CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog

Actualidad sobre política, sociología, economia, cultura…

Archive for the ‘COLOMBIA’ Category

Gabriel García Márquez (1927-2014): genio de la literatura universal…

with one comment

WINSTON MANRIQUE SABOGAL Madrid 17 ABR 2014

 

images-3 2

 

Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, nació Gabriel José García Márquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.

Nació en la caribeña Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el niño viviría una infancia a la que volvió muchas veces. Entró a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignación; la gloria le llegó en 1967 con Cien años de soledad, y su confirmación en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.

Condolencia de Mario Vargas Llosa

Nada más conocerse la noticia de la muerte de Gabriel García Márquez, el premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa hizo esta declaración de condolencia a EL PAÍS:
“Ha muerto un gran escritor cuyas obras dieron gran difusión y prestigio a la literatura en lengua española en todos los países del mundo. Sus novelas sobrevivirán e irán ganando lectores por doquier. Envío mis condolencias a toda su familia”.

Gabriel no iba a ser su nombre. Debió llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la mañana cuando los gritos de la tía Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: “¡Varón! ¡Varón! ¡Ron, que se ahoga!”. Y nuevos alaridos enmarañaron la casa. Una vez liberado del cordón umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al niño con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y José, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acordó del santoral. De lo contrario, se habría llamado Olegario García Márquez.

Aquel domingo 6 de marzo de 1927, Aracataca celebró la llegada del primogénito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros había nacido el nieto de Tranquilina Iguarán Cotes y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, los abuelos maternos con quienes se crió hasta los diez años en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era un pelaíto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el único hombre junto a él. ¡Ah! y un diccionario en el salón por el que entra y sale del mundo.

Diez años que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo mágico. Los cuentos fueron para él ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.De todos ellos, creía que la historia que no embolatará su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del cólera.

Son las vísperas de su vida.

Donde todo empieza… Amor y amores deseados, esquivos y de toda estirpe en sus escritos.

García Márquez, que será conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 años, en 1944, sus padres lo envían a estudiar a la fría, helada, Zipaquirá, cerca de Bogotá. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.

El zumbido de la literatura y el periodismo lo rondan.

Allí, en el frío del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del país y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepenúltimo germen de un rosario de conflictos políticos y sociales, conocido como La violencia que habrán de germinar en sus obras.

Después de El bogotazo volvió a sus tierras costeñas con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el periódico El Universal, de Cartagena, entre otras cosas como crítico de cine bajo el seudónimo de Séptimus; luego en El Heraldo, de Barranquilla, hasta volver a Bogotá, en 1954, a El Espectador, el diario que en 1947 había publicado, un domingo, su primer cuento.

Además de crónicas y reportajes escribía para las páginas editoriales y la sección Día a Día, en la que se daba cuenta de los hechos más significativos de aquella Colombia donde la violencia corría en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminará llamándose Relato de un náufrago.

Ryszard Kapuscinski aseguró que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que “la grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos periodísticos. Es un clásico del reportaje con dimensiones panorámicas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran mérito consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura”.

Libros inolvidables

García Márquez ha vendido más de 40 millones de ejemplares en más de 30 idiomas.
Novelas: La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1957), La mala hora (1961), Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985), El general en su laberinto (1989), Del amor y otros demonios (1994), Memorias de mis putas tristes (2004).
Grandes reportajes: Relato de un náufrago (1970), Noticia de un secuestro (1996), Obra periodística completa (1999). Primer tomo de sus memorias, Vivir para contarla (2002).
Cuentos: Ojos de perro azul (1955), Los funerales de la Mamá grande (1962), La irresistible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972), Doce cuentos peregrinos (1992).
Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.

Ese mismo año aparece su primera novela, La hojarasca. Después viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los países de la “cortina de hierro”. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en México DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas Álvaro Mutis-Carmen Miracle y Jomí García Ascot-María Luisa Elío (dos españoles exiliados de la guerra). Un día Mutis le da dos libros y le dice: “Léase esa vaina para que aprenda cómo se escribe”. Eran Pedro Páramo y El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese año publica El coronel no tiene quién le escriba.

—“¿Fue tu abuela la que te permitió descubrir que ibas a ser escritor?”, le preguntó en los años setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.

—“No, fue Kafka, que, en alemán, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo leí a los 17 años La metamorfosis, descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: ‘Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa”.

La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminarán cuatro años de sequía literaria. El embrión es La casa. Páginas que no terminan de coger forma. Hasta que un día, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: sucedería en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenaría de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil Días de Colombia. Y el comienzo de la novela: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

Ha sido el soplo divino de Kafka, Faulkner, Sherezada, Rulfo, Verne, Woolf, Hemingway, Homero… y sus abuelos Tranquilina y Nicolás.

Da media vuelta y regresa en el Opel blanco a su casa de San Ángel Inn, en México DF.

Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 dólares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitación de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia británica, libros de toda índole, papel y una máquina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiración al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de los Preludios de Debussy y Qué noche la de aquel día de los Beatles.

En otoño el dinero se acaba y las deudas acechan. García Márquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empeñarlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.

Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas está escrito. Tenía 39 años Gabriel García Márquez cuando, esa mañana de 1966, salió de La Cueva de la Mafia, atravesó la casa y se derrumbó en lágrimas sobre la cama matrimonial como un niño huérfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qué se trataba: el coronel Aureliano Buendía acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicolás.

Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, después de una vida en la que se salvó de un pelotón de fusilamiento, participó en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y terminó sus días haciendo pescaditos de oro.

Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el título de Cien años de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porrúa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buendía.

