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Archive for junio 2008

AMERICA LATINA RESISTE AL NEOLIBERALISMO, por Naomi Klein

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La resistencia a la doctrina del choque
The Nation

En menos de dos años, el periodo de arriendo de la mayor y más importante base militar de Estados Unidos en América Latina llegará a su fin. La base es la de Manta, en Ecuador, y Rafael Correa, el presidente izquierdista de ese país, ha anunciado que sólo renovará el arriendo “en un caso: si nos dejan abrir una base nuestra en Miami, una base ecuatoriana. Si no hay problema en tener soldados destacados en suelo extranjero, sin duda nos permitirán abrir una base ecuatoriana en Estados Unidos.”

Dado que una base militar ecuatoriana en South Beach es una completa fantasía, es muy probable que la base de Manta, que sirve de base logística para la “guerra contra las drogas” acabe cerrada pronto. La desafiante posición de Correa no es, como algunos afirman, una cuestión de antiamericanismo. Se trata más bien de parte de una amplia gama de medidas que están adoptando los países latinoamericanos para hacer el continente menos vulnerable a las crisis y los choques provocados desde el exterior.

Es una cuestión crucial, por cuanto en América Latina durante los últimos 35 años estos choques venidos de fuera han servido para crear las condiciones políticas requeridas para justificar la imposición de una “terapia de choque”, entendiendo por tal la constelación de medidas económicas de emergencia siempre favorables a las grandes corporaciones, como privatizaciones a gran escala y grandes rebajas del gasto social que debilitan al Estado en nombre el libre mercado. En uno de sus ensayos más influyentes, el difunto economista Milton Friedman articuló la panacea táctica fundamental del capitalismo contemporáneo, que yo califico como doctrina del choque. Friedman afirmó que “únicamente una crisis –real o supuesta— produce un cambio real. Cuando la crisis se produce, las acciones que se adoptan dependen de las ideas prevalecientes.”

América Latina ha sido siempre el principal laboratorio de esta doctrina. Friedman supo por primera vez cómo explotar una crisis de gran escala a mediados de la década de 1970, cuando asesoró al dictador chileno general Augusto Pinochet. No sólo estaban en ese momento los chilenos en estado de choque, tras el violento derrocamiento por Pinochet del gobierno del presidente socialista Salvador Allende, sino que el país estaba también experimentado una grave hiperinflación. Friedman recomendó a Pinochet imponer una rápida transformación de la economía en muchos frentes simultáneamente: rebaja de impuestos, libre comercio, privatización de servicios, recortes en el gasto social y desregulación. Fue la más extrema transformación capitalista nunca llevada a cabo, y pasó a conocerse como la “revolución de la Escuela de Chicago”. Un proceso similar se estaba llevando a cabo en ese momento en Uruguay y Brasil, también con la ayuda de licenciados y profesores de la Universidad de Chicago, y algunos años más tarde en Argentina. Estos programas de terapia económica de choque pudieron llevarse a cabo mediante choques mucho menos metafóricos, perpetrados en las muchas salas de tortura de la región, a menudo a cargo de soldados y policías formados en Estados Unidos, y dirigidos contra aquellos activistas que se consideraba que podían oponerse a la revolución económica.

En las décadas de 1980 y 1990, a medida que las dictaduras fueron dejando su lugar a frágiles democracias, América Latina no escapó a la doctrina del choque. Al contrario, nuevos choques prepararon el terreno para otra ronda de terapia de choque: el “choque de la deuda” de comienzos de los 80, seguido por una ola de hiperinflación y de derrumbe de los precios de las materias primas de las que dependen sus economías.

Hoy, en América Latina, en cambio, las nuevas crisis están siendo repelidas y los viejos choques están perdiendo su virulencia: una combinación de tendencias que hace que el continente sea no sólo más resistente ante el cambio sino también que sea un modelo para el futuro mucho más resistente a las doctrinas del choque.

Cuando murió Milton Friedman, el año pasado, el intento global de imponer el capitalismo sin trabas que él contribuyó a instalar en Chile tres decenios antes estaba el pleno reflujo. La necrológicas elogiaron al difunto, pero muchas recogían un sentimiento de temor ante la idea de que la muerte de Friedman ponía fin a una nueva era. En el National Post, de Canadá, Terence Corcoran, uno de los más devotos discípulos de Friedman, se preguntaba si el movimiento global que el economista había lanzado tenía alguna posibilidad de persistir. “Como último gran león de la economía de libre mercado, Friedman deja un vacío… No hay nadie vivo hoy que iguale su estatura. A la pregunta de si los principios que Friedman articuló y por los que luchó sobrevivirán a largo plazo sin una nueva generación de dirigentes sólidos, carismáticos y capaces, la respuesta es incierta.”

Sin duda parece improbable. Los herederos intelectuales de Friedman en Estados Unidos, que utilizaron la crisis del 11 de septiembre de 2002 para lanzar una economía floreciente basada en la privatización de la guerra y la seguridad nacional, estaban en el momento más bajo de su historia. El momento político álgido del movimiento habían sido los años del copo a manos de los republicanos del Congreso de Estados Unidos en 1994; sólo nueve días antes de la muerte de Friedman, éstos volvieron a perder su mayoría ante los demócratas. Los tres aspectos principales que contribuyeron a la derrota de los republicanos en 2006 fueron: la corrupción política, el desbarajuste en la gestión de la guerra de Irak, y la percepción, perfectamente articulada por Jim Webb, un candidato demócrata que consiguió un escaño en el Senado, en el sentido de que el país había deslizado “hacia un sistema de clases desconocido para nosotros desde el siglo XIX”.

Sin embargo, el lugar en el que este proyecto económico se hallaba en su más profunda crisis era donde había comenzado: América Latina. Washington siempre había considerado el socialismo democrático como un peligro mayor que el comunismo totalitario, fácil de desprestigiar y cómodo enemigo. En los años 1960 y 70, la principal táctica para enfrentar la molesta popularidad del nacionalismo económico y el socialismo democrático consistía en equipararlos al estalinismo, difuminando deliberadamente las claras diferencias entre ambos. Un ejemplo claro de esta estrategia se produjo en los primeros días de la cruzada de Chicago, como los muestran los documentos desclasificados relativos a Chile. A pesar de la propaganda financiada por la CIA, que pintaba a Allende como un dictador de tipo soviético, las principales preocupaciones de Washington por la victoria de Allende las recogía Henry Kissinger en un memo de 1970 dirigido a Nixon: “El ejemplo de un gobierno marxista en Chile, elegido y exitoso, sin duda tendría un impacto y un valor de precedente en otras partes del mundo, en particular en Italia. La extensión imitativa de fenómenos de este tipo en otros lugares afectaría significativamente a su vez al equilibrio mundial y a nuestra propia posición en él.” En otras palabras, Allende tenía que ser suprimido antes de que su tercera vía democrática se extendiese.

Pero el sueño que representó Allende nunca fue derrotado. Fue silenciado por un tiempo, empujado bajo la superficie por el miedo. Es por esta razón que, a medida que América Latina emerge en estos momentos de sus décadas de choque, las viejas ideas vuelven a la superficie junto con la “extensión indicativa” que tanto temía Henry Kissinger.

En 2001 este cambio ya no podía ser ignorado. A mediados de la década de 1970, el legendario periodista de investigación argentino Rodolfo Walsh consideraba el ascenso de las teorías económicas de la Escuela de Chicago implantadas bajo la dictadura militar como un paso atrás, pero no como una derrota definitiva. Las tácticas terroristas utilizadas por los militares habían puesto a su país en estado de choque, pero Walsh sabía que el choque, por su propia naturaleza, es un estado temporal. Antes de que lo matasen a tiros agentes de la policía argentina en las calles en Buenos Aires en 1977, Walsh estimaba que tomaría de 20 a 30 años hasta que los efectos del terror desapareciesen y los argentinos recuperarse en su normalidad, coraje y confianza, listos otra vez para luchar por la igualdad económica y social. Fue en 2001, 24 años más tarde, cuando Argentina salió a la calle en protesta contra las medidas de austeridad prescritas por el Fondo Monetario Internacional y consiguieron poner de patitas en la calle a cinco presidentes en sólo tres semanas.

“¡La dictadura recién terminó!” afirmó el pueblo en ese momento. Con ello quería decir que habían sido necesarios 17 años de democracia para que el legado de terror se desvaneciese, tal como Walsh había predicho.

Desde entonces, este renovado coraje se ha extendido a otros antiguos laboratorios del choque en la región. Y a medida que la gente ha ido librándose del miedo colectivo producido por los tanques y las picanas, con fugas de capital y recortes brutales, muchos exigen más democracia y más control sobre los mercados. Éstas demandas representan la principal amenaza al legado de Friedman porque ponen en cuestión su afirmación principal: el capitalismo y la libertad son parte de un mismo proyecto indivisible.

Los más resueltos opositores a las economías neoliberales en América Latina han venido ganando elección tras elección. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, basándose en una plataforma de “Socialismo del siglo XXI”, fue reelegido en 2006 para un tercer período, con el 63% de los votos. A pesar de los intentos del gobierno de Bush para presentar a Venezuela como una falsa democracia, una encuesta realizada ese mismo año mostró que el 57% de los venezolanos están felices con el estado de su democracia, una tasa de aprobación que es la segunda del continente sólo después de la de Uruguay, país en el que la coalición de izquierdas Frente Amplio fue elegida para gobernar y en el que una serie de referéndums han bloqueado las principales privatizaciones. En otras palabras, en los dos países latinoamericanos en los que las elecciones han dado como resultado desafíos al consenso de Washington, los ciudadanos han renovado su fe en la capacidad de la democracia para mejorar sus vidas.

Desde el colapso argentino de 2001, la oposición a las privatizaciones se ha convertido en el tema definitorio en el continente, una cuestión capaz de crear gobiernos y destruirlos; a finales de 2006 estaba creando prácticamente un efecto dominó. Luiz Inácio da Silva, Lula, fue reelegido presidente de Brasil en gran medida porque transformó la votación presidencial en un referéndum sobre las privatizaciones. Su oponente, perteneciente al partido responsable de las principales ventas de empresas públicas de Brasil en los años 90, llegó a presentarse disfrazado de piloto de carreras socialista, con una chaqueta y una gorra de béisbol cubiertas con los logos de las compañías públicas que todavía no habían sido vendidas. Los votantes no se lo creyeron y Lula consiguió el 61% de los votos. Poco más tarde, en Nicaragua, Daniel Ortega, ex presidente con los sandinistas, hizo de los frecuentes apagones que sufre el país el centro que su campaña ganadora. La venta de la compañía nacional de electricidad a la empresa española Unión Fenosa, tras el huracán Mitch, afirmó, era el origen del problema. “¿Quien trajo a Unión Fenosa a este país?, pregunto. “El gobierno de los ricos, el de los que están al servicio del capitalismo bárbaro.”.

En noviembre de 2006, las elecciones presidenciales de Ecuador se convirtieron en un campo de batalla ideológico similar. Rafael Correa, un economista de izquierda de 43 años, ganó las elecciones contra Álvaro Noboa, magnate del banano y uno los hombres más ricos del país. A los acordes de “We’re Not Gonna Take It! 1 , del grupo de rock neoyorquino Twisted Sisters, como música de fondo de su campaña electoral, instó a su país a “vencer todas las falacias del neoliberalismo.” Tras su victoria, el nuevo presidente de Ecuador declaró que no era, en absoluto, “un fan de Milton Friedman.” Ya entonces, el presidente de Bolivia, Evo Morales, estaba cumpliendo su primer año en el cargo. Después de enviar al ejército a recuperar los campos de gas del “saqueo” de las transnacionales, procedió a nacionalizar otras partes del sector minero. Ese mismo año, en Chile, bajo el liderazgo de la presidenta Michelle Bachelet –encarcelada durante la dictadura de Pinochet— los estudiantes de secundaria organizaron una serie de protestas militantes contra el sistema educativo de dos niveles, introducido por los Chicago Boys. Los mineros del cobre de ese mismo país iniciaron poco después sus propias huelgas.

