlandia y Nueva Zelanda. Cómo buscar nuevos nichos industriales es uno de los grandes temas. En el área de energía, biocombustibles, biotecnología, nanotecnología, comunicaciones, incluso con la soja. Es necesario profundizar el agregado de valor, la innovación y la articulación regional.

–¿Cómo pueden lograr Bolivia, Argentina o Ecuador impulsar este tipo de procesos?

–Definitivamente el gasto público debe cumplir un rol central. La inversión en investigación y desarrollo debe incrementarse. Hoy en la región es 0,6 por ciento mientras que en Corea del Sur alcanza al 4 por ciento. Nuestro continente tiene enorme espacio para crear localmente sus propios desarrollos tecnológicos sin que se importen de Japón o Alemania. Raúl Prebisch o Celso Furtado plantearon una agenda muy profunda para América latina que parte de la base de que el desarrollo arranca de nosotros mismos. Nadie nos va a desarrollar desde afuera. Hay que tener un planteamiento de pensamiento propio, con densidad nacional.

–La Cepal retoma así sus postulados históricos, que gestiones anteriores habían olvidado influenciados por la ola neoliberal.

–En la Cepal sabemos que el crecimiento y el desarrollo no son sinónimos. No alcanza con crecer: el desarrollo es igualar para crecer. Todavía nos falta gestión de la innovación que se hace en nuestras universidades y los jóvenes empresarios emprendedores. La región debe aprovechar la mejora en los términos de intercambio y crear fondos para ciencia y tecnología.

–Existe una importante oposición de algunos sectores económicos para que el Estado se apropie de esas ganancias y las utilice.

–Uno de los temas más importantes es la convergencia entre trabajadores, empresarios y el Estado. Nos hacen falta pactos sociales profundos. Disciplinar a los empresarios significa alcanzar un camino conjunto. El modelo donde el mercado lo podía todo no funciona y tampoco el Estado solo puede hacer todo.

–¿Propone un pacto social, como se quiere impulsar en estos momentos en Argentina?

–Necesitamos nuevos pactos para que las ganancias de productividad se queden en la región y no se concentren en muy pocos. El factor redistributivo debe ser el Estado y eso se logra con diálogo. Los empresarios deben ver que la desigualdad conspira contra ellos. Los empresarios también necesitan reglas de juego que las pone el Estado.

–¿Qué papel juega el tipo de cambio en este escenario que plantea?

–El tipo de cambio es un instrumento muy importante que manda señales muy potentes hacia el sector productivo. El tipo de cambio debe responder a los vectores productivos. Nada sería peor que las señales fueran a la concentración exclusiva de materias primas abandonando al resto de las actividades. Tenemos que evitar la apreciación.

–Esto implica aplicar controles al ingreso de capitales especulativos.

–Somos partidarios de los controles de capitales financieros especulativos. Esa medida es muy importante para apuntalar nuestras economías. Hay que desdramatizar algunos temas. La solvencia fiscal es importante, pero no se puede descuidar al sector productivo. La variable de ajuste no puede ser el sector productivo ni los trabajadores. Algunos países tienen más espacio que otros, pero sin duda no se puede perder el dinamismo en materia laboral.

–¿Cómo interpreta Cepal el desempeño argentino durante la última década?

–A partir de 2003, Argentina inició un cambio muy positivo. Hubo una acción muy valiente del Estado para transformar profundamente el modelo. Hay un quiebre cuando uno compara con la década de los ’90. Argentina, junto con Brasil, Bolivia y Venezuela, son los países de la región que más redujeron la desigualdad y la pobreza. Eso es sin contemplar la Asignación Universal por Hijo; midiendo eso, los resultados son todavía mejores.

También ha mejorado considerablemente el balance de pagos y la cuenta corriente. La deuda pública tiene un muy buen comportamiento y aumentan las reservas internacionales. El Estado ha tomado decisiones correctas para la sociedad argentina.

–¿Qué desafíos piensa que enfrenta?

–Es un proyecto de país que se ha ido construyendo desde 2003. Es un cambio de modelo que no está exento de problemas y desafíos pero por lo menos se plantea un proyecto social, productivo y de articulación política social de diálogo. Es un muy buen momento para la convocatoria de un pacto social. Hay un alto nivel de convergencia. Eso lo observé en Mar del Plata. En Argentina se está dando algo que para nosotros en Cepal es muy importante: un proyecto donde se está buscando la convergencia productiva y territorial, apoyando a las familias pobres, reduciendo la desigualdad, aprovechando el buen contexto externo a favor de la economía nacional

Written by Eduardo Aquevedo

24 diciembre, 2010 at 3:43

I. Wallerstein: Elecciones en Brasil y Estados Unidos…

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Elecciones en Brasil y Estados Unidos: resultados opuestos

Immanuel Wallerstein

imageEl 31 de octubre, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva obtuvo una arrasadora victoria en las elecciones brasileñas. El 2 de noviembre, el presidente Barack Obama fue derrotado contundentemente en las elecciones estadunidenses. Lo curioso es que ninguno de ellos contendió en estas elecciones. En Brasil, Lula ya había cumplido sus dos periodos, el máximo permitido, y brindó su respaldo a Dilma Rousseff como su sucesora. En Estados Unidos, las elecciones de 2010 fueron comicios legislativos de mitad del periodo, no una elección presidencial.

Hay algunas similitudes sorprendentes entre los dos hombres y ambas situaciones políticas. Lula fue electo en 2002 como candidato de la esperanza y el cambio. Obama fue electo presidente en Estados Unidos en 2008 como candidato de la esperanza y el cambio.

Ambos hombres eran de fuera en términos de los procesos políticos tradicionales de sus países. Lula fue el primer presidente de extracción obrera y de poca educación formal. Obama fue el primer presidente afroestadunidense de su país.

En su campaña, ambos convocaron un respaldo popular de gran escala. En el caso de Lula, ésta no era su primera vez, sino su cuarto intento de llegar a la presidencia. Había sido líder sindical y dirigente de un partido obrero, el Partido dos Trabalhadores (PT). Obama había sido organizador comunitario y un senador con un récord de votos muy de la izquierda (liberal) en la legislatura. Ambos recibieron el apoyo de militantes de los movimientos sociales y le gustaron particularmente a los jóvenes votantes. Ambos enfatizaron las malas acciones de los previos presidentes de su país: Fernando Henrique Cardoso en el caso de Brasil y George W. Bush en el caso de Estados Unidos –y en ambos casos su elección fue vista como un repudio de las políticas del presidente previo.

En ninguno de los casos el presidente recién electo tenía un camino claro en la legislatura. En el caso brasileño, el sistema electoral condujo a una legislatura con múltiples partidos y el PT no tenía más de una cuarta parte de los escaños. En el caso estadunidense, las reglas del Senado permitían al partido de oposición bloquear o forzar concesiones importantes en cualquier legislación que el presidente de Estados Unidos quisiera promulgar. Ambos hombres sintieron que debían hacer compromisos políticos.

En ambos casos, el principal temor del presidente recién electo era que la ya muy difícil situación económica de sus países se volviera un desastre. Lula temía una inflación galopante y la estampida de inversionistas. Obama le tuvo miedo al colapso de los bancos y al desempleo rampante. El modo en que cada uno respondió a estos miedos fue recurrir a un enfoque económico relativamente conservador (neoliberal) y a la designación de gente relativamente conservadora en los puestos económicos clave de su administración.

Este enfoque neoliberal casi de inmediato desconcertó a gran parte de su base electoral. En cada caso, los dos hombres intentaron tranquilizar a sus simpatizantes situados más a la izquierda insistiendo en que este enfoque neoliberal era esencial pero transitorio y que, eventualmente, verían realizadas sus esperanzas de cambios más fundamentales.

Esto fue tomado con escepticismo creciente y disenso público por parte de estos simpatizantes, y en particular los principales intelectuales de izquierda y los dirigentes de los movimientos sociales. En el caso brasileño, algunos de ellos renunciaron públicamente al PT y dirigieron su respaldo a partidos más pequeños de izquierda. La respuesta de Lula y Obama fue señalar variados tipos de programas que ellos habían puesto en operación con el fin de mejorar el grueso de los segmentos más pobres de la población, como es el caso de la campaña contra el hambre en Brasil y la nueva legislación de salud en el caso de Estados Unidos. Los escépticos señalaron en cada caso los beneficios importantes que le habían traído a los segmentos más ricos de sus países.

Sin embargo, cuando las reales elecciones se llevaron a cabo, muchos de los escépticos de la izquierda regresaron al redil. En Brasil, un grupo de muy prominentes intelectuales de izquierda divulgaron una petición pública en favor de votar por Dilma Rousseff sobre la base de que su oponente le acarrearía desastres a Brasil. Una posición semejante fue asumida por el más importante movimiento social, el Movimiento dos Trabalhadores Sem Terra, que fuera abandonado malamente por Lula y que sin embargo pensó que las cosas estarían peor si Rousseff no era electa.

En el caso estadunidense, algunos intelectuales que habían apoyado la candidatura de Ralph Nader mediante un tercer partido en 2000, porque sintieron que no había diferencias significativa entre Al Gore y George W. Bush, públicamente renunciaron a esta postura y argumentaron por apoyar a los demócratas en las elecciones legislativas. Y así lo hicieron los dirigentes de los movimientos sociales –entre los afroestadunidenses, los latinos, los gays– pese a su desencanto público con el limitado cumplimiento de las promesas de Obama.

Todo esto parece notablemente semejante, y no obstante el resultado no pudo ser más diferente. Rousseff ganó con buen margen en Brasil y Obama, en sus propias palabras, recibió una paliza. ¿Por qué? No podría ser más claro. Hubo una enorme diferencia en las dos situaciones. La situación económica de Brasil ha mejorado marcadamente en los últimos años, y la situación económica estadunidense empeora marcadamente. No pudo haber demostración más clara de la tesis de Carville: Es la economía, estúpidos.

No fue el centrismo de Obama lo que explica por qué los votantes se tornaron contra él. Lula ha sido en cada pedacito un centrista en su política. No fue la falta de carisma de Obama. Parecía muy carismático en 2008. Lula fue popular porque las cosas parecían ir bien. Y Obama fue impopular porque las cosas parecían ir mal. No es que uno se haya vendido y el otro no. No fue cuestión de sus verdaderas convicciones políticas. Algunas veces la situación estructural general avasalla las capacidades de los políticos talentosos para hacer algo al respecto.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

Written by Eduardo Aquevedo

20 noviembre, 2010 at 14:27

El ascenso de Brasil como potencia global…

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Sigue el ascenso de Brasil como potencia global

Raúl Zibechi

KLEEE1El triunfo de Dilma Rousseff zanjó el principal tema en disputa: si la quinta economía del mundo seguiría su marcha como uno de los líderes de los países emergentes, o sea, si mantendrá su autonomía relativa respecto de los centros mundiales de poder, o si esa marcha ascendente conocería una inflexión para acoplarse a las políticas hegemonistas de Estados Unidos. El triunfo de José Serra hubiera significado un cambio de rumbo en la segunda dirección, mientras la victoria de Rousseff confirma la vocación de potencia global hegemónica en Sudamérica trazado durante los ocho años de presidencia de Lula.

Serra había delatado durante la primera vuelta de la elección su voluntad de que Brasil tome distancia del Mercosur. En vista de que es el único país capaz de indicar el rumbo por el que debe transitar la región, un debilitamiento del énfasis en la integración regional habría sido un paso atrás en la construcción de la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) y del Consejo de Defensa Sudamericano. Lo que hubiera abierto las puertas a una mayor injerencia de Washington de la mano de la OEA y, probablemente, generado mayores problemas a los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

La creciente autonomía de la región sudamericana respecto de Washington, que siempre consideró la región como su patio trasero, se habría frenado y quizá retrocedido al periodo previo a la aparición de los gobiernos progresistas a partir de 1999. Puede discutirse si la integración que promueve Brasil, con base en el libre mercado, profundiza las relaciones asimétricas entre países. O si, como consideran analistas, estamos ante una nueva y ampliada versión del subimperialismo brasileño que hace tres décadas analizó Ruy Mauro Marini. La existencia de estas tendencias negativas no debe opacar que el ascenso de Brasil como potencia global implica el debilitamiento del dominio estadunidense.

En la política doméstica los cambios fueron y serán mínimos. Hay cuatro elementos a considerar. El PT sale fortalecido al convertirse en la primera fuerza en votos y en representación parlamentaria (88 diputados y 14 senadores), por haber caído sus adversarios al nivel más bajo en mucho tiempo (el PSDB de Serra y Fernando Henrique Cardoso pasó de 99 diputados en 1999 a los 54 actuales y la derecha pura, DEM, cayó de 105 diputados de hace una década a los 43 que tendrá en el nuevo parlamento). La alianza de 10 partidos que tejió Lula tendrá una cómoda mayoría en ambas cámaras.

Los resultados indican que en los años recientes se produjo un realineamiento del electorado. Lula llegó a la presidencia con 46.4 por ciento en la primera vuelta de 2002 y 61 por ciento en la segunda. Fue relegido en 2006 con 48.6 por ciento en primera vuelta y 61 por ciento en la segunda. Ahora Dilma obtuvo 46.9 por ciento en la primera vuelta y algo más de 56 por ciento en la segunda. Porcentajes muy similares que indican que, más allá del trasiego de votos lulistas de la clase media a los más pobres, hay una estabilidad y fidelidad del electorado que no consiguen torcer los grandes medios. Este nuevo alineamiento electoral durará un largo periodo.

La tercera cuestión es que Lula consiguió lo que nunca había conseguido un político brasileño: llevar a la presidencia a la persona designada para sucederle. Ni los grandes estadistas que tuvo Brasil, como Getulio Vargas, consiguieron esa proeza. Mayor aún cuando Rousseff era hasta hace poco una persona casi desconocida que había sido ajena al PT durante la mayor parte de su vida política. Este triunfo de Lula lo convierte en la persona destinada a manejar los hilos del poder, también durante cierto tiempo.

La cuarta cuestión es la que refleja Bruno Lima Rocha en su excelente artículo Una crítica abajo y a la izquierda, y consiste en la debilidad de los movimientos sociales. Es preciso tener la firmeza y la madurez para asumir que hay gobiernos que mejoran la vida de las mayorías y no construyen proyectos de poder para que estas mismas mayorías sean dueñas de sus destinos, concluye Lima.

Por arriba, constata cómo durante ocho años Lula tejió una sólida alianza con sectores de la clase política más tradicional, como el ex presidente José Sarney y el ex ministro de Economía de la dictadura Delfim Netto, y con la gran banca, la industria automovilística, las trasnacionales brasileñas y las multinacionales de telecomunicaciones y del agronegocio. Por abajo, observa que los movimientos están menos organizados, movilizan menos, se milita menos, hay una distancia mayor entre dirigentes y bases, no tienen una entidad transversal que los coordine y hasta el propio MST pierde su capacidad de liderar la lucha popular.

En síntesis: se consolidó el poder de las clases dominantes mientras los proyectos de transformar la sociedad se han debilitado. El movimiento popular brasileño está mucho más confuso de lo que estaba en la segunda mitad de los años 90, en pleno auge del neoliberalismo y de la era de Cardoso, apunta Lima. No es un diagnóstico agradable de escuchar, pero siempre es necesario mirar la realidad de frente. Un buen ejemplo es considerar que hoy la reforma agraria, por la que se movilizó buena parte de la sociedad brasileña en los 80 y los 90, está más lejos que nunca, mientras el agronegocio avanza sin cesar.

Si Brasil es el país destinado a marcar tendencias en la región, la realidad de los movimientos no augura nada positivo en el corto plazo. Quizá haya que concluir que la potencia de los movimientos ha emigrado a otras latitudes, como Bolivia y Argentina. La reacción de reafirmación de los de abajo ante la muerte del ex presidente Néstor Kirchner es buena muestra de que el espíritu del levantamiento del 19 y 20 de diciembre de 2001 está vivo y seguirá marcando la vida política del país. Durante un buen tiempo.

LA JORNADA.MX

Written by Eduardo Aquevedo

7 noviembre, 2010 at 1:51

Theotonio Dos Santos: una crítica a F.H. Cardoso…

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Carta abierta a Fernando Henrique Cardoso

Theotonio Dos Santos, Rebelión

Traducido para Rebelión por Susana Merino

MIRO0001Mi querido Fernando:

Me veo obligado a responder a la carta abierta que dirigió a Lula en nombre de una vieja polémica que usted y José Serra comenzaron en 1978 contra Rui Mauro Marini, yo, André Gunder Frank y Vania Bambirra, rompiendo con el esfuerzo teórico que iniciáramos en común al promediar los años 60 en Chile. La discusión no se da ahora entre cientificos sociales, sino en una experiencia política que refleja totalmente ese debate teórico. Esa carta firmada por usted como ex presidente resulta, teórica y políticamente, una muy frágil, defensa de su gestión. Quién la lee no puede comprender por qué usted salió del gobierno con una aprobación del 23% mientras que Lula deja su gobierno con un 96% de aprobación.

Ya discutimos en varias oportunidades los mitos que se forjaron en torno a los llamados éxitos de su gobierno. Ya durante su gobierno varios estudiosos discutimos, desde los comienzos de su mandato, sobre el inevitable camino de su fracaso junto a la mayoría de la población. Porque las premisas teóricas en que basaba su acción política estaban profundamente equivocadas y eran contradictorias con los intereses de la mayoría de la población (Si los lectores tienen interés en conocer el debate sobre estas bases teóricas les recomiendo mi libro, ya agotado Teoría de la Dependencia: balance y perspectivas. Editora Civilizacao Brasileira, Rio, 2000).

Sin embargo en esta oportunidad voy a concentrarme en los mitos forjados en torno a su gobierno, que usted reitera insistentemente en su carta.

El primer mito es el de que su gobierno tuvo éxito económico a partir del fortalecimiento del real y que el gobierno de Lula se habría apoyado en este éxito alcanzado de este modo resultados positivos que no quiere compartir con usted… En primer lugar vamos a desmitificar la afirmación de que fue el plan real el que terminó con la inflación. Los datos nos muestran que hasta 1993 la economía mundial vivía una hiperinflación en la que todas las economías registraban inflaciones superiores al 10%. A partir de 1994 TODAS LAS ECONOMIAS DEL MUNDO REGISTRARON UNA CAIDA DE LA INFLACION DE HASTA MENOS DEL 10%. Está claro que en cada país aparecieron los genios locales que se presentaban como autores de esa caída, Pero esto es falso puesto que se trataba de un movimiento planetario.

En el caso brasileño, nuestra inflación fue durante todo su gobierno en alrededor de un 10% más alta TUVIMOS DURANTE SU GOBIERNO UNA DE LAS MAS ALTAS INFLACIONES DEL MUNDO, y aquí llegamos a otro de sus increíbles mitos. Según usted y sus seguidores (y hasta sectores de la oposición a su gobierno creen este mito) su política económica aseguró la transformación del real en una moneda fuerte. Bien, Fernando, seamos cuerdos: llamar a una moneda que en 1984 comenzó valiendo 0,85 centavos de dólar y manteniendo un valor falso hasta 1998 cuando el propio FMI exigía una devaluación de por lo menos un 40% y su ministro de Economía rehusó realizarla “por lo menos hasta las elecciones” señalando así el momento en que se llevaría a cabo y en el que los capitales extranjeros deberían salir del país antes de su devaluación. El hecho es que cuando usted flexibilizó el cambio el real se devaluó hasta llegar a los 4,00 reales por dólar. Y no venga que por culpa de la “amenaza petista” porque esa devaluación ocurrió mucho antes de la “amenaza Lula” AHORA BIEN UNA MONEDA QUE SE DEVALÚA CUATRO VECES EN OCHO AÑOS ¿PUEDE CONSIDERARSE FUERTE? ¿En qué manual de economía? ¿Qué economista respetable sustenta esa tesis?

El plan real no redujo la inflación, sino una deflación mundial que hizo caer las inflaciones de todo el mundo. La inflación brasileña siguió siendo una de las más altas del mundo durante su gobierno. El real fue una moneda drásticamente debilitada, Es algo evidente: cuando nuestra inflación estuvo durante varios años por encima de la mundial, nuestra moneda debió haber sido altamente devaluada. Sin embargo se mantuvo artificialmente, de manera suicida, con un valor tan alto que la llevó a la brutal crisis de 1999.

Segundo mito: según usted su gobierno fue un ejemplo de rigor fiscal. ¡Dios mío!: un gobierno que aumentó la deuda pública de Brasil desde unos 60.000 millones de reales en 1994 hasta unos 850.0000 millones cuando, ocho años después, le entregó el gobierno a Lula, ¿es un ejemplo de rigor fiscal? Me gustaría saber qué economista podrìa sustentar esta tesis. Es uno de los casos más graves de irresponsabilidad fiscal de toda la historia de la humanidad.

Y no lo mejora atribuir este endeudamiento colosal a los llamados “muertos” de las deudas de los Estados como hizo su ministro de economía burlando la buena fe de aquellos que preferían no reconocer la triste realidad de su gobierno. UN GOBIERNO QUE LLEGÓ A PAGAR EL 50% ANUAL DE INTERESES POR SUS TITULOS PARA DEPOSITAR DE INMEDIATO LAS INVERSIONES DEL EXTERIOR EN MONEDA FUERTE A INTERESES NORMALES DE ENTRE EL 3 Y EL 4%, NO PUEDE DESCONOCER EL HECHO DE QUE CREO UNA DEUDA COLOSAL SÓLO PARA ATRAER CAPITALES DEL EXTERIOR PARA CUBRIR LOS COLOSALES DEFICIT COMERCIALES GENERADOS POR UNA MONEDA DEVALUADA QUE IMPEDIA LA EXPORTACION Y SE VEIA AGRAVADA, ADEMÁS, POR LOS ABSURDOS INTERESES QUE PAGABA PARA CUBRIR EL DEFICIT QUE GENERABA. Este nivel de irresponsabilidad se transformó en irresponsabilidad fiscal que el pueblo brasileño pagó mediante una caída de la renta de cada brasileño pobre. Ni hablar de la brutal concentración de la renta que esta política agravó drásticamente en este país el de mayor concentración de la riqueza del mundo. VERGÜENZA FERNANDO HENRIQUE, MUCHA VERGÜENZA. Baje la cabeza y entienda por qué ni sus compañeros de partido quieren identificarse con su gobierno… obligándolo a salir solito a realizar esta insana tarea.

Tercer mito: según usted Brasil tenía dificultades para pagar su deuda externa por causa de la amenaza de caos económico que se esperaba con el gobierno de Lula. Fernando, no juegue con la comprensión de las personas, En 1999 Brasil había llegado a la dramática situación de haber perdido TODAS SUS DIVISAS. Usted tuvo que pedir ayuda a su amigo Clinton que puso a su disposición 20.000 millones de dólares del tesoro de los EEUU y 25.000 millones de dólares más del FMI, el Banco Mundial y BID. Todo sin ninguna garantía.

Esperaba aumentar las exportaciones del país para generar divisas y pagar esa deuda. El fracaso del sector exportador brasileño, aún con la espectacular devaluación del real, no permitió juntar recursos en dólares para pagar la deuda. Nada tiene que ver con la amenaza de Lula. La amenaza de Lula tuvo que ver exactamente como consecuencia de este fracaso colosal de su política macroeconómica. Su política exterior, sometida a los intereses estadounidenses a pesar de algunas declaraciones críticas, vinculaba nuestras exportaciones a una economía decadente y a un mercado ya cooptado. El rechazo de sus neoliberales a promover una política industrial en la que el Estado apoyara y orientara nuestras exportaciones. La locura del colosal endeudamiento interno. La imposibilidad de realizar inversiones públicas a pesar de los recursos obtenidos con la venta de unos 100.000 millones de dólares de empresas brasileñas. Los intereses más altos del mundo que hacían, y todavía hacen, inviable la competividad de cualquier empresa. En fin UN FRACASO ECONÓMICO ROTUNDO que se traducía en los más altos índices de riesgo del mundo aún tratándose de evaluadoras amigas. Una deuda para la cual no se tiene dinero para pagar… Fernando, Lula no era amenaza de caos. Usted era el caos. Y el pueblo brasileño corrió tranquilamente el riesgo de elegir a un tornero mecánico y un partido de agitadores, según vuestra evaluación, a continuar con la aventura económica que usted y su partido habían emprendido en el país.

Me gustaría destacar la calidad de su gobierno en algun área pero no puedo hacerlo, ni en lo cultural para lo que fue convocado nuestro querido Francisco Weffort (en ese entonces secretario general del PT) que no creó ni un solo museo, ni una sola campaña significativa. ¡Qué vergûenza fue la conmemoración de los 500 años del “descubrimiento de Brasil”!, ni en el plano educativo donde no fundó ni una sola universidad y chocó con la mayoría de los profesores universitarios menoscabados en sus salarios y en su prestigio profesional. No, Fernando, no puedo reconocer nada que no pudiera hacer un presidente mediocre.

Lamento mucho el destino de Serra. Si no gana esta elección quedará sin mandato pero asi es la política. Ustedes van a tener que revisar profundamente esa tentativa de cerrar la era Vargas con la que tan fuertemente se identifica nuestro pueblo. Y tendrán que pensar que el capitalismo depende de lo que Sao Paulo construye y no de lo que quiere el pueblo brasileño. Y por más que hayan logrado dominar a la prensa brasileña debido a sus alianzas internacionales y nacionales, es claro que eso no aseguraría al PSDB un gobierno querido por nuestro pueblo. Ustedes van a quedar en la historia como un episodio reaccionario ante el verdadero progreso que Dilma promete profundizar. Ella dice que la lucha contra las desigualdades es el verdadero fundamento de una política progresista. Y ustedes están fuera de esa política.

A pesar de todo, me da pena enfrentarme tan radicalmente con una vieja amistad. A pesar de su equivocado camino aún lo aprecio (y tengo los mejores recuerdos de Ruth), pero lo quiero lejos del poder en Brasil. Como la gran mayoría del pueblo brasileño. Podremos tener alguna charla intrascendente en algún congreso internacional si usted vuelve a frecuentar un día ese mundo de los intelectuales alejados de las lides del poder.

Con mi mejor disposición posible pero con amor a la verdad me despido.

Theotonio Dos Santos

Written by Eduardo Aquevedo

30 octubre, 2010 at 1:35

Lula: “En ocho años hicimos una revolución”. Entrevista.

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REPORTAJE A LULA ANTES DE LAS ELECCIONES QUE HOY PLEBISCITARAN SU MANDATO Y PONDRAN A PRUEBA LA CANDIDATURA DE DILMA ROUSSEFF

 

image El presidente brasileño aceptó conceder una entrevista a tres medios de América latina, uno de ellos Página/12, horas antes de que Brasil defina si Dilma Rousseff gana en primera vuelta. Lula habló de su historia, de sus sueños, de América latina, de los cambios en la Argentina, de las élites y de la prensa conservadora.

Por Martín Granovsky

Desde Brasilia

Es el último día de la campaña electoral. A las 12 de la noche empieza la veda. El presidente brasileño concederá esta entrevista y volará de inmediato a San Pablo. Quiere reforzar a Dilma Rousseff, la candidata del Partido de los Trabajadores. Es jueves a la mañana. Todavía no le llegaron a Luiz Inácio Lula da Silva las informaciones sobre la rebelión en Ecuador, a la que luego calificaría de “salvajada” e “intento de golpe de Estado”, pero habla una y otra vez de la democracia en América latina. Reforzarla, explica, será parte de su futuro.

La conversación se realiza en un despacho del Planalto, la Casa Rosada de Brasilia. La inmensa construcción diseñada por Oscar Niemayer, el arquitecto que acaba de cumplir 103 años y vive en Copacabana, está recién acondicionada. Paredes repintadas de blanco, cuadros en los pasillos, una berlina del siglo XIX en la planta baja.

Es una entrevista con tres medios: Página/12, el diario La Jornada de México y el sitio web Carta Maior de Brasil. Por La Jornada está Carmen Lira, su directora. Carmen es la periodista a la que Fidel Castro le dijo hace muy poco, entre otras cosas, que se arrepentía de la política cubana hacia los homosexuales. Por Carta Maior ahí ya está sentado Emir Sader, secretario general del Centro Latinoamericano de Ciencias Sociales y uno de los ensayistas más agudos de la región. También su editor, Joaquim Palhares, responsable de la hazaña de haber convertido a Carta Maior en una referencia mundial con decenas de miles de visitas y 65 mil usuarios registrados con nombre y apellido.

A las 8 de la mañana el equipo multinacional de entrevistadores ya se había reunido delante de un buen desayuno brasileño para conversar sobre la charla con Lula. Fue un momento de concentración. Tanto que nadie pudo conversar con un amigo de Emir que compartía la mesa: Perry Anderson, el marxista inglés.

Por el despacho del Planalto pasa, fugaz, Marco Aurelio García, el asesor internacional de Lula. También él viajará a San Pablo. Engripado en medio de la campaña, no quiere descanso ni pierde el optimismo. Tampoco Lula puede disimularlo. Está rozagante. Cuando entra y saluda uno por uno es tentador sacar una conclusión: si hubiera que hacer el retrato de un hombre feliz, de un dirigente político satisfecho, no estaría mal elegir a este señor que entregará el mando el 1º de enero de 2011 después de dos mandatos y con un 80 por ciento de imagen positiva.

–¿Qué aprendió en casi ocho años de Presidencia? ¿Qué entiende hoy mejor que antes? ¿Qué diferencia tiene el Lula de hoy con el que asumió el 1º de enero de 2003?

–En la Presidencia lo primero que aprendemos es a gobernar. Cuando uno llega a la presidencia de la República normalmente antes estuvo muchos años en la oposición. Cuando iba un debate o a una reunión yo les decía a mis interlocutores: “Me parece”, “pienso”, “creo…”. En el Gobierno uno no piensa que, a uno no le parece que, uno no cree que. O hace, o no hace. Gobernar es una eterna toma de decisiones. Uno aprende a ser más tolerante y a consolidar la práctica democrática. La convivencia política en la adversidad es una enseñanza estupenda para quien cree en la democracia como un valor supremo dentro del arte de hacer política. Y eso lo aprendemos ejercitándolo todo el santo día. No creo que haya una universidad capaz de enseñarle a alguien a hacer política, a tomar decisiones. Uno puede teorizar, pero entre la teoría y la práctica hay una enorme diferencia diaria. Tomemos, por ejemplo, mi segundo mandato, que empezó en el 2007. Todo el mundo sabe que yo le tenía miedo a ese segundo mandato presidencial. Tenía miedo del agotamiento, de la chatura, de repetir todo. Pero cuando lanzamos el PAC, el Programa de Aceleración del Crecimiento, la verdad es que hicimos un transplante de todos los órganos vitales del Gobierno y creamos un gobierno nuevo, más productivo, mucho más eficaz, más activo. Eso es lo que tenemos hoy en funcionamiento. Para mí ése fue un gran aprendizaje. Tanto que no quiero olvidarlo cuando deje la Presidencia. Preciso continuar aprendiendo. Pasar por la Presidencia, enfrentar las adversidades que enfrentamos nosotros y llegar al final del segundo mandato con esta buena situación de hoy es algo que logramos porque practicamos intensamente el ejercicio democrático. Convocamos a 72 audiencias nacionales sobre todos los temas, desde la seguridad pública a la comunicación, pasando por la discapacidad. Todas las políticas que implementamos fueron resultado de audiencias. El pueblo participó activamente de las decisiones y de las políticas públicas. Ese es el cambio fundamental. Cuando llegué, en 2003, en el Ministerio de Transportes se gastaban mil millones de reales por año. Hoy gastamos 1,6 mil millones de reales por mes. O sea que aprendimos a gastar y aprendimos a hacer obras.

–¿En el mismo ministerio?

–El mismo. Con esos 1,6 mil millones pagamos y contratamos lo que hace falta. En 2003 teníamos 380 mil millones de reales de crédito para todo Brasil. Hoy, 1,6 billones.

–¿Eso es mucho?

–Es poco. Pero es mucho si se lo compara con lo que teníamos en 2003.

“No dependemos de la prensa”

Lula suele hacer comentarios ocasionales sobre la política de algunos grandes medios de comunicación, pero no de una manera permanente: parece creer que cuando los hechos son tozudos se vuelven indestructibles. La última tapa del semanario Veja parece escrita en medio de una guerra. En lugar de anunciar las elecciones, alerta contra una supuesta amenaza contra la libertad. La causa de tanta alarma es que Lula sólo dijo que a veces, cuando los partidos conservadores son insuficientes, algunos medios actúan como partidos conservadores.

–El día que la prensa decida divulgar la revolución que se produjo en Brasil –dice ahora con ironía–, el pueblo se va a dar cuenta del todo. En los sondeos el Gobierno aparece con un 80 por ciento de aprobación. No es Lula, es el Gobierno. ¡Y estamos en el octavo año de mandato! ¿Cuál es el fenómeno? Que no dependemos de la prensa. Si fuera por la prensa, yo tendría 10 por ciento de aprobación. O hasta les debería algunos puntos. El fenómeno es que los resultados llegan a las manos del pueblo. El pueblo recibe los beneficios, ve que las cosas se hacen. Entonces, el que no habló no formó parte de la historia de ese período. Ese fue el gran cambio entre 2003 y 2010.

–Usted dice que hizo cosas que quizás algún día la prensa divulgará. Y el gobierno, ¿no lo divulgó?

–En Brasil hay un debate muy interesante. Y sé que no es una discusión sólo brasileña. En la Argentina se da el mismo debate, y lo mismo en los otros países de América latina. Hasta Barack Obama, a poco de asumir, dijo que la cadena Fox no es un medio de comunicación sino un partido político. Yo converso con dirigentes de todo el mundo. Todos se quejan. Yo no me quejo mucho de la prensa porque también llegué adonde llegué a causa de la prensa. Contribuyó mucho a que yo llegara donde llegué. Por eso soy un defensor juramentado de la libertad de expresión y la democracia. Ahora, hay gente que confunde la democracia y la libertad de comunicación con actitudes extemporáneas. No sé si es una tendencia mundial. No sé si será que las buenas noticias no venden diarios. Tal vez los escándalos vendan… Yo voy a terminar mi mandato sin haber almorzado con ningún dueño de diario, con ningún dueño de un canal de televisión, con ningún dueño de revista. Sí mantuve con todos ellos una actitud respetuosa y democrática. Quise entender su papel y que ellos entendieran el mío. Muchas veces el pueblo se entera de las cosas buenas que suceden en este país porque las divulgamos nosotros a través de la publicidad, por Internet o por el blog del Planalto. A veces, si sólo dependiese de determinados medios de comunicación, ni siquiera hablarían de algunos temas. Algunos hasta dicen: “No nos interesa cubrir eso, esa inauguración…”. Por ahí es verdad, no sé… El dato concreto es que, en mi opinión, si el pueblo fuese mejor informado, sabría más cosas y podría hacer mejores juicios de valor. Para mí el arte de la democracia es ése: que la gente tengan seguridad de la calidad de la información, de la honestidad de la información y de la neutralidad de la información. Y quizás hubiera sido más fácil que los medios de comunicación asumiesen categóricamente su compromiso partidario. Así todos sabríamos quién es quién. Pero ésa no es la situación actual en Brasil. Hoy parece todo independiente, pero basta ver las tapas para darse cuenta de que la independencia termina donde comienza el comercio. También se trata de un aprendizaje. Tenemos poco tiempo de democracia. En este momento estamos viviendo el mayor período de democracia constante de Brasil, sea a partir de la Constitución de 1988 o sea a partir de la asunción del presidente José Sarney. Son poco más de 20 años. Es una democracia muy incipiente, aunque es muy fuerte y goza de instituciones sólidas. Hicimos un impeachment y no pasó nada. Aquí eligieron a un metalúrgico. Percibimos un avance general en América latina. Eso va consolidando la democracia independientemente de los nostálgicos que siempre dijeron que un metalúrgico no podría llegar a la cima, que un indio tampoco, que un negro no podría llegar, que una mujer tampoco. Estamos quebrando esos tabúes.

