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Internet: Todos bajo control, por Ignacio Ramonet

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Ignacio Ramonet – Le Monde Diplomatique

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En la película Her (1), que acaba de ganar el Óscar al mejor guión original y cuya acción transcurre en un futuro próximo, el personaje principal, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix), adquiere un sistema operativo informático que funciona como un asistente total, plegándose intuitivamente a cualquier requisito o demanda del usuario. Theodore lo elige con voz de mujer y mediante su teléfono inteligente se pasa horas conversando con ella hasta acabar perdidamente enamorado.

La metáfora de Her es evidente. Subraya nuestra creciente adicción respecto al mundo digital, y nuestra inmersión cada vez más profunda en un universo desmaterializado. Pero si citamos aquí este film no es sólo por su moraleja sino porque sus personajes viven, como lo haremos nosotros mañana, en una atmósfera comunicacional aún más hiperconectada. Con alta densidad de phablets, smartphones, tabletas, videojuegos de última generación, pantallas domésticas gigantes y ordenadores dialogantes activados por voz…

La demanda de datos y de vídeos alcanza efectivamente niveles astronómicos. Porque los usuarios están cada vez más enganchados a las redes sociales. Facebook, por ejemplo, ya tiene más de 1.300 millones de usuarios activos en el mundo; Youtube, unos 1.000 millones; Twitter, 750 millones; WhatsApp, 450 millones… (2). En todo el planeta, los usuarios ya no se conforman con un solo modo de comunicación sino que reclaman el “cuádruple play” o sea el acceso a Internet, televisión digital, teléfono fijo y móvil. Y para satisfacer esa insaciable demanda, se necesitan conexiones (de banda ultraancha de muy alta velocidad) capaces de aportar los enormes caudales de información, expresados en cientos de megabits por segundo. Pero ahí surge el problema. Desde el punto de vista técnico, las redes ADSL (3) actuales –que nos permiten recibir Internet de banda ancha en nuestros smartphones, hogares u oficinas– ya están casi saturadas…

¿Qué hacer? La única solución es pasar por las rutas del cable, ya sea coaxial o de fibra óptica. Esta tecnología garantiza una óptima calidad en la transmisión de datos y de vídeos de banda ultraancha, y casi no tiene límites de caudal. Estuvo en boga en los años 1980. Pero fue arrinconada porque requiere obras de envergadura de alto coste (hay que cavar y enterrar los cables, y llevarlos hasta el pie de los edificios). Sólo unos cuantos cableoperadores siguieron apostando por su fiabilidad, y construyeron con paciencia una tupida red cablera. La mayoría de los demás prefirieron la técnica ADSL más barata (basta con instalar una red de antenas) pero, como hemos dicho, ya casi saturada. Por eso, en este momento, el movimiento general de las grandes firmas de telecomunicaciones (y también de los especuladores de los fondos de capital riesgo) consiste en buscar a toda costa la fusión con los cableoperadores cuyas “viejas” redes de fibra representan, paradójicamente, el futuro de las autopistas de la comunicación.

Este contexto tecnológico y comercial explica la reciente adquisición, en España, de ONO, el mayor operador local de cable, por la firma británica Vodafone (4) a cambio de 7.200 millones de euros. Cuarto operador español, ONO dispone de 1,1 millones de líneas móviles y 1,5 millones de líneas fijas, pero, sobre todo, lo que le da valor es su extensa red de cable que alcanza los 7,2 millones de hogares. El 60% del capital de ONO ya estaba en manos de fondos internacionales de capital riesgo sabedores, por las razones que acabamos de explicar, que las firmas gigantes de telecomunicaciones desean adquirir, a cualquier precio, a los cableoperadores.

En todas partes, los fondos buitre están comprando los operadores de cable independientes con el propósito de realizar importantes plusvalías al revenderlos a algún comprador industrial. Por ejemplo, en España, los tres operadores de cable regionales –Euskaltel, Telecable y R– han sido objeto de adquisiciones especulativas. En 2011, el fondo de capital riesgo estadounidense The Carlyle Group compró el 85% del operador de cable asturiano Telecable.

En 2012, el fondo italiano Investindustrial y el estadounidense Trilantic Capital Parners se hicieron con el 48% del operador vasco Euskatel. Y el mes pasado, el fondo británico CVC Capital Partners (5) adquirió el 30% que le faltaba del operador gallego R (6), al que ahora controla en su totalidad.

A veces las fusiones se hacen en sentido inverso: el cableoperador es quien adquiere una compañía de telecomunicaciones. Acaba de suceder en Francia, donde la principal firma de cable, Numericable (5 millones de empresas u hogares conectados), está tratando de comprar, por casi 12.000 millones de euros, al tercer operador francés de telefonía, SFR, propietario de una red de fibra óptica de 57.000 km…

Otras veces son dos cable-operadores los que deciden unirse. Está sucediendo en Estados Unidos, donde los dos principales cable-operadores, Comcast y Time Warner Cable (TWC), han decidido unificarse (7). Juntos, estos dos titanes tienen más de 30 millones de abonados a quienes procuran servicios de Internet de banda ancha y de telefonía móvil y fija. Ambas firmas, asociadas, controlan además un tercio de la televisión de pago. Su megafusión se haría bajo la forma de una compra de TWC por Comcast por el colosal precio de 45.000 millones de dólares (36.000 millones de euros). Y el resultado será un mastodonte mediático con una cifra de negocios estimada en cerca de 87.000 millones de dólares (67.000 millones de euros).

Suma astronómica, como la de los demás gigantes de Internet, en particular si la comparamos con la de algunos grupos mediáticos de prensa escrita. Por ejemplo, la cifra de negocios del grupo PRISA, primer grupo de comunicación español, editor del diario El País y con fuerte presencia en Latinoamérica, es de menos de 3.000 millones de euros (8). La del New York Times es inferior a 2.000 millones de euros. La del grupo Le Monde no pasa de 380 millones de euros, y la de The Guardian ni siquiera alcanza los 250 millones de euros.

En términos de potencia financiera, frente a los mastodontes de las telecomunicaciones, la prensa escrita (aún con sus sitios web), pesa poco. Cada vez menos (9). Pero sigue siendo un indispensable factor de alerta y de denuncia. En particular de los abusos que cometen los nuevos gigantes de las telecomunicaciones cuando espían nuestras comunicaciones. Gracias a las revelaciones de Edward Snowden y de Gleen Greenwald, difundidas por el diario británico The Guardian, hemos conocido que la mayoría de los colosos de Internet fueron –y siguen siendo– cómplices de la National Security Agency (NSA) para la aplicación de su programa ilegal de espionaje masivo de comunicaciones y uso de redes sociales.

No somos inocentes. Cual esclavos voluntarios, y aún sabiendo que nos observan, seguimos dopándonos con droga digital. Sin importarnos que cuanto más crece nuestra adicción más entregamos la vigilancia de nuestras vidas a los nuevos amos de las comunicaciones. ¿Vamos a seguir así? ¿Podemos consentir que estemos todos bajo control?

(1) Director: Spike Jonze, 2013.
(2) Es interesante anotar, en este contexto, la reciente compra, por Facebook, de WhatsApp, “el servicio de mensajería más popular del mundo” (450 millones de usuarios), por la monumental suma de 19.000 millones de dólares.
(3) ADSL: sigla del inglés Asymmetric Digital Subscriber Line (Línea digital asimétrica de abonado). Es una tecnología de acceso a Internet de banda ancha.
(4) En 2011, Vodafone compró el cableoperador británico Cable&Wireless, y en 2012 adquirió el principal cableoperador alemán Kabel Deutschland.
(5) CVC Capital Partners ya adquirió, en 2010, la empresa helvética Sunrise, segundo operador de telefonía en Suiza, que posee más de 7.500 km de red de fibra óptica.
(6) R Cable y Telecomunicaciones Galicia S. A. ofrece servicios de Internet de banda ancha, televisión, telefonía móvil y fija a cerca de un millón de viviendas y empresas de unas 90 localidades gallegas.
(7) Este proyecto de megafusión aún no tiene el visto bueno de la División antitrust del Departamento estadounidense de Justicia.
(8) Exactamente de 2.726 millones de euros. PRISA registró, en 2013, una pérdida neta de 649 millones de euros, más del doble que en 2012.
(9) Léase Ignacio Ramonet, La explosión del periodismo, Clave Intelectual, Madrid, 2012.