En diciembre de 2006, un mes después de la muerte de Friedman, los dirigentes de América Latina se reunieron en una cumbre histórica celebrada en Bolivia, en la ciudad de Cochabamba, en la que un levantamiento popular contra la privatización del agua había obligado a la transnacional Bechtel a abandonar el país unos años antes. El presidente Morales abrió las sesiones con un compromiso para cerrar “las venas abiertas de América Latina”. Se trataba de una referencia al libro de Eduardo Galeano de ese mismo título, lírico relato del violento saqueo que convirtió a un continente rico en uno pobre. El libro fue publicado en 1971, dos años antes de que Allende fuese derrocado, precisamente por haber intentado taponar algunas de esas venas abiertas, mediante la nacionalización de las minas de cobre de su país. Ese acontecimiento dio paso a una nueva era de furioso pillaje, durante la cual las estructuras construidas por los desarrollistas del continente fueron saqueadas, vaciadas y vendidas.

Hoy los latinoamericanos está recuperando el proyecto tan brutalmente interrumpido hace años. Muchas de las políticas que están surgiendo suenan familiares: nacionalización de los sectores clave de la economía, reforma agraria, grandes inversiones en educación, alfabetización y cuidados sanitarios. No son ideas revolucionarias, pero en su visión sin concesiones de una gobernación que contribuya a que se alcance la igualdad, estas ideas son, sin duda, un firme rechazo de la afirmación expresada por Friedman, en 1975, en una carta a Pinochet en la que afirmaba: “El principal error, en mi opinión, consistió (…) en creer que era posible hacer el bien con el dinero de otras personas.”.

Si bien enlazan claramente con una larga historia de rebeliones, los actuales movimientos de América Latina no son unas copias exactas de sus antecesores. De todas las diferencias, la más llamativa es clara visión de la necesidad de protegerse de los choques que ocurrieron en el pasado: golpes de estado, terapias de choque extranjeras, torturadores formados en Estados Unidos, choques de la deuda y hundimiento de la moneda. Los movimientos de masas de América Latina, que han sido el motor de las victorias electorales de los candidatos de izquierda, están aprendiendo a crear amortiguadores de dichos choques en sus modelos de organización. Son, por ejemplo, menos centralizados que en los años 60, lo que hace más difícil desmovilizar todo el movimiento mediante la eliminación de unos pocos dirigentes. A pesar del abrumador culto a la personalidad que rodea a Chávez, y de sus cuestionables medidas para centralizar el poder a escala estatal, las redes progresistas de Venezuela están al mismo tiempo altamente descentralizadas, y el poder está disperso entre los niveles de base y comunitarios, en miles de consejos vecinales y cooperativas. En Bolivia, los movimientos populares que llevaron a la presidencia a Morales, funcionan de manera similar, y han dejado ya meridianamente claro que Morales no goza de un apoyo incondicional: los barrios lo apoyarán mientras siga siendo fiel a su mandato democrático, ni un momento más. Este tipo de enfoque en red es lo que permitió a Chávez sobrevivir al intento de golpe de 2002: cuando la revolución estuvo amenazada, sus seguidores bajaron de los barrios de ranchos 2 que rodean Caracas para exigir su restauración, un tipo de movilización popular inexistente durante los golpes de la década de 1970.

Los nuevos dirigentes de América Latina están tomando también medidas audaces para bloquear cualquier tipo de golpe militar apoyado por Estados Unidos que pudiera socavar sus victorias democráticas. Chávez ha hecho saber que si elementos de extrema derecha de la provincia de Santa Cruz, en Bolivia, llevan a la práctica sus amenazas contra el gobierno de Morales, las tropas venezolanas saldrán en defensa de la democracia boliviana. Entretanto, los gobiernos de Venezuela, Costa Rica, Argentina, Uruguay y Bolivia han anunciado que ya no enviaran estudiantes a la Escuela de las Américas (bautizada ahora como Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica 3 (SOA/ WHINSEC, por sus siglas en inglés) el centro de formación policial y militar situado en Fort Benning (Georgia, EE UU) en el que tantos de los peores criminales del continente aprendieron las últimas técnicas en materia de antiterrorismo, para luego ponerlas en práctica inmediatamente contra los campesinos de El Salvador o los trabajadores del sector del automóvil en Argentina. Además de cerrar la base militar estadounidense, Ecuador pronto cortará también sus vínculos con la citada escuela. Es difícil exagerar la importancia de estos hechos. Si los militares estadounidenses pierden sus bases y sus programas de formación, su capacidad para infligir choques en el continente se verá seriamente debilitada.

Los nuevos dirigentes de América Latina están también preparándose mejor para los choques producidos por los volátiles mercados. Una de las fuerzas más desestabilizadoras de las últimas décadas ha sido la velocidad con que el capital puede plegar velas y trasladarse otro lugar, o el modo como el hundimiento repentino de los precios de los productos básicos puede devastar todo un sector agrícola. Pero en gran parte de América Latina estos choques tenido ya lugar, dejando tras ellos fantasmales suburbios industriales y grandes extensiones de tierras de cultivo inertes. La tarea de la izquierda latinoamericana, por consiguiente, consiste en tomar los restos abandonados de la globalización y volver a ponerlos en funcionamiento. En Brasil, este fenómeno es claramente apreciable en el millón y medio de campesinos del Movimiento de los Sin Tierra (MST), que han formado centenares de cooperativas con el fin de reclamar las tierras no utilizadas. En Argentina, este aspecto queda de manifiesto en el movimiento de “empresas recuperadas”, en las 200 empresas en bancarrota que sido resucitadas por sus trabajadores y las han convertido en cooperativas que funcionan democráticamente. Para las cooperativas no existe el riesgo de tener que hacer frente a un choque económico debido a una huida de los inversores, por cuanto los inversores ya han desaparecido.

Hugo Chávez ha hecho de las cooperativas de Venezuela una prioridad política primer orden, dándoles preferencia en los contratos gubernamentales y ofreciéndoles incentivos económicos para que negocien entre sí. En 2006 había aproximadamente 100.000 cooperativas en el país, que daban empleo a 700.000 trabajadores. Muchas de ellas son parte de la infraestructura estatal –puestos de cobro en autopistas, mantenimiento de carreteras, centros de salud— puesta en manos de las comunidades para su gestión. Se trata de un movimiento opuesto a la lógica predominante de subcontratación del gobierno: en lugar de subastar partes del Estado en beneficio de las grandes corporaciones y perder con ello el control democrático, las personas usuarias de los recursos reciben la autoridad para gestionarlos, creando así, al menos en teoría, tanto nuevos empleos como unos servicios públicos más responsables. Muchos de los críticos de Chávez ridiculizan estas iniciativas calificándolas de regalos y subvenciones injustas, por supuesto. No obstante, en una época en que Halliburton, desde hace ya seis años, considera al gobierno de Estados Unidos como su cajero automático personal, del que ha retirado más de 20.000 millones de dólares sólo en contratos para Irak, que se niega a contratar trabajadores locales tanto en la costa del Golfo Pérsico como en Irak, que luego a modo de agradecimiento a los contribuyentes estadounidenses traslada sus oficinas a Dubai (con los consiguientes beneficios fiscales y legales), no cabe duda de que las subvenciones directas de Chávez a la gente corriente parecen significativamente menos radicales.

La protección más decisiva de América Latina frente a futuros choques (y por consiguiente frente a la doctrina del choque) proviene de la creciente independencia del continente respecto a las instituciones financieras de Washington, como resultado de una mayor integración entre los movimientos regionales. La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) es la respuesta del continente al Area de Libre Comercio de las Américas, sueño corporativo, actualmente enterrado, de una zona de libre comercio que se extienda desde Alaska a Tierra del Fuego. Aunque el ALBA está en sus primeras etapas, Emir Sader, un sociólogo brasileño, describe su promesa como “un perfecto ejemplo de auténtico comercio justo: cada país proporciona lo que puede producir con más facilidad, y a cambio recibe lo que más necesita, con independencia de los precios de los mercados globales.” Así pues, Bolivia proporciona gas a precios reducidos estables; Venezuela ofrece petróleo fuertemente subvencionado a los países más pobres y comparte sus conocimientos para el desarrollo de las reservas; Cuba envía a miles de médicos a proporcionar cuidados sanitarios en todo el continente, mientras que forma a estudiantes de otros países en sus escuelas de medicina.

Se trata de un modelo muy diferente del tipo de intercambio académico que comenzó en la Universidad de Chicago a mediados de los años 50 del siglo pasado, cuando centenares de estudiantes latinoamericanos aprendieron una única y rígida ideología, y luego volvieron a sus países para ponerla uniformemente en todo el continente. El principal beneficio es que el ALBA es esencialmente un sistema de trueque en el que los países deciden por sí mismos el valor de un determinado producto, en lugar de permitir que sean los traders de Nueva York, Chicago o Londres los que fijen los precios en su lugar. Esto hace a estos países menos vulnerables a las fluctuaciones de precios que tanto han perjudicado a América Latina en otras ocasiones. Rodeada por turbulentas aguas financieras, América Latina está creando una zona de relativa tranquilidad y predecibilidad económica, algo que se consideraba imposible en la era de la globalización.

Cuando un país se halla ante dificultades financieras, esta integración potenciada significa que no debe necesariamente dirigirse al FMI o al Departamento del Tesoro de Estados Unidos en busca de ayuda financiera. Lo cual constituye una bendición, por cuanto la Estrategia de Seguridad Nacional para 2006 4 establece claramente que para Washington, la doctrina del choque sigue plenamente vigente: “En caso de crisis, la respuesta del FMI deberá reforzar la responsabilidad de cada país por sus propias opciones económicas”, dice el documento. “Un FMI más focalizado reforzará las instituciones y la disciplina de mercado en sus decisiones finales” Este tipo de “disciplina de mercado” sólo puede aplicarse si los gobiernos piden ayuda a Washington. Tal como el vicedirector ejecutivo del FMI, Stanley Fischer, explicó con ocasión de la crisis financiera asiática, el prestatario sólo puede prestar ayuda si se le solicita, “pero cuando (un país) no dispone de dinero, no tiene muchos lugares a donde ir.” Ahora, ya no es así. Gracias a los altos precios del petróleo, Venezuela ha surgido como un prestatario importante a otros países en vías de desarrollo, permitiéndoles poner fin a su dependencia de Washington. Más significativo aún, el próximo mes de diciembre verá el nacimiento de una alternativa regional a las instituciones financieras de Washington: el Banco del Sur, que prestará fondos a los países miembros y promoverá la integración económica de éstos.

Ahora que pueden dirigirse a otras instancias en busca de ayuda, los gobiernos de la región están evitando al Fondo Monetario Internacional, lo que tiene consecuencias importantes. Brasil, encadenado a Washington durante tanto tiempo por su enorme deuda, se niega a firmar un nuevo acuerdo con el Fondo. Venezuela está estudiando su retirada del FMI y del Banco Mundial, e incluso Argentina, antes alumno modelo de Washington, ha adoptado esta misma actitud. En su discurso sobre el estado de la Nación, de 2007, el Presidente Néstor Kirchner (al que ha sucedido ahora su esposa, Cristina) dijo que los deudores externos del país le habían dicho: “Deben llegar a un acuerdo con el Fondo Internacional a fin de poder pagar la deuda.” “A lo que les respondí: señores, somos soberanos. Queremos pagar la deuda, pero de ninguna manera vamos a establecer otro acuerdo con el FMI.” Como resultado, el FMI, un poder supremo durante la década de 1980 y 1990, ya no constituye una fuerza en el continente. En 2005, América Latina representaba el 80% de la cartera de préstamos del FMI; en la actualidad, el continente representa sólo el 1%, un cambio oceánico en sólo dos años.

