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Chile: la izquierda y las elecciones. Un poco de historia reciente…

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Alexis Meza, Universidad Arcis

CHILE-ELECCIONES-frei_enriquez_ominami Las elecciones presidenciales de este domingo, son sin duda las de más incierto resultado en todo el ciclo postdictatorial chileno. Por primera vez en 20 años, la coalición gobernante no llega como favorita y un potencial triunfo de la derecha no parece descabellado.

Lo anterior, obliga al desarrollo de una perspectiva de análisis que dé cuenta de la citada coyuntura. No sirven de mucho, los análisis tradicionales de comportamiento electoral, cuando se está frente a un hecho político nuevo. Esta elección es distinta. Ese es el punto de partida.

Chile desde 1990 ha estado co-gobernado por la Concertación y la derecha. Basta mirar la composición del Congreso, los directorios de empresas públicas, el Banco Central, TVN y la distribución de publicidad estatal en los medios de alta circulación. Todo se cuotea, en función de los equilibrios macropolíticos y macroeconómicos, los que por cierto, dan la espalda a los intereses de las mayorías. Este duopolio ha dado muestras de solidez e impermeabilidad, promoviendo una visión de Estado que enorgullece a las elites y los poderes fácticos. Esto es, un modelo económico que no se toca y una democracia limitada y excluyente que criminaliza la protesta social y la movilización ciudadana.

Sin embargo, hoy este esquema de gobernabilidad presenta severos requiebres y fisuras. Ha abierto flancos que permiten leer la posibilidad de construir nuevas realidades políticas.

La Concertación da claras muestras de debilitamiento y agonía. Antes quien se iba de la Concertación, estaba condenado a transformarse en cadáver político. Así repetían con soberbia los líderes del oficialismo. Tampoco el contar con un candidato único los llevó a alinearse y ordenarse tras ese liderazgo (como antaño ocurría), subsistiendo las disputas públicas y soterradas, por cuotas de influencia, en torno a un difuso constructo programático y al rol de los partidos. No se logró construir un relato épico que movilizara al llamado ‘pueblo concertacionista’. Si en las 2 últimas elecciones presidenciales, con dificultades lograron derrotar a la derecha, fue porque presentaron alguna novedad (“el primer socialista tras Allende” o “la primera mujer en llegar a La Moneda”). ¿Qué puede ofrecer hoy Frei?

Esta grieta que se expresa en el descontento de las bases concertacionistas y en general de la población, afortunadamente no ha sido capitalizada por la derecha. El candidato-empresario Sebastián Piñera, no logra superar el techo histórico de la votación derechista.

En este contexto, por primera vez en 20 años, una alternativa distinta al duopolio se abre paso con posibilidades de triunfo. La Concertación ha visto desgajarse por la izquierda a parlamentarios, ex ministros y líderes históricos. También evidencia la fuga de muchos militantes de base. Ellos sumados a miles de dirigentes de base social, intelectuales, trabajadores, agentes de la cultura, mujeres, jóvenes, militantes de organizaciones de izquierda y progresistas, han levantado la candidatura de Marco Enríquez – Ominami.

ME-O, ha mostrado una férrea sintonía con las esperanzas de cambio de la sociedad chilena. Sus niveles de adhesión superan todas las previsiones iniciales (aún las más optimistas). Con un discurso libre de dogmas de cualquier especie, crítico, libertario y con vocación transformadora, se ha instalado a pulso (basta recordar su campaña de recolección de firmas) en la escena presidencial, extendiendo más allá de las fronteras clásicas de los ‘convencidos’ las muestras de apoyo. Hoy aparece como el único capaz de derrotar a Piñera en segunda vuelta.

Parar a la derecha es una tarea que empieza hoy. Las demás candidaturas no tienen ninguna posibilidad de lograrlo. Esto porque se mueven entre el continuismo, la consigna y el testimonio. No han comprendido que Chile ya cambió.

El ex Presidente Frei nunca ha tenido una vocación transformadora ni progresista. En su gobierno se trajo de vuelta al dictador desde Londres, se apeló a razones de Estado para no encarar el lío de los pinocheques, se desarrolló una ofensiva privatizadora, se persiguió la protesta social, siendo célebres los asesinatos de los estudiantes Daniel Menco y Claudia López, jamás recibió a la AFDD y promovió mesas de diálogo y estrategias pro-olvido con los militares. Pensar que ahora esto será distinto, es una nueva muestra de ingenuidad, de quienes siguen operando en los códigos del ‘mal menor’.

En tanto la candidatura de Jorge Arrate, de manera bienintencionada, trató de ser el puente entre el electorado de izquierda y los descontentos de la Concertación. Lo mismo buscaron por su parte Alejandro Navarro y ME-O. Los 3 intentos, son un síntoma de la descomposición del establishment político de la postdictadura. Sin embargo, solo ME-O logró transformar esa voluntad disruptora en capital electoral real y no mero testimonio.

La candidatura de Arrate lamentablemente quedó anclada al testimonio. Entró a la batalla presidencial sin ninguna expectativa de triunfo. Su base de apoyo (el Juntos Podemos), quedó atrapado en un diseño político fraguado hace 4 años, cuando en la 2da vuelta entre Bachelet y Piñera, el PC acordó apoyar a la candidata del PS, a cambio de reformar el sistema electoral y terminar con su exclusión del Congreso. Esta estrategia política es legítima y coherente, sin embargo ha dejado atrapado al Juntos Podemos ante el cambio de escenario político electoral.

El pacto parlamentario viene a coronar la voluntad política contra la exclusión que ha encabezado la Presidenta Bachelet, pero es a su vez, la camisa de fuerza que obliga al PC a mirar como espectador esta primera vuelta y apoyar a Frei en la segunda (de resultar exitoso el pacto). Habría que preguntarse por qué ahora después de tantos años, la Concertación se abre a dicho acuerdo. ¿Será otro síntoma de su desesperación?

En síntesis, este pacto que (enhorabuena) podría terminar con la exclusión del PC del Congreso, es a su vez la razón del por qué no ha sido posible (hasta ahora) sumar esfuerzos desde la izquierda (PC y Juntos Podemos incluido), para derrotar al duopolio Concertación – Alianza.

La Concertación cree que podrá una vez más (haciendo gala de su histórica soberbia), alinear tras de si a la votación de izquierda, bajo el clásico chantaje de que es mejor tener a Frei, que ser gobernados por la derecha. Lamentablemente, cuando juntos la Concertación y la derecha alzaron sus manos en La Moneda, para celebrar el acuerdo en torno a la LGE (dando un portazo a la ‘revolución pingüina’), demostraron estar mimetizados. Juntos han construido un sistema político excluyente y antidemocrático.

Por ello creo firmemente que la única posibilidad de derrotar a la derecha y apostar por la construcción de un nuevo orden político social es superando el ciclo concertacionista y votando por ME-O. Es la oportunidad para que la izquierda chilena se acople a la voluntad de cambio que miles de chilenos están hoy expresando. Es el minuto para dejar de lado los debates a puertas cerradas, intelectualizados y consignatarios, que han mantenido a la izquierda en la marginalidad, sin incidencia en la realidad política nacional. Es la hora para ponerse al día, con la dinámica transformadora que recorre América Latina.

Hasta aquí las cúpulas de la izquierda tradicional (no lo digo peyorativamente), miran despectivamente a ME-O. Resaltan que es apoyado por un par de liberales de derecha. Insisten con la perorata (mil y una veces aclarada) de la privatización de CODELCO. Le exigen definiciones más taxativas que las ya declaradas. Creo que tras ello se esconde un temor al cambio. Un miedo a lo nuevo. Un hálito conservador (también hay conservadores de izquierda). Es una manera eufemística de rechazar a quien si ha sido capaz de transformarse en alternativa política al duopolio, y no ser mera comparsa de una fiesta (que sin ME-O) tendría un final ya escrito. Lo ven como una amenaza a su hegemonía del concepto ‘ser de izquierda’. Esa discusión, tiene poco sentido en este minuto.

Prefiero las contradicciones de lo nuevo ante las certezas de la marginalidad política de los ‘convencidos’. Opto por las complejidades de las construcciones pluralistas y libertarias, que rechazan los dogmas de cualquier color, sabor y olor.

Eso es lo que ha convocado a miles de independientes, humanistas, ecologistas, miristas, surdos, militantes del MAS, descolgados de la Concertación, en pro de la construcción de una Nueva Mayoría Ciudadana. Esto es lo que se juega el domingo.

Votar por Frei es votar por el continuismo del duopolio. El representa la cúpula de la Concertación que resistió a las caras nuevas promovidas inicialmente por Bachelet, y que obligó a ‘traer de vuelta’ a los Viera Gallo y los Pérez Yoma. El mismo Frei que hoy se cuelga de la popularidad de la mandataria, dijo que Chile no estaba preparado para ser gobernado por una mujer. Que paradoja.

Chile no puede seguir eligiendo entre ‘dos derechas’, como dijera años atrás el diputado Sergio Aguiló.

