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Archive for mayo 23rd, 2009

R. Sennett: La cultura del nuevo capitalismo…

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de Richard Sennett

Introducción

Hace medio siglo, en los años sesenta -aquella época fabulosa del sexo libre y del libre acceso a las drogas-, los jóvenes radicales más serios lanzaron sus dardos contra las instituciones, en particular las grandes corporaciones y los grandes gobiernos, cuya magnitud, complejidad y rigidez parecían mantener aherrojados a los individuos. La Declaración de Port Huron, documento fundacional de la Nueva Izquierda en 1962, era tan severa con el socialismo de estado como con las corporaciones multinacionales; ambos regímenes parecían prisiones burocráticas.

En parte, la historia satisfizo los deseos de los redactores de la Declaración de Port Huron. Los regímenes socialistas de planes quinquenales y control económico centralizado desaparecieron. Otro tanto ocurrió con la empresa capitalista que proveía de empleos para toda la vida y suministraba los mismos productos año tras año. Y lo mismo sucedió con las instituciones del Estado de Bienestar como las encargadas de la salud y de la educación, que se hicieron más flexibles en la forma y redujeron su escala. En la actualidad, la meta de los gobernantes, tal como lo fuera para los radicales de hace cincuenta años, consiste en desmontar la rígida burocracia.

Sin embargo, la historia satisfizo de manera retorcida los deseos de la Nueva Izquierda. Los insurgentes de mi juventud creían que desmantelando las instituciones lograrían producir comunidades, esto es relaciones de confianza y de solidaridad cara a cara, relaciones constantemente negociadas y renovadas, un espacio comunal en el que las personas se hicieran sensibles a las necesidades del otro. Esto, sin duda no ocurrió. La fragmentación de las grandes instituciones ha dejado en estado fragmentario la vida de mucha gente: los lugares en los que trabajaban se asemejan más a estaciones del ferrocarril que a pueblos, la vida familiar ha quedado perturbada por las exigencias del trabajo, y la migración se ha convertido en el icono de la era global, con más movimiento que asentamiento. El desmantelamiento de las instituciones no ha producido más comunidad.

Si uno tiene disposición a la nostalgia -¿y qué espíritu sensible no la tiene?-, sólo encontrará en esta situación una razón más para lamentarse. Aunque los últimos cincuenta años han sido una época de creación de riqueza sin precedente, tanto en Asia y Latinoamérica como en el norte globalizado, la generación de nueva riqueza se ha producido en profunda conexión con la desarticulación de las rígidas burocracias gubernamentales y empresariales. De la misma manera, la revolución tecnológica de la última generación floreció preferentemente en instituciones con menos control centralizado. Este crecimiento tiene un precio elevado, mayor desigualdad económica y mayor inestabilidad social. No obstante sería irracional creer que esta explosión económica nunca debió haber tenido lugar.

Es precisamente aquí donde entra en juego la cultura más en un sentido antropológico que en el artístico. ¿Qué valores y prácticas pueden mantener unida a tanta gente cuando se fragmentan las instituciones en las que vive? A mi generación le faltó imaginación para responder a esta pregunta, para proponer las virtudes de la comunidad en pequeña escala. La comunidad no es el único medio de cohesión de una cultura; como es obvio, en una ciudad, individuos extraños entre sí habitan una cultura que sirve de sostén a pesar de no conocerse. Pero el problema de una cultura que sirve de sostén va más allá de su tamaño.

Sólo un determinado tipo de seres humanos es capaz de prosperar en condiciones sociales de inestabilidad y fragmentariedad. Este tipo ideal de hombre o de mujer tiene que hacer frente a tres desafíos.

El primero tiene que ver con el tiempo, pues consiste en la manera de saber manejar las relaciones a corto plazo, y de manejarse a sí mismo, mientras se pasa de una tarea a otra, de un empleo a otro, de un lugar a otro. Si las instituciones ya no proporcionan un marco a largo plazo, el individuo se ve obligado a improvisar el curso de su vida, o incluso a hacerlo sin una firme consciencia de sí mismo.

El segundo desafío tiene relación con el talento: cómo desarrollar nuevas habilidades, cómo explotar capacidades potenciales a medida que las demandas de la realidad cambian. Prácticamente en la economía moderna muchas habilidades son de corta vida; en la tecnología y en las ciencias, al igual que en formas avanzadas de producción, los trabajadores necesitan reciclarse a razón de un promedio de entre cada ocho y doce años. El talento es también una cuestión de cultura. El orden social emergente milita contra el ideal del trabajo artesanal, es decir, contra el aprendizaje para la realización de una sola cosa realmente bien hecha; a menudo este compromiso puede ser económicamente destructivo. En lugar de esto la cultura moderna propone una idea de meritocracia que celebra la habilidad potencial más que los logros del pasado.

De ahí deriva el tercer desafío. Se refiere a la renuncia; es decir, a cómo desprenderse del pasado. Recientemente, la jefa de una dinámica empresa afirmó que en su organización nadie es dueño del puesto que ocupa y en particular que el servicio prestado en el pasado no garantiza al empleado un lugar en la institución. ¿Cómo responder positivamente a esta afirmación? Para ello se necesita un rasgo característico de la personalidad, un rasgo que descarte las experiencia vividas. Este rasgo de personalidad da un sujeto que se asemeja más al consumidor, quien siempre ávido de cosas nuevas, deja de lado bienes viejos aunque todavía perfectamente utilizables, que al propietario celosamente aferrado a los que ya posee.

Mi propósito es mostrar la manera en que la sociedad busca esta mujer o este hombre ideales. Y al juzgar esta búsqueda traspasaré el ámbito de competencia del investigador. Un yo orientado al corto plazo, centrado en la capacidad potencial, con voluntad de abandonar la experiencia del pasado, es -para presentar amablemente la cuestión- un tipo de ser humano poco frecuente. La mayor parte de la gente no es así, sino que necesita un relato de vida que sirva de sostén a su existencia, se enorgullece de su habilidad para algo específico y valora las experiencias por las que ha pasado. Por tanto el ideal cultural que se requiere en las nuevas instituciones es perjudicial para muchos de los individuos que viven en ellas.

Es preciso que explique algo acerca del tipo de experiencia de investigación que me ha llevado a este juicio. La crítica que la Nueva Izquierda hizo a la gran burocracia fue también mi crítica, hasta que a finales de la década de los sesenta comencé a entrevistar a familias blancas de clase obrera en Boston, gente que pertenecía en su mayoría a la segunda o tercera generación de inmigrantes de la ciudad. (El libro que sobre ello escribimos Jonathan Cobb y yo se titulaba The Hidden Injuries of Class.) Lejos de estar oprimida por la burocracia, esa gente hundía sus raíces en sólidas realidades institucionales. Sindicatos estables, grandes empresas y mercados relativamente fijos les servían de orientación; en este marco, los hombres y las mujeres de clase obrera trataban de dar sentido a su bajo estatus en un país en el que supuestamente se hacían pocas distinciones de clase.

Después de ese estudio, abandoné por un tiempo el tema. Parecía que el gran capitalismo norteamericano había llegado a un estadio triunfal y que en ese plano la vida de la clase trabajadora discurriría por sus carriles ya trazados. Difícilmente hubiera podido estar más equivocado. La quiebra de los acuerdos monetarios de Bretton Woods, después de la crisis del petróleo de 1973, trajo consigo el debilitamiento de las restricciones nacionales a la inversión; a su vez las grandes empresas se rediseñaron para satisfacer a una nueva clientela internacional de inversores que aspiraban más ganancia en bolsa a corto plazo. Análogamente los empleos empezaron rápidamente a cruzar las fronteras. Y lo mismo sucedió con el consumo y las comunicaciones. En los años noventa, gracias a los avances en los microprocesamientos en electrónica, el antiguo sueño/pesadilla de la automatización comenzó a ser una realidad tanto en los trabajos manuales como en los burocráticos; al final resultaba más barato invertir en máquinas que pagar a la gente para que trabajara.

Así las cosas, volví a mantener entrevistas con trabajadores, aunque en esta ocasión no se trató de trabajadores manuales, sino más bien de clase media, situados en el epicentro del boom mundial de las industrias de alta tecnología, los servicios financieros y los medios de comunicación. (Éste es el tema de mi libro La corrosión del carácter.) Tuve entonces la ocasión de apreciar el ideal cultural del nuevo capitalismo en su expresión más vigorosa. El boom sugería que este hombre/mujer nuevo resultaría enriquecido por el pensamiento a corto plazo, que desarrollaría su potencial sin añoranza alguna, pero lo que encontré fue un extenso grupo de individuos de clase media dominados por la sensación de que su vida había quedado a la deriva.

