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Obama y Lula colisionan por la crisis de Honduras: EE.UU del lado de la dictadura…
La crisis hondureña
EE UU y Brasil discrepan sobre la validez de las elecciones en Tegucigalpa
JUAN ARIAS - Río de Janeiro – 26/11/2009
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha sido claro y explícito en una larga carta enviada a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva: Washington ha decidido cerrar la crisis hondureña aceptando el resultado de las elecciones del próximo domingo, aunque el depuesto Manuel Zelaya no haya vuelto a la presidencia. Lula ha sido igualmente explícito y claro: Brasil no aceptará el resultado de las elecciones e insiste en que Zelaya tiene que ser restituido, por considerar que su expulsión, el pasado junio, fue un golpe de Estado.
Según el asesor de Asuntos Internacionales de Lula, Marco Aurelio García, que fue quien informó de la carta de Obama, Estados Unidos presiona a los países latinoamericanos para que reconozcan las elecciones como un acto institucional que serviría para "empezar desde cero" en el país centroamericano. García dijo que la decisión de EE UU es un regalo a los golpistas de Honduras y aseguró que, para Brasil, la presencia de Zelaya en su Embajada de Tegucigalpa no supone ningún engorro diplomático.
Honduras no es el único punto de fricción: Irán también suscita diferencias entre Washington y Brasilia. La Casa Blanca envió la carta el pasado domingo, víspera de la visita del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, a Brasil. Obama le recordaba a Lula su posición respecto al programa nuclear iraní y le pedía que expresara su apoyo a los esfuerzos occidentales para lograr un compromiso con Teherán. Lula respaldó el lunes el derecho de Irán a desarrollar "la energía nuclear con fines pacíficos" y pidió a Ahmadineyad que dialogara con la comunidad internacional.
Es la primera vez que Obama y Lula se enfrentan públicamente. Los dos líderes mundiales con mayor peso popular (de Lula dijo el mismo Obama que era el político por antonomasia) se encuentran en posiciones difíciles de conciliar. La sangre no llegará al río, pero, según los analistas, ésta puede ser la primera vez que Lula se vea contra las cuerdas en un conflicto internacional, él, que ha sido considerado un gran conciliador.
Brasil se encontró con la papeleta de la entrada de Zelaya en su Embajada de Tegucigalpa sin haberla buscado. Quizás nunca se sabrá si Lula quiso jugar esa baza para conseguir ser el mediador en el conflicto, desbancando al costarricense Óscar Arias, o si cerró los ojos para no contrariar a su amigo el presidente Hugo Chávez, que según los expertos fue quien organizó el enredo. Lo cierto es que Brasil acabó asumiendo los riesgos y se ha mantenido firme en su apoyo a Zelaya.
Es verdad, como ha confiado a este diario un buen conocedor de Lula, que las cosas se han ido complicando y el presidente brasileño, que tiene un gran olfato político, preferiría no verse de protagonista en la trama, sobre todo cuando la intransigencia y el histrionismo de Zelaya, abusando de su acogida en la Embajada brasileña, han dificultado la situación.
Brasil, sin embargo, difícilmente podrá dar marcha atrás. Tanto el ministro de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, como el poderoso asesor García son hombres de la izquierda del Partido de los Trabajadores y mantienen una postura inflexible. "Un golpe es un golpe y todo lo demás es jugar con la legalidad democrática", habría dicho García, y a ese principio se ha acogido siempre Lula.
Los expertos en derecho internacional, sin embargo, discuten si en realidad se ha tratado de un verdadero golpe, dado que la Constitución de Honduras permite la destitución del presidente que intente violarla, algo que habría hecho Zelaya. Lo discutible, en todo caso, fue la forma en la que Zelaya fue retirado del cargo (por la fuerza y sin proceso legal).
Ahora que Obama ha tomado una decisión definitiva y se la ha comunicado a Lula, el presidente brasileño va a necesitar de toda su intuición para salir del atolladero sin enfrentarse con Washington. La solución sólo se la podría brindar Zelaya, aceptando salir de escena en un gesto de generosidad, para contribuir a devolver la paz al país. La duda es si Lula será capaz de convencerle. Zelaya ha declarado que la posición de EE UU divide a América y sienta un peligroso precedente.
En Honduras, mientras, continúan los preparativos para la elección presidencial del día 29. El mandatario interino, Roberto Micheletti, se retiró ayer del cargo hasta el 2 de diciembre, día en que el Congreso se pronunciará sobre la restitución de Zelaya. Hasta entonces, informa France Presse, el país estará dirigido por el Consejo de Ministros.
EL PAIS.COM
Lula responde a Obama que no aceptará el resultado de las urnas en Honduras
El presidente brasileño insiste en que no puede avalar un golpe de Estado
JUAN ARIAS - Río de Janeiro – 28/11/2009
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha respondido a la carta que le había enviado el presidente estadounidense, Barack Obama, en la que éste le anunciaba que Estados Unidos está dispuesto a aceptar el resultado de las elecciones hondureñas del próximo domingo. Según el ministro de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, Lula ha respondido que Brasil no va a aceptar el resultado de las urnas, porque no puede avalar un golpe de Estado.
Según Amorim, el tono de la carta de Lula a Obama, en la que tocó otros temas de conflicto entre Brasilia y Washington, fue "amistoso". La carta fue precedida por una conversación de más de una hora entre el ministro Amorim y la secretaria de Estados de EE UU, Hillary Clinton. Según informaciones del diario O Globo, la conversación del ministro con Clinton tuvo como finalidad que se agudizasen las divergencias entre ambos paises".
Según Amorim, en la conversación con Clinton "se discutió educadamente". Afirmó que ambos sostuvieron posturas divergentes y que "ahora hay que esperar a ver cómo se desarrollan las cosas".
Brasil se mantiene, a pesar de la carta de Obama a Lula, firme y compacto en su decisión de no aceptar al presidente que salga elegido de las urnas el domingo en Honduras. Para el asesor de la Presidencia de la República para asuntos internacionales Marco Aurelio García, ello favorecería que hubiera otros intentos de golpes de Estado en América Latina si los golpistas saben que, al final, acabarán siendo asimilados por la comunidad internacional.
"Divergencias" con EE UU
Para García y Amorim no existe un conflicto entre Brasil y Estados Unidos. Existen sólo "divergencias y diferentes puntos de vista". El ministro de Exteriores ironizó ayer al afirmar que "Brasil tiene obsesión. Si no concuerda en algo con los Estados Unidos es como si un rayo fuese a caer sobre nuestra cabeza. No es así".
Para García, a quien Lula escucha siempre con mucha atención, "si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimizar estas elecciones, van a ser responsables, como mínimo, de lo que pase en aquel país. Vamos a tener un periodo de larga inestabilidad en un país que estaba tranquilo", dijo ayer. Según García, no hay posibilidades, por el momento, de que Brasil armonice sus posiciones con Washington. "El tiempo está contra nosotros", confesó, con tono de cierta resignación.
Colombia, Costa Rica y Perú comparten con EE UU la decisión de aceptar los resultados electorales en Honduras. Venezuela, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Nicaragua están, de momento, con Brasil.
Preguntado ayer Lula sobre si Brasil estaría dispuesto a reconocer bajo alguna circunstancia el resultado electoral, respondió que, "del modo en que se están desarrollando las cosas, Brasil no reconocerá el resultado de las elecciones y seguirá sin mantener relaciones con Honduras".
Lula afirmó también que no se trata de que Brasil sea "más radical, más guapo o más feo que los otros países", sino que, al haber vivido 21 años de dictadura militar, "sabe muy bien lo que es un régimen autoritario" y que por eso sigue defendiendo al depuesto Manuel Zelaya, elegido en las urnas, como presidente legítimo de Honduras.
Por su parte, el presidente de Costa Rica y ex mediador del conflicto hondureño, Óscar Arias, llamó a la comunidad internacional a la "cordura" y la instó a reconocer los resultados de las elecciones "si todo transcurre bien", informa Efe. En una entrevista con la cadena de televisión CNN desde Israel, donde se encuentra en visita oficial, Arias manifestó que desconocer al ganador de los comicios sería aun más dañino para Honduras. "¿Por qué los vamos a castigar con un segundo huracán Mitch, que es [lo que significaría] no reconocer al nuevo Gobierno, aislarlo, quitarle la cooperación?", cuestionó el mandatario costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987.
EL PAIS.COM
"Brasil no reconocerá las elecciones"
Paulo Cabral, BBC, Manaos

Amorim aseguró que un golpe de Estado no puede ser legitimado.
El canciller de Brasil, Celso Amorim, aseguró este jueves que su país no va a reconocer los comicios presidenciales que se celebrarán en Honduras el próximo domingo.
"Un golpe de Estado no puede ser legitimado", dijo Amorim, refiriéndose a la realización de los comicios sin que el depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, haya sido repuesto en su cargo.
El ministro de Relaciones Exteriores brasileño aseguró que aunque la posición de su país sea contraria a la de Estados Unidos, no existe confrontación entre los dos países.
Washington defiende que el reconocimiento de los comicios del 29 de noviembre puede ayudar a poner fin a la crisis política que estalló en la nación centroamericana con el golpe de Estado del pasado 28 de junio.
"Es cierto que en principio los estadounidenses condenaron el golpe, pero quizás por haber sufrido tantos (en América Latina), sea diferente", señaló Amorim.
"Blanqueamiento" de un golpe

Según el asesor presidencial en las actuales condiciones Brasil no va a reconocer los comicios en Honduras.
Por su parte, el asesor especial para asuntos internacionales de la presidencia brasileña, Marco Aurélio García, aseguró que la solución defendida por EE.UU. para poner fin a la crisis hondureña –el reconocimiento de los comicios- supone el "blanqueamiento" de un golpe de Estado preventivo.
"No deberían reconocerlas como legítimas (las elecciones del domingo) porque eso sería una tentativa de blanqueamiento de un golpe de Estado. Para nosotros eso es extremadamente grave, sobre todo si viene acompañado de la idea de un golpe preventivo", aseguró Garcia.
Según el asesor presidencial en "estas condiciones" Brasil no va a reconocer los comicios del domingo.
"Brasil no va a legitimar el blanqueamiento de un golpe", dijo.
"Periodo de inestabilidad"
Si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimar estas elecciones van a ser responsabilizados, como mínimo, de lo que acontezca en el país. Podemos tener un largo periodo de inestabilidad en un Estado que era tranquilo
Marco Aurélio García, asesor de la presidencia brasileña
"Si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimar estas elecciones van a ser responsabilizados, como mínimo, de lo que acontezca en el país. Podemos tener un largo periodo de inestabilidad en un Estado que era tranquilo", aseguró.
