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ALAS 2013: presentación de ponencias para el XXIX Congreso de Sociología, Chile…

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Estimadas y estimados,
Les convocamos a presentar resúmenes de ponencias para el XXIX Congreso ALAS CHILE 2013.
Se recepcionarán resúmenes vía página web http://www.congresoalaschile.cl Por favor ingresar en la sección “inscripción”, allí se encuentra el instructivo para el envío, junto con el procedimiento de selección de las mismas (se adjuntan estos documentos).
El plazo para el envío de resúmenes vence el 28 de febrero 2013.

Atentos a sus consultas, nos despedimos con buenos desos para el año que se inicia,


Prof. Claudio Duarte Quapper
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Chile
9787781 – 9787782
claudioduarte@u.uchile.cl

Lorena Etcheberry Rojas
Asistente ALAS Chile 2013
Universidad de Chile
Teléfonos: 9787766- 9787781

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Written by Eduardo Aquevedo

3 enero, 2013 at 22:17

ALAS CHILE 2013: XXIX Congreso Latinoamericano de Sociología…

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Estimadas y estimados,
Tenemos el agrado de comunicarles que se ha ampliado el plazo para envío de propuestas de paneles.

Se recepcionarán dichas propuestas hasta el lunes 07 de enero del 2013, 12:00 hrs, en el correo electrónico secretaria.ejecutiva@facso.cl

Se adjuntan las bases

Saludos cordiales,

Prof. Claudio Duarte Quapper
Departamento de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Chile
9787781 – 9787782
claudioduarte@u.uchile.cl

Lorena Etcheberry Rojas
Asistente ALAS Chile 2013
Universidad de Chile
Teléfonos: 9787766- 9787781

mailto:Alas2013@facsovirtual.cl

ALAS: cientistas sociales de América Latina denuncian represión en Guatemala…

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Carta Abierta al Presidente de Guatemala Otto Pérez Molina acerca de los sucesos en Santa Cruz Barillas y el Estado de Sitio
 
Estimado Eduardo, estimada Herminia, aquí les reenvío una carta que está circulando, entre otras-os por nuestra colega Patricia González Chávez, en Guatemala, y por el antropólogo español Santiago Bastos, pero que llama a la firma amplia. Recibí el Boletín de ALAS, ojalá y se pudiera integrar la denuncia y hacer algo por el lado de ALAS, abrazos solidarios, SUSCRIBO AMPLIAMENTE LA CARTA.
 
Dr. Jaime Preciado Coronado
Profesor Investigador, Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH)
Guanajuato 1045, Zona Centro Guadalajara, Jalisco, CP 44630, Mexico
TEL. (52-33) 38 19 33 06   FAX (52-33) 38 54 21 95
Blog de análisis Glocal NICAM – OMPA aquí-allá: http://nicam-ompa.blogspot.com/
 
 
Aquí va una versión sintética que también se está firmando, abrazos solidarios,

Estimados y estimadas colegas:

Guatemala no deja de ser una preocupación continua. Con un grupo de gente estamos moviéndonos para llamar la atención sobre lo ocurrido a inicios de esta semana, cuando después del asesinato de un líder comunitario, se decretó estado de sitio en la remota localidad de Barillas.
Les mando la carta abierta que hemos preparado. Si tienen a bien leerla y consideran firmarla, mándenme la respuesta a mi o a la dirección que viene abajo. Si la circulan entre sus círculos, se lo agradeceremos.
 
Muchísimas gracias
Santiago
Estimados compañeros y compañeras:

Ante los sucesos ocurridos al inicio de esta semana en Barillas, creemos necesario enviar una carta abierta al Presidente de la República para llamar la atención sobre la gravedad de los hechos y las medidas tomadas.

Así que les pedimos conozcan la carta y si están de acuerdo, agreguen su NOMBRE, ORGANIZACION U OTRA reenviando con sus datos a este correo para sumar su firma a la carta. Y si es posible distribuir a sus redes para que contribuyan

contrareglamento@gmail.com

Carta Abierta al Presidente de Guatemala Otto Pérez Molina acerca de los sucesos en Santa Cruz Barillas y el Estado de Sitio

Las personas abajo firmantes, originarias de Guatemala y otros países, dedicadas a la investigación social, la academia, el arte, las luchas feministas, la defensa de los derechos humanos, del territorio y de la naturaleza, comprometidas con las luchas de los pueblos indígenas y con el futuro de nuestros pueblos, nos vemos en la obligación de exigir al Presidente de la República que aclare los sucesos ocurridos los días 2 y 3 de mayo en Santa Cruz Barillas y que suspenda el Estado de Sitio vigente en ese municipio.

Desgraciadamente, los hechos ocurridos en Santa Cruz Barillas son un caso más de desprecio por la expresión de la voluntad de las y los guatemaltecos; y es muestra del racismo estructural del Estado de Guatemala: en lugar de defender a la población, recurre a la represión para mantener los intereses de empresas nacionales o extranjeras.

Usted sabe, señor Presidente, que en 2009 se estableció la empresa española Econer-Hidralia, que se reconvirtió en Hidro Santa Cruz, para poner en marcha el proyecto CAMBALAM. Este proyecto se instalará en un área utilizada tradicionalmente como centro de recreación y como centro ceremonial, limitando  el uso doméstico y agrícola del agua y alterando un entorno ya frágil de por sí por la cercanía de la cabecera municipal

Las comunidades afectadas por el mencionado proyecto no habían sido consultadas como establece la ley, por lo que tomando la iniciativa organizaron sesiones de información y consulta. El resultado de estas consultas fue el rechazo a la construcción de la hidroeléctrica, decisión que se desarrolló en actas comunitarias que se presentaron al Concejo Municipal. El 4 de julio de 2011 se abordó la situación en una reunión con presencia del Alcalde y el Concejal Tercero de la Municipalidad de Barillas y autoridades comunitarias en la que se determinó nuevamente la negación a la construcción de la hidroeléctrica y se levantó el acta 09-2011 de la Municipalidad de la Villa de Barillas.

La empresa empezó sus actividades sin ningún respeto por la voluntad expresada formalmente por las comunidades y la Municipalidad de Barillas. Por el contrario, además de intimidar con el uso de la fuerza, se dedicó a denunciar legalmente a líderes y gentes que no querían vender sus tierras. En 2011 la empresa contrató seguridad privada con lo que la zozobra, la inseguridad y la confrontación fueron aumentando hasta que la población decidió desmontar parte del cerco de la propiedad.

En enero de 2012, las nuevas autoridades municipales convocaron a la empresa para buscar una solución a la situación, pero cinco días después, y sin avisar, empezó a llegar la maquinaria pesada que la población desactivó.

Viendo como se ignoraba su voluntad, las comunidades volvieron a expresar por escrito su rechazo a la hidroeléctrica exigiendo el respeto sus decisiones y a la legislación vigente en el manifiesto del 30 de marzo 2012 dirigido al Alcalde y al Consejo Municipal de Barillas.

Es decir, desde hace tres años se vive en Santa Cruz Barillas una situación de tensión por la decisión de la empresa de llevar a cabo los trabajos, sin respetar la voluntad de las y los vecinos, intentando manipular y comprar las voluntades de algunos líderes e intimidando a la población con exhibición de fuerza (armamento y explosivos) y el uso perverso del sistema de justicia.  Hechos que se denunciaron ante la Policía Nacional Civil.

En este contexto es cuando al iniciar la feria titular del municipio, don Andrés Francisco Miguel, don Pablo Antonio Pablo y don Esteban Bernabé fueron emboscados cuando salían de la cabecera municipal hacia Santa Rosa, su comunidad y les dispararon. Don Andrés Francisco resultó muerto. Era uno de los líderes comunitarios que no vendió su tierra, pese a las presiones recibidas por la empresa Hidro Santa Cruz.  En 2010, Don Andrés Francisco interpuso una denuncia en la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) por persecución e intimidación de parte de la empresa.

Dado el ambiente de tensión existente, muchos pobladores interpretaron esta ejecución como un paso más en las estrategias intimidatorias de la empresa. El asesinato del líder comunitario, exacerbó los ánimos y produjo una natural respuesta de indignación. Como consecuencia, 5mil personas fueron a buscar a los miembros de la seguridad y al no hallarlos, fueron al destacamento militar donde se rumoreaba que se escondían. A partir de ahí, se desarrollaron los hechos públicamente conocidos en los que probablemente participaron personas ajenas a las comunidades afectadas por la hidroeléctrica.

Ante esta situación, usted, señor Presidente, decretó el Estado de Sitio y envió 400 policías y 500 militares a ese remoto municipio. Las detenciones y los cateos no se hicieron esperar, y las fuerzas del orden empezaron a circular listas de sospechosos a los que buscaban. El Ministro de Gobernación y usted mismo, Señor Presidente, negaron ante la prensa cualquier vinculación de la muerte de don Andrés Francisco y la reacción de la población, achacándolo a la ebriedad propia de la fiesta y después a la provocación por parte del crimen organizado.

Pese a ello, las organizaciones de Santa Cruz Barillas denuncian que se está criminalizando la resistencia social. Nos preocupa la situación de las personas detenidas, temiendo especialmente por las mujeres dados los abusos contra sus vidas y cuerpos que históricamente han sido cometidos por las fuerzas de seguridad.  Con esta suspensión de las garantías constitucionales ustedes buscan implementar en Santa Cruz Barillas un estado de terror, argumentando la presencia de narcotráfico como una cortina de humo que oculta el verdadero conflicto de trasfondo.

Señor presidente, nos indigna que en su gobierno se esté profundizando la militarización, la persecución y el terror como política pública, y el uso del Estado para la defensa de la agenda económica y de competitividad del empresariado nacional y transnacional.

Ante estos hechos, queremos manifestar nuestra profunda preocupación por varios motivos:

• Los hechos de Santa Cruz Barillas no son los primeros en que, cuando la población organizada se opone a proyectos lesivos, se responde  usando la fuerza y torciendo la ley de forma reiterada e impune por parte de las empresas. Y cuando se da una reacción por parte de la población, las autoridades se olvidan de estos antecedentes y se les acusa y criminaliza como “maleantes”, utilizando además toda la fuerza pública y de la ley. Así pasó en Livingston en 2008, en San Juan Sacatepéquez en 2009, en el Polochic en 2011, en Regadíos, Cunén a inicios de este año.

• En muchas comunidades de  Guatemala se dan situaciones de tensión y se incrementa la conflictividad ante la presencia de empresas que imponen sus intereses impunemente, sin tener en cuenta la voluntad de los habitantes de los lugares. La impresionante participación y unanimidad de las consultas comunitarias de buena fe no puede ser desconocida bajo ninguna circunstancia por las actuales autoridades. Mucha gente se siente engañada por la falta de respeto a la voluntad colectiva expresada en las consultas.

• El recurso al Estado de Sitio no asegura que se resuelvan las causas que llevaron al hecho conflictivo, lo mismo que la presencia de brigadas militares en las áreas en pugna con los intereses comunitarios sólo asegura la “paz” de los fusiles. Los cateos, las listas negras y las detenciones arbitrarias recuerdan a los peores momentos del Estado contrainsurgente que debería haber desaparecido con la Firma de los Acuerdos de Paz en 1996.

Por eso, ante los graves hechos ocurridos en Santa Cruz Barillas, exigimos que de forma inmediata:

1. Se anule el Estado de Sitio y se reintegren las garantías constitucionales a todos los habitantes de Barillas.

2. Se libere a todas las personas que están en poder de la policía y el ejército y que no se les pueda probar delito alguno.

3. Se inicie una investigación real y exhaustiva para dar con los responsables del asesinato de don Andrés Francisco Miguel y del ataque a don Pablo Antonio Pablo y don Esteban Bernabé.

4. Se garantice la seguridad de todos los líderes hombres y mujeres y gente movilizada que ha sido denunciada y/o amenazada por la empresa Hidro Santa Cruz.

5. Se asegure el respeto a la vida y los derechos humanos de todas las personas  dirigentes y activistas comunitarias que en este momento son amenazadas o permanecen encarcelados por defender sus territorios.

6. Se garantice la propiedad privada de las familias comunitarias por parte del Estado guatemalteco, ante las amenazas y presiones de la empresa Hidro Santa Cruz, la cual violenta los derechos de personas guatemaltecas e invade las tierras campesinas.

7. Se reconozca  la validez y los resultados de las consultas comunitarias llevadas a cabo en Barillas en relación a la Hidroeléctrica, y unas 61 consultas más realizadas hasta ahora en todo el país. El Convenio 169 de la OIT, el Código Municipal y la misma Constitución de la República avalan la lucha de los pueblos indígenas por defender su territorio.

8. Se suspenda la actividad de Hidro Santa Cruz, así como de las demás empresas hidroeléctricas del país, mineras, cementeras, petroleras y otros proyectos extractivos, hasta que las comunidades cuyos territorios sean afectados no hayan sido escuchadas y tenidas en cuenta.

9. Se dé paso a un verdadero diálogo sobre el futuro del país para resolver de forma integral los reclamos de los pueblos indígenas y demás comunidades ante los intereses de las empresas nacionales y extrajeras que buscan lucrar con los recursos naturales.

