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¿Quién gobierna realmente EE.UU.?
Quien gobierna realmente, dice Woodward, es el complejo militar-industrial, es decir el Pentágono y las grandes empresas productoras de armamento, a cuyo directorio suelen ingresar no pocos jefes militares cuando se retiran.
Por Juan Gelman, Página/12
Bob Woodward, el periodista que desató el Watergate en compañía de Carl Bernstein, formula una respuesta a esa pregunta en su libro más reciente, Obama’s War (Simon & Schuster, Nueva York, 2010): ni el Poder Ejecutivo, ni el Poder Legislativo y menos el Judicial. Quien gobierna realmente, dice Woodward, es el complejo militar-industrial, es decir el Pentágono y las grandes empresas productoras de armamento, a cuyo directorio suelen ingresar no pocos jefes militares estadounidenses cuando se retiran. Leído el libro, Michael Moore espetó: “El título de ‘Comandante en Jefe’ (que detenta el presidente) es tan ceremonial como el de ‘Empleado del Mes’ del Burger King del barrio”. Léase lo que Obama’s War revela.
El sábado 28 de noviembre de 2009 Obama se reúne con miembros del Consejo Nacional de Seguridad a fin de diseñar su nueva estrategia para Afganistán. Los militares le presentan una sola opción: mandar más efectivos. El mandatario señala que no está cerrada la otra, la de establecer un plan de retirada, y el coronel de ejército John Tien expresa: “Sr. Presidente, no veo cómo puede usted desafiar a sus mandos militares. Porque si le dice al general McChrystal (entonces al mando de las tropas invasoras) ‘ya cuenta con recursos, pero decidí hacer otra cosa’, probablemente tendrá que reemplazarlo. Usted no le puede decir ‘hágalo a mi manera, gracias por su gran trabajo’. ¿Dónde acabaría esto?”.
El coronel Tien –agrega Woodward– no tuvo necesidad de explicar más. “Sus palabras implicaban que no sólo McChrystal sino también todo el alto mando militar podría rebelarse, Gates, el almirante Mike Mullen, el presidente del Estado Mayor y el general Petraeus, entonces jefe del comando central estadounidense. Tal vez ningún presidente podría resistir el embate, especialmente uno de 48 años de edad con cuatro años de senador y 10 meses de comandante en jefe.” Se conoce el final de la historia: tres días después, Obama anunció el envío de más tropas al país asiático.
Lyndon B. Johnson corrió suerte parecida. A él le tocó Vietnam. El asesinato de John Kennedy lo convirtió en presidente de EE.UU. en noviembre de 1963 y a pocas horas de asumir se le informó que la situación en Vietnam del Sur era más grave de lo que se podía suponer. El reconocido periodista Bill Moyers, que fue secretario de prensa de LBJ, grabó en secreto muchas conversaciones sostenidas entonces en la Casa Blanca y aun llamadas telefónicas del flamante presidente. Registró así las idas y venidas del mandatario, irresuelto sobre la conveniencia o no de escalar el conflicto.
Moyers relató que Johnson efectuaba consultas amplias dentro y fuera de la Casa Blanca (www.pbs.org, 201109) y venía resistiendo las presiones de líderes republicanos como Nixon y Goldwater: quería analizar la situación con cuidado y evaluar alternativas con su secretario de Defensa, Robert McNamara. El 2 de marzo de 1964 éste le presentó un memo urgente del Estado Mayor Conjunto que señalaba: “Impedir la caída de Vietnam del Sur es de suma importancia para Estados Unidos”.
Johnson no quiere ampliar la participación militar de EE.UU. en Vietnam, pero acaecen los dos incidentes del golfo de Tonkin que conducen a un enfrentamiento naval armado entre un buque norteamericano y lanchas lanzatorpedos norvietnamitas. LBJ acepta el aumento de tropas para combatir al Vietcong, aunque duda del origen del segundo choque que, como se descubrió después, fue una fabricación para forzarlo a tomar esa decisión.
Moyers da cuenta de las presiones del jefe del Pentágono y de la cúpula militar para lograr, como lograron, el incremento paulatino de efectivos. “Es difícil argumentar con los comandantes –es una frase grabada de LBJ–, porque en el fondo de mi pensamiento me inclino por una intervención muy limitada. Y no creo que los comandantes piensen lo mismo. En realidad, sé que no.” Cuando la guerra de Vietnam concluyó en 1975 con la derrota de EE.UU., habían participado en el conflicto dos millones y medio de militares norteamericanos y el número de bajas sufridas ascendía a casi 60.000. En tanto, las empresas armamentistas obtenían –como obtienen hoy– jugosos beneficios.
El general Dwight D. Eisenhower tenía plena conciencia de estos hechos. Lo preocupaban. En el discurso que pronunció el 17 de enero de 1961, al terminar su mandato presidencial, subrayó: “La conjunción de un inmenso aparato militar y de una vasta industria productora de armamento es nueva en la experiencia de EE.UU. Su influencia abarcadora –económica, política, incluso espiritual– se deja sentir en cada ciudad, cada Parlamento, cada oficina del gobierno federal…, debemos estar en guardia contra la adquisición de una influencia no autorizada por parte del complejo militar-industrial. El potencial del surgimiento desastroso de un poder indebido existe y persistirá”. No se equivocaba.
Bolivia: del Estado aparente al Estado integral…
Álvaro García Linera*
Uno no puede dejar de destacar la lucidez histórica de los movimientos sociales de inicios del siglo xxi que, a tiempo de resistir las estructuras de dominación, se plantearon la revolución del Estado, esto es, la abolición del Estado aparente, la superación del desencuentro catastrófico entre formación social y formación estatal. Ese programa de refundación estatal es lo que se llamó Asamblea Constituyente.
La solidez de los Estados modernos radica en el acuerdo y aceptación activa que la sociedad brinda a la existencia de la institucionalidad política y a los monopolios (de la coerción, de la administración de una parte de las riquezas públicas y de la legitimidad) que caracterizan a la organización estatal.
Eso significa que el Estado es una síntesis connotada y aceptada de las fuerzas, los pactos, las jerarquías y los horizontes compartidos, en torno a una hegemonía social, al interior de una comunidad política territorializada llamada nación o país.
Esta solidez estatal no es un tema de acatamiento de la norma (ilusión juridicista) ni tampoco de hábito cultural (ilusión pedagogista), sino de consistencia estatal, esto es, del modo en que la sociedad construye su pertenencia o externalidad al Estado y del modo en que se produce la adhesión social a las acciones del Estado.
Si la sociedad civil-extensa produce su condensación política en el Estado, estamos ante una relación orgánica óptima entre Estado y sociedad. Y si a ello sumamos un bloque de clases que ha logrado exitosamente constituirse como poder estatal, con la capacidad de promover su liderazgo político-cultural, el consenso y los compromisos prácticos del resto de las clases sociales, en torno a sus acciones, estamos ante un Estado fundado en el principio de hegemonía histórica.
La suma de ambos componentes de estatalidad, la relación orgánica óptima y la hegemonía histórica son lo que, siguiendo a Gramsci, podemos denominar como Estado integral, que no sólo habilita la solidez de los estados democráticos sino el mejor escenario para que las clases sociales laboriosas puedan impulsar una expansiva socialización de la democratización de los bienes públicos (materiales e inmateriales). La ausencia de una relación orgánica óptima entre sociedad civil y Estado, es decir, cuando el Estado es y se presenta abiertamente como organización política exclusiva de una parte de la sociedad en apronte, contención y exclusión de otras partes mayoritarias de la sociedad civil, da lugar a lo que, siguiendo a Zavaleta, se puede denominar un Estado aparente.
En Bolivia, hasta hace cuatro años, el Estado nunca se había constituido como condensación jerarquizada de las fuerzas sociales ni fue asumido como “comunidad política”, sino siempre se presentó como “parte”, como pedazo político externo al resto de la sociedad y, por ello, como impostura de comunidad política, como apariencia, esto es, como patrimonio de abolengo o “billetera” de una parte reducida de la sociedad enfrentada a la inmensa mayoría de la sociedad civil.
Independientemente de cual haya sido el régimen político prevaleciente, democrático o dictatorial, desde su fundación, la estructura estatal boliviana se caracterizó por la parcialidad, su patrimonialización e incompletitud hegemónica. El Estado siempre fue visto y utilizado como mecanismo de un bloque social minoritario para imponer, dominar, excluir y contener a la mayoría social. De ahí que se puede hablar que las clases dominantes tuvieron una visión “instrumental” del Estado y nunca pudieron construir hegemonía histórica.
Esto ha llevado a que, desde la fundación de la República, una porción mayoritaria del país –los indígenas y las clases laboriosas– se haya sentido excluida y haya vivido gran parte de su actividad política al margen de la institucionalidad seudo-modernizante con la que las élites adornaban al Estado. Paradójicamente, mientras las clases dominantes recubrían el Estado aparente con una retórica seudo-modernista que encubría un Estado patrimonial y encapsulado en la coerción, como modo regular de lograr el acatamiento a las normas, las clases sociales subalternas eran las que reivindicaban una modernidad de la participación y la adhesión voluntaria de la sociedad a instituciones compartidas.
De ahí que haya una característica histórica del país: no sólo el recurrente desborde y bloqueo de la sociedad sobre el Estado, sino también la continua producción de comportamientos y demandas políticas al margen de la institucionalidad oficial, por vía de los sindicatos, comunidades agrarias, juntas vecinales y comités cívicos, en los que la sociedad civil construyó sus prácticas políticas. Es como si institucionalidad estatal y sociedad civil hubieran vivido en mutuo acecho y hostilidad permanente, rotas de vez en cuando por pequeños periodos de estabilidad política que, más que resultar de una conciliación de intereses, surgieron del autoritarismo (1971-1977) o del adormecimiento social (1987-2000). Acá, la excepción no fue crisis política-estatal, sino la estabilidad, pues el Estado presentó, desde sus raíces formativas, una falla de incompletitud social, de inorganicidad óptima, irresuelta desde el nacimiento de la República hasta principios del siglo xx.
De ahí que a lo largo de la historia, cada vez que la sociedad civil se revitalizaba, como en los últimos años, se abalanzaba inmediatamente por múltiples lados y con diversas demandas estructurales irresueltas, sobre un Estado que estaba incapacitado de articular, canalizar y resolver estas deudas históricas. Así, la insurgencia democrática de inicios de esta década, desde la “guerra del agua”, la “guerra del gas” y las marchas y bloqueos de caminos que reivindicaron el reconocimiento de los derechos indígenas, la soberanía sobre los recursos naturales, las autonomías departamentales o la ciudadanía social con bienestar material, va más allá de las críticas al “neoliberalismo” o al “centralismo”; éstas fueron querellas hacia la propia estructura patrimonial-colonial del Estado aparente (centralista, mono-cultural y excluyente) que nunca incorporó a la sociedad civil-plena y a las regiones, como fuerza constitutiva de su existencia.
Por eso, uno no puede dejar de destacar la lucidez histórica de los movimientos sociales de inicios del siglo xxi que, a tiempo de resistir las estructuras de dominación, se plantearon la revolución del Estado, esto es, la abolición del Estado aparente, la superación del desencuentro catastrófico entre formación social y formación estatal. Ese programa de refundación estatal es lo que se llamó Asamblea Constituyente.
La propuesta de Asamblea Constituyente surgió en este inicio de siglo como una exigencia de incorporación de la inmensa mayoría de la sociedad civil laboriosa, anteriormente excluida del Estado, en el ejercicio de derechos, de reconocimientos y usufructo de los bienes públicos; ello se canalizó como irrupción en la composición real del Estado. Pero la sociedad plebeya, obrera e indígena, barrial y estudiosa se planteó simultáneamente la presencia de su ser colectivo, clasista y nacional, como fuerza directriz y dirigente de la sociedad civil en el Estado. De esa manera, óptimo orgánico entre Estado y sociedad y hegemonía histórica de un nuevo bloque social de Estado emergieron como agenda de las grandes sublevaciones entre 2000 y 2005. Voluntad de poder y voluntad de conducción nacional-popular bajo la forma de un nuevo Estado fueron las fuerzas estructurantes del proceso estatal constituyente y de la Asamblea Constituyente de 2006.
Y es la articulación virtuosa de estos dos componentes en la acción movilizada de la sociedad, la que diferencia este momento revolucionario de todos los otros momentos revolucionarios precedentes de la historia de Bolivia. La fundación de la República la condujeron los realistas reciclados como independentistas, tras el debilitamiento y dispersión de la verdadera sociedad civil luego de quince años de extenuante lucha armada (los guerrilleros de la independencia y las milicias indígenas sublevadas). Por ello fue que e1 Estado republicano nació como mutación simbólica, pero no material, del Estado colonial.
Un segundo momento de redefinición de la ecuación Estado/sociedad fue la Revolución de 1952, que llevó a una redistribución de algunos bienes materiales públicos (la tierra en el occidente y el excedente minero), pero reforzó la exclusión de los derechos colectivos de las mayorías indígenas y preservó el uso patrimonial del Estado, con lo que la base material del Estado colonial se reforzó. Acá hubo ímpetu social de incursionar en el Estado (óptimo orgánico), pero no hubo estrategia de hegemonía histórica de los insurrectos que delegaron la conducción de su proyecto a una clase social diferente y heredera de la vieja dominación señorial.
Con el tiempo, la abdicación del mando sobre el Estado (1952-1957) llevó a la gradual expulsión del Estado y, a la larga, a la pérdida del usufructo de los bienes del Estado que se consumó durante el régimen neoliberal de privatización de las empresas públicas (1985-2005).
El inicio del siglo xxi vino con la irrupción democrática de una sociedad civil laboriosa no sólo apetente de construir Estado, sino de conducirlo, esto es, de ser soberana en el Estado. A esto es lo que se llama un ambio de forma histórica y de contenido material del Estado.
El ámbito de escenificación democrática de esa revolución de forma y contenido fue la Asamblea Constituyente. Esto no significa que la Asamblea haya sido el lugar político de esa revolución. No. El campo real y territorial de esta lucha de clases abierta y generalizada de estos años fue el país en su conjunto; en tanto que su momento de condensación territorial fue desplazándose de occidente a oriente. Pero el lugar planteado como el escenario donde transmutar la fuerza social en fuerza electoral y la confrontación social en confrontación política discursiva y argumental, fue la Asamblea Constituyente. Se planteó que la Asamblea sea el lugar donde la correlación de fuerzas políticas culturales de la sociedad civil quede condensada como instituciones y derechos; en tanto que el liderazgo indígena-popular devenga en naturaleza social del Estado, y los consentimientos y compromisos de las clases desplazadas queden como momento de la composición material del Estado.
Todo ello, bajo la forma de una nueva Constitución Política del Estado. Bajo esta lectura, se puede decir entonces que los movimientos sociales plantearon a la sociedad civil ampliada, representada en la Asamblea Constituyente, esto que se puede llamar un armisticio histórico (nueva Constitución Política del Estado) como modalidad de la construcción de un Estado integral.
Sin embargo, la respuesta de las clases políticas desplazadas del mando estatal fue la conspiración contra el gobierno revolucionario, el sabotaje a la Asamblea Constituyente, la confrontación y el intento de golpe de Estado cívico-prefectural (2007-2008). Buscaron recuperar, por la fuerza, lo que habían perdido por el voto, sin comprender que cuando la voluntad de soberanía estatal se apodera del espíritu colectivo de las clases subalternas, el regreso a la sumisión es una ilusión imposible.
En una apuesta que develó la decadencia política de unas clases sociales acostumbradas a gobernar no por la convicción de los gobernados sino por su propia compulsión, abandonaron el escenario de la Asamblea Constituyente, donde podían lograr un mejor reconocimiento dialogado de sus expectativas colectivas, y optaron por el escenario de la confrontación en las calles, allá donde los movimientos sociales son y han sido siempre soberanos territorialmente. De allí vino una seguidilla de batallas y derrotas de las antiguas clases dominantes: derrota electoral en el Referendo Revocatorio (agosto de 2008); derrota militar en el intento de golpe civil prefectural (septiembre de 2008); derrota política en el diálogo gobierno-prefectos y los acuerdos congresales (octubre de 2008); derrota de los preparativos de guerra civil y separatismo (abril de 2009). La suma de ello dio como resultado una derrota histórica-moral y política-cultural de las antiguas clases dominantes, y la consolidación de un nuevo bloque de poder Estatal integral. La posterior aprobación, en referendo, de la nueva Constitución Política del Estado y la reelección con mayoría universal (64 por ciento) del Presidente Evo Morales Ayma, cierran el ciclo de transición estatal y dan inicio a la construcción del nuevo Estado.
Lo decisivo de estas victorias del bloque de poder indígena-plebeyo es que no se han traducido en una exclusión material de las antiguas clases dominantes del Estado, de la economía o de la política; esto podía haberse dado, tomando en cuenta el escenario golpista, separatista y de fuerza por el que optó una parte activa de las clases desplazadas del gobierno del Estado. Pero ello hubiera reproducido hacia las minorías, la acción de exclusión y extraestatalidad de la que antiguamente fueron objeto las mayorías, volviendo a imposibilitar la ecuación del óptimo orgánico del Estado y, peor aún, la posibilidad de hegemonía histórica de las clases indígenas-populares.
De ahí que la nueva Constitución Política del Estado, al momento de reconocer los derechos y presencia material de las formaciones económicas, sociales y políticas de las clases laboriosas anteriormente excluidas, haya garantizado los derechos y la base material del resto de las clases componentes de la sociedad civil-ampliada, todo ello en el marco de la pluralidad de las estructuras económicas, políticas y culturales que caracterizan la sociedad boliviana. Y en una nueva muestra de voluntad de liderazgo político-moral, fue el bloque de poder indígena-plebeyo el que decidió, en ausencia y derrota de las clases anteriormente gobernantes, incorporar un nuevo conjunto de derechos, garantías y posibilidades para la totalidad de la sociedad, incluidas las clases dominantes desplazadas. Al final, la hegemonía, entendida como liderazgo político, consenso cultural y compromisos materiales, se presenta en su doble composición real: como consagración e inversión de un hecho de dominación (momento de fuerza histórica de la voluntad de poder) y como incertidumbre estratégica (momento de indeterminación del devenir histórico), por tanto, fruto de una construcción siempre inacabada e inestable a largo plazo que debe ser producida por la política y con política.
Esta posibilidad actual de una ecuación de óptimo orgánico entre Estado y sociedad, más hegemonía histórica, ha sido posible por la emergencia de un nuevo punto de vista de Estado y en el Estado que ha llevado a plantearse, como problema a superar, lo que para el antiguo bloque de poder era un privilegio a preservar: la colonialidad del Estado, la centralización territorial del poder y la patrimonialidad de la riqueza pública. Estos tres componentes estructurales que atraviesan el Estado neoliberal, el Estado nacionalista, el Estado liberal… hasta la fundación de la República, hasta tiempos coloniales, y que formaron el basamento invariable de la estatalidad en Bolivia, de su debilidad, de su pre-modernidad y sus límites, fueron las fuentes de las que se nutrió la clase dominante a cambio de nunca poder constituirse en clase dirigente. Y es que la única manera para que las clases dominantes se hubieran podido constituir como clases dirigentes era si asumían el liderazgo político histórico de todas las clases y naciones-culturales de la sociedad boliviana. Pero ello hubiera supuesto autodestruirse a sí misma en su base material, formada a partir de la patrimonialización de los bienes públicos y la preservación de las discriminaciones y exclusiones de las mayorías indígenas.
A las anteriores clases dominantes, durante toda su existencia, se les presentó un dilema: o dominación dura asegurada a corto plazo sobre la colonialidad estatal, o hegemonía a largo plazo, sobre el desmontamiento de la patrimonialidad, colonialidad y centralismo territorial del Estado. Ellas optaron por la primera opción, por la seguridad a corto plazo y la defensa de su origen colonial-patrimonial, y con eso imposibilitaron su conversión en clase moderna y dirigente. Con el tiempo, les tocó a las clases subalternas, en la resistencia a las relaciones de dominación colonial-patrimonial, visibilizar las fallas estructurales y tectónicas del Estado, que eran las que sostenían esa dominación: la exclusión colonial (la colonialidad del Estado); la expropiación privada de los bienes públicos (la patrimonialidad del Estado); la discriminación territorial en el uso de las arcas públicas (la concentración burocrático-territorial del Estado).
De esta manera, la resistencia a las estructuras de dominación estatal fue simultáneamente la visibilización de las fallas estructurales de la formación del Estado, de su apariencia, de su divorcio con la sociedad y su debilidad política. Por ello la tarea de la revolución del Estado, de su ampliación social, de su democratización y su fortalecimiento institucional, no podía venir del lado de las clases dominantes. Había una imposibilidad histórica, de conocimiento, pues su comprensión y superación hubieran significado la autodisolución de la base material de las clases dominantes. Sólo unas clases indígenas-populares que no tenían ningún privilegio a preservar en esa formación del Estado patrimonial-colonial podían plantearse el conocimiento de estas fallas tectónicas del Estado. Y sólo unas clases que vivieran esas fallas tectónicas (colonialidad, patrimonialidad y centralismo territorial estatales) como dominación, exclusión, agobio e infortunio, podían plantearse la superación real de esas fallas.
Y así fue. La nueva Constitución Política del Estado no sólo es la consagración legal e institucional de una nueva correlación de fuerzas sociales en el Estado y de un nuevo bloque de poder histórico; es, a la vez, por la naturaleza clasista y cultural del bloque de poder constituyente nacional-popular, el proyecto político-material de resolución real, de superación de esas fallas tectónicas de larga data que hicieron del Estado boliviano un Estado aparente, sin hegemonía histórica ni óptimo orgánico con la sociedad civil. A su modo, cada uno de los agudos estudios que están presentes en este libro,* ya sea sobre el régimen de garantías, el sistema de derechos y la arquitectura institucional contenidos en la nueva Constitución, permiten entender los distintitos modos de producción de la nueva composición social plena del Estado y de la base material de la hegemonía política en Bolivia.
Las antiguas clases dominantes no pudieron ser hegemónicas porque no podían integrar en el Estado ni liderizar a la sociedad civil-extendida. Y no lo pudieron hacer porque ello hubiera supuesto la extinción de su naturaleza de clase dominante (colonial-patrimonial), obligarse a cambiar y a construir una nueva base de su dominación política, económica y cultural, lo que no estaban dispuestas a hacer. Así, si algo ancló a Bolivia en la colonialidad patrimonial del siglo xviii fueron sus clases dominantes, hasta que tuvieron que ser desplazadas del poder en 2005. Y si algo es fuente de renovación y modernización estructural de la formación estatal boliviana son sus clases plebeyas y naciones indígenas.
Pero el que sean las clases populares y naciones indígenas las que asuman el reto, por necesidad material, emancipación política y convicción cultural, de la construcción de un óptimo orgánico entre Estado y sociedad (composición social ampliada del Estado) y la construcción de una hegemonía histórica (nuevo núcleo articulador del Estado), tiene su carga y sus efectos prácticos en lo que debemos entender por modernidad estatal y por naturaleza del Estado.
Claro, y es que por la naturaleza social de la materialidad actuante y masiva de las clases populares y naciones indígenas, sus acciones en el Estado, su devenir Estado, en tanto se mantenga su movilización política colectiva, sólo puede construir Estado democratizando, socializando y universalizando la decisión y la gestión de lo público, esto es, todo lo contrario de la monopolización de lo público que caracteriza a los estados modernos.
Igualmente, las clases plebeyas sólo pueden ampliar derechos en el Estado y ampliar la base material de los bienes públicamente usufructuados, si socializan crecientemente esos bienes públicos en vez de privatizarlos o apropiarlos en pocas manos, como sucede en los estados contemporáneos. La modernización estatal, hecha de la mano de las clases populares y naciones indígenas, es pues otro tipo de modernidad diferente a las hasta ahora conocidas. Si bien buscan construir un óptimo orgánico entre Estado y sociedad, por fuerza de su condición clasista y nacional, lo hacen no como ensamble de dos componentes disociados (Estado y sociedad), sino como disolución creciente de lo político (el Estado-gobierno de Gramsci) en la sociedad civil-ampliada que deviene simultáneamente en sociedad política.
Por ello, la “modernización” del Estado a cargo de las clases nacionales-populares, en perspectiva histórica, sólo puede realizarse como creciente disolución del Estado monopolio-coerción (el Estado-gobierno) y una creciente expansión y democratización del Estado-gestión y del Estado-decisión en la sociedad civil y de la sociedad civil en el Estado. ¿Acaso, en el horizonte, eso no es la producción democrática del socialismo, entendido como radicalización y socialización de la democracia en todos los terrenos de la vida, incluido la economía? Vistas así las cosas, el concepto gramsciano de Estado integral, como suma entre una relación óptima entre sociedad civil y Estado político, más la construcción de la hegemonía histórica de las clases conducentes de la sociedad, tiene una variante. Cuando el Estado integral lo realizan las clases sociales laboriosas y autoorganizadas de la sociedad civil es el tránsito largo pero posible a una naturaleza social del Estado al que los clásicos del marxismo le llamaron socialismo.
La nueva Constitución Política del Estado es el programa de toda una generación para un Estado integral post neoliberal. Y en el horizonte a largo plazo, determinar si a la vez es el tránsito hacia una sociedad post-capitalista dependerá de la vitalidad, de las luchas y de la cohesión de las clases laboriosas y naciones indígenas.