Pese a las divergencias con EE.UU., García también negó que haya una "crisis" o "confrontación" entre los gobiernos de Washington y Brasilia.
"Lo que hay son divergencias en algunos puntos, como en la cuestión de Honduras", señaló.
clic Lea: Honduras entre realidades polarizada
García no cree que haya muchas posibilidades de que Brasil y EE.UU. acerquen sus posiciones en relación a lo que acontece en la nación centroamericana.
"El tiempo ahora está contra nosotros", aseguró el asesor presidencial.
Amorim y García realizaron estas declaraciones desde la ciudad brasileña de Manaos, donde se encuentra para asistir a una cumbre de los países amazónicos, en la que debían discutir una posición común de cara a la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático, que comenzará a principios de diciembre en Copenhague, Dinamarca.
BBC MUNDO
EU rompe el consenso de AL, abandona a Zelaya y apuesta por la legitimidad de comicios
Obama justifica el giro de postura; tras la elección, Honduras partirá de cero
, afirma
David Brooks Corresponsal
Periódico La Jornada
Nueva York, 25 de noviembre. El gobierno de Barack Obama ha decidido abandonar al presidente constitucional Manuel Zelaya y apostar a la legitimidad de las elecciones en Honduras realizadas bajo el gobierno golpista, rompiendo así con el consenso de la mayoría de los países de América Latina, incluso con aliados como Brasil.
Inicialmente, Obama había declarado ilegal
el golpe de Estado
, y junto con la Organización de Estados Americanos había rechazado, entre titubeos y señales contradictorias, la legitimidad del gobierno de facto y exigió la restitución del gobierno constitucional. Al frustrarse las negociaciones mediadas por Óscar Arias, Estados Unidos amenazó, a la par del resto del hemisferio, con no reconocer los resultados de las elecciones del 29 de noviembre.
Pero esta posición cambió a partir del 30 de octubre, cuando después de intensas negociaciones con enviados del Departamento de Estado, se proclamó un acuerdo entre el gobierno de facto de Roberto Micheletti y el presidente constitucional Manuel Zelaya. A pesar de que el gobierno golpista no cumplió el acuerdo, pocos días después el gobierno de Obama declaró que reconocería los resultados de las elecciones si éstas son calificadas de imparciales
, aun sin la reinstalación de Zelaya.
Ayer, Obama reiteró la nueva postura estadunidense en una carta enviada al presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en la cual justificó el apoyo estadunidense a la elección en Honduras, ya que con eso la situación después de los comicios partiría de cero
, según filtró un funcionario brasileño. O sea, algo así como borrón y cuenta nueva.
La actual postura estadunidense fue expresada esta semana por el recién instalado secretario adjunto de Estado, Arturo Valenzuela, en una sesión a puerta cerrada del Consejo Permanente de la OEA. Aunque recordó que “Estados Unidos, junto con el resto de los estados miembros, emitió un veredicto unánime al considerar que el presidente debidamente elegido en Honduras… fue derrocado de su cargo en un golpe de Estado”, afirmó que la solución a la crisis, bajo lo estipulado por el acuerdo del 30 de octubre, es proceder con las elecciones.
Sin embargo, Valenzuela condicionó la realización del proceso al aclarar que si bien una elección realizada de manera compatible con las normas internacionales es una condición necesaria para que Honduras vuelva a ser miembro de la OEA, no es una condición suficiente… Para que eso ocurra, las partes en Honduras deben aplicar plenamente los acuerdos de Tegucigalpa y San José. Esto significa que se ha de constituir un gobierno de unidad nacional que represente a todos los sectores de la sociedad y del Congreso. A su vez, el Legislativo debe votar con toda prontitud la restitución del presidente Zelaya
.
Valenzuela justificó el proceso electoral como mecanismo legítimo que se atiene al calendario electoral normal que estipula la Constitución hondureña, y había estado en camino varios meses antes del golpe
. Subrayó que “ésta no es una elección inventada por un gobierno de facto en busca de una estrategia de salida, ni una manera de esconder un golpe de Estado”, sino un proceso que permite que el pueblo hondureño ejerza su voluntad soberana
.
A la vez, reconoció que nos preocupan los informes de violaciones de derechos humanos y esfuerzos deliberados de incitar a la violencia y el enfrentamiento en ambos lados políticos de Honduras y que podrían afectar el proceso electoral
. Por lo tanto, afirmó que recurriremos a los observadores internacionales de la sociedad civil y a nuestros propios observadores para determinar si las elecciones han cumplido con las normas internacionales
.
El Departamento de Estado está financiando misiones de observación electoral del Instituto Republicano Internacional (IRI) y por su contraparte el Instituto Democrático Nacional, ambas vinculadas al Fondo Nacional para la Democracia. Algunos críticos acusan que el IRI en particular fue inmiscuido en el golpe de Estado contra Hugo Chávez en Venezuela.
Por otra parte, este miércoles unas 175 mujeres defensoras de derechos humanos y feministas, incluidas tres premios Nobel de la Paz, enviaron una carta abierta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, instándole a condenar las violaciones de derechos humanos en Honduras. Con base en lo documentado por organizaciones de derechos humanos, escriben que “el régimen de facto ha participado en una campaña sistemática de intimidación, abuso físico y sexual, además de tortura. Cada vez más, las mujeres han sido el blanco de esta campaña. Le instamos a condenar la violencia desatada contra la gente de Honduras, y en particular contra las mujeres hondureñas”.
Agregan que “fue la ruptura del orden democrático en el país lo que dio lugar a la crisis actual en derechos humanos de las mujeres en Honduras. Por lo tanto, solamente el retorno del gobierno constitucional puede parar el rápido deterioro de los derechos de la mujer. Unas elecciones precipitadas e improvisadas –sin la participación completa de la sociedad hondureña, el reconocimiento internacional o el restablecimiento del presidente constitucional– no pueden ser consideradas libres ni justas, y no garantizan una vuelta al Estado de derecho”.
LA POSICION OFICIAL DEL GOBIERNO DE OBAMA:
Secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental
Arturo Valenzuela dice que la OEA se juega su credibilidad en Honduras
"Lo que nos jugamos en Honduras es nada menos que la credibilidad de la OEA y de sus miembros en cuanto a mantenerse fieles al llamamiento a la defensa colectiva de la democracia consagrado en la Carta", dijo en su discurso ante la OEA.
SANTIAGO, 25 de noviembre.-A cuatro días de las elecciones presidenciales que se realizarán en Honduras, en la página web de la Embajada de Estados Unidos en Chile se publica hoy una traducción del discurso de Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, tal como fue pronunciado ante una reunión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, el 23 de noviembre de 2009:
Es un verdadero honor para mí presentarme hoy ante el Consejo Permanente como secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos para hablar en nombre de mi gobierno sobre la situación en Honduras. Si sus excelencias me lo permiten, me gustaría mencionar dos amplios puntos antes de dar comienzo a mi discurso. Les agradezco al presidente Barack Obama y a la secretaria de Estado Hillary Clinton la confianza que han depositado en mí. Mi vocación de por vida ha sido el mundo académico. Cuando comencé casi por accidente en el Departamento de Estado en la primera administración de Clinton, lo hice porque la Guerra Fría había terminado; nos encontrábamos ante un mundo nuevo y más prometedor en el que esperábamos que las grandes divisiones del pasado se pusieran de lado en favor de un proyecto de mayor colaboración, que cruzara las fronteras nacionales para crear un mundo más justo y mejor.
Regreso a prestar servicio en esta administración porque tengo fe en que ese continúe siendo nuestro objetivo cardinal, a pesar de los problemáticos desafíos del siglo XXI. Como el presidente Obama dejó claro en Trinidad y Tobago, Estados Unidos intenta forjar una nueva y genuina alianza con todos los países de las Américas basada en nuestras historias y valores en común. Una alianza basada en el respeto y la confianza mutuos y en la consulta verdadera cuyo propósito es buscar maneras de crear un futuro mejor y mejorar las condiciones para los pueblos de las Américas.
En las últimas dos décadas desde que finalizó el amargo capítulo de regímenes autoritarios y conflictos civiles abiertos en varios países, se ha hecho mucho progreso en las Américas. Sin embargo, todavía hay grandes desafíos. Nuestro diálogo y compromiso para trabajar juntos deben estar fundamentados en el hecho de que nos enfrentamos a desafíos comunes: superar la pobreza y la desigualdad, fortalecer las instituciones de gobierno, proporcionar protección y seguridad a nuestros pueblos, aumentar la competitividad de nuestras sociedades en un mundo en constante evolución, y fortalecer nuestras instituciones multilaterales, incluyendo los mecanismos de defensa colectiva de la democracia que se contemplan en la Carta democrática de esta organización.
Quisiera subrayar que entiendo muy bien que este diálogo y esta tupida agenda que tenemos por delante no pueden estar exentos de un reconocimiento de las a veces difíciles relaciones históricas entre los Estados Unidos y muchos países del continente americano. Entendemos que en otras épocas a menudo la política exterior del país se guiaba en función de grandes intereses económicos. O que durante la guerra fría el imperativo de seguridad nacional conllevó a que la política exterior estadounidense privilegiara el orden y la seguridad por encima de la consolidación de democracias más justas y representativas. No se puede tener un diálogo genuino si no asumimos nuestras historias.
Es un honor para mí, Señor Presidente, estar aquí en este salón histórico. Al celebrar el centenario de la fundación de la Unión Panamericana debemos enorgullecernos de este logro. Las repúblicas de las Américas crearon la primera organización regional del mundo, sentando así un precedente para las futuras asociaciones internacionales y contribuyendo a la evolución del derecho internacional. Esta iniciativa fue el fruto de una empresa colectiva. Cuando se crearon las Naciones Unidas, los países miembros de América Latina insistieron en que la OEA fuera reconocida como una organización regional propiamente constituida bajo la Carta de las Naciones Unidas.
La historia de la OEA ha tenido sus momentos tristes, pero también sus momentos de grandeza. Algunas de sus instituciones, como la Comisión de Derechos Humanos, han demostrado ser instrumentos eficaces para fomentar y proteger valores esenciales. En fechas más recientes, la adopción de la Carta Democrática Interamericana como manifestación del compromiso de los países del hemisferio para afirmar y defender la democracia ha sido uno de los logros más significativos de la OEA. El origen de la Carta Democrática Interamericana radica en la resolución 1080 adoptada en Santiago, Chile, en 1991 y el documento surgió del consenso firme respecto a que las frecuentes interrupciones de los procedimientos democráticos constitucionales de los países tenían que convertirse en cosa del pasado.
