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Archive for agosto 11th, 2008

“Lugo fue un revés para el Vaticano”, según cura jesuíta A. De Paula Lima

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Por Darío Pignotti

Desde Asunción

“La elección del presidente Fernando Lugo es un revés que no se esperaban en el Vaticano; después de esto sería mejor que conozca lo que realmente está pasando en Paraguay y América latina”, sentencia el cura jesuita Antonio de Paula Lima Alonso, un andaluz que adoptó la ciudadanía paraguaya en los años ’60 y luego la perdió por orden del dictador Alfredo Stroessner (1954-1989).

La victoria del ex obispo Lugo, quien asumirá este viernes, fue resistida “tozudamente” por el “Estado Vaticano porque no hizo una evaluación de la verdadera situación política en Paraguay”. En una decisión que sorprendió incluso a algunos miembros del entorno de Lugo, según constató PáginaI12, el Vaticano concedió al ex religioso su condición de laico, gracias a lo cual dejó de ser un miembro “rebelde” de la grey católica y podrá llevar una vida civil normal, que incluye la posibilidad de contraer casamiento.

En 2007, el cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, le advirtió al inminente mandatario que “la candidatura política de un obispo sería un motivo de confusión y de división entre los fieles, una ofensa al laicado”. La misiva del cardenal fue como un bálsamo para el oficialista Partido Colorado, que la invocó para impulsar la impugnación a la postulación de Lugo. Un año más tarde, el 30 de julio pasado, el nuncio apostólico Orlando Antonini entregaba en persona a Lugo una resolución en la que el papa Benedicto XVI se desentendía de cada una de las amenazas del cardenal Re y accedía al pedido de Lugo de volver a ser un ciudadano común.

“El Vaticano muchas veces actúa por razones de poder, y en términos de poder me llamó la atención la voltereta que dieron con Lugo, desde una condena muy dura que más tarde tuvieron que abandonar y retractarse.”

“Yo no puedo decir lo que pasa por la cabeza de los cardenales del Vaticano; el Vaticano es un barco muy grande y hay de todo allí dentro, pero parece que ellos creían que Lugo iba a perder, por eso mandaron a un nuncio como (Orlando) Antonini, que llegó hace diez meses con los tapones de punta contra Lugo; esto me parece que es resultado de una visión errada de lo que está pasando, debería servir de lección.”

“¿De qué puede servir la victoria de Lugo en Roma?”, preguntó este diario al religioso. “Hay una serie de asuntos que la Iglesia podría cambiar y no está dispuesta a hacerlo; por ejemplo, el celibato, y esto de Lugo puede ser un comienzo. En el Vaticano tienen miedo de que haya una desbandada con el fin del celibato, lo cual es absurdo. El caso de Lugo está diciendo también que la función del nuncio apostólico no es imponer órdenes de Roma a las iglesias locales, como hizo Antonini.”

Hay paralelos en la biografía del padre Antonio de Paula Lima Alonso (79 años) y el ex obispo Fernando Lugo (57). Ambos adscriben a la Teología de la Liberación y enfrentaron la dictadura del general Stroessner, lo que en el caso de De Paula Lima Alonso, apodado “Pai Oliva”, le valió un exilio en la Argentina, de donde debió emigrar hacia Ecuador durante la dictadura, luego de que varios de sus compañeros fueran muertos o perseguidos.

En la década del ’60, el sacerdote español creó las Ligas Agrarias Cristianas en varios departamentos, uno de ellos el de San Pedro, donde Lugo fue obispo y forjó su experiencia política junto a los campesinos sin tierra.