“Opción por la democracia”

Lula creció políticamente como dirigente sindical, como luchador por la libertad en Brasil y como uno de los líderes del movimiento a favor de las elecciones libres en medio de la dictadura que gobernó nada menos que 21 años, entre 1964 y 1985. El Partido de los Trabajadores se fundó en 1980. No necesitó adaptarse, como otros partidos de izquierda, a la democracia como un valor supremo. Así surgió.

–Hay que valorar esto –dice Lula cuando revisa qué pasa hoy en Sudamérica–: la izquierda en América latina hace opción por la democracia y por esa vía está llegando al poder en varios países. Los golpes no son de la izquierda. Nadie de izquierda dio el golpe en Honduras. Entonces, la gente precisa saber que si la información fluye correctamente, eso facilitará la toma de decisiones para su vida. En Brasil estamos aprendiendo. Así vamos construyendo nuestra democracia. No tengo derecho a quejarme. Voy a terminar mi mandato con el mayor nivel de aprobación que jamás alguien haya alcanzado. Hay presidentes que ni siquiera comienzan con esa cifra del 80 por ciento. Por eso tengo que agradecer al pueblo brasileño, a la democracia brasileña y –por qué no decirlo– también a la prensa: su comportamiento, a favor o en contra, fue formando un juicio de valor. Tengo una tesis que vale tanto para la prensa como para nuestra conducta cotidiana: si todos los días alguien está a favor del gobierno, perderá credibilidad. Pero también la perderá si todos los días está en contra. Los dos extremos son malos. Hay que hablar de las cosas buenas del gobierno cuando suceden. Entonces, cuando se hable de las cosas malas, la credibilidad estará intacta. Eso es lo que desarrollaría y consolidaría la libertad de comunicación en el país: el compromiso sólo con la verdad y nada más que con la verdad, le duela a quien le duela.

–En la campaña electoral de 2002 usted decía que el mercado no era capaz de entender la necesidad de que los brasileños comieran tres veces por día. Después de dos mandatos, ¿cumplió con ese objetivo?

–En dos mandatos y ocho años de gobierno conseguimos hacer una revolución. Sacamos a 27 millones que estaban por debajo de la línea de pobreza absoluta y al mismo tiempo llevamos 36 millones de personas a convertirse en parte de la clase media. No es poca cosa. Generamos 15 millones de empleos.

–Treinta y seis millones es casi una Argentina entera.

–Sí, casi una Argentina. Y simultáneamente desplegamos programas para atender a la franja más pobre de la población. Programas simples pero objetivos, como la Bolsa Familia, como el programa Luz para todos, como el PPA, que es para compra de alimentos, o el plan de Agricultura Familiar. Realizamos políticas públicas que no estaban previstas en el escenario político nacional. El pueblo brasileño hoy vive más feliz, mejor, pero todavía hay mucho que hacer. Espero que en los próximos tiempos la compañera Dilma pueda concluir el trabajo que comenzamos. Ya probamos que era posible. Lo hicimos con mucha fuerza y, diría, mucha eficacia. No quiero ser presuntuoso, pero lo que hicimos en política social es una revolución en Brasil. Una revolución que aún debe ser completada. No se puede desmontar el aparato de exclusión de 500 años en 8 años. Pero ahora contamos con una base extraordinaria y tenemos que extender la experiencia a otros países. Porque algunas cosas son sagradas para nosotros. Combinamos crecimiento económico con baja inflación. En Brasil, eso parecía imposible. Y era imposible aumentar los salarios en términos reales y mantener controlada la inflación. O mantener una política de exportación creciente y, al mismo tiempo, una política de fortalecimiento del mercado interno. Todo esto demuestra un alto grado de estabilidad en las políticas que desplegamos. Si esas políticas tuvieran un horizonte de otros cuatro u ocho años, sin duda dentro de poco tiempo seremos la quinta economía del mundo. Las condiciones están dadas. Ese horizonte es posible porque avanzamos gracias a la relación que establecimos con la sociedad.

Ya no manda la “Casa Grande”

En 1933, el sociólogo Gilberto Freyre escribió un libro con destino de clásico: Casa Grande e Senzala. Había comenzado preguntándose qué era ser brasileño. Y el libro describía una sociedad esclavócrata, híbrida de indios y negros. En la colonización portuguesa, la casa grande era el casco de la fazenda azucarera y después cafetalera, en medio de un mestizaje permanente con las guaraníes. Las condiciones se hicieron más duras con la introducción de los esclavos negros, que vivían en las barracas, las senzalas, y proveían tanto la mano de obra como las domésticas y las amantes forzadas.

–Se terminó el tiempo en que la “casa grande” decía qué tenía que hacer la senzala –subraya ahora este Lula que en el siglo XIX sin duda hubiera estado confinado en un rancho.

–Si no hay intermediarios, ¿cómo se comunica un presidente como usted?

–El tono oficial me da un poco de miedo. Puede tener credibilidad durante un tiempo, pero después la pierde. Yo tengo un programa de radio. Sale los lunes. Dura cinco minutos. A veces hasta llego a seis minutos. Lo grabo el domingo a la noche y después no es obligatorio difundirlo. Lo transmite la radio que quiere hacerlo. Sí disponemos de la NBR, la televisión del gobierno, que divulga íntegramente las cosas que hacen los gobiernos. Se transmiten enteros todos los discursos.

–¿La NBR está en televisión abierta?

–No, no. Aún estamos construyendo todavía la tevé pública. Es un proceso de fortalecimiento. Pero no queremos que la tevé pública quede como un canal para transmitir las actividades del presidente. Nadie soporta eso todos los días. Mi ideal es que todos nos comprometamos con la verdad. Incluso los medios de comunicación. Cuando el pueblo esté bien informado, todos estarán bien informados. El Estado no tiene por qué tener un instrumento oficial para transmitir. Sí debe contar con una tevé pública con programación de calidad, de contenido competitivo en forma y en fondo. El Estado no debe competir con los privados en materia de financiamiento. Debe ser el primero en pluralidad de informaciones, porque eso dará credibilidad al Estado. Y al mismo tiempo, ser el primero en la seriedad de las informaciones. La tevé pública no debe decir que el presidente Lula está vestido con traje blanco cuando tiene uno negro. No tiene por qué decir que juega bien o mal al fútbol. Si, al contrario, se compromete con la verdad, puede ser que a un presidente o a otro no le guste lo que dice la tevé, pero la democracia lo agradecerá. Yo no hubiera sido presidente sin democracia. Recordemos, por ejemplo, aquella foto famosa del primer gobierno de la Revolución Rusa. En esa dirección política no hay un solo obrero metalúrgico. Y así pasa normalmente en muchas revoluciones. Las direcciones políticas son siempre de clase media. O de intelectuales. Pero en Brasil conseguimos crear democráticamente un partido con mayoría de trabajadores y llegamos a la presidencia de la República. Y todo eso en poco más de 20 años.

“El derecho de comer”

Hay una imagen famosa de Lula. Lo muestra dando un discurso en un estadio de San Pablo mientras sobrevuelan los helicópteros de la dictadura.

–Tengo una conducta que viene del movimiento sindical –dice–. La democracia, para mí, no es una media palabra. Es una palabra completa. Algunos entienden por democracia apenas el derecho del pueblo a gritar que tiene hambre. Yo entiendo por democracia no sólo el derecho de gritar contra el hambre sino el derecho de comer. Esa es la diferencia fundamental. Democracia, para mí es permitir el derecho de adquirir conquistas, y no sólo el derecho a la protesta. Es un tema delicado. Aquí en Brasil hicimos una Conferencia de Comunicación. Participaron algunos dueños de medios de comunicación, de telefonía, gente del movimiento social, los blogueros… Todos. Todos los que quisieron participar. No me quejo. Pero aquí debería invitar a Emir Sader a que dé una conferencia para los dueños de diarios y les diga lo que él sostiene: que tienen obligación de informar. Ellos no lo creen así. Muchas veces parece que tuvieran obligación de desinformar. Miren los diarios y las revistas de los últimos tiempos. ¡Y no hubo un presidente que haya dado a la democracia la importancia que le di yo! Es importante entender lo que pasa en Brasil. El pueblo levantó la cabeza y la autoestima a un nivel extraordinario. Y todavía va a mejorar más. Cuanto más pluralismo tengamos, cuantas más opciones tengamos, mejor informado estará el pueblo, porque el pueblo dispondrá de una canasta de informaciones. Por eso es importante la revolución de Internet, que mucha gente no comprende o no quiere comprender. Después de Internet todo queda viejo. La Internet es en tiempo real. O sea: termino de dar una entrevista colectiva, vuelvo a mi oficina, me conecto y en 30 segundos están las noticias de todo el mundo. Incluso mi propia conferencia de prensa. No sé cómo hará el mundo para sobrevivir a esa avalancha de informaciones que recibe la sociedad. Las personas interactúan, responden, critican, se sienten coautoras de la noticia. Es extraordinario.

Página/12

Written by Eduardo Aquevedo

3 octubre, 2010 at 22:26

La batalla Venezuela

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Ignacio Ramonet

Le Monde Diplomatique

klee101 En la pugna por la supremacía ideológica en América Latina, dos confrontaciones decisivas se desarrollarán las próximas semanas: elecciones legislativas en Venezuela, el 26 de septiembre; votación presidencial en Brasil, el 3 de octubre. Si en este país-gigante no ganase la izquierda democrática, el péndulo político se inclinaría mayoritariamente, a escala continental, hacia las derechas que ya gobiernan en Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, México, Panamá y Perú. Pero esa eventualidad resulta poco probable; es inverosímil que José Serra, del Partido Social Demócrata Brasileño (PMDB, centro-derecha) consiga imponerse a Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), apoyada por el muy popular Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente saliente que, de no haberlo impedido la Constitución, hubiese sido fácilmente reelegido para un tercer mandato.

En consecuencia, las fuerzas conservadoras internacionales concentran todos sus ataques sobre el otro frente, Venezuela, para intentar debilitar al Presidente Hugo Chávez y la revolución bolivariana. Lo que aquí está en juego es la elección de los 165 diputados de la Asamblea Nacional (no hay Senado). Con una particularidad: los legisladores salientes son chavistas en su casi totalidad, pues la oposición, en los precedentes comicios de 2005, boicoteó el escrutinio. Esta vez no lo hará; un sinfín de partidos y de organizaciones dispares (1), aglutinados por el rencor antichavista, se presentan bajo el estandarte común de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) contra el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) (2) del Presidente Chávez.

Inevitablemente, el gobierno bolivariano contará con menos diputados en la nueva Asamblea. ¿En qué proporción? ¿Podrá seguir llevando a cabo su programa de grandes reformas? ¿Tendrá la oposición la facultad de ponerle freno a la revolución?

Tales son los desafíos. El 60% de los escaños se reparten de modo nominal, y el 40% restante de modo proporcional. La lista que obtenga más del 50 por ciento de los votos recibirá el 75 por ciento de los escaños reservados al escrutinio proporcional. Esto último es importante pues la Constitución prevé que las leyes orgánicas deben ser votadas por los dos tercios de los diputados, y las leyes que habilitan al Presidente a legislar por decreto, por las tres quintas partes de los legisladores. En otras palabras: le bastaría a la oposición con obtener 56 escaños (sobre 165) para impedir la adopción de leyes orgánicas, y 67 escaños para imposibilitar la aprobación de leyes habilitantes. Cuando, hasta ahora, las principales reformas han podido realizarse gracias precisamente a leyes habilitantes.

De ahí que la batalla Venezuela movilice tantas energías y que las campañas internacionales de difamación contra el Presidente Hugo Chávez rezumen malignidad. En estos últimos meses, las embestidas han venido alternándose. Se insistió primero sobre los problemas de abastecimiento de agua y de cortes de electricidad (hoy resueltos) achacándolos al Gobierno, sin mencionar apenas su causa climática: la sequía del siglo que afectó al país. Se persistió después, repitiendo hasta la saciedad las imputaciones sin pruebas del ex Presidente de Colombia Álvaro Uribe sobre una supuesta "Venezuela santuario de terroristas". Denuncias abandonadas hoy por el nuevo Presidente colombiano Juan Manuel Santos tras su encuentro con Hugo Chávez en Santa Marta el pasado 10 de agosto en el que éste, una vez más, reiteró que las guerrillas deben abandonar la lucha armada: "El mundo de hoy no es el de los años 1960. No hay condiciones en Colombia para que puedan tomar el poder. En cambio, se han convertido en la principal excusa para el imperio: penetrar Colombia a fondo y desde ahí agredir a Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Cuba" (3).

Contra toda evidencia, los medios de odio siguen sosteniendo que, en Venezuela, las libertades políticas se hallan cercenadas y que una supuesta censura impide la libertad de expresión. Omiten señalar que el 80% de las emisoras de radio y de los canales de televisión pertenecen al sector privado, mientras que sólo el 9% de ellos son públicos (4). O que, desde 1999, se han realizado quince elecciones democráticas nunca cuestionadas por ningún organismo supervisor internacional. Como lo realza el periodista José Vicente Rangel: "Cada venezolano puede afiliarse a cualquiera de los miles de partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales o asociaciones, y luego movilizarse por todo el territorio nacional para debatir sus ideas y puntos de vista sin limitación alguna" (5).

Desde la llegada de Hugo Chávez a la Presidencia, la inversión social se ha quintuplicado respecto a la realizada entre 1988 y 1998; decisión clave para que Venezuela haya alcanzado casi todas las Metas del Milenio fijadas por la ONU para 2015 (6). La pobreza bajó de un 49,4% en 1999 a un 30,2% en 2006, y la indigencia pasó del 21,7% al 7,2% (7).

Estos esperanzadores resultados, ¿merecen realmente tanto odio?

Notas:
(1) Acción Democrática (social-demócrata), Alianza Bravo Pueblo (derecha), Copei (demócrata cristiano), Fuerza Liberal (ultraliberal), La Causa R (ex comunistas), MAS (Movimiento al socialismo), Movimiento Republicano (neoliberal), PPT (Patria para todos), Podemos (Por la democracia social), Primero Justicia (ultraliberal) y Un Nuevo Tiempo (social-liberal).
(2) Creado en 2007, agrupa a la mayoría de las fuerzas políticas que apoyan la revolución bolivariana (Movimiento Quinta República, Movimiento Electoral del Pueblo, Movimiento Independiente Ganamos Todos, Liga Socialista, Unidad Popular Venezolana, etc.). El Partido Comunista de Venezuela (PCV) no se integró en el PSUV pero lo respalda y es su aliado en estas elecciones.
(3) Clarín , Buenos Aires, 25 de julio de 2010.
(4) También callan que, en Honduras, por ejemplo, en los seis primeros meses de este año, han sido ya asesinados nueve periodistas.
(5) http://www.abn.info.ve/node/12781
(6) http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2009/ chavez_10/newsid_7837000/7837964.stm
(7) http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?45387

Brasil y Venezuela, dos procesos electorales cruciales para este otoño…

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James Petras

Rebelión, Traducido para Rebelión por Ricardo García Pérez

CHAVEZ2 Introducción

En América Latina se celebrarán este otoño dos procesos electorales que tendrán una relevancia decisiva para la dirección que adopte la política económica y exterior en la próxima década.

Las elecciones legislativas venezolanas del 26 de septiembre determinarán si el Presidente Chávez es capaz de obtener la mayoría de dos tercios necesaria para continuar con su programa socialista democrático sin padecer los bloqueos continuos en la tramitación impuestos por una derecha cada vez más dura.

Brasil, la economía industrial y exportadora de productos agrarios más poderosa y dinámica de la región, afronta sus elecciones presidenciales el 3 de octubre.

En ambos países, el electorado está muy polarizado, si bien en Brasil no se estructura en torno al eje socialismo-capitalismo.

En Venezuela, la derecha pretende frenar nuevos procesos de nacionalización de industrias estratégicas, fomentar la desestabilización promoviendo la desobediencia y el sabotaje de las iniciativas políticas de base de las comunidades locales e imponer restricciones al gasto presupuestario en programas sociales e inversiones públicas. El objetivo estratégico de la derecha es incrementar la penetración institucional del Ejército, los servicios de inteligencia y las agencias de «ayuda» estadounidenses con el fin de debilitar las iniciativas de política exterior independiente del Presidente Chávez y presionar a su gobierno para que haga concesiones a la Casa Blanca, sobre todo debilitando su apoyo a Irán, Palestina y, lo más importante, las organizaciones político-económicas latinoamericanas independientes que excluyen a Washington (MERCOSUR, ALBA y UNASUR).

Elecciones presidenciales: Brasil

En Brasil, las elecciones presidenciales enfrentan a la candidata del Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff, respaldada por el saliente Presidente Lula Da Silva, contra el antiguo gobernador del estado de Sao Paulo y abanderado del Partido Socialdemócrata Brasileño, José Serra. Las etiquetas del partido son irrelevantes, pues ambos candidatos han fomentado y están proponiendo continuar con políticas de desarrollo agro-minerales de libre comercio impulsadas por las exportaciones, y ambos encuentran respaldo entre las élites empresariales y financieras. Pese a sus vínculos con las élites empresariales y evitando toda clase de transformación radical (o siquiera moderada) de un sistema de distribución de riqueza y propiedad de las tierras enormemente desigual, hay diferencias esenciales que afectarán al resultado: (1) el equilibrio de fuerzas en el continente americano, (2) la capacidad de los movimientos sociales brasileños de articular sus demandas con libertad, (3) el futuro de los regímenes de centro-izquierda de los países vecinos (sobre todo, Bolivia, Venezuela y Argentina), y (4) los consorcios de capital público y privado para los campos petrolíferos inmensos recién descubiertos frente a sus costas.

Serra desplazará la política exterior de Brasil hacia una mayor adaptación a Estados Unidos, debilitando o rompiendo los lazos con Irán y reduciendo, o incluso eliminando, los programas de inversiones conjuntas con Venezuela y Bolivia. Sin embargo, Serra no modificará las políticas comerciales e inversionistas en el exterior en lo que se refiere a Asia. Serra proseguirá con las políticas de libre comercio de Lula con la intención de diversificar mercados (salvo donde Estados Unidos define «amenazas» geopolíticas o intereses militares) y promover las exportaciones de los sectores agrario y energético-minero. Mantendrá la política de Lula de superávit presupuestario y ajuste fiscal y de rentas. Es probable que las políticas sociales de Serra profundicen y ensanchen los recortes de las pensiones públicas y continúen con su criterio de restricción salarial, al tiempo que reducen el gasto público especialmente en educación, sanidad y lucha contra la pobreza. En ese ámbito fundamental que es la explotación de los nuevos yacimientos de gas y petróleo inmensos, Serra reducirá el papel del Estado (y su participación en los ingresos, los beneficios y la propiedad) en beneficio de las empresas petrolíferas privadas del extranjero. Es menos probable que Serra fomente la concertación con los dirigentes sindicales y que recurra a una mayor represión «legal» de las huelgas y a la criminalización de los movimientos sociales rurales, sobre todo los de ocupación de tierras del Movimiento de los Sin Tierra (MST). En el ámbito de la diplomacia, Serra se aproximará más a Estados Unidos y a sus políticas militaristas, sin mostrar apoyo manifiesto a la intervención militar directa. Una señal de que Serra suscribe el programa de Washington fue calificar al gobierno reformista de Bolivia de «narco-estado», haciéndose eco de la retórica de Hilary Clinton, en marcado contraste con los vínculos amistosos entre ambos países durante el mandato de Lula. Sin duda, Serra rechazará toda iniciativa diplomática independiente que entre en conflicto con las aspiraciones militares estadounidenses. La campaña de Rousseff, en esencia, promete mantener las políticas económicas y diplomáticas de Lula, incluyendo la propiedad pública mayoritaria de los nuevos yacimientos de petróleo y gas, el desarrollo de programas de lucha contra la pobreza y cierto margen de tolerancia (aunque no respaldo) a movimientos sociales como el MST o los sindicatos.

Dicho de otro modo: las alternativas son dar un paso atrás para regresar a las políticas represivas y conformistas de la década de 1990, o mantener el statu quo del libre mercado, la política exterior independiente, los programas de lucha contra la pobreza y una mayor integración en América Latina.

Si gana Serra, el equilibrio de fuerzas en América Latina se desplazará hacia la derecha y, con ello, se reafirmará la influencia y capacidad de acción estadounidense en todos los vecinos de centro-izquierda de Brasil. Serra seguirá en buena medida los pasos de Lula en política interior, administrando programas de lucha contra la pobreza a través de sus funcionarios, toda vez que garantice que el apoyo de los movimientos sociales a Lula se debilita. Ante unas opciones tan limitadas, las principales asociaciones empresariales de Sao Paulo respaldan a Serra (aunque determinados personajes del mundo de los negocios apoyan a ambos candidatos), mientras que los sindicatos principales están en la órbita de Rousseff; los movimientos sociales como el MST, que se sintieron traicionados cuando Lula incumplió su promesa de reforma agraria, hacen campaña «contra Serra», con lo que apoyan indirectamente a Rousseff. El dicho según el cual «América Latina va hacia donde va Brasil» tiene algo más que una pizca de verdad, sobre todo si analizamos el futuro y las perspectivas económicas de mayor integración para América Latina.

Elecciones legislativas: Venezuela

La Venezuela de Chávez es la clave para las perspectivas de cambio social progresista en América Latina. El gobierno socialista democrático apoya a los regímenes reformistas de América Latina y el Caribe, y con su gasto público ha consolidado avances pioneros en el ámbito de la salud, la educación y los subsidios alimentarios para el 60 por ciento de los sectores más pobres de la población.

Pese a la inmensa popularidad de Chávez durante toda la década y a los innovadores programas de redistribución y cambios estructurales progresistas, hay un riesgo evidente e inminente de que la derecha realice progresos significativos en las elecciones legislativas venideras.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) encabezado por el Presidente Chávez tiene en su haber seis años de una tasa de crecimiento elevada, un aumento de la renta y un descenso del desempleo. En su contra juegan los 18 meses de recesión en curso, una tasa de inflación y criminalidad muy altas y unas restricciones presupuestarias que limitan la implantación de programas nuevos.

Según los documentos de la agencia oficial de ayuda exterior estadounidense, en la precampaña electoral venezolana Washington ha depositado más de 50 millones de dólares en las arcas de una oposición controlada por los «frentes» políticos y de ONG que fomentan los intereses estadounidenses, centrándose en la unificación de facciones opositoras enfrentadas, subvencionando al 70 por ciento de los medios de comunicación privados y financiando a organizaciones comunitarias controladas por la oposición en los barrios de clase media y baja. A diferencia de Estados Unidos, Venezuela no exige que los destinatarios de fondos del exterior que actúan en nombre de una potencia extranjera se den de alta como agentes extranjeros. La campaña de la derecha se centra en la corrupción gubernamental y el tráfico de drogas, una orientación inspirada por la Casa Blanca y The New York Times, que se olvidan de señalar que el Fiscal General de Venezuela ha anunciado la apertura de procesos judiciales contra 2.700 casos de corrupción y 17.000 casos de tráfico de drogas. La oposición y The Washington Post indican que el sistema de distribución estatal (PDVAL) no consigue dar cauce adecuado a varios miles de toneladas de alimento, lo que hace que se estropeen y acaben en la basura, pero no cuentan que tres antiguos directores están en la cárcel y que el ministerio de alimentación suministra en el país un tercio de alimentos básicos para el consumo a unos precios que llegan a ser un 50 por ciento más bajos que en los supermercados privados.

Sin duda, la derecha realizará progresos significativos en las elecciones legislativas, sencillamente porque parten de una situación inicial baja, su suelo, puesto que boicotearon las últimas elecciones. No es probable que su campaña contra la corrupción arrolle a la mayoría que apoya a Chávez, puesto que su anterior abanderado, el ex Presidente Carlos Andrés Pérez, fue condenado por un fraude de miles de millones de dólares y por apropiación indebida de fondos públicos. Los gobernadores y alcaldes opositores también han sido acusados de fraude y malversación de fondos y se refugian en Miami. Sin embargo, aunque la mayoría de los votantes considera que Chávez es honrado y está limpio, no se puede decir lo mismo de algunos cargos públicos de su gobierno. La pregunta es si los votantes van a reelegirlos a pesar de sus antecedentes con el fin de apoyar a Chávez, o si se van a abstener. La abstención nacida del desencanto, y no de un giro electoral a la derecha, es la mayor amenaza para una victoria decisiva del PSUV.

En la carrera hacia las elecciones legislativas, el PSUV celebró unas primarias en las que muchos consejos comunales eligieron a candidatos locales y populares frente a los escogidos por los sectores oficialistas. Será revelador ver si los candidatos de la base obtienen mejores resultados que los escogidos «desde arriba». Una victoria de los primeros fortalecerá los sectores socialistas del PSUV en contraposición a los moderados.

El proceso electoral está muy polarizado siguiendo demarcaciones de clase social, según las cuales la mayoría de las clases más bajas respaldan al PSUV y las clases medias y altas apoyan casi uniformemente a la derecha. Sin embargo, hay un sector significativo entre los más pobres y los sindicatos que está indeciso y no muy motivado para votar. Tal vez decidan el resultado final en distritos electorales esenciales, y allí es donde la campaña se recrudece. Para la victoria electoral del PSUV es clave si los sindicatos, los comités de las fábricas gestionadas por los trabajadores y los consejos comunales van a hacer un esfuerzo importante para aplacar a los votantes más reticentes y que voten a candidatos izquierdistas. Hasta los sindicalistas militantes y las organizaciones de base de trabajadores se han centrado visiblemente en disculpar (asuntos salariales) «locales» o «economicistas» o en ignorar las cuestiones políticas más generales. Su voto y su actividad como líderes de opinión encargados de mostrar «la panorámica global» son fundamentales para vencer la inercia política e, incluso, el desencanto hacia algunos candidatos del PSUV.

Conclusión:

Las próximas elecciones de Brasil y Venezuela ejercerán un impacto decisivo en la política, la política económica y las relaciones de América Latina con Estados Unidos durante toda la segunda década de este siglo. Si Brasil «gira a la derecha», fortalecerá inconmensurablemente la influencia estadounidense en la región y acallará una voz independiente. Aun cuando ningún candidato dará ningún gran paso adelante hacia una mayor justicia social, si resulta elegido la candidata preferida por Lula, Dilma Rousseff, supondrá un avance en el camino hacia una mayor integración latinoamericana y una política económica y exterior relativamente independientes. Salir elegida no abrirá la puerta a ningún cambio estructural de grandes consecuencias.

Una victoria de los socialistas venezolanos reforzará la determinación de Chávez y su capacidad para proseguir con sus políticas de bienestar social, contra el imperialismo y de apoyo a la integración. La actitud firme de Chávez oponiéndose a la militarización estadounidense, incluido el golpe de Estado de Honduras y las bases militares estadounidenses en Colombia, animan a los regímenes de centro-izquierda a adoptar una actitud moderada, pero fundamentada, en contra de la militarización. Las reformas socialistas de Chávez en Venezuela ejercen presión para que los regímenes de centro-izquierda introduzcan medidas legislativas de reforma social y fomenten los programas de lucha contra la pobreza y de creación de consorcios público-privados, en lugar de seguir las medidas neoliberales de la derecha proestadounidense más dura. En Brasil, la cuestión es votar por el mal menor, mientras que en Venezuela se trata de votar por el bien mayor.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Written by Eduardo Aquevedo

28 agosto, 2010 at 17:53

Contradicciones en la izquierda latinoamericana…

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Immanuel Wallerstein

Agence Globale

Traducido para Rebelión por S. Seguí

america-latina001 América Latina ha sido el ámbito de los mayores logros de la izquierda mundial en la primera década del siglo XXI. Esto es cierto en dos sentidos. El primero, y más evidente, ha sido el hecho de que los partidos de izquierda o centro-izquierda han ganado una importante serie de elecciones durante la pasada década. En conjunto y por primera vez, los gobiernos latinoamericanos han tomado distancias de Estados Unidos, y, en gran medida, América Latina se ha convertido en una fuerza geopolítica relativamente autónoma en la escena mundial.

Pero hay un segundo sentido en el que América Latina ha registrado los mayores éxitos de la izquierda mundial: los movimientos de las poblaciones indígenas de América Latina se han afirmado políticamente en casi todos los países, y han exigido su derecho a organizar su vida política y social de manera autónoma. Este movimiento saltó a las primeras páginas de la prensa de todo el mundo con el espectacular levantamiento neozapatista en el estado mexicano de Chiapas, en 1994. Lo que ha sido menos aparente es la aparición de movimientos similares en toda América Latina y el grado en que se ha ido creando una red interamericana de estructuras organizativas locales.

El problema estriba en que los dos tipos de izquierda -los partidos que han alcanzado el poder en los distintos Estados y los movimientos indigenistas de algunos de ellos- no tienen los mismos objetivos y utilizan un lenguaje ideológico muy distinto.

Los partidos se han puesto como principal objetivo el desarrollo económico, tratando de lograrlo, al menos en parte, mediante un mayor control de sus propios recursos y unos mejores acuerdos con las empresas y los gobiernos extranjeros, y las instituciones intergubernamentales internacionales. Persiguen el crecimiento económico, argumentando que sólo de esta manera mejorará el nivel de vida de sus ciudadanos y lograrán una mayor igualdad.

Los movimientos indigenistas han tratado de conseguir un mayor control sobre sus propios recursos y una mejora de las relaciones no sólo con los actores no nacionales, sino también con sus propios gobiernos nacionales. En general, afirman que su objetivo no es el crecimiento económico, sino llegar a un acuerdo con la Pachamama, o madre tierra. Aseguran que no buscan una mayor utilización de los recursos, sino un uso mucho más sensato que respete el equilibrio ecológico: persiguen el denominado buen vivir.

No es de extrañar que los movimientos indigenistas se hallen firmemente opuestos a los escasos gobiernos conservadores de América Latina, como México, Colombia y Perú. Sin embargo, cada vez más abiertamente, estos movimientos también han entrado en conflicto con los gobiernos de centro-izquierda como Brasil, Venezuela, Ecuador e incluso Bolivia.

Y cito aquí Bolivia porque es el único gobierno que ha elegido a un presidente indígena con el apoyo masivo de la población indígena del país. Y sin embargo, ha habido conflicto. Como en otros lugares, en Bolivia se trata de cómo se desarrollan los recursos naturales, quién toma las decisiones y quién controla los ingresos.

Los partidos de izquierda tienden a acusar a los grupos indigenistas que entran en conflicto con ellos de ser, a sabiendas o no, los peones (si no los agentes) de los partidos de la derecha nacional, y de determinadas fuerzas externas, en particular de Estados Unidos. Los grupos indigenistas que se oponen a los partidos de izquierda insisten en que actúan únicamente en defensa de sus propios intereses y por propia iniciativa, y acusan a los gobiernos de izquierda de actuar como los gobiernos conservadores de antaño, sin tener en cuenta realmente las consecuencias ecológicas de sus actividades en pro del desarrollo.

Algo interesante ha sucedido recientemente en Ecuador. Allí, el gobierno de izquierdas de Rafael Correa, que había alcanzado el poder inicialmente con el apoyo de los movimientos indigenistas, entró luego en agudo conflicto con éstos. El mayor distanciamiento se produjo con las intenciones del gobierno ecuatoriano de explotar campos petrolíferos en una reserva amazónica protegida llamada Yasuní.

Inicialmente, el gobierno hizo caso omiso de las protestas de los habitantes indígenas de la región, pero más tarde, el presidente Correa inventó una alternativa ingeniosa. Propuso a los gobiernos ricos del Norte que, a cambio de que el Ecuador renunciara a cualquier explotación en el Yasuní, estos gobiernos de los países ricos compensasen a Ecuador por esta renuncia, al considerar que se trataba de una contribución a la lucha mundial contra el cambio climático.

Cuando hizo su propuesta por primera vez en la Cumbre del Clima de Copenhague, en 2009, todos la consideraron una fantasía. Pero después de seis largos meses de negociaciones, cinco gobiernos europeos (Alemania, España, Bélgica, Francia y Suecia) han acordado crear un fondo que será administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y que financiará a Ecuador por no explotar el Yasuní, con la justificación de que con ello se contribuye a la reducción de las emisiones de carbono. Se habla de inventar un nuevo verbo, yasunizar, para referirse a este tipo de acuerdos.

Pero, ¿cuántos acuerdos de este tipo se pueden cerrar? Hay un problema más fundamental en juego. Es la naturaleza del "otro mundo (es) posible", para utilizar el lema del Foro Social Mundial: ¿sería un mundo basado en un crecimiento económico constante, aún siendo éste “socialista", que pretendiese elevar el ingreso real de las personas en el Sur global?, ¿o sería lo que algunos llaman un cambio de valores de civilización, un mundo de buen vivir?

No será un debate de fácil solución. En la actualidad es un debate que se produce en el seno de las fuerzas de la izquierda latinoamericana. Pero hay situaciones similares en la base de gran parte de las tensiones internas en Asia, África e incluso Europa. Éste puede llegar a ser el gran debate del siglo XXI.

Fuente: http://www.agenceglobal.com/article.asp?id=2401

Holanda 2-1 Brasil: triunfo del mejor fútbol (el modelo de Bielsa)…

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El ‘dunguismo’ acaba con Brasil

Destruido el mecano defensivo, la incapacidad de su seleccionador despeña a la ‘canarinha’ ante una Holanda que no cautiva, pero sabe aprovechar los errores del adversario

JOSÉ SÁMANO – Puerto Elizabeth – 02/07/2010/El País.com

El héroe holandés

Hace 16 años, en el fútbol brasileño se incubó un virus. La canarinha llevaba sin ganar el Mundial desde México 1970 y Carlos Alberto Parreira, el seleccionador de entonces, decidió la mutación. Brasil se europeizó y salió triunfador en 1994, con Carlos Dunga, un futbolista recio, bronco y sin luces en los pies, como máximo exponente del trueque. La cepa se extendió y, con Dunga ya como técnico, Brasil se sintió inmune al fracaso. Hacia el trono por la vía industrial, sin concesiones al arte que había divinizado a Leónidas, Pelé, Garrincha, Jairzinho, Rivelinho… Incluso a Zico, Falção y Cerezo, que nunca fueron campeones del mundo, pero están grapados en la retina de todos los nostálgicos.

Ahora, este Brasil de brocha larga también fue repatriado antes de tiempo, como el equipo de 1982. A diferencia de aquel, de este apenas habrá eco. Si acaso se hablará del dunguismo, salvo que en Brasil se encuentre antídoto. Tampoco Holanda, su verdugo, cautiva como antes, pero el fútbol siempre ha estado en deuda con los naranjas. En Puerto Elizabeth se cobró parte de ella y ni siquiera necesitó una de sus grandes generaciones. En esta Holanda no hay cordón umbilical con los viveros del Ajax de Michels y Cruyff, ni con el de Van Gaal y Kluivert y aún menos con el del Milan de Van Basten y Gullit. A esta Holanda algo desteñida le bastaron dos jugadas algo azarosas para desterrar al pentacampeón, lo que retrata más a los de Dunga, que, con todo a favor, se contuvieron a la espera de cualquier ocurrencia propia. O, mejor, a la espera de que el rival no tuviera ninguna. Si el fútbol se deja en manos de los bingueros, todo es posible.

Resultó caricaturesco que Brasil se despeñara por dos graves errores defensivos, supuestamente el cum laude de Dunga. En el primero, tras un centro de Sneijder desde un costado, Julio César y Melo se estamparon y la coronilla de este pasará a la historia. En 97 partidos en los Mundiales nunca un brasileño se había autogoleado. Es lo que tiene tanta montonera en la defensa propia. El segundo también fue significativo. Robben lanzó un córner y hubo dos peinadas. La de Kuyt y la decisiva del más bajito sobre el césped, Sneijder, anclado en el área pequeña de Julio César. Es lo que tiene defenderse en un bosque con tanto defensa propio. Para colmo, Melo, uno de esos dunguistas que su técnico alinea con fórceps, se procuró otro titular en el anecdotario de la Copa. Desde ayer es el primer jugador en 80 años de torneo que se marca un gol y es expulsado.

