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Ranking (2009) de calidad de Universidades chilenas…
Primer ránking de calidad de planteles de educación superior
Universidades tradicionales superan ampliamente a las privadas
VER ESTUDIO Y RANKING (COMPLETO) DE UNIVERSIDADES CHILENAS 2009
Por primera vez aparece ránking que mide la calidad de las casas de estudio nacionales en base a indicadores clave, como el nivel de los alumnos, la investigación y el cuerpo docente. América Economía Intelligence se la jugó por los datos duros, entregando interesantes conclusiones.
Por Claudia Urquieta Ch.
Sabía usted que más del 80 por ciento de los ministros del gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet estudiaron su pregrado en la Universidad de Chile o la Universidad Católica?
El dato es parte de la información que América Economía Intelligence entregó junto a la primera versión del ranking de calidad de universidades chilenas, que desarrolló sobre la base información recolectada en 55 entidades de educación superior.
Una excelente noticia para quienes preparan la PSU, ya que hasta ahora no existía ningún ranking de universidades en base a indicadores claves y datos duros que reflejaran la mejor calidad en la enseñanza superior, como el cuerpo docente, el nivel académico de los alumnos, el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), la investigación realizada en la universidad, las acreditaciones internacionales, infraestructura, internacionalización y la vida de campus.
Indicadores que fueron determinados luego de que el equipo de estudios de la publicación de economía y negocios, se reuniera con distintos expertos en el tema universitario: el rector de la Universidad de Santiago, Juan Manuel Zolezzi, el rector de la Universidad del Desarrollo, Ernesto Silva, el rector de la Universidad Austral, Víctor Cubillos y el pro-rector de la Uniacc, Daniel Farcas.
Anteriormente, las únicas mediciones que se habían realizado eran en base a la percepción de las personas, lo que es bastante subjetivo, ya que está más relacionado con la publicidad que con la calidad real de las instituciones.
Este vacío impulsó a América Economía a buscar una fórmula distinta. Según el director editorial de la publicación, Felipe Aldunate, "nos embarcamos en este ranking porque había una demanda del sistema educativo a favor de una medición más objetiva del sistema universitario".
Sistema que ha crecido a pasos agigantados: hoy existen casi 60 universidades y 500 mil alumnos matriculados en una carrera de pregrado, cinco veces más que hace 25 años.
Pero cantidad no siempre es sinónimo de calidad. Y a la hora de elegir la casa de estudios es muy difícil saber si la publicidad con que se intenta seducir a los futuros alumnos, hacen a esas instituciones tan fantásticas como las pintan.
Universidades regionales dentro de las top ten
El análisis del estudio indica que el tope de la calidad de la tabla general se lo pelean dos universidades muy conocidas: la Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Esto no es novedad pues son los grandes referentes de la educación en el país y las más conocidas a nivel internacional.
Lo que sí es sorpresivo, es que dentro de las 10 primeras universidades del ranking haya cinco casas de estudio regionales: la Universidad de Concepción (3º) la Técnica Federico Santa María (5º), la Católica de Valparaíso (6º), la Austral (7º) y la de Talca (10º), lo que refleja una importante actividad que suele no percibirse desde Santiago.
En tanto, de las privadas sólo dos están dentro de las top ten: la Universidad Diego Portales (8º) y la Adolfo Ibáñez (9º). Otras cuatro forman parte de las 15 primeras: la Universidad del Desarrollo (11º), la de Los Andes (12º), la Andrés Bello (13º) y la Mayor (14º).
Las cinco últimas en el ranking son la Universidad Internacional SEK, la Universidad Adventista de Chile, la Universidad Chileno Británica de Cultura, la U. Miguel de Cervantes y la Bolivariana.
En 2008 el 42 por ciento de los 71.800 estudiantes que ingresaron al sistema universitario lo hicieron a universidades que no existían antes de 1981. El resto se reparte entre las que integran el Consejo de Rectores (Cruch), de los cuales el 61 por ciento se matricula en universidades estatales. Las 10 universidades que encabezan el ranking concentran el 32 por ciento de los estudiantes del sistema. Y las dos primeras -la Chile y la PUC-, el 11 por ciento.