Votar por Arrate es cerrar el paso a la vocación transformadora que encarna la candidatura de ME-O. En un escenario electoral tan estrecho para determinar quien enfrentará a Piñera es 2da vuelta, votar por Arrate es perder el voto. Ese ‘gustito’ en la soledad de la urna, puede costar 4 años de gobierno derechista. Echo de menos mayor generosidad de la candidatura arratista (como si la tuvo Navarro), para reconocer que en este minuto, es la candidatura de ME-O la mejor posicionada para defender los intereses de la izquierda progresista.

La izquierda chilena, heterogénea, polifónica, debe definir entre seguir siendo comparsa de un sistema político donde su incidencia es nula, o apostar por la construcción de un nuevo ciclo político, en el que se instalen las banderas más radicales de su historia.

Alexis Meza S., Historiador, Universidad Arcis

Jorge Arrate, candidato presidencial de la Izquierda en Chile…

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ARRATE1 Sin el Pacto contra la Exclusión listo, pero con las conversaciones con la Concertación aún abiertas, la Asamblea Nacional de Izquierda eligió cerca de la medianoche de ayer, por amplio margen, al socialista allendista como su candidato a La Moneda.

La Asamblea Nacional de Izquierda extraparlamentaria eligió cerca de la medianoche al socialista allendista Jorge Arrate como su candidato presidencial, al darle un amplio respaldo del 81% contra el 19% del humanista Tomás Hirsch.

La chance de Arrate aumentó luego de que el Partido Comunista (PC) decidiera brindarle su apoyo, descartando la postulación de su presidente, Guillermo Teillier, a la Presidencia de la República. El ex militante del Partido Socialista también tenía el respaldo de la Izquierda Cristiana, La Surda, Independientes de Izquierda e Izquierda 21. 

Si bien Arrate claramente contaba con la mayoría de los partidos, hubo acuerdo en que se sometiera a votación de las urnas al aspirante presidencial. Los humanistas no se resignaban a perder la posibilidad de su propio abanderado, y lograron que la Asamblea definiera al abanderado por un mecanismo democrático, el cual se inició recién pasadas las 22 horas. Según confesó Hirsch a LND, era una cuestión de principios que hubiera elección “aunque pierda”. 

Pero los números fueron claros a favor del ex ministro de los gobiernos de la Concertación en el cónclave celebrado en la Escuela de Artes y Oficios de la USACH. Y mientras de fondo sonaba el clásico himno de la izquierda “El Pueblo unido”, el socialista allendista daba sus primeras declaraciones como candidato, asegurando que “para mí es muy emotivo recibir este encargo de parte de la izquierda chilena, es una de las tareas que más me enorgullece de las que he cumplido en mi vida política”.

Antes de conocerse el veredicto de las urnas, Arrate ya proyectaba su meta: “Vamos a intentar pasar a segunda vuelta”. Su apuesta se basa en que la Concertación ha perdido una cantidad enorme de votos, y en que la izquierda es el único sector político que crece electoralmente. Y sobre todo, porque confía, en que “los socialistas votarán por un socialista”. 

Hoy, en el Teatro Caupolicán, a partir de las diez de la mañana, será la investidura definitiva de Arrate por parte del Juntos Podemos y la izquierda extraparlamentaria, para correr el maratón por La Moneda contra Sebastián Piñera por la derecha, Eduardo Frei por la Concertación y el ex DC Adolfo Zaldívar (quien hoy también tiene su proclamación oficial en el ex Congreso Oficial por parte del PRI), en una carrera en la que también han entrado los ex PS Marco Enríquez Ominami y Alejandro Navarro

Guillermo Teillier estaba tranquilo y satisfecho por el resultado de la asamblea y subrayó que se comenzaba a construir la unidad política y social del pueblo. Respecto del Pacto contra la Exclusión, calificó de “insuficiente” la propuesta de la Concertación, pero aseguró que las conversaciones seguirían la próxima semana.

ATRASADOS

Pese a que el inicio de la Asamblea Nacional de la Izquierda, el punto cúlmine de un proceso que se inició con asambleas comunales, estaba programado para las 10:00, recién a las 11:20 horas se dio oficialmente el vamos al encuentro. Es que paralelamente se negociaba con la Concertación un pacto para ir en una misma lista a las elecciones de diputados de este año.

Sin embargo, los delegados habían comenzado a llegar desde todo el país a las ocho de la mañana. Más de dos mil 500 representantes provenientes de todo Chile ocuparon el recinto que tantas veces sirvió de escenario de reunión de los izquierdistas y donde el 11 de septiembre de 1973 fue detenido el ícono cultural de este segmento político, Víctor Jara.

En la mañana hubo discursos de los tres aspirantes a La Moneda. El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez, habló mandatado por la organización sindical, en torno al objetivo común de terminar con la exclusión de los dirigentes sindicales como parlamentarios. También intervinieron algunos invitados internacionales. Estaban presentes las embajadoras de Cuba, Nicaragua y Venezuela. No por casualidad, Jorge Arrate destacó que “ésta es una izquierda latinoamericanista”. Teillier subrayó el carácter histórico de esta Asamblea Nacional de Izquierda, donde por primera vez desde la Unidad Popular se ampliaba el arco político de participantes.

LAS COMISIONES

A las 15 horas comenzó el trabajo de comisiones, mientras en paralelo el comité político debatía el cómo se elegiría al candidato presidencial. En los patios de la Escuela de Artes y Oficios de la Universidad de Santiago cientos de personas veían libros y CD en una verdadera feria intelectual.

Abundaban los hombres y mujeres canosos. Los asistentes calculaban el promedio de edad en torno a los 40 años y otros bromeaban con los veteranos de la Unidad Popular, pero estaban contentos de reencontrarse, sobre todos aquellos socialistas y comunistas que desde los ochenta no compartían un frente común. Se reconocía una deuda generacional en la participación política.

En las 29 comisiones temáticas se trabajaba a toda máquina en la construcción de un programa de Gobierno cuyas bases ya estaban escritas, pero al que debían aportar quienes venían de todas partes con sus ideas.

Alejandro Barriga es de Pomaire y participó en la comisión de descentralización del Estado. “Se propuso que todas las autoridades regionales, incluidos los intendentes se elijan por voto popular”, recordó.

Lorenzo González era delegado elegido en San Fernando y traía una propuesta para aumentar la capacidad productiva de las viñas de Colchagua.

EL PROGRAMA

La propuesta programática de la Izquierda Unitaria se ratificará en mayo con los nuevos planteamientos que surgieron en la asamblea. Entre otras ideas novedosas está la de crear una oficina estatal que reparta la publicidad del Gobierno entre todos los medios de comunicación. Actualmente, “El Mercurio” y “La Tercera” atraen más del 50 por ciento del avisaje. Los puntos principales del programa son:

-Construir una democracia plena sin exclusiones, que permita el acceso a espacios de representación de todos los partidos políticos.

-Una nueva Constitución con Asamblea Constituyente.

-Una nueva estrategia de crecimiento económico que respete los derechos de los trabajadores y vaya de la mano con la defensa de los recursos naturales y el medio ambiente.

-Consolidar la Unión Suramericana de Naciones.

-El término del IVA en los libros.

 

La Nación Domingo

Ricardo Lagos es el mejor candidato presidencial, según C. Ominami

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LAGOS-FREI-INSULZA

 

Tres textos:

  • Ricardo Lagos, candidato de C. Ominami

    • El PS exige definiciones a Lagos e Insulza

    • Lagos dispuesto a competir en primarias

    •  

      Ver también sobre el tema  Chile: el debate presidencial

       

      Por B. B. / La Nación Domingo

      Carlos Ominami revela sus conversaciones con el ex Presidente

      Aunque aclara que sólo es vocero de sí mismo, el samurái está dispuesto a dar la pelea nuevamente para que Lagos se convierta en el candidato de la Concertación. Pero pide disciplina en el oficialismo y rechaza “la moda” de decir “yo estoy por el que gane” en las presidenciales.

      Entre el 2 y 4 de noviembre, Carlos Ominami tuvo la convicción, al escuchar a Ricardo Lagos, de que éste había cambiado de opinión. Que la “negativa obcecada” desapareció de la mente del ex Mandatario y hoy está dispuesto a ser candidato presidencial. Fue en Biarritz, balneario francés a 20 kilómetros de la frontera con España, donde tanto el samurái como varios ex y actuales jefes de Estado habrían tenido la misma impresión.

      -¿Cómo podría Lagos ser candidato si va a tener que dedicarse a responder por temas como el Transantiago?

      -Creo que sí va a tener que dar explicaciones, pero en una primaria eso tiene una ventaja: permite hablar sobre estos temas y zanjarlos. Reconocer, por ejemplo, que el Transantiago no es sólo un problema de diseño, sino también de implementación. Y que fue un delirio neoliberal incrustado en la Concertación pensar que se podía financiar. Lagos tendrá que reconocer que no lo advirtió.

      -¿Él está dispuesto a admitirlo?

