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Después de la encuesta CEP: perspectivas electorales de Enríquez-Ominami, Frei y Piñera…

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  • Enriquez-Ominami, ¿tocó techo?, por P. Navia
  • Ha pasado el CEP. Se han escrito ríos de tinta. No hay lado que no se haya mirado. Pues bien: ¿y ahora qué?, por E. Tironni
  • “Negociemos, don Inodoro”, por S. Escobar

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

Enríquez-Ominami, ¿tocó techo?, por P. Navia

El 17% de intención de voto convierte a Marco Enríquez-Ominami en un formidable candidato de protesta. Pero aunque celebre la tendencia al alza respecto a la encuesta anterior, todavía dista de poder aspirar a segunda vuelta. A partir de estos datos, resulta improbable que llegue a La Moneda. Pero también parece imposible que otro candidato llegue a la Presidencia sin su apoyo tácito o teniendo a MEO en contra.

CHILE-OMINAMI1 Aunque la misma advertencia se hizo equivocadamente antes, los otros comandos aseguran que el candidato díscolo ha tocado techo. Aun si puede seguir creciendo, es más difícil subir 4 puntos cuando se está en 17 que cuando estaba en 13%. Hay menos chilenos indecisos. Muchos otros dudan de sus atributos de liderazgo. Aunque es sincero y simpático, sólo una minoría cree que está preparado para ser Presidente. Para revertir esa percepción, necesita tiempo. A 100 días de la elección, el tiempo escasea. Pero para él, bien pudiera ser que los chilenos crean que MEO necesita más canas antes de que pueda llegar a La Moneda. Porque, además, es menos competitivo que Frei contra Piñera en segunda vuelta, es improbable que la Concertación desembarque en su entusiasta pero improvisado tren de campaña en las próximas semanas.

De cualquier forma, Enríquez rápidamente se ha consolidado como el candidato alternativo por excelencia. Su 17% resulta mágico. Si se suma a Frei, le abrirá la puerta a la coalición para un quinto gobierno consecutivo. Frei ya es competitivo en segunda vuelta. Pero haciendo campaña con MEO, sería imbatible. A su vez, Piñera precisa, si no del apoyo de Enríquez en segunda vuelta, al menos su neutralidad. Los dos deberán ser cuidadosos en sus estrategias hacia él. Por un lado, es riesgoso suponerlo sin chances de pasar a segunda vuelta. Por otro, deben preparar el camino para atraer su votación y el apoyo del propio candidato en segunda vuelta.

Enríquez enfrenta una compleja disyuntiva. Lo lógico es seguir haciendo campaña para demostrar que su techo es más alto, pero también debe pensar en un plan B. Si lo suyo es efectivamente la fuerza de la renovación, debe pasar de ser el mensajero a ser portavoz de esa demanda. Si no sabe leer el mensaje que simboliza su votación, difícilmente podrá liderarla para estar del lado de los ganadores en 2010. Ya sea porque todavía sueña con una victoria o porque sepa que deberá apoyar a alguien más en segunda vuelta, MEO debe evolucionar desde el candidato protesta a un candidato cuyas ideas ganen, aunque él no llegue a La Moneda.

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

BLOG NAVIA EN LA TERCERA

Ha pasado el CEP. Se han escrito ríos de tinta. No hay lado que no se haya mirado. Pues bien: ¿y ahora qué?, por E. Tironi

Para ningún candidato, a decir verdad, la CEP ha sido decisiva. Piñera no arriba a los 40 puntos, pese al gigantesco despliegue publicitario y al respaldo unánime de su sector, pero sigue punteando –lo que no es poco. Frei no sube, e incluso baja en el márgen, y sus atributos personales se deterioran, pero logra posicionarse como EL contendor de Piñera. Y MEO, aunque sube, no satisface sus propias expectativas (que ya están desatadas): no alcanza los 20 puntos, sigue a dos dígitos de Frei –su verdadero contrincante– y no logra hacer creer que puede ganar y ser Presidente.

¿Conclusión?: la campaña sigue abierta.

Curiosamente, los analistas han puesto una inusitada atención en la evolución de los atributos personales de los candidatos. Nunca he confiado demasiado en este indicador, pero asumámoslo. ¿Qué indica? Básicamente que Piñera y MEO suben en todos ellos, y Frei baja o se mantiene.

