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Archive for noviembre 4th, 2008

KUNDERA: nuevos apoyos de destacados intelectuales del mundo…

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AGENCIAS – París – 04/11/2008

Once escritores, entre ellos los Premios Nobel Gabriel García Márquez, Nadine Gordimer J. M. Coetzee y Orhan Pamuk -además de Salman Rushdie, Juan Goytisolo, Jorge Semprún, Carlos Fuentes, Jean Daniel, Pierre Mertens y Philip Roth- publicaron ayer en París un comunicado de apoyo al escritor checo Milan Kundera.

En una declaración difundida por la editorial francesa de Kundera, Gallimard, los 11 firmantes denuncian lo que califican de “campaña de difamación” contra el escritor checo, acusado de haber protagonizado una delación de un disidente en 1950 durante el régimen comunista en su país. “Kundera emitió un desmentido categórico en relación con esas acusaciones”, aseguran los firmantes, que además recuerdan que una eminente personalidad científica de Praga le disculpó “muy claramente de lo que se le imputa”. “La prensa ha extendido este rumor difamatorio con una ligereza que causa consternación”, afirman los 11 escritores, cuya nota acaba expresando la “indignación” y la “solidaridad” con Milan Kundera.

El pasado 17 de octubre el dramaturgo Fernando Arrabal, el filósofo Bernard-Henri Lévy y el escritor Michel Houellebecq, entre otros, firmaron en París otro manifiesto de apoyo al escritor. Ese mismo día la dramaturga Yasmina Reza firmó una columna en Le Monde en defensa de Kundera.

El País.com

Obama Presidente de EE.UU: ¿ahora viene el cambio?

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Obama culmina el sueño de cambio

El candidato demócrata se convierte por mayoría abrumadora en el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos, tras vencer en los decisivos Estados de Florida, Ohio, Pensilvania y California.- La afluencia de votantes ha sido masiva, con más de 130 millones de sufragios

ELPAÍS.com / AGENCIAS – Madrid / Washington – 05/11/2008

Obama lo ha conseguido. En medio de una expectación mundial, los estadounidenses han aceptado el reto de cambio propuesto por el candidato demócrata a la Casa Blanca al otorgarle una clara victoria en las elecciones celebradas este histórico martes, 4 de noviembre, en Estados Unidos, lo que le convierte en el primer presidente negro de la historia de este país. Poco ha podido hacer su rival republicano, John McCain, frente al entusiasmo generado por el mensaje de esperanza lanzado por el candidato demócrata durante su campaña, una de las más brillantes que se recuerdan.

Y no sólo ha ganado, sino que lo ha hecho por mayoría abrumadora, el primero que lo consigue desde las elecciones de 1996, cuando Bill Clinton derrotó a Bob Dole por 379 votos electorales frente a 159 de su rival. A las 5 de la madrugada (hora española), las proyecciones de los resultados parciales ya daban la victoria al candidato demócrata al lograr los 270 votos electorales necesarios para conseguir la designación en el Colegio Electoral, el órgano que finalmente elige al presidente. Una hora después, todavía a falta de resultados concluyentes en varios Estados de la costa oeste, Obama sumaba ya 342 votos electorales, frente a los 143 de su rival John McCain en unos comicios históricos para EEUU.

En su victoria han tenido mucho que ver el apoyo logrado en los Estados decisivos de Florida, Pensilvania, Ohio y California, que aportan 27, 21, 20 y 55 votos, respectivamente, y que siempre han sido determinantes en la historia electoral del país. El candidato demócrata ha vencido también en Virginia, que tiene 13 votos, tras un recuento de infarto en el que nadie se ha atrevido a dar un seguro ganador hasta bien avanzado el escrutinio, pues hasta ahora había sido un sólido bastión republicano desde las presidenciales de 1968.

Otra de las claves del triunfo de Obama ha residido en el apoyo conseguido en los grandes Estados del este del país, como Maine, Vermont, Massachusetts, Connecticut, Delaware, Maryland, New Hampshire, Nueva Jersey, Pensilvania y Nueva York, además del Distrito de Columbia, que acoge a la capital del país, Washington, y el Estado de Illinois, por donde es senador.

Mientras, el republicano John McCain mantuvo la esperanza durante buena parte de la noche electoral con importantes victorias en el sur, como Tennessee, Alabama, Arkansas, Carolina del Sur, Georgia y Tejas, lo que no ha sido suficiente para lograr la victoria global, sobre todo después de perder Pensilvania y Ohio. Alrededor de las 5.30 de la madrugada, el senador por Arizona ha comparecido ante sus seguidores en la capital de su Estado, Phoenix, para reconocer su derrota.