      -Lagos es una persona que tiene la profundidad y la honestidad intelectual para reconocerlo. Dio explicaciones, pero falta una explicación ideológica. Yo me sentí muy a gusto conversando con él en una reunión internacional en que fue un referente para todos los presentes. Muchos presidentes de América del Sur me han dicho que ven con preocupación lo que está sucediendo en Chile y que no les cabe la menor duda de que Lagos es la mejor opción presidencial. Lagos dejaría en evidencia que Piñera es un elefante en una cristalería en el mundo que se está construyendo.

      -Tras conversar con él, ¿le parece que está dispuesto a ser candidato?

      -Creo que sí, hubo un cambio en él. Antes me dijo que, si yo le preguntaba de corazón, no quería ser candidato. Ahora me dijo algo distinto. Yo le planteé que no tiene derecho a mantener una negativa obcecada, que la gente no le iba a perdonar que alguien como él, con esa posibilidad, simplemente la rechace. También le planteé que es inaceptable que para competir exija la rendición incondicional de otro candidato.

      -¿Usted está de acuerdo con el dedazo parlamentario que plantea en su carta, es decir, que tenga la opción de bajar o subir candidatos al Parlamento?

      -Uno puede opinar respecto de lo bien o mal redactada que está la carta, pero de mis conversaciones con Lagos saqué dos conclusiones: que él entendía que las condiciones habían cambiado, y que tiene razón respecto de que la Concertación ha llegado a un punto de descomposición que no puede continuar. Yo no soy guaripola de la disciplina, voy a respetar las facultades del Parlamento, pero debe existir un ordenamiento conceptual y estratégico. En eso él tiene razón. Pretender que Lagos sea candidato y luego Presidente por cuatro años, si no hay un nuevo entendimiento a la Concertación, nos conduce o a un mal gobierno o a la derrota. Los chilenos no van a votar por una coalición que no garantiza coherencia.

      -¿Es posible que la Concertación recupere con Lagos parte de los votos que la DC perdió en las municipales?

      -Creo que el candidato de la Concertación debe ser aquel que cumpla con dos condiciones básicas: que encarne un proyecto para el nuevo siglo que ya se inició y que tenga credibilidad. Hoy está muy de moda en la Concertación decir “yo estoy por el que gane”, pero hay que ser más exigente con las ideas. Debe ser alguien capaz de transformar sus ideas en voluntad mayoritaria. Hay mucha gente en la DC que se fue del partido en determinadas condiciones, más que de la Concertación. Lo veo en mi circunscripción y me han asegurado que no van a estar con la derecha. Eso se lo dijimos con Jaime Gazmuri a Eduardo Frei, él puede hacer un esfuerzo de acercamiento con esa gente que no está por la concentración de riquezas y por una corrección del modelo económico.

      -¿Cómo reaccionó Frei?

      -El Presidente Frei es cauto, pero nosotros sentimos que fue una buena conversación y él fue tomando nota. Le dijimos que él había contribuido fuertemente sobre dos de las siete ideas matrices de la Concertación: la estatización del transporte público y una nueva Constitución. Lo otro es que reconocemos su intención de generar consenso respecto de una primaria abierta.

      -¿Por qué cree que José Miguel Insulza no reúne las características para ser el candidato de la Concertación?

      -Creo que pudo haberlas tenido. Pero te repito lo que le he dicho a él: no ha sido capaz de asociar su imagen y su opción con un conjunto de ideas movilizadoras. Por distintas razones eso no se ha producido. Y lo segundo que lo limita es que él mismo dijo que tenía que ser candidato por el PS y el PPD. Las cosas se dieron de tal forma que no es el candidato de este último partido, y él mismo precipitó una decisión del PRSD que ya dijo que Insulza no es su candidato. Además, la mesa del PS le hizo un flaco favor al transformarlo en una combinación entre candidato presidencial e instrumento de competencia interna. La historia dirá que Insulza batió el record de Antonio Varas por los años como ministro, pero eso no es lo que entusiasma a los jóvenes.

      -¿Y por qué Lagos podría ganarle a Piñera?

      -Por su trayectoria política y proyección internacional. Él tiene las mayores posibilidades de conducir al país en este cuadro difícil donde la crisis internacional y el racionamiento externo van a ser temas muy importantes. Por desgracia para los cotizantes se desplomaron las bolsas, pero eso también es una desgracia para Piñera, porque se ha desplomado el mundo de ideas que él defendía. Una película ya utilizó la expresión: los chilenos tendríamos que ser los reyes de los huevones para estar eligiendo a Piñera cuando el mundo elige a Obama.

       

      PS presiona a Insulza y a Lagos

      para que sinceren candidaturas

      Fija para 20 de diciembre definición del mecanismo presidencial

      Neutralizados están los dos presidenciables del PS quienes, a punta de cartas desde el extranjero, se mueven en la arena política nacional, sin aún dilucidar si se pondrán el traje de candidato. Algunos PS ya empiezan a perder la paciencia y a mirar la postulación de Frei con cierta simpatía.

      La carta del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, irrumpió ayer en el Comité Central del Partido Socialista con una fuerte molestia, que inundó al ex Congreso Nacional por la indecisión presidencial que el pánzer mostró una vez más, retardando así la definición que la Concertación debe dar para elegir al hombre que enfrentará a Sebastián Piñera en diciembre de 2009.

      En la misiva de dos carrillas enviada el viernes al presidente del PS, Camilo Escalona, Insulza no clarifica cuál será su definición final, pero sí condiciona su venida a Chile a que no haya más de un candidato del partido.

      Cuestión hoy que es imposible por cuanto el nombre de Ricardo Lagos concita preferencias en un sector del PS.

      Esta división en las adhesiones presidenciales hizo finalmente que el Comité Central del PS presionara a Lagos e Insulza para que adopten a la brevedad una definición, y agendara para el 20 de diciembre el día en que se sabrá cuál será el mecanismo y la fecha de inscripción de los candidatos concertacionistas.

      A juicio de Escalona, los chilenos debiesen irse de vacaciones a fines de enero sabiendo cuáles son las precandidaturas con vista a una primaria que se efectuará el último domingo de abril.

      “Cuando tengamos fechas precisas Lagos e Insulza se van a tener que definir. No podemos seguir así, estaremos averiados pero mal que mal tenemos el 45% de los votos en la elección de concejales, de modo que no podemos seguir con precandidatos que no toman ninguna decisión. Espero que pongamos plazos perentorios de modo que las personas que aspiran a dirigir el país nos entreguen una definición clara de aquí a enero”, sostuvo el timonel PS, al término del Comité Central, que se prolongó por más de cinco horas sin interrupciones.

      En la carta, Insulza pidió, tal cual había trascendido, postergar la convención en la que sería proclamado candidato presidencial del PS “hasta que hayamos avanzado” en una serie de tareas, entre ellas alcanzar la unidad del sector socialdemócrata de la coalición, que hasta ahora tiene más de tres candidatos (Lagos, Insulza y José Antonio Gómez).

      En el pleno se respiraba cierta incertidumbre, pues hasta ayer los seguidores de Insulza esperaban que el ex ministro tomara la decisión de dejar Washington y asumir de una vez por todas su precandidatura.

      Incluso, el senador Ricardo Núñez propuso que, de no haber definición de Lagos e Insulza de aquí al 15 diciembre, el PS debiera estudiar la posibilidad de nominar al DC Eduardo Frei.

      Aunque esta alternativa en 1993 y en 1999 habría sido impensada, hoy tiene algún viso de factibilidad, pues para muchos socialistas la mejor carta es un DC que pueda restarle votos a Piñera.

      Y ni Lagos, ni Insulza tendrían ese plus, plantean los neofreístas del PS. En ellos influyó también el giro hacia la izquierda que el senador dio al proponer estatizar el sistema de transportes y plantear la redacción de una nueva Constitución.

      MUERTE O RESURGIMIENTO

      Insulza valora la confianza que la mayoría del partido le ha entregado en estos meses. “Valoro también la adhesión que muchas personas me manifiestan de manera espontánea y el afecto que los chilenos me expresan, al margen incluso de sus preferencias. Pero eso no basta, si en torno a mi nombre no existe toda la unidad partidaria que se requiere, si hay más de un candidato del partido, si no hay diálogo con las demás fuerzas de la Concertación, en especial con los otros partidos con los cuales siempre hemos tenido un candidato común, y si no tenemos el clima unitario que debe acompañar este proceso”.

      Las lecturas que se hicieron de su misiva en el pleno fueron discrepantes. Pues mientras el alcalde de El Bosque, Sadi Melo, sentenció que “en su indefinición Insulza ha posibilitado una muerte anunciada de su candidatura”, el diputado Iván Paredes hizo una fuerte defensa de su postulación y apostó que es el único que puede derrotar a Piñera.

      Por su parte, el laguista Fulvio Rossi reprendió la indefinición de Insulza y dijo que si alguien quería ser candidato, debía demostrarlo con acciones.

      El pánzer también abordó la confrontación que viven el PS y el PPD desde que la tienda de Pepe Auth levantara la idea de llevar dos listas a concejales en las municipales del 26 de octubre.