* Vicepresidente Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia.
http://www.institutoprisma.org/joomla/images/NC/nueva%20cronica%2057.pdf
Chile: un gabinete “de clase mundial” para un país desigual…
ALONSO BARROS, Abogado y Antropólogo. Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo Universidad Católica del Norte. http://www.ucn.cl
Las estadísticas del Panorama Social de América Latina, elaborado por la CEPAL en el año 2009, permiten remontar la extrema desigualdad en Chile a la sociedad de castas colonial. Ésta se aprecia en los prejuicios racializados y de clase que caracterizan la historia mental chilena, remontada magistralmente por Óscar Contardo en su “Siúticos”, como una de morenos acomplejados con aspiraciones sociales rubias.
El gabinete de Piñera corresponde a esta cromatografía social que por desgracia estratifica también el resto de América Latina: mientras más moreno, más pobre. Cabe precisar que en Chile, semejantes prejuicios excluyentes se basan más en criterios de apellido que de tono de piel (hay morenos millonarios, lo que no equivale a decir movilidad social).
Siendo Chile un país mestizo, es notable que estemos en presencia del gabinete con mayor número de apellidos europeos recientes, en la Historia de Chile -y si me apuran un poco, el más rubio (algunas oxigenadas): Hinzpeter, Kast, von Baer, Schmidt, Fontaine, Larroulet, Parot, Ravinet, Solminihac, Golborne, Rainieri. Sin duda que esto refleja la excelente capacidad de integración de nuestro país… cuando se trata de personas de origen europeo o blancas. Es evidente que Piñera no tomó en cuenta los criterios de representatividad y diversidad al nombrarlos, salvo, tal vez, en el caso de von Baer, claramente vinculada a círculos regionales anti-mapuches.
La composición del gabinete encarna, ingenuamente, las discriminaciones de edad, de género, raciales o de clase que atentan históricamente contra la democracia propietaria en el país, y que tanto dividen a los chilenos en cuanto a sus oportunidades educativas, laborales y de ingresos. Uno de los problemas de nuestro país dice relación, precisamente, con el sentido de superioridad de casta que muchos de sus líderes consideran como “natural” cuando no lo atribuyen a una suerte de programa social divino como el que se imparte en la Universidad Católica de Chile (la mayor formadora del gabinete).
Un gabinete como el nombrado por Piñera no es incluyente ni diverso. Sus miembros no han conocido en carne propia lo que es la marginación, la exclusión, la cesantía, la injusticia, el miedo a quedar en la calle -con hambre y enfermo-, la censura, el racismo, la tortura, la humillación de tener que recibir un sueldo menor por tener piel morena o apellido mapuche, o aymara, o simplemente a no tener voz alguna en nuestro mundo político cruzado de intereses venales. Y eso condiciona a sus miembros, como para no entender -peor, para negar interesadamente- la discriminación y el abuso de poder sistemático cuando se trata, por ejemplo, de acceder a un medio ambiente libre de contaminación, o a las riquezas derivadas de la explotación de recursos naturales, por nombrar solo un par de área críticas.
Visto así, el nuevo gabinete es parte del problema, no de la solución: su accionar ahondará las diferencias de clase y raza hacia una nueva espiral de violencia civil y esto será producto de la ceguera prepotente de los que están demasiado acostumbrados a mandar, sin escuchar.
No trato aquí de revivir las odiosidades de clase en clave marxista, o de prejuzgar y denostar a personas por sus fenotipos y pigmentos; todo lo contrario, quisiera que en Chile no hubiera “rotos”, “flaites”, “indios”, “cholos” o “cuicos” como en las bocas despreciativas de demasiada gente, sino que ciudadanos satisfechos con su representación política. Si se trata de enfrentar los verdaderos problemas que dividen a los chilenos, resulta penoso constatar que existiendo gente tan productiva, capaz e inteligente en Chile y sus regiones, sólo se haya encontrado a gente ABC1 para tomar las riendas del Estado. Un gabinete de clase mundial.
EL MOSTRADOR.CL
EE.UU: el nuevo conservadurismo radical…
El movimiento conservador en desarrollo en los últimos meses en Estados Unidos rompe los moldes del republicanismo tradicional y evoca el carácter racista, nacionalista y fanático del fascismo
ANTONIO CAÑO - Washington – 12/02/2010
Si alguien cree que el tándem Bush-Cheney es la versión más extrema del conservadurismo norteamericano, es posible que pronto compruebe que está en un error. El movimiento conservador en desarrollo en los últimos meses en Estados Unidos, alimentado por el rencor de una clase media empobrecida y por la ambición de una nueva clase política post-partidista, rompe los moldes del republicanismo tradicional y evoca el carácter racista, nacionalista y fanático del fascismo. Por ahora, sólo le falta el ingrediente de la violencia.
La última señal de alarma ha sido la reciente reunión de los Tea Party en Nashville (Tennessee) y el discurso de su líder más visible, Sarah Palin, que llevó el populismo hasta el grado de elogiar la ignorancia como muestra de autenticidad y de destacar como la mayor cualidad política de Scott Brown, el recientemente elegido senador por Massachusetts, el hecho de ser "simplemente un hombre con una camioneta".
Palin es aclamada por sus seguidores por la sencillez de su expediente académico, una simple graduación de periodismo por la modesta Universidad de Wyoming, frente a los títulos de Ivy League que acumula Barack Obama en Columbia y Harvard. El propio Brown ganó adeptos por la virilidad abiertamente exhibida en la revista Cosmopolitan, frente al refinamiento pudoroso de los políticos tradicionales.
La nación de los Tea Party se presenta, en efecto, convencida de haber puesto en marcha una revolución contra la oligarquía de Washington, similar a la que en el siglo XVIII expulsó a los colonialistas británicos. De repente, los republicanos con más pedigrí están en peligro ante esta oleada. El gobernador de Florida, Charlie Crist, un moderado que el año pasado gozaba de un 70% de popularidad, se ve hoy superado en las encuestas por un desconocido joven ultra religioso llamado Marco Rubio. Hasta John McCain, el indiscutible virrey de Arizona, está hoy seriamente amenazado por J. D. Hayworth, un charlatán de una radio local que, en definición de The New York Times, "cada día ataca, y no siempre por este orden, la inmigración ilegal, la pérdida de patriotismo en el país y todo lo que hace Obama".
Todas las mañanas surge entre las filas del Tea Party algún desconocido que en media hora de la demagogia más radical gana diez puntos en las encuestas. "El movimiento está madurando", afirma Judson Phillips, uno de los fundadores de este fenómeno, "las manifestaciones estaban bien para el año pasado, este año hay que cambiar las cosas, este año tenemos que ganar".
¿Ganar qué? ¿Para conducir al país hacia donde? Algunos conservadores moderados y cultos, como Peggy Noonan o David Brooks, aseguran que no hay nada que temer, que estos son grupos enraizados en las tradiciones libertarias de Estados Unidos y que su contribución servirá para dinamizar la vida política del país.
Es posible. Ciertamente, la hostilidad que este movimiento manifiesta hacia Obama no se aleja mucho de la que izquierda exhibió contra Bush -hay que recordar las menciones a su adicción al alcohol o su supuesta indigencia intelectual- y tiene cabida perfectamente, por tanto, en el juego de la democracia. Además, se trata aún de un movimiento muy incipiente. Una encuesta publicada hoy muestra que un 34% de los norteamericanos no ha oído hablar de los Tea Party y que sólo el 18% los apoya.
Pero, desde la óptica europea, ese 18% es mucho y lo que defienden suena peligrosamente excéntrico. Uno de los oradores en Nashville sostuvo con convicción que "está mejor documentado el nacimiento de Cristo que el de Obama". "Es africano", gritó una mujer entre la audiencia. Detrás de esta campaña que le niega a Obama su ciudadanía norteamericana se esconde el rechazo a su legitimidad como presidente.
Nadie habla en EE UU del ingrediente racista de esa campaña. Para los que apoyan a Obama puede parecer ventajista acudir al grito de ¡racismo! cada vez que se le critica. Sus enemigos, por supuesto, no reconocen ese pecado, por mucho que en la reunión de Nashville se escuchara sólo una voz negra, obviamente exhibida para ocultar el carácter puramente blanco del movimiento.
Este nuevo conservadurismo recoge mucha de la frustración del hombre blanco acumulada desde la liberación femenina, los derechos civiles, de todas las leyes para la igualdad que le han ido restando poder al sector de la sociedad eternamente dominante. Ese hombre blanco que tampoco se ha visto favorecido por los buenos contactos, las amistades útiles, el dinero fácil, y que ha ido engrosando durante las últimas décadas una clase media, que fue orgullo de la nación en los años cincuenta, pero que ha sido despiadadamente maltratada por la última revolución tecnológica y la reciente crisis económica.
Esa clase media blanca herida dispara contra lo que tiene más cerca: los inmigrantes, las minorías raciales, los dirigentes políticos. Intenta reducir la competencia, que considera injusta, y pretende que Estados Unidos sea sólo para los verdaderos americanos. Busca la salvación en nuevas doctrinas, y atiende la voz maternal de Palin y los alaridos patriotas de los locutores radiofónicos. Glenn Beck o Rush Limbaugh se convierten, así, en los Walter Cronkite de los nuevos tiempos.
Los conservadores norteamericanos no creen que haya ningún peligro. Confían ciegamente en la fuerza integradora de esta democracia y en su indestructible capacidad de contener cualquier amenaza. Pero desde una óptica europea, esa combinación de demagogia, racismo, nacionalismo y xenofobia, enarbolada por una clase media herida y agitada, es una receta muy conocida y todavía temida. Es verdad que el nuevo movimiento conservador norteamericano hace gala de su defensa de la libertad y no parece aún compatible con un Gobierno que no garantizase el respeto al individuo. Pero el aroma de Nashville siembra dudas, trae malas sensaciones, asusta.
EL PAIS.COM
Chile: redes y relaciones del nuevo bloque en el poder…
Las redes de amistad y negocios del gabinete de Sebastián Piñera
Por Mónica González, CIPER | 10 de Febrero de 2010

Se toparon en los pasillos de la UC, iniciaron sus carreras en el departamento de Estudios del Grupo Cruzat y volvieron a las aulas en Chicago o Harvard. Se reencontraron en el exclusivo mundo chileno de los negocios, donde afianzaron amistades y ganaron millones al alero de los grandes grupos económicos. El alumno más aventajado los llevó al gobierno. Son los mismos de siempre, ahora en la cima del poder político.
Explorar en la historia de los ministros escogidos por Sebastián Piñera da nuevas señales sobre la convicción que se impuso en el proceso de elección. Una red invisible y cómplice y una historia común que atraviesa los últimos 30 años los une. Y no menos importante, ninguno de ellos heredó fortuna. La mayoría son profesionales de éxito que han acumulado cuantioso patrimonio colocando talento y agudeza en los negocios y en las mesas de dinero al servicio de los grandes grupos económicos. De la misma forma en que Piñera inició su conversión en millonario.
En el vértice de esta red se ubican los titulares de dos de las carteras clave de Sebastián Piñera: Hacienda y Cancillería. Felipe Larraín Bascuñán (51 años) y Alfredo Moreno Charme (48 años) son amigos de antigua data. Para ser más exactos desde 1976, cuando el futuro ministro de Hacienda ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica (UC). En ese momento, el nuevo canciller estudiaba desde hacía dos años ingeniería civil en la misma UC, pero su atracción irresistible por la economía lo hizo tomar cursos en esa facultad.
En esas aulas se hicieron amigos, formando un grupo de estudios el que también integraba Fernando Coloma, ex presidente de Canal 13 TV y director de la Bolsa Electrónica, quien integró el grupo Tantauco y figuró hasta última hora como posible miembro del gabinete.
A fines de los ’70, el grupo tuvo su primera oferta laboral. El Grupo Cruzat, uno de los más importantes de la época, había formado en el Departamento de Estudios de Forestal S.A. un verdadero motor reclutador de los más brillantes egresados de Economía de la UC. Moreno aceptó. También lo hicieron sus dos mejores amigos de facultad: Juan Bilbao y Francisco Pérez Mackenna.
Fue al alero del Grupo Cruzat que los caminos de Moreno Charme y el futuro ministro de Economía Juan Andrés Fontaine (55 años), se juntaron. El segundo acababa de llegar de la Escuela de Chicago. Había egresado en 1975 de Economía de la UC, titulándose con una novedosa tesis sobre macroeconomía y mercado laboral para luego partir a Chicago a realizar un post grado donde encontraría a Cristián Larroulet (56 años) y Joaquín Lavín (56 años), los nuevos ministros de la secretaría general de la Presidencia y Educación.
En un ambiente ajeno y lejos de responsabilidades locales, los lazos de confianza del trío y sus respectivas esposas se afianzaron y perduraron.
Del mítico semillero de Manuel Cruzat, donde Moreno y Fontaine harían escuela, hubo otros economistas que salieron a romper lo que hasta entonces se conocía como el inmutable mapa de los poderosos grupos económicos criollos. Entre ellos destaca Sebastián Piñera, Carlos Alberto “Choclo” Délano y su actual socio del grupo Penta, Carlos Eugenio Lavín.
También están los que se incorporarían al régimen militar para romper otros esquemas, como el hermano del presidente electo y su contendor de siempre, José Piñera. Su Plan Laboral y la reforma que creó la previsión privada (AFP) a principios de los ’80, hasta hoy son motivo de aguda polémica.
No sería la última vez que el grupo profundizaría y disputaría por sus habilidades en los negocios y las recetas para innovar en el modelo neoliberal desde la academia. Competitivos y buenos negociadores, se harían rápidamente un espacio en el selecto mundo empresarial chileno.
Piñera boys
Alfredo Moreno no se ancló en el semillero de Cruzat. Le faltaba un paso importante. Poco después partiría a la Escuela de Chicago, un MBA obligatorio entonces para los más brillantes que querían incursionar en el mundo del poder y las finanzas en Chile, donde los Chicago Boys impartían sus reglas sin contrapeso.
En paralelo, Felipe Larraín, el mejor egresado de su promoción, optaría en 1981 por un doctorado en Harvard, el mismo derrotero de Sebastián Piñera.
Su opción le rindió frutos. En 1998 se convirtió en profesor visitante en Harvard. A su regreso siguió ligado a la academia en la UC y desde 1994 es director de varias empresas. Ha sido asesor del FMI y de varios gobiernos, Colombia, México y Ecuador, entre otros. Viña Quintay es su incursión empresarial. Su socio, uno de sus grandes amigos, el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y futuro ministro de Transporte, Felipe Morandé (54 años).
Cuando Moreno regresó a Chile, ya nada era igual. Los efectos devastadores de la aguda crisis económica se hacían sentir por doquier. Hizo clases en la UC para cumplir el compromiso contraído con el pago de su MBA en Chicago y formó una consultora con sus ex compañeros de Economía y Chicago: Juan Bilbao, actual dueño de parte accionaria importante del Consorcio Financiero y Francisco Pérez Mackenna, principal ejecutivo del holding del Grupo Luksic.
Entre sus clientes estuvo el Citicorp del cual era gerente Sebastián Piñera, el primer banco de inversiones en Chile. Manuel Cruzat tenía el 40% de su propiedad a través del Banco de Santiago y fue él quien propuso a Piñera para el cargo ejecutivo. Piñera no lo olvidaría. Acababa de ser despedido del Banco de Talca.
Moreno y Piñera volvieron a encontrarse. Y la sintonía se hizo fina cuando Moreno se topó en Citicorp con el más antiguo socio de Piñera y su mejor amigo: José Cox Donoso. Ambos son ignacianos.
A Piñera le gustó el desempeño del trío de consultores. Y les ofreció trabajo. Bilbao y Pérez Mackenna aceptaron. Moreno Charme optó por regresar al grupo Cruzat, pero ya no existía el pujante conglomerado empresarial. Se puso a la cabeza de su área de empresas de comunicaciones en quiebra e intervenida.
A mediados de los ‘80, la amistad de Moreno y Felipe Larraín cobró nuevos bríos cuando el último le pidió que ayudara a su padre, Vicente Larraín, quien en nombre del Patronato de la Infancia, accionista minoritario del intervenido Banco de Chile, libraba una dura batalla para no perder sus activos. Así lo consigna la revista Capital en febrero de 2005. Su gestión fue brillante y dejó a Felipe Larraín endeudado de por vida con Moreno Charme.
Su rol en ese episodio convirtió al futuro canciller en director del Banco de Chile. Y reforzó su vieja amistad con Carlos Alberto “Choclo” Délano, cuando ambos se transformaron en socios de dicha entidad. Al punto que cuando Délano y Carlos Eugenio Lavín decidieron volver a la banca, Moreno se convirtió en accionista y vicepresidente del Banco Penta. Una relación que lo conectó al grupo más íntimo de Piñera, del cual forma parte Délano.
El círculo de amistades en el gabinete de Piñera se estrecha con otro de los escogidos. Porque Moreno también es muy amigo de Joaquín Lavín, con quien comparten no sólo su formación en Chicago sino la amistad de Carlos Alberto Délano, quien es socio del nuevo ministro de Educación y de Cristián Larroulet en la Universidad del Desarrollo.
Casi todos los integrantes del semillero de Manuel Cruzat reconocen que fue él mismo quien los reclutó siendo profesor de Economía de la UC. Y también que trabajar con él fue una de las experiencias que los marcó en su vida profesional. “Lo que nosotros hicimos fue repetir lo que nos había enseñado Manuel Cruzat”, confesó Carlos Eugenio Lavín en la revista de Economía de la Universidad Católica.
Según una nota de La Tercera, el presidente electo se refiere a Cruzat como “el profe”. Su amigo de la infancia, el empresario Fabio Valdés, cuñado de Cruzat, fue el intermediario de un aporte de US$24 millones que le dio oxígeno a su holding CB y que salió de los bolsillos de Piñera y Andrés Navarro.
Pero lo que mejor grafica la impronta de Cruzat es que el primer gabinete del empresario que hoy se sitúa entre los 20 millonarios más poderosos del mundo lleva el sello que hace más de dos década dejó Manuel Cruzat.
Las empresas toman el control de la democracia de EEUU…
El 21 de enero de 2010 quedará registrado como un día oscuro en la historia de la democracia de Estados Unidos y su declive. Ese día, la Corte Suprema dictaminó que el Gobierno no puede prohibir que las compañías hagan aportaciones económicas en las elecciones.
La decisión afecta profundamente a la política gubernamental, tanto en el plano interno como en el internacional, y anuncia incluso mayores conquistas de las corporaciones sobre el sistema político de EEUU. Para los editores de The New York Times, el fallo "golpea el corazón mismo de la democracia" al haber "facilitado el camino para que las corporaciones empleen sus vastos tesoros para inundar [con dinero] las elecciones e intimidar a los funcionarios elegidos para que obedezcan sus dictados".
La Corte estuvo dividida, cinco contra cuatro. A los cuatro jueces reaccionarios (engañosamente llamados conservadores), se les sumó el magistrado Anthony M. Kennedy. El magistrado presidente, John G. Roberts Jr., tomó un caso que se podía haber resuelto fácilmente sobre bases más limitadas y maniobró en la Corte con el fin de hacer aprobar un dictamen de gran alcance que revierte un siglo de restricciones a las contribuciones de las empresas en las campañas federales.
Ahora, los gerentes de las compañías podrán, de hecho, comprar directamente comicios, eludiendo vías indirectas más complejas. Es bien sabido que las contribuciones empresariales, en ocasiones envueltas en paquetes complejos, pueden inclinar la balanza en las elecciones y, así, dirigir la política. La Corte acaba de entregar mucho más poder a ese pequeño sector de la población que domina la economía.
La Teoría de inversiones de política, del economista político Thomas Ferguson, ha constituido durante mucho tiempo un exitoso pronóstico de la política gubernamental. La teoría interpreta las elecciones como ocasiones en las que segmentos del poder del sector privado se unen para invertir en el control del Estado. La decisión del 21 de enero refuerza los medios para socavar la democracia funcional.
El trasfondo es revelador. En su disensión, el juez John Paul Stevens admitió que "desde hace tiempo se ha sostenido que las corporaciones están amparadas por la Primera Enmienda [la garantía constitucional de la libertad de expresión, que incluye el derecho a apoyar a candidatos políticos]".
A principios del siglo XX, teóricos legales y tribunales implementaron un fallo de la Corte de 1886 mediante el cual las corporaciones -esas "entidades colectivistas legales"- debían tener los mismos derechos que las personas de carne y hueso. Este ataque al liberalismo clásico fue condenado con rotundidad por la especie en extinción de los conservadores. Christopher G. Tiedeman describió el principio como "una amenaza a la libertad del individuo y a la estabilidad de los estados americanos como gobiernos populares".
En su trabajo de historia sobre la ley, Morton Horwitz escribe que el concepto de personalidad corporativa evolucionó a la par que el desplazamiento del poder de los accionistas hacia los gerentes y, finalmente, condujo a la doctrina de que "los poderes de la mesa directiva son idénticos a los poderes de la corporación". En años posteriores, los derechos corporativos se expandieron mucho más allá que los de las personas, particularmente mediante los mal llamados "acuerdos de libre comercio". Bajo esos acuerdos, por ejemplo, si General Motors establece una planta en México, puede exigir ser tratada igual que una empresa mexicana (trato nacional), a diferencia de un mexicano de carne y hueso que pretendiera en Nueva York un trato nacional o, incluso, los mínimos derechos humanos.
Rivales del Gobierno
Hace un siglo, Woodrow Wilson, en aquel entonces un académico, describió un Estados Unidos en el que "grupos comparativamente pequeños de hombres", gerentes corporativos, "ejercen un poder y control sobre la riqueza y las operaciones de negocios del país", convirtiéndose en "rivales del propio Gobierno". En realidad, esos grupos pequeños se han convertido cada vez más en los amos del Gobierno. La Corte Suprema les da ahora un alcance aún mayor.
El fallo de 21 de enero llegó tres días después de otra victoria para la riqueza y el poder: la elección del candidato republicano Scott Brown para reemplazar al finado senador Edward M. Kennedy, el león liberal de Massachusetts.
La elección de Brown fue presentada como una "rebelión populista" contra los elitistas liberales que manejan el Gobierno. Los datos de la votación revelan una historia diferente. Una asistencia alta de votantes de los suburbios ricos y baja en las áreas urbanas demócratas contribuyeron a la victoria de Brown. "Un 55% de los votantes republicanos dijo estar muy interesado en la elección, en comparación con un 38% de los demócratas", según la encuesta de The Wall Street Journal/NBC. De manera que los resultados fueron, en realidad, una revuelta contra las políticas del presidente Obama: para los ricos, no estaba haciendo lo suficiente para enriquecerlos aún más, en tanto que para los sectores pobres estaba haciendo demasiado en favor de los poderosos.
La ira popular es perfectamente comprensible, dado que los bancos están prosperando gracias a los rescates, mientras que el desempleo se ha elevado al 10%. En el sector de la manufactura, uno de cada seis está sin trabajo: un desempleo en el nivel de la Gran Depresión. Con la financialización creciente de la economía y el desplome en la industria productiva, las perspectivas de recuperar los tipos de empleo que se perdieron son sombrías.
La salud pública
Brown se presentó como el voto 41 contra el programa de salud pública; esto es, el voto que podría socavar el dominio demócrata en el Senado de EEUU.
El programa de atención médica de Obama fue, en efecto, un factor en la elección de Massachusetts. Los titulares están en lo correcto cuando informan de que el público se está volviendo contra el programa. Las cifras de la encuesta explican por qué: porque la iniciativa no llega lo suficientemente lejos. El sondeo de The Wall Street Journal/NBC reveló que la mayoría de los votantes desaprueba el manejo del sistema de salud tanto por los republicanos como por Obama.
Estas cifras están en la línea de otras encuestas nacionales recientes. La opción pública de la salud es apoyada por el 56% de los encuestados y el acceso a Medicare a los 55 años de edad, por el 64%; pero ambas iniciativas fueron abandonadas. Un 85% opina que el Gobierno debería tener el derecho de negociar los precios de los medicamentos, como en otros países; sin embargo, Obama garantizó a las grandes industrias farmacéuticas que no elegirá esa opción.
Amplias mayorías de ciudadanos están a favor del recorte de costes, lo que tiene sentido: el coste per cápita en EEUU por atención médica es aproximadamente el doble que en otros países industrializados y los resultados en términos de salud están en el extremo inferior.
Pero el recorte no puede ser emprendido seriamente cuando se trata con gran generosidad a las compañías farmacéuticas y el sistema de salud está en manos de aseguradores privados prácticamente sin regulación -un sistema costoso, peculiar de EEUU-.
El fallo del 21 de enero eleva nuevas e importantes barreras para superar la grave crisis del cuidado de la salud o para afrontar asuntos tan críticos como las inminentes crisis ambiental y energética. La brecha entre la opinión pública y la política pública es cada vez mayor. Y el daño a la democracia estadounidense es tan grande que difícilmente se puede exagerar.
Fuente: http://www.publico.es/internacional/292370/empresas/toman/democracia/eeuu
S. Piñera y su imperio económico y empresarial…
La historia detrás de los millones de uno de los hombres más ricos de Chile
PiñeraCorp: el entramado de empresas detrás del candidato de la derecha

Lan Chile, Chilevisión y Colo-Colo son las más conocidas, pero las fichas las tiene diversificadas en sociedades donde incluso figuran su mujer y sus hijos. El siguiente es un extracto del capítulo de Piñera que aparece en el libro de la Premio Nacional de Periodismo María Olivia Mönckeberg “Los Magnates de la prensa”, de editorial Debate, que publica en exclusiva El Mostrador. Es una exhaustiva investigación sobre la concentración de la propiedad de los medios en Chile.
por El Mostrador
“Desde fines de los noventa puso el pie en el acelerador de sus negocios, haciendo apuestas diversas y exitosas que le permitieron transformarse en uno de los hombres más ricos de Chile en corto tiempo”.