Jornada histórica

Y sin duda, otra clave del resultado de estas elecciones hay que buscarla en la afluencia masiva de los ciudadanos a las urnas, movilizados por un deseo de cambio en la dirección del país que se ha visto encarnado en el candidato demócrata.

Desde las primeras horas de este martes, millones de estadounidenses formaron largas colas para ejercer su voto. El pistoletazo de salida en la mañana de este largo e histórico 4 de noviembre lo dio la localidad de Bennington, en el Estado de Vermont, el más madrugador, aunque los primeros votos se habían ya registrado antes, durante la madrugada, cuando se abrieron las urnas del pequeño pueblo de Dixville Notch, en New Hampshire, que dio la primera victoria a Obama.

Poco a poco, a medida que iba amaneciendo en los distintos Estados, se fueron abriendo los colegios electorales en todo el país, que en general ofrecían imágenes de largas filas de personas esperando su turno. El censo electoral se calcula en unos 153 millones de votantes (casi el 75% de las aproximadamente 200 millones con derecho al voto) y, a falta de los datos oficiales definitivos, se espera que el nivel de participación alcance los dos tercios, hasta 130 millones, lo que supondría la mayor participación desde hace 48 años.

Los candidatos, desde primera hora

Los candidatos votaron pronto, quizá para dar ejemplo pero también porque ambos han seguido haciendo campaña durante toda la jornada para intentar cazar a los últimos indecisos. El demócrata fue el primero: a las 7.40 horas de Chicago (14.40 en la península española) depositó su papeleta en un centro ubicado en el sur de la ciudad, junto a su esposa, Michelle, y sus dos hijas. Casi al mismo tiempo, su candidato a la vicepresidencia, Joe Biden, votaba en Wilmington, en el Estado de Delaware, acompañado por su madre y su esposa.

Tras votar en su ciudad, Obama se dirigió a Indiana, un Estado de tradición republicana, para intentar captar a los últimos indecisos. “Podemos cambiar este país”, proclamaba Obama. “Usted y yo lo sabemos. Usted puede sentir en su intestino que algo está pasando, que es hora de caminar juntos”. Desde ahí el candidato se desplazó a Indianápolis, donde participó en un acto electoral, para regresar por último a Chicago. Allí se espera su aparición en una fiesta al aire libre en el Grant Park, a la que se espera que acuda un millón de personas.

McCain votó más tarde, a las 9.15 horas (17.15 en la península española), en la Iglesia Metodista de Phoenix, en Arizona, junto con su esposa Cindy. Ambos fueron recibidos entre vítores. “Gracias senador, le queremos”, gritaban sus sus seguidores. McCain llevaba una solapa que ponía He votado en el día de hoy, en un llamamiento al voto. La candidata a la vicepresidencia Sarah Palin depositó su sufragio después de que abriera su colegio electoral de la localidad de Wasilla, en Alaska, de la que fue alcaldesa hasta el año 2002.

También McCain prosiguió con su campaña después de votar, con mítines en Colorado y Nuevo México, dos Estados en los que necesita ganar si quiere llegar a la Casa Blanca. Después, McCain y Palin volvieron a Phoenix para seguir desde allí la noche electoral, desde el hotel Arizona Biltmore, centro de la fiesta republicana.

Algunos problemas

Los estadounidenses no sólo eligen en esta votación al presidente del país, sino también a un tercio de los 100 miembros del Senado y los 435 representantes de la Cámara Baja, además de las asambleas de muchos Estados, ediles, jueces, jefes de policía y otros cargos locales, incluso una serie de propuestas, según la región, de lo más variopintas.

Algunos Estados considerados clave en las elecciones registraron problemas con las máquinas electrónicas de votación, según varios observadores y medios de comunicación estadounidenses citados por la agencia Efe. Según estas fuentes, las máquinas en algunos centros electorales de Pensilvania, Ohio, Florida, Virginia y Nueva Jersey no funcionaron adecuadamente, lo que redundó en largos tiempos de espera para emitir el voto.

Los problemas más comunes denunciados por organizaciones de observadores electorales y voluntarios fueron las dificultades para encender las máquinas en algunos centros, y otras que se apagaron inexplicablemente en medio del proceso de votación. En Florida, muchos votantes han informado de “graves” incidencias con las máquinas de votación con pantalla táctil, especialmente en el condado de Hillsborough. En total, este Estado ha registrado 1.400 quejas de los electores.