10. Que el gobierno de la República cumpla su obligación de defender a sus ciudadanos y no a las empresas.

Guatemala, 6 de mayo de 2012

 

PRIMERAS FIRMAS:

1. Aaron Pollack
2. Ab Ak Tul.
3. Adelaida González Menéndez.
4. Adelina Gutiérrez
5. Alejandro Flores, Sociólogo.
6. Alessandra Vecchi, master en desarrollo y descentralización.
7. Alianza de Mujeres Rurales.
8. Alicia Catalina Herrera Larios Asociación K’amalbe Malacatancito, Huehuetenango
9. Álvaro Revenga, abogado y periodista.
10. Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC).
11. Ana  Silvia Monzón, Socióloga Feminista.
12. Ana Felisa Chaclán. Universidad Iberoamericana. México.
13. Ana García Aupi.
14. Ana Lucia Hernández Cordero, Antropóloga.
15. Ana Lucrecia Molina Theissen,.
16. Ana María Ramazzini
17. Anamaría Cofiño K., antropóloga.
18. Andrés Cabanas, periodista y analista político.
19. Ángel Berna Gil
20. Arturo Taracena Arreola, UNAM México.
21. Asociación CEIBA
22. Aura Cumes, Antropóloga e investigadora
23. Byron Garoz, Colectivo de Estudios rurales IXIM.
24. Carlos Federico Lima Taracena.
25. Carlos Figueroa Ibarra.
26. Carlos Loarca, Asesor en Derechos Humanos
27. Carmen Reina. Feminista y Analista Política.
28. Carolina Urcuyo
29. Cecilia González.
30. Cecilia Villatoro.
31. Christiane Dechert, Wyoming Guatemala Accompaniment Project (WYGAP).
32. Christopher L. Chiappari. St. Olaf College. Northfield, MN 55057
33. Claudia Acevedo.
34. Colectiva Feminista de mujeres de izquierda.
35. Consejo de Juventudes Maya, Garifuna y Xinca de Guatemala
36. Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas (COMPA).
37. Coordinación de ONG y Cooperativas  -CONGCOOP-
38. Cristina Chiquín. Grupo de Mujeres Ixchel.
39. Daniel Hernandez-Salazar, fotógrafo
40. Dawn Paley, Periodista, Canadá.
41. Diana García.
42. Domingo Hernández, Asociación maya Uk’ux B’e
43. Edda Gaviola Artigas
44. Enrique Corral Alonso. Director General, Fundación Guillermo Toriello.
45. Ernesto Ponce.
46. Esmeralda Cajas Cuesta, Abogada, Activista independiente.
47. Gabriela Escobar Urrutia.
48. Gabriela Porras Flores.
49. Gladys Bala.
50. Gladys Tzul Tzul. Mexico.
51. Iduvina Hernández Batres, Guatemala.
52. Jacobo Mogollón
53. Jonathan Rodas
54. Jorge Santos. Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos –CIIDH-
55. José Fernando Moreira Ramírez, Universidade Estadual Paulista, Brasil.
56. José Miguel Cutzal M.S Ing. Agrónomo Sololá
57. Juan Diego Gonzalez.
58. Julieta Hernández González
59. Julio Ventura.
60. Kajkoj Maximo Ba Tiul, maya poqomchi, antropólogo, Centro de Reflexiones Nim Poqom.
61. Katharina Dechert.
62. Kendra McSweeney. Associate Professor & Chair of Graduate Studies. Columbus.
63. Lateinamerika Gruppe 1083, Frankfurt  Alemania.
64. Laura Hurtado, Socióloga.
65. Laura Montes, feminista.
66. Leonor Hurtado.
67. Lisett Aguilar Prado Dra. Otorrinolaringóloga; Colectiva de Mujeres Feministas de Izquierda
68. Lisette Hernàndez.
69. Luis Solano.
70. Magdalena Ferrín Pozuelo
71. Manuela Camus
72. Marcelo Coj, columnista en Plaza Pública.
73. Margarita Kénefic
74. María Eugenia Díaz, Feminista guatemalteca.
75. María Gabriela Escobar Urrutia
76. Maribel carrera
77. Marina Yoc. Francia.
78. Mario Sosa, Antropólogo social.
79. Marta Muñoz del Valle, España
80. Martha García.
81. Marylena Bustamante, Fundación Emil Bustamante, México Guatemala.
82. Máximo Arnoldo Curruchich Cumez, columnista editorial GT.
83. Maya Cú.
84. Mayra Godoy
85. Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4).
86. Movimiento Mexicano de Afectados por las Represas y en Defensa de los Ríos (MAPDER).
87. Natalia Mejía, Universidad de Valencia, España.
88. Nelton Rivera González.
89. Olivia Magdalena Santiago. Red de organizaciones Sociales
90. Organización Lambda Igualdad, Dignidad, Derechos, Organizacion LGBTI
91. Otros Mundos AC/Amigos de la Tierra México.
92. Patricia Castillo
93. Pedro Alfonso Romero García, estudiante de Psicología USAC.
94. Quimy De León
95. Randy Josué Barrios Arreola, Frente Popular FP.
96. Raúl de la Horra. Psicólogo y escritor.
97. Raúl Molina Mejía, Secretario de Relaciones Internacionales de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) y Profesor de Historia en la
Long Island University, Nueva York, Estados Unidos
98. Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala
99. Red Latinoamericana contra las Represas y en Defensa de los Ríos (Redlar).
100. Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA).
101. Rigoberto Ajcalon Choy. Universidad de Texas en Austin
102. Rigoberto Queme Chay
103. Roberto Mercantante.
104. Rocío García.
105. Rodrigo Batres.
106. Rubén Flores
107. Santiago Bastos. Investigador social.
108. Seguridad en Democracia -SEDEM-, Guatemala.
109. Sergio Belteton De León.
110. Silvel Elías. Universidad de San Carlos de Guatemala
111. Tania Palencia Prado.
112. Tomás González-Caballos Íñigo. CÓRDOBA  (España). .
113. Ximena Morales  Amnistía Internacional; Lugano, Suiza
114. Jaime Preciado C., ex Presidente ALAS
115. Eduardo Aquevedo S., ex Presidente ALAS

Written by Eduardo Aquevedo

6 mayo, 2012 at 20:30

Theotonio Dos Santos: discurso de recepción de título de Doctor Honoris Causa en Universidad de Valparaiso, Chile…

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DISCURSO DE RECEPCIÓN DEL TÍTULO DE DOCTOR HONORIS CAUSA DE LA UNIVERSIDAD DE VALPARAÍSO EN 18 DE ABRIL DE 2012.

Estimado RECTOR Aldo Valle

Estimados

Decano de la Facultad de Humanidades Carlos Martel

Director del Instituto de Sociología Juan Orellana Peralta y

Director del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Leonardo Jeffs Castro.

Mi estimado amigo Eduardo Aquevedo, mi ex – colega de la Universidad de Paris VIII, mi colega como ex – presidentes de la Asociación Latino Americana de Sociología (ALAS) que formamos hoy parte de un muy activo consejo de ex – presidentes (de ALAS).

 

Señoras y señores,  con mis especiales saludos a esta nueva generación de jóvenes estudiantes que tienen por adelante unas tareas gigantescas de retomar el hilo de la historia de emancipación de la humanidad que fue cortada violentamente a nuestra generación a pesar de que muchos no hemos desanimado nunca.

Deseo antes de todo expresar mis sentimientos de alegría y esperanza al recibir este honorable título de la Universidad de Valparaiso. Alegría por rever mi Chile querido liberado de esta horrible ficción neoliberal que convirtió un pueblo generoso y decidido en una expresión imitativa del egoísmo feroz que preside una economía mundial cada vez más prisionera de la violencia impuesta por las contradicciones que contiene estructuralmente este “modelo” de vida social. Lo más dramático aún era sentir de cerca la profundidad de los efectos negativos que el régimen de terror imponía a este pueblo valeroso aún paralizado en el desarrollo de su inmensa capacidad creativa.

Creo que ese homenaje tiene que ver con las luchas que trabamos con queridos compañeros, en gran parte muertos o desaparecidos por la acción o mejor reacción o respuesta brutal a los cambios que se produjeron en el intento de instaurar un modelo de sociedad y un proceso revolucionario en el cual este egoísmo y violencia, imposición y terror no tenían espacio para sobrevivir.

Nuestros esfuerzos teóricos y nuestras investigaciones articuladas en torno de una teoría de la dependencia que se desdobló en una teoría del sistema mundial fueron centro de un debate que aún está en curso. Pero con una diferencia muy importante. En la medida que el restablecimiento de las democracias en todo el mundo, pero sobretodo en la región latinoamericana,  se fue imponiendo, se fueron abriendo también las puertas para una retomada del proyecto intelectual que se articula con estos cambios políticos en marcha.

Por esto quiero aprovechar esta ocasión más bien para pensar el futuro y nuestros proyectos de trabajo para esta nueva fase de esperanza en la retomada del camino de cambios revolucionarios que fueron ahogados en sangre, tortura y obscurantismo.

En los últimos años me he dedicado cada vez más intensamente  a la investigación de los problemas fundamentales de nuestros pueblos oprimidos por años de violencia, explotación y expropiación de su trabajo duro y extenuante.

No entiendo el rol de las ciencias sociales y del pensamiento crítico si no se propone a trabajar por la superación de estas condiciones de vida deplorables.

En los últimos 10 años me he dedicado a sistematizar los conocimientos que el pensamiento crítico pudo organizar sobre esta problemática, trabajo que se expresó en la trilogía que publiqué en la última década sobre las ciencias sociales y el mundo contemporáneo.

En primer lugar,  publiqué el libro sobre La Teoría de la Dependencia: Balance y Perspectivas, editado en español por la Editorial Plaza y Janés, México y or la Editorial SudAmericana en Argentina.

En este libro hago una reivindicación del esfuerzo del pensamiento latinoamericano  que logró retirar del estrecho campo de las historias locales y nacionales  los problemas del subdesarrollo y del desarrollo para situarlos en el plano de la historia universal. Despues de nuestras investigaciones, el subdesarrollo no más podría ser tratado como una herencia de economías precapitalistas comunitarias y/o feudales sino como un resultado de la acumulación primitiva de capitales que dio origen a la moderna economía y sociedad capitalista.

La trata de esclavos, la explotación de los metales preciosos y de las especiarías de los trópicos, la explotación de los pueblos originarios y el gigantesco movimiento comercial con las colonias,  para lo cual se estructuró una gigantesca economía exportadora, fueron elementos fundamentales en la acumulación de riquezas que permitió a Europa no solo subyugar gran parte de la humanidad sino también realizar los cambios que dieron origen a la revolución industrial que permitió convertir el capitalismo en  un nuevo modo de producción, fundado en la explotación absoluta y relativa del trabajo “libre” o asalariado a través de la plusvalía.

Es profundamente perverso que las llamadas ciencias sociales se hayan dedicado a explicar a los pueblos colonizados,  sometidos a estas condiciones  deplorables,  cómo alcanzar las condiciones de vida obtenidas por los pueblos colonizadores sin las vantajas obtenidas por su pasado colonizador y su presente neo-colonial e imperialista.

Hemos desenmascarado este truco intelectual maldoso al   ligar el fenómeno del subdesarrollo a la dependencia estructural de nuestras economías, sociedades y culturas de la economía mundial capitalista.

Al demostrar las consecuencias negativas de nuestra sumisión a una división internacional del trabajo que entregaba las actividades económicas más lucrativas y más estratégicas a los centros del poder mundial,  apuntamos el compromiso del capitalismo dependiente con los mecanismos de superexplotación, concentración del ingreso y exclusión socioeconómica, y definimos así el camino de nuestra liberación y emancipación.

En este libro mostramos también la repercusión internacional de este esfuerzo teórico latino americano en todos los continentes, inclusive en los países centrales, que llevó a una reformulación de los principios de las ciencias sociales con la crítica al euro centrismo y la elaboración de una nueva teoría sobre el surgimiento y desarrollo del capitalismo como sistema económico social a partir del concepto de sistema mundial.

Este cambio de las ciencias sociales abrió camino a una nueva aproximación de los fenómenos sociales y a un movimiento profundo de reforma de las Ciencias Sociales que se sintetizó en el Informe de la Comisión Gulbenkian sobre Abriendo las Ciencias Sociales, coordinado por Inmanuel Wallerstein, en este entonces presidente de la Asociación Internacional de Sociología.

Por fin, hemos buscado demostrar como surgió en nuestra región una modalidad de sumisión a la dependencia a través de la reinserción de nuestro pensamiento en el cuadro de la modernización capitalista propuesta por el neoliberalismo. Este enfoque sirvió de base ideológica para la adhesión de amplios sectores de nuestra izquierda al proyecto neoliberal que tuvo su expresión más sofisticada en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso en Brasil cuyo cuadro ideológico continúa se extendiendo hasta nuestro días.

En seguida me he dedicado a estudiar más detalladamente esta economía mundial que nació con el capitalismo y que pasó por cambios fundamentales en nuestros días. En el segundo libro de mi trilogía  ( Economía Mundial e Integración Regional Latinoamericana), también editado por Plaza y Janés (México) y, en nueva edición ampliada y actualizada, en la Derrama Magisterial (Perú),  hago un balance de los cambios operados en la estructura económica  y en el movimiento  cíclico del capital en la fase contemporánea.

Pude demostrar en varios estudios sobre el tema como se abría una oportunidad para la integración latinoamericana,  en la medida en que el proceso de regionalización era el camino inevitable de la globalización capitalista y obligaba las regiones culturalmente articuladas – como la América Latina y el Caribe – a integrarse para defenderse de la globalización.

Por fin, llegamos al libro con el título Del Terror a la Esperanza: Auge y Decadencia del Neoliberalismo, editado en castellano por Monte Ávila, Caracas,  que lo disponibiliza gratuitamente en Internet. Él  plantea dos tesis centrales que creo ser una contribución importante al estudio de la etapa actual del capitalismo como sistema económico y como ideología.

La primera es la afirmación sobre la petición de principio del pensamiento teórico neoliberal. Este pretende volver a las primicias básicas del liberalismo, establecidas en el siglo XVIII. Pretende demostrar que el “libre” mercado es un producto de la naturaleza humana, fundada en la idea del individuo posesivo como plena expresión de la naturaleza humana. Además del contenido ideológico evidente de esta construcción teórica,  ya demostrado por varios autores, ella entra en choque con el carácter monopolista y el desarrollado capitalismo de Estado que organizan el capitalismo contemporáneo. Si la hipótesis del libre mercado podría tener algún sentido práctico en el siglo XIX para imponer el dominio del capital sobre la economía mundial, en el siglo XX y más aún en el siglo XXI es una aberración inútil que entra en choque con los hechos a cada día. De ahí el fracaso del neoliberalismo y del pensamiento único para inspirar políticas económicas coherentes.

En mi estudio de la práctica del neoliberalismo demuestro como las políticas económicas de inspiración neoliberal aumentaron el déficit público y por lo tanto la intervención del Estado en la economía (disminuyendo el gasto social pero aumentando de manera explosiva los gastos financieros y militares). Al mismo tiempo, los gobiernos neoliberales crearon déficits comerciales, de un lado, y superávits,   del otro, que introdujeron un desequilibrio brutal en la economía mundial.

Es evidente que estos desequilibrios fiscales y comerciales condujeron también a un desequilibrio monetario y una oscilación de las divisas internacionales completamente dependientes de las intervenciones estatales y de los juegos monopolistas y especulativos que ningún mercado “libre” puede ni de lejos regular. Este grado de desequilibrio solo puede ser logrado por vía de la más violenta intervención estatal.

La segunda tesis que presentamos en este libro se refiere a la relación entre los regímenes de fuerza, fascistas y para fascistas, con el dominio ideológico y político del neoliberalismo. No fue una coincidencia que el desmoralizado grupo de la Universidad de  Chicago encontrase el primer gobierno que los insertó en el mundo económico real a través del régimen fascista de Augusto Pinochett en Chile. Ni es menos verdad que los gobiernos de Thatcher y Reagan que lo propagaron en todo el mundo estas propuestas proto modernas, se fundaron en violentas confrontaciones con el movimiento sindical de sus países y se impusieron a traves de bestiales formas de autoritarismo político.

Establecimos así en un cuidadoso análisis la correlación directa entre el terror de Estado y las políticas neoliberales que retiraron de los trabajadores derechos históricamente conquistados rebajando drásticamente sus sueldos al combinar represión estatal con represión económica a través de las recesiones,  con su séquito de desempleo y desesperanza.

Del Terror a la Esperanza: Auge y Decadencia del Neoliberalismo contribuye así a una compresión significativa del período recesivo de la economía mundial entre 1967 a 1994, tema que analizamos en el cuadro de las ondas largas de Kondratiev, contribución teórica y econométrica del economista ruso cuya vigencia hemos restablecido en la década del 1970 junto con Ernest Mandel, André Gunder Frank, Christopher Freeman, Inmanuel Wallerstein y tantos otros.

