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Archive for mayo 29th, 2009

Gripe porcina o AH1N1: nuevos estudios sobre sus orígenes (revista Science y OMS)…

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gripeporcina-experta Un estudio científico explora el origen del virus de la gripe AH1N1

Según un estudio reciente publicado en Internet por la revista Science , la relación del nuevo virus H1N1 con sus parientes más cercanos es bastante lejana , y sugiere que sus genes podrían haber estado circulando por las poblaciones porcinas durante algún tiempo sin haber sido detectados. Además, algunos científicos confirman que el virus ha adquirido una nueva categoría, ya que han observado que contiene una combinación de segmentos genéticos sin precedentes.

Neo Mundo | 28/5/2009-00:00 hs. | "Este estudio refuerza la teoría de que los cerdos son una reserva importante de virus de gripe y son capaces de provocar brotes de enfermedades respiratorias graves o incluso una posible pandemia en humanos.

Los resultados del estudio muestran la necesidad de vigilar de forma más sistemática y a escala mundial los virus de la gripe en cerdos" , comentó la Dra. Nancy Cox, una de las autoras del estudio y directora de la "División Gripe" de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Estados Unidos).

El estudio recibió apoyo de la UE a través del proyecto EMPERIE (Plataforma de gestión europea para entidades de enfermedades infecciosas emergentes y resurgentes), financiado mediante el Séptimo Programa Marco (7PM).

Conclusiones,

Los investigadores llegaron a estas conclusiones tras secuenciar los genomas de más de setenta muestras del virus H1N1, la mayoría de las cuales procedían de pacientes de México y Estados Unidos.

"A través de nuestros análisis hemos confirmado que probablemente los cerdos fueran el origen del nuevo virus H1N1", afirmó la Dra. Cox. Además añadió que el nuevo virus es muy diferente de los virus H1N1 que afectan a humanos , lo que indica que "las vacunas estacionales contra la gripe H1 podrían no tener efecto entre las personas infectadas por este nuevo virus".

Historia

Con la ayuda de las muestras, los investigadores pudieron reconstruir la historia del virus. Seis de los ocho segmentos genéticos que se estudiaron procedían de una cepa de gripe porcina conocida que lleva circulando por Norteamérica y Asia desde 1998.

Los dos segmentos restantes provienen de cepas euroasiáticas de virus porcinos que nunca se habían detectado fuera de esta zona hasta ahora. También es la primera vez que se advierte semejante combinación de segmentos genéticos.

Además, las muestras resultaron ser muy parecidas entre ellas, lo que indica que el virus contagió a humanos tan sólo una vez, o que por el contrario, virus muy similares pudieron contagiar a humanos en varias ocasiones.

"Nuestros análisis muestran que todos los segmentos genéticos derivan de virus de la de gripe porcina, pero aún no sabemos si los humanos se contagiaron directamente de los cerdos o de algún huésped que actuó como intermediario. Tampoco sabemos con certeza el huésped exacto en el que los virus han estado circulando hasta adquirir sus características actuales", concluyó Cox.

Seguidamente añadió que los investigadores veterinarios de todo el mundo están ahora revisando sus congeladores para comprobar si tienen muestras de cerdos u otros animales que puedan aclarar el surgimiento de este nuevo virus.

Según la Dra. Cox, el hecho de que los virus sean parecidos "facilita muchísimo nuestra tarea de encontrar un virus de referencia para una posible vacuna".

/www.tucumanoticias.com.ar

 

Gripe AH1N1 tiene origen aviar y luego pasó a los cerdos, revela OMS

Cepa de la gripe AH1N1

Ginebra (Peru.com).- La secuenciación del genoma del virus de la gripe influenza AH1N1, desvela que el origen de todos los segmentos genéticos que lo forman se encuentra en las aves y que luego pasó a los cerdos. La mayoría de estos genes virales llevan circulando en Norteamérica y Asia desde 1998.

El estudio, dirigido por el Centro de Colaboración para la Gripe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades en Atlanta (Estados Unidos), se publicará en la revista Science.

