CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog

Actualidad sobre política, sociología, economia, cultura…

Archive for marzo 16th, 2010

Murió Jean Ferrat, el último de los grandes de la canción francesa…

leave a comment »

Laure Brumont

Prolífico y discreto, Jean Ferrat, de 79 años, compuso e interpretó unas 200 canciones, en las que mezclaba textos comprometidos, homenajes al poeta y novelista Louis Aragon y declaraciones de amor a Ardèche, su región adoptiva, donde vivía desde hacía muchos años.

Nacido el 26 de diciembre de 1930 en Vaucresson (suburbios de París) y registrado con el nombre de Jean Tenenbaum, perdió a la edad de 11 años a su padre, quien era un judío emigrado de Rusia y deportado a Auschwitz. Ferrat fue salvado gracias a militantes comunistas, algo que nunca olvidó.

Después de la Segunda Guerra mundial abandonó los estudios de bachillerato para ayudar a su familia y consiguió trabajo como asistente en un laboratorio de química hasta 1954, fecha en la cual comenzó a cantar en los cabarets parisienses.

Rápidamente, Jean Ferrat decidió interpretar textos comprometidos, como "Nuit et Brouillard" (Noche y niebla, 1963), que habla de los horrores de la deportación durante la guerra –una canción que no fue difundida por las emisoras– y luego "Potemkin" (1965), a la gloria de los marineros del acorazado del Mar Negro cuyo amotinamiento fue el preludio de la Revolución rusa de 1905, también prohibida.

Simpatizante del Partido Comunista sin haber sido nunca miembro, Ferrat tomó cierta distancia en su momento con el régimen soviético.

De esta forma en su canción "Camarada" denunció la invasión rusa a Praga en 1968, y en "Bilan" (Balance) criticó el "balance globalmente positivo" hecho por el Partido Comunista francés sobre los países del Este.

"Era un hombre como cualquier otro. El quería vivir la misma vida de la gente del pueblo, y no una vida de estrella. Y sin embargo, si la población de Antraigues es conocida, se lo debemos a él", recalcó el alcalde, Michel Desanti, vecino y amigo del cantante desde "hace 18 años".

"Para nosotros, era el último de los grandes de la canción francesa con Brel, Ferré y Brassens, pero era ante todo un hombre como cualquier otro", insistió.

El artista llegó a Antraigues en 1964, instalándose definitivamente en 1973 en este pueblo de 600 habitantes, en una casa ligeramente aislada.

En 1974, dos años después de haber cesado de presentarse en escenarios, y luego en 1995, consagró con éxito dos discos a Louis Aragon.

En una de las raras entrevistas que concedió a la televisión francesa, en 2003, Ferrat criticó la gran industria discográfica, estimándola peligrosa para la libertad creativa.

Jean Ferrat se casó con la cantante Christine Sèvre, fallecida en 1981.

Mucha gente llegaba a Antraigues para conocerlo y saludarlo y verlo jugar con sus amigos a la petanca en la plaza del pueblo.

Desde hacía varios años, no obstante, Jean Ferrat tenía problemas de salud y ya casi no salía a la calle.

El cantante, que fue concejal de Antraigues, había dado al hotel del pueblo el nombre de "La montagne", una de sus más célebres canciones, "pero no quiso jamás que se bautizara con su nombre una de las escuelas", recordó el presidente del Concejo de Ardeche, el socialista Pascal Terrasse.

http://es.noticias.yahoo.com/12/20100313/ten-murio-jean-ferrat-el-ultimo-de-los-g-1d0e926.html#ynw-article-part2

Anuncios

Written by Eduardo Aquevedo

16 marzo, 2010 at 23:19

R. Gumucio describe en “La deuda” la transformación social y económica de Chile…

leave a comment »

  • Intento crear intimidad en un país que cambió de rostro: Rafael Gumucio
  • Con La deuda me quedé como el tipo que va a una orgía y grita muy fuerte, señala
  • El autor se ocupa de temas como la corrupción, las marcadas diferencias sociales y el tejemaneje político

Foto

Ericka Montaño Garfias

Periódico La Jornada
Martes 16 de marzo de 2010, p. 5

Con la novela La deuda quedé como el tipo que va a una orgía y grita muy fuerte, dice el escritor chileno Rafael Gumucio, quien se ocupa en este libro de temas como la corrupción, las marcadas clases sociales que aún señalan a los chilenos o el tejemaneje político.

Al respecto, en Chile todavía no estamos preparados para leer sobre estos temas, expresa en entrevista.

“La recepción crítica de esta obra y amigos me dicen: ‘este libro está bien, la novela está bien escrita, bien hecha… pero no’. ¿Qué es ese pero no?, les pregunto y me responden que es muy íntima y dolorosa y es por esto: la política chilena de los pasados seis meses está llena de mis personajes, de mi novela, de los diálogos de mi novela, y es impresionante ver eso.

Es algo que todavía está en desarrollo; hay una transformación social, económica, que tiene repercusiones personales íntimas que vivimos. Quizá me apuré demasiado en denunciarla y quedé como el tipo que va a una orgía y grita muy fuerte.

En contraste con lo que pueda pensarse, La deuda (Mondadori) no es una novela microchilena, local. El tema sí suena para los habitantes de Chile, porque la ficción tiene como base la historia real de un contador que estafó a personajes de la vida pública de ese país. Sin embargo, sus temas atañen a cualquier país de cualquier lugar del mundo.

Extrañamente, ese libro ha tenido más éxito, más lectores y más simpatías entre los que no son chilenos y no conocen el contexto en el que sucedió, explica Gumucio (Santiago de Chile, 1970).

Claro, yo quería hacer una novela que reflejara un poco una época, un momento, y que hubiera una reacción a lo que sucede en el país, pero creo que funciona como una metáfora para otros lugares y quería que eso se reflejara de manera muy cercana. Mi impresión es que no es microchilena; de hecho la han entendido mejor los que no son chilenos.

Obsesión por la lucha de clases

Otro tema que Rafael Gumucio toca y el lector capta desde las primeras páginas es esa lucha de clases, que “es mi obsesión en este libro. Los que había escrito antes están totalmente desnudos de este tema social o de la lucha de clases; advertí lo importante que es para nosotros y cómo en Chile muchos diálogos están determinados por esa variante socioeconómica, por este resentimiento y esta humillación.

Sentí que hablar del Chile de hoy o de siempre, sin hablar de ese tema, era de alguna forma equivocarse. Le atribuí en la novela la importancia que tiene en la realidad, y reflejar así esta manera subterránea, compleja que el conflicto de clases ha ido adquiriendo en países como Chile.

