CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog

Actualidad sobre política, sociología, economia, cultura…

México: a 40 años de la matanza de Tlatelolco. Reportaje.

with 3 comments

Una manifestación estudiantil en la capital de México, el 2 de octubre de 1968, se convirtió en una escena de terror.

Archivo de El Universal.

El movimiento estudiantil fue el que asumió el liderazgo de las luchas sociales de los mexicanos en 1968.

Las muertes ocurridas en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco representan uno de los capítulos más devastadores de la historia mexicana y, para muchos, marcaron un punto de inflexión en el desarrollo sociopolítico de ese país.

Muchas han sido las versiones que han surgido de por qué se desató la violencia.

Tampoco hay consenso sobre la cifra de muertos. El gobierno de Gustavo Díaz Ordaz dijo que habían perecido alrededor de 30 personas, mientras que las organizaciones de derechos humanos y corresponsales extranjeros contaron más de 300 cadáveres.

Aún no se conocen los nombres de las víctimas, ni qué pasó con sus cuerpos sin vida.

Lo único cierto es que cada 2 de octubre hay voces que piden que se esclarezcan los hechos.

Durante el gobierno de Vicente Fox, se creó una Fiscalía Especial para investigar la masacre. Sin embargo, hasta ahora no se ha condenado a nadie por lo ocurrido.

A 40 años de la matanza, México recuerda a los caídos y analiza el legado que le dejó el movimiento juvenil de 1968, que para muchos sentó las bases de la democracia de ese país.

“El 68 sentó las bases del México actual”

Margarita Rodríguez

El 2 de octubre de 1968 marcó un antes y un después en la historia de México

Archivo de El Universal
(El movimiento del 68) representó el primer gran evento colectivo importante en la historia contemporánea de México, pues se pudo crear un frente estudiantil -con muchas simpatías en clases medias y en muchos otros sectores de la sociedad- que posibilitó ese desafío

Lo que se conoce como la matanza de la Plaza de las Tres Culturas marcó profundamente a los mexicanos, pues esa fue la primera vez que un gobierno respondía a un desafío colectivo con tal contundencia, señaló a BBC Mundo, el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Armando López Leyva.

De acuerdo con el especialista en sociología política, la relación entre el Estado y la sociedad cambió dramáticamente a partir de esa matanza, cuyo recuerdo ha pasado de generación a generación.

El investigador conversó con BBC Mundo sobre la herencia social y política que le dejó la matanza de Tlatelolco a la sociedad mexicana.

¿Cómo recuerda México la matanza de Tlatelolco?

No sería exagerado decir que fue un hito en la historia social y política de México.

Desde el punto de vista político, se le recuerda como un momento en que el régimen autoritario mexicano sufrió una fisura muy importante, en tanto que fue un desafío directo al presidente, pues las autoridades del distrito federal dependían de la presidencia de la República.

En la parte social representó el primer gran evento colectivo importante en la historia contemporánea de México, pues se pudo crear un frente estudiantil -con muchas simpatías en clases medias y en muchos otros sectores de la sociedad- que posibilitó ese desafío.

¿Qué sigue vigente de aquella confrontación?

Lo que se puede retomar de ese movimiento, con todas las diferencias del caso, es la polarización social.

Armando López Lyeva. Foto tomada de la Red de Investigadores de la Calidad de la Democracia en América Latina

Según López Leyva, los acontecimientos de 1968 segurirán marcando a las próximas generaciones.

Son contextos diferentes: en aquel entonces veníamos saliendo de una economía que estaba creciendo, pero que en pocos años dejaría de hacerlo y entraría en crisis.

Por otra parte, los grupos sociales que tenían más éxito desafiando y demandado cosas eran las clases medias, pues los movimientos previos al 68 habían sido de los médicos y de los maestros.

Ahí se empezó a generar la dinámica de polarización y de confrontación entre el gobierno y otros grupos.

Creo que algo que se puede rescatar para el día de hoy es justamente eso. Quizás sin identificaciones claras (estudiantes, obreros, campesinos), hay frentes que siguen sintiéndose agraviados por ciertas injusticias. En ese sentido, se pueden rastrear ciertas herencias del 68 hasta nuestros días.