La secuenciación de los genomas de más de 50 muestras del virus de la gripe A (H1N1) indica que este virus está remotamente relacionado con los virus con los que guarda un mayor parecido, lo que indica que sus genes han estado circulando sin ser detectados durante un largo periodo de tiempo.

Los descubrimientos sugieren que en el futuro las poblaciones porcinas deberán ser vigiladas más de cerca ante la posibilidad de que aparezcan virus de la gripe, según publica ABC.

Los científicos, dirigidos por Rebecca Garten, secuenciaron en parte o por completo los genomas de los virus (H1N1) de la gripe A de 2009 aislados en México y los Estados Unidos.

Determinaron el origen de los ocho segmentos genéticos del virus y descubrieron que la combinación de estos segmentos genéticos no se había descubierto antes entre los virus de la gripe porcina o humana.

Según los investigadores, todos los segmentos se originaron en aves y después comenzaron a circular en cerdos en varios momentos temporales distintos entre 1918 y 1998.

Seis de los ocho segmentos se originaron de una triple recombinación de virus porcinos que habían estado circulando en Norteamérica y Asia desde 1998. Esta triple recombinación incluye material genético de humanos, aves y virus porcinos como resultado de la tendencia de estos virus a intercambiar piezas de los genomas entre sí.

 Los otros dos segmentos genéticos están derivados de virus porcinos eurasiáticos.

Las secuencias de los segmentos genéticos no revelaron las firmas de alta transmisibilidad o virulencia que se habían descubierto en otros virus de gripe A, lo que sugiere que otras secuencias aún desconocidas son las responsables de la capacidad del nuevo virus para replicarse y extenderse entre los humanos.

Los investigadores también examinaron de cerca la proteína hemaglutinina del virus A (H1N1), que es la responsable de la capacidad del virus para unirse e infectar la célula del organismo invadido.

Los experimentos en tubos de laboratorio en los que se examinaron cómo los anticuerpos de hurones reaccionaban ante esta proteína sugieren que la nueva variedad tiene propiedades antigénicas que son similares a las de otros virus A porcinos (H1N1), pero distintas a las de la gripe humana estacional.

Según los investigadores, es necesario seguir examinando estos cambios en la proteína hemaglutinina en el nuevo virus, dado que es un aspecto que podría afectar a la selección de posibles vacunas.

Written by Eduardo Aquevedo

29 mayo, 2009 at 23:59

Erich Fromm: un pensamiento crítico potente y vigente…

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RESCATE DEL PENSAMIENTO CRITICO DE ERICH FROMM

“Hombres gobernables sin uso de la fuerza”

FROM1 “En estos tiempos no podemos darnos el lujo de dejar de lado a pensadores como Fromm –sostiene el autor–. Sorprende la actualidad de su descripción, hace más de 40 años, del tipo de sociedad que iba a triunfar a principios de este siglo XXI. Tal vez debamos repensar sus teorizaciones y propuestas, pero su observación es implacable.”

Por Alejandro Vainer *

Estos tiempos posmodernos, en los cuales nos intentan convencer de la fascinación por los últimos gritos de la moda (ya sean nuevas tecnologías o el último fármaco milagroso), trabajar sobre Erich Fromm pareciera un anacronismo. Para muchos, todo lo que no es “nuevo” se debería desechar. Pero quizá no todo lo que nos antecede sea para descartar, y ni siquiera viejo. Resistir a esa tendencia hegemónica actual, marcando la vigencia de cierto pasado es el objetivo de estas líneas.

Las múltiples ideas de Erich Fromm nunca llegaron a atravesar fuertemente al medio “psi” argentino. Fue un autor leído hasta 1966 en la naciente Facultad de Psicología pero en ese año, con “la noche de los bastones largos”, quedó por fuera de la bibliografía.