Otra intención, añade el escritor, fue romper con la literatura que se hace ahora en esa nación sudamericana, en la que en estos momentos “hay muchos temas distintos, entre ellos la recuperación de la memoria afectiva y personal; hay una gran soledad, un gran desarraigo en todos estos libros. Existe un intento de crear intimidad en un país que ha cambiado totalmente de rostro, pero las formas de escribirlo son muy diferentes. Mi novela no se parece en nada a lo que te estoy diciendo.

“Quise romper un poco con todo eso. Ya había escrito ese tipo de novela, de carácter íntimo, familiar, autobiográfica, que reflejaba la vida política y social del país, pero a través de la óptica de un niño, un adolescente o un energúmeno: eso es lo que yo escribía.

“Con La deuda quise romper con eso y presentar una visión más amplia. Es divertida, contradictoria y con una trama que atrapa, pero también te hace pensar que hay un poco más allá de lo que parece.”

Written by Eduardo Aquevedo

16 marzo, 2010 at 19:09

Chile: reflexiones a partir del terremoto y maremoto…

with 2 comments

Investigadores universitarios y terremoto: Texto indignado

13648_880549 Por Daniel Brzovic, Rodrigo Cornejo, Juan Gonzalez, Rodrigo Sánchez, Mario Sobarzo. Investigadores U. de Chile

¿Cuál es la estructura pública para enfrentar catástrofe en Chile?

La élite política de nuestro país se ha preocupado de decirnos una y mil veces que “las instituciones funcionan”, pero nadie indica la calidad ni las competencias de esas instituciones. Sin dudas, el reciente movimiento telúrico que sacudió el país puso de manifiesto el hecho que en Chile no existen organismos públicos que sean capaces ni de preparar respuestas oportunas a las catástrofes, ni de responder de manera efectiva luego de producirse una como la que acabamos de presenciar.

El día 27 de febrero a las 03:34 hrs. se produce un terremoto de grado 8,8 medido en la escala de Richter, en la zona centro sur del país. Al mismo tiempo se desata una serie de desaciertos, inoperancias, despreocupaciones e irresponsabilidades por parte de los organismos que demostraron que la clase política de nuestro país aún es un gato con ganas de ser jaguar. Sólo seis minutos más tarde se conocía el epicentro (a unos 90 kilómetros al noroeste de la ciudad de Concepción, es decir en el Océano Pacífico), sin embargo el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA), organismo que tenía a cargo los instrumentos técnicos para evaluar si hay o no un maremoto, no sólo no funcionó, sino que además no dio aviso ni siguió el protocolo existente. El otro organismo de Estado, se denomina ONEMI, la Oficina Nacional de Emergencia, este organismo en todo momento indicó que no había maremoto.

Hoy, por voces de los sobrevivientes, sabemos que a las 3:52 se produce la primera ola, de un total de tres. La última ola se produce a las 06:32 hrs. Alrededor de una hora después el subsecretario del Interior descartó la posibilidad de tsunami. Esto pese que el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico (PTWC), de los EE UU, situado en Hawai, ya a las 3:46 se comunicó con el SHOA indicándole: “… Un terremoto de estas dimensiones tiene el poder de generar un destructivo tsunami que puede golpear las costas cercanas al epicentro. La autoridad debería tomar una acción apropiada en respuesta a esa posibilidad”. Sin embargo, el marino de turno no hablaba inglés. Dos minutos más tarde un científico del PTWC, el Dr. Víctor Sardiña, le señala en español al SHOA que dieran información para avisar al resto de los países del Pacifico. Una hora más tarde el mismo científico advierte al SHOA que “las lecturas del nivel del mar indican que un maremoto se generó” y dieron alerta a los países del Pacífico Sur. En Chile, sólo dos días después el ministro de Defensa reconoció que se había producido un maremoto en nuestras costas. ¿Quién responde no sólo políticamente por este “error-horror”, sino que jurídicamente?

El fiscal nacional Sabastián Chahuán advirtió que se perseguirá penalmente tanto a los “saqueadores” como a los pequeños comerciantes que han especulado notoriamente con los precios. En cambio, el mismo fiscal reconoció públicamente que no va ocurrir lo mismo con los responsables de “las muertes…” Hasta el momento, lo que nos indican los organismos chilenos (SHOA y ONEMI) es que era imposible comunicarse entre ambos. De siempre, se ha intentado decir que la telefonía móvil, fija y la provisión de Internet (es decir, la tecnología de conectividad comunicacional), de carácter privada en su totalidad, eran de las mejores del mundo. Y no funcionaron. Digámoslo de esta manera: aunque suene ideológico, el Estado más neoliberal del mundo se atrevió a construir esta respuesta para una catástrofe que los científicos chilenos de la Universidad de Chile ya habían anunciado el año 2008.

Las vergonzosas negativas para asumir la responsabilidad técnica y política contrastan con la imagen de un Chile que despega al desarrollo y que hace muy poco ingresó a la OCDE.

La ofensiva del lucro y la especulación

En comparación con la patética respuesta del aparato estatal y la escasa articulación de las redes sociales, ha sido impresionante la capacidad del gran empresariado para recuperar con creces sus pérdidas y articular una nueva estructura para extraer aún más ganancias a partir de esta dolorosa catástrofe. Los medios de comunicación, de los cuales este sector de Chile es dueño o financista, han cumplido un papel fundamental en este aspecto.

El negocio de los supermercados y la escasez de alimentos El día de la tragedia quedó patente la incapacidad del estado de construir una red de acopio y repartición de alimentos, medicamentos, ropas y otros bienes de primera necesidad. Estos son propiedad de las grandes cadenas de supermercados, farmacias y retail. Pese a que las cadenas de frío se habían roto, con lo cual muchos alimentos

comenzaban a descomponerse, ninguna de las grandes cadenas de supermercados Cencosud (Jumbo – Santa Isabel), Wal-Mart (Líder), Unimarc y Supermercados del Sur activó mecanismo alguno de repartición de alimentos. Tampoco el estado pudo, ni quiso expropiar mercaderías para satisfacer las urgentes necesidades de las víctimas. Lejos de aquello, la repartición masiva de alimentos fue recién anunciada para el día lunes (tres días después del terremoto) luego de una reunión del día anterior entre el gobierno y los principales ejecutivos de las cuatro cadenas: Horst Paulmann (Cencosud), Enrique Ostalé (Wal-Mart), Pablo Vega (Unimarc) y Gonzalo Dulanto (Supermercados del Sur).