¿Cuál es el legado de la matanza de Tlatelolco para las nuevas generaciones?

Es un momento muy importante en la historia de México y tan es así que se ha grabado en la memoria colectiva. Cada 2 de octubre hay manifestaciones que, aunque pudieran parecer una mescolanza de nuevas y viejas demandas, son una muestra de que la gente y los jóvenes se movilizan porque ha quedado una marca indeleble.

Quizás los jóvenes no sepan con tanto detalle en que consistió, pero sí saben que era un momento importante.

No tengo la menor duda que será recordado como una rememoración de las luchas de los sesenta por alcanzar la democracia en México.

¿Lo que sucedió en 1968 sentó las bases de lo que es actualmente la sociedad mexicana?

Si bien el 68 fue reprimido, sentó las bases para que la gente viera que se podía demandar y reclamar. Si uno revisa lo que pasó dos años después, se da cuenta que los setentas fue un periodo de efervescencia social. La gente empezó a ver que sus posibilidades de manifestar comenzaban a crecer, aún cuando la amenaza de la represión estaba latente

Sí, primero porque dejó una marca cultural (…), pero también las sentó en cuanto a las expectativas de cambio que la gente podía tener. Eso es muy importante. Si bien el 68 fue reprimido, sentó las bases para que la gente viera que se podía demandar y reclamar. Si uno revisa lo que pasó dos años después, se da cuenta que los setentas fue un periodo de efervescencia social. La gente empezó a ver que sus posibilidades de manifestar comenzaban a crecer, aún cuando la amenaza de la represión estaba latente.

¿En el futuro se seguirá escuchando la consigna “El 2 de octubre no se olvida”?

Seguramente. Insisto en que el significado y la interpretación de esa fecha van a variar con el tiempo, como varían en general todas las fechas importantes, en buena medida porque los autores que estuvieron involucrados van envejeciendo y las nuevas generaciones van tomando su lugar.

La mescolanza de peticiones va a provocar que el 2 de octubre no sólo sea una fecha para recordar la matanza de Tlatelolco sino para que se canalicen otras demandas sociales.

En 1968, los estudiantes eran protagonistas sociales ¿Actualmente los estudiantes desempeñan un rol destacado en la sociedad mexicana?

En el sentido de los estudiantes que se movilizaron en 1968 y en acontecimientos posteriores como en 1986 o incluso en 1999 y 2000, cuando se llevó a cabo la última gran huelga de UNAM, pienso que no. Creo que esa figura se ha desarticulado.

Manifestación del 2 de octubre de 2006 en México

Cada 2 de octubre, los mexicanos recuerdan la masacre, pero también expresan sus demandas sociales.

Aunque, si fuéramos justos, debemos decir que no es una figura que se mantenga estática. Quizás mañana o en un año, esa figura volverá a cobrar valor, pues depende de las circunstancias y de ciertos agravios que se puedan articular.

Por ejemplo, entre 1999 y 2000, ninguno de los que estábamos vinculados de un modo u otro a la UNAM, esperábamos que la huelga que comenzó en el 99 fuera a durar, justamente porque pensábamos que los estudiantes estaban desmovilizados, eran apolíticos y no tenían mucho interés. Sin embargo, fue una huelga que duró prácticamente un año.

Por eso, mi respuesta es que no tienen el mismo protagonismo que el 68, pero eso no significa que no lo pueda tener en el futuro.

¿Generó frustración en la sociedad mexicana el hecho de que en el informe sobre la matanza de Tlatelolco la Fiscalía Especial advirtiera sobre la imposibilidad de aplicar justicia?

Mi impresión es que en México, esta justicia del pasado -como la han llamado en otros países- no ha tenido el mismo impacto que en naciones como Argentina o Chile.