La novela impulsa la universalización del boom de la literatura latinoamericana. “Verdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien años de soledad”, afirmaría José Donoso en Historia personal del boom.

En medio de la algarabía, García Márquez se va a vivir a Barcelona donde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. El éxito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El otoño del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y está más presente en Colombia. En 1981 publica Crónica de una muerte anunciada.

La noticia del Nobel lo sorprende en México en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el teléfono lo despierta. Con 55 años se convierte en uno de los escritores más jóvenes en recibir el máximo galardón de la literatura. En diciembre rompe con la tradición al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra costeña y compartirlo con su abuelo Nicolás que usaba trajes así en el ejército. Una ausencia que acompañó al escritor desde los 10 años, cuando este murió, y convirtió en incompletas todas sus alegrías futuras, por el hecho de que el abuelo no las sabía, escribe Dasso Saldívar en la biografía Viaje a la semilla.

Tres años después culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del cólera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).

Hace realidad uno de sus sueños, en Cartagena de Indias: la creación de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los años de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.

En 1999 le detectan un cáncer linfático. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se topó con la muerte de su madre, Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dejó ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos años más tarde escribe su última creación: Memoria de mis putas tristes.

Sus recuerdos empiezan su peregrinación.

Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buendía.

Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel García Márquez también tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Zúrich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llevó a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordaría cómo él se lo contó:

—“Todo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que había eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran más”.

Entre realidades, deseos, sueños, alegrías, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el paraíso irrepetible de su lectura, Gabriel García Márquez está ahora en el mismo lugar donde él llevó a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado más hermoso del mundo, después de que a la gente del pueblo “se le abrieran las primeras grietas de lágrimas en el corazón”… Porque una vez comprobado que había muerto “no tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás”… El rumor del mar trae la voz del capitán de aquel barco, que en 14 idiomas, dice señalando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: “Miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; sí, allá, es el pueblo” de Gabriel García Márquez.

EL PAIS.COM

Anuncios

Colombia: la muerte de “mono jojoy” y la crisis de las FARC…

with one comment

¿Y qué sigue ahora para las Farc?/ análisis de León Valencia

Las Farc ya no operan como lo hicieron en los noventa. Han recibido duros golpes de la Fuerza Pública.

La agenda de esta guerrilla es limitada y su propuesta refleja realismo en su debilidad, señala el director de la Corporación Nuevo Arco Iris y columnista del EL TIEMPO.

Un año antes de la clausura de la zona de distensión del Caguán, alias ‘Alfonso Cano’ salió de allí y se fue a la cordillera Central. Había llegado a la conclusión de que las negociaciones no terminarían en un acuerdo de paz.

‘Cano’ no había jugado un papel principal en las conversaciones. Víctor Julio Suárez, ‘Mono Jojoy’, era el protagonista. Las grandes victorias del bloque oriental sobre la Fuerza Pública a mediados de los noventa lo exaltaban como el hombre clave de la guerrilla.

No era gratuito. El bloque oriental bajo su mando había instalado 9 frentes guerrilleros en Cundinamarca y uno en Bogotá. Los golpes a la Fuerza Pública, los secuestros y el hostigamiento permanente en los alrededores de la capital generaron gran temor en la dirigencia nacional y proyectaron la imagen de una guerrilla con posibilidades reales de amenazar el poder del Estado.

‘Jojoy’ lo sabía y en el Caguán hablaba con gran seguridad y arrogancia. Tenía en su cabeza grandes exigencias para acceder a la paz. Se inclinaba más por una continuidad de la guerra que por un ingreso a la vida civil. Esa lógica se impuso y las negociaciones fracasaron.

Pero pagó cara la osadía. Después del Caguán, las Fuerzas Militares se abalanzaron sobre el bloque oriental y lo han golpeado hasta desmantelarlo mediante sucesivas acciones.

Entre tanto, ‘Cano’, junto con ‘Pablo Catatumbo’, ha consolidado el comando conjunto de occidente y creado un nuevo escenario de guerra en la cordillera Central, entre Cauca, Huila, Nariño, el Valle y Caquetá. Ahora la mayor actividad de la guerrilla se concentra allí y en las fronteras de Venezuela y Ecuador.

Estas fuerzas ya no operan como en los años noventa. Ya no pueden poner en marcha grandes operaciones. Siguen produciendo bajas en la Fuerza Pública y presionando al Estado y a la sociedad, pero han perdido toda la posibilidad de acceso al poder.

‘Cano’ lo sabe y así lo ha dejado ver en las últimas comunicaciones. Sus exigencias para avanzar hacia la paz son muy distintas de las del Caguán. Ya no insisten en "un gobierno de amplia participación", la agenda es limitada. La propuesta refleja realismo en su debilidad.

El gobierno de Juan Manuel Santos tiene clara esta situación y por eso, a la vez que continúa en la ofensiva militar, ofrece posibilidades de negociación con exigencias perentorias a las Farc. Quizás la muerte de ‘Jojoy’ sea el presagio de un destino de reconciliación para el país.

Lo que ha inclinado la balanza contra Farc

Cuatro, a juicio de expertos en el tema, son los factores fundamentales que le han permitido en los últimos años al Estado Colombiano inclinar la balanza del conflicto a su favor.

Analistas consultados por EL TIEMPO coincidieron en unos puntos que han sido claves para que las Fuerzas Militares mantengan la ofensiva y logren contundentes éxitos, como el conseguido en la madrugada del miércoles.

Decisión política, apoyo ciudadano, tecnología e inteligencia y recursos económicos han sido los factores determinantes en los triunfos obtenidos por el Estado colombiano sobre la guerrilla.

