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La OTAN quiere guerra…

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Pere Ortega* – público.es.

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La crisis desatada en Ucrania por el derrocamiento del gobierno pro-ruso presidido por Yanukóvich se agravó con la secesión de Crimea y su anexión a Rusia. Crisis que ha enfrentado a Rusia con el bloque atlántico dirigido por EEUU. Solo los más ingenuos podían suponer que Putin se cruzaría de brazos mientras la UE y la OTAN iban añadiendo estados a su bloque económico y militar. Pues hoy, Rusia ya no es aquel debilitado país que en 1991 se derrumbó y fragmentó en 14 repúblicas, dando lugar a que algunas de ellas se incorporaran a la OTAN (Estonia, Letonia y Lituania); y que países que formaron parte del desaparecido Pacto de Varsovia también se lanzaran en brazos de la OTAN (Polonia, Bulgaria, Albania, Rumania, R. Checa, Eslovaquia y Hungría).

Rusia, gracias a sus recursos en hidrocarburos y de la mano de un oligarca con ansias de grandeza, Putin, ha decidido echar un pulso al bloque atlántico y defender su lugar en el mundo. Un tipo, Putin, que ya había demostrado su prepotencia, pues igual alardeaba de musculatura paseando a caballo a pecho descubierto que enseñaba músculo militar masacrando chechenos o apoyando la secesión de Abjazia y Osetia del Sur de Georgia. Ahora ha hecho lo propio en Crimea, una región con mayoría de población rusa.

Pero la respuesta de Barack Obama no es menos sorprendente. Obama ha venido rápidamente a Europa a pedir a sus aliados que se debe reactivar la OTAN. Es decir, que si algunos mandatarios europeos dudaban de la necesidad de tener un bloque militar sin una misión clara, hecho que la tenía sumida en una crisis permanente, pues la misión otorgada en la cumbre de Lisboa, en 2010, de ejercer de policía de seguridad mundial no acababa de funcionar. Recordemos que en Afganistán la intervención fue posterior a los ataques y de apoyo logístico, y que en Libia si bien en su inicio lideró los ataques luego dejó que fueran los países europeos quienes llevaran el peso de la operación. Ahora, tras la crisis de Crimea, Obama ha dado pleno sentido a la existencia de la OTAN: contener las ínfulas expansionistas de Rusia. Recalcando que la potencia militar es la mejor de las formas para hacer frente a la inseguridad en política internacional. Insistiendo en que el uso de la fuerza es la mejor política disuasoria frente a las veleidades expansionistas de otras naciones.

La propuesta de Obama a sus aliados consiste en que no se baje la guardia y se gaste mucho más en Defensa, porque los rivales, Rusia y China lo están haciendo, y en cambio Europa Occidental solo dedica al gasto militar un 1,4% del PIB como promedio, frente al 3,7% de EEUU.

Sin embargo, la realidad es tozuda y por mucho teatro que gaste Obama el mundo hoy es interdependiente. La Europa Occidental, Rusia, EEUU y China tienen tan estrechas relaciones financieras, comerciales y estratégicas que no se enzarzarán en nuevas guerras frías. Obama, Putin, Merkel… saben que los depósitos monetarios, la deuda y los hidrocarburos, por mencionar sólo tres elementos, los tienen atados de pies y manos entre ellos, lo que hace imposible graves sanciones y menos aún nuevas guerras frías. Sólo juegan al ajedrez y crean nuevas tensiones. Lo triste es que algunos estados se dejarán arrastrar por las palabras de Obama para beneficiar al complejo militar industrial, que aprovechará la ocasión para intentar vender más armas

Pero no será fácil convencer a la población europea, especialmente la de aquellos países que, como el nuestro, sufren una crisis que diezma el bienestar, de que se embarquen en grandes dispendios para modernizar sus ejércitos y adquirir armamentos. Será difícil convencer a las poblaciones de que el peligro ruso es superior al peligro de la inseguridad que proporcionan los ajustes de los gobiernos en políticas sociales.

Las guerras, ni frías ni calientes. Los estados, cuanto más desarmados mejor. La seguridad, mejor humana que militar. Las relaciones internacionales son la posibilidad de hacer la paz por otros medios. Pues eso, que la hagan negociando.

*Centre Delàs d’Estudis per la Pau

Written by Eduardo Aquevedo

2 abril, 2014 at 23:59

Günter Grass contra el ataque israelí a Irán: el poema…

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Günter Wilhelm Grass, premio Nobel de Literatura 1999, es un intelectual alemán reconocido por su compromiso con la cultura, la política y los derechos humanos. Desde su casa en Mon (isla de Dinamarca) escribió un poema sobre un conflicto que no debería ocurrir:
04/04/2012| 07:58
Submarino alemán tipo Dolphin para Israel.
Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.
Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor…
digo lo que hay que decir.

Written by Eduardo Aquevedo

10 abril, 2012 at 0:08

Libia, lo justo y lo injusto…

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LMD

Todos los pueblos del mundo

que han lidiado por la libertad

han exterminado al fin a sus tiranos .”

Simón Bolívar

Los insurgentes libios merecen la ayuda de todos los demócratas. El coronel Gadafi es indefendible. La coalición internacional que lo ataca carece de credibilidad. No se construye una democracia con bombas extranjeras. Por ser en parte contradictorias, estas cuatro evidencias nutren cierto malestar, en particular en el seno de las izquierdas, con respecto a la operación Amanecer de la Odisea comenzada el pasado 19 de marzo.

La insurrección de las sociedades árabes constituye el mayor acontecimiento político internacional desde el derrumbe, en Europa, del socialismo autoritario de Estado en 1989. La caída del muro del Miedo en las autocracias árabes es el equivalente contemporáneo de la caída del muro de Berlín. Un auténtico terremoto mundial. Por producirse en el área de mayores reservas de hidrocarburos del planeta, y en el epicentro del “foco perturbador” del mundo (ese “arco de todas las crisis” que va de Pakistán al Sahara Occidental, pasando por Irán, Afganistán, Irak, Líbano, Palestina, Somalia, Sudán, Darfur y Sahel), su onda de expansión modifica toda la geopolítica internacional.

Algo se rompió para siempre en el mundo árabe el pasado 14 de enero. Ese día, manifestantes tunecinos que desde hacía semanas reclamaban en las plazas libertad y democracia, consiguieron derrocar al déspota Ben Alí. Comenzaba el deshielo de las viejas tiranías árabes. Un mes después, en Egipto, corazón de la vida política árabe, un poderoso movimiento de protesta social expulsaba a su vez del poder al general Mubarak. Entonces, como si de repente descubriesen que los regímenes autoritarios, desde Marruecos hasta Bahréin, fuesen colosos con pies de arena, decenas de miles de ciudadanos árabes se lanzaron a las plazas gritando su hartazgo infinito de los ajustes sociales y de las dictaduras (1).

La fuerza espóntanea de estos vientos de libertad sorprendió a todas las cancillerías del mundo. Cuando comenzaron a soplar sobre las dictaduras aliadas de Occidente (en Túnez, Egipto, Marruecos, Jordania, Arabia Saudí, Bahréin, Irak, Yemen), las grandes capitales occidentales, empezando por Washington, Londres y París, se sumieron en un prudente mutismo, o alternaron declaraciones que revelaban su profundo malestar ante el riesgo de ver desaparecer a sus “amigos dictadores” (2).

Mucho más sorprendente fue, durante esta primera fase (de mediados de diciembre a mediados de febrero), el silencio de los gobiernos progresistas de América Latina, considerados por toda una parte de la izquierda internacional como su principal referente contemporáneo. Sorpresa tanto más grande puesto que estos Gobiernos tienen mucho en común con el movimiento insurreccional árabe: habían llegado al poder mediante las urnas, aupados por poderosos movimientos sociales (en Venezuela, Brasil, Uruguay y Paraguay) que, en varios países (Ecuador, Bolivia, Argentina), después de haber resistido a dictaduras militares, también habían derrocado pacíficamente a gobernantes corruptos.

Inmediata debía de haber sido allí la solidaridad con las insurrecciones árabes, réplicas de sus propios alzamientos cívicos. No lo fue. Y eso que el carácter izquierdista del movimiento no ofrecía dudas. El conocido intelectual egipcio Samir Amin lo describe así: “Las fuerzas principales en movimiento durante los meses de enero y de febrero eran de izquierdas. Demostraron que tenían una resonancia popular gigantesca pues llegaron a movilizar a ¡más de quince millones de manifestantes en todo Egipto! Los jóvenes, los comunistas, fragmentos de las clases medias democráticas constituyeron la columna vertebral de ese movimiento” (3).

A pesar de ello, hubo que esperar al 14 de febrero -o sea tres días después de la caída del odiado Mubarak y un día antes del comienzo de la insurrección popular en Libia- para que, por fin, un líder latinoamericano calificase la rebelión árabe de “revolucionaria” en una declaración que explicaba con lucidez: “Los pueblos no desafían la represión y la muerte, ni permanecen noches enteras protestando con energía, por cuestiones simplemente formales. Lo hacen cuando sus derechos legales y materiales son sacrificados sin piedad a las exigencias insaciables de políticos corruptos y de los círculos nacionales e internacionales que saquean el país” (4).

Pero cuando, naturalmente, esa rebelión se extendió a los Estados autoritarios del mal llamado “socialismo árabe” (Argelia, Libia, Siria), cayó de nuevo un pesado mutismo en las capitales del progresismo latinoamericano. Políticamente podía aún interpretarse de dos maneras: simple prolongación del prudente silencio que hasta entonces, globalmente, habían observado esas cancillerías con respecto a acontecimientos muy alejados de sus principales centros de interés; o expresión de un malestar político frente al riesgo de perder, en su pulso con el imperialismo, a aliados estratégicos…

Ante el peligro de que triunfase esta segunda opción, varios intelectuales relevantes (5) avisaron de inmediato que ello significaría algo impensable para Gobiernos seguidores del mensaje universal del bolivarianismo. Porque sería afirmar que una relación estratégica entre Estados es más importante que la solidaridad con los pueblos en lucha. Lo cual conduciría, más tarde o más temprano, a cerrar los ojos ante cualquier eventual atrocidad contra los derechos humanos (6). Y en este caso el ideal solidario de la revolución latinoamericana naufragaría en el helado océano de la Realpolitik.

En el tablero de la política internacional, la Realpolitik (definida por Bismarck, el “canciller de hierro” prusiano, en 1862) considera que los países se reducen a sus Estados. Jamás toma en cuenta a sus sociedades. Según ella, los Estados se mueven sólo en función de sus fríos intereses y de sus alianzas estratégicas (cuya finalidad esencial es la preservación del Estado, no la protección de la sociedad). Desde la paz de Westfalia en 1648, la doctrina geopolítica establece que la soberanía de los Estados es intangible en virtud del principio de no-injerencia, y que un Gobierno, sea cual sea el modo en que llegó al poder, tiene total libertad de hacer lo que quiera en sus asuntos internos.

Semejante idea de la soberanía -que sigue siendo dominante- ha visto erosionada su legitimidad desde el final de la Guerra Fría en 1989. Y ello en nombre de los derechos de los ciudadanos, y de una concepción más ética de las relaciones internacionales. Las dictaduras, cuyo número se reduce de año en año, van resultando cada vez más ilegítimas en criterios del derecho internacional. Y moralmente inaceptables porque, entre otros graves abusos, desposeen a las personas de sus atributos de ciudadano.

Basado en este razonamiento, se desarrolló en los años 1990, el concepto de derecho de injerencia o deber de asistencia que condujo, pese a aceptables pretextos de fachada, a desastres político-humanitarios de gran envergadura en Kosovo, Somalia, Bosnia… Y finalmente, bajo la conducción de los neoconservadores estadounidenes, al desastre total de la guerra de Irak (7).

Pero tan trágicos fracasos no han interrumpido la idea de que un mundo más civilizado debe ir abandonando una concepción de la soberanía interna establecida hace casi cuatro siglos en nombre de la cual poderes no elegidos democráticamente han cometido (y cometen) incontables atrocidades contra sus propios pueblos.

En 2006, las Naciones Unidas, en su Resolución 1674, han hecho de la protección de los civiles, incluso contra su propio Gobierno cuando éste usa armas de guerra para reprimir manifestaciones pacíficas, una cuestión fundamental. Que modifica, por primera vez desde el Tratado de Westfalia, -en materia de derecho internacional- la concepción misma de la soberanía interna y del principio de no-injerencia. La Corte Penal Internacional (CPI), creada en 2002, va en idéntico sentido.

Y en ese mismo espíritu, muchos líderes latinoamericanos denunciaron con justa razón la pasividad o la complicidad de grandes potencias democráticas ante los graves crímenes cometidos contra la población civil, entre 1970 y 1990, por las dictaduras militares en Chile, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y tantos otros países mártires de Centro y Suramérica.

Por eso sorprendió que, cuando en Libia, a partir del 15 de febrero, empezaron las protestas sociales pacíficas, inmediatamente reprimidas por las fuerzas del coronel Gadafi con desmedida violencia (233 muertos en los primeros días) (8), ningún mensaje de solidaridad con los civiles reprimidos llegase de América Latina. Ni tampoco al estallar, el 20 de febrero, el “Tripolitazo“: cuando unos 40.000 manifestantes denunciaron la carestía de la vida, la degradación de los servicios públicos, las privatizaciones impuestas por el FMI, y la ausencia de libertades.

Igual que durante el “Caracazo” del 27 de febrero de 1989 en Venezuela, esa insurrección tripolitana, retransmitida por decenas de testigos oculares, se extendió como reguero de pólvora por toda la capital, se multiplicaron las barricadas, ardió la sede del Gobierno, las comisarías fueron incendiadas, los locales de la televisión oficial saqueados, el aeropuerto ocupado y el palacio presidencial asediado. El régimen libio empezó a tambalearse.

En semejantes circunstancias, cualquier otro dirigente razonable hubiese entendido que la hora de negociar y de abandonar el poder había llegado (9). No así el coronel Gadafi. A riesgo de sumir a su país en una guerra civil, el “Guía”, en el poder desde hace 42 años, explicó que los manifestantes eran “jóvenes a los que Al Qaeda había drogado echándoles píldoras alucinógenas en el Nescafé“… (10). Y ordenó a las Fuerzas Armadas reprimir las protestas a cañonazos y con fuerza extrema. El canal Al Jazeera mostró los aviones militares ametrallando a los manifestantes civiles (11).

En Bengasi, para defenderse contra la brutalidad de la represión, un grupo de protestatarios asaltó un arsenal de la guarnición local y se apoderó de miles de armas ligeras. Varios destacamentos militares, enviados por Gadafi para sofocar en sangre la protesta, se sumaron, con tanques y pertrechos, a la rebelión. En condiciones muy desfavorables para los insurrectos, empezaba la guerra civil.  Un conflicto impuesto por Gadafi contra un pueblo que estaba pidiendo pacíficamente el cambio.

Hasta ese momento, las capitales de la América Latina progresista siguen silenciosas. Ni una palabra de solidaridad, ni tan siquiera de compasión con los rebeldes civiles que luchan y mueren por la libertad.

Hasta que, el 21 de febrero, en un intento de alejar cualquier acusación contra ella, la diplomacia británica -cuya responsabilidad es central en la rehabilitación del coronel Gadafi a partir de 2004 en la escena internacional- por la voz del ministro de Exteriores William Hague, anuncia que el líder libio “podría haber huido de su país y estar dirigiéndose a Venezuela” (12).

Es falso. Y Caracas lo desmiente rotundamente. Pero los medios de comunicación internacionales muerden el cebo, y ponen de inmediato los focos sobre la conexión que el Foreign Office ha sugerido. Minimizando los ostentosos recibimientos del dictador libio en Roma, Londres, París o Madrid, la prensa mundial insiste en las relaciones del “Guía” con Caracas. El propio Gadafi cae en la celada y también menciona a Venezuela en su primer discurso desde el comienzo de las protestas. Lo hace para negar su huida a ese país, pero ello da pie a nuevas especulaciones sobre el “eje Trípoli-Caracas“. Gadafi añade: “Los manifestantes son ratas, drogados, un complot de extranjeros, de norteamericanos, de Al Qaeda y de locos” (13).

Esta perezosa jácara del “complot norteamericano” es retomada como argumento por varios dirigentes progresistas suramericanos – Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, entre otros – , para expresar ahora, cada uno a su modo, una clara solidaridad con el dictador libio (14) bajo los sufridos pretextos de que la “situación es confusa“, que los “medios de comunicación mienten” y que “nadie sabe quiénes son los rebeldes“.

Ni una frase de compunción hacia un pueblo sublevado contra un tirano militar que manda disparar contra sus propios ciudadanos. Ninguna alusión tampoco a la famosa sentencia del Libertador Simón Bolívar: “Maldito sea el soldado que vuelve las armas contra su pueblo“, doctrina fundamental del bolivarianismo.

La inmensidad del error político sobrecoge. Una vez más, unos gobiernos progresistas conceden prioridad, en materia de relaciones internacionales, a cínicas consideraciones estratégicas que se hallan en perfecta contradicción con su propia naturaleza política. ¿Les conducirá ese razonamiento a expresar también su apoyo a otro infrecuentable tiranillo local, Bachar El Asad, presidente de Siria, un país que vive bajo estado de alarma desde 1962 y cuyas fuerzas de represión tampoco han dudado en disparar con fuego real contra pacíficos manifestantes desarmados?

En lo que respecta a Libia, la única iniciativa latinoamericana positiva, fue la del presidente de Venezuela Hugo Chávez quien propuso, el 1 de marzo, el envío a Trípoli de una Comisión internacional de mediación constituida por representantes de países del Sur y del Norte para tratar de poner fin a las hostilidades y negociar un acuerdo político entre las partes. Rechazada por Seif el Islam, el hijo del “Guía”, pero aceptada por Gadafi, esta importante tentativa de mediación será torpemente descartada por Washington, París, Londres y los propios insurgentes libios.

A partir de ahí, las cancillerías progresistas suramericanas van a insistir en su apoyo a un perfecto iluminado. Hace, en efecto, decenios que Muamar el Gadafi dejó de ser aquel capitán revolucionario que, en 1969, derrocó a la monarquía, expulsó de su país las bases militares estadounidenses y proclamó una singular “República árabe y socialista”.

Desde el final de los años 1970, su errática trayectoria y sus delirios ideológicos (véase su disparatado Libro Verde) lo han convertido en un dictador imprevisible, tornadizo y jactancioso. Semejante a aquellos tiranos locos que América Latina conoció en el siglo XIX con el nombre de “caudillos bárbaros” (15). Ejemplos de sus trastornos: la expedición militar de 3.000 hombres que lanzó, en 1978, en auxilio del sanguinario Idi Amín Dadá, otro demente presidente de Uganda… O su afición a un juego erótico con chicas menores llamado “bunga bunga” que le enseñó a su socio italiano Silvio Berlusconi… (16).

Gadafi jamás se ha sometido a ninguna elección. En torno a su imagen ha establecido un culto de la personalidad que linda con el endiosamiento. En la “masocracia” (Jamahiriya) libia no existe ningún partido político, sólo hay “comités revolucionarios”. Habiéndose autoproclamado “Guía” vitalicio de su país, el dictador se considera por encima de las leyes. En cambio, el vínculo familiar es, según él, fuente de Derecho. Basado en ello, por antojo, nombró a sus hijos para los puestos de mayor responsabilidad del Estado y los de mayor rentabilidad en los negocios.

Tras la (ilegal) invasión de Irak en 2003, temiendo ser el siguiente de la lista, Gadafi se arrodilló ante Washington, firmó acuerdos con la Administración de Bush, erradicó sus armas de destrucción masiva e indemnizó a las víctimas de sus atentados terroristas. Para complacer a los “neocons” estadounidenses se erigió en un perseguidor de Osama Ben Laden y de la red Al Qaeda. Estableció también acuerdos con la Unión Europea para convertirse en cancerbero retribuido de los emigrantes africanos. Pidió ingresar en el FMI (17), creó zonas especiales de libre comercio, cedió los yacimientos de hidrocarburos a las grandes transnacionales occidentales y eliminó los subsidios a los productos alimenticios de primera necesidad. Inició el proceso de privatización de la economía, lo que provocó un importante aumento del desempleo y agravó las desigualdades.

E l “Guía” protestó contra el derrocamiento del dictador tunecino Ben Alí a quien consideraba como “el mejor gobernante de la historia de Túnez”. En materia de inhumanidad, sus fechorías son incontables. Desde su apoyo a conocidas organizaciones terroristas hasta su demostrada participación en atentados contra aviones civiles, pasando por su encarnizamiento contra cinco inocentes enfermeras búlgaras torturadas durante años en prisión, o el fusilamiento sin juicio, en la siniestra cárcel Abú Salim de Trípoli, en 1996, de un millar de prisioneros originarios de Bengasi (18).

La actual revuelta empezó precisamente en esa ciudad cuando, el 15 de febrero, las familias de estos fusilados, animadas por las protestas en los países árabes, se echaron a la calle para exigir pacíficamente la liberación del abogado Fathy Terbil quien, desde hace quince años, defiende el derecho a recuperar los cuerpos de sus parientes ejecutados (19). Las imágenes mostrando la brutalidad de la represión de esta manifestación – difundidas por las redes sociales y el canal Al Jazeera – escandalizaron a la población. Al día siguiente, las protestas se habían ampliado masivamente y extendido a otras ciudades. Sólo en Bengasi, 35 personas fueron asesinadas por la policía y las milicias gadafistas (20).

Tan alto grado de ensañamiento contra la población civil (21) hizo legítimamente temer, a mediados de marzo, cuando las huestes gadafistas empezaron a cercar Bengasi, que se cometiese un baño de sangre. En un discurso dirigido a “las ratas” de esa ciudad, el “Guía” dejó muy claras sus intenciones: “Llegamos esta noche. Empezad a prepararos. Os iremos a sacar del fondo de vuestros armarios. No habrá piedad” (22).

En ayuda de los asediados libios, que reclamaban a gritos ayuda internacional (23), deberían haber acudido en primer lugar los pueblos recientemente liberados de Túnez y Egipto. Era su responsabilidad principal. Pero lamentablemente los Gobiernos de estos dos países no supieron estar a la altura de las circunstancias históricas.

En ese contexto de urgencia, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó, el 17 de marzo, la resolución 1973 que establece un régimen de exclusión aérea en Libia con el fin de proteger a la población civil y hacer cesar las hostilidades (24). La Liga Árabe había dado su acuerdo preliminar. Y, cosa excepcional, la resolución fue presentada por un Estado árabe: el Líbano (además de Francia y Reino Unido). Ni China, ni Rusia, que disponen de derecho de veto, se opusieron. Brasil y la India tampoco votaron en contra. Varios países africanos se pronunciaron a favor: Sudáfrica (la patria de Mandela), Nigeria y Gabón. Ningún Estado se opuso.

Se puede estar en contra de la estructura actual de Naciones Unidas, o estimar que su funcionamiento deja mucho que desear. O que las potencias occidentales dominan esa organización. Son críticas aceptables. Pero, por ahora, la ONU constituye la única fuente de derecho internacional. En ese sentido, y contrariamente a las guerras de Kosovo o de Irak que nunca tuvieron el aval de la ONU, la intervención actual en Libia es legal, según el derecho internacional; legítima, según los principios de la solidaridad entre demócratas; y deseable, para la fraternidad internacionalista que une a los pueblos en lucha por su libertad.

Se podría añadir que potencias musulmanas reticentes en un primer momento como Turquía han acabado por participar en la operación.

Se podría recordar también que si Gadafi, como era su intención, hubiese anegado en sangre la insurrección popular, habría enviado una señal de vía libre a los demás tiranos de la región. Alentándolos de ese modo a aplastar ellos también, sin miramientos, las protestas locales. Basta con observar que, en cuanto las tropas de Gadafi se aproximaron a sangre y fuego en medio de la pasividad internacional a Bengasi, los regímenes de Bahréin y de Yemen no dudaron ya en disparar con fuego real contra los manifestantes pacíficos. No lo habían hecho hasta entonces. Pero apostaron a su vez por el inmovilismo internacional.

La Unión Europea, en particular, tiene una responsabilidad específica en este asunto. No sólo militar. Es menester pensar en la próxima etapa de consolidación de las nuevas democracias que van a ir surgiendo en esta región tan vecina. Apoyar la “primavera árabe” supone asimismo el lanzamiento de un verdadero “Plan Marshall”, o sea, una ayuda económica masiva “semejante a la que se ofreció a Europa del Este después de la caída del muro de Berlín” (25).

¿Significa todo esto que la operación Amanecer de la Odisea no plantea problemas? En absoluto. En primer lugar, porque los Estados u Organizaciones que la capitanean (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, OTAN) son los “sospechosos habituales” implicados en múltiples aventuras guerreras sin la mínima cobertura legal, legítima o humanitaria. Aunque esta vez los objetivos de solidaridad democrática parecen más evidentes que los nexos con la seguridad nacional de Estados Unidos, cabe preguntarse ¿desde cuándo les ha importado a estas potencias la democracia en Libia? Por ello carecen de credibilidad.

Segundo: existen otras injusticias en esta misma región -el sufrimiento palestino, la intervención militar saudí en Bahréin contra la indefensa mayoría chií, la desproporcionada brutalidad de los Gobiernos de Yemen y de Siria…- ante las cuales las mismas potencias que atacan a Gadafi hacen la vista gorda dando prueba de una doble moral.

Tercero: el objetivo debe ser el que fija la resolución 1973, y sólo ése: ni invasión terrestre, ni víctimas civiles. La ONU no ha dado licencia para derrocar a Gadafi, aunque bien parece que ese sea el objetivo final (e ilegal) de la operación. En ningún caso esta intervención debe servir de precedente para otras aventuras guerreras contra Estados situados en el punto de mira de las potencias occidentales dominantes.

Cuarto: la historia enseña (y el caso de Afganistán lo demuestra) que es más fácil entrar en una guerra que salir de ella. Y quinto: el olor a petróleo de toda esta operación apesta.

Los pueblos árabes están sin duda sopesando lo justo y lo injusto de la actual intervención militar en Libia. En su gran mayoría apoyan a los insurgentes (aunque se siga sin saber bien quiénes son y aunque se sospeche que varios elementos indeseables figuran en el actual Consejo Nacional de Transición). Por el momento, hasta finales de marzo, en ninguna capital árabe se han producido manifestaciones de rechazo a la operación. Al contrario, como estimuladas por ella, nuevas protestas contra las autocracias se intensificaron en Marruecos, Yemen, Bahréin… Y sobre todo en Siria.

Obtenida la zona de exclusión aérea y a salvo ya la población civil de Bengasi, las dos principales exigencias de la Resolución 1973 estaban cumplidas a finales de marzo. Aunque otras demandas no lo estaban aún (el cese el fuego por parte de las fuerzas gadafistas, y la garantía por éstas de acceso seguro a la ayuda humanitaria internacional), a partir de ese momento los bombardeos debieron cesar. Tanto más cuanto la OTAN, que no ha recibido mandato internacional para ello, ha asumido el 31 de marzo el liderazgo militar de la ofensiva. La Resolución tampoco autoriza a armar, entrenar y dirigir militarmente a los rebeldes. Porque ello supone un mínimo de fuerzas extranjeras (“comandos especiales”) presentes en el suelo libio, lo cual está explícitamente excluido por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad.

Es urgente que los miembros de ese Consejo de la ONU vuelvan ahora a consultarse; que se tenga en cuenta la posición de China, Rusia, la India y Brasil para imponer un alto el fuego inmediato y buscar una salida no militar al drama libio.

Una solución que tome en cuenta también la iniciativa de la Unión Africana, garantice la integridad territorial de Libia, impida toda invasión terrestre de fuerzas extranjeras, preserve las riquezas del subsuelo contra la rapacidad de algunas potencias foráneas, ponga fin a la tiranía, y reafirme la aspiración a la libertad y a la democracia de los ciudadanos.

En Libia, sólo una salida política negociada por todas las partes será justa.

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(1) Léase Ignacio Ramonet, “Cinco causas de la insurrección árabe”, Le Monde diplomatique en español, marzo de 2011.

(2) Léase Ignacio Ramonet, “Túnez, Egipto, Marruecos, esas dictaduras amigas”, http://www.monde-diplomatique.es/

(3) Christophe Ventura, “Entrevista con Samir Amin”, Mémoire des luttes, París, 29 de marzo de 2011.

(4) Fidel Castro, “La Rebelión Revolucionaria en Egipto”, Granma, La Habana, 14 de febrero de 2011.

(5) Léase, por ejemplo, Santiago Alba y Alma Allende, “Del mundo árabe a América Latina”, Rebelión, 24 de febrero de 2011; y Atilio Borón, “No abandonar a los pueblos árabes”, Página 12, Buenos Aires, 7 de marzo de 2011.

(6) Error que ya cometió dos veces la revolución cubana cuando apoyó la intervención militar del Pacto de Varsovia en Praga para aplastar la insurrección popular checoslovaca en agosto de 1968, y cuando aprobó la invasión de Afganistán por la Unión Soviética en diciembre de 1979.

(7) Léase Ignacio Ramonet, Irak, historia de un desastre, Debate, Madrid, 2005.

(8) Agencia Reuters, 21 de febrero de 2011. (9) En América Latina, ante protestas populares de gran envergadura, varios presidentes (elegidos democráticamente) se resignaron a renunciar a su cargo. Tres de ellos en Ecuador: Abdalá Bucarán, “por incapacidad mental”, en 1997; Jamil Mahuad, en 2000; y Lucio Gutiérrez, en 2002. Dos en Bolivia: Gonzalo Sánchez de Lozada, en 2003; y Carlos Mesa, en 2005. Uno en Perú, Alberto Fujimori, en 2000. Y otro en Argentina, Fernando de la Rúa, en 2001.

(10) El País, Madrid, 24 de marzo de 2011. (11) The Guardian, Londres, 21 de febrero de 2011.

(12) Agencia AFP, 21 de febrero de 2011. (13) http://www.rue89.com/2011/02/22/kadhafi-je-suis-a-tripoli-pas-au-venezuela-191416

(14) El más antiimperialista de los líderes árabes, Hassan Nasrallah, secretario general del Hezbolá libanés, ha declarado que es “irracional” decir que las revoluciones árabes, y singularmente la libia (que cuenta también con el apoyo de Irán), fueron preparadas en cocinas estadounidenses. Discurso del Hassan Nasrallah, 19 de marzo de 2011. http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=&inicio=0

(15) Alcides Arguedas, Los Caudillos bárbaros, editorial Vda L. Tasso, Barcelona, 1929. Léase también Max Daireaux, Melgarejo, Editorial Andina, Buenos Aires, 1966.

(16) Cf. Quentin Girard, “Toi vouloir faire bunga-bunga?”, Slate, París, 12 de noviembre de 2010. http://www.slate.fr/story/30061/bunga-bunga-berlusconi

(17) Léase “Le Rapport du FMI qui félicite la Libye”, in Mémoire des luttes, París, 11 de marzo de 2011. http://www.medelu.org/spip.php?article761

(18) Léase, Brian May, “Informe sobre Libia”, Amnistía Internacional, Londres, 27 de mayo de 2010. http://www.amnesty.be/doc/communiques-et-publications/Les-rapports-annuels/Le-rapport-annuel-2010/Moyen-Orient-et-Afrique-du-nord,2038/article/libye-16281

(19) Cf. Evan Hill, “The day the Katiba fell”, Al Jazeera English, 2 de marzo de 2011. http://english.aljazeera.net/indepth/spotlight/libya/2011/03/20113175840189620.html

(20) Ibid.

(21) Estos y otros crímenes han conducido al fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno Ocampo, a abrir una investigación contra Muamar el Gadafi, acusado de “crímenes contra la humanidad” por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

(22) Agencia AFP, 17 de marzo de 2011.

(23) Léase Khaled Al-Dakhil, “Pourquoi tant d’hésitations?”, Al-Hayat, Londres (reproducido por Courrier Internacional, París, 17 de marzo de 2011).

(24) http://www.un.org/spanish/docs/sc/

(25) Nouriel Roubini, “Un plan Marshall pour le printemps arabe”, Les Échos, París, 21 de marzo de 2011.

http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=e684c57b-e238-480d-b7f7-bcea31a481b9

 

Imperio otomano: lecciones sobre el drama de Libia…

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Revuelta en Magreb y medio oriente

Robert Fisk

Entre la furia del despertar árabe –para no mencionar nuestra propia crisis en torno a Libia, que se profundiza–, la vieja Constantinopla es una tónica, un recordatorio entre alminares y agua, palacios, museos, librerías, un viejo parlamento y un millar de pescaderías, que ésta fue en verdad la única capital unida que los árabes tuvieron jamás. Los sultanes llamaban a Beirut la joya de la corona de los otomanos, pero dos días de caminar las calles de la moderna Estambul –con decenas de miles de pasajeros abarrotando los viejos tranvías en la calle Independencia– me hicieron entender por primera vez lo minúsculo que era Líbano en el gran mapa otomano.

Tampoco se puede escapar de los otomanos. Allá en Taksim están las grandiosas embajadas antiguas británica y estadunidense; debajo de ellas, los grandes bancos de las potencias que se beneficiaron de las capitulaciones, y el hotel Gran Bretaña con sus extravagantes candelabros, que fue efímero hogar de Ataturk y Hemingway. De pronto me saca del ensueño una fotografía de 1917, de dos soldados turcos otomanos. Están en el desierto –¿Palestina, Siria, Arabia?– literalmente en harapos, con gorros como costales sobre las caras atormentadas y los pantalones colgando hechos jirones sobre las piernas. Resulta extraño ver uno de los primeros aviones de hélice detrás de ellos. ¿Serían ésos los adolescentes contra los que luchó Lawrence en la revuelta árabe, precursora del tifón que ahora engloba todo Medio Oriente?

En una librería cerca de la parada del tranvía en Istiklal compré la Vida de Atarturk escrita por el británico Andrew Mango hace más de diez años, pero que conserva la frescura de la investigación original sobre el fundador de la Turquía moderna. Sí, contiene las acostumbradas ambigüedades sobre las masacres de armenios (tema de acalorados debates, claro), pero también un recuento extraordinario de los principios de la carrera militar de Mustafá Kemal, que cruzó furtivamente Alejandría para combatir al lado de los rebeldes árabes contra Italia nada menos que en Libia. Y allí están los nombres familiares: Tobruk, Bengasi, Zawiya.

Enver Pachá, figura mucho más oscura en la historia turca –nada más pregunten a los armenios–, fue el comandante otomano en Cirenaica que puso sitio a las fuerzas italianas en Bengasi y se dedicó a unir a las tribus de los Senussi (sí, los mismos Senussi que esperan que ganemos su guerra contra Kadafi) contra los italianos. Los Senussi, por cierto, fueron fundados por un argelino llamado Muhammad Ibn Alí al-Senussi, quien se estableció en Cirenaica en 1843. La historia de la tribu, que llega hasta el rey Idris (derrocado por un tal coronel Kadafi en 1969), es descrita con agudeza cuando Mango señala que la solidaridad musulmana (en la guerra) era efectiva cuando se complementaba con el interés propio y el instinto de autodefensa.

Hay otros párrafos que podrían ser leídos por los David Cameron de este mundo. En una línea espléndida Mango explica que había que mostrar a los árabes que el Estado otomano regenerado era capaz de defenderlos, en tanto el propio Mustafá Kemal dice de la campaña en Libia: en ese tiempo, me di cuenta de que era inútil. Ciento ochenta otomanos y 8 mil árabes pudieron rodear a 15 mil italianos, pero los guerreros tribales árabes iban y venían según los movía el espíritu. La principal preocupación de los jeques, según descubrió Mustafá Kemal, era ganar tanto dinero como fuera posible, y mientras más durara la guerra, más dinero se podían meter a la bolsa.

En algún momento Enver Pachá envió a un amigo del futuro Ataturk a un oasis de los Senussi (Calo). Más tarde el amigo escribió: “En ese bendito lugar no se permite salir ni a las niñas de tres años. Las mujeres viven y mueren donde nacieron. Tal es la costumbre local. Aunque en los campamentos militares hay hombres y mujeres, no hemos podido ver el rostro de una mujer en los tres meses pasados, pues todas están ocultas por pesados velos. Vivimos como ascetas… Si salimos de aquí, nuestra próxima parada será sin duda el paraíso”.

La historia da vuelcos extraños. El imperio otomano se alió con Alemania tres años después –Ataturk se distinguió en Galípoli– y acabaría derrumbándose cuando Alemania perdió la guerra. Y, sin embargo, ahora los nietos y tataranietos de aquellos mismos turcos son vilipendiados en Alemania por tener demasiados hijos, hablar poco alemán y sobrevivir con el seguro del desempleo. Y el año pasado, la canciller Merkel afirmó que los esfuerzos por construir una sociedad multicultural han fallado en Alemania, aseveración apoyada por David Cameron, quien sabe tanto de migrantes turcos como de historia libia.

Porque, en realidad, ésa es una historia falsa. Alemania nunca emprendió un experimento altruista de multiculturalismo. Los turcos fueron allá a hacer los trabajos que los alemanes no querían. Los Gastarbeiter fueron animados a ir a Alemania a ofrecer mano de obra barata, más que como invitados de algún extraordinario programa social de mejoramiento intercultural, del mismo modo en que los primeros negros británicos llegaron luego de la Segunda Guerra Mundial para ayudar a reconstruir Gran Bretaña… no porque quisiéramos darles mejores hogares.

Ataturk, desde luego, quería que los turcos fueran europeos tanto como Merkel y Cameron preferirían que todos los turcos se regresaran al imperio otomano. Pero tal vez nuestros amos en Europa (Sarkozy tanto como Cameron) harían bien en hojear una biografía de Ataturk en aquellos emocionantes días. La guerra de los Balcanes obligó a los otomanos a abandonar Cirenaica y aceptar la anexión italiana de Libia.

Enver Pachá se negó a aceptar ese hecho de la historia. Sostuvo que era peligroso decir a los miembros de tribus árabes que la paz se había concluido. Así pues, entregó a los Senussis a la sombría merced de los italianos, cuyo régimen fascista posterior a la Primera Guerra los asolaría durante dos décadas. Los paralelismos no son exactos, por supuesto. Pero sería interesante saber –si Kadafi se sostiene como lapa en Libia– cómo vamos a decirles a nuestros fieles rebeldes de Bengasi que la OTAN se ha quedado sin fuelle y prefiere la paz que más guerra.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Written by Eduardo Aquevedo

27 marzo, 2011 at 15:15

Libia y los cuatro factores del conflicto…

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Redacción, BBC Mundo

Mientras Muamar Gadafi, en un mensaje desafiante, asegura a sus seguidores que van a salir "victoriosos" de la actual crisis en Libia, Estados Unidos sugiere que el coronel podría estar explorando opciones para exiliarse.

En ese contexto, en apariencia discrepante, hay cuatro factores clave que podrían decidir el equilibrio de fuerzas y que BBC Mundo explora a continuación.

Las tropas leales a Gadafi

El corresponsal de la BBC para temas de Defensa Nick Childs asegura que "la intervención internacional sin duda ha tenido un impacto sobre el terreno en Libia".

Aunque "Estados Unidos y los aliados insisten en que no están actuando como fuerza aérea de los rebeldes, sus acciones han repercutido en, por ejemplo, evitar la caída de Bengasi" en manos de las tropas leales a Gadafi.

El coronel libio "aún parece contar con más unidades de élite, como la denominada 32ª Brigada", y en las últimas horas se ha informado de continuos ataques por las fuerzas leales a Trípoli en Misrata, en el oeste, y Ajdabiya en el este.

Saadoun, un residente de Misrata, le dijo a la BBC que se observa un patrón diario en los ataques de las fuerzas gubernamentales. "El día comienza con intensos bombardeos y fuego de artillería", dice.

"Los tanques a continuación allanan el camino para que francotiradores suban a los edificios altos en el centro de la ciudad y proporcionen una buena cobertura a la artillería y los tanques", informa Childs.

Los rebeldes

Nick Childs dice que los ataques aéreos han reducido algunas de las ventajas militares del gobierno y han sido claramente un impulso psicológico para los rebeldes.

"Sin embargo, las fuerzas rebeldes en el este siguen estando mal organizadas", asegura.

"Hubo muchas deserciones militares a favor de los rebeldes desde el principio, pero se trataba principalmente de individuos en lugar de unidades formadas", manifiesta.

Mientras, Ben Brown, periodista de la BBC en Bengasi, la segunda ciudad libia, explica que no hay escasez de voluntarios o entusiasmo rebelde en el intento de avanzar hacia Ajdabiya, ciudad que controla los sistema de irrigación que surten de agua al principal bastión opositor.

Pero "los rebeldes -asegura Brown- han avanzado muy lentamente, están mal equipados y carecen de una estructura de mando".

De ahí que "su objetivo de llegar a Trípoli parezca un sueño lejano".

La coalición internacional

Por cuarta noche consecutiva se escucharon explosiones y fuego antiaéreo en la capital libia, aunque la alianza internacional no ha dado detalles de las operaciones.

Alan Little, corresponsal de la BBC en Trípoli, dice que pese a estas operaciones, en el frente diplomático los aliados no parecen estar cerca de una decisión sobre quién debe asumir el mando militar en general.

Acción aérea sobre Libia

Rusia y China han llamado a un cese el fuego inmediato.

Sin embargo, según el editor de la BBC para América del Norte, Mark Mardell, el presidente de EE.UU., Barack Obama, ha manifestado no tener absolutamente ninguna duda de que habrá un acuerdo sobre el tema.

Mardell cita a funcionarios de la Casa Blanca quienes aseguran que Obama, en conversación telefónica con el primer ministro del Reino Unido, David Cameron y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, coincidió con sus interlocutores en que la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) debería jugar un papel clave.

Washington, asegura Mardell, ha hecho todo lo posible por tener un papel menos visible y la OTAN parece la "opción natural" para que asuma la dirección de las operaciones, algo que reclaman países como Reino Unido, Noruega o Italia.

No obstante, Francia tiene dudas sobre si la alianza debe estar al frente de la estructura de mando y ha expresado preferencias por un comando franco-británico.

El único miembro de la OTAN cuya población es mayoritariamente musulmana, Turquía, ha rechazado que el bloque encabece las acciones en Libia, aunque -dice Mardell- en una llamada de la Casa Blanca al primer ministro turco, Eecep Tayyip Erdogan, este estuvo de acuerdo en que un comando único de la alianza debe ser parte de un amplio esfuerzo internacional.

Este cambio de Ankara, de total oposición a una aceptación con matices, ha sido interpretado como un avance entre los aliados en su intento de superar las diferencias.

La comunidad internacional

Y mientras los aliados tratan de llegar a un acuerdo, se incrementan las presiones de la comunidad internacional a favor de una mayor claridad sobre la misión encomendada por Naciones Unidas, con llamados de Rusia y China a un cese el fuego inmediato en Libia.

Avión aliado

Los aliados debaten sobre quién debe asumir el mando militar en general.

Desde Moscú, el periodista de la BBC Daniel Sandford dice que el presidente ruso, Dimitri Medvedev, expresó además su preocupación por cómo se está desarrollando la operación en Libia y por "las posibles bajas entre civiles debido al uso indiscriminado de la fuerza aérea".

Pekín, entretanto, advirtió sobre la posibilidad de que los ataques aéreos creen lo que llamó "un desastre humanitario".

La Liga Árabe, por su parte, ha reafirmado su apoyo a la zona de exclusión aérea, pese a vacilaciones de los últimos días que, como señalan observadores, han amenazado con minar la estrategia occidental basada en un fuerte apoyo árabe en sus operaciones en Libia.

Amr Moussa, el presidente de ese grupo regional, ha expresado preocupación de que las acciones aéreas causen bajas civiles en lugar de ayudar a proteger a la población como se supone que lo hagan.

Mientras, el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (Pérsico), Abdul Rahman bin Hamad, trató de despejar temores al asegurar que la intervención militar no es una invasión sino una manera de proteger a la población civil.

Lo cierto es que hasta el momento Qatar es el único miembro de la Liga Árabe que ha ofrecido apoyo concreto a la coalición al poner a disposición cuatro aviones jets.

Arabia Saudita, que cuenta con una fuerza aérea bien equipada, no ha decidido si tomará parte en las acciones militares.

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Written by Eduardo Aquevedo

23 marzo, 2011 at 13:30

Entrevista secreta con J. Assange, líder de Wikileaks…

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ENTREVISTA: EL ENEMIGO NÚMERO UNO DEL EJÉRCITO DE EEUU Julian Assange fundador y editor de ‘wikileaks’

 

image Es la pesadilla de la todopoderosa inteligencia militar de EE UU. Se llama Julian Assange, tiene 39 años y una profesión: reventar a escala mundial los mayores secretos oficiales

 

JOSEBA ELOLA 24/10/2010 El Pais.com

El Pentágono ha desplegado un equipo de 120 personas para frenar sus filtraciones. Suecia, el país al que acudió a refugiarse, le ha negado el permiso de residencia. El hombre que destapa los documentos silenciados, el enemigo de las verdades oficiales, volvió a asestar ayer un nuevo golpe. Se llama Julian Assange. Tiene 39 años. Nos concedió una cita secreta en Londres / Consulta los documentos sobre Irak filtrados en la página de Wikileaks | CLAVES: Cómo navegar por los ‘papeles de Irak’

Julian Assange vive en un universo de secretos. Secretos eran los 400.000 documentos sobre la guerra de Irak que liberó ayer. Secretos son los 30 envíos que cada día recibe el portal que dirige, inagotable fuente de denuncia a escala planetaria. Secretas procuran ser sus comunicaciones, sus entradas y salidas. Su organización también vive envuelta en el más absoluto de los secretos.

Secreta por tanto tenía que ser la cita con el hombre que se ha convertido en serio enemigo del todopoderoso Pentágono. El hombre que fundó en diciembre de 2006 un sitio web también es la pesadilla de grandes bancos, multinacionales y gobiernos. Ciento veinte personas, pertenecientes al llamado gabinete de crisis Wikileaks, trabajan en los alrededores del Pentágono para contrarrestar los efectos de las filtraciones del combativo portal.

Pregunta. Leí un titular que ponía en su boca la frase: "Soy un periodista activista". ¿Lo es?

Respuesta. Yo soy un editor. Y como editor, también dirijo, y soy portavoz de mi, nuestra, publicación. He estado involucrado en periodismo desde que tenía 25 años, cuando cofirmé el libro Underground, y actualmente, dado el estado de impotencia del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista.

P. ¿Por qué?

R. Por los abusos del periodismo.

P. ¿A qué abusos se refiere?

R. El mayor abuso es la guerra contada por los periodistas. Periodistas que participan en la creación de guerras a través de su falta de cuestionamiento, su falta de integridad y su cobarde peloteo a las fuentes gubernamentales.

Assange y los suyos publicaron ayer la que es considerada la mayor filtración de documentos secretos en la historia del Ejército de EEUU, los papeles de Irak. En abril liberaron los papeles de Afganistán, 77.000 documentos desclasificados que destapaban la muerte de cerca de 20.000 afganos. Denunciaron ejecuciones extrajudiciales en Kenia y se llevaron por ello un premio de Amnistía Internacional. También pusieron en jaque al mayor banco islandés, The New Kaupthing, destapando un documento oficial que evidenciaba la irresponsable gestión de sus administradores, que meses después sufrieron penas de cárcel. Y sacaron a la luz manuales secretos de la Iglesia de la cienciología.

Secretos. También está llena de secretos la investigación de la que está siendo objeto Assange. Dos chicas le denunciaron en una misma semana de finales de agosto por acoso sexual en Suecia. El lunes se conocía que el país escandinavo, al que había acudido a protegerse dado su régimen garantista para la prensa, le ha denegado el permiso de residencia. Assange nos dice que está pensando instalarse en algún sitio de Sudamérica.

Cita amarrada, hora concreta, lugar secreto. El lunes, en Londres, a las 12.00. Así de escueta es la información del mensaje que nos entra en el móvil y que anuncia que por fin podremos hablar con el hombre que ha estado y está en el ojo del huracán informativo.

El verano de Assange ha sido fino. Esta entrevista fue solicitada por primera vez el 19 de julio pasado. El propio Assange respondía tres días más tarde, el 22, emoticono incluido: "Sorry. no time for a few weeks" (lo siento, sin tiempo por unas cuantas semanas); emoticono de pena.