*Periodista español. Presidente del Consejo de Administración y director de la redacción de “Le Monde Diplomatique” en español.Nº: 222 Abril 2014.

Chile y "monitoreo" de medios: ¿qué mide la empresa contratada por el gobierno para vigilar opiniones de los chilenos?

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Domingo 19 junio 2011

Publicado por Radio Bío-Bío

Imagen:Flickr de Sebastián PiñeraImagen: Flickr de Sebastián Piñera

El pasado 25 de abril y por un costo anual de 14.388.000 pesos + IVA, la empresa BrandMetric se adjudicó la licitación del servicio de monitoreo de redes sociales, bajo cuya premisa el gobierno espera seguir de cerca las opiniones de la ciudadanía respecto de los temas que involucren a la administración del presidente Sebastián Piñera.

Pero… ¿cuán de cerca?

Esta es la pregunta que ha causado revuelo entre los usuarios de Internet, quienes ven en el servicio no sólo un mal uso de los recursos públicos, sino también una intromisión en la libertad de expresión y privacidad de cada persona.

BrandMetric no es una recién llegada al rubro de las mediciones. Desde hace más de 5 años ofrece sus servicios a las empresas interesadas en conocer qué opina el público sobre sus marcas y productos. Sin embargo, la información sobre sus directores o sus clientes es prácticamente nula en su propio sitio web.

Nada que Google no solucione: a la cabeza de BrandMetric está Sebastián Gumucio Aninat, quien desde enero de 2010 es propietario y CEO de la empresa, en colaboración con su fundador, Carlos Orrego, quien pudo proveer los primeros datos desde blogs gracias a su proyecto, Orbitando.com.

“Nosotros competimos con las encuestas, pero con la ventaja de que podemos entregar resultados mucho más rápido, al instante, de hecho y con muestras mucho más grande. Por ejemplo, la encuesta CEP se hace con 1.500 personas, en cambio nosotros revisamos unos cien mil usuarios de Twitter, más los de otras redes sociales”, explicaba Orrego durante una entrevista concecida a LUN en 2010.

¿Qué mide exactamente BrandMetric?

De la misma forma en que un buscador examina páginas web y permite obtener resultados de ello, el sistema de BrandMetric registra continuamente diversas redes sociales -como blogs, Twitter o Facebook- a fin de conocer lo que se dice sobre temas específicos.

La diferencia radica en que, posteriormente, estos hallazgos se evalúan matemáticamente, permitiendo conocer en tiempo real si las opiniones de la gente son favorables o no.

Reacciones en redes sociales frente a proyectos de impacto ambientalReacciones en redes sociales frente a proyectos de impacto ambiental

El sistema sin embargo no es perfecto, como detalla el propio Orrego:

“La cultura nacional es muy sarcástica e irónica, por lo que a veces lo que se lee como positivo puede ser una crítica muy dura. Por ejemplo, el típico twitteo de “feliz con mi banco: hoy sólo esperé 2 horas en la caja”. No hay herramienta digital que detecte eso, hay que hacer el trabajo humanamente y con gente que sea de la cultura local”.

Pero obviando la semántica, BrandMetric puede entregar reportes ricos en detalles como el lugar, fecha y hora en que se hizo un comentario, así como de los términos que se utilizaron.

Esto es uno de los aspectos que más preocupa a los cibernautas, toda vez que la licitación incluía una de las últimas “joyitas” de la consultora: la geolocalización, que es capaz de informar con precisión de metros la ubicación geográfica desde la cual se hizo un comentario en Twitter, siempre que el usuario haya habilitado el servicio.

Una funcionalidad que alberga tantas dudas como la exigencia de “almacenamiento en la nube” de los datos recopilados. Esto significa que aún si los usuarios eliminan sus opiniones o comentarios, estas quedarán registradas en los servidores a los que tiene acceso el gobierno.

El rechazo a la iniciativa ya ha traspasado las barreras virtuales por cuanto la dirigencia regional de la DC en Osorno manifestó que este sistema “es propia de una dictadura“, y que incluso podría dificultar a una persona obtener empleo, según sus posturas políticas.

Redes Sociales derrochan acidez e irreverencia tras anuncio de monitoreo por parte del Gobierno

Lunes 20 junio 2011 | 16:39

Publicado por Radio Bío-Bío

Imagen:Caricatura difundida en redes socialesImagen: Caricatura difundida en redes sociales

 

Luego que este fin de semana se conociera públicamente el sistema de monitoreo de redes sociales que el gobierno adjudicó a fines de abril a la empresa BrandMetric, las repercusiones no se hicieron esperar.

En la Oposición, diferentes dirigentes políticos criticaron la iniciativa, calificándola desde “propia de la Dictadura” hasta como un resultado de la “paranoia” de la administración del presidente Sebastián Piñera, debido a su contínua baja de popularidad en las encuestas.

Sin embargo las críticas más ácidas provinieron de las propias redes sociales, quienes rápidamente aprovecharon las herramientas digitales para burlarse de la medida.

Es así como este domingo, la etiqueta #gobiernosapo llegó al primer lugar de los temas populares en Twitter, mientras este lunes hizo lo propio #frasespalmonitoreo.

Y cómo no, si entre los miles de tuiteos que alternaban entre el reproche o la ironía, hasta Inti Illimani o la animadora Vivi Kreutzberger se dieron maña de “subir al columpio” al Primer Mandatario.

El monitoreo del Gobierno a la red

Publicado en The Clinic, 21/06/2011

El sopor característico que suele envolver a los días domingos sumando al olor a petricor en el ambiente después de varias horas de lluvia ofrecían las condiciones ideales para una tarde relajada. Más allá de los vaivenes noticiosos de diversa índole, que las protestas y los problemas en la educación, que la CORFO, que esto o lo otro, hubo una noticia que podría haber pasado desapercibida, una pequeña noticia que en realidad no debe pasar desapercibida pues es absolutamente horrorosa. Se trata de que el Gobierno de Sebastián Piñera impulsara un seguimiento Web de los comentarios sobre su administración.

Afortunadamente la pequeña noticia no paso tan desapercibida, pues de inmediato comenzó a causar impacto y revuelo en las redes sociales, principalmente porque el proyecto de la Secretaría de Comunicaciones del Gobierno pone en jaque la privacidad de los ciudadanos. Además hay que añadir que la empresa ganadora de la licitación, Brandmetric, ha señalado la posibilidad de localizar geográficamente el origen de las publicaciones.

En Mercado Público – Plataforma de Licitaciones – el nombre de la adquisición es “Diseñar e Implementar un Panel de Control” (ID N°876-7-LE11), su descripción es “Plataforma de seguimiento de personalidades y conceptos de Internet”. En la licitación participaron dos proveedores, Ingesmart S.A. (RUT 96.858.370-0) y Brandmetric S.A. (RUT 76.096.575-8), siendo Brandmetric quien se la adjudicó por un monto de $14.388.000.-

Las bases de la licitación consignan a Ximena Mardones, funcionaria de la Secretaría de Comunicaciones como contraparte técnica. El producto requerido consiste en “… un Panel de Control Ejecutivo que permite acceder a información en base real time, de conceptos seleccionados (Ministros, Ministerios, Autoridades de Gobierno, Temas Específicos) que se repiten en un determinado período de tiempo en Internet (menciones), para conocer lo que se dice, opina o se menciona de ellos. Estos deben estar ordenados de forma de conocer su origen, canal de comunicación [...] tono de la mención (positivo/negativo), términos más relevantes mencionados, manejo de línea de tiempo, gráficas, estadísticas entre otros”. Entre sus objetivos específicos, las bases señalan la identificación de los principales actores en twitter, blogs, medios, etc. y contempla un sistema de alerta cuando existan “cambios significativos” en la actividad de un concepto seguido.