Decisión política, un paso clave

En los últimos años hubo una decisión política de enfrentar a la guerrilla, no solo por parte del Alto Gobierno, sino por todas las autoridades. "Es la decisión de estar al lado de la institucionalidad y entender que a la guerrilla hay que darle duro", dijo el general (r.) Manuel J. Bonett. El ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria destacó que la balanza se inclinó cuando se determinó que el problema debía tratarse como un asunto de seguridad y no como un conflicto político interno.

Apoyo de la sociedad a la fuerza pública

Indudablemente que el respaldo ciudadano a la tropa regular ha sido un factor clave, no solo por la moral que esto genera en el soldado, sino por el apoyo con información. "La gente, al empezar a rodear a las Fuerzas Militares, les dio efectividad, se sintieron respaldadas y les aumentó la moral", dijo Jairo Libreros, analista político de la Universidad Externado.

En esto coincide Juan Esteban Constaín, analista político de la Universidad del Rosario, quien aseguró que un aspecto determinante fue hacer de esta lucha un propósito nacional.

Inteligencia técnica y humana

Los últimos golpes certeros a la guerrilla se han logrado gracias a labores de inteligencia humana y técnica. Y en este último aspecto se ha avanzado de manera significativa en los años recientes. El analista en seguridad Alfredo Rangel destacó la importancia de la información satelital y, especialmente, de la interceptación de las comunicaciones. En lo humano, el aporte ha sido significativo, en particular por la contribución de los guerrilleros que han desertado. Las recompensas también han jugado un papel definitivo.

Modernización de elementos de combate

La modernización de la aviación militar ha jugado un papel estratégico para golpear a la guerrilla. El general (r.) Manuel José Bonett destacó la efectividad lograda con los aviones Supertucano, que tienen una gran maniobrabilidad y un desarrollo tecnológico que se adecúa para la lucha contra la insurgencia. Otro avance son las bombas inteligentes, que permiten un bombardeo a gran distancia del objetivo (sin espantarlo), debido a los sensores que las guían al punto exacto donde deben caer. A esto se suma el incremento del personal de combate en todas las fuerzas.

LEÓN VALENCIA
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
lvalencia@nuevoarcoiris.org.co

Cómo se han “desmoronando" las Farc

alt

La operación ‘Sodoma’, que culminó con la muerte del ‘Mono Jojoy’, fue calificada por el gobierno colombiano como el golpe “más contundente” contra las Farc, que desde el 2004 no ha parado de recibir golpes.

Jueves 23 Septiembre 2010

Las Farc “se están desmoronando”, dijo el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera. La operación ‘Sodoma’, en la que cayó que era considerado el “símbolo del terror”, también demostró que el secretariado de las Farc sigue siendo vulnerable.

La ofensiva del Estado colombiano contra esta guerrilla comenzó desde el mismo momento en que cesaron los diálogos de paz en San Vicente del Caguán, al final del gobierno de Andrés Pastrana.

Fue con la aplicación de la llamada política de seguridad democrática, del gobierno de Álvaro Uribe, que las Farc tuvieron que soportar la mayor ofensiva de las fuerzas militares colombianas.

El primer impacto a la estructura de las Farc fue la captura, en Ecuador, de uno de los miembros del secretariado, alias ‘Simón Trinidad’, a la cual sucedieron capturas a ‘mandos medios’ que no tenían mayor impacto mediático.

Otros golpes, como la captura a Rodrigo Granda, el ‘canciller de las Farc’; el ‘Negro Acacio’ –el hombre fuerte del narcotráfico para las Farc-; ‘Martín Caballero’ –comandante en el Sur de Bolívar-, se sumaban a numerosas desmovilizaciones, y a dos fugas de secuestrados, las de Fernando Araújo y el intendente de la Policía Jhon Frank Pinchao (en el 2007), que resultarían clave.

Pero el secretariado, prácticamente, seguía intacto.

Fue a comienzos del 2008, con la controvertida ‘Operación Fénix’, el bombardeo al campamento que en la región ecuatoriana de Sucumbíos tenía ‘Raúl Reyes’, el primer gran golpe al corazón de las Farc. Otro miembro del secretariado, ‘Iván Ríos’, fue abatido por uno de sus propios compañeros.

En mayo, se confirmó la noticia de la muerte de Manuel Marulanda Vélez, alias ‘Tirofijo’.

Ese mismo año, una de las guerrilleras más sanguinarias de las Farc decidió desmovilizarse. Y un guerrillero conocido con el alias de ‘Isaza’ se entregó a las autoridades y liberó al ex congresista Óscar Tulio Lizcano.

Pero el gran suceso de ese año fue la ‘Operación Jaque’, que el 2 de julio concluyó con el rescate de Íngrid Betancourt, tres ciudadanos norteamericanos y 11 miembros de la fuerza pública.

Casi dos años después, sin una operación tan impactante, en junio del 2010 la ‘Operación Camaleón’ permitió el rescate del oficial de más alto rango que permanecía secuestrado: el general Luis Mendieta.

Y el primer impacto a las Farc del gobierno de Juan Manuel Santos había sido el combate en el sur del país en el que fueron abatidos casi una treintena de guerrilleros, en los que cayó ‘Domingo Biojó’, jefe del Bloque Sur.

Pero el gran golpe vino con la muerte del ‘Mono Jojoy’, que el presidente Santos calificó de más importante que el de ‘Raúl Reyes’.

Esta es la cronología

– 2 de enero del 2004: Ovidio Ricardo Palmera Pineda, a. ‘Simón Trinidad’, miembro del Secretariado y jefe de finanzas de las Farc, es capturado en Quito (Ecuador).