A finales de la última década del siglo XX, el boom empezó a remitir, como es normal que ocurra en cualquier ciclo de negocios. Sin embargo, a medida que la economía volvía a la calma, resultaba evidente que la explosión del crecimiento global había dejado una huella perdurable en las instituciones no empresariales, particularmente en las del estado del bienestar. Esta marca es tanto de naturaleza cultural como estructural. Los valores de la nueva economía se convirtieron en punto de referencia para la manera en que el gobierno concibe la dependencia y la autogestión en materia de pensiones y de atención a la salud, o sobre la clase de habilidades que debe proporcionar el sistema de educación. Puesto que yo me había criado "al amparo de la seguridad social", como reza la expresión norteamericana, el nuevo modelo cultural representaba para mí un vivo contraste respecto de la cultura de las viviendas sociales de Chicago en las que pasé la niñez. (Esta marca es el tema de mi libro El respeto sobre la dignidad del hombre en un mundo de desigualdad.)

En este libro, he procurado no limitarme al simple resumen de lo que ya había escrito. En mis obras anteriores descuidé el papel del consumo en la nueva economía; aquí trato de referirme brevemente al modo en que las nuevas formas de consumo disminuyen el anhelo de posesión, así como a las consecuencias de políticas que de ello siguen. He tenido que reflexionar más que nunca sobre la relación de poder y autoridad en el trabajo. El mirar hacia atrás me ha incitado a mirar hacia adelante, a fin de empezar a explorar el espíritu artesanal tanto en el trabajo mental como en el manual.

Pero, por encima de todo, he tenido que volver a pensar en la índole específicamente norteamericana de la investigación que he realizado. En los años setenta, Estados Unidos dominaba la economía mundial, y en los noventa, aún cuando en dicho proceso se hallaba implicada gente del mundo entero, Estados Unidos encabezaba los cambios institucionales que producía un nuevo tipo de economía. Por tanto, era fácil que los investigadores norteamericanos se imaginaran la legítima intercambiabilidad de los términos ‘norteamericano’ y ‘moderno’. Esta fantasía ya no es posible. La vía china al crecimiento es completamente distinta de la estadounidense, y más poderosa. La economía de la Unión Europea es más vasta que la norteamericana y, en algunos aspectos, más eficiente, incluso en sus nuevos estados miembros, una vez más sin imitar a los Estados Unidos.

Los lectores extranjeros de mis libros recientes han tendido a encontrar en ellos razones para rechazar una manera de trabajar cuya adopción en otros lugares sería arriesgada. Ésa no ha sido en absoluto mi intención. No hay duda de que los cambios estructurales que describo carecen de fronteras nacionales; por ejemplo la decadencia del empleo de por vida no es un fenómeno estadounidense. Lo que está ‘ligado a una cultura’ es la manera particular en que los norteamericanos entienden los cambios que se han producido en la vida material.

Un estereotipo sostiene que los norteamericanos son competidores agresivos en el trabajo. A este estereotipo subyace una mentalidad diferente, más pasiva. Los norteamericanos de tipo medio a los que he entrevistado en la década anterior han sido proclives a aceptar el cambio estructural con resignación, como si la pérdida de seguridad en el trabajo, y en las escuelas administradas como empresas fuera inevitable: poco es lo que se puede hacer ante cambios tan básicos, aún cuando sean tan perjudiciales. Sin embargo el desmantelamiento de grandes instituciones al que me refiero no es un mandato divino. Ni, por cierto, es por el momento la norma de trabajo de este país; la nueva economía no es más que una pequeña parte de la economía total. Pero es cierto que ejerce una profunda influencia moral y normativa como modelo de avanzada para la evolución del conjunto de la economía. Tengo la esperanza de que los estadounidenses traten esta economía como tienden a verla los de fuera, esto es, como una propuesta de cambio que, lo mismo que cualquier propuesta, debe someterse a una crítica rigurosa.

Desde este punto de vista, el lector ha de ser consciente de la actitud crítica de los etnógrafos. Dedicamos horas a escuchar cómo la gente, sola o en grupos, se explica y explica sus valores, sus temores y sus esperanzas. A medida que pasan las horas todas esas cuestiones son formuladas y revisadas en el acto mismo de contar. El etnógrafo atento presta atención a lo que hace que la gente se contradiga o, también, a lo que lleva a la gente a un callejón sin salida en su capacidad de comprensión. El entrevistador no oye un informe defectuoso, sino que, más bien escucha una investigación subjetiva de la complejidad social. Esas ambigüedades, deformaciones y dificultades que aparecen cuando se trata de explicar personalmente la Fe, la Nación o la Clase constituyen una comprensión individual de la cultura.

Esta habilidad sociológica es hoy al mismo tiempo eminentemente adecuada e inadecuada para desvelar el sentido de la innovación. Adecuada, porque el énfasis de la sociedad en el flujo y el cambio continuo se cruza con el proceso de trabajo a través de la interpretación anterior del individuo. Inadecuada, porque la mayor parte de los sujetos participan en las entrevistas a fondo con el fin de llegar a conclusiones, a una explicación de la posición que ocupan en el mundo. La inestabilidad frustra ese deseo; las propuestas ideológicas acerca de cómo prosperar en ‘lo nuevo’ resultan difíciles de comprender cuando se reflexiona lo suficiente sobre ellas.

Al responder a la invitación de Yale de describir la cultura del nuevo capitalismo me he visto obligado a pensar en las limitaciones de mi propia capacidad, así como en las frustraciones de la investigación subjetiva. En consecuencia, me he tomado la grande e imperdonable libertad, tal vez esté ocultando bajo la alfombra el problema cultural fundamental, a saber, el de que la mayor parte de la realidad social es ilegible para la gente que trata de darle sentido.

Los capítulos que vienen a continuación desarrollan tres temas: cómo están cambiando las instituciones, cómo, en las ‘sociedad de las habilidades’, los temores a estar de más o a quedarse atrás se relacionan con el talento, y cuál es la relación entre la conducta de consumo y las actitudes políticas. Los cambios institucionales que describo en el lugar de trabajo se refieren en realidad sólo a los sectores punteros de la economía: alta tecnología, finanzas mundializadas y nuevas empresas de servicios con tres mil empleados o más. La mayor parte de la gente, tanto en Estados Unidos como en Europa occidental, no trabaja para empresas de este tipo. Sin embargo esta pequeña franja de la economía tiene una influencia cultural que trasciende con mucho a su cuantía numérica. Estas nuevas instituciones, sugieren la nueva formulación de las habilidades y capacidades personales; la fórmula combinada de institución y capacidad conforma la cultura de consumo; y la conducta de consumo influye a su vez en las políticas; sobre todo en las progresistas. Si infiero sin ningún pudor la cultura del conjunto a partir de una pequeña parte de la sociedad, es precisamente porque los avatares de un tipo particular de capitalismo han persuadido a tanta gente de que su camino es el camino del futuro.

Los apóstoles del nuevo capitalismo sostienen que su versión de estos tres temas -trabajo, talento y consumo- añade más libertad a la sociedad moderna, una libertad fluida, una ‘modernidad líquida’, según la acertada expresión del filósofo Zygmunt Bauman. Mi disputa con ellos no estriba en saber si su versión de lo nuevo es real o no; las instituciones, las habilidades y las pautas de consumo han cambiado sin duda. Lo que yo sostengo es que estos cambios no han liberado a la gente.

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La derecha latinoamericana: encuentro en Caracas…

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CEDICE: La nueva cara del imperio en Venezuela

El reencuentro de la derecha latinoamericana en Caracas

PICASSOK12 Eva Golinger

Rebelión

Revisado para Rebelión por Caty R.

La organización venezolana que ha recibido más apoyo financiero y asesoramiento de las agencias de Estados Unidos durante los últimos ocho años es el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE). En la actualidad, es la entidad que mejor representa los intereses estadounidenses en Venezuela y ha llevado a cabo la mayoría de las campañas mediáticas de la oposición contra las políticas del gobierno bolivariano. CEDICE también se ha convertido en el vocero de la derecha internacional en Venezuela, abriendo espacios a esta pequeña pero fanática y extremista minoría, y buscando mecanismos para promover su agenda elitista y neofascista en la región.

