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Profundizando el “apartheid” educativo chileno, por Mario Waissbluth

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Apr. 26 , 2012

 

 

Los anuncios presidenciales de reforma tributaria no trajeron mayores novedades respecto a lo preanunciado en la semana.  Vamos primero al monto total: entre US$ 700 y US$ 1000 millones anuales adicionales de recaudación. Suena harto… pero es poco. En suma, aumenta la carga tributaria total de Chile desde aproximadamente el 20.0% al 20.3% del PIB. Como referencia, la carga tributaria total de Uruguay es 23%, la de USA es 27%, Canadá 32%, y la de Noruega mejor ni se la cuento no sea cosa que le dé un soponcio.

Se dijo que esta inyección de recursos  es la que resolverá los problemas de la educación. En la Fundación Educación 2020 hemos hecho bastantes esfuerzos por calcular en detalle el costo total de la reforma educativa. Hemos sumado la necesaria ampliación de cobertura y calidad en jardines infantiles (no mencionados hasta hoy), pre-Kinder y Kinder (sí mencionados), más las mejores remuneraciones asociadas a la carrera docente, retiros dignos para los profesores, la resolución de los problemas de la educación pública eliminando los aportes que muchos municipios deben hacer a la educación, la imprescindible disminución del porcentaje de horas lectivas de los profesores, y los todavía insuficientes recursos de la subvención preferencial (aun con los anuncios ya realizados).

Este ejercicio nos arroja una suma que en el mediano plazo asciende a US$3 a 4 mil millones de dólares por año según algunos criterios diferentes de cálculo. Esto NO incluye, repito, NO incluye los recursos necesarios y ya anunciados para la educación superior.

Pero lo que es verdaderamente ofensivo, en realidad intolerable, es el anuncio de deducciones del impuesto a la renta para pagar gastos privados en educación. Se ha repetido hasta la saciedad que esto beneficiará a 1.5 millones de contribuyentes “de la clase media” y esto es, simplemente, falso.

Veamos las cifras. Según datos de la operación renta 2011 del Servicio de Impuestos Internos, el número total de contribuyentes es 8.2 millones. De ellos, 6.6 millones tienen un ingreso tributario promedio inferior a $157 mil mensuales y no pagan impuesto. Otro millón tiene una renta tributaria promedio de $730.000 mensuales, y paga en promedio $11 mil mensuales de impuesto, aunque en realidad de este millón la mitad paga aproximadamente $5 mil mensuales.

Los verdaderos beneficiados por esta medida serán el remanente, es decir 542 mil contribuyentes, los más ricos de Chile, cuyo ingreso tributario va desde $1.4 millones  – que pagan $62 mil mensuales de impuesto -  hasta 21 mil contribuyentes que tienen un ingreso promedio de  $9.5 millones mensuales– y que posiblemente eluden otro tanto – que tributan $2.7 millones  por mes. Según la última CASEN, el 85% de los contribuyentes que pagan impuesto a la renta pertenece a los 3 deciles más ricos y por lo tanto el beneficio será mayoritariamente para ellos. ¿Es esa la “clase media”? Todos en Chile se creen de “clase media”, e ignoran que la verdadera “clase media” de este desigual país, que por lo general no lee la prensa ni twittea, tiene un ingreso per capita de alrededor de $300 mil pesos. Esperaremos entonces ansiosos la “letra chica” de esta regresiva medida.

Peor aún, y poco conocido para la mayoría, ya existe un perverso incentivo tributario en esta materia. Copiaré aquí textualmente los interesantes consejos que da una reciente edición de Economía y Negocios de El Mercurio, llamada “Sepa cómo aprovechar los beneficios de las Cajas de Compensación”. Reza así:  “Un gran atractivo de este sistema es que desde el punto de vista tributario, este tipo de convenios ofrece beneficios tanto para las empresas como para los trabajadores…Pese a que este beneficio es transversal, toma mayor relevancia en personas con rentas más altas, donde el impuesto a la renta tiene mayor impacto… En educación esta alternativa también se vuelve bastante interesante, pues el afiliado puede reembolsar hasta $695.412 al año, por cada hijo que está cursando estudios escolares o superiores. En el caso de que el beneficio esté pactado en un convenio o contrato colectivo, el límite para hijos en la enseñanza universitaria o técnico superior se puede incrementar a $2.549.844″ ¿Habrá estado consciente de este asunto el Presidente cuando elaboró este “paquetito”?

La cosa se pone aún peor. En lo que a Chile le ha ido claramente mal —lo que explica en parte la crisis estudiantil de hoy— es en la segregación social del sistema educativo, expresada por el Índice de Duncan que publica la OECD cuando realiza la prueba PISA. Este índice (parecido al de Gini) no mide la dispersión de los resultados educativos, sino la segregación social entre las escuelas. Así, por ejemplo, en Noruega, el país que obtuvo los mejores resultados en el Índice de Duncan, prácticamente en cada escuela hay una muestra representativa de alumnos según la distribución de ingresos del país. En cambio, en los países con los peores Índices de Duncan del MUNDO, que son precisamente Chile y Perú, hay escuelas en las que sólo estudian hijos de muy ricos, otras en que estudian hijos de ricos, otras en las que sólo estudian hijos de clase media alta, otras para la clase media baja, y otras más en las que sólo estudian hijos de pobres: un verdadero apartheid educativo.

Las escuelas públicas, a las que generalmente asisten los alumnos más pobres, son mucho menos segregadas que las privadas sin fines de lucro. Las más segregadas socialmente son aquellas con fines de lucro y copago de los padres, las que muestran distribuciones de ingreso inter-escuela similares a las de Haití.

Por otro lado, hay claros incentivos “de mercado” para segregar alumnos y dejar a los de menor nivel socioeconómico, educativo y cultural —y a los más problemáticos o desaventajados— en las escuelas municipales, gratuitas y que no seleccionan. Tan solo anteayer visité dos escuelas rurales públicas de Melipilla con excelentes resultados del SIMCE, y las maestras – dignas de que se les erija una estatua – se quejaban de que las escuelas particulares de la región expulsan sistemáticamente a sus peores alumnos al llegar a 7º Básico, de modo que no se les “afee” el resultado del SIMCE de 8º Básico, y que les toca a ellas recibirlos y recuperarlos…. obviamente disminuyendo su propio SIMCE de 8º Básico.

En suma, el “modelito chileno”, que contempla la posibilidad de los padres de enviar a sus hijos a escuelas que exigen un cobro adicional de acuerdo con su estrato económico (mecanismo insólitamente consolidado por un gobierno de centro-izquierda y un Ministro de Educación que fue posteriormente candidato de la izquierda extraparlamentaria), ha profundizado la segregación social. Obviamente, ésta tiene muchas raíces históricas, barriales y culturales. La pregunta es si el sistema educativo las profundiza o las disminuye. Claramente, las profundiza.

Esta reforma tributaria las profundiza aun más, generando no sólo nefastos resultados educativos, sino que separando aun más a las ya separadas y mutuamente desconfiadas clases sociales de Chile. Con esta medida el Presidente Piñera está profundizando el apartheid educativo.

Chile: la Concertación y la Oposición en la vía del suicidio político… E.A.

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Eduardo Aquevedo, Sociólogo y Economista

A menos que todo ocurra en el más completo misterio, las fuerzas de la oposición “realmente existente” en Chile siguen cavando su propia tumba.

En un año en que ya los problemas no pueden más esconderse bajo la alfombra ni eludirse responsabilidades de parte de ningún sector, no surge ni parece en vias de construcción una alternativa frente al gobierno de los empresarios y de las transnacionales que nos rige. La educación emergió en el 2011 como un problema central de las preocupaciones ciudadanas, que llegó para instalarse durablemente en la conciencia púbica y con una manifestación social activa y constante. Pero ésta, por importantísima que sea, es sólo la punta del iceberg. Lo que este movimiento cuestiona y desligitima profundamente es el modelo social y económico chileno heredado por la dictadura y remendado superficialmente por la Concertación, digan lo que digan sus mentores. Ello fue evidenciado y constatado con indisimulada preocupación por la “flor y nata” del empresariado chileno reunido en el reciente encuentro de ENADE y en diversos otros foros empresariales y políticos. Por otro lado, las diversas encuestas constatan ese hecho regularmente, como ya lo mencionó en ENADE con datos duros el director de Adimark, Roberto Méndez, amigo personal del Presidente Piñera.

Pues bien, tanta evidencia acerca del problema de fondo que quedó en sólida evidencia durante el año 2011, acicateado por un poderoso movimiento estudiantil y una protesta social que alcanzó las dimensiones del más importante “estallido social” registrado en la post dictadura, no es asumida ni por el Gobierno ni por una heterogénea y débil Oposición. Que el Gobierno no lo asuma no es incomprensible, dadas sus congenitales ataduras con los gestores originarios del modelo neoliberal dominante, los Buchi y demás próceres guardianes del templo mercantil, organizados principalmente en la UDI. Esta es sin duda una barrera infranqueable para soñar en una modificación importante del modelo educacional y socio-económico imperante. De modo que no pidamos “peras al horno”.

El Gobierno de Piñera esta maniatado a esa ortodoxia y lo máximo que puede conceder son cambios marginales, secundarios, que no afecten el modelo de mercado. Becas hasta cierto límite (60% máximo para segmentos más precarios), bajas de tasas de interés para los créditos, superintendencia para vigilar a medias el cumplimiento de una ley que proscribe el lucro en la educación superior, y algunas medidas más de tipo cosmético que no rozan los temas de fondo. Por ejemplo, nada de aportes basales que romperían con la lógica brutal del autofinanciamiento de las instituciones, ni aportes extraordinarios para revitalizar el sistema público primario y secundario, ni tampoco crear un segmento público importante en el ámbito de la educación técnica controlada por empresarios privados, etc. Es decir, ni educación pública de calidad, ni gratuidad de acceso al sistema, ni fin al lucro en la educación, esto es, nada con lo esencial de las demandas estudiantiles y ciudadanas. De modo pues que si alguien espera que el gobierno actual pudiera ceder en temas esenciales merced a las protestas sociales y a la pérdida de apoyo público (35% actualmente de respaldo al Gobierno según Adimarx, y apoyo de más del 70% a las demandas estudiantiles), puede quedarse sentado esperando un milagro que nunca llegará.

Pero que la Oposición y la Concertación no construyan aún un acuerdo claro y coherente para enfrentar y responder con una propuesta global, sistémica, de real centro-izquierda, que asuma la profunda demanda social existente, de ruptura con el modelo no sólo educacional (lo que ya pasa a ser lo mínimo y más urgente) sino, simultáneamente, con el modelo social y económico imperante, es total ceguera política o brutal síndrome suicida, que les seguirá distanciando de la reivindicación y apoyo ciudadanos. Ello sólo pavimenta la segura perpetuación en el poder político y socio-económico total a la ultraderecha.

Una Propuesta global, sistémica, implica no sólo una reforma educacional profunda, sino también reforma de la salud, del sistema previsional, del mercado laboral dominado por la precariedad más ignominiosa, política reindustrializadora de segunda generación que supere el modelo primario-exportador existente, con instauración progresiva de un poderoso sector público y de regulaciones estrictas que sirvan de motor de esos cambios indispensables, donde una reforma tributaria progresiva “en serio” (que recaude al menos el 25% respecto al PIB) de sustento sólido a dichos cambios estructurales.

Pero junto con esas reformas socio-económicas, se trata también de generar una nueva institucionalidad política, fin al binominal, sistema plebiscitario para zanjar los grandes desacuerdos entre la ciudadanía y el poder político vigente; en fin, término radical de todos los enclaves autoritarios y antidemocráticos heredados de la dictadura, que implica en definitiva una nueva Constitución. En el fondo se trata de promover una profunda reforma democrática, que avance resueltamente hacia el fin de una sociedad marcada profunda y estructuralmente por la desigualdad y la exclusión en todos los ámbitos.

Como se observa, se trata nada más y nada menos que de reivindicaciones rigurosamente democráticas, pero que suenan “revolucionarias” en el contexto de una sociedad fragmentada, desigual y antidemocrática como la nuestra. Romper con el paradigma neoliberal dominante no tiene pues, necesariamente, nada de “socialista”, ni implica tampoco copiar modelos supuestamente de “izquierda” latinoamericanos con dudosas perspectivas, sino asumir un realista y probado paradigma alternativo de “socio-economía mixta” y de democratización efectiva como ya existe en el norte de Europa con innegable éxito (donde, por ejemplo, existe ya desde hace décadas educación pública gratuita y de la más alta calidad a escala internacional, con son los casos de Finlandia, Noruega o Suecia, por citar algunos de ellos).

Si la oposición no es capaz de asumir ese programa democrático básico reivindicado ya por la sociedad, será condenada y barrida por la historia, además de derrotada irremediablemente por una derecha en el poder de la cual teme aún diferenciarse claramente. Temor que no es infundado, dados los importantes compromisos e intereses que atan también a influyentes sectores de la Concertación con el modelo de mercado, especialmente en la DC y otros partidos, tanto en el negocio de la educación, la salud, las AFP, las hidroeléctricas, las Forestales, el transporte privado, etc.

El problema es si las organizaciones políticas opositoras serán capaces de “operarse” de esas influencias “fácticas”, económicas e ideológicas, e imponer una gran reforma en sus propios partidos, rompiendo así con el modelo de mercado y edificando en un plazo breve un verdadero programa alternativo, o si deciden de hecho el suicidio político definitivo.

Escrito por Eduardo Aquevedo

12 diciembre, 2011 a 11:12

Chile: debate sobre crisis educacional y perspectivas de la movilización estudiantil…

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Textos de Juan E. García-Huidobro, Mario Waissbluth, Fernando Atria y Gabriel Salazar

Juan Eduardo García-Huidobro y el delicado momento político:

“Los estudiantes tienen mucha más fuerza que antes, pero en base al chantaje no saldrá una solución”

El crispado clima social que se respira en el país y que vio su peack el jueves pasado es analizado por el experto, que ve en la escalada de protestas un tema que va mucho más allá de la educación. Si bien respalda las peticiones de los jóvenes, considera que es tiempo de abrir la puerta al diálogo, y considera acertada la decisión del Gobierno de no presentar una nueva propuesta, ya que asegura que en caso contrario “significaría que no hay Gobierno”.

por Claudia Urquieta Ch., El Mostrador

 

Hace cinco años Juan Eduardo García-Huidobro lideró el Consejo Asesor Presidencial para la Educación constituido por la entonces Presidenta Michelle Bachelet tras el “movimiento pingüino”, que al igual que hoy pedía reformas estructurales al sistema educacional.

En opinión del actual decano de la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado, las movilizaciones que por estos días vuelven a sacar a los jóvenes a las calles reflejan que el tema es “un problema estructural, ya que la demanda del 2006 es la misma. Con más amplitud, ya que esta vez está proyectada hacia la educación superior por el enorme crecimiento que ha tenido en los últimos años a partir del Crédito con Aval del Estado que permite el  ingreso a la  Universidad de mucha gente que antes no podía”.

-¿Qué coincidencias y diferencias ve en las demandas actuales y las del movimiento pingüino de 2006?
-Las demandas de 2006 y las de hoy se centran en dos focos que no se respondieron en la LGE  -que reemplazó a la LOCE- y que tampoco se resuelven satisfactoriamente en las propuestas que el Estado hace ahora. Pese a que hay muchas buenas e interesantes.

El primer foco es la educación pública que hoy adquiere más amplitud porque incluye a las universidades y el 2006 era sólo desmunicipalizar. El segundo foco es el problema del lucro. Esto se ve reforzado porque según la CEP, el 80% de los chilenos rechaza el lucro.

-¿Cuáles son las falencias que ve en las propuestas del Gobierno para responder satisfactoriamente a los estudiantes?
-Ni suprimir el financiamiento compartido ni el lucro están en la propuesta del gobierno. Por lo tanto se defiende la posibilidad de lucrar y se ve como algo bueno, defendiendo como un derecho de los padres el financiamiento compartido, lo que es ridículo, ya que la libertad de enseñanza es mi libertad para elegir la escuela, pero si cobro en esa escuela que elijo lo que hago es limitar el derecho de libertad de enseñanza. Se da una especie de choque entre el derecho a cobrar o pagar y el derecho de la familia a elegir la educación de sus hijos. Si los privados cobran, no puedo elegir. Por ende todo el esfuerzo para entregar subvención, justamente para abrir ese derecho a elegir, se pierde por el financiamiento compartido.

Si bien sí se toca la desmunicipalización, creo que la solución que propone el gobierno no resulta. No tiene piso, no es lo que se pide ni asegura la calidad ni bienes. A un problema de marca que no resulta luego de 30 años es absolutamente insuficiente sólo cambiarle la ropita.

-¿Considera viables las peticiones estudiantiles?
Lo que plantean los estudiantes es fundamentalmente un horizonte normativo hacia donde debiéramos caminar. Luego hay que ver a qué velocidad y por qué camino lo haremos, es más técnico. La primera pregunta es si es para allá donde queremos ir y en eso no hay acuerdo. Empezar a discutir si hay plata o no ahora me parece que no es lo importante, sino ver si esa educación es la que el país quiere. Los estudiantes creen que sí pero el Gobierno entiende que no.

-¿Y usted?
-Yo creo que sí.

Tiempo de negociar

-A su juicio ¿qué explica el alzamiento social que se ha visto estos días y que no incluye sólo a los jóvenes, sino escenas como los cacelorazos que no se escuchaban desde los 80’?
-Es que este es un problema no sólo de la educación  sino más profundo. Es el efecto de otras cosas como el sistema binominal, que nos ha llevado a un sistema político no representativo, rechazado por la ciudadanía, donde la mayoría de los jóvenes no están inscritos. El sistema político, que debiera dar confianza para que las cosas se solucionen, no la da. Los partidos están en caída libre, el Parlamento ídem, pero no podemos esperar una reforma política para solucionar los problemas educacionales. Esa solución política se debe dar, pero en lo inmediato hay que crear imaginativamente una fórmula donde se pueda conversar. Debiéramos inventar alguna solución con un grupo que de confianza para instalar una mesa de diálogo y trabajo. No podemos seguir con este gallito, porque puede haber una escalada de violencia complicadísima.

Si bien sí se toca la desmunicipalización, creo que la solución que propone el gobierno no resulta. No tiene piso, no es lo que se pide ni asegura la calidad ni bienes. A un problema de marca que no resulta luego de 30 años es absolutamente insuficiente sólo cambiarle la ropita.

-Pero el 2006 se llegó a esa instancia y finalmente no hubo cambios estructurales…
-Ahí hubo un apuro en la negociación entre el gobierno y la oposición y no se dieron los espacios suficientes para sacar una ley con plena legitimidad. Se habrían tenido que incorporar dos cosas ya maduras: el tema de la educación pública y el lucro con la regulación del sector privado.

Entonces en este minuto entiendo la desconfianza. Por lo tanto no podría ser una comisión asesora. Ya se vio como insuficiente, porque se dieron consejos y opiniones pero al final lo que salió no era lo que la gente estaba pidiendo.

Pero hay que llegar a un entendimiento, hay que negociar y generar un espacio para ello. Los estudiantes están en su derecho de decir en qué puntos no cederán y el gobierno también. Tiene que haber alguien que le ponga cintura a la conversación para llegar a un tercer punto en el que sí nos pongamos de acuerdo.

-Los estudiantes se sienten bastante empoderados y con el sartén por el mango en cuanto al apoyo ciudadano, por lo que quizás el gobierno está en un pie más débil que ellos para negociar….
- Los estudiantes pueden sólo golpear la mesa, pero no tienen instrumentos para gestionar. Es cierto que tienen mucha más fuerza que antes para hablar con el Gobierno, pero en base al chantaje no saldrá una solución educacional. Me parece que no hay otra solución que no sea conversar. Si no inventamos un mecanismo para hablar con argumentos y democráticamente y no sólo con manifestaciones, no avanzamos.

-¿Y cree que la última propuesta del gobierno abre este espacio?
-El Gobierno ya dijo que no habrá una nueva propuesta. Creo que es lo que tiene que hacer. En el fondo tenemos que buscar mecanismos para conversarla. No puede ser que estudiantes se paren en la vereda del frente y no acepten las propuestas y quieren una tercera propuesta para unos días más. Si el Gobierno hace eso caería en las  encuestas al 10%. Significaría que no hay Gobierno.

Porque entiendo que estudiantes digan que están de acuerdo en 11 puntos y quieran conversar 8, y hay dos que rechazan terminantemente. Pero si dicen que rechazan todo es difícil entrar a trabajar así.

-¿Ve factibilidad en realizar un plebiscito, tal como el presidente de la Feuc, Giorgio Jackson y otros sectores han propuesto?
- Podría ser un camino. Pero en este tipo de temas tengo la impresión de que lo mejor es encontrar una mesa de diálogo mediada por algún grupo que tenemos que buscar y que genere las confianzas necesarias.

 

Por Mario Waissbluth, en El Post

Escribo esto con preocupación. Este vejete de 63 años se puso conservador. No quiero volver a los años 70-80, aunque yo la saqué barata, con un modesto exilio de 14 años sin torturas ni muertes en mi familia. No quiero volver a oler el humo de la intolerancia, los apedreos, las molotov y las desconfianzas de las guerras ideológicas.

Lo que hemos visto estos días comienza a oler a ingobernabilidad. Ante la pérdida de credibilidad del gobierno que muestran las encuestas, y la extrema debilidad y desprestigio de las conducciones políticas, florecen las intransigencias de los momios de izquierda y derecha que rememoran los 80 y de jóvenes que, comprensiblemente, actúan como muchos lo hicimos en esas mismas épocas. All the power to the people y que se jodan las instituciones.

Para salir del atolladero, es necesario recordar la historia. Chile fue uno de los teatros de batalla de la guerra fría entre los años 60 y 90. Fuimos peones de Washington y Moscú, daños colaterales en una guerra mundial.  El resultado fue el triunfo de uno de los modelos más neoliberales del planeta. Ni el Tea Party norteamericano, en sus sueños, aspiraría a un país como el que diseñaron nuestros Chicago Boys: bajísima carga tributaria, minimización y subsidiariedad del estado, liberalización de los mercados con casi total desregulación. El que tiene plata que se las arregle, pague la escuela de sus hijos, financie su jubilación y su seguro médico.

Para los pobres, quedó el chorreo que provendría del rápido crecimiento. No estoy hablando de gente perversa, sino con la convicción profunda de que es la mano libre del mercado lo que mejor funciona. El modelo marchó a la perfección, al más puro estilo neoliberal. Alta tasa de crecimiento del PIB y profundización de la desigualdad. El diseño del 73 está vigente el 2011. Lo que estos señores no comprenden es que la indignación no proviene de la cantidad de celulares que tiene la gente, sino de la sensación de inseguridad laboral, el endeudamiento hasta el cogote de los consumidores y universitarios, los engaños de La Polar, la irritación por el clasismo, la inequidad y la segregación social, que en Chile es obscena.

Lo reiteró recientemente Felipe Lamarca. Cito:
“Revienta la teta… y las trenzas del mundo político y corporativo están consternadas. Su propia perplejidad contribuye a alimentar las protestas. A las dirigencias políticas y empresariales les cuesta explicarse que esto ocurra en un país que efectivamente registra enormes progresos en el estrecho período de una generación. No les cuadra que si la economía está creciendo los chilenos estemos insatisfechos.”

Este fenómeno tiene su expresión más sensible en la educación. El tema más ideologizado posible. Me da igual si mi proveedor de agua potable es público o privado, mientras el agua sea barata y no tenga bichos. Pero no me da igual quién educa a mis nietos, puesto que no ha existido ni existirá nunca educación libre de ideologías, incluso en las escuelas públicas. La educación siguió el mismo patrón general del modelo chileno. Así como hemos tenido la tasa de crecimiento promedio más alta de América Latina y una inequidad obscena, tenemos el PISA más alto de América Latina y una segregación obscena, tanto en los resultados académicos como en  la composición social del alumnado en las escuelas y universidades. Apartheid educativo.