Tanto Piñera como MEO dependen de lo que ellos mismos puedan hacer y representar como candidatos. MEO no tiene una fuerza política que lo respalde, y Piñera necesita deshacerse simbólicamente de ella, pues representa un peso ante que un impulso a sus aspiraciones. La derecha, en efecto, es menos que Piñera; y el respaldo  que éste muestra en la CEP es fruto de sí mismo antes que de la cultura política que le respalda.

La situación de Frei es la opuesta.  Es, hasta ahora, una candidatura esencialmente “corporativa”. Vale decir, lo que marca en la CEP viene fundamentalmente del peso de la cultura política de la Concertación. De hecho, su apoyo coincide casi exactamente a la adhesión que ella recoge. Por lo tanto, el esfuerzo que hizo en los últimos meses para “ordenar la casa” parece haberle rendido algunos frutos, aunque ha tenido un costo en lo que respecta a sus propios atributos personales.

¿Qué implicancias tiene esto para lo que viene? ¿Podrán Piñera y  MEO mantenerse o seguir creciendo en base solamente a sus atributos personales? ¿Podrá Frei subir sólo apelando a la fuerza corporativa de la Concertación?

Mi opinión. Creo que lo que viene es difícil para Piñera y MEO. La relación (en este caso con los electores) basada en puros  atributos personales tienen un rendimiento decreciente. Se necesita algo más: intereses, identificación, cultura, rutina; lo que deseen. El carisma es frágil, y lo peor, quebradizo. Lo sabemos en las parejas; lo sabemos muy bien en las empresas; con más razón en política.

En las empresas, en efecto, quellas cuyo valor en la bolsa sube a causa del carisma de su CEO (el cual debe hacer público periódicamente su parte médico para mantener la confianza de los accionistas), no son nunca muy seguras. Aquellas, en cambio, que tienen liderazgos colectivos, muchas veces anónimos, y activos visibles, son el mejor refugio en caso de incertidumbre.Aquí está el punto fuerte de Frei, y el débil de sus contrincantes.

Piñera y MEO, por lo tanto, estarán obligados en las semanas que vienen a poner menos relieve en sus atributos personales, y más en lo que ellos representan, social, cultural y políticamente. Seguir en lo que están suena muy riesgoso.

El desafío de Frei en las semanas que vienen es el opuesto. Lo que tiene lo ha conseguido con la Concertación. Es su piso. Ahora necesita crecer, expandirse. Esto no lo conseguirá apelando a lo mismo (vale decir, con “más Concertación”). Lo conseguirá sacando a relucir sus atributos: autoridad, credibilidad, consistencia, identificación con los “chilenos de a pié”, etc. Entra, para decirlo así, en una etapa mucho más personal, donde sus atributos se ponen a prueba.

En suma, los caminos de Piñera y MEO, de una parte, y de Frei por otra, ahora se bifurcan. Mientras los primeros deberán “corporativizar” sus campañas, Frei deberá “personalizarla”, mostrando más su carácter. Veremos cómo lo hacen, y cómo reacciona el respetable….

BLOG E. TIRONI

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

Análisis Político

Negociemos, don Inodoro

Negociemos, don InodoroEl escenario tiene dos problemas adicionales para la Concertación. El primero es la voluntad real del gobierno de usar su artillería política en primera vuelta para controlar a un posible aliado pero bajándolo en sus expectativas y obligándolo a negociar. El segundo, es la adrenalina que la encuesta CEP le haya puesto a Enríquez Ominami y la capacidad de transformar su opción electoral en fuerza política.

Por Santiago Escobar

Luego de entregar los resultados de su encuesta el CEP concluyó que el escenario presidencial está abierto. Mi opinión es que está cerrado, porque al juego de los tres primeros candidatos no entra nadie más. Lo que esta abierto es el final, cuyo relato depende de lo que hagan, especialmente el segundo y el tercero de ellos, para abrir un cauce de diálogo con vistas a la segunda vuelta, que es la verdad verdadera.