Radicado en Caracas, CEDICE se presenta como “una asociación civil sin fines de lucro, cuyo objetivo central es la divulgación del pensamiento económico y político que otorga prioridad a la libre acción de la iniciativa individual y al análisis de la organización y las condiciones que permitan la existencia de sociedades libres”. En realidad, es una entidad que recibe la mayoría de su financiación y asesoramiento del Centro para la Empresa Privada Internacional de EEUU (CIPE), que es el brazo empresarial del Departamento de Estado y sus entes financieros, la National Endowment for Democracy (NED) y la Agencia del Desarrollo Internacional de EEUU (USAID). También recibe financiación y asesoramiento estratégico de varias fundaciones europeas, como las alemanas Konrad Adenaeur Foundation y Friedrich Naumann Stiftung, y la española Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que hoy se disimulan como filtros para los fondos de la NED, la USAID y otros intereses imperiales. La gerente general de CEDICE, Rocío Guijarra, firmó el llamado “Decreto Carmona” durante el Golpe de Estado de Abril 2002, como “representante de las ONG”, contra el Presidente Hugo Chávez, avalando el golpe de Estado y la imposición de una dictadura. Su vicepresidente primero, Óscar García Mendoza, además es el presidente del Banco Venezolano de Crédito, principal receptor de los fondos procedentes de la NED y la USAID para las ONG y partidos políticos en Venezuela. También firmó una carta pública de la “sociedad civil” en la que reconocía y aplaudía el golpe de Estado de Abril de 2002. CEDICE trabaja con la red de think tanks neoconservadores en América Latina, en particular con la Cámara de Comercio de Santa Cruz en Bolivia y otros que promueven el separatismo en la región.

La universidad neofascista de CEDICE

Para celebrar su vigésimo quinto aniversario, CEDICE ha organizado una gala para la derecha latinoamericana durante la semana de 24 al 29 de Mayo de 2009. La celebración tendrá lugar en la famosa sede de los militares golpistas durante la ocupación ilegal de la Plaza Altamira en el este de Caracas en Octubre 2003, el hotel Caracas Palace (anteriormente Four Seasons), y contará con la presencia de los personajes más reaccionarios de la extrema derecha de la región. Antes de iniciar la fiesta en el lujoso Caracas Palace, CEDICE, junto a la organización neofascista ultraliberal de Estados Unidos, el Instituto Cato, inaugurará la primera fase de la Universidad El Cato-CEDICE en la hacienda La Escondida, ubicada en las afueras de Caracas. Según el material publicado por el Instituto Cato, el evento, el cual está abierto de manera exclusiva a 50 jóvenes venezolanos, tratará temas como “la nueva agenda global, la crisis financiera mundial, el populismo en América Latina, la juventud como defensora de la libertad, pobreza y violencia, los derechos de propiedad, el desafío de las instituciones del Siglo XXI”, entre otros.

Los “profesores” de la Universidad El Cato-CEDICE incluyen a Gabriela Calderón, editora de la web “ elcato.org ” y columnista del periódico derechista El Universo de Ecuador; Daniel Córdova, Decano de la Escuela de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y Director del Proyecto Invertir de Procapitales, una ONG financiada por Estados Unidos; Otto Guevara, político costarricense y presidente del partido Movimiento Libertario y de la Red Liberal de América Latina (RELIAL); Martín Krause, profesor de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas de Buenos Aires; Carlos Sabino, del Centro para la Prosperidad Global del Instituto Independiente en EEUU; José Toro Hardy, economista venezolano de CEDICE; Álvaro Vargas Llosa, del Centro para la Prosperidad Global del Instituto Independiente de EEUU y columnista del Washington Post; y Yon Goicochea, dirigente de Primero Justicia y fundador de la Fundación Futuro Presente, organización que se dedica a entrenar jóvenes en las tácticas del golpe suave y la subversión.

El Instituto Cato es la entidad que otorgó el “Premio Milton Friedman” al dirigente de Primero Justicia, Yon Goicochea, en el año 2008. Como parte de este reconocimiento por una de las instituciones más ultraconservadoras y neofascistas de Estados Unidos, Goicochea recibió 500.000 dólares, de los que utilizó una parte para crear su Fundación Futuro Presente, instituto que se dedicará a formar a la juventud venezolana derechista en las tácticas de golpe suave para intentar desestabilizar el gobierno socialista del Presidente Chávez. El Instituto Cato se fundó sobre las teorías económicas del ultraliberal estadounidense Milton Friedman, quien fue asesor económico del dictador chileno Augusto Pinochet durante los años ochenta. Este instituto también sirve para fomentar la ideología conservadora de los años 80 promovida por Ronald Reagan, Margaret Thatcher y el grupo de los “Chicago Boys”, que luego implementaron esas políticas en América Latina causando más miseria y pobreza y menos progreso y prosperidad humana. El Instituto Cato está estrechamente vinculado con el complejo militar industrial y los cuerpos de seguridad y defensa de Washington.

El encuentro de la derecha reaccionaria en Caracas

Luego de una sesión intensiva de adoctrinamiento en los valores neoliberales y las tácticas de desestabilización para utilizar contra los gobiernos que rechazan el modelo capitalista impuesto por Washington, se trasladarán a la ciudad de Caracas para comenzar con el evento principal, el “Encuentro Internacional Libertad y Democracia: El Desafío Latinoamericano”, del 27 al 29 de Mayo. Esta reunión agrupará otra vez a los principales voceros de la derecha neofascista de América Latina para reforzar la campaña mediática y política contra el gobierno venezolano, que ha sido objeto de una escalada de agresividad durante los últimos meses.

Quién es quién en esta red “pitiyanki”

Las organizaciones participantes en este evento incluyen algunas entidades financiadoras estadounidenses y europeas que han promovido grupos involucrados en las acciones desestabilizadoras en Venezuela durante los últimos años. También aparecen organizaciones menos conocidas que se han unido a esta red de subversión regional. Adicionalmente, se encuentran personajes que han jugado un papel importante en los diferentes atentados contra las democracias y procesos de cambio en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Lo común entre todas las organizaciones es que comparten los mismos nombres en sus juntas directivas y comités asesores, además de los mismos financiadores y patrocinadores, lo que los convierte en un verdadero ejemplo de una telaraña imperial**. Y no se equivocan con el uso del término “libertad” como fundamento del trabajo de éstas entidades, ya que se refiere a la “libertad del mercado” y no de la sociedad colectiva.

Además de CEDICE y el Instituto Cato, ya mencionados, las otras organizaciones participantes son:

Fundación Internacional para la Libertad: organización dirigida por el neoconservador peruano Mario Vargas Llosa, que se dedica a coordinar la red de entidades de la extrema derecha en América Latina y sus aliados internacionales. También se dedica a organizar foros y encuentros entre su red neoliberal, que busca desacreditar a los gobiernos regionales que no se subordinan a los intereses imperiales, como Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, por ejemplo. Uno de sus últimos eventos se tituló “Cuba, de la dictadura a la democracia”, tomando el nombre del manual de golpe suave redactado por Gene Sharp, del Instituto Albert Einstein, que ha servido como guión para las mal llamadas revoluciones de colores en Europa Oriental y que ahora se intentan exportar a Venezuela, Bolivia y Ecuador. En la junta directiva de esta Fundación se encuentran nombres ya familiares, como Rocío Guijarro de CEDICE, Carlos Alberto Montaner, conocido cubano contrarrevolucionario y agente de desinformación, Ian Vásquez, del Instituto Cato en EEUU, y otros actores que pertenecen a organizaciones como Fundación Libertad de Argentina, Atlas Economic Research Foundation de EEUU, FULIDE de Bolivia, Heritage Foundation de EEUU y otras de la extrema derecha.

Friedrich Naumann Stiftung fur Die Freiheit: Entidad neoconservadora alemana vinculada con el ultraliberal Partido Libre Democrático, uno de los partidos políticos de la extrema derecha en Alemania. Se dedica a promover el pensamiento neoliberal en el mundo y aboga por una sociedad basada en los valores del mercado libre y la competencia, con la más mínima participación del Estado. Financia ONG neoliberales en África, Asia y América Latina con la intención de promover sus principios e ideales en esas regiones. Ha financiado diferentes programas y actividades del movimiento estudiantil de la derecha en Venezuela y financia activamente los proyectos del partido Primero Justicia y la Fundación Futuro Presente, del joven derechista Yon Goicochea.