      “No me parece conveniente consagrar una nefasta división entre el PS y el PPD, de impredecibles consecuencias futuras, presentando sus propios candidatos a las primarias, sin antes verificar las posibilidades de reconstruir la histórica alianza entre ambos partidos y que debiera apuntar a incluir al PRSD, que comparte nuestro ideario socialista y democrático”, manifestó Insulza.

      ESCALONA: “ESTAMOS ATRASADOS”

      Los condicionamientos presentados por el secretario general de la OEA para levantar su candidatura no fueron cuestionados públicamente por Escalona, quien aseguró que estaba “más insulzista que nunca”.

      Sin embargo, admitió que “estamos atrasados en la designación del candidato”. Y recordó que en el triunfo de Michelle Bachelet influyó claramente que ella recorrió el país en septiembre y octubre de la elección municipal de 2004 como figura presidencial de la Concertación. Oportunidad en que la gente pudo conocer sus propuestas.

      “Yo tenía una mirada idealista y pensaba que podría repetir ese ejercicio con nuestros candidatos”, añadió.

      El cronograma presidencial de la Concertación será analizado este lunes por los presidentes y secretarios generales de los partidos, quienes deberán aprobar la idea del PS en orden a resolver el 20 de diciembre cuáles serán los alcances del mecanismo para elegir al abanderado. La historia continuará.

      La carta desde Washington
      Programa: “No se entendería que enfrentáramos una contienda presidencial sin ideas comunes sobre la crisis económica internacional que nos amenaza, la defensa del empleo, el Transantiago, la energía, el medio ambiente, la seguridad, la calidad de la educación pública, la protección social y los cambios indispensables para la plena participación política”.

      Primarias: “Entiendo que existe un acuerdo para presentar un candidato único de la Concertación en la próxima elección presidencial y una sola lista parlamentaria. También existe consenso en un mecanismo de primarias abiertas, en donde participen todos los chilenos y chilenas mayores de 18 años, sin otra limitación que no estar inscritos en partidos de oposición. Yo respaldo firmemente este mecanismo”.

      Por Boris Bezama / La Nación Domingo

       

      16 de Noviembre de 2008

      Se lo confirmó a Pepe Auth tras una reunión en París

      Lagos ahora está dispuesto a competir en primarias abiertas

      El timonel del PPD dijo que el ex mandatario le manifestó que nunca se  ha opuesto a participar en un proceso “sobre la base de la elección de la ciudadanía”, aunque, como ya es costumbre, volvió a poner ciertas condiciones. Una de ellas es asegurar en el proceso  la participación de todos los mayores de 18 años, estén o no inscritos en los registros electorales. También planteó la necesidad de generar un proyecto país y una plataforma programática para el próximo cuatrienio que será necesaria para la existencia armónica de los partidos del conglomerado y mejorar la gobernabilidad.

      Por El Mostrador.cl

      El ex presidente Ricardo Lagos despejó todas las dudas existentes sobre su disponibilidad de participar en una primaria para elegir al abanderado que represente al candidato del progresismo concertacionista, siempre y cuando se mantengan ciertos criterios.
      La confirmación la hizo el timonel del PPD, Pepe Auth, quien se reunió en París con el ex mandatario  para comunicarle la decisión de su  partido de nombrarlo  presidenciable luego de una proclamación hecha el sábado pasado.
      Sin embargo, Lagos puso en la mesa ciertas condiciones que deben tener estas primarias abiertas como que en ella voten todos los mayores de 18 años, aún cuando no estén inscritos en los Registros Electorales.
      “Despejamos cualquier duda e interpretación sobre su disposición de participar en primarias. Él siempre ha pensado en que si es candidato lo pueda hacer sobre la base de la elección de la ciudadanía”, sostuvo Auth a la radio Bío Bío.
      El dirigente oficialista manifestó también que que comparte los dichos del secretario general de la OEA y presidenciable del PS, José Miguel Insulza, en el sentido de que el progresismo tenga un sólo candidato para competir con la derecha y triunfar en las próximas elecciones presidenciales.
      “Compartimos los juicios de José Miguel en la necesidad de una sola candidatura que represente al progresismo de la Concertación y es obvio que no vamos hacer otra primaria para elegir al candidato nuestro. Nuestro concepto es elijamos al candidato que esté mejor posicionado para ganarle a la derecha”, sostuvo.

      Pepe Auth dijo que en el encuentro Lagos planteó la necesidad de generar un proyecto país, una plataforma programática para el próximo cuatrienio que será necesaria para la existencia armónica entre los partidos del conglomerado y mejorar la gobernabilidad.
      En tanto, al interior del partido se está analizando utilizar las mismas encuestas de otros procesos, o crear un instrumento nuevo, para testear cuál es el candidato de esa fracción de la Concertación con mayor porcentaje de adhesión.
      Asimismo, se espera que durante la semana se reúnan los presidentes y directivas del radicalismo, del socialismo y del pepedeísmo para analizar la situación y lograr una definición conjunta del abanderado que representará al sector.
      Insulza abrió el debate, según el PPD y el radicalismo
      Por su parte, el diputado PPD Jorge Tarud dijo que la carta de Insulza, en donde pide postergar la definición presidencial del PS, abrió el debate en el ala “progresista” de la Concertación, respecto a una  posible candidatura unitaria que agrupe a los tres partidos.
      Tarud valoró las intenciones del “Panzer”, calificándolo como una persona “con altura de miras”, ya que está considerando la idea que el sector llegue a la primaria oficialista con un solo abanderado.
      A su vez, el timonel radical José Antonio Gómez manifestó estar dispuesto a zanjar el problema, advirtiendo de paso que ve difícil que se concrete, puesto que la viabilidad del acuerdo depende de que su tienda tenga “las mismas condiciones para resolver quien va a ser el representante del sector”.
      Otro que consideró necesario una unidad del progresismo fue el timonel del PS, Camilo Escalona, quien ya criticó la conformación de dos listas –en el caso de Concejales en las últimas elecciones municipales- y que calificó como “canibalismo político”.
      En declaraciones a El Mercurio, el senador socialista afirma que la propuesta de Pepe Auth con listas separadas “desató todas las fuerzas desestabilizadoras que hay en la Concertación, produciendo estragos en nuestras elecciones a alcaldes. Al no tener una campaña unitaria, muchos de nuestros candidatos a concejales se dejaron pololear por los candidatos de derecha instalados, o se iban y pololeaban con Juntos Podemos para conseguir votos de la izquierda extraparlamentaria. O se enganchaban con los descolgados”.

      Chile: el debate presidencial. El PS y la carta de Insulza…

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      DEBATE PRESIDENCIAL EN CHILE

      PS acoge petición de Insulza: aplaza convención

      Sábado 15 de noviembre de 2008  | 18:32

      Por unanimidad el Comité Central resolvió que en próxima cita se fijará nueva fecha para el cónclave presidencial que estaba fijado para el 30 de noviembre.

      Tal como lo planteó el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en una carta formal enviada desde Washington el Partido Socialista acordó aplazar la convención en que se espera su proclamación como su carta a La Moneda en la interna oficialista.

      Por unanimidad, y de acuerdo a un comunicado emitido esta tarde, el Pleno del Comité Central de la colectividad acogió la solicitud del ex ministro y dejó sin efecto la instancia convocada hasta esta jornada para el próximo domingo 30 de noviembre.

      “El CC del Partido Socialista acuerda fijar en su próximo pleno la fecha para la realización de la Convención Presidencial Socialista resuelta en el pasado Congreso, reiterando que es en esta instancia en que todos los socialistas elegiremos a nuestro candidato para las primarias”, apunta el texto.

      Respecto de este debate sobre el mecanismo se estableció el “más resuelto apoyo a la realización de Primarias Abiertas de la Concertación” las que “deberán realizarse en el último domingo de Abril del 2009”.

      También ponen el 20 de diciembre como la fecha en que “a más tardar” la Concertación debe disponer de “un acuerdo de gobernabilidad interno que determine con claridad los deberes y derechos de cada cual dentro de la coalición”.

      La elección de la figura presidencial oficialista, para el Comité Central del PS es un “trascendente episodio democrático (que) deberá ser acompañado de un gran esfuerzo para renovar la Concertación, constituir una sola lista Parlamentaria que garantice una mayoría sólida y supere la exclusión en el próximo período”.

      Respecto de la postura del timonel de la OEA en el debate señalan que se “valora la disposición de nuestro compañero Insulza para una candidatura unitaria, el respeto al mecanismo de las primarias abiertas y el acuerdo de un programa común”.

      15 de Noviembre de 2008

      Misiva da cuenta de sus razones

      José Miguel Insulza pide suspender convención del PS

      Este encuentro tiene como objeto proclamar al secretario general de la OEA como abanderado presidencial socialista, pero el temor de Insulza es ir con el ex mandatario Ricardo Lagos a una primaria que definirá al candidato concertacionista. La carta insta a la unidad de la colectividad y de la coalición de Gobierno, lo cual a su juicio no ha ocurrido. “Por todas estas razones me atrevo a sugerir al pleno del partido la postergación de la convención hasta que hayamos avanzado en cumplir estas tareas, cuyo objetivo debería ser tener un solo candidato de los partidos que conformen el sector socialdemócrata de la coalición, en torno a una visión y un programa común”, señala el escrito.