Antes de que Holanda remara, Brasil tuvo el partido a su antojo. Un gol de Robinho, propiciado no solo por un buen pase del ubicuo Melo, sino también por la falta de aplicación de los centrales holandeses, le abrió las puertas de las semifinales. Prueba del disloque defensivo de la selección de Van Marwijk ?Ooijer se alistó a última hora por lesión de Mathijsen en el calentamiento? es que al cierre de Robinho por el callejón central llegó Robben. Holanda estaba gripada, con la peor versión de Van Persie, con Robben ofuscado con Robben y Sneijder fuera de plano. Pero a Brasil le gusta jugar con el candado, siempre con cinco escoltas ante Julio César. Como mínimo, si Maicon esprinta, con tres de los cuatro defensas y los matracas (Melo y Silva). En los mejores momentos de los brasileños, Kaká, primero, y Maicon, luego, estuvieron a punto del gol. Brasil no es corista. No hay acordeón: los de arriba se buscan la vida entre ellos para que no se destape Julio César.

Nada cambió en Holanda en el segundo acto, igual de poco fluida, salvo dos goles circunstanciales. Robben, a base de faltas que lo eran y otras que no, sacó de quicio a más de un brasileño. Dunga, doctorado en los juegos subterráneos, retiró a Bastos, marcador del extremo del Bayern y que ya tenía una tarjeta, pero sostuvo a su titán Melo, tan proclive a los cortocircuitos. A un gol del empate y con más de 20 minutos por delante, el jugador del Juventus pisoteó a Robben en el suelo. Lo vio Nishimura, el árbitro, y ante Brasil apareció un himalaya. Con la diana de Sneijder, Dunga bien podría haber retirado a uno de los dos medios defensivos. No lo hizo. Todo riesgo le paraliza. Expulsado Melo, pudo haber retirado a un defensa y acabar a pecho descubierto. No lo hizo. Al contrario, retiró a un goleador, Luis Fabiano. Derribado el mecano defensivo, no había otro manual y a Dunga siempre le costó improvisar en el campo y fuera de él. Con Brasil al borde del precipicio, tampoco agotó el tercer cambio. Ni siquiera ordenó a Lucio o Juan, sus poderosos centrales, que hicieran de arietes postizos. Brasil estaba paralizada por el dunguismo.

Huntelaar, torpe, muy torpe, incapaz de resolver dos jugadas de ariete parvulario, alargó la angustia de Holanda. Al final, más serpentinas para Sneijder y Robben, finalistas de la Liga de Campeones, a una estación de la última cita del Mundial. Y Kaká, de nuevo frustrado. Como Cristiano Ronaldo. El fútbol no es bursátil. Prevalecen otros valores. Algunos encuentran atajos de vuelta en el exilio. Otros, como Dunga, se empeñan en capar la escuela más artística que haya existido.

HOLANDA: Superman Sneijder

El medio de Holanda elimina a Brasil, descompensada por la infantil expulsión de Melo y un fallo clamoroso de Julio César

JORDI QUIXANO 02/07/2010/ El País.com

imageSneijder vale un imperio. Holanda, país exquisito en el mundo del fútbol porque siempre destacó por su juego atildado pero por su poca eficacia, se ha ganado el respeto en Sudáfrica. La selección ‘oranje’ doblegó a la ciclotímica Brasil con el toque, con la precisión en las mezclas y con un descaro que desacreditó a quienes le presuponían un tono competitivo irrelevante. Sneijder solventó los apuros con dos goles e iluminó a Holanda al tiempo que descabalgó a Brasil, selección que contempla como fracaso todo lo que no es laurearse en el torneo.

Arrebatadora, con combinaciones en las posiciones concluyentes, incluso con adornos de tacón, bicicletas y caños, Brasil se presentó al encuentro como un equipo sin fisuras. Aseado en defensa; demoledor en ataque. Holanda pareció por momentos un rival de papel mojado, empequeñecido por la voracidad y la circulación del cuero del adversario. Robinho era ese futbolista desequilibrante del Santos que enamoró al mundo; Kaká atendía con igual eficacia al juego por los pasillos interiores como las cabalgas de Maicon por la derecha; y Luis Fabiano afilaba el gol con unos desmarques estupendos, con unos arrastres que generaban espacios tan generosos como definitivos. Así, Felipe Melo recibió en su campo, avanzó unos metros y vio las diagonales del frente de ataque. Luis Fabiano a la banda para descuajaringar a los centrales y Robinho al centro para recibir el balón. De primeras, hábil para pillar en tierra de nadie al portero, engatilló el menudo brasileño para adelantar a Brasil. Parecía que había vuelto el ‘jogo bonito’. Fue una ilusión de 45 minutos, lo que tardó Sneijder en reactivarse.

Juega Holanda sin un delantero centro porque el técnico Van Marwijk entiende que su selección hace daño con las llegadas desde la segunda línea. No le importa carecer de un ariete que no fije a los centrales porque prefiere las embestidas de Robben, Kuyt, Van Persie y Sneijder. Y funciona de rechupete porque la ‘oranje’ ha descontado a todos los rivales (Dinamarca, Japón, Camerún, Eslovaquia y Brasil) con victorias. Ayer, una vez más, Sneijder, que este año ha ganado la Champions, la Serie A y la Coppa, presentó su candidatura para discutirle el Balón de Oro a Messi. Así, recortó en el vértice del área, cargo la pierna izquierda y soltó un centro envenenado que se enfilaba a la portería. Julio César, quizá el mejor portero del mundo, salió a por uvas porque midió mal el salto y chocó con Melo, que acarició con la cresta la pelota para meterla dentro de su portería. No sería la única pifia de Melo.

El centrocampista, máxima expresión de Dunga, calco del entrenador en sus tiempos mozos, es un futbolista que da más patadas que pases, que se dedica a destruir el juego antes que ejercer de arquitecto. Y pierde la cabeza con frecuencia. Se midió con Robben, perdió la partida tras endosarle dos patadas y, no contento, le clavó los tacos cuando la pelota ya no estaba en juego. Expulsión más que merecida y condenación para Brasil. Sobre todo porque Sneijder la había liado de nuevo. Robben lanzó un saque de esquina, Kuyt la peinó en el primer palo y Sneijder remató a gol de cabeza. Dos goles, una sentencia.

Sin más respuesta, Brasil se perdió en el campo dando tumbos, entradas a destiempo y provocando rifirrafes que solo le perjudicaban. La réplica la dio Holanda, que siguió con su juego de toque, con el ataque por bandera, como si dijera al mundo que es una selección de fútbol plástico, que todas las críticas a su resultadismo se desvanecían en los momentos claves y ante la selección favorita. Sneijder, mientras tanto, sonreía por el campo. Se creía Superman. Con razón.

"El fútbol que soñamos no existe"

Tostão se une a Cruyff en la crítica a la falta de fantasía del juego de Brasil

CAYETANO ROS – Puerto Elisabeth – 02/07/2010

image Los brasileños se debaten entre su amor por el espectáculo y su devoción por la victoria, como si una cosa estuviera reñida con la otra. Así lo creen después de la experiencia fallida de Alemania 2006, cuando Carlos Parreira juntó a Ronaldo, Adriano, Ronaldinho y Kaká, y Brasil cayó ante Francia en cuartos de final, víctima, según la torcida, de los excesos juerguistas de los tres primeros. Se impuso la ley del péndulo y el siguiente seleccionador, Carlos Dunga, fue el más austero de todos, tanto en las costumbres como en los planteamientos y en la elección de jugadores. Hasta el punto de que hoy se mide a Holanda y Johan Cruyff le envió una crítica muy ácida. "No pagaría una entrada por ver a Brasil", dijo en el Daily Mirror. "Muchos brasileños compartimos la teoría de Cruyff", abundó Tostão, uno de los cinco media puntas del mítico Brasil de México 70, junto a Pelé, Jairzinho, Gerson y Rivelino. "El fútbol de fantasía que soñamos no existe", sentenció.

Pero Dunga ni se inmutó cuando le pidieron que defendiera su ideario ante el ataque de Cruyff. "Él no paga porque le da las entradas la FIFA. Yo sí pagaría por ver cualquier partido del Mundial. Todas las opiniones son respetables", comentó. Y la de Cruyff remite a aquellos medios brasileños que le provocaron emociones fuertes. "Gerson, Tostão, Sócrates, Falcao, Zico… Ahora veo a Gilberto, Melo, Bastos y Baptista", dijo con menosprecio. "Puedo entender que se lleve a algunos de estos, pero hace falta un organizador y chicos más habilidosos. Es una vergüenza para el torneo. Los aficionados siempre esperan al jugador brasileño y su fantasía, pero ahora no existe".

¿No existe o Dunga no quiere verla? En casa se han quedado Ganso, Ronaldinho, Diego, Hernanes, Neymar y Pato, adorados por la torcida, resignada ante la criba del preparador. Tostão ofrece un repaso sobre cada uno de ellos: "Ronaldinho es tan brillante que, al 40%, es mejor que todos los demás. Merecería estar aun sin ser titular. Ganso es muy joven: solo lleva jugando bien hace unos meses; lo mismo que Neymar; Hernanes tiene altos y bajos y a Dunga solo le gustan jugadores regulares los 90 minutos, un pensamiento mediocre; y Pato no está bien".

Al seleccionador de Rio Grande do Sul, de 46 años, le avalan los éxitos en la Copa de América (2007) y la Copa Confederaciones (2009), además de la clasificación para Sudáfrica y un Mundial hasta ahora sencillo, con tres triunfos y un empate, ocho goles a favor y dos en contra. Sus números confirman la tesis de Cruyff y Tostão: la canarinha no brilla en ataque como solía. Ha quedado rezagada, a rueda de España, por ejemplo en la posesión del balón o en los remates a portería. Y entre los cinco pistoleros del torneo, Messi, Gyan (ambos con 23 tiros), Villa (19), Podolski (16) y Sneijder (15), no figura ningún brasileño. Robinho, con 10, está lejos. Eso sí, Kaká es el líder de las asistencias de gol, empatado con Thomas Müller, con tres cada uno.

"El fútbol cambió hace mucho", reflexiona Tostão. "Los brasileños juegan fuera y asimilaron otra forma de jugar. Ya no son diferentes. Cruyff tampoco debería pagar por ver a otras muchas selecciones. Por la única que pagaría yo es por España, que es el Brasil de otras épocas. Una final España-Brasil sería muy interesante: un choque de estilos".

A Dunga, ex jugador de poco talento y mucha brega, le gusta el doble pivote defensivo, Gilberto y Melo. La mejor canarinha, sin embargo, se vio en el 3-0 a Chile, en octavos de final, cuando, obligado por la lesión de Melo, Dunga aligeró la medular con un solo medio centro, dos interiores, un enganche, y dos puntas. Sancionado Ramires y recuperado Melo, Dunga volverá hoy al doble pivote con el que se estrelló ante Portugal (0-0). Cruyff y Tostão no piensan pagar para verlo.

Written by Eduardo Aquevedo

2 julio, 2010 at 12:52

Chile: Perder hasta ganar…

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MUNDIAL SUDÁFRICA 2010 / CHILE

Rafael Gumucio sigue la selección de chile.

Por: Babelia Mundial de Fútbol26/06/2010

ChileA los chilenos no se nos da la alegría. Tan cerca de Brasil, al lado mismo de Argentina y no sabemos celebrar si no estamos completamente borracho, golpeando si es posible faroles y carabineros. Nuestra especie de carnaval, la fiesta de independencia del 18 de septiembre, siempre deja tras de si una estela de muertos en la carretera, de borrachos abrazados a las algas de un río, mujeres golpeadas hasta morir, numerosos presos en las comisarías vomitando en los rincones mismos del calabozo.

Si no sabemos celebrar, es porque no tenemos en general porque hacerlo. Cuartel olvidado del imperio español, famoso por una guerra interminable con los indios, nos hemos felicitado siempre por ser serios, es decir tristes. Nos hemos complacido en conmemorar derrotas que luego son victorias: El desastre de Rancagua, la sorpresa de Cancha Rayada, el combate naval de Iquique.

Nos conocen nuestros vecinos del norte por nuestra crueldad en la guerra, nuestros vecinos del oeste por nuestra falta de imaginación, el resto por nuestra parquedad que sonríe sólo al final. No digo nada nuevo, nada que no hayan repetido mil veces los mejores y los peores de nuestros cronistas. Nada que no haya dejado rubricado en la dudosa eternidad del papel de diario Joaquín Edwards Bello. Lo que escondemos mejor, lo que sabemos disfrazar, son nuestras profundas ganas de que esto no sea así, nuestra ansia de fiesta, nuestro hambre de revancha, nuestra ciega sed de venganza contra un destino que no hemos elegido pero que sí nos ha elegido a nosotros. Las ganas de ser ciegos, de ser sordos, de ser machos, de ser fuertes, de ser talentosos que vistieron a Chile entero de rojo e interrumpieron todos los trabajos e instituciones, que convirtieron el Twitter, la radio, el Facebook, y los diarios en un vertedero de teorías peregrinas, visiones redentores, mensajes a la posteridad. Una anticipada fiesta infinita que cortó el trafico en el centro de Santiago y en buena parte de sus barrios periféricos y obligó a un grupo de ingenieros de la Universidad de Chile en calcular por anticipado las probabilidades exactas de clasificación (94 por ciento, tituló Las Ultimas Noticias, el diario más leído del país).

Estas ansias sin fin de fiesta, estas ganas infinitas de celebrar no iban a permitir que la realidad aguara la tomatera. Chile en la pantalla jugó un poco peor de lo que suele jugar, multiplicando las patadas y las imprecisiones. La elegancia ofensiva de la que hace alarde Bielsa quedó en cuestión cuando Chile se quedó con 10 y España con 10 que parecían 12 o 13. Daba lo mismo, no importaba nada, los editorialistas, los lideres de opinión (llamados aquí opinólogos) habían decretado que aquí partía una nueva era. Poco importaba que esta partiera casi igual que en el mundial anterior, calculando los puntos, mendigando resultados, contando con la valentía final de Honduras para clasificar. La energía acumulada tenía que estallar fuera cual fuera el resultado. Teníamos que ganar incluso si perdíamos. La vuvuzela mental tenía que chillar, y chilla a esta hora precisa en la ventana misma de mi departamento. ¿La derrota? ¿La acumulación de tarjetas amarillas? ¿La escasez absoluta de oportunidad de goles? Una forma extrema, una forma final de recordarnos que somos los que somos: El país al final de todo que tiene que perder, que sabe perder, que debe, que espera perder incluso para ganar. El país que ha tenido esta extraña maldición–que es quizás, a la luz de la historia latinoamericana un privilegio–de celebrar, de disfrutar, las victorias parciales. Las victorias parciales, las únicas que duran, las únicas que importan, las únicas que cuenta después de todo.

Rafael Gumucio, escritor chileno, autor de "La deuda”.

El Pais.com

Written by Eduardo Aquevedo

25 junio, 2010 at 23:28

Brasil: un buen ejemplo de política exterior progresista e independiente…

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Clinton acusa a Brasil de hacer más peligroso el mundo

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La mediación de Lula con Irán enturbia el foro de la Alianza de Civilizaciones.- Moratinos defiende el "tremendo esfuerzo de Brasil y Turquía"

PABLO X. DE SANDOVAL / JUAN ARIAS – Río de Janeiro – 29/05/2010

Se agrietan las relaciones entre Brasil y EE UU tras el acuerdo impulsado por la potencia sudamericana y Turquía con Irán para gestionar el controvertido programa nuclear iraní. La noche del jueves, durante una disertación en el Brookings Institution en Washington, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, no se anduvo por las ramas: "Le hemos dicho al presidente Lula y al canciller Celso Amorim que hacer que Irán gane tiempo hace que el mundo sea más peligroso… Vamos a seguir insistiendo en que los iraníes están utilizando a los brasileños para ganar tiempo".

Respondió raudo, y también sin medias tintas, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien acusa a las grandes potencias de hipocresía. A su juicio, o nadie tiene la bomba o no se puede negar a nadie el derecho a tenerla. "La energía nuclear debe ser un instrumento para el desarrollo, no una amenaza", apuntó el mandatario brasileño en el III Foro de la Alianza de Civilizaciones, que se celebra en Río de Janeiro.

"Mi experiencia como líder sindical", añadió Lula, "me enseñó que las posiciones inflexibles solo ayudan a la confrontación y alejan la posibilidad de soluciones de paz". "Con ese propósito, el primer ministro [turco] Tayyip Erdogan y yo fuimos a Teherán a buscar con el presidente [Mahmud] Ahmadineyad una solución negociada para un conflicto que amenaza mucho más que la estabilidad de una región", señaló Lula.

Los recelos entre Washington y Brasilia son evidentes y se ocultan cada vez menos. En el informe sobre Estrategia de Seguridad Nacional de EE UU, presentado el miércoles, la Casa Blanca no incluyó a Brasil en el bloque BRIC (Brasil, Rusia, India y China). El documento califica a Brasil como una "nación cada vez más influyente", colocándolo en un grupo aparte junto a Indonesia y Sudáfrica.

En rueda de prensa tras las primeras reuniones de este viernes, el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, que viajó en representación de España tras anular Zapatero su asistencia a última hora, defendió sin embargo el "tremendo esfuerzo de Brasil y Turquía". Moratinos dijo que hay que "ayudar y apoyar" a estos países en una iniciativa que consideró "la buena dirección para erradicar las armas nucleares". "En cualquier caso, hay que esperar a ver qué dice la OEA", fue el único matiz que añadió. A su lado, el canciller brasileño, Celso Amorim, y el turco, Ahmet Davutoglu, aseguraron que el movimiento diplomático fue consultado previamente con Estados Unidos. "El acuerdo contempla todos los puntos sobre los que había dudas", dijo Amorim.

El canciller brasileño lamenta la ausencia de Zapatero

El canciller brasileño, Celso Amorim, lamentó la ausencia del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, en el foro de la Alianza de las Civilizaciones y comparó su falta a la de Pelé en el Mundial de 1962. En rueda de prensa este viernes durante la cumbre, Amorim admitió que la ausencia en Río de Janeiro de uno de los principales impulsores de la Alianza de las Civilizaciones es sensible, aunque, prosiguiendo con su comparación, aclaró que, incluso sin su mayor astro, Brasil terminó conquistando el título en el Mundial de Chile de 1962.

Zapatero, que lanzó la idea de la Alianza ante la Asamblea General de la ONU en 2004 y era uno de los gobernantes más esperados en Río de Janeiro, canceló su viaje a Brasil a última hora para poder centrarse en las negociaciones de la reforma laboral en España.

EFE

Written by Eduardo Aquevedo

29 mayo, 2010 at 16:23

El extractivismo “progresista” después de La Haya…

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Raúl Zibechi

KLEE17 La sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya acaba de dictaminar que Uruguay violó el Tratado del río Uruguay al no comunicar a Argentina la instalación de la fábrica de celulosa de la firma finlandesa Botnia, en el cruce fronterizo, pero descarta la reclamación del gobierno de Cristina Fernández porque considera que no contamina ni causa perjuicios a las poblaciones ribereñas. Por ello no exige ni su reubicación ni su desmantelamiento, como piden los asambleístas de Gualeguaychú desde hace tres años. Aunque los gobiernos de ambas orillas han dicho que no hay ni vencidos ni vencedores, el tribunal avala de hecho a Uruguay, ya que la empresa seguirá adelante en tanto se confirma, una vez más, que la violación de un tratado internacional no acarrea sanciones.

Las deterioradas relaciones argentino-uruguayas experimentarán una sensible mejora, ya que ambos gobiernos se comprometieron a acatar la sentencia. Sin embargo, ese cambio se debe al empeño del presidente José Mujica, antes de resultar electo, al fijarse como objetivo de su gobierno la recomposición de las relaciones binacionales. El principal problema a resolver es el levantamiento del bloqueo que los ambientalistas argentinos mantienen sobre el puente internacional San Martín. El punto decisivo es cómo va a operar ahora un gobierno frágil como el de Fernández, ya que la represión a los piqueteros puede provocar una situación incontrolable capaz de desestabilizar a su gobierno.

Aunque el tema en debate, en ambos países, es quién ganó con la sentencia de La Haya, el foco de la cuestión es otro. Las principales beneficiadas son las multinacionales extractivistas que operan en toda la región; los monocultivos de eucaliptos y soya que se extienden a lo largo de millones de hectáreas, que usan y abusan de agrotóxicos, esquilman recursos y pagan muy bajos impuestos. La sentencia deja vía libre a estos emprendimientos: 20 millones de hectáreas plantadas con soya en Argentina, un millón de hectáreas de eucaliptos en Uruguay, decenas de emprendimientos mineros en toda la cordillera andina, avance del agronegocio sobre la Amazonia, todo en nombre del desarrollo y bajo el manto protector de la defensa del medio ambiente, ya que ahora hasta las peores multinacionales descubrieron el discurso políticamente correcto.

Los promotores de las nuevas fábricas de celulosa que se anuncian en Uruguay, además de la mina a cielo abierto para extraer mineral de hierro en el centro del país, pueden dormir tranquilos porque en adelante no habrá obstáculos sociales a la acumulación de capital. La minería paga impuestos ridículos de 2 y 3 por ciento, siendo uno de los sectores que mayores ganancias ostentan en el casino de la especulación global.

Ninguno de estos emprendimientos puede considerarse inversiones: amortizan los desembolsos iniciales en pocos años, toda la producción se exporta sin industrializar y no fomentan el desarrollo endógeno. Pero todos los gobiernos de la región se han rendido al extractivismo, aun los de Rafael Correa y Evo Morales, con la peregrina tesis del desarrollo que se reduce en crecimiento del PIB.

En Brasil, el mismo día que se leía la sentencia por Botnia (ahora travestida con el nombre UPM) en La Haya, el gobierno de Lula adjudicó las obras de la usina hidroeléctrica de Belo Monte, sobre el río Xingú, en el estado de Pará. Será la tercera mayor del mundo, luego de la de Tres Gargantas, en China, y de Itaipú, en la frontera entre Brasil y Paraguay, con una capacidad de 11.233 megavatios. El faraónico emprendimiento costará 11 mil millones de dólares, inundará 50 mil hectáreas de selva donde viven 50 mil indios, campesinos y pescadores de 19 aldeas. Comenzará a funcionar en 2015 y, según el gobierno, resolverá los problemas de energía de un país que se postula como la quinta potencia global para esta década.

A la hora de defender su proyecto, el gobierno de Lula estimó que Belo Monte generará energía a casi la mitad del precio que una usina termoeléctrica y que dará empleo a 18 mil personas. El consorcio vencedor está integrado por una subsidiaria de la estatal Eletrobras y ocho empresas privadas, que se beneficiarán del descuento de 75 por ciento en el impuesto a la renta durante los 10 primeros años de operación y será financiada en 80 por ciento por el estatal BNDES, con plazos de hasta 30 años.

Lo más destacable es que la usina viene siendo rechazada por los movimientos desde hace más de 20 años. El primer proyecto es de la década de 1970, durante la dictadura militar. Las protestas de indígenas, ambientalistas y de la Iglesia forzaron la remodelación del proyecto original, en 1994, para disminuir las áreas a ser inundadas. La justicia de Pará intentó dos veces frenar la adjudicación y se produjeron múltiples protestas de todo el arco de movimientos sociales en todo el país. Sin embargo, Lula se mostró inflexible. Desarrollo, crecimiento, son palabras mágicas capaces de abrir los cofres de las financieras para dar impulso a obras y empresas que están dispuestas a pasar por encima de argumentos y pueblos.

El extractivismo o apropiación de los bienes comunes, la nueva fase del neoliberalismo ahora bajo comando de gobiernos progresistas, es para los pueblos originarios una forma novedosa de saqueo colonial. Sorprende el discurso oficial, porque revela creencias profundas: podría argumentarse que la extracción es el paso previo necesario, en la medida que puede aportar recursos para inversiones, para promover el desarrollo, que no puede, sino pasar por la industrialización. Pero se opta por defender el extractivismo con el argumento de las inversiones y el empleo, confundiendo el crecimiento del producto interno bruto con desarrollo. Aun cuando éste último sea cuestionable, suponer que el aumento del PIB es el camino para revertir la pobreza, implica demasiadas concesiones al simplismo y al discurso hegemónico.

LA JORNADA.MX

Iglesia Católica: múltiples abusos sexuales desencadenan grave crisis y comprometen al Papa…

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El escándalo de los abusos

Benedicto XVI: "No nos amedrentemos por las murmuraciones de las opiniones dominantes"

image El Papa inicia la Semana Santa haciendo una velada referencia a los escándalos de pederastia en la Iglesia

AGENCIAS – Ciudad del Vaticano – 28/03/2010

Durante las últimas semanas se han intensificado las informaciones sobre escándalos de pederastia en la Iglesia Católica (Alemania, Irlanda, Estados Unidos…). "Una campaña radical y demencial", según el número dos del Vaticano y secretario de Estado de la Santa Sede. En una velada referencia a estas informaciones, hoy, Domingo de Ramos, el papa Benedicto XVI ha dicho durante su homilía que Dios da la valentía que permite al hombre no dejarse intimidar por las "murmuraciones de las opiniones dominantes".

Carta pastoral del Papa a los católicos de Irlanda
DOCUMENTO (PDF – 59Kb) – 20-03-2010

Texto íntegro de la Carta enviada por Benedicto XVI a los católicos irlandeses sobre los casos de abusos a menores

El Pontífice, que ha presidido en la plaza de San Pedro el rito que abre la Semana Santa, ha manifestado que el hombre puede elegir seguir a Jesús hundirse en la ciénaga de la mentira y de la indecencia. "Jesús nos conduce hacia lo que es grande, puro. Nos lleva hacia el aire salubre de las alturas, hacia la valentía que no nos deja amedrentarnos de las murmuraciones de las opiniones dominantes, hacia la paciencia que soporta y sostiene al otro", ha afirmado, con voz fuerte, ante varias decenas de miles de fieles que han asistido al acto en El Vaticano.

Aunque los casos de pederastia destapados en las últimas semanas ocurrieron hace mucho tiempo, "incluso hace décadas, reconocerlos y resarcir a las víctimas es el precio para restablecer la justicia y mirar hacia el futuro con renovado vigor, humildad y confianza", ha dicho el portavoz vaticano Federico Lombardi.

Benedicto XVI ha pedido la paz para Tierra Santa, para que el lugar donde nació, vivió, murió y resucitó Cristo sea "verdaderamente un lugar de paz" y exhortado a los cristianos a permanecer en esa tierra. "Estoy profundamente afligido por los recientes contrastes y por las tensiones verificadas una vez más en Jerusalén, que es la patria espiritual de cristianos, judíos y musulmanes, profecía y promesa de la reconciliación universal que Dios desea para toda la familia humana", ha afirmado el Obispo de Roma.

En Papamóvil

Por primera vez en sus casi cinco años de Pontificado, Benedicto XVI, que el 16 de abril cumplirá 83 años, ha encabezado hoy en el papamóvil descubierto la procesión de las Palmas del Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro del Vaticano. En los años anteriores, Benedicto XVI siempre entró en la plaza de San Pedro a pie y realizó el trayecto desde el obelisco que se levanta en medio del recinto hasta el altar mayor instalado en el atrio del templo de la misma manera.

Lombardi ha explicado que el Papa ha decidido usar el papamóvil para que así lo pudieran ver mejor todos los fieles que llenan la plaza de San Pedro, más de 60.000. Si hubiera ido a pie -ha precisado Lombardi-sólo lo hubieran visto los presentes en las primeras filas del recorrido procesional.

Lombardi también ha resaltado que Benedicto XVI tiene por delante una semana en la que presidirá todos los ritos de la Pascua, además de la audiencia pública del miércoles

EL ESCÁNDALO DE LA IGLESIA CATÓLICA

"Ratzinger escondió mi caso"

Tras abusar de cuatro niños en Essen (Alemania), un sacerdote fue trasladado discretamente a la diócesis regida por el actual Papa, donde continuó ejerciendo sin limitaciones. El escándalo ha sido destapado por una de sus víctimas, que ahora lo cuenta a EL PAÍS

LAURA LUCCHINI 28/03/2010

Ataques de pánico. Problemas en el trabajo. Pesadillas. Dificultades para dormir. Cuando tenía 38 años, Wilfried Fesselmann decidió consultar a un psiquiatra. El médico le dijo que su problema se debía a un trauma de infancia. Fue entonces cuando Fesselmann sacó de algún lugar escondido en su cerebro el nombre del sacerdote Peter Hullermann, quien había abusado de él cuando tenía tan sólo 11 años. Con la particularidad de que el sacerdote denunciado como pederasta, entonces un cura de 31 años, fue apartado de su diócesis, en Essen, y enviado al obispado de Múnich cuando el cardenal Joseph Ratzinger, el actual papa Benedicto XVI, era el arzobispo de la diócesis bávara.

Probablemente su caso habría pasado inadvertido si no hubiera sido por el escándalo que sacude a Alemania desde hace dos meses. Concretamente, desde que el pasado 27 de enero el padre Klaus Mertes, rector del colegio jesuita Canisius de Berlín, enviara cientos de cartas a antiguos alumnos en las que pedía su colaboración para desentrañar los casos de abusos sexuales que hubieran podido cometer tres profesores. Ese chispazo desató las lenguas, y Alemania asiste conmocionada a un goteo diario de denuncias de abusos y vejaciones consumadas dentro de estructuras educativas católicas de todo el país. Unas 300 personas han contado ya sus respectivos casos en las 27 diócesis alemanas.

Essen, una ciudad de la zona industrial del Ruhr, también sufrió casos de pederastia. Hasta ahora, cuatro personas han denunciado a un mismo abusador: se trata de Peter Hullermann, quien ejerció como sacerdote en la ciudad a finales de los años setenta. "Todos confiaban en él y era el típico cura que se hacía amigo de los niños", asegura ahora una de sus víctimas, Wilfried Fesselmann, en una entrevista telefónica con este periódico. Fue en el curso de un viaje educativo, en el verano de 1979 a las colinas de Eifel, cuando empezó a tener una actitud ambigua. "Una noche de agosto de 1979 me hizo dormir con él", relata. "Entonces me di cuenta de lo que sucedía".

"Hablé con un compañero: le dije que el sacerdote obligaba a los niños a tener sexo con él. ‘Ten cuidado que no te pase a ti también’, le advertí. Él fue a hablar con sus padres, quienes en septiembre decidieron discutir el tema con otros padres. En esa ocasión salieron a la luz otros tres casos. En el obispado de Essen existía entonces un protocolo de actuación para estas situaciones. Dijeron que, para proteger a los niños, no hacía falta que los padres presentaran una denuncia: el sacerdote iba a ser trasladado a Múnich y no volvería a trabajar con jóvenes".

Los padres de Fesselmann ni siquiera participaron en esa discusión porque eran "católicos intransigentes"; y a pesar de que su propio hijo señalara al sacerdote y dijera que le había obligado a practicarle sexo oral, los padres consideraron inadmisible denunciar a un cura. "Esto simplemente no se hacía", asegura ahora la víctima.

En conversación con este diario, el portavoz del obispado de Essen, Ulrich Lota, ha reconstruido los acontecimientos de aquellos meses. "Entonces las cosas eran distintas de ahora", explica. "Se pensaba que se podía tratar eficazmente a los pederastas con una terapia, y por esto se decidió trasladar al cura a Múnich, donde se contaba con el psicólogo Werner Huth, experto en este tipo de casos". El responsable del personal del obispado de Essen avisó a los colegas de Múnich de que el sacerdote Peter Hullermann había abusado de menores en su diócesis y de que esta era precisamente la causa de su petición de traslado.

Joseph Ratzinger, arzobispo de Múnich entre 1977 y 1982, puso su firma en el documento que aceptaba el traslado de ese cura a su diócesis en 1980. El texto imponía al sacerdote una psicoterapia y señalaba que no debía volver a trabajar con niños. Sin embargo, en una decisión cuya responsabilidad se atribuyó el entonces vicario general Gerard Gruber (de 81 años en la actualidad), el cura abusador fue puesto a trabajar enseguida como "guía espiritual" en una parroquia de Múnich. "No queríamos que estuviera inactivo, aparte de la hora diaria de terapia", declaró el ex vicario a la prensa cuando se destapó el caso. "Esta decisión habría sido tomada por una iniciativa personal del vicario y sin que Joseph Ratzinger se enterara", afirma el obispado de Múnich en un comunicado difundido hace dos semanas.

Según el psiquiatra Huth, el obispado de Múnich ignoró repetidas advertencias suyas, escritas y orales, en las que aseguraba que el sacerdote en cuestión era peligroso para los niños. Huth, quien ahora tiene 80 años, era consultor del obispado para casos de pederastia. Asegura públicamente que Hullermann, quien al empezar el tratamiento tenía 32 años, no debería haber trabajado con menores, porque era muy narcisista, un rasgo típico de los pedófilos, y tampoco reconocía sus errores ni se tomaba en serio la terapia. En varias ocasiones, el psicólogo aconsejó directamente al sacerdote que no tomara alcohol y que se buscara un supervisor. Los abusos, siempre según el terapeuta, de los que estaba acusado habían sido cometidos bajo los efectos del alcohol.

Cuando Ratzinger se encontraba ya en Roma, en 1985, el cura Hullermann volvió a agredir a un menor y fue condenado por un tribunal de la Alta Baviera a 18 meses de cárcel -que no cumplió porque quedó en libertad provisional, aunque durante ese periodo fue suspendido como sacerdote- y a una multa de 4.000 marcos (unos 2.000 euros de hoy). Al año siguiente volvió a trabajar en una casa para ancianos. Posteriormente fue trasladado a la comunidad bávara de Garching, de 15.000 habitantes, donde ejerció durante 21 años. En 2008 se mudó de nuevo, en este caso a Bad Tölz, siempre en Baviera, donde trabajó hasta que fue suspendido hace dos semanas.

Después de la condena de 1986, antes citada, no se le habían vuelto a atribuir abusos, Sin embargo, esta misma semana se ha interpuesto otra denuncia contra Hullermann, a quien los padres de un joven acusan ante la fiscalía de Garching de haber abusado sexualmente de su hijo en 1998. Este nuevo asunto puede ser decisivo porque, a diferencia de la mayoría de los delitos denunciados hasta ahora, todavía no ha prescrito. En Alemania, el delito de abuso de menores no prescribe hasta pasados 10 años de la mayoría de edad de la víctima.

Durante los 30 años en los que el obispado de Múnich ha ocultado el pasado del sacerdote pederasta, las víctimas fueron abandonadas a su suerte. Wilfried Fesselmann guardaba, oculto, su trauma. Ni siquiera sus padres le habían creído. Fueron años terribles y siguieron otros muy duros.

"Mi situación personal fue ignorada", afirma. "Obviamente, esto me causó problemas porque tuve que callar. No lograba salir de la situación a la que me habían llevado. Esto explica que, años después, sufriera ataques de pánico. Y todavía tengo problemas a la hora de conducir. Tuve que recibir terapia, primero con un neurólogo y después con un psiquiatra. Este especialista me dijo que todo podía deberse a un acontecimiento traumático en mi niñez. Y esta es la única experiencia traumática grave que tuve. Indiqué el nombre de Hullermann, conté la historia y logré entender el porqué de todo".

A continuación, se le ocurrió buscar al sacerdote a través de Google. "Me di cuenta de que todavía ejercía y que todavía se iba de vacaciones con niños. Todo seguía igual. Por eso le escribí dos correos electrónicos donde le preguntaba si no tenía mala conciencia por lo que había hecho. También le pregunté si se acordaba de mí. No recibí respuesta". Eso fue en 2006. "Dos años más tarde, en 2008, le mandé otro correo. Me contestó entonces una persona llamada Sigfried Kneissel. Me explicó que era el encargado de ocuparse de los casos de abusos en el obispado de Múnich y me preguntó qué tipo de denuncia quería hacer. Dije que se trataba de un caso de abuso del sacerdote Hullermann".

