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Alemania golea 4-0 a Argentina: diez razones de la eliminación de Argentina

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Ver también más abajo: Alemania tritura la fe de Maradona

03/07/10 – 15:59, http://www.clarin.com

La Selección nunca estuvo cerca de la clasificación ante Alemania. Un equipo desordenado y un cuerpo técnico que tomó malas decisiones.

Por Juan Lagares
Ciudad del Cabo, enviado especial

ADIOS. La Selección se despidió con una goleada histórica. (AP) ¿Por qué diez? Ese numerito caprichoso que tanto se vio en este Mundial relacionado con Argentina. Porque Diego Maradona es el diez, porque Lionel Messi heredó el diez, porque se esperaba un torneo redondo y perfecto. Por eso 10. Diez razones que explican la lenta y dolorosa eliminación de la Selección del Mundial de Sudáfrica.

Hecho número 1: Un cuerpo técnico incapaz de resolver situaciones. Diego Maradona hizo un curso acelerado, y lo reprobó. Nunca encontró el equipo. No instaló una ideología de juego y pocas veces acertó con los cambios. Fue claro, en cada presentación de Argentina en el Mundial, volantes lejos de los delanteros. Messi recibiendo la pelota detrás de la mitad de la cancha. Nunca logró conexión en la transición de una posición defensiva a una ofensiva. Toda la responsabilidad recayó sobre Messi, y Messi no es Maradona. Ante Alemania, recién con el partido 0-2 el técnico decidió el ingreso de Javier Pastore. Cuando ante México se había notado el mismo problema y fue el ex Huracán el que mostró las mejores credenciales para ser el socio de Messi en el triunfo sobre Grecia.

Hecho número 2: Maradona se equivocó en la convocatoria. Quedó en evidencia el técnico. Dejó afuera a Esteban Cambiasso y se peleó con Juan Román Riquelme. Encima se deshizo de Javier Zanetti, de una temporada brillante. ¿Y qué pasó con el lateral derecho en el Mundial? Primero improvisó con Jonás Gutiérrez, que terminó saliendo del equipo. En su lugar fue Nicolás Otamendi y el pibe de Vélez tuvo un partido pésimo ante Alemania, una de las claves de la derrota. No es culpa de Otamendi, un central con poca experiencia llamado a ser bombero para tapar agujeros. Además, Maradona convocó a Ariel Garcé y el Chino no jugó ni un minuto en el Mundial.

Hecho número 3: Una defensa desordenada. Dijo Maradona, poco después de asumir como técnico de la Selección: "Conmigo Heinze juega de central". Y en el Mundial, Heinze fue el lateral izquierdo de un equipo que no tuvo salida desde el fondo. Heinze fue lo más flojo de la Selección en la Copa del Mundo. Por otro lado, el cuerpo técnico informó que Walter Samuel estaba recuperado para volver ante México, pero el central le había comunicado a Maradona que no se sentía pleno para jugar. Se expuso a Samuel y después perdió el puesto con Burdisso para el partido con Alemania.

Hecho número 4: Un mediocampo sin juego. Maradona eligió a Mascherano como capitán. "Masche más diez", era la frase. Y el volante del Liverpool (que terminó jugando como lateral derecho en Inglaterra) tuvo una temporada muy floja. En el Mundial, nunca estuvo preciso y pegó más de lo que jugó. Corrió como ninguno, pero le faltó panorama. Algo que le podría haber dado Mario Bolatti al equipo, un jugador preciso y con mucho más juego, que vio casi todo el Mundial desde el banco de suplentes. Una asignatura pendiente ver a Mascherano complementarse con Bolatti.

Hecho número 5: Un Messi maltratado por las malas decisiones de su entrenador. "Yo le doy libertad a Lio para que juegue cerca de la pelota", había dicho Maradona ayer en la conferencia de prensa en el Green Point de Ciudad del Cabo. Una frase que delata la incapacidad de Maradona como técnico. Messi, el goleador de Europa con 43 tantos, no pisó el área en el Mundial de Sudáfrica. Recibió la pelota siempre lejos del arco y tuvo que intentar generar todo el juego de ataque del equipo. El mejor jugador del mundo, desaprovechado.