“¿La victoria de Lugo supone un resurgir de la Teología de la Liberación?”, se le preguntó. “No, porque no estaba muerta, ella estaba allí, en la vida cotidiana de la Iglesia latinoamericana, con menos fuerza, es cierto, pero viviendo cada día. Lugo no es un teólogo como el brasileño Leonardo Boff (que acaba de visitar Asunción); él no está trayendo una novedad teológica, no lo veo como una referencia teórica. El puede ser un comienzo de cambios que estén conectados con la Iglesia, porque hay otros cristianos en la región diciendo ‘acá también tenemos los problemas de la tierra, de la miseria urbana como en Paraguay’. También tenemos líderes como Lugo.”

“Creo que Lugo es la encarnación de algo que nos puede estar diciendo que estamos pasando la página, hay que quitar un libro y poner otro, está naciendo otra época. Como lo dicen teólogos, como Leonardo Boff, la Iglesia necesita ir a la vanguardia del cambio porque, si no, se quedará en la retaguardia.”

El religioso también tuvo lugar para mostrar reservas: “Lugo ha dado el ejemplo como obispo y ahora se las va a tener que ver con un montón de problemones siendo presidente y va a ser muy difícil, no tiene un equipo de gente muy competente en su gabinete. Su candidatura fue muy rápida y él no tuvo el tiempo de tejer una tela política da alianzas más fuerte, aunque el pueblo espera mucho de él… los paraguayos somos gente de sentimientos profundos, que no tenemos muchas ideas sociales, ni mucha politización, pero hoy la gente tiene un convencimiento de que las cosas tienen que cambiar con Lugo”.

Written by Eduardo Aquevedo

11 agosto, 2008 at 17:10

Publicado en General

Bolivia después del triunfo de Evo Morales. Dos análisis.

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Por Atilio A. Boron

Si bien al cierre de esta nota no había cifras oficiales definitivas, lo cierto es que el rotundo triunfo de Evo –se estima que rondará en torno del 60 por ciento, superando la votación obtenida en diciembre del 2005– permite extraer algunas interesantes conclusiones.

Primera: que como ya fue advertido por la oposición, la ratificación del mandato de Evo Morales no pondrá fin a las hostilidades, los chantajes, las agresiones y las políticas desestabilizadoras de la derecha boliviana. Máxime cuando al menos dos de los cuatro prefectos de la Media Luna fueron también ratificados. La derecha jamás juega todas sus cartas en la arena institucional y/o legal. La idea de que este actor es un “opositor leal”, respetuoso de la institucionalidad, es una ficción tan ingenua como peligrosa. Pese a las renovadas credenciales de Evo como el presidente con mayor legitimidad popular de la historia boliviana, la derecha no cesará de conspirar hasta provocar su caída, acabar con su vida o consumar la partición del país.

Segunda lección: tomar nota del descarado protagonismo del imperialismo norteamericano, que desmiente el remanido discurso oficial de la Casa Blanca sobre la irrelevancia de América latina. Tal como lo denunciaran Evo Morales y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el embajador de Estados Unidos, Philip S. Goldberg, se convirtió en el gran articulador de una oposición cuyo principal factor de cohesión es su racismo y su odio visceral hacia los pueblos originarios de Bolivia y que, por eso mismo, requiere los servicios de un procónsul imperial para otorgarles organicidad y eficacia a sus iniciativas. Sólo en el 2007 la Usaid desembolsó 124 millones de dólares en “ayudas” de diversos tipo a la “sociedad civil” boliviana, la mayoría canalizada a través de los gobiernos de los departamentos de la Media Luna y múltiples programas de entrenamiento en el arte del good governance impartido en Estados Unidos a autoridades locales y departamentales de esa región, con el obvio propósito de solidificar la oposición a Morales y preparar la administración pública departamental para una eventual escisión. Otras agencias de Washington también hicieron lo suyo: la National Endowment for Democracy, por ejemplo, colaboró con un aporte de 600.000 dólares ese mismo año para “capacitar” políticamente a la oposición.

