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Archive for mayo 17th, 2009

Carlos Ominami: La carta del padre…

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Carlos Peña
Domingo 17 de Mayo de 2009
La carta del padre

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El caso de Marco Enríquez-Ominami es uno de los más llamativos de la política chilena. Pero no por sus virtudes -es más locuaz que elocuente, más desinhibido que liberal, más familístico que individualista, más quejoso que rebelde, más mediático que popular- sino por las actitudes que suscitó esta semana.

La más increíble de todas -llegó al borde del ridículo- es la del senador Carlos Ominami.

Después de haber comprometido su apoyo a Eduardo Frei ahora declaró que votará por Enríquez-Ominami.

Si se tratara de escoger entre la locuacidad de uno y la parquedad del otro, entre la desinhibición del primero y la informalidad de fin de semana del segundo, entre la sorpresa y la rutina, la gente entendería. Pero no. Las razones que esgrimió el senador fueron otras:

"A un hijo -declaró- no lo voy a dejar solo (…) no hay razón electoral, emplazamiento, amenaza o ultimátum que me vaya a hacer cambiar mi condición de padre".

Lo sorprendente entonces no es la decisión del senador sino las razones con que pretende apoyarla. Al parecer, el senador piensa que su posición en el partido le fue conferida para homenajear sus sentimientos y dar muestras de amor filial y no, en cambio, para ejecutar la voluntad colectiva de la que él mismo participó. Y por lo que se ve, piensa además que forma parte de los deberes del padre apoyar políticamente a sus hijos.

Inaceptable.

¿Qué diríamos de un juez que a la hora de dictar sentencia prevaricara a favor de su hijo y nos pidiera entendiéramos que, después de todo, se trataba de su hijo? ¿O del profesor que alterara las calificaciones de su retoño con el argumento de que el cariño puede más que la imparcialidad? ¿De un entrenador que prefiriera a su hijo explicando a la hinchada que, después de todo, es su descendiente? ¿Del árbitro de una licitación que prefiriera la oferta de su hijo, en razón de que es su hijo?

Con toda razón diríamos que el juez prevaricador, el profesor parcial, el entrenador fraudulento y el árbitro tramposo, no han entendido los deberes que se le confiaron. Y es que cuando nombramos a un juez, a un profesor, a un entrenador, o a un árbitro, lo hacemos no para que actúen siguiendo sus sentimientos, sino para que cumplan los deberes que son propios de su oficio.

Ese principio -que actuar en conformidad al deber supone, muchas veces, actuar en contra de nuestras inclinaciones emotivas- está a la base del comportamiento correcto. Una cosa es lo que uno desea hacer, otra lo que debe hacer; una cosa lo que nos hace felices, otra distinta lo que nos hace dignos.

Cuando se trata de las profesiones -la más vieja definición de una profesión es la de una actividad con la que la gente se gana la vida, de manera que la política es una de ellas- una cosa son los sentimientos privados, otra los deberes propios del oficio.

Por eso nadie puede ser senador de la República y vicepresidente de un partido político y, así y todo, sin pudor y sin escándalo, y confiriéndole al asunto visos de dignidad, dar como razón última de sus preferencias públicas los afectos personales (un aspecto de su vida emotiva que, aparte de los involucrados, no debiera interesarle a nadie).

Por supuesto ninguno debe discutir el derecho del senador a apoyar a quien le plazca (después de todo no hay nada demasiado atractivo en la oferta) pero lo que no resulta aceptable es que él revista esa decisión de sacrificio filial y pretenda además, en la pasada, llevar pan y pedazo: la gratitud del hijo y el apoyo del partido.

Y es que en esto la política es como la fe. En un momento hay alguien que le dice a usted con voz terminante: anda y mátame a tu hijo. Y quien no esté dispuesto a oír ese mandato o no entiende lo que es la política (algo difícil de creer en el senador Ominami) o la entiende pero cuenta con razones que no se atreve a hacer públicas para desobedecerla.