Tenemos, educacionalmente hablando, una Citroneta neoliberal diseñada en los 80, y los estudiantes nos sobrepasaron a todos los viejitos y dijeron: no queremos más Citroneta. Queremos un Volvo. Algunos más extremistas prefieren un LADA. El problema es que la secuencia de lo ocurrido -por ausencia de una política educativa clara del gobierno-  ha implicado que los fundamentalismos de izquierda y derecha se han ido tomando la cancha. Leo a Carlos Larraín diciendo que “me encanta el lucro en la educación, mientras más lucro mejor” o “no nos va a doblar la mano una manga de inútiles subversivos”, y veo a muchos estudiantes diciendo que es hora de destruir el sistema desde sus bases. Me dan tiritones.

Por otro lado, me sorprendí cuando leí al Presidente Piñera en un discurso reciente: “Los chilenos ya no toleran los grados excesivos de desigualdad… tenemos que repensar más profundamente cuáles son los objetivos del desarrollo… estamos pensando en un desarrollo integral, que tienen los países de la OCDE, los países de Europa, ese selecto y pequeño grupo de países sabios…” ¡Oh, sorpresa! El Presidente de la Alianza se nos puso socialdemócrata. Me imagino a ciertos UDI y RN partidarios del neoliberalismo recalcitrante rechinando los dientes.

Si la Concertación tuvo dos almas (estatista y socialdemócrata), la Alianza las tiene, y más desgarradas aún (Tea Party y socialdemócrata). De pronto, a algunos les afloran los resabios del autoritarismo y de sacar guanacos y lacrimógenas a la calle, y de reafirmación de la Citroneta educativa y socioeconómica más neoliberal del planeta. Otras voces (minoritarias) en la Alianza aceptan que la teta se está reventando, que se necesitaría una reforma tributaria, y cuestionan algunos de los aspectos más fundamentalistas de la Citroneta educativa ochentera. La Concertación, por su parte, en una confusión total, vacila entre el LADA y el Volvo y goza del sufrimiento del gobierno, sin entender que a estas alturas ya están jugando con fuego.

Así llegamos a la escalada de violencia e intransigencia de hoy. El severo error del gobierno, en el documento de respuesta a los estudiantes, fue dejar que primaran las convicciones del Tea Party y decir que la Citroneta ochentera se mantiene igual, pero repintada y con buenas bujías. Pero no aceptó siquiera poner en discusión los temas que están en el corazón del estudiantado: temas como el financiamiento compartido, la inaceptable y persistente destrucción de la educación pública, y la expansión indiscriminada y desregulada de la educación particular subvencionada. No les resulta posible  entender que la encuesta CEP diga que el 80% de los chilenos no quiere lucro en la educación. De pasada, los claramente insuficientes recursos financieros ofrecidos están cuidadosamente calculados para no tener que incrementar los impuestos, y no para mejorar significativamente la educación.

Esta respuesta estimuló la intransigencia de los grupos más ultras del estudiantado, y su respuesta se hizo, a su vez, más provocadora pero a la vez inaceptable: “Marcharemos por donde se nos plazca hasta que el gobierno nos entregue una propuesta que nos satisfaga. No nos sentaremos a conversar”. Más aun, algunos quieren demoler todo el modelo socioeconómico chileno porque a estos viejos de mierda no les creen nada (y con algo de razón). Para peor, la marcha de los estudiantes fue reprimida con singular alegría. La escalada suma y sigue, crónica de más lacrimógenas anunciadas… para el placer de los nostálgicos de la conflictividad ochentera. Piden plebiscito, pero no saben de qué. Asamblea Constituyente, de quién sabe qué.

Mi postura de viejo conservador que no quiere seguir viendo tanquetas ni molotovs en la calle es simple: partamos por discutir sin precondiciones y a la brevedad la deconstrucción y reconstrucción del sistema educativo, pilar emblemático del modelo socioeconómico de Chile. De ahí en adelante vemos. No soy Piñerista, pero démosle algún crédito de veracidad a su inédito discurso de corte social democrático… que por cierto augura algo de sangre al interior de la Alianza.

Las bases de lo que hay que poner en discusión en educación parecen difíciles, pero no lo son tanto: ¿es legítimo persistir con el lucro en la educación?,  ¿hay maneras de transitar en forma no expropiatoria desde un modelo segregador y con fines de lucro a uno menos segregador y sin fines de lucro, por vías intermedias y graduales? A mi juicio, debemos continuar con un modelo mixto de provisión educativa, que le ofrezca distintas alternativas ideológicas a los padres, pero con una condición no negociable: en cada comuna de Chile debe existir una oferta de educación pública de calidad y gratuita que le ofrezca esa alternativa republicana a los apoderados, cueste lo que cueste.

El problema de la educación pública no es sólo cambiar el “mono institucional” de la educación municipalizada, sino también resolver su desfinanciamiento de arrastre, y tener una carrera docente digna, bien remunerada pero a la vez exigente. Asimismo, se requiere una mejor regulación y transparencia del sistema particular subvencionado, y el rediseño de un modelo de subvenciones que ya no resiste análisis. Por último, se debe discutir la disminución gradual pero inexorable del perverso invento concertacionista del financiamiento compartido, el componente más segregador de todo el modelo.

Todo eso se puede discutir sin cuchillazos. Si estuvimos al borde de la “ceremonia del adiós” durante la crisis MOP Gate, y afloraron los estadistas con soluciones constructivas en medio de una inminente ingobernabilidad, es perfectamente factible que hoy ocurra lo mismo. Mesa de diálogo educativo ahora, ya, sin precondiciones ideológicas por parte de ningún actor. Si han de haber plebiscitos o consultas vinculantes de cualquier naturaleza, deben ser conducidas por el Congreso y por nadie más.

El día que escuchemos al Presidente Piñera y el Ministro Bulnes diciendo: “habrá un esquema de provisión mixta, pero rescataremos la educación pública cuesta lo que cueste, independientemente de los errores del pasado”, cambiará el giro de la situación. Mi otro sueño: que los 180 mil profesores decidan inscribirse y participar de verdad en su Colegio Profesional, no sólo para pagar sus cuotas, sino para transformarlo en la institución gremial más prestigiada de Chile. Una institución que defienda la calidad, castigue conductas inadecuadas de algunos de sus miembros, proponga  alternativas a la discutible evaluación docente, metodologías novedosas de enseñanza y formación de directivos, y de habilitación docente para prestigiar su profesión. Solo entonces habremos dado, en el emblemático mundo de la educación, el primer paso de la transformación pacífica de la sociedad chilena: desde la Citroneta neoliberal al Volvo socialdemocrático que asoma en la mente de algunos integrantes de la Alianza y la Concertación.

El siguiente paso, una vez sacada la educación de la UTI: una discusión con altura de miras sobre la redefinición integral del sistema binominal, así como la democratización  y renovación generacional de los partidos. El estatismo ya murió y el neoliberalismo extremo hará correr sangre por las calles tarde o temprano. No hay escapatoria a un modelo social-democrático en Chile, y a la redefinición integral de las reglas del juego político.

 

in El Post

Por Mario Waissbluth (*)

Tres variantes del capitalismo. En el mundo capitalista existen, en simplista, tres subsistemas: el primero es el “americanista”, del cual algunos exponentes serían Thatcher, The Heritage Foundation y nuestros criollos Chicago Boys. Baja carga tributaria, subsidiariedad del Estado, en aras del crecimiento. Si hay pobres o indigentes (50 millones de norteamericanos), se les chorrean unos pesos para que no reclamen, aunque en realidad, el modelo norteamericano es casi socialista comparado con el chileno.

El segundo es el “social demócrata” tipo Finlandia o Nueva Zelanda, con mucho mayor carga tributaria y protección social. Modelo despreciado por los neoliberales chilensis como la peste, a pesar de contar con niveles de equidad y sistemas educacionales vastamente superiores. A pesar de sus cargas tributarias, muchas empresas noruegas, alemanas o suecas son altamente competitivas con las americanas, y sus ingresos per cápita similares o superando a USA.

El tercero es el “asiático”, como Japón o Corea del Sur, de menor carga tributaria que el segundo, una intervención fuerte del estado en la economía (lo que le causa soponcio a muchos próceres locales), y los abrumadoramente mejores niveles de equidad del mundo. Confucio metió su mano hace 2500 años, y no por casualidad una de sus frases más repetidas es: "En una sociedad donde hay buena educación, no hay distinción de clases". Copiarlos está difícil y la discusión chilena se mueve entre el mundo “americanista” y el “social demócrata”. En todo, incluyendo educación.

La educación en USA. Ojalá hubiera usted tenido la ocasión (y angustia) de ver el documental “Waiting for Superman”. Aplicando principios pasmosamente similares a los chilenos, la otrora famosa educación pública norteamericana viene cayendo en picada los últimos 50 años. Descenso en el test de PISA y otros indicadores, segregación socioeconómica, conflictividad gremial, lo que guste.

Un reciente informe de la Harvard School of Education, “Pathways to Prosperity”,  está auspiciado por Accenture y Kellogg Foundation. Los autores no militan en el mismo partido que Camila Vallejo, y las conclusiones son demoledoras: “El sistema americano que prepara a los jóvenes para llevar vidas productivas y prósperas como adultos está dañado severamente. Si fallamos en resolver agresivamente este desafío se va a erosionar el tejido social de nuestra nación… La matrícula en la educación superior ha estado aumentando progresivamente pero cerca de la mitad de los que ingresan desertan sin un título… Las lecciones de Europa sugieren fuertemente que programas vocacionales de alta calidad proveen excelentes rutas para que muchos jóvenes ingresen a la vida laboral”.

Nuestro “país modelo”, USA, fue pionero al inventar universidades con fines de lucro. Es congruente con su modelo socioeconómico. Transparentemente eso sí. Ninguna de ellas está entre las 100 mejor rankeadas del país, pero… la libertad es libre para vendedor y comprador. Lector neoliberal, no se me confunda. Muchas de las 100 mejores universidades americanas son privadas, pero son auténticamente corporaciones SIN fines de lucro. No distribuyen utilidades a sus fundadores ni a accionistas de inmobiliarias a través de cuchufletas.

Otro reporte, denominado sugerentemente “Subprime opportunity: The Unfulfilled Promise of For-Profit Colleges and Universities”.

No tengo nada en contra del mercado ni el lucro, especialmente en la venta de cepillos de dientes, cemento y automóviles. Pero la estructura de incentivos económicos en educación con fines de lucro, conduce casi inevitablemente a un cierto tipo de universidades o institutos de nula selectividad al ingreso, nula selectividad al egreso, alta deserción como daño colateral, alto gasto en marketing pagado por los alumnos, escasa actividad de construcción académica con visión de largo plazo, y una masa creciente de endeudados y frustrados.

La Polar Universitaria. Todo calza: el modelo socioeconómico chileno-norteamericano, el libertinaje del mercado, las nefastas consecuencias sociales. La analogía en Chile entre el escándalo de La Polar en el retail con el abuso a los 200 o 400 mil jóvenes que marcharon la semana pasada por La Polar Universitaria es feroz: “clientes” desinformados, que en una alta proporción no comprenden lo que leen ni lo que es una tasa de interés. En el retail les regalan una tarjeta de crédito, los inducen a comprar plasmas de $700 mil en 20 cómodas cuotas de $70 mil  y terminan ensartándolos de por vida a través de repactaciones (ni siquiera menciono las unilaterales).

En el caso universitario, además de tarjetas de crédito se regalan Ipads. El 40-50% de los egresados de media no entiende bien lo que lee ni qué es una tasa de interés simple o compuesta, no sabe que existe la acreditación de carreras, desconoce la tasa de deserción de la carrera que “compraron” y se les dice la tremenda verdad a medias de que tendrán un ingreso laboral mayor si compran un cartón con título. De 100 zorzales que caen, aproximadamente 40 va a desertar por razones académicas o económicas. De los 60 que logran el codiciado trofeo, una buena mitad va derecho al desempleo o a un empleo de $300 mil mensuales, con lo cual terminan ensartados con deudas por 20 años. Nuestros aranceles son en promedio superiores a los norteamericanos, y con menos financiamiento público. Luego, moros y cristianos presumen la manoseada frase: “el 70% de los estudiantes que están en la educación superior tienen padres que no asistieron a la universidad”. Por favor, digan la verdad, nada más que la verdad, pero TODA la verdad: el porcentaje de esas familias que van a salir golpeadas y/o con hijos que siguen sin entender lo que leen.

La Polar: llegar y llevar.

(*) Mario Waissbluth es presidente de la Fundación Educación 2020

 

Una propuesta para una educación chilena menos segregada

Por : Fernando Atria ,Publicado: 05.08.2011 en CIPER-Chile

Fotografía de Claudio Olivares

 

Tras analizar 10 lugares comunes falsos de la educación chilena, el profesor Fernando Atria culmina sus reflexiones con una propuesta que aborda un problema central: la segregación. Esto es, la existencia de escuelas para privilegiados y para pobres, y de un sistema que luego hace competir a los egresados de ambos establecimientos y afirma que esa competencia es meritocrática y justa. En su propuesta destaca varios aspectos interesantes: que los padres de verdad elijan el establecimiento al que irán sus hijos, impidiéndoles a los colegios seleccionar por dinero o desempeño, y que la educación la pague el Estado con un monto igual para todos los niños, sean éstos de clase media, pobres o ricos. Al poner el acento en la segregación, que no aparece como un problema en las propuestas del gobierno, Atria elabora una reflexión profunda sobre cómo hacer un sistema más libre para las familias y menos abusivo con los chicos que han nacido en la pobreza.

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El título de esta serie anunciaba que ella terminaría con una propuesta para hacer verdaderos los lugares comunes que se han analizado en estos días. Es importante entender cuál es el sentido de esta propuesta.

No se trata, desde luego, de imaginarse desde cero un sistema educacional alternativo y ofrecerlo aquí “llave en mano”, por así decirlo, de modo que sólo faltara enviar al Congreso el proyecto de ley respectivo. De hecho, en términos de “factibilidad política” tiendo a pensar que algo como lo que se dirá aquí y que ya se ha insinuado en las entregas anteriores de esta serie, es punto menos que imposible (aunque lo que es políticamente factible puede cambiar como consecuencia de la acción política, por lo que nuestros juicios actuales de posibilidad nunca pueden darse por definitivos).

El sentido de la “propuesta”, entonces, es hacer el ejercicio de mirar con cierta distancia lo que existe, lo que nos parece tan natural como el aire que respiramos, para ver que no es natural y que en principio podría ser distinto. Habiendo hecho este esfuerzo de mirar con distancia lo que acostumbramos dar por sentado, podremos ver de mejor manera lo falsas que son las promesas en las que el sistema educacional chileno descansa.

Porque el sentido de esta serie nunca fue el de identificar “mitos”, lo que constituye el deporte preferido de los que se presentan como “expertos” en educación. La razón por la que lo que esta serie ha intentado hacer no es “derribar mitos” es que los mitos son creencias enteramente falsas. Los lugares comunes que han sido considerados (o al menos algunos de ellos) no son en este sentido “mitos”. Son falsos, pero no enteramente falsos.

Son falsos porque invierten las cosas: presentan como fundado en la libertad de elegir a un sistema que niega libertad de elegir; como estructurado por un principio “progresista” de beneficio del pobre lo que es un sistema estructurado por un principio aristocrático de beneficio para el rico, etc. Pero precisamente porque lo que hacen estos lugares comunes es invertir las cosas, lo que hay que hacer es darlos vuelta de nuevo. Eso es lo que se intentará hacer aquí: invertir la inversión.

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El problema central del sistema educacional es su segregación de clase, lo que se produce por dos razones: en primer lugar, porque cada establecimiento puede cobrar una cantidad de dinero como condición de acceso. Esto implica que cada establecimiento deberá adecuar su oferta educativa a un “target” específico, el de las personas que pueden pagar esa cantidad de dinero. Los que tengan más dinero irán a un establecimiento que cobre más y los que tengan menos irán a otro que cobre menos. Lo primero entonces es proscribir el gasto privado en educación.

Pero la segregación puede introducirse de otros modos. Está también la selección de los alumnos de acuerdo a su rendimiento. Es sabido que, en términos agregados (no en términos individuales), prácticamente cualquier criterio de desempeño o logro está estrechamente correlacionado con la clase social. Basta mirar los resultados de cualquier medición para ver que hay una correlación estrecha entre cuna y desempeño (por supuesto existen las excepciones, pero eso no prueba nada políticamente relevante). Por consiguiente un sistema en el que los establecimientos pudieran seleccionar estudiantes tendería a producir la misma segregación que un sistema en el que los establecimientos pudieran cobrar lo que quisieran, pues eso también les permitiría adecuar su oferta a un “target” determinado, esta vez no por referencia a un precio de mercado, sino por referencia a un “proyecto educativo” determinado. Por consiguiente los establecimientos no deben poder seleccionar estudiantes. Pueden tener el “proyecto educativo” que deseen, desde luego, para así asegurar diversidad, pero la libertad políticamente fundamental es la de los padres de elegir, no la de los establecimientos de seleccionar.

¿Cómo podría organizarse un sistema educacional para que la promesa de que los padres pueden elegir, se haga efectiva? Si los establecimientos no pueden seleccionar, nos encontramos con un problema práctico. Pensemos en un colegio con fama de que posee muy buena educación. Es evidente que la cantidad de alumnos que querrán entrar ahí será mayor que el cupo. Hoy los colegios que tienen ese dilema lo resuelven a través del precio, del rendimiento académico o con la selección de las “mejores” familias. Mejores de acuerdo a lo que ellos crean que es “mejor” lo que puede por ejemplo ser que sean familias “bien constituidas”, cuyos padres sean profesionales, que estén dispuestos a involucrarse en la educación de sus hijos (es decir, que tengan un régimen laboral que les deje tiempo para eso), etc. Serán ellos los que asistirán al “buen” establecimiento, y los que no satisfagan esas condiciones deberán asistir al “mal” establecimiento. Pero es obvio que eso implicará que el mejor establecimiento se hará aún mejor, y el peor será todavía peor. El problema se agudiza y el sistema le da al que tiene y le niega al que no tiene.

Una solución alternativa a esa selección que hacen los colegios es un sorteo, como ocurre en algunos países desarrollados. Si hay 100 cupos y 200 postulantes, una tómbola distribuirá los recursos limitados sin fijarse en el apellido ni en el dinero de los postulantes. Un niño puede quedar afuera de un buen colegio por su “mala suerte”. Pero hoy queda afuera por el dinero de su familia o porque esta no cumple los requisitos que fija el colegio.

¿Y qué pasa con los privilegiados que quedan en un mal colegio, debido a su “mala suerte”? Los que tengan poder e influencia no se conformarán con esa situación y usarán ese poder e influencia para mejorar ese establecimiento. Esta historia puede terminar con un establecimiento de buena calidad y otro de mala calidad convergiendo, y no con uno de ellos hundiéndose en un espiral de marginalidad y baja calidad y el otro floreciendo.

Entre la selección por dinero y mérito y la selección a través de un sorteo, resulta evidente cuál es mejor método desde una óptica imparcial. Para verlo, basta que el lector se pregunte a sí mismo: si no supiera si mi hijo estará o no dentro del grupo de los que pueden pagar o satisfacer las exigencias del establecimiento o del otro grupo, ¿cuál de los dos modos de selección preferiría que se me aplicara?

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Un sistema que estuviera estructurado de este modo, y sobre la base de este principio, sería un sistema en el que la libertad de elegir sería igual para todos, cosa que promete, sin cumplir, el actual modelo (ver lugar común N°1). El único límite de esta libertad sería que esa libertad esté disponible para todos.

Por ello es una condición imprescindible que la educación de todos sería financiada con cargo a rentas generales de la nación, lo que como hemos visto no tiene porqué ser regresivo si los ricos pagan desproporcionadamente impuestos (ver lugar común N° 2). Para comprenderlo mejor imaginemos que, tras el sorteo, al colegio prestigioso de nuestro ejemplo logró entrar un grupo socialmente variado en el que se encuentran hijos de gerentes, hijos de secretarias de gerencia e hijos de juniors de gerencia. Cada familia ha postulado a ese colegio porque estima que el proyecto educativo es el mejor disponible. Ninguno ha sido rechazado por el colegio. Solo ha pasado que como hay cupos limitados, ha sido materialmente necesario sortear los espacios ¿Cómo pagan ellos su colegiatura? Bueno, para impedir que el dinero de las familias actúe en la educación prolongando el privilegio de los más afortunados, todo el gasto debería ser estatal y equitativo. Imaginemos por ejemplo un “voucher”, que con tanto entusiasmo defienden los neoliberales. Imaginemos que la educación en Chile sólo se pudiera pagar a través de ese voucher. Es decir el hijo del empresario y el hijo del obrero contarían con un voucher del mismo monto para pagar la educación. Los colegios no podrían recibir otro aporte más que ese. Si hoy el Estado dispone de una subvención de 45 mil pesos, pues ese será el monto para educar a cada niño chileno.

¿Sería este un sistema en el que las personas no pueden usar sus recursos para mejorar la educación de sus hijos? Aquí hay que hacer la distinción introducida en el lugar común N°10, entre usar esos recursos fuera del sistema educacional y usarlos a través del sistema. En cuanto a lo primero, no hay restricción, ni podría haberla, pues los padres harán siempre lo mejor para sus hijos y prohibirles que les compren libros o que los lleven de viaje o al teatro, sería no entender lo que es la familia. En cuanto a lo segundo, podrían usar sus recursos pero solo de modos que beneficiarían a todos. Si el valor del voucher fuera insuficiente no podría complementarlo (eso beneficiaría sólo a su hijo), tendría que presionar para que se aumentar (lo que beneficia a todos).

No se quede el lector en los mecanismos concretos descritos sino en la idea que los anima. Un sistema educacional organizado de ese modo se transforma en un momento de comunidad, en el cual todos concurrimos como ciudadanos iguales. Hoy “Chile” es el nombre para dos países: uno de escuelas, consultorios y hospitales y otros de colegios, consultas y clínicas. Sólo cuando “la Roja” sale a la cancha podemos mirarnos unos a otros y reconocernos como vinculados por un interés común. Es enteramente insensato pensar que esto es algo que resultará beneficioso para todos: una sociedad de individuos aislados, cada uno de los cuales no ha tenido experiencia en socialización con otros distintos de él, cada día más desconfiados, cada día más asustados unos y más convencidos los otros de que los han hecho correr una carrera en condiciones de grosera desventaja. Es insensato pensar que un sistema educacional cada día más finamente segregado producirá algo distinto a cinismo, clasismo, racismo y un largo y ominoso etc.

Los establecimientos no deberían poder seleccionar, precisamente porque los niños, por sus capacidades de niños, por su voluntad de niños, no se merecen lo que reciben. Son radicalmente inocentes. No se trata de que los niños hayan de aprender que lo que hacen no tiene consecuencias, sino precisamente al contrario: para que puedan aprenderlo, es necesario que puedan sufrir las consecuencias de decisiones tomadas antes de que tengan las condiciones para decidir bien, lo que implica que esas consecuencias no pueden ser graves. Es inhumano un sistema estructurado sobre la base de premios o castigos a decisiones tomadas por individuos a quienes la ley misma no considera capaces de administrar su patrimonio. Decir que la educación es un derecho es precisamente decir que uno debe recibirla con independencia de que haya hecho algo para “merecerla”. El sistema propuesto trata a la educación como un derecho, a diferencia de lo que ocurre con el sistema chileno.

Si el sistema educacional tiende a la integración, como lo haría bajo las medidas propuestas, entonces podría decirse que el resultado diferenciado de los establecimientos muestra algo acerca de esos establecimientos y no acerca de los estudiantes que recibe y las condiciones bajo las cuales ha de funcionar, y que debe oponerse un “foco en el aula” (véase el lugar común N°8). Como está visto, el problema con estas ideas no es que ellas sean falsas en sus propios términos, sino que en las condiciones del sistema educacional actual ellas cumplen la función de ocultar detrás de un discurso de incompetencia local lo que no es sino una consecuencia de la segregación generalizada.