Esta transformación va más allá de América Latina. En sólo tres años, la cartera de préstamos a escala mundial del FMI se ha reducido de 81.000 millones de dólares a 11.800 millones de dólares, y la mayor parte de la misma en Turquía. Convertido en un paria en aquellos países en los que ha gestionado las crisis como un medio para conseguir beneficios, el FMI está desapareciendo.

El Banco Mundial se halla ante un futuro igualmente precario. En abril, Rafael Correa reveló que había suspendido todos los préstamos del Banco y había declarado al representante de esta institución en Ecuador persona non grata, lo que se trata de una medida excepcional. Dos años antes, explicó Correa, el Banco Mundial había utilizado un préstamo de 100 millones de dólares para hacer fracasar medidas económicas que hubieran supuesto la redistribución de los recursos petroleros del país en beneficio de los pobres. “Ecuador es un país soberano y no soportaremos la extorsión por parte de esta burocracia”, afirmó. Entretanto, Evo Morales anunció que Bolivia se retiraría del organismo de arbitraje del Banco Mundial, organismo que permite a las corporaciones multinacionales llevar a los tribunales a los gobiernos nacionales cuando éstos establecen medidas que reducen sus beneficios. “Los gobiernos de América Latina, y creo que el mundo, nunca ganan estos casos. Las transnacionales siempre salen vencedoras,” afirmó Morales.

Cuando Paul Wolfowitz se vio obligado a dimitir como presidente del Banco Mundial en mayo pasado, quedó meridianamente claro que la institución necesitaba adoptar importantes medidas si quería recuperarse de la profunda crisis de credibilidad que sufre. En pleno asunto Wolfowitz, el Financial Times informó que cuando los gestores del Banco Mundial hacían llegar sus consejos al mundo en desarrollo, “éste se reía en su cara.” Si a ello se añade el fracaso de las conversaciones de la Organización Mundial de Comercio en 2006 (con declaraciones que afirmaban que “la globalización está muerta”) en la actualidad parece como si las tres principales instituciones encargadas de imponer la ideología de la Escuela de Chicago con carácter de inevitabilidad económica están en riesgo de extinción.

Parece lógico que la revuelta contra el neoliberalismo tenga su vanguardia en América Latina. Como habitantes del primer laboratorio del choque, los latinoamericanos han tenido más tiempo para recuperarse, y comprender cómo funcionan las políticas de choque. Esta comprensión es fundamental para una nueva política adaptada a nuestros tiempos de choque. Cualquier estrategia basada en la explotación de la ventana de oportunidad que abre un choque traumático –el elemento central de la doctrina del choque- descansa en gran medida en el elemento sorpresa. Un estado de choque es, por definición, un momento en el que hay una brecha entre los acontecimientos que se suceden rápidamente y la información existente para explicarlos. Sin embargo, tan pronto como tenemos una nueva narrativa que ofrece una perspectiva sobre los acontecimientos del choque, volvemos a estar reorientados y el mundo comienza a tener sentido una vez más.

Una vez entendidos los mecanismos de la doctrina del choque, en profundidad y colectivamente, cada vez más difícil resulta tomar por sorpresa a las comunidades, y más difícil confundirlas.

http://www.thenation.com/doc/20071126/klein

* * *

1 “No vamos a tragar eso” (N. del T.)

2 Chabolas, villas miseria (N. del T.)

3 http://www.soaw.org/type.php?type=18 (N. del T.)

4 2006 National Security Strategy, 18.3.2006 (N. del T.)

Traducido del inglés para Rebelión por S. Seguí/ rebelion.org

Written by Eduardo Aquevedo

30 junio, 2008 at 13:06

ENCUESTA INDICA ALTA APROBACION A GOBIERNO DE CHAVEZ EN VENEZUELA

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Una encuesta realizada por el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (Ivad) de Félix Seijas reportó que 73,9% de la población considera bueno el desenvolvimiento como presidente de Hugo Chávez.

Tan sólo 22,8% de los consultados catalogó como mala la gestión gubernamental.

Así lo indicó el periodista José Vicente Rangel en su programa dominical de televisión en donde explicó que la mencionada encuestadora es la que ha obtenido mayores aciertos en los distintos procesos electorales que se han realizado en el país. Ante la pregunta, de realizarse elecciones en Venezuela ¿Usted votaría a favor o en contra de Hugo Chávez?, Rangel mencionó que 56,8% se mostró a favor y 26,1% en contra.

Por otra parte, en la evaluación del desenvolvimiento de la oposición política, 17,5% consideró que era bueno y 43,2% como malo. Dicha encuesta corresponde al 6 de junio de 2008 y fue elaborada con base en una muestra de 1.200 entrevistas con una cobertura nacional.

Entre los encuestados, 53,8% consideró que la situación general del país es buena mientras que para 42,6% es mala y 3,7% contestó el ítem no sabe, no responde. En cuanto a la situación general del país en los últimos tres años, 52,1% contestó que ha mejorado; 37,8% consideró que ha empeorado y no sabe, no responde 10,2%.

De igual manera, a los encuestados se les preguntó: ¿Cree usted que la situación del país será mejor? A lo que 67% contestó mejor; peor 19,2% y no sabe/no responde 13,8%. Los consultados consideraron que entre los principales problemas que confronta el país está la inseguridad 74%, desempleo 31%, desabastecimiento 22,1% y alto costo de la vida 21,6 %.

De igual manera, evaluaron el funcionamiento de las misiones educativas del Gobierno, tales como Robinson, Ribas y Sucre, en este último año. En este caso, 70,6% de los encuestados las calificó como buenas; ni buenas, ni malas 6,2%; malas 10,5% y no sabe, no responde 12,3%.
(REBELION.ORG)

Written by Eduardo Aquevedo

30 junio, 2008 at 10:16

Publicado en AMERICA LATINA, ENCUESTA

BARACK OBAMA Y LOS CHICAGO BOYS, por Naomi Klein

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En mayo, cuando el presidente de la Universidad de Chicago, Robert Zimmer, anunció la creación de un centro de investigación económica dedicado a continuar y aumentar el legado de Milton Friedman, más de 100 miembros de la facultad firmaron una carta de protesta.

Barack Obama tardó apenas tres días desde que Hillary Clinton se retiró de la competencia en declarar a la CNBC: “Verá: soy un tipo procrecimiento, promercado. Amo al mercado”. Demostrando que no es una mera aventura de primavera, designó a Jason Furman, de 37 años de edad, a la cabeza de su equipo de política económica. Furman es uno de los más prominentes defensores de Wal-Mart, ungiendo a la compañía como “una historia de éxito progresista”. En el transcurso de la campaña, Obama atacó a Clinton por ser parte del directorio de Wal-Mart y prometió “no compraré allí”. Para Furman, sin embargo, la real amenaza son los críticos de la gigantesca compañía: “Los esfuerzos por hacer que Wal-Mart eleve sus salarios y beneficios” están generando “daño colateral” que “resulta demasiado enorme y dañino para la gente trabajadora y la economía en general, para que yo me siente indolentemente y cante ‘Kum-Ba-Ya’ por el interés de la armonía progresista”.

El amor de Obama por los mercados y su deseo de cambio no son inherentemente incompatibles. “El mercado se ha desequilibrado”, dice, y ciertamente que lo ha hecho. Muchos remontan este profundo desequilibrio a las ideas de Milton Friedman, que lanzó una contrarrevolución contra el New Deal (Nuevo Trato de Franklin Delano Roosevelt) desde su cátedra del Departamento de Economía de la Universidad de Chicago. Y en esto hay más problemas, porque Obama que enseñó derecho en la Universidad de Chicago durante una década está plenamente inmerso en la forma de pensar conocida como Escuela de Chicago. Eligió como su principal asesor económico a Austan Goolsbee, un economista de Chicago del sector más izquierdista de un espectro que llega al centro derecha. Goolsbee, a diferencia de sus colegas friedmanianos, ve a la desigualdad como un problema. Su solución fundamental, sin embargo, es más educación, una línea que también puede encontrarse en Alan Greenspan. En la ciudad de ambos, Goolsbee se ha esmerado en vincular a Obama con la Escuela de Chicago. “Si se mira a su plataforma, a sus asesores, a su temperamento, el tipo tiene un saludable respeto por los mercados”, dijo a la revista “Chicago”. “Está en el ethos (de la universidad), lo que es diferente a decir que está por el laissez-faire”.

Otro fan de Obama de Chicago es el multimillonario de 39 años de edad Kenneth Griffin, CEO del fondo de inversiones de riesgo Citadel Investment Group. Griffin, que dio la máxima donación permitida a Obama, es una especie de niño símbolo de una economía desbalanceada. Se casó en Versalles, ofreció la fiesta posterior en el lugar de vacaciones de María Antonieta, con la actuación del Cirque du Soleil, y es uno de los más tenaces opositores a terminar con las ventajas tributarias de los fondos de riesgo. Mientras Obama habla de endurecer las reglas comerciales con China, Griffin ha estado echando abajo las pocas barreras que existen. A pesar de sanciones que prohíben la venta de equipamiento policial a China, Citadel ha entregado dinero a controvertidas empresas de seguridad basadas en China, que están poniendo a la población local bajo niveles de vigilancia sin precedentes.

Es el momento para inquietarse por los Chicago Boys de Obama y su empeño en desbaratar los intentos serios de regulación. Fue en los dos meses y medio que mediaron entre que ganó la elección de 1992 y juró el cargo cuando Bill Clinton viró en u respecto a la economía. Había hecho campaña prometiendo revisar el Nafta, agregándole cláusulas laborales y medioambientales e inversiones en programas sociales. Pero dos semanas antes de su toma de posesión, se reunió con el entonces jefe de Goldman Sachs, Robert Rubin, quien lo convenció de optar por la austeridad y más liberalización. Rubin dijo a PBS que Clinton tomó la decisión antes de pisar la Oficina Oval, durante la transición, respecto de lo que era un cambio dramático en la política económica. Furman, discípulo de Rubin, fue elegido para encabezar el Proyecto Hamilton de la Brookings Institution, el think tank al que Rubin ayudó a encontrar argumentos a favor de reformar, y no abandonar, la agenda del libre comercio. Agréguese a eso la reunión de febrero de Golsbee con funcionarios del consulado canadiense que salieron de ella con la clara impresión de que se les había aconsejado no tomar en serio la campaña anti Nafta de Obama, y existen todas las razones para preocuparse por una repetición de 1993.