La noche previa al encuentro recibimos un mensaje con la dirección de un restaurante al norte de Londres. Allí nos recibe a las 12.00 en punto la persona que le lleva las relaciones con la prensa. Nos conduce a un callejón y nos sube a unas oficinas. Un retrato de Nelson Mandela preside esta sala con largas mesas rectangulares de trabajo y paredes en tonos verde claro.

Julian Assange no está. No ha llegado. Se le espera. Preguntamos si hay algún otro miembro de la organización con el que podamos hablar. Al poco, por la puerta entra un hombre alto y fornido, chaqueta y pantalón negros, jersey gris de cuello alto, ojos azules, pelo canoso. Es Kristinn Hrafnson, periodista islandés que trabajó durante 20 años en la televisión estatal y que se ha enrolado en el pelotón de Assange: "Tenía ganas de trabajar en historias que crean grandes olas en el mundo", explica. Hrafnson participó durante cinco meses en la elaboración de Collateral Murder -Asesinato colateral-, el vídeo que dio la vuelta al mundo y que generó 3.000 titulares de prensa en 48 horas. Fue visto por más de cuatro millones de internautas en las 72 horas posteriores a su publicación en YouTube.

Seguramente recuerden ustedes las escalofriantes imágenes. Dieron la vuelta al mundo a principios de abril. Un helicóptero Apache del Ejército de Estados Unidos sobrevuela un suburbio de Bagdad. Se ve a varias personas andando por la calle, una de ellas, fotógrafo de Reuters, lleva una cámara al hombro. Los militares piensan que es un arma de fuego. Desde el Apache se dispara a todos los que por allí pasan en ese momento. La secuencia es espeluznante. "Keep shooting -sigue disparando-". Ráfaga. "Keep shooting". Ráfaga. "Keep shooting".

Personas que caen fulminadas al suelo. Otras que huyen de los disparos. Dos hombres que intentan auxiliar al fotógrafo herido. El Apache dispara contra ellos. Y contra la furgoneta, en cuyo interior hay dos niños.

Balance: doce personas fulminadas. La frialdad de la guerra expuesta. Las risas del soldado que acaba de disparar. La grosera conversación entre los soldados. El insulto a los que yacen muertos. "Bastards". Y en el suelo, las víctimas del tiro al bulto, eso que en estos tiempos modernos se ha dado en llamar "daños colaterales".

Llega Assange. El pelo aplastado y pegado a la cabeza; el casco de la moto bajo el brazo. Entra en la sala y Hrafnson le comenta algo. Se disculpan y se retiran a una sala contigua, asuntos urgentes, asuntos secretos. "Disculpe, esto siempre es así", dice cariacontecido el solícito hombre de prensa.

Assange se sienta por fin frente a la grabadora. Es un hombre muy alto, fuerte, magnético. Su antaño pelo largo totalmente blanco, que este verano dio paso al pelo corto castaño claro, es ahora una mezcla de esas dos fases. A sus 39 años, desprende un carisma indiscutible. Dos personas que han trabajado con él y que no quieren identificarse le describen como un hombre extremadamente inteligente. ¿Más calificativos?: Valiente; trabajador; divertido. El último héroe del periodismo combativo elige sentarse en la mesa que le permite tener el retrato de Mandela detrás de él: "Es importante tener bien guardadas las espaldas", bromea.

P. Su actividad en Wikileaks le está granjeando una creciente colección de enemigos. ¿Cuál es en estos momentos su peor enemigo?

R. En términos de recursos dedicados a seguir nuestros pasos, el Ejército de Estados Unidos. Dicho lo cual, tenemos buenos amigos allí, hay gente buena. Y también mala. Hay un equipo, supuestamente, de 120 personas en el llamado Wikileaks warroom -equipo de crisis/de combate- dedicado 24 horas al día a ocuparse de nosotros. Están dirigidos por un señor nombrado por Gates -secretario de Defensa norteamericano-. Son, predominantemente, miembros de la agencia de inteligencia militar y del FBI.

P. ¿Qué otros enemigos tiene?

R. Bancos. La mayor parte de los ataques legales que hemos recibido son de bancos. También los ha habido procedentes de China poco después de liberar material crítico sobre determinadas actividades del Gobierno. También hemos recibido ataques de cultos, de sectas abusivas, como la Iglesia de la cienciología, los mormones…

P. Esos enemigos que tiene ¿hacen que tema usted por su vida?

R. Alguna gente, como Daniel Ellsberg -el hombre que desveló en 1971 los papeles del Pentágono sobre la guerra de Vietnam-, ha sostenido que mi vida está en peligro.

P. ¿Y usted qué cree?

R. Creo que hay un pequeño, pero no insignificante riesgo, sí. Lo que hay es un peligro significativo de procesamiento y de detención. Están intentando crear un caso de espionaje contra mí y otros miembros de la organización, y contra gente que ha tenido relación con nosotros en Estados Unidos.

El analista de inteligencia del Ejército de Estados Unidos Bradley Manning fue detenido por la filtración del vídeo de la matanza de Bagdad. "El FBI ha visitado a gente en Boston y otras ciudades americanas conectadas con Bradley Manning o nosotros", explica Assange. "Según mis fuentes, el fiscal general del Estado australiano aprobó permisos para interceptar las comunicaciones de nuestra gente en Australia. El Gobierno de Suecia ha sido presionado a nivel de inteligencia por Estados Unidos, según dicen mis fuentes en inteligencia. El Gobierno de Islandia también ha sido presionado por Estados Unidos, según mis fuentes en Islandia y en el Senado norteamericano; y al embajador de Islandia llegaron a preguntarle si ya se habían dado pasos para asegurarse de que Islandia no se convierta en un refugio para Julian Assange".

Assange habla de él en tercera persona. Es un hombre que mide las palabras como nadie. No dice nada sin habérselo pensado cuatro veces. Habla despacio, con continuas pausas que invitan al entrevistador a colar una pregunta que él nunca responde porque sigue con su largamente articulada respuesta. Assange, no habla: dicta. Le gusta tener el control.

El adalid del periodismo combativo continúa relatando la persecución de la que ha sido objeto la organización que, con pulso firme, dirige. Un miembro de Wikileaks sufrió una emboscada en un parking de Luxemburgo en 2008. Dos abogados defensores de los derechos humanos que trabajaron con Wikileaks en Kenia fueron asesinados en marzo de 2009.

Y desde el Pentágono no se andan con chiquitas. El pasado 3 de agosto, el portavoz de Defensa estadounidense, Geoff Morrell, comparecía brevemente ante los medios. Solicitaba a Wikileaks que devolviera los documentos filtrados. "Si hacer lo correcto no es suficiente para ellos, entonces miraremos qué alternativas tenemos para obligarles a hacer lo correcto", anunció Morell.

"Fue extremadamente desagradable", dice Assange, "una manera extremadamente extraña de pronunciarse. Hemos llegado a la conclusión de que esa rueda de prensa fue diseñada para preparar posteriores ataques legales".

Assange sabe cultivar los silencios. Habla mirando al horizonte, sus ojos se mueven de izquierda a derecha y de derecha a izquierda mientras busca la palabra precisa. Su voz grave, levemente quebrada, y su querencia por el susurro, más propio de la confidencia que de la entrevista, confiere aún mayor intensidad a sus palabras. Habla tan bajo que conduce al interlocutor a un compromiso de escucha insoslayable. O aguzas el oído, o no te enteras.

Cuenta que la organización ha recibido cien "ataques legales". Dos de cada cinco demandas/querellas acabaron en juicio. Asegura que salieron victoriosos en todos los casos. También destaca los ataques que le han dirigido los medios de comunicación. Se queja de que los medios replican las mentiras que otros deslizan y se retroalimentan ad infinítum manchando su biografía. "Ha habido 15 ataques contra nosotros completamente fabricados de arriba abajo", asevera, "vendidos como filtraciones de gente de dentro de la organización. Se ha llegado a decir que llevo una vida de lujo en Sudáfrica. Nunca he estado en Sudáfrica".

P. ¿Piensa usted que las acusaciones que contra usted pesan en Suecia por acoso sexual están conectadas con todo esto?

R. No lo sabemos. Prefiero hablar de esto en otro momento, no puedo hablar en mi nombre y en nombre de la organización al mismo tiempo.

Assange es un hombre acosado. Tiene que protegerse. El pasado 27 de septiembre su equipaje fue requisado cuando abandonaba Estocolmo. La hipótesis de que alguien esté intentando vigilar sus pasos o interferir en sus comunicaciones no resulta descabellada. Todas las comunicaciones que realiza por teléfono o mail están encriptadas, es un excelente criptógrafo, tiene un pasado de hacker. Los protocolos de seguridad que debe seguir son estrictos. En algunos lugares, confiesa, debe moverse con guardaespaldas.

Nunca se sabe dónde está, dónde dormirá esta noche, o en qué anda. Su vida nada en los secretos. Se mueve rápido y procura no dejar rastro.

La existencia un tanto nómada no es algo que le resulte ajeno. "Nuestra familia producía teatro profesional y televisión y como resultado, íbamos de gira por el país muy a menudo", recuerda. Assange nació en 1971 en Townsville, ciudad de la costa noroeste australiana. Cuando tenía ocho años, sus padres se separaron. La madre inició una relación con un músico con el que tuvo otro hijo. "Durante una parte de mi adolescencia tuve que lidiar con este hombre del que se sospechaba estaba conectado con el culto de Anne Hamilton-Byrne", cuenta. Una secta en la que algunos miembros convencían a las madres para que ofrecieran a sus hijos recién nacidos a la líder del movimiento. Niños que se convertían en hijos adoptivos de la suma sacerdotisa, que ordenaba teñirles a todos el pelo de rubio y a los que se suministraban todo tipo de drogas, incluidas ceremonias de iniciación al LSD cuando apenas eran adolescentes.

Llegó un momento en que no quedó otra salida que huir. Huir de las garras de aquel hombre. Assange, su hermanastro y su madre estuvieron tres meses cambiando constantemente de domicilio. Vivir a la fuga.

Secretos y fugas. Dos conceptos que gobiernan la vida de Julian Assange. Leaks significa fuga. Y también fuga de información, filtración.

Por aquellos años difíciles nació su fascinación por los ordenadores. Su pericia, sus dotes como programador, le convirtieron en un notable hacker. Su nombre de guerra: Mendax. Allí comenzó su lucha: la información está para ser compartida.

Como hacker, llegó a penetrar en los sistemas de la compañía telefónica canadiense Nortel, motivo por el cual llegó a ser encausado. El juez acabó sentenciando que detrás de su intentona se escondía el simple placer de ser capaz de penetrar en sistemas ajenos. Tuvo que pagar una pequeña multa. "Yo fui un activista", asume. "La investigación de la que fui objeto se acabó cuando yo tenía 20 años; aunque el proceso durara seis años más, hasta 1997. Ahora hay muchos intentos de llamarme hacker, basados en mis actividades como hacker de hace veinte años, para devaluar mi trabajo como periodista. Con ello se pretende además despojarme de las protecciones legales de cualquier periodista; van contra mí personalmente, y contra esta organización. No obstante, es cierto que he sido un activista de la información libre durante mucho tiempo. Esos intereses de adolescente, aunque relativamente poco sofisticados, reflejan la consistencia de mi carácter".

La información libre. Los secretos destapados. La transparencia. Toda la información secreta debe estar a disposición del ciudadano. Varios medios, entre ellos, The New Yorker, le han acusado de venerar la transparencia en todas partes menos en el seno de su organización.

El presupuesto actual de Wikileaks es de un millón de dólares anuales (en torno a 712.000 euros). Desde enero, cuentan con un sistema de donaciones anónimas de modo que no están influidos por los intereses de quienes donan, explica Assange. Durante los cuatro primeros años, el portal se nutrió de las aportaciones de Assange y algunos más. El número total de donantes actual es de 10.000 personas. Ninguna donación sobrepasa los 20.000 euros.

Assange asegura durante la entrevista que ya son 12 personas fijas y que pronto serán 20. El número de colaboradores asciende a 800. Seguidores en Twitter: 150.000.

El portal de Wikileaks se reabrió el viernes tras una larga temporada cerrado. En la página alegaban motivos de mantenimiento para justificar el cierre. Assange explica que se debió a la gran reorganización en la que están inmersos. Un periodista que ha trabajado estrechamente con él sostiene que el portal ha estado cerrado por la rebelión interna que ha sufrido la organización en los últimos meses. Manifiesta que los métodos autoritarios de Assange han disuadido a varios integrantes del equipo. Que algunos de los técnicos han llegado a boicotear internamente la Red para evitar que Assange lo controle todo. Hrafnson, el portavoz islandés, niega cualquier atisbo de rebelión interna.

Otro periodista de una cabecera internacional, que también prefiere ocultar su identidad, dice que, efectivamente, Assange es un tanto autoritario. Pero sostiene que en una organización como Wikileaks, sometida a tanta presión, es normal que haya debate y tensión. Y es lógico, por tanto, que haya un momento en que alguien tenga que tomar una decisión que no guste a todo el mundo. "Hay unos que son más partidarios de la acción que otros", describe.

P. Daniel Domscheit-Berg, su ex portavoz en Alemania, que ha abandonado la organización, dijo a Der Spiegel que usted actuó con él como fiscal, juez y verdugo. Sostiene que usted no tolera las críticas.

R. Daniel Domscheit-Berg fue suspendido de esta organización por un número de razones serias. Como muchas personas que son suspendidas, elige criticar las decisiones del que les emplea. Creemos que la confianza, la confidencia y actuar con integridad son componentes esenciales de nuestro trabajo. Por ese motivo decidí no criticar a Domscheit-Berg, a pesar de que sus declaraciones no nos han ayudado nada en estos momentos de dificultades.

Daniel Domscheit-Berg coge el teléfono en Berlín. Al oír lo que Assange ha dicho sobre su salida a este periódico, se revuelve, indignado. "En primer lugar, yo no soy su empleado. En esta organización no se paga a nadie. En mi caso, además, yo puse dinero en el proyecto", exclama, notablemente irritado.

El ex portavoz se declara estupefacto por su despido, que se produjo en septiembre. Asegura que al menos cinco personas han abandonado Wikileaks por estar en desacuerdo con los modos de Assange. "La gente no quiere que un dictador esté al frente de una organización tan poderosa, que maneje una información tan sensible. Julian se está comportando como un dictador y yo no trabajo para dictadores, yo lucho contra los dictadores".

El activista alemán, de 32 años, afirma que sus palabras no son fruto de una "vendetta personal". Y señala que Wikileaks ha ido perdiendo algunas de sus señas de identidad. "Yo no sé si el Pentágono estará o no en estos momentos detrás de Julian. Pero el hecho de que pueda estarlo demuestra que se ha cometido el mayor de los errores: Wikileaks nació como una organización en la que estaba involucrada mucha gente de modo que nunca pudieran ir a por una sola persona. La gente debería ser intercambiable, lo importante es el proyecto, es un movimiento. ¿Qué es Wikileaks ahora, una organización o el show de Julian Assange?".

El controvertido fundador de Wikileaks no deja indiferente a nadie. Fascina a unos, irrita a otros. Para unos es el último héroe del periodismo, un hombre que desafía la lógica de un mundo cínico en busca de la máxima transparencia. Para otros, un idealista naif que cree que todo se puede contar, cuando hay cosas que el sentido común indica es mejor no publicar. Por ejemplo, aquellas que pongan en peligro la vida de las personas. De eso le acusan desde varios frentes. De haber revelado la identidad de informantes afganos que ahora son blanco fácil para los talibanes.

P. Su decisión de publicar los nombres de informantes afganos al hacer públicos los papeles de Afganistán levantó polvareda. Bill Keller, director de The New York Times, dijo: "Su decisión de hacer públicos los datos tuvieron consecuencias potenciales que, creo, cualquiera, sea cual sea su visión de la guerra, encontraría lamentables". ¿Considera que cometió algún error, que puso en peligro alguna vida?

R. Al publicar 76.000 de 90.000 documentos clasificados, hay muchas cosas de las que hablar. Esos documentos revelaron la hora, fecha, lugar y circunstancias de la muerte de cerca de 20.000 personas. Y punto. En los dos meses desde que el material fue publicado, hasta donde se puede determinar hoy, ningún civil afgano ha sido dañado por la publicación de los papeles. Eso no quita para que estos sean temas muy serios e interesantes, y por ese motivo retiramos uno de cada cinco documentos. El hecho de que Bill Keller tenga necesidad de dedicar su tiempo a hablar de este tema, que no está asociado a la muerte de nadie, comparado con los temas que han llevado a la muerte de cerca de 20.000 personas, y la muerte de cientos en los últimos dos meses, es un reflejo de la dificultad que tiene The New York Times para criticar al Ejército en Estados Unidos.

P. Alan Rusbridger, director de The Guardian, nos decía hace unos días con ironía que los medios tradicionales han abandonado el periodismo de investigación porque es caro y no muy sexy. ¿Está de acuerdo?

R. Sí, lo han abandonado casi por completo, es cierto. El peaje que pagas es caro: te crea enemigos, genera gastos en prevenir ataques judiciales, y se producen ofensivas contra los intereses de los editores. Yo creo que los lectores sí demandan periodismo de investigación, pero el coste por palabra en relación con otras formas de periodismo es alto, especialmente, el periodismo subvencionado por intereses especiales.

P. ¿Pero cree que la mayor parte de los grandes medios de comunicación occidentales están subvencionados por intereses especiales?

R. Eso no es exactamente lo que yo quería decir. Ese también es un factor. Yo me refería a los miles de millones de dólares que el Ejército de EE UU gasta al año en su comunicación de asuntos oficiales para producir contenido tutelado como vídeos, fotos y notas de prensa que al final son historias gratis para que los periodistas les pongan la firma. Y similares contenidos tutelados producidos por empresas y Gobiernos. En ese sentido, los periódicos y las televisiones se convierten en seleccionadores de contenidos tutelados.

P. ¿Cree usted que esto va a cambiar? ¿Cree que la revolución digital e iniciativas como Wikileaks traerán periodismo independiente?

R. Podemos ir en las dos direcciones. Puede que lleguemos a un sistema en que haya una mayor fiscalización y acuerdos internacionales para suprimir la libertad de prensa o puede que vayamos a un nuevo estándar en que la gente espere y demande material que exponga más a los poderes; y un entorno comercial en que este tipo de exposición sea rentable; y un entorno legal en que esto esté protegido.

P. ¿Es usted optimista al respecto?

R. Estamos en el cruce de caminos entre esos dos futuros. Por eso es tan importante y tan interesante estar involucrado en esto. Con nuestras acciones de ahora determinamos el destino del entorno mediático internacional de los próximos años.

Assange se muestra como un entrevistado rebelde. Resulta muy difícil conseguir colar una pregunta en medio de sus pausados discursos. Eso sí, muchas de las cosas que dice son sustanciosas. Si no, véase su reflexión sobre lo que le ha supuesto su experiencia en Wikileaks:

"Cada persona tiene una trayectoria única en la vida, pero, en los últimos tres años y medio, yo he tenido una experiencia realmente única. He leído más documentos filtrados, posiblemente, que ninguna otra persona en la tierra. De muy distintos temas. Igual hay gente que ha leído muchos, pero tal vez no de tantas y tan distintas organizaciones a lo largo de mundo. He obtenido más filtraciones internas que ninguna otra persona y he dirigido una organización que ha recibido muchos ataques de organizaciones poderosas, de secretos y neuróticos cultos. Antes de estar metido en esto, creí que sabía bastante de cómo funciona el mundo, he hecho cosas significativas e importantes antes que esto. Pero nada me preparó para la realidad con la que me he encontrado. Mi perspectiva ha cambiado mucho".

P. ¿Y qué ha visto?

R. No sé si es posible comunicar lo que he aprendido. Hay dos cosas que me vienen a la mente. La primera, la muerte a escala mundial de la sociedad civil. Rápidos flujos financieros, por transferencias electrónicas de fondos que se mueven más rápido que la sanción política o moral, destrozando la sociedad civil a lo ancho del mundo. El poder económico permite a oportunistas en cualquier sociedad conectada al sistema financiero global extraer riqueza robada con un comportamiento inmoral para llevarla a destinos lejanos o a oscuros y opacos vehículos financieros difíciles de atrapar. En este sentido, la sociedad civil está muerta, ya no existe, y hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando que saben que está muerta para acumular riqueza y poder.

P. ¿Cómo…?

R. Y la segunda cosa que he visto, que opera en combinación y en oposición a esta, es que hay un enorme y creciente Estado de seguridad oculto que se está extendiendo por el mundo, principalmente basado en Estados Unidos. Cualquier Estado, si quiere sobrevivir, tiene que inscribirse con uno de los tres proveedores de inteligencia y sistemas armados. Los proveedores son el Imperio occidental, Rusia, antiguo Imperio soviético, y China, que aún no es un imperio, pero empieza a moverse en esa dirección. El Estado de seguridad oculto que se está extendiendo por el Imperio occidental tiene su centro de gravedad en Estados Unidos, pero es una red de tutelaje que existe en todos los países occidentales y conecta a todos los países occidentales. En EE UU, a pesar del colapso financiero, su poder económico ha crecido: su porción de recursos económicos ha crecido entre 250% y 300% desde los noventa. Para dar un ejemplo concreto, y en este caso cito a Dana Priest -dos veces ganadora del Pulitzer-, de The Washington Post, hay 817.000 personas trabajando en labores de seguridad top secret.

P. ¿Y esas estructuras velan fundamentalmente por salvar al capitalismo?

R. Las grandes corporaciones han penetrado tanto ese Estado de seguridad opaco y el sistema político que se están llevando todo el valor añadido por los contribuyentes.

Assange afirma que en Estados Unidos hay ahora una tensión entre el sistema nacional de seguridad paralelo y lo que denomina anarcocapitalismo, es decir, las grandes empresas. Compara el Estado de seguridad paralelo norteamericano con el que construyó Putin para dominar a los oligarcas.

Para terminar, Assange, que no deja títere sin cabeza, reserva su traca final para los complacientes medios de comunicación. "Los medios de comunicación internacionales son un desastre. Estamos en una buena posición para verlo porque nos llega material política e históricamente significativo, lo liberamos, y vemos cuántos medios se hacen eco y con qué rigor. Podemos ver también los esfuerzos para suprimir la información que damos. Mi conclusión es que el entorno de los medios internacionales es tan malo y tan distorsionador que nos iría mejor si no hubiera ningún medio, ninguno".

Se acaba la entrevista. Assange se levanta y muta. Se convierte en otra persona. Se desprende de un plumazo de toda su intensidad y gravedad. Se vuelve ligero, encantador, sonríe. Rejuvenece. Lo último que dice, una vez apagada la grabadora. "No creas a nadie. No creas a nadie. No creas a nadie. Te estarán mintiendo.

Las tripas de Wikileaks

» WikiLeaks es un sitio web para la publicación anónima de documentos secretos o delicados. Una conexión cifrada permite a cualquier usuario subir vídeos, documentos o audios confidenciales sin dejar rastro.

» Se ha convertido en la gran plataforma de las filtraciones -leaks, en inglés-, en el lugar en el que se cuestionan las grandes verdades oficiales.

» Julian Assange, australiano de 39 años, teme que los Estados Unidos le abran una causa por espionaje por la filtración de los ‘papeles de Afganistán’. En Suecia, que le acaba de negar el permiso de residencia, tiene abierta una investigación por presunto acoso sexual.

Cinco episodios clave

El de ayer fue el golpe más impactante en la carrera de Wikileaks como plataforma de filtración de contenidos secretos. Desde su fundación en diciembre de 2006, el portal dirigido por Julian Assange ha levantado papeles en distintos puntos cardinales del planeta, aunque los que más ruido han hecho han sido sin duda los relacionados con el Ejército norteamericano.

Las ejecuciones extrajudiciales en Kenia, el escándalo del banco islandés The New Khaupting y los ‘papeles de Afganistán’ son tres de sus más duros golpes.

Pero también han recibido críticas por no editar suficientemente el material que les llega y publicar datos de carácter privado. Ocurrió con el episodio de las últimas conversaciones de las víctimas del 11-S y con la publicación de nombres y direcciones de miembros del Partido Nacional Británico.

EJECUCIONES EN KENIA. Noviembre de 2008. Wikileaks filtra un documento silenciado hasta la fecha en el que la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia denuncia la ejecución extrajudicial de 500 jóvenes opositores al régimen.

VERTIDOS TÓXICOS. Murieron seis personas. 85 necesitaron cuidados. Wikileaks publicó que la empresa Trafigura había pagado a una empresa local de Costa de Marfil para que se deshiciera de 40.000 toneladas de gasolina de baja calidad.

LA INTRAHISTORIA DEL 11-S. Noviembre de 2009. Wikileaks publica llamadas, mensajes SMS y correos electrónicos enviados hacia y desde las Torres Gemelas el 11-S. La publicación desata la polémica sobre el respeto a la intimidad.

NOMBRES Y RAZA. Octubre de 2009. Wikileaks da a conocer un listado con los nombres, apellidos, direcciones y teléfonos de miles de personas pertenecientes al Partido Nacional Británico, de corte racista. Más críticas sobre los límites de la publicación de datos.

MATANZA EN BAGDAD. Abril de 2010. Wikileaks libera un vídeo que refleja la matanza de 12 civiles en Bagdad. Entre ellos, dos niños. Un helicóptero Apache dispara a un fotógrafo de Reuters (pensando que lleva un arma) y a todos los que por allí andan en ese momento.

"La sociedad civil está muerta. Hay una amplia clase de gente que lo sabe y está aprovechando para acumular riqueza y poder"

"He leído más documentos filtrados que nadie. Creí que sabía cómo funciona el mundo. Nada me preparó para lo que he encontrado"

"Yo fui un activista. Hay muchos intentos de llamarme ahora ‘hacker’ para devaluar mi trabajo de periodista"

"Periódicos y televisiones se han convertido en seleccionadores de contenidos tutelados"

"Dado el estado de impotencia actual del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista"

"El Estado de seguridad oculto se está extendiendo por el Imperio occidental. Su centro de gravedad está en EE UU"

Julian Assange, el incordio del Pentágono
VIDEO – JOSEBA ELOLA – 22-10-2010

Tiene en jaque al Pentágono. No para de sacar a la luz papeles comprometedores para el Ejército norteamericano. Julian Assange es el guardián de los grandes secretos, el nuevo adalid del periodismo combativo. Wikileaks, el portal que dirige, se ha convertido en el espacio de las grandes filtraciones, en el lugar donde se derriban las verdades oficiales. Los papeles de Afganistán, que mostraban la cara sucia de la guerra en aquel país, y el video de la matanza de doce civiles en Bagdad son sus dos mayores bombazos informativos hasta la fecha. El Pentágono tiene un equipo de 120 personas trabajando para frenar los efectos de sus filtraciones. En Suecia, país que le acaba de denegar el permiso de residencia, le están investigando por dos denuncias de acoso sexual. – JOSEBA ELOLA

Wikileaks, el Pentágono y la información…

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Olga Rodríguez, Periodismo humano

GUERRA2Cada vez mueren más civiles en las guerras y menos militares. El contraste entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial es sobrecogedor: solamente el 5% de las víctimas de la Primera eran civiles; en la Segunda, el porcentaje se elevó hasta el 66%. Y en la actualidad la proporción de víctimas civiles de cualquier guerra se sitúa entre el 80 y 90% del total, según los datos que el historiador británico Eric Hobsbawn ofrece en su libro “Guerra y paz en el siglo XXI”.

Irak es buen ejemplo de ello. Por si alguien tenía aún dudas, Wikileaks ha revelado el modus operandi de las tropas estadounidenses en Irak.

Con la salida a la luz de los documentos filtrados por Wikileaks sabemos que el Pentágono ocultó cifras de muertos civiles, que las tropas estadounidenses siguieron permitiendo torturas y abusos hasta 2009 o que mataron a 681 civiles solo en los controles de seguridad.

Es intolerable que las potencias actúen movidas por el principio del intercambio: unas cuantas muertes a causa de la victoria. Resulta infame y escalofriante esa operación de contabilidad que da la espalda a un principio moralmente real: que el dolor es absolutamente irreparable. Lo explica muy bien Rafael Sánchez Ferlosio en su libro “Sobre la guerra”. Nadie gana si la muerte vence. Y eso ocurre en las guerras. La muerte, la destrucción, el agotamiento moral y psicológico, arrasan a generaciones enteras.

La guerra, se haga en nombre de lo se haga, pisotea a los seres humanos y convierte a algunos en monstruos capaces de dar la vuelta a la realidad, como ha hecho el Pentágono, empeñado en demonizar y criminalizar a Wikileaks.

Tengo la firme convicción de que debemos condenar en los términos más claros posibles la difusión de cualquier información, por parte de individuos u organizaciones, que ponga en peligro la vida de los soldados o civiles de Estados Unidos y de sus aliados”, ha declarado la Secretaria de Estado Hillary Clinton.

Lo absolutamente preocupante es que este mensaje cale en la sociedad y que sean muchos los ciudadanos que, como obedientes y fieles servidores de Washington, se preocupen más por el hipotético riesgo del que habla Clinton que por las decenas de miles de iraquíes civiles muertos o torturados en Irak.

El Pentágono califica de ilegítima la publicación de Wikileaks que prueba sus actuaciones criminales. Y sin embargo tiene la desfachatez de considerar legítimo ocultar la verdad al mundo, cuando esta verdad contiene crímenes. De este modo Washington pone en riesgo la base del periodismo: la de la información real como bien público por encima de intereses particulares, como pilar básico de las sociedades libres y democráticas.

Algo pasa en el planeta y en las redacciones de buena parte de los medios de comunicación, capaces de guiarse y de creer al Pentágono hasta el punto de repetir textualmente el contenido de sus notas de prensa.

Algo pasa cuando muchos no dudan de las afirmaciones del Ejército estadounidense pero sí de las del fundador de Wikileaks, Julian Assange, que no ha matado a nadie, y menos a nadie inocente.

Siguiendo esta dinámica no faltará mucho para que creamos que si matan a siete de los nuestros es por una razón de peso; que si asesinan a quince es porque algo habrían hecho mal; que si acaban con otros veinte es por nuestro propio bien.

El periodismo de investigación, ahora más que nunca, es necesario. Como decía Albert Camus, hay épocas en las que toda indiferencia es criminal.

Si a alguien le cabe alguna duda, quizá pueda disiparla viendo, si es que aún no lo ha hecho, el vídeo que muestra la masacre de doce civiles iraquíes, entre ellos dos periodistas, por parte del Ejército estadounidense. En la misma operación dos niños resultaron heridos. Los propios militares estadounidenses que les dispararon se negaron a socorrerlos.

Tras la difusión pública de ese vídeo no se organizaron cumbres internacionales para pedir perdón, asumir responsabilidades, crear tribunales especiales, reprogramar las conductas de las potencias bélicas ni para tumbar a sus dirigentes en el diván de un psicoanalista.

Ahora, con la publicación de nuevos documentos sobre Irak, los líderes de los países involucrados tienen una oportunidad de entonar el mea culpa. Pero como es muy probable que eso no ocurra, será fundamental el papel que desempeñen las organizaciones no gubernamentales, instituciones, jueces y sociedad civil en general con el objetivo de que los crímenes cometidos en Irak no queden impunes. Porque solo la Justicia puede garantizar que la historia no se repita.

Fuente: www.minotauro.periodismohumano.com

Las cifras de muertos de la guerra de Iraq revelados por WikiLeaks sólo son la punta de un iceberg

Nicolas Davies

Warisacrime.org

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Los documentos sobre la guerra de Estados Unidos en Iraq publicados por WikiLeaks contenían datos de 15.000 iraquíes asesinados en incidentes no recogidos ni por los medios occidentales ni por el Ministerio de Sanidad de Iraq y que, por tanto, no figuraban en los recuentos de los muertos de guerra iraquíes de Iraqbodycount.org. Los medios occidentales se han puesto diligentemente a añadir estas 15.000 muertes a sus supuestas “estimaciones” de la cifra total de iraquíes asesinados en la guerra. Pero esa cifra es engañosa en grado sumo. Lo que las muertes no recogidas demuestran es que la metodología pasiva de esos recuentos es una forma deplorablemente equivocada de calcular el número de muertos en una zona de guerra. Esas 15.000 muertes son sólo la punta de un iceberg de cientos de miles de iraquíes asesinados de los que no se ha informado y que se han detectado través de estudios epidemiológicos más serios y científicos, pero que los gobiernos británico y estadounidense habían logrado anular confundiendo a los medios y a la gente acerca de sus métodos y exactitud.

No es nada inusual que en una zona de guerra se queden sin registrar gran número de muertos. La experiencia de los epidemiólogos que trabajan en las zonas de guerra por todo el mundo corrobora ese hecho, que la “búsqueda pasiva de información” de los muertos en una guerra sólo recoge entre el 5% y el 20% de la cifra total de muertes. Esto es consecuencia, parcialmente, de la transformada naturaleza de la guerra moderna. Alrededor del 86% de las personas asesinadas en la Primera Guerra Mundial eran combatientes uniformados cuyas identidades fueron meticulosamente registradas. El 90% de la gente asesinada en las guerras recientes han sido civiles, haciendo que el recuento y su identificación sea mucho más difícil.

En mi libro “Blood on our hands: the American invasión and destruction of Iraq”, expliqué los esfuerzos para contar los muertos en Iraq. Lo que expongo a continuación es un fragmento bastante amplio del libro, y les insto a leerlo si realmente quieren aprehender la medida de la matanza masiva que nuestro país le ha infligido al pueblo de Iraq:

“El Ministerio de Sanidad del gobierno interino de Iraq empezó en 2004 a recoger cifras de mortalidad de civiles en los hospitales, y en junio de aquel año, empezó a desglosar las cifras de las personas muertas por las fuerzas de la resistencia de las de los muertos por las fuerzas ocupantes estadounidenses y sus aliados. A la corresponsal de Knight Ridder, Nancy Youssef, se le dieron cifras del período comprendido entre el 10 de junio y el 10 de septiembre de 2004, que ella expuso en el artículo del Miami Herald titulado ‘U.S. attacks, no insurgents, blamed for most Iraqi deaths’ [Los ataques estadounidenses, y no los insurgentes, son los culpables de la mayoría de las muertes iraquíes] (135).

Durante ese período de tres meses, el Ministerio de Sanidad contó hasta 1.295 iraquíes asesinados por las fuerzas ocupantes y 516 en lo que el Ministerio denominó como operaciones terroristas, pero se mostró conforme con los responsables de los hospitales que le dijeron a Youssef que esas cifras captaban sólo una parte del número total de víctimas. La oficina de prensa de la CENTCOM [Mando Central de EEUU] se negó a proporcionarle una estimación alternativa, aunque admitió que el mando estadounidense tenía una, y el Comité Internacional de la Cruz Roja le dijo que no tenía en Iraq personal suficiente como para poder recopilar esa información.

Youssef preguntó si algunos de los iraquíes registrados como muertos por las fuerzas ocupantes podían haber sido combatientes de la resistencia, pero el Dr. Shihab Yasim, de la sección de operaciones del Ministerio de Sanidad le dijo que el Ministerio estaba convencido de que casi todos los muertos eran civiles, porque un miembro de una familia no iría a informar al Ministerio de Sanidad, controlado por la ocupación, que su familiar había muerto combatiendo para el Ejército del Mahdi u otras fuerzas de la resistencia. Este punto de vista fue corroborado por el Dr. Yasin Mustaf, administrador adjunto del Hospital al-Kimdi en Bagdad: ‘La gente que participa en el conflicto no viene al hospital. Sus familias temen que les castiguen. Normalmente, es la gente civil inocente la que viene al hospital. Eso es lo que esas cifras reflejan’.

El Dr. Walid Hamed, otro responsable del Ministerio de Sanidad dijo a Youssef: ‘Todo el mundo tiene miedo de los estadounidenses, no de los combatientes. Y deberían temerles también’. Otro doctor con quien habló había perdido a su propio sobrino de tres años en un tiroteo en un control, y un doctor de la morgue de Bagdad le habló de una familia de ocho miembros asesinados por un helicóptero de combate en una azotea a la que habían subido a dormir para escapar de la canícula veraniega. En conjunto, las autoridades atribuían el alto número de víctimas civiles asesinadas por las fuerzas ocupantes más a los ataques aéreos que a los disparos de las fuerzas terrestres.

También en septiembre de 2004, un equipo internacional de epidemiólogos, dirigidos por Les Roberts y Gilbert Burnham, de la Escuela Johns Hopkins de Sanidad Pública, y los Dres. Lafta y Judhairi, de la Universidad Al-Mustansiriya de Bagdad, dirigieron el primero de dos estudios mucho más científicos sobre la mortalidad en Iraq. Ese estudio cubría los primeros dieciocho meses de guerra. Roberts había trabajado con un equipo conjunto del Centro para el Control de Enfermedades y con Médicos Sin Fronteras en Ruanda en 1994, y había dirigido estudios parecidos en zonas en guerra por todo el mundo. Las estimaciones de la mortalidad que encontró en la República Democrática del Congo (RDC) en 2000 fueron ampliamente citadas por los dirigentes británicos y estadounidenses y, tras ese informe, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas redactó una resolución que exigía la retirada de todas las fuerzas extranjeras de la RDC.

En Iraq, los epidemiólogos hallaron que: ‘se habían generalizado las muertes violentas… que se atribuían principalmente a las fuerzas de la coalición. La mayoría de las víctimas presuntamente asesinadas por esas fuerzas eran mujeres y niños… Haciendo un cálculo conservador, pensamos que ha habido un exceso de 100.000 muertos o más desde que se produjo la invasión de Iraq en 2003. La violencia responsable de la mayor parte del exceso de muertes y los ataques aéreos de las fuerzas de la coalición explican la mayor parte de las muertes violentas’. Ese informe se publicó en The Lancet, la revista médica británica, en noviembre de 2004 (136).

A la luz de las pruebas ya existentes que dejaban claro que los ataques aéreos de la ‘coalición’ habían matado a miles de civiles, tanto durante como después de la invasión, no había nada sorprendente en sus conclusiones. Sin embargo, los gobiernos británico y estadounidense rechazaron velozmente ese informe. Los medios estadounidenses, siguiendo con su tradición de deferencia hacia sus autoridades, tomaron ejemplo del gobierno y más o menos ignoraron el estudio. Tras la publicación del estudio del segundo equipo epidemiológico en 2006 (*), que cosechó un poco más de atención, el Presidente Bush dijo tan sólo: ‘No lo considero un informe creíble’.

El cinismo de esos desprecios oficiales quedó expuesto finalmente en otra serie de documentos británicos filtrados. El 26 de marzo de 2007, la BBC publicó un memorandum de Sir Roy Anderson, el científico asesor-jefe del Ministerio británico de Defensa, en el cual describía los métodos de los epidemiólogos como ‘lo más cercano a la buena práctica’ y el diseño del estudio como ‘robusto’. Esos documentos incluían memorandos enviados de ida y vuelta entre preocupados funcionarios británicos, que decían cosas como: ‘¿Estamos realmente seguros de que es probable que ese informe se ajuste a la verdad? Eso es ciertamente lo que implica el escrito’. Otro funcionario contestaba: ‘No aceptamos la exactitud de las cifras que aparecen en la investigación de The Lancet’, pero añadía, en el mismo email: ‘No podemos desechar la metodología de investigación utilizada, se trata de una forma probada y contrastada de medir la mortalidad en zonas de conflicto’ (137).

La metodología a la que los funcionarios británicos se referían se había basado en una ‘investigación mediante muestras de grupos’, el mismo tipo de estudio que Les Robert había utilizado en la República Democrática del Congo en 2000. El Primer Ministro Blair había citado públicamente esas cifras del estudio en la Conferencia de 2001 del Partido Laborista para justificar la política británica en África, pero rechazó el estudio realizado en Iraq declarando ante los periodistas en diciembre de 2004: ‘Las cifras aportadas por el Ministerio iraquí de Sanidad, que responden a una investigación realizada en sus hospitales, son, bajo nuestro punto de vista, la investigación más exacta existente’. Esto resulta de interés a la luz del informe de Youssef. Blair rechazó las cifras totales del informe de Lancet, pero evitó la pregunta, mucho más sensible, de quién había matado a toda esa gente, cuestión ésta en la que tanto el Ministerio de Sanidad como los epidemiólogos estaban completamente de acuerdo.

Los medios occidentales han venido citando al Ministerio de Sanidad iraquí a muy amplios niveles y a Iraqbodycount.org como fuentes de las cifras de mortalidad civil, pero ambos habían utilizado una metodología pasiva para contar las muertes, añadiendo simplemente aquellas de las que se había informado bien en los registros de los hospitales o en los relatos de los medios occidentales. La experiencia de los epidemiólogos que trabajan en las zonas de guerra por todo el mundo corrobora ese hecho, que la ‘búsqueda pasiva de información’ de las cifras de muertos en una guerra sólo capta entre el 5% y el 20% del total de muertes. Por esa razón es por la que han desarrollado la investigación por muestreo para conseguir un cuadro más exacto del impacto letal de los conflictos en los civiles, para así facilitar que los gobiernos, las agencias de las Naciones Unidas y las ONG respondan de forma más adecuada.

El método de investigación por muestreo utilizado en zonas de guerra se adoptó a partir de la práctica epidemiológica en otros tipos de crisis de sanidad pública, mediante la investigación de una muestra representativa de grupos de población para valorar la extensión total de un problema sanitario que afecte a toda la población. Como Les Robert señalaba: ‘En 1993, cuando el Centro para el Control de Enfermedades de EEUU seleccionó al azar 613 hogares en Milwaukee y concluyó que 403.000 personas habían desarrollado Cryptosporidum en el mayor brote jamás recogido en el mundo desarrollado, nadie dijo que las 613 unidades familiares no fueran una muestra suficientemente grande. Resulta extraño que la lógica de la epidemiología abrazada cada día por la prensa en relación a nuevas medicinas o riesgos sanitarios cambie de alguna manera cuando el mecanismo que produce la muerte son sus fuerzas armadas’ (138).

En Iraq, en septiembre de 2004, los equipos epidemiológicos investigaron 988 unidades familiares en 33 grupos de diferentes partes del país, tratando de equilibrar el riesgo de los equipos de investigación con el tamaño necesario para una muestra significativa. Michael O’Toole, director del Centro Internacional de Salud en Australia, dijo: ‘Es un tamaño clásico de muestra. No veo prueba alguna de exageración significativa… En todo caso, creo que las muertes deben haber sido más porque no han podido trabajar con las familias donde todos sus miembros habían muerto’.

Más allá de la falsa controversia en los medios acerca de la metodología de esos estudios epidemiológicos, había una cuestión importante en el estudio de 2004 en relación con las cifras, que fue la decisión de excluir de los datos a un grupo de Faluya debido al altísimo número de muertes que se sabía se habían perpetrado allí (incluso aunque la investigación se completara antes del ataque final contra la ciudad en noviembre de 2004). Roberts escribió en una carta a The Independent: ‘Por favor, comprendan que fuimos extremadamente conservadores: hicimos una estimación para el estudio de 285.000 personas muertas en los primeros dieciocho meses de invasión y ocupación, y acabamos informando que habían sido al menos 100.000’.

El dilema al que se enfrentaron fue éste: en los 33 grupos investigados, 18 informaron de muertes no violentas (incluido uno situado en Ciudad Sadr), los otros 14 grupos informaron de un total de 21 muertes violentas y la muestra de Faluya informó de 52 muertes violentas. Esta última cifra es conservadora por la razón subrayada por Michael O’Toole. Como el informe afirmaba: ‘23 hogares de los 52 visitados habían sido temporal o definitivamente abandonados. Los vecinos entrevistados describieron una gran mortalidad en la mayor parte de los hogares abandonados pero no pudieron dar detalles precisos como para poder incluirlos en la investigación’.

Dejando a un lado este último factor, había tres posibles interpretaciones de los resultados de Faluya. La primera, que fue la que los epidemiólogos adoptaron, era que el equipo había tropezado al azar con una muestra de hogares donde el número de muertos era tan alto que no resultaba representativo y por tanto no era importante para la investigación. La segunda posibilidad era que ese resultado considerado entre los 33 grupos, en el que la mayor parte de las víctimas pertenecían a un grupo y muchos otros daban cero víctimas, era una representación precisa de la distribución de víctimas civiles en un país sometido a bombardeo aéreo de ‘precisión’. La tercera posibilidad, que incorporaba eficazmente las dos anteriores era que el grupo de Faluya era atípico, pero no lo suficientemente anormal como para justificar su exclusión total del estudio, por eso el número real de exceso de muertes está en algún lugar entre las cifras de 100.000 y 285.000.

Sin embargo, en cada caso, esas cifras eran sólo el punto medio de un registro estadístico, dejando una considerable incertidumbre acerca del número actual de muertos. Los epidemiólogos hallaron, con un 95% de seguridad, que el exceso de muertes como resultado de la guerra, excluyendo el 3% del país representado por la muestra de Faluya, estaba en algún punto entre 8.000 y 194.000. En sí mismo, esto no apenas podía ser una conclusión sólida o satisfactoria.

No obstante, era muy improbable que el número actual de muertos estuviera cercano a cualquiera de esos extremos y había un 90% de probabilidades de que fueran más de 44.000.

La muestra de Faluya, al representar estadísticamente al 3% más devastado del país, informaba de 52 del total de 73 muertes violentas halladas en la investigación. Incluso aunque esta no fuera una representación perfecta de la distribución de las muertes violentas, por definición, esas zonas del país sufrieron considerablemente mucho más que otras áreas y, sin embargo, la estimación publicada de 100.000 muertes violentas incluía efectivamente cero muertes violentas en esas zonas. El equipo investigador que visitó Faluya informó que ‘inmensas zonas de la ciudad habían quedado tan devastadas en igual o peor grado que la zona que había elegido al azar para investigar’, por tanto el área elegida pareció de hecho ser representativa de muchas zonas gravemente bombardeadas. Uno podía por tanto llegar a la estimación de ‘alrededor de un exceso de 100.000 muertes o más’ al estudiar los datos de la investigación de varias formas, lo que hizo que los autores confiaran firmemente en su interpretación. Hubo otros sesgos conservadores integrados en el estudio, como el de ignorar las casas vacías y bombardeadas, como Michael O’Toole indicaba, pero no se hizo ninguna crítica seria de que su método pudiera provocar una sobrevaloración de muertes. La principal crítica, formulada por políticos y periodistas, fue que estos estudios producían estimaciones más altas que las del recuento pasivo, pero eso es exactamente lo que uno podía esperar.

Una investigación más amplia que produjo menores cifras de mortalidad civil fue la denominada Iraq Living Conditions Survey [Investigación sobre las Condiciones de Vida en Iraq, ICVI]. Fue el Ministerio de Planificación y Cooperación para el Desarrollo de la Autoridad Provisional de la Coalición quien la llevó a cabo en abril y mayo de 2004 y el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) la publicó en mayo de 2005. El imprimátur del PNUD y el amplio tamaño de la muestra dieron credibilidad a su tranquilizadora baja cifra de alrededor de 24.000 ‘muertes por la guerra’ (139).

No obstante, su estimación del número de muertos por la guerra se derivaba de una única pregunta planteada a las familias en el curso de una entrevista de 90 minutos de duración sobre las condiciones de vida dirigida por los funcionarios del gobierno de la ocupación. A diferencia, los estudios sobre mortalidad publicados en The Lancet se diseñaron con el único propósito de averiguar cifras exactas de mortalidad e incluían grandes precauciones para garantizar el anonimato de los entrevistados y para tranquilizarles sobre la independencia de los equipos investigadores.

Jon Pederson, el diseñador noruego de la ICVI, dijo él mismo que sus cifras de mortalidad eran ciertamente demasiado bajas. Los equipos de investigación que volvieron a las mismas casas y preguntaron sólo sobre las muertes de niños se encontraron con casi el doble de las que aparecían en la encuesta principal. Esto sugería precisamente que existía resistencia a informar de las muertes violentas que Roberts y sus colegas trataron de superar haciendo mucho hincapié en su imparcialidad. Y en abril o mayo de 2004, una pregunta sobre los “muertos de la guerra” podía todavía interpretarse que se refería sólo a la invasión misma, en oposición a la larga guerra de guerrillas que la siguió. Esta interpretación se apoya en el hecho de que más de la mitad de las muertes informadas en la ICVI se habían producido en la región sur de Iraq, que se llevó la peor parte de la invasión pero que posteriormente estuvo más tranquila que otras regiones.