Las preguntas de la licitación disponibles en Mercado Público, versaron sobre datos técnicos, sin embargo hay algunas cosas interesantes. Por ejemplo, se discute sobre la solicitud de que la latencia de captura de datos no sea mayor a 15 minutos, es decir, que la información deba ser capturada a más tardar 15 minutos después de su creación. Además se solicita la capacidad de tipificar el “tono” de las menciones, separando en positivas, negativas y neutrales, teniendo en cuenta términos “coloquiales” usados comúnmente en Chile.

El contrato entre el Ministerio Secretaría General de Gobierno y Brandmetric S.A. contiene una declaración jurada simple sobre inhabilidades firmada por Sebastián Gumucio Aninat representante legal de la empresa, donde señala que Brandmetric es una sociedad en comandita por acciones o anónima cerrada donde no son accionistas funcionarios directivos del Ministerio Secretaría General de Gobierno ni sus cónyuges, hijos, adoptados hasta tercer grado de consanguinidad y segundo de afinidad – declaración que firman todas las empresas que se suelen adjudicar licitaciones. En su página Web Brandmetric señala que provee una plataforma para monitorear y medir las conversaciones de marcas en Internet en tiempo real.

Sin embargo, cabe preguntarse, ¿quiere realmente el Gobierno medir las conversaciones en Internet? ¿O más bien quiere controlarlas? Es inevitable pensar en lo segundo a la luz de las masivas protestas ciudadanas en temas energéticos y educacionales, las cuales no han sido canalizadas en lo absoluto por el Gobierno. Hay un descontento creciente y un malestar social evidente, el cuál se impulsa de forma bastante eficiente gracias a las nuevas tecnologías de información, y resulta que ahora el gobierno quiere “medir” eso. Pareciera que el significado entre medir y controlar es más estrecho de lo que nos gustaría en este caso. El problema radica en que más que controlar es vigilar, y de la vigilancia al castigo hay un solo paso.

Pero más allá de las evidentes implicancias con respecto a la privacidad de los ciudadanos, este proyecto implica dos problemas que no son menores. El primero se refiere a la libertad de expresión de toda persona para manifestar sus opiniones e influir en procesos políticos, esto esta estrechamente vinculado al concepto de participación política, el cuál es una dimensión importante para el desarrollo humano.

La libertad política es fundamental para las democracias modernas. Ya en la revolución francesa fue una bandera de lucha plasmada en las ideas inmortales de Rousseau, Montesquieu y Voltaire, además está estrechamente vinculada al concepto de libertad de expresión que tiene antecedentes en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. La libertad de expresión es un derecho fundamental consignado en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, en la Convención Americana de Derechos Humanos de 1969, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1976, entre otras declaraciones y convenciones. La opinión consultiva OC-5/85 de la Corte Internacional de Derechos Humanos señala: “… (la libertad de expresión) es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática”, además la califica como importante para la formación de opinión pública y para que la comunidad haga valer sus derechos de manera informada.

Sin duda, la libertad de expresión es fundamental para todo sistema político y está fuertemente vinculada a la libertad política. La libertad de expresión se deriva en libertad de prensa, la cual ya está en jaque en Chile debido a la alta concentración de los medios en la prensa escrita y la absurda parrilla programática televisiva, que más que informar, desinforma. Ya no sólo tenemos una feble libertad de prensa, sino que incluso la libertad de expresión y la misma libertad política serán puestas en jaque por este proyecto que intenta pasar desapercibido.

El segundo problema se refiere a los preocupantes ribetes de autoritarismo que caracteriza a un proyecto como este. La interceptación (e identificación) de comunicaciones es una característica de regímenes autoritarios como se ha podido apreciar recientemente en casos como el de Egipto y Túnez. Estas medidas son más propias de Praga en los sesenta donde Kundera ambienta una de sus novelas más conocidas y lo que es más preocupante, también son propias de una Alemania como la de Hitler. Solo cabe recordar a Joseph Goebbels, encargado de la propaganda Nazi, cuya principal función era controlar todos los medios existentes para a través del “marketing social” convencer a las masas de hechos bastante alejados de la realidad – e identificar y acallar el disenso. Claro, HidroAysén es bueno, la “revolución” educacional  – pocas veces he visto tal manoseo de la palabra revolución – de Lavín es excelente, la CORFO y la venta de las sanitarias es cosa necesaria para la reconstrucción, aunque no se hayan ejecutado una gran cantidad de recursos. Miente, miente, que algo queda.

En Internet Pablo Matamoros, quien fue asesor comunicacional de Sebastián Piñera en la pasada campaña electoral, se pregunta porque tanto alboroto si se quiere “escuchar” las redes sociales con información pública . Pablo, te explicaré. A pesar de que la información publicada en redes sociales y sitios de Internet sea pública, el instaurar un “sistema de vigilancia” que tipifique menciones “a favor o en contra del régimen” claramente socava las bases de la libertad de expresión pues constituye una coacción que limita la participación política en libertad. Y, para pensar en contra factuales, ¿desde cuándo un gobierno necesita medir las redes sociales cuando tiene gente marchando en las calles con claras demandas? Los temas están en la mesa, no en las redes sociales. A menos que quieran identificar a los focos más hostiles al gobierno y actuar respecto a eso.

Más importante aún. ¿Esta medida sirve al bien común? No, a menos que por bien común consideremos el bienestar de un criticado Gobierno que desea identificar los ‘focos’ de conflicto (no los temas, esos son claros para todos).

En el mundo de hoy las democracias liberales son el paradigma imperante, por eso las ideas autócratas resultan algo anacrónicas, sin embargo, no es descabellado apreciar sociedades democráticas donde hay episodios en que los ciudadanos son sobrepasados por un “poder superior”. Ese poder superior concentrado en un grupo, ese Leviatán que avanza inexorablemente y controla todo. Ese Leviatán ante el cuál lo único éticamente aceptable es resistir. Es peligroso un gobierno más allá de sus atribuciones.

Pues aquí dejamos testimonio de esa resistencia, aunque en 15 minutos lo registren, lo archiven o lo publiquen.

El autor es Director Responsable de Ballotage.cl

Muerte de Osama Bin Laden: ¿Acto de guerra o ejecución?

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La hija de Bin Laden asegura que su padre fue capturado vivo y ejecutado

Los soldados paquistaníes encontraron 16 personas maniatadas, incluidos nueve niños y tres mujeres

ÁNGELES ESPINOSA | Islamabad 04/05/2011

 El ejército paquistaní accedió al recinto una hora después del ataque estadounidense y, junto a cuatro cadáveres acribillados, encontró a 16 personas maniatadas con bridas de plástico. De ellos, nueve eran niños de entre 2 y 12 años y tres, mujeres, según informan varios medios locales. Del grupo, tres niños y cuatro eran hijos de los dueños de la vivienda, Arshad y Tareq, respectivamente, por lo que los otros dos eran hijos de Bin Laden, incluida la hija, de 12 años. Ella es la que ha declarado a la prensa local que su padre fue capturado y ejecutado.

De las dos mujeres, una es la última esposa del líder de Al Qaeda, Amal Ahmed Abdulfattah, nacida en Yemen en 1982. Recibió un tiro en la pierna, al parece tras interponerse para proteger a Bin Laden. Se supone que la otra mujer podría ser la médico personal de Bin Laden, que sufría dolores renales. Tras la operación, los militares de EE UU volaron hacia Afganistán. No pudieron llevarse a los familiares del líder terrorista porque no disponían de plazas suficientes en el helicóptero (el otro aparato del operativo fue derribado durante el ataque), según informan medios locales.

Todos los niños están “en lugar seguro y están siendo atendidos de conformidad con la ley”, según ha informado el Ministerio de Exteriores paquistaní mediante un comunicado. “Algunos han necesitado cuidados médicos y están siendo atendidos en las mejores instalaciones posibles. Serán entregados a sus países de origen”. Según informa Al Arabiya, los familiares de Bin Laden han sido trasladados a la localidad de Rawalpindi, cerca de Islamabad. Están siendo atendidos en el hospital local, adonde fueron transportados en helicóptero, según ha informado un miembro de las fuerzas armadas paquistaníes.

