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Archive for noviembre 2010

China apuesta por dominar una Corea unificada: la nueva visión que aporta Wikileaks…

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Pekín colabora en la caída del régimen estalinista del Norte a cambio de ganar posiciones ante el Gobierno del Sur para consolidar su predominio estratégico y desplazar a Estados Unidos de la región

LUIS PRADOS / ANDREA RIZZI – Madrid – 29/11/2010

imageLa escalada de la tensión que lleva a cabo desde 2006 el moribundo régimen de Corea del Norte con sus pruebas nucleares y lanzamiento de misiles -el último episodio en desatar la alarma mundial fue el ataque a una isla del Sur la semana pasada-, parece tener un claro ganador: China. El escenario del conflicto que describen los documentos hasta ahora secretos de la diplomacia norteamericana sugiere el creciente predominio regional de Pekín, que apuesta por hacerse con el control de una península coreana desnuclearizada y unificada bajo el mando de Seúl y la disminución del papel de EE UU y Japón.

    La superpotencia china parece jugar con muchas cartas en este nuevo gran juego. Si por una parte insufla vida económica artificial a la tiranía de Kim Jong-il, la única dinastía comunista del mundo, que prevé perpetuarse en su hijo menor y heredero, Kim Jong-un, de 27 años, por otra marca distancias con un régimen que solo le aleja de una boyante perspectiva de negocios con EE UU, Corea del Sur y Japón. Y al tiempo que estrecha su colaboración con EE UU para frenar la carrera nuclear de Pyongyang deja todo el protagonismo en la solución del problema a los norteamericanos que cargan con la mochila de Corea del Sur a la espalda. El tercer movimiento consiste en multiplicar los lazos comerciales y culturales con Seúl. China desbancó en 2004 a EE UU como primer socio comercial y cuatro años después duplicaba su volumen de intercambio.

    El viceministro de Exteriores surcoreano, Chun Yung-woo, explicó la estrategia china a la embajadora de EE UU en Seúl en una reunión celebrada el pasado febrero (cable 249870). Chun aseguró que Pekín se sentiría cómodo con una Corea unificada controlada por Seúl, anclada a Estados Unidos en una "benigna alianza" y siempre que esa nueva Corea no fuese hostil a China. Las extraordinarias oportunidades de comercio para las compañías chinas, añadió, ayudarían a eliminar las inquietudes de Pekín para convivir con la nueva Corea.

    Alejamiento entre ambas Coreas

    Otra reunión entre un alto funcionario del Ministerio de Exteriores chino, Wu Jianghao, y diplomáticos norteamericanos en Pekín (cable 212487) ilustra bien el nuevo panorama de alejamiento del Norte y acercamiento al Sur. Wu confirma a sus interlocutores que Corea del Norte ha empezado a enriquecer uranio para fabricar bombas atómicas -tres meses antes de que Pyongyang informara de ello al Consejo de Seguridad de la ONU y más de un año antes de que un científico de EE UU viese las centrifugadoras funcionando a pleno rendimiento- e insiste en que "solo un país puede obtener resultados con los norcoreanos y ese es EE UU".

    Wu asegura que las presiones chinas sobre Pyongyang no tienen efecto y que "comparte" el interés de los americanos por una península coreana libre de armas nucleares. El diplomático chino recuerda que Punggye, el lugar en el que Corea del Norte realiza sus pruebas atómicas, está cerca de la frontera china y que cualquier accidente tendría graves consecuencias para su país. Añade que la única diferencia entre Pekín y Washington ante este problema es que "EE UU tiene la llave mientras que China solo puede poner un poco de aceite en la cerradura".

    Más adelante el alto funcionario chino comenta a propósito del Grupo de los Seis (las dos Coreas, Japón, China, EE UU y Rusia) que negocian la desnuclearización de Pyongyang y cuyas conversaciones están estancadas desde abril de 2009, que "los surcoreanos están llenos de ideas pero todas las hemos oído antes", y que la actitud de Japón le recuerda a la de alguien que es demasiado débil para hacer que algo funcione pero suficientemente fuerte para destruirlo.

    Los correos diplomáticos de EE UU sacan a la luz también cómo la China moderna se aleja irreversiblemente de la vieja Corea del Norte. La brecha se ha puesto de manifiesto en recientes desencuentros y la desconfianza ha crecido entre Pekín y Pyongyang.

    "No nos gustan, pero son nuestros vecinos"

    El viceministro de Exteriores chino, He Yafei, en una reunión con diplomáticos norteamericanos celebrada en Pekín en septiembre del año pasado, afirmó: "Puede que no nos gusten, pero los norcoreanos son nuestros vecinos" (cable 231221). Pero es el propio líder norcoreano quien llega a expresar sus reservas hacia Pekín en un encuentro mantenido ese verano con Hyun Jeong-eun, presidenta del grupo empresarial surcoreano Hyundai (cable 222690). Hyun informa a los americanos de que en esa cita Kim Jong-il habló poco de China salvo para decir que "no confiaba" en el gigante asiático.

    Un diplomático chino destinado en un país de Asia Central comenta a su colega norteamericano durante una cena (cable 210695) que "son los militares quienes verdaderamente gobiernan" en Pyongyang y que los objetivos de su país en Corea del Norte son honrar sus compromisos sobre no proliferación nuclear, mantener la estabilidad y evitar que Kim Jong -il se "vuelva loco".

    El embajador chino en Seúl, Cheng Yonghua, lamenta por su parte que Corea del Norte no haya seguido el camino de las reformas chinas. Cheng comenta a los americanos que Corea del Norte es como China antes de la Revolución Cultural y que en su primera reunión con altos funcionarios del Norte tuvo que retrasar su reloj personal 30 años para conectar con ellos. El embajador subraya que es una desgracia que Corea del Norte no tenga un Den Xiaoping.

    Las crecientes diferencias entre los dos países han puesto en marcha un debate en el liderazgo chino sobre la actitud a tomar hacia Pyongyang, según corroboran tanto diplomáticos chinos como surcoreanos en los papeles de la diplomacia norteamericana.

    El consejero político de la Embajada china en Seúl, Chen Hai, confirma en una cena con la embajadora Kathleen Stephens celebrada el pasado diciembre que existen diferencias generacionales entre los especialistas en Corea del Norte del Ministerio de Exteriores (cable 241557). En concreto, hay tres grupos de expertos según donde se hayan educado. El primero lo forman casi todos los veteranos, que pasaron entre 8 y 10 años estudiando y trabajando en Corea del Norte. El segundo, los funcionarios de nivel medio y más jóvenes que se licenciaron en estudios coreanos en China, y un creciente tercer grupo que adquirió sus conocimientos en Corea en el Sur. Chen resume diciendo que incluso la generación más vieja ve a la China moderna más parecida a Corea del Sur que al Norte.

    Brecha generacional

    El viceministro de Exteriores surcoreano, Chun Yung-woo, pone nombre y apellidos a esa brecha generacional (cable 249870). Atribuye a "la tremenda presión que debe haber ejercido" Corea del Norte el hecho de que Wu Dawei, a quien califica como el "más incompetente funcionario" de China haya retenido su puesto al frente de la delegación de Pekín en el Grupo de los Seis. Chun asegura que Wu es un tipo arrogante, un antiguo guardia rojo que "no sabe nada sobre Corea del Norte, nada sobre no proliferación y con quien es difícil comunicarse porque no sabe una palabra de inglés". Un personaje que no tiene nada que ver, según él, con otros altos cargos del Ministerio de Exteriores y del Partido Comunista Chino que están preparados para "encarar la nueva realidad" de que Corea del Norte actualmente tiene poco valor para China como Estado tapón y que aceptan que la península coreana se unifique el día de mañana bajo el control del Sur.

    La mayoría de los diplomáticos, analistas, desertores del Norte o líderes de opinión que desfilan por la Embajada norteamericana en Seúl apuntan otros riesgos para Pekín de la política de Kim Jong-il. Entre ellos, la posibilidad de que su aventura nuclear desencadene una carrera de armamentos en la región, que material atómico caiga en manos de los rebeldes uigures o que la inestabilidad y la ruina económica generen una invasión de refugiados.

    En paralelo con las discrepancias entre China y Corea del Norte, se ha reforzado la cooperación entre Seúl y Pekín. Las visitas diplomáticas se han multiplicado -los presidentes Lee Myoung-bak y Hu Jintao se reunieron en tres ocasiones en 2008, algo sin precedentes-, así como los intercambios comerciales y culturales. Ambos países ultiman un acuerdo de libre comercio y hace dos años sus militares establecieron una línea caliente si bien no han llegado a realizar por ahora maniobras conjuntas.

    Por el contrario, y pese a que China siga por ahora manteniendo económicamente al Norte, Pekín advirtió a comienzos de este año a Pyongyang que no habría más descuentos en la factura del petróleo.

    China y EE UU, "pasajeros en el mismo barco"

    Los funcionarios chinos insisten una y otra vez en que China y EE UU son "pasajeros en el mismo barco", pero las presiones sobre Washington son mucho mayores. Tokio y Seúl urgen a los norteamericanos a adoptar una política más dura hacia Corea del Norte. La correspondencia diplomática da cuenta (cable 219686) de cómo Corea del Sur, pese a la vigencia de una alianza que dura más de medio siglo y la presencia de 28.500 soldados estadounidenses en su suelo, exige constantes garantías de que EE UU no le va a dejar fuera de juego. Por otra parte, los dos países no han logrado aún firmar un acuerdo de libre comercio y EE UU parece bastante solo en la región (cable 206664), en sus iniciativas para frenar la proliferación nuclear de Pyongyang.

    Todos estos movimientos diplomáticos se producen cuando en Pyongyang ya se ha puesto en marcha la sucesión del régimen y existe una gran incertidumbre tanto sobre la deteriorada salud de Kim Jong-il, de 68 años, como sobre la capacidad para reinar de su hijo y heredero.

    En el primer caso, los cables diplomáticos atestiguan que al querido líder aún le quedan fuerzas. El 8 de julio de 2009, por ejemplo, tan solo un año después de sufrir un derrame cerebral, aguantó más de tres horas de celebraciones por los 15 años de la muerte de su padre, Kim Il-sung. Ese verano la presidenta de Hyundai se reunió con Kim Jong-il y lo encontró "al control de todo", carismático y con buena memoria. Cuenta (cable 222498) que pese a que los médicos le aconsejaron a Kim hace cuatro años que dejara de fumar, de beber y de comer carne, nada más acabar la reunión con ella se encendió un cigarrillo. Antes de la cena bebió champán, acompañó la comida con cocktails de whisky y luego fumó un cigarrillo tras otro.

    Las posibilidades de su hijo de asentarse en el poder y el futuro de Corea del Norte tras la muerte de Kim es un terreno fértil para la especulación. Los papeles secretos de la diplomacia norteamericana recogen cierta unanimidad en que Kim Jong-un no dispondrá de tanto tiempo como su padre para ganarse el apoyo de las élites del régimen, que su tío, Jung Sung-taek, que gobernó durante la convalecencia de Kim, puede ser su gran rival y que un vacío de poder podría desencadenar una cruenta lucha entre facciones militares.

    Caos económico y deserciones de oficiales

    No obstante, y pese al caos económico y las recientes deserciones de oficiales del Ejército, los diplomáticos chinos advierten a sus colegas norteamericanos que no asuman que el régimen norcoreano se vendrá abajo inmediatamente tras la muerte de Kim Jong-il.

    En la misma línea, el consejero del presidente Lee en Asuntos Exteriores, Kim Sung-hwan, considera que el régimen podría continuar tras la desaparición del dictador si las élites fueran capaces de organizar algún tipo de liderazgo colectivo. También los desertores refugiados en el Sur y dos embajadores europeos acreditados en Pyongyang prevén que el régimen cerrará filas igual que ocurrió en 1994 cuando murió Kim Il-sung, padre del actual líder. Por supuesto, descartan un levantamiento de un pueblo sepultado en la miseria totalitaria por dos buenas razones: miedo y hambre.

    Así cuentan esta noticia The New York Times , The Guardian , Le Monde y Der Speigel . Puedes contactar con los autores de esta información en Eskup: Andrea Rizzi / Luis Prados | Participa en Eskup | La mayor filtración de la historia | Preguntas y respuestas | Ir al especial

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    Written by Eduardo Aquevedo

    29 noviembre, 2010 at 23:09

    Entrevista secreta con J. Assange, líder de Wikileaks…

    with 2 comments

    ENTREVISTA: EL ENEMIGO NÚMERO UNO DEL EJÉRCITO DE EEUU Julian Assange fundador y editor de ‘wikileaks’

     

    image Es la pesadilla de la todopoderosa inteligencia militar de EE UU. Se llama Julian Assange, tiene 39 años y una profesión: reventar a escala mundial los mayores secretos oficiales

     

    JOSEBA ELOLA 24/10/2010 El Pais.com

    El Pentágono ha desplegado un equipo de 120 personas para frenar sus filtraciones. Suecia, el país al que acudió a refugiarse, le ha negado el permiso de residencia. El hombre que destapa los documentos silenciados, el enemigo de las verdades oficiales, volvió a asestar ayer un nuevo golpe. Se llama Julian Assange. Tiene 39 años. Nos concedió una cita secreta en Londres / Consulta los documentos sobre Irak filtrados en la página de Wikileaks | CLAVES: Cómo navegar por los ‘papeles de Irak’

    Julian Assange vive en un universo de secretos. Secretos eran los 400.000 documentos sobre la guerra de Irak que liberó ayer. Secretos son los 30 envíos que cada día recibe el portal que dirige, inagotable fuente de denuncia a escala planetaria. Secretas procuran ser sus comunicaciones, sus entradas y salidas. Su organización también vive envuelta en el más absoluto de los secretos.