La verdad es que México ha cambiado bastante. Con esos cambios han venido ciertas debilidades, el problema que ahora tenemos es el de la inseguridad, por citar uno. Es un problema nuevo. Hace diez años no se percibía que tuviésemos una sensación de inseguridad como la de ahora

Creo que se puede explicar por el tipo de régimen que había en México: nunca fue un régimen militar, nunca fue un régimen dictatorial, aunque sí fue un régimen autoritario, con ciertas bondades sociales. Eso tiende a aminorar mucho la carga de responsabilidad en el imaginario colectivo.

Por otro lado, eran muy pocos los sectores que estaban realmente interesados en hacer justicia con el pasado. No es que no haya sido importante hacer rendir cuentas al pasado y particularmente a las figuras policíacas más temibles, sino que fueron pocos los que estuvieron involucrados en ese proceso.

Las expectativas sociales en esa fiscalía eran muy bajas, por eso pienso que difícilmente existe una sensación de frustración.

¿Cuánto ha cambiado México desde 1968?

Ha cambiado muchísimo, aunque habrá quien pueda decir que estamos igual que hace 40 años.

La verdad es que México ha cambiado bastante. Con esos cambios han venido ciertas debilidades, el problema que ahora tenemos es el de la inseguridad, por citar uno. Es un problema nuevo. Hace diez años no se percibía que tuviésemos una sensación de inseguridad como la de ahora. Muy probablemente porque la manera que tenía el régimen anterior de controlar esos grupos era diferente.

Manifestación del 2 de octubre de 2006 en México

El 2 de octubre de 2006, un grupo de jóvenes participó de la reconstrucción teatral de la matanza.

En términos políticos, hay un cambio más que sustancial. Hay muchos partidos políticos, pluralidad y alternancia, no sólo en los poderes locales, sino en el Ejecutivo.

¿Con lo que pasó en 1968, se manchó con desconfianza la relación entre los mexicanos y sus cuerpos de seguridad?

Mi impresión es que esa desconfianza data de antes del 68. La actuación de los cuerpos de seguridad y policíacos antes del 68 tiene muchísimas manchas y desparecidos. La diferencia entre los incidentes previos y los del 68, es que antes de esa fecha ningún presidente se había atrevido a enfrentar un desafío colectivo a manera de masacre, de matanza pública, y además defenderla como lo hizo Gustavo Díaz Ordaz.

Antes, hubo actos de represión focalizados y se utilizaba a la policía pública o a los cuerpos de seguridad privada y secreta que tenía el Estado.

Esa desconfianza la venimos cargando hasta el día de hoy.

Es decir, actualmente no existe confianza…

No, incluso si revisa las encuestas, por ejemplo la que hizo el grupo Reforma, sobre la confianza en las instituciones, la policía aparece en los últimos lugares.

Cuando uno ve todos estos casos de secuestros o robos, siempre aparece un policía involucrado. La desconfianza que podía parecer innata o natural del mexicano, se refuerza.

2 de octubre: estudiantes convocan un mitin en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco para exigir más libertades políticas.

Corean consignas como “No estamos todos, faltan los presos”, “queremos escuelas no balas”, “gobierno represor que matas estudiantes” y “queremos democracia”.

La plaza se llena de efectivos policiales y militares. Los helicópteros sobrevuelan la multitud. Una unidad especial, el Batallón Olimpia, se ubica en uno de los edificios.

Los funcionarios comienzan a disparar…

Según las cifras oficiales, murieron 30 personas, pero de acuerdo con organizaciones de derechos humanos fueron 300.

Días posteriores, la prensa publica la explicación del gobierno: “El gobierno actuó apegado a la Constitución”.

El país es gobernado por Gustavo Díaz Ordaz, quien estará en la presidencia hasta 1970.

Al mando de la secretaria de la gobernación (Ministerio del Interior) está Luis Echeverría, quien será el sucesor de Díaz Ordaz en la presidencia de México.

“EL DIA MAS TRISTE DE MI VIDA”,  para CARLOS MONSIVAIS

A 40 años de la llamada matanza de Tlatelolco, BBC Mundo le hizo evocar al intelectual mexicano Carlos Monsiváis uno de los momentos que el considera fueron de los más estremecedores de su vida.

Carlos Monsivais Monsiváis ha sido una de las plumas más lúcidas de la izquierda latinoamericana.