EL MERCURIO.COM

Top 100 (2008, Sh.) mejores Universidades por áreas del conocimiento

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El Academic Ranking of World Universities del Institute of Higher Education, Shanghai Jiao Tong University, ha publicado recientemente los rankings sobre las mejores 100 universidades del mundo en diferentes áreas del conocimiento:

Ciencias sociales, donde las cinco primeras son Harvard University (USA), University of Chicago (USA), Columbia University (USA), Stanford University (USA), University of California – Berkeley (USA) y Massachusetts Institute of Technology (MIT) (USA). Más abajo, descontando a las universidades de los EE.UU., aparecen en los lugares 18, 23 y 26, respectivamente las Universidades de Cambridge, Oxford y el London School of Economics, del Reino Unido; la Universidad de British Columbia (Canadá), en el lugar 34; la Hebrew University of Jerusalem en el lugar 43; y en las posiciones entre 51 y 100, las Universidades Nacional de Australia, Hong Kong Univ Sci & Tech, McGill Univ (Canadá), McMaster Univ (Canadá), de Amsterdam, Países Bajos; University College de Londres y la Universidad de Manchester (Reino Unido); de Torno (Canadá); de Warwick (Reino Unido); Erasmus University y Free University de Amsterdam, Países Bajos; la Universidad Nacional de Singapur; Simon Fraser (Canadá); Tel Aviv (Israel); de Bristol (Reino Unido); de Copenhagen (Dinamarca); de East Anglia y Edinburgo (Reino Unido); de Lovaina (Bélgica); de Maastricht (Países Bajos); Montreal (Canadá); Nottingham (Reino Unido); Oso (Noruega) y vWesternm Ontario (Canadá).

Ingenierías/tecnologías, donde también las cinco primeras son de los Estados Unidos: Massachusetts Inst Tech (MIT) (USA), Stanford Univ (USA) University of Illinois – Urbana Champaign (USA), Univ California – Berkeley (USA) University of Michigan – Ann Arbor (USA)

Ciencias naturales y matemáticas, donde aparece una universidad inglesa entre las primeras cinco: Harvard Univ (USA), Univ California – Berkeley (USA), Princeton Univ (USA), California Institute of Technolgy (USA) y University of Cambridge (Reino Unido).

Medicina y farmacia, presidida por cinco universidades de los Estdaos Unidos: Harvard Univ (USA), Univ California – San Francisco (USA), Univ Washington – Seattle (USA) , Johns Hopkins Univ (USA), Columbia Univ (USA).

Ciencias de la vida y agronomicas, donde m’as o menos se repiten las mismas universidades: Harvard Univ (USA), Massachusetts Inst Tech (MIT) (USA), Univ California – San Francisco (USA), Univ Washington – Seattle (USA), Stanford Univ (USA).

Muere Mario Benedetti, el poeta del compromiso…

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Benedetti

Muere Mario Benedetti después de una larga vida de lucha contra la adversidad y en defensa de la alegría

JUAN CRUZ – Madrid – 17/05/2009

Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros, pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un desexiliado. Pero su alma sufrió las heridas de todos los exilios.

Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría, sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas a un alzheimer que inundó la casa de desolación y de huida.

Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que finalmente le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor que nos ha dejado. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante, dijo: "¿Tanto he hecho?"

Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo él fue política, enteramente, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.

Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le conocieron en España le recuerda, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a la vez el escolar que fue y también el oficinista.

Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y el catalán Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de rock.

Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".

Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.

Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de tierra, de aire) la vida de cualquiera. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.

Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila india".

En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás". Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:

-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?

Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.

EL PAIS.COM

Chile: encuestas recientes indican crecimiento de Enríquez-Ominami…

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ominami-piñera Encuesta La Segunda-UDD: Enríquez-Ominami marca más que Frei en 2da. vuelta

El sondeo da cuenta de la irrupción del díscolo diputado en la carrera presidencial y muestra que la mayoría de los votantes concertacionistas quiere una nueva primaria, donde Marco Enríquez-Ominami resultaría ganador.

SANTIAGO.- Un escenario presidencial totalmente sorpresivo arrojó la última encuesta de La Segunda y la Universidad del Desarrollo que publica el vespertino en su edición de hoy y que muestra que en una eventual segunda vuelta Marco Enríquez-Ominami rinde más que Eduardo Frei enfrentado al candidato de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera.

La edición del diario da cuenta de gráficos y análisis de la encuesta desplegados en cinco páginas del periódico que ya circula en los quioscos y en sus puntos de venta especiales en las calles.

De acuerdo al sondeo, si Piñera compitiera con Frei en el balotaje, el primero obtendría un 44% de respaldo frente a un 34% del senador. En cambio si el el contendor del ex senador fuese el díscolo diputado, Piñera marca un 45% y Marco Enríquez un 37%. De esta forma, la distancia del PS con la carta opositora de de 8 puntos, mientras la del ex Presidente es de 10 puntos.