Respecto a la mujer muerta, los militares paquistaníes sostiene que podría ser o bien la mujer de Bin Laden o un familiar cercano, dado que habría sacrificado su vida por él. “Según nuestra información, hizo de escudo ante Bin Laden durante la operación y fue ejecutado por los comandos estadounidenses”, según ha señalado un cargo militar a Al Arabiya.

Las Fuerzas especiales estadounidenses solo se llevaron dos cuerpos en el helicóptero. Se supone que uno era el de Bin Laden y el otro, el de su hijo. Cuando llegaron los soldados y las agencias de seguridad paquistaníes, los comandos de EE UU ya sobrevolaban las montañas del cinturón tribal de Pakistán, de camino a Afganistán.

EL PAIS.COM

LA HISTORIA OFICIAL TIENE POCOS DETALLES Y DEJA ABIERTOS MUCHOS INTERROGANTES SOBRE LO QUE PASO

Osama,el hombre que resiste aun desarmado

El vocero presidencial Jay Carney justificó la escasez de datos publicados con la excusa de que oficiales del gobierno y de la CIA siguen chequeando la información disponible, pero admitió que Bin Laden no estaba armado cuando lo asesinaron.

La Casa Blanca ofreció ayer su versión de los hechos ocurridos el lunes a la madrugada en la ciudad pakistaní de Abbottabad que acabaron con la vida del líder de Al Qaida, Osama bin Laden. La intención de la narración, acotada y con pocos detalles, es fijar una historia oficial del ataque que cerró un capítulo de la lucha estadounidense contra el terrorismo internacional. “Bin Laden no estaba armado cuando la unidad especial entró en la habitación en la que se escondía y lo abatió. Pero la resistencia ante un ataque no requiere de un arma”, reveló uno de los voceros de la Casa Blanca, Jay Carney, encargado de difundir la cronología elaborada por el gobierno de Estados Unidos.

El funcionario justificó la escasez de datos publicados con la excusa de que oficiales del gobierno y de la CIA siguen chequeando la información disponible y los documentos que secuestraron tras el asesinato. La falta de imágenes que certifiquen la veracidad de lo ocurrido, por su parte, se debería a que algunas de ellas son demasiado fuertes: “Hay sensibilidades en torno de lo apropiado de publicar las fotos tras el tiroteo (…), son truculentas”, señaló Carney. De acuerdo con la descripción que ofreció Carney a los medios nacionales e internacionales, el fin de Bin Laden comenzó a última hora del domingo, cuando, a bordo de helicópteros, dos equipos de soldados de Estados Unidos, integrantes de las tropas Seal Team Six especializadas en antiterrorismo, llegaron a la residencia de Abbottabad en que vivía parte de la familia de Bin Laden junto con otras dos familias. Allí se separaron en los dos edificios principales del complejo habitacional.

El equipo que se encargó del edificio donde finalmente se localizó al líder de Al Qaida encontró en la primera planta del edificio a dos mensajeros y a una mujer. Los mató a los tres. “La mujer perdió la vida porque se interpuso en el cruce de fuego”, apuntó Carney, que luego informó que los efectivos especiales encontraron a Bin Laden y a su familia en el segundo y tercer piso. El texto no ofreció precisiones sobre la ubicación exacta del hombre más peligroso del mundo ni la cantidad específica de personas que habitaban esos sitios.

El funcionario sólo aclaró que junto a él había una mujer, una de sus esposas, que no murió, tal como lo afirmaba la versión de los hechos que circuló hasta ayer, sino que resultó herida tras recibir un tiro en una pierna cuando se abalanzó sobre uno de los soldados estadounidenses.

“Estaba la preocupación de que Bin Laden se opusiera a su captura. De hecho se resistió”, remarcó Carney, aunque no proporcionó detalles respecto de si el líder del grupo islámico más temido por Occidente utilizó elemento alguno para defenderse o la manera en que lo hizo.

No obstante, despejó dudas: Bin Laden no emitió disparo de arma de fuego porque no contaba con una. Hasta la conferencia del Ejecutivo estadounidense, la versión de los hechos en Pakistán aseguraba que Bin Laden había respondido con disparos al ataque de las fuerzas especiales que lo mataron. El consejero de la Casa Blanca para la lucha antiterrorista, John Brennan, lo había certificado al narrar ante los medios la asombrosa experiencia de ver a través de la televisión el asesinato del líder islámico. Error.

“Resistirse no requiere de un arma”, se limitó a indicar el vocero de la Casa Blanca, antes de asegurar que conforme el gobierno para el que trabaja revise los documentos, llegarán más detalles sobre el ataque.

El asesinato del árabe más buscado llegó después del intento de resistencia de su esposa: “Se disparó contra Bin Laden y éste murió”, señaló la narración.

El informe oficial insiste una vez más en que el cuerpo recibió sepultura en el mar: “Se siguieron los preceptos y prácticas islámicos. Una vez que el portaaviones USS Carl Vinson, que trasportaba el cuerpo, estuvo sobre el mar Arábigo, los efectivos lavaron el cadáver y lo colocaron en una sábana blanca. Luego fue introducido en una bolsa con lastre. Un oficial militar leyó unos pasajes religiosos preparados que fueron traducidos al árabe por un nativo. Tras ello, el cuerpo fue colocado sobre una plancha desde la que se deslizó al mar”.

El vocero aseguró que la ceremonia fue documentada en video y que también existen fotografías del cuerpo de Bin Laden. Pero también explicó que Washington está evaluando si la publicación de las imágenes es conveniente para Estados Unidos o no. “Altos funcionarios están analizando el objetivo de la difusión de las fotos y si ese hecho dañaría en algún modo los intereses (estadounidenses) no sólo doméstica sino globalmente”, apuntó Carney. “Hay sensibilidades en torno de lo apropiado de publicar las fotos tras el tiroteo (…), son truculentas y podrían provocar reacciones incendiarias”, señaló.

En tanto, Estados Unidos aseguró que un grupo de analistas expertos se encuentra analizando elementos y documentación hallada en la mansión donde se escondía Osama bin Laden. “Vamos a analizarlo detenidamente para informar sobre probables amenazas, posibles planes que pueden estar en marcha, informaciones que puedan llevarnos a otros líderes de Al Qaida y sobre qué tipo de sistema de apoyo pudo haber tenido él en Pakistán”, explicó Brennan, que reapareció en escena un día después de haber difundido información sobre el asesinato que ayer fue desmentida por la propia Casa Blanca. “Claramente, hay algún tipo de red de apoyo que le proporcionaba asistencia y ayudaba a facilitar el contacto entre Bin Laden y sus operativos”, detalló Brennan.

La muerte de Bin Laden – EL DEBATE SOBRE LA LEGALIDAD DE LA OPERACIÓN

¿Acto de guerra o ejecución?

Para unas personas EE UU ha actuado como policía, juez y verdugo en la muerte de Bin Laden; para otras, es una acción legítima contra un objetivo militar

S. BLANCO / F. SÍMULA / J. LOSA - Madrid – 05/05/2011

A medida que trascienden los detalles sobre cómo se desarrolló la operación que acabó con la vida de Osama bin Laden, crece la polémica sobre dos aspectos legales. Por un lado, se cuestiona hasta qué punto la actuación de los comandos especiales de EE UU viola la legalidad internacional. Por otro, resurge el debate sobre la validez de pruebas obtenidas bajo tortura en centros de detención como Guantánamo o las cárceles secretas

Los expertos en derecho internacional, políticos y miembros de organizaciones de derechos humanos consultados dudan sobre la legalidad de la operación que acabó con el líder de Al Qaeda.

Ali Dayan Hasan (Human Rights Watch en Pakistán)

“Ninguna ley permite el uso ilimitado de la fuerza”

Todo depende de si la operación se considera una acción en un conflicto armado, o una acción policial, porque se aplican códigos legales diferentes. Si se examina pensando en Osama bin Laden como un objetivo militar válido, entonces puede ser atacado sin buscar su rendición, aunque si se rinde, no se le puede atacar. Si se aplica el derecho internacional, no el de la guerra, es necesario buscar primero la rendición, y el uso de la fuerza solo si es necesario, como por ejemplo para proteger vidas. Tanto un código como otro permiten el uso de una fuerza letal, pero no sin límites.