      Por El Mostrador.cl

      El presidente del Partido Socialista Camilo Escalona dio a conocer este sábado el contenido de la carta enviada por el secretario general de la OEA José Miguel Insulza, en la cual el ex ministro le pidió a la directiva la postergación de la convención de la colectividad fijada para el próximo 30 de noviembre, en cuya cita se proclamaría a Insulza como el precandidato presidencial socialista.

      Escalona explicó en términos generales que la razón del ex ministro del Interior respondía básicamente a la inquietud de que hubiese una mayor clarificación sobre el mecanismo que adoptará la coalición de gobierno para definir al abanderado presidencial que los representará en las próximas elecciones.

      Respecto a si la definición de Insulza tenía que ver con la decisión que adoptara finalmente el ex Presidente Ricardo Lagos, Escalona señaló que prefería no especular sobre ese asunto y que una respuesta con mayor detalle había que buscarla en el propio Insulza.

      La carta de Insulza se da a conocer en momentos en que parte del Laguismo ha dicho que el ex mandatario ha manifestado estar disponible para participar en una primaria de la Concertación cambiando así su postura inicial donde había afirmado, hace algún tiempo, que él no participaría del mecanismo que definieran los partidos.

      La decisión del secretario general de la OEA se dio a conocer en el marco de la cuenta política que realizó la directiva que encabeza Escalona al comité central del PS compuesto por 50 militantes.

      En la reunión de hoy, efectuada en el ex Congreso Nacional en Santiago, estaban presentes diversas figuras del PS entre ellos el ministro del Trabajo Osvaldo Andrade, el ministro de Salud Álvaro Erazo, el ex presidente del Colegio Médico Juan Luis Castro, el presidente de la Confusam Esteban Maturana, los diputados Alfonso de Urresti, Fulvio Rossi y el presidente de la bancada Fidel Espinoza.

      El Comité Central en pleno debate sobre el contenido de la cuenta política de Escalona, donde el timonel del PS abordo diversos temas entre ellos los resultados de la última elección municipal, la baja de alcaldes y concejales del partido y los problemas que trajo para la Concertación el “fenómeno” de los descolgados y el sistema de las dos listas impuesto por el presidente del PPD, Pepe Auth.

      La epístola de Insulza

      La siguiente es la carta in extenso de José Miguel Insulza a la directiva del PS.

      “Carta al pleno del partido socialista de chile
      Queridas compañeras y compañeros:

      “Cuando manifesté, hace varios meses, mi disposición para ser candidato de la Concertación en las próximas elecciones presidenciales, fue en el entendido de que existieran condiciones objetivas para ello: que mi participación contribuyera efectivamente a la unidad del partido y de la Concertación; y que existiera un mecanismo claro de selección, acordado y respetado por todos para elegir un candidato único de la concertación.


      Del debate de las últimas semanas se desprende que esa situación no se ha logrado. Valoro la confianza que la mayoría del partido me ha entregado, valoro también la adhesión que muchas personas me manifiestan de manera espontánea y el afecto que los chilenos me expresan, al margen incluso de sus preferencias. Pero eso no basta, si en torno a mi nombre no existe toda la unidad partidaria que se requiere, si hay mas de un candidato del partido, si no hay diálogo con las demás fuerzas de la Concertación, en especial con los otros partidos con los cuales siempre hemos tenido un candidato en común, y si no tenemos el clima unitario que debe acompañar este proceso.

      Tampoco es posible avanzar si en el desarrollo mínimo de un programa común de futuro. Para recuperar una imagen positiva, no basta recordar lo mucho que hemos hecho por Chile en las últimas dos décadas; es indispensable, sobre todo, mostrar que seguimos siendo una fuerza unitaria eficiente y transformadora que el país necesita al iniciar su tercer siglo de vida independiente. No se entendería que enfrentemos una contienda presidencial sin ideas comunes sobre la crisis económica internacional que nos amenaza, la defensa del empleo, el Transantiago, la energía, el medioambiente, la seguridad, la calidad de la educación pública, la protección social y los cambios indispensables para la plena participación política.

      Entiendo que existe un acuerdo para presentar un candidato único de la Concertación en la próxima elección presidencial y una sola lista parlamentaria. También existe consenso en un mecanismo de primarias abiertas, en donde participen todos los chilenos y chilenas mayores de 18 años, sin otra limitación que no estar inscritos en partidos de oposición. Yo respaldo firmemente este mecanismo, pero con la misma claridad debo decir que no me parece conveniente consagrar una nefasta división entre el PS y el PPD de impredecibles consecuencias futuras, presentando sus propios candidatos a las primarias, sin antes verificar las posibilidades de reconstruir la histórica alianza entre ambos partidos y que debiera apuntar a incluir al PRSD, que comparte nuestro ideario socialista y democrático.

      Por todas estas razones me atrevo a sugerir al pleno del partido la postergación de la convención hasta que hayamos avanzado en cumplir estas tareas, cuyo objetivo debería ser tener un solo candidato de los partidos que conformen el sector socialdemócrata de la coalición, en torno a una visión y un programa común. Este es un objetivo difícil de alcanzar, pero vale la pena intentarlo cuando está en juego todo lo que hemos logrado en dos décadas de esfuerzo.

      Fraternalmente
      José Miguel Insulza”

      12/11/2008

      DECLARACION DE RICARDO LAGOS

      (Holanda, 12/11)

      El Partido por la Democracia (PPD), diversos parlamentarios, alcaldes y concejales de la Concertación y muchas personas me han pedido que acepte ser candidato a Presidente de la República en las próximas elecciones presidenciales.

      Agradezco y valoro dichas peticiones y quisiera profundizar cual es mi posición ante ellos. Yo no busco ni he buscado ser candidato para un segundo mandato presidencial. Es por ello que he declarado reiteradamente que mi nombre no esta compitiendo en el proceso de designación del candidato de la Concertación.

      Lo anterior no significa restarme a los desafíos del futuro. Ustedes saben bien que jamás he eludido un desafío de condición política cuando he tenido el convencimiento ético y político que es mi deber hacerlo, sobre todo cuando he sido depositario de las esperanzas de nuestro pueblo por un futuro mejor.

      Así lo hice en tiempos duros frente a la dictadura, en la gran batalla del plebiscito, luego siendo ministro de los dos primeros gobiernos de la Concertación y sobre todo cuando tuve el inmenso honor de conducir el destino del país como Presidente de la República.

      No soy yo, sino los ciudadanos quienes han juzgado y deben juzgar mi acción pública y la obra del gobierno que me correspondió encabezar. Estoy seguro que más allá de los avatares del conflicto político, que muchas veces deforma de manera mezquina lo realizado, finalmente se establecerá una visión honesta de un legado de avances económicos, sociales, de libertades, de construcción republicana y de integración exitosa de Chile al mundo.

      Ello es mérito del esfuerzo de un país entero que se propuso metas altas y las logró.

      Tales metas se inscribieron en la continuidad de los gobiernos de la Concertación que le han dado a Chile la dirección de los mejores veinte años de su historia en todos los planos.

      Chile debe continuar esa senda de progreso. Estoy convencido que los electores están dispuestos a renovar la confianza en la coalición política siempre que ella misma muestre orgullo y defienda la obra realizada.

      A condición igualmente de entender que el mundo atraviesa por momentos difíciles y cambios que requieren hoy unirse sin vacilaciones en el apoyo al gobierno de Michelle Bachelet y mañana una orientación sólida y clara que le permita hacer frente a las turbulencias, desafíos y oportunidades que requerirán respuestas nuevas y audaces. Esa será la exigencia de los chilenos al gobierno del futuro.

      En consecuencia, dos cosas resultan indispensables tener claras en lo inmediato sea quien sea que encabece la lucha por conquistar la Presidencia de la República.

      Primero, es necesario tener ideas y propuestas que conduzcan la acción del nuevo gobierno. Yo he esbozado algunas en ‘El futuro comienza hoy’. He dicho que lo fundamental a partir de los propios avances realizados, de las metas ya conquistadas es necesario plantear nuevos objetivos: un crecimiento basado cada vez más en el desarrollo de un sistema de innovación en ciencia y tecnología, una sociedad de garantías que progresivamente cubra de manera adecuada las exigencias de todos los chilenos en salud, educación, y protección social, una democracia más competitiva y más amplia y participativa, un Chile capaz de enfrentar de manera creativa y múltiple los desafíos ambientales y del cambio climático de manera audaz y pionera entre los países emergentes, en suma dar el salto que necesitamos para alcanzar el nivel de desarrollo equitativo que los chilenos están exigiendo.

      Ello no será fácil en tiempos de crisis mundial. Requiere subordinar los intereses de las partes al de la coalición y los de la coalición a los del país de su conjunto.

      Por ello, el segundo aspecto fundamental es tener una coalición ordenada que actúe con cultura de gobierno y con lealtad hacia su gobierno.