En abril de 2008, la policía llamó a la puerta de la víctima. Eran los agentes de la ciudad de Essen acompañados por dos oficiales de Baviera. Quisieron inspeccionar su ordenador para comprobar si había mandado los correos electrónicos ("estaba claro que los había enviado", comenta ahora Wilfried Fesselmann). En esta ocasión, la víctima volvió a repetir su historia, y la policía le confirmó que su versión coincidía con la de las otras tres víctimas de entonces. El nombre de Fesselmann no aparecía en ningún informe, ya que sus padres no habían denunciado el caso al obispado. "En esta ocasión tuve una confirmación de que conocían el caso".

Todo coincide también con la reconstrucción del obispado de Essen. "Nos enteramos del cuarto caso a través de la prensa", explica Lota, su portavoz. "Estamos convencidos de que a partir de ahora podrían aparecer más denuncias".

No obstante, Fesselmann fue citado a juicio por supuesto intento de chantaje al cura. "Es cierto que en uno de los correos electrónicos hablé de una remuneración", admite, "pero nunca chantajeé a nadie". El juicio, que la víctima interpreta como una intimidación y un intento de callarle, se cerró con la absolución de Wilfried Fesselmann. En agosto de 2008, el sacerdote pederasta fue trasladado al que sería su último destino, la comunidad de Bad Tölz, en Baviera, en la que fue encargado de ejercer como guía espiritual para turistas, con la indicación explícita de que no trabajara con niños.

Desde que se destaparon en Alemania los primeros casos de abusos, la ministra de Justicia federal, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, del partido liberal FDP, invitó a las víctimas a que denunciaran sus casos. Wilfried Fessemann le escribió una nota con su historia. Hasta ese momento, la víctima no era consciente de que el actual papa Benedicto XVI pudiera ser responsable de la ocultación del abusador.

Lo cierto es que la fecha del traslado coincide con la etapa en que Joseph Ratzinger era cardenal arzobispo de Múnich (1977-1982). Una coincidencia que asocia por primera vez al Papa, de forma directa, con uno de los cientos de casos escalofriantes que conmocionan actualmente a Alemania.

Desde entonces han caído, bajo el efecto dominó, algunas instituciones prestigiosas de la Iglesia alemana, como el Coro de las Voces Blancas de Ratisbona, los Domspatzen. Aquí los abusos denunciados se cometieron a lo largo de quince años, desde 1958 hasta 1973. Georg Ratzinger, el hermano del actual Pontífice, fue el director de ese coro entre 1964 y 1993. A pesar de que las acusaciones involucran a tres educadores y al entonces director del internado donde el coro se alojaba, el hermano del Papa aseguró no tener conocimiento ni haber intentado ocultar caso alguno de pederastia. Su función de director artístico le mantenía al margen de la gestión directa del internado.

Después de que el caso de Fesselmann saltara a la prensa hace dos semanas, Hullermann fue suspendido. Otro párroco que ofició la misa el domingo siguiente en Bad Tölz fue interrumpido en su sermón por un hombre que pidió explicaciones sobre las verdaderas razones del cese del sacerdote pederasta. Varios fieles abandonaron la iglesia. La imagen parece resumir la de la Iglesia mundial, comprometida por los casos de abusos y sorda frente a las víctimas, que antes eran fieles.

Benedicto XVI, en la carta pastoral enviada el pasado domingo a los católicos irlandeses, no mencionó en ningún momento el drama que está afectando a su país natal. No fue suficiente su rotunda denuncia de la pederastia clerical y tampoco sus palabras de "vergüenza y remordimiento": la omisión fue duramente criticada en Alemania por numerosas asociaciones católicas, entre ellas Wir Sind Kirche [Somos Iglesia]. Y no sirvió de nada que la canciller Angela Merkel defendiera "el significado universal" de su mensaje. El país está que arde.

"Ratzinger escondió el caso. Él lo sabía", repite ahora Wilfried Fesselmann. También dice que se siente mejor tras haber contado su historia. Cree que su gesto puede convencer a otros para saldar cuentas con el pasado. Espera también una indemnización económica que le compense por los problemas sufridos en su vida personal y laboral. Sin embargo, asegura: "Lo que necesitamos las víctimas ante todo es que se reconozca lo que ha pasado. Que se sepa. Porque, de lo contrario, van a seguir ocultándolo".

Los abusos cercan al Vaticano

La jerarquía católica considera que sufre una "campaña radical y demencial" – Las víctimas exigen que se acabe con la política de ocultamiento y reclaman justicia

MIGUEL MORA – Roma – 28/03/2010

El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de la Santa Sede y número dos del Vaticano, ha dicho esta semana que un "anticristianismo radical y demencial se está difundiendo por Europa de una forma rastrera". El grito desesperado ante las informaciones de los escándalos de pederastia que la Iglesia ha ocultado en el pasado (Alemania, Austria, Estados Unidos) revela la angustia de la Curia ante la crisis de credibilidad generada por la plaga de la pederastia.

La consigna de tolerancia cero, transparencia y justicia para las víctimas lanzada por el Papa en la carta a los católicos de Irlanda ha topado con la testaruda realidad. La cúpula de la Iglesia católica, según muestran los últimos casos, ha sido tolerante con los abusos. El Vaticano no ha reaccionado lo suficiente, mientras un infierno arruinaba la vida a miles de niños. Y tanto el compromiso de Ratzinger con las víctimas como su astucia política para liderar el cambio que la Iglesia necesita están siendo erosionados.

¿Podrá el Papa cambiar la línea de silencio que ha marcado históricamente la actitud de la Iglesia hacia los abusos clericales en particular? ¿Podrán los obispos y cardenales habituados a lavar durante décadas los trapos sucios en casa, con una simple firma del traslado del culpable a otra diócesis, llevar los casos a los tribunales?

La semana trágica de Ratzinger parece demostrar que la cultura del silencio marca todavía la actitud de la Iglesia hacia los abusos. Bertone, que en 2001 reivindicaba el secreto profesional frente a las denuncias a la justicia, elige una vez más el victimismo. En plena batalla por la verdad, el Papa deja caer que se condena el pecado pero no el pecador.

La pederastia clerical es antigua. De hecho, el Concilio de Elvira ya la censuró en una época, años 300 a 324, en que la gente se casaba adolescente y moría a los 40. Pese a ello, el miedo al escándalo y las enormes garantías que ofrece a los acusados el Código Canónico han impedido que la Iglesia frenara o castigara eficazmente la pederastia.

El fiscal del ex Santo Oficio, Charles J. Scicluna, encargado de procesar a los pederastas y hombre afable al que algunos curas y víctimas conocen por su pasividad, arguye en su defensa que el sistema legal y la costumbre dificultan su trabajo. "La cultura del silencio, sobre todo en Italia, está muy extendida", explica. "El derecho canónico nos obliga a ser muy cautos y garantistas, porque protege al máximo los derechos y la intimidad de los acusados. Aunque eso no significa que hayamos evitado que en los casos más graves actuara la justicia civil, no es justo decir eso".

Pero la asociación italiana de víctimas de la pederastia Caramelo Bueno asegura que el fiscal falsea la realidad. Su presidente, Roberto Mirabile, un tipo templado que se declara creyente y trabaja desde hace 13 años en Reggio Emilia con jóvenes objeto de abusos, ha señalado cómo, en 2007, Scicluna y otros jerarcas vaticanos toleraron sin mover un dedo que un cura de Roma, Ruggero Conti, acusado por siete testigos y hoy arrestado y bajo proceso por prostituir y abusar de menores, continuara violentando a sus víctimas. Un caso gravísimo y lleno de implicaciones ideológicas, amenazas y violencia, que se ha sumado al del difunto padre Lawrence Murphy, de Wisconsin, que murió perdonado por el silencio de Ratzinger y Bertone en 1998 tras abusar de 200 niños sordos.

Sería injusto negar al Vaticano algunas tímidas señales de apertura. El viejo Santo Oficio, en un gesto insólito de transparencia que intentaba minimizar la sensación general de que el fenómeno es masivo, ha hecho públicas las cifras de casos que ha manejado desde 2001: de los 3.000 acusados de abusos analizados (14 de ellos procedían de España, explica el fiscal), solo hubo 600 procesados, 300 expulsados del clero, y otros 300 pidieron la dispensa del sacerdocio.

Algunos vaticanistas expertos, como Marco Politi, han dicho que Ratzinger solo tiene una forma de recuperar credibilidad: abrir de verdad los archivos de los abusos que la congregación guarda bajo llave y explicar a quiénes absolvieron y a cuáles condenaron. Será difícil si no imposible, porque Ratzinger ordenó en 2001 que, para los casos de pederastia e insinuaciones turbias bajo confesión, los participantes en el proceso canónico destruyeran las actas y guardaran silencio perpetuo, so pena de excomunión fulminante.

El sigilo es ley en el Vaticano. Quizá por eso, las explicaciones de los jerarcas suenan en estos días entre tibias y balbucientes. Se detecta una mezcla de pavor ante la posible aparición de nuevos casos, angustia por los cadáveres en el armario que algunos guardan e inquietud por el futuro de la institución.

El Vaticano se asemeja a un fortín asediado. La suciedad de la que habló Ratzinger antes de ser nombrado Papa ha desbordado las previsiones y el fango emerge libre por todas partes: Alemania, Holanda, Austria, Suiza y, para colmo, la catoliquísima Italia…

Era un secreto a voces, pero esta vez los medios se están entregando a fondo al filón y los cardenales y obispos sufren, revisan su memoria y temen las posibles consecuencias, penales y económicas. La complicidad es un delito. La denegación de socorro, otro. Filippo di Giacomo, sacerdote, experto en derecho canónico y colaborador de EL PAÍS, hace este análisis: "La desvergüenza y la corrupción religiosa, moral y sexual de muchos miembros de la Curia ha alentado en Roma, sobre todo desde la época del papa Wojtyla, Stanislaw Dziwisz y Camillo Ruini, un clima de oposición contra quienes intentan denunciarlo, incluido Ratzinger".

Las promesas de Ratzinger de colaborar con la justicia chocan con la piedad corporativa, que siempre ha preocupado mucho en Roma.

Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, dijo ayer que los ataques mediáticos de las últimas semanas han provocado sin duda daños, pero no han tocado la autoridad del Papa, que sale reforzada. "La reciente carta a la Iglesia de Irlanda es un testimonio intenso que contribuye a preparar el futuro a través de un camino de curación, renovación y reparación". Lombardi ve numerosas señales positivas en las conferencias episcopales.

EL PAIS.COM

Written by Eduardo Aquevedo

28 marzo, 2010 at 15:05

Antiguo dilema para la izquierda: el caso Brasil y el PT…

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Immanuel Wallerstein

La Jornada

america-latina001 Con ocasión de celebrar el trigésimo aniversario de la creación del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, el principal periódico independiente de izquierda, Brasil de Fato, publicó entrevistas con cuatro de los principales intelectuales de izquierda. Los cuatro fueron activos alguna vez en el PT, de hecho se cuentan entre sus fundadores. Tres de ellos se retiraron del PT –el historiador Mauro Lasi se unió al Partido Comunista Brasileño, el sociólogo Francisco de Oliveira se unió al Partido Socialismo y Libertad y el historiador Rudá Ricci se hizo izquierdista independiente. El cuarto, el historiador Valter Poner, permanece en el PT y es una de las figuras principales de su facción de izquierda.

Expresaron cuatro análisis, sorprendentemente diferentes, de lo que Ricci llama el antiguo dilema de la izquierda brasileña: como ser popular y de izquierda. Pero por supuesto ése ha sido el dilema de la izquierda en todo el mundo, y sigue siéndolo hasta ahora.

Brasil es un lugar interesante para analizar este dilema y cómo se expresa. Es un país con una larga y activa tradición política, y hoy goza mucho de una situación multipartidista. Es también una nación cuya situación política ha mejorado mucho en años recientes, particularmente en los últimos 10 años. Y Brasil es un país que ha estado afirmando mucho liderazgo político en América Latina. Así que la pregunta se vuelve ¿cómo medimos la popularidad de un partido y cómo evaluamos sus credenciales de izquierda?

El periodista de Brasil de Fato abrió sus entrevistas apuntando que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva es una figura carismática, que es el mandatario más popular desde la "redemocratización" del país y que a lo largo de su historia el PT ha incrementado su apoyo entre los estratos más pobres de la población. Para que el partido se volviera más popular, aseveró, tuvo que hacer concesiones al pragmatismo.

¿Cómo reaccionaron los cuatro intelectuales a esta premisa? Para Ricci, el "lulismo" se ha vuelto más importante que el partido, lo que invierte el concepto original del PT. El PT seamericanizó dice él. Hoy es simplemente una maquinaria electoral. La izquierda encuentra difícil ser popular debido a su lastre teórico de origen europeo. La cultura popular, dice, escompleja y conservadora, y Lula dialoga con su cultura popular. El PT es estatista y desarrollista, y como tal conservador y pragmático. Así que el problema es retornar a la idea original de una utopía de izquierda democrática sin tornarse elitista.

Para Lasi, el PT se volvió uno de los dos principales partidos de Brasil, de centroizquierda con un programa pequeñoburgués. El precio que pagó por el tamaño de su respaldo fue el abandono de los principios y las metas políticas que estaban presentes en su origen. El lulismo o el populismo es un modo de hacer que las masas accedan a las políticas que no fueron hechas en su interés.

Para Oliveira, el PT que comenzó con una base de trabajadores, de teología de la liberación y de movimientos de democratización, se ha vuelto simplemente parte de la jalea general del sistema partidista brasileño. Una perspectiva socialista no se basa en los pobres sino en un análisis de clase. Y en cuanto al programa del partido, la estatización, está 100 años atrasado, es parte de la dolencia infantil del estatismo. Es un programa para fortalecer las industrias brasileñas y no tiene nada que ver con la izquierda o el socialismo.

Poner ve la situación muy diferente. Concuerda con que al principio el gobierno de Lula era social-liberal en su orientación. Pero después de 2005, se hizo hacia la izquierda. Sí, dice él, el partido es desarrollista. Pero hay dos variedades de desarrollistas, los conservadores y los demócrata-populares. Con la crisis del capitalismo, el socialismo está de vuelta al debate.

Lo sorprendente acerca de los tres análisis críticos es el miedo al populismo. Lo que sorprende de los análisis es la ausencia de cualquier discusión de geopolítica.

Justo unos días después del artículo de Brasil de Fato, Fidel Castro publicó una de sus Reflexiones periódicas en La Jornada, en la ciudad de México. Lula acababa de estar de visita con Castro. Éste dijo que conocía a Lula hace 30 años, es decir, desde la creación del PT. Dada la historia de Cuba y las dificultades de más de 50 años, Castro dijo que lo que tiene para nosotros una enorme trascendencia era la reciente reunión en Cancún donde se había decidido la creación de una Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe que incluía a Cuba y excluía a Estados Unidos y Canadá. Esta reunión fue en gran medida un logro de Lula.

Castro subrayó entonces la importancia y el simbolismo de esta última visita de Lula antes de que deje de ser presidente de Brasil. Recordó que en la década de 1980 tuvo un emotivo encuentro con él, su esposa y sus hijos en su sencilla morada y alabó de Lula “su placer de luchar… con intachable modestia”. Aquí no hay crítica alguna al lulismo.

Todo lo que los intelectuales brasileños de izquierda critican, Castro lo alaba –el desarrollo tecnológico de Brasil, el crecimiento del PIB, convertirse en una de las 10 principales economías del mundo. Aun en la cuestión de la producción de etanol, a la que Castro dice que se opone, no culpó a Lula. "Comprendo perfectamente que Brasil no tiene otra alternativa, frente a la competencia desleal y los subsidios de Estados Unidos y Europa, que incrementar la producción de etanol".

Castro termina con esta nota: "Una cosa es indiscutible: el obrero metalúrgico se ha convertido actualmente en un estadista destacado y prestigioso cuya voz se escucha con respeto en todas las reuniones internacionales".

¿Cómo pudieron los intelectuales brasileños de izquierda y Castro llegar a retratos tan diferentes de Lula? Está claro que estaban mirando dos cosas por completo diferentes. Los intelectuales brasileños de izquierda miraban primordialmente la vida interna de Brasil y expresaron su pena por el hecho de que Lula fuera, a lo sumo, un pragmático de centroizquierda. Castro miraba principalmente a Brasil en su papel geopolítico, que él ve que socava a su enemigo primordial, el imperialismo de Estados Unidos.

¿Cuál es entonces la prioridad para los intelectuales de izquierda? Ésta no es meramente una cuestión brasileña. Es una cuestión que debe preguntarse casi en todas partes, tomando en cuenta el curso de la historia y el estatus geopolítico del país en cuestión.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/03/21/index.php?section=opinion&article=026a1mun

Written by Eduardo Aquevedo

23 marzo, 2010 at 2:19

E. Galeano: “América Latina está exorcizando la cultura de la impotencia”. Entrevista…

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Entrevista al escritor uruguayo Eduardo Galeano

Ana Delicado, Público

galeano2 El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano se consagró hace casi 40 años con el libro Las venas abiertas de América Latina, la obra que el presidente venezolano, Hugo Chávez, escogió para regalarle a su homólogo estadounidense, Barack Obama. Pero la fascinación que Galeano despierta perdura hasta hoy. Un testimonio cotidiano de esa admiración: durante la entrevista, que se realiza en un café de Buenos Aires, un hombre se acercó con discreción con su hija y se sentó en una mesa cercana para poder escucharle. Su último libro, Espejos,habla de un mundo contradictorio que tiene miedo de mirarse, y de reconocerse.

¿Cómo define América Latina?

Es una tierra de encuentros de muchas diversidades: de cultura, religiones, tradiciones, y también de miedos e impotencia. Somos diversos en la esperanza y en la desesperación.

¿Cómo incide esa variedad en el presente?

En estos últimos años hay un proceso de renacimiento latinoamericano en el que estas tierras del mundo comienzan a descubrirse a sí mismas en toda su diversidad. El llamado descubrimiento de América fue, en realidad, un encubrimiento de la realidad diversa. Este es el arcoiris terrestre, que ha sido mutilado por unos cuantos siglos de racismo, de machismo y de militarismo. Nos han dejado ciegos de nosotros mismos. Es necesario recuperar la diversidad para celebrar el hecho de que somos más que lo que nos dijeron que somos.

¿Esa diversidad puede ser un impedimento para la integración?

Creo que no. Toda unidad fundada en la unanimidad es una falsa unidad que no tiene destino. La única unidad digna de fe es la unidad que existe en la diversidad y en la contradicción de sus partes. Hay una triste herencia del estalinismo y eso que llamaron socialismo real a lo largo del siglo XX que ha traicionado la esperanza de millones de personas justamente porque impuso ese criterio, el de que la unidad es la unanimidad. Se confundió así la política con la religión. Se aplicaron criterios que eran habituales en los tiempos de la Santa Inquisición, cuando toda divergencia era una herejía digna de castigo. Eso es una negación de la vida. Es una suerte de ceguera que te impide moverte porque el motor de la historia humana es la contradicción.

¿La diversidad puede establecer caminos de vida irreconciliables?

No siempre. En cualquier caso, no hay que tenerle miedo a la verdad de la vida. Hay que celebrarla, porque lo mejor que tiene la vida es su diversidad. El sistema que domina el planeta nos propone una opción muy clara. Hay que elegir, a ver si querés morirte de hambre o de aburrimiento. Yo no me quiero morir de ninguna de las dos. El sistema dominante de hoy nos impone una verdad única, una única voz, la dictadura del pensamiento único que niega la diversidad de la vida y que por lo tanto la encoge, la reduce a la casi nada. Lo mejor que el mundo tiene está en la cantidad de mundos que él alberga, y eso vale a su vez para América Latina. Lo mejor de ella es la cantidad de Américas que contiene.

Hablaba de un redescubrimiento latinoamericano. ¿Un ejemplo?

Bolivia, con Evo Morales, ha redescubierto su diversidad con mucha dignidad y con el orgullo de decir: “Somos diversos, y somos indígenas. Pero no sólo indígenas. Somos diversos”. Claro que Bolivia es un país como Paraguay, y hasta cierto punto Uruguay, sometido en cierta medida al peso avasallante de los vecinos grandes, y sobre todo de Brasil, que hoy por hoy se opone a que en el Banco del Sur cada país tenga un voto.

¿Cuál es la fuerza de ese proyecto?

El Banco del Sur es la base financiera de la unidad latinoamericana, un proyecto de Chávez, por cierto. Nace como una respuesta a la dictadura financiera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en donde no rige el sistema de “un país, un voto”. Los votos dependen del capital invertido: tanto dinero, tantos votos, de modo que el Fondo está dirigido por cinco países, y el Banco por ocho, aunque uno se llame Mundial y el otro Internacional.

¿Se puede recuperar un funcionamiento democrático?

Es muy difícil, por la sencilla razón de que la democracia ha sido más formal que real en los procesos históricos latinoamericanos; y en las democracias, para que lo sean de verdad, no tienen que regir relaciones verticales o jerárquicas, donde hay un mandón y un mandado. Tienen que ser horizontales, solidarias, entre iguales capaces de respetarse y reconocerse, porque la verdad es que no nos conocemos. Tenemos que conocernos para empezar a reconocernos, para saber todo lo que podemos aprender del otro. Desde la conquista española hemos sido entrenados por imperios sucesivos para la ignorancia mutua, para el divorcio y el odio mutuo. La especialidad latinoamericana es la guerra de vecinos.

Brasil puede argumentar que, puesto que es más grande, debe tener más voz.

Eso parte de la base de que la grandeza coincide con lo grandote. Mi experiencia me enseñado que la grandeza no habita lo grandote. Está escondida en la gente anónima, en el día a día que parece insignificante e indigno de atención. Lo grandote suele ser muy mezquino y de alma chiquita. No quiero decir que Brasil tenga alma chiquita, pero no hay que confundir dónde está la grandeza brasileña, que reside en alguna de sus gentes peor tratadas.

¿Héroes anónimos?

En una charla me preguntaron cuál era mi héroe preferido. Yo dije: “El día que me iba al aeropuerto para iniciar este viaje tomé un taxi, y estuve conversando con el conductor. El taxista trabajaba en el taxi entre 10 y 12 horas, pero después tenía otro empleo. Dormía entre tres y cuatro horas por día para dar de comer a sus hijos. Para él no existían los domingos, ni se acordaba de qué eran”. Ese es mi héroe preferido.

Decía antes que el motor de la historia humana es la contradicción. ¿Cree que hay contradicciones dañinas?

No tiene por qué ser así. Toda contradicción es una señal de movimiento. Lo que sí hay son injusticias objetivamente dañinas. En América Latina, el abismo que separa a los que tienen de los que necesitan, a la minoría dominante de la mayoría dominada, es cada vez mayor. Esta es una región desigual en un mundo cada vez más injusto, donde los hambrientos superan los 1.000 millones de personas.

¿Observa hoy día un cambio significativo en América Latina?

Sí. Está ocurriendo algo muy lindo, que es una suerte de exorcismo colectivo de los viejos demonios. Y de algunos nuevos también. Uno de los que dejó la herencia colonial fue la cultura de la impotencia, que te mete la idea en la cabeza de que “no se puede”. Y eso vale para los países pobres y para los ricos. Porque Venezuela es un país objetivamente rico, tiene petróleo, pero tiene metido adentro ese concepto de la impotencia contra el que ahora se intenta luchar. Es difícil, porque la cultura del petróleo te entrena para comprar y no para crear.

¿Qué quiere decir?

Te entrenan con la idea de que no hay que tomarse el trabajo de crear las cosas si se las puede consumir comprando. Es la cultura de consumo, no de creación. Nace de la cultura de la impotencia, que es la peor de las herencias coloniales. Te enseña a no pensar con tu cabeza, a no sentir con tu propio corazón, y a no moverte con tus propias piernas. Te entrena para andar en silla de ruedas, para repetir ideas ajenas y para experimentar emociones que no son las tuyas.

¿Son diferentes las izquierdas de América Latina?

Hay de todo, por suerte, justamente porque somos diversos. Por eso es muy injusto generalizar, sobre todo cuando la generalización proviene de miradas ajenas, que miran juzgándote, y juzgándote te condenan. Hay un complejo de superioridad que tienen los países dominantes en el mundo, que se sienten en condiciones de obligar a los demás a rendir exámenes de la democracia, que son los grandes maestros para decidir quién es demócrata y quién no, qué procesos están bien y cuáles están mal. Y cuando esos profesores de democracia vienen a juzgarnos, a mirarnos desde afuera y a condenarnos de antemano, están ejerciendo un derecho de propiedad que es uno de los derechos más repugnantes de todos.

¿Qué diferencia hay entre los presidentes de Venezuela, Ecuador y Bolivia?

Muchas, porque son expresiones de tres países diferentes. La lista de diferencias es interminable. Pero no es tan interminable la lista de las coincidencias de países que están buscando caminos de liberación después de siglos de opresión y de negación de sí mismos. Son experiencias diferentes de tres países que deciden dejar de escupirse al espejo, dejar de odiar su propia imagen, dejarse de mirar con los ojos de los que los desprecian.

¿Qué papel cumple Brasil en esto?

Uno muy importante, pero el problema es la tentación de una palabra abominable: el liderazgo. Todos los países se atribuyen la intención de ejercerlo y esto genera relaciones contaminadas por el orden jerárquico que niega la igualdad de derechos. Yo no quiero que nadie sea mi líder. No quiero mandar ni ser mandado. No nací para obedecer. Nací para ejercer mi libertad de conciencia. No puedo aceptar la idea de que entre las personas o entre los países haya conductores o conducidos. Hay que ir hacia una sociedad de veras libre.

¿Qué opina de la reelección presidencial?

No me gusta mucho, porque implica cierto apego al poder y eso no es aconsejable en ningún ámbito. El poder en sí, aunque sea un poderito, envenena bastante el alma. Sé que hay que ejercerlo, pero sabiendo que es peligroso. El poder genera monarquías, poderes absolutos, voces que sólo escuchan sus propios ecos incapaces de escuchar otras voces.

¿De dónde procede ese intento de perpetuarse en el liderazgo?

En Europa esto lo atribuyen a la herencia del caudillismo en América Latina, al subdesarrollo, a la ignorancia, a nuestra tendencia al populismo y a la demagogia. Pero hay que asomarse a la historia de los países dominantes para ver hasta qué punto ellos han estado sometidos a la voluntad, por ejemplo, de un tipo complemente loco como Hitler. Es inverosímil: en el país más culto de Europa, millones de personas lo aclamaban. Y los líderes de ahora, ¿qué tienen que venir a enseñarnos? Uruguay tiene una democracia más antigua que la mayoría de los países europeos. Y en materia de derechos humanos, conquistó antes que Estados Unidos y que muchos países europeos la jornada laboral de ocho horas, el derecho al divorcio, y la educación gratuita y obligatoria.

¿Por qué no hay apenas relación entre América Latina y África?

Es un escándalo. Eso proviene del sistema educativo y de los medios de la comunicación. En la mayoría de países de América Latina hay una influencia africana enorme: en la cocina, el deporte, el lenguaje, el arte. Y sin embargo nosotros, de África, no sabemos nada.

¿Por qué?

Por racismo. Sabemos lo que nuestros amos de siglo en siglo han querido que supiéramos, y de nosotros ignoramos casi todo porque a ellos les convenía. Por ejemplo, no les convenía que supiéramos que aquellos esclavos que llegaron de África cargados como cosas traían sus dioses, sus culturas. De todos modos, el desvínculo con África que nació del racismo y la explotación esclava no es latinoamericano, sino de todas las Américas. Por eso me pareció digna de celebración la elección de Obama, aunque luego lo que ha hecho no me convence demasiado.

¿Qué representa Obama?

Uno de mis maestros, don Carlos Quijano, solía decir: “Todos los pecados tienen redención. Todos menos uno. Es imperdonable pecar contra la esperanza”. Con el tiempo aprendí cuánta razón tenía. Lamentablemente, Obama está pecando contra la esperanza que él mismo supo despertar, en su país y en el mundo. Aumentó los gastos de guerra, que ahora devoran la mitad de su presupuesto. ¿Defensa contra quién, en un país invadido por nadie, que ha invadido y sigue invadiendo a casi todos los demás? Y, para colmo, ese chiste de mal gusto de recibir el Nobel de la Paz pronunciando un elogio de la guerra.

¿Cuáles son, en su opinión, los miedos del siglo XXI?

El arte de narrar nació del miedo de morir. Está en Las mil y una noches. Cada noche, Sherezade iba cambiando un cuento por un nuevo día de vida. Pero también creo que el miedo de vivir es peor que el miedo de morir. Y me parece que el asunto, en este mundo y en este tiempo, es ese: el miedo de recordar, el miedo de ser, el miedo de cambiar. O sea: el miedo de vivir.

¿Ve un ejemplo de ese miedo en la Cumbre de Copenhague?

Los asesinos del planeta derraman de vez en cuando alguna lágrima, para que la platea sepa que también tienen su corazoncito. Pero es puro teatro. Bien saben que los modelos de vida de hoy, que ellos imponen, son modelos de muerte. Me pregunto a qué planeta se mudarán estos elegidos del Señor cuando terminen de exprimir la Tierra hasta la última gota.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/282576/america/latina/exorcizando/cultura/dela/impotencia

Obama y Lula colisionan por la crisis de Honduras: EE.UU del lado de la dictadura…

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La crisis hondureña

EE UU y Brasil discrepan sobre la validez de las elecciones en Tegucigalpa

JUAN ARIAS – Río de Janeiro – 26/11/2009

image El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha sido claro y explícito en una larga carta enviada a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva: Washington ha decidido cerrar la crisis hondureña aceptando el resultado de las elecciones del próximo domingo, aunque el depuesto Manuel Zelaya no haya vuelto a la presidencia. Lula ha sido igualmente explícito y claro: Brasil no aceptará el resultado de las elecciones e insiste en que Zelaya tiene que ser restituido, por considerar que su expulsión, el pasado junio, fue un golpe de Estado.

Según el asesor de Asuntos Internacionales de Lula, Marco Aurelio García, que fue quien informó de la carta de Obama, Estados Unidos presiona a los países latinoamericanos para que reconozcan las elecciones como un acto institucional que serviría para "empezar desde cero" en el país centroamericano. García dijo que la decisión de EE UU es un regalo a los golpistas de Honduras y aseguró que, para Brasil, la presencia de Zelaya en su Embajada de Tegucigalpa no supone ningún engorro diplomático.

Honduras no es el único punto de fricción: Irán también suscita diferencias entre Washington y Brasilia. La Casa Blanca envió la carta el pasado domingo, víspera de la visita del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, a Brasil. Obama le recordaba a Lula su posición respecto al programa nuclear iraní y le pedía que expresara su apoyo a los esfuerzos occidentales para lograr un compromiso con Teherán. Lula respaldó el lunes el derecho de Irán a desarrollar "la energía nuclear con fines pacíficos" y pidió a Ahmadineyad que dialogara con la comunidad internacional.

Es la primera vez que Obama y Lula se enfrentan públicamente. Los dos líderes mundiales con mayor peso popular (de Lula dijo el mismo Obama que era el político por antonomasia) se encuentran en posiciones difíciles de conciliar. La sangre no llegará al río, pero, según los analistas, ésta puede ser la primera vez que Lula se vea contra las cuerdas en un conflicto internacional, él, que ha sido considerado un gran conciliador.

Brasil se encontró con la papeleta de la entrada de Zelaya en su Embajada de Tegucigalpa sin haberla buscado. Quizás nunca se sabrá si Lula quiso jugar esa baza para conseguir ser el mediador en el conflicto, desbancando al costarricense Óscar Arias, o si cerró los ojos para no contrariar a su amigo el presidente Hugo Chávez, que según los expertos fue quien organizó el enredo. Lo cierto es que Brasil acabó asumiendo los riesgos y se ha mantenido firme en su apoyo a Zelaya.

Es verdad, como ha confiado a este diario un buen conocedor de Lula, que las cosas se han ido complicando y el presidente brasileño, que tiene un gran olfato político, preferiría no verse de protagonista en la trama, sobre todo cuando la intransigencia y el histrionismo de Zelaya, abusando de su acogida en la Embajada brasileña, han dificultado la situación.

Brasil, sin embargo, difícilmente podrá dar marcha atrás. Tanto el ministro de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, como el poderoso asesor García son hombres de la izquierda del Partido de los Trabajadores y mantienen una postura inflexible. "Un golpe es un golpe y todo lo demás es jugar con la legalidad democrática", habría dicho García, y a ese principio se ha acogido siempre Lula.

Los expertos en derecho internacional, sin embargo, discuten si en realidad se ha tratado de un verdadero golpe, dado que la Constitución de Honduras permite la destitución del presidente que intente violarla, algo que habría hecho Zelaya. Lo discutible, en todo caso, fue la forma en la que Zelaya fue retirado del cargo (por la fuerza y sin proceso legal).

Ahora que Obama ha tomado una decisión definitiva y se la ha comunicado a Lula, el presidente brasileño va a necesitar de toda su intuición para salir del atolladero sin enfrentarse con Washington. La solución sólo se la podría brindar Zelaya, aceptando salir de escena en un gesto de generosidad, para contribuir a devolver la paz al país. La duda es si Lula será capaz de convencerle. Zelaya ha declarado que la posición de EE UU divide a América y sienta un peligroso precedente.

En Honduras, mientras, continúan los preparativos para la elección presidencial del día 29. El mandatario interino, Roberto Micheletti, se retiró ayer del cargo hasta el 2 de diciembre, día en que el Congreso se pronunciará sobre la restitución de Zelaya. Hasta entonces, informa France Presse, el país estará dirigido por el Consejo de Ministros.

EL PAIS.COM

Lula responde a Obama que no aceptará el resultado de las urnas en Honduras

El presidente brasileño insiste en que no puede avalar un golpe de Estado

JUAN ARIAS – Río de Janeiro – 28/11/2009

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha respondido a la carta que le había enviado el presidente estadounidense, Barack Obama, en la que éste le anunciaba que Estados Unidos está dispuesto a aceptar el resultado de las elecciones hondureñas del próximo domingo. Según el ministro de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, Lula ha respondido que Brasil no va a aceptar el resultado de las urnas, porque no puede avalar un golpe de Estado.

Según Amorim, el tono de la carta de Lula a Obama, en la que tocó otros temas de conflicto entre Brasilia y Washington, fue "amistoso". La carta fue precedida por una conversación de más de una hora entre el ministro Amorim y la secretaria de Estados de EE UU, Hillary Clinton. Según informaciones del diario O Globo, la conversación del ministro con Clinton tuvo como finalidad que se agudizasen las divergencias entre ambos paises".

Según Amorim, en la conversación con Clinton "se discutió educadamente". Afirmó que ambos sostuvieron posturas divergentes y que "ahora hay que esperar a ver cómo se desarrollan las cosas".

Brasil se mantiene, a pesar de la carta de Obama a Lula, firme y compacto en su decisión de no aceptar al presidente que salga elegido de las urnas el domingo en Honduras. Para el asesor de la Presidencia de la República para asuntos internacionales Marco Aurelio García, ello favorecería que hubiera otros intentos de golpes de Estado en América Latina si los golpistas saben que, al final, acabarán siendo asimilados por la comunidad internacional.

"Divergencias" con EE UU

Para García y Amorim no existe un conflicto entre Brasil y Estados Unidos. Existen sólo "divergencias y diferentes puntos de vista". El ministro de Exteriores ironizó ayer al afirmar que "Brasil tiene obsesión. Si no concuerda en algo con los Estados Unidos es como si un rayo fuese a caer sobre nuestra cabeza. No es así".

Para García, a quien Lula escucha siempre con mucha atención, "si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimizar estas elecciones, van a ser responsables, como mínimo, de lo que pase en aquel país. Vamos a tener un periodo de larga inestabilidad en un país que estaba tranquilo", dijo ayer. Según García, no hay posibilidades, por el momento, de que Brasil armonice sus posiciones con Washington. "El tiempo está contra nosotros", confesó, con tono de cierta resignación.

Colombia, Costa Rica y Perú comparten con EE UU la decisión de aceptar los resultados electorales en Honduras. Venezuela, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Nicaragua están, de momento, con Brasil.