Antonio Remiro (Catedrático de Derecho Internacional, UAM)l

“Esto es el ‘lejano oeste’, no justicia”

Por la información que ha dado la Casa Blanca, Bin Laden estaba desarmado y no parece que estuviera protegido por una fuerza militar digna de tal nombre, sino por algunos guardaespaldas. Lo legal hubiera sido tratar de arrestarlo. La ley permite responder a la fuerza con la fuerza aplicando estándares de necesidad y proporcionalidad. Que Bin Laden fuera el enemigo público número uno no justifica el asesinato. Recuerda al lejano Oeste, donde en vez de buscar a un delincuente “vivo o muerto”, se le busca como se dice: Dead or alive, muerto o vivo. Aquí el orden de los factores sí altera el producto, y son indicativos de cierta mentalidad. Creo que estamos perdiendo nuestros propios valores, aunque con gran celebración popular. Lo que se ha hecho con Bin Laden es liquidarlo y hacerlo desaparecer para evitar su veneración al margen de las leyes internacionales y del derecho de la guerra, si es que tal cosa pudiera aplicarse en este caso.

Antonio Marquina (Catedráticode Relaciones Int. de la UCM)

“No es ilegal, sino un acto de guerra”

Hay que plantearse la cuestión considerando el derecho de legítima defensa por parte de Estados Unidos, que fue atacado con los atentados del 11-S, y en este sentido se enmarca la eliminación de un enemigo, que se considera como un objetivo legítimo. Se trata de un acto de guerra y, como operación militar, no es ilegal, ya que en este contexto rigen otras normas. No conocemos todos los detalles del operativo y faltan elementos para analizar la dinámica de la acción. Es importante subrayar que una cosa es el aspecto legal y otra distinta, la consideración política. Solo en esta tiene cabida analizar si era oportuno para el Gobierno de EE UU mantener vivo a Bin Laden, ya que habría sido una cuestión incómoda a nivel estratégico.

Xavier Seuba (Profesor de Derecho Int. Pompeu Fabra)

“Ha prevalecido la política sobre la ley”

Las consideraciones políticas han prevalecido sobre las argumentaciones jurídicas, de modo que estas han pasado a un segundo plano. Ellos establecen una situación de guerra y de esta forma se permite aplicar decisiones extrajudiciales, son decisiones lícitas en el contexto bélico que ellos han preestablecido.

Gerard Staberock (Organización Mundial contra la Tortura)

“Hasta con el genocidio se recurre a los tribunales”

Si hubiera sido posible, lo mejor habría sido arrestar y juzgar a Bin Laden. Bajo el derecho internacional, como reconoció el Consejo de Seguridad después del 11-S, los Estados están obligados a llevar a los tribunales a los responsables de terrorismo. Esto es lo que la comunidad internacional ha hecho en otros casos de crímenes graves, como genocidio, crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra. Obviamente, detener a una persona como Bin Laden no es fácil y la operación se desarrolló con violencia. Sin embargo, también se ha reconocido que estaba desarmado, alimentando la preocupación porque haya sido ejecutado. Desde el punto de vista del derecho internacional, sería ilegal y una oportunidad perdida para hacer justicia después de los terribles ataques del 11-S. También resulta inquietante cómo los círculos neoliberales de EE UU aprovechan la operación para justificar retroactivamente la tortura, al decir que solo mediante ella se ha logrado encontrar y matar a Bin Laden.

José Juste (Catedrático de Derecho Internacional UV)

“No se han respetado sus derechos”

Con los detalles que se conocen de la operación, es dudoso que se haya respetado el derecho internacional al llevarla a cabo. No se han otorgado unas garantías mínimas a Bin Laden como ser humano, aunque sea un terrorista. Tampoco se le ha dado la posibilidad de tener un juicio justo, y se le ha ejecutado de manera extrajudicial. También puede considerarse lo ocurrido como una operación en un conflicto armado. Pero, incluso en ese caso, también tengo dudas sobre si el derecho de la guerra permite ejecutar a alguien en frío, sin intentar detenerlo, y desarmado, aunque hubiera gente armada para defenderlo. Habría que saber si querían detenerlo y se complicó la operación, o si fueron a matarlo. Si este era el objetivo, me parece de dudosa legalidad también. Por otra parte, si las pistas que condujeron a localizar a Bin Laden se obtuvieron bajo tortura, esto constituye sin duda un hecho ilícito a la luz del derecho internacional. Sin embargo, cabe pensar que eso no contaminaría necesariamente el resultado de la operación desde un punto de vista legal.

Paul Auster (Escritor)

“Su muerte fue como un golpe a la mafia”

“Siempre he tenido la idea de que Bin Laden y Al Qaeda son gánsteres”, dijo el escritor estadounidense a la radio francesa RTL, según Efe. “No son Hitler y los nazis, no son gran cosa. Son gente aislada y loca. La muerte de Bin Laden fue como un golpe a la mafia, como una acción policial contra un gánster, es todo. Creo que no cambia nada en el mundo”.

Schlomo Ben Ami (Exministro israelí)

“Puede que no sea legal pero es legítimo”

El derecho internacional se ha convertido en algo que se aplica en función del poder. Nadie va a pedir cuentas a EE UU por esto. ¿Por qué? Porque América es América. Tampoco se ha hecho con China o Rusia, por ejemplo, en otras cuestiones. Las agencias internacionales no se meten con EE UU, sino con países africanos, por ejemplo, o con Israel, candidato recurrente. Supongo que la operación no es legal, pero sí es legítima. No me imagino un escenario en el que Bin Laden es detenido y espera un juicio difundido urbi et orbi. Sería darle lo que buscaba: publicidad a su ideología. No ayudaría a la lucha contra el terrorismo. España es un país especial en todo el mundo occidental, hay una gran sensibilidad hacia este asunto. Es un país profundamente pacifista y respetuoso con el derecho internacional. Después de los atentados de Londres, Reino Unido endureció sus leyes. España, sin embargo, tras el 11-M, viró hacia la alianza de civilizaciones. Otro ejemplo: por el caso GAL, en otros países, se dan medallas.Susan Lee (Directora de Amnistía Internacional América)

“Deberían haber intentado arrestarlo”

Es imposible determinar si la acción de EE UU en Pakistán vulnera el derecho internacional con los datos que se han difundido. Desde el punto de vista de las leyes de EE UU, sería legal de acuerdo con la Ley de Autorización para utilizar la fuerza militar, aprobada por el Congreso tras el 11-S. Esta ley otorga al presidente la capacidad de “usar toda la fuerza necesaria y apropiada” contra las naciones, organizaciones o individuos que planificaron, autorizaron, cometieron o ayudaron en el atentado. Hemos criticado constantemente el amplio alcance de esta ley de emergencia. Creemos que si como se indica Bin Laden estaba desarmado y no representaba una amenaza inmediata para los miembros de la operación, deberían haber intentado detenerlo para juzgarlo.

Anthony Dwokin (Experto en derechos humanos)

“En Europa no se ve como un acto de justicia”

Mientras Obama ha definido el asesinato de Bin Laden como “un acto de justicia”, para algunos europeos esto suena de manera discordante para describir la muerte por disparos de un hombre buscado por la justicia. Pero es poco probable que se hubiera podido capturar a Bin Laden vivo. Pese a su declarada intención de recuperar la reputación de Estados Unidos por el respeto de los derechos humanos y de las leyes internacionales, Obama no ha podido acabar con las detenciones sin juicios ni ha podido llevar ante los tribunales a los presos más importantes. Ha evitado utilizar la expresión “guerra contra el terror”, pero en muchos aspectos ha mantenido la idea de conflicto armado contra el terrorismo, aunque ha intentado combatirlo con un método que muestre un mayor respeto al derecho internacional.

Leon Panetta, director de la CIA

“Las técnicas de interrogación coercitivas fueron empleadas contra algunos de estos detenidos. No sabemos si podríamos haber obtenido la misma información a través de otros métodos”. Preguntado por si en esas “técnicas de interrogación coercitivas” se incluía el waterboarding (ahogamiento simulado), Panetta respondió: “Correcto”.