EE.UU, última encuesta: Obama aventaja a McCain en 11 puntos… ¿victoria segura..?

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Obama ganaría en 5 de los 8 estados clave

obama-mccain_45161425_introbody1El aspirante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, se ha mostrado optimista en los últimos mítines de campaña y no es para menos. La última encuesta amplía su ventaja sobre su contrincante, el republicano John McCain, al que Obama superaría en 11 puntos. Según esa consulta, Obama vencería en 5 de los 8 estados clave.

Según un sondeo realizado por Reuters/Zogby, el senador por Illinois ha disparado su ventaja desde los siete puntos del pasado domingo a 11 en las últimas horas. El sondeo tiene un margen de error del 2,9%.

Algunos estados ganados en las últimas elecciones por el presidente Bush, dan en los sondeos una ventaja a favor de Obama. En algunos de ellos la ventaja es muy pequeña, inferior al porcentaje de error. Se trata de Florida donde la ventaja a favor de Obama es de tan solo un punto, o de Ohio, donde el afroamericano está 2 puntos por encima. Más amplio parece su liderazgo en Nevada y Virginia.

Si Obama gana en estos estados lograría 65 votos. Sumados a los votos que obtendría si revalida la victoria en los estados que votaron a Kerry en los últimos comicios, se haría con 317 puntos, por encima de los 270 que necesita para ser el próximo inquilino de la Casa Blanca.    LA

http://www.telecinco.es

EE.UU: fin del periodo Bush, fin del ciclo neoconservador

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Las elecciones en Estados Unidos marcan el final de una época: se acabó el tiempo de Bush, pero también el de las ideas de Reagan, la acumulación de poder presidencial de Nixon o las conspiraciones de los ‘neocon’

LLUÍS BASSETS 04/11/2008, El País.com

No hay desacuerdo acerca de la fecha. El 4 de noviembre de 2008, el primer martes después del primer lunes, marcará un antes y un después. El desacuerdo es acerca de su rango, en relación con fechas relativamente recientes que hemos señalado como históricas en nuestra memoria: el 11 de septiembre de 2001, cuando Estados Unidos se sintió vulnerable y su presidente decidió convertirse en un jefe de guerra; el 9 de noviembre de 1989, cuando el muro de Berlín dejó de separar las dos Alemanias y empezó el fin del sistema comunista. Más inalcanzable es conocer la etapa que se abre con el mojón calendario, por más que creamos contar con datos acerca de los nuevos aires que soplan.

Respecto al pasado, el debate entre historiadores y cronistas está ya servido: para unos es meramente el final de la presidencia de Bush, para otros el de una larga era conservadora que se identifica con la llegada de Reagan a la presidencia en 1980, y hay incluso quien piensa que hay que retrotraerse unos años antes, a la presidencia de Richard Nixon (1969-1974). Dos importantes trabajos historiográficos acompañan esta polémica, de forma que en sus propios títulos queda reflejada la tesis que defienden: La Época de Reagan. Una historia, 1974-2008, de Sean Wilentz (Harper Collins); y Nixonlandia. El ascenso de un presidente y la fractura de América, de Rick Perlstein (Scribner).

El propio Wilentz reconoce que hay razones para datar el principio de la era en la presidencia de Nixon, pues éste, justo al empezar su segundo mandato, tenía proyectos para ampliar sus poderes y acceder a una especie de presidencia imperial, al estilo de lo que ha hecho George W. Bush, pero el escándalo Watergate, que le estalló inmediatamente después de su victoria y llevó a su dimisión, no tan sólo le cortó las alas sino que se convirtió en la vacuna contra la acumulación de poder presidencial para muchos años. Nixon quería colocarse como presidente por encima de la Constitución, especialmente en el capítulo que le ha hecho más antipático y a la vez conocido: el del espionaje. A fin de cuentas, lo que terminó con él fue la manía de grabar sus propias conversaciones telefónicas, que fueron requeridas por la justicia.