    Secreta por tanto tenía que ser la cita con el hombre que se ha convertido en serio enemigo del todopoderoso Pentágono. El hombre que fundó en diciembre de 2006 un sitio web también es la pesadilla de grandes bancos, multinacionales y gobiernos. Ciento veinte personas, pertenecientes al llamado gabinete de crisis Wikileaks, trabajan en los alrededores del Pentágono para contrarrestar los efectos de las filtraciones del combativo portal.

    Pregunta. Leí un titular que ponía en su boca la frase: "Soy un periodista activista". ¿Lo es?

    Respuesta. Yo soy un editor. Y como editor, también dirijo, y soy portavoz de mi, nuestra, publicación. He estado involucrado en periodismo desde que tenía 25 años, cuando cofirmé el libro Underground, y actualmente, dado el estado de impotencia del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista.

    P. ¿Por qué?

    R. Por los abusos del periodismo.

    P. ¿A qué abusos se refiere?

    R. El mayor abuso es la guerra contada por los periodistas. Periodistas que participan en la creación de guerras a través de su falta de cuestionamiento, su falta de integridad y su cobarde peloteo a las fuentes gubernamentales.

    Assange y los suyos publicaron ayer la que es considerada la mayor filtración de documentos secretos en la historia del Ejército de EEUU, los papeles de Irak. En abril liberaron los papeles de Afganistán, 77.000 documentos desclasificados que destapaban la muerte de cerca de 20.000 afganos. Denunciaron ejecuciones extrajudiciales en Kenia y se llevaron por ello un premio de Amnistía Internacional. También pusieron en jaque al mayor banco islandés, The New Kaupthing, destapando un documento oficial que evidenciaba la irresponsable gestión de sus administradores, que meses después sufrieron penas de cárcel. Y sacaron a la luz manuales secretos de la Iglesia de la cienciología.

    Secretos. También está llena de secretos la investigación de la que está siendo objeto Assange. Dos chicas le denunciaron en una misma semana de finales de agosto por acoso sexual en Suecia. El lunes se conocía que el país escandinavo, al que había acudido a protegerse dado su régimen garantista para la prensa, le ha denegado el permiso de residencia. Assange nos dice que está pensando instalarse en algún sitio de Sudamérica.

    Cita amarrada, hora concreta, lugar secreto. El lunes, en Londres, a las 12.00. Así de escueta es la información del mensaje que nos entra en el móvil y que anuncia que por fin podremos hablar con el hombre que ha estado y está en el ojo del huracán informativo.

    El verano de Assange ha sido fino. Esta entrevista fue solicitada por primera vez el 19 de julio pasado. El propio Assange respondía tres días más tarde, el 22, emoticono incluido: "Sorry. no time for a few weeks" (lo siento, sin tiempo por unas cuantas semanas); emoticono de pena.

    La noche previa al encuentro recibimos un mensaje con la dirección de un restaurante al norte de Londres. Allí nos recibe a las 12.00 en punto la persona que le lleva las relaciones con la prensa. Nos conduce a un callejón y nos sube a unas oficinas. Un retrato de Nelson Mandela preside esta sala con largas mesas rectangulares de trabajo y paredes en tonos verde claro.

    Julian Assange no está. No ha llegado. Se le espera. Preguntamos si hay algún otro miembro de la organización con el que podamos hablar. Al poco, por la puerta entra un hombre alto y fornido, chaqueta y pantalón negros, jersey gris de cuello alto, ojos azules, pelo canoso. Es Kristinn Hrafnson, periodista islandés que trabajó durante 20 años en la televisión estatal y que se ha enrolado en el pelotón de Assange: "Tenía ganas de trabajar en historias que crean grandes olas en el mundo", explica. Hrafnson participó durante cinco meses en la elaboración de Collateral Murder -Asesinato colateral-, el vídeo que dio la vuelta al mundo y que generó 3.000 titulares de prensa en 48 horas. Fue visto por más de cuatro millones de internautas en las 72 horas posteriores a su publicación en YouTube.

    Seguramente recuerden ustedes las escalofriantes imágenes. Dieron la vuelta al mundo a principios de abril. Un helicóptero Apache del Ejército de Estados Unidos sobrevuela un suburbio de Bagdad. Se ve a varias personas andando por la calle, una de ellas, fotógrafo de Reuters, lleva una cámara al hombro. Los militares piensan que es un arma de fuego. Desde el Apache se dispara a todos los que por allí pasan en ese momento. La secuencia es espeluznante. "Keep shooting -sigue disparando-". Ráfaga. "Keep shooting". Ráfaga. "Keep shooting".

    Personas que caen fulminadas al suelo. Otras que huyen de los disparos. Dos hombres que intentan auxiliar al fotógrafo herido. El Apache dispara contra ellos. Y contra la furgoneta, en cuyo interior hay dos niños.

    Balance: doce personas fulminadas. La frialdad de la guerra expuesta. Las risas del soldado que acaba de disparar. La grosera conversación entre los soldados. El insulto a los que yacen muertos. "Bastards". Y en el suelo, las víctimas del tiro al bulto, eso que en estos tiempos modernos se ha dado en llamar "daños colaterales".

    Llega Assange. El pelo aplastado y pegado a la cabeza; el casco de la moto bajo el brazo. Entra en la sala y Hrafnson le comenta algo. Se disculpan y se retiran a una sala contigua, asuntos urgentes, asuntos secretos. "Disculpe, esto siempre es así", dice cariacontecido el solícito hombre de prensa.

    Assange se sienta por fin frente a la grabadora. Es un hombre muy alto, fuerte, magnético. Su antaño pelo largo totalmente blanco, que este verano dio paso al pelo corto castaño claro, es ahora una mezcla de esas dos fases. A sus 39 años, desprende un carisma indiscutible. Dos personas que han trabajado con él y que no quieren identificarse le describen como un hombre extremadamente inteligente. ¿Más calificativos?: Valiente; trabajador; divertido. El último héroe del periodismo combativo elige sentarse en la mesa que le permite tener el retrato de Mandela detrás de él: "Es importante tener bien guardadas las espaldas", bromea.

    P. Su actividad en Wikileaks le está granjeando una creciente colección de enemigos. ¿Cuál es en estos momentos su peor enemigo?

    R. En términos de recursos dedicados a seguir nuestros pasos, el Ejército de Estados Unidos. Dicho lo cual, tenemos buenos amigos allí, hay gente buena. Y también mala. Hay un equipo, supuestamente, de 120 personas en el llamado Wikileaks warroom -equipo de crisis/de combate- dedicado 24 horas al día a ocuparse de nosotros. Están dirigidos por un señor nombrado por Gates -secretario de Defensa norteamericano-. Son, predominantemente, miembros de la agencia de inteligencia militar y del FBI.

    P. ¿Qué otros enemigos tiene?

    R. Bancos. La mayor parte de los ataques legales que hemos recibido son de bancos. También los ha habido procedentes de China poco después de liberar material crítico sobre determinadas actividades del Gobierno. También hemos recibido ataques de cultos, de sectas abusivas, como la Iglesia de la cienciología, los mormones…

    P. Esos enemigos que tiene ¿hacen que tema usted por su vida?

    R. Alguna gente, como Daniel Ellsberg -el hombre que desveló en 1971 los papeles del Pentágono sobre la guerra de Vietnam-, ha sostenido que mi vida está en peligro.

    P. ¿Y usted qué cree?

    R. Creo que hay un pequeño, pero no insignificante riesgo, sí. Lo que hay es un peligro significativo de procesamiento y de detención. Están intentando crear un caso de espionaje contra mí y otros miembros de la organización, y contra gente que ha tenido relación con nosotros en Estados Unidos.

    El analista de inteligencia del Ejército de Estados Unidos Bradley Manning fue detenido por la filtración del vídeo de la matanza de Bagdad. "El FBI ha visitado a gente en Boston y otras ciudades americanas conectadas con Bradley Manning o nosotros", explica Assange. "Según mis fuentes, el fiscal general del Estado australiano aprobó permisos para interceptar las comunicaciones de nuestra gente en Australia. El Gobierno de Suecia ha sido presionado a nivel de inteligencia por Estados Unidos, según dicen mis fuentes en inteligencia. El Gobierno de Islandia también ha sido presionado por Estados Unidos, según mis fuentes en Islandia y en el Senado norteamericano; y al embajador de Islandia llegaron a preguntarle si ya se habían dado pasos para asegurarse de que Islandia no se convierta en un refugio para Julian Assange".

    Assange habla de él en tercera persona. Es un hombre que mide las palabras como nadie. No dice nada sin habérselo pensado cuatro veces. Habla despacio, con continuas pausas que invitan al entrevistador a colar una pregunta que él nunca responde porque sigue con su largamente articulada respuesta. Assange, no habla: dicta. Le gusta tener el control.

    El adalid del periodismo combativo continúa relatando la persecución de la que ha sido objeto la organización que, con pulso firme, dirige. Un miembro de Wikileaks sufrió una emboscada en un parking de Luxemburgo en 2008. Dos abogados defensores de los derechos humanos que trabajaron con Wikileaks en Kenia fueron asesinados en marzo de 2009.

    Y desde el Pentágono no se andan con chiquitas. El pasado 3 de agosto, el portavoz de Defensa estadounidense, Geoff Morrell, comparecía brevemente ante los medios. Solicitaba a Wikileaks que devolviera los documentos filtrados. "Si hacer lo correcto no es suficiente para ellos, entonces miraremos qué alternativas tenemos para obligarles a hacer lo correcto", anunció Morell.

    "Fue extremadamente desagradable", dice Assange, "una manera extremadamente extraña de pronunciarse. Hemos llegado a la conclusión de que esa rueda de prensa fue diseñada para preparar posteriores ataques legales".

    Assange sabe cultivar los silencios. Habla mirando al horizonte, sus ojos se mueven de izquierda a derecha y de derecha a izquierda mientras busca la palabra precisa. Su voz grave, levemente quebrada, y su querencia por el susurro, más propio de la confidencia que de la entrevista, confiere aún mayor intensidad a sus palabras. Habla tan bajo que conduce al interlocutor a un compromiso de escucha insoslayable. O aguzas el oído, o no te enteras.

    Cuenta que la organización ha recibido cien "ataques legales". Dos de cada cinco demandas/querellas acabaron en juicio. Asegura que salieron victoriosos en todos los casos. También destaca los ataques que le han dirigido los medios de comunicación. Se queja de que los medios replican las mentiras que otros deslizan y se retroalimentan ad infinítum manchando su biografía. "Ha habido 15 ataques contra nosotros completamente fabricados de arriba abajo", asevera, "vendidos como filtraciones de gente de dentro de la organización. Se ha llegado a decir que llevo una vida de lujo en Sudáfrica. Nunca he estado en Sudáfrica".

    P. ¿Piensa usted que las acusaciones que contra usted pesan en Suecia por acoso sexual están conectadas con todo esto?

    R. No lo sabemos. Prefiero hablar de esto en otro momento, no puedo hablar en mi nombre y en nombre de la organización al mismo tiempo.

    Assange es un hombre acosado. Tiene que protegerse. El pasado 27 de septiembre su equipaje fue requisado cuando abandonaba Estocolmo. La hipótesis de que alguien esté intentando vigilar sus pasos o interferir en sus comunicaciones no resulta descabellada. Todas las comunicaciones que realiza por teléfono o mail están encriptadas, es un excelente criptógrafo, tiene un pasado de hacker. Los protocolos de seguridad que debe seguir son estrictos. En algunos lugares, confiesa, debe moverse con guardaespaldas.

    Nunca se sabe dónde está, dónde dormirá esta noche, o en qué anda. Su vida nada en los secretos. Se mueve rápido y procura no dejar rastro.

    La existencia un tanto nómada no es algo que le resulte ajeno. "Nuestra familia producía teatro profesional y televisión y como resultado, íbamos de gira por el país muy a menudo", recuerda. Assange nació en 1971 en Townsville, ciudad de la costa noroeste australiana. Cuando tenía ocho años, sus padres se separaron. La madre inició una relación con un músico con el que tuvo otro hijo. "Durante una parte de mi adolescencia tuve que lidiar con este hombre del que se sospechaba estaba conectado con el culto de Anne Hamilton-Byrne", cuenta. Una secta en la que algunos miembros convencían a las madres para que ofrecieran a sus hijos recién nacidos a la líder del movimiento. Niños que se convertían en hijos adoptivos de la suma sacerdotisa, que ordenaba teñirles a todos el pelo de rubio y a los que se suministraban todo tipo de drogas, incluidas ceremonias de iniciación al LSD cuando apenas eran adolescentes.

    Llegó un momento en que no quedó otra salida que huir. Huir de las garras de aquel hombre. Assange, su hermanastro y su madre estuvieron tres meses cambiando constantemente de domicilio. Vivir a la fuga.

    Secretos y fugas. Dos conceptos que gobiernan la vida de Julian Assange. Leaks significa fuga. Y también fuga de información, filtración.

    Por aquellos años difíciles nació su fascinación por los ordenadores. Su pericia, sus dotes como programador, le convirtieron en un notable hacker. Su nombre de guerra: Mendax. Allí comenzó su lucha: la información está para ser compartida.