El estudio consultó además por la posibilidad de realizar una nueva primaria de la Concertación, esta vez entre Frei y Marco Enríquez-Ominami. La mayoría de los votantes oficialistas (48%) opina que ésta debería efectuarse y al preguntar a la misma submuestra a cuál de ellos respaldaría, un 33% dice que al abanderado oficialista y un 44% al diputado. Un 24% señala que a ninguno.

En primera vuelta presidencial, Marco Enríquez sube 10 puntos respecto a la encuesta de abril, cuando fue medido por primera vez y alcanzaba un 4% de apoyo. Frei, en tanto, baja seis puntos -de 33% a 27%- y Piñera se mantiene (pasa de 43% a 42%).

El senador Adolfo Zaldívar pasa de 4% a 3%, el candidato de la izquierda, Jorge Arrate, continúa con un 1% y Alejandro Navarro baja del 3% al 1%. Un 12% no sabe o no responde.

En cuanto a los atributos de los candidatos, el sondeo revela que Piñera supera en todas las categorías a Eduardo Frei, el que, a su vez, sólo supera a Enríquez-Ominami en manejo de la crisis económica.

El diputado PS supera por lejos a Frei en "cambio y renovación de la política" (33% versus 13%) y "rostros nuevos para el gobierno" (31% versus 6%) y le empata en "confianza" y "manejo de conflictos sociales".

Entre las razones que aducen los encuestados para votar por determinada carta, el "cambio" aparece como el motivo más fuerte, con un 22% de las menciones, seguido por la "trayectoria" (9%), "confianza" y "porque es más conocido" (ambas con 6%).

De hecho, frente a la consulta de cuál de los mensajes de campaña lo identifica mejor, un 60% opta por "un mensaje de cambio, no más cuoteos políticos, no más corrupción, y que traiga la alternancia en el poder y una renovación política".

Ficha técnica

-Encuesta telefónica con encuestadoras en vivo, a incritos en los registros electorales.

-Muestra: 1.207 casos en las 66 comunas más grandes a nivel nacional.

-Margen de error de 2,8%, para un nivel de confianza del 95%.

-Entrevistas realizadas el jueves 14 de mayo, entre las 17:00 y las 22:12 horas.

 

Encuesta GiroPaís-Subjetiva: Marco Enríquez obtiene 18,7 puntos y empate técnico Frei-Piñera

El sondeo arrojó además que se produciría un empate técnico en una segunda vuelta entre el abanderado de la Concertación, Eduardo Frei, y el de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera.

El Mercurio Online

SANTIAGO.- Como ha sido la tónica en los últimos días, el diputado díscolo de la Concertación, Marco Enríquez-Ominami (PS), sigue ganando terreno en las encuestas. Esta vez el sondeo GiroPaís-Subjetiva arrojó que en primera vuelta obtendría el 18,7% de los votos, a sólo 10 puntos del abanderado oficialista, Eduardo Frei, quien llegaría al 29,2%. Más lejos en el primer lugar se sitúa el candidato de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, quien alcanza el 35,3%.

En tanto, en segunda vuelta se estrecharía la distancia entre estos dos últimos: Sebastián Piñera obtendría el 38,5% de los votos y Eduardo Frei el 39,3%, produciéndose un empate técnico.

Este escenario difiere de la encuesta anterior, efectuada en octubre de 2008, en que el Piñera obtenía un contundente 50,8%, mientras que el candidato de la Concertación sólo obtenía un 32,6%.

El estudio indica además que la mayoría de los electores opina que la elección presidencial será competitiva y que aún no está definida.

En otras preguntas del sondeo, como "quién manejaría mejor la crisis económica", la mayoría (40,5%) piensa que Sebastián Piñera. En tanto, el abanderado oficialista vence en el "más prudente y moderado" (44,3%). La mayoría (21,5%) también cree que Piñera "no respetaría una luz roja del semáforo" y que a Frei (44%) "lo manda más su señora".

Aumenta aprobación de la Presidenta

En la misma línea de las últimas encuestas, el sondeo dio cuenta del aumento de la aprobación a la Presidenta Michelle Bachelet, que esta vez llegaría al 62,1%, muy similar al del inicio de su gestión, en 2006, cuando obtuvo un 61,4%.

Junto con este aumento, disminuyó además el nivel de desaprobación a la Mandataria, que sólo llegó al 23,4&, muy por debajo del 42,3% que tenía en octubre de 2008.