“Acumuló una fortuna estimada entre 1.500 y 2.000 millones de dólares, pero el dueño de la Línea Aérea Nacional, LAN Chile y del Canal Chilevisión —entre otras pertenencias— tiene un horizonte en su vida que trasciende la conducción de sus empresas. Desde que en enero de 2006 Michelle Bachelet, la primera mujer que llegó a la Presidencia de Chile, lo derrotó en la segunda vuelta electoral, no ha descansado en su intento por alcanzar la meta que se ha impuesto: aterrizar en La Moneda”.
“Si logra triunfar en la larga y frenética carrera por cruzarse la banda presidencial sería el primer representante de la derecha electo en las urnas, desde que hace ya más de cincuenta años, Jorge Alessandri Rodríguez se impuso en septiembre de 1958, con un 31,6 por ciento de los votos, sobre el socialista Salvador Allende Gossens, quien obtuvo casi un 29 por ciento”.
“El problema para Sebastián Piñera es que adquirir una empresa o hacer una operación en la Bolsa de Comercio no es lo mismo que conquistar el voto popular de un país donde la desigualdad social y económica es uno de los más agudos problemas. Y donde aún está viva en la memoria la dictadura en la que participaron activamente quienes hoy lo respaldan. Aunque muchos de ellos prefieran olvidarlo”.
“Aunque ha reiterado que le fascina el mundo universitario, lo suyo han sido las inversiones de corto, mediano y largo plazo. Algunos lo califican de «especulador», más que de empresario. Lo cierto es que en el manejo del dinero ha desarrollado una notable destreza para comprar barato y vender caro, y para entrar y salir obteniendo el máximo de utilidades”.
“Ese «ojo» es lo que explica en parte que haya hecho una monumental fortuna en sólo dos décadas. Lo han ayudado en su aventura los nutridos lazos y redes económicas tejidas desde que egresó de la universidad. Cubren una amplia gama de relaciones, tan variada como la de los ámbitos productivos y de servicios, en los que ha ido haciendo sus «posturas» en la seguidilla de apuestas que le han permitido multiplicar su patrimonio hasta cifras que cuesta imaginar”.
“Sus padres distaban de ser los típicos «exponentes de la clase media » que el candidato inversionista ha pintado, pero es cierto que no heredó ni un peso de ellos. Y que mientras vivió en el hogar paterno, la tónica, como para la mayoría de los de su ambiente, era la austeridad”.
Chilevisión
“Tuvieron que pasar diez años antes de que Sebastián Piñera cumpliera su sueño del canal propio. En 1995, el magnate venezolano Gustavo Cisneros, cabeza del grupo Claxson, se le anticipó en la compra de Chilevisión. Finalmente, el 15 de abril de 2005, cuando Piñera estaba ya en campaña presidencial, llegó su hora en la televisión. Tras medio año de negociaciones con Cisneros, adquirió el ciento por ciento de las acciones del ex canal de la Universidad de Chile. Pagó al grupo venezolano 24 millones de dólares. En esta ocasión, Piñera le ganó la mano a Agustín Edwards, otro de los interesados”.
En el directorio de Axxion permanecieron los hijos del candidato: Sebastián, Magdalena y María Cecilia Piñera Morel; su socio José Cox Donoso, y los ingenieros comerciales Nicolás Noguera Correa y Santiago Valdés Gutiérrez, de la nueva generación de Piñera boys”.
“La gerencia general de Chilevisión se la entregó a Ana María Délano Abbot, quien, pese a mantener un bajo perfil público, figura nada menos que como gerenta de Axxion, «el brazo armado» de Sebastián Piñera en sus operaciones bursátiles, durante los últimos años”.
“Ana María Délano desempeña cargos de máxima confianza en todo el entramado de sociedades del candidato inversionista y fue la primera mujer del ex presidente de la Sofofa Felipe Lamarca, con quien tuvo cinco hijos”.
“En la presidencia de Red Televisión Chilevisión, Sebastián Piñera instaló por un tiempo a su hermana Magdalena y designó como directores a Juan Luis Rivera Palma, hasta ese momento gerente de Bancard y considerado su lugarteniente en esa época; al director ejecutivo Jaime de Aguirre; y a su cuñado Gustavo Valdés Valenzuela, casado con Magdalena. Con posterioridad integró también a su amigo de toda la vida Fabio Valdés Correa, cuñado de Manuel Cruzat Infante”.
“Con Jaime de Aguirre como director ejecutivo, quien se fue a Chilevisión —desde TVN— en el primer semestre de 2005, el canal cerró con utilidades por 3.104 millones de pesos. Al año siguiente subió su rating promedio y fue la estación con más ganancias al alcanzar dos mil millones de pesos. Según De Aguirre, se trata de una línea editorial apegada a las audiencias, que él mismo califica como «sin dios ni ley», en directa alusión a Canal 13 y TVN”.
“Como una manera de apaciguar las críticas, el candidato dio otra señal en mayo de 2009: nombró presidente de Chilevisión a Carlos Hurtado Ruiz-Tagle, ex ministro de Obras Públicas de Patricio Aylwin y cuñado del ex senador DC Andrés Zaldívar. Hurtado, quien en esa fecha ya era miembro del directorio, es ingeniero comercial, integra el directorio de Molymet y es consejero elegido de la Sofofa. Había estado a cargo de TVN entre 1994 y 1995”.
“La resistencia del candidato a vender el canal choca incluso con opiniones de algunos de sus cercanos. Hasta Carlos Hurtado, recién designado por Piñera, respondió así a una pregunta del periodista Juan Cristóbal Villalobos en La Tercera: «No es bueno que un Presidente sea dueño de un canal de televisión. Dado el poder de regulación que ejerce el Ejecutivo sobre una estación complicaría a un Presidente»”.
“Chilevisión fue calificada como «la nueva obsesión de Piñera» al iniciarse el siglo XXI y no ha sido para él una apuesta más, sino un proyecto de largo plazo. La compra de las instalaciones de la ex empresa textil Yarur en la avenida Pedro Montt 2354 —en el sector sur de Santiago, cercanas al Club Hípico y al Parque O’Higgins—, donde quiere levantar una especie de ciudadela dedicada a la televisión, es una demostración más de su concepción de este negocio”.
LAN Chile
“Como ha aparecido en más de una revista estadounidense, Sebastián Piñera es también dueño de una de las más grandes fortunas de América Latina. En términos de valores involucrados nada se compara al 27 por ciento de la Línea Aérea Nacional, LAN Chile, que representaría cerca de mil millones de dólares. La familia Cueto posee otro 27 por ciento y entre ellos tienen un pacto de accionistas que les permite controlar cómodamente la aerolínea”.
“Diversas estimaciones indican que la mitad del patrimonio de Piñera está constituido por sus acciones en LAN Airlines, como se llama ahora la compañía que opera en Chile, Argentina, Perú y Ecuador”.
“Hasta 1985, la LAN era propiedad del Estado de Chile: había sido creada en 1929 como Línea Aérea Nacional de Chile. Su privatización después de ser llevada a la quiebra por los administradores del régimen militar, más que un traspaso de activos —que ya no quedaban porque los gerentes de la época fueron vendiendo aviones sin reponerlos—, significó despojar al Estado de la posibilidad de contar con una línea área y dejó los «cielos libres» para la explotación de inversionistas privados. A la larga, Sebastián Piñera junto a Juan Cueto y su familia fueron los grandes beneficiados”.
“En un comienzo, Piñera entraba y salía del negocio de la aviación, de acuerdo a lo que su «intuición» o su «olfato» le aconsejaban. Esto le significó importantes utilidades para aquellos tiempos. Pero nada comparado con lo que vendría después”.
“Dos son los brazos a través de los cuales tiene presencia activa en LAN: Inversiones Axxion S.A. e Inversiones Santa Cecilia, las que suman más de un 26,3 por ciento de la propiedad de la aerolínea. Los dividendos de LAN obtenidos por los accionistas gracias a las utilidades del año 2008 ascendieron a 105 mil millones de dólares, de acuerdo al informe entregado por la empresa a la Superintendencia de Valores y Seguros”.
“Una cuarta parte de ese total representa una suma superior a los 26 millones de dólares en un solo año: más de dos millones de dólares al mes serían entonces para Piñera, señora e hijos. Eso equivale a unos 1.300 millones de pesos al mes. La cifra marca un abrupto contraste con el promedio de cuatrocientos mil pesos al mes de los sueldos en Chile. O con los 170 mil pesos del salario mínimo hasta mediados de 2009”.
“Hasta abril de 2009 Axxion era en un 99,9 por ciento de Inversiones Santa Cecilia, pero ya en el informe de junio de la Superintendencia de Valores y Seguros figura como principal accionista Celfin Capital, una de las entidades administradoras de parte del patrimonio de Piñera. No obstante, en el directorio de Axxion permanecieron los hijos del candidato: Sebastián, Magdalena y María Cecilia Piñera Morel; su socio José Cox Donoso, y los ingenieros comerciales Nicolás Noguera Correa y Santiago Valdés Gutiérrez, de la nueva generación de Piñera boys”.
Colo-Colo
“A Blanco y Negro llegó en agosto de 2007, en un momento de baja en la Bolsa, e ingresó en su propiedad a través de Bancard. Alcanzó a tener más del 13 por ciento. En esa época declaró que estaba en un «claro proceso de desinversión en las empresas tradicionales», pero afirmó que se mantendría en «algunas compañías o proyectos que son distintos y para mí muy especiales y de los cuales mi intención es no desprenderme y seguiré muy comprometido»”.
“Esta vinculación entre política y negocios ha puesto desde hace años a Piñera en el foco de la atención. Y ha sido protagonista de sucesos polémicos como consecuencia de sus operaciones financieras. Una de esas historias ocurrió en 1997 después del caso Yuraszeck, cuando vendió acciones de las Chispitas a Endesa España y obtuvo un buen precio para él, tras haber enjuiciado al entonces zar de la electricidad por una maniobra semejante”.
“En 2006 calificó como «un error de cálculo» la adquisición de tres millones de acciones de LAN, el 24 de julio de ese año. Sólo un día antes se habían dado a conocer los positivos estados financieros de la aerolínea. El «error» le costó una multa de 360 millones de pesos impuesta por la Superintendencia de Valores y Seguros. Aunque anunció que recurriría a la justicia, no lo hizo. Pero no le habría ido bien, porque el juez del 27º Juzgado Civil, Javier Torres, falló en contra de su socio Juan Cueto, ratificando la posición de la Superintendencia, como informó el diario electrónico El Mostrador en enero de 2009”.
“«Lo que quiero es arrancar de FASA», afirmó el 27 de marzo de 2009, en el noticiario Telenoche, de Canal 13, tras admitir que tenía acciones a través de Bancard y de Inversiones Santa Cecilia. Y señaló que se «desprendería» de esas inversiones cuanto antes. Tuvo que conformarse esta vez con recibir un valor depreciado por el efecto del escándalo: alrededor de 1.400 millones de pesos, lo que se traduce en unos dos millones y medio de dólares”.
“Cuando los empresarios chilenos recién se asombraban con las posibilidades que les podría brindar el mercado nacional en este campo, el hoy candidato era parte de un proyecto para sentar bases de un grupo de empresas directamente relacionadas con el medio digital y las telecomunicaciones”.
“De acuerdo a la descripción de la página institucional Chile.com —que se autodefine «El portal de todos los chilenos»—, ese grupo de empresas se ha expandido en el mercado de la telefonía, telecomunicaciones, infraestructura y soporte digital entre otros rubros. «Chile.com es la principal vitrina de las empresas para mostrarse dentro del país y hacia el exterior. Grandes marcas publicitan día a día sus productos y servicios en nuestro portal que cada día recibe más de trescientas mil visitas», declara”.
“Al recorrer las redes de amigos y socios de Sebastián Piñera se puede observar que los más cercanos provienen de Ingeniería Comercial y algunos de Ingeniería Civil de la Universidad Católica. Así sucede con sus brigadas juveniles de hoy, pero también con la mayoría de los amigos de su generación”.
“Entre ellos hay algunos que tuvieron un pasado de simpatía familiar o personal hacia la Democracia Cristiana, como el propio candidato, pero que optaron por el mundo de los negocios, y hoy practican y defienden el liberalismo de mercado a ultranza, como Andrés Navarro, el presidente de Sonda; o «liberales» que colaboraron con el primer gobierno de la Concertación, como José Gabriel Cox o el mismo Carlos Hurtado”.
“Pero también sus lazos son estrechos con algunos connotados hombres de derecha dura, entre ellos, Carlos Alberto Délano, Fabio Valdés Correa o el propio Manuel Cruzat Larraín, a quien en tiempos difíciles Piñera ha socorrido. También se cuentan entre sus amigos a otros hombres de la UDI como Ernesto Silva Bafalluy, el socio y rector de la Universidad del Desarrollo y ejecutivo del grupo Penta.”.
“Al analizar los «mandatos de administración discrecional» se descubre que no abarcan todos los bienes de los Piñera Morel, ya que muchas propiedades están a nombre de otras sociedades formadas por sus hijos que no figuran en estos documentos”.
“Después se aclaró que el fideicomiso «ciego» de abril que entregaron las sociedades de inversiones Santa Cecilia y Axxion se restringe a las inversiones en sociedades anónimas abiertas, es decir, a las que se transan en la Bolsa y tienen más exposición pública, lo que constituye sólo una parte de la fortuna de Piñera. Destacaron sus portavoces que en los mandatos se seguiría el criterio de vender las acciones de las empresas concesionarias u operadoras de servicios públicos, cuyos precios sean regulados. Sería el caso de las eléctricas o las de agua potable. También estarían sometidas a este criterio las que pudiera tener en AFP o isapres. Pero sobre las concesionarias de Obras Públicas en que mantiene capitales a través de CMB no hay aparentemente un mandato específico”.
“En otros casos como el de LAN —donde ejerce el control del 27 por ciento a través de Axxion y Santa Cecilia— o en el de Clínica Las Condes —donde era dueño de un 9,7 por ciento vía Bancard—, se trata de contratos especiales. El argumento para no vender es que tienen pactos de accionistas. Pero en el fondo son una suerte de anuncios «con elástico», ya que en ambos casos se habla de «propuestas de alternativas de venta» que pueden hacerse efectivas «antes del 11 de marzo de 2010». La explicación del sugerente plazo es simple: es el día en que si fuera elegido Presidente de la República tendría que asumir” .
El retorno de la derecha latinoamericana…
Por Immanuel Wallerstein
Algo extraño está ocurriendo en América latina. Las fuerzas de derecha en la región están emplazadas de tal modo que pueden desempeñarse mejor durante la presidencia de Barack Obama que durante los ocho años de George W. Bush. Este encabezaba un régimen de extrema derecha que no tenía ninguna simpatía por las fuerzas populares en América latina. Por el contrario, Obama encabeza un régimen centrista que intenta replicar la “política del buen vecino” que proclamara Franklin Roosevelt como forma de anunciar el fin de la intervención militar directa de Estados Unidos en América latina.
Durante la presidencia de Bush, el único intento serio de golpe de Estado con respaldo de Estados Unidos ocurrió en 2002 contra Hugo Chávez en Venezuela y tal asonada falló. Fue seguida de una serie de elecciones por toda América latina y el Caribe, donde los candidatos de centroizquierda ganaron en casi todos los casos. La culminación fue una reunión en 2008 en Brasil –a la que Estados Unidos no fue invitado y donde el presidente de Cuba, Raúl Castro, recibió trato de héroe virtual—.
Desde que Obama asumió la presidencia, se ha logrado perpetrar un golpe de Estado: en Honduras. Pese a la condena que expresó el mandatario, la política estadounidense ha sido ambigua y los líderes del golpe ganaron su apuesta de mantenerse en el poder hasta las próximas elecciones para presidente. Hace apenas muy poco, en Paraguay, el presidente católico de izquierda Fernando Lugo pudo evitar un golpe militar. Pero su vicepresidente, Federico Franco, de derecha, está maniobrando para obtener de un Parlamento nacional hostil a Lugo un golpe de Estado que asume la forma de un enjuiciamiento. Y los dientes militares se afilan en una serie de otros países.
Para entender esta aparente anomalía debemos mirar la política interna de Estados Unidos, y cómo afecta a su política exterior. El Partido Demócrata es la misma coalición amplia que siempre ha sido, pero el Partido Republicano se ha desplazado más a la derecha. Esto significa que los republicanos tienen una base menor. Lo lógico sería que esto significara bastantes problemas electorales. Pero, como lo estamos viendo, esto no funciona exactamente de ese modo.
Las fuerzas de la extrema derecha que dominan el Partido Republicano están muy motivadas y son bastante agresivas. Buscan purgar a todos y cada uno de los políticos republicanos a quienes consideren demasiado “moderados” e intentan forzar a los republicanos en el Congreso a una actitud negativa uniforme hacia todas y cada una de las cosas que proponga el Partido Demócrata y en particular el presidente Obama. Los arreglos políticos de compromiso ya no son vistos como políticamente deseables. Por el contrario. A los republicanos se los presiona para marchar al ritmo de un solo tamborilero.
Entretanto, el Partido Demócrata opera como siempre ha operado. Su amplia coalición va de la izquierda a una cierta derecha del centro. Los demócratas en el Congreso invierten casi toda su energía política en negociar unos con otros. Esto implica que es muy difícil aprobar legislaciones significativas, como lo vemos actualmente con el intento de reformar las estructuras de salud estadounidenses.
Entonces, ¿qué significa esto para América latina (y de hecho para otras partes del mundo)? Obama tiene una base diversa y una agenda ambigua. Su postura pública se bambolea entre una firme posición centrista y unos moderados gestos de centroizquierda. Esto vuelve su posición política esencialmente débil. Obama desilusiona a los votantes de izquierda y la realidad de una depresión mundial hace que algunos de sus votantes centristas se aparten de él por miedo a una deuda nacional creciente.
Para Obama, al igual que para Bush, América latina no está en la cúspide de las prioridades. Está muy preocupado por las elecciones de 2010 y 2012. Y esto no es algo insensato. Lo que la derecha latinoamericana hace es sacarles ventaja a las dificultades políticas internas de Obama para forzarle la mano. Se percatan de que no cuenta con la energía política disponible para atajarlos. Además, la situación económica mundial tiende a redundar en contra de los regímenes en el cargo. Y en la América latina de hoy son los partidos de centroizquierda los que están en el cargo. Si Obama lograra triunfos políticos importantes en los próximos dos años, esto mellaría, de hecho, el retorno de la derecha latinoamericana. ¿Pero logrará tales triunfos?
Traducción: Ramón Vera Herrera.
Página/12
América Latina y el período histórico actual, por E. Sader
América Latina y el período histórico actual (I)
31 Octubre 2009
Emir Sader (Clacso, Alas)
La crisis hegemónica se prolongará por un buen tiempo en el continente, entre el viejo mundo ya superado, pero que insiste en sobrevivir, y un nuevo mundo que está luchando para nacer –el de los gobiernos post neoliberales. Las próximas elecciones –en particular en Brasil, Bolivia, Uruguay y Argentina– definirán si estos gobiernos constituyen un paréntesis en la larga serie de gobiernos conservadores o si se consolidarán en la profundización y construcción de alternativas.
1. El período histórico actual fue inaugurado por la confluencia de tres virajes, todos de carácter regresivo:
- El paso de un mundo bipolar a un mundo unipolar bajo la hegemonía imperial de América del Norte.
- El paso de un ciclo de expansión del capitalismo a un largo ciclo recesivo.
- El paso de la hegemonía de un modelo regulador (keynesiano, de bienestar social, o como se quiera llamar) a un modelo neoliberal, desregulador, de libre mercado.
El triunfo del bloque occidental bajo la dirección norteamericana llevó, después de muchas décadas, a un mundo unipolar, con una indiscutible hegemonía de una superpotencia y la derrota y desaparición de la otra gran potencia, algo que nunca antes había experimentado el mundo.
Toda la función de freno y control sobre la expansión imperial de los EE.UU. dejó de existir. Fueron entonces posibles las guerras de las últimas dos décadas –algunas llamadas “guerras humanitarias”, que violaron flagrantemente la soberanía de los países, lo que no ocurría desde el final de la Primera Guerra Mundial.
El surgimiento de un mundo unipolar permitió el dominio militar y económico del bloque occidental y, en particular, de los EE.UU. Pudieron así ampliar la economía de mercado en áreas insospechadas, como China, Rusia y Europa del Este.
La unipolaridad permitió incorporar a la Unión Europea y a la OTAN a países que antes eran miembros del Pacto de Varsovia. Se configura un sistema mundial único, en el plano económico, político y militar bajo dirección norteamericana. Un único imperio mundial, aun con las contradicciones y conflictos internos, reina en el mundo. Las guerras se suceden desde el bloque dominante en contra de las áreas de resistencia a su dominación como Yugoslavia, Irak, Afganistán.
El paso del ciclo largo de expansión –el de mayor desarrollo capitalista, lo que Eric Hobsbawm ha caracterizado como la “edad de oro” del sistema– hacia el ciclo largo recesivo trajo importantes consecuencias. Aquel ciclo significó la convergencia de los tres vectores fundamentales de la economía mundial –los EE.UU. (con Alemania y Japón creciendo a medida que los EE.UU., fenómeno único), las economías socialistas y la periferia (como México, Argentina y Brasil). Durante esa convergencia se alcanzó la mayor tasa de crecimiento de la economía mundial. También fue el período de consolidación de la hegemonía económica norteamericana y del bloque occidental.
La transición a la recesión luego del ciclo de expansión, no solo significó la disminución en las tasas de crecimiento, sino también la sustitución del tema central del período anterior –el crecimiento económico– por la estabilización. Se pasó de una fórmula desarrollista a una conservadora. Al mismo tiempo se introdujo el concepto de la “ingobernabilidad” como temática central. Esto expresaría la contradicción entre las condiciones de producción y las demandas de la economía, reflejado en el ciclo largo recesivo y como expresión de los derechos negados a lo largo de las décadas de expansión económica.
Este conflicto (entre las condiciones de producción y las demandas de la economía) fue también responsable de la aparición de las crisis inflacionarias, especialmente en la periferia. Fue en esta coyuntura en que el FMI emergió con préstamos a cambio de onerosas cartas de intenciones, que imponían duros ajustes fiscales y preparaban el camino para minimizar el papel del Estado y aplicar las políticas neoliberales.
El tercer factor –la hegemonía de los modelos neoliberales, con un alcance mundial que ningún otro modelo había conseguido– tuvo que ver con esa transición de ciclo.
Los programas neoliberales consolidaron una nueva relación de fuerzas a escala mundial, lo que reforzaba el camino hacia el fin de la bipolaridad. Con la globalización y sus programas de desregulación, de liberalización económica, de privatizaciones, de precarización de las relaciones de trabajo, y la conformación del Estado mínimo, se alteraba radicalmente el equilibrio de poder entre los países del centro y la periferia, y entre clases sociales dentro de cada país.
Se intensificó la concentración económica y de poder en favor de la globalización de competencias en detrimento de los países periféricos. Algunos de ellos, con el poder estatal victimado por el acelerado proceso de liberalización económica, sufrieron crisis de carácter neoliberal, como fueron los casos de México, Rusia, los países del sudeste de Asia, Brasil y Argentina en particular.
Con las políticas neoliberales que precarizaron las relaciones de trabajo, aumentaron el desempleo y fragmentaron la unidad de los trabajadores, también cambió radicalmente la correlación interna entre las clases en cada país en favor de las elites gobernantes.
2. La confluencia de todos estos factores que cambian el período, significaba una alteración de grandes proporciones en la correlación de fuerzas en todo el mundo, con sus especificidades en cada región y cada país. Es preciso detallar más algunas de sus consecuencias.
La hegemonía de EE.UU. como única superpotencia convirtió a ese país en el centro del poder político mundial, que tiene intereses en todas partes del planeta y tiene políticas para todos los temas y lugares. La superioridad militar de Estados Unidos se tornó inconmensurable. La victoria en la guerra fría significó también el triunfo ideológico que validó la interpretación del mundo que impuso el campo vencedor.
Para el campo socialista, la confrontación central de nuestro tiempo se daba entre el socialismo y el capitalismo. Para el campo imperialista, se daría entre el totalitarismo y la democracia. Había sido derrotado el totalitarismo nazista y fascista; también había sido derrotado el totalitarismo comunista; ahora se buscaría derrotar el totalitarismo islámico y el terrorismo.
Con el triunfo del campo occidental se opacaron las alternativas y las propuestas anticapitalistas en el horizonte histórico contemporáneo. Cuba entró en su “período especial” antes del final del campo socialista y de la Unión Soviética, tratando de evitar retrocesos. China optó por la vía de una economía de mercado.
La democracia liberal llegó a sintetizar la democracia. El concepto de economía capitalista se disolvió en el marco de una supuesta economía internacional o economía de mercado. Fue una victoria para una visión del mundo y de un modo de vida específico: “el modo de vida norteamericano”, convertida en el elemento de más fuerza en la hegemonía planetaria de EE.UU. Prácticamente ningún rincón del mundo pudo quedar inmune a esa influencia, incluido China y los países periféricos de las grandes metrópolis.
Si este triunfo ideológico es el elemento de mayor fuerza, la esfera económica está entre sus puntos más débiles. La desregulación económica promovida por el neoliberalismo propició la rápida y generalizada hegemonía del capital financiero en su carácter más especulativo, y como resultado de ello la financiarización de las economías.