Días después la prensa publicaría la cifra aproximada que pagó el gobierno en la primera compra a los supermercados de las regiones VII y VIII: 10 millones de dólares. La misma prensa cita a uno de estos altos ejecutivos que reconoce que “en un fin de semana de alta demanda, los supermercados de todo Chile logran vender casi 40 millones dólares”. Negocio redondo. ¿Por qué no se recurrió a la vasta red nacional de feriantes, productores agrícolas y centros de distribución de alimentos para comprar canastas a precios radicalmente más baratos, como lo sabe todo Chile, y así evitarse los precios inflados que justifican la plusvalía del empresariado? la catástrofe”, incluyendo el derrumbe de edificaciones como la falta de alerta de tsunami.

Hoy se sabe que incluso Carabineros de Chile licitó sus comunicaciones y adquirió un servicio privatizado de IP y dejó de utilizar la tecnología HF (alta frecuencia) que no necesita electricidad, por lo que el día de la catástrofe también dejó de funcionar y quedaron incomunicados.

Otra gran fuente de ganancias fue el cobro de seguros por las pérdidas generadas en los difundidos “saqueos”. El hecho de que los medios de comunicación de masas fomentaron los saqueos fue reconocido explícitamente por Paulmann. El discreto empresario pidió una “cuña” a los canales de TV para decir lo siguiente: “cuando se habla mucho de saqueos, la gente va a hacer saqueos por que se da cuenta que son posibles, es peligroso hablar mucho de los saqueos”.

Por eso no extraña el llamado al “orden” y la salida de las FFAA a la calle. La lección del terremoto no puede -no podemos permitir- que se concentre en la necesidad del “orden” como prioridad. La prioridad eran y siguen siendo las necesidades vitales de la gente: comida, agua, techo, salud. El orden, en cambio, fue un vulgar sinónimo de la garantía de la propiedad privada. Esta respuesta a los saqueos sobre su propiedad –por sobre la vida de las personas- es la expresión desnuda de la necesidad extrema de control que tienen los administradores del poder y los propietarios-empresarios del país.

Cualquier otro escenario de caos, sea una desbandada espontánea como ahora, sea mañana una manifestación soberana de libertad de la gente, tendrá exactamente el mismo resultado.

Las inmobiliarias y el sistema financiero

Los chilenos tenemos rabia con las inmobiliarias que, teniendo enormes ganancias, han colapsando urbanísticamente barrios enteros y dejando a la gente que compra sus departamentos en la más absoluta indefensión. Ocurrió con las casas COPEVA, que se llovieron completas hace algunos años (y que eran propiedad del hermano del último ministro del interior del gobierno de Bachelet, Edmundo Pérez), ocurre con los remates de propiedades de las familias que no pueden seguir pagando los dividendos usureros y está ocurriendo ahora con los edificios derrumbados o con daño estructural. La Cámara Chilena de la Construcción (el gremio de los empresarios del rubro) aún no termina el catastro de edificios dañados, pese a que la prensa habla de cerca de 50 edificios, casi todos recientemente entregados9. Paralelamente hace llamados a la tranquilidad, como el que realizó el presidente de la Cámara de la Construcción Lorenzo Constans, quien señaló a propósito de los edificios inclinados en distintas ciudades de Chile que “hay edificios que están inclinados, el ejemplo más claro es la Torre Pisa, que se ha mantenido por siglos en pie y, por lo tanto, creo que es conveniente analizarlo con un profesional adecuado”. Sin comentarios.

En la misma declaración Constans, solidarizó con el dueño de la inmobiliaria Río Huerquén, el presidente de la Cámara de la Construcción de Bío-Bío, Juan Ignacio Ortúzar, quien renunció a su cargo cuando se supo que esta inmobiliaria y Socoval (también de su propiedad) construyeron y vendieron el edificio Alto Río de Concepción que se desplomó completamente, generando heridos, muertos y gran impacto en la ciudadanía por las graves falencias en su construcción. Constans también felicitó al intendente de Santiago recientemente nombrado por Sebastián Piñera, Fernando Echeverría, socio de la constructora Echeverría e Izquierdo, que tiene, dos edificios nuevos, a punto de derrumbarse en Concepción y Santiago, como él mismo reconoció. Es el mismo Fernando Echeverría que, hace algunos años, cuando postuló a la presidencia de la Confederación de la Producción y el Comercio CPC (la multi gremial de los grandes empresarios Chilenos) afirmó que “es importante hacer un gran pacto nacional pro empleo que permita por ejemplo, limitar los aumentos salariales, o reducir los pagos de las leyes sociales, etc”.

Va quedando claro a que se refería Piñera con “una nueva forma de gobernar”. Por otra parte familias de las principales ciudades afectadas comienzan a denunciar que se acercan a ellos las principales constructoras e inmobiliarias ofreciendo comprarles sus terrenos a precios que no pasan de un 25% de su valor original, con el objetivo de “entregarles dinero inmediato para que vuelvan a surgir”. Es la especulación sobre los suelos y la vida de las personas por el mercado inmobiliario.

Para no dejar de asombrarse, las principales agencias aseguradoras y el presidente de la asociación de bancos Hernán Somerville, anunciaron que los dividendos hipotecarios de todas las viviendas van a subir de precio después del terremoto, pues será obligatorio que los créditos incluyan una póliza contra sismos. Nuevamente nos enteramos que en este país no se necesitan leyes, ni debates legislativos para aumentar las ganancias. Los grandes empresarios lo tienen claro. Ellos estiman que lo que se paga de seguros en los créditos hipotecarios debiera subir cerca de un 30%. Además, Antonio Latorre, gerente general de la agencia aseguradora Creditaria, declaró a “El Mercurio” que “la tasa de seguro será más cara en segmentos de vivienda de menor valor, porque tienen más riesgo”. ¿Un reconocimiento implícito de que las construcciones en barrios populares son de menos calidad que las de los barrios de la elite? ¿Un lapsus involuntario?

Concientes de la difícil situación por la que pasan cientos de miles de familia, los cinco grandes bancos del país lanzan un ofertón de créditos de consumo para enfrentar la catástrofe. El gerente general del Banco Santander, el español Emilio Botín (irónico apellido) de visita por Chile afirmó que su banco dispondrá de un fondo de 3200 millones de dólares para realizar “créditos solidarios”. La donación de los bancos a la mediática teletón del terremoto no alcanzó los 500 mil dólares.

Las campañas de ayuda como generación de ganancias

Muchos chilenos no comprendíamos por qué las campañas de ayuda y recolección apoyadas por la televisión no podían iniciarse antes que llegará a Chile el animador de televisión Mario Kreutzberger “don Francisco”. Después nos enteramos por la prensa que el diseño de la llamada “teletón del terremoto” se realizó en una reunión de la multi gremial de los grandes empresarios en la sede de la Confederación de la Producción y el Comercio el día jueves 4 de marzo. Los mismos grandes dueños del capital que han sido nombrados en este artículo tuvieron un inédito protagonismo mediático en esta “teletón”.