Su entrada en la Argentina fue a manos de la sociología, vía Gino Germani, quien prologó la edición en castellano de El miedo a la libertad. Pero se fue convirtiendo, dentro del medio psi, en un “psicoanálisis aplicado de divulgación”, muy leído a lo largo de varios años. Tenía casi todo para convertirse en un innombrable para el campo de Salud Mental en la Argentina: psicoanalista “culturalista” americano (o “neofreudiano”), marxista, judío creyente y humanista.

Más allá de eso, Fromm sí atravesó la cultura (y no sólo argentina) de toda una época. La cuestión hoy es: ¿quién se acuerda de los planteos y acciones de Erich Fromm? ¿Tienen vigencia sus desarrollos teóricos y técnicos?

Fromm nació con el siglo XX en Frankfurt, Alemania, en el seno de una familia judía tradicional. La imborrable influencia de su niñez y adolescencia fue la tradición judía ortodoxa, con un estilo de vida ligado a sus antepasados rabínicos. Un mundo lleno de dichas lecturas, y alejado de los ideales capitalistas de aquella época. Sus maestros talmúdicos sellaron una marca indeleble. Hasta mediados de los años ‘20 se interesó por las tradiciones y maestros del judaísmo. Los profetas fascinaron a Fromm a lo largo de su vida y su obra, fueron su primera fuente de pensamiento. Su concepción de humanismo derivó en parte de estas experiencias.

Realizó estudios de psicología, filosofía y sociología en Heidelberg. Se graduó a los 22 años con una tesis doctoral: “La ley judía. Una contribución a la sociología de la diáspora”. En esta formación lo impactaron Aristóteles, Spinoza, pero especialmente Karl Marx, segunda y fundamental fuente de sus ideas. Pero un Marx que siempre estará dentro de la Teoría Crítica de la llamada Escuela de Frankfurt.

En la misma ciudad conoció a quien sería su primera analista, luego su primera esposa: Frieda Reichmann. Ella lo introdujo en el psicoanálisis, la tercera y tal vez decisiva fuente de sus pensamientos. Había abierto un “sanatorio que era una especie de pensionado y de hotel judeo-psicoanalítico en el que imperaba una ‘atmósfera casi de culto’ y donde todos eran analizados por Frieda Reichmann”. (Funk, R., Fromm, Ed. Paidós). Ellos dos abandonarían posteriormente la praxis religiosa. Pero no fue sólo el psicoanálisis el que contribuyó a que Fromm dejara la ortodoxia; paralelamente entra en contacto con el budismo en 1926, al que sintió como una especie de revelación. Posteriormente se contactaría con la obra de D. T. Suzuki, con quien luego de muchos años escribiría Budismo zen y psicoanálisis.

Fromm prosiguió y culminó la formación analítica en el prestigioso Instituto de Berlín, donde se relacionó con muchos de sus futuros compañeros y rivales.

Desde fines de la década de los 20 intentó la síntesis del judaísmo, el marxismo y el psicoanálisis. Quizá los intentos de síntesis propia y creativa de estos pensamientos definen el camino que construyó a lo largo de toda su trayectoria.

Varios hechos se sucedieron en su vida: integró el Instituto de Investigación Social (con Max Horkheimer y otros), dentro del cual realizó una de las primeras investigaciones sociopsicológicas: sobre la postura política de los trabajadores y empleados de la República de Weimar, además de comenzar con sus estudios sobre el autoritarismo. En 1931 enfermó de tuberculosis pulmonar, lo que lo llevó a estar un año en Suiza para su cura. En ese momento se divorció de Frieda Fromm Reichmann. En 1933 Karen Horney lo invitó a Chicago para dar unas conferencias. En 1934 se mudó a Nueva York, en vista de la situación existente en Alemania. Vivió allí hasta 1949, año en que se trasladó a México (a raíz de la enfermedad de su segunda mujer), donde luego fundó la Sociedad Mexicana de Psicoanálisis. Pero siempre siguió manteniendo contacto con los Estados Unidos. En la década de 1970 se mudó por problemas de salud a Suiza, donde falleció en 1980.

Las críticas de Fromm al psicoanálisis “oficial” comenzaron a partir de la década de 1930.