Durante la presidencia de Nixon y de su sucesor Gerald Ford, sin embargo, no se rompió del todo el consenso liberal que permitió la aprobación y aplicación de las leyes antidiscriminatorias en los años 60, la famosa sentencia sobre el aborto y el mantenimiento del realismo kissingeriano en política internacional. Sin esta tibieza republicana no hubiera sido posible, más tarde, una presidencia tan radical como la de Ronald Reagan. Pero dos de los actores más destacados de la presidencia de Bush son los portadores del hilo rojo de las continuidades: Donald Rumsfeld, jefe del gabinete presidencial de Gerald Ford, y su número dos, Dick Cheney, que protagonizaron lo que Wilentz califica como “la mayor remodelación del gabinete de la moderna historia de América”, sucedida en 1975 y conocida como la Matanza de Halloween, que se llevó por delante nada menos que a Henry Kissinger. Rumsfeld salió con el cargo de secretario de Estado de Defensa y Cheney como jefe del gabinete de la Casa Blanca.

En aquel momento ya se había puesto en marcha el entonces gobernador de California, Ronald Reagan. Con su candidatura fracasada en las primarias republicanas de 1976 sacó a colación las ideas económicas que conformarían la reaganomics, ahora retiradas de circulación: los recortes de impuestos a los más ricos y a las empresas harán crecer la economía y terminarán permitiendo mayor recaudación gracias a la nueva riqueza, lo que conducirá a equilibrar el déficit. Entonces todavía no coló. Pero lo que estaba empezando era un intento muy serio de dar un golpe de timón a la derecha y desmontar la entera sociedad del New Deal creada por Franklin D. Roosevelt a partir de 1932. La palanca en que se apoyaron los protagonistas de esta revolución conservadora (aunque más apropiado sería, en consonancia con la reforma de Roosevelt, calificar este movimiento como una contrarreforma) fue la crítica a la contracultura de los años 60, que significó la destrucción de los valores tradicionales respecto a la mujer, la familia, el sexo y las costumbres, y alcanzó, a veces con singular intensidad, a quienes se decían sus enemigos declarados. Los auténticos protagonistas, quizás de la era misma, son los neoconservadores, esos “liberales desengañados por la realidad” según frase atribuida al pope neocon Irving Kristol, que empiezan a adquirir densidad mediática, organizativa e ideológica en la década de los 70.

Aparentemente, las presidencias de Carter y de Clinton desentonan en la teoría de esta era conservadora de confines discutibles. Las condiciones en que se producen las victorias de ambos presidentes demócratas permiten aventurar que hoy es exactamente el día en que se puede cortar de verdad una racha electoral derechista que empezó en 1966. Carter venció por efecto del Watergate y de la desmoralización republicana pero su único mandato sirvió de lanzadera para Reagan. Clinton ganó en buena parte gracias a que Ross Perot dividió el voto de centro derecha y abrió las puertas a la mayor exhibición conservadora de la historia. Esta época conservadora tan prolongada ha funcionado electoralmente bajo la hegemonía de una coalición entre los republicanos moderados de los negocios de la costa Este, el conservadurismo social de la derecha religiosa del cinturón bíblico y el conservadurismo militar construido durante la guerra fría.

Esta coalición no hubiera sido posible sin la transferencia de voto blanco de los demócratas a los republicanos en los Estados sudistas, de una parte, como reacción a las leyes contra discriminación racial de los años 60, impulsadas sobre todo por el presidente demócrata Lyndon Johnson, y de la otra, en las zonas industriales clásicas, sin la mutación de la clase obrera blanca, como ha ocurrido también en Europa, donde la globalización suscita reacciones de ley y orden, populismo fiscal y sentimientos contra la inmigración.

Si hoy vence Obama, se podrá dar por cancelado un mapa electoral muy estable durante las tres últimas décadas, sustituido ahora por una nueva coalición mayoritaria más potente, que incorpora a las minorías negra e hispana, se basa en los empresarios, profesionales y universitarios jóvenes y tiene una fuerte impronta generacional, de unas cohortes de edad que están abandonando el republicanismo en masa.

Lo más curioso ha sido la finta que la historia le ha hecho al Partido Republicano y sobre todo a los neocon. Karl Rove, el mago electoral de Bush, quiso organizar un realineamiento electoral que diera la mayoría en todas las instituciones, incluyendo las judiciales, al republicanismo neoconservador para 40 años, los que duró el New Deal de Roosevelt. Ahora puede ser que lo que se esté produciendo sea precisamente un realineamiento de signo contrario. Este rebote de la realidad contra las intenciones de los revolucionarios de derechas -similar a lo que les sucede a los revolucionarios de izquierdas- podría extenderse a muchos capítulos, desde la imposición del unilateralismo de Estados Unidos en la escena mundial hasta la extensión de la democracia en Oriente Próximo a partir de Irak, pasando también por la extensión de los poderes presidenciales.