Permanentemente algunos de sus representantes ocuparon dos de los doce puestos de telefonistas que recibían los llamados de ayuda televisada. Algo inédito en la historia de las “teletones chilenas”.

“Estamos impresionados con los 60 millones de dólares que se lograron recaudar (30 mil millones de pesos)” afirmó Cesar Barros de Salmón Chile. Lo que no dijeron los señores Barros, Somerville, Paulmann, Constans, etc., es que para muchos chilenos resultó chocante el nuevo ejercicio de lucro con la desgracia del pueblo, expresado en los llamados tipo “compre una frazada en nuestra tienda y nosotros regalamos otra” o “regalaremos un antigripal o paracetamol si se compran determinada marca“, en tal o cual farmacia.

Tampoco dijeron que el descuento de impuestos por donaciones alcanza un 17%, y que recientemente anunció el presidente electo Piñera que espera aumentar este porcentaje a través de una nueva ley de donaciones. Tampoco dijeron que la magnitud de los daños del terremoto y maremoto se calcula entre 20 mil y 30 mil millones de dólares. Cifra exorbitante, que dista muchísimo de las donaciones que realizaron en la teletón, pero que se acerca a las cifras de las ganancias empresariales. La sociedad de inversiones Luksic declaro a “El Mercurio” en el mes de enero que contaba con 500 millones de dólares para invertir fuera de Chile.

La venta de las acciones de la Línea aérea LAN Chile pertenecientes al presidente electo Piñera es un caso aparte. El 25 de febrero vendió en la bolsa el 6.4% de las acciones de LAN en más de 375 millones de dólares, el lunes siguiente al terremoto Piñera decide diferir la venta de las demás acciones en su poder por que estaban bajando en la bolsa. El día 9 de marzo vende el 8.5% de las acciones LAN en la suma de 514 millones de dólares. Aún quedan en poder de Piñera el 11% de las acciones LAN, por lo que se calcula que con la venta de todo este paquete accionario recibirá más de mil doscientos millones de dólares, que constituyen menos del 50% de su actual patrimonio reconocido. Todas estas cifras hacen irrisorias los 60 millones de dólares juntados “mediáticamente” en la Teletón y hacen aún más significativo para nuestro país, el noble gesto del presidente y vice -presidente Boliviano quienes donaron la mitad de su sueldo a Chile. ¿Que significado puede tener esto para el rico empresariado Chileno, empezando por nuestro presidente Sebastián Piñera? (…)

____

Todos los autores son integrantes del Centro de Alerta e investigadores OPECH- Universidad de Chile.

http://www.theclinic.cl/2010/03/16/investigadores-universitarios-y-terremoto-texto-indignado/#more-14225

El impredecible final del laberinto cubano. Entrevista al sociólogo cubano Aurelio Alonso…

leave a comment »

  • Para entender Cuba y el tema actual de la “disidencia” (¿realidad o manipulación?)

  • Entrevista también a Pablo Milanés, más abajo…

    CUBA-CASTRO-RAULFIDEL
    par Waldo Fernández Cuenca, La Ventana/Casa de las Américas

La Revolución Cubana está próxima a su medio siglo. Teorizar desde cualquier ángulo sobre ella se vuelve un ejercicio difícil pero apasionante. El proyecto político y social cubano, me atrevo a decir que gatea todavía, busca situarse en un mundo áspero y contradictorio. Con enemigos poderosos y grandes amigos en todo el mundo. Cuba sigue su camino. Mas en su andar, importantes pensadores desde las más extremas y moderadas posiciones opinan sobre ella. Aurelio Alonso, actual subdirector de la revista Casa de Las Américas es uno de ellos. Sobre un críptico laberinto hurga en los intersticios de los grandes retos que hoy enfrenta nuestra nación, 50 años después de haber escogido un destino diferente. Este sociólogo y reconocido pensador intenta darnos algunas claves de la Cuba actual.

¿Qué sintió Aurelio Alonso como pensador y persona cuando supo que se derrumbó el campo socialista y la URSS ?

– Para mí – como para casi todo el mundo- fue algo totalmente inesperado y sorpresivo, pero si en algún lugar del mundo ha habido una comprensión racional del derrumbe y no una comprensión por claudicación fue en Cuba, porque nosotros sabemos que en algunos países de ese campo, como Polonia y Hungría, se había desarrollado ya una proyección reformista muy fuerte hacia una economía de mercado.

“En los años 60 el proyecto cubano trató de desarrollarse con una cierta autonomía, lo cual no pudo realizar con éxito, y tuvo que adherirse al CAME y alinearse al sistema soviético. Pero ya el Che Guevara casi había pronosticado el derrumbe del sistema socialista, algo que en general se veía muy difícil y poco probable. Yo pienso incluso hoy que el sistema podía haberse reformado desde adentro sin haberse desestructurado.

“Para nosotros la caída en lo económico fue una catástrofe y en lo político provocó una crisis de paradigma. Se había asumido el criterio que ese sería nuestro modelo de desarrollo, y de repente se desmorona, motivo por el cual muchos pensaron que aquí también iba a caer el socialismo. No obstante, para los dirigentes cubanos se retuvo con claridad la opción de resistir por todos los medios este embate. Que esto era necesario y posible a la vez.”

¿En algún momento usted pensó que aquí también se caería el socialismo ?

– Sí, yo siempre pensé que podía caerse, como pienso que todavía puede caerse. Si algo demostró el campo socialista fue que la irreversibilidad del sistema no era una ley inviolable. Esa falsa idea de que habíamos llegado a una sociedad superior y que no era reversible fue totalmente errónea. Esto lo asume Fidel en el 2005 en un discurso – que resultó alarmante y sorpresivo porque nunca él había reconocido posibilidades al fracaso- cuando habla que nuestro socialismo podíamos destruirlo nosotros mismos, y menciona la corrupción. Yo hablaría de mucho más que de la corrupción, hablaría de burocracia, de inmovilismo y de la rutinización de nuestro sistema.

“Pienso que la destrucción del sistema siempre es posible y hay que salvarlo todos los días, rehacerlo todos los días, perfeccionarlo todos los días, incluso lo que no se haga hoy puede ser un lastre para el mañana. Este ha sido un problema serio del socialismo cubano : que ha estado entrampado desde afuera por un bloqueo externo pero también desde adentro por una cuota de incertidumbre muy alta.”