Lo que nos jugamos en Honduras es nada menos que la credibilidad de la OEA y de sus miembros en cuanto a mantenerse fieles al llamamiento a la defensa colectiva de la democracia consagrado en la Carta. Estados Unidos, junto con el resto de los estados miembros, emitió un veredicto unánime al considerar que el presidente debidamente elegido en Honduras, que se encontraba al final de su mandato, fue derrocado de su cargo en un golpe de estado. No hay otra palabra que describa el abrupto y forzado exilio de un jefe de Estado. Lo que es más, si se alega que cualquier ciudadano, incluyendo a un jefe de Estado, ha transgredido la ley, el exilio forzado sin el proceso de derecho debido es una violación de uno de los principios fundamentales de la gobernabilidad democrática cuyos orígenes llegaron hasta nosotros desde la Carta Magna de 1215. Cuando el gobierno de facto se negó a retornar al presidente Zelaya a su cargo, Estados Unidos formó parte de la determinación unánime de que Honduras debía ser suspendido como miembro de la Organización de los Estados Americanos, de conformidad con lo que estipula la Carta Democrática Interamericana.
Esta acción refleja la convicción de todos los estados miembros de que un golpe de Estado o una seria perturbación del orden democrático en un estado miembro podría sentar un precedente perjudicial que correría el riesgo de retornar un modelo político pretoriano que ha probado ser tan dañino para la consolidación de las instituciones democráticas de las Américas.
La Organización de los Estados Americanos y los gobiernos individuales han trabajado arduamente para asistir a Honduras a que encuentre una vía para la reconciliación nacional y el restablecimiento del orden democrático y constitucional, incluyendo la restitución del presidente Zelaya. Este ha sido un proceso continuo en el que ha habido diferentes iniciativas, notablemente las contribuciones extraordinarias del presidente de Costa Rica Oscar Arias, que al trabajar junto con los funcionarios de la Organización de los Estados Americanos propuso el Acuerdo de San José que inicialmente ambas partes aceptaron. Lamentamos que las autoridades de facto en Honduras no estuvieran dispuestas a firmar el acuerdo, lo que ofreció la apariencia de que estaban interesadas en ganar tiempo.
El acuerdo que se firmó finalmente el 30 de octubre en Tegucigalpa, y al que se dio el nuevo nombre de Acuerdos de Tegucigalpa y San José para reconocer el trabajo y los esfuerzos de Arias y la OEA, es un logro significativo del que podemos estar orgullosos. Establece un marco para la resolución de la crisis con cuatro elementos clave: la formación bajo los auspicios de la OEA de una Comisión Internacional de Verificación, la creación de un gobierno interino de unidad nacional, la creación de una Comisión de la Verdad y la votación del congreso hondureño en cuanto a si el presidente Zelaya debe o no reincorporarse al cargo antes de que finalice su mandato constitucional. Es indispensable destacar que ambas partes, tanto las autoridades de facto como el presidente Zelaya, se comprometieron a estas condiciones como la mejor manera de resolver la crisis. Aunque lamentamos el retraso en la formación del gobierno de unidad nacional, quiero felicitar a la OEA y a la Comisión de Verificación por su trabajo incansable en continuar intentando que los acuerdos se apliquen.
Nos complace que Roberto Micheletti haya abierto un espacio prometedor para el compromiso, al declarar que piensa retirarse como líder del gobierno de facto, tomando licencia para facilitar lo que él mismo caracterizó de “un período de reflexión nacional”. Acogemos con beneplácito ese paso e instamos a que facilite la formación expedita de una autoridad de gobierno de “unidad nacional” tal como lo estipula el acuerdo del 30 de octubre, una autoridad que pueda inspirar confianza en todos los sectores de la sociedad hondureña.
Permítame que comente acerca de las elecciones por realizarse en Honduras. Es importante considerar esta elección en su contexto apropiado. Éste es un proceso electoral que se atiene al calendario electoral normal que estipula la Constitución hondureña, y había estado en camino varios meses antes del golpe. Las primarias se efectuaron con altos niveles de participación de votantes, los candidatos renunciaron de otros puestos de acuerdo con la ley hondureña para postularse para la presidencia, y las autoridades electorales del país emprendieron preparativos extensos, entre ellos comisionar la observación internacional. A pesar de las difíciles circunstancias, candidatos de todo el amplio espectro ideológico y político de Honduras –Felícito Ávila, César Ham, Pepe Lobo, Bernard Martínez y Elvin Santos– han participado en una enérgica campaña para ser el próximo presidente de Honduras. Sus campañas han de concluir mañana.
A pesar de la crisis profunda que interrumpió las bases legales del orden democrático en Honduras, ese orden podrá ser mejor restaurado en Honduras cuando todos los principales actores políticos convengan en un principio fundamental. Ese principio es que ninguna autoridad del gobierno puede considerarse legítima si el pueblo soberano no le ha otorgado el derecho de gobernar. Sin embargo, el pueblo soberano sólo puede manifestar su voluntad si las elecciones son libres, justas, pacíficas y fidedignas.
Quiero subrayar que ésta no fue una elección inventada por un gobierno de facto en busca de una estrategia de salida, ni como medio de esconder un golpe de estado. Al contrario, es una elección acorde con la renovación constitucionalmente dispuesta de los mandatos congresional y presidencial que permite que el pueblo hondureño ejerza su voluntad soberana.
No obstante, sí nos preocupan los informes de violaciones de derechos humanos y esfuerzos deliberados de incitar a la violencia y el enfrentamiento en ambos lados políticos de Honduras y que podrían afectar el proceso electoral. Para que la voluntad popular se pueda expresar claramente, las elecciones deben realizarse en un entorno que permita a los candidatos –a todos– hacer campaña en un ambiente de paz y seguridad. Deben poder presentar sus puntos de vista libremente. Y el día de las elecciones, los votantes deben poder emitir su voto en un ambiente de orden y sin intimidación, con la certeza plena de que sus votos serán contados imparcialmente. Recurriremos a los observadores internacionales de la sociedad civil y a nuestros propios observadores para determinar si las elecciones han cumplido con las normas internacionales.
Permítanme ser muy claro, sin embargo, que si bien una elección realizada de manera compatible con las normas internacionales es una condición necesaria para que Honduras vuelva a ser miembro de la Organización de los Estados Americanos, no es una condición suficiente. Es una condición necesaria, pero no suficiente. Para que eso ocurra, las partes en Honduras deben aplicar plenamente los Acuerdos de Tegucigalpa y San José. Esto significa que se ha de constituir un gobierno de unidad nacional que represente a todos los sectores de la sociedad y del Congreso. A su vez, el Congreso hondureño debe votar con toda prontitud en cuanto a la cuestión de la restitución del presidente Zelaya.
El acuerdo contempla también otros elementos cruciales. La OEA debe reforzar la Comisión de Verificación para darle las herramientas necesarias para que informe cabalmente a este organismo en lo que respecta a hasta qué grado las partes en Honduras ha cumplido con sus compromisos. Al mismo tiempo, el acuerdo propone el establecimiento de una Comisión de la Verdad para investigar las circunstancias que derivaron en la disolución del orden institucional en Honduras y proporcionar ayuda en lo que los líderes del país deben hacer para fortalecer las instituciones, reglas y procedimientos democráticos y las prácticas constitucionales.
Este ha sido un momento difícil para el pueblo de Honduras. Confiamos en que los líderes del país se apresten a enfrentar los desafíos que este momento crítico en la historia ha colocado sobre sus hombros. Es hora de que dejen de lado las disputas amargas y se unan en la necesidad de recrear el orden democrático del país y establecer las bases del civismo, a la vez que emprenden la tarea de atender los graves desafíos sociales y económicos que el pueblo de Honduras enfrenta.
Espero con interés trabajar con todos ustedes y con los países de las Américas para ayudar a Honduras a resolver esta crisis de manera tal que el pueblo hondureño pueda recorrer un camino llano, pacífico y oportuno, a la vez que se deja bien sentado, sin vacilaciones, que la interrupción del orden democrático y constitucional en un país miembro es inaceptable a la luz de nuestros valores comunes como los expresa la Carta Democrática. Por último, espero trabajar con todos ustedes en este recinto y con los países que ustedes representan para avanzar nuestra agenda común en lo que espero que sea una nueva era de cooperación con respeto mutuo.
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Supremacía de Universidades de EE.UU: éstas reciben además mucho más estudiantes asiáticos que latinoamericanos…
La globalización educativa
Un nuevo informe sobre los jóvenes extranjeros que estudian en las universidades estadounidenses sugiere que la brecha entre los países en vías de desarrollo está aumentando: mientras los países asiáticos están enviando cada vez más estudiantes a algunas de las mejores universidades del mundo, los países latinoamericanos se están quedando cada vez más atrás.
Confirmando una tendencia que podría tener repercusiones políticas y económicas en las próximas décadas, China e India están enviando el doble de estudiantes a las universidades estadounidenses que todos los países sudamericanos juntos, según el nuevo informe del Instituto de Educación Internacional (IEI) con sede en Nueva York.
Lo que es aún más llamativo, Corea del sur, con una población de menos de la mitad de la población de México, está enviando cinco veces más estudiantes a las universidades estadounidenses que México. Y Vietnam, un país gobernado por el partido comunista con una población que no llega a la mitad de la de Brasil, está enviando más del doble de estudiantes a las universidades estadounidenses que Brasil.
He aquí algunos de los datos incluidos en el informe Puertas Abiertas que acaba de dar a conocer el IEI:
- En total, el número de estudiantes internacionales en las universidades de Estados Unidos creció un 8 por ciento este año, para alcanzar la cifra record de 671,616 estudiantes.
- Los países que envían más estudiantes son India, con 103,000 estudiantes (un 9 por ciento más que el año pasado), China, con 98,000 estudiantes (un 21 por ciento más que al año pasado), y Corea del Sur, con 75,000 estudiantes (un 9 por ciento más que al año pasado).
- En comparación, el número de estudiantes de México fue de 15,000, lo mismo del año pasado, el de Brasil 8,700 (un 16 por ciento más que el año pasado), el de Colombia 7,000(un 5 por ciento más), el de Venezuela 4,600 (5 por ciento más), el de Argentina 2400 (una disminución de 6 por ciento respecto del año anterior) y el de Chile 2,000 (un aumento de 16 por ciento).