La Chile a la cabeza en investigación
Según el ranking de América Economía, la Chile y la PUC son las que lideran por lejos en cuanto a calidad de docentes y alumnos. La PUC es la que lleva la delantera en captar los alumnos con sobre 700 puntos en la Prueba de Selección Universitaria (PSU), con 43,9 por ciento de sus estudiantes en ese rango, mientras la Casa de Bello alcanza un 38,8 por ciento.
En cuanto a la calidad docente, la PUC tiene más profesores de jornada completa (1.414) que la Chile (1.215).
En lo que sí lleva la delantera la U. de Chile es en investigación: 2.212 papers ISI publicados desde 2008 hasta ahora, mucho más que los 1.723 publicados por la PUC.
Pero las que crecen más en investigación son otras. Por ejemplo la U. Diego Portales que en 2002 produjo sólo 2 papers, en 2005 superó los 40 y en 2008 llegó a 99. Las universidades de Tarapacá, Andrés Bello, de Valparaíso y de Magallanes multiplicaron por cuatro sus publicaciones en estos años. Mientras que la U. de los Andes pasó de 13 a 36 papers anuales.
Según el estudio las cifras dan cuenta de que la investigación no es campo exclusivo de las más grandes ni de las tradicionales. Además de que las entidades regionales pueden buscar la demanda del sector productivo en el que están inmersas para generar conocimiento rentable.

Un área donde las privadas tienen ventaja es en el indicador de apoyo a la innovación, con el que se busca medir los aportes de conocimientos que las universidades ofrecen al sector productivo a través del financiamiento para el desarrollo del conocimiento. Aunque son cinco tradicionales las que lideran el ranking en este indicador, están muy cerca de otras privadas como la Universidad Diego Portales, la Adolfo Ibáñez, la del Desarrollo y la de Los Andes.



El Mostrador.cl
Cuanto pagan a sus académicos las Universidades Chilenas?
Mientras un rector puede ganar hasta $ 12 millones mensuales, entre los académicos la dispersión de sueldos es abismante. Algunos datos relevantes: los mejor pagados son los decanos, las remuneraciones más altas están siempre en las escuelas de Economía e Ingeniería, y en los profesores part time los pagos pueden llegar hasta la simbólica cifra de $ 1.000 por hora de clases. Así funciona el particular mercado de los salarios universitarios en Chile.
En la lucha por el talento, las universidades no se dan tregua. Durante los últimos años, la fuerte arremetida de las instituciones privadas para enrolar mentes brillantes y preparadas a sus cuerpos académicos está empujando al alza las remuneraciones de los profesores. De hecho, según el rector de una de las entidades particulares más grandes del país, estas organizaciones ofrecen sueldos que pueden llegar a ser hasta 30% más altos que en las tradicionales.
Pero el mapa de los sueldos de profesores universitarios es más complejo que eso. Porque, más allá de ese incremento producto de la competencia, aún persisten diferencias abismales entre carreras y universidades. No existen, además, referentes precisos para establecer las rentas y, en la gran mayoría de los casos, los sueldos no son fijos y se descomponen en diferentes asignaciones extra. Los doctorados, por ejemplo, son mejor pagados que los magíster y también reciben un salario más alto quienes desempeñan cargos administrativos además de sus obligaciones académicas. La exclusividad se paga y quienes investigan también reciben premio. Incluso, existen asignaciones por desempeño y los mejor evaluados reciben un bono extra en su remuneración.
Rectores y decanos
Son, por lejos, los mejor pagados dentro del ámbito universitario. Su trayectoria y la responsabilidad de ser la cara visible de la institución los ubica en lo más alto del escalafón de sueldos del sistema universitario chileno. Se trata de un mercado acotado. En Chile hay 60 rectores, de los cuales 25 integran el Consejo de Rectores de las Universidades tradicionales y 35 corresponden a casas de estudio con capitales privados. Estos funcionarios reciben sueldos que pueden llegar incluso hasta los $ 10 millones mensuales. Aunque todo, claro, depende de la universidad.
Según un ex rector de una universidad tradicional, las privadas de mayor tamaño -aquellas que tienen sobre 3.000 estudiantes- pagan las rentas más altas: sobre $ 12 millones, aunque el rector de una prestigiosa universidad privada dice que los salarios no pasan de los $ 10 millones al mes. Entre otros, Andrés Benítez, Ernesto Silva Bafalluy, Orlando Poblete, Carlos Peña -rectores de la Adolfo Ibáñez, Del Desarrollo, De Los Andes y Diego Portales, respectivamente- se ubicarían en este rango.
