Entradas etiquetadas ‘GUERRA URBANA’
La agresion de Israel se agrava: guerra urbana en Gaza y al menos 535 palestinos muertos… (decimo dia…)
Los combates llegan a las calles de la ciudad de Gaza
El Ejército israelí y miembros de Hamás sostienen cruentos enfrentamientos en la capital de la franja.- El ministro de Defensa israelí asegura que la ciudad palestina está “parcialmente cercada”.- Bush insiste en que Israel está en su derecho a defenderse
AGENCIAS - Jerusalén – 05/01/2009
Israel se ha lanzado a la guerra urbana en Gaza. Los combates entre el Ejército israelí y los miembros de Hamás han llegado a las calles de la ciudad de Gaza, parcialmente destruida tras diez días de bombardeos por parte de las fuerzas israelíes. Tras la incursión del domingo, que partió en dos la franja, el Ejército israelí emprendió este lunes una nueva fase en su invasión terrestre que consiste en la búsqueda y destrucción de la “infraestructura terrorista”, tal y como han informado fuentes militares.
Mientras tanto, la aviación israelí ha proseguido con sus bombardeos en su décimo día consecutivo y ha matado al menos 50 palestinos, entre ellos varios niños. Según el último balance del Gobierno hebreo, el número de víctimas de la operación Plomo sólido, lanzada el pasado día 27 y apuntalada desde el sábado con la invasión de Gaza, es de 500 palestinos muertos y más de 2.200 heridos. El ministro de Defensa israelí ha asegurado que la mayoría son de Hamás.
Las cifras son similares a las dadas por fuentes médicas palestinas, que señalan que ya hay 535 palestinos fallecidos y más de 2.300 heridos en diez días de guerra. Según fuentes de la ONU, un tercio de las víctimas son civiles. Este lunes, fuentes del hospital de A Shifa, en la ciudad de Gaza, han informado de que un matrimonio y sus cinco hijos han muerto como consecuencia de un ataque naval contra su casa en la zona de Al Mashtal, al norte del campo de refugiados de A Shati. Médicos palestinos también han confirmado que otras seis personas pertenecientes a la familia Samudi, entre ellas tres niños, han fallecido por el impacto de un proyectil sobre su casa en el barrio de Zeitoun.
En el lado israelí, según el balance oficial de Tel Aviv, un soldado ha fallecido y otros 12 han resultado heridos, cuatro de ellos en estado grave. A ello habría que sumar los últimos datos de los combates de este lunes, que han causado la muerte de al menos tres militares israelíes y una treintena de heridos, según las cadenas de televisión árabes Al Yazira y Al Arabiya.
Prosigue el lanzamiento de cohetes
Como respuesta a la ofensiva israelí, miembros de Hamás han reiterado que seguirán lanzando cohetes hacia territorio hebreo. “Ellos (los israelíes) han bombardeado a todo el mundo en Gaza… han bombardeado niños y hospitales y mezquitas y, al hacerlo, nos han dado la legitimidad de golpearles de la misma manera”, ha dicho Mahmud Zahhar, uno de los líderes de Hamás y cofundador de la organización, en una transmisión de televisión desde una ubicación desconocida en Gaza.
“Nuestras demandas son claras: el problema no son los cohetes Qassam. El problema está en la agresión y las tropas y el cerco que nos han impuesto”, dijo Zahhar, que agregó que los cohetes de fabricación casera palestinos han “tirado por tierra” la pretensión de Israel de que su territorio está seguro.
Las Brigadas Al Kasam, brazo armado de Hamás, la Yihad Islámica y otras milicias más pequeñas han reivindicado a lo largo de este lunes en diversos comunicados el lanzamiento de varios proyectiles e intercambios de fuego con las fuerzas israelíes. Según el diario israelí Haaretz, los militantes han lanzado una andanada de cohetes al sur de Israel y uno de ellos ha caído en un jardín de infancia en Ashdod, que estaba vacío en el momento del ataque, por lo que no se han registrado víctimas, sólo daños en el edificio.
“Un golpe durísimo”
El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha confirmado que las fuerzas israelíes pretenden dar el golpe más fuerte hasta la fecha a las milicias de Hamás en su propio territorio. En declaraciones realizadas al inicio del Comité de Defensa del Parlamento de este lunes, horas después de la nueva fase militar, Barak afirmó que “la ciudad de Gaza está parcialmente cercada” y que las fuerzas israelíes “han alcanzado los objetivos terrestres” que les había marcado.
El responsable de Defensa ha asegurado que Hamás “ha sufrido un durísimo golpe”, pero aún queda “alcanzar las metas marcadas”, es decir, “crear una nueva realidad” en Gaza. Barak ha explicado que Israel “está haciendo todo lo que cualquier país que quiera sobrevivir debe a sus ciudadanos: protección”.
En la misma línea se ha expresado la ministra de Exteriores y presidenta del partido gobernante Kadima, Tzipi Livni, que ha afirmado que “la batalla será larga” y no se parará “hasta que Hamás no acepte los requisitos fundamentales de la legalidad internacional”. Como ha hecho en anteriores ocasiones desde el comienzo de la ofensiva, Livni ha recurrido al derecho de Israel a defenderse de los ataques palestinos. “Entiendo la intranquilidad de la comunidad internacional, pero Hamás es una organización terrorista que coopera con Irán, se suministra de armas de Irán y tiene su sede en Damasco”, ha sentenciado.
Nueva fase militar
Este lunes Israel ha puesto en marcha otro tipo de ofensiva. El Ejército hebreo ha cortado virtualmente en tres partes Gaza. Es el inicio de una nueva etapa militar, denominada Arrancar de raíz, que se basa en la búsqueda de escondrijos de armas y milicianos. En la invasión participan miles de soldados de infantería, ingenieros, artillería y carros de combate apoyados por la aviación, la marina y varias agencias de Inteligencia.
Los máximos jefes de las Brigadas Ezedín el Kassam han calculado esta partición. Un miliciano explicaba hace un par de meses que Gaza había sido dividida en tres sectores, y que cada uno de ellos debería contar con armamento y material similar para afrontar ataques israelíes sin contar con sus colegas en otras zonas,informa Juan Miguel Muñoz. Tanto los bombardeos como la guerra urbana, con soldados que se enfrentan cuerpo a cuerpo, se centran en las zonas de la ciudad de Gaza donde se esconden más milicianos, como los campos de refugiados de Yabalia y Beit Lahia.
Según las fuerzas israelíes, el objetivo de la incursión es “asestar un duro golpe” al movimiento islamista Hamás y las otras milicias que actúan en Gaza para minimizar los ataques con cohetes lanzados desde ese territorio palestino contra el Estado judío. Tel Aviv asegura que cientos de cohetes se hallan escondidos en búnkeres construidos desde junio de 2007, cuando Hamás tomó el control absoluto de la franja. La destrucción de los arsenales de los milicianos es el principal propósito pero será difícil conseguir una victoria total que suponga una tregua con las condiciones de Israel.
Notimex / La Jornada On Line
Publicado: 04/01/2009 09:39
Gaza. Tropas y tanques israelíes separaron la franja de Gaza y rodearon su principal ciudad en una ofensiva contra Hamas que ya ha causado la muerte a más de 500 palestinos, muchos de ellos civiles de un total de 500 mil habitantes… (ver información más abajo…)
Gaza: frenar la masacre
Editorial de La Jornada
A una semana de haber iniciado la ofensiva militar en la franja de Gaza –que ha dejado un saldo de 460 muertos y más de dos mil heridos–, y pese a las condenas expresadas por la comunidad internacional y las decenas de manifestaciones que se han producido en distintas ciudades europeas y del mundo árabe, el gobierno israelí –en lo que constituye un nuevo peldaño en las acciones bélicas– ordenó ayer una invasión terrestre en territorio palestino.
La decisión del régimen de Tel Aviv originó nuevas reacciones de rechazo internacional: Francia condenó el ataque y afirmó que éste “complica los esfuerzos hechos por la comunidad internacional” con miras a la obtención de un cese al fuego; el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, pidió un alto inmediato a la ofensiva y se manifestó “decepcionado” de Israel. Por su parte, la organización islámica Hamas afirmó que la franja de Gaza será “un cementerio” para el ejército israelí.
La devastación humana y material que ha sufrido Gaza en la semana reciente hace urgente detener la ofensiva que realiza Israel en el infortunado enclave palestino. En la circunstancia actual, sin embargo, es claro que tal decisión no vendrá del Estado israelí, cuya clase política, como muestra de la profunda descomposición moral que enfrenta, se ha volcado en apoyo a la agresión a Gaza e incluso lucra políticamente con ella: es significativo al respecto que los dos candidatos punteros de cara a las elecciones parlamentarias del próximo 10 de febrero –Tzipi Livni, del gobernante partido Kadima, y Benjamin Netanyahu, del ultraderechista Likud– se hayan manifestado recientemente a favor de la necesidad de eliminar a Hamas y despojarla del control de la franja, así como el hecho de que la incursión ha favorecido la imagen del ministro de Defensa y jefe del Partido Laborista, Ehud Barak.
Es de suponer, por tanto, que una solución viable y efectiva tendría que producirse necesariamente en el ámbito internacional y, en concreto, en los centros de poder de Washington y Bruselas. No obstante, hasta ahora ese escenario tampoco se antoja viable: las condenas emitidas por las potencias occidentales y sus exhortos a un alto al fuego de nada han servido para disuadir a Tel Aviv de avanzar en la ofensiva militar. Más aún, algunos de esos asertos rayan en la obsecuencia para con ese gobierno: las autoridades de Estados Unidos se empeñan en justificar a Israel y en señalar a Hamas como la responsable de la ofensiva israelí en Gaza, y otro tanto puede decirse de las declaraciones vertidas ayer por el gobierno de la República Checa –nación que ocupa la presidencia de la Unión Europea– en el sentido que la acción de Tel Aviv es “defensiva, no ofensiva”. Afirmaciones de este tipo ponen de manifiesto, por lo demás, el doble rasero de Occidente ante acciones injustificables cometidas por uno de sus aliados estratégicos; es de suponer que, en otras circunstancias, Estados Unidos y la Unión Europea habrían aplicado sanciones económicas e incluso habrían calificado de “terrorista” al régimen del país agresor.
En el momento presente, y ante la gravedad de la crisis en Gaza, resultan inútiles las condenas y la consternación manifestada por los gobiernos occidentales: es obligado, en cambio, que éstos, así sea por razones de imagen, presionen enérgicamente a Israel para que ordene la salida de sus tropas del territorio palestino y permita el acceso de ayuda humanitaria en la región. Cabe esperar, por último, que el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, quien habrá de tomar posesión el 20 de enero próximo, funja como factor de distensión en Medio Oriente, contribuya a avanzar en la reconfiguración geoestratégica de Israel en la región y en el cumplimiento por Tel Aviv de las resoluciones 242 y 338 de la ONU, que ordenan el retiro inmediato de la totalidad de los territorios ocupados en la guerra de 1967 –Cisjordania, Gaza y la Jerusalén oriental– y el reconocimiento del derecho de los palestinos a instaurar un Estado pleno, soberano e independiente.
Israel rodea Gaza; hay más de 500 palestinos muertos
Los principales accesos a la ciudad están bloqueados por las tropas israelíes; las calles lucen sin habitantes.
Notimex / La Jornada On Line
Publicado: 04/01/2009 09:39
Gaza. Tropas y tanques israelíes separaron la franja de Gaza y rodearon su principal ciudad en una ofensiva contra Hamas que ya ha causado la muerte a más de 500 palestinos, muchos de ellos civiles de un total de 500 mil habitantes.
Las tropas israelíes han cortado los principales accesos a la ciudad de Gaza dejando aislada la mayor localidad del territorio palestino que luce sin habitantes.
Tanques israelíes dispararon proyectiles y fuego de ametralladora contra supuestas posiciones militantes y aviones de guerra mientras combatientes de Hamas contestaron con morteros y cohetes.
Militantes de Hamas siguieron lanzando cohetes al sur de Israel, desafiando los esfuerzos del Ejército israelí, el mas poderoso de Oriente Medio, para eliminar la amenaza que se había dispuesto a superar.
Jefes de política exterior de la Unión Europea lanzaron una misión para lograr un alto al fuego en la franja de Gaza, pero reconocieron que la tarea de convencer a las partes para que abandonen la lucha era muy difícil.
Según fuentes médicas, al menos 42 palestinos, la mayoría de ellos civiles, murieron el domingo por proyectiles israelíes que impactaron en casas y en el principal distrito comercial de Gaza.
La invasión el sábado a la noche de la Franja de Gaza, controlada por Hamas, se produjo luego de una semana de bombardeos israelíes por tierra, mar y aire, en los combates israelíes-palestinos mas violentos en décadas.
La cifra de muertos palestinos contabilizada por autoridades médicas en Gaza en los nueve días de la Operación Cast Lead” ascendió a 512. Una agencia de Naciones Unidas dijo que al menos un cuarto de los muertos eran civiles. Un grupo de derechos humanos palestino dijo que la proporción de civiles era del 40 por ciento.
Un soldado israelí murió y 32 resultaron heridos en la ofensiva terrestre, informo Israel. Cuatro israelíes perdieron la vida por cohetes lanzados por Hamas desde el 27 de diciembre.
Los pedidos de un alto al fuego de Estados Unidos – principal aliado de Israel-, otros gobiernos y la ONU no lograron avanzar en la discusión de quien debería cesar las hostilidades primero.
Autoridades del Gobierno israelí dijeron que el Estado judío se había propuesto varios objetivos. Dos de ellos son debilitar a Hamas asesinando a sus militantes y destruyendo su arsenal de cohetes y establecer una disuasión para que el grupo esté menos dispuesto a lanzar cohetes a través de la frontera.
El Ejercito israelí dijo que sus aviones atacaron decenas de objetivos, entre ellos túneles de contrabando, arsenales de armas y escuadrones de morteros.
Entre las víctimas palestinas había cinco civiles muertos y 40 heridos por tanques que dispararon proyectiles en la principal zona comercial de Ciudad de Gaza. Dos niños quedaron desmembrados por otro disparo de tanque, dijeron trabajadores médicos.
La gran cantidad de víctimas en el territorio densamente poblado por 1,5 millones de personas podría generar mas presión internacional sobre Israel para que detenga su mayor operación en cuatro décadas.
Pero el conflicto armado también implica grandes riesgos políticos para el liderazgo israelí, que se someterá a elecciones el 10 de febrero, sobre todo si sus fuerzas sufren fuertes pérdidas en combates callejeros.
Olmert anuncia una ofensiva larga
“La operación no concluirá hasta que se hayan logrado los objetivos”, asegura el primer ministro – Israel rechaza una lluvia de peticiones de tregua en Gaza
JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén – 31/12/2008
Los llamamientos a Israel para que detenga el cruento ataque contra la franja de Gaza se prodigan. Insisten desde Naciones Unidas, Egipto, la Unión Europea, Estados Unidos, Alemania, los Estados del golfo Pérsico, Turquía… Intelectuales israelíes del prestigio de Amos Oz, Abraham B. Yehoshua y David Grossman se suman a la petición de un alto el fuego inmediato. Pero no parece que el Gobierno presidido por Ehud Olmert vaya a acceder a la iniciativa planteada por el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, para trasladar al territorio palestino la imprescindible ayuda humanitaria y paliar el desastre sanitario provocado por los 1.700 heridos en los bombardeos.
“La ofensiva de Gaza ha comenzado y no concluirá hasta que se hayan logrado los objetivos. Seguiremos de acuerdo con nuestro plan”, declaró anoche el primer ministro israelí.
Mientras, las propuestas diplomáticas comenzaban a aflorar, el bombardeo de Gaza prosiguió ayer por cuarta jornada. A un ritmo menos frenético que en días anteriores. Al menos 12 personas, entre ellas dos niñas de 4 y 11 años, perecieron bajo los asaltos de los cazas F-16 y los helicópteros de ataque Apache, ambos de fabricación estadounidense, a los edificios vinculados al Gobierno islamista, sean o no instalaciones militares.
Son ya 380 las víctimas mortales en Gaza y cuatro en Israel, alcanzadas por cohetes de las milicias palestinas. Sin apenas medicamentos ni material para operaciones quirúrgicas, los médicos ven morir pacientes salvables en Gaza. Aliviar esta coyuntura es lo que pretendía un barco que anunció su llegada desde Chipre a la franja con tres toneladas y media de medicinas. La Marina israelí impidió el atraque, hubo incluso contacto entre los buques, y los activistas desembarcaron el cargamento horas después en Tiro (Líbano). Desde el Mediterráneo, las naves israelíes también dispararon contra Gaza. Y desde el aire, por la noche, los aviones lanzaron un bombardeo masivo sobre los túneles de Rafah, en la frontera con Egipto, un canal de suministro vital para los milicianos y en menor medida para el avituallamiento del territorio.
No cede todavía un ápice el Gobierno de Olmert. El lenguaje belicista se adueñó del Gabinete tras las iniciativas internacionales para forjar una breve tregua. “Hamás no ha sufrido suficiente daño en los ataques recientes”, apuntó Benjamín Ben Eliezer, ministro de Infraestructuras, aunque los servicios de espionaje militar israelíes señalaran que se habían destruido 1.000 de los 3.000 cohetes del arsenal de Hamás. “Nadie sabe lo que puede durar esto”, apostilló el presidente, Simón Peres. “La operación militar está avanzando y, de momento, el Ejército está ejecutando la primera de varias fases”, agregó Olmert.
Se mostraban más belicosos después de que empezaran a surgir titubeos. En la prensa hebrea en Internet aparecía por la tarde una información en la que se apuntaba que el Estado Mayor recomendaría una tregua de 48 horas para comprobar la actitud de Hamás, antes de emprender la ofensiva terrestre. Fue desmentida tajantemente poco después por el Ejército y el Shin Bet (servicio de seguridad interior).
Para que los objetivos fijados por el Gobierno israelí se cumplan, las operaciones en tierra parecen un requisito ineludible. No acompaña el tiempo, bastante nublado. Lo que hace aconsejable aguardar a cielos despejados para que la maquinaria militar pueda rendir a su máximo y reducir los riesgos.
La orden para el asalto es una decisión repleta de riesgos políticos. Olmert ya anunció metas irrenunciables para la guerra de Líbano, en julio de 2006, y fracasó. Recuperar los cadáveres de los dos soldados capturados por Hezbolá exigió un costoso canje y la milicia chií libanesa nunca se desarmó; al contrario. Estos conflictos se complican y a menudo provocan a posteriori numerosas incógnitas.
Olmert -un primer ministro que por primera vez en la historia de Israel no se presenta a la reelección- asegura que pretende derrocar al Gobierno de Hamás y propinarle un golpe de tal calado a su brazo armado que suponga el punto final al lanzamiento de cohetes desde Gaza. Muchos expertos observan que ambas metas son muy difíciles, si no imposibles, de cumplir.
Nada apunta a que la destrucción de Gaza y los disparos de cohetes contra Israel vayan a amainar en breve plazo. Hamás, pese al severísimo castigo que está encajando, tampoco da su brazo a torcer. “No estamos pidiendo tregua. No hay espacio para hablar mientras continúe la agresión y el asedio”, advirtió Mushir al Masri, un joven diputado islamista. Ezedín el Kassam, la milicia islamista, catapultó ayer 50 cohetes -uno cayó en la región de Beer Sheva, a 42 kilómetros- que alcanzaron distancias nunca vistas hasta ahora.
La impotencia y la ira recorren Cisjordania
Los palestinos acusan al Gobierno de Abbas de tibieza frente a Israel
JUAN MIGUEL MUÑOZ - Belén – 31/12/2008
El destructor ataque a Gaza de la aviación israelí desata consternación e indignación en los palestinos y en todo el orbe musulmán. Las capitales de los países árabes son escenario de iracundas manifestaciones, a veces multitudinarias. Pero en las ciudades de Cisjordania, la afluencia a las protestas es escasa. Han brotado en Hebrón, Nablus, Ramala, donde murieron dos jóvenes por disparos de soldados israelíes el lunes, y en varios pueblos más. Pero son más bien altercados de jóvenes que lanzan piedras, sabedores de que el daño que causarán es nulo. Cunde la frustración. Los palestinos están exhaustos y decepcionados con la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que gobierna Cisjordania, y con la tibia reacción ante la masacre de su presidente, Mahmud Abbas.
La respuesta de Abbas y de los mandamases de Fatah a la matanza de Gaza ha causado malestar. Munther Amira es el líder de las juventudes de Fatah en Belén. Y tras hacer notar su rivalidad con los islamistas, se explaya: “La gente está muy enfadada con la ANP. No podemos hacer nada. Hamás está ganando popularidad en Gaza y también en Cisjordania, y la división entre los dos territorios se acentúa”. Amira admite que su partido podría haber optado por un camino más contundente. “Hay que detener las negociaciones con Israel y recomponer nuestra unidad. Negociando, no hemos conseguido nada para la gente”.
Nader Abu Amsha, vicealcalde de Beit Yala, pueblo lindante con Belén, también se siente amargado. Seguidor del izquierdista Frente Popular, esperaba una actitud acorde con la gravedad del asalto israelí. “La población tiene la impresión de que la Autoridad colabora con Israel. Al menos podrían haber presionado a Egipto para que abriera la frontera, pero no hacen nada”, comenta junto al campo de refugiados de Aida, adyacente a Belén. Cerca, los agentes no pierden ripio.
No queda ni el recurso al pataleo. Los uniformados se esmeran para abortar conatos de violencia en las inmediaciones de los soldados israelíes. En el muro de hormigón y a los pies de la torreta del Ejército israelí, a las puertas de Belén, los restos de algún cóctel molotov y el montón de piedras son reflejo de la ira inocua de los chavales. “En Belén la policía impedía que saliera gente de sus casas para protestar. No nos dejan manifestarnos contra la ocupación”, dice airada la joven Rana. Fawaz, otro veinteañero natural de Hebrón, se enfada: “La policía nos controla totalmente”.
La actitud de los cuerpos de seguridad palestinos es de las que agradan a sus homólogos israelíes. Cuando el jefe del Comando Central del Ejército israelí, Gadi Shamni, dice estar satisfecho con el desempeño de las fuerzas policiales de la Autoridad Nacional Palestina, la lectura en las calles palestinas es bien diferente: los agentes de la ANP hacen el trabajo sucio a Israel. Lo piensan incluso muchos policías que ejecutan la misión de reprimir a los grupos armados y clausurar docenas de instituciones vinculadas a Hamás: orfanatos, clínicas, centros comerciales, casas de cambio, escuelas.
Es paradójico. No se habla de otra cosa que de la división entre Hamás y Fatah, pero resulta casi imposible hallar a un partidario del movimiento islamista. “No se atreven a hablar, tienen miedo”, precisa Abu Amsha. Aunque tampoco el presidente recaba simpatías. “No creo que Abbas desee la muerte de palestinos en Gaza, pero sí pretende derrocar al Gobierno de Hamás. Indirectamente apoya el mismo objetivo del asedio israelí”, explica el vicealcalde.
En la plaza de la Iglesia de la Natividad, donde una docena de abogados protesta por los “crímenes contra la humanidad” perpetrados en la franja, Rana y Fawaz sentencian: “Fuera, fuera todos”, en alusión a los líderes de la Autoridad.
El Gobierno israelí califica la ofensiva en Gaza como “guerra hasta el final” contra Hamás
Ehud Barak dice en el parlamento que los bombardeos no van contra los civiles y responsabiliza a los islamistas palestinos de todo lo que ocurra.- Siguen los ataques aéreos.- Más de 300 muertos, 57 de ellos civiles
AGENCIAS / ELPAÍS.com - Gaza / Madrid – 30/12/2008
Cientos de tanques israelíes cercan los límites de Gaza a la espera de la orden de invadir la franja palestina, cuyo entorno geográfico ha sido declarado “zona restringida” por Tel Aviv. Sólo las carreteras asfaltadas y los principales núcleos urbanos están abiertos al tránsito civil en el área, donde unidades de vehículos acorazados y carros de combate se han apostado y permanecen alineados entre bosques, lomas y cañadas.
La invasión por tierra parece el siguiente paso de la campaña militar contra Hamás emprendida el pasado sábado por Israel, sin precedentes en los últimos años, que ha causado ya 345 muertos y alrededor de 1.600 heridos. El Gobierno de Ehud Olmert ha lamentado las víctimas civiles, pero asegura seguirá con su ofensiva hasta do
nde sea necesario.
La “zona restringida” alrededor de Gaza ocupa entre dos y cuatro kilómetros y no se permite la presencia de civiles que no residan en la zona, ni siquiera periodistas. Los militares dicen que es para evitar el riesgo de que algún civil sea alcanzado por los cohetes lanzados desde Gaza, pero también permite a los soldados maniobrar sin estorbos y mantener el elemento sorpresa por si deciden operaciones por tierra. También, por si fuera necesario, el Gobierno de Ehud Olmert aprobó el domingo la movilización de 6.000 reservistas.
La pasada madrugada, varios aviones israelíes bombardearon el Ministerio de Interior de Hamás y la Universidad Islámica, así como todo tipo de objetivos relacionados con la organización integrista palestina mezquitas, almacenes, casas, oficinas.
Mientras, siguen cayendo las bombas sobre Gaza, sobre cualquier objetivo que tenga que ver con Hamás. Con la caída ayer del sol, los bombardeos se intensificaron y durante la madrugada, aviones israelíes atacaron la sede del Ministerio del Interior, la oficina del primer ministro de Hamás, Ismail Haniye, su casa particular, o dependencias de la Universidad Islámica, un importante símbolo cultural de Hamás. Otro de los bombardeos ha tenido lugar en el campo de refugiados de Jabalia. En uno de los edificios alcanzados han muerto cinco hermanas palestinas de entre 4 y 17 años. Nada se sabe, entre tanto, de los máximos dirigentes de Hamás.
Hasta el final
El Gobierno israelí insiste en que su objetivo no son los civiles, sino Hamás, y que llevará la ofensiva hasta donde sea necesario. El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha comparecido en una tormentosa sesión en la Knesset (Parlamento israelí) en la que ha informado de las operaciones en Gaza. Ante las protestas de los diputados árabes, que acusan al Gobierno de haber desencadenado los ataques por motivos electorales, Barak ha dicho que la ofensiva “se ampliará y profundizará tanto como sea necesario”, dado que Israel ha emprendido una “guerra hasta el final” contra Hamás. Los bombardeos, ha dicho, no van dirigidos contra los civiles, sino contra sus gobernantes de Hamás, para detener sus acciones hostiles contra Israel. Ha recordado incluso unas declaraciones del presidente electo de EE UU, Barack Obama, que este verano visitó Sderot: “Dijo que si cayeran cohetes en su casa, donde están durmiendo sus hijas, también él haría lo que fuera por impedirlo”.
Barak ha responsabilizado a Hamás de todo lo que ocurre en Gaza, puesto que Israel abandonó el territorio en 2005 “para dar una oportunidad a una nueva realidad en el territorio”, pero que Hamás ha aprovechado para convertirlo en un refugio terrorista.
300 muertos
La cifra de muertos por la ofensiva, la más sangrienta lanzada por Israel sobre Gaza desde la guerra de 1967, se ha cobrado ya la vida de más de 300 personas y ha causado heridas a un millar. De los muertos, al menos 51 son civiles, según ha denunciado la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA, en sus siglas en inglés). “Es casi seguro que [esa cifra] aumente”, ha declarado el portavoz de la UNRWA, Christopher Gunness, añadiendo que basa sus cuentas en visitas a hospitales y centros médicos de Gaza. Según informa desde Jerusalén Ana Carbajosa, unos 120 heridos están en estado crítico ingresados en hospitales en los que falta casi de todo. De los líderes de Hamás no queda ni rastro; se refugian en sus escondites temerosos de que Israel emprenda una nueva campaña de asesinatos selectivos como hiciera en el pasado.
Mientras, los islamistas palestinos siguen lanzando cohetes sobre territorio israelí, la razón que esgrime Israel para justificar su ofensiva. Hoy, uno de ellos ha matado a un colono israelí en la ciudad de Ashkelon. Desde el sábado, unos 150 proyectiles -cohetes artesanales Qassam y piezas de mortero- han caído sobre territorio israelí, matando a dos personas -la de hoy en Ashkelon y otra el sábado en Netivot.
Cuarta jornada de bombardeos sobre Gaza mientras los tanques cercan la franja
Nuevos ataques aéreos de Israel dejan 10 muertos más, que elevan la cifra total a más de 350.- Cientos de soldados esperan la orden de invasión terrestre a las puertas de la ciudad
AGENCIAS / ELPAÍS.com - Gaza / Madrid – 30/12/2008
Al menos diez palestinos han muerto esta madrugada y otros 40 resultaron heridos como consecuencia de un nuevo ataque de la fuerza aérea israelí contra varios edificios de Hamás en la franja de Gaza en el cuarto día consecutivo de la ofensiva militar en la zona, mientras cientos de tanques israelíes esperan la orden de invasión en las puertas de la ciudad.
Todo el entorno geográfico de Gaza ha sido declarado “zona restringida” por Tel Aviv. Sólo las carreteras asfaltadas y los principales núcleos urbanos están abiertos al tránsito civil en el área, donde unidades de vehículos acorazados y carros de combate se han apostado y permanecen alineados entre bosques, lomas y cañadas.
La invasión por tierra parece el siguiente paso de la campaña militar contra Hamás emprendida el pasado sábado por Israel, sin precedentes en los últimos años, que ha causado ya en torno a 350 muertos y 1.500 heridos. El Gobierno de Ehud Olmert ha lamentado las víctimas civiles, pero asegura que seguirá con su ofensiva hasta donde sea necesario.
La “zona restringida” alrededor de Gaza ocupa entre dos y cuatro kilómetros y no se permite la presencia de civiles que no residan en la zona, ni siquiera periodistas. Los militares dicen que es para evitar el riesgo de que algún civil sea alcanzado por los cohetes lanzados desde Gaza, pero también permite a los soldados maniobrar sin estorbos y mantener el elemento sorpresa por si deciden operaciones por tierra. También, por si fuera necesario, el Gobierno de Ehud Olmert aprobó el domingo la movilización de 6.000 reservistas.
Siguen los bombardeos
Mientras, siguen cayendo las bombas sobre Gaza, sobre cualquier objetivo que tenga que ver con Hamás. Esta madrugada, los misiles israelíes atacaron cinco edificios ministeriales y una construcción perteneciente a la Universidad Islámica de Gaza, según informaron fuentes médicas y varios testigos, que explicaron que entre los diez fallecidos se encuentran varios guardas de seguridad y civiles. Los equipos de rescate trabajaban horas después del ataque para encontrar a más víctimas que se habían quedado atrapadas entre los escombros.
Además, un centro deportivo y dos campos de entrenamiento pertenecientes a Hamás quedaron destruidos, mientras no dejan de registrarse explosiones en toda la ciudad de Gaza.
Durante la jornada del lunes, aviones israelíes atacaron la sede del Ministerio del Interior, la oficina del primer ministro de Hamás, Ismail Haniye, su casa particular, y dependencias de la Universidad Islámica, un importante símbolo cultural de Hamás. Otro de los bombardeos se produjo sobre el campo de refugiados de Jabalia. En uno de los edificios alcanzados murieron cinco hermanas palestinas de entre 4 y 17 años. Nada se sabe, entre tanto, de los máximos dirigentes de Hamás.
Hasta el final
El Gobierno israelí insiste en que su objetivo no son los civiles, sino Hamás, y que llevará la ofensiva hasta donde sea necesario. El ministro de Defensa, Ehud Barak, compareció este lunes en una tormentosa sesión en la Knesset (Parlamento israelí) para informar de las operaciones en Gaza. Ante las protestas de los diputados árabes, que acusan al Gobierno de haber desencadenado los ataques por motivos electorales, Barak avanzó que la ofensiva “se ampliará y profundizará tanto como sea necesario”, dado que Israel ha emprendido una “guerra hasta el final” contra Hamás.
Sobre los bombardeos, Barak aseguró que no van dirigidos contra los civiles, sino contra sus gobernantes de Hamás, para detener sus acciones hostiles contra Israel. Recordó incluso unas declaraciones del presidente electo de EE UU, Barack Obama, que este verano visitó Sderot: “Dijo que si cayeran cohetes en su casa, donde están durmiendo sus hijas, también él haría lo que fuera por impedirlo”.
El ministro israelí responsabilizó a Hamás de todo lo que ocurre en Gaza, puesto que Israel abandonó el territorio en 2005 “para dar una oportunidad a una nueva realidad en el territorio”, pero que Hamás ha aprovechado para convertirlo en un refugio terrorista.
Más de 350 muertos
El número de muertos por la ofensiva, la más sangrienta lanzada por Israel sobre Gaza desde la guerra de 1967, se acerca a la cifra de 350, y hay además alrededor de 1.500 heridos. Según el coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, al menos 62 de los fallecidos son mujeres y niños. De los líderes de Hamás no queda ni rastro; se refugian en sus escondites temerosos de que Israel emprenda una nueva campaña de asesinatos selectivos como hiciera en el pasado.
Mientras, los islamistas palestinos siguen lanzando cohetes sobre territorio israelí, la razón que esgrime Israel para justificar su ofensiva. Dos israelíes murieron y varios resultaron heridos en la noche del lunes tras varios de estos ataques. Previamente, un colono israelí falleció en la ciudad de Ashkelon y un cuarto el sábado en Netivot. Se calcula que unos 200 proyectiles -cohetes artesanales Qassam y piezas de mortero- han caído sobre territorio israelí desde el comienzo de la ofensiva.
Medio Oriente: poner fin a la barbarie
A poco más de una semana de que concluyó la tregua de seis meses entre el gobierno de Israel y la organización palestina Hamas, un bombardeo ordenado por Tel Aviv sobre la franja de Gaza dejó más de 230 muertos y centenares de heridos, entre los que se cuenta un número indeterminado de civiles. El ataque, uno de los más cruentos perpetrados por Israel en Gaza desde la Guerra de los Seis Días, en 1967, fue objeto de condena por parte de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), encabezada por Al Fatah, rival de Hamas; por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE), que demandaron el cese del fuego.
En tanto, Estados Unidos culpó a Hamas por los ataques y se limitó a convocar al gobierno de Israel –su aliado regional y su punta de lanza ante el mundo árabe– a evitar la muerte de civiles, como si esto fuera posible cuando se lanzan misiles en uno de los territorios más densamente poblados del mundo.
La acción emprendida por Israel en territorio palestino, de suyo repudiable, resulta particularmente artera en el momento actual, cuando el gobierno de Egipto se ha enrolado como mediador para un posible diálogo entre israelíes y palestinos, y cuando las propias autoridades de Tel Aviv habían permitido la apertura de algunos pasos fronterizos al flujo de víveres y ayuda humanitaria en la franja de Gaza.
Adicionalmente, los bombardeos tienen como telón de fondo las advertencias lanzadas en días recientes a Hamas por el todavía primer ministro israelí Ehud Olmert, que hicieron eco entre los candidatos punteros de cara a las elecciones parlamentarias que habrán de realizarse en febrero próximo: tanto Tzipi Livni, ministra de Relaciones Exteriores y aspirante de Kadima –partido en el poder–, como Benjamin Netanyahu, del ultraderechista opositor Likud, se manifestaron por derrocar al gobierno de Hamas en Gaza –emanado de elecciones ejemplares, libres y democráticas– y dieron su apoyo a la posibilidad de una incursión militar israelí en territorio palestino, como finalmente ocurrió ayer.
La fuerte presencia de Hamas en los escenarios electoral e institucional palestinos, en particular en la franja de Gaza, se explica principalmente por las bases de apoyo creadas en torno a esa organización en los territorios ocupados, producto de la exasperación de la ciudadanía ante el fracaso de los procesos de paz impulsados por Al Fatah y la corrupción y descomposición de las autoridades de la ANP, pero sobre todo por el descontento generado por la violencia y la crueldad de Israel.
Las autoridades israelíes, con respaldo de Washington, han erigido a su país en potencia ocupante en la región, han mostrado desprecio profundo por las consideraciones humanitarias más elementales –así lo confirma la reciente expulsión de Richard Falk, relator de derechos humanos de la ONU– y se han vuelto practicantes sistemáticos del terrorismo de Estado.
En la actual circunstancia, no basta la condena mundial a los ataques perpetrados ayer. La comunidad internacional debe exigir a Tel Aviv y a la clase política israelí terminar con el saqueo y la ocupación de los territorios palestinos y la devolución de éstos a sus legítimos dueños; el cese de la aplicación, en la porción oriental de Jerusalén (Al Qods) y en Cisjordania, de prácticas de limpieza étnica que rozan el genocidio; el cumplimiento de las resoluciones 242 y 338 de la ONU; el reconocimiento pleno del derecho de los palestinos a conformar un Estado nacional, libre y soberano, y la entrega de tierras o de indemnizaciones a los palestinos condenados al éxodo a partir de 1948, cuando se fundó el Estado de Israel.
Es imprescindible que Occidente, con Washington y Bruselas a la cabeza, presione a las autoridades de Israel para que redimensionen el papel geoestratégico de ese país en la región; de lo contrario, difícilmente podrán darse condiciones para la paz en Medio Oriente.
Israel acecha Gaza después del brutal bombardeo que ya ha matado a 300 personas
El Gobierno de Israel aprobó la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación de una eventual incursión militar terrestre
Jerusalén. (EFE).- El Gobierno de Israel aprobó hoy en consejo de ministros la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación de una eventual incursión militar terrestre en Gaza, para apoyar los masivos bombardeos aéreos que han causado casi 300 muertos en filas palestinas, mientras la Fuerza Aérea israelí reanudaba los ataques aéreos sobre la Franja a primera hora de hoy con al menos 20 nuevos bombardeos.
Según medios locales, esos miles de reservistas serán preparados para el combate con vistas a una invasión terrestre de la franja, como hizo Israel en junio de 2006, tras la captura del soldado Guilad Shalit por tres milicias palestinas. El Ejército ha desplegado en torno a Gaza a cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados ante una eventual operación terrestre a gran escala.
El titular israelí de Defensa israelí, Ehud Barak, ha advertido hoy de que el Ejército “profundizará y ampliará su operación lo que sea necesario”. “Si hacen falta botas sobre el terreno, las habrá”, pues el objetivo de esta operación es “cambiar completamente las reglas del juego”, dijo ayer en una entrevista.
Por su parte, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, aseguró a empezar el consejo de ministros que su Gobierno manejará “con sensatez, paciencia y firmeza” hasta “alcanzar los resultados deseados” el ataque que empezó ayer contra Gaza y que continuó esta madrugada.
En respuesta, las milicias palestinas han disparado más de sesenta proyectiles, uno de los cuales ha caído en el lugar más lejano hasta la fecha, cerca de Ashdod, a unos 37 kilómetros de la franja y el puerto más importante de Israel.
La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) ha convocado una jornada de luto y huelga en Cisjordania y Jerusalén Este.
Mientras, en Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU, reunido de urgencia esta madrugada, pidió unánimemente el “cese inmediato” de la violencia en la zona y que se permita el suministro de ayuda humanitaria a la franja palestina.
Una jornada mortífera
Los bombardeos comenzaron poco después del mediodía. En un par de minutos, medio centenar de aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea israelí destruyeron una treintena de edificios, en su mayoría sedes de las fuerzas de seguridad de Hamás -grupo que controla Gaza desde junio de 2007-, muchas de ellas situadas en zonas residenciales.
En el ataque masivo murieron varios cargos de Hamas, como el responsable de la Policía en Gaza, Taufiq Yaber; el jefe de la seguridad, Ismail El Yabary; y el gobernador de la circunscripción de Gaza Central, Abu Ashun. “No hay registrada una jornada mas mortífera desde la guerra de 1967. Israel no había matado desde entonces tanta gente en un solo día“, según Moawiya Hasanie, jefe de los servicios sanitarios de Gaza y quien coordina la asistencia a las víctimas.
Egipto envío hoy alimentos y medicinas a los palestinos a través de los paso fronterizos de Rafah y de Kerem Shalom, según la agencia oficial de noticias egipcia MENA.
El Primer Ministro de Israel, Ehud Olmert, ya advirtió ayer que los ataques aéreos se podrían intensificar en los próximos días en una rueda de prensa en Tel Aviv.
Olmert transmitió su pésame a la familia de la mujer fallecida como consecuencia de un nuevo lanzamiento de cohetes desde Gaza y lanzó un mensaje a los heridos por esta acción, prometiéndoles que el Gobierno israelí hará todo lo posible con tal de garantizar la seguridad de sus ciudadanos.
Subrayó que que sus enemigos no son los habitantes de Gaza pero sí Hamás y las organizaciones afines a esta, por lo que continuará la ofensiva procurando no perjudicar a la población civil.
Por su parte, Hamas, en boca de su máximo líder Jaled Meshaal, convocó a sus partidarios para una nueva Intifada contra Israel.
Respuesta al lanzamiento de cohetes
El bombardeo se produce dos días después de que el Gobierno israelí adoptara la decisión de emprender una operación militar a gran escala en Gaza, si los grupos armados palestinos proseguían con el lanzamiento de cohetes contra el territorio de Israel.
Todo esto sucede después de que el lanzamiento de cohetes desde la localidad fronteriza se intensificara después de que concluyera la tregua entre ambos países el pasado día 19.
Según la prensa israelí, la ejecución de esa intervención militar se llevaría a cabo a partir del domingo para dar tiempo a que las autoridades egipcias realizaran un último intento de mediación entre Israel y Hamás.
La mediación egipcia tenía el objetivo de renovar la tregua que ambas partes suscribieron en junio y concluyó el pasado día 19 sin que tuviera solución de continuidad. Tras el ataque, portavoces de Hamas anunciaron que el movimiento islamista proseguiría la resistencia “hasta la ultima gota de sangre”. Poco después de la advertencia, los grupos armados palestinos de Gaza lanzaron una veintena de cohetes artesanales sobre las poblaciones israelíes aledañas a la franja.
Una mujer de la localidad de Netivot murió por el impacto de uno de los proyectiles, que según los servicios de asistencia israelíes causó heridas a otras cuatro personas.
El ejército israelí mata a tiros a un manifestante palestino
Soldados israelíes mataron a un joven palestino que se manifestaba cerca de Ramala en contra la operación militar. Las fuentes identificaron a la víctima como Arafat Khawaja, de veinte años y que fue alcanzado en el cuello por los disparos.
Rice culpa a Hamas y Sarkozy pide el cese de la violencia
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo hoy que su gobierno “condena los repetidos ataques con misiles y morteros contra Israel” y sostuvo que Hamas es “responsable por la ruptura del alto el fuego” en Gaza.
Por su parte, el jefe del Estado francés y presidente de turno de la Unión Europea (UE), Nicolas Sarkozy, solicitó hoy la “interrupción inmediata de los lanzamientos de cohetes contra Israel y de los bombardeos israelíes sobre Gaza”.
En el mismo sentido, el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, manifestó su condena ante la respuesta “desproporcionada” del Ejército israelí.
La Vanguardia.com
Segunda jornada de ofensiva israelí en la franja
La cifra de muertos supera los 280.- Muere un policía fronterizo egipcio en un incidente con Hamás.- Israel llama a 6.500 reservistas ante una eventual operación terrestre
AGENCIAS / ELPAÍS.com - Gaza / Madrid – 28/12/2008
La Fuerza Aérea israelí ha vuelto a bombardear hoy Gaza, apuntando a infraestructuras del movimiento islamista Hamás, así como lanzaderas de cohetes y carreteras, en la segunda jornada de ofensiva sobre la franja que vivió este sábado uno de los días más sangrientos de los 60 años del conflicto israelí-palestino. El bombardeo masivo ha dejado más de 280 muertos y unos 900 heridos, principalmente en la ciudad de Gaza, aún en estado de shock por un ataque condenado por el mundo árabe y que algunos países occidentales han considerado “desproporcionado”.
Esta tarde, aviones israelíes han bombardeado más de 40 túneles que comunican el territorio palestino con el desierto del Sinaí, en Egipto, según fuentes militares israelíes, que han explicado que el ataque ha tenido como objetivo la Ruta Philadelphi, en la región de Rafah, donde cientos de subterráneos son utilizados para introducir en la franja suministros y armas. Por el momento se desconoce si hay víctimas por esta nueva ofensiva.
También en Egipto, un policía ha fallecido por los disparos procedentes de combatientes de Hamás en el paso fronterizo con la Franja de Gaza. El incidente ha tenido lugar en el momento en que grupos de palestinos intentaban saltar el muro fronterizo. La muerte de este policía puede agravar aún más las relaciones entre Hamás y El Cairo.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha asegurado hoy que su Gobierno manejará la situación “con sensatez, paciencia y firmeza” hasta “alcanzar los resultados deseados”, aunque ha advertido de que la ofensiva “puede prolongarse durante mucho tiempo”. Por su parte, el ministro de Defensa, Ehud Barak, ha dicho que el Ejército ha desplegado en torno a Gaza a cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados ante una invasión terrestre, pues Israel “profundizará y ampliará su operación lo que sea necesario”. Barak ya dijo ayer que la ofensiva “no será fácil y no será breve”.
Es por ello, que el consejo de ministros israelí de hoy ha aprobado la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación a una eventual incursión militar terrestre en la franja de Gaza.
Ataque destructivo
El ataque israelí destruyó ayer varias sedes policiales y centros de entrenamiento de Hamás, ubicadas en zonas residenciales, así como la estación de televisión del movimiento islamista, que ha continuado sus transmisiones desde un sitio desconocido. Además, una mezquita ha sido bombardeada en las últimas horas por acoger “actividades terroristas”, ha dicho un portavoz militar israelí.
A primeras horas de la pasada noche, la aviación militar israelí destruyó la carretera Saladino, y durante la madrugada, los F-16 israelíes han bombardeado 23 objetivos, entre ellos edificios donde se reúne el Gobierno de Hamás en consejo de ministros, un almacén en Rafah y lanzaderas de cohetes, según fuentes de la seguridad palestina. Sin embargo, las bombas no discriminan y algunas han caído en viviendas civiles y hospitales de la sobrepoblada y emprobrecida franja, ya agobiada por un bloqueo israelí. Algunos medios occidentales califican el ataque del sábado como el más sangriento ocurrido en un sólo día desde la Guerra de los Seis Días en 1967.
El Consejo de Seguridad de la ONU, en una reunión de emergencia, ha pedido esta madrugada emprender las medidas necesarias para permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza.
En una rueda de prensa, Olmert ha asegurado que “la operación en la franja de Gaza está destinada, ante todo, a mejorar la realidad de seguridad para los residentes del sur del país”, en referencia a las localidades israelíes blanco de los proyectiles lanados por las milicias palestinas. “Esto llevará tiempo y cada uno de nosotros debe ser paciente de forma que podamos completar la misión”, indicó el jefe del Ejecutivo.
Resistencia
El movimiento islamista Hamás, que gobierna la franja de Gaza, se ha apresurado a clamar venganza, informa desde Jerusalén Ana Carbajosa. “Hamás continuará la resistencia hasta la última gota de sangre”, ha sentenciado su portavoz, Fawzi Barhoum, en declaraciones a la prensa en Gaza. “Todos los combatientes están llamados a responder a esta carnicería israelí”, aseguró por su parte la Yihad islámica.
El máximo líder del grupo palestino en el exilio, Jaled Meshaal, convocó este sábado a sus partidarios para una nueva Intifada contra Israel tras los ataques en Gaza.
Previamente, el líder del Gobierno de Hamás, Ismael Haniyeh, aseguró que los palestinos nunca se rendirán a Israel. “No abandonaremos nuestra tierra, no levantaremos banderas blancas y no nos arrodillaremos excepto frente a Dios”, ha declarado Haniyeh. “Puede haber más mártires y puede haber más heridos pero Gaza jamás se romperán y nunca se rendirá”.
Poco después del ataque israelí, militantes de Hamás han lanzado cohetes hacia territorio judío, y según fuentes médicas israelíes, uno de ellos casuó ayer la muerte de una mujer en la población de Netivot, y cuatro heridos. El Ejército israelí ya había declarado la alerta en las comunidades cercanas a la frontera con Gaza.
En tanto, hoy ha caído el proyectil más lejano lanzado hasta la fecha por las milicias desde Gaza, cerca de Ashadod, a unos 37 kilómetros de la franja y el puerto más importante de Israel, sin causar víctimas, según fuentes israelíes.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha afirmado hoy que el responsable de la actual situación que vive Gaza es Hamás, al negarse a prorrogar el alto el fuego pactado con Israel hace seis meses. “Hablamos con ellos y les dijimos: ‘por favor, os pedimos que no terminéis la tregua, que siga en vigor y no acabe’. Podríamos haber evitado lo que ha ocurrido”, ha dicho Abbas desde El Cairo. Hamás, sin embargo, acusa a Israel de haber violado la tregua después de su finalización oficial el pasado 19 de diciembre.
La ofensiva supone un desafío a la próxima Administración de EE UU – El bombardeo se produce en vísperas electorales en Israel
A. C. - Jerusalén – 28/12/2008
La enemistad de Israel con Hamás no es nueva. El movimiento islamista, a diferencia de Fatah, al frente de la Autoridad palestina en Cisjordania, combate la ocupación israelí por la fuerza, y no participa de las conversaciones de paz que palestinos e israelíes han mantenido en el último año auspiciadas por Estados Unidos. Pero sí es nuevo el fin de la tregua, que hace una semana acabó con seis meses de relativa calma. Desde entonces no han dejado de llover los cohetes palestinos sobre territorio israelí, mientras el Ejército ha llevado a cabo operaciones puntuales. Pero sobre todo es nueva la presencia de una cita electoral en el horizonte político israelí. Los ciudadanos israelíes deberán acudir a las urnas el próximo 10 de febrero para elegir a un nuevo primer ministro, que reemplace a Ehud Olmert, derribado por una ristra de escándalos de corrupción.
Los sondeos de opinión publicados esta misma semana hablan casi de un empate entre Livni, la candidata de Kadima y el derechista de Likud, Benjamín Netanyahu en la oposición. En medio de un ambiente de precampaña a cara de perro han ido cayendo los cohetes palestinos. Y a medida que los artefactos impactaban en las poblaciones del sur de Israel, los políticos han competido por ver quién lanzaba amenazas más duras, ávidos de ganarse el apoyo de un electorado que en los últimos días se ha escorado en favor de los partidos de la ultraderecha.
La escalada verbal terminó ayer con el mayor bombardeo a la franja de los últimos años. Y lanzó de paso un claro mensaje a la Casa Blanca, preparada para recibir a su nuevo inquilino, Barak Obama. Un mensaje de hechos consumados procedente de un país que durante la campaña electoral estadounidense dijo preferir al candidato republicano y que teme que Obama muestre una mayor comprensión hacia los palestinos que sus predecesores.
Tensa además la ofensiva de ayer la cuerda que une a Israel con Egipto; un país con el que firmó la paz en 1979, pero cuya población presiona para que el estado hebreo levante el cerco a la franja. El Cairo teme que un nuevo ciclo de violencia incremente la presión sobre sus fronteras como ya sucediera a principios de año. Pero teme sobre todo, que el cuanto peor mejor refuerce la popularidad de los todopoderosos Hermanos Musulmanes egipcios, en los que se inspira Hamás. Por eso, Egipto se ha declarado de nuevo dispuesto a mediar entre Israel y Hamás. “Egipto continuará sus contactos para preparar una atmósfera que conduzca al reestablecimiento de un periodo de calma”, dijo ayer el presidente egipcio Hosni Mubarak. Sus deseos de mediación tienen de momento pocos visos de prosperar. Anoche, proseguían los bombardeos en Gaza.
El País.com
Escrito por Eduardo Aquevedo
5 enero, 2009 a 0:28
Escrito en ACTUALIDAD, CIENCIAS SOCIALES, CLASE DOMINANTE, EE.UU, EUROPA, MUNDO, PODER, POLITICA, POLITICA INTERNACIONAL, SOCIEDAD, SOCIOLOGIA, TEORIA SOCIAL
Etiquetado con CIENCIAS SOCIALES, CULTURA, EE.UU, EJERCITO, ESTADO, FATAH, GAZA, GEOPOLITICA, GUERRA, GUERRA URBANA, HAMAS, INVASION, ISRAEL, MILITARISMO, OBAMA, PALESTINA, POLITICA, SOCIEDAD, SOCIOLOGIA, VIOLENCIA



