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Z. Bauman: la cultura de la incertidumbre… Entrevista.

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Acuñador de una feliz metáfora sobre la contemporaneidad, la “modernidad líquida”, Zygmunt Bauman aparece hoy como uno de los más lúcidos pensadores de un presente convulso. Una entrevista y el análisis de su obra nos acercan al pensamiento de este sociólogo de origen polaco, un defensor de la esperanza frente al optimismo.

Zygmunt Bauman (1925) nació en Polonia en una humilde familia judía con la que emigró a la Unión Soviética tras la ocupación nazi. Tras su paso por el ejército polaco en el frente ruso, fue profesor en la Universidad de Varsovia hasta que con motivo de una campaña antisemita emigró al Reino Unido en donde aún vive. Bauman no es un divulgador de la sociología, pero sus contribuciones a esta disciplina están caracterizadas por un afán ensayístico que no está reñido con el rigor. Autor de “Modernidad y holocausto”, su obra fue estudiada sobre todo en círculos académicos, y no ha sido hasta la década de los noventa que ha pasado a ser conocido y reconocido por un público más amplio a propósito de libros como “Modernidad líquida”, “Globalización”, “Trabajo, consumismo y nuevos pobres”.

Bauman no ofrece teorías o sistemas definitivos, se conforma con describir nuestras contradicciones, las tensiones no sólo sociales sino también existenciales que se generan cuando los humanos nos relacionamos, es decir, la vida misma.

Usted afirma que nuestra época es la de lo líquido, que vivimos en la modernidad líquida. ¿Por qué?

Durante mucho tiempo intenté captar los rasgos característicos de esta época y ahí surgió el concepto de lo líquido. Es un concepto positivo, no negativo. Como dice la enciclopedia, lo fluido es una sustancia que no puede mantener su forma a lo largo del tiempo. Y ese es el rasgo de la modernidad entendida como la modernización obsesiva y compulsiva. Una modernidad sin modernización es como un río que no fluye. Lo que llamo la modernidad sólida, ya desaparecida, mantenía la ilusión de que este cambio modernizador acarrearía una solución permanente, estable y definitiva de los problemas, la ausencia de cambios. Hay que entender el cambio como el paso de un estado imperfecto a uno perfecto, y el estado perfecto se define desde el Renacimiento como la situación en que cualquier cambio sólo puede ser para peor. Así, la modernización en la modernidad sólida transcurría con la finalidad de lograr un estadio en el que fuera prescindible cualquier modernización ulterior. Pero en la modernidad líquida seguimos modernizando, aunque todo lo hacemos hasta nuevo aviso. Ya no existe la idea de una sociedad perfecta en la que no sea necesario mantener una atención y reforma constantes. Nos limitamos a resolver un problema acuciante del momento, pero no creemos que con ello desaparezcan los futuros problemas. Cualquier gestión de una crisis crea nuevos momentos críticos, y así en un proceso sin fin. En pocas palabras: la modernidad sólida fundía los sólidos para moldearlos de nuevo y así crear sólidos mejores, mientras que ahora fundimos sin solidificar después.

¿Qué consecuencias tiene esta inestabilidad para la sociedad y los individuos?

El sentimiento dominante hoy en día es lo que los alemanes llaman “Unsicherheit”. Uso el término alemán porque dada su enorme complejidad nos obliga a utilizar tres palabras para traducirlo: incertidumbre, inseguridad y vulnerabilidad. Si bien se podría traducir también como “precariedad”. Es el sentimiento de inestabilidad asociado a la desaparición de puntos fijos en los que situar la confianza. Desaparece la confianza en uno mismo, en los otros y en la comunidad.

¿Cómo se concreta esta precariedad?

En primer lugar como incertidumbre: tiene que ver con la confianza en las instituciones, con el cálculo de los riesgos en que incurrimos y del cumplimiento de las expectativas. Pero para calcular correctamente estos riesgos se necesita un entorno estable, y cuando el entorno no lo es entonces se da la incertidumbre. Un joven decide estudiar con la esperanza de que se convertirá en alguien con unas habilidades que serán apreciadas por la sociedad, que será un miembro útil de la misma. Pero todos estos esfuerzos no dan ningún fruto, ya que la sociedad ya no necesita individuos con estas habilidades. En segundo lugar como inseguridad, y tiene que ver con el lugar social de cada cual, con las conexiones de los individuos (amigos, colegas, conocidos… ), las afinidades electivas como Goethe y Weber las llamaban, con los individuos que seleccionamos de entre la masa para tener una relación personal con ellos. Para establecer estas relaciones son necesarias por lo menos dos personas, pero para romperlas basta con uno. Esto nos mantiene en un estado de inquietud, ya que no sabemos si a la mañana siguiente nuestro compañero habrá decidido que ya no quiere saber nada más de nosotros. El tercero es el problema de la vulnerabilidad, de la integridad corporal, y de nuestras posesiones, de mi barrio y de mi calle.