      Se requiere una Concertación capaz de combatir el negativismo, los particularismos, los personalismos, las ansias de figurar a cualquier precio y la banalización de la acción política que conduce a dilapidar el patrimonio acumulado y al desvanecimiento frente al futuro. No fue ese el camino que nos llevo a los grandes logros que el mundo reconoce en la experiencia chilena. “Ese camino nos hubiese llevado a la paralización, al atraso y a la derrota”.

      Resulta indispensable superar el actual estado de cosas. Quien encarne nuestras esperanzas futuras como candidata o candidato presidencial debe de ser nombrado en un ambiente de unidad y confianza, de amistad cívica.

      Se le deben otorgar los instrumentos para contar con el apoyo real y permanente de la coalición, sus dirigentes y parlamentarios. Se debe asegurar el carácter siempre supra-suprapartidario del Presidente de la República como jefe de la coalición para que pueda en torno a ideas y valores acordados y compartidos impulsar con eficiencia las tareas de gobierno. Democracia y eficiencia deben conjugarse para hacer un buen gobierno. Ello requiere participación y consulta pero también disciplina y lealtad de quienes representan la coalición tanto en el gobierno como en el parlamento. No resulta comprensible que quien conduce la coalición de gobierno no tenga una palabra que decir sobre los candidatos de la coalición que sean elegidos en una elección simultanea.

      Estoy convencido que sólo dando respuesta a estos dos aspectos y sobre la base de un compromiso sólido en relación a ellos, la Concertación, sus partidos y sus bases pueden superar los problemas actuales que se expresan en la indisciplina electoral que no permitió un mejor resultado en las recientes elecciones municipales.

      Creo que sólo este camino permitirá renovar la confianza que millones de chilenos tienen en la coalición, incorporar a las nuevas generaciones dándoles todo el espacio que deben tener en el diseño del futuro y ampliar la coalición a quienes desean una conducción de progreso y de mayores oportunidades.

      RICARDO LAGOS ESCOBAR

      INSULZA Y EL PS: DECLARACIONES DE ESCALONA


      El presidente del Partido Socialista (PS), Camilo Escalona afirmó que luego de los planteamientos de Ricardo Lagos Escobar sobre una posible candidatura presidencial es más “insulzista” que antes.

      Ahora en este momento soy más ‘insulzista’ de cuando me levanté, por la sencilla razón de que Insulza está dispuesto a enfrentar el tema clave que está en la discusión“, declaró Escalona y enfatizó en la importancia de la “disposición de las personas que quieran liderar la Concertación a participar en primarias abiertas, con participación de ojalá de más de un millón de personas”.

      Mientras el senador PS Ricardo Núñez afirmó que hay que tomar decisiones cuanto antes, la mayoría de los personeros de la Concertación se manifestó de acuerdo con el llamado de Lagos a la unidad de la coalición.

      En referencia a Lagos Escobar, la diputada PPD Carolina Tohá aseguró que “su nombre está disponible, pero tiene que estar disponible para un proyecto claro, para una coalición que defina claramente cómo quiere enfrentar ese futuro y que dé condiciones para plantearnos ante los chilenos como una opción que sigue asegurando lo que ha sido hasta ahora nuestra trayectoria”.

      En tanto, el titular del Partido Radical Social Demócrata (PRSD), José Antonio Gómez, quien fue proclamado por los parlamentarios de su partido como el representante de su tienda para llegar a La Moneda, afirmó que están “cansados” de que otros hablen por su tienda, aunque se manifestó de acuerdo con respecto a la unidad de la Concertación.

      “Cada candidato o pre candidato tiene derecho a poner sus condiciones, una petición hecha de esa forma me parece razonable y responsable, porque si vamos a ser gobierno en el próximo período, necesitamos un Parlamento y una Concertación ordenadas”, señaló.

      El ex Jefe de Estado Patricio Aylwin, por su parte, indicó que los concertacionistas no se pueden dar “gustitos” de andar “cada uno por su lado” y señaló que es indispensable un trabajo coordinado, como históricamente fue en el bloque.

      Frei se reúne con “díscolos”

      El presidenciable de la DC, Eduardo Frei, se reunió este miércoles con un grupo de parlamentarios, calificados como “díscolos”, quienes le entregaron un decálogo con los lineamientos programáticos que, a su juicio, debe tener el líder de la Concertación que pretenda contar con su respaldo.

      “Hay que hablar de propuestas, hay que hablar de ideas, hay que hablar de visiones para el país del futuro, el próximo Presidente. Va a asumir el año del Bicentenario por lo tanto requerimos una propuesta potente y eso es lo primero que quiero yo destacar: el esfuerzo para poner ideas, para poner propuestas, para hacer aportes en una discusión que vamos a tener que tener de todas maneras en el transcurso de los próximos meses”, declaró.

      Consultado por los planteamientos de Lagos para postular, Frei optó por no hacer comentarios.

      MAS postula a Navarro y plantea primarias con el Podemos

      Colectividad en formación propuso la construcción de una alternativa progresista, para “derrotar la candidatura de Sebastián Piñera”.

      El Movimiento Amplio Socialista (MAS) oficializó al senador ex PS Alejandro Navarro como su candidato presidencial, y anunció su intención de realizar primarias con el Juntos Podemos.

      El vicepresidente del MAS, Fernando Zamorano, dijo que Navarro está dispuesto a una elección con el precandidato del partido Comunista, Guillermo Teillier y con el abanderado del Partido Humanista, Tomás Hirsch, para definir a la carta que la izquierda presentará en las próximas presidenciales.

      Zamorano aseguró que el senador por la Octava Región debe “asumir esta gran responsabilidad de representarnos en esta construcción, donde sin duda existen otros nombres, tan legítimos como el de Alejandro Navarro”.

      El objetivo del MAS -añadió-  es “construir una alternativa para Chile en la reconstrucción del progresismo, necesaria además para derrotar la candidatura de Sebastián Piñera”, en alusión al candidato empresario de la derecha.

      La designación de Navarro se produce a menos de una semana que el díscolo parlamentario comunicara su decisión de renunciar a las filas del PS, tras 26 años de militancia.

      Junto a Navarro, se fueron del PS 135 militantes, entre ellos siete miembros del Comité Central, para engrosar las filas del MAS. La meta del MAS es, además, legalizarse como partido político ante el Servel y competir en parlamentarias.

      LAGOS Y EL PPD

      VOTO POLÍTICO

      DIRECTIVA NACIONAL DEL PPD

      En Santiago, a 8 de noviembre de 2008, la Directiva Nacional del Partido Por la Democracia, resuelve:

      1.- Asumir la lección que nos entrega el resultado de la elección municipal del 26 de octubre, cuyo mensaje principal es la necesidad de renovar la Concertación, de reponer una agenda de reformas que sintonice con la demanda de la gran mayoría de los chilenos y chilenas que vota contra el imperio del mercado y la desregulación, que reafirme nuestra convicción contra la exclusión y de iniciar un ciclo político que apunte a reconstruir una mayoría social que empuje importantes transformaciones sociales y políticas. Chile quiere un cambio progresista.

      2.- Respaldar a la Presidenta Bachelet para que el Gobierno entregue en 2009 respuestas progresistas y eficaces al déficit de la salud pública, a la necesidad de reforzar la educación pública, a garantizar el empleo en tiempos de crisis y someter al parlamento las reformas políticas indispensables para continuar la democratización.

      3.- Establecer como prioridad uno del PPD la definición de la agenda del futuro inmediato escuchando a la ciudadanía, recogiendo las lecciones de la crisis global, que obligan a una nueva relación entre el Estado, el Mercado y la Sociedad, para garantizar grados superiores de protección social y de democratización de la economía.

      Proponemos impulsar una gran Convención de la Concertación que incluya a todos nuestros partidos, a las organizaciones sociales comprometidas con la profundización democrática y a los líderes que aspiran a encarnar un proyecto de cambio para el Chile del Bicentenario.

      4.– El PPD es partidario resuelto y entusiasta de elegir al abanderado común de la Concertación de cara a la ciudadanía, en un proceso de Primarias Abiertas, incluyendo ahora también a los mayores de 18 años no inscritos en los registros electorales. Queremos convertir la elección del candidato único en un proceso de debate nacional sobre lo que queremos para el futuro y de profunda movilización ciudadana para darle a la candidatura de la Concertación, la legitimidad, fuerza y proyección de futuro necesarias.

      5.- Por resolución unánime de esta Directiva Nacional, el candidato del Partido Por la Democracia es Ricardo Lagos, nuestro presidente fundador. Porque tiene la capacidad para gobernar en tiempos de crisis y el liderazgo para encarnar un proyecto de futuro. El PPD –junto a muchos otros parlamentarios, alcaldes y concejales de todo el progresismo- confía y espera que acepte el desafío de liderar a la Concertación y al país del Bicentenario en la dirección del cambio.

      FUENTES: LA NACION, LA TERCERA, EL MERCURIO, EL MOSTRADOR,  OTROS  SITIOS WEB.