Nos cabe ahora avanzar en el análisis de la nueva fase de la economía capitalista mundial,  en la cual entran en crisis definitiva las falsas soluciones impuestas en el período del auge neoliberal. Estos análisis ganaron una evidencia colosal con la crisis desatada en el segundo semestre de 2008. Ella demostró con  enorme violencia algunas de las tesis de este libro:

1. Los desequilibrios generados por las políticas neoliberales arriba citados abrieron camino para un gigantesco sistema financiero sostenido por la deuda pública, generada por el déficit fiscal permanente y creciente. Este sistema no puede mantenerse sin la transferencia colosal de recursos del sector productivo a un mundo económico financiero artificial realizada por el Estado. El capitalismo de Estado pasa a ser el sostén fundamental de este nuevo orden capitalista, contrariando drasticamente los principios ideológicos disfrazados de científicos que doinó el ambiente intelectual del período.

2. La crisis actual pone en manifiesto la necesidad del capitalismo actual de garantizar con billones de dólares estatales ( en forma de deudas crecientes o en fora de emisión de dólares u otras monedas consideradas “seguras” por un sistema de instituciones de seguro y aconsejamiento corrupto)  su funcionamiento. Aún no está claro cuanto tiempo y hasta que límites la sociedad está dispuesta a sostener esta política estatal – ocultada por el neoliberalismo hasta que los medios de comunicación tuvieron que explicitarla claramente,  cuando esos desequilibrios alcanzaron niveles intolerables para el modelo institucional existente.

3. La crisis actual tiene dos lados: en parte ella pone de manifiesto el fracaso de la famosa capacidad de equilibrio que se podría alcanzar por un “libre mercado” que no existe y jamás podría regular  procesos tan fundamentales. Pero, por otro lado, un manejo mediático impresionante de la “crisis” permite confundir las personas para justificar la violenta y deficitaria intervención estatal para impedir “la crisis sistémica” que nos destruiría a todos.

4. En consecuencia se combate la crisis con los mismos mecanismos que la generaron. Se pretende que la intervención estatal y la regulación que faltaron en el reino neo liberal serán sustituidas por unas “nuevas” intervenciones y regulaciones a servicio de un equilibrio anti-cíclico que solo puede conducir a nuevas crisis aún más violentas.

5. El anuncio de un déficit fiscal de 1 billón y 700 mil millones de dólares que previó correctamente el presidente Obama para 2009 y la pretendida e inviable disminución de este déficit para cerca de 700 mil millones en 2013 podrá combinarse con una recuperación moderada de la economía estadounidense. Es evidente que una recuperación fundada en estos mecanismos será restringida y vacilante profundizando la crisis de la hegemonía mundial de los Estados Unidos y de su moneda. El caso japonés en la década del 90 queda como referencia fundamental para los próximos 7 a 9 años.Y es bueno acordar que Japón consiguió bajar el valor internacional de su moneda drasticamente desde 1996 y mantuvo una tasa de interés negativa en este período. Sin embargo no logró restablecer un período sólido de crecimiento económico.

6. Es claro también que, mientras se mantiene este cuadro de “recuperación razante”  a alto costo en la Tríade (EE.UU., Europa y Japón) las economías emergentes estarán en ascenso, apoyadas en la expansión de sus mercados internos a través de distribuciones del ingreso más o menos profundas como resultado de una ascensión creciente de los movimientos sociales y sus éxitos políticos más o menos importantes.

  1.  Podemos esperar que los próximos 10 años serán de avanzo social y económico con mayor o menor avance político dependiendo de la conciencia de las fuerzas sociales emergentes y de la capacidad de sus liderazgos políticos de expresar y sintetizar sus necesidades y aspiraciones. Creo que nuestro libro sobre auge y la decadencia del neoliberalismo y los demás de la trilogía podrán ayudar en esta tarea. El hecho de que ha sido traducido, además de los otros 2,  al idioma chino y publicado por la editorial de la Academia de Ciencias Sociales en el inicio de este año de 2012 me enorgullece.  Me gusta pensar que la vanguardia política de China pueda dialogar con mi esfuerzo teórico, como lo viene haciendo desde la traducción al mandarin de mi libro Imperialismo y Dependencia en 1992, seguida de 2 reediciones y la publicación de 5 libros más.

Me propongo a dedicarme ahora, con varios compañeros,  a formular las alternativas que se dibujan a través de gobiernos progresistas – que se formaron a partir de la decadencia del neoliberalismo y de la acción cada vez más activa y conciente de los movimientos sociales que se liberon poco a poco del terror paralizante. Al mismo tiempo, me dedico a elaborar un nuevo esfuerzo crítico sobre el concepto de desarrollo, vinculando lo al avance del proceso civilizatorio en curso que rompe con el intento ( hoy definitivamente cuestionado) de imponer al mundo la idea de que Europa y su seguidos norteamericano representan el modelo de la civilización en general. La noción de desarrollo no puede más servir a este proyecto imperialista y debe sí servir de instrumiento para planear las condiciones de surgimiento e implantación de una verdadera civilización planetaria que se apoyará en las ricas experiencias ciivizatorias de todos los pueblos del planeta y del definitivo respecto a la diversidad cultural que la historia produjo. Este esfuerzo democrático y pluralista nos permitirá utilizar la sabedoría de las diversas civilizaciones,  que emanan  de ambientes ecológicos diversos y de las soluciones creativas encontradas por sus habitantes,  para lograr una articulación virtuosa entre la humanidad y la naturaleza que tanto necesitamos delante de una crisis ambiental planetaria extremamente grave que vivemos bajo el caos social que promueve las formaciones sociales fundadas en el modo de producción capitalista.

Buscamos sobretodo  dar continuidad a la crítica de la economía política propuesta en los Grundrisse y en el libro con este mismo nombre e iniciada en El Capital de Karl Marx que solo representaba e primero libro de los 6 que copnían este genial proyecto científico. Se hace necesario extenderla al complejo proceso histórico del mundo contemporáneo, lo que es un  trabajo teórico más abstracto pero muy necesario para orientar nuestra práctica actual,  trabajo cuyos principios generales espero también ofrecer al público lector  muy pronto. Al incluirme en el claustro de la Universidad de Valparaiso busco encontrar colegas dispuestos a participar de estas tareas teóricas tan necesarias. Marchemos juntos!

THEOTONIO DOS SANTOS

Valparaiso, 18 de Abril de 2012.

Amigas y amigos participantes de la ALAS:

En nombre de la directiva de nuestra Asociación, nos dirigimos a ustedes para dar a conocer algunas importantes decisiones que hemos tomado en nuestra reciente reunión en Santiago de Chile, entre los días 21 y 26 de marzo, y frente a las cuales quisiéramos su colaboración.

Todos hemos experimentado el carácter multitudinario de nuestros congresos, en los que ya estamos asegurando una participación media de cinco mil inscritos. También debe notarse que las actividades de la ALAS se han diversificado con los Pre-ALAS, el movimiento editorial, el Consejo Interuniversitario y nuestras cada vez más frecuentes declaraciones que exigen el respeto a los derechos humanos. Otras iniciativas esperan su oportunidad, por ejemplo, una página Web permanente, la creación de cátedras regionales, una efectiva vinculación con otras organizaciones académicas, el estímulo de las comunidades académicas en países en los cuales tenemos escasa presencia, la coproducción de revistas y de libros, diversificar y consolidar grupos de trabajo, formalizar relaciones con asociaciones estudiantiles, y otras.

Llevar a cabo los actuales compromisos y desarrollar las iniciativas aún pendientes plantean exigencias que debemos asumir responsablemente. Ante ello, concluimos que la existencia de la Asociación no puede depender de Congresos cada dos años ni tampoco carecer de fondos para desarrollar y promover sus actividades. Debemos evitar una burocratización de la ALAS, pero también posibilitar su funcionamiento.

Por ello la Directiva acordó, en conformidad con sus estatutos, iniciar la formalización de sus asociados a través del pago de cuotas individuales anuales. Como señala el Estatuto vigente en el artículo 4, “el patrimonio de la Asociación está constituido por las aportaciones de sus miembros”; el artículo 6 indica que pueden ser miembros permanentes de la Asociación quienes “paguen regularmente sus cuotas”, y el artículo 9 aclara que es deber de los miembros regulares de la ALAS “liquidar las cuotas anuales que fije la Asociación”. El cumplimiento de este requerimiento implica darle vida a la Asociación para poder satisfacer sus expectativas y hacer justicia a los colaboradores que financian con sus propios fondos, cuando pueden, las iniciativas de la Asociación.

Por la presente estamos comunicando esta decisión a todos quienes participaron en los Congresos recientes adjuntando un formulario de incorporación a la ALAS, de cuya respuesta se asumirá la intención de asociarse. Una vez declarada la intención de afiliarse, se enviarán las indicaciones sobre el monto, cómo y dónde hacer la contribución anual. El valor de la membrecía se establecerá en forma provisoria y en un monto básico, pudiendo ser aumentado o rebajado por acuerdo de la próxima Asamblea General a ser realizada en Santiago de Chile el año 2013. Los ingresos por este concepto, así como el destino de estos, serán conocidos por todos los asociados, por lo cual la directiva asegura políticas de transparencia.

Los derechos de los afiliados están en los Estatutos y, en términos generales, los habilitan para participar en el nivel decisorio de la Asociación y ser miembros de sus órganos directivos y consultivos. La participación en los Congresos ALAS y Pre-ALAS seguirá siendo abierta y universal y sólo considera el pago de sus habituales montos de inscripción definidos por las comisiones organizadoras locales, previa consulta a la directiva de la ALAS.

Nuestra expectativa es que las decisiones notificadas sean acogidas mayoritariamente, y que la Asociación Latinoamericana de Sociología se constituya, con asociados permanentes, en una organización más robusta y sustentable en el cumplimiento de sus responsabilidades y, sobre todo, consolidar el posicionamiento de la ALAS como actor protagónico en el desenvolvimiento disciplinario a nivel global y vocero del pensamiento social latinoamericano.

Fraternalmente,

Paulo Henrique Martins

PRESIDENTE

Marcelo Arnold-Cathalifaud

VICE-PRESIDENTE


Deborah Barros
Secretária Administrativa da ALAS

Written by Eduardo Aquevedo

22 abril, 2012 at 15:17

Theotonio Dos Santos en la Universidad de Valparaiso, Chile

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Entre el 16 y el 19 de Abril del año en curso, el profesor Theotonio Dos Santos, unos de los más destacados sociólogos brasileños y latinoamericanos, Profesor de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, participará en un conjunto de actividades organizadas por los Institutos de Sociología y de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso, Chile.

 

DISCURSO DE RECEPCIÓN DEL TÍTULO DE DOCTOR HONORIS CAUSA DE LA UNIVERSIDAD DE VALPARAÍSO EN 18 DE ABRIL DE 2012.

Estimado RECTOR Aldo Valle

Estimados

Decano de la Facultad de Humanidades Carlos Martel

Director del Instituto de Sociología Juan Orellana Peralta y

Director del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, Leonardo Jeffs Castro.

Mi estimado amigo Eduardo Aquevedo, mi ex – colega de la Universidad de Paris VIII, mi colega como ex – presidentes de la Asociación Latino Americana de Sociología (ALAS) que formamos hoy parte de un muy activo consejo de ex – presidentes (de ALAS).

Señoras y señores,  con mis especiales saludos a esta nueva generación de jóvenes estudiantes que tienen por adelante unas tareas gigantescas de retomar el hilo de la historia de emancipación de la humanidad que fue cortada violentamente a nuestra generación a pesar de que muchos no hemos desanimado nunca.

Deseo antes de todo expresar mis sentimientos de alegría y esperanza al recibir este honorable título de la Universidad de Valparaiso. Alegría por rever mi Chile querido liberado de esta horrible ficción neoliberal que convirtió un pueblo generoso y decidido en una expresión imitativa del egoísmo feroz que preside una economía mundial cada vez más prisionera de la violencia impuesta por las contradicciones que contiene estructuralmente este “modelo” de vida social. Lo más dramático aún era sentir de cerca la profundidad de los efectos negativos que el régimen de terror imponía a este pueblo valeroso aún paralizado en el desarrollo de su inmensa capacidad creativa.

Creo que ese homenaje tiene que ver con las luchas que trabamos con queridos compañeros, en gran parte muertos o desaparecidos por la acción o mejor reacción o respuesta brutal a los cambios que se produjeron en el intento de instaurar un modelo de sociedad y un proceso revolucionario en el cual este egoísmo y violencia, imposición y terror no tenían espacio para sobrevivir.

Nuestros esfuerzos teóricos y nuestras investigaciones articuladas en torno de una teoría de la dependencia que se desdobló en una teoría del sistema mundial fueron centro de un debate que aún está en curso. Pero con una diferencia muy importante. En la medida que el restablecimiento de las democracias en todo el mundo, pero sobretodo en la región latinoamericana,  se fue imponiendo, se fueron abriendo también las puertas para una retomada del proyecto intelectual que se articula con estos cambios políticos en marcha.

Por esto quiero aprovechar esta ocasión más bien para pensar el futuro y nuestros proyectos de trabajo para esta nueva fase de esperanza en la retomada del camino de cambios revolucionarios que fueron ahogados en sangre, tortura y obscurantismo.

En los últimos años me he dedicado cada vez más intensamente  a la investigación de los problemas fundamentales de nuestros pueblos oprimidos por años de violencia, explotación y expropiación de su trabajo duro y extenuante.

No entiendo el rol de las ciencias sociales y del pensamiento crítico si no se propone a trabajar por la superación de estas condiciones de vida deplorables.

En los últimos 10 años me he dedicado a sistematizar los conocimientos que el pensamiento crítico pudo organizar sobre esta problemática, trabajo que se expresó en la trilogía que publiqué en la última década sobre las ciencias sociales y el mundo contemporáneo.

En primer lugar,  publiqué el libro sobre La Teoría de la Dependencia: Balance y Perspectivas, editado en español por la Editorial Plaza y Janés, México y or la Editorial SudAmericana en Argentina.

En este libro hago una reivindicación del esfuerzo del pensamiento latinoamericano  que logró retirar del estrecho campo de las historias locales y nacionales  los problemas del subdesarrollo y del desarrollo para situarlos en el plano de la historia universal. Despues de nuestras investigaciones, el subdesarrollo no más podría ser tratado como una herencia de economías precapitalistas comunitarias y/o feudales sino como un resultado de la acumulación primitiva de capitales que dio origen a la moderna economía y sociedad capitalista.

La trata de esclavos, la explotación de los metales preciosos y de las especiarías de los trópicos, la explotación de los pueblos originarios y el gigantesco movimiento comercial con las colonias,  para lo cual se estructuró una gigantesca economía exportadora, fueron elementos fundamentales en la acumulación de riquezas que permitió a Europa no solo subyugar gran parte de la humanidad sino también realizar los cambios que dieron origen a la revolución industrial que permitió convertir el capitalismo en  un nuevo modo de producción, fundado en la explotación absoluta y relativa del trabajo “libre” o asalariado a través de la plusvalía.