Por un lado, su conocido abandono de la teoría de la libido (cuya discusión merecería otro trabajo), para poder entender al individuo más allá de los conflictos libidinales. En ese punto acentuó las determinaciones económicas y sociales. Pero debemos considerar que en ese momento la libido era pensada meramente como una fuerza biológica, a la cual oponían como términos antitéticos y excluyentes los determinantes sociales. Era una época en que no se podría considerar como hoy la complejidad de la subjetividad y se especulaba sobre cuáles eran los factores determinantes en último término.

Por otro lado, siendo este hecho mucho menos conocido, Fromm vivió practicando el psicoanálisis. Trabajó como psicoanalista toda su vida. Tras diez años de práctica “ortodoxa” del psicoanálisis, lentamente comenzó con cambios en su forma de trabajo acordes a las nuevas ideas. No se encuentran muchos escritos sobre este tema, pero sabemos que Fromm dedicó las tardes de su vida a la práctica clínica. Es desde allí donde fue elaborando las concepciones que leemos en sus textos.

En este sentido fue consecuente con sus propias ideas y su trabajo analítico. Se fue oponiendo a una práctica intelectual, de reconstrucciones históricas, predominante de la época. Su técnica fue tornándose más activa: “La meta más importante de su terapia psicoanalítica es hacer que el paciente experimente su realidad inconsciente, antes que teorizar sobre la misma” (Landis y Tauber, Erich Fromm. Psicoanálisis y sociedad, Ed. Paidós). Su idea era que el psicoanálisis penetrara rápidamente hacia el centro de la vida del paciente (no que esperara la resistencias, sino que se encontrara con lo resistido), y para ello rechazaba la idea de un psicoanalista silencioso y pasivo. Era un psicoanalista comprometido. Desde ya, y en concordancia con las ideas que desarrolló desde El miedo a la libertad, no será la adaptación la meta del proceso terapéutico. Por el contrario, Fromm apostará a promover el proceso de individuación y la consecuente libertad, que implican necesariamente soledad y angustia por el encuentro con sí mismo y con los otros.

Como se notará, está en las antípodas de lo que en Argentina se conoce como “psicoanálisis norteamericano”, y al que erróneamente se identifica con una de sus ramas: la Psicología del Yo. Esta ignorancia iguala ideas y prácticas que en realidad se oponen. Porque ese tipo de psicoanálisis adaptacionista es el que Fromm atacó a lo largo de su vida.

Hay ciertas actitudes de Fromm que vale recordar. En la década de 1930 se fueron produciendo las ideas que se convertirán en el primer libro de Fromm, El miedo a la libertad (1941), libro que publicará antes de “terminar” sus ideas, a raíz del momento histórico (la posibilidad de que triunfe el fascismo en el mundo). El texto es una apuesta política: “Los actuales sucesos políticos y los peligros que ellos entrañan para las más preciadas conquistas de la cultura moderna –la individualidad y el carácter singular y único de la personalidad– me decidieron a interrumpir el trabajo relativo a aquella investigación más amplia para concentrarme en uno de sus aspectos, de suma importancia para la crisis social y cultural de nuestros días: el significado de la libertad para el hombre moderno”. El compromiso de Fromm contra el fascismo le hace anticipar sus ideas sobre la estructura del carácter del hombre moderno. Desde ese entonces, fue uno de los pocos psicoanalistas que sostuvo su implicación con la sociedad en que vivía.

Fromm luchó también incansable e infructuosamente (fuera y dentro de varias instituciones que debió ir abandonando) por la aceptación del ejercicio del psicoanálisis para los no médicos en Estados Unidos. Allí, exclusivamente los médicos podían ser psicoanalistas (otro de los benditos “modelos” importados en su momento por nuestro país). Siempre fue un obstáculo su propia condición de “lego”, y mantuvo su insistencia en la formación de psicoanalistas no médicos, siendo absolutamente freudiano en ese aspecto. En ese sentido es llamativo que la mayoría de los psicoanalistas emigrados a los Estados Unidos –y maestros allí– no hayan sido médicos.