Algunos neocon ya consideraban obtenidos sus objetivos hace más de una década, con la caída del comunismo y el éxito de la ideología capitalista en todo el mundo. Otro de los popes del neoconservadurismo, Norman Podhoretz, escribió en 1996 un prematuro discurso de difuntos de la ideología neocon, a la que creía muerta en razón de su éxito: “Si el anticomunismo fue la pasión fundamental de los neoconservadores en cuestiones internacionales, la oposición a la contracultura de los años 60 fue su pasión preponderante en casa”. Lo que han hecho sus amigos tras la victoria republicana de 2000 es precisamente recuperar sus dos pasiones básicas, la exterior a través de la idea de una cuarta guerra contra un nuevo enemigo mundial, y la interior, mediante la recuperación de la guerra cultural ante las nuevas oleadas de permisividad que les permiten considerar viva y peligrosa la cultura de los 60.

Visto desde la periodificación, la victoria hoy de McCain, definido a sí mismo como soldado de Reagan, y de Sarah Palin, designada directamente por los neocon, desmentiría que estuviéramos ante la estación término, aunque es difícil pensar que sin mayoría en las Cámaras pudieran ir más allá de una prolongación agónica. Pero la victoria de Obama, en cambio, pondría punto final a varias series de acontecimientos en la esfera conservadora y constituiría un mentís en toda regla a las aspiraciones de un nuevo impulso neocon: creyeron ver detrás del 11-S las luces de un nuevo amanecer, con nuevas e ilusionantes oportunidades, pero eran en realidad las del crepúsculo, el suyo, claro está.

Chile: senador Navarro renuncia al PS, anuncia proyecto alternativo, pero…

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05 de Noviembre de 2008, Chile

Senador Alejandro Navarro anuncia que renunciara al Partido Socialista; no le siguen otros parlamentarios disidentes….

Diputado Espinoza ante probable renuncia de Navarro al PS: “Las peleas hay que darlas dentro del partido”
Miércoles 5 de Noviembre de 2008
Fuente :La Segunda Online

La posible renuncia del senador Alejandro Navarro al Partido Socialista despertó de inmediato reacciones en el Partido Socialista. En esta marco el diputado PS, Fidel Espinoza,  señaló estar ” en completo desacuerdo con la decisión del senador por la octava región” y afirmó que “en política las personas que renuncian nunca son bien vistas por la ciudadanía, más aún cuando los argumentos que se entregan no son lo suficientemente consistentes”.

Espinoza dijo compartir algunas apreciaciones del senador Navarro como el hecho de que la convención  a la que se está llamando en el PS es un “tongo”, pero puntualizó que “las peleas hay que darlas dentro del partido, y no desde afuera, haciendo grupos que dañen a la Concertación”.

El diputado socialista criticó además “la actitud mal agradecida del senador  Navarro con el  Partido Socialista”.

“Hay que recordar que el cupo para ser senador por la octava Región,  lo consiguió gracias al partido y  la votación de muchos dirigentes regionales socialistas que defendieron su opción en la interna”, señaló Fidel Espinoza.

El parlamentario concluyó que una eventual renuncia de Alejandro Navarro es una “mala señal…La gente quiere vernos más unidos que nunca y no divididos en pequeño grupos que no tengan sintonía con la gente”.

Navarro no consigue que dos diputados y Arrate dimitan del PS

Según fuentes cercanas al senador, este viernes será la fecha clave para su decisión. En todo caso, los interpelados aseguraron que no está en sus agendas irse de la colectividad, a pesar de los reparos que puedan tener con la conducción del senador Camilo Escalona. Tres parlamentarios ofrecieron una salida de compromiso.

Aunque ya habría tomado la decisión de renunciar al PS para intentar una postulación presidencial de izquierda extraparlamentaria, el senador Alejandro Navarro ha preferido reservar para el viernes 7 la noticia de su marginación de la tienda.

En paralelo, y como una forma de frenar su alejamiento, un grupo de diputados del PS le propuso patrocinar su precandidatura presidencial para que participe en las primarias de la Concertación del año próximo.

Ayer Navarro no concurrió al Senado y privilegió una reunión con su sector, el Movimiento Amplio Socialista (MAS), integrado por socialistas desencantados con la conducción escalonista.