‘Trinidad’, extraditado a EE. UU. el 31 de diciembre del 2004, fue condenado en ese país el 28 de enero del 2007 a 60 años de cárcel por conspirar para el secuestro de tres estadounidenses.

-10 de febrero del 2004: Nayibe Rojas Valderrama, alias ‘Sonia’, quien militó durante 14 años en las Farc, es arrestada. Fue extraditada el 10 de marzo del 2005 a EE. UU., donde cumple una condena de casi 17 años cárcel por narcotráfico.

– 15 de diciembre del 2004: Capturan en Ibagué a Erminso Cabrera Cuevas, alias ‘Mincho’, quien actualmente está recluido en una cárcel de EE. UU. y afronta un proceso por narcotráfico.

– 17 de febrero del 2006: Giovanny David Santamaría, alias ‘Rubén’, que participó en el secuestro y la muerte del gobernador de Antioquia, Juan Guillermo Gaviria, y del ex ministro de Defensa Gilberto Echeverri, murió en un enfrentamiento con el Ejército.

– 15 de junio del 2007: Muere en combate Milton Sierra, a. ‘Jota Jota’, líder del frente urbano Manuel Cepeda de las Farc en Cali y que estaba acusado de participar en la toma de la Asamblea del Valle del Cauca el 11 de abril del 2002, en la que secuestraron a 12 diputados regionales, 11 de los cuales fueron asesinados el 18 de junio del 2007.

– 1 de septiembre del 2007: El guerrillero Tomás Medina Caracas, a. el ‘Negro Acacio’, responsable del tráfico de drogas dentro de las Farc y jefe del frente 16, murió en un choque con el Ejército en la región de Vichada.

– 25 de octubre del 2007: Gustavo Rueda Díaz, a. ‘Martín Caballero’, jefe de las Farc en la costa caribe colombiana y quien secuestró al ex canciller Fernando Araújo, fue abatido por militares junto a otros 19 guerrilleros en la zona de los Montes de María.

Había sido acusado de organizar un ataque fallido en el 2000 contra el entonces mandatario de EE. UU., Bill Clinton.

– 1 de marzo del 2008: Operación Fénix. Bombardeo contra un campamento de las Farc en Ecuador en el que murieron el "número 2" de esa guerrilla, Luis Édgar Devia, alias "Raúl Reyes’, y otras 25 personas.

– 7 de marzo del 2008: A Manuel Jesús Muñoz o José Juvenal Velandia, alias ‘Iván Ríos’, miembro del mando central de las Farc, lo mató su propio jefe de seguridad, alias ‘Rojas’, quien entregó como prueba al Ejército la mano derecha del rebelde y un computador.

– 26 de marzo del 2008: En entrevista con la revista SEMANA, el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, confirma la muerte de ‘Tirofijo’, de 78 años y considerado el guerrillero "más viejo del mundo", por el que el gobierno colombiano ofrecía una recompensa de 5.000 millones de pesos (2,8 millones de dólares).

– 18 de mayo del 2008: ‘Karina’, alias de Nelly Ávila Moreno, jefe del frente 47 y única mujer en la historia de las Farc con cargo de comandante, se entregó en la región de Antioquia a tropas militares y al DAS.

– 25 de mayo del 2008: La cúpula de las Farc confirma en un vídeo entregado al canal internacional Telesur que Pedro Antonio Marín, alias ‘Manuel Marulanda Vélez’ o ‘Tirofijo’, fundador y máximo jefe de esa guerrilla, murió el 26 de marzo de un infarto cardíaco. La noticia había sido anunciada por el entonces ministro de Defensa y hoy presidente, Juan Manuel Santos.

– 2 de julio del 2008:Operación Jaque’. La ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 soldados y policías fueron liberados por el Ejército de Colombia, en el que se constituye el golpe más importante dado a las Farc en su historia.

– 26 de octubre del 2008: El ex senador Óscar Tulio Lizcano, acompañado de su carcelero, alias ‘Isaza’, se fuga del grupo guerrillero que lo tenía secuestrado desde el 5 de agosto del 2000.

Esto supuso un doble revés a la organización guerrillera, ya que perdió a uno de los secuestrados que consideraba canjeables por la traición de uno de sus hombres.

– 13 de junio del 2010: La ‘Operación Camaleón’ culmina con el rescate en las selvas de Guaviare (sur) del general de la Policía Luis Mendieta, el coronel Enrique Murillo, el coronel William Donato Gómez y el sargento del Ejército Arbey Delgado Argote, que permanecieron unos 12 años en poder de las Farc.

– 19 de septiembre del 2010: Mueren en varios bombardeos 27 guerrilleros en el departamento de Putumayo (sur), entre ellos alias ‘Domingo Biojó’, importante jefe y líder político del Bloque Sur de las Farc, y encargado de las acciones terroristas en la frontera con Ecuador.