- El número total de estudiantes de todos los países asiáticos creció en más de un 9 por ciento, mientras que el número total de estudiantes latinoamericanos aumento un 5 por ciento. El número de estudiantes europeos aumento un 4,5 por ciento, incluyendo un aumento de 5 por ciento de estudiantes españoles.
¿Por qué son importantes estas cifras? Porque, cualquiera sea nuestra opinión sobre el futuro de Estados Unidos como superpotencia, los dos rankings más importantes sobre las mejores universidades del mundo –el del Suplemento de Educación Superior del Times, del Reino Unido, y el de la Universidad Jiai Tong de Shanghai, China– coinciden en que las universidades estadounidenses siguen siendo mejores que las del resto del mundo. El ranking del 2009 de la universidad de Shanghai está encabezado por Harvard, y 8 de los 10 primeros puestos están ocupados por instituciones estadounidenses.
elnuevoherald.com
¿Viene una nueva crisis económica?
Marcelo Justo, BBC Mundo

La periodista Gillian Tett advirtió que el estallido puede ser peor que en 2008. La formación de una nueva burbuja económica global es el fantasma que recorre hoy los despachos gubernamentales y marca los análisis económicos.
Los premio Nobel de Economía Paul Krugman y Joseph Stigliz la temen, el analista estrella de la firma RGE Nouriel Roubin opina que es un riesgo palpable y los gobiernos se persignan en silencio para que no vuelva a ocurrir.
Y es que los mercados financieros están otra vez de fiesta.
Desde marzo, los mercados de valores y acciones no han dejado de subir, el precio del oro está en su zenit, el del petróleo se ha reubicado en torno a los US$80 mientras que se multiplica el intercambio de derivados y otros instrumentos financieros de alto riesgo. Hasta el mercado de la vivienda, cuna de la crisis de 2008, está experimentando una clara mejoría.
En un artículo en el diario especializado Financial Times, una de las pocas periodistas que alertó sobre la burbuja financiera que estalló el año pasado, Gillian Tett, advirtió que el estallido puede ser peor que en 2008.
"Según un veterano del mundo financiero, la actividad especulativa se extiende a todo el frente financiero: bonos, mercados emergentes, commodities, propiedades. Este veterano se preguntaba si no era posible que la crisis de 2008 fuera un simple globo de ensayo de la que se viene ahora", dice Tett.
Optimistas y pesimistas
¿Pájaros de mal agüero o experimentados observadores que han visto demasiadas veces el mismo espectáculo?

Paul Krugman: el peligro de una nueva burbuja
A fin de cuentas, en vez de adoptar este enfoque pesimista, se puede pensar que la euforia de los mercados es una clara señal de que el mundo ha salido de la parálisis económica que siguió al derrumbe de Lehman Brothers en septiembre del año pasado.
El vaso medio lleno de la ecuación indica que el precio del petróleo no estaría subiendo si no fuera por la expectativa de mayor actividad económica existente gracias a la recuperación de actores clave de la economía mundial.
En abril, China anunció que estaba creciendo nuevamente a un 8%. El cálculo es que Asia, la primera región del planeta en salir del estupor económico, crecerá un 5% en 2009.
En noviembre la eurozona (16 países que manejan el Euro como moneda) salió oficialmente de la recesión, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico predijo una fuerte recuperación de Estados Unidos para el año próximo, y la CEPAL aseguró que América Latina vuelve al crecimiento en 2010.
¿No deberíamos estar celebrando que en vez de un derrumbe sistémico que todos temían a principios de año haya estas luces?
Los escépticos o cautos o pesimistas o realistas -el adjetivo varía de acuerdo a la posición de cada uno- advierten que el escenario actual tiene los ingredientes ideales de toda burbuja.
"La tasa de interés es muy baja, las entidades financieras siguen siendo demasiado grandes para dejarlas caer y los mercados están dispuestos a asumir riesgos", señala Wolfgang Munchau de la consultora económica Eurointelligence.
En Estados Unidos la tasa de interés es de entre 0 y 0,25%, en la eurozona del 1%, en el Reino Unido del 0,5 %.
Según este punto de vista, con el precio del dinero tan barato y los valores de activos también deprimidos por efecto de la misma crisis, es difícil ver cómo no va a haber un vértigo especulativo en los mercados, atizado por el hecho de que los grandes bancos pueden apostar sabiendo que tienen las espaldas cubiertas por el fisco.
Advertencias de la historia
El antecedente histórico más obvio, el Crack del 29, es un buen ejemplo de los peligros enceguecedores del optimismo.
Un año después de la brutal caída de las acciones en octubre de 1929, la euforia volvió a los mercados que recuperaron el 80% de los valores bursátiles.
Poco después el valor de las acciones volvió a caer y en 1932 sobrevino el derrumbe.

Graham Turner: una crisis de larga data.
Los inversores perdieron hasta la ropa y la economía se hundió en un pantano.
Los historiadores recuerdan un hecho más ominoso aún: de este segundo capítulo de la crisis sólo se salió con la Segunda Guerra Mundial.
Sobre deudas y tumbas
Los datos no son alentadores.
Según Graham Turner, director de la consultora GFC y autor de No Way to Run an Economy, la actual crisis tiene un sustrato histórico de largo alcance.
"Las burbujas reflejan el comportamiento actual del capitalismo globalizado con una caída del salario real en las últimas tres décadas que ha debilitado la demanda en los países centrales. La única manera de compensar esta demanda ha sido con la creación de deuda. Este modelo explotó y no tenemos nada en su lugar", señaló Turner a BBC Mundo.
Desde esta perspectiva, la recuperación del sistema financiero este año se debió más a un acto de prestidigitación que al poder de recuperación de la economía mundial.
La Reserva Federal estadounidense absorbió unos US$800.000 millones en activos tóxicos financieros (deudas prácticamente incobrables).
Todos están ganando tiempo. Las entidades se montan a este tipo de actividad con la esperanza de sacar un rédito a corto plazo que les permita salir de la situación en que se encuentran. El gobierno reza para que no hay a una nueva crisis financiera.
Anthony Hilton, analista del "Evening Standard"
En la Unión Europea en su conjunto la ayuda a los bancos superó los US$6 millones de millones.
"Hubo una gigantesca inyección de capital y salvamos a los bancos, pero no se hizo nada en cuanto a regular los mercados de capital, de modo que el mismo aparato que produjo la crisis está funcionando. Hay mucha liquidez que se está usando para actividades especulativas y no para financiar a la economía real", señala Turner
Mientras tanto estos activos tóxicos, verdaderos agujeros negros del sistema, siguen existiendo.
La cuerda floja
Nadie sabe su monto actual porque es muy difícil evaluar el valor de préstamos en virtual default y porque probablemente mejor sea no enterarse de su valor real.
"Los bancos se niegan a declarar el default de estos préstamos porque no quieren convertir a esos préstamos en pérdidas que pasen a formar una parte neta de sus pasivos", señala el analista financiero del diario London Evening Standard Anthony Hilton.
A esta magia contable, se suma el nuevo festival especulativo.
"Todos están ganando tiempo. Las entidades se montan a este tipo de actividad con la esperanza de sacar un rédito a corto plazo que les permita salir de la situación en que se encuentran. El gobierno reza para que no hay a una nueva crisis financiera", señala Hilton en el Evening Standard.
En otras palabras, muchas entidades financieras siguen en el callejón sin salida de los activos tóxicos y como un jugador empedernido, vuelven al casino a recuperar lo perdido, mientras que los gobiernos patean la crisis hacia adelante con la esperanza de que en el futuro aparezca la solución.
Con este telón de fondo, el sistema financiero internacional y la economía mundial seguirán haciendo equilibrio montados a una tenue cuerda floja y rodeados de un vacío abismal.
Chile: ¿Quiénes son los MEO-Piñeristas?
Por: Michelle Chapochnick y Ana María Sanhueza
La última encuesta CEP arrojó que un 29% de los partidarios de Marco Enríquez-Ominami votará por Sebastián Piñera en segunda vuelta. ¿Cuál es su perfil?, ¿cómo han votado tradicionalmente?, ¿pueden volver a su sector histórico?.
Lo cuentan en el comando de Sebastián Piñera: aunque el empresario Paul Fontaine votará por Marco Enríquez-Ominami en las elecciones presidenciales del próximo 13 de diciembre, al día siguiente el encargado económico de la candidatura del diputado está citado a Apoquindo 2921 para integrarse a las filas del empresario. "Si Marco no pasa, me inclinaría por Sebastián Piñera", adelantó Fontaine en una entrevista en La Nación el 16 de agosto, convirtiéndose en el primero de los partidarios de ME-O en adherir públicamente al candidato de la derecha.
Tres meses después de esa confesión, la última encuesta CEP -entregada la semana pasada- puso nuevamente el tema en el debate: el número de simpatizantes del abanderado independiente que está dispuesto a votar por el empresario en el balotaje suma un 29%, mientras que un 39% dice que apoyaría a Eduardo Frei. Ambas cifras revelan la transversalidad que cruza la candidatura del diputado, en la cual convergen figuras emblemáticas del MIR, ex concertacionistas, independientes y liberales, además de un grupo que votó históricamente por la derecha hasta que apareció Enríquez-Ominami.
Un ejemplo de esa transversalidad -y que los críticos del cineasta llaman hibridez- lo vivió hace poco el abogado UC y miembro de Independientes en Red, Cristóbal Bellolio (30), quien es nieto de un ex ministro de Pinochet: le tocó el turno de grabar para la franja de Enríquez-Ominami, se cruzó con una de las figuras clave del MIR, Andrés Pascal Allende, quien acababa de ser filmado para el spot. "El mensaje que él dio fue ‘la izquierda allendista está con Marco’. ¿Qué sentí yo en ese minuto? Tengo dos alternativas: o creer que Andrés Pascal Allende se come a las guaguas o pensar que quizás este personaje ha sido demonizado por mi familia y mi sector. ¿Acaso habrá llegado el momento de desechar esos supuestos y enterarme de quiénes son estas personas?", dice el profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Bellolio, como Fontaine -consultado por Qué Pasa declinó pronunciarse sobre la segunda vuelta hasta el 13 de diciembre-, es parte de los llamados MEO-piñeristas. Es decir, los adherentes del diputado que, de no pasar su candidato a segunda vuelta, votarán por el dueño de Lan. A esta tendencia -de la que en el comando del diputado evitan hablar- se suman personajes como Manuel Francisco Urzúa, empresario que trajo el "after office" a Chile; Jorge González, profesor de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez y ex miembro del grupo Tantauco; y el miembro de Independientes en Red Daniel Brieba.
