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P. Bourdieu: la tecnocracia neoliberal contra los trabajadores. Una crítica…

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bourdieu09 En esta intervención de 1995, P. Bourdieu, respaldando a un poderoso movimiento social que defiende conquistas fundamentales, critica duramente a la tecnocracia francesa que a las órdenes de un Gobierno de derecha pretendía seguir desmantelando el importante servicio público de ese país conforme a la lógica neoliberal imperante. Mucho de lo que Bourdieu afirma y denuncia en esa intervención podría aplicarse también a la realidad chilena actual, en que las fuerzas conservadoras del país defienden, con todos los medios a su alcance, las orientaciones impuestas por la dictadura de Pinochet y asumidas posteriormente por amplios sectores de las elites gobernantes en contra del servicio público, especialmente en el ámbito de la Educación. Sugerimos pues su lectura. E.A.

COMBATIR LA TECNOCRACIA EN SU PROPIO TERRENO

Pierre Bourdieu, Sociólogo

Estoy aquí para expresar nuestro apoyo, a todos aquellos que luchan , desde hace tres semanas, contra la destrucción de una civilización asociada a la existencia del servicio público: civilización de la igualdad republicana de los derechos, a la educación, a la salud, a la cultura, a la investigación, al arte, y por encima de todo, al trabajo.

Estoy aquí para decir que comprendemos este movimiento profundo, es decir, la desesperanza y las esperanzas que allí se expresan y que también nosotros experimentamos; para decir que no comprendemos (o que comprendemos muy bien) a estos que no lo comprenden, como a este filósofo que, en el "Journal du dimanche" del día 10 de diciembre, descubre con estupefacción, "el abismo entre la comprensión racional del mundo", encarnada según él por Juppé, así lo dice textualmente, "y el deseo profundo de la gente".

Esta oposición entre la visión de largo plazo de la "élite" esclarecida y las pulsiones de corto plazo del pueblo o de sus representantes, es típica del pensamiento reaccionario de todos los tiempos y de todos los países, pero adquiere hoy una forma nueva con la nobleza de Estado, que fundamenta la convicción de su legitimidad en el título escolar y en la autoridad de la ciencia, principalmente económica. Para estos nuevos gobernantes de derecho divino, no solamente la razón y la modernidad, sino también el movimiento y el cambio, están del lado de los gobernantes, de los ministros, de los patrones o de los "expertos". La sinrazón y el arcaísmo, la inercia y el conservadurismo, del lado del pueblo, de los sindicatos y de los intelectuales críticos.

Es esta la certeza tecnocrática que expresa Juppé cuando escribe: "Quiero que Francia sea un país serio y un país feliz", lo cual puede traducirse como: "Quiero que la gente seria, es decir, las élites, los "enarcas", los que saben adonde esta la felicidad del pueblo, puedan realizar la felicidad del pueblo, incluso a pesar de él, es decir, contra su voluntad. En efecto, enceguecido por esos deseos, de los que hablaba el filósofo, el pueblo no conoce su felicidad, particularmente la felicidad de ser gobernados por gente que, como Juppé, conocen su felicidad mejor que él". Así piensan los tecnócratas y así entienden la democracia. Comprendemos que ellos no comprendan que el pueblo, en nombre del cual pretenden gobernar, descienda por las calles, -¡colmo de la ingratitud!- para oponérseles.

Esta nobleza de Estado, que predica la desaparición del Estado y el reino sin reserva del mercado y del consumidor, sustituto comercial del ciudadano, se ha apropiado del Estado, ha hecho del bien público un bien privado , de la cosa pública, de la República, su cosa.

Lo que hoy está en juego, es la reconquista de la democracia contra la tecnocracia: hay que acabar con la tiranía de los "expertos" al estilo del Banco Mundial o del FMI, que imponen sin discusión los veredictos del nuevo Leviatán, "los mercados financieros", y que no pretenden negociar sino "explicar". Hay que romper con esa nueva fe en la inexorabilidad histórica que profesan los teóricos del liberalismo . Hay que inventar nuevas formas de un trabajo político colectivo, capaz de constatar las necesidades, principalmente económicas (lo que puede ser tarea de expertos) pero para combatirlos y, si es del caso, para neutralizarlos.

La crisis de hoy es una oportunidad histórica. Para Francia y sin duda para todos estos que, cada día mas numerosos, en Europa y en otras partes del mundo, rechazan esa nueva alternativa: liberalismo o barbarie. Trabajadores ferroviarios, empleados de correo, maestros, funcionarios de los servicios públicos, estudiantes y tantos otros, activa o pasivamente comprometidos en este movimiento, han planteado con sus manifestaciones, con sus declaraciones, con las innumerables reflexiones que han provocado y que las tapaderas de los medios han querido en vano asfixiar, problemas fundamentales, demasiado importantes para dejárselos a los tecnócratas, tan autosuficientes como insuficientes: ¿cómo restituir a los primeros interesados, es decir, a cada uno de nosotros, la definición aclarada y razonable del futuro de los servicios públicos, de la salud, de la educación, de los transportes, etc., en relación, principalmente con aquellos que, en los otros países de Europa están expuestos a las mismas amenazas? ¿Cómo reinventar la escuela republicana, rechazando la instalación progresiva en la enseñanza superior, de una educación con dos velocidades, simbolizada por las Grandes Escuelas y las facultades?

Es posible hacerse la misma pregunta a propósito de la salud o de los transportes. ¿Cómo luchar contra la precarización que golpea al personal de los servicios públicos y que conlleva formas de dependencia y de sumisión, particularmente funestas, en las empresas de difusión cultural, radio, televisión o prensa escrita por el efecto de censura que ejercen, incluso en la docencia?

En el trabajo de reinvención de los servicios públicos, los intelectuales, escritores, artistas, científicos, etc., tienen un papel importante que jugar. Primeramente, pueden contribuir a quebrar el monopolio de la ortodoxia tecnocrática sobre los medios de difusión. Pero pueden también comprometerse, de manera organizada y permanente, y no solamente en los encuentros ocasionales de una coyuntura de crisis, al lado de aquellos que están en condiciones de orientar eficazmente el futuro de la sociedad: asociaciones y sindicatos principalmente, y trabajar en la elaboracion de análisis rigurosos y de proposiciones inventivas sobre las grandes cuestiones que la ortodoxia mediático-política impide plantear. Pienso en particular en el tema de la unificación del campo económico mundial y los efectos de la nueva división mundial del trabajo o de la cuestión de las pretendidas leyes de bronce de los mercados financieros, en nombre de las cuales son sacrificadas tantas iniciativas políticas; en la cuestión de las funciones de la educación y de la cultura en las economías adonde el capital informático se ha convertido en una de las fuerzas productivas determinantes, etc.

Este programa puede parecer abstracto y puramente teórico. Pero se puede rechazar el tecnocratismo autoritario sin caer en un populismo en el que los movimientos sociales del pasado sacrificaron a menudo demasiado y que le hace el juego, una vez más, a los tecnócratas.

Lo que he querido expresar, en todo caso, y quizás mal, por lo que pido excusas a quienes pude haber escandalizado o aburrido, es una solidaridad real con aquellos que hoy se baten por cambiar la sociedad: pienso en efecto que no se puede combatir eficazmente la tecnocracia, nacional o internacional, si no es enfrentándola en su terreno privilegiado, el de la ciencia, principalmente económica, y, oponiendo al conocimiento abstracto y mutilado del cual ella se vale , un conocimiento, más respetuoso, de los hombres y de las realidades a las cuales ellos se ven confrontados.

El presente discurso fue pronunciado por Pierre Bourdieu, quien es quizás el más prestigioso sociólogo francés de la actualidad, ante los trabajadores en huelga, reunidos en la Gare de Lyon en París, el día 12 de diciembre de 1995.
Publicado en Libération el 14 de diciembre de 1995.
Traducción al español de O. Fernández.

Chile: 6 preguntas clave para entender los resultados del Simce (2009)…

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Existen una serie de factores que son vitales para el desempeño futuro de los alumnos y que hay que considerar para evaluar el rendimiento de los colegios en el test.

por Katerinne Pavez – 08/05/2009

1. ¿Cómo interpretar el resultado de mi escuela? Está claro que el nivel socioeconómico determina en gran parte los resultados de las escuelas en Chile, no sólo por los recursos que invierte el propio colegio sino también por la cantidad de libros en el hogar, etc. De allí que la lectura de los resultados del Simce deba hacerse según el nivel socioeconómico en el que está clasificado el colegios y su dependencia (municipal o particular). Desde ese concepto, que un establecimiento esté tres puntos por debajo o sobre el promedio del grupo no es significativo. Cuándo sí importan las diferencias es de seis puntos en adelante, cuando el colegio sea grande (más de 100 alumnos rindiendo la prueba). Si el colegio es pequeño (25 alumnos o menos), las diferencias de puntajes deben superar los 15 puntos para ser significativas.

2. Si el resultado es negativo ¿qué se puede exigir a la escuela?  Si la escuela está bajo el nivel de su grupo, "quiere decir que hay otras que, con niños similares, están haciendo mejor las cosas", señala Juan Bravo, coordinador nacional del Simce. En ese caso la revisión de lo que está pasando en el interior del establecimiento debe ser profunda. Cristián Cox, del Centro de Estudios de Prácticas y Políticas en Educación, explica que un buen diagnóstico empieza por revisar temas como el uso del tiempo en la sala de clases, la calidad de los docentes y la relación del colegio con los padres. Los padres también deben hacer su propio diagnóstico, dado que las altas expectativas de éstos hacia sus hijos pueden explicar hasta 11 puntos del Simce. Por ejemplo, ver si hay apoyo suficiente al hacer las tareas.

3. ¿Qué es mejor: un buen puntaje en cuarto básico o en segundo medio? Según explica Cox, la secuencia escolar debe ser consistente para que sea efectiva, por lo que no se debe poner el esfuerzo sólo en un año. Hecha esta salvedad, asegura que cuarto básico es el año más importante para el desarrollo futuro. "Es el piso, sobre todo en cuanto a capacidades lectoras. Si fallas ahí, es altísima la posibilidad de que se impacte el aprendizaje que viene". Sin embargo, los resultados de Segundo Medio demuestran en mayor medida la efectividad de la escuela.

4. ¿Hay relación entre resultados Simce y PSU? Son los dos hitos de la vida escolar. El Simce mide el progreso de los estudiantes en los cursos intermedios, mientras que la PSU actúa, además de prueba de ingreso a la universidad, como un termómetro de lo que se hizo en el colegio. En general, existe una relación entre ambos resultados a nivel de colegios, principalmente relacionada con la influencia del capital sociocultural de los alumnos. Sin embargo, Gregory Elacqua, de la UDP, asegura que no es tan fácil comparar ambos resultados: al ser la PSU una prueba que tiene consecuencias para los estudiantes, éstos se preparan más para rendirla que el Simce.

5. ¿Es preferible que el colegio dé un salto de un año a otro o que aumente progresivamente? Cuando un colegio da un salto inesperado de un año a otro, es probable que haya factores como el desempeño destacado de un profesor o que el curso tenga características distintas a las de los alumnos de otros años. En cambio, si el colegio aumenta progresivamente, es posible atribuir sus resultados al esfuerzo  de la comunidad. De ahí que el aumento progresivo, aunque  pequeño, es un mejor indicador de la calidad de la escuela.

6. ¿Qué es más útil para evaluar a un colegio: el puntaje o los niveles de logro? Tanto el puntaje como los niveles de logro se refieren a lo mismo. Pero los niveles de logro es la herramienta más clara para los padres. Es mucho más clarificador decir que en cuarto básico la mitad de los niños lee sólo de manera silábica y no comprende, que obtienen menos de 240 puntos. La herramienta de los niveles de logro fue creada para ayudar a las escuelas a interpretar sus resultados. Así, en Lenguaje el nivel inicial implica leer de manera silábica; el intermedio es leer fluidamente y el avanzado es poder comprender el significado que el texto trae entre líneas.

 

Las estrategias de los colegios más pobres con los mejores resultados

Estos establecimientos se encuentran en zonas rurales, tienen cursos que rara vez superan los 15 alumnos y adaptan sus contenidos a la realidad de los menores.

por J. Herrera y A. M. Morales – 08/05/2009 – 10:52

Son colegios rurales. No tienen  biblioteca ni teléfono. Menos internet. Y en una misma sala hay alumnos de distintos cursos: como son pocos, las clases son compartidas. Los estudiantes están, en su mayoría, en una situación de vulnerabilidad y sus padres tienen un ingreso familiar que rara vez supera los $ 250 mil.

Sin embargo, pese a todas estas limitaciones, estos establecimientos obtuvieron sobre 300 puntos en la prueba Simce e, incluso, el promedio de los 10 mejores supera con creces al nacional.

Un ejemplo es el Colegio La Laguna, ubicado en Teno, en la Región del Maule. Obtuvo 324 puntos en la prueba de Lenguaje de cuarto básico, al igual que el año pasado. La jefa técnica del colegio, María Teresa Alcaíno, indica que son pocos alumnos por sala: 16 en promedio, "lo que nos permite tener una atención personalizada". Según la docente, si bien respetan el programa del Mineduc, también construyen sus planes de trabajo, con guías especiales que elaboran los profesores.

El colegio Bajo Perquín, de San Clemente, aumentó en 77 puntos su puntaje en la prueba de Lenguaje, y en 80 el de Matemática. Según su directora, Gertrudis Basualto, los profesores comprometidos son los que hacen la diferencia. La docente cuenta que en su colegio hay 104 alumnos, pero que hay casos, como en primero y segundo básico, en que los alumnos son tan pocos que comparten una sala de clases. Ella, además de ser directora, es profesora y relata que "muchas veces tengo que salir de clases para solucionar cualquier cosa que se presenta".

"LO PRINCIPAL ES EL COMPROMISO DE LOS DOCENTES"
Esta receta parece repetirse en la Escuela Santa Rosa. "Trabajamos con los mínimos recursos, aprovechándolos al máximo. Lo principal es el compromiso de los docentes y las ganas de aprender de los niños", señala su director, Diego Vera. El colegio está ubicado en la localidad de Puqueldón, en la isla Lemuy, en Chiloé. La mayoría de los  docentes viaja dos horas diarias desde Castro para hacer clases, mientras que los niños son transportados por un bus de la Corporación Municipal hasta el colegio. Debido a los pocos recursos, el uniforme es un buzo, obsequiado por el municipio.

El caso del colegio Francisco Coloane, a 12 kilómetros de Quemchi, no es muy distinto. "No cobramos matrícula ni mensualidad. Sólo nos batimos con el subsidio que entrega el Ministerio de Educación. La mayoría de nuestros alumnos son hijos de temporeros cuyo promedio de escolaridad no sobrepasa el cuarto básico", cuenta el sostenedor del establecimiento, Carlos Nova. La directora agrega que siguen el programa del gobierno y que utilizan material que elaboran los propios docentes.

El colegio Francisco Ramírez, de la comuna de San Ramón, obtuvo 321 puntos en la prueba de Matemática, el más alto entre los colegios con menos recursos, y 74 puntos más que el promedio nacional. El establecimiento, que tiene 45 niños por curso, cuenta que trabajan en equipo y que hacen sus propias guías, las que se adaptan a las capacidades de los alumnos. El colegio fue fundado por la profesora normalista María Gatica Ramírez en 1962, y ahora es administrado por sus dos hijos, quienes lo heredaron hace tres años.

Según cuentan en el colegio, otro factor que explica el éxito es que se motiva a los niños para que vayan a clases. Se les ponen metas y "desde pequeños quieren ser universitarios".

La Tercera.com

P. Bourdieu: los límites de las Encuestas de Opinión y la “no existencia” de una opinión pública…

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“La opinión pública no existe*
Pierre Bourdieu

BOURDIEU0005 Quisiera señalar, en primer lugar, que mi propósito no es denunciar de manera mecánica y fácil las encuestas de opinión, sino proceder a un análisis riguroso de su funcionamiento y sus funciones. Lo que implica que se cuestionen los tres postulados que implícitamente suponen. Toda encuesta de opinión supone que todo el mundo puede tener una opinión; o, en otras palabras, que la producción de una opinión está al alcance de todos. Aun a riesgo de contrariar un sentimiento ingenuamente democrático, pondré en duda este primer postulado. Segundo postulado: se supone que todas las opiniones tienen el mismo peso. Pienso que se puede demostrar que no hay nada de esto y que el hecho de acumular opiniones que no tienen en absoluto la misma fuerza real lleva a producir artefactos desprovistos de sentido. Tercer postulado implícito: en el simple hecho de plantearle la misma pregunta a todo el mundo se halla implicada la hipótesis de que hay un consenso sobre los problemas, entre otras palabras, que hay un acuerdo sobre las preguntas que vale la pena plantear. Estos tres postulados implican, me parece, toda una serie de distorsiones que se observan incluso cuando se cumplen todas las condiciones del rigor metodológico en la recogida y análisis de los datos.

A menudo se le hacen reproches técnicos a las encuestas de opinión. Por ejemplo, se cuestiona la representatividad de las muestras. Pienso que, en el estado actual de los medios utilizados por las empresas que realizan encuestas, la objeción apenas tiene fundamento. También se les reprocha el hacer preguntas sesgadas o, más bien, el sesgar las preguntas en su formulación: esto ya es más cierto y muchas veces se condiciona la respuesta mediante la forma de hacer la pregunta. Así, por ejemplo, transgrediendo el precepto elemental de la construcción de un cuestionario que exige que se les "dé sus oportunidades" a todas las respuestas posibles, frecuentemente se omite en las preguntas o en las respuestas propuestas una de las opciones posibles, o incluso se propone varias veces la misma opción bajo formulaciones diferentes. Hay toda clase de sesgos de este tipo y sería interesante preguntarse por las condiciones sociales de aparición de estos sesgos. En muchos casos se deben a las condiciones en las que trabajan las personas que producen los cuestionarios.

Pero, sobre todo, se deben al hecho de que las problemáticas que fabrican los institutos de opinión están subordinadas a una demanda de tipo particular. Así, cuando emprendimos el análisis de una gran encuesta nacional sobre la opinión de los franceses respecto al sistema de enseñanza, extrajimos de los archivos de una serie de gabinetes de estudios las preguntas referentes a la enseñanza. Esto nos permitió constatar que desde mayo de 1968 se habían planteado más de doscientas preguntas sobre el sistema de enseñanza, frente a menos de veinte entre 1960 y 1968. Eso significa que las problemáticas que se le imponen a este tipo de organismos están profundamente ligadas a la coyuntura y dominadas por un tipo determinado de demanda social. La cuestión de la enseñanza, por ejemplo, sólo puede ser planteada por un instituto de opinión pública cuando se convierte en problema político. Se ve enseguida la diferencia que separa a estas instituciones de los centros de investigación que generan sus problemáticas, si no en un universo puro, en todo caso con una distancia mucho mayor respecto a la demanda social en su forma directa en inmediata.

Un análisis estadístico sumario de las preguntas planteadas nos puso de manifiesto que la inmensa mayoría estaban directamente vinculadas a las preocupaciones políticas del "personal político". Si nos entretuviéramos esta tarde jugando a los papelitos y si yo les dijera que escribieran las cinco cuestiones que les parecen más importantes en el tema de la enseñanza, seguramente obtendríamos una lista muy diferente de la que obtenemos al sacar las preguntas que fueron efectivamente planteadas por las encuestas de opinión. La pregunta: "¿Hay que introducir la política en los institutos"? (o variantes de la misma) se hizo muy a menudo, mientras que la pregunta: "¿Hay que modificar los programas?" o "¿Hay que modificar el modo de transmisión de los contenidos?" apenas se planteó. Lo mismo con "¿Hay que reciclar a los docentes?" Preguntas que son muy importantes, al menos desde otra perspectiva.

Las problemáticas que proponen las encuestas de opinión están subordinadas a intereses políticos, y esto pesa enormemente tanto sobre la significación de las respuestas como sobre la significación que se le confiere a la publicación de los resultados. La encuesta de opinión es, en el estado actual, un instrumento de acción política; su función más importante consiste, quizá, en imponer la ilusión de que existe una opinión pública como sumatoria puramente aditiva de opiniones individuales; en imponer la idea de que existe algo que sería como la media de las opiniones o la opinión media. La "opinión pública" que aparece en las primeras páginas de los periódicos en forma de porcentajes (el 60% de los franceses están a favor de…), esta opinión pública es un simple y puro artefacto cuya función es disimular que el estado de la opinión en un momento dado es un sistema de fuerzas, de tensiones, y que no hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje.

Sabemos que todo ejercicio de la fuerza va acompañado por un discurso cuyo fin es legitimar la fuerza del que la ejerce; se puede decir incluso que lo propio de toda relación de fuerza es el hecho de que sólo ejerce toda su fuerza en la medida en que se disimula como tal. En suma, expresándolo de forma sencilla, el hombre político es el que dice: "Dios está de nuestra parte". El equivalente de "Dios está de nuestra parte" es hoy en día "la opinión pública está de nuestra parte". He aquí el efecto fundamental de la encuesta de opinión: constituir la idea de que existe una opinión pública unánime y, así, legitimar una política y reforzar las relaciones de fuerza que la sostienen o la hacen posible.

Tras haber dicho al principio lo que quería decir al final, voy a tratar de señalar muy rápidamente cuáles son las operaciones mediante las que se produce este efecto de consenso. La primera operación, que tiene como punto de partida el postulado de que todo el mundo debe tener una opinión, consiste en ignorar los no-contestan (1). Por ejemplo, le preguntas a la gente: "¿Está usted a favor del gobierno Pompidou?" Registras un 30% de no-contestan, un 20% de sí, un 50% de no. Puedes decir: la parte de personas en contra es superior a la parte de personas a favor y después queda este residuo del 30%. También puedes volver a calcular los porcentajes a favor y en contra excluyendo los no-contestan. Esta simple elección es una operación teórica de una importancia fantástica sobre la que quisiera reflexionar con ustedes.

Eliminar los no-contestan es hacer lo que se hace en una consulta electoral donde hay papeletas en blanco o nulas; es imponerle a la encuesta de opinión la filosofía implícita de la consulta electoral. Si se mira con mayor atención, se observa que la tasa de no-contestan es más elevada de forma general entre las mujeres que entre los hombres, que la distancia entre mujeres y hombres se eleva a medida que los problemas planteados son más específicamente políticos. Otra observación: cuanto más trata una pregunta sobre problemas del saber, de conocimiento, mayor es la distancia entre las tasas de no-contestan de los más instruidos y las de los menos instruidos. A la inversa, cuando las preguntas tratan de problemas éticos las variaciones de los no-contestan por nivel de instrucción son pequeñas (ejemplo: "¿Hay que ser severo con los hijos?"). Otra observación: cuanto más se trata una pregunta sobre problemas conflictivos, sobre un nudo de contradicciones (por ejemplo, una pregunta sobre la situación en Checoslovaquia para personas que votan comunista), cuantas más tensiones le genera una pregunta a una categoría determinada, más frecuentes son los no-contestan en esta categoría. Por consiguiente, el simple análisis estadístico de los no-contestan proporciona una información sobre lo que significa la pregunta, así como sobre la categoría considerada, hallándose ésta definida tanto por la probabilidad que tiene de tener una opinión, como por la probabilidad condicional de tener una opinión a favor o en contra.

El análisis científico de las encuestas de opinión muestra que no existe prácticamente problema ómnibus ni pregunta que no sea reinterpretada en función de los intereses a quienes se plantea, por lo que el primer imperativo es preguntarse a qué pregunta creyeron responder las distintas categorías de encuestados. Uno de los efectos más perniciosos de la encuesta de opinión consiste precisamente en conminar a las personas a responder a preguntas que no se han planteado. Así, por ejemplo, las preguntas que giran en torno a problemas de moral, ya se trate de preguntas sobre la severidad de los padres, las relaciones entre profesores y alumnos, la pedagogía directiva o no directiva, etc., problemas cuya percepción como problemas éticos aumenta a medida que se desciende en la jerarquía social, al tiempo que pueden ser problemas políticos para las clases superiores: uno de los efectos de la encuesta consiste en transformar respuestas éticas en respuestas políticas por el simple efecto de imposición de problemática.

En realidad, hay varios principios a partir de los cuales se puede generar una respuesta. Tenemos, en primer lugar, lo que se puede llamar la competencia política en referencia a una definición a la vez arbitraria y legítima, es decir, dominante y disimulada como tal, de la política. Esta competencia política no se halla universalmente distribuida. Varía grosso modo como el nivel de instrucción. En otras palabras, la probabilidad de tener una opinión sobre todas las cuestiones que suponen un saber político es comparable con la probabilidad de ir al museo. Se observan diferencias fantásticas: donde un estudiante comprometido en un movimiento izquierdista percibe quince divisiones a la izquierda del PSU, para un mando intermedio no hay nada. En la escala política (extrema-izquierda, izquierda, centro-izquierda, centro, centro-derecha, derecha, extrema-derecha, etc.) que las encuestas de "ciencia política" emplean como algo sin vuelta de hoja, algunas categorías sociales utilizan intensamente un pequeño rincón de la extrema izquierda; otras utilizan únicamente el centro; otras utilizan toda la escala. Al final, una elección es la agregación de espacios completamente distintos; se suma a personas que miden en centímetros con personas que miden en kilómetros o, más bien, a personas que puntúan de 0 a 20 con personas que puntúan entre 9 y 11. La competencia se aprecia, entre otras cosas, por el grado de finura de percepción (ocurre lo mismo en estética, algunos pueden distinguir los cinco o seis estilos sucesivos de un solo pintor).

Podemos llevar la comparación un poco más lejos. En materia de percepción estética, tenemos en primer lugar una condición de posibilidad: es preciso que las personas piensen la obra de arte como una obra de arte; a continuación, habiéndola percibido como una obra de arte, es preciso que posean las categorías de percepción para construirla, estructurarla, etc. Supongamos una pregunta formulada así: "¿Está usted a favor de una educación directiva o por una educación no directiva?" Para algunos, esta pregunta puede constituirse como política, al integrarse la representación de las relaciones padres-hijos en una visión sistemática de la sociedad; para otros, es una pura cuestión de moral. Así, el cuestionario que hemos elaborado y en el que le preguntamos a la gente si, para ellos, es o no política hacer huelga, llevar el pelo largo, participar en un festival pop, etc., pone de manifiesto variaciones muy amplias por clases sociales. La primera condición para responder de forma adecuada a una cuestión política es, por tanto, ser capaz de construirla como política; la segunda, tras haberla construido como política, es ser capaz de aplicarle categorías específicamente políticas, que pueden ser más o menos adecuadas, más o menos refinadas, etc. Estas son las condiciones específicas de producción de opiniones, las que la encuesta de opinión supone que se cumplen de forma universal y uniforme con el primer postulado según el cual todo mundo puede producir una opinión.

Segundo principio a partir del cual las personas pueden producir una opinión: lo que llamo el "ethos de clase" (por no decir "ética de clase"), es decir, un sistema de valores implícitos que las personas han interiorizado desde la infancia y a partir del cual generan respuestas a problemas extremadamente distintos. Las opiniones que las personas pueden intercambiar a la salida de un partido de fútbol entre Roubaix y Valenciennes le deben una buena parte de su coherencia, de su lógica, al ethos de clase. Una multitud de respuestas a las que se considera respuestas políticas se producen en realidad a partir del ethos de clase y pueden asumir, a la vez, una significación completamente distinta cuando se las interpreta en el terreno político. Aquí he de referirme a una tradición sociológica, muy extendida sobre todo entre determinados sociólogos de la política en Estados Unidos, que hablan habitualmente de un conservadurismo y autoritarismo de las clases populares. Estas tesis se basan en la comparación internacional de encuestas o de elecciones, que tienen mostrar que cada vez que se interroga a las clases populares, sea en el país que sea, sobre problemas referentes a las relaciones de autoridad, la libertad individual, la libertad de prensa, etc., dan respuestas más "autoritarias" que las otras clases; y se concluye de manera global que existe un conflicto entre los valores democráticos (en el autor en que pienso, Lipset, se trata de los valores democráticos americanos) y los valores que han interiorizado las clases populares, valores de tipo autoritario y represivo.

De ahí sacan una especie de visión escatológica: elevemos el nivel de vida, elevemos el nivel de instrucción y, como la propensión a la represión, al autoritarismo, etc., va unida a bajos ingresos, a bajo nivel de instrucción, etc., produciremos así buenos ciudadanos de la democracia americana. En mi opinión, lo que está en cuestión es la significación de las respuestas a determinadas preguntas. Supongamos un conjunto de preguntas de este tipo: ¿Está usted a favor de la igualdad entre los sexos? ¿Está usted a favor de la libertad sexual de los cónyuges? ¿Está usted a favor de una educación no represiva? ¿Está usted a favor de la nueva sociedad?, etc. Supongamos otro conjunto de preguntas del tipo: ¿Deben hacer huelga los profesores cuando ven amenazada su situación? ¿Deben ser solidarios los docentes con el resto de funcionarios en los períodos de conflicto social?, etc. Estos dos conjuntos de preguntas arrojan respuestas de estructura estrictamente inversa en relación con la clase social: el primer conjunto de preguntas, que se refiere a un determinado tipo de innovación en las relaciones sociales, en la forma simbólica de las relaciones sociales, suscita tantas más respuestas a favor cuanto más nos elevamos en la jerarquía social y en la jerarquía según el nivel de instrucción; a la inversa, las preguntas que tratan sobre las transformaciones reales de las relaciones de fuerza entre las clases suscitan cada vez más respuestas en contra a medida que nos elevamos en la jerarquía social.

En suma, la proposición "las clases populares son represivas" no es ni verdadera ni falsa. Es verdadera en la medida en que, ante todo un conjunto de problemas como los que atañen a la moral doméstica, a las relaciones entre generaciones o entre sexos, las clases populares tienen tendencia a mostrarse mucho más rigoristas que las otras clases sociales. Por el contrario, en las cuestiones de estructura política, que ponen en juego la conservación o la transformación del orden social, y no sólo la conservación o transformación de los modos de relación entre los individuos, las clases populares son mucho más partidarias de la innovación, es decir, de una transformación de las estructuras sociales. Podemos ver cómo algunos de los problemas planteados –y a menudo mal planteados– en mayo de 1968, en el conflicto entre el partido comunista y los izquierdistas, están relacionados de forma muy directa con el problema central que he tratado de plantear esta tarde, el de la naturaleza de las respuestas, es decir, del principio a partir del cual se producen. La oposición que he establecido entre estos dos grupos de preguntas nos remite, en efecto, a la oposición entre dos principios de producción de opiniones: un principio específicamente político y un principio ético, siendo el problema del conservadurismo de las clases populares producto de la ignorancia de esta distinción.

El efecto de imposición de problemática, efecto ejercido por toda encuesta de opinión y por toda interrogación política (comenzando por la electoral), deriva del hecho de que las preguntas planteadas en una encuesta de opinión no son preguntas que se les planteen realmente a todas las personas interrogadas, así como del hecho de que las respuestas no son interpretadas en función de la problemática por referencia a la cual han respondido las diferentes categorías de encuestados. Así, la problemática dominante –de la que proporciona una imagen la lista de preguntas planteadas en los dos últimos años por los institutos de opinión–, es decir, la problemática que les interesa esencialmente a las personas que detentan el poder y que quieren estar informadas sobre los medios de organizar su acción política, la dominan de manera muy desigual las diferentes clases sociales.

Y, cuestión importante, éstas se hallan más o menos capacitadas para producir una contra-problemática. Con motivo del debate televisado entre Servan-Schreiber y Giscard d’Estaing, un instituto de sondeos de opinión hizo preguntas del tipo: "¿Depende el éxito escolar de los dones, de la inteligencia, del mérito?" Las respuestas recogidas ofrecen de hecho una información (ignorada por los que la producían) sobre el grado de conciencia que las diferentes clases sociales tienen de las leyes de la transmisión hereditaria del capital cultural: la adhesión al mito del don y del ascenso social por la escuela, de la justicia escolar, de la equidad de la distribución de los puestos en función de las titulaciones, etc., es muy diferente en las clases populares. La contra-problemática puede existir para algunos intelectuales, pero no tiene fuerza social a pesar de haber sido recogida por algunos partidos y grupos. La verdad científica está sometida a las mismas leyes de difusión que la ideología. Una proposición científica es como una bula papal sobre el control de la natalidad, sólo predica a convertidos.

Se suele asociar la idea de objetividad en una encuesta de opinión al hecho de hacer la pregunta en los términos más neutros posibles con el fin de darles todas sus oportunidades a todas las respuestas. En realidad, la encuesta de opinión se hallaría sin duda más próxima a lo que ocurre en la realidad si, transgrediendo completamente las reglas de la "objetividad", se les ofreciera a las personas los medios para situarse como se sitúan realmente en la práctica real, es decir, en referencia a opiniones ya formuladas; si en lugar de decir, por ejemplo, "algunas personas están a favor del control de la natalidad, otras están en contra, ¿y usted?…", se enunciaran una serie de posicionamientos explícitos de los grupos autorizados para constituir y difundir las opiniones, de manera que la gente pudiera situarse en referencia a respuestas ya constituidas. Se suele hablar de "tomas de posición"; hay posiciones que ya están previstas y que se toman. Pero no se las toma al azar. Se toman las posiciones que se está predispuesto a tomar en función de la posición que se ocupa en un campo determinado. Un análisis riguroso tiene como objetivo explicar las relaciones entre la estructura de las posiciones a tomar y la estructura del campo de las posiciones objetivamente ocupadas.

Si las encuestas de opinión captan muy mal los estados virtuales de la opinión y, más exactamente, los movimientos de opinión, ello se debe, entre otras razones, a que la situación en la que aprenden las opiniones es completamente artificial. En las situaciones en que se constituye la opinión, en particular las situaciones de crisis, las personas se hallan ante opiniones constituidas, ante opiniones sostenidas por grupos, de manera que elegir entre opiniones es, claramente, elegir entre grupos. Este es el principio del efecto de politización que produce la crisis: hay que elegir entre grupos que se definen políticamente y definir cada vez más tomas de posición en función de principios explícitamente políticos. De hecho, lo que me parece importante es que la encuesta de opinión trata a la opinión pública como una simple suma de opiniones individuales, recogidas en una situación que, en el fondo, es la de la cabina electoral, donde el individuo va furtivamente a expresar en el aislamiento una opinión aislada. En las situaciones reales, las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos.

Otra ley se desprende de estos análisis: se tienen más opiniones sobre un problema cuanto más interesado se está por este problema. Por ejemplo, en relación al sistema de enseñanza la tasa de respuestas está íntimamente unida al grado de proximidad respecto al sistema de enseñanza, y la probabilidad de tener una opinión varía en función de la probabilidad de tener poder sobre aquello de lo que se opina. La opinión que se afirma como tal, espontáneamente, es la opinión de personas cuya opinión tiene peso, como se suele decir. Si un ministro de educación actuase en función de una encuesta de opinión (o, al menos, a partir de una lectura superficial de la encuesta), no haría lo que hace cuando actúa realmente como político, es decir, a partir de las llamadas de teléfono que recibe, de la visita de tal responsable sindical, de tal decano, etc. En realidad, actúa en función de estas fuerzas de opinión realmente constituidas que sólo se manifiestan a su percepción en la medida en que tienen fuerza y en que tienen fuerza porque están movilizadas.

Tratándose de prever lo que va a ser de la universidad en los próximos diez años, pienso que la opinión movilizada constituye la mejor base. De todas formas, el hecho, del que dejan constancia los no-contestan, de que las disposiciones de determinadas categorías no accedan al estatuto de opinión –es decir de discurso constituido que pretende una coherencia, que pretende ser escuchado, imponerse, etc.–, no debe llevarnos a concluir que en situaciones de crisis las personas que no tenían ninguna opinión elegirían al azar: si el problema se halla constituido políticamente para ellos (problemas de salario, de cadencias de trabajo para los obreros), elegirán en términos de competencia política; si se trata de un problema que para ellos no está constituido políticamente (relaciones represivas en el interior de la empresa) o si está en vías de constitución, se guiarán por el sistema de disposiciones profundamente inconsciente que orienta sus elecciones en los ámbitos más diferentes, desde la estética o el deporte hasta las preferencias económicas. La encuesta de opinión tradicional ignora al mismo tiempo los grupos de presión y las disposiciones virtuales que pueden no expresarse en forma de discurso explícito. Por ello es incapaz de generar la menor previsión razonable sobre lo que pasaría en situación de crisis.

Supongamos un problema como el del sistema de enseñanza. Se puede preguntar: "¿qué piensa usted de la política de Edgar Faure?" Es una pregunta muy parecida a una consulta electoral, en el sentido de que es la noche en que todos los gatos son pardos: todo el mundo están en general de acuerdo sin saber sobre qué; sabemos lo que significó el voto por unanimidad de la ley Faure en la Asamblea Nacional. A continuación se pregunta: "¿está usted a favor de la introducción de la política en los institutos?" Aquí se observa un corte muy claro. Ocurre lo mismo cuando se pregunta: "¿pueden hacer huelga los profesores?" En este caso, los miembros de las clases populares, por una transferencia de su competencia política específica, saben qué responder. Se puede preguntar además: "¿hay que transformar los programas? ¿Está usted a favor de la evaluación continua? ¿Está usted a favor de la introducción de los padres de los alumnos en los consejos de profesores? ¿Está usted a favor de la supresión del examen de agregación?, etc.". Bajo la pregunta "¿está usted a favor de Edgar Faure?" subyacían todas estas preguntas y las personas han tomado posición de golpe sobre un conjunto de problemas que un buen cuestionario sólo podría plantear mediante al menos sesenta preguntas en las que se observarían variaciones en todos los sentidos.

En un caso, las opiniones estarían asociadas positivamente a la posición en la jerarquía social; en otro, negativamente; en algunos casos, la asociación sería muy fuerte; en otros, muy débil, o incluso no se daría en absoluto. Basta con pensar que una consulta electoral representa el límite de una pregunta como "¿está usted a favor de Edgar Faure?" para comprender que los especialistas de sociología política puedan afirmar que la relación que se observa habitualmente, en casi todos los ámbitos de la práctica social, entre la clase social y las prácticas o las opiniones, es muy pequeña cuando se trata de fenómenos electorales, hasta el punto de que algunos no dudan en concluir que no hay ninguna relación entre la clase social y el hecho de votar derechas o izquierdas. Si tienen en cuenta que una consulta electoral plantea en una única pregunta sincrética lo que sólo se podría aprehender razonablemente en doscientas preguntas, que unos miden en centímetros, otros en kilómetros, que la estrategia de los candidatos consiste en plantear mal las cuestiones y en jugar al máximo con el disimulo de las divergencias para ganarse los votos indecisos, y tantos otros efectos, llegarán a la conclusión de que quizás haya que plantear al revés la cuestión tradicional de la relación entre el voto y la clase social y preguntarse cómo es posible que a pesar de todo se constate una relación, aunque sea pequeña; e interrogarse sobre la función del sistema electoral, instrumento que, por su propia lógica, tiende atenuar los conflictos y las divergencias. Lo que es verdad es que estudiando el funcionamiento de la encuesta de opinión uno puede hacerse una idea de la manera en que funciona este tipo particular de encuesta de opinión que es la consulta electoral, así como del efecto que produce.

En suma, he querido decir que la opinión pública no existe, al menos bajo la forma que le atribuyen los que tienen interés en afirmar su existencia. He dicho que existen, por una parte, opiniones constituidas, movilizadas, de grupos de presión movilizados en torno a un sistema de intereses explícitamente formulados; y, por otra, disposiciones que, por definición, no son opinión si se entiende por tal, como he hecho a lo largo de todo este análisis, algo que puede formularse discursivamente con una cierta pretensión a la coherencia. Esta definición de opinión no es mi opinión sobre la opinión. Es simplemente la explicitación de la definición que ponen en juego las encuestas de opinión cuando le piden a la gente que tome posición respecto a opiniones formuladas y cuando producen, por simple agregación estadística de las opiniones así producidas, este artefacto que es la opinión pública. Simplemente digo que la opinión pública en la acepción implícitamente admitida por los que hacen encuestas de opinión o por los que utilizan sus resultados, simplemente digo que esta opinión no existe.

*Conferencia impartida en Noroit (Arras), en enero de 1972, y publicada en Les temps modernes, no. 318, enero de 1973, pp. 1292-1309. Ver, también: P. Bourdieu, Questions de sociologie, París, Minuit, 1984, pp. 222-250. Texto de la versión en castellano de Enrique Martín Criado, en: Cuestiones de Sociología, Istmo, España, 2000, pp. 220-232, Col. Fundamentos, no. 166.

NOTAS

(1) Les non-réponses: bajo esta denominación están comprendidos, en francés, los "no sabe" y los "no contesta" de las encuestas. Para no sobrecargar el texto con siglas hemos preferido traducirla por "no-contestan", dando por entendido que se corresponde con estos dos apartados (NS/NC) (Nota de Enrique Martín Criado.).

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Chile: nuevas tendencias del mercado laboral…

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La industria automotora local morirá formalmente la próxima semana: el 31 de julio General Motors cerrará su fábrica de camionetas en Arica, poniendo fin a un sector que llegó a dar trabajo a más de 10 mil personas en su apogeo. No es el único caso de oficios que están desapareciendo en nuestro país, mientras -en la vereda contraria- otras ocupaciones están entrando con fuerza. En esta transformación del mapa del empleo en Chile influyen políticas nacionales, la evolución económica y el uso de la tecnología. Qué Pasa investigó esos cambios. Estos son los resultados.

Por Bárbara Harris
Colaboración Andrew Chernin

Las cifras hablan por sí solas. En Chile hoy existen más guardias de seguridad (98.500) que operarios de la industria textil (36.100). Además, de los 27.692 zapateros y trabajadores del cuero que había en 1992, actualmente sólo quedan unos 8.000. Y en estos días también hay más gente trabajando en servicios de la entretención (105.000) que como pescadores (60.000).

Cambios como ésos se han ido acumulando en el tiempo. En los años 70, factores como el aumento del ingreso medio y la liberalización comercial marcaron un hito en el mercado laboral, donde el poder de los productos a bajo precio de Oriente golpeó fuerte a la industria local, como la textil, y a los oficios tradicionales. Una década después, el auge de los servicios y el comercio hizo que cientos de trabajadores agrícolas e industriales se trasladaran hacia esos sectores en busca de mejores oportunidades. En los 90, en tanto, el requerimiento de trabajadores cada vez más especializados generó una explosión de las carreras técnicas, tendencia que no ha desaparecido: desde el 2000, esta demanda se incrementó en un sorprendente 74%, especialmente en puestos donde mandan la informática y las telecomunicaciones. A ello se sumó, en las últimas décadas, la irrupción de la mujer en el mercado laboral, principalmente en servicios financieros.

Éstas y otras situaciones han modificado el mapa del empleo en Chile y su mercado de 6.6 millones de trabajadores. "La escolarización, feminización y rotación son las principales características del nuevo mercado laboral", señala el ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari. A continuación, las principales tendencias de este cambio.

El comercio, nuevo mayor empleador

La gran sorpresa de las dos últimas décadas es el comercio. Entre 1986 y 2006, el número de empleados en este sector varió en un 16,7%, según datos del INE. Una característica importante de esta expansión, según la vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, Verónica González, fue el ingreso de más jóvenes y mujeres al trabajo, a través de empleos temporales y flexibles, como los de promotores.

Actualmente, las cadenas de retail son las mayores empleadoras de Chile y donde se verifica una fuerte profesionalización en la mayoría de los cargos. "Se han creado gerencias de servicio al cliente, de abastecimiento y de compras. Antes estaban en manos del área de administración y finanzas, pero hoy se han independizado", señala Aldo Sepúlveda, director regional de Adecco. Nació así la figura del KAM (Key Account Manager), quien "palm" en mano maneja presupuestos, logística y demanda.

Con el crecimiento del retail, surgieron también demandas adicionales y, con ello, nuevos puestos. Ejemplos son el analista financiero y el previsionista de riesgos, cargos que aparecieron recién en los 90.

Casi el doble de cocineros

Siguiendo en el sector comercio, alrededor del 15% del empleo allí corresponde a hoteles y restaurantes (190.000), que en el 2006 superaron, por ejemplo, a la categoría de fabricantes de maquinaria y equipos (136.000), siendo que diez años antes ambos eran similares. Esto se explica por la mayor disposición de la gente a gastar en restaurantes y hoteles, además del auge del turismo. ¿Resultado?: los cocineros, ahora profesionales gastronómicos, pasaron de 74.620 en 1992 a 128.000 en 2006, según el Censo y la Casen.

El "invento del siglo" remece al mercado: el computador

Llamado el "invento del siglo", el computador revolucionó al mundo. Según datos del Ministerio de Educación, los matriculados en las áreas tecnológicas de universidades e institutos representaron el mayor porcentaje de alumnos de educación superior en 1990, con 67.100 matriculados. El 2006 ocurrió lo mismo, con 166.969 inscritos. Aquí destacan los analistas programadores, los administradores de redes y los ingenieros informáticos, siendo esta última carrera una de las más demandadas desde 1997 al 2000 en institutos y centros de formación técnica.

Según un estudio de Cisco, actualmente la escasez en Chile de profesionales vinculados a la conectividad y las redes asciende a un 36%, mientras que en el 2010 esta demanda excederá a la oferta en un 43%, lo que significa una carencia de 8.200 de estos profesionales.

Se buscan técnicos y especialistas

El primer celular de la historia, creado en 1983, pesaba casi un kilo y costaba US$4.000. Impulsado por el "si llama, paga" y una guerra comercial sin precedentes, hoy este aparato es tan masivo que en Chile hay casi uno por persona: 14,6 millones de móviles. Este crecimiento se refleja también en el empleo, siendo el sector con mayor demanda el 2007, con un 13,4% del total según Trabajando.com. Esto se explica, según Juan Pablo Sweet, gerente general de esta firma, porque se "generó un cluster muy importante de telefonía móvil con internet, banda ancha y TV cable; y todo esto involucra a vendedores de celulares y áreas de servicios".

En todas esas áreas, el rey es el técnico. Con la llegada de la TV cable, por ejemplo, han surgido nuevos empleos como el de Ingeniero de soporte de TV. Con la llegada de la televisión digital, esta tendencia podría profundizarse. Según un estudio de Trabajando.com, entre 2000 y 2007 la demanda por técnicos aumentó en 74%. "Áreas que no requerían mano de obra especializada, ahora buscan mayor profesionalización", señala Sweet. Esta demanda apunta hacia todos los sectores e incluso hay trabajos tan peculiares como el de técnico en refrigeración de la madera para el sector forestal.

La especialización se ha tomado también las áreas de logística y gestión, cuenta Birgit Nevermann, gerente de Laborum Selección. Y ha creado nuevos cargos. Hace 20 años era impensado tener un analista de control de gestión o un analista de inventario, quien reemplazó al tradicional encargado de bodega.

Explosión de call centers

De 7.514 personas ocupadas en call centers en 1992, la cifra saltó hoy a 27.000. Ello debido a las mayores demandas de los usuarios, que llevó a empresas de diversos rubros a asociar sus marcas a un número telefónico de servicio gratuito. Gran parte de los call centers chilenos atienden en un mismo lugar a varias empresas de distintos rubros, incluso extranjeras. Por eso, a los operadores se les exige aprender a controlar su acento y los chilenismos. La meta es el tono neutro.

El golpe tecnológico

En los años 60, el 16% de la fuerza laboral trabajaba en la industria. Hoy sólo es un 13,3%; es decir, 850.000 personas. La cifra se ha mantenido constante entre 1996 y el 2007, según el INE. La liberalización y apertura de la economía chilena de mediados de los 70 hizo que algunos sectores automatizaran sus plantas, lo cual implicó eliminar o reinventar algunos puestos de trabajo para poder competir. Además, entre 1977 y 1981 las importaciones crecieron al 19% anual, mientras que la industria se expandió apenas 3,5%. Uno de los sectores más golpeados fue el textil y vestuario, cuyo declive se profundizó en los 90: mientras en 1996 empleaba a 152.600 trabajadores, hoy la nómina alcanza a 115.800, según el INE.

Entre las importaciones, los productos a bajo precio de Oriente ganaron terreno. Y provocaron remezones: a fines del 2007, Bellavista Oveja Tomé -la textil más antigua del país y primera lanera latinoamericana- debió bajar la cortina. Lo mismo pasará a fin de mes con General Motors, que cerrará su planta ensambladora de Arica. Lo explica la economista de la Universidad Alberto Hurtado, Marcela Perticara: "Al no tener mercado interno, hay ciertas actividades que no tienen escala, pues no venden al nivel que conviene tener la producción acá adentro". Y dice además que "la tendencia es a liberalizar, integrarse y globalizarse, salvo en algunos sectores críticos que todavía se protegen".

Según Andrés Concha, secretario general de la Sofofa, "la mayor oferta de empleos hoy la entrega la industria agroalimentaria -vinífera, carnes y alimentos procesados, entre otras-, que ha abierto un importante mercado exportador y cuyas proyecciones de crecimiento son alentadoras". A ellas le sigue la industria metalmecánica y metalúrgica, que es un importante proveedor de la construcción, minería, autopistas y sistemas de logística.

Menos peones, más peluqueros

Según cifras de la Casen, en 1996 los peones agrícolas, pesqueros y afines (385.953) era uno de los grupos con mayor concentración de empleo, pero el 2006 fueron sobrepasados por los trabajadores de servicios personales (445.000): peluqueros, banqueteros y organizadores de eventos, entre otros. Arturo Costabal, director comercial de la exportadora Unifrutti, lo reconoció en mayo: "Hay una escasez de mano de obra, pues el retail y la minería están pagando sueldos muchos más altos y muchas veces ni siquiera es un tema de sueldo, sino que la gente prefiere trabajar en un mall que en el campo".

A nivel profesional, ocurre algo similar. Si se analizan las matrículas de la educación superior, se observa que las carreras agrícolas no crecen: se han mantenido estables desde 1996, con un promedio de 28.000 inscritos, según cifras del Mineduc.

Ejércitos de vendedoras

Durante las dos últimas décadas, la tasa de participación de la mujer en el mercado laboral chileno pasó de 29% a 39%, mientras que la del hombre se redujo de 74% a 71%, según cifras de la OIT. Las mujeres están empleadas principalmente en el sector de servicios comunales y sociales -concentrado al 45% del total-, y en el comercio, con un 27% del total. Pero donde "reinan" es en los servicios financieros: son casi la mitad de los 52 mil trabajadores de este sector, según cifras de la Superintendencia de Bancos. Un dato curioso: la participación de las mujeres en las sucursales de bancos extranjeros supera significativamente la de los hombres, con un 61%. Y hay miles más trabajando como vendedoras de AFP, seguros, fondos mutuos o en bancos de inversión.

El sector público es también una fuente de empleo más importante para las mujeres (12.5%) que para los hombres (9.2%). El servicio doméstico también es significativo, con un 14,3%, pese a que no ha mostrado gran crecimiento la última década.

Salen sastres, modistas, zapateros

Afilaban cuchillos, arreglaban muñecas antiguas o fabricaban sombreros. Hace algunos años, todo era reparable. Se lucían los sastres, modistas y zapateros, quienes hoy casi no existen. "En general están quedando obsoletos aquellos que realizan funciones o tareas que implican esfuerzos repetitivos o rutinarios, los cuales han sido automatizados con el apoyo de tecnología", explica el presidente de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), Eugenio Heiremans.

El ocaso humanista

Otra tendencia es el estancamiento de las carreras humanistas. Según expertos, el bajo interés por esta área llevará a nuevos cambios en el mapa del empleo. En una década más, se estima que el número de licenciados en Filosofía o Literatura habrá descendido notoriamente tras el boom de los 90. Según datos del Mineduc, en 1996 se matricularon 20.687 alumnos en las carreras humanistas, pero el 2006 la cifra bajó a 8.179. Algunos decanos del área concuerdan con que la tendencia es que los alumnos complementen estas carreras con otras, como Pedagogía, y que a futuro sólo se impartirán en unas pocas instituciones. Otras cerrarán estas áreas, como ya ocurrió con algunas universidades.

La era del outsourcing

¿Pagar el sueldo a los empleados? Ni de eso se preocupan ahora algunas empresas. En la era del outsourcing, las compañías externalizan a su personal, sus plataformas tecnológicas, su alimentación y un sinnúmero de servicios. El fenómeno partió en los 80 "debido a cambios en la tecnología, el paso de una producción estandarizada a una más flexible y una mayor diversificación que requirió que las empresas fuesen más adaptables", explica Magdalena Echeverría, socióloga de la Dirección del Trabajo. Según mediciones que realiza esta repartición, mientras en 1998 un 20% de las empresas había subcontratado a otras empresas o a terceros, hoy lo hace el 41%.

Uno de los primeros sectores que comenzó externalizando mano de obra fue la construcción, con un 55,6% de subcontratación. En los últimos años, este sector ha crecido constantemente y con ello genera una intensa demanda de mano de obra, aunque allí señalan que hay una falta de expertos en oficios como enyesadores, pintores y eléctricos. Debido a esto, ha habido un alza en las remuneraciones, específicamente por la alta demanda de mandos medios. En los últimos 12 meses, el número de profesionales y técnicos ocupados creció 18,3%, mientras el de obreros disminuyó en 14,7%.

Por cuenta propia

Desde 1996 los trabajadores por cuenta propia variaron en un 5%. Se trata de trabajadores informales y emprendedores y una parte importante de estos entró en esta categoría tras la crisis económica de 1998. Las cifras del GEM -principal indicador mundial de emprendimiento- indican que un 13,4% de la población laboral chilena estuvo involucrada en actividades emprendedoras el 2007; o sea, un 46% más que el 2006.

El chileno cambia de pega

En el pasado quedó la antigua tradición de jubilar en una empresa. La rotación es cada vez más fuerte: lideran construcción (57,3%) y agricultura (33%) , mientras que en la industria la tasa alcanza al 24,4%, según cifras de la OIT. Los hombres duplican a las mujeres en movilidad, y los jóvenes también suelen cambiarse de empleo con facilidad. Este fenómeno es parte de una tendencia mundial. Por ejemplo, según la Oxford Review of Economic Policy, el número de trabajadores a tiempo completo con contrato indefinido comprendía únicamente el 50% de la fuerza laboral de Gran Bretaña en 1995, y se estima que bajará a menos del 40% en las próximas décadas.

Las profesiones con mayor rotación en Chile son Sicología y Periodismo, con un promedio de 4,5 y 4,3 trabajos diferentes en sólo cinco años y la mayoría tiene como promedio más de dos empleos tras el primer año de egreso, según datos de Trabajando.com.

La fuerza del delivery

Gente con más ingresos requiere mayores comodidades y dispone de menos tiempo. Así, hoy no es posible organizar una fiesta sin un banquetero, surgen los masajes express, el negocio de la belleza irrumpe con fuerza y las entregas a domicilio se institucionalizan. Con el delivery, el trabajo de repartidor y los empleos asociados a la logística para mantener el sistema funcionando van en alza.

El sector diversión y esparcimiento ha duplicado su cantidad de trabajadores en la última década (105.000 ), superando a los empleados del sector pesca (60.000) en el 2006, siendo que antes eran similares. Según el investigador de Ingeniería Industrial de la U. de Chile, Mattia Makovec, esto se debe a una tendencia mundial paralela al desarrollo de los países: "Muy parecido al patrón de Estados Unidos y de España. Eso es bueno, porque está subiendo el nivel medio de ingresos, se demandan más servicios y sube el empleo. En Chile esa subida ha sido probablemente más fuerte porque empezó en niveles más bajos".

Lo que viene: el boom de la salud

El INE estima que para el 2020 la población mayor de 55 años representará un 23,7% del total, siendo que en 1990 alcanzaba a un 12%. Ello generará una fuerte demanda por médicos geriatras. Pero no será ésta la única novedad en el área salud: se acentuarán también las necesidades por expertos del cáncer y especialistas en obesidad y belleza -como cirujanos plásticos-, "ya que crece la preocupación de las personas por estos temas y se destina una mayor parte del ingreso a ello, en comparación a 15 años atrás", dice Pablo Wagner, economista de la Universidad del Desarrollo.

Esta tendencia se ajusta a un estudio realizado por Futuro Laboral, que concluye que las carreras que presentan mayor potencial de empleo se relacionan con el área de salud: Enfermería, Odontología y Terapia Ocupacional, entre otras. El mundo parece ir en la misma línea, según lo demuestran análisis realizados en Estados Unidos y Canadá.

de Revista Qué Pasa, 19 julio 2008 (fecha de primera publicación)

Venezuela: por una política económica de izquierda, por E. Lander y P. Navarrete

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Trayectoria de Flores: la tesis con que se graduó de ingeniero y su “transformación” política… (de Marx y Guevara, al apoyo a Piñera)…

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7 Mayo, 2009.

En 1970 Fernando Flores necesitaba urgentemente sacar su título de ingeniero civil industrial para poder ingresar al gobierno de la UP. En vez de recurrir a un profesor de su escuela, le pidió al sociólogo Manuel Antonio Garretón que guiara su tesis. CIPER encontró el texto, que contiene mucho análisis filosófico, histórico y sociológico desde el punto de vista marxista y bastante poco de ingeniería. Ahí están las raíces políticas del senador Flores, que desde entonces ha vivido en un permanente cambio que lo llevó a instalarse hoy en la campaña de Sebastián Piñera.

Por Francisca Skoknic, CIPER

La mediática irrupción del senador Fernando Flores en la Coalición por el Cambio, la flamante plataforma electoral de Sebastián Piñera, no debería sorprender. Es cierto que suena extraña la inclusión de un ministro de Salvador Allende en la campaña del candidato de la derecha, pero si hay una constante en la trayectoria de Flores, eso es paradójicamente el cambio: de estatizador a empresario, de antiimperialista al exilio en Estados Unidos, del PPD a Chileprimero y ahora a socio estratégico de la derecha.

Flores es ingeniero civil industrial y fue en las aulas de la Universidad Católica donde dejó sus primeras huellas políticas. Las guarda la enorme biblioteca del Campus San Joaquín, donde se conservan las tesis de quienes egresaron de esa casa de estudios. “Análisis histórico y práctica académica, el caso de la Ingeniería Industrial” se titula el trabajo archivado bajo el nombre de Carlos Fernando Flores Labra. Año: 1970.

“Nos forjaremos en la acción cotidiana, creando un Hombre Nuevo con una nueva técnica”, es la frase de Ernesto “Che” Guevara con que cierra el texto, que también contiene citas del “gran líder y poeta chino” Mao Tse Tung y numerosas referencias a Karl Marx. Al leerla 40 años más tarde, el contraste con el Flores de hoy resulta brutal.

Pero no es lo único que llama la atención. Gran parte de las 104 páginas están dedicadas al análisis político, sociológico, filosófico e histórico, y el resto a una propuesta de cambio académico para la carrera, acorde con los tiempos que corrían a comienzos de la Unidad Popular y en busca de la formación del “hombre nuevo” (el eslogan guevarista de la época). Independientemente de la ideología, el texto no contiene nada de lo que se esperaría de una tesis para obtener el título de Ingeniero Industrial.

Quien guió la tesis tampoco fue un ingeniero, sino que el trabajo estuvo a cargo del sociólogo Manuel Antonio Garretón, quien recuerda perfectamente el contexto en que realizó su labor. Comenzaría el gobierno de Allende y Flores, que entonces tenía 27 años, necesitaba urgentemente titularse para poder ingresar al aparato público

Fernando Flores junto a Sebastián Piñera-Había una cláusula en la letra chica de la universidad que decía que en casos excepcionales se podía hacer una memoria en cualquier tema relativo a algún ramo hecho en Ingeniería. Él había asistido a un seminario mío y me pidió que le dirigiera la tesis. Acepté-, relata Garretón, quien era director del Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN), que se creó en la UC tras la reforma universitaria.

Académicos contemporáneos a Flores cuentan que tras egresar, entró a trabajar como profesor al Departamento de Ingeniería de Sistemas durante media jornada. Ahí creó un grupo llamado “Centro de Ciencias de la Administración”, donde confluían profesores de sociología e ingeniería. Trabajaban bajo conceptos como cibernética, estudiaban la teoría de sistemas y temas de gestión bastante innovadores para la época y que Flores desarrollaría más adelante en su carrera.