La ironía está en que no existe absolutamente razón alguna para este retroceso. El movimiento lanzado por Friedman, incorporado por Ronald Reagan y fortalecido bajo Clinton enfrenta una profunda crisis de legitimidad en todo el mundo. En ninguna parte es esto más evidente que en la misma Universidad de Chicago. En mayo, cuando el presidente de la universidad, Robert Zimmer, anunció la creación de un Instituto Milton Friedman con 200 millones de dólares, un centro de investigación económica dedicado a continuar y aumentar el legado de Friedman, estalló una controversia. Más de 100 miembros de la facultad firmaron una carta de protesta. “Los efectos del orden global neoliberal que se ha instalado en las décadas recientes, fuertemente sustentado por la Escuela de Economía de Chicago, no han sido para nada inequívocamente positivos”, declara la carta. “Muchos podrían sostener que han sido negativos para gran parte de la población mundial”. Cuando Friedman murió, en 2006, críticos tan categóricos de su legado estaban ampliamente ausentes. Los memoriales de adoración hablaron sólo de grandes logros, con una de las apreciaciones más prominentes, publicada en “The New York Times”, escrita por Austan Goolsbee. Pero ahora, apenas dos años más tarde, el nombre de Friedman es visto como un inconveniente hasta en su propia alma máter. ¿Por qué entonces eligió Obama este momento, cuando todas las ilusiones de un consenso se han desvanecido, para ponerse retro Chicago? La noticia no es del todo mala. Furman afirma que contará con la experiencia de dos economistas keynesianos: Jared Bernstein, del Economic Policy Institute, y James Galbraith, hijo del némesis de Friedman, John Kenneth Galbraith. Nuestra “actual crisis económica”, dijo Obama recientemente, no viene de la nada. Es “la conclusión lógica de una filosofía agotada y mal orientada que ha dominado Washington por demasiado tiempo”.

Muy cierto. Pero antes de que Obama pueda purgar a Washington de los residuos del friedmanismo, tiene que hacer cierta limpieza ideológica en su propia casa.

The New York Times Syndicate/La Nación Domingo.

Written by Eduardo Aquevedo

30 junio, 2008 at 8:58

Publicado en POLITICA INTERNACIONAL, USA

El Opus Dei y la Universidade los Andes, Chile

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Las donaciones del Opus Dei a la Universidad de los Andes

El establecimiento ubicado en San Carlos de Apoquindo es el que más aporte privados recibe, superando incluso a la PUC y a la U. de Chile. Los nombres tras estas ofrendas son parte de la elite empresarial cercana a la obra de Escrivá de Balaguer. Conozca quién es quién entre los hombres de negocio más conservadores del catolicismo chileno.

La mañana del jueves 19 de junio, una lluvia tupida caía en Santiago, pero a los cientos de ejecutivos que en ese instante estaban en el gran salón del centro de eventos CasaPiedra, apenas les importaba. Quienes no estaban tomando un café en el pasillo escuchaban atentos las palabras de Mauricio Larraín Garcés, el hombre fuerte del Grupo Santander en Chile. El seminario se llamaba “Sensatez y sentimientos” como el libro de Jane Austen y estaba centrado en la persona y la empresa. Por eso, el ejecutivo se entusiasmó contando que a comienzos de año, el equipo de recursos humanos les aseguró que en 2010 el Banco Santander lideraría el ranking Best Place To Work. “Me dijeron que serían el número uno y están trabajando para ello”, relató el banquero, y agregó: “A las personas les gusta ser exigidas al máximo para dar el máximo”.

Larraín Garcés tiene una impronta imponente y un hablar pausado. Junto con ser el presidente del banco más grande y rentable del país, es supernumerario del Opus Dei. Y como todo seguidor de la obra de monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer, aprovecha cada oportunidad para difundir su pensamiento. Por eso las palabras de Larraín hacen referencia directa al mensaje de Escrivá, quien decía que para lograr la santificación del trabajo hay que esforzarse por realizarlo “con la mayor perfección posible”. Larraín también se refirió al “acto glorioso”, al “espíritu de servicio” y a “dejar huella e influir”, todos conceptos esenciales de las enseñanzas del fundador del Opus Dei.

No es extraño que los fieles de Escrivá aprovechen todo momento para difundir la Obra. Menos aún si es ante una audiencia compuesta ciento por ciento por ejecutivos de las empresas más importantes del país. Es su ámbito natural y en el que el Opus Dei se ha centrado en los últimos años por extender su influencia. Hoy, este sector de la Iglesia Católica el más conservador de todos es el que tiene mayor llegada en la elite empresarial chilena. Sólo basta observar el éxito que tiene la Escuela de Negocios de la Universidad de los Andes y las cuantiosas donaciones a la casa de estudios superiores del Opus Dei.

Favorita de los donantes

Hoy, esta universidad es la que más aporte privados recibe, superando incluso ampliamente a las más tradicionales del país. El año pasado lideró nuevamente las recaudaciones, con donaciones privadas por 5.400 millones de pesos. En los dos escalones siguientes están la PUC y la U. de Chile, con cinco mil millones y 4.500 millones, respectivamente. En el Opus Dei precisan que la universidad no pertenece a la prelatura. Sí está relacionado con la Obra el grupo de empresarios y académicos que en 1989 formó la institución, entre los que estaban los empresarios Eduardo Fernández León, Matías Izquierdo Menéndez y Eduardo Gulisasti Gana. Sin embargo, en el sitio web de la universidad aclaran que “el Opus Dei es el garante moral de la formación espiritual de la comunidad universitaria”.

¿Cómo Los Andes se convirtió en menos de 20 años en la casa de estudios favorita de los donantes privados? Joaquín García-Huidobro, consejero de la universidad, asegura que la clave del éxito está en dos asociaciones: la de amigos y la de ex alumnos del plantel. “A estas agrupaciones se incorporaron personas comprometidas con nuestro propósito educativo, capaces de presentar a los donantes proyectos atractivos”, sostiene. Cuando quisieron construir la monumental sede de la Escuela de Estudios Superiores de la Empresa (ESE, conocida también como Escuela de Negocios) no les faltó la plata. Y varios miles de los millones que captaron el año pasado, irán a parar a los seis mil metros cuadrados que tendrá el edificio que albergará nuevas salas para la ESE y la Escuela de Derecho, que estará listo a mediados de 2009.

Sin embargo, más que estos proyectos colosales, quienes consiguen captar estas suculentas donaciones son los nombres detrás de los “amigos” de la universidad, todos con extensas e intrincadas redes en la elite empresarial nacional. La lista de los miembros del directorio de esta asociación marea: la preside Juan Ruiz-Tagle Irarrázaval, ex presidente del Comité de Paltas, y la integran también Eduardo Fernández León, José Antonio Garcés, Gonzalo Ibañez Langlois, Matías Izquierdo Menéndez y Mauricio Larraín Garcés, entre otros. Son ellos todos pesos pesados del empresariado local quienes se encargan “por un lado, de mantener un estrecho contacto con los académicos y detectar los proyectos que sean más interesantes, y por otro, dar a conocer esos proyectos a los potenciales donantes”, explica García-Huidobro.

Los benefactores

Varios de los integrantes de este directorio son quienes realizaron los mayores aportes a la universidad el año pasado. Uno de los principales benefactores de Los Andes y de la Obra en general es Fernández León, miembro del Opus Dei y de la junta directiva del plantel. “El Negro” como le dicen sus amigos , su señora, Valerie Mac Auliffe, y dos de sus hijos, Tomás y Eduardo, donaron a título personal alrededor de 684 millones de pesos. Si a esa cifra se suman los aportes que realizó a través de algunas de sus empresas como la clínica Santa María y la isapre Banmédica , la cifra supera holgadamente los 900 millones de pesos. Eso no es todo. A través de Inversiones Teval la sociedad que comparte con José Antonio Garcés y que controla Consorcio Financiero y que participa en Almendral , “el Negro” aportó otros 790 millones.

Su partner en Teval también es otro de los megadonantes de la universidad del Opus. Garcés socio también de Embotelladora Andina y su familia su esposa, María Teresa Silva, y cinco de sus hijos entregaron el año pasado al plantel 620 millones de pesos, siendo el que más aportó el mismo José Antonio, quien donó a su nombre 350 millones de pesos. Los Garcés Silva desembolsaron toda esta plata con el objetivo de financiar la construcción y los equipos de la nueva joyita de Los Andes: el hospital clínico. Entre los mayores donante individuales está Luis Enrique Yarur Rey, presidente del BCI y dueño de las farmacias Salcobrand. Yarur es uno de los empresarios connotados más cercanos a la Obra, y su señora, Ane Miren Arrasate, es miembro del directorio de la Fundación Nocedal. El año pasado, este banquero donó a su nombre 777 millones de pesos y otros 194 millones a nombre del BCI.

En el listado de los benefactores de la Universidad de los Andes están otros conocidos empresarios; eso sí, con cifras menores. Uno de los dueños de Embotelladora Andina, José Said Saffie, y su hijo Salvador, aparecen donando en conjunto 150 millones de pesos. El grupo Security, de propiedad de Francisco Silva y Renato Peñafiel, entregó otros 196 millones. El supernumerario Nicolás Hurtado Vicuña cuya familia es uno de los dueños de Almendral aportó 30 millones para el fondo de becas.

Y el poderoso Ricardo Claro Valdés donó a su nombre 4,5 millones, y otros 33 millones a través de Cristalerías Chile y Sudamericana de Vapores. Una supernumeraria asegura que Claro no es del Opus Dei, y él se ha encargado de precisarlo en varias oportunidades. Sin embargo, cuando en octubre de 2002 viajó a la canonización de Escrivá de Balaguer, confesó que era admirador de la Obra, “porque es un nuevo tipo de santidad que se asimila a la época en que vivimos”. Llama la atención, sin embargo, que el mayor benefactor del plantel no sea de uno de los grandes nombres del empresariado criollo. Según el listado, la más cuantiosa de las donaciones del año pasado la hizo Elina Gianoli Gainza, quien el 10 de diciembre realizó dos aportes que en total suman 1.417 millones de pesos, superando a nombres como Fernández León y Yarur Rey.

En su libro “El imperio del Opus Dei en Chile”, la periodista María Olivia Mönckeberg cuenta que la familia uruguaya Gianoli Gainza fue una de las pioneras en apoyar económicamente a la Obra, cuando sus primeros clérigos llegaron a Chile, en la década de los cincuenta. “Colaboran porque son muy católicos”, confirma el sacerdote numerario Francisco Baeza. Según “Romana”, el boletín oficial de la prelatura, Elina Gainza de Gianoli quien murió en 1989 “realizó una generosa ayuda a las actividades de la Prelatura del Opus Dei en Chile”. Hoy dos de sus hijos, Elina y Pedro, mantienen importantes participaciones en dos empresas chilenas, Almendral y Molymet, y siguen siendo benefactores de la Obra.

La niña consentida del Opus

Los nombres de todos estos grandes empresarios se repiten, juntos y revueltos, en muchas de las actividades de la ESE, la niña de los ojos de la Universidad de los Andes. Su sede es uno de los edificios más imponentes de la casa de estudios, situada a los pies de San Carlos de Apoquindo, con la cordillera como telón de fondo. Es una construcción ostentosa, de ladrillos terracota, rodeada de pulcros jardines y de estacionamientos repletos de camionetas 4×4. La ESE tiene también su propia capilla, donde los alumnos pueden acceder a la atención sacerdotal y a la confesión tres días a la semana. Las misas se realizan los lunes y viernes, a la una y media de la tarde.

Por las puertas de esta escuela ingresan día a día los empresarios y gerentes más top del país. Lo vienen haciendo desde 1999, cuando fue creada, bajo la inspiración del IESE, la Escuela de Negocios de la Universidad de Navarra, en España, plantel que pertenece a la prelatura y que impulsó Escrivá de Balaguer.