En enero de 2005, el Ministerio de Sanidad proporcionó a la BBC un extracto de la investigación hecha en su hospital durante los seis meses anteriores que describía un cuadro similar al que se le dio a Nancy Youssef, del Knight Ridder, en septiembre. Recogía 2.041 civiles asesinados por las fuerzas estadounidenses y sus aliados, y 1.233 por supuestos insurgentes. Después de que la BBC transmitiera esas cifras por todo el mundo, recibió una llamada del Ministro de Sanidad del gobierno de la ocupación afirmando que el informe de su ministerio estaba falseado y que el número de muertos atribuido a las fuerzas ocupantes no era exacto. La BBC se retractó y el Ministerio de Sanidad dejó de proporcionar desgloses de cifras que atribuyeran cualquier responsabilidad a las fuerzas ocupantes por las muertes de civiles (140).

Otro recuento a nivel nacional de civiles asesinados lo publicó un grupo llamado Iraqiyun el 12 de julio de 2005. Iraqiyun era un grupo humanitario iraquí dirigido por el Dr. Hatim Al-Alwani y afiliado al partido político del presidente interino Ghazi Al-Yawer. Recogía en aquel momento 128.000 muertes violentas, de las cuales el 55% eran mujeres y niños menores de 12 años. El informe especificaba que incluía sólo muertes confirmadas de las que se había informado a los familiares, omitiendo cifras importantes de personas que habían sencillamente desaparecido sin dejar huella alguna en medio de la violencia y el caos. Era muy improbable que un esfuerzo como ese recogiera todos y cada uno de los muertos que hubieran podido producirse pero era un recuente importante, por las razones ya mencionadas (141).

Después, entre mayo y julio de 2006, Roberts, Burnham y Lafta dirigieron un segundo estudio epidemiológico en Iraq para actualizar su estimación de al menos 100.000 muertes entre marzo de 2003 y septiembre de 2004. Aumentaron el tamaño de su muestra a 1.849 hogares, que comprendían 12.801 individuos en 47 grupos. Investigaban en esta ocasión los resultados de cuarenta meses de guerra. Estos factores les permitieron limitar el alcance estadístico de sus resultados. Esta vez pudieron decir, con el 95% de certeza, que entre 426.000 y 794.000 iraquíes habían muerto violentamente como consecuencia de la guerra. Estimaron que, en el mejor de los casos, había habido un exceso de 655.000 muertes, de las cuales alrededor de 600.000 fueron muertes violentas. Pudieron validarse los resultados de la anterior investigación de que en octubre de 2004 habían muerto al menos 100.000 iraquíes, con una nueva estimación de exceso de muertes, para ese período, de 112.000. Esto validó también el supuesto conservador de que la muestra de Faluya era inusual pero no irrelevante (142).

Encontraron también algunos cambios en el modelo de muertes violentas. Los tiroteos eran ahora la causa más común en el número global de muertes, y ‘la proporción de muertes atribuidas a la coalición había disminuido en 2006, aunque las cifras actuales habían ido aumentando cada año’. Sin embargo, su conclusión global fue que: ‘La cifra de gente que muere asesinada en Iraq sigue aumentando’.

Esta tendencia general era extremadamente preocupante, con cada período recogiendo más muertes violentas que en el anterior y con una proliferación de los tipos de violencia según pasaba el tiempo. Los ataques aéreos eran ahora causa de sólo el 13% del total de muertes violentas, pero seguían siendo responsables de las muertes de alrededor de la mitad de todos los niños asesinados en Iraq, resaltando la naturaleza inherentemente indiscriminada del potente armamento lanzado desde el aire. Se había registrado un inmenso aumento en las muertes violentas entre los varones de edades comprendidas entre los 15 y los 44 años, reflejando ahora el 59% de todas las muertes violentas, pero los epidemiólogos decidieron no intentar diferenciar entre muertes de combatientes y de no combatientes. Con gran parte de la población implicada ahora en la resistencia armada frente a la ocupación, sentían que hacer preguntas sobre este extremo podía poner a los equipos de la investigación ante graves riesgos y que las respuestas no iban a ser en ningún caso fiables.

Los hogares atribuyeron el 31% de las muertes violentas a las fuerzas de la coalición, lo que suponía una estimación de al menos 180.000 personas asesinadas directamente por los estadounidenses y otras fuerzas extranjeras ocupantes. Sin embargo, el informe señalaba que: ‘No se clasificaron algunas de las muertes como provocadas por las fuerzas de la coalición si en los hogares habían algún tipo de incertidumbre sobre la parte responsable; en consecuencia, la cifra de muertes y la proporción de muertes violentas atribuibles a la coalición se ajusta a criterios conservadores’. Asimismo, las fuerzas iraquíes reclutadas y entrenadas por las fuerzas de EEUU y bajo su mando jugaron un papel cada vez mayor en la guerra, en particular en el reino del terror lanzado en Bagdad en mayo de 2005. Esas fuerzas fueron responsables de las ejecuciones sumarias de miles de hombres jóvenes y adolescentes, pero esas muertes no se atribuyeron en ese estudio a las fuerzas de la ‘coalición’.

En enero de 2008, se publicaron dos estudios más sobre la mortalidad en Iraq. El primero fue la Iraq Family Health Survey [Investigación sobre la Salud Familiar en Iraq, ISFI), que realizó el mismo grupo (COSIT, por sus siglas en inglés) que había dirigido el estudio de 2004, la ICVI citada arriba. Este estudio se centró exclusivamente en la cifra de muertos y contó con alguna cooperación de la Organización Mundial de la Salud. Se publicó en el New England Journal of Medicine. Investigó las muertes habidas sólo hasta junio de 2006, para proporcionar una comparación con la segunda investigación de Roberts, Burnham y Lafta. Aunque también encontró pruebas de un inmenso incremento en la tasa de mortalidad desde la invasión, la ISFI concluyó con una estimación mucho más baja, alrededor de 150.000 muertes violentas (143).

Lamentablemente, hay varias razones para dudar de la exactitud de esta cifra más baja. Al igual que la ICVI de 2004, este estudio lo llevaron a cabo los empleados de un gobierno que formaba parte de la violencia que se intentaba cuantificar. Por tanto, podía predecirse que las cifras reales iban a subestimarse. En segundo lugar, sus cálculos acerca de la tasa de mortalidad anterior a la invasión para el año 2002 fue de alrededor de la tercera parte de la tasa oficial de mortalidad recogida por la OMS. En tercer lugar, no encontró incrementos en la tasa de muertes violentas de año en año entre 2003 y 2006. Cualquier otra serie de datos de que se dispuso, desde los estudios de mortalidad a las estadísticas sobre violencia en Iraq del Pentágono, mostraban que la violencia aumentaba año tras año. En cuarto lugar, se halló que sólo una de cada seis muertes tras la invasión se debía a la violencia, frente a la mayoría de muertes por la violencia de otros estudios epidemiológicos y de investigaciones independientes en los cementerios.

Un quinto factor que seguramente contribuyó a la baja cifra de mortalidad de la ISFI fue que era imposible investigar la mortalidad en las zonas más peligrosas, el 11% de Iraq. Se intentó compensar esto basándose en la distribución regional de muertes violentas de Iraqbodycount.org (IBC), que registra las muertes recopilándolas a partir de los informes de los medios internacionales. Sin embargo, como las áreas no investigadas eran también las más peligrosas para los periodistas internacionales, inevitablemente, IBC desestimaba también las muertes de esas zonas. Y la ISFI utilizó todo ese modelo distorsionado basado en la información pasiva para hacer su estimación sobre las muertes en las partes más letales del país.

La otra investigación, publicada en enero de 2008, la dirigió entre agosto y septiembre de 2007, Opinion Research Business (ORB), una firma de encuestas británica, conjuntamente con el Instituto Independiente de Iraq para la Administración y Estudios de la Sociedad Civil. Investigaron en 2.414 hogares y les preguntaron si habían perdido a algún miembro de la familia a causa de la violencia desde que se produjo la invasión. No pudieron investigar en tres provincias (Anbar, Karbala e Irbil), y la mayoría del 8% de los hogares que se negaron a contestar pertenecía a Bagdad, donde las tasas de mortalidad eran de las más altas. Estos factores contribuyeron a crear un sesgo conservador en sus estimaciones. A pesar de todo esto, ORB halló que alrededor del 20% de los hogares investigados habían perdido al menos a uno de sus miembros, y estimaron que habían muerto en la guerra alrededor de 1,03 millones de personas. Sin tratar de compensar los sesgos conservadores mencionados, sus datos y el tamaño de la muestra otorga un 95% de fiabilidad a una cifra de muertos de entre 946.000 y 1,12 millones (144).

Tras la publicación del segundo estudio epidemiológico en The Lancet (*), la escala de muertes violentas que reveló fue gradualmente reconociéndose entre los círculos educados de Occidente, incluido Estados Unidos. La investigación de ORB proporcionó confirmación independiente del nivel de violencia. También sugería que las muertes habían continuado aumentando durante al menos otro año tras la publicación del citado segundo estudio de The Lancet y que es muy probable que la cifra total superara el millón de muertes violentas.

El trabajo de todos estos investigadores mostró que Estados Unidos y otros gobiernos modernos no pueden desencadenar un tipo de violencia así en ningún otro país sin tener que hacer frente finalmente a las consecuencias de la preocupación de la opinión pública por la naturaleza y magnitud de sus efectos. Y, aunque las autoridades estadounidenses nunca lo admitan en público, la publicación de estos estudios servirá probablemente para refrenar algunos de sus más violentos impulsos de los comportamientos en una guerra.

Notas:

135. Nancy Youssef: "U.S. attacks, not insurgents, blamed for most Iraqi deaths”, Miami Herald, 25 septiembre 2004: http://www.commondreams.org/headlines04/0925-02.htm

136. Les Roberts et al.: "Mortality before and after the 2003 invasion of Iraq: cluster sample survey”, The Lancet, Vol. 364, 20 noviembre 2004.

137. Owen Bennett-Jones: "Iraq deaths survey was robust”, BBC World Service, 26 marzo 2007: http://news.bbc.co.uk/1/hi/uk_politics/6495753.stm

138. Nicolas J. S. Davies: "Burying the Lancet reportZ Magazine, febrero 2006.

139. http://www.iq.undp.org/ilcs.htm

140. "BBC obtains Iraq casualty figures”, BBC News, 28 enero 2005. Informe original en: http://www.informationclearinghouse.info/article7906.htm

141. "Iraqi civilian casualties”, United Press International, 12 julio 2005. http://www.upi.com/Security_Terrorism/Analysis/2005/07/12/iraqi_civilian.2280/

142. Gilbert Burnham et al.: "Mortality after the 2003 invasion of Iraq: a crosssectional cluster sample survey”, The Lancet, 11 octrubre 2006.

143. Iraq Family Health Survey Study Group, "Violence-related mortality in Iraq from 2002 to 2006”, New England Journal of Medicine, Vol. 358: 484-493, 31 enero 2008.
144. http://www.opinion.co.uk/Newsroom_details.aspx?NewsId=88

N. de la T.

(*) Véase traducción informe completo investigación 2006 de The Lancet en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=39504

Fuente: http://warisacrime.org/content/unreported-iraqi-war-deaths-revealed-wikileaks-are-only-tip-iceberg

 

Written by Eduardo Aquevedo

30 octubre, 2010 at 23:47

La vergüenza de EU al descubierto…

with one comment

Robert Fisk, La Jornada.com

ISRAEL-PALESTINAOOO5Como de costumbre, los árabes sabían. Sabían todo de las torturas en masa, del promiscuo tiroteo de civiles, del escandaloso uso del poderío aéreo contra viviendas de familias, de los despiadados mercenarios estadunidenses y británicos, los cementerios de muertos inocentes. Todo Irak lo sabía. Porque ellos eran las víctimas.

Sólo nosotros podíamos fingir que no sabíamos. Sólo nosotros en Occidente podíamos rechazar cada acusación, cada afirmación contra los estadunidenses o británicos, poniendo a algún digno general –vienen a la mente el pavoroso vocero militar estadunidense Mark Kimmitt y el terrible jefe del estado mayor conjunto Peter Pace– a rodearnos de mentiras. Si encontrábamos un hombre que había sido torturado nos decían que era propaganda terrorista; si descubríamos una casa llena de niños muertos en un bombardeo aéreo estadunidense también era propaganda terrorista, o daño colateral, o una frase simple: No tenemos información de eso.

Desde luego, siempre sabíamos que sí la tenían. Y el océano de memorandos militares que se reveló este sábado lo volvió a demostrar. Al Jazeera ha llegado a extremos para rastrear a las familias iraquíes cuyos hombres y mujeres fueron asesinados en retenes estadunidenses –yo he identificado a alguna porque la reporté en 2004, el carro acribillado, los dos periodistas muertos, hasta el nombre del capitán local estadunidense– y fue The Independent on Sunday el primero en alertar al mundo sobre las hordas de pistoleros indisciplinados que eran llevados a Bagdad para proteger a diplomáticos y generales. Estos mercenarios, que se abrieron paso asesinando en las ciudades de Irak, me insultaron cuando les dije que estaba escribiendo acerca de ellos, allá en 2003.

Siempre es tentador desentenderse de una historia diciendo que no es nada nuevo. La idea de la vieja historia es usada por los gobiernos para enfriar el interés periodístico, pues sirve para cubrir la inactividad periodística. Y es cierto que los reporteros ya han visto antes algo de esto. La evidencia de la participación iraní en la fabricación de bombas en el sur de Irak fue filtrada por el Pentágono a Michael Gordon, del New York Times, en febrero de 2007. La materia prima, que ahora podemos leer, es mucho más dudosa que la versión generada por el Pentágono. Por todo Irak había material militar iraní de la guerra Irak-Irán de 1980-88, y la mayoría de los ataques contra los estadunidenses fueron llevados a cabo en esa etapa por insurgentes sunitas. Por cierto, los informes que sugieren que Siria permitió el cruce de insurgentes por su territorio son correctos. He hablado con familias de los atacantes suicidas palestinos cuyos hijos llegaron a Irak desde Líbano a través de la villa libanesa de Majdal y luego por la ciudad norteña siria de Aleppo para atacar a los estadunidenses.

Pero, aunque escrita en escueto lenguaje militar, aquí está la evidencia de la vergüenza estadunidense. Es un material que puede ser usado por abogados en tribunales. Si 66 mil 81 –me encantó ese 81 – es la cifra más alta disponible de civiles muertos, entonces la cifra real es infinitamente más alta, pues este registro sólo corresponde a los civiles de los cuales los estadunidenses tuvieron información. Algunos fueron llevados a la morgue de Bagdad en mi presencia, y fue el oficial a cargo quien me dijo que el Ministerio de Salud iraquí había prohibido a los médicos practicar autopsias de los civiles llevados por soldados estadunidenses. ¿Por qué se dio esta orden? ¿Tendría algo que ver con los mil 300 reportes independientes estadunidenses sobre tortura en las estaciones policiales iraquíes?

Los estadunidenses no tuvieron mejores resultados la última vez. En Kuwait, soldados de Estados Unidos podían oír cómo los kuwaitíes torturaban a palestinos en los cuarteles de policía después de que la ciudad fue liberada de las legiones de Saddam Hussein, en 1991. Incluso un miembro de la familia real kuwaití participó en las torturas. Los estadunidenses no intervinieron y solamente se limitaron a quejarse ante la familia real. A los soldados siempre les dicen que no intervengan. Después de todo, ¿qué le dijeron al teniente del ejército israelí Avi Grabovsky cuando reportó a su superior, en septiembre de 1982, que falangistas aliados de Israel acababan de asesinar a mujeres y niños? Ya lo sabemos, no nos gusta, no intervenga. Eso fue durante la masacre en el campo de refugiados de Sabra y Chatila.

La cita viene del informe de la comisión Kahan de Israel de 1983; sabe Dios qué leeríamos si Wikileaks lograra echar mano a los archivos del Ministerio de Defensa israelí (o la versión siria, para el caso). Pero, claro, en aquellos días no sabíamos cómo usar una computadora, ya no digamos escribir en ella. Y eso, desde luego, es una de las lecciones importantes de todo el fenómeno Wikileaks.

En la Primera Guerra Mundial, en la segunda o en Vietnam, uno escribía sus informes militares en papel. Tal vez los presentaba por triplicado, pero podía numerar las copias, rastrear cualquier espionaje y evitar filtraciones. Los documentos del Pentágono estaban realmente escritos en papel. Pero el papel siempre se puede destruir, mojar, hacer trizas hasta la última copia. Por ejemplo, al terminar la guerra de 1914-1918, un teniente segundo inglés mató a uno de los trabajadores chinos que habían saqueado un tren militar francés. El chino había amenazado con un cuchillo al soldado. Pero durante la década de 1930 el expediente de los soldados británicos fue tachado tres veces, por lo que no queda del incidente más rastro que un diario de guerra de un regimiento que reporta el saqueo del tren francés de provisiones por los chinos. La única razón por la que estoy enterado de esa muerte es porque mi padre era el teniente británico y él me contó la historia antes de morir. En ese tiempo no había Wikileaks.

Sin embargo, sospecho que esta masiva revelación de material de la guerra de Irak tiene serias implicaciones para periodistas y ejércitos por igual. ¿Cuál es el futuro de los Seymour Hershes y del periodismo de investigación de vieja escuela que el diario Sunday Times solía practicar? ¿Qué caso tiene enviar equipos de reporteros a investigar crímenes de guerra y reunirse con gargantas profundas militares si de pronto casi medio millón de documentos secretos van a acabar flotando frente a uno en una pantalla?

Aún no hemos llegado al fondo de la historia de Wikileaks, y más bien sospecho que hay más de unos cuantos soldados estadunidenses implicados en esta última revelación. ¿Quién sabe si no llega hasta lo más alto? En sus investigaciones, por ejemplo, Al Jazeera encontró un extracto de una conferencia de prensa de rutina del Pentágono en noviembre de 2005. Peter Pace, el nada inspirador jefe del estado mayor conjunto, informa a los periodistas cómo deben reaccionar los soldados ante el tratamiento cruel de prisioneros, señalando con orgullo que el deber de un soldado estadunidense es intervenir si ve evidencia de tortura. Luego la cámara se mueve hacia la figura mucho más siniestra del secretario de Defensa Donald Rumsfeld, quien de pronto interrumpe casi en un murmullo, para gran consternación de Pace: No creo que quiera usted decir que los soldados están obligados a detenerla físicamente. Su deber es reportarla.

Desde luego, la significación de este comentario –crípticamente sádico a su modo– se perdió en los diarios. Pero ahora el memorando secreto Frago 242 arroja mucho más luz sobre esa conferencia de prensa. Enviada presumiblemente por el general Ricardo Sánchez, la instrucción a los soldados es: Supuesto que el reporte inicial confirme que las fuerzas estadunidenses no tuvieron que ver en el abuso contra detenidos, no se realizará mayor investigación, a menos que lo ordene el alto mando. Abu Ghraib ocurrió bajo la supervisión de Sánchez en Irak. Fue también Sánchez, por cierto, quien no pudo explicarme durante una conferencia de prensa por qué sus hombres dieron muerte a los hijos de Saddam Hussein en un tiroteo en Mosul, en vez de capturarlos.

El mensaje de Sánchez, según parece, debió haber tenido el visto bueno de Rumsfeld. Del mismo modo, el general David Petraeus –tan amado por los periodistas estadunidenses– fue presuntamente responsable del dramático incremento en los ataques aéreos estadunidenses en el curso de dos años: de 229 sobre Irak en 2006 a mil 447 en 2007. Resulta interesante que los ataques aéreos de Estados Unidos en Afganistán se han elevado 172 por cierto desde que Petraeus asumió el mando militar allá.

Todo esto hace aún más asombroso que el Pentágono ahora se desgarre las vestiduras porque Wikileaks podría tener sangre en las manos. El Pentágono ha estado manchado de sangre desde que dejó caer una bomba atómica sobre Hiroshima en 1945, y para una institución que ordenó la invasión ilegal de Irak en 2003 –¿acaso la cifra de civiles muertos no fue allí de 66 mil, según sus propias cuentas, de unos 109 mil registrados?– resulta ridículo afirmar que Wikileaks es culpable de homicidio.

La verdad, por supuesto, es que si este vasto tesoro de informes secretos hubiera demostrado que la cifra de muertos era mucho menor de lo que la prensa proclamaba, que los soldados estadunidenses nunca toleraron la tortura por policías iraquíes, que rara vez dispararon a civiles en retenes y siempre llevaron a los mercenarios asesinos ante la justicia, los generales estadunidenses habrían entregado estos expedientes a la prensa sin cargo alguno en las escalinatas del Pentágono. No sólo están furiosos porque se haya roto el secreto o porque se haya derramado sangre, sino porque los han pescado diciendo las mentiras que siempre supimos que decían.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

LOS DOCUMENTOS FILTRADOS POR EL SITIO WIKILEAKS DESNUDAN UNA SAGA DE MUERTES, TORTURAS Y MENTIRAS

Las venas abiertas de la invasión a Irak

Por acá un detenido torturado con cables pelados. Por allá, niños fusilados por tropas estadounidenses en puestos de control. En otro lado, insurgentes usando niños y discapacitados para cometer atentados suicidas.

Por Emily Dugan, Nina Lakhani,
David Randall, Victoria Richards y
Rachel Shields *

Así que ahora empezamos a ver qué había detrás de lo que Tony Blair llamó “el precio de la sangre”. Por acá un detenido torturado con cables pelados. Por allá, niños fusilados por tropas estadounidenses en puestos de control. En otro lado, insurgentes usando niños para cometer atentados suicidas. Y así, 391.832 documentos. En el Pentágono, estos mensajes llegaban todos los días a las casillas de correo de los burócratas. Para los iraquíes, los documentos detallan, en el tono desafectado del lenguaje militar, nada menos que las venas abiertas de una nación.

Hoy, siete años y medio después de la orden de invadir, la mayor filtración en la historia ha mostrado, mucho más que lo conocido hasta ahora, todo lo que desató esa declaración de guerra. Los servicios secretos iraquíes torturaron a cientos de personas, los militares estadounidenses miraron, tomaron nota y mandaron e-mails, pero casi nunca intervinieron. La tripulación de un helicóptero artillado recibió la orden de dispararles a insurgentes tratando de rendirse. Un médico le vendió a Al Qaida un lista de pacientes suyas, mujeres disléxicas, para que sean engañadas para convertirse en bombarderas suicidas. Una empresa privada de Estados Unidos, que ganó millones de dólares tercerizando tareas de seguridad, mataba civiles. Y los estadounidenses que siempre se vanagloriaron de no contar víctimas civiles, en realidad llevaban un conteo secreto. Siendo conservadores, los nuevos documentos suman 15.000 muertes a los números conocidos hasta ahora.

Fue anteayer cuando Wikileaks, el sitio web financiado por la gente que ganó fama mundial al filtrar material sobre Afganistán a principios de año, descargó cerca de 400.000 documentos militares estadounidenses, cubriendo el período 2004-2009. El archivo consiste en mensajes pasados por tropas de rango bajo y medio a sus superiores y que eventualmente llegaron al Pentágono. Están marcados como “secreto”, que no es ni por asomo la clasificación más alta de seguridad.

La respuesta del Pentágono fue decir que la filtración puso en peligro la vida de las tropas de Estados Unidos y sus aliados, y otras fuentes oficiales ningunearon los documentos diciendo que no revelaban nada nuevo. Una respuesta llegó de Iraq Body Count, la ONG británica que monitorea las muertes desde el 2003: “estos documentos… contienen información de bajas civiles y militares que han sido ocultadas de la luz pública por el gobierno de EE.UU. durante más de seis años… La información de las bajas es información sobre el público (sobre todo el público iraquí) que fue retenida sin justificación tanto de la opinión pública iraquí como la internacional, por los militares de EE.UU., aparentemente con la intención de ocultarla indefinidamente”.

Los documentos filtrados son documentos estadounidenses, por eso detallan apenas un puñado de incidentes que involucran a tropas británicas. Dos de ellos, del año 2008, registran la queja de dos chiítas que dicen haber sido golpeados por tropas británicas no identificadas. Los dos presentaban heridas consistentes con sus relatos. No hay registro de que haya habido una investigación. Otro documento, datado del 2 de septiembre del 2008, dice que un interrogador civil trabajando con los estadounidenses acusó a soldados británicos de arrastrarlo por el piso de su casa y de hundir su cabeza en el inodoro mientras le apuntaban con una pistola. El cable dice que su historia tenía inconsistencias y que el demandante no presentaba heridas.

Estas son las dos áreas significativas de información fresca y nueva:

Muertes de civiles

El Pentágono y el Ministerio de Salud iraquí venían negándose a publicar estadísticas de civiles muertos en la guerra, y hasta negaban que esas cifras existieran. “No tenemos una cuenta de civiles muertos”, dijo el general Tommy Franks, quien dirigió la invasión de Irak. Los documentos filtrados revelan hasta qué punto sus palabras eran huecas.

Desde el principio de la guerra, The Independent reveló que la cuenta verdadera era mucho más alta de lo que los militares de EE.UU. sugerían. Ya en el 2004, este diario informó que el Pentágono estaba juntando datos al respecto y que expertos académicos calculaban que los muertos civiles superaban los 100.000.

Los documentos detallan 109.032 muertes, de las cuales 66.001 son de civiles. Irak Body Count dijo anteayer que un análisis de un muestreo de 860 documentos agregaría 15.000 muertes a la cifra previa de 107.000. A estas muertes habría que agregarles las de los civiles, por lo que el total de muertos en la guerra de Irak estaría en alrededor de 150.000, el 80 por ciento civiles.

Sin embargo, ciertos recaudos deben tomarse al analizar esta información. No se trata de un conteo exhaustivo de las muertes. La muerte de civiles contrasta con las palabras que George W. Bush pronunciara en el 2003, cuando dijo que la nueva tecnología permitía a las tropas tomar recaudos especiales para proteger a los civiles. “Con las nuevas tácticas y armas de precisión, podemos alcanzar objetivos militares sin dirigir la violencia a la población civil”, dijo.

Tortura

Los documentos filtrados proporcionan una mirada in situ de los abusos informados por militares de EE.UU. a sus superiores, y aparentemente corroboran mucho de lo ya informado con respecto a los incidentes. Presos golpeados, presos quemados, presos azotados aparecen en cientos de documentos, dando la impresión de que el uso de cables eléctricos, barras de metal, palos de madera y sogas utilizados para torturar prisioneros eran una práctica común. Aunque algunos de estos casos fueron investigados por los estadounidenses, la mayoría que surge del archivo parece haber sido ignorada.

Al principio, el espacio para los presos era limitado y los iraquíes los amontonaban en cárceles temporarias. En noviembre del 2005, soldados de EE.UU. encontraron a 173 prisioneros con quemaduras de cigarrillos, cicatrices y huesos rotos, en una comisaría cerca de Bagdad. El documento dice: “Muchos prisioneros están tosiendo… Aproximadamente 95 están en una sola habitación, sentados con las piernas cruzadas y los ojos vendados, todos apuntando a la misma dirección. Según uno de los prisioneros interrogados en el lugar, doce prisioneros habían muerto por enfermedad en semanas recientes”.

En agosto, 2006, un sargento de EE.UU. en Ramani escuchó el sonido de latigazos saliendo de una estación de policía y se topó con un teniente iraquí que usaba un cable eléctrico para pegarle a un detenido en las plantas de sus pies. Después descubrió al mismo teniente azotando la espalda del detenido. El estadounidense presentó una declaración jurada acompañada por fotos de “marcas circulares de latigazos y sangrado de espalda”. El caso no se investigó.

Pero algunos de los peores ejemplos son muy recientes. En diciembre pasado doce soldados iraquíes, incluyendo un agente de Inteligencia, fueron filmados en Tal Afar matando a tiros a un detenido con las manos atadas. En otro caso, tropas de EE.UU. encontraron a un detenido con dos ojos en compota, lesiones en el cuello y “costras de sangre en su tobillo izquierdo”. El detenido dijo que fue picaneado para que hiciera una confesión. Funcionarios iraquíes dijeron que se lastimó tratando de escapar.

Amnesty International condenó las revelaciones y sugirió que EE.UU. había violado leyes universales al entregarles prisioneros a fuerzas iraquíes conocidas por cometer abusos “a una escala realmente alarmante”. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para la Tortura, Manfred Nowak, dijo que es un deber del gobierno de EE.UU. investigar si sus empleados estuvieron involucrados o fueron cómplices de las torturas.

El uso de Al Qaida de pacientes discapacitados

Un doctor habría vendido “listas” de pacientes discapacitados para que les coloquen bombas accionadas a control remoto y sean detonadas en mercados bulliciosos en Bagdad. Según los documentos, en octubre del 2008 un médico fue detenido bajo sospecha de entregarle once nombres de pacientes a los insurgentes.

El archivo dice que las mujeres “probablemente fueron usadas en el doble atentado suicida del 1o de febrero del 2008 en contra de mercados locales, refiriéndose a dos mujeres con síndrome de Down que fueron engañadas para colocarse chalecos con explosivos que estallaron en dos bazares en el centro de Bagdad. Las explosiones, que según funcionarios iraquíes fueron detonadas desde teléfonos celulares, mataron al menos 73 personas e hirieron a más de 160.

No fue un incidente aislado. El 4 de abril del 2008 un adolescente “retardado mental” se inmoló en un funeral en la provincia de Dilaya, al noreste de Bagdad, matando a seis e hiriendo a 34. “Tenía los rasgos faciales de una persona con síndrome de Down”, dice el documento. El 28 de febrero del 2008 un adolescente con retraso mental fue baleado por una patrulla de EE.UU. mientras intentaba huir de sus captores que intentaban usarlo como bombardero suicida.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12

Written by Eduardo Aquevedo

24 octubre, 2010 at 20:40

WikiLeaks revela torturas sistemáticas de EE.UU en Irak…

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Las filtraciones revelan por primera vez una cifra oficial de víctimas: 109.000 muertos, un 63% de ellos, civiles. -El Pentágono teme que los documentos de WikiLeaks, 400.000 archivos clasificados sobre la guerra de Irak, comprometan la seguridad de las tropas.

GUERRAEl PAÍS / AGENCIAS - Madrid / Washington – 22/10/2010

WikiLeaks ha cumplido con su amenaza de publicar 400.000 documentos secretos sobre la guerra de Irak. Uso sistemático de torturas, 109.000 muertos en Irak entre 2003 y 2009 -63% de ellos, civiles-, y ayudas de Irán a las milicias iraquíes son las revelaciones principales. Por el momento, el seguimiento más preciso de la filtración se puede hacer en las ediciones digitales de The Guardian y The New York Times.

    Según el análisis de los documentos, las autoridades estadounidenses dejaron sin investigar cientos de informes que denunciaban abusos, torturas, violaciones e incluso asesinatos perpetrados sistemáticamente por la Policía y el Ejército iraquí. Más de 15.000 civiles murieron en incidentes que hasta ahora se desconocían. Oficiales británicos y estadounidenses insistían hasta ahora en que no había registro oficial de las víctimas, pero los documentos revelados fijan en 66.081 los no combatientes muertos, de un total de 109.000.

    Los informes, apoyados por evidencias médicas, describen a prisioneros con los ojos vendados, maniatados y recibiendo golpes, latigazos y descargas eléctricas. Al estar documentados en informes acumulados por el ejército de Estados Unidos, estos hechos estarían, por tanto, todos en conocimiento del Pentágono.

    La coalición de fuerzas internacionales en Irak aparece como insensible a muchas de las revelaciones de abusos. El sello "No investigation is necessary" ("No es necesaria ninguna investigación") marca las denuncias de abusos mejor fundamentadas.

    Civiles abatidos en los checkpoint

    El diario Le Monde, que asegura haber consultado los archivos SIGACT filtrados (significant activity, los informes sobre incidentes que redactan los soldados), extrae algunos pasajes en los que se describen las muertes de civiles en los checkpoints (controles de carretera), por no haber respetado, entendido u oído las indicaciones de los soldados.

    "4 de enero de 2006, 19 horas. La patrulla esperaba la llegada de un equipo de limpieza de minas al lugar en el que había encontrado un escondite de armas. Un vehículo de cuatro puertas, naranja y blanco, se detuvo muy cerca. Un hombre se bajó del coche y empezó a correr hacia la patrulla. La patrulla sospechó que el hombre era un kamikaze y le gritó en árabe que se detuviera. Le hizo señales con las manos y los brazos para intentar detenerle. El hombre no hizo caso. A 75 metros, la patrulla lanzó una bengala pero el hombre siguió corriendo hacia ella. Siguió haciendo señales y gritando, sin éxito. A 15 metros, la patrulla abrió fuego y mató al civil. Cuando llegaron, los artificieros inspeccionaron el cuerpo en busca de explosivos, pero no encontraron nada".

    Alrededor de 600 civiles murieron así, en incidentes en cordones policiales o entre vehículos, en los seis años que cubren los documentos publicados por Wikileaks, señala el diario francés.

    Uno de los episodios más escalofriantes explica cómo una patrulla en un control de entrada a Bagdad mata a un discapacitado por error:

    "24 de abril de 2009. 14 h 42: La unidad C/2-505 comunica por radio un incidente en el punto de control de entrada del puesto avanzado 799 de Bagdad.

    14h53: Actualización: se comunica que el hombre caminaba a lo largo de un muro y ha girado en una esquina. Ha empezado a correr hacia el puesto avanzado y no se ha detenido cuando se han empezado a utilizar las primeras etapas de la escalada de fuerza.

    15h57: Actualización: se lanzan disparos de advertencia (…), el iraquí estaba demasiado cerca y le han alcanzado los disparos de M-4. Ha recibido una bala en la espalda mientras atravesaba el punto de control corriendo, se ha girado y le ha alcanzado una bala por delante. Estimación del oficial de información: el individuo muerto por las fuerzas de la coalición ha sido reconocido por un policía iraquí. Se trataría de un discapacitado mental sin familia conocida".

    Los informes rebosan de incidentes como éste, asegura Le Monde: discapacitados mentales, invidentes o simplemente conductores que no vieron a los soldados o no entendieron sus indicaciones.

    Helicóptero que no respeta rendiciones

    Como episodio significativo, The Guardian, cita que un helicóptero estadounidense mató a insurgentes que se habían entregado.

    El papel iraní

    The New York Times atento también a los intereses de EE UU en Oriente Medio, destaca el papel que ha jugado Teherán en el conflicto. Según ha rescatado el diario neoyorquino de los informes filtrados, las milicias chiíies auspiciadas por Irán apoyaron activamente a los insurgentes iraquíes.

    La mayor filtración de la historia

    La publicación de 75.000 archivos secretos sobre la guerra de Afganistán que a finales de julio se convirtió en la mayor filtración de documentos clasificados de la historia, ha quedado superada hoy después de la gigantesca cantidad de información liberada por la web. La organización Wikileaks anunció en un mensaje en Twitter que el sábado a las 11.00 de la noche, en hora de la España peninsular, haría "un anuncio importante". El Departamento de Defensa de EE UU temía que, además de desvelar detalles de operaciones conocidas y documentadas por la prensa en su momento, los archivos revelaran los nombres del personal que participó en las acciones, como ya pasó con los papeles de Afganistán.

    La organización, en línea con el secretismo que le ha caracterizado desde su fundación en 2006, no dio más detalles, pero desde hace días circulaban rumores de que se trata de unos 400.000 documentos reservados sobre las operaciones militares en Irak entre 2004 y 2009. El Departamento de Defensa de EE UU estuvo días preparándose para la nueva filtración: un equipo de 120 personas trabajaba para descubrir con antelación los archivos que podrían formar parte de los papeles de Irak. Hoy el portavoz del Pentágono, Dave Lapan, ha dicho que el Departamento ya tenía identificados los archivos y, a pesar de minimizar la importancia de su eventual publicación, reconoció que podían suponer "una amenaza para las tropas o los iraquíes que han cooperado con los americanos".

    Nuestra preocupación es sobre todo por la amenaza a nuestro personal, a nuestras personas y a nuestro equipo", ha comentado Lapan, "pero en cuanto al tipo de incidentes recogidos en estos archivos, como la muerte de inocentes iraquíes o las acusaciones de abusos a los detenidos, se trata de cosas que han sido documentadas en su momento". Pero, si bien la guerra de Irak ha salido del debate público en EE UU, los documentos pueden reavivar la memoria de los momentos más nefastos del conflicto como el escándalo de los abusos en la prisión de Abu Ghraib.

    Los responsables de la OTAN comparten este temor. La filtración puede tener, según el jefe de la alianza, Anders Fogh Rasmussen, "unas implicaciones muy negativas para la seguridad", según publica la BBC.

    La publicación de los nombres de civiles afganos y colaboradores de la coalición internacional en Afganistán fue uno de los principales motivos de críticas contra Wikileaks tras la másiva divulgación de archivos de julio. Cinco ONG, entre ellas Amnistía Internacional que en 2009 premió a la organización por publicar documentos sobre las matanzas de Kenia, pidieron que se borraran los nombres de los afganos que podían ser víctimas de represalia.

    Nuevas filtraciones sobre Irak

    El fundador de Wikileaks: "Tenemos la esperanza de corregir algunos ataques a la verdad"

    Los soldados estadounidenses llevaban un registro de todas las muertes de civiles

    WALTER OPPENHEIMER - Londres – 23/10/2010

    Consulta los documentos sobre Irak filtrados en la página de Wikileaks | CLAVES: Cómo navegar por los ‘papeles de Irak’

    Julian Assange, fundador de la página Wikileaks, ha defendido esta mañana en Londres la publicación de cerca de 400.000 documentos hasta ahora secretos sobre la guerra de Irak. Esta segunda publicación masiva de archivos secretos permite acceder "al detalle íntimo de esa guerra desde la perspectiva de Estados Unidos" y ha permitido saber que en ella murieron al menos 15.000 civiles más de lo que se creía hasta ahora.

    Assange ha comparecido ante la prensa junto al profesor John Sloboda, de la organización Iraq Body Count, que lleva un registro de todas las muertes documentadas en la guerra de Irak, entre otros activistas y defensores de los derechos humanos. Assange recordó que "la verdad es siempre la primera víctima de una guerra". "Pero los ataques a la verdad empiezan mucho antes que la propia guerra y continúan durante y después de que acabe la guerra. Con nuestra publicación de unos 400.000 documentos sobre la guerra de Irak, con el detalle íntimo de esa guerra desde la perspectiva de Estados Unidos, tenemos la esperanza de corregir algunos de esos ataques a la verdad que ocurren antes y durante la guerra y que han continuado mucho después de que la guerra acabara oficialmente", declaró.

    "En este material está documentada la muerte de unas 109.000 personas, incluidas entre ellas 66.000 civiles. Trabajando con el Iraq Body Count hemos llegado a la conclusión de que hay unas 15.000 muertes que hasta ahora no se habían documentado o conocido, de civiles que han muerto de forma violenta en Irak. Esa tremenda escala no debería volvernos ciegos ante la pequeña escala que hay también en este material", proclamó el fundador y director de Wikileaks.

    "Prometimos a nuestras fuentes -que en ocasiones han corrido riesgos enormes para conseguir este material- que les haríamos justicia intentando conseguir el mayor impacto político posible y, aunque no estoy seguro de que hayamos alcanzado el máximo posible, creo que estamos muy cerca", añadió entre melancólico y satisfecho.

    El profesor John Sloboda explicó que la muerte de estas 15.000 personas ahora desveladas gracias a estos documentos, "no son producto de grandes bombardeos, sino de pequeños incidentes en los que han muerto una o dos personas en cada uno de ellos y que han ido ocurriendo casi cada día durante todo el periodo de la guerra". "Se trata de asesinatos premeditados, de disparos al azar desde vehículos, de ejecuciones, de matanzas en puntos de control. Esas son las pequeñas pero incesantes tragedias de esta guerra que estos documentos revelan con un detalle sin precedentes", añadió.

    "Ahora estamos en condiciones de asegurar que en total han muerto más de 150.000 personas desde 2003, de las que en torno al 80% eran civiles", aseguró Sloboda. "Los medios ya habían informado de muchas de estas muertes, como las 35 que ocurrieron un día determinado en Bagdad. Pero estos documentos revelan que esas muertes ocurrieron en 27 puntos distintos y revelan también los detalles y las circunstancias de cada incidente y en muchos casos la identidad de las víctimas", añadió. "Día a día y en secreto, los soldados de Estados Unidos en Irak han ido escribiendo informes sobre las muertes violentas que han provocado, que han presenciado o de las que han obtenido información. Fechas, horas, el lugar exacto en que han ocurrido, nombres, edades, profesiones de las víctimas… Todo está registrado en estos ficheros. Es muy bueno que se hayan registrado estos datos, pero es malo y no tiene ninguna justificación que se hayan mantenido en secreto durante tanto tiempo", denunció el representante del Iraq Body Count.

    Claves para entender los documentos

    Por el momento, el seguimiento más preciso de la filtración de documentos del Departamento de Defensa de EE UU se puede hacer en las ediciones digitales de The Guardian y The New York Times, Le Monde, Der Spiegel, Al Jazeera y el Bureau of Investigative Journalism. Para entender la complicada terminología militar de los informes, esta última institución incorpora un glosario.

    EL PAIS.COM

    Written by Eduardo Aquevedo

    22 octubre, 2010 at 20:20

    USA: nueve años, dos guerras, cientos de miles de muertos y nada aprendido

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    El 11-S y nosotros (los estadounidenses)

    Robert Fisk, The Independent

    TORRES11S ¿Acaso el 11 de septiembre nos vuelve locos a todos? Nuestra conmemoración de los inocentes que murieron hace nueve años ha sido un holocausto de fuego y sangre…

    ¿Acaso el 11 de septiembre nos volvió locos a todos?

    ¡Qué ajustado (en una extraña, alocada manera) que la apoteosis de esa tormenta de fuego iniciada hace nueve años tenga que ser la de un predicador desquiciado amenazando con otra tormenta de fuego; o la de una quema estilo nazi del Corán; o la de la edificación de una supuesta mezquita a dos cuadras de “zona cero”!

    Como si el 11-S hubiera sido una arremetida sobre cristianos adoradores de Jesús, en vez de sobre el occidente ateo.

    ¿Pero por qué deberíamos estar sorprendidos? Nada más miren a esos otros desquiciados que eclosionaron con las secuelas de esos crímenes de lesa humanidad: el medio-enloquecido Admadineyad, el insoportable Gadafi post-Guerra Fría, Blair con su alocado ojo derecho y George W Bush con sus prisiones y torturas “en negro” y su lunática “guerra al terror”, y ese espantoso hombre que vivió (o vive todavía) en una cueva afgana, y los cientos de “al-qaedas” que él creó, y el Mulá tuerto, sin mencionar los canas lunáticos, las agencias de inteligencia y los matones de la CIA que nos han fallado –completamente- el 11 de septiembre porque estaban demasiado inactivos o demasiado estúpidos como para identificar a 19 hombres que iban a atacar a los EE.UU.

    Recuerden una cosa: incluso si el Reverendo Terry Jones mantiene su decisión de retroceder, algún otro de nuestros chiflados va a estar listo para tomar su lugar.

    Ciertamente, en este sombrío noveno aniversario (y que el cielo nos libre el año que viene del décimo), el 11-S parece haber producido no paz, o justicia o democracia, o derechos humanos… sino monstruos. Estos monstruos han merodeado por Iraq (tanto la especie occidental como la variedad local) y han masacrado 100.000 almas, o 500.000, o un millón, y… ¿a quién le importa? Han matado decenas de miles en Afganistán, ¿y a quién le importa?

    Y a medida que la enfermedad se extendía a lo largo de Oriente Medio y luego a lo largo del globo, ellos (los pilotos de la fuerza aérea y los insurgentes, los marines y los suicidas con bombas, los al-Qaedas del Magreb y los de Jalij’, los del califato de Iraq y los de las fuerzas especiales, los muchachos del apoyo aéreo táctico y los degolladores) han arrancado las cabezas de mujeres y niños, de viejos y enfermos, de jóvenes y sanos, desde el Índico al Mediterráneo, desde Bali al subte de Londres. ¡Vaya un memorial para los 2.966 inocentes que perecieron hace nueve años! Hecha en nombre de ellos, aparentemente, ha sido nuestra ofrenda de holocausto de fuego y sangre, sacralizada ahora por el demente pastor de Gainsville.

    Ésta es la pérdida, por supuesto. ¿Pero quién ha sacado la ganancia?

    Bueno, los vendedores de armas, naturalmente. Y también Boeing y Lockheed Martin y todos los muchachos fabricantes de misiles y “drones” (aviones no tripulados) y las plantas de fabricación de repuestos de F-16 y los despiadados mercenarios que acechan las tierras musulmanas en nuestro nombre ahora que hemos creado 100.000 enemigos más por cada uno de los 19 asesinos del 11-S.

    Los torturadores la pasaron bien, puliendo su sadismo en las prisiones ilegales de EE.UU (sería apropiado que el centro de tortura de EE.UU en Polonia se revelase en este noveno aniversario), y también lo hicieron los hombres (y las mujeres, me temo) que perfeccionaron los grillos y las técnicas de “submarino” con las que ahora peleamos nuestras guerras. Y (no nos olvidemos), cada religioso delirante en el mundo, sea de la variedad Bin Laden, los groupies barbudos del Talibán, los verdugos suicidas, los predicadores “mano de garfio”, o nuestro propio pastor de Gainsville.

    ¿Y Dios? ¿Dónde encaja? Un archivo de citas sugiere que casi todo monstruo creado en o después del 11-S es un seguidor de este redentor quijotesco. Bin Laden reza a Dios…”para convertir a EE.UU. en una sombra del mismo”, como me dijo en 1997. Y Bush le rezó a Dios y Blair le rezó (y reza) a Dios, y todos los asesinos musulmanes y una enorme cantidad de soldados occidentales, y el (honorario) Doctor Pastor Terry Jones y su treintena (o tal vez cincuentena, ya que las estadísticas son difíciles de obtener en la “guerra al terror”) le rezan a Dios.

    Y el pobre Dios, por supuesto, tiene que escuchar estas oraciones ya que Él siempre está sentado entre ellos durante nuestras guerras demenciales. Recuerdo las palabras atribuidas a Él por un poeta de otra generación: “Dios esto, Dios aquello, Dios lo otro. ‘¡Dios santo!’, dijo Dios. ‘¡cuánto trabajo!’. Y eso que era sólo era la Primera Guerra Mundial…

    Hace apenas cinco años -en el cuarto aniversario de los ataques a las Torres Gemelas/Pentágono/Pennsylvania- una niña de una escuela me preguntó en una conferencia dictada en una iglesia en Belfast si acaso el Medio Oriente se beneficiaría de más religión. ¡No! ¡Menos religión!, aullé como repuesta. Dios es bueno para contemplación, no para la guerra. Pero (y acá es donde nos conducen a los acantilados y rocas ocultas que nuestros líderes quieren que ignoremos, olvidemos y abandonemos) todo este lío de mierda involucra al Medio Oriente. Se trata de pueblos musulmanes que han conservado su fe mientras esos occidentales que los dominan (militar, económica, cultural y socialmente) han perdido la de ellos.

    ¿Cómo puede ser? Se preguntan los musulmanes. Ciertamente; es una excelente ironía que el Reverendo Jones sea creyente, mientras que el resto de nosotros –por lejos- no lo somos. De allí que nuestros libros y nuestras documentales nunca se refieren a musulmanes contra cristianos, sino a musulmanes contra “Occidente”.

    Y por supuesto, el tema tabú del que no debemos hablar -la relación de Israel con EE.UU, y el apoyo incondicional de los EE.UU. al robo de tierras musulmanas por parte de Israel- yace en el corazón de esta crisis terrible en nuestras vidas.

    En la edición de ayer del The Independent había una fotografía de manifestantes afganos cantando la consigna “muerte a EE.UU.”

    Pero al fondo de la foto se ve a los mismos manifestantes con una pancarta negra con un mensaje escrito en lengua Dari con pintura blanca. Lo que realmente decía era: “El gobierno del régimen sionista chupasangre y los líderes occidentales que son indiferentes [al sufrimiento] y no tienen conciencia, están celebrando el nuevo año derramando la roja sangre de los palestinos”.