¿En qué medida la amenaza terrorista determina esta inseguridad?

El terrorismo es el último factor que se ha añadido para aumentar esta vulnerabilidad. Pero antes existía el miedo de la clase baja, el miedo del inmigrante que ha abandonado su tierra y ya no se siente acogido en ningún lugar. Esto lleva a las comunidades tipo gueto, encerradas en un muro que no permite la entrada de extraños. A esto hay que añadir el creciente número de pánicos a los que nos vemos sometidos: envenenamiento de las substancias, del aire, la comida, los cigarrillos. Lo que hoy es sano mañana puede ser tóxico, mortal. ¿Cómo es posible estar seguro de algo en un mundo así? Se confirma así la sospecha de que el punto neurálgico de la precariedad ha pasado a ser la vulnerabilidad.

Pero, ¿no encontramos ningún elemento estable en la modernidad líquida?

En la modernidad líquida la única entidad que tiene una expectativa creciente de vida es el propio cuerpo. La modernidad sólida confiaba en que más allá de la brevedad de la existencia humana se encontraba la sociedad imperecedera. ¿Quién diría algo semejante hoy en día? Yo mismo tengo 78 años y, sólo durante mi estancia en el Reino Unido, he vivido en cuatro sociedades completamente distintas y eso sin moverme del mismo lugar: eran las cosas a mi alrededor las que cambiaban. Así pues, yo soy el elemento más imperecedero de mi biografía. A este fenómeno lo denomino la crisis del largo plazo: el único largo plazo es uno mismo, el resto es el corto plazo.

¿Qué hemos ganado con el advenimiento de la modernidad líquida?

Libertad a costa de seguridad. Mientras que para Freud gran parte de los problemas de la modernidad provenían de la renuncia a gran parte de nuestra libertad para conseguir más seguridad, en la modernidad líquida los individuos han renunciado a gran parte de su seguridad para lograr más libertad.

¿Cómo lograr un equilibrio entre ambas?

No creo que nunca se pueda alcanzar un equilibrio perfecto entre ellas, pero debemos perseverar en el intento. La seguridad y la libertad son igualmente indispensables, sin ellas la vida humana es espantosa, pero reconciliarlas es endiabladamente difícil. El problema es que son al mismo tiempo incompatibles y mutuamente dependientes. No se puede ser realmente libre a no ser que se tenga seguridad y la verdadera seguridad implica a su vez la libertad, ya que si no eres libre cualquiera que pasa por ahí, cualquier dictador, puede acabar con tu vida. Todas las épocas han intentado equilibrar ambas. La idea del estado de bienestar y las iniciativas que propició en la segundad mitad del siglo XX, como, por ejemplo, la asistencia médica universal, surgen de una comprensión profunda de la relación entre seguridad y libertad. Ya lo dijo Franklin Delano Roosevelt: hay que liberar a la gente del miedo. Si se tiene miedo no se puede ser libre, y el miedo es el resultado de la inseguridad. La seguridad nos hará libres.

En los últimos años se ha concentrado en el concepto de comunidad. ¿En qué medida la seguridad va asociada a la idea de una comunidad cerrada?

Es necesario dejar claro que no puede haber comunidades cerradas. Una comunidad cerrada sería insoportable. Estamos demasiado acostumbrados a la libertad para no considerar que una comunidad cerrada sería como una prisión. Por otra parte, vivimos en un mundo globalizado y la comunidad no se puede crear artificialmente. La sentencia: “es magnífico vivir en una comunidad”, demuestra por sí misma que uno no forma parte de una comunidad, porque una verdadera comunidad sólo existe si no es consciente de que ella misma es una comunidad. La comunidad se acaba cuando surge la elección, cuando el hecho de formar parte de una comunidad depende de la elección del individuo. Nuestras comunidades actuales no son cerradas, sólo se mantienen porque sus miembros se dedican a ellas, tan pronto como desaparezca el entusiasmo de sus miembros por mantener la comunidad ésta desaparece con ellos. Son artificiales, líquidas, frágiles. No se pueden cerrar las fronteras a los inmigrantes, al comercio, a la información, al capital. Hace pocas semanas miles de personas en Inglaterra se encontraron de repente desempleadas, ya que el servicio de información teléfonico había sido trasladado a la India, en donde hablan inglés y cobran una quinta parte del salario. No es posible cerrar las fronteras.