El resto de la jornada, Flores se desempeñaba en la vicerrectoría académica, bajo las órdenes del entones rector Fernando Castillo Velasco. Según el relato de Garretón, fue ahí donde el actual senador se vinculó con la gente del MAPU, grupo que tras el quiebre del movimiento de la reforma universitaria se había quedado del lado de Castillo Velasco.

Los contactos con el MAPU lo acercaron al gobierno de Allende y le abrieron las puertas para asumir como director técnico de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO). Ahí desarrolló el proyecto Synco, hoy conocido como la Internet socialista de Allende, que funcionaba vía télex. Lo hizo trayendo a Chile al mítico Stafford Beer, quien instaló muy resevadamente una sala cibernética desde donde se podría controlar toda la producción de las empresas al mando de CORFO. Fue ese reputado científico quien lo llevó a California.

Pero, para asumir ese cargo, antes debía titularse. Recuerda Garretón que cuando recibió el primer manuscrito de la tesis le pareció que debía ser mejorado bastante y se lo devolvió. “Le hizo un par de arreglos y lo presentó”, cuenta el sociólogo. Le faltaban más que un par de cosas. Cuando Flores se enfrentó a la comisión evaluadora, compuesta por ingenieros y el propio Garretón, el resultado fue mediocre. Según recuerda el sociólogo, la nota fue un 5, lo que no dejó satisfecho a Flores.

-No le gustó la nota y reclamó. Hizo un gesto muy poco educado hacia la comisión y dijo: “Entienden poquito”- relata Garretón. Flores ya mostraba el carácter soberbio que lo distingue hasta hoy y que esta semana lo llevó a advertirle a un periodista de CNN -cuando pensó que ya no estaba al aire- que no le daría más entrevistas porque le había hecho “puras preguntas huevonas”. Después dijo que había sido una broma.

Tesis o manifiesto

Sociólogo, Manuel Antonio Garretón“No es más que un manifiesto político”, describe un académico de izquierda que leyó en esos años la tesis de Flores. Escrito en primera persona plural, el texto parte del trabajo del marxista checoslovaco Karel Kosik. Luego dedica un capítulo al tema “Desarrollo y dependencia”, que incluye un análisis político e histórico del “fracaso del pensamiento social Latinoamericano”. Si bien dice que no pretende declararse marxista, cree que sólo dicha escuela de pensamiento refleja la práctica social revolucionaria que era contemporánea en aquellos años.

-La dependencia es pues hoy la integración de América Latina al sistema imperialista mismo. Luchar por su superación, es luchar por la destrucción del sistema Imperialista. Toda lucha contra el imperialismo es un paso hacia nuestra liberación- concluye.

Ya entonces desarrollaba el lenguaje retórico que lo caracterizaría más adelante, con afirmaciones del tipo “la totalidad del mundo comprende a la vez, como un elemento de su totalidad, el modo de abrirse esta totalidad del hombre y del modo de descubrir al hombre”.

Aunque critica a algunos ideólogos de países socialistas, es mucho más duro al cuestionar al capitalismo.

La última parte de la tesis, consistente en el 40% del trabajo, habla propiamente de la ingeniería industrial. Pero antes de entrar a las propuestas se aboca al “análisis histórico y práctica académica” de la Ingeniería Industrial, específicamente en la UC, a partir de la idea de que “un conocimiento científico de la realidad social se basa en una análisis que debe ser necesariamente histórico, dialéctico y totalizante”.

A su juicio, “los grupos de izquierda son los únicos que son capaces de plantear nuevas ideas para la Universidad dentro de un rigor académico”. En el relato histórico que hace de la Facultad de Ingeniería de la UC, llama la atención la referencia que hace a Icare, entidad que define como “un organismo de ideologización de las empresas privadas chilenas”. Años más tarde se lo vería como charlista en los seminarios del organismo empresarial.

-Si queremos diseñar un proyecto de acción, para un colectivo social chileno integrado en torno a la práctica académica de la tecnología, éste deberá insertarse dentro del proyecto histórico que orienta la práctica social del pueblo de Chile. Este proyecto histórico se inscribe a su vez en la lucha conjunta de todos los pueblos del mundo y, de manera determinante de los pueblos latinoamericanos contra el imperialismo encarnado por la potencia hegemónica, el gobierno y las clases dominantes de Estados Unidos. La sociedad que es necesario destruir es la sociedad socialista, donde desaparecen las clases sociales y la propiedad privada de los medios de producción-, escribe el idealista y algo confuso joven ingeniero.

El senador Fernando Flores, en la inauguración de ChilePrimeroEntre sus propuestas de cambio están terminar con la práctica de estudiantes y profesores que hasta ese momento son “representantes aventajados de la pequeña y alta burguesía”, para ampliar la perspectiva hacia personas con distintas posiciones. La nueva universidad contemplaría también una revolución de la gestión proveniente de la “complejidad de los sistemas” y una estructura que llama “praxeología política”, basada en la cibernética y la ciencia social crítica.

Y cita a un autor que dice que para la praxeología deben estudiarse otras prácticas sociales y culturales, como la estrategia y táctica de la guerra de Mao, los métodos de dirección del partido de Lenin y los escritos sobre guerrilla del Che.

Concluye Flores su tesis: “Es nuestra contribución mediante la práctica académica a la formación del Hombre Nuevo, que a partir de Guevara, se empieza a producir en nuestra América”. Y cierra con una larga cita del Che.

El hombre nuevo y la revolución capitalista

- No hay nada más revolucionario que el capitalismo, si revolucionario significa una cosa que crea y destruye a pasos agigantados todo lo que toca. Este capitalismo tecnológico y globalizado es brutalmente rápido. No es para gente que se queda dormida. Pero también entrega un tremendo espacio para que las personas puedan resolver sus problemas de pasión por la vida y para que la comunidad pueda tener una vida próspera- decía un renovado Fernando Flores a El Mercurio en 2003.

Todos los actores y compañeros de Flores en 1970 han cambiado. Evolucionado, dirán algunos. Lo cierto es que pocos de los revolucionarios de entonces suscribirían hoy sus dichos de aquellos días. Pero el cambio de Flores es más notorio y radical. Tras entregar su tesis ingresó al gobierno de la UP, donde luego de pasar por CORFO asumió a los 29 años como ministro de Economía, para después encabezar Hacienda y la Secretaría General de Gobierno. Ahí lo pilló el golpe de 1973.

El 11 de septiembre estuvo en La Moneda con Allende, donde fue detenido. Los militares lo tuvieron preso en Isla Dawson, Ritoque y Tres Álamos. Sólo en 1976 pudo salir al exilio, instalándose en San Francisco, California. Ahí comenzó su doctorado en Filosofía Analítica del Lenguaje y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Berkeley. Ahí comenzó también su giro ideológico. En la entrevista que cerró a garabatos en CNN esta semana, le consultaron si todavía podía considerarse un hombre de izquierda y Flores se definió como un hombre “libre y autónomo, que piensa en función de las realidad y problemas que tiene”, diciendo que esto viene de su estancia en Estados Unidos.

Dejando atrás su pasado político, Flores se concentró en lo profesional, llegando a convertirse en un gurú informático y desarrollar teorías basadas en la comunicación, el lenguaje y los principios sistémicos aplicados a la empresa. La “conversación para la acción” fue su concepto más popular. Su trabajo se plasmó en el software “El Coordinador” y se volvió empresario. Escribía libros, daba charlas, vendía sus ideas. En 1995 la revista Fortune cifró su patrimonio en US$ 40 millones.

Senador Fernando Flores, junto a Andrés AllamandTras el regreso a la democracia, se quedó en un principio en Estados Unidos, pero empezó a hacer negocios en Chile. También armó fundaciones, se hizo conocido por su carácter arrogante y nada empático, pero también se popularizó la idea de que era un hombre renovado y lleno de ideas brillantes y amigos poderosos. “Todos saben que soy de izquierda y me gusta ganar dinero”, decía en 1999 al diario El Sur.

También regresó a la política, a través del PPD. En 2001 se presentó a senador por la Primera Región, en el cupo que le cedió el ex senador por esa región, Sergio Bitar, su compañero en el campo de concentración de Dawson y quien se convirtió en uno de sus mejores amigos. Salió electo luego de una polémica y millonaria campaña, en la que llevó literalmente el circo al pueblo (contrató una carpa y la mandó de gira por la circunscripción) y usó un jet que le prestó el empresario mexicano Carlos Slim.

No ha sido protagonista en el Senado, pero ha hecho ruido en la política. Se declaró presidenciable. Pero bajó su candidatura cuando hasta el PPD le dio la espalda. Desairó a la Presidenta Michelle Bachelet al revelar que ésta lo había visitado en su departamento, justo en los momentos en que él se lanzaba contra su propio partido debido a las acusaciones de corrupción por el caso Chiledeportes. “No estoy para aguantar tanta huevá”, dijo entonces, muy en su estilo, a Radio Cooperativa. Congeló y luego renunció a su militancia PPD. Fundó Chileprimero junto al también ex PPD Jorge Schaulsohn. Y aunque dijo a Qué Pasa que nunca sería “un hombre de partido de derecha”, esta semana le brindó un feroz espaldarazo a la candidatura de Sebastián Piñera. Alabó al candidato y se declaró orgulloso de haber sido ministro de Allende. Así es el nuevo Fernando Flores.

Documentos PDF:
Análisis histórico y práctica académica: Al caso de la Ingeniería Industrial – Tesis Parte I
Análisis histórico y práctica académica: Al caso de la Ingeniería Industrial – Tesis Parte II

Enlaces relacionados:
Revise la historia del proyecto Cybersyn o Synco en la página web de Fernando Flores
Mire el video con el lanzamiento de la “Coalición por el Cambio” en el sitio web oficial de Sebastián Piñera
Vea la entrevista realizada en CNN al senador Fernando Flores

 

ciperchile.cl

Sartre: 100 años de libertad…

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" Jean-Paul Sartre : cien años de libertad "
EDGARDO CASTRO – LA VANGUARDIA 22/05/2005

Los intelectuales y el poder" es el título de una extensa conversación entre Michel Foucault y Gilles Deleuze que tuvo lugar en 1972. Foucault comienza refiriendo la inquietud de un maoísta que comprendía bien por qué Sartre se ocupaba de política, un poco menos por qué lo hacía Foucault , pero para nada en el caso de Deleuze . El en ámbito de la filosofía alemana, Nietzsche y sobre todo Heidegger fueron los nombres en torno a los cuales se planteó la cuestión de las relaciones entre los filósofos y la política. En gran medida, el centenario del nacimiento de Sartre está convirtiéndose en la ocasión para desplazar este interrogante hacia el paisaje intelectual francés del siglo XX y retomar el tema de aquella conversación entre Deleuze y Foucault .

El intelectual y el profesor

El compromiso político de Sartre , sus luchas y sus causas son nuevamente objeto de un debate que se ve fortalecido por la comparación con el otro pensador político francés nacido en el mismo año; compañero de estudios gracias al cual Sartre descubrió la fenomenología: Raymond Aron.

Cuenta Simone de Beauvoir que una tarde en el bar Bec de Gaz de la calle Montparnasse , mientras tomaban la especialidad de la casa, cóctel de albaricoque (o, según otras tradiciones, una simple jarra de cerveza), recién llegado del Instituto francés de Berlín, Aron convenció a Sartre de que la fenomenología respondía exactamente a sus preocupaciones filosóficas. Y Sartre se encaminó hacia Friburgo : hacia Husserl y Heidegger .

Pero el tiempo terminó enfrentándolos. En un rincón, el intelectual militante, el pensador de izquierda, vinculado al marxismo —aunque las relaciones no siempre fueron buenas: sus libros estuvieron prohibidos en los países del Este— y al maoísmo; en el otro, el defensor de ideas liberales, el investigador cercano a la derecha francesa —aunque las relaciones tampoco fueron siempre buenas: "profesor en Le Figaro , periodista en el Collège de France ", dijo de él De Gaulle —.

En medio del fervor de los acontecimientos del 68, el 19 de junio de ese año, precisamente, Le Nouvel Observateur publicó una larga entrevista, reproducida luego en Situations VIII y titulada: "Las bastillas de Raymond Aron", en la que Sartre afirmaba: "Aron no se discutió nunca a sí mismo y es por eso que a mis ojos es indigno de ser profesor"; no se puede suponer que "pensar sólo detrás del escritorio —y pensar la misma cosa desde hace treinta años— represente el ejercicio de la inteligencia". "Un intelectual, para mí, —decía allí Sartre , diferenciándose de Aron— es eso: el que es fiel a un conjunto político y social, pero que no cesa de discutirlo".

La herencia de Hegel

Resulta imposible comprender por qué y cómo los filósofos franceses del siglo XX hacen política sin tener presente a Hegel . Y en particular, la interpre tac ión que de él hace, así como la influencia y la personalidad de Alexandre Kojève . La obra filosófica de Sartre , en efecto, se puede leer como una extensa discusión con el hegelianismo desde una perspectiva existencialista que se combina con elementos del psicoanálisis y del marxismo. A partir de esta discusión, Sartre llegará a una concepción filosófica de la política del siglo XX opuesta a la de Kojève .

En 1927, Kojève —ruso, sobrino de Kandinsky y apenas tres años mayor que Sartre — se instala en París. Kojève había conocido a Alexandre Koyré a causa de una curiosa historia sentimental: Kojève terminó casándose con la esposa del hermano de Koyré , otro emigrado ruso que dictaba un curso sobre la filosofía religiosa de Hegel en la Ecole Pratique des Hautes Etudes . Cuando Koyré fue transferido a El Cairo, Kojève se encargó de reemplazarlo en aquel curso. Esta sustitución terminó convirtiéndose, junto con la recepción de Husserl y de Heidegger , y luego de Nietzsche , en uno de los acontecimientos fundadores de la filosofía francesa del siglo XX.

Y aquella curiosa historia sentimental fue una de las muchas casualidades que hicieron posible el célebre seminario de Kojève sobre la Fenomenología del espíritu de Hegel . De 1933 a 1939, generalmente los lunes a las 17,30, para seguir el comentario párrafo por párrafo del texto de Hegel , se reunían casi todos aquellos que luego serían los intelectuales de la posguerra: Raymond Queneau , Gaston Fessard , Jacques Lacan , Raymond Aron, Georges Bataille , Maurice Merleau – Ponty , Jean Hyppolite , André Breton … En la lista de los asistentes formales o informales, sin embargo, no figura Sartre .

A Kojève , en realidad, no le interesaba tanto el texto de Hegel , sino, más bien, las consecuencias especulativas que podía extraer de su sistema. En 1947, Gallimard publicó el contenido del seminario bajo el título de Introducción a la lectura de Hegel . El capítulo de la dialéctica del amo y del esclavo es una de las claves de la interpre tac ión de Kojève : el hombre es fundamentalmente deseo de reconocimiento, lucha por el reconocimiento y la historia es historia de los deseos deseados. A partir de aquí, la Fenomenología aparece como una obra de antropología filosófica y Hegel , como un pensador existencial. La otra tesis fundamental de Kojève y la más importante es la del final de la historia (no sólo de la filosofía, como pensaba efectivamente Hegel ). Como explicará más tarde en su última entrevista, "siempre se producen acontecimientos, pero desde Hegel y Napoleón no se ha dicho nada más, no se puede decir nada nuevo". Por ello, tampoco son posibles nuevas revoluciones; la revolución china, por ejemplo, es sólo la introducción del código napoleónico en ese país.

De aquel seminario también había participado Robert Marjolin . Después de la guerra, Marjolin le hizo un lugar a Kojève en el seno de la DREE (la Dirección de las Relaciones Económicas Exteriores de Francia). El emigrado ruso se convierte en asesor de los economistas franceses. El filósofo es ahora funcionario. Entre sus muchos sucesos en este campo, será uno de los principales negociadores por Francia de los acuerdos que culminaron en el GATT, dará consejos acerca de cómo devaluar, entrará en con tac to con el futuro primer ministro, Raymond Barre, y los futuros presidentes del Fondo Monetario. Con la creación del Mercado Común, Kojève se desempañará en los organismos de la Comunidad, interesándose particularmente en la creación de un banco común europeo y en la elaboración de un sistema aduanero- tarifario . La muerte, de hecho, lo sorprenderá en Bruselas .

Durante estos años de funcionario, Kojève comienza a elaborar la idea de que el nuevo capitalismo representa el estadio final de la historia, la forma política del reconocimiento recíproco. Esta es la teoría que expondrá, invitado por Carl Schmitt , en la conferencia "El colonialismo desde una perspectiva europea". Una frase resume su posición: " Marx es Dios, Ford es su profeta". Kojève explicará, en efecto, que el nuevo capitalismo ya no es contradictorio con el marxismo, que ha integrado en sus mecanismos el potencial revolucionario de éste último y que, por ello, está destinado a mundializarse. Kojève , un "marxista de derecha".

El final de la historia implicaba, de este modo, que también el hombre había acabado, había muerto. Su deseo estaba satisfecho; ya no era necesario luchar por el reconocimiento, sino sólo administrarlo y extenderlo. Así Kojève podía decir: "nos dirigimos hacia un modo de vida ruso-americano, antropomórfico pero animal, quiero decir, sin negatividad", volvemos a la naturaleza, nos convertimos en "monos sabios".

Resucitar la libertad

Sartre , afirma el Diccionario de los intelectuales franceses en el artículo que le dedica, encarna mejor que nadie la figura del intelectual francés comprometido con los combates de su tiempo. Pero sería un error concluir, forzando la contraposición y adoptando las expresiones enfervorizadas de Sartre , que Aron haya sido sólo un académico, un intelectual de escritorio. El mismo diccionario, esta vez en el artículo "Aron", aclara que pocos intelectuales se han comprometido como él. Por ejemplo, en los años 40, cuando posterga temporalmente su carrera universitaria para sumergirse en el periodismo político de las revistas Combat o Le Figaro . O, como aconteció en la época de la guerra de Argelia, cuando se opuso a la derecha francesa en nombre de la libertad.

Deberíamos decir, más bien, que Sartre y Aron veían las relaciones entre teoría y práctica de manera inversa. Para Sartre , diciéndolo muy esquemáticamente, hay una prioridad de la acción sobre la teoría. Para Aron, en cambio, la prioridad es elaborar los instrumentos teóricos de la acción política.

Ahora, como dijimos, es posible leer la obra de Sartre , en particular, El ser y la nada (1943) y la Crítica de la razón dialéctica (1960), como una extensa discusión con Hegel – Kojève . En la primera de estas obras, Sartre parte de la fenomenología. No tanto la de Husserl , que había criticado en sus trabajos anteriores (como La trascendencia del ego , 1936), sino sobre todo la de Heidegger . El subtítulo de la obra, Ensayo de ontología fenomenológica , lleva la marca de esta filiación.

La primera parte de la obra está dedicada a mostrar la relación entre la conciencia y la negación. Hay una diferencia fundamental entre el ser que se convierte en fenómeno para la conciencia (lo que la conciencia conoce) y el ser propio de la conciencia. Mi conciencia, en efecto, no existe como distinta, como puesta por mí, mi conciencia soy yo mismo. Del ser distinto de mí, del ser en-sí, puedo distinguir, entonces, el ser-para-mí, el ser de la conciencia. Ese ser fuera de mí es lo que de hecho es, en plena adecuación consigo mismo. En la conciencia, en cambio, no encontramos esta adecuación. La conciencia está presente a sí, es consciente de sí misma (si no sería inconciencia); pero esta presencia no es simple coincidencia, lo que también la volvería inconsciente. La distancia que separa la conciencia de sí misma no es un ser, sino la nada que proviene de ella misma. Esta negación, sin embargo, no tiene un fundamento, algo que la preceda, sino que es sólo su propia actividad. La conciencia, en definitiva, no es, deviene tal. Su actividad precede a su ser, su existencia a su esencia.

En este sentido, el hombre se crea su esencia, se elige a sí mismo y decide sin puntos de apoyo ni criterios preestablecidos. Por ello, es libre. Esta libertad es, sin embargo, una condena. El hombre no puede no ser libre. La angustia, precisamente, nos revela nuestra condena a la libertad.

En unas páginas muy densas (277-298 de la edición francesa), Sartre compara la conciencia hegeliana con las filosofías de Husserl y de Heidegger . Retoma la célebre dialéctica entre el amo y el esclavo, que era una de las claves de la interpre tac ión de Kojève , y acusa a Hegel de un doble optimismo. Por un lado, un optimismo epistemológico: la relación entre mi conciencia y la de los otros sería, finalmente, sólo una relación cognoscitiva, de mutuo re-conocimiento. Para Sartre , no hay reciprocidad. La relación con los otros es siempre conflictiva y mi maldición es ser siempre un "otro". Por otro lado, hay en Hegel un optimismo más fundamental, un optimismo ontológico: la verdad es la verdad del Todo. Hegel se sitúa desde la perspectiva del Todo. Las conciencias son sólo sus momentos. Y cada conciencia, en la medida en que es pensamiento, un cogito , puede reconciliarse con el Todo. La Historia sería el nombre de esta reconciliación. Para Sartre , en cambio, inspirándose en Heidegger , la conciencia no se reduce al cogito , es existencia, es proyecto.

En la Crítica de la razón dialéctica , Sartre retoma el problema de la relación de la conciencia individual con la dialéctica histórica. Se inspirará ahora en el marxismo, pero corrigiéndolo desde su existencialismo. También aquí se trata de evitar un optimismo triunfalista. La totalidad, lo universal, la Historia no existen como tales; sólo tienen realidad en los individuos: "el fundamento concreto de la dialéctica histórica es la estructura de la acción individual". No se trata de superponer la Historia a los individuos, sino de leerla desde adentro. Toda situación histórica es el resultado de la dialéctica entre los proyectos de los individuos que, puesto que se fundan en la libertad, no están predeterminados. La Historia, entonces, es una multiplicidad de ficciones (totalizaciones) que no tienen realidad en sí mismas, que son la exteriorización de las acciones individuales.

Razones para rebelarse

Existe, claramente, una continuidad entre los dos textos de Sartre El ser y la nada y Crítica de la razón dialéctica , pero también profundas diferencias. Más allá de la rehabili tac ión de la capacidad negadora de la conciencia, el hombre de la primera obra aparecía como una "pasión inútil", un dios fracasado. Su concepción de la angustia podía conducir o conducía, según las críticas de los marxistas, a una forma de quietismo o, al menos, al indiferentismo. El hombre había recuperado su libertad, pero no disponía de brújula. La reflexión sobre moral prometida por Sartre y que debía seguir a El ser y la nada , de hecho, nunca fue llevada a término. Sus esbozos fueron publicados póstumamente como Cuadernos para una moral . En los trabajos que separan ambas obras (como Materialismo y revolución , de 1946), Sartre reformula el tema de la intersubjetividad para hacer posible la colaboración de los hombres en un proyecto común.

En la Crítica de la razón dialéctica , para señalar alguna de las diferencias, la posibilidad de una acción común pasa a través de una reformulación del concepto de libertad a fin de dar cuenta de la materialidad de los condicionamientos de la situación en la que el hombre decide su proyecto. El hombre ya no será simplemente "lo que hace", sino "lo que hace con lo que se le da". Los hombres, afirma ahora, son todos esclavos en la medida en que sus experiencias vitales se desarrollan en situaciones originariamente condicionadas por la penuria. La acción histórica es nuevamente necesaria. Para superar la serialidad de lo colectivo (que se podría comparar a la animalización del hombre en el nuevo capitalismo, según Kojève ), Sartre describe la constitución de grupos en fusión, reunión de individuos que reconocen un proyecto común de liberación.

Dios ha sido separado de su profeta, Marx ha sido separado de Ford . Ya no es necesario convertirse inevitablemente en funcionario. Más bien, todo lo contrario. O, como dice el título de un texto sartreano , hay razones para rebelarse.

Poder y libertad

Luego del encuentro con Aron que le hace descubrir la fenomenología, Sartre , atraído por ella, compró el libro de Emmanuel Levinas sobre la Teoría de la intuición en Husserl . Pero la relación con Levinas no se detiene aquí. Bernard -Henri Lévy (en El siglo de Sartre , 2000), en efecto, sugiere que el último Sartre ha sido levinasiano . Para sostenerlo, se basa en la extensa entrevista que le hiciera al filósofo su secretario privado, Benny Lévy (o Pierre Victor ), publicada como entrevista en Le Nouvel Observateur en 1980, con el título "La esperanza ahora". A través de esta entrevista podemos acceder al libro que ambos preparaban desde 1975: Poder y libertad .

Benny Lévy era el jefe de aquellos a los que los franceses llamaban "los maos ". En 1970, solicitó a Sartre que se hiciera cargo de la dirección del periódico maoísta La causa del pueblo , y a partir de junio de 1974, Lévy se convertió en su secretario y su confidente. Sartre escribió en una oportunidad a Giscard d’Estaing para que Benny Lévy obtuviera la nacionalidad francesa, cuya carencia lo obligaba a vivir casi en la clandestinidad. Según Lévy , en reconocimiento a esa intervención, Sartre nunca a tac ó a Giscard d’Estaing .

La masacre de Berlín alejó a Benny Lévy de los grupos revolucionarios ligados a la violencia; y el descubrimiento del pensamiento de Emmanuel Levinas lo hizo renacer filosóficamente. No fue sólo un reencuentro con la filosofía, también con el judaísmo. Comenzó a estudiar hebreo y a leer el Talmud .

En 1946, Sartre había escrito las Reflexiones sobre la cuestión judía . Con este escrito, Sartre tuvo el mérito, como Vladimir Jankélevitch , de haber roto el silencio filosófico sobre la cuestión en Francia. Pero para él, que por esa época no había logrado superar los prejuicios asimilacionistas , el "judío" finalmente no existe: es creado por la mirada del "otro". A partir de su viaje a Israel en 1967, comenzó a modificar esta posición. Pero Benny Lévy , según aquella entrevista, lo llevó mucho más lejos: lo llevó inclusive a reconocer la especificidad del judaísmo y de su cultura. La prioridad de la ética y la noción de mesianismo son los temas de Levinas que Benny Lévy discutirá con Sartre y que, según Bernard -Henri Lévy , hacen del último Sartre un levinasiano .

Las respuestas de Sartre , aun antes de ser publicadas, fueron objeto de escándalos y tensiones. Ellas no coinciden con la versión oficial de los últimos días del filósofo que nos ofrece Simone de Beauvoir en La ceremonia del adiós . Para su compañera de medio siglo, como también para Raymond Aron, se trata sólo de una retrac tac ión de su ateísmo arrancada malvadamente a un anciano.

Annie Cohen- Solal , en su biografía Sartre . 1905-1980 , publicada en 1985, narra los pormenores de esta historia. Cuando el manuscrito llegó a las manos de Jean Daniel, director de Le Nouvel Observateur , quienes estaban en contra de Benny Lévy , con Simone de Beauvoir a la cabeza, llamaron a Daniel por teléfono para evitar la publicación de la entrevista. Finalmente, llamó el mismo Sartre y pidió a Daniel que la publicara íntegramente.

No vamos a expedirnos aquí sobre este último Sartre , pero una frase suya en esa conversación con Jean Daniel nos parece la mejor conclusión: "La trayectoria de mi pensamiento se les escapa a todos".

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Chile: Flores debuta con el pie izquierdo en la Coalición por el Cambio…

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06 de Mayo de 2009

”Huevonea” y amenaza a conductor de CNN

Flores debuta con el pie izquierdo en la Coalición por el Cambio El senador de ChilePrimero no se percató que aún estaba al aire cuando se despachó una frase que quedará para el bronce, molesto por las preguntas que le hizo el periodista que lo entrevistó en el canal de noticias.  "Jodiste, porque no te voy a dar entrevistas por un año, por puras preguntas huevonas. Te jodiste conmigo (sic)", le dijo.

Por El Mostrador.cl

"Jodiste, porque no te voy a dar entrevistas por un año, por puras preguntas huevonas. Te jodiste conmigo (sic)". Estas fueron exáctamente las palabras que dirigió  el senador Fernando Flores al periodista Gustavo Manén, quien lo entrevistó este miércoles en el canal CNN Chile y en la que fue consultado sobre el rechazo que ha despertado su apoyo a la candidatura presidencial de Sebastián Piñera, a través de la Coalición por el Cambio, considerando su pasado como ex ministro de Salvador Allende y como ex militante del PPD.

Durante la entrevista (Ver entrevista completa en CNN) el legislador afirmó que no está de acuerdo con los apoyos políticos incondicionales, se preguntó por qué nadie dijo nada cuando el senador Eduardo Frei cambió de posición política tras haber donado sus joyas a la causa del régimen militar, reiteró que se siente profundamente allendista y afirmó que Salvador Allende habría seguramente apoyado la opción presidencial de Marcos Enríquez-Ominami, a quien calificó como mejor candidato que eventual jefe de Estado.

Pero la guinda del pastel fueron sus declaraciones al final de la entrevista y cuando el periodista le había agradecido por haber acudido al canal. En ese momento Flores miró hacia un costado y cuando creyó que ya no estaba al aire, se despachó las poco amables y amenazantes declaraciones, las que aparecen al final del siguiente video:

"Se acabó la entrevista"
No es primera vez que Flores se retira con escándalo de un set de televisión. El 5 de agosto de 2005, el senador fue entrevistado en el programa Frente Regional de Canal 9 de Concepción y perdió la paciencia ante las preguntas del conductor Rodrigo Vilugrón. Muy molesto Flores dijo "se acabó la entrevista" y se paró y se fue, tal como se puede ver en el video.

EL MOSTRADOR.CL

 

EL “ESTILO” DE FLORES SEGUN PERIODICO CHILENO LA NACION:

Flores a periodista de CNN: "puras preguntas hueonas"

Entrevistado por la filial chilena de la cadena estadounidense, el senador se molestó por preguntas sobre su apoyo a Piñera. "No te voy a dar entrevistas a ti por un año", le dijo a su interlocutor.

Una entrevista que el senador Fernando Flores concedió a CNN Chile, la primera a un medio de comunicación luego de formalizar su apoyo a Sebastián Piñera, terminó con el fundador de ChilePrimero calificando como "hueonas" las preguntas y advirtiendo al periodista que no le responderá al menos por un año más.

"Jodiste, porque no te voy a dar entrevistas a ti por un año, por puras preguntas hueonas. Te jodiste conmigo", fue el polémico cierre del diálogo que sostuvo el legislador con el periodista Gustavo Manén luego que éste agradeciera su disposición en el cierre. De acuerdo a algunos medios, después dijo que se trató de una "broma".

En la conversación, el profesional intentó ahondar en el "cambio" de Flores al pasar del ejercicio de ministerios en el gobierno de Salvador Allende y sufrir la prisión y el exilio en dictadura, a engrosar las filas de candidato de la derecha.

"Usted fue uno de los pocos que conoció muy bien al ex Presidente Allende. ¿Qué diría el ex presidente Allende hoy día? ", le preguntó Manén. "Yo creo que entendería, yo creo que el Presidente Allende estaría con Marco (Enríquez Ominami), seguramente", respondió.

"A mi extraña que esas preguntas refrenden solamente eso … tengo el criterio formado a esta altura de la vida", complementó el ex PPD electo como parte de ese partido para representar en el senador a la Región de Tarapacá (actual Arica- Parinacota) antes del frustrado intento del entrevistador de despedirlo en armonía.

Antes, Flores había enfatizado preguntado si se espera que sea un "zombie" político y precisó que se sigue sintiendo "allendista". "Me sigo sintiendo allendista y Allende no le gusta la gente que pasa facturas falsas, no le gusta la gente que miente", comentó.

De paso, enfrentado las críticas por su ingreso a la Coalición por el Cambio apuntando al abanderado de la Concertación, Eduardo Frei: "cuando Frei apoyó a (Augusto) Pinochet y vendió las joyas y se cambio de posición, eso está bien".

La conversación grabada, que el canal optó por exhibir anoche con ese segmento, se parece a la que protagonizó en 2005 cuando abruptamente dio por cerrada una entrevista en el canal 9 de Concepción cuando apenas transcurrían 3 minutos.

En la ocasión, el periodista Rodrigo Vilugrón también le preguntó por su pasado socialista y como ex ministro de Allende a viajar en un avión privado. "Se acabó la entrevista", zanjó el legislador.

LA NACION.CL

¿El fin del imperio norteamericano?…

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OBAMA2 Reconsideración del poder de EEUU en tiempos de crisis económica

Mark Engler

Rebelión

No hace mucho, el entusiasmo por el imperialismo norteamericano alcanzó niveles no vistos en un siglo. “La gente está saliendo del closet con la palabra ‘imperio’”, dijo el columnista de derecha Charles Krauthammer a The New York Times a principios de 2002. Los neoconservadores estaban en alza en Washington, y sus principales propagandistas no se mordían la lengua para promover el expansionismo agresivo. Por ejemplo, Max Boot, editor de The Wall Street Journal, discrepó de la creencia de Pat Buchanan de que Estados Unidos debía ser una “república, no un imperio”.

“Este análisis es exactamente lo contrario”, escribió Boot. “El ataque del 11 de septiembre fue el resultado de insuficientes participación e ambición por parte de Estados Unidos; la solución es ser más expansivo en nuestras metas y más enérgico en su implementación”. Agregó que las tierras de hoy con problemas piden el tipo de administración extranjera iluminada que en otros tiempos suministraron los confiados ingleses en pantalones de montar y salacot”.

Es difícil creer que tales sentimientos, símbolos del primer período de George W, Bush, fueran rasgos de nuestra historia muy reciente. El debate del cual fueron parte ahora parece muy extraño y ajeno. Desde entonces, el mundo ha experimentado una ocupación catastrófica en Irak y los electores han expulsado a la vanguardia republicana de la “Guerra al Terror”. Los manifiestos defensores del imperialismo han encontrado buenas razones para esconderse en sus armarios

Y eso, por supuesto, para no mencionar el estallido de la burbuja de la vivienda, la caída de Lehman y el fin de la era de los fondos de riesgo. Con el aumento del desempleo y el bochorno de Wall Street hemos entrado en un período de descenso económico lo suficientemente agudo como para plantear serias preguntas acerca de la viabilidad del poder de EEUU. El tema importante de hoy es: ¿cómo afectará la crisis económica el papel de nuestro país en el mundo? O dicho de manera más clara: ¿Se enfrenta el imperio de EEUU a su fin?

La respuesta implica algo más que simples detalles acerca de la semántica de la dominación norteamericana. En conjunto, las consecuencias de la arrogancia imperial de la administración Bush y el descrédito del fundamentalismo del mercado desregulado que prosperó bajo Bill Clinton han abierto nuevas posibilidades para reconformar el orden global en los años de Obama.

¿Estirarse más allá del límite?

La teoría de la decadencia imperial que se ha convertido en la norma en las últimas dos décadas se conoce como “sobrextenderse”. El historiador Paul Kennedy hizo famoso el término en su libro de 1988 Surgimiento y caída de las grandes potencias. Kennedy argumentaba que, históricamente, las potencias mundiales dominantes se condenaban a sí mismas al lanzarse a aventuras en el exterior que agotaban su fuerza y forzaban sus finanzas. Su análisis, con su implicación de que Estados Unidos bien podía seguir el patrón de imperios anteriores, demostró ser influyente. El término “sobrextensión imperial” pronto se convirtió en algo aceptado en las principales discusiones políticas.

Por esa época, los conservadores norteamericanos echaban chispas. Argumentaban que el profesor nacido en Gran Bretaña era un ave de mal agüero que no apreciaba el poder sin paralelo de Estados Unidos. Cuando la Unión Soviética colapsó y la economía norteamericana despegó en la década de 1990, consideraron que los hechos les habían dado la razón. Sin embargo, parece que Kennedy será el último en reír.

Actualmente el gasto de la postura militar global de EEUU es más impresionante que nunca. Hasta bajo el Presidente Obama –cuya administración ha propuesto recortar unos pocos y costosos sistemas anticuados de armamento–, Estados Unidos gastará más de $500 billones de dólares al año para financiar sus fuerzas armadas y mantener su “Baseworld” (Mundo de Bases). Así llama el autor y analista de política exterior Chalmers Johnson a la extendida red de campamentos que el país tiene en el extranjero, raras veces notada por los ciudadanos, pero considerada con resentimiento por gran parte del mundo. Oficialmente Estados Unidos posee 737 bases en todo el mundo, con un valor total de $127 mil millones de dólares y que cubren casi 2 800 kilómetros cuadrados en unos 130 países. Hace muchos años, se podía seguir la extensión del imperialismo contando las colonias”, escribió Johnson en su libro Némesis: los últimos días de la república norteamericana, de 2007. “La versión norteamericana de la colonia es la base militar”.

Johnson explica: “El propósito de todas esas bases es la ‘proyección de fuerza’, o mantener la hegemonía militar norteamericana sobre el resto del mundo. Ellas facilitan nuestra ‘labor policial’ del globo y la intención es garantizar que ninguna otra nación, amistosa u hostil, puede retarnos militarmente”. Desde el fin de la Guerra Fría, poseer tal poder incontestado es un basamento declarado de la política de defensa de EEUU.

Debemos preguntar ahora: ¿puede tal hegemonía mantenerse de manera creíble? En un nivel objetivo, el Presidente Bush forzó aún más severamente al imperio al ocupar múltiples países y crear una necesidad para más tropas de las que podían reclutar los militares. Kennedy hizo hincapié en este dilema en una entrevista en 2006 al decir: “Los generales norteamericanos dirían que sin lugar a dudas EEUU está sobrextendido”.

Pero aún más significativo es que Bush aumentó el costo político y económico del imperio al procrear la mala voluntad y la resistencia a Estados Unidos en todo el mundo. Un aspecto clave de la sobrextensión imperial es que se debe medir en forma relativa. No depende solamente de factores objetivos, como el tamaño de las fuerzas militares de EEUU, sino también en la manera en que otros actores internacionales deciden responder a las prerrogativas de la política exterior de Estados Unidos. Irónicamente, a medida que los “globalistas imperiales” neoconservadores dependieron más de la potencia de EEUU, terminaron por demostrar solo su impotencia. En Irak y Afganistán, Estados Unidos ha demostrado ser incapaz de crear estabilidad o suprimir la insurgencia con su poderío. Al igual que su fracaso en Viet Nam, el fiasco en el Medio Oriente ha envalentonado a la oposición. Los neoconservadores soñaron con un Irak como aliado democrático y plataforma para el poderío norteamericano en la región. En su lugar, el país es ahora un símbolo de la debilidad de la súper potencia.

La resistencia democrática también determina los límites relativos del imperio. Entre nuestros aliados, los ataques “con nosotros o contra nosotros” de la administración Bush al multilateralismo disminuyeron la disposición de otras potencias a soportar parte de la carga de las aventuras de EEUU en el exterior. Miembros de la comunidad internacional, asqueados del fracaso del globalismo imperial en producir verdadera seguridad, cada vez se niegan más a seguirlo. Esto ha dejado a Estados Unidos aislado políticamente con la perspectiva premonitoria de ser el único policía del mundo –una proposición humillante aún para una administración abiertamente carente de humildad.

Agitando el dólar

Puede que el Presidente Obama logre dar un giro de 180 grados al daño diplomático de los años de Bush, pero su administración se enfrenta a sus propios problemas. La proyección de la fuerza global requiere no solo de una enorme cantidad de capital político; en un nivel extremadamente fundamental, exige un tesoro financiero. Por tanto, el grado de sobrextensión también debe medirse en relación a la salud económica –algo que en este momento no abunda mucho. Muchos creerían que Estados Unidos, atrapado en una crisis financiera, estaría destinado a la bancarrota imperial.

Acostumbrado durante los últimos 15 años a llevar un gran déficit de cuenta corriente, Estados Unidos claramente ha estado viviendo por encima de sus posibilidades. Mientras su economía de burbuja se estuvo expandiendo, el gobierno dependió de inversionistas extranjeros para pagar su gasto militar excesivo. Y a nivel del consumidor, las familias se endeudaron con las tarjetas de crédito y pidieron prestado sobre el valor de sus viviendas para seguir consumiendo.

Era un estado de cosas insostenible, y la mayoría de las naciones nunca hubieran permitido que se mantuviera. El Fondo Monetario Internacional (FMI) hubiera criticado el caprichoso manejo de la economía y hubiera advertido a los acreedores que no invirtieran en ese país a no ser que el gobierno prometiera realizar reformas profundas. Incluso sin la influencia de la institución, los libros de texto de economía plantean que, al ver tales señales de debilidad económica, los inversionistas evitarían a ese país, la moneda caería, los consumidores no podrían ya darse el lujo de comprar tantos artículos extranjeros y la economía sufriría una dolorosa pero necesaria “corrección”. Las dificultades financieras y el descenso del nivel de vida lógicamente obligarían a un país a disminuir sus costosos gastos en el exterior.

Ahora que la crisis ha llegado, parecería que hace mucho debíamos haber examinado esos costos imperiales. Sin embargo, el estado de los mercados no es el único factor en juego. Al igual que en la esfera política, la capacidad de Estados Unidos para sobrevivir económicamente como un hegemónico depende en gran medida de si otros deciden apoyar, tolerar o resistir el presente orden de cosas.

¿Qué diferencia a Estados Unidos de otros países? Como súper potencia política y mayor economía del mundo, los dólares norteamericanos sirven como moneda de reserva para el resto del mundo. Otros países guardan su dinero en dólares porque creen que son más confiables que cualquier otra alternativa. Siempre y cuando otras naciones estén dispuestas a seguir convirtiendo el dinero en dólares, Estados Unidos puede financiar déficits aún mayores.

Irónicamente, un efecto de la crisis hasta ahora ha sido que sostenga una alta demanda del dólar. La lógica es sencilla. En una economía caótica, muchos inversionistas consideran a los bonos del Tesoro de EEUU como el único lugar seguro para poner su dinero –aunque las tasas de interés sean bajas. Pero esto no durará por siempre. Ya se escuchan ruidos de descontento que provienen de los mayores inversionistas. Mientras los líderes del mundo se reunían en Londres en la reciente cumbre del G-20, Zhou Xiaochuan, gobernador del banco central de China, propuso una nueva “moneda de reserva súper soberana” para sustituir al dólar.

Economistas progresistas como Paul Krugman y Dean Baker han debatido el significado de la reciente posición de China, y que es dudoso de que haya un abandono inmediato del dólar. Pero si otros países decidan cambiar su estrategia económica y busquen una nueva moneda de reserva, pudiera ser el punto de viraje para los planes imperiales de Estados Unidos. Washington solo tiene que consultar a Londres acerca de la gravedad del problema. Como muchos historiadores han observado, el imperio británico se deshizo cuando el mundo se alejó de la libra esterlina como moneda mundial.

La promesa y peligros de la multipolaridad

Aunque Estados Unidos soporte la crisis con su economía más o menos intacta, la mayoría de los observadores políticos creen que su poderío disminuirá en los años venideros, al menos en relación con el de otros países. La “multipolaridad” se ha convertido en la consigna del momento. En un orden multipolar ya no habrá una sola súper potencia, Estados Unidos, que diga la última palabra. En su lugar, Estados Unidos tendrá que funcionar dentro de una constelación de potencias políticas y económicas regionales.

Aún antes de la crisis financie, fuentes de inteligencia del gobierno norteamericano pronosticaron un significativo realineamiento internacional durante las próximas dos décadas. A principios de 2005, el Consejo Nacional de Inteligencia publicó un informe de 119 páginas titulado Mapeo del Futuro Global. Como reportó Slade, el documento argumentaba que en 2020 “Estados Unidos seguirá siendo ‘un importante conformador del orden internacional’ –probablemente el país más poderoso–, pero su ‘posición relativa de poder’ se habrá ‘erosionado’. Las nuevas ‘potencias arribistas’ –no solo China e India, sino también Brasil, Indonesia y quizás otros– acelerarán esta erosión por medio de ‘estrategias diseñadas para excluir o aislar a Estados Unidos’ a fin de ‘obligarnos o engatusarnos’ para que juguemos según sus reglas”.

Estas predicciones están demostrando estar bien fundamentadas. Según The Independent, de Londres, la cumbre del G-20 presentó una versión del orden multipolar; fue “una cumbre que demostró el nuevo balance de poder”. Allí “la voz de Estados Unidos fue una más entre otras, aunque influyente… Por inclinación o necesidad, Estados Unidos después de Bush parece ver su lugar en el mundo de una manera un poco diferente: menos excepcionalismo norteamericano, en busca de mayor consenso. En el G-20, la presencia de China, India e Indonesia brinda un anticipo de un futuro orden mundial”. Sobresaliendo por sobre otras naciones, “China hizo su debut como potencia en ascenso”.

Los debates se suceden acerca del cambio multipolar. Algunos comentaristas se preocupan de que, simultáneamente con el ascenso del fascismo en el período de entre guerras, un colapso económico global pudiera traer al poder en muchos países movimientos reaccionarios y xenófobos. Y ya en los años de Bush, defensores conservadores del imperio, tales como Niall Ferguson, el historiador de Harvard, esparcieron el temor acerca de la posibilidad del fin de la unipolaridad. “Si Estados Unidos se retira de la hegemonía global –su frágil autoimagen herida por fracasos menores en la frontera imperial– sus críticos en el país y en el exterior no deben imaginarse que están trayendo una nueva era de armonía multipolar, ni siquiera un retorno al viejo balance del poder”, escribió en Foreign Policy. “Desafortunadamente, la alternativa a una única súper potencia no es la utopía multilateral, sino la pesadilla anárquica de una nueva Edad Media”. El historiador alertó acerca de “Imperios declinantes. Renacer religioso. Anarquía incipiente. Un retiro futuro a ciudades fortificadas. Estas son las experiencias de la Edad Media que un mundo sin una hiperpotencia podía verse experimentado rápidamente”.

Por supuesto, los que más se lamentan de la pérdida de la “hiperpotencia” son los mismos que aclamaron la invasión de Irak. Y desafortunadamente, en su papel de hegemónico global. Estados Unidos apoyó a gobiernos represivos y antidemocráticos con tanta frecuencia como los combatió. Pero hay algo de advertencia justificada para los multipolaristas: la decadencia imperial no garantiza el progreso. Ciertamente, otras potencias en ascenso necesitarán estar sometidas al mismo nivel de escrutinio público y crítica democrática como los Goliat del pasado.

Pero aunque el rechazo tanto del modelo de globalización corporativo como el imperial puede que no sea suficiente para crear un orden global más justo, es necesario. La crisis económica actual, global por su alcance, traerá verdadero dolor para los trabajadores y para las comunidades económicamente vulnerables de todo el mundo, los que más sufrirán durante una “Gran Recesión”. Pero también hay esperanza en tiempos de crisis. La deslegitimización dual del imperio y del fundamentalismo de mercado ha creado más espacio para las alternativas globales del que ha existido desde el fin de la Guerra Fría. Ahora es el momento de difundir las visiones políticas y económicas que emergen desde abajo. Y es una oportunidad para Estados Unidos de construir una visión de relaciones internacionales más humildes, más igualitarias y más democráticas de lo que se ha buscado anteriormente en nombre de la libertad.

¿Una potencia más suave?

Estados Unidos, independientemente de sus problemas, no va a desaparecer. Los pronósticos de colapso por parte de la izquierda y la derecha generalmente imaginan la decadencia del imperio como un proceso más fijo y predeterminado que este. La debilidad económica en Estados Unidos, incluso el desplazamiento del dólar de la escena mundial, no significará que EEUU pasará a la irrelevancia de manera rápida y dramática. Estados Unidos sigue siendo con mucho la mayor economía del mundo y su poderío militar empequeñecerá en el futro previsible a los rivales en ascenso. Incluso en un entorno multipolar, Estados Unidos pudiera mantener su status como el “primero entre iguales” durante varias décadas.

Por tanto, más importante que determinar si Estados Unidos es un imperio es la cuestión de cómo Washington manejará la transición a una situación en que su relativo dominio ha disminuido. Debido a que el perfil de esta decadencia es muy variable, las decisiones de política exterior de la administración Obama siguen siendo relevantes.

Un peligro actual es que el Presidente Obama, aunque rechace el descarado unilateralismo de la administración Bush y guarde el puño del poderío duro de EEUU, regrese a una forma más suave de poder imperial. Bajo Bill Clinton, Estados Unidos usó a las instituciones multilaterales como el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio (OMC) como los instrumentos fundamentales de la política exterior. Aunque es manejado por economistas de cuello y corbata en vez de militares en uniforme de camuflaje, estos organismos ejercieron considerable control sobre otros países.

Las instituciones financieras internacionales obligaron a los países en desarrollo a cumplir con las recetas del “Consenso de Washington”, a fin de recibir apoyo económico. Estas políticas fundamentalistas de mercado benefician a una elite corporativa, mientras incrementan las desigualdades y producen un crecimiento muy limitado en los países donde son implementadas. Los mercados desregulados de la globalización corporativa también demostraron ser propensos a las crisis y produjeron choques sistémicos que fueron de las crisis financieras asiáticas de 1998 y 1999, al colapso económico de Argentina en 2001 y la crisis que comenzó con el colapso del sector no preferencial de la vivienda en EEUU.

Durante los años de Bush, el poder del FMI y del Banco Mundial disminuyó de manera dramática, en parte debido a los efectos de descrédito de las crisis anteriores, y en parte debido al desinterés de la administración Bush por invertir en estructuras multilaterales. La Casa Blanca de Bush, con su inclinación al poder duro unilateral, no apreció las ventajas de los instrumentos imperiales de Clinton y a veces los despreció abiertamente. George Monbiot, el periodista británico y columnista de The Guardian, describió esto con perspicacia como la “paradoja no aceptada de pensamiento neoconservador”. En una columna en abril de 2005 escribió que los operativos de la política exterior de Bush querían destruir el viejo orden multilateral y reemplazarlo con uno nuevo norteamericano. Lo que no podían comprender es que el sistema “multilateral” era en realidad una proyección del unilateralismo norteamericano, ingeniosamente presentado para conceder a otras naciones la suficiente libertad como para evitar que se opongan a él. Como sus oponentes, los neoconservadores no comprenden lo bien que Roosevelt y Truman conformaron el orden internacional. Ellos están buscando reemplazar un sistema hegemónico que es duradero y eficaz con uno que no ha sido probado y (porque otras naciones tiene que combatirlo) inestable. Cualquiera que crea en la justicia global debiera desearles buena suerte.

Para los críticos del FMI y el Banco Mundial, es un avance ver la manera en que decaen estos organismos. Pero ahora parece que a la labor de desmantelamiento del viejo orden hegemónico aún le falta mucho. El sistema de Bretton Woods puede que sea más duradero y eficaz de lo que Monbiot puede pensar.

Los sospechosos habituales

Actualmente, el descenso económico global está dando nueva vida a algunas de las instituciones que tuvieron mayor responsabilidad en la crisis. Los críticos temen que la administración Obama pueda usar estas instituciones para apuntalar la hegemonía norteamericana, aunque de una forma más sutil. Al hacerlo, sin dudas Obama parecería más progresista que Bush. Pero los elogios liberales estarían equivocados si las instituciones multilaterales que él reanime se mantienen fieles a sus prácticas pasadas.

En la Cumbre del G-20, los líderes reunidos se comprometieron a canalizar $750 mil millones o más a través del FMI en apoyo a los países en desarrollo, el triple de los recursos de las instituciones. Según The Independent de Londres, “si todo el mundo cumple su palabra, las instituciones, que parecieron estar al borde de la redundancia solo hace unos pocos años, pronto se verán repletas de nuevo efectivo y nuevas responsabilidades… El desprecio de la era de Bush por la ONU y otros foros multilaterales es algo del pasado. Al menos por ahora”.

Una interpretación positiva de estos hechos sería que el pueblo y las instituciones cambian junto con las condiciones políticas. “El Larry Summers de 2009 no es el Larry Summers de 1999”, suponiendo que el ex Secretario del Tesoro, uno de los principales globalistas corporativos en los años de Clinton, ayude a promover un programa económico mucho más progresista dentro de las circunstancias alteradas que le han permitido convertirse en el director del Consejo Nacional Económico de Obama. Optimísticamente, se puede esperar que el FMI tenga un renacimiento similar. Aunque en el pasado el Fondo empeoró la crisis financiera asiática al obligar a los países a recortar gastos y eliminar las regulaciones económicas, ahora se verá obligado a convertirse en una institución capaz de estimular el gasto y distribuir la generosidad keynesiana a los necesitados.

Esta opinión puede que no sea necesariamente ingenua. Con vistas a la cumbre del G-20, el Primer Ministro británico Gordon Brown delineó explícitamente un alejamiento de prácticas pasadas. “Demasiado a menudo”, reconoció, “nuestras respuestas a crisis anteriores han sido inadecuadas o mal encausadas al promover ortodoxias económicas que nosotros mismos no hemos seguido y que han condenado a los más pobres del mundo a una mayor crisis de pobreza”. Brown fue más allá en la propia cumbre del G-20 al declarar abiertamente: “el Consenso de Washington ha terminado”.

The New York Times reportó los cambios correspondientes en el seno del FMI:

Ya ha habido señales de cambio. A fines del mes pasado el FMI anunció una reforma de sus criterios de préstamos para hacer menos énfasis en la evaluación de la capacidad de un prestatario para cumplir con “criterios estructurales de desempeño”, la jerga del FMI para medidas tales como recortes de gastos y aumentos de impuestos. Los que apoyan al FMI dicen que el fondo ha aprendido la lección de la experiencia de trabajar con países asiáticos después de la crisis financiera de la región en 1998, y ahora tiene la posición de ofrecer crédito sin condiciones duras.

Sin embargo, hay muchas razones para sospechar. La costumbre del FMI de imponer condiciones dañinas no es ni con mucha historia antigua. Los acuerdos de rescate acordados durante el último año con países como Hungría, Letonia, Rumania y Pakistán han exigido a esos países que aumenten las tasas de interés, reduzcan los salarios y beneficios de los empleados públicos y eviten que los gobiernos centrales inyecten dinero en la economía –exactamente lo contrario de lo que exigiría cualquier plan real de “estímulo”.

El espaldarazo a la OMC por parte del G-20 fue igualmente problemático. A pesar de la historia de esa institución en la promoción de la desregulación neoliberal, los líderes del G-20 se comprometieron a proseguir las negociaciones actualmente estancadas.

Al comentar la declaración final de la cumbre, la abogada sindical Lori Wallach, directora de Vigilancia Pública Sindical Global del Ciudadano, argumentó que “Una página del comunicado identifica ‘grandes fracasos… en la regulación financiera y en la supervisión’ como ‘causas fundamentales de la crisis’… mientras que la página siguiente reafirma el compromiso de los líderes para concluir las negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC que requieren de más desregulación de las finanzas”.

Los continuos fracasos de las instituciones financieras internacionales están relacionados con sus estructuras lamentablemente nada democráticas. En el FMI, las reformas de años recientes han realizado aperturas simbólicas del incremento del poder de voto de los países en desarrollo. Sin embargo, Estados unidos, con más de cuatro veces el poder de voto de China y con el único poder de veto, aún se encuentra firmemente al mando. Hay poca evidencia que sugiera que el Departamento del Tesoro de EEUU o las instituciones financieras internacionales sean capaces de promover una globalización verdaderamente democrática.

Ante todo, no hacer daño

Una medida clave para avanzar hacia una política exterior post-imperial sería el abandono de la idea de que Estados Unidos es ideal cuando interviene, militar o económicamente. La Casa Blanca de Obama tiene razón en rechazar el militarismo de la administración Bush. Pero al idear algo diferente debiera tener conciencia de “ante todo, no hacer daño”. Revivir una versión de la globalización corporativa bajo el disfraz del regreso al multilateralismo violaría esta máxima.

Mientras considera las alternativas, la administración Obama debiera reconocer que algunos de los procesos democráticos más dinámicos en el mundo han estado sucediendo en Latinoamérica, la cual recientemente ha experimentado una forma de abandono benigno. Aunque esta región tradicionalmente ha sido considerada como el patio trasero imperial de Estados Unidos, a menudo fue ignorada en los años de Bush, cuando Washington se dedicó al Medio Oriente. Los resultados han sido prometedores.

En la última década, los electores latinoamericanos se le han adelantado al Primer Ministro Brown en sus observaciones acerca de la disfunción del Consenso de Washington. En un país tras otro han elegido a nuevos líderes con mandatos para romper relaciones con las instituciones internacionales y seguir nuevas políticas económicas. Como resultado, aún antes de la actual crisis, países como Bolivia, que tiene una de las poblaciones más pobres del hemisferio, han estado ideando maneras más equitativas de distribuir la riqueza de los recursos naturales –y formas más democráticas de dar participación en el proceso político a las poblaciones indígenas, históricamente marginalizadas. Países como Argentina, que sufrió tremendamente bajo el neoliberalismo apoyado por Washington, han trabajado para desarrollar estructuras financieras regionales como alternativa para permitir una mayor independencia.

Un enfoque hacia dentro por parte de la administración Obama para manejar las implicaciones nacionales de la crisis económica sería bienvenido, en la medida en que permita tales experimentos. En ese caso, si la economía norteamericana aún sin paralelo, su alcance cultural y su red mundial de bases militares continuarán considerándose como un poder imperial –o si otro lenguaje más preciso describe su dominio dentro de un sistema emergente multipolar– estará abierto al debate. Pero nos habremos acercado más al día en que los administradores extranjeros “iluminados” y “seguros de sí mismos”, con salacots o yugos de camisa, sean retirados permanentemente.

– Mark Engler, analista de Foreign Policy In Focus, es el autor de Cómo dominar al mundo: la batalla que se acerca por la economía global (Nation Books, 2008). Se le puede contactar por medio del sitio web http://www.DemocracyUprising.com. Sean Nortz ayudó en la investigación para este artículo.

Traducido por Progreso Semanal.

El mundo colapsa, China crece…

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CHINA23 Dilip Hiro

TomDispatch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Introducción del editor de TomDispatch

¿Dónde llegará China en este siglo? Apenas puede haber una pregunta más importante. El colaborador regular de TomDispatch, Dilip Hiro, quien ha seguido de cerca los cambiantes equilibrios del poder global mientras la antigua “única superpotencia” del planeta se inclina hacia la decadencia, ofrece a continuación un vívido cuadro de una potencial superpotencia ascendente que supera los malos tiempos cuando nos orientamos hacia un planeta multipolar.

Existe, sin embargo, una visión más negativa de adónde puede estarse orientando China. Consideremos, por ejemplo el reciente artículo de Peter Kwong: "No Reform or Relief in China," [Ninguna reforma o alivio en China] que sugiere un punto de vista mucho más deprimente de las circunstancias de ese país, o el fascinante reciente ensayo de James Fallows en Atlantic: "Interesting Times" [Tiempos interesantes], que presenta una China capaz de utilizar este duro momento económico (como EE.UU. podría no hacerlo) para lanzar un nuevo Gran Salto Económico Adelante, pero hace un impactante resumen de las malas noticias que esperan a China ahora mismo. Considero que Hiro es persuasivo en gran parte porque desde hace tiempo he estado convencido de que el poder de EE.UU. decae, pero tengo mis propias advertencias cuando se trata del éxito futuro de China. En primer lugar, soy bastante viejo como para recordar el período en los años ochenta en el que Japón era ungido anticipadamente como la nueva superpotencia económica del Planeta Tierra. (Entonces hubo incluso un libro muy recomendado intitulado “Japón como Número Uno: lecciones para EE.UU.”)

Tal vez China llegue realmente a ser el futuro número uno con muchas “lecciones para EE.UU.,” economía muy dependiente de las exportaciones depende profundamente, por el momento, de la suerte de la economía tambaleante de EE.UU. (y de la salud del dólar). Mientras tanto, el Partido Comunista de China, que mandó al diablo hace tiempo su ideología revolucionaria, ahora basa su régimen en un fundamento que puede ser resumido en una vieja frase post maoísta: “enriquecerse es glorioso” – y, por cierto, en el poder represivo del Estado. Es el gobierno de un partido extremadamente obligado a tener “éxito.” ¿Quién sabe qué podrá significar el impacto de un fracaso generalizado, gracias a un prolongado crac global o estadounidense?

Teniendo esto presente, quisiera presentar un tema pasado por alto. Hay muchas maneras en las que China, como civilización, impresiona por su singularidad. (Después de todo, ¿cuántos sitios en el planeta tuvieron tiendas de antigüedades en el Siglo XIV?) Pero hay algo en lo que seguramente es incomparable: su tradición de 2.000 años de vastas rebeliones campesinas milenarias en tiempos malos que partieron de áreas remotas y que amenazaron a dinastías tambaleantes.