"En las elecciones anteriores la Alianza logró el 48% entre Lavín y Piñera. En 1999, sacó 48% en primera vuelta sólo con Lavín. Y hoy, según la CEP, en primera vuelta Piñera debiera sacar 42%. Entonces, es Marco el que le ha quitado a Piñera esa diferencia", dice Gonzalo Müller, de la UDD.
Hoy, según coinciden varios analistas, el apoyo que ese 29% daría al ex senador RN puede ser clave en enero en lo que se prevé como una elección reñida. "Si Piñera pasa a segunda vuelta sin un 45%, es esencial que haga un gesto decidido hacia ese electorado que es mayoritariamente joven, liberal y que tiene menos traumas con la transversalidad. También es importante que gente de ese mundo (de los MEO-piñeristas) haga señales explícitas a favor de la candidatura de Piñera", dice Bellolio.
El perfil
De acuerdo con un estudio sobre segmentación y comportamiento electoral de la campaña presidencial del 2009, realizado por Cristóbal Aninat y Gregory Elacqua, de Expansiva UDP, mientras hoy los MEO-piñeristas son un 29%, en la CEP de junio eran 28%. Septiembre fue su peak: alcanzaron 34%.
Hasta agosto, este grupo está formado -según la CEP- por hombres y mujeres en proporción casi idéntica (49% y 51%, respectivamente), jóvenes y adultos jóvenes (el 64,4% tiene entre 35 y 54 años), de procedencia urbana (el 94,4% vive en ciudades) y educados (más del 40% contaba con más de 13 años de estudios). La última encuesta del Centro de Estudios Públicos, de acuerdo al análisis del investigador de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo Gonzalo Rössler, reforzó los datos: si bien hoy son más mujeres que hombres (58,3% versus 41,7%) , se mantiene una mayoría de jóvenes y adultos jóvenes (el 59,3% tiene entre 35 y 54 años), urbanos (el 96,7% vive en ciudades) y de clase media (allí se concentra el 53,5% de ellos). Además, incluye personas de todos los niveles educacionales. De ellos, el 37,5% posee 13 años de estudios o más.
Aunque políticamente muchos especialistas los catalogan como sin ideología, Gonzalo Müller, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la UDD, sospecha que en los últimos años los MEO-piñeristas sólo han votado por los candidatos de la derecha. "En el análisis electoral de largo plazo, en las elecciones anteriores la Alianza logró el 48% entre Lavín y Piñera. En 1999, sacó 48% en primera vuelta sólo con Lavín. Y hoy, según la CEP, en primera vuelta Piñera debiera sacar 42%. Entonces, es Marco el que le ha quitado a Piñera esa diferencia".
En ello coincide Juan Pardo, director de estudios de Feedback, quien dice que el diputado interpreta mejor el eslogan del cambio que tradicionalmente ha pertenecido a la derecha. Müller agrega: "Por eso vemos a Enríquez-Ominami en la franja hablando de cambio y más cambio".
ME-O, además, ha tomado dos posiciones paralelas para atraer a sectores distintos del electorado, según explica Cristóbal Aninat: por una parte, a votantes liberales; y por otra, a los llamados aspiracionales -para los cuales también Piñera es su segunda opción-. "En muchos casos, este grupo lo conforman personas separadas, menos ideológicas que la media y que no se identifican como católicos, sino de otras religiones o no creyentes", dice.
Piñeristas y anti-Frei
"No me gustan todas las propuestas de Marco, pero tengo una cercanía personal con él", señala Urzúa. El empresario es parte de un grupo de la elite económica que se ha sumado a las filas del cineasta por amistad, simpatía, deseos de un cambio de gobierno y por la vanguardia que él representa. Aunque no dejan de lado ciertas contradicciones y diferencias en temas económicos y de visión histórica con su candidatura.
Muchos de los MEO-piñeristas están con las posturas liberales del abanderado en lo valórico, pero no están dispuestos a aceptar algunas de sus propuestas económicas, como la reforma tributaria -que busca subir los impuestos a las grandes empresas de un 17% a un 30%, entre otras medidas-. En general, el apoyo de este grupo a Enríquez-Ominami se debe a la distancia que hay entre un candidato nuevo y los rostros conocidos de Frei, Piñera y Arrate.
Bellolio, por ejemplo, quien trabajó con el ex senador RN, decidió apoyar al diputado por tres razones: renovación, por ser liberal y por su transversalidad: "Todo el mundo esperaba que esta elección se decidiera entre quien hablara de más mercado y de más Estado, pero la clave estaba en hacer protagonista a una nueva generación. Siempre abogué por ello, y por eso quien más me representa generacionalmente es Marco".
Pero el traspaso de los votos de Enríquez-Ominami a Piñera también tiene otro componente: un voto anti-Frei, y con diferentes matices. "El voto por ME-O lleva implícito un mensaje: rechazo a la Concertación y a Frei. Su adhesión en segunda vuelta a Piñera es un voto por el ‘mal menor’", asegura el director Adimark, Roberto Méndez.
Ése es el caso de Francisco Urzúa, quien explica que "en segunda vuelta votaría por Piñera, porque lo prefiero antes que a Eduardo Frei". En la misma situación está Sebastián Díaz (39), empresario e ingeniero comercial, quien el 2005 votó por el ex presidente de RN y en diciembre lo hará por el candidato independiente: "La razón principal por la que voto por ME-O es porque no quiero que salga Frei. Quiero que salga gente nueva, lo que más me interesa es que haya cambio".
"Las tres cosas que ME-O representa en un 100% -renovación, liberalidad y transversalidad-, Piñera las representa en un 50%. Para mí la segunda vuelta no va a ser una cuestión desastrosa, donde yo voy a tener que ir a votar con un nudo en la guata o tapándome la nariz", asegura Cristóbal Bellolio, abogado y miembro de Independientes en Red.
Y eso no es todo. Existe un votante MEO-piñerista que se presenta con menor frecuencia y que escapa a los cánones clásicos de la política chilena. Se trata de personas que históricamente han votado por la Concertación y ahora no votarían ni en segunda vuelta por el senador DC. "Algunos de ellos han votado por el oficialismo, pero sólo porque admiraban a figuras como Ricardo Lagos o Bachelet", asegura un cercano a Frei. En esa situación está el sociólogo y economista Daniel Brieba, miembro de Independientes en Red y estudiante de doctorado de Oxford: en 1999 votó por Lagos.
Sin complicaciones
Hay personas, como Brieba, para quienes virar hacia la derecha, después de apoyar al diputado, no representa problema: "Nunca ha pertenecido al ‘mundo piñerista’", explica. Y agrega: "Ambos candidatos tienen virtudes y defectos, y en toda elección hay que aceptar que no existe el candidato ideal que lo represente a uno perfectamente. Y segundo, porque la distancia ideológica entre ambos, si bien existe, no es sideral".
Bellolio tampoco se complica. Asegura que su generación aprendió "a no ver el mundo entre los buenos y los malos. Desde el punto de vista político, no lo veo como volver al redil, porque tampoco me he movido tanto. Mi tribu familiar y social es de derecha, pero en mi corta trayectoria siempre me he distinguido por estar a la izquierda de la derecha tradicional y ser un poco díscolo".
Y agrega: "Las tres cosas que ME-O representa en un 100% -renovación, liberalidad y transversalidad-, Piñera las representa en un 50%. Pero en otros puntos de ME-O, como la justificación de Venezuela o la negociación interempresas, yo estoy más cerca de Piñera. Por lo tanto, para mí la segunda vuelta no va a ser una cuestión desastrosa, donde yo voy a tener que ir a votar con un nudo en la guata o tapándome la nariz".
Pero no para todos los MEO-piñeristas es así de fácil. Otros miembros de este grupo "transversal", que prefirieron no dar sus nombres, reconocen las dificultades de regresar al sector al que pertenecieron -ya sea al mundo de la derecha o de la Concertación-, donde en muchos casos fueron tildados de "traidores". "Seguramente nos aceptarán de buena gana -explican-, porque necesitan nuestros votos. Sabemos que seremos mirados como personas acomodaticias, que se mueven de acuerdo a la corriente".
Que Pasa.cl
Ranking (2009-2010) Universidades chilenas…
Camilo Riffo Presidente FEC 2010
La vacuna actual contra gripe porcina, es segura?
65 millones de vacunas; 325 reacciones graves investigadas
La OMS insiste en que la seguridad de la inmunización contra la nueva gripe es igual que la de otros años
EMILIO DE BENITO - Madrid – 19/11/2009
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un nuevo esfuerzo por tranquilizar a la población sobre la seguridad de la vacuna para la nueva gripe. Esta vez, con datos. La directora de la Iniciativa para la Investigación en Vacunas, Marie-Paule Kiney, ha dicho que, con la información recibida de 16 países, ya se han distribuido 80 millones de dosis de la inmunización, y se han administrado 65 millones. "Y es perfil de seguridad es exactamente igual que el de la vacuna de todos los años". En concreto, se han notificado reacciones adversas en una de cada 10.000 vacunaciones; y, de ellas, era grave el 5%. Haciendo cuentas sale que de los 65 millones, ha habido 325 casos en los que ha habido casos preocupantes que investigar. Es decir, un 0,0005%.
Entre ellos, Kiney indica que ha habido fallecimientos acaecidos después de la vacunación. "Pero ninguno se ha debido" al fármaco. Es, simplemente, un efecto estadístico. La gente muere, con vacuna y sin ella.
Esta explicación también se puede aplicar a uno de los efectos adversos que se atribuyen a las vacunas, sin fundamento según los científicos. Se trata del denominado síndrome de Guillain-Barré (GBS). Esta enfermedad es un deterioro neurológico que tiene como origen un desorden del sistema inmune. Como recordó Kiney, el origen del recelo ante las vacunas y su asociación con este síndrome es de 1976. Entonces, se suspendió la vacunación contra una gripe de origen porcino en Estados Unidos porque se asoció el fármaco con este síndrome. Pero los estudios posteriores no permiten afirmarlo. Así lo recoge el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (el organismo asesor del Departamento de Salud estadounidense). "En un primer momento, los científicos informaron una conexión sospechosa entre el GBS y las vacunaciones en 1976, durante una campaña nacional de vacunación contra el virus de la gripe porcina. La investigación reveló que los destinatarios de la vacuna corrían con mayores riesgos de contraer el GBS que quienes no fueron vacunados (alrededor de 1 caso adicional de cada 100.000 personas vacunadas). Debido a esta asociación y al hecho de que la enfermedad de la gripe porcina era limitada, el programa de vacunación se detuvo", indica el CDC en su web.