¿Entonces para qué sirve el concepto de comunidad?

Los científicos necesitan el concepto de experimento ideal. Efectivamente, un experimento así, en el que todo está controlado no es posible, pero la idea nos sirve de criterio para valorar los experimentos existentes. O la idea de justicia. No existe una sociedad perfectamente justa, ya que es imposible satisfacer las distintas visiones del mundo presentes en la sociedad. Pero sin la idea de justicia la sociedad sería terrible, sería el “todo vale”. Lo mismo vale para la comunidad, necesitamos la solidaridad que implica, el hecho de estar juntos, de ayudarnos y cuidarnos mutuamente. Somos seres humanos en la medida en que estamos en compañía de seres humanos, no basta con estar en presencia física de otros seres humanos, es necesaria la compañía. Si no existiera la idea de comunidad no consideraríamos que la falta de solidaridad es un error.

¿Cómo se forma y mantiene en la actualidad la solidaridad en las comunidades?

Hay expresiones ocasionales de solidaridad. Piense, por ejemplo, en lo que ha sucedido en España después del terrible atentado en Madrid. La nación se solidarizó con las víctimas. Fue una reacción mucho más bonita que la de los americanos después del 11-S. Ellos expresaron miedo y reaccionaron de manera individualizada, cada cual portaba la foto de su familiar o amigo fallecido. Aquí, en cambio, todos sintieron que una bomba contra cualquiera era una bomba contra ellos mismos. Por ello portaban pancartas en las que simplemente habían escrito de manera ostensible “NO”. Creo que la memoria de estos hechos permanecerá y que ejercerá alguna influencia, en forma de solidaridad, sobre la vida cotidiana. Pero uno nunca sabe lo que puede suceder. En mi anterior visita a Barcelona me impresionaron mucho las sábanas blancas en los balcones, las señales contra la guerra, esa tremenda expresión de solidaridad en toda la ciudad. Mi mujer se preguntó primero si es que en Barcelona todo el mundo hace la colada el mismo día, ya que al principio no podíamos entender lo que sucedía. Supongo que se trata de un modo específicamente español de reaccionar solidariamente. Pero en general, lo que sucede son expresiones ocasionales de solidaridad. A veces no por razones tan nobles como éstas a las que me he referido. Por ejemplo, llevo 33 años viviendo en Leeds, una área muy aburrida, gris, de clase media, en donde impera una indiferencia política absoluta. Desde que vivo allí sólo en una ocasión hubo cierta excitación política con manifestaciones, reuniones, distribución de panfletos y todo eso. El asunto en cuestión era la construcción de un campo de gitanos a cuatro millas de la ciudad. Eso también fue una expresión de solidaridad.

Entonces la solidaridad tiene tanto un sentido positivo como uno negativo.

Sí, eso es lo que sucede con la tendencia de las comunidades a cerrarse. La solidaridad se crea mediante una frontera: un interior donde estamos nosotros y un exterior donde están ellos. En el interior el paraíso de la seguridad y la felicidad, en el exterior el caos y la jungla. Eso es la comunidad cerrada. La palabra no tendría sentido si no implicara la oposición. Y por eso es muy bueno que no podamos construir la comunidad cerrada. Pero también es bueno que tengamos esta idea, ya que podemos discutir sobre el tamaño que debería tener la comunidad. ¿Debería ser tan grande como la de Kant, la “unión universal de toda la humanidad”? ¿ O sólo la comunidad española? ¿O la catalana? Pero ninguna comunidad cerrada incluye a todo el mundo, ya que alcanza su totalidad en tanto que se aísla del exterior, del resto. Es bueno tener la idea de una comunidad que nos incluya a todos, e incluso diría que está en el orden del día. Yo no lo veré porque soy viejo, pero su generación puede acercarse a esa comunidad, ya que las alternativas son demasiado horribles como para pensar que se van a imponer. Nos debemos acercar a la comunidad de toda la humanidad o acabaremos matándonos los unos a los otros.

Pero ¿no apunta el mundo actual hacia lo contrario, hacia el unilateralismo de los Estados Unidos?