EL PAIS.COM

Osama Bin Laden: propaganda y opacidad…

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3 Mayo 2011

Editorial de La Jornada, de México

Un día después del anuncio de la muerte de Osama Bin Laden a manos de soldados estadunidenses -ocurrida el domingo, según el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la ciudad paquistaní de Abbottabad-, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Brennan, afirmó que, en cumplimiento de las prácticas y tradiciones musulmanas, los restos del presunto dirigente de Al Qaeda fueron arrojados al Mar Arábigo. Tal afirmación complementa la negativa de los funcionarios de seguridad e inteligencia de la administración Obama a informar sobre la existencia de pruebas que pudieran validar las afirmaciones del gobierno estadunidense sobre la muerte del presunto autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La información fragmentaria y a cuentagotas que se ha dado hasta ahora sobre el suceso, y la ausencia de fuentes independientes que permitan corroborar lo dicho por las autoridades del vecino país, hacen inevitable percibir el operativo de captura y muerte de Bin Laden no como un ejercicio de justicia ni como una acción de seguridad nacional y de combate al terrorismo -como afirmó el propio Barak Obama-, sino como un despliegue propagandístico cuya veracidad, para colmo, no puede confirmarse: a más de 24 horas de que Obama dio a conocer el asesinato del supuesto cabecilla de Al Qaeda, aún no hay datos que confirmen que éste haya sido muerto en el lugar y la hora en que sostienen las autoridades de Washington; más aun: ni siquiera hay pruebas fehacientes de que el hoy occiso haya estado vivo hasta ayer -el último mensaje que se le atribuyó fue registrado en enero pasado-, y ahora, por lo visto, tampoco hay manera de identificar que el cadáver corresponde, en efecto, a Bin Laden.

El manejo informativo de este hecho específico resulta tan criticable como el que se realiza en torno a su contexto: a casi 10 años de que George W. Bush emprendió la guerra contra el terrorismo y erigió a Al Qaeda como la principal amenaza a la seguridad de ese país y del mundo, no puede determinarse a ciencia cierta si esa organización se mantiene vigente y en operación, o si su existencia es un pretexto para mantener un estado de histeria y paranoia en la sociedad estadunidense -y en Occidente en general- y para justificar la permanencia militar de Washington en Medio Oriente y Asia central.

La opinión pública de la superpotencia se ve así en la disyuntiva entre desconfiar sistemáticamente de lo que informan sus autoridades o creer a pie juntillas en las versiones propaladas por la Casa Blanca y el Pentágono, en una circunstancia que convierte el derecho a la información en un acto de fe. Por lo que hace a los medios estadunidenses, parecen haber renunciado a consideraciones elementales del ejercicio periodístico, como la necesidad de corroborar la información presentada por las autoridades y buscar fuentes alternativas a las oficiales: en vez de ello, parecieran consagrados a reproducir los boletines que difunde su gobierno, como quedó de manifiesto con este episodio.

La situación resulta particularmente grave si se toma en cuenta el historial de mentiras y falacias que arrastran las autoridades de Estados Unidos: ello no sólo es constatable con los engaños empleados por George W. Bush para justificar la invasión a Iraq o con el ocultamiento por Washington de los crímenes de guerra cometidos en las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib, y en las redes de vuelos clandestinos de la CIA -por citar sólo dos de los ejemplos más ominosos-, sino también lo es al cotejar las promesas electorales del actual mandatario, que llegó al cargo con la bandera del cambio pero terminó por plegarse a la lógica belicista, colonialista y unilateral de su antecesor.

El manejo informativo discrecional y opaco que Washington ha realizado sobre éste y otros episodios, en conjunto con la postura acrítica y sumisa de la mayoría de los medios masivos estadunidenses hacia las versiones de la Casa Blanca y el Pentágono, cancelan de antemano toda certidumbre que pudiera tenerse sobre un asunto sin duda doloroso e importante para la sociedad de ese país y para la opinión pública internacional. A lo que puede verse, lo único sobre lo que una y otra pueden tener certeza es el enorme saldo de destrucción material y de vidas humanas provocado por los esfuerzos bélicos de Estados Unidos y sus aliados con el supuesto fin de vengar a las víctimas del 11 de septiembre de 2001.

Written by Eduardo Aquevedo

4 mayo, 2011 at 14:44

Facebook: una horrorosa herramienta para el espionaje estadounidense, según Assange

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El fundador de Wikileaks destaca la cantidad de datos que los internautas exponen en Google o Yahoo!

EL PAÍS - Barcelona – 03/05/2011

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, considera que los internautas exponen una considerable cantidad de datos personales en redes como las de Yahoo! o Google que pueden ser utilizados por los servicios de espionaje. En una entrevista con Rusia Today, Assange apunta en especial a Facebook que considera “la máquina de espionaje más horrorosa jamás inventada”. Para Assange, los miembros de Facebook mantienen una enorme base de datos que puede ser muy útil para los servicios de inteligencia de Estados Unidos. No se trata, precisa, de que Facebook sea dirigido por estas agencias de inteligencia si no que el mero hecho de albergar tanta información personal ya es un peligro.

Assange explica que los miembros de Facebook deben ser conscientes de que cuando agregan a un amigo están haciendo un trabajo gratis muy útil a las agencias de inteligencia de EE UU, “construyen una base de datos para ellos” . Assange considera que estas redes despliegan un interfaz que permite obtener datos a las agencias de espionaje estadounidenses sin necesidad de una citación judicial. Una prueba de que estas redes sociales son usadas por el espionaje es que en la revuelta de Egipto uno de los primeros mensajes que dieron sus líderes era no usar Facebook o Twiiter.

Con respecto a los cables filtrados por su organización, Assange explica que sólo han publicado secretos clasificados como confidenciales. “No tenemos ningún material clasificado top secret”. “Las cosas realmente vergonzosas, las cosas realmente serias, no se hallan en los cables de nuestra colección. Siguen ahí fuera”. Assange critica a los medios de comunicación ya que considera que hacen demasiado poco para prevenir las guerras o derrocar los gobiernos corruptos. “En mi opinion, los medios, en general, son tan malos que debemos preguntarnos si el mundo estaría mejor sin ellos”.

Assange cita positivamente la colaboración de Wikileaks con medios como The Washington Post o EL PAÍS y, por el contrario, critica la gestión de la información sobre los cables filtrados a Wikileaks por parte de The Guardian o The New York Times. En la entrevista critica el sistema judicial sueco y subraya que un abogado que estuvo implicado en evitar la extradición de Pinochet cuando estaba en el Reino Unido ahora está detrás de su extradición a Suecia. (vídeo de la entrevista con traducción al castellano)

Written by Eduardo Aquevedo

3 mayo, 2011 at 15:50

La muerte de Osama Bin Laden: un guerrero superado por la historia…

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Robert Fisk, The Independent

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Un don nadie de mediana edad, un fracasado político, rebasado por la historia –por los millones de árabes que exigen libertad y democracia en Medio Oriente–, murió en Pakistán este domingo. Y el mundo enloqueció. No bien había salido de presentarnos una copia de su certificado de nacimiento, el presidente estadunidense apareció en medio de la noche para ofrecernos en vivo un certificado de la muerte de Osama Bin Laden, abatido en una ciudad bautizada en honor de un mayor del ejército del viejo imperio británico. Un solo tiro en la cabeza, nos dicen. Pero ¿y el vuelo secreto del cuerpo a Afganistán, y el igualmente secreto sepelio en el mar?

La extraña forma en que se deshicieron del cuerpo –nada de santuarios, por favor– fue casi tan grotesca como el hombre y su perversa organización.

Los estadounidenses estaban ebrios de alegría. David Cameron lo llamó un enorme paso adelante. India lo describió como un hito victorioso. Un triunfo resonante, alardeó el primer ministro israelí Netanyahu. Pero, luego de 3 mil estadounidenses asesinados el 9/11, incontables más en Medio Oriente, hasta medio millón de víctimas mortales en Irak y Afganistán y 10 años empeñados en la búsqueda de Bin Laden, oremos por no tener más triunfos resonantes.