    Como hacker, llegó a penetrar en los sistemas de la compañía telefónica canadiense Nortel, motivo por el cual llegó a ser encausado. El juez acabó sentenciando que detrás de su intentona se escondía el simple placer de ser capaz de penetrar en sistemas ajenos. Tuvo que pagar una pequeña multa. "Yo fui un activista", asume. "La investigación de la que fui objeto se acabó cuando yo tenía 20 años; aunque el proceso durara seis años más, hasta 1997. Ahora hay muchos intentos de llamarme hacker, basados en mis actividades como hacker de hace veinte años, para devaluar mi trabajo como periodista. Con ello se pretende además despojarme de las protecciones legales de cualquier periodista; van contra mí personalmente, y contra esta organización. No obstante, es cierto que he sido un activista de la información libre durante mucho tiempo. Esos intereses de adolescente, aunque relativamente poco sofisticados, reflejan la consistencia de mi carácter".

    La información libre. Los secretos destapados. La transparencia. Toda la información secreta debe estar a disposición del ciudadano. Varios medios, entre ellos, The New Yorker, le han acusado de venerar la transparencia en todas partes menos en el seno de su organización.

    El presupuesto actual de Wikileaks es de un millón de dólares anuales (en torno a 712.000 euros). Desde enero, cuentan con un sistema de donaciones anónimas de modo que no están influidos por los intereses de quienes donan, explica Assange. Durante los cuatro primeros años, el portal se nutrió de las aportaciones de Assange y algunos más. El número total de donantes actual es de 10.000 personas. Ninguna donación sobrepasa los 20.000 euros.

    Assange asegura durante la entrevista que ya son 12 personas fijas y que pronto serán 20. El número de colaboradores asciende a 800. Seguidores en Twitter: 150.000.

    El portal de Wikileaks se reabrió el viernes tras una larga temporada cerrado. En la página alegaban motivos de mantenimiento para justificar el cierre. Assange explica que se debió a la gran reorganización en la que están inmersos. Un periodista que ha trabajado estrechamente con él sostiene que el portal ha estado cerrado por la rebelión interna que ha sufrido la organización en los últimos meses. Manifiesta que los métodos autoritarios de Assange han disuadido a varios integrantes del equipo. Que algunos de los técnicos han llegado a boicotear internamente la Red para evitar que Assange lo controle todo. Hrafnson, el portavoz islandés, niega cualquier atisbo de rebelión interna.

    Otro periodista de una cabecera internacional, que también prefiere ocultar su identidad, dice que, efectivamente, Assange es un tanto autoritario. Pero sostiene que en una organización como Wikileaks, sometida a tanta presión, es normal que haya debate y tensión. Y es lógico, por tanto, que haya un momento en que alguien tenga que tomar una decisión que no guste a todo el mundo. "Hay unos que son más partidarios de la acción que otros", describe.

    P. Daniel Domscheit-Berg, su ex portavoz en Alemania, que ha abandonado la organización, dijo a Der Spiegel que usted actuó con él como fiscal, juez y verdugo. Sostiene que usted no tolera las críticas.

    R. Daniel Domscheit-Berg fue suspendido de esta organización por un número de razones serias. Como muchas personas que son suspendidas, elige criticar las decisiones del que les emplea. Creemos que la confianza, la confidencia y actuar con integridad son componentes esenciales de nuestro trabajo. Por ese motivo decidí no criticar a Domscheit-Berg, a pesar de que sus declaraciones no nos han ayudado nada en estos momentos de dificultades.

    Daniel Domscheit-Berg coge el teléfono en Berlín. Al oír lo que Assange ha dicho sobre su salida a este periódico, se revuelve, indignado. "En primer lugar, yo no soy su empleado. En esta organización no se paga a nadie. En mi caso, además, yo puse dinero en el proyecto", exclama, notablemente irritado.

    El ex portavoz se declara estupefacto por su despido, que se produjo en septiembre. Asegura que al menos cinco personas han abandonado Wikileaks por estar en desacuerdo con los modos de Assange. "La gente no quiere que un dictador esté al frente de una organización tan poderosa, que maneje una información tan sensible. Julian se está comportando como un dictador y yo no trabajo para dictadores, yo lucho contra los dictadores".

    El activista alemán, de 32 años, afirma que sus palabras no son fruto de una "vendetta personal". Y señala que Wikileaks ha ido perdiendo algunas de sus señas de identidad. "Yo no sé si el Pentágono estará o no en estos momentos detrás de Julian. Pero el hecho de que pueda estarlo demuestra que se ha cometido el mayor de los errores: Wikileaks nació como una organización en la que estaba involucrada mucha gente de modo que nunca pudieran ir a por una sola persona. La gente debería ser intercambiable, lo importante es el proyecto, es un movimiento. ¿Qué es Wikileaks ahora, una organización o el show de Julian Assange?".

    El controvertido fundador de Wikileaks no deja indiferente a nadie. Fascina a unos, irrita a otros. Para unos es el último héroe del periodismo, un hombre que desafía la lógica de un mundo cínico en busca de la máxima transparencia. Para otros, un idealista naif que cree que todo se puede contar, cuando hay cosas que el sentido común indica es mejor no publicar. Por ejemplo, aquellas que pongan en peligro la vida de las personas. De eso le acusan desde varios frentes. De haber revelado la identidad de informantes afganos que ahora son blanco fácil para los talibanes.

    P. Su decisión de publicar los nombres de informantes afganos al hacer públicos los papeles de Afganistán levantó polvareda. Bill Keller, director de The New York Times, dijo: "Su decisión de hacer públicos los datos tuvieron consecuencias potenciales que, creo, cualquiera, sea cual sea su visión de la guerra, encontraría lamentables". ¿Considera que cometió algún error, que puso en peligro alguna vida?

    R. Al publicar 76.000 de 90.000 documentos clasificados, hay muchas cosas de las que hablar. Esos documentos revelaron la hora, fecha, lugar y circunstancias de la muerte de cerca de 20.000 personas. Y punto. En los dos meses desde que el material fue publicado, hasta donde se puede determinar hoy, ningún civil afgano ha sido dañado por la publicación de los papeles. Eso no quita para que estos sean temas muy serios e interesantes, y por ese motivo retiramos uno de cada cinco documentos. El hecho de que Bill Keller tenga necesidad de dedicar su tiempo a hablar de este tema, que no está asociado a la muerte de nadie, comparado con los temas que han llevado a la muerte de cerca de 20.000 personas, y la muerte de cientos en los últimos dos meses, es un reflejo de la dificultad que tiene The New York Times para criticar al Ejército en Estados Unidos.

    P. Alan Rusbridger, director de The Guardian, nos decía hace unos días con ironía que los medios tradicionales han abandonado el periodismo de investigación porque es caro y no muy sexy. ¿Está de acuerdo?

    R. Sí, lo han abandonado casi por completo, es cierto. El peaje que pagas es caro: te crea enemigos, genera gastos en prevenir ataques judiciales, y se producen ofensivas contra los intereses de los editores. Yo creo que los lectores sí demandan periodismo de investigación, pero el coste por palabra en relación con otras formas de periodismo es alto, especialmente, el periodismo subvencionado por intereses especiales.

    P. ¿Pero cree que la mayor parte de los grandes medios de comunicación occidentales están subvencionados por intereses especiales?

    R. Eso no es exactamente lo que yo quería decir. Ese también es un factor. Yo me refería a los miles de millones de dólares que el Ejército de EE UU gasta al año en su comunicación de asuntos oficiales para producir contenido tutelado como vídeos, fotos y notas de prensa que al final son historias gratis para que los periodistas les pongan la firma. Y similares contenidos tutelados producidos por empresas y Gobiernos. En ese sentido, los periódicos y las televisiones se convierten en seleccionadores de contenidos tutelados.

    P. ¿Cree usted que esto va a cambiar? ¿Cree que la revolución digital e iniciativas como Wikileaks traerán periodismo independiente?

    R. Podemos ir en las dos direcciones. Puede que lleguemos a un sistema en que haya una mayor fiscalización y acuerdos internacionales para suprimir la libertad de prensa o puede que vayamos a un nuevo estándar en que la gente espere y demande material que exponga más a los poderes; y un entorno comercial en que este tipo de exposición sea rentable; y un entorno legal en que esto esté protegido.

    P. ¿Es usted optimista al respecto?

    R. Estamos en el cruce de caminos entre esos dos futuros. Por eso es tan importante y tan interesante estar involucrado en esto. Con nuestras acciones de ahora determinamos el destino del entorno mediático internacional de los próximos años.

    Assange se muestra como un entrevistado rebelde. Resulta muy difícil conseguir colar una pregunta en medio de sus pausados discursos. Eso sí, muchas de las cosas que dice son sustanciosas. Si no, véase su reflexión sobre lo que le ha supuesto su experiencia en Wikileaks:

    "Cada persona tiene una trayectoria única en la vida, pero, en los últimos tres años y medio, yo he tenido una experiencia realmente única. He leído más documentos filtrados, posiblemente, que ninguna otra persona en la tierra. De muy distintos temas. Igual hay gente que ha leído muchos, pero tal vez no de tantas y tan distintas organizaciones a lo largo de mundo. He obtenido más filtraciones internas que ninguna otra persona y he dirigido una organización que ha recibido muchos ataques de organizaciones poderosas, de secretos y neuróticos cultos. Antes de estar metido en esto, creí que sabía bastante de cómo funciona el mundo, he hecho cosas significativas e importantes antes que esto. Pero nada me preparó para la realidad con la que me he encontrado. Mi perspectiva ha cambiado mucho".

    P. ¿Y qué ha visto?

    R. No sé si es posible comunicar lo que he aprendido. Hay dos cosas que me vienen a la mente. La primera, la muerte a escala mundial de la sociedad civil. Rápidos flujos financieros, por transferencias electrónicas de fondos que se mueven más rápido que la sanción política o moral, destrozando la sociedad civil a lo ancho del mundo. El poder económico permite a oportunistas en cualquier sociedad conectada al sistema financiero global extraer riqueza robada con un comportamiento inmoral para llevarla a destinos lejanos o a oscuros y opacos vehículos financieros difíciles de atrapar. En este sentido, la sociedad civil está muerta, ya no existe, y hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando que saben que está muerta para acumular riqueza y poder.

    P. ¿Cómo…?

    R. Y la segunda cosa que he visto, que opera en combinación y en oposición a esta, es que hay un enorme y creciente Estado de seguridad oculto que se está extendiendo por el mundo, principalmente basado en Estados Unidos. Cualquier Estado, si quiere sobrevivir, tiene que inscribirse con uno de los tres proveedores de inteligencia y sistemas armados. Los proveedores son el Imperio occidental, Rusia, antiguo Imperio soviético, y China, que aún no es un imperio, pero empieza a moverse en esa dirección. El Estado de seguridad oculto que se está extendiendo por el Imperio occidental tiene su centro de gravedad en Estados Unidos, pero es una red de tutelaje que existe en todos los países occidentales y conecta a todos los países occidentales. En EE UU, a pesar del colapso financiero, su poder económico ha crecido: su porción de recursos económicos ha crecido entre 250% y 300% desde los noventa. Para dar un ejemplo concreto, y en este caso cito a Dana Priest -dos veces ganadora del Pulitzer-, de The Washington Post, hay 817.000 personas trabajando en labores de seguridad top secret.

    P. ¿Y esas estructuras velan fundamentalmente por salvar al capitalismo?

    R. Las grandes corporaciones han penetrado tanto ese Estado de seguridad opaco y el sistema político que se están llevando todo el valor añadido por los contribuyentes.

    Assange afirma que en Estados Unidos hay ahora una tensión entre el sistema nacional de seguridad paralelo y lo que denomina anarcocapitalismo, es decir, las grandes empresas. Compara el Estado de seguridad paralelo norteamericano con el que construyó Putin para dominar a los oligarcas.

    Para terminar, Assange, que no deja títere sin cabeza, reserva su traca final para los complacientes medios de comunicación. "Los medios de comunicación internacionales son un desastre. Estamos en una buena posición para verlo porque nos llega material política e históricamente significativo, lo liberamos, y vemos cuántos medios se hacen eco y con qué rigor. Podemos ver también los esfuerzos para suprimir la información que damos. Mi conclusión es que el entorno de los medios internacionales es tan malo y tan distorsionador que nos iría mejor si no hubiera ningún medio, ninguno".

    Se acaba la entrevista. Assange se levanta y muta. Se convierte en otra persona. Se desprende de un plumazo de toda su intensidad y gravedad. Se vuelve ligero, encantador, sonríe. Rejuvenece. Lo último que dice, una vez apagada la grabadora. "No creas a nadie. No creas a nadie. No creas a nadie. Te estarán mintiendo.

    Las tripas de Wikileaks

    » WikiLeaks es un sitio web para la publicación anónima de documentos secretos o delicados. Una conexión cifrada permite a cualquier usuario subir vídeos, documentos o audios confidenciales sin dejar rastro.

    » Se ha convertido en la gran plataforma de las filtraciones -leaks, en inglés-, en el lugar en el que se cuestionan las grandes verdades oficiales.

    » Julian Assange, australiano de 39 años, teme que los Estados Unidos le abran una causa por espionaje por la filtración de los ‘papeles de Afganistán’. En Suecia, que le acaba de negar el permiso de residencia, tiene abierta una investigación por presunto acoso sexual.