Cuando oigo esto siempre me viene a la mente un chiste irlandés: un coche se detiene y el conductor le pregunta a uno que pasa por ahí: “¿Cuál es el camino hacia Dublín?” Y el otro responde: “Si yo quisiera ir a Dublín no saldría de aquí.” Hay mucha verdad en ese chiste. Estoy de acuerdo en que éste es un mundo muy poco propicio para iniciar el camino, sería mejor otro mundo, pero no hay otro que éste. No podemos renunciar a llegar a Dublín sólo porque no estamos en el punto de partida idóneo. Tenemos, es cierto, este imperio mundial de asalto de los EE.UU. que no trabaja para conseguir una comunidad de toda la humanidad, sino que al contrario alimenta el terrorismo y el antagonismo y hace las cosas aún más difíciles. Yo no soy optimista pero tengo esperanza. Hay una diferencia entre optimismo y esperanza. El optimista analiza la situación, hace un diagnóstico y dice, hay un 25% de posibilidades etc. Yo no digo eso, sino que tengo esperanza en la razón y la consciencia humanas, en la decencia. La humanidad ha estado muchas veces en crisis. Y siempre hemos resuelto los problemas. Estoy bastante seguro de que se resolverá, antes o después. La única verdadera preocupación es cuántas víctimas caerán antes. No hay razones sólidas para ser optimista. Pero Dios nos libre de perder la esperanza.

(Publicado en ddooss.org)

Encuesta Imaginacción (agosto 2009): Piñera 36,7%, Frei 26,7% y M.Ominami 21,9%…

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Encuesta de Imaginaccion da empate técnico entre Piñera y Frei en segunda vuelta

Sondeo de consultora ligada al ex ministro PS Enrique Correa establece que en primera vuelta Piñera alcanza un 36,7%, Frei un 26,7% y Marco Enríquez-Ominami un 21,9%.

 

CHILE-FREI-PIÑERA-MEO SANTIAGO.- Un empate técnico en segunda vuelta entre Sebastián Piñera (44,5%) y Eduardo Frei (42,8%) es uno de los principales resultados de la encuesta de Imaginaccion, entidad ligada al ex ministro PS Enrique Correa, quien además integra el comité estratégico de la campaña del abanderado de la Concertación.

La brecha entre ambos candidatos pasó de 1,4 a 1,7% en relación al sondeo del mes pasado y los indecisos -la suma de quienes declaran "ninguno" o que no saben o no responden- bajó de 14,8% a 12,7%.

En la pregunta cerrada referida a la primera vuelta, Piñera pasa de 35,9 a 36,7%; Frei de 28,2 a 26,7% y Marco Enríquez-Ominami de 21,5 a 21,9%.

Menos favorecidos resultan Jorge Arrate de Juntos Podemos, quien logra un 3,5% de apoyo; Adolfo Zaldívar, que obtiene un 1,1%; y el senador ex PS Alejandro Navarro, con un 0,6%.

La encuesta telefónica se realizó entre el 1 y 31 de julio en una muestra de 1002 casos que abarcaron 180 comunas del país, con un error muestral de +/-3% y una ciobertura del 50% del electorado nacional.

En cuanto a los atributos, Piñera es considerado con más liderazgo y autoridad, capacidad e inteligencia para enfrentar las dificultades, responsabilidad para atender los asuntos de Estado y autoridad para llevar a cabo el programa de gobierno.

Enríquez-Ominami es percibido como el más cercano, el más honesto y el más querido y estimado. En el ítem "capacidad para escuchar" el diputado empata con el abanderado aliancista.

Frei, en tanto, no ganó en ninguna de las ocho categorías referidas a los atributos de los presidenciables.

Alta aprobación de Bachelet

La Presidenta Michelle Bachelet mantiene una alta aprobación a su gestión, con un 72,8% de respaldo y un 15,8% de rechazo.

El respaldo al desempeño del gobierno alcanza un 58,8%, situándose por quinto mes consecutivo por sobre el 50%.

En cuanto a la situación económica, un 83% de los encuestados sostiene que Chile ha resistido bien la crisis, un 72,7% considera que el gobierno ha hecho todo
lo posible para enfrentarla y un 66,2% opina que las medidas tomadas han sido efectivas.

Sin embargo, el desempleo y la inestabilidad laboral se alza como el principal problema de los chilenos, con un 33,6% de las menciones, seguido por la delincuencia con 21,1%.

El Mercurio Online

Written by Eduardo Aquevedo

12 agosto, 2009 at 17:51

Encuesta CERC (Agosto, 2009): Piñera 41% y Frei 33% en segunda vuelta…

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Ver también Encuestas recientes de Imaginacción y Direct Media (leer más abajo)

En primera vuelta, el candidato de la Coalición por el Cambio sigue liderando con un 36% de las menciones, más atrás lo siguen el abanderado de la Concertación (22%) y Marco Enríquez-Ominami (15%).