Fue el primer golpe importante del gobierno de Juan Manuel Santos, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto, y también acabó con la vida de María Victoria Hinojosa, alias ‘Lucero Palmera’, responsable de la emisora Voz de la Resistencia de las Farc, y compañera sentimental de ‘Simón Trinidad’, jefe guerrillero extraditado a EE. UU. en el 2004.

http://www.eltiempo.com

Written by Eduardo Aquevedo

26 septiembre, 2010 at 4:29

¿Por qué a Venezuela?

with 4 comments

Ángel Guerra Cabrera, en La Jornada

chavezbalcongana12.jpg.548.229.thumb Lo que hay principalmente detrás del conflicto colombo-venezolano y su reciente agravamiento es que la revolución Bolivariana choca frontalmente con el plan de dominación estadunidense sobre América Latina. Que Venezuela, país con reservas de petróleo y gas entre las mayores del mundo, tenga un rumbo independiente en pos del socialismo, promueva la democracia participativa, la unidad e integración de América Latina, la solidaridad, la paz y la cooperación entre los pueblos es intolerable para el imperio. Mucho más cuando movido por su sed insaciable de hidrocarburos y recursos naturales que comienzan a escasear, ha entrado en una carrera bélica permanente por el control de los países que los poseen y de las poblaciones que los habitan. Todo con el cínico pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico nada menos que enarbolada por el Estado campeón del terrorismo, primer mercado de droga en el mundo cuyas ganancias constituyen una gran tajada de su sistema financiero. A la élite de Estados Unidos la saca de quicio la amistad entrañable de Venezuela y Cuba y la profundización de los pasos para su unión económica, preámbulo, diríase, de su unión política. Raúl Castro ha resumido muy claramente el sentido de estos pasos en una reunión de alto nivel cubano-venezolana celebrada el simbólico 26 de julio: sólo unidos venceremos.

El imperio no perdona el importante papel de Venezuela en la liquidación del ALCA –proyecto de recolonización continental- y en el surgimiento de la ALBA, que practica las relaciones más fraternas y equitativas entre las naciones miembros y las promueve, aunque no sean miembros, con todas las naciones de América Latina y el Caribe. En respuesta a la Venezuela bolivariana, a los grandes movimientos populares antineoliberales y gobiernos más independientes gestados por ellos, Washington restableció la IV Flota y llegó al extremo de instalar siete bases militares en Colombia lo que junto a otros factores presentes en ese país, constituye una peligrosa amenaza de agresión para Caracas, que había tensado seriamente las relaciones bilaterales. En este contexto se produce la festinada acusación por el representante de Bogotá en la OEA de que Caracas mantiene campamentos de las guerrillas colombianas en su territorio, una gravísima provocación que ha puesto en grave peligro la paz entre los dos países hermanos salida del fanatismo proyanqui de Álvaro Uribe y su febril afán de protagonismo desde que se frustró su proyecto reeleccionista.

El presidente Hugo Chávez ha hecho cuanto ha estado a su alcance por armonizar las relaciones con Colombia y evitar un conflicto bilateral. De hecho, a petición de Uribe se convirtió en un factor principalísimo de distensión de la larga guerra de sesenta años en el país vecino y ha insistido invariablemente en la necesidad de una salida política al conflicto. Con justa razón ha invitado a las guerrillas de las FARC y el ELN a que comprendan que las nuevas realidades políticas requieren un cambio en su estrategia de toma del poder mediante las armas por una de negociación, sin que ello implique rendirse. Chávez informó con visible dolor la ruptura de relaciones con Colombia: lo anuncio con una lágrima en el corazón, dijo.

Lula da Silva comentó su extrañeza por la conducta de Uribe cuando le faltan unos días para dejar la Casa de Nariño y “el nuevo presidente(Juan Manuel Santos) ha dado señales claras, incluso con los ministros que escogió, de que quiere construir la paz”. Lula, junto al ecuatoriano Rafael Correa, presidente pro tempore de UNASUR y su secretario general Néstor Kirchner han actuado rápidamente para atraer el tema al seno del mecanismo suramericano, un espacio, a diferencia de la OEA, favorable para que sin la presencia de Washington se expresen a plenitud los intereses de América Latina y el Caribe. UNASUR ha dado ya muestras de su capacidad de concertación política y esta es más necesaria que nunca para la región y para Venezuela en particular. La provocación de Uribe, la captura del terrorista Francisco Chávez Abarca, socio de Posada Carriles que confesó los planes desestabilizadores con que llegó a Venezuela, los desmelenados ataques al gobierno bolivariano del arzobispo de Caracas y las carretadas de dinero entregadas por Washington a la contrarrevolución configuran el cuadro subversivo con que se pretende frustrar la victoria chavista en las estratégicas elecciones de septiembre próximo.

aguerra_123@yahoo.com.mx

http://www.jornada.unam.mx/2010/07/29/index.php?section=opinion&article=030a1mun

Written by Eduardo Aquevedo

1 agosto, 2010 at 20:00

Bachelet es la gobernante con mayor apoyo en la región…

leave a comment »

Según la encuesta Latinobarómetro, realizada en 18 países, el respaldo de sus conciudadanos a la Presidenta supera al que logra Lula en Brasil.

por La Tercera – 12/12/2009 – 09:36

BACHELET-CORREA-LULA1 Los gobernantes de Chile, Brasil, El Salvador y Panamá registraron índices superiores al 80% en la aprobación de sus propios conciudadanos, según la última edición del Latinobarómetro. En el tope de ese sondeo se encuentra Michelle Bachelet, con 85 puntos. Detrás le siguen el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con 84%, el salvadoreño Mauricio Funes (83%) y el panameño Ricardo Martinelli (80%).

Llama la atención que la mayoría de los gobernantes registra alzas en sus niveles de popularidad en 2009, pese a la crisis económica. En algunos casos, como los de Funes y Martinelli, se puede explicar por el hecho de que están recién asumidos en sus cargos. Y en los de Chile y Brasil, podría explicarse por las medidas contracíclicas para hacer frente a la recesión. El reporte de Latinobarómetro destaca el salto de más de 20 puntos en el apoyo a la mandataria chilena.

Los gobernantes que tienen menos respaldo ciudadano son Alan García, de Perú (26%), y Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina (25%). En tanto, los países donde se registra una caída en el apoyo a los presidentes en comparación con la encuesta de 2008 son Colombia, Paraguay, Ecuador, México, República Dominicana, Venezuela y Argentina.