Red Liberal de América Latina (RELIAL): Una red de organizaciones, instituciones y personas que promueven las políticas neoliberales en la región. Según su página web ( www.relial.org ), “esta red se crea con el fin de fortalecer y mejorar el liberalismo y la cooperación y coordinación entre los liberales en América Latina. Se busca ganar más espacio público para los liberales, aprovechar y compartir experiencias, mejorar la calidad de la gestión política liberal, así como desarrollar un contrapeso a las redes socialistas y demócratas existentes.” Dirigida por Otto Guevara, presidente del Movimiento Libertario de Costa Rica, RELIAL está conformada por las mismas entidades, como CEDICE, Fundación Friedrich Naumann Stiftung, Fundación Libertad, Fundación Atlas, FULIDE y otras que se repiten en las juntas directivas de todas las organizaciones neoliberales.

Atlas Economic Research Foundation: Fundada en 1981 por Antony Fisher, como una manera de institucionalizar su labor de replicar el modelo del “think tank independiente” por todo el mundo. Fisher también ayudó a establecer el Instituto Fraser, el Instituto Manhattan y el Instituto de Investigación Pacific, tres centros de estudios neoliberales. Actualmente, ATLAS dirige talleres y programas para otorgar premios a personajes destacados del mundo neoliberal y suministra servicios de asesoría para continuar fortaleciendo una red informal de más de 250 think tanks conservadores en 70 países, que se dedican a reproducir e implementar el modelo neoliberal. La misión de ATLAS, según uno de sus ex presidentes, John Blundell, es “llenar el mundo con think tanks que promuevan el mercado libre”. ATLAS ha dado más de 20 millones de dólares en becas a diferentes think tanks en el mundo durante los últimos veinte años. Su financiación principal viene de donaciones privadas y corporativas, incluidas grandes sumas procedentes de multinacionales como ExxonMobile y Philip Morris USA, entre otras.

Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales: La Fundación FAES se creó en Madrid el 11 de noviembre de 2002 y fusionó en una las cinco fundaciones vinculadas con el Partido Popular español (Fundación Cánovas del Castillo, Popular Iberoamericana, Popular Iberoamericana de Análisis y Estudios Sociales, Popular Iberoamericana de Estudios Europeos y el Instituto de Formación Política). FAES trabaja con una red de think tanks, organizaciones y partidos políticos con los que comparte y difunde sus ideas, a la vez que planifica actividades. Está dirigida y fundada por el ex Presidente español José María Aznar, quien estuvo involucrado en el golpe de Estado de Abril 2002 contra el Presidente Chávez y quien desde entonces ha participado conjuntamente con la oposición venezolana y la derecha internacional en una serie de planes de desestabilización contra la Revolución Bolivariana.

También forman parte de FAES importantes empresas, afines a su ideología, que tienen grandes intereses económicos en América Latina, como BBVA, Santander y ENDESA. Igualmente destacan entre los “íntimos” colaboradores de FAES, partidos y personajes relevantes de medios académicos, periodísticos y diplomáticos de la derecha latinoamericana. A pesar de que FAES es una fundación “dedicada al servicio de España y sus ciudadanos”, una gran mayoría de sus colaboradores son latinoamericanos. Entre ellos destacan: Leopoldo López, Alcalde de Chacao, Venezuela; Yon Goicochea, líder del movimiento estudiantil derechista en Venezuela; Manuel Espino Barrientos, presidente del PAN de México; Belisario Betancourt y Andrés Pastrana, ex presidentes de Colombia; Carlos Tudela, secretario ejecutivo de Asuntos Exteriores del Partido Demócrata Cristiano chileno; Sebastián Piñera, presidente de la Fundación Futuro de Chile; Adalberto Rodríguez Giavarini, ex canciller de Argentina, Marcela Prieto Botero, directora ejecutiva del Instituto de Ciencia Política de Colombia; Luis Cordero Barrera, vicerrector de la Universidad Andrés Bello de Chile; Diana Sofía Giraldo, decana de Comunicación de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia; Luis Bustamante Belaunde, rector de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas; Ricardo López Murphy, presidente de la Fundación Recrear para el Crecimiento de Argentina; Alberto Jorge Triaca, director de la Fundación Pensar, Argentina; Gerardo Bongiovani Garassai, director de la Fundación Libertad, Argentina. También periodistas, como Julio Cirino y Carlos Pagni de Argentina o Plinio Apuleyo de Colombia, y asesores políticos como el boliviano Sarmiento Kohlenberger, además de los “intelectuales amigos” que llevan una visión neoliberal neoconservadora, como Enrique Krause, Carlos Alberto Montaner, Jorge Edwards o Álvaro Vargas Llosa.

FAES recibe gran parte de su financiación del gobierno de España (en 2007 recibió más de tres millones de euros). El 60% de sus fondos procede del sector público y el otro 40% de distintas donaciones privadas.

Durante 2007 y 2008, FAES financió una serie de conferencias y visitas de líderes estudiantiles venezolanos del movimiento opositor, como Yon Goicochea, Geraldine Álvarez y otros, realizados tanto en España como en el Parlamento Europeo. FAES forma parte de una red internacional de think tanks y ONG neoconservadoras, como Cato Institute, American Enterprise Institute, Heritage Foundation, International Republican Institute (IRI), National Democratic Institute for International Affairs (NDI), Hudson Institute, Fundación Ecuador Libre, Instituto Libertad y Democracia (Perú), Podemos (Bolivia), Fundación José Dolores Estrada (Nicaragua), Fundación Democracia en Libertad (Colombia), Red Libertad (Argentina), Fundación Justicia y Democracia (Venezuela), Súmate (Venezuela), CEDICE (Venezuela), IFEDEC (Venezuela), Partido Demócrata Cristiano de Chile, entre otros. FAES también trabaja con una amplia red de organizaciones para desestabilizar a Cuba, como Proyecto Varela, Bibliotecas Independientes de Cuba, Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y Cuban Liberty Council, entre otras.

Fundación Iberoamericana Europa (FIE): Un centro privado de investigación, promoción y cooperación internacional sobre temas relacionados con el mercado libre, la empresa privada, el gobierno limitado y la libertad individual; en esencia, el neoliberalismo reaccionario. Su objetivo es promover esa cooperación desde España con América Latina y trabaja activamente en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Su programa principal en éstos países, “Libertad y desarrollo” se dedica a fortalecer el sector empresarial y la reducción del poder estatal sobre las instituciones privadas. Un encuentro de la FIE en 2003 dio a luz a la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), la cual está dirigida desde entonces por el peruano neoconservador Mario Vargas Llosa.

Fundación Libertad: Una entidad privada de Argentina cuyo objetivo es la investigación y difusión de temas relacionados con la socioeconomía y la empresa, y que promueve el neoliberalismo en el continente. Creada en Rosario en 1988 por un grupo de empresarios y profesionales, la Fundación cuenta con el apoyo de más de 200 empresas privadas. Además está integrada por distintas redes de organizaciones neoliberales a nivel internacional, como el Instituto Cato, Fundación Heritage, CEDICE, FAES, RELIAL, FIE, ATLAS, PanAmerican Development Foundation de la USAID, el Wall Street Journal y otras. Sus proyectos incluyen cursos, conferencias, seminarios, estudios y publicaciones, y una gran presencia en los medios de comunicación a través de columnas y programas propios. Fundación Libertad también ayudó crear la Red de Fundaciones Argentinas (REFUNDAR), integrada por varias organizaciones neoliberales en el país.

Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga: Instituto fundado en 1987 en Colombia, considerado un centro de pensamiento neoliberal influyente de ese país. Está formado por empresarios, políticos académicos, escritores y periodistas con el objetivo de avanzar los ideales del mercado libre. Su principal proyecto es la Revista Perspectiva, una publicación dedicada a promover los principios del mercado libre y el neoliberalismo, financiada por CIPE/NED de EEUU y cuenta con el apoyo de CEDICE de Venezuela y la Fundación Libertad de Argentina. Su principal financiación viene de las agencias de Washington, como CIPE, NED y USAID, más las fundaciones europeas Konrad Adenaeur de Alemania y FAES de España.

Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE): CIPE es uno de los cuatro núcleos de financiación de la NED y la USAID y actúa como una contraparte afiliada y libre de impuestos de la Cámara de Comercio estadounidense. Esta entidad se estableció en 1983 como el brazo empresarial del Departamento de Estado para apoyar políticas de libre mercado y a un grupo de asociaciones de negocios. Se ocupa, además, del entrenamiento de líderes de negocios y de su movilización en los procesos políticos. En Europa Oriental, por ejemplo, CIPE tiene programas de apoyo a varias asociaciones empresariales y aporta asesoramiento y asistencia para acciones legislativas. Hungría, Rumania, Checoslovaquia y Polonia fueron receptoras de este “asesoramiento”. En Polonia se fundó la Sociedad Industrial Krakow con el objetivo de publicar un diario nacional. Esta publicación respondía al interés de cultivar y fomentar la empresa privada en lo que la retórica neoliberal llama el “buen desarrollo económico y democrático”. En Venezuela, trabajan y financian a Fedecámaras, COINDUSTRIA y CEDICE. La junta directiva está compuesta por miembros de la comunidad comercial estadounidense, figuras del Departamento de Estado y los centros ultraconservadores como Heritage Foundation y Hoover Institution.

Actores/personas en la red “pitiyanki”

Durante el evento principal de CEDICE y sus contrapartes ultraliberales, habrá conferencias y talleres impartidos por diferentes personajes de la derecha latinoamericana –incluidos varios venezolanos que han liderado los atentados contra la democracia en el país durante los últimos años-. Algunos son los siguientes:

Mario Vargas Llosa: Presidente de la Fundación Internacional para la Libertad (ver explicación anterior) y conocido vocero de la derecha internacional que se ha dedicado a la tarea de desacreditar los procesos de cambio en Venezuela, Ecuador y Bolivia en tiempos recientes. Es un escritor reaccionario (izquierdista convertido en ultraderechista) y fue candidato a la presidencia de Perú en 1990 con el partido conservador Frente Democrático (FREDEMO), abogando por reformas neoliberales. Ha declarado que el Presidente Chávez es “una amenaza para la democracia” y que está “desestabilizando la región”, frases que repiten con frecuencia los voceros de Washington.

Jorge Quiroga: Ex Presidente de Bolivia (2001-2002), ultraconservador, fue el vicepresidente de Hugo Banzer desde 1997 hasta que éste se retiro en 2001 por razones de salud. Quiroga, educado en EEUU en la Universidad Texas A&M se ha declarado como un “yuppie corporativo” (término en inglés para la generación del mercado libre y el neoliberalismo). Quiroga fue el candidato opositor a Evo Morales en las elecciones de 2005, representando al partido derechista PODEMOS. Sólo consiguió el 28,6% del voto en contraste con el 53% que cosechó Evo Morales. Quiroga trabajó para la empresa IBM y como asesor del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es uno de los críticos más fervientes del Presidente Chávez y en los últimos años se ha dedicado a intentar desacreditar al Presidente Morales diciendo que bajo su mandato “Bolivia es colonia de Venezuela”, por la relación estrecha que comparten los dos países.

Francisco Flores: Ex Presidente de El Salvador (1999-2004) y miembro del partido conservador ARENA. También educado en EEUU en las Universidades de Amherst y Harvard. Como Presidente, Flores mantuvo una alianza estrecha con EEUU y la subordinación de su país a la agenda imperial. Autorizó el despliegue de tropas salvadoreñas en Iraq para apoyar al ejército estadounidense. También implementó el Tratado de Libre Comercio con EEUU y fue el arquitecto de la dolarización de la economía de su país, lo cual causó una inflación enorme y no tuvo consenso de la sociedad civil en El Salvador.

Jorge Castañeda: Canciller de México (2000-2003) durante la administración de Vicente Fox. También educado en EEUU en la Universidad de Princeton y con un doctorado de la Universidad de París I, Castañeda es autor de una decena de libros y escribe para los periódicos Reforma (México), El País de España, Los Angeles Times (EEUU) y la revista Newsweek. Fue candidato independiente a la presidencia de México en 2004, pero al no contar con el apoyo de los partidos políticos, su candidatura no fue posible bajo la ley mexicana. Se ha convertido en uno de los críticos más conocidos contra el Presidente Chávez y los gobernantes socialistas en la región. En 2009 se publicó una entrevista con Castañeda donde denunció una supuesta conspiración entre el Presidente Chávez y varios funcionarios del gobierno cubano para perpetrar un golpe de estado contra el Presidente Raúl Castro de Cuba, lo que posteriormente desmintió el propio Castañeda cuando admitió que no tenía evidencia ninguna de dicho complot sino que era su “opinión personal.”

Enrique Krauze: Escritor mexicano, acusado de ser un intelectual que fomenta el miedo a la ciudadanía en México, y que se dedicó a desacreditar al candidato a la presidencia mexicana de 2007, López Obrador. Es autor del libro “El poder y el delirio”, que critica e intenta desacreditar la figura de Hugo Chávez y su gobierno en Venezuela.

Óscar Ortiz: Presidente de la Cámara del Senado en Bolivia por el partido derechista PODEMOS, de la ciudad de Santa Cruz. Promotor de los proyectos separatistas en la media luna boliviana, también fue gerente de la Cámara de Industria y Comercio de Oriente en Bolivia y ha formado parte de los directorios de varias empresas cruceñas. También es columnista en la prensa boliviana, promoviendo matrices de opinión contra el gobierno de Evo Morales. Está vinculado con el ala violenta de los movimientos separatistas en Santa Cruz, la Unión Juvenil Cruceñista, y ha sido beneficiario de la inmensa financiación de la USAID y la NED en Bolivia.

Alex Sutton: Director Regional de Programas en América Latina y el Caribe del Instituto Republicano Internacional (IRI), entidad creada como una de las organizaciones claves de la National Endowment for Democracy (NED). El IRI ha financiado los partidos Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, entre otros, en Venezuela, y fue una de las primeras organizaciones estadounidenses que emitió una nota de prensa durante el golpe de Estado de Abril 2002 aplaudiendo los esfuerzos de la “sociedad civil” para derrocar el Presidente Chávez. Ha sido uno de los principales financiadores de la oposición en Venezuela durante los últimos ocho años, y ha financiado golpes de Estado en Haití, Ucrania, Serbia, Georgia y otros países donde realiza su trabajo de desestabilización y subversión.

Eduardo Bowles: Director del periódico derechista boliviano, El Nuevo Día.

Cynthia Hotton: Diputada Nacional de Argentina por el Capital Federal de la alianza Pro-Recrear, un agrupación de partidos políticos de derecha.

Antonio Ledezma: Actual Alcalde metropolitano de Caracas, dirigente del partido Alianza Bravo Pueblo y fundador del Comando Nacional para la Resistencia (CNR), entidad que se dedica a promover la desestabilización y las acciones violentas en el país. Participó en el golpe de Estado de Abril 2002 contra el Presidente Chávez y es uno de los voceros más reaccionarios de la oposición.

Leopoldo López: Dirigente político de la oposición venezolana. Miembro fundador del partido Primero Justicia, que anteriormente era una asociación civil financiada ilegalmente con fondos de PDVSA filtrados por su madre, Antonieta Mendoza de López, que fue directora de Asuntos Públicos de la empresa petrolera. Este joven político también tuvo una relación estrecha con el Instituto Republicano Internacional (IRI), que financió y asesoró la transformación de Primero Justicia en partido político. En los meses previos al golpe de Estado de Abril de 2002, Leopoldo López, junto a otros dirigentes de Primero Justicia, realizó frecuentes viajes a Washington para visitar la sede del IRI y reunirse con funcionarios del gobierno de George W. Bush.

El 11 de abril, López encabezó la marcha de oposición para dirigirla hacia el Palacio de Miraflores, lo que ocasionó la muerte de docenas de personas y el secuestro del Presidente Chávez. A finales de febrero de 2004, fue uno de los dirigentes de la oposición que encabezaron la guarimba (acciones violentas para crear caos y pánico en la sociedad), que tenía como objetivo forzar la renuncia del Presidente Chávez. Estas acciones violentas dirigidas por López causaron la muerte de varios ciudadanos venezolanos.