"A partir de entonces, se han realizado numerosos estudios para evaluar si otras vacunas contra la gripe estaban asociadas al GBS. En la mayoría de los estudios no se encontró asociación alguna pero dos estudios sugieren que aproximadamente 1 persona más de 1 millón que han sido vacunadas podría estar en riesgo de contraer GBS en relación con la vacuna contra la influenza de temporada". De hecho, los científicos creen que, en un plano teórico, es posible que una vacuna, por lo que supone de activación del sistema inmune, desencadene el síndrome. Pero entonces, por los mismos motivos, una infección vírica también tiene, al menos, las mismas probabilidades de hacerlo. Y que si se han visto más casos entre los vacunados es, simplemente, porque son más.
En el caso de la vacunación de este año, Kiney admite que ha habido 12 casos de síndrome diagnosticados después de recibir la vacuna. Aparte de que la relación causa-efecto no está clara, la directiva de la OMS destacó que todos habían sido leves y se habían recuperado sin problema.
La organización está a la espera de que acaben las campañas de vacunación en los países ricos para iniciar su programa de ayuda a los más pobres, que no han podido comprar la inmunización. Kiney ha dicho que los envíos comenzarían a finales de mes.
El Pais.com
Muertes no se vinculan con vacuna H1N1: OMS
Por Stephanie Nebehay
GINEBRA (Reuters) – La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo el jueves que la vacuna contra la gripe pandémica H1N1 no era culpable de las 41 muertes investigadas por autoridades sanitarias alrededor del mundo, luego de algunas sospechas de que podían deberse a la inoculación.
La agencia de Naciones Unidas confirmó que la vacuna pandémica es segura y se mostró preocupada de que algunas embarazadas y otras personas en riesgo estén rechazando la inmunización debido a temores por sus efectos secundarios.
"No se han identificado problemas de seguridad nuevos de los reportes publicados a la fecha (…) Los reportes hasta ahora confirman que la vacuna pandémica es tan segura como la vacuna de la gripe estacional", dijo la experta en vacunas de la OMS, Marie-Paule Kieny, en una teleconferencia.
Los gobiernos hasta ahora han reportado la administración de 65 millones de vacunas contra la influenza H1N1, conocida popularmente como gripe porcina, en 16 países, pero la cifra real es probablemente más alta, dado que se están llevando a cabo campañas de vacunación en 40 países, dijo la funcionaria.
Entre los efectos colaterales comúnmente notificados se encuentran la inflamación y enrojecimiento o dolor en la zona de la inyección, aunque algunas personas presentaron fiebre o dolor de cabeza. Todos los síntomas suelen desaparecer en 48 horas.
Se ha reportado un "número pequeño de muertes", indicó Kieny, mientras que una portavoz de la OMS más tarde informó que la cifra era de 41 muertes en seis países.
"Pese a que algunas investigaciones aún están en marcha, los resultados de los estudios ya completados informados a la OMS descartaron que la vacuna pandémica sea la causa de muerte", manifestó Kieny.
Las autoridades chinas -donde 11 millones de personas fueron vacunadas- informaron dos muertes luego de la aplicación de las dosis de inmunización H1N1 y 15 casos de efectos colaterales severos, señaló la OMS en un comunicado.
"La investigación de estas muertes, incluida una revisión de los resultados de la autopsia, determinó que las condiciones médicas subyacentes fueron la causa de fallecimiento y no la vacuna", agregó la agencia con respecto a los decesos en China.
Kieny agregó que se han notificado menos de una docena de casos sospechosos de síndrome de Guillain-Barre luego de la aplicación de la vacuna contra la cepa pandémica de influenza.
Esa condición neurológica rara se relacionó con una campaña de vacunación contra la gripe porcina en 1976 en Estados Unidos. Aunque nunca se probó tal relación, aún se encuentra expandida la creencia de que la vacuna es peor que la enfermedad.
"NINGUNA DIFERENCIA SIGNIFICATIVA"
GlaxoSmithKline Plc, AstraZeneca Plc, Novartis y Sanofi-Aventis se encuentran entre las 25 empresas fabricantes de vacuna H1N1 a partir de distintas técnicas.
"No se ha detectado ninguna diferencia significativa en el perfil de seguridad entre los distintos tipos de vacuna", dijo Kieny.
La funcionaria denunció además que las teorías conspirativas contra las vacunas que están circulando en internet generan "preocupaciones falsas".
"Tenemos que reiterar que las vacunas son seguras, que la enfermedad en ciertas personas puede ser grave y que puede ser causa de muerte", añadió.
Según la OMS, la cepa pandémica de influenza H1N1 causó la muerte de 6.250 personas en todo el mundo, desde su emergencia en América del Norte en abril.
Un sondeo efectuado a médicos mostró el miércoles que más de la mitad de los británicos a los que se les ofrecía la vacuna contra la influenza H1N1 la rechazaba debido a temores por sus efectos secundarios o la creencia de que el virus es muy leve como para preocuparse.
"Es preocupante que ciertos grupos no parezcan estar dispuestos a vacunarse. Pero esperamos que los datos (…) sobre la seguridad de estas inmunizaciones disipen los temores (…) y ayuden a convencerlos de que la vacuna es segura y que la inmunización los protegerá contra esta enfermedad que puede ser severa", puntualizó Kieny.
(Reporte adicional de Jonathan Lynn; Editado en español por Gabriela Donoso y Ana Laura Mitidieri)
Debate y rupturas en el progresismo chileno: ¿Marco-Ominami o Arrate?
Juan Andrés Lagos :“Existe el espacio para ponerse de acuerdo”
/ La Nación Domingo Por Marcela Jiménez
“El tema es que ahora tengamos la transparencia de pronunciarnos, eso no daña a nadie si de verdad estamos pensando en un interés democrático nacional”….
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orprendió a todos el lunes 16 en el debate de Anatel. El abanderado del Juntos Podemos, Jorge Arrate, lanzó a sus contrincantes Eduardo Frei y Marco Enríquez-Ominami la idea de sellar, antes del 13 de diciembre, un compromiso de apoyo mutuo en el balotaje para evitar que Sebastián Piñera llegue a La Moneda. Según su jefe de campaña, Juan Andrés Lagos, se escogió ese momento, porque esa suerte de cadena nacional -considerando las dificultades de espacio que ha tenido el abanderado en los medios- apareció como la instancia ideal para provocar un giro político.
-¿Por qué lanzar ahora la propuesta de un acuerdo?
-Coloca las cosas en términos de lo que es el interés de la mayoría nacional, que sería tremendamente afectada por un gobierno de derecha. Las caricaturas que se han tratado de colocar en términos de un contubernio de Frei y Arrate, no merecen ni siquiera comentarios y son del tamaño de la pequeñez que está demostrando la candidatura de Enríquez-Ominami. Es un sector que tiene un problema serio, una contradicción político-existencial muy profunda. Por un lado han dicho algunos, como Paul Fontaine, que van a votar por Piñera y Max Marambio ha señalado que no van a hacer ninguna tratativa con la Concertación en segunda vuelta. Por otro lado, un sector creyó que la candidatura de Marco era de izquierda y progresista y gradualmente se han dado cuenta que no es así.
-¿Cómo afecta ese rechazo a la viabilidad del acuerdo?
-Las señales hasta ahora han sido erráticas. Nosotros no hemos buscado la tensión, no hemos sido nosotros los que cerramos puertas, no hemos hecho brechas de viejos y jóvenes ni puesto las cosas entre izquierda conservadora y progresista. Hemos empezado una ofensiva desde el punto de vista de jugar un papel y construir una avanzada social, progresista, democrática en la cual la izquierda, potenciando su rol de fuerza política, construye entendimientos y alianzas que favorecen al país. Creo que en eso se pierde Marco y Marambio. Sus respuestas tipo cuña, caricaturescas, no alcanzan el fondo del problema político que enfrentamos en estos momentos: una derecha que lamentablemente ha adquirido una legitimación política democrática que no tiene.
-¿No es funcional el acuerdo sólo entre Arrate y Frei?
-No, porque el planteamiento apunta a la dirección de construir una correlación de fuerza que se pronuncie antes de primera vuelta respecto del comportamiento en segunda vuelta. El tema es que ahora tengamos la transparencia de pronunciarnos, eso no daña a nadie si de verdad estamos pensando en un interés democrático nacional. Tiene sentido sólo con las tres candidaturas, porque no es sólo un llamado, es una interpelación.
-¿Qué pasa si no fructifica?

-Fortalece la posibilidad que sea elegido Piñera y es bueno que quede claro ahora. Creo que Marco se equivoca, lo hizo cuando apeló al tema de Bolivia y Chile. Respeto mucho a la gente que vivió el exilio, nunca lo pongo como categoría de valor, pero ahora lo voy a hacer, porque estuvimos a punto de una guerra con Perú y Bolivia entre el ’74 y el ’76 y esa situación fue la que provocó, eventualmente, que surgiera el corredor marítimo y cuando Marco dice que en eso es “pinochetista”, comete una ignorancia política e histórica tremenda. No puede ser que un candidato presidencial haya apelado al síndrome de Estocolmo para decir que nosotros amamos a la derecha. Creo que con eso le faltó el respeto a todos los que fueron víctimas de la dictadura. Debería pronunciarse mejor si realmente cree que las cosas van a ser igualmente democráticas con Piñera en el gobierno.
-¿Y qué pasa con las necesarias coincidencias programáticas que establece el acuerdo?
-Son cosas en las que hay diferencias, pero que pueden ser resueltas en un marco general común. Sobre la nueva Constitución Política, por ejemplo, hemos planteado una asamblea constituyente; Frei, no; y Marco partió con esa idea, la desechó y ahora hace un híbrido raro. Pero creemos que el espacio para ponerse de acuerdo existe. Echar abajo el sistema binominal y un respaldo, ahora, a la lucha contra la exclusión, porque están unidos y en eso hay que ser franco, tanto Frei como la Concertación han dado no sólo señales, sino que se han involucrado en la batalla contra la exclusión y han seguido la línea de la Presidenta Bachelet. El comportamiento de Marco, aunque le moleste a mi amigo Marambio, ha sido errático, porque apoya en algunos lugares a nuestros candidatos y en otros no, le saca la cresta al pacto instrumental. Otro punto es el pliego de peticiones de la CUT. Frei ha hablado de reformas laborales de verdad, Marco también. Hay un tema de voluntad política que no debiera ser empañado por un problema de mirada electoralista pequeña.