Preguntado ayer Lula sobre si Brasil estaría dispuesto a reconocer bajo alguna circunstancia el resultado electoral, respondió que, "del modo en que se están desarrollando las cosas, Brasil no reconocerá el resultado de las elecciones y seguirá sin mantener relaciones con Honduras".

Lula afirmó también que no se trata de que Brasil sea "más radical, más guapo o más feo que los otros países", sino que, al haber vivido 21 años de dictadura militar, "sabe muy bien lo que es un régimen autoritario" y que por eso sigue defendiendo al depuesto Manuel Zelaya, elegido en las urnas, como presidente legítimo de Honduras.

Por su parte, el presidente de Costa Rica y ex mediador del conflicto hondureño, Óscar Arias, llamó a la comunidad internacional a la "cordura" y la instó a reconocer los resultados de las elecciones "si todo transcurre bien", informa Efe. En una entrevista con la cadena de televisión CNN desde Israel, donde se encuentra en visita oficial, Arias manifestó que desconocer al ganador de los comicios sería aun más dañino para Honduras. "¿Por qué los vamos a castigar con un segundo huracán Mitch, que es [lo que significaría] no reconocer al nuevo Gobierno, aislarlo, quitarle la cooperación?", cuestionó el mandatario costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987.

EL PAIS.COM

"Brasil no reconocerá las elecciones"

Paulo Cabral, BBC, Manaos

Celso Amorim / Foto de archivo

Amorim aseguró que un golpe de Estado no puede ser legitimado.

El canciller de Brasil, Celso Amorim, aseguró este jueves que su país no va a reconocer los comicios presidenciales que se celebrarán en Honduras el próximo domingo.

"Un golpe de Estado no puede ser legitimado", dijo Amorim, refiriéndose a la realización de los comicios sin que el depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, haya sido repuesto en su cargo.

El ministro de Relaciones Exteriores brasileño aseguró que aunque la posición de su país sea contraria a la de Estados Unidos, no existe confrontación entre los dos países.

Washington defiende que el reconocimiento de los comicios del 29 de noviembre puede ayudar a poner fin a la crisis política que estalló en la nación centroamericana con el golpe de Estado del pasado 28 de junio.

"Es cierto que en principio los estadounidenses condenaron el golpe, pero quizás por haber sufrido tantos (en América Latina), sea diferente", señaló Amorim.

"Blanqueamiento" de un golpe

Marco Aurélio Garcia

Según el asesor presidencial en las actuales condiciones Brasil no va a reconocer los comicios en Honduras.

Por su parte, el asesor especial para asuntos internacionales de la presidencia brasileña, Marco Aurélio García, aseguró que la solución defendida por EE.UU. para poner fin a la crisis hondureña –el reconocimiento de los comicios- supone el "blanqueamiento" de un golpe de Estado preventivo.

"No deberían reconocerlas como legítimas (las elecciones del domingo) porque eso sería una tentativa de blanqueamiento de un golpe de Estado. Para nosotros eso es extremadamente grave, sobre todo si viene acompañado de la idea de un golpe preventivo", aseguró Garcia.

Según el asesor presidencial en "estas condiciones" Brasil no va a reconocer los comicios del domingo.

"Brasil no va a legitimar el blanqueamiento de un golpe", dijo.

"Periodo de inestabilidad"

Si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimar estas elecciones van a ser responsabilizados, como mínimo, de lo que acontezca en el país. Podemos tener un largo periodo de inestabilidad en un Estado que era tranquilo

Marco Aurélio García, asesor de la presidencia brasileña

"Si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimar estas elecciones van a ser responsabilizados, como mínimo, de lo que acontezca en el país. Podemos tener un largo periodo de inestabilidad en un Estado que era tranquilo", aseguró.

Pese a las divergencias con EE.UU., García también negó que haya una "crisis" o "confrontación" entre los gobiernos de Washington y Brasilia.

"Lo que hay son divergencias en algunos puntos, como en la cuestión de Honduras", señaló.

clic Lea: Honduras entre realidades polarizada

García no cree que haya muchas posibilidades de que Brasil y EE.UU. acerquen sus posiciones en relación a lo que acontece en la nación centroamericana.

"El tiempo ahora está contra nosotros", aseguró el asesor presidencial.

Amorim y García realizaron estas declaraciones desde la ciudad brasileña de Manaos, donde se encuentra para asistir a una cumbre de los países amazónicos, en la que debían discutir una posición común de cara a la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático, que comenzará a principios de diciembre en Copenhague, Dinamarca.

BBC MUNDO

EU rompe el consenso de AL, abandona a Zelaya y apuesta por la legitimidad de comicios

Obama justifica el giro de postura; tras la elección, Honduras partirá de cero, afirma

David Brooks Corresponsal

Periódico La Jornada

Nueva York, 25 de noviembre. El gobierno de Barack Obama ha decidido abandonar al presidente constitucional Manuel Zelaya y apostar a la legitimidad de las elecciones en Honduras realizadas bajo el gobierno golpista, rompiendo así con el consenso de la mayoría de los países de América Latina, incluso con aliados como Brasil.

Inicialmente, Obama había declarado ilegal el golpe de Estado, y junto con la Organización de Estados Americanos había rechazado, entre titubeos y señales contradictorias, la legitimidad del gobierno de facto y exigió la restitución del gobierno constitucional. Al frustrarse las negociaciones mediadas por Óscar Arias, Estados Unidos amenazó, a la par del resto del hemisferio, con no reconocer los resultados de las elecciones del 29 de noviembre.

Pero esta posición cambió a partir del 30 de octubre, cuando después de intensas negociaciones con enviados del Departamento de Estado, se proclamó un acuerdo entre el gobierno de facto de Roberto Micheletti y el presidente constitucional Manuel Zelaya. A pesar de que el gobierno golpista no cumplió el acuerdo, pocos días después el gobierno de Obama declaró que reconocería los resultados de las elecciones si éstas son calificadas de imparciales, aun sin la reinstalación de Zelaya.

Ayer, Obama reiteró la nueva postura estadunidense en una carta enviada al presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en la cual justificó el apoyo estadunidense a la elección en Honduras, ya que con eso la situación después de los comicios partiría de cero, según filtró un funcionario brasileño. O sea, algo así como borrón y cuenta nueva.

La actual postura estadunidense fue expresada esta semana por el recién instalado secretario adjunto de Estado, Arturo Valenzuela, en una sesión a puerta cerrada del Consejo Permanente de la OEA. Aunque recordó que “Estados Unidos, junto con el resto de los estados miembros, emitió un veredicto unánime al considerar que el presidente debidamente elegido en Honduras… fue derrocado de su cargo en un golpe de Estado”, afirmó que la solución a la crisis, bajo lo estipulado por el acuerdo del 30 de octubre, es proceder con las elecciones.

Sin embargo, Valenzuela condicionó la realización del proceso al aclarar que si bien una elección realizada de manera compatible con las normas internacionales es una condición necesaria para que Honduras vuelva a ser miembro de la OEA, no es una condición suficiente… Para que eso ocurra, las partes en Honduras deben aplicar plenamente los acuerdos de Tegucigalpa y San José. Esto significa que se ha de constituir un gobierno de unidad nacional que represente a todos los sectores de la sociedad y del Congreso. A su vez, el Legislativo debe votar con toda prontitud la restitución del presidente Zelaya.

Valenzuela justificó el proceso electoral como mecanismo legítimo que se atiene al calendario electoral normal que estipula la Constitución hondureña, y había estado en camino varios meses antes del golpe. Subrayó que “ésta no es una elección inventada por un gobierno de facto en busca de una estrategia de salida, ni una manera de esconder un golpe de Estado”, sino un proceso que permite que el pueblo hondureño ejerza su voluntad soberana.

A la vez, reconoció que nos preocupan los informes de violaciones de derechos humanos y esfuerzos deliberados de incitar a la violencia y el enfrentamiento en ambos lados políticos de Honduras y que podrían afectar el proceso electoral. Por lo tanto, afirmó que recurriremos a los observadores internacionales de la sociedad civil y a nuestros propios observadores para determinar si las elecciones han cumplido con las normas internacionales.

El Departamento de Estado está financiando misiones de observación electoral del Instituto Republicano Internacional (IRI) y por su contraparte el Instituto Democrático Nacional, ambas vinculadas al Fondo Nacional para la Democracia. Algunos críticos acusan que el IRI en particular fue inmiscuido en el golpe de Estado contra Hugo Chávez en Venezuela.

Por otra parte, este miércoles unas 175 mujeres defensoras de derechos humanos y feministas, incluidas tres premios Nobel de la Paz, enviaron una carta abierta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, instándole a condenar las violaciones de derechos humanos en Honduras. Con base en lo documentado por organizaciones de derechos humanos, escriben que “el régimen de facto ha participado en una campaña sistemática de intimidación, abuso físico y sexual, además de tortura. Cada vez más, las mujeres han sido el blanco de esta campaña. Le instamos a condenar la violencia desatada contra la gente de Honduras, y en particular contra las mujeres hondureñas”.

Agregan que “fue la ruptura del orden democrático en el país lo que dio lugar a la crisis actual en derechos humanos de las mujeres en Honduras. Por lo tanto, solamente el retorno del gobierno constitucional puede parar el rápido deterioro de los derechos de la mujer. Unas elecciones precipitadas e improvisadas –sin la participación completa de la sociedad hondureña, el reconocimiento internacional o el restablecimiento del presidente constitucional– no pueden ser consideradas libres ni justas, y no garantizan una vuelta al Estado de derecho”.

LA POSICION OFICIAL DEL GOBIERNO DE OBAMA:

Secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental

Arturo Valenzuela dice que la OEA se juega su credibilidad en Honduras

"Lo que nos jugamos en Honduras es nada menos que la credibilidad de la OEA y de sus miembros en cuanto a mantenerse fieles al llamamiento a la defensa colectiva de la democracia consagrado en la Carta", dijo en su discurso ante la OEA.

SANTIAGO, 25 de noviembre.-A cuatro días de las elecciones presidenciales que se realizarán en Honduras, en la página web de la Embajada de Estados Unidos en Chile se publica hoy una traducción del discurso de Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, tal como fue pronunciado ante una reunión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, el 23 de noviembre de 2009:

Es un verdadero honor para mí presentarme hoy ante el Consejo Permanente como secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos para hablar en nombre de mi gobierno sobre la situación en Honduras. Si sus excelencias me lo permiten, me gustaría mencionar dos amplios puntos antes de dar comienzo a mi discurso. Les agradezco al presidente Barack Obama y a la secretaria de Estado Hillary Clinton la confianza que han depositado en mí. Mi vocación de por vida ha sido el mundo académico. Cuando comencé casi por accidente en el Departamento de Estado en la primera administración de Clinton, lo hice porque la Guerra Fría había terminado; nos encontrábamos ante un mundo nuevo y más prometedor en el que esperábamos que las grandes divisiones del pasado se pusieran de lado en favor de un proyecto de mayor colaboración, que cruzara las fronteras nacionales para crear un mundo más justo y mejor.

Regreso a prestar servicio en esta administración porque tengo fe en que ese continúe siendo nuestro objetivo cardinal, a pesar de los problemáticos desafíos del siglo XXI. Como el presidente Obama dejó claro en Trinidad y Tobago, Estados Unidos intenta forjar una nueva y genuina alianza con todos los países de las Américas basada en nuestras historias y valores en común. Una alianza basada en el respeto y la confianza mutuos y en la consulta verdadera cuyo propósito es buscar maneras de crear un futuro mejor y mejorar las condiciones para los pueblos de las Américas.

En las últimas dos décadas desde que finalizó el amargo capítulo de regímenes autoritarios y conflictos civiles abiertos en varios países, se ha hecho mucho progreso en las Américas. Sin embargo, todavía hay grandes desafíos. Nuestro diálogo y compromiso para trabajar juntos deben estar fundamentados en el hecho de que nos enfrentamos a desafíos comunes: superar la pobreza y la desigualdad, fortalecer las instituciones de gobierno, proporcionar protección y seguridad a nuestros pueblos, aumentar la competitividad de nuestras sociedades en un mundo en constante evolución, y fortalecer nuestras instituciones multilaterales, incluyendo los mecanismos de defensa colectiva de la democracia que se contemplan en la Carta democrática de esta organización.

Quisiera subrayar que entiendo muy bien que este diálogo y esta tupida agenda que tenemos por delante no pueden estar exentos de un reconocimiento de las a veces difíciles relaciones históricas entre los Estados Unidos y muchos países del continente americano. Entendemos que en otras épocas a menudo la política exterior del país se guiaba en función de grandes intereses económicos. O que durante la guerra fría el imperativo de seguridad nacional conllevó a que la política exterior estadounidense privilegiara el orden y la seguridad por encima de la consolidación de democracias más justas y representativas. No se puede tener un diálogo genuino si no asumimos nuestras historias.

Es un honor para mí, Señor Presidente, estar aquí en este salón histórico. Al celebrar el centenario de la fundación de la Unión Panamericana debemos enorgullecernos de este logro. Las repúblicas de las Américas crearon la primera organización regional del mundo, sentando así un precedente para las futuras asociaciones internacionales y contribuyendo a la evolución del derecho internacional. Esta iniciativa fue el fruto de una empresa colectiva. Cuando se crearon las Naciones Unidas, los países miembros de América Latina insistieron en que la OEA fuera reconocida como una organización regional propiamente constituida bajo la Carta de las Naciones Unidas.

La historia de la OEA ha tenido sus momentos tristes, pero también sus momentos de grandeza. Algunas de sus instituciones, como la Comisión de Derechos Humanos, han demostrado ser instrumentos eficaces para fomentar y proteger valores esenciales. En fechas más recientes, la adopción de la Carta Democrática Interamericana como manifestación del compromiso de los países del hemisferio para afirmar y defender la democracia ha sido uno de los logros más significativos de la OEA. El origen de la Carta Democrática Interamericana radica en la resolución 1080 adoptada en Santiago, Chile, en 1991 y el documento surgió del consenso firme respecto a que las frecuentes interrupciones de los procedimientos democráticos constitucionales de los países tenían que convertirse en cosa del pasado.

Lo que nos jugamos en Honduras es nada menos que la credibilidad de la OEA y de sus miembros en cuanto a mantenerse fieles al llamamiento a la defensa colectiva de la democracia consagrado en la Carta. Estados Unidos, junto con el resto de los estados miembros, emitió un veredicto unánime al considerar que el presidente debidamente elegido en Honduras, que se encontraba al final de su mandato, fue derrocado de su cargo en un golpe de estado. No hay otra palabra que describa el abrupto y forzado exilio de un jefe de Estado. Lo que es más, si se alega que cualquier ciudadano, incluyendo a un jefe de Estado, ha transgredido la ley, el exilio forzado sin el proceso de derecho debido es una violación de uno de los principios fundamentales de la gobernabilidad democrática cuyos orígenes llegaron hasta nosotros desde la Carta Magna de 1215. Cuando el gobierno de facto se negó a retornar al presidente Zelaya a su cargo, Estados Unidos formó parte de la determinación unánime de que Honduras debía ser suspendido como miembro de la Organización de los Estados Americanos, de conformidad con lo que estipula la Carta Democrática Interamericana.

Esta acción refleja la convicción de todos los estados miembros de que un golpe de Estado o una seria perturbación del orden democrático en un estado miembro podría sentar un precedente perjudicial que correría el riesgo de retornar un modelo político pretoriano que ha probado ser tan dañino para la consolidación de las instituciones democráticas de las Américas.

La Organización de los Estados Americanos y los gobiernos individuales han trabajado arduamente para asistir a Honduras a que encuentre una vía para la reconciliación nacional y el restablecimiento del orden democrático y constitucional, incluyendo la restitución del presidente Zelaya. Este ha sido un proceso continuo en el que ha habido diferentes iniciativas, notablemente las contribuciones extraordinarias del presidente de Costa Rica Oscar Arias, que al trabajar junto con los funcionarios de la Organización de los Estados Americanos propuso el Acuerdo de San José que inicialmente ambas partes aceptaron. Lamentamos que las autoridades de facto en Honduras no estuvieran dispuestas a firmar el acuerdo, lo que ofreció la apariencia de que estaban interesadas en ganar tiempo.

El acuerdo que se firmó finalmente el 30 de octubre en Tegucigalpa, y al que se dio el nuevo nombre de Acuerdos de Tegucigalpa y San José para reconocer el trabajo y los esfuerzos de Arias y la OEA, es un logro significativo del que podemos estar orgullosos. Establece un marco para la resolución de la crisis con cuatro elementos clave: la formación bajo los auspicios de la OEA de una Comisión Internacional de Verificación, la creación de un gobierno interino de unidad nacional, la creación de una Comisión de la Verdad y la votación del congreso hondureño en cuanto a si el presidente Zelaya debe o no reincorporarse al cargo antes de que finalice su mandato constitucional. Es indispensable destacar que ambas partes, tanto las autoridades de facto como el presidente Zelaya, se comprometieron a estas condiciones como la mejor manera de resolver la crisis. Aunque lamentamos el retraso en la formación del gobierno de unidad nacional, quiero felicitar a la OEA y a la Comisión de Verificación por su trabajo incansable en continuar intentando que los acuerdos se apliquen.

Nos complace que Roberto Micheletti haya abierto un espacio prometedor para el compromiso, al declarar que piensa retirarse como líder del gobierno de facto, tomando licencia para facilitar lo que él mismo caracterizó de “un período de reflexión nacional”. Acogemos con beneplácito ese paso e instamos a que facilite la formación expedita de una autoridad de gobierno de “unidad nacional” tal como lo estipula el acuerdo del 30 de octubre, una autoridad que pueda inspirar confianza en todos los sectores de la sociedad hondureña.

Permítame que comente acerca de las elecciones por realizarse en Honduras. Es importante considerar esta elección en su contexto apropiado. Éste es un proceso electoral que se atiene al calendario electoral normal que estipula la Constitución hondureña, y había estado en camino varios meses antes del golpe. Las primarias se efectuaron con altos niveles de participación de votantes, los candidatos renunciaron de otros puestos de acuerdo con la ley hondureña para postularse para la presidencia, y las autoridades electorales del país emprendieron preparativos extensos, entre ellos comisionar la observación internacional. A pesar de las difíciles circunstancias, candidatos de todo el amplio espectro ideológico y político de Honduras –Felícito Ávila, César Ham, Pepe Lobo, Bernard Martínez y Elvin Santos– han participado en una enérgica campaña para ser el próximo presidente de Honduras. Sus campañas han de concluir mañana.

A pesar de la crisis profunda que interrumpió las bases legales del orden democrático en Honduras, ese orden podrá ser mejor restaurado en Honduras cuando todos los principales actores políticos convengan en un principio fundamental. Ese principio es que ninguna autoridad del gobierno puede considerarse legítima si el pueblo soberano no le ha otorgado el derecho de gobernar. Sin embargo, el pueblo soberano sólo puede manifestar su voluntad si las elecciones son libres, justas, pacíficas y fidedignas.

Quiero subrayar que ésta no fue una elección inventada por un gobierno de facto en busca de una estrategia de salida, ni como medio de esconder un golpe de estado. Al contrario, es una elección acorde con la renovación constitucionalmente dispuesta de los mandatos congresional y presidencial que permite que el pueblo hondureño ejerza su voluntad soberana.

No obstante, sí nos preocupan los informes de violaciones de derechos humanos y esfuerzos deliberados de incitar a la violencia y el enfrentamiento en ambos lados políticos de Honduras y que podrían afectar el proceso electoral. Para que la voluntad popular se pueda expresar claramente, las elecciones deben realizarse en un entorno que permita a los candidatos –a todos– hacer campaña en un ambiente de paz y seguridad. Deben poder presentar sus puntos de vista libremente. Y el día de las elecciones, los votantes deben poder emitir su voto en un ambiente de orden y sin intimidación, con la certeza plena de que sus votos serán contados imparcialmente. Recurriremos a los observadores internacionales de la sociedad civil y a nuestros propios observadores para determinar si las elecciones han cumplido con las normas internacionales.

Permítanme ser muy claro, sin embargo, que si bien una elección realizada de manera compatible con las normas internacionales es una condición necesaria para que Honduras vuelva a ser miembro de la Organización de los Estados Americanos, no es una condición suficiente. Es una condición necesaria, pero no suficiente. Para que eso ocurra, las partes en Honduras deben aplicar plenamente los Acuerdos de Tegucigalpa y San José. Esto significa que se ha de constituir un gobierno de unidad nacional que represente a todos los sectores de la sociedad y del Congreso. A su vez, el Congreso hondureño debe votar con toda prontitud en cuanto a la cuestión de la restitución del presidente Zelaya.

El acuerdo contempla también otros elementos cruciales. La OEA debe reforzar la Comisión de Verificación para darle las herramientas necesarias para que informe cabalmente a este organismo en lo que respecta a hasta qué grado las partes en Honduras ha cumplido con sus compromisos. Al mismo tiempo, el acuerdo propone el establecimiento de una Comisión de la Verdad para investigar las circunstancias que derivaron en la disolución del orden institucional en Honduras y proporcionar ayuda en lo que los líderes del país deben hacer para fortalecer las instituciones, reglas y procedimientos democráticos y las prácticas constitucionales.

Este ha sido un momento difícil para el pueblo de Honduras. Confiamos en que los líderes del país se apresten a enfrentar los desafíos que este momento crítico en la historia ha colocado sobre sus hombros. Es hora de que dejen de lado las disputas amargas y se unan en la necesidad de recrear el orden democrático del país y establecer las bases del civismo, a la vez que emprenden la tarea de atender los graves desafíos sociales y económicos que el pueblo de Honduras enfrenta.

Espero con interés trabajar con todos ustedes y con los países de las Américas para ayudar a Honduras a resolver esta crisis de manera tal que el pueblo hondureño pueda recorrer un camino llano, pacífico y oportuno, a la vez que se deja bien sentado, sin vacilaciones, que la interrupción del orden democrático y constitucional en un país miembro es inaceptable a la luz de nuestros valores comunes como los expresa la Carta Democrática. Por último, espero trabajar con todos ustedes en este recinto y con los países que ustedes representan para avanzar nuestra agenda común en lo que espero que sea una nueva era de cooperación con respeto mutuo.

http://www.terra.cl

Written by Eduardo Aquevedo

26 noviembre, 2009 at 22:56

Supremacía de Universidades de EE.UU: éstas reciben además mucho más estudiantes asiáticos que latinoamericanos…

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La globalización educativa

HARVARD2 Un nuevo informe sobre los jóvenes extranjeros que estudian en las universidades estadounidenses sugiere que la brecha entre los países en vías de desarrollo está aumentando: mientras los países asiáticos están enviando cada vez más estudiantes a algunas de las mejores universidades del mundo, los países latinoamericanos se están quedando cada vez más atrás.

Confirmando una tendencia que podría tener repercusiones políticas y económicas en las próximas décadas, China e India están enviando el doble de estudiantes a las universidades estadounidenses que todos los países sudamericanos juntos, según el nuevo informe del Instituto de Educación Internacional (IEI) con sede en Nueva York.

Lo que es aún más llamativo, Corea del sur, con una población de menos de la mitad de la población de México, está enviando cinco veces más estudiantes a las universidades estadounidenses que México. Y Vietnam, un país gobernado por el partido comunista con una población que no llega a la mitad de la de Brasil, está enviando más del doble de estudiantes a las universidades estadounidenses que Brasil.

He aquí algunos de los datos incluidos en el informe Puertas Abiertas que acaba de dar a conocer el IEI:

  • En total, el número de estudiantes internacionales en las universidades de Estados Unidos creció un 8 por ciento este año, para alcanzar la cifra record de 671,616 estudiantes.
  • Los países que envían más estudiantes son India, con 103,000 estudiantes (un 9 por ciento más que el año pasado), China, con 98,000 estudiantes (un 21 por ciento más que al año pasado), y Corea del Sur, con 75,000 estudiantes (un 9 por ciento más que al año pasado).
  • En comparación, el número de estudiantes de México fue de 15,000, lo mismo del año pasado, el de Brasil 8,700 (un 16 por ciento más que el año pasado), el de Colombia 7,000(un 5 por ciento más), el de Venezuela 4,600 (5 por ciento más), el de Argentina 2400 (una disminución de 6 por ciento respecto del año anterior) y el de Chile 2,000 (un aumento de 16 por ciento).
  • El número total de estudiantes de todos los países asiáticos creció en más de un 9 por ciento, mientras que el número total de estudiantes latinoamericanos aumento un 5 por ciento. El número de estudiantes europeos aumento un 4,5 por ciento, incluyendo un aumento de 5 por ciento de estudiantes españoles.

¿Por qué son importantes estas cifras? Porque, cualquiera sea nuestra opinión sobre el futuro de Estados Unidos como superpotencia, los dos rankings más importantes sobre las mejores universidades del mundo –el del Suplemento de Educación Superior del Times, del Reino Unido, y el de la Universidad Jiai Tong de Shanghai, China– coinciden en que las universidades estadounidenses siguen siendo mejores que las del resto del mundo. El ranking del 2009 de la universidad de Shanghai está encabezado por Harvard, y 8 de los 10 primeros puestos están ocupados por instituciones estadounidenses.

elnuevoherald.com

Honduras: conclusiones sobre la crisis actual y lo que sigue…

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Por Santiago O’Donnell

honduras-militares Aunque la crisis hondureña está lejos de resolverse, no es demasiado pronto para sacar algunas conclusiones.La situación es más o menos así: el martes pasado los representantes de la OEA habían tirado la toalla porque no conseguían que el dictador Micheletti diera un paso al costado. Al día siguiente llegó una comitiva estadounidense encabezada por el subsecretario de Estado Thomas Shannon y en menos de un día logró un acuerdo casi milagroso que todo el mundo festejó. Según el acuerdo, el Congreso debía “decidir” la restitución del presidente legítimo, Manuel Zelaya, que sigue exiliado en la embajada brasileña en Tegucigalpa. Claro, ningún acuerdo puede ordenarle a un Congreso soberano lo que tiene que votar. Por eso, en lo formal, la decisión quedaba en manos del Congreso. Era obvio que si el Congreso no votaba la restitución, el acuerdo se caía. Eso fue lo que pasó. Zelaya no consiguió los votos necesarios, algo previsible, dado que ese mismo Congreso había avalado el golpe hace menos de cuatro meses.

En lo formal, en el cuidado lenguaje diplomático que se había utilizado para no ofender a los usurpadores, el acuerdo sólo exigía la formación de un gobierno de “unidad nacional”. Entonces el dictador Roberto Micheletti se agrandó y anteayer anunció su nuevo gabinete de “unidad nacional” sin la participación de los zelayistas. Mientras tanto, el presidente daba por muerto el diálogo, Brasil movilizaba la enésima condena regional al golpe y llamada a la restitución de Zelaya, esta vez en el ámbito del Grupo Río, y Estados Unidos daba señales de “hasta acá llegué” y se mostraba dispuesto a aceptar el resultado de las elecciones programadas para dentro de tres semanas, con lo cual terminaría de legitimar el golpe. Descartada la ingenuidad de Shannon, es dable pensar que Clinton engañó a Zelaya, no tanto porque quisiera perjudicarlo, sino porque quería terminar la crisis de la manera más rápida y menos costosa.

¿Qué sacamos en limpio de todo esto? Primero resulta evidente que durante la presidencia de Bush se ha producido una notoria pérdida de poder e influencia de Estados Unidos en Latinoamérica. Está claro que el gobierno de Obama no promovió ni apoyó el golpe. Por el contrario, desconoció y sancionó al gobierno golpista y acompañó todas las condenas y pedidos de restitución que surgieron de los foros internacionales. Es la primera vez que Washington no apoya un golpe de la derecha en la región, y más allá de cierta tibieza y ambigüedad en su respuesta, es difícil negar que hubo un cambio de actitud.

Durante más de 30 años la política de Estados Unidos hacia la región estuvo signada por la lógica de la Guerra Fría y centrada en el enfrentamiento con Cuba y los conflictos en Centroamérica, lo cual dio lugar a la generación de una burocracia reaccionaria y conservadora en las oficinas regionales del Pentágono y el Departamento de Estado, ni hablar de la CIA y otras bellezas. Entonces por más que Obama piense diferente, la región está llena de esos burócratas siempre dispuestos a alentar y cobijar golpistas como Micheletti. Pasado el primer año de gobierno de Obama, esos sectores conservadores no exentos de racismo están haciendo sentir su presión en varios frentes.

En ese contexto, Honduras se ha convertido en un dolor de cabeza para el presidente norteamericano, que no obstante apostó fuerte al mandar a la gremialista combativa Hilda Solis, el miembro más progresista de su gabinete, a hacer cumplir el acuerdo de Tegucigalpa. Pero el acuerdo se cayó igual por la intransigencia del dictador, la complicidad tácita del Departamento de Estado y la falta de apoyo en el Congreso para la restitución de presidente legítimo.

Dada la pérdida de poder de Washington y el surgimiento de nuevos actores, como el bloque Unasur, la OEA de Insulza o el mismo Brasil, potencia emergente, Obama decidió que ahora son los latinoamericanos quienes deben resolver sus propios problemas y apoyó la política de Clinton de lavarse las manos.

Entonces, una primera conclusión podría ser que así como el apoyo de una potencia hegemónica es fundamental para el éxito de un golpe de Estado, en la ausencia de una potencia hegemónica es muy difícil revertir un golpe, por más que suceda en un país supuestamente débil. El gobierno de Obama podrá estar a favor de la vuelta de Zelaya más allá de la desconfianza que le genere su alineamiento con el chavismo –de hecho, el viernes el Departamento de Estado emitió un comunicado que dice “creemos que Zelaya debe ser restituido”–, pero Washington ya no tiene ni el poder ni la voluntad de imponer sus políticas unilateralmente en la región.

Otra conclusión podría ser que, a la hora de la verdad, organismos multilaterales como la OEA, el Grupo Río y la Unasur parecen estar dibujados. Así como existe un organismo con poder coercitivo para tratar problemas de seguridad, que es el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no existe un organismo semejante para la defensa de la democracia. Lo más parecido es la Carta Democrática de la OEA, que como máxima sanción sugiere un rompimiento de relaciones diplomáticas, instrumento que ha demostrado ser insuficiente aun en el caso de un país pequeño y dependiente como es Honduras.

Una tercera conclusión podría ser que en Honduras se ha estrenado con éxito evidente una nueva modalidad de golpe de Estado, la del golpe correctivo. Esto es, un golpe a plazo fijo para encarrilar un proceso político que derive en elecciones. O sea, el dictador ya no aspira a entronizarse en el poder, sino simplemente a despojar de sus atributos al enemigo político que ocupa la presidencia y a dictar las reglas de juego para una salida a través de un proceso electoral, con el nivel de exclusión necesario para evitar el retorno del presidente derrocado. Se trata de un modalidad peligrosa por la pátina de “continuidad constitucional” con que lo disfraza y porque los tiempos juegan en contra del presidente derrocado, haciendo más difícil su vuelta. Así, a medida que avanza el proceso, los potenciales participantes en las elecciones, movidos por sus ambiciones políticas, terminan sirviendo de agentes legitimadores de lo actuado por la dictadura.

Una cuarta conclusión podría ser que Brasil ha emergido de esta crisis como una actor regional de indudable peso, pero sus movimientos tácticos han sido confusos, por lo que nadie sabe bien a qué juega. Desde hace un tiempo a esta parte, y especialmente desde la asunción de Obama, la actitud de Brasilia es oscilante. Hay momentos en que se constituye en polo alternativo a Washington, en otros se constituye en polo complementario para ayudar a gestionar los intereses de Estados Unidos en la región. Un día apoya a Estados Unidos en la Organización Mundial de Comercio, rompiendo el bloque de países desarrollados, otro día recibe al presidente iraní con todos los honores. Un día les compra armas a los franceses para defender la Amazonia de la presencia militar norteamericana en Colombia, otro día se reparte con Washington el mercado mundial de biocombustibles. “No queda claro si son autonomistas o complementarios”, apunta un veterano diplomático latinoamericano con asiento en Washington.

Una quinta conclusión podría ser que, en la coyuntura actual, los principales actores del conflicto han llegado a la conclusión de que convalidar el golpe es el mal menor. Estados Unidos parece haber decidido que no le conviene que el conflicto se estire indefinidamente, desnudando su debilidad. Los países latinoamericanos parecen haber decidido que no les conviene romper lanzas con Obama para salvar a Honduras porque estarían fortaleciendo a los sectores de derecha que hoy acosan al presidente negro. Esto incluye a los gobiernos moderados, pero también al denominado bloque bolivariano. La clase política hondureña parece haber decidido que no le conviene que Honduras sea el campo de batalla de un conflicto internacional y también apuesta a una salida rápida por la vía de las elecciones. Y Zelaya parece haber decidido que no le conviene asumir el rol de líder revolucionario que no siente y se muestra dispuesto a aceptar todos los condicionamientos que le imponen con tal de recuperar parte del poder que le usurparon, aunque éste se haya reducido a un reconocimiento simbólico de la comunidad internacional.

Una última conclusión, quizá la más preocupante, podría ser que los efectos del golpe hondureño ya se hacen sentir en la región. La situación en Paraguay es por lo menos preocupante. El gobierno de Fernando Lugo se ha visto jaqueado en los últimos días por una confabulación de militares desleales, guerrilleros truchos, un vice que imita a Cobos y una constelación de corporaciones económicas y mediáticas que se salen de la vaina por frenar en seco la expansión del modelo populista-progresista en la región. Con un vice traidor como Yoyo Franco, que garantizaría la “continuidad constitucional” con un pronto llamado a elecciones ante la eventual remoción de Lugo, el modelo de golpe correctivo made in Honduras encaja a la perfección con las aspiraciones de la derecha golpista, que ya no se esconde, sino que recorre la región con simposios y seminarios, en busca de nuevas oportunidades.

sodonnell@pagina12.com.ar

PAGINA/12

Bienvenidos a 2025, por M. Klare

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Michael T. Klare · · · · ·

08/11/09

Memorándum para la CIA: puede que no estén preparados para viajar en el tiempo, pero de todos modos ¡bienvenidos a 2025! Es posible que sus habitaciones sean algo pequeñas, la posibilidad de pedir un mejor alojamiento puede que se haya ido a tomar viento, y los accesorios seguramente no sean de su agrado, pero váyanse acostumbrando. Esta va a ser su nueva realidad de ahora en adelante.

Vale, ahora la versión seria de lo de arriba: en noviembre de 2008 el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés), un organismo vinculado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), editó la última de una serie de publicaciones de índole futurista, que tenían el objeto de ser una guía para la nueva administración Obama. Escudriñando en su bola de cristal analítica sacaron un informe titulado Global Trends 2025 (Tendencias Globales 2025), que predecía que la preeminencia global de EEUU iba a desaparecer gradualmente durante los próximos 15 años – a la vez que ascienden otras nuevas potencias globales, especialmente China e India. El informe examinaba varios aspectos del panorama estratégico internacional que se podía esperar en un futuro inmediato, pero su hallazgo más alarmante y novedoso tenía que ver con la previsión de un deterioro a largo plazo del dominio internacional de EEUU, junto con la aparición de nuevos competidores globales. “Aunque los EEUU posiblemente seguirán siendo el actor individual más poderoso [en 2025]”, dejaba claro que “en términos relativos, la fuerza del país – incluso en el ámbito militar – va a reducirse y la capacidad de influencia de los EEUU va a ser mucho más limitada”.

Eso, claro, fue entonces; ahora – unos 11 meses más tarde – es otro momento y las cosas pueden haber cambiado. Las predicciones tendrán que ponerse al día según los rápidos cambios que afectan a las realidades de hoy. A pesar de que se publicó cuando la debacle económica mundial estaba ya en marcha, el informe fue escrito bastante antes de que la crisis alcanzase sus mayores dimensiones y por ello insistía en que el declive del poder de EEUU sería gradual, prolongándose a lo largo de los 15 años de horizonte temporal analizado. Pero la crisis económica y algunos de los más recientes sucesos han alterado radicalmente ese calendario. Así, debido a las descomunales pérdidas económicas que han sufrido los EEUU el pasado año junto con la impresionante recuperación económica de China, el cambio en la balanza del poder global que predecía el informe se ha acelerado. A efectos prácticos, 2025 ya está aquí. 