Es profundamente perverso que las llamadas ciencias sociales se hayan dedicado a explicar a los pueblos colonizados,  sometidos a estas condiciones  deplorables,  cómo alcanzar las condiciones de vida obtenidas por los pueblos colonizadores sin las vantajas obtenidas por su pasado colonizador y su presente neo-colonial e imperialista.

Hemos desenmascarado este truco intelectual maldoso al   ligar el fenómeno del subdesarrollo a la dependencia estructural de nuestras economías, sociedades y culturas de la economía mundial capitalista.

Al demostrar las consecuencias negativas de nuestra sumisión a una división internacional del trabajo que entregaba las actividades económicas más lucrativas y más estratégicas a los centros del poder mundial,  apuntamos el compromiso del capitalismo dependiente con los mecanismos de superexplotación, concentración del ingreso y exclusión socioeconómica, y definimos así el camino de nuestra liberación y emancipación.

En este libro mostramos también la repercusión internacional de este esfuerzo teórico latino americano en todos los continentes, inclusive en los países centrales, que llevó a una reformulación de los principios de las ciencias sociales con la crítica al euro centrismo y la elaboración de una nueva teoría sobre el surgimiento y desarrollo del capitalismo como sistema económico social a partir del concepto de sistema mundial.

Este cambio de las ciencias sociales abrió camino a una nueva aproximación de los fenómenos sociales y a un movimiento profundo de reforma de las Ciencias Sociales que se sintetizó en el Informe de la Comisión Gulbenkian sobre Abriendo las Ciencias Sociales, coordinado por Inmanuel Wallerstein, en este entonces presidente de la Asociación Internacional de Sociología.

Por fin, hemos buscado demostrar como surgió en nuestra región una modalidad de sumisión a la dependencia a través de la reinserción de nuestro pensamiento en el cuadro de la modernización capitalista propuesta por el neoliberalismo. Este enfoque sirvió de base ideológica para la adhesión de amplios sectores de nuestra izquierda al proyecto neoliberal que tuvo su expresión más sofisticada en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso en Brasil cuyo cuadro ideológico continúa se extendiendo hasta nuestro días.

En seguida me he dedicado a estudiar más detalladamente esta economía mundial que nació con el capitalismo y que pasó por cambios fundamentales en nuestros días. En el segundo libro de mi trilogía  ( Economía Mundial e Integración Regional Latinoamericana), también editado por Plaza y Janés (México) y, en nueva edición ampliada y actualizada, en la Derrama Magisterial (Perú),  hago un balance de los cambios operados en la estructura económica  y en el movimiento  cíclico del capital en la fase contemporánea.

Pude demostrar en varios estudios sobre el tema como se abría una oportunidad para la integración latinoamericana,  en la medida en que el proceso de regionalización era el camino inevitable de la globalización capitalista y obligaba las regiones culturalmente articuladas – como la América Latina y el Caribe – a integrarse para defenderse de la globalización.

Por fin, llegamos al libro con el título Del Terror a la Esperanza: Auge y Decadencia del Neoliberalismo, editado en castellano por Monte Ávila, Caracas,  que lo disponibiliza gratuitamente en Internet. Él  plantea dos tesis centrales que creo ser una contribución importante al estudio de la etapa actual del capitalismo como sistema económico y como ideología.

La primera es la afirmación sobre la petición de principio del pensamiento teórico neoliberal. Este pretende volver a las primicias básicas del liberalismo, establecidas en el siglo XVIII. Pretende demostrar que el “libre” mercado es un producto de la naturaleza humana, fundada en la idea del individuo posesivo como plena expresión de la naturaleza humana. Además del contenido ideológico evidente de esta construcción teórica,  ya demostrado por varios autores, ella entra en choque con el carácter monopolista y el desarrollado capitalismo de Estado que organizan el capitalismo contemporáneo. Si la hipótesis del libre mercado podría tener algún sentido práctico en el siglo XIX para imponer el dominio del capital sobre la economía mundial, en el siglo XX y más aún en el siglo XXI es una aberración inútil que entra en choque con los hechos a cada día. De ahí el fracaso del neoliberalismo y del pensamiento único para inspirar políticas económicas coherentes.

En mi estudio de la práctica del neoliberalismo demuestro como las políticas económicas de inspiración neoliberal aumentaron el déficit público y por lo tanto la intervención del Estado en la economía (disminuyendo el gasto social pero aumentando de manera explosiva los gastos financieros y militares). Al mismo tiempo, los gobiernos neoliberales crearon déficits comerciales, de un lado, y superávits,   del otro, que introdujeron un desequilibrio brutal en la economía mundial.

Es evidente que estos desequilibrios fiscales y comerciales condujeron también a un desequilibrio monetario y una oscilación de las divisas internacionales completamente dependientes de las intervenciones estatales y de los juegos monopolistas y especulativos que ningún mercado “libre” puede ni de lejos regular. Este grado de desequilibrio solo puede ser logrado por vía de la más violenta intervención estatal.

La segunda tesis que presentamos en este libro se refiere a la relación entre los regímenes de fuerza, fascistas y para fascistas, con el dominio ideológico y político del neoliberalismo. No fue una coincidencia que el desmoralizado grupo de la Universidad de  Chicago encontrase el primer gobierno que los insertó en el mundo económico real a través del régimen fascista de Augusto Pinochett en Chile. Ni es menos verdad que los gobiernos de Thatcher y Reagan que lo propagaron en todo el mundo estas propuestas proto modernas, se fundaron en violentas confrontaciones con el movimiento sindical de sus países y se impusieron a traves de bestiales formas de autoritarismo político.

Establecimos así en un cuidadoso análisis la correlación directa entre el terror de Estado y las políticas neoliberales que retiraron de los trabajadores derechos históricamente conquistados rebajando drásticamente sus sueldos al combinar represión estatal con represión económica a través de las recesiones,  con su séquito de desempleo y desesperanza.

Del Terror a la Esperanza: Auge y Decadencia del Neoliberalismo contribuye así a una compresión significativa del período recesivo de la economía mundial entre 1967 a 1994, tema que analizamos en el cuadro de las ondas largas de Kondratiev, contribución teórica y econométrica del economista ruso cuya vigencia hemos restablecido en la década del 1970 junto con Ernest Mandel, André Gunder Frank, Christopher Freeman, Inmanuel Wallerstein y tantos otros.

Nos cabe ahora avanzar en el análisis de la nueva fase de la economía capitalista mundial,  en la cual entran en crisis definitiva las falsas soluciones impuestas en el período del auge neoliberal. Estos análisis ganaron una evidencia colosal con la crisis desatada en el segundo semestre de 2008. Ella demostró con  enorme violencia algunas de las tesis de este libro:

1. Los desequilibrios generados por las políticas neoliberales arriba citados abrieron camino para un gigantesco sistema financiero sostenido por la deuda pública, generada por el déficit fiscal permanente y creciente. Este sistema no puede mantenerse sin la transferencia colosal de recursos del sector productivo a un mundo económico financiero artificial realizada por el Estado. El capitalismo de Estado pasa a ser el sostén fundamental de este nuevo orden capitalista, contrariando drasticamente los principios ideológicos disfrazados de científicos que doinó el ambiente intelectual del período.

2. La crisis actual pone en manifiesto la necesidad del capitalismo actual de garantizar con billones de dólares estatales ( en forma de deudas crecientes o en fora de emisión de dólares u otras monedas consideradas “seguras” por un sistema de instituciones de seguro y aconsejamiento corrupto)  su funcionamiento. Aún no está claro cuanto tiempo y hasta que límites la sociedad está dispuesta a sostener esta política estatal – ocultada por el neoliberalismo hasta que los medios de comunicación tuvieron que explicitarla claramente,  cuando esos desequilibrios alcanzaron niveles intolerables para el modelo institucional existente.

3. La crisis actual tiene dos lados: en parte ella pone de manifiesto el fracaso de la famosa capacidad de equilibrio que se podría alcanzar por un “libre mercado” que no existe y jamás podría regular  procesos tan fundamentales. Pero, por otro lado, un manejo mediático impresionante de la “crisis” permite confundir las personas para justificar la violenta y deficitaria intervención estatal para impedir “la crisis sistémica” que nos destruiría a todos.

4. En consecuencia se combate la crisis con los mismos mecanismos que la generaron. Se pretende que la intervención estatal y la regulación que faltaron en el reino neo liberal serán sustituidas por unas “nuevas” intervenciones y regulaciones a servicio de un equilibrio anti-cíclico que solo puede conducir a nuevas crisis aún más violentas.

5. El anuncio de un déficit fiscal de 1 billón y 700 mil millones de dólares que previó correctamente el presidente Obama para 2009 y la pretendida e inviable disminución de este déficit para cerca de 700 mil millones en 2013 podrá combinarse con una recuperación moderada de la economía estadounidense. Es evidente que una recuperación fundada en estos mecanismos será restringida y vacilante profundizando la crisis de la hegemonía mundial de los Estados Unidos y de su moneda. El caso japonés en la década del 90 queda como referencia fundamental para los próximos 7 a 9 años.Y es bueno acordar que Japón consiguió bajar el valor internacional de su moneda drasticamente desde 1996 y mantuvo una tasa de interés negativa en este período. Sin embargo no logró restablecer un período sólido de crecimiento económico.

6. Es claro también que, mientras se mantiene este cuadro de “recuperación razante”  a alto costo en la Tríade (EE.UU., Europa y Japón) las economías emergentes estarán en ascenso, apoyadas en la expansión de sus mercados internos a través de distribuciones del ingreso más o menos profundas como resultado de una ascensión creciente de los movimientos sociales y sus éxitos políticos más o menos importantes.

  1.  Podemos esperar que los próximos 10 años serán de avanzo social y económico con mayor o menor avance político dependiendo de la conciencia de las fuerzas sociales emergentes y de la capacidad de sus liderazgos políticos de expresar y sintetizar sus necesidades y aspiraciones. Creo que nuestro libro sobre auge y la decadencia del neoliberalismo y los demás de la trilogía podrán ayudar en esta tarea. El hecho de que ha sido traducido, además de los otros 2,  al idioma chino y publicado por la editorial de la Academia de Ciencias Sociales en el inicio de este año de 2012 me enorgullece.  Me gusta pensar que la vanguardia política de China pueda dialogar con mi esfuerzo teórico, como lo viene haciendo desde la traducción al mandarin de mi libro Imperialismo y Dependencia en 1992, seguida de 2 reediciones y la publicación de 5 libros más.

Me propongo a dedicarme ahora, con varios compañeros,  a formular las alternativas que se dibujan a través de gobiernos progresistas – que se formaron a partir de la decadencia del neoliberalismo y de la acción cada vez más activa y conciente de los movimientos sociales que se liberon poco a poco del terror paralizante. Al mismo tiempo, me dedico a elaborar un nuevo esfuerzo crítico sobre el concepto de desarrollo, vinculando lo al avance del proceso civilizatorio en curso que rompe con el intento ( hoy definitivamente cuestionado) de imponer al mundo la idea de que Europa y su seguidos norteamericano representan el modelo de la civilización en general. La noción de desarrollo no puede más servir a este proyecto imperialista y debe sí servir de instrumiento para planear las condiciones de surgimiento e implantación de una verdadera civilización planetaria que se apoyará en las ricas experiencias ciivizatorias de todos los pueblos del planeta y del definitivo respecto a la diversidad cultural que la historia produjo. Este esfuerzo democrático y pluralista nos permitirá utilizar la sabedoría de las diversas civilizaciones,  que emanan  de ambientes ecológicos diversos y de las soluciones creativas encontradas por sus habitantes,  para lograr una articulación virtuosa entre la humanidad y la naturaleza que tanto necesitamos delante de una crisis ambiental planetaria extremamente grave que vivemos bajo el caos social que promueve las formaciones sociales fundadas en el modo de producción capitalista.

Buscamos sobretodo  dar continuidad a la crítica de la economía política propuesta en los Grundrisse y en el libro con este mismo nombre e iniciada en El Capital de Karl Marx que solo representaba e primero libro de los 6 que copnían este genial proyecto científico. Se hace necesario extenderla al complejo proceso histórico del mundo contemporáneo, lo que es un  trabajo teórico más abstracto pero muy necesario para orientar nuestra práctica actual,  trabajo cuyos principios generales espero también ofrecer al público lector  muy pronto. Al incluirme en el claustro de la Universidad de Valparaiso busco encontrar colegas dispuestos a participar de estas tareas teóricas tan necesarias. Marchemos juntos!

 

THEOTONIO DOS SANTOS

 

Valparaiso, 18 de Abril de 2012.



Lunes 16 de Abril, a las 12 hrs.:

Conferencia Inaugural del año Académico de los

Institutos de Sociología e Historia y Ciencias Sociales, sobre

“Historia y Sociología: desafíos actuales”.

FACULTAD DE HUMANIDADES  Universidad de Valparaíso.


Martes 17, entre las 15 y 19 hrs.:

 Seminario: “Los desafíos actuales de las 

Ciencias Sociales en América Latina”.

FACULTAD DE HUMANIDADES  Universidad de Valparaíso.


Miércoles 18, a las 12 hrs.:

 Conferencia Inaugural de las IV Jornadas de Historia 

de las Relaciones Internacionales, sobre 

“El actual Sistema Mundial y el rol de América Latina”

FACULTAD DE HUMANIDADES  Universidad de Valparaíso.


Miércoles 18, a las 18 hrs., otorgamiento del 

Doctorado Honoris Causa al 

Profesor Theotonio Dos Santos 

por la Universidad de Valparaíso, 

en el Aula Vicuña Suarez;


Jueves 19, a las 18 hrs., Conferencia Magistral pública:

“Los nuevos Movimientos Sociales en América Latina y

 su cuestionamiento del Modelo Neoliberal”.

 Auditorio del Liceo Eduardo de la Barra de nuestra ciudad;

 


Están  cordialmente a todos los académicos, personal administrativo y estudiantes de la Universidad de Valparaíso, así como al público en general, a participar en dichas actividades. 



Organizan:


Instituto de Historia y Ciencias Sociales U.V.

Instituto de Sociología

CONVOCAN:


– Taller de Historia Política.

– Universidad Popular de Valparaíso.

– UNE-Chile, sección Valparaíso.

Written by Eduardo Aquevedo

13 abril, 2012 at 10:11

Asesinato de Socióloga guatemalteca: condena internacional

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Asesinato de joven socióloga guatemalteca, Emilia Quan Stackmann

 

Pronunciamiento de la Asociación Centroamericana de Sociología (ACAS)

KLEE125La Asociación Centroamericana de Sociología-ACAS manifiesta su consternación y repudio por la muerte violenta de la socióloga guatemalteca EMILIA MARGARITA QUAN STACKMANN acaecida el día 8 de diciembre 2010, en el departamento de Huehuetenango, Guatemala.

Emilia fue secuestrada el día 7 de diciembre junto al señor Víctor López, piloto del Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala-CEDFOG, entidad en la que ella laboraba desde hace cinco meses. En ese tiempo, Emilia Quan, joven socióloga poseedora de relevantes calidades profesionales, académicas y humanas, con un importante compromiso social demostrado en su incipiente carrera como investigadora, realizó valiosos aportes para los procesos impulsados por CEDFOG.