Bachelet vuelve a aparecer en los primeros lugares de la encuesta, cuando se le consulta a los latinoamericanos que le pongan nota a diversos dirigentes. Aunque aparece en cuarta posición, es la segunda mejor evaluada en América Latina, después de Lula da Silva. Quien saca mejor nota en el ranking general (donde los mejores reciben una calificación de 10 y los peores 1) es el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama (7), seguido de Lula (6,4), el Rey Juan Carlos I de España (5,9), Bachelet (5,8) y el primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero (5,8). Los peor evaluados en la región son Cristina Fernández, Alan García, Daniel Ortega, Fidel Castro -pese a que ya no es Presidente- y Hugo Chávez.

La encuesta, que consideró 20.204 entrevistas en 18 países, entre el 1 de septiembre y el 26 de octubre, también evaluó puntualmente a Hugo Chávez y al régimen cubano. Al ser consultados si tienen una opinión favorable del mandatario venezolano, el nivel más alto se registró en República Dominicana (55%) por sobre Venezuela (50%). En la región, en promedio, el 27% tiene una opinión positiva de Chávez. Según el informe, al analizar estas respuestas, "la correlación con la posición ideológica de los gobiernos es evidente. Hay más una percepción de influencia positiva de parte de los pueblos que tienen gobernantes de izquierda".

Con respecto a Cuba, el sondeo preguntó cuán democrática es la isla caribeña, para que se pusiera una nota, de 1 a 10. Donde es percibida como menos democrática es en Chile, con un índice de 2,8.

En tanto, Chile es el país donde se considera como menos probable que se produzca un golpe de Estado: 6%.

El retorno de la derecha latinoamericana…

leave a comment »

Por Immanuel Wallerstein

america-latina001 Algo extraño está ocurriendo en América latina. Las fuerzas de derecha en la región están emplazadas de tal modo que pueden desempeñarse mejor durante la presidencia de Barack Obama que durante los ocho años de George W. Bush. Este encabezaba un régimen de extrema derecha que no tenía ninguna simpatía por las fuerzas populares en América latina. Por el contrario, Obama encabeza un régimen centrista que intenta replicar la “política del buen vecino” que proclamara Franklin Roosevelt como forma de anunciar el fin de la intervención militar directa de Estados Unidos en América latina.

Durante la presidencia de Bush, el único intento serio de golpe de Estado con respaldo de Estados Unidos ocurrió en 2002 contra Hugo Chávez en Venezuela y tal asonada falló. Fue seguida de una serie de elecciones por toda América latina y el Caribe, donde los candidatos de centroizquierda ganaron en casi todos los casos. La culminación fue una reunión en 2008 en Brasil –a la que Estados Unidos no fue invitado y donde el presidente de Cuba, Raúl Castro, recibió trato de héroe virtual—.

Desde que Obama asumió la presidencia, se ha logrado perpetrar un golpe de Estado: en Honduras. Pese a la condena que expresó el mandatario, la política estadounidense ha sido ambigua y los líderes del golpe ganaron su apuesta de mantenerse en el poder hasta las próximas elecciones para presidente. Hace apenas muy poco, en Paraguay, el presidente católico de izquierda Fernando Lugo pudo evitar un golpe militar. Pero su vicepresidente, Federico Franco, de derecha, está maniobrando para obtener de un Parlamento nacional hostil a Lugo un golpe de Estado que asume la forma de un enjuiciamiento. Y los dientes militares se afilan en una serie de otros países.

Para entender esta aparente anomalía debemos mirar la política interna de Estados Unidos, y cómo afecta a su política exterior. El Partido Demócrata es la misma coalición amplia que siempre ha sido, pero el Partido Republicano se ha desplazado más a la derecha. Esto significa que los republicanos tienen una base menor. Lo lógico sería que esto significara bastantes problemas electorales. Pero, como lo estamos viendo, esto no funciona exactamente de ese modo.

Las fuerzas de la extrema derecha que dominan el Partido Republicano están muy motivadas y son bastante agresivas. Buscan purgar a todos y cada uno de los políticos republicanos a quienes consideren demasiado “moderados” e intentan forzar a los republicanos en el Congreso a una actitud negativa uniforme hacia todas y cada una de las cosas que proponga el Partido Demócrata y en particular el presidente Obama. Los arreglos políticos de compromiso ya no son vistos como políticamente deseables. Por el contrario. A los republicanos se los presiona para marchar al ritmo de un solo tamborilero.

Entretanto, el Partido Demócrata opera como siempre ha operado. Su amplia coalición va de la izquierda a una cierta derecha del centro. Los demócratas en el Congreso invierten casi toda su energía política en negociar unos con otros. Esto implica que es muy difícil aprobar legislaciones significativas, como lo vemos actualmente con el intento de reformar las estructuras de salud estadounidenses.

Entonces, ¿qué significa esto para América latina (y de hecho para otras partes del mundo)? Obama tiene una base diversa y una agenda ambigua. Su postura pública se bambolea entre una firme posición centrista y unos moderados gestos de centroizquierda. Esto vuelve su posición política esencialmente débil. Obama desilusiona a los votantes de izquierda y la realidad de una depresión mundial hace que algunos de sus votantes centristas se aparten de él por miedo a una deuda nacional creciente.