Usted, en una entrevista para el periódico mexicano La Jornada, habla de reinventar el socialismo. ¿Qué significa para Aurelio Alonso reinventar el socialismo en Cuba ?

– La primera vez que yo usé esta palabra fue en Chile en el año 2003, cuando digo que el futuro del mundo debe ser socialista pero que había que reinventarlo, no solamente en Cuba sino también los proyectos de socialismo que nacen hoy en América Latina en el marco de sociedades que están intentando cambios radicales y revolucionarios, como lo son Venezuela, Bolivia y ahora el caso de Ecuador.

“Estos son países que tienen que reinventar, no pueden asumir ningún esquema anterior, ni el modelo soviético ni el actual modelo chino que es muy controversial debido al alto compromiso alcanzado con el mercado en esa sociedad, lo cual ha generado mucha incertidumbre en determinados sectores, en cuanto al rumbo futuro. Para encauzar esas experiencias socialistas de hoy hay que pensar en reinventar. Se ha vuelto un verbo clave.

“Nuestro socialismo también hay que reinventarlo, mirando críticamente a la experiencia del sistema en el siglo XX. Por ejemplo en el plano económico debemos decir que de una economía que está muy estatizada debemos llegar a una economía más flexible donde el Estado no pierda su poder económico. Es decir, ni el control integral del aparato económico nacional, ni su protagonismo empresario, como inversor principal, en sectores que resulten clave. Pero que deje espacios a otras formas de propiedad, como pueden ser formas de propiedad cooperativa, y también una mayor presencia de la economía familiar. Y ni siquiera excluir la posibilidad de otras en las cuales ni hayamos pensado. Los esquemas atentan contra la imaginación.

“Todo esto debe implementarse con un balance donde ninguna de las formas no socializadas o menos socializadas imponga una norma de mercado a las más socializadas. Buscar una configuración que provea eficiencia, pero no en los términos cuantitativos de la economía de mercado, sino con una concepción nueva de la eficiencia, orientada a hacer sustentable al sistema en su conjunto.

“Ahora, ¿qué camino habría que tomar ? ¿Qué tiempo puede demorar ? ¿Cómo se puede hacer ? Esas son preguntas más concretas que requieren respuestas más concretas. Y respuestas más concretas implican el manejo de muchas variantes que no están a mi alcance. Pero no tengo duda en cuanto a la necesidad de romper la identificación de lo estatal con lo socializado o socialista. Habría mucha más tela por donde cortar, por supuesto.”

¿No hay una idea implícita también en ese término de fracaso ?

– Claro que sí. Hay dos cosas : está el significado del fracaso del modelo anterior y está no perder de vista también los aportes reales de aquel modelo. Empezando por la Unión Soviética, que de un imperio más feudal aun que capitalista, sostenido por el mujik (el campesino), se convirtió en menos de medio siglo en la segunda potencia mundial. No todo fue fracaso en aquella economía, de la cual pueden extraerse experiencias importantes, siempre teniendo en cuenta que el conjunto del modelo no se sostuvo, ni en lo económico ni en lo político. En lo político porque el socialismo, que es el único régimen mundial donde la sustentabilidad depende de la democracia, no ha sido capaz de crearla.

“El capitalismo puede vivir sin democracia, fíjate que donde primero se implanta el modelo neoliberal en América Latina es en el régimen de Pinochet, el capitalismo usa los mecanismos de institucionalización política que le son convenientes y rentables en cada lugar sin ningún escrúpulo. E incluso aplica patrones autoritarios, y a veces de corte fascista, al amparo de esa institucionalidad que llama democrática por sostenerse en regímenes electorales y de alternacia gubernamental.

“Al capitalismo no le interesa crear una verdadera democracia, pero al socialismo sí, y eso fue lo que faltó en Moscú, donde si hubiera habido un verdadero poder popular, el gobierno soviético hubiera podido asumir un esquema de reformas mucho más radical encaminado a sostener el sistema socialista. No radical en renunciar al mismo. Todo eso falló porque no había un poder popular, el pueblo no tenía ningún poder, desde un nivel comunitario hasta los más altos niveles estatales, en la toma de decisiones.”

¿Cuáles son entonces los problemas del proyecto democrático cubano ?

– Creo que debemos partir de reconocer que hemos armado un proyecto demasiado estatizado, muy burocratizado con un nivel muy limitado de participación popular en los sistemas de decisiones de todo orden. Esto puede definir a grandes rasgos el problema, pero que tiene muchas expresiones puntuales e institucionales. Por ejemplo existe un sistema de poder popular donde la Asamblea Nacional – que electoralmente es muy democrática, pero los elegidos tiene un poder muy limitado para tomar cualquier decisión- se reúne solo dos veces al año y vota cosas que ya han sido tramitadas. Esas votaciones unánimes te dan la medida de lo insustancial de su gestión.

¿Habría que refundar entonces la democracia cubana actual ?

– « Refundar » no es la palabra, refundar significa volver a fundar, un diseño distinto, liquidando todo lo anterior. Yo creo que hay que transformarlo críticamente, tener una posición más crítica por parte de los actores políticos, en todos los niveles, de poder hacia la organización del poder. El papel del partido a mi juicio debería ser transformado : el partido no puede dirigir al Estado, es el pueblo el que debe dirigir al Estado. Martí usaba unas palabras que siempre me han impresionado, él hablaba de un partido para formar la república no para dirigir la república, para Martí el partido debe tener un papel más ético, más de vanguardia.

“Esto nos lleva al análisis de que son dos cosas distintas un partido-vanguardia y un partido-poder. Si nos montamos en una estructura de poder ya estamos rebasando el papel de la vanguardia ; y si nuestro propósito es articular la garantía, la reproducción y el perfeccionamiento de la vanguardia dentro del proyecto, nuestra aspiración no puede traducirse en el ejercicio del poder, ya se refiera a administrar con eficiencia, o cualquier dispositivo que releve al pueblo de la responsabilidad de las decisiones.

“No son ideas antagónicas, pero tampoco coincidentes, incluso pueden contraponerse en algunas cosas porque ejercer el poder crea intereses corporativos, entonces quieres estar en el Partido para poder ejercer el poder. Es toda una dinámica de intereses y compromisos de acuerdo al papel que juegan las instituciones.”

¿Cree usted en la superación de una férrea mentalidad de plaza sitiada sin subestimar nunca la inteligencia del enemigo ?