    Cinco episodios clave

    El de ayer fue el golpe más impactante en la carrera de Wikileaks como plataforma de filtración de contenidos secretos. Desde su fundación en diciembre de 2006, el portal dirigido por Julian Assange ha levantado papeles en distintos puntos cardinales del planeta, aunque los que más ruido han hecho han sido sin duda los relacionados con el Ejército norteamericano.

    Las ejecuciones extrajudiciales en Kenia, el escándalo del banco islandés The New Khaupting y los ‘papeles de Afganistán’ son tres de sus más duros golpes.

    Pero también han recibido críticas por no editar suficientemente el material que les llega y publicar datos de carácter privado. Ocurrió con el episodio de las últimas conversaciones de las víctimas del 11-S y con la publicación de nombres y direcciones de miembros del Partido Nacional Británico.

    EJECUCIONES EN KENIA. Noviembre de 2008. Wikileaks filtra un documento silenciado hasta la fecha en el que la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia denuncia la ejecución extrajudicial de 500 jóvenes opositores al régimen.

    VERTIDOS TÓXICOS. Murieron seis personas. 85 necesitaron cuidados. Wikileaks publicó que la empresa Trafigura había pagado a una empresa local de Costa de Marfil para que se deshiciera de 40.000 toneladas de gasolina de baja calidad.

    LA INTRAHISTORIA DEL 11-S. Noviembre de 2009. Wikileaks publica llamadas, mensajes SMS y correos electrónicos enviados hacia y desde las Torres Gemelas el 11-S. La publicación desata la polémica sobre el respeto a la intimidad.

    NOMBRES Y RAZA. Octubre de 2009. Wikileaks da a conocer un listado con los nombres, apellidos, direcciones y teléfonos de miles de personas pertenecientes al Partido Nacional Británico, de corte racista. Más críticas sobre los límites de la publicación de datos.

    MATANZA EN BAGDAD. Abril de 2010. Wikileaks libera un vídeo que refleja la matanza de 12 civiles en Bagdad. Entre ellos, dos niños. Un helicóptero Apache dispara a un fotógrafo de Reuters (pensando que lleva un arma) y a todos los que por allí andan en ese momento.

    "La sociedad civil está muerta. Hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando para acumular riqueza y poder"

    "He leído más documentos filtrados que nadie. Creí que sabía cómo funciona el mundo. Nada me preparó para lo que he encontrado"

    "Yo fui un activista. Hay muchos intentos de llamarme ahora ‘hacker’ para devaluar mi trabajo de periodista"

    "Periódicos y televisiones se han convertido en seleccionadores de contenidos tutelados"

    "Dado el estado de impotencia actual del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista"

    "El Estado de seguridad oculto se está extendiendo por el Imperio occidental. Su centro de gravedad está en EE UU"

    Julian Assange, el incordio del Pentágono
    VIDEO – JOSEBA ELOLA – 22-10-2010

    Tiene en jaque al Pentágono. No para de sacar a la luz papeles comprometedores para el Ejército norteamericano. Julian Assange es el guardián de los grandes secretos, el nuevo adalid del periodismo combativo. Wikileaks, el portal que dirige, se ha convertido en el espacio de las grandes filtraciones, en el lugar donde se derriban las verdades oficiales. Los papeles de Afganistán, que mostraban la cara sucia de la guerra en aquel país, y el video de la matanza de doce civiles en Bagdad son sus dos mayores bombazos informativos hasta la fecha. El Pentágono tiene un equipo de 120 personas trabajando para frenar los efectos de sus filtraciones. En Suecia, país que le acaba de denegar el permiso de residencia, le están investigando por dos denuncias de acoso sexual. – JOSEBA ELOLA

    Wikileaks: secretos, planes y obsesiones de EE UU, y duro golpe a la desinformación dominante…

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    El primer objetivo es contener a Irán – Putin sigue al mando de Rusia – Berlusconi no es de fiar – Hay que controlar a Sarkozy

    VICENTE JIMÉNEZ / ANTONIO CAÑO – Madrid – 29/11/2010

    A1-WIKILos 251.287 documentos del Departamento de Estado que ha obtenido Wikileaks y han sido puestos a disposición de EL PAÍS constituyen un instrumento sin precedentes en la historia para conocer detalles ocultos y planes secretos de la política exterior de EE UU. Solo cinco medios -‘The New York Times’, ‘The Guardian’, ‘Der Spiegel’ y ‘Le Monde’, además de EL PAÍS- tienen acceso a esos papeles, lo que ha permitido hacer una selección propia y responsable del material que desde hoy se muestra a los lectores

    EL PAÍS, en colaboración con otros diarios de Europa y Estados Unidos, revela a partir de hoy el contenido de la mayor filtración de documentos secretos a la que jamás se haya tenido acceso en toda la historia. Se trata de una colección de más de 250.000 mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos, obtenidos por la página digital Wikileaks, en los que se descubren episodios inéditos ocurridos en los puntos más conflictivos del mundo, así como otros muchos sucesos y datos de gran relevancia que desnudan por completo la política exterior norteamericana, sacan a la luz sus mecanismos y sus fuentes, dejan en evidencia sus debilidades y obsesiones, y en conjunto facilitan la comprensión por parte de los ciudadanos de las circunstancias en las que se desarrolla el lado oscuro de las relaciones internacionales.

      Estos documentos recogen comentarios e informes elaborados por funcionarios estadounidenses, con un lenguaje muy franco, sobre personalidades de todo el mundo, desvelan los contenidos de entrevistas del más alto nivel, descubren desconocidas actividades de espionaje y exponen con detalle las opiniones vertidas y datos aportados por diferentes fuentes en conversaciones con embajadores norteamericanos o personal diplomático de esa nación en numerosos países, incluido España.

      Queda en evidencia, por ejemplo, la sospecha norteamericana de que la política rusa está en manos de Vladímir Putin, a quien se juzga como un político de corte autoritario cuyo estilo personal machista le permite conectar perfectamente con Silvio Berlusconi. Del primer ministro italiano se detallan sus "fiestas salvajes", se expone la desconfianza profunda que despierta en Washington y se recoge la preocupación de un amigo suyo sobre unos análisis médicos de resultado "desastroso". Tampoco muestra la diplomacia estadounidense un gran aprecio por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien se sigue con gran meticulosidad acerca de cualquier movimiento para obstaculizar la política exterior de Estados Unidos.

      Los cables prueban la intensa actividad de ese país para bloquear a Irán, el enorme juego que se desarrolla en torno a China, cuyo predominio en Asia se da casi por aceptado, o los esfuerzos por cortejar a países de América Latina para aislar al venezolano Hugo Chávez.

      En ocasiones, las expresiones usadas en estos documentos son de tal naturaleza que pueden dinamitar las relaciones de Estados Unidos con algunos de sus principales aliados; en otras, pueden ponerse en riesgo algunos proyectos importantes de su política exterior, como el acercamiento a Rusia o el apoyo de ciertos gobiernos árabes.

      El alcance de estas revelaciones es de tal calibre que, seguramente, se podrá hablar de un antes y un después en lo que respecta a los hábitos diplomáticos. Esta filtración puede acabar con una era de la política exterior: los métodos tradicionales de comunicación y las prácticas empleadas para la consecución de información quedan en entredicho a partir de ahora.

      Todos los servicios diplomáticos del mundo, y especialmente de Estados Unidos, donde esta filtración se suma a anteriores de menor trascendencia con papeles relativos a Irak y Afganistán, tendrán que replantearse desde este momento su modo de operar y, probablemente, modificar profundamente sus prácticas.

      Tratando de anticiparse a ese perjuicio, la Administración de Estados Unidos lleva varios días, desde que supo la existencia de esta fuga de documentos, realizando intensas gestiones ante el Congreso norteamericano y los gobiernos de gran parte de las naciones ante los que tiene representación diplomática para informarles sobre el previsible contenido de las filtraciones y sus posibles consecuencias. El Departamento de Estado envió a principio de esta semana un informe a los principales comités de la Cámara de Representantes y del Senado previniéndoles sobre la situación.

      La propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha telefoneado en las últimas horas a los Gobiernos de los países más importantes afectados por esta fuga de información, entre otros los de China, Alemania, Francia y Arabia Saudí, para alertarles de lo sucedido y ofrecer algunas justificaciones.

      En Reino Unido, Israel, Italia, Australia y Canadá, entre otros socios de Estados Unidos, portavoces de sus respectivos ministerios de Relaciones Exteriores confirmaron que habían recibido información de parte de los embajadores norteamericanos, aunque no revelaron detalles sobre los datos precisos que habían sido puestos en su conocimiento. No ha habido, sin embargo, comunicación directa entre la Embajada en Madrid y el Gobierno español acerca de este asunto.

      El portavoz del Departamento de Estado, P. J. Crowley, ha reconocido que no conoce con exactitud las informaciones que aparecerán en los papeles filtrados, aunque ha adelantado que "estas revelaciones son dañinas para los intereses de Estados Unidos". "Van a crear tensiones entre nuestros diplomáticos y nuestros amigos alrededor del mundo", declaró este fin de semana.

      El Departamento de Estado, que ha negociado con uno de los periódicos que hoy publican los cables algunos contenidos particularmente lesivos para sus intereses o peligrosos para ciertas personas, está especialmente preocupado por el daño que esto puede hacer en la guerra contra Al Qaeda en algunas regiones en la que la libran de forma encubierta, como Yemen o Pakistán. En Yemen se da a conocer el contenido de una conversión de 2009 entre el general David Petraeus y el presidente yemení, Ali Abdalá Saleh, en la que este le permite a EE UU atacar las células de Al Qaeda a cambio de que el Gobierno de Yemen diga públicamente que lo hacen ellos mismos.

      Los documentos -251.287 mensajes que cubren un periodo hasta febrero de 2010 y, en su mayor parte, afectan a los dos últimos años- fueron facilitados por Wikileaks hace varias semanas, además de a EL PAÍS, a los diarios The Guardian, de Reino Unido; The New York Times, de Estados Unidos; Le Monde, de Francia, y al semanario Der Spiegel, de Alemania. Estos medios han trabajado por separado en la valoración y selección del material, y pondrán a disposición de sus lectores aquellas historias que cada uno considere de mayor interés; en algunos casos serán coincidentes, en otros no.

      Ese proceso se ha llevado a cabo bajo una exigente condición de no poner en peligro en ningún momento fuentes protegidas de antemano o personas cuya vida podría verse amenazada al desvelarse su identidad. Al mismo tiempo, todos los medios han hecho un esfuerzo supremo por evitar la revelación de episodios que pudieran suponer un riesgo para la seguridad de cualquier país, particularmente de Estados Unidos, el más expuesto por estas revelaciones. Por esa razón, algunos de los documentos que serán puestos a disposición de nuestros lectores a partir de hoy aparecerán parcialmente mutilados.

      EL PAÍS no ha estado en el origen de la filtración y, por tanto, desconoce los criterios con los que se ha llevado a cabo la selección del paquete que finalmente ha llegado a manos del diario. Resulta evidente que los papeles analizados no son todos los emitidos en el mundo por el Departamento de Estado en el periodo de tiempo comprendido, pero ignoramos si esos son todos a los que ha tenido acceso Wikileaks.

      Pese a eso, el lector comprobará el valor que en sí mismo encierra el conjunto de documentos facilitados, al margen de que puedan existir otros muchos que aún se desconocen. Se trata de un material que aporta novedades relevantes sobre el manejo de asuntos de gran repercusión mundial, como el programa nuclear de Irán, las tensiones en Oriente Próximo, las guerras de Irak y Afganistán y otros conflictos en Asia y África.

      También se recogen los movimientos entre EE UU y sus aliados para hacer frente al radicalismo islámico, así como detalles de que las órdenes para el boicot a Google en China provienen del propio Politburó o de los negocios conjuntos de Putin y Berlusconi en el sector del gas. De especial interés son las pruebas que se aportan sobre el alcance de la corrupción a escala planetaria y las permanentes presiones que se ejercen sobre los diferentes gobiernos, desde Brasil a Turquía, para favorecer los intereses comerciales o militares de Estados Unidos.

      Entre los primeros documentos que hoy se hacen públicos, se descubre el pánico que los planes armamentísticos de Irán, incluido su programa nuclear, despierta entre los países árabes, hasta el punto de que alguno de sus gobernantes llega a sugerir que es preferible una guerra convencional hoy que un Irán nuclear mañana. Se aprecia la enorme preocupación con la que Estados Unidos observa la evolución de los acontecimientos en Turquía y la estrecha vigilancia a la que se mantiene al primer ministro, Erdogan.

      Y, sobre todo, esta primera entrega revela las instrucciones que el Departamento de Estado ha cursado a sus diplomáticos en Naciones Unidas y en algunos países para desarrollar una verdadera labor de espionaje sobre el secretario general de la ONU, sus principales oficinas y sus más delicadas misiones.

      Los lectores descubrirán al acceder a las sucesivas crónicas detalles insospechados sobre la personalidad de algunos destacados dirigentes y comprobarán el papel que juegan las más íntimas facetas humanas en las relaciones políticas. Eso resulta particularmente evidente en América Latina, donde se dan a conocer juicios de diplomáticos norteamericanos y de muchos de sus interlocutores sobre el carácter, las aficiones y los pecados de las figuras más controvertidas.