Desde la rebelión de los turbantes amarillos de una secta mesiánica taoísta en el año184 de nuestra era a la revolución comunista de Mao ZeDong en los años treinta y cuarenta, esos levantamientos han sido innumerables. Una semejante rebelión campesina hizo caer a la dinastía Ming a mediados del Siglo XVII; la gran rebelión de los Taiping, dirigida por un gurú con una nueva religión propia, parcialmente cristiana, casi derribó a la siguiente dinastía Ching, en los años cincuenta y sesenta del Siglo XIX (se estima que 20 millones de personas murieron en ella); y en menor escala, la Rebelión de los Bóxer a fines del Siglo XIX, seguida sólo algo más de medio siglo después por la victoria de la revolución campesina de Mao.

Sí, Rusia tuvo algunas rebeliones campesinas, Brasil tuvo una en el campo, y Francia también tuvo su revolución así como su revuelta en la Vendée, pero no hay nada en la Tierra como la tradición rebelde de China.

Podéis estar seguros de que la actual dirigencia entiende bien esta historia; de ahí, aunque nadie en EE.UU. lo vea de esa manera, la reacción abrumadoramente represiva a la secta religiosa Falun Gong. También es indudable que sus dirigentes también entienden que la actual religión estatal de “crecimiento” es sacrosanta y, por el momento, peligrosamente suspendida por el aumento lo que llaman “incidentes masivos” (protestas). Se estima que ya hay unos 20 millones de trabajadores migrantes desocupados en el país. No es que se aproxime algo como una versión moderna, todavía inimaginable, de una rebelión campesina tradicional, pero en vista de la actual catástrofe económica y la historia de China, no puede ser excluida cuando tratamos de imaginar la suerte del país como una posible futura superpotencia.

Ahora, dejemos que Dilip Hiro nos presente lo que hace que China sea, a pesar de todo, económicamente notable, incluso en nuestro momento catastrófico. Tom

Contra todas las adversidades. El mundo colapsa, China crece

Dilip Hiro

En medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión, emerge un nuevo orden mundial – y su centro gravita hacia China. Las estadísticas hablan por sí solas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) predice que el producto interno bruto del mundo (PIB) se reducirá en un alarmante 1,3% este año. Sin embargo, desafiando esa tendencia global, China espera un crecimiento económico anual entre un 6,5% y un 8,5%. Durante el primer trimestre de 2009, los principales mercados bursátiles del mundo combinados cayeron en un 4,5%. En contraste, el índice de la bolsa de Shanghái pegó un salto de sorprendentes 38%. En marzo, las ventas de coches en Chine llegaron a un récord de 1,1 millones, sobrepasando a EE.UU. por el tercer mes consecutivo.

“A pesar de su severo impacto sobre la economía de China,” dijo el presidente chino Hu Jintao, “la actual crisis financiera también crea oportunidades para el país.” Puede argumentarse que el actual tsunami fiscal ha dado a China, en los hechos, una posibilidad de descartar la principal línea directiva de su reformador pionero. “Ocultad vuestra capacidad y esperad,” así lo dijo el antiguo jefe del Partido Comunista, Deng Xiaoping. Ya no.

Reconociendo que ciertamente ha llegado su hora, Beijing ha decidido jugar un rol activo, intervencionista, en la arena financiera internacional. Respaldados por los 2 billones de dólares en reservas de divisas extranjeras de China, sus industriales han salido en una orgía global de compras en África y Latinoamérica, así como en las vecinas Rusia y Kazajstán, para asegurar futuros suministros de energía para su voraz economía. En casa, el gobierno invierte fuertemente no sólo en la importante infraestructura, sino también en su tan descuidada red de seguridad social, su sistema de atención sanitaria, y proyectos de desarrollo rurales pasados por alto durante mucho tiempo – en parte para colmar la brecha cada vez más amplia entre los niveles de vida rurales y urbanos.

Entre los impresionados por los progresos que Beijing ha hecho desde el lanzamiento de su paquete de estímulo de 585.000 millones de dólares en septiembre, se encuentra el gobierno de Obama. Considera el continuo aumento del PIB de China como un correctivo efectivo para la contracción del PIB de casi todas las demás grandes economías del planeta, con la excepción del de India. De modo que ha dejado de argüir que, al infravalorar su divida – el yuan – respecto al dólar de EE.UU., China hace que sus productos sean demasiado baratos, colocando así los productos competidores de EE.UU. en una situación de desventaja en los mercados externos.

El secreto del éxito de China

¿Cuál es el secreto del continuo éxito de China en los peores tiempos? Para comenzar, su sistema bancario – controlado por el Estado y repleto de dinero – ha abierto plenamente sus llaves de paso para préstamos, mientras el crédito bancario en EE.UU. y en la Unión Europea sigue trabado, si no totalmente cortado. Por lo tanto, los gastos de consumo y de inversión de capital han aumentado fuertemente.

Desde que China se lanzó hacia la liberalización económica bajo el liderazgo de Deng Xiaoping en 1978, ha vivido altos y bajos económicos, incluyendo una alta inflación, deflación, recesiones, un desarrollo disparejo de sus regiones, y una creciente brecha entre ricos y pobres, así como entre la población urbana y rural, – características todas asociadas con el capitalismo.

Aunque los dirigentes comunistas chinos han reaccionado con una gama familiar de instrumentos fiscales y monetarios como ser el ajuste de tasas de interés y el suministro de dinero, han logrado los resultados deseados más rápido que sus homólogos capitalistas. Se debe primordialmente al sistema bancario controlado por el Estado, en el que, por ejemplo, los bancos de propiedad estatal actúan como depositarios para los ahorros obligatorios de todos los empleados.

Además, la ley de “una pareja, un niño,” promulgada en 1980 para controlar la explosión de la población de China, y una rápida disminución en la red de apoyo social del Estado para empleados en empresas de propiedad estatal, obligaron a los padres a ahorrar. Si a esto se agrega el anterior colapso de un programa de seguro de salud cooperativo rural dirigido por cooperativas y comunas agrícolas – muchos de los padres chinos se quedaron sin una garantía de que se les cuidara en sus años avanzados. Resultó ser un incentivo adicional para ahorrar dinero. El aumento resultante en los ahorros llenó los cofres de los bancos controlados por el Estado.

A eso se agregó la admisión de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001, que condujo a un aumento dramático de sus exportaciones. Una expansión económica promedio de un 12% por año se convirtió en la norma.

Cuando el desplome crediticio en Norteamérica y la UE causó una baja considerable de las exportaciones de China, privando de trabajo a millones de trabajadores migrantes en las industrializadas ciudades costeras, las autoridades en Beijing se concentraron en el control de la tasa de desempleo y en el mantenimiento de los salarios de los que contaban con trabajo. Pueden ahora reivindicar una tasa de desempleo urbano de sólo un 4,2% porque muchos de los trabajadores industriales despedidos volvieron a sus aldeas. Los que no lo hicieron fueron alentados a alistarse en programas de readaptación patrocinados por el gobierno para aumentar sus capacidades a fin de conseguir mejores puestos de trabajo en el futuro.

Mientras la mayoría de los dirigentes occidentales no hicieron otra cosa que reprender a banqueros que se llenaban los bolsillos con bonificaciones mientras las hojas de balance de sus compañías se teñían de rojo, el gobierno chino obligó a los máximos gerentes de las principales compañías de propiedad estatal a reducir sus salarios entre un 15% y un 40% antes de tocar la remuneración de su fuerza laboral.

Para asegurar la continua y rápida expansión de la economía de China, que está directamente relacionada con el nivel de consumo de energía del país, sus dirigentes están suscribiendo muchos contratos para futuros suministros de petróleo y gas natural con corporaciones extranjeras.

Seguridad energética

Una vez que China se convirtió en importadora de petróleo en 1993, resultó ser voraz. Sus importaciones se duplicaron cada tres años. Esto la hizo vulnerable a los caprichos del mercado internacional del petróleo y llevó al gobierno a introducir la seguridad energética en su política exterior. Decidió participar activamente en proyectos de exploración de hidrocarburos y de producción de energía en el extranjero así como en la construcción transnacional de oleoductos. A estas alturas, la diversificación de las fuentes extranjeras de petróleo y gas de China (así como su transporte) se ha convertido en un principio cardinal de su ministerio de exteriores.

Consciente de la volatilidad de Oriente Próximo, la principal fuente de exportaciones de petróleo, China ha buscado por todas partes depósitos de petróleo y de gas natural en África, Australia y Latinoamérica, junto con otros minerales necesitados por la industria y la construcción. En África, se concentró en Angola, Congo, Nigeria, y Sudán. En 2004, las importaciones de petróleo de esas naciones de China tenían tres quintos del tamaño de las de la región del Golfo Pérsico.

Más cerca de casa, China comenzó a concluir acuerdos energéticos con Rusia y la república centroasiática de Kazajstán mucho antes del impacto del actual colapso de los precios del petróleo y de la crisis crediticia global. Ahora, recuperándose del doble contratiempo de los bajos precios de la energía y de las restricciones crediticias, la principal compañía petrolera y operadora de oleoductos de Rusia acordó recientemente suministrar 300.000 barriles por día (bpd) adicionales de petróleo a China durante 25 años a cambio de un préstamo de 25.000 millones de dólares del Banco de Desarrollo de China, controlado por el Estado. Del mismo modo, una subsidiaria de la Corporación Nacional del Petróleo de China acordó prestar a Kazajstán 10.000 millones de dólares como parte de una sociedad conjunta para desarrollar sus reservas de hidrocarburo.

Del mismo modo, Beijing continuó sus avances en las regiones de petróleo y gas de Sudamérica. A medida que empeoraban las relaciones entre la Venezuela de Hugo Chávez y el gobierno de Bush, los lazos con China se fortalecían. En 2006, durante su cuarta visita en Beijing desde llegar a la presidencia en 1999, Chávez reveló que las exportaciones de petróleo de Venezuela se triplicarían en tres años a 500.000 bpd. Junto con un proyecto de refinería conjunta para tratar petróleo venezolano en China, las compañías chinas hicieron contratos para construir una docena de plataformas de perforación de petróleo, suministrar 18 buques tanque, y colaborar con PdVSA, la compañía petrolera estatal venezolana, para explorar nuevos campos petrolíferos en Venezuela.

Durante la visita a Sudamérica del vicepresidente chino Xi Jinping en enero de 2009, el Banco de Desarrollo de China acordó prestar a PdVSA 6.000 millones de dólares a cambio de petróleo que será suministrado a China durante los próximos 20 años. Desde entonces, China ha acordado doblar su fondo de desarrollo a 12.000 millones, a cambio de lo cual Venezuela aumentará sus embarques de petróleo de los actuales 380.000 bpd a un millón de bpd.

El Banco de Desarrollo de China decidió recientemente prestar a la compañía petrolera de Brasil 10.000 millones de dólares que serán pagados con suministros de petróleo en los próximos años. Esa cifra es casi tanto como los11.200 millones de dólares que el Banco Interamericano de Desarrollo prestó a varios países sudamericanos el año pasado. China había establecido anteriormente su presencia comercial en Brasil, ofreciendo precios lucrativos por su mineral de hierro y la soja, materias primas que han alimentado el reciente crecimiento económico de Brasil.

De modo similar, Beijing abrió nuevos horizontes en la región al dar acceso a Buenos Aires a más de 10.000 millones de dólares en yuanes. Argentina es uno de los tres mayores socios comerciales de China que obtuvieron esa opción, siendo los otros Indonesia y Corea del Sur.

¿Será el yuan una moneda internacional?

Sin mucha fanfarria, China ha comenzado a internacionalizar el papel de su divisa. Está en camino a aumentar el papel del yuan en Hong Kong. Aunque forma parte de China, Hong Kong tiene su propia moneda, el dólar de Hong Kong. Ya que Hong Kong es uno de los mercados financieros más libres del mundo, el acuerdo proyectado ayudará a internacionalizar el yuan.

En retrospectiva, un aspecto importante de la Cumbre del G-20 en Londres a comienzos de abril se centró alrededor de lo que hizo China. Dio a conocer públicamente su análisis en profundidad de la actual crisis fiscal y ofreció una solución audaz.

En un impresionante artículo en línea, Zhou Xiaochuan, gobernador del banco central de China, se refirió a las “crisis financieras globales cada vez más frecuentes” que han involucrado al mundo. El problema podía ser rastreado a agosto de 1971, cuando el presidente Richard Nixon sacó al dólar del estándar oro. Hasta entonces, 35 dólares compraban una onza de oro almacenado en barras en Fort Knox, Kentucky – la tasa fijada en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial por los Aliados en una conferencia en Bretton Woods, Nueva Hampshire. Entonces, el dólar también fue nombrado divisa de reserva del globo. Desde 1971, sin embargo, no ha sido respaldado por nada más tangible que el crédito de EE.UU.

Un vistazo a la última década y media muestra que sólo entre 1994 y 2000, hubo crisis económicas en nueve países importantes que impactaron a la economía global: México (1994), Tailandia-Indonesia-Malasia-Corea del Sur-las Filipinas (1997-98), Rusia y Brasil (1998), y Argentina (2000).

Según Zhou, las crisis financieras resultaron cuando las necesidades interiores del país que emite una divisa de reserva entraron en conflicto con los requerimientos fiscales internacionales. Por ejemplo, como resultado de la desmoralización causada por los ataques del 11-S, el Consejo de la Reserva Federal de EE.UU. redujo drásticamente las tasas de interés a un nivel casi récord de 1% para impulsar el consumo interior, en circunstancias en las que economías en rápida expansión fuera de EE.UU. necesitaban tipos de interés más elevados para calmar sus tasas de crecimiento.

“La [actual] crisis necesita nuevamente una reforma creativa de la divisa de reserva internacional existente,” escribió Zhou. “Una divisa súper-soberana de reserva administrada por una institución global podrá ser utilizada para crear y para controlar la liquidez global. Eso reducirá significativamente los riesgos de futuras crisis y realzará la capacidad de gerenciamiento de la crisis.”

Luego aludió a los Derechos Especiales de Giro (SDR) del Fondo Monetario Internacional. Los SDR constituyen una divisa virtual cuyo valor es fijado por un “canasto” de divisas compuesto del dólar de EE.UU., el euro europeo, la libra británica, y el yen japonés, todos los cuales se cualifican como divisas de reserva, y el dólar es el líder. Desde que se inventaron los SDR en 1969, el FMI ha mantenido sus cuentas en esa moneda.

Zhou señaló que todavía no se ha permitido que los SDR jueguen plenamente su papel. Si se realzara ese papel, argumentó, podrían convertirse un día en la divisa global de reserva.

La idea de Zhou recibió una reacción positiva del Kremlin, que sugirió que se agregara el oro al canasto de divisas del FMI como elemento estabilizador. Su propia divisa, el rublo, ya está estabilizado en un canasto que consiste un 55% del euro y un 45% del dólar estadounidenses. Dentro de una década de su lanzamiento, el euro se ha convertido en la segunda reserva más usada del mundo, con cerca de un 30% del total en comparación con un 67% del dólar.

La reacción inmediata del Secretario del Tesoro, Timothy Geithner, al artículo de Zhou fue: “La sugerencia de China merece una cierta consideración.” Los nerviosos mercados financieros en EE.UU. lo tomaron como una señal del Secretario del Tesoro de que el dólar estaba perdiendo su primacía. Geithner dio marcha atrás. Y el presidente Obama salió a la palestra diciendo: “No pienso que haya necesidad de una divisa global. Ahora mismo el dólar es extraordinariamente fuerte.”

En realidad, manteniendo la acostumbrada discreción china, Zhou nunca mencionó la condición del dólar de EE.UU. en su artículo, ni siquiera implicó que el yuan debería ser incluido en la divisa súper-soberana que propuso. Sin embargo, es obvio para todos que, en un momento crucial – cuando los dirigentes del mundo están a punto de reunirse en Londres para encontrar un camino para neutralizar la crisis fiscal más severa desde la Gran Depresión – una China que había aguardado su oportunidad, a pesar de que tenía la tercera economía por su tamaño del planeta, estaba mostrando una mano firme.

Todas las señales apuntan a que Washington no logrará recuperar el status quo después de que la actual “gran recesión” haya terminado al ceder el paso a la recuperación. En los próximos años, sus dirigentes tendrán que enfrentar la realidad y conceder, aunque sea renuentemente, que las placas tectónicas económicas se están moviendo – y que están perdiendo el poder financiero a favor de las prósperas regiones de la Tierra, la principal de ellas, China.

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Dilip Hiro es autor de “Secrets and Lies: Operation "Iraqi Freedom” y, más recientemente de “Blood of the Earth: The Battle for the World’s Vanishing Oil Resources,” ambos publicados por Nation Books. Su próximo libro: “The Rise of a Multipolar World” será publicado este año por Nation Books.

Copyright 2009 Dilip Hiro

http://www.tomdispatch.com/post/175067/dilip_hiro_the_newest_superpower

Noam Chomsky: la política exterior de Obama será como la segunda Administración Bush…

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CHOMSKY5 Entrevista a Noam Chomsky, intelectual y politólogo estadounidense

"La política exterior de Obama será como la segunda Administración Bush"

Miguel Vera

Aporrea

Noam Chomsky, intelectual, escritor y académico, ha revolucionado la lingüística moderna a través de sus investigaciones y aportes teóricos. Junto a su larga carrera en las aulas, Chomsky ha llevado adelante, a través de las décadas, una incansable militancia por la justicia social, impulsando el rol de los intelectuales como agentes de cambio ante las políticas inmorales de los gobiernos. Es así como se ha convertido en uno de los críticos mas agudos de la política exterior intervencionista e imperialista de los sucesivos gobiernos estadounidenses y de otros gobiernos, o como él lo describe, de las élites que controlan el poder.

Chomsky nació en 1928 en Filadelfia, Estados Unidos, en una familia de origen judío proveniente de Europa del Este. Su infancia estuvo marcada por la depresión económica, la discriminación hacia los judíos y el auge del fascismo a nivel mundial.

A temprana edad empieza a nutrirse políticamente con el pensamiento de izquierda, predominante entre las comunidades judías inmigrantes. Era la época de la Revolución Española, donde miles de voluntarios de diferentes países partieron a luchar contra el fascismo de Franco y sus aliados Mussolini y Hitler. La caída de la Barcelona rebelde en las manos de Franco, motiva a Chomsky, a los 10 años de edad, a escribir su primer artículo político.

De la mano de Orwell y su “Homenaje a Cataluña”, Chomsky se adentra en el estudio del socialismo libertario. Aquella sociedad utópica sin privilegios de clase que fue llevada a la práctica a finales de 1936 en esa región de España, sin terratenientes ni patrones, dirigida por consejos de obreros, campesinos y milicianos, con las tierras distribuidas entre comunas agrarias y la industria colectivizada bajo control de los trabajadores.

De ahí en adelante Chomsky se identifica políticamente con esa corriente del socialismo, vehementemente opuesta al Estalinismo, y comienza entonces su largo recorrido por la lingüística y la política, que lo ha llevado a obtener los más altos reconocimientos del mundo académico, así como las simpatías -y rencores- de muchos.

En esta entrevista el Profesor Chomsky analiza varios temas de importancia para Venezuela, como la posición del Gobierno Bolivariano con respecto a Israel y Palestina, las expectativas de la relación entre la administración de Obama y el Presidente Chávez, el programa atómico de Irán, el caso del terrorista Posada Carriles, Guantánamo y el bloqueo a Cuba, el contexto histórico de la guerra mediática en contra de Venezuela, el giro a la izquierda de América Latina, el papel inspirador de los movimientos sociales en Bolivia y la Doctrina Monroe.

Esta entrevista fue realizada antes de la cumbre de Jefes de Estado de la OEA en Trinidad, sin embargo, ante la solicitud de algun comentario adicional con ocasión de los acontecimientos en dicha cumbre, el Profesor Chomsky ha manifestado la persistencia de todos sus puntos de vista.

Venezuela, Palestina e Israel

MV: Prof. Chomsky, Como usted sabe, el gobierno de Venezuela tiene una posición política definida con respecto al conflicto en Gaza, la cual ha sido criticada por algunos, ya que, según ellos, esta posición ha sido la causante de sentimientos antisemitas que conllevaron a los ataques a una Sinagoga en Caracas. ¿Cuál es su opinión sobre la posición de Venezuela sobre el conflicto en Gaza?

Chomsky: Personalmente considero que la posición que tomó Venezuela fue la correcta. Fue una agresión salvaje y criminal a una población que se encuentra básicamente enjaulada y que no puede escapar. Con este ataque de alta tecnología y altamente destructivo, no sólo se han asesinado probablemente unas 1,300 personas, también se ha destruido el sistema agrícola y la poca manufactura que existía.

Esta sociedad ha estado bajo asedio permanente. Es una ocupación, no se debe llamar agresión, ya que es un territorio ocupado; no ha habido ningún momento en que no lo haya sido, y se encuentra bajo ataque directo. Además, los ataques no tienen que ver sólo con Gaza, sino con Palestina en su totalidad.

Con el apoyo de los Estados Unidos, Israel constantemente lleva a cabo acciones criminales en Cisjordania. A Israel no le importa mucho Gaza, estarían felices de que se pudrieran y se hundieran en el mar. Lo que si les importa es Cisjordania, ahí hay tierra con valor, tierra arable, ahí están los placenteros suburbios de Jerusalén y Tel Aviv. Quieren apoderarse de tanto como puedan. Ahí tienen toda clase de intereses culturales y presuntos intereses históricos.

Así que ellos continúan apoderándose de los recursos, las tierras, principalmente el agua de Cisjordania, para así dividirla en cantones inviables en los cuales la población se pudra, y esencialmente, a la larga, haya un éxodo. Esto es totalmente criminal, ellos lo saben, está fuera de discusión.

En 1967, cuando comenzaron los asentamientos, sus propios asesores legales les comunicaron que sus acciones constituían una directa violación de los principios esenciales de la Ley Humanitaria Internacional y de las Convenciones de Ginebra, y ellos lo sabían. Desde entonces esto ha sido ratificado por la corte internacional, y en numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad, lo que pasa es que no existe debate sobre este tema.

Israel se quiere apoderar de estas tierras por sus recursos y por otras razones, y los Estados Unidos lo apoyan. Han conseguido suprimir casi toda la resistencia en Cisjordania por la fuerza. En parte por su propia fuerza -la cual es aplastante- y en parte con colaboración.

Estados Unidos y Jordania entrenan fuerzas militares a favor del partido político con el que tengan preferencia. Su función principal ha sido la de suprimir demostraciones, protestas y arrestar simpatizantes. Es una estrategia típica del imperialismo. Desarrollan una colaboración entre las fuerzas coloniales para controlar la población.

Así han logrado suprimir la protesta en Cisjordania. Todavía no han podido dominar completamente la protesta en Gaza, por lo que destrozan y destruyen la zona. Aparte del claro salvajismo y la cobardía, estas acciones son totalmente criminales. Así que desde luego que se deben protestar.

La postura de Europa es vergonzosa; dicen que no les parece bien pero lo apoyan. La postura de los Estados Unidos es grotesca. La mayoría de los países le temen a Estados Unidos – y con razones válidas – así que callan y se echan a un lado.

La posición de Venezuela es totalmente honorable y no tiene nada que ver con antisemitismo. La profanación de la Sinagoga fue un acto antisemita, pero no fue accionado por el Gobierno. Lo mismo ha pasado en Francia, y que yo sepa también en los Estados Unidos. Hasta donde tengo entendido, el Gobierno tomó una posición fuerte y condenó este acto, encontró a los culpables y están siendo llevados a la justicia. Son las acciones que cualquier país debería tomar.

Palestina y el Bloqueo a Cuba

MV: ¿Piensa usted que si hubieran más países que tomaran una posición clara con respecto a la ocupación israelí en Gaza, esto pudiera tener un efecto en ésta situación?. Si la opinión pública se moviliza y más países toman medidas similares a la que tomó Venezuela, ¿piensa usted que esto tendría efecto?

Chomsky: Primero que nada, debemos estar claros, no es sólo Gaza. A los Estados Unidos y a Israel les gustaría que nos concentrásemos sólo en Gaza, y que pasáramos por alto el hecho de que Palestina es una unidad, Gaza y Cisjordania son una unidad. De hecho, pudiera ser una pregunta más amplia.

Por lo menos bajo la Ley Internacional los límites territoriales de Israel fueron creados en junio de 1967, el restante 22 por ciento que conforma Palestina es territorio ocupado. Esto incluye dos áreas separadas, no contiguas; Gaza y Cisjordania. Pero, esencialmente son una unidad.

Si la resistencia a los actos criminales de Israel es legítima en Cisjordania, entonces la misma resistencia debe ser legítima en Gaza. Yo le dije esto a la prensa israelí y te lo diré a ti también; aunque los ataques en Gaza son particularmente feroces, homicidas y destructivos, lo que pasa a diario en Cisjordania es también otra forma de destruir este pueblo.

Es lo que el difunto sociólogo israelí, Baruch Kimmerling, denominó “politicidio”; la destrucción de una nación. Puede que no mates a cada individuo, pero destruyes la nación.

Lo que pasa a diario en Cisjordania es lo mismo. De hecho, Israel tomó ventaja de que la atención estaba enfocada en Gaza para expandir y escalar la infraestructura de sus proyectos de asentamiento y desarrollo en Cisjordania. Todo esto diseñado para cometer politicidio.

Así que, sí, debemos tener esto en cuenta. Si más países tomaran una postura más firme, podría tener alguna influencia en los amos. En realidad los Estados Unidos dirigen el show, no es un secreto. Si Europa tuviera la voluntad de tomar una posición independiente, surtiría efecto, porque Europa es poderosa e importante. Los países más pequeños del mundo no pueden hacer mucho.

En una encuesta internacional reciente, hecha por una de las más importantes encuestadoras de las organizaciones internacionales de opinión pública, se le preguntó a personas de todo el mundo cuál era su opinión acerca de varios países. Israel estaba bien en el fondo; es un país temido, detestado y considerado como el más peligroso del mundo por muchos países. El único país que se le acercaba era quizás Irán, el cual quedó clasificado casi al mismo nivel. Pero esto no importa siempre y cuando el amo del universo los apoye.

Así que la verdadera pregunta es si la opinión pública de otros países afecta las decisiones del Gobierno estadounidense. No es fácil, ni siquiera la opinión pública estadounidense afecta las decisiones de su Gobierno con relación a muchos asuntos.

Tomemos un viejo caso en el hemisferio occidental: Cuba. Las sanciones y el terror contra Cuba de parte de los Estados Unidos son actividades criminales y toda la diplomacia mundial se opone. El último voto en las Naciones Unidas creo fue de 180 a 3; Estados Unidos, Israel y una isla del Pacífico, creo que Micronesia, lo que quiere decir que en realidad es sólo los Estados Unidos. Israel tiene que seguirle el juego a Estados Unidos, aunque de hecho viola las sanciones, por lo tanto es sólo Estados Unidos.

La opinión pública estadounidense ha favorecido firmemente el levantamiento de las sanciones por décadas, pero esto no ha tenido efecto en la política exterior, y éste no es el único caso. Hay un divorcio entre la opinión pública y las políticas de los Estados Unidos; no es una democracia que funcione, contrario a la propaganda. A menos que la opinión pública se organice y se active, no importa lo que la gente piense. Se ha organizado en torno a otros temas, pero éste no ha sido el caso con relación a Cuba, por esta razón las políticas del gobierno han seguido su propio curso.

Lo mismo es cierto referente al apoyo a las agresiones, atrocidades y expansión de Israel. Mientras el gobierno de Estados Unidos los apoye, se requerirá de poderosas fuerzas externas para que estas políticas se modifiquen. Cualquier acción que se tome tiene su importancia, así que si es Venezuela tiene importancia, si es Francia no es que tenga más importancia, es cuestión de que el mundo opera a través del poder y no de la justicia. Así son las cosas aunque no estemos de acuerdo.

Política exterior de EE.UU. respecto a Venezuela, Rusia e Irán

MV: Profesor, la ex Secretaria de Estado, Condoleezza Rice dijo una vez que la Administración de Chávez era una fuerza peligrosa y maligna en América Latina. El Presidente Barack Obama se ha referido al Presidente Chávez como una fuerza que ha interrumpido el progreso de la región. También ha mencionado que Chávez ha apoyado actividades terroristas. Pareciera que hay poca diferencia entre lo que se ha dicho durante la Administración Bush y la que aparentemente será la posición de Obama con respecto a Venezuela. ¿Cómo ve usted esto? ¿Piensa usted que esto puede ser falta de información de la nueva administración o una continuación de las mismas políticas?

Chomsky: Es una continuación de las mismas políticas. De hecho, volviendo a Condolezza Rice, raramente estoy de acuerdo con ella pero en algunas cosas sí lo estoy. Recientemente ella escribió un artículo en el cual predijo que la política exterior de la Administración de Obama sería como la segunda Administración Bush.

Las dos Administraciones Bush tuvieron algunas diferencias; la primera fue mucho más violenta, agresiva, arrogante en mostrarle su puño al mundo, y nos condujo a desastre tras desastre, y a una opinión en declive acerca de Estados Unidos. En el presente Estados Unidos son más detestados en el mundo que nunca, esto es perjudicial para intereses que son cruciales.

Esta sociedad está básicamente dirigida por las empresas. Formalmente es una democracia, pero en realidad es una sociedad dirigida por las empresas y sus negocios, y sus intereses se ven afectados por estos acontecimientos. Así que hubo presión para que hubiera un cambio en la Administración Bush. De hecho, algunos de las figuras más destructivas, brutales y antidemocráticas fueron removidas; Wolfowitz, Rumsfeld, y otros. Se quedó Cheney como asistente de Bush y quien, básicamente, era la administración. Así que las políticas cambiaron y se movieron más hacia el centro.

No hay indicación alguna de que Obama va a cambiar estas políticas. De hecho en algunas instancias él ha tomado una posición más agresiva, como con Afganistán y Pakistán. Obama es una persona inteligente y estoy seguro de que lo que él dice ha sido preparado cuidadosamente por él y sus asesores, y expresa lo que él quiere. Pero en todas sus declaraciones ha sido deliberadamente impreciso.

La campaña electoral de Obama ganó un premio de la industria publicitaria por la mejor campaña de mercadeo de 2008. Le ganó a las computadoras Apple. Los altos ejecutivos de la industria fueron muy efusivos, literalmente dijeron que habían comercializado candidatos de la misma forma como se comercializa la mercancía por 30 años, desde los tiempos de Reagan, pero éste ha sido el más alto logro que hayan tenido. Esto tendrá gran efecto sobre los Directores Ejecutivos, la cultura corporativa adoptará este modelo para comercializar otras cosas. Esta campaña electoral fue una campaña de mercadeo.

Ellos están bien claros en que tienen que aludir ciertos asuntos, y se concentran sólo en consignas vacías que sirven para levantar el ánimo, lo que la prensa llama “sorving rhetoric”, como por ejemplo: "esperanza", "cambio", "cambio en el que puedes creer". Pero, si la gente cuestiona qué medidas tomará, tendrán que esforzarse bastante para poder entenderlas. A lo mejor se pueda encontrar algo en su página web. Pero estos no eran los temas de la campaña, y fue exitosa como campaña de mercadeo. De hecho, ya hay estudios que lo demuestran, y a la industria les encantó.

Se habla mucho del apoyo masivo de pequeños contribuyentes, pero en realidad fue mínimo. El apoyo económico fue en su mayoría dado por industrias financieras, bufetes de abogados que también son lobistas, y sus políticas por supuesto reflejarán esto. Ya se puede ver por su selección de funcionarios y gabinete de asesores. Es básicamente una administración de demócratas de centro, con la cual la gente está familiarizada, y que no se diferencia tanto del segundo periodo de Bush. Sólo se diferenciará en algunos asuntos.

Se reducirán el número de violaciones más extremas a la ley y a la constitución, llevadas a cabo por la Administración Cheney-Bush; como las torturas en Guantánamo o la vigilancia ilegal, pero prácticamente cualquiera de los candidatos, incluso McCain, hubiese hecho lo mismo.

Esta administración será menos confrontacional con el resto del mundo, pero va a seguir las mismas políticas. Esto se puede notar con los recientes ataques a Gaza. La campaña en Gaza fue un ejemplo asombroso. Fue planeada muy cuidadosamente con meses de anticipación, y la prensa israelí lo dice abiertamente. Fue meticulosa y claramente planeada para que concluyese justamente antes de la inauguración presidencial, concluyó un día antes de la toma de poseción.

Esto no es ninguna casualidad, ya que le hizo posible a Obama aparentar que él no podía decir nada al respecto. Mientras ocurrían las atrocidades dijo, "Sólo hay un Presidente, por lo tanto no puedo decir nada al respecto". Por supuesto que él opinaba sobre todo lo demás, y no le impidió que hablase sobre la "ideología de odio" detrás de los ataques terroristas en Mumbay. Él sí podía opinar sobre esto, pero no podía hablar de lo otro porque, "sólo hay un Presidente".

La prensa y los electores se tragaron este pretexto, pero los ataques en Gaza tenían que terminar antes de que tomara posesión. Pero, ya es el Presidente, ¿Entonces qué dice ahora? De hecho, su primera declaración sobre política exterior fue referente a Israel y Palestina, en conexión con el nombramiento de George Mitchell como mediador.

Mencionó también algo acerca de la paz entre Israel y Palestina, sobre una propuesta sustanciosa, lo cual fue muy cuidadosamente elaborado. Dijo que había una propuesta importante la cual él aplaude, a saber, la Iniciativa de la Liga Árabe, la cual se trata de la normalización de las relaciones con Israel, para lo cual los Estados árabes deben de esforzarse. Pero él sabe perfectamente bien que esto no es lo que la Liga Árabe propone. La Liga Árabe propone el asentamiento de los dos Estados (israelí y palestino) con sus fronteras internacionales, de acuerdo con el consenso internacional; posición que los Estados Unidos han bloqueado por más de 30 años. Es en este contexto que se encaminarían hacia el establecimiento de la normalización de relaciones con Israel.

El que Obama omite el componente esencial de la propuesta no es accidental. Él sabe lo que está haciendo, no es tonto. Lo que quiere decir es que continuarán haciendo lo que sea, incluyendo continuar bloqueando el consenso internacional con respecto a una resolución política, pero queremos que normalicen las relaciones con los estados árabes que son nuestros clientes.

Debe de haber requerido de una tremenda disciplina para que la prensa y los intelectuales fingieran no haberse dado cuenta de esto. Lo que pasa es que esto es perfecta obediencia. Simplemente le siguen los pasos a su amo, como los pasos de ganso. Lo mismo pasa cuando lo entrevistan, repiten que él es muy comunicativo y que está lleno de esperanza.

La declaración sobre política exterior que le siguió fue un discurso del Vicepresidente, Joe Biden, quien también fue elogiado por ser muy comunicativo, y por quererle extender la mano de la amistad a Irán y Rusia. Biden no es tan arrogante como John Bolton, que los mandó a hundirse en el lago más cercano; más bien es muy amable y utiliza palabras simpáticas; como que seamos todos buenos amigos, y demás.

Pero fijémonos en el contenido. Con respecto a Rusia dijo que continuarían colocando sistemas de misiles de defensa cerca de sus fronteras. El Sabe muy bien que Rusia considera esto como un potencial ataque a sus capacidades nucleares de disuasión. Es por esto que Rusia se opone. No tiene nada que ver con Irán.

EEUU argumenta que es para impedir que Irán dispare misiles, que Irán no tiene, y armas nucleares que tampoco tienen. Pero cualquier persona con la cabeza bien puesta sabe que aún si Irán tuviese misiles y armas nucleares no atacarían a Europa a menos que quisieran ser evaporizados instantáneamente, y no hay ninguna razón para pensar que Irán quiera esto.

Entonces, creo esto es un gran fraude. Si de verdad estuviesen preocupados por una amenaza iraní, la cual no existe, hubiesen colocado el sistema de defensa de misiles en el Sur, en un lugar como Azerbaiyán, tal como se lo propuso Rusia. Pero no les interesa. Lo que en verdad quieren es amenazar la fuerza disuasiva nuclear rusa.

Los analistas estratégicos norteamericanos están consientes de esto. Puede ser leído en las publicaciones más importantes. (Las bases de misiles) en estos momentos no inducen a reacciones inmediatas (de los rusos) que no funcionarían, pero puede servir de base para Rusia reaccionar, además es una provocación para Rusia.

Biden insistió en hablar con voz baja en vez de ser arrogante para decir que vamos a continuar con estas políticas. Han continuado merodeando los territorios rusos en Europa.

¿Y sobre Irán qué? Dijo que podemos tener conversaciones si ellos abandonan sus programas nucleares ilícitos. ¿Cuáles son estos "programas nucleares ilícitos"? Irán es uno de los signatarios del Tratado de No Proliferación. Está en todo su derecho de llevar a cabo programas nucleares y de desarrollar energía nuclear.

La gran mayoría de países del mundo están de acuerdo con esto, pero son miembros de los Países no Alineados, así que no “existen”. Todo lo que se lee en Occidente es que Irán está desafiando a la comunidad internacional. La "comunidad internacional", quiere decir todo aquel que tenga suficiente armas para dar golpes en la cabeza a los demás.

Si la mayoría de los países del mundo no están de acuerdo con la “comunidad internacional” no importa porque no existen. ¿Y qué opinan los estadounidenses? Una gran mayoría considera que Irán tiene el derecho a desarrollar energía nuclear. Pero, como al igual que los países no alineados, los ciudadanos estadounidenses tampoco son parte de la comunidad internacional.

Así que cuando uno lee artículos del New York Times, o la prensa británica sobre desafíos a la comunidad internacional, ellos en realidad se refieren al gobierno de EEUU.

¿Cuáles son estos programas ilícitos? ¿Son programas de armas? Quizás, pero la inteligencia estadounidense no lo cree. Hace sólo un año la inteligencia nacional declaró que se sentían confiados de que Irán no ha continuado su programa de armas desde hace cinco años. Al gobierno no le cayó bien esto, así que desapareció los pasos de ganso que había dejado la prensa tras investigar este asunto. Así lo desaparecieron de los medios. Los comentadores intelectuales no tocan el tema.

Entonces ahora, por órdenes del gobierno, sí es un hecho que Irán está desarrollando armas nucleares. Y si lo están haciendo, francamente no me sorprendería. De hecho, lo que sería sorprendente es que no lo estén haciendo, aunque sea sólo como fuerza disuasiva. Están completamente rodeados de países que poseen armas nucleares, están los Estados Unidos que le ganan en gasto militar al resto del mundo combinado, y el cual es un Estado muy violento; acaba de invadir dos países. Sería sorpresivo que no desarrollasen disuasivos nucleares. De hecho, hace un par de años, uno de los más destacados historiadores militares de Israel, Martin van Crevel, escribió un artículo en el International Herald Tribune en el que dijo que, no es que él quiera que Irán tenga armas nucleares, pero que si no las están desarrollando están locos, especialmente después de la invasión a Irak.

Así que puede ser que tengan armas, puede que la inteligencia estadounidense esté equivocada, pero nada le da a Biden el derecho, en lo absoluto, de hablar de "programas nucleares ilícitos", el no tiene evidencia de que estos programas existan, el problema es que los Estados Unidos no les da la gana de que se desarrollen. Y su programa nuclear es precisamente el tema que está en discusión desde el punto de vista de los Estados Unidos. Hay otros asuntos con respecto a Irán, pero este es el punto de discusión por parte de los Estados Unidos. Irán tiene otros problemas, pero no es parte del mundo tampoco, no posee las suficientes armas para ser parte del mundo. Así que desde el punto de vista estadounidense y europeo el único asunto que les importa es el de las armas nucleares y lo que llaman "apoyo al terrorismo". Apoyar al terrorismo quiere decir apoyar la resistencia a los actos criminales de Estados Unidos e Israel, esto para ellos es terrorismo.

Estos son los temas que deberían ser discutidos en la negociación. Decir que sólo negociarán bajo sus condiciones, es decir que en realidad no les interesa llegar a una negociación. Éste fue el contenido del discurso de Biden. Fue dicho de forma amable, con un tono amistoso, con palabras agradables, por esto es descrito como muy comunicativo. Desde el punto de vista de las élites estadounidenses y europeas, este paso es bastante positivo, ya que les encantaría apoyar la violencia y agresiones. Lo consideran útil. Pero si lo hace alguien como Cheney o Boulton, no pueden seguirles el juego porque su estilo es muy ofensivo e intolerable, pero sí les gustaría que alguien como Obama lo haga ya que el habla de una forma amable, fue a la escuela de leyes, es negro, así que pueden fingir que no son racistas, aunque sean más racistas que los estadounidenses, de modo que para ellos él sí es agradable.

Pero fíjate en el contenido, Condoleezza Rice está, más o menos, correcta en su apreciación. Nada indica lo contrario.

Posada Carriles y Guantánamo

MV: Profesor, una de las demandas que hizo el gobierno venezolano para mejorar las relaciones con el gobierno de Estados Unidos fue la extradición del conocido terrorista Posada Carriles. También solicitó la extradición de dos ex militares responsables de las bombas a sedes diplomáticas en Caracas. ¿Piensa usted que el gobierno estadounidense podría entregar a estos terroristas al gobierno venezolano?, después de todo van a cerrar la base de Guantánamo, y este gesto sería una señal de respeto por los derechos humanos.

Chomsky: Cerrarán Guantánamo porque no era útil para ningún propósito y se había convertido en una gran vergüenza para los Estados Unidos, tanto a nivel internacional como también a nivel nacional. Además, se había producido una inmensa cantidad de literatura escrita por profesionales jurídicos y de otras profesiones, condenando Guantánamo.

Era mentira que había que conseguir evidencia de la tortura en Guantánamo. Las discusiones en este sentido eran muy elaboradas. No es necesario tener evidencia. El simple hecho de que Guantánamo exista le dice a cualquier persona racional que Guantánamo es una celda de tortura, si no, por qué no se construyó en el Estado de Nueva York. Dijeron que era riesgoso permitirles a personas tan peligrosas estar en Nueva York. Pero no es peligroso. Si piensan que es peligroso por qué no ponerlos en una cárcel de máxima seguridad. De hecho, las cárceles de máxima seguridad en EEUU no son tan diferentes a las de Guantánamo. Ahí también torturan a los detenidos.

Guantánamo fue abierto en suelo extranjero para aparentar que está fuera de la jurisdicción de ley doméstica y la ley internacional. No hay ninguna otra razón para haberlo hecho así.

Este hecho nos dice que efectivamente es una celda de tortura. Por supuesto que la evidencia ha salido a relucir nos cuenta que esto es así. Esta cárcel no tiene ningún sentido para propósitos prácticos, y, al igual que Abu Ghraib, es un gran bochorno para Estados Unidos. De modo que la clausuramos para no sentirnos avergonzados. Pero este no es un paso hacia ninguna parte.

Referente a los terroristas, Orlando Bosch es el principal, Posada Carriles es el otro, y hay unos cuantos más. Estados Unidos los ha protegido desde hace años. Hay algo llamado la Doctrina Bush, la cual es considerada como el principio de facto de la ley internacional por profesores destacados de la Universidad de Harvard.

La Doctrina Bush dice que un país que cosecha terroristas es tan culpable como los mismos terroristas. Por tanto se les debe tratar como tal. Esto significa que Bush está llamando a bombardear a los Estados Unidos. Debería ser llevado a juicio por traición, ya que está llamando a bombardear a Estados Unidos de forma explícita. No hay duda de que estas personas son terroristas. En el caso de Orlando Bosch, ya han pasado 20 años.

El Departamento de Justicia y el FBI lo acusaron de unos 30 actos terroristas. Lo querían deportar por considerarlo una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. George Bush I le otorgó el perdón presidencial. Ahora camina felizmente por Miami, y recientemente se le sumó Posada. Entonces, si es cierto que la Doctrina Bush es un principio de facto de la ley internacional, los atentados del 11 de septiembre serían legítimos.

Pero ellos no son los únicos, Emmanuel Constant, uno de los principales asesinos en Haití bajo los escuadrones de la muerte, y quien de hecho fue respaldado por Clinton, aunque no se atreva a decirlo. Vive tranquilamente en Nueva York desde hace años. Haití trató de extraditarlo, pero Estados Unidos no se molestó en responder. ¿Por qué molestarse en responderle a Haití? Constant es responsable del asesinato de unas 4,000 personas, algo bastante serio. Era la cabeza de una organización terrorista en Haití. Fue recientemente apresado por una infracción menor. De hecho, Posada fue juzgado sólo por haber violado las leyes migratorias, no por haber puesto una bomba en el avión de Cubana de Aviación.

No veo ninguna indicación de que las cosas vayan a cambiar. Casi no existe presión a nivel público porque casi nadie maneja esta información, al menos que realmente estés involucrado en estos asuntos. Si se llevara a cabo una encuesta sobre este tema en Estados Unidos, prácticamente nadie tendría ningún conocimiento sobre este tema.

El New York Times y la guerra mediática

MV: Profesor, denos una idea de cómo funcionan los medios en EEUU. ¿Cómo ve usted la cobertura de éstas corporaciones mediáticas sobre Venezuela?. Por ejemplo, en el 2007 apareció un artículo en el New York Times escrito por Simón Romero, en el que argumenta que el gasto en armas de Venezuela ha subido a los niveles más altos del mundo. Romero afirma que Venezuela está llegando al nivel de compradores como Pakistán e Irán.

Chomsky: Estoy seguro de que Venezuela estaría encantada de poder comprar armamento a EEUU o a Francia pero no se lo permiten. Esta historia es vieja. Romero no es un tonto, él conoce la historia de América Latina.

Cuando, bajo la Administración de Eisenhower, Estados Unidos quiso derrocar el Gobierno democrático de Guatemala (Jacobo Arbenz), la forma como lo lograron fue, primero con muchas amenazas, – y EEUU no amenaza en broma, amenaza muy en serio – Además de las amenazas los difamaron, los tildaron de comunistas.

Cuando Guatemala trató de conseguir armas para defenderse de Estados Unidos, los bloquearon. Trataron de conseguir armas de Francia, pero Estados Unidos obligó a Francia a no enviar armas. Querían que consiguieran las armas del Oriente. Finalmente Guatemala pudo conseguir las armas en Checoslovaquia, lo cual causó gran furor ya que consideraban que esto ponía en peligro a todo el continente. Esto sirvió como base para la propaganda que el Gobierno de Estados Unidos utilizó antes de la invasión.

América Latina no estuvo de acuerdo, pero estaba siendo aterrorizada por Estados Unidos. En la privacidad apoyaban a Guatemala, pero públicamente no se atrevían. Intentaron hacer lo mismo con Cuba. De hecho existen documentos que lo comprueban. Gran Bretaña le aconsejó a EEUU que intentara forzar a Cuba a comprar armas en el Oriente, para así tener una base propagandística para atacar. Los cubanos terminaron comprándole armas a Rusia.

Intentaron lo mismo con Nicaragua. En los ochentas Estados Unidos hizo un gran esfuerzo para lograr que los sandinistas compraran armas de Rusia, o Libia, o de cualquier lugar del que pudieran sacar provecho. Pero, no lo hicieron. No cayeron en la trampa.

Entonces los EEUU hacían creer que Nicaragua le había comprado armas a Rusia. EEUU se opuso rotundamente a las elecciones del 1984 en Nicaragua, y a que éstas serian monitoreadas y gozarían de credibilidad; serían intensamente monitoreada por especialistas extranjeros, los cuales dirían que las elecciones fueron limpias, pero bajo las circunstancias era imposible.

Un país que está siendo desestabilizado a través de terrorismo en gran escala, no puede tener elecciones justas y limpias. Esto es como una regla. ¿Y cómo lo bloquearon? A través de un exitoso esfuerzo propagandístico. Mientras se realizaban las elecciones, la Administración Reagan inundaba el país con cuentos que relataban como Rusia enviaba armas avanzadas a Nicaragua. Desde luego que estas historias eran falsas, pero aún así eran publicadas en un sin número de portadas y titulares.

La opinión de la élite estadounidense se dividió de una forma interesante, el grupo de los halcones dijeron; está bien, vamos a bombardear Nicaragua, el grupo de las palomas, que incluía a senadores más moderados, dijeron que podía no ser cierto; primero tenemos que saber si es cierto. Pero, de ser cierto, tenemos que bombardear a Nicaragua porque no se les está permitido tener posesión de estas cosas.

¿Pero por qué los nicaragüenses querían armas? Necesitaban las armas porque la CIA tenia control total de su espacio aéreo y lo usaba para enviar instrucciones al ejercito terrorista (la contra) para que estos supieran como esquivar al ejército nicaragüense, y para que atacaran blancos suaves como las cooperativas de agricultores. No era un grupo guerrillero corriente, ya que contaban con computadoras y aviones dándoles las órdenes.

Nicaragua quiso defender su espacio aéreo, por lo tanto de haberlas adquirido (armas antiaéreas) hubiese sido completamente legítimo. Pero en realidad fue una farsa que tuvo éxito en minar la realidad de las elecciones, las cuales, de acuerdo a la historia en Estados Unidos, nunca tuvieron lugar. Es difícil tratar de encontrar alguna referencia sobre estas elecciones en los libros de historia.

Ésta es una técnica estándar, y les gustaría que usarla contra Venezuela. Que Venezuela deba o no hacerlo, caerían en la trampa. Pero es una trampa muy vieja. Romero ciertamente conoce esta historia. De cualquier forma, ¿qué clase de amenaza representaba Nicaragua, a quién va a atacar? Si miramos en retrospectiva, es difícil entender si Ronald Reagan era un ser humano o no. El de verdad se puso sus botas vaquero y declaró a Estados Unidos en situación de emergencia nacional por la amenaza a la seguridad nacional que representaba Nicaragua. Dijo además, que el ejército nicaragüense estaba a sólo dos días de Texas, y que prácticamente seríamos destruidos, y la gente esto no le pareció gracioso.

Me recuerda a un incidente que ocurrió, supongo que en 1961, cuando Kennedy estaba tratando de que la OEA apoyara las sanciones contra de Cuba, ya que esta era una amenaza para la seguridad del hemisferio occidental. La mayoría de países estuvieron de acuerdo por el miedo que le tenían. México fue uno de los que se negó. El Embajador mexicano le dijo a Kennedy que si el volvía a México y decía que Cuba era una amenaza para la seguridad, 40 millones de mexicanos se morirían de risa. Y es verdad que esto debería de causar risa.

Pero aquí no causó risa. Aquí si se lo creyeron. Aquí Nicaragua era una amenaza para la seguridad, Granada era una amenaza para la seguridad. Los rusos ni siquiera podían encontrarla en los mapas aún siendo la capital mundial de las nueces. A pesar de eso representaba una amenaza para la seguridad, y es por eso tuvimos que invadir.

Esto es lo que le venden a la gente en Estados Unidos, y es entendible. Los asuntos internacionales se manejan como una mafia. Si alguien se atreve a retar al padrino, quizás algún bodeguero que se niegue a pagar la cuota de protección, tienen que enviar sus armas para acabar con él y así harían de éste un ejemplo.

Por más insignificante que parezca, para ellos cualquier desafío a sus reglas es serio ya que les da a los demás la idea de que ellos tampoco tienen que pagar su cuota. Así que si Maurice Bishop de Granada tenía un sistema de cooperativas eficiente, la Administración Carter lo declaró una amenaza para nuestra seguridad. Mientras más débil sea el país, más grande es la amenaza. Porque si ellos se pueden salir con la suya, entonces el vecino del lado piensa que también lo puede hacer.

Si echamos un vistazo al registro de documentos nos damos cuenta de que EEUU es un país muy liberal, más que cualquier otro país que conozca. Contamos con un cuantioso registro de documentación interna. En el caso de Cuba, Guatemala, y otros países, la amenaza consistía en lo que Henry Kissinger denominó como un virus contagioso. Otros países pensarían que para ellos sería posible hacerlo también. Él se refería al Chile de Allende. Dijo que Allende era un virus que podía propagarse en el Sur de Europa.

Ahora, Kissinger no creía que el ejército de Allende aterrizaría en el Grid. Lo que sí creyó, y puede que tuviera razón, es que si la democracia parlamentaria conlleva a moderadas reformas socialistas en Chile, también podría fortalecer a grupos en Italia y en España que se encaminaban en esta misma dirección. Así que tenían que cortarlo desde la raíz.

Este es uno de los principios más importantes en asuntos internacionales, se encuentra en los registros históricos, aparece de forma explícita en los registros de documentos. Requiere de una inmensa disciplina de parte de las clases educadas para obviarlo. Lo que sí ven son los pretextos que usan para cada caso. El caso de Romero simplemente encaja en una vieja tradición.

America Latina y la Doctrina Monroe

MV: Para concluir, denos sus comentarios sobre el giro a la izquierda de América Latina en este momento decisivo y sus reflexiones para las organizaciones de base en Venezuela, como los Consejos Comunales, en la tarea de la construcción del Poder Popular.

Chomsky: América Latina; Sudamérica, particularmente, está pasando por grandes cambios. Son cambios muy significativos que se ven en casi toda la región. Es quizás el lugar más emocionante en el mundo, y estos cambios se deben a los movimientos populares. Bolivia es un caso dramático, ya que es quizás el país más democrático en el mundo y es por eso que Estados Unidos la denuncia como anti-democrática, y EEUU es demasiado democrático para poder tolerar lo que está pasando en Bolivia. Hasta cierto punto algo similar está pasando en toda la región de forma variada.

Con respecto a las organizaciones populares en Venezuela, lo que están haciendo es asegurarse que la estructura realmente funcione y que se conviertan en instituciones de Poder Popular que funcionen y trabajen para cambiar las relaciones sociales y culturales, y para proveer el cambio político desde las bases.

Bolivia es un caso dramático. Si se compara a Bolivia con Estados Unidos resulta extremadamente interesante. Mencioné que la últimas elecciones en Estados Unidos fueron aclamadas por la industrias publicitarias como un logro maravilloso el haber comercializado a un candidato como se comercializa un artículo para la venta. No conocemos mucho acerca de las políticas de la Administración de Obama, pero lo que sí sabemos es que no provienen de las bases.

No hay organizaciones de base que influencien estas políticas. Puede que estas organizaciones den su opinión pero nadie les presta atención. Bolivia es exactamente lo contrario. Los bolivianos no están esperando las órdenes de Morales, para ellos entonces presionar a Morales. Aquí se supone que la gente espere las instrucciones del líder para después hacer presión. En Bolivia las políticas emergen de las organizaciones de masas, y fueron ellos quieres eligieron a alguien de sus propias filas.

Es interesante ver la euforia que hubo en Europa en torno a la campaña electoral en EEUU; sólo en Estados Unidos puede haber tanta magia. Bajo los estándares europeos, probablemente esto sea cierto; allá son más racistas que en EEUU. Pero, bajo los estándares mundiales no significa nada.

Es mucho más sorprendente que en Bolivia las organizaciones populares hayan podido elegir un presidente de sus propias filas, del campesinado. Hay muchos otros casos como este, pero han ocurrido en lugares donde la gente son considerados sub-humanos por Occidente, porque para estos estas personas son sujetos, no agentes (de cambio).

En Bolivia no fueron sólo las organizaciones populares, había problemas reales. En EEUU los problemas son marginalizados, porque ésta no es la forma de comercializar candidatos. En Bolivia los problemas se encaran; el control de sus recursos, derechos culturales, justicia, derechos étnicos y demás. No fue que el pueblo un día, simplemente, apareció en las urnas. El día de las elecciones fue sólo uno de los escenarios de una lucha popular que ha estado en marcha desde hace años. Esto sí es democracia.

Por eso es que aquí los medios describen a Bolivia como anti-democracia. La razón es que Bolivia es una democracia real, lo cual es intolerable. Pienso que este es el modelo a seguir. Las sociedades tienen sus propias maneras de hacer las cosas, pero éste es un modelo inspirador para Venezuela y otros.

MV: ¿Cree usted que la Doctrina Monroe ha sido destruida con la unión latinoamericana?

Chomsky: Está siendo retada. En Santiago de Chile hubo una reunión de UNASUR durante la cual los estados fuertes apoyaron a Morales frente los movimientos secesionistas en Bolivia. Esto fue sumamente importante. De hecho, fue tan importante que no se difundió en los medios de los Estados Unidos.

La respuesta de Morales fue que está muy agradecido por el apoyo brindado, y dijo que era la primera vez en 500 años que América Latina está tomando su destino en sus propias manos. Ahora, esto tiene demasiada importancia para ser difundido en los medios de este país. Para EEUU esto es un desafío, es por esta razón que son tan intransigentes. Hay documentos secretos de los Gobiernos de Kennedy y Lyndon Johnson donde explícitamente se dice que el problema con Cuba es que han logrado desafiar las políticas estadounidenses, que han logrado desafiar la Doctrina Monroe

REBELION.ORG

Encuesta Adimark (Mayo, 2009): Presidenta Bachelet obtiene récord de apoyo con un 67%, y Gobierno un 53,6%…

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Evaluación de Gestión de Gobierno Abril 2009

06 de Mayo del 2009

Por: Adimark GfK

La aprobación de la presidenta continúa en alza y alcanza nuevo récord. Este mes, un 67% aprueba su gestión.

ver Encuesta Adimark completa…

Desde que se anuncia la crisis económica internacional, en septiembre del año pasado, la aprobación a la gestión de la presidenta no ha dejado de subir. En Abril Bachelet alcanza un nuevo récord para su mandato, con un 67% de aprobación, cifra nunca antes alcanzada en los 38 meses que ha completado en La Moneda y que, por primera vez en la historia de los estudios de opinión pública en Chile, Adimark GfK ha medido en forma completa, mes a mes.

La relación que se ha establecido entre la opinión pública chilena y la presidenta es un fenómeno inesperado en un período de crisis económica, e inesperado también por ocurrir durante el período final de su gobierno. Con los niveles actuales de aprobación la presidenta Bachelet se sitúa no sólo al mejor nivel de su mandato, sino al mejor nivel que jamás alcanzara ninguno de los tres presidentes democráticos que la precedieron, desde 1990 hasta la fecha. En efecto, si usamos por comparación la encuesta del Centro de Estudios Públicos, sólo Ricardo Lagos había superado la barrera del 60% de aprobación, alcanzando en su máximo nivel un 61% de aprobación en la medición de Junio-Julio de 2005, también el último año de su mandato. Aylwin y Frei nunca superaron esta barrera, y Frei en realidad nunca alcanzó a superar el 50% de aprobación durante los 6 años de su gobierno.

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Que el manejo de la crisis económica se asocia estrechamente a este sorprendente resultado, queda demostrado por el hecho que el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, también mejora en forma significativa su evaluación, alcanzando en este mes un 67% de aprobación a su gestión, convirtiéndose en el ministro mejor evaluado del gabinete. Es la primera vez, además, que un ministro iguala la evaluación obtenida por la presidenta.

En la evaluación del resto del gabinete, destaca la positiva evaluación que logra la nueva vocera de gobierno, Ministra Carolina Tohá, quien por primera vez aparece evaluada en este estudio y se convierte en el segundo miembro del gabinete mejor evaluado (51% de aprobación), si bien a distancia apreciable del 67% obtenido por el Ministro Velasco. El tercer lugar lo obtuvo la Ministra Laura Albornoz (50%). Una sorpresiva alza de 9 puntos obtuvo en su evaluación el Ministro del Interior, Edmundo Pérez, la que probablemente deba asociarse a los ataques, nunca fundamentados, respecto al tratamiento recibido en el problema de salud que lo afectó. También sube el ministro Viera-Gallo, quien tuvo una activa presencia pública este mes con motivo de la promulgación de la nueva “ley de transparencia”. El Ministro Vidal, quien tuvo un mes plagado de entredichos y conflictos, no muestra variación significativa en su evaluación (46,7%).

El gobierno, medido independientemente de la presidenta, recibe una evaluación muy inferior y la distancia tiende a aumentar. Un 53,6% dice aprobar al gobierno en Abril, lo que aumenta la distancia con la evaluación que recibe la presidenta a más de 13 puntos porcentuales. En este mes, mientras la presidenta mejora, el gobierno mantiene el mismo nivel de evaluación obtenida en el mes anterior. Es como si la presidenta se hubiera independizado de su propio gobierno.

En las áreas más débiles y peor evaluadas del gobierno se distancia el tema del control de la Delincuencia que incluso retrocede en este mes casi 4 puntos, para ubicarse en el último lugar, con un magro 11,6% de aprobación y un increíble 84,7% de rechazo. Muy cerca se ubica el tema de “Corrupción en los organismos del Estado” que obtiene un 13,5% de aprobación y un 78,7% de rechazo. Lo más sorprendente de estas negativas evaluaciones es, sin duda, que ellas parecieran no tocar la imagen de la presidenta.