¿Qué hay de los profesores de desempeño deficiente (mencionado en el lugar común N°9)? Como hemos visto, no es aceptable que un establecimiento se limite a despedir a un profesor por su desempeño insuficiente. Eso no es sino una manera de perjudicar a otro establecimiento, el que contratará a ese profesor. Pero tampoco es razonable entender que un profesor no puede tener desempeño deficiente. Lo que debemos decir desde una óptica imparcial es que si su desempeño es verdaderamente insuficiente la consecuencia no puede ser que se le excluya de un establecimiento en particular, sino del sistema educacional completo: si no tiene un desempeño apto para desempeñarse en un establecimiento, no puede desempeñarse en ninguno. Es claro que esta decisión no puede quedar entregada unilateralmente a un director de establecimiento. Lo que es necesario es crear, quizás aprovechando lo que se ha construido sobre evaluación docente, un mecanismo de descalificación y recalificación profesional en el cual el informe del director despectivo ha de ser un insumo valioso, pero no decisivo.

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El sistema propuesto no exige acabar con la educación privada, porque es plenamente compatible con ella (ver lugar común N°10). Este es un punto central. El neoliberal que reclama que iniciativas privadas pueden cumplir funciones públicas tiene toda la razón. Lo que debe rechazarse es la pretensión adicional del neoliberal: que lo han de hacer sujetos al régimen de los privados. En el caso de los establecimientos educacionales, que los privados operen conforme al régimen de los privados implica que ellos pueden decidir a quién proveer del servicio educacional y a quién no, qué condiciones imponer como requisito para hacerlo y cuándo no exigirlas. Esto es lo que introduce en el sistema una tendencia inevitable a la segregación. Si los privados han de cumplir funciones públicas, deben hacerlo sometidos al régimen del Estado. El Estado no puede poner condiciones a los ciudadanos para recibir educación, porque la educación es un derecho del individuo, no del Estado (los “liceos de excelencia” son, por eso, una forma subrepticia de privatización de la educación pública).

El sistema propuesto maximiza la libertad, porque reconoce libertad igual para todos. No hay conflicto entre libertad e igualdad. La igualdad no es sino el régimen de la libertad, porque lo que es políticamente fundamental es la libertad de todos, no la de los privilegiados. Y la libertad ha de ser para todos porque el Estado no puede hacer distinciones, debe dar al interés de cada uno por ser libre el mismo peso. La cuestión, entonces, no es entre quienes creen que la libertad es importante, que defienden el sistema actual, y los que creen que la libertad no es importante, y están dispuesta a “sacrificarla” por lograr igualdad. Es entre quienes creen que la libertad es importante para los ricos y los que creen que la libertad es importante para todos; los que, en otras palabras, disfrazan bajo la retórica de la libertad su defensa del interés de los privilegiados (o, por supuesto, han sido engañados por esa retórica) y los que creen en el valor genuino de la libertad.

 

Gabriel Salazar: La cultura de resistencia más o menos violenta está en nuestra memoria

Radio ADN Hoy| 08/08/2011

 

El historiador Gabriel Salazar analizó en ADN Hoy las características del movimiento estudiantil, señalando que "sería absolutamente ingenuo" esperar que estén libres de episodios violentos, y aseguró que todo apunta a que la ciudadanía va adquiriendo mayor poder para plantear nuevos modelos de funcionamiento en sociedad.

"Fueron 17 años de dictadura, y quienes lucharon más directamente, quienes resistieron más activamente contra la dictadura fueron jóvenes, sobre todo en las poblaciones. De ahí se desarrolló una cultura de resistencia más o menos violenta, de ahí vienen las prácticas de los encapuchados, las bombas molotov, etcétera. Es una cultura adquirida que está en la memoria", explicó el académico, añadiendo que "sería absolutamente ingenuo pensar que, después de casi veinte años de dictadura, en que se aprendió a luchar en las calles, se olviden esas prácticas".

Salazar indicó que los hechos de violencia que se registran en gran parte de las manifestaciones, si bien no son elementos dominantes, están inevitablemente presentes. "Eso no significa que todo el movimiento, en su objetivo político, apunte solamente a la destrucción, al saqueo o a la violencia", aclaró.

El docente de la Universidad de Chile detalló que los movimientos de las décadas del 50 y 60 "apuntaron no a destruir los modelos de producción, sino más bien a mantenerlo o, en el mejor de los casos, a administrarlo por sí mismo. En cambio, un régimen como éste, centrado en el consumismo, en la importación de mercadería, en el lucro comercial y no en la producción… el que está en el mall o en la multitienda, ¿qué puede hacer el movimiento popular si ya no hay fábricas ni industrias? Saqueo. Este modelo invita al saqueo porque no da otra alternativa (…) el saqueo va a seguir siendo presente en toda sociedad que es solamente comercial", aseguró en ADN Radio Chile.

El académico concluyó que "se ha adquirido una cultura autogestionaria y autónoma en las bases de la clase popular", lo que a su juicio va a "continuar en una dirección que cada vez va a ser más política, pero no en el sentido de negociar solamente, de sentarse en una mesa como le gusta a los políticos, sino de imponer un nuevo modelo. La cosa camina derechito a desarrollar el poder constituyente, y eso no se va a poder parar".

Chile: ¿engaño en las cifras de pobreza?, por F. Larraín

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Felipe Larraín, El Mercurio

La polémica sobre la pobreza en Chile toma fuerza. Connotadas personalidades, entre ellas los ex Presidentes Ricardo Lagos y Patricio Aylwin, se han congratulado recientemente por la gran disminución de la pobreza en nuestro país. El vocero Francisco Vidal y la ministra del Mideplan, Paula Quintana, hacen otro tanto. Todos ellos usan las cifras oficiales, que están fuertemente cuestionadas. Es cierto que la pobreza ha disminuido en Chile, pero no lo que dice la información oficial. Y existe un creciente consenso entre los especialistas sobre la necesidad de actualizar las cifras oficiales, pero éste es resistido, y en algún caso descalificado, por las autoridades. El tema va mucho más allá de contar los pobres y tiene profundas implicancias sobre las políticas públicas, especialmente en momentos en que Chile enfrenta los coletazos de la crisis externa y un aumento significativo del desempleo. Revisemos este debate.

La ministra Quintana se refirió al tema en carta al director de “El Mercurio” del sábado 15 pasado, en respuesta a planteamientos realizados por el diputado Julio Dittborn, quien, a su vez, reaccionó a otra misiva del ministro Vidal. El centro de la discusión está en si la cifra oficial de 2,2 millones de pobres (13,7% de la población) para 2006 es o no correcta. Ella ha sido cuestionada por un estudio del suscrito, “Cuatro Millones de Pobres: Actualizando la Línea de Pobreza”, publicado en la revista Estudios Públicos y disponible para todos en http://www.cepchile.cl. Basándose en trabajos realizados por la Fundación para la Superación de la Pobreza, el estudio determina que había más de 4 millones de pobres (29% de la población) en 2006. En una reacción anterior a este estudio, la ministra Quintana me calificó de intencionalidad política, irresponsabilidad y errores metodológicos. Hoy se refiere al estudio como “académico y muy respetable”, lo que es, desde mi modesta perspectiva, un innegable progreso.

Los errores de la ministra

Sin embargo, la secretaria de Estado incurre en tres errores significativos, que creo importante aclarar. Primero, ella insiste en que el estudio aludido ocupa una metodología distinta a la oficial, y por tanto, sus resultados no resultan comparables. Esto es incorrecto. El estudio aplica básicamente la misma metodología de Mideplan para calcular la línea de pobreza oficial, y se basa en la misma Encuesta Casen 2006, la que no cuestiona. Tanto el estudio como la línea oficial siguen la metodología de la Cepal, cuya base es estimar el costo de una canasta mínima de alimentación, que contrasta con el ingreso de las personas (incluyendo ingreso autónomo, subsidios monetarios y alquiler imputado a la vivienda propia).

La gran diferencia es que, inexplicablemente, Mideplan sigue calculando la línea de pobreza con información de la IV Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) elaborada por el INE y que data de 1988. Sin embargo, hace casi una década está disponible la V EPF de 1996-97, que es la que utiliza el estudio. (Y hace pocos días incluso está disponible la VI EPF de 2007.) En una década hay numerosos cambios en los patrones de consumo; las necesidades no cambian, pero sí la forma de satisfacerlas. Para pasar de la V EPF al valor de la canasta mínima, el estudio utiliza el detallado trabajo liderado por la Fundación para la Superación de la Pobreza, ya publicado en Umbrales Sociales 2006. En base a este análisis se llega a determinar que los pobres eran el 29% de la población en 2006, y no 13,7% como indican las cifras oficiales; y que los indigentes son el 6,2% en vez del 3,2% oficial. Es decir, en nuestro país hay unos cuatro millones quinientos mil pobres, y no poco más de dos millones.

En segundo lugar, la ministra dice que si se aplicara la línea propuesta en el estudio al período 1990-2006 se concluiría que en 1990 la pobreza abarcaba al 56% de la población. Esto es confuso, o simplemente imposible. No resulta factible aplicar una línea que se basa en la Encuesta de Presupuestos Familiares de 1996-97 a la situación de 1990. Es por ello que el estudio aludido sólo puede calcular las cifras de pobreza para los años 2000, 2003 y 2006.

Finalmente, la ministra dice que “quienes tienen la esperanza de convencer a la ciudadanía (de que la pobreza no se ha reducido drásticamente) a partir de obtener cifras mayores con líneas más exigentes, están simplemente engañando al país”. Esta información incurre en un error y en una descalificación gratuita. Nadie discute que la pobreza ha disminuído en el tiempo, lo que es un importante logro del país; simplemente, los niveles de pobreza son más del doble de los que aparecen en las estadísticas públicas. Y el punto no es usar una línea más o menos exigente, sino reflejar la verdadera realidad de la pobreza con cifras actualizadas. Esto no es engañar, sino todo lo contrario.

El tema de fondo

Hacer aparecer la pobreza artificialmente menor a la realidad tiene dos serios problemas. Primero, si se cree en el número del 13,7%, parece que estuviéramos ganando la lucha contra la pobreza y el tema pierde prioridad en la discusión pública, cuando aún quedan más de cuatro millones de chilenos en esta condición. Segundo, si el diseño de las políticas públicas se focaliza en ese 13,7%, vamos a dejar muchos pobres sin atender adecuadamente.

Por último, es interesante constatar que en junio de 1999 el entonces subsecretario de Mideplan, Antonio Lara, se comprometió a actualizar la línea de pobreza en base a la V EPF, lo que aún no se ha cumplido; que el Consejo Asesor Presidencial Trabajo y Equidad (la Comisión Meller) también incluyó entre sus propuestas actualizar la línea de pobreza; y que una encuesta reciente realizada por Ipsos y la Alianza Comunicación y Pobreza (integrada por el Hogar de Cristo, la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales y la Fundación para la Superación de la Pobreza) revela que el 80% de los chilenos cree que los pobres son más del 25% de la población. ¿Querrán todos ellos engañar al país?

Ricardo Lagos es el mejor candidato presidencial, según C. Ominami

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LAGOS-FREI-INSULZA

 

Tres textos:

  • Ricardo Lagos, candidato de C. Ominami

    • El PS exige definiciones a Lagos e Insulza

    • Lagos dispuesto a competir en primarias

    •  

      Ver también sobre el tema  Chile: el debate presidencial

       

      Por B. B. / La Nación Domingo

      Carlos Ominami revela sus conversaciones con el ex Presidente

      Aunque aclara que sólo es vocero de sí mismo, el samurái está dispuesto a dar la pelea nuevamente para que Lagos se convierta en el candidato de la Concertación. Pero pide disciplina en el oficialismo y rechaza “la moda” de decir “yo estoy por el que gane” en las presidenciales.

      Entre el 2 y 4 de noviembre, Carlos Ominami tuvo la convicción, al escuchar a Ricardo Lagos, de que éste había cambiado de opinión. Que la “negativa obcecada” desapareció de la mente del ex Mandatario y hoy está dispuesto a ser candidato presidencial. Fue en Biarritz, balneario francés a 20 kilómetros de la frontera con España, donde tanto el samurái como varios ex y actuales jefes de Estado habrían tenido la misma impresión.

      -¿Cómo podría Lagos ser candidato si va a tener que dedicarse a responder por temas como el Transantiago?

      -Creo que sí va a tener que dar explicaciones, pero en una primaria eso tiene una ventaja: permite hablar sobre estos temas y zanjarlos. Reconocer, por ejemplo, que el Transantiago no es sólo un problema de diseño, sino también de implementación. Y que fue un delirio neoliberal incrustado en la Concertación pensar que se podía financiar. Lagos tendrá que reconocer que no lo advirtió.

      -¿Él está dispuesto a admitirlo?

      -Lagos es una persona que tiene la profundidad y la honestidad intelectual para reconocerlo. Dio explicaciones, pero falta una explicación ideológica. Yo me sentí muy a gusto conversando con él en una reunión internacional en que fue un referente para todos los presentes. Muchos presidentes de América del Sur me han dicho que ven con preocupación lo que está sucediendo en Chile y que no les cabe la menor duda de que Lagos es la mejor opción presidencial. Lagos dejaría en evidencia que Piñera es un elefante en una cristalería en el mundo que se está construyendo.

      -Tras conversar con él, ¿le parece que está dispuesto a ser candidato?

      -Creo que sí, hubo un cambio en él. Antes me dijo que, si yo le preguntaba de corazón, no quería ser candidato. Ahora me dijo algo distinto. Yo le planteé que no tiene derecho a mantener una negativa obcecada, que la gente no le iba a perdonar que alguien como él, con esa posibilidad, simplemente la rechace. También le planteé que es inaceptable que para competir exija la rendición incondicional de otro candidato.

      -¿Usted está de acuerdo con el dedazo parlamentario que plantea en su carta, es decir, que tenga la opción de bajar o subir candidatos al Parlamento?

      -Uno puede opinar respecto de lo bien o mal redactada que está la carta, pero de mis conversaciones con Lagos saqué dos conclusiones: que él entendía que las condiciones habían cambiado, y que tiene razón respecto de que la Concertación ha llegado a un punto de descomposición que no puede continuar. Yo no soy guaripola de la disciplina, voy a respetar las facultades del Parlamento, pero debe existir un ordenamiento conceptual y estratégico. En eso él tiene razón. Pretender que Lagos sea candidato y luego Presidente por cuatro años, si no hay un nuevo entendimiento a la Concertación, nos conduce o a un mal gobierno o a la derrota. Los chilenos no van a votar por una coalición que no garantiza coherencia.

      -¿Es posible que la Concertación recupere con Lagos parte de los votos que la DC perdió en las municipales?

      -Creo que el candidato de la Concertación debe ser aquel que cumpla con dos condiciones básicas: que encarne un proyecto para el nuevo siglo que ya se inició y que tenga credibilidad. Hoy está muy de moda en la Concertación decir “yo estoy por el que gane”, pero hay que ser más exigente con las ideas. Debe ser alguien capaz de transformar sus ideas en voluntad mayoritaria. Hay mucha gente en la DC que se fue del partido en determinadas condiciones, más que de la Concertación. Lo veo en mi circunscripción y me han asegurado que no van a estar con la derecha. Eso se lo dijimos con Jaime Gazmuri a Eduardo Frei, él puede hacer un esfuerzo de acercamiento con esa gente que no está por la concentración de riquezas y por una corrección del modelo económico.

      -¿Cómo reaccionó Frei?

      -El Presidente Frei es cauto, pero nosotros sentimos que fue una buena conversación y él fue tomando nota. Le dijimos que él había contribuido fuertemente sobre dos de las siete ideas matrices de la Concertación: la estatización del transporte público y una nueva Constitución. Lo otro es que reconocemos su intención de generar consenso respecto de una primaria abierta.

      -¿Por qué cree que José Miguel Insulza no reúne las características para ser el candidato de la Concertación?

      -Creo que pudo haberlas tenido. Pero te repito lo que le he dicho a él: no ha sido capaz de asociar su imagen y su opción con un conjunto de ideas movilizadoras. Por distintas razones eso no se ha producido. Y lo segundo que lo limita es que él mismo dijo que tenía que ser candidato por el PS y el PPD. Las cosas se dieron de tal forma que no es el candidato de este último partido, y él mismo precipitó una decisión del PRSD que ya dijo que Insulza no es su candidato. Además, la mesa del PS le hizo un flaco favor al transformarlo en una combinación entre candidato presidencial e instrumento de competencia interna. La historia dirá que Insulza batió el record de Antonio Varas por los años como ministro, pero eso no es lo que entusiasma a los jóvenes.

      -¿Y por qué Lagos podría ganarle a Piñera?

      -Por su trayectoria política y proyección internacional. Él tiene las mayores posibilidades de conducir al país en este cuadro difícil donde la crisis internacional y el racionamiento externo van a ser temas muy importantes. Por desgracia para los cotizantes se desplomaron las bolsas, pero eso también es una desgracia para Piñera, porque se ha desplomado el mundo de ideas que él defendía. Una película ya utilizó la expresión: los chilenos tendríamos que ser los reyes de los huevones para estar eligiendo a Piñera cuando el mundo elige a Obama.

       

      PS presiona a Insulza y a Lagos

      para que sinceren candidaturas

      Fija para 20 de diciembre definición del mecanismo presidencial

      Neutralizados están los dos presidenciables del PS quienes, a punta de cartas desde el extranjero, se mueven en la arena política nacional, sin aún dilucidar si se pondrán el traje de candidato. Algunos PS ya empiezan a perder la paciencia y a mirar la postulación de Frei con cierta simpatía.

      La carta del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, irrumpió ayer en el Comité Central del Partido Socialista con una fuerte molestia, que inundó al ex Congreso Nacional por la indecisión presidencial que el pánzer mostró una vez más, retardando así la definición que la Concertación debe dar para elegir al hombre que enfrentará a Sebastián Piñera en diciembre de 2009.

      En la misiva de dos carrillas enviada el viernes al presidente del PS, Camilo Escalona, Insulza no clarifica cuál será su definición final, pero sí condiciona su venida a Chile a que no haya más de un candidato del partido.

      Cuestión hoy que es imposible por cuanto el nombre de Ricardo Lagos concita preferencias en un sector del PS.

      Esta división en las adhesiones presidenciales hizo finalmente que el Comité Central del PS presionara a Lagos e Insulza para que adopten a la brevedad una definición, y agendara para el 20 de diciembre el día en que se sabrá cuál será el mecanismo y la fecha de inscripción de los candidatos concertacionistas.

      A juicio de Escalona, los chilenos debiesen irse de vacaciones a fines de enero sabiendo cuáles son las precandidaturas con vista a una primaria que se efectuará el último domingo de abril.

      “Cuando tengamos fechas precisas Lagos e Insulza se van a tener que definir. No podemos seguir así, estaremos averiados pero mal que mal tenemos el 45% de los votos en la elección de concejales, de modo que no podemos seguir con precandidatos que no toman ninguna decisión. Espero que pongamos plazos perentorios de modo que las personas que aspiran a dirigir el país nos entreguen una definición clara de aquí a enero”, sostuvo el timonel PS, al término del Comité Central, que se prolongó por más de cinco horas sin interrupciones.

      En la carta, Insulza pidió, tal cual había trascendido, postergar la convención en la que sería proclamado candidato presidencial del PS “hasta que hayamos avanzado” en una serie de tareas, entre ellas alcanzar la unidad del sector socialdemócrata de la coalición, que hasta ahora tiene más de tres candidatos (Lagos, Insulza y José Antonio Gómez).

      En el pleno se respiraba cierta incertidumbre, pues hasta ayer los seguidores de Insulza esperaban que el ex ministro tomara la decisión de dejar Washington y asumir de una vez por todas su precandidatura.

      Incluso, el senador Ricardo Núñez propuso que, de no haber definición de Lagos e Insulza de aquí al 15 diciembre, el PS debiera estudiar la posibilidad de nominar al DC Eduardo Frei.

      Aunque esta alternativa en 1993 y en 1999 habría sido impensada, hoy tiene algún viso de factibilidad, pues para muchos socialistas la mejor carta es un DC que pueda restarle votos a Piñera.

      Y ni Lagos, ni Insulza tendrían ese plus, plantean los neofreístas del PS. En ellos influyó también el giro hacia la izquierda que el senador dio al proponer estatizar el sistema de transportes y plantear la redacción de una nueva Constitución.

      MUERTE O RESURGIMIENTO

      Insulza valora la confianza que la mayoría del partido le ha entregado en estos meses. “Valoro también la adhesión que muchas personas me manifiestan de manera espontánea y el afecto que los chilenos me expresan, al margen incluso de sus preferencias. Pero eso no basta, si en torno a mi nombre no existe toda la unidad partidaria que se requiere, si hay más de un candidato del partido, si no hay diálogo con las demás fuerzas de la Concertación, en especial con los otros partidos con los cuales siempre hemos tenido un candidato común, y si no tenemos el clima unitario que debe acompañar este proceso”.

      Las lecturas que se hicieron de su misiva en el pleno fueron discrepantes. Pues mientras el alcalde de El Bosque, Sadi Melo, sentenció que “en su indefinición Insulza ha posibilitado una muerte anunciada de su candidatura”, el diputado Iván Paredes hizo una fuerte defensa de su postulación y apostó que es el único que puede derrotar a Piñera.

      Por su parte, el laguista Fulvio Rossi reprendió la indefinición de Insulza y dijo que si alguien quería ser candidato, debía demostrarlo con acciones.

      El pánzer también abordó la confrontación que viven el PS y el PPD desde que la tienda de Pepe Auth levantara la idea de llevar dos listas a concejales en las municipales del 26 de octubre.

      “No me parece conveniente consagrar una nefasta división entre el PS y el PPD, de impredecibles consecuencias futuras, presentando sus propios candidatos a las primarias, sin antes verificar las posibilidades de reconstruir la histórica alianza entre ambos partidos y que debiera apuntar a incluir al PRSD, que comparte nuestro ideario socialista y democrático”, manifestó Insulza.

      ESCALONA: “ESTAMOS ATRASADOS”

      Los condicionamientos presentados por el secretario general de la OEA para levantar su candidatura no fueron cuestionados públicamente por Escalona, quien aseguró que estaba “más insulzista que nunca”.

      Sin embargo, admitió que “estamos atrasados en la designación del candidato”. Y recordó que en el triunfo de Michelle Bachelet influyó claramente que ella recorrió el país en septiembre y octubre de la elección municipal de 2004 como figura presidencial de la Concertación. Oportunidad en que la gente pudo conocer sus propuestas.

      “Yo tenía una mirada idealista y pensaba que podría repetir ese ejercicio con nuestros candidatos”, añadió.

      El cronograma presidencial de la Concertación será analizado este lunes por los presidentes y secretarios generales de los partidos, quienes deberán aprobar la idea del PS en orden a resolver el 20 de diciembre cuáles serán los alcances del mecanismo para elegir al abanderado. La historia continuará.

      La carta desde Washington
      Programa: “No se entendería que enfrentáramos una contienda presidencial sin ideas comunes sobre la crisis económica internacional que nos amenaza, la defensa del empleo, el Transantiago, la energía, el medio ambiente, la seguridad, la calidad de la educación pública, la protección social y los cambios indispensables para la plena participación política”.

      Primarias: “Entiendo que existe un acuerdo para presentar un candidato único de la Concertación en la próxima elección presidencial y una sola lista parlamentaria. También existe consenso en un mecanismo de primarias abiertas, en donde participen todos los chilenos y chilenas mayores de 18 años, sin otra limitación que no estar inscritos en partidos de oposición. Yo respaldo firmemente este mecanismo”.

      Por Boris Bezama / La Nación Domingo

       

      16 de Noviembre de 2008

      Se lo confirmó a Pepe Auth tras una reunión en París

      Lagos ahora está dispuesto a competir en primarias abiertas

      El timonel del PPD dijo que el ex mandatario le manifestó que nunca se  ha opuesto a participar en un proceso “sobre la base de la elección de la ciudadanía”, aunque, como ya es costumbre, volvió a poner ciertas condiciones. Una de ellas es asegurar en el proceso  la participación de todos los mayores de 18 años, estén o no inscritos en los registros electorales. También planteó la necesidad de generar un proyecto país y una plataforma programática para el próximo cuatrienio que será necesaria para la existencia armónica de los partidos del conglomerado y mejorar la gobernabilidad.