      Mañana este diario ofrecerá detalles, por ejemplo, sobre las sospechas que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, despierta en Washington, hasta el punto de que la Secretaría de Estado llega a solicitar información sobre su estado de salud mental. El mismo día se darán a conocer algunas de las gestiones que la diplomacia norteamericana ha realizado para repatriar a los presos de Guantánamo, así como la intensa actividad en Asia para frenar el peligro que representa Corea del Norte.

      Entre los cables con los que ha trabajado este periódico se encuentran informes extraordinariamente controvertidos, como los mensajes del embajador norteamericano en Trípoli en los que cuenta que el líder libio, Muamar el Gaddafi, usa botox (producto para eliminar arrugas en el rostro) y es un verdadero hipocondríaco que hace filmar todos sus exámenes médicos para analizarlos posteriormente con sus doctores, y relatos con meticulosas descripciones del paisaje local, como el que hace un diplomático estadounidense invitado a una boda en Daguestán que sirve para ilustrar el grado de corrupción en la zona.

      Hay cables de gran valor histórico, como el que revela la apuesta de la diplomacia norteamericana por el derrocamiento del general panameño Manuel Antonio Noriega o el que detalla ciertos movimientos de Estados Unidos durante el golpe de Estado que destituyó a Manuel Zelaya en Honduras, y cables de enorme interés sobre acontecimientos actuales, como el que precisa la presión ejercida sobre el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para que contenga los abusos de sus allegados y facilite la gobernabilidad del país.

      En lo que respecta a España, estos documentos registran el enorme acceso de la Embajada de Estados Unidos a personalidades destacadas del ámbito político y judicial, y su influencia en algunos acontecimientos que han marcado la actualidad de los últimos años. También se descubre el punto de vista que funcionarios estadounidenses tienen de la clase política española, así como el que algunos políticos expresan sobre sus compañeros y adversarios.

      En determinados casos, estas revelaciones tienen el estrictamente el valor que tiene la opinión de una persona de posición influyente. En otros casos, se trata de relatos que aportan pistas sobre acontecimientos importantes pero que son narrados por una sola fuente: el servicio diplomático de Estados Unidos. EL PAÍS no ha podido corroborar todos esos relatos y ha prescindido de algunos que ha considerado de dudosa credibilidad. Pero sí ha certificado otros y ha operado de forma responsable con el país objeto de la filtración con la intención de causar el menor daño posible. Entre otras precauciones, se ha decidido aceptar los compromisos a los que The New York Times llegue con el Departamento de Estado para evitar la difusión de determinados documentos.

      No todos los papeles obtenidos por Wikileaks han sido utilizados para la elaboración de nuestras informaciones, y solo una parte de ellos serán expuestos públicamente, independientemente de lo que la propia Wikileaks o los demás medios que han recibido el material decidan hacer. Se han seleccionado tan solo aquellos que consideramos imprescindibles para respaldar la información ofrecida.

      Las informaciones han sido preparadas y escritas únicamente por redactores de nuestro periódico atendiendo a nuestras particulares exigencias de rigor y calidad. A lo largo de varios días se irán ofreciendo las crónicas que recogen la sustancia de esos documentos, añadiéndoles el contexto y la valoración requeridos, así como sus posibles reacciones y consecuencias.

      Algunas de esas reacciones estarán, seguramente, dirigidas a examinar las causas por las que puede haberse producido una fuga de semejante magnitud. El origen de este problema puede remontarse a los días posteriores al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, cuando se detectaron unos fallos de coordinación entre los servicios de inteligencia que recomendaron la necesidad de un modelo de comunicación que permitiera a los diferentes responsables de la seguridad compartir datos extraídos por el Departamento de Estado.

      Se extendió, por tanto, a partir de esa fecha el uso de un sistema de Internet del Ejército norteamericano denominado SIPRNET, un acrónimo de Secret Internet Protocol Router Network. Todos los cables que se incluyen en esta filtración fueron enviados por ese medio, como se comprueba por la etiqueta que cada uno de ellos lleva en su cabecera, la palabra SIPDIS, que son las siglas para Secret Internet Protocol Distribution.

      Al menos 180 embajadas norteamericanas alrededor del mundo utilizan actualmente ese sistema de comunicación, según informes elaborados por el Congreso norteamericano. Aunque se exigen fuertes medidas de seguridad para el uso de ese sistema, como la de mantenerlo abierto únicamente cuando el usuario está frente a la pantalla, la exigencia de cambiar la clave cada cinco meses o la prohibición de utilizar cualquier clase de CD u otro método de copia de contenidos, el número de personas que ahora acceden a la información ha crecido considerablemente.

      A ese crecimiento ha ayudado también la necesidad de ampliar el número de personas trabajando en cuestiones de seguridad y, como consecuencia, la del número de personas a la que se da acceso a documentos clasificados. El Departamento de Estado clasifica sus informes en una escala que va del Top Secret al Confidential. En los documentos facilitados a EL PAÍS no hay ninguno clasificado como Top Secret, aunque sí más de 15.000 situados en la escala inferior, Secret.

      Según se puede deducir de datos elaborados por la Oficina de Control del Gobierno, perteneciente al Congreso norteamericano, y otros expuestos recientemente por medios de comunicación de ese país, más de tres millones de estadounidenses están autorizados al acceso a ese material Secret. Eso incluye a decenas de miles de empleados del Departamento de Estado, funcionarios de la CIA, del FBI, de la DEA, de los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y de otros departamentos implicados en la búsqueda de información. En Estados Unidos funcionan 16 agencias con responsabilidades de espionaje.

      Será muy costoso, por tanto, para ese país reparar el daño causado por esta filtración, y llevará años poner en pie un nuevo sistema de comunicación con plenas garantías. Lo más importante, sin embargo, es el valor informativo que esos documentos tienen actualmente. Estamos ante una serie de relatos, sin precedentes en el periodismo español, que servirán para una mejor comprensión de algunos conflictos y de personalidades que afectan determinantemente a nuestra vida y que pueden abrir a nuestros lectores a una nueva interpretación de la realidad que les rodea.

      EL PAIS.COM

      ¿Qué es Wikileaks?

      La relevancia de la organización y su página web aumentó en julio pasado tras filtrar información sobre 91.000 documentos secretos acerca de la guerra en Afganistán

      28.11.10 – 20:17 –

      EFE | MADRID

      Wikileaks, en español wikifiltración, es una ONG con sede en Suecia que dispone de una página en Internet de igual nombre desde la que denuncian mediante informes filtrados las injusticias de los "regímenes opresores" en Asia, la antigua Unión Soviética, el África Subsahariana y Oriente Medio, sin dejar al margen las "conductas poco éticas" de países de Occidente, según sus promotores.

      La relevancia de la organización y su página aumentó el 25 de julio de 2010 a raíz de filtrar a varios medios, antes de subirlo a su propia página, información sobre 91.000 documentos secretos acerca de la guerra en Afganistán, de enero de 2004 a diciembre de 2009. En éstos se revelaban nombres, fuentes de información y operaciones encubiertas, muertes de civiles de las que nunca se informó públicamente y denunciaban la ayuda de los servicios secretos paquistaníes al movimiento talibán. El presidente estadounidense, Barack Obama, al igual que los Gobiernos británico, alemán y canadiense, con tropas en el país, mostraron su preocupación por su divulgación.

      Esta "ciberpágina", creada en diciembre de 2006, guarda ciertas similitudes con la Wikipedia, por su filosofía de contenido democrático y abierto, y tecnológico, al utilizar un motor de búsqueda y un entorno visual muy parecidos, aunque no tienen relación formal. Detrás de Wikileaks se encuentra el colectivo anónimo The Sunshine Press, en el que desde sus inicios participan ciberdisidentes chinos, matemáticos y técnicos informáticos procedentes de Estados Unidos, Taiwán, Europa, Australia y Sudáfrica, y su junta de asesores incluye a expatriados refugiados rusos y tibetanos, periodistas, criptógrafos e, incluso, un antiguo analista de la inteligencia estadounidense.

      Importancia mundial

      Al ponerse en funcionamiento en Internet, en enero de 2007, ya disponía de más de un millón de documentos elaborados por colectivos de disidentes o de procedencia anónima. Para salvaguardar la identidad y la seguridad de sus autores o remitentes utilizar un protocolo que permite el anonimato. Luego, la veracidad de los documentos es analizada por un grupo de colaboradores, en su mayoría disidentes y expertos regionales y miembros de organizaciones de derechos humanos, y finalmente el sumario de introducción de los documentos es elaborado por regla general por el australiano Julian Assange, uno de sus fundadores.

      La importancia mundial o regional de lo colgado en su página se ha visto traducida en su publicación en medios de comunicación tradicionales como el británico The Guardian, el estadounidense The New York Times o el alemán Der Spiegel. Por contra, desde su nacimiento su acceso está bloqueado en China y en febrero de 2008 la página web estuvo temporalmente bloqueada por decisión de un juzgado de San Francisco, aunque siguió operando desde otros servidores situados fuera de Estados Unidos.

      Wikileaks no recibe financiación de organismo o institución alguna, aunque permite la recepción de aportaciones voluntarias mediante los mecanismos tradicionales en Internet, recuerdan sus promotores.

      http://www.ideal.es

      Wikileaks lo logró: la mayor filtración de la historia deja al descubierto los secretos de la política exterior de EEUU…

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      EL PAÍS desvela los documentos de Wikileaks.- Putin, autoritario y machista.- Las fiestas salvajes de Berlusconi.- Estrecho seguimiento de Sarkozy.- Los movimientos para bloquear a Irán.- El juego en torno a China.- Los esfuerzos para aislar a Chávez

      VICENTE JIMÉNEZ / ANTONIO CAÑO – Madrid – 28/11/2010

      A3-WIKIEL PAÍS, en colaboración con otros diarios de Europa y Estados Unidos, revela a partir de hoy el contenido de la mayor filtración de documentos secretos a la que jamás se haya tenido acceso en toda la historia. Se trata de una colección de más de 250.000 mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos, obtenidos por la página digital Wikileaks, en los que se descubren episodios inéditos ocurridos en los puntos más conflictivos del mundo, así como otros muchos sucesos y datos de gran relevancia que desnudan por completo la política exterior norteamericana, sacan a la luz sus mecanismos y sus fuentes, dejan en evidencia sus debilidades y obsesiones, y en conjunto facilitan la comprensión por parte de los ciudadanos de las circunstancias en las que se desarrolla el lado oscuro de las relaciones internacionales.

        Javier Moreno: "Garantizar la seguridad de las fuentes es fundamental"
        VIDEO – EL PAÍS – 28-11-2010

        El director de EL PAÍS comenta en este vídeo la filtración de los llamados papeles de las embajadas – EL PAÍS

        Estos documentos recogen comentarios e informes elaborados por funcionarios estadounidenses, con un lenguaje muy franco, sobre personalidades de todo mundo, desvelan los contenidos de entrevistas del más alto nivel, descubren desconocidas actividades de espionaje y exponen con detalle las opiniones vertidas y datos aportados por diferentes fuentes en conversaciones con embajadores norteamericanos o personal diplomático de esa nación en numerosos países, incluido España.

        Queda en evidencia, por ejemplo, la sospecha norteamericana de que la política rusa está en manos de Vladimir Putin, a quien se juzga como un político de corte autoritario cuyo estilo personal machista le permite conectar perfectamente con Silvio Berlusconi. Del primer ministro italiano se detallan sus "fiestas salvajes" y se expone la desconfianza profunda que despierta en Washington. Tampoco muestra la diplomacia estadounidense un gran aprecio por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien se sigue con gran meticulosidad acerca de cualquier movimiento para obstaculizar la política exterior de Estados Unidos.

        Los cables prueban la intensa actividad de ese país para bloquear a Irán, el enorme juego que se desarrolla en torno a China, cuyo predominio en Asia se da casi por aceptado, o los esfuerzos por cortejar a países de América Latina para aislar al venezolano Hugo Chávez.

        En ocasiones, las expresiones usadas en estos documentos son de tal naturaleza que pueden dinamitar las relaciones de Estados Unidos con algunos de sus principales aliados; en otras, pueden ponerse en riesgo algunos proyectos importantes de su política exterior, como el acercamiento a Rusia o el apoyo de ciertos gobiernos árabes.

        El alcance de estas revelaciones es de tal calibre que, seguramente, se podrá hablar de un antes y un después en lo que respecta a los hábitos diplomáticos. Esta filtración puede acabar con una era de la política exterior: los métodos tradicionales de comunicación y las prácticas empleadas para la consecución de información quedan en entredicho a partir de ahora.

        Todos los servicios diplomáticos del mundo, y especialmente de Estados Unidos, donde esta filtración se suma a otras anteriores de menor trascendencia con papeles relativos a Irak y Afganistán, tendrán que replantearse desde este momento su modo de operar y, probablemente, modificar profundamente sus prácticas.

        Intensas gestiones

        Tratando de anticiparse a ese perjuicio, la Administración de Estados Unidos lleva varios días, desde que supo la existencia de esta fuga de documentos, realizando intensas gestiones ante el Congreso norteamericano y los gobiernos de gran parte de las naciones ante los que tiene representación diplomática para informarles sobre el previsible contenido de las filtraciones y sus posibles consecuencias. El Departamento de Estado envió a principio de esta semana un informe a los principales comités de la Cámara de Representantes y del Senado previniéndoles sobre la situación.