Este proceso suele marcar las etapas finales de los modelos hegemónicos, que conducen a las fases de la hegemonía del capital financiero, los tiempos característicos de estancamiento, como el actual ciclo largo de recesión económica.
Una hegemonía que es difícil de revertir una vez que se han debilitado los incentivos para la inversión productiva, lo que define un horizonte de inestabilidad económica, de estancamiento y de bajos niveles de crecimiento.
La actual crisis, que afecta profunda y ampliamente la economía de EE.UU. y de ahí se extendió al resto del mundo, nació precisamente de estas debilidades –la hegemonía del capital financiero– y luego se manifiesta como la recesión económica abierta. Una crisis que produce una larga y profunda recesión en la economía de EE.UU. y los países del capitalismo central, sin tener la capacidad de revertir su raíz: la financiarización de la economía.
Al mismo tiempo, a pesar de haberse transformado en la única superpotencia, con fuerte predominio del plano militar, los EE.UU. no pueden resolver dos guerras al mismo tiempo, las de Irak y Afganistán.
Pero, a pesar de las debilidades que presenta, ninguna otra potencia o grupo de potencias puede rivalizar con los EE.UU. Del mismo modo, a pesar de su agotamiento, el modelo neoliberal, puesto que no constituye simplemente una política de un gobierno que puede cambiarse de un momento a otro, sino un modelo hegemónico, que incluye determinados valores, ideología, cultura, y tiene profundas y extensas raíces económicas, tampoco puede ser remplazado por ahora, cuando aún no se divisa otro modelo que pueda sucederle.
Por lo tanto, hemos llegado al agotamiento del modelo neoliberal, y entrado en un período de relativa debilidad de la capacidad hegemónica de EE.UU., sin que las alternativas tengan todavía el poder suficiente para imponerse. Ello se debe a que, en el momento en que el capitalismo revela con más claridad sus límites y muestra sus entrañas, los llamados “factores subjetivos” para la construcción de alternativas también han sufrido grandes retrocesos.
Se instaura así una crisis hegemónica, en la que lo viejo no se resigna a morir y lo nuevo tiene dificultades para nacer y sustituirlo. ¿Cómo lo viejo busca sobrevivir? Sobre la base de dos ejes: las políticas internacionales de libre comercio, con las instituciones que las multiplican, como el FMI, el Banco Mundial, la OMC. Y dentro de cada país, con la ideología del consumo, del shopping-center, del mercado.
El fortalecimiento de “lo viejo” tiene en su contra la hegemonía del capital financiero en su carácter más especulativo, que no solo bloquea la posibilidad de reanudar un nuevo ciclo de expansión de la economía, sino que fomenta la inestabilidad, precisamente con la libérrima circulación de los capitales financieros. Pero, al mismo tiempo, no surge un modelo alternativo al modelo neoliberal.
La construcción de alternativas choca así con una estructura económica, comercial y financiera global, que reproduce el libre comercio y favorece a las políticas neoliberales, como ideologías consolidadas que se manifiestan en las formas de comportamiento y de búsqueda y acceso a los bienes de consumo en la vida cotidiana de las personas.
Puede predecirse que estaremos en un período más o menos largo de inestabilidad y turbulencias tanto políticas cómo económicas, hasta que se forjen las condiciones para la hegemonía de un modelo post neoliberal y de una hegemonía política global alternativa a la de los Estados Unidos.
Traducido para Cubadebate por Renato Recio
Tomado de Carta Maior
América Latina y el período histórico actual (II y final)
1 Noviembre 2009
Emir Sader
La crisis hegemónica se prolongará por un buen tiempo en el continente, entre el viejo mundo ya superado, pero que insiste en sobrevivir, y un nuevo mundo que está luchando para subsistir –el de los gobiernos post neoliberales. Las próximas elecciones, en particular en Brasil, Bolivia, Uruguay y Argentina, definirán si estos gobiernos constituyen un paréntesis en la larga serie de gobiernos conservadores o si se consolidarán en la profundización y construcción de alternativas.
3. América Latina sufrió directamente la transición al nuevo período histórico. Prácticamente todos sus países fueron víctimas de la crisis de la deuda, y entraron en el círculo vicioso de la crisis fiscal, los préstamos y cartas de intención con el FMI, el debilitamiento del Estado y de las políticas sociales, la hegemonía del capital financiero, la contracción del desarrollo económico, sustituido por el tema de la estabilidad monetaria y los ajustes fiscales.
Afectada centralmente por esas transformaciones, América Latina pasó a ser el continente privilegiado de los experimentos neoliberales.
Las dictaduras militares en algunos de esos países, entre los que se encuentran aquellos que hasta entonces presentaban mayor fuerza en el campo popular, como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, habían logrado quebrar la capacidad de resistencia de los movimientos populares. Esto allanó el camino para la hegemonía de las políticas neoliberales.
Estas políticas se fueron imponiendo desde el Chile de Pinochet a la Bolivia del MNR, pasando por la adhesión de fuerzas nacionalistas como en México y Argentina, hasta los partidos socialdemócratas, como los casos de Venezuela, Chile, Brasil, hasta generalizarse en casi todo el espectro político.
La década de 1990 fue la del predominio generalizado de los gobiernos neoliberales, algunos por un largo plazo, como el PRI en México; Carlos Ménem, en Argentina; Fernando Henrique Cardoso, en Brasil; Alberto Fujimori, en Perú; Pinochet y la Concertación (PS-DC), en Chile. En otros países el neoliberalismo se entrecortó por la acción de los movimientos populares que expulsaron del poder a varios presidentes, como en Bolivia y Ecuador, o que fracasaron como en Venezuela (con AD y COPEI).
Paralelamente foram se dando crises nas principais economias da região: México 1994, Brasil 1999, Argentina 2001-2002. Até que começaram a surgir governos eleitos pelo voto de rejeição do neoliberalismo, começando com a eleição de Hugo Chavez em 1998, seguida pelas de Lula em 2002, de Tabaré Vazquez em 2003, pela de Nestor Kirchmer em 2003, de Evo Morales em 2005, de Rafael Correa em 2006, de Mauricio Funes em 2009.Paralelamente estaban ocurriendo crisis en las principales economías de la región –México 1994, Brasil 1999, Argentina 2001-2002– hasta que comenzaron a surgir los gobiernos electos por el voto de rechazo a la situación creada por el neoliberalismo, empezando con la elección de Hugo Chávez en 1998, seguido por Lula en 2002, Tabaré Vázquez en 2003, Néstor Kirchner en 2003, Evo Morales en 2005, Rafael Correa en 2006, y Mauricio Funes en 2009.
Se produjo un cambio claro hacia la izquierda en la votación en los diferentes países que fueron celebrando sus elecciones, lo que revelaba cómo el continente había sufrido las consecuencias de los gobiernos neoliberales. Nunca antes en la región, o en otras partes del mundo, ha habido tantos gobiernos progresistas al mismo tiempo.
Lo que unifica a estos gobiernos, además de la votación con la que se derrotó a los gobiernos neoliberales de Carlos Ménem, Carlos Andrés Pérez, de la FHC, Lacalle, Sánchez de Losada, Lucio Gutiérrez, son dos rasgos comunes: la opción por los procesos de integración regional en lugar de libre comercio y la prioridad de las políticas sociales.
Son dos los puntos de mayor debilidad de los gobiernos neoliberales, cuya lógica de apertura económica favorecía las políticas de libre comercio y los llamados Tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos, al mismo tiempo que concedían la prioridad a la estabilidad fiscal y monetaria sobre las políticas sociales.
Las políticas sociales son las que conceden legitimidad a los gobiernos emergentes, los cuales han tenido que enfrentar como norma la fuerte oposición de los monopolios privados de los medios, pero que, sin embargo, hasta ahora han sido reelegidos por el voto de los sectores populares, los más pobres de nuestras sociedades.
Estos gobiernos tienen diferencias entre sí aunque se asemejen y unifiquen por la prioridad que dan a los procesos de integración regional y a las políticas sociales. En ese marco común se diferencian porque Venezuela, Bolivia y Ecuador avanzan más claramente hacia la construcción de modelos alternativos al neoliberalismo.
Ya en la estrategia que los llevó al gobierno, combinaron los levantamientos populares con la salida electoral, pero después se propusieron refundar el Estado, apuntando hacia una nueva estrategia de la izquierda latinoamericana: ni el camino tradicional de reformas, ni la lucha armada, sino la combinación de ambos en una nueva síntesis.
En el otro campo están los países que favorecen a los tratados de libre comercio, como México, Chile, Perú, Colombia, Costa Rica. El primero en tomar ese camino, “el padre”, fue México, al firmar un TLC con Estados Unidos y Canadá, con claro privilegio para los Estados Unidos. Ahora el país latinoamericano tiene más del 90 % de su comercio exterior con el poderoso vecino.
La crisis económica actual permite medir el significado de las dos formas distintas de integración en el mercado internacional. México, por ejemplo, país vitrina por haber sido el primero –y, originalmente, iba a ser el camino que los EE.UU. señalaban a todos los países del continente– tuvo la peor regresión económica de todas las economías del continente, con una caída del PIB cercana al 10 % en el primer semestre de este año. Paga así un precio muy alto por haber sido “privilegiado” en el comercio con EE.UU., el epicentro de la crisis mundial, que sufre una recesión profunda y prolongada, con todas sus consecuencias negativas para México.
Mientras, un país como Brasil, cuya economía es más o menos similar a la de México, podría salir más o menos rápidamente de la crisis por haber diversificado su comercio internacional, a tal punto que el principal socio comercial del país ya no es EE.UU. sino China. Al mismo tiempo, Brasil ha intensificado el comercio intrarregional, más resueltamente con la Argentina y Venezuela, mejorado con todos los países participantes en los procesos de integración regional, pero principalmente Brasil amplió considerablemente el mercado para el consumo popular. Este fue el principal responsable por la superación rápida de la crisis. Por primera vez durante el transcurso de una crisis, las políticas de redistribución del ingreso y extensión de los derechos sociales se mantienen, incluso en el momento mismo de la recesión.
Después de una fase de expansión relativamente rápida de los gobiernos progresistas del continente, la derecha ha recuperado su capacidad de iniciativa y busca reconquistar gobiernos para poner en marcha una restauración conservadora. Desde el intento de golpe en Venezuela en 2002, pasando por la ofensiva contra los gobiernos de Brasil, Bolivia y Argentina, la derecha trata de utilizar su poder económico y mediático al servicio de la reconstrucción de su poder político, derrotado por los gobiernos progresistas.
Podemos prever que la crisis hegemónica durará por un buen tiempo en el continente. Se trata de la lucha entre el viejo mundo que insiste en subsistir con sus programas neoliberales y el nuevo mundo de gobiernos post neoliberales que enfrenta dificultades parar sobrevivir.
Las próximas elecciones –en particular las de Brasil, Bolivia, Uruguay y Argentina– definirán si lo que hay es solo un paréntesis en la larga serie de gobiernos conservadores, o si se han consolidado y profundizado los procesos de construcción de alternativas post neoliberales, en los cuales América Latina es un escenario privilegiado.
Traducido para Cubadebate por Renato Recio
Tomado de Carta Maior
Chile: los negocios ilegales del magnate Piñera…
La operación financiera que le pena a Piñera
/ La Nación Domingo Por Daniel Gómez
El mismo día en que participó en la sesión de directorio de Lan previa a la entrega de resultados del primer semestre de 2006, el empresario encargó a Banchile que comprara un paquete de acciones equivalentes al 0,9% de la propiedad de la aerolínea, pasada que en sólo 48 horas le dejó ganancias por $600 millones. La multa que le impuso la SVS fue de $363 millones.

Linea de Tiempo: según informo la SVS
Lea informe de Transparencia sobre Chile
Como inversionista ducho, avezado, experto de lápiz Bic negro y rojo, Sebastián Piñera sabe que la información puede ser oro. No es un misterio. Hasta el amateur que transa acciones virtualmente en internet como forma de entrenamiento entiende que el cruce de datos es fundamental. Las autoridades deben velar que todos participen con el mismo nivel de información, cortando los circuitos de los datos millonarios. De esto trata la historia entre el candidato presidencial de la derecha y la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), de la que esta semana se escribió un nuevo capítulo, al ser recogida en el informe anual de Transparencia Internacional.
Hace 81 años, Jenaro Prieto publicó la novela “El socio”, texto en que un modesto corredor de la bolsa santiaguina descubre una singular forma de sacar partido a las sombras bursátiles. Julián Pardo inventa que tiene una sociedad con un poderoso financista inglés, llamado Walter Davis. Amparado en el respeto que rápidamente genera su ficticio compañero, a quien todos adjudican un manejo privilegiado de información, Pardo ejecuta varias maniobras especulativas que los demás siguen, consiguiendo suculentas ganancias. Más allá de las profundas dimensiones sicológicas de la novela, el lector puede concluir que el olfato para los negocios es un sentido, como la visión o el oído, demasiado inocente e insuficiente como herramienta para hacer “pasadas” gruesas en la bolsa.
El episodio chileno incluido en el informe de Transparencia Internacional se originó el 24 de julio de 2006, luego que Piñera participara en la sesión de directorio de Lan previa a la entrega de los resultados del primer semestre a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS). Según los registros de la bolsa, el empresario compró ese mismo día, por intermedio de Banchile, 3 millones de acciones (equivalentes al 0,9% de la propiedad de la aerolínea) a un valor unitario de $3.280, lo que implicó un desembolso de $9.840 millones a través de la sociedad de inversiones Santa Cecilia.
En el mercado siempre se ha presumido que los directores tienen conocimiento de los resultados, porque ellos mismos deben aprobar la ficha estadística que se envía a la SVS. Como Lan, al igual que el resto de las sociedades anónimas inscritas en la bolsa, tenía plazo hasta el 31 de julio para informar sus balances semestrales, los agentes de bolsa asumieron que, si Piñera estaba comprando acciones, los números venían más que positivos, lo que explica que el valor por título se disparara. En sólo 48 horas, la compra del 0,9% de Lan arrojó ganancias por cerca de $600 millones a Piñera, poco menos del doble de la multa de $363 millones que semanas después le impuso la SVS.
La cultura del dato está muy arraigada en el mercado de capitales chileno. Cotorreando en la bolsa, como Piñera, varios han amasado riquezas a base de consejos privados y susurros de pasillos. En una escala más refinada, con traje y corbata, la práctica no es muy distinta al apostador que llega confiado al hipódromo porque un preparador le sopló que su caballo va fijo en la primera carrera, pese a que el animal figura con pésimos aprontes en el programa oficial. La información se mueve a través de discretas castas, que se preocupan de seleccionar con pinzas a quienes merecen el acceso a estos mensajes de fortuna. La especulación siempre ha sido uno de los pilares de la bolsa de comercio. En el recinto de calle Nueva York se han construido millonarios abismos.
Eufemismo legal
Aunque la sanción impuesta a Piñera fue por no cumplir con el “deber de abstención” y no por uso de información privilegiada, en el mercado muchos creen que éste no es más que un eufemismo legal al que recurrió la SVS por tratarse de la primera sanción de esta magnitud en la materia.
Una fuente de mercado plantea, en términos domésticos, que si a un niño le prohíben utilizar la bicicleta de su vecino y la saca igual, el castigo, llámese como sea, responderá al uso efectivo del vehículo.
En el expediente de la SVS, Piñera argumentó en su defensa que “el hecho que directores o controladores compren o vendan acciones de empresas relacionadas en períodos cercanos al conocimiento de las fecus (fichas estadísticas de resultados) respectivas es bastante habitual en nuestro mercado, ya que la ley no lo prohíbe”.
Pero la imprudencia de Piñera fue reconocida unánimemente en el mercado. “Él actuó descuidadamente y lo ha reconocido. Podría haber hecho la operación tres días después y no habría pasado nada”, señaló el 3 de febrero de 2007 a revista El Sábado de El Mercurio, Jorge Errázuriz Grez, uno de los dueños de Celfin, banco de inversión que hoy administra una parte de las acciones del candidato.
De todas formas, en las corredoras han señalado que el revuelo se podría haber evitado si las regulaciones que rigen para los directores de sociedades anónimas fueran más explícitas, como ocurre en Estados Unidos, cuya normativa es más severa que la chilena.
Precisamente a eso apuntan las modificaciones que se introducirán a la Ley de Mercado de Valores, con las que se pretende endurecer las sanciones por infracciones de este tipo. La iniciativa, despachada este lunes como oficio de ley al Ejecutivo por la Cámara de Diputados, contempla un castigo de hasta cinco años de cárcel a quien use información privilegiada o entregue información falsa al mercado. Entre las personas que la nueva normativa presume como poseedoras de información privilegiada destacan los controladores y directores de empresa, condiciones que por partida doble ostenta Sebastián Piñera en Lan. //LND
$3.270
…es el precio de la acción Lan al abrir la Bolsa el 24 de julio de 2006.
$3.520
…es el precio de la acción Lan al cerrar la Bolsa el 26 de julio de 2006.
3.000.000
…de acciones fueron compradas por Piñera el 24 de julio de 2006 por un total de $9.840 millones.
Sanción de la SVS impuesta a Sebastiñan Piñera en enero de 2007: “Multa por UF 19.470 por la operación mediante la cual adquirió, a través de la sociedad Santa Cecilia S.A., un total de 3 millones de acciones de Lan Airlines S.A., por un monto de $9.840 millones, el 24 de julio de 2006, dado que en su calidad de director, al momento en que realizó la compra, conocía en detalle los estados financieros de esa sociedad (al segundo trimestre de 2006), los cuales no eran de público conocimiento”.
250.000
…acciones fueron compradas por Juan José Cueto el 24 de julio de 2006 por un total de $820 millones.
Sanción de la SVS impuesta a Juan José Cueto en enero de 2007: “Multa por UF 1.620, por la operación mediante la cual adquirió, a través de la sociedad Inversiones Mineras del Mar Cantábrico S.A., un total de 250 mil títulos de Lan Airlines S.A. por un monto de $820 millones, el 24 de julio de 2006, dado que en su calidad de director, al momento en que realizó la compra, conocía en detalle los estados financieros de esa sociedad (al segundo trimestre de 2006), los cuales no eran de público conocimiento”.
América Latina: el rearme de la derecha neoliberal…
/ La Nación Domingo Por Hugo Guzmán R.
El grupo comparte estrategias para “recuperar” los gobiernos en Chile, Argentina, Brasil y Uruguay y mantenerlo en Colombia y México. El triángulo Uribe, Calderón, Piñera busca armas.

La derecha chilena está hondamente comprometida con los planes conservadores en América Latina, particularmente destinados a salir al paso del “proyecto bolivariano” impulsado por gobiernos de la región, instalar la tesis de la necesidad de “la alternancia” para promover cambios en palacios presidenciales y crear redes de coordinación a nivel hemisférico.
Los partidos Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN) están sumados a la estrategia de la derecha regional para “recuperar” las presidencias en Chile, Brasil, Argentina y Uruguay y “mantenerlas” en México y Colombia. Eso permitiría cambiar la actual correlación de fuerzas en el continente.
Dirigentes de ambas colectividades estuvieron a mediados de septiembre en Río de Janeiro. Allí participaron activamente en la elaboración y firma del documento que creó el Frente Democrático Latinoamericano (FDL), armado para confrontar a los gobiernos progresistas, de izquierda y socialistas de América Latina. Los personeros escogieron el 11 de septiembre como fecha para suscribir el plan.
A la semana siguiente, los líderes del sector, encabezados por su candidato presidencial, Sebastián Piñera, tuvieron encuentros privados y doctrinarios con José María Aznar, figura del conservador Partido Popular de España, donde se fijaron pautas de contenidos en las estrategias internacionales, que incluyeron relevar comunicacional y electoralmente el tema de la alternancia en los gobiernos como parte de “la agenda de libertad” que promueve el español con la ayuda de sus aliados latinoamericanos.
El periplo de Aznar formó parte de los acercamientos y “coordinaciones” de las derechas. No en vano incluyó reuniones con el Presidente colombiano, Álvaro Uribe, su ministro de Defensa, Gabriel Silva, y el ex jefe del área, Juan Manuel Santos, con quienes Piñera y senadores de RN se habían juntado exactamente hace un año, aprovechando la ocasión para montar una operación de inteligencia militar y policial extraterritorial hacia Chile, conocida como el caso correos, que supuestamente demostraría vínculos de chilenos con la guerrilla colombiana.
En un salón de la Universidad Católica, Aznar expuso ante decenas de militantes y simpatizantes de RN y la UDI. Dictó dos claves políticas: luchar por la alternancia y cuestionar alianzas políticas del centro político con la izquierda. Luego, el español salió junto a Piñera hacia Buenos Aires, donde se juntaron con otro socio, Mauricio Macri, jefe del gobierno de la ciudad y líder de la derecha, para hablar de la alternancia, la libertad democrática y la lucha contra “el autoritarismo”. Todo coordinado doctrinariamente desde la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por Aznar. Algo parecido a eventos como el “Encuentro Internacional Libertad y Democracia: el desafío latinoamericano”, que convocó a personeros conservadores de la región en Caracas, bajo el alero de un símil de la FAES, el Centro de Divulgación del Conocimiento para la Libertad ligado a grupos de la derecha de Estados Unidos.
“Fortalecer la acción”
En Río de Janeiro, los UDI Jovino Novoa y Juan Antonio Coloma y el RN Bruno Baranda fueron parte del cónclave derechista destinado a “fortalecer la acción” de los partidos y avanzar en el “intercambio de información” entre ellos. Estuvieron junto a personeros de colectividades como el ultraderechista Arena de El Salvador, Unión Pro de Argentina (ligado a Macri), ADN de Bolivia, Proyecto Venezolano y varias organizaciones liberal-cristianas y conservadoras del hemisferio que forman filas en la UPLA.
El eje fue la conformación del Frente Democrático Latinoamericano “con el fin de construir una alternativa libre y democrática a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA)”. En concreto, levantar una trinchera frente a los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Paraguay, entre otros.
En tácita referencia a las administraciones de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Raúl Castro y unos cuantos más, los partidos de la derecha continental alertaron sobre amenazas a la democracia “por la acción de fuerzas políticas que desde el poder han manipulado la legalidad y con métodos aparentemente democráticos, han consagrado formas de gobiernos autoritarios”. Los dirigentes conservadores fueron más allá y advirtieron sobre la urgencia de coordinarse y prepararse a actuar ante “una coalición de gobiernos intervencionista, desestabilizadora y antidemocrática”.
En reuniones privadas, hubo duros epítetos contra José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), por su papel “tibio” frente a Venezuela y Cuba y el rol de “presión contra el gobierno interino de Honduras”. Públicamente, las colectividades de derecha manifestaron que “la OEA se ha mostrado incapaz de dar solución a este grave problema”, en referencia a las medidas de “gobiernos autoritarios”.
Se trazaron algunos planes que incluyen “solidarizar” con las organizaciones de derecha en Venezuela, Ecuador y Bolivia, tener voz común frente al ALBA y promover en sus campañas electorales y comunicacionales cuestionamientos a las posiciones progresistas y de izquierda que se instalen en otros países.
El triángulo
Otro objetivo estratégico del sector conservador en el continente es provocar cambios en la correlación de fuerzas regional. En ello aparece como vital -y posible- que se instalen presidentes de derecha en Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, junto con preservar a Álvaro Uribe en Colombia y Felipe Calderón en México. Incluye una meta de corto plazo: dibujar un triángulo conservador encima del mapa latinoamericano en cuyos vértices estén los nombres de Uribe, Calderón y Sebastián Piñera. La idea central -compartida por el mismo Aznar- es que con esos tres países bajo el mando liberal derechista, se podría producir un primer cambio de escenario que pudiera contrarrestar a los “gobiernos bolivarianos” e iniciar una ofensiva de posicionamiento en el hemisferio ante la preeminencia de administraciones progresistas y de izquierda.
El lazo uribista-piñerista está fuertemente amarrado, lo mismo que la dupla Uribe-Calderón. Pero falta hacer lo mismo entre el mandatario mexicano y Piñera, algo en lo que estaría ayudando el presidente colombiano. Un paso considerado clave es que el candidato de RN y la UDI viaje en los próximos dos meses a México y sea recibido por Felipe Calderón en la residencia oficial de Los Pinos, sellando un pacto tácito.
La piedra en el camino es el Partido Acción Nacional (PAN), que tiene un vínculo formal con la Democracia Cristiana -en sus consejos generales han estado chilenos de esa colectividad- y hay resistencias a aparecer como parte de la derecha más dura de la región. Sin embargo, segmentos panistas están entusiasmados con la idea de generar el triángulo como trinchera gravitante ante Chávez, Morales y Correa. En todo caso, personeros chilenos han expresado a aliados externos -a partir de la seguridad de que ganarán la elección- de que si no se produce este año el acercamiento a Calderón y el PAN, esto se materializará cuando Piñera -supuestamente- esté en la presidencia. //LND
Socios externos
La UPLA es el espacio privilegiado de la UDI y RN para sus relaciones y trabajos internacionales. Además, es la llave hacia la International Democrat Union (IDU), que agrupa a los poderosos partidos conservadores y de derecha a nivel mundial, como el Partido Popular español, el Partido Republicano estadounidense y el Partido Conservador inglés. Algunas de las figuras de la IDU son viejos amigos de personeros de la derecha chilena: Margaret Thatcher, George W. Bush, Jacques Chirac y Helmut Kohl.