Lea la encuesta CERC completa…

Encuesta CERC: Piñera 41% y Frei 33% en segunda vueltaDe acuerdo a la última encuesta del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), correspondiente al mes de julio, el candidato de la Coalición por Cambio, Sebastián Piñera, se impondría en segunda vuelta al abanderado de la Concertación Eduardo Frei.

En ese escenario, el empresario recibe un 41% de las menciones mientras que el senador DC obtiene un 33%. En cambio, si la segunda vuelta fuera entre Piñera y Marco Enríquez-Ominami, el primero obtiene de igual forma un 41%, mientras que el ex diputado PS alcanza un 28%.

En tanto, en primera vuelta: Piñera obtiene un 36%, Eduardo Frei un 22%, Marco Enríquez-Ominami un 15%, mientras que Alejandro Navarro y Jorge Arrate obtienen un 1% de las preferencias. En tanto, el senador del PRI, Adolfo Zaldívar, cierra la lista con tan sólo un 0,2%.
Por su parte, la aprobación del Gobierno subió cinco puntos respecto de la medición anterior, llegando al 65%.

Metodología

La población encuestada representa el 99% de la población total del país. Población de ambos sexos de 18 años y más, que habita entre la I y la XV regiones, urbana y rural, Chile Continental.

El tamaño de la muestra es de 1200 casos para el universo considerado, como una afijación proporcional.

El error muestral es del 3% para un universo de confianza del 95%. El estudio se aplicó desde el 17 de julio al 3 de agosto de 209.

Lea la encuesta CERC Completa…

El Mostrador.cl

Otras dos encuestas muestran resultados dispares en segunda vuelta

Direct Media e Imaginacción

La primera encuesta presidencial de una consultora revela que Piñera se impone a ambos candidatos en primera y segunda vuelta, a diferencia del sondeo vinculado a Enrique Correa, que muestra un empate técnico con Frei (TERRA.cl)

Notas Relacionadas

CERC: Piñera y Enríquez se

declaran triunfadores

CERC otorga ventaja de 15 puntos de Piñera sobre Frei

 

SANTIAGO, agosto 12.- La primera encuesta presidencial a nivel nacional desarrollada por la consultora Direct Media arrojó que en un escenario de segunda vuelta, Marco Enríquez-Ominami obtendría un porcentaje superior al de Eduardo Frei frente a Sebastián Piñera.

Encuesta Direct Media: Frei aventaja a Enríquez-Ominami en primera vuelta

Según los resultados del estudio de opinión, en primera vuelta el abanderado de la Coalición por el Cambio figura con 34,43% de los votos, el senador DC con 21,28%, mientras que el diputado independiente alcanza el 15,48% de las preferencias.

Jorge Arrate obtendría 1,63 de los sufragios, Adolfo Zaldívar el 0,69% y Alejandro Navarro el 0,63%.

En un escenario de segunda vuelta, el sondeo arroja un triunfo de Piñera frente a Frei y a Enríquez-Ominami. En el primer caso, obtendría el 40,89% de los votos frente a 30,97% del abanderado oficialista. En el segundo escenario, en tanto, alcanza el 38,88% de intención de voto, y el candidato independiente 31,29%, una diferencia mínima sobre Frei.

El sondeo abarcó 2 mil 316 entrevistas revisadas y validadas estadísticamente y que fueron realizadas el miércoles 5 y jueves 6 de agosto, en todo el país.

Las preguntas se hicieron a personas mayores de 18 años que están inscritas en los registros electorales, a través de entrevistas telefónicas, vía operadora; con un nivel de confianza del 96%.

IMAGINACCIÓN: EMPATE TÉCNICO EN SEGUNDA VUELTA

Hoy también se dieron a conocer los resultados de la encuesta Imaginacción, que en primera vuelta otorga un 37,7% de los votos a Piñera, un 26,7% a Frei, un 21,9% a Enríquez-Ominami, un 3,5% a Arrate, un 1,15% Zaldívar y un 0,6% a Navarro.

En un escenario de segunda vuelta, el sondeo revela que el abanderado opositor se impone con el 44,5% al senador DC, quien obtiene el 42,8%. La estecha diferencia se encuentra dentro del margen de error, por lo que se puede hablar de un empate técnico.

La encuesta no midió a Enríquez-Ominami en un escenario de segunda vuelta.

La encuesta Imaginacción consta de 1.002 encuestas telefónicas aplicadas entre el 1 y el 31 de julio a mayores de 18 años inscritos en los registros electorales de 180 comunas de Chile continental. Su representatividad es del 50,5% del electorado a nivel nacional y el margen de error es de +/- 3 puntos.

Written by Eduardo Aquevedo

12 agosto, 2009 at 15:35