-¿Ha habido conversaciones privadas o señales que apunten a sellar este acuerdo?
-No. Es una falacia que en estos días ha habido acercamientos míos, de Lautaro Carmona y Guillermo Tellier con Belisario Velasco, y no es verdad tampoco los acercamientos con Sebastián Bowen.
-¿Desde cuándo se venía preparando la idea del acuerdo?
-Es una línea de construir mayorías nacionales en el papel que puede jugar la izquierda en esta dirección. Habíamos conversado en qué momento dar esta señal, algunos tenían reparos, que era peligroso electoralmente, pero pesó el criterio de reconocer el escenario que hay. No fue un tiro al aire, es una cuestión de fondo, se va a notar harto en primera y segunda vuelta, porque hay mucha gente que se dio cuenta que la izquierda chilena tiene vocación de poder, pero es responsable de la situación nacional y se dan cuenta que votar por Arrate es una cuestión bien de fondo. //LND
RUPTURA DE SOCIALISTAS CON MARCO-OMINAMI
“Nos vamos a matricular por Arrate en primera vuelta”
/ La Nación Domingo Por Marcela Jiménez
“Marco con Marambio y la gente de derecha que tiene a su lado -Paul Fontaine y Rodrigo Danus- están dispuestos a destruir la Concertación con tal que él sea Presidente”….

Todas las señales indicaban que el quiebre en la Coordinadora Socialista por Marco Enríquez-Ominami era inevitable, y se produjo en esta semana, la misma en que se esbozaron duras críticas a la conducción autoritaria en su comando y del emplazamiento de Jorge Arrate a un pacto para la segunda vuelta que no tuvo eco en el abanderado independiente. Un sector de los socialistas por MEO, cuyo vocero es Marco Cárdenas, ha optado por respaldar públicamente al candidato del Juntos Podemos.
“La coordinadora está quebrada y se quebró definitivamente. Algunos siguen apoyando a Marco, pero en segunda vuelta no van a permitir que gane la derecha. Otros están parapetados en el diseño de Max Marambio, que es discutir si llaman a votar nulo o dejan en libertad de acción en segunda vuelta, lo cual es altamente peligroso. Todo indica que llamarán a anular y eso agudiza las contradicciones. El grupo de Marambio ha izquierdizado la franja de MEO, pero eso es un juego de máscara y se demuestra en que la invitación que hace Arrate para impedir que gane la derecha, Marco no lo ha recogido”, dice Cárdenas.
-¿Hay otro sector más en este quiebre en la coordinadora?
-Así es, a partir de ahora llamamos a recoger la propuesta de Jorge Arrate en un pacto transversal para la no victoria de la derecha. Marco obliga a la Coordinadora Socialista a tomar una opción y esa ahora es Jorge Arrate. Éste lo invitó a hacer un pacto electoral para segunda vuelta y sus respuestas han sido nulas. Él está en el diseño de que la Concertación muera, porque está convencido de que, si saca un 20% de los votos, es un candidato natural el 2014. A 20 días de la elección, en el comando de MEO saben que no están eligiendo casi ningún parlamentario. Él quiere construir desde la virtualidad política mediática, donde él ha diseñado su campaña, algo que ninguna democracia resiste, porque no es posible construir política sin instituciones democráticas.
-Una parte de la coordinadora está llamando a votar por Arrate en primera vuelta, ¿quiénes?
-Exacto. Nosotros nos vamos a matricular por Jorge Arrate en primera vuelta, vamos a trabajar por eso. Ahí está Edison Ortiz, Osvaldo Torres, Lincoyán Zepeda, yo; aunque algunos piden algo más de tiempo. En estos 20 días, vamos a articular a los socialistas de base e intermedios, encargados de comunales, concejales, etc, para que estén en esta línea. En su afán de su diseño para el 2014, Marco con Marambio y la gente de derecha que tiene a su lado -Paul Fontaine y Rodrigo Danus- están dispuestos a destruir la Concertación con tal que él sea Presidente.
-¿Cómo se traduce este apoyo?
-Manejamos una base de datos propia, que la armamos inicialmente para una articulación socialista que apoyara a MEO en el entendido que representaba un cambio de una izquierda que tenía que revitalizarse, pero jamás pensando que esa candidatura iba a representar una colusión indirecta con lo que es Sebastián Piñera. Del 100% de lo que marca en apoyo MEO, un 70% es voto Concertación de castigo y muchos de ellos se van a ir a Arrate en primera vuelta.
-¿Han tenido o tendrán contactos de algún tipo con la campaña de Arrate para formalizar este apoyo?
-Eso se va a hacer. Se tiene que hacer y así se hace política seria, formalizando los apoyos. Conozco a Arrate de toda la vida y estamos haciendo un apoyo desinteresado, no estamos haciendo esto por cálculo ni negociación. //LND
Honduras, EE.UU y A. Latina: escenarios…
Escenarios
Por Santiago O’Donnell
La crisis de Honduras sigue sin resolverse, pero con la campaña electoral en marcha ya se vislumbran algunos posibles escenarios. Desde la perspectiva de Washington, la solución multilateral que ellos preferían fue intentada y fracasó cuando se cayó el llamado Acuerdo de San José-Tegucigalpa.
Por supuesto que Estados Unidos no fue ajeno a ese proceso multilateral desde el mismo momento en que impulsó como negociador a Oscar Arias, cosa que los demás países de la región aceptaron. Y más allá de si apoyó, consintió, o no hizo suficiente cuando el avión que llevaba al exilio al presidente legítimo hizo escala en la base de Palmerola, a la hora de negociar el gobierno de Obama aceptó que la vuelta de Zelaya al poder era una condición imprescindible para llegar a un acuerdo, y entendió que el dictador Micheletti sólo aceptaría dicha solución bajo presión de la comunidad internacional. Entonces canceló las visas de los golpistas, expulsó a sus diplomáticos, congeló su crédito internacional, y los denunció en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Y quizá algo más. Este cronista no lo pudo confirmar, pero una fuente diplomática europea le deslizó que el regreso de Zelaya a su país también se produjo a través de la base de Palmerola. La ruta del regreso es tema tabú entre los zelayistas, y en todo caso el gobierno de Estados Unidos fue el primero en darle la bienvenida y llevarle comida cuando Zelaya se refugió en la embajada brasileña de Tegucigalpa. Makes sense.
Pero según contó una fuente cercana al gobierno de Obama, cuando el acuerdo se cayó hace dos semanas los zelayistas y los gobiernos latinoamericanos le dijeron a Estados Unidos que resolviera el problema. Entonces Shannon viajó a Tegucigalpa y negoció un acuerdo, que decía que el Congreso debe decidir la restitución de Zelaya, “en el espíritu del acuerdo de San José de Costa Rica”. O sea, el Congreso debe resolver, pero con la idea de que Zelaya debe ser restituido.
Claro que en términos legales “espíritu” es una palabra difícil de sopesar. Cuando Zelaya no fue restituido por el Congreso dentro de los plazos que se conversaron en la negociación, con toda razón se dio por engañado y dio por terminado el acuerdo. Pero el miércoles pasado Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado, dijo que el acuerdo sigue vigente porque no establecía plazos para la restitución de Zelaya. Y anteayer el dictador anunció que para facilitar la transición piensa “alejarse del poder” mientras se celebran las elecciones, el próximo domingo. El mandato del futuro presidente empezaría a fines de enero.
Desde la perspectiva de Washington, las cosas están encaminadas. El escenario ideal es convencer a Zelaya de que reasuma aunque sea en el último día de su mandato para legitimar al próximo gobierno. Calculan que la dictadura no tendría problema en que asumiera Zelaya pocas horas o algunos días antes de que termine su mandato constitucional, y que todavía podrían negociar algunas cosas con Zelaya, para que cambie de idea. Desde que se cayó el acuerdo, Zelaya viene diciendo que la elecciones del 29 de noviembre serán un fraude y una farsa y que no será funcional a las maniobras para legitimarlas.
“¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que haya elecciones razonablemente libres, aunque Zelaya no las apoye, y que se elija un nuevo gobierno? Claro que no es la solución ideal, pero las demás opciones son peores”, argumenta una fuente estadounidense.
Entonces, desde la perspectiva de Washington, a Zelaya ahora le queda la opción de aceptar un regreso simbólico para legitimar las elecciones, o exponer al próximo gobierno de Honduras a cuatro años más de aislamiento diplomático, porque la Organización de Estados Americanos (OEA) ya ha dicho que sin restitución de Zelaya no reconocerá al ganador de los comicios.
El primero sería el escenario ideal para los estadounidenses; el segundo sería un escenario alternativo pero igualmente aceptable. El aislamiento de Honduras sería sólo parcial. Para empezar, la Unión Europea dice que recién se pronunciará al respecto después de las elecciones. La mayoría de los países de la región y el propio organismo mantendrían su posición de no reconocer las elecciones del 29 de noviembre. Pero en la OEA evalúan que Panamá, Colombia, Canadá y quizá Perú acompañarían a Estados Unidos en el reconocimiento del nuevo gobierno.
Siempre tan prácticos estos norteamericanos. Típica solución de su manual de “nation building”, ese que está lleno de promesas, pero que ya cuenta con demasiados fracasos, siendo el último el vergonzoso acto eleccionario en Afganistán el 20 de agosto. No existe el almuerzo gratis. En América latina costó demasiada sangre entender que los pueblos no toleran líderes proscriptos, ni aguantan la pesada herencia de un golpe impune.
Lamentablemente, a la hora de elegir muchas ex colonias siguen comportándose como colonias, casi por inercia, sobre todo a la hora de repartir culpas. Los verdaderos dueños de las llaves para destrabar el conflicto son los políticos hondureños. Si los principales candidatos se bajaran de estas elecciones ilegítimas, forzarían la restitución de Zelaya y desbaratarían la estrategia estadounidense de mantener el statu quo.
Ese escenario haría posible una verdadera refundación de Honduras. El punto de partida sería una discusión sobre la principal herramienta de control de los sectores conservadores y proestadounidenses que forzaron la salida de Zelaya.