Hecho número 6: La interna en el plantel. Porque Carlos Tevez se enojó cuando nadie se acordó del cumpleaños de Javier Pastore y todos festejaron el de Lionel Messi. Porque Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez le reclamaron al técnico por haberlos sacado del equipo. Porque Walter Samuel desató su bronca cuando mancharon su nombre en la previa del partido ante México.

Hecho número 7: Cuando los jugadores descubren que Papá Noel no existe. Porque Maradona pasó de ser esa figura divina a un mortal más, de carne y hueso. Porque sin un plan de juego, sin una ideología, sin convicciones, sin un mensaje, no se puede ganar un Mundial. Porque Maradona apostó todo a la motivación y los jugadores no son tontos. Dejaron de creer en el regalo abajo del árbol. Perdieron la fe.

Hecho número 8: Un rival superior. Alemania fue superior a Argentina. No hay dudas. No hacía falta que el resultado fuera de 4-0, aunque le da mayor validez. Porque con una idea para atacar (dos toques cortos y uno largo) le alcanzó para aplastar a una Selección que nunca supo cuál era el camino.

Hecho número 9: Al final Schweinsteiger tenía razón. Dijo el volante alemán que los "argentinos intentaban sacar ventajas siendo prepotentes y hablando con los árbitros". Dieron vuelta la cara cuando ante México Tevez abrió el partido con un cabezazo en clara posición adelantada. Y con Alemania, cuando Higuaín tocó al gol (había cuatro jugadores adelantados), todos se quejaron.

Hecho número 10: Lo dijo Verón tras la clasificación ante Uruguay: "Hay cosas que tienen que cambiar". Y no cambió nada. "Desde la cabeza, hasta el último jugador de las Eliminatorias". ¿Qué cambió? Primero hay que reencontrar la identidad perdida. Esa que se perdió tras una renuncia cargada de dudas de Alfio Basile.

Faltan cuatro años para volver a soñar.

MUNDIAL DE SUDÁFRICA | ARGENTINA 0 – ALEMANIA 4

Alemania tritura la fe de Maradona

El conjunto de Löw da un recital ante una Argentina sin centro del campo

CAYETANO ROS – Ciudad del Cabo – 03/07/2010, El Pais.com

Alemania es un equipo de autor. Hace dos años, Joachim Löw creyó que su selección podría parecerse algún día a España, el adversario que le había dado una lección en la Eurocopa de Austria y Suiza. El entrenador alemán se propuso seguir ese camino que trata de llegar al éxito a través de un fútbol fresco, atrevido y sin complejos. De ahí que reclutara a un grupo de chicos muy dotados técnicamente, los Müller, Ozil, Kedhira, Kroos y Marin, sin calcular siquiera que los tres primeros le iban a dar un rendimiento tan espectacular. Favorecidos por la baja por lesión a última hora del autoritario Ballack, lo que supuso una liberación. Es un triunfo colectivo , liderado por Schweinsteiger, adornado por Müller y Ozil, y rematado por la maza de Podolski y Klose. En contraste con el culto a la individualidad de Argentina, donde Maradona y Messi asumieron un protagonismo que no les correspondía.

El Pelusa por una simple falta de formación para el cargo, fiándolo todo a su inspiración y a su fe, creyendo que los futbolistas le devolverían con goles el amor que les dio. Y en cuanto a Messi, porque quiso ser el principio y el final de las jugadas, sin alcanzarle para tanta exigencia, incomprendido en un equipo sin centrocampistas de verdad y con dos laterales de mentira. Se fue del torneo sin marcar y, aunque jugó mejor que Rooney y Cristiano, su historia de desamor con la selección parece indefinida. Una pancarta en la grada del Green Point anunció lo que iba a suceder. "Tchüss, Maradona [Adiós Maradona]".