La aprobación de la Presidenta aumenta aun más al enfrentar la actual crisis económica, llegando al 63,2%.

Ficha técnica

Encuesta presencial en hogares a hombres y mujeres residentes en la RM, inscritos y no inscritos en los registros electorales.

-Muestra: 813 casos.

-Margen de error: +/- 3,44%.

-Fecha realización: Entre el 30 de abril y el 10 de mayo de 2009 .

El Mercurio Online

Chile: Jorge Arrate, candidato del Juntos Podemos, define posiciones y proyecto…

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“Hay dos candidatos de la Concertación”

Jorge Arrate, candidato del Juntos Podemos Más

“Hay dos candidatos de la Concertación”

Dice que tras su postulación presidencial se conformó el agrupamiento más grande de izquierda desde los tiempos de la Unidad Popular y que hoy representan “los cambios radicales”, como devolver el cobre y el agua a los chilenos y terminar con el lucro en educación, salud y previsión social.

Le preguntamos si vio el chiste de "The Clinic" donde aparece solitario empujando un auto, "en campaña". Sonríe y dice que no lo vio. Se lo mostramos. Lo mira. Ahora ríe. "Tengo sentido del humor, así que no me enojo". Ya más serio, añade: "Yo estoy dispuesto a empujar el auto solo, pero tras mi candidatura están tres partidos y cuatro movimientos". Más enérgico, apunta: "Hemos constituido el agrupamiento más grande de izquierda desde la Unidad Popular (en 1970), eso somos hoy".

Es Jorge Arrate, convertido hace tres semanas en el candidato presidencial de la izquierda. El primer socialista que apoyan los comunistas desde Salvador Allende. Junto a él camina la Izquierda Cristiana, los humanistas y otras agrupaciones de izquierda. Tienen como objetivo llegar a la segunda vuelta "sé que es muy difícil" y en todo caso el gran triunfo serían los dos dígitos.

Arrate aclara que "no soy ‘el’ candidato de toda la izquierda. Soy el candidato de la mayor coalición de agrupamientos de izquierda en torno de su tronco histórico. Hay otras candidaturas de izquierda y esas las considero y respeto".

Está sentado en un cómodo sillón flanqueado por dos lámparas que iluminan la enorme biblioteca de techo alto en su casa de Ñuñoa. Un ambiente copado de libros, hermosos cuadros, adornos y modernidad de por medio el infaltable computador. Se le ve tranquilo, incluso cuando habla sobre el diputado de traje negro, Marco Enríquez-Ominami, el fantasma que se puso a recorrer los pasillos del mundo electoral.

¿Converger entonces con Alejandro Navarro del MAS y con Enríquez-Ominami? Sus ojos parecen acomodarse a un punto de mira y dispara: "La candidatura de Navarro es de izquierda. La de Enríquez es de la Concertación".

Entonces con el MAS sí y ¿con el diputado hasta que no salga del oficialismo? "Yo no pongo condición a las personas señala. El cuadro de hoy es que en la Concertación hay dos candidaturas. Una principal, la de Frei. La otra secundaria, la de Enríquez. Él ha querido ser candidato dentro de la Concertación". Argumenta: "Ahí no es donde queremos reconstruir a la izquierda, nosotros no queremos reconstruir a la Concertación. Yo me fui del Partido Socialista y de la Concertación porque no estuve dispuesto a estar cuando proclamaran a un candidato que yo no iba a apoyar".

Ideas de cambios radicales

Le recordamos que muchos dicen que en Enríquez-Ominami "está el cambio" y que puede incubar una alternativa a la situación del país, de la gente. Más aun, que él puede representar mejor la opción donde está parado Arrate. El ex ministro se acomoda la chaqueta pero no se le ve incómodo con la pregunta. Habla pausado, categórico. "Marco efectivamente puede estar convocando un cierto malestar con el estado de cosas y con la Concertación. La izquierda también convoca en torno de un malestar, pero el malestar que nosotros convocamos es con proyecto. Somos un malestar con proyecto. Con ideas de cambios radicales en materia económica, institucional, social, democrática y medioambiental. Somos un cambio constructivo, con un programa. No somos más de lo mismo con adornos o maquillajes".