Para Obama, al igual que para Bush, América latina no está en la cúspide de las prioridades. Está muy preocupado por las elecciones de 2010 y 2012. Y esto no es algo insensato. Lo que la derecha latinoamericana hace es sacarles ventaja a las dificultades políticas internas de Obama para forzarle la mano. Se percatan de que no cuenta con la energía política disponible para atajarlos. Además, la situación económica mundial tiende a redundar en contra de los regímenes en el cargo. Y en la América latina de hoy son los partidos de centroizquierda los que están en el cargo. Si Obama lograra triunfos políticos importantes en los próximos dos años, esto mellaría, de hecho, el retorno de la derecha latinoamericana. ¿Pero logrará tales triunfos?

Traducción: Ramón Vera Herrera.

Página/12

Supremacía de Universidades de EE.UU: éstas reciben además mucho más estudiantes asiáticos que latinoamericanos…

leave a comment »

La globalización educativa

HARVARD2 Un nuevo informe sobre los jóvenes extranjeros que estudian en las universidades estadounidenses sugiere que la brecha entre los países en vías de desarrollo está aumentando: mientras los países asiáticos están enviando cada vez más estudiantes a algunas de las mejores universidades del mundo, los países latinoamericanos se están quedando cada vez más atrás.

Confirmando una tendencia que podría tener repercusiones políticas y económicas en las próximas décadas, China e India están enviando el doble de estudiantes a las universidades estadounidenses que todos los países sudamericanos juntos, según el nuevo informe del Instituto de Educación Internacional (IEI) con sede en Nueva York.

Lo que es aún más llamativo, Corea del sur, con una población de menos de la mitad de la población de México, está enviando cinco veces más estudiantes a las universidades estadounidenses que México. Y Vietnam, un país gobernado por el partido comunista con una población que no llega a la mitad de la de Brasil, está enviando más del doble de estudiantes a las universidades estadounidenses que Brasil.

He aquí algunos de los datos incluidos en el informe Puertas Abiertas que acaba de dar a conocer el IEI:

  • En total, el número de estudiantes internacionales en las universidades de Estados Unidos creció un 8 por ciento este año, para alcanzar la cifra record de 671,616 estudiantes.
  • Los países que envían más estudiantes son India, con 103,000 estudiantes (un 9 por ciento más que el año pasado), China, con 98,000 estudiantes (un 21 por ciento más que al año pasado), y Corea del Sur, con 75,000 estudiantes (un 9 por ciento más que al año pasado).
  • En comparación, el número de estudiantes de México fue de 15,000, lo mismo del año pasado, el de Brasil 8,700 (un 16 por ciento más que el año pasado), el de Colombia 7,000(un 5 por ciento más), el de Venezuela 4,600 (5 por ciento más), el de Argentina 2400 (una disminución de 6 por ciento respecto del año anterior) y el de Chile 2,000 (un aumento de 16 por ciento).
  • El número total de estudiantes de todos los países asiáticos creció en más de un 9 por ciento, mientras que el número total de estudiantes latinoamericanos aumento un 5 por ciento. El número de estudiantes europeos aumento un 4,5 por ciento, incluyendo un aumento de 5 por ciento de estudiantes españoles.

¿Por qué son importantes estas cifras? Porque, cualquiera sea nuestra opinión sobre el futuro de Estados Unidos como superpotencia, los dos rankings más importantes sobre las mejores universidades del mundo –el del Suplemento de Educación Superior del Times, del Reino Unido, y el de la Universidad Jiai Tong de Shanghai, China– coinciden en que las universidades estadounidenses siguen siendo mejores que las del resto del mundo. El ranking del 2009 de la universidad de Shanghai está encabezado por Harvard, y 8 de los 10 primeros puestos están ocupados por instituciones estadounidenses.

elnuevoherald.com

Honduras, EE.UU y A. Latina: escenarios…

leave a comment »

Escenarios

Por Santiago O’Donnell

AMER02 La crisis de Honduras sigue sin resolverse, pero con la campaña electoral en marcha ya se vislumbran algunos posibles escenarios. Desde la perspectiva de Washington, la solución multilateral que ellos preferían fue intentada y fracasó cuando se cayó el llamado Acuerdo de San José-Tegucigalpa.

Por supuesto que Estados Unidos no fue ajeno a ese proceso multilateral desde el mismo momento en que impulsó como negociador a Oscar Arias, cosa que los demás países de la región aceptaron. Y más allá de si apoyó, consintió, o no hizo suficiente cuando el avión que llevaba al exilio al presidente legítimo hizo escala en la base de Palmerola, a la hora de negociar el gobierno de Obama aceptó que la vuelta de Zelaya al poder era una condición imprescindible para llegar a un acuerdo, y entendió que el dictador Micheletti sólo aceptaría dicha solución bajo presión de la comunidad internacional. Entonces canceló las visas de los golpistas, expulsó a sus diplomáticos, congeló su crédito internacional, y los denunció en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Y quizá algo más. Este cronista no lo pudo confirmar, pero una fuente diplomática europea le deslizó que el regreso de Zelaya a su país también se produjo a través de la base de Palmerola. La ruta del regreso es tema tabú entre los zelayistas, y en todo caso el gobierno de Estados Unidos fue el primero en darle la bienvenida y llevarle comida cuando Zelaya se refugió en la embajada brasileña de Tegucigalpa. Makes sense.

Pero según contó una fuente cercana al gobierno de Obama, cuando el acuerdo se cayó hace dos semanas los zelayistas y los gobiernos latinoamericanos le dijeron a Estados Unidos que resolviera el problema. Entonces Shannon viajó a Tegucigalpa y negoció un acuerdo, que decía que el Congreso debe decidir la restitución de Zelaya, “en el espíritu del acuerdo de San José de Costa Rica”. O sea, el Congreso debe resolver, pero con la idea de que Zelaya debe ser restituido.