    El mensaje es tan extremista como vicioso; pero prueba una vez más que la guerra en la que estamos enfrascados es también sobre Israel y “Palestina”. Nosotros podemos preferir ignorar esto en “Occidente”, donde supuestamente los musulmanes “nos odian por lo que somos” u “odian nuestra democracia” (ver Bush, Blair y otros políticos mendaces), pero este gran conflicto yace en el corazón de la “guerra al terror”. Es por eso que el igualmente vicioso Bejamin Netanyahu reaccionó a las atrocidades del 11-S declarando que el evento sería bueno para Israel. Israel sería ahora capaz de declarar que ellos, también, estaban peleando la “guerra al terror”; que Arafat (éste era el reclamo del ahora comatoso Ariel Sharón) es “nuestro Bin Laden”. Y así los israelíes tuvieron el estómago de reclamar que la ciudad de Sderot –bajo su cascada de misiles de hojalata de Hamás- era “nuestra zona cero”.

    No lo era. La batalla de Israel contra los palestinos es una horrible caricatura de nuestra “guerra al terror”, en la que se supone que nosotros tenemos que apoyar al último proyecto colonial en la tierra (y aceptar sus miles de víctimas) porque las torres gemelas y el Pentágono y el vuelo 93 de United fueron atacados por 19 árabes hace nueve años. Hay una suprema ironía en el hecho de que un resultado directo del 11-S haya sido la corriente de policías y “tabicados” (agentes encubiertos) occidentales que han viajado a Israel para mejorar sus “especialidades anti-terroristas” con la ayuda de oficiales israelíes que podrían –de acuerdo a las Naciones Unidas- ser criminales de guerra. No fue una sorpresa encontrar que los héroes que dispararon contra el pobre Jean Charles de Menezes en el subterráneo londinense en 2005 hayan recibido asesoramiento “antiterrorista” de los israelíes.

    Y sí, conozco los argumentos. No podemos comparar la acción de malvados terroristas con el valor de nuestros jóvenes hombres y mujeres que defienden nuestras vidas –y sacrifican las suyas- en la línea del frente de la “guerra al terror”. Pero sabemos que vamos a matar inocentes; nosotros aceptamos de buena gana que vamos a matar inocentes, que nuestras acciones van a crear tumbas masivas con familias, con los pobres, los débiles y los desposeídos.

    Por esta razón hemos creado la obscena definición de “daños colaterales”. Como “colateral” significa que estas víctimas son inocentes, entonces “colateral” significa también que somos inocentes de sus muertes. No era nuestro deseo matarlos, incluso si sabíamos que era inevitable que lo hiciéramos. “Colateral” es nuestro eximente. Esta palabra es la diferencia entre “nosotros” y “ellos”; entre nuestro Derecho Divino a matar y el Derecho Divino de Bin Laden a asesinar. Las víctimas, escondidas de la vista como cadáveres “colaterales”, ya no cuentan más porque fueron masacradas por nosotros. Tal vez no fue tan doloroso. Tal vez morir por un avión no-tripulado es una partida más suave de este mundo; un descuartizamiento causado por un misil aire-tierra modelo AGM-114C fabricado por Boeing-Lockheed es menos doloroso que una muerte causada por los fragmentos de una mina improvisada en el camino o por un cruel suicida con un cinturón de explosivos.

    Por eso sabemos cuántos murieron el 11-S: 2.966 (aunque el número puede ser mayor), y por qué no hacemos “cuenteo de cuerpos” de aquéllos a quienes matamos. Porque ellos –“nuestras” víctimas- no deben tener identidad, ni inocencia, ni personalidad; no deben tener una causa o creencias, y porque nosotros hemos matado muchos, muchos más seres humanos que Bin Laden y los talibanes y al-Qaeda.

    Los aniversarios son eventos para la televisión y los diarios, y pueden tener el hábito horripilante de aunar a la gente en el marco de una funesta conmemoración. Así conmemoramos la Batalla de Britania -un episodio caballeresco en nuestra historia- y el bombardeo de civiles británicos por parte de los alemanes llamado Blitz en la segunda guerra mundial (un progenitor del asesinato masivo, por supuesto, pero un símbolo de la valentía inocente) tal como conmemoramos el comienzo de una guerra que ha destrozado nuestra moralidad, ha convertido a nuestros políticos en criminales de guerra, a nuestros soldados en asesinos y a nuestros despiadados enemigos en héroes de la causa antioccidental.

    Y mientras en este sombrío aniversario el Reverendo Jones quería quemar un libro llamado el Corán, Tony Blair trató de vender un libro llamado “Una travesía”. Jones dijo que el Corán era “malvado”; algunos británicos se preguntaron si el libro de Blair no debería clasificarse como “crimen”.

    Ciertamente, el 11-S se vuelve fantasía cuando el reverendo Jones puede acaparar la atención de los Obama y de los Clinton, del Santo Padre y de las incluso más santas Naciones Unidas.

    Quem deus vult perdere, dementat prius…

    (Aquéllos a quienes destruirán los dioses enloquecen antes. De la obra Medea, de Eurípides. Nota del traductor )

    Traducción: El Negro Gómez

    Fuente: http://www.independent.co.uk/opinion/commentators/fisk/robert-fisk-nine-years-two-wars-hundreds-of-thousands-dead-ndash-and-nothing-learnt-2076450.html

    Written by Eduardo Aquevedo

    13 septiembre, 2010 at 23:07

    La guerra contra Irán: primavera 2011…

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    Alejandro Nadal

    GUERRA El 7 de junio de 1981 aviones de Israel bombardearon y destruyeron el reactor nuclear iraquí de Osirak. Se dice que ese hecho detuvo para siempre el desarrollo de un programa de construcción de armas nucleares por parte de Bagdad. En 2007 bombardeó un reactor norcoreano en Siria. Y ahora esa es la opción que vuelve a ser considerada por Israel para detener el pretendido proyecto de Teherán para dotarse del arma nuclear. ¿La fecha? Casi para el treinta aniversario del ataque al reactor de Osirak. Para más seguridad, en la primavera de 2011.

    Parece una fecha lejana, sobre todo a la luz de los urgentes problemas actuales: una crisis que resiste convertirse en recuperación, sequías, incendios e inundaciones que parecen gritar cambio climático en cada torbellino. Sin embargo, el tiempo se escurre rápido. Para los halcones en Israel, la carga del reactor de Bushehr hace una semana y el ritmo de producción en las centrifugadoras de Natanz son las señales que cuentan.

    La influyente revista The Atlantic publica este septiembre un artículo de Jeffrey Goldberg sobre las perspectivas de un ataque israelí en contra de Irán (www.theatlantic.com). Goldberg es un bien conocido vocal de grupos vinculados con posiciones intervencionistas en el Medio Oriente. Esta vez entrevistó a más de cuarenta altos funcionarios israelíes y concluye que existe una alta probabilidad de un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán.

    El artículo es parte de una campaña para llevar a cabo dicho ataque. La conclusión central es que antes de junio 2011 Benjamín Netanyahu podría lanzar sus aviones contra las instalaciones nucleares de Irán. La ofensiva puede llevarse a cabo con un variado arsenal, incluyendo cargas nucleares para destruir estructuras enterradas a gran profundidad. La política de amimut o de opacidad que mantiene el gobierno de Israel en relación con su arsenal nuclear (estimado en 200 cargas nucleares) no permite asegurar nada sobre esta eventualidad. El ataque incluiría varias docenas de blancos nucleares. Se me ocurre que otro escenario es el de un ataque selectivo con misiles desde Israel o con su arsenal de misiles crucero de alta precisión, disparados desde sus submarinos en el Golfo Pérsico.

    Obama se comprometió en su campaña a buscar un diálogo directo con Teherán para detener su programa nuclear militar. Pero el enfoque diplomático fue inconsistente. En lugar de enviar a Teherán un mensaje claro de que Estados Unidos ya no está obsesionado con la vieja idea de un cambio de régimen, Hillary Clinton transmitió las señales equivocadas. Su bravuconería mostró a Teherán que poco había cambiado con Obama. Sobre la mesa de negociación permanecía no sólo la obsesión del cambio de régimen, sino la amenaza del empleo de la fuerza para lograrlo. Para Teherán, el único camino es hacer prohibitivo el precio de un ataque, ya sea de Israel o de Estados Unidos. Su plan nuclear es un instrumento para lograrlo.

    Entablar un diálogo con Teherán implicaba una transformación profunda en la relación de Estados Unidos e Israel. La realidad es que el poder del lobby judío en Washington hace pensar desde hace años en el síndrome de que la cola mueve al perro y no al revés. En lugar de que Israel obedezca órdenes de Washington, ésta última es la que acaba por seguir y apoyar las iniciativas de Tel Aviv. De tal modo que si Washington deseaba interrumpir el apoyo de Irán a Hezbollah, por ejemplo, tenía que comenzar con replantear sus relaciones con Israel y detener su política de expansión y genocidio en Gaza y la margen occidental del río Jordán. Obama ni siquiera quiso explorar este camino.

    Todo indica que el tiempo se agota. Washington ahora presiona colocando sanciones más severas sobre Teherán. Servirán de muy poco, pero su cálculo es que de doblegar a Ahmadinejad, el mundo se estará ahorrando una nueva guerra. Por su parte, Teherán acelera el ritmo de producción de uranio enriquecido y abraza el apoyo ruso para hacer más difícil un ataque a sus instalaciones nucleares. Ya tiene emplazados centenares de misiles tierra-aire proporcionados por Rusia, de gran alcance y velocidad, así que no es seguro que un ataque alcance todos sus objetivos.

    Lo que es seguro es que dicha aventura tendrá efectos desastrosos a escala global. Las guerras en Afganistán e Irak, por no mencionar a Pakistán (y si es que sobrevive a las inundaciones de estas semanas), se intensificarán y fusionarán en una gran zona de actividad bélica. Todo Medio Oriente será envuelto en llamas. Irán podría responder con ataques de misiles balísticos a Israel, lo que provocaría una andanada de misiles israelíes. Teherán probablemente tendría éxito en bloquear el estrecho de Hormuz, interrumpiendo el flujo de petróleo, sacudiendo el mercado mundial y agravando la crisis económica mundial. Sin duda el precio a pagar por un ataque a Irán es muy elevado. Pero para el complejo industrial y militar en Israel (y Washington), ese costo ya ha sido descontado por el mercado de la guerra. // LA JORNADA.COM

    http://nadal.com.mx

    Written by Eduardo Aquevedo

    18 agosto, 2010 at 16:15

    Preparando la III Guerra Mundial (III), la hoja de ruta militar…

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    El papel de Israel en la gestación de un ataque a Irán

    Michel Chossudovsky

    Global Research

    KLEE125 Parte I: Guerra Mundial

    El almacenamiento y despliegue de sistemas de armas avanzados contra Irán empezaron a raíz de los bombardeos de 2003 y la invasión de Iraq. Desde el principio, estos planes de guerra fueron encabezados por los EE.UU., en colaboración con la OTAN e Israel.

    Tras la invasión de Iraq en 2003, la administración Bush identificó a Irán y Siria como las siguientes etapas de la "hoja de ruta de guerra". Fuentes militares de EE.UU. dieron a entender que un ataque aéreo contra Irán podría implicar un despliegue a gran escala comparable a los bombardeos estadounidenses de "conmoción y pavor" sobre Iraq en marzo de 2003:

    "Los ataques aéreos estadounidenses contra Irán excederían ampliamente el alcance del ataque israelí de 1981 al centro nuclear de Osiraq en Iraq, y se parecerían más a los primeros días de la campaña aérea de 2003 contra Iraq” ( Ver GlobalSecurity )

    "Irán, Escenario a corto plazo"

    TIRANNT, "Escenario Irán a corto plazo" (Theater Iran Near Term), es la denominación en código de los planificadores militares de EE.UU. para las simulaciones de un ataque contra Irán que se iniciaron en mayo de 2003, "cuando los modeladores y especialistas en inteligencia recabaron los datos necesarios para un marco de nivel (es decir, a gran escala) en el análisis de escenarios para Irán." (William Arkin, Washington Post , 16 de abril de 2006).

    El escenario bélico comprende varios miles de objetivos dentro de Irán como parte de una operación de "conmoción y pavor":

    "El análisis, llamado TIRANNT, por "Escenario Irán a corto plazo", iba acompañado de un escenario simulado de invasión del cuerpo de marina y una simulación de fuerza de misiles iraníes. Estrategas de EE.UU. y Gran Bretaña llevaron a cabo maniobras en el Mar Caspio al mismo tiempo. Y Bush ordenó al Comando Estratégico de los EE.UU. que elaborase un plan de guerra de ataque global con el fin de preparar un ataque contra armas iraníes de destrucción masiva. Todo esto, en última instancia, se incluiría en un nuevo plan de guerra para "grandes operaciones de combate" contra Irán que fuentes militares confirman ahora [abril de 2006] que existe en forma de proyecto.

    …Según TIRANNT, el ejército y los planificadores del Comando Central estadounidense han estado examinando tanto a corto, como a largo plazo escenarios de guerra contra Irán, incluyendo todos los aspectos de una importante operación de combate, desde la movilización y despliegue de fuerzas a las operaciones de estabilización de posguerra tras el cambio de régimen”. (William Arkin, Washington Post, 16 de abril de 2006)

    Se han contemplado diferentes "escenarios de combate" para un ataque general en Irán: "El ejército de EE.UU., la armada, las fuerzas aéreas y los marines han elaborado planes de batalla y han pasado cuatro años construyendo bases y creando la "Operación Libertad Iraní”. El Almirante Fallon, el nuevo jefe del Comando Central de EE.UU., ha heredado los planes informáticos bajo el nombre de TIRANNT". (New Statesman, 19 de febrero de 2007)

    En 2004, basándose en los escenarios de guerra diseñados con TIRANNT, el vicepresidente Dick Cheney dio instrucciones a USSTRATCOM de elaborar un plan de contingencia para una operación militar a gran escala contra Irán “para ser empleado en respuesta a otro ataque terrorista del tipo 11-S a los Estados Unidos, presumiendo que el gobierno de Teherán estaría detrás de la trama terrorista”. El plan incluía el uso preventivo de armas nucleares contra un Estado no-nuclear:

    "El plan incluye un asalto aéreo a gran escala contra Irán empleando armas potentes, tanto convencionales como nucleares tácticas. Dentro de Irán hay más de 450 objetivos estratégicos principales, incluyendo numerosos presuntos centros del programa de desarrollo de armas nucleares. Muchos de los objetivos son resistentes o se encuentran bajo tierra a gran profundidad y no podrían ser destruidos por armas convencionales, de ahí la opción nuclear. Al igual que en el caso de Iraq, la respuesta no está condicionada porque Irán en realidad esté involucrado en algún acto de terrorismo dirigido contra los Estados Unidos. Varios altos oficiales de la Fuerza Aérea que han participado en la planificación de los informes, están consternados por las consecuencias de lo que están haciendo –se está preparando un ataque nuclear no provocado en Irán- pero nadie está dispuesto a dañar su carrera planteando objeciones." (Philip Giraldi, Fondo Profundo, La American Conservative agosto de 2005)

    La hoja militar de ruta: "En primer lugar Iraq, después Irán"

    La decisión de apuntar a Irán bajo TIRANNT es parte de un proceso más amplio de planificación militar y operaciones militares consecutivas.

    Ya bajo la administración Clinton, el Comando Central de EE.UU. (USCENTCOM) había formulado "en el escenario de guerra" planes para invadir Iraq primero y después Irán. El acceso al petróleo de Oriente Medio fue el objetivo estratégico declarado:

    "El conjunto de intereses de seguridad nacional y los objetivos expresados en el Consejo Nacional de Seguridad Estrategica (NSS) y el Consejo Nacional de la Estrategia Militar (NMS) forman la base del Comando Central de estrategia militar de Estados Unidos. La NSS dirige la aplicación de una estrategia de doble contención de los estados delincuentes de Iraq e Irán, siempre y cuando esos estados representan una amenaza para los intereses de EE.UU., de otros estados de la región, y de sus propios ciudadanos. La doble contención, la está diseñanda para mantener el equilibrio de poder en la región sin depender tanto de Iraq e Irán. El marco de estrategia USCENTCOM se basa en los intereses y se focaliza en la amenaza. El objetivo del compromiso de los EE.UU., como el que defiende en el NSS, es proteger los intereses vitales de Estados Unidos en la región – el acceso ininterrumpido y seguro de Estados Unidos y los Aliados al petróleo del Golfo." (USCENTCOM, http://www.milnet.com/milnet/pentagon/centcom/chap1/stratgic.htm # USPolicy , el enlace ya no está activo, archivado en http://tinyurl.com/37gafu9 )

    La guerra contra Irán se contempló como parte de una sucesión de operaciones militares. De acuerdo con el ex comandante de la OTAN, el general Wesley Clark, la hoja de ruta de los militares del Pentágono consiste en una sucesión de países: "[La campaña] de un plan de cinco años [incluye]… un total de siete países, comenzando con Iraq, luego Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán.

    En “Ganar las guerras modernas" (página 130) el General Clark declara lo siguiente:

    "Cuando volví al Pentágono en noviembre de 2001, tuve tiempo para charlar con uno de los oficiales militares de alto rango del Estado Mayor. Sí, todavía estábamos en rumbo contra Iraq”, me dijo. Pero había más. Esto se está debatiendo como parte de un plan de cinco años, dijo, y hay un total de siete países, comenzando con Iraq, luego Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán. (Ver Secreto 2001 del Pentágono plan para atacar el Líbano , Global Research , 23 de julio de 2006)

    El papel de Israel

    Se ha debatido mucho sobre el papel de Israel en el inicio de un ataque contra Irán. Israel es parte de una alianza militar. Tel Aviv no es un motor. No tiene una agenda militar separada y distinta.

    Israel está integrado en el “plan de guerra para grandes operaciones de combate” contra Irán formulado en 2006 por el Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM). En el contexto de las operaciones militares a gran escala, una falta de coordinación de acción militar unilateral de un socio de coalición, a saber, Israel, es desde un punto estratégico y militar casi imposible. Israel es miembro de facto de la OTAN. Cualquier acción por parte de Israel requeriría "luz verde" de Washington.

    El ataque de Israel podría, sin embargo, utilizarse como "el mecanismo de activación", que desencadenaría una guerra total contra Irán, así como represalias por parte de Irán contra Israel.

    A este respecto, hay indicios de que Washington podría considerar la posibilidad de un ataque inicial de Israel (con respaldo estadounidense) en lugar de una operación puramente militar liderada por Estados Unidos contra Irán. El ataque israelí -aunque dirigido en estrecha colaboración con el Pentágono y la OTAN- sería presentado a la opinión pública como una decisión unilateral de Tel Aviv. Luego sería utilizado por Washington para justificar, ante los ojos de la opinión mundial, una intervención militar de los EE.UU. y la OTAN con el fin de "defender a Israel", en lugar de atacar a Irán. Con los actuales acuerdos de cooperación militar, tanto EE.UU. como la OTAN estarían "obligados" a "defender a Israel" contra Irán y Siria.

    Vale la pena señalar, a este respecto, que, al inicio del segundo mandato de Bush, el ex vicepresidente Dick Cheney insinuó, en términos muy claros, que Irán estaba "justo en la parte superior de la lista" de los delincuentes "enemigos" de América, y que Israel, por así decirlo, "atacaría por nosotros", sin participación militar de EE.UU. y sin nosotros ejercer presión sobre ellos "para hacerlo" (Vea Michel Chossudovsky, de Planificación de Estados Unidos e Israel ataque a Irán, Global Research, 01 de mayo 2005).

    Según Cheney:

    "Una de las preocupaciones personales que tengo es que Israel lo haga sin haber sido invitada… Teniendo en cuenta el hecho de que Irán tiene un objetivo político declarado de destrucción de Israel, los israelíes podrían decidir actuar primero y dejar que el resto del mundo se preocupe por limpiar el lío diplomático" (Dick Cheney, citó una entrevista con MSNBC, enero de 2005)

    Al comentar la afirmación del Vicepresidente, el ex asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski en una entrevista con PBS, confirmó con cierta aprensión, sí: “Cheney quiere que el primer ministro Ariel Sharon actúe en nombre de Estados Unidos y "lo haga" por nosotros:

    "Irán creo que es más ambigua. Y la cuestión no es ciertamente la tiranía, sino las armas nucleares. Y el vicepresidente hoy en una especie de extraña declaración paralela a esta presente declaración de libertad dio a entender que los israelíes pueden hacerlo y de hecho utiliza un lenguaje que suena como justificación o aliento a los israelíes a hacerlo".

    Lo que estamos tratando es una operación conjunta militar Estados Unidos-OTAN-Israel para bombardear Irán, que ha estado en la etapa activa de planificación desde 2004. Los funcionarios del Departamento de Defensa, del gobierno de Bush y Obama, han estado trabajando diligentemente con los militares israelíes y sus homólogos de inteligencia, identificando cuidadosamente los objetivos dentro de Irán. En términos militares prácticos, cualquier acción por parte de Israel tendría que ser planificada y coordinada por los más altos niveles de la coalición liderada por EE.UU.

    Un ataque de Israel también requiere soporte logístico de EE.UU.-OTAN, particularmente con respecto a los sistemas de defensa aérea de Israel, que desde enero de 2009 están totalmente integrados con los de EE.UU. y la OTAN. (Véase Michel Chossudovsky, Unusually Large U.S. Weapons Shipment to Israel: Are the US and Israel Planning a Broader Middle East War? Global Research, enero 11, 2009)

    El sistema de radar de banda X de Israel creado a principios de 2009, con apoyo técnico de EE.UU., “está integrado con el sistema de misiles de defensa israelí y con la red global de detección de misiles de gran altitud de EE.UU., que incluye satélites, buques Aegis en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Mar Rojo, y radares Patriot terrestres e interceptores" ( Talk.com Defensa, 06 de enero 2009 )

    Lo que esto significa es que Washington es quien manda en última instancia. EE.UU., más que Israel, controla el sistema de defensa aérea: ”Este es y seguirá siendo un sistema de radar de EE.UU.", dijo el portavoz del Pentágono Geoff Morrell. "Así que esto no es algo que estemos dando o vendiendo a los israelíes y es algo que probablemente requerirá personal de EE.UU. en el lugar de operaciones.’ " (Citado en Israel National News, 09 de enero 2009, énfasis añadido).

    Los militares de EE.UU. supervisan el sistema de defensa aérea israelí, que está integrado en el sistema global del Pentágono. En otras palabras, Israel no puede lanzar una guerra contra Irán sin el consentimiento de Washington. De ahí la importancia de la legislación llamada "Luz Verde" del Congreso, patrocinada por el partido republicano bajo Resolución de la Cámara 1553 (HR1553), que apoya explícitamente un ataque israelí contra Irán:

    "La medida presentada por el republicano de Texas Louie Gohmert y 46 de sus colegas, aprueba el uso por parte de Israel de "todos los medios necesarios contra Irán", incluyendo el uso de la fuerza militar". …" Teníamos que hacer esto. Necesitamos demostrar nuestro apoyo a Israel. Tenemos que dejar de jugar con este aliado clave en un área tan difícil.”(Ver Webster Tarpley, Fidel Castro advierte sobre inminente guerra nuclear; almirante Mullen amenaza a Irán; Estados Unidos e Israel vs. Irán; Hizbulá confrontación , Global Research, 10 de agosto de 2010)

    En la práctica, la legislación propuesta es más una "Luz Verde" a la Casa Blanca y el Pentágono que a Israel. Constituye el sello para una guerra patrocinada por EE.UU. contra Irán que utiliza a Israel como plataforma militar de lanzamiento a conveniencia. También sirve como justificación para la guerra con el fin de defender a Israel.

    En este contexto, Israel podría, en efecto proporcionar el pretexto para la guerra, en respuesta a alegaciones de infracción o ataques de Hamás y / o de Hizbulá en el desencadenamiento de hostilidades en la frontera de Israel con el Líbano. Lo que es crucial es que un pequeño "incidente" se podría utilizar para desencadenar una operación militar contra Irán.

    Es sabido por los estrategas militares de EE.UU. que Israel (antes que EE.UU.) sería el primer blanco de represalia militar por parte de Irán. En términos generales serán israelíes las víctimas de las maquinaciones de Washington y su propio gobierno. Es, en este sentido, absolutamente crucial que los israelíes se opongan enérgicamente a cualquier acción del gobierno de Netanyahu para atacar a Irán.

    Guerra Mundial: El papel del Comando Estratégico de los EE.UU. (USSTRATCOM)

    Las operaciones militares globales se coordinan por el Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM) con sede en la base de la Fuerza Aérea Offutt en Nebraska, en colaboración con los comandos regionales del comando unificado combatiente (por ejemplo, Comando Central de EE.UU. en la Florida, que es la responsable para la región Oriente Medio-Asia Central, véase el mapa), así como unidades de la coalición de mando en Israel, Turquía, el Golfo Pérsico y la base militar de Diego García en el Océano Índico. La planificación militar y toma de decisiones a nivel de un país de los aliados individuales de EE.UU. y la OTAN, así como "países socios" se integra en un diseño global militar, e incluye la militarización del espacio.

    Bajo su nuevo mandato, USSTRATCOM tiene la responsabilidad de "supervisar un plan de ataque global", que consiste tanto en armas convencionales como nucleares. En la jerga militar, está destinado a desempeñar el papel de "un integrador global encargado de las misiones de Operaciones Espaciales, Operaciones de Información; Defensa Integrada de Misiles; Mando y Control Global; Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento; Ataque Global y Disuasión Estratégica…"

    Las responsabilidades de USSTRATCOM incluyen: "liderazgo, planificación, y ejecución de operaciones de disuasión estratégica" a nivel global, “sincronización de los planes globales de defensa antimisiles y "operaciones", “sincronización de los planes regionales de combate”, etc. USSTRATCOM es el organismo rector en la coordinación de la guerra moderna.

    En enero de 2005, al comienzo del despliegue y almacenamiento militar contra Irán, USSTRATCOM fue identificado como "Comando Combatiente de vanguardia para la integración y sincronización de esfuerzos de todo el Departamento de Defensa en la lucha contra las armas de destrucción masiva". (Michel Chossudovsky, "Nuclear War against Iran , Global Research, 03 de enero 2006).

    Lo que esto significa es que la coordinación de un ataque a gran escala sobre Irán, incluyendo los diversos escenarios de la escalada en, y más allá de la amplia región del Oriente Medio Asia Central, será coordinado por el USSTRATCOM.

    Armas nucleares tácticas contra Irán

    Confirmado por documentos militares, así como por declaraciones oficiales, tanto Israel como los EE.UU. contemplan el uso de armas nucleares contra Irán. En 2006, el Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM) anunció que había alcanzado la capacidad operativa para el ataque rápido de objetivos en todo el mundo con armas nucleares o convencionales. Este anuncio fue hecho después de la realización de simulacros militares dirigidos por Estados Unidos relacionados con un ataque nuclear contra un país ficticio. (Ruppe David, Guerra nuclear preventiva en estado de disponibilidad: El comando de EE.UU. declara su capacidad de ataque global , Global Security Newswire, 02 de diciembre 2005)

    En relación a la continuidad con la era Bush-Cheney: El presidente Obama ha respaldado en gran medida la doctrina del derecho preferente al uso preventivo de armas nucleares formulado por la administración anterior.

    Bajo la Revisión del Posicionamiento Nuclear de 2010, la administración de Obama confirmó que "se reserva el derecho a utilizar armas nucleares contra Irán" por su incumplimiento de las exigencias sobre su supuesto (inexistente) programa de armas nucleares. (Opción Nuclear de EE.UU. a Irán relacionado con la amenaza israelí de ataque – ipsnews.net IPS , 23 de abril de 2010).

    El gobierno de Obama también ha insinuado que utilizaría armas nucleares en el caso de una respuesta iraní a un ataque israelí contra Irán (Ibid). Israel también ha elaborado sus propios "planes secretos" para bombardear Irán con armas nucleares tácticas:

    "Mandos militares israelíes creen que los ataques convencionales ya no son suficiente para aniquilar a un, cada vez mejor defendido, sistema de instalaciones de enriquecimiento. Se han construido varios por debajo de 70 pies de hormigón y roca –como mínimo-. Sin embargo, la cabeza nuclear penetra-búnkers sería utilizada sólo si se descartara un ataque convencional y si los Estados Unidos se negaran a intervenir, según fuentes de alto rango". (Revelado: Israel planea un ataque nuclear sobre Irán – Times Online, 07 de enero 2007)

    Las declaraciones de Obama sobre el uso de armas nucleares contra Irán y Corea del Norte están relacionadas con la doctrina post 11-S de los EE.UU. sobre armas nucleares, que permite el uso de armas nucleares tácticas en el escenario de guerra convencional.

    A través de una campaña de propaganda que ha conseguido el apoyo de las "autoridades" científicas nucleares, las armas nucleares “mini” se mantienen como un instrumento de paz, es decir, como un medio para luchar contra el "terrorismo islámico" y la creación de sistemas de "democracia" de estilo occidental en Irán. Las armas nucleares de bajo rendimiento han sido declaradas como "armas de batalla". Y están programadas para ser utilizadas contra Irán y Siria en la siguiente etapa de la "guerra contra el terrorismo", junto a las armas convencionales.

    "Funcionarios del gobierno argumentan que las armas nucleares de baja potencia son necesarias como elemento de disuasión verosímil contra Estados delincuentes. [Irán, Siria, Corea del Norte]. Su lógica es que las armas nucleares existentes son demasiado destructivas para ser utilizadas en una guerra nuclear a gran escala. Los enemigos potenciales cuentan con ello, por lo que no consideran que la amenaza de represalias nucleares sea creíble. Sin embargo, las armas nucleares de bajo rendimiento son menos destructivas, por lo que posiblemente pudieran ser utilizadas. Eso las haría más efectivas como elemento de disuasión". (La oposición se sorprende por la eliminación de la financiación de investigación de armas nucleares. Noticias, 29 de Noviembre de 2004)

    Las armas nucleares preferidas para ser utilizadas contra Irán son las armas nucleares tácticas (Made in America), a saber, bombas revienta-búnker con cabezas nucleares (por ejemplo, B61.11), con una capacidad explosiva entre un tercio y seis veces la bomba de Hiroshima. La B61-11 es la versión “nuclear” de la "convencional" BLU 113 o Unidad de bomba guiada GBU28- . Se pueden utilizar como bombas revienta-búnker convencionales. (Véase Michel Chossudovsky, http://www.globalresearch.ca/articles/CHO112C.html, véase también http://www.thebulletin.org/article_nn.php?art_ofn=jf03norris).
    Mientras que los EE.UU. no contemplan el uso de armas estratégicas termonucleares contra Irán, el arsenal nuclear de Israel está en gran parte compuesto por bombas termonucleares que se podrían desplegar y utilizar en una guerra con Irán. Bajo el sistema de misiles Jericó-III israelíes, con un rango entre los 4.800 km a 6.500 kilómetros, todo Irán estaría dentro de alcance.

    Lluvia radiactiva

    El tema de la lluvia radioactiva y la contaminación, casualmente obviado por los analistas militares de EE.UU. y la OTAN, sería devastador, afectando potencialmente a una amplia zona del Oriente Medio (incluido Israel) y la región de Asia Central.

    En una lógica retorcida por completo, las armas nucleares son presentadas como el medio para construir la paz y prevenir “daños colaterales” y mientras las inexistentes armas nucleares iraníes son una amenaza para la seguridad mundial, las de los EE.UU. e Israel son instrumentos de paz "inocuas para la población civil ".

    "La Madre de Todas las Bombas" (MOAB) programada para usarla contra de Irán

    De importancia militar en el arsenal de armas convencionales de EE.UU. es el "arma" de 21.500 libras apodada la "madre de todas las bombas". La GBU-43/B o GBU-43/B o Massive Ordnance Air Blast bomb (MOAB) se clasificó "como la más poderosa- arma no nuclear jamás diseñada" con el mayor rendimiento del arsenal de grandes armas convencionales de EE.UU. La MOAB fue probada a principios de marzo de 2003, antes de ser desplegada en el teatro de guerra de Iraq. De acuerdo con fuentes militares de EE.UU., el Estado Mayor Conjunto había avisado en 2003 al gobierno de Saddam Hussein antes de lanzar la "madre de todas las bombas", de que su uso se había contemplado. (Existen informes no confirmados de que se utilizó en Iraq).

    El Departamento de Defensa de EE.UU. ha confirmado en octubre de 2009 su intención de utilizar la "Madre de Todas las Bombas" (MOAB) contra Irán. La MOAB se dice que es "ideal para golpear profundamente las instalaciones nucleares subterráneas de Natanz o Qom en Irán" (Jonathan Karl, es los EE.UU. Preparación para bombardear a Irán? ABC News, 09 de octubre 2009). La verdad del asunto es que la MOAB, por su capacidad explosiva, daría lugar a un número enorme de bajas civiles. Se trata de una "máquina de matar" convencional con una nube tipo hongo nuclear.

    La fabricación de cuatro MOAB se encargó en octubre de 2009 con un coste de 58,4 millones dólares, (14,6 millones dólares por cada bomba). Esta cantidad incluye los costes de desarrollo y pruebas, así como la integración de las bombas MOAB en bombarderos B-2 Stealth. (Ibid). Este contrato está directamente vinculado a los preparativos de guerra en relación con Irán. La notificación se contenía en las 93 páginas de " memorando de reprogramació ", que incluía las siguientes instrucciones:

    "El Departamento tiene una Necesidad Operacional Urgente (UON) para la capacidad de atacar fortificaciones subterráneas en entornos de alta amenaza . La MOP [Madre de Todas las Bombas] es el arma de elección para satisfacer las exigencias de la UON [Necesidad Operacional Urgente]". Además, establece que la solicitud es aprobada por el Comando del Pacífico (que tiene la responsabilidad sobre Corea del Norte) y el Comando Central (que tiene la responsabilidad sobre Irán)." (ABC News, op cit, énfasis añadido).

    El Pentágono está planeando un proceso de destrucción de infraestructuras de Irán y gran número de víctimas civiles a través del uso combinado de armas nucleares tácticas y las monstruosas bombas convencionales de nube de hongo, incluyendo la MOAB y la más grande GBU 57A-/ B o Massive Ordnance Penetrator (MOP), que supera a la MOAB en términos de capacidad explosiva.

    El MOP es descrita como "una nueva bomba de gran potencia dirigida directamente a las instalaciones nucleares subterráneas de Irán y Corea del Norte. La gigantesca bomba mide más que 11 personas hombro con hombro [ver imagen de abajo] o más de 20 pies de la base a la punta "(Véase Edwin Negro," Bunker Buster bombas-super vía rápida para su posible uso contra los programas nucleares de Irán y Corea del Norte", Cutting Edge, 21 de septiembre de 2009).

    Estado Destreza Armamentística: "La guerra posible gracias a las nuevas tecnologías"

    El proceso de toma de decisiones militares de EE.UU. en relación con Irán cuenta con el apoyo del programa Star Wars, la militarización del espacio ultraterrestre y la revolución en las comunicaciones y sistemas de información. Teniendo en cuenta los avances en la tecnología militar y el desarrollo de nuevos sistemas de armas, un ataque a Irán podría ser significativamente diferente en términos de la combinación de sistemas de armas, en comparación con el ataque que en marzo de 2003 se lanzó contra Iraq. La operación Irán está programada para utilizar armas más avanzados y sistemas en apoyo de sus ataques aéreos. Con toda probabilidad, se pondrán a prueba nuevos sistemas de armas.

    El Proyecto del Nuevo Siglo Americano de 2000 (PNAC) titulado Reconstruyendo las Defensas de América, subrayó el mandato de los militares de EE.UU. en términos de guerras a gran escala, para librarlas de manera simultánea en diferentes regiones del mundo:

    "Luchar y ganar guerras decisivamente en múltiples y simultáneos escenarios".

    Esta formulación es equivalente a una guerra mundial de conquista llevada a cabo por una sola superpotencia imperial. El documento del PNAC también solicita la transformación de las fuerzas de EE.UU. para explotar la "revolución en asuntos militares", a saber, la aplicación de la "guerra posible a través de las nuevas tecnologías". (Ver Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense, Reconstrucción de las Defensas Américas de Washington DC, septiembre 2000, pdf).

    Ésta última consiste en desarrollar y perfeccionar el estado de destreza de la máquina mundial de matar sobre la base de un arsenal de nuevas armas sofisticadas, lo que eventualmente reemplazaría a los paradigmas existentes.

    "Por lo tanto, es previsible que el proceso de transformación será de hecho un proceso de dos etapas: primero la de transición, luego de una transformación más profunda . El punto de interrupción vendrá cuando una preponderancia de los nuevos sistemas de armas comience a entrar en servicio, tal vez cuando, por ejemplo, los vehículos aéreos no tripulados comiencen a ser tan numerosos como los aviones tripulados. A este respecto, el Pentágono debe de ser cauteloso a la hora de hacer grandes inversiones en nuevos programas -tanques, aviones, portaaviones, por ejemplo- que comprometerían a las fuerzas de EE.UU. a paradigmas actuales de guerra durante décadas futuras. ( Ibid, énfasis agregado)

    La guerra contra Irán, de hecho, podría marcar este punto de inflexión crucial, con los nuevos sistemas de armas basadas en el espacio que se aplicarían con el fin de inhabilitar a un enemigo que tiene importantes capacidades militares convencionales, entre ellos más de medio millón de soldados.

    Armas electromagnéticas

    Las armas electromagnéticas podrían utilizarse para desestabilizar los sistemas de comunicaciones de Irán, deshabilitar generadores de energía eléctrica, socavar y desestabilizar el mando y control, infraestructuras públicas, transporte, energía, etc. Dentro de la misma familia de este tipo de armas, las técnicas de modificación ambiental ENMOD (guerra climática), desarrolladas bajo el programa HAARP podrían ser aplicadas. (Véase Michel Chossudovsky, "Poseer el clima" para uso militar", Global Research, 27 de septiembre de 2004).

    Estos sistemas de armas están en pleno funcionamiento. En este contexto, el documento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos AF 2025 reconoce explícitamente las aplicaciones militares de las tecnologías de modificación del clima:

    "La modificación climática se convertirá en una parte de la seguridad nacional e internacional y podría realizarse unilateralmente… Podría tener aplicaciones ofensivas y defensivas e incluso utilizarse para fines disuasorios. La capacidad de generar precipitaciones, niebla y tormentas en la tierra o de modificar el ambiente en el espacio, mejorar las comunicaciones mediante la modificación ionosférica (el uso de espejos ionosféricos), y la producción de clima artificial, forman parte de un conjunto integrado de tecnologías que pueden proporcionar incrementos sustanciales en los EE.UU. o de disminuir la capacidad del adversario para ganarse la conciencia colectiva, los objetivos y el poder”." (Fuerza Aérea de 2025 Informe Final , Véase también Fuerza Aérea de EE.UU.: El clima como un multiplicador de la Fuerza: Poseer el Clima en 2025 , AF2025 v3c15-1 | El tiempo como un multiplicador de fuerza: Poseer … | ( Cap 1) en http://www.fas.org ).

    La radiación electromagnética que permita “el deterioro de la salud a distancia" es previsible en el escenario de guerra (Armas electromagnéticas y propagandísitcas Ver Babacek a Mojmir, Armas de propaganda y electromagnéticas:, Global Research, 06 de agosto 2004). También se prevén como sugiere el PNAC nuevos usos militares de armas biológicas por parte de los EE.UU.: "Formas avanzadas de guerra biológica que pueden tener como “objetivos” genotipos específicos pueden modificar la guerra biológica del “reino del terror” en una herramienta política muy útil." (PNAC, op cit., P.60).

    Las capacidades militares de Irán: misiles de medio y largo alcance

    Irán ha avanzado en sus capacidades militares incluidos los misiles de medio y largo alcance, capaces de alcanzar blancos en Israel y en los Estados del Golfo. De ahí la insistencia por la alianza entre los Estados Unidos y la OTAN a Israel sobre el uso de armas nucleares, programadas para utilizarse tanto de forma preventiva como en respuesta a un ataque con misiles de represalia iraní.

    En noviembre de 2006, las pruebas de dos misiles tierra realizadas por Irán estuvieron marcadas por una precisa planificación en una operación preparada cuidadosamente. De acuerdo con un experto en misiles estadounidense de primera línea (citado por Debka), "los iraníes, a día de hoy, demostraron que su tecnología de lanzamiento de misiles no se conocía en Occidente" (Véase Michel Chossudovsky, "Poder de disuasión de Irán" Global Research, November 5, 2006).

    Israel reconoció que "el Shehab-3, cuyo rango de 2.000 kilómetros da alcance a Israel, Oriente Medio y Europa" (Debka, November 5, 2006).

    De acuerdo con Uzi Rubin, ex jefe del programa de Israel de proyectiles anti-balísticos, “el ejercicio militar fue de una intensidad sin precedentes … Se suponía que debía de ser impresionante y fue impresionante" ( http://www.cnsnews.com 03 de noviembre 2006).

    Los ejercicios de 2006, mientras creaban un gran revuelo político en los EE.UU. e Israel, no modificaron en modo alguno la resolución de la coalición entre Israel, la OTAN y EE.UU que se libraba contra Irán.

    Teherán ha confirmado en varias declaraciones que responderá si le atacan. Israel sería el objetivo inmediato de ataques con misiles iraníes como lo ha confirmado el gobierno iraní. El sistema de defensa aérea de Israel resulta crucial. EE.UU. y las instalaciones militares de sus aliados en los estados del Golfo, Turquía, Arabia Saudita, Afganistán e Iraq también pueden ser atacados por Irán.

    Fuerzas de tierra iraníes

    Mientras que Irán está rodeado por EE.UU. y las bases militares de sus aliados, la República Islámica está dotada de una importante capacidad militar. Lo que es importante es reconocer el gran tamaño de las fuerzas iraníes en términos de personal (ejército, armada, fuerza aérea) en comparación con los EE.UU. y las fuerzas de la OTAN destinadas en Afganistán e Iraq.

    Enfrentadas a una insurgencia bien organizada, las fuerzas de la coalición están ya saturadas, tanto en Afganistán como en Iraq. ¿Podrían estas fuerzas hacer frente a las fuerzas iraníes si éstas fueran a entrar en el actual campo de batalla de Iraq y Afganistán? El potencial del movimiento de resistencia hacia los EE.UU. y sus aliados de ocupación, podría ser desestabilizador.

    Las fuerzas de tierra iraníes son del orden de unos 700.000 soldados, de los cuales 130.000 son profesionales, 220.000 reclutas y 350.000 están en la reserva.

    (Ver Ejército de la República Islámica de Irán – Wikipedia)

    El personal que compone la Armada iraní es de 18.000 soldados y de 52.000 para la Fuerza Aérea. Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, "la Guardia Revolucionaria tiene un personal estimado en 125.000 que forman parte de las cinco ramas: su propia Armada, Fuerza Aérea, Fuerzas de tierra, y la Fuerza Quds (Fuerzas Especiales)". De acuerdo con el CISS, la fuerza de Irán Basij, voluntarios paramilitares controlados por la Guardia Revolucionaria, "tiene un personal estimado de 90.000 en servicio activo, los miembros uniformados de tiempo completo 300.000 reservistas, y un total de 11 millones de hombres que se pueden movilizar en caso necesario" (Fuerzas Especiales)

    En otras palabras, Irán pueden movilizar hasta medio millón de tropas regulares y varios millones pertenecientes a la milicia. Sus fuerzas especiales Quds ya están operando dentro de Iraq.

    Desde hace varios años Irán ha estado llevando a cabo su propia guerra con ejercicios y simulacros. Sus misiles de largo y medio alcance están plenamente operativos. Los militares iraníes se encuentran en estado de alerta. Las tropas iraníes están concentradas a pocos kilómetros de las fronteras iraquíes y afganas, y próximas a Kuwait. La Armada iraní se ha desplegado en el Golfo Pérsico y con proximidad a las instalaciones de EE.UU. y sus aliados en los Emiratos Árabes Unidos.

    Vale la pena señalar que en respuesta al crecimiento de las fuerzas militares de Irán, los EE.UU. han estado transfiriendo grandes cantidades de armas a sus aliados de la OTAN en el Golfo Pérsico como Arabia Saudita y Kuwait.

    Si bien las armas avanzadas de Irán no están a la altura de las de los EE.UU. y la OTAN, las fuerzas iraníes estarían en condiciones de infligir grandes pérdidas a las fuerzas de la coalición en un escenario de guerra convencional sobre el terreno en Iraq o Afganistán. En diciembre de 2009 las tropas de tierra y tanques iraníes cruzaron la frontera hacia Iraq sin ser enfrentadas o cuestionadas por las fuerzas aliadas y ocuparon un territorio en disputa en el campo petrolífero de Maysan Oriental.

    Incluso en el caso de un ataque relámpago focalizado en las instalaciones militares de Irán, sus sistemas de comunicaciones, etc a través del bombardeo aéreo masivo, utilizando misiles de crucero, bombas revienta-búnkeres convencionales y armas nucleares tácticas, una guerra con Irán una vez iniciada puede desembocar en una guerra terrestre. Esto es algo sobre lo que los estrategas militares de EE.UU. no reflejan ninguna duda en sus simulados escenarios de guerra.

    Una operación de ese tipo se traduciría en importantes bajas militares y civiles, sobre todo si se utilizan las armas nucleares.

    La ampliación del presupuesto de la guerra en Afganistán que se está debatiendo en el Congreso de EE.UU., también se destinará a ser utilizada en un eventual ataque contra Irán.

    Dentro de un escenario de escalada, las tropas iraníes podrían cruzar la frontera hacia Iraq y Afganistán.

    A su vez, la escalada militar con armas nucleares podría llevarnos a un escenario de III Guerra Mundial, que se extendería más allá de la región del Oriente Medio a Asia Central.

    En un sentido muy real, este proyecto militar, que ha sido el tablero de dibujo del Pentágono durante más de cinco años, amenaza el futuro de la humanidad.

    Nuestro ensayo se ha focalizado en los preparativos de guerra. El hecho de que estos preparativos de guerra se encuentren en un estado avanzado no implica que se lleven a cabo.

    La alianza: Estados Unidos-OTAN-Israel, es consciente de que el enemigo tiene importantes capacidades para responder y tomar represalias. Este factor en sí mismo ha sido crucial en los últimos cinco años para la decisión de los EE.UU. y sus aliados de aplazar un ataque contra Irán.

    Otro factor crucial es la estructura de las alianzas militares. Mientras que la OTAN se ha convertido en una fuerza formidable, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), que constituye una alianza entre Rusia y China y una serie de ex repúblicas soviéticas se ha debilitado significativamente.

    El curso de las amenazas militares de EE.UU. contra China y Rusia tienen por objeto debilitar la OCS y desalentar cualquier forma de acción militar por parte de los aliados de Irán en el caso de un ataque de EE.UU. de la OTAN e Israel.

    ¿Cuáles son las fuerzas compensatorias que podrían impedir que esta guerra se produzca? Hay numerosas fuerzas en curso dentro del aparato de Estado de los EE.UU.; el Congreso estadounidense, el Pentágono y la OTAN.

    En última instancia, la fuerza principal en la prevención de una guerra proviene de la base social, que requiere de una acción enérgica nacional e internacional contra la misma de cientos de millones de personas de todo el país.

    La gente tiene que movilizarse no sólo en contra de esta agenda militar diabólica, sino también contra la autoridad del Estado y sus funcionarios, que deben ser cuestionados.

    Esta guerra se puede prevenir si la gente responde frente a sus gobiernos, la presión de sus representantes elegidos, organizándose a nivel local en las ciudades, pueblos y municipios, corriendo la voz, informando a sus conciudadanos sobre las consecuencias de una guerra nuclear, debatir y discutir dentro de las fuerzas armadas.

    Las celebraciones de manifestaciones masivas y protestas contra la guerra no son suficiente. Se requiere del desarrollo de una red de base amplia y bien organizada contra la guerra que ponga a prueba las estructuras de poder y su autoridad.

    Lo que se necesita es un movimiento masivo de personas que fuerce y desafíe la legitimidad de esta guerra, un movimiento popular mundial que criminalice la guerra.

    Nota del autor: Estimados lectores de Global Research, rogamos que se envíe este texto a lo largo y ancho, a sus amigos y familiares, en foros de Internet, en lugares de trabajo, en su vecindario, a nivel nacional e internacional, con miras a revertir la marea de la guerra.