El torneo va poniendo a cada jugador en su sitio. De los dos jóvenes alemanes que impresionaron en el estreno ante Australia, Ozil y Müller, el primero ofrece detalles muy sutiles mientras el segundo crece un palmo en cada partido. La timidez del media punta de origen turco juega en su contra. Todo lo contrario que el descaro de Müller, convertido ya, a los 20 años, en una de las figuras del campeonato: cuatro goles y una asistencia. Y un intervencionismo total en Alemania, apareciendo desde cualquier lado, lanzando ataque por todas partes. Acompañado por Lahm, el duendecillo, que percutió por la orilla ante la zancada torpe y tardía de Heinze.

Mientras escuchaba el himno alemán, Müller guiñó el ojo derecho a la cámara, encantado con el escenario a pesar de que hace un año estaba en Tercera. Otamendi, uno de los laterales postizos de Maradona, entró muy mal en el partido. Atropelló a Podolski y a esa falta desde el interior derecho acudió Schweisteiger para golpear a pie cambiado. Al vuelo con efecto del balón llegó antes que nadie Müller, siguiéndole la matrícula otra vez Otamendi. Presente en todas las salsas, Müller tocó un balón con la mano e inmediatamente, al ver la tarjeta amarilla, sabía que se perdía las semifinales.

Lejos, muy lejos del área, Messi perdía sus mejores requiebros en una zona inofensiva. Cuando le pasaba el balón a Heinze, por poner un ejemplo, es como si se lo diera a un marciano, tal es el uso tan extraño que iba a hacer de él. Si el que se lo pasaba a Messi era Otamendi, la pedrada era inevitable. Ese es el tipo de laterales con los que ha contado Maradona para la Copa del Mundo.

Aferrado a sus amuletos, El Pelusa se paseaba por el rectángulo de los entrenadores como un león herido, con ganas de saltar en cualquier momento. Un obús de Di María y un pelotazo de Tévez a la cara de Mertesacker metieron en el partido a Argentina, consciente a esas alturas de que el camino estaba muy empinado, sobre todo porque el portero Neuer se empleaba con valentía y seguridad. Messi ejecutó afilados pases de mediocentro, pero los desmarques de Higuaín y Tévez se produjeron medio centímetros fuera de la ley.

Ozil tomó el testigo de Müller y Alemania, pese a su ventaja, atacó con todo, dejándose apenas tres hombres protegiendo a Neuer. El partido se electrizó porque las contras argentinas amenazaban tormenta. El poderío físico de Boateng fue el mejor antídoto contra la velocidad de Messi y los desmarques de Higuaín. Alemania encontró un filón por los extremos. Y hasta desde el suelo Müller, tras una falta de Demichelis, convirtió un balón en un pase muy limpio a Podolski, que esperó y cedió para que marcara a Klose. Maradona se dio cuenta demasiado tarde. Cuando retiró a Otamendi por Pastore, el desastre estaba consumado. Y cuando Schweinsteiger fue tumbando defensas, el último era Higuaín, en posición de central no se sabe por qué. El pase atrás lo remató Fiedrich. Hasta ahí, hasta la línea de gol, había llegado el central. La actuación de Schweinsteiger fue soberbia. Löw hizo debutar a otros de los chicos de la cantera, Kroos, y el Green Point se puso en pie para despedir a Müller. En el enésimo contragolpe germano, Ozil acarició un centro que empalmó Klose a gol. Frente a los regates sin destino de Messi, el juego coral de Alemania iluminó el Green Point.

Written by Eduardo Aquevedo

3 julio, 2010 a 17:02

Una respuesta

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  1. Muy buen análisis, la verdad Alemania fue una máquina imparable, principal candidata al título.

    Hans

    3 julio, 2010 at 21:38


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