– Eso es muy difícil. Para superar esa mentalidad de plaza en estado de sitio debe dejar de existir el estado de sitio real. Esta mentalidad de plaza sitiada se crea porque somos una verdadera plaza sitiada. Los últimos 15 años son la prueba más clara de ello : cómo los Estados Unidos han cambiado toda su política hacia el antiguo campo socialista excepto hacia Cuba. Y comienzan el hostigamiento hacia esos regímenes latinoamericanos que se aproximan o siguen proyecciones antiimperialistas, afines a las de Cuba.

“La política de cerco existe y el centro principal se está desplazando hacia Venezuela. Este país es, más que Cuba, objeto previsible de una posible invasión, por los intereses norteamericanos allí, puesto que Venezuela es uno de los suministradores más de petróleo a los Estados Unidos, y esta asentada geográficamente sobre las segundas reservas de petróleo más grandes del mundo.”

En varios de sus artículos sobre la sociedad cubana y el impacto de la crisis de los 90 usted dice que Cuba tiene una crisis de inserción debido al mundo al cual se enfrenta. ¿Ha logrado el país insertarse en la dinámica global contemporánea a la vez que protege su modelo ?

– Yo hablo sobre la crisis de inserción que provocó la caída del llamado « campo socialista », porque hasta el año 1989 Cuba no padecía esta crisis debido a su inserción dentro de un sistema internacional. La inserción siempre ha sido un problema para nuestro país, los primeros años de la revolución fueron de ruptura y búsqueda de un camino independiente de inserción en el mercado mundial, el cual no logramos. Ya entonces se pueden identificar los elementos propios de una primera crisis de inserción hasta que Cuba opta por ingresar al CAME y obtiene una asociación internacional articulada, orgánica y estable. También una nueva situación de dependencia.

“Este sistema (el del CAME) no llegó a dominar una porción suficientemente elevada de la economía mundial. Además se montó sobre un equívoco, puesto que no llegó a ser un sistema distinto, en términos de mercado, al sistema capitalista dominante, es decir, al mercado mundial, sino es una forma de integrarse desde una perspectiva colectiva a la economía mundial.

“Cuba vive a partir de ahí un momento económico provechoso, aunque nos volvimos también más azucareros, más dependientes de un mercado cautivo con pocas posibilidades de salirnos de ese sistema. En la época actual hemos ido logrando una inserción policéntrica, ya que no dependemos de ningún centro en particular. Me atrevería a caracterizar la articulación económica internacional a partir de tres contrapartes : Venezuela, China y algunos países desarrollados.”

¿Cómo ve Aurelio Alonso el socialismo del siglo XXI que Chávez nos propone ?

– Esa es una teorización. Confieso que yo también he usado ese término, pero lo cierto es que no se sabe todavía cuál es, o cuales serán los socialismos de este siglo porque solo han pasado siete años. Yo creo que hay una correlación de fuerzas que demuestra condiciones favorables, como nunca hasta nuestros días, para reiniciar una búsqueda del socialismo en América Latina. Por ahí viene el verbo « reinventar », y como todavía habrá mucho que reinventar, le hago un cierto rechazo a que alguien venga a estratificar modelos como si tuvieran la verdad en la mano.

“Nosotros no podemos ponernos a construir modelos en abstracto, tampoco significa que no podamos teorizar pero debemos hacerlo de manera progresiva. Las condiciones de los países que vayan a construir ese socialismo saliendo de profundas complicaciones de dependencia neoliberal como son los países latinoamericanos, deben ser sobre la base de una serie de pasos, de construcciones distintas a una sociedad como la cubana de economía muy estatizada. Quizás los objetivos sean similares pero los puntos de partida, los caminos, las estrategias tienen que ser distintas.

“Incluso nosotros no debiéramos ver, a ultranza, como un pecado capital, privatizar. Venezuela parte, de hecho, de una sociedad hiperprivatizada, y no creo que los procesos nacionalizadores que se hagan necesarios puedan orientarse a la desprivatización masiva. También existen condiciones diferentes para los países que parten con una cantidad enorme de recursos materiales, naturales y los que no. Nunca van a ser iguales tampoco las condiciones en que pueda triunfar un proyecto socialista en un país capitalista desarrollado, necesariamente serán condiciones diferentes. El dilema no está en teorizar o no teorizar, sino en si construimos modelos o no construimos modelos, a partir incluso de experiencias evaluadas como exitosas.”

¿Hasta qué punto le hizo daño a nuestra economía copiar el modelo soviético y adoptar una excesiva centralización ?

– Eso es muy difícil de decir. Habría que preguntarse también hasta que punto la economía hubiera subsistido si no adopta el modelo soviético. No se trataba solamente de acogerse a un modelo sino de adaptarse a las exigencias de un conjunto de países para poder insertarse. La cuestión no era « si no te adaptas al modelo no te ayudamos », era « si no te adaptas no tienes manera de insertarte ».

“Este modelo le hizo daño y le hizo bien al país, porque nos permitió salir de la crisis de principios de los 70 y a partir de ahí obtuvimos una dinámica de desarrollo estable. Uno de los grandes daños fue en el aspecto financiero, pues había que buscar en el resto del mercado fuentes de financiamiento no contempladas en el CAME, y nos acogimos al flujo de la corriente crediticia en eurodólares que ofrecía el mundo desarrollado en esos años. Como es sabido, esto generó un proceso de endeudamiento que desbordó la capacidad de pago del país en divisa convertible.

“También habría que considerar que nuestras políticas de inserción han estado ligadas a instrumentos jurídicos y no a una dinámica mercantil. Se montaban fábricas que después no funcionaban o funcionaban a muy baja capacidad por no hacerse las previsiones pertinentes. Fíjate que la crisis de la economía cubana no empieza en realidad con la caída del campo socialista, empieza con la carencia de recursos financieros para saldar los cumplimientos de la deuda externa en divisa convertible en los primeros años de los 80.

“En el año 1985, Cuba tiene que decirle a los acreedores occidentales capitalistas que no puede pagar y para poder acceder a nuevos préstamos los acreedores le exigen al país una fuerte reducción del gasto público y un programa de privatización que priorizara la eficiencia económica por encima de los gastos sociales. Una versión de las « políticas de ajuste » del FMI y el Banco Mundial, características de las ataduras de la dependencia neoliberal. Cuba no acepta y declara la moratoria de la deuda.

“Los créditos capitalistas significaban alrededor del 16% de la entrada de divisas al país, pero ese 16% afectaba al 35% de la economía cubana. Los convenios con los países del CAME se basaban en lo que esos países te podían dar, que no coincidía siempre con lo que se necesitaba ; en tanto, los créditos capitalistas significaban la entrada de divisas al país para buscar ofertas de acuerdo con tus necesidades. La moratoria de la deuda con los acreedores occidentales trajo como consecuencia que el nivel de dependencia de Cuba al CAME se elevara de aproximadamente un 65% hasta cerca de un 90% en 1989.”