El quehacer de CEDFOG se ha inscrito desde su fundación en 1999, en el análisis, la denuncia y la propuesta para promover cambios sociales en una región caracterizada por la pobreza, la exclusión y las desigualdades. CEDFOG ha logrado un lugar en el espacio social de Huehuetenango emprendiendo procesos de diálogo, investigaciones que develan la historia de ese departamento tan golpeado durante el conflicto armado en Guatemala, asimismo apoyando iniciativas comunitarias, de mujeres, jóvenes e indígenas que se han constituido en importantes actores políticos en esa región.

Cabe resaltar que esos vínculos con las comunidades se expresaron en el apoyo que brindaron en la búsqueda de Emilia, a pocas horas de su secuestro. Búsqueda que concluyó lamentablemente con el hallazgo de su cuerpo sin vida en el límite entre los municipios de Chiantla y San Juan Ixcoy, Huehuetenango.

Su muerte, ocurrida en circunstancias aún no aclaradas por las autoridades responsables de la seguridad de la ciudadanía, constituye un hecho grave que revela los niveles de violencia que aquejan a la región centroamericana, a la sociedad guatemalteca, y devela particularmente el alto grado de vulnerabilidad de las mujeres a la violencia.

Desde ACAS expresamos una profunda PREOCUPACION ante esta muerte violenta que tiene impacto directo en la comunidad de científicos(as) sociales en la región centroamericana.

Nos SOLIDARIZAMOS con la Escuela de Ciencia Política de la Universidad de San Carlos y con FLACSO-Guatemala, entidades académicas de donde egresó Emilia; con sus compañeras y compañeros de labores; y sobre todo con su familia.

La pérdida de esta joven promesa de la sociología guatemalteca nos conmueve y nos inspira a seguir ejerciendo nuestro oficio, a renovar nuestro compromiso con unas ciencias sociales críticas, a favor de transformaciones en nuestras sociedades centroamericanas que han sido duramente golpeadas por la inequidad, el autoritarismo y la violencia.

INSTAMOS a las autoridades competentes a realizar las indagaciones necesarias para esclarecer este crimen, que éste no quede en la impunidad.

Asimismo, SOLICITAMOS se garanticen condiciones de seguridad para las entidades que desarrollan trabajo académico y comunitario en Guatemala, y particularmente en el departamento de Huehuetenango.

14 de diciembre de 2010.

Estimados,
Incluyo cartas de Alberto Bialakowski, presidente de ALAS, y Jorge Preciado, ex-presidente de ALAS, respectivamente, condenando el asesinato de la socióloga guatemalteca, Emilia Quan. Me adhiero a ambos pronunciamientos.
Saludos,

Marco A. Gandásegui, hijo

La Sala de Estudios Latinoamericanos tiene nueva dirección en internet. Visítela: www.salacela.net

Entre también a http://marcoagandasegui10.blogspot.com (2010)


Estimado Marco:

Suscribo plenamente las palabras de Alberto Bialakowski. Comparto su indignación frente al asesinato de Emilia Quan y te pido expreses a las y los compañeros de ACAS mi más amplia solidaridad y acompañamiento en la pena que representa la pérdida de una colega tan activa y comprometida con esos cambios que nos urgen. Que contraste entre la represión y la violencia desatada en contra de luchadores sociales y esta época en que anhelamos la paz y la hermandad; mi pésame junto con los mejores deseos para que este terrible asesinato se esclarezca y se castigue a los autores de ese atentado, abrazos solidarios,

* Dr. Jaime Preciado Coronado

Profesor Investigador, Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH)

Guanajuato 1045, Zona Centro Guadalajara, Jalisco, CP 44630, Mexico

TEL. (52-33) 38 19 33 06                   FAX (52-33) 38 54 21 95
Blog de análisis Glocal NICAM – OMPA aquí-allá: http://nicam-ompa.blogspot.com/


Estimado Marco,

recibimos con extrema consternación y repudio estos crímenes, se trata de toda injusticia que no cesa y nos hiere, se trata de  nuestra continua preocupación por el fortalecimiento de la comunidad intelectual en general y en particular la de la comunidad de ciencias sociales latinoamericanas, de nuestras convicciones sobre la necesidad de creación de conocimiento junto y en la misma y exacta medida con la creación de colectivos que se ven día a día impulsadas por estas resistencias. Pero cuánto nos falta aún para encarnar esta realidad científica y social, la comunidad epistémica, que sabemos, no germina como un don natural sino que necesita continua e intensamente nutriente, pues sin el colectivo y esa comunidad poco es lo que podremos afrontar por estos dos caminos y por revertir estas dramáticas involuciones.

Las luchas en esta dirección deben estimularse y sé que nuestros queridos colegas están bregando por ello en representación de ALAS así  Rudis Flores y Manuel Rivera promoviendo junto a tí ACAS, como en México nuestros incansables compañeros.

Pero nada de ello nos será posible, lo digo con profundo dolor latinoamericano, Albya Yala, si estas muertes no animan un socialismo de las mentes, un socialismo que en nuestros cuerpos anida en lucha contra las cocesiones cotidianas por los afanes iluministas.

Vayan en estas humildes y pequeñas palabras nuestro ímpetu grande por hacer en honor a ellas un homenaje y un recuerdo inolvidable.

Con fraternal estima,

Alberto y con seguridad también Paulo y Silvia.

(Presidente, Vicepresidente, Secretaría Adjunta de Alas)

Queridos Eduardo y Alicia,

les ruego coloquen en primera página de nuestro próximo BoletínAlas 11 un recuadro con esta dolorosa noticia y homenaje.

un fuerte abrazo, Alberto.

2010/12/22 Marco A. Gandasegui, Jr <gandasegui@hotmail.com>

Llegaron dos comunicados. Uno de CIMAC y el otro de CLADEM, sobre el asesinato de la socióloga Emilia Quan en Guatemala y el de la activista Marisela Escobedo en México. Incluyo ambos comunicados. 

Alzan la voz contra violencia feminicida en México y Guatemala

De la Redacción

México, DF, 20 dic. 10 (CIMAC).- Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) guatemalteca manifestaron su dolor e indignación por la reciente muerte violenta de las activistas Marisela Escobedo, en México, y de Emilia Quan, en Guatemala, cuyos crímenes fortalecen la impunidad en ambos países. 

En un comunicado de prensa, Convergencia Cívico Política de Mujeres, el Centro de Investigación, Capacitación y Apoyo a la Mujer y la Fundación Red de Sobrevivientes de Violencia Doméstica, hicieron un llamado a la ciudadanía de su país y de México para que alcen la voz en contra de la violencia contra las mujeres de la región.

Después de que exigió justicia por el asesinato de su hija, Rubí Marisol Frayre, durante los últimos dos años, el pasado 16 de diciembre, Marisela Escobedo fue asesinada a quemarropa mientras realizaba una protesta frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, en el norte de México.

En tanto, Emilia Quan, joven socióloga guatemalteca, participó durante sus últimos días de vida en la investigación del uso de recursos públicos en su país, ella fue secuestrada y asesinada el 7 de diciembre pasado en Huehuetenango, Guatemala.

Al respecto, las organizaciones, integrantes de la Alianza para la Acción: Previniendo los Femicidios en Guatemala y de la Campaña Regional por el Acceso a la Justicia para las Mujeres, señalaron que la falta de acciones concretas por parte de la sociedad para exigir a las autoridades castigo para los responsables de la muerte de Marisela y Emilia “nos hace cómplices de los delincuentes”.

Por lo que “es necesario exigirles a las respectivas autoridades a hacer los máximos esfuerzos para detener el río de sangre que corre por nuestro continente americano y lastima a miles de familias”.

De acuerdo con la Fundación Red de Sobrevivientes de Violencia Doméstica, el número de asesinatos de mujeres suman un total de 3 mil 774, del año 2000 al 2008.

Mientras que la Alianza para la Acción: previniendo los femicidios y otras formas de violencia contra las mujeres en Guatemala señala que el Procurador de Derechos Humanos de Guatemala informó que en 2009 existieron 720 muertes violentas de mujeres (Cimacnoticias 17 de feb de 2010).

Un estudio del Consejo de Ministras de la Mujer de Centroamérica señala que del 2000 al 2006, el feminicidio/femicidio en Guatemala aumentó un 183 por ciento, en estos años se registraron hasta 18 muertes por cada 100 mil mujeres, la mayoría de 20 a 29 años. 

CLADEM CONDENA EL ASESINATO DE EMILIA QUAN EN GUATEMALA

El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos Humanos de la Mujer, CLADEM, articulación dedicada a la promoción y defensa de los derechos humanos de la mujer, que agrupa a organizaciones no gubernamentales en 14 países de la región. Nuestra organización cuenta con Status Consultivo en la categoría II ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas desde el año 1995. En marzo de 2009, fuimos galardonadas internacionalmente con el Premio Rey de España a los Derechos Humanos en su Tercera Edición y el año 2010 recibimos el Premio Gruber a los derechos humanos de las mujeres.

CLADEM se une a la manifestación de condena por el secuestro y posterior asesinato de la activista de derechos humanos Emilia Margarita Quan Staackmann, socióloga, dedicada al estudio sobre las poblaciones indígenas y etnias Mayas huehuetecas, trabajaba en el Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala (CEDFOG), asociación civil cuyo propósito es contribuir a crear condiciones para hacer más efectiva la ciudadanía de pobres, indígenas, mujeres y jóvenes. Emilia Margarita Quan Staackmann, fue secuestrada por hombres fuertemente armados el día 07 de diciembre, viajando en compañía de Víctor López, un día después fue hallado su en el municipio de Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango y Víctor López fue encontrado golpeado, amordazado y amarrado de píes.

Las agresiones y amenazas contra defensores, defensoras y activistas de derechos humanos son hechos sistemáticos y habituales en este país. La ONG Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos en Guatemala (UDEFEGUA), denunció 353 agresiones y amenazas en el año 2009 y 189 durante el primer semestre de 2010. Las mujeres son las más afectadas con un 62%. De los 5 asesinatos que se registran hasta la fecha del informe no se tiene al menos una pista de los autores intelectuales o materiales del hecho por parte del Ministerio Público. Recordamos que Guatemala ha firmado y ratificado numerosos tratados de derechos humanos, con obligaciones vinculantes en virtud de diversas normas del derecho nacional, regional e internacional que les obligan a protección de defensores y defensoras de derechos humanos, tales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y la Convención contra la Tortura (CAT).

Ponemos de manifiesto que la Declaración sobre los Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de la ONU el 9 de diciembre de 1998, establece en su artículo 1º, el deber de los Estados a la protección del derecho de “toda persona individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional” y en su artículo 12.2, a garantizar la protección de toda persona individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenazas, represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la dicha Declaración.

Por lo anteriormente dicho exigimos que las autoridades competentes en Guatemala:

1. Tomen de inmediato las medidas más apropiadas para garantizar la seguridad y la integridad física y – psicológica de todos los defensores y defensoras de derechos humanos del Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala (CEDFOG) y de Guatemala en general.

2. Lleven a cabo una investigación completa, independiente, exhaustiva e imparcial sobre el asesinato de la socióloga Emilia Quan Staackmann, con el fin de identificar a los responsables, llevarlos ante un tribunal competente, independiente, justo e imparcial y aplicarles las sanciones penales, y/o administrativas previstas por la ley;

3. Otorguen una adecuada reparación a la familia de Emilia Quan Staackmann;

4. Velen por que se ponga fin a todo tipo de hostigamiento y de violencia contra de los defensores y defensoras de derechos humanos en Guatemala;

5. Aseguren la aplicación de lo dispuesto por la Declaración sobre los Defensores y defensoras de los Derechos Humanos.

Asimismo, nos solidarizamos con los familiares de Emilia y exhortamos a todas las organizaciones sociales y civiles nacionales e internacionales, académicos, universidades, organismos de defensa de derechos humanos que se sumen a las diversas manifestaciones de repudio en contra de la violencia que se ejerce contra los defensores y defensoras de derecho humanos en Guatemala.

Lima, 17 de diciembre de 2010 Comité de América Latina y el Caribe por la Defensa de los derechos de la Mujer – CLADEM

El 21 de diciembre de 2010

Written by Eduardo Aquevedo

24 diciembre, 2010 at 2:31

I. Wallerstein: La reestructuraciòn capitalista y el sistema-mundo…

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por Immanuel Wallerstein (iwaller@binghamton.edu)

© Immanuel Wallerstein 1997. (Iwaller@binghamton.edu)

GAUGUIN1[Conferencia magistral en el XX° Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología, México, 2 al 6 de octubre de 1995]

Celebramos el XX° Congreso de ALAS y discutimos las perspectivas de la reconstrucción de la América Latina y del Caribe. No es un tema nuevo. Se lo discute en América Latina desde 1945, si no desde el siglo XVIII. ¿Qué podemos decir ahora que sea diferente de lo que ya se ha dicho?

Creo que nos encontramos en un momento de bifurcación fundamental en el desarrollo del sistema-mundo. Pienso que, no obstante, lo discutimos como si se tratara de una transición ordinaria en el cauce de una evolución cuasi-predestinada. Lo que debemos hacer es "impensar" no sólo el desarrollismo neoclásico tradicional, sino también el desarrollismo de sus críticos de izquierda, cuyas tesis resurgen regularmente a pesar de todos sus rechazos, pero que en realidad comparten la misma epistemología.

Yo voy elaborar dos tesis principales en esta ponencia. Tesis No. 1: Es absolutamente imposible que América Latina se desarrolle, no importa cuales sean las políticas gubernamentales, porque lo que se desarrolla no son los países. Lo que se desarrolla es únicamente la economía-mundo capitalista y esta economía-mundo es de naturaleza polarizadora. Tesis No. 2: La economía-mundo capitalista se desarrolla con tanto éxito que se está destruyendo y por lo cual nos hallamos frente a una bifurcación histórica que señala la desintegración de este sistema-mundo, sin que se nos ofrezca ninguna garantía de mejoramiento de nuestra existencia social. A pesar de todo, pienso que les traigo a Vds. un mensaje de esperanza. Veamos.

Empecemos con la Tesis No. 1. Las fuerzas dominantes del sistema-mundo han sostenido, desde por lo menos los comienzos del siglo XIX, que el desarrollo económico fue un proceso muy natural, que todo lo que se requiere para realizarlo es liberar las fuerzas de producción y permitir a los elementos capitalistas crecer rápidamente, sin impedimentos. Evidentemente, también fue esencial la voluntad. Cuando el estado francés empezaba a reconstruir la vida económica de sus colonias a principios del siglo XX, se llamaba a esta política "la mise en valeur des territoires" ("la valorización de los territorios"). Eso lo dice todo. Antes los territorios no valían nada, y luego (con el desarrollo impuesto por los franceses) valen algo.