Agustina López, periodista española y ex numeraria del Opus Dei, asegura que el plus del IESE rankeado entre las 20 mejores escuelas de negocio del mundo es preparar a muchos de los ejecutivos que dirigen algunas de las compañías españolas más prestigiosas. En menos de una década, la ESE ha conseguido en Chile el mismo logro y ya se ubica entre las tres escuelas de negocios más importantes del país. Álvaro Pezoa, consejero del instituto, cuenta que por sus aulas han pasado empresarios y ejecutivos de firmas como el Banco Santander, BCI, Watts, Ariztía, el grupo GTD y cientos más. “Somos una escuela nueva y en este corto tiempo hemos generado una buena impresión, fruto del trabajo en el mundo empresarial, que ha visto con mucha claridad nuestra vocación de ser una escuela de alta dirección. Obviamente no es una cuestión exclusivista ni mucho menos, pero sin duda que nuestro primer objetivo es llegar a la gente que toma decisiones en la empresa. Eso está claro”, afirma.

La joyita de la ESE es el PADE, programa que está dirigido a gerentes generales, miembros de directorios y dueños de empresas, y que ha preparado a gente como el ex timonel de la Sofofa Fernando Agüero y el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Pedro Corona. Muchos más nombres connotados de la elite chilena se repiten en el Consejo Asesor Empresarial de la ESE, agrupación que ayuda a delinear las directrices de la escuela. En el listado hay varios supernumerarios y muchos de los benefactores de la universidad. Están Mauricio Larraín, Luis Enrique Yarur, José Antonio Garcés, Eduardo Fernández, Ricardo Claro, Manuel Cruzat, el dueño de la corredora LarrainVial, Leonidas Vial; el presidente de la bolsa, Pablo Yrarrázaval; el consejero de la Sofofa Ernesto Noguera; el hermano del ex presidente del Banco Central, Canio Corbo, y el ex ministro de Hacienda de Pinochet Jorge Cauas, entre varios otros.

El chorreo santificado

A juicio de López, no es extraño este estrecho vínculo entre el Opus Dei y los empresarios. “Uno de sus principales objetivos es llegar a la elite a través de la pirámide empresarial. Ir siempre hacia arriba, acercándose a la gente del ala poderosa. Acá en España, la prelatura siempre ha estado alineada con el dinero, el poder y la derecha. Extrañamente, para el Opus no es lo mismo un obrero que un empresario”.

María Olivia Mönckeberg agrega: “Escrivá de Balaguer le daba mucha importancia sobre todo en su libro “Camino” a la elite, a estar siempre en la cúspide, porque desde allí se influye en el resto de la sociedad. Por eso el objetivo de la Obra es llegar a ser muy decisivos en la formación de los valores de la sociedad. Además, sus miembros dan una suerte de bendición al trabajo bien hecho, como dicen ellos, y ‘el tener’ pasa a ser algo positivo o menos cuestionado que en las encíclicas papales. Por eso no es extraño ver a la elite empresarial vinculada al Opus Dei”.

Monseñor Alfonso Baeza, actual vicepresidente de Caritas Chile y ex vicario de la Pastoral Obrera, conoce la Obra porque es hermano de Francisco Baeza y porque fue alumno en la UC del padre Adolfo Rodríguez, el primer clérigo del Opus que llegó a Chile. “Hasta un simple observador puede apreciar que ellos están cerca de la elite empresarial y de la gente influyente. Son personas que defienden el statu quo de la sociedad, la propiedad privada, la libre empresa y, claro, su aporte es la santificación del trabajo”, asegura.

“Por ejemplo, la Universidad de los Andes se ha construido porque hay una gran cantidad de personas que han dado mucha plata. Pero con eso fortalecen a un sector social que ya tiene bastante. Y ellos creen que donando evitan la condena, que con la firma de un cheque evitan la reprobación de tener. Esa interpretación se puede identificar con la caricatura del chorreo: ‘Trabajo mucho, con eficacia, gano mucha plata, y lo que quede se comparte’. Esa es un poco la postura que surge de esta espiritualidad: el chorreo santificado”, explica. LND

El vínculo con el Banco Santander

El grupo Santander es uno de los que más dona a las universidades chilenas. En 2005 entregó casi 850 millones a la Universidad de los Andes, pero el año pasado bajó considerablente su aporte, a 3.451.560 pesos. “El interés del Santander por la educación superior es un interés profundo, de largo plazo, porque entendemos que en la universidad están estudiando los líderes del futuro, que van a manejar el país en el futuro. Por eso, estamos apoyando fuertemente a las universidades”, explica a LND Mauricio Larraín, presidente del banco y supernumerario.

En España, donde está la matriz del grupo, el Santander también está relacionado con la Obra. Agustina López explica que el presidente del holding, Emilio Botín, está casado con la supernumeraria Paloma O’Shea, hermana de la conocida numeraria Covadonga O’Shea, quien ha sido invitado varias veces a Chile a participar en seminarios organizados por la revista de la prelatura, “Hacer familia”.

¿Dónde están?

Una de las enseñanzas más claras de Escrivá es que sus miembros realicen su trabajo lo mejor posible, para así llegar a la cúspide. Muchos de sus seguidores miembros del empresariado, tomaron sus palabras al pie de la letra y han llegado a las cúpulas de los gremios empresariales más importantes del país. Basta echar un vistazo a los directorios de algunos de ellos. En la Asociación de Bancos, el primer y el segundo vicepresidentes son Luis Enrique Yarur y Mauricio Larraín. Fernando Agüero fue presidente de la Sofofa. En Icare fue presidente Mauricio Larraín, mientras Patricio Parodi, supernumerario y uno de los hombres de confianza de Fernández León, es miembro del directorio de esa organización. Y José Antonio Guzmán, quien viajó a Roma a la canonización de Escrivá y es padre del ex vocero del Opus Dei, fue presidente de la CPC hasta 1996.

¿Quién es quién en el Opus Dei?

Supernumerarios. Son la mayoría de los miembros. Lo más frecuente es que sean mujeres u hombres casados. Para ellos, la santificación de los deberes familiares forma parte primordial de su misión. Numerarios. Son célibes y se encuentran plenamente disponibles para atender las labores apostólicas y la formación de los demás fieles de la prelatura; ordinariamente pueden vivir en centros de la prelatura. Entre las numerarias, algunas se dedican principalmente a los trabajos domésticos en las sedes de los centros de la prelatura.

Tomado de La Nación del Domingo, Por Carolina Rojas y Darío Zambrano

BARACK OBAMA Y LOS CHICAGO BOYS, por Naomi Klein

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En mayo, cuando el presidente de la Universidad de Chicago, Robert Zimmer, anunció la creación de un centro de investigación económica dedicado a continuar y aumentar el legado de Milton Friedman, más de 100 miembros de la facultad firmaron una carta de protesta.

Barack Obama tardó apenas tres días desde que Hillary Clinton se retiró de la competencia en declarar a la CNBC: “Verá: soy un tipo procrecimiento, promercado. Amo al mercado”. Demostrando que no es una mera aventura de primavera, designó a Jason Furman, de 37 años de edad, a la cabeza de su equipo de política económica. Furman es uno de los más prominentes defensores de Wal-Mart, ungiendo a la compañía como “una historia de éxito progresista”. En el transcurso de la campaña, Obama atacó a Clinton por ser parte del directorio de Wal-Mart y prometió “no compraré allí”. Para Furman, sin embargo, la real amenaza son los críticos de la gigantesca compañía: “Los esfuerzos por hacer que Wal-Mart eleve sus salarios y beneficios” están generando “daño colateral” que “resulta demasiado enorme y dañino para la gente trabajadora y la economía en general, para que yo me siente indolentemente y cante ‘Kum-Ba-Ya’ por el interés de la armonía progresista”.

El amor de Obama por los mercados y su deseo de cambio no son inherentemente incompatibles. “El mercado se ha desequilibrado”, dice, y ciertamente que lo ha hecho. Muchos remontan este profundo desequilibrio a las ideas de Milton Friedman, que lanzó una contrarrevolución contra el New Deal (Nuevo Trato de Franklin Delano Roosevelt) desde su cátedra del Departamento de Economía de la Universidad de Chicago. Y en esto hay más problemas, porque Obama que enseñó derecho en la Universidad de Chicago durante una década está plenamente inmerso en la forma de pensar conocida como Escuela de Chicago. Eligió como su principal asesor económico a Austan Goolsbee, un economista de Chicago del sector más izquierdista de un espectro que llega al centro derecha. Goolsbee, a diferencia de sus colegas friedmanianos, ve a la desigualdad como un problema. Su solución fundamental, sin embargo, es más educación, una línea que también puede encontrarse en Alan Greenspan. En la ciudad de ambos, Goolsbee se ha esmerado en vincular a Obama con la Escuela de Chicago. “Si se mira a su plataforma, a sus asesores, a su temperamento, el tipo tiene un saludable respeto por los mercados”, dijo a la revista “Chicago”. “Está en el ethos (de la universidad), lo que es diferente a decir que está por el laissez-faire”.

Otro fan de Obama de Chicago es el multimillonario de 39 años de edad Kenneth Griffin, CEO del fondo de inversiones de riesgo Citadel Investment Group. Griffin, que dio la máxima donación permitida a Obama, es una especie de niño símbolo de una economía desbalanceada. Se casó en Versalles, ofreció la fiesta posterior en el lugar de vacaciones de María Antonieta, con la actuación del Cirque du Soleil, y es uno de los más tenaces opositores a terminar con las ventajas tributarias de los fondos de riesgo. Mientras Obama habla de endurecer las reglas comerciales con China, Griffin ha estado echando abajo las pocas barreras que existen. A pesar de sanciones que prohíben la venta de equipamiento policial a China, Citadel ha entregado dinero a controvertidas empresas de seguridad basadas en China, que están poniendo a la población local bajo niveles de vigilancia sin precedentes.

Es el momento para inquietarse por los Chicago Boys de Obama y su empeño en desbaratar los intentos serios de regulación. Fue en los dos meses y medio que mediaron entre que ganó la elección de 1992 y juró el cargo cuando Bill Clinton viró en u respecto a la economía. Había hecho campaña prometiendo revisar el Nafta, agregándole cláusulas laborales y medioambientales e inversiones en programas sociales. Pero dos semanas antes de su toma de posesión, se reunió con el entonces jefe de Goldman Sachs, Robert Rubin, quien lo convenció de optar por la austeridad y más liberalización. Rubin dijo a PBS que Clinton tomó la decisión antes de pisar la Oficina Oval, durante la transición, respecto de lo que era un cambio dramático en la política económica. Furman, discípulo de Rubin, fue elegido para encabezar el Proyecto Hamilton de la Brookings Institution, el think tank al que Rubin ayudó a encontrar argumentos a favor de reformar, y no abandonar, la agenda del libre comercio. Agréguese a eso la reunión de febrero de Golsbee con funcionarios del consulado canadiense que salieron de ella con la clara impresión de que se les había aconsejado no tomar en serio la campaña anti Nafta de Obama, y existen todas las razones para preocuparse por una repetición de 1993.