Disputa Matrimonial
Hace tiempo que la derecha quiere arrebatar socios a la Democracia Cristiana y a otras colectividades de centro, disputa en que se han enfrascado personeros de la región, de Estados Unidos y Europa. Las colectividades chilenas no están exentas. En el caso de España, es dura la pelea por la mayor cercanía con el Partido Popular, organización en que hay dirigentes proclives a priorizar por la DC pero otros, como Aznar, simpatizan más con RN y la UDI.
Algo parecido ocurre con el Partido Acción Nacional en México, cuyo corte cristiano y tradicional lo ha tenido empalizando con la DC e incluso con la Concertación. Pero hace un par de años se les apareció en escena Piñera y dirigentes de la derecha chilena.
A pesar de que en el Partido Republicano y sus centros de estudio están puestas las fichas de asociación de la Alianza, se sabe de constantes gestiones por fortalecer lazos con el Partido Demócrata, aunque sea con algunos segmentos.
También hay roces -a veces solapados, otras abiertos- en cuanto a la relación con la CDU de Alemania, partido que tiene fuerte vínculo con la DC, pero en el que han aparecido atisbos de cercanías con la derecha.
Zelaya, Presidente de Honduras: “Nunca voy a renunciar a mi vuelta”…
DIALOGO EXCLUSIVO CON MANUEL ZELAYA, PRESIDENTE LEGITIMO DEPUESTO DE HONDURAS
Moderando sus palabras a pedido de los negociadores estadounidenses, sostiene que “los usurpadores se van a ir por las buenas o por las buenas”, y llama a aumentar la presión local e internacional contra el régimen golpista.
Eran casi las 22, acababa de cenar y estaba cansado; había empezado su día en Washington y lo terminaba en Guatemala. Al día siguiente partiría a Managua, la ciudad que eligió para su exilio forzado. Manuel Zelaya está cansado de tanto viajar. Pide disculpas por su voz gastada y por el tono serio que no puede terminar de sacudir. Después de dos meses de recorrer el continente en busca de apoyo para recuperar la presidencia de Honduras, el estanciero de 56 años que hizo de su sonrisa y su buen humor una marca registrada parece estar perdiendo el optimismo.
Siempre correcto y amable, Zelaya atendió por teléfono el viernes por la noche a Página/12 y habló hasta que el cansancio lo venció. Ya no lanza amenazas y advertencias como en su última aventura en la frontera entre Nicaragua y Honduras, cuando por segunda vez intentó, sin éxito, volver a pisar su tierra.
Casi un mes después, Mel, como lo bautizó su familia y el pueblo hondureño, moderó sus palabras, sus formas y sus demandas. Según confió a este diario una fuente de su entorno, lo hizo por pedido de los negociadores estadounidenses que lideran el diálogo con los golpistas. “Los usurpadores se van a ir por las buenas o por las buenas”, aseguró el mandatario, que hace apenas un mes amenazaba con entrenar una guerrilla para enfrentar al régimen de facto.
Zelaya acaba de recibir de Washington el espaldarazo que buscaba y no hará nada que pueda incomodar a su más importante aliado en esta cruzada por recuperar el poder. Pero aunque consiguió que Hillary Clinton rechazara las próximas elecciones hondureñas, prometiera suspender todas las visas y cortar los fondos a la dictadura, no suena emocionado. Su cautela y su negativa a imponer nuevos plazos o ultimátums son la mejor prueba de que los golpistas no cederán rápido, y él lo sabe.
–¿Lo desilusionó no conseguir la declaratoria de golpe del gobierno norteamericano?
–La declaración que se dio va más allá que una simple clasificación de la crisis de Honduras. El documento que la secretaria de Estado emitió fue aún más fuerte. Dice que en Honduras, además de haber habido un golpe de Estado, hubo una alianza entre los poderes fácticos, el congreso, la Justicia y los militares. Eso era más de lo que nosotros esperábamos, porque significa que Estados Unidos comprende que lo que hubo fue una conspiración contra mi gobierno, contra la democracia hondureña. Para nosotros la declaración de Washington fue sin dudas satisfactoria.
–¿Cuál es el próximo paso?
–A nivel internacional se está haciendo bastante. Hay declaraciones muy contundentes. Brasil, Estados Unidos, la Unión Europea, el Banco Mundial, el BID y el FMI están tomando acciones específicas. Se han parado préstamos, levantado las visas, retirado embajadores. El régimen de facto está bloqueado, rodeado y con fuertes problemas internos. Dentro del país, además, las manifestaciones son continuas y de a poco se ven señales de una creciente crisis económica.
–Pero aun así los golpistas no dan ni un paso atrás. ¿Lo sorprendió este nivel de intransigencia?
–Entiendo que estas actitudes sean nuevas para la comunidad internacional, pero yo he sufrido esa intransigencia y esa soberbia de la elite económica que monopoliza todas las actividades económicas de mi país –petróleo, alimentos, los bancos, el comercio, los medios– durante los tres años y medio que estuve en el gobierno. Estamos lidiando con una elite que no permite el libre mercado ni la competencia, que desde siempre estuvo protegida por leyes para no pagar impuestos y para ser intocable. Esa intransigencia cultivada durante décadas hoy se manifiesta a través de las armas. Las elites buscaron ayuda en un reducto de la época de los ’80 para poder reprimir, asesinar e instalar un gobierno de terror sin limitaciones ni cuestionamientos.
–Entonces, ¿cuál es el próximo paso para ustedes, ahora que cuentan con un apoyo contundente de todo el continente?
–Nosotros continuaremos presionando a los que usurparon el poder hasta que lo devuelvan. Necesitamos un bloqueo internacional, político y económico total y, también, aumentar la presión de la resistencia en Honduras. Al mismo tiempo estamos impulsando métodos alternativos.
–¿Qué son métodos alternativos?
–Son estrategias de resistencia efectivas con el fin de desalojar a los usurpadores del poder. Pueden ser estrategias políticas, sociales, una forma de trabajo del pueblo, el boicot al sistema del Estado. En otras palabras, acciones contundentes que van a hacer que los usurpadores se vayan por las buenas o por las buenas.
–¿Eso incluye también un nuevo intento de volver al país por la frontera o por avión?
–Por supuesto. Nunca voy a renunciar a mi aspiración a volver a mi país a recuperar la misión que me encomendó en las urnas el pueblo hondureño por cuatro años, ni un día más ni un día menos.
–¿Qué sanciones deberían tomar los países de la región para garantizar ese bloqueo total que usted reclama?
–Aún quedan medidas por tomar, especialmente sanciones contra el comercio y la economía. Tanto Europa como Estados Unidos podrían asestarle un fuerte golpe a la dictadura allí.
–¿No teme las consecuencias que ello podría producir en un país tan pobre como Honduras?
–Sé que hay un peligro, de hecho hay bastante riesgo. Pero estoy decidido a hacerlo aunque tenga que pagar los costos. Está en juego la democracia y el futuro de mi país.
–Si los golpistas accedieran al Plan Arias y usted volviera al poder, ¿aceptaría las elecciones de noviembre, a pesar de que la campaña ya comenzó bajo censura y represión?
–Mi país está viviendo en la ilegalidad. Un régimen ilegal no puede garantizar la libertad de elección, mucho menos cuando hay represión contra el pueblo y persecución política contra los candidatos. La sucesión presidencial está ahora seriamente cuestionada tanto en Honduras como en el exterior. Pero mi retorno garantizaría la reconstrucción del pacto social y el proceso electoral revitalizaría la confianza en el país y sus líderes.
–Y en ese proceso electoral, ¿apoyaría a algún candidato?
–Tengo muchos candidatos. Soy un dirigente político con 30 años de lucha. Apoyo a candidatos a alcaldes, diputados y corporaciones regionales, en varios partidos, no sólo en uno.
–¿Tiene un candidato presidencial? Tanto el de su partido como el favorito apoyaron abiertamente el golpe desde el primer día…
–Ningún ciudadano que haya colaborado o participado en el golpe va a gozar alguna vez de mi apoyo o mi amistad. El que estuvo con el golpe es también responsable de los asesinatos, torturas y violaciones a los derechos humanos. Estoy convencido de que esos candidatos serán condenados por el pueblo y humillados en las urnas.
–Pero son los dos candidatos con posibilidades reales de ganar, antes y después del golpe.
–Piensa unos segundos antes de responder. Si el próximo gobierno colaboró, participó o simpatizó con el golpe le aseguro que será un gobierno débil, totalmente vulnerable. De todas formas, no quiero hacer pronósticos. El pueblo será el juez de los golpistas.
–¿Cree que fue un error no juzgar durante su gobierno a los represores de la guerra sucia de los ‘80, que hoy sostienen y asesoran a la dictadura?
–Por lo menos puedo decir que lo intentamos. Precisamente ésas son las raíces del odio de la elite más reaccionaria. Vieron un peligro para su impunidad y nos sacaron de la escena. Mi gobierno siempre sostuvo que no debe haber olvido para que no repitan los vergonzosos y cavernarios hechos que ahora lamentablemente están reviviendo los hondureños. Pero es importante destacar que es mucho más que Honduras. Los grupos más reaccionarios del continente, desde Washington hasta América del Sur, se han reactivado y creen que pueden detener a los movimientos sociales y los cambios progresistas con un golpe de Estado. Estamos en una nueva época y éste no es un golpe fundamentado en una ideología, sino el intento desesperado de un grupo de poder que solamente quiere recuperar sus beneficios, y para ello se esconde detrás de las armas y de un grupo de políticos corruptos.
–El Plan Arias, que usted aceptó, incluye una amnistía general. ¿Eso no favorecería nuevamente la impunidad?
–Hay algo que quiero aclarar. En Honduras el presidente no tiene inmunidad, y aun así nunca fui procesado, demandado. Fueron todas mentiras, falsedades que se inventaron después del golpe para ensuciar mi nombre y la gestión de mi gobierno. Los otros dos poderes, el Congreso y la Justicia, siempre estuvieron en mi contra. Pero aun así nunca me llevaron a juicio. La amnistía que se incluyó en el Plan Arias fue solicitada por los golpistas, no por mí.
–Exactamente. Volverán a quedar libres los responsables de las violaciones a los derechos humanos…
–La verdad que ustedes, en Argentina, saben de esto mejor que nosotros. Menem dio un indulto y muchos años después la Corte lo anuló. No hay que tener miedo de ese tipo de amnistía; es una amnistía para crímenes conexos con el golpe y con una situación política particular, pero nunca, repito, nunca se puede amnistiar crímenes de lesa humanidad, como son las violaciones de los derechos humanos que está cometiendo esta dictadura. Eso jamás.
Página/12
P. Krugman: la reaganomía aún gobierna en Washington?
Todos los zombies del presidente…
PAUL KRUGMAN 30/08/2009
El debate sobre la "opción pública" en la asistencia sanitaria ha sido deplorable en muchos sentidos. Sin embargo, puede que el aspecto más deprimente para los progresistas haya sido hasta qué punto los que se oponen a la variedad de elección han ganado aceptación -en el Congreso, aunque no entre los ciudadanos en general- simplemente a base de machacar, repetidas veces, que la opción pública sería, horror de los horrores, un programa del Gobierno.
¿Por qué no mueren estas ideas? Parte de la respuesta es que hay mucho dinero tras ellas
Por lo visto, Washington sigue gobernado por el reaganismo, una ideología que dice que la intervención del Gobierno siempre es mala y que dejar que el sector privado se las arregle solo siempre es bueno.
Llámenme inocentón, pero la verdad es que esperaba que el fracaso del reaganismo en la práctica acabara con él. Pero resulta que es una doctrina zombi: aunque debería estar muerto, vuelve una y otra vez.
Hablemos un momento de por qué la era de Reagan debería haber terminado. En primer lugar, incluso antes de la crisis actual, la reaganomía no cumplió sus promesas. ¿Recuerdan que los impuestos más bajos sobre las rentas más altas y la liberalización que dio rienda suelta a la "magia del mercado" iban a llevar supuestamente a unos resultados mejores para todo el mundo? Pues bien, no fue así.
No cabe duda de que los ricos salieron enormemente beneficiados: las rentas reales del 1% de estadounidenses con ingresos más altos se multiplicaron por siete entre 1980 y 2007. Pero la renta real de las familias medias sólo creció un 22%, menos de un tercio de lo que había crecido en los 27 años anteriores.
Es más, la mayor parte de la mejoría que experimentaron los estadounidenses de a pie se produjo durante los años de Clinton. El presidente George W. Bush, que se distinguió por ser el primer presidente reaganita que tuvo, además, un Congreso totalmente republicano, también se distinguió por presidir la primera Administración desde la de Herbert Hoover durante la cual la familia típica no vio una mejora significativa de sus ingresos.
Y luego está el pequeño detalle de la peor recesión sufrida desde la década de los treinta. Se pueden decir muchas cosas del desastre financiero de los últimos dos años, pero la versión corta es sencilla: los políticos esclavos de la ideología reaganita desmantelaron las normativas del New Deal que evitaron la crisis bancaria durante medio siglo, en la creencia de que los mercados financieros podían cuidar de sí mismos. La consecuencia que tuvo fue hacer que el sistema financiero se volviera vulnerable a una crisis del estilo de la de los años treinta, y la crisis se produjo.
"Siempre hemos sabido que el interés personal inmoderado es mala ética", dijo Franklin Delano Roosevelt en 1937. "Ahora sabemos que es mala economía". Y el año pasado volvimos a aprender la lección. ¿Pero la aprendimos de verdad? Lo más curioso del actual panorama político es que nada ha cambiado.
El debate sobre la opción pública ha sido, como ya he dicho, deprimente por su insensatez. Los que se oponen a la opción -no sólo republicanos, sino también demócratas, como los senadores Kent Conrad y Ben Nelson- no han presentado argumentos coherentes contra ella. Nelson presagiaba siniestramente que si dispusieran de esa opción, los estadounidenses la preferirían a los seguros privados, lo cual considera evidentemente malo en sí mismo, en vez de lo que debería pasar si el programa del Gobierno fuera, de hecho, mejor de lo que las aseguradoras privadas ofrecen.
Pero en otros frentes está pasando más o menos lo mismo. Los intentos de reforzar la regulación bancaria parecen estar perdiendo fuerza, ya que los enemigos de la reforma declaran que cuantas más normas haya, menos innovación financiera habrá, y esto sólo unos meses después de que las maravillas de la innovación llevaran a nuestro sistema financiero al borde de la quiebra, una quiebra que sólo se ha evitado gracias a la inyección masiva de fondos del contribuyente.
Entonces, ¿por qué no mueren estas ideas zombi? Parte de la respuesta es que hay mucho dinero tras ellas. "Es difícil hacer que un hombre entienda algo", decía Upton Sinclair, "cuando su salario" -o, añadiría yo, las contribuciones a su campaña electoral- "depende de que no lo entienda". Cantidades ingentes de dinero procedente del sector de los seguros en concreto han ido a parar a demócratas obstruccionistas como Nelson y el senador Max Baucus, cuya Pandilla de los Seis y sus negociaciones han constituido un obstáculo crucial para la legislación.
Pero podemos achacar parte de la culpa al presidente Obama, que puso por las nubes al presidente Reagan durante las primarias demócratas y no ha utilizado su posición privilegiada para plantar cara al fundamentalismo del "gobierno es malo". No deja de ser irónico en cierto modo porque gran parte de lo que hizo a Reagan tan eficaz, para bien o para mal, fue el hecho de que pretendiera cambiar el pensamiento estadounidense además de su código fiscal.
¿En qué acabará todo esto? No lo sé. Pero es difícil no tener la sensación de que nos estamos perdiendo una oportunidad crucial, de que estamos en lo que debería ser un giro decisivo, pero sin decidirnos a dar el giro.
Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton y premio Nobel de Economía 2008. © 2009 New York Times Service. Traducción de News Clips.
El pais.com
Recuperación: los dioses están enfadados
Alejandro Nadal
El coro ya comenzó su himno a la recuperación económica. La pradera está llena de nuevos brotes verdes y el año que viene retornará el crecimiento. El espectro de una posible gran depresión fue conjurado. La crisis misma será rebautizada como el gran pánico de 2008
, como si se tratara de un fenómeno imaginario, algo que sólo existió en la cabeza de unos pocos dementes, manejadores de fondos de cobertura. Y los economistas neoclásicos explicarán todo lo que pasó con sus nociones de fallas de mercado o información asimétrica. Todo regresará a la normalidad.
Pero las cosas no son tan sencillas. Es cierto que la caída de la economía estadunidense en el segundo trimestre fue solamente de 1.7 por ciento, en contraste con 5.8 por ciento en el primero. Pero los efectos del apoyo fiscal que se necesitó para lograr esto no son agradables. La nueva cifra estimada para el déficit pasa de 1.2 a 1.5 billones (castellanos) de dólares, aproximadamente 10 por ciento del PIB. La misma Casa Blanca está anunciando que el viaje por la dulce pradera de la recuperación no va a ser tan fácil.
Pero la semana pasada, cuando reconfirmó a Ben Bernanke para un segundo periodo al frente de la Reserva federal, Obama lo presentó como el héroe que salvó a la economía de una gran depresión como la de 1930. La verdad es que una buena parte del déficit fiscal tendrá que ser cubierta con recursos de la Reserva Federal, es decir, debe ser monetizado
, lo que se consideraba tabú en los años anteriores a la crisis. Ya el balance de la Reserva Federal se ha incrementado de manera vertiginosa por las compras de los títuloschatarra de diversos agentes en Wall Street, y ahora resulta que deberá absorber otros 2 billones (castellanos) de dólares para sacar a flote al presupuesto federal. El total puede llegar a los 4 billones en los próximos dos años, generando importantes expectativas inflacionarias.
¿Cómo se porta el mercado residencial? Según los optimistas, la caída en los precios de casas ya no es tan severa como antes. Pero, por otro lado, hay un indicador alarmante. Hace dos años, cuando el dueño de una casa se atrasaba en los pagos de su hipoteca, había 45 por ciento de probabilidades de que se recuperara. Esa llamada tasa de curación
es de 6 por ciento. Hoy son muy altas las probabilidades de que los titulares de créditos hipotecarios no se recuperen y pierdan su casa. Por supuesto, todo esto empeora con la altísima tasa de desempleo. Pero casi todo mundo ya se resignó a que ese indicador alcance el nivel de 10 por ciento este año.
El freno en la caída económica se debió a que el gobierno se lanzó a los rescates bancarios y los estímulos fiscales como nunca. Pero los efectos del rescate bancario siguen siendo inciertos: la agencia federal de garantías de depósitos bancarios (la FDIC) anunció la semana pasada la lista de bancos con problemas de capitalización y cartera vencida. El número subió de 305 en marzo a 416 en junio, lo que constituye el número más alto desde 1994.
El consumo se fortaleció con programas de estímulo que son temporales. Las encuestas sobre planes de los consumidores concuerdan: viene una reducción importante y duradera en los niveles de consumo de toda la sociedad estadunidense. Eso es, por cierto, un comportamiento racional: las familias saben que sus ingresos se apretarán en el futuro próximo y deben incrementar su ahorro. Ese parco nivel de consumo y menor endeudamiento será parte del paisaje macroeconómico de ahora en adelante. Así que para mantener la máquina económica funcionando se va a necesitar un estímulo adicional y una cadena de déficit fiscales insostenible.
En estas condiciones, es muy probable que la economía estadunidense ingrese en un largo proceso de estancamiento. Ese proceso podría durar unos cinco o seis años, y después cualquier predicción estaría entrando en territorio desconocido.
Para el modelo neoliberal mexicano eso es un desastre, pues lo único que lo salvaría es la recuperación estadunidense. Las consideraciones anteriores muestran que eso puede ser como apostarle alTitanic. A decir verdad, aquí lo que se requiere es la reconstrucción de una economía que ha sido devastada por 20 años de neoliberalismo. Por eso ninguna de las recetas tradicionales de política macroeconómica funcionaría, porque todo está desarticulado y patas arriba. Esto tiene sin cuidado a las autoridades monetarias y hacendarias: para ellas lo único que cuenta es el tipo de cambio (y aún eso seguirá descosiéndose).
Nuestra economía necesita cirugía mayor. Pero eso plantea una discusión política de primera magnitud. Ni la elite económica-financiera ni la clase política quieren oír hablar de ello. La amenaza de aumentos en los impuestos sobre energéticos, alimentos y medicinas es la prueba más reciente de que las autoridades económicas duermen en un mundo torcido. Cuando despierten, México estará festejando el centenario de la Revolución. Quizás sea una celebración en grande.
¿Por qué los golpistas de Honduras se atreven a poner condiciones… ? E. Aquevedo
Es difícil creer que el grupo golpista encabezado por Micheletti y Cia. tenga sólo la más increíble “cara dura” para atreverse a poner condiciones para “dialogar” con los representantes de la OEA, “censurando” y descalificando al secretario general, Miguel Insulza, y presionando para que en la comitiva se incluyan diplomáticos favorables a los intereses del régimen dictatorial.
Ver al respecto: "Impide el régimen de facto la visita de una misión de la OEA", en La Jornada…
Es evidente, primero, que su primer objetivo es dilatar las cosas y ganar tiempo para prolongar la vida política del régimen y debilitar así la resistencia interna y externa. Saben que, en definitiva, el tiempo juega en su favor. Pero, segundo, lo que más interesa destacar es el hecho de que si ellos operan de ese modo es porque saben que cuentan con apoyos diversos e importantes dentro y, sobre todo, fuera del país que requieren del mayor tiempo posible para organizar y desplegar sus fuerzas, haciendo el “lobby” más eficaz posible, para prolongar la vida de la dictadura, para “blanquearla”, para darle grados de legitimidad, para en definitiva impedir que se implemente el objetivo mayor de las fuerzas internacionales que han condenado el golpe y que es obviamente restablecer a Zelaya en el Gobierno de Honduras.
Esas fuerzas, que son profundamente conservadoras y tradicionalmente autoritarias, están activas en todos los países de la región y manifiestamente también en Washington (sectores importantes del partido republicano y demócrata, y naturalmente a interior del Pentágono y de la CIA), y que con diferentes grados ven con pésimos ojos la orientación democrático-constitucionalista y progresista que se ha impuesto en la región, manifestada particularmente dentro de la OEA y en la consolidación creciente de UNASUR. Esta modificación de la relación de fuerzas en el continente en esa dirección es obra de la importancia creciente del nuevo bloque político conformado por países como Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Chile, El Salvador, etc., que independientemente de sus diferencias, y por su experiencia dramática en décadas pasadas, son consistentes en la defensa de la orientación señalada más arriba. El grupo subalterno encabezado ahora por Colombia, Perú, México y algunos países centroamericanos ya no cuentan con un Bush que años atrás los sostenía incondicionalmente y que les otorgaba un rol rector en beneficio de la perpetuación de América Latina como “patio trasero” del imperio norteamericano. Hoy ese núcleo conservador se ha debilitado, ya no puede imponer sus condiciones ni mantener su hegemonía dentro de organismos como la OEA, por ejemplo.
Ha habido pues un cambio en la relación de fuerzas en el continente, pero ello no significa que los sectores conservadores hayan perdido todo su poder (especialmente su cuantioso poder económico y mediático), y que no estén decididas en cada ocasión posible a reconquistar posiciones, a revertir situaciones adversas para sus intereses, a presionar con todos sus medios para desestabilizar gobiernos progresistas (como se constata diariamente en Bolivia, Venezuela, Ecuador), y a propiciar soluciones golpistas de nuevo tipo como en Honduras, o a volver al gobierno o al poder por la vía electoral como lo pretenden en países como Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, en América central, etc. Es decir, el cambio que se ha verificado en el continente no es en absoluto definitivo ni estable, y que el futuro inmediato augura serios conflictos y batallas entre los dos campos que hoy se evidencian. Honduras es ahora el ejemplo más visible y simbólico de dicho conflicto. Para ambos campos es decisivo ganarlo.
Chile: orígenes e historia de la fortuna de Sebastián Piñera…
Por Ana Verónica Peña / La Nación Domingo
En el último ranking Forbes, Sebastián Piñera aparece en el lugar 701 de las fortunas más grandes del mundo. Pese a que en 2008 perdió 300 millones de dólares. A diferencia de otras grandes fortunas, Piñera no la heredó de su familia y le gusta decir que partió con la administración de tarjetas de crédito en el garaje de su casa, como Steve Jobs con los computadores Apple. Pero la revisión del caso Banco de Talca rompe el mito y deja al descubierto sus primeros pasos en los negocios.
La primera empresa en la que Sebastián Piñera registra participación es Ingeniería Financiera y Comercial Ltda. (Infinco), constituida junto a otras cinco personas en marzo de 1978. Entre sus socios, se encontraban Carlos Massad Abud y Antonio Krell, quienes ingresaron al Banco de Talca junto a Piñera en 1979: Massad, como presidente del directorio, en julio, y Krell, como subgerente general, en mayo, al tiempo que Piñera había asumido la gerencia general. Los tres pasaron a integrar también el comité ejecutivo del banco, el órgano que debía autorizar los créditos otorgados por más de un millón de dólares, al que pertenecían los socios del grupo controlador de la institución, Alberto Danioni y Miguel Esteban Calaf.
Infinco era una sociedad de profesionales dedicados a la consultoría a empresas, presidida por Massad quien poseía el 24% de las acciones. Piñera era el socio con menor participación: un 5%. Mientras Infinco asesoraba al Banco de Talca, éste ideó, impulsó y financió la creación de la Sociedad de Tarjetas de Crédito Bancarias Bancard S.A. (SATC S.A.), suscribiendo el 10% de sus acciones, que era el máximo que le estaba permitido por ley. Otro 10% fue asumido por el Banco de Concepción y el 80% restante de las acciones fueron suscritas por "personas vinculadas al banco citado", según consta en el proceso judicial.