      Por El Mostrador.cl

      El ex presidente Ricardo Lagos despejó todas las dudas existentes sobre su disponibilidad de participar en una primaria para elegir al abanderado que represente al candidato del progresismo concertacionista, siempre y cuando se mantengan ciertos criterios.
      La confirmación la hizo el timonel del PPD, Pepe Auth, quien se reunió en París con el ex mandatario  para comunicarle la decisión de su  partido de nombrarlo  presidenciable luego de una proclamación hecha el sábado pasado.
      Sin embargo, Lagos puso en la mesa ciertas condiciones que deben tener estas primarias abiertas como que en ella voten todos los mayores de 18 años, aún cuando no estén inscritos en los Registros Electorales.
      “Despejamos cualquier duda e interpretación sobre su disposición de participar en primarias. Él siempre ha pensado en que si es candidato lo pueda hacer sobre la base de la elección de la ciudadanía”, sostuvo Auth a la radio Bío Bío.
      El dirigente oficialista manifestó también que que comparte los dichos del secretario general de la OEA y presidenciable del PS, José Miguel Insulza, en el sentido de que el progresismo tenga un sólo candidato para competir con la derecha y triunfar en las próximas elecciones presidenciales.
      “Compartimos los juicios de José Miguel en la necesidad de una sola candidatura que represente al progresismo de la Concertación y es obvio que no vamos hacer otra primaria para elegir al candidato nuestro. Nuestro concepto es elijamos al candidato que esté mejor posicionado para ganarle a la derecha”, sostuvo.

      Pepe Auth dijo que en el encuentro Lagos planteó la necesidad de generar un proyecto país, una plataforma programática para el próximo cuatrienio que será necesaria para la existencia armónica entre los partidos del conglomerado y mejorar la gobernabilidad.
      En tanto, al interior del partido se está analizando utilizar las mismas encuestas de otros procesos, o crear un instrumento nuevo, para testear cuál es el candidato de esa fracción de la Concertación con mayor porcentaje de adhesión.
      Asimismo, se espera que durante la semana se reúnan los presidentes y directivas del radicalismo, del socialismo y del pepedeísmo para analizar la situación y lograr una definición conjunta del abanderado que representará al sector.
      Insulza abrió el debate, según el PPD y el radicalismo
      Por su parte, el diputado PPD Jorge Tarud dijo que la carta de Insulza, en donde pide postergar la definición presidencial del PS, abrió el debate en el ala “progresista” de la Concertación, respecto a una  posible candidatura unitaria que agrupe a los tres partidos.
      Tarud valoró las intenciones del “Panzer”, calificándolo como una persona “con altura de miras”, ya que está considerando la idea que el sector llegue a la primaria oficialista con un solo abanderado.
      A su vez, el timonel radical José Antonio Gómez manifestó estar dispuesto a zanjar el problema, advirtiendo de paso que ve difícil que se concrete, puesto que la viabilidad del acuerdo depende de que su tienda tenga “las mismas condiciones para resolver quien va a ser el representante del sector”.
      Otro que consideró necesario una unidad del progresismo fue el timonel del PS, Camilo Escalona, quien ya criticó la conformación de dos listas –en el caso de Concejales en las últimas elecciones municipales- y que calificó como “canibalismo político”.
      En declaraciones a El Mercurio, el senador socialista afirma que la propuesta de Pepe Auth con listas separadas “desató todas las fuerzas desestabilizadoras que hay en la Concertación, produciendo estragos en nuestras elecciones a alcaldes. Al no tener una campaña unitaria, muchos de nuestros candidatos a concejales se dejaron pololear por los candidatos de derecha instalados, o se iban y pololeaban con Juntos Podemos para conseguir votos de la izquierda extraparlamentaria. O se enganchaban con los descolgados”.

      Argentina: mayoría de la población apoya estatización de sistema de pensiones…

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      UNA ENCUESTA MUESTRA APOYO AL SISTEMA ESTATAL
       
      Página/12
       

      Seis de cada diez argentinos consideran que la jubilación privada implementada en los años ’90 fue pensada como un negocio. También seis de cada diez argentinos aseguran que, puestos a elegir entre el proyecto de reestatización del sistema jubilatorio y la subsistencia de las AFJP, prefieren el traspaso al Estado. Estas son algunas de las conclusiones que arrojó una encuesta realizada por la consultora CEOP en la primera semana de noviembre. El sondeo también refleja el grado de confianza que genera el proyecto oficial de pase al Estado de los fondos administrados por las AFJP. El mayor nivel de dudas lo despierta el cálculo del valor de la jubilación, mientras que la confianza está motivada por la creación de una comisión plural que controle los fondos aportados.

      El estudio de CEOP fue realizado a través de la consultas telefónicas, con un cuestionario estructurado y a partir de una muestra de mil personas, lo que da un margen de error de +/- 3,16 por ciento. Las personas consultadas habitan en la región metropolitana, las principales ciudades del país, el NOA, el NEA y dos ciudades de la Patagonia. La primera pregunta de la encuesta apunta a la decisión de reestatizar los fondos de las AFJP. Según las respuestas, el 62,1 por ciento de la población manifestó estar de acuerdo con el proyecto del Gobierno mientras que el 29,4 dijo estar de acuerdo con el proyecto de la oposición. Porcentajes casi iguales arrojó la pregunta sobre la jubilación privada: un 63,3 por ciento dijo que se trató de un negocio, mientras que el 31,3 la consideró un beneficio para los jubilados (ver gráficos).

      Una de las preguntas mostró un importante reconocimiento a la política jubilatoria de la Presidenta y su esposo. El 61,1 por ciento de los consultados reconoció que los gobiernos de CFK y Néstor Kirchner se ocuparon especialmente de los jubilados, mientras que el 36,8 rechazó esa afirmación. El sondeo aporta más matices cuando se propone reflejar las confianzas, dudas y desconfianzas que generan algunas disposiciones del proyecto de reestatización. Allí se manifestaron altos porcentajes de dudas y desconfianza. Cuando se preguntó por la forma en que se calcularán los valores de la jubilación, el 51,2 por ciento de los consultados manifestó tener “duda” mientras que el 24,4 directamente reconoció tener “desconfianza”. Sólo expresó su “confianza” el 20,5 por ciento.En relación a cuál será el destino de los fondos de las AFJP, el 48,8 por ciento afirmó tener “desconfianza” mientras que el 30,6 reconoció que tenía “dudas”. La “confianza” fue del 19,3 por ciento.

      El único ítem que despertó porcentajes más o menos equivalentes fue la creación de una comisión, integrada por oficialismo, oposición y otros actores sociales, para controlar el manejo de los fondos. Las respuestas fueron más parejas: el 36,2 dijo que la medida le generaba “confianza”, el 35,5 por ciento afirmó tener “duda” y un 26 por ciento aseguró directamente tener “desconfianza”.

      EL OFICIALISMO VATICINA UN TRIUNFO EN EL SENADO, DESPUES DE APROBACION POR DIPUTADOS.

      “Ya tenemos los votos”

      El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el titular de Anses, Amado Boudou, irán mañana al Senado para responder las consultas de los legisladores en el inicio del debate del proyecto de ley de eliminación de la jubilación privada. Ambos funcionarios estuvieron reunidos ayer para definir los ejes de sus exposiciones. El Gobierno asegura contar con los votos necesarios para que la iniciativa sea convalidada, e incluso señala que la aprobación sería con una mayoría contundente.

      El presidente provisional del Senado, José Pampuro, afirmó que en la Cámara alta no se introducirán nuevos cambios al proyecto, que se convertiría en ley en la sesión especial del próximo día 20 tal como salió de Diputados.

      “La mayoría de las modificaciones ya fueron tratadas en la Cámara de Diputados. En líneas generales la ley está bastante pulida y no creo que en el Senado se puedan incorporar demasiadas modificaciones”, adelantó Pampuro, e insistió en que “la cantidad de votos para aprobar el proyecto está”. La tranquilidad del oficialismo sobre el resultado de la votación también se basa en que el socialismo confirmó que apoyará la eliminación de las AFJP.

      El senador y titular del PS, Rubén Giustiniani, ratificó ayer su postura en esa dirección. “Debemos ser coherentes con lo que sostuvimos en el ’93, ’94, en el sentido de que las AFJP iban a ser una estafa para el país y esto quedó demostrado catorce años después”, justificó. En tanto, el radicalismo, a través del titular del bloque de senadores de ese partido, Ernesto Sanz, ratificó su voto en contra de la propuesta oficial. Para Sanz, el trabajo en comisión de esta semana será sólo “un maquillaje institucional para que el oficialismo intente demostrar que se debaten las leyes en la Argentina”. No explicó cuál debería ser el mecanismo institucional adecuado, más allá del tratamiento legislativo.

      Chile: ¿hacia un nuevo duelo Frei-Lagos para definir oponente de Piñera? Dossier…

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      lagos-frei-insulzaEl revival de 1993 para definir al abanderado de la Concertación

      Las piezas del ajedrez oficialista se siguen moviendo tras la bajada de Alvear. Y ahora sólo quedan los “reyes” Ricardo Lagos y Eduardo Frei, quienes buscan el jaque mate presidencial al piñerismo. Mientras José Miguel Insulza tiene muy poco peones en esta contienda.

      Por Boris Bezama y Richard Miranda / La Nación Domingo

      Aunque aún pocos son los que se atreven a decirlo oficialmente, los nombres desde donde saldrá el candidato presidencial de la Concertación serán probablemente entre Ricardo Lagos y Eduardo Frei, repitiendo así la versión de 1993 en la que el senador DC se impuso al abanderado del PS-PPD. Pero ahora con una convocatoria mucho más abierta al mundo independiente, con la que se pretende detener y ojalá revertir advierten en las filas oficialistas la fatiga electoral en la que está sumida toda la clase política.

      Ayer fue la directiva nacional del PPD, la que dio un paso más en esta compleja definición al determinar por resolución unánime que su candidato para las primarias de la Concertación es “Ricardo Lagos, nuestro presidente fundador”.

      La reunión que se prolongó por más de ocho horas en la sede del partido estuvo marcada por un mea culpa de los resultados de la Concertación en las municipales, así como también por la “necesidad urgente de renovar la Concertación”.

      El voto político del PPD junto a muchos otros parlamentarios, alcaldes y concejales de todo el progresismo confía y espera que Lagos acepte el desafío de liderar a la Concertación y al país del bicentenario.

      Hasta acá todo iría por un sendero sin baches, si no fuera porque en el camino también está José Miguel Insulza, quien había sido hasta hace poco antes de las municipales la carta segura del PS para estas presidenciales. Sin embargo, hoy el nombre del pánzer está desgastado entre sus compañeros de partido, quienes consideran que éste perdió la oportunidad al permanecer en Washington, mientras Lagos detuvo su agenda internacional y se concentró en apoyar a los candidatos municipales de la Concertación, lo que le dio grandes réditos de los que se está beneficiando hoy.

      La definición del pánzer

      A juicio de autoridades del PS, la participación de Insulza deberá quedar despejada totalmente a más tardar a mediados de semana, luego de que el secretario general de la OEA se reúna con la mesa, parlamentarios y dirigentes locales. Una opción que no descartan es que en su visita a Chile el pánzer ponga su candidatura sobre la mesa, para evaluar una “bajada honrosa”. Y la otra es postergar a enero la convención presidencial socialista, agendada para el 30 de noviembre, para así darle tiempo suficiente a la DC, que debería también ratificar a Frei como presidenciable. Y por otro lado, esperar a Lagos por un tiempo para que sincere sus deseos presidenciales.

      Cercanos a Frei aseguran que al ex Presidente le entusiasma sobremanera la idea de competir nuevamente con Lagos y que no se restará del mecanismo al que se llegue para definir al abanderado.

      A pesar de que fue el propio secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien aclaró hace algunos días que su candidatura “no está condicionada” a la de Lagos, lo cierto es que en el propio PS advierten que es prematuro adelantar un juicio al respecto.

      Primarias: 10 de mayo

      Cuando los jefes de partidos de la Concertación acogieron favorablemente la propuesta de primarias abiertas, hecha el lunes por el timonel del PS, Camilo Escalona, cuya fecha tentativa podría ser el 10 de mayo del próximo año, el conglomerado de Gobierno logró dar a la opinión pública una potente señal de unidad. De paso, este hecho inevitablemente contrastó con la realidad que vive el bloque de derecha.

      Aunque hasta ahora es sólo una propuesta socialista, la cual debe ser debidamente aprobada en los respectivos órganos internos de los partidos, con la idea de realizar primarias abiertas, primero se busca incentivar el voto a los sectores independientes y segundo, se abre la posibilidad de que las candidaturas presidenciales no se limiten a las formales de los partidos oficialistas. De ahí que se propuso que podrán inscribirse los candidatos que cuenten, a lo menos, con el patrocinio de 10 parlamentarios o 50 concejales o alcaldes.

      Tal vez una de las frases que mejor refleja el momento post-municipal por el que atraviesa la Concertación, se resume en lo que dijo el senador Escalona: “La principal conclusión de la elección municipal es que debemos terminar con el canibalismo dentro de la Concertación. Esto no puede continuar. No nos podemos seguir destruyendo entre nosotros”.

      A lo que se refería el dirigente es que tanto en la DC como en el PS, los procedimientos internos para elegir a sus cartas presidenciales se vieron cuestionados. Primero, Frei puso en duda la legitimidad del padrón de militantes del falangismo y luego, en las filas socialistas, tanto el ex ministro Jorge Arrate y el senador Alejandro Navarro, renunciado al PS, anunciaron que se restarían de la convención presidencial del partido, fijada para el 30 de noviembre, porque estimaban que ella estaba hecha para que venciera José Miguel Insulza. De manera que fue este complejo escenario lo que obligó a los dirigentes concertacionistas a ordenarse rápidamente y acordar definir antes de Navidad un mecanismo para elegir al abanderado, sin antes aclarar que tanto los procesos presidenciales internos de los partidos, como las primarias abiertas, son necesariamente vinculantes. Es decir, quienes resulten derrotados en los partidos, quedan automáticamente objetados para participar en el procedimiento de mayo.

      Frei: “No soy racista o no excluyo a nadie”

      La posibilidad de que Lagos verdaderamente se vea tentado a volver a competir por el sillón de La Moneda, idea que se reflotó a mediados de semana, deja un escenario abierto. De concretarse su candidatura, el PS y en particular, la mesa socialista, liderada por Escalona, quedaría en una incómoda situación, debido a que ésta ha puesto todos sus huevos en una sola canasta, que se llama Insulza.

      Desde Francia, específicamente desde el Foro de Biarritz, Lagos se hizo presente en la contingencia presidencial dando cuenta de lo que, a su juicio, deben ser las prioridades de la Concertación y junto con pedir que la coalición se “ordene”, instó a pactar un programa de Gobierno y a definir el “rol conductor” del candidato del oficialismo.

      Fuentes socialistas advierten que en verdad, Lagos nunca ha desechado la idea de ser nuevamente el abanderado de la Concertación y que sólo ha preferido mantenerse al margen de rencillas presidenciales. De allí que señalan que uno de los más afectados con esta potencial candidatura es Insulza. Ambos, habrían contraído una suerte de compromiso en cuanto a que no se anularían mutuamente como candidatos. Es decir, no está en sus planes competir por un mismo sillón. Sin embargo, la realidad parece ser más fuerte y de acuerdo a las encuestas de opinión, quien aparece mejor posicionado, por sobre todos los candidatos en carrera de la Concertación, es precisamente Lagos. Este factor, no menor y la posibilidad de competir con uno que ya ha sido Presidente, como sería el caso de Eduardo Frei, es algo que cruza por estos días en el futuro de Lagos. Sobre todo, porque el ex Mandatario falangista se manifestó disponible para competir con el “Capitán Planeta”. “No tengo impedimentos, si yo no soy racista ni trabajo por la exclusión de nadie”, ironizó Frei. //LND

       

      08 de Noviembre de 2008

      Ahora se espera que el ex mandatario acepte

      PPD proclama a Ricardo Lagos como presidenciable del partido

      A partir de ahora el PPD buscará la forma en que el ex mandatario Ricardo Lagos acepte ser el abanderado del partido, luego que la colectividad lo proclamara como su representante. Para esto, el presidente de la tienda, Pepe Auth, viajará junto al secretario general Alejandro Bahamondes a Europa para reunirse con el ex Presidente para convencerlo de que represente al progresismo concertacionista. Falta la respuesta del involucrado para dar el vamos a la contienda presidencial para el próximo año.

      Por El Mostrador.cl

      Con gritos de “¡Se siente, se siente, Lagos Presidente!”, los militantes  y dirigentes del PPD esperaron la lectura del voto político del timonel Pepe Auth en donde se anunció que Lagos es el que representa las ideas progresistas de la tienda.

      “Por resolución unánime de esta directiva nacional, el candidato del PPD es Ricardo Lagos, nuestro presidente fundador”, dijo Auth en medio de los aplausos de los presentes.

      Desde las 10 de la mañana de este sábado, los máximos dirigentes y militantes se reunieron  en la sede de la tienda para redactar el voto político que fue leído al final del encuentro. Auth explicó que la decisión de apoyar al ex mandatario es porque tiene la capacidad para gobernar en tiempos de crisis y el liderazgo para encarnar un proyecto de futuro.  “Junto a otros muchos parlamentarios, alcaldes y concejales de todo el progresismo, confía y espera que (Lagos) acepte el desafío de liderar a la Concertación y al país del Bicentenario en la dirección del cambio”, sostuvo.

      Partidarios de primarias abiertas

      El voto político establece que la colectividad es partidaria “resuelta y entusiasta” de elegir al abanderado de la Concertación en un proceso de primarias abiertas, pero la novedad es que se incluyan a los mayores de 18 años que no estén inscritos en los registros electorales.

      “Queremos convertir la elección del candidato único en un proceso de debate nacional, sobre lo que queremos para el futuro y de profunda movilización ciudadana para darle a la candidatura de la Concertación la legitimidad, fuerza y proyección de futuro que necesita el país”, afirmó el dirigente.

      El anuncio fue respaldado por el hijo del ex Mandatario, Ricardo Lagos Webber, quien se mostró esperanzado en que su padre acepte la petición del PPD. El hijo de Lagos Escobar colaborará en pedirle a su padre que reconsidere su posición para que acepte ser el candidato del PPD.

      Insulza se reúne con líderes del PS para definir su candidatura

      A pesar que el PPD ya se definió por postular a Lagos, este lunes llega al país el secretario general de la ONU, José Miguel Insulza, para sostener reuniones con dirigentes del PS y definir la candidtura presidencial. Ya se sabe que si su nombre no concita un respaldo mayoritario entre los dirigentes y militantes de la colectividad, no sería nada de extraño que se incline por anunciar el cese de su carrera presidencial.

      El encuentro del lunes, el cual se realizará en el Círculo Español, será decisivo para definir el plan de acción. Según el diario La Tercera, Insulza hablará con cada una de las figuras emblemáticas de la tienda para preguntarles si están con Lagos o con él. De acuerdo a la publicación, la visita de Insulza al país tras las elecciones municipales coincide con la formación de un grupo de parlamentarios socialistas que insisten en levantar la candidatura de Lagos.

      Esta situación es uno de los problemas que enfrenta la colectividad, debido a que hay dirigentes que han asegurado que de imponerse Lagos como abanderado de la Concertación, todos quienes han promovido la postulación de Insulza deberían dejar sus cargos.

      Al interior del PS existe una fisura partidista provocada por algunos parlamentarios como Carlos Ominami, Carlos Montes, Fulvio Rossi, Gonzalo Martner y Jaime Naranjo entre otros, que han respaldado abiertamente la postulación de Lagos en desmedro de lo que planteó la mesa directiva de Camilo Escalona, que era postular al “Panzer”

      Solari: “Una primaria Frei-Lagos sería atractiva”

      Un crudo diagnóstico del escenario electoral que enfrenta el Partido Socialista con un candidato, que asegura no serlo (Ricardo Lagos) y otro que sí lo es, pero está en Washington (José Miguel Insulza), advierte Ricardo Solari. “Es una dificultad absurda e inédita que se ha dado en este tiempo”, sentencia el vicepresidente PS, quien pensó que “la” carta para el 2009 debería haber sido el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. Sin embargo, a poco más de un año para las presidenciales, Solari tiene la firme convicción de que ya se le pasó el tiempo al panzer y que una primaria con Frei y Lagos, sería “atractiva para la gente”.

      -De imponerse Lagos como candidato de la Concertación, ¿deben renunciar los dirigentes que promovieron a Insulza, como lo señala Francisco Aleuy?

      -No me parece. Creo que no es conveniente entramparnos en temas que no resuelven el tema de fondo, que es motivar a una gran cantidad de chilenos que se ha restado de los últimos procesos electorales. Si comparamos lo que ocurrió en las elecciones de Estados Unidos, en 2001 la participación fue del 51% y ahora ascendió al 66%; en cambio, en la política local las cifras demuestran cansancio y fatiga. Por ello debemos abrir espacios para que los independientes participen y voten en una primaria abierta.

      -¿Es viable una primarias con tres candidatos: Lagos, Insulza y Frei?

      -En mi opinión eso no va a llegar a ocurrir.

      -¿De verdad cree que una primaria entre Frei y Lagos convocaría a una gran parte del electorado?

      -Siempre y cuando los candidatos construyan grandes entornos, entusiasmen con sus ideas y propongan una reformulación de la coalición tanto en su actitud hacia el centro y hacia la izquierda, como en sus propios contenidos y procedimientos.

      -Pero, entonces, ¿para qué el PS está tratando de hacer que se venga Insulza a Chile y deje la OEA, si ya está “cortado” que la disputa será entre Frei y Lagos?

      -Eso no está decidido, es sólo un escenario hipotético. Aún podemos convencer que en la primaria participen otras sensibilidades, otros representantes en la procura de una opción presidencial única que debe levantar la Concertación y que gane a la derecha.

      Insulza: “Mi candidatura no está condicionada a la de Lagos”

      Consciente de la difícil situación en la que se encuentra, aunque posee el apoyo de parte de la mesa PS, José Miguel Insulza dio señales esta semana de que no desea pasar ningún bochorno. Desde el extranjero, el pánzer comentó a Radio Duna acerca de la eventualidad de que Lagos se sume a la carrera presidencial, instándolo a definirse. “Todo el mundo sabe que hay gente que quiere que el ex Presidente Lagos postule. Por lo tanto, si ha decidido hacer un esfuerzo por eso, en hora buena, porque mejor hacerlo ahora que hacerlo después”, dijo. E insistió en que “este es el momento para hacer ese esfuerzo si alguien quiere y este es el momento para que el ex Presidente Lagos tome una decisión, y yo espero que la tome dentro del marco de la política unitaria que la Concertación tiene que llevar adelante ahora”.

      En la misma entrevista, Insulza partió relativizando su permanencia como candidato si Lagos resuelve lanzarse a la carrera. Consultado si está dispuesto a bajarse dijo que le parece “prematuro” referirse a ese tema y respondió que “en estos momentos estoy dedicado a mirar la situación del país con más calma y no voy a tomar decisiones apresuradas, tengo algunos días todavía para hacerlo”. No obstante, aclaró que “mi candidatura no está condicionada a la de Lagos, está condicionada a algo bien simple, que es que yo crea que tengo una oportunidad real de hacer una diferencia, eso lo voy a ver cuando sepa cuáles son los candidatos y vea cuáles son las posibilidades reales de éxito, o qué posibilidades hay de hacer una contribución unitaria”. E insistió en que está para unir la Concertación y no “divisiones estériles”.