¿Ataques en represalia? Tal vez ocurran, de los grupúsculos en Occidente que no tienen contacto directo con Al Qaeda. A no dudarlo, alguien sueña ya con una brigada del mártir Osama Bin Laden. Tal vez en Afganistán, entre los talibanes. Pero las revoluciones de masas de los cuatro meses pasados en el mundo árabe significan que Al Qaeda ya estaba políticamente muerta. Bin Laden dijo al mundo –de hecho me lo dijo en persona– que quería destruir los regímenes pro occidentales en el mundo árabe, las dictaduras de los Mubaraks y los Ben Alís. Quería crear un nuevo califato islámico. Pero en estos meses pasados, millones de árabes musulmanes se levantaron, dispuestos al martirio, pero no por el islam, sino por democracia y libertad. Bin Laden no echó a los tiranos: fue la gente. Y la gente no quería un califa.

Tres veces me reuní con el hombre y sólo me quedó una pregunta por hacerle: ¿qué pensaba al observar cómo se desenvolvían esas revoluciones este año, bajo las banderas de naciones, más que del islam, cristianos y musulmanes juntos, personas como a las que sus hombres de Al Qaeda les encantaba reventar?

A sus ojos, su logro fue crear Al Qaeda, institución que no tenía tarjeta de membresía. Bastaba levantarse una mañana queriendo ser de Al Qaeda, y ya lo era. Él fue el fundador, pero nunca un guerrero en batalla. No había una computadora en su cueva, ni hacía llamadas para que detonaran las bombas. Mientras los dictadores árabes gobernaban sin que nadie les hiciera frente, con nuestro apoyo, evitaron hasta donde les fue posible condenar la política de Washington; sólo Bin Laden lo hacía. Los árabes nunca quisieron estrellar aviones en altos edificios, pero admiraban al hombre que decía lo que ellos querían decir. Pero ahora, cada vez más, pueden decirlo. No necesitan a Bin Laden. Se había vuelto un don nadie.

Hablando de cuevas, la desaparición de Bin Laden arroja una luz sombría sobre Pakistán. Durante meses, el presidente Alí Zardari nos había estado diciendo que Osama vivía en una cueva en Afganistán. Ahora resulta que vivía en una mansión en Pakistán. ¿Traicionado? Claro que sí. ¿Por los militares o por los servicios de inteligencia de Pakistán? Es muy probable que por los dos. Pakistán sabía dónde estaba.

Abbottabad no sólo es hogar del colegio militar de ese país –la ciudad fue fundada por el mayor James Abbott del ejército británico en 1853–, sino también cuartel de la segunda división del cuerpo del ejército del norte. Apenas hace un año busqué una entrevista con uno de los criminales más buscados, el líder del grupo responsable de las masacres de Bombay. Lo encontré en la ciudad paquistaní de Lahore, resguardado por policías paquistaníes armados con ametralladoras.

Desde luego, hay una pregunta de lo más obvia sin respuesta: ¿no podrían haber capturado a Bin Laden? ¿Acaso la CIA o los Seals de la Armada o las fuerzas especiales o cualquier cuerpo estadunidense que lo haya matado no tenía los medios para arrojarle una red al tigre? Justicia, llamó Barack Obama a esta muerte. En los viejos tiempos justicia significaba proceso debido, un tribunal, una audiencia, un defensor, un juicio. Como los hijos de Saddam Hussein, Bin Laden fue muerto a tiros. Claro, él jamás quiso que lo atraparan vivo… y había sangre a raudales en la habitación donde murió.

Pero un tribunal habría preocupado a muchas más personas que a Bin Laden. Después de todo habría podido hablar de sus contactos con la CIA durante la ocupación soviética de Afganistán o de sus acogedoras reuniones en Islamabad con el príncipe Turki, jefe de la inteligencia de Arabia Saudita. Así como Saddam Hussein –quien fue juzgado por el asesinato de sólo 153 personas y no por los miles de kurdos gaseados– fue ahorcado antes de que tuviera oportunidad de contarnos sobre los componentes del gas llegados desde Estados Unidos, sobre su amistad con Donald Rumsfeld o la asistencia militar que recibió de Washington cuando invadió Irán, en 1980.

Resulta extraño que Bin Laden no fuera el criminal más buscado por los crímenes internacionales de lesa humanidad del 11 de septiembre de 2001. Ganó su estatus del viejo oeste por ataques anteriores de Al Qaeda a embajadas de Estados Unidos en África y al cuartel del ejército de ese país en Durban. Siempre estaba a la espera de los misiles de crucero… también yo cuando me reuní con él. Había esperado la muerte antes, en las cuevas de Tora Bora en 2001, cuando sus guardaespaldas se negaron a dejarlo presentar resistencia y lo obligaron a cruzar a pie las montañas hacia Pakistán. De seguro pasó algún tiempo en Karachi; estaba obsesionado con esa ciudad: hasta me dio fotografías de grafitis de adhesión a su causa en los muros de la antigua capital paquistaní, y elogiaba a los imanes locales.

Sus relaciones con otros musulmanes eran un misterio. Cuando me reuní con él en Afganistán, en un principio tenía miedo del talibán y se negó a dejarme ir a Jalalabad de noche desde su campamento: me entregó a sus lugartenientes de Al Qaeda para que me protegieran en el viaje al día siguiente. Sus seguidores odiaban a los musulmanes chiítas por herejes; para ellos todos eran dictadores e infieles, aunque Bin Laden estaba dispuesto a cooperar con los ex baazistas iraquíes contra los ocupantes estadunidenses de su patria y lo dijo así en una grabación de audio que la CIA típicamente pasó por alto. Nunca elogió a Hamas y apenas si era digno de la definición de guerrero sagrado que ese grupo le dedicó este lunes, la cual llegó, como de costumbre, directamente a manos israelíes.

En los años posteriores a 2001, tuve una débil comunicación indirecta con Bin Laden. Una vez me reuní con uno de los socios en los que confiaba en Al Qaeda, en una ubicación secreta en Pakistán. Escribí una lista de 12 preguntas, la primera de las cuales era obvia: ¿qué clase de victoria podía proclamar, cuando sus acciones condujeron a la ocupación por Washington de dos naciones musulmanas? Durante semanas no hubo respuesta. Luego, un fin de semana, cuando esperaba para dar una conferencia en San Luis Misuri, en Estados Unidos, me dijeron que Al Jazeera acababa de difundir una nueva cinta de Bin Laden. Y una a una –sin mencionarme– contestó mis 12 preguntas. Y sí, quería que los estadunidenses fueran al mundo musulmán… para así poder destruirlos.

Cuando Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal, fue secuestrado, escribí un largo artículo en The Independent, en el que suplicaba a Bin Laden que le salvara la vida. Pearl y su esposa me cuidaron cuando fui golpeado en la frontera afgana, en 2001; él incluso me dio el contenido de su libro de contactos. Mucho tiempo después me dijeron que Bin Laden había leído mi reporte con tristeza. Pero Pearl ya había sido asesinado. O eso dijo Osama.

Las obsesiones de Bin Laden infestaron a su familia. Una esposa lo dejó, otras dos parecen haber muerto en el ataque estadunidense del domingo. Conocí a uno de sus hijos, Omar, en Afganistán, en 1994; estaba con su padre. Era un niño guapo y le pregunté si era feliz. , me respondió en inglés. Pero el año pasado publicó un libro llamado Living Bin Laden, en el que, al describir cómo su padre mató a los perros que él amaba en un experimento de guerra química, lo llamó un hombre malvado. En ese libro también recordó nuestro encuentro, y concluyó que debió haberme dicho que no era un niño feliz.

Para el mediodía de este lunes ya había yo recibido tres llamadas telefónicas de árabes, todos seguros de que los estadunidenses mataron al doble de Bin Laden, igual que muchos iraquíes creen que los hijos de Saddam Hussein no perecieron en 2003, y que el propio Saddam tampoco fue ahorcado. A su debido tiempo, Al Qaeda nos lo dirá. Por supuesto, si todos estamos equivocados y era un doble, veremos un video más del verdadero Bin Laden… y el presidente Obama perderá la próxima elección.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

La muerte reciente de Osama Bin Laden, un gigantesco montaje de Obama y la CIA?