Las instituciones académicas de menor tamaño -aquellas que tienen menos de 1.500 alumnos, como la Universidad Arcis, Pedro de Valdivia y La República- pueden llegar a pagar entre $ 5 millones y $ 6 millones a sus rectores. En el caso de los establecimientos tradicionales, como la Universidad de Chile, el salario de su rector, Víctor Pérez, se ubicaría alrededor de los $ 7 millones.
Un escalón más abajo de los rectores están los decanos. Para posicionarse en el competitivo mercado del conocimiento, las universidades tienden a privilegiar a personajes reconocidos por el mercado para que dirijan sus facultades. Es el caso de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Diego Portales, cuyo decano es el destacado arquitecto chileno Mathias Klotz, mientras que en la Facultad de Ciencias de la Salud, el decanato está a cargo del doctor Fernando Mönckeberg, Premio Nacional de Ciencias en 1998. También sucedió con el actual gerente general de D&S, Enrique Ostalé, que ocupó el cargo de decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez entre fines de 2001 y mediados de 2005. Según explica el rector de una universidad privada, a profesionales de este tipo que deben "levantarse del mercado" se les considera decanos A, y sus sueldos se ubican levemente por debajo de lo que ganarían como ejecutivos de empresas.
Por otro lado, están los decanos de perfil académico, que en el caso de las ingenierías o Economía reciben sueldos entre $ 7 y $ 8 millones en las universidades más grandes. En este rango se ubicarían, por ejemplo, Felipe Morandé -decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile- o Alfonso Gómez y Leonidas Montes, decanos de la Escuela de Negocios y de Gobierno de la Adolfo Ibáñez, respectivamente.
Una universidad de menor tamaño como la Alberto Hurtado paga cerca de $2,5 millones al decano de Economía y Negocios, el ex ministro de Economía Jorge Rodríguez Grossi.
Los decanos de las carreras de Derecho se ubican más hacia el centro de la escala, con sueldos que pueden ir desde los $ 2 millones hasta los $ 6 millones. Mientras que los decanos de las carreras del área humanidades reciben una renta promedio de $ 2,5 millones.
Rentas altas
Si de carreras se trata, las ingenierías y Economía llevan la delantera en cuanto a sueldos de sus profesores. Incluso en algunos casos, un profesor de prestigio, con doctorado y publicaciones a su haber puede llegar a percibir una renta superior a la de un decano.
Pero los salarios de los profesores no son fijos. Dependen de las asignaciones que vayan sumando, ya sea por investigación, cargos administrativos o desempeño. En el caso de la Universidad del Desarrollo, por ejemplo, las Facultades de Economía y Negocios e Ingeniería premian a los profesores que hacen publicaciones ISI, categoría que se les da a revistas especializadas en ciencia económica. De hecho, se les entrega un bono de $ 1 millón por 12 meses que se suma al sueldo base, que va desde $ 1,5 millón hasta $ 4,5 millones. En la Universidad Diego Portales, en cambio, se les entrega $ 2 millones a los académicos que logran publicar un ISI, además de la renta básica que se ubica entre $ 1,2 millón y $ 1,7 millón.
Diferente es la realidad en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, que asegura un ingreso básico de $ 2 millones durante el primer año al académico con doctorado que recién se integra a la escuela. Luego de ese tiempo, cuando el profesor ya tiene la posibilidad de generar recursos a través de proyectos de investigación y nuevas responsabilidades, el monto se reduce a $ 1,5 millón. Los premios por investigación van desde $ 3,6 millones al año para el docente que gana un proyecto Fondecyt, lo que se suma a los $ 3,6 millones que el mismo fondo entrega para el investigador principal. Y en el caso de las publicaciones ISI, los montos dependen del tipo de revista en que aparezca la investigación: Trimestre Económico de México, por ejemplo, no tiene asociado un premio monetario, por su bajo impacto en el ámbito global; mientras que por una publicación en una de las top, como American Economic Review, se entrega una suma cercana a los US$ 10 mil.