Para marcar la tendencia lo importante son las preferencias electorales. Los atributos y quereres son volátiles pues se contrastan con la imagen de la Presidenta, y por lo tanto apenas son un indicativo para saber como comportarse. En estricto rigor, el dato duro es la intención de voto. Los tres candidatos incumbentes exhiben una intención que indica que el escenario es de duda y desconfianza: el 44%, 49% y 53% de la muestra nunca votaría por Piñera, Frei y Enríquez Ominami, respectivamente.

Para el candidato de la derecha, el mejor posicionado pues es claro que está instalado en segunda vuelta, el problema es el umbral de certidumbre, que muestre que ha cruzado la barrera de los cuarenta porcientos electorales que atan desde fecha inmemorial a la derecha impidiéndole ganar. Ese umbral hoy no existe. Y no está en los votos de los otros candidatos sino en la masa de indecisos o asistémicos que se mantiene entre el 20 y 24%, si se suma a quienes no saben por quien votar y quienes votarían nulo o blanco.

Su cálculo más racional, al no tener ni el imperativo ni tampoco la posibilidad de negociar, es elevar a la categoría de primer adversario a Enríquez –Ominami, quien aparentemente es el más fácil de dominar electoralmente, y cuyos votos –según la CEP- se vuelcan en porcentaje significativo a su candidatura en la segunda vuelta. Y luego hacer campaña para los no convencidos. Todo lo demás es volátil.

La relación de Eduardo Frei con Enríquez Ominami es el nudo gordiano de la otra candidatura para la segunda vuelta. La distancia actual de Frei sobre aquel parece asegurarle su paso a la etapa final. Pero aún si ello fuera definitivo, es evidente que necesita los votos de MEO para enfrentar en ella con éxito a Piñera.
Por su parte, Enríquez Ominami tiene que seguir desafiándolo ahora para ser quien pase a segunda vuelta.

Entre las constataciones más notorias que dejó la encuesta está la crisis de confianza y credibilidad en los candidatos. Pero también que la Concertación requiere una estrategia doble de muy difícil implementación. Por una parte necesita darle holgura a su candidato, para lo cual debe controlar el crecimiento electoral de Enríquez Ominami. Por otro, necesita sus votos para ganarle a Piñera.

La única solución es que ahora el gobierno desarrolle una estrategia de voto útil en primera vuelta, como la que dejó entrever la ministra Carolina Tohá al comentar la encuesta CEP, que aísle a Enríquez Ominami. Esta estrategia, que se puede endurecer según las necesidades, debiera obstaculizar a MEO en su búsqueda de credibilidad política sobre su capacidad de gobernar.

Mientras tanto, Eduardo Frei debiera redoblar su trabajo en terreno que es su fuerte, y no endurecer el debate con Enríquez Ominami para facilitar el entendimiento posterior. Algo no siempre fácil ya que sus asesores estratégicos y su comando se encargan de tanto en tanto de ser el centro de la noticia y sacarlo a la pizarra para rendir examen de liderazgo.

El escenario tiene dos problemas adicionales para la Concertación. El primero es la voluntad real del gobierno de usar su artillería política en primera vuelta para controlar a un posible aliado pero bajándolo en sus expectativas y obligándolo a negociar. Porque en el fondo se lo fortalece para un escenario electoral de cuatro años más adelante y ello puede ser un mal cálculo para la Presidenta. segundo, es la adrenalina que la encuesta le haya puesto a Enríquez Ominami y la capacidad de transformar su opción electoral en fuerza política. No solo para capitalizar de manera permanente su fenómeno sino – si se decide a abrir un cauce de negociación- controlar la fuerza con la cual el oficialismo puede embestir contra él, y pedir al mismo tiempo una compensación simbólica (¿una lista de nombres ?) que refuercen su principal atributo: la sinceridad.

La encuesta CEP muestra subrepticiamente una realidad más compleja de lo que a simple vista se cree. Y lo será más todavía cuando se realice el debate presidencial, si es que por primera vez como se espera, el es verdaderamente un debate abierto.

Como en la vieja historieta de Fontanarrosa el perro Mendieta le diría a Inodoro Pereyra “Negociemos, don Inodoro”. Pero no es tan fácil y, al igual que el renegado Pereyra, unos más otros menos, cada uno de los candidatos debe estar pensando “Estar solo no es nada, lo malo es darse cuenta”.

EL MOSTRADOR.CL

Ver Encuesta CEP (Sept. 2009)

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