"Antes de ingresar al Banco de Talca y cuando trabajaba en Infinco, adquirí un 2,94% de acciones de Bancard, tanto personalmente, como por el hecho de ser socio de Infinco, que fue la gestora de dicha entidad", declaró el mismo Piñera en la investigación judicial.
Cuando abandonó el banco, Piñera había pasado de empleado a socio del grupo Calaf-Danioni. Esto llamó la atención del juez Luis Correa Bulo, que lo interrogó al respecto. "Cuando trabajaba en el Banco de Talca, dos personas que habían trabajado conmigo en Infinco, los señores Eugenio Mandiola y Patricio Barros, me convidaron a suscribir acciones de Industria del Acero (Indac), adquiriendo acciones por un monto cercano al 6%", dijo en su testimonio judicial. Indac fue constituida el 9 de septiembre de 1980 por Inversiones Sevilla e Inversiones Arona, ambas sociedad de inversiones del Grupo Calaf, el que asumió el 66% de la propiedad. Piñera tenía un 5,6%. Al otro día de constituida Indac, el Banco de Talca cursó un crédito de 11,7 millones de dólares a Inversiones Río Claro, empresa también constituida por Sevilla y Arona, y administradora de otras cuatro sociedades que obtuvieron 8,7 millones de dólares en préstamo del Banco de Talca. //LND
Jorge Ovalle, asesor del directorio del Banco de Talca en 1982
“Se decía que Piñera había intervenido Pinochet"
Jorge Ovalle conoce de cerca el proceso del Banco de Talca, en el que incluso en algún momento también estuvo a punto de ser procesado. Ovalle no duda de que hubo presiones para favorecer a Piñera. También cree que el inversionista no supo agradecer a Calaf y Danioni. Eso sí, con el mismo convencimiento, cree que ninguno cometió delito.
Los recuerdos no son precisos. Porque, obviamente, han transcurrido algunos años. Pero en general, creo que esos recuerdos configuran un concepto bastante claro del caso. De manera que estoy en disposición de dar repuesta a sus preguntas", dice de entrada Jorge Ovalle, abogado asesor del directorio del Banco de Talca en el período en que el juez Luis Correa Bulo emitió una orden de aprehensión contra Sebastián Piñera. Acto seguido añade: "Pero primero quiero aclarar que en cuánto favorezcan mis opiniones a Piñera, ello es consecuencia de que he tenido siempre una relación cordial con Sebastián, le debo unos servicios, más bien actos de solidaridad que tuvo conmigo al ser testigo en un juicio por una plata que me debía el Banco de Talca".
A Ovalle no le gusta que este tema haya explotado en medio de la campaña electoral. "Esta campaña se caracteriza por la pobreza de las ideas y la gravedad e irresponsabilidad de las imputaciones. Para mi gusto, empezó muy mal, cuando le imputaron a Frei el hecho de haber indultado a un individuo condenado por narcotráfico". Dicho esto, vamos al caso.
-¿Usted tenía antecedentes de que Piñera era socio de Miguel Calaf y Alberto Danioni antes de asumir la gerencia general del Banco de Talca?
-Se incorporó en algunos negocios, pero nada de socio para hacer trampa, no. Calaf y Danioni eran correctísimos. El ministro Correa Bulo ordenó la detención de Piñera y de Massad en forma abusiva. Ante ello, Sebastián Piñera recurrió de amparo ante la Corte Suprema y la Corte Suprema acogió el recurso de amparo por unanimidad. Eso es lo objetivo, eso es lo que yo puedo decir.
-¿Y eso equivale a una declaración de inocencia total, como sostiene Piñera?
-Sí, equivale. Eso es lo que puedo decir con pleno conocimiento. Sin embargo, los rumores de la época nos decían que la mamá de Piñera movió el cielo y la tierra para encontrar ayuda para su hijo. Estos eran rumores, eso tiene que quedar muy claro, no me consta que sea efectivo. Y se decía que el que en definitiva había intervenido era el mismísimo Pinochet.
-¿Y usted qué cree?
-Creo que fue así, al apreciar el criterio excepcional con que, a este respecto, procedió la Corte Suprema, que era muy débil frente al gobierno militar. Porque hasta entonces la Corte Suprema había rechazado todos los amparos.
-¿Y por qué acepta éste?
-Por obsecuencia, pero a la vez de justicia, porque era justo que fuera absuelto porque -le repito- no cometió delito alguno.
-Según esa apreciación jurídica, ¿se supone que Calaf y Danioni tampoco cometieron delito?
-Tampoco.
-Pero ellos fueron condenados.
-Injustamente.
-Volviendo a la Corte Suprema, usted dice que había rechazado todos los recursos de amparo.
-En general, los recursos de amparo eran rechazados, pero en esta ocasión lo acogió. Lo que vendría a explicar la existencia de los rumores a que aludo.
-¿En ese tiempo usted era asesor del directorio del Banco de Talca?
-Sí.
-¿Usted sabía que Piñera tenía sociedades con Calaf y Danioni?
-Se incorporó a algunas sociedades como parte del trabajo en el banco, pero no sé a qué sociedades se refiere; si se refiere a la de las tarjetas de crédito, ahí me compró los derechos que estaban a mi nombre, lo que me da mucha rabia porque no pensé hacer negocio con esas acciones. Eso revela el talento de Piñera.
-¿De qué talento me habla?
-Para los negocios. Si no ha tenido nunca una empresa y es brillante en materia de negocios.
-¿Piñera no tenía ninguna empresa antes de llegar al Banco de Talca?
-No sé.
-Pero él se asoció con el Banco de Talca en la creación de Bancard.
-Como consecuencia de que estaba dirigiendo el Banco de Talca y sus negocios, pero no llegó por negocios al Banco de Talca. Piñera llegó porque su tío Carlos Icaza, casado con una hermana de su mamá, se lo recomendó a Miguel (Calaf).
-¿Usted sabe si cuando dejó el banco ya era propietario de un paquete de acciones del mismo banco?
-No, de eso no me acuerdo.
-Y de las otras sociedades que tenía el grupo Calaf
-No me acuerdo nada de eso.
-En enero de ’79, Piñera era dueño del 1,9% de las acciones de la administradora de tarjetas de crédito, en la que también participaba Infinco -sociedad de la que Piñera también era parte-, el Banco de Talca y el grupo Calaf. Eso es previo a su ingreso como gerente general al Banco de Talca.
-Todos esos negocios nacieron del hecho de que Piñera era sobrino del dueño del banco, que era Carlos Icaza.
-Estando en el Banco de Talca, como gerente general, Piñera constituye una segunda empresa de asesoría de proyectos, también con Calaf y Danioni.
-Sí. Pero en eso no hay nada. Es lo natural en un grupo económico al que se incorporó Piñera.
-Pero él constituye el 9 de septiembre de 1979 una empresa con estas dos personas.
-Sí.
-En la que aparecen constituyendo también Inversiones Sevilla e Inversiones Arona. Ambas constituyen además la empresa Río Claro que es la beneficiaria de uno de los créditos del banco de Talca por 11,7 millones de dólares, una de las operaciones que fue materia de ese juicio.
-¿Usted cree que en eso hay delito?
-Me parece extraño que él aparezca autorizando un crédito a una empresa relacionada del grupo y además siendo socio de las empresas constituyentes.
-Ese es el error. No era delito y tenía respaldo.
-¿Es un error, no un delito?
-Me molesta que robustezcan las candidaturas de personas a través de ataques absurdos, en vez de robustecer la nuestra con planteamientos serios. Y los ataques dirigirlos a lo que realmente corresponde.
-Mi asunto no es la candidatura, es investigar el tema Banco de Talca.
-No sé qué quiere que le diga. No formé parte de esas sociedades y formar parte de sociedades no es delito.
-Después de retirado del Banco de Talca, Piñera sigue constituyendo sociedades con las mismas personas.
-Ya.
-¿Tenía antecedentes de eso?
-No, no tenía antecedentes de eso.
-¿Le parece normal eso?
-Yo no lo haría, pero no es incorrecto.
-Ahí empieza toda la construcción de las empresas de Piñera.
-Pero si de ahí partió todo. Si eso yo lo sé. Y partió fundamentalmente del manejo de Bancard.
-Pero Bancard inicialmente es una sociedad del Banco de Talca, que constituyó Miguel Calaf, quien declara en el juicio que el Banco de Talca financió la totalidad de la entrada en marcha de esa empresa.
-Así fue y después se incorporó Piñera, comprando acciones.
-¿Usted sabe cómo Piñera terminó siendo el propietario?
-Eso no lo sé.
-A Piñera se le encargó reo como cómplice de los delitos que se les imputaba a Calaf y Danioni. El recurso de amparo que lo favorece alude al estado de avance en que se encuentra la investigación, pero no se pronuncia sobre el fondo del asunto
-Usted comprende que si en ese momento, en que estaban detenidos Calaf y Danioni, la Corte Suprema declara que en el estado de los expedientes no permiten configurar el delito o que se hayan producidos los efectos que se señalan en las órdenes de detención, ¿por qué a Piñera le dan el recurso de amparo? y ¿por qué mantiene presos a Calaf y Danioni?
-¿Por qué cree usted?
-Eso es lo que me pregunto yo. Y de allí que encuentre posible que los rumores (de que hubo presiones) tienen algún fundamento.
-La Corte Suprema aplicó un criterio con Piñera y otro con Calaf y Danioni.
-Es evidente. Usted sabe la actitud que tuvo la Corte Suprema con el gobierno de Pinochet, de obsecuencia, pues.
-¿Todavía tiene contacto con Calaf y Danioni?
-Sí, permanentemente.
-Y con Piñera ¿cómo quedaron?
-Regular.
¿Regular no más? ¿Un poco dolidos?
-Dolidos.
-¿Por qué?
-Porque Piñera , bueno usted sabe cómo es Piñera.
-¿Cómo es?
-Egocéntrico. No capta los problemas de los demás. No aprecia objetivamente las circunstancias dentro de las que se mueve. Si las apreciara no habría ido a la población a dar el pésame ese que dio. Ni se habría parado delante de la comitiva oficial en el desfile que presenció en Arica.
-¿Fue desleal Piñera con Calaf y Danioni?
-No llegó a tanto, pero no fue solidario. Y no me cabe duda de que los viejos de la Suprema tienen que haber sido presionados.
-¿Cree que esa presión debió extenderse para sacar de la cárcel Calaf y Danioni?
-Sí, porque todos estaban en la misma
-¿Fue desleal Piñera?
-Eso lo dice usted, no yo. //LND
Chile: Piñera, el Banco de Talca y cómo hacer fortuna cerca de Pinochet…
El Dossier del candidato presidencial derechista Sebastián Piñera en el Archivo de la CIA
Documentos muestran la cercanía de Piñera con el entorno de Pinochet y revelan el origen de su fortuna
En entrevista concedida al diario El Mundo, de España, el pasado 1 de julio, el candidato presidencial chileno de la derecha, Sebastián Piñera Echenique, afirmó:
"Yo fui siempre un opositor al Gobierno de Pinochet, por dos razones fundamentales. Primero, porque nunca acepté y siempre rechacé las violaciones sistemáticas, reiteradas y graves a los derechos humanos, y en segundo lugar, porque siempre he creído que el mejor camino para Chile es la democracia, y el gobierno militar nos privó de la democracia durante 17 años”.
Días antes, el 26 de junio, respondiendo alusiones del candidato presidencial de la Concertación, respecto al proceso por estafa contra el Banco de Talca y a la multa por uso de información privilegiada en el caso de Lan Chile, Piñera retrucó: “Frei está mal informado. La Corte Suprema decretó en forma unánime mi total inocencia y tampoco he tenido nunca ningún problema con uso de información privilegiada”.
Los documentos secretos del archivo de la estación local de la CIA, que estamos en condiciones de desclasificar, demuestran que, como es habitual en él, Sebastián Piñera falta a la verdad.
Respecto de la primera de sus afirmaciones, los documentos que ponemos en conocimiento de la ciudadanía, muestran no sólo la pertenencia de Piñera al entorno más inmediato y cercano a Pinochet, sino delatan, o más bien confirman, la relación directa entre esa condición de afinidad y el origen de su fortuna. Adicionalmente, contribuyen a explicar la antipatía visceral que la derecha fáctica y económica siente por el candidato de la derecha política.
Si para la primera, es aplicable el dicho, “ave de mala ralea es la que emporca su propio nido”, la segunda le censura que muerda la mano que le dio de comer.
En lo tocante a la réplica de Piñera a Frei, tampoco es cierto que la Corte Suprema haya decretado su inocencia. Lo que en verdad ocurrió es que una sala de esa Corte acogió un recurso de amparo, y por esa vía interrumpió la investigación sobre la participación de Piñera. Los documentos de la CIA muestran no sólo la enormidad del nivel de influencias que se movió, incluyendo una gestión de lobby del Embajador de Estados Unidos con el Presidente de la Corte Suprema, sino también la operación de inteligencias que lo sacó del país mientras tenía orden de detención, sin perjuicio de que la investigación judicial concluyó con la condena de dos de los implicados en la estafa al Banco de Talca, mencionados también en los documentos, quienes pasaron una respetable temporada tras las rejas.
Un clan poderoso
El primero de los documentos es una recopilación de antecedentes y un análisis de antecedentes sobre Miguel Juan Sebastián Piñera Echeñique, ordenada por el Departamento de Comunicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Santiago, que lleva el número WSA/Was/3215B, registra entrada de datos los años 1975,1984 y 1990, y dice relación con el lavado de activos, constitución de empresas ficticias, cohecho y asociación ilícita, actos todos relacionados con la intervención y liquidación del Banco de Talca, en 1982.
Ya en el encabezado, el documento proporciona sorpresas, toda vez que Informa que el patriarca del clan Piñera, don José Piñera Carvallo, era colaborador de la CIA desde 1965, y que José Piñera Echeñique, hermano de Sebastián, quien se desempeñó como Ministro del Trabajo y Previsión Social de la dictadura, desde donde impulsó el Plan Laboral y la reforma provisional que introdujo el sistema de capitalización individual, y como Ministro de Minería, desde donde perpetró la segunda desnacionalización del cobre, era a la vez colaborador directo y analista financiero de la familia Pinochet.
Los numerales 1 y 2 del documento, remiten a la estafa perpetrada por la Cooperativa de Ahorro y Préstamo La Familia, ya reseñada en nuestra edición 1458. El documento atribuye la autoría intelectual a Jaime Guzmán Errázuriz y José Piñera Echenique.
Sebastián Piñera entra al baile en el numeral 4, relativo a la triangulación de empresas y lavado de activos por 85 millones de dólares, en relación con el Banco de Talca. Aparece una glosa a la constructora Socofer, de Luis Fernández Drey, cuya insolvencia precipitó la quiebra de La Familia.
Pero de mayor interés es la que remite a la Fundación Azul, operada por Ernesto Silva Baffalluy, por entonces gerente general de ENAP. Del críptico lenguaje del documento de inteligencia, se desprende que se trataba de un mecanismo para desviar fondos de empresas hacia medios de comunicación.
Y como inmediatamente viene la referencia a Joaquín Lavín, el Mercurio y Petrox, no es aventurado concluir que el destinatario de los fondos era ese diario. Tanto Lavín como Silva Baffalluy pertenecen al Opus Dei y al núcleo duro de la UDI; son socios en la Universidad del Desarrollo y ambos desempeñaban altos cargos en ENAP, cuando ésta fue dividida en filiales, una de ellas Petrox, en 1981.
A continuación viene un listado de empresas ficticias constituidas para recibir créditos del Banco de Talca y “comprar acciones del propio banco”. El documento atribuye la autoría intelectual de esa asociación ilícita a José Piñera Echeñique, Carlos Massad y Sebastián Piñera Echeñique.
Agrega que en virtud de ella, se crearon cerca de ochenta empresas ficticias que “utilizaban beneficios que otorgaba el Banco central de Chile para sus exportadores”. Entre las empresas, menciona a Infinco, Inversiones Río Claro, Indac, Inversiones Sevilla, Los Montes, Tamarugal, Laguna Verde, Forestal Los Lirios y Financiera Condell, entre otras. Y entre los ejecutivos y controladores de las empresas de esta asociación ilícita, aparecen mencionados José Concha, Susana Tonda, Patricio Barros, Antonio Krell, Joaquín Cordua, Eugenio Mandiola, Miguel Calaf, Herman Chadwick Piñera, Emiliano Figueroa, Alberto Danioni, Manuel Cruzat y Fabio Valdés. En conexión con el lavado de activos, aparecen mencionadas Calaf S.A.C.I., Lan Chile, Bancard, Fincard y Aerolíneas Escandinavas, SAS.
La lista de Piñera
En la práctica, varios de los nombres mencionados hasta aquí en el documento de la CIA, aparecen en la escritura de constitución de la Sociedad de Inversiones Infinco Ltda., publicada en el Diario Oficial el 28 de julio de 1980:
Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique, Carlos Alberto Massad Abud, Antonio Krell Rosenfeld, Joaquín Cordua Sommer, Rafael Barahona Soto, Hugo Juan Bautista Zunino Zunino y Patricio Eduardo Barros Fiegehen. Como administrador aparece Eugenio Mandiola. Una crónica de revista Que Pasa, del 3 de diciembre de 2005, señala que Sebastián Piñera llegó a Infinco en reemplazo de su hermano José, al ser éste designado Ministro del Trabajo de Pinochet.
En la Sociedad Promotora de Negocios Ltda., aparecen a asociadas las siguientes compañías y sociedades: Sociedad de Inversiones Infinco, Compañía Inmobiliaria y de Inversiones Arena S.A., Compañía Inmobiliaria y de Inversiones Sevilla Ltda. y Comercial Santa Cecilia. Esta última es aún una de las sociedades de inversión de Sebastián Piñera. De hecho, Santa Cecilia y Bancard Inversiones Limitada aparecen como las sociedades a través de las cuales Piñera poseía 2.064.421 acciones de Farmacias Ahumada, equivalentes al 1,37% de la propiedad de la empresa, las que tuvo que vender precipitadamente cuando salió a la luz la colusión entre las tres principales cadenas de farmacias para fijar precios, en abril pasado.
Rafael Barahona Soto, socio de Infinco, aparece como socio en Indac Comercial Ltda., otra de las sociedades mencionadas en el documento de la CIA, junto a Eugenio Mandiola Juan José Sallato Cáceres y Juan Jorge García Huerta, y las sociedades Grupo Gerdau Emprendimientos Ltda. y Aza Participaciones S.A. Una crónica del diario La Nación, del 19 de abril de 2009, consigna la siguiente declaración judicial de Sebastán Piñera ante el juez Luis Correa Bulio, en el marco de la investigación por la quiebra fraudeulenta del Banco de Talca: "Cuando trabajaba en el Banco de Talca, dos personas que habían trabajado conmigo en Infinco, los señores Eugenio Mandiola y Patricio Barros, me convidaron a suscribir acciones de Industria del Acero Indac, adquiriendo acciones por un monto cercano al 6%".
De la lista de ejecutivos presentada en el documento, varios de ellos conservan, o lo hicieron hasta hace poco, relación con Sebastián Piñera.
Por de pronto, Fabio Valdés Correa es accionista de Lan Chile e integra el directorio de Chilevisión. Fue uno de los ejecutivos de confianza de Manuel Cruzat. Susana Tonda trabajó con Piñera en Bancard y desempeñó un alto cargo en Lan Chile hasta octubre de 2006. José Concha era gerente general de Bancard, la empresa matriz de Piñera en el negocio de las tarjetas de crédito, hasta el momento en que la vendió en 60 millones de dólares al Banco de Santander, en abril de 1993. Herman Chadwick Piñera, actual presidente de la Asociación de Concesionarias de Obras de Infraestructura Pública, es primo hermano de los hermanos Piñera Echenique. Manuel Cruzat, encabezó, junto a Fernando Larraín, el Grupo Cruzat-Larraín, cuya quiebra en la crisis de
1982-83, junto al Grupo Vial y otros grupos menores, precipitó una de las mayores recesiones de la historia de Chile. No es accesorio consignar que en la misma época, y por los mismos motivos, se produjo la quiebra del Banco de Talca, que presidía Carlos Massad, y del que Sebastián Piñera desempeñaba la gerencia general.
Miguel Calaf y Alberto Danioni, piezas claves junto con Sebastián Piñera, de la asociación ilícita para defraudar al Banco de Talca, estuvieron varios meses detenidos en Capuchinos y finalmente fueron condenados a tres años de cárcel por el magistrado Correa Bulo, sentencia ratificada en todas las instancias por las cortes superiores, incluido el recurso de casación.
El lobby del Embajador
El siguiente documento que presentamos a consideración de la ciudadanía, la recopilación de antecedentes de inteligencia identificada como Was/WDC/3215, aparentemente el número de identificación del dossier Piñera, tiene la virtud de desmentir en forma simultánea las dos afirmaciones de Piñera señaladas al inicio, en cuanto a que siempre fue un opositor a la dictadura y que la Corte Suprema decretó su total inocencia en el caso del Banco de Talca.
De acuerdo con el número 1 del documento, el Jefe de la CIA en Santiago informa de la reunión que sostuvo el Ministro Consejero para Asuntos Latinoamericanos, George Jones, con José Piñera Carvallo, padre de Sebastián y su primo hermano, Herman Chadwick Piñera.
El número 2 informa que en dicha reunión se estableció una “acción de contrainteligencia”, eufemísticamente denominada “neutralización”, consistente en sacar del país a Sebastián Piñera y su trasladado vía Argentina y México.
El documento agrega que esa “colaboración” fue ordenada por Aguila 1, denominación en clave que designa al Embajador de Estados Unidos en Santiago, cargo que en ese entonces desempeñaba el conservador James Theberge, y que para ella se recurrió a Fernando Quijano.
Quijano, de nacionalidad mexicana, aparece vinculado no sólo a organizaciones de ultraderecha, sino también a redes neofascitas, tales como la Junta Internacional de Comités Laborales, el Movimiento de Solidaridad Iberoamericana, MSIA, y la Unión Nacional Sinarquista.
El artículo Anatomía de una Operación de Inteligencia Fascista, firmado p or William F. Wertz, publicado el 4 de febrero de 2005 en la revista del Instituto Schiller, señala:
“Entre 1985 y 1987 Quijano empezó a trabajar con Néstor Sánchez. Desde 1963 Sánchez estuvo implicado en el complot de la CIA conocido como la Operación Mongoose, para asesinar a Fidel Castro de Cuba. De 1965 a 1967 fue jefe de la estación de la CIA en Guatemala, donde colaboró con los escuadrones de la muerte. En los 1970, cuando Pinochet subió al poder y lanzó la Operación Cóndor de genocidio por todo el Cono Sur de Sudamérica, Sánchez se convirtió en jefe de la división para América Latina de la Dirección de Operaciones de la CIA, y luego en los 1980, durante lo del Irán–contra, en subsecretario auxiliar adjunto de Defensa para Asuntos Interamericanos, asignado al equipo del Consejo de Seguridad Nacional”.
El número 3 del documento, informa de una reunión “con nuestros colaboradores” de la Corte de Apelaciones y la Corte Suprema.
El número 4 revela una reunión con el entonces Presidente de la Corte Suprema, Rafael Retamal, en la que se establece la “neutralización” y la “operación de apoyo Uila” con colaboración y apoyo logístico de Fernando Quijano, José Piñera Carvallo y Herman Chadwick Piñera.
La trama del Banco de Talca
Para que al lector no le quepan dudas acerca de lo que trata el documento, éste señala que “se establece la ‘neutralización’, según causas 482-82, 439-82 y 4353-87”.
Los números de rol 428-82 y 430-82, corresponden a los recursos de amparo presentados por Sebastián Piñera, Carlos Massad y Emiliano Figueroa en contra de la resolución del juez Luis Correa Bulo, que los encargó reos como autores del delito de Defraudación al Banco de Talca y otros ilícitos.
El 8 de septiembre de 1982, la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones rechazó el recurso de amparo, por dos votos, de los ministros Osvaldo Faúndez y Servando Jordán, contra uno, del Ministro Enrique Zurita.
El voto de mayoría estableció que “el mérito de los autos que se tienen a la vista, resulta que el mandamiento de prisión para los querellantes Sebastián Piñera Echenique, Emiliano Figueroa Sandoval y Carlos Massad Abud, ha sido expedido en caso previsto por la ley y con méritos de antecedentes que lo justifican y de conformidad, también, con lo dispuesto en el artículo 306 del Código de Procedimiento Penal".
El origen de la trama remonta al 2 de noviembre de 1981, fecha en que el Banco de Talca fue intervenido por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, debido a que se encontraba en estado cesación de pagos, con una deuda con el Banco Central cercana a los 40 millones de dólares. La causa rol Nº 99.971-6, del 20 de mayo de 1982, fue iniciada por una querella presentada por el liquidador del banco, Eugenio Silva Risopatrón, contra los socios controladores y quienes resultaran responsables de los ilícitos que precipitaron la intervención y posterior liquidación del banco.