En la Universidad Católica también existe un mecanismo de incentivo a la investigación y se paga un monto mensual adicional al sueldo base a los profesores que publican en revistas ISI. Para esto, la universidad tiene una escala propia donde rankea a las revistas de mayor impacto. En la Universidad Adolfo Ibáñez y en la De Los Andes, en tanto, no existe un sistema de incentivos para realizar investigaciones. Por esa misma razón, allí los salarios base son más altos: pueden ir desde $ 2,5 millones a $ 5 millones.
Las consultorías
Según explica un rector de una importante casa de estudios privada, el modelo ideal para que un profesor pueda optar a un muy buen sueldo es combinar la docencia con la investigación y las consultorías privadas. De hecho, en el ambiente académico es apreciado que los docentes dediquen parte de su tiempo a estas actividades.
"Es bien visto que se hagan consultorías para organismos internacionales y empresas. En la medida que uno cumpla con las obligaciones, si eres bien evaluado, asistes a las reuniones y haces bien tus clases y publicas, puedes hacer eso", explica un profesor investigador de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile. Incluso agrega: "No es raro que un incentivo adicional sea un acuerdo entre los académicos y el director de carrera para que algún día a la semana el profesor pueda dedicar su tiempo a actividades extra".
Las consultorías son una fuente de recursos importante para los académicos, especialmente en Ingeniería y Economía. Por un paper encargado por el Banco Central, un académico puede recibir entre $ 5 millones y $ 8 millones. Mientras que las asesorías encargadas por organismos internacionales y empresas privadas pueden pagar desde $ 5 millones hasta $ 20 millones, independiente de si demora un mes o tres.
En todo caso, en algunas universidades se cobra un peaje a los profesores por estos estudios, dinero que se suma a los recursos de la facultad o departamento. Este mecanismo es utilizado tanto por la Facultad de Ingeniería como la de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, que cobran entre 10% y 30% del dinero que recibe el profesor por este ítem, lo mismo que la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Católica. Y la Universidad del Desarrollo piensa implementarlo en el corto plazo para adecuarse a los estándares de las universidades tradicionales.
Arquitectura, Medicina y Derecho
Un poco más abajo en sueldos a sus profesores se encuentran las carreras de Arquitectura, Medicina y Derecho. En esta última, las remuneraciones de los académicos full time se ubican entre $ 1,3 millón hasta $ 4 millones, dependiendo de la especialidad y experiencia profesional. Una de las universidades que mejor pagan en esta carrera es la de Los Andes, con salarios que parten en los $ 2 millones. La mayoría de los profesores no tienen jornada completa y reparten su tiempo con la actividad profesional.
Lo mismo pasa en Medicina en la Católica, donde trabajan 650 profesores, de los cuales cerca de 400 tienen jornada completa. Estos académicos reparten su tiempo entre las aulas y la atención en los centros médicos asociados a la universidad. Por eso, si bien los sueldos promedio van desde los $ 700 mil a los $ 2,5 millones, en el caso de Medicina éstos se ubican entre $ 450 y $ 1 millón. Porque a esta renta se le agregan los honorarios médicos que recibe cada profesional.
No pasa lo mismo en la Universidad del Desarrollo, donde la mayoría de los profesores son part time y comparten la docencia con sus actividades en la Clínica Alemana, con la cual están asociados. En este caso, los doctores reciben sueldos de hasta $ 20 mil por hora.
En el caso de las escuelas de Arquitectura, los sueldos en la Universidad de Chile se ubican desde $ 1,4 millón hasta 1,7 millón.
Las humanidades, artes y las pedagogías son reconocidas en el mercado como las carreras peor pagadas. Los sueldos para los profesores jornada completa pueden ubicarse entre $ 500 mil y $ 2 millones. Aunque al igual que en las ciencias económicas, en algunas universidades existen asignaciones que se suman al ingreso base. Las asignaciones se dan específicamente para las investigaciones Scielo, categoría que se le da a un conjunto de revistas de carácter científico y que incluye ciencias de la salud, sociales y humanidades. La Universidad Diego Portales, por ejemplo, entrega un premio de $500 mil a los investigadores que publiquen en alguna de éstas.