Muchas de las predicciones generales y a medio plazo que se hacían en el Global Trends 2025 ya han sucedido. Brasil, Rusia, India y China – conocidos como el grupo de países BRIC – ya están presionando para conseguir un rol más activo en las cuestiones económicas global, como predecía el informe que iba a ocurrir a lo largo demás o menos una década. Al mismo tiempo, el dominio global que hasta hace poco monopolizaban los EEUU junto con la ayuda de las potencias industriales occidentales – el llamado G-7 – se ha ido apagando a un ritmo nada despreciable. Países que hasta hace poco miraban a los EEUU en busca de una guía para las grandes cuestiones internacionales, ahora ignoran los consejos de Washington y en cambio están creando sus propias redes de autónomas de colaboración política. Los EEUU son cada vez menos proclives a desplegar en el exterior sus fuerzas militares, especialmente a medida que las otras potencias aumentan su propia capacidad y otros actores no estatales cuentan con mecanismos de ataque “asimétricos” para contrarrestar la ventaja de los EEUU en capacidad armamentística convencional.

Hasta el momento no parece que haya nadie diciendo esto alto y claro, pero seamos francos: transcurrido menos de un año del periodo de 15 que mencionaba el informe Global Trends 2025, los días en que no se cuestionaba el dominio global americano han llegado a su fin. Puede que lleve una década o dos (o tres) hasta que los historiadores puedan mirar atrás y decir sin dudar “ese fue el momento en que los EEUU dejaron de ser la gran potencia dominante en el planeta y se les obligó a comportarse como cualquier otro gran actor en un mundo con varias potencias que compiten entre si”. Pero los indicios de que esa importante transición está ya sucediendo están ahí, para quién se moleste en mirar.

Seis paradas en el camino hacia una nación ordinaria 

A continuación propongo una lista de seis acontecimientos recientes que indican que estamos ya llegando a ese “2025”. Todos seis han aparecido en las noticias en las últimas semanas, aunque nunca juntas en un mismo espacio. Estos acontecimientos (y otros parecidos) constituyen un patrón: la entrada, de hecho, en una nueva era.

1. En la cumbre económica global de Pittsburgh del 24 y 25 de septiembre, los líderes de las grandes potencias industriales, el G-7 (G-8 si se incluye a Rusia) acordaron trasladar la responsabilidad de supervisar la evolución de la economía mundial a un grupo mayor y más inclusivo, el G-20, que incorpora a China, India, Brasil, Turquía y otros países en vías de desarrollo. Aunque se han expresado reservas sobre la habilidad de este grupo más amplio más ejercer un liderazgo mundial eficaz, no hay duda de que este cambio indica por si mismo un desplazamiento del eje del poder económico mundial desde el Oeste hacia el gran Este y el Sur – y junto con este desplazamiento se ha producido un atronador declive de la preeminencia económica de los EEUU.

“La verdadera importancia del G-20 no reside en que se la haya pasado la batuta desde un G-7/G-8, sino que ha sido desde un G-1, los EEUU”, escribía en el Financial Times Jeffrey Sachs, de la Universidad de Columbia. “Incluso durante los 33 años en que ha estado operando el foro económico del G-7, los EEUU estuvo al frente de las grandes decisiones económicas tomadas”. El declive del liderazgo americano durante estas últimas décadas quedó ofuscado por el colapso de la Unión Soviética y la importancia de su papel en el desarrollo de las tecnologías de la información, señala Sachs, pero ahora no queda ya duda alguna de que ha habido un desplazamiento del poder económico de los EEUU hacia China y otros nuevos motores económicos.

2. Según varias informaciones aparecidas en prensa, los rivales económicos de EEUU llevan a cabo reuniones secretas – y no tan secretas – para explorar la posibilidad de un menor rol del dólar americano – que se está depreciando rápidamente – en el comercio internacional. Hasta ahora, el uso del dólar como el medio internacional de pago ha dado a los EEUU una ventaja significativa: puede sencillamente imprimir dólares para hacer frente a sus obligaciones internacionales mientras que los otros países deben convertir su moneda en dólares, lo que a menudo conlleva importantes costes. Sin embargo recientemente muchas de las grandes potencias comerciales – entre las que están China, Rusia, Japón, Brasil y los países petroleros del Golfo Pérsico – han empezado a considerar seriamente el uso del Euro, o de una “cesta” de divisas, como nuevo medio de pago. Si ello es así, se trata de un plan que acelerará la precipitada caída del dólar e incrementará aún más la erosión de la influencia americana en los asuntos económicos internacionales.

Un debate de este tipo se sabe que tuvo lugar este verano en una cumbre que reunió a los países del BRIC. Lo que era solamente un concepto hace un año, cuando la idea misma de un grupo de países BRIC fue lanzada por el economista jefe de Goldman Sachs, se ha convertido en un consorcio de carne y hueso el pasado mes de junio, cuando los líderes de los cuatro países celebraron una reunión inaugural en Yekaterinburgo, Rusia.

El sólo hecho de que Brasil, Rusia, India y China decidieran reunirse como grupo ha sido visto como algo significativo, ya que conjuntamente suponen sobre el 43% de la población del planeta y se espera que hacia 2030 produzcan el 33% del PIB mundial – aproximadamente lo mismo que supondrá en esa fecha la de EEUU y Europa. Aunque los líderes del BRIC decidieron no conformar por el momento un organismo permanente como el G-7, sí acordaron coordinar los esfuerzos para desarrollar alternativas al dólar y reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) de manera que la voz de los países no occidentales tenga un mayor peso.

3. En el frente diplomático, Washington se ha visto enfrentado por Rusia y China en sus esfuerzos por constituir un frente internacional que aumente la presión sobre Irán para que detenga su programa nuclear de enriquecimiento. Un mes después de que el Presidente Obama cancelase los planes para el despliegue de un sistema anti-balístico de misiles en Europa del este, aparentemente una apuesta a favor de reforzar la seguridad de la frontera rusa a cambio de una posición más dura frente a Teherán, los altos mandatarios rusos están dejando claro que no tiene intención alguna de apoyar nuevas sanciones a Irán. “Amenazas, sanciones y una mayor presión creemos que serían, en la situación actual, contraproducentes”, declaró el Ministro de Exteriores ruso Sergey V. Lavrov, después de una reunión con la Secretaria de Estado Hillary Clinton en Moscú el pasado 13 de octubre. Al día siguiente, el Primer Ministro ruso Vladimir Putin dijo que amenazar con sanciones era “prematuro”. Dados los riesgos políticos que asumió Obama cancelando el programa de misiles – una decisión que fue ampliamente criticada por los Republicanos en Washington – el rápido desprecio de Moscú por la petición estadounidense de una mayor cooperación en la cuestión del enriquecimiento en Irán puede solo interpretarse como un signo más del rápido languidecer de la influencia norteamericana.

4. Y se puede inferir exactamente lo mismo de una reunión al más alto nivel que tuvo lugar en Beijing el 15 de octubre entre el Primer Ministro chino Wen Jiabao y el Primer Vicepresidente iraní, Mohammed Reza Rahimi. “La relación sino-iraní ha sido testigo de un rápido desarrollo ya que los líderes de ambos países han tenido frecuentes contactos, y la cooperación en cuestiones de comercio y energía se ha ampliado y profundizado”, dijo Wen en el Gran Salón del Pueblo. Dicho en un momento en el que los EEUU están tratando de persuadir a China y Rusia, entre otros, para que reduzcan sus lazos comerciales con Irán como preludio de sanciones más duras, la declaración china sólo puede considerarse como otro desplante a Washington.

5. Desde el punto de vista de Washington, los esfuerzos para lograr un mayor apoyo internacional al esfuerzo bélico aliado en Afganistán se han tropezado también con una asombrosa respuesta negativa. En lo que sólo puede considerarse como un gesto trivial y renuente de apoyo al esfuerzo bélico de EEUU, el Primer Ministro británico Gordon Brown anunció el 14 de octubre que el Reino Unido añadiría más tropas al contingente británico en dicho país – pero sólo 500 efectivos más, y sólo si el resto de países europeos aumentan también su compromiso militar, algo que él sin duda sabe que es difícil que ocurra. Hasta el momento, dicho minúsculo contingente provisional representa todas las tropas adicionales que la administración Obama ha sido capaz de obtener de los aliados europeos de EEUU, a pesar de un continuo esfuerzo diplomático encaminado a reforzar las fuerzas de la OTAN en Afganistán. En otras palabras, incluso el más leal y servil aliado de EEUU en Europa parece no estar ya dispuesto a cargar con lo que mayoritariamente ya se percibe como otra costosa y extenuante aventura militar americana en el Gran Oriente Medio.

6. Por último, en un asombroso gesto simbólico el Comité Olímpico Internacional (COI) dejó de lado a Chicago (así como a Madrid y Tokio) para elegir a Rio de Janeiro como sede de los juegos olímpicos de verano de 2016, la primera vez que un país suramericano es elegido para ese honor. Hasta que no llegó el momento de la votación, Chicago era considerada como una candidata con posibilidades, especialmente una vez el antiguo residente en Chicago Barack Obama apareció en persona en Copenhague para promover su candidatura frente al COI. Sin embargo, tras un giro que sorprendió al mundo entero, Chicago no sólo perdió sino que fue la ciudad eliminada ya en la primera ronda de votaciones.

“Brasil pasó de ser un país de segunda a ser un país de primera clase, y hoy empezamos a recibir el respeto que merecemos”, dijo el Presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva durante la celebración de la victoria tras la votación de Copenhague. “Podría morirme ahora y aún así habría valido la pena”. Pocos prestaron atención a este hecho, pero a lo largo del proceso de decisión olímpico los EEUU fueron sumaria e instantáneamente relegados de la posición de única superpotencia a la de uno más del grupo, un gesto simbólico en un mundo que inicia una nueva era. 

Respecto a ser un país común y corriente

Lo dicho son sólo algunos pocos ejemplos ocurridos recientemente que indican, según creo, que el tiempo de la preeminencia global de los EEUU ha tocado a su fin, años antes de lo que la comunidad de la inteligencia americana pensaba. Está cada vez más claro que las otras potencias – incluidos nuestros aliados más cercanos – plantean políticas exteriores más independientes, sin importar la presión que Washington pueda llegar a hacer.

Por supuesto que nada de esto significa que durante mucho tiempo los EEUU no vayan a seguir teniendo la economía más grande del mundo y, en términos de puro poder destructivo, su mayor fuerza militar. Sin embargo, no hay duda alguna que el contexto estratégico en el que los líderes norteamericanos van a tener que tomar decisiones críticas, aquellas relacionadas con los intereses vitales para la nación, ha cambiado dramáticamente desde el inicio de la crisis económica global. Pero aún más importante es el hecho de que el Presidente Obama y sus principales asesores parece que, a regañadientes, están empezando a configurar la política exterior de los EEUU con esa nueva realidad en mente. Ello resulta evidente, por ejemplo, en la decisión de la administración de revisar nuestra estrategia en Afganistán.

Porque después de todo no fue hasta el pasado marzo cuando el presidente accedió a una nueva estrategia basada en la contrainsurgencia, que requería un mayor despliegue de soldados sobre el terreno y un compromiso de intensificar los esfuerzos para ganarse los corazones y las mentes en las aldeas afganas donde están resurgiendo los Talibanes. Fue por esto por lo que cesó al entonces comandante en jefe de la guerra en Afganistán, el General David D. McKiernan, reemplazándolo por el General Stanley A. McChrystal, considerado mucho más proclive a la contrainsurgencia. Pero cuando McChrystal presentó a Obama las implicaciones y los costes de esta nueva estrategia – entre 40.000 y 80.000 nuevos efectivos (muchos más que los únicos 20.000 que recientemente se han añadido a la lucha) – mucha gente del círculo más cercano al presidente puso el grito en el cielo.

Un despliegue de tamañas proporciones no sólo costará al Tesoro cientos de miles de millones de dólares que difícilmente pueden pagarse, sino que la tensión que posiblemente generará en los cuerpos del Ejército y la Marina será, después de años de actividad y estrés en Irak, poco menos que insoportable. Estos costes serían claro mucho más fáciles de asumir si nuestros aliados asumiesen una mayor parte del trabajo, algo a lo que están cada vez menos dispuestos.

Obviamente, los líderes de Rusia y China no están del todo insatisfechos de ver a los EEUU agotar sus recursos militares y financieros en Afganistán. Bajo estas circunstancias, no es sorprendente que el Vicepresidente Joe Biden, entre otros, esté abogando por un nuevo giro en la política norteamericana, abandonando el enfoque de la contrainsurgencia y optando en cambio por una estrategia de “contra-terrorismo” menos costosa, y destinada en parte a aplastar a Al Qaeda en Pakistán – usando aviones teledirigidos y las Fuerzas Especiales, en lugar de gran cantidad de tropas regulares (mientras que el número de efectivos en Afganistán quedarían relativamente inalterados).

Es demasiado pronto para decir cómo concluirá la revisión de la estrategia en Afganistán que está haciendo el presidente, pero el hecho de que no aceptase inmediatamente el plan de McChrystal y que haya dejado tanto espacio a Biden para que defienda su posición sugiere que puede estar dándose cuenta de la locura que sería un aumento de las obligaciones militares de los EEUU en el exterior en un momento en que su preeminencia global se debilita. A uno le parece detectar esa prudencia de Obama en otros gestos recientes. Aunque él sigue insistiendo en que la adquisición por parte de Irán de armamento nuclear es totalmente intolerable y que el uso de la fuerza para evitarlo sigue siendo una opción, claramente ha tomado medidas para que minimizar las probabilidades de que dicha opción – que tampoco sería del agrado de unos “aliados” recalcitrantes – no llegue a utilizarse nunca.

Por otro lado, Obama también ha dado un nuevo aire a la diplomacia norteamericana, buscando reforzar los lazos con Moscú y aprobando el establecimiento de relaciones diplomáticas con anteriores estados paria como Burma, Sudán y Siria. Ello refleja también la realidad de un mundo cambiante: que la postura agresiva del “estamos en posesión de la verdad” que la administración Bush adoptó hacia estos países durante ocho años rara vez sirvió para conseguir nada. Interprétese pues como un reconocimiento implícito de que los EEUU se están bajando de su pedestal de “única superpotencia del mundo” para ser un país más como cualquier otro. Porque después de todo eso es lo que hacen los países normales; se embarcan en relaciones diplomáticas con los otros países, les gusten o no sus actuales gobiernos.

Así que bienvenidos al mundo del 2025. No se parece al mundo de nuestro pasado reciente, cuando los EEUU miraban por encima de los hombros al resto de naciones, y no encaja demasiado bien con las fantasías de Washington de ostentar un poder global tras el colapso de la URSS en 1991. Pero es la realidad. 

Muchos norteamericanos puede que vivan la pérdida de esa preeminencia con angustia, o incluso menosprecio. Pero por el otro lado, no deben olvidarse las ventajas de ser un país normal como cualquier otro: nadie espera que Canadá, Francia o Italia manden otras 40.000 tropas a Afganistán, añadiéndolas a las 68.000 que ya están allí y las 120.000 que siguen en Irak. Ni nadie espera que esos países se gasten 925.000 millones de dólares de los contribuyentes para financiar ese despliegue – el coste que actualmente se estima que tienen esas dos guerras, según el National Priorities Project.

Pero la pregunta clave sigue ahí: ¿cuanto tiempo más seguirá Washington pensando que los norteamericanos pueden permitirse subsidiar jugar un papel global, que conlleva guarnecer medio planeta y luchar lejanas guerras en nombre de la seguridad mundial, mientras la economía de EEUU pierde más y más terreno frente a sus competidores? Este es el dilema que el Presidente Obama y sus asesores deben hacer frente en este nuevo mundo del 2025.

Michael T. Klare es profesor de estudios de Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College. Su ratuï libro es Rising Powers, Shrinking Planet: The New Geopolitics of Energy (Metropolitan Books). Una versión documental de su anterior libro, Blood and Oil, puede encontrarse en la Media Education Foundation (Bloodandoilmovie.com).

Traducción para www.sinpermiso.info: Xavier Fontcuberta i Estrada

TOP (2009) mejores Universidades e Instituciones de investigación (I+D): América Latina en el mundo. Brasil lidera en AL…

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Según un estudio  la U. de Chile publicó 5.705 investigaciones entre 2003 y 2007 y la U. Católica 3.744. A nivel regional, Chile es el tercer país que más estudios produce.

por Javiera Herrera – 02/10/2009 – 02:57

 

Ranking de la investigación científica internacional… (ver aquí documento completo)

Un ranking internacional, hecho a partir del total de investigaciones  realizadas por más de dos mil universidades del mundo, reveló que tres casas de estudio nacionales se encuentran en la lista de las que más producen conocimiento científico en América Latina. Según la investigación publicada por el grupo ibérico Scimago, la U. de Chile figura como el plantel que más estudios hizo en el país entre 2003 y 2007, seguida por la U. Católica y la U. de Concepción.

La casa de Bello se situó en el noveno lugar de Latinoamérica, con 5.705 publicaciones. A nivel regional, la lista es encabezada por la U. de Sao Paulo y la U. de Buenos Aires. A nivel mundial, la Casa de Bello se situó en el lugar 380, en una lista encabezada por el Centro de Investigación Científica de Francia,  la Academia de Ciencia de China, y la Academia de Ciencias de Rusia.

El vicerrector de investigación de la U. de Chile, Jorge Allende, indica "estos datos debieran estimular a nuestros académicos a publicar más y mejores trabajos para pasar del actual lugar en que estamos, a ubicarnos en el 10% superior del mundo".

Para elaborar el ranking, la agrupación, que trabaja en el tema desde 1996, consideró todas las publicaciones hechas por las Ues. y centros de estudios desde 2003 a 2007. También midió la colaboración a estudios extranjeros, el número de citas del paper y cuántas veces ha sido citado por pares.

La UC se ubica en el 12 lugar regional, y en el 591 del mundo. Según el ranking, la UC ha realizado más de 3.700 investigaciones científicas. Ayer el director de análisis institucional de ese plantel, Rodrigo Fernández, señaló que la calificación sólo obedece al número de estudios, y que otros factores, como el número de profesores, no están considerados.

En el ranking anual Times Higher Education del 2008, la UC aparece como la cuarta de América Latina.

Según el estudio de Scimago, la U. de Concepción se ubica en el lugar 849 del mundo y en el 21 de Latinoamérica.

A nivel regional, Chile se ubica en el tercer lugar, con 4.518 publicaciones en 2007. Primero está Brasil con casi 30 mil, y Argentina, con 7.217.

 

SCImago Institutions Rankings

 

SCImago Journal & Country Rank (SJR) no sólo está extendiendo su influencia en la práctica de la evaluación métrica de la investigación, sino que aumenta sus contenidos, siempre sobre la base de la información bibliográfica y de citas procedente de la base de datos Scopus. Nacido hace menos de dos años, SJR acaba de lanzar su sección de ranking de instituciones científicas, SIR, que se suma a los rankings ya disponibles de revistas y de países.

Scimago Institutions Rankings (SIR) constituye un informe sobre las 2.080 instituciones de investigación con mayor producción científica de todo el mundo. En su primera edición, de este año, SIR incluye organismos pertenecientes a 84 países agrupados en varios sectores: centros de educación superior, entidades públicas de investigación, centros biosanitarios, empresas y otros.

De todas ellas, SIR analiza su rendimiento científico entre 2003 y 2007 a través de cinco factores: i) producción total de documentos; ii) citas recibidas por documento en el periodo; iii) colaboración internacional (proporción de artículos publicados en cooperación con investigadores y centros extranjeros); iv) indicador SJR normalizado (media global de la relación entre el SJR de las revistas en que publica la institución y el SJR promedio de las revistas del mismo área temática); y v) índice de citación normalizado (proporción entre el nivel de citas recibidas por la institución y el nivel medio de citas en las áreas temáticas de los artículos publicados).

El informe SIR hace referencia al enorme trabajo realizado para sortear  la dificultad de identificar y normalizar los nombres de las instituciones que los autores mencionan en los datos de afiliación, problema que, desde luego, aunque no se dice, en Scopus se encuentra muy lejos de estar resuelto a pesar del código de identificación que el año pasado introdujeron para controlar los centros de investigación.

Por otro lado, ignoro cómo se las habrán arreglado también en SIR con el problema de que en Scopus hay ¿muchas? referencias sin datos completos de autoría, es decir, que omiten buena parte de los investigadores e instituciones participantes, lo que distorsionaría los resultados, obviamente.

Institutions Rankings 2009 World Report puede consultarse en forma de listado pdf y en versión hoja de cálculo. Además, se presenta como un primer avance de lo que pretende ser una herramienta para hacer evaluación institucional de la investigación, con prestaciones de análisis de datos que permitan monitorizar y auditar el rendimiento científico. El acceso a los instrumentos interactivos, sin embargo, aunque se ofrece en la página de SIR, parece estar pendiente de implementación.

Honduras: la alianza Brasil-EE.UU para reinstalar Zelaya…

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Hundidos en Honduras

 

Por Santiago O’Donnell

HONDURAS-MILIT3 Seguramente Manuel Zelaya nunca imaginó que un día su país ocuparía un lugar central en la agenda internacional. Honduras ya es no sólo una referencia obligada en las reuniones de la OEA y las cumbres de Unasur. Importantes presidentes se han ocupado del tema esta semana en la Asamblea General de Naciones Unidas, en el Consejo de Seguridad y, aunque no lo hicieron en público, también en la cumbre del G-20. Hasta los presidentes africanos podrían sumar su condena al golpe en la cumbre sur-sur que empezó ayer en la Isla de Margarita.

Pero a pesar de las presiones de la comunidad internacional, que a partir de esta semana incluye la amenaza del uso de fuerza, la dictadura sigue en pie, sin fisuras aparentes y sin ceder ni un ápice en su postura negociadora. La única concesión que está dispuesta a hacer es la misma de siempre: ofrece la renuncia del dictador Micheletti para que sea reemplazado por un títere del régimen hasta que el nuevo presidente electo asuma en enero. A cambio exige nada menos que la legitimación de las elecciones de noviembre para así dar por terminada la crisis. Por suerte la comunidad internacional no compró. Entonces la dictadura juega a estirar la situación para acortar el mandato de Zelaya, el presidente derrocado hace ya tres meses, ante la eventualidad de una improbable restitución.

Aunque la situación política de Honduras en lo sustancial no ha cambiado, o no todavía, hubo dos novedades importantes esta semana que aumentaron de manera significativa la presión sobre el régimen golpista. La primera, claro, es la aparición de Zelaya en la embajada brasileña. La segunda es la intervención del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exigiendo respeto por la integridad territorial de esa sede diplomática.

La versión oficial que difundió Itamaraty dice que Zelaya se apareció en la embajada sin aviso y golpeó la puerta. La realidad es muy distinta. Lo dice el sentido común y lo confirman dos fuentes muy bien informadas, una en Washington y otra en Brasilia. En realidad se trató de una iniciativa brasileña para torcer el rumbo de una situación que se le escapaba de las manos. Zelaya, asegura una de esas fuentes, se mantuvo en contacto permanente con autoridades brasileñas, desde que inició su retorno hasta que llegó a la embajada. Incluso algunas de esas comunicaciones habrían sido interceptadas y no sería extraño que se den a conocer en un futuro no muy lejano.

Tampoco parece probable que la movida brasileña sea una respuesta política a la instalación de bases estadounidenses en Colombia, o el tan mentado relanzamiento de la IV Flota de la Armada norteamericana. Estados Unidos tenía conocimiento previo y había aprobado la movida brasileña, confirman las fuentes. Ambos países han coordinado sus movimientos a lo largo de toda la crisis y esa coordinación se hizo aún más evidente desde la vuelta de Zelaya.

El de Washington fue uno de los primeros gobiernos en reclamar respeto por el santuario diplomático brasileño. Además, la embajada estadounidense fue la primera en mandar víveres cuando los golpistas le cortaron el agua y la luz al refugio del presidente derrocado, informa una fuente hondureña instalada en la embajada brasileña. Además, para no dejar dudas, el canciller brasileño Celso Amorim se apuró en aclarar que Brasil no asumiría un rol de mediador en el conflicto, sino que ese rol quedaba en manos del delegado de Estados Unidos, Oscar Arias, presidente de Costa Rica. También negocian el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza; el embajador estadounidense en Tegucigalpa, Hugo Llorens, y últimamente se han sumado a la mesa representantes del Centro Carter, la ONG liderada por el ubicuo ex presidente estadounidense. Todos ellos tienen línea directa con el Departamento de Estado.

La movida de Zelaya es más bien fruto de un acuerdo entre Brasilia y Washington en sintonía con los principales discursos de política exterior pronunciados por Obama desde que llegó a la Casa Blanca. Tanto en la cumbre del G-20 en Londres como en la cumbre de la OTAN en Estrasburgo, el presidente estadounidense dijo que su país ha perdido influencia y ya no puede ser la policía del mundo, por lo que la nueva política de seguridad internacional consiste en forjar alianzas estratégicas con potencias afines en las distintas regiones del mundo.

Pero la alianza estratégica Estados Unidos-Brasil no empezó con Honduras ni tampoco con Obama. Según documentos recientemente desclasificados, ya en la década de los ’70 Kissinger lo instaba a Nixon a apoyar a la dictadura brasileña para que coordinara la lucha antiguerrillera en toda la región. Y fue Lula quien consoló en su tierra a George W. Bush después de la paliza que éste recibiera en la cumbre de Mar del Plata del 2005. Y fue Lula quien dos años más tarde volvió a recibir a Bush para acordar un reparto del incipiente mercado mundial de biocombustibles.

Lo que nadie discute es que Brasil dio un paso importante esta semana para reafirmar su rol de potencia emergente y líder regional. “Esto es Brasil potencia, Brasil interlocutor mundial, Brasil marcando un rol predominante que consolida su esfera de influencia en América latina”, dice admirada la fuente diplomática con sede en Washington.

En realidad, el proyecto de integración regional liderado por Brasil en la última década terminaba en el estrecho de Panamá, ante la evidencia de que México, Centroamérica y el Caribe habían caído irremediablemente bajo la esfera de dominio hegemónico de Estados Unidos. Siendo Estados Unidos el destinatario casi exclusivo de las exportaciones y los flujos migratorios de esos países, y fuente de las remesas y la asistencia crediticia que sostienen a sus economías, era difícil imaginarse cómo países como Honduras podrían sumarse a un bloque regional con pretensiones autonómicas, como el que soñaba Lula. Por eso Brasil privilegió a la Unasur sudamericana como instrumento de integración en desmedro del Grupo Río latinoamericano.

Pero tal como sucedió en los ’80, cuando Brasil integró el Grupo Contadora, ahora vuelve a intervenir en Centroamérica por la sencilla razón de que los acontecimientos que ocurren allí afectan irremediablemente a sus vecinos sudamericanos, por causa de las raíces políticas y culturales compartidas. Algo similar ocurre en el Caribe, donde en la década pasada Brasil aceptó, a pedido de Washington, asumir el mando de la misión militar multilateral que aún interviene en Haití. Brasil no aceptó la misión para extender su influencia sobre el país más pobre de las Américas, sino para evitar el pésimo ejemplo de otra invasión yanqui en la región, aunque sea para pacificar a un país en estado de guerra civil, como era entonces Haití.

La segunda novedad de la semana con respecto a Honduras es consecuencia de la primera: el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tomó el tema a pedido de Lula e intimó a los golpistas a que cesen las agresiones contra la embajada brasileña. El dato no es menor. “Al entrar en el Consejo de Seguridad, el tema entró en la habitación del capítulo séptimo”, graficó la fuente diplomática, haciendo referencia a la cláusula que habilita una intervención militar bajo el paraguas de la ONU, que sólo puede ser invocada por un acuerdo del Consejo.

Para el veterano diplomático afincado en Washington, esto significa pasar del intento de convencer a los golpistas invocando principios democráticos, a la amenaza lisa y llana de una invasión. Fidel Castro lo entendió más rápido que nadie y un día antes de la resolución del Consejo, disparó un editorial en Cubadebate argumentando en contra de la solución militar.

Semejante desenlace suena descabellado pero no habría que descartarlo. El regreso de Zelaya tenía dos objetivos posibles. El primero sería provocar una pueblada que derrumbe el régimen. Pero si no lo pudo hacer el mes pasado, cuando fue a la frontera, cerca de las zonas rurales donde Zelaya tiene su principal base de apoyo, difícilmente lo logre en la capital, donde los golpistas cuentan con la simpatía de buena parte de la población, y donde se concentran las fuerzas encargadas de reprimir a los manifestantes.

El otro objetivo posible es provocar un ataque golpista a la embajada brasileña, que a su vez provoque una respuesta militar de fuerzas extranjeras que despejarían el camino para la restitución de Zelaya. No es la estrategia ideal, como dice Fidel, pero parece estar funcionando mejor que el operativo clamor, al menos en el plano discursivo. De ahí la importancia del pronunciamiento del Consejo de Seguridad. Atacar una embajada bancada por la máxima instancia de la ONU parecería una actitud suicida, pero la torpeza de los golpistas no tiene límites. Alguien debería explicarle al dictador Goriletti que ningún gobierno, mucho menos el suyo, tiene derecho a bombardear una embajada con gases tóxicos. Eso se llama pasarse de rosca, cruzar la raya. Cuando los nenes del Consejo de Seguridad salgan de su estupor, seguramente harán algo para que Goriletti no se la lleve de arriba.

Probablemente será una nueva amenaza, una amenaza más explícita. Pero el problema con las amenazas es que no suelen surtir efecto si quienes las lanzan no están dispuestos a concretarlas. Estados Unidos no ha tenido intervenciones militares unilaterales en la región desde la invasión de Panamá en 1989, si por intervención militar se entiende tirar tiros y no ocupar bases, armar flotas, realizar ejercicios militares, apoyar golpes, etc., etc. Según una fuente del Departamento de Estado consultada el mes pasado, esa no intervención militar directa y unilateral es una política de Estado que todos los presidentes estadounidenses han respetado, de Bush padre a esta parte.

La Organización de Estados Americanos sirvió de pantalla para los Marines que invadieron Santo Domingo en 1965, pero en la actualidad no existe ninguna disposición en el sistema de la OEA que contemple el uso de la fuerza. Si algo demostró este golpe es que la Carta Democrática del organismo interamericano no sirve para restituir a un gobierno constitucional derrocado por un golpe de Estado, justamente porque la Carta carece de capacidad coercitiva. En cambio el consejo de la ONU sí la tiene, el famoso capítulo séptimo, pero cuando la usó lo hizo para intervenir en conflictos armados, no para resolver crisis institucionales, mucho menos en un pequeño país como Honduras. Por lo tanto, llegado el caso, el Consejo tendría que desarrollar mecanismos de aplicación para el uso de fuerza que se adapten a la presente situación y que tengan en cuenta que ni Estados Unidos ni la Unasur aceptarían el despliegue de tropas extrarregionales en América latina.

Que hoy se esté hablando y, peor, pensando seriamente en una opción militar para Honduras demuestra hasta qué punto Goriletti y sus secuaces han logrado despertar a los fantasmas del pasado. Ya no hay espacio para soluciones buenas. Si llegan a las elecciones, los golpistas habrán triunfado. El golpe correctivo a plazo fijo se habrá convertido en un golpe clásico que se prolonga en el tiempo indefinidamente a través de un gobierno avalado por una elección ilegítima. Si se negocia un acuerdo que no incluye la vuelta de Zelaya con plenos poderes, también ganaron los golpistas. Si vuelve Zelaya por la fuerza, la opción militar volverá a ser viable en la región más pacífica del mundo.

Lo menos peor que puede pasar es que las amenazas del Consejo funcionen y que Zelaya vuelva por las buenas, por así decirlo. Pero aun así, el costo será inmenso: hundido en Honduras, el pomposamente nombrado “sistema interamericano”, las instituciones que lo integran y la Carta Democrática que lo gobierna habrán demostrado su patética debilidad.

sodonnell@pagina12.com.ar

Written by Eduardo Aquevedo

27 septiembre, 2009 at 8:36

Honduras: cómo cambió el escenario…

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Desde la izquierda, el diputado Marvin Ponce afirma que Zelaya volvió a causa del desgaste de la dictadura y desde el tradicional Partido Liberal, el legislador Eric Rodríguez exhorta a Micheletti a dialogar.

honduras-militares Por Mercedes López San Miguel

Manuel Zelaya necesitaba una vuelta de alto impacto tras dos intentos frustrados y tres meses en el exilio. Desde aquellos intentos, Estados Unidos canceló las visas a los golpistas, pero nunca condenó como “golpe” a la asonada militar, lo que habría significado una fuerte sanción económica a la dictadura y el Nobel Oscar Arias se reunió con los candidatos a presidente en una mediación destinada a fracasar. Nada parecía modificar la nueva realidad de los hondureños. Ayer, el escenario cambió radicalmente.

Para el político Marvin Ponce, que forma parte del colectivo Frente Nacional por la Resistencia, Zelaya no se lanzó a la aventura. “Creemos que había avanzado en un acuerdo con los militares. Este acuerdo incluye que el Congreso dé una amnistía a los golpistas y que se negocie un gobierno de reconciliación nacional”, dijo a Página/12 el diputado de la izquierdista Unificación Democrática. Y lo justificó: “El gobierno de Roberto Micheletti está debilitado porque una parte de los militares le retiró el apoyo y los partidos tradicionales han expresado que quieren volver al acuerdo de San José de Costa Rica”. Además, Ponce subrayó la importancia de la última reunión del Nobel con los candidatos hondureños: “Arias planteó que las elecciones debían realizarse con la restauración del orden democrático”.

El mandatario derrocado propone un diálogo con todos los sectores, incluyendo su partido, el Liberal, que en gran parte le dio la espalda. Eric Rodríguez, diputado de esa formación, afirmó a este diario que él apoyaba la vuelta de Zelaya. “Significa la restitución del proceso democrático. Sería importante iniciar un diálogo nacional.” Se le preguntó por qué siguió en funciones de legislador para un gobierno ilegítimo. Y su respuesta no despejó las dudas: “Vigilamos al gobierno de Micheletti y seguimos en contacto con Mel Zelaya. Creíamos que ésa era la mejor posición. ¿Qué esperamos? Bueno, que la OEA y la ONU apoyen al presidente legítimo y que Micheletti dé muestras de querer dialogar”.

Al optar primero por negar la presencia de Zelaya y callar después, los golpistas parecen haber sido tomados por sorpresa. Más tarde, respondieron con un toque de queda. Por eso el gremio de maestros, el más organizado de Honduras, adelantó que comienza hoy un paro indefinido. “La gente está muy entusiasmada –dice, mimetizado con la efervescencia en las calles, Lorenzo Sánchez, del sindicato docente–. La resistencia y el pueblo en general esperamos que se revierta el golpe”, coincidió Berta Oliva, de la comisión de familiares de víctimas de la represión. Ponce sintetizó el momento político que vive Honduras por estas horas: “Falta claridad”.

Página/12

¿EL PRINCIPIO DEL FIN?

Atilio A. Boron, Rebelión

Zelaya ya está en Tegucigalpa y su ingreso a Honduras, burlando las “medidas de seguridad” instaladas a lo largo de la frontera, debería marcar el comienzo del fin del régimen golpista. Son varias las razones que fundamentan esta esperanza, que sucintamente se exponen a continuación.

Primero, porque los gorilas hondureños y sus instigadores y protectores en Estados Unidos (principalmente en el Comando Sur y el Departamento de Estado) subestimaron la masividad, intensidad y perseverancia de la resistencia popular que día tras día, sin desmayos, manifestaría su oposición al golpe de estado. En realidad tamaño rechazo no estaba en los cálculos de nadie, si nos atenemos a la historia contemporánea de Honduras. Pero el nuevo rumbo decidido por Zelaya: su positiva respuesta ante largamente postergados reclamos populares y la reorientación de su inserción internacional en el marco del ALBA tuvieron un efecto pedagógico impresionante y desencadenaron una reacción popular inesperada para propios y ajenos.