La ironía está en que no existe absolutamente razón alguna para este retroceso. El movimiento lanzado por Friedman, incorporado por Ronald Reagan y fortalecido bajo Clinton enfrenta una profunda crisis de legitimidad en todo el mundo. En ninguna parte es esto más evidente que en la misma Universidad de Chicago. En mayo, cuando el presidente de la universidad, Robert Zimmer, anunció la creación de un Instituto Milton Friedman con 200 millones de dólares, un centro de investigación económica dedicado a continuar y aumentar el legado de Friedman, estalló una controversia. Más de 100 miembros de la facultad firmaron una carta de protesta. “Los efectos del orden global neoliberal que se ha instalado en las décadas recientes, fuertemente sustentado por la Escuela de Economía de Chicago, no han sido para nada inequívocamente positivos”, declara la carta. “Muchos podrían sostener que han sido negativos para gran parte de la población mundial”. Cuando Friedman murió, en 2006, críticos tan categóricos de su legado estaban ampliamente ausentes. Los memoriales de adoración hablaron sólo de grandes logros, con una de las apreciaciones más prominentes, publicada en “The New York Times”, escrita por Austan Goolsbee. Pero ahora, apenas dos años más tarde, el nombre de Friedman es visto como un inconveniente hasta en su propia alma máter. ¿Por qué entonces eligió Obama este momento, cuando todas las ilusiones de un consenso se han desvanecido, para ponerse retro Chicago? La noticia no es del todo mala. Furman afirma que contará con la experiencia de dos economistas keynesianos: Jared Bernstein, del Economic Policy Institute, y James Galbraith, hijo del némesis de Friedman, John Kenneth Galbraith. Nuestra “actual crisis económica”, dijo Obama recientemente, no viene de la nada. Es “la conclusión lógica de una filosofía agotada y mal orientada que ha dominado Washington por demasiado tiempo”.

Muy cierto. Pero antes de que Obama pueda purgar a Washington de los residuos del friedmanismo, tiene que hacer cierta limpieza ideológica en su propia casa.

The New York Times Syndicate/La Nación Domingo.

Written by Eduardo Aquevedo

29 junio, 2008 at 17:58

Publicado en POLITICA INTERNACIONAL, USA

Chile: los 10 principales grupos económicos (2007-2008).

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El retail emerge con todo. Modelos de negocios de calidad mundial. Los esfuerzos para llegar a ser global. Búsqueda de la eficiencia. Un sector financiero sofisticado. Estas son algunas de las conclusiones que se extraen del ranking sobre los grupos empresariales más relevantes de Chile.

Una radiografía que revela el estado del emprendimiento en el país ( pero no sólo del emprendimiento). También habla de la nueva configuración de la estructura y niveles de internacionalización y transnacionalización del empresariado chileno, y de su gravitación en el escenario latinoamericano. Este estudio realizado por Qué Pasa puede carecer de rigor en varios aspectos, especialmente en lo que concierne el vínculo real de cada grupo con los conglomerados transnacionales de origen estadounidense o europeo, pero sin duda indica tendencias de fondo sobre las dimensiones y características de la nueva clase dominante chilena. Es la razón por la que nos parece útil su publicación en este espacio. E. Aquevedo

1. Grupo Luksic

Fundado por Andrónico Luksic en los ’50, entre ’70 y ’73 se expandieron a Argentina, Colombia y Brasil. En 1996 se reestructuró el grupo: Quiñenco controlarías inversiones financieras e industriales y Antofagasta PLC mantendría el control sobre la minería y los ferrocarriles. Actualmente controlan Minera Los Pelambres, el quinto yacimiento de cobre a nivel mundial. En 2001 toman el control del Banco de Chile y en 2008 se fusiona con el Citibank Chile. El grupo está dividido en tres grandes áreas, cada una a cargo de los hermanos Luksic: la parte financiera (encabezada por Andrónico), la industrial (a cargo de Guillermo) y la actividad minera (dirigida por Jean Paul). Patrimonio del grupo: Se estima en US$11.260 millones (66% en Antofagasta Minerals y el 83% de la propiedad de Quiñenco S.A.)
Empresa más grande: Minera Los Pelambres (aporta los mayores ingresos).
Autodefinición: Agresivos como emprendedores
Inversiones proyectadas al 2010: Antofagasta Minerals (US$ 3.500 millones); Quiñenco (US$ 600 millones); Quiñenco (dispone de US$300 millones para la ejecución de futuros negocios).
Internacionalización: Quiñenco posee ek 15% de sus activos en Brasil, Perú, Colombia y Argentina. Antofagasta Minerals estudia el proyecto de factibilidad de Reko Diq, en Pakistán.
Principal proyecto actualmente en ejecución: El proyecto de cobre y oro Esperanza (US$ 1.900 millones); venta de la unidad de cables de Madeco a Nexans (US$ 448 millones); concreción del proyecto de fusión entre Banco de Chile y Citibank.
Empresas en las que participan (% de la propiedad): Banco de Chile (61,4% en asociación con Citibank); CCU (66,1% en asociación con Heineken); Telefónica del Sur (74,4%); Madeco (45,2%); Minera El Tesoro (100%); Minera Michilla (74,2%); Minera Los Pelambres (60%); Tethyan Copper Company (50%); Aguas Antofagasta (100%); Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (100%).

2. Grupo Falabella

En 1889, el fundador Salvatore Falabella abre la primera gran sastrería de Santiago. En 1937, Alberto Solari se une a la compañía y en 1958 se convierte en una tienda por departamentos. En 1980 se introduce la tarjeta de crédito CMR. En 1990 ingresan al desarrollo de Shopping Centers, a través de Mall Plaza Vespucio. En 1993 se abre la primera tienda en Argentina y en 1995 Falabella ingresa al mercado peruano. En 1996 abren en la Bolsa de Valores. En 1997 se logra un acuerdo de joint venture con Home Depot para desarrollar el negocio de tiendas para el mejoramiento del hogar. En 2001 se adquiere la participación que tenía Home Depot y se crea Home Store. En 2002 inauguración del primer Tottus en Perú. En 2003 la compañía se fusiona con Sodimac. En 2004 se adquiere la cadena de supermercados San Francisco y en 2006 ingresa al mercado colombiano de tiendas por departamentos.

Patrimonio del grupo: se estima en US$ 10.200 millones (88% en la propiedad de Falabella SACI, cuya capitalización bursátil es de US$ 11.600 millones al 31 de diciembre de 2007).
Empresa mas grande: Falabella, Sodimac y CMR.
Autodefinición: Conservadores y audaces.
Inversiones proyectadas al 2011: US$ 2.800 millones (principal proyecto en ejecución).
Internacionalización: Filiales en Argentina, Perú y Colombia.
Empresas en las que participan: Falabella, Sodimac, Tottus/San Francisco, CMR, Banco Falabella, Falabella Pro (seguros)
Viajes Falabella, Mall Plaza.

3. Grupo Angelini

Fundado por Anacleto Angelini, una vez llegado a Chile en 1948, formó la constructora Franchini y Angelini. Poco a poco, Angelini empezó a invertir en plantaciones en Mulchén. El gran salto vino en 1986, cuando tomó el control y efectuó la operación de salvataje económico de la Compañía de Petróleos de Chile S.A., hoy Empresas Copec, la cual hoy tiene la mayor valorización bursátil de Chile. En 1994 se crea Metrogas y, dos años más tarde, Arauco se expande a Argentina. El 2005 llega a Brasil.

Patrimonio del grupo: estimado en US$9.169 millones.
Empresa mas grande: Arauco – Celulosa Arauco y Constitución.
Inversiones proyectadas al 2010: En el período 1986-2007, el grupo suma inversiones por US$ 11.000 millones. Para 2008, considerando empresas filiales y coligadas, se estiman inversiones de US$ 1.000 millones.
Internacionalización: Argentina, Brasil y Uruguay. Cuenta con oficinas comerciales en Colombia, Holanda, Alemania, Japón, México, Perú y Estados Unidos.
Principales proyectos actualmente en ejecución: Junto a los Von Appen se realizan exploraciones de carbón en la Isla Riesco; llegada del GNL a Chile, proyecto que involucra más de US$ 1.000 millones; la coligada eléctrica Guacolda está construyendo dos nuevas plantas en la bahía de Huasco; planta de combustibles en Pureo, Región de Los Lagos; Arauco, para planta Nueva Aldea, construcción de sistema de conducción y descarga de efluentes al mar; Metrogas y Aguas Andina suscribieron contrato para utilizar biogás originado en planta de tratamiento de aguas servidas, para gas de ciudad.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): AntarChile S.A. controla a Empresas Copec (60,82%), que representa aproximadamente el 90% de los activos de la compañía. A través de ella participa en Celulosa Arauco y Constitución (99,9%), Forestal Arauco (99,9%), Arauco Internacional (99,9%), Aserraderos Arauco (99%) y Paneles Arauco (99%); Copec (99,9%), Sonacol (52,7%), Abastible (99%) y Metrogas (39,8%); Pesquera Iquique-Guanaye (Igemar) (81,9%) participa en South Pacific Korp, y junto a la coligada Empresa Pesquera Eperva controla Corpesca (77%); También participa en la propiedad de Empresa Pesquera Eperva, Astilleros Arica, Sigma, Servicios Corporativos SerCor, Celulosa Arauco y Constitución y Colbún (9,56%); Otras inversiones: Empresa eléctrica Guacolda (25%), Minera Can-Can (100%) y Minera Isla Riesco (50%); Inversiones Siemel: sus activos los componen inversiones financieras y participaciones en empresas del rubro asegurador. Actualmente controla Compañía de Seguros de Vida Cruz del Sur (99,9%), Cruz del Sur Administradora General de Fondos (100%) y Administradora de Mutuos Hipotecario Cruz del Sur (100%). Además, tiene inversiones en inmobiliarias, agroindustriales y servicios, en Agrícola Siemel (99,9%), Valle Grande (67%), Woodtech S.A. (51%), Sigma y Servicios Corporativos SerCor.

4. Grupo Paulmann

Cencosud es uno de los principales operadores de centros comerciales del país. Participa en todas las áreas relacionadas al retail: supermercados (Jumbo y Santa Isabel), mejoramiento del hogar (Easy), tiendas por departamentos (Paris), banco (Banco Paris), agencia de viajes, gastronómica, de entretenimiento e inmobiliaria.

Patrimonio del Grupo: estimado en US$ 5.300 millones.
Empresa mas grande: División Supermercados.
Autodefinición: Audaces.
Inversiones proyectadas al 2010: US$ 1.200 millones.
Internacionalización: Argentina (Jumbo, Disco y Vea, Easy, Blaisten, Shopping Centers), Brasil (GBarbosa), Colombia (Easy), Perú (Wong, Metro, EcoAlmacenes).
Principal proyecto actualmente en ejecución: Costanera Center.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Supermercados Jumbo, Santa Isabel, Disco y Vea, Gbarbosa, Wong, Metro, EcoAlmacenes, todos con un 100% de propiedad, con excepción de Disco (62%); Multitienda Paris (100%); Shopping Centers con un 100% de propiedad; Retail Financiero (Viajes Paris, Seguros Paris y Banco Paris, Tarjetas Más Jumbo, Más Easy y Más Paris, Círculo Más) con un 100% de propiedad; Homecenters (Easy en Chile y Argentina con 100% y Colombia con un 70%, Blaisten en Argentina con 100%); Aventura Center (100%).

5. Grupo Ibañez

En Estados Unidos Manuel Ibáñez conoció los supermercados. Tras volver a Chile, desarrolló e implementó en la década del 50 el primer local de autoservicio en calle Estado N° 42. Los resultados fueron mejores de lo esperado, así que Ibáñez apostó por el primer supermercado: Almac Supermarkets. Al cabo de unos años, operaban 32 Almac en Chile. En plena crisis de los 80, los Ibáñez desarrollaron el formato Ekono. Nicolás Ibáñez había visto el concepto en uno de sus viajes a EE.UU. Años más tarde, Nicolás Ibáñez creó otros formatos para el mercado y surgió el proyecto D&S(Distribución y Servicio).

Patrimonio del grupo: se estima en US$ 2.143 millones.
Empresa mas grande: Distribución y Servicio D&S S.A.
Autodefinición: Audaces (puesta en marcha de nuevos formatos, publicidad basada en una ejecutiva de la compañía, desarrollo del negocio financiero a través de Presto, etc.) y conservadores (se desarrolla básicamente en el negocio de retail).
Inversiones proyectadas al 2010: US$ 700 millones.
Internacionalización: A través de Alvi, tiene participación en la empresa peruana Mayorsa, que actúa en el rubro de supermercados mayoristas.
Principal proyecto actualmente en ejecución: Internacionalización del grupo.
Empresas en las que participan: Distribución y Servicio D&S S.A. En Alvi, supermercados mayoristas, donde D&S es socio minoritario.