Pero el diputado marca dos dígitos en varios sondeos. El presidencial de la izquierda adopta tono didáctico, porque él hace tiempo que anda explicando que las consultas pueden ser engañosas. "Mire, hay encuestas y encuestas. Afortunadamente un medio digital sacó un editorial el otro día, que yo suscribo totalmente, porque a veces las encuestas tienen ribetes escandalosos. También salió una (la CERC) que yo dije, anticipadamente, que me parece interesante seguirla, porque es cara a cara, no por celular ni por teléfono fijo. En esa yo no aparezco, ni Guillermo Teillier (PC) ni Tomás Hirsch (PH), porque se hizo hasta el 27 de abril y nosotros proclamamos candidato el 26. Otros candidatos que sí estaban, como Navarro y Enríquez-Ominami, aparecen con el uno por ciento. El contraste es muy grande con otras".

Lo miramos, con su pelo blanco peinado hacia atrás, su traje sencillo e impecable, su tono que dan los años. Y se nos aparece Marco "en el imaginario", igual con traje, con sus eternas camisas blancas y corbatas negras, pelo muy negro, ágil, mediático, díscolo, confrontador. Y salta la pregunta a Jorge Arrate: ¿no es mejor un perfil como el de Enríquez-Ominami para una candidatura de la izquierda?, más joven, liberal, de otra generación, por encima de su perfil más histórico, de una generación antigua. El ex ministro recibe el sablazo con calma y replica con otro movimiento de espadachín: "Tengo ese defecto y esa virtud". Añade que "yo no olvido que un dirigente del PPD que ahora está con Piñera dijo que la gracia del PPD es que no tenía historia. En un momento eso puede ser gracioso, novedoso, atractivo. Pero mire, yo represento la generación de la izquierda que viene desde los sesenta y que hizo suya la historia de atrás. Si yo tuviera esa memoria y 40 años de edad, sería lo mejor, pero esa combinación es imposible".

¿Pero cómo va a encantar a los jóvenes? "No es fácil", reconoce. "Los jóvenes son una categoría muy heterogénea. Hay cambios vertiginosos en nuestras sociedades y entonces un joven de 30 años pude ser un viejo para un joven de 18 años. Tienen poco que ver. Y así se reproducen las distancias entre los que tienen 20, 30, 40 ó 60. Eso hay que asumirlo, es verdad". Y se confiesa: "Yo me distingo como un adulto mayor, pero ni me tiño las canas, ni me pongo canas falsas ni me opero las ojeras".

No estoy para bajarme

Como sea, la interrogante está en bandeja. ¿Se bajaría para darle paso a Marco? "Eso es imposible", ataja. Con malicia él interroga "¿por qué no preguntarse quién hace correr esa pregunta?". Porque "eso no está puesto sobre la mesa. Yo no estoy aquí para bajarme. Los únicos que pueden deponer mi postulación son los que me postularon, la asamblea de izquierda, los partidos y los movimientos que me apoyan".

Envía un mensaje: "Yo no seré obstáculo para la unidad de la izquierda. Sí seré obstáculo para construir una izquierda falsificada".

Suena un timbre en su casa. Se oyen voces y él atina: "Me disculpas". Atiende por unos minutos algo personal. Sus pasos se sienten en esa casona ñuñoína de alfombras y cuadros. Su caminar es suave. Quién sabe si será así en las giras que hará las próximas semanas a la zona central, al sur, al norte, con candidatos comunistas al Parlamento. Porque dice que "haremos una campaña de terreno, no mediática porque los medios no nos cubren, estaremos en todo Chile, encontrándonos con la gente".

PROPUESTAS DESDE LA IZQUIERDA

-Tres contenidos de su candidatura y la izquierda.

-Planteamos una nueva Constitución, una que sea realmente democrática y dejar realmente la de Pinochet. Algo muy marcador es que queremos recuperar el cobre y el agua para los chilenos y que no que sigan en manos privadas. Que la renta del cobre sea para Chile. En tercer lugar, señalaría situar el lucro en el territorio que le corresponde, pero no en el terreno de la salud, la educación y la seguridad social.

-Como conceptos de campaña o de propuesta.

-Mire, nosotros queremos apuntar a que como país seamos capaces de combatir el abuso y la discriminación. Hay dos grandes pilares del actual sistema, que es el abuso y la discriminación. La cantidad de abusos que sufren los chilenos todos los días es inmensa. Todos los días somos abusados: con los precios, los sueldos, lo laboral, hay asaltos legalizados. La discriminación, donde una casta tiene privilegios, el privilegio de los apellidos que a los chilenos los tiene hasta la coronilla.

-Y debatir todo esto con Frei, con Piñera.