Segundo: el régimen golpista demostró ser incapaz de romper un doble aislamiento. En el frente interno, quedando cada vez más en evidencia que su base social de sustentación se reducía a la oligarquía y algunos grupos subordinados a su hegemonía, incluyendo los medios de comunicación dominados sin contrapeso por el poder del capital. Además, el paso del tiempo lejos de debilitar la resistencia popular lo que hizo fue acotar cada vez más el apoyo social al régimen. En el flanco internacional el aislamiento de Micheletti y su banda es casi absoluto: salvo poquísimas excepciones toda la América Latina y el Caribe retiró sus embajadores, y lo propio hicieron varios de los países más gravitantes de Europa. La misma OEA adoptó una línea dura en contra del régimen y, a poco andar, el único apoyo externo con que contaba el gobierno provenía de Estados Unidos. Este sin embargo, siguió una trayectoria declinante que se fue acentuando con el paso del tiempo: desde la negación de visados al personal diplomático acreditado en Washington hasta medidas cada vez más exigentes en contra del propio Micheletti y sus colaboradores.

Tercero, porque las ambiguas políticas del gobierno de Estados Unidos -producto de la puja interna dentro de la administración- que facilitaron la perpetración del golpe de estado fueron lentamente definiéndose en una dirección contraria a los intereses de los usurpadores. Si el inicial rechazo al golpe manifestado por Obama fue luego atenuado y entibiado por su antigua (¿y actual?) rival, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, el carácter indisimulablemente retrógrado de Micheletti y su entorno así como la interminable sucesión de exabruptos e insultos dirigidos a Obama cada vez que la Casa Blanca expresaba alguna crítica a Tegucigalpa y su manifiesta incapacidad para construir una base social, fueron lentamente inclinando el fiel de la balanza en contra de las posturas amadrinadas por la Secretaria de Estado y creando una atmósfera cada vez más antagónica en relación a los golpistas.

Cuarto y último: el régimen instaurado el 28 de Junio constituye un serio dolor de cabeza para Obama. En primer lugar, porque desmiente enfáticamente sus promesas de fundar una nueva relación entre Estados Unidos y los países del hemisferio. El apoyo inicial al golpe, puesto de manifiesto en la obstinada resistencia de Washington a caracterizarlo como un “golpe de estado”, la tibieza de la respuesta diplomática y la indiferencia ante las gravísimas violaciones a los derechos humanos perpetrada por Tegucigalpa dañó seriamente la imagen que Obama quería establecer en América Latina y el Caribe. La continuidad del régimen golpista haría aparecer a Obama como un político irresponsable y demagógico o, peor aún, como alguien incapaz de controlar lo que hacen y dicen sus subordinados en el Pentágono, el Comando Sur y el Departamento de Estado. Y esto se liga con otro asunto, el segundo, sumamente importante y que excede el marco de la política hemisférica: su credibilidad en la arena internacional. Al demostrar su impotencia para controlar lo que ocurre en su “patio trasero” los gobernantes de otros países –especialmente la China, Rusia y la India- tienen razones para sospechar que tampoco será capaz de controlar a los sectores más belicistas y reaccionarios de Estados Unidos, para quienes sus promesas de alentar el multilateralismo equivalen a una capitulación incondicional ante sus odiados enemigos.

Esto es particularmente grave en momentos en que Obama está negociando con Rusia un nuevo acuerdo para reducir el arsenal nuclear de ambos países, algo que Washington necesita tanto o más que Moscú debido a la hemorragia económica producida por las guerras en Irak y Afganistán y al incontenible déficit fiscal norteamericano. El fracaso de este acuerdo tendría un costo económico enorme sobre el presupuesto público en momentos en que ese dinero se necesita para aventar los riesgos de una profundización de la crisis económica estallada en el 2008. Pero para persuadir a los rusos de que su plan de reducción de armamentos es viable tiene primero que demostrar que está en control de la situación y que sus halcones dentro del Pentágono no le quebrarán la mano. Cada día que permanezca Micheletti en el poder equivale a un mes más de difíciles conversaciones con Medvedev y Putin para convencerlos de que sus promesas se traducirán en hechos. Porque, si no puede controlar a los suyos en Honduras, ¿podrá hacerlo cuando se trate de una cuestión estratégica y vital para la seguridad nacional de Estados Unidos?

Clinton saluda el retorno de Zelaya

El depuesto presidente regresa sorpresivamente a su país y es albergado por la embajada de Brasil, que pide a la Casa Blanca y la OEA ayuda para su seguridad; en tanto, Micheletti exige sea entregado.

Tegucigalpa.- La secretaria de Estado estadunidense Hillary Clinton calificó el regreso clandestino del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya a Tegucigalpa como “la mejor oportunidad” para terminar con la crisis política en ese país, en declaraciones ayer a la prensa en Nueva York. “Ahora que el presidente Zelaya volvió, sería oportuno devolverle su puesto” y “seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, tener una transición pacífica de presidentes y devolver a Honduras el orden democrático y constitucional”, dijo Clinton tras reunirse con el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, mediador en el conflicto surgido tras el golpe de Estado.

Clinton y Arias, premio Nobel de la Paz, coincidieron en que el regreso de Manuel Zelaya, expulsado por el ejército hondureño a Costa Rica la madrugada del 28 de junio, es una oportunidad para terminar con la crisis política. “Pienso que ésta es la mejor oportunidad, el mejor momento, ahora que Zelaya volvió a su país”, declaró Arias a la prensa.

En tanto, el presidente de facto Roberto Micheletti exigió a Brasil que entregue a Zelaya, quien a mediodía de ayer pidió refugio en la embajada brasileña en esta capital, luego de “casi 15 horas de recorrido”, según dijo el depuesto presidente a la cadena Telesur.

Poco después, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, confirmó la presencia de Zelaya en Honduras, tras hablar con él por teléfono.

En respuesta a Micheletti, el canciller Celso Amorim, presente también en Nueva York, advirtió de cualquier intento de “violar la sede diplomática” de Brasil en Honduras y confió que su retorno sirva para “una solución rápida, basada en el derecho constitucional”.

El retorno de Zelaya, tras dos intentos fallidos en julio, tomó por sorpresa a Micheletti, quien primero atribuyó los rumores al “terrorismo mediático”. Al confirmarse la noticia con imágenes de Zelaya saludando desde la embajada brasileña, Micheletti impuso el toque de queda, cuando miles de personas se congregaban ante las oficinas de la ONU, donde inicialmente se había dicho que estaba el mandatario depuesto. Estados Unidos, la Unión Europea y los países latinoamericanos han aislado a Micheletti, y siguen considerando a Zelaya como presidente legítimo.

Interrogado por la prensa, Amorim aseguró que su país “no tuvo ninguna participación” en el retorno y sólo le dio permiso para entrar en la sede.

“El presidente dijo que llegó a Honduras por medios propios y pacíficos”, indicó Amorim. También precisó que se había comunicado con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y con el gobierno de EU para que se aseguren de que no haya amenazas contra la seguridad de Zelaya ni contra el personal de la embajada.

En sesión extraordinaria en Washington, los 33 embajadores de la OEA exigieron al gobierno de facto “plenas garantías” para la integridad física de Zelaya y su retorno a la presidencia del país.

En tanto, la embajadora hondureña en Guatemala, Bessy Valenzuela, dijo que Zelaya “está dispuesto a no dormir” hasta resolver la crisis, luego de que Zelaya propusiera en Tegucigalpa “un diálogo nacional e internacional que permita a los hondureños volver por los fueros del respeto a la soberanía del pueblo” e insistió en que “pacíficamente vamos a buscar el diálogo por la democracia”.

Realizó escala en El Salvador: Funes
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que ayer apareció sorpresivamente en Tegucigalpa, hizo una escala técnica en un avión en El Salvador el domingo en la noche antes de ir a su país, dijo el presidente Mauricio Funes.

“A nosotros, él (Zelaya) y su canciller (Patricia Rodas) no nos hicieron ninguna solicitud como gobierno, mas que la de permiso para aterrizar. Eso es lo único que hemos hecho. ¿Por qué no lo hizo? Eso lo tendrá que explicar él”, declaró Funes en una rueda de prensa en la casa de gobierno.

“Yo me enteré que venía (Zelaya) porque claro toda nave que incursiona en espacio aéreo salvadoreño necesita autorización y tiene que informar quiénes son los tripulantes y quiénes son las personas que vienen acompañando la tripulación”, declaró. (San Salvador/Agencias)  http://www.milenio.com

Written by Eduardo Aquevedo

23 septiembre, 2009 at 2:17

Chomsky: América Latina es el lugar más estimulante del mundo…

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David Brooks, Hermann Bellinghausen y Luis Hernández

La Jornada

CHOMSKY2 América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo, dice Noam Chomsky. Hay aquí una resistencia real al imperio; no existen muchas regiones de las que pueda afirmarse lo mismo.

Entrevistado por La Jornada, uno de los intelectuales disidentes más relevantes de nuestros tiempos señala que la esperanza en el cambio anunciada por Barack Obama es una ilusión, ya que son las instituciones y no los individuos los que determinan el rumbo de la política. A lo sumo, lo que el mandatario representa es un giro desde la extrema derecha al centro de la política tradicional estadunidense.

Presente en México para celebrar los 25 años de La Jornada, el autor de más cien libros, el lingüista, crítico antimperialista, analista del papel que desempeñan los medios de comunicación en la manufactura del consenso, explica cómo la guerra a las drogas se inició en Estados Unidos como parte de una ofensiva conservadora contra la revolución cultural y la oposición a la invasión de Vietnam.

A continuación, presentamos la transcripción completa de sus declaraciones.

América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.

Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región. En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo.

Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur.

Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos. Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.

Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente.

Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países. Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.

Control debilitado

Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas.

Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor. Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos.

La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica. El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadunidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.

Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está reahabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.

La ilusión de Obama

La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones

Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista. Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia.

Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante. De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro.

Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia. Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.

Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.

Las reformas de Obama

Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron la esperanza y el cambio, un cambio en el que creer. Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado. McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la marca Obama en oposición a la marca McCain. Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos.

En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe. Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.

Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo la opción pública, pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.

Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.

Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.

La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna.

El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas. La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.

Más de lo mismo

Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.

En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.

¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama demasiado grande para fallar. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.

La guerra contra el narco

La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.

La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.

Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos. Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.

Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.

Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.

A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.

La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.

Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar –no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales–, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.

Un lugar interesante

El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.

El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.

Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

http://www.jornada.unam.mx/2009/09/21/index.php?section=politica&article=003n1pol

La OEA aplaude la vuelta de Zelaya a Honduras como una "acción de valentía"

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Insulza viaja este martes a Tegucigalpa.- Hillary Clinton pide diálogo y Óscar Arias se ofrece como mediador

HONDURAS-PRESID1 AGENCIAS – Nueva York / Tegucigalpa – 22/09/2009

El inesperado regreso este lunes a Honduras del depuesto presidente Zelaya, que se encuentra refugiado en la Embajada brasileña en Tegucigalpa rodeado de cientos de seguidores pese al toque de queda decretado por el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, ha movilizado a la comunidad internacional, preocupada por la posibilidad de que se produzcan altercados en el país. La Organización de Estados Americanos (OEA) ha celebrado una reunión extraordinaria en la que se ha apoyado por unanimidad la "acción de valentía" que implica la vuelta de Zelaya y ha acordado el viaje a Tegucigalpa este martes del presidente de la OEA, José Miguel Insulza, junto con otros cancilleres.

    La resolución del organismo exige además al Gobierno de facto que garantice la seguridad necesaria a Zelaya, insta a la población a mantener la calma y se remite al Acuerdo de San José, redactado gracias a la mediación del presidente de Costa Rica, como la mejor vía para volver a instaurar el orden democrático.

    Mientras, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, ha recomendado a Zelaya y Micheletti que inicien un diálogo para evitar nuevos brotes de violencia. La jefa de la Diplomacia realizó estas declaraciones tras mantener un encuentro en Nueva York con el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, precisamente mediador en la crisis política de Honduras. Arias, que se encuentra en EE UU para asisitir a la Asamblea General de la ONU, también expresó su deseo de que la calma persista y se ofreció incluso para ir a Tegucigalpa para mediar entre las dos partes implicadas.

    Según Clinton, "ahora que el presidente Zelaya ha regresado sería oportuno devolverle a su puesto bajo las condiciones apropiadas, seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, contar con una transición pacífica de la autoridad presidencial y llevar de nuevo a Honduras al orden constitucional y democrático".

    Por su parte, el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, que igualmente se encuentra en Nueva York, abogó desde allí por el diálogo y evitar los enfrentamientos y reconoció que, aunque la vuelta de Zelaya "abre oportunidades, también puede crear dificultades". Moratinos ha informado de que ha hablado con su homólogo de Brasil, Celso Amorim, así como con otras autoridades de la Unión Europea y de Estados Unidos, con la finalidad de coordinar "posiciones y gestiones".  EL PAIS.COM

    “NADIE NOS VUELVE A SACAR”, DIJO DESDE LA CAPITAL HONDUREñA

    Zelaya sorprendió con su vuelta

    El presidente se asiló en la Embajada de Brasil, recibido por una multitud. Los golpistas pidieron a Brasilia que lo entregue. EE.UU. lo vio como una oportunidad para salir de la crisis.

    Manuel Zelaya volvió a Honduras. De manera clandestina y en horas de la madrugada, el presidente constitucional burló los controles, regresó a Tegucigalpa y habló refugiado desde la embajada de Brasil. “He vuelto por la voluntad del pueblo para construir la democracia”, aseguró. “Que todos los hondureños vengan para aquí a protegernos, a evitar cualquier malentendido”, lanzó enseguida. De inmediato, miles de hondureños se movilizaron y coparon los alrededores de la sede diplomática. “Sí se pudo, sí se pudo”, empezó a corear la multitud. “A partir de ahora nadie nos vuelve a sacar de aquí: patria, restitución o muerte”, clamó el mandatario. Rápido, helicópteros del gobierno de facto comenzaron a surcar el cielo para supervisar los movimientos en la embajada mientras el despliegue policial crecía por las calles de la capital y voceros golpistas, a pesar de los hechos, seguían negando que el presidente constitucional se encontrase en el país.

    Pero Zelaya, de camisa blanca, pantalón negro y sombrero de ala ancha, ya estaba adentro. “He venido a dialogar de frente; abriremos contactos con diferentes organizaciones de la sociedad para que la paz y la tranquilidad vuelvan a Honduras”, anunció, tras lo cual aseguró que buscará entablar negociaciones cuanto antes. Su apuesta, para ello, es traer al secretario general de la OEA de inmediato sobre el terreno. “Mañana (por hoy) el secretario general José Miguel Insulza está aquí. Me ha dicho que se quería venir hoy mismo, pero llega mañana”, afirmó. Sin embargo, la dictadura decretó un toque de queda desde las 16 hora local de ayer hasta la madrugada de hoy para desmovilizar a los manifestantes y por la noche anunció el cierre de los aeropuertos. Lejos de mostrarse dispuesto a la negociación, el régimen le pidió a la embajada de Brasil que lo entregue. “Hago un llamado al gobierno de Brasil a que respete la orden judicial dictada contra el señor Zelaya entregándolo a las autoridades competentes de Honduras”, señaló Micheletti en un mensaje leído en la Casa Presidencial.

    Sin precisar cómo había entrado en su país, Zelaya aseguró que hizo “mil proezas” y un periplo de unas 15 horas para ingresar en territorio hondureño. “Se tuvieron que realizar diferentes movimientos en varios países, se tuvo que cambiar de transportes, hacer planificaciones para poder evadir retenes militares, postas policiales y los círculos de control que existen”, precisó el hondureño. “El presidente Zelaya atravesó montañas y ríos para llegar a estar junto a su pueblo”, detalló su canciller, Patricia Rodas.

    Sobre la llegada a la embajada brasileña en Tegucigalpa, Celso Amorim, canciller brasileño, fue el encargado de brindar los detalles. “Una hora antes de la llegada de Zelaya, una diputada hondureña llamó a la Embajada de Brasil en Honduras diciendo que la esposa del presidente, Xiomara Castro, quería hablar con el encargado de Negocios en nuestra sede diplomática para pedir si Zelaya podía refugiarse allí”, precisó el canciller desde la sede de la ONU en Nueva York. Amorim explicó entonces que, en ese momento, el diplomático Francisco Catunda se comunicó con Itamaraty y él mismo, previa consulta con Lula, dio la luz verde. Aún más, Amorim aseguró que en la reunión que mantendrán en los próximos días Lula y el presidente estadounidense Barack Obama en el marco de la ONU, el asunto será abordado (ver aparte).

    La postura de Estados Unidos, primero, fue cautelosa. “Instamos a que las partes hagan un ejercicio de prudencia y eviten cualquier acción que pueda derivar en un brote de violencia”, señaló Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado. No obstante, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, definió más tarde una posición y afirmó que la vuelta de Zelaya “era una oportunidad para terminar con la crisis”. “Ahora que el presidente Zelaya ha regresado sería oportuno devolverlo a su puesto bajo las condiciones apropiadas, seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, contar con una transición pacífica de la autoridad presidencial y llevar de nuevo a Honduras al orden constitucional y democrático”, señaló Clinton desde la sede de la ONU en Nueva York.

    Zelaya afirmó, en declaraciones a la prensa, que todas las acusaciones que se vertieron en su contra desde el golpe de Estado eran “calumnias y difamaciones sin ninguna clase de fundamento”, y dejó en claro que no teme afrontar posibles procesos en su contra. “No tengo ningún temor a la Justicia. Estoy preparado para responder de forma honesta a cualquier cuestionamiento”, sostuvo. “Nunca he violado ninguna ley, nunca he cometido ninguna falta”, insistió el presidente constitucional hondureño, quien ayer tuvo reuniones con ministros y líderes de la resistencia al golpe.

    El mandatario depuesto ya había intentado volver a Honduras en al menos dos ocasiones: el 5 de julio pasado, vía aérea, y el 24 de julio, vía terrestre a la altura del paso fronterizo de Las Manos. Ayer, cuando comenzaron a circular los rumores acerca de su vuelta, las principales figuras del gobierno de facto optaron por negar los hechos. “Zelaya está tranquilo en una suite de un hotel de Nicaragua”, había dicho el dictador Micheletti cuando faltaban sólo minutos para que Zelaya empezara a hacer declaraciones desde la embajada brasileña. “Son mentiras, no está aquí”, agregaba, a su turno, el coronel golpista Ramiro Archaga, vocero del ejército.

    Los hechos devorarían sus palabras. Juan Barahona, dirigente sindical del Frente de Resistencia Popular, afirmó que con Zelaya en Honduras, la dictadura no resistiría ni 24 horas. Se iniciaba un nuevo capítulo. (Página/12)

     

    Zelaya está en Honduras y plantea diálogo de frente

    “Yo he regresado con el fin de buscar un arreglo pacífico de frente, para que el diálogo sea en mi propia tierra y en mi propio pueblo”, manifestó el presidente depuesto desde la embajada de Brasil, en Tegucigalpa.

    La Jornada en línea
    Publicado: 21/09/2009 14:56

    México, DF. El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, dijo que se encuentra en su tierra para encontrar, de frente, una solución al problema, ya que en el camino se han encontrado con muchos mediadores que al final los han traicionado en el camino.

    En entrevista telefónica, Zelaya dijo,“Yo he regresado con el fin de buscar un arreglo pacífico de frente, para que el diálogo sea en mi propia tierra y en mi propio pueblo”.

    Zelaya se encontraba este lunes en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde llamó a un diálogo nacional, causando alegría entre sus seguidores y sorpresa en el gobierno de facto de Roberto Micheletti.

    Declaró que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajará a Honduras para propiciar un diálogo que permita superar la crisis política desatada por el golpe de Estado del 28 de junio, que lo derrocó y envió al exilio, y pidió a los militares que no repriman al pueblo hondureño.

    Reiteró que en la búsqueda de reconstruir la democracia, su posición es pacífica y enfatizó que: “un presidente electo por el pueblo no se puede quitar por las armas”.

    Tras casi tres meses de estar fuera de su país, después de que un grupo de militares lo capturó y expulsó del país el presidente Zelaya dijo que el presidente de Brasil, Lula Da Silva ofreció el edificio de la embajada de Brasil, como un sitio de protección y que será desde ese lugar donde comenzarán la organización de las actividades.

    Mencionó que ha recibido apoyo de la comunidad internacional, de los gobiernos de Centroamérica, la OEA, Estados Unidos y que Venezuela, al igual que otros, se ha mantenido firme en el apoyo, como nunca se había visto en la historia.

    "Esta mañana (lunes) Insulza me ha anunciado que se quiere venir hoy mismo para iniciar el diálogo", dijo Zelaya en conferencia de prensa en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

    "Las fuerzas armadas deben apuntar sus rifles a los enemigos del pueblo y no contra el pueblo", dijo Zelaya.

    El mandatario depuesto pidió "iniciar un diálogo nacional e internacional que permita a los hondureños volver por los fueros del respeto a la soberanía del pueblo" e insistió en que "pacíficamente vamos a buscar el diálogo por la democracia".

    Millares de personas se congregaron hacia el mediodía frente a las oficinas de la ONU en Tegucigalpa para darle la bienvenida a Zelaya, luego de que medios hondureños y extranjeros anunciaran que había vuelto a Honduras y que se encontraba en ese lugar.

    Sin embargo, poco después su esposa, Xiomara Castro, dijo que no estaba en la sede de la ONU, sino en la embajada de Brasil, a dos cuadras de allí.

    El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez, manifestó que desconocía que Zelaya había vuelto a Honduras.

    "Estamos investigando cualquier tipo de información dado que, según la gente de Migración, no ha habido ningún ingreso por ninguna de las fronteras, sea áreas, terrestres o navales", declaró Vásquez a la radioemisora HRN.

    Las primeras versiones del retorno de Zelaya fueron difundidas por la cadena multiestatal Telesur y poco después el mandatario venezolano Hugo Chávez confirmó la presencia del presidente depuesto en Tegucigalpa, tras hablar con él por teléfono.

    "La entrada a nuestra patria del presidente Zelaya ha sido exitosa, los hondureños podrán verlo con sus propios ojos y podrán escucharlo con sus propios oídos", dijo el ministro de la Presidencia del gobierno depuesto, Enrique Flores Lanza.

    Zelaya volvió secretamente a su país tras dos intentos fallidos en julio, mientras arreciaban las presiones de la comunidad internacional para aislar al régimen de facto de Micheletti.

    (Con información de Afp)

     

    Written by Eduardo Aquevedo

    22 septiembre, 2009 at 0:39

    Chomsky: "Los cambios en Sudamérica son inspiradores"…

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    Redacción, BBC Mundo

    "Por primera vez en 500 años los países sudamericanos han comenzado a integrarse en forma significativa".

    Noam ChomskyNoam Chomsky respondió a los lectores de BBC Mundo en una entrevista en la que destacó que lo mejor que le pudo pasar a América Latina fue que la administración de George W. Bush no le prestara demasiada atención.

    Lingüista, activista, filósofo, Chomsky ha sido durante cuatro décadas uno de los más feroces críticos de la política exterior de su país.

    Chomsky respondió desde la ciudad de Boston, donde enseña desde hace más de medio siglo en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachussetts. La entrevista fue conducida por Dalia Ventura.

    Publicaremos esta entrevista en tres partes. Esta segunda reúne sus respuestas a las inquietudes de los lectores sobre los gobiernos de izquierda en Sudamérica y su relación con EE.UU. Puede hacer clic en los títulos abajo si desea ir directamente a los temas de su interés.

    LOS CAMBIOS EN BOLIVIA

    Usted se ha referido en el pasado en forma muy positiva a algunos cambios en América del Sur. ¿Podría darnos algunos ejemplos?

    En Sudamérica se han dado cambios muy interesantes. Por primera vez en 500 años los países sudamericanos han comenzado a integrarse en forma significativa, tras haber estado separados a lo largo de su historia.

    También están comenzando a encarar algunos de sus grandes problemas internos y en este sentido pienso que algunos de los cambios que se están dando son inspiradores.

    Evo Morales, presidente de Bolivia

    "Las élites de la zona este de Bolivia están tratando de minar el proceso y naturalmente, EE.UU. los está apoyando."

    Tomemos, por ejemplo, el caso de Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, donde hay un movimiento popular que ha sido bastante espectacular, si lo comparamos con otros.

    Se trata de la población más oprimida del Hemisferio, la población indígena, que ha estado luchando por años sobre asuntos muy importantes.

    Hace una década lograron correr de Bolivia a la Corporación Bechtel cuando se trató de privatizar el agua, lo que significó que mucha gente no podía tener acceso a la misma. Fue una victoria sangrienta y grande. Siguieron adelante y finalmente en el 2005 entraron al campo político y eligieron a alguien de sus mismas filas, un campesino pobre, en una elección en la que se habló de temas muy serios sobre los que la gente estaba informada.

    No era como en Estados Unidos, donde las campañas se conducen con base en imágenes y brillo, pero se dejan en segundo plano los problemas que hay que resolver.

    En Bolivia los temas principales estaban en primer plano y venían del movimiento popular. Eran temas importantes como el control de los recursos, los derechos culturales en una sociedad multiétnica y multilingüe. Eso es democracia verdadera, que puede conducir a algo.

    Claro que a las élites de la zona este del país esto no les gusta y por eso están tratando de minar el proceso, y naturalmente, EE.UU. los está apoyando.

    El presidente Lula en Brasil es ahora de alguna manera el favorito de Washington, pero esto es así porque casi toda la región se ha movido tanto a la izquierda que Lula es su única esperanza. Y el de Lula es el tipo de gobierno que EE.UU. habría derrocado hace 40 años.

    LA INFLUENCIA DE HUGO CHÁVEZ

    Muchos lectores apuntan que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, habla mucho sobre usted. ¿Qué piensa usted de él?

    Muchos de los programas que ha iniciado me parecen bastante prometedores, como las misiones (programas sociales), los esfuerzos para reducir la pobreza.

    Ha impulsado los esfuerzos de integración en Sudamérica, como el Banco del Sur, o Petrocaribe. Todas estas cosas son muy positivas.

    En realidad, lo que es importante no es mi opinión. Lo que realmente es importante es la opinión de los venezolanos.

    Creo que también hay grandes problemas en el país, como el alto nivel de crimen, enorme corrupción, elementos de caudillismo -la tradicional plaga latinoamericana.

    Pero pienso que hay buenas señales de que puede ser una influencia positiva.

    En realidad, lo que es importante no es mi opinión. Eso no importa, lo que realmente es importante es la opinión de los venezolanos y sobre eso sabemos bastante, aunque la información no se publique en EE.UU.

    Cada año, la consultora chilena Latinobarómetro hace encuestas de opinión en América Latina sobre diferentes asuntos. Y desde que Chávez fue electo, Venezuela siempre ha estado en los primeros lugares junto a países como Uruguay en los temas de apoyo popular a la democracia, optimismo sobre el futuro, etc., y esto es mucho más importante que mi opinión.

    OBAMA Y AMÉRICA LATINA

    Otro tema que preocupa a los lectores es la relación del presidente Obama con América Latina. Elgui Palomino, de Colombia, pregunta cuál es el futuro de América Latina con Obama en el poder.

    Hay un comentario frecuente en los círculos de análisis político de que George Bush no le prestó atención a América Latina y que debemos superar esto para beneficio de Latinoamérica.

    Yo siento que una de las mejores cosas que le han pasado a América Latina es justamente que Bush no le prestó demasiada atención.

    Yo siento que una de las mejores cosas que le han pasado a América Latina es justamente que Bush no le prestó demasiada atención.

    De hecho, esto fue bien formulado por Evo Morales. En septiembre, en el este de su país, hubo un intento bastante violento de socavar la autoridad del gobierno, muchos campesinos murieron, y Unasur, la recién creada unión de repúblicas sudamericanas que es parte de este proceso de integración, celebró una conferencia en Santiago de Chile.

    Los participantes emitieron una declaración fuerte en apoyo del gobierno y criticaron la violencia y los levantamientos. Morales respondió agradeciéndoles el apoyo, pero también dijo algo interesante y correcto.

    Dijo que por primera vez en 500 años América Latina está tomando el control de sus propios asuntos, sin estar bajo el control de una potencia extranjera. Y al hablar de potencia extranjera pensamos principalmente en Estados Unidos. Esto es muy importante y una señal de su importancia es que no se informó sobre el encuentro en Estados Unidos, se lo consideró una amenaza.

    WASHINGTON Y CUBA

    Hasta ahora, en relación con Obama, no se puede detectar ninguna posición sobre América Latina. Ha dejado sin efecto algunas de las medidas más extremas de Bush. Por ejemplo, Bush había impuesto restricciones en las relaciones con Cuba que eran muy impopulares incluso entre la comunidad de origen cubano en EE. UU. y Obama relajó esas restricciones.

    Pero en cuanto al asunto crucial del embargo, es interesante que en 1962, EE.UU. era lo suficientemente poderoso para torcerle el brazo a los gobiernos de América Latina y forzar a la Organización de Estados Americanos, OEA, a aislar a Cuba. Ahora se da la situación contraria, EE.UU. está aislado dentro de la OEA.

    En la última reunión hace unas semanas, EE.UU. apenas logró que se incluyeran algunas condiciones en el llamado relacionado con poner fin al embargo a Cuba.

    A inicios de los 60 las administraciones de Kennedy y Lyndon Johnson estaban absolutamente furiosas porque Cuba no estaba sucumbiendo al poder de EE.UU. Esto fue descrito como una especie de insulto.

    En EE.UU. por décadas, desde que se han realizado encuestas, la mayoría de la población estadounidense está a favor de la normalización de relaciones con Cuba.

    Muchos sectores económicos en EE.UU., en agricultura, industria farmacéutica, energía, también están a favor de esa normalización.

    Típicamente, la población está marginalizada y no sorprende que el gobierno no esté de acuerdo con la opinión popular. En general, el gobierno tiende a seguir políticas que sean favorecidas por grandes sectores del sector corporativo, pero en el caso de Cuba esto no se da.

    Es uno de los pocos casos en que el poder del Estado, que está en general determinado por las grandes empresas, toma una posición que las contradice.

    Hay una especie de interés estatal en castigar a Cuba, que va más allá de los intereses usuales de ganancias y poder. Y es muy claro en qué consiste ese interés estatal. EE.UU. es un país muy libre y tenemos acceso a archivos internos y sabemos que a inicios de los 60 las administraciones de Kennedy y Lyndon Johnson estaban absolutamente furiosas porque Cuba no estaba sucumbiendo al poder de EE.UU. Esto fue descrito como una especie de insulto.

    Los servicios de inteligencia identificaron el principal problema de Cuba como "el exitoso desafío a las políticas de EE.UU. durante 150 años", desde la doctrina Monroe, según la cual la intención de EE.UU. era dominar el hemisferio. Y no se podía tolerar un desafío exitoso así que el pueblo cubano "debía ser castigado".

    Cuando uno ve el embargo, las medidas económicas y las guerras terroristas de aquel tiempo, estaban dirigidas explícitamente a castigar lo suficientemente al pueblo para que derrocara a su líder si lograba desafiar a EE.UU.

    Es algo así como un complejo de la mafia, el Padrino no acepta desobediencia.

    LA FIGURA DE CHÁVEZ EN EE.UU.

    Algunos lectores como José Ávila se preguntan si debe cambiar la relación con Venezuela. Después de todo, tienen buenas relaciones en lo que más importa a EE.UU. que es el tema comercial.

    Hay buenas relaciones comerciales, pero la imagen que se pinta de Chávez en EE.UU. es la de una especie de demonio imposible o monstruo. La imagen que se presenta de Chávez en la prensa es distorsionada y tendenciosa.

    Les doy un ejemplo de la ciudad en la que vivo, Boston. El diario The Boston Globe, tal vez el más liberal de EE.UU., publicó la usual batería de ataques contra Chávez pero sí permitieron la publicación de una carta, corta, de un estadounidense que vive en Venezuela, en respuesta a uno de sus editoriales.

    Hugo Chávez, presidente de Venezuela, durante la cumbre de Petrocaribe en junio 2009

    "La imagen que se pinta de Chávez en EE.UU. es la de una especie de demonio imposible. La imagen en la prensa es distorsionada y tendenciosa."

    La carta decía "yo vivo aquí y las cosas no son como ustedes las describen", así que publicaron la carta, pero al lado colocaron una foto de Chávez en uniforme militar con la mano en el pecho como Mussolini.

    ¿Por qué hicieron esto? El objetivo es asegurarse de que el público no desvíe su atención y empiece a prestar atención a los hechos. Asegurarse de que el público crea que que Chávez es un demonio que está tratando de destruirnos y al que nosotros tenemos que destruir.

    Esto no es inusual, es la forma en que se suele presentar a los enemigos, pero en este caso es un ejemplo un poco extremo. Creo que ello se debe a que, al igual que en el caso de Castro, no logran encontrar la forma para librarse de él.

    Después de todo, EE.UU. sí apoyó el golpe que brevemente derrocó al gobierno de Chávez hace siete años, pero esto no funcionó y entonces apoyaron una huelga para socavar a la economía y la industria petrolera. Esto tampoco funcionó, así que están buscando algo diferente.

    ¿Cree entonces que la relación con Venezuela cambiará o permanecerá igual?

    Ciertamente me gustaría ver un cambio, pero no veo muchas señales de esto.

    Podría decirse que en cierta forma es mutuamente conveniente para ambas partes mantener la relación como está.

    En un sentido, pero no es sano ni bueno para ninguno de los dos países.

    América Latina y el fin del "socioliberalismo», por J. Petras

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    James Petras

    Rebelión, Traducido para Rebelión por Christine Lewis Carroll y revisado por Caty R.

    america-latina001 La actual recesión mundial y la recuperación potencial de algunos países revelan todas las debilidades del tradicional “mercado de exportación” y el libre comercio: la doctrina de la ventaja comparativa. En ningún lugar esto es más evidente en la actualidad que en América Latina.

    A pesar de las recientes revueltas populares y el ascenso de gobiernos de centro izquierda en gran parte de los países de la región, las estructuras, estrategias y políticas económicas perseguidas por sus predecesores perduran, en particular en relación con las prácticas económicas de cara al exterior.

    Influidos por la fuerte demanda y el aumento de precios de las materias primas, sobre todo agro-minerales y energéticas, los gobiernos latinoamericanos han desistido de realizar cambios en varias áreas cruciales y se han adaptado a las políticas y herencias económicas de sus predecesores neoliberales. En consecuencia, y con la llegada de la recesión mundial de 2008, se constató un fuerte declive, con graves consecuencias sociales.

    La crisis socioeconómica resultante proporciona importantes lecciones y refuerza la idea de que son imprescindibles profundos cambios estructurales en inversiones, comercio y sectores económicos estratégicos para el crecimiento equitativo, sostenido y estable.

    El libre mercado y la doctrina del libre comercio en los años 90

    Desde mediados de los años 70, con la llegada de regímenes civiles autoritarios y militares pro estadounidenses y bajo la tutela de académicos estadounidenses defensores del libre mercado y de economistas educados en EEUU, América Latina se convirtió en un laboratorio para la aplicación de políticas del libre mercado y comercio.

    Las barreras comerciales se rebajaron o eliminaron para que pudieran introducirse sin obstáculos los productos agrícolas europeos y estadounidenses subvencionados, diezmando el número de agricultores que cultivaban sus productos para el consumo local. Bajo la doctrina de la “ventaja comparativa”, las políticas buscaron financiar y promocionar a las grandes empresas agrícolas especializadas en las exportaciones básicas: trigo, soja, azúcar, maíz, ganado, etc., apostando por precios y mercados favorables, precios razonables en productos alimenticios, maquinaria agrícola e importaciones no agrícolas.

    La desregulación total de la economía y la privatización de empresas públicas abrieron las compuertas a la inversión extranjera, la toma de posesión de sectores económicos estratégicos y la dependencia, cada vez mayor, de la inversión extranjera para sostener el crecimiento y la balanza de pagos.