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La gran mentira de Obama… ?

Madrid, 2 de mayo de 2011. José Antonio Osorio Rodríguez, redaccion opiniondigital.esjoseantonio@opiniondigital.es

El premio Nobel y presidente norteamericano Hussein Barack Obama miente al mundo. Es de sobras conocido que Osama Bin-Laden lleva muerto al menos desde el año 2007.

El mayor patrimonio de una nación es su credibilidad, y los USA la han dilapidado. Lo más inquietante no es lo que hacen, sino otra cosa. Esta gente nunca da “puntada sin hilo” y me temo que se esté preparando algo y esto sea una pre- constitución de prueba que justifique algún tipo de evento posterior.

Deberíamos hacernos  varias preguntas sobre la noticia del día que es la presunta muerte de Osama Bin-Laden a manos de un comando SEAL de la US-Navy.

Sobre todo porque es de sobras conocido que Osama Bin-Laden lleva criando malvas al menos desde el año 2007 como poco. Lo sabemos no por ciencia infusa sino a raíz  de un vídeo que recoge la última entrevista que hizo la ex primera ministra paquistaní Bennazir Buttho al presentador Sir. David Frost (ExBBC) el 2 de Noviembre de ese año para la cadena de televisión quatarí Al-Jazzera, justo antes del atentado que le costó la vida.

En ella Bennazir Buttho, entre otras muchas cosas, desveló que Osama Bin-Laden había sido muerto por el británico de nacimiento Omar Sheikh (Por cierto este vídeo lo emitió CENSURADO la BBC).

Ahmed Omar Saed Sheikh, alias "Mustafa Muhammad Ahmad" que  según el  libro  “In the line of fire” del ex – presidente paquistaní Pervez Musharraf fue reclutado por el  MI6 británico mientras estudiaba en Londres ciencias económicas habiendo servido como agente durante la guerra en los Balcanes implicándose en acciones jihadistas y convirtiéndose probablemente en agente doble por aquel entonces, antes de trabajar para el ISI (Servicio secreto paquistaní).

Este individuo aparece implicado en numerosos atentados terroristas incluida la decapitación de varios compatriotas británicos suyos entre otros.

No tengo porque dudar de la palabra de Bennazir Buttho, la que fue dos veces primera ministra de un país musulmán (Paquistán) e iba a por la tercera cuando la asesinaron, descendiente de la saga familiar de Alí Buttho y cuyo marido es el actual presidente paquistaní.

Si tengo dudas sobre la película que nos presenta Barak Hussein Obama ahora mismo, con una operación de comandos navales que matan a Osama Bin-Laden y tiran su cuerpo al mar, mientras por internet circula una foto trucada del supuesto cadáver.

Más complicado es creer a un país que lleva mintiendo al mundo desde el principio, y no hablo ya de las serias y fundadas dudas sobre la versión oficial de los atentados del 11-S sino de algunas probadas fehacientemente como la mentira de las armas de destrucción masiva iraquíes que incluso el ex – presidente George Walker Bush admite que no existían en su libro autobiográfico “Decission points”.

Estados Unidos y, en particular, su presidente George W. Bush habían inflado deliberadamente informes de inteligencia y habían mentido sobre las armas de Iraq para justificar una invasión del país. El Center for Public Integrity afirmó que el gobierno del presidente Bush hizo un total de 935 declaraciones falsas entre 2001 y 2003 sobre la supuesta amenaza de Iraq a los Estados Unidos.

Bush hizo a sabiendas 232 declaraciones falsas sobre las armas de destrucción masiva y otras 28 sobre las supuestas relaciones de Iraq con al-Qaeda. La construcción de una poderosa bomba nuclear por parte de Sadam era algo inminente, aseguraban diariamente portavoces del Pentágono, del Departamento de Estado y la Casa Blanca, aseveraciones que eran repetidas sin matiz alguno por Tony Blair, José María Aznar y el resto de cómplices.

En septiembre de 2002 el Congreso aprobaba por amplia mayoría el uso de la fuerza contra Iraq. De nada valían los informes sobre el terreno de los cientos de expertos de la ONU dirigidos por Hans Blix, en los que se aseguraba que Iraq no contaba con la capacidad armamentística que se le adjudicaba, que gran parte de su arsenal había sido destruido en la Guerra del Golfo y que los constantes controles a los que era sometido imposibilitaban el desarrollo de armas de destrucción masiva.

“La verdad es la primera víctima de una guerra”, dijo el congresista estadounidense Hiram Johnson en 1917. El presente artículo da cuenta de un hecho propagandístico, una mentira fríamente calculada, que logró conmocionar a la opinión pública norteamericana con el fin de que el gobierno de George Bush (padre) lograse su apoyo para intervenir en la Guerra del Golfo de 1990.

Para que la opinión pública de Estados Unidos estuviese a favor de una intervención de su país tras la Guerra Fría y después del trauma que dejó enesta sociedad la Guerra de Vietnam, el Gobierno necesitaba inventarse una razón de peso para lanzarse a su aventura militar en Irak y como parece ser su estilo, la ausencia real de tal razón nunca fue un obstáculo.

Esta “razón” fue proporcionada Hill & Knowlton, una gran compañía publicitaria de la época y que se dicen que era también “especialista en maquillar dictaduras”. Esta empresa fue contratada por el gobierno kuwaití. Necesitaban ponerle cuernos y rabo a Sadam Hussein y al ejército iraquí, así es que el “testimonio” de una joven enfermera de un hospital kuwaití salió en todas las pantallas de televisión relatando que el ejercitó iraquí había entrado en su hospital y había desconectado y robado  todas las incubadoras que allí había, dejando a 312 recién nacidos muriendo en el suelo. La joven lloraba desconsolada.

Dieron un gran golpe de efecto. Saddam era satanás, Irak el averno y la opinión pública norteamericana lloraba exigiendo que su país salvase a Kuwait; la guerra se convirtió entonces en un necesario “rescate para restaurar la democracia”. Stauber y Rampton escriben: "Todo gran evento propagandístico necesita lo que los periodistas llaman el –gancho-, algo que provoca una fuerte reacción emocional y hace que la noticia no se olvide. En el caso de la guerra del Golfo, el –gancho- lo inventó Hill & Knowlton". 

Investigado el caso, se ha dado cuenta de que este testimonio fue una invención: la joven que relató la dramática historia no era otra que la hija del embajador de Kuwait en Estados Unidos –miembro de la familia real de aquel país–, que además no se encontraba allí en el momento de los supuestos hechos, y varias entrevistas a trabajadores de aquel hospital niegan rotundamente la masacre. Incluso Amnistía Internacional tuvo que rectificar las declaraciones que había hecho al respecto.

Podría seguir enumerando embustes con origen en el gobierno de los EE.UU pero cualquiera puede entretenerse con google buscando ejemplos y no considero necesario alargar más este artículo. Solo quiero reseñar que si el mayor patrimonio de una nación es su credibilidad, entonces los USA tienen un gravísimo problema ya que la han dilapidado y no les queda ni una pizca. ¿Por qué iban a cambiar su costumbre y decir la verdad ahora contándonos una historia de “hazañas bélicas” con un comando naval que mata a Bin-Laden sin sufrir ni una baja, se lo lleva y tira el cadáver al mar?

Creo más las palabras de Bennazir Buttho que las de Barak Hussein Obama o cualquier otra fuente oficial norteamericana. No se puede engañar continuamente a todo el mundo y pretender hacerlo con historias tan inverosímiles como estas.

Lo que más me inquieta no es lo que hacen, sino otra cosa. Esta gente nunca da “puntada sin hilo” y me temo que se esté preparando algo y esto sea una pre-constitución de prueba que justifique algún tipo de evento posterior. Lo que nos debe ocupar ahora es el porqué hacen esto y lo hacen precisamente ahora… ¡Ojo con los próximos acontecimientos!

José Antonio Osorio Rodríguez

http://www.opiniondigital.es/articles/189-La-gran-mentira-de-Obama.asp

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Written by Eduardo Aquevedo

2 mayo, 2011 at 18:29

Publicado en EE.UU, INFORMACION, MANIPULACION

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