Más tarde López fracasó en su intento de tomar el poder en el seno de su partido Primero Justicia y frente a esta frustración renunció al partido que había fundado para unirse al partido derechista Un Nuevo Tiempo, del dirigente opositor Manuel Rosales. Fue alcalde del municipio de Chacao en Caracas desde el año 2000 a 2008 y ahora colabora con Antonio Ledezma para promover las “Redes Populares”, una iniciativa financiada por la USAID en Venezuela para penetrar e infiltrar las comunidades para crear divisiones dentro de las filas revolucionarias y reclutar activistas para las acciones desestabilizadoras.

María Corina Machado: Fundadora de la ONG venezolana Súmate, junto a su socio Alejandro Plaz. Hija de dos familias poderosas y oligarcas de la sociedad venezolana. Recibe financiación de la NED, la USAID y el Instituto Demócrata Nacional (NDI) a través de su ONG Súmate, la cual nació en el escenario político a principios de 2003, después del fracaso del lockout. Machado dirigió la campaña para revocar el mandato del Presidente Chávez durante el referéndum revocatorio de agosto de 2004. También firmó el Decreto Carmona durante el golpe de Estado de Abril de 2002 contra el Presidente Chávez. Estuvo presente en la ceremonia del Palacio de Miraflores aplaudiendo cuando el dictador Pedro Carmona procedió a disolver todas las instituciones democráticas del país. Machado dice que su ONG no es política ni partidista, sin embargo, su línea estratégica y comunicacional está en abierta oposición a la Revolución Bolivariana y al gobierno venezolano. Machado fue imputada por el Ministerio Público de Venezuela por haber recibido fondos de un gobierno extranjero (la NED) para usurpar las funciones del Consejo Nacional Electoral y por conspirar para desestabilizar el gobierno venezolano. Debido a las presiones que ha recibido el gobierno venezolano a través de la Embajada de EEUU en Venezuela, el Departamento de Estado (DOS), la Casa Blanca y otros aliados de Washington, el juicio contra Machado no ha podido progresar. Machado fue recibida por el Presidente George W. Bush en la Oficina Oval de la Casa Blanca el 31 de mayo de 2005, lo que demuestra la relación íntima entre la oposición venezolana y los más altos niveles del poder en Estados Unidos.

Yon Goicochea: Entrenado por los fundadores de la OTPOR de Serbia, el Albert Einstein Institute (AEI) y el International Center on Nonviolent Conflict (Centro Internacional del Conflicto No Violento “ICNC”), fue la figura estudiantil más destacada que salió al escenario político durante las protestas por la no renovación de la concesión al canal privado RCTV en 2007. Estudió en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), una de las universidades más derechistas del país. Luego de su estreno como líder estudiantil en los medios de comunicación internacionales, Goicochea viajó varias veces a Washington para reunirse con representantes de la National Endowment for Democracy (NED), el International Republican Institute (IRI), liderado por John McCain, y la USAID, además del AEI y CANVAS. Goicochea viajó varias veces a España, patrocinado por la Fundación FAES del ex Presidente José María Aznar, y a otros países, recibiendo fondos de EEUU tanto como de fundaciones neoliberales como Konrad Adenaeur.

Goicochea viajó a Bolivia durante 2007 y 2008 para trabajar y entrenar al Movimiento Juvenil Cruceñista, el movimiento derechista de la zona de Santa Cruz, Bolivia, conocido por su actitud y acciones racistas, violentas y divisionistas. En mayo del 2008, Goicochea estuvo en Ecuador, entrenando y fomentando la formación de un movimiento estudiantil de la derecha en ese país, “Manos Blancas”, para contrarrestar la política socialista del gobierno de Rafael Correa.

En 2008, Goicochea fue el ganador del premio “Milton Friedman” (antiguo asesor económico del dictador Augusto Pinochet) del Cato Institute por el “avance de la libertad económica”. Dicho premio ascendió a la cantidad de 500.000 dólares. Hoy es dirigente y miembro de la directiva del partido ultraconservador Primero Justicia.

Marcel Granier: Marcel Granier Haydon es Presidente y CEO de Empresas 1BC y Director General de Radio Caracas Televisión (RCTV), uno de los canales de televisión más vistos en Venezuela. El 27 de mayo de 2007 venció la concesión que RCTV tenía con el gobierno venezolano para transmitir su programación en el espectro radio eléctrico público. Debido a las constantes violaciones de la ley que había cometido RCTV durante el último decenio, el gobierno venezolano decidió no renovar su concesión. Antes, RCTV transmitía por el canal 2 en Venezuela y ocupaba la señal de televisión más poderosa en el país. Su programación consistía en un 80% de telenovelas y el resto eran programas de opinión, películas y noticieros. Actualmente, RCTV sigue transmitiendo vía cable y satélite en Venezuela a nivel internacional.

Marcel Granier y RCTV estuvieron involucrados en el golpe de Estado de Abril 2002 contra el Presidente Chávez, y a través de sus pantallas expresaron su apoyo a la breve dictadura de Pedro Carmona. RCTV también tuvo un papel principal en la guerra mediática que ocurrió durante el lockout de diciembre de 2002 a febrero de 2003. Granier ha sido un abierto opositor al gobierno del Presidente Chávez y ha utilizado su poder mediático para atacar al gobierno y manipular información y hechos para perjudicar a la administración de Chávez y sus obras. Luego del mayo de 2007, Granier montó una campaña internacional con el apoyo del gobierno de Estados Unidos y entidades como la NED, la USAID, Reporteros sin Fronteras (RSF), Human Rights Watch y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), para acusar al gobierno venezolano de violar los derechos humanos y particularmente la libertad de expresión. Granier fue invitado por el Presidente George W. Bush para participar en una reunión en las Naciones Unidas de “defensores de la libertad”. También fue invitado de honor de Freedom House y el Broadcasting Board of Governors para dictar una conferencia sobre libertad de expresión en 2007, junto a Karen Hughes, Directora de la Diplomacia Pública del Departamento de Estado (DOS), Paulo Dobriansky, neoconservador, miembro de PNAC y Subsecretario de Estado para Asuntos Globales bajo la administración de George W. Bush, y la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, fanática anti castrista.

Miguel Enrique Otero: Editor y Director y nieto de los fundadores del periódico El Nacional de Venezuela, uno de los diarios más críticos y manipuladores contra el gobierno del Presidente Chávez. Otero también es fundador del Movimiento 2D, un grupo que se creó después del referéndum sobre la reforma constitucional, el 2 de Diciembre de 2007, con la pretensión de consolidar un nuevo movimiento opositor en el país. Otero y su grupo se han dedicado a utilizar los espacios de prensa y televisión para desacreditar al gobierno venezolano y promover matrices de opinión falsas sobre las supuestas «violaciones de derechos humanos» en el país. El Movimiento 2D ha promovido múltiples acciones violentas e ilegales en el país desde su fundación, incluyendo la pretensión de provocar reacciones represivas de los cuerpos de seguridad del Estado para luego justificar sus acusaciones de supuestas violaciones de derechos humanos.

*Eva Golinger, estadounidense-venezolana, es Doctora en Derecho Internacional, escritora e investigadora y autora de los libros El Código Chávez; Bush vs. Chávez: La Guerra de Washington Contra Venezuela; **La Telaraña Imperial: Enciclopedia de Injerencia y Subversión; y La Mirada del Imperio Sobre el 4F: Los Documentos Desclasificados de Washington Sobre la Rebelión Militar del 4 de Febrero de 1992.