    ¡Difunda la Palabra!

    Michel Chossudovsky es autor del best-seller internacional "La globalización de la pobreza", publicado en once idiomas. Es profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente se titula: "America’s War on Terrorism", Global Research, 2005.

    Traducido por Paco Bello: http://huelgageneral.gratis-foro.es/forum.htm

    Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20584

    Written by Eduardo Aquevedo

    17 agosto, 2010 at 15:56

    Preparando la III Guerra Mundial (II): ¿está la administración de EE.UU. planeando una guerra nuclear?

    with one comment

    Michel Chossudovsky

    Global Research

    GAUGUIN1 Los EE.UU. y sus aliados se están preparando para lanzar una guerra nuclear dirigida contra Irán con consecuencias devastadoras. Esta aventura militar en el sentido legítimo de la palabra amenaza el futuro de humanidad.

    Mientras uno sí puede conceptualizar la pérdida de la vida y la destrucción que resultan de las guerras actuales, incluyendo Iraq y Afganistán, es imposible comprender la devastación que puede resultar de una Tercera Guerra Mundial, usando "nuevas tecnologías" y armas avanzadas, hasta que ocurra y se haga una completa realidad.

    La comunidad internacional ha aprobado la guerra nuclear en nombre de la paz mundial. "Hacer el mundo más seguro" es la justificación para iniciar una operación militar que potencialmente podría resultar en un holocausto nuclear.

    ¡Pero los holocaustos nucleares no son noticias en primera plana! En palabras de Mordechai Vanunu:

    “…El gobierno israelí se está preparando para usar armas nucleares en su próxima guerra contra el mundo islámico. Aquí donde vivo, las personas hablan del Holocausto a menudo. Pero todas y cada una de las bombas nucleares son un holocausto en sí. Pueden matar, devastar ciudades, destruir a pueblos enteros. (Vea Entrevista con Mordechai Vanunu, diciembre 2005).”

    Las realidades se vuelven del revés. En una lógica retorcida, la "guerra humanitaria" es aquélla en que se utilizan armas nucleares tácticas, que son "inofensivas para la población civil circundante" de acuerdo con "la opinión científica experta". Esto se defiende como que son los medios para proteger a Israel y al mundo occidental de un ataque nuclear.

    Las mini-bombas nucleares estadounidenses, con una capacidad explosiva hasta seis veces mayor que la bomba de Hiroshima, son defendidas por la opinión científica autorizada como bombas humanitarias, mientras que las armas nucleares inexistentes de Irán se etiquetan como una amenaza incontestable para la seguridad mundial.

    Cuando los EE.UU. promocionan una guerra nuclear como un "instrumento de la paz", condonado y aceptado por las instituciones del mundo y las más altas autoridades, incluyendo las Naciones Unidas, no hay vuelta atrás: la sociedad humana se ha precipitado indefectiblemente al sendero de la autodestrucción.

    El siguiente artículo publicado en febrero 2006 bajo el título "¿Planea un holocausto nuclear la Administración Bush? ¿Lanzarán los EE.UU. ‘mini-armas nucleares’ contra Irán en desquite por el ‘incumplimiento’ de Teherán?", documenta la doctrina de la guerra nuclear preventiva, incluyendo los planes de guerra dirigidos contra Irán en detalle. Lo importante es subrayar que hace cinco años estos preparativos de guerra ya se encontraban en un avanzado estado de preparación.

    Los procedimientos operacionales para iniciar una guerra nuclear bajo el paraguas del comando estratégico de los EE.UU. fueron revisados.

    Estamos en una encrucijada peligrosa: las reglas y las pautas que gobiernan el uso de las armas nucleares se han "liberalizado" (es decir, "desregulado" en relación con aquéllas impuestas durante la era de Guerra Fría). La nueva doctrina dice que el comando, el control, y la coordinación (CCC) respecto al uso de armas nucleares deben ser "flexibles", permitiendo que comandancias de combate localizadas decidan sí hace uso y cuándo de armas nucleares: las comandancias de combate "desplazadas estarían a cargo del escenario de operaciones nucleares (TNO), con capacidad no sólo de cumplimiento sino también para formular las decisiones de comando en relación con armas nucleares" (doctrina para la doctrina de operaciones nucleares conjunta). Hemos llegado a un punto decisivo en nuestra historia. Es completamente esencial que la gente a través de la región, a escala nacional e internacionalmente, comprenda la gravedad de la situación actual y actúe contra sus gobiernos enérgicamente para invertir la marea de la guerra.

    Michel Chossudovsky, 9 de Agosto de 2010.

    Hemos descubierto la bomba más terrible en la historia del mundo. Podría ser la destrucción de fuego predicha en la era del valle del Éufrates, después del Arca de Noé…. Esta arma se va a usar contra Japón… [Nosotros] la usaremos con el propósito de que los objetivos militares y soldados y marineros sean la meta y no las mujeres y niños. Incluso si los japoneses son salvajes, despiadados y fanáticos, nosotros como líderes del mundo para la asistencia social común no podemos dejar caer esa terrible bomba sobre la vieja capital o la nueva… La meta será meramente militar… puede ser la cosa más terrible alguna vez descubierta, pero puede ser de hecho la más útil." (Presidente Harry S. Truman, diario, 25 de julio,1945)

    "El mundo sabrá que la primera bomba atómica se dejó caer sobre una base militar de Hiroshima. Esto fue porque deseábamos en este primer ataque evitar, en la medida en que fuera posible, el asesinato de civiles…" (Presidente Harry S. Truman en un discurso de radio para la nación, 9 de Agosto, 1945).

    [Nota: la primera bomba atómica se dejó caer sobre Hiroshima el 6 de Agosto de 1945; la segunda sobre Nagasaki, el 9 de Agosto, el mismo día del discurso de radio de Truman a la nación]

    En ningún momento, debido a que la primera bomba atómica se dejó caer sobre Hiroshima el 6 de Agosto de 1945, la humanidad ha estado más cerca de lo inimaginable, un holocausto nuclear que podía extenderse potencialmente, en relación con la lluvia radiactiva, sobre gran parte del Medio Oriente.

    Todas las garantías de la era de Guerra Fría, que categorizó la bomba nuclear como "un arma del último recurso", se han descartado. Acciones militares “ofensivas" con uso de armas nucleares se describen como actos de "defensa propia" ahora. La diferencia entre armas nucleares tácticas y el arsenal de campo de batalla convencional se ha difunonado. La nueva doctrina nuclear de Estados Unidos está basada en "una mezcla de capacidades de ataque". La última, que es aplicable al bombardeo aéreo planeado específicamente para Irán por el Pentágono, prevé el uso de armas nucleares en combinación con armas convencionales.

    Como en el caso de la primera bomba atómica, que en palabras de presidente Harry Truman "Se dejó caer sobre una base militar en Hiroshima", las "mini-bombas nucleares" de hoy se anuncian como "seguras para la población civil circundante". Conocida oficialmente en Washington como "Publicación conjunta 3-12", la nueva doctrina nuclear (doctrina para las operaciones nucleares conjuntas, (DJNO) (marzo2005)) exige "integrar los ataques convencionales y nucleares" bajo un unificado e "integrado" comando de control (C2).

    Esto describe la dirección de la planificación de guerra y el proceso de toma de decisiones en gran parte, donde los objetivos militares y estratégicos se consiguen, a través de unas mezclas de instrumentos, con poca preocupación por la pérdida de vidas humanas.

    Los planes militares se centran en "el empleo de la fuerza más eficiente", -es decir, un concierto óptimo de sistemas de armas diferentes para lograr los objetivos militares marcados. En este contexto las armas nucleares y convencionales se consideran "parte de la caja de herramientas", en la que los comandantes pueden escoger y usar los instrumentos que requieran de conformidad con las "circunstancias en evolución" en el escenario de guerra. (Ninguna de estas armas de la "caja de herramientas" del Pentágono, incluyendo bombas de penetración de búnker convencionales, bombas de racimo, mini-armas nucleares, armas químicas y biológicas se describen como "armas de la destrucción masiva" cuando las usan los Estados Unidos de América y sus aliados).

    El objetivo definido es:

    "Asegurar el empleo de la fuerza más eficiente y suministrar a líderes de los EE.UU. un amplio rango de opciones [nucleares y convencionales] de ataque para las contingencias inmediatas. La integración de ejércitos convencionales y nucleares es por lo tanto crucial para el éxito de cualquier estrategia exhaustiva. Esta integración asegurará con los blancos óptimos, mínimos daños colaterales, y reducirá la probabilidad de escaladas". (Doctrina para operaciones nucleares conjuntas p. JP 3-12 13)

    La nueva doctrina nuclear vuelve los conceptos y las realidades del revés. No sólo niega los impactos devastadores de las armas nucleares, dice, claramente, que las armas nucleares son "seguras" y su uso en el campo de batalla asegura "garantía de daño mínimo y reducción de la probabilidad de escalada". El asunto de la lluvia radiactiva apenas se reconoce con respecto a las armas nucleares tácticas. Esta variedad de principios que describe las armas nucleares como "seguras para los civiles" constituye un consenso dentro de los ejércitos y se introduce en los manuales militares, proveyendo los criterios de "luz verde" relevantes a comandantes desplazados en el escenario de guerra. Las acciones "defensivas" y "ofensivas"

    Mientras, la evaluación de postura nuclear 2001 expone el escenario para el uso preventivo de armas nucleares en el Medio Oriente, específicamente contra Irán (ver también el documento principal de PNAC "Reconstruyendo las defensas de América, estrategia, fuerzas y recursos para el nuevo siglo").

    La doctrina para las operaciones nucleares conjuntas va un paso más allá nublando la diferencia entre movimientos militares "defensivos" y "ofensivos”:

    "La nueva tríada brinda unas mezclas de las capacidad ofensivas y defensivas estratégicas que incluyen las capacidades de ataques nucleares y no nucleares, defensas activas y pasivas, y un robusto desarrollo de la investigación y la infraestructura industrial para construir y mantener los sistemas ofensivos y defensivos del ejército…" (Ib.) (Conceptos especiales mostrados en Itálica)

    La nueva doctrina nuclear, sin embargo, va más allá de los actos preventivos de la "defensa propia", pide la "acción anticipadora" usando armas nucleares contra un "enemigo vil" que planea desarrollar presuntamente ADM en una futura fecha indeterminada:

    "La planificación de seguridad responsable requiere preparativos para las posibles amenazas, aunque sean hoy quizá improbables. Las lecciones de historia militar quedan claras: los conflictos imprevisibles, irracionales, ocurren. Las unidades militares deben prepararse para contrarrestar las armas y capacidad que existen o existirán dentro de poco incluso si ningún guion probable para la guerra está cerca. Para maximizar la disuasión del uso de ADM, es esencial que se preparen Fuerzas estadounidenses para usar armas nucleares eficazmente y que esas Fuerzas estadounidenses estén determinadas a emplear armas nucleares si fuera necesario para impedir o contrarrestar contra el uso de ADM." (Ib., p. III – 1, cursivas añadidas)

    Las bombas nucleares servirían para prevenir un programa de ADM inexistente (por ejemplo Irán) antes de su desarrollo. Esta retorcida formulación va más allá de las premisas de la postura de evaluación nuclear de 2001 y NPSD17. Que habla de que los EE.UU. pueden responder con armas nucleares si fuesen atacados con ADM: "Los Estados Unidos quieren dejar claro que se reservan el derecho a responder con fuerza abrumadora -incluyendo armas potencialmente nucleares– ante un ataque [armas de destrucción masiva] a los Estados Unidos, nuestros ejércitos en el extranjero, y amigos y aliados…"(NSPD17)

    "La integración" de los planes de armas nucleares y convencionales. La doctrina para las operaciones nucleares conjuntas da una idea general de los procedimientos que gobiernan el uso de armas nucleares y la naturaleza de la relación entre las operaciones de guerra nuclear y convencional.

    El DJNO dice:

    "El uso de armas nucleares dentro de un escenario de [guerra] requiere que los planes nucleares y convencionales estén integrados con la máxima extensión posible" (DJNO, cursiva de p. 47 añadidas, para más detalles adicionales ver Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006).

    Las implicaciones de esta "Integración" son trascendentales porque una vez que la decisión es tomada por el comandante en jefe, concretamente el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, para iniciar una operación militar convencional-nuclear conjunta, hay un riesgo de que las armas nucleares tácticas puedan usarse sin pedir la aprobación presidencial siguiente. Con respecto a esto, los procedimientos de ejecución bajo la jurisdicción de los comandantes en el escenario bélico en relación con armas nucleares son descritos como "flexibles y permiten los cambios en la situación":

    "Los combatiente comandantes desplazados son responsables de definir los objetivos de escenario y desarrollar los planes nucleares requeridos para respaldar esos objetivos, incluyendo seleccionar blancos. Cuándo se acomete, CDRUSSTRATCOM, como un combatiente comandante secundario, provee el apoyo de planificación detallado para cubrir requisitos de planificación de escenario. Todo escenario al que la planificación de opción nuclear siga está definido en el Sistema Planificado de Ejecución de Operación Conjunta, así como los procedimientos para formular e implementar una reacción eficaz dentro del tiempo permitido por la crisis.

    Debido a que no existen opciones para cada guión, los combatientes comandantes deben tener capacidad de llevar a cabo la planificación de acción de crisis y ejecutar esos planes. La planificación de acción de crisis provee la capacidad de desarrollar nuevas opciones, o modificar opciones existentes, cuando las alternativas de respuesta sean limitadas u otras respuestas sean inapropiadas.

    …El mando, el control y la coordinación deben ser lo suficientemente flexibles como para permitir que el jefe comandante desplazado señale los objetivos prioritarios como plataformas de lanzamiento de misiles móviles. "Doctrina para Operaciones Nucleares Conjuntas”

    Teatro de operaciones nucleares (TNO)

    Mientras la aprobación presidencial se requiere para iniciar una guerra nuclear oficialmente, los comandantes de combate desplazados pueden, estando a cargo de operaciones de escenario Nuclear (TNO), no solamente implementar sino también formular las decisiones de mando en relación con armas nucleares. (Doctrina para Operaciones Nucleares Conjuntas)

    Estábamos no hace mucho especulando con “el riesgo" relacionado con "un lanzamiento nuclear fortuito o inadvertido" como lo definió el secretario de defensa Robert S. McNamara, pero con el proceso militar de toma de decisiones que se suministra a comandantes, del comandante en jefe hasta los comandantes desplazados gozan de poderes discrecionales para usar armas nucleares tácticas.

    Además de porque estas armas nucleares tácticas "más pequeñas" han sido "reclasificadas" por el Pentágono como "seguras para la población civil circundante", así "minimizando el riesgo del daño colateral", no hay ninguna limitación incorporada primordial que prevenga de su uso. (vea Michel Chossudovsky,"Los peligros de un guerra nuclear en Medio Oriente" Global Research, febrero de 2006).

    Una vez que se toma la decisión de iniciar una operación militar (por ejemplo los ataques aéreos sobre Irán), los comandantes del escenario bélico tienen un grado de latitud. Lo que esto significa en la práctica es que en cuanto se toma la decisión presidencial USSTRATCOM, en coordinación con los comandantes, puede decidir sobre el blanco y el tipo de armamento que se usará. Las armas nucleares tácticas almacenadas se consideran una parte esencial del arsenal de campo de batalla ahora. En otras palabras, las armas nucleares se han convertido en "parte de la caja de herramientas", para usar en escenarios de guerra convencional.

    Ataques aéreos planeados sobre Irán

    Un plan operacional para lanzar los ataques aéreos sobre Irán ha estado en "estado de preparación" desde junio de 2005. El armamento esencial para efectuar esta operación ha sido desplegado. (Para los detalles adicionales ver Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006).

    El Vicepresidente Dick Cheney ha ordenado a USSTRATCOM que preparare un "plan de contingencia", que "incluye una agresión aérea a gran escala sobre Irán empleando armas nucleares tanto convencionales como tácticas" (Philip Giraldi, ataque sobre Irán: la guerra nuclear preventiva, The American Conservative, 2 de agosto de 2005). USSTRATCOM tendría la responsabilidad de supervisar y coordinar este despliegue militar además de iniciar la operación militar. (Para los detalles, Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006).

    En enero de 2005 se implementó un cambio importante en el mandato de USSTRATCOM. Éste se identificó como "la avanzada de comando para la integración y la sincronización de los esfuerzos DoD -ampliados para combatir armas de destrucción masiva-" Para implementar este mandato, una unidad de comando de nueva creación se denominó como Componente de Comando Funcional Conjunto para el Espacio y la Guerra Global, o JFCCSGS.

    Supervisado por USSTRATCOM, JFCCSGS sería responsable de lanzar las operaciones militares "de armas nucleares o convencionales" de acuerdo con la nueva doctrina nuclear de la Administración Bush. Ambas categorías de armas serían integradas en una "Operación de ataque conjunta" bajo control y comando unificado.

    De acuerdo con lo escrito por Robert S. Norris y Hans M Kristensen en el boletín de científicos atómicos,

    "El Departamento de Defensa está actualizando sus planes de ataque nuclear para reflejar la nueva orientación presidencial y una transición en la planificación de guerra del plan en funcionamiento integrado sólo de armas pesadas en la última parte de la Guerra Fría a una familia de más pequeños y flexibles planes de ataque diseñados para derrotar a los adversarios de hoy. El nuevo plan de guerra estratégico principal se conoce como OPLAN (Plan de Operaciones) 8044…. Esta revisión, el detallado plan provee más opciones flexibles para apoyar a los aliados y disuadir, frenar y, si fuera necesario, derrotar a adversarios en un amplio rango de contingencias…

    Un miembro de la nueva familia es CONPLAN 8022, un plan concebido para el uso rápido de nuclear, convencional, o capacidad de información de guerra para destruir -de manera preventiva, si esnecesario- los "blancos urgentes" en cualquier lugar del mundo. El Secretario de Defensa Donald Rumsfeld hizo pública una orden de alarma a comienzos de 2004 que ordenó a los ejércitos que activaran el CONPLAN 8022. Por consiguiente, la política de prevención de la Administración Bush es ahora de operacional en los bombarderos de largo alcance, submarinos estratégicos sobre la patrulla de factor disuasivo, y presumiblemente en los proyectiles balísticos intercontinentales (misiles balísticos intercontinentales)"

    La puesta en práctica de operaciones de la guerra mundial sería bajo el plan de concepto (CONPLAN) 8022, que consiste en "un plan actual en que la marina y la fuerza aérea se convierten en apoyo de guerra para sus submarinos y bombarderos" ahora, (Japanese Economic Newswire, 30 de diciembre de 2005, para los detalles adicionales vea Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán" op. Cit.).

    CONPLAN 8022 es "El plan de paraguas completo pre-planeado para los escenarios estratégicos que involucran armas nucleares’.

    "Se ha concentrado en estas nuevas clases de amenazas, específicamente Irán, Corea del Norte, y potencialmente la proliferación terrorista también", dijo. ‘No hay nada que diga que no pueden usar CONPLAN 8022 en los escenarios limítrofes con las fronteras rusas y chinas" (De acuerdo con Hans Kristensen, del proyecto de información nuclear, Japanese Economic Newswire, op. en japonés. Cit.)

    Autorización de despliegue de armas nucleares

    El plan de los bombardeos aéreos a Irán empezó a mediados de 2004, de conformidad con la formulación CONPLAN 8022 a principios de 2004. En mayo de 2004, se hizo pública la directiva presidencial de seguridad nacional NSPD 35 que daba derecho a la autorización de despliegue de armas nucleares.

    El contenido de este delicado documento versa sobre un secreto de Estado federal cuidadosamente guardado. No ha habido ninguna mención al NSPD 35 en los medios de comunicación, ni tan siquiera en los debates del congreso. Mientras su contenido se mantiene clasificado, se presume que el NSPD 35 está relacionado con el despliegue de armas nucleares tácticas en el escenario de guerra de Medio Oriente de acuerdo con el CONPLAN8022.

    Con respecto a esto, un informe de la prensa reciente publicado en Yeni Safak (Turquía) indica que los Estados Unidos están actualmente:

    "Desplegando armas nucleares tácticas tipo B61 en Iraq del sur como parte de un plan para atacar esta área de Irán mientras Irán responde a un ataque israelí sobre sus plantas nucleares". (Ibrahim Karagul, "Los EE.UU. están desplegando armas nucleares contra Irán en Iraq", Yeni Safak. 20 de diciembre 2005, BBC).

    Este despliegue en Iraq parece ser de conformidad con el NSPD 35.

    Lo que el informe Yenbi Safak indica es que se usarían armas convencionales en primera instancia, y si Irán contraatacase en respuesta a los ataques aéreos de los EE.UU. -armas Israelíes B61 termonucleares tácticas podían ser lanzadas, ese contragolpe que usaría armas nucleares tácticas sería compatible con las pautas contenidas en la postura de evaluación nuclear de 2001 y NSPD 17 (vea arriba).

    Almacenaje israelí de armas convencionales y nucleares

    Israel forma parte de la alianza militar y está previsto que tenga un papel muy importante en los ataques planeados sobre Irán. (Para los detalles ver Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006)

    Confirmado por muchos informes de prensa, Israel empezó a abastecerse con 500 bombas de de penetración de búnker BLU 109 producidas en los EE.UU. (WP, 6 de enero 2006). El primer pedido de adquisición de BLU 109 [unidad de bomba viva] se remonta a septiembre de 2004. En abril de 2005, Washington confirmó que Israel había adquirido 100 de las más sofisticadas bombas de búnker GBU, 28 producidas por Lockheed Martin (Reuters, 26 de abril de 2005). La GBU28 se describe como "municiónes convencionales guiadas por láser de 5.000 libras que usan una ojiva penetrante de 4.400 libras". Se usó en la guerra de Iraq.

    El Pentágono [dijo] que… La venta a Israel de 500 ojivas de BLU-109, fue "para colaborar en los objetivos estratégicos y tácticos de los EE.UU. significativamente".

    Montado sobre bombas teledirigidas por satélite, las BLU-109 pueden ser disparadas por los reactores F-15 o F-16 de fabricación estadounidense del arsenal de Israel. Este año Israel recibió el primero de los envíos de 102 F-16 de largo alcance de Washington, su aliado principal. "Israel muy probablemente fabrica sus propios penetradores de búnker, pero no son tan robustos como los BLU de 2.000 libras (910 kg)", dijo a Reuters Robert Hewson, editor de Jane’s Air-Launched Weapons (Reuters, 21 septiembre de 2004)

    El informe no confirma si Israel ha almacenado y desplegado la versión termonuclear de la bomba de penetradora de búnker. Ni ha indicado si las bombas de penetración de búnker israelíes pueden equiparse con cabezas nucleares. Es digno de mención que este almacenaje de bombas de penetración de búnker ocurrió pocos meses después del lanzamiento de la autorización de despliegue de armas nucleares del NPSD 35 (mayo de 2004).

    Israel posee 100-200 cabezas nucleares estratégicas. En 2003, Washington y Tel Aviv confirmaron que estaban colaborando en "el despliegue de misiles de crucero Harpoon armados con cabezas nucleares proporcionados por los EE.UU. en los submarinos de de la flota de Israel clase delfín" (El observador, 12 octubre de 2003). En los desarrollos más recientes, que coinciden con los preparativos de los ataques a Irán, Israel ha comunicado la adquisición de dos nuevos submarinos nucleares producidos por Alemania "Éstos pueden lanzar misiles de crucero armados con cabezas nucleares como factor disuasivo de un "segundo ataque". (Newsweek, 13 febrero de 2006. Vea también CDI Data Base)

    Las capacidades en armas nucleares tácticas de Israel no son conocidas

    La participación en los ataques aéreos de Israel también actuaría como un bombazo político en todo el Medio Oriente. Contribuiría a la escalada, con una zona de guerra que podía extenderse inicialmente al Líbano y Siria. La región entera del Mediterráneo oriental con la frontera occidental de Asia Central y Afganistán serían afectadas..

    El papel de Europa occidental

    Varios países europeos occidentales, considerados oficialmente como “Estados no nucleares”, poseen armas nucleares tácticas, suministradas por Washington.

    Los EE.UU. han suministrado unas 480 bombas termonucleares B61 a cinco países de la OTAN no nucleares, tales como Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y Turquía, así como un país nuclear, el Reino Unido. Casualmente ignoradas por la base de Viena UN Nuclear Watch, los EE.UU. han contribuido activamente a la proliferación de armas nucleares en Europa Occidental.

    Como parte de este almacenamiento europeo, Turquía, que es un socio de la coalición liderada por Estados Unidos contra Irán junto con Israel, posee unas 90 bombas termonucleares B61 revienta-búnkeres en la base aérea nuclear de Incirlik. (Consejo Nacional de Defensa de los Recursos, armas nucleares en Europa, febrero de 2005).

    En consonancia con la política nuclear de EE.UU., el almacenamiento y el despliegue de las bombas B61 en Europa occidental están destinadas a objetivos en el Oriente Medio. Además, de acuerdo con "planes de ataque de la OTAN", estas bombas termonucleares B61 revienta-búnkeres (almacenadas por los "Estados no nucleares") podrían ponerse en marcha"contra objetivos en Rusia o países en el Medio Oriente como Siria e Irán" (citado en el Consejo Nacional de Defensa de los Recursos, las armas nucleares en Europa, febrero de 2005).

    Por otra parte, confirmado (parcialmente) por documentos desclasificados (publicados bajo la US. Freedom of Information Act):

    "Se establecieron acuerdos a mediados de la década de 1990 para permitir el uso de fuerzas nucleares de los EE.UU. en Europa, fuera de la zona de responsabilidad del Comando Europeo de EE.UU. (EUCOM). Como resultado de estas medidas, EUCOM ahora apoya las misiones nucleares de CENTCOM en el Oriente Medio, incluyendo, potencialmente, contra Irán y Siria" http://www.nukestrat.com/us/afn/nato.htm

    A excepción de los EE.UU. no hay otra potencia nuclear que "tenga armas nucleares destinadas para la entrega a los países no ucleares." (Consejo Nacional de Defensa de los Recursos, op cit)

    Aunque estos "estados no nucleares" casualmente acusan a Teherán de desarrollar armas nucleares sin evidencia documental, ellos mismos tienen la capacidad de transportar cabezas nucleares que están dirigidas a Irán. Decir que se trata de un caso claro de "doble rasero" tanto por el IAEA como por la comunidad internacional, es un eufemismo.

    Alemania: poder nuclear de facto.

    Entre los cinco "estados no nucleares" Alemania sigue siendo el país más fuertemente nuclearizado con tres bases nucleares (dos de las cuales están plenamente en funcionamiento) y puede almacenar hasta 150 bombas B61 revienta-búnkeres. De acuerdo con "los planes de ataque de la OTAN" (mencionados anteriormente) esas armas nucleares tácticas también están dirigidas al Medio Oriente.

    Mientras que Alemania no es oficialmente una potencia nuclear produce ojivas nucleares para la marina francesa. Tiene arsenales de ojivas nucleares y por tanto la capacidad de suministrar armas nucleares. La European Aeronautic Defense and Space Company, EADS, un joint venture franco-alemán-español controlado por Deutsche Aerospace y el poderoso Grupo Daimler, es el segundo productor y suministrador militar más grande de Europa del misil M51 francés.

    Francia apoya la doctrina nuclear preventiva.

    En enero de 2006, el presidente francés, Jacques Chirac anunció un cambio importante en la política nuclear de Francia.

    Sin mencionar a Irán, Chirac dio a entender que las armas nucleares de Francia se deben utilizar en forma de "ataques más focalizados" contra los países que se consideran partícipes del despliegue de armas de destrucción masiva (ADM).

    También insinuó la posibilidad de que las armas nucleares tácticas podrían usarse en escenarios de guerra convencional, muy en la línea de la doctrina nuclear de EE.UU. y la OTAN (Chirac cambia la doctrina francesa para el uso de las armas nucleares, Nucleonics Week 26 de enero de 2006).

    El presidente francés parece haber abrazado la máxima de los EE.UU. "guerra contra el terrorismo". Presentó las armas nucleares como un medio para construir un mundo más seguro y combatir el terrorismo:

    "Las armas nucleares no están destinadas a ser utilizadas contra los "terroristas fanáticos", sin embargo, "los dirigentes de los Estados que utilizaron medios terroristas contra nosotros, así como aquellos que consideran el uso de una u otra forma, de las armas de destrucción masiva, deben entender que se exponen a una respuesta firme y apropiada de nuestra parte …"

    Aunque Chirac no hizo referencia al uso preventivo de armas nucleares, su declaración en términos generales argumenta la política de la administración Bush de 2001 sobre la Revisión de la Postura Nuclear, que aboga por el uso de armas nucleares tácticas contra ”estados delincuentes "y" organizaciones terroristas no estatales ".

    Construyendo un pretexto para un ataque nuclear preventivo.

    El pretexto para librar una guerra contra Irán, en esencia, se basa en dos premisas fundamentales que forman parte de la doctrina nacional de seguridad de la administración Bush.

    1. Presunta posesión por parte de Irán de "armas de destrucción masiva" (ADM), más específicamente su programa de enriquecimiento nuclear.

    2. Presunto apoyo de Irán a "terroristas islámicos".

    Se trata de dos declaraciones relacionadas entre sí que forman parte integrante de la campaña de propaganda y medios de desinformación.

    El estatus "armas de destrucción masiva (ADM)" se usa para justificar la "guerra preventiva" contra Estados patrocinadores del terror es decir, países como Irán y Corea del Norte de quienes se alega que supuestamente poseen armas de destrucción masiva. Irán es identificado como un Estado patrocinador de las llamadas "Organizaciones Terroristas no Estatales". Este último también posee armas de destrucción masiva y pueden constituir una amenaza nuclear. Las organizaciones terroristas no estatales se presentan como una "potencia nuclear".

    "Los enemigos en esta guerra no son ni de lejos las tradicionales fuerzas militares convencionales, sino más bien las dispersas redes terroristas mundiales que explotan el islam radical para avanzar en los objetivos políticos. Estos enemigos tienen el objetivo declarado de adquirir y usar armas nucleares y biológicas para asesinar a cientos de miles de estadounidenses y demás ciudadanos del mundo". (2006, Revisión Cuatrienal de Defensa).

    Por el contrario Alemania e Israel, que producen y poseen ojivas nucleares, no son considerados "potencias nucleares".

    En los últimos meses, el pretexto para la guerra, a partir de este nexo terrorista ADM-islámico, se ha destacado hasta la saciedad y a diario por los medios occidentales.

    En un testimonio del Comité de Presupuesto del Senado de EE.UU, la secretaria de Estado Condoleezza Rice acusó a Irán y Siria de desestabilizar el Oriente Medio y su apoyo a grupos islámicos militantes. Ella describió a Irán como "un banco central del terrorismo", a pesar del hecho ampliamente documentado de que al-Qaida ha sido apoyado y financiado desde sus inicios en la década de 1980 nada menos que por la CIA. (Véase Michel Chossudovsky, "Quién es Osama bin Laden", Global Research 2001).

    "No es sólo el programa nuclear de Irán, sino también su apoyo al terrorismo en todo el mundo. Son, en efecto, el banquero central del terrorismo" (declaración ante el Comité Presupuestario del Senado, 16 de febrero de 2006)

    "Segundo 11-S": "Plan de contingencia" de Cheney

    Mientras que la supuesta "amenaza" de armas de destrucción masiva de Irán está programado para el debate en el Consejo de Seguridad de la ONU, se dice que el vicepresidente Dick Cheney instruyó a USSTRATCOM para elaborar un plan de contingencia "para emplearlo como reacción a otro ataque terrorista del tipo 11-S a los Estados Unidos ". Este "plan de contingencia" para atacar a Irán utiliza el pretexto de un "segundo 11-S" que aún no ha sucedido como planificación para una gran operación militar contra Irán.

    El plan de contingencia, que se caracteriza por una acumulación militar en previsión de posibles ataques aéreos contra Irán, está en un "estado de preparación".

    Lo diabólico es que la justificación de la guerra contra Irán se basa en la participación de Irán en un ataque terrorista contra Estados Unidos que aún no ha ocurrido:

    "El plan incluye un asalto aéreo a gran escala contra Irán empleando tanto armas nucleares tácticas como convencionales. Dentro de Irán hay más de 450 objetivos estratégicos principales, incluyendo numerosos y presuntos sitios donde se desarrollan programas de armas nucleares. Muchas de estas zonas son de difícil acceso o se encuentran a mucha profundidad bajo tierra y no podrían atacarse con armas convencionales, de ahí la opción nuclear. Al igual que en el caso de Iraq, la respuesta no está condicionada a la actual implicación de Irán en actos de terrorismo dirigidos contra los Estados Unidos. Varios altos oficiales de la fuerza aérea que han participado en la planificación de estos informes, muestran su consternación por las consecuencias de lo que se está haciendo -Se está preparando a Irán para un ataque nuclear no provocado- pero nadie está dispuesto a dañar su carrera al plantear objeciones. (Philip Giraldi, "Ataque a Irán: guerra nuclear preventiva", The American Conservative, 2 de agosto de 2005).

    ¿Hemos de entender que la inteligencia militar estadounidense está esperando en el limbo un segundo 11-S, para lanzar una operación militar contra Irán, que se encuentra actualmente en un "estado de alerta"?

    La propuesta de Cheney "Plan de contingencia" no se centra en la prevención de un segundo 11-S. El plan de Cheney se basa en la presunción de que Irán estaría detrás de un segundo 11-S y que serían inmediatamente activados bombardeos de castigo antes de la realización de una investigación, de la misma forma que sucedieron los ataques contra Afganistán en octubre de 2001, presuntamente en represalia por el papel del gobierno talibán en apoyo a los terroristas del 11-S. Vale la pena señalar que el bombardeo y la invasión de Afganistán se habían planeado mucho antes del 11-S, como señala Michael Keefer de forma incisiva en un artículo:

    "En un nivel más profundo, implica que "los ataques terroristas del tipo del 11-S” se reconocen en la oficina de Cheney y el Pentágono como un medio adecuado para legitimar guerras de agresión contra cualquier país seleccionado de esta forma por el régimen y su sistema corporativo de propaganda-amplificación…" (Keefer, febrero de 2006).

    Keefer concluye que "un ataque contra Irán, que presumiblemente implica el uso de un número significativo de bombas nucleares nocivas para la tierra, podría estar bien visto como continuación a un ataque con este tipo de bombas hacia los Estados Unidos, haciendo ver en los medios de comunicación que han sido llevadas a cabo por agentes iraníes "(Keefer, febrero de 2006).

    La batalla por el petróleo

    Las compañías petroleras angloestadounidenses están indeleblemente detrás "del Plan de contingencia de Cheney" para hacer la guerra contra Irán. Esta última se orienta hacia el control territorial y corporativo sobre las reservas de petróleo y gas, así como hacia las rutas de los oleoductos.

    En los EE.UU. hay una continuidad con los planes de guerra en Oriente Medio desde los demócratas a los republicanos. Las características esenciales del discurso neoconservador ya estaban en funcionamiento en la administración Clinton. La estrategia del escenario de conflicto del Comando Central de EE.UU. (USCENTCOM) a mediados de la década de 1990 se orientó para garantizar, desde un punto de vista económico y militar, el control sobre el petróleo de Medio Oriente.

    "Los intereses generales de seguridad nacional y los objetivos expresados en la Estrategia de Seguridad Nacional del Presidente (NSS) y la Estrategia Nacional Militar del Presidente (NMS) forman la base de la estrategia del teatro del Comando Central de los Estados Unidos. La NSS dirige la aplicación de una estrategia de doble contención de los viles estados de Iraq e Irán, mientras esos Estados representen una amenaza para los intereses de EE.UU.; y de otros Estados de la región, así como de sus propios ciudadanos. La doble contención está diseñada para mantener el equilibrio de poder en la región sin depender de Iraq ni de Irán. La estrategia de campo del USCENTCOM se basa en intereses y está centrado en la amenaza. El objetivo de compromiso de los EE.UU., como se defiende en el NSS, es proteger el interés vital de los Estados Unidos en la región: el acceso interrumpido y seguro de los Estados Unidos y sus aliados al petróleo del Golfo. (USCENTCOM, http://www.milnet.com/milnet/pentagon/centcom/chap1/stratgic.htm#USPolicy USPolicy, la cursiva es nuestra)

    Irán posee el 10 por ciento del petróleo y las reservas de gas mundiales; EE.UU. es la primera potencia militar y nuclear del mundo, pero posee menos del 3 por ciento del petróleo y las reservas de gas mundial.

    Por otra parte, los países habitados por musulmanes, incluido el Oriente Medio, África del norte, Asia central, África occidental y central, Malasia, Indonesia y Brunei, poseen aproximadamente el 80 por ciento del petróleo del mundo y las reservas de gas.

    La "guerra contra el terrorismo" y la campaña de odio dirigida contra los musulmanes, que se ha visto impulsada en los últimos meses, tiene una relación directa con la "Batalla de petróleo en Oriente Medio". ¿Cuál es el mejor modo de conquistar estas vastas reservas de petróleo ubicadas en países habitados por musulmanes? Construir un consenso político contra los países musulmanes, describiéndolos como "incivilizados", denigrando su cultura y religión, aplicando perfiles étnicos contra los musulmanes en los países occidentales, fomentando el odio y el racismo contra los habitantes de las naciones productoras de petróleo.

    Se dice que los valores del Islam están vinculados al "terrorismo islámico". Los gobiernos occidentales están acusando a Irán de "exportar el terrorismo a Occidente"; en palabras del Primer Ministro Tony Blair:

    "Hay un virus de extremismo que sale del cóctel del fanatismo religioso y la represión política en Oriente Medio, que se está exportando del mundo. Sólo aseguraremos nuestro futuro, si se trata de cada aspecto de ese problema. Nuestra seguridad futura depende del tratamiento de la estabilidad de esa región. Nunca se puede decir nunca jamás en ninguna de estas situaciones” (Citado en The Mirror, el 7 de febrero de 2006)

    Se sataniza a los musulmanes, casualmente se les identifica con los "terroristas islámicos", a quienes también se describe como constituyentes de amenaza nuclear. A su vez, los terroristas son apoyados por Irán, una república islámica que amenaza al mundo "civilizado" con mortíferas armas nucleares (que no posee). Por el contrario, “las armas nucleares” de Estados Unidos "serán precisas, seguras y confiables".

    El mundo se encuentra en una encrucijada crítica

    No es Irán quien supone una amenaza para la seguridad global sino los Estados Unidos de América e Israel.

    En los acontecimientos recientes, los gobiernos europeos occidentales -incluyendo los llamados "estados no nucleares" que poseen armas nucleares- se han subido al carro. En coro, Europa occidental y los Estados miembros de la Alianza Atlántica (OTAN) se han unido a la iniciativa militar liderada por Estados Unidos contra Irán.

    Los ataques aéreos planeados por el Pentágono sobre Irán incluyen "escenarios" tanto con armas nucleares como convencionales. Si bien esto no implica el uso de armas nucleares, el peligro potencial de un holocausto nuclear en Oriente Medio debe, sin embargo, tomarse en serio. Debe convertirse en un punto focal del movimiento contra la guerra, particularmente en los Estados Unidos, Europa occidental, Israel y Turquía.

    También se comprendería que China y Rusia, que son (extraoficialmente) aliados de Irán, le proporcionasen equipos militares avanzados y un sofisticado sistema de defensa antimisiles. Es poco probable que China y Rusia asumieran una posición pasiva en caso de que los bombardeos aéreos se llevaran a cabo.

    La nueva doctrina preventiva nuclear requiere la integración de las operaciones "defensiva" y " ofensiva". Por otra parte, la importante distinción entre armas convencionales y nucleares se ha desdibujado.

    Desde un punto de vista militar, los EE.UU. y sus socios de coalición, que incluyen a Israel y Turquía, se encuentran en "estado de disponibilidad".

    A través de la desinformación de los medios, el objetivo es movilizar a la opinión pública occidental en apoyo de una guerra liderada por Estados Unidos contra Irán en represalia por el desafío de Irán a la comunidad internacional.

    La propaganda de guerra consiste en "inventar un enemigo", mientras se transmite la ficción de que el mundo occidental está siendo atacado por terroristas islámicos, que son apoyados directamente por el gobierno de Teherán.

    "Hacer el mundo más seguro, impedir la proliferación de dispositivos nucleares contaminados por los terroristas, aplicar acciones punitivas contra Irán para asegurar la paz. Luchar contra la proliferación nuclear de los estados impostores…"

    Con el apoyo de los medios de comunicación occidentales, se ha desarrollado una atmósfera generalizada de racismo y xenofobia contra los musulmanes, particularmente en Europa occidental, que proporciona una falsa legitimidad a la agenda de guerra de EE.UU. Esta última se sostiene como una "guerra justa". La teoría de la "guerra justa" sirve para camuflar la naturaleza de los planes de guerra de EE.UU., mientras proporciona una cara humana a los invasores.

    ¿Qué se puede hacer?

    El movimiento contra la guerra está en muchos sentidos dividido y desinformado sobre la naturaleza de la agenda militar de EE.UU. Varias organizaciones no gubernamentales han culpado a Irán por no cumplir con las "demandas razonables" de la "comunidad internacional". Estas mismas organizaciones, que están comprometidas con la paz mundial ,tienden a restar importancia a las implicaciones de la propuesta de bombardeos de EE.UU. sobre Irán.

    Para revertir la marea se requiere una campaña masiva de redes y la divulgación para informar a la gente por todo el país, nacional e internacionalmente, en los barrios, lugares de trabajo, parroquias, escuelas, universidades, municipios… sobre los peligros de una guerra patrocinada por EE.UU. que contemple el uso de las armas nucleares. El mensaje debe ser claro: Irán no es la amenaza. Incluso sin el uso de armas nucleares los bombardeos aéreos propuestos podrían desembocar en una escalada, que en última instancia nos llevaría a una guerra más amplia en Oriente Medio.

    El debate y la discusión también deben tener lugar dentro de la comunidad militar y de inteligencia, en particular en lo que respecta a la utilización de armas nucleares tácticas, en los pasillos del Congreso de los EE.UU., en los municipios y en todos los niveles del gobierno. En última instancia, la legitimidad de los actores políticos y militares de alto cargo debe ser cuestionada.

    Los medios corporativos también tienen gran responsabilidad en el encubrimiento de crímenes de guerra patrocinados por EE.UU. Asimismo hay que desafiar forzosamente esta actitud por su parcial cobertura de la guerra en Oriente Medio.

    Durante el último año, Washington ha estado librando un "pulso diplomático" con el fin de alistar países en apoyo de su programa militar. Es esencial que, en el plano diplomático, los países de Oriente Medio, Asia, África y América Latina adopten una posición firme contra la agenda militar de EE.UU.

    Condoleezza Rice ha recorrido todo Oriente Medio "expresando su preocupación sobre el programa nuclear de Irán", buscando el respaldo inequívoco de los gobiernos de la región contra Teherán. Mientras tanto, el gobierno de Bush ha asignado fondos en apoyo de los grupos disidentes iraníes dentro de Irán.

    Lo que se necesita es romper la conspiración del silencio, denunciar las mentiras y distorsiones de los medios, plantar cara a la naturaleza criminal del Gobierno de los EE.UU. y de los gobiernos que lo apoyan, su agenda bélica así como su denominada "agenda de seguridad interior", que ya ha definido el perfil de un Estado policial.

    El mundo está en la encrucijada de la crisis más grave de la historia moderna. Los EE.UU. se han embarcado en una aventura militar, "una larga guerra", que amenaza el futuro de la humanidad.

    Es esencial llevar el proyecto de guerra de los EE.UU. a la vanguardia del debate político, particularmente en Estados Unidos y Europa occidental. Los líderes políticos y militares que se oponen a la guerra deben adoptar una posición firme, desde dentro de sus respectivas instituciones. Los ciudadanos deben adoptar una postura individual y colectiva contra la guerra.

    Michel Chossudovsky es autor del best-seller internacional "La globalización de la pobreza", publicado en once idiomas. Es profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente se titula: "America’s War on Terrorism", Global Research, 2005.



    Traducción de http://huelgageneral.gratis-foro.es/forum.htm
    en http://huelgageneral.gratis-foro.es/principal-f1/objetivo-iran-esta-la-administracion-de-eeuu-planeando-un-holocausto-nuclear-t739.htm

    Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20536

    Written by Eduardo Aquevedo

    17 agosto, 2010 at 15:43

    Objetivo Irán: Preparando la III Guerra Mundial (I)

    with 11 comments

    Michel Chossudovsky

    Global Research

    La humanidad está en una encrucijada peligrosa. Los preparativos de guerra para atacar a Irán están en “un estado avanzado de preparación”. Sistemas de alta tecnología, incluyendo las armas nucleares, están totalmente desplegados.

    klee101 Esta aventura militar ha estado en el tablero de dibujo del Pentágono desde mediados de la década de 1990. Primero Iraq, luego Irán según documentos desclasificados de 1995 del Comando Central de EE.UU.

    La escalada es parte de la agenda militar. Mientras que Irán, es el próximo objetivo junto con Siria y el Líbano, este despliegue estratégico militar también amenaza a Corea del Norte, China y Rusia.

    Desde 2005, los EE.UU. y sus aliados, incluidos los interlocutores de los Estados Unidos de la OTAN e Israel, han estado involucrados en el amplio despliegue y el almacenamiento de los sistemas de armas avanzados.

    Los sistemas de defensa aérea de los EE.UU., los países miembros de la OTAN e Israel están totalmente integrados.

    Se trata de una tarea coordinada del Pentágono, la OTAN, de la Fuerza de Defensa de Israel (FID), con participación activa de los militares de varios de los países de la OTAN y no-socios, incluyendo los estados árabes de primera línea (los miembros de la OTAN del Diálogo Mediterráneo y la Iniciativa de Cooperación de Estambul), Arabia Saudita, Japón, Corea del Sur, India, Indonesia, Singapur, Australia, entre otros. (La OTAN se compone de 28 estados miembros. Otros 21 países son miembros del Consejo de la Alianza Euro-Atlántica (EAPC); el Diálogo Mediterráneo y la Iniciativa de Cooperación de Estambul cuenta con diez países árabes e Israel.

    El papel de Egipto, los Estados del Golfo y Arabia Saudita (dentro de la alianza militar ampliada) es de particular relevancia. Egipto controla el tránsito de buques de guerra y buques petroleros por el Canal de Suez. Arabia Saudita y los Estados del Golfo ocupan la costa occidental del sur del Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán.

    A principios de junio, “informa Egipto, que permitió a once buques de EE.UU. y de Israel pasar por el Canal de Suez, en una aparente señal …. a Irán. … El 12 de junio, puntos de venta de prensa regional informaron que los saudíes habían concedido a Israel la autorización para sobrevolar su espacio aéreo…” (Mirak Weissbach Muriel, Israel’s Insane War on Iran Must Be Prevented, Global Research, 31 de julio de 2010) En la doctrina militar posterior al 11-S, el despliegue masivo de armamento militar se definió como parte de la llamada “Guerra Global contra el Terrorismo“, apuntando a organizaciones terroristas “no estatales” como Al Qaeda y los llamados “Estados patrocinadores del terrorismo “, entre ellos Irán, Siria, Líbano y Sudán.

    La creación de nuevas bases militares de EE.UU., el almacenamiento de los sistemas de armas avanzadas, incluyendo las armas nucleares tácticas, etc . se llevaron a cabo como parte de la preventiva ‘doctrina militar defensiva‘ bajo el paraguas de la “Guerra Global contra el Terrorismo“.

    G

    uerra y crisis económica

    Las consecuencias de un ataque más amplio de Estados Unidos y la OTAN a Israel contra Irán son de largo alcance.

    La guerra y la crisis económica están íntimamente relacionadas. La economía de guerra se financia por Wall Street, que se erige en el acreedor de la administración de EE.UU.

    Los productores de armas de EE.UU. son los destinatarios de miles de millones de dólares del Departamento de Defensa de EE.UU. por los contratos de adquisición de sistemas de armas avanzados.