6. Grupo Matte

El origen del grupo Matte se remonta a los años 50, cuando Eliodoro Matte Ossa se incorpora gradualmente a la propiedad de la “Papelera” (actual Empresas CMPC), comprando acciones que más tarde lo convertirían en su principal accionista. En los 90, el grupo ingresará a la propiedad de Colbún, inicialmente en sociedad con la belga Tractebel (actual Suez) y luego como su accionista principal al fusionar la compañía con sus activos eléctricos, de propiedad de Hidroeléctrica Guardia Vieja S.A. y Cenelca S.A. También incursionará en telecomunicaciones al obtener, junto con sus socios en Almendral (ex Chilquinta), el control de Entel en dos oportunidades.

Patrimonio del grupo: se estima en US$ 10.000 millones.
Empresa mas grande: Empresas CMPC.
Autodefinición: Grupo de larga trayectoria en Chile, con posiciones consolidadas en algunas de las áreas productivas más importantes del país.
Inversiones proyectadas al 2010: CMPC (US$ 100 millones); Colbún (US$ 700 millones en planta termoeléctrica Coronel).
Internacionalización: Empresas CMPC está presente en Chile, México, Colombia, Uruguay, Argentina y Perú.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Empresas CMPC S.A. (56%); Minera Valparaíso S.A. (78%); Colbún S.A. (49%); Almendral S.A. (32%); Bicecorp S.A. (97%); Banco BICE (100% Bicecorp); BICE Vida Compañía de Seguros S.A. (100% Bicecorp); Compañía Industrial El Volcán S.A. (38%); Puerto de Lirquén S.A. (70%).

7. Grupo Yarur

Patrimonio del grupo: se estima en US$ 1.900 millones.

Empresa que aporta la mayor cantidad de ingresos: Banco BCI.
Autodefinición: Conservadores en lo financiero, con una alta cuota de innovación en productos y servicios.
Inversiones proyectadas al 2010: Aproximadamente US$ 200 millones, básicamente en el sector financiero y retail.
Principal proyecto actualmente en ejecución: El crecimiento de BCI y la cadena de farmacias Salcobrand.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Bci y filiales (55%); Bci Seguros Generales (99%); Bci Seguros de Vida (100%); Salcobrand (100%); Parque del Sendero (60%); Inversiones Belén (100%) (Viña Morandé, Viña Vistamar, Viña Fray León, gastronomía); Empresas Lourdes (100%); Agromorandé (90%); Faenadora de Carnes Ñuble (33%).

8. Grupo Claro

Año de fundacion del grupo: 1986.
Patrimonio del grupo: se estima en US$ 1.210 millones.
Empresa mas grande: CSAV.
Internacionalización: Principalmente en el área de navieras.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Elecmetal (50%) participa, entre otras, en las siguientes sociedades: Cristalerías Chile (52,14%), que a su vez participa con un 20% de VTR GlobalCom S.A., en Envases CMF (50%) y en Viña Santa Rita; Ciecsa, que a su vez participa en Megavisión (99,9%), Diario Financiero (99,50% de la propiedad de la sociedad Ediciones Chiloé S.A., dueña del 74,73% de Ediciones Financieras S.A.) y revista Capital; ME Global; Fundición Talleres (100%); Compañía Sudamericana de Vapores (48%) participa, entre otras sociedades, en: Companhia Libra de Navegaçao, Montemar Marítima S.A., Norasia Lines Ltd., Norasia China Ltd., Agencias Aéreas y Marítimas S.A. (SAAM) que a su vez participa en: San Antonio Terminal Internacional S.A., San Vicente Terminal Internacional S.A. y Iquique Terminal Internacional S.A.

9. Grupo Ponce

Patrimonio: se calcula en US$ 4.300 millones.
Empresa mas grande: SQM S.A.
Autodefinición: SQM basa su estrategia de negocios en el desarrollo y fortalecimiento de sus ventajas competitivas de largo plazo. Entre ellas están el acceso a recursos naturales únicos y extensos, la red de distribución mundial, los activos operacionales y el conocimiento de sus procesos productivos y desarrollos tecnológicos, la especialización y experiencia de sus trabajadores y una situación financiera muy saludable.
Internacionalización: Plantas de fertilizantes líquidos en Egipto y Holanda; Plantas de fertilizantes NPK en Bélgica, Holanda, Emiratos Árabes Unidos, USA, México, Turquía y Perú; Plantas de derivados de yodo en Francia y USA; Planta de urea fosfato en Dubai, Emiratos Árabes Unidos; Alianza en China para producción de nitrato de potasio.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Soquimich Comercial: 60% (Chile); Fenasa: 67% (España); SQM Indonesia: 80% (Indonesia); Ajay SQM Group: 50% (Chile, USA y Francia); Nutrisi N.V.: 50% (Bélgica); Doktor Tarsa: 50% (Turquía); Abu Dhabi Fertilizer Industries: 50% (E.A.U.); Misr Specialty Fertilizer: 49% (Egipto); SQM Thailand Corp.: 40% (Tailandia).

10. Grupo Piñera

Patrimonio: estimado en US$ 1.414 millones.

Empresa mas grande: LAN.
Internacionalización: Portafolios de inversiones.
Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Axxion (100%), el principal activo de la sociedad lo constituye la inversión en LAN Airlines; además, la firma posee, a marzo de 2008, el 2,8% de Quiñenco y participaciones minoritarias en otras empresas; Sebastián Piñera también opera a través de Bancard, que invierte en la Bolsa, e Inversiones Santa Cecilia. Además, está en empresas cerradas como Chilevisión, Valle Escondido, Parque Tantauco y varios bienes raíces.

ELEMENTOS SOBRE LOS NUEVOS GRUPOS ECONOMICOS

1. Internacionalización: Modelos de negocios de clase mundial

Por años se pensó en economía que lo único que se podía exportar eran los productos. Hoy es evidente que también se pueden exportar los modelos de negocios. Es decir, se puede exportar la forma distintiva de una empresa de crearles valor a sus consumidores. Si miran con cuidado, verán que cada uno de los principales grupos empresariales chilenos tiene un modelo de negocios único, que determina una ventaja competitiva clara, lo que les asegura un crecimiento tanto dentro como fuera del país.

Estos modelos responden a la visión y a la capacidad emprendedora de sus líderes y los ejecutivos guiados por ellos. De hecho no debe sorprendernos que nuestras empresas de retail se expandan y logren espacios frente a gigantes internacionales como Wal-Mart y Carrefour. O que mientras la mayoría de las líneas aéreas pierden dinero, LAN es la principal -o una- de las principales en Latinoamérica. O que nuestras empresas forestales sean de las más importantes del globo. O que nuestras empresas mineras estén explorando en África o Asia.

2. Plataforma de empresas globalizadas

El mismo fenómeno anterior está consiguiendo lo que no se pudo lograr con MKI y MKII: Chile se transforma paulatinamente en el lugar donde se sitúan las casas matrices de empresas globalizadas (o en vías de serlo).

Solo tómese en consideración dónde están las operaciones de Antofagasta Minerals, LAN, Falabella o Cencosud, por mencionar sólo algunas.

3. El fenómeno del retail: los nuevos bancos

El modelo de negocios de los grandes retailers chilenos merece mención especial. Tomemos el caso de Falabella, que pasó del quinto lugar al segundo entre el ranking 2006 y el 2007, con una creación de valor de 40% sobre su patrimonio, y la generación de 10.000 nuevos puestos de trabajo.

¿Cómo logra hacer eso? La respuesta es simple y estamos tan acostumbrados a verla que se nos pasa de largo. Falabella y casi todas las empresas de retail del mundo ofrecen productos de buena calidad a precios razonables. Pero los retailers en Chile ofrecen algo más: crédito. Existe la tentación de pensar que esto es así en todo el mundo, pero es al revés. Esto es propio de las empresas chilenas. De hecho este modelo de negocios fue inventado por la norteamericana Sears, quien creó su tarjeta de crédito Discovery. Pero en 1970 decidió venderla al Bank of America. Poca visión. Hoy, que la competencia es muy fuerte y los márgenes escasos, el aporte del crédito es significativo en la capacidad de nuestros retailers para crear valor. Esto no es fácilmente copiable. Se requieren décadas para poner a punto un sistema que es capaz de identificar un producto de diseño en Europa, producirlo en Asia, distribuirlo en toda Latinoamérica, y -al mismo tiempo- ser capaz de darle crédito a millones de personas, muchas de las cuales no podrían acceder a ellos de otra forma. Esto es tan significativo que incluso algunos bancos están intentando copiar este sistema (¿se acuerdan de la “guerra del plasma”?).

Valga decir que los dos mayores retailers -Falabella y Cencosud- pertenecen ahora al selecto grupo de los cinco más grandes de Latinoamérica. Otro dato importante: el 26% de la suma total de los patrimonios de los mayores grupos empresariales chilenos se concentra en este sector, básicamente asociados a grandes tiendas y supermercados, con participación notable en la creación de malls, que han revolucionado no sólo la economía sino también el comportamiento del consumidor chileno. De hecho, cada uno de los dos gigantes del retail chileno crea anualmente valor por más del 30% de su patrimonio. Cada uno maneja activos superiores a los US$ 7 billones. Venden anualmente casi US$ 6 billones, en el caso de Falabella, y más de US$ 7 billones en el caso de Cencosud. Y, lo más notable en términos del crecimiento económico, es que ellos dos dan empleo a casi 150.000 trabajadores. Si agregamos a los grupos Ibáñez y Calderón, que también pertenecen al sector, sumaremos más de 200.000 trabajadores, y como el desempleo en Chile afecta a 550.000 trabajadores, si fuera posible duplicar a estos gigantes ¡el desempleo se reduciría en casi la mitad! ¿Cuál es la clave para lograrlo? Replicar a los responsables de este notable crecimiento, que son los empresarios y ejecutivos clave. Tan sólo identificando a un par de notables emprendedores entre los 16 millones de chilenos, se haría una gran contribución en términos de crecimiento económico y de empleo.

4. Sofisticación financiera

La creación de las AFP en Chile en los 80 generó un fenómeno de mucha mayor trascendencia que lo que se visualiza a primera vista. A principios de los 90 atrajeron a nuestro país a analistas financieros de clase mundial. Esa capacidad quedó aquí. Recuerden los ADR y los yankee y century bonds, palabras comunes en esa década. Esas mismas capacidades -hoy potenciadas- están presentes en todos los servicios financieros. Tanto en banca, compañías de seguros, administración de activos, AFP, créditos hipotecarios, créditos de multitiendas, etc. Esto ha permitido crear una industria sosfisticada, capaz de crear nuevos instrumentos y competir de igual a igual con la banca internacional en los mercados financieros más sofisticados del mundo.

5. ¿Qué pasa en la minería?

Es notable que dentro de los diez mayores grupos empresariales chilenos haya sólo uno que podamos clasificar como minero: el Grupo Luksic, que es también el primero en el ranking de relevancia.

¿Por qué no hay más? Tal vez se debe a que este negocio requiere no sólo de grandes capitales, sino que de capacidades especiales para entenderlo y ser exitoso en él.

6. Puedes limitar sus mercados, pero no sus ganas de emprender

Los grandes grupos empresariales chilenos se expanden. Tienen filiales en Miami, Bogotá, Quito, Lima, Buenos Aires, Hamburgo, Londres.