-Me gustaría mucho tener un debate pronto con Piñera y Frei. Hay uno que está promoviendo Radio Cooperativa con Terra, un debate on-line, entiendo que los demás lo han aceptado. Quiero un debate pronto.

-¿Cómo ve a Piñera?

-Lo veo topado con un techo. No logra pasar de cierta altura. En una posición muy peligrosa. Por algo no está clarificado totalmente que la UDI apoye a Piñera.

-Y a Frei.

-Está complicado. Con una Concertación que tiene un enredo tremendo, propio de una coalición que hace bicicleta fija, no avanza, y no ha querido someterse a la prueba de la reencarnación.

-Dicen que los candidatos deben ser mediáticos. ¿Cómo anda usted en eso?

-La política mediática no es el cambio de la política que necesitamos los ciudadanos y el país. El cambio debe ir por el camino de la política, de la participación democrática, de los principios, del papel de la ciudadanía, de profundizar la democracia.

PELIGRA PACTO IZQUIERDA-OFICIALISMO

-¿Cómo va el acuerdo parlamentario instrumental con la Concertación?

-Hasta ahora no hay acuerdo. El PC presentó a sus candidatos y empezarán la campaña. Ha habido una gran mezquindad de la Concertación. El distrito donde tiene más posibilidades Tomás Hirsch no es considerado por la Concertación. Ellos manejan esto con la regla de cálculo y no principios. Y el principio aquí es terminar con la exclusión. La Concertación no puede lucrar con la exclusión y beneficiarse del pacto. Nadie les pide que saquen menos diputados, pero sí que los diputados adicionales vayan en beneficio de los excluidos.

-¿Hay peligro de no llegar al acuerdo izquierda-oficialismo?

-Creo que sí.

-¿Qué espera?

-Yo espero que haya un acuerdo con la Concertación. Hay plazo hasta septiembre. Pero no podemos dejar de hacer campaña hasta ese momento. Mi escenario preferente es un acuerdo que incluya una buena posibilidad de que las fuerzas excluidas estén en el Congreso y además candidatos de izquierda en la mayoría de los otros distritos. Personalmente no tengo inconveniente para buscar acuerdo con el MAS.

-¿Qué pasará con sus votos en segunda vuelta?

-Un objetivo nuestro es pasar a segunda vuelta, aunque es bien difícil. Si no se logra, lo que pase o lo que hagamos, se verá en el momento oportuno. Yo no tendré opinión personal, apoyaré la opinión del colectivo que me apoya.

Por Hugo Guzmán Rambaldi / La Nación Domingo

Chile: No creo que haya un fenómeno Enríquez-Ominami, señala M. Lagos

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Marta Lagos, directora de Latinobarómetro

La mujer fuerte de las encuestas en Chile sostiene que las empresas de estudios de opinión y los medios de derecha están haciendo FOTO_02
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18 kbuso político de este instrumento. Si el fenómeno existiera, afirma, “estaríamos frente a una revolución”.

Marta Lagos circula entre cientos de textos y cifras electorales. Se nota que a esta economista la mueve la política y también que le produce rabia el actual estado de cosas, en especial el poco interés real por cambiar el sistema binominal que impera en Chile.

Lagos es la directora de Latinobarómetro, una organización de estudios de opinión pública y también esposa de Carlos Huneeus, director del CERC, centro de estudios que acaba de aportar otra encuesta al debate.

-¿Qué le parece la encuesta CERC?
-La primera pregunta que hay que hacerse sobre la elección presidencial, es si la Concertación lo está haciendo tan mal, es una coalición agotada, ¿por qué Sebastián Piñera no tiene el 54% o 55 % de los votos? Yo espero de un electorado, que está tan descontento con el actual gobierno, que se manifieste en contra. Lo que observamos es que Sebastián Piñera tiene el capital electoral que ha tenido históricamente la Alianza en las últimas dos elecciones. Mantenemos este país, a pesar de que mucha gente no le gusta oírlo, en la dimensión de Pinochet: en el Sí y el No.