Los diferentes pactos políticos que hemos seguido en este estudio, mantienen invariable las negativas evaluaciones de los meses anteriores. Sin duda sorprende que cifras cercanas al 60% de la población afirman rechazar la forma que tanto la Concertación como la Alianza están cumpliendo sus respectivos roles en la política chilena.

ADIMARK.CL

Acusación de plagio remece a la Facultad de Derecho de la U. de Chile…

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Toma impulsada por los alumnos se suma a acusaciones contra el decano

La acusación de plagio que remece a la Facultad de Derecho de la U. de Chile Unas semanas bastante complejas ha debido enfrentar Roberto Nahum. A las acusaciones hechas por una ex profesora sobre supuesto plagio de sus investigaciones, se suma la fuerte arremetida de los estudiantes que están en paro indefinido exigiendo un proyecto académico claro y la renuncia de las actuales autoridades. Con respecto al supuesto plagio, los jóvenes aseguran que fue la gota que rebasó el vaso.  En tanto académicos top solicitaron que la Rectoría realice un sumario, lo que fue rechazado la semana pasada.

Por Claudia Urquieta Ch.

Pasadas las 3 de la tarde del miércoles cientos de estudiantes movilizaban sillas y pancartas para blindar la fachada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. En tan sólo unos minutos, el emblemático edificio de Pío Nono estaba listo para la toma indefinida que los alumnos definieron luego de que la respuesta dada por la dirección de la institución  académica a un petitorio que presentaron, no los dejó conformes.

La elaboración de un proyecto de desarrollo institucional, regular el claustro académico, democracia interna y la renuncia de la actual administración, fueron los cuatro puntos que una aplastante mayoría (81 por ciento) aprobó el martes como petitorio.

Mientras se preparaba la toma el decano de la facultad, Roberto Nahum, estaba en su oficina del segundo piso. Las últimas semanas no habían sido nada fáciles, sobre todo luego de las acusaciones de plagio que una ex profesora,  Lorena Donoso, hizo circular a través de una carta en la comunidad virtual Wikiderecho de la facultad.

Acusaciones que según una de las integrantes del Centro de Alumnos, Cynthia Martinic, "fueron la gota que rebasó el vaso". Pero que en ningún caso fue el motivo que impulsó el movimiento, que atiende a la visión de que la actual administración ha invertido mucho en infraestructura,  pero no en educación.

La escena de una toma no es común en la ex Escuela de Ricardo Lagos: la última vez que hubo una fue en 2002. "La Facultad está cayendo en decadencia porque el decano no tiene un proyecto académico claro. Y lo que necesitamos es un proyecto de excelencia, porque además tenemos un rol público que recuperar", asegura Cynthia.

Y agrega que "hay que tomar en cuenta que esta facultad no prende con agua, por lo que si no lo consideráramos   realmente serio, estaríamos estudiando".

La telenovela académica

Como sus hijos. Así se refería Robert Nahum a los profesores Lorena Donoso y Carlos Reusser, que trabajaron durante años en la Facultad. De hecho, el matrimonio participó activamente en la campaña del descendiente de sirios para postular al cargo en 2002.

Pero la relación atravesó una serie de problemas. Según publicó Reusser en su blog personal, habría mantenido una fuerte pelea con Nahum por una opinión publicada en diciembre pasado en su espacio virtual donde criticaba el programa de doctorado de la Facultad y el hecho de que Nahum presidiera la comisión de evaluación de los doctores, sin esgrimir ese grado académico.

A lo que se sumaban diferencias que con su señora tenían en torno a algunas decisiones de la autoridad. Las relaciones fueron resquebrajándose, y finalmente Donoso renunció. Unos días después a Reusser no le renovaron su contrato a honorarios. Luego de eso empezó el drama de Nahum.

En una carta dirigida a los estudiantes, la profesora publicó sorprendentes revelaciones, como el supuesto uso de Nahum de trabajos realizados por ella para alcanzar el nivel de Profesor Titular.

La docente explica que a fines de los 90 hizo un doctorado fuera del país y al volver ganó el concurso como directora del actual Centro de Estudios en Derecho Informátici (CEDI). Y que en esos primeros años de investigación hizo sus trabajos a nombre del actual decano.

"Luego, como yo sabía llenar formularios y escribir en computador, el profesor Nahum me pidió que le preparara su curriculum normalizado para que se presentara a la Comisión de Evaluación. Todavía tengo el chaleco que me regaló su señora en agradecimiento cuando lo nombraron Titular", señala en el documento. Allí habría incluido las investigaciones en cuestión.

Entre otras denuncias, la profesora señala malas prácticas durante la campaña por el decanato. Además afirma que los recursos adjudicados por el gobierno español  para un proyecto que promoviera en el país la figura del Ombudsman, se habrían destinado en su mayoría para otros propósitos.

Abogados top piden sumario

A través de comentarios de sus alumnos, el abogado y profesor de la facultad, Fernando Atria se enteró de las acusaciones contra Nahum. El asunto iba agarrando vuelo y ya era vox pópuli.

En vista de eso, el lunes 20 de abril se reunió con un grupo de siete prestigiosos académicos -entre otros el presidente del Colegio de Abogados, Enrique Barros, Davor Haracic y María Inés Horvitz- a analizar la situación. "Nos importaba que hubiera una reacción rápida, que estas graves acusaciones no quedaran dando bote", explica Atria.

Por ello, al día siguiente enviaron una carta al rector de la Casa de Bello, Víctor Pérez, solicitando una investigación, argumentando que "la acusación es de tal gravedad, que la comunidad de la Facultad de Derecho no puede aceptar que se mantenga en la indefinición".

En todo caso, Atria recalca que no suponen que la acusación sea verdadera, pero que consideran fundamental que se dilucide la situación  lo antes posible.

La respuesta enviada por el rector (S) Jorge Las Heras el 22 de abril no los dejó satisfechos, ya que señalaba que en vista de la información entregada por el propio decano y el secretario técnico de la Comisión Superior de Evaluación Académica, "no corresponde, en este caso, ordenar una investigación sumaria".

El Mostrador.cl solicitó una entrevista con el vicerrector de la Casa de Bello para precisar por qué se había descartado realizar un sumario, pero no obtuvo respuesta.

Según Atria, "el informe del secretario técnico no dice que la acusación sea falsa, sólo dice que las investigaciones en cuestión fueron un antecedente de la proposición de ascenso. De esto se lee que entonces no consideran el tema como algo grave, lo que es inaceptable".

"Lo más grave del asunto es que ahora no sabría qué hacer con un alumno que presenta un trabajo como plagio, dado que al rector no parece importante", asegura el abogado.

En vista de esto, este lunes los docentes enviaron una solicitud de reconsideración del sumario. Donde además incluyeron una nueva acusación que anda circulando, relacionada con la supuesta inexistencia de un libro de autoría del decano -"Derecho Procesal. Principios Básicos"- y que aparece en su currículum normalizado. Los abogados explican que no está disponible ni siquiera en la Biblioteca Nacional, por lo que solicitan que esto también se investigue.

Al respecto, constatamos que el libro sí existe, ya que está registrado bajo el título "Derecho Procesal" en el sitio ISBN.

A pesar de que este medio intentó comunicarse con Nahum, el decano declinó referirse al asunto por el momento, pero no descartó hacerlo en los próximos días.

El Mostrador.cl

Encuesta TNS-Time (mayo 2009), Chile: Frei, 41%; Piñera, 43%; Enríquez-Ominami, 14%…

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CHILE-OMINAMI1 El sondeo dado a conocer el 5 de mayo revela que el diputado PS ya acumula un 14 por ciento de las preferencia. En tanto, Frei y Piñera están en un "empate técnico" en segunda vuelta. De acuerdo al último sondeo de opinión realizado por la empresa TNS-Time, realizada en el mes de abril, el panorama presidencial en una segunda vuelta electoral se encuentra en un empate técnico entre los abanderados de la Concertación, Eduardo Frei y el presidenciable de la Alianza Sebastián Piñera.

ver Encuesta TNS-TIME Abril-mayo, completa…

Encuesta TNS Time da un 14% a Enríquez-Ominami

El sondeo además revela que en una segunda vuelta el 50% de los votos del díscolo diputado socialista se van hacia Frei y un 25% a Piñera.

Con fuerza sigue irrumpiendo el factor Marco Enríquez Ominami en la carrera presidencial. De acuerdo a los datos de la encuesta TNS-Time de abril, el díscolo diputado socialista llega a un 14% de adhesión.

En este escenario cerrado, considerando el total de entrevistados, el candidato de la derecha Sebastián Piñera concita un 38%, y el abanderado de la Concertación, Eduardo Frei, un 27%. El presidenciable del MAS, Alejandro Navarro obtiene un 4% y el candidato del PRI, Adolfo Zaldívar, llega a un 3%.   El postulante del Juntos Podemos, Jorge Arrate, no fue incluido en esta pregunta.

De acuerdo al sondeo,  Enríquez Ominami resta votos a Frei (un 6% en el total de encuestados y un 7% entre los inscritos), pero también a Piñera. Al empresario quita un 3% en el total y un 2% entre quienes sí están en Registros Electorales.

El sondeo además demuestra que tanto Piñera como Frei han aumentado su adhesión respecto a marzo, particularmente entre inscritos, captando más votos “desde indecisos que comienzan a definir su preferencia”, dice la encuestadora.  

TNS Time consideró un segundo escenario electoral, sin contar con la presencia de Marco Enríquez Ominami. Este da Piñera un 40%, para Frei un 33%, y cierran Navarro con un 4% y Zaldívar, con un 3%.  

SEGUNDA VUELTA  

En un escenario de segunda vuelta, Piñera se impone a Frei por 45 por ciento a 39 por ciento en el total de encuestados, ventaja que se acorta a un 43-41 en el universo reducido de inscritos.  

En el balotaje, el apoyo de Marco Enríquez Ominami se iría a Piñera en un 27% y a Frei en un 52%, de acuerdo al total de encuestados. Al considerar sólo a los inscritos, los votos del díscolo se irían en un 25% para el inversionista y un 50% para Frei.

Lanacion.cl

 

Por Angélica Meneses / Lanacion.cl

Enríquez-Ominami: “No me bajaré ni negociaré nada”

Con el 14% de adhesión marcado en la encuesta TNS Time, Marco Enríquez-Ominami asegura que seguirá hasta el final en competencia y que ya no es tiempo de negociaciones. "Nos vemos en diciembre", dijo.

Seguro de llegar al 13 de diciembre se mostró el candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, luego de recibir el espaldarazo marcado por la encuesta TNS Time, que le da 14% de adhesión, situación que lo hace decir que no está en pie de negociar y que no bajará su opción.

“A los dirigentes partidarios que creyeron que por la vía del matonaje, por la vía de la colusión como hicieron las farmacias- iban a impedir la competencia, quiero decirles que esto va en serio”, manifestó.

Apuntó que “a quienes me han mandado recados para que negociemos, decirles que no hay negociación alguna de cupos parlamentarios, que nos vemos en diciembre, que no nos vamos a bajar, que queremos ganar y que esperamos pasar a segunda vuelta”.

Para Enríquez-Ominami los dirigentes de la Concertación cometieron “un grave error” al no dejarlo competir en primarias. “Hasta que ocurrió la primaria estábamos dispuestos a competir en ella, ellos no quisieron y ya estamos en un punto en que será Chile quien decida”, sentenció.

Enfatizó que “ellos cometieron un error grave que fue creer que podían poner candidatos por el lado, imponerlos por proclamaciones truchas”.

El candidato dijo que mantendrá esta condición hasta el final de la competencia, señalando que “el candidato soy yo y tengo un sueño y ese sueño no lo voy a negociar. No me bajaré ni negociaré nada”.

Respecto a su situación al interior del PS, que oficialmente apoya a Eduardo Frei como candidato único de la Concertación, dijo que “la ley es clara, dice que el 12 de julio quien quiera ser candidato independiente debe renunciar a un partido, el 12 de julio con serenidad tomaremos la decisión que corresponda”.

Más aún, dijo que es él quien le da un plazo al partido: “Yo le doy al PS hasta el 12 de julio para que cambien su actitud, transparenten sus prácticas, modifiquen sus estilos y asuman un proyecto programático concreto, porque lo que ha hecho hoy es proclamar un candidato sin ningún compromiso programático”.

EU le niega la visa a Silvio Rodríguez para participar en acto especial en NY…

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SILVIO2 El cantautor cubano califica esta decisión como contradictoria con el deseo del presidente Barack Obama de un acercamiento con la isla.

Reuters
Publicado: 04/05/2009 13:08

La Habana. El cantautor cubano Silvio Rodríguez, considerado la voz de la revolución, dio a conocer este lunes que Estados Unidos no le concedió la visa para ir a un acto especial en Nueva York, lo cual consideró “contradictorio” cuando el gobierno de Barack Obama desea relanzar los lazos.

En declaraciones a la prensa oficial, Rodríguez expresó que se siente “tan bloqueado y discriminado” por el gobierno de Obama como por “los otros gobiernos” anteriores, al denunciar que no recibió la visa a un homenaje al cual fue invitado de un músico estadunidense en su 90 cumpleaños.

“Creo que la actitud del Departamento de Estado es muy contradictoria con el deseo expresado por el presidente Obama de un acercamiento con Cuba (…) Me sigo sintiendo tan bloqueado y discriminado como por otros gobiernos. Ojalá esto cambie de verdad algún día”, dijo en un mensaje en el sitio oficial (www.cubadebate.cu) y difundido en el diario Granma.

Según el periódico del gobernante Partido Comunista, el autor de Causas y Azares, Unicornio Azul y Ojalá afirmó que “el bloqueo sigue siendo política viva en la ejecutoria del gobierno de los Estados Unidos”.

Washington impuso a La Habana un embargo económico desde 1962, que incluye restricciones a intercambios bilaterales en las esferas deportivas y culturales, entre otras.

Obama anunció recientemente que quiere recomponer las relaciones entre Estados Unidos y Cuba que acumulan casi 50 años de hostilidad, pero ha insistido en mantener el embargo para presionar un cambio en el gobierno cubano.

Written by Eduardo Aquevedo

4 mayo, 2009 at 19:49

Entrevista a Joseph Stiglitz y Muhammad Yunus, por N. Gardels y H. Kazim

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INVESTIGACION6 Nathan Gardels y Hasnain Kazim, entrevistan

Letras Libres Nov-08

Dos Premios Nobel, uno de economía y otro de la paz, se suman al coro de voces que intenta entender las causas de la crisis financiera y sus posibles salidas. Ambos repiten como un mantra: regulación, regulación

La caída de Wall Street. Entrevista con Joseph Stiglitz

Barack Obama ha dicho que el desplome de Wall Street es la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión. John McCain dice que la economía está en riesgo, pero que sus cimientos son sólidos. ¿Quién tiene la razón?

Obama está mucho más cerca de dar en el blanco. Sí, en Estados Unidos hay gente talentosa, grandes universidades y un buen sector de alta tecnología. Pero los mercados financieros han jugado un papel muy importante y representan un 30 por ciento de las utilidades corporativas de los últimos años. Quienes manejan los mercados financieros han cosechado estas utilidades bajo el argumento de que estaban ayudando a administrar el riesgo y a asignar el capital de manera eficiente, razón por la cual, según ellos, “merecían” esos altos rendimientos. Pero hoy se ha demostrado que eso no era cierto. Lo han hecho todo mal. Y ahora las cosas se han vuelto en su contra y el resto de la economía lo pagará conforme los engranes del comercio se ralenticen debido a la crisis crediticia. Ninguna economía moderna puede funcionar bien sin un sector financiero vigoroso. Así que el diagnóstico de Obama, según el cual nuestro sector financiero está en condiciones alarmantes, es correcto. Y si dicho sector está en condiciones alarmantes, eso significa que nuestra economía está en condiciones alarmantes.

Incluso si no nos concentramos en el caos financiero, sino en el nivel doméstico, veremos que la deuda nacional y federal es un problema importante. Nos estamos ahogando. Si reparamos en la desigualdad –la más acentuada desde la Gran Depresión – veremos que ahí hay un problema importante. Si reparamos en el estancamiento de los salarios, veremos que ahí hay un gran problema. La mayor parte del crecimiento económico de los últimos cinco años descansó sobre la burbuja hipotecaria que hoy ha estallado. Y los frutos de ese crecimiento no han sido distribuidos con la debida amplitud. En pocas palabras, los cimientos no son sólidos.

¿Cuál debería ser la política que responda al desplome de Wall Street?

Claramente, necesitamos no sólo una nueva regulación sino un rediseño del sistema regulatorio. Durante su reinado como presidente de la Reserva Federal –el periodo durante el cual creció esta burbuja hipotecaria y financiera– Alan Greenspan tuvo muchos instrumentos a su disposición para atajar el problema, pero fracasó. Después de todo, Ronald Reagan lo designó por su postura antirregulatoria. El anterior presidente, Paul Volcker, conocido por mantener la inflación bajo control, fue despedido porque la administración Reagan no lo consideraba un desregulador adecuado. Estados Unidos padece entonces las consecuencias de elegir como regulador en jefe de la economía a alguien que no creía en la regulación.

Así, para corregir el problema necesitamos en primer lugar líderes políticos y legisladores que crean en la regulación. Y además de eso, necesitamos construir un nuevo sistema capaz de lidiar con la expansión de los instrumentos financieros y económicos más allá de los tradicionales bancos. Necesitamos, por ejemplo, regular los incentivos. Los bonos deben pagarse según el desempeño multianual y no cada año, ya que esto fomenta la especulación. La opción de compra de acciones alienta la contabilidad deshonesta y es preciso ponerle un freno. En pocas palabras, hemos fabricado incentivos al mal comportamiento en el sistema, y lo que hemos obtenido es ese mal comportamiento.

También nos hacen falta “topes”. Históricamente, toda crisis financiera ha estado asociada con la expansión demasiado rápida de determinado tipo de activos, desde tulipanes hasta hipotecas. Si restringimos este fenómeno, podremos impedir que las burbujas se salgan de control. El mundo no desaparecería si las hipotecas crecieran a un 10 por ciento anual en lugar de un 25 por ciento anual. Conocemos tan bien el modelo que debemos ser capaces de hacer algo para moderarlo. Pero sobre todo, de la misma manera en que tenemos una comisión de seguridad para los bienes de consumo, necesitamos una comisión de seguridad para los productos financieros. Los hombres de finanzas inventaron productos que no estaban diseñados para administrar el riesgo sino para crearlo.

Por supuesto, creo firmemente en una mayor transparencia. Ahora bien, en términos de los estándares regulatorios, los productos financieros deben ser transparentes en un sentido técnico. Dichos productos eran tan complejos que nadie podía entenderlos. Si cada disposición de los contratos se hubiera hecho pública, no habría añadido ninguna información sobre el riesgo que le resultara útil a cualquier mortal. Tener demasiada información equivale a no tener ninguna. En este sentido, quienes llaman a una mayor apertura como solución al problema no entienden la información. Si compras un producto, quieres saber cuál es el riesgo, así de simple. Esa es la cuestión.

Los tenedores de los títulos hipotecarios detrás del colapso están en todo el mundo, en bancos o en fondos soberanos en China, Japón, Europa y el Golfo. ¿Qué impacto tendrá esta crisis sobre ellos?

Eso es cierto. Las pérdidas que sufrieron las instituciones financieras europeas por las hipotecas de alto riesgo fueron mayores a las registradas en Estados Unidos. A decir verdad, el hecho de que Estados Unidos diversificara los títulos hipotecarios entre tenedores alrededor del mundo –gracias a la globalización de los mercados– suavizó el impacto en el país. Si no hubiéramos repartido el riesgo alrededor del mundo, la caída en Estados Unidos habría sido mucho peor. Ahora, como resultado de esta crisis, se empieza a entender la asimetría informativa de la globalización. En Europa, por ejemplo, no quedaba muy claro que las hipotecas estadounidenses son hipotecas sin aval: si el valor de la propiedad se vuelve menor al valor de la hipoteca, uno puede devolver la llave al banco y retirarse. En Europa, la propiedad es una garantía, y el prestatario está obligado a pagar el monto que recibió sin que importe nada más. Este es uno de los peligros de la globalización: el conocimiento aún es local porque uno sabe mucho más sobre la propia sociedad que sobre otras.

Entonces, ¿cuál es, en última instancia, el impacto del desplome de Wall Street sobre la globalización orientada al mercado?

La agenda de la globalización ha estado estrechamente ligada a los fundamentalistas del mercado, es decir, a la ideología del libre comercio y de la liberalización financiera. En esta crisis hemos visto cómo la mayor parte de las instituciones de mercado en la economía más orientada al mercado fracasaron y corrieron a pedir ayuda al gobierno. Todo el mundo dirá ahora que este es el fin del fundamentalismo de mercado. En este sentido, el desplome de Wall Street es para el fundamentalismo de mercado lo que la caída del Muro de Berlín fue para el comunismo: le dice al mundo que esta forma de organización económica resultó no ser sustentable. A fin de cuentas, dicen todos, el modelo no funcionó. Este momento es un indicador de que los alegatos por la liberalización del mercado financiero eran falsos. ~

– Nathan Gardels © New Perspectives Quarterly


El capitalismo se ha convertido en un casino

Entrevista con Muhammad Yunus

Durante años usted ha abogado por una mayor conciencia social en nuestra forma de hacer negocios y ha denunciado lo dañina que resulta la estrechez de miras cuando sólo se busca la maximización de ganancias. Ahora el sistema financiero entero se está tambaleando.

Me entristece el curso actual de los acontecimientos. Es algo que sin duda no me hace feliz. La crisis ha lastimado a mucha gente y súbitamente ha vuelto inestable al mundo entero. En estos momentos deberíamos concentrarnos en garantizar que una crisis financiera de esta índole no vuelva a repetirse.

¿Qué debe hacerse?

Hay enormes agujeros en el sistema financiero que se deben tapiar. Está claro que ahora el mercado no puede resolver estos problemas por sí mismo, así que la gente tiene que acudir a los gobiernos para pedir ayuda de emergencia. Esto no es una buena señal, pues muestra que la confianza en los mercados se ha desvanecido. Desafortunadamente, por el momento no existe otra alternativa más que la intervención y el apoyo de los gobiernos. Hoy día ese es el método empleado para combatir la crisis, un método que se echó a andar con los 700 billones de dólares del paquete de rescate aprobado en Estados Unidos.

¿Cuál es exactamente el problema con esta estrategia?

El punto es que debemos regresar tan pronto sea posible a los mecanismos de mercado que puedan paliar la crisis y resolver los problemas. Las soluciones deben provenir del mercado y no de los gobiernos.

Pero usted mismo ha dicho que el mercado es incapaz de resolver los problemas.

En eso precisamente es en lo que debemos trabajar. Durante un largo tiempo, las prioridades principales han sido la maximización de ganancias y el crecimiento rápido, pero este enfoque nos ha conducido a la actual situación. Cada día debemos escudriñar para ver si existe crecimiento potencialmente dañino en algún lugar. Si descubrimos que lo hay, entonces debemos reaccionar de inmediato. Si algo crece anormalmente rápido, entonces debemos detenerlo. ¿Por qué no invierten todas las compañías en un fondo que compre los títulos que se han vuelto demasiado riesgosos? Ya puedo imaginar un modelo de negocios para un programa de tal naturaleza.

Por una parte, usted dice que el mercado debe resolver el problema por sí mismo pero, por otra, critica el crecimiento demasiado acelerado. Al parecer, usted cree que el capitalismo orientado hacia el lucro ha fracasado.

En absoluto. El capitalismo, con todos sus mecanismos de mercado, debe sobrevivir, no me cabe duda. Lo que condeno es que hoy sólo exista un incentivo para hacer negocios, y que este sea la maximización de ganancias. El incentivo del bienestar social debe ser incluido. Se precisan muchas más compañías cuyo objetivo principal no sea tener los rendimientos más altos, sino proporcionar el mayor beneficio a la humanidad.

¿Y usted piensa que esos dos incentivos se excluyen mutuamente? El banco que usted fundó, el Grameen Bank, que lo llevó a recibir el Premio Nobel de la Paz en 2006, ayuda a la gente y tiene rendimientos saludables.

El Grameen Bank es una compañía orientada al bienestar social que, además, tiene utilidades, pero no se concentra en maximizar sus ganancias. No me interesa convertir todas las compañías lucrativas en empresas socialmente responsables. Se trata de dos categorías diferentes, y siempre habrá negocios cuyo objetivo principal sea ganar tanto dinero como sea posible. Pero ganar tanto dinero como sea posible sólo puede ser el medio para un fin, y no un fin en sí mismo. Uno debe invertir el dinero en algo significativo, y yo defendería que ha de ser en algo que mejore la calidad de vida de toda la gente.

Pero, ¿qué tiene que ver la crisis financiera con un aumento en el número de compañías socialmente responsables?

Si hubiera más compañías socialmente responsables, la gente tendría más oportunidades para forjar sus vidas. Los mercados estarían más equilibrados que hoy.

Usted está hablando de salvar al mundo a través del altruismo…

Hay muchos filántropos en este mundo, gente que ayuda a la gente dándole casa, educación, etcétera. Pero esa es una vía de un solo sentido. El dinero se gasta y nunca regresa. Si uno invirtiera ese dinero en una compañía socialmente responsable, el dinero se mantendría en la economía y resultaría mucho más eficaz, ya que se utilizaría según los criterios del mercado generando así cierto nivel de retorno de la inversión.

¿Quién cree que sea culpable del actual desplome financiero?

El mercado mismo, por la falta de una regulación adecuada. El capitalismo de hoy se ha vuelto un casino. Los mercados financieros están impulsados por la avaricia. La especulación ha alcanzado proporciones catastróficas. Todo esto debe terminar.

La actual crisis financiera comenzó como una crisis crediticia: los propietarios de viviendas en Estados Unidos ya no podían pagar sus hipotecas. En el Grameen Bank, que proporciona micropréstamos, el índice de pago es cercano al cien por ciento. ¿Usted cree que su banco podría ser un modelo para todo el sistema financiero mundial?

La diferencia fundamental es que nuestro negocio está muy vinculado a la economía real. Cuando otorgamos un préstamo por 200 dólares, ese dinero se utilizará para comprar una vaca en algún lugar. Si prestamos 100 dólares, alguien comprará unos pollos. En otras palabras, el dinero va a parar en algo con un valor concreto. Las finanzas y la economía real deben estar vinculadas. En Estados Unidos, el sistema financiero se ha separado por completo de la economía real. Ahí se construyeron castillos en el aire y, de pronto, la gente se dio cuenta de que esos castillos sencillamente no existían. Ese fue el punto en que se desplomó el sistema financiero.

¿Y es momento de que los gobiernos intervengan en la economía de mercado y refuercen la regulación?

Debe haber regulación, pero no se debe permitir que los gobiernos conduzcan el mercado. Se ha hecho evidente que la “mano invisible” de Adam Smith, que supuestamente resuelve todos los problemas del mercado, no existe. Esa “mano” ha desaparecido en los últimos días. Lo que estamos viviendo es un dramático fracaso de los mercados. ~

– Hasnain Kazim © Der Spiegel

Traducción de Marianela Santoveña

Mentiras y desinformación mediática en relación a la pandemia de gripe porcina…, por M. Chossudovsky

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Michel Chossudovsky, Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

¿Qué es la gripe? Es una grave enfermedad respiratoria contagiosa causada por los virus de la gripe. Millones de personas en Estados Unidos padecen gripe cada año. La mayoría suele estar enferma una semana aproximadamente. Algunas personas (especialmente los niños pequeños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas con problemas crónicos de salud) pueden ponerse muy enfermas y muchos mueren por la gripe.

Centro para el Control y Prevención de la Enfermedad [1]

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aumentó su nivel de alerta de pandemia a un nivel 5 en una escala de 6. La fase 5 de la OMS significa que “hay una propagación continua entre humanos del virus en al menos dos países y que es inminente un brote de la enfermedad a nivel global… Indica también un aumento de los esfuerzos para producir una vacuna … Se han confirmado casos humanos en México, Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Israel, Nueva Zelanda y España" (la negrita es nuestra).

Según los informes, la OMS tomó la decisión después de que “un bebé de 23 meses muriera [de gripe porcina] en Texas tras haber viajado desde México para recibir tratamiento médico”. Según los informes, la gripe porcina se ha confirmado en 11 de los estados de Estados Unidos. Se han citado las palabras de altos cargos sanitarios de la OMS en Ginebra y Washington afirmando que “es poco probable que se detenga la propagación del virus”. Los medios de comunicación se han puesto a pleno rendimiento con muy pocos análisis y revisión de las pruebas, y han centrado la atención en los más de 2.400 casos de gripe no específica en México.

“la propagación mundial es inminente”…

“todos los países deberían activar planes de preparación”,

“La peor crisis sanitaria a la que se enfrenta el mundo desde hace 90 años…”

Al día siguiente de que la OMS decretara la fase 5 de la alerta, un científico vinculado con el Centro para el Control y Prevención de la Enfermedad de la Unión Europea insinuó, sin pruebas, que la pandemia podía afectar “de manera benigna” a entre un 40% y 50% de la población de la UE (véase europeanvoice.com, 30 de abril de 2009). El profesor Neil Ferguson, un miembro del grupo de trabajo de la OMS sobre la gripe porcina, afirmó que “el 40% de las personas en Reino Unido podrían infectarse en los próximos seis meses si el país se viera afectado por la pandemia”.

“No sabemos qué dimensiones tendrá la epidemia en los próximos dos meses … Es casi seguro que aunque desaparezca en las próximas semanas (lo que puede ocurrir) tendremos una epidemia estacional en otoño” .

Podemos esperar que hasta entre un 30% a un 40% de la población enferme en los próximos seis meses si verdaderamente se convierte en pandemia. Puede que tengamos una cantidad importante de personas infectadas, pero, si a mí me gustara apostar, diría que durará poco porque avanzamos hacia el verano”. El profesor Ferguson afirmó que los 152 muertos en México probablemente suponen una proporción relativamente pequeña del número total de infectados que podría llegar a decenas o cientos de miles” (Daily Express, 1 mayo de 2009).

Los reportajes de los medios de comunicación están distorsionados. Se transforman las realidades. Las declaraciones de los políticos no están respaldadas por pruebas médicas y científicas. Las declaraciones del profesor Ferguson carecen de fundamento. No se ha molestado en confirmar el número de casos de gripe porcina en México “confirmados por el laboratorio”. ¿Entre el 30% y el 40% de la población de Gran Bretaña? ¿Hasta el 50% de los 500 millones de habitantes de la Unión Europea? ¿En qué se basan estas afirmaciones? Según los reportajes, el 27 de abril sólo había un caso de gripe porcina en toda la UE: “El primer caso confirmado en Europa de gripe porcina se diagnosticó en España. La ministra de Salud del país lo confirmó el lunes por la mañana, después de que se le hicieran pruebas a un hombre que había vuelto recientemente de México” BBC, 27 de abril de 2009 [2]).

Debilitar el movimiento de protesta social

Declaraciones de esta naturaleza sobre la “inevitable propagación” de la enfermedad crean, bastante deliberadamente, una atmósfera de temor, inseguridad y pánico. También sirven para distraer la atención de la gente de la devastadora crisis económica global que está llevando al mundo a la pobreza y al paro generalizados, por no mencionar la guerra en Oriente Medio y el tema más general de los crímenes de guerra de la OTAN-EEUU. La Verdadera Crisis Global está marcada por la pobreza, el colapso económico, los conflictos étnicos, la muerte y la destrucción, la derogación de los derechos civiles y la desaparición de los programas sociales del Estado. El anuncio por parte del UE de la pandemia de gripe porcina inevitablemente sirve para debilitar el movimiento de protesta social que se ha extendido por Europa. En México las medidas de emergencia contra la gripe porcina que han “cerrado” zonas urbanas enteras se consideran en general un pretexto del gobierno de Felipe Calderón para frenar la creciente desconformidad social con una de las administraciones más corruptas de la historia mexicana. En México se suspendió el desfile del 1 de mayo, que iba dirigido contra el gobierno de Calderón.

El balance de la OMS

El grupo consultivo de la OMS ha señalado 148 casos confirmados por laboratorio en todo el mundo de gripe porcina, incluyendo 8 muertos, apenas una pandemia:

“29 de abril de 2009 – La situación sigue evolucionando rápidamente. A las 18:00 GMT del 29 de abril de 2009 nueve países han informado oficialmente de 148 casos de infección de gripe A/H1N1. El gobierno de Estados Unidos ha informado de 91 casos confirmados por laboratorio, con una muerte. México ha informado de 26 casos confirmados de infección incluyendo siete muertes.

Los siguientes países han informado de casos confirmados por laboratorio sin muertes: Austria (1), Canadá (13), Alemania (3), Israel (2), Nueva Zelanda (3), España (4) y Reino Unido (5).

En la página web de la OMS (WHO.org) se podrá disponer diariamente de más información”.

En una declaración del 29 de abril, la directora general de la OMS, la dra. Margaret Chan confirmó que:

“Basándome en valoraciones de toda la información disponible y tras varias consultas a expertos, he decidido pasar el actual nivel de alerta de pandemia de gripe de la fase 4 a la 5.

Las pandemias de gripe se deben tomar en serio precisamente debido a su capacidad de propagarse rápidamente a cada país del mundo.

… La OMS seguirá la pista a la pandemia a los niveles epidemiológico, clínico y viriológico.

… He apelado a los países donantes, a UNITAID, a la Alianza GAVI, al Banco Mundial y a otros para movilizar recursos ”.

Una mina de otro para los grupos de empresas farmacéuticas

La OMS ha identificado a la gran empresa farmacéutica como solución para la crisis:

“Yo [la Directora-General de la OMS] me he puesto en contacto con las compañías que fabrican antivirales para evaluar la capacidad y todas la opciones de aumentar la producción. También me he puesto en contacto con fabricantes de la vacuna de la gripe que pueden contribuir a la producción de una vacuna para la pandemia”. La pandemia de la gripe porcina constituye una mina de oro corporativa para el grupo de empresas de biotecnología. La UE ya ha dado luz verde para trabajar con la gran empresa farmacéutica para desarrollar una vacuna contra la gripe porcina.

Estudio de la prueba

Los datos utilizados para un nivel 5 de alerta mundial son extremadamente escasos. La OMS no sólo afirma que “es inminente un brote mundial de la enfermedad”, sino que también distorsiona los datos de mortalidad de México referentes a la pandemia gripe porcina. Según la declaración oficial de la directora general de la OMS, la dra. Margaret Chan, el 29 de abril: “Hasta el momento han muerto 176 personas en México”. ¿De qué? ¿De dónde ha obtenido esas cifras? Según el ministerio de Sanidad mexicano, 159 personas murieron de gripe, de los cuales sólo siete corroborados por análisis de laboratorio se debieron a la variedad H1N1 de gripe porcinas (véanse los detalles más abajo). Como documentó William Engdahl, los síntomas de la gripe porcina no son específicos, se parecen a los de las gripe común (véasehttp://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=13456).

La opinión científica contradice la declaración oficial de la OMS:

“Los científicos que estudian el virus están llegando al acuerdo de que esta variedad híbrida de la gripe (al menos en su forma actual) no parece que vaya a ser tan fatal como las variedades que causaron algunas pandemias anteriores. De hecho, el actual brote de virus H1N1 que emergió en San Diego y el sur de México a finales del mes pasado, puede que no haga tanto daño como los brotes corrientes de gripe que se dan cada invierno sin tanta fanfarria.

Cada vez más pruebas preliminares de los laboratorios genéticos, modelos epidemiológicos y las simples matemáticas sugieren que en el actual brote probablemente se eviten los peores escenarios ” (Los Angeles Times, 30 de abril de 2009, http://www.latimes.com/features/health/la-sci-swine-reality30-2009apr30,0,3606923.story)

México

La gripe es una enfermedad común. Anualmente hay millones de casos de gripe por toda América. “Según el Diario de la Asociación Médica Canadiense, la gripe mata al año hasta a 2.500 canadienses y a unos 36.000 estadounidenses. En todo el mundo, la cifra de muertes atribuidas anualmente a la gripe es de entre 250.000 y 500.000” (Thomas Walkom,The Toronto Star, 1 de mayo de 2009, http://www.latimes.com/features/health/la-sci-swine-reality30-2009apr30,0,3606923.story) La mayoría de los casos de gripe en México de los que se ha informado no muestran la variedad A/H1N1. Según los reportajes de la prensa, la mayoría de los casos mexicanos de gripe porcina son “sospechosos”: no han sido confirmados por un análisis de laboratorio. El ministro mexicano de Sanidad, José Ángel Córdova confirmó que “había 2.498 casos graves de neumonía atípica asociada a las condiciones de la gripe” …[que] “podrían estar relacionados con el virus A/H1N1”. De estos 2.498 casos de gripe, murieron 159, de gripe o de dolencias relacionadas, pero sólo de estas muertes tenían relación con al gripe porcina, según la declaración oficial del ministro de Sanidad. Estas cifras corresponden al modelo general de gripe observado en México en años anteriores. “En un año normal entre 6.500 y 7.500 mexicanos mueren de enfermedades como la neumonía” (Ibid).Los 159 casos de los que se ha informado “se han achacado al brote”, pero los informes de laboratorio sugieren que la gripe porcina sólo fue la causa de 7 de los 159 casos.

Por ejemplo, en el pueblo de Veracruz, La Gloria, hubo un brote de infecciones respiratorias agudas; de los 450 casos, se hicieron pruebas de gripe porcina y sólo uno resultó ser positivo (esto es, una ratio de 1/450).

Los reportajes de prensa son invariablemente sesgados. Citan 152 o 159 muertos por el virus H1N1 cuando, de hecho, sólo siete de estas muertes están asociadas a la variedad A/H1N1 de la gripe porcina según el ministerio de Sanidad. Las otras muertes se pueden asociar a casos de gripe ordinaria y/o a factores relacionados, pero parece que los reportajes raramente hacen la diferencia. Además, no se dan detalles de resultados de laboratorios referentes a estos siete casos.

En Estados Unidos sólo un laboratorio en todo el país tiene capacidad para confirmar la identidad del virus, a saber, el Centro para la Prevención y Control de la Enfermedad, situado en Atlanta [3]. ¿Cuántos laboratorios de Mexico tiene capacidad para identificar el virus? Según los reportajes, se están enviando las muestras al Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológico de México, que los envía a los laboratorios del gobierno en Estados Unidos y Canadá. Esto sugiere que no hay análisis de laboratorio que documenten el relativamente grande número de casos sospechosos. Según declaraciones del ministerio, los análisis de laboratorio de las 159 muertes se están realizando en laboratorios mexicanos con ayuda del CPCE de Atlanta que enviará los resultados.

Estados Unidos

En Estados Unidos se ha informado de 109 casos del virus (a 30 de abril de 2009), de los cuales sólo cinco fueron hospitalizados. EL Centro Estadounidenses para el Control de la Enfermedad confirmó que un bebé de 23 meses de Texas había muerto del virus de la gripe porcina tras estar hospitalizado y ser examinado clínicamente.

Desinformación de los medios de comunicación

Los reportajes de prensa señalan que “se ha informado de que cientos de niños en edad escolar de Nueva York han enfermado con “lo que se sospecha que es gripe porcina” . Sin embargo, no había pruebas confirmadas por laboratorios de la incidencia del brote de la gripe porcina H1N1. Lo más probable es que los niños padecieran gripe, lo cual es frecuente en el mes de abril. “Todos los casos eran leves, ningún niño fue hospitalizado, ninguno estaba gravemente enfermo”, afirmó el dr. Frieden. Altos cargos de Sanidad llegaron a su conclusión preliminar tras efectuar pruebas virales de muestras de la nariz o la garganta a ocho alumnos, lo que les permitió eliminar otras variantes de la gripe”.

Se hicieron pruebas a niños en edad escolar de Queen’s, pero las pruebas no fueron concluyentes: entre esos “cientos de niños en edad escolar”, no había informes de laboratorio que llevaran a identificar positivamente el virus de la gripe. De hecho, los reportajes son contradictorios: según ellos, el CPCE de Atlanta “es el único laboratorio del país que puede confirmar positivamente un nuevo brote de gripe porcina, que ha sido identificado como H1N1” (NYT, 25 de abril de 2009)

La gripe es una enfermedad común. La identidad del virus sólo se puede identificar por medio de un examen de laboratorio.

Es revelador que el CPCE de Atlanta esté desempeñando un papel clave en la identificación del virus para varios países de latinoamericanos, incluyendo México, Guatemala, El Salvador y Costa Rica. El 30 de abril, el gobierno estadounidense estableció un laboratorio CPCE en México. En otras palabras, la agencia gubernamental estadounidense está monopolizando la dirección de las pruebas de laboratorio, los datos y los análisis.

[1] http://www.cdc.gov/

[2] http://www.bbc.co.uk/mundo/aprenda_ingles/2009/04/090427_aprenda_griporcina.shtml

[3] http://www.latimes.com/features/health/la-sci-swine-reality30-2009apr30,0,3606923.story

Enlace con el original: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13433

P. Krugman: dinero (para los banqueros) a cambio de nada…

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CRISIS004 PAUL KRUGMAN 03/05/2009

El 15 de julio de 2007, The New York Times publicaba un artículo con el titular ‘Los más ricos entre los ricos, orgullosos de una nueva Época Dorada’. Entre los "nuevos titanes", el que destacaba más prominentemente era Sanford Weill, ex presidente de Citigroup, que insistía en que él y sus homólogos del sector financiero habían obtenido su inmensa fortuna gracias a sus aportaciones a la sociedad.

Poco después de que se publicara dicho artículo, el edificio financiero que Weill se congratulaba de haber ayudado a construir se venía abajo, y provocaba con su caída inmensos daños colaterales. Aunque consigamos evitar que se repita la Gran Depresión, la economía mundial necesitará años para recuperarse de esta crisis.

Todo esto explica por qué debería preocuparnos que las remuneraciones en los bancos de inversión, tras bajar el año pasado, vuelven a dispararse, hasta los niveles de 2007. ¿Por qué es esto preocupante? Déjenme contarles los motivos. En primer lugar, ya no hay razón para creer que los magos de Wall Street realizan de hecho una aportación positiva a la sociedad, y mucho menos una aportación que justifique esas nóminas desmesuradas.

Recuérdese que el dorado Wall Street de 2007 era un fenómeno bastante nuevo. Desde la década de 1930 hasta aproximadamente 1980, la banca era un negocio sobrio y aburrido que, de media, no pagaba mejor que otros sectores, pero hacía que las ruedas de la economía siguieran girando.

Entonces, ¿por qué algunos banqueros empezaron a acumular enormes fortunas? Era, se nos decía, una recompensa por su creatividad, por la innovación financiera. A estas alturas, sin embargo, es difícil pensar en una gran innovación financiera reciente que de hecho ayudase a la sociedad, y que no fuera una forma nueva y mejorada de provocar burbujas, evadir normas y crear de facto pirámides financieras.

Recordemos un discurso reciente de Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, en el que intentó defender la innovación financiera. Sus ejemplos de innovaciones financieras "buenas" eran: (1) las tarjetas de crédito, que no son precisamente una idea nueva; (2) la cobertura de descubiertos, y (3) las hipotecas subprime. (No me lo invento). ¿Éstas son las cosas por las que pagaban tanto a los banqueros?

Aun así, se podría alegar que tenemos una economía de libre mercado, y que es el sector privado el que debe decidir cuánto valen sus trabajadores. Pero esto me lleva a mi segundo razonamiento: Wall Street ya no forma parte, en un sentido real, del sector privado. Es un pupilo del Estado, tan dependiente de la ayuda pública como los receptores de la Asistencia Temporal a Familias Necesitadas. No hablo sólo de los 600.000 millones de dólares ya asignados del TARP. Están también las enormes líneas de crédito de la Reserva Federal; el préstamo a gran escala efectuado por los bancos federales hipotecarios; los finiquitos de los contratos de AIG financiados por los contribuyentes; la enorme expansión de los avales del Fondo de Garantía de Depósitos (FDIC en sus siglas en inglés), y, más en general, el apoyo implícito proporcionado a todas las empresas financieras consideradas demasiado grandes, o demasiado estratégicas, para quebrar.

Se puede argumentar que es necesario rescatar a Wall Street para proteger la economía en su conjunto, y estoy de acuerdo. Pero teniendo en cuenta el dinero de los contribuyentes que hay en peligro, las empresas financieras deberían comportarse como las de servicios públicos, y no volver a las prácticas y remuneraciones de 2007.

Es más, pagar cantidades ingentes a embaucadores no sólo es indignante; también es peligroso. A fin de cuentas, ¿por qué asumieron los banqueros riesgos tan excesivos? Porque el éxito -o incluso la apariencia temporal de éxito- ofrecía unas recompensas gigantescas: hasta los ejecutivos que hacían saltar por los aires sus empresas podían largarse con cientos de millones de dólares y lo hacían. Ahora estamos viendo que se ofrecen remuneraciones parecidas a gente que puede jugar sus arriesgados juegos con respaldo federal.

¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué van las nóminas camino de la estratosfera una vez más? Las afirmaciones de que las empresas tienen que pagar estos salarios para conservar a sus mejores profesionales no son verosímiles: si el empleo en el sector financiero se está desplomando, ¿adónde va a ir toda esa gente?

No, la verdadera razón por la que las empresas financieras vuelven a pagar tanto es sencillamente porque pueden. Están ganando dinero otra vez (aunque no tanto como afirman), ¿y por qué no? Al fin y al cabo, consiguen préstamos baratos, gracias a todos esos avales federales, y prestan con unos tipos de interés mucho más elevados. Así que comen, beben y son felices, porque a lo peor mañana les regulan.

O a lo mejor no. La sensación palpable en la prensa financiera es que la tempestad ha pasado: las Bolsas suben, la caída en picado de la economía podría estar nivelándose, y es probable que el Gobierno de Obama deje a los banqueros irse de rositas con nada más que unos cuantos discursos severos. Con razón o sin ella, los banqueros parecen creer que las cosas están a punto de volver a ser lo que eran.

Sólo podemos desear que nuestros líderes les demuestren que están equivocados, y lleven a cabo una verdadera reforma. En 2008, unos banqueros demasiado bien pagados que asumieron grandes riesgos con dinero de otros pusieron de rodillas a la economía mundial. Lo último que necesitamos es darles la oportunidad de volver a hacerlo.

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008. © 2009 New York Times Service. Traducción de News Clips.

MIEDO A LA MUERTE, HEIDEGGER, LA ALEMANIA DEL 68… Entrevista a E. Tugendhat

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El miedo a la muerte, Heidegger, el misticismo, la Alemania del 68 y la irrelevancia filosófica de la neurofisiología. Entrevista
Ernst Tugendhat · · · · ·
 
13/07/08
 
"Yo creo que Heidegger tenía algo constitutivamente mendaz. En lo humano y en lo político, desde luego, pero también en lo filosófico. (…) desarrolló un concepto de verdad, el concepto de ‘inocultamiento’ [Unverborgenheit], un concepto con el que no se corresponde ya esencialmente su opuesto de la falsedad. Es relativamente complicado en su caso. Porque siempre se abría posibilidades para salir del paso con artimañas verbales. Pero, en lo fundamental, se puede decir que perdió toda dimensión crítica."

Ulrike Herrmann entrevista al más grande representante vivo de la filosofía continental europea a propósito de su último libro Anthropologie statt Metaphysik (Munich, Beck, 2007), que acaba de ser traducido y publicado en castellano [Antropología en vez de metafísica, Barcelona, Gedisa, 2008]

Profesor Tugendhat, en la filosofía que viene defendiendo en los últimos años tematiza usted el miedo a la muerte. ¿Cuándo experimentó usted ese miedo por vez primera?

El primer trabajo sobre la muerte lo escribí ya con 64 años. Me hallaba entonces en Chile, solo, y tuve la sensación de que lo único que me aguardaba era la muerte. Pero tal vez estaba de todas formas abierto al tema de la muerte porque empecé como discípulo de Heidegger, para quien la muerte desempeña también un papel importante. Cuando me viene a la mente que me queda ya poco tiempo de vida, me aterrorizo. No porque quiera seguir viviendo sí o sí, sino porque encuentro que me he desperdiciado y que, propiamente, debería haber vivido de muy otra manera.

¿Y cómo?

Eso no lo sé. Me embarga sólo la preocupación de haberme podido perder lo principal. De todas formas, ese sentimiento ha ido quedando entretanto orillado gracias a la mística.

¿Pero cómo puede ayudar la mística?

Ayuda a entender que, a fin de cuentas, uno no es tan importante. Eso tiene que ver con el asombro ante lo que Heidegger llamaba el Ser o, según decía Wittgenstein, con el hecho de que exista el mundo.

Si uno mismo no es importante, ¿de dónde viene la motivación para vivir? ¿No resulta paralizante creer que todo es importante menos uno mismo?

No, yo soy igualmente importante, pero sólo igualmente. Por lo demás, tengo ambiciones filosóficas y me alegro de tener éxito en mis cosas, pero, propiamente hablando, desprecio eso; trato de tomarme menos en serio, pero, de hecho, lo que experimento es que me tomo muy en serio.

¿Y no sería eso un motivo para reconsiderar su teoría de que hay que relativizarse?

No. Mística y egocentricidad no son alternativas excluyentes. Yo creo que ningún humano puede dejar nunca, tampoco como místico, de tomarse en serio. Cuando hace mística, está interesado en el hecho de que él hace mística. Se da ese hiato entre tomarse uno exageradamente en serio y serenarse y relativizarse.

Cuando se dice: no soy importante, lo que se dice es también: no soy importante para otros. ¿Puede entonces darse aún el amor?

Forma, naturalmente, parte del amor el darse a entender mutuamente que se considera importante al otro. Solo que yo creo que hay una autonomización de ese momento.

A mí me parece, sin embargo, que la superación del miedo a la muerte se ha conseguido en su caso con una extinción de las pasiones.

Sí.

Me parece un alto precio.

Mire usted, esas dos contraposiciones son sólo contraposiciones dentro de un campo de tensiones. Pongamos el caso de la vanidad. A todos nos parece ridícula la vanidad, porque es una exageración de la propia importancia.

¿Es usted vanidoso?

Todos somos egocéntricos. Pero algunos lo son más reflexivamente que otros. Y los vanidosos son particularmente irreflexivos.

¿Hay que alegrarse de los propios éxitos?

Buena pregunta. Yo diría que sí, si no se exagera.

¿Qué éxito le ha alegrado a usted más?

Cuando fui profesor ordinario en Heidelberg. Ahí respiré tranquilo. En los años anteriores, tantos años de asistente en Tübingen, no creía en mí mismo. Leía anuncios en los periódicos, pero nunca encontré nada para lo que me sintiera capaz. No tenía la menor confianza en mí como filósofo. Tenía un complejo de inferioridad, lo que les ocurre a muchas personas que, por otro lado, tienden a la soberbia.

¿Era usted soberbio?

En el fondo, siempre tuve una idea elevada de mí mismo. Paulatinamente, mi autoconsciencia se ha ido afirmando, pero sigo siendo dependiente de las reacciones despertadas por mis trabajos en una medida que encuentro exagerada. Eso me deprime. Aunque mis trabajos en Alemania siempre son bien recibidos, pero en los países anglosajones, no.

¿Por qué esa diferencia?

Aquí hay mucha charlatanería en la universidad, mientras que en Inglaterra y en los EEUU se discute de forma muy distinta. Sobre todo conmigo, porque mi estilo intelectual es más bien anglosajón. Muchos colegas alemanes lo tienen más fácil en Norteamérica, porque allí se piensa, ¡ah!, este es un alemán de hondos significados, tan profundo que no se puede entender.

¿Sólo en Inglaterra y en EEUU se hace hoy buena filosofía?

No. Yo creo que en Alemania hay más consciencia de lo que son las grandes preguntas. En cambio, hay menos consciencia metodológica y muy poca disciplina en el debate. Tras una conferencia, mucha gente se levanta y comenta cosas, sin interpelar al conferenciante. Los alemanes tienden a hacer ponencias en común.

¿Cómo es su relación con el colega Jürgen Habermas? Se conocen ustedes desde hace mucho.

Esa es una pregunta demasiado complicada.

¿Puedo plantearla de nuevo, atendiendo a contenidos? También Habermas descubre ahora la religión.

Pero de muy otra manera. Él carece de necesidades religiosas, lo dice él mismo. Y lo que le interesa de la religión, no lo sé exactamente. En todo caso, no lo que me interesa a mí. Yo tengo, de todas todas, necesidad de fe. A él le interesan los componentes morales en la tradición religiosa, no la religión como tal.

Su último libro resulta paradójico. Con el acento tan fuerte en la muerte, se diría una despedida; pero también parece un nuevo comienzo.

¿Por qué tiene usted la impresión de un nuevo comienzo?

Porque usted trata de aclarar de nuevo: qué es la filosofía, cuál es su método, si hay una pregunta global que pueda superar a las distintas disciplinas filosóficas…

Yo digo en el Prólogo que me parece muy insuficiente lo que he dicho hasta ahora sobre determinados temas. En mi anterior libro anuncié ya que era mi último libro. Pero luego he escrito aún estos ensayos que aparecieron en marzo. Pero ahora, creo, sí que se trata del último libro.

¿Porque está usted en paz consigo mismo?

No, pero mire: en verano me voy para Brasil. Tengo la sensación de que para mí el tiempo de filosofar se acabó.

¿Se lleva su máquina de escribir?

Sólo puedo pensar cuando me siento ante la máquina de escribir. Tengo al lado pequeñas cuartillas –de formato DIN-A5— cuando trabajo para mí. A la derecha el número correspondiente, a la izquierda, la fecha. Las ordeno cronológicamente.

Se acumulan así cerca de dos mil páginas de manuscritos. ¿Cómo localiza luego sus pensamientos?

A veces, resulta difícil. Pero antes de irme de Chile en 1999 tiré todo y guardé lo que aún tenía valor. No tengo apego a las cosas.

¿Tampoco a las propias ideas?

Cuando un trabajo está escrito, los apuntes pueden tirarse.

Pero es poco considerado para un posible biógrafo.

Poco antes de la muerte, hay que tirarlo todo. Yo no quiero que nadie caiga en la tentación de publicar nada. Ahora se han publicado incluso las cartas de Heidegger a su mujer; no creo que le hiciera maldita gracia. No puedo entender por qué la gente supone que cuando alguien ha muerto ya no se le debe el menor respeto y puede airearse su vida íntima.

Con todo y con eso, una pista para un posible biógrafo: ¿en qué ha ocupado usted su tiempo libre? Se dice de Ludwig Wittgenstein que leía sobre todo novela negra.

La mayor parte de mi vida no he hecho otra cosa que leer filosofía. Tal vez también escuchar un poco de música y verme con personas. Yo he sido un workaholic, creo.

¿Tuvo en eso modelos?

Tal vez mis padres. Mi padre era un hombre muy tranquilo, muy estricto e irradiaba una gran autoridad.

Durante 25 años se ha ocupado usted sobre todo de la ética, y ahora, en la vejez, gira de repente hacia la antropología. ¿Cómo se produjo el cambio?

En un trabajo de 1999 di con un determinado problema en Heidegger, con su concepto de "hombre". Traté allí de mostrar que Heidegger tenía una falsa antropología y que no podía siquiera aclarar sus propios conceptos. Pasó de forma relativamente casual, pero empecé a construir a partir de allí.

¿Podría describirse toda su vida filosófica diciendo que es una superación de Heidegger?

Sí. Leí Ser y tiempo con quince años. Por aquella época solía estudiar con mi madre textos filosóficos. Pero más por cariño hacia ella. Para ella era terriblemente importante hacer cosas conmigo. Así que pude, en 1949, fui a Alemania e hice todos mis estudios en Friburgo.

Heidegger tenía fama de ser muy intratable.

Mire usted, él, como persona, nunca fue, en el fondo, muy importante para mí. Cuando fue rehabilitado, en mi tercer o cuarto semestre allí, hice los tres ejercicios que él había prescrito. Lo visité entonces de vez en cuando, y salíamos a pasear juntos. Yo experimentaba un miedo cerval, me sentía sin la menor preparación. Y él me escribió una tarjeta para decirme cuándo podía ir a visitarle, con el siguiente añadido: "No se precisa preparación".

¿Y luego?

Cuando yo ya me había ido de Friburgo tuvimos una vez una buena conversación; cuando yo empezaba, en el marco de mi trabajo de habilitación, a criticar su concepto de verdad. Vino luego un breve período en el que él, probablemente, estaba embelesado conmigo. Pero la relación personal no tuvo para mí la menor importancia. El nazismo de Heidegger carecía para mí entonces de toda importancia, lo que era equivocado. Era ingenuo. Luego me lo he reprochado mucho.

¿Porque por su causa regresó usted demasiado pronto al país de los autores de los hechos?

Fue un paso muy cuestionable. Yo vine con un gesto de reconciliación, que ahora me resulta escandaloso teniendo en cuenta las víctimas. Porque no sufría bajo la dominación nazi. Tampoco viví la emigración como una pérdida. Para mí, un niño de once años, el viaje en barco a Venezuela fue una aventura.

Pero, aun como niño, tuvo usted que abandonar una de las casas más célebres de la historia del arte moderno: la Villa Tugendhat, construida en Brünn para sus padres por el arquitecto de la Bauhaus Mies van der Rohe.

La casa no ha jugado en toda mi vida el menor papel, si acaso, un papel negativo. Me es completamente igual el lugar en el que viva. Tal vez se trate de una reacción al hecho de que esa villa fuera tan apreciada en nuestra familia.

¿Por qué cayó tan tarde en la cuenta de que había sido un error volver tan pronto a Alemania?

Yo crecía en un círculo de emigrantes judíos que eran discípulos de Heidegger y que hacían como si pudiera separarse la obra de la persona. El haber regresado en tan temprano momento como judío a Alemania, en algún momento terminó por pasarme factura.

¿Sólo cómo reflexión interior? ¿Nadie le hizo algún reproche?

No, un reproche no. Pero se asombraban.

¿Su familia?

Claro, ya entonces. Pero yo tenía una amiga en Berlín, y estábamos sentados en el café Einstein. A mediados de los 80. Estaba allí una inglesa, y me preguntó por qué caramba había vuelto yo a Alemania, y me di cuenta entonces de que ahora, con la distancia del tiempo, no puedo dar una buena respuesta. Ese fue uno de los motivos por los que en 1992 dejé Alemania y me fui a Sudamérica.

¿Se puede corregir una decisión casi cincuenta años después?

Fue irracional. Probablemente, irme fuera fue una agresión contra mí mismo. Subitáneamente me asaltó ese odio a Alemania, y quise desandar lo andado.

En 1999 volvió usted por segunda vez a Alemania. ¿Cómo se encuentra ahora aquí? ¿Normal?

Vine a Tubinga sólo por las bibliotecas, que echaré de menos ahora que vuelvo a Sudamérica.

En 1968 era usted decano en Heidelberg. ¿Cómo vivió la experiencia alemana entonces?

El movimiento estudiantil me llevó a reconciliarme con Alemania. En los primeros años, no había dejado de sentirme un extranjero. Pero me identifiqué completamente con las protestas estudiantiles. Estaba aterrorizado por la reacción del grueso de mis colegas. No querían que se les sacara de la tranquilidad de su rutina. Con todo, fue una experiencia asombrosa para mí. ¡Se me trató como a una persona normal! Nosotros, los profesores, nos limitábamos a discutir. Mis colegas no se comportaban ni como antisemitas ni como filosemitas. Todavía hoy me resulta incomprensible. Eran todos gentes que habían vivido el período nazi.

¿Qué pasó luego?

Personalmente, no he experimentado el antisemitismo. Pero esto no es una afirmación objetiva, porque podría ser casualidad. Más bien experimento filosemitismo, cuando, por ejemplo, algunos alemanes me dicen que no podrían hacer las mismas críticas que yo hago a Israel al sostener que el sionismo es nacionalista. Muchos alemanes no se atreverían a eso.

Volvamos a Heidegger: ¿cómo lo ve ahora?

La editorial C.H.Beck me ha propuesto escribir un libro sobre Ser y tiempo. Pero eso sería hacerle demasiado honor. No sólo el modo en que se comportó en la época nazi, sino también cómo se manifestó después de 1945: horrible. Yo creo que él tenía algo constitutivamente mendaz. En lo humano y en lo político, desde luego, pero también en lo filosófico.