Tercera y final: la necesidad imperiosa de que Evo salga a disputarle la calle a la derecha y pasar a la ofensiva haciendo una gran convocatoria popular para torcerle la mano a una oposición que no oculta sus planes de “tumbar” al presidente. Ceder posiciones, máxime después de un triunfo como éste, significará debilitar aún más a Evo, cuya capacidad para transitar el territorio boliviano ya está seriamente menoscabada por el accionar violento de la derecha. Pensar que se podrá apaciguar a quienes llaman a la sedición apelando a la mecánica parlamentaria sólo conseguirá agigantar la fuerza de la oposición, que se mueve a sus anchas en el Parlamento y en la calle. Para esto Evo tendrá que acelerar y profundizar su proceso de reformas estructurales, condición imprescindible para la supervivencia de su gobierno. De este modo logrará: (a) motivar, movilizar y organizar a sus seguidores, que son la mayoría del país; (b) deslegitimar al infantilismo ultraizquierdista que lo acosa y que juega objetivamente para la derecha; y (c) demostrarle a esta última y a sus mandantes del imperio que una epopeya histórica como la protagonizada por el pueblo boliviano al ungirlo como presidente no podrá ser desbaratada tan fácilmente, y que aquél estará preparado para librar las batallas que sean necesarias para preservar sus conquistas.

* Politólogo.

El presidente más legítimo

Por Gabriel Puricelli *

En 26 años de elecciones democráticas, nunca un presidente boliviano tuvo que hacerse elegir dos veces. Un ejercicio contrafáctico plausible indica, asimismo, que –de haberse visto en esa situación– ninguno hubiera logrado sobrevivir a un referendo revocatorio, ya que los bajos porcentajes obtenidos al ser electos los hubieran transformado en un blanco sencillísimo. Desde ese punto de vista, la ratificación de Evo Morales es una proeza histórica, aun si los números finales no indicaran, como lo hace el conteo rápido, que el porcentaje alcanzado lo aproxima a una mayoría de dos tercios de los votantes. En una región acostumbrada, a lo largo de dos décadas de normalidad electoral, a que los desafíos de gobernar se devoren el apoyo popular a los presidentes (en especial cuando promedia su mandato), el líder boliviano se destaca con un brillo propio.

Someter su mandato a ratificación fue una opción audaz y autónoma del gobierno del MAS, aunque (y sin que esto signifique paradoja alguna) se puede decir también que se vio obligado a demostrar por segunda vez la legitimidad de éste, frente a una oposición que se ve a sí misma (y en buena medida lo es) como un régimen depuesto destinado a ser restaurado, y no como un futuro gobierno potencial, como debería ser si tuvieran alguna forma de adhesión al ideal democrático.

Combinado con la revocación del mandato de un ex y posible futuro candidato a la presidencia, como Manfred Reyes Villa en Cochabamba, el saldo a favor del MAS y sus aliados es ampliamente positivo. No habría más que decir (no existe otra instancia a la que apelar, en democracia, que no sea el veredicto del soberano), si no fuera porque esa lealtad democrática está ausente en muchos líderes de la oposición, incluidos algunos de los prefectos también ratificados ayer. Ello implica que la ventaja decisiva, pero coyuntural, que el gobierno doblemente legítimo de Bolivia tiene desde ayer, deba ser aprovechada en un plazo brevísimo para cerrar el proceso constituyente y para poder dedicarse a las tareas de reivindicación social de las mayorías y de desarrollo económico que sólo han sido alcanzadas de manera incipiente.

El resultado de los referendos debería obligar también a los vecinos de Bolivia (en particular a Brasil, pero también a Chile y Argentina) a hacer todo lo mucho que están en condiciones de hacer para ayudar a que un gobierno tan plenamente soberano como el de Morales pueda terminar de deshacer el nudo del atraso, que también puede identificarse bajo los nombres del despegue energético y del fin de la mediterraneidad.

* Cocoordinador, Programa de Política Internacional, Laboratorio de Políticas Públicas.

PAGINA/12

Written by Eduardo Aquevedo

11 agosto, 2008 at 14:11

Publicado en General