“El 2 de octubre, llegué tarde a la Plaza de las Tres Culturas. Entré y aquello era simplemente un infierno y lo recuerdo todo como una pesadilla graduada por el sonido. En un momento dado hablé con un amigo que había grabado el ruido de las metrallas, los tiros, y durante veinte y tantos minutos escuché absolutamente acongojado ese estrépito infernal”, dijo el escritor.

“Recuerdo que esa noche nos la pasamos hablando por teléfono a ver qué había pasado, qué amigos habían resultado heridos o muertos. Por fortuna, ninguno de los amigos cercanos. En realidad las víctimas eran gente, sobre todo, muy joven o vecinos de Tlatelolco”.

El ensayista recuerda que esa noche hubo dos mil detenidos, de los cuales cien estuvieron en la cárcel por tres años.

“Lo veo (ese día) como uno de los días más tristes de mi vida”.

Monsiváis, quien se considera miembro de una generación anterior a la de 1968, terminó sus estudios en 1959 en la Universidad Nacional Autónoma de México. Sin embargo, continuaba involucrado activamente con esa casa de estudios.

“Trabajaba en la UNAM, participé la Asamblea de intelectuales, escritores y artistas en apoyo del movimiento, tenía a mi cargo un programa de radio que fue muy solidario y escribía crónicas”.

Monsiváis señaló que la conmemoración de la matanza de Tlatelolco de este año tiene una connotación especial.

“Se recuerda de un modo impresionante. Yo nunca esperé tal unanimidad y tal deseo de esclarecer hasta el final el sentido de la matanza, no los motivos evidentes, ni siquiera los procedimientos, sino el sentido”, explicó el cronista.

“El sentido es muy claramente la ampliación de la vida democrática en aquel momento absolutamente cerrada con lo que tenía que ver con los derechos humanos y ciudadanos. Hay en todas partes fotos de aquel año, testimonios, libros, una condena unánime al ex presidente Gustavo Díaz Ordaz y a su secretario de gobernación, Luis Echeverría”.

“Es una movilización única, que supongo no se dará dentro de 10 años, cuando muchos de los participantes de entonces ya no se encuentren. Es el momento en que una sociedad hace suya la causa del movimiento estudiantil, hace suyo el rechazo enérgico a lo que fue el autoritarismo homicida y reivindica esa hazaña de multitudes que sólo pudo ser aplastada por las armas”, dijo el ensayista.

El deseo claro es que no se repitan las matanzas impunes y el deseo claro es que la democracia por sí misma tenga el valor que hasta el momento el capitalismo salvaje no le ha permitido
Carlos Monsiváis

Ningún 2 de octubre desde el fatídico 1968 ha podido pasar inadvertido en México. La fecha ha sido una invitación para que cada año se recuerde a quienes murieron en la Plaza de las Tres Culturas.

“Yo creo que los mexicanos no han salido a las calles el 2 de octubre, han salido los jóvenes. Si se quiere decenas de miles de jóvenes. Yo creo que esta es la primera vez que así no marchen, sí va a haber una movilización ciudadana, social, para que el 2 de octubre no se olvide”.

Según el escritor, las consignas son directas: “El deseo claro es que no se repitan las matanzas impunes y el deseo claro es que la democracia por sí misma tenga el valor que hasta el momento el capitalismo salvaje no le ha permitido”.

Archivo de El Universal
En 1968, los jóvenes mexicanos se hicieron de las banderas de las luchas sociales.

En deuda

Considerado un “intelectual comprometido”, Monsiváis considera que la nueva generación de mexicanos tiene una deuda con la generación del 68.

“Le debe, en primer lugar, el impulso y el deseo de enfrentarse al autoritarismo”, dijo el escritor.

“En segundo lugar, le debe la movilización a partir de derechos humanos y civiles porque no fue un movimiento revolucionario, fue un movimiento civil, cívico. Y le debe también la continuidad de la resistencia. Esos líderes del Consejo Nacional de Huelga de 1968 han continuado exigiendo que se haga justicia y han sido muy decisivos en el proceso que se ha entablado sin resultados judiciales, pero con enormes resultados mediáticos contra los represores del 68”.