        La propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha telefoneado en las últimas horas a los gobiernos de los países más importante afectados por esta fuga de información, entre otros los de China, Alemania, Francia y Arabia Saudí, para alertarles de lo sucedido y ofrecer algunas justificaciones

        En Reino Unido, Israel, Italia, Australia y Canadá, entre otros socios de Estados Unidos, portavoces de sus respectivos ministerios de Relaciones Exteriores confirmaron que habían recibido información de parte de los embajadores norteamericanos, aunque no revelaron detalles sobre los datos precisos que habían sido puestos en su conocimiento. No ha habido, sin embargo, comunicación directa entre la Embajada en Madrid y el Gobierno español acerca de este asunto.

        El portavoz del Departamento de Estado, P. J. Crowley, ha reconocido que no conoce con exactitud las informaciones que aparecerán en los papeles filtrados, aunque ha adelantado que "estas revelaciones son dañinas para los intereses de Estados Unidos". "Van a crear tensiones entre nuestros diplomáticos y nuestros amigos alrededor del mundo", declaró este fin de semana.

        El Departamento de Estado, que ha negociado con uno de los periódicos que hoy publican los cables algunos contenidos particularmente lesivos para sus intereses o peligrosos para ciertas personas, está especialmente preocupado por el daño que esto puede causar en la guerra contra Al Qaeda en algunas regiones en la que la libran de forma encubierta, como Yemen o Pakistán, así como los efectos que puede tener para las difíciles relaciones con otras potencias, como Rusia y China.

        Los dos últimos años

        Los documentos -251.287 mensajes que cubren un periodo hasta febrero de 2010 y, en su mayor parte, afectan a los dos últimos años- fueron facilitados por WikiLeaks hace varias semanas, además de a EL PAÍS, a los diarios The Guardian, del Reino Unido; The New York Times, de Estados Unidos; Le Monde, de Francia, y al semanario Der Spiegel, de Alemania. Estos medios han trabajado por separado en la valoración y selección del material, y pondrán a disposición de sus lectores aquellas historias que cada uno considere de mayor interés; en algunos casos serán coincidentes, en otros no.

        Ese proceso se ha llevado a cabo bajo una exigente condición de no poner en peligro en ningún momento fuentes protegidas de antemano o personas cuya vida podría verse amenazada al desvelarse su identidad. Al mismo tiempo, todos los medios han hecho un esfuerzo supremo por evitar la revelación de episodios que pudieran suponer un riesgo para la seguridad de cualquier país, particularmente de Estados Unidos, el más expuesto por estas revelaciones. Por esa razón, algunos de los documentos que serán puestos a disposición de nuestros lectores a partir de hoy aparecerán parcialmente mutilados.

        EL PAÍS no ha estado en el origen de la filtración y, por tanto, desconoce los criterios con los que se ha llevado a cabo la selección del paquete que finalmente ha llegado a manos del diario. Resulta evidente que los papeles analizados no son todos emitidos en el mundo por el Departamento de Estado en el periodo de tiempo comprendido, pero EL PAÍS si esos son todos a los que ha tenido acceso WikiLeaks.

        Pese a eso, el lector comprobará el valor que en sí mismo encierra el conjunto de documentos facilitados, al margen de que puedan existir otros muchos que aún se desconocen. Se trata de un material que aporta novedades relevantes sobre el manejo de asuntos de gran repercusión mundial, como el programa nuclear de Irán, las tensiones en Oriente Próximo, las guerras de Irak y Afganistán y otros conflictos en Asia y África.

        Terrorismo y radicalismo islámico

        También se recogen los movimientos entre Estados Unidos y sus aliados para hacer frente al terrorismo y al radicalismo islámico, así como detalles reveladores sobre episodios de tanta trascendencia como el boicot de China a la empresa Google o los negocios conjuntos de Putin y Berlusconi en el sector del petróleo. De especial interés son las pruebas que se aportan sobre el alcance de la corrupción a escala planetaria y las permanentes presiones que se ejercen sobre los diferentes gobiernos, desde Brasil a Turquía, para favorecer los intereses comerciales o militares de Estados Unidos.

        Entre los primeros documentos que hoy se hacen públicos, se descubre el pánico que los planes armamentísticos de Irán, incluido su programa nuclear, despiertan entre los países árabes, hasta el punto de que alguno de sus gobernantes llega a sugerir que es preferible una guerra convencional hoy que un Irán nuclear mañana. Se aprecia la enorme preocupación con la que Estados Unidos observa la evolución de los acontecimientos en Turquía y la estrecha vigilancia a la que se mantiene al primer ministro, Erdogan.

        Y, sobre todo, esta primera entrega revela las instrucciones que el Departamento de Estado ha cursado a sus diplomáticos en Naciones Unidas y en algunos países para desarrollar una verdadera labor de espionaje sobre el secretario general de la ONU, sus principales oficinas y sus más delicadas misiones.

        Los lectores descubrirán al acceder a las sucesivas crónicas detalles insospechados sobre la personalidad de algunos destacados dirigentes y comprobarán el papel que juegan las más íntimas facetas humanas en las relaciones políticas. Eso resulta particularmente evidente en América Latina, donde se dan a conocer juicios de diplomáticos norteamericanos y de muchos de sus interlocutores sobre el carácter, las aficiones y los pecados de las figuras más controvertidas.

        Mañana este diario ofrecerá detalles, por ejemplo, sobre las sospechas que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, despierta en Washington, hasta el punto de que la Secretaría de Estado llega a solicitar información sobre su estado de salud mental. El mismo día se darán a conocer algunas de las gestiones que la diplomacia norteamericana ha realizado para repatriar a los presos de Guantánamo, así como la intensa actividad en Asia para frenar el peligro que representa Corea del Norte.

        Cables controvertidos

        Entre los cables con los que ha trabajado este periódico se encuentran informes extraordinariamente controvertidos, como los mensajes del embajador norteamericano en Trípoli en los que cuenta que el líder libio, Muamar el Gadafi, usa botox y es un verdadero hipocondríaco que hace filmar todos sus exámenes médicos para analizarlos posteriormente con sus doctores, y relatos con meticulosas descripciones del paisaje local, como el que hace un diplomático estadounidense invitado a una boda en Daguestán que sirve para ilustrar el grado de corrupción en la zona.

        Hay cables de gran valor histórico, como el que revela la apuesta de la diplomacia norteamericana por el derrocamiento del general panameño Manuel Antonio Noriega o el que detalla ciertos movimientos de Estados Unidos durante el golpe de Estado que destituyó a Manuel Zelaya en Honduras, y cables de enorme interés sobre acontecimientos actuales, como el que precisa la presión ejercida sobre el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para que contenga los abusos de sus allegados y facilite la gobernabilidad del país.

        En lo que respecta a España, estos documentos registran el enorme acceso de la Embajada de Estados Unidos a personalidades destacadas del ámbito político y judicial, y su influencia en algunos acontecimientos que han marcado la actualidad de los últimos años. También se descubre el punto de vista que funcionarios estadounidenses tienen de la clase política española, así como el que algunos políticos expresan sobre sus compañeros y adversarios.

        En determinados casos, estas revelaciones tienen el estrictamente el valor que tiene la opinión de una persona de posición influyente. En otros casos, se trata de relatos que aportan pistas sobre acontecimientos importantes pero que son narrados por una sola fuente: el servicio diplomático de Estados Unidos. EL PAÍS no ha podido corroborar todos esos relatos y ha prescindido de algunos que ha considerado de dudosa credibilidad. Pero sí ha certificado otros y ha operado de forma responsable con el país objeto de la filtración con la intención de causar el menor daño posible. Entre otras precauciones, se ha decidido aceptar los compromisos a los que The New York Times llegue con el Departamento de Estado para evitar la difusión de determinados documentos.

        No todos los papeles obtenidos por Wikileaks han sido utilizados para la elaboración de nuestras informaciones, y sólo una parte de ellos serán expuestos públicamente, independientemente de lo que la propia WikiLeaks o los demás medios que han recibido el material decidan hacer. Se han seleccionado tan sólo aquellos que consideramos imprescindibles para respaldar la información ofrecida.

        Las informaciones han sido preparadas y escritas únicamente por redactores de nuestro periódico atendiendo a nuestras particulares exigencias de rigor y calidad. A lo largo de varios días se irán ofreciendo las crónicas que recogen la sustancia de esos documentos, añadiéndoles el contexto y la valoración requeridos, así como sus posibles reacciones y consecuencias.

        Algunas de esas reacciones estarán, seguramente, dirigidas a examinar las causas por las que puede haberse producido una fuga de semejante magnitud. El origen de este problema puede remontarse a los días posteriores al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, cuando se detectaron unos fallos de coordinación entre los servicios de inteligencia que recomendaron la necesidad de un modelo de comunicación que permitiera a los diferentes responsables de la seguridad compartir datos extraídos por el Departamento de Estado.

        Un sistema de Internet del Ejército

        Se extendió, por tanto, a partir de esa fecha el uso de un sistema de Internet del Ejército norteamericano denominado SIPRNET, un acrónimo de Secret Internet Protocol Router Network. Todos los cables que se incluyen en esta filtración fueron enviados por ese medio, como se comprueba por la etiqueta que cada uno de ellos lleva en su cabecera, la palabra SIPDIS, que son las siglas para Secret Internet Protocol Distribution.

        Al menos 180 embajadas norteamericanas alrededor del mundo utilizan actualmente ese sistema de comunicación, según informes elaborados por el Congreso norteamericano. Aunque se exigen fuertes medidas de seguridad para el uso de ese sistema, como la de mantenerlo abierto únicamente cuando el usuario está frente a la pantalla, la exigencia de cambiar la clave cada cinco meses o la prohibición de utilizar cualquier clase de CD u otro método de copia de contenidos, el número de personas que ahora acceden a la información ha crecido considerablemente.

        A ese crecimiento ha ayudado también la necesidad de ampliar el número de personas trabajando en cuestiones de seguridad y, como consecuencia, la del número de personas a la que se da acceso a documentos clasificados. El Departamento de Estado clasifica sus informes en una escala que va del Top Secret al Confidential. En los documentos facilitados a EL PAÍS no hay ninguno clasificado como Top Secret, aunque sí más de 15.000 situados en la escala inferior, Secret.

        Según se puede deducir de datos elaborados por la Oficina de Control del Gobierno, perteneciente al Congreso norteamericano, y otros expuestos recientemente por medios de comunicación de ese país, más de tres millones de estadounidenses están autorizados al acceso a ese material Secret. Eso incluye decenas de miles de empleados del Departamento de Estado, funcionarios de la CIA, del FBI, de la DEA, de los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y de otros departamentos implicados en la búsqueda de información. En Estados Unidos funcionan 16 agencias con responsabilidades de espionaje.

        Será muy costoso, por tanto, para ese país reparar el daño causado por esta filtración, y llevará años poner en pie un nuevo sistema de comunicación con plenas garantías. Lo más importante, sin embargo, es el valor informativo que esos documentos tienen actualmente. Estamos ante una serie de relatos, sin precedentes en el periodismo español, que servirán para una mejor comprensión de algunos conflictos y de personalidades que afectan determinantemente a nuestra vida y que pueden abrir a nuestros lectores a una nueva interpretación de la realidad que les rodea.

        Written by Eduardo Aquevedo

        28 noviembre, 2010 at 15:57

        Wikileaks: inminente filtración de papeles acorrala a Washington

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        La inminente filtración de papeles por Wikileaks acorrala a Washington

        La nueva entrega revela comunicaciones internas de los diplomáticos de EE UU

        YOLANDA MONGE – Washington – 28/11/2010

        imageLa inminente publicación de documentos oficiales de EE UU conseguidos por Wikileaks abre un nuevo desafío a la diplomacia de Washington. Según analistas consultados, la nueva entrega de Wikileaks ofrecerá una mirada descarnada de las comunicaciones del Departamento de Estado norteamericano con sus 297 embajadas, consulados y misiones en el extranjero que comúnmente se conocen como cables, en realidad telegramas que se usan para hacer llegar instrucciones oficiales e informes entre Washington y sus legaciones y viceversa. Muchas de esas comunicaciones se hacen hoy a través del correo electrónico. Los telegramas o cables que salen del Departamento de Estado son firmados por el responsable de la diplomacia estadounidense y cuando se envían desde una embajada o consulado lo hace el embajador o un funcionario de alto rango.

          "La vida de muchas personas puede estar en riesgo". Lo ha dicho el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, almirante Mike Mullen. ¿La razón de la advertencia? Wikileaks abre un nuevo capítulo con la inminente publicación de 250.000 cables de la diplomacia estadounidense que expondrían a la luz negociaciones de EE UU con otros países; planes de los servicios de espionaje y otros asuntos confidenciales de alto riesgo. "Espero que los autores de esto en algún momento piensen en la responsabilidad que tienen por las vidas que están poniendo en peligro", asegura Mullen. Wikileaks, la organización sin ánimo de lucro fundada por Julian Assange para ofrecer al mundo lo que no se cuenta porque el poder lo esconde, aseguró a principios de esta semana que estaba muy cerca de dar a conocer la documentación. El tema y el momento en el que se haría no fueron precisados, pero todo apunta a la inmediatez y tiene a EE UU y sus socios políticos en el punto de mira después de que el Departamento de Estado alertara a sus aliados de que la nueva filtración podría dañar seriamente sus relaciones.