Detrás de esto hay dos fundamentos. El primero -y más tradicional- es justificarlo como parte de un proceso de expansión natural del negocio, debido a lo reducido del mercado nacional y lo atractivo de los nuevos mercados.

El segundo elemento -y mucho más relevante y escondido- es que el proceso de reformas microeconómicas en Chile está tan atrasado, lo que obliga a nuestros emprendedores de clase mundial a desplegar sus capacidades emprendedoras fuera del país. No olvidemos que las capacidades emprendedoras no conocen fronteras. En suma, la expansión natural del negocio se suma a las dificultades de emprender en Chile y …voilà: la capacidad emprendedora se ve obligada a buscar nuevos mercados.

7. Éramos, somos y seremos mineros, comerciantes, agricultores, banqueros y navieros

Apellidos como Cousiño, Ibáñez, Baburizza, Edwards, etc. -todos famosos en el siglo XIX- amasaron sus fortunas asociados a la minería, los servicios financieros, las grandes estancias, el comercio y las empresas navieras. Todo de clase mundial y con sede en Valparaíso, al lado de los más importantes mercados.

Hoy, básicamente, son las mismas áreas o sectores los más importantes. La diferencia es que ahora no son personas, sino que grupos empresariales, muchos formados por varias familias. Y que han pasado casi 100 años. Durante dicha centuria tratamos de “mover el país hacia el desarrollo”, hacia la industria sustituidora de exportaciones y forzamos a la capacidad

emprendedora a girar hacia otros mercados e industrias donde no están nuestras grandes capacidades. De hecho solamente en los últimos 20 años hemos vuelto a nuestra senda original. En los mismos sectores en los que somos buenos desde siempre. ¿Qué habría sido de la economía chilena si hubiéramos seguido sin desviarnos del camino durante el siglo XX?

Más aún: los sectores económicos en que hoy se concentran los patrimonios de los mayores grupos empresariales son básicamente tres: comercio, energía y combustibles, y minería, alcanzando más de un 60% de la suma de patrimonios de los 24 grupos analizados. Es particularmente destacable el sector retail, que concentra a cuatro de estos grupos: tres de ellos se sitúan dentro de los primeros cinco lugares del ranking.

8. Buscando la eficiencia

La globalización ha hecho que estos grupos económicos busquen la eficiencia, simplificando el control de sus empresas. Para ello han pasado de tener muchas firmas, a sólo una o dos, de acuerdo a su necesidad. En el caso del Grupo Luksic, esta búsqueda llevó a una reorganización que le permitió a Quiñenco un mejor acceso al mercado de capitales desde que pasó a controlar todas las inversiones financieras e industriales del grupo (más de US$ 30 billones en activos). Aquellas inversiones relacionadas a la minería están bajo el control de Antofagasta Minerals.

La búsqueda de eficiencia determina la formación de grandes empresas, como en este caso.

9. Creadores de empleo

Estos grupos empresariales son importantes generadores de empleo, tanto directo como indirecto. Esto es muy importante: el empleo directo de los 24 grupos más importantes suma casi 400 mil puestos de trabajo de calidad.

10. D&S + Bci ¿por qué no?

Cada vez más nos enfrentamos a una nueva realidad en la forma en que se relacionan las distintas empresas: las fusiones. La necesidad de aprovechar sinergias y las nuevas formas de control, junto a la incansable creatividad de los emprendedores, les hace generar no sólo fusiones entre sus propias firmas sino también con aquellas con las cuales convergen. Y estas compañías con las cuales convergen no son sólo chilenas, sino también internacionales.

¿Cuáles serán los próximos en fusionarse? ¿Buscarán empresas dentro de Chile o fuera de él para mejorar su performance? ¿Puede ser D&S y Bci, por ejemplo? Hoy es un fenómeno posible ya que los negocios de ambos convergen cada vez más.
Nos mantendremos atentos tanto a su creatividad como a los movimientos en los mercados financieros que ello genera.

11. Los ausentes

Es importante mencionar que este ranking se hizo sobre la base de información pública, por lo que algunos conocidos grupos que no cotizan en Bolsa no pudieron ser incluidos. Así grupos como Von Appen, Schiess, Matetic, Agrosuper, Pathfinder, por mencionar sólo a algunos, quedaron fuera. También es importante considerar que estas empresas han logrado desarrollarse sin tener que recurrir al mercado de capitales ¿cómo serían si lo hubieran hecho? O lo que es lo mismo ¿por qué no lo han hecho?.

Tomado de Revista Qué Pasa.

Legionarios de Cristo: poder e influencia en la educación superior

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Sanjuana Martínez (Monterrey, 1963) fue durante cuatro años reportera en El Vaticano. Allí conoció el primer caso de pederastia clerical. El protagonista era Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo, a quien una víctima se atrevió a denunciar rompiendo así un silencio de 40 años. Tiempo después, en Estados Unidos y siendo ya madre de dos niños -“con el compromiso personal de mujer, madre y católica”-, se topó con una víctima de tres años. Tiró del hilo y llegó, ya en Monterrey, hasta la más alta jerarquía eclesiástica.

Con todas las investigaciones bajo el brazo ofreció el reportaje al diario Proceso, en el que llevaba trabajando 18 años, y la respuesta fue el despido. “Me recomendaron que abandonara el tema, que no me metiera con un cardenal. Perdí el empleo. Fue muy triste. Me vi en la orfandad. Comprendí que en México el verdadero peligro para un periodista no es perder la vida, sino el trabajo”. Pero Sanjuana no se rindió. Pasó a ser free lance y tuvo la oportunidad de trabajar sus propios temas “sin imposiciones de la censura o la autocensura”.

Sus reportajes, que le han valido el Premio Ortega y Gasset al mejor trabajo de investigación, vieron la luz finalmente en el diario La Jornada. “Es un premio a todos los periodistas mexicanos que no están dispuestos a trabajar en el género del silencio y la autocensura del Gobierno de Felipe Calderón”.

Sus investigaciones han sido recopiladas en dos libros: Manto púrpura y Prueba de fe. Este último, con el prólogo del obispo Raúl Vera, cercano a la teología de la liberación. “Todo está documentado. No me he permitido la más mínima libertad de opinión”, aseguró ayer Sanjuana desbordando vitalidad, compromiso social y crítica política. “La Iglesia católica funciona en México como una verdadera organización criminal en el tema de la pederastia. Con unos códigos basados en la protección delictiva del agresor y en la acumulación de la riqueza. La jerarquía eclesiástica mexicana no ha aceptado ninguno de los cerca de 100.000 casos de presunta pederastia denunciados”. El País.com

SU CONTROL SOBRE 60 INSTITUCIONES DE EDUCACION SUPERIOR

Bajo la factura “hecho en México”, la congregación Legionarios de Cristo, fundada por el sacerdote Marcial Maciel Degollado, acusado de pederastia, ha logrado en 65 años de vida colocarse como una de las más influyentes y poderosas del país y el Vaticano. Constancia de ello son los bienes que ha acumulado y el poder político-económico que mantiene en al menos 40 naciones del mundo. En México, detallan especialistas, con la llegada del presidente Vicente Fox este “ejército de defensa de la Iglesia católica” se consolidó también en el centro del poder político y económico.

Catalogada dentro y fuera de la Iglesia como una de las instituciones más conservadoras y de ultraderecha del catolicismo, en sus poco más de seis décadas ha logrado fundar y comprar escuelas, institutos y universidades, a las que acuden miembros de las clases más pudientes.

Actualmente cuenta con 60 planteles de educación superior y de posgrado en Argentina, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Chile, Venezuela, Francia, Italia, Irlanda, Suiza y México, entre otras de las 40 naciones donde tiene presencia. De acuerdo con información recabada por La Jornada, además posee a escala internacional 615 centros diversos, donde anualmente se forman miles de laicos en su afán por desplazar a las órdenes religiosas que históricamente han tenido en el campo educativo su principal influencia, como los lasallistas, maristas y la Compañía de Jesús.

Los propios legionarios admiten que han orientado sus acciones a la formación de elites, con la idea de que inculcando principios evangélicos a quienes más tarde tendrán el poder de decisión en el mundo de la política y la economía será más fácil que los principios y cultura cristiana permeen en toda la sociedad. En México, la congregación ha llenado el vacío que en su momento ocupó la Compañía de Jesús con el Instituto Patria. Tiene la Universidad Anáhuac, que es su principal institución de nivel superior. Además, la del Mayab y la de Xalapa, que cuentan con sendos planteles en cuatro estados.

Entre las escuelas se encuentran el Instituto Cumbres, el Irlandés, el Oxford y el Rosendal Bosques de Cuajimalpa. Asimismo, el Godwin, el Bosques de Monterrey y el Centro de Educación y Cultura Ajusco. De acuerdo con datos del Vaticano, los centros dirigidos por los legionarios y miembros del Regnum Christi (su brazo seglar) son 145 colegios, 21 institutos superiores y nueve universidades. Además, los cientos de centros que tienen las organizaciones sociales que están afiliadas o tienen cercanía con los legionarios.

En cuanto a su llamada Escuela de la Fe, instituto reconocido por el Vaticano y cuya labor esencial es la elaboración y distribución de material catequístico que se utiliza para difundir el Evangelio, actualmente tiene 39 sedes en México, Estados Unidos y Latinoamérica, con un total de 270 centros, y en sus 25 años de vida más de 18 mil catequistas y 50 mil alumnos han pasado por sus aulas. En las pasadas tres décadas y, sobre todo, durante el pontificado de Juan Pablo II, esas medidas les han permitido duplicar el número de legionarios: 477 sacerdotes y 2 mil 300 seminaristas provenientes de 37 países que están en 24 seminarios y noviciados, dos centros de estudios superiores de humanidades clásicas y dos sedes del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma y Nueva York.

Parte importante de su crecimiento se debe a su método de “evangelizadores de tiempo completo”, quienes reciben un salario que les permite vivir dignamente y desempeñar su misión con eficacia. Los legionarios están en Europa, Estados Unidos, Canadá, América Latina y Australia. En el mapa de sus misiones no aparecen Africa y Asia.

Desde 1970, en México la orden recibió la prelatura de Chetumal-Cancún para su atención pastoral. Entre sus organizaciones se encuentran Mano Amiga, Juventud Misionera y Familia Misionera, el Instituto Juan Pablo II para la Familia, Juventud Universitaria por los Valores, FAME-Familia Mexicana, Consultorios Familiares Alfa-Omega, Hombre Nuevo, el Centro Integral de Desarrollo Comunitario y Challange Task Force in Chastity, “movimiento que pretende formar líderes naturales -entre los 17 y 30 años de edad- para defender la castidad.

Según se informó en su momento, la cercanía entre Maciel y el cardenal Norberto Rivera ha permitido que sus seguidores se hayan convertido en quienes manejan la arquidiócesis primado de México. Apenas el viernes se dio a conocer que el Vaticano resolvió que Marcial Maciel es culpable de abuso sexual contra menores. Por ello, la Congregación para la Doctrina de la Fe le aplicó en abril pasado la máxima suspensión canónica a divinis, con lo cual se le impide realizar funciones sacerdotales en público.

El National Catholic Reporter, principal diario católico de Estados Unidos, fue informado que, en breve, el Vaticano hará oficial la noticia, luego de ocho años de que el caso se ventiló en sus tribunales eclesiásticos. Sin embargo, en la reciente semana de Pascua, algunas de las víctimas fueron informadas de manera extraoficial de la sentencia. (Gabriel León Zaragoza).

La Jornada, México