Desde 1945, la situación geopolítica cambiaba fundamentalmente con el alcance político del mundo non- "europeo" o non-occidental. Políticamente el mundo no occidental se dividía en dos sectores, el bloque comunista (dicho socialista) y el otro denominado el Tercer Mundo. Desde el punto de vista del Occidente, y evidentemente sobre todo de los Estados Unidos, el bloque comunista fue dejado a su propia cuenta, para que sobreviviera económicamente como pudiera. Y este bloque eligió un programa estatal de industrialización rápida con el objetivo de "superar" al Occidente. Jruschov prometía "enterrar" a los Estados Unidos en el año 2000.

La situación en el Tercer Mundo fue bastante diferente. En los primeros años después de 1945, los Estados Unidos concentró todos sus esfuerzos en ayudar a Europa occidental y al Japón a "reconstruirse." Al principio, ignoró largamente al Tercer Mundo, con la excepción parcial de la América Latina, campo de preferencia para los Estados Unidos desde largo tiempo antes. Lo que predicaba los Estados Unidos en América Latina era la tradicional canción neoclásica: abrir las fronteras económicas, permitir la inversión extranjera, crear la infraestructura necesaria para fomentar el desarrollo, concentrarse en las actividades para las cuales tienen estos países una "ventaja comparativa." Una nueva literatura científica comenzaba a aparecer en los Estados Unidos sobre el "problema" del desarrollo de los países subdesarrollados.

Los intelectuales de la América Latina fueron muy recalcitrantes a esta prédica. Reaccionaron bastante ferozmente. La primera reacción importante fue la de la nueva institución internacional, la CEPAL, presidida por Raúl Prebisch, cuya creación misma fue contestada enérgicamente por el gobierno estadounidense. La CEPAL negaba los beneficios de una política económica de fronteras abiertas y afirmaba en contra un rol regulador de los gobiernos a fin de reestructurar las economías nacionales. La recomendación principal fue la de promover la sustitución de importaciones por la protección de las industrias nacientes, una política ampliamente adoptada. Cuando resumimos las acciones sugeridas por la CEPAL, vemos que lo esencial fue que si el Estado seguía una política sabia podría asegurar el desarrollo nacional y, en consecuencia, un aumento serio en el producto nacional bruto per cápita.

Hasta cierto punto, las recomendaciones de CEPAL fueron seguidas por los gobiernos latinoamericanos y efectivamente hubo una mejoría económica, aunque limitada, en los años cincuenta y sesenta. Sabemos ahora que esta mejoría no perduró y fue, en primer término, consecuencia de la tendencia general de las actividades económicas a nivel mundial en un período Kondratieff-A. En todo caso, la mejora de la situación media en América Latina parecía insignificante para la mayoría de los intelectuales latinoamericanos que decidieron radicalizar el lenguaje y los análisis de la CEPAL. Hemos llegado a la época de los dependentistas, primera versión (entre otros Dos Santos, Marini, Caputo, Cardoso de los años 60, y Frank, lo mismo que Amin fuera de América Latina).

Los dependentistas pensaban que tanto los análisis como los remedios preconizados por la CEPAL eran muy tímidos. De un lado, pensaban que para desarrollarse, los gobiernos de los países periféricos deberían ir mucho más allá de una simple sustitución de importaciones; deberían, en las palabras de Amin, desconectarse definitivamente de la economía-mundo capitalista (según, implícitamente, el modelo de los países comunistas).

De otro lado, los análisis de los dependentistas fueron mucho más políticos. Incorporaron a sus razonamientos las situaciones políticas presentes en cada país y en el sistema-mundo. Consideraban en consecuencia las alianzas existentes y potenciales y en fin los obstáculos efectivos a una restructuración económica. Por supuesto, aceptaban que el rol de las sociedades transnacionales, de los gobiernos occidentales, del FMI, del Banco Mundial y todos los otros esfuerzos imperialistas, eran negativos y nefastos. Pero, al mismo tiempo, y con una pasión igual, si no más vigorosa, atacaban a los partidos comunistas latinoamericanos y detrás de ellos a la Unión Soviética. Dijeron que la política abogada por estos partidos, una alianza entre los partidos socialistas y los elementos progresistas de la burguesía, equivalía a fin de cuentas a las recomendaciones de los imperialistas, de un reforzamiento del rol político y social de las clases medias, y una tal política no podría lograr una revolución popular. En suma, eso no era ni revolucionario, ni eficaz, si el objetivo era una transformación social profunda.

Los dependentistas escribían en un momento de euforia de la izquierda mundial: la época del Che y del foquismo, de la revolución mundial de 1968, de la victoria de los vietnamitas, de un Maoismo furioso que se expandía a prisa a través del mundo. Pero el Oriente no era ya tan rojo como se proclamaba. Todo eso no tomaba en consideración los comienzos de una fase Kondratieff-B. O mejor dicho, la izquierda latinoamericana y mundial pensaba que el impacto de un estancamiento de la economía-mundo afectaría en primer lugar las instituciones políticas y económicas que sostienen el sistema capitalista. En realidad, el impacto más inmediato fue sobre los gobiernos llamados revolucionarios en el Tercer Mundo y en el bloque comunista. Desde los años setenta, todos estos gobiernos se hallaron en dificultades económicas y presupuestarias enormes que no podían resolver, inclusive parcialmente, sin comprometer sus políticas estatales tan publicitadas y sus retóricas tan acariciadas. Comenzaba el repliegue generalizado.

A nivel intelectual fue introducido el tema del desarrollo dependiente (Cardoso de los años 70 y otros). Es decir, un poco de paciencia, compañeros; un poco de sabiduría en la manipulación del sistema existente, y podremos hallar algunas posibilidades intermedias que son al menos un paso en la buena dirección. El mundo científico y periodístico iniciaba el concepto de los NICs (New Industrial Countries). Y los NICs eran propuestos como los modelos a imitar.

Con el estancamiento mundial, la derrota de los guevarismos, y el repliegue de los intelectuales latinoamericanos, los poderosos no necesitaban más las dictaduras militares, no mucho más en todo caso, para frenar los entusiasmos izquierdistas. ¡Olé!, viene la democratización. Sin duda, vivir en un país pos-dictadura militar era inmensamente más agradable que vivir en los cárceles o en el exilio. Pero, visto con más cuidado, los "vivas" para la democratización en América Latina fueron un poco exageradas. Con esta democratización parcial (incluidas las amnistías para los verdugos) venían los ajustes à la FMI y la necesidad para los pobres de apretarse los cinturones aún mas. Y debemos notar que si en los años 70 la lista de los NICs principales incluía normalmente México y Brasil, al lado de Corea y Taiwan, en los años 80 México y Brasil desaparecían de estas listas, dejando solos a los cuatro dragones de Asia Oriental.

Vino después el choque de la caída de los comunismos. El repliegue de los años 70 y 80 pasó a ser la fuga desordenada de los años 90. Una gran parte de los izquierdistas de ayer se convertían en heraldos del mercado y los que no seguían este camino buscaban ansiosamente senderos alternativos. Rechazaban, sin duda, los senderos luminosos, pero no querían renunciar a la posibilidad de alguna, cualquier luminosidad. Desgraciadamente, no fue fácil encontrarla.

Para no desmoronarse frente al júbilo de una derecha mundial resucitada, que se felicita de la confusión de las fuerzas populares en todas partes, debemos analizar con ojos nuevos, o al menos nuevamente abiertos, la historia del sistema- mundo capitalista de los últimos siglos. ¿Cuál es el problema principal de los capitalistas en un sistema capitalista? La respuesta es clara: individualmente, optimizar sus beneficios y, colectivamente, asegurar la acumulación continua e incesante de capital. Hay ciertas contradicciones entre estos dos objetivos, el individual y el colectivo, pero no voy discutir eso aquí. Voy a limitarme al objetivo colectivo. ¿Cómo hacerlo? Es menos obvio de lo que se piensa a menudo. Los beneficios son la diferencia entre los ingresos para los productores y los costes de producción. Evidentemente, si se amplía el foso entre los dos, aumentan los beneficios. Luego, ¿si se reduce los costes, aumentan los beneficios? Lo parece, a condición de que no afecte la cantidad de ventas. Pero, sin duda, si se reduce los costes, es posible que se reduzcan los ingresos de los compradores potenciales. De otra parte, ¿si se aumenta los precios de venta, aumentan los beneficios? Lo parece, a condición de que no afecte la cantidad de ventas. Pero, si se aumenta los precios, los compradores potenciales pueden buscar otros vendedores menos caros, si existen. ¡Claro que las decisiones son delicadas!

No son, además, los únicos dilemas. Hay dos variedades principales de costes para los capitalistas: los costes de la fuerza de trabajo (incluso la fuerza de trabajo para todos los insumos) y los costes de transacciones. Pero lo que reduce los costes de fuerza de trabajo podría acrecentar los costes de transacciones y vice versa. Esencialmente, es una cuestión de ubicación. Para minimizar los costes de transacciones, es menester concentrar los actividades geográficamente, es decir, en zonas de altos costes de fuerza de trabajo. Para reducir los costes de fuerza de trabajo, es útil dispersar las actividades productivas, pero inevitablemente eso afecta negativamente los costes de transacciones. Por lo tanto, desde hace por lo menos 500 años, los capitalistas reubican sus centros de producción de acá para allá, cada 25 años más o menos, en correlación esencial con los ciclos de Kondratieff. En los fases A, priman los costes de transacciones y hay centralización, y en los fases B, priman los costes de fuerza de trabajo y hay la fuga de fábricas.

El problema se complica aún más. No es suficiente ganar los beneficios. Debe hacerse lo necesario para guardarlos. Son los costes de protección. ¿Protección contra quienes y contra qué? Contra los bandidos, por supuesto. Pero también, y sin duda más importante, contra los gobiernos. No es tan obvio cómo protegerse contra los gobiernos si se es capitalista de un nivel un poco interesante, porque necesariamente un tal capitalista trata con múltiples gobiernos. Podría defenderse contra un gobierno débil (dónde se ubican fuerzas de trabajo baratos) por la renta (colectiva, es decir los impuestos; e individual, es decir el soborno) y/o por la fuerte influencia de los gobiernos centrales sobre los gobiernos débiles, pero por ella los capitalistas tienen que pagar una otra renta. Es decir, a fin de reducir la renta periférica, deben pagar una cierta renta central. Para protegerse contra el robo de los gobiernos, deben sostener financieramente los gobiernos.

Finalmente, para hacer ganancias mayores y no menores, los capitalistas necesitan monopolios, por lo menos monopolios relativos, al menos monopolios en ciertos rincones de la vida económica, por algunas décadas. ¿Y cómo obtener estos monopolios? Claro que toda monopolización exige un rol fundamental de los gobiernos, sea legislando o decretando, sea impidiendo a otros gobiernos legislar o decretar. De otro lado, los capitalistas deben crear los canales culturales que favorezcan tales redes monopolísticas, y para eso necesitan el apoyo de los creadores y mantenedores de patrones culturales. Todo esto resulta en costes adicionales para las capitalistas.

A pesar de todo esto (o tal vez a causa de todo esto), es posible ganar magníficamente, como puede verse estudiando la historia del sistema-mundo capitalista desde sus principios. Sin embargo, en el siglo XIX aparecía una amenaza a esta estructuración, que podía hacer caer el sistema. Con una centralización de producción acrecentada, emergía la amenaza de "las clases peligrosas," sobre todo en Europa Occidental y en la primera mitad del siglo XIX. En el lenguaje de la antigüedad, que fue introducida en nuestra armadura intelectual por la Revolución Francesa, hablamos del problema del proletariado.

Los proletariados de la Europa Occidental comenzaron a ser militantes en la primera mitad del siglo XIX y la reacción inicial de los gobiernos fue de reprimirlos. En este época el mundo político se dividía, principalmente, entre conservadores y liberales, entre los que denegaban por completo los valores de la Revolución Francesa y los que trataban, en el seno de un ambiente hostil, de recuperar su empuje para continuar la construcción de un estado constitucional, laico y reformista. Los intelectuales de izquierda, denominados demócratas, o republicanos, o radicales, o jacobinos, o algunas veces socialistas, no eran más que una pequeña banda.

Fué la revolución "mundial" de 1848 lo que sirvió como choque para las estructuras del sistema-mundo. Mostró dos cosas. La clase obrera era verdaderamente peligrosa y podía desbaratar el funcionamiento del sistema. En consecuencia, no era sabio ignorar todas sus reivindicaciones. De otro lado, la clase obrera no era lo bastante fuerte para hacer caer el sistema con sublevaciones casi espontáneas. Es decir, el programa de los reaccionarios fue auto destructor, pero lo mismo era el programa de los partidarios de conspiraciones izquierdistas. La conclusión a derecha y a izquierda fue esencialmente centrista. La derecha se decía que sin duda algunas concesiones deberían hacerse frente a las reclamaciones populares. Y la izquierda naciente se decía que debería organizarse para una lucha política larga y difícil a fin de llegar al poder. Entraba en escena el conservadurismo moderno y el socialismo científico. Seamos claros: el conservadurismo moderno y el socialismo científico son o llegaron a ser dos alas, dos avatares del liberalismo reformista, intelectualmente ya triunfante.

La construcción del estado liberal "europeo" (europeo en sentido amplio) fue el hecho político principal del siglo XIX y la contrapartida esencial de la ya consumada conquista europea del mundo entero y basada sobre el racismo teorizado. Llamo a esto la institucionalización de la ideología liberal como geocultura de la economía-mundo capitalista. El programa liberal para los estados del centro, estados en los cuales la amenaza de las clases peligrosas aparecía como inminente, sobre todo en el período 1848- 1914, fue triple. Primero, dar progresivamente a todo el mundo el sufragio. La lógica era que el voto satisfaría el deseo de participación, creando para los pobres un sentido de pertenencia a la "sociedad" y, de ese modo, no exigirían mucho más. Segundo, aumentar progresivamente los ingresos reales de las clases inferiores a través del bienestar estatal. La lógica era que los pobres estarían tan contentos de cesar de vivir en la indigencia, que aceptarían quedar más pobres que las clases superiores. Los costes de esas transferencias de plusvalía serían menores que los costes de insurrecciones y en todo caso serían pagados por el Tercer Mundo. Y tercero, crear la identidad nacional y también trans-nacional blanco-europea. La lógica era que las luchas de clases serían sustituidas por las luchas nacionales y globales raciales y de esa manera las clases peligrosas de los países del centro se ubicarían en el mismo lado que sus elites.

Debemos reconocer que este programa liberal fué un éxito enorme. El estado liberal logró la doma de los clases peligrosas en el centro, es decir, de los proletariados urbanos (incluso si éstos estaban bien organizados, sindicalizados y politizados). El célebre consentimiento de éstos a las políticas nacionales de guerra en 1914, es la más evidente prueba del fin de la amenaza interna para las clases dominantes.