Fuentes ligadas al senador informaron que se analizó su situación personal y la futura política de alianzas. Junto a la salida de Navarro se evaluó la renuncia de otros 6 ó 7 dirigentes del comité central, entre ellos Fernando Zamorano, que obtuvo una importante votación en la elección de abril.

El anuncio de renuncia, realizado el lunes por Navarro a una radioemisora y donde llamó a imitar su actitud a los diputados Sergio Aguiló y Marco Enríquez-Ominami, provocó un remezón en el PS.

Mientras el timonel PS, Camilo Escalona, se excusó de opinar, señalando que sólo se pronunciará una vez que la renuncia se haga efectiva, la vicepresidenta Isabel Allende dijo que de llegar a concretarse su dimisión, ella lo lamentaría. No obstante, rechazó alguna responsabilidad de la mesa.

“Detrás de la anunciada partida de Navarro no hay ninguna responsabilidad de la directiva, puesto que él ha tenido todos los espacios que quiera y los va a tener siempre”.

Añadió que incluso cuando el senador díscolo apoyó a candidatos “descolgados”, el partido no adoptó ninguna sanción en su contra.

Aguiló y Enríquez-Ominami reaccionaron tomando clara distancia del senador. Aguiló le restó credibilidad a sus dichos e incluso lo criticó por asumir la vocería de otros parlamentarios. Aguiló sentenció que su emplazamiento “habla muy mal de él”.

Enríquez-Ominami sostuvo que Navarro “no es el canciller” de ningún grupo de parlamentarios y dijo que si bien reconoce que es un aporte para el PS y para el país, recalcó que no es vocero de él.

Además, advirtió que “no creo en aventuras individuales ni tampoco he renunciado al PS. Si se trata de renuncias, debería hacerlo el presidente del partido, Camilo Escalona, quien ha demostrado una conducta incoherente y oportunista”.

Enríquez-Ominami dijo que espera que Navarro “avance colectivamente” y logre un “proyecto claro de innovación, cohesión política y social”, al tiempo que insistió en que él no está por renunciar al PS.

El ex ministro Jorge Arrate, que también ha manifestado abiertamente sus críticas a la conducción del PS, declinó pronunciarse sobre la salida de Navarro y relativizó también su eventual alejamiento del PS.

“Voy a estar dentro o fuera del partido en la medida que éste responda a los requerimientos que he venido haciendo durante el último tiempo”.

Arrate dijo estar de acuerdo en la línea que ha asumido su partido y el resto de la Concertación de ampliar un acuerdo político hacia la izquierda extraparlamentaria. Arrate sí acusó a la mesa de haber “arrinconado” a Navarro y añadió que la conducción socialista tampoco lo apoyó cuando éste fue acusado constitucionalmente por la derecha.

Con la intención de persuadir a Navarro de no concretar su salida, los diputados Manuel Monsalve, Raúl Sunico y Denise Pascal plantearon que ellos pueden patrocinar su precandidatura, aunque no sea la carta de ellos.

Los parlamentarios dijeron privilegiar una “postura unitaria”, que ha sido la principal fortaleza de la Concertación. Desde esa perspectiva, respaldaron el mecanismo de primarias abiertas.

El parlamentario sostuvo que tiene en mente “levantar una propuesta, que es una candidatura, que sea capaz de partir con un piso que sea entre el ocho y 12 por ciento para ser alternativa, para establecer la ruptura al binominal por la vía de tener tres bloques: Alianza, Concertación y un bloque que significa más de 10 por ciento” de la votación.

El senador Alejandro Navarro anunció este lunes su renuncia al Partido Socialista (PS) precisando que se trata de una decisión que hará efectiva “en cuestión de horas”.

En una entrevista con la Radio Tiempo además fue consultado si hay otros parlamentarios dispuestos a seguir sus pasos, dijo que diputados como Enríquez-Ominami o Aguiló, “tendrán que tomar su decisión”.

“Lo que hay es un debate en el MAS y un conjunto de definiciones que consideramos vitales, porque cada día que pasa en esta condición lo que hace la Concertación es facilitar la llegada de Piñera”, sostuvo Alejandro Navarro.

El senador sostuvo que tiene en mente “levantar una propuesta, que es una candidatura, que sea capaz de partir con un piso que sea entre el ocho y 12 por ciento para ser alternativa, para establecer la ruptura al binominal por la vía de tener tres bloques: Alianza, Concertación y un bloque que significa más de 10 por ciento” de la votación.

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