Part time desde $ 1.000
Una autoridad de una universidad privada comenta que, en general, las instituciones ahorran sueldos mediante la contratación de profesores part time; es decir, aquellos que reparten su tiempo entre su actividad profesional y las aulas. La hora se paga más barata que a un profesor de jornada completa.
Pero entre los académicos por hora hay de todo. Existen en prácticamente todas las carreras y los sueldos tienen una dispersión altísima. Así, mientras en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile algunos profesores pueden llegar a ganar la simbólica suma de $ 1.000 por hora, las carreras de Ingeniería y Economía llegan a pagar hasta $ 60 mil.
Medicina en la Universidad de los Andes paga entre $ 6.000 y $ 7.000 la hora, mientras que la misma carrera en la Universidad del Desarrollo trata de acercarse al valor de la hora médica: $ 20 mil.
En las escuelas de Derecho, los salarios part time van desde $ 150 mil a $ 300 mil al mes por una cátedra en el caso de la Universidad Católica, mientras que en la De Los Andes parte en los $ 300 mil. En la Adolfo Ibáñez, en tanto, puede llegar hasta los $ 400 mil.
Esta última es reconocida en el mercado como la universidad que paga los mejores salarios a los profesores por hora. Su rango parte en $ 20 mil y llega hasta $50 mil, dependiendo de varias condiciones. Se le paga más, por ejemplo, a un profesor que tiene exclusividad con la universidad y, si tiene más de una cátedra, el monto sigue aumentando. Así, por ejemplo, un profesor que imparte dos cátedras en la Escuela de Negocios en forma exclusiva puede ganar hasta $ 1 millón al mes.
La Universidad Diego Portales, por su parte, tiene definido un rango único para estos profesores, el que es el mismo para todas las carreras y va desde un mínimo de $ 203.347 hasta $ 279.625 bruto mensual.
Los "rostros" de las aulas
Parte de la carrera por el prestigio entre las universidades depende también de las "estrellas" que logren reclutar. Son muchos los profesionales exitosos que reparten su tiempo entre sus actividades personales y la docencia. Éstos reconocen que hacer clases los mantiene actualizados y en contacto con las nuevas generaciones. "Permite mantenerse vigente y eso el mercado lo percibe", dice un prestigioso abogado de la plaza.
Un profesional reconoce que la práctica docente es casi ad honórem, y que los sueldos son bajos en relación con el tiempo que se destina. Por ejemplo, un abogado explica que en preparar una clase de 3 horas para un programa de postgrado puede gastar 15. Y lo que le pagan son sólo $ 300 mil mensuales.
Lo bajo de los sueldos incluso da para anécdotas. Un alto ejecutivo de un importante banco nacional tiene acumulada hace casi dos años su paga en una universidad privada por los cursos que ha impartido y que no ha ido a cobrar.
Es posible encontrar figuras en prácticamente todas las disciplinas, pero los ejecutivos de renombre en el mercado y los abogados de prestigio se ven principalmente en los programas de MBA y magíster. Así, en el MBA de la Universidad del Desarrollo destacan nombre como los directores de empresas Carlos Cáceres y Jaime Bauzá, y ejecutivos como el gerente general de retail de Falabella, Agustín Solari, quienes recibirían un salario entre $ 20 mil y $ 60 mil la hora. Por un programa semestral de 64 horas se les podría llegar a pagar $ 4 millones por el curso.
En el ESE de la Universidad de los Andes ocurre algo parecido. Ahí hacen clases personajes de la talla de Felipe Joannon, gerente de desarrollo de negocios del holding Quiñenco del Grupo Luksic, y el abogado del estudio Philippi, Juan Francisco Gutiérrez. Los sueldos allí para los profesores part time se ubican en torno a las 6 UF por sesión.
Hasta el contralor general de la República, Ramiro Mendoza, realiza una cátedra de Derecho Administrativo en la Universidad Católica, por la cual recibe cerca de $ 300 mil al mes. En Medicina de esta casa de estudios también hay estrellas, como el doctor David Mayerson, profesor de Obstetricia y Ginecología. En la mayoría de los casos, sin embargo, los salarios para estos profesores son casi ad honórem. Así lo manda el particular mercado de los salarios de las universidades chilenas.
Por Antonieta De la Fuente, Qué Pasa.