-¿Cómo se rompen los dos bloques?
-Para romper los dos bloques hay que hacer la reforma al sistema binominal. No da la impresión de que el electorado sea capaz por su fuerza de romperlo. Para romper los dos bloques tendría que haber una elección con 5 ó 6 candidatos en que la proporción y distribución de los votos de esos candidatos hiciera que ninguno de ellos tuviera cerca del 50%. Se forzaría a una segunda vuelta, pero quedaría una parte significativa del electorado fuera. Entonces a lo mejor habría una presión del electorado para una reforma al binominal. La encuesta CERC muestra, en las preguntas de respuesta espontánea, que aquí no ha pasado nada. Seguimos en dos bloques. Tenemos un candidato, que antes no lo era, que se va acercando al otro. Si se analizan los resultados electorales, desde el Sí y el No, uno se da cuenta de que el electorado ha cambiado demasiado poco. Eso llama la atención. Votan todos de la misma manera. Pero si uno abre los medios, da la sensación que estamos en una revolución del comportamiento electoral. Pero los datos dicen que el electorado cambia poco, lentamente y cambia con gran seguridad. El chileno no se tira a una piscina fría sin saber si va a poder nadar.

-¿Qué significa eso?
-Que va a tender a volver a su establo. Si se analizan las circunscripciones desde 1952 en adelante, resulta que la proporción de voto ideológico no cambia. Desde ese punto de vista es una elección entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera y se decide por la punta de una nariz. El electorado no es capaz de hacer el cambio.

-¿No lo fue acaso el haber votado por Michelle Bachelet?
-Significó una alternancia hacia algo distinto que finalmente resultó no ser tan distinto. Ella fue una demanda de cambio. El error está en pensar que es una demanda de cambio ideológico. No es así, se está demandando un cambio en la estructura de la sociedad en términos de cambiar desigualdad, discriminación, falta de oportunidades.

-¿Qué va a significar el fenómeno Enríquez-Ominami?
-No creo que haya un fenómeno Enríquez-Ominami. Hay una utilización de las encuestas para hacer política. Las encuestas en Chile han sido usadas históricamente en las elecciones presidenciales para hacer política. Hay empresas muy prestigiadas internacionales que en Chile se están comportando no como sus casas matrices, sino que como un asunto local. Tenemos las encuestas de "La Tercera" y "El Mercurio" que tratan de fijar agenda, tratan de poner cosas en la discusión y tratan de provocar discusiones tirándole al electorado el peso del cambio político que ellos dicen que creen que tiene que haber. Tenemos una clase política que cree que tiene que haber un cambio político y que cree que debe haber una dispersión del poder y cambio de los partidos, y resulta que es el electorado el que tiene que hacer las cosas y no los dirigentes. Me parece que es sacar las castañas con las manos del gato el que sea la elite política, con una discusión espuria sobre un fenómeno que no existe, que le está diciendo al electorado que se haga cargo.
Si todo lo que sé de estudios electorales es verdad, quiere decir que si el fenómeno Enríquez-Ominami es verdad, entonces estamos frente a una revolución. Como no lo creo, lo que ha sucedido es que las empresas que no hacen nunca una encuesta electoral hacen una pregunta cerrada, con una lista de nombres a la gente, cuando se sabe que si a la gente se le dan los nombres, éstos van a recibir mención.

-¿Hay manipulación?
-La manipulación consiste en un analfabetismo científico respecto del electorado. Tenemos una mención de un nombre, que es Ominami. Ominami es el padre, no el hijo, y hay un reconocimiento de un nombre en las menciones que pertenecen al padre. Me gustaría ver los resultados de una encuesta en que se preguntara quién es Carlos Ominami y quién es Marco Enríquez-Ominami y cuál de los dos es el candidato. Le puedo asegurar que el conocimiento de Carlos Ominami es mayor que el de Marco Enríquez-Ominami y que ninguno de los dos supera el 10% en la encuesta.

-¿No es acaso una alternativa Marco Enríquez-Ominami para aquellos que no quieren entregar su voto a la derecha, pero tampoco a Frei?
-Usted le está pasando al electorado la responsabilidad del cambio político que Chile necesita. Si cree que eso es lo que el electorado piensa, yo le pido que me muestre la evidencia científica. No sé si es un fenómeno cierto que el cansancio sea con la Concertación. Creo que hay un cansancio con la política que no es lo mismo. Hay cansancio con todos los partidos. Los datos muestran que la torta se achica para todos. Lo más probable que suceda es que vote menos gente, lo que ha venido ocurriendo en cada una de las elecciones presidenciales. Vamos disminuyendo de a poco porque este electorado es moderado en su cambio. Por eso es poco creíble que un candidato como Marco Enríquez-Ominami pueda, sin campaña, sin fotos, sin propaganda, llegar a un millón de votos, que representa el 14% del electorado. No es plausible. Es un fenómeno artificial creado por el analfabetismo científico respecto del electorado.