Otra vuelta a la Televisión…

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‘La información televisiva tiende a pervertir la esencia misma de la información’ – Ignacio Ramonet
por Anne Marie Mergier

bourdieu8 Los medios de comunicación son, en conjunto, un factor de despolitización que actúa principalmente sobre las fracciones de clase más despolitizadas del público, sobre las mujeres más que sobre los hombres, sobre los menos instruidos más que sobre los más instruidos, sobre los pobres más que sobre los ricos. Semejante afirmación podría escandalizar, pero sabemos perfectamente, a través de análisis estadísticos, cuál es la probabilidad de formular una respuesta articulada a una pregunta política, o de abstenerse (desarrollo extensamente las consecuencias de este efecto, en materia política particularmente, en mí último libro, Méditations pascaliennes). La televisión (mucho más que los periódicos) propone una visión cada vez más despolitizada, escéptica e incolora del mundo, y contribuye cada vez más a que los periódicos se deslicen hacia la demagogia, sometiéndose a sus colegas comerciales.
Pierre Bourdieu – En ‘Otra vuelta a la televisión’

El mensaje enternece, cala hasta los huesos y cabe solidarizarme con quienes padecen el caos. Malditos sean los otros, los hacedores de tanto oprobio. Los maestros y sus aliados, los pueblos indios, los estudiantes, las amas de casa, los pobres y explotados. Son unos terroristas, se han tomado la ciudad e instaurado un poder popular vandálico. Gentes que han roto la estabilidad del buen gobierno del Estado ejercido democráticamente por el PRI en la figura de don Ulises Ruiz, un hombre controvertido, pero apegado a la legalidad. No crean que me he vuelto loco. Ese es el contenido de las noticias que emanan los medios de comunicación social en Madrid. Quien consuma la prensa escrita, escuche la radio y vea la televisión pública o privada se forma esa imagen. Es indiferente si se trata de la cadena de emisoras del episcopado la COPE, del grupo Prisa la SER, del periódico El Mundo, La Razón, el ABC o El País. También RTVE, Antena 3, Telemadrid, CNN, La cuatro, o Tele 5. Cualquier medio presenta el problema de esta manera: salvo retoques, los responsables son las víctimas. Es decir, el pueblo de Oaxaca y su asamblea: la APPO. Como ejemplo, sirva el editorial de El País del domingo 29 de octubre."
Marcos Roitman Rosenmann – En ‘Oaxaca: culpables, las víctimas’

Sin profundidad no hay información, y mucho menos criterio.
Genista

‘La información televisiva tiende a pervertir la esencia misma de la información’ – Ignacio Ramonet
por Anne Marie Mergier

Para Proceso– Sunday, June 15 1997

PARIS.- La prensa escrita está en peligro. Más que nunca su independencia y su esencia misma están amenazadas, enfatiza Ignacio Ramonet.

El director de Le Monde Diplomatique, considera que la recesión económica no es la única causa de la crisis que atraviesa la prensa escrita. Otros factores preocupantes han sido analizados por Ramonet en artículos publicados en su periódico y en conferencias realizadas en Francia y el extranjero. Entre esos factores destacan la influencia nefasta de la televisión, que pervierte la concepción, misma de información, y el papel creciente de trasnacionales que convierten información y comunicación en una fuente de jugosos negocios.

En entrevista con la corresponsal, Ramonet insiste sobre los estragos que causa en televisión en la prensa escrita, en particular a través de su "ideología de en directo y en vivo". Explica:

"Percibí realmente la dimensión del peligro a finales de los años 80, cuando los conductores de los noticiarios de televisión empezaron a anunciarnos, con tono triunfante, que nos mostraban la historia en directo y en vivo. Para mí esa frase marcó una ruptura. Hay una concepción de la información antes de esa frase, y otra después.

-¿Podría ser más específico?

-Antes para hacer su trabajo de periodista, era preciso responder a un cierto número de preguntas: ¿Quién hizo qué? ¿Con qué objetivos? ¿Por qué razones? ¿En qué contexto? ¿Cuáles puedan ser los antecedentes y las consecuencias de tal acción o decisión?…
"La información no es una ciencia exacta, pero utiliza métodos científicos, sobre todo los de las ciencias humanas: del historiador que estudia los documentos, las declaraciones y confronta sus fuentes; del sociólogo que va al terreno, investiga pregunta, observa…
"Hoy, la televisión, que ocupa un lugar dominante en la jerarquía de los medios de información y les impone su modelo está creando una nueva concepción de la información: informar significa cada vez más asistir en vivo a los acontecimientos. Ese impacto creciente de las imágenes televisivas es terriblemente peligroso y aún no hemos medido todas sus consecuencias.
"Poco a poco se pretende convencer a la gente de que informarse no es comprender los acontecimientos, sino verlos con sus propios ojos. Peor aún, se le convence de que vetos comprender."
Sentado detrás de su escritorio, el director de Le Monde Diplomatique se anima cada vez más:
"Toda la información contemporánea se basa en esa ecuación: ver es comprender. Se trata de una ecuación prerracional. ¡Qué terrible y consternante retroceso! ¡El racionalismo moderno se creó precisamente para luchar contra esa afirmación! El Renacimiento y el siglo de las Luces nos enseñaron que se comprende con la razón y no con los sentidos. Hoy, la información televisiva tiende a pervertir la esencia misma de la información y a imponerle bases filosóficas engañosas e irresponsables."

Ramonet insiste también sobre "el carácter peligrosamente reductor" de la información televisiva: La complejidad de los acuerdos de paz firmados por el gobierno israelí y la OLP desaparece detrás de la imagen espectacular de Rabín y Arafat apretándose la mano; las terribles crisis políticas y las guerras civiles que sacuden varios países africanos desde hace algunos años no se pueden entender con las solas imágenes de las trágicas peregrinaciones de miles de refugiados.

La gente se va acostumbrando a estos clichés, se le incita a ver el mundo sólo a través de ello, peor todavía, insiste el director de Le Monde Diplomatique, la mayoría son violentos, cada vez más violentos y sangrientos…

La influencia nefasta de la información televisiva se siente también en la progresiva modificación del concepto de actualidad.

"Cada día somos sepultados por miles de acontecimientos que ocurren en el mundo. ¿Qué elegir? La televisión busca antes que todo los más impactantes y, por razones obvias, no se interesa en hechos que no se pueden traducir en imágenes o cuya representación televisiva no es espectacular. Resultado: poco a poco, la gente se va convenciendo de que sólo son importantes los acontecimientos televisibles. Y, cada vez más, gran parte de la prensa escrita, queriéndolo o no, sigue la elección que le impone la pequeña pantalla…"

-La velocidad creciente con la que la televisión y la radio transmiten los acontecimientos pesa también mucho sobre la prensa escrita.

-Efectivamente. El dogma de la información contemporánea es la instantaneidad. Eso tiende a volver caduca la información escrita que, a ese nivel, no puede ni debe competir con la televisión y la radio. Es otra característica muy peligrosa de nuestra época. La instantaneidad es absolutamente incompatible con la reflexión. Si la instantaneidad logra imponer definitivamente su ley, si la prensa escrita capítula ante ese dictado de la velocidad, si la prensa escrita no cumple con su papel de brindar a la gente elementos serios de reflexión sobre lo que transmiten en vivo la televisión y la radio, si no toma el riesgo de hablar de acontecimientos despreciados por la televisión, de trabajar sus propios temas, con su propio enfoque, los ciudadanos del planeta se van a convertir en meros televidentes, es decir, en seres emocionalmente manipulados, incapaces de pensar el mundo en el que viven.

Ramonet saca unas hojas de un cajón de su escritorio y las entrega a la corresponsal. Es el texto de un artículo que escribió para la nueva edición mexicana de Le Monde Diplomatique. Casi disculpándose, precisa: "No quisiera parecer pretencioso citándome a mí mismo, pero aquí hay un párrafo que resume todo lo que intenté expresarle".

Dice ese párrafo:

"Muchos ciudadanos estiman que, cómodamente instalados en el sofá de su sala, mirando en la pequeña pantalla una sensacional cascada de acontecimientos a base de imágenes fuertes, violentas y espectaculares, pueden informarse con seriedad. Error mayúsculo. Por tres razones: la primera, porque el periodismo televisivo, estructurado como una ficción, no está hecho para informar sino para distraer; en segundo lugar, porque la sucesión rápida de noticias breves y fragmentadas (una veintena por cada noticiario), produce un doble efecto negativo de sobreinformación y desinformación y, finalmente, porque querer informarse sin esfuerzo es una ilusión más acorde con el mito publicitario que con la movilización cívica. Informarse cansa y es a este precio al que el ciudadano adquiere el derecho a participar inteligentemente en la vida democrática."

-En varias de sus intervenciones públicas, usted ha denunciado el "mimetismo televisual" de la prensa escrita, que se manifiesta en particular a través de la "tiranía del formato".

-Actualmente una revista o un periódico tienen que ser antes que todo "agradables": textos cortos, muchas fotos (para competir con las imágenes televisivas), color… algo ligero… Prevalecen las consideraciones estéticas. Se afirma que la gente exige artículos breves, entonces se sacrifica el contenido de los textos… Además, hay que dejar espacio para la publicidad. Sin anunciantes, muchos medios de prensa dejarían de existir y de ser "negocios"… Habría, por cierto, mucho que decir acerca de la influencia creciente de estos anunciantes sobre el contenido de las notas periodísticas, pero eso es otro tema…

"El sensacionalismo está a la orden del día. Se busca antes que todo no dejarse rebasar por la televisión y vencer. Ya no importan tanto la información en sí, la lucha de las ideas. Se busca simplificar, sintetizar, muchas veces distraer… En este mundo cada vez más complejo de la pos Guerra Fría, dominado por la globalización de la economía, semejante simplismo puede resultar fatal para la prensa escrita. Si ésta acepta ser un mero eco de las imágenes televisivas, pues se condena a muerte."