Siempre se cita una afirmación suya, según la cual el problema con Heidegger es que ya no hay un concepto para la no-verdad, para la falsedad.

Él desarrolló un concepto de verdad, el concepto de "inocultamiento" [Unverborgenheit], un concepto con el que no se corresponde ya esencialmente su opuesto de la falsedad. Es relativamente complicado en su caso. Porque siempre se abría posibilidades para salir del paso con artimañas verbales. Pero, en lo fundamental, se puede decir que perdió toda dimensión crítica.

A pesar de todo, al final, usted ha estado toda su vida fascinado con su obra.

Toda mi vida, no. El punto de inflexión se produjo cuando, poco después de mi habilitación sobre Husserl y Heidegger en 1965, recibí una invitación para ir a Ann Arbor, en Michigan; tenía yo entonces 35 años. Y allí vi que con la filosofía analítica se podían aclarar más fácilmente cosas para las que Husserl había excogitado invenciones como la "intuición categorial". Eso fue para mí una gran revolución metodológica. Me mantuve en las preguntas de Heidegger, pero dejé ya la fascinación. Heidegger ha intentado aplicar sus conceptos metafísicos a Aristóteles. En cambio, yo quería mostrar que Aristóteles se gobernaba ya por una filosofía analítico-lingüística.

Pero el que todavía en 1999 usted girara hacia la antropología en un acto de distanciamiento de Heidegger muestra hasta qué punto seguía usted llevando su impronta.

Soy consciente de eso. Recientemente, en una clase que impartía aquí en Tubinga traté de contestar pormenorizadamente a la pregunta: ¿Qué se mantiene de Heidegger? Y una y otra vez, tuve que decir a la gente que nada se tiene en pie. Por eso no puedo escribir un libro sobre Ser y tiempo.

¿Porque sería demasiado destructivo?

Sí. Cuando se escribe un comentario sobre un libro, hay que partir de una estimación positiva.

No se puede escribir entonces, como usted ha hecho en su último libro, que, a fin de cuentas, Heidegger sólo podría ofrecer el "Om" de los místicos hindúes. Por cierto que se le reprocha a usted que, en sus críticas, es demasiado polémico.

Me resulta mucho más fácil criticar que alabar. Jürgen Habermas me dijo una vez: "Tú no te limitas a criticar, tu entras a matar".

Muchos de sus estudiantes y asistentes hablan de un "Trauma Tugendhat". Es legendaria su frase: "¡Eso no se entiende!", cuando alguien presentaba algún trabajo.

Era simplemente así, no lo hacía con un propósito estratégico.

Eso es lo que lo hacía mortal.

Tal vez lo heredé de mi madre. También era ingenua como yo.

Usted ha tenido muchos alumnos que ahora son profesores. ¿Tiene usted la sensación de haber dejado escuela?

No. Siempre vi mi función como profesor la de procurar claridad frente a las germánicas honduras de sentido. Y yo creo que, si algo he logrado, ha sido más bien desarrollar esa consciencia metodológica. Pero apenas hay gente que trabaje en los mismos contenidos que yo.

¿Le habría gustado fundar una escuela?

No, eso estaba completamente fuera de mis propósitos.

¿Acaso porque rechaza las certezas?

¡¿Yo rechazo las certezas?!

Usted llama a eso "Retractaciones". En sus nuevos trabajos nunca deja usted de corregir los puntos de vista de sus viejas publicaciones.

Sí, en filosofía moral me ha pasado con frecuencia. No salgo del pantano.

Al lector le da la impresión como si tuviera usted que publicar primero para luego seguir pensando y poder rechazar lo antes dicho.

¡No! No es así como discurre la reflexión. Sólo a veces he publicado cosas de las que sabía de antemano que no terminaban de estar bien, en la idea de que no importaba porque otros se romperían los dientes para corregirlas.

¿Una especie de división del trabajo?

Pero luego, en la práctica, no lo hace nadie. No tengo la sensación de que muchas de mis ideas hayan sido recogidas por otros.

¿Tiene usted la impresión de estar tal vez trabajando en un tema equivocado?

No, propiamente no. De algunos temas pienso que son importantes, y de otros lo que creo es que, dada mi constitución, lo único que puedo hacer es decir algo sobre ellos.

¿Cómo es su constitución?

Yo soy en cierto modo un hombre muy miope. No soy alguien que tenga una amplia mirada sobre los contextos sociales. Lo único que puedo hacer es seguir trabajando en mis problemillas. En cambio, tengo la ventaja, que no tienen los otros, de trabajar con precisión. Sobre cuestiones sociales relevantes no tengo propiamente nada que decir, porque todo se me hace enseguida demasiado complejo. Yo sólo hablo de cosas que están en la autocomprensión individual de todos. Me ha hecho sufrir mucho eso de no ser capaz de trabajar empíricamente. Me fui de la Universidad de Heidelberg para aprender a hacerlo.

¿Qué es para usted trabajar empíricamente? ¿Acaso quería hacer sociología?

Sociología e historia. Pero todo era una idea sin sentido. Tuve entonces la fortuna de que Habermas me invitara a ir al Instituto de Stamberg. Si hubiera trabajado realmente sin red unos años, me habría ido mal. Pero yo quería aprender a trabajar empíricamente. Ya he abandonado esa pretensión. Ahora hago cosas que sé que puedo hacer, y dejo simplemente caer las que no.

Pero se manifestó usted, por ejemplo, a propósito de la primera Guerra del Golfo.

Siempre sobre cuestiones que se podían delimitar de manera relativamente fácil. También di en su día conferencias sobre el peligro de guerra atómica. Pero la primera que di, no fue sin temores y temblores.

Hasta sus enemigos concedían entonces que si no estaba usted siempre en el lado correcto, ofrecía siempre en cambio los mejores argumentos.

Sin embargo, en esa época –los años ochenta— me extravié. En Berlín no di más que dos o tres clases magistrales filosóficamente buenas, no muchas más.

¿Qué función, si alguna, sigue cumpliendo la filosofía? ¿La han vuelto superflua la etología, la investigación del cerebro y la biología evolucionaria?

Yo soy muy escéptico al respecto. En lo tocante a la etología, me parece que se buscan analogías demasiado apresuradas entre (pongamos por caso, la moral humana y el altruismo animal). Eso ya lo hizo, por ejemplo, Konrad Lorenz. En lo que hace a la investigación del cerebro, a mí me parece bastante loco lo que está pasando.

¿Por qué?

Lo único que puede constatarse es en qué ámbitos del cerebro discurren según qué tipos de procesos. Pero entonces vienen esos profesores de fisiología del cerebro y sueltan teorías sobre la inexistencia de la libertad humana, teorías cuyo único basamento es la afirmación de que ellos mismos son científicos y creen en el determinismo. No se molestan siquiera en hacerse con la literatura filosófica de las últimas décadas, que ha intentado ver el determinismo y el libre albedrío como cosas no opuestas. Me parece todo una especulación insostenible.

Pero la investigación del cerebro no ha hecho sino empezar.

En cien años puede que la fisiología del cerebro resulte interesante para la filosofía, pero hasta ahora no lo es. Yo soy, huelga decirlo, un naturalista, veo al hombre como parte de la evolución biológica. Pero lo que se hace en las ciencias biológicas en relación con el hombre tiene poco sentido.

Si la investigación del cerebro tiene tan poco que ofrecer, ¿hay un saber filosófico seguro?

No. Pero tampoco es necesario. El deseo de estar plantado sobre terreno seguro es un resto de la consciencia autoritaria. Es una reliquia de los tiempos en que se creía que todo lo esencial podía venir por revelación divina.

Ernst Tugendhat (Brno, 1930), para muchos el más importante filósofo vivo en lengua alemana, es Profesor Emérito de filosofía en la Universidad Libre de Berlín. Reside entre Tubinga y América Latina, en donde pasó buena parte de su infancia y adolescencia como hijo de exilados. Su penúltimo libro, Egozentrizität und Mystik. Eine anthropologische Studie, fue también fue traducido al castellano en la Editorial Gedisa (Egocenricidad y mística, Barcelona, 2004).

Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu

György Lukács, un intelectual crítico. La Escuela de Budapest, por Hugo Salas

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Dominada por las dos grandes guerras y la posibilidad (frustrada) de una revolución internacional, o cuanto menos europea, la primera parte del siglo XX fue generosa en destinos épicos, aun entre intelectuales, usualmente tan poco dispuestos al despliegue de la fuerza. Lejos de la preceptiva clásica –y bajo el influjo, tal vez, del último aliento romántico–, durante aquellos años se escribió en el exilio, al borde de la muerte y con las armas en la mano, pero muy pocos lo hicieron, además, desde una participación activa en la vida política gubernamental. Comprometerse no implicaba, en sí, ensuciarse las manos con el vulgar desarrollo de la historia, salvo para unos pocos, como György Lukács.

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Nacido en 1885, este hijo de un prominente banquero judío de Budapest, filósofo y crítico literario de formación alemana, se convierte al comunismo (lo suyo no fue una mera adhesión) hacia fines de la I Guerra Mundial. A diferencia de otros colegas de su tiempo, debió entender que un pensamiento marxista no podía ir disociado del porvenir del socialismo como realización concreta, y por ello ya en 1919 participa del fugaz levantamiento húngaro, primero como subcomisario del pueblo, luego titular del Ministerio de Educación y más tarde comisario político de la Quinta División Roja. En un siglo donde la mayoría de los grandes teóricos marxistas piensa el socialismo desde afuera, como pura utopía o apuesta al porvenir, Lukács se anima a pensar una política cultural interna (la otra excepción sería Gramsci, lamentablemente reducido al encierro).

Exiliado en Viena entre 1920 y 1929 tras el aplastamiento de la rebelión, publica allí dos de sus obras mejor conocidas: Teoría de la novela e Historia y conciencia de clase. Este último, debido a sus audaces reinterpretaciones hegelianas de puntos especialmente sensibles de la teoría de Marx (como la relación entre base y superestructura), genera hondo malestar en la ortodoxia, provocando duras críticas durante el V Congreso Mundial de la Internacional Comunista. Su autocrítica pública no se hace esperar, y tampoco será la última (de hecho, en 1967, cuatro años antes de morir, escribirá un duro e interesante prólogo para la edición española). Más tarde emigra a Moscú, donde permanece hasta el fin de la pesadilla fascista y formula una muy personal teoría estética del realismo (que muchos leen en consonancia con el realismo socialista impuesto por Stalin), que le vale una durísima respuesta de Adorno.

Estos datos, sin mayores precisiones, han contribuido a generar una imagen de Lukács (muy difundida dentro de la academia argentina) como un filósofo de primera línea que termina abjurando de su talento para someterse a los dictámenes soviéticos; un burócrata. Más allá de no concordar con la evidencia histórica (la relación del filósofo con el Partido distó mucho de ser pacífica, tanto que en 1956 participará de la revolución de Nagy, que procuraba implantar en Hungría un socialismo de corte democrático), esta interpretación ha permitido que se ignore su producción posterior a Historia y conciencia de clase (en particular, su monumental Estética y la póstuma Ontología del ser social), así como también las válidas objeciones estrictamente filosóficas que el pensador supo formular a aquellas obras de juventud, escritas aún desde un conocimiento muy imperfecto de la obra de Marx.

Es justamente ese hueco en el espacio de las lecturas españolas el que procuran llenar las compilaciones de Antonino Infranca y Miguel Vedda, miembros de la Sociedad Internacional György Lukács, comprometida con la preservación de su legado. El último volumen, György Lukács: ética, estética y ontología, abre con un interesante abanico de textos inéditos que van desde 1922 (“Origen y valor de la obra poética”) hasta 1970 (“Marx y Goethe”), entre los que se destaca “Gran Hotel Abismo”, escrito en 1933. Si bien es preciso situarlo en un contexto de juventud, donde el filósofo rechaza la cultura burguesa y la socialdemocracia en bloque (actitud muy distinta de la que rige, por ejemplo, “Marx y Goethe”, última pieza de la antología), en la caracterización que allí hace de ciertos intelectuales burgueses como individuos prestos a criticar el capitalismo siempre que esto no implique abandonar sus comodidades, sus dádivas, Lukács parece responder de antemano, con gran clarividencia, a quienes hoy lo tildan de burócrata. En efecto, ¿qué posibilidades había, en plena guerra mundial, de sostener cualquier apuesta por el socialismo fuera del bloque soviético?

“A modo de comparación, es muy útil ver qué pasa en Brasil”, reflexiona Vedda. “Allí, Lukács es un clásico. Ocurre que entre ellos la costumbre es procurar desarrollos originales, adaptar los aportes de los distintos pensadores marxistas a la realidad brasileña. Así, buena parte de sus grandes críticos literarios son no sólo marxistas sino en particular lukacsianos. La tradición argentina, por el contrario, importa versiones armadas, y en el caso de Lukács se contentó con la difundida por Adorno durante su exilio en Estados Unidos. Eso, sumado al desinterés por las teorías marxistas en el campo de los estudios literarios, complotó para que Lukács permaneciera casi desconocido en la Argentina, situación que recién cambia con el gran vuelco de 2001, donde muchos estudiantes vuelven a interesarse por el marxismo.”

Otra explicación del desinterés, no vislumbrada por su compilador, radica seguramente en su prosa escueta, severa y disciplinada, muy distinta de los alardes estilísticos que la escuela francesa terminará de imponer en la segunda mitad del siglo XX e incluso del tono brillante de algunos contemporáneos como Adorno y Benjamin.

Según Vedda, la lectura errónea lleva a muchos a considerar a Lukács como un teórico del realismo socialista, “cuando en realidad, en sus trabajos sobre realismo y en particular la novela histórica, nunca se refiere a ningún escritor del realismo socialista salvo a Gorki, que por otra parte difiere mucho de los postulados de la era stalinista”. Al igual que se desprende del emotivo artículo de Agnes Heller, “El fundador de escuela”, que da inicio a la segunda parte del libro, consagrada a trabajos de especialistas, Vedda pone de relieve la peculiar hibridación, en la vida del filósofo, entre rigor intelectual y coherencia ideológica: “Lukács nunca dejó el ámbito del socialismo real, y esto lo llevó a ir tomando distintas decisiones. De hecho, después de la revolución de Nagy fue deportado a Rumania y permaneció expulsado del Partido Socialista Húngaro de los Trabajadores hasta 1969, cuando lo rehabilitaron. Conoció los campos de concentración stalinistas; es más, el suyo es el único caso de un intelectual al que hubo que secuestrar de un campo para poder salvarlo, porque se negaba a fugarse mientras hubiera otros camaradas detenidos”. Luego de su rehabilitación, que implicó el cese de los ataques dirigidos contra su persona desde Hungría, la RDA, la Unión Soviética y otros países del este, recibe sendos doctorados honoris causa en Zagreb y Gante. En 1970 le conceden el premio Goethe, pero también le diagnostican el cáncer que habría de terminar con su vida en poco menos de un año. En su departamento se encontraron varios manuscritos inéditos, sobre todo de juventud, y –como era costumbre también de la época– una nutrida correspondencia.

Chile: Universidades privadas, negocios y poder. Entrevista a María O. Mönckeberg

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DINERO3 A comienzos de año, el grupo estadounidense Apollo compró la universidad privada chilena UNIACC en 40 millones de dólares. Una gran operación comercial, en el marco de los flujos de inversiones extranjeras hacia los servicios, que no se ha diferenciado en mucho de otras áreas de la economía chilena, abierta a los capitales internacionales. Tampoco es el único caso en la educación superior. Un fondo de inversión canadiense (KKR) es dueño de la Universidad de Las Américas, y parcialmente de la Universidad Andrés Bello, ambas con la mayor cuota del "mercado" de la educación universitaria privada, una estructura de propiedad que está lejos de consolidarse.

La educación superior en Chile está en pleno movimiento, en tanto el negocio no da tregua. No sólo los negocios universitarios han estado en la prensa durante inicios del año. Un bestial crimen remeció durante el verano la prensa nacional. Gerardo Rocha, empresario fundador de la Universidad Santo Tomás, contrató a un par de sicarios para asesinar al martillero público Jaime Oliva. El asesinato de Oliva, en medio de una explosión e incendio que también quemó a Rocha, no es, en ningún caso, el único escándalo que rodea la educación superior en Chile.

La periodista María Olivia Mönckeberg publicó durante el año pasado El negocio de la Universidades en Chile (Random House Mondadori), texto de más de 600 páginas en el que se realiza una detallada y alarmante investigación sobre esta actividad, negocio redondo que según la reglamentación ha de ser "sin fines de lucro". Mönckeberg, conocida periodista y destacada investigadora sobre materias sin duda polémicas y tapadas, no oculta su asombro al hablar de este "negocio".

Entrevista Terra Magazine: Se habla de una actividad sin fines de lucro. ¿Cómo se estructura el "mercado" de las universidades privadas en Chile? ¿Hay un proceso de transnacionalización?

Mönckeberg: Los canadienses adquieren Laureate internacional, que es el dueño de la Universidad de las Américas y dueño parcial de Andrés Bello, porque las inmobiliarias siguen en manos de inversionistas chilenos. Esta es una figura que se parece mucho a la operación de la UNIACC, comprada recientemente por Apollo en 40 millones de dólares. Es la figura en que los chilenos, los dueños originales, siguen como ejecutivos de las universidades. Este es también el caso de la Andrés Bello, que también mantiene entre sus autoridades como presidente de la junta directiva al ex ministro de Pinochet Miguel Angel Poduje. Hay una cierta simbiosis en este negocio que mantiene en la gestión a los chilenos, o los pone en los directorios.

Terra Magazine: ¿Hay una norma que obligue a esta figura?

Mönckeberg: No. Las universidades tienen muy pocas normas legales. Tan pocas, que los conflictos de intereses abundan. Por ejemplo, está el caso que senadores de la república han sido o son miembros de las juntas directivas de las universidades. Sin ir más lejos, el presidente de la UDI, Hernán Larraín, es miembro del directorio de la Universidad Santo Tomás, la universidad de Gerardo Rocha, protagonista de este asesinato con incendio en febrero en el balneario de El Quisco. Larraín es desde hace varios años miembro de esa junta directiva. Figuras bastante curiosas, en que uno se encuentra, por ejemplo, con que el presidente del Partido Radical, el senador José Antonio Gómez, es miembro de la junta directiva de la Universidad del Mar, que también es una de las poco calificadas en términos académicos y tampoco está acreditada pero tiene sucursales, sedes, a lo largo del país. Y así como estos casos, nos encontramos con otros similares, con ex ministros en los directorios.

Terra Magazine: La norma, el reglamento, es bien clara respecto a que las universidades son corporaciones sin fines de lucro. Cómo se explica que inversionistas extranjeros, fondos de inversión, estén tras esta actividad educacional? ¿O los mueve la filantropía?

Mönckeberg: Efectivamente, es un muy buen negocio. Uno de los mejores. Es la paradoja más grande. La norma, en un país supuestamente legalista, como es Chile, la norma dice eso. Incluso es una ley dictada durante la dictadura de Pinochet. Son corporaciones sin fines de lucro, pero sin embargo esa norma prácticamente nadie la sigue. Creo que en esto hay dos grandes tipos de negocio. El negocio propiamente tal, que está interesado en sacar la mayor cantidad de dinero a través de figuras, subterfugios, como la inmobiliaria que arrienda los edificios, el que presta servicios como el aseo, como los proveedores diversos. Por otra parte, hay que considerar que hay una serie de subsidios, que tienen estas universidades por el solo hecho de serlo. Arrastran la legislación histórica que beneficiaba a las universidades tradicionales, que desempeñaban un rol público, por lo cual no pagan IVA y otros impuestos. Tienen una serie de beneficios tributarios. Según especialistas, es un negocio que tiene más facilidades tributarias que la construcción. Es un negocio que por dar este servicio, educación, está muy favorecida.

Terra Magazine: Usted habla de dos tipos de negocios…

Mönckeberg: Está también el negocio a largo plazo, el negocio ideológico. Como el que tiene el Opus Dei o Los Legionarios de Cristo en las universidades Los Andes y Finis Terrae. O la Universidad Adolfo Ibáñez, que es la universidad de una fundación que está ligada a un grupo económico importante. Allí hay una gran afinidad con el modelo neoliberal puro y duro; es curioso ver en la nómina de estudios honorarios la mención de fallecidos ilustres economistas, como Hayek o Milton Friedman. Es claro ver también la adhesión a la sociedad Mont Pelerin. Todo ello está muy ligado a la Universidad Adolfo Ibáñez. La Universidad del Desarrollo es otro caso muy ilustrativo, de una universidad donde lo político es muy importante. Es una universidad, se podría decir, de la UDI o muy ligada a la UDI. Tiene como presidente a Hernán Büchi, ex ministro de Hacienda de Pinochet, y como vicepresidente al ex candidato presidencial de la UDI, Joaquín Lavín. Los mismos que diseñaron este modelo educacional han tenido éxito en algunas universidades privadas en lo que se refiere a la formación de elite. Cada una con alguna especialidad…

Terra Magazine: Volviendo a lo anterior, es difícil no asombrarse con negocios como la venta de la UNIACC.

Mönckeberg: Esta universidad ha venido haciendo negocios de múltiples formas. Uno de los escándalos fue lo que hicieron con las Becas Valech, que se otorgaron como reparación a los presos políticos para que continuaran sus estudios superiores. ¿Y qué ocurrió? La UNIACC creó unos programas especiales para atraer a estos potenciales becados por el Estado. Les vendieron cursos bastante básicos por el equivalente a un arancel universitario, que es de unos tres o cuatro millones de pesos anuales (sobre los nueve mil dólares). Y esto fue posible porque el Estado abrió la posibilidad de inscripción. Dependía dónde se querían inscribir los alumnos, quienes podían ir a cualquier parte a hacer uso de esta beca. Ocurre que la UNIACC diseñó un sistema de captación de estos potenciales clientes operado por personas de la Concertación y la universidad. Como podemos ver, se juntan intereses cruzados para tentar a estos clientes. En ese directorio de la UNIACC se puede hallar a numerosas figuras de la Concertación. Es muy fuerte la influencia de estas personas, que aparecen avalando cosas así.

Terra Magazine: ¿Cuál fue el resultado de esta operación?

Mönckeberg: No parece muy claro que esos cursos hayan tenido un beneficio para estos ex presos políticos. El Ministerio de Educación, cuando empezó a darse de cuenta de la situación, de que no se estaba ofreciendo una posibilidad real de formación, empezó, dentro sus limitaciones, a ponerle ojo al asunto. La UNIACC tuvo que devolverle al Estado una cantidad importante de dinero. Son cosas que no se han ventilado porque hay muchos intereses creados en el asunto. La UNIACC, que tiene los aranceles más caros, es uno de los principales avisadores de los medios de comunicación.

Terra Magazine: ¿Cómo se puede llegar a pagar esos aranceles?

Mönckeberg: Los alumnos optan, en primer lugar, por las universidades tradicionales. Optan por la Universidad de Chile, Católica, Universidad de Concepción… Además, estas universidades tienen la posibilidad de obtener un número de becas y el crédito universitario solidario, lo que las hace más atractivas. Pero básicamente es el prestigio. De ahí para abajo las postulaciones se mueven de distintas maneras. Si los estudiantes vienen de colegios privados católicos muy conservadores, como colegios del Opus Dei, que les va muy bien en rendimiento, ellos van a optar probablemente por la Católica o Los Andes. Está pasando mucho también con una parte de la elite conservadora, incluso de establecimientos laicos, que siguen prefiriendo estudiar en la Católica. Pero si no consiguen ingresar allí, empiezan a pensar en la Adolfo Ibáñez, del Desarrollo, eventualmente Gabriela Mistral, Mayor. Se va generando una especie de estratificación.

Terra Magazine: Usted ha mencionado la inversión en publicidad de estas universidades. Es un fenómeno absolutamente inusual y extraño, con implicancias, imagino, muy complejas.

Mönckeberg: La inversión publicitaria de estas universidades es impresionante. Según la información oficial, las universidades han pasado a ser el tercer rubro avisador en Chile. Esto tiene otras implicancias, entre ellas obviamente la de los medios. Por ejemplo, de mi libro no se ha hablado en El Mercurio o en La Tercera, no sólo porque ideológicamente están dentro del diseño de las universidades privadas, sino porque son unos de sus principales avisadores. Las Américas es el principal avisador, y el principal avisador per cápita, UNIACC.

Terra Magazine: ¿Cómo puede ser que en Chile se publicite en los medios, cual producto de consumo masivo, una carrera universitaria?

Mönckeberg: Gente con poco discernimiento crítico ingresa a estas universidades. Y qué les ocurre: muchos desertan en el primer año. Pero el dinero igual le entró a la universidad.

Terra Magazine: ¿Cuál es el resultado de todo esto sobre la sociedad, sobre la formación de las personas?

Mönckeberg: No se puede generalizar. Es muy heterogéneo. Pero es tremendamente discutible, y no me había percatado hasta después de la investigación, de que prácticamente en las universidades privadas no se hace investigación. Es mera docencia, muy repetitiva, profesores que van y vuelven. Estas universidades funcionan como empresas, con un gerente, y un gran número de ellas carece de organización estudiantil, de federación de estudiantes, de centros de alumnos, se trata al alumno como se trata a un consumidor. Las bibliotecas son de muy discutible calidad, la lectura no es abierta. Ha sido tremendamente difícil legislar en todo esto por los quórum calificados y también porque la gente de la Concertación se ha ido metiendo al sistema. Son múltiples los problemas los que hay.

Terra Magazine: Una de las defensas de este modelo de educación es que ha aumentado el número de profesionales en Chile, lo que es bueno para el país.

Mönckeberg: Es probable, pero también hay que ver todas las frustraciones crea. Aquí se ha desvirtuado también todo lo que es la formación técnica. Ocurre que en Chile la formación técnica, que era una preocupación de los gobiernos democráticos previos al gobierno militar, quedó absolutamente desarticulada con el golpe. Por ejemplo, el INACAP, el Instituto Nacional de Capacitación, pasó a manos del sector privado. Es una de las privatizaciones menos conocidas. El asunto hoy en día está haciendo crisis. Es dramático. Hay un déficit de formación de técnicos. Hoy es una realidad el sistema privado. Es heterogéneo, no contribuye en nada a mejorar la equidad, está endeudando a la gente sin saber cuál es el verdadero beneficio. Lo que ahí brilla no es oro en términos académicos, sí en términos monetarios.

La revuelta de la desigualdad en el mundo…, por U. Beck

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BECK1 POR ULRICH BECK 04/05/2009

El enriquecimiento rápido convirtió a muchos en dependientes de la droga del dinero prestado. Ahora los ricos poseen un poco menos, pero a los pobres no les alcanza para vivir. La situación es (pre)revolucionaria

La revuelta de la desigualdad sacude al mundo entero: de Moscú a Helsinki, de Londres a Washington y de Berlín a Buenos Aires. En Internet encontramos páginas que invitan a quemar o a colgar a los banqueros. El centro mundial de las finanzas en Londres aconseja a las empresas que exhorten a sus trabajadores a no pasearse más en traje y corbata para evitar riesgos. Aquellos que parecían ejercer un control irrevocable sobre las finanzas mundiales son ahora percibidos y calificados despectivamente como "extraterrestres", se les considera como personas de otro planeta. Cuando se obstinan en seguir cobrando primas y obteniendo privilegios, entonces son ejecutados, por lo menos moralmente, en los debates televisivos. Y probablemente esto sólo acaba de empezar.

A partir de diversos componentes se obtiene así una explosiva mezcla política y social. No sólo aumenta la desigualdad, tanto en el marco nacional como en el global, sino que, ante todo, el rendimiento y el ingreso se han desacoplado ya por completo a los ojos de la ciudadanía. O peor aún: en el contexto del desmoronamiento de las finanzas mundiales se ha producido en las esferas más altas del poder un acoplamiento perverso entre gestión ruinosa e indemnizaciones millonarias. El pequeño secreto, que no hace más que agudizar la amargura, consiste en que este enriquecimiento codicioso se ha realizado de forma absolutamente legal, pero atenta a la vez contra todo principio de legitimidad.

La ira popular se enciende a causa de esta contradicción entre legalidad y legitimidad con la que la élite financiera ha incrementado fabulosamente su riqueza. Pero esta ira se enciende más aún, justamente, porque esta desproporción ha burlado todas las mediciones de los rendimientos y porque las leyes vigentes siguen encubriendo tan clamorosas desigualdades. Aquí también aparecen contradicciones en la apreciación. Unos dicen: necesitamos más impuestos para los que más ganan, ya que el mercado no está en condiciones de corregir sus propios excesos. Los otros consideran, según el viejo esquema, que esto no es más que una política de la envidia, y reclaman derechos que se apartan de las leyes.

La consecuencia de ello es que el grito de dolor socialista reclamando la igualdad es proferido justamente desde el centro herido de la sociedad y halla repercusión por doquier. Pero esta conciencia de la igualdad no hace ahora más que alimentar las desigualdades sociales de un modo políticamente explosivo. Las desigualdades sociales se convierten en material conflictivo que se inflama con facilidad, no sólo porque los ricos siempre son más ricos y los pobres más pobres, sino sobre todo porque se propagan normas de igualdad que están reconocidas y porque en todas partes se levantan expectativas de igualdad, aunque al final queden frustradas.

Una quinta parte de la población mundial, la que se encuentra en peor situación (posee, en su conjunto, menos que la persona más rica del mundo), carece de todo: alimentación, agua potable y un techo donde cobijarse. ¿Cuál fue la causa de que, en estos últimos 150 años, este orden global de desigualdades mundiales se mostrara a pesar de todo como legítimo y estable? ¿Cómo es posible que las sociedades del bienestar en Europa pudieran organizar costosos sistemas financieros de transferencia en su interior sobre la base de criterios de necesidad y pobreza nacionales mientras que buena parte de la población mundial vive bajo la amenaza de morir de hambre?

La respuesta es que éste es -o era- el principio de eficiencia que legitimaba las desigualdades nacionales. Quien se esfuerce será recompensado con bienestar, rezaba la promesa. A la vez, el Estado nación procuraba que las desigualdades globales se mantuvieran encubiertas y que pareciera que fueran legítimas e inalterables. Porque hasta entonces las fronteras nacionales separaban nítidamente las desigualdades políticamente relevantes de las irrelevantes. ¿Quién se preocupa por las condiciones de vida en Bangladesh o en Camboya? La legitimación de las desigualdades globales se basa así en el disimulo del Estado nación. La perspectiva nacional exime de mirar la miseria del mundo.

Las democracias ricas portan la bandera de los derechos humanos hasta el último rincón del planeta sin darse cuenta de que, de ese modo, las fortificaciones fronterizas de las naciones, que pretenden atajar los flujos migratorios, pierden su base legítima. Muchos inmigrantes se toman en serio la igualdad predicada como derecho a la libertad de movimientos, pero se encuentran con países y Estados que, justamente por la presión de las crecientes desigualdades internas, quieren poner fin a la norma de igualdad en sus fronteras blindadas.

La revuelta contra las desigualdades realmente existentes se alimenta así de estas tres fuentes: del desacoplamiento entre rendimiento y ganancia, de la contradicción entre legalidad y legitimidad, así como de las expectativas mundiales de igualdad. ¿Es ésta una situación (pre)revolucionaria? Absolutamente. Carece, sin embargo, de sujeto revolucionario, por lo menos hasta ahora. Porque las protestas proceden de los lugares más distintos. La izquierda radical acusa a los directivos de los bancos y al capitalismo. La derecha radical acusa una vez más a los inmigrantes. Ambas partes se corroboran mutuamente en que el sistema capitalista imperante ha perdido su legitimidad. En cierto sentido, son los Estados nación los que se han deslizado involuntariamente hacia el rol de sujeto revolucionario. Ahora, de repente, éstos ponen en práctica un socialismo de Estado sólo para ricos: apoyan a la gran banca con cantidades inconcebibles de millones, que desaparecen como si fueran absorbidas por un agujero negro. Al mismo tiempo, aumentan la presión sobre los pobres. Semejante estrategia es como querer apagar el fuego con fuego.

Este proceso sólo fue posible porque los decenios anteriores engendraron en muchos ámbitos de la economía una suerte de espíritu del superhombre nietzscheano. Pequeñas empresas locales eran transformadas en potencias globales por superhombres de la economía, y éstos cambiaron adecuadamente las reglas del poder en vigor. Llevaron las finanzas a la esfera de lo incalculable, que nadie, ni ellos mismos, podía entender. Pero su actuación parecía justificarse en que elevaron a cotas inauditas sus beneficios, su poder y sus ingresos.

La ideología predicaba que cualquiera podía triunfar. Esto era válido tanto para el comprador de bajos ingresos que obtenía su primera propiedad como para el malabarista que ignora los riesgos incalculables. El paraíso en la tierra consistía en que el primero podía comprar con dinero prestado y el segundo podía hacerse aún más rico, también con dinero prestado. Ésta era, y sigue siendo ahora, la fórmula de la irresponsabilidad organizada de la economía global. Ahora, en la caída libre de la crisis financiera, ambos salen perdiendo, aunque no exactamente de la misma manera. Mientras que los ricos poseen un poco menos, a los pobres apenas les alcanza para vivir. Después de haber subido, ahora el ascensor vuelve a bajar. Pero esto no amortigua la capacidad explosiva de la revuelta de la desigualdad que hoy se cuece.

Más bien al contrario. Las demandas de más igualdad, que encuentran su expresión en las actuales protestas, alcanzan la autoconciencia de Occidente en su núcleo neoliberal. En los decenios pasados se falsificó el sueño americano y sus promesas de libertad e igualdad de oportunidades por la promesa cínica de enriquecimiento privado. En realidad, este espíritu ha convertido a muchas y a muy distintas sociedades en dependientes de la droga de vivir con dinero prestado. La rutina diaria de las personas se basaba en la obtención de dinero rápido y barato, así como en la disponibilidad ilimitada de combustible fósil.

La vida misma ha perdido el control en ese anhelo permanente de obtener cada vez más y más. Ahora cabe preguntarse: ¿dónde están los movimientos sociales que esbozan una modernidad alternativa? De lo que se trata es de cosas tan concretas como de las nuevas formas de energía regenerativa, pero también de fomentar un espíritu cívico que supere las fronteras nacionales. Y de cualidades como la creatividad y la autocrítica, para que temas clave como la pobreza, el cambio climático o civilizar los mercados tengan un lugar central.

Ulrich Beck es sociólogo y profesor de la Universidad de Múnich y de la London School of Economics. Traducción de M. Sampons.

El País.com

Perú: la larga marcha del neoliberalismo y sus graves impactos sociales. Dos miradas críticas…

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Hedelberto López Blanch
Rebelión


Las políticas neoliberales instauradas en Perú durante varias décadas y que se han visto reforzadas en los dos últimos gobiernos de Alejandro Toledo y de Alan García, han llevado al pueblo andino a un nivel desbordante de desesperación económica y social.

Los efectos de la pobreza, miseria, inestabilidad social y la desigualdad distribución de riquezas impulsaron a los diferentes sectores del país a lanzarse a las calles para reclamar sus derechos cercenados y protestar contra la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.

Las manifestaciones y huelgas– realizadas a lo largo y ancho del territorio nacional para exigir al gobierno una distribución equitativa de las riquezas y la aplicación de políticas sociales y económicas que promuevan disminuir los altos índices de pobreza– han estado encabezadas por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación Peruana (SUTEP), la Confederación Nacional de Trabajadores del Perú (CGTP), la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú (FNTMMSP). A la extensa lista se unen la Federación Nacional de Trabajadores Universitarios (FENTUP), la Federación de Trabajadores del Sector Salud (FERSALUD), el Sindicato de Docentes de Educación Superior (SIDESP), la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (COCAMI) y la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial por solo citar algunos.

Pero lo más llamativo es que mientras la aprobación popular del presidente Alan García cae en las encuestas a solo 35 %, el mandatario tildó a los miles de manifestantes de "radicales de izquierda, suicidas y locos". Para no quedarse atrás, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, expresó que solo se trata de “pequeñas y focalizadas protestas” a la par que se ordenó la represión masiva contra las demostraciones que ocasionaron varios muertos y numerosos heridos. Las huelgas se iniciaron con los maestros, los cuales protestan por la promulgación de la ley sobre la carrera pública magisterial, que entre otros puntos, plantea el despido de los educadores que desaprueben las evaluaciones. Los profesores afirman que la prueba se traducirá en cientos de despidos arbitrarios.

Todo esta efusión reivindicadora en Perú sucede cuando se cumple el primer año del gobierno de Alan García y antes de entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos en el que el presidente andino ha puesto todo su empeño. Con ese fin ha viajado en dos ocasiones a Washington para reunirse con su homólogo George W. Bush y para solicitar a los congresistas estadounidenses que lo aprueben. El gobierno ha incumplido todas sus promesas preelectorales, entre las que se destacan la disminución de la pobreza y la revisión del documento base del TLC que ofrece innumerables prebendas a los inversionistas extranjeros.

Según el oficial Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en 2006, la pobreza afectaba a 13,7 millones de personas, que equivalían a 50,4 % de los 27,2 millones de peruanos, mientras otro documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) revela que el 25 % de los niños en Perú sufren este flagelo. En contraposición, la nación andina aparece con uno de los mejores promedios de crecimiento del Producto Interno Bruto en los últimos años en la región, que alcanza al 7 %. Esa contradicción ocurre, entre otras causas, porque las ganancias extraordinarias por los precios internacionales de los productos que exporta Perú, son sacadas del país por los beneficios que reciben las transnacionales (exoneración de impuestos) o quedan en manos de los empresarios privados nacionales, mientras los salarios están congelados, lo cual aumenta la desigualdad en la distribución de ingresos.

No existe una política social a favor de la mayoría de la población pues, como afirman las federaciones sindicales, “mantienen presupuestos de hambre en educación, salud, Fuerzas Armadas, y se argumenta que no hay recursos para aumentar los salarios, mientras se pre-paga la deuda externa”. Con la entrada en vigor del TLC que se prevé para el próximo mes de octubre, todas las empresas de producción y servicios, así como toda la tierra, minería, bosques, fuentes fluviales, flora y fauna pasarán a la categoría de venta libre al mejor postor. En el campo, los que sobreviven de la agricultura familiar no podrán competir con los productos subsidiados por el gobierno de Estados Unidos que entrarán libremente en Perú, y los campesinos tendrán que emigrar a las ciudades para venderse como mano de obra barata a cualquier negocio o empresa privada.

Las prerrogativas sindicales a favor de programas sociales desaparecerán pues los convenios del TLC prohíben la creación de federaciones obreras dentro de sus negocios. Las riquezas nacionales fluirán con más fuerza hacia la metrópolis norteamericana por intermedio de sus transnacionales mientras la pueblo peruano le quedará solo las migajas. De estas realidades se han dado cuenta una gran parte de los maestros, estudiantes, mineros, campesinos, y portuarios peruanos que demandan un cambio de rumbo en la política económica neoliberal y pronorteamericana del régimen de Alan García.

Rebelión.org

A dos años de gestión Alan García

El nuevo modelo neoliberal en la región

Ricardo Daher

Viernes 6 de junio de 2008, puesto en línea por Ricardo Daher

A casi dos años de la asunción de Alan García a la presidencia de Perú (será el 28 de julio), el país se presenta como el nuevo modelo neoliberal en la región, y recibe las alabanzas de Washington. Al mismo tiempo que el país presenta tasas de crecimiento del producto bruto interno (PBI) superior al 7% en los últimos 7 años, el 42% de la población continúa viviendo en la pobreza.

Loe elogios del mundo empresarial y desde los organismos internacionales al presidente Alan García, y sus antecesores, pretenden presentar al “modelo” peruano como el nuevo éxito del neoliberalismo en la región y anteponer sus resultados a los gobiernos progresistas que dominan en los demás países.

En la reciente cumbre UE-América Latina, que tuvo lugar en Lima a principios de mayo, el presidente, Alan García, lanzó como desafío “superar a Chile” -el modelo neoliberal por excelencia- en crecimiento económico. En busca de este objetivo, el presidente Alan García ha profundizado el modelo entreguista al capital internacional, y para compensar, ha emprendido algunas acciones para reducir la pobreza con escasos resultados.

Perú ha abierto todo su territorio a la explotación minera por lo que el gobierno espera inversiones por 20.000 millones de dólares hasta el 2011, y un nuevo decreto presidencial le permite al gobierno disolver las comunidades indígenas y hasta disponer de sus tierras, de forma tal de habilitar a las empresas extranjeras a acceder a esas áreas hasta ahora vetadas para sus proyectos.

A sanción del decreto 1015 es rechazado por las organizaciones indígenas que preparan una serie de movilizaciones. Estas movilizaciones se coordinan con las demandas de los trabajadores y todas concluirá con un paro agrario para el 8 y 9 de julio, que enlazará con el paro amazónico del 8, 9 y 10 de julio, y con el paro cívico y popular del 9 de julio.

En un comunicado reciente, las organizaciones indígenas y campesinas sostienen que el decreto 1015 es una herramienta para el despojo de sus territorios “y arrasar con las formas tradicionales de trabajo, economía y organización”. Explican que el decreto modifica la ley 26505 (ley de la inversión privada en el desarrollo de las actividades económicas en las tierras del territorio nacional y de las comunidades campesinas y nativas), la cual exigía como requisito para la venta de tierras comunales el voto aprobatorio de las dos terceras partes de los miembros de la Comunidad. La norma modificatoria reduce este requisito al voto aprobatorio del 50 por ciento más uno de los asistentes a la Asamblea Comunal.

En la práctica, el decreto 1015 desconoce el requisito del quórum reglamentario que exigen todas las normas legales. Por ejemplo, si una comunidad de mil miembros hace una "asamblea" con cien personas, bastará el voto de 51 de ellas para disponer de los territorios comunales.

A ello se añade que quienes no son miembros de la Comunidad, podrán pedir la titulación de tierras con el mismo requisito: el 50% más 1 de los asistentes a la Asamblea. Esto implica un grave riesgo, porque las empresas extractivas que invaden territorio comunal pueden apropiarse "legalmente" de esas tierras amañando "asambleas".

El boom de la minería

De hecho en los últimos años Perú ha captado más de 400 millones de dólares por año en inversiones mineras y su producción en este rubro se ha multiplicado. Sin embargo ha sido poca la nueva mano de obra ocupada, y las inversiones han castigado comunidades indígenas, han destrozado el medio ambiente y están provocando daños irreparables al ecosistema.

En un reciente VIII Simposio Internacional del Oro que se celebró en Lima, el presidente de la Sociedad Nacional de Minería de Perú, Ysaac Cruz, afirmó que hay 15.000 millones de dólares previstos en inversión extranjera para el periodo 2008-2015 en el sector minero.

Cruz expuso durante el simposio, en el que participaron más de mil representantes de las principales empresas mineras del mundo, que actualmente existen más de "200 proyectos de exploración, 30 más en fase de exploración avanzada y seis minas que van a ampliar sus actividades".

Por su parte, el gerente de la Sociedad Nacional de Minería y miembro del comité organizador del Simposio, Guillermo Albareda, declaró que la existencia de "unos Andes prácticamente vírgenes" en cuanto a exploración, unidos al "sostenido crecimiento económico del país" y un gobierno que "emite buenas señales para la inversión", convierten al Perú en un destino ejemplar para las empresas.

Los especialistas destacaron que el precio del oro continuará en ascenso, y superará la barrera de los 1.000 dólares la onza, gracias a fenómenos como la depreciación del dólar, el alza del petróleo, la inflación, y la demanda de materias prima de China, también interesada en invertir en el país andino.

Perú es el primer productor mundial de plata, el tercero de zinc y cobre, así como el quinto de oro. En los últimos quince años, este sector ha concentrado el 62 por ciento de las exportaciones totales del país y sólo en 2006 las ventas al exterior de minerales se calcularon en 14.000 millones de dólares. Pero estos beneficios no se vuelcan en las comunidades ni en los trabajadores mineros.

Los departamentos, donde prevalece la minería, ostentan los más altos niveles de pobreza del país. Cajamarca, donde está ubicada la Minera Yanacocha -51.35% de cuyas acciones las posee la transnacional estadunidense Newmont Mining Corporation, 43.65% el grupo nacional Benavides y el 5% la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial-, que aporta alrededor del 10% de las exportaciones del país, es el quinto departamento más pobre del país con 77.4% de su población viviendo en la pobreza y 50.8% en la extrema pobreza.

Los mineros de Perú, donde casi el 50 de la población vive en la pobreza, denuncian que más de 90.000 trabajadores son contratados o subcontratados con sueldos de unos diez dólares diarios y que su esperanza de vida no supera los 50 años.

En este afán minero, el gobierno insiste en que el 90% de su territorio está aun sin explorar para esa producción y prepara proyectos para desforestar la selva del Amazonas, parcelar terrenos, desplazar comunidades indígenas y convocar a las empresas mineras a que participen en su exploración y protección. Los proyectos mineros destructores del medio ambiente han sido rechazados por las comunidades locales ante la indiferencia o complicidad del gobierno con las empresas.

Amnistía Internacional ha manifestado su preocupación por las amenazas de muerte contra activistas ecológicos. El representante de A.I. en Perú, Jorge Trefogli denunció que Javier Jahncke Benavente, defensor ecologista, fue amenazado de muerte por colaborar con la ONG Muqui en la provincia de Piura (norte), que trabajaba para que las comunidades campesinas tengan acceso a la información sobre los planes mineros en la zona. "A.I. también está preocupada porque hasta el momento no atiende la solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para proteger a 65 personas de La Oroya, región Junín (centro andino), una de las ciudades más contaminadas por plomo del Perú, que tienen alto índice de contaminación", reveló Trefogli.

Gobierno anuncia reducción de la pobreza y nadie le cree

Alan García está recogiendo la política económica aplicada por Alberto Fujimori desde principios de los 90. Daniel Córdova, decano de la Facultad de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, defensor del modelo, explica el crecimiento del Perú como “la maduración de una serie de fenómenos que se empezaron a gestar a comienzos de los noventa. El cambio de reglas de juego, las privatizaciones, la estabilidad macroeconómica, la apertura a la economía mundial… todo está dando sus frutos", subrayó.

Frutos que no alcanzan a todos. El gobierno anunció con bombos y platillos que la pobreza había disminuido un 5,2 por ciento durante 2007. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), anunció que el índice de pobreza bajó de 44,5 a 39,3 por ciento. El jefe del INEI, Renán Quispe, agregó que la mayor merma de la pobreza se registró en el área urbana, con una caída de 31,2 por ciento en 2006, a 25,7 por ciento en 2007, mientras en el área rural la reducción fue de 69,3 a 64,6 por ciento. El primer ministro, Jorge del Castillo, celebró las cifras reportadas por el INEI y sostuvo que el país avanza con un “ritmo estupendo” a lograr la meta de reducción de la pobreza a 30 por ciento en 2011, cuando terminará el mandato del presidente Alan García. Agregó que el índice de extrema pobreza, pasó de más de 20 a 13 por ciento. Del Castillo atribuyó el logro a las inversiones propiciadas por el gobierno, que han generado fuentes de trabajo.

Pero la euforia del gobierno no es compartida por los trabajadores. La Confederación General de Trabajadores (CGTP) cuestionó las cifras oficiales. Según la central, los datos del INEI no condicen con la realidad, pues las grandes mayorías son afectadas por el impacto del constante incremento de precios de los productos de primera necesidad, la perdida del poder adquisitivo de las remuneraciones y el empleo precario. Sostiene que la reducción de la pobreza ha sido materia de “un anuncio mediático que trata de ocultar la injusticia social cimentada por el continuismo neoliberal” que el presidente Alan García prometió cambiar como candidato.

La central sindical reclama una verdadera redistribución de la bonanza económica para erradicar con eficiencia la pobreza, lo que implica una serie de reformas, y acusa al gobierno de estar aliado a los grupos de poder. La declaración de la central sindical afirma que el gobierno exacerba las expectativas de la población y busca instaurar un régimen mediático alejado de la realidad, en alusión a anuncios de éxitos y discursos triunfalistas del presidente Alan García. El objetivo de esas acciones es “mantener el continuismo neoliberal revestido de un discurso de optimismo que oculta la exclusión y discriminación de millones de peruanos”, ajenos a los beneficios del crecimiento económico y a los discursos del presidente Alan García, añade. Reitera su convocatoria a un paro nacional, el 9 de julio próximo, “para enfrentar la fantasía presidencial y evitar que siga destruyendo al país, impidiendo una justa redistribución de la riqueza expresada en bienestar y trabajo con derechos para todos”.

En tanto, para el ex jefe del INEI Farid Matouk las cifras oficiales no son creíbles porque nunca antes la pobreza se redujo tan aceleradamente y porque el gobierno no ha hecho pública la fundamentación estadística de la mejoría. Dijo además tener información de que la metodología fue manipulada para aparentar la reducción.

En el mismo sentido se manifestó el ex presidente Alejandro Toledo. ”Lo felicito siempre y cuando las cifras sean reales", dijo el ex presidente Alejandro Toledo a Alan García refiriéndose a las cifras de reducción de la pobreza. Toledo calificó el índice de 5.2% brindado por el gobierno una cifra "exagerada y poco creíble". "Si en un año se disminuye la pobreza en cinco puntos quiere decir que en el 2011 se habrá eliminado totalmente", expresó irónicamente Toledo. El líder de Perú Posible cuestionó la metodología empleada para obtener las cifras y las críticas que ha generado entre especialistas nacionales.

El economista Carlos Parodi agregó que no hace falta ser experto para darse cuenta que la pobreza no se redujo como señala el INEI, pues la realidad cotidiana evidencia la ausencia de cambios tan significativos. Refirió que el INEI hizo un juego aritmético para aparentar la reducción y que una verdadera medición debe contar con más variables y verificar si realmente la calidad de vida de los peruanos mejoró.

Yankees come home

Junto al modelo de abrir todo su territorio a las multinacionales, especialmente las mineras que exploran en busca de oro y otros minerales preciosos, el gobierno también ha abierto las fronteras para el ingreso de tropas norteamericanas a través de ejercicios militares casi permanentes.

A mediados del pasado mes de mayo, el Congreso autorizó el ingreso de tropas norteamericanas para realizar ejercicios “humanitarios hasta por lo menos el mes de septiembre. En la discusión parlamentaria salió a la luz la presencia ya de soldados norteamericanos en la región centro andina de Ayacucho. Según presidente de esa región (gobernador), Ernesto Molina, hace más de un año que soldados norteamericanos están en su jurisdicción y aseguró desconocer a que se dedican. Esto aparte de funcionarios de la DEA que trabajan en el país, y responsables hace un par de años del derribo de una avioneta civil que confundieron con narcotraficantes. La decisión de la mayoría aprista del Congreso fue fuertemente cuestionada por la oposición y despertó las sospechas internacionales de que Estados Unidos pretende trasladar a Perú la base de Manta de Ecuador al vencer el convenio el próximo año. La oposición también cuestionó el supuesto carácter ”humanista” de los ejercicios de las tropas norteamericanas en el país.

La parlamentaria Juana Huancahuari, del Partido Nacionalista (PNP) que representa a Ayacucho, dijo que las tropas extranjeras se proponen operar en el Valle de los ríos Apurímac y Ene, donde hay actividad de remanentes del grupo armado Sendero Luminoso y del narcotráfico. Van a realizar operaciones de erradicación de plantaciones de hoja de coca e involucrarse en acciones contra los grupos armados y el tráfico de drogas, bajo la cobertura de brindar ayuda humanitaria. Huancahuari señaló la responsabilidad del gobierno y el ministro de Defensa, Antero Flores, por no haber evaluado las graves implicancias de la presencia de militares norteamericanos armados, paseando por las calles y pueblos de Ayacucho.

Preguntó por qué tienen que venir militares de Estados Unidos a perforar algunos pozos de agua, construir unas pocas aulas escolares y tres centros médicos, si hay personal peruano capacitado para ello.

”Si vienen en misión humanitaria, para qué traen cuatro helicópteros de combate Chinook”, inquirió la legisladora, al señalar que las tropas extranjeras han sido autorizadas con el fin de infundir temor en la población y aprovechar su sensibilidad respecto al tema de la violencia.

Por su parte, el legislador José Urquizo, también del PNP, reveló que el Congreso, manejado por el gobernante Partido Aprista y grupos conservadores, se apresta a extender otro permiso para la entrada de más soldados norteamericanos. Agregó que el ingreso de las tropas extranjeras a Ayacucho es un acto de provocación contra las fuerzas sociales, que preparan medidas de rechazo a los militares estadounidenses y dijo que su bancada exige que el ministro Flores dé explicaciones al Congreso.

El congresista opositor Víctor Mayorga manifestó preocupación por la constante presencia de militares norteamericanos en el país y dijo sospechar que la misma está relacionada con planes de Washington para establecer una base militar, en reemplazo de la de Manta, Ecuador, próxima a desmantelarse. Indicó que el gobierno tramitó unas 30 autorizaciones para la entrada de fuerzas del ejército, la armada y la fuerza aérea de Estados Unidos.

Al anunciarse el ingreso del último contingente, para Ayacucho, el líder opositor Ollanta Humala planteó que, si es cierto que los militares extranjeros vienen a colaborar en tareas civiles, por qué traen armas, incluyendo helicópteros.

Por otra parte, el periodista venezolano José Vicente Rangel, ex vicepresidente del país, denunció que Perú instaló hace tres meses un centro de entrenamiento militar multinacional, situado en la población de Iquitos, en la Amazonía, autorizado por el presidente Alan García y controlado por personal de Estados Unidos e Israel. Rangel señaló que su función es entrenar a grupos procedentes de países de la región con gobiernos progresistas, a los cuales le hacen oposición.

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El reto de Oxford, Timothy Garton Ash

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Las universidades europeas necesitan imitar lo mejor del modelo de EE UU para jugar en la ‘superliga’

El País, España

Oxford acaba de anunciar la mayor campaña de obtención de fondos lanzada por una universidad europea; mientras tanto, Europa y el resto del mundo necesitan imitar lo mejor -pero no lo peor- del modelo estadounidense.

Paso mi vida académica dividido entre dos universidades, Oxford y Stanford. En 2006, Stanford anunció una campaña con el "reto" de recaudar 4.300 millones de dólares (unos 2.700 millones de euros). Esta semana, Oxford ha lanzado una campaña (campaign.ox.ac.uk) para recaudar 1.250 millones de libras (1.570 millones de euros), la mayor jamás lanzada por una universidad europea.

Detrás del intento de Oxford de jugar en la superliga de la financiación de las universidades al estilo norteamericano se encuentra una cuestión más amplia: ¿tendrá Europa, la cuna de la universidad moderna, unas universidades de investigación de categoría mundial de aquí a 10 años? Y esa pregunta forma parte de un enigma mayor: ¿cómo puede resistir Europa en un mundo cada vez menos europeo? Por ahora, Europa está representada en la lista de las 10 mejores universidades del mundo que elabora el Times Higher Education Supplement por cuatro instituciones, todas británicas: la Universidad de Oxford, la de Cambridge, el Imperial College de Londres y el University College de Londres. En la lista rival que elabora la Universidad Jiao Tong de Shanghai, sólo Oxford y Cambridge están entre las 10 primeras. Las otras ocho son estadounidenses, pero China tiene intención de incluir pronto una de las suyas.

Oxford dice que el contexto de su campaña es "un mundo de financiación estatal incierta y competencia mundial creciente". Veo esa competencia feroz por los mejores profesores y los mejores estudiantes cada semana, tanto si estoy en Oxford como si estoy en Stanford. Éste es un mercado tan globalizado como los de los ordenadores, el petróleo y los servicios financieros. Oxford aguanta, pero a duras penas. Para los jóvenes profesores más brillantes del mundo, los patios cuadrados de piedra, las cenas civilizadas en los colleges y una tradición intelectual de incomparable riqueza pueden compensar sólo hasta cierto punto unos sueldos más bajos, unos precios de la vivienda más altos y unos horarios de trabajo más cargados que, por ejemplo, en Stanford.

El dinero no es, en absoluto, el único factor en este mercado globalizado de la enseñanza superior, pero desde luego ayuda. La financiación pública de la educación superior en Gran Bretaña ha aumentado con el nuevo laborismo después de que sufriera un declive espantoso con Margaret Thatcher, pero no puede solucionar todos los problemas de un sector universitario mucho más extendido, significa ataduras burocráticas y políticas y seguramente saldrá mal parada en las restricciones actuales del gasto público. En cualquier caso, la independencia financiera y la intelectual van de la mano, como advierte el folleto de campaña de Oxford en un apartado sucintamente titulado "Libertad".

Los derrotistas ven la dotación de 35.000 millones de dólares con que cuenta Harvard y dicen que "es imposible que lleguemos a eso". Pero Harvard es un caso aparte. Stanford tiene justo por encima de 17.000 millones de dólares y Princeton casi 15.000 millones. Si se suman las dotaciones de los colleges de Oxford, la universidad y sus fondos y fundaciones, y se capitalizan las transferencias anuales medias de las rentables ediciones de Oxford University Press, podemos alcanzar una cifra de unos 11.000 millones de dólares, según los tipos de cambio actuales. Y ese cálculo ignora el hecho de que los títulos de las tierras que figuran en algunas dotaciones de Oxford están valorados en precios de los siglos XV o XVI (una anomalía surrealista y digna de un clásico de esta universidad, Alicia en el país de las maravillas). Si a eso se añade una campaña que tenga éxito y consiga otros 2.500 millones de dólares, estaremos cerca de Princeton.

Ahora bien, las dotaciones, junto con la financiación pública y privada de la investigación y las colaboraciones y derivaciones comerciales, no son más que parte de la historia. Las mejores universidades de EE UU disponen además de más ingresos procedentes de las matrículas. Aunque Oxford puede resultar caro para los alumnos de fuera de la UE, sus tarifas para los británicos tienen un tope que fija el Gobierno, como las de las demás universidades británicas, en un máximo ligeramente superior a 3.000 libras anuales (3.800 euros), que es ya el triple de la cifra anterior a 2006 y una cantidad más elevada que en la mayoría de los países de Europa continental. Incluso contando con las aportaciones de fondos especiales del Gobierno que ayudan a sostener su sistema único de tutorías y colleges, Oxford calcula que subvencionar el coste de educar a un estudiante británico le supone un gasto de unas 7.000 u 8.000 libras al año. Si Oxford adoptara verdaderamente un modelo de financiación estadounidense, tendría que cuadruplicar (por lo menos) sus matrículas y, si quisiera mantener unos criterios de admisión independientes del nivel económico, tendría que ofrecer unas becas muy generosas para ayudar a los alumnos de familias más pobres.

Es posible que ésa sea -quizá debería ser- la dirección que emprenda Oxford durante los próximos 10 años, pero no será un proceso rápido, completo ni carente de discusiones y negociaciones complejas, porque Oxford está en Europa, no en Norteamérica. Sus profesores y estudiantes no sólo trabajan en un contexto político europeo que es, al mismo tiempo, liberal y socialdemócrata en sentido amplio; son parte de él y comparten muchos de sus valores. Reconocen que el mero hecho de empezar a avanzar en la dirección de Stanford, por así decir, plantea difíciles problemas de acceso, igualdad y justicia social.

Es imposible empezar a hablar de todos esos problemas, pero veamos una muestra del caso británico. El importe máximo de 3.000 libras (más inflación) de las matrículas y el sistema de préstamos a estudiantes que lo acompaña van a ser sometidos a una revisión del Gobierno que comenzará el año próximo pero quizá no ofrezca resultados hasta después de las próximas elecciones (ni los laboristas ni los conservadores quieren que esto se convierta en una patata caliente en época electoral). El Gobierno asocia la cuestión de las matrículas y los préstamos a la mejora del acceso a la universidad para los estudiantes de escuelas públicas -frente a los que proceden de las privadas- y ambientes menos favorecidos. Oxford aplica un criterio escrupulosamente meritocrático a la admisión (mucho más que algunas de las principales universidades estadounidenses, que ofrecen un acceso privilegiado a los alumnos más mediocres de antiguos alumnos generosos; de ahí que George W. Bush fuera a Yale), pero muchos de esos estudiantes no solicitan la entrada en Oxford debido a la falta de conocimiento, profesores que les descorazonan y la imagen de la universidad -difícil de eliminar- como lugar de privilegios, oropeles y champán. Si, aunque mezclemos nuestras metáforas como no debería hacerlo ningún alumno, esta patata caliente acaba en el campo del líder conservador David Cameron -en el caso de que éste se convierta en el 26º primer ministro educado en Oxford-, será doblemente explosiva.