      Chile: situación política y crisis de la Concertación

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      ENTREVISTA AL DIPUTADO CARLOS MONTES

      Cada vez que puede, la derecha dice que la Concertación es una “bolsa de gatos”, y a ratos parece que tuvieran razón. Para Montes, el eterno diputado aplicado, ese que hace siempre todas las tareas y jamás juega fútbol en horas de sesión, hay diferencias clave en el imperio de los díscolos.

      Por Marcela Jiménez / Lanacion.cl

      A días que Ricardo Lagos protagonizara su mediática arremetida criticando a los díscolos de la Concertación, el diputado Carlos Montes (PS) laguista reconocido y varias veces elegido por sus pares como uno de los mejores de la Cámara desmenuza el tema: advierte del intento de caricaturizar la diversidad y reconoce en otros demasiado interés en las cámaras de TV, pero sobre todo culpa a la ausencia de diálogo y de un proyecto común que aglutine al arco iris.

      ¿Qué le parecieron las críticas de Lagos a los díscolos?
      El país y la Concertación necesitan debate, y para ello tiene que haber diversidad sin represión. Cuidado con que la caricatura de díscolo termine siendo una manera de impedir el debate.

      ¿No hay diferencia entre diversidad y parlamentarios que ponen en jaque a su Gobierno?
      Cuando hay diálogo previo y capacidad de convencer, eso no ocurre. No comparto que el Parlamento sea el terreno del desorden. Otra cosa es que hay sectores que se fueron de la Concertación, por eso no somos mayoría y no porque haya gente con puntos de vista distintos. Además, se piensa que basta con ordenar, pero hay debilidad en la conducción y en la búsqueda de acuerdos.

      Usted fue muy crítico al proyecto de la LGE. ¿Se siente o se sintió díscolo por ello?
      No, en ningún momento. Esto de los díscolos es una caricatura con la que se busca reprimir la diversidad, y es muy grave. En el caso de la LGE se excluyó a los parlamentarios, no hubo diálogo, se firmó un acuerdo de ideas generales y se transformó en algo que ni siquiera se podía discutir. Era legítimo plantear indicaciones, porque es nuestro trabajo y es una discusión demasiado profunda para pretender imponerla disciplinariamente diciendo que había que votar de una manera.

      ¿Hay diferencias entre los díscolos de la Concertación?
      Si se refiere a cualquier persona que tiene una diferencia con el Gobierno, me parece una caricatura. El término se está empleando para aquel que no se ordena inmediatamente a lo que dice un ministro como José Antonio Viera-Gallo. Sí hay personas que, no quisiera herirlas, son más bien “desadaptados básicos”. En el discurso de René Alinco sobre Marcelo Schilling, por ejemplo, no diría que él [Alinco] es un díscolo, porque no tiene ninguna opinión sustantiva sobre ninguna materia. Gabriel Ascencio hace alegatos con argumentos y es díscolo porque genera un debate político, aunque está en el límite y a veces no es adecuado. En el caso de Alejandro Navarro, le cuesta producir contenidos comunes dentro de la Concertación, le gusta más diferenciarse, pero está en lo que es legítimo en un bloque político. Marco Enríquez-Ominami vota todos los proyectos como el resto de la Concertación, pero cada cierto tiempo tiene diferencias sobre algunos aspectos. Hay díscolos que son más desadaptados y otros que tienen diferencias nomás.

      ¿Desadaptados o una necesidad de figurar?
      Usan una técnica de ese tipo para proyectarse. Para que a un parlamentario de Gobierno le publiquen algo, normalmente tiene que criticar a su propio Gobierno, a sus colegas o al partido. Hay gente que trabaja más para los medios que en su tarea legislativa, es una forma de tratar de posicionarse de cualquier forma.

      ¿No se debe a que ven difícil para la Concertación seguir en el poder y buscan atrincherarse?
      Tiene más que ver con un problema de proyecto político, que es necesario revitalizar. Hay problemas de conducción política en cómo se enfrentan las coyunturas, de claridad en los partidos y en la forma de relación con el Gobierno. Y en la medida en que hay vacíos tienden a aflorar opiniones, unas por razones mediáticas y otras porque tienen diferencias fundadas. Tenemos el desafío de reconstruir nuestro proyecto.

      ¿Hay falta de conducción desde La Moneda?
      Hay un tema de proyecto, de la coalición y en algunos casos del Gobierno. Esto se resuelve reconstruyendo nuestro proyecto país, definir cómo podemos avanzar hacia menos desigualdad. En la Concertación siempre ha habido diversidad, lo que pasa es que había objetivos mayores que se ponían por delante y nos ordenábamos.

      En la Concertación abundan las críticas a dirigentes que privilegian el individualismo y no la unidad de la coalición. ¿Perdieron la capacidad de ordenarse por un bien mayor?
      El tema del individualismo viene hace rato. Quizá no debería decir nombres, pero, en su época, Jorge Schaulsohn o Guido Girardi, cuando eran diputados, todo lo ordenaban a partir de sí mismos. El problema hoy es la necesidad de decir qué es lo que más importa para crecer con menos desigualdad.

      ¿Cree que un buen candidato presidencial genere ese reordenamiento?
      Estoy convencido que la nueva etapa que tiene que iniciar la Concertación supone el esfuerzo de mucha gente: de los actuales precandidatos, de quien sea finalmente el candidato, de los partidos, del Gobierno y de los parlamentarios. No existe una varita mágica que vaya a ordenar esto, tiene que haber disposición de todos. Yo no estoy por echar al disidente, eso es propio de otra época. Hay que reconocer que hay diversidades y que a veces no son polares, sino que responden a insatisfacciones. Tengo confianza en que si logramos abrir un debate para reconstruir nuestro proyecto, si el Gobierno como se ha visto en los últimos días entiende que tiene que dialogar más con los parlamentarios, con los partidos y tratar de recoger ideas, es perfectamente posible actuar juntos. El Transantiago lo votó a favor toda la Concertación, ¡cómo se puede decir que hay problemas de disciplina! Hubo claridad en que había una necesidad política de tener la plata, aunque varios tienen poca convicción de que la forma que se está reorganizando el transporte sea adecuada. Es injusto decir que el problema del Parlamento es el desorden. El problema es que ya no somos mayoría.

      ¿Sigue siendo laguista?
      Creo que Lagos hizo un gran Gobierno, que podría ser un gran Presidente, pero me hubiera gustado que surgiera alguien de la generación entre 40 a 50 años para gobernar. No ha sucedido y sería bueno preguntarse por qué. Lo lógico es que hubiera surgido alguien de una generación más joven que fuera nuestro próximo Presidente y no necesariamente volver a los líderes de antes. Eso independientemente de que es muy probable que Lagos termine siendo el candidato.

      Pero su partido, el PS, está más inclinado a la candidatura de José Miguel Insulza.
      Siempre he pensado que la disyuntiva Lagos-Insulza no existe. Si en definitiva Lagos decide ser el candidato, Insulza no se le va a oponer. No creo que exista esa diferencia entre ambos, no va a haber competencia entre ellos.

      J. Stiglitz: crisis del neoliberalismo…

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      El bumerán neoliberal
      Clarín / Project Syndicate
      La idea de que los mercados se corrigen a sí mismos y asignan por sí solos de manera más eficiente y equitativa los recursos estuvo en la base de las crisis de la década pasada y vuelve a mostrar su inconsistencia de cara a los riesgos actuales de la economía mundial.
      El mundo no ha sido piadoso con el neoliberalismo, ese revoltijo de ideas basadas en la concepción fundamentalista de que los mercados se corrigen a sí mismos, asignan los recursos eficientemente y sirven bien al interés público. Ese fundamentalismo del mercado era subyacente al thatcherismo, a la reaganomía y al llamado “Consenso de Washington” en pro de la privatización y la liberalización y de que los bancos centrales independientes se centraran exclusivamente en la inflación.

      Durante un cuarto de siglo ha habido una pugna entre los países en desarrollo y está claro quiénes han sido los perdedores: los países que aplicaron políticas neoliberales no sólo perdieron la apuesta del crecimiento sino que, además, cuando sí crecieron, los beneficios fueron a parar desproporcionadamente a quienes se encuentran en la cumbre de la sociedad.

      Aunque los neoliberales no quieren reconocerlo, su ideología salió reprobada también en otro examen. Nadie puede afirmar que la labor de asignación de recursos por parte de los mercados financieros a finales del decenio de 1990 fuera estelar, en vista de que el 97% de los inversores en fibra óptica tardaron años en ver la salida del túnel; pero al menos ese error tuvo un beneficio no buscado: como se redujeron los costos de la comunicación, la India y China pasaron a estar más integradas en la economía mundial.

      Pero resulta difícil ver beneficios semejantes en la errónea asignación en masa de recursos a la vivienda. Las casas recién construidas para familias que no podían pagarlas se deterioran y se destruyen, a medida que millones de familias se ven obligadas a abandonar sus hogares en algunas comunidades y el gobierno ha tenido que intervenir por fin… para retirar las ruinas.

      En otras, se extiende la plaga. De modo que incluso los que han sido ciudadanos modélicos, han contraído préstamos prudenciales y han mantenido sus hogares, ahora se encuentran con que los mercados han disminuido el valor de sus hogares más de lo que habrían podido temer en sus peores pesadillas. Desde luego, hubo algunos beneficios a corto plazo del exceso de inversión en el sector inmobiliario: algunos americanos (tal vez sólo durante algunos meses) gozaron de los placeres de la propiedad de una vivienda y de la vida en una casa mayor de aquella a la que, de lo contrario, habrían podido aspirar, pero, ¡con qué costo para sí mismos y para la economía mundial!

      Millones de personas van a perder sus ahorros de toda la vida, al perder sus hogares, y las ejecuciones de las hipotecas han precipitado una desaceleración mundial. Existe un consenso cada vez mayor sobre el pronóstico: la contracción será prolongada y generalizada.

      Tampoco los mercados nos prepararon bien para unos precios desorbitados del petróleo y de los alimentos. Naturalmente, ninguno de esos dos sectores es un ejemplo de economía de libre mercado, pero de eso se trata en parte: se ha utilizado selectivamente la retórica sobre el libre mercado… aceptada cuando servía a intereses especiales y desechada cuando no.

      Tal vez una de las pocas virtudes del gobierno de George W. Bush es la de que el desfase entre la retórica y la realidad es menor de lo que fue durante la presidencia de Ronald Reagan. Pese a su retórica sobre el libre comercio, Reagan impuso restricciones comerciales, incluidas las tristemente famosas restricciones “voluntarias” a la exportación de automóviles.

      Las políticas de Bush han sido peores, pero el grado en que ha servido abiertamente al complejo militar-industrial de los Estados Unidos ha estado más a la vista. La única vez en que el gobierno de Bush se volvió verde fue cuando recurrió a las subvenciones del etanol, cuyos beneficios medioambientales son dudosos. Las distorsiones del mercado de la energía (en particular mediante el sistema tributario) continúan y, si Bush hubiera podido salirse con la suya, la situación habría sido peor.

      Esa mezcla de retórica sobre el libre comercio e intervención estatal ha funcionado particularmente mal para los países en desarrollo. Se les dijo que dejaran de intervenir en la agricultura, con lo que expusieron a sus agricultores a una competencia devastadora de los Estados Unidos y Europa. Sus agricultores habrían podido competir con sus colegas americanos y europeos, pero no podían hacerlo con las subvenciones de los EE.UU. y de la Unión Europea.

      Como no era de extrañar, las inversiones en la agricultura en los países en desarrollo fueron disminuyendo y el desfase en materia de alimentos aumentó. Quienes propagaron ese consejo equivocado no tienen que preocuparse por las consecuencias de su negligencia profesional. Los costos habrán de sufragarlos los de los países en desarrollo, en particular los pobres.

      Este año vamos a ver un gran aumento de la pobreza, en particular si la calibramos correctamente. Dicho de forma sencilla, en un mundo de abundancia, millones de personas del mundo en desarrollo siguen sin poder satisfacer las necesidades nutricionales mínimas.

      En muchos países, los aumentos de los precios de los alimentos y de la energía tendrán un efecto particularmente devastador para los pobres, porque esos artículos constituyen una mayor proporción de sus gastos. La indignación en todo el mundo es palpable. No es de extrañar que los especuladores hayan sido en gran medida objeto de esa ira. Los especuladores afirman no ser los causantes del problema, sino que se limitan a practicar el “descubrimiento de precios” o, dicho de otro modo, el descubrimiento –un poco tarde para poder hacer gran cosa sobre ese problema este año– de que hay escasez.

      Pero esa respuesta es falsa. Las perspectivas de precios en aumento y volátiles animan a centenares de millones de agricultores a adoptar precauciones. Podrían ganar más dinero, si acaparan un poco de su grano hoy y lo venden más adelante y, si no lo hacen, no podrán sufragarlo, en caso de que la cosecha del año siguiente sea menor de lo esperado.

      Un poco de grano retirado del mercado por centenares de millones de agricultores en todo el mundo contribuye a formar grandes cantidades. Los defensores del fundamentalismo del mercado quieren atribuir la culpa del fracaso del mercado a un fracaso del gobierno. Se ha citado a un alto funcionario chino, quien ha dicho que el problema radicaba en que el gobierno de los EE.UU. debería haber hecho más para ayudar a los americanos de pocos ingresos con su problema de la vivienda.

      Estoy de acuerdo, pero eso no cambia los datos: la mala gestión del riesgo por parte de los bancos de los EE.UU. fue de proporciones colosales y con consecuencias mundiales, mientras que los que gestionaban esas entidades se han marchado con miles de millones de dólares de indemnización. Hoy hay una desigualdad entre los rendimientos privados y los sociales.

      Si no están bien a la par, el sistema de mercado no puede funcionar bien. El fundamentalismo neoliberal del mercado ha sido siempre una doctrina política al servicio de ciertos intereses. Nunca ha recibido una corroboración de la teoría económica, como tampoco –ahora ha de quedar claro– de la experiencia histórica. Aprender esta lección puede ser el lado bueno de la nube que ahora se cierne sobre la economía mundial.

      Huelga general en Perú contra política económica neoliberal

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      Huelga general paralizó Perú

      Alan García reconoce que 60% de la población está descontenta
      Miles de trabajadores de la construcción marchan hacia la plaza Dos de Mayo durante la huelga contra Alan. (AFP)
      Víctor Juárez, LATINO / Lima
      Un paro nacional en protesta por el alza del costo de vida y la privatización y concesión de tierras, aguas y bosques en la Amazonía paralizó parte del Perú este miércoles 9 de julio, e incluso se registraron brotes de violencia en varios departamentos del sur, la sierra y la selva del país.

      Convocado por organizaciones indígenas y sociales, y la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP), en todos los departamentos del país se realizaron inmensas marchas para protestar contra el Gobierno. Ante ello, el Presidente Alan García dijo que entiende que las protestas son producto del descontento de un 60% de la población, pero remarcó que no es a través de agresiones como se logrará una mejora en la situación económica.

      En Madre de Dios miles de manifestantes, entre nativos, campesinos, mineros y pobladores, incendiaron la sede del Gobierno Regional de Puerto Maldonado, capital del departamento selvático más alejado de la capital. La protesta, que se desarrollaba de forma pacífica, se tornó violenta cuando los policías lanzaron bombas lacrimógenas contra los huelguistas.

      En Huancavelica manifestantes incendiaron también el local del Programa Estatal Juntos, ente de apoyo social que funciona en el centro de la ciudad. En Ayacucho, Arequipa, Cerro de Pasco, Junín y Huánuco, las marchas también se tornaron violentas. En el Cusco se suspendió el servicio turístico de trenes hacia Machu Picchu, para evitar desmanes o atentados contra los turistas. En Ica la Carretera Panamericana Sur fue tomada por manifestantes por varias horas; y en Pisco fue tomada la vía Libertadores de Wari, que conecta a Lima con Ayacucho.

      Aunque en Lima la paralización no fue total, quienes sí interrumpieron de forma unánime sus actividades fueron los maestros afiliados al Sindicado Único de Trabajadores de la Educación (SUTEP), pues los colegios lucieron casi vacíos. Durante uno de los principales mítines de la CGTP en la Plaza Dos de Mayo (Lima), el secretario general, Mario Huamán, calificó el paro de exitoso; no obstante, por la tarde el ministro del Interior, Luis Alva Castro, informó al país que éste fue un fracaso, pero reconoció que hay problemas por la desigualdad y la pobreza, “los cuales hay que resolver con el diálogo”. El resultado de la jornada fue de 220 detenidos por causar disturbios o daños a la propiedad pública.

      Cambios en el gabinete peruano luego de la huelga

      Luis Valdivieso, un economista de la Universidad de Boston, asumió hoy como nuevo ministro de economía de Perú, en reemplazo de Luis Carranza, quien renunció luego de un paro nacional

      Valdivieso, de 57 años y quien ha vivido muy poco en Perú en las últimas décadas, juró el cargo ante el presidente Alan García, en una ceremonia cumplida en Palacio de Gobierno.

      Los analistas dan por descontado que el relevo no implicará ningún cambio de fondo en el manejo económico del gobierno de García. El nuevo ministro, al igual que antecesor, es considerado un liberal “ortodoxo” y se pronostica que cerrará la caja fiscal con el mismo vigor con que lo hizo su antecesor.

      Por otro lado, el anterior titular de la cartera, Luis Carranza, de 41 años, no explicó las razones que lo llevaron a dimitir, pero negó que haya sido por discrepancias con varios de sus colegas, quienes, según versiones periodísticas, le reprochaban su rigidez para no proveer de fondos a iniciativas sociales.

      Justamente, su dimisión se da luego de la huelga nacional y movilización convocada la semana pasada por la Central General de Trabajadores de Perú (CGTP) que reunión a miles de trabajadores y campesinos, quienes exigieron una mayor redistribución de la riqueza.

      Perú: la pobreza, eje de las protestas actuales

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      Marcelo Justo
      Marcelo Justo
      BBC Mundo

      En Perú la pobreza está otra vez en el centro del debate político.

      Alan Garcia

      Alan García: quiere reducir la pobreza a un 30%.

      Las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas e Información (INEI), que muestran una caída de la pobreza del 5% en 2007, despertaron gran polémica. En medio de esta controversia, la poderosa Asamblea Nacional de Gobiernos regionales acordó un plan integral de lucha contra la pobreza que le presentará al presidente Alan García.

      La economía está creciendo a un 9%, pero sus índices de desigualdad figuran entre los más altos del planeta. Por eso las cifras del INEI presentados a fin de mayo despertaron esperanza.

      Cuestionamientos

      Según el Instituto la pobreza había caído un 5% en 2007 y un 10% desde 2006. Pero tanto la oposición como sectores independientes cuestionaron la fiabilidad de las mediciones. El ex director del Instituto, Farid Matuk, dijo que el descenso estadístico se había conseguido con un cambio de metodología. Otros críticos señalaron que el Instituto no había tomado en cuenta el aumento de la inflación y el precio de los alimentos, de mayor incidencia en zonas rurales que urbanas.

      El ex candidato a presidente y dirigente opositor Ollanta Humala indicó que las estadísticas habían cambiado, pero nadie se había enterado en las calles.

      Los fantasmas de la estadística

      En medio de la polémica, el instituto admitió que había insertado los datos de más de 700 familias que no habían contestado el cuestionario, pero reiteró que los resultados eran genuinos.

      Familia peruana

      Según el informe del INEI, en la sierra y la selva peruanas siete de cada diez pobladores son pobres.

      Lo mismo dijo el Banco Mundial que participó en la medición.

      En ese contexto, la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) presentará al gobierno de Alan García un plan a nivel local, regional y central para que la lucha contra la pobreza prioridad a las zonas rurales. “Sólo así podrá lograrse bajar la pobreza extrema en las zonas más alejadas del país”, señaló al diario peruano “La República” el presidente regional de Ayacucho Ernesto Molina.

      Según el informe del INEI, en la sierra y la selva peruanas siete de cada diez pobladores son pobres. En la zona urbana de Ayacucho, por ejemplo, la pobreza cayó en 10 puntos entre 2006 y 2007, pero en la sierra rural sólo disminuyó 3,2 puntos en el mismo período.

      A fines de los ’90, más del 50% de los peruanos vivían debajo de la línea de la pobreza. Alan García indicó que quiere reducir este porcentaje a un 30% al final de su mandato en 2011. Si las estadísticas siguen siendo tan favorables, muy probablemente lo logre. Habrá que ver si la realidad reflejará el optimismo de las mediciones.

      EL modelo educacional mercantil chileno en plena crisis, E. Aquevedo

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      educacion3La lucha contra la LGE en el año 2008 tuvo una significación relevante. La movilización no sólo fue estudiantil, sino que logró sumar a otros sectores sociales. Ello cambió el curso del movimiento y lo reforzó considerablemente para desarrollos posteriores.

      En efecto, la movilización estudiantil del primer semestre del 2008, al cual se sumaron los profesores, la CUT y sectores crecientes de la ciudadanía, dividiendo a la Concertación, a sus parlamentarios y concitando el apoyo unánime de las juventudes políticas de la concertación y de la izquierda extraparlamentaria, no sólo han hicieron retroceder al gobierno y a la conservadora Ministra de Educación. También dejaron en evidencia que el “consenso” logrado a fines del 2007 entre la concertación y la alianza tuvo un carácter meramente cupular y que era socialmente y políticamente insustentable. Si los principales protagonistas del sistema escolar chileno y sectores cada vez más amplios de la sociedad lo rechazan resueltamente, como ya es evidente, ese acuerdo no tiene sustento y no se puede imponer por la fuerza, o como una operación tecnocrática al modo en que se operó con el transantiago, como pretendía la Ministra.

      Que la Ministra de educación y sectores del gobierno sigan defendiendo obsesivamente un esquema resueltamente mercantil en este ámbito, tiene ya un costo político cada vez mas elevado, como lo deja de manifiesto la reciente encuesta Adimarx, donde no solo de desaprueba la gestión y rol de la ministra Jiménez, sino que afecta al gobierno de Bachelet en su conjunto.

      Sectores cada vez mas importantes de la sociedad comienzan a cuestionar con una fuerza inusitada este modelo educacional marcado por el sello mercantil, en virtud del cual el segmento privado compite ventajosamente, con privilegios resguardados por la ley, con el sector público, garantizándose así el predominio de una visión del quehacer educacional como un negocio, como una actividad empresarial, determinada como tal por el lucro, y no como una función o actividad de vocación primordialmente pública, aunque no sea estatal.

      En este sentido el paradigma adoptado por los especialistas chilenos en la materia, tales como el profesor J. Joaquin Brunner, es obviamente el modelo anglosajón y estadounidense en particular. Pero se dice poco sobre las falencias estructurales de este modelo, como por ejemplo que el propio sistema escolar norteamericano desde hace ya una docena de años ha quedado notoriamente rezagado en las mediciones internacionales como TIMSS y PISA, dando origen a serios debates y cuestionamientos en EE.UU. sobre su eficacia y pertinencia. En la prueba Pisa del año 2006, por ejemplo, EEUU se situó en el lugar 29, por debajo de muchos países europeos y asiáticos. En cambio, Finlandia, así como Corea, Hong Kong, Canadá y Nueva Zelandia, entre otros, ocupan posiciones de liderazgo internacional indiscutido desde que estas mediciones internacionales se iniciaron en la década del 90. En muchos de esos países coexiste un sector estatal y uno privado, pero el Estado ejerce funciones regulatorias decisivas que otorgan cohesión y eficacia a los sistemas educacionales y resguardan la “función pública” de la educación no obstante la participación del sector privado.

      Finlandia, el primero de la clase, representa en efecto casi lo totalmente opuesto del segmentado y desregulado modelo norteamericano. En Finlandia se garantiza una enseñanza universal gratuita y pública, una enseñanza homogénea y de excelencia en todos los escalones, desde la primaria hasta la universidad, con un protagonismo decisivo del Estado en la gestación y reproducción de este esquema exitoso desde hace ya muchas décadas, otorgando igualmente una importancia decisiva a la investigación científica y a la innovación, con los resultados excepcionales que todo especialista o lector medianamente informado reconocen.