    A su vez, “la batalla por el petróleo” en Oriente Medio y Asia Central sirve directamente a los intereses de los gigantes del petróleo anglo-estadounidenses. Los EE.UU. y sus aliados están “batiendo los tambores de guerra” a la altura de una depresión económica mundial, por no mencionar la catástrofe ambiental más grave de la historia mundial. En un giro amargo, uno de los grandes jugadores (BP) en el tablero de ajedrez geopolítico de Asia Central en el Medio Oriente, antiguamente conocida como la Anglo-Persian Oil, ha sido el instigador de la catástrofe ecológica en el Golfo de México.

    Medios de desinformación

    La opinión pública, influida por el bombo los medios de comunicación, ofrece apoyo tácito, indiferente o ignorante de los posibles impactos de lo que se mantiene como un ad hoc “punitivo” de la operación dirigida contra las instalaciones nucleares de Irán en lugar de una guerra total.

    Los preparativos de guerra incluyen el despliegue de los fabricantes de armas nucleares de EE.UU. e Israel.

    En este contexto, las consecuencias devastadoras de una guerra nuclear se trivializan o simplemente no se mencionan.

    La crisis “real” que amenaza a la humanidad es el “calentamiento global”, según los medios y Gobierno, y no la guerra.

    La guerra contra Irán se presenta a la opinión pública como un tema entre otros. No se ofrece como una amenaza a la “Madre Tierra”, como el caso del calentamiento global. No es noticia de primera plana. El hecho de que un ataque contra Irán podría llevar a una potencial escalada y desencadenar una “guerra global” no es motivo de preocupación.

    Culto a la muerte y la destrucción

    La máquina global de matar también es sostenida por el culto a la muerte y la destrucción que impregna las películas de Hollywood, por no mencionar las guerras en prime time y las series de televisión sobre delincuencia.

    Este culto a la matanza está respaldado por la CIA y el Pentágono, que también apoyó (financió) producciones de Hollywood como instrumento de propaganda de guerra:

    El Ex-agente de la CIA Bob Baer dijo: “Hay una simbiosis entre la CIA y Hollywood” y reveló que el ex director de la CIA, George Tenet, se encuentra actualmente en Hollywood, hablando con los estudios. (Matthew Alford and Robbie Graham, Lights, Camera… Covert Action: The Deep Politics of Hollywood, Global Research, 31 de enero de 2009). La máquina de matar se despliega a nivel global dentro del marco de la estructura de comando de combate unificado. Y se mantiene habitualmente por instituciones de gobierno, medios corporativos, y mandarines e intelectuales a las órdenes del Nuevo Orden Mundial, y desde los think tanks de Washington y los institutos de investigación de estudios estratégicos, como instrumento indiscutible de la paz y la prosperidad mundial. La cultura de la muerte y la violencia se ha grabado en la conciencia humana.

    La guerra es ampliamente aceptada como parte de un proceso social: la Patria tiene que ser “defendida” y protegida.

    La “violencia legitimada” y las ejecuciones extrajudiciales contra los “terroristas” se mantienen en las democracias occidentales, como instrumentos necesarios de seguridad nacional.

    Una “guerra humanitaria” es sostenida por la llamada comunidad internacional. No se condena como un acto criminal. Los arquitectos principales son recompensados por sus aportes a la paz mundial. En cuanto a Irán, lo que se está desarrollando es la legitimación directa de la guerra en nombre de una idea ilusoria de seguridad mundial.

    Un ataque aéreo “preventivo” contra Irán llevaría a una escalada.

    En la actualidad hay tres teatros de guerra por separado en el Oriente Medio Asia Central: Irak, Af-Pak, y Palestina.

    Si Irán fuera objeto de un ataque aéreo “preventivo” por las fuerzas aliadas, toda la región, desde el Mediterráneo Oriental hasta la frontera occidental de China con Afganistán y Pakistán, podría estallar, lo que nos conduce potencialmente a un escenario de Tercera Guerra Mundial.

    La guerra también se extendería al Líbano y Siria. Es muy poco probable que los atentados, si se aplicaran, quedasen circunscritos a las instalaciones nucleares de Irán como afirman las declaraciones oficiales de EE.UU. y la OTAN. Lo más probable es un ataque aéreo tanto a infraestructuras militares como civiles, sistemas de transporte, fábricas, y edificios públicos.

    Irán, con un diez por ciento estimado del petróleo mundial, ocupa el tercer lugar mundial de las reservas de gas, después de Arabia Saudita (25%) e Iraq (11%) en el tamaño de sus reservas. En comparación, los EE.UU. tiene menos de 2,8% de las reservas mundiales de petróleo. (Véase Eric Waddell, The Battle for Oil, Global Research, diciembre de 2004).

    Es de importancia el reciente descubrimiento en Irán, en Soumar y Halgan, de las segundas mayores reservas mundiales conocidas que se estiman en 12,4 billones de pies cúbicos. Apuntar a Irán no sólo consiste en recuperar el control anglo-estadounidense sobre el petróleo y la economía de gas, incluyendo rutas de oleoductos, sino que también cuestiona la presencia e influencia de China y Rusia en la región.

    El ataque planificado contra Irán forma parte de un mapa global coordinado de orientación militar. Es parte de la “larga guerra del Pentágono“, una provechosa guerra sin fronteras, un proyecto de dominación mundial, una secuencia de operaciones militares.

    Los planificadores militares de EE.UU. y la OTAN han previsto diversos escenarios de la escalada militar. También son muy conscientes de las implicaciones geopolíticas, a saber, que la guerra podría extenderse más allá de la región del Oriente Medio a Asia Central. Los efectos económicos sobre los mercados del petróleo, etc. también se han analizado. Mientras que Irán, Siria y el Líbano son los objetivos inmediatos, China, Rusia, Corea del Norte, por no hablar de Venezuela y Cuba, son también objeto de amenazas de EE.UU.

    Está en juego la estructura de las alianzas militares. Los despliegues militares de la OTAN-EEUU-Israel, incluyendo las maniobras militares y ejercicios realizados en Rusia y sus fronteras inmediatas a China tienen una relación directa con la guerra propuesta contra Irán.

    Estas veladas amenazas, incluyendo su calendario, constituyen un claro aviso a los antiguos poderes de la era de la Guerra Fría, para evitar que puedan interferir en un ataque de Estados Unidos contra Irán.

    Guerra Mundial

    El objetivo estratégico a medio plazo es llegar a Irán y neutralizar a sus aliados, a través de la diplomacia de los cañonazos. El objetivo militar a largo plazo es dirigirse directamente a China y Rusia.

    Aunque Irán es el objetivo inmediato, el despliegue militar no se limita a Oriente Medio y Asia Central. Una agenda militar global se ha formulado.

    El despliegue de tropas de la coalición y los sistemas de armas avanzadas de los EE.UU., la OTAN y sus socios se está produciendo de forma simultánea en todas las principales regiones del mundo.

    Las acciones recientes de los militares de EE.UU. frente a las costas de Corea del Norte en forma de maniobras, son parte de un diseño global.

    Los ejercicios militares, simulacros de guerra, el despliegue de armas, etc… de EE.UU., la OTAN y sus aliados que se están llevando a cabo simultáneamente en los principales puntos geopolíticos, van dirigidos principalmente a Rusia y China.

    - La Península de Corea, el Mar de Japón, el estrecho de Taiwán, el Mar Meridional de China, amenaza a China.

    - El despliegue de misiles Patriot en Polonia, el centro de alerta temprana en la República Checa, amenaza a Rusia.

    - Despliegues navales en Bulgaria, Rumania en el Mar Negro, amenazando a Rusia.

    - Despliegues de tropas de la OTAN y EE.UU. en Georgia.

    - Un despliegue formidable naval en el Golfo Pérsico, incluidos los submarinos israelíes dirigidos contra Irán.

    Al mismo tiempo, el Mediterráneo Oriental, el Mar Negro, el Caribe, América Central y la región andina de América del Sur, son las zonas de la militarización en curso. En América Latina y el Caribe, las amenazas se dirigen contra Venezuela y Cuba.

    “Ayuda militar” de EEUU

    A su vez, transferencias de armas a gran escala se han llevado a cabo bajo la bandera de EE.UU. como “ayuda militar” a países seleccionados, incluyendo 5 mil millones de dólares en un acuerdo de armamento con la India que se destina a mejorar las capacidades de la India contra China. (Huge U.S.-India Arms Deal To Contain China, Global Times, 13 de julio de 2010).

    “[La venta de armas] significará mejorar las relaciones entre Washington y Nueva Delhi, y, de forma deliberada o no, tendrá el efecto de contener la influencia de China en la región.” (Citado en Rick Rozoff, Confronting both China and Russia: U.S. Risks Military Clash With China In Yellow Sea, Global Research, 16 de julio de 2010).

    Los EE.UU. han alcanzado acuerdos de cooperación militar con algunos países del sur de Asia Oriental, como Singapur, Vietnam e Indonesia, incluyendo su “ayuda militar“, así como la participación en maniobras militares dirigidas por Estados Unidos en la Cuenca del Pacífico (julio-agosto 2010). Estos acuerdos son de apoyo a las implementaciones de las armas dirigidas contra la República Popular de China. (Ver Rick Rozoff, Confronting both China and Russia: U.S. Risks Military Clash With China In Yellow Sea, Global Research, 16 de julio de 2010).

    Del mismo modo, y más directamente relacionado con el ataque planificado contra Irán, los EE.UU. está armando a los Estados del Golfo (Bahrein, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos) con el interceptor de misiles tierra-aire, Patriot Advanced Capability-3 y la Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), así como los basados en estándar de misiles mar-3 interceptores instalados en buques de guerra de clase Aegis en el Golfo Pérsico. (Ver Rozoff Rick, NATO’s Role In The Military Encirclement Of Iran, 10 de febrero de 2010).

    Calendario de almacenamiento militar y de implementación

    Lo que es crucial en lo que respecta a las transferencias de armas de EE.UU. a los países socios y aliados, es el momento real de la entrega y el despliegue. El lanzamiento de una operación militar patrocinada de EE.UU. normalmente ocurriría una vez que estos sistemas de armas están en su lugar, tras el despliegue efectivo de la aplicación de la capacitación del personal. (Por ejemplo, la India).

    Lo que estamos tratando es un diseño militar mundial cuidadosamente coordinado controlado por el Pentágono, con la participación de las fuerzas armadas combinadas de más de cuarenta países. Este despliegue militar multinacional mundial es, con mucho, el mayor despliegue de sistemas de armas avanzados de la historia.

    A su vez, los EE.UU. y sus aliados han establecido nuevas bases militares en diferentes partes del mundo. “La superficie de la Tierra está estructurada como un enorme campo de batalla” . (Ver Jules Dufour, The Worldwide Network of US Military Bases, Investigación Global, 01 de julio 2007).

    El Comando Unificado de la estructura geográfica dividida en comandos de combate se basa en una estrategia de militarización a nivel global. “Los militares EE.UU. tiene bases en 63 países. Marcas de nuevas bases militares han sido construidas a partir de 11 de septiembre 2001 en siete países. En total, hay 255.065 militares desplegados de EE.UU. en todo el mundo.” (Ver Jules Dufour, The Worldwide Network of US Military Bases, Investigación Global, 01 de julio 2007.

    Escenario de la III Guerra Mundial

    Este despliegue militar se produce en varias regiones al mismo tiempo bajo la coordinación de los comandos regionales de EE.UU., con la participación en el almacenamiento de los arsenales de EE.UU. por los aliados de Estados Unidos, algunos de los cuales son antiguos enemigos, incluyendo Vietnam y Japón.

    El contexto actual se caracteriza por una acumulacipón militar global controlada por una superpotencia mundial que está utilizando a sus aliados para desencadenar numerosas guerras regionales.

    La diferencia con la Segunda Guerra Mundial, que fue también una conjunción de distintas salas de una guerra regional, es que con la tecnología de comunicaciones y sistemas de armas de la década de 1940, no había estrategia en “tiempo real” para coordinación en las acciones militares entre grandes regiones geográficas.

    La guerra mundial se basa en el despliegue coordinado de una sola potencia militar dominante, que supervisa las acciones de sus aliados y socios.

    Con la excepción de Hiroshima y Nagasaki, la Segunda Guerra Mundial se caracterizó por el uso de armas convencionales. La planificación de una guerra mundial se basa en la militarización del espacio ultraterrestre.

    Si una guerra contra Irán se inicia, no sólo el uso de armas nucleares, sino toda la gama de nuevos sistemas de armas avanzadas, incluso armas electrométricas y las técnicas de modificación ambiental (ENMOD) se utilizarían.

    El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

    El Consejo de Seguridad aprobó a principios de junio una cuarta ronda de sanciones de amplio alcance contra la República Islámica de Irán, que incluyen el embargo de armas, y “controles financieros más estrictos”.

    En una amarga ironía, esta resolución fue aprobada pocos días después de la negativa pura y dura del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para adoptar una moción de condena a Israel por su ataque a la Flotilla por la Libertad de Gaza en aguas internacionales.

    Tanto China como Rusia, presionados por los EE.UU., han apoyado el régimen de sanciones del CSNU, en su propio perjuicio. Su decisión en el Consejo de Seguridad contribuye a debilitar su propia alianza militar, la organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en la que Irán tiene estatuto de observador. La resolución del Consejo de Seguridad congela los respectivos acuerdos de cooperación militar y económica de China y Rusia con Irán. Esto tiene repercusiones graves en el sistema de defensa aérea de Irán que en parte depende de la tecnología y la experiencia de Rusia.

    La Resolucion del Consejo de Seguridad otorga, de hecho, “luz verde” para librar una guerra preventiva contra Irán.

    La inquisición estadounidense: la construcción de un consenso político para la guerra

    En coro, los medios occidentales han calificado a Irán como una amenaza a la seguridad mundial en vista de su supuesto (inexistente) programa de armas nucleares. Haciéndose eco de las declaraciones oficiales, los medios de comunicación ahora están exigiendo la aplicación de los bombardeos punitivos dirigidos contra Irán a fin de salvaguardar la seguridad de Israel.

    Los medios de comunicación occidentales hacen sonar los tambores de guerra. El propósito es inculcar tácitamente en la conciencia interna de las personas, a través de repetir informes en los medios hasta la saciedad, la idea de que la amenaza iraní es real y que la república islámica debe ser “expulsada”.

    El proceso de creación de consenso para hacer la guerra es similar a la Inquisición española. Se requiere y se exige la sumisión a la idea de que la guerra es una labor humanitaria.

    Conocida y documentada, la verdadera amenaza a la seguridad global emana de la alianza Estados Unidos-OTAN-Israel; sin embargo, la realidad en un ambiente inquisitorial es al revés: los belicistas están comprometidos con la paz, las víctimas de la guerra se presentan como los protagonistas de la guerra.

    Considerando que en 2006, casi dos tercios de los estadounidenses se oponían a la acción militar contra Irán, según un reciente Reuter-Zogby 02 en 2010 la encuesta indica que el 56% de los estadounidenses están a favor de una acción militar de la OTAN contra Irán.

    La construcción de un consenso político que se basa en una mentira no puede, sin embargo, confiar únicamente en la posición oficial de aquellos que son la fuente de la mentira.

    Los movimientos contra la guerra en los EE.UU., que en parte han sido infiltrados y cooptados, han asumido una posición débil con respecto a Irán. El movimiento contra la guerra está dividido. El énfasis se pone en guerras que ya se han producido (Afganistán e Iraq) en lugar de oponerse con fuerza a guerras que se están preparando y que se encuentran actualmente en el tablero de dibujo del Pentágono.

    Desde la inauguración de la administración Obama, el movimiento contra la guerra ha perdido parte de su ímpetu.

    Por otra parte, aquellos que se oponen activamente a las guerras en Afganistán e Iraq, no necesariamente se oponen a la realización de “bombardeos punitivos”, dirigidos a Irán, ni entran en la categoría de estos atentados como un acto de guerra, la que podría ser el preludio de la Tercera Guerra Mundial.

    La escala de la protesta contra la guerra en relación a Irán ha sido mínima en comparación con las manifestaciones masivas que precedieron a los bombardeos de 2003 y la invasión de Iraq.

    La verdadera amenaza a la seguridad global emana de la alianza Estados Unidos – OTAN – Israel.

    La operación Irán no se opuso en el ámbito diplomático por parte de China y Rusia, sino que cuenta con el apoyo de los gobiernos de los estados árabes de primera línea que están integrados en el diálogo OTAN-Mediterráneo. También cuenta con el apoyo tácito de la opinión pública occidental.

    Hacemos un llamamiento a la gente de todos los países, en América, Europa Occidental, Israel, Turquía y en todo el mundo, A levantarse en contra de este proyecto militar, en contra de sus gobiernos que apoyan la acción militar contra Irán, contra los medios de comunicación que sirven para camuflar las devastadoras consecuencias de una guerra contra Irán.

    Esta guerra es una locura.

    La III Guerra Mundial es terminal. Albert Einstein entendía los peligros de la guerra nuclear y la extinción de la vida en la Tierra, que ya ha comenzado con la contaminación radiactiva resultante de uranio empobrecido. “No sé con qué armas se luchará en la III Guerra Mundial, pero en la IV Guerra Mundial se peleará con palos y piedras” .

    Los medios de comunicación, los intelectuales, los científicos y los políticos, a coro, ofuscan la verdad no contada, a saber, que la guerra que utiliza cabezas nucleares destruye a la humanidad, y que este complejo proceso de destrucción gradual ya ha comenzado.

    Cuando la mentira se convierte en la verdad, ya no hay vuelta atrás.

    Cuando la guerra se mantiene como una labor humanitaria, la justicia y todo el sistema jurídico internacional son todo lo contrario: el pacifismo y el movimiento contra la guerra son criminalizados. Oponerse a la guerra se convierte en un acto criminal.

    La mentira debe ser expuesta como lo que es y hace.

    Sanciona la matanza indiscriminada de hombres, mujeres y niños.

    Destruye familias y personas. Destruye el compromiso de las personas hacia sus semejantes.

    Impide a las personas expresar su solidaridad por los que sufren. Defiende la guerra y el estado policial como la única vía.

    Destruye el internacionalismo.

    Romper la mentira significa romper un proyecto criminal de destrucción global, en ella la búsqueda del beneficio es la fuerza primordial.

    Este beneficio impulsando la agenda militar destruye los valores humanos y transforma a la gente en zombis inconscientes.

    Vamos a invertir la marea.

    Desafío a los criminales de guerra en los altos cargos y a las poderosas corporaciones y grupos de presión que los apoyan.

    Fin de la inquisición estadounidense.

    Fin de la cruzada militar de Estados Unidos – OTAN – Israel.

    Cierre de las fábricas de armas y de las bases militares.

    Retirada de las tropas.

    Los miembros de las Fuerzas Armadas deben desobedecer las órdenes y negarse a participar en una guerra criminal.

    Michel Chossudovsky es un laureado autor, profesor (emérito) de Economía de la Universidad de Ottawa y director del Centro para la Investigación sobre la Globalización (CRG), Montreal. Es autor de La Globalización de la Pobreza y el Nuevo Orden Mundial (2003) y de La guerra de América contra el terrorismo (2005). También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Sus escritos han sido publicados en más de veinte idiomas.


    Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20403

    Traducido por Ziberán en Huelga General

    Written by Eduardo Aquevedo

    15 agosto, 2010 at 15:55

    El poder de Internet: Wikileaks difunde los secretos que Estados Unidos quiere guardar sobre Afganistán…

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    Unos 92 mil documentos secretos fueron publicados por el sitio web con detalles inéditos de la guerra en Afganistán tomados de archivos del Pentágono e informes de la situación en el terreno, elaborados entre 2004 y 2010. El consejero de Seguridad de la Casa Blanca aseguró que Washington "condena la publicación" ya que "pondría en peligro las vidas de miles de estadounidenses y sus aliados".

    GUERRA"Estados Unidos condena firmemente la publicación de información clasificada por parte de personas y organizaciones que podrían poner las vidas de estadounidenses y de nuestros aliados en riesgo, y amenazan nuestra seguridad nacional", afirmó el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones.

    Por la misma razón, los países que luchan en Afganistán expresaron su indignación respecto de la filtración. Si bien Gran Bretaña lamentó la publicación, llamó a Pakistán a desmantelar todos los grupos militantes que operan en su territorio. "Lamentaríamos cualquier revelación no autorizada de material clasificado", sostuvo la vocera de Downing Street. "La Casa Blanca ha hecho una declaración. No comentaremos sobre documentos filtrados".

    La información develada contiene, entre otros datos, detalles sobre la denuncias del servicio de inteligencia militar estadounidense, que acusa al servicio secreto paquistaní (ISI) de trabajar con insurgentes afganos. El material filtrado vincula al ISI con la tentativa de asesinato del presidente afgano, Hamid Karzai, en 2008; con ataques contra aviones de la OTAN, y con los atentados contra la embajada india en Kabul de hace dos años.

    Pakistán fue un estrecho aliado del régimen talibán afgano (1996-2001) y Estados Unidos cree que tras su derrocamiento el ISI mantuvo relaciones con los islamistas, en previsión del momento en que las tropas internacionales se retiraran.

    En Berlín, el ministerio de Defensa, que tiene 4600 efectivos en el norte de Afganistán, criticó las filtraciones y dijo que estaba revisando los archivos, aunque añadió que mucha de esa información no era nueva. "Obtener y divulgar documentos, algunos de ellos secretos, en tal escala, es una práctica altamente cuestionable dado que podría afectar la seguridad de los aliados de la OTAN y de toda la misión", afirmaron desde el ministerio.

    Los archivos publicados en Wikileaks contienen notas confidenciales de la embajada de Washington en Kabul, donde se expresa preocupación por lo que denuncian como una creciente influencia de Irán en Afganistán, señala un resumen divulgado por el diario británico The Guardian.

    "Irán ha dado una serie de pasos para expandir y profundizar su influencia en Afganistán", escribió un militar de alto rango en un cable secreto emitido por la delegación diplomática y reproducido por el diario, que no pudo corroborar la autenticidad de los "reportes de amenazas" filtrados.

    Los informes, la mayoría en base a testimonios de espías e informantes afganos remunerados, sugieren que Irán participa en una campaña contra las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos en Afganistán, a través del suministro de dinero, armas y entrenamiento a los talibanes, añadió The Guardian. Teherán, que inicialmente apoyó la operación liderada por Estados Unidos contra el régimen de los talibanes en Afganistán, rechaza las denuncias.

    Según el periódico, las 195 muertes de civiles registradas en los documentos son datos "subestimados, porque numerosos casos controvertidos están omitidos en los informes diarios de las tropas sobre el terreno". La mayor parte fueron causadas por tiros de soldados nerviosos en puestos de control, asegura el medio londinense.

    "La función del periodismo es cuestionar al poder", enfatizó el fundador de Wikileaks, Julian Assange, en defensa de la divulgación de los archivos. En una conferencia de prensa, consideró que los reportes de bajas civiles en Afganistán que registran los documentos podrían ser evidencia de que la coalición pudo cometer "crímenes de guerra".

    PAGINA/12

    Los papeles de Afganistán

    Los secretos de una guerra fallida

    Los documentos de Wikileaks revelan la complicidad de los servicios secretos de Pakistán con los talibanes y los errores cometidos por EE UU y la OTAN en Afganistán

    ANTONIO CAÑO - Washington – 27/07/2010

    Los papeles del Pentágono de Afganistán, la colección de miles de documentos secretos que corroboran la visión más pesimista de esa guerra y aportan pruebas sobre el comportamiento sospechoso de Pakistán, agudizarán seguramente las dudas entre la opinión pública de Estados Unidos y Europa sobre la necesidad de ese conflicto, pero es prematuro aún pronosticar que obliguen a dar un giro significativo en la actual estrategia de la OTAN.

    Los documentos, según los tres medios de comunicación que los han estudiado durante varias semanas, ilustran muy detalladamente la acumulación de errores cometidos en Afganistán durante los seis años (de enero de 2004 a diciembre de 2009) sobre los que se aporta información: reiteradas muertes de civiles en acciones militares, continuas acciones secretas para la caza de insurgentes, fracasos sucesivos de los aviones sin tripulación y, lo más grave de todo, permanentes cruces de información -incluso colaboración, según algunas interpretaciones- entre los servicios secretos paquistaníes y los dirigentes talibanes.

    "Estos papeles muestran un mosaico detallado sobre por qué, después de que Estados Unidos se ha gastado casi 300.000 millones de dólares en la guerra de Afganistán, los talibanes son más fuertes que nunca", afirma The New York Times, uno de los periódicos a los que la página web Wikileaks entregó para su estudio el material obtenido. El mismo periódico advierte, sin embargo, que "este es claramente un archivo incompleto de la guerra". "Faltan referencias a algunos episodios esenciales y no incluye información altamente secreta", afirman los periodistas que han trabajado en el caso.

    El diario británico The Guardian, otro con acceso a los documentos (el tercero es el semanario alemán Der Spiegel), valora que "la mayor parte del material, aunque clasificado como secreto en su día, no es ya delicado desde el punto de vista militar". Se trata, esencialmente, de comunicaciones desde el frente sobre determinadas operaciones en marcha, el resultado de otras ya ejecutadas o los preparativos de futuras acciones.

    La Casa Blanca ha condenado esta filtración y ha lamentado que quienes obtuvieron los informes no se pusieran en contacto con la Administración antes de publicarlos. El consejero nacional de Seguridad, general James Jones, ha hecho público un comunicado en el que advierte que la revelación de estos datos "pone en peligro la vida de norteamericanos y de sus aliados". Los medios de comunicación implicados aseguran, no obstante, que han estudiado cuidadosamente cada papel para garantizar que no publican nada en contra de la seguridad nacional de Estados Unidos y de los demás países que combaten en Afganistán. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, anunció ayer que hay en marcha una investigación para conocer el origen de la filtración.

    Desde la perspectiva de The New York Times -en la que no coincide The Guardian-, lo más relevante de los documentos analizados es la revelación de que el servicio secreto paquistaní (ISI), o parte de él, trabaja para los talibanes, al mismo tiempo que colabora oficialmente con los norteamericanos. Aunque el periódico reconoce que no ha podido confirmar en fuentes independientes las filtraciones de Wikileaks, da credibilidad a los datos sobre varias reuniones secretas mantenidas por agentes del ISI con mandos talibanes para planificar ataques contra tropas de la OTAN.

    El Gobierno de Pakistán ha desmentido esa información y Hamid Gul, antiguo jefe del ISI, ha negado las actuaciones de las que se le acusa en los papeles. Otras fuentes consultadas por The New York Times consideran lo revelado, sin embargo, como "consecuente con lo que se sabe por diversas fuentes de inteligencia".

    Ese es, probablemente, el mayor valor de estos documentos: dejar en manos del público lo que solo sabía el Gobierno, poner en negro sobre blanco las críticas más comunes sobre la guerra de Afganistán y las dudas más frecuentes sobre la conveniencia de continuarla. Aunque Gibbs insistió en su rueda de prensa de ayer en que Estados Unidos está en Afganistán por los ataques del 11-S, cuando es necesario recordar con tanta frecuencia los motivos de una guerra es porque esta ha perdido sentido.

    Eso no significa que estos documentos precipiten el final de la guerra. Ni siquiera Los Papeles del Pentágono, con los que este episodio es comparable, consiguieron revertir el curso de la guerra de Vietnam. Richard Nixon ganó la reelección y envió más soldados a Vietnam después de que Daniel Ellsberg pusiera en manos de The New York Times documentos mucho más valiosos que los que ahora se han conocido sobre Afganistán.

    Esta serie de documentos, además, concluyen al final de 2009, justo en el momento en el que Barack Obama anunció su nueva estrategia para Afganistán. Es decir, la Administración norteamericana puede sentirse relativamente distante de la situación que describen los papeles. Desde esa fecha hasta hoy, ha aumentado en varias decenas de miles el número de soldados en Afganistán y han mejorado considerablemente las relaciones entre Washington e Islamabad. "Los desafíos en Afganistán y en Pakistán son hoy los mismos que hace una semana", declaró el portavoz de la presidencia estadounidense.

    Estas revelaciones pueden tener, sin embargo, un impacto considerable en varios frentes. Primero, en cuanto al grado de cohesión que actualmente existe en el Pentágono sobre Afganistán. Gibbs admitió que la filtración de más de 90.000 documentos es, en sí mismo, "un hecho alarmante". Segundo, dan la razón al Gobierno de Afganistán en cuanto al rol incierto que juega Pakistán. Y tercero y más importante: estos papeles son un altavoz para las denuncias sobre las atrocidades de la guerra. Aunque ya se conocían las continuas pérdidas de vidas inocentes en las acciones de la OTAN, estos papeles las hacen mucho más extensas de lo que se creía y debilitan aún más la causa por la que se combate.

    Otra versión del conflicto

    Las más de 90.000 informaciones filtradas revelan las debilidades, los fallos y las operaciones encubiertas de la coalición internacional en Afganistán

    EL PAÍS - Madrid – 27/07/2010

    "Un catálogo contemporáneo del conflicto", "documentos que revelan la extraordinaria dificultad a la que Estados Unidos y sus aliados se han enfrentado como ningún otro informe había hecho", "un panorama muy distinto al que estamos acostumbrados". Son las definiciones con las que The New York Times y The Guardian definen el poder informativo de los más de 90.000 documentos clasificados recibidos por Wikileaks. Los dos diarios -que junto al alemán Der Spiegel forman la tríada a la que la organización ha entregado los papeles- relatan el conflicto afgano de una forma mucho más brutal que la versión oficial y revelan las debilidades, los fallos y las operaciones encubiertas de las fuerzas internacionales. El retrato de una "guerra por ganar el corazón y la mente de los afganos" que, según The Guardian, "no se puede ganar de esta forma".

    EL FRENTE PAQUISTANÍ El aliado que ayuda a los talibanes

    Los enemigos de las fuerzas internacionales en Afganistán no son solo los talibanes. Según las informaciones contenidas en 180 informes, el servicio secreto paquistaní, el ISI, desde 2004 armó, entrenó y financió a la insurgencia. Los documentos sugieren que Pakistán permitió a representantes del ISI entrevistarse con los talibanes para organizar grupos de combate contra los soldados de EE UU y planear el asesinato de líderes afganos. Uno de los informes, fechado en agosto de 2008, citado por The New York Timescon el aviso de que no pudo ser contrastado, revela un compló entre un coronel del ISI y un jefe talibán para asesinar al presidente Hamid Karzai. Los informes también relatan los esfuerzos del ISI para coordinar la red de terroristas suicidas que se convirtieron en un arma terrible en 2006. Un informe del 18 de diciembre de 2006 describe el proceso de formación de un terrorista suicida, reclutado y entrenado en Pakistán. Varias informaciones citan visitas de oficiales paquistaníes a las escuelas coránicas de la ciudad de Peshawar para encontrar nuevos reclutas.

    EL ARSENAL TALIBÁN Armas sofisticadas y artefactos improvisados

    El arsenal talibán es más sofisticado de lo que se ha reconocido públicamente. En mayo de 2007, un helicóptero Chinook fue abatido por lo que los testigos definen como un misil tierra-aire. Según los documentos, los talibanes poseen misiles que se guían por el calor. Podría tratarse de los mismos Stringer que la CIA entregó en los años ochenta a losmuyaihidines que luchaban contra el Ejército soviético.

    Pero el arma más mortífera de los talibanes siguen siendo los artefactos explosivos improvisados (IED, en sus siglas inglesas). En los cinco años -de 2004 a 2009- a los que se refieren los documentos, se ha pasado de 308 a 7.155 IED, que se han convertido en una de las principales causas de muerte tanto entre los militares como entre la población civil. De las 358 bajas militares en 2010, 206 fueron causadas por IED. Las víctimas civiles de las bombas caseras han pasado de 122 en 2004 a 793 en 2009.

    LA OTRA GUERRA Unidades especiales y aviones no tripulados

    El otro frente de la guerra es el de las operaciones encubiertas. Como las de la Task Force 373, una unidad secreta que la OTAN ha utilizado para perseguir a los líderes talibanes y capturarlos, vivos o muertos. En la lista negra de la unidad están los nombres de 70 jefes de la insurgencia. Se trata de un tipo de misiones que se han ido incrementando en los últimos años, al igual que el uso de aviones no tripulados, cuya eficacia, según los documentos, es menos importante de lo que relatan los informes oficiales. Actualmente el Ejército de EE UU utiliza 20 Predator y Reaper, el doble que hace un año.

    Otra cara oculta son las operaciones paramilitares coordinadas por la CIA a través de unidades especiales que organizan emboscadas, ordenan bombardeos y lanzan asaltos nocturnos. The New York Times recuerda como, de 2001 a 2008, la CIA financió el servicio de inteligencia afgano, casi una agencia subsidiaria.

    LOS DAÑOS COLATERALES Víctimas civiles y fuego amigo

    Las páginas más oscuras son las que describen la historia de los errores de las fuerzas internacionales que ha pagado la población afgana. Se trata, según The Guardian, de al menos 144 incidentes, en los que murieron centenares de civiles. La mayoría de las veces no se informó publicamente de estos casos, que incluyen bombardeos con decenas de víctimas civiles. Uno de los casos citados es el ataque a dos camiones de combustible ordenado por un comandante alemán el 3 de septiembre de 2009: en un primer momento se dijo que habían muerto 56 insurgentes. Una investigación posterior aclaró que los que rodeaban los camiones, abandonados y no robados como se creía, eran civiles: murieron al menos 90 personas.

    REFERENCIA A ESPAÑA Optimismo por la ofensiva

    En uno de los informes se cita un viaje a Afganistán el 17 de abril de 2007 del entonces director general de Política del Ministero de Asuntos Exteriores, Rafael Dezcállar. Según el documento, el diplomático expresó su optimismo por la ofensiva de la OTAN y la colaboración de las tropas afganas. Dezcállar, citando un viaje a Irán coordinado por Javier Solana, también se mostró optimista sobre las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

    EL PAIS.COM

    Written by Eduardo Aquevedo

    26 julio, 2010 at 22:16

    EE.UU y Afganistan: ¿por qué McChrystal provocó su salida?

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    ¿Por qué lo hizo McChrystal?

    Immanuel Wallerstein, La Jornada

    GUERRA El general Stanley McChrystal, comandante estadunidense en Afganistán, concedió una entrevista a la revista Rolling Stone en la que él y su equipo insultaron a los líderes civiles de su país. El presidente Barack Obama lo despidió por insubordinación. Incluso sus defensores dijeron que los comentarios de McChrystal eran poco políticos y un error. Debido al hecho de que McChrystal es una persona excepcionalmente inteligente y muy ambiciosa, ¿por qué lo hizo?

    McChrystal concedió la entrevista con el fin de que lo corrieran. ¿Y por qué quería que lo corrieran? Quería que lo corrieran porque sabía que las políticas que estaba impulsando y reivindicando en la guerra en Afganistán no estaban funcionando, no podían funcionar. Y no quiso quedar manchado con la culpa pública.

    Consideremos la larga historia que condujo a esta entrevista. La estrategia militar que Estados Unidos forjó en Afganistán e Iraq fue la que originalmente impuso el entonces secretario de la Defensa Donald Rumsfeld. Dicha política era de machismo ilimitado. Bombardeen al enemigo desde grandes alturas sin importar quién muera. Torturen a todo aquel que capturen. No consulten a nadie, ni siquiera a los llamados aliados. Ocupen el país por tiempo indefinido.

    Stanley McChrystal era un general de una estrella al inicio de estas guerras, y trabajaba en Washington como uno de los muchachos dorados de Rumsfeld. Tenía una larga historia, desde sus días en West Point, de ser un atrevido rebelde que sabía muy bien cuándo detenerse –insolente con los superiores que no respetaba pero siempre buscando cómo avanzar él mismo. Rumsfeld lo puso a cargo de una de las unidades militares de elite más secretas, involucrada en operaciones especiales y conocida por ser una máquina de matar. Su desempeño fue brillante, como siempre.

    Luego, en 2006, si seguimos recordando, los militares, los políticos y la prensa, todos, comenzaron a decir que Estados Unidos iba perdiendo la guerra en Iraq. La resistencia parecía demasiado fuerte y el número de vidas estadunidenses que se perdieron crecía constante mes tras mes. A los republicanos les fue muy mal en las elecciones de 2006. Algo tenía que hacerse.

    Algo se hizo. El presidente Bush despidió a Rumsfeld. El vicepresidente Cheney, el defensor más fuerte de Rumsfeld, perdió influencia ante la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y ante el sucesor de Rumsfeld, Robert Gates, que reivindicaba puntos de vista más moderados y enfatizaba la diplomacia. De pronto ganó terreno una nueva estrategia militar, la contrainsurgencia (referida con el acrónimo Coin). La desarrolló David Petraeus, un oficial militar previamente oscuro.

    Petraeus es tan ambicioso y determinado como McChrystal, pero con personalidad bastante diferente. Es lo que podría llamarse un intelectual militar. Ganó el premio como mejor graduado del Army Command and General Staff College en 1983. Obtuvo un doctorado en relaciones internacionales en Princeton, en 1989. Impartió clases de relaciones internacionales en West Point. Al mismo tiempo tiene un largo historial como oficial curtido en combate. Y ha cultivado el favor de los políticos de Washington.

    Desde los años 80, publicó artículos e informes dedicados a la contrainsurgencia como doctrina. Extrajo experiencias de los franceses al usarla en Argelia y de Estados Unidos al utilizarla en Vietnam. Como apuntan los críticos de Petraeus del ala derecha, éstos no fueron éxitos notables. Coin enfatiza la necesidad de ganarse los corazones y las mentes, lo que significa incorporar consideraciones políticas y diplomáticas en las tácticas militares. El escritor de la entrevista del Rolling Stone, Michael Hastings, describió a Coin de la siguiente manera: Piensen en los boinas verdes como Cuerpos de Paz armados.

    El presidente Bush recurrió a Petraeus en 2006 y le permitió implementar la estrategia Coin en Iraq. Fue ésta la famosa oleada que implicó incrementar el número de tropas estadunidenses en Iraq y cambiar de estrategia. Básicamente, Petraeus hizo dos cosas que de hecho redujeron el nivel de violencia contra las tropas estadunidenses. La primera fue sobornar a los ancianos tribales suníes en centro y occidente de Iraq para que suspendieran su respaldo tácito a las unidades no iraquíes de al-Qaida. Dado que a los sheiks sunitas nunca le gustaron las unidades de al-Qaida, estuvieron dispuestos a olvidar su disgusto por los estadunidenses –a cambio de un precio.

    Lo segundo que hizo Petraeus fue permitir la limpieza étnica en Bagdad, lo que convirtió una ciudad multiétnica en dos zonas segregadas, una chií más grande y una suní, mucho más pequeña y sitiada. Esto redujo la violencia contra las tropas estadunidenses a expensas de un incremento de la violencia interiraquí. Sirvió también a los intereses políticos del opositor más persistente y eficaz de los intereses estadunidenses en Iraq, Mokhtar Sadr, que está emergiendo como el negociador clave en el recién electo Parlamento iraquí.

    Como dijo Hastings en una entrevista con el Huffington Post al respecto de su artículo, Petraeus es una especie de genio. Se las arregló para convertir en una retirada, salvando la cara, lo que habría sido una derrota catastrófica en Iraq. Pero, por supuesto, una retirada salvando la cara no es una victoria, aunque el senador John McCain insitiera en ello cuando fue candidato fallido a la presidencia en 2008.

    Cuando el presidente Obama hizo campaña por el cargo, fue bastante claro en que estaba contra la guerra en Iraq pero en favor de la guerra en Afganistán. Así que obviamente tenía que impulsarla. Promovió a Petraeus, adoptó la estrategia Coin y nombró a McChrystal comandante en Afganistán. Fiel a su estilo rebelde, públicamente McChrystal exigió de Obama 40.000 más y éste, tras meses de reflexionarlo, le concedió 30.000, más una fecha de retirada.

    Sin embargo, en este punto McChrystal abandonó su previo estilo machista y se volvió el impulsor entusiasta, excesivo, de la contrainsurgencia en Afganistán. Emitió directivas superestrictas para evitar las bajas civiles, una política no muy apreciada por las unidades de infantería estadunidenses. Desarrolló cálidas relaciones con el presidente Hamid Karzai, con quien otros líderes estadunidenses mantenían una distancia. Pensó que podía obtener una rápida victoria en Marja y devolverle el área a las fuerzas de Afganistán. Pero fue un fracaso. Y recientemente anunció que la operación clave en la provincia de Kandahar, corazón de las fuerzas talibanes, tenía que posponerse hasta septiembre.

    Aún el jefe de operaciones de McChrystal, el mayor general Bill Mayville, dice que Afganistán será como Vietnam: “No se va a ver como un triunfo, ni olerá a triunfo ni sabrá a triunfo (…) esto va a terminar en una acalorada discusión”. Hastings termina su artículo de este modo: Ganar, parece que en realidad no es posible. Ni siquiera con Stanley McChrystal a la cabeza.

    Así que, ¿qué harían ustedes si fueran McChrystal? Invitarían a un reportero de una revista de rock, considerada de izquierda, a que los acompañara en aviones y fiestas con bebida, y se burlarían del Gobierno. Esto garantizaría un despido. Y significaría que la acalorada discusión futura no los involucraría a ustedes.

    ¿Qué haría Obama? Tendría que despedir a McChrystal. Entonces le lanzaría la papa caliente a Petraeus, que no podía negarse. El año próximo o los dos años siguientes van a implicar un juego de movimientos rápidos en el cual Obama y Petraeus van a intentar pasarse la culpa pública de la derrota uno al otro.

    La extrema derecha, los amigos de Cheney y Rumsfeld, no se dejan engañar. Diana West, una de sus expertas, dice: La pesadilla de la estrategia Coin continúa. Para ella Coin significa ordenar a las tropas que ejerzan fantasías de relativismo cultural que dan una sensación izquierdosa en un salón de clase computarizado pero que son ni más ni menos que apabullantes en la línea de combate. Un punto de vista ligeramente menos mordaz fue expresado por el coronel retirado Douglas Macgregor: La idea de que nos vamos a gastar un billón de dólares en remodelar la cultura del mundo islámico es un total sinsentido.

    Por supuesto, Macgregor tiene razón. ¿Cuáles son las opciones de política? La extrema derecha quiere guerra permanente. La única alternativa es una retirada pronta y total. Obama no quiere la primera opción pero teme, en lo político, abrazar la segunda opción. Así que envía al director de la CIA, Leon Panetta, a que conceda una entrevista para ABC News donde dice que los progresos en Afganistán son más difíciles y que van más lento de lo que se había anticipado. Y por supuesto es así.

    Traducción: Ramón Vera Herrera

    Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/07/10/index.php?section=mundo&article=022a1mun

    Written by Eduardo Aquevedo

    11 julio, 2010 at 21:31

    Guerra de Irak derrota a ecologista Avatar: Premios Oscar…

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    imageLos EEUU no solo tienen al mayor arsenal militar de la historia, sino también a la mayor maquinaria propagandística y cultural que ha generado la humanidad: Hollywood. Este barrio se encuentra en los Ángeles, una ciudad primero creada por los conquistadores españoles, luego arrebatada a los mexicanos por los conquistadores estadounidenses y que hoy sirve para conquistar a las almas y a los corazones del resto de la humanidad.

    L os libros más leídos de todos los tiempos (como la Biblia o el Corán) tienen menos lectores que los espectadores que van a ver las películas norteamericanas, claves en asegurar los valores que esta mega-potencia impone al resto del globo.

    Para desintegrar al bloque soviético EEUU no lanzó ninguna bomba atómica, pues, en parte, Hollywood le ayudó a ganar la guerra propagandística que minó al ‘comunismo’. Hollywood puede transformar a alguien en demonio o en ángel.

    El acontecimiento más importante en el calendario anual de Hollywood son los galardones Oscar, los mismos que siempre se centran en producciones, directores y actores norteamericanos. La 82’ versión de dicha premiación puso por primera vez a una mujer como ganadora a la mejor dirección. Sin embargo, esa victoria se hizo a costa del film más caro y taquillero que haya habido: Avatar.

    El film seleccionado (‘En tierra hostil’) como el mejor honra a los conquistadores norteamericanos que desactivan bombas plantadas por la resistencia iraquí (tipificada como ‘terrorista’). Avatar, en cambio, guardaba una relación incómoda ante las corporaciones norteamericanas. Por una parte les quiere hacer descorazonar a todos los enemigos de éstas (los cuales que defienden a la ecología, a los pueblos originarios y a la igualdad social y entre sexos) de que la sociedad perfecta no se podrá encontrar en este mundo y que en Avatar es obtenida gracias al retorno al culto más primitivo de todos (el de la madre naturaleza). Sin embargo, Avatar incomoda porque ha hecho que mucha gente que se opone a la explotación de diversas trasnacionales mineras o petrolíferas en sus respectivas tierras se disfracen con trajes de “avatares” o busquen inspiración o apoyo en este film.

    Avatar

    LONDRES | Esta es la última película de James Cameron, el director más taquillero que hay. A diferencia de Viaje a las galaxias y otras series de ciencia-ficción que se basan en extraterrestres que no son más que humanos maquillados, Avatar presenta todo un ecosistema muy elaborado y diferente que puede tener bases reales.

    El filme se da en la supuesta luna de Pandora, la misma que orbita un planeta gigante de gas de uno de los sistemas solares Alfa Centauro (el más cercano al nuestro, a 4-5 años luz de distancia). La ciencia admite posibilidades para que una luna que contenga vida sofisticada pueda existir en dicha parte del cosmos.

    Pandora tiene una atmósfera tóxica para los humanos, pero que ha alentado una flora y fauna sui géneris, donde un elemento común es que todos son bio-luminosos. Ese mundo está tupido con una densa selva cuya extensión y árboles son varias veces mayores a los del Amazonas.

    La presencia de un metal ("unobtainium") que levita produce la existencia de montañas flotantes y también el arribo de una corporación terrícola que desea relocalizar a los nativos para extraer dicho recurso.

    Casi todos los animales tienen 4 ojos, 6 extremidades (los que vuelan lo hacen con 4 alas), un esqueleto reforzado con fibra natural de carbón y 2 "trompas" que tienen nervios que les permiten conectarse con los únicos seres bi-pedales: los na’vi.

    En vez de presentarnos a una civilización tecnificada basada en enanos verdes con grandes cerebros, los na’vi son esbeltos "salvajes" azules de 3 metros de altura, cabeza relativamente chica, extensa cola, rasgos de felinos y lémures y que viven en clanes neolíticos de cazadores y recolectores. Ellos, a su vez, tienen en su nuca una "trenza" que les permite "enchufar" sus nervios con plantas o con los animales que montan para cabalgar o volar.

    Un mensaje subyacente del filme es el "antiimperialismo pro ecológico", la crítica a quienes apuestan por invasiones militares ultra-sofisticadas y la revalorización de tribus nativas.

    Mientras los pueblos amerindios sucumbieron ante los conquistadores europeos, los n’ami, aún más primitivos que los incas o aztecas, derrotan a la súper tecnología del siglo XXIII. Esto, porque Pandora, a diferencia de la "Madre Tierra", sí es capaz de auto-defenderse y ordenar a todas sus criaturas (con quienes tiene conexiones mediante raíces, lianas y nervios) para que logren aplastar a los sucesores del Pentágono.

    https://mail.google.com/ (se eliminó del texto una frase denigrante e infundada contra cierta orientación filosófica y cultural)

    Written by Eduardo Aquevedo

    8 marzo, 2010 at 21:44

    ¿EE.UU. y la OTAN perdieron la guerra de Afganistán…?

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    Entrevista con jefe de guerrilla de Al Qaeda

    “EE.UU. y la OTAN perdieron la guerra de Afganistán”

    GUERRA Syed Saleem Shahzad, Asia Times Online

    Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

    ANGORADA, Waziristán del Sur, en el cruce de caminos con Afganistán. Una reunión de alto nivel el 9 de octubre en el palacio presidencial entre dirigentes civiles y militares de Pakistán avaló una operación militar contra los talibanes paquistaníes y al Qaeda en el área tribal de Waziristán del Sur, calificada por los analistas como la madre de todos los conflictos regionales.

    Al mismo tiempo, al Qaeda implementa su plan táctico en el teatro de operaciones del Sur de Asia como parte de su campaña general contra la hegemonía global estadounidense que comenzó con los ataques en EE.UU. del 11 de septiembre de 2001.

    El objetivo de al Qaeda siguen siendo EE.UU. y sus aliados, como Europa, Israel y la India, y no prevé diluir esta estrategia abrazando resistencias musulmanas en parámetros estrechos. En este contexto, la actividad militante en Pakistán se ve como una complicación más que como parte de la estrategia de al Qaeda.