          La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha contactado personalmente con los Gobiernos extranjeros que probablemente resulten afectados. Entre ellos se encuentran Reino Unido, Israel, Australia, Noruega, China, Dinamarca y Canadá. El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, tuvo que confirmar que las legaciones estadounidenses en el mundo ya estaban en la labor de advertir a sus socios internacionales. Según ha informado The Washington Post, la correspondencia diplomática demostraría, por ejemplo, que algunos socios de EE UU han tomado en ocasiones medidas que contradicen sus políticas oficiales.

          El diario The New York Times, que ha formado parte del reducido número de publicaciones a las que Wikileaks ha entregado previamente material filtrado, podría haber informado ya a la Casa Blanca sobre lo que contienen los documentos que obran en su poder, según la página web de Assange. A través de su perfil de Twitter, Wikileaks informa que ha sufrido una "intensa presión durante meses" por la próxima publicación de documentos secretos y ha afirmado que el Pentágono está "hiperventilando de nuevo ante el temor de que tenga que rendir cuentas".

          El Gobierno británico, por su parte, preguntó a los directores de periódicos si publicarán documentos comprometedores. Downing Street aseguró que no se censurará la difusión, pero recordó a los directores que los diarios deben tener en consideración las operaciones militares del Reino Unido.

          No es la primera vez que Wikileaks pone contra las cuerdas al Gobierno de EE UU. El pasado julio publicó 77.000 documentos militares estadounidenses clasificados sobre la guerra en Afganistán. En octubre expuso las sombras de la guerra en Irak publicando unos 400.000 informes de incidentes, escritos entre 2004 a 2009 por soldados estadounidenses. Actos de tortura y decenas de miles de civiles muertos componían gran parte de las páginas.

          Wikileaks no ha revelado el origen de las masivas filtraciones de documentos del Ejército estadounidense. Sin embargo, Bradley Manning, un especialista de los servicios secretos dentro del ejército, fue detenido en mayo después de que Wikileaks difundiera un vídeo mostrando el ataque aéreo de un helicóptero estadounidense en Bagdad en 2007, durante el cual murieron civiles.

          EL PAIS.COM

          Written by Eduardo Aquevedo

          28 noviembre, 2010 at 13:39

          “Marcial Maciel. Historia de un criminal”: nuevo Libro sobre fundador de Legionarios de Cristo…

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          Lo conocí en Tijuana; él tenía 56 años y yo 19, relata la esposa mexicana de Maciel

          Foto

          En imagen de archivo, el fundador de los Legionarios de Cristo con el papa Juan Pablo II

          Carmen Aristegui

          Periódico La Jornada
          Domingo 28 de noviembre de 2010, p. 12

          Presentan libro sobre el pederasta

          Este domingo, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, será presentado el nuevo libro de Carmen Aristegui: Marcial Maciel. Historia de un criminal. En 296 páginas, documenta la trayectoria oscura del fundador de los Legionarios de Cristo. Con autorización de la editorial Random House Mondadori, que publica este volumen bajo su sello Grijalbo, presentamos, a manera de adelanto, el capítulo 13, de un total de 17, donde la familia González Lara rinde testimonio sobre los abusos de los que fueron víctimas por parte de Marcial Maciel.

          FotoUstedes son la familia que construyó Marcial Maciel en México. Hoy han decidido compartir su historia con la sociedad mexicana; tienen sus razones para hacerlo. Una fundamental es que se conozca la verdad. Blanca, ¿cómo conociste a Marcial Maciel? Lo conocí en Tijuana. Es una historia muy larga; siempre te bajan la luna, el sol, las estrellas. Todo. Él tenía 56 años y yo diecinueve. Me dijo que era viudo y que andaba buscando una muchacha para casarse, que quería formar su familia. Lo conocí, no sé si desgraciadamente o afortunadamente. Ya no sé ni cómo decirlo. Pero así surgió todo.

          Tú eras una joven de 19 años que acababa de separarse de su pareja; tenías un bebé muy chiquito, Omar, que después él adopta y lo reconoce como parte de esta familia. Así es. No hubo boda, él nunca se quiso casar. Yo era muy inocente, era una niña de 19 años y realmente no tenía la suficiente madurez. Sí adoptó a mi hijo Omar, que es de mi primer matrimonio que había tenido en Sinaloa. Y seguimos adelante y todo. Nunca nos casamos pero vivimos casi 30 años unidos. Por los viajes que él hacía, a veces estábamos juntos; a veces, por su trabajo, estaba fuera del país.

          Según él, ¿en qué trabajaba? Siempre mantuvo lo de la Shell Internacional. ¡Puras mentiras! Luego decía que era detective privado, que era de la CIA. Total que puras mentiras; así me llevó todo el tiempo y yo ¡le creí toda la vida! Realmente yo no sabía con quién vivía. Pero pues la verdad llegó.

          ¿Cómo explicaba el hecho de que él se presentaba como Rivas y tus hijos son González? Decía que se llamaba José Rivas. Cuando llegó el momento en que se tenían que registrar, cuando nació Raúl, me dijo: Voy a buscar un acta de nacimiento que tengo por ahí; voy a buscar bien los apellidos de mi papá. Entonces ya no hubo de otra y me dijo que sus apellidos eran González y Rodríguez. Y el Rivas quedó atrás.

          ¿Fueron 30 años? Veinticinco. Él venía y se estaba un mes, dos meses; a veces nos íbamos de vacaciones. Iba y venía constantemente, y todos los días, tres, cuatro veces al día, me hablaba por teléfono. Nos escribíamos muchas cartas; me mandaba muchas tarjetas postales. Siempre hubo mucha comunicación.

          ¿Y cuándo te diste cuenta? En 1997, cuando salió la revista Contenido.

          ¿Tú viste Contenido, con la portada de Maciel? Sí, fue donde yo me di cuenta y hubo mucha confusión en mí porque realmente yo no sabía ni con quién vivía, y de hecho él estaba en Nueva York cuando salió esta revista. Yo iba a caminar, a hacer mis ejercicios y vi la revista en el puesto del periódico. Me quedé sorprendida. En la noche él me llamó por teléfono y le dije: “¿Qué pasa? Aquí hay una revista así y así, es Contenido, y sales tú. Y dicen estas cosas. Te acusan de abusos sexuales, de muchísimas barbaridades”. No, no, pero cómo puede ser. Él lo negó. Y dijo: Ahorita voy para allá, tomo el primer vuelo que encuentre y voy para México. Fue cuando yo me enteré de la verdadera historia, de su otra cara.

          Raúl, tu madre vio la revista y dice: Ese es mi marido. ¿Qué hace ahí? Lo enfrenta. ¿Qué pasó contigo? En esa ocasión nos percatamos de la revista, habla mi papá y mi mamá le expresa: Saliste en una revista, regresa de Nueva York, y él me dice: Raúl, te voy a mandar dinero en un sobre con el señor Antonio para que vayas a todos los puestos de revistas de Cuernavaca y las compres. Y así fue; llegó el señor Antonio con un sobre de dinero, rento un taxi, compro todas las revistas. Las que pude, porque las personas me decían: Oye, ¿por qué quieres tantas? Envía al señor Antonio con maletas, se le llenó con las revistas y se las lleva.

          ¿Hubo algún tipo de confrontación, de reclamo, de pregunta de ti a tu padre? Jamás.

          ¿Por qué? Mira, era una persona… en primer lugar, mayor; era nuestro padre, nuestra figura paterna. Le teníamos un gran afecto; reconocemos: Es nuestro papá; como adolescente, como niño, lo ves en lo alto, como cualquier niño, y nunca cuestionamos nada. Ahora caemos en la cuenta de por qué le decían padre. Cuando estábamos en lugares públicos teníamos la indicación de retirarnos cuando llegaran personas a saludarlo.

          Escuchábamos que le decían: Hola, padre. Pero mi mamá nos decía: Ha de ser padre de muchos hijos. Era un cuestionamiento que nos hacíamos, y en ese momento nos dimos cuenta.

          Omar, ¿cómo viviste ese momento? En ese momento lo veíamos como una figura paterna, como nuestro ídolo, como nuestro patriarca en la familia. Nosotros nunca nos íbamos a imaginar que él fuese así. Lo quisimos mucho; él sabía cómo manejar los asuntos. Tenía una gran facilidad para expresarse, para inducir a las personas, para lavar el coco. Él siempre era muy afectuoso con todo el mundo. Me acuerdo que cuando llegaba a la casa, los vecinos le decían: Oiga, usted debe ser un santo.

          Y siempre nos decía a nosotros que hiciéramos el bien. No mientas, ten una novia hasta los 25 años, no fumes, no tomes. A mí me mandó a Denver en 1997; en ese momento fue cuando surgió lo de la revista Contenido. Yo le digo: Oye, papá, a mí me interesaría ser sacerdote, ser padre. Y me dice: ¿De cuántos hijos? Y entonces le dice mi mamá: ¿Pero de cuántos hijos tú eres padre? Él se empezó a reír; una risita burloncita.

          ¿Cómo recuerdas esta escena, Blanca? Estábamos en la hora de la comida. Le dice a Omar: Conque quieres ser sacerdote, y se ríe. Pero de pura burla. ¿De cuántos hijos quieres ser padre, Omar? ¿Pues de cuántos hijos eres padre tú?, le contesté yo a él. No le gustó que yo saliera a defender a Omar. Y dijo: Bueno, ya, vamos a seguir comiendo; no hay que amargarnos el momento.

          Christian, eres el hijo menor. ¿Qué pasa por tu cabeza cuando oyes todo esto de tu padre? Es muy confuso; la verdad realmente no sabía quién era. Toda la vida viví con mentiras hasta que me di cuenta de quién era mi padre en realidad.

          Dejaste de verlo en una edad temprana. Sí, como a los seis años.

          ¿Cuando ustedes se separaron finalmente? Más o menos. Él tendría unos ocho años cuando nos separamos.

          Y a partir de entonces ya no lo volviste a ver.

          –Ya no lo volví a ver.

          –Raúl y Omar, ustedes afirman que su padre abusó de ustedes. Me han dicho que se lo han contado a los legionarios. Esta historia ya la saben el obispo Ricardo Watty Urquidi, el padre [Rodolfo] Mayagoitia, director territorial, y Carlos Skertchly, el supuesto procurador de los Legionarios de Cristo ante la Santa Sede.

          ¿Por qué supuesto? Ricardo Watty Urquidi me comenta que Álvaro Corcuera no me puede recibir en enero pero que envía al subprocurador de los Legionarios de Cristo ante la Santa Sede. Y cuál fue la sorpresa, que no era ningún procurador, sino un padre que tuvo un cargo en una escuela de Brasil; y, bueno, no sabemos si engañaron al obispo Watty.

          ¿Todos ellos han escuchado tus narraciones y las de Omar? No, nada más las mías, pero yo les he hecho mención de los abusos a mi hermano.

          ¿Qué sucedió? A Mayagoitia solamente le comenté que había abusos, que había cosas muy fuertes; que si estaba preparado para escuchar. Le dije que habíamos sido abusados durante ocho años mi hermano Omar y yo. Mi primer abuso sucedió cuando yo tenía siete años de edad, en Colombia. Yo estaba acostado con él, como cualquier niño con su padre; baja mi calzoncillo e intenta violarme. Por instinto humano reacciono y me muevo. Se da cuenta y no me fuerza. Ese fue el primer abuso y de ahí ya empezaron todos los demás. Hacía que lo masturbáramos, que le sacáramos fotos masturbándolo; él se quedaba con las fotografías, se hacía el dormido y nos decía que su tío le hacía lo mismo; que ensayáramos con él.

          ¿Y tú, Omar? Mi primer abuso fue cuando fuimos a Madrid, en el Holiday Inn, me acuerdo. Se hacía el dormido y empezamos a masturbarlo; siempre nos decía que a él le dolía mucho la pierna, que al menos uno de los dos durmiéramos siempre con él. Caliéntenme la pierna porque me duele mucho. Y entonces… bueno, éramos niños, sin malicia, y él era nuestro padre.

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          Lo quisimos mucho, pero creo que esto no se vale; definitivamente no tiene explicación alguna lo que hemos vivido, y no únicamente nosotros.

          Blanca, ¿nunca te diste cuenta de nada? Yo no me di cuenta porque, como te decía, yo no sabía ni con quién vivía. Nunca sospeché; ni por acá me pasó que este tipo fuera así o sus mañas. Igual, como dicen ellos, ¡uf!, yo lo idolatraba, ¡lo adoraba! De hecho un día le dije: Tú eres como un dios para mí.

          A ver, si nomás hay un dios en el mundo cómo voy a decirle a un señor que también es como un dios para mí. Yo lo quería muchísimo, ¡muchísimo! ¡Estaba ciega! Totalmente. Hasta que me di cuenta, en 1997, cuando vi la revista Contenido. Y no estaba segura de lo que pasaba, porque él todavía me decía:

          No, ya sabes cómo es la gente, ya no hallan qué hacer; lo que pasa es que me quieren sacar del Vaticano. Pídele a la Virgen de Guadalupe por el Papa que va a entrar ahora, para que no me saque. ¡Y yo todavía pidiéndole a la Virgen!

          ¿Cuánto tiempo mantuvieron su relación después de que viste la portada de Contenido? Yo les creí a mis hijos en 1999, que habían sufrido un abuso sexual por parte de su padre.

          ¿Raúl, en 1999 se lo contaste a tu mamá? Sí; yo cursaba el tercer grado de preparatoria y me empecé a sentir muy mal; tenía una sensación muy rara, de terror. Yo no sabía ni qué me estaba pasando. Rompí con mi novia y dije: Ahora sí no sé qué me pasa. Le comenté a mi papá: Me siento muy mal.