      Obama: prioridades políticas y sociales, por P. Krugman

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      krugman2PAUL KRUGMAN 09/11/2008

      El martes, 4 de noviembre de 2008, es una fecha que vivirá en la fama (lo opuesto a la infamia) para siempre. Si a quien lee estas líneas la elección de nuestro primer presidente afroamericano no le emocionó, si no le llenó los ojos de lágrimas y le hizo sentirse orgulloso de su país, es que le pasa algo.

      Ahora bien, ¿marcará también esta elección un punto de inflexión en la política propiamente dicha? ¿Puede Barack Obama emprender verdaderamente una nueva era de políticas progresistas? Sí, puede.

      En estos momentos, muchos comentaristas recomiendan a Obama que tenga cuidado. Algunos usan argumentos políticos: EE UU, dicen, sigue siendo un país conservador, y los votantes castigarán a los demócratas si se inclinan hacia la izquierda. Otros dicen que la crisis financiera y económica no deja margen de maniobra para actuar, por ejemplo, en la reforma de los seguros médicos. Confiemos en que Obama tenga suficiente sentido común para ignorar esos consejos.

      Por lo que respecta al argumento político, cualquiera que dude que hemos vivido un gran realineamiento político no tiene más que ver lo que ha sucedido en el Congreso. Tras las elecciones de 2004, hubo muchos que declararon que habíamos entrado en una era prolongada, quizá permanente, de dominio republicano. Desde entonces, los demócratas han obtenido dos victorias consecutivas y han ganado al menos 12 escaños en el Senado y más de 50 en la Cámara de Representantes. Ahora disponen de unas mayorías en las dos cámaras más amplias de las que tuvo el Partido Republicano en ningún momento de sus 12 años de reinado.

      Hay que tener en cuenta, además, que la elección presidencial de este año era un claro referéndum sobre filosofías políticas, y venció la filosofía progresista.

      Tal vez la mejor forma de subrayar la importancia de este dato es comparar esta campaña con la de hace cuatro años. En 2004, el presidente Bush ocultó su verdadera agenda. Se presentó, para decirlo claro, como el defensor de la nación contra terroristas unidos en matrimonios homosexuales, y dejó atónitos a sus propios partidarios cuando, poco después de vencer, anunció que su primera prioridad iba a ser la privatización de la Seguridad Social. Aquello no era por lo que la gente había pensado que votaba, y el plan de privatización pasó rápidamente de ser una empresa gigantesca a convertirse en una farsa.

      Este año, en cambio, Obama presentó un programa que incluía el seguro médico garantizado y los recortes fiscales para la clase media, pagados con unos impuestos más altos para los ricos. John McCain dijo que su rival era un socialista y un “redistribuidor”, pero EE UU votó por él. Eso sí que es tener un mandato.

      ¿Y qué ocurre con el argumento de que la crisis económica va a impedir poner en marcha un programa progresista?

      No cabe duda de que la lucha contra la crisis costará mucho dinero. Rescatar el sistema financiero exigirá seguramente grandes sumas de dinero, además de los fondos ya desembolsados. Y también necesitamos con urgencia un programa de aumento del gasto público para fomentar la producción y el empleo. ¿Es posible que el déficit del presupuesto federal ascienda a un billón de dólares el año que viene? Sí.

      Pero los manuales clásicos de economía nos dicen que está bien, que es apropiado incurrir en déficits temporales ante una economía deprimida. Y uno o dos años en números rojos, si bien contribuirían modestamente a los futuros gastos financieros federales, no deberían ser un obstáculo para un plan de salud que, por muy rápidamente que se convirtiera en ley, seguramente no entraría en vigor hasta 2011.

      Aparte de eso, la propia respuesta a la crisis económica es, en sí, una oportunidad de impulsar un programa progresista. No obstante, Obama no debe imitar la costumbre del de Bush de convertir cualquier cosa en un argumento a favor de sus políticas preferidas. (¿Recesión? La economía necesita ayuda; ¡vamos a bajar los impuestos a los ricos! ¿Recuperación? Los recortes fiscales para los ricos funcionan; ¡vamos a aplicar unos cuantos más!).

      Pero sí sería justo que la nueva Administración deje claro que la ideología conservadora, con su convicción de que la codicia siempre es buena, ha ayudado a crear esta crisis. Lo que dijo Franklin Delano Roosevelt en su segunda toma de posesión -“siempre hemos sabido que el interés egoísta e irresponsable era malo desde el punto de vista moral; ahora sabemos que es malo desde el punto de vista económico”- no ha sido nunca tan cierto como hoy.

      Y hoy parece ser uno de esos momentos en los que también es verdad que, por el contrario, lo que es bueno desde el punto de vista moral es bueno desde el punto de vista económico. Ayudar a los más necesitados, aumentando las prestaciones de salud y desempleo, es lo que se debe hacer desde una perspectiva ética; es una forma mucho más eficaz de estímulo económico que rebajar el impuesto sobre las plusvalías. Ofrecer ayuda a gobiernos locales en situación difícil para que puedan mantener los servicios públicos esenciales es importante para quienes dependen de dichos servicios, pero es también una forma de evitar pérdidas de puestos de trabajo e impedir que la economía caiga en una depresión aún más profunda. Es decir, abordar un programa de prioridades progresista -llamémoslo un nuevo New Deal- no es sólo posible desde el punto de vista económico, es exactamente lo que necesita la economía.

      Lo importante es que Barack Obama no debe escuchar a quienes tratan de asustarlo para que sea un presidente inactivo. Ha recibido un mandato político; tiene de su parte el sentido común económico. Podríamos decir que lo único a lo que debe tener miedo es al propio miedo.

      Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton. © New York Times Service, 2008. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia

      El País.com

      Chile: derrota de la Concertación en la elección municipal y opciones presidenciales, E. Aquevedo

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      Piñera imbatible?

      Piñera imbatible?

      La Concertación no sufrió un desastre, no fue Waterloo, pero también es un exceso hablar de victoria. De hecho es una derrota, limitada pero real. En concejales (que es, sin duda, el indicador políticamente más representativo en esta elección), la Concertación logra aproximadamente un 45%, bajando desde el 47,9 que ya tenía en la elección anterior, mientras la Alianza logra un 36%, perdiendo 1,6%. En alcaldes la Concertación baja del 44,8 % al 38,4 %, quedando por debajo de la Alianza derechista (que sube de 38,7% al 40,5%; esto es, incrementa sus fuerzas solo en un 1,8%), desprendiéndose de  numerosas alcaldías importantes que antes controlaba (Valparaíso, Temuco, Chillán, Rancagua, Talca, por ejemplo) y que son capturadas ahora por la derecha. Esta, pues, globalmente, aumenta su fuerza electoral, aunque de modo nada espectacular. Digamos que la Concertación pierde bastante más de lo que gana la derecha.

      Las pérdidas de la Concertación son por consiguiente mejor capitalizadas por otros sectores que por la propia Alianza. “Por un Chile Limpio”, el conglomerado heterogéneo formado por ex DC y ex PPD,  por ejemplo, con un 7,5% en concejales, se apropia más claramente de los votos extraviados por el bloque de gobierno. ¿De donde vienen las pérdidas de la Concertación? Sin duda de la DC, principalmente, que de aproximadamente 20% en 2004, desciende a un histórico 13,9% en esta elección. El PPD también pierde votos, pero más levemente (del 9,97% en las municipales del 2004, al 8,5% actual; es decir, pierde un 1,5%). El PRSD registra un pequeño crecimiento de 4,6% antes, a un 5,19% en esta municipal. En fin,el PS mejora también modestamente su rendimiento (10,9% en 2004, 11,17% ahora). He ahí pues los datos básicos. De ellos se deduce que la caída de la votación concertacionista, en concejales en particular, se origina esencialmente en la debacle electoral del PDC.

      Una primera conclusión que merece destacarse entonces es que si bien la Concertación se debilita y pierde importante votación y ediles, logra conservar su “votación dura”, que oscila entre el 40 y 45%. La alianza de derecha, en cambio, logra un cuasi triunfo (sobre todo en alcaldías), pero no consigue equiparar la fuerza electoral de la concertación, ni dispone de “reservas” equivalentes al Juntos Podemos (sector de izquierda que logra un sólido 9% del electorado) con que cuenta, relativamente, la alianza de gobierno en la segunda vuelta presidencial. El “piso electoral” de la derecha sigue siendo inferior al de la Concertación en aproximadamente 5 puntos. Esa es la fragilidad estructural de la candidatura de Piñera, a pesar de las encuestas conocidas que lo dan como “ganador” antes de tiempo, y esa es también la fortaleza potencial de la Concertación con vistas a la presidencial del año próximo.