    Los militantes han estado particularmente activos durante los últimos días. El jueves pasado, un coche cargado de explosivos se estrelló contra el muro del complejo de la embajada india en Kabul, capital de Afganistán, matando a por lo menos 17 personas. Luego, el sábado, hubo un audaz ataque contra el cuartel militar paquistaní en Rawalpindi, la ciudad gemela de la capital, Islamabad. El lunes, un atacante suicida detonó una bomba en una ciudad mercado en la región del Valle Swat, matando a 41 personas e hiriendo a 45.

    Pakistán se encuentra en una coyuntura crítica, con sus fuerzas armadas reunidas en la mayor cantidad de todos los tiempos (casi un cuerpo, hasta 60.000 soldados) alrededor de Waziristán del Sur para eliminar a Pakistan Tehrik-e-Taliban (PTT), al Qaeda y sus aliados de las áreas tribales paquistaníes.

    En estos tiempos de tensión, Mohammad Ilyas Kashmiri, un dirigente de al Qaeda quien, según los servicios de inteligencia estadounidenses es el jefe de operaciones militares de al Qaeda, cuya muerte había sido erróneamente confirmada en un reciente ataque de drones Predator de EE.UU. en Waziristán del Norte, habló con Asia Times Online.

    Invitó a este corresponsal a un escondite secreto en la región fronteriza entre Waziristán del Sur y Afganistán, donde los drones vuelan regularmente.

    Es la primera interacción con los medios de Ilyas desde que se unió a al Qaeda en 2005. Es un veterano comandante de la lucha contra la India por Cachemira dividida.

    En los últimos meses, los combatientes parecen que llevan las de perder. Una serie de dirigentes han resultado muertos en ataques de drones en Pakistán, incluidos Osama al-Kini, keniano y jefe de operaciones exteriores de al Qaeda; Khalid Habib, comandante de Lashkar al-Zil o Ejército de la Sombra, la fuerza combatiente de al Qaeda; Tahir Yuldashev, dirigente del Movimiento Islámico de Uzbekistán, vinculado a al Qaeda; el líder del PTT Baitullah Mehsud, y varios más.

    Los talibanes paquistaníes también han recibido una tremenda paliza de los militares en áreas tribales y urbanas. También se emprendieron negociaciones para llegar a acuerdos de paz con algunos comandantes talibanes en diversas provincias afganas.

    Después, la semana pasada, por lo menos nueve soldados estadounidenses junto con varias docenas de miembros del Ejército Nacional Afgano (ANA, por sus siglas en inglés] murieron en una incursión contra un puesto avanzado en la provincia Nuristán, aparte del secuestro de más de 30 oficiales y soldados del ANA por los talibanes.

    Este ataque se complementó con una serie de ataques contra bases de la OTAN en las provincias sudorientales de Khost, Paktia y Paktika, lo que obligó al máximo general de EE.UU., Stanley McChrystal a sacar a todos los soldados de puestos aislados en áreas remotas en esas provincias para reinstalarlos en centros de población.

    Esto creó un inmenso espacio para que los talibanes operen libremente, lo que quiere decir que si Pakistán realiza operaciones en Waziristán del Sur, los combatientes podrían moverse a través de la frontera sin encontrar dificultades para buscar refugio.

    Los ataques durante los últimos días también han mostrado que los guerrilleros siguen siendo capaces de atacar importantes objetivos a voluntad. También representan un rediseño del teatro de operaciones en el cual Pakistán tendrá que trasladar sus soldados del frente oriental (India) al frente occidental (Afganistán), ya que los talibanes son ahora el enemigo número uno.

    Washington planifica el envío de por lo menos otros 40.000 soldados a Afganistán, mientras India complementará esos esfuerzos con su pericia en la inteligencia y en lo militar contra el enemigo común, los grupos musulmanes militantes.

    La próxima batalla

    Ilyas Kashmiri dio sus puntos de vista sobre cómo será la próxima batalla, cuáles serán sus objetivos y cómo impactará a Occidente en relación con la desestabilización de un Estado musulmán como Pakistán.

    El contacto con Asia Times Online comenzó con un llamado de los combatientes el 6 de octubre, invitando a este corresponsal a la ciudad de Mir Ali en Waziristán del Norte. No se mencionó el motivo. Al día siguiente, viajé a Mir Ali, una ciudad que fue duramente atacada por drones durante el año pasado. Después de siete horas de viaje continuo, me recibió un grupo de hombres armados quienes me transfirieron a la casa de un miembro de la tribu local.

    “El comandante [Ilyas Kashmiri] está vivo. Usted sabe que el comandante nunca ha hablado antes con los medios, pero ya que todos están seguros de su muerte como resultado de un ataque de drone [en septiembre], el shura [consejo] de al Qaeda decidió desmentir esa noticia mediante una entrevista de su persona con un periódico independiente, y por ello el shura se decidió por usted,” me dijo en cuanto llegué a la casa segura una persona que yo conocía como elemento clave en la famosa Brigada 313 de Ilyas. La brigada, una colección de grupos yihadistas, combatió durante muchos años contra India en Cachemira administrada por India.

    “Tendrá que permanecer en esta habitación hasta que le informemos del próximo plan. Puede escuchar los drones que vuelan arriba, por ello no abandonará la habitación. El área está repleta de talibanes, pero también de informantes cuya información sobre la presencia de extranjeros en una casa puede llevar a un ataque de drones,” dijo el hombre.

    Al día siguiente, me transfirieron a otra casa en un lugar desconocido, a unas tres horas de distancia. Durante ese tiempo me acompañó permanentemente una escolta armada. No me permitieron que hablara con ellos, y ellos no pudieron comunicarse conmigo. Es el mundo interno de al Qaeda. Finalmente, temprano por la mañana del 9 de octubre, unos pocos hombres armados llegaron en un coche blanco.

    “Por favor deje aquí todos sus artefactos electrónicos. Ni teléfono celular ni cámara, nada. Le daremos pluma y papel para que escriba la entrevista,” me informaron. Después de varias horas de un viaje muy poco cómodo, pasando por senderos enlodados y pasos montañosos, llegamos a una habitación en la que Ilyas debía encontrarse con nosotros.

    Después de un par de horas, el silencio fue repentinamente roto por un poderoso vehículo. Mi escolta y los hombres que ya estaban en la habitación tomaron posiciones rápidamente. Todos llevaban bolsas de balas y fusiles de asalto AK-47.

    Ilyas ingresó en la pieza. Tenía mucha presencia: más de 1,80 m de alto, llevaba un turbante color crema y qameez shalwar (camisa y pantalones tradicionales) blancos, portaba un AK-47 sobre su hombro y un bastón de madera en una mano, e iba flanqueado por comandos de su famosa Brigada 313.

    Ilyas lleva ahora una larga barba blanca teñida con henna roja. A los 45 años, tiene una constitución fuerte, aunque con las cicatrices de la guerra, ha perdido un ojo y un dedo índice. Cuando nos dimos la mano, me dio un apretón fuerte.

    El anfitrión sirvió de inmediato almuerzo y nos sentamos a comer en el suelo.

    “Así que ha sobrevivido un tercer ataque con drones… ¿por qué anda husmeando tanto alrededor suyo la CIA? pregunté.

    La pregunta era más bien retórica. Es un de los comandantes más destacados de al Qaeda, con una recompensa paquistaní de 50 millones de rupias (600.000 dólares) sobre su cabeza. Su posición es definida de modo diferente por diversas organizaciones de inteligencia y de los medios. Algunas dicen que es comandante en jefe de las operaciones globales de al Qaeda, mientras que otras dicen que es jefe del ala militar de al Qaeda.

    Si actualmente al Qaeda está dividida en tres esferas, Osama bin Laden es indudablemente el símbolo del movimiento y su adjunto Ayman al-Zawahiri define la ideología de al Qaeda y su visión estratégica más amplia. Ilyas, con su pericia guerrillera sin igual, convierte la visión estratégica en realidad, suministra los recursos y logra objetivos, pero prefiere trabajar entre bastidores y mantiene un perfil muy bajo.

    Sus bases y actividades han permanecido siempre envueltas en un velo de misterio. Sin embargo, el arresto de cinco de sus hombres en Pakistán a comienzos de este año y su interrogatorio ayudaron a alzar el velo. Su información condujo a ataques con drones de la CIA en su contra, el primero en mayo y luego el 7 de septiembre, en el que la inteligencia paquistaní anunció su muerte, y finalmente el 14 de septiembre, después del cual la CIA dijo que estaba muerto y lo llamó un gran éxito en la “guerra contra el terror.”

    Ilyas respondió orgullosamente: “Tienen razón en sus esfuerzos. Conocen bien a su enemigo. Saben lo que me propongo.”

    Nacido en Bimbur (antiguo Mirpur) en el Valle Samhani de Cachemira administrada por Pakistán el 10 de febrero de 1064, Ilyas pasó el primer año de un curso de comunicación de masas en la Universidad Abierta Allama Iqbal, Islamabad. No continuó debido a su fuerte participación en actividades yihadistas.

    El Movimiento por la Libertad de Cachemira fue su primer contacto con el campo de la militancia, luego Harkat-ul Jihad-i-Islami (HUJI) y finalmente su legendaria Brigada 313. Ésta se convirtió en el grupo más poderoso en el Sur de Asia y su red está fuertemente consolidada en Afganistán, Pakistán, Cachemira, India, Nepal y Bangladesh. Según algunos despachos de la CIA, las huellas de la Brigada 313 están ahora en Europa y es capaz del tipo de ataque en el cual un puñado de combatientes aterrorizó la ciudad india de Mumbai en noviembre pasado.

    Se sabe poco de la vida de Ilyas, y lo que se ha informado es a menudo contradictorio. Sin embargo, es descrito invariablemente, por cierto por las agencias de inteligencia del mundo, como el más efectivo, peligroso y exitoso líder guerrillero del mundo.

    Abandonó la región de Cachemira después de su segunda liberación de la detención por la Inteligencia Inter-Servicios (ISI) de Pakistán y partió a Waziristán del Norte. Previamente había sido arrestado por fuerzas indias, pero escapó de la cárcel. Luego fue detenido por la ISI como el presunto cerebro de un ataque contra el entonces presidente Pervez Musharraf, en 2003, pero fue absuelto y liberado. La ISI entonces volvió a detener a Ilyas en 2005 después que se negó a terminar sus operaciones en Cachemira.

    Su traslado a las turbulentas áreas fronterizas provocó escalofríos en Washington, ya que se dieron cuenta de que con su vasta experiencia, podía convertir modelos primitivos de batalla en Afganistán en una audaz guerra de guerrillas moderna.

    El historial de Ilyas hablaba por sí mismo. En 1994, lanzó la operación al-Hadid en la capital india, Nueva Delhi, para lograr la liberación de algunos de sus compañeros yihadistas. Su grupo de 25 personas incluía al Jeque Omar Saeed (secuestrador del periodista estadounidense Daniel Pearl en Karachi en 2002) como su adjunto. El grupo secuestró a varios extranjeros, incluyendo a turistas estadounidenses, israelíes y británicos y los llevó a Ghaziabad cerca de Delhi. Luego exigió que las autoridades indias liberaran a sus compañeros, pero en lugar de hacerlo atacaron el escondite. El Jeque Omar fue herido y arrestado. (Después fue liberado en un cambio por los pasajeros de un avión indio secuestrado). Ilyas escapó indemne.

    El 25 de febrero de 2000, el ejército indio mató a 14 civiles en la aldea Lonjot en Cachemira administrada por Pakistán después que comandos habían cruzado la Línea de Control que separa las dos Cachemiras. Volvieron al lado indio con muchachas paquistaníes secuestradas, y lanzaron las cabezas cortadas de tres de ellas a soldados paquistaníes.

    El mismísimo día siguiente, Ilyas realizó una operación de guerrilla contra el ejército indio en el sector de Nakyal después de cruzar la Línea de Control con 25 combatientes de la Brigada 313. Secuestraron a un oficial del ejército indio quien fue decapitado – su cabeza fue exhibida en los bazares de Kotli en territorio paquistaní.

    Sin embargo, la operación más significativa de Ilyas tuvo lugar en un acantonamiento de Akor en Cachemira administrada por India contra las fuerzas armadas indias después de la masacre de musulmanes en la ciudad india de Gujarat en 2002. En ataques ingeniosamente planificados que involucraron a la Brigada 313 dividida en dos grupos, generales, brigadieres y otros altos oficiales indios fueron atraídos a la escena del primer ataque. Dos generales fueron heridos (el ejército paquistaní no pudo herir a un solo general indio en tres guerras) y varios brigadieres y coroneles fueron muertos. Fue uno de los más contundentes reveses para India en la prolongada insurgencia cachemirí.

    A pesar de lo que aseveran algunos informes, Ilyas nunca formó parte de las fuerzas especiales de Pakistán, ni siquiera del ejército. Hace cerca de 30 años, cuando se sumó al yihad afgano contra los soviéticos desde la plataforma de HUJI, desarrolló su pericia en la guerra de guerrilla y en explosivos.

    Unos meses después de llegar al teatro de operaciones de la guerra afgana en 2005, Kashmiri redefinió la insurgencia dirigida por los talibanes sobre la base de la estrategia de guerra de guerrilla en tres flancos del legendario general vietnamita Vo Nguyen Giap. Para los talibanes, el principal énfasis era cortar las líneas de aprovisionamiento de la OTAN desde los cuatro lados de Afganistán, y realizar en Afganistán operaciones especiales similares al ataque en Mumbai.

    Durante los años, Ilyas ha adoptado deliberadamente una presencia de bajo perfil en la jerarquía de los combatientes. Sus ataques son todo lo contrario, aunque nunca emite declaraciones ni reivindica la responsabilidad por alguna operación.

    Se cree que su Brigada 313 es el principal catalizador de operaciones prominentes como la de Mumbai y otras en Afganistán, así como operaciones de al Qaeda en Somalia y en cierta medida en Iraq.

    “¿Cree que la próxima operación en Waziristán del Sur será la ‘madre de todas las operaciones’ en la región, como dicen algunos analistas?” pregunté después que terminamos de almorzar y estaba solo con Ilyas y su confidente.

    “No sé cómo jugar con palabras durante una entrevista,” respondió Ilyas. “Siempre he sido un comandante en el terreno y conozco el lenguaje de los campos de batalla. Trataré de responder a sus preguntas en el lenguaje con el que estoy familiarizado. (Ilyas habló sobre todo en urdu, mezclado con un poco de punjabi.)

    "¡Saleem! Llamaré su atención a los elementos básicos del actual escenario de la guerra y los utilizaré para explicar toda la estrategia de las próximas batallas. Los que planificaron esta batalla realmente apuntaban a atraer al mayor Satanás del mundo [EE.UU.] y a sus aliados a esta trampa y pantano [Afganistán]. Afganistán es un país único en el mundo, donde el cazador tiene la posibilidad de elegir todo tipo de trampas.

    “Pueden ser desiertos, ríos, montañas y también centros urbanos. Fue el pensamiento de los planificadores de esta guerra, repugnados por las intrigas globales del gran Satanás, que apuntan a su fin para hacer que este mundo sea un sitio de paz y justicia. Sin embargo, el gran Satanás estaba lleno de la arrogancia de su superioridad y pensó que los afganos eran estatuas indefensas que podían ser atacadas de los cuatro lados por sus máquinas de guerra, y que no tendrían el poder y la capacidad para contraatacar.

    “Fue la ilusión con la que una gran alianza de potencias mundiales vino a Afganistán, pero debido a sus concepciones erróneas quedaron gradualmente atrapados en Afganistán. Hoy en día, la OTAN no tiene ninguna importancia o relevancia. Han perdido la guerra en Afganistán. Ahora, cuando se dan cuenta de su derrota, han desarrollado un énfasis en que toda esta batalla se está librando desde fuera de Afganistán, es decir, desde los dos Waziristanes. Para mí, esa tesis militar es un espejismo que ha creado una situación compleja en la región y creado reacciones y contra-reacciones. No quiero entrar en detalles, para mí no fue más que una desviación. Como comandante militar, la realidad es que la trampa de Afganistán es exitosa y que los objetivos militares básicos en el terreno han sido logrados.”

    Respondí que el traslado de la Brigada 313 desde Cachemira era en sí una prueba de que había manos extranjeras involucradas en Afganistán.

    “Toda la base de su argumento es errónea, de que esta guerra está siendo librada desde fuera de Afganistán. Es sólo un entendimiento fuera de contexto de toda la situación. Si usted habla de mí y de la Brigada 313, decidí unirme a la resistencia afgana como individuo y tuve un buen motivo para hacerlo. Todos saben que hace sólo una década estaba luchando en una guerra de liberación de mi patria Cachemira.

    “Sin embargo, me di cuenta de que décadas de luchas armadas y políticas no podían ayudar a hacer avanzar una solución de ese problema. No obstante, el tema de Timor Oriental fue resuelto sin perder mucho tiempo. ¿Por qué? Porque todo el juego estaba en manos del gran Satanás, EE.UU. Órganos como la ONU y países como India e Israel eran simplemente la extensión de sus recursos y por eso no se resolvía el problema palestino, el problema de Cachemira y el sufrimiento de Afganistán.

    “De modo que yo y mucha gente de todo el mundo nos dimos cuenta de que el análisis de la situación desde una estrecha perspectiva política regional era un enfoque incorrecto. Ésta es una situación totalmente diferente para la cual es obligatoria una estrategia unificada. La derrota de la hegemonía global estadounidense es indispensable si quiero la liberación de mi patria, Cachemira, y por ello ese hecho produjo el razonamiento para mi presencia en este escenario de operaciones bélicas.

    Ilyas siguió diciendo: “Cuando llegué aquí vi que mi paso era justificado; cómo las potencias regionales del mundo operan bajo el manto del gran Satanás y cómo apoyan sus grandes planes. Esto puede ser visto aquí en Afganistán.” Agregó que la estrategia de guerra regional de al Qaeda, en la cual han atacado objetivos indios, es realmente cercenar la fuerza estadounidense.

    “RAW [Ala de Investigación y Análisis de India] tiene centros de comando de destacamentos en las provincias afganas de Kunar, Jalalabad, Khost, Argun, Helmand y Kandahar. Las operaciones encubiertas son compañías de construcción de carreteras. Por ejemplo, el contrato de construcción de carretera de la ciudad de Khost al área tribal Tribai es operado por un contratista quien es en realidad un coronel del ejército indio. En Gardez, compañías de telecomunicaciones son la cobertura para operaciones de la inteligencia india. En su mayoría, sus hombres operan bajo nombres musulmanes, pero en realidad los empleados son indios.”

    “¿De modo que el mundo debe esperar más ataques como en Mumbai?” pregunté.

    “Eso no fue nada comparado con lo que ya ha sido planificado para el futuro,” respondió Ilyas.

    “¿Incluso contra Israel y EE.UU.?” pregunté.

    “Saleem, yo no soy un clérigo yihadista tradicional involucrado en el lanzamiento de eslóganes. Como comandante militar, diré que cada objetivo tiene un tiempo y motivos específicos, y que las respuestas vendrán en su momento,” dijo Ilyas.

    Mientras tomaba nota de las respuestas de Kashmiri, pensaba en cómo hace algunos años era el favorito de las fuerzas armadas paquistaníes, su orgullo. Los más altos oficiales militares estaban orgullosos de encontrarlo en su base en Cachemira, pasaban tiempo con él y escuchaban las leyendas de sus actos de guerra. Hoy, tenía frente a mí una persona diferente– un hombre condenado como terrorista por el establishment militar paquistaní y su mayor deseo es su muerte.

    “¿Qué lo impresionó para unirse a al Qaeda?” pregunté.

    “Éramos víctimas del mismo tirano. Hoy todo el mundo musulmán está cansado de los estadounidenses y por eso están de acuerdo con el Jeque Osama. Si a todo el mundo musulmán le pidieran que eligiera a su líder, su elección sería [el líder talibán] Mullah Omar o el Jeque Osama," dijo Ilyas.

    “Si es así, ¿por qué una sección de los combatientes está decidida a la guerra contra Estados musulmanes como Pakistán? ¿Piensa que eso sea correcto?”

    “Nuestra batalla no puede ser contra musulmanes y creyentes. Como dije antes, lo que sucede actualmente en el mundo musulmán es complejo debido a los juegos del poder estadounidense que han resultado en reacciones y contra-reacciones. Es un debate totalmente diferente y podría desviarme del verdadero tema. Lo que está en juego realmente es la lucha contra el gran Satanás y sus adherentes,” dijo Ilyas.

    “¿Qué hizo que pasara de ser el amigo preferido a ser el enemigo más odiado a los ojos del establishment militar paquistaní?” pregunté.

    “Pakistán es mi amado país y la gente que vive allí, son nuestros hermanos, hermanas y parientes. Ni siquiera puedo pensar en oponerme a sus intereses. Nunca fue el ejército paquistaní el que estaba en mi contra, sino ciertos elementos que me marcaron como enemigo para encubrir sus debilidades y apaciguar a sus amos,” dijo Ilyas.

    “¿Qué es la Brigada 313?” pregunté.

    “No se lo puedo decir, excepto que la guerra es toda táctica y que de eso se trata en la Brigada 313: leer la mente del enemigo y reaccionar correspondientemente. El mundo pensó que el Profeta Muhammad sólo dejó atrás a las mujeres. Olvidaron que hubo verdaderos hombres que no sabían lo que era una derrota. El mundo sólo está familiarizado con esos así llamados musulmanes, quienes sólo siguen la dirección del aire y que no tienen su propia voluntad. No tienen sus propias dimensiones o sus propias mentes. El mundo todavía tiene que ver a los verdaderos musulmanes. Hasta ahora sólo han visto a Osama y al Mullah Omar, mientras hay miles de otros. Los lobos sólo respetan el golpe de hierro del león; a los leones no los impresiona la lógica de una oveja,” dijo Ilyas.

    Mientras emergían las sombras, la conversación terminó. El día siguiente, impondrían un toque de queda en Waziristán del Norte en preparación para la gran operación en la región, y tuve que abandonar el área. Ilyas también tenía que irse a un nuevo destino, como lo hace regularmente para ocultarse a los ojos de los drones Predator. ———-

    Syed Saleem Shahzad es jefe del Buró Pakistán de Asia Times Online. Para contactos escriba a saleem_shahzad2002@yahoo.com

    (Copyright 2009 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

    Fuente: http://www.atimes.com/atimes/South_Asia/KJ15Df03.html

    Written by Eduardo Aquevedo

    16 octubre, 2009 at 22:37

    La nueva pandemia, antecedentes: Gripe Porcina, AH1N1, H5N1…(Nota de PUMHA)

    with 3 comments

    BR8 Ramon Godoy – 18.05.2009 12:15

    Hace unos veintitrés años, aparecía en el Reino Unido, mas precisamente en una granja de Surrey, una extraña enfermedad llamada Encefalitis Espongiforme Bovina, que después fue mas conocida como "el mal de la vaca loca", enfermedad mortal que ataca al sistema nervioso central de los bovinos, produciendo en todos los casos la muerte de los animales afectados. Y con posterioridad a esos primeros casos, se sacrificaron cientos de miles de vacas, con el supuesto propósito de evitar la expansión de la enfermedad…

    Ver también "La gripe A (H1N1): lo que informa la Revista Science sobre su origen y consecuencias…"

    GRIPE PORCINA, AH1N1, H5N1, CÓCTELES GENÉTICOS DE VIRUS Y UN FUTURO IMPREDECIBLE…

    Hace unos veintitrés años, aparecía en el Reino Unido, mas precisamente en una granja de Surrey, una extraña enfermedad llamada Encefalitis Espongiforme Bovina, que después fue mas conocida como "el mal de la vaca loca", enfermedad mortal que ataca al sistema nervioso central de los bovinos, produciendo en todos los casos la muerte de los animales afectados.

    Y con posterioridad a esos primeros casos, se sacrificaron cientos de miles de vacas, con el supuesto propósito de evitar la expansión de la enfermedad… Pero, a pesar de todo, el mal de la vaca loca continuó avanzando e ingresó en Francia, Italia, Suiza, Alemania, Portugal, Irlanda, España, Estados Unidos, Canadá y otros países del mundo.

    Hubo en aquellos tiempos muchas teorías al respecto, mas la mayoría de los científicos coincidía en que esta enfermedad era producida por un "prión", siendo los "priones" algo así como unos agentes infecciosos muy extraños que consisten exclusivamente en una partícula proteica, que no poseen ácidos nucleicos y por lo tanto no son virus, sino "partículas subvíricas" (más simples aun que los virus).

    Y el mecanismo desencadenante del mal fue, según todo lo indica, la alimentación "carnívora", totalmente ajena a los hábitos de su especie, que se obligaba a practicar a esos animales, ya que a tales vacas se les suministraba artificialmente y en forma totalmente anormal, alimentos con "harina de carne y hueso de ovinos" (contaminada con un agente del tipo "scrapie", enfermedad de los ovinos). Y hasta se dice que también se elaboraron alimentos balanceados para vacas con harina de carne y hueso de los propios bovinos (canibalismo)…

    Así la tembladera (o scrapie), causada por priones anormales, mataba a muchos ovinos, los cadáveres de esos ovinos eran transformados en alimento para ganado, el ganado bovino se contagiaba al ingerir el alimento; luego aparecía la enfermedad. Y en un determinado momento los priones lograron cruzar las barreras de las especies y llegaron a ser capaces de infectar ovinos, cabras, primates, ratones, monos y hasta humanos.

    Se trata, sin duda, de una enfermedad cuya aparición se debió, fundamentalmente, a una brutal alteración del "orden natural" (y de la alimentación natural de cada especie), provocada por el hombre… Dicho de otro modo, se trata de una de las varias enfermedades "fabricadas total o parcialmente por el hombre"…

    Y EL FANTASMA DE LA GRIPE AVIAR…

    Algo mas de una década después (hace unos cinco años, para ser mas preciso), reapareció con notable virulencia el fantasma de otra enfermedad llamada comúnmente la "gripe aviar" (virus H5N1 ) la cual, si no es resultado de la manipulación humana, tiene por lo menos un alto componente humano en las causas del origen de su expansión…

    Cuando ese fantasma de la gripe aviar parecía sobrevolar el mundo y cuando en diversos Países de la Tierra se estaban sacrificando muchos millones de aves en un vano intento por detener la expansión de la enfermedad (se organizaron enormes matanzas de aves),…

    Cuando a pesar de todo esto, la realidad parecía y parece indicar que, años más o años menos, la gripe aviar se va a extender a prácticamente todo el Planeta, y cuando aparece también como probable la posibilidad de una mutación del virus que determine su transmisión masiva en seres humanos, generando muchos millones de víctimas (en tal caso humanas),…

    Cuando todo esto ocurría y ocurre,… desde Palo Santo, en el extremo norte del País de los Argentinos,… formulábamos algunas reflexiones y planteábamos algunos interrogantes sobre lo precedente…

    Y decíamos, por ejemplo,… que no parecía puramente casual que los primeros casos de este nuevo brote de gripe aviar no hayan aparecido en animales silvestres (que viven en estado natural) ni en pequeñas granjas rurales donde todavía se conservan ciertos criterios relativamente naturales para la actividad avícola (y donde la selección natural y una vida, espacio y alimentación, mas o menos acorde con las exigencias biológicas de cada especie, determina indudablemente la existencia de individuos mucho mas fuertes, y resistentes a cualquier enfermedad transmisible).

    E, igualmente, no nos parecía casual que esos primeros nuevos casos de gripe aviar, aparentemente, se produjeron siempre o casi siempre en grandes establecimientos donde las aves se encuentran hacinadas, sin la mas mínima libertad de movimiento, prisioneras en lugares donde conviven varias aves por metro cuadrado de jaula, sometidos cruelmente a un estado de altísimo y permanente stress, con una alimentación totalmente artificial, con una total y absoluta represión sexual, muchas veces con su picos cortados, sin haber conocido en toda su vida un solo minuto de libertad y a veces hasta en condiciones de iluminación totalmente artificiales,…

    No será, nos preguntábamos, que el hombre mismo, a través de condiciones de vida totalmente crueles, artificiales y antinaturales que, en muchos grandes establecimientos avícolas, se impone a miles o millones de animales,…

    No será que el hombre mismo, con estas crueles, antinaturales e indescriptibles condiciones de vida que se impone a millones de aves, está generando el medio necesario o propicio para que aparezcan éstas y otras enfermedades, primero en estos grandes “criaderos” o “granjas fabricas”, para después extenderse rápidamente, sí, por intermedio de las aves silvestres, fundamentalmente migratorias, hacia todo el Mundo?…

    CINCO AÑOS DESPUÉS, EL VIRUS H5N1

    Pero en la actualidad y a solamente cinco años de la crisis de la gripe aviar, provocada a escala mundial por el virus H5N1, otra "gripe", la del virus AH1N1, que constituye o parece constituir una variante de la originalmente llamada "gripe porcina", comienza a preocupar gravemente a la humanidad…

    Para algunos expertos, el AH1N1 sería algo así como un cóctel genético de los virus de influencia porcina, aviar y humana,… que habría evolucionado hasta adquirir posibilidades de transmitirse fácilmente de humano a humano y matar a personas que hasta la infección gozaban de buena salud… Y la combinación genética de la que surgió el nuevo virus se habría producido en los grandes criaderos industriales de México y Estados Unidos…

    Ya desde hace varios años resultaba evidente que el aumento de criaderos industriales en gran escala en América del Norte creaba condiciones adecuadas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de influenza altamente virulentas, porque, entre otros aspectos, "la concentración de grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitaba la rápida transmisión y mezcla de los virus", tal como lo sostenían investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos.

    También la revista Science hacía notar que la gripe porcina evolucionaba rápidamente por el aumento en el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas en tales criaderos. Del mismo modo que lo sucedido con la gripe aviar (tanto en México como en Estados Unidos), las condiciones insalubres, crueles y de hacinamiento de los criaderos hacían posible y facilitaban que el virus se recombine y desarrolle nuevas formas y características evolutivas.

    Por otra parte, la proximidad de los criaderos de cerdos, con respecto a los criaderos de aves, y viceversa, aumentan la probabilidad de recombinación viral. Algo de esto se comprobó ya en Indonesia, donde los cerdos de criaderos próximos a granjas industriales de aves tienen altos niveles de infección con el virus H5N1.

    VIRUS RECOMBINADOS, ANIMALES TRANSGÉNICOS Y ALGO MAS

    Asimismo, otro medio que muy probablemente resulte propicio para las "recombinaciones virales" debe ser el propio organismo de esos seres un tanto artificiales llamados "animales transgénicos" que han comenzado a producirse mediante técnicas de "ingeniería genética" en diversos países del Mundo…

    En la naturaleza, los organismos superiores, animales o vegetales, transmiten la información genética a sus descendientes a través de mecanismos de reproducción sexual ; Esto se llama transmisión genética vertical. Pero hace mas o menos veinte años se logró obtener los primeros ratones transgénicos mediante transferencia genética por inyección directa de ADN extraño en un cigoto obtenido por fecundación in vitro ; es decir, se trataba de una transmisión genética horizontal, o transgénesis.

    Y fundamentalmente, a partir de los experimentos de Gordon, Ruddle y otros, que inyectaron ADN de ratón en uno de los pronúcleos de un cigoto de esa misma especie, se inició la época de la manipulación genética de embriones de mamíferos. Al año siguiente se demostró la integración y transmisión estable, a través de la línea germinal, de genes inyectados en pronúcleos de cigotos de ratón obtenidos por fecundación in vitro. Y estos fueron los primeros ratones transgénicos.

    Posteriormente se avanzó mucho mas y se obtuvo ratones transgénicos que incorporaran en su genoma un gen (transgén) de otra especie. Así se "fabricaron" ratones transgénicos gigantes inyectando en el pronúcleo de un cigoto el gen de la rata que codifica para la hormona del crecimiernto. Y después se hizo lo mismo, pero incorporando un gen de origen humano (el gen humano que codifica para la hormona de crecimiento).

    Tiempo después se realizaron procedimientos similares o parecidos con ovejas, conejos, cerdos, etc., aunque con graves inconvenientes. Pero tales inconvenientes no impidieron que comenzara en la Tierra lo que podríamos denominar "la era de los animales transgénicos".

    Actualmente hay ratones, vacunos, ratas, monos, conejos, cerdos, ovejas, cabras, pollos, codornices y numerosos peces, de origen transgénico, y, entre otras finalidades se intenta producir animales transgénicos para trasplante de órganos, de animales a humanos (chimpancés, cerdos, mandriles, etc)…

    Mas, con respecto a nuevas y un tanto extrañas enfermedades, cabría preguntarse si estos seres genéticamente modificados, en cuyos organismos hay componentes con características de otras especies y ajenas a la propia, no serán acaso un medio propicio para que se produzcan con el tiempo (o se estén produciendo ya) recombinaciones y mutaciones virales (y otras) de imprevisibles consecuencias?

    VIRUS Y GUERRA BIOLÓGICA

    Pero hay otras líneas de investigación que atribuyen las mutaciones del virus de la gripe porcina a una manipulación humana mucho mas directa. Por ejemplo, el científico australiano Adrian Gibss, quien participó en la formulación del antiviral Oseltamivir (Tamiflu), utilizado en el tratamiento de la nueva forma de gripe, afirma que las características genéticas del virus AH1N1 hacen suponer que fue cultivado en huevos, un método utilizado en laboratorios.

    Y en caso de que lo anterior fuera verdad, el hecho de que el AH1N1 se esté expandiendo por el Mundo tendría su origen, o bien en un "error humano" de laboratorio, o en un acto criminal perfectamente planificado para que esto suceda así…

    Cabría destacar que la Organización Mundial de la Salud desestimó esa posibilidad, pero a pesar de ello, la duda y la polémica continúan…

    Mucho mas polémicas aún son las afirmaciones que se publican en el sitio web del colectivo periodístico "Pueblos sin Fronteras", con sede en California, que sostiene que los virus de la gripe aviar y porcina han sido expresamente modificados mediante técnicas de laboratorio (probablemente en laboratorios militares) para ser utilizados como armas de guerra biológica…

    En dicha nota aparecen preguntas tales como "¿Cual es el origen del nuevo virus que ha matado ya unas cien personas en México?"… "A quien beneficia esta epidemia?"… "Que otras noticias está sepultando?"… "¿Para qué se está utilizando la emergencia en México?"…

    Allí se señala asimismo que un investigador de biodefensa indonesio declaró el año pasado que Estados Unidos ya podía fabricar armas biológicas en el laboratorio de Los Álamos, usando muestras de la gripe aviar enviadas por Indonesia a la Organización Mundial de la Salud. Y, según el citado sitio web, mas detalles sobre el tema aparecen en el libro "Es tiempo de que cambie el mundo: manos divinas detrás de la gripe aviar", escrito por el ministro de Salud indonesio.

    ¿MOSQUITOS Y ARMAS BIOLÓGICAS?

    "En laboratorios de nivel 4 y 5 en todo el país (EEUU) las enfermedades más virulentas han sido alteradas de tal forma que no hay defensa contra ellas", dice después… Y el periodista Ralph Schoenman, productor del programa radial "Taking Aim" (Apuntando) que se transmite en la emisora WBAI de Nueva York afirma que los laboratorios militarizados a lo largo de Estados Unidos han estado perfeccionando armas biológicas con los virus porcino, aviar, el asiático y otras enfermedades para las que no hay respuesta inmunológica.

    Por otra parte, se mencionan supuestos documentos desclasificados en 1956 y 1958 los que revelarían que el ejército estadounidense crió grandes cantidades de mosquitos en La Florida y en Georgia para ver si los insectos podían ser usados como armas diseminando enfermedades, y que en 1969 más de 500 estudiantes de 36 países se graduaron en cursos sobre guerra epidemiológica en la escuela de química del Ejército en Fort McClellan en Alabama.

    Cabría recordar aquí que también en la década del setenta y del ochenta (del pasado siglo XX), expertos cubanos y virólogos de primer nivel de la nación del Caribe responsabilizaban al Gobierno Norteamericano por una epidemia de fiebre porcina africana y otra de dengue que enfermó a mas de 300.000 personas.

    Dijeron entonces que en 1971 (eran los tiempos de la guerra fría) la central de inteligencia proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa dicha fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno de Cuba a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años mas tarde la población fue atacada por una epidemia de dengue transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años).

    LAS GRANDES POTENCIAS DEL MUNDO CUENTAN YA…

    Sin duda resulta muy difícil confirmar o desmentir la veracidad de estas polémicas informaciones referidas a actividades, en materia de guerra biológica (que, de todos modos, estarían rodeadas del mas absoluto secreto), de las Fuerzas Armadas del País del Norte. Por otra parte, en el caso actual AH1N1, el hecho de que una cantidad considerable de las primeras personas enfermas hayan sido ciudadanos norteamericanos no haría descartar totalmente, pero sí determinaría que se pueda considerar poco probable una intencionalidad directa, por lo menos en la actual circunstancia…

    Pero lo que parece indudable es que las grandes potencias militares del mundo cuentan en el presente, o contarían, con los suficientes recursos científicos y tecnológicos como para crear armas biológicas con un enorme poder mortal y destructivo sobre gran parte de nuestro Planeta, a partir de los virus porcino, aviar y muchos otros…

    Y que también los grandes cambios provocados por el hombre en todos los ecosistemas de la Tierra (y aun con la manipulación de la vida misma) generan condiciones susceptibles de facilitar la aparición o reaparición de enfermedades que pueden llegar a ser incontrolables y sembrar la muerte por doquier…

    Aparentemente, al menos hasta hoy, el AH1N1 sería algo "controlable" y "no muy grave", si bien los expertos señalan la posibilidad de que pueda "modificarse" y adquirir características mucho mas virulentas e impredecibles.

    O QUE SE PRODUZCA UN SALTO EVOLUTIVO EN LA ESPECIE HUMANA…

    Pero qué pasaría si, por un accidente (o por un crimen) de laboratorio, o por una guerra, se expanden por el Mundo epidemias nuevas y fatales originadas en "virus de destrucción masiva" preparados para el exterminio en gran escala, en los centros de elaboración de armas biológicas?

    Y… ¿qué pasaría si, en nuestro Planeta Tierra, con sus ecosistemas y con su clima y con sus características físicas totalmente modificadas por el hombre y como consecuencia de tales modificaciones físicas y biológicas, se producen también mutaciones o recombinaciones virales, o mutaciones bacterianas y otros cambios en el mundo microbiológico, que determinen la expansión de epidemias desconocidas e incontrolables?

    Y… ¿que pasaría si estas mutaciones y/o recombinaciones se produjeran en el interior mismo de los organismos de los "seres transgénicos" fabricados por el hombre (donde coexisten material e informaciones provenientes de seres vivos distintos) y desde allí se expandieran ilimitadamemente por nuestro mundo?

    Todo indica, en fin, que la superpoblación, el consumo desmedido de recursos, la desigual distribución y el agotamiento de estos, el desarrollo tecnológico y militar, y la enorme capacidad de contaminación y destrucción ambiental demostrada por nuestra civilización, están llevando a la especie humana a lo que podríamos denominar "una situación límite"…

    Y si esto estuviera sucediendo, nos encontraríamos con un futuro que presenta dos posibilidades: O un colapso de la humanidad (o, por lo menos, un colapso de nuestra civilización), en un plazo de pocos cientos de años (o quizás menos), como lo preveía el oceanógrafo Jacques Cousteau; O (la otra alternativa), que se produzca un "salto evolutivo" de la especie humana,… un "salto evolutivo" en lo ético, en lo espiritual, en lo intelectual, en lo moral, que le permita al hombre reencontrarse con la Naturaleza y convivir con su propia tecnología sin que esta sea destructora de la creación…

    PALO SANTO, 16 de mayo de 2.009.-

    Ramón Godoy

    La precedente nota, conjuntamente con muchas otras, se encuentra en nuestro sitio web: http://www.pumhalavozdelmonte.com.ar , de la Asociación P.U.M.HA.

    Si Usted desea colaborar con nuestra tarea, puede copiar, enviar, reenviar y difundir la misma entre sus familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y contactos en general, mencionando el origen y autor. Muchas Gracias

    N0SPAM.ramongodoypumha@pumhalavozdelmonte.com.ar http://pumhalavozdelmonte.com.ar

    http://venezuela.indymedia.org/es/2009/05/20835.shtml

    Tlatelolco: una gran manifestación estudiantil convertida en masacre (Octubre 1968)

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    (México. Especial para Clarín).- En un marco de gran expectativa, una comisión legislativa entrevistará hoy al ex presidente de México, Luis Echeverría, para que diga su verdad sobre la matanza estudiantil de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968. Ese día, en vísperas de la inauguración de los Juegos Olímpicos en la capital mexicana, una marcha estudiantil que denunciaba la situación social en el país fue reprimida a balazos por efectivos del ejército en la Plaza de las Tres Culturas, ubicada en Tlatelolco.

    Echeverría era ministro del Interior cuando ocurrió la masacre que costó la vida a un número indeterminado de estudiantes, entre 400 y 500, aunque la versión oficial señalaba una cifra considerablemente menor. Sin olvidoA 30 años de ocurridos los hechos, la verdad histórica sobre el 68 mexicano contiene aún muchas zonas oscuras, pero cada aniversario es recordado con una manifestación popular en Tlatelolco, bajo la consigna 2 de octubre no se olvida. Después de un ríspido debate, el 2 de octubre de 1997, el pleno de la Cámara de Diputados acordó formar la Comisión Especial 68, integrada por diez legisladores, dos por cada partido con representación parlamentaria. Los legisladores pidieron al gobierno que ponga a disposición de la comisión todos los archivos vinculados con los hechos de Tlatelolco, pero encontraron resistencia en los ministerios de Defensa e Interior.

    La comisión tiene planeado acceder a documentos de agencias de inteligencia extranjeras, como la CIA, el FBI y el Pentágono de Estados Unidos, el Mosad israelí, los archivos de la ex KGB rusa, los servicios franceses y del gobierno cubano. Según Raúl Alvarez Garín, uno de los dirigentes estudiantiles del 68, en Tlatelolco las fuerzas armadas cometieron delito de genocidio, y el ominoso silencio oficial sobre la masacre se explica por la línea de continuidad del régimen político del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI). En 1969, después de esgrimir la teoría de una conjura extranjera manipulada desde Moscú, La Habana y Berlín. Este para establecer en México una cabeza de playa contra Estados Unidos, el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz asumió íntegramente la responsabilidad personal, ética, jurídica, política e histórica por las decisiones del gobierno.

    Según diversas interpretaciones, al asumir toda la responsabilidad Díaz Ordaz le abrió camino a su sucesor, el hombre que por sus pantalones se había ganado la presidencia de México: Luis Echeverría. Como responsable de la seguridad interior, Echeverría -después conocido por sus posiciones tercermundistas- se singularizó por su mano dura e instruyó la formación del Batallón Olimpia, un cuerpo integrado por militares, pero dirigido por la Dirección Federal de Seguridad (DFS, servicio de inteligencia civil), que habría coordinado la masacre estudiantil en Tlatelolco. La DFS fue señalada por Philip Agee, un ex agente de la CIA que entonces estaba asignado al team de La Compañía en México, como un brazo de la agencia de espionaje estadounidense con sede en Langley, Virginia. Varios jefes de la DFS fueron mencionados después como el nexo mexicano del escándalo Irán-contras, que involucró al teniente coronel Oliver North durante la segunda presidencia de Ronald Reagan.

    http://www.clarin.com/diario/1998/02/03/i-02401d.htm

    Movimiento estudiantil de 1968 en México

    La matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas en el Barrio de Tlatelolco, Ciudad de México fue una represión militar organizada directamente por el gobierno mexicano contra grupos estudiantiles críticos del sistema político que encabezaba el Partido Revolucionario Institucional. No se ha logrado esclarecer la cantidad de muertos: algunos estimados apuntan a centenas (más de 300 personas), pero casi todas las fuentes gubernamentales reportan una estimación de entre 40 y 50. Decenas de personas resultaron heridas y varios arrestados. La fuente oficial reportó en su momento 34 muertos, en su mayoría soldados.

    La masacre representa uno de los episodios más trágicos de la historia reciente de México. En la actualidad, aun existen numerosos casos de desaparecidos sin aclarar, quedando impunes los

    La masacre estuvo precedida por meses de intranquilidad política en la capital mexicana, con manifestaciones y protestas estudiantiles para apoyar los eventos que sucedían en el mundo en 1968.

    El 27 de agosto más de 200.000 estudiantes marcharon por el centro de la Ciudad de México y se instalaron en el Zócalo (plaza central del D. F.). Al día siguiente fueron reprimidos por la policía y el ejército mexicano.

    Los estudiantes buscaban atraer la atención que había sobre la ciudad por los Juegos Olímpicos de 1968. El entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, estaba empeñado en detener las protestas y en septiembre, semanas antes de la masacre, ordenó al ejército ocupar el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El ejército detuvo y golpeó indiscriminadamente a muchos estudiantes. Como señal de protesta el rector Javier Barros Sierra renunció el 23 de septiembre.

    Ese mismo 23 de septiembre estudiantes del IPN en manifestación, se atrincheraron de la represión policíaca en el Casco de Santo Tomas, el cual fue cercado por granaderos y policías. Al atardecer los estudiantes salieron del casco de la escuela para refugiarse en la Escuela de Ciencias Biológicas, la cual fue rodeada y balaceada en repetidas ocasiones, en la madrugada llegaron cientos de soldados y el ejército rodeo la escuela con tanquetas, instantes después fue tomado el plantel salvajemente, golpeando a hombres y mujeres y llevándoselos a todos en camiones, muchos sin moverse, en aquel fatídico día.

    La masacre continuó durante la noche, los soldados allanaron los edificios de apartamentos adyacentes a la plaza. Testigos de los hechos aseguran que los cuerpos fueron sacados en camiones de basura. La explicación oficial del incidente fue que provocadores armados, ubicados en los edificios que rodeaban la plaza, iniciaron el tiroteo y las fuerzas de seguridad respondieron en defensa propia disparando a tales francotiradores. Los medios de difusión de todo el mundo publicaron la noticia de que se había registrado el choque más sangriento entre los estudiantes y tropas del gobierno. También se hallaron 445 heridos. Ningún estudiante portaba armas. Los policias traían revólveres.

    29 años después de la masacre, en octubre de 1997, el congreso mexicano formó un comité para investigar la masacre de Tlatelolco. El comité tomó testimonio a varios testigos y activistas políticos involucrados, incluyendo al ex presidente de México Luis Echeverría Álvarez (quien en aquella época era Secretario de Gobernación). Echeverría admitió que los estudiantes estaban desarmados y también sugirió que la acción militar fue planificada anticipadamente para destruir o debilitar el movimiento estudiantil.

    En octubre de 2003 (35 años más tarde de la masacre), el National Security Archive de la Universidad George Washington publicó documentos de la CIA, el Pentágono, el Departamento de Estado, el FBI y la Casa Blanca1. Los documentos detallan que:
    En respuesta a la preocupación del gobierno mexicano por la seguridad de los Juegos Olímpicos, antes y durante la crisis el Pentágono envió al país más instructores en lucha antisubversiva, armas, municiones, material para control de protestas y equipo sofisticado de comunicación militar.

    Entre julio y octubre los numerosos agentes de la CIA que se encontraban en el país reportaban casi diariamente los hechos que ocurrían dentro de la comunidad universitaria y del gobierno. Seis días antes de la masacre, el Secretario de Gobernación Echeverría y el director de la oficina mexicana de Seguridad Federal Fernando Gutiérrez Barrios, dijeron a varios agentes de la CIA que la "situación se controlaría brevemente" (traducido del inglés). Según la CIA, el gobierno mexicano "arregló" con el líder estudiantil Sócrates Campos Lemus una acusación contra dirigentes políticos disidentes de apoyar económica y logísticamente el movimiento. Entre los líderes acusados se encontraba Carlos Madrazo.

    NO SE OLVIDA!

    Varios libros y películas sobre el tema.