    La estrategia general de los regímenes fue la dependencia de los mercados exportadores en detrimento de los mercados internos (consumo local popular); una política que se basaba en el abaratamiento de los costes laborales locales y el mantenimiento de altos beneficios de la clase dominante agro-mineral. La presencia de ésta en todos los ministerios económicos importantes de los regímenes aseguraba no sólo que las políticas beneficiasen a esta clase, sino que también se vistieran de una apariencia ideológica sobre la noción de “mercados eficientes racionales”, sin tomar en consideración la historia de inestabilidad intrínseca de los mercados globales.

    La crisis de los regímenes neoliberales tradicionales

    El sistema financiero desregulado y la recesión mundial de 2000–2001, el pillaje salvaje de la economía y tesorería por los profesionales del libre mercado, la tremenda corrupción y la explotación absoluta de trabajadores, campesinos y empleados públicos, causaron revueltas regionales. Se derrocó y/o derrotó en las elecciones a toda una serie de regímenes apoyados por Estados Unidos. Ecuador, Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay fueron testigos de revueltas populares que terminaron en gobiernos de centro izquierda, especialmente tras las campañas que prometieron “profundos cambios estructurales”, incluidos cambios en la estructura económica del poder y un aumento significativo del gasto social y la redistribución de la tierra.

    En la práctica, las derrotas políticas de los partidos de derecha y la élite económica debilitada no sirvieron para realizar transformaciones socioeconómicas a gran escala y que perdurasen en el tiempo. Los nuevos gobiernos persiguieron políticas socioeconómicas que intentaban “reformar” a las élites económicas, forzándolas a encaminar sus esfuerzos hacia la reactivación de la economía y la asistencia a pobres y parados. Las élites políticas fueron relevadas, algunos elementos implicados en represiones masivas llevados a juicio, pero sin un esfuerzo serio para transformar el sistema político de partidos. En otras palabras, las élites neoliberales y sus políticas de libre mercado se quedaron donde estaban, sólo frenadas temporalmente por las políticas de intervención estatal de los gobiernos de centro izquierda.

    Políticas de centro izquierda: gestión de la crisis y el boom económico

    Los nuevos gobiernos de centro izquierda adoptaron toda una serie de políticas, desde incentivos económicos para los negocios, regulaciones financieras, mayor gasto para luchar contra la pobreza, incrementos salariales generalizados y consultas con dirigentes de organizaciones populares. Repudiaron a sus enemigos políticos y responsables del período anterior, junto con la intervención de algunas empresas privadas en bancarrota. Estas políticas de gran alcance y simbolismo lograron, temporalmente, el apoyo popular del electorado, aislando y dividiendo a los sectores más radicales de los movimientos populares.

    No obstante, las demandas de cambios más amplios y profundos seguían en la agenda, mientras los gobiernos de centro izquierda hacían equilibrios entre las demandas radicales que surgían desde abajo y sus compromisos políticos para normalizar y estimular el desarrollo capitalista, incluyendo a todas las élites existentes: multinacionales extranjeras, agro-minerales, financieras, comerciales y de manufactura. El dilema del centro izquierda se resolvió gracias al aumento súbito de los precios de las materias primas, estimulado mayormente por la demanda y el dinámico crecimiento de las economías asiáticas, principalmente China.

    Los gobiernos de centro izquierda abandonaron cualquier idea de perseguir los cambios estructurales y se sumaron al “crecimiento exportador” –basado en la exportación de productos básicos-. Al abandonar la crítica de la inversión extranjera y las demandas de “renacionalizar” empresas privadas estratégicas, los gobiernos de centro izquierda abrieron la puerta a la entrada masiva de capital extranjero, suspendiendo la aplicación de algunos de sus controles reguladores.

    El boom de las materias primas de 2003–2008 permitió a los gobiernos de centro izquierda (y la derecha) “comprar” a la oposición: los sindicatos consiguieron incrementos salariales sustanciosos, el sector de los negocios recibió incentivos cuantiosos, se acogió con entusiasmo a los inversores extranjeros y se fomentaron las remesas procedentes de trabajadores en el extranjero; todo contribuía a reducir la pobreza.

    En una palabra, toda la estructura socioeconómica del alto crecimiento de América Latina orientada a la estrategia exportadora se cimentó en la demanda del mercado mundial y las condiciones económicas de los países imperialistas. Pocos expertos económicos, columnistas financieros y políticos que alaban los “mercados racionales” expresaron sus dudas sobre la sostenibilidad del modelo del “mercado exportador”.

    La extraordinaria vulnerabilidad de estas economías, su dependencia de mercados inestables, de un número limitado de productos de exportación, de uno o dos mercados, y de las remesas procedentes de trabajadores en condiciones tremendamente precarias, deberían haber alertado a cualquier economista o responsable de las políticas seguidas a poco que reflexionara. Los carísimos asesores contratados, procedentes de la Harvard Business School, la Penn’s Wharton School y otros prestigiosos centros de educación superior (enamorados de sus ecuaciones matemáticas que demostraban sus premisas), argumentaron que los mercados menos regulados son los que más éxito tienen, y convencieron a sus colegas latinoamericanos, desde el centro izquierda hasta la derecha, de la conveniencia de reducir las barreras comerciales y dejar que corriera el flujo de capitales.

    Después de sólo cinco años de crecimiento rápido inducido por el mercado exportador, las economías latinoamericanas se derrumbaron. Según la Comisión Económica de las Naciones Unidas, en 2009, las exportaciones procedentes de naciones latinoamericanas y caribeñas sufrirán la mayor caída de los últimos 72 años (desde la última depresión mundial), un 11% en volumen, mientras las importaciones caerán un 14%, la mayor caída desde la recesión mundial de 1982.

    Las trampas de la dependencia de las exportaciones de materias primas

    Las fechas de referencia son indicativas de los compromisos y vulnerabilidades antiguos en la estructura comercial: las recesiones pasadas y presentes tienen un impacto acusado en América Latina porque, tanto en el pasado como en la actualidad, sus economías dependen de las exportaciones agro-minerales a los mercados imperiales, quienes rápidamente trasladan sus crisis internas a sus socios comerciales latinoamericanos. El descenso histórico del comercio inevitablemente duplica, y hasta triplica, la tasa de desempleo entre los trabajadores de los sectores exportadores y tiene un efecto multiplicador en las empresas económicas satélites vinculadas al gasto y consumo generados por el comercio de ultramar. La especialización en exportaciones agro-minerales limita la posibilidad de empleo alternativo, al contrario que una economía más diversificada. La dependencia del Estado de los ingresos procedentes de las exportaciones energéticas y agro-minerales implica recortes automáticos en inversión pública y gasto social.

    La crisis comercial de América Latina ha afectado en especial a los países con la configuración más tradicional en exportación de productos agrícolas, minerales y energéticos: Venezuela y Ecuador (petróleo), Colombia (petróleo y carbón), y Bolivia, han sufrido una caída del 33% en 2009, mucho mayor que la media de la región. México, que depende en un 80% de su comercio con Estados Unidos (petróleo, turismo, remesas, automóviles), ha experimentado la mayor caída de todos los países del hemisferio: el 11% del Producto Nacional Bruto.

    Aunque todas las economías dependientes de las exportaciones se vieron muy afectadas por la crisis, los países que mantenían un comercio más diversificado (manufacturas, agricultura, servicios) cayeron casi un 20%, mientras que los países especializados en exportaciones petroleras y minerales cayeron más de un 50%.

    Las trampas de la dependencia del mercado único

    Los países con mayor diversidad de mercados y socios comerciales, en especial los que comerciaron con América Latina y China, experimentaron una caída menor en comparación con países como México, Venezuela y los de América Central, que dependían más de los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea, y que cayeron más del 35%.

    Pero el comercio sólo fue uno de los cuatro frentes que impactaron negativamente en América Latina: la inversión extranjera directa, las remesas procedentes de los trabajadores emigrados y los precios de las materias primas también contribuyeron a la crisis.

    Las trampas de la dependencia de la inversión extranjera

    Una de las principales causas de la crisis en América Latina fue dejar la puerta abierta a la inversión extranjera. Los flujos de capital extranjero escalaron en respuesta al crecimiento interno, aprovechándose de los altos beneficios generados por el boom comercial. Con la posterior caída del comercio, los ingresos y los beneficios, la inversión extranjera cesó y repatrió sus beneficios, exacerbando la crisis y haciendo crecer el desempleo. La inversión extranjera sigue las prácticas de fácil entrada y rápido abandono –un elemento tan poco fiable como inestable para el desarrollo-.

    Las trampas de la dependencia de las remesas procedentes de los trabajadores emigrados

    Los gobiernos latinoamericanos se acostumbraron, en sus políticas y proyecciones económicas, a las multimillonarias transferencias de dólares procedentes de sus trabajadores en el extranjero, sin tener en cuenta las condiciones económicas y legales de sus ciudadanos emigrados. La gran mayoría de éstos se encuentra en situación muy vulnerable: muchos están indocumentados (los llamados “inmigrantes ilegales”) y cuando aparecen las recesiones se les despide repentinamente; trabajan en sectores como la construcción, el turismo, la jardinería y la limpieza, duramente afectados por las recesiones; no tienen antigüedad, o muy poca, y son los últimos a quienes se emplea pero los primeros a quienes se despide; y, por último, muchos no reciben ninguna ayuda económica cuando se quedan sin trabajo y se enfrentan a la deportación si no pueden mantenerse. Los resultados de esta alta vulnerabilidad son visibles en la disminución de las remesas, lo que ha agravado la pobreza y ha desequilibrado la balanza de pagos.

    La inestabilidad de los precios de las materias primas

    Al poner todos los huevos en la cesta de los altos precios de las materias primas y los mercados de ultramar, los gobiernos de centro izquierda perdieron una gran ocasión para profundizar en los cambios del mercado interno mediante la industrialización, la reforma agraria y las inversiones públicas en infraestructuras, vinculando éstas con los recursos mineros, manufactureros y energéticos, con el fin de proteger la economía nacional ante crisis inducidas desde el exterior.

    Los límites del socioliberalismo (“Centro-Izquierda”) y la crisis económica

    Durante la primera década del nuevo milenio, los nuevos gobiernos de centro izquierda arremetieron contra el neoliberalismo y se autoproclamaron “socialistas del siglo XXI”. En la práctica, esto significaba aumentar los desembolsos en servicios sociales dentro de las estructuras económicas y políticas comerciales existentes, con pequeños ajustes con los socios comerciales y las empresas conjuntas establecidas con inversores extranjeros. En el transcurso de este período, todos los gobiernos practicaron políticas socioliberales parecidas a las seguidas por los gobiernos socialdemócratas europeos contemporáneos: combinaron el libre comercio y la inversión extranjera con más gasto en programas de lucha contra la pobreza, prestaciones por desempleo y salario mínimo. Por otra parte, se generaron grandes beneficios para las élites agro-minerales y el sector bancario, que financiaron el comercio, el consumo y las refinanciaciones de la deuda externa.

    Todo el modelo socioliberal se fundó, sin embargo, sobre los frágiles cimientos de la estrategia exportadora, vulnerable a las crisis, los ingresos comerciales altamente inestables y las remesas de los trabajadores en situación precaria en el extranjero. Cuando los mercados exportadores de América Latina se secaron y cayeron los precios, los ingresos cayeron igualmente y los trabajadores fueron despedidos. El modelo socioliberal se derrumbó, causando el crecimiento negativo y revirtiendo los anteriores avances en empleo y reducción de la pobreza.

    Lecciones del desplome del modelo socioliberal

    1. Los programas sociales positivos no son sostenibles sin cambios estructurales que reduzcan la vulnerabilidad externa.
    1. La reducción de la vulnerabilidad externa exige la propiedad pública de los sectores económicos estratégicos con el fin de evitar la fuga de capitales, comportamiento típico del capital extranjero.
    1. La reducción de la vulnerabilidad económica depende de la diversificación de los mercados, desvinculándolos de los centros imperialistas, controlados financieramente y muy susceptibles de padecer las crisis. Una mayor sostenibilidad económica depende de la intensificación del mercado interno, con el incremento del comercio entre regiones y su reorientación hacia las regiones de mayor crecimiento.
    1. Los subsidios sociales son necesarios para afrontar las urgencias, pero no atacan a la raíz de las rentas bajas y la pobreza. Los programas a largo plazo de distribución de la tierra, vinculados a la financiación del desarrollo a gran escala y la inversión en la producción local de alimentos y las industrias internas de producción agro-mineral disminuirán la dependencia de los mercados exteriores y estabilizarán la economía.
    1. El control estatal del comercio exterior y las empresas minerales estratégicas permite la consolidación del excedente económico para financiar la diversificación económica y la innovación.
    1. La integración regional debe pasar de las declaraciones retóricas a su realización práctica. Venezuela -presidida por Hugo Chávez, el mayor defensor de la integración regional y promotor del ALBA (Asociación Bolivariana para América Latina)– todavía depende de los mercados estadounidenses en un 80% de su venta de petróleo, un 70% de sus ingresos gubernamentales en concepto de exportación, y más del 50% de sus importaciones de productos alimentarios de Colombia, cliente militar de Estados Unidos. La integración regional será posible siempre que se base en la planificación de inversiones complementarias y empresas conjuntas de propiedad pública para industrializar los productos minerales, el petróleo y otras materias primas.
    1. Los pactos de seguridad entre los gobiernos latinoamericanos, destinados a contrarrestar las bases conjuntas de Estados Unidos y Colombia y su estrategia de militarización, también tienen una función económica –la creación de empresas conjuntas para la industria armamentista-, de forma que se reduzcan las compras al exterior.
    1. La diversificación del comercio hacia Asia y la reducción de la dependencia de Estados Unidos y Europa son necesarias pero insuficientes si la exportación sigue consistiendo principalmente en las materias primas. Cambiar de socios comerciales sin cambiar los modelos “coloniales” no disminuirá la vulnerabilidad. América Latina, y en especial Bolivia, Brasil, Perú y Ecuador, debe insistir en la industrialización de sus productos básicos y su valor añadido antes de la exportación a China, India, Japón y Corea.

    En resumen, la actual crisis mundial revela las limitaciones y la insostenibilidad de las políticas y los gobiernos socioliberales. El reconocimiento de las vulnerabilidades y la inestabilidad sentaría las bases para una transformación estructural más profunda basada en cambios en la propiedad de la tierra, los modelos comerciales y la propiedad de las industrias estratégicas. La crisis actual ha desacreditado tanto las recetas neoliberales como las socioliberales, y abre la puerta a una nueva forma de pensar que vincule el gasto social con la propiedad pública.

    REBELION.ORG

    Ver el último libro de James Petras: Global Depression and Regional Wars: The United States, Latin America and the Middle East (Depresión global y guerras regionales: Estados Unidos, América Latina y Oriente Próximo)

    TOP 100 (2009) Universidades de América Latina…

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    TOP 100 (2009) UNIVERSIDADES DE AMERICA LATINA… 

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    ¿Por qué los golpistas de Honduras se atreven a poner condiciones… ? E. Aquevedo

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    Es difícil creer que el grupo golpista encabezado por Micheletti y Cia. tenga sólo la más increíble “cara dura” para atreverse a poner condiciones para “dialogar” con los representantes de la OEA, “censurando” y descalificando al secretario general, Miguel Insulza, y presionando para que en la comitiva se incluyan diplomáticos favorables a los intereses del régimen dictatorial.

    Ver al respecto: "Impide el régimen de facto la visita de una misión de la OEA", en La Jornada…

    honduras_micheletti_226x Es evidente, primero, que su primer objetivo es dilatar las cosas y ganar tiempo para prolongar la vida política del régimen y debilitar así la resistencia interna y externa. Saben que, en definitiva, el tiempo juega en su favor. Pero, segundo, lo que más interesa destacar es el hecho de que si ellos operan de ese modo es porque saben que cuentan con apoyos diversos e importantes dentro y, sobre todo, fuera del país que requieren del mayor tiempo posible para organizar y desplegar sus fuerzas, haciendo el “lobby” más eficaz posible, para prolongar la vida de la dictadura, para “blanquearla”, para darle grados de legitimidad, para en definitiva impedir que se implemente el objetivo mayor de las fuerzas internacionales que han condenado el golpe y que es obviamente restablecer a Zelaya en el Gobierno de Honduras.

    Esas fuerzas, que son profundamente conservadoras y tradicionalmente autoritarias, están activas en todos los países de la región y manifiestamente también en Washington (sectores importantes del partido republicano y demócrata, y naturalmente a interior del Pentágono y de la CIA), y que con diferentes grados ven con pésimos ojos la orientación democrático-constitucionalista y progresista que se ha impuesto en la región, manifestada particularmente dentro de la OEA y en la consolidación creciente de UNASUR. Esta modificación de la relación de fuerzas en el continente en esa dirección es obra de la importancia creciente del nuevo bloque político conformado por países como Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Chile, El Salvador, etc., que independientemente de sus diferencias, y por su experiencia dramática en décadas pasadas, son consistentes en la defensa de la orientación señalada más arriba. El grupo subalterno encabezado ahora por Colombia, Perú, México y algunos países centroamericanos ya no cuentan con un Bush que años atrás los sostenía incondicionalmente y que les otorgaba un rol rector en beneficio de la perpetuación de América Latina como “patio trasero” del imperio norteamericano. Hoy ese núcleo conservador se ha debilitado, ya no puede imponer sus condiciones ni mantener su hegemonía dentro de organismos como la OEA, por ejemplo.

    Ha habido pues un cambio en la relación de fuerzas en el continente, pero ello no significa que los sectores  conservadores hayan perdido todo su poder (especialmente su cuantioso poder económico y mediático), y que no estén decididas en cada ocasión posible a reconquistar posiciones, a revertir situaciones adversas para sus intereses, a presionar con todos sus medios para desestabilizar gobiernos progresistas (como se constata diariamente en Bolivia, Venezuela, Ecuador), y a propiciar soluciones golpistas de nuevo tipo como en Honduras, o a volver al gobierno o al poder por la vía electoral como lo pretenden en países como Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, en América central, etc. Es decir, el cambio que se ha verificado en el continente no es en absoluto definitivo ni estable, y que el futuro inmediato augura serios conflictos y batallas entre los dos campos que hoy se evidencian. Honduras es ahora el ejemplo más visible y simbólico de dicho conflicto. Para ambos campos es decisivo ganarlo.

    Vacuna contra la Gripe A H1N1: laboratorios dan últimos pasos para producir la vacuna contra la nueva gripe…

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    Tres artículos sobre la Vacuna…

    COMIENZAN LOS ENSAYOS CLÍNICOS

    • Según los especialistas está siendo más difícil cultivar este virus que el de la gripe común
    • Acaban de comenzar los primeros ensayos en humanos para demostrar su seguridad

    (Foto: Enrique Carrascal)

    MARÍA VALERIO

    MADRID.- Mientras los responsables de las comunidades y el Ministerio de Sanidad decide a quiénes y cuándo hay que empezar a vacunar contra la nueva gripe A/H1N1, la realidad es que la nueva vacuna que podría prevenir infecciones cuando llegue el otoño aún no está lista. Aunque dos compañías australianas han comenzado ya las primeras pruebas en humanos, los grandes laboratorios dedicados a su fabricación siguen sorteando los últimos peldaños.

    Según han confirmado a elmundo.es portavoces tanto de Novartis como de GlaxoSmithKline, uno de los problemas que se están observando en el laboratorio es que la muestra del virus que la Organización Mundial de la Salud (OMS) les ha remitido para desarrollar la inmunización no se está cultivando con la misma rapidez que la gripe estacional.

    Para fabricar una vacuna es necesario inocular el virus en huevos fecundados y permitir que el patógeno se aproveche de sus células para multiplicarse. Sólo así se puede conseguir una cantidad de virus suficiente para conseguir antígenos virales a granel para fabricar la vacuna a gran escala.

    Los antígenos son unas proteínas que provocan la producción de anticuerpos en el organismo. Es decir, células defensivas capaces de evitar la infección cuando se enfrenten al virus real y no a su versión atenuada que hay en la vacuna.

    Sin embargo, como ya había reconocido la OMS en los últimos días, el virus no se está multiplicando en el laboratorio con tanta facilidad como el de la gripe común, y algunos especialistas temen que esto pueda retrasar todo el desarrollo.

    A principios de agosto, 10 centros de EEUU comenzarán también las pruebas con 2.400 voluntarios. Los ensayos, que durarán aproximadamente dos meses, pasarán a realizarse con niños y adolescentes una vez que se compruebe que a terapia es segura en adultos y ancianos.

    Los participantes recibirán una o dos dosis de 15 ó 30 miligramos de las vacunas de Sanofi y la compañía australiana CSL, y en todo momento se vigilarán sus posibles reacciones adversas. Nadie en aquel país quiere que se repita la experiencia vivida en 1976 con la vacuna para otro brote de gripe porcina detectado en Nueva Jersey que tuvo que ser interrumpida cuando se detectaron varios casos de un raro síndrome neurológico denominado de Guillain-Barré.

    Ahora, los ensayos clínicos

    "Es verdad que las muestras [que nos proporcionó la OMS] en mayo no se están comportando como ha ocurrido históricamente con otras cepas de la familia H1N1", explica desde Basilea un portavoz de Novartis. "Es posible que esto influya en los tiempos y en cuándo esté disponible la vacuna, pero todavía quedan otras incertidumbres por resolver".

    Por ejemplo, el desarrollo de los ensayos clínicos que lleven a la autorización de la terapia por parte de los organismos sanitarios (la EMEA en Europa y la FDA en EEUU). La propia Novartis pretende empezar a testar su producto en humanos antes de final de julio, aunque como aclara este mismo portavoz, "el proceso de fabricación sigue los mismos pasos que la vacuna de la gripe estacional". Esto significa que las pruebas en humanos deben demostrar que el pinchazo genera una cantidad de anticuerpos suficientes, pero también que su uso no implica ningún riesgo.

    Otro de los gigantes que pisa en este terreno, el laboratorio suizo GSK, asegura en una nota oficial que está discutiendo con las autoridades sanitarias los pasos adecuados para el desarrollo clínico de la vacuna. Entre otras cosas, habrá que ver la población que se debe incluir en los estudios ("que deberá ser limitada dada la necesidad de suministrarla a los gobiernos lo antes posible") y también cómo llevar a cabo los trabajos de seguridad para vigilar sus posibles efectos una vez que ya esté comercializada y aplicándose a gran escala.

    Esta compañía cuenta con la ventaja de disponer de dos vacunas autorizadas por la agencia europea del medicamento (y también en algunos países europeos) para una posible pandemia de H5N1. Además, como señala su mismo documento, los adyuvantes empleados en esta inmunización permitirían lograr la misma respuesta inmune con menos cantidad de antígenos de la nueva gripe.

    GSK asegura haber recibido ya peticiones de los gobiernos de todo el mundo para un total de 195 millones de dosis, que podrían empezar a estar disponibles en septiembre. Según la OMS, 20 empresas en todo el mundo tienen capacidad para fabricar la vacuna de la gripe común, y algunas más están trabajando en este nuevo virus. Unas seis de estas compañías están ubicadas en países en desarrollo. Este organismo ya reconoce en su página web que el suministro de vacunas será inferior a la demanda, por lo que resulta imposible proteger a toda la población mundial.

    Una de las empresas que ya ha comenzado la producción mundial de la vacuna es Sanofi Aventis, que está fabricando el producto desde el pasado 22 de junio, tanto en su planta francesa como en las instalaciones que tiene en EEUU. Los estudios clínicos en este caso darán comienzo el próximo mes de agosto.

    Holanda, el "conejo de Indias europeo" en probar vacuna

    Los Países Bajos se convertirán en breve en el primer país de la Unión Europea (UE) en probar la nueva vacuna contra la gripe A del gigante farmacéutico suizo Novartis, según informa hoy la prensa neerlandesa.

    Rotterdam, DPA

    Los Países Bajos se convertirán en breve en el primer país de la Unión Europea (UE) en probar la nueva vacuna contra la gripe A del gigante farmacéutico suizo Novartis, según informa hoy la prensa neerlandesa.

    Novartis y Roche integran el grupo de gigantes farmacéuticos suizos, con presencia en los cinco continentes, que se han lanzado de pleno a la producción de antivirales y vacunas para contrarrestar la pandemia de gripe de origen porcino que se avecina en el Viejo Continente con la llegada del otoño.

    Las pruebas realizadas con seres humanos -voluntarios- en los Países Bajos podrían ser "determinantes" para preparar a los países de la UE a un período especialmente complicado, con una multiplicación de casos de gripe A en todo el territorio comunitario europeo.

    Según el periódico "Algemeen Dagblad" de Rotterdam, Novartis acaba de dar luz verde a las "últimas pruebas en seres humanos con la vacuna contra la gripe A en Europa", lo que convertiría al país de los tulipanes en el primero que realiza estos ensayos de la vacuna contra el virus H1N1 de ese laboratorio en suelo europeo.

    No obstante, el camino para la producción de la vacuna en la UE está siendo mucho más difícil de lo previsto inicialmente por los fabricantes.

    "El rendimiento está siendo menor de lo previsto inicialmente y será necesario un período de producción más largo", asegura un portavoz de Novartis, al tiempo que agrega que el laboratorio "ha iniciado la producción de un antígeno del virus H1N1 a gran escala en varias plantas europeas".

    Las pruebas de Novartis con la vacuna contra el virus H1N1, que en el norte de Europa se sigue bautizando de manera despectiva como "gripe mexicana", podrían comentar "a principios de agosto próximo", aunque ello dependerá que esté todo a punto.

    El otro gran gigante farmacéutico focalizado en la producción de la nueva vacuna en Europa -Solvay- también podría elegir a Holanda para comenzar en breve sus pruebas.

    "Aunque estamos considerando probarla en otros países europeos también", asegura Jaap Venema, experto de esa multinacional. Pero los grandes laboratorios internacionales no llevan a cabo los así llamados "trials" (ensayos, en inglés) por su propia cuenta y riesgo.

    Normalmente delegan esa tarea en laboratorios clínicos especializados. "En primer lugar buscamos individuos adultos sanos, pero también seleccionamos a niños, para contrastar los datos. Sólo una vez que los resultados son favorables al cien por cien, los laboratorios reciben el visto bueno para comercializar la vacuna", cuenta Venema.

    De momento, en esta frenética carrera por lograr la "vacuna perfecta" contra la gripe A las que mejores lugares ocupan son las multinacionales helvéticas Roche y Novartis, pero también el laboratorio estadounidense GlaxoSmithkline y el estadounidense Baxter están en liza y han iniciado el desarrollo de una vacuna.

    Novartis se ha fijado como objetivo la producción de 150 millones de dosis por año, aunque esa cifra no podrá ser alcanzada hasta después de que los ensayos clínicos en seres humanos sean satisfactorios.

    De acuerdo con los expertos, son necesarias al menos seis semanas antes de que los resultados "muestren datos concluyentes".

    Hasta la fecha se han llevado a cabo algunas pruebas en Estados Unidos, Australia, China, Alemania y Bélgica, aunque la que realizará Novartis en Holanda en seres humanos "apunta como la más sólida en suelo europeo", según el "Algemeen Dagblad". "Los riesgos para los voluntarios que se sometan a las pruebas son mínimos.

    Formalmente estoy obligado a decir que hay algo de riesgo, dado que se trata de ensayos, pero el margen de error es casi inexistente", explica el virólogo holandés Ab Osterhaus, de la prestigiosa Universidad Erasmus, de Rotterdam.

    Las pruebas clínicas de la nueva vacuna contra la gripe A acaban de comenzar, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y por ello hay que esperar todavía a ver los resultados en seres humanos, advierte la organización.

    Varios países han hecho ya pedidos de la vacuna contra la gripe A al laboratorio Novartis, entre ellos Estados Unidos, Francia, Holanda y Suiza.

    A nadie escapa el aspecto monetario detrás de la producción de la vacuna, que podría convertirse en un negocio multimillonario.

    En el caso de la suiza Roche, por ejemplo, la multinacional ha informado de un incremento masivo en la venta de Tamiflú, el único capaz de combatir el virus de la gripe, junto con el Relenza de GSK.

    Las ventas de Tamiflú se incrementaron recientemente sobre todo en Japón, con un 1 510 por ciento, y en Europa con un 869 por ciento, según Roche.

    Europa pisa el acelerador para aprobar vacuna de la gripe porcina

    Por MARIA CHENG © 2009 The Associated Press
    July 26, 2009, 6:48PM

    photo

    AP

    Esta imagen del 2009 muestra el virus de la gripe porcina. Las autoridades europeas pisan el acelerador para aprobar una vacuna contra el padecimiento (AP foto/CDC, C. S. Goldsmith and A. Balish, File)

    En su deseo de inocular a la población contra la gripe porcina antes del invierno, muchos gobiernos europeos dicen que van a acelerar el proceso de aprobación de la vacuna, lo que ha generado preocupación entre algunos expertos.

    La Agencia Europea de Medicina, el principal órgano regulador de medicamentos en la Unión Europea, ha tomado la vía rápida para la aprobación de la vacuna. Países como Gran Bretaña, Grecia, Francia y Suecia han dicho que comenzarán a aplicarla apenas reciba el visto bueno, posiblemente en algunas semanas.

    En una entrevista exclusiva con The Associated Press, el doctor Keiji Fukuda, jefe del departamento gripal de la Organización Mundial de la Salud, advirtió sobre el potencial peligro que representan vacunas que no han sido probadas en el laboratorio, aunque no criticó directamente a la posición europea.

    "Una de las cosas que no se puede arriesgar es la seguridad de las vacunas", dijo el doctor el viernes. "Hay áreas en las que puedes ahorar tiempo, quizá, pero hay otras áreas en las que no puedes aplicar ninguna medida de ese tipo".

    Las vacunas contra la gripe se han aplicado durante 40 años y muchos expertos creen que no es necesario hacer experimentos amplios con la droga antes de vacunar a los humanos, pues la vacuna de la gripe porcina sólo tiene un nuevo ingrediente: el virus de la gripe porcina.

    Sin embargo, funcionarios europeos no saben si la vacuna va a tener efectos secundarios inesperados hasta que millones de personas se hayan vacunado. Aún así, piensan que el riesgo vale la pena por las vidas que se salvarán.

    "Todo el mundo está haciendo lo mejor que puede dada la situación, que está muy lejos de ser ideal", dijo Martin Harvey-Allchurch, vocero de la Agencia Europea de Medicina. "Ante la próxima temporada de gripe, debemos asegurarnos de que la vacuna esté disponible".

    En Europa, generalmente las vacunas se prueban primero en cientos de personas, en exámenes que duran semanas o meses, para asegurar que el sistema inmunológico genere la cantidad suficiente de anticuerpos para atacar la infección.

    Pero en su empeño por lograr que la vacuna llegue al público lo antes posible, la agencia está permitiendo que las compañías se salten las pruebas con grandes cantidades de individuos.

    El principal asunto es que probablemente sin pruebas a gran escala será difícil encontrar la dosis adecuada, lo que puede causar que los europeos obtengan una versión muy débil de la vacuna. Es poco probable que la vacuna sea peligrosa, pero nadie tendrá esta certeza hasta que mucha gente la pruebe.

    Ni los fabricantes de la vacuna ni la agencia europea quisieron dar detalles sobre los experimentos de seguridad básicos que realizan.

    Estados Unidos ha tomado un camino más cauteloso: el gobierno hizo un llamado el miércoles para que varios miles de voluntarios se inyecten con la vacuna de la gripe porcina, durante las pruebas que se llevarán a cabo en agosto para evaluar la seguridad de la inmunización. Funcionarios estadounidenses dijeron que los resultados deberían estar listos para octubre, cuando el país tiene planeada una campaña de vacunación.

    Los resultados obtenidos en Estados Unnidos serán de poca utilidad para Europa, pues países como Gran Bretaña tienen planes de empezar a vacunar en agosto _antes de que cualquier información por parte de los estadounidenses esté disponible. Además, las vacunas usadas en Estados Unidos serán distintas a las de Europa.

    Algunos expertos piensan que hay que actuar con rapidez. "Las consecuencias de no tener la vacuna, si el virus empeora, son muy altas", dijo Leonard Marcus, un experto en salud pública de la Universidad de Harvard. "Si en un esfuerzo por salvar algunas vidas (las autoridades reguladoras) dedicaran todo el tiempo que es necesario para asegurar que no habrá efectos secundarios, irónicamente muchas vidas podrían perderse".

    La Gripe A H1N1 y la Vacuna: Argentina y América Latina en la carrera por su producción…

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    Veronica Smink, BBC Mundo, Argentina

    Vacuna

    Expertos en Argentina han cuestionado la capacidad del país para producir la cantidad de vacunas necesarias.

    Preocupado por el exceso de demanda que existe en el mundo para la vacuna contra la gripe porcina, que estaría disponible en septiembre, el gobierno argentino ha lanzado una iniciativa en busca de una vacuna propia.

    Las autoridades anunciaron que otorgarán subsidios a grupos públicos o privados nacionales que presenten proyectos destinados a alcanzar la producción "a escala piloto" de la vacuna contra la gripe.

    Voceros del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Científica, que impulsa la medida, le dijeron a BBC Mundo que la búsqueda de una vacuna propia responde a los temores de que los grandes laboratorios internacionales no tengan capacidad para cubrir toda la demanda mundial generada por la pandemia.

    La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que las farmacéuticas internacionales dispondrán de sólo 150 millones de dosis para proveer a países del tercer mundo, lo cual resultaría insuficiente.

    Durante la Cumbre del Mercosur de la semana pasada, los líderes del Cono Sur pidieron que se flexibilicen las patentes farmacéuticas para que los laboratorios de la región puedan fabricar la vacuna contra el virus.

    "La Argentina, Uruguay y Brasil tienen industria farmacéutica en condiciones de producir antivirales o la vacuna", aseguró la mandataria argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien impulsó el pedido.

    Sin embargo, expertos en Argentina han cuestionado la capacidad del país para producir la cantidad de vacunas necesarias para afrontar la epidemia.

    El director de Infectología del Hospital Muñíz, Jorge San Juan, quien forma parte del comité de crisis que asesora al gobierno porteño, le dijo a BBC Mundo que el país "no tiene la estructura para producir los cerca de 13 millones de dosis que se requerirán el año próximo".

    Acuerdos

    El experto recomendó que el gobierno nacional concentre sus esfuerzos en garantizar la compra internacional de vacunas, como están haciendo Brasil, Chile y Uruguay.

    Una treintena de los principales laboratorios del mundo trabajan en la vacuna, a instancias de la OMS, y el gigante farmacéutico británico GlaxoSmithKline (GSK) indicó que en septiembre comenzará el envío de dosis encargadas por varios países.

    Los gobiernos de Luis Inacio Lula da Silva y Tabaré Vázquez han suscrito acuerdos con un laboratorio francés para obtener la vacuna, en tanto que la presidenta chilena Michelle Bachelet lanzó una licitación para comprar seis millones de dosis extranjeras.

    "Lo importante ahora es anotarse con cualquiera de los laboratorios internacionales para poder comprar la vacuna, y después seguir con la otra iniciativa de en algún momento producir la vacuna acá", señaló San Juan.

    Sin embargo voceros del Ministerio de Salud le dijeron a BBC Mundo que por ahora el gobierno apostará por la producción propia de la vacuna, ya que "aún no hay ningún laboratorio mundial que la haya aprobado".

    Al mismo tiempo, la presidenta argentina ya le habría solicitado a la OMS que garantice un cupo de vacunas para el país.

    Transferencia tecnológica

    Además de pedir que se libere la patente de una eventual vacuna contra la gripe porcina, las autoridades argentinas también quieren que la OMS "induzca" a los grandes laboratorios a que transfieran la fórmula de la vacuna a los institutos científicos de cada país.

    Esa iniciativa cuenta con el respaldo de Chile y Uruguay, además de Brasil, que propuso que el tema sea discutido durante la próxima cumbre de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), que se llevará a cabo el 10 de agosto en Ecuador.

    Para el doctor San Juan, es "loable" que la región busque producir su propia vacuna, pero advirtió que este tipo de desarrollo científico tarda mucho tiempo, mientras que la vacuna contra la gripe porcina se necesitará “a más tardar en enero o febrero de 2010”.