Sin embargo, en el momento mismo en que se resolvía ese problema, para los poderosos surgía una otra amenaza de otras clases peligrosas, las clases populares del Tercer Mundo. La revolución mexicana de 1910 fué una señal importante, pero seguramente no la única. Pensemos en las revoluciones en Afganistán, Persia y China. Y pensemos en la revolución de liberación nacional rusa, que fue esencialmente una revolución por pan, por tierra, pero ante todo, por la paz, es decir, con el fin de no seguir una política nacional que servía principalmente los intereses de las grandes potencias de Occidente.

¿Se diría que todas estas revoluciones, incluso la mexicana, fueron ambiguas? Cierto, pero no existen revoluciones no ambiguas. ¿Se diría que todas estas revoluciones, incluso la mexicana, fueron finalmente recuperadas? Cierto, pero no existe revoluciones nacionales que no fueran recuperadas al seno de este sistema-mundo capitalista. No es esta la cuestión interesante.

Desde el punto de vista de los poderosos del mundo, la posible sublevación global de los pueblos periféricos y descuidados constituía una grave amenaza para la estabilidad del sistema, al menos tan grave como la posible sublevación europea de los proletariados. Tenían que tomar cuenta de eso y decidir cómo hacerle frente. En especial, porque los bolcheviques en Rusia se presentaban, para la izquierda mundial, como un movimiento de vuelta hacia una posición verdaderamente antisistémica. Los bolcheviques afirmaban que la política "centrista" de los socialdemócratas debería ser descartada. Querían encabezar una sublevación global renovada.

El debate derecha-centro sobre el método de combatir las clases peligrosas se repetía. Como lo hizo en el caso de los proletariados europeos en la primera mitad del siglo XIX, la derecha de nuevo favorecía la represión, pero esta vez en forma racista-popular (es decir, el fascismo). El centro favorecía la reforma recuperadora. El centro fue encarnado por dos líderes sucesivos en los Estados Unidos, Woodrow Wilson y Franklin Delano Rossevelt, que adaptaron las tácticas decimonónicas del liberalismo a la nueva escena mundial. Woodrow Wilson proclamó el principio de la autodeterminación de los pueblos. Este principio fue el equivalente global del sufragio nacional. Una persona, un voto; un pueblo, un país soberano. Como en el caso del sufragio, no se pensaba dar todo a todos inmediatamente. Para Wilson, esa fue, más o menos, la salida para la desintegración de los imperios derrotados austro-húngaro, otomano y ruso. No intentó aplicarlo al Tercer Mundo, como es obvio, pues el mismo Wilson fue quien intervino en México para vencer a Pancho Villa. Pero en 1933, con la Política del Buen Vecino, Roosevelt incluyó, al menos teóricamente, la América Latina. Y en la Segunda Guerra Mundial, extendió la doctrina a los imperios oeste-europeos en desintegración, aplicándolo primeramente al Asia y más tarde al África y al Caribe.

Además, cuando Roosevelt incluía en sus Cuatro Libertades "la libertad de la necesidad" ("freedom from want"), hablaba de la redistribución de la plusvalía. Pero no fue muy específico. Unos años después, su sucesor Truman proclamó en su Discurso Inaugural cuatro prioridades nacionales. El único que recordamos fue el celebre Punto Cuatro, que dijo que los Estados Unidos debe "lanzarse en un programa nuevo y audaz" de ayudar a los países "subdesarrollados." Comenzó lo que era el equivalente del estado de bienestar a nivel nacional, esto es, el desarrollo del Tercer Mundo a través de un keynesianismo mundial.

Este programa liberal mundial patrocinado por los Estados Unidos, poder hegemónico, fue también un éxito enorme. Sus razones se remontan a 1920, al Congreso de Bakú, convocado por los bolcheviques. En el momento en que Lenin y los otros vieron que era imposible impulsar a los proletariados europeos hacia una verdadera vuelta a la izquierda, decidieron no esperar a Godot. Giraron hacia el Oriente, hacia los movimientos de liberación nacional del Tercer Mundo como aliados para la supervivencia del régimen soviético. A las revoluciones proletarias las substituían efectivamente las revoluciones anti-imperialistas. Pero con eso aceptaron lo esencial de la estrategia liberal-wilsoniana. El anti- imperialismo fue un vocabulario más fanfarroneado y más impaciente que la misma autodeterminación de los pueblos. Desde este momento, los bolcheviques se transformaron en el ala izquierda del liberalismo global. Con la Segunda Guerra Mundial, Stalin prosiguió este camino más allá. En Yalta aceptó un rol limitado y consagrado en el seno del sistema que los Estados Unidos pensaba crear en el período de posguerra. Y cuando en los años cincuenta y después, los soviéticos predicaban la "construcción socialista" de esos países, en el fondo utilizaban un vocabulario más fanfarroneado y más impaciente para el mismo concepto de desarrollo de los países subdesarrollados, predicado por los Estados Unidos. Y cuando, en Asia y África, una colonia después de otra podía obtener su independencia, con luchas de una facilidad variable, fue con el consentimiento tal vez oculto y todavía prudente, pero no obstante importante, de los Estados Unidos.

Cuando digo que la estrategia liberal mundial fue un gran éxito, pienso en dos cosas. Primero, entre 1945 y 1970, en la gran mayoría de países del mundo, los movimientos herederos de los temas de la Vieja Izquierda del siglo XIX llegaron al poder, utilizando varias etiquetas: comunista, alrededor de la Unión Soviética; movimientos de liberación nacional, en África y Asia; socialdemócrata, en Europa occidental; populista, en América Latina. Segundo, el resultado del hecho de que tantos movimientos de la Vieja Izquierda hayan llegado al poder estatal, fue una euforia debilitadora y, al mismo tiempo, también la entrada de todos estos movimientos en la maquinaria del sistema histórico capitalista. Cesaron de ser anti sistémicos y pasaron a ser pilares del sistema sin dejar de gargarizar un lenguaje izquierdista, esta vez con lengua de madera (langue de bois). Ese éxito, por tanto, fue más frágil de lo que pensaban los poderosos, y en todo caso no fue tan destacado como la recuperación de la clase obrera blanca- occidental. Hubo dos diferencias fundamentales entre las situaciones nacionales de los países del centro y la del sistema-mundo globalmente. El coste de una distribución nacional ampliada de la plusvalía a los obreros occidentales no fue enorme como porcentaje del total mundial y pudo ser pagado en gran parte por las clases populares del Tercer Mundo. Hacer una redistribución significativa hacia las poblaciones del Tercer Mundo, por el contrario habría tenido que ser pagado necesariamente por los poderosos y eso habría limitado gravemente las posibilidades de una acumulación de capital en el futuro. De otra parte, fue imposible utilizar la carta del racismo para integrar los pueblos de color en el sistema-mundo. Si todo el mundo era considerado como "nosotros" ¿quién iba a ser el otro a denegar y despreciar? El desprecio racial hacia afuera había sido un elemento crucial en la construcción de la lealtad de los obreros de sangre privilegiada hacia sus naciones. Pero esta vez, no existía un Tercer Mundo para el Tercer Mundo.

El año 1968 marcó el comienzo de un desmoronamiento rápido de todo lo que los poderosos han erigido en el sistema-mundo con la geocultura liberal después de 1945. Dos elementos concurrían. El alza fenomenal de la economía-mundo alcanzó sus límites e íbamos a entrar en la fase-B de nuestro ciclo Kondratieff actual. Políticamente, habíamos llegado a la cima de los esfuerzos anti sistémicas mundiales Vietnam, Cuba, el comunismo con rostro humano en Checoeslovakia, el movimiento de poder negro en los Estados Unidos, los inicios de la revolución cultural en China, y tantos otros movimientos no previstos en los años cincuenta. Eso culminaba con las revoluciones de 1968, revoluciones sobre todo estudiantiles, pero no exclusivamente, en muchos países.

Vivimos después las consecuencias de la ruptura histórica generada por esta segunda revolución mundial, una ruptura que ha tenido sobre las estrategias políticas un impacto tan grande como el impacto de la primera revolución mundial, que fue esa de 1848. Claro que los revolucionarios han perdido en lo inmediato. Los múltiples incendios impresionantes a través del mundo durante tres años, se extinguieron para terminar en la creación de varias pequeñas sectas maoizantes que murieron pronto.

Sin embargo, 1968 dejó heridas y agonizantes dos víctimas: la ideología liberal y los movimientos de la Vieja Izquierda. Para la ideología liberal, el golpe el más serio fue la pérdida de su rol como la única ideología imaginable de la modernidad racional. Entre 1789 e 1848, el liberalismo existía ya, pero solamente como una ideología posible, confrontado por un conservadurismo duro y un radicalismo naciente. Entre 1848 e 1968, a mi juicio, como vengo de afirmar, el liberalismo llegó a ser la geocultura del sistema-mundo capitalista. Los conservadores y los socialistas (o radicales) se han convertido en avatares del liberalismo. Después de 1968, los conservadores y los radicales han retrocedido a sus actitudes anteriores a 1848, negando la validad moral del liberalismo. La Vieja Izquierda, comprometida con el liberalismo, hizo esfuerzos valientes para cambiar de piel, adoptando un barniz de Nueva Izquierda, pero no lo logró en realidad. Más bien, ha corrompido los pequeños movimientos de la Nueva Izquierda, mucho más de lo que ellos misma pudieran realmente convertir la Vieja Izquierda. Seguía inevitablemente el decline global de los movimientos de la Vieja Izquierda.

Al mismo tiempo, sufríamos los azares de una fase-B de un ciclo Kondratieff. No es necesario rememorar ahora los itinerarios en detalle. Recordemos únicamente dos momentos. En 1973 la OPEP lanzó el alza de los precios del petróleo. Observemos las varias consecuencias. Fue una bonanza en renta para los países productores incluso en América Latina, México, Venezuela y Ecuador. Fue una bonanza para las empresas transnacionales de petróleo. Fue una bonanza para los bancos transnacionales en los cuales fue depositada la renta no gastada en seguida. Ayudaba, por un cierto tiempo, a los Estados Unidos en su competencia con la Europa Occidental y con el Japón, porque los Estados Unidos era menos dependiente de la importación de petróleo. Fue un desastre para todos los países del Tercer Mundo y del bloque comunista que no fueran productores de petróleo. Los presupuestos nacionales cayeron en déficits dramáticos. Complicó las dificultades de los países centrales reduciendo aún más la demanda global para sus productos.

¿Cuál fue el resultado? Hubo dos etapas. Primeramente, los bancos transnacionales, con el apoyo de los gobiernos centrales, ofrecían energéticamente empréstitos a los gobiernos pobres en situaciones desesperadas, e inclusive a los propios gobiernos productores de petróleo. Claro que los gobiernos pobres cogieron este salvavidas para mantenerse contra la amenaza de tumultos populares y los gobiernos productores de petróleo se aprovecharon de la oportunidad de "desarrollarse" rápidamente. Al mismo tiempo, estos empréstitos redujeron los problemas económicos de los países centra-les aumentando su posibilidad de vender sus productos en el mercado mundial.

La única pequeña dificultad con esta bella solución era que había que reembolsar los empréstitos. En unos años, el interés compuesto de las deudas llegó a ser un porcentaje enorme de los presupuestos anuales de los países deudores. Fue imposible controlar ese sumidero galopante de los recursos nacionales. La Polonia debe su crisis de 1980 a este problema. Y en 1982 México anunció que no podía continuar pagando como antes.

Tal crisis de la deuda perduró en la prensa unos años y luego esa prensa la olvidó. Para los países endeudados, sin embargo, la crisis perdura todavía, no solamente como una carga presupuestaria, sino como un castigo en la forma de las exigencias draconianas del FMI que fueron impuestos sobre estos estados. El nivel de vida en todos estos estados ha caído, sobre todo para el estrato pobre que es un 85-95% de la población.

Quedaron los dilemas de una economía-mundo en estancamiento. Si no era posible atenuar más este estancamiento mundial con los empréstitos de países pobres, era necesario hallar en los años ochenta otros expedientes. El mundo financiero-político ha inventado dos. Un nuevo prestador se presentó, los Estados Unidos que, bajo Reagan, practicaba una política keynesiana ocultada. Como lo sabemos, la política de Reagan ha sostenido ciertas grandes empresas estadounidenses y ha limitado el desempleo, pero acentuando la polarización interna. Así ha ayudado a sostener los ingresos en Europa Occidental y Japón. Pero evidentemente el mismo problema iba a presentarse. El interés sobre la deuda empezaba a ser demasiado pesado. De nuevo sobrevino una crisis de deuda nacional. Los Estados Unidos se hallaron en una situación tan desconcertante, que para jugar el rol de líder militar del mundo en la Guerra del Golfo en 1991, fue necesario que Japón, Alemania, Arabia Saudita y Kuwait pagan lo esencial de los gastos. ¡Sic transit gloria !. A fin de impedir un poco un ocaso precipitado que estaba en marcha, los Estados Unidos recurren a la solución FMI, infligiéndose su proprio castigo. Se llama "El Contrato para América." Exactamente como insiste el FMI para los países pobres, los EE.UU. están reduciendo el nivel de vida de los pobres, sin perjuicio de mantener, inclusive aumentar, las posibilidades de acumulación para una minoría de la población.

El segundo expediente resultó del hecho que un aspecto fundamental de toda fase-B de los ciclos Kondratieff, es la dificultad acentuada de obtener grandes beneficios en el sector productivo. O para ser más precisos, la fase B se caracteriza, se explica, por la restricción de beneficios. Eso no llega a ser un obstáculo para un gran capitalista. Si no hay un margen suficiente de beneficios en la producción, se vuelve hacia el sector financiero para sacar ganancias de la especulación. En las decisiones económicas de los años ochenta, vemos que esto se traducía en el fenómeno del súbito control (takeover) de grandes corporaciones por medio de los llamados "junk bonds" o bonos ilícitos. Visto desde el exterior, lo que sucede es que las grandes corporaciones se están endeudando, con la misma consecuencia, en el corto plazo, para la economía-mundo, una inyección de actividad económica que constituye una lucha contra el estancamiento. Pero luchan con las mismas limitaciones. Deben pagar las deudas. Cuando eso se muestra imposible, la empresa va a la bancarrota o entra un "FMI privado" que impone la restructuración, es decir, la despedida de empleados. Lo que ocurre muchísimo en estos días.

De estos acontecimientos tristes, casi indecentes, de los años 1970-1995, ¿qué conclusiones políticas han sacado las masas populares? Me parece obvio. La primera conclusión que han sacado es que la perspectiva de reformas graduales que permitirían la eliminación del foso rico-pobre, desarrollado-subdesarrollado, no es posible en la situaciòn actual y que todos los que lo habían dicho fueron ya sea mentirosos o ya sea manipuladores. Pero, ¿quiénes fueron estos? Ante todo, fueron los movimientos de la Vieja Izquierda.

La revolución de 1968 ha sacudido la fe en el reformismo, incluso el tipo de reformismo que se llamaba revolucionario. Los veinticinco años posteriores de eliminación de las ganancias económicas de los años 1945-1970, destruyeron las ilusiones que aún persistían. País tras país, el pueblo dio un voto de no-confianza a los movimientos herederos de la Vieja Izquierda, sea populista, sea de liberación nacional, sea social-demócrata, sea leninista. El derrumbe de los comunismos en 1989 fue la culminación de la revolución de 1968, la caída de los movimientos que pretendían ser los más fuertes y los más militantes. Su pérdida de apoyo popular fue ultra-dramático y para muchas personas, incluso evidentemente para muchos intelectuales de las Américas, fue un desarreglo de toda una vida mental y espiritual.