      De hecho Finlandia gasta desde hace varias décadas más del 6,5% del PIB en educación (considerando sólo el gasto público), y más de un 3,5% a Investigación y Desarrollo, que la sitúa en este ámbito entre los más altos del mundo. Chile sólo incrementa el gasto público en educación al 3,5% del PIB en los últimos años, después de no pasar del 2% durante décadas; en Investigación, Chile no supera aún el 0,65% del PIB también durante décadas. En investigación chile está por debajo de Brasil y Cuba, que se mantienen o aproximan al 1% del PIB en este rubro. Estos datos primarios indican el lugar absolutamente secundario que en Chile se atribuye a la Educación y al desarrollo tecnológico, más allá de toda palabrería oficial. En América Latina varios países destinan más recursos a educación, como México y Argentina (ambos con 3,8% del PIB), Brasil (4,4%), Colombia (4,8), pero sobre todo Cuba, que destina un altísimo 9,8% del PIB, con resultados excepcionales en rendimiento escolar como lo confirma el último informe del CERSE, dependiente de la UNESCO, que sitúa nuevamente al sistema escolar cubano como el de mejor rendimiento en América Latina (ver informe en este Blog).

      El modelo Finlandés representa entonces algo así como el anti-modelo chileno, en tanto que el lucro como motivación del emprendimiento educacional está allí excluido de hecho, es decir, no tiene legitimidad social ni sustento legal. Reiteremos que en 2006 por tercera vez Finlandia ocupa el primer lugar en la prueba Pisa a escala internacional.

      Ya parece evidente que esta aparente ceguera en la elección de paradigma educacional por parte de las autoridades y grupos dominantes chilenos expresa antes que nada una opción resuelta a favor de la educación como negocio o actividad empresarial donde lo prioritario es el lucro y la ganancia, en desmedro de su esencial función pública y de los intereses primordiales de la sociedad.

      Pero esta última parece tomar crecientemente conciencia del fracaso del modelo mercantil en Chile, y las movilizaciones y cuestionamientos recurrentes durante los últimos años limitan considerablemente su sustentabilidad. Si este rechazo social no logra en esta ocasión imponer modificaciones de fondo, en el mediano plazo ello parece inevitable si la movilización se mantiene, aunque sea por otros medios, no obstante la enorme influencia de los poderes que resisten a dicho cambio. Por eso la lucha debe continuar.

      Chile: los 10 principales grupos económicos (2007-2008).

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      El retail emerge con todo. Modelos de negocios de calidad mundial. Los esfuerzos para llegar a ser global. Búsqueda de la eficiencia. Un sector financiero sofisticado. Estas son algunas de las conclusiones que se extraen del ranking sobre los grupos empresariales más relevantes de Chile.

      Una radiografía que revela el estado del emprendimiento en el país ( pero no sólo del emprendimiento). También habla de la nueva configuración de la estructura y niveles de internacionalización y transnacionalización del empresariado chileno, y de su gravitación en el escenario latinoamericano. Este estudio realizado por Qué Pasa puede carecer de rigor en varios aspectos, especialmente en lo que concierne el vínculo real de cada grupo con los conglomerados transnacionales de origen estadounidense o europeo, pero sin duda indica tendencias de fondo sobre las dimensiones y características de la nueva clase dominante chilena. Es la razón por la que nos parece útil su publicación en este espacio. E. Aquevedo

      1. Grupo Luksic

      Fundado por Andrónico Luksic en los ’50, entre ’70 y ’73 se expandieron a Argentina, Colombia y Brasil. En 1996 se reestructuró el grupo: Quiñenco controlarías inversiones financieras e industriales y Antofagasta PLC mantendría el control sobre la minería y los ferrocarriles. Actualmente controlan Minera Los Pelambres, el quinto yacimiento de cobre a nivel mundial. En 2001 toman el control del Banco de Chile y en 2008 se fusiona con el Citibank Chile. El grupo está dividido en tres grandes áreas, cada una a cargo de los hermanos Luksic: la parte financiera (encabezada por Andrónico), la industrial (a cargo de Guillermo) y la actividad minera (dirigida por Jean Paul). Patrimonio del grupo: Se estima en US$11.260 millones (66% en Antofagasta Minerals y el 83% de la propiedad de Quiñenco S.A.)
      Empresa más grande: Minera Los Pelambres (aporta los mayores ingresos).
      Autodefinición: Agresivos como emprendedores
      Inversiones proyectadas al 2010: Antofagasta Minerals (US$ 3.500 millones); Quiñenco (US$ 600 millones); Quiñenco (dispone de US$300 millones para la ejecución de futuros negocios).
      Internacionalización: Quiñenco posee ek 15% de sus activos en Brasil, Perú, Colombia y Argentina. Antofagasta Minerals estudia el proyecto de factibilidad de Reko Diq, en Pakistán.
      Principal proyecto actualmente en ejecución: El proyecto de cobre y oro Esperanza (US$ 1.900 millones); venta de la unidad de cables de Madeco a Nexans (US$ 448 millones); concreción del proyecto de fusión entre Banco de Chile y Citibank.
      Empresas en las que participan (% de la propiedad): Banco de Chile (61,4% en asociación con Citibank); CCU (66,1% en asociación con Heineken); Telefónica del Sur (74,4%); Madeco (45,2%); Minera El Tesoro (100%); Minera Michilla (74,2%); Minera Los Pelambres (60%); Tethyan Copper Company (50%); Aguas Antofagasta (100%); Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (100%).

      2. Grupo Falabella

      En 1889, el fundador Salvatore Falabella abre la primera gran sastrería de Santiago. En 1937, Alberto Solari se une a la compañía y en 1958 se convierte en una tienda por departamentos. En 1980 se introduce la tarjeta de crédito CMR. En 1990 ingresan al desarrollo de Shopping Centers, a través de Mall Plaza Vespucio. En 1993 se abre la primera tienda en Argentina y en 1995 Falabella ingresa al mercado peruano. En 1996 abren en la Bolsa de Valores. En 1997 se logra un acuerdo de joint venture con Home Depot para desarrollar el negocio de tiendas para el mejoramiento del hogar. En 2001 se adquiere la participación que tenía Home Depot y se crea Home Store. En 2002 inauguración del primer Tottus en Perú. En 2003 la compañía se fusiona con Sodimac. En 2004 se adquiere la cadena de supermercados San Francisco y en 2006 ingresa al mercado colombiano de tiendas por departamentos.

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 10.200 millones (88% en la propiedad de Falabella SACI, cuya capitalización bursátil es de US$ 11.600 millones al 31 de diciembre de 2007).
      Empresa mas grande: Falabella, Sodimac y CMR.
      Autodefinición: Conservadores y audaces.
      Inversiones proyectadas al 2011: US$ 2.800 millones (principal proyecto en ejecución).
      Internacionalización: Filiales en Argentina, Perú y Colombia.
      Empresas en las que participan: Falabella, Sodimac, Tottus/San Francisco, CMR, Banco Falabella, Falabella Pro (seguros)
      Viajes Falabella, Mall Plaza.

      3. Grupo Angelini

      Fundado por Anacleto Angelini, una vez llegado a Chile en 1948, formó la constructora Franchini y Angelini. Poco a poco, Angelini empezó a invertir en plantaciones en Mulchén. El gran salto vino en 1986, cuando tomó el control y efectuó la operación de salvataje económico de la Compañía de Petróleos de Chile S.A., hoy Empresas Copec, la cual hoy tiene la mayor valorización bursátil de Chile. En 1994 se crea Metrogas y, dos años más tarde, Arauco se expande a Argentina. El 2005 llega a Brasil.

      Patrimonio del grupo: estimado en US$9.169 millones.
      Empresa mas grande: Arauco – Celulosa Arauco y Constitución.
      Inversiones proyectadas al 2010: En el período 1986-2007, el grupo suma inversiones por US$ 11.000 millones. Para 2008, considerando empresas filiales y coligadas, se estiman inversiones de US$ 1.000 millones.
      Internacionalización: Argentina, Brasil y Uruguay. Cuenta con oficinas comerciales en Colombia, Holanda, Alemania, Japón, México, Perú y Estados Unidos.
      Principales proyectos actualmente en ejecución: Junto a los Von Appen se realizan exploraciones de carbón en la Isla Riesco; llegada del GNL a Chile, proyecto que involucra más de US$ 1.000 millones; la coligada eléctrica Guacolda está construyendo dos nuevas plantas en la bahía de Huasco; planta de combustibles en Pureo, Región de Los Lagos; Arauco, para planta Nueva Aldea, construcción de sistema de conducción y descarga de efluentes al mar; Metrogas y Aguas Andina suscribieron contrato para utilizar biogás originado en planta de tratamiento de aguas servidas, para gas de ciudad.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): AntarChile S.A. controla a Empresas Copec (60,82%), que representa aproximadamente el 90% de los activos de la compañía. A través de ella participa en Celulosa Arauco y Constitución (99,9%), Forestal Arauco (99,9%), Arauco Internacional (99,9%), Aserraderos Arauco (99%) y Paneles Arauco (99%); Copec (99,9%), Sonacol (52,7%), Abastible (99%) y Metrogas (39,8%); Pesquera Iquique-Guanaye (Igemar) (81,9%) participa en South Pacific Korp, y junto a la coligada Empresa Pesquera Eperva controla Corpesca (77%); También participa en la propiedad de Empresa Pesquera Eperva, Astilleros Arica, Sigma, Servicios Corporativos SerCor, Celulosa Arauco y Constitución y Colbún (9,56%); Otras inversiones: Empresa eléctrica Guacolda (25%), Minera Can-Can (100%) y Minera Isla Riesco (50%); Inversiones Siemel: sus activos los componen inversiones financieras y participaciones en empresas del rubro asegurador. Actualmente controla Compañía de Seguros de Vida Cruz del Sur (99,9%), Cruz del Sur Administradora General de Fondos (100%) y Administradora de Mutuos Hipotecario Cruz del Sur (100%). Además, tiene inversiones en inmobiliarias, agroindustriales y servicios, en Agrícola Siemel (99,9%), Valle Grande (67%), Woodtech S.A. (51%), Sigma y Servicios Corporativos SerCor.

      4. Grupo Paulmann

      Cencosud es uno de los principales operadores de centros comerciales del país. Participa en todas las áreas relacionadas al retail: supermercados (Jumbo y Santa Isabel), mejoramiento del hogar (Easy), tiendas por departamentos (Paris), banco (Banco Paris), agencia de viajes, gastronómica, de entretenimiento e inmobiliaria.

      Patrimonio del Grupo: estimado en US$ 5.300 millones.
      Empresa mas grande: División Supermercados.
      Autodefinición: Audaces.
      Inversiones proyectadas al 2010: US$ 1.200 millones.
      Internacionalización: Argentina (Jumbo, Disco y Vea, Easy, Blaisten, Shopping Centers), Brasil (GBarbosa), Colombia (Easy), Perú (Wong, Metro, EcoAlmacenes).
      Principal proyecto actualmente en ejecución: Costanera Center.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Supermercados Jumbo, Santa Isabel, Disco y Vea, Gbarbosa, Wong, Metro, EcoAlmacenes, todos con un 100% de propiedad, con excepción de Disco (62%); Multitienda Paris (100%); Shopping Centers con un 100% de propiedad; Retail Financiero (Viajes Paris, Seguros Paris y Banco Paris, Tarjetas Más Jumbo, Más Easy y Más Paris, Círculo Más) con un 100% de propiedad; Homecenters (Easy en Chile y Argentina con 100% y Colombia con un 70%, Blaisten en Argentina con 100%); Aventura Center (100%).

      5. Grupo Ibañez

      En Estados Unidos Manuel Ibáñez conoció los supermercados. Tras volver a Chile, desarrolló e implementó en la década del 50 el primer local de autoservicio en calle Estado N° 42. Los resultados fueron mejores de lo esperado, así que Ibáñez apostó por el primer supermercado: Almac Supermarkets. Al cabo de unos años, operaban 32 Almac en Chile. En plena crisis de los 80, los Ibáñez desarrollaron el formato Ekono. Nicolás Ibáñez había visto el concepto en uno de sus viajes a EE.UU. Años más tarde, Nicolás Ibáñez creó otros formatos para el mercado y surgió el proyecto D&S(Distribución y Servicio).

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 2.143 millones.
      Empresa mas grande: Distribución y Servicio D&S S.A.
      Autodefinición: Audaces (puesta en marcha de nuevos formatos, publicidad basada en una ejecutiva de la compañía, desarrollo del negocio financiero a través de Presto, etc.) y conservadores (se desarrolla básicamente en el negocio de retail).
      Inversiones proyectadas al 2010: US$ 700 millones.
      Internacionalización: A través de Alvi, tiene participación en la empresa peruana Mayorsa, que actúa en el rubro de supermercados mayoristas.
      Principal proyecto actualmente en ejecución: Internacionalización del grupo.
      Empresas en las que participan: Distribución y Servicio D&S S.A. En Alvi, supermercados mayoristas, donde D&S es socio minoritario.

      6. Grupo Matte

      El origen del grupo Matte se remonta a los años 50, cuando Eliodoro Matte Ossa se incorpora gradualmente a la propiedad de la “Papelera” (actual Empresas CMPC), comprando acciones que más tarde lo convertirían en su principal accionista. En los 90, el grupo ingresará a la propiedad de Colbún, inicialmente en sociedad con la belga Tractebel (actual Suez) y luego como su accionista principal al fusionar la compañía con sus activos eléctricos, de propiedad de Hidroeléctrica Guardia Vieja S.A. y Cenelca S.A. También incursionará en telecomunicaciones al obtener, junto con sus socios en Almendral (ex Chilquinta), el control de Entel en dos oportunidades.

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 10.000 millones.
      Empresa mas grande: Empresas CMPC.
      Autodefinición: Grupo de larga trayectoria en Chile, con posiciones consolidadas en algunas de las áreas productivas más importantes del país.
      Inversiones proyectadas al 2010: CMPC (US$ 100 millones); Colbún (US$ 700 millones en planta termoeléctrica Coronel).
      Internacionalización: Empresas CMPC está presente en Chile, México, Colombia, Uruguay, Argentina y Perú.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Empresas CMPC S.A. (56%); Minera Valparaíso S.A. (78%); Colbún S.A. (49%); Almendral S.A. (32%); Bicecorp S.A. (97%); Banco BICE (100% Bicecorp); BICE Vida Compañía de Seguros S.A. (100% Bicecorp); Compañía Industrial El Volcán S.A. (38%); Puerto de Lirquén S.A. (70%).

      7. Grupo Yarur

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 1.900 millones.

      Empresa que aporta la mayor cantidad de ingresos: Banco BCI.
      Autodefinición: Conservadores en lo financiero, con una alta cuota de innovación en productos y servicios.
      Inversiones proyectadas al 2010: Aproximadamente US$ 200 millones, básicamente en el sector financiero y retail.
      Principal proyecto actualmente en ejecución: El crecimiento de BCI y la cadena de farmacias Salcobrand.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Bci y filiales (55%); Bci Seguros Generales (99%); Bci Seguros de Vida (100%); Salcobrand (100%); Parque del Sendero (60%); Inversiones Belén (100%) (Viña Morandé, Viña Vistamar, Viña Fray León, gastronomía); Empresas Lourdes (100%); Agromorandé (90%); Faenadora de Carnes Ñuble (33%).

      8. Grupo Claro

      Año de fundacion del grupo: 1986.
      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 1.210 millones.
      Empresa mas grande: CSAV.
      Internacionalización: Principalmente en el área de navieras.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Elecmetal (50%) participa, entre otras, en las siguientes sociedades: Cristalerías Chile (52,14%), que a su vez participa con un 20% de VTR GlobalCom S.A., en Envases CMF (50%) y en Viña Santa Rita; Ciecsa, que a su vez participa en Megavisión (99,9%), Diario Financiero (99,50% de la propiedad de la sociedad Ediciones Chiloé S.A., dueña del 74,73% de Ediciones Financieras S.A.) y revista Capital; ME Global; Fundición Talleres (100%); Compañía Sudamericana de Vapores (48%) participa, entre otras sociedades, en: Companhia Libra de Navegaçao, Montemar Marítima S.A., Norasia Lines Ltd., Norasia China Ltd., Agencias Aéreas y Marítimas S.A. (SAAM) que a su vez participa en: San Antonio Terminal Internacional S.A., San Vicente Terminal Internacional S.A. y Iquique Terminal Internacional S.A.

      9. Grupo Ponce

      Patrimonio: se calcula en US$ 4.300 millones.
      Empresa mas grande: SQM S.A.
      Autodefinición: SQM basa su estrategia de negocios en el desarrollo y fortalecimiento de sus ventajas competitivas de largo plazo. Entre ellas están el acceso a recursos naturales únicos y extensos, la red de distribución mundial, los activos operacionales y el conocimiento de sus procesos productivos y desarrollos tecnológicos, la especialización y experiencia de sus trabajadores y una situación financiera muy saludable.
      Internacionalización: Plantas de fertilizantes líquidos en Egipto y Holanda; Plantas de fertilizantes NPK en Bélgica, Holanda, Emiratos Árabes Unidos, USA, México, Turquía y Perú; Plantas de derivados de yodo en Francia y USA; Planta de urea fosfato en Dubai, Emiratos Árabes Unidos; Alianza en China para producción de nitrato de potasio.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Soquimich Comercial: 60% (Chile); Fenasa: 67% (España); SQM Indonesia: 80% (Indonesia); Ajay SQM Group: 50% (Chile, USA y Francia); Nutrisi N.V.: 50% (Bélgica); Doktor Tarsa: 50% (Turquía); Abu Dhabi Fertilizer Industries: 50% (E.A.U.); Misr Specialty Fertilizer: 49% (Egipto); SQM Thailand Corp.: 40% (Tailandia).

      10. Grupo Piñera

      Patrimonio: estimado en US$ 1.414 millones.

      Empresa mas grande: LAN.
      Internacionalización: Portafolios de inversiones.
      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Axxion (100%), el principal activo de la sociedad lo constituye la inversión en LAN Airlines; además, la firma posee, a marzo de 2008, el 2,8% de Quiñenco y participaciones minoritarias en otras empresas; Sebastián Piñera también opera a través de Bancard, que invierte en la Bolsa, e Inversiones Santa Cecilia. Además, está en empresas cerradas como Chilevisión, Valle Escondido, Parque Tantauco y varios bienes raíces.

      ELEMENTOS SOBRE LOS NUEVOS GRUPOS ECONOMICOS

      1. Internacionalización: Modelos de negocios de clase mundial

      Por años se pensó en economía que lo único que se podía exportar eran los productos. Hoy es evidente que también se pueden exportar los modelos de negocios. Es decir, se puede exportar la forma distintiva de una empresa de crearles valor a sus consumidores. Si miran con cuidado, verán que cada uno de los principales grupos empresariales chilenos tiene un modelo de negocios único, que determina una ventaja competitiva clara, lo que les asegura un crecimiento tanto dentro como fuera del país.

      Estos modelos responden a la visión y a la capacidad emprendedora de sus líderes y los ejecutivos guiados por ellos. De hecho no debe sorprendernos que nuestras empresas de retail se expandan y logren espacios frente a gigantes internacionales como Wal-Mart y Carrefour. O que mientras la mayoría de las líneas aéreas pierden dinero, LAN es la principal -o una- de las principales en Latinoamérica. O que nuestras empresas forestales sean de las más importantes del globo. O que nuestras empresas mineras estén explorando en África o Asia.

      2. Plataforma de empresas globalizadas

      El mismo fenómeno anterior está consiguiendo lo que no se pudo lograr con MKI y MKII: Chile se transforma paulatinamente en el lugar donde se sitúan las casas matrices de empresas globalizadas (o en vías de serlo).

      Solo tómese en consideración dónde están las operaciones de Antofagasta Minerals, LAN, Falabella o Cencosud, por mencionar sólo algunas.

      3. El fenómeno del retail: los nuevos bancos

      El modelo de negocios de los grandes retailers chilenos merece mención especial. Tomemos el caso de Falabella, que pasó del quinto lugar al segundo entre el ranking 2006 y el 2007, con una creación de valor de 40% sobre su patrimonio, y la generación de 10.000 nuevos puestos de trabajo.

      ¿Cómo logra hacer eso? La respuesta es simple y estamos tan acostumbrados a verla que se nos pasa de largo. Falabella y casi todas las empresas de retail del mundo ofrecen productos de buena calidad a precios razonables. Pero los retailers en Chile ofrecen algo más: crédito. Existe la tentación de pensar que esto es así en todo el mundo, pero es al revés. Esto es propio de las empresas chilenas. De hecho este modelo de negocios fue inventado por la norteamericana Sears, quien creó su tarjeta de crédito Discovery. Pero en 1970 decidió venderla al Bank of America. Poca visión. Hoy, que la competencia es muy fuerte y los márgenes escasos, el aporte del crédito es significativo en la capacidad de nuestros retailers para crear valor. Esto no es fácilmente copiable. Se requieren décadas para poner a punto un sistema que es capaz de identificar un producto de diseño en Europa, producirlo en Asia, distribuirlo en toda Latinoamérica, y -al mismo tiempo- ser capaz de darle crédito a millones de personas, muchas de las cuales no podrían acceder a ellos de otra forma. Esto es tan significativo que incluso algunos bancos están intentando copiar este sistema (¿se acuerdan de la “guerra del plasma”?).

      Valga decir que los dos mayores retailers -Falabella y Cencosud- pertenecen ahora al selecto grupo de los cinco más grandes de Latinoamérica. Otro dato importante: el 26% de la suma total de los patrimonios de los mayores grupos empresariales chilenos se concentra en este sector, básicamente asociados a grandes tiendas y supermercados, con participación notable en la creación de malls, que han revolucionado no sólo la economía sino también el comportamiento del consumidor chileno. De hecho, cada uno de los dos gigantes del retail chileno crea anualmente valor por más del 30% de su patrimonio. Cada uno maneja activos superiores a los US$ 7 billones. Venden anualmente casi US$ 6 billones, en el caso de Falabella, y más de US$ 7 billones en el caso de Cencosud. Y, lo más notable en términos del crecimiento económico, es que ellos dos dan empleo a casi 150.000 trabajadores. Si agregamos a los grupos Ibáñez y Calderón, que también pertenecen al sector, sumaremos más de 200.000 trabajadores, y como el desempleo en Chile afecta a 550.000 trabajadores, si fuera posible duplicar a estos gigantes ¡el desempleo se reduciría en casi la mitad! ¿Cuál es la clave para lograrlo? Replicar a los responsables de este notable crecimiento, que son los empresarios y ejecutivos clave. Tan sólo identificando a un par de notables emprendedores entre los 16 millones de chilenos, se haría una gran contribución en términos de crecimiento económico y de empleo.

      4. Sofisticación financiera

      La creación de las AFP en Chile en los 80 generó un fenómeno de mucha mayor trascendencia que lo que se visualiza a primera vista. A principios de los 90 atrajeron a nuestro país a analistas financieros de clase mundial. Esa capacidad quedó aquí. Recuerden los ADR y los yankee y century bonds, palabras comunes en esa década. Esas mismas capacidades -hoy potenciadas- están presentes en todos los servicios financieros. Tanto en banca, compañías de seguros, administración de activos, AFP, créditos hipotecarios, créditos de multitiendas, etc. Esto ha permitido crear una industria sosfisticada, capaz de crear nuevos instrumentos y competir de igual a igual con la banca internacional en los mercados financieros más sofisticados del mundo.

      5. ¿Qué pasa en la minería?

      Es notable que dentro de los diez mayores grupos empresariales chilenos haya sólo uno que podamos clasificar como minero: el Grupo Luksic, que es también el primero en el ranking de relevancia.

      ¿Por qué no hay más? Tal vez se debe a que este negocio requiere no sólo de grandes capitales, sino que de capacidades especiales para entenderlo y ser exitoso en él.

      6. Puedes limitar sus mercados, pero no sus ganas de emprender

      Los grandes grupos empresariales chilenos se expanden. Tienen filiales en Miami, Bogotá, Quito, Lima, Buenos Aires, Hamburgo, Londres.