Esa herramienta de dominación es la Constitución hondureña. Fue sancionada en 1982, en plena guerra de contrainsurgencia, cuando ese país era la plataforma de lanzamiento de las operaciones militares y de inteligencia del gobierno de Ronald Reagan para desestabilizar al gobierno sandinista y combatir la guerrilla en El Salvador y Guatemala.
Una Constitución tan rígida que hasta prohíbe cualquier intento por reformarla, y a la vez tan perfectible que ni siquiera contempla un proceso de juicio político para un presidente acusado de violarla. Podría decirse que esa es la contradicción que dio origen a la crisis política hondureña. Los errores de cálculo de Zelaya y sobre todo la ambición de poder de la derecha golpista local e internacional hicieron el resto.
La crisis encuentra a la región en un estado de ebullición, sin grandes dramas pero con varios escenarios potencialmente explosivos. La pelea entre Perú y Chile por un caso de espionaje, las tensiones crecientes en la frontera entre Colombia y Venezuela, la amenaza golpista que jaquea al presidente paraguayo, el enfrentamiento entre gobierno y empresarios en Guatemala son nubes que se acumulan en el horizonte. Nubes que parecen augurar un cambio de época.
Antes, bajo la tutela de Washington, muchos de estos conflictos ya estarían resueltos o encaminados hacia un desenlace previsible. Los escenarios que hoy se pueden vislumbrar para Honduras y la región no serán alentadores, pero tampoco son tan catastróficos como cuando todo se solucionaba con el garrote de los Marines y la chequera del FMI.
Las huellas que va dejando el repliegue estadounidense –repliegue táctico, estratégico, temporario, permanente, cínico, sincero, oportunista, inevitable: el tiempo dirá– son huellas que conducen a un escenario denso, fragmentado, fluido e imprevisible.
Un escenario sin divas ni finales cantados, que invita a la construcción colectiva. O sea, a la emergencia de nuevos liderazgos, a la creación y afinación de instrumentos regionales, a la convergencia económica, política y cultural, al pago de deudas internas.
Nuevos actores, nuevo guión, un público que se renueva. El escenario cambió. No del todo, pero cambió bastante. Y bastante costó cambiarlo como para pensar que sólo cambió el decorado.
¿Por qué falla el capitalismo?
HYMAN MINSKY, EL ECONOMISTA QUE VIO VENIR EL DESPLOME AÚN VEÍA OTRO PROBLEMA EN EL HORIZONTE: SU REPETICIÓN
Por Stephen Mihm-Globe Correspondent
Desde que el sistema financiero mundial empezara a deshilacharse hace dos años, los distinguidos economistas han sufrido su propia crisis particular. Profesores de la Ivy League que habían anunciado con fanfarrias el albor de una nueva era de estabilidad se ven en apuros a la hora de explicar cómo, por decirlo con exactitud, la peor crisis financiera desde la Gran Depresión ha cogido en paños menores a su profesión entera.
Entre el suplicio y la autoflagelación, algunos comentaristas, algo más cerebrales, han comenzado a hablar de la llegada del “momento Minsky”, y un número cada vez mayor de personas con acceso a información privilegiada incluso empiezan a advertir de la llegada de un “colapso Minsky.”
“Minsky” es el diminutivo de Hyman Minsky, un macroeconomista desconocido hasta la fecha que murió hace ya más de una década. Muchos economistas nunca habían oído hablar de él cuando estalló la crisis, y sigue siendo en gran medida una figura oscurecida en el gremio. Pero últimamente ha comenzado a emerger como el más aventajado pensador sobre los sucesos en desarrollo. Un economista a contracorriente en la conformidad de la Norteamérica de la posguerra, un experto en los campos de las finanzas y las crisis, entonces tan poco de moda, Minsky fue uno de los economistas que vio lo que se avecinaba. Predijo, hace decenios, casi con toda exactitud, el tipo de desplome que ha sacudido a la economía mundial recientemente.
En los últimos meses la estrella de Minsky no ha hecho más que brillar. Economistas galardonados con el premio Nobel hablan de incorporar sus conocimientos a la disciplina y se reimprimen copias de sus libros que se venden estupendamente bien. Ha pasado de ser una figura prácticamente olvidada a otra clave en el debate sobre cómo solucionar el sistema financiero.
Pero si Minsky estaba en lo cierto, como parece que así fue, la noticia no es algo que precisamente anime. Él creía en el capitalismo, pero también creía que tenía una flaqueza en su genética: las modernas finanzas, dijo, estaban muy lejos de ser la fuerza estabilizadora que la economía al uso retrataba. Es más, se trataba de un sistema que creaba la ilusión de estabilidad mientras creaba simultáneamente las condiciones para un desplome inevitable y dramático.
En otras palabras, la única persona que predijo la crisis también creía que el sistema financiero contenía las semillas de su propia destrucción. “La inestabilidad”, escribió, “es una imperfección inherente al capitalismo de la que éste no puede escapar.”
Puede que la visión de Minsky fuera sombría, pero él no era ningún fatalista: creía que era posible diseñar políticas que pudiesen atemperar los daños colaterales causados por las crisis financieras. Pero con un número cada vez mayor de economistas prestos a declarar que la recesión ya ha terminado, que hemos dejado a la crisis misma detrás nuestro, estas políticas pueden demostrarse tan poco cómodas como las que acaba de reemplazar. Más aún: a medida que los economistas van adoptando los juicios proféticos de Minsky, parece que están muy lejos de recordar todo lo que ello implica.
En un mundo ideal, una profesión dedicada al estudio del capitalismo sería tan irresponsable e innovadora como el objeto de su estudio. Pero los economistas han estado a menudo sujetos a poderosas ortodoxias, y nunca lo estuvieron tanto como cuando Minsky entró en escena.
Esa ortodoxia, nacida en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, era conocida como “síntesis neoclásica.” La vieja creencia en un mercado libre que se autoregulaba y se estabilizaba a sí mismo había absorbido selectivamente algunas de las teorías de John Maynard Keynes, el gran economista de la década de los treinta que escribió extensivamente sobre cómo el capitalismo puede fracasar a la hora de mantener el pleno empleo. La mayoría de economistas aún creía que el capitalismo de mercado libre era, en lo fundamental, una base estable para la economía, aunque gracias a Keynes, algunos ahora reconocían que el gobierno podía bajo ciertas circunstancias jugar un papel central en la economía –y en el empleo– para mantener la estabilidad del sistema.
Economistas como Paul Samuelson se convirtieron en el rostro del nuevo establishment: él y otros, procedentes de contadas universidades de elite, terminaron siendo inmensamente influyentes en Washington. En teoría, Minsky podría haber sido una estrella académica en el nuevo establishment. Como Samuelson, se doctoró en economía por la Universidad de Harvard, donde estudió con el legendario economista austríaco Joseph Schumpeter, así como el futuro premio Nobel Wassily Leontief.
Pero Minsky estaba cortado por otro patrón. Descendiente de inmigrantes de Minsk, actual Bielorrusia, Minsky vino al mundo entre paños rojos, hijo de socialistas mencheviques. Mientras que la mayoría de economistas se pasaron los años cincuenta y sesenta estudiando penosamente modelos matemáticos, Minsky hizo una investigación sobre la pobreza, algo que difícilmente puede considerarse el no va más para los economistas. Con sus largos cabellos blancos, Minsky se encontraba más cerca de la contracultura que de la economía al uso. Era, según recuerda el economista L. Randall Wray, un antiguo estudiante, “todo un personaje.”
Así que mientras sus colegas de universidad iban ganando premios Nobel y escalando posiciones en la Academia, Minsky palidecía. Fue sin rumbo de trabajo en trabajo, de Brown a Berkeley, y de ahí a la Universidad de Washington. Aún peor: muchos economistas ni siquiera conocían su obra. Una reseña sobre Minsky publicada en 1997 anotaba simplemente que “su obra no ha ejercido una influencia a tener en cuenta en las discusiones macroeconómicas de los últimos treinta años.”
Con todo, se mantuvo ocupado. Además de la pobreza, Minsky empezó a ahondar en el estudio de las finanzas, las cuales, a pesar de su aparente importancia, no ocupaban ningún lugar en las teorías formuladas por Samuelson y otros. También empezó a formular una pregunta simple e inquietante: “¿’Eso’ podría volver a ocurrir?”, donde “eso” era, como Voldemort, la némesis de Harry Potter, lo innombrable: la Gran Depresión.
En sus escritos, Minsky miraba hacia su héroe intelectual, Keynes, razonablemente el mayor economista del siglo XX. Pero donde la mayoría de economistas extraían una lección, por lo demás muy simple, de Keynes (a saber, que el gobierno podía dar un paso al frente y microgestionar la economía, limar las asperezas del ciclo económico y mantener las cosas en funcionamiento), Minsky no tenía ningún interés en lo que él y otros economistas disidentes llegaron a definir como “keynesianismo bastardo.”
En vez de eso Minsky extrajo sus propias y mucho más sombrías conclusiones de los principales escritos de Keynes, en los que no sólo trató los problemas del desempleo, sino también del dinero y la banca. Aunque Keynes nunca lo afirmó explícitamente, Minsky sostuvo que toda la obra de Keynes conducía a la conclusión de que el capitalismo era por su misma naturaleza inestable y propenso a su desplome. Lejos de dirigirse hacia algún tipo de estado de equilibrio mágico, el capitalismo podía hacer justamente lo contrario. Podía ir dando bandazos por un acantilado.
Este análisis llevaba la marca de su consejero Joseph Schumpeter, el reputado economista austríaco hoy famoso por documentar el incesante proceso de “destrucción creativa” del capitalismo. Pero Minsky se pasó más tiempo pensando en la destrucción que en la creación. Al hacerlo, formuló una intrigante teoría: no sólo el capitalismo era propenso al desplome, escribió, sino que precisamente eran sus períodos de estabilidad económica los que allanaban el camino a crisis monumentales.
Minsky llamó a esta idea “la hipótesis de la inestabilidad financiera.” En el despuntar de una depresión, observó, las instituciones financieras son extraordinariamente conservadoras, como lo son los negocios. Con los prestatarios y prestamistas alimentando la economía con sus acuerdos de alto riesgo, las cosas marchan con suavidad: los préstamos se pagan casi siempre a tiempo, los negocios tienen por lo general éxito y a todo el mundo le va bien. Este éxito, empero, inevitablemente anima a los prestatarios y a los prestamistas a arriesgarse más