Sin embargo, más allá de la política de imagen, nos encontramos ante unos dilemas políticos reales. Si se eliminan los topes de las matrículas, ¿aumentaría el Gobierno los préstamos a estudiantes en la proporción correspondiente? Eso significaría más deuda para los licenciados y más gasto público. ¿O se encargaría el Gobierno de pagar directamente la factura, con dinero que tendría que quitar de los hospitales, las escuelas públicas y el gasto social? ¿O pediría a las universidades que compensen ellas mismas la diferencia? Si Oxford tiene éxito con su campaña, seguramente podría financiar la diferencia con esa dotación aumentada y conceder becas a los menos acomodados, como hacen Harvard y Stanford. Pero Oxford y Cambridge son las dos únicas grandes universidades de Europa que tienen la más remota posibilidad de pensar en algo así.

Las dotaciones del Imperial College y el University College de Londres están muy por debajo, y mucho más aún las de otras universidades británicas importantes. Por tanto, si se eliminan los topes y esas universidades cobran unas matrículas más elevadas -cosa que sus magníficos resultados académicos justificarían, desde luego, incluso en un mercado muy competitivo-, ¿quién pagaría la diferencia a sus alumnos más pobres? ¿O acaso esas universidades ajenas a Oxbridge pero también de élite se convertirían en escuelas privadas para estudiantes acomodados y (cada vez más) extranjeros?

No sé las respuestas. No he planteado ni la mitad de las preguntas. Pero sí sé que éste es el debate que debemos mantener durante los próximos años, no sólo en Gran Bretaña sino en toda Europa. La pregunta fundamental -podemos llamarla la pregunta de Oxford- en la que se basan todas las demás es ésta: ¿podemos tener en Europa justicia social en la enseñanza superior y al mismo tiempo unas universidades investigadoras de primera categoría? ¿O hay que elegir? -

http://www.timothygartonash.com. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia

Argentina: el poder del Opus Dei en las elites…

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"La más fuerte manifestación integrista de poder en la Iglesia es, sin duda, el Opus Dei, de origen español….tiene gran número de cátedras universitarias en España y recientemente ha abierto una universidad propia en Pamplona; está íntimamente ligado con el régimen de Franco, posee altos puestos en el gobierno, bancos, editoriales, revistas, periódicos… La pertenencia al Opus Dei está concebida de una manera múltiple y complicada: desde unos amplios círculos exteriores, hasta grupos íntimos, secretos, células. Es innegable que la fundación del Opus Dei está marcado por el franquismo: ésta es la ley en la que ha sido formado".

Hans Urs von Balthasar, teólogo católico
"Integralismus", en Neue Zürcher Nachrichten, 23 de noviembre de 1963.

"Opus Dei: algo así como la catolización del dólar".
Juan Domingo Perón
Conversaciones con Juan Perón,
por Enrique Pavón Pereira,
Colihue-Hachette, 1978.

"Los modos secretistas e intimidatorios de la recluta escolar se continúan cuando el niño, el adolescente se hace del Opus. Apartamiento de la familia, censura de amistades y lecturas, imposición de horarios, estudios y lugar de residencia, manipulación de la conciencia, control profesional y económico, una versión y española de la grupalidad sectaria, hermética, en la que la religión funciona básicamente como cebo para atraer a nuevos sectarios".

Alberto Moncada
La evolución del Opus Dei en España,
Ponencia presentada ante el VI Congreso Español de Sociología,
La Coruña, 24/26-IX-1998.


En estos días, en España, se han abierto archivos y se ha comenzado a investigar las matanzas del franquismo. Interviene la ONU en la investigación a casi tres décadas que el régimen fascista hizo implosión luego de cuatro décadas sinistras de opresión y crímenes. Fue en esos años, especialmente desde 1952, cuando el franquismo se bonapartizó, que el Opus Dei logró presencia hegemónica en el régimen dictatorial. Hasta 1975, cuando el tirano Francisco Franco murió, se produjeron ejecuciones de opositores por fusilamiento o garrote vil, una especie de estrangulación medieval. En aquellos años de noche y niebla, los opusdeístas consolidaron su poder político y económico.

El 21 de diciembre de 1978, Egidio Viganó, superior de los salesianos, difundió en un boletín interno de la Orden una conversación con el entonces nuevo Papa Juan Pablo II. Viganó le había expresado que los salesianos eran unos cien mil miembros activos, a lo cual Wojtyla respondió: "Entonces, ¡sois más poderosos que el Opus Dei, que solo tiene setenta mil". Le contestó el salesiano: "Santidad, nosotros no somos poderosos, sino humildes e inquietos trabajadores", a lo cual el Papa Juan Pablo contestó con énfasis: "¡No, no!, para realizar el bien es necesario el poder, ya lo decía Santo Tomás de Aquino".

El poder es político y económico, de eso se trata en el caso de la prelatura del Opus Dei, grupo integrista desarrollado cuando el gobierno de Madrid giró hacia los Estados Unidos de Norteamérica, incorporándose a la política de bloques de la "guerra fría". Las funciones del Opus fueron las de un grupo tecnocrático al servicio del franquismo y de sus propios intereses como grupo de presión.

El poder político no cae del cielo ni lo articula la diplomacia. Tampoco lo dan los ejércitos. Ese poder —en el siglo XXI— lo suministra la información junto al poder económico y se potencializa en una estructuración operativa. En siglos anteriores, los papas utilizaron como base, después de la reforma luterana, a la Compañía de Jesús, pero desde el reinado de Wojtyla, el Opus Dei pasó a ocupar las preferencias de Roma. El grupo se transformó en puntal del conservatismo teológico y en correa de transmisión entre Roma y los gobiernos derechistas europeos y americanos. Varios opusdeístas ocuparon cargos claves en el Vaticano, el vocero papal Joaquín Navarro Valls y el reemplazante del controvertido obispo Paul Marcinkus, Eduardo Martínez Somalo, como secretario de Estado romano.

El ascenso opusdeísta se consolidó cuando los financistas de la Obra fueron en ayuda de Roma al quebrar el Banco Ambrosiano y quedar comprometidas las finanzas del Instituto de Obras Religiosas (IOR). Las conexiones del Opus en los Estados Unidos y España a través de la Continental Illinois Bank, el Banco Popular Español, Esfina, el Banco Atlas, Bankunion, Fundación General Mediterránea, Rumasa, entre otros, consolidaron en su momento al Opus como importante agente financiero antes que espiritual. Gianni Baget Bozzo ha explicado con detalle que fue la misma Iglesia el organismo sobre el cual el Opus Dei "ha aplicado el poder real de su organización y la estructura social sobre la cual ha ejercido su influencia".

Durante el menemismo

El presidente argentino Carlos Menem encontró al Opus durante su década de gobierno (1989-1999) como un interlocutor válido. Sus cuadros políticos y una conexión indispensable en Roma sirvieron para disciplinar en torno suyo a la Iglesia argentina, muy crítica hacia las políticas económicas neoliberales del menemismo. Los cuadros opusdeístas llegaron a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y al área política diplomática. De la mano del entonces Ministro del Interior, Gustavo Béliz, ocuparon diversas áreas políticas en Población y Relaciones con la Comunidad, en Coordinación, en la Secretaría General, en el Sistema de Información y en la Secretaría de la Función Pública. Entre los operadores opusdeístas figuraron Guillermo Haissinger, Diego Blasco Funes, Fernando Sotz, Jorge Passardi, Guillermo Salvatierra, Juan Franchino, André Zuyriani. Por otros canales han funcionado a favor del menemismo colaboradores de la Obra como Rodolfo Barra, Aldo Carreras y Antonio Boggiano, este último actual ministro en la Corte Suprema e integrante del sector favorable a las políticas oficiales durante la etapa menemista, llamada la "mayoría automática".

Conocidos empresarios han integrado sus filas como Guillermo y Rodolfo Lanusse, Angel Rafael Trozzo, presidente del Banco de Intercambio Regional (BIR), (protagonista de un conocido escándalo financiero en 1980), Juan Angel Rómulo Seitún (uno de los tres socios de Sasetru, Salimei-Seitún-Trucco), la empresa que registró la quiebra más importante de la Argentina y el banquero Francisco Trusso que, junto a sus hijos Pablo y Francisco Javier, se encontraban al frente del Banco Crédito Provincial de La Plata. Otras fuentes indican como opusdeísta al empresario Carlos Pérez Companc.

Se ha definido al Opus Dei en España, a partir del franquismo, como una versión ibérica modernizada, con rostro humano, de la organización política de extrema derecha llamada Acción Francesa, fundada y dirigida por Charles Maurrás, el responsable intelectual del asesinato de Jean Jaurés. Puede que haya tenido en sus orígenes esa orientación. Pero el Opus Dei, es la expresión de una corriente particular del fascismo español, la del "nacional-clericalismo autoritario", diferente de los fascismos populistas, como el falangismo o el fascismo "plebeyo" italiano de 1921 a 1924. El catedrático español, José Luis Aranguren sostuvo que la organización creada por Escrivá de Balaguer es la "expresión de un catolicismo de cruzada, de lucha y de exterminio, de exaltación de la voluntad con fines belicistas".

El Opus Dei actúa como un grupo confesional de elite. En España su poder se cortó cuando fue asesinado por un comando vasco de la ETA, el marino Luis Carrero Blanco, heredero político de Franco. Esa relación estaba a cargo de Laureano López Rodó y los tecnócratas neocapitalistas Alberto Ullastres, Mariano Navarro y Gregorio López Bravo. Pero el golpe más severo se produjo con la quiebra de Rumasa, empresa integrante del grupo Ruiz-Mateos, que era asesorada por el socio supernumerario del Opus, Pablo Bofill Quadras, uno de los responsables financieros de la Obra.

El Opus, como en los casos de los argentinos Trozzo y Trusso, tomó distancia de José María Ruiz-Mateos, quien se habría negado, en un momento, a pasar apoyo económico a la organización, y por lo que este empresario respondió a los voceros del grupo integrista: "Si yo estoy procesado por un delito monetario también deben estarlo los directores del Opus Dei, Juan Francisco Montuenga y Alejandro Cantero, para quienes transferí a un banco suizo mil millones de pesetas" (aproximadamente siete millones de dólares). Si como ocurrió con Trozzo y Trusso, los empresarios caen en desgracia, la Obra niega su vinculación institucional o toma públicamente distancia de los mismos. Como toda organización cerrada, de elite, el Opus dice que actúa a través de sus miembros, pero en realidad lo hace institucionalmente; sostiene que carece de bienes terrenales (sus bienes eclesiásticos son escasos) pero sus propiedades y bienes civiles (mediante sociedades de bien público que denominan "sociedades auxiliares") son importantes.

La organización por dentro

A la Argentina, el Opus Dei llegó en los años cincuenta montando desde ese momento colegios e institutos terciarios hasta llegar a la actual Universidad Austral. Comenzó a desarrollarse durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, en donde colocó en el área de Educación varios de sus cuadros reaccionarios y en tiempos del régimen del general Jorge Rafael Videla, integrantes de la prelatura inspiraron el FORES (Foro para la Reforma Judicial), que reunía a abogados amigos del régimen militar. Pero la consolidación opusdeísta se produjo durante la década del menemismo. El periodista Héctor Ruiz Núñez, en La cara oculta de la Iglesia, señaló que el Opus, creado por un mediocre intelectual aunque dinámico propagandista, el sacerdote José María Escrivá de Balaguer, tras su fachada espiritual-religiosa es una "empresa privada de gestión ". El Opus Dei es una mezcla de congregación religiosa y empresa capitalista. Se trata de un movimiento integrista que se muestra en los hechos como modernizador, preocupado por la educación y los medios de comunicación pero fundamentalmente es un grupo de presión antes que la exteriorización de un sentimiento religioso.

Sus estatutos establecen que "no posee por sí mismo bienes materiales", pero actúa a través de diferentes sociedades paralelas a las cuales se inscriben sus bienes. En la Argentina, entre otras, se cuentan la Asociación para el Fomento de la Cultura (AFC) y la Asociación para el Intercambio de la Cultura (AIC) y en Estados Unidos, en la Costa este y en el oeste, se denomina Asociación para el Desarrollo Educacional (Asociation for Educational Development). Jesús Ynfante que investigó minuciosamente y por espacio de treinta años al Opus Dei, considera que la organización forma parte del capital monopolista, a quien aporta de dóciles cuadros, provenientes de la pequeña burguesía y, a su vez, sus principales miembros y sus cúpulas, provienen de la oligarquía financiera y terrateniente. No es únicamente una forma de tecnocracia aséptica sino que busca y construye poder político y económico. Para el canon bíblico, donde se habla del camello, de la aguja y del reino de los cielos ("De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos", Mateo, 19.20), lo cierto es que la Obra ha modificado el concepto ya que entrarán al mismo los ricos que le aportan a sus arcas.

La Opus Dei Awareness Network Inc

En un reciente informe de la revista vasca Kale Gorria se señala que la organización cuenta con aproximadamente dos mil sacerdotes, contando, entre otros, a los cardenales Alfonso López Trujillo, en Colombia; Juan Luis Cipriani, en Perú; Lucas Moreira Neves, en Brasil, obispos y, sobre todo, 85.000 miembros, entre ellos más de 30.000 en el Estado español. Los adeptos, según la publicación, alcanzaría a unos 450.000 católicos integristas, cercanos o camaradas de ruta del grupo. El Parlamento belga ha incluido al Opus Dei en la lista de las diez sectas más peligrosas del mundo, mientras en los Estados Unidos se ha constituido la asociación Opus Dei Awareness Network Inc, para defender a los ciudadanos de las actividades de la Obra.

En Cataluña, la organización AIS cuenta con ex militantes de la Obra entre las personas que siguen tratamiento a causa de su antigua pertenencia a sectas. Especialmente, preocupantes son los casos de menores, en donde psicólogos catalanes como estadounidenses han detectado que las técnicas de captación del Opus Dei suponen en muchos casos "alejamiento de la familia, censura de amistades y lecturas, imposición de horarios, manipulación de la conciencia y el control profesional y económico".

El informe de la publicación vasca, titulado "Opus Dei, el poder omnipresente de la Mafia", dice: "Un reciente informe de la DIGI señalaba que "el Opus Dei posee muchas de las características de una secta peligrosa. Sus miembros se someten a un rito de iniciación secreto: se jura obediencia al prelado general y a ‘otras personas autorizadas de la prelatura’". Una vez introducidos, deben someterse a lo que se conoce como ‘normas formativas’, una manera de condicionamiento mental. Entre ellas, figura el informe semanal a un ‘director’, que tiene derecho a supervisar todas sus actividades personales y profesionales. Confesarse una vez a la semana con un sacerdote del Opus Dei es preceptivo. Los solteros consagrados deben llevar cilicios regularmente y practicar la autoflagelación’. En todo este complejo engranaje tiene un papel fundamental el ‘director espiritual’, ante quien los devotos de Escrivá no pueden ocultar ningún tipo de sentimiento, acción o pensamiento. Ello incluye prioritariamente las cuestiones económicas, estando recomendado por la Obra el formular consultas a la superioridad antes de realizar cualquier tipo de inversión. Además, los numerarios (militantes solteros) deben firmar un documento en donde ceden la propiedad de sus bienes al Opus Dei".

Quien estudie al Opus Dei se enterará que son los "cilicios", la "autoflagelación", las formas de "control" de las conductas del adepto, la ideología que subyace en esta organización integrista.

Dineros son dineros

La Opus Dei Awareness Network Inc añadió en su estudio la siguiente información: los célibes deben donar su sueldo íntegro y sus "directores" están autorizados para supervisar el correo personal de estudiantes, adeptos, laicos o sacerdotes, que habiten los edificios y casas de la institución.

La revista vasca, a su vez, sintetiza la caracterización de esta Multinacional de la Fe: "El Opus es una poderosa máquina económica que, según algunos datos de estudiosos de la Obra, tiene unos ingresos mensuales asegurados de treinta millones de dólares (seis mil millones de pesetas). Sanjuana Martínez, una firma imprescindible en temas del Opus Dei, señalaba que existen 53 documentos que prueban "el control jerárquico interno sobre todas las actividades económicas, aunque ocultadas bajo diferentes etiquetas. Los documentos atestiguan que hasta las sociedades auxiliares, incluidos los bancos propiedad de afiliados del Opus, están bajo control de la autoridad jerárquica del instituto y deben ser visadas al menos cada cinco años por el administrador general".

Luego, la publicación vasca, incursiona sobre la orientación neoliberal económica, es decir, plutocrática, del Opus Dei. Dice la publicación: "El Opus practica una doctrina ultraliberal, nada que extrañar en una organización que extiende sus tentáculos económicos en Nueva York, Tokio, París, Zurich, Londres, Madrid, Panamá o Manila y que entre sus militantes cuenta con el presidente del Banco popular Español, Luis Valls Taberner, con el mandamás del Banco Comercial Portugués, Jardim Gonzalves, o con el gobernador de la Banca de Italia, Antonio Fazio".

Agrega después: "Vinculadas al Opus están la fundación suiza Limm-mat, la española General Mediterránea, las alemanas Rhin-Danube e Instituto Lidenthal y en Venezuela, la Fundación General Latinoamericana. Para abastecer de cuadros directivos a la Obra, funciona desde 1956 el Instituto de Estudios Superiores de la Iglesia (IESE), por donde desfilan los más importantes hombres de negocios del Estado español. En México pertenecen al Opus, entre otros, el Instituto de Alta Dirección de Empresas y la Escuela Superior de Administración de Instituciones".

Las redes del poder

El Opus Dei se mantuvo como apoyo y utilización de la tiranía franquista desde 1952 en adelante. Actualmente existe una evidente influencia en el gobierno del Partido Popular, de ideología conservadora y reaccionaria. Muchos de los actuales ocupantes de La Moncloa envían a sus hijos a colegios de la Obra. El próximo yerno de Aznar, Alejandro Agag, es un destacado militante del PP, sigue la estela de Escrivá de Balaguer. Uno de los ministros de Aznar, Federico Trillo también pertenece a la Obra y mira con cariño al opusdeísmo otros personajes del actual régimen, como Jaime Mayor Oreja y Mariano Rajoy, los dos últimos ministros del Interior. Hay otros funcionarios en Interior que pertenecen a la organización, como Juan Cotino y, probablemente, Pedro Morenés. Lo mismo ocurre en la judicatura, donde están implantados el derechista Jesús Cardenal y hasta fiscales de la Audiencia Nacional, como Jesús Santos y José Luis Requero.

Se expresa en la revista Kale Gorria: "Las ramificaciones del Opus llegan hasta los protagonistas de los episodios más rocambolescos de la vida española, como varios miembros de la familia Giménez-Reyna, personajes principales del escándalo Gescartera". En el Partido Popular, los opusdeístas abundan, además de los ya nombrados, los siguientes: Juan José Lucas, Cristóbal Montoro, Loyola de Palacio, Margarita Mariscal de Gante, Isabel Tocino, José Manuel Romay Beccaría, Andrés Ollero, Julia García Valdecasas, Miguel Ángel Cortés, José María Michavila, Juan Luis de la Vallina, Jesús Pedroche, Juan Ramón Calero, Ignacio Salafranca, Ana Mato, Pablo Guardans Cambó, Joaquín Abril Martorell, Alberto de la Hera y Francisco Gilet. En la misma línea política funcionan los periodistas Cayetano González, Antonio Petit, Quino Molina, Vittorio Messori, Luis del Olmo, Mario Pentinelli y J. Giner.

La muchachada de abordo

Los opusdeístas se desparraman por diversos países y poderes en su abordaje integrista. El informe de Kale Gorria agrega como simpatizante del Opus a Hervé Gaymard, secretario de Estado de Finanzas; al ex premier francés Raymond Barre; Christine Boutin, secretaria estatal del CDS y el antiguo ministro del Interior, el príncipe Michel Poniatowski. Pero también están en las proximidades de la Obra los patronos de las aseguradores Axa o AGF, Claude Bebear y Michel Albert, además, del gran jefe de la Renault, Louis Schweitzer. Otras figuras opusdeístas son: Bernardette Cordón de Courcel (esposa de Jacques Chirac), Ettore Bernabei (ex presidente de la RAI), Jeane Kirpatrick (ex embajadora de EE.UU. en la ONU), el dictador peruano prófugo Alberto Fujimori, Jacques Santer (ex presidente de la Comisión Europea), Fabiola de Mora y Aragón (ex reina de Bélgica), Françoise Seillier (coordinadora de varias asociaciones familiares europeas) y Mota Amaral (ex presidente de la región autónoma de Azores).

En Estados Unidos el Opus cuenta con tres mil miembros repartidos en 64 centros; en Italia, con 4000 militantes; en Portugal, con 2500 simpatizantes y 200 numerarios. En el Vaticano además del vocero papal figuran Joaquín Pacheco Klaus Becker, Fernando Ocariz y Felipe Rodríguez. A ellos se suma el embajador del Estado español en San Pedro, Alberto Riera, ex cónsul en Miami, que está en las proximidades de la Obra. El círculo de poder del Opus en el Vaticano lo completan el cardenal Martínez Somalo, Julián Herranz (copresidente del consejo papal), Stanislaw Dziwisz (secretario del Papa), el consejero del Vaticano para asuntos de Televisión Alberto Michelini y el miembro del consejo financiero Gianmario Rovero. En el plano mundial, uno de los objetivos de la Obra es el de colocar a sus cuadros en puestos de dirección en las Naciones Unidas y en otros organismos internacionales.


La estrategia actual del Opus Dei

La estrategia actual del Opus Dei, las nuevas redes de poder que teje, se basan en el intento de controlar las telecomunicaciones y dominar la informática y la tecnología de punta aplicada a las comunicaciones.

Escrivá decía que "tenemos que envolver el mundo en papel de periódico". En 1979, el Opus Dei controlaba, en todo el mundo, 52 emisoras, 12 productoras de cine, 694 publicaciones de diverso género y 38 agencias de información. En España controlaba las editoriales Rialp, Palabra, Scriptor o Eunsa (Ediciones de la Universidad de Navarra) y empresas tipográficas como Anzos SA. Otro tanto ocurre en España, en Irlanda (Four Court Press, en Dublín) y hasta en Italia donde apareció hace dos décadas una lujosa edición de Camino preparada por Mondadori. Pero el interés del Opus no es solo en acumular medios de prensa sino en tratar de controlar las herramientas con que se elabora y transmite la información.

La Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad del Opus Dei en Navarra y el colegio Centro Tajamar de Vallecas son importantes centros informáticos en España. De ambos lugares salen técnicos especializados en ingeniería de software, microelectrónica, diseño de base de datos, comunicaciones por fibra óptica y aplicaciones de la informática a las artes gráficas que, generalmente, son absorbidos al poco tiempo de terminar sus estudios por empresas próximas a la Orden. En relación al Opus funcionan otras empresas de tecnología de la comunicación en España: Promoción Tecnológica y Comercial SA (Protecsa) que es una de las empresas que aneja la instalación de sistemas informáticos Edicomp 3000 y Edicomp 4000. Con sus dos sistemas se elaboraron diarios nacionales como El Mundo, Diario 16, Marca, entre otros. Y alrededor de 40 periódicos locales o provinciales.

Protecsa representaba la firma informática norteamericana Autokom y desarrollaba, además, tecnología de filmación en prensa y artes gráficas, procesadoras, pasado de planchas para rotativas y sistemas de informatización de archivos. Personajes cercanos a la Obra como Eugenio Galdón, de la empresa Multitel, se dedicaron a la televisión por cable haciendo inversiones de cientos de millones en el cableado televisivo de Madrid y Sevilla.

Durante el menemismo, el Opus Dei ha tratado de expandirse en los medios de comunicación. Algunos ejemplos es el fuerte implante en la redacción del diario La Nación, un diario de información económica El Cronista a través del grupo Recoletos (Telva, Marca y Expansión) de España que adquirió el antiguo diario de escasa circulación pero que sirve de fuente de información para las empresas españolas radicadas en la Argentina, donde el Opus Dei tiene intereses económicos.

* Emilio J. Corbière es periodista y analista político. Es autor de Opus Dei. El totalitarismo católico (Acerca del integrismo y progresismo cristiano (Editorial Sudamericana, septiem bre de 2002).

Chile: el MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria), hace 40 años…

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DR1 Movimiento de Acción Popular Unitaria, a 40 años de su fundación…

De Wikipedia, la enciclopedia libre

MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria), partido político de izquierda chileno que se formó de la escisión de un sector rebelde de la Democracia Cristiana. Una razon que desencadenó la división fue la Junta Nacional de la DC, mayo 1969, cuyo voto político no satisfizo a dicho sector, formando el 19 de mayo de 1969 el MAPU. La formación del sector rebelde y de otros nucleos críticos dentro de la DC tiene su origen ya desde los inicios del gobierno de Frei, cuya orientación pro-norteamericana provocó creciente descontento en la juventud DC en especial.

En este grupo se encontraban, principalmente jóvenes militantes democratacristianos, Rodrigo Ambrosio, Rafael Agustín Gumucio, Oscar Guillermo Garretón, Eduardo Rojas, Alberto Jerez, Julio Silva Solar, Vicente Sota, Carlos Montes, Jacques Chonchol, José Miguel Insulza, Eduardo Aquevedo, Jaime Estévez, Tomás Moulian, Gonzalo Ojeda, Samuel Bello, Juan Ruz y Enrique Correa, entre otros.

Ingresa a la Unidad Popular en 1970. Participó directamente en el gobierno de Salvador Allende encabezado por Rodrigo Ambrosio, quien fallece en un accidente en mayo de 1972. Durante 1971 Allende y otros sectores presionaron a la dirección del MAPU para no definirse como marxistas, al punto que para el 26 de Julio de ese año una delegación del MAPU encabezada por Jaime Gazmuri y Eduardo Aquevedo es invitada a Cuba, donde tiene lugar una conversación de varias horas, en el Hotel Habana Libre, con el Comandante Fidel Castro. Junto con Eduardo Aquevedo y Jaime Gazmuri estuvo presente también Juan Enrique Vega, entonces Embajador de Chile en Cuba. En un ambiente muy positivo y coloquial, Fidel Castro intentó convencer a dichos dirigentes del Mapu de no adoptar una definición marxista, sino cristiana de izquierda, con el argumento de que ya el marxismo estaba representado por varios partidos en Chile, pero no asi el cristianismo revolucionario o de izquierda (no obstante la existencia de la Izquierda Cristiana, considerada muy débil aún). Esta propuesta del máximo dirigente cubano fue rechazada por los dirigentes del Mapu, especialmente por Eduardo Aquevedo, cuya posición crítica frente al modelo soviético era conocida.

En Octubre del año siguiente (1972) se realiza el Segundo Congreso del MAPU, donde triunfa ampliamente el sector encabezado por Eduardo Aquevedo y Kalki Glauser, sector representativo de una línea marxista independiente de los bloques internacionales y muy crítico de la URSS. Esto le valió fuertes cuestionamientos del PC y de sectores del PS. En este Congreso de elige a O. Guillermo Garretón, a propuesta de Eduardo Aquevedo, y éste último quedó de Primer Subsecretario General. Al final del gobierno de Allende (marzo de 1973) el Mapu se divide en 2 corrientes: el MAPU propiamente tal, que se declaró marxista-leninista y más radicalizado liderado por Óscar Guillermo Garretón y Eduardo Aquevedo y el MAPU Obrero Campesino (MAPU OC o MOC), de tendencias más moderado y afines al Partido Comunista, liderado por Jaime Gazmuri y Enrique Correa. Ambos sectores siguen participando de la UP y en las elecciones parlamentarias de 1973, hasta el golpe de septiembre de 1973.

Con el gobierno de Augusto Pinochet, el Mapu es proscrito al igual que todos los partidos de la UP y hay una persecución de los militantes de este partido. Entre 1975 y 1976, la UP aún es el punto central de la política de sus partidos. Son años de remezones partidarios que van reacomodando paulatinamente las fuerzas en el interior de cada organización. Por ejemplo, a Europa llega, desde el interior, Eugenio Tironi, entonces miembro del grupo de dirección interior del Mapu que ha sucedido a O. Garretón luego de su asilo en la embajada de Colombia, y que encabeza Carlos Montes e integran, entre otros, Carlos Ortúzar, Guillermo Del Valle, Víctor Barrueto y Fernando Echeverría. Tironi lleva la misión de expulsar del partido a una mal denominada “fracción” izquierdista encabezada por Eduardo Aquevedo (Primer Subsecretario del MAPU) y Gonzalo Ojeda, que representaban a la mayoría de los militantes del MAPU en el exilio y a sectores importantes de la militancia del interior, cuya política supuestamente dificultaba los esfuerzos de reconstrucción de la UP porque planteaban la conformación de un frente amplio opositor que agrupara la izquierda chilena desde la UP hasta el MIR. Es el comienzo de un importante viraje del Mapu.

Desde el interior, y a raíz de una fuerte autocrítica de su participación en el gobierno de Allende, los nuevos dirigentes que asumen en la clandestinidad, tales como Carlos Montes (Cristián), Víctor Jeame Barrueto (Tito), Guillermo del Valle (Zuñiga), Rodrigo González (Javier), Guillermo Ossandón (Pizarro), Ricardo Brodsky (Mica), y Jaime Manuschevich (Ismael). En 1980, al no lograrse la unidad de los socialistas y al existir fuertes indicios que el PC se propone iniciar la lucha armada, optan por participar junto a otros sectores moderados del socialismo chileno, tales como Ricardo Lagos Escobar o Ricardo Núñez, en la renovación del ideario socialista chileno, influyendo de manera significativa en la conformación de la Convergencia Socialista y posteriormente del Bloque Socialista, lo que facilitó el entendimiento con el centro político y la creación de un vasto movimiento social democrático antidictatorial.

Dentro del MAPU, un grupo minoritario, encabezado por Guillermo Ossandón, se opuso a esta orientación y se marginaron de la nueva política, conformando un grupo que fue llamado MAPU Lautaro, que realizaron acciones violentas en contra de la dictadura militar, por lo que son considerados terroristas. Este sector de habia formado en Cuba, siguiendo orientaciones de G. Garretón desde inicios de los 80. Con el retorno a la democracia, este grupo siguió realizando acciones violentas, hasta ser desarticulado por los servicios de investigaciones.

En 1985, en el llamado Congreso de Unidad, realizado en forma clandestina en Punta de Tralca, los sectores encabezados por Garretón y Gazmuri, se reunifican, y asume como nuevo Secretario General Víctor Barrueto.

En 1988, la mayor parte de sus militantes contribuyen a la formación del Partido por la Democracia (PPD), y luego un sector importante ingresa al Partido Socialista de Chile. La militancia y cuadros del MAPU en realidad se distribuyen por partes casi iguales entre ambos Partidos (PPD y PS). Hasta la actualidad, 2008, la presencia del ex MAPU sigue vigente en la política y en el debate chileno, a través de diversos dirigentes en instancias de gobierno, del parlamento y en el mundo académico.


http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_de_Acci%C3%B3n_Popular_Unitaria

P. Bourdieu: el poder y los medios de comunicación. Entrevista.

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Pierre Bourdieu se ha convertido en el pensador francés más influyente de este fin de milenio desde que en 1995 apostó claramente por el compromiso de unir teoría y práctica.

La Maison des sciences de L´homme, en el 54 de Boulevard Raspail, Paris, es uno de los grandes laboratorios humanísticos de la vieja Europa. En un pequeño despacho de la cuarta planta me encuentro con el intelectual europeo más citado internacionalmente. Es un joven de casi setenta años que ha entregado su vida a investigar lo oculto que mueve cualquier realidad y que detesta el cinismo y el nihilismo de los predicadores posmodernos que copan los medios de comunicación. La solidez de sus estudios lo han situado en la cumbre de la sociología mundial.

Es profesor en el Collège de France y director de estudios de la École des Hautes Études en Sciences Sociales. Dirige la revista Actes de la recherche en sciences sociales , y hace tres años fundó una editorial de agitación: Liber-Raisons d´Agir . Herramientas de pocas páginas que aproximan las últimas investigaciones sociales y culturales a los militantes de los nuevos movimientos contestatarios. Y es que en 1995, durante las huelgas que conmovieron Francia, Pierre Bourdieu no se quedó en el Olimpo de los posmodernos sino que bajo a la arena del activismo político y, como el mismo sostiene, se sitúo a la izquierda de la izquierda para dar argumentos a quienes se resisten contra la mundialización neoliberal.

Su labor como investigador se inició en Argelia a finales de los años 50, con trabajos etnográficos sobre la Kabilia. Poco después estudió la soltería en el Bearn, un pedazo de Pirineo junto al País Vasco francés, donde nació en 1930. La pugna entre lo objetivo y lo subjetivo en el territorio de la creación artística y el intento de unificar las ciencias humanas le motivaron a escribir obras tan reveladoras como "Esbozo de una teoría de la práctica" (1972) y "El sentido práctico". Pero fue "La distinción. Criterios y bases sociológicas del gusto” (1979), el libro que lo consagró como uno de los sociólogos más importantes, que ha sabido dar la vuelta a Marx y a Weber para descifrar cómo funcionan las estructuras simbólicas de dominación ocultas en nuestra tradición cultural.

Para superar el error de Marx de suponer la existencia de clases sociales constituidas en la realidad inventó conceptos tan esenciales como Espacio social y Espacio simbólico, que son algo así como las suma de los diferentes espacios o campos en conflicto, los ruedos, donde se libran las luchas de poder. Capital económico y capital cultural pugnan en cualquier microcosmos o campo para obtener la legitimidad o el canon, el poder, como sucede en los campos artístico, literario o científico, entre otros, que son instituciones históricamente constituidas y dotadas de un conjunto de normas de juego. Su noción de hábitus también es capital, pues mediante la escuela, la tradición, lo oído, escuchado y sentido, el ser humano de un determinado medio social configura un esquema de comportamiento que es lo que le empuja a actuar, opinar y comportarse de una determinada manera dentro del campo, o campos en los que se mueva. En Bourdieu todo es relacional. Y aunque estemos dominados, a causa de ese complejo juego de relaciones en los diferentes microcosmos, él da útiles de resistencia con los que tomar conciencia para vencer cualquier pretedeterminación.

La obra de Bourdieu es impresionante y abarca infinidad de campos. Ha estudiado temas tan diversos como el universo bereber, los museos, los gustos, las escuela, la gestación del Estado moderno, la clase dirigente, la creación artística y literaria, la representación política, la alta función pública, la casa privada, el sufrimiento social, los medios de comunicación. En su último libro, "La Dominatión masculine", muestra cómo la relaciones entre los sexos están eternizadas y desvela los mecanismos estructurales que permiten dominar a las mujeres. Este último libro ha resultado tan polémico y fundamental como los tres anteriores: "Sobre la televisión" (1996), "Meditaciones pascalianas" (1997) y "Contrafuegos" (1998).

En su dilatada carrera como antropólogo, etnólogo y sociólogo ha aportado varios instrumentos para avanzar en la comprensión de los mecanismos ocultos que mueven nuestra sociedad. Para desarticular ideas preconcebidas, como por ejemplo la existencia de clases sociales, ha introducido en el vocabulario de la sociología la noción de espacio social y de campo de poder.

¿Puede explicarlo un poco?

La noción de espacio social resuelve, a mi parecer, el problema de la existencia o no de las clases sociales que divide desde los inicios a los sociólogos. Se puede negar su existencia sin negar lo esencial, que son las diferencias sociales que existen en la sociedad a causa de la distribución desigual de bienes y capitales, lo que genera antagonismos individuales y, a veces, enfrentamientos colectivos. La noción de espacio social permite, matemática o lógicamente, situar las diferencias. Pero al mismo tiempo se abandona la idea de que existen grupos sociales constituidos contra otros grupos, como sostuvo Marx. Las clases sociales sólo existen en estado virtual, y la sociología no ha de construir clases, sino espacios sociales, en primer lugar para romper con la tendencia de pensar el mundo social de una forma sustancialista, que es la del sentido común y el racismo. Las actividades o las preferencias propias de los individuos o grupos de una sociedad determinada en un momento dado, para nada están inscritas de una vez y para siempre en una especie de esencia biológica o cultural.

¿Y cómo estructura el espacio social?

En una sociedad donde hay probabilidad de casarse, de hacer deporte juntos, de hablar el mismo lenguaje, de tener los mismos gustos y el mismo tipo de amigos, tales posibilidades, en la realidad, son muy desiguales según la posición que uno ocupe en función del capital económico y el capital cultural. Puedo citar como ejemplo un estudio en el que demuestro que el espacio social está estructurado a grosomodo en dos dimensiones, y de hecho en tres. Si usted construye la imagen del espacio social y corta un círculo al azar, las personas que estén en él, tendrán muchas más cosas en común que los que están fuera. Por ejemplo, se ha hecho un estudio de endogamia entre matrimonios de un mismo nivel, y cuanto más se afina más aumentan los niveles de endogamia. La endogamia entre los alumnos de la Escuela Normal Superior es extraordinario.

La noción de espacio social da cuenta de todo lo que quieren decir los que hablan de clases sociales, sin caer en el error de creer que las clases existen en la realidad. En tiempos de guerra, por ejemplo, se puede asociar en nombre del patriotismo a los obreros y los patronos. Pero en tiempos normales, uno irá a beber pernaud y el otro whisky. Uno irá a jugar a la petanca y el otro al bridge. Tengo estudios sobre la patronal francesa donde los juegos de sociedad, el bridge por un lado y el golf y el tenis por otro, son instrumentos escondidos de selección social, porque están muy desigualmente distribuidas en un momento dado, y también entre generaciones. Hay una tercera dimensión invisible que es la antigüedad en la posición. Uno tendrá posibilidades de casarse con la hija del jefe y otro no. Este espacio de tres dimensiones es algo muy potente, me da miedo, y me pregunto: ¿Es posible que todo esté tan fuertemente determinado?

¿Y la noción campo de poder?

Es una noción en fase experimental. Necesitaba resolver dificultades y la he concebido atendiendo a muchos estudios sobre el poder, que es una noción complicada porque es un sistema de relaciones. Al estudiar lo que se llama clase dirigente, nos preguntamos qué tienen en común un juez de la corte suprema y un empresario de IBM, o éste último con un gran abogado. Hay que abandonar la visión de grupo unificado, coherente, para decir que hay una especie de campo, un espacio de relación independiente, relativamente autónomo con respecto al espacio social en su conjunto, y en el cual unas personas detentan una especie de capital particular y luchan con otras que detentan otras especies de capitales para dar más fuerza al suyo.

En el siglo XIX, hubo en Francia una lucha entre los artistas y los burgueses. Fueron luchas un tanto rituales. Muchos artistas eran hijos de burgueses en ruptura con la burguesía; Cézanne, hijo de banqueros. Manet, hijo de un alto funcionario. En esta lucha lo que estaba en juego era la dominación sobre el mundo social y al mismo tiempo sobre los instrumentos legítimos de dominación. Cuando Baudelaire ataca al burgués ataca las bases del poder burgués. Dice, los burgueses son filisteos, beocios, incultos, no tienen el buen capital, que es el capital cultural, literario… Y el burgués responde: esas personas son bohemios, maleducados, sucios, irresponsables, inadaptados, locos. Por lo tanto, hay una lucha entre estilos de vida, incluso entre maneras de ser hombre, que es al mismo tiempo una lucha por el poder.

¿Y qué sucede con los diferentes campos intelectuales en relación al poder al final del siglo XX?

Si llego a decir que la única manera de ser un hombre es tener mucho dinero, como sucede hoy, todos los demás quedan descalificados. Actualmente, en esta lucha dentro del campo de poder, los intelectuales han perdido, porque incluso son los banqueros, o casi, los que dicen quiénes son los intelectuales. El campo de poder es como un ruedo, un lugar de lucha relativamente independiente, porque las luchas que suceden en este espacio son diferentes de las grandes luchas sociales. A menudo se han descrito como lucha de clases y revoluciones enfrentamientos internos en el campo de poder, a las que se han unido los desposeidos.

Lo que yo llamo campo intelectual o campo artístico es un subcampo en el interior del campo de poder. Y los intelectuales ocupan una posición temporalmente dominada, económicamente dominada dentro de éste. Y es una de las razones por las cuales están estructuralmente asociados, a menudo, con los dominados. Están entre los dos grupos. Un poco como las mujeres de la clase dominante. No es casual que en los salones fueran ellas las que permanecían junto a los artistas.

¿Cómo se legitiman los prestigios en los diferentes campos de la cultura y quién los autoriza ?

En todos los campos existe una lucha por definir quién decide quién forma parte del campo y quién no. Quién es escritor y quién no. En un campo intelectual o artístico, la gente dirá que Manet, por ejemplo, hizo una revolución artística que desplazó a sus maestros, que vendían los cuadros de Couture o de los grandes pintores pompiers más caros que los de Tiziano. Entre 1860 y 1890 hubo una revolución: cuadros que valían millones se desvalorizaron. Manet no sólo negó a las personas que dominaban el campo artístico, sino también el principio en el nombre del cual dominaban. Joyce hizo una revolución artística análoga que cambió el principio según el cual entramos en el juego y ganamos. En cada campo, en la poesía por ejemplo, hay un desafío escondido: el derecho a jugar o el fuera de juego. Y una vez que el juego está en marcha, cuáles son las bazas que cada uno tiene.

¿Usted publicó, Contra la Televisión, en el que desvela cómo el actual neoliberalismo coacciona la autonomía de los diversos campos intelectuales?

He tenido muchísimas discusiones sobre el neoliberalismo, sobre este cambio, esta crisis de civilización a la que estamos asistiendo. Todas las revoluciones artísticas del siglo XIX tenían el fin de imponer valores no económicos: el arte contra el dinero ..

Pienso que en muchos campos, en literatura y otros, lo que ahora contemplamos es la revancha del dinero contra el arte. La autonomía, la independencia que los universos artísticos habían conquistado gracias a combates terribles, incluso con personas que murieron para que un libro invendible fuera publicable, para que no hubiera ninguna correlación entre el éxito comercial de un libro y su valor artístico, todo esto está amenazado; lo que hoy impera son los valores comerciales. Autores o creadores, que no son necesariamente los mejores desde el punto de valor en términos del medio, pueden aliarse con las personas que están fuera. Uno de los factores de esta pérdida en todos los campos es la televisión. Hoy, ser es ser visto en la televisión y caer simpático a los periodistas. Los libros que tienen éxito son los de la televisión. Esta temible alianza hace que los defensores de los valores específicos, del arte por el arte por decirlo pronto, estén cada vez más amenazados. En el campo de la justicia, los periodistas utilizan el poder que tienen sobre el gran público para intervenir en los procesos de manera emocional. Exclaman cosas como: Han matado a una niña pequeña, ¡hay que matar al asesino!, y así juzgan a los culpables con sus propias leyes. Con los científicos sucede lo mismo. La ciencia cuesta cara, y para conseguir créditos los científicos tienen que pasar por los medios de comunicación.

¿Quiere esto decir que la producción de los diferentes campos culturales está mediatizada por los medios de comunicación?

Cualquier campo científico o cultural es un microcosmos dentro del macrocosmos. Cada campo es una pequeña República en la que están los dominados y los dominadores, y también las relaciones de poder, aunque no todos los poderes son del mismo tipo. El poder que ejerce un gran matemático sobre un pequeño matemático no es igual que el que ejerce un patrón sobre un obrero.Los matemáticos son los más autónomos, nadie entiende lo que hacen, incluso los periodistas no se meten. Son como los poetas de vanguardia, que están al margen de todo y por esa razón pueden permanecer puros, pero a costa de quedar fuera de juego. Por su parte, todas las personas que están entre estos dos ámbitos, como los sociólogos o los economistas, se encuentran particularmente amenazados e intentan construir su campo con sus propias leyes. Pero como de lo que hablan es del dominio público, todo el mundo juzga: los obispos, la gran prensa, el público en general. Este fenómeno es un poco inquietante desde el punto de vista del futuro de las disciplinas artísticas, literarias, jurídicas, filosóficas.

Los nuevos filósofos, por ejemplo, son personas que no tienen un buen nivel profesional, no están al corriente de las discusiones actuales. Estoy seguro de que usted conoce a Bernard Henri-Lévy, y es muy probable que no conozca a Jacques Bouveresse, que es un gran maestro del oficio. El primero va a la televisión y el otro no, o cuando va, el público se pregunta: ¿de qué está hablando?. La televisión ha cambiado las relaciones de fuerzas internas en los espacios de producción. La filosofía es un ejemplo muy bueno. Puede ser muy técnica, y también una práctica de cualquiera que no sea filósofo profesional, de una persona de letras que usa la filosofía como herramienta profesional pero que no aprobaría un examen elemental en la universidad, aunque la use para convencer al público, que sólo tiene nociones vagas de filosofía. Y cuando algún intelectual de nivel le dice a la gente que esto no es filosofía, muchos se sienten ofendidos y exclaman: ¡Claro que sí, yo lo leo y encuentro que está muy bien!. Es tan naif como esto. Ortega y Gasset ya decía cosas como que la pintura moderna ha cortado el contacto con la realidad. Y hoy, los medios o los artistas mediocres utilizan esté tipo de especulaciones para combatir a los buenos artistas.

¿Qué puede hacer el periodista comprometido?

El periodista puede hacer mucho, y si a veces soy crítico es porque pienso que tiene una enorme responsabilidad. Es unos de los personajes sociales más poderosos, aunque individualmente sea vulnerable. La prensa es un poder considerable que se cree crítico, una de las mitologías de la profesión porque la mayoría de periodistas son más bien conservadores. Además no tienen tiempo de leer libros. Cumplen muy poco el papel de descubridores, salvo algunas excepciones. En todo lo relativo al arte, el periodista medio, es decir influyente, de Le Monde des Livres por ejemplo, es una instancia de consagración de cosas mediocres, o de personas no mediocres pero consagradas desde hace cincuenta años.

¿Es posible un periodismo de investigación, un periodismo responsable que sortee la corrupción estructural que existe en el campo del periodismo.?

El periodista que descubre, que investiga complots o bien que hace investigaciones peligrosas sobre el terreno, es un mito. Algunos personas lo hacen, y cada vez más son mujeres. Como están dominadas, son ellas las que investigan las situaciones difíciles. El periodista del establishment, el periodista de Le Monde, de The Guardian, del New York Times, del País, es una persona que contribuye al mantenimiento del orden simbólico y de la visión dominante del mundo.

En el campo de los periodistas están por un lado los establecidos, y por otro los críticos marginados que luchan contra los que dominan en su espacio social. En Francia todavía quedan unos cuantos, sobre todo en Le Monde Diplomatique, Charlie Hebdo, Le Canard Enchaîné. Aunque cada vez hay menos. En mi juventud, si me hubieran dicho que el redactor jefe del Nouvel Observateur se iba a convertir en redactor jefe de Le Figaro me hubiera caído de espaldas. Y que ese mismo podía convertirse en director del Figaro Madame, es ya alucinante. Cosas así ocurren constantemente. Existe una homogeneización, y las condiciones económicas atenúan los efectos de lucha que hay en el campo.

A los minoritarios de Le Monde Diplomatique se les acusa de iluminados, a los del Charlie Hebdo de sesentayochistas trasnochados, cuando su página económica es mucho más seria que la de Le Monde. Habría que crear periódicos, pero para ello se necesita un dinero que no tenemos. Conozco periodistas valientes, inteligentes que no tienen trabajo, o a los que se les paga para que no escriban. ¿Quiere esto decir que se trata de la coacción económica? No, no es tan simple, es la presión económica que se ejerce a través de la lógica propia de los campos humanísticos. Estos campos tiene sus propias leyes, sus competencias, sus confrontaciones. Y los periodistas tienen también los suyos en relación a los diferentes campos culturales. Ese juego, bajo presión, es cada vez más potente y modifica los otros juegos, y no sólo por la presión de la publicidad y de los grandes medios. Si por ejemplo, la economía coaccionara directamente el mundo jurídico todo el mundo protestaría. En el periodismo, como la presión de la economía pasa por mecanismos más sutiles el público la digiere mejor.

¿Los periodistas más jóvenes o más conscientes pueden abrir brecha a esta colosal censura?

En Francia, uno de los dramas es el de las diversas posiciones entre los periodistas precarios, con contratos de duración determinada. En general jóvenes que dicen: tengo un montón de ideas. Actualmente estoy preparando un número en Actes de la Recherche que incluye una investigación sobre el periodismo. En él muestro que se están haciendo cosas muy originales. Programas para niños, documentales de televisión, encuestas de investigación, reportajes. Todo esto está realizado por free lances que se pasan el día buscando temas, cómo venderlos y a quién. Pero estos esfuerzos están totalmente controlados, porque los recién licenciados no inventan con toda libertad sino en función de la idea de lo que va a gustar a las cadenas, incluidas las culturales, que excluyen infinidad de asuntos. Lo que estos free-lances proponen ya ha pasado por el filtro de la autocensura. Saben que no merece la pena cansarse proponiendo un tema sobre la corrupción de Jacques Chirac. Mi profesión me lleva a estudiar fondos de corrupción estructurales, es decir corrupciones en las cuales nadie es el sujeto, sino que se producen por la lógica del sistema. Es la estructura misma la que hace que eso sea así. Estamos inducidos a no decir, ni siquiera a pensar en decir. Existe una censura invisible. En este sentido podría haber alianzas formidables entre investigadores y periodistas.

¿Cree posibles estas alianzas?

En ellas estoy desde hace tiempo. Si por ejemplo tengo un proyecto de artículo sobre el sistema escolar pero no estoy al corriente de lo último que ha dicho el Ministro, o hay ciertos hechos que no puedo comprobar haciendo las verificaciones necesarias porque necesitaría unos años que no tengo, sería muy bueno que me pudiera partir el trabajo con un periodista. Juntos podríamos hacer cosas formidables, aunque para que estas alianzas pudieran prosperar tendrían que existir directores de periódico que las aceptaran. Respecto del periodismo mantengo enormes esperanzas.

¿Cómo se podría conjugar éxito comercial con calidad?

Es un problema difícil. Mallarmé, un poeta muy esotérico, ya se planteaba cómo producir cosas conforme a la lógica del microcosmos cultural lo más poéticas, literarias, científicas y artísticas posibles. Uno de los grandes obstáculos son las personas que están en contacto con el público pero que han perdido el contacto con la verdadera literatura o la verdadera poesía. Estas personas dificultan el esfuerzo para ofrecer al público lo mejor del microcosmos.

Sin embargo, hoy se producen más libros y estudios que en ninguna otra época, algunos de extraordinaria calidad.

Un poeta del siglo XIX afirmaba que hay gente que produce para el mercado y otros que crean su propio mercado. Si tomamos el ejemplo de la sociología cuanto mejor van las cosas más hay que saber para convertirse en sociólogo. En todos estos universos existe lo que los economistas llaman el derecho de admisión, que equivale a lo que cada uno tiene que pagar para ser miembro del mundillo. Cuando la ciencia avanza, el precio del derecho de admisión sube. Para ser filósofo verdadero, hay que tener hoy una gran amplitud cultural porque hay que conocer a la vez a los pragmatistas estadounidenses, a los filósofos vieneses, a tal o cual escuela. Las obras de este microcosmos que eleva el derecho de entrada son cada vez más completas, más conformes a la realidad, más bellas. Y al público no le llegan. Para reconocerlas existe el sistema escolar que transmite los instrumentos de comprensión pero lo hace con retraso y con grandes deficiencias. Estas obras son cada vez más universales e independientes y sin embargo no somos capaces de crear las condiciones de acceso. Hay gente que tiene el monopolio de lo universal y uno de los temas permanentes de mi obra consiste precisamente en decir que estas obras que aspiran a la universalidad estas monopolizadas por algunos, tanto en la producción como en su consumo. Así pues, una de mis consignas sería: universalicemos las condiciones de acceso a lo universal.

¿Qué problemáticas plantean los intelectuales que viven por y para los medios de comunicación de masas?

Escuchando a los filósofos mediáticos parece que ya no hace falta leer a Kant, ni a Hegel, ni a Heidegger. Estos pseudofilósofos se dirigen al público diciendo: Yo les voy a contar cosas que responderán a los problemas que usted se plantea en la vida. Y hablan por la radio sobre la diferencia entre democracia y totalitarismo, y citan a los filósofos más fáciles como Hanna Arendt. O nos hacen creer que, como la historia y la filosofía ya las tenemos, no merece la pena perder el tiempo leyendo a Bourdel o Duby o E.P. Thompson. Personalmente no tengo nada en contra de ellos. Pero políticamente, porque estamos hablando de política literaria y científica, estas personas contribuyen, como se ve en las publicaciones, a aniquilar progresivamente las condiciones de producción de obras de vanguardia. Si usted no vende cada año cinco mil ejemplares, usted no existe. Hace diez años, Les Editions de Minuit , publicaron a Beckett, vendieron trescientos ejemplares y no les preocupó. Ahora se ha elevado el nivel de exigencia en materia comercial y hay cosas que uno no logra publicar. En el terreno de las Ciencias Sociales hay jóvenes investigadores que hacen lo mejor que se hace actualmente en la materia. Si los que les apoyamos dejáramos de existir no podrían volver a publicar.

Usted ha creado utiles para combatir estas situaciones con gran éxito, ¿conoce otras contribuciones?

Puedo citar a Pierre Carles, un joven director de cine que hizo una película de mucho éxito sobre la televisión. Bueno, pues tuvo que hacer una colecta para poder montarla y pasarla en los cines de arte y ensayo. Conozco a grupos de jóvenes artistas que hacen cooperativas para controlar los medios de difusión. Y en mi terreno, hemos fundado la pequeña editorial Raisons d´Agir por razones de censura puesto que eran libros que nadie quería publicar, o porque los periodistas no les harían ninguna reseña, o porque eran libros con mucho riesgo comercial. En esta editorial publique mi libro sobre la televisión, y vendimos doscientos mil ejemplares. El problema del público es que no se le ofrecen productos así. Mi combate principal, y lo llevo también al terreno político, es dentro de los universos intelectuales. La lucha no se da en Chiapas, sino en las redacciones de los medios de comunicación. Parece ridículo decirlo, pero hay mucha lucha de intereses en la filosofía, en el mundo editorial, en la universidad… Desgraciadamente, los intelectuales tienen también costumbres que provienen de su pasado político comunista, socialista, etc. Y tienen una definición un poco limitada de la política porque la convierten en sinónimo de lo que hacen los partidos. Y hay desafíos políticos todos los días, como el sistema escolar, algo de vital importancia que no es objeto del debate que merece. Parece más interesante ocuparse de Timor Oriental. Aranguren era alguien que comprendía esto y libraba luchas intelectuales de cercanía que eran al mismo tiempo luchas políticas.

O sea, se puede luchar contra el pulpo mediático.

Hay un pequeño grupo que se llama Attac, formado por gente de Le Monde Diplomatique. Nosotros estamos unidos a ellos. Nos constituimos para luchar contra la ley de circulación de capitales, que en Francia se llama AMI. Es una medida jurídica que desposee a los Estados de cualquier poder de intervención contra las intrusiones económicas.

¿Cómo construir la Europa de los movimientos sociales frente a la de los banqueros?

Hace varios días que me digo: tienes que escribir algo sobre ello. Pero estaba muy desanimado con todo lo que está ocurriendo en Yugoslavia. Ayer por la mañana, por fin empecé a trabajar pero por la noche estaba otra vez desalentado porque las fuerzas conservadoras son enormes. Los socialdemócratas que han tomado el poder en la casi totalidad de los países europeos son a veces más conservadores que los gobiernos a los que han sustituido. Lo que hoy se plantea el movimiento social es el hecho de que los países más avanzados socialmente, para mantener la competitividad, reduzcan las prestaciones sociales. Para contrarrestar este efecto, la única solución sería que los gobiernos socialistas que hoy gobiernan en los paises más poderosos se plantearan regular la competencia. Habría que instituir una instancia política de control de la banca europea y toda una serie de medidas. Pero nadie piensa en ello. En Maastricht, en lugar de decir qué podemos hacer para limitar los efectos perversos de la competencia interna en Europa, se tomaron medidas destinadas a satisfacer los mercados financieros que prohiben y despojan a los Estados nacionales de la posibilidad de hacer cualquier política social.

Con estos presupuestos, a los gobiernos no les queda ningún margen. Y colectivamente sí habría margen porque Europa es lo suficientemente fuerte como para ser autónoma respecto al mercado. La Europa social sólo son palabras y en cambio habría montones de medidas precisas: salario mínimo garantizado, programas a largo plazo de inversión en materia de ecología, de investigación científica, transportes…, que incluso generarían mano de obra y reforzarían la sinergia positiva. También estoy desencantado porque hay fuerzas, pero todo lo que es transnacional es muy difícil. Los sindicatos son muy nacionales y sus dirigentes no hablan idiomas. Es preciso que en cada unión sindical haya un responsable que conozca Francia, otro que conozca Gran Bretaña, otro que conozca Italia, de manera que cuando se discuta un problema inglés los de los otros paises sepan de que va. A pesar de todo, dentro de unos días haremos en Estrasburgo una reunión con escritores como Günter Grass y sindicalistas para tratar de discutir juntos de manera transnacional. Es un largo proceso que hay que hacer. La CGT, por ejemplo, era un sindicato muy francés que ahora se está planteando lo internacional. Pero la construcción de un verdadero sindicato europeo (Y aún más internacional) es cosa muy difícil. Tal sindicato corre peligro de ser siempre muy frágil, estando amenazado por fuerzas económicas muy poderosas y capaces de introducir contradicciones entre los intereses nacionales.

Marcial Maciel, cuestionado fundador de Los Legionarios de Cristo…

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legionarios10 por Gianni Proiettis*

Murió (a comienzos de este año) el fundador de los Legionarios de Cristo, la orden católica de extrema derecha que mantiene un tenso pulso con el Opus Dei por hacerse con el favor de los poderosos de este mundo. Los Legionarios de Cristo cuentan en España y en América Latina con “gente que cuenta”. Ana Botella, la esposa del expresidente Aznar, acaba de negar en la revista Vogue su pertenencia a Regnum Christi, el brazo seglar de la orden, pero sus simpatías hacia la organización que fundó el padre Maciel son de dominio público. Como las de Ángel Acebes, ex ministro del interior con Aznar.

Como José María Michavila, extitular de justicia (y como tal, responsable de las relaciones con la Iglesia católica) con Aznar. Y como el actual presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps. También la mujer del expresidente mexicano Fox, Marta Saahún, tiene un faible por los Legionarios. Lo mismo que el mexicano Carlos Slim Helù, el hombre más rico del planeta (con permiso de Bill Gates) y actual protector del expresidente español Felipe González. Lo mismo que la mexicana Viviana Corchera, del grupo mediático Televisa. En Colombia, los Legionarios cuentan con Julio Santo Domingo, magnate cervecero. Y en Venezuela, con el magnate Gustavo Cisneros, antiguo protector –y protegido— del expresidente español Felipe González, e involucrado en el golpe de Estado frustrado contra el presidente electo Hugo Chávez en 2002. El corresponsal en México de Il Manifesto cuenta la poco edificante historia del padre Maciel, cuya inquietante carrera político-eclesiástica empezó en la España franquista.

El sacerdote mexicano Marcial Maciel, fundador de la orden de los Legionarios de Cristo, falleció el pasado 30 de enero en Houston, Texas, a la edad de 87 años. La última vez que el alto prelado había sido noticia, fue en mayo de 2006 por la suspensión a divinis que le impuso el papa Ratzinger. Se cerraba así un proceso iniciado en 1956 de medio siglo de duración, por el que el religioso era acusado de haber cometido durante treinta años abusos sexuales con niños y adolescentes confiados a su tutela.

La resolución papal, que recomendaba al padre Maciel el retiro a la oración, se comentó en su momento, ya porque constituía una señal de las futuras políticas revisionistas de Benedicto XVI, ya en mérito a la cuestión misma –la práctica clerical de la pederastia—, de creciente y rabiosa actualidad en la Iglesia católica.

La popularidad de Marcial Maciel Degollado en los ambientes de la extrema derecha católica, en el poder actualmente en México, es tal, que la información filogubernamental mexicana –es decir, la práctica totalidad— oculta pudorosamente estos días la historia de la pederastia y de la sanción pontificia, prodigándose, en cambio, en florituras necrológicas.