-En septiembre del año pasado usted afirmaba que ganaba Piñera.
-Creo que en septiembre pasado habría ganado Piñera. Ahora yo no creo que gane.

-¿Qué pasó?
-Muchas cosas. La Concertación, que en septiembre parecía desmembrada, sin una voz, hoy tiene candidato.
Eso no implica necesariamente que va a ganar. Pero implica el hecho de que Piñera dejó de subir y no tiene el 54% de los votos. Mucha gente no creía el año pasado que la Concertación iba a tener candidato. Y tiene el menos pensado. Frei el año pasado no estaba en la lista. Estaban Lagos, Insulza y Soledad Alvear.

-También usted hablaba de la encuestocracia.
-Hay mucha gente que le tira el bulto del peso de las transformaciones al electorado sin asumirlo como liderazgo y basándose en los datos de encuestas. Quienes dicen que la Concertación se está desmembrando no comprenden que lo que se está desmembrando es el sistema de partidos en Chile, que ya no representa a los chilenos. Chile tiene mucha más pluralidad que dos montones.

-¿Y por qué no se cambia el binominal? Venimos hablando de ello hace 20 años.
-Porque los que están dentro saben que cuando se cambie esta ley van a perder sus circunscripciones, van a perder competencia. Cuando los que mandan pierden, no se cambia nada. Los que están en el Parlamento saben que al cambiar la ley se desgrana el choclo y se dispersa el poder.

-¿Qué tiene que hacer la ciudadanía para conseguir el cambio?
-El chileno no tiene el poder para cambiarlo. Lo tienen quienes tienen los cargos, los que están en el Parlamento, los que dirigen los partidos políticos. Ellos están siendo castigados por no haber sido capaces de darse cuenta de que hay una demanda bestial de pluralidad y eso afecta al sistema político en su totalidad.

-¿Qué cree que va a pasar en la elección presidencial?
-En una segunda vuelta los chilenos estamos en una encrucijada donde tenemos que elegir entre dos bloques, que no son los que nos gustaría tener; que no es el sistema electoral que nos gustaría tener, con un sistema de elección de parlamentarios en que los que deciden quienes están en el Parlamento son los partidos y no la gente. El electorado lo sabe, no siente que su voto empodera.

MICHELLE BACHELET Y EL CAMBIO

-¿La elección de Michelle Bachelet cambió algo?

-Fue un cambio. Su legado va a ser cultural muy fuerte, pero se va a empezar a notar después. Ha logrado instalar un estilo que tiene características propias. Los cambios en Chile son lentos y difíciles de producir. La expectativa era que pudiera producir grandes cambios, pero los que se han producido no son suficientes. Hay mucho de lo que ha hecho que sólo se va a lograr ver en la próxima generación, todo lo que ha hecho respecto de la mujer, las salas cuna. Hay temas que van a ir produciendo cambios de manera intergeneracional. Capaz que estos cambios se vean en 10 ó 15 años. Michelle Bachelet ha tenido una política de hacer cambios no mediáticos, no inmediatos. No son carreteras que se puedan ver, como en el caso Lagos, que podía capitalizar el logro político inmediatamente.

-Usted transmite pesimismo en esta entrevista.

-No soy pesimista, soy realista. Uno observa la velocidad de cambio y es extremadamente lenta, los logros son limitados. Avanzamos, hemos avanzado una tonelada. Pero todo lo que hemos avanzado, a los chilenos les hubiera gustado que hubiera sucedido durante el Gobierno de Aylwin. Ese es el problema. La gente reconoce los cambios. Pero en perspectiva, todo lo que han hecho cuatro gobiernos de la Concertación a la gente le hubiese gustado que lo hubiese hecho el primer gobierno.

LA DERECHA Y PIÑERA

-Usted ha señalado que hay misterios en torno a la derecha.

-No sabemos lo que es la derecha. No sabemos lo que Piñera podría hacer como dirigente de derecha. Es una caja negra, de sorpresas.

-¿Qué pasa si gana Piñera?

-Todas estas expresiones de demanda de cambio estructural social pueden tener una repentina necesidad de expresión espontánea. Que la gente diga “sí, estamos en el cambio, cambiemos”. Este símbolo de cambio puede significar una avalancha de demandas que lleven a dificultades a un primer gobierno de derecha.

Por Ester Levinski / La Nación Domingo