          ¿Emocionalmente te sentías mal? Estaba muy confundido. Llegué a pensar que algo pasaba en mi sexualidad. Experimentaba una sensación muy rara, que no se la deseo a nadie. Le dije a mi papá: Voy a ver a una psicóloga en Cuernavaca, porque ya no aguanto. Me dice: No, si vas a ver un psicólogo te pueden destrozar la vida. Yo te voy a mandar con un psiquiatra en Madrid. Entonces me manda con el doctor Francisco López Ibor a una clínica muy prestigiosa en Madrid. En ese tiempo yo me quedaba por tiempos en casa de Norma y luego en un hotel.

          Norma Hilda Bolaños es la otra mujer de Marcial Maciel. Así es. Ella estaba en Madrid. Y ustedes tenían relación familiar, por lo que veo. Sí, desde niños viajábamos con Norma, Omar y yo solos. Nos dijo: Les presento a su tía Norma. De niño eso nunca lo cuestionas. Entonces voy a Madrid a tratamiento con el doctor Francisco López Ibor. Si me permites, voy a mostrarte una carta. Éste es el diagnóstico del doctor; esta carta es muy interesante porque yo acudo con él por primera vez en 1999, y cuando me llega el diagnóstico, cinco años después, me comentan que yo tenía… Si me permites la voy a leer: Paciente de 19 años de edad que acude por primera vez a esta clínica el día 1° de julio de 1999. Presentaba desde dos meses atrás sintomatología delirante con ideas de referencia; presentaba rasgos acusados previos de tipo obsesivo, humor subdepresivo. Desde el año 1994 siguió tratamiento ambulatorio a base de neurolépticos, Olanzapina, Risperidona, ansiolítico, Pinazepam y ocasionalmente Sertralina. Experimentó notoria mejoría.

          ¿Durante cuánto tiempo tomaste esas sustancias? Como año y medio. Cuando llego a esta clínica, el doctor me dice: Te vamos a atender muy bien y más si vienes recomendado por el padre.

          ¿Y qué pasó, Blanca, con tu hijo Raúl? Mi hijo siempre estaba acostado, dormido, tomando ese medicamento que le había recetado el doctor. No se podía voltear, ni se podía levantar; estaba dopado totalmente. No podía hablar, siempre estaba echando saliva por un lado, quejándose. Pasaron como dos días y yo lo tenía que llevar al baño. Digo: No, esto no es normal. ¿Cómo voy a tener a este muchacho así? Habla el señor este, su papá, y le comento: Mi hijo está así, ¿qué hago? ¿Lo llevo a un médico o qué? Él me dijo: No, no, no, sigue dándole el medicamento, lo va a componer; eso lo relaja. No pasa nada.

          Por supuesto que Maciel no quería que su hijo tuviera un tratamiento psicológico en el que hablara. Yo creo que este señor lo quería tener atontado. Así lo voy a volver loco; va a haber un momento en que este muchacho no pueda hablar.

          ¿Ustedes confrontaron a su padre, Omar? No, por lo regular era su facilidad de palabra… dulce, amable. Yo estaba por cumplir 21 años. Vamos a Nueva York y nos presenta al hermano de Norma; se llama Luis y me dice que si me gustaría ir a Denver a trabajar. Podemos imaginarnos el porqué. Cuando en ese entonces mi hermano le comenta a mi mamá de los abusos sexuales, creo que ahí él nos está desvinculando como familia, separándonos.

          A ti, Omar, te manda a Denver, y a ti, Raúl, con un psiquiatra y te dopa. ¿Y tú Blanca? ¿Qué te puedo decir? Llegué a pensar en ponerle una demanda, pedir ayuda, defender a estos muchachos, porque realmente es algo tan duro que… ellos crecen con el corazón vacío, lleno de traumas y problemas psicológicos. Todo el tiempo fui mamá y papá para ellos. Entonces gracias a Dios toda esta situación me ha dado la fortaleza de irlos sacando adelante.

          Christian, debe ser muy duro oír a tus hermanos narrar lo que acabamos de escuchar. No tenemos noticia de que tu padre haya abusado de ti. No, no. Gracias a Dios. Aunque fuera del aire, Blanca, dijiste: Me lo pidió prestado. ¿En algún punto te dijo: Préstame a Christian? Me dijo: Nena, a ver si cuando Christian tenga unos ocho añitos me lo prestas para que me lo lleve a Irlanda, para que también se prepare como Raúl. Y yo le contesté: Sí, no te preocupes, te lo voy a prestar, con todo lo que le hiciste a mis hijos. ¿Todavía quieres que te preste a Christian? ¿Qué les hice? Tú sabes qué les hiciste, ¿cómo crees que te voy a dar a mi hijo? A Raúl se lo llevó a Irlanda sin mi consentimiento.

          ¿Cómo fue eso? Fueron a España Omar y él, con su papá, y de regreso me mandó nada más a Omar; me habló por teléfono y me dijo: ¿Qué crees, nenita, fíjate que mandé a Raúl a Irlanda con una familia; va a estar muy bien, no te preocupes, se va a preparar ahí para que sepa muy bien el inglés para su futuro, cosas así. Me quedé sorprendida otra vez, porque dije: ¿Cómo, por qué se lleva al niño? ¿Y cuánto tiempo se fue a Irlanda? Dos años. ¿Un día te dijo: Me lo llevo y regresó al niño dos años después? No me dijo sino cuando ya lo había mandado. Me mandó a Omar solo para México y de ahí se llevó a Raúl a Irlanda. Tienen cartas, postales, tarjetas navideñas que les enviaba su padre. Está, por ejemplo, esta carta, en la que hace mención de lo que habíamos platicado, donde se espanta cuando le digo que voy a un sicólogo: Querido hijo: me dijo tu mamá que gracias a Dios y a la santísima Virgen tú ya estabas y te sentías bien; no te imaginas la alegría que me da. También me dijo que te recomendaron un psicólogo de Cuernavaca. Mira, Raúl, yo te recomiendo que no vayas con esos psicólogos porque pueden arruinar tu mente para toda la vida y hacer que no puedas vivir sin estar tomando pastillas. Se me hace muy raro que no encuentres a la doctora que recomienda el doctor López Ibor, que es el que te conoce y sabe bien tu situación. Además, recuerda que esa doctora trabajó 10 años en Madrid con López Ibor. Yo ya he hablado con esa doctora y te he recomendado.

          ¿Supieron qué contenían esas pastillas que tomaba Raúl por prescripción del psiquiatra recomendado por Maciel? Bueno, yo investigué más o menos para qué tipo de personas eran prescritas. Eran para personas que tenían esquizofrenia, que eran muy hiperactivas, que no podían dormir. Cuando éramos adolescentes él nos daba unas pastillas rojas, Darvoset de 100 miligramos; nos daba la mitad de esa pastilla cuando nos dolía la cabeza. Es un derivado de la morfina.

          Blanca, a lo largo de esos años, ¿tuviste algún indicio de que él consumiera y que diera a tus hijos algún tipo de sustancias? ¡Nunca en la vida! Lo único que sé es que él traía siempre un maletín como de médico; sacaba un montón de pastillas después de los alimentos, o antes, y decía que eran vitaminas. Pero nunca supe qué tomaba, menos qué les diera a mis hijos.

          I. Wallerstein: Elecciones en Brasil y Estados Unidos…

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          Elecciones en Brasil y Estados Unidos: resultados opuestos

          Immanuel Wallerstein

          imageEl 31 de octubre, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva obtuvo una arrasadora victoria en las elecciones brasileñas. El 2 de noviembre, el presidente Barack Obama fue derrotado contundentemente en las elecciones estadunidenses. Lo curioso es que ninguno de ellos contendió en estas elecciones. En Brasil, Lula ya había cumplido sus dos periodos, el máximo permitido, y brindó su respaldo a Dilma Rousseff como su sucesora. En Estados Unidos, las elecciones de 2010 fueron comicios legislativos de mitad del periodo, no una elección presidencial.

          Hay algunas similitudes sorprendentes entre los dos hombres y ambas situaciones políticas. Lula fue electo en 2002 como candidato de la esperanza y el cambio. Obama fue electo presidente en Estados Unidos en 2008 como candidato de la esperanza y el cambio.

          Ambos hombres eran de fuera en términos de los procesos políticos tradicionales de sus países. Lula fue el primer presidente de extracción obrera y de poca educación formal. Obama fue el primer presidente afroestadunidense de su país.

          En su campaña, ambos convocaron un respaldo popular de gran escala. En el caso de Lula, ésta no era su primera vez, sino su cuarto intento de llegar a la presidencia. Había sido líder sindical y dirigente de un partido obrero, el Partido dos Trabalhadores (PT). Obama había sido organizador comunitario y un senador con un récord de votos muy de la izquierda (liberal) en la legislatura. Ambos recibieron el apoyo de militantes de los movimientos sociales y le gustaron particularmente a los jóvenes votantes. Ambos enfatizaron las malas acciones de los previos presidentes de su país: Fernando Henrique Cardoso en el caso de Brasil y George W. Bush en el caso de Estados Unidos –y en ambos casos su elección fue vista como un repudio de las políticas del presidente previo.

          En ninguno de los casos el presidente recién electo tenía un camino claro en la legislatura. En el caso brasileño, el sistema electoral condujo a una legislatura con múltiples partidos y el PT no tenía más de una cuarta parte de los escaños. En el caso estadunidense, las reglas del Senado permitían al partido de oposición bloquear o forzar concesiones importantes en cualquier legislación que el presidente de Estados Unidos quisiera promulgar. Ambos hombres sintieron que debían hacer compromisos políticos.

          En ambos casos, el principal temor del presidente recién electo era que la ya muy difícil situación económica de sus países se volviera un desastre. Lula temía una inflación galopante y la estampida de inversionistas. Obama le tuvo miedo al colapso de los bancos y al desempleo rampante. El modo en que cada uno respondió a estos miedos fue recurrir a un enfoque económico relativamente conservador (neoliberal) y a la designación de gente relativamente conservadora en los puestos económicos clave de su administración.

          Este enfoque neoliberal casi de inmediato desconcertó a gran parte de su base electoral. En cada caso, los dos hombres intentaron tranquilizar a sus simpatizantes situados más a la izquierda insistiendo en que este enfoque neoliberal era esencial pero transitorio y que, eventualmente, verían realizadas sus esperanzas de cambios más fundamentales.

          Esto fue tomado con escepticismo creciente y disenso público por parte de estos simpatizantes, y en particular los principales intelectuales de izquierda y los dirigentes de los movimientos sociales. En el caso brasileño, algunos de ellos renunciaron públicamente al PT y dirigieron su respaldo a partidos más pequeños de izquierda. La respuesta de Lula y Obama fue señalar variados tipos de programas que ellos habían puesto en operación con el fin de mejorar el grueso de los segmentos más pobres de la población, como es el caso de la campaña contra el hambre en Brasil y la nueva legislación de salud en el caso de Estados Unidos. Los escépticos señalaron en cada caso los beneficios importantes que le habían traído a los segmentos más ricos de sus países.

          Sin embargo, cuando las reales elecciones se llevaron a cabo, muchos de los escépticos de la izquierda regresaron al redil. En Brasil, un grupo de muy prominentes intelectuales de izquierda divulgaron una petición pública en favor de votar por Dilma Rousseff sobre la base de que su oponente le acarrearía desastres a Brasil. Una posición semejante fue asumida por el más importante movimiento social, el Movimiento dos Trabalhadores Sem Terra, que fuera abandonado malamente por Lula y que sin embargo pensó que las cosas estarían peor si Rousseff no era electa.

          En el caso estadunidense, algunos intelectuales que habían apoyado la candidatura de Ralph Nader mediante un tercer partido en 2000, porque sintieron que no había diferencias significativa entre Al Gore y George W. Bush, públicamente renunciaron a esta postura y argumentaron por apoyar a los demócratas en las elecciones legislativas. Y así lo hicieron los dirigentes de los movimientos sociales –entre los afroestadunidenses, los latinos, los gays– pese a su desencanto público con el limitado cumplimiento de las promesas de Obama.

          Todo esto parece notablemente semejante, y no obstante el resultado no pudo ser más diferente. Rousseff ganó con buen margen en Brasil y Obama, en sus propias palabras, recibió una paliza. ¿Por qué? No podría ser más claro. Hubo una enorme diferencia en las dos situaciones. La situación económica de Brasil ha mejorado marcadamente en los últimos años, y la situación económica estadunidense empeora marcadamente. No pudo haber demostración más clara de la tesis de Carville: Es la economía, estúpidos.

          No fue el centrismo de Obama lo que explica por qué los votantes se tornaron contra él. Lula ha sido en cada pedacito un centrista en su política. No fue la falta de carisma de Obama. Parecía muy carismático en 2008. Lula fue popular porque las cosas parecían ir bien. Y Obama fue impopular porque las cosas parecían ir mal. No es que uno se haya vendido y el otro no. No fue cuestión de sus verdaderas convicciones políticas. Algunas veces la situación estructural general avasalla las capacidades de los políticos talentosos para hacer algo al respecto.

          Traducción: Ramón Vera Herrera

          © Immanuel Wallerstein

          Written by Eduardo Aquevedo

          20 noviembre, 2010 at 14:27