Pero la personalidad del padre Maciel, un prelado de gran relieve desde los primeros años de Pío XII, y el peso económico y político de los Legionarios de Cristo, la congregación por él fundada en 1941, reclaman atención.

Los Legionarios de Cristo están presentes en una veintena de países, entre los cuales, México, Chile, Brasil, Argentina, EEUU, Canadá, Suiza, Irlanda, Austria, Colombia, España y Venezuela. Poseen 615 centros educativos, de los cuales una docena son universidades privadas, y han fundado y controlan varios movimientos seglares –el más antiguo y famoso, el Regnum Christi— y gestionan una agencia de prensa, la Zénit, que difunde en seis lenguas la voz del Vaticano en el mundo.

Auténtico imperio transnacional, que en México se ha ganado el apodo de Millonarios de Cristo, la congregación se jacta de tener cerca de 600 sacerdotes, 2.500 seminaristas y 65 mil miembros seglares. ¿Su misión? Nada menos que evangelizar el orbe entero, conquistando a las futuras clases dirigentes y a los decision makers para los ideales de la última –y definitiva—cruzada católica.

Dejad que los niños vengan a mí

Oriundo del estado mexicano de Michoacán, el octagenario Marcial Maciel Degollado, a quien sus secuaces llamaban afectuosamente Mon Père, parecía salido de una novela negra. Pederasta, morfinómano y hombre de negocios de éxito, logró fascinar a dos papas que marcaron época como Pacelli y Wojtyla, que le aseguraron protección ilimitada.

Y hay que decir que sus comienzos no fueron precisamente prometedores. Expulsado cuando joven de dos seminarios –por razones jamás hechas públicas—, Marcial Maciel, que se jactaba de contar con varios obispos en su familia, se convirtió en sacerdote a los 24 años, en 1944. Pero, extraordinariamente, tres años antes, en 1941, había ya logrado fundar una orden religiosa: los Legionarios de Cristo, precisamente, que no han dejado de crecer y expandirse desde entonces. Hoy tiene 600 sacerdotes y 2.500 seminaristas presentes en cuatro continentes, como recuerda con cierto orgullo su sitio web (www.legionariesofchrist.org).

Aun a pesar de sus viciosillas costumbres, ampliamente documentadas en decenas de denuncias, el prelado mexicano reunía consensos y simpatías gracias a un programa deslumbrantemente simple: extender el Reino –con mayúscula— de Cristo. Un mensaje destinado a entusiasmar también a los defensores laicos del Occidente –también con mayúscula— cristiano.

Ello es, en efecto, que en 1946 el padre Maciel recala en España por invitación de importantes sostenedores, como el industrial Iñigo de Oriol y Alberto Martín Artajo, ministro de asuntos exteriores de Franco. Allí, aun logrando echar “raíces” entre los ultras católicos “que cuentan”, los planes expansionistas del padre Maciel experimentan un revés cuando, en 1956, llegan al Vaticano las primeras denuncias de sus prácticas sexuales y de su adicción a la morfina, provocando una primera suspensión a divinis. Una cautela que no durará más de dos años, porque el padre Maciel tiene altísimos protectores, como el cardenal Angelo Sodano, secretario de estado de la Santa Sede.1

Para disculparse del consumo de Dolantin –la morfina en ampollas, que llevaba siempre consigo en una elegante petaca de piel de cocodrilo—, el padre Maciel exhibía un certificado médico firmado, sin fecha, por el doctor Galeazzi Lisi, el arquiatra del papa Pacelli. En lo que hace a sus pasiones homosexuales por los jóvenes seminaristas –se gozaba en que le masturbaran—, se justificaba con ellos diciendo que le servía para “aliviar sus intensos dolores” y que esas prácticas le habían sido autorizados, según él, por el mismísimo Pío XII en persona. Luego, de todos modos, absolvía a sus víctimas en confesión, recomendando el silencio.

Recuperado de éste y de otros escándalos menores, reducidos inmediatamente al silencio –como cuando fue arrestado en España mientras compraba varias dosis de morfina—, Marcial Maciel volvió a tomar las riendas de los Legionarios y prosiguió su obra de conquista de las almas de poderosos y millonarios. Educación paramilitar, obediencia ciega, obligación de secreto y “discreción”, unidos al culto a la personalidad del fundador, han sido siempre los valores centrales de la orden. Además de una visión teocrática de la sociedad a imponer, si preciso era, con la fuerza y, huelga decirlo, de un anticomunismo feroz.

Quien crea que los integristas agresivos anidan sólo en campo musulmán, tendría que documentarse un poquito sobre los Legionarios de Cristo, que están cabildeando en favor de la santificación futura de su fundador, inspirados en el ejemplo de José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.

El diablo da palos de ciego

Pero en noviembre de 1997 la lápida que cubre los pecados del padre Maciel se levanta de nuevo: ocho exlegionarios que habían sufrido las prácticas del religioso en su adolescencia, cansados de que les dieran largas, lo denuncian directamente al papa Juan Pablo II. No se trata de pesos pluma: son todos abogados, médicos e ingenieros de sólido prestigio y óptima reputación. Uno de ellos, Juan Manuel Fernández Amenábar, que había sido rector de la Universidad de Anáhuac fundada en México por Maciel, hace, encima, su denuncia en ellecho de muerte, en febrero de 1995, suplicando que se hiciera pública. Uno de los denunciantes, el doctor José Barba Martín, catedrático del prestigioso Instituto Tecnológico Autónomo de México, declaró: “Al revelar todo esto, cumplo con una obligación de conciencia, porque quiero una Iglesia coherente”.

Parecía que esta vez la Santa Sede, puesta ante testimonios coincidentes tan numerosos, no podía seguir adoptando la política del avestruz. Sin embargo, el cardenal Ratzinger, entonces responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, hizo dormir por años la práctica de instrucciones, y en 1999, confió al obispo mexicano Carlos Talavera, que venía insistiendo para abrir el proceso, lo siguiente: “Lo siento mucho, Monseñor; el caso del padre Maciel no se puede abrir, porque es una persona muy amada por el Santo Padre (Juan Pablo II) y ha hecho mucho bien a la Iglesia. No es prudente, lo siento”. Tuvieron que pasar otros siete años, para que el mismo Ratzinger, ya papa Benedicto XVI, se resolviera a tomar una decisión, juzgada por muchos vaga e insuficiente, también porque, al final de la misma, prodgaba un elogio a la obra de los Legionarios.

En particular, los denunciantes del potentísimo padre Maciel, que estaba protegido también por el cardenal primado de México, Norberto Rivera, y por el exnuncio apostólico Girolamo Prigione, al conocer en 2006 que el proceso quedaba definitivamente postergado, se declararon “escandalizados por el evidente pacto entre el Vaticano y un criminal”. En aquella ocasión, anunciaron que tenían intención de llevar el caso ante algún organismo internacional de derechos humanos.

En declaraciones al cotidiano mexicano La Jornada, las antiguas víctimas de Marcial Maciel han puesto de relieve el contraste entre la gran clemencia mostrada con el fundador de los Legionarios y la severa condena con que se castigó en 2005 al sacerdote italiano Gino Burresi, fundador de los Siervos del Corazón Inmaculado de María, un paidófilo pleno de estigmas.

Al padre Maciel, en cambio, se le ahorró el proceso “en consideración a su edad y a su estado de salud”, invitándolo a dedicarse a “una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a cualquier ministerio público”. Ni una palabra para las víctimas de los abusos, como si no existieran. ¿Y los traumas existenciales provocados por aquellas violencias infantiles? ¿Y el valor cívico de aquellas denuncias, mantenidas durante años en la esperanza de impedir nuevos abusos?

Pequeñas molestias, que es mejor ignorar por parte del Vaticano. Lo importante es seguir a buenas con los Legionarios de Cristo, gente seria que desarrolla un trabajo óptimo. Y de todas maneras, desde 2005 la congregación la dirigía ya el sacerdote cincuentón Álvaro Corcuera.

1 Angelo Sodano (Italia, 1927), actualmente Decano del Colegio Cardenalicio del Vaticano, fue entre 1978 y 1988 Nuncio Apostólico en el Chile de Pinochet, y nunca recató sus simpatías por el dictador.

Gianni Proiettis es corresponsal en México del cotidiano comunista italiano Il Manifesto. Publicado en Sin Permiso.

P. Bourdieu: la lógica de los campos

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La noción de campo forma parte, junto con las de habitus y capital, de los conceptos centrales de su obra, que comprende estudios sobre los campos artístico y literario, el campo de las grandes escuelas, los campos científico y religioso, el campo del poder, el campo jurídico, el campo burocrático, etc. Usted utiliza la noción de campo en un sentido muy técnico y preciso que está, quizás, en parte ocultado por su significación corriente. ¿Podría decir de dónde viene esta noción (para los americanos evoca, en forma verosímil, la Field theory de Kurt Lewin), qué sentido le da usted, y cuáles son sus funciones teóricas?

Como no me gustan mucho las definiciones profesorales, querría comenzar con un breve excursus sobre su uso. Podría remitir aquí al Métier du sociologue. Es un libro un poco escolar, pero que contiene sin embargo principios teóricos y metodológicos que permitirían comprender que una cantidad de abreviaciones y elipses que quizás se me reprochan son de hecho rechazos conscientes y elecciones deliberadas. Por ejemplo, el uso de conceptos abiertos es un medio para romper con el positivismo -pero ésta es una frase hecha. Para ser más preciso, es un medio permanente para recordar que los conceptos no tienen sino una definición sistémica y son concebidos para ponerse en práctica empíricamente de manera sistemática. Nociones tales como habitus, campo y capital pueden definirse, pero solamente en el interior del sistema teórico que constituyen, nunca en estado aislado.

Dentro de la misma lógica se me pregunta frecuentemente, en Estados Unidos, porqué no propongo teoría «de mediano alcance» (middle-range theory). Pienso que sería en principio una manera de satisfacer una expectativa positivista, a la manera del ya viejo libro de Berelson y Steiner (1964) compilación del conjunto de las leyes parciales establecidas por las ciencias sociales. Como lo mostró Duhem hace mucho tiempo en el plano de la física, y luego Quine, la ciencia no conoce sino sistemas de leyes. Y lo que es verdadero con respecto a los conceptos, es verdadero con respecto a las relaciones. Del mismo modo, si uso mucho más el análisis de correspondencias que el análisis de regresión múltiple, por ejemplo, es porque es una técnica relacional de análisis de los datos cuya filosofía corresponde exactamente, a lo que es, a mi modo de ver, la realidad del mundo social. Es una técnica que «piensa» términos de relaciones, precisamente yo intento pensar la noción de campo.

Pensar en términos de campo es pensar relacionalmente (1968b, 1982c, pp 41-42). El modo de pensamiento relacional (antes que «estructuralista», más estrecho) es, como lo mostró Cassirer en Substance et Fonction, la marca distintiva de la ciencia moderna, y se podría mostrar que se la encuentra tras las empresas científicas tan diferentes, en apariencia, como las del formalista ruso Tynianov, la del psicólogo Kurt Lewin, la de Norbert Elías y las de los pioneros del estructuralismo en antropología, en lingüística e historia, de Sapir y Jakobson a Dumézil y Levi-Strauss. (Lewin invoca explícitamente a Cassirer, como yo, para superar el sustancialismo aristotélico que impregna espontáneamente el pensamiento del mundo social). Yo podría, deformando la famosa fórmula de Hegel, decir que lo real es relacional: lo que existe en el mundo social son relaciones -no interacciones o lazos intersubjetivos entre agentes sino relaciones objetivas que existen «independientemente de las conciencias y de las voluntades individuales», como decía Marx.

En términos analíticos, un campo puede definirse como una trama o configuración de relaciones objetivas entre posiciones. Esas posiciones se definen objetivamente en su existencia y en las determinaciones que imponen a sus ocupantes, agentes o instituciones, por su situación (situs) actual y potencial en la estructura de la distribución de las diferentes especies de poder (o de capital), cuya disposición comanda el acceso a los beneficios específicos que están en juego en el campo, y, al mismo tiempo, por sus relaciones objetivas con las otras posiciones (dominación, subordinación, homología, etc.). ‘En las sociedades altamente diferenciadas el cosmos social está constituido por el conjunto de esos microcosmos sociales relativamente autónomos, espacios de relaciones objetivas que son el lugar de una lógica y de una necesidad irreductibles a aquellas que rigen los otros campos. Por ejemplo, el campo artístico, el campo religioso y el económico obedecen a lógicas diferentes: el campo económico emergió, históricamente, en tanto que universo en el que, como se dice, «los negocios son los negocios», business is business, y del que las relaciones de parentesco, de amistad y de amor están, en principio, excluidas; el campo artístico, por el contrario, se constituyó en y por el rechazo, o la inversión, de la ley del provecho material (1971d).

Usted utiliza frecuentemente la imagen del «juego» para dar una primera intuición de lo que entiende por campo.
Efectivamente, se puede comparar el campo con un juego (aunque a diferencia de un juego no sea el producto de una creación deliberada y no obedezca a reglas, o mejor, regularidades no explicitadas y codificadas). Tenemos de este modo apuestas que son, en lo esencial, el producto de la competición entre los jugadores; una investidura en el juego, illusio (de ludus, juego): los jugadores entran en el juego se oponen, a veces ferozmente, sólo porque tienen en común el atribuir al juego y a las apuestas una creencia (doxa), un reconocimiento que escapa al cuestionamiento (los jugadores aceptan, por el hecho de jugar el juego, y no por un «contrato», que vale la pena jugar el juego) y esta connivencia está en el principio de su competición y de sus conflictos. Disponen de triunfos, es decir de cartas maestras cuya fuerza varía según el juego: del mismo modo que cambia la fuerza relativa de las cartas según los juegos, la jerarquía de las diferentes especies de capital (económico, cultural, social, simbólico) varía en los diferentes campos. Dicho de otro modo, hay cartas que son válidas, eficientes en todos los campos -son las especies fundamentales de capital-, pero su valor relativo en tanto que triunfos varía según los campos, e incluso según los estados sucesivos de un mismo campo. Dando por supuesto que, más fundamentalmente, el valor de una especie de capital -por ejemplo el conocimiento del griego o del cálculo integral- depende de la existencia de un juego, de un campo en el que ese triunfo puede ser utilizado: un capital o una especie de capital es aquello que es eficiente en un campo determinado, como arma y como apuesta de lucha, lo cual permite a su, portador ejercer un poder, una influencia; por lo tanto, existir en un campo determinado, en lugar de ser una simple «cantidad despreciable». En el trabajo empírico el determinar qué es el campo, cuales son los límites, y determinar qué especies de capital actúan en él, dentro de qué límites ejerce sus efectos, etc., es una misma cosa. (Se ve que las nociones de capital y de campo son estrechamente interdependientes.)

Es en cada momento el estado de las relaciones de fuerza entre los jugadores lo que define la estructura del campo: se puede imaginar que cada jugador tiene delante de sí pilas de fichas de diferentes colores, correspondientes a las diferentes especies de capital que posee, de manera tal que su fuerza relativa en el juego, su posición en el espacio de juego, y también sus estrategias de juego, lo que se llama en francés su « juego» (jeu), los golpes, más o menos riesgosos, más o menos prudentes, más o menos subversivos o conservadores que emprende dependen al mismo tiempo del volumen global de sus fichas y de la estructura de las pilas de fichas, del volumen global de la estructura de su capital; pudiendo diferir dos individuos dotados de un capital global más o menos equivalente tanto en su posición como es sus tomas de posición, en tanto que uno tiene (relativamente) mucho capital económico y poco capital cultural (un patrón de una empresa privada, por ejemplo); y el otro tiene mucho capital cultural y poco capital económico (por ejemplo un profesor).

Más exactamente, las estrategias de un «jugador» en lo que define su juego dependen de hecho no sólo del volumen y de la estructura de su capital en el momento considerado y de las chances en el juego (Huyghens hablaba de lusiones, siempre de ludus para definir las probabilidades objetivas) que ellas le aseguran, sino también de la evolución en el tiempo del volumen y la estructura de su capital, es decir de su trayectoria social y de las disposiciones (habitus) que se constituyeron en la relación prolongada con una cierta estructura objetiva de chances.

Y esto no es todo: los jugadores pueden jugar para aumentar o conservar su capital, sus fichas, es decir conformemente a las reglas tácitas del juego y a las necesidades de la reproducción del juego y de las apuestas; pero pueden también trabajar para transformar, parcial o totalmente, las reglas inmanentes del juego, cambiar por ejemplo el valor relativo de las fichas, la tasa de cambio entre diferentes especies de capital, por estrategias tendientes a desacreditar la sub-especie de capital sobre la que reposa la fuerza de sus adversarios (por ejemplo el capital económico) y a valorizar la especie de capital de la que ellos están particularmente dotados (por ejemplo el capital jurídico). Numerosas luchas en el campo del poder son de este tipo: especialmente las que apuntan a apoderarse de un poder sobre el Estado, es decir sobre los recursos económicos y políticos que permiten al Estado ejercer un poder sobre todos los juegos y sobre las reglas que los rigen.

Esta analogía permite ver el lazo entre los conceptos que usted pone en juego en su teoría. Pero es necesario ahora retomar de manera más precisa ciertas cuestiones. En primer lugar, ¿Cómo se determinan la existencia de un campo y sus fronteras?
La pregunta acerca de los límites del campo se formula siempre dentro del campo mismo y, en consecuencia, no admite una respuesta a priori. Los participantes de un campo, por ejemplo las empresas económicas, los sastres, los escritores, trabajan constantemente para diferenciarse de sus rivales más próximos, con el objetivo de reducir la competencia y establecer un monopolio sobre un sub-sector particular de campo (habría que corregir esta frase, que sucumbe al «sesgo» teleológico -aquel que me atribuyen frecuentemente cuando se comprende que hago de la investigación de la distinción el principio de las prácticas culturales: todavía un efecto funesto -hay una producción de diferencia que no es en nada el producto de la investigación de la diferencia; hay mucha gente -pienso por ejemplo en Flaubert- para la cual existir dentro de un campo es, eo ipso, diferir, ser diferente, afirmar la diferencia; esta gente estaba frecuentemente dotada de características que hacían que no debieran estar allí, que debieran haber sido eliminados de entrada; pero cierro el paréntesis); trabajan también para excluir del campo una parte de los participantes actuales o potenciales, especialmente elevando el derecho de entrada, o imponiendo una cierta definición de la pertenencia: es lo que hacemos, por ejemplo, cuando decimos que X o Y no es un sociólogo, o un verdadero sociólogo, conforme a las leyes inscriptas en la ley fundamental del campo tal como nosotros la concebimos. Sus esfuerzos para imponer y hacer reconocer tal o cual criterio de competencia y de pertenencia pueden resultar más o menos exitosos, según la coyuntura. De este modo, las fronteras del campo no pueden determinarse sino por una investigación empírica. Toman sólo raramente la forma de fronteras jurídicas (con, por ejemplo, el numerus clausus), incluso si los campos conllevan «barreras a la entrada», tácitas o institucionalizadas.

A riesgo de parecer que sacrifico la tautología, diría que se puede concebir un campo como un espacio en el que se ejerce un efecto de campo, de manera que lo que le ocurre a un objeto que atraviesa ese campo no puede ser explicado completamente por sus solas propiedades intrínsecas. Los límites del campo se sitúan en el punto en el que cesan los efectos de campo. En consecuencia, hay que tratar de medir, en cada caso, por medios variados, el punto en el que esos efectos estadísticamente detectables declinan o se anulan en el trabajo de investigación empírica, la construcción de un campo no se efectúa por un acto de decisión. Por ejemplo, no creo que el conjunto de las asociaciones culturales (coros, grupos de teatro, clubes de lectura, etc.) de tal Estado americano o de tal departamento francés constituya un campo. Opuestamente, el trabajo de Jerome Karabel (1984) sugiere que las principales universidades americanas están ligadas por relaciones objetivas tales que la estructura de esas relaciones (materiales o simbólicas) ejerce efectos en el interior de cada una de ellas. Lo mismo con respecto a los diarios: Michael Schudson (1978) muestra que no es posible comprender la emergencia de la idea moderna de «objetividad» en el periodismo, si no se ve que dicha objetividad aparece en diarios cuidadosos de afirmar su respeto de las normas de respetabilidad, oponiendo las «informaciones» a las simples «noticias» de los órganos de prensa menos exigentes. Solamente estudiando cada uno de estos universos puede establecerse cómo están concretamente constituidos, dónde terminan, qué forma parte de ellos y qué no, y si constituyen verdaderamente un campo.

¿Cuáles son los motores del funcionamiento y del cambio del campo?
El principio de la dinámica de un campo reside en la configuración particular de su estructura, en la distancia entre las diferentes fuerzas específicas que se enfrentan en él. Las fuerzas que son activas en el campo que el analista selecciona de ese hecho como pertinentes, porque producen las diferencias más importantes, son las que definen el capital específico. Como he dicho a propósito del juego y de los triunfos, un capital no existe ni funciona sino en relación a un campo: confiere un poder sobre el campo, sobre los instrumentos materializados o incorporados de producción o de reproducción, cuya distribución constituye la estructura misma del campo; sobre las regularidades y las reglas que definen el funcionamiento del campo; y sobre los beneficios que en él se engendran.

Campo de fuerzas actuales y potenciales, el campo es también un campo de luchas por la conservación o la transformación de la configuración de sus fuerzas. Además, el campo, en tanto que estructura de relaciones objetivas entre posiciones de fuerza, sostiene y orienta las estrategias por las cuales los ocupantes de esas posiciones buscan, individual o colectivamente, salvaguardar o mejorar su posición e imponer el principio de jerarquización más favorable a sus propios productos. Dicho de otro modo, las estrategias de los agentes dependen de suposición en el campo, es decir en la distribución del capital específico, y de la percepción que tienen del campo, es decir de su punto de vista sobre el campo en tanto que vista tomada a partir de un punto dentro del campo.

¿Qué diferencia hay entre un campo y un «aparato» en el sentido de Althusser o un sistema tal como lo concibe Luhmann, por ejemplo?
Una diferencia esencial: en un campo hay luchas, por lo tanto historia. Soy muy hostil a la noción de aparato que es para mí el caballo de Troya del funcionalismo de lo peor: un aparato es una máquina infernal, programada para alcanzar ciertos objetivos. (Ese fantasma del complot, la idea de que una voluntad demoníaca es responsable de todo lo que sucede en el mundo social, frecuenta el pensamiento « crítico»). El sistema escolar, el Estado, la Iglesia, los partidos políticos o los sindicatos no son aparatos, sino campos. En un campo, los agentes y las instituciones luchan, siguiendo las regularidades y las reglas constitutivas de ese espacio de juego (y, en ciertas coyunturas, a propósito de esas mismas reglas), con grados diversos de fuerza y, por lo tanto, con distintas posibilidades de éxito para apropiarse de los beneficios específicos que están en juego en el juego. Los que dominan en un campo dado están en posición de hacerlo funcionar en su provecho, pero deben tener siempre en cuenta la resistencia, la protesta, las reivindicaciones, las pretensiones, «políticas» o no, de los dominados.

Ciertamente, en ciertas condiciones históricas, que deben ser estudiadas de manera empírica, un campo puede comenzar a funcionar como un aparato. Cuando el dominador logra anular y aplastar la resistencia y las reacciones del dominado, cuando todos los movimientos se dirigen exclusivamente desde lo alto hacia lo bajo, la lucha y la dialéctica constitutivas del campo tienden a desaparecer. Hay historia desde que la gente se rebela, resiste, reacciona. Las instituciones totalitarias -asilos, prisiones, campos de concentración- o los Estados dictatoriales son tentativas de poner fin a la historia. De este modo, los aparatos representan un caso límite, algo que puede ser considerado como un estado patológico de los campos, pero es un límite nunca realmente alcanzado, incluso en los regímenes dichos «totalitarios» más represivos.

En cuanto a la teoría de los sistemas, es verdadero que encontramos en ella un cierto número de parecidos superficiales con la teoría de los campos. Se podría fácilmente retraducir los conceptos de «auto-referencialidad» o de «auto-organización» por lo que yo coloco bajo la noción de autonomía; en los dos casos, es verdad, el proceso de diferenciación y de autonomización juega un rol central. Pero las diferencias entre las dos teorías son sin embargo radicales. En primer lugar, la noción de campo excluye el funcionalismo y el organicismo: los productos de un campo dado pueden ser sistemáticos sin ser productos de un sistema, y en particular de un sistema caracterizado por funciones comunes, una cohesión interna y una autoregulación -postulados de la teoría de los sistemas que deben ser rechazados. Si bien es verdad que en el campo literario o en el campo artístico se pueden tratar las tomas de posición constitutivas de un espacio de posibles como un sistema, estas tomas de posición posibles forman un sistema de diferencias, de propiedades distintivas y antagónicas que no se desarrollan según su propio movimiento interno (como implica el concepto de autoreferencialidad), sino a través de los conflictos internos al campo de producción. El campo es el lugar de relaciones de fuerza -y no solamente de sentido- y de luchas tendientes a transformarlo y, por lo tanto, el lugar de un cambio permanente. La coherencia que puede observarse en un estado dado del campo, su aparente orientación hacia una función única (por ejemplo en el caso de las grandes escuelas de Francia, la reproducción de la estructura del campo del poder) son el producto del conflicto y de la competencia, y no de una suerte de autodesarrollo inmanente de la estructura.

Una segunda diferencia mayor es que un campo no tiene, partes, componentes, cada sub-campo tiene su propia lógica, sus reglas y regularidades específicas, y cada etapa en la división de un campo conlleva un verdadero salto cualitativo (como, por ejemplo, cuando se pasa de un nivel del campo literario en su conjunto al sub-campo de la novela o del teatro). Todo campo constituye un espacio de juego potencialmente abierto, cuyos límites son fronteras dinámicas, que son un juego de luchas en el interior del campo mismo. Un campo es un juego que nadie ha inventado y que es mucho más fluido y complejo que todos los juegos que puedan imaginarse. Digo esto para aprehender plenamente todo lo que separa los conceptos de campo y de sistema, hay que ponerlos en práctica y compararlos a través de los objetos empíricos que producen.

Brevemente, ¿cómo debe conducirse el estudio de un campo, y cuáles son las etapas necesarias en este tipo de análisis?
Un análisis en términos de campo implica tres momentos necesarios y conectados entre sí (1971a). En primer lugar, se debe analizar la posición del campo en relación al campo del poder (1983c), donde ocupa una posición dominada. (O, en un lenguaje mucho menos adecuado: los artistas y los escritores, o más generalmente los intelectuales, son una «fracción dominada de la clase dominante»). En segundo lugar, se debe establecer la estructura objetiva de las relaciones entre las posiciones ocupadas por los agentes o las instituciones que están en competencia en ese campo. En tercer lugar, se deben analizar los habitus de los agentes, los diferentes sistemas de disposiciones que han adquirido a través de la interiorización de un tipo determinado de condiciones sociales y económicas y que encuentran en una trayectoria definida en el interior del campo considerado una ocasión más o menos favorable de actualizarse.

El campo de las posiciones es metodológicamente inseparable del campo de las tomas de posición, entendido como el sistema estructurado de las prácticas y expresiones de los agentes. Los dos espacios, el de las posiciones objetivas y el de las tomas de posición, deben ser analizados juntos y tratados como «dos traducciones de la misma frase», según la fórmula de Spinoza. Dicho esto, en situación de equilibrio el espacio de las posiciones tiende a comandar el espacio de las tomas de posición. Las revoluciones artísticas son el resultado de la transformación de las relaciones de poder constitutivas del espacio de las posiciones artísticas, que se vuelve posible por el encuentro de la intención subversiva de una fracción de los productores con las expectativas de una fracción de su público, es decir, por una transformación de las relaciones entre el campo intelectual y el campo del poder (1987g). Lo que es verdadero para el campo artístico vale también para otros campos. Se puede de este modo observar la misma correspondencia entre las posiciones en el campo universitario en la víspera de mayo del 68 y las posiciones tomadas en ocasión de esos acontecimientos, como lo muestro en Homo academicus, o incluso entre las posiciones estratégicas de los bancos y empresas en el campo económico y las estrategias que ponen en práctica en materia de publicidad o de gestión del personal, etc.

Dicho de otro modo, ¿el campo es una mediación capital entre las condiciones económicas y sociales y las prácticas de quienes forman parte de él?
Las determinaciones que pesan sobre los agentes situados dentro de un campo determinado (intelectuales, artistas, políticos o industriales de la construcción) no se ejercen nunca directamente sobre ellos, sino solamente a través de la mediación específica que constituyen las formas y las fuerzas del campo, es decir luego de haber sufrido una reestructuración (o si se prefiere, una refracción) que es más importante cuanto más autónomo es el campo, es decir que es más capaz de imponer su lógica específica, producto acumulado de una historia particular. Dicho esto, podemos observar toda una gama de homologías estructurales y funcionales entre el campo de la filosofía, el campo político, el campo literario, etc., y la estructura del espacio social: cada uno de ellos tiene sus dominantes y sus dominados, sus luchas por la conservación o la subversión, sus mecanismos de reproducción, etc. Pero cada una de estas características reviste en cada campo una forma específica, irreductible (pudiendo ser definida una analogía como un parecido en la diferencia). De este modo, las luchas en el interior del campo filosófico, por ejemplo, están siempre subdeterminadas y tienden a funcionar en una lógica doble. Tienen implicaciones políticas en virtud de la homología de las posiciones que se establecen entre tal y tal escuela filosófica, y tal y tal grupo político o social dentro del espacio social tomado en su conjunto.

Una tercera propiedad general de los campos es el hecho de que son sistemas de relaciones independientes de las poblaciones que definen esas relaciones. Cuando hablo de campo intelectual, sé muy bien que, dentro de él, voy a encontrar «partículas» (simulemos por un momento que se trata de un campo físico) que están bajo el imperio de fuerzas de atracción, de repulsión, etc., como en un campo magnético. Hablar de campo es acordar la primacía a ese sistema de relaciones objetivas sobre las partículas. Se podría, retomando la fórmula de un físico alemán, decir que el individuo es, como el electrón, un Ausgeburt des Felds, una emanación del campo. Tal o tal intelectual particular, tal o tal artista no existe en tanto que tal sino porque tiene un campo intelectual o artístico. (Se puede de este modo resolver la eterna pregunta, cara a los historiadores del arte, de saber en qué momento se pasa del artesano al artista: pregunta que, formulada en esos términos, está casi desprovista de sentido ya que esta transición se hace progresivamente, al mismo tiempo que se constituía un campo artístico en la cual algo así como un artista podía comenzar a existir).

La noción de campo está allí para recordar que el verdadero objeto de una ciencia social no es el individuo, el «autor», incluso si un campo no puede construirse sino a partir de individuos, ya que la información necesaria para el análisis estadístico está generalmente ligada a individuos o instituciones singulares. Es el campo lo que debe estar en el centro de las operaciones de investigación, esto no implica de ninguna manera que los individuos sean puras «ilusiones», que no existan. Pero la ciencia los construye como agentes, y no como individuos biológicos, actores o sujetos; estos agentes se constituyen socialmente como activos y actuantes en el campo por el hecho de que poseen las cualidades necesarias para ser eficientes en él, para producir efectos en él. E incluso a partir del conocimiento del campo en el que están insertos se puede aprehender mejor aquello que hace a su singularidad, su originalidad, su punto de vista como posición (dentro de un campo), a partir de la cual se instituye su visión particular del mundo, y del campo mismo…

Lo cual se explica por el hecho de que a cada momento hay algo así como un derecho de entrada que todo campo impone y que define el derecho a participar, seleccionando así ciertos agentes y no otros…
La posesión de una configuración particular de propiedades es lo que legitima el derecho de entrar en un campo. Uno de los objetivos de la investigación es identificar esas propiedades activas, esas características eficientes, es decir, esas formas de capital específico. Estamos así ubicados frente a una especie de círculo hermenéutico: para construir el campo, hay que identificar las formas de capital específico que serán eficientes en él, y para construir esas formas de capital específico, hay que conocer la lógica específica del campo. Es un vaivén incesante, dentro del proceso de investigación, largo y difícil.

Decir que la estructura del campo -habrán notado que he construido progresivamente una definición del concepto- está definida por la distribución de las especies particulares de capital que son activas en él es decir que, cuando mi conocimiento de las formas de capital es adecuado, puedo diferenciar todo lo que hay que diferenciar. Por ejemplo, y allí está uno de los principios que ha guiado mi trabajo sobre los profesores de universidad, no podemos satisfacernos con un modelo explicativo que sea incapaz de diferenciar personas, o mejor, posiciones que la intuición ordinaria del universo particular opone muy fuertemente, y debemos interrogarnos sobre las variables olvidadas que permitirían distinguirlos, (paréntesis: la intuición ordinaria es totalmente respetable; simplemente hay que estar seguro de no hacerla intervenir en el análisis sino de manera conciente y razonada, y de controlar empíricamente su validez, a diferencia de esos sociólogos que la utilizan inconcientemente, como cuando construyen esas especies de tipologías dualistas que critico en el principio de Homo academicus, tales como «intelectual universal» por oposición a «local»).

Último punto: los agentes sociales no son «particulares» mecánicamente atraídos y empujados por fuerzas exteriores. Son más bien portadores de capital y, según su trayectoria y la posición que ocupan en el campo en virtud de su dotación en capital (volumen y estructura), tienen propensión a orientarse activamente, ya sea hacia la conservación de la distribución del capital o hacia la subversión de dicha distribución. Las cosas no son tan simples, evidentemente, pero pienso que es una proposición muy general, que vale para el espacio social en su conjunto, sin embargo no implica que todos los poseedores de un gran capital sean automáticamente conservadores.

¿Podría precisar qué es lo que entiende por la «doble relación oscura» entre el habitus y el campo y cómo funciona?
La relación entre el habitus y el campo es en primer lugar una relación de condicionamiento: el campo estructura el habitus, que es el producto de la incorporación de la necesidad inmanente de ese campo o de un conjunto de campos más o menos concordantes -pudiendo estar las discordancias al principio expresadas bajo la forma de habitus divididos, hasta destrozados. Pero es también una relación de conocimiento o de construcción cognitiva: el habitus contribuye a constituir el campo como mundo significativo, dotado de sentido y de valor, en el cual vale la pena invertir su energía, de esto se siguen dos cosas: en primer lugar, la relación de conocimiento depende de la relación de condicionamiento que la precede y que da forma a las estructuras del habitus; en segundo lugar, la ciencia social es necesariamente un «conocimiento de un conocimiento» y debe hacer lugar a una fenomenología sociológicamente fundada sobre la experiencia primaria del campo.

La existencia humana, el habitus como social hecho cuerpo, es esa cosa del mundo por la cual hay un mundo: «el mundo me comprende, pero yo lo comprendo», más o menos esto decía Pascal. La realidad social existe, por decirlo de algún modo, dos veces, en las cosas y en los cerebros, en los campos y en los habitus, en el exterior y en el interior de los agentes. Y, en cuando el habitus entra en relación con un mundo social del que es producto, es como un pez en el agua y el mundo se le aparece como obvio. Podría, para que me comprendan, prolongar las palabras de Pascal: el mundo me comprende, pero yo lo comprendo; es porque él me ha producido, porque ha producido las categorías que le aplico, que se me aparece como obvio, evidente. En la relación entre el habitus y el campo, la historia entra en relación consigo misma: es una verdadera complicidad ontológica que, como Heidegger y Merleau-Ponty lo sugirieron, une el agente (que no es un sujeto o una conciencia, ni el simple ejecutante de un rol, o la actualización de una estructura o de una función) y el mundo social (que no es nunca una simple cosa, incluso si debe ser construido como tal durante la fase objetivista de la investigación (1980d, p. 6)). Esta relación de conocimiento práctico no se establece entre un sujeto y un objeto constituido como tal y formulado como un problema. Siendo el habitus lo social incorporado, está «como en su casa» dentro del campo que habita, que percibe inmediatamente como dotado de sentido a interés. El conocimiento práctico que procura puede describirse por analogía con la phronèsis aristotélica o, mejor, con la orthè doxa de la que habla Platón en el Ménon: del mismo modo que la «opinión recta» «cae sobre lo verdadero», de alguna manera, sin saber cómo ni porqué, la coincidencia entre las disposiciones y la posición, entre el sentido del juego y el juego, conduce al agente a hacer lo que tiene que hacer sin proponerlo explícitamente como un objetivo, de este lado del cálculo e incluso de la conciencia, de este lado del discurso y de la representación.

Sustituyendo la relación construida entre el habitus y el campo por la relación aparente entre el «actor» y la «estructura», lleva el tiempo al corazón del análisis sociológico y, a contrario, revela las insuficiencias de la concepción destemporalizada de la acción de las visiones estructuralistas o racionalistas de la acción.
La relación entre el habitus y el campo, concebidos como dos modos de existencia de la historia, permite fundar una teoría de la temporalidad que rompe simultáneamente con dos filosofías opuestas: por un lado, la visión metafísica que trata el tiempo como una realidad en sí, independiente del agente (con la metáfora del río) y, por el otro, una filosofía de la conciencia. Lejos de ser una condición a priori y trascendental de la historicidad, el tiempo es aquello que la actividad práctica produce en el acto mismo por el cual se produce a sí misma. Porque la práctica es producto de un habitus que es a su vez producto de la incorporación de las regularidades inmanentes y de las tendencias inmanentes del mundo; contiene en ella misma una anticipación de esas tendencias y de esas regularidades, es decir una referencia no thética a un futuro inscripto en la inmediatez del presente. El tiempo se engendra en la efectuación misma del acto (o del pensamiento) como actualización de una potencialidad que es, por definición, presentificación de un no actual y despresentificación de un actual, lo mismo que el sentido común describe como el «paso» del tiempo. La práctica no constituye (salvo excepciones) el futuro como tal, dentro de un proyecto o un plan armados por un acto de voluntad conciente y deliberada. La actividad práctica, en la medida en que tiene sentido, en que es razonable, es decir engendrada por habitus que están ajustados a las tendencias inmanentes del campo, trasciende el presente inmediato por la movilización práctica del pasado y la anticipación práctica del futuro inscripto en el presente en estado de potencialidad objetiva. El habitus se temporaliza en el acto mismo a través del cual se realiza porque implica una referencia práctica al futuro implicado en el pasado del que es producto. Habría que precisar, afinar y diversificar este análisis, pero quería solamente hacer entrever cómo la teoría de la prácticaa condensada en las nociones de campo y de habitus permite desembarazarse de la representación metafísica del tiempo y de la historia como realidades en sí mismas, exteriores y anteriores a la práctica, sin abrazar por ello la filosofía de la conciencia, que sostiene las visiones de la temporalidad que se encuentran en Husserl o en la teoría de la acción racional.

*Director de Estudios en la Ecole desd Hautes Etudes en Sciences Sociales.

M. Heidegger: dos cartas de H. Marcuse…

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HEIDEGGER1

Herbert Marcuse,

Dos cartas a

Martin Heidegger

28 de agosto, de 1947

4609 Chevy Chase Berd.

Washington 15, D. C.

Querido señor Heidegger:

He reflexionado largamente sobre las palabras que usted me dijo en mi visita a Todtnauberg, y deseo escribirle abiertamente sobre ellas.

Usted me decía que desde 1934 se había distanciado completamente del régimen nazi; que usted en sus clases y conferencias realizaba contra él especiales observaciones críticas e, incluso, usted se lamentaba de ser “vigilado” por la Gestapo. No quiero dudar de sus palabras, pero los hechos están ahí: usted se identificó tanto con el régimen nazi que todavía hoy es considerado a los ojos de muchos como uno de los más firmes apoyos espirituales que tuvo el nazismo. Algunas de sus manifestaciones, escritos y acciones en ese tiempo son la prueba de Io que digo. Usted nunca se ha retractado de ello abiertamente, tampoco después de 1945. Usted nunca ha explicado abiertamente que ha llegado a otro pensamiento diferente de aquel que en 1933-34 ha declarado y realizado en sus acciones. Permaneció después de 1934 en Alemania, a pesar de que usted antes que otros habría encontrado un lugar de trabajo. Usted no ha denunciado públicamente jamás los hechos ni la ideología del régimen. Por todas estas circunstancias, todavía hoy se le continúa identificando con el régimen nazi.

Muchos de nosotros hemos esperado una palabra de usted, una palabra con la que pudiese liberarse clara y definitivamente de esa identificación con el régimen nazi; una palabra que expresara su actitud real y actual frente al pasado. No ha pronunciado esa palabra —y si lo ha hecho no ha salido de la esfera privada—. Yo y muchos otros que lo hemos apreciado como filósofo y hemos aprendido muchísimo de usted, no podemos, sin embargo, hacer una separación entre el filósofo Heidegger y el hombre Heidegger —ello contradice su propia filosofía—. Un filósofo se puede confundir en política y puede mostrar su error públicamente, pero él no se puede confundir sobre un régimen que ha asesinado a millones de judíos sólo porque ellos eran judíos, que ha hecho del terror un estado normal, y todo lo que estaba realmente vinculado con el concepto de espíritu, libertad y verdad lo ha vuelto en sus contrarios sangrientos. Un régimen que en cualquier caso fue la caricatura mortal de aquella tradición occidental que usted mismo tan penetrantemente ha mirado y defendido. Y si el régimen nazi no era la caricatura sino la encarnación real de ésa tradición —tampoco cabían engaños, pues—, tenía usted necesariamente que condenar toda esa tradición y abjurar de ella… ¿Debería usted realmente entrar así en la historia del espíritu? Cualquier intento para luchar contra esa confusión cósmica, fracasa en la resistencia general si se enfrenta seriamente con un ideólogo nazi. El sentido común (también el del espíritu) que manifiesta esa resistencia se niega a ver en usted un filósofo porque considera incompatible filosofía y nazismo. Con esa convicción estoy de acuerdo. En otras palabras: usted puede sólo luchar contra la identificación de su persona y de su obra con el nazismo (y con ello contra la extinción de su filosofía) si usted hace una confesión pública de su cambio y conversión (y sólo así podemos luchar nosotros contra esa identificación).

Le he enviado esta semana un paquete. Mis amigos estaban contra usted y me han reprochado: que yo ayudo a un hombre que se ha identificado con un régimen que ha enviado a millones de compañeros de creencias a las cámaras de gas (para evitar confusiones deseo observarle que yo era anti-nazi desde el principio no sólo por ser judío sino también por razones políticas, sociales e intelectuales, también hubiera sido de esa convicción aunque perteneciese a los Vollarier —ario de tercera generación—). Contra ese “reproche” (argumentado) nada hay que decir. Me disculpo por eso ante mi conciencia y le envío un paquete al hombre con el que he aprendido filosofía de 1928 a 1932. Yo mismo soy consciente de que esto es una pésima excusa. El filósofo de 1933-34 no puede ser completamente otro que el de antes de 1933, tanto menos cuando usted ha fundamentado filosóficamente y ha dado expresión con su defensa entusiasta del Estado nazi y del dictador.

Con mis mejores saludos

H. MARCUSE

13 de mayo de 1948

4609 Chevy Chase Blvd.

Washington 15, D. C.

Querido señor Heidegger:

Durante largo tiempo no supe si debería contestar a su carta del 20 de enero de 1948. Tiene usted razón: una conversación con hombres que desde 1933 no han estado en Alemania es evidentemente muy difícil. Sólo, así lo creo yo, que la razón de eso no hay que buscarla en nuestro desconocimiento de las relaciones alemanas bajo el nazismo. Conocíamos de modo muy exacto esas relaciones; quizás por eso, por estar fuera, mejor que los hombres que vivían en Alemania. El contacto inmediato que tuve con muchos de esos hombres en 1947 me ha convencido de ello. Tampoco depende de que nosotros al comienzo del movimiento nacional socialista enjuiciásemos su fin. Sabíamos, yo mismo todavía lo ví, que el comienzo ya contenía el fin, el fin estaba dado. La dificultad del diálogo se muestra y se sitúa para mí en otro lugar, los hombres en Alemania estaban expuestos a una total perversión de todos los conceptos y sentimientos, que muchos aceptaron gustosamente. De otra manera no se explica que usted, que ha sido capaz como ningún otro de comprender el pensamiento occidental, pudiese ver en el nazismo una “renovación espiritual de la vida entera” y “una salvación: del Da-sein occidental de los peligros del comunismo” (que es ciertamente para mí una parte esencial de ese Dasein). Esto no es un problema político sino intelectual, yo diría casi un problema del conocimiento, de la verdad. ¿Usted, el filósofo, ha confundido la liquidación del Dasein occidental con su renovación? ¿No era ya evidente esa liquidación en cada palabra del Führer, en cada gesto y actuación de las SA mucho antes de 1932?

Pero sólo deseo entrar en una parte de su carta porque mi silencio quizás pudiera ser interpretado como aceptación.

Usted escribe que todo lo que yo digo sobre el exterminio de los judíos vale exactamente igual para los aliados si en vez de “judíos” ponemos “alemanes del este”. ¿No está usted con esa frase fuera de la dimensión en que es posible todavía un diálogo entre los hombres, es decir, fuera del lógos? Pues, sólo totalmente fuera de esta dimensión “lógica” cabe explicar, comparar y “comprender” un crimen, que “el otro” hubiera podido llevar a cabo también. Más aún: ¿cómo es posible, situar en un mismo nivel la tortura, mutilación y aniquilación de millones de hombres con una transplantación (“extrapolación”) forzada de grupos de pueblos en los cuales no han sucedido ninguno de esos crímenes atroces (quizás dejando aparte algunos casos excepcionales)? El mundo aparece hoy de modo que sitúa en la diferencia entre los campos de concentración y de depuración nazi y los campos de internamiento de la postguerra la gran diferencia entre la inhumanidad y la humanidad. En la base de su argumento deberían haber conservado los aliados Auschwitz y Buchenwald con todo lo que sucedió, para aquellos alemanes del este y los nazis. ¡Así se habría dado un ajuste de cuentas! Pero si es reducida la diferencia entre inhumanidad y humanidad, en esa omisión se encuentra la culpa en la historia occidental del sistema nazi, que ha demostrado al mundo lo que se puede hacer “en función” de dos mil años de Dasein occidental con los hombres. Parece como si la siembra hubiera caído en suelo fértil: quizás vivimos todavía la terminación de lo que fue comenzado en 1933. Si usted continúa reivindicando eso como una renovación es algo que yo no sé.

Con mis mejores saludos.

H. MARCUSE

Paraguay: operación Lugo…

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LUGO3 Por Rocco Carbone *

Rodríguez de Francia, Carlos Antonio López, Francisco Solano López, Stroessner: Implican una dictadura que ocupó la mitad de la existencia del Paraguay como unidad política independiente. Si a esos personajes se agrega la Guerra contra la Triple Alianza, la del Chaco y seis décadas de hegemonía colorada, aparece la palabra tragedia. Y esto heredó Lugo en 2008. Lugo: ex obispo que en los ‘70 fue misionero en la provincia andina de Bolívar (Ecuador), donde comenzó a interesarse por la Teología de la Liberación. A Paraguay volvió en el ‘82 y, en el ‘94, en calidad de obispo, fue asignado a la diócesis de San Pedro, en la que apoyó a los campesinos sin tierra. Marzo de 2006 es el momento de su primera acción política: convocó a 40 mil personas que se manifestaron en contra de la violación constitucional de Duarte Frutos, jefe de Estado y presidente del Partido Colorado. A partir de ese momento, arraigó la idea de que era posible anexar fuerzas políticas heterogéneas con vistas a desplazar al coloradismo. Así, se puso en marcha la Concertación Nacional y el 25 de diciembre Lugo decidió postularse a las elecciones generales del año pasado.

Con su aparición en el escenario político paraguayo se formuló la negación de una praxis de gestión gubernamental de carácter tradicional, que consistía en la ausencia de una visión de país. Y esto se dio en un contexto particular, en el que distintos países de América latina implementaban cambios más o menos radicales en la manera de pensar y hacer política (procesos que siguen hoy en pie). Con el surgimiento de nuevos actores: líderes provenientes ya no de las elites políticas sino pertenecientes, en algunas ocasiones, a los de abajo; nuevos liderazgos, marginales respecto de los partidos tradicionales, nuevos partidos, junto con un protagonismo de las masas populares históricamente relegadas que pugnan por adquirir un rol en el debate político regional. Concreto: Bolivia, pero también otros países latinoamericanos, con matices.

La emergencia politizada del ex obispo es resultado del malestar por parte del electorado en una nación gobernada por los Yvy jara: un partido burocrático que se enquistó en el poder a lo largo de seis décadas, incrementando la pobreza, con administración fraudulenta y corrupción generalizada. En este contexto, la candidatura de Lugo fue sostenida por agrupaciones progresistas, que comprenden (federaciones de) sindicatos y movimientos sociales organizados sobre todo entre el campesinado, salvo las dos federaciones campesinas más representativas: la Nacional Campesina y la Mesa Coordinadora de Organizaciones Campesinas, de izquierda. La figura del ex obispo, entonces, hizo posible la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), nacida a fines de 2007, y abrió la perspectiva de un cambio en tiempos de reencuentro en Nuestra América. Esa misma Alianza, sin embargo, se funda sobre una base ideológica peligrosa, por las negociaciones que supone y las deudas políticas que puede adosarle a Lugo. En ella confluyen fuerzas de derecha, de centro y de izquierda, con distintos matices, que encuentran un punto de contacto en el líder. APC, entonces, plataforma contradictoria que a lo largo de este año obligó a Lugo –quizá como estrategia de supervivencia– a no definirse públicamente en materia ideológica.

Paraguay 2009. Lo que se está llevando a cabo hoy presenta todas las características de una operación que pretende afectar la gobernabilidad de Lugo al cumplir un año de mandato. Atacar su autoridad moral para que ésta pierda vigencia. Y que, al perderla en ese ámbito, pueda ser trasladada al espectro político. Plantear que Lugo como obispo era moralmente despreciable, cuando en realidad se lo creía intachable (reconocido además por su posición progresista en una zona socialmente conflictiva en la que brindó apoyo al campesinado expulsado por las corporaciones del agronegocio), lo vuelve poco creíble en ese terreno político ganado haciendo un musculoso hincapié en su rectitud. En paralaje: con esa operación –armada a partir de una combinación de sexo, hijos a rolete, cantidad de jovencitas abusadas, machismo– se quiere impactar sobre el sector medio y medio-bajo urbano del país, más la feligresía católica biempensante. Franja que contestó a la convocatoria luguista y que se define por su banalidad (humus para el sensacionalismo), apatía y conservadurismo políticos.

A manera de hipótesis, habría que verificar en qué esferas de la estructura económica, política, social o jurídico-institucional Lugo alteró los equilibrios –que se concretan en privilegios y mecanismos instalados de acumulación de riqueza– de los tradicionales Yvy jara: la Asociación Nacional Republicana-Partido Colorado, al cual se suman las ambiciones del Partido Liberal Radical Auténtico que puede volver a aspirar al poder tras 70 largos años vía Federico Franco, el vicepresidente. Detentores del poder a los que se suman sus allegados: la oligarquía vacuna, terrateniente y exportadora, el empresariado corrupto de ascendencia colorado-stronista, los narcos y sus correlatos (policía, ejército, aparato judicial, altos niveles del gobierno), hasta recalar en las transnacionales, una de las caras de la Embajada de EE.UU. en Asunción. En definitiva, “a mayor heterodoxia, mayor riesgo de sanción”.

* Ensayista, profesor de la Universidad Nacional de General Sarmiento.

Página/12

A. Latina: un continente sin teoría…

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José Luis Fiori · · · · ·

26/04/09

En el siglo XIX, el pensamiento social europeo dedicó poquísima atención al continente americano. Incluso los socialistas y marxistas que discutieron la “cuestión colonial”, al final del siglo, sólo estaban preocupados por Asia y África. Nunca tuvieron interés teórico y político en los nuevos Estados americanos que alcanzaron su independencia aunque se mantuvieron bajo la tutela diplomática y financiera de Gran Bretaña. Fue solamente en el inicio del siglo XX que la teoría marxista del imperialismo se dedicó al estudio específico de la internacionalización del capital y de su papel en el desarrollo capitalista a escala global. Asimismo, su objeto siguió siendo la competencia y la guerra entre los europeos, y la mayor parte de los autores marxistas todavía compartían cierta visión evolucionista procedente de Marx sobre el futuro económico de los países atrasados, seguros de que “los países más desarrollados industrialmente muestran, a los menos desarrollados, la imagen de lo que será su propio futuro”.

Fue sólo después de la década de los 20 que la III Internacional Comunista transformó el imperialismo en un adversario estratégico y en un obstáculo al desarrollo de las fuerzas productivas en los países “coloniales y semicoloniales”. De cualquier forma, el objeto central de todos los análisis  y propuestas revolucionarias fue siempre para China, Egipto, Indonesia, mucho más que para la América Latina.  En la primera mitad del siglo XX, los Estados Unidos ya se habían transformado en una gran potencia imperialista, y el resto de América Latina fue incluida por la III Internacional, después de 1940, en la misma estrategia general de las “revoluciones nacionales”, o de las “revoluciones democrático burguesas”, contra la alianza de las fuerzas imperialistas con las oligarquías agrarias feudales y a favor de la industrialización nacional de los países periféricos.

Un poco más adelante, en la década de 1950, la tesis de la “revolución democrático-burguesa” y su defensa del desarrollo industrial fue reforzada por la “economía política de la CEPAL” (Comisión Económica para la América Latina) que analizaba la economía latinoamericana en el contexto de una división internacional del trabajo entre países “centrales” y  países “periféricos”. La CEPAL criticaba la tesis de las “ventajas comparativas” de la teoría del comercio internacional de David Ricardo, y consideraba que las relaciones comerciales entre las dos “franjas” del sistema económico mundial perjudicaban el desarrollo industrial de los países periféricos. Se trataba de una crítica económica heterodoxa, de filiación  keynesiana, aunque desde el punto de vista práctico terminó confluyendo con las propuestas “nacional-desarrollistas”, hegemónicas en el continente después de la II Guerra Mundial. En la década de los 60, entretanto, la Revolución Cubana, la crisis económica y la multiplicación de los golpes militares en toda América Latina provocaron un desencanto generalizado con la estrategia “democrático-burguesa” y con la propuesta “cepaliana” de la industrialización por “sustitución de importaciones”.

Su crítica intelectual dio origen a las tres grandes vertientes de la “teoría de la dependencia”, que tal vez haya sido la última tentativa de teorización latinoamericana del siglo XX. La primera vertiente – de filiación marxista – consideraba el desarrollo de los países centrales y del imperialismo como un obstáculo insuperable para el desarrollo capitalista periférico. Por eso hablaban del “desarrollo del subdesarrollo” y defendían la necesidad de una revolución socialista inmediata, incluso como estrategia de desarrollo económico. La segunda vertiente – de filiación “cepaliana”– también identificaba obstáculos para la industrialización del continente, pero consideraba posible superarlos a través de una serie de “reformas estructurales” que se transformaron en tema central de la agenda política latinoamericana durante toda la década de los 60. En realidad, la propia teoría de la CEPAL sobre la relación “centro-periferia” ya no daba cuenta de la relación de los Estados Unidos con su “territorio económico supranacional”, que era diferente de lo que había ocurrido con Gran Bretaña. Finalmente, la tercera vertiente de la teoría de la dependencia – de filiación a un mismo tiempo marxista y cepaliana – fue la que tuvo más larga vida y arrojó resultados más sorprendentes. Por por tres razones fundamentales: primero, porque defendía la viabilidad del capitalismo latinoamericano; segundo, porque defendía una estrategia de desarrollo “dependiente y asociado” con los países centrales; y tercero, porque salieron de estas corrientes algunos de los principales dirigentes políticos e intelectuales de la “restauración neoliberal” de los años 90. Como si hubiese ocurrido un apagón mental, viejos marxistas, nacionalistas y desarrollistas abandonaron sus teorías latinoamericanistas y adhirieron a la visión del sistema mundial y del capitalismo propia del liberalismo europeo del siglo XVIII.

En esta línea de pensamiento, todavía en 2009, un importante intelectual de esta corriente de ideas defendía – por sobre todo lo que pasó en el mundo, desde el inicio del siglo XXI – que “no existe más geopolítica ni imperialismo en el nuevo mundo poscolonial, de la globalización, del sistema político y de la democracia global… [y que] la estrategia clásica de la geopolítica de garantizar acceso exclusivo a los recursos naturales en la periferia del capitalismo ya no tiene sentido no solo por sus costos, sino también porque todas las fronteras ya están definidas…”(1). Ingenuidades aparte, los liberales nunca tuvieron una teoría original con respecto a América Latina. Ni precisan de ella. La repetición recurrente de algunos tópicos cosmopolitas fue más que suficiente para sostener su visión de la economía mundial y legitimar su acción política y económica idéntica en todos los países. Aunque en el caso de los intelectuales progresistas del continente, es una mala noticia saber que no existe ya una teoría capaz de leer e interpretar la historia del continente y fundamentar una estrategia coherente de construcción del futuro, congruente con la inmensa heterogeneidad del continente latinoamericano.

NOTA: (1) Bresser Pereira, L.C. “O mundo menos sombrío. Política e economia nas relações internacionais entre os grandes países”, en Jornal de Resenhas. Marzo de 2009, Nº 1. Discurso Editorial, Sâo Paulo, pp: 6 y 7.

José Luis Fiori, profesor de economía y ciencia política en la Universidad pública de Río de Janeiro, es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.

Sin permiso.info

¿Lucha de clases? ¿O conflicto social?

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EVO7 Aprile. Italia, 2008.

Traducción al castellano de Metiendo Bulla.

Sigue la polémica entre Walter Veltroni y Fausto Bertinotti: el primero niega la existencia del concepto marxista; el segundo lo considera central en la sociedad de hoy. Aprileonlinez ha recogido las opiniones de un iuslaboralista (Andrea Lassandri), un filósofo político (Giacomo Marramao), un economista (Paolo Leon) y un sindicalista (Paolo Nerozzi) que está en puertas de entrar en el Parlamento italiano.

Los motivos de esta confrontación, en el transcurso de la campaña electoral, entre el Partido Democrático y Sinistra Arcobaleno, se refieren al concepto de lucha de clases. Veltroni lo rechaza tajantemente; Bertinotti responde con mala cara. Hace unas semanas se publicó una viñeta de Altan donde uno de los protagonistas niega la existencia de la lucha de clases, el otro le responde: "Cuentáselo a los patronos". Nuestros entrevistados de hoy responden. Más allá de los matices, coinciden en una idea: la constatación de un inevitable conflicto, que es estructural en nuestras sociedades, entre los trabajadores y los empresarios.

El profesor de Derecho del Trabajo Andrea Lassandri subraya la evolución de las relaciones laborales: "No sé si se puede hablar de `lucha de clases´, que reclama conceptos revolucionarios. Pero si podemos decir que hay intereses diferentes entre las dos partes en litigio. Esto vale hoy, tal vez, más que en otros momentos históricos, dadas las tendencias que ha introducido la globalización". Y añade: "Entre la lucha de clases y el pacto entre productores, hablaré de intereses divergentes entre trabajadores y empresarios; en eso se basa fundamentalmente todo el Derecho del Trabajo". Con relación a los otoños calientes de los años sesenta y setenta, algo ha cambiado. "Ha cambiado la fuerza del sindicato, que entonces era mayor Ahora nos encontramos en un momento histórico muy diferente. En aquellos años había una ocupación muy significativa; cuando hay pleno empleo la fuerza del sindicato, por lo general, es fuerte, mientras que en caso contrario el sindicato es débil. Con respecto a entonces, hoy -en el estadio de la globalización- las empresas tienen la posibilidad de desplazar los capitales mientras que el sindicalismo de los trabajadores permanece confinado en el territorio nacional. Esta es la diferencia fundamental que incide en las relaciones de fuerza."

Para Paolo Nerozzi, ex secretario confederal de la CGIL y candidato al Senado en las listas del Partido Democrático, en los últimos años se han producido cambios radicales. "Ya no existe, como entonces un lugar como lo era la fábrica fordista, donde se reconocía la mayoría del trabajo. Ha cambiado la estructura del mundo del trabajo: la disgregación ha creado nuevos sujetos, principalmente el trabajo precario. La fragmentación del trabajo -con la ausencia de un lugar donde se construye la identidad– ha hecho emerger la necesidad de disponer de instrumentos contractuales para recomponer el ciclo". [Por eso] "estas novedades, evidentemente, no se encuentran en el concepto de lucha de clases, típico del siglo XX. Sin embargo, permanece un conflicto entre capital y trabajo en torno a la distribución de los recursos."