      Detrás de esto hay dos fundamentos. El primero -y más tradicional- es justificarlo como parte de un proceso de expansión natural del negocio, debido a lo reducido del mercado nacional y lo atractivo de los nuevos mercados.

      El segundo elemento -y mucho más relevante y escondido- es que el proceso de reformas microeconómicas en Chile está tan atrasado, lo que obliga a nuestros emprendedores de clase mundial a desplegar sus capacidades emprendedoras fuera del país. No olvidemos que las capacidades emprendedoras no conocen fronteras. En suma, la expansión natural del negocio se suma a las dificultades de emprender en Chile y …voilà: la capacidad emprendedora se ve obligada a buscar nuevos mercados.

      7. Éramos, somos y seremos mineros, comerciantes, agricultores, banqueros y navieros

      Apellidos como Cousiño, Ibáñez, Baburizza, Edwards, etc. -todos famosos en el siglo XIX- amasaron sus fortunas asociados a la minería, los servicios financieros, las grandes estancias, el comercio y las empresas navieras. Todo de clase mundial y con sede en Valparaíso, al lado de los más importantes mercados.

      Hoy, básicamente, son las mismas áreas o sectores los más importantes. La diferencia es que ahora no son personas, sino que grupos empresariales, muchos formados por varias familias. Y que han pasado casi 100 años. Durante dicha centuria tratamos de “mover el país hacia el desarrollo”, hacia la industria sustituidora de exportaciones y forzamos a la capacidad

      emprendedora a girar hacia otros mercados e industrias donde no están nuestras grandes capacidades. De hecho solamente en los últimos 20 años hemos vuelto a nuestra senda original. En los mismos sectores en los que somos buenos desde siempre. ¿Qué habría sido de la economía chilena si hubiéramos seguido sin desviarnos del camino durante el siglo XX?

      Más aún: los sectores económicos en que hoy se concentran los patrimonios de los mayores grupos empresariales son básicamente tres: comercio, energía y combustibles, y minería, alcanzando más de un 60% de la suma de patrimonios de los 24 grupos analizados. Es particularmente destacable el sector retail, que concentra a cuatro de estos grupos: tres de ellos se sitúan dentro de los primeros cinco lugares del ranking.

      8. Buscando la eficiencia

      La globalización ha hecho que estos grupos económicos busquen la eficiencia, simplificando el control de sus empresas. Para ello han pasado de tener muchas firmas, a sólo una o dos, de acuerdo a su necesidad. En el caso del Grupo Luksic, esta búsqueda llevó a una reorganización que le permitió a Quiñenco un mejor acceso al mercado de capitales desde que pasó a controlar todas las inversiones financieras e industriales del grupo (más de US$ 30 billones en activos). Aquellas inversiones relacionadas a la minería están bajo el control de Antofagasta Minerals.

      La búsqueda de eficiencia determina la formación de grandes empresas, como en este caso.

      9. Creadores de empleo

      Estos grupos empresariales son importantes generadores de empleo, tanto directo como indirecto. Esto es muy importante: el empleo directo de los 24 grupos más importantes suma casi 400 mil puestos de trabajo de calidad.

      10. D&S + Bci ¿por qué no?

      Cada vez más nos enfrentamos a una nueva realidad en la forma en que se relacionan las distintas empresas: las fusiones. La necesidad de aprovechar sinergias y las nuevas formas de control, junto a la incansable creatividad de los emprendedores, les hace generar no sólo fusiones entre sus propias firmas sino también con aquellas con las cuales convergen. Y estas compañías con las cuales convergen no son sólo chilenas, sino también internacionales.

      ¿Cuáles serán los próximos en fusionarse? ¿Buscarán empresas dentro de Chile o fuera de él para mejorar su performance? ¿Puede ser D&S y Bci, por ejemplo? Hoy es un fenómeno posible ya que los negocios de ambos convergen cada vez más.
      Nos mantendremos atentos tanto a su creatividad como a los movimientos en los mercados financieros que ello genera.

      11. Los ausentes

      Es importante mencionar que este ranking se hizo sobre la base de información pública, por lo que algunos conocidos grupos que no cotizan en Bolsa no pudieron ser incluidos. Así grupos como Von Appen, Schiess, Matetic, Agrosuper, Pathfinder, por mencionar sólo a algunos, quedaron fuera. También es importante considerar que estas empresas han logrado desarrollarse sin tener que recurrir al mercado de capitales ¿cómo serían si lo hubieran hecho? O lo que es lo mismo ¿por qué no lo han hecho?.

      Tomado de Revista Qué Pasa.

      J. Stiglitz: la crisis financiera de EE.UU. y el costo de la guerra contra Irak…

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      “El caos económico del presente está relacionado en buena medida con la guerra de Iraq”. Así de crítico con la administración Bush se muestra el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz en su nuevo libro, La guerra de los tres billones de dólares, en el que calcula los verdaderos gastos del conflicto y asegura que la invasión ha agravado los problemas económicos que el país padece actualmente.

      El laureado economista afirma que los costos trimestrales de la guerra ascienden aproximadamente a 50.000 millones de dólares, cantidad con la que el Gobierno de George W. Bush pretendía, en un principio, sufragar la intervención por completo. “Si situamos esa cantidad en su marco, con una sexta parte de lo que se ha gastado en la guerra los EEUU podrían dotarse de una base económica sólida para su sistema de seguridad social durante más de medio siglo, sin reducir las prestaciones ni aumentar las contribuciones”, afirma.

      En su nueva obra, escrita conjuntamente con la profesora de Harvard Linda Bilmes, Stiglitz subraya que el Gobierno de EEUU lanzó la invasión al tiempo que promovía rebajas fiscales para las clases más pudientes, a pesar de que sufría un déficit presupuestario. A consecuencia de ello, Washington ha tenido que recurrir a un exceso de gasto público –financiado en gran parte desde el extranjero- para sufragar la guerra. “Todo el coste se va a legar a las generaciones futuras. Si no cambia la situación, la deuda nacional de los EEUU, que ascendía a 5,7 billones de dólares cuando Bush llegó a la presidencia, será dos billones de dólares mayor por la guerra”, dice.

      Cascada de liquidez

      Para Stiglitz, la guerra de Iraq –la primera en la historia norteamericana que no ha exigido un sacrificio económico a los ciudadanos mediante un aumento de impuestos- fue parcialmente responsable del enorme aumento de los precios del petróleo. Además, el dinero invertido en la invasión no estimuló la economía en la misma medida que lo habrían hecho los dólares gastados en Estados Unidos. “A fin de encubrir estas debilidades de la economía estadounidense, la Reserva Federal dejó salir una cascada de liquidez; esto, combinado con normas laxas, dio origen a la burbuja de la vivienda y a un auge del consumo”, argumenta.

      Desde que el pasado mes de agosto estalló en EEUU la crisis provocada por las hipotecas de alto riesgo todos los focos han apuntado a los mercados financieros. La confianza de los inversores estadounidenses ha ido disminuyendo sin que reguladores ni administración haya podido hacer nada para evitarlo. Los sucesivos recortes de tipos llevados a cabo por la Reserva Federal no han hecho más que generar polémica entre los partidarios de salvar a toda costa el mercado y aquellos que alertan sobre el peligro de un crecimiento desmesurado de la inflación.

      Ni siquiera la administración Bush, que al comenzar 2008 solicitó al Congreso una inyección fiscal de 145.000 millones de euros –equivalente al 1% del PIB- ha conseguido contener la escalada. Y en EEUU ya se habla de recesión de costa a costa, la peor desde la II Guerra Mundial según Alan Greenspan, pese a que el secretario del Tesoro, Hank Paulson, y el presidente de la Fed, Ben Bernanke, aseguran que este año no habrá crisis.

      Ideología y especulación

      “La ideología y la especulación también han desempeñado su papel en el aumento de los costos de la guerra. Los Estados Unidos han contado con contratistas privados que no han resultado baratos. (…) La guerra sólo ha tenido dos vencedores: las compañías petroleras y los contratistas de defensa. El precio de las acciones de Halliburton, la antigua empresa del vicepresidente Dick Cheney, se ha puesto por las nubes, pero incluso cuando el Gobierno recurrió cada vez a más contratistas redujo su supervisión”, concluye Stiglitz.

      No obstante, no todos se muestran tan firmes al relacionar la guerra de Iraq con la actual crisis económica. Robert Hormats, vicepresidente de Goldman Sachs International y autor de un libro que analiza cómo los EEUU sufragan sus guerras, argumenta que la intervención es negativa para la economía, pero que es tan sólo un factor menor en la recesión.

      http://www.elconfidencial.com

      Los trabajadores una vez más, por R. Agacino

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      Pasado y presente: Los trabajadores una vez más.

      (Comentarios sobre los conflictos laborales).

      Rafael Agacino[1]

      En memoria de Rodrigo Cisternas Fernández joven obrero forestal, 26 años, asesinado el 3 de mayo de 2007 por las fuerzas policiales en Arauco.

      La contrarrevolución neoliberal chilena cambió radicalmente la estructura de la economía, y consecuentemente, casi todo su entramado institucional. Un aspecto central de este cambio fue la “nueva organización industrial”, es decir, la nueva forma en que se articuló la propiedad, la producción y los procesos de trabajo, cuyo fundamento fueron las nuevas relaciones entre capital y trabajo, entre capitalistas y entre los propios trabajadores. La tarea político-ideológica de la contrarrevolución neoliberal fue fijar dichas relaciones como normas legales o garantizar, cuando se tratara de simples prácticas sociales, su reproducción espontánea, sin necesidad de ley. El conjunto de la institucionalidad de jure y de facto, constituyó y constituye la arquitectura del proyecto neoliberal, extendido incluso a otras dimensiones de la vida. En lo que sigue nos ocupamos de sus aspectos principales desde la perspectiva del mundo del trabajo.

      1. La institucionalidad económica neoliberal y su impacto en el mundo del trabajo.

      La “nueva organización industrial” se concretó desde muy temprano a través de una centralización horizontal del capital y de la fragmentación productiva. La centralización horizontal, como forma de control conglomerante de la propiedad, reconfiguró al segmento dominante del empresariado dando paso a “grupos económicos” con inversiones transversales, es decir, interesados cada vez más en la “acumulación en general” y menos en un “valor de uso” o rama específicos. La fragmentación productiva, por su parte, bajo la forma de externalización de funciones o subcontratación, modificó la demografía empresarial generando una estructura muy heterogénea que vinculó orgánicamente a firmas medianas y pequeñas -e incluso micro-empresas y trabajadores a domicilio- con los grandes conglomerados controladores de los procesos de acumulación.

      Miradas estas tendencias desde el ángulo de los sujetos colectivos, por simple observación se constata que la franja del capital asociada a los conglomerados se fortaleció objetiva y subjetivamente, mientras los trabajadores – e incluso importantes franjas de capitales pequeños- fueron obligados por la dinámica de las transformaciones, a involucionar desde sujetos colectivos a simples categorías estadísticas sin significación social o política alguna.

      Para la masa trabajadora este proceso fue acompañado por la precarización directa o indirecta de sus condiciones laborales por cuanto la institucionalidad laboral, aún considerando las reformas realizadas por los tres primeros gobiernos civiles, no se hizo cargo en plenitud del principio de “desigualdad originaria” entre capital y trabajo, idea fundante del Derecho Laboral. Salvo la estrecha franja de asalariados “protegidos” pertenecientes al Estado o a grandes empresas que aún mantienen núcleos estratégicos de empleo directo, la precarización de las condiciones laborales implicó la precarización de las propias condiciones de vida de la gran mayoría de los trabajadores. Y no sólo por los bajos salarios, malas condiciones de trabajo o “contratos basura”, sino también por la imposibilidad práctica o legal de ejercer los derechos de sindicalización y negociación consignados en la misma ley laboral[2].

      En efecto, la legislación vigente, concebida por la dictadura y reformada por los gobiernos civiles, consigna cuatro tipos sindicatos – de empresa, interempresa, de trabajadores transitorios y de trabajadores independientes- de los cuales sólo el primero está plenamente facultado para negociar colectivamente. Los sindicatos interempresa, que requieren del acuerdo previo de los diferentes empleadores, y los de trabajadores transitorios, por la naturaleza de la actividad o de la relación, enfrentan serias dificultades para gestar organizaciones y procesos de negociación perdurables.

      El mismo cuerpo legal autoriza dos modalidades de negociación colectiva: la reglada y la no reglada. La primera consiste en un procedimiento en que las partes tienen deberes y derechos definidos y se obligan a culminar con la suscripción de un contrato colectivo, mientras en la no reglada, el timing y su carácter dependen de la pura voluntad de las partes sin que éstas deban seguir un procedimiento que termine con la suscripción de un convenio colectivo, ni tengan derecho a ejercer, como en el caso anterior, ciertas prerrogativas como la huelga legal. Es importante, además, considerar que la negociación colectiva, sea o no reglada, puede llevarse a cabo tanto por sindicatos -instancias más permanentes y con personalidad jurídica- como por grupos negociadores organizados para ese solo fin y cuya existencia generalmente se limita a la duración del proceso.

      Este entramado institucional de jure es el que explica que en la actualidad no más del 12% de la fuerza de trabajo ocupada esté organizada formalmente en sindicatos, y que la cobertura de la negociación colectiva –incluyendo sindicatos y grupos negociadores- alcance a poco más del 7% de los ocupados[3].

      Si consideramos, por una parte, que sólo el 8% de la fuerza de trabajo está organizada en sindicatos de empresa – la opción más favorable para la negociación colectiva- con un tamaño promedio de 35 afiliados, y por otra, que los otros cuatro puntos porcentuales restantes de sindicalización (la tasa total alcanza al 12%) corresponden a sindicatos prácticamente imposibilitados de negociar colectivamente de forma eficaz y con efectos perdurables, se comprende la cuasi inutilidad de la legislación laboral actual[4].

      Así, un 12% de los trabajadores organizados de manera fragmentaria y con poder mínimo y un 88% restante sin ningún tipo de organización propia, explican que el 93% de los ocupados de este país estén al margen de la protección laboral que deriva de la negociación colectiva y carezcan de herramientas legales efectivas para negociar las condiciones de venta y uso de su único activo: su capacidad de trabajo.

      Por otra parte, la institucionalidad de facto se concretó en un conjunto de prácticas que reforzaron la atomización y la involución de los trabajadores comos sujetos colectivos. Los sistemas salariales asociados a la productividad individual, la introducción de nuevos paradigmas de organización del trabajo (polivalencia, rotación y ampliación de tareas, etc.) y de la producción (el “justo a y tiempo”, la maquila y subcontratación de mano de obra), fueron la base estructural extra jurídica sobre la cual el capital logró mantener a raya a los trabajadores e imponer mas fácilmente su racionalidad como sentido común. Este último proceso se extendió y legitimó cuando sobrevino la democracia, pues, durante los 17 años siguientes, aprovechando la vulnerabilidad, la obsecuencia o permeabilidad a la corrupción de las dirigencias, se los involucró en “acuerdos marcos” nacionales, en “alianzas estratégicas” sectoriales o simplemente inyectándoles la morfina del consumismo, que desplazó al trabajo del centro y proclamó al empresario y la empresa como causa de la riqueza y el bienestar. El verbo fue “emprender”, el sujeto el “emprendedor” o el “empresario”.

      2. Límites del “sindicalismo clásico” y respuestas emergentes.

      En la fase post dictatorial de la contra revolución neoliberal, el efecto de las transformaciones anteriores redujo la organización y lucha de los trabajadores a su mínima expresión. La concepción dominante, que podríamos denominar “sindicalismo clásico”[5], retuvo más por tradición que por acción, cierta presencia en los segmentos “más protegidos” de los trabajadores: los ocupados en los sectores público y municipal y en grandes empresas estatales o privadas con empleo directo y estable. Y hasta hoy, a pesar de las diversas fracturas que ha sufrido en su interior han convivido dos corrientes que se manifiestan en casi todas las organizaciones y centrales de las que hoy se compone[6]. Por una parte, la corriente social-concertacionista, incluida en ella sectores claramente colaboracionistas y digitados por la patronal, y por otra, la corriente clasista, igualmente tradicional pero con una orientación mas obrerista y de izquierda. La primera prácticamente renunció a la movilización mostrándose desde el principio obsecuente con las administraciones civiles post dictadura. La segunda, atrapada en una mezquindad corporativa y bloqueada por un dogmatismo que le ha impedido comprender profundamente la nueva realidad del trabajo, se ha mostrado impotente para levantar una política hacia los trabajadores flexibilizados y precarizados cuyas concepciones, formas de organización y lucha tradicionales, simplemente no le acomodan ni objetiva ni culturalmente.

      Al lado del sindicalismo clásico, muchas veces en soledad, trastabillando, y sobre todo rompiendo con el chantaje que impuso la estrategia de los consensos de la Transición chilena, varias franjas de trabajadores en el ocaso de los ochenta y durante el boom de inversiones de la primera mitad de los noventa, comenzaron a reaccionar y ensayaron formas de convivencia, organización y luchas adaptadas a las nuevas condiciones de precariedad y flexibilidad. Se trataba de experiencias que, a diferencia de aquellas vinculadas al sindicalismo clásico, construyeron formas propias de convivencia y apoyo mutuo, desarrollaron una militancia social amplia, enfrentaron negociaciones de facto al amparo o no de organizaciones legales, y ensayaron métodos de participación colectiva y acción directa. Entre estas experiencias, las más conocidas fueron: la de los trabajadores del montaje industrial agrupados en el SINAMI, la de los contratistas del cobre de la división El Teniente de CODELCO[7] y la de los grupos de mujeres de la agroindustria (temporeras) que aprendieron de súbito a pelear por mejoras en sus salarios y paupérrimas condiciones de trabajo. En lo que va corrido de la presente década, la experiencia más emblemática y aleccionadora, previa a las movilizaciones de trabajadores subcontratistas este año 2007, es sin duda la de los estibadores subcontratistas de los puertos de Coronel, Lirquen, Talcahuano y San Vicente ocurrida en el año 2003[8].

      Naturalmente, las movilizaciones recientes de los subcontratistas de las forestales y el cobre, así como las anteriormente citadas, tienen singularidades que explican sus éxitos y fracasos, incluidos los tremendos costos humanos como lo fue el cuasi fusilamiento del joven obrero Rodrigo Cisternas por parte de Carabineros[9].

      El tipo de empresa (holding público o privado, exportadora, etc.), el momento económico y político en que se lanza el conflicto, la experiencia y composición del activo de trabajadores que se moviliza en cada caso, etc., son todos factores clave a la hora de su desenlace. Pero las diferencias fundamentales que interesa resaltar aquí se refieren a las concepciones y prácticas respecto del sindicalismo clásico. Estas diferencias pueden ser relevadas desde varios ángulos y son claramente visibles cuando se tiene a la vista las institucionalidad de jure y de facto que impera actualmente en el país.

      En el caso de un típico sindicato de empresa, su derecho a negociación colectiva se concreta inicialmente presentando a su patrón directo un proyecto de contrato o de convenio según se trate de un proceso reglado o no. Luego, si se trata de un contrato colectivo, la negociación se ciñe a un conjunto de etapas con procedimientos y tiempos predefinidos, incluida la votación y/o realización de la huelga legal, o bien, en el caso de convenio, desarrollando un proceso de negociación sin pauta ni duración definidas y sin derecho a huelga. Así, si los sindicatos o grupos negociadores logran resistir las prácticas antisindicales y aunar la voluntad de sus asociados para iniciar la negociación, deben enfrentar luego problemas de orden táctico como: conformación de equipos de negociación efectivos, incluyendo asesoría legal y económica, reunión de información clave respecto de la economía, sector y la empresa, y sobre todo el problema de mantener a su dirigencia unida e impermeable al soborno, así como a sus asociados involucrados y dispuestos a aplicar dosis crecientes de presión hasta llegar, si disponen de este recurso, a la huelga legal.

      Este ciclo de negociación, repetido cada dos, tres o cuatro años, es la práctica habitual de negociación de los sindicatos de trabajadores de planta de grandes empresas tales como MADECO, BANCO CHILE, AFP PROVIDA, ENAP, ESCONDIDA, BATA, CCU, TELEFONICA y otras similares. En todos ellas, debe destacarse, existe al menos un sindicato de empresa que presenta un pliego formal de peticiones a su empleador directo y conocido, y que con la debida asesoría y definiciones de negociación, se dedica, en un espacio y tiempos formalmente reconocidos, a consensuar con su empleador las magnitudes de reajustes y mejoras en las condiciones laborales para sus asociados, y que a veces, más por defecto que por efecto, se hacen también extensibles a los trabajadores no organizados u organizados en otros sindicatos o grupos negociadores de la misma empresa.

      Se comprenderá que si este ciclo entraña dificultades para los grandes sindicatos de empresas, éstas se multiplican para los sindicatos pequeños, con escasos recursos económicos, baja calificación y experiencia de sus asociados y acceso limitado a medios de información. Peor en el caso de los grupos negociadores poco numerosos y en los sindicatos inter empresa que deben conseguir la anuencia de los empleadores involucrados para siquiera aspirar a negociar. Y así, en general, para todos los ocupados en los eslabones débiles de las cadenas de subcontratación y/o externalización cuya relación laboral legal es tan precaria aún cuando produzcan bienes o servicios para las grandes empresa mandantes[10].

      Por ello, la negociación “tecnificada”, es un modelo practicado por un segmento muy reducido de trabajadores organizados que, como ya hemos visto, fluctúan en torno al 7% de la fuerza de trabajo ocupada.

      3. Ruptura y continuidad. Las nuevas prácticas y nuevos sujetos.

      La originalidad de las experiencias desarrolladas por los trabajadores para los cuales todo este entramado institucional resulta cuasi inútil, estriba en los síntomas de ruptura con las prácticas y concepciones del viejo sindicalismo constituido al amparo del patrón de acumulación desarrollista. Lo que se observa es una recuperación de prácticas históricas de organización y lucha, digamos pre-clásicas, ensayadas por el movimiento de trabajadores de fines del siglo XIX y principios del XX que, como se sabe, fue muy influenciado por concepciones libertarias y autonomistas.

      Estos síntomas de ruptura con el sindicalismo clásico se manifiestan en un intento de comprender y actuar frente a la actual realidad del trabajo y la producción con otros conceptos y medios organizativos. Lo anterior es muy evidente cuando se analizan las prácticas de las nuevas cohortes de trabajadores que conforman la fuerza de trabajo actual; éstas son ya directamente hijas del modelo, han crecido y sobrevivido en las nuevas condiciones laborales y de la producción, por lo cual sus formas de entender su vida como trabajadores y sus luchas ya no se estructuran subjetivamente con los códigos lingüísticos y conceptuales propios del sindicalismo clásico, menos con sus formas organizativas y de convivencia[11].

      Estas franjas han comprendido, en primer lugar, que la organización de los trabajadores consiste ante todo en la articulación de voluntades sobre la base de una identidad “general de clase” que supera la específica identidad fundada en el oficio o la empresa; y por ello mismo, en una franca disposición a actuar colectivamente en torno a intereses mucho mas generales que los propios e inmediatos. Y aunque en muchos casos la organización adopte la figura legal de sindicato o arranque de ella, lo importante es que la práctica de las organizaciones supera las restricciones impuestas por esa forma legal y cultural que se ha impuesto en las últimas décadas. Una manifestación concreta de esta concepción es que muchas de éstas organizaciones de nuevo tipo mantienen la afiliación con independencia de si el trabajador está o no empleado, o si está o no trabajando en la misma empresa, faena o proyecto. El camino lo abrió el antiguo SINAMI que utilizó la figura de “sindicato nacional” para mantener la afiliación de masas de trabajadores que se desplazaban de obra en obra con tiempos más o menos prolongados de desempleo; y en nuestros días el paradigma, sin duda, lo constituye el Sindicato de Trabajadores del Puerto de San Vicente que cuenta con socios que mantienen su afiliación a pesar que sus contratos con las empresas de estiba tienen una duración máxima de 8 horas y nada asegura que al día, semana o mes siguientes puedan ser nuevamente contratados[12].

      En segundo lugar, entienden que en las nuevas condiciones de producción la relación laboral-legal no se corresponde necesariamente con la relación laboral-económica. En efecto, como ya hemos dicho, la fragmentación productiva separa la relación legal de la relación económica pues la entidad que aparece como contratante no necesariamente es la entidad que se sirve directa o indirectamente de la fuerza de trabajo. Es evidente que la existencia de circuitos productivos o cadenas de subcontratación que vinculan desde talleres productivos – incluso en ocasiones trabajadores a domicilio- con pequeñas y medianas empresas que suministran partes o piezas o simplemente fuerza de trabajo a una empresa mandante, hace inútil la ley laboral. En efecto ¿tiene algún sentido se autorice la organización y negociación a sindicatos de empresa o grupos negociadores, si éstos deben remitirse a un empleador que, como ocurre en miles de casos, no tiene ni la capacidad ni la independencia económicas para negociar seriamente con sus trabajadores directos?

      Así, en suma, se verifica que en las condiciones de fragmentación productiva y flexibilidad del mercado de trabajo, el sindicato formal no sólo es inservible como instrumento organizativo para los trabajadores que rotan entre el empleo y el desempleo, sino también como medio de negociación para aquellos trabajadores cuyo empleador directo no es sino un suministrador de fuerza de trabajo para el empleador efectivo.

      En tercer lugar, las franjas de trabajadores de las que hablamos han ido desarrollando la conciencia de que la organización y sus acciones deben adecuarse a exigencias mayores a la pura capacidad negociadora en mesa o de lucha en condiciones tradicionales de conflicto. Por el contrario, éstas asumen desde la partida exigencias de carácter más político, por cuanto se refieren a la constitución de sujetos colectivos capaces de resolver al menos tres problemas tácticos que para el sindicato de empresa de las grandes firmas se suponen resueltos, a saber:

      (a) Construir una fuerza colectiva capaz de superar el efecto atomizador de la institucionalidad vigente. Dado que en la mayoría de los casos la relación laboral directa encubre al patrón o empleador real por medio de una infinidad de empleadores formales, los trabajadores deben convencerse y convencer que hay que desplazar el espacio de organización y lucha de la relación laboral-legal a la relación laboral-económica. Vale la pena indicar que este tipo de organización y negociación solo en apariencia recuerda la negociación por rama pues el referente aquí no es la rama sino el holding o el grupo económico y/o la empresa principal mandante.

      (b) Forzar a que la contraparte patronal real se constituya como tal. Por la misma razón anterior, los trabajadores para siquiera aspirar a negociar con efectividad deben preocuparse ante de todo de obligar a que el empleador real aparezca, dé la cara y acepte negociar. Como se ha visto, éste se hace el desentendido o se rehúsa a dialogar argumentando que se trata de una relación laboral de la cual él no forma parte; así, no queda más que forzarlo a reconocer de facto una relación de facto. Una buena parte de las posibilidades de éxito del conflicto se juega en la capacidad de los trabajadores para lograr constituir a su contraparte, sino ¿con quién negociarían?

      (c) Resistir la persecución post negociación. Si se logra forzar a los empleadores reales a constituirse en contrapartes negociadoras, y más si la negociación resulta favorable a los trabajadores, sabido es que hay que prepararse para la reacción patronal. En muchos casos, ésta se asemeja a una suerte de “terror empresarial” que incluye despidos, listas negras y soborno. El empresariado aprende rápidamente y no admite ser gratuitamente sorprendido dos veces.

      Tanto en las movilizaciones ilegales de los estibadores de la VIII región el 2003, como en las de trabajadores forestales y del cobre de este año, luego de lograr constituir una organización trasversal y desencadenar el proceso, el punto crítico ha sido forzar la constitución de una mesa negociadora con las empresas mandantes, e incluso, concitando la atención de las autoridades políticas (Intendente, ministros del trabajo e interior) y de los grandes propietarios como ocurrió con Ricardo Claro en los puertos y con Eliodoro Matte en Mininco. Se trata, como decían los trabajadores del puerto de San Vicente, “de negociar con Tarzán, no con los monos[13].

      Por otra parte, las experiencias del SINAMI[14], SINTRAC y más recientemente de los trabajadores subcontratados de CODELCO, muestran la necesidad de protegerse frente al soborno a dirigentes, despidos y listas negras. Este último mecanismo, muy usado en los sectores de trabajo temporal y transitorio, ha implicado que muchos de sus militantes más activos – que usualmente cumplen el rol de delegados – sean forzados a cambiar de oficio e incluso a migrar, por cuanto las firmas subcontratistas se niegan a emplearlos. Así, se ha vuelto necesario implementar fondos de huelga, fondos rotatorios o simplemente colectas solidarias, iniciativas colectivas que han recuperado las prácticas de apoyo mutuo y solidaridad autónomas típicas del movimiento de trabajadores de inicios del siglo pasado.

      Como se observa, las concepciones organizativas y de convivencia, así como las definiciones tácticas a utilizar en las luchas reivindicativas, deben considerar desde la partida un conjunto de dimensiones y tareas mucho más amplias y complejas que aquellas propias de los sindicatos de trabajadores estables. La organización tiene poco de clientelismo entre dirigentes que ofrecen mejoras y socios que las demandan pasivamente; aquí se trata de organizaciones cuya única posibilidad de mejorar las condiciones de sus asociados y sobrevivir, es ampliar la mirada y ámbito de acción, condición muy favorable a la constitución de sujetos sociales activos.

      4. Un paso adelante: los trabajadores una vez más un sujeto político-social.

      En esta perspectiva y en cuarto lugar, lentamente comienza a plantearse la problemática de los derechos generales, la demanda por los “derechos sociales” tales como educación, salud, vivienda, recreación, etc., cuya posibilidad de ser satisfechos a partir de las negociaciones restringidas a los lugares de trabajo o con los empleadores directos, en las condiciones actuales es prácticamente nula.

      En el contexto del patrón de acumulación desarrollista anterior, algunos segmentos de trabajadores lograron satisfacer éstos derechos generales negociando en sus espacios laborales propios por cuanto la institucionalidad vigente incluía mecanismos tripartitos (Estado, empresarios y sindicatos) que lo hacían posible. Tales mecanismos dieron origen, por ejemplo, a una serie de establecimientos educacionales, complejos habitacionales y deportivos – recuérdese la Escuela Matte en Puente Alto, las poblaciones Yarur y Copec en Santiago, los estadios ferroviarios en varias ciudades- y otras instalaciones destinadas a cubrir parte de estas “demandas sociales”.

      Es obvio que hoy esos logros son inimaginables negociando con los empleadores directos, incluso en caso de los sindicatos de empresa clásicos.

      Esas demandas requieren de una fuerza tal que, primero, sea capaz de reponer el rol central del trabajo y los trabajadores en la producción de la riqueza social y en la sociedad, sobre todo reponerlo en la propia cabeza de los trabajadores cuya identidad está hoy trizada, y en segundo lugar, forzar a que los sectores dominantes y el Estado se constituyan como contraparte de la “cuestión social”.

      La clave del presente es la constitución de los trabajadores como sujeto político-social; logrado esto se verá cuánto se gana y cómo se sobrevive a los embates de un sistema neoliberal ya maduro que parece contar cada vez con menos artilugios para eludir sus síntomas de agotamiento.

      En noviembre de este año se conmemorarán los 100 años de la masacre de la Escuela Santa María de Iquique; a pesar de que ha pasado un siglo, la memoria está viva. Este simple hecho señala que la matrix neoliberal adolece de fallas, de fisuras; por ellas sus anomalías estructurales afloran y golpetean la conciencia de quien se detenga un minuto a reflexionar con mínima profundidad sobre su miseria global. La primera anomalía es su incompletitud histórica por cuanto no logra anular el pasado, el sedimento de la memoria; la segunda es su incompletitud actual, por cuanto ya no le es posible mantener a bajo costo la brecha entre lo que promete y lo que satisface. Por el contrario sus costos son crecientes y hay menos humanidad dispuesta a soportarlos.

      Los obreros salitreros dejaron las oficinas y bajaron a Iquique para exigir al conjunto de la patronal y al Estado se constituyeran en la contraparte de sus demandas. Hoy, casi como ley de la historia, las condiciones parecen obligar a los trabajadores a elevar su mirada y generalizar sus luchas para forzar la constitución contraparte de la “cuestión social”. De seguro, la tentación de los sectores dominantes será responder otra vez con plomo, cárcel y torturas como en 1907 y en 1973; el talento de los constructores debe prever ese expediente, y en consecuencia, esta vez si prepararse para resistir y si prepararse para vencer.

      Santiago, memorable 15 de agosto de 2007.


      [1] Profesor Universidad Bolivariana. Versión corregida 24/09/07; archivo electrónico en: www.redem.buap.mx.

      [2] Más detalles sobre los temas tratados en este y el punto siguiente en R. Agacino: Notas sobre el capitalismo chileno y antecedentes para una plataforma de lucha por los derechos generales de los trabajadores, revista Economía Crítica y Desarrollo, Año 1, Nº 2, Semestre II-2002, Santiago. Versión electrónica en http://www.redem.buap.mx.

      [3] Dirección Nacional del Trabajo: Compendio de series estadísticas 1990-2006, Capitulo I: Sindicalismo y Capítulo II: Negociación Colectiva, disponibles en http://portal.dt.gob.cl/documentacion. La cobertura del 7% de la negociación colectiva resulta de la suma –aproximada, sin decimales- de las tasas de trabajadores involucrados en negociaciones respecto del total de fuerza de trabajo ocupada, excluida la administración pública, correspondientes a los años 2005 y 2006.

      [4] Las cifras son tomadas directamente de la fuente indicada en nota anterior.

      [5] Denominamos así al movimiento sindical característico del patrón de acumulación desarrollista que, en lo central, representó a la franja de trabajadores estatales y de las grandes empresas de la minería, industria, el comercio y los servicios. No obstante las diferencias ideológicas que coexistieron y coexisten en su interior, este sindicalismo es tributario de concepciones organizativas y prácticas de representación burocráticas así como proclive a una relación de dependencia respecto de los partidos políticos y el Estado, tendencias muy propias del ideario keynesiano o estatalista. Sus formas clásicas de organización han sido los sindicatos de empresa y las asociaciones gremiales. La distinción entre “sindicalismo clásico” y movimiento de trabajadores permite mostrar que éste último no se agota ni se reduce a sola una de sus formas históricas: el sindicalismo. La historia oficial ortodoxa tiende a presentar las experiencias previas – aquellas acaecidas entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX- como “proto sindicalismo”, mostrándolas como inmaduras y puramente espontáneas. Nada más falso. Se trató de procesos de constitución y lucha cuyas concepciones organizativas y prácticas no sólo fueron adecuadas a las condiciones impuestas por el patrón de acumulación capitalista vigente en ese entonces, sino también, promotoras de la independencia y autonomía que pretendían convertir a la clase obrera en un auténtico sujeto social y político.

      [6] En la actualidad existen como centrales legalmente constituidas y/o reconocidas por la OIT, la CUT, la CAT y la UNT.

      [7] Para un análisis más detallado de las estrategias sindicales en la minería ver Agacino, Rojas y González: Capital transnacional y Trabajo. El desarrollo Minero en Chile, LOM, Santiago, 1998.

      [8] Ver artículo de Luis Candia: Toma de puertos, victoria de los trabajadores, revista Pastoral Popular, Nº 285, agosto 2003.

      [9] Hay registros gráficos residentes en diferentes páginas web. Por ejemplo, http://www.youtube.com.

      [10] Empresas mandantes son aquellas que subcontratan a otras firmas a fin de que realicen actividades productivas o de servicios, o bien, en un sentido más amplio, a objeto de que les suministran servicios de fuerza de trabajo para realizar tales actividades.

      [11] Un buen ejemplo es la reciente experiencia de un grupo de trabajadores de Supermercados Líder. Una organización formada bajo la cubierta de un club deportivo e integrada casi únicamente por jóvenes logró, por medio de una heterodoxa movilización, resultados favorables, y sobre todo, sobrevivir a los embates del empresariado. Una ventaja notable de este grupo jóvenes, en contraste con las viejas generaciones de trabajadores formadas en el sindicalismo tradicional, es su mayor resistencia subjetiva a la amenaza del despido. Y no porque se trate de chicos indolentes o sin responsabilidades familiares, sino simplemente porque toda su vida laboral la han desarrollado en condiciones de flexibilidad precaria, y por tanto, digámoslo así, están ya aclimatados a transitar entre el empleo y el desempleo, a cambiar de oficio, empresa e incluso de barrio cada dos o tres años. Son “carne para la picadora” como diría la Polla Record, grupo musical muy escuchado por las nuevas generaciones de trabajadores.

      [12] Ver reportaje de Manuel Ossa: Estibadores de San Vicente – una organización comunitaria y sindical, revista Pastoral Popular, Nº 279, mayo 2002.

      [13] A este respecto resulta interesante conocer el número de personas empleadas directa e indirectamente por cada conglomerado o holding. No contamos con cifras precisas pero recientemente se publicó una referencia sobre los trabajadores empleados por las principales empresas según ventas anuales consolidadas en el año 2006. Entre otras, es notable saber que CENCOSUD del grupo (Horst) Paulman, empleó un total de 70.869 trabajadores en sus diferentes empresas durante el 2006; Falabella del grupo (Reinaldo) Solari ocupó 49.507 trabajadores; D&S del grupo (Felipe) Ibáñez ocupó 33.724 trabajadores y CELCO del grupo (Anacleto) Angelini empleó 34.000 trabajadores. Está claro entonces a quién dirigirse. Véase revista Capital N°202, Santiago, 20/04/2006.

      [14] Luego de una larga crisis generada por acusaciones cruzadas de corrupción –algunos dirigentes se habrían transformado en contratistas suministradores de mano de obra para las empresas contraparte sin renunciar a su calidad de tales – ésta organización se escindió y un grupo de trabajadores dio origen, a fines del año 2003, al Sindicato Interempresa nacional de trabajadores de contratistas y subcontratistas, SINTRAC.

      Una respuesta a la crisis educacional, Marcel Claude.

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      La solución existe y es tan antigua como la vieja Europa, aquella que nos gusta imitar, y que enfrenta el problema con cuantiosas inversiones públicas financiadas con un sistema tributario que grava más a los que más tienen y a las grandes empresas.

      La Nación.cl

      Han transcurrido casi dos años del movimiento de los pingüinos, estudiantes secundarios cuyas manifestaciones abrieron un amplio debate sobre la precariedad de la educación básica y media en Chile. No debe sorprender que los estudiantes hayan vuelto a las calles y que las reivindicaciones planteadas entonces sigan siendo el lucro, la Ley General de Educación, la calidad de la enseñanza, la JEC, la tarifa escolar, entre otros. Todo lo anterior pese a la instalación del Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación -anunciada por la Presidenta Michelle Bachelet- que debió haber generado propuestas adecuadas, pero sólo sirvió para frenar el movimiento estudiantil y no superar las grandes lacras del sistema: financiamiento, calidad y equidad. Y pese a que el tema esté hoy en el Congreso, aunque no parece existir una intención de avanzar en su tramitación.

      En este escenario, que opera bajo la cuestionada lógica vigente en mayo de 2006, lo esperable es que las brechas existentes en la educación se acrecienten, por ejemplo, en los resultados de la PSU 2007: solo 1% de los hijos de las familias de menos recursos superaron los 700 puntos, mientras que en los hijos de familias de altos ingresos llega a 16%. Estas cifran demuestran que los pobres en su condición de exclusión reciben una educación muy deficiente, lo que no ocurre con los estudiantes de altos ingresos. De allí que el sistema de selección universitaria sólo sea el reflejo de la realidad social, razón por la cual, en la última propuesta entregada por los secundarios al Mineduc en diciembre pasado, se planteó su eliminación definitiva y su reemplazo por un mecanismo que considere sistemas de bachillerato humanista y científico.

      En esa misma y errada dirección se pueden considerar a otros mecanismos como el Aporte Fiscal Indirecto (AFI), que resulta hoy una medida de política pública regresiva, porque bajo el supuesto de favorecer la excelencia académica, premia a aquellas instituciones de educación superior que acogen a los alumnos de los estratos socioeconómicos más altos, que son aquellos que obtuvieron mejores resultados en la PSU y provienen, a la vez, de los colegios privados que muestran históricamente los mejores resultados en la prueba Simce. Un círculo vicioso que lleva más de 30 años sin romperse, heredado de la dictadura y que la Concertación ha ratificado. Basta recordar las demandas de los secundarios de la segunda mitad de los ’80 que no eran ni más ni menos que las mismas del 24 de abril, cuando nuevamente los estudiantes salieron a la calle en distintas ciudades y recibieron la acostumbrada represión policial.

      Han transcurrido dos años de tramitaciones inútiles, donde contrariamente a lo planteado en mayo del ’68 por los estudiantes franceses, los nuestros sí han sido realistas, porque han pedido sólo lo posible, pero en Chile lo posible es imposible. Es políticamente absurdo responsabilizar a las movilizaciones estudiantiles por el poco avance logrado, porque si no fuera por éstas el consejo asesor de educación nombrado por Bachelet sesionaría ante la tumba del ex dictador. Seamos honestos: ni el Gobierno ni la oposición han querido modificar el marco regulatorio de la dictadura. La solución existe y es tan antigua como la vieja Europa, aquella que nos gusta imitar, y que enfrenta el problema con cuantiosas inversiones públicas financiadas con un sistema tributario que grava más a los que más tienen y a las grandes empresas.

      No nos puede sorprender que los estudiantes vuelvan a salir a las calles para reclamar por un grave problema país que se ha querido presentar como solucionado o en vías de solución, que es la falsa imagen con la que se quiso clausurar la revolución pingüina de 2006. Tampoco debería resultar sorprendente a la luz de lo que ocurre en el Congreso, porque el proyecto que está en el Congreso considera sólo una parte de las demandas y no asegura los cambios sustantivos que el sistema requiere. Un maquillaje más -entre tantos- gracias a los cuales estilistas de la Concertación y la Alianza han logrado reconocimiento internacional.

      El modelo económico chileno y la Doctrina del Shock, por Naomi Klein

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      Naomi Klein viene al ‘’laboratorio Chile’’

      El capitalismo 2.0 no garantiza sino que limita la libertad de las personas. Esa es la consigna del último libro de la canadiense superventas y que sitúa como kilómetro cero de la globalización neoliberal la instauración del modelo económico bajo la bota de Pinochet en nuestro país. La próxima semana Klein estará de visita acá, donde comenzó todo.

      Ana Rodríguez Silva, El Mostrador.

      La culpa de todo la tiene el “Doctor Shock”, dice Klein. Milton Friedman, un hombre carismático y ambicioso, perteneciente a la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago, es posiblemente el único economista que pudo poner en práctica sus reformadores planteamientos, experimentando directamente con un país del Cono Sur.

      Y ese país es Chile. Una nación que de recóndita y desconocida no tiene nada, pues ha estado bajo la mira de la potencia estadounidense desde 1965, año en que comenzó el denominado “Proyecto Chile”, un plan consistente en educar estudiantes cuidadosamente seleccionados de la Universidad Católica, en la Universidad de Chicago. Un concepto de “intercambio” mal entendido, destinado a resistir las ideas del desarrollismo latinoamericano que comenzaban a surgir en la época.

      Naomi Klein sintetiza estas ideas en su libro “La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre”, diciendo: “Friedman soñaba con eliminar los patrones de las sociedades y devolverlas a un estado de capitalismo puro, purificado de toda interrupción como pudieran ser las regulaciones del gobierno, las barreras arancelarias o los intereses de ciertos grupos (…) Friedman creía que cuando la economía estaba muy distorsionada, la única manera de alcanzar el estado previo era infligir deliberadamente dolorosos shocks: sólo una ‘medicina amarga’ podía borrar todas esas distorsiones y pautas perjudiciales”.

      Fue precisamente a través de un shock que se “corrigió” el modelo con que el Chile de Allende funcionaba. Un golpe eléctrico –a veces, literal- que instauró una dictadura militar, con un cabecilla que posaba para la foto de lentes oscuros, que nada sabía de economía y que escogió precisamente a los “Chicago Boys” para su asesoría en estas materias.

      Cuando se examina en el aula la economía setentera chilena con microscopio y se desprecian los intentos del Estado por aliviar la pobreza, diseñar programas de nuevas estrategias económicas y trabajar en conjunto con los militares para mantener a la población aterrorizada y preparar el shock no resulta tan descabellado. El plan de Friedman iba sobre ruedas.

      Al poco tiempo del Golpe, Friedman visitó Chile y fue recibido, según Klein, como un rock star. “A lo largo de toda su visita, Friedman machacó con un solo tema: la Junta había empezado bien, pero necesitaba abrazar el libre mercado sin ninguna reserva. En discursos y entrevistas utilizó un término que hasta entonces jamás se había aplicado a una crisis económica del mundo real: pidió un ‘tratamiento de choque’.

      Afirmó que era ‘la única cura. Con certeza. No hay otra forma de hacerlo. No hay otra solución a largo plazo’”, cita la canadiense.

      “La doctrina del shock requiere condiciones sociales en que haya un extendido temor, pánico e incertidumbre en la población. En esas condiciones es que dejan de operar las estructuras de las fuerzas sindicales, gremiales y otro tipo de asociaciones”, dice el director ejecutivo de la Asociación Chilena pro Naciones Unidas (ACHNU), Osvaldo Torres. ¿Es necesario recordar cómo se mantuvo el clima de temor?

      Los resultados

      “Una de las manifestaciones más puras del sistema económico imperante que indica Klein es justamente el modelo nacional, donde las variables de desarrollo solamente son medidas en función del crecimiento”, dice el académico del departamento de Sociología de la Universidad de Chile, Rodrigo Figueroa.

      Para Osvaldo Torres, los argumentos de Naomi Klein van desnudando “el carácter ideológico de la ‘ciencia económica de la Escuela de Chicago’, quedando desenmascarado como un discurso que tiene tras de sí un proyecto político de carácter neoliberal, que no puso ninguna cortapisa para imponerse, aplastando las democracias formales que se daban tanto en América Latina como en otros lugares del mundo.

      Desde esa perspectiva creo que ella muestra un panorama en que la globalización podría haber avanzado con otro rostro y otros caminos y no el del shock y la brutalidad”. “En Chile aún vivimos las secuelas de lo que fue esta doctrina, que lentamente se ha intentado reponer con un giro en la política económica, que no ha sido un giro muy radical, y con una lentísima recuperación del protagonismo de las instituciones y la participación democrática”, asegura Torres.

      Según Figueroa, la nuestra es una sociedad en la que el modelo de desarrollo se aplica “a rajatabla en función de tener algunos parámetros que va a exigir el mercado como mecanismo de regulación social en distintas materias”. Esto es salud, educación, fondos de pensiones, acceso a protección social.

      Para el académico de la Universidad de Chile, en el país ha predominado una visión fundamentalmente pensada en el mercado, en que el Estado asume un rol corporativista, en el sentido de cautelar el correcto desarrollo del modelo.

      “No me cabe la menor duda de que el Estado y la forma en que se ha ejercido la voluntad general a partir de él supone una protección de la propiedad privada, y por lo tanto de las dimensiones sociales o de la sociedad civil son entendidas como situaciones que deben ser controladas, que es lo que hace el Estado en los últimos quince años en Chile”.

      Además, y al igual que en muchos otros aspectos, el modelo neoliberal ha construido un sistema de relaciones laborales “donde se tiende a la individualización y a desvalorizar los elementos colectivos del mundo del trabajo. Esto significa reducir el trabajo a una pura y simple mercancía, sustentando relaciones laborales individualizadas como si se estuviera concurriendo a un mercado de bienes cualquiera.

      Por eso nuestra legislación le da escaso valor a la negociación colectiva, tal como estamos viendo ahora con trabajadores que no pueden negociar colectivamente ni tampoco organizarse, como los subcontratados”, dice Figueroa.

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