Claro que en términos legales “espíritu” es una palabra difícil de sopesar. Cuando Zelaya no fue restituido por el Congreso dentro de los plazos que se conversaron en la negociación, con toda razón se dio por engañado y dio por terminado el acuerdo. Pero el miércoles pasado Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado, dijo que el acuerdo sigue vigente porque no establecía plazos para la restitución de Zelaya. Y anteayer el dictador anunció que para facilitar la transición piensa “alejarse del poder” mientras se celebran las elecciones, el próximo domingo. El mandato del futuro presidente empezaría a fines de enero.

Desde la perspectiva de Washington, las cosas están encaminadas. El escenario ideal es convencer a Zelaya de que reasuma aunque sea en el último día de su mandato para legitimar al próximo gobierno. Calculan que la dictadura no tendría problema en que asumiera Zelaya pocas horas o algunos días antes de que termine su mandato constitucional, y que todavía podrían negociar algunas cosas con Zelaya, para que cambie de idea. Desde que se cayó el acuerdo, Zelaya viene diciendo que la elecciones del 29 de noviembre serán un fraude y una farsa y que no será funcional a las maniobras para legitimarlas.

“¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que haya elecciones razonablemente libres, aunque Zelaya no las apoye, y que se elija un nuevo gobierno? Claro que no es la solución ideal, pero las demás opciones son peores”, argumenta una fuente estadounidense.

Entonces, desde la perspectiva de Washington, a Zelaya ahora le queda la opción de aceptar un regreso simbólico para legitimar las elecciones, o exponer al próximo gobierno de Honduras a cuatro años más de aislamiento diplomático, porque la Organización de Estados Americanos (OEA) ya ha dicho que sin restitución de Zelaya no reconocerá al ganador de los comicios.

El primero sería el escenario ideal para los estadounidenses; el segundo sería un escenario alternativo pero igualmente aceptable. El aislamiento de Honduras sería sólo parcial. Para empezar, la Unión Europea dice que recién se pronunciará al respecto después de las elecciones. La mayoría de los países de la región y el propio organismo mantendrían su posición de no reconocer las elecciones del 29 de noviembre. Pero en la OEA evalúan que Panamá, Colombia, Canadá y quizá Perú acompañarían a Estados Unidos en el reconocimiento del nuevo gobierno.

Siempre tan prácticos estos norteamericanos. Típica solución de su manual de “nation building”, ese que está lleno de promesas, pero que ya cuenta con demasiados fracasos, siendo el último el vergonzoso acto eleccionario en Afganistán el 20 de agosto. No existe el almuerzo gratis. En América latina costó demasiada sangre entender que los pueblos no toleran líderes proscriptos, ni aguantan la pesada herencia de un golpe impune.

Lamentablemente, a la hora de elegir muchas ex colonias siguen comportándose como colonias, casi por inercia, sobre todo a la hora de repartir culpas. Los verdaderos dueños de las llaves para destrabar el conflicto son los políticos hondureños. Si los principales candidatos se bajaran de estas elecciones ilegítimas, forzarían la restitución de Zelaya y desbaratarían la estrategia estadounidense de mantener el statu quo.

Ese escenario haría posible una verdadera refundación de Honduras. El punto de partida sería una discusión sobre la principal herramienta de control de los sectores conservadores y proestadounidenses que forzaron la salida de Zelaya.

Esa herramienta de dominación es la Constitución hondureña. Fue sancionada en 1982, en plena guerra de contrainsurgencia, cuando ese país era la plataforma de lanzamiento de las operaciones militares y de inteligencia del gobierno de Ronald Reagan para desestabilizar al gobierno sandinista y combatir la guerrilla en El Salvador y Guatemala.

Una Constitución tan rígida que hasta prohíbe cualquier intento por reformarla, y a la vez tan perfectible que ni siquiera contempla un proceso de juicio político para un presidente acusado de violarla. Podría decirse que esa es la contradicción que dio origen a la crisis política hondureña. Los errores de cálculo de Zelaya y sobre todo la ambición de poder de la derecha golpista local e internacional hicieron el resto.

La crisis encuentra a la región en un estado de ebullición, sin grandes dramas pero con varios escenarios potencialmente explosivos. La pelea entre Perú y Chile por un caso de espionaje, las tensiones crecientes en la frontera entre Colombia y Venezuela, la amenaza golpista que jaquea al presidente paraguayo, el enfrentamiento entre gobierno y empresarios en Guatemala son nubes que se acumulan en el horizonte. Nubes que parecen augurar un cambio de época.

Antes, bajo la tutela de Washington, muchos de estos conflictos ya estarían resueltos o encaminados hacia un desenlace previsible. Los escenarios que hoy se pueden vislumbrar para Honduras y la región no serán alentadores, pero tampoco son tan catastróficos como cuando todo se solucionaba con el garrote de los Marines y la chequera del FMI.

Las huellas que va dejando el repliegue estadounidense –repliegue táctico, estratégico, temporario, permanente, cínico, sincero, oportunista, inevitable: el tiempo dirá– son huellas que conducen a un escenario denso, fragmentado, fluido e imprevisible.

Un escenario sin divas ni finales cantados, que invita a la construcción colectiva. O sea, a la emergencia de nuevos liderazgos, a la creación y afinación de instrumentos regionales, a la convergencia económica, política y cultural, al pago de deudas internas.

Nuevos actores, nuevo guión, un público que se renueva. El escenario cambió. No del todo, pero cambió bastante. Y bastante costó cambiarlo como para pensar que sólo cambió el decorado.

sodonnell@pagina12.com.ar