Los coyotes del capitalismo han gritado victoria. Pero los defensores más sofisticados del sistema actual sabían mejor. La derrota del leninismo, y es una derrota definitiva, es un catástrofe para los poderosos. Eliminó el último y mejor escudo político, su única garantía, como fue el hecho de que las masas creyeran en la certidumbre de un éxito del reformismo. Y en consecuencia, ahora esas masas no están más dispuestas a ser tan pacientes como en el pasado. La caída de los comunismos es un fenómeno muy radicalizante para el sistema. Lo que se derrumbó en 1989 fue precisamente la ideología liberal.

Lo que proporcionaba el liberalismo a las clases peligrosas fue sobre todo la esperanza, o mejor la seguridad del progreso. Fue una esperanza muy materialista, todo el mundo finalmente tendrá un nivel de vida confortable y saludable, una educación, una posición honorable para sí mismo y sus descendientes. Lo fue prometido si no para hoy, pues en un próximo mañana. La esperanza justificaba las demoras, a condición de que hubiera ciertas reformas gubernamentales visibles y alguna también visible actividad militante de parte de los que esperaban. Mientras tanto, los pobres trabajaron, votaron, y sirvieron en los ejércitos. Es decir, hicieron funcionar el sistema capitalista.

Empero, si debían perder esta esperanza, ¿qué harían las clases peligrosas? Lo sabemos, porque lo vivimos actualmente. Renuncian a su fe en los estados, no únicamente en el estado en manos de los "otros," sino en todo estado. Llegan a ser muy cínicos en lo que concierne los políticos, los burócratas y también respecto de los líderes llamados revolucionarios. Empiezan a abrazar un anti-estatismo radical. Es poco menos que querer hacer desaparecer los estados que no dan ninguna confianza. Podemos ver esta actitud a través del mundo en el Tercer Mundo, en el mundo ex socialista, así como también en los países centrales. ¡En los Estados Unidos lo mismo que en México!

¿Están contentas, la gente ordinaria, con esta nueva postura? Tampoco. Al contrario, tienen mucho miedo. Los estados fueron sin duda opresivos, desconfiables, pero fueron también, al mismo tiempo, fuentes de seguridad cotidiana. En ausencia de fe en los estados, ¿quiénes van garantizar la vida y la propiedad personal? Llega a ser necesario retornar al sistema pre-moderno: debemos proveernos de nuestra propia seguridad. Funcionamos como la policía, el recaudador de impuestos y el maestro escolar. Además, porque es difícil asumir todas estas tareas, nos sometemos a "grupos" construidos de múltiples maneras y con varias etiquetas. Lo nuevo no es que estos grupos se organicen, sino que comiencen a asumir las funciones que otrora pertenecían a la esfera estatal. Y al hacer eso, las poblaciones están menos y menos listas a aceptar lo que los gobiernos les impongan para estas actividades. Después de cinco siglos de fortalecimiento de los estructuras estatales, en el seno de un sistema interestatal también en fortalecimiento continuado, vivimos actualmente la primera gran retracción del rol de los estados y necesariamente por tanto también del rol del sistema interestatal.

No es algo menor. Es un terremoto en el sistema histórico del cual somos participantes. Estos grupos a los cuales nos sometemos representan una cosa muy distinta de las naciones que construíamos en los dos últimos siglos. Los miembros no son "ciudadanos," porque las fronteras de los grupos no son definidos jurídicamente sino míticamente, no para incluir sino para rechazar.

¿Es esto bueno o malo? ¿Y para quiénes? Desde el punto de vista de los poderosos, es un fenómeno muy volátil. Desde el punto de vista de una derecha resucitada, da la posibilidad de erradicar el estado de bienestar y permitir el florecimiento de los egoísmos de corta duración ("après moi le déluge !"). Desde el punto de vista de las clases oprimidas, es una espada de doble filo y tampoco están seguras de si deberían luchar contra la derecha porque sus proposiciones les hacen daños inmediatos graves o apoyar la destrucción de un estado que les ha defraudado.

Pienso que el colapso de la fe popular en la inevitabilidad de una transformación igualitarizante es el más serio golpe para los defensores del sistema actual, pero seguramente no es el único. El sistema-mundo capitalista está desagregándose a causa de un conjunto de vectores. Podríamos decir que esta desagregación es muy sobre determinada. Voy a discutir brevemente algunos de estos vectores inquietantes para el funcionamiento del sistema-mundo.

Antes de hacerlo, debo decir que no se presenta como un problema de tecnología. Algunos sostienen que el proceso continuo de mecanización de la producción resultará en la eliminación de empleos posibles. No lo creo. Podemos todavía inventar otras tareas para la fuerza de trabajo. Otros declaran que la revolución informática acarreará un proceso de globalización que en sí hace caduco el rol de los estados. No lo creo tampoco, porque la globalidad ha sido elemento esencial de la economía-mundo capitalista desde el siglo XVI. No es nada de nuevo. Si estos fueron los únicos problemas de los capitalistas en el siglo XXI, estoy seguro que podrían hacer lo necesario a fin de mantener el impulso de la acumulación incesante de capital. Hay cosas peores.

Primeramente, para los empresarios hay dos dilemas que son casi imposibles de resolver: la des ruralización del mundo y la crisis ecológica. Los dos son buenos ejemplos de procesos que van de cero a ciento por ciento y cuando llegan cerca de la asíntota, pierden valor como mecanismos de ajuste. Esto constituye la fase última de una contradicción interna.

¿Cómo ocurrió que el mundo moderno se haya des ruralizado progresivamente? Una explicación tradicional es que la industrialización exige la urbanización. Pero no es verdad. Todavía quedan industrias localizadas en las regiones rurales y hemos ya notado la oscilación cíclica entre la concentración y la dispersión geográfica de la industria mundial. La explicación es diferente. Cada vez que hay estancamiento cíclico en la economía-mundo, uno de los resultados al fin de estos períodos es una movilización acrecentada de los proletarios urbanos contra la declinación de su poder de compra. Así se crea una tensión que los capitalistas resisten, por supuesto. Sin embargo, la organización obrera aumenta y comienza a ser peligrosa. Al mismo tiempo, las reorganizaciones empresariales alcanzan un momento en que podrían relanzar la economía-mundo sobre la base de nuevos productos monopolizados. Pero falta un elemento, la demanda global suficiente.

Frente a esto, la solución es clásica: alzar los ingresos de los proletarios, sobre todo de los obreros calificados, incluso facilitar para algunos el ingreso en esas categorías. Del mismo golpe, resuelven los problemas de la tensión política y de la falta de demanda suficiente. Pero hay una contrapartida. El porcentaje de plusvalía que corresponde a los propietarios ha disminuido. Para compensar esta caída de plusvalía relativa, de nuevo existe una solución clásica: transferir algunos sectores de actividad económica que no son más muy rentables, hacia zonas donde hay una población rural importante, una parte de la cual podría ser atraída a nuevas localidades urbanas de producción, por salarios que representan para ellos un aumento de sus entradas familiares, pero que en la escena mundial representan costes de trabajo industrial mínimos. En efecto, a fin de resolver las dificultades recurrentes de los estancamientos cíclicos, los capitalistas fomentan cada vez una des ruralización parcial del mundo. Pero, ¿y si no hay más poblaciones a desruralizar? Hoy nos acercamos a esta situación. Las poblaciones rurales, todavía hace no mucho fuertes en la propia Europa, han desaparecido enteramente de muchas regiones del mundo y disminuyen en todas partes. Probablemente, son menos de 50% mundialmente hoy y dentro de 25 años la cifra va ser menos de 25%. La consecuencia es clara. No habrá nuevas poblaciones de bajo pago para compensar los salarios más elevados de los sectores proletarizados anteriormente. En efecto, el coste de trabajo aumentará mundialmente, sin que los capitalistas puedan evitarlo.

Lo mismo pasa con la ecología. ¿Por qué existe hoy una crisis ecológica? No es complicado explicarlo. A fin de maximizar los beneficios, hay dos recursos principales para un capitalista: no pagar demasiado a los obreros y no pagar demasiado por el proceso de producción. ¿Cómo hacer esto? De nuevo es obvio: hacerlo pagar en gran parte por "otros." Se llama "la externalización de costes." Hay dos métodos principales de externalizar costes. Uno es esperar que el estado pague por la infraestructura necesaria por la producción y la venta de los productos. La desagregación de los estados representa una amenaza aguda para esto. Pero el segundo y más importante método es no pagar los costes dichos ecológicos: por ejemplo, no reemplazar los bosques cortados o no pagar por la limpieza de desperdicios tóxicos.

Mientras existían otros bosques, o zonas aún no utilizadas, luego no toxificadas, el mundo y los capitalistas podían ignorar las consecuencias. Pero hoy tocan los límites de la externalización de costes. No hay más muchos bosques. Los efectos negativos de una toxificación excesivamente aumentada de la tierra, implican impactos serios y múltiples que nos anuncian los científicos avisados. Por eso han surgido movimientos verdes. Desde un punto de vista global, hay únicamente dos soluciones: hacer pagar los costes por los capitalistas; y/o aumentar los impuestos. Pero esto último es poco probable, dadas las tendencias de reducir el rol de los estados. Y lo primero implica una reducción seria en las ganancias de los capitalistas.

Hay otros vectores que representan dilemas, no para los empresarios, pero sí para los estados. Primero, la polarización socio-econòmica cada día más aguda del mundo corre parejas con la polarización demográfica del mundo. Cierto, hay una transformación demográfica en proceso desde 200 años al menos y ahora mismo toca por primera vez al África que en el período pos-1945 tenía la tasa de crecimiento la más alta del mundo. No obstante, aunque las tasas en general bajen, el foso entre el Norte, donde las tasas son a menudo negativas, y el Tercer Mundo, donde aún son altas, aún sigue ensanchándose. Si hay recuperación de la economía-mundo en el primer cuarto del siglo XXI, el foso económico ya se agrandará, porque la recuperación será fuertemente desigual.

La consecuencia es fácil de prever. Habrá un fuerte aumento de la migración Sur-Norte, legal o ilegalmente. No importa. No hay mecanismos posibles para terminarlo y aún limitarlo seriamente. Las personas que querrían venir al Norte son reclutadas entre los más capaces del Tercer Mundo y están determinadas a llegar. Habrá muchos empleos insuficientemente pagados para ellos. Por supuesto, habrá una oposición política xenófoba contra ellos, pero no bastará para cerrar las puertas.

Si al mismo tiempo el rol de los estados disminuye (y esto servirá también para permitir el aumento del número de migrantes), la integración económica de estos inmigrantes será limitada. Si la oposición política no logra frenar la entrada, probablemente logrará limitar los derechos políticos y sociales de los inmigrantes. En este caso, preveo lo siguiente: el número verdadero de inmigrantes "sureños" y sus descendientes inmediatos en los países del Norte será entre 10-35% por ciento de la población, si no más. Y esto no sólo en América del Norte y Europa Occidental, sino también en Japón. Al mismo tiempo, este 10-35% de la población más joven, mucho más pobre, y ubicado en barrios urbanos segregados de hecho, será una población obrera sin derechos políticos o sociales. Retornaremos a la situación de la Gran Bretaña y la Francia en la primera mitad del siglo XIX, aquella de proletariados que son clases peligrosas. Así se deshace doscientos años de recuperación liberal y esta vez sin posibilidad de repetir el guión. Preveo que las zonas de conflicto social las más intensas en el siglo XXI, no serán las Somalias y las Bosnias, sino las Francias y los Estados Unidos. ¿Las estructuras estatales ya debilitadas van a sobrevivir ese tipo de guerra civil?

Y si esto no fuera bastante, hay el problema de la democratización. ¿Problema, digo yo? ¡Sí, problema! La democratización no es una mera cuestión de partidos múltiples, sufragio universal y elecciones libres. La democratización es una cuestión de acceso igual a las verdaderas decisiones políticas y a un nivel de vida y a una seguridad social razonables. La democracia no puede coexistir con una gran polarización socio-económica, ni al nivel nacional, ni al nivel mundial. No obstante, existe una ola de sentimiento democratizador que se fortalece enormemente estos días. ¿Cómo se traduce ella? La prensa y los últimos heraldos del liberalismo anuncian que la democratización se muestra en la caída de varias dictaduras a través del mundo. Sin duda, esto representa un esfuerzo de democratizar estos países. Pero estoy un poco desengañado del éxito efectivo de estos cambios. Lo que es más interesante es la presión continua, no únicamente en el Sur, sino inclusive de modo más fuerte en los países del Norte, para aumentar los gastos para la salud, la educación, y la vida de los sectores retrasados. Pero esta presión agudiza, y muchísimo, los dilemas fiscales de los estados. La ola de democratización será la última clave en el ataúd ("nail in the coffin") del estado liberal. Vemos lo que pasa estos días en los Estados Unidos.

Para todas estas razones, el período frente a nosotros, los próximos 30-40 años, será el momento de la desintegración del sistema histórico capitalista. No será un momento agradable de vivir. Será un período negro, lleno de inseguridades personales, incertidumbres del futuro y odios viciosos. Al mismo tiempo, será un período de transición masiva hacia algo otro, un sistema (o unos sistemas) nuevo(s). Al decir esto, sin duda se preguntan Vds. porque les he dicho que les traigo un mensaje de esperanza.

Nos hallamos en una situación de bifurcación muy clásica. Las perturbaciones aumentan en todas direcciones. Están fuera de control. Todo parece caótico. No podemos, nadie puede, prever lo que resultará. Pero no quiere decir que no podemos tener un impacto sobre el tipo de nuevo orden que va ser construido al fin. Todo lo contrario. En una situación de bifurcación sistémica, toda acción pequeña tiene consecuencias enormes. El todo se construye de cosas infinitesimales. Los poderosos del mundo lo saben bien. Preparan de múltiple maneras la construcción de un mundo pos-capitalista, una nueva forma de sistema histórico desigual a fin de mantener sus privilegios. El desafío para nosotros, sociólogos y otros intelectuales y para todas las personas en pos de un sistema democrático e igualitario (los dos adjetivos tienen idéntico significado), es mostrarnos tan imaginativos como los poderosos y tan audaces, pero con la diferencia de que debemos vivir nuestras creencias en la democracia igualitaria, lo que no hacían nunca (o raramente) los movimientos de la Vieja Izquierda. ¿Cómo hacerlo? Es esto que debemos discutir hoy, mañana y pasado mañana. Es posible hacerlo, pero no existe una certidumbre sobre eso. La historia no garantiza nada. El único progreso que existe es aquello por lo cual luchamos con, recordémoslo, unas grandes posibilidades de perder. Hic Rhodus, hic salta. La esperanza reside, ahora como siempre, en nuestra inteligencia y en nuestra voluntad colectiva.