De acuerdo con el autor, el movimiento estudiantil no fue el único impulso de la democratización, aunque sí fue el más visible y el más doloroso.

Un soldado mexicano durante el decomiso de drogas en Tijuana
Para Monsiváis, el narco es una pesadilla para los mexicanos.


Obstáculos
Pese a que para algunos historiadores, la generación de 1968 allanó el camino para el establecimiento del sistema democrático en México, le visión de Monsiváis es un tanto pesimista.

“No veo en este momento que esté allanado el camino de la democracia ni mucho menos. Al contrario, veo que después de estas elecciones tan conflictivas y puestas en duda, como las presidenciales de 2006… (no) se puede considerar allanado el camino de la democracia”.

El camino de la democracia continúa muy lleno de obstáculos y a esto se agrega el horror del narcotráfico que ha quebrantado el ánimo de las sociedades en el país
Carlos Monsiváis

Sin embargo, el autor reconoce algunos logros.

“Hay ciertamente muchísima más libertad de expresión en la prensa, no puede uno decir que esto se generalice a la televisión; hay muchísima libertad de expresión en la radio; pero en lo básico, el camino de la democracia continúa muy lleno de obstáculos y a esto se agrega el horror del narcotráfico que ha quebrantado el ánimo de las sociedades en el país”, indicó el escritor.

“A estas alturas se han logrado muchas cosas, pero en lo esencial faltan tantas que hay cierto desánimo, sobre todo pensando que la intervención del narcotráfico y las evidencias de la complicidad de autoridades políticas, judiciales y policíacas hace todavía más difícil pensar en la posibilidad de una democracia que lo sea en efecto”.


Otra más en la lista
La incapacidad de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado para llevar a la cárcel a los responsables de los hechos acontecidos en Tlatelolco ha generado frustración no sólo en los familiares de los muertos y los desaparecidos de 1968, sino en el resto de la sociedad mexicana.

El Universal
Para Monsiváis, un sistema más justo es una de las prioridades que tiene la juventud mexicana de hoy.

“Hay frustración, pero es una frustración que se une a todas las otras frustraciones”, dijo Monsiváis.

“Matanzas como las que ha habido en Chiapas o en Guerrero no han sido aclaradas. Nos falta saber quiénes son los responsables directos de la matanza de Acteal. Hay frustración porque todo el empeño, el esfuerzo por lograr que se respete el voto apenas ha fructificado y en momentos no ha fructificado”.

“Se vive en la frustración y el que la Fiscalía Especial para delitos del pasado no haya funcionado, es sólo uno de los momentos”, indicó Monsiváis.

Para el intelectual, son muchos los retos que tiene la juventud mexicana de hoy en día. Un sistema más justo debe ser una de las prioridades.

“Una política económica que no lo sacrifique todo al neoliberalismo y a las peores expresiones del neoliberalismo, partiendo del supuesto que el neoliberalismo no esté sólo hecho de peores expresiones. La gran demanda en este momento es el combate a la desigualdad y lo que pueda entenderse por justicia social y económica”, dijo el autor.

BBC

Anuncios

Written by Eduardo Aquevedo

30 septiembre, 2008 a 22:16

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. solo
    digo
    k la matanza
    de tlatelolco
    no fueron
    solo
    300
    fueron mas
    osea
    k nos le cabe en la cabeza
    k nunca
    kisieron aser justicia
    i ese 2 de OCTUBRE de 1968 NO SE OLVIDA SUGUE EN NUSTRAS MEMORIAS DE TODOS ESOS JOVENES K LUCHARON POR UN MEXICO

    lidia

    5 octubre, 2009 at 20:06

  2. exacto apoyo tu opinion muy bn dicho↑ es exacto la verdad es qe estara en nuestras memoriia y en muchas generaciones mas esta fecha sera relevante en nuestras vidas

    yeseniia

    28 septiembre, 2011 at 20:21

  3. portaje me ayudo mucho A comprenderlo todo y a darme cuenta de cosas que antes ignoraba.

    kat

    27 junio, 2012 at 14:24


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: