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Estados Unidos: el espía global…

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Juan Manuel Karg, Telesur

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En los últimos días, el ex agente Edward Snowden filtró nuevos documentos referidos al estudio que la NSA -Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos- realizó sobre un total de 122 jefes de Estado de todo el mundo. El documento, fechado en mayo de 2009, pertenece al año en el cual Obama asumió sus funciones como presidente del país del norte. ¿A qué países investigó la NSA, de acuerdo al informe? La investigación de EEUU ¿fue implementada sólo a países no alineados con Washington o también alcanzó a sus aliados?

A fines de 2013, el diario norteamericano The New York Times divulgó información desclasificada donde se daba cuenta que, durante el año 2007, Estados Unidos incrementó notablemente su política de vigilancia e investigación sobre las actividades realizadas por un grupo de países no alineados con Washington: Venezuela, China, Rusia, Corea del Norte, Irán e Irak, entre otros. La novedad de los recientes datos, difundidos esta semana por el diario alemán Der Spiegel en base a nuevas revelaciones de Snowden, es que Washington también investigó a jefes de Estado de América Latina que sí estaban abiertamente alineados con sus políticas, como Álvaro Uribe -ex presidente colombiano- y Alan García -ex presidente peruano-, ambos “firmantes” de Tratados de Libre Comercio tras la derrota del ALCA en Mar del Plata 2005.

Además se divulgaron nuevos datos de la vigilancia de EEUU sobre Alemania: el nombre de la canciller alemana Angela Merkel aparece con 300 entradas, ingresando al “top ten” de la “Base de datos para el conocimiento de objetivos”, tal como fue caratulado el reciente informe sobre las actividades de estos 122 presidentes. Hay que recordar que, en octubre pasado, el propio Der Spiegel había informado que el teléfono de Merkel había sido “pinchado” durante años por la NSA, hecho que desató un escándalo internacional e hizo que Obama anunciara una serie de modificaciones -menores y parciales- a la recopilación de datos telefónicos por parte de los Estados Unidos.

¿Han sido casos aislados las investigaciones de la NSA sobre los presidentes de Venezuela (2007), Colombia y Perú (2009)? No. Como vimos, en América Latina se desplegó una política que no hacía -ni hace- distinciones ideológicas o económicas, en el “catch all” -atrapatodo- de espionaje del Departamento de Estado. Esto también fue demostrado por la cadena brasileña O´ Globo cuando, en septiembre de 2013, reveló que la NSA había investigado a la presidenta Dilma Rousseff e incluso al actual presidente mexicano Peña Nieto -quien, al momento de ser espiado, aún estaba en campaña presidencial-. Dicho esto, sí hay que aclarar que, entre los casos más investigados, se destaca el de Venezuela, siempre presente en las constantes y sucesivas revelaciones. Esto ha sido así al punto de que The New York Times llegó a revelar que, en 2007, el entonces presidente norteamericano George W. Bush se veía a sí mismo “compitiendo por el liderazgo en Latinoamérica con el líder venezolano” Hugo Chávez -siendo este el mandatario más investigado en ese entonces-.

Para concluir, algunas conclusiones y otras preguntas. Las recientes revelaciones demuestran una indisimulable voracidad de Washington en lo referido a saber los movimientos precisos de cada país y, sobre todo, el comportamiento de cada jefe de Estado (para adelantar negociaciones y/o conflictos, y actuar en consecuencia). Sin embargo, se sabe, tras cada revelación hay cientos de datos que no se conocen sobre estas propias investigaciones, por lo cual podría surgir el siguiente interrogante: si Washington ha investigado hasta a sus “hombres de confianza”, como Uribe y García, ¿hasta dónde llegará la vigilancia referida a los procesos políticos posneoliberales en nuestro continente, y en especial a aquellos proyectos que se han planteado una ruptura más radical del orden preexistente?. Por último, ¿qué sucederá en los ámbitos de la diplomacia internacional tras estas nuevas revelaciones, que manchan aún más a EEUU en su política de espía global? ¿El país gobernado por Obama tendrá que dar nuevas explicaciones sobre su política de vigilancia internacional, cuestionada ya por un amplio espectro de gobiernos de todo el mundo? Lo que sabemos, hasta el momento, es que las revelaciones de Snowden parecen lejos de haber terminado, sumando nuevos escándalos día a día.

Juan Manuel Karg. Licenciado en Ciencia Política UBA. Investigador del Centro Cultural de la Cooperación – Buenos Aires

@jmkarg

Fuente: http://www.telesurtv.net/articulos/2014/04/04/estados-unidos-el-espia-global-4076.html

Written by Eduardo Aquevedo

5 abril, 2014 at 20:40

Internet: Todos bajo control, por Ignacio Ramonet

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Ignacio Ramonet – Le Monde Diplomatique

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En la película Her (1), que acaba de ganar el Óscar al mejor guión original y cuya acción transcurre en un futuro próximo, el personaje principal, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix), adquiere un sistema operativo informático que funciona como un asistente total, plegándose intuitivamente a cualquier requisito o demanda del usuario. Theodore lo elige con voz de mujer y mediante su teléfono inteligente se pasa horas conversando con ella hasta acabar perdidamente enamorado.

La metáfora de Her es evidente. Subraya nuestra creciente adicción respecto al mundo digital, y nuestra inmersión cada vez más profunda en un universo desmaterializado. Pero si citamos aquí este film no es sólo por su moraleja sino porque sus personajes viven, como lo haremos nosotros mañana, en una atmósfera comunicacional aún más hiperconectada. Con alta densidad de phablets, smartphones, tabletas, videojuegos de última generación, pantallas domésticas gigantes y ordenadores dialogantes activados por voz…

La demanda de datos y de vídeos alcanza efectivamente niveles astronómicos. Porque los usuarios están cada vez más enganchados a las redes sociales. Facebook, por ejemplo, ya tiene más de 1.300 millones de usuarios activos en el mundo; Youtube, unos 1.000 millones; Twitter, 750 millones; WhatsApp, 450 millones… (2). En todo el planeta, los usuarios ya no se conforman con un solo modo de comunicación sino que reclaman el “cuádruple play” o sea el acceso a Internet, televisión digital, teléfono fijo y móvil. Y para satisfacer esa insaciable demanda, se necesitan conexiones (de banda ultraancha de muy alta velocidad) capaces de aportar los enormes caudales de información, expresados en cientos de megabits por segundo. Pero ahí surge el problema. Desde el punto de vista técnico, las redes ADSL (3) actuales –que nos permiten recibir Internet de banda ancha en nuestros smartphones, hogares u oficinas– ya están casi saturadas…

¿Qué hacer? La única solución es pasar por las rutas del cable, ya sea coaxial o de fibra óptica. Esta tecnología garantiza una óptima calidad en la transmisión de datos y de vídeos de banda ultraancha, y casi no tiene límites de caudal. Estuvo en boga en los años 1980. Pero fue arrinconada porque requiere obras de envergadura de alto coste (hay que cavar y enterrar los cables, y llevarlos hasta el pie de los edificios). Sólo unos cuantos cableoperadores siguieron apostando por su fiabilidad, y construyeron con paciencia una tupida red cablera. La mayoría de los demás prefirieron la técnica ADSL más barata (basta con instalar una red de antenas) pero, como hemos dicho, ya casi saturada. Por eso, en este momento, el movimiento general de las grandes firmas de telecomunicaciones (y también de los especuladores de los fondos de capital riesgo) consiste en buscar a toda costa la fusión con los cableoperadores cuyas “viejas” redes de fibra representan, paradójicamente, el futuro de las autopistas de la comunicación.

Este contexto tecnológico y comercial explica la reciente adquisición, en España, de ONO, el mayor operador local de cable, por la firma británica Vodafone (4) a cambio de 7.200 millones de euros. Cuarto operador español, ONO dispone de 1,1 millones de líneas móviles y 1,5 millones de líneas fijas, pero, sobre todo, lo que le da valor es su extensa red de cable que alcanza los 7,2 millones de hogares. El 60% del capital de ONO ya estaba en manos de fondos internacionales de capital riesgo sabedores, por las razones que acabamos de explicar, que las firmas gigantes de telecomunicaciones desean adquirir, a cualquier precio, a los cableoperadores.

En todas partes, los fondos buitre están comprando los operadores de cable independientes con el propósito de realizar importantes plusvalías al revenderlos a algún comprador industrial. Por ejemplo, en España, los tres operadores de cable regionales –Euskaltel, Telecable y R– han sido objeto de adquisiciones especulativas. En 2011, el fondo de capital riesgo estadounidense The Carlyle Group compró el 85% del operador de cable asturiano Telecable.

En 2012, el fondo italiano Investindustrial y el estadounidense Trilantic Capital Parners se hicieron con el 48% del operador vasco Euskatel. Y el mes pasado, el fondo británico CVC Capital Partners (5) adquirió el 30% que le faltaba del operador gallego R (6), al que ahora controla en su totalidad.

A veces las fusiones se hacen en sentido inverso: el cableoperador es quien adquiere una compañía de telecomunicaciones. Acaba de suceder en Francia, donde la principal firma de cable, Numericable (5 millones de empresas u hogares conectados), está tratando de comprar, por casi 12.000 millones de euros, al tercer operador francés de telefonía, SFR, propietario de una red de fibra óptica de 57.000 km…

Otras veces son dos cable-operadores los que deciden unirse. Está sucediendo en Estados Unidos, donde los dos principales cable-operadores, Comcast y Time Warner Cable (TWC), han decidido unificarse (7). Juntos, estos dos titanes tienen más de 30 millones de abonados a quienes procuran servicios de Internet de banda ancha y de telefonía móvil y fija. Ambas firmas, asociadas, controlan además un tercio de la televisión de pago. Su megafusión se haría bajo la forma de una compra de TWC por Comcast por el colosal precio de 45.000 millones de dólares (36.000 millones de euros). Y el resultado será un mastodonte mediático con una cifra de negocios estimada en cerca de 87.000 millones de dólares (67.000 millones de euros).

Suma astronómica, como la de los demás gigantes de Internet, en particular si la comparamos con la de algunos grupos mediáticos de prensa escrita. Por ejemplo, la cifra de negocios del grupo PRISA, primer grupo de comunicación español, editor del diario El País y con fuerte presencia en Latinoamérica, es de menos de 3.000 millones de euros (8). La del New York Times es inferior a 2.000 millones de euros. La del grupo Le Monde no pasa de 380 millones de euros, y la de The Guardian ni siquiera alcanza los 250 millones de euros.

En términos de potencia financiera, frente a los mastodontes de las telecomunicaciones, la prensa escrita (aún con sus sitios web), pesa poco. Cada vez menos (9). Pero sigue siendo un indispensable factor de alerta y de denuncia. En particular de los abusos que cometen los nuevos gigantes de las telecomunicaciones cuando espían nuestras comunicaciones. Gracias a las revelaciones de Edward Snowden y de Gleen Greenwald, difundidas por el diario británico The Guardian, hemos conocido que la mayoría de los colosos de Internet fueron –y siguen siendo– cómplices de la National Security Agency (NSA) para la aplicación de su programa ilegal de espionaje masivo de comunicaciones y uso de redes sociales.

No somos inocentes. Cual esclavos voluntarios, y aún sabiendo que nos observan, seguimos dopándonos con droga digital. Sin importarnos que cuanto más crece nuestra adicción más entregamos la vigilancia de nuestras vidas a los nuevos amos de las comunicaciones. ¿Vamos a seguir así? ¿Podemos consentir que estemos todos bajo control?

(1) Director: Spike Jonze, 2013.
(2) Es interesante anotar, en este contexto, la reciente compra, por Facebook, de WhatsApp, “el servicio de mensajería más popular del mundo” (450 millones de usuarios), por la monumental suma de 19.000 millones de dólares.
(3) ADSL: sigla del inglés Asymmetric Digital Subscriber Line (Línea digital asimétrica de abonado). Es una tecnología de acceso a Internet de banda ancha.
(4) En 2011, Vodafone compró el cableoperador británico Cable&Wireless, y en 2012 adquirió el principal cableoperador alemán Kabel Deutschland.
(5) CVC Capital Partners ya adquirió, en 2010, la empresa helvética Sunrise, segundo operador de telefonía en Suiza, que posee más de 7.500 km de red de fibra óptica.
(6) R Cable y Telecomunicaciones Galicia S. A. ofrece servicios de Internet de banda ancha, televisión, telefonía móvil y fija a cerca de un millón de viviendas y empresas de unas 90 localidades gallegas.
(7) Este proyecto de megafusión aún no tiene el visto bueno de la División antitrust del Departamento estadounidense de Justicia.
(8) Exactamente de 2.726 millones de euros. PRISA registró, en 2013, una pérdida neta de 649 millones de euros, más del doble que en 2012.
(9) Léase Ignacio Ramonet, La explosión del periodismo, Clave Intelectual, Madrid, 2012.

*Periodista español. Presidente del Consejo de Administración y director de la redacción de “Le Monde Diplomatique” en español.Nº: 222 Abril 2014.

Wikileaks: mapa identifica a las empresas que tienen al mundo bajo vigilancia…

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La última revelación del organismo que dirige Julian Assange desnuda el millonario negocio de las empresas de vigilancia que han convertido su negocio en la nueva industria de espionaje masivo que alimenta sistemas de inteligencia gubernamentales y privados. La última entrega de Wikileaks aporta los nombres de las compañías que en distintos países interceptan teléfonos, rastrean mensajes de texto, reconstruyen la navegación por Internet e incluso identifican por huellas vocales a individuos bajo vigilancia. Todo eso se hace en forma masiva con softwares que son vendidos a gobiernos democráticos y dictaduras.

Vea el mapa elaborado por Wikileak “Un mundo bajo vigilancia”

Podría decirse que es una mala película, pero los sistemas de interceptaciones masivas fabricados por empresas occidentales y utilizados, entre otros objetivos, contra opositores políticos, son hoy una realidad. El 1 de diciembre Wikileaks comenzó la publicación de una base de datos con centenares de documentos provenientes de cerca de 160 empresas de inteligencia de la industria de la vigilancia de ciudadanos.

En colaboración con Budget Planet et Privacy International, así como con medios de comunicación de seis países –L’ARD en Alemania, Le Bureau of Investigative Journalism en Gran Bretaña, The Hindu en India, L’Espresso en Italia, OWMI en Francia y Washington Post en Estados Unidos– Wikileaks saca a la luz esta industria secreta cuyo crecimiento hizo explosión después del 11 de septiembre del 2001 y que representa miles de millones de dólares cada año.

Wikileaks ha publicado 287 documentos esta vez, pero el proyecto “Un Mundo Bajo Vigilancia” está lanzado y nuevas informaciones serán publicadas esta semana y el año que viene.

Las empresas internacionales de vigilancia están ubicadas en los países que disponen de las más sofisticadas tecnologías. Ellas venden su tecnología en todos los países del mundo. Esta industria está, en la práctica, no regulada. Las agencias de inteligencia, las fuerzas militares y las autoridades policiales son capaces de interceptar masivamente, sin ser detectadas y en el mayor de los secretos, los llamados telefónicos, tomar el control de los computadores, incluso sin que los proveedores de las redes de acceso se den cuenta o sin que ellos hagan algo para impedirlo. La ubicación de los usuarios puede ser seguida paso a paso si utilizan un teléfono celular, incluso si está apagado.

Los dossiers de “Un Mundo Bajo Vigilancia” de Wikileasks van más allá de la simplificación de “buenos países occidentales” exportando sus tecnologías a “malos países en vías de desarrollo”. Las sociedades occidentales venden también un vasto catálogo de equipamiento de vigilancia a las agencias de inteligencia occidentales.

En las historias clásicas de espionaje, las agencias de inteligencia -como la DGSE o el MI5- ponen bajo escucha los teléfonos de una o dos personas de su interés. Durante los últimos 10 años la vigilancia masiva se ha convertido en una norma. Sociedades de inteligencia, como VASTech, han vendido en secreto equipos que graban de manera permanente los llamados telefónicos de países enteros. Otros graban la posición de todos los teléfonos celulares de una ciudad, con una precisión de 50 metros. Sistemas capaces de afectar la integridad de personas de una población civil que utiliza Facebook o que posee un smartphone están en venta en este mercado de inteligencia.

LA VENTA DE HERRAMIENTAS DE VIGILANCIA A LOS DICTADORES

Durante la primavera árabe, cuando los ciudadanos hicieron caer a los dictadores en Egipto y en Libia, ellos mismos descubrieron las cámaras de escuchas donde, con equipos británicos de Gamma, los franceses de Amesys, los sudafricanos de VASTech o los chinos de ZTE, seguían sus más mínimos movimientos en línea y por teléfono.

Empresas de inteligencia tales como SS8 de Estados Unidos, Hacking Team de Italia y Vupen en Francia, fabrican virus (troyanos) que piratean los computadores y los teléfonos (incluso los iPhones, Blackberry y Android), tomando su control y grabando todos sus usos, movimientos e incluso las imágenes y sonidos provenientes de la pieza donde sus usuarios se encuentran. Otras sociedades, como Phoenexia en República Checa, colaboran con los militares para crear herramientas de análisis de la voz. Ellos identifican a los individuos y determinan su género, edad y nivel de estrés y así los siguen a través de sus “huellas vocales”. Blue Coat en Estados Unidos e Ipoque en Alemania, venden sus herramientas a los gobiernos de países como China e Irán para impedir que sus disidentes se organicen por Internet.

Trovicor una filial de Nokia Siemens Networks proveyó al gobierno de Bahrein de tecnologías de escucha que le permitieron seguir la pista del defensor de derechos humanos Abdul Ghani Al Khanjar. Detalles de conversaciones desde su teléfono celular personal, que datan de antes que fuera interrogado y golpeado durante el invierno del 2010 y 2011, le fueron mostrados.

EMPRESAS DE VIGILANCIA COMPARTEN SUS BASES CON ESTADOS

En junio de 2011, la N.S.A. inauguró un sitio en el desierto de Utha destinado a almacenar para siempre terabytes de las bases de datos tanto americanas como extranjeras, a fin de poder analizarlas en años futuros. Toda la operación tuvo un costro de US$ 1,5 millones.

Las empresas de telecomunicaciones están dispuestas a revelar sus bases de datos sobre sus clientes a las autoridades del país que sea. Los principales titulares durante los estallidos de agosto en Gran Bretaña mostraron como el Research In Motion (RIM), que comercializa las Blackberry, propuso al gobierno identificar a sus clientes. RIM ha participado en negociaciones similares con los gobiernos de India, Líbano, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, proponiéndoles compartir sus bases de datos sacadas del sistema de mensaje de las Blackberry.

TRANSFORMAR LAS BASES DE DATOS EN ARMAS MATA INOCENTES

Existen múltiples empresas que comercializan actualmente software de análisis de bases de datos, transformándolos en poderosas herramientas utilizables por los militares y agencias de inteligencia. Por ejemplo, en bases militares de Estados Unidos, pilotos de la Fuerza Aérea utilizan un joystick y una señal de video para pilotear aviones no tripulados “Predator” durante las misiones de vigilancia en el medio oriente y en Asia Central. Estas bases de datos son accesibles a los miembros de la CIA que se sirven de ellas para lanzar misiles “Hellfire” sobre sus blancos.

Los representantes de la CIA han comprado software que le permiten correlacionar instantáneamente las señales telefónicas y las huellas vocales para determinar la identidad y la ubicación de un individuo. La empresa Inteligence Integration Systems Inc. (IISI) cuya base está en el Estado de Massachusetts (EE UU), comercializa con ese objetivo un software “de análisis basado sobre la posición” llamado “Geospatial Toolkit”. Otra sociedad, Netezza, también de Massachusetts y que ha comprado este mismo software pretendiendo analizar su funcionamiento, le vendió una versión modificada a la CIA, destinada a equipar a los aviones pilotados a distancia.

IISI, que indica que su software tiene un margen de error de más de 12 metros, se querelló contra Netezza para impedir la utilización de este software. El creador de la sociedad IISI, Rich Zimmerman, declaró ante un tribunal que estaba “estupefacto y aturdido por el hecho de que la CIA planificara matar a personas con mi software que no funciona”.

UN MUNDO ORWELLIANO

En todo el mundo los proveedores de herramientas de vigilancia masiva ayudan a las agencias de inteligencia a espiar a los ciudadanos y a “grupos de interés” a gran escala.

¿CÓMO NAVEGAR POR LOS DOCUMENTOS DE “UN MUNDO BAJO VIGILANCIA?

El proyecto “Un Mundo Bajo Vigilancia” de Wikileaks revela hasta en sus detalles qué sociedades son las que hacen miles de millones vendiendo sofisticados sistemas de vigilancias a los gobiernos, pasando por encima de las normas de exportación e ignorando en forma soberbia que los regímenes a los cuales ellos les venden sus productos son dictaduras que no respetan los derechos humanos.

Para buscar en estos documentos haga un clic sobre el lugar escogido en el mapa a la izquierda de la página para obtener la lista por tipo, compañía, fecha o palabra clave.

Para visualizar estas sociedades sobre el mapa mundial, utilice la herramienta siguiente ubicada en OWMI.

CIPER-CHILE

Umberto Eco: hackers vengadores y espías en diligencia…

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Umberto Eco, Journal Liberation

Hackers vengadores y espías en diligencia

5 Diciembre 2010

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El caso WikiLeaks tiene un doble valor. Por un lado, no es más que un escándalo aparente, un escándalo que sólo parece tal por la hipocresía que gobierna las relaciones entre los Estados, los ciudadanos y la prensa. Por otro lado, anuncia cambios profundos a nivel internacional y prefigura un futuro dominado por la regresión.

Pero vayamos por orden. El primer aspecto de WikiLeaks es la confirmación del hecho de que cada dossier abierto por un servicio secreto (de cualquier país) está compuesto exclusivamente de recortes de prensa. Las “extraordinarias” revelaciones americanas sobre los hábitos sexuales de Berlusconi no hacen más que informar de lo que desde hace meses se puede leer en cualquier periódico (salvo aquellos cuyo propietario es Berlusconi), y el perfil siniestramente caricaturesco de Gadafi era desde hace tiempo un tema corriente entre los artistas de cabaret.

La regla según la cual los dossiers secretos no deben contener más que noticias ya conocidas es esencial para la dinámica de los servicios secretos, y no únicamente los de este siglo. Si va usted a una librería consagrada a publicaciones esotéricas, verá que cada obra repite (sobre el Grial, el misterio de Rennes-le-Château, los Templarios o los Rosacruces) exactamente lo mismo que dicen las obras anteriores. No se trata únicamente de que el autor de textos ocultos sea reacio a embarcarse en nuevas investigaciones (o que no sepa dónde buscar información sobre lo inexistente), sino de que quienes se consagran al ocultismo sólo creen aquello que ya saben, aquello que les confirma lo que ya les habían dicho.

Mucho ruido y pocas nueces

Es el mismo mecanismo que explica el éxito de Dan Brown. Y lo mismo pasa con los dossiers secretos. El informador es perezoso, y también es perezoso (o estrecho de miras) el jefe de los servicios secretos (si no lo fuera, podría ser, pongamos, redactor de Libération) que sólo da por cierto lo que reconoce como tal. Las informaciones top secret sobre Berlusconi que la embajada americana enviaba de Roma al Departamento de Estado eran las mismas que Newsweek había publicado la semana anterior.

Pero entonces, ¿por qué han hecho tanto ruido las revelaciones sobre estos dossiers? Por un lado, sólo dicen lo que cualquier persona cultivada ya sabe, esto es, que las embajadas, por lo menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial y desde que los jefes de Estado pueden llamarse por teléfono o tomar un avión para almorzar juntos, han perdido su función diplomática y que a excepción de algunas funciones representativas menores se han convertido en centros de espionaje. Cualquier aficionado a las películas policiales lo sabe perfectamente, y sólo por hipocresía se hace ver que no se sabe.

Sin embargo, el hecho de repetirlo públicamente viola el deber de la hipocresía y pone en mal lugar a la diplomacia americana. En segundo lugar, la idea de que un hacker cualquiera pueda captar los secretos más secretos del país más poderoso del mundo supone un golpe nada menor para el prestigio del Departamento de Estado. En este sentido, el escándalo no pone tanto en crisis a las víctimas como a los “verdugos”.

El Gran Hermano es parte del pasado

Pero pasemos a la naturaleza profunda de lo que ha ocurrido. Antes, en tiempos de Orwell, cualquier poder podía ser visto como un Gran Hermano que controlaba cada gesto de sus súbditos. La profecía orwelliana se vio totalmente confirmada desde el momento en que el ciudadano pasó a ser la víctima total del ojo del poder, que ahora podía controlar gracias al teléfono cada uno de sus movimientos, cada una de sus transacciones, los hoteles que visitaba, la autopista que había tomado y así sucesivamente.

Pero ahora que se ha demostrado que ni siquiera las criptas de los secretos del poder pueden escapar al control de un hacker, la relación de control deja de ser unidireccional y se convierte en circular. El poder controla a cada ciudadano, pero cada ciudadano, o al menos el hacker -elegido como vengador del ciudadano- puede conocer todos los secretos del poder.

¿Cómo puede sostenerse un poder que ya no es capaz de conservar sus propios secretos? Es verdad que Georg Simmel ya decía que un auténtico secreto es un secreto vacío (el secreto vacío nunca podrá ser desvelado); es verdad, también, que todo saber sobre la personalidad de Berlusconi o de Merkel es efectivamente un secreto vacío de todo secreto, pues es de dominio público; pero revelar, como ha hecho WikiLeaks, que los secretos de Hillary Clinton eran secretos vacíos es robarle todo su poder.

Volver al espionaje a la antigua

WikiLeaks no ha perjudicado en absoluto a Sarkozy o a Merkel, y sí en cambio a Clinton y a Obama. ¿Cuáles serán las consecuencias de esta herida infligida a una potencia tan importante? Es evidente que en el futuro, los Estados no podrán poner online ninguna información reservada, pues eso sería como publicarla en un cartel pegado en la calle. Pero también es evidente que con las tecnologías actuales, es vano esperar que se puedan mantener conversaciones confidenciales por teléfono. Nada más fácil que descubrir si y cuándo un jefe de Estado se ha desplazado en avión y ha contactado con alguno de sus colegas.

¿Cómo podrán mantenerse contactos privados y reservados en el futuro? Sé bien que por el momento mi previsión no parece más que ciencia-ficción y resulta por lo tanto novelesca, pero no me queda otra opción que imaginar a los agentes del gobierno desplazándose en diligencia por itinerarios incontrolables, llevando únicamente mensajes aprendidos de memoria o, a lo sumo, escondiendo en el talón del zapato las raras informaciones escritas. Las informaciones se guardarán en copia única en cajones cerrados con llave: en el fondo, la tentativa de espionaje de Watergate tuvo menos éxito que WikiLeaks.

¿Quién informa a quién?

Ya había tenido ocasión de escribir antes que la tecnología avanza como un cangrejo, es decir, hacia atrás. Un siglo después de que el telégrafo sin hilos revolucionara las comunicaciones, Internet ha restablecido un telégrafo con hilos (telefónicos). Los vídeos (analógicos) habían permitido a los estudiosos del cine investigar una película paso a paso, haciendo avanzar y retroceder la película y descubriendo todos los secretos del montaje, mientras que ahora los CDs (digitales) sólo permiten saltar de capítulo en capítulo, es decir, por grandes secciones.

Con los trenes de alta velocidad se puede ir de Roma a Milán en tres horas, mientras que en avión, incluidos los desplazamientos que requiere, son tres horas y media. No tiene pues nada de sorprendente que la política y las técnicas de comunicación vuelvan a los carruajes.

Una última observación. Antes, la prensa se esforzaba por descubrir lo que se tramaba en el secreto de las embajadas. Hoy, son las embajadas las que piden informaciones confidenciales a la prensa.

(Tomado de Libération)

Wikileaks: secretos, planes y obsesiones de EE UU, y duro golpe a la desinformación dominante…

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El primer objetivo es contener a Irán – Putin sigue al mando de Rusia – Berlusconi no es de fiar – Hay que controlar a Sarkozy

VICENTE JIMÉNEZ / ANTONIO CAÑO - Madrid – 29/11/2010

A1-WIKILos 251.287 documentos del Departamento de Estado que ha obtenido Wikileaks y han sido puestos a disposición de EL PAÍS constituyen un instrumento sin precedentes en la historia para conocer detalles ocultos y planes secretos de la política exterior de EE UU. Solo cinco medios -‘The New York Times’, ‘The Guardian’, ‘Der Spiegel’ y ‘Le Monde’, además de EL PAÍS- tienen acceso a esos papeles, lo que ha permitido hacer una selección propia y responsable del material que desde hoy se muestra a los lectores

EL PAÍS, en colaboración con otros diarios de Europa y Estados Unidos, revela a partir de hoy el contenido de la mayor filtración de documentos secretos a la que jamás se haya tenido acceso en toda la historia. Se trata de una colección de más de 250.000 mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos, obtenidos por la página digital Wikileaks, en los que se descubren episodios inéditos ocurridos en los puntos más conflictivos del mundo, así como otros muchos sucesos y datos de gran relevancia que desnudan por completo la política exterior norteamericana, sacan a la luz sus mecanismos y sus fuentes, dejan en evidencia sus debilidades y obsesiones, y en conjunto facilitan la comprensión por parte de los ciudadanos de las circunstancias en las que se desarrolla el lado oscuro de las relaciones internacionales.

    Estos documentos recogen comentarios e informes elaborados por funcionarios estadounidenses, con un lenguaje muy franco, sobre personalidades de todo el mundo, desvelan los contenidos de entrevistas del más alto nivel, descubren desconocidas actividades de espionaje y exponen con detalle las opiniones vertidas y datos aportados por diferentes fuentes en conversaciones con embajadores norteamericanos o personal diplomático de esa nación en numerosos países, incluido España.

    Queda en evidencia, por ejemplo, la sospecha norteamericana de que la política rusa está en manos de Vladímir Putin, a quien se juzga como un político de corte autoritario cuyo estilo personal machista le permite conectar perfectamente con Silvio Berlusconi. Del primer ministro italiano se detallan sus "fiestas salvajes", se expone la desconfianza profunda que despierta en Washington y se recoge la preocupación de un amigo suyo sobre unos análisis médicos de resultado "desastroso". Tampoco muestra la diplomacia estadounidense un gran aprecio por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien se sigue con gran meticulosidad acerca de cualquier movimiento para obstaculizar la política exterior de Estados Unidos.

    Los cables prueban la intensa actividad de ese país para bloquear a Irán, el enorme juego que se desarrolla en torno a China, cuyo predominio en Asia se da casi por aceptado, o los esfuerzos por cortejar a países de América Latina para aislar al venezolano Hugo Chávez.

    En ocasiones, las expresiones usadas en estos documentos son de tal naturaleza que pueden dinamitar las relaciones de Estados Unidos con algunos de sus principales aliados; en otras, pueden ponerse en riesgo algunos proyectos importantes de su política exterior, como el acercamiento a Rusia o el apoyo de ciertos gobiernos árabes.

    El alcance de estas revelaciones es de tal calibre que, seguramente, se podrá hablar de un antes y un después en lo que respecta a los hábitos diplomáticos. Esta filtración puede acabar con una era de la política exterior: los métodos tradicionales de comunicación y las prácticas empleadas para la consecución de información quedan en entredicho a partir de ahora.

    Todos los servicios diplomáticos del mundo, y especialmente de Estados Unidos, donde esta filtración se suma a anteriores de menor trascendencia con papeles relativos a Irak y Afganistán, tendrán que replantearse desde este momento su modo de operar y, probablemente, modificar profundamente sus prácticas.

    Tratando de anticiparse a ese perjuicio, la Administración de Estados Unidos lleva varios días, desde que supo la existencia de esta fuga de documentos, realizando intensas gestiones ante el Congreso norteamericano y los gobiernos de gran parte de las naciones ante los que tiene representación diplomática para informarles sobre el previsible contenido de las filtraciones y sus posibles consecuencias. El Departamento de Estado envió a principio de esta semana un informe a los principales comités de la Cámara de Representantes y del Senado previniéndoles sobre la situación.

    La propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha telefoneado en las últimas horas a los Gobiernos de los países más importantes afectados por esta fuga de información, entre otros los de China, Alemania, Francia y Arabia Saudí, para alertarles de lo sucedido y ofrecer algunas justificaciones.

    En Reino Unido, Israel, Italia, Australia y Canadá, entre otros socios de Estados Unidos, portavoces de sus respectivos ministerios de Relaciones Exteriores confirmaron que habían recibido información de parte de los embajadores norteamericanos, aunque no revelaron detalles sobre los datos precisos que habían sido puestos en su conocimiento. No ha habido, sin embargo, comunicación directa entre la Embajada en Madrid y el Gobierno español acerca de este asunto.

    El portavoz del Departamento de Estado, P. J. Crowley, ha reconocido que no conoce con exactitud las informaciones que aparecerán en los papeles filtrados, aunque ha adelantado que "estas revelaciones son dañinas para los intereses de Estados Unidos". "Van a crear tensiones entre nuestros diplomáticos y nuestros amigos alrededor del mundo", declaró este fin de semana.

    El Departamento de Estado, que ha negociado con uno de los periódicos que hoy publican los cables algunos contenidos particularmente lesivos para sus intereses o peligrosos para ciertas personas, está especialmente preocupado por el daño que esto puede hacer en la guerra contra Al Qaeda en algunas regiones en la que la libran de forma encubierta, como Yemen o Pakistán. En Yemen se da a conocer el contenido de una conversión de 2009 entre el general David Petraeus y el presidente yemení, Ali Abdalá Saleh, en la que este le permite a EE UU atacar las células de Al Qaeda a cambio de que el Gobierno de Yemen diga públicamente que lo hacen ellos mismos.

    Los documentos -251.287 mensajes que cubren un periodo hasta febrero de 2010 y, en su mayor parte, afectan a los dos últimos años- fueron facilitados por Wikileaks hace varias semanas, además de a EL PAÍS, a los diarios The Guardian, de Reino Unido; The New York Times, de Estados Unidos; Le Monde, de Francia, y al semanario Der Spiegel, de Alemania. Estos medios han trabajado por separado en la valoración y selección del material, y pondrán a disposición de sus lectores aquellas historias que cada uno considere de mayor interés; en algunos casos serán coincidentes, en otros no.

    Ese proceso se ha llevado a cabo bajo una exigente condición de no poner en peligro en ningún momento fuentes protegidas de antemano o personas cuya vida podría verse amenazada al desvelarse su identidad. Al mismo tiempo, todos los medios han hecho un esfuerzo supremo por evitar la revelación de episodios que pudieran suponer un riesgo para la seguridad de cualquier país, particularmente de Estados Unidos, el más expuesto por estas revelaciones. Por esa razón, algunos de los documentos que serán puestos a disposición de nuestros lectores a partir de hoy aparecerán parcialmente mutilados.

    EL PAÍS no ha estado en el origen de la filtración y, por tanto, desconoce los criterios con los que se ha llevado a cabo la selección del paquete que finalmente ha llegado a manos del diario. Resulta evidente que los papeles analizados no son todos los emitidos en el mundo por el Departamento de Estado en el periodo de tiempo comprendido, pero ignoramos si esos son todos a los que ha tenido acceso Wikileaks.

    Pese a eso, el lector comprobará el valor que en sí mismo encierra el conjunto de documentos facilitados, al margen de que puedan existir otros muchos que aún se desconocen. Se trata de un material que aporta novedades relevantes sobre el manejo de asuntos de gran repercusión mundial, como el programa nuclear de Irán, las tensiones en Oriente Próximo, las guerras de Irak y Afganistán y otros conflictos en Asia y África.

    También se recogen los movimientos entre EE UU y sus aliados para hacer frente al radicalismo islámico, así como detalles de que las órdenes para el boicot a Google en China provienen del propio Politburó o de los negocios conjuntos de Putin y Berlusconi en el sector del gas. De especial interés son las pruebas que se aportan sobre el alcance de la corrupción a escala planetaria y las permanentes presiones que se ejercen sobre los diferentes gobiernos, desde Brasil a Turquía, para favorecer los intereses comerciales o militares de Estados Unidos.

    Entre los primeros documentos que hoy se hacen públicos, se descubre el pánico que los planes armamentísticos de Irán, incluido su programa nuclear, despierta entre los países árabes, hasta el punto de que alguno de sus gobernantes llega a sugerir que es preferible una guerra convencional hoy que un Irán nuclear mañana. Se aprecia la enorme preocupación con la que Estados Unidos observa la evolución de los acontecimientos en Turquía y la estrecha vigilancia a la que se mantiene al primer ministro, Erdogan.

    Y, sobre todo, esta primera entrega revela las instrucciones que el Departamento de Estado ha cursado a sus diplomáticos en Naciones Unidas y en algunos países para desarrollar una verdadera labor de espionaje sobre el secretario general de la ONU, sus principales oficinas y sus más delicadas misiones.

    Los lectores descubrirán al acceder a las sucesivas crónicas detalles insospechados sobre la personalidad de algunos destacados dirigentes y comprobarán el papel que juegan las más íntimas facetas humanas en las relaciones políticas. Eso resulta particularmente evidente en América Latina, donde se dan a conocer juicios de diplomáticos norteamericanos y de muchos de sus interlocutores sobre el carácter, las aficiones y los pecados de las figuras más controvertidas.

    Mañana este diario ofrecerá detalles, por ejemplo, sobre las sospechas que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, despierta en Washington, hasta el punto de que la Secretaría de Estado llega a solicitar información sobre su estado de salud mental. El mismo día se darán a conocer algunas de las gestiones que la diplomacia norteamericana ha realizado para repatriar a los presos de Guantánamo, así como la intensa actividad en Asia para frenar el peligro que representa Corea del Norte.

    Entre los cables con los que ha trabajado este periódico se encuentran informes extraordinariamente controvertidos, como los mensajes del embajador norteamericano en Trípoli en los que cuenta que el líder libio, Muamar el Gaddafi, usa botox (producto para eliminar arrugas en el rostro) y es un verdadero hipocondríaco que hace filmar todos sus exámenes médicos para analizarlos posteriormente con sus doctores, y relatos con meticulosas descripciones del paisaje local, como el que hace un diplomático estadounidense invitado a una boda en Daguestán que sirve para ilustrar el grado de corrupción en la zona.

    Hay cables de gran valor histórico, como el que revela la apuesta de la diplomacia norteamericana por el derrocamiento del general panameño Manuel Antonio Noriega o el que detalla ciertos movimientos de Estados Unidos durante el golpe de Estado que destituyó a Manuel Zelaya en Honduras, y cables de enorme interés sobre acontecimientos actuales, como el que precisa la presión ejercida sobre el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para que contenga los abusos de sus allegados y facilite la gobernabilidad del país.

    En lo que respecta a España, estos documentos registran el enorme acceso de la Embajada de Estados Unidos a personalidades destacadas del ámbito político y judicial, y su influencia en algunos acontecimientos que han marcado la actualidad de los últimos años. También se descubre el punto de vista que funcionarios estadounidenses tienen de la clase política española, así como el que algunos políticos expresan sobre sus compañeros y adversarios.

    En determinados casos, estas revelaciones tienen el estrictamente el valor que tiene la opinión de una persona de posición influyente. En otros casos, se trata de relatos que aportan pistas sobre acontecimientos importantes pero que son narrados por una sola fuente: el servicio diplomático de Estados Unidos. EL PAÍS no ha podido corroborar todos esos relatos y ha prescindido de algunos que ha considerado de dudosa credibilidad. Pero sí ha certificado otros y ha operado de forma responsable con el país objeto de la filtración con la intención de causar el menor daño posible. Entre otras precauciones, se ha decidido aceptar los compromisos a los que The New York Times llegue con el Departamento de Estado para evitar la difusión de determinados documentos.

    No todos los papeles obtenidos por Wikileaks han sido utilizados para la elaboración de nuestras informaciones, y solo una parte de ellos serán expuestos públicamente, independientemente de lo que la propia Wikileaks o los demás medios que han recibido el material decidan hacer. Se han seleccionado tan solo aquellos que consideramos imprescindibles para respaldar la información ofrecida.

    Las informaciones han sido preparadas y escritas únicamente por redactores de nuestro periódico atendiendo a nuestras particulares exigencias de rigor y calidad. A lo largo de varios días se irán ofreciendo las crónicas que recogen la sustancia de esos documentos, añadiéndoles el contexto y la valoración requeridos, así como sus posibles reacciones y consecuencias.

    Algunas de esas reacciones estarán, seguramente, dirigidas a examinar las causas por las que puede haberse producido una fuga de semejante magnitud. El origen de este problema puede remontarse a los días posteriores al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, cuando se detectaron unos fallos de coordinación entre los servicios de inteligencia que recomendaron la necesidad de un modelo de comunicación que permitiera a los diferentes responsables de la seguridad compartir datos extraídos por el Departamento de Estado.

    Se extendió, por tanto, a partir de esa fecha el uso de un sistema de Internet del Ejército norteamericano denominado SIPRNET, un acrónimo de Secret Internet Protocol Router Network. Todos los cables que se incluyen en esta filtración fueron enviados por ese medio, como se comprueba por la etiqueta que cada uno de ellos lleva en su cabecera, la palabra SIPDIS, que son las siglas para Secret Internet Protocol Distribution.

    Al menos 180 embajadas norteamericanas alrededor del mundo utilizan actualmente ese sistema de comunicación, según informes elaborados por el Congreso norteamericano. Aunque se exigen fuertes medidas de seguridad para el uso de ese sistema, como la de mantenerlo abierto únicamente cuando el usuario está frente a la pantalla, la exigencia de cambiar la clave cada cinco meses o la prohibición de utilizar cualquier clase de CD u otro método de copia de contenidos, el número de personas que ahora acceden a la información ha crecido considerablemente.

    A ese crecimiento ha ayudado también la necesidad de ampliar el número de personas trabajando en cuestiones de seguridad y, como consecuencia, la del número de personas a la que se da acceso a documentos clasificados. El Departamento de Estado clasifica sus informes en una escala que va del Top Secret al Confidential. En los documentos facilitados a EL PAÍS no hay ninguno clasificado como Top Secret, aunque sí más de 15.000 situados en la escala inferior, Secret.

    Según se puede deducir de datos elaborados por la Oficina de Control del Gobierno, perteneciente al Congreso norteamericano, y otros expuestos recientemente por medios de comunicación de ese país, más de tres millones de estadounidenses están autorizados al acceso a ese material Secret. Eso incluye a decenas de miles de empleados del Departamento de Estado, funcionarios de la CIA, del FBI, de la DEA, de los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y de otros departamentos implicados en la búsqueda de información. En Estados Unidos funcionan 16 agencias con responsabilidades de espionaje.

    Será muy costoso, por tanto, para ese país reparar el daño causado por esta filtración, y llevará años poner en pie un nuevo sistema de comunicación con plenas garantías. Lo más importante, sin embargo, es el valor informativo que esos documentos tienen actualmente. Estamos ante una serie de relatos, sin precedentes en el periodismo español, que servirán para una mejor comprensión de algunos conflictos y de personalidades que afectan determinantemente a nuestra vida y que pueden abrir a nuestros lectores a una nueva interpretación de la realidad que les rodea.

    EL PAIS.COM

    ¿Qué es Wikileaks?

    La relevancia de la organización y su página web aumentó en julio pasado tras filtrar información sobre 91.000 documentos secretos acerca de la guerra en Afganistán

    28.11.10 – 20:17 –

    EFE | MADRID

    Wikileaks, en español wikifiltración, es una ONG con sede en Suecia que dispone de una página en Internet de igual nombre desde la que denuncian mediante informes filtrados las injusticias de los "regímenes opresores" en Asia, la antigua Unión Soviética, el África Subsahariana y Oriente Medio, sin dejar al margen las "conductas poco éticas" de países de Occidente, según sus promotores.

    La relevancia de la organización y su página aumentó el 25 de julio de 2010 a raíz de filtrar a varios medios, antes de subirlo a su propia página, información sobre 91.000 documentos secretos acerca de la guerra en Afganistán, de enero de 2004 a diciembre de 2009. En éstos se revelaban nombres, fuentes de información y operaciones encubiertas, muertes de civiles de las que nunca se informó públicamente y denunciaban la ayuda de los servicios secretos paquistaníes al movimiento talibán. El presidente estadounidense, Barack Obama, al igual que los Gobiernos británico, alemán y canadiense, con tropas en el país, mostraron su preocupación por su divulgación.

    Esta "ciberpágina", creada en diciembre de 2006, guarda ciertas similitudes con la Wikipedia, por su filosofía de contenido democrático y abierto, y tecnológico, al utilizar un motor de búsqueda y un entorno visual muy parecidos, aunque no tienen relación formal. Detrás de Wikileaks se encuentra el colectivo anónimo The Sunshine Press, en el que desde sus inicios participan ciberdisidentes chinos, matemáticos y técnicos informáticos procedentes de Estados Unidos, Taiwán, Europa, Australia y Sudáfrica, y su junta de asesores incluye a expatriados refugiados rusos y tibetanos, periodistas, criptógrafos e, incluso, un antiguo analista de la inteligencia estadounidense.

    Importancia mundial

    Al ponerse en funcionamiento en Internet, en enero de 2007, ya disponía de más de un millón de documentos elaborados por colectivos de disidentes o de procedencia anónima. Para salvaguardar la identidad y la seguridad de sus autores o remitentes utilizar un protocolo que permite el anonimato. Luego, la veracidad de los documentos es analizada por un grupo de colaboradores, en su mayoría disidentes y expertos regionales y miembros de organizaciones de derechos humanos, y finalmente el sumario de introducción de los documentos es elaborado por regla general por el australiano Julian Assange, uno de sus fundadores.

    La importancia mundial o regional de lo colgado en su página se ha visto traducida en su publicación en medios de comunicación tradicionales como el británico The Guardian, el estadounidense The New York Times o el alemán Der Spiegel. Por contra, desde su nacimiento su acceso está bloqueado en China y en febrero de 2008 la página web estuvo temporalmente bloqueada por decisión de un juzgado de San Francisco, aunque siguió operando desde otros servidores situados fuera de Estados Unidos.

    Wikileaks no recibe financiación de organismo o institución alguna, aunque permite la recepción de aportaciones voluntarias mediante los mecanismos tradicionales en Internet, recuerdan sus promotores.

    http://www.ideal.es

    Espionaje y errores chilenos…

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    Gobierno descuidó el ámbito disuasivo

    Analista aseguró que Perú busca crear una imagen beligerante de Chile

    El analista internacional José Rodríguez Elizondo expresó que la acusación de presunto espionaje en contra de Chile es sólo un capítulo más en la estrategia de Perú para imponerse en el Tribunal de La Haya.

    "Estamos en una escalada más en una carrera que empezó a verse conflictiva en el momento que Alan García presentó la demanda ante La Haya", indicó a Cooperativa.

    "Las piezas en los últimos meses han sido acusación de pacto bajo la mesa con Bolivia, descalificación de la hipótesis de trabajo de la Operación Salitre, anuncio de compra de misiles y detección de un espía que estaba detenido desde hace 15 días, lo cual genera un cuadro que dice que Chile va a perder ante La Haya y no acatará el fallo", agregó.

    Rodríguez Elizondo explicó que la animosidad hacia intereses nacionales en el país vecino guarda relación con los fuertes sentimientos de nacionalismo en Perú.

    "En Perú existen diversos tipos de nacionalistas, desde un nacionalismo anti-chileno como los Humala, un nacionalismo pragmático como Fujimori, que tuvo una buena relación con Chile, y nacionalismo de sectores medios que parte de la base que hay que ganarle a Chile y lavar el supuesto honor mancillado en una derrota bélica", expresó el ex embajador en Lima.

    "Chile descuidó la estrategia de disuasión"

    "Estos sectores predican que el auge de la inversión chilena es un peligro, porque detrás de ello esta llegando la amenaza de la intervención militar y no dejan una salida racional posible", expuso.

    José Rodríguez Elizondo sostuvo que Chile ha respondido a todos los temas de conflicto desde el punto de vista jurídico, descuidando una estrategia de disuasión.

    "No se imaginó en Chile adonde iba a derivar todo esto, cuando en 1986 la falta de respuesta del Gobierno de Pinochet a la pretensión peruana manifestada formalmente fue interpretado como que el caso estaba pendiente. De ahí para adelante, Chile ha respondido desde el punto de vista jurídico y no tuvimos una estrategia de disuasión", puntualizó.

    http://www.chile.com

    REVUELO EN PERU, SILENCIO EN CHILE

    Los mails del espía

    Por Carlos Noriega

    Desde Lima, Página/12

    Mientras el Perú espera la respuesta del gobierno de Chile a su exigencia de que se investigue el caso de espionaje chileno y que ese país sancione a los funcionarios responsables, se ha comenzado a conocer la información secreta que el espía peruano Víctor Ariza, suboficial de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), envió a Santiago durante por lo menos cinco años. Los correos electrónicos encontrados en la computadora de Ariza revelan que el espía envió a sus contactos chilenos información sobre la situación operativa de los aviones de combate peruanos y su ubicación en las distintas bases aéreas; los planes para adquirir armamento; los programas de entrenamiento de los pilotos de guerra, del personal asignado a la defensa antiaérea y de la Dirección de Operaciones Especiales de la FAP; el plan de la estructura operativa de la FAP; información sobre el funcionamiento de la base aérea de la Joya, la más importante del sur del país, ubicada a unos 400 kilómetros de la frontera con Chile.

    Las instrucciones que recibía Ariza de sus contactos chilenos sobre la información militar que debía conseguir eran muy precisas. En un correo firmado por Víctor V. se le pide al espía peruano información sobre el tipo y cantidad de misiles antiaéreos que tiene el Perú. En otro correo le preguntan: “¿Cuántos (aviones) MIG 29 van a ser sometidos a upgrade para alcanzar la condición MIG 29 SMT?”. Otra pregunta muy específica que le piden responder es: “¿Cuál es el grado de rechazo que poseen los misiles Matra Magic-2 a las diferentes gamas de frecuencias I.R?”.

    El espía peruano, que firmaba los correos electrónicos que enviaba como Oscar Díaz Novoa, ha identificado a sus contactos chilenos como Víctor Vergara Rojas y Daniel Márquez Torrealba, quienes, dijo, son miembros de Inteligencia de la fuerza aérea de Chile. El canciller chileno, Mariano Fernández, ha señalado que no existe personal militar de ese país que responda a esos nombres. En su declaración judicial, Ariza aclara que los nombres que él tiene de sus dos contactos chilenos serían falsos. También ha revelado que además de sus comunicaciones a través del correo electrónico, se reunió en varias ocasiones personalmente con ellos, encuentros que ocurrieron en Santiago y Montevideo.

    Pero Ariza no era el único militar peruano que espiaba para Chile. Uno de sus cómplices era el técnico de la FAP, Justo Ríos, quien viajó a Costa Rica el 5 de noviembre, días después de la captura de Ariza. Actualmente, se encontraría en Estados Unidos. Otros dos suboficiales de la FAP también están siendo investigados como sospechosos y la red de espías podría involucrar, según fuentes cercanas a la investigación del caso, también a oficiales de la FAP. En sus declaraciones judiciales, Ariza ha señalado que sus contactos chilenos le aseguraron que había otros militares peruanos que también trabajaban para ellos. El espía peruano, quien trabajó para Inteligencia de la FAP, asegura que decidió vender información a Chile no solamente por dinero –recibía tres mil dólares mensuales y pagos extraordinarios según la información que entregaba–, sino también porque señala haber sufrido “maltratos psicológicos” por parte de su institución.

    El gobierno peruano envió el pasado miércoles a su similar chileno un legajo de 400 páginas con la información de esta investigación, que, según el canciller peruano José Antonio García Belaunde, confirma la existencia del espionaje y que la información militar secreta sustraída por Ariza fue entregada a Chile, país que ha negado cualquier vinculación con el espía peruano. García Belaunde señaló que espera que al contar con esta información, el gobierno chileno no insista en negar la existencia de este caso de espionaje e inicie una investigación. “No sólo queremos una investigación, sino también sanción a los responsables”, aclaró el canciller peruano, quien afirmó que si la respuesta de Chile no es satisfactoria se “revaluarán” las relaciones con ese país, aunque descartó una ruptura de relaciones diplomáticas, como exige el líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala. García Belaunde precisó que la magnitud de este caso de espionaje revela que los responsables chilenos no serían mandos medios militares, aunque se cuidó en aclarar que el gobierno peruano no acusa a la presidenta Bachelet. Su par chileno, Mariano Fernández, respondió que su gobierno examinará la documentación entregada por el Perú y responderá a la nota de protesta de la cancillería peruana que acompañó ese documento. Ha trascendido que la respuesta chilena podría darse antes del 30 de noviembre, cuando los presidentes García y Bachelet coincidan en Estoril, Portugal, durante la Cumbre Iberoamericana. La revelación de este caso de espionaje ha puesto las relaciones entre Perú y Chile, que mantienen una disputa limítrofe marítima que se encuentra en la Corte de La Haya, en su nivel más bajo en los últimos treinta años.

    Casos de espionaje convulsionan a América Latina

    Indignación ha causado el caso en Perú; en Chile atribuyen a litigio en La Haya por límites marítimos.

    Foto: Efe

    Indignación ha causado el caso en Perú; en Chile atribuyen a litigio en La Haya por límites marítimos.

    Las denuncias de Perú contra Chile, de Venezuela contra Colombia y, a nivel interno, en Argentina, evidencian las tensas relaciones de la región. Esta situación revive, en su medida, escenarios de la Guerra Fría, con distintos actores.

    La ya deteriorada relación entre Lima y Santiago se ha calentado aún más en la última semana a raíz de la detención en Perú de un suboficial de la fuerza aérea de ese país ,  acusado de entregar a Chile secretos de Estado sobre adquisiciones militares.

    El caso motivó que el presidente peruano, Alan García, exigiera el lunes explicaciones al Gobierno chileno.

    Si bien el mandatario desvinculó del escándalo a su homóloga Michelle Bachelet y lo relacionó con  "algunos sectores"  vinculados a lo que llamó  " pinochetismo"  dentro de las FF.AA, calificó como  "acto repulsivo"  ese supuesto espionaje y definió a Chile como una  "republiqueta" .

    A lo que Bachelet respondió:  "Quiero referirme a una situación que sin duda nos preocupa: las expresiones que llamaría ofensivas y altisonantes que hemos conocido en el día de ayer y que en nada contribuyen a la integración y a la cooperación que deben animarnos entre países vecinos " .      

    Con agentes del DAS

    Algo similar ocurrió entre las todavía más enfrentadas Venezuela y Colombia tras la detención el pasado 27 de octubre de dos  supuestos  agentes del servicio de inteligencia de éste último país  (DAS) , a los que, según Caracas, se les incautaron documentos relacionados con operaciones de  "espionaje y desestabilización"  en Venezuela, Ecuador y Cuba.

    El ministro de Interior venezolano, Tarek el Aissami, ha acusado no sólo al DAS, sino también a la CIA estadounidense, a la que acusó de financia r estas operaciones .

    Pero la propia Caracas no es inmune a las acusaciones de espionaje, pues en los últimos días se ha suscitado una controversia en Paraguay por la llegada de un avión militar venezolano de un número aún no determinado de militares de este país con fines que no han quedado claros.

    El canciller paraguayo, Héctor Lacognata, dijo que se trató de una escala técnica en un vuelo que, según la Fuerza Aérea, iba  camino  a Buenos Aires . Según medios de prensa local es , la aeronave dejó dos agentes de incógnito en el país  y nadie sabe para qué .

    Otro caso de espionaje internacional se destapó en febrero en el Cono Sur con la detención en Uruguay de un ex agente de inteligencia argentina acusado de espiar a políticos, funcionarios y diplomáticos de Argentina, Chile, España y Uruguay. Iván Velázquez, ex miembro de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) argentino y experto en informática y en terrorismo islámico, se dedicaba principalmente a interceptar correos electrónicos.

    Pero el floreciente espionaje suramericano no se produce sólo entre países. También se han destapado casos polémicos  en e l interior de las naciones con motivaciones aparentemente políticas.

    El más reciente ha convulsionado la clase política argentina ,  tras conocerse en octubre que el entonces jefe de la Policía Metropolitana, Jorge Palacios, realizó escuchas ilegales a políticos, periodistas y familiares de las víctimas del atentado de 1994 contra la mutualista judía AMIA en Buenos Aires.

    El escándalo se agravó  este martes,  cuando el juez encargado del caso apuntó que las escuchas podrían haber alcanzado también a la presidenta, Cristina Fernández, y  a  su esposo y antecesor, Néstor Kirchner.

    A esto se suma el famoso caso de las ‘chuzadas’ ilegales del DAS a    jueces, políticos de oposición, periodistas y miembros de ONG.  Y   u n caso similar fue descubierto el año pasado en Brasil, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se vio obligado a apartar provisionalmente a la cúpula de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) por unas escuchas ilegales contra congresistas, el presidente del Supremo, Gilmar Mendes, y la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, entre otros.

    BOGOTÁ  (Efe)

    Written by Eduardo Aquevedo

    21 noviembre, 2009 at 16:18

    Nuestro hombre en Arequipa…

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    DETUVIERON A UN SUBOFICIAL PERUANO QUE ESPIABA PARA CHILE

    La detención causó una crisis diplomática y la cancelación de una reunión pactada entre los presidentes de los dos países. El espía suministró documentos, planos y fotografías de una base militar cercana a la frontera con Chile.

    Por Carlos Noriega

    Desde Lima

    La captura en Lima de un suboficial de la Fuerza Aérea del Perú acusado de espiar para Chile ha tensado las complicadas relaciones entre ambos países y generado una crisis diplomática entre Lima y Santiago. Ayer el caso de espionaje militar produjo la cancelación de la reunión que tenían prevista los presidentes García y Bachelet, que coinciden en Singapur para una cumbre presidencial del Foro Económico Asia-Pacífico. En Lima, la cancillería peruana llamó a consulta a su embajador en Santiago. El gobierno peruano acusó a Chile de espiar a las fuerzas armadas peruanas, lo que calificó como un acto “ofensivo” e “inamistoso”. Desde Santiago, las autoridades chilenas respondieron negando tener vinculación con el espía peruano y acusaron al gobierno de Lima de haber actuado “precipitadamente” al cancelar la cita pactada entre García y Bachelet y llamar en consulta a su embajador en Chile. El presidente peruano anunció que ante la crisis diplomática causada por el caso de espionaje había decidido adelantar su regreso a Lima, adonde debe llegar el lunes.

    Esta denuncia de espionaje militar se produce en momentos en que Lima ha acusado a Santiago de estar embarcado en una carrera armamentista, y que ambos países mantienen una disputa fronteriza por un área marítima de 37.900 kilómetros cuadrados que es una herencia de la Guerra del Pacífico, que enfrentó a Perú y Chile en 1879. Perú ha llevado, en marzo de 2009, esta disputa limítrofe ante la Corte Internacional de La Haya, lo que distanció las relaciones entre ambos países.

    El caso de espionaje estalló el jueves último, cuando fue capturado el suboficial de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) Víctor Ariza, acusado de vender secretos militares peruanos a Chile. Según fuentes judiciales, Ariza ha admitido sus actividades de espionaje en su primera declaración ante el juez Luis Alberto Garzón, que lleva la causa. El juzgado informó que también han sido incluidos en el proceso judicial un segundo miembro de la FAP cuyo nombre no se ha revelado y dos supuestos militares chilenos, identificados como Víctor Vergara y Daniel Márquez, quienes serían los presuntos contactos del espía peruano.

    El suboficial Ariza, de 45 años, quien trabajaba en el área de inteligencia y tenía acceso a información secreta, habría entregado a Chile información sobre el equipamiento militar de la FAP; los detalles de un plan de modernización de los aviones de guerra hasta el año 2021; fotografías de bases aéreas militares, como la estratégica base de La Joya, en Arequipa, la más importante del sur del país, ubicada a unos 400 kilómetros de la frontera con Chile; los códigos de los teléfonos y faxes encriptados de la embajada peruana en Santiago; la identidad de personal de inteligencia militar del Perú, entre otra información. El militar peruano, que operaría para la Inteligencia chilena desde hace varios años, fue capturado por efectivos de contrainteligencia de la fuerza aérea. Ariza habría sido captado por la Inteligencia chilena en el año 2002, cuando trabajó en la embajada peruana en Santiago como asistente de la agregaduría militar. El militar regresó al Perú en enero de 2003.

    El último caso de un militar peruano acusado de espiar a favor de Chile ocurrió en 1979. En esa ocasión, el también suboficial de la Fuerza Aérea, Julio Vargas, fue fusilado por el gobierno militar de entonces, que encabezaba el general Francisco Morales Bermúdez. Ahora la pena de muerte solamente puede aplicarse en caso de traición a la patria durante un conflicto armado, por lo que Ariza, quien se encuentra detenido, no correrá la misma suerte de Vargas.

    El canciller peruano, José Antonio García Belaunde, calificó el caso de espionaje como “trágico, lamentable y repudiable” y exigió al gobierno chileno que investigara lo ocurrido y “sancione a los responsables de este hecho, que a juicio del gobierno peruano es ofensivo al Perú y un acto inamistoso”. El ex comandante nacionalista Ollanta Humala, quien compitiera con García en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2006, señaló que el gobierno debe retirar a su embajador en Santiago, y no limitarse con llamarlo a consulta. También exigió que se anulara el Tratado de Libre Comercio con Chile firmado en marzo de 2009.

    Desde Santiago, se negó validez a la acusación peruana. “Chile no espía; es un país serio en sus relaciones internacionales”, señaló Carolina Tohá, ministra vocera del gobierno de Chile, en respuesta a las acusaciones peruanas. Tohá criticó la reacción peruana ante este caso de espionaje: “Cuando hay denuncias como ésta, los gobiernos debemos ser prudentes y serios, no corresponde que haya reacciones precipitadas ante antecedentes que no tienen como fundamento una investigación que sea válida”.

    PAGINA/12

    Bachelet conversó con García en Apec en medio de impasse por supuesto espionaje

    Canciller se refirió respecto a que Perú hiciera pública la denuncia en medio de la cumbre internacional. "A veces demasiadas coincidencias no nos permiten ver las cosas como hechos casuales", sostuvo el ministro.

    por latercera.com - 15/11/2009 – 02:43

    Luego que se desatara la molestia del Gobierno de Perú por el caso de un supuesto espionaje realizado por un suboficial de la Fuerza Aérea de ese país en favor de Chile, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, ya habría manifestado su impresión a Alan García por el impasse.

    Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández, dijo que "lo que puedo confirmar es que la Presidenta conversó con el Presidente Alan García, que además a la hora de cenar volvieron a saludarse, como ocurrió con otros jefes de Estado. Pero no estoy en condiciones de confirmar los dichos de la Presidenta".

    Consultado sobre la molestia del gobierno de Chile con el de Perú, respecto a que la información sobre la detención de Víctor Ariza Mendoza se haya producido el 30 de octubre, y que la denuncia se haya hecho durante la cumbre del Apec, Fernández sostuvo que "hay algunas expresiones como las del comandante en jefe de la Fuerza Aérea, que habla de que a veces demasiadas coincidencias no nos permiten ver las cosas como hechos casuales. (…) Chile no practica el espionaje. Nosotros tenemos una institucionalidad importante en materia de Defensa y de Seguridad, por lo tanto no aceptamos imputaciones que se hagan a Chile en materia de espionaje".

    Fernández agregó que "tenemos una posición bastante clara y sólida en todas estas cosas. Lo que sucede es que no andamos haciendo alarde ni vamos a practicar el matonaje verbal ni vamos a utilizar un lenguaje descontrolado".

    "Las cosas sustantivas que estamos haciendo en Apec no pueden ser opacadas por un incidente que haya ocurrido y que tiene que resolver el Perú, que tiene preso a un señor, que está acusado de espionaje y los tribunales peruanos están examinando eso", sostuvo el Canciller, agregando que "no aceptamos imputaciones sobre actividades que no realizamos, porque Chile no realiza actividad ilegal y menos con sus vecinos".

    Bachelet, tal como durante la jornada lo hicieron la ministra secretaria general de Gobierno, Carolina Tohá, y el propio Fernández, habría descartado de plano a García que Chile practicara espionaje en Perú.

    La denuncia en ese país dice relación con que Ariza Mendoza habría entregado a Chile la lista de compras de la Fuerza Aérea de Perú proyectada hasta el año 2012, y las claves de acceso al plan estratégico militar de Lima.

    La molestia de Lima llega en el contexto de la revelación del Pentágono sobre el interés de La Moneda por adquirir misiles aire-aire.

    Cabe recordar que el presidente García decidió cancelar una cita programada con la Mandataria chilena en Singapur. Por su parte, el canciller peruano, José Antonio García Belaunde, no dio luces sobre la fecha en que se produciría el viaje del embajador peruano en Chile, Carlos Pareja, quien fue llamado a consultas por el jefe de Estado.

    RELACIONES CON PERÚ

    En tanto, la Presidenta de la República sostuvo que cuando fue electa, su intención "era tener la mejor relación con todos los países vecinos", y puso el caso de Bolivia y Argentina. "Me hubiera gustado poder tener una situación de esa naturaleza con Perú", dijo la Mandataria en entrevista con TVN.

    Written by Eduardo Aquevedo

    15 noviembre, 2009 at 4:44

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