El filósofo político Giacomo Marramao piensa que la globalización ha introducido cambios de época que representan nuevos desafíos a la "clase inferior": "el verdadero problema es superar la fractura que se ha creado, en los últimos años, entre la dimensión material y la simbólica, entre el aspecto objetivo y el subjetivo de la condición de clase".

Sigue Marramao: "No siempre los sujetos que, materialmente, pertenecen a la misma condición de clase se perciben como relacionados en el mismo destino. La nueva espacialidad global produce una especie de doble movimiento. De una parte, el capital se concentra; de otra parte, las funciones productivas se desarticulan territorialmente. Lo que impide a la condición de clase disponer de una consciencia de clase." La evolución es neta: "Estamos en las antípodas de la gran empresa, de masas y fordista. Ya no existe el obrero-masa, ni la clase se encuentra en un único espacio. La clase se `reparte´ en segmentos espaciales muy distantes entre ellos. La dificultad, pues, está también en repensar la lucha de clases en una perspectiva global dado que, hasta ahora, sólo se ha limitado a los estados nacionales."

Según Paolo Leon, profesor de Economía en la Universidad Roma Tre, estamos en un momento de transición. "No hay lucha de clases, pero existen las clases que se han reestratificado sin concretar los conflictos como aquellos, los tradicionales. Hay una división muy clara entre los dos tercios de la población más ricos y el tercio más pobre, y en el interior de los dos tercios más ricos hay una diferencia muy amplia entre propietarios y menos propietarios. Las características de la antigua lucha de clases han cambiado, pero bajo la apariencia de una relativa paz social se está construyendo una división y una fragmentación social muy potente".

lainsignia.org

R. Boyer y la Escuela de la Regulación: neoliberalismo, crisis económica mundial y perspectivas…

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CRISISECO miércoles, 21 de enero de 2009
Fuente: Realidad Económica

Robert Boyer es Director de Investigaciones del Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS) de Francia y Profesor de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de Paris y de la Universidad de Paris XIII. Es también Profesor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Sus trabajos se desarrollan en el CEPREMAP del CNRS y en la Ecole Normale Supérieure de Paris. Se cuenta entre los máximos exponentes de la Teoría de la Regulación. Entre sus publicaciones en castellano se encuentran "La teoría de la regulación: un análisis crítico", los tres volúmenes de "Teoría de la regulación: un estado de los conocimientos" y "Los modelos productivos" con Michel Freyssenet

.- Desde la teoría de la regulación, ¿cuál considera que debería ser el papel del Estado en la economía?

- Creo que vivimos en un período histórico, en el sentido de que en Estados Unidos fracasó una visión ingenua según la cual el Estado no debe intervenir en la economía. Eso derivó en un colapso triple. En primer lugar, la creencia de que los mercados se equilibran naturalmente. El segundo es un fracaso intelectual.

- ¿Por qué lo denomina un "fracaso intelectual"?

- Los matemáticos utilizan una ley según la cual los riesgos muy largos son muy improbables. Y lo que ocurrió fue que hubo períodos de riesgo muy largos que ellos no preveían. Es decir que se ha fracasado porque los modelos eran falsos. Hoy no se puede evaluar los precios de los derivativos porque los modelos fracasaron y no hay ningún mercado en el cual se evalúen. El tercer aspecto es el hecho de que Wall Street dominaba totalmente la política monetaria norteamericana. La organización de la política económica era para garantizar la estabilidad financiera. Y el colapso fue tal que cayó el business model (modelo de negocios) y hoy son los bancos comerciales típicos los que están organizando el crédito.

- ¿Y ello qué consecuencias trae?

- Ello supone un cambio radical en el sentido de que aparece una visión muy loca del Estado, que está pagando las pérdidas de los ricos. Y por falta de previsión de la crisis, hay gente que está pagando un monto terrible de dinero cuando no debería hacerlo, porque se equivocaron. Y cuando compran productos derivados tóxicos, compran derivados que valen nada. La validación técnica es cero. ¿Por qué pagar mil millones de dólares por papeles, signos abstractos, que no tienen ninguna valuación?

- ¿Basándose en qué cálculos el Estado norteamericano les da un valor a esos productos?

- Nadie puede darles un valor porque los modelos son abstractos y falsos. Y se tenía una pirámide de activos donde había derivados de derivados, con una complejidad tal de los productos fundamentales que la misma gente que ellos inventaron, que es muy lista, no puede entender hoy cuál es el precio. Nadie puede darle un precio a ello. Y ése es el drama de una crisis que va a durar un período muy largo porque, como en Japón en la década perdida, en los balances de los bancos nadie conoce si ese balance es positivo o negativo. Entonces, nadie quiere prestar al otro y hay un bloqueo al interior de los bancos que va a repercutir sobre la economía real.

- ¿De qué manera impactará en la economía real?

- Impactará sobre el estancamiento del consumo norteamericano, de la inversión y del empleo. Y habrá una segunda ola de recesión y, muy probablemente, de deflación. Estoy escribiendo un libro en que procuro demostrar que a partir de la caída de Wall Street en octubre de 1987 -con el colapso del Long-Term Capital Management, con la caída de Enron y con el colapso de la burbuja de Internet- había evidencias de una crisis muy grave. Pero esos hechos fueron interpretados como accidentes. Aunque claramente no era el funcionamiento normal de un mercado con total liberalización. De modo que la crisis es muy severa porque se acumularon muchos desequilibrios.

- ¿Cómo cuáles?

- La especulación, una tasa del crédito muy alta, el abuso de modelos abstractos. Todos estos factores se cruzaron en esta crisis. Esto explica por qué la gente está tan sorprendida. Alan Greenspan (ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos) dijo que él no tenía ningún pronóstico de esta crisis, que era totalmente excepcional para él. De modo que dentro de su paradigma intelectual, esto no podía ocurrir y ocurrió. Se equivocaron y no saben cómo salir de la crisis, lo que es muy impresionante.

- ¿Cuál cree que debería ser el rol del Estado en este contexto que usted describe?

- El rol que debería jugar es el de defender la estabilidad monetaria y financiera. Pero no ex post, cuando hay una crisis sistémica, sino ex ante, cuando se puede prevenir la ocurrencia de la crisis. Se trata de controlar las finanzas de tal modo que no se repita este tipo de crisis. La segunda tarea del Estado sería el planeamiento de largo plazo, porque los financistas viven el día a día y son muy "corto-termistas". Se necesita inversión en educación y en salud y que no se permita la optimización de corto plazo de la tasa de ganancia. De tal modo que el Estado debería decidir las prioridades de la inversión, porque la idea de que el funcionamiento de los mercados y las expectativas era perfecto no es cierta, eran muy falsas. Hoy el Estado está en mejor posición de definir el futuro. Los mercados extrapolan el corto plazo al largo plazo. En tercer lugar, hay muchas inequidades, debido a la financiarización. A los ricos les pagaron con acciones, bonos, etcétera, y los pobres tenían un ingreso real muy bajo. Con la crisis cae la remuneración de los financistas pero cae también la remuneración de los pobres, de modo que la tarea del Estado sería la de limitar las inequidades, manteniendo el pleno empleo para que no haya una brecha social del tamaño que se observa. En una palabra, lo que ocurrió con los subprime es que los ricos decidieron obtener ganancias de los pobres y fracasaron. El Estado podría prevenir este tipo de cuestiones.

- ¿Y qué debería hacer el Estado para que esas inequidades no sean tan grandes?

- Un cuarto rol sería la organización de los servicios públicos. En Estados Unidos, la salud y la educación son mayormente privadas. La idea sería ofrecer a todos los ciudadanos el mismo tipo de servicios públicos. Por ejemplo, estoy pensando en un país como Dinamarca, donde la mitad del Producto Bruto Interno está distribuida a través del Estado, que tiene una oferta gratuita de salud, educación, capacitación y la gente está feliz de pagar impuestos porque hay una igualdad del acceso a los servicios públicos, que son gratuitos.

- Países como Dinamarca tienen ingresos muy altos porque, como contrapartida, hay países muy pobres, como muchos latinoamericanos.

- Sí, es un país muy pequeño donde hay una alta densidad de interacción entre la gente y un sentido de igualdad. Es muy específico de esos países, pero lo que se puede reproducir es la idea de socialización de los beneficios de la globalización. Si hay un fracaso de una industria, la sociedad paga la recapacitación de los obreros que pierden su empleo. Eso se podría reproducir con otras instituciones. La globalización es buena pero siempre que todos ganen a través de la distribución. Se pueden acordar pactos nacionales, se puede imaginar el equivalente del modelo de Dinamarca. No propongo reproducir ese modelo, pero sí es posible inspirarse de los principios que difunden los riesgos y los beneficios. Naturalmente, esto es muy difícil en el caso de Argentina porque el Estado está muy debilitado, el tamaño de la economía no es tan grande y no hay tradición demócrata, así que no se puede copiar completamente pero se puede imaginar instituciones que imiten esos rasgos.

- ¿Qué tipo de lógica institucional se podría pensar aquí?

- Imaginemos que de las retenciones a las exportaciones se saca un fondo y se usa para invertirlo en innovación industrial y capacitación. Uno se puede imaginar varios mecanismos, ése no es el problema. La dificultad es lograr un compromiso de largo plazo. Por ejemplo en Dinamarca, si hay un cambio político (un cambio de gobierno) no cambian tanto las instituciones porque ya hay un compromiso básico. En Argentina, lo que falta es la estabilidad de ese compromiso y es muy difícil la inversión de largo plazo, porque con cada gobierno hay acciones muy distintas que desestabilizan la inversión de largo plazo.

- ¿Eso implicaría una relación distinta entre el Estado y los empresarios?

- Se necesita un poder de los asalariados. En Dinamarca, por ejemplo, la tasa de sindicalización es del 80 por ciento, hay un poder de negociación de los asalariados. Tienen una gran capacidad de reacción si las empresas quieren reducir personal y además no dependen tanto de la esfera política. Es una fuerza organizacional de los asalariados. Se necesita un Estado muy listo, que tenga buena información y pueda organizar la oferta de servicios públicos.

- ¿Y la relación Estado-empresa cómo debería ser?

- No debería ser asimétrica. Una interpretación del colapso de Wall Street es que los financistas tenían tanto poder sobre el Senado que previnieron el pacto de leyes controlando la innovación. Eran tan poderosos que podían organizar el sistema financiero con su único interés. Eran tan fuertes… que hicieron fracasar el sistema. En cambio, si hubiera habido más control, el sistema habría sido más estable. Ellos pelearon para imponer un sistema de contabilidad muy específico, un modelo de mercado. Pero cuando hay una caída de la Bolsa de acciones, eso repercute directamente en los balances de las empresas. Y los financistas lo impusieron en sistemas no financieros. Entonces, el sistema fracasó porque se tenía desconfianza sobre la estabilidad. Hubo una caída de la Bolsa y, mecánicamente, en el sistema de contabilidad hubo pérdidas. Es decir que se fracasó por la implementación de la ley que ellos querían aplicar a otras áreas. Era un poder asimétrico absoluto. El deseo de ganancia es tan fuerte que desestabiliza el sistema. En la medida en que los empresarios dicten las leyes habrá problemas sociales y fracasará la dinámica económica. No me parece muy bien que haya un Estado corporativo que responda sólo a una fracción de la población, porque se genera un desequilibrio mayor en la economía y el sistema fracasa.

- Economías como China e India basaron su crecimiento en modelos económicos impulsados por el Estado. ¿Cree que, debido a ello, puede haber diferencias en el impacto de la crisis en esos países?

- En el caso de China hay un mercado para los productos normales, hay mucho capital y la tasa de cambio que compite con el dólar está controlada. De modo que no es sólo una economía de mercado. Es decir que hay economía de mercado para los productos normales y control para los capitales y las divisas. Como el gobierno chino no admitió la compra de productos derivados, no hay una crisis típica en China. Esto significa que el control del Estado puede ser muy favorable para la estabilidad global.

- Pero la caída del comercio mundial también tendrá efectos en China.

- Obviamente que China va a sufrir la caída del comercio mundial, pero al interior hay un nuevo plan de estimulación de la salud, la educación, la cultura y la jubilación. Hay un tipo de reforzamiento del tipo de intervención pública hacia un modelo de crecimiento con demanda interna. Creo que es la estrategia del gobierno, no es el mercado el que decide sino la conducción del partido comunista. El Estado está muy presente en el caso de China. En la calle se ve el mercado, pero hay un control muy claro del Estado.

- ¿Cómo observa la presencia del Estado en la economía, en países de América latina?

- Por ejemplo, en Brasil siempre hubo en Estado muy fuerte. En el caso de Argentina, hay una fragilidad del Estado, de tal modo que es muy diferente de país a país. Chile tuvo un Estado modernizador después de Pinochet, pero la relación con el Estado es muy específica de cada país y no hay una mirada general. Hay que analizar país por país.

- Usted citó a Chile y Brasil como casos de Estados fuertes. Sin embargo, también fueron países donde se aplicaron fuertes políticas neoliberales.

- Sí. En Chile, después de una liberalización muy grande, se corrieron y estatizaron parte del cobre y de los bancos. Lo que triunfó entonces no fue tanto la liberalización sino la corrección de todos los desequilibrios: el rol del Estado, la regulación de las exportaciones. De modo que yo rescataría de Chile no el big bang de Pinochet, sino la corrección del desequilibrio y el crecimiento estable. Y en el caso de Brasil nunca fue tan liberal como Chile, la corrección del liberalismo a nivel financiero y desarrollista, pero creo que nunca fue un adepto de la escuela de Chicago.

- ¿Cree que la crisis implicará una pérdida de la hegemonía de Estados Unidos y un reordenamiento político y económico global?

- Lo que ya perdieron es la hegemonía asimétrica. Wall Street era el centro de la escena financiera mundial, pero ese tipo de modelo colapsó. No se puede imaginar de nuevo que todos los chinos pongan sus ahorros en Wall Street. Habrá un reajuste muy sutil pero muy claro del modelo. También fracasó el militarismo con Irak y con Afganistán. De tal modo que hay una crisis de Estados Unidos con la comunidad internacional. Lo que falta es la posición de Asia y Europa para negociar con paridad con Estados Unidos. Alguna inercia de la hegemonía americana va a seguir tratando de imponer este orden, porque ellos se benefician tanto de ese orden y hoy no se puede negociar con paridad. Desde el punto de vista material, hay una decadencia que se observa de Estados Unidos, pero en el ámbito ideológico y político tienen el poder de conservar al máximo su hegemonía. En el comunicado del G-20, los europeos pusieron el término regulación de los mercados financieros y los norteamericanos impusieron todos sus términos liberales, esa es la hegemonía. Fracasan pero proponen la misma ideología, eso me parece muy malo porque fracasó la visión americana.

- Si fracasó la visión americana, ¿cree que el nuevo presidente, Barack Obama, tendrá un cambio en su mirada?

- Intelectualmente sí, porque Obama es el presidente más listo del último siglo en los Estados Unidos. El problema es Bush está dejando un caos interno y un caos productivo y político, y es muy difícil entonces por los costos que le hereda. Con la actual falta de igualdad, la liberalización y la falta de regulación va hacer muy difícil la situación, quizás lleve uno o dos decenios la recuperación y reconstrucción de nuevas instituciones y la gente puede desilusionarse, porque llevará tiempo y las expectativas son muy grandes e impacientes.

- ¿Por qué cree que Obama es el más inteligente de los presidentes de Estados Unidos?

- Yo he leído y escuchado a Bush y he leído y escuchado a Obama.

- ¿Y en qué radica su inteligencia?

- Es muy hábil dentro de la situación norteamericana, es como un ideólogo muy poderoso y tiene una visión de la sociedad norteamericana. Bush fue hijo de su papá, no conoce nada ni a nadie. Obama está emergiendo de las clases sociales americanas, conoce muy bien los vínculos de las clases y la sociedad americana y, además, es un intelectual. Es muy impresionante que los americanos eligieran un intelectual, porque suelen preferir a los millonarios o a los militares. Pero tampoco es suficiente con ser listo, hay que comprometerse con los grupos sociales. Si observa el equipo económico hay una estabilidad increíble con el representante de la Reserva del Estado de Nueva York, dando una continuidad al modelo.

- Los organismos internacionales de crédito, ¿qué rol cumplieron durante la crisis y qué futuro tienen?

- Creo que la responsabilidad de ellos es muy grande porque desde la crisis asiática de 1997 se equivocaron: propusieron subir la tasa de interés, cortar los subsidios a la salud y a la educación, de tal modo que el Fondo Monetario se equivocó totalmente. No me gustaría que ese organismo tenga la responsabilidad de analizar el futuro, porque no detectaron la crisis. El FMI era el ideólogo de los Estados Unidos, no tiene la confianza de la comunidad internacional y no tiene los instrumentos. Hay que dar a algún organismo o foro de estabilidad las competencias que pertenecían en el pasado al Fondo, porque fracasaron.

- ¿Es posible pensar un nuevo paradigma económico con nuevos organismos internacionales?

- Sí, idealmente se debe dar una refundación de los organismos con dos nuevos organismos. Un foro de estabilidad financiera mundial con todas las competencias, con el propósito de organizar el sistema mundial y detectar las crisis. Y el otro organismo sería una agencia internacional sobre ecología. También hay que sumar otras organizaciones internacionales de tal modo de democratizar estas organizaciones internacionales.

- ¿Pero no se corre el riesgo de repetir la misma historia de los organismos internacionales?

- Creo que no, siempre y cuando, por ejemplo, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) se dedicara a resolver todos los problemas referentes a la agricultura y la alimentación y la OMS (Organización Mundial de la Salud) se preocupara por la salud de los africanos, por caso, dándole a cada organismo una autonomía de los bienes públicos y no la subordinación al poder financiero mundial. Esta sería una reforma muy importante porque se dejaría de lado a la hegemonía financiera del comercio internacional.

- ¿Qué papel están jugando las organizaciones sociales en el actual contexto de crisis?

- En países como Finlandia o Dinamarca, las organizaciones de la sociedad civil son muy fuertes y ejercen una suerte de dominación. Los trabajadores no son solamente asalariados de un gremio, toda la sociedad puede organizarse y tiene acceso al Estado. De todos modos, habría que lograr más permeabilidad del Estado a las demandas de la sociedad civil porque es muy rica la relación entre el asalariado y el gremio. Hay muchas cosas: el debate político, la educación la salud, la información. En épocas de la planificación, en Francia se reunían los representantes de los empresarios, de los consumidores, de los asalariados, etc. De manera que había una representación muy grande de los intereses de la Nación y se tomaban decisiones tratando de compatibilizar todas las demandas, no sólo las de un único actor, tratando de encontrar soluciones para el conjunto de la sociedad.

- ¿Cree que ése es el modelo que se debe seguir?

- Creo que se necesita mayor dinamismo de las organizaciones civiles.

 

http://www.ddooss.org

J. Stiglitz: los países en desarrollo y la crisis mundial…

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subdesarrollo1 JOSEPH E. STIGLITZ 26/04/2009

Es probable que éste sea el peor año para la economía internacional desde la II Guerra Mundial, pues el Banco Mundial calcula que la reducción será del 2%, aproximadamente. Incluso los países en desarrollo que hicieron todo bien -y aplicaron políticas reguladoras y macroeconómicas mucho mejores que las de EE UU- están sintiendo sus efectos. Es probable que, a consecuencia en gran medida de una caída en picado de las exportaciones, China siga creciendo, pero a un ritmo mucho menor que el de entre 11% y 12% de los últimos años. A no ser que se haga algo, la crisis hundirá más en la pobreza nada menos que a 200 millones de personas.

Esta crisis mundial requiere una reacción mundial, pero, lamentablemente, el deber de reaccionar sigue circunscrito en el nivel nacional. Cada país intentará formular su plan de estímulo con vistas a las repercusiones en sus ciudadanos… y no a escala mundial. Al evaluar las mayores repercusiones del estímulo, los países contrapesarán los costos para sus presupuestos con los beneficios desde el punto de vista del aumento del crecimiento y del empleo para sus economías. Como una parte del beneficio (una gran parte en el caso de las economías pequeñas y abiertas) irá a parar a otros, es probable que los planes de estímulo sean menores y estén peor formulados de lo que deberían, razón por la cual se necesita un plan de estímulo mundialmente coordinado.

Ése es uno de varios mensajes importantes resultantes de una comisión de expertos de Naciones Unidas sobre la crisis económica mundial, que presido y que recientemente presentó su informe preliminar a la ONU.

En el informe se apoyan muchas de las iniciativas del G-20, pero se insta a la adopción de medidas más intensas y centradas en los países en desarrollo. Por ejemplo, si bien se reconoce que todos los países deben adoptar medidas de estímulo (ahora todos somos keynesianos), muchos países en desarrollo carecen de recursos para hacerlo, como también carecen de ellos las entidades crediticias internacionales.

Pero, para no acabar sumidos en otra crisis de la deuda, deberá concederse una parte -tal vez una gran parte- del dinero en forma de donaciones. En cambio, en el pasado, la asistencia fue acompañada de "condiciones" exigentes, algunas de las cuales entrañaban la aplicación de políticas presupuestarias y monetarias contradictorias -exactamente, las opuestas de las que ahora resultan necesarias- e imponían una desregulación financiera que fue una de las causas primordiales de la crisis.

En muchas partes del mundo, el recurso al Fondo Monetario Internacional se considera un grave estigma por razones evidentes y la insatisfacción no es sólo de los prestatarios, sino también de los posibles suministradores de fondos. Las fuentes de fondos líquidos en la actualidad están en Asia y en Oriente Próximo, pero ¿por qué habrían de aportar dinero esos países a organizaciones en las que tienen voz y voto limitados y que con frecuencia han incitado a la adopción de decisiones antitéticas de sus valores y creencias?

Muchas de las reformas propuestas para el funcionamiento del FMI y del Banco Mundial, la más evidente de las cuales es la de la forma de elección de sus directivos, parecen estar por fin encima de la mesa, pero el proceso de reforma es lento y la crisis no esperará. Así pues, es imprescindible que se conceda asistencia mediante diversos cauces, además -o en lugar- del FMI, incluidas instituciones regionales. Se podrían crear nuevos mecanismos crediticios con estructuras de dirección más en consonancia con el siglo XXI. Si se pudiera hacer rápidamente (y yo creo que sí), dichos mecanismos serían un cauce importante para el desembolso de fondos.

En su cumbre de noviembre de 2008, los dirigentes del G-20 condenaron firmemente el proteccionismo y se comprometieron a no caer en él. Lamentablemente, un estudio del Banco Mundial observa que 17 de esos 20 países han adoptado, en realidad, nuevas medidas proteccionistas, muy en particular, EE UU con su disposición en pro de la "compra de productos americanos" incluida en su plan de estímulo.

Pero hace mucho que se ha reconocido que las subvenciones pueden ser tan destructivas como los aranceles e incluso más injustos, pues los países ricos pueden permitírselas más que los demás. Haya existido o no alguna vez un terreno de juego igual para todos en la economía mundial, el caso es que ya no existe: las subvenciones y rescates en gran escala facilitados por EE UU lo han cambiado todo, tal vez irreversiblemente.

De hecho, incluso las empresas de los países industriales avanzados que no han recibido una subvención cuentan con una ventaja injusta. Pueden correr riesgos que las otras no pueden correr, pues saben que, si fracasan, pueden ser rescatadas. Si bien podemos entender los imperativos políticos nacionales que han propiciado la concesión de subvenciones y garantías, los países desarrollados deben reconocer las consecuencias mundiales y prestar asistencia compensatoria a los países en desarrollo.

Una de las más interesantes iniciativas a medio plazo, a cuya adopción insta la comisión de las Naciones Unidas, es la creación de un consejo mundial de coordinación económica que, además de coordinar la política económica, evaluaría los problemas inminentes y los desfases institucionales. Al intensificarse la recesión, varios países pueden afrontar la quiebra, por ejemplo, pero aún no disponemos de un marco adecuado para abordar esa clase de problemas.

Y el sistema en el que el dólar de EE UU es la divisa de reserva, columna vertebral del actual sistema financiero mundial, está resquebrajándose. China ha expresado su preocupación y el presidente de su Banco Central se ha unido a la comisión de Naciones Unidas para pedir un nuevo sistema mundial de reserva. La comisión de la ONU sostiene que abordar esa antigua cuestión, planteada hace más de 75 años por Keynes, es esencial para que consigamos una recuperación sólida y estable.

Esa clase de reformas no se producirá de la noche a la mañana, pero a no ser que se comience ahora a trabajar al respecto, nunca se producirá.

Joseph E. Stiglitz, profesor de Economía en la Universidad de Columbia y Premio Nobel de Economía en 2001, preside la comisión de expertos de la ONU sobre las reformas del sistema financiero y monetario internacional. (c) Project Syndicate, 2009. Traduccción de Carlos Manzano.

El País.com

P. Krugman: “Brotes verdes y rayos de esperanza”, o agravación de la crisis?

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CRISIS008 PAUL KRUGMAN 26/04/2009

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, ve "brotes verdes". El presidente Barack Obama ve "rayos de esperanza". Y el mercado de valores ha subido. Entonces, ¿ha llegado la hora de anunciar que el peligro ha pasado? He aquí cuatro motivos para ser prudentes respecto a la perspectiva económica.

1. Las cosas siguen empeorando. La producción industrial acaba de alcanzar su mínimo de los últimos 10 años. La construcción de viviendas sigue estando en una situación lamentable. Las ejecuciones hipotecarias, que disminuyeron cuando las empresas de hipotecas estaban a la espera de conocer los planes para la vivienda de la Administración de Obama, están aumentando otra vez.

Lo más en lo de "puntuales": la última edición del Beige Book, la encuesta periódica de la Reserva Federal sobre la situación de las empresas, afirma que "5 de los 12 distritos han notado una moderación en el ritmo del declive". ¡Yupi!

2. Algunas de las buenas noticias no resultan convincentes. La noticia positiva más importante de los últimos días llega de los bancos, que han estado anunciando unos beneficios sorprendentemente buenos. Pero algunos de esos informes de beneficios parecen un poco… raros.

Wells Fargo, por ejemplo, ha anunciado los mejores beneficios trimestrales de su historia. Pero los beneficios anunciados por un banco no son un número fiable, como las ventas; dependen mucho, por ejemplo, de la cantidad que el banco reserve para cubrir las pérdidas futuras que prevé tener a causa de sus préstamos. Y algunos analistas han expresado dudas considerables sobre las suposiciones de Wells Fargo, así como sobre otros asuntos relacionados con la contabilidad.

Mientras tanto, Goldman Sachs ha anunciado un gran salto en los beneficios desde el cuarto trimestre de 2008 hasta el primero de 2009. Pero, como los analistas se han apresurado a señalar, Goldman ha modificado su definición de trimestre (como consecuencia de un cambio en su estado legal), de forma que (se lo juro) el mes de diciembre, que resultó ser un mal mes para el banco, ha desaparecido de esta comparación.

No quiero exagerar con esto. Tal vez los bancos realmente hayan pasado de unas graves pérdidas a unos cuantiosos beneficios en un tiempo récord. Pero es natural que nos sintamos escépticos en estos tiempos de Madoff.

¡Ah!, y para quienes están esperando que las pruebas de esfuerzo del Departamento del Tesoro lo aclaren todo: el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, asegura que "verán de forma sistemática y coordinada la transparencia de determinar algunos de los resultados de estas pruebas de esfuerzo y mostrárselas a todos los implicados". No, yo tampoco sé lo que significa eso.

3. Todavía podrían caer más torres. Incluso durante la Gran Depresión, no todo fue siempre cuesta abajo. En concreto, hubo una pausa en la caída al cabo de aproximadamente un año y medio (más o menos, el punto en que estamos ahora). Pero luego se produjeron una serie de bancarrotas a ambos lados del Atlántico, combinadas con algunas jugadas políticas desastrosas que se originaron cuando los países intentaron defender el moribundo patrón oro, y la economía mundial volvió a despeñarse.

¿Podría suceder esto otra vez? Bueno, el sector inmobiliario comercial en una situación crítica, las pérdidas de las tarjetas de crédito están aumentando drásticamente y nadie sabe todavía lo mal que se pueden poner las cosas en Japón o Europa del Este. Probablemente no se repetirá el desastre de 1931, pero decir que lo peor ya ha pasado está muy lejos de ser cierto.

4. Incluso cuando haya pasado, no habrá pasado. Oficialmente, la recesión de 2001 sólo duró ocho meses y terminó en noviembre de ese año. Pero el paro siguió subiendo durante otro año y medio más. Lo mismo pasó tras la recesión de 1990-1991. Y hay muchas razones para creer que esta vez también sucederá lo mismo. No se sorprendan si el paro sigue subiendo a lo largo de 2010.

¿Por qué? Las recuperaciones en forma de V, en las que el empleo experimenta mejorías espectaculares, sólo se producen cuando hay gran cantidad de demanda reprimida. En 1982, por ejemplo, la vivienda estaba aplastada por los altos tipos de interés, así que cuando la Reserva Federal alivió la presión, las ventas de casas subieron. Eso no es lo que sucede esta vez: hoy, la economía está deprimida, por así decirlo, porque hemos acumulado demasiada deuda y construido demasiados centros comerciales, y nadie está de humor para un nuevo aumento del gasto.

El empleo terminará por recuperarse, como siempre lo hace. Pero, probablemente, no será con rapidez. Así que, ahora que he conseguido deprimir a todo el mundo, ¿cuál es la solución? La persistencia.

La historia demuestra que el optimismo prematuro es uno de los grandes peligros políticos cuando uno se enfrenta a una grave crisis económica. Roosevelt respondió a los signos de recuperación recortando a la mitad el presupuesto de la Administración para la Mejora del Trabajo y subiendo los impuestos; a renglón seguido, la depresión volvió con toda su fuerza. Japón descuidó sus esfuerzos a medio camino durante su década perdida y se aseguró otros cinco años de estancamiento.

Los economistas de la Administración de Obama entienden todo esto. Están diciendo las cosas apropiadas respecto a mantener el rumbo. Pero existe un riesgo real de que todos esos comentarios sobre brotes verdes y rayos de esperanza alimenten una complacencia peligrosa.

Así que éste es mi consejo, tanto para los ciudadanos como para los políticos: no cuenten los huevos de la recuperación hasta que los polluelos hayan salido del cascarón.

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008. © 2009 New York Times Service. Traducción de News Clips.

Ecuador: Correa logró un histórico triunfo, obteniendo más de 55% de los votos…

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CORREA1Ocurrió lo que nunca en la historia del Ecuador: un presidente fue elegido en primera vuelta, desde 1979. Rafael Correa ganó ayer con 54 a 56% de los votos y fue reelecto, según tres bocas de urna. Lo acompañará de nuevo como vice Lenin Moreno. A las cinco de la tarde, en la sede de su Movimiento PAIS, en la avenida Shyris, el verde flúo, color partidario, explotó de júbilo. El primer indicio de la victoria histórica se verifico después. Al presidente le siguió, lejos, el destituído jefe de Estado y ex coronel Lucio Gutiérrez, con un más que sorprendente 27 a 30%, en función de lo que le otorgaban los sondeos previos.En comicios del que también participaron miles de emigrados en EE.UU., España y otros países, y que se extendió a jóvenes desde 16 años (podían hacerlo si querían), policías, militares y presos sin sentencia firme, Correa se impuso en casi todas las provincias (más de 60% en Pichincha, más de 70% en otras), inclusive en Guayas.

Y sobre alcaldías, ganó Quito con Augusto Barrera, aunque en Guayaquil, su mayor oposición, retuvo el poder el conservador Jaime Nebot. En la Asamblea (Congreso) habría llegado a 61 de 124 bancas y podría sumar algunos más. En su sede partidaria quiteña había euforia, tras carteles de Correa con su frase: "Te decides entre el oscuro pasado o esta hermosa revolución en democracia".En Guayaquil, donde esperó los resultados, Correa dijo que era una "victoria del pueblo" y llamó a la oposición a "acuerdos programáticos, y si hay diferencias, a debatir en la Asamblea". Pero aclaró que sólo incluía a "grupos con manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes". Que "no todos los tienen", acotó. El economista de 46 años está en el poder desde 2007, impulsando su "Revolución ciudadana" y "Socialismo de siglo XXI" y ahora seguirá hasta 2013, con la posibilidad de poder ser reelecto una vez más.

La enorme popularidad de la que goza Correa se ha mantenido prácticamente intacta en dos años, desde que asumió y le ha permitido que sus proyectos sean aprobados con amplia mayoría. No conoce la derrota. Su idea de instalar una Asamblea Constituyente fue aprobada con casi el 82% de los votos, y posteriormente sus aliados ganaron 80 de los 130 escaños disputados en la elección de asambleístas enseptiembre del 2007. En septiembre del año pasado, la nueva Constitución fue aprobada con el 64% de los votos. Se votó en calma, pese a que los opositores Alvaro Noboa (que sacó 8%) o Martha Roldós (4%) mentaron chanchullos. Ayer tempranísimo, militar al fin, Gutiérrez, votó en el colegio 24 de Mayo y llevó denuncias. Sus fieles vociferaron allí con los de Correa. Pero la OEA y veedores europeos hablaron de transparencia y legitimidad.

La previa había sido anodina, sin debate de candidatos pero sí en las calles, en un pueblo politizado, y con fatiga publicitaria, desde el Malecón de Guayaquil a avenidas quiteñas, desde pueblitos serranos, costeros y amazónicos a urbes como Cuenca. La nueva ley favoreció un generoso reparto de dinero público a todos los candidatos para casi 2 mil cargos y "no pocos buscaron su minuto de fama", dijo a este enviado un quiteño de a pie, Marcelo Muñoz, taxista y economista. Así, miles de rostros y colores, desde concejales a presidente, de alcaldes a prefectos (gobernadores) y respectivos vices, inundaron Ecuador de posters, avisos gráficos y spots audiovisuales.Clarín recorrió centros de votación en esta capital. En la Universidad Salesiana, del acomodado barrio La Florida, todo fue manso y con comentarios, en general y por lo bajo, por el secreto del voto, a favor de Correa.

El mandatario cosechó más en su primer bienio en sectores medio bajo y populares, por su política redistributiva en salud, educación, vivienda y bonos para los más pobres. Pero en los medio-altos aún conserva adhesiones, con gente que rescata la estabilidad lograda. Pero también hay otros que le endilgan "populismo" y arrogancia. Otro paisaje es El Camal, barrio tradicional y pobre del sur. O La Ferroviaria, poblada de nuevos inmigrantes muy pobres, que se despliega colorida sobre las laderas de montaña que bordean la ciudad. Rodeando los sitios de votación, como el Velasco Ibarra –colegio público con aulas que dan al patio de baldosas, que honra al 5 veces presidente y otras tantas derrocado y exiliado en Argentina– se "emplasticaban" documentos y vendían choclos, golosinas, bebidas, cangrejos o cabezas de chancho asado. "Chuta, pué, no saben de la gripe del chancho", se burlaba un hombre con poncho y panamá (se llama así, pero Ecuador reclama autoría) ajustado a la cabeza. Típica imagen posmoderna, se mezclaban Mp3 con panamás y gorritos de béisbol recortando el fondo andino de valles y cerros.

http://www.clarin.com

QUITO (AFP) — El presidente de Ecuador, Rafael Correa, proclamó su triunfo abrumador en los comicios generales de este domingo en que, según varias encuestas, logró una histórica reelección por cuatro años mientras la oposición rehusó aceptar la derrota.

"Mis primeras palabras son de profundo agradecimiento al pueblo ecuatoriano dentro y fuera de la patria (…) porque hemos ganado abrumadoramente", dijo Correa en una conferencia de prensa en la ciudad de Guayaquil (suroeste).

"Hoy es un día de alegría, de futuro, damos un paso histórico para consolidar esta revolución ciudadana", recalcó y revalidó su condición de líder antisistema y se felicitó por la "victoria más esplendorosa en los últimos 50 años de la política ecuatoriana".

Correa obtuvo un promedio de 55% de los votos válidos y una ventaja de 28 puntos sobre su inmediato rival, el candidato nacionalista Lucio Gutiérrez (27%), lo que hace innecesario un balotaje, según las empresas Cedatos-Gallup, Santiago Pérez y CMS.

Sin embargo Gutiérrez, quien gobernó el país entre 2003 y 2005 antes de ser destituido, no reconoció la derrota y llamó a sus seguidores a vigilar el escrutinio.

"Quiero decirles a nuestros militantes que los resultados que se están dando no son los oficiales", expresó el dirigente opositor, quien agradeció a los ecuatorianos "por ese respaldo masivo" que, según él, recibió en las elecciones generales.

La firma Santiago Pérez anticipó la victoria del jefe de Estado con 54%, mientras Cedatos-Gallup le atribuyó un 55% de los sufragios al igual que CMS.

Los tres sondeos le dieron una ventaja arrolladora frente a Gutiérrez y el magnate bananero Alvaro Noboa (con un promedio de 9%).

De esa forma, Correa consiguió su quinto triunfo consecutivo en las urnas desde su elección en noviembre de 2006.

El jefe de Estado debía concluir su período en 2011, pero al cabo de tres procesos electorales logró la aprobación de una nueva Carta Política que habilitó su reelección hasta 2013, cuando podrá presentarse a otro mandato.

De confirmarse las tendencias, el líder socialista de 46 años será el primer presidente reelegido en más de tres décadas y su triunfo sepultará una década de inestabilidad en la que sus tres antecesores fueron destituidos en medio de revueltas populares.

Asimismo, sería la primera vez que los ecuatorianos eligen a su presidente en una sola vuelta desde el retorno a la democracia en 1979.

Correa también vaticinó un triunfo del oficialismo en las legislativas. "Podemos tener una mayoría con holgura", señaló el mandatario en Guayaquil, donde recibió los resultados.

"Retomaremos nuestro origen: nosotros estamos aquí por los pobres, no es una opción excluyente (…), pero lo tenemos claro: nuestra opción preferencial es por los más pobres de este país y nuestro compromiso, erradicar la miseria", indicó.

El oficialismo calcula quedarse con la mitad de los 124 escaños de la Asamblea Legislativa, y alcanzar varias alcaldías y prefecturas (gobernaciones).

Las encuestas vaticinan, sin embargo, una derrota del oficialismo en Guayaquil, la ciudad más próspera del país y bastión opositor.

Casi 10,5 millones de personas estaban habilitadas para sufragar en este proceso electoral, el cuarto en los últimos dos años y medio y el primero bajo la actual Constitución aprobada en referendo en septiembre.

Correa es seguidor de la corriente del nuevo socialismo que ha echado raíces en Venezuela desafiando a Washington, reivindicando el rol del Estado y proponiendo un nuevo diseño financiero ante lo que considera el colapso del capitalismo.

El reelecto presidente deberá encarar la crisis global, cuyos efectos han significado para el país un drástico descenso de los ingresos petroleros y por remesas, claves para el esquema dolarizado de la economía nacional.

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Jorge Arrate, candidato presidencial de la Izquierda en Chile…

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ARRATE1 Sin el Pacto contra la Exclusión listo, pero con las conversaciones con la Concertación aún abiertas, la Asamblea Nacional de Izquierda eligió cerca de la medianoche de ayer, por amplio margen, al socialista allendista como su candidato a La Moneda.

La Asamblea Nacional de Izquierda extraparlamentaria eligió cerca de la medianoche al socialista allendista Jorge Arrate como su candidato presidencial, al darle un amplio respaldo del 81% contra el 19% del humanista Tomás Hirsch.

La chance de Arrate aumentó luego de que el Partido Comunista (PC) decidiera brindarle su apoyo, descartando la postulación de su presidente, Guillermo Teillier, a la Presidencia de la República. El ex militante del Partido Socialista también tenía el respaldo de la Izquierda Cristiana, La Surda, Independientes de Izquierda e Izquierda 21. 

Si bien Arrate claramente contaba con la mayoría de los partidos, hubo acuerdo en que se sometiera a votación de las urnas al aspirante presidencial. Los humanistas no se resignaban a perder la posibilidad de su propio abanderado, y lograron que la Asamblea definiera al abanderado por un mecanismo democrático, el cual se inició recién pasadas las 22 horas. Según confesó Hirsch a LND, era una cuestión de principios que hubiera elección “aunque pierda”. 

Pero los números fueron claros a favor del ex ministro de los gobiernos de la Concertación en el cónclave celebrado en la Escuela de Artes y Oficios de la USACH. Y mientras de fondo sonaba el clásico himno de la izquierda “El Pueblo unido”, el socialista allendista daba sus primeras declaraciones como candidato, asegurando que “para mí es muy emotivo recibir este encargo de parte de la izquierda chilena, es una de las tareas que más me enorgullece de las que he cumplido en mi vida política”.

Antes de conocerse el veredicto de las urnas, Arrate ya proyectaba su meta: “Vamos a intentar pasar a segunda vuelta”. Su apuesta se basa en que la Concertación ha perdido una cantidad enorme de votos, y en que la izquierda es el único sector político que crece electoralmente. Y sobre todo, porque confía, en que “los socialistas votarán por un socialista”. 

Hoy, en el Teatro Caupolicán, a partir de las diez de la mañana, será la investidura definitiva de Arrate por parte del Juntos Podemos y la izquierda extraparlamentaria, para correr el maratón por La Moneda contra Sebastián Piñera por la derecha, Eduardo Frei por la Concertación y el ex DC Adolfo Zaldívar (quien hoy también tiene su proclamación oficial en el ex Congreso Oficial por parte del PRI), en una carrera en la que también han entrado los ex PS Marco Enríquez Ominami y Alejandro Navarro

Guillermo Teillier estaba tranquilo y satisfecho por el resultado de la asamblea y subrayó que se comenzaba a construir la unidad política y social del pueblo. Respecto del Pacto contra la Exclusión, calificó de “insuficiente” la propuesta de la Concertación, pero aseguró que las conversaciones seguirían la próxima semana.

ATRASADOS

Pese a que el inicio de la Asamblea Nacional de la Izquierda, el punto cúlmine de un proceso que se inició con asambleas comunales, estaba programado para las 10:00, recién a las 11:20 horas se dio oficialmente el vamos al encuentro. Es que paralelamente se negociaba con la Concertación un pacto para ir en una misma lista a las elecciones de diputados de este año.

Sin embargo, los delegados habían comenzado a llegar desde todo el país a las ocho de la mañana. Más de dos mil 500 representantes provenientes de todo Chile ocuparon el recinto que tantas veces sirvió de escenario de reunión de los izquierdistas y donde el 11 de septiembre de 1973 fue detenido el ícono cultural de este segmento político, Víctor Jara.

En la mañana hubo discursos de los tres aspirantes a La Moneda. El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez, habló mandatado por la organización sindical, en torno al objetivo común de terminar con la exclusión de los dirigentes sindicales como parlamentarios. También intervinieron algunos invitados internacionales. Estaban presentes las embajadoras de Cuba, Nicaragua y Venezuela. No por casualidad, Jorge Arrate destacó que “ésta es una izquierda latinoamericanista”. Teillier subrayó el carácter histórico de esta Asamblea Nacional de Izquierda, donde por primera vez desde la Unidad Popular se ampliaba el arco político de participantes.

LAS COMISIONES

A las 15 horas comenzó el trabajo de comisiones, mientras en paralelo el comité político debatía el cómo se elegiría al candidato presidencial. En los patios de la Escuela de Artes y Oficios de la Universidad de Santiago cientos de personas veían libros y CD en una verdadera feria intelectual.

Abundaban los hombres y mujeres canosos. Los asistentes calculaban el promedio de edad en torno a los 40 años y otros bromeaban con los veteranos de la Unidad Popular, pero estaban contentos de reencontrarse, sobre todos aquellos socialistas y comunistas que desde los ochenta no compartían un frente común. Se reconocía una deuda generacional en la participación política.

En las 29 comisiones temáticas se trabajaba a toda máquina en la construcción de un programa de Gobierno cuyas bases ya estaban escritas, pero al que debían aportar quienes venían de todas partes con sus ideas.

Alejandro Barriga es de Pomaire y participó en la comisión de descentralización del Estado. “Se propuso que todas las autoridades regionales, incluidos los intendentes se elijan por voto popular”, recordó.

Lorenzo González era delegado elegido en San Fernando y traía una propuesta para aumentar la capacidad productiva de las viñas de Colchagua.

EL PROGRAMA

La propuesta programática de la Izquierda Unitaria se ratificará en mayo con los nuevos planteamientos que surgieron en la asamblea. Entre otras ideas novedosas está la de crear una oficina estatal que reparta la publicidad del Gobierno entre todos los medios de comunicación. Actualmente, “El Mercurio” y “La Tercera” atraen más del 50 por ciento del avisaje. Los puntos principales del programa son:

-Construir una democracia plena sin exclusiones, que permita el acceso a espacios de representación de todos los partidos políticos.

-Una nueva Constitución con Asamblea Constituyente.

-Una nueva estrategia de crecimiento económico que respete los derechos de los trabajadores y vaya de la mano con la defensa de los recursos naturales y el medio ambiente.

-Consolidar la Unión Suramericana de Naciones.

-El término del IVA en los libros.

 

La Nación Domingo

El MAPU bajo la lupa a 40 años de su fundación…

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AMBROSIO2La historiadora Cristina Moyano escribe libro sobre el Mapu

Aunque el movimiento original desapareció en términos históricos en 1989, sus fundadores siguen bajo la atenta mirada de partidarios y detractores. Y pasan de artífices de la transición a "demonios" concertacionistas, negociadores y lobbistas que abandonaron sus banderas para "venderse" a las bondades de un mercado que antaño criticaban.

NELLY YÁÑEZ y GUSTAVO VILLAVICENCIO

Sólo cinco turbulentos años alcanzó a existir el MAPU antes del 11 de septiembre de 1973. No obstante, este "partido mito" de la transición -que sucumbe en términos históricos en 1989 y que ficha a figuras como José Miguel Insulza, Eugenio Tironi, José Antonio Viera-Gallo y Enrique Correa- se niega a desaparecer y emerge hasta hoy en cada paso político de sus fundadores.

Su historia no es fácil. Parte con una cruda división de la DC, cuando la mayoría de la juventud, molesta con el gobierno de Eduardo Frei Montalva y apoyada por algunos parlamentarios como Jacques Chonchol, Rafael Agustín Gumucio, Julio Silva Solar y Alberto Jerez, opta por salirse del partido en 1969.

¿Su objetivo? Renovar la izquierda -a la que le aporta militancia cristiana- e impedir un gobierno de derecha en la presidencial del 70.

El naciente movimiento -conformado por cuadros profesionales y de élite- alcanza, sin base electoral, a conquistar puestos claves en el gobierno de la Unidad Popular. Pero sufre serios reveses. En 1971 migran todos sus parlamentarios a la recién formada Izquierda Cristiana; el 19 de mayo de 1972 su ideólogo, Rodrigo Ambrosio, muere trágicamente en un accidente automovilístico; en marzo de 1973 el movimiento se divide tras una pugna interna feroz, en la que hasta se disputan hasta la marca MAPU, y en septiembre pasan a la clandestinidad.

A 40 años de su fundación, la historiadora Cristina Moyano escarba en las entrañas de este movimiento en el libro MAPU o la seducción del poder y la juventud, que lanzará el 19 de mayo, para entender la influencia que hasta hoy tienen sus fundadores, cuyos movimientos políticos continúan bajo la atenta mirada de partidarios y detractores.

Pasan -según la autora- de artífices de la transición a "demonios de la Concertación", pues los ven como "los negociadores y los lobbistas, los que abandonaron sus banderas para ‘venderse’ a las bondades de un mercado que antaño criticaban".

Hoy su poder aparece menguado, aunque rebrotó con la llegada de Viera-Gallo a La Moneda y con las opciones presidenciales de Insulza para el 2014.

La ambiciosa campaña de inscripción:

"Seremos 100 mil"

La inscripción del partido fue una tarea ardua. La ley establecía 10 mil firmas y la directiva, pecando de optimista, lanzó la campaña "El pueblo inscribe al Mapu" y "Seremos 100 mil".

El libro sostiene que la cifra resultó inalcanzable y que la barrera autoimpuesta debió rebajarse a 40 mil, y luego a 20 mil. Al final, el 12 de agosto de 1971, el Mapu se inscribió con 34 mil firmas, cifra bastante lejana a sus expectativas originales.

Dos duras divisiones

El Mapu -el mismo partido que había provocado el primer quiebre en la DC- sufre una convulsión similar en agosto de 1971. Los ex rebeldes del falangismo -incómodos con la doctrina marxista- optan por migrar hacia la Izquierda Cristiana y dejan al movimiento sin parlamentarios.

El golpe más fuerte, sin embargo, viene el 7 de marzo de 1973, cuando las diferencias internas frente al poder y al gobierno de la UP se hacen insalvables y se quiebra el Mapu.

La historiadora Cristina Moyano menciona que la mecha la enciende un documento que aseguraba que el gobierno de Allende sólo tenía recursos económicos para mantenerse hasta fines de abril, elaborado por los militantes de ese partido Eduardo Aquevedo, Rodrigo González, Enrique Olivares, Kalky Glausser y Carlos Montes.

El gobierno de Salvador Allende exige sanciones y Garretón se niega aduciendo libertad de expresión

Jaime Gazmuri se autonomina secretario general subrogante, conformando una nueva directiva en conjunto con Fernando Flores, José Miguel Insulza, José Antonio Viera-Gallo y Carmen Gloria Aguayo. Y Garretón hace lo propio. El 15 de marzo, tanto el Partido Socialista como el MIR afirman que el verdadero Mapu es el que conduce Garretón, por lo que el grupo Gazmuri pasa a llamarse Mapu Obrero Campesino.

De ahí en adelante los grupos disidentes no sólo se pelean la figura de Ambrosio, sino que hasta se registran incidentes entre militantes.

Durante la clandestinidad y el exilio se convierten en bisagras para el diálogo entre la izquierda y la Democracia Cristiana, contactos claves para el origen de la Concertación y para el proceso de transición a la democracia.

Ex esposa de Belisario Velasco fue afectada:

Los costos del compromiso total que exigía el partido

Tiempo completo exigía el partido. Era la casa y el hogar. Una de las afectadas fue María de la Luz Silva, en ese tiempo esposa del DC Belisario Velasco y con cuatro hijos.

El testimonio que entrega en el libro es el siguiente: "Me separé el 72, en mayo, poco después de un gran problema que fue la discusión previa al Congreso, donde se dio la orden de concentrarse en el partido. Había que ir a unas reuniones, y en ellas se comenzó a trabajar además la idea de prepararse ante un posible enfrentamiento armado. Había alertas y, en esa época hubo una primera alerta, y yo me tuve que dirigir al lugar correspondiente. Entonces llegué más tarde a mi casa, y cuando iba de vuelta para la casa me chocaron los tiras y terminé llegando como a las dos de la mañana. Y claro, no me creyeron que venía de la reunión política, y era verdad, porque en eso estábamos y más encima con el auto chocado. Entonces tuvimos una discusión muy fuerte, en un ambiente que ya estaba muy conflictivo, porque en ese tiempo el marido mío estaba a cargo de Radio Balmaceda y él estaba en contra de Tohá y del gobierno, y nos habíamos pasado el verano entero peleando. Entonces, después de ese episodio, como él no se fue de la casa, me fui yo".

Allende los instala en complejos puestos

Apenas roto el cascarón, el Mapu determina su estructura. Los "viejos" quedan en la dirección: Jacques Chonchol, como secretario nacional, seguido de Rafael Agustín Gumucio, Alberto Jerez, Julio Silva Solar y Vicente Sota.

Y toma dos decisiones: que no será partido y que privilegiará el programa por sobre el candidato. Tanto, que autodefine su identidad diciendo que "pretendemos ser un movimiento de cuadros, y no un movimiento de masas. No pretendemos andar robándoles gente a los demás, sino dedicarnos a crear conciencia revolucionaria".

No obstante, a poco andar, debe hacer ajustes. En septiembre de 1969 designa como precandidato a Chonchol, para no quedar fuera de las negociaciones, al que baja en enero del 70 en pro de la unidad.

Tras el triunfo de Salvador Allende, el Mapu coloca a sus profesionales a disposición, y se visibiliza en dos áreas: la reforma agraria, donde Chonchol, como ministro de Agricultura, toma el papel principal, y el área de la constitución de la propiedad social con Garretón en la subsecretaría de Economía y José Antonio Viera-Gallo en la de Justicia.

"En otras palabras -sentencia Moyano-, el Mapu se hizo perceptible en dos de los proyectos más ambiciosos y más criticados por la derecha chilena, por el impacto que tuvieron en la problemática de la propiedad privada".

El Mercurio.com

La dominación tecno-burocrática, o la dominación “sin ideología”…

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BRADE-RUNNER1 El reinado de la tecnocracia hace impracticables e inútiles todas las ideologías. Para transformar la sociedad queda el recurso de la movilización renovada de los colectivos de base como reacción a la opresión

JOSÉ VIDAL-BENEYTO 10/04/2009

En el artículo de la Cuarta Página que publiqué en marzo sobre la democracia-marketing insistía en el abandono de los atributos propiamente políticos por parte de la nueva democracia. En primer lugar, los actores, con la sustitución de los partidos y los militantes por los colectivos de apoyo electoral y los grupos en favor de campañas sociales concretas; y por otra parte, la renuncia a toda doctrina y formación ideológica, suplantadas por nuevos dispositivos técnico-funcionales.

Esta cancelación del espacio ideológico llevó a pensar que se trataba de una reedición del tema del fin de las ideologías, que había emergido a finales de los años cincuenta en el mundo de las ciencias sociales y del análisis político y que desde entonces ha acompañado todos los intentos de conservadurismo político y social.

En su momento inicial, sin duda el más brillante, sus principales protagonistas fueron, ya en 1955, Edward Shils (The end of ideology?), Lewis Feuer(Beyond ideology) y Raymond Aron (L’opium des intellectuels), seguidos en 1960 por S. Martin Lipset (The end of ideology?, Daniel Bell (The end of ideology in the West); Dennis H. Wrong(Reflections on the end of ideology; C. Wright Mills (Letter to the New Left) y un largo etcétera hasta finales de la década, recogidos y comentados en el Reader the end of ideology debate, de Chaim I. Wayman. En Francia y en España, Jean Meynaud es el más prestigioso difusor de esta problemática, en particular en sus libros Le destin des idéologies y Technocratie et politique.

La generalización y el vigor de la tesis, en el mundo académico y en el político, tuvo mucho que ver con la aparición, en los países occidentales, del tema de la sociedad opulenta y del amplio bienestar generalizado que, según sus promotores, conllevaba una situación, real o mitificada, que supuso un cierto apaciguamiento de los antagonismos sociales y una pérdida de pugnacidad de las opciones políticas de izquierda, en particular del comunismo y del socialismo. El progreso, predicaban, no podía venir de una transformación impuesta por la fuerza desde fuera de la sociedad, sino de los factores de cambio que en ella existían, de su propia evolución, estimulada por el desarrollo económico y las innovaciones tecnológicas. No se trata, por tanto, de excluir a lo ideológico de la esfera pública, sino tan sólo de sustituir las referencias relativas al combate político por la tesis del apaciguamiento político y de la eficacia económica, la llamada ideología tecnocrática, que se convierte durante 40 años en la única oferta ideológica capaz de imponerse.

Esta situación no podía escapar a la sagacidad de la sociología crítica, y así, en 1976, en el número 7 de la revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales, vehículo del que se servía el entonces joven grupo de Pierre Bourdieu para dar a conocer sus trabajos, aparece, con el título de La producción de la ideología dominante, un largo artículo de más de 70 páginas, obra del grupo en su conjunto, pero cuyos dos principales autores fueron el mismo Bourdieu y su más próximo colaborador, Luc Boltanski. El texto y los numerosos materiales que lo componen son una carga en profundidad contra el orden establecido y una impugnación frontal y, en buena medida, provocativa contra los usos y los modos de las ciencias sociales en la Universidad y más ampliamente en la academia.

Frente a la interpretación convencional que retoma el fin de las ideologías y en la que sus contenidos desaparecen/se cancelan por cansancio o por indiferencia, lo que sucede hoy es que los marcos conceptuales que les son propios y que rigen sus conductas y acciones ya no tienen ninguna razón de ser, porque las decisiones que se toman, no dependen en modo alguno de sus estructuras ideatorias, sino de un conjunto de micromedidas, de dispositivos menores, de prácticas de detalle, que no responden a ningún imperativo global dictado desde arriba, sino a una incitación particular y difusa, movilizada sólo por las exigencias de funcionamiento cotidiano del sistema. Este hermetismo al universo de las ideas, esta inaccesibilidad al ejercicio de pensar, hacen que las concepciones del mundo sean ininteligibles, que simplemente no quepan, lo que convierte en radicalmente impracticable, además de inútil, toda ideología.

Ahora bien, los individuos y los colectivos no pueden vivir sin dotarse de motivos y de razones sobre lo que hacen y por qué y para qué lo hacen, por lo que, carentes de cualquier marco inspirado en las grandes explicaciones discursivas, tienen que recurrir a su historia privada, al patrimonio de anécdotas y de experiencias que dan sentido a su experiencia personal, a la trama de sus vidas, con sus triunfos y sus fracasos, sus tristezas y sus alegrías.

Desde esta consideración podemos entender mejor el éxito del story telling, la necesidad de los humanos, sobre todo cuando falta la racionalidad del pensamiento, de contarnos, de que nos cuenten historias. Así se explica mejor el absoluto primado de lo literario, la vigencia de lo narrativo en la sociedad actual y la dramática miseria del pensamiento. Hoy la vía más segura para el triunfo intelectual es escribir novelas policiacas con elementos people. Las universidades nórdicas lo están introduciendo en sus curricula, y la glorificación de las intimidades más húmedas viene acompañada por los referentes dominantes de nuestra contemporaneidad: el familismo, la juvenilidad, el egotismo sin límites.

Todo ello presidido por el economicismo empresarial, enseñado en las business schools,con su invocación constante a la racionalización de los medios, a la eficacia, a la innovación, pero sobre todo a la productividad, a la excelencia, al siempre más y mejor. Frente a la doctrina de la igualdad, aquí se predica a los mejores que sean aún mejores, superiores, más excelentes, que entren en la cultura de los campeones. Estamos en las antípodas del Mayo del 68 y de su voluntad de luchar contra la desigualdad, de privilegiar a los trabajadores, a los emigrantes, a los marginales, de no dejarse devorar por la incorporación al proceso productivo y al ascenso en la escala social. La desigualdad es una realidad natural, predican, que hay que aceptar y construir a partir de ella, valiéndose cada cual por sí mismo. Lo demás es huida de lo real, simple escapismo.

Este sálvese quien pueda provoca una permanente multiplicidad de microseísmos sociales, que maximizan las diferencias y las distancias entre unos y otros y producen un unánime antagonismo de todos contra todos. Sin principios ni valores comunes, la irreparable fragmentación resultante no tiene más tratamiento colectivo que el autoritarismo coactivo ni más práctica individual que la trampa y la marrullería. Para qué pensar si mandamos y engañamos. Lo que hace de nuestra vida colectiva un paisaje amenazado y tedioso en el que el hastío de lo público es incapaz de salir de su ensimismamiento poltrón y aprovechado y la mitificación de nuestros pequeños egos nos confina en la insignificancia de nuestras mismidades. Para todo ello, el único remedio de los que nos mandan es enseñarnos el palo, exhibir las catástrofes que nos amenazan. Con ello, la inseguridad y la violencia se convierten en nuestro destino inescapable, que nos condena a vivir en un aburrimiento átono y abotagado, pero sobre el que sabemos que pende la inminencia del desastre.

Claro que frente a la incuria de nuestros líderes y gestores, frente a la ineptitud de un poder en todas sus versiones -personal político, clase dominante, estructuras gubernativas- incompetente e incapaz, que sólo sabe recurrir a ritos y ceremonias y que pervive a golpe de anuncios incumplidos -después del último G-20 vendrán otros y otros-, sólo tenemos un recurso: la extraordinaria pujanza de los movimientos sociales, de los colectivos sociales de base. En todos los países, a todos los niveles, surgen y persisten como reacción a situaciones de opresión y de expoliación insoportables, como soportes y acompañantes de iniciativas que apuntan a la transformación de la sociedad.

José Vidal-Beneyto es director del Colegio Miguel Servet de París y presidente de la Fundación Amela.

El País.com

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