¿Qué cambios estructurales más urgentes necesita la economía cubana para un despegue de sus fuerzas productivas ?

– En primer lugar debemos enrumbar la mirada hacia la subsistencia. Siempre hemos rechazado aplicar un modelo de subsistencia, pero los principales gastos del país siguen siendo los combustibles y los alimentos. Nunca se podrá llegar a la total suficiencia, pero no se puede depender en 50 o 60% de importaciones en esos rubros. En este país hay mucha tierra sin cultivar. Está la famosa anécdota de Raúl de que solo veía marabú en su viaje a Camaguey. Evidentemente hay un problema estructural que requiere un cambio estructural.

“Hay un 30% de los productores agrícolas que hoy garantizan más del 60% de la producción de alimentos, y estos son los productores privados y las cooperativas con mayor autonomía en sus decisiones. Son los menos atenazados por los suministros del Estado, por el compromiso de entrega al Estado, por la elección de sus cultivos por parte del Estado, por los precios que impone el Estado. Yo no soy un experto en esos temas pero sí hay mucha gente que ha escrito sobre eso y tiene sus puntos de vista.

“Creo que habría que ponerle un poco más de atención a los críticas. Hay que generar cambios en la agricultura que garanticen un mayor autoabastecimiento. Yo pienso que el socialismo del siglo XX fue tan estatista de vocación en todas partes, que hoy nos cuesta adoptar otras formas de propiedad como la cooperada y la privada.”

¿Considera la negación del mercado como la negación del desarrollo ?

– Mira, el mercado no es el capital pero el capital sí hizo al mercado. Las economías de mercado avanzan hasta que el capital se cae. Debe buscarse la desconexión entre mercado y capital y a su vez el mecanismo de reducción del peso específico del mercado como dispositivo de conducción de la economía. Yo no creo en el « socialismo de mercado ». Tú no puedes dirigir la economía socialista mediante el mercado. La economía socialista debe estar dirigida de manera global por una institucionalidad social representativa de los intereses de la población y que domine al mercado.

“Al mercado hay que acudir para armar una lógica de eficiencia sin comprometer el proyecto social. Una eficiencia no dictaminada por las leyes del mercado sino por una lógica montada en los intereses superiores de la sociedad, dentro de la cual el mercado provea también, con sus mecanismos, aseguramientos armónicos con el interés global del proyecto. El mercado de que hablo no puede convertirse en una concesión al interés privado en detrimento del interés social, sino subordinarse a él.”

Desde que Raúl asumió la presidencia del país se habla de cambios, básicamente ¿cómo pudiéramos diferenciar la personalidad de Raúl con la de Fidel ?

– Fidel es el estadista más brillante del siglo XX. Ha sido el jefe de estado que ha demostrado la mayor capacidad para resolver la subsistencia social en las condiciones más adversas posibles y mantener un consenso para el sistema. Las revoluciones generan personalidades : ahora mismo, en Ecuador nadie sabía quien era Correa hasta hace dos años y este ha adquirido una talla de estadista impresionante. Raúl no es Fidel. Creo que Raúl tiene condición de estadista, como la tuvo el Che, y Dorticós y Carlos Rafael Rodríguez. Es una opinión muy personal. Diría incluso que Raúl aventaja en algunos aspectos a Fidel, yo creo que Raúl es mejor administrador, y mucha gente lo cree en Cuba. Él tuvo un peso decisivo en muchas de las reformas que se implementaron en los años 90 y que sirvieron para contener el desplome de la economía cubana.

¿Cuán cerca o cuán lejos está el final del laberinto cubano tras la caída del Muro ?

– No se sabe dónde está el final del laberinto, ni siquiera la salida del laberinto está todavía clara. La salida ha tenido un proceso de reinserción que le debe mucho a la política de resistencia, pero también a los cambios que se están produciendo en América Latina y a la crisis del sistema imperialista. Estamos en una época de grandes incertidumbres, no podríamos precisar aun los caminos de esos proyectos y cómo van a enfrentarse al imperialismo. Un imperialismo que nos gusta calificar de agonizante pero que, incluso en su agonía, no se quedará de brazos cruzados. Seguramente van a repetirse las agresiones armadas, las cruzadas, las invasiones.

“Por lo tanto el principal aliado que van a tener los pueblos de la América Latina será la resistencia de los invadidos. En cuanto a Cuba debemos pensar que la situación de plaza sitiada puede durar 100 años más. El sitio es un componente real de nuestro laberinto.”

La Ventana/Casa de las Americas
5 janvier 2009

ENTREVISTA CON PABLO MILANÉS

« El socialismo cubano se ha estancado »

par Carlos Fuentes

publié : le 5 janvier 2009

Calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid, el artista señala que « este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas »

Es hora de siesta, pero Pablo Milanés (Bayamo, 1943) responde con brío desde Vigo. Está de nuevo en España, ahora a la espera de ser papá de gemelos (y ya tiene seis hijos) y calentando motores para una gira que arranca el 16 de febrero en Madrid. Responde resuelto, habla sin tapujos de Cuba, del momento histórico que se avecina. Y considera agotada la etapa de los hermanos Castro. "Este socialismo dio todo lo que iba a dar, estamos paralizados y tenemos que hacer reformas".

¿Cómo lleva vivir sin La Habana ?

Terrible, la verdad. Ya llevo un mes aquí y nunca me había separado más de veinte días de La Habana. En cuarenta años de oficio no recuerdo haber estado un mes fuera. Y me siento muy extraño, tengo mucha nostalgia, voy aquí a la playa de Samil, pero no es lo mismo que el malecón de La Habana.

¿Ha sido la nostalgia una fuente de alimentación para su canción ?

Sí, esa nostalgia está perenne en mi obra y se manifiesta a veces de forma indirecta, pero siempre se manifiesta. Es una característica del isleño.

Ya lo cantó : "El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos".

Y amo a esta isla, soy del Caribe esas características no se pueden obviar ni al hablar, ni al reír, ni al disfrutar ; ni siquiera cuando sufres o eres pasional. Todo tiene que ver con lo isleño.

La parálisis dirigente

Hábleme de su isla, ¿cómo ha dejado Cuba ?

Bastante mal. Después de tres ciclones, una crisis que no se acaba de solucionar y unos dirigentes que no hacen nada por sacar adelante el país nuevamente en medio de esta parálisis. Si a esto se agrega la crisis mundial, pues estamos bien arreglados.

¿No confía en que Raúl Castro dé un paso hacia delante ?