      La segunda conclusión que queremos subrayar es que las mismas causas que provocaron el debilitamiento electoral de la Concertación, pueden igualmente complotar en beneficio de la Alianza de derecha encabezada por Piñera y permitirle conquistar ese gran “botín” que es la Presidencia de la República. Esas causas se resumen en una esencial, heredada en definitiva de la dictadura, aunque con evidentes modificaciones. Nos referimos a la orientación liberal, neoliberal o de mercado predominante en la Concertción, que está en la base de fracasos brutales como el del transantiago; la política educacional, que ocasiona rechazos y protestas masivas cada año, y que origina una grave fractura de la juventud con los gobiernos de la Concertación; la política laboral, salarial y de ingresos, que mantiene niveles de precariedad y fragmentación social extremadamente altos, así como una distribución del ingreso escandalosa; la política de salud y previsional, que a pesar de ciertos “parches” reproduce dicha precariedad y vulnerabilidad social;  y, en fin, la estrategia económica centrada en una modalidad de acumulación asentada en la producción de bienes exportables de muy bajo valor agregado, que permanece casi sin modificaciones, que implica altos niveles de desregulación y mercantilización en diversos planos como los señalados antes (transporte, educación, salud, mercado de trabajo, etc.) y que mantiene la debilidad estructural de la economía chilena y su carácter periférico. Todo ello ha provocado descontento y frustración creciente en amplios sectores medios y populares de la población, con los costos políticos y electorales que se verifican notoriamente en esta elección.

      El problema no es tanto si el Gobierno de Bachelet modificará o no esa orientación, dado que, aunque lo quisiera, el contexto de crisis actual deja márgenes de maniobra obviamente limitados durante el periodo que le resta, sino en qué medida la nueva propuesta y candidatura presidencial de la Concertación va a  perseverar en ese error de fondo, o si marcará una ruptura significativa con ella. Es decir, en qué medida el nuevo proyecto responde o no a las demandas de crecientes sectores de la población y de la propia Concertación en el sentido de un claro viraje de centro-izquierda, con un potente sentido y regulación/intervención pública en todos aquellos aspectos que han marcado la acción de los gobiernos concertacionistas hasta el presente, con las consecuencias ya indicadas. Sólo esa reforma y reorientación del bloque gobernante puede impedir la consistente tendencia a la decadencia oficialista que se expresa en los resultados de esta elección, y frenar la marcha ascendente de las fuerzas conservadoras del país.

      Chile: situación política y crisis de la Concertación

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      ENTREVISTA AL DIPUTADO CARLOS MONTES

      Cada vez que puede, la derecha dice que la Concertación es una “bolsa de gatos”, y a ratos parece que tuvieran razón. Para Montes, el eterno diputado aplicado, ese que hace siempre todas las tareas y jamás juega fútbol en horas de sesión, hay diferencias clave en el imperio de los díscolos.

      Por Marcela Jiménez / Lanacion.cl

      A días que Ricardo Lagos protagonizara su mediática arremetida criticando a los díscolos de la Concertación, el diputado Carlos Montes (PS) laguista reconocido y varias veces elegido por sus pares como uno de los mejores de la Cámara desmenuza el tema: advierte del intento de caricaturizar la diversidad y reconoce en otros demasiado interés en las cámaras de TV, pero sobre todo culpa a la ausencia de diálogo y de un proyecto común que aglutine al arco iris.

      ¿Qué le parecieron las críticas de Lagos a los díscolos?
      El país y la Concertación necesitan debate, y para ello tiene que haber diversidad sin represión. Cuidado con que la caricatura de díscolo termine siendo una manera de impedir el debate.

      ¿No hay diferencia entre diversidad y parlamentarios que ponen en jaque a su Gobierno?
      Cuando hay diálogo previo y capacidad de convencer, eso no ocurre. No comparto que el Parlamento sea el terreno del desorden. Otra cosa es que hay sectores que se fueron de la Concertación, por eso no somos mayoría y no porque haya gente con puntos de vista distintos. Además, se piensa que basta con ordenar, pero hay debilidad en la conducción y en la búsqueda de acuerdos.

      Usted fue muy crítico al proyecto de la LGE. ¿Se siente o se sintió díscolo por ello?
      No, en ningún momento. Esto de los díscolos es una caricatura con la que se busca reprimir la diversidad, y es muy grave. En el caso de la LGE se excluyó a los parlamentarios, no hubo diálogo, se firmó un acuerdo de ideas generales y se transformó en algo que ni siquiera se podía discutir. Era legítimo plantear indicaciones, porque es nuestro trabajo y es una discusión demasiado profunda para pretender imponerla disciplinariamente diciendo que había que votar de una manera.

      ¿Hay diferencias entre los díscolos de la Concertación?
      Si se refiere a cualquier persona que tiene una diferencia con el Gobierno, me parece una caricatura. El término se está empleando para aquel que no se ordena inmediatamente a lo que dice un ministro como José Antonio Viera-Gallo. Sí hay personas que, no quisiera herirlas, son más bien “desadaptados básicos”. En el discurso de René Alinco sobre Marcelo Schilling, por ejemplo, no diría que él [Alinco] es un díscolo, porque no tiene ninguna opinión sustantiva sobre ninguna materia. Gabriel Ascencio hace alegatos con argumentos y es díscolo porque genera un debate político, aunque está en el límite y a veces no es adecuado. En el caso de Alejandro Navarro, le cuesta producir contenidos comunes dentro de la Concertación, le gusta más diferenciarse, pero está en lo que es legítimo en un bloque político. Marco Enríquez-Ominami vota todos los proyectos como el resto de la Concertación, pero cada cierto tiempo tiene diferencias sobre algunos aspectos. Hay díscolos que son más desadaptados y otros que tienen diferencias nomás.

      ¿Desadaptados o una necesidad de figurar?
      Usan una técnica de ese tipo para proyectarse. Para que a un parlamentario de Gobierno le publiquen algo, normalmente tiene que criticar a su propio Gobierno, a sus colegas o al partido. Hay gente que trabaja más para los medios que en su tarea legislativa, es una forma de tratar de posicionarse de cualquier forma.

      ¿No se debe a que ven difícil para la Concertación seguir en el poder y buscan atrincherarse?
      Tiene más que ver con un problema de proyecto político, que es necesario revitalizar. Hay problemas de conducción política en cómo se enfrentan las coyunturas, de claridad en los partidos y en la forma de relación con el Gobierno. Y en la medida en que hay vacíos tienden a aflorar opiniones, unas por razones mediáticas y otras porque tienen diferencias fundadas. Tenemos el desafío de reconstruir nuestro proyecto.

      ¿Hay falta de conducción desde La Moneda?
      Hay un tema de proyecto, de la coalición y en algunos casos del Gobierno. Esto se resuelve reconstruyendo nuestro proyecto país, definir cómo podemos avanzar hacia menos desigualdad. En la Concertación siempre ha habido diversidad, lo que pasa es que había objetivos mayores que se ponían por delante y nos ordenábamos.

      En la Concertación abundan las críticas a dirigentes que privilegian el individualismo y no la unidad de la coalición. ¿Perdieron la capacidad de ordenarse por un bien mayor?
      El tema del individualismo viene hace rato. Quizá no debería decir nombres, pero, en su época, Jorge Schaulsohn o Guido Girardi, cuando eran diputados, todo lo ordenaban a partir de sí mismos. El problema hoy es la necesidad de decir qué es lo que más importa para crecer con menos desigualdad.

      ¿Cree que un buen candidato presidencial genere ese reordenamiento?
      Estoy convencido que la nueva etapa que tiene que iniciar la Concertación supone el esfuerzo de mucha gente: de los actuales precandidatos, de quien sea finalmente el candidato, de los partidos, del Gobierno y de los parlamentarios. No existe una varita mágica que vaya a ordenar esto, tiene que haber disposición de todos. Yo no estoy por echar al disidente, eso es propio de otra época. Hay que reconocer que hay diversidades y que a veces no son polares, sino que responden a insatisfacciones. Tengo confianza en que si logramos abrir un debate para reconstruir nuestro proyecto, si el Gobierno como se ha visto en los últimos días entiende que tiene que dialogar más con los parlamentarios, con los partidos y tratar de recoger ideas, es perfectamente posible actuar juntos. El Transantiago lo votó a favor toda la Concertación, ¡cómo se puede decir que hay problemas de disciplina! Hubo claridad en que había una necesidad política de tener la plata, aunque varios tienen poca convicción de que la forma que se está reorganizando el transporte sea adecuada. Es injusto decir que el problema del Parlamento es el desorden. El problema es que ya no somos mayoría.

      ¿Sigue siendo laguista?
      Creo que Lagos hizo un gran Gobierno, que podría ser un gran Presidente, pero me hubiera gustado que surgiera alguien de la generación entre 40 a 50 años para gobernar. No ha sucedido y sería bueno preguntarse por qué. Lo lógico es que hubiera surgido alguien de una generación más joven que fuera nuestro próximo Presidente y no necesariamente volver a los líderes de antes. Eso independientemente de que es muy probable que Lagos termine siendo el candidato.

      Pero su partido, el PS, está más inclinado a la candidatura de José Miguel Insulza.
      Siempre he pensado que la disyuntiva Lagos-Insulza no existe. Si en definitiva Lagos decide ser el candidato, Insulza no se le va a oponer. No creo que exista esa diferencia entre ambos, no va a haber competencia entre ellos.