    -Estos hechos son narrados en la película Rojo amanecer (1989), dirigida por Jorge Fons, que gira en torno a una familia de clase media que vive en el Edificio Chihuahua, lugar donde según diversas fuentes empezó la refriega. Fue filmada en 1989 y es protagonizada por Héctor Bonilla, María Rojo, los hermanos Demián y Bruno Bichir y Eduardo Palomo entre otros.
    -El libro La Noche de Tlatelolco (1971) de Elena Poniatowska es un trabajo periodístico en el que se recopila testimonios de varios testigos y participantes de este evento.
    -La novela Los días y los años, de Luis González de Alba, relata la experiencia personal del autor (entonces miembro del Consejo Nacional de Huelga) antes y después del conflicto.
    -Estos sucesos son satirizados en el libro de René Aviles Nueva Utopía y los guerrilleros, publicado en 1973.
    -Libro de Paco Ignacio Taibo II, "’68", New York: Seven Stories Press, 2003 ISBN 1-58322-608-7.
    -The Tlatelolco Massacre in Mexico por Ronald L. Ecker (inglés).
    -La película del realizador suizo Richard Dindo Ni perdón, ni olvido… [1]
    -La novela La Plaza de Luis Spota narra una historia ficticia del asesinato de una estudiante.
    -El pequeño libro La noche de Santo Tomas, escrito por el Doctor Igor de Leon, narra uno de los hechos poco divulgados del 68 Mexicano, la toma a sangre y fuego del Casco de Santo Tomás.

    http://my.opera.com/Mengo/blog/2007/10/02/movimiento-estudiantil-de-1968-en-mexico

    Israel: rumbo a la locura…

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    israel-palest-004José Steinsleger

    En los días previos a la asunción de Barack Obama, y los zapatazos de los “globalizados” contra George W. Bush, el “sionismo neocon” estadunidense apoyó la destrucción de Gaza por interpósita entidad nacional y dio un paso al costado. Sin embargo, sus ideólogos seguirán dominando el Congreso imperial y los medios de comunicación, y viendo cómo convertir a Obama en una suerte de neocon al cuadrado.

    Es posible que entre la crisis económica, la necesidad de recomponer el liderazgo mundial y la deteriorada credibilidad política puertas adentro demoren, por ahora, la atención cuasi excluyente que los políticos de Washington depararon a Israel en el primer decenio del siglo.

    Con más de 200 bombas nucleares en sus arsenales, Israel demostró una vez más el carácter virtualmente indestructible de su poder militar. No obstante, le será imposible revertir el creciente prestigio político de Hezbolá (Líbano) y Hamas (Gaza). Porque no se requiere ser iniciado o estar muy informado para entender que la fuerza militar, por mucho que destruya y condicione, invariable e históricamente acaba estrellándose contra los pueblos que políticamente la resisten a conciencia.

    Israel arrasó con Gaza, mas no consiguió vulnerar el apoyo de su pueblo al gobierno encabezado por Hamas. Se dice que Israel descartaba tal posibilidad. ¿Cuál fue, entonces, el objetivo final del matadero? Frente a la violencia extrema, no es fácil ensayar interpretaciones “racionales”. Lo único “racional”, y más o menos confirmado, es aceptar que la violencia extrema se revierte contra sus ejecutores.

    En Líbano y Gaza, el Estado de Israel fue el gran perdedor, en un paso más hacia la autodestrucción. Nadie, en sus cabales, puede desconocer que el matadero de Gaza tuvo características distintas a otros exterminios similares.

    ¿Crueldad? ¿Compasión? ¿Conciencia? En una serie de artículos recopilados en La anarquía que viene (Ediciones B, 2000), el prolífico politólogo judeosionista estadunidense Robert D. Kaplan (ideólogo de la “guerra en sí” y asesor del presidente William Clinton en la destrucción de Yugoslavia) marcó el rumbo a seguir diciendo que “el genocidio es una patología del modernismo, y especialmente de Estados modernos muy centralizados”.

    Autor clave para entender la “racionalidad” del sionismo neocon, Kaplan escribe: “El difunto judío de Bagdad Elie Kedourie escribió que los judíos podían estar gozosamente agradecidos al ‘derecho de conquista’, por parte del imperio británico y de cualquier otro… porque toda su historia les había enseñado que allí radica la seguridad”. Kaplan no da vueltas: “por desgracia… la protección contra el mal es más efectiva cuando se asume que el ser humano es absoluta e intrínsecamente perverso”.

    Tal ha sido la ideología de todos los gobernantes de Israel, donde la “democracia” se dirime entre partidos fundamentalistas y racistas de ultraderecha, derecha y derecha “moderada” que, en esencia, lindan con lo “irracional”.

    Por ejemplo, cuando en septiembre de 2007 el ruido mediático mundial giraba en torno a la sublevación de los monjes budistas en Myanmar (ex Birmania), la canciller de Israel Tzipi Livni exhortó a que la dictadura militar “controle su fuerza y se abstenga de dañar a los manifestantes”. Y el primero de febrero pasado, cuando después de la total destrucción de Gaza los cohetes artesanales de Hamas seguían cayendo sobre Israel, Livni advirtió: “somos capaces de volvernos locos”. En tanto, el premier Ehud Olmert amenazaba con un ataque “desproporcionado” (sic).

    El profesor Michael Warschawksi, referente del movimiento antisionista y ciudadano israelí, declaró a Gara, periódico vasco: “Descubrir cómo hemos llegado hasta este punto no es complicado. Lo difícil es saber cómo cambiarlo. La política de la masacre acaba con las posibilidades de existir para Israel, entendido como Estado o sociedad”.

    Paradójicamente, si Israel fuese un país auténticamente democrático y moderno, el “Estado judío” desaparecería. Y así, el único país del mundo que carece de una Constitución la tendría, dando lugar a un Estado moderno donde sus habitantes puedan vivir en paz.

    LA JORNADA.COM

    N. Chomsky: Obama y la "nueva" politica exterior de EE.UU…

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    chomsky2

    Entrevista a Noam Chomsky

    La incipiente política exterior de Obama

     

    Profesor Chomsky, empecemos por Pakistán. La Casa Blanca no hace comentarios sobre los asesinatos [en las incursiones afganas en la frontera con Pakistán]. Richard Holbroke, sobre quien usted escribió ya a propósito de Yugoslavia, es el hombre elegido por Obama para resolver la situación.

    Era bastante claro que Obama aceptaría la doctrina de Bush, según la cual los EEUU pueden bombardear Pakistán a su antojo, y se han dado ya muchos casos de cierta gravedad. Ha habido, por ejemplo, episodios caóticos y pugnaces en la provincia de Bajaur, fronteriza con Afganistán, y los dirigentes tribales, y otros allí ubicados, los atribuyen al bombardeo de una escuela madrassa, en el que murieron entre 80 y 95 personas. La prensa norteamericana ni siquiera se hizo eco del suceso; la prensa pakistaní, sí, huelga decirlo.

    El autor del artículo que informaba de eso, un conocido físico atómico, Pervez Hoodbhoy, observó en su momento que esa masacre engendraría terror y reacciones que llegarían incluso a convertirse en una amenaza para la existencia misma del estado de Pakistán. Y es lo que ha ocurrido. Ahora vemos más de lo mismo.

    El primer mensaje del gobierno pakistaní al general Petraeus, el general norteamericano con mando en la región, fue que no deseaban más bombardeos en Pakistán. Ahora, el primer mensaje a la nueva administración Obama del presidente de Afganistán, Karzai, ha sido el mismo, que no quiere más bombardeos. También él dijo desear un calendario para la retirada de las tropas extranjeras, las norteamericanas y otras, de Afganistán. El mensaje, ni que decir tiene, ha sido ignorado.

    Algunos manifiestan optimismo con el cargo de George Mitchell como enviado al Oriente Próximo. Y está, además, Richard Holbroke. Hemos entrevistado aquí al antiguo ministro bosnio de exteriores, quien dio a entender que Holbroke podría incluso haber desempeñado algún papel en la masacre de Srebrenica. Y está, claro, Dennis Ross, a quien se le ha pedido aceptar el cargo de enviado al Irán.

    Holbrooke tiene un pasado harto terrible, no tanto en Yugoslavia como antes. Por ejemplo, en las atrocidades indonesias en Timor Oriental, en donde él era el funcionario responsable… George Mitchell es, entre los de nombramiento reciente, el más decente, digámoslo así. Tiene un pasado bastante decente. Algo logró en Irlanda del Norte, pero, claro, en ese caso había un objetivo de por medio. Y el objetivo era que los británicos pusieran fin al recurso a la violencia como respuesta al terror del IRA y atendieran a los legítimos agravios que eran la fuente del terror. Lo gestionó bien, y Gran Bretaña prestó atención a los agravios y se terminó con el terrorismo. Así que tuvo éxito. Pero un resultado así no está ni en el guión de lo que ocurre en Oriente Próximo, particularmente en relación con el problema Israel-Palestina. Quiero decir que habría una solución, una solución expedita, muy similar a la británica. Israel podría frenar sus crímenes respaldados por EEUU en los territorios ocupados, y entonces, presumiblemente, la reacción que esos crímenes provocan se frenaría también. Pero eso no está en la agenda.

    En realidad, el presidente Obama acaba de ofrecer una conferencia de prensa muy interesante al respecto. Alabó la iniciativa parabólica de paz, la iniciativa saudí aceptada por la Liga Árabe, y dijo que tenía elementos constructivos. Llamó a la normalización de relaciones con Israel, y animó a los Estados árabes a seguir con esos “elementos constructivos”, es decir, con la normalización de relaciones. Pero eso es una gran falsificación de la iniciativa de la Liga Árabe. La iniciativa de la Liga Árabe llamó a la aceptación de una solución bi-estatal a lo largo de la frontera internacional, lo que ha sido el consenso internacional desde hace mucho, y dijo que si podía lograrse eso, entonces los Estados árabes podrían normalizar sus relaciones con Israel. Obama se saltó la primera parte, la parte crucial, el núcleo de la resolución, porque eso impone a los EEUU una obligación. Los EEUU han bloqueado, ellos solos, y durante más de 30 años, este consenso internacional. Ese consenso ha mantenido hasta ahora totalmente aislados a los EEUU y a Israel.

    Europa y, ahora, un buen número de otros países lo han aceptado. Hamas lo ha aceptado desde hace años, la Autoridad palestina, huelga decirlo, también. La Liga Árabe lo acepta desde hace mucho. EEUU e Israel no han dejado de bloquearlo, y no sólo con palabras, sino con acciones también… ocurre a diario en los territorios ocupados y con el sitio de Gaza y otras atrocidades. Así pues, si se salta eso, se lo salta adrede. Lo que quiere decir que los EEUU no se sumarán al resto del mundo para favorecer una solución diplomática, y si tal es el caso, la misión de Mitchell carece de contenido.

    Obama dijo que la frontera debería abrirse. ¿Hay que ver aquí un cambio de política?

    Dijo eso, pero no mencionó el hecho de que era en el contexto de muchas otras exigencias. E Israel también dirá: desde luego, hay que abrir la frontera; pero se niega a hablar con el gobierno electo de Hamás, a diferencia de lo que hizo Mitchell en Irlanda del Norte. Eso significa que los palestinos han de ser castigados por votar en libertad de una forma que disgusta a los EEUU, y que Obama acepta el acuerdo entre Condoleezza Rice y Tzipi Livni para sellar la frontera entre Gaza y Egipto, que, como poco, es un acto de arrogancia imperial.

    No es su frontera, y es lo cierto que Egipto opuso serias objeciones. Pero Obama prosiguió. Dijo que tenemos que asegurarnos de que no se contrabandeen armas a través de los túneles que van a parar a la Franja de Gaza. Nada dijo, empero, de la generosa entrega de armas harto más letales a Israel. En pleno ataque a Gaza, el 31 de diciembre, el Pentágono anunció el encargo a un navío alemán para transportar 30.000 toneladas de material de guerra a Israel. No funcionó, porque el gobierno de Grecia le impidió el tránsito, pero podría haber pasado por algún otro sitio. Eso, repito, en pleno ataque a Gaza.

    En realidad, hay muy poca información, y apenas se investiga periodísticamente. El Pentágono ofreció una respuesta interesante. Dijeron: bueno, este material no será usado en el ataque a Gaza. Sabían bien que Israel planeaba interrumpir el ataque antes de la toma de posesión, para que Obama no tuviera que manifestarse al respecto. Pero el Pentágono dijo que ese material se usaría para preparar el futuro terreno de las fuerzas norteamericanas. En otras palabras, se hace pensando en el largo plazo, y eso significa la extensión y el refuerzo del papel de Israel como base militar estadounidense en el vértice mismo de la mayor región productora de petróleo del mundo. Si alguna vez se les preguntara por qué lo hacen, dirían que con propósitos defensivos y de búsqueda de estabilidad, pero se trata de una base para preparar ulteriores agresiones.

    Robert Gates y el almirante [Mike] Mullen han hablado de un espacio temporal de 16 meses para la retirada de Irak como una de las opciones manejadas, una ligera diferencia con lo que decía Obama en campaña electoral. Y Hilary Clinton dijo, en una ocasión que se ha hecho célebre, estar preparada para arrasar todo Irán y matar a sus 70 millones de habitantes. ¿Qué cambios ve usted en relación con Irak y con Irán?

    Lo que ocurrió en Irak es extremadamente interesante e importante. Los pocos corresponsales con experiencia real y que saben algo lo han entendido perfectamente. Patrick Cockburn, Jonathan Steele y uno o dos más. Lo que ha ocurrido es que hubo una notable campaña de resistencia no-violenta en Irak que obligó a los EEUU a retirarse, paso a paso, de sus programas y de sus objetivos. Obligaron a las fuerzas ocupantes de los EEUU a permitir unas elecciones que los EEUU no deseaban y que trataron de impedir por todos los medios. Luego pasaron a la siguiente fase, consistente en forzar a los EEUU a aceptar, al menos formalmente, un acuerdo de estatus de fuerzas, acuerdo que, de ser respetado por la administración de Obama, obligará a abandonar el grueso de los objetivos bélicos de los EEUU. Eliminará las enormes bases militares permanentes que los EEUU han construido en Irak. Y significará que los EEUU no controlarán las decisiones sobre el acceso a y el uso de los recursos petrolíferos. En la práctica, se han desvanecido los principales objetivos de la guerra.

    En el caso de Irán, las afirmaciones de Obama no han sido tan encendidas como las de [Hilary] Clinton, pero comportan sobre poco más o menos lo mismo. Dijo que estaban abiertas todas las opciones. Bien, ¿qué significa ‘todas las opciones’? Presumiblemente, eso incluye la opción nuclear, ya sabe, eso es también una opción. No hay la menor indicación de que se apreste a seguir los pasos que la población norteamericana desea. Una abrumadora mayoría de la población norteamericana ha estado durante años a favor, ha estado de acuerdo con el Movimiento de los Países No-Alineados en que Irán debería tener los mismos derechos garantizados a los signatarios del Tratado de No-Proliferación Nuclear a desarrollar el uso de la energía nuclear. No el derecho a desarrollar armas nucleares. Y es todavía más interesante el que un porcentaje similar, entre el 75% y el 80%, se muestre a favor de la instauración de una zona libera de armamento nuclear en la región, lo que incluiría a Irán, a Israel y a cualesquiera fuerzas estadounidenses allí desplegadas, con todo tipo de verificaciones oficiales, etc.

    Eso cegaría probablemente una de las más importantes fuentes del conflicto. No hay la menor indicación de que la administración Obama tenga intención alguna de hacer algo por el estilo.

    Para terminar, profesor Chomsky, el estado de la economía estadounidense predomina en las noticias y en las vidas de todos los norteamericanos y de todos los pueblos del mundo. Está este paquete de 825 mil millones de dólares. ¿Cómo cree usted que la gente de Obama manejará eso?

    Nadie lo sabe realmente. Lo que está ocurriendo con la economía no se acaba de entender muy bien. Se funda en manipulaciones financieras extremadamente opacas harto difíciles de descodificar. Quiero decir que, se entiende cabalmente le proceso en general, pero no se sabe si un estímulo público de 800 mil millones o, probablemente, mayor logrará superar la crisis. Ya se han gastado los primeros 350 mil millones del llamado plan de rescate, pero eso fue a parar a los bolsillos de los bancos. Se suponía que iban a realizar muchos préstamos, pero han decidido no hacerlos. Han preferido enriquecerse ellos, restaurar su propio capital, y absorber y tomar el control de otros bancos (fusiones, adquisiciones, etc.). Que el próximo estímulo tenga o no efectos, dependerá por mucho del modo en que sea gestionado, de si hay controles para que se use con propósitos constructivos. Dependerá también de factores ahora ignorados, como la profundidad que llegue a tener la crisis en curso.

    Es una crisis de alcance mundial, y es muy grave. Resulta sorprendente que el modo de encarar la crisis los países occidentales contradiga tan manifiestamente al modelo que ellos mismos predican para el Tercer Mundo. Cuando hay crisis en Indonesia, o en Argentina, o en cualquier otro sitio, se les exige que suban mucho las tasas de interés y que privaticen la economía y recorten el gasto público. Este tipo de medidas. En Occidente, en cambio, exactamente lo contrario: bajar los tipos de interés a cero, nacionalizar, si es necesario, inyectar dinero público en la economía, contraer enormes deudas. Exactamente lo contrario del modo por el que se supone que el Tercer Mundo tiene que satisfacer sus deudas. Me parece notabilísimo que se deje pasar eso sin mayores comentarios.

    Noam Chomsky, el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

    Traducción para www.sinpermiso.info: Roc F. Nyerro

    Lo que hay detrás de la crisis de Gaza: la estrategia de Israel. Entrevista a Gilbert Achcar…

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    ISRAEL-PALESTINAOOO5 Daniel Finn entrevistó el pasado 10 de enero para la revista electrónica irlandesa Irish Left Review a nuestro amigo y colaborador, el analista libanés Gilbert Achcar, quien tuvo la gentileza de enviarnos el texto para su traducción castellana y reproducción en SinPermiso.

    ¿Cuáles cree que son los principales objetivos de la estrategia israelita al atacar actualmente a la franja de Gaza?

    Se trata en realidad de una cuestión muy complicada, ya que entraña diferentes niveles. Vista panorámicamente, esta estrategia forma parte de la lucha en curso entre Israel, por una parte, y Hamas y Hezbolá, por la otra; una lucha que alcanzó su punto culminante en 2006, cuando Israel llevó a cabo simultáneamente dos guerras, una contra Gaza y otra – de gran envergadura – contra el Líbano. Esas guerras estaban ligadas a la estrategia general de la administración Bush en su confrontación con Irán. En efecto, la concepción dominante en Washington es que Hamás y Hezbolá son instrumentos del estado iraní y que, por lo mismo, forman parte de un arco de fuerzas que deberían aplastarse, si se quiere estabilizar la hegemonía estadounidense y la seguridad israelí. Lo que está actualmente en curso es, así pues, una nueva etapa de una guerra que se está librando desde hace varios años.

    Enfocando con un poco más de detalle, resulta evidente que esta campaña ha sido lanzada precisamente en este momento, a partir del 27 de diciembre, por consideraciones políticas a más corto plazo. Por un lado, la administración Bush se va. Según todas las señales dadas por el equipo Obama, el gobierno israelí no tiene ningún motivo para temer un cambio mayor en la política de Estados Unidos en el Oriente Medio. Pero existe, sin embargo, la perspectiva, prometida por Obama a lo largo de la campaña electoral, de que la nueva administración empiece a dialogar con Irán. En este caso, el apoyo estadounidense a una posición dura en la confrontación con Irán podría diluirse. Teniendo esto en cuenta, una de las razones por las que la campaña ha sido lanzada en este momento preciso es, justamente, la de ahorrar a la nueva administración la necesidad de tener que afrontar de entrada una crisis mayor en Oriente Medio. El equipo Obama se ha sentido, pues, aliviado de que esto se haga todavía bajo Bush.

    El problema –un fenómeno ahora recurrente en las agresiones israelíes— es que la operación ha durado mucho más tiempo del previsto: pasó la época de la “Guerra de los Seis Días”. Idealmente, el gobierno israelí –hace algunos meses muchos comentaristas evocaban esta posibilidad— habría querido atacar directamente a Irán antes de la marcha de la administración Bush. Pero ha sido imposible debido a una serie de razones relacionadas con los grandes problemas a los que se enfrentaba la propia administración Bush. En efecto, aparte de la debilidad política general de un presidente desacreditado al final de su mandato, está la crisis económica: cualquier confrontación militar con Irán sería en este momento perjudicial para los intereses de la economía mundial. [Esta entrevista se realizó poco antes de la revelación por el New York Times del rechazo de la administración Bush a una petición reciente de luz verde por parte de Israel para proceder a ataques contra las instalaciones nucleares iraníes; N.E.] En lugar de los ataques contra Irán que habría deseado como primera opción, Israel está atacando a  un Hamás al que considera agente de Irán.

    Hay, finalmente, una consideración resultante de un enfoque todavía más de detalle: las elecciones. Como sabe, deben celebrarse muy pronto nuevas elecciones en Israel. Ahora bien, los partidos representados en el gobierno de coalición –el partido Kadima de Olmert y de Livni, y el partido laborista de Ehud Barak— se enfrentan a una fuerte competencia por parte del Likud, la extrema derecha del movimiento sionista dominante en Israel. En cierto modo, este ataque contra Gaza es una forma de invalidar la apuesta en la que a buen seguro Netanyahou habría basado su campaña electoral.

    Si se tienen en cuenta todos estos aspectos, se ve que ha habido una sobredeterminación, es decir, un proteico abanico de razones para que esta operación haya sido lanzada justo en este momento. Todo el resto, los cohetes lanzados por Hamás, etc., no son más que pretextos, lo mismo que el rapto de dos soldados por Hezbolá en julio 2006 no fue más que un pretexto utilizado por Israel para lanzar una agresión premeditada de gran envergadura.

    La última confrontación entre Israel y Hamás y Hezbolá en 2006 terminó con un gran revés para el Estado israelí, lo que suscitó todo tipo de recriminaciones entre las élites políticas y militares. ¿Piensa Ud. que Israel tiene ahora alguna posibilidad realista de revertir ese fracaso y obtener una victoria, o cree Ud. que va camino de un nuevo fracaso?

    Esta es precisamente la razón de que la situación actual resulte extremadamente peligrosa y preocupante. Este ataque empezó el 27 de diciembre, lo que significa que los combates llevan ya casi dos semanas de duración. El balance de muertos en cifras absolutas es ya más fuerte que el del Líbano después de dos semanas de bombardeos intensivos. Si se toman cifras relativas, sabiendo que la población libanesa es casi tres veces más numerosa que la de Gaza, hay muchas, muchas más. Lo que es muy preocupante y peligroso en la situación actual es que, precisamente debido al fracaso precedente en el Líbano en el verano de 2006, Israel no puede permitirse otro fracaso del mismo tipo. Y ello tanto por razones estratégicas, como por motivos oportunistas o de corto plazo, cálculos políticos de bajo nivel.

    Por una parte, el estado israelí corre el peligro de perder gran parte de su sedicente credibilidad militar si se enfrenta a un nuevo fracaso, tanto más teniendo en cuenta que el enemigo con el que se enfrenta esta vez –Hamas, en Gaza— es ciertamente mucho más débil de lo que lo era Hezbolá en el Líbano.  En efecto, Hezbolá es más fuerte en la comunidad chiíta libanesa  que Hamás en Gaza, donde existe una rivalidad feroz entre Hamás y la Autoridad Palestina/Fatah, sin contar otros grupos rivales que se disputan el mismo público. Además, ciertamente Hezbolá disponía, por razones evidentes, de muchas más armas que Hamás en Gaza, una angosta franja de territorio rodeado por todas partes y estrechamente vigilado. En Gaza los palestinos pueden hacer entrar clandestinamente algunas armas ligeras, pero no armas pesadas, mientras que en Líbano Hezbolá pudo acumular un arsenal importante, tanto más fácilmente, cuanto que gozaba del apoyo de Siria.

    Por lo tanto, si Israel sufre un segundo fracaso, y además contra un Hamás harto más débil que Hezbolá, sería un gran desastre, peor que el de 2006. Hay también, en segundo lugar, los pequeños cálculos de política electoral. Si la coalición en el poder en Israel saliera de esta guerra con un nuevo fracaso, los partidos que la componen no tendrían ni siquiera necesidad de presentarse a las elecciones. Netanyahu los aplastaría completamente, y ellos lo saben. Así pues, la coalición en el poder no puede permitirse un fracaso por estas dos razones combinadas; eso es lo que hace la situación tan preocupante. Podrían verse afectados por el síndrome del animal herido, volviéndose todavía más feroces de lo que lo han sido hasta ahora. El nivel de las atrocidades israelíes aumenta de guerra en guerra. La guerra de los 33 días en 2006 fue ya la agresión más brutal de una larga historia de guerras israelíes, la más desapoderada utilización de la fuerza por parte de Israel, con bombardeos masivos de regiones enteras del Líbano, de regiones civiles.

    El pretexto invocado, entonces como ahora, es que los combatientes se esconden entre la población. Se trata de un argumento perfectamente hipócrita: ¿qué esperan que hagan? ¿Qué se agrupen en un terreno baldío con pancartas que digan: “bombardeadnos aquí”? Es grotesco. La realidad es que Israel trata de aplastar a partidos políticos de masa. Ciertamente, éstos están armados, pero están obligados a estarlo puesto que están amenazaos permanentemente. Se trata de movimientos populares armados. La mayor parte de sus miembros armados no son combatientes profesionales que viven en casernas. Si se tienen en cuenta todos estos aspectos del problema, vemos que las preocupaciones crecientes expresadas por los agentes humanitarios internacionales se basan en razones extremadamente serias.

    Mucha gente tiene actualmente la impresión de que la población de Gaza está realmente en peligro de exterminio. No se trata de las exageraciones habituales, sino de una evaluación sobria teniendo en cuenta el nivel de violencia y de brutalidad, día tras día, con cada vez un mayor número de supuestos accidentes, en el transcurso de los cuales se apunta a concentraciones de civiles, lo que trae consigo masacres masivas. Para Israel, la única forma de evitar un fracaso pasará por reforzar su ofensiva terrestre en las zonas de fuerte densidad de población. De suerte que lo peor se hace así perfectamente posible: eso significaría miles y miles de muertos, sin contar los mutilados y heridos. Es una perspectiva terrible. 

    Si Hamás quiere ser considerado vencedor, aunque sea solo parcialmente, al final de esta última confrontación con Israel, ¿qué debe hacer? ¿Es suficiente su supervivencia? ¿Basta con mantenerse en pie?

    ¿Quiere decir si Hamás lograra  efectivamente salir de la guerra con la cabeza alta? Lo cierto es que, debido a las condiciones geográficas, Hamás tiene ya una proporción de muertos en sus filas más elevada que Hezbolá en 2006. Ya el primer día en que empezaron los bombardeos israelíes, se cebaron en los edificios de las fuerzas de seguridad de Hamás y el número de muertos fue inmediatamente muy elevado. Pero si Hamás consigue salir de este ataque habiendo más o menos conservado su mando y su infraestructura; si no hace concesiones mayores –o, mejor dicho, ninguna concesión mayor que no sea recíproca, como: “Nosotros dejamos de lanzar cohetes, pero vosotros nos garantizáis que vosotros, israelitas, dejáis de dispararnos, de imponernos un embargo y de estrangularnos”—, entonces se tratará de un fracaso israelita y será considerado como una victoria política de Hamás, análoga a la obtenida por Hezbolá en 2006.

    Pero en el momento en que estamos hablando esto no es más que una hipótesis, puesto que no podemos prever cómo van a evolucionar las cosas. Lo que está claro es que a escala regional, si no a escala mundial, este ataque israelí ha incrementado enormemente la popularidad de Hamás. Pero no puede decirse que vaya a ocurrir lo mismo entre los palestinos de Gaza, precisamente debido a la rivalidad entre Hamás y el Fatah. Hay división de opiniones aquí. Por supuesto, los partidarios de Fatah dirán: “Hamás nos ha puesto en esta terrible situación, sufrimos por su culpa; por supuesto, Israel es el primer culpable, pero….”- este mismo “pero” que encontramos en las declaraciones de ciertos regímenes árabes. Es especialmente lo que ha expresado desde el principio el gobierno egipcio, que está claramente en colusión con esta agresión israelita. Es también lo que se ha oído, de todos lados, por parte de los aliados árabes de los Estados Unidos. Es la misma retórica que se oyó en 2006 cuando se culpaba a Hezbolá de la agresión israelí contra el Líbano.Todavía no se sabe cuál será la salida política final para Hamás. Creo que todavía es demasiado pronto para hacer una evaluación de qué es lo que pasará a largo plazo, o aun a medio plazo. De momento, como ya he dicho, la única certeza es la creciente popularidad de Hamás a nivel regional. Por supuesto, es el resultado casi automático cada vez que Israel designa un objetivo árabe y empieza a golpearlo. El objetivo se vuelve automáticamente popular debido al odio hacia Israel y sus agresiones permanentes en la región: cualquier víctima de Israel y, sobretodo, cualquier fuerza de resistencia a Israel, tienen la seguridad de hacerse populares en la región.

    Se ha hablado, en el transcurso de la pasada semana, de un cierto descontento entre la joven generación de Fatah. Ha habido noticias de que Marwan Barghouti habría enviado mensajes desde su celda en prisión expresando críticas respecto a las declaraciones hechas por Mahmoud Abbas. ¿Piensa Ud. que esto tiene alguna posibilidad de concretarse y de minar a la actual dirección de Fatah? ¿Piensa Ud. que hay alguna posibilidad de que la dirección de Fatah cambie de orientación?

    Barghouti es, en cierto modo, una carta de reserva de Fatah. Mahmoud Abbas ha quemado ya de sobras sus propias cartas. Ya no tiene credibilidad y aparece como un personaje servil, un peón secundario en este juego regional. No es popular ni siquiera dentro de Fatah. Está claro, por tanto, que Fatah tendrá necesidad —inmediatamente, o a no tardar— de otra personalidad dirigente, y Barghouti sería una solución de recambio. Pero como está en prisión [israelí], su suerte depende en gran medida de Israel y, por supuesto, de Washington.  En cuanto a saber cuál sería la conducta de Barghouti si se le liberara de la prisión, es muy difícil. El problema principal es saber qué tipo de relación establecería con los Estados Unidos y su peón palestino número uno, Muhammad Dahlan. Dahlan y Barghouti formaban una alianza electoral cuando las elecciones de enero 2006. ¿Proseguirían esta colaboración y constituirían una especie de equipo dominante soldado en el Fatah post-Abbas, o estarían en competencia? Está por ver.

    Ha dicho Ud. que el régimen egipcio, señaladamente, y, en cierta medida, los demás regímenes árabes pro-estadounidenses son considerados como cómplices de Israel. Si la escalada continuara, si como Ud. lo ha descrito, Israel se comportara como un animal herido y utilizara métodos cada vez más brutales contra los palestinos de Gaza ¿cómo conseguiría el gobierno egipcio contener la cólera –que ya parece considerable— en el seno de su propio pueblo?

    No es que se considere a esos regímenes cómplices de Israel, es que realmente lo son. La prensa incluso publicó que habían sido informados del ataque contra Gaza antes de que se desencadenara. El día en que empezó el ataque, el periódico árabe, publicado en Londres, Al-Quds al-Arabi, reprodujo un artículo de su corresponsal en Cisjordania que informaba de que la ministra de asuntos exteriores israelí, Tzipi Livni, con ocasión de su visita a El Cairo efectuada el día anterior, había informado a las autoridades egipcias de que Israel iba a lanzar una operación contra Hamás. El General Suleiman, jefe de los servicios de espionaje egipcios, le pidió expresamente que Israel apuntase a los combatientes de Hamás procurando no tocar a los civiles. El mismo día de la aparición del artículo, el ataque había empezado y los primeros objetivos apuntados fueron los edificios de la policía en Gaza. Se trataba, pues, en apariencia, de un ataque que no tocaba a los civiles y específicamente dirigido contra las fuerzas armadas. Lo que prueba sin lugar a dudas que el régimen egipcio había sido bien informado de lo que iba a pasar. Ni siquiera previno a Hamás, que fue cogido por sorpresa cuando comenzó el ataque, lo que explica el saldo inicial, muy fuerte, de muertes en las filas de sus fuerzas armadas.

    El gobierno egipcio y los demás regímenes árabes aliados a Estados Unidos desearían grandemente ver debilitado a Hamás. No están a favor de una eliminación de Hamás –si es que ello fuera posible—, porque saben que eso tendría un coste humano enorme y traumático. Lo que desearían es un Hamás a tal punto debilitado, que no tuviera otra opción que la de cortar sus relaciones con Irán, lo que le obligaría a depender de ellos para sobrevivir: eso es lo que desearían los árabes aliados de los Estados Unidos. Quieren un Hamás prisionero y esperan que sea Israel quien se encargue de acorralarlo. Así, una vez Israel hubiera propinado una lección a Hamás, Egipto, y luego saudíes y jordanos, podrían decirles: “No tenéis otra elección que cooperar con nosotros; o bien entráis en el juego con nuestras condiciones, cortando todos vuestros lazos con Irán y Siria, o tendréis que enfrentaros solos a Israel, con la posibilidad de que os aplaste”.

    Pero si la operación israelí fracasara, estos regímenes cambiarían de chaqueta inmediatamente, por puro oportunismo, y empezarían a culpar a Israel, multiplicando unas declaraciones de reprobación que, de todos modos, no van muy lejos. El régimen egipcio podría inflar la importancia de su desacuerdo con Israel sobre la cuestión de las tropas internacionales del lado egipcio de la frontera con Gaza, que Israel pide que El Cairo rechace. Asuntos de este tipo se exagerarían fuera de toda proporción, de manera que El Cairo y sus aliados árabes pudieran hacer ver que se enfrentan a Israel. Sus habituales discursos hipócritas explican que ellos lo hacen de forma responsable, porque conocen la potencia militar israelí y se preocupan del bienestar de sus poblaciones, no como estos locos de Hamás, y así sucesivamente.

    Hezbolá ha organizado algunas manifestaciones muy importantes en Líbano en solidaridad con Hamás y con los habitantes de Gaza. Su apoyo ¿se quedará a nivel político, o hay alguna posibilidad, como ha sugerido alguien, en términos bastante alarmistas, de que Hezbolá pueda abrir un segundo frente contra Israel en la frontera Norte?

    No creo en absoluto en una posibilidad de este tipo. Parece que los tres cohetes disparados desde el Líbano hacia el norte de Israel proceden de uno de los pequeños grupos palestinos ligados a Damasco. Hezbolá ha recjazado inmediatamente cualquier responsabilidad, y la coalición gubernamental libanesa en la que está representado Hezbolá ha condenado unánimemente esos disparos de cohetes. De hecho, en este estadio hay ciertamente enormes manifestaciones de solidaridad política, pero, por otra parte,  Hezbolá ha aprendido la lección de 2006. Recuerde que, después de la guerra de los 33 días en 2006, el secretario general de Hezbolá, Hassan Nasrallah, declaró en una entrevista que si hubiera sabido que Israel reaccionaría como lo hizo al secuestro de sus dos soldados el 12 de julio, Hezbolá no lo habría organizado. Lo que quería decir, habida cuenta de los sentimientos humanos, es: “No les habría proporcionado este pretexto, si hubiera sabido que destruirían mi país y matarían a 1.500 personas de mi pueblo”.

    Al mismo tiempo, sabemos que para Israel el secuestro no fue más que un pretexto: si no se hubiera secuestrado a ningún soldado, Israel habría encontrado cualquier pretexto –o lo habría fabricado de la nada– para hacer lo que intentó hacer por aquel entonces. Hezbolá ha aceptado la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Esta resolución preveía el despliegue en el sur del Líbano no solamente del ejército libanés, sino también de una fuerza internacional, la FINUL –lo cual no interesaba a Hezbolá, puesto que esta fuerza está formada en gran parte por tropas de la OTAN y por lo tanto constituye una amenaza para ellos—.  Sin embargo, Hezbolá ha tenido que aceptarlo, porque la alternativa habría sido la continuación de esa guerra horrible, y había límites humanos infranqueables. Por lo tanto, no puede permitirse aparecer como totalmente irresponsable tomando la iniciativa de abrir un segundo frente – sobretodo sin luz verde ni por parte de Damasco ni por parte de Teherán—.

    Por otra parte ¿cómo puede esperarse que los libaneses abran un segundo frente, cuando los propios palestinos de Cisjordania, incluido Hamás, no lo hacen? Hamás no ha disparado cohetes desde Cisjordania. Lo que demuestra, dicho sea de paso, hasta qué punto Hamás ha cometido un grave error al decidir hacerse solo con todo el poder en Gaza, provocando así la separación de los dos territorios palestinos. No quiero decir que no hubieran debido prevenir el golpe que Dahlan estaba montando contra ellos con el apoyo de Estados Unidos y de Israel,  pero no deberían haber eliminado completamente a Fatah de las instituciones de la autoridad Palestina, tal como han hecho.  Precisamente, cuando más necesaria es, estratégicamente hablando, la organización de la lucha a escala de toda la región, es cuando la propia escena palestina se fragmenta en dos. Lamentable.

    Estos sucesos ponen también en evidencia todo el problema de la selección estratégica de las armas. La resistencia de Hamás es heroica, cierto; pero no se pueden comparar las condiciones en Líbano con las existentes en Palestina. Durante los años de la ocupación israelí del Líbano, Hezbolá libró una guerra de usura, concentrando principalmente su acción en las zonas libanesas contra las fuerzas de ocupación. En abril de 1996 incluso firmó un acuerdo con el ocupante, con la intermediación de los Estados Unidos, estipulando que: “Los grupos armados en Líbano no efectuarán ataques a Israel por medio de cohetes Katyusha u otras armas. Israel y quienes cooperan con él no utilizarán ninguna arma contra civiles u objetivos civiles en Líbano.  Además, las dos partes se comprometen a garantizar que bajo ninguna circunstancia los civiles serán objeto de un ataque y que las zonas habitadas por civiles, las regiones industriales y las instalaciones eléctricas no serán utilizadas como base de lanzamiento de ataques”.  La naturaleza geográfica del terreno en el Líbano y la presencia de fuerzas israelíes en las zonas libanesas habitadas hacían posible una estrategia de resistencia popular, lo que permitió asegurar la victoria cuando Israel tuvo que evacuar el sur del Líbano en el 2000 de una forma que se parecía mucho a una debacle.

    Es totalmente distinto de Gaza, en donde las tropas israelíes se habían retirado del interior de la Franja y la rodeaban. Desde el punto de vista estratégico, no tiene mucho sentido enfrentarse militarmente con ellas lanzando cohetes hacia las zonas habitadas en el sur de Israel. El hecho es que, desde el punto de vista de los Territorios Ocupados palestinos, si se hace un balance de la lucha de los palestinos contra el Estado de Israel desde 1967, está muy claro que esta lucha ha alcanzado su máxima eficacia en 1988 con la “revolución de las piedras”, la primera Intifada, sin armas de fuego, sin atentados suicidas, sin cohetes, nada de esto; solamente, movilización masiva. Esa movilización fue lo más terrible para Israel: puso a los israelíes en grandes dificultades políticas.

    Hay que sacar lecciones de ello. Las diferentes fuerzas de la región no tienen suficientemente en cuenta las cuestiones estratégicas. Hay actualmente en la lucha palestina mucho maximalismo de inspiración religiosa, de la misma forma que había anteriormente un maximalismo de inspiración nacionalista. Lo que falta, por el contrario, es una evaluación realista de las condiciones, a fin de elaborar una estrategia. No una estrategia de capitulación en nombre del “realismo”, por supuesto, como la de la OLP –quiero decir la autoridad palestina, Arafat y ahora Mahmoud Abbas—. Sino una estrategia de resistencia y de liberación, de resistencia popular, para imponer a Israel un objetivo estratégico posible en las condiciones existentes. Y lo que todavía es imaginable en las condiciones objetivas actuales es conseguir que Israel se retire de los territorios ocupados en 1967, con la posibilidad para estos territorios de organizar su propio gobierno democrático, de gozar por lo menos de una soberanía política, lo que no ocurre actualmente, como se puede comprobar recordando la reacción de Israel y sus sostenes occidentales a la victoria electoral de Hamás.

    Más allá de este objetivo inmediato, la única estrategia razonable a largo plazo debe incluir un cambio profundo de la propia sociedad israelí. No puede ser elaborada como una estrategia totalmente exterior a la sociedad israelí, como lo han sido las estrategias de la OLP, ayer, y de Hamás, hoy. No se puede vencer militarmente a Israel desde el exterior. No es posible a nivel de las armas convencionales, ya que Israel es mucho más potente a este nivel que el conjunto de los estados árabes de su entorno (por no mencionar que éstos no están en absoluto dispuestos a enfrentarse a Israel, y no hablo solamente de Egipto y de Jordania, sino también de Siria). Una “guerra popular” por la liberación del conjunto de la Palestina histórica no tiene sentido, puesto que los israelíes constituyen una amplia mayoría en los territorios de antes de 1967. No es como si se tratara de un ejército de ocupación, como el de Estados Unidos en Vietnam, o en Afganistán o en Irak, o como el de Israel en Líbano. Por descontado, todo el mundo sabe que Israel es una potencia militar desde finales de  los años 60. Cualquier proyecto que se base en una destrucción desde el exterior del Estado israelí es, pues, irracional, mírese como se mire.

    Así pues, incluso dejando aparte las exigencias del internacionalismo, es decir, el tipo de victoria sobre el Estado sionista que sería deseable, no existe, en cualquier caso, una estrategia razonable para vencerlo sin tomar en consideración la necesidad de un importante cambio en la propia sociedad israelí. Hace falta de forma imperativa que una gran parte de la sociedad israelí se oponga activamente a las políticas belicosas del gobierno israelí y luche para un arreglo pacífico, duradero, fundado en la justicia, la autodeterminación y el fin de todas las discriminaciones. Es una condición esencial, decisiva, y es la razón de que la Intifada de 1988 haya sido tan importante: suscitó una crisis real, profunda, en el interior mismo de la sociedad israelí.

    Por el contrario, lo que vemos actualmente es un alto grado de cohesión y de unanimidad entre los israelíes a propósito de esta agresión, que es la más feroz y brutal de su historia. Y eso es de muy mal augurio. En estas condiciones, aun si se produjeran fracasos para Israel como el de 2006, el resultado favorecería la ruptura de sectores importantes de la población israelí con la política llevada a cabo por su gobierno (y todavía menos con el sionismo) y una resuelta oposición a la guerra, como ocurrió con amplios sectores de la población alemana durante la Primera Guerra mundial o con la población estadounidense durante la guerra de Vietnam. El resultado sería, más bien, ulteriores deslizamientos hacia la derecha. Por eso el cuadro de conjunto en la región resulta tan sombrío. Ya va dicho: si esta ofensiva resulta en un fracaso – yo lo deseo—, se puede anticipar la llegada al poder de Netanyahu, que es todavía peor que los dirigentes actuales. Es muy difícil saber a dónde llevará todo esto. 

    Parece, en efecto, que es un período muy peligroso para los palestinos; tal vez el momento más peligroso desde 1967. En Israel, en los medios de comunicación y en los medios del establishment, se especula con una transferencia de la Franja de Gaza a las autoridades egipcias, y de las zonas pobladas de Cisjordania, a Jordania. Si un plan de este tipo se llevara a la práctica, sería ciertamente fatal para las aspiraciones nacionales palestinas durante muchos años. ¿Qué medidas deberían tomar, en su opinión, las fuerzas en el interior de la sociedad palestina para mejorar las perspectivas del movimiento nacional?

    No veo yo las cosas según Ud. las describe. Por lo pronto, la propia monarquía jordana tendría más bien miedo si tuviera enfrentarse hoy a recobrar el control sobre la Cisjordania. Cuando eso fue una perspectiva real, ya tuvo en cuenta el militarismo creciente de los palestinos; por eso los planes concebidos en su día por el anterior rey Hussein eran de tipo federal, y contemplaban, muy especialmente, otorgar a Cisjordania, o a Jordania y  a Gaza, una forma de autogobierno. Pero el problema actual es que la monarquía jordana no puede contar con gente como Mahmoud Abbas para dominar a la población palestina. Saben que se enfrentan a una población muy radicalizada y que una nueva agrupación, una nueva fusión entre los palestinos de Cisjordania y los de Jordania, donde ya constituyen una mayoría de la población, sería harto peligrosa para la monarquía jordana. Éste es el problema.

    Una nueva fusión de Cisjordania con Jordania tendría ciertamente interés para los palestinos, puesto que el susodicho Estado independiente en Cisjordania y en Gaza no tiene sentido. En este punto estoy totalmente de acuerdo con quienes critican la solución de los dos Estados: un, digamos, Estado independiente no tiene sentido en Cisjordania, si tiene que ser prisionero entre Israel y Jordania, entre una espada y una pared. El pueblo palestino tiene necesidad, para respirar, de la salida constituida por Jordania, sin hablar de las continuidades humanas y familiares que existen entre las dos orillas del Jordán. Hay una continuidad histórica natural de la comunidad humana que vive en las dos orillas de este río, y para que esta comunidad pueda ejercer su autodeterminación hace falta otro tipo de gobierno en Jordania, un gobierno que sea realmente democrático, lejos de la actual situación, en la que una mayoría de la población se halla oprimida por un régimen que fomenta las divisiones étnicas de naturaleza tribal.

    Por eso no creo que el gobierno jordano esté entusiasmado con la perspectiva de una nueva unión de las dos orillas; mucho menos que la busque activamente. ¿Por qué el rey Hussein rompió oficialmente las relaciones entre su reino y Cisjordania en 1988? Sencillamente, porque la Intifada estaba en su momento culminante y se dio cuenta de que esta Cisjordania en la que la monarquía había reinado desde el acuerdo que su padre concluyó con los sionistas en 1948 – la Cisjordania en la que la monarquía había podido reinar más o menos sin grandes dificultades hasta 1967— se había vuelto ingobernable debido a la Intifada. Se había convertido en una patata caliente, demasiado difícil de manipular. Por eso rompió oficialmente las relaciones y abdicó de cualquier pretensión sobre Cisjordania.

    ¿Cree que la escena política palestina va a continuar en manos de Hamás y de Fatah en un futuro previsible, o piensa que ciertas fuerzas que actualmente son marginales tienen oportunidades de ocupar más espacio?

    Actualmente, no veo tal perspectiva. Quiero decir que, por el momento, no existen competidores reales a los dos principales actores que son el Fatah y Hamás. Las demás fuerzas, en particular la izquierda palestina, han perdido crédito en estos años pasados, después de haber desperdiciado muchas ocasiones. No es, pues, de esperar que resurjan subitáneamente, como pro milagro, a menos que apareciera una nueva fuerza de la que, hasta ahora, no hemos oído hablar; y aun en este último caso, siempre le haría falta cierto tiempo para madurar. Lo que se darán, a partir de la situación actual, son nuevas evoluciones en el interior de las dos fuerzas en que se polariza la sociedad palestina, una lucha entre distintas fracciones en el seno del  Fatah y de Hamás. Ni una ni otra son fuerzas monolíticas, puesto que son grandes y tienen una afiliación de masas.  Por lo tanto, es más probable que se produzcan cambios en su interior que la inopinada aparición de nuevas fuerzas externas.

    Dicho esto, deseo vivamente que surja una tercera fuerza, un movimiento progresista sostenido en la tradición de izquierda que existe entre los palestinos, una tradición para nada despreciable, ni siquiera en Gaza, aunque no es lo suficientemente robusta como para hacer contrapeso al Fatah o a Hamás. Desearía vivamente que surgiera una fuerza de izquierda y que se convirtiera en un actor importante en la escena palestina. Pero, para serle franco, por el momento, dejando de lado la esperanza o el deseo, no es esa una perspectiva realista, no veo las condiciones para eso.

    Gilbert Achcar ha vivido en Líbano durante muchos años antes de instalarse en Francia, luego en Alemania y en el Reino Unido, donde actualmente es profesor en la Escuela de estudios orientales y africanos (SOAS) de la Universidad de Londres. Es autor y coautor de varias obras, entre las cuales El choque de las barbaries (2002), El Oriente incandescente (2003), La guerra de los 33 días (con Michel Warschawski, 2007) y, con Noam Chomsky, El polvorín del Medio Oriente (2007). Su próximo libro, Los Árabes y la Shoah, aparecerá en otoño 2009.

    Traducción para www.sinpermiso.info: Anna Garriga Tarrés

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