Yo no confío ya en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años porque todos, en mi criterio, pasaron sus momentos de gloria, que fueron muchos, pero que ya están listos para ser retirados. Hay que pasar el testigo a las nuevas generaciones para que hagan otro socialismo, porque este socialismo ya se estancó. Ya dio todo lo que podía dar, momentos de gloria, cosas imperecederas que aún perviven en la memoria y en los hechos cotidianos del cubano, pero tenemos que hacer reformas en muchísimos frentes de la Revolución, porque nuestros dirigente ya no son capaces. Sus ideas revolucionarias de antaño se han vuelto reaccionarias y esa reacción no deja continuar, no deja avanzar a la nueva generación que viene implantando un nuevo socialismo, una nueva revolución que hay que hacer en Cuba.

Y a esos viejos revolucionarios, ¿la historia los absolverá ?

Sí, creo que sí. Simplemente deben retirarse, pero no creo que haya que juzgarlos por nada. Hicieron lo que tenían que hacer en su tiempo. Simplemente, ahora no están haciendo lo que deben hacer.

¿Qué es lo más triste que contempla usted ?

Es tal la situación que está viviendo el cubano que ya no puede vivir más de promesas. Las conquistas antiguas están ahí. Hay que ir hacia nuevas conquistas. Se logran con nuevos pensamientos y una dinámica nueva que [los dirigentes] no son capaces de ejercer . Estamos paralizados en todos los sentidos, hacemos planes para un futuro que nunca acaba de llegar.

Nueva conquistas

Lo que causa resignación y desasosiego en las nuevas generaciones

No solamente el desasosiego. Los jóvenes cubanos se forman de un modo muy hermoso, pero luego tienen que emigrar para proyectar lo que estudian. Es muy triste porque ni siquiera un exilio político, sino un exilio económico por las pocas condiciones que hay en nuestro país. Que se divida la familia, que se cercene esa relación filial es absolutamente inadmisible en estos momentos.

Hace días, Wendy Guerra escribió sobre la caída de estereotipos ; ya es políticamente correcto tener amigos gays, ya no hay represión brutal como en los primeros años de la Revolución

No es tan brutal, pero tampoco es tan abierta. Hace quince años deciqué la canción Pecado original a mi director artístico, que es gay. En esencia esa realidad no ha cambiado todavía. Hay que ir más allá, pasar de las palabras a los hechos. Todavía hay mucho prejuicio contra los homosexuales en Cuba.

También con el turismo sexual, en el que los españoles son campeones

Turismo sexual hay en todas partes del mundo. Cuba destacó por una imagen inmaculada ante los ojos del mundo y cuando empezó a ser un país normal, como todos, parecía que se caía el mundo. Prostitución hay en todas partes, y mucho más corrupta que la que existe en Cuba. Simplemente, la imagen de Cuba se ensució, entre comillas, ante la imagen que daban admiradores, entre comillas, de la Revolución.

Canción y Régimen

¿Qué influencia tiene esta trayectoria política en la poética cubana ?

Puedo hablar por mí : en Regalo, mí último disco, manifiesto todo mi pensamiento actual sobre la situación cubana e internacional. No es que el artista deba expresarse siempre en estos términos, pero si sus canciones tienen un ápice de realismo y dignidad hay que retratar el momento en el que vive. Así como expresamos la gloria que vivimos en un momento, también debemos expresar lo que estamos sufriendo ahora. Pero hay que tener valor, en primer lugar, y hay que tener dignidad y entereza para poder afrontar la situación que atraviesa Cuba ahora. Mucha gente tiene miedo a hablar porque hay un sistema detrás de censura, de represión callada y oculta que no te permite hablar libremente y que hay que echar abajo ya, cuestionarlo de un modo radical. Son cosas que se han venido planteando anteriormente, inclusive por la dirigencia cubana, pero no se han llevado a cabo.

¿Es necesario un dictador para que haya canción de autor ?

No, hombre, no. Eso es una barbaridad. Esa pregunta que usted me ha hecho es una barbaridad. No hacen falta dictadores en ningún lugar para nada.

Buena Vista Social Club

Política aparte, Cuba sigue de moda. Ha vuelto el bolero…

En Cuba tenemos un defecto : olvidamos las expresiones que nos han antecedido. Y dos de ellas han sido el filin y la canción tradicional. En 1981 empecé a recuperar el bolero filin y en 1982 inicié la serie Años, que ya tiene seis discos. En aquel momento, esa música estaba completamente olvidada. No quiero decir que todo sea gracias a mí porque sería demasiado pretencioso, pero no hay duda de que fui el primero en tratar de reconquistar esos valores que se habían perdido y que estaban olvidados.

Tuvieron que ir un guitarrista norteamericano y un productor inglés a grabar Buena Vista Social Club. ¿Cómo le sentó ?

Indudablemente muy mal, porque yo estaba haciendo pobremente, de manera muy artesanal, todo ese trabajo que anteriormente no había sido reconocido. De hecho, al día de hoy aún no ha sido reconocido.

Al menos, Buena Vista permitió una vejez cómoda a muchas leyendas

Sí, la vejez que siempre debieron haber tenido.

Que era imposible en Cuba

Fueron completamente olvidados.

EEUU

¿Alberga esperanzas en la presidencia de Barck Obama ?

Sí, cómo no. Soy un ciudadano negro y que Estados Unidos haya tenido una ley de derechos civiles conquistada en los años 60 y que, menos de 40 años después, ya tenga un negro presidente es tanto o más que lo que hemos logrado nosotros en Cuba, donde los negros aún no tienen ni poder real ni verdaderas oportunidades. Es una vergüenza que en Estados Unidos haya un presidente mestizo no hayan ejercido el poder en estos cincuenta años.

Medio siglo también tiene el bloqueo, muchas veces utilizado como mera excusa

El bloqueo tiene dos caras : realmente nos ha afectado durante 50 años, pero está la otra cara, el auto-bloqueo, que hemos utilizado como una emergencia para defendernos de nuestros errores en determinados momentos.

Epílogo

En una de sus últimas canciones

Quisiera que me preguntaras por algo artístico, parezco un ministro en lugar de un cantante.

En Suicidio esboza a un creador que está en el ocaso

No es que esté en el ocaso, más bien está decepcionado por todo lo que ocurre a su alrededor.

¿Es una canción autobiográfica ?

Sí, totalmente autobiográfica.

¿Y siente Pablo Milanés que le quedan pocas cosas por contar ?

No, me quedan muchas por contar. Cuando canto cosas negativas parece que voy a morir, pero no, estoy vivo todavía.

http://medelu.org/spip.php?article157