Detalles pormenorizados del proceso, que dicho sea de paso, se encuentra desaparecido desde el Archivo Judicial, fueron suministrados por el diario La Nación el 19 de abril pasado. Entre esos antecedentes, conviene citar los siguientes:
“Según los querellantes, el capital y las reservas del Banco de Talca alcanzaban al momento de su intervención a los 40 millones de dólares. La investigación judicial determinó que los créditos irrecuperables otorgados por la institución financiera sumaban 250 millones de dólares. En su cartera de créditos, el Banco de Talca tenía más de 200 millones de dólares prestados a empresas relacionadas, es decir cinco veces su capital y reservas, cuando la ley permitía un límite máximo de sólo el 25% del mismo Pero había más. Las sociedades relacionadas no necesariamente tenían existencia legal y, según la investigación judicial, los controladores y ejecutivos del banco le otorgaron créditos a estas sociedades fantasmas sin ningún tipo de garantía. Según reconocieron los propios involucrados, estos créditos a empresas relacionadas estaban destinados a comprar con ese dinero acciones del propio banco. Ese era el modelo de capitalización que había ideado Piñera y sus socios desde las oficinas de Infinco, la sociedad de profesionales que constituyeron para asesorar al Banco de Talca en marzo de 1978. Según informó la prensa de la época, el grupo llegó a constituir 150 empresas sólo con la finalidad de operar de esta manera. Pero tampoco fue todo. El Banco utilizó además mañosamente los beneficios que el Banco Central otorgaba en la época a los exportadores. Fingió una serie de exportaciones, a través de empresas chilenas de papel a compañías panameñas, también de papel, según consta en el proceso en un informe del auditor Iván Goic”.
A confesión de partes…
Como se puede apreciar, los antecedentes suministrados por los documentos de la CIA coinciden de manera casi milimétrica con el mérito del proceso.
La investigación judicial dio por establecido un préstamo de 11,7 millones de dólares concedido por el banco a Río Claro, una de las sociedades ficticias mencionadas en el documento, y la constitución de las sociedades-pantalla Los Montes, Tamarugal, Laguna Verde y Forestal Los Lirios.
Entre los antecedentes tenidos a la vista para resolver el auto de procesamiento, en septiembre de 1982, el juez instructor consideró las propias declaraciones de Piñera en el proceso:
"Los créditos otorgados por el Banco de Talca eran una de las muchas fuentes de recursos de que disponían estas empresas, siendo posible que algunos de ellos hayan sido usados para propósitos distintos a la solicitud de crédito (…). Por lo anterior, no estoy en conocimiento que el crédito de 11 millones y fracción a la empresa Río Claro haya sido prestado a terceros para comprar acciones del banco, ni tampoco recuerdo esta operación en particular, la cual se produjo días antes de mi alejamiento del banco".
Sin embargo, Miguel Calaf y Alberto Danioni declararon que se encontraban fuera del país al momento de ser el cuestionado crédito y que la operación fue realizada por Sebastián Piñera.
Sobre las cuatro sociedades mencionadas, Patricio Roa, uno de los constituyentes, declaró:
"En el mes de junio (de 1980), no recuerdo bien qué fecha, el gerente general del Banco de Talca de esa época, Sebastián Piñera, me solicitó que fuera el representante legal de cuatro empresas que se estaban formando por necesidad del banco, y cuyos propietarios serían otras empresas del grupo Calaf-Danioni. Por considerar que era una muestra de confianza tanto de los dueños, como de la gerencia general, acepté el cargo ofrecido”.
A su turno, la declaración judicial de Alberto Danioni señala: "estas cuatro sociedades agrícolas fueron ordenadas constituir por el señor Sebastián Piñera, gerente general del banco, con el objeto de que se hicieran cargo de las deudas vencidas o por vencer del señor Alejandro Zampighi y que resultaban inconvenientes para el banco mantenerlas así vencidas, obteniendo así un mayor plazo para su cancelación".
Sebastián Piñera, declaró: "reconozco haber estado en conocimiento de que estas empresas eran de reciente formación y que no eran sujetos de crédito solvente porque tenían escaso o nulo capital".
Talca, Argentina y México
Una vez conocido el fallo de primera instancia, y rechazada la apelación en segunda instancia, se precipitó la operación referida en los números 1, 3 y 4 del documento de la CIA, en la cuál se decidió la “neutralización” de Sebastián Piñera, lo cual debe leerse como su traslado fuera del país vía Argentina a México, donde habría permanecidos unos 45 días, al amparo de Fernando Quijano.
A mayor abundamiento, el número 5 del documento destapa la reunión que en carácter de “reservado” sostuvieron el Embajador de los Estados Unidos en Chile, James Theberge, y el Presidente de la Corte Suprema, Rafael Retamal, en una fecha que se puede establecer entre el 8 y el 19 de septiembre de 1982.
El 20 de dichos mes, una sala de la Corte Suprema, presidida por el Ministro Rafael Retamal, los ministros Emilio Ulloa y Carlos Letelier y los abogados integrantes Enrique Urrutia y Enrique Munita acogió el recurso de amparo que dejó a Sebastián Piñera fuera del proceso, lo que no significa en modo alguno que haya acreditado su “total inocencia”, como pretende.
El fallo estableció que "en el estado actual de la investigación no aparece establecido que los hechos que se imputan a los amparados tengan características delictuales, ni está ahora probado que ellos han obtenido provecho o el banco haya sufrido perjuicios resultantes de la actuación financiera de los recurrentes”.
La resolución es abiertamente contradictoria con los hechos y con el desarrollo ulterior del propio proceso. A modo de ejemplo, el rol 4353-87, corresponde al fallo de la Corte de Apelaciones de fecha 23 de diciembre de 1987, que rechazó las apelaciones de Miguel Calaf y Alberto Danioni, procesados por los mismos delitos que se le imputaron a Piñera. De hecho, recibieron una sentencia de tres años de prisión, lo cual significa a) que, necesariamente, los delitos se tuvieron por acreditados y b) que Calaf y Danioni carecían de las influencias del clan Piñera, por el cual el Embajador de Estados Unidos en persona no trepidó en hacer lobby con el propio Presidente de la Corte Suprema.
Acaso la razón del nivel de implicación del Embajador de Estados Unidos radique en el encabezado del primero de los documentos, según el cual don José Piñera Carvallo “es colaborador de esta agencia desde 0065”.
Esa condición aparece corroborada en otro documento, el informe Was/WDC 7056, del 2 de mayo de 1986, que revela “fondos entregados a través de AMCO a colaboradores e informantes según descripción de claves de acceso autorizadas”. Entre ellos, figuran Orlando Sáenz, Pedro Ibáñez, Felipe Amunategui, Jaime Guzmán, Pablo Rodríguez, León Vilarín, Andrés Zaldívar, Juan Hamilton, Enrique Krauss, Rafael Moreno, Juan de Dios Carmona y José Piñera Carvallo, entre otros.
Información privilegiada
De un cuarto documento, que tiene la denominación Was/DC/SECRET-2897/ Eyes Only, y registra entradas de información los años 1975, 84, 86, 99 y 2001, desclasificaremos solo algunos acápites.
El que se denomina Nexos 10 Secreto Sensible, relativo a triangulaciones de activos relacionadas con El Mercurio, establece que entre los años 1980 y 1984, en el contexto de la crisis económica precipitada por la quiebra generalizada de la banca y la debacle de los principales grupos económicos del país, el entorno inmediato de Pinochet, mediante una maniobra que el documento atribuye a José Piñera y Jaime Guzmán, fue informado del alza del dólar, que a la sazón se encontraba tozudamente fijado en 39 pesos por el Ministro de Hacienda, Sergio de Castro, y que Pinochet, en cadena de televisión, había jurado mantener, aún por sobre su cadáver…hasta que en junio de 1982, en un solo día, el peso se devaluó a 46 por dólar, y en agosto se decretó la libertad cambiaria que prevalece hasta hoy.
El documento agrega que el propósito de esa información apuntaba a beneficiar al núcleo más cercano a Pinochet, y que para ese efecto y “poder blanquear una suma cercana a los 120 millones de dólares”, se le otorgaron créditos a El Mercurio, a través del Banco del Estado.
Entre los colaboradores directos de Pinochet que se habrían beneficiado con la información, el documento menciona a Enrique Montero Marx, Sergio de Castro, Hernán Cubillos, Alfonso Márquez de la Plata, Jovino Novoa, José Piñera Echenique, Alvaro Bardón, Joaquín Lavín, Carlos Cáceres, Jorge Ballerino, Jaime Lepe, Pablo Longueira, Ambrosio Rodríguez, Jorge Selume y Oscar Aitken, entre otros.
La gentileza de Pinochet encontró reciprocidad, en la medida en que la investigación sobre el Banco Riggs determinó que el general abrió cuentas en el Banco de Talca, bajo el seudónimo José Ramón Ugarte.
Anillo de protección
El acápite Nexos 15 Secreto Sensible, relativo a triangulación de activos y asociaciones ilícitas, entrega información complementaria y ratificatoria del caso del Banco de Talca.
Por de pronto, identifica a Augusto Pinochet, José y Sebastián Piñera, Miguel Calaf, Alberto Danioni y Emiliano Figueroa, quién, dicho sea de paso, se desempeñó como Jefe de Cobranzas del Banco del Estado, hasta julio de 2008.
Luego, establece que a través de José Piñera Echenique se crearon varias empresas ficticias, tales como Río Claro, Inversiones Sevilla, Los Montes, Forestal Los Lirios, Tamarugal, Laguna Verde e Infinco, con el propósito de obtener préstamos del Banco de Talca, operación que contó con el concurso del Presidente del banco, Carlos Massad, el Gerente General, Sebastián Piñera, y los socios controladores Miguel Calaf y Alberto Danioni.
El documento establece que esa asociación ilícita defraudó al banco en 240 millones de dólares, y entrega un antecedente desconocido. En el origen del lucrativo negocio de las tarjetas de crédito, al que la leyenda urbana le atribuye el génesis de la fortuna de Sebastián Piñera, habrían estado en realidad José Piñera y el Embajador y Ministro Consejero de la Embajada de los Estados Unidos.
Enseguida, el documento entrega antecedentes adicionales sobre las medidas de protección dispensadas a Sebastián Piñera. Señala que por orden del entonces Director de Investigaciones, Fernando Paredes Pizarro, “se establece un anillo de protección a esta operación y sus miembros”, y que en realidad, se trasladó al extranjero y se protegió por aproximadamente 45 días a Sebastián Piñera, para “evitar su arresto y detención”.
Este acápite del documento concluye que la asociación ilícita comprendía tres fases: lavado de activos, acceso a grandes capitales en dólares y apropiación, por vía de la ingeniería financiera relatada, del control accionario del Banco de Talca, lo cual consiguió en un 80%.
Conclusiones
A título provisorio, de los documentos de la CIA desclasificados en esta oportunidad, se pueden extraer, al menos, las siguientes conclusiones.
En primer término, la inexactitud de las afirmaciones de Piñera, en el sentido de que siempre fue un opositor al régimen de Pinochet y de que la Corte Suprema estableció su “total inocencia”.
Luego, el verdadero origen de la fortuna de Piñera no radica sólo en la venta de Bancard y Fincard al Banco de Santander y Transbank, respectivamente, lo que en todo caso le reportó la bonita suma de 74 millones de dólares, sino también, y principalmente, en la defraudación del Banco de Talca.
Tercero, a diferencia de la creencia habitualmente aceptada, Sebastián Piñera no fue el iniciador del negocio de las tarjetas de crédito en Chile. El documento reseñado, le entrega ese dudoso honor a su hermano José.
A reglón seguido, los documentos de la CIA muestran una élite
político-empresarial que, montada sobre los hombros del general Pinochet, utilizó para su beneficio el vasto arsenal de recursos que otorga el control del aparato del Estado, y que en virtud de ello, obtuvo cuantiosas prebendas, sinecuras y posiciones de preeminencia, de lo cual tanto la fortuna como la candidatura presidencial de Sebastián Piñera Echenique constituyen uno de los más ilustrativos ejemplos.
Pero en lo fundamental, el dossier Piñera en el archivo de la CIA sugiere la inconveniencia de que un personaje del que los servicios de inteligencia de la mayor potencia del mundo poseen tal nivel de información, llegue a la Presidencia de la República, habida cuenta del poder de negociación y de presión que ésta concede.
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Documentos de la CIA (fuente: El Siglo)
Descripción/ antecedentes/Análisis de Desarrollo/AMCO-CHILE/WSA/WAS/3215-B/0075/84/90
Inteligencia de Defensa/ Chileto/ Recopilación de Antecedentes del Sr. Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique/ diciembre 1949/ Casado con Cecilia Morel M/ hijo del Diplomático/ Embajador/ José Piñera Carvallo/colaborador de esta Agencia/ desde 0065/ Hermano/ José Piñera Echenique/ Ministro del Trabajo /Previsión Social/ Ministro de Minería/ Colaborador directo /Analista financiero de Augusto Pinochet Ugarte y Familia / Lavado de Activos/ Empresas Ficticias/
Lavado de Activos/ Empresas Ficticias/ Cohecho/ Asociación Ilícita/ socios controladores/ Empresas relacionadas/
1.- Descripción y Análisis/ Asociación Ilícita/ Autoría Intelectual
Jaime Jorge Guzmán Errázuriz/ FJUN/FNPL/IEG/en colaboración con José Piñera E./ Cooperativa de Ahorro y Préstamo/ Denominación Comercial /La Familia/ LF/ Ofrecía créditos y captaba dineros de ciudadanos con menores recursos económicos / así generar suficientes capitales y poder realizar /lavado de activos en forma transparente y legal/ ya que el promedio de interés ofrecido era muy superior a lo establecido/por entidades comunes de captación/ fin de la traducción/ APO
2.- Controladores /Ejecutivos/ Triangulación de Empresas/Lavado de Activos/Asociación Ilícita/ U$S 6.5 millones de dolares/
Miembros colaboradores / FJUN/Cristián Larroulet /Andrés Chadwick/ Juan Antonio Coloma/ Luis Cordero/Sergio Tuteleers / Hernán Larraín /Javier Leturia /Miguel Kast /Alberto Hardessen /Carlos Bombal /Cristian García-Huidobro/Claudio Arteaga /Jovino Novoa/ gerentes generales de la cooperativa /Cristian López /Rodrigo Mujica/Abogado consultor-Colaborador/ Miguel Alex Schweitzer/Sergio Fernández Contador -Colaborador/Jaime Carreflo Barrera /Tomás Irarrázabal/ Presidente del Directorio/LF/ Colaborador y Sub-Secretario del Ministerio del Trabajo/ fin de la traducción/ APO
4.- Triangulación de Empresas/Lavados de Activos/ U$ 85 millones de dólares/
Constructora Socofe /Luis Fernández Drey / Utilizado por la DINA/DINE/DIE/ captación y Lavado de Activos/ con estos recursos financiaban misiones en el extranjero/ Actividades de Inteligencia Interior de Estado/
Fundación Azul/ captación de fondos/ provenientes de empresas /medios de comunicación/ Enap/ Ernesto Silva Bafalluy/
Semanario El Mercurio/Joaquín Lavín M. /Presidente Petrox/
Infinco/Inversiones Rio Claro S.A./ Indac/ Inversiones Sevilla/Los Montes /Tamarugal Ltda. /Laguna Verde /Forestal Los Lirios/Calaf S.A.C.I / Leasing Automotriz/constructora Socofe/financiera Condell/sociedad Asesoría General de Proyectos de la Construcción Ltda./ /fin de la traducción
Se idea esta asociación ilícita a través/ José Piñera E./ Carlos Massad A./ se otorgaron créditos a sus sociedades ficticias/ estos dineros estaban destinados a comprar acciones del propio banco/ se crean cerca de 80 empresas ficticias/ utilizaban beneficios que otorgaba el Banco Central de Chile, para sus exportadores/ filiales ficticias en el extranjero/ Brasil/Argentina/Panamá/
Gerente General/ Sebastián Pinera/ Director de la Entidad Bancaria/ Carlos Massad A/
5.- Controladores /Ejecutivos/APO/Asociación Ilícita/ José Concha/Susana Tonda /Patricio Barros/ Antonio Krell/ Joaquín Cordua /Eugenio Mandiola/ José Pinera/ Miguel Esteban Calaf R/ Hermán Chadwick / Emiliano Figueroa S/ Alberto Dianoni/ Antonio Krell /Manuel Cruzat /Fabio V aldés /Lavado de Activos/ Calaf S.A.C.I / Acciones de Aerolíneas Lan Chile/ Bancard S.A / Fincard S.A/ CMB S.A /Empresa escandinava SAS / Fin traducción
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Diciembre/81/87/informe AMCO-CHILE/Dpto. Estado/82-87/ Was/WDC/3215/
Inteligencia de Defensa/ Chíleto/ recopilación de ntecedentes/Agencia/traducción interna /Reuniones realizadas /Águila 1/Sr. Pínochet/ Mínistros Chilenos/Suprema/Apelaciones/Objetivos Apoyo/Logística
1.- Jefe Depto/ CÍA/ Stgo/ Chile/ Traducción Ordenada por AMCO /reuníón realizada a través del Ministro consejero para asuntos latinoamericanos, George Jones/ entrevista al
Sr.Hernán Chadwick /Sr. José Pinera C. /Comentarios según ODIS.-
2.- Se establece acción de contrainteligencia/ Colaboración a través
Fernando Quíjano/neutralización /traslado Sr..Sebastian Piñera/ vía Árgentina-Méxíco/Uila /
Se establece esta colaboración ordenada por Águila 1/ según a ntecedentes/ Memorándum034-82-89/
3.-Memorándum 82-89/ Reunión con nuestros colaboradores
/Corte/Apelaciones/Suprema/
4.-neutralizar/ acción de apoyo Uila/sección política/ reunión Sr. Rafael R etamal I se establece colaboración y logística a través de Fernando Quijano/ Sr. Hernán Chadwick/Sr. José Pinera C/.
Neutralización según causas/ 428-82/430-82/4353-87/según Aguila1/traducción/
5.-Se establece el carácter de "reservado" informe de la sección política con respecto a la reunión entre el Retamal y Águila 1/ informes entregados por orden del Ministro Consejero para Asuntos Latinoamericanos/’ término de traducción/
AMCO-CHILE/Dpto. Estado/82-87/ Was/WDC
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Nexos 10 / Secreto Sensible/
Triangulaciones de Activos/El Mercurio /Se establece mediante esta agencia, que durante los años 0080/0084/debido a la crisis existente en Chile/el grupo cercano a Augusto Pinochet/mediante su ministro del Trabajo/José Pinera E./Consejero/Jaime Guzmán E./mediante información priviegiada , se les informó del alza de la divisa americana /ya que el gobierno militar, mantenía la divisa americana en un precio estable de cambio/mediante esta triangulación/ se quiso beneficiaral grupo directo de Augusto Pinochet/ para tal efecto y poder blanquear una suma cercana a 120 millones de dólares/ se le otorga créditos/El Mercurio/ entregados por el Banco del Estado de Chile/ Se establece que a través del Periódico El Mercurio se trasladaron grupos Ultraderechistas y colaboradores de Augusto Pinochet/ con el fin de establecer un blindaje general a sus actividades ilícitas/ tanto en chile como en el extranjero/fin traducción/
Los grupos cercanos a Augusto Pinochet/ debían elaborar una estrategia, debido/ a la gran depresión económica y así favorecer directa e indirectamente colaboradores e informantes/ transformación al grupo de industria/ financiero y regir los destinos políticos y económicos de Chile/ en estrecha relación con Pinochet y sus asesores/ Se establece el ilícito a través de los siguientes colaboradores/ Enrique Montero Marx/ ex ministro del Interior/ Sergio de Castro Spikula/ex ministro de Hacienda/Hernán Cubillos Sallato/ ex ministro de Relaciones Exteriores/ Alfonso Márquez de la Plata /Subsecretaría General de Gobierno/ Jovino Novoa Vásquez/ Ministro secretario general de Gobierno/ Segegob/ Secretaría Nacional de la Mujer y de la Juventud /control de los medios de comunicación/ nombramiento de ejecutivos y directores en TVN /José Piñera Echeñique/ ex Ministro del trabajo/ Alvaro Bordón/ ex vicepresidente de! Banco Central/ Andrés Passicot /ex ministro de Economía/ ex Banco del Estado/ Joaquín Lavín Infante / ex decano de Economía de la Universidad de Concepción / ex colaborador de Agustín Edwards/ Carlos Cáceres/ex ministro de Hacienda/Guillermo Garín/ Sergio Moreno Saravia/ Jorge Ballerino/ Guillermo Letelíer Skinner/Juan MacLean/ Eduardo Castillo /Gabríel Vergara / Ramón Castro Ivanovich /Jaime Enrique Lepe / Patricio Madaríaga Gutiérrez/ Pablo Longueira /asesor del ministerio de Vivienda y Urbanismo/Ambrosio Rodríguez/Gustavo Callao/Óscar Aitken/ Mónica Ananías/ Jorge Selume/ director de Presupuestos.
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Nexos 15 / Secreto Sensible /
Triangulación de Activos/Asociaciones Ilícitas/Augusto PinochetUgarte /José Piñera Echeñique/Carlos Massad Abud/Sebastián Piñera Echeñique/ Miguel Calaf Rocoso /Alberto Danioni Bernasconi/ Emiliano Figueroa Sandoval / Se establece que a través de José Pinera E. / ex Ministro del Trabajo /se crean varias Empresas Ficticias/ Compañía Inmobiliaria e inversiones Río Claro S. A./Inversiones Sevilla/ Los Montes/Forestal Los Lirios/Tamarugal/Laguna Verde/ Infinco/ con el fin de adquirir préstamos del Banco de Talca de Chile/ a través de su hermano/ Sebastián Piñera/ Gerente General/ Carlos Massad /Presidente del Directorio/ Miguel Calaf’/Alberto Danioni/controladores del Banco de Talca/
Mediante este asociación Ilícita/ defraudaron a dicha entidad bancaria/ 240 millones de dólares en acciones de triangulación/ Se establece contactos con nuestro Embajador y Ministro Consejero/ a través de José Piñera/ para e! ingreso a Chile de tarjetas de créditos /reguladas por entidades Americanas/ redes de protección/Augusto Pinochet U./ Ministros de la Corte
Suprema/Jordán/Fernando Paredes P./Policía Civil Chilena/
Se establece las medidas de protección que obtuvieron este grupo económico / mediante organismos de seguridad del Estado /traslados al extranjero/vinculaciones en Policía Internacional/ Por Orden del Director de la Policía Civil Chilena/ establece un anillo de protección a esta operación y sus miembros/ para t al efecto se protege aproximadamente 45 días a Sebastián Pinera/ evitar el arresto y detención/
Se establece que esta asociación ilícita, estaba compuesta de tres fases de acción/ Lavado de Activos/ Acceso a grandes capitales en moneda americana / apropiarse a través de ciertos mecanismos financieros/ del control total de las acciones del Banco defraudado/ la cual quedo en posesión de los socios de estos ilícitos el grupo Cataf-Danioni consiguieron el control del Banco de Talca en el 80% de su propiedad /
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La crisis de Honduras: todo se decide en Washington…?
LA CRISIS HONDUREÑA ENTRA EN TIEMPO DE DESCUENTO
Made in Washington
Más allá del alto drama que se vive en Honduras y de la cuidada puesta en escena que lució San José de Costa Rica, la suerte de Honduras se decide en Washington. Lo dijo el canciller de Lula, lo dijo Fidel, lo dice cualquiera que siga con atención los acontecimientos. Y por cómo se viene jugando el partido en ese escenario, no es difícil aventurar que el gobierno de facto de Roberto Micheletti tiene los días contados y que el presidente legítimo, Mel Zelaya, volverá al poder pero a plazo fijo y condicionado.
¿Por qué? Porque Honduras es lo más cercano a lo que puede ser una colonia de los Estados Unidos en el siglo XXI.
Allí tiene la base militar de Soto Cano, plataforma para sus operaciones antiinsurgentes en todo Centroamérica durante la Guerra Fría, a través de la cual ha tejido sólidos vínculos con las fuerzas armadas hondureñas, cuyos jefes son instruidos en instituciones estadounidenses.
Allí tiene a una oligarquía sumisa y trasnacionalizada con casa de verano en Miami, que defiende los intereses de las empresas y gobiernos estadounidenses como propios.
Allí tiene en vigencia un Tratado de Libre Comercio que garantiza el libre acceso a bienes estadounidenses y relega al empobrecido país centroamericano al rol de proveedor de bienes primarios en la periferia del capitalismo global. Hasta allí llegan las remesas de Florida y New York que mantienen viva a la economía local.
Allí tiene la Constitución y el sistema electoral más conservador de la región, prácticamente a prueba de experimentos populistas y/o progresistas, como el que súbitamente decidió encarnar Zelaya durante la segunda mitad de su mandato.
Por todo eso, el Departamento de Estado sabía que se venía gestando un golpe. Se lo venía contando su embajador. Pero el burocratizado Departamento de Estado había cometido un error que terminaría pagando muy caro. Tegucigalpa no es lo que se dice un destino diplomático apetecible. Antes de la conversión de Zelaya, parecía un lugar lo suficientemente inofensivo como para cumplir con la cuota de embajadores republicanos. Entonces había mandado a Hugo Llorens, un clásico ejemplo del diplomático-empresario que usa sus destinos para asegurarse trabajos bien pagos para su retiro, mimetizándose con los sectores más prebendarios de la oligarquía local, donde sus servicios son más útiles.
Como reveló Ernesto Semán en estas páginas, cuando Llorens estuvo destinado acá en Argentina fue lobbista de Ciccone Calcográfica. O sea, trabajó para una empresa especializada en colonizar distintos estamentos del Estado, ya sea aliada con Yabrán, ya sea aliada con Cavallo, siempre cerca de los sectores más retrógrados de la Iglesia que se referencian en políticos como Cacho Caselli, para copar los mejores negocios de impresión de dinero, cuasidinero, billetes de lotería, patentes de autos, pasaportes, cédulas y documentos de los últimos años.