Fromm había sido excluido de la Sociedad Psicoanalítica Alemana por su condición de judío en 1934. Luego descubrió que también había sido excluido de la IPA, aunque era miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Washington (y de la más alta categoría). Para volver a la IPA debía solicitar nuevamente el ingreso y someterse al Comité de Selección (1951, Congreso de Amsterdam). Su negativa al proceso lo excluyó definitivamente de las discusiones dentro de la IPA, y del psicoanálisis oficial. En 1953 envió una carta de protesta diciendo: “En verdad no se trata tanto de la cuestión de querer convertirme en miembro de la IPA, sino más bien de enterarme de las razones por las cuales he perdido mi condición de miembro”.

También es poco conocida su diversa participación política. En la década de 1950 se afilió al Partido Socialista de los Estados Unidos, pero renunció tras notar que la burocracia desatendía a las bases del partido. Luego tomó otras políticas como la publicación y difusión de posiciones sobre problemas de la época. Militó posteriormente en movimientos por la paz y el desarme. Su libro ¿Podrá sobrevivir el hombre? sintetiza sus posturas y propuestas.

Su posición sobre la posibilidad de un marxismo humanista se encuentra sintetizada en Marx y su concepto del hombre (1962), texto en el cual Fromm rescata, realiza una introducción y publica los Manuscritos económico-filosóficos de Karl Marx.

En 1968 apoyó activamente la campaña por la nominación para la presidencia del senador demócrata E. Mc Carthy (reconocido humanista, según Fromm), acompañando su campaña con variados discursos y textos. Un infarto lo obligó a abandonar esta actividad.

Por último, en la década de 1970, se opuso a la utilización de la violencia como instrumento de cambio social, ante el pedido de entrevistarse y ayudar a detenidos políticos alemanes.

En estos tiempos no podemos darnos el lujo de dejar de lado trabajar pensadores del psicoanálisis y la sociedad como Fromm. Su descripción del tipo de sociedad que resultó triunfante a principios de este siglo XXI es tan actual que sorprende. Tal vez debamos repensar sus teorizaciones y propuestas, pero su observación es implacable:

“¿Qué tipo de hombre, pues, requiere nuestra sociedad para poder funcionar bien, sin roces? Necesita hombres con los que se pueda cooperar fácilmente en grupos grandes, que quieran consumir cada vez más y que tengan gustos normalizados, fáciles de prever e influir. Necesita hombres que se crean libres e independientes, no sometidos a ninguna autoridad, ni principio, ni moral, pero que estén dispuestos a recibir órdenes, que hagan lo que se espera de ellos y que encajen sin estridencias en la maquinaria social; hombres gobernables sin el empleo de la fuerza, obedientes sin jefes y empujados sin más meta que la de seguir en marcha, funcionar, continuar” (“Problemas psicológicos del hombre en la sociedad moderna”, conferencia de 1964, en El humanismo como utopía posible, póstumo, ed. Paidós).

“En esta nueva sociedad de la segunda revolución industrial, el individuo desaparece. Queda completamente enajenado. Está programado por los principios de la máxima producción, el máximo consumo y el mínimo roce. Y trata de aliviar su aburrimiento con toda clase de consumo, comprendido el consumo de sexualidad y estupefacientes. Y de esto se servirá la tentativa de dar un buen funcionamiento al hombre como parte de la megamáquina, junto con la posibilidad de utilizar la neurología y la fisiología para hacerle cambiar de sentimientos, además de manipular su pensamiento mediante las técnicas de sugestión.” (“La búsqueda de la alternativa humanista”, en El humanismo como utopía posible).

Estas certeras descripciones de la subjetividad actual llevan a pensar que probablemente nuestro futuro esté, como en el psicoanálisis, en hacer trabajar algo de nuestro pasado olvidado.

* Del artículo “Erich Fromm”, que integra el libro A la izquierda de Freud. de Alejandro Vainer (compilador), de reciente aparición (ed. Topía).

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