Actualidad
La televisión no te explicará ninguna de estas noticias como debe ser explicada para que entiendas qué pasa y por qué pasa. Tragarás lo que te echen creyendo que sabes algo, incapaz de superar el juicio más supercial, si ya escucho a los pedros y a las marías decir :"¡¿Tú te crees? ¡Un presidente se pone en huelga de hambre para extorsionar al Congreso? ¡Esta gente…!"

http://tierradegenistas.blog.com.es

Gripe A/H1N1 en México: ¿De qué se mueren los que mueren? …

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DIEGO PETERSEN FARAH * 18/05/2009

GRIPE5 La pregunta sigue ahí: ¿por qué sólo en México hay tantos muertos por el virus de la influenza A/H1N1? La buena noticia para el mundo es que el virus resultó ser mucho menos letal de lo esperado; la mala noticia para México es que en este país el virus de la influenza humana ha cobrado 64 vidas (quizás más) lo que ha encuerado al sistema de salud y dejado al descubierto las carencias e ineficiencias de un aparato anquilosado y burocratizado.

La víctimas de influenza humana se mueren por no recibir a tiempo el tratamiento antiviral, eso lo sabemos todos, la pregunta entonces es por qué no reciben el tratamiento. En el discurso gubernamental pareciera que la culpa es de los pacientes, hoy muertos, que "no acudieron a tiempo" a recibir atención médica. Pero no todos los muerto mueren de lo mismo: unos mueren por no atención, otros por falta de atención y otros más por mala atención médica.

Los que mueren por no atención son aquellos que por causas culturales, educativas o de marginación no acuden a los sistemas de salud. Hay quienes simplemente no creen en el sistema de salud. En un extraordinario trabajo sobre la cosmovisión de los hiucholes la doctora Sara Corona Berkin nos muestra cómo en la cultura wixarrica el hospital y el médico son un recurso "esotérico". "El mara?akame te dice cómo curarte -habla Apolonia Cruz- si no te curas, vas con otro y si nunca te curas, pruebas con otras religiones o si no, vas al hospital". (Entre Voces, fragmentos de educación entrecultural, UdeG, 2007). Aunque los huicholes tienen claro que hay "enfermedades de la ciudad" que hay que atender con medicinas de la ciudad, esta cita muestra con claridad la distancia que un grupo importante de la población tiene con respecto a al sistema de salud. Aún hay en México un porcentaje muy alto de población para quienes los servicios de salud les son lejanos en términos culturales y territoriales.

Otro elemento que juega un papel fundamental en la no atención es el costo de la salud. Enfermarse sigue siendo una catástrofe económica para muchas familias mexicanas. Enfermarse cuesta, y cuesta mucho: cuesta el traslado, cuesta la medicina, cuesta acompañar al pacientes, cuesta la ignorancia. La pobreza, económica, educativa y la ruptura de redes sociales son factores que están detrás en la no atención médica.

Un causa distinta es la falta de atención. Estos son los que sí acudieron a recibir atención médica pero no la obtuvieron. Dos de los tres casos de muertes sospechosas por el virus de la influenza humana en Jalisco fallecieron por falta de atención de los servicios de salud. Para uno de ellos, vecino de la zona metropolitana de Guadalajara, su muerte fue un viacrucis. R. acudió en dos ocasiones al Instituto Mexicanos del Seguro Social (IMSS) y las dos veces lo regresaron porque no tenía nada. Fue entonces al Hospital Civil, manejado por la Universidad de Guadalajara. Ahí se enfrentó con una fila de 70 personas. No aguantó y se fue a un hospital del sistema estatal de salud donde fue admitido pero con una deficiente atención. R. sí buscó atención médica, pero no la obtuvo porque el sistema de salud no fue capaz de dársela.

Otros son los que mueren por mala atención médica. Están adscritos alguno de los sistemas de salud, sea el IMSS, el ISSSTE o el seguro popular, pero reciben una atención deficiente, burocratizada y poco profesional. En México se calcula que hay cien mil médicos generales, es decir que no tienen especialización, que ejercen la profesión. La mayoría de estos médicos nunca vuelven a recibir, no digamos educación, ni siquiera información más allá de lo que les mandan los laboratorios o vendedores de medicinas. Otros son jóvenes inexpertos que están haciendo prácticas. Volvamos al caso de R. Cuando finalmente llegó a un hospital donde fue admitido tuvo la mala suerte de que era "fin de semana largo", puente decimos en México. En las primeras 48 horas solo lo vieron enfermeras, pasantes y residentes, nunca un médico especialista adscrito al hospital. Cuando se puso grave una enfermera le dio somníferos para que no molestara durante la noche. Solo hasta que sus labios y uñas se pusieron negros por falta de oxígeno un batallón de médicos acudió a tratar de salvarlo; no lo lograron. Imposible saber si cuando llegó al hospital ya era demasiado tarde, pero a la falta de atención se le sumó la mala atención.

La epidemia de influenza ha dejado al descubierto que nuestro sistema de salud está enfermo y requiere terapia intensiva. Lo mejor y lo peor del sistema de salud ha salido a relucir en estos días de crisis. Al estresar al sistema le han salido bondades insospechadas, como la calidad de algunos médicos, la solidaridad de los trabajadores, y la presencia nacional, pero también relució el cobre durante esta crisis, dejando al descubierto dos problemas graves.

El primero es la burocratización. La cantidad de burócratas que no tiene idea de lo que están haciendo, pero están ahí por méritos partidistas, es enorme. Es un tema que se repite en todo el país, en la secretaría federal y en todas las secretarías estatales. Los méritos no se hicieron en las campañas de vacunación sino en las campañas electorales. Hay médicos y enfermeras que tratan a los pacientes igual o peor que a quien va a pagar una multa de tránsito, como si enfermarse fuera una falta administrativa, o peor, como si el servicio de salud fuera una favor que las instituciones le hacen a los mexicanos. Los servicios de salud en este país no son gratuitos (ese fue un falso concepto que se nos vendió durante 70 años de Estado paternalista) están prepagados, que es distinto. Los derechos existentes del IMSS o del ISSSTE prepagamos los servicios, de forma diferenciada y subsidiaria, pero religiosa y puntual. Los servicios de la Secretaría de Salud o del Seguro Popular los prepagamos con cuotas o con impuestos, pero tampoco son gratuitos. La burocratización y la falta de un servicio civil de carrera en Salud nos pone en riesgo a todos.

Pero lo más grave del aparato de salud es la falta de información. El sistema de información es a la salud pública lo que el sistema linfático al cuerpo humano. Si la información no fluye la capacidad para contener una epidemia se reduce sustancialmente. Y no estamos hablando de información de prensa o mediática, esa sirve solo para aumentar o reducir el sentimiento de inseguridad de los ciudadanos, estamos hablando de información clínica precisa y en tiempo real de lo que sucede en el país. Es más fácil para un médico mexicano darle seguimiento a la influenza en Estados Unidos o Canadá que en México. La información no solo es deficiente, es inexacta.

Hay que aprovechar esta crisis para replantearnos en serio los problemas operativos del sector salud. Por principio reconocer que fallamos: 56 muertos (al cerrar este artículo más los que se confirmen en las siguientes horas o días porque hay retraso en la información) son demasiados para una enfermedad curable. Las explicaciones son necesarias para saber qué paso, pero sólo tienen sentido si las usamos para evitar que vuelva a pasar y esto implica transformar de raíz el sistema de salud: ¿un sistema universal y centralizado o verdade-ros sistemas estatales?, ¿tiene sentido mantener al ISSSTE y al IMSS como sistemas cerrados y separados; la atención debe ser por adscripción laboral o por cercanía geográfica? Que lo decidan los expertos, pero lo primero es curar a nuestro sistema de salud del virus burocrático que lo tiene postrado.

*Diego Petersen Farah, es director del periódico Público en la ciudad de Guadalajara y analista en los diarios del Grupo Milenio.