Según fuentes de la diplomacia y de los organismos multilaterales, en Honduras las fuerzas golpistas tenían bastante persuadido a Llorens de que un golpe más o menos prolijo podía funcionar. Que era la mejor manera de prevenir que Zelaya forzara su reelección y Honduras cayera bajo la órbita chavista.
O sea, un disparate: por más que lo intentara, y probablemente lo intentaría, Zelaya no tenía ni los votos ni el poder legal ni el poder institucional ni el poder militar para forzar su reelección, y debía entregar el mando sí o sí en seis meses. La Corte Suprema, la Corte Electoral, el Congreso, los generales, la embajada norteamericana, la Iglesia Católica y las protestantes, dos de las tres principales cámaras empresariales, los diarios nacionales, las cadenas de televisión y hasta su propio partido, el Liberal, se habían manifestado en contra de la reelección y la Carta Magna vigente consideraba un delito siquiera intentarlo. Encima, en las encuestas Zelaya ni siquiera alcanzaba a arañar el cincuenta por ciento de la intención de voto.
Pero Llorens no hacía esa cuenta por afinidad ideológica sino por intereses compartidos. Llorens compraba el análisis paranoico-revanchista de los golpistas y en sus comunicaciones con Washington advertía que Zelaya era un peligro. Mientras tanto, en sus conversaciones con los golpistas a Llorens le costaba bajar la línea trazada por Obama en la última Cumbre interamericana: no más golpes, no más intervencionismo, todos somos socios.
Tom Shannon, subsecretario para la región, tuvo que viajar a Tegucigalpa para transmitir el mensaje a Micheletti y al general golpista Romeo Vázquez con el énfasis que a Llorens tanto le costaba encontrar. Pero en algo coincidieron los norteamericanos y los golpistas: Mel Zelaya no podía seguir más allá de su mandato. Sí o sí había que pararlo. Llorens, Shannon, los militares norteamericanos de la base hondureña, los militares hondureños, los civiles golpistas, todos estaban de acuerdo.
Había que contener la expansión chavista que supuestamente representaba la reelección de Zelaya. Una peligrosa expansión, no sólo a nivel territorial hacia el corazón del poder militar estadounidense en la región sino también a nivel ideológico: si a los aliados de Chávez se les permitía reformar sus constituciones a su antojo para perpetuarse en el poder, el equilibrio regional se perdía y los intereses de Washington quedaban desprotegidos.
Entonces pasó lo que pasó y antes de que Obama pudiera reaccionar, los cancilleres del hemisferio se habían reunido en Washington en el marco de la OEA para pedir el retorno “inmediato e incondicional” de Zelaya, resolución que Estados Unidos no tuvo más remedio que acompañar, atento a los compromisos que Obama había asumido con los demás presidentes de la región. Pero había una palabra que incomodaba a los norteamericanos, “incondicional”. Foggy Bottom, como le dicen allá al Departamento de Estado, no quería un retorno “incondicional”. Aceptaba que vuelva, pero no que se quede.
Shannon seguramente recomendó hacer lo que se viene haciendo en la región en cada crisis desde que él se hizo cargo en el tramo final del gobierno de George W. Bush: bajarle los decibeles a la pelea con Chávez y negociar con Brasil una posición común que contenga a los demás países de la región. Como Lula quería que Zelaya volviera y Obama quería que no se quedara, consensuaron en Moscú que Zelaya volvería pero no se quedaría.
Para pasar de “vuelve sin condiciones” a “vuelve pero se va”, Shannon, Hillary o algún cráneo de Foggy Bottom tuvo la idea de convocar al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para que haga valer el acuerdo entre Obama y Lula.
El anuncio de la mediación fue un baldazo de agua fría para la OEA. “Veníamos invictos y de repente nos dejaron afuera”, graficó una fuente del organismo. Ni lerdo ni perezoso, Arias puso en la mesa su versión light de “vuelta incondicional”: amnistía para todos, gobierno de “unidad nacional”, adelanto de las elecciones, fuerzas armadas bajo las órdenes de la Corte electoral, promesa pública de Zelaya de irse sin tocar la Constitución. Así la OEA quedó rehén de Costa Rica: si había acuerdo, tendría un rol estelar en la puesta en marcha y verificación de los acuerdos; si fracasaba el acuerdo quedaba pintada, a merced de su creciente coro de críticos.
Los países del ALBA tampoco quedaron muy contentos y a través de Fidel Castro acusaron a Arias de querer perpetuar el golpe. En cambio Chávez hizo saber sus reparos, pero después acompañó con sonoros silencios los editoriales rabiosos del comandante cubano. Había decidido bajar el perfil en Costa Rica para jugar fuerte en Washington.
Zelaya aceptó la propuesta de Arias enseguida, Micheletti no. Pensaba que podía dar vuelta a los norteamericanos. Pasaban los días y Arias se mostraba nervioso porque los golpistas no se bajaban del caballo. Cuando el plazo se acabó, el Premio Nobel costarricense reiteró su oferta más algunos chupetines que venían pidiendo los golpistas: elogios para el “profesionalismo” de los militares hondureños, “Comisión de la Verdad”, moratoria por seis meses de cualquier juicio político. Micheletti volvió a decir que no.
¿Y qué estaba pasando en Washington? Pasaba que el lobby anticastrista, con epicentro en Miami, había recobrado los bríos de antaño y había hecho del golpe de Honduras su nueva causa patriótica. Bajo la batuta de los dinosaurios Otto Reich y Roger Noriega, los referentes de Llorens, este pequeño y marginal grupo de presión, que alguna vez fue influyente pero cuya imagen ante la opinión pública norteamericana quedó por el piso tras el caso del balserito Elián González, este lobby invadió despachos y redacciones de los diarios con publicistas y asesores caros que venían a presentar “el caso hondureño” ante los decision-makers de la capital norteamericana. “Si vas al Congreso está lleno de hondureños y gente paga por los hondureños haciendo lobby a favor del golpe”, cuenta Héctor Timerman, el embajador argentino en Washington.
Al mismo tiempo, la atención de Obama estaba en otro lado. El presidente buscaba desesperadamente los votos moderados que necesitaba para el pasaje de su reforma del sistema de salud, un tema decisivo en su pulseada con los republicanos. Lo último que quería era perder votos por una discusión sobre si hubo o no hubo golpe en Honduras. Por eso había un bando muy marginal que hacía mucho ruido contra otro bando con todo el poder que no contestaba, generando un microclima que algún analista confundió con “interna feroz” en el seno del gobierno norteamericano.
Así las cosas, fueron los diplomáticos argentinos y venezolanos quienes llevaron el peso de la campaña a favor de Zelaya, combatiendo en inferioridad de condiciones al lobby anticastrista en las horas decisivas que sucedieron al golpe, armando la agenda de la delegación zelayista cuando ésta finalmente llegó, una semana más tarde.
Esa gestión habría producido el mayor acercamiento diplomático entre Venezuela y Estados Unidos que se haya conocido hasta el momento, según confió una fuente que presenció el trabajo conjunto, acercamiento que ambos gobiernos prefieren ocultar por razones obvias de política doméstica: Chávez es mala palabra en Estados Unidos y Estados Unidos es mala palabra en la Venezuela chavista.
Más allá del ruido que generaron, a la hora de contar los porotos, la cosecha de los golpistas fue más bien exigua: dieciocho votos de los más de 400 congresistas norteamericanos para condenar los intentos reeleccionistas de Zelaya, algún editorial favorable en los diarios influyentes y la demora por un par de semanas de las confirmaciones de Arturo Valenzuela (subsecretario para América latina) y Shannon (embajador en Brasil). No mucho más.
Brasil jugó como venía jugando en la región, ya con el tema de las FARC, ya con el intento de golpe en Bolivia: sereno, confiado, sin correr detrás de la pelota, sabiendo que tarde o temprano le iba a llegar. Dejó hacer a Arias como antes había acompañado en la OEA y recién se puso en movimiento el lunes pasado, dos días antes de que venza el plazo de la mediación. Entonces el canciller Celso Amorin llamó a Hillary Clinton y le dijo que era tiempo de apretar a Micheletti para que agarre viaje. Washington tiene juego. Su as de espadas es la facultad de cancelar las visas de los golpistas. Según pudieron constatar una variedad de negociadores, ésa es la pena más temida. De concretarse, los golpistas no podrían visitar por un largo tiempo sus condominios en Miami.
Al día siguiente de hablar con Amorim, Hillary apretó por teléfono a Micheletti. Pero el dictador le juró a la prensa hondureña que el tema de las visas ni siquiera se mencionó. Si Micheletti no miente, Hillary se guardó la carta.
Los tiempos se estiraban y el lobby anticastrista enrarecía el ambiente en Washington. Uribe, el presidente colombiano, envalentonado por las dos bases militares que los norteamericanos le acababan de enchufar, se animaba a tirarleS una soga a los golpistas, rompiendo el consenso en la OEA. Entonces Zelaya decidió que había llegado la hora de presionar a Washington para que acelere el desenlace, y se trasladó a la frontera. Lula le deseó suerte. La Unión Europea pidió “serenidad”. Mercosur apoyó a Zelaya con una fuerte declaración, pero como no había querido invitarlo a la cumbre, Chávez faltó a la cita.
La movida obligó a Washington a usar toda su influencia para evitar que los militares hondureños cumplieran con la orden de Micheletti de meter preso a Zelaya no bien pisara suelo hondureño. Cuando lo pisó, un coronel lo mandó de vuelta a Nicaragua. En sintonía con el coronel, los norteamericanos usaron todo su poder de seducción para lograr que Zelaya retrocediera. Lo invitaron a Washington, le prometieron reuniones top, le juraron que esto se resuelve sin sangre y en cuestión de días. Si lograba entrar sin Arias y sin la OEA, ya no lo podrían controlar.
Y Zelaya quedó ahí, en la frontera, a la espera de que los militares hondureños lo dejen volver. Y los muy profesionales militares hondureños, que antes desobedecieron a Zelaya y ahora desobedecen a Micheletti, también quedaron ahí, mudos y acuartelados. A la espera de que sus verdaderos patrones, los comanders de Soto Cano, les digan lo que tienen que hacer. Al cierre de esta edición, los militares norteamericanos esperaban órdenes de Washington, donde el partido entraba en tiempo de descuento.
sodonnell@pagina12.com.ar Página/12
Los halcones sobrevuelan a Hillary
Los golpistas cuentan con influyentes representantes en Washington con vínculos con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton. La mediación de Arias ha sustituido a la OEA como el canal de Washington para abordar la crisis.
Por David Brooks *
Desde Nueva York
El gobierno de Barack Obama apostó todo, en público, al proceso de mediación de Arias. Pero hay críticos que señalan que esta apuesta no incluyó pasos más firmes del propio mandatario, como imponer una suspensión del comercio o congelar las cuentas en Estados Unidos de golpistas. Además, los golpistas cuentan con influyentes representantes en Washington con vínculos con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.
Lanny Davis, ex consejero legal del presidente Bill Clinton y cercano asesor de la campaña proselitista de Hillary Clinton, ha sido contratado para representar en Washington a una asociación de empresarios hondureños que apoyan el golpe contra Zelaya y ha argumentado su caso ante el Congreso en público y en privado. Otro cabildero influyente en la capital, Bennett Ratcliff, también con una relación cercana con Clinton, ha sido un asesor clave de los golpistas durante el proceso de mediación, reportó The New York Times.
A su vez, políticos estadounidenses conservadores continúan proyectando el golpe como un rescate de Honduras de las garras de Hugo Chávez y Fidel Castro. Esta semana el senador republicano Jim DeMint empleó una maniobra parlamentaria para posponer la ratificación de Arturo Valenzuela como próximo secretario asistente de Estado y de Thomas Shannon como embajador a Brasil, y así expresar su desacuerdo con la política del gobierno de Obama frente a Honduras.
DeMint es uno de los diecisiete senadores que enviaron una carta a Clinton para solicitarle que revaluara la política de Estados Unidos hacia Honduras.
Varios legisladores conservadores en ambas cámaras han rechazado que lo sucedido en Honduras sea un golpe, al argumentar que fue una acción legal contra las maniobras políticas de Zelaya para lograr su reelección, inspirado y apoyado por Chávez.
En repetidas ocasiones, legisladores como Ileana Ros-Lehtinen y Dan Burton, entre otros, han criticado que el gobierno de Obama ahora esté alineado con Chávez y Castro en torno de la crisis en Honduras.
“El presidente Obama se apresuró al ponerse del lado de Chávez y Castro antes de tener los hechos. Ahora queda claro que el pueblo de Honduras estaba defendiendo el imperio de la ley”, afirmó DeMint en una declaración esta semana.
A la vez, el gobierno de Obama reiteró su posición de buscar una “restauración del orden constitucional” a través de la mediación de Arias, proceso que, todo indica, ha sustituido a la Organización de los Estados Americanos como el canal favorecido por Washington para abordar la crisis hondureña.
* De La Jornada de México. Especial para Página/12.
Cuba y el “affaire” Carlos Lage y Pérez Roque: nuevos datos no oficiales…
LA HISTORIA DE CONRADO HERNÁNDEZ
Conrado y los espías en la isla de Cuba
Un anónimo provocó los seguimientos de la seguridad cubana al representante de los intereses vascos en La Habana, en paradero desconocido desde su arresto en febrero
MAURICIO VICENT 12/07/2009
La trama que acabó con la carrera política del ex vicepresidente cubano Carlos Lage, de 57 años, el ex canciller Felipe Pérez Roque, de 44, y otras figuras que eran vistas como el relevo natural de la revolución, pasa aparentemente por un nombre y un apellido: Conrado Hernández. Este ingeniero industrial, nacido en Matanzas, de unos 60 años, amigo de juventud de Lage y con excelentes contactos en el mundo diplomático y empresarial español, tenía las puertas abiertas de importantes despachos oficiales cubanos. "En jerga criolla, Conrado era un bicho, un tipo que se las sabía todas y culebreaba bien en las alturas", dice un hombre de negocios que tuvo considerable relación con él.
Miembro del Partido Comunista de Cuba (PCC), fue segundo de Lage cuando éste ocupó el cargo de presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios, en los años setenta. Tras graduarse de ingeniero pasó por varios trabajos, desde el Combinado del Vidrio al hotel Habana Libre, siempre como dirigente.
Su labor como jefe de inversiones en el Habana Libre coincidió con la gestión del grupo hotelero español Guitart, a principios de los noventa, época en la que empezó a introducirse en el mundo de los empresarios extranjeros. "Ya por entonces vivía bien y viajaba a España con cierta regularidad", afirma uno de sus compañeros.
En 1998, cuando el Gobierno vasco abrió en La Habana la oficina de la Sociedad de Promoción y Reconversión Industrial (SPRI), con el propósito de coordinar la actividad de las empresas vascas y promover el comercio con Cuba, él fue el único candidato al puesto. Su vieja amistad con Carlos Lage era ampliamente conocida y Conrado la hacía valer, así que llegó al cargo con todas las bendiciones oficiales y sin las "verificaciones" que las autoridades cubanas suelen hacer. Lage ya era en aquel momento número tres del Gobierno y estaba al frente del área económica.
En los diez años que Hernández representó los intereses de SPRI, bajo cuyo paraguas había unas 40 empresas acreditadas en Cuba, las ventas de productos vascos a la isla se multiplicaron: de 88,82 millones de euros en 1998 se pasó a 184,5 millones el año pasado. Otro dato es que el 24% de lo que España vende a Cuba procede del País Vasco, un porcentaje mucho más alto de lo que las ventas vascas representan en el conjunto de las exportaciones españolas.
"No es que esto sea atribuible directamente a Conrado, pero sí es cierto que bajo su gestión las relaciones comerciales con el País Vasco florecieron", afirma un empresario con oficina abierta en La Habana desde hace años.
Como todos los cubanos que trabajan para firmas extranjeras, Conrado Hernández estaba contratado a través de una firma empleadora del Estado que cobraba en dólares al Gobierno vasco por sus servicios, aunque él percibía el sueldo en pesos cubanos (no más de 25 euros mensuales, al cambio). Las gratificaciones tapadas de sus jefes extranjeros, además de las posibles comisiones por las ventas -pecado en Cuba- eran la fuente principal de sus ingresos y también de sus vulnerabilidad. Uno de los buenos negocios que apadrinó Conrado fue la compra por Cuba, en 2005, de miles de generadores eléctricos a Guascor, una pequeña empresa vasca que de un día para otro se instaló en el corazón de los planes prioritarios de la revolución. El país vivía entonces una situación de emergencia, con ciclos de prolongados apagones debido al mal estado de la red eléctrica.
El negocio con Guascor, de unos 100 millones de dólares, fue una opción estratégica de Fidel Castro para cambiar el sistema de generación de energía, hasta ese momento dependiente de viejas termoeléctricas que se averiaban con frecuencia. Casualmente, al inaugurar uno de los grupos electrógenos suministrados por la empresa vasca, el 26 de julio de 2006 en la ciudad de Holguin, Castro cayó enfermo y tuvo que ser operado de urgencia. (Desde entonces no ha vuelto a aparecer en público). Más o menos por aquella época, los servicios cubanos de seguridad empezaron a seguir a Conrado.
En un vídeo que desde hace meses es exhibido en la isla a los militantes comunistas -y que hoy ya puede considerarse casi público- el presidente cubano, Raúl Castro, asegura que la investigación a Hernández descubrió que éste tenía relación de amistad, y contactos estrechos y frecuentes, con Lage y Pérez Roque, así como con el ex responsable de Relaciones Internacionales del PCC, Fernando Remírez de Estenoz, de 57 años, y Otto Rivero, vicepresidente del Consejo de Ministros, de 41, a cargo de los programas de la llamada Batalla de Ideas. Todos ellos fueron relevados el 2 de marzo.
Según Raúl Castro, Conrado se convirtió en objetivo prioritario de la seguridad del Estado por sus vínculos con agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España, que supuestamente lo habrían captado como informante por sus buenas relaciones con miembros de la nomenclatura. En la filmación, proyectada a la militancia a modo de explicación de los ceses de Lage y Pérez Roque, aparece Conrado en pantalla, ya arrestado, confesando trabajar para los servicios secretos españoles.
Las autoridades cubanas utilizan como "prueba" la grabación de un encuentro en 2007 entre Hernández y agentes del CNI en el restaurante El Templete de La Habana, donde los comensales supuestamente acuerdan en qué consistiría la colaboración del primero. También aparece la esposa de Conrado, una teniente coronel del Ministerio del Interior cubano que trabajaba en el hospital Cimeq, donde es atendido Fidel Castro y los principales dirigentes del país, quien admite que su marido le pedía información sobre la salud del comandante. Llega a decir que Hernández pasó de "ser un revolucionario" a trabajar "como espía".
Los miembros del espionaje español en La Habana siempre han negado tal versión. También fuentes diplomáticas. En esos medios la tesis es que si Conrado trabajaba para algún servicio de inteligencia era para el cubano, por lo que todo respondería a un plan interno para acabar con Lage y Pérez Roque -antes considerados hombres de Fidel Castro-, en momentos de reestructuración del poder. Lo cierto es que tras destaparse el escándalo, el Gobierno español retiró de forma definitiva a los tres agentes del CNI que estaban destacados en La Habana. Su relevo sigue pendiente.
"Posibilidades hay de cualquier cosa", asegura un veterano observador de la realidad cubana. "Si Conrado cobraba comisiones, y es lo más seguro, parece posible que fuera fácil de presionar, desde España, desde Cuba o desde los dos lados", comenta.
"La verdadera razón de por qué el teléfono de Hernández estaba intervenido es difícil de saber", dice. Lo cierto es que lo estaba y que se grabaron numerosas conversaciones telefónicas. En algunas, Conrado y sus amigos planifican fiestas en la finca que el representante de los intereses económicos vascos tenía en Matanzas, donde el grupo se reunía el grupo a jugar al dominó y a relajarse. Al parecer, allí era habitual el choteo sobre la edad y capacidad de los dirigentes históricos, en especial del actual vicepresidente primero, José Ramón Machado Ventura, que era calificado de "fósil" y "dinosaurio". En el vídeo también salen conversaciones de Conrado con Remírez y Otto Rivero en el que el primero les solicita información sobre las pasadas elecciones en el País Vasco. Hernández entraba y salía de sus despachos con total naturalidad.
Otras dos personas son clave en la trama que condujo a la destitución de Lage y Pérez Roque. La primera es el doctor Orlando Castellanos Lage, primo del ex vicepresidente cubano. Éste trabajaba en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, y empezó a ser investigado a raíz de un anónimo recibido por Raúl Castro. En el papel que lo denunciaba se exponía que Castellanos Lage hacía "comentarios contrarrevolucionarios" y contra la dirigencia histórica del país (a Machado Ventura llegaba a desearle la muerte).
En realidad, este anónimo es el que supuestamente provoca el primer seguimiento que conduce a Conrado, que fue detenido el pasado 14 de febrero en el aeropuerto de La Habana cuando se disponía a viajar a Bilbao.
Otro hecho fortuito convierte al secretario de Fidel Castro, Carlos Valenciaga, de 34 años, en sospechoso para el régimen. Es la fiesta que organiza por su cumpleaños, en septiembre de 2006, en una sala del Palacio de la Revolución, cuando el líder cubano se encontraba entre la vida y la muerte en el mismo edificio. Raúl Castro califica de "indecente" aquel festejo y a partir de entonces se comienza a desconfiar de Valenciaga. El 23 de febrero de 2008, los servicios secretos graban una llamada que le hace Lage. El ex dirigente se lamenta de no ser él, sino Machado Ventura, el elegido por Raúl Castro como primer vicepresidente. Valenciaga fue destituido en 2008.
En esencia, los destituidos fueron acusados de deslealtad, abuso de poder, de cometer indiscreciones graves -Lage reveló a Conrado la elección de Machado Ventura antes de que fuese oficial- y de albergar ambiciones políticas. Nada de corrupción ni conspiración, por ello ninguno fue detenido ni expulsado del Partido Comunista. Pérez Roque y Rivero trabajan en la actualidad como ingenieros electrónicos en dos fábricas de La Habana. Valenciaga está en los archivos de la Biblioteca Nacional, y Lage, al parecer, sigue aún en su casa, con el estatus conocido en Cuba como plan pijama, sin nada que hacer.
La verdadera filiación de Conrado sigue siendo un misterio. Pero, aunque sean ciertas las acusaciones de espionaje, ¿fue ésa la razón fundamental de la destitución de Lage y Pérez Roque? La respuesta, que se desprende de las propias palabras de Raúl en el vídeo, parece ser que no. El presidente cubano, al hablar ante los miembros del Buró Político durante la sesión en la que se decidieron los ceses, el 2 de marzo, criticó a lo que llamó los "dirigentes probeta", los jóvenes que pasan directamente de las organizaciones políticas estudiantiles y juveniles a altos puestos de poder. No era la primera vez que Raúl Castro hablaba de ello y de la necesidad de acabar con las estructuras paralelas de Gobierno y con el amiguismo como fuente de poder. Lage, Pérez Roque, Rivero y Valenciaga fueron presidentes de la Federación de Estudiantes Universitarios y todos ocuparon puestos destacados en la UJC, la Unión de Jóvenes Comunistas (Lage y Rivero fueron secretarios generales de la organización). Los cuatro eran muy jóvenes cuando ya estaban a las órdenes directas de Fidel Castro, y Pérez Roque y Valenciaga ejercieron durante años como secretarios personales de El Comandante. Lage era vicepresidente del Consejo de Estado desde hace 23 años
En el pasado, otros dos dirigentes que hicieron carreras políticas meteóricas acabaron destituidos deshonrosamente. Los dos fueron secretarios de la UJC: Luis Orlando Domínguez, sentenciado a prisión por corrupción en los ochenta; y Roberto Robaina, canciller entre 1993 y 1999, hasta que perdió la confianza de su mentor. También hay que recordar el descalabro del poderoso Carlos Aldana a principios de los años noventa.
En esta ocasión, el símbolo del relevo cae cuando la generación histórica está a punto de desaparecer. Fidel Castro, enfermo desde 2006, cumplirá en agosto 83 años. Raúl Castro y su vicepresidente primero, José Ramón Machado Ventura, tienen 78. El futuro de la revolución, según lo ve Raúl, no pasa por las personas, sino por las instituciones… Y manda él, que durante medio siglo ha sido segundo secretario del Partido Comunista y jefe del Ejército./EL PAIS.COM

Por Pedro Hormazábal Ruz 


La historia que dio origen a esa orden de detención había comenzado casi un año antes, cuando el 2 de noviembre de 1981, el Banco de Talca fue intervenido por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), nombrándose un administrador provisional. A esa fecha, se encontraba en cesación de pagos, con obligaciones vencidas a favor del Banco Central, a octubre de 1981, por alrededor de 38 millones de dólares. Piñera había sido gerente general de este banco entre marzo de 1979 y septiembre de 1980, un lapso comprendido en el período en que la justicia acreditó varios ilícitos cometidos por la administración de la institución financiera.
En su cartera de créditos, el Banco de Talca tenía más de 200 millones de dólares prestados a empresas relacionadas, es decir cinco veces su capital y reservas, cuando la ley permitía un límite máximo de sólo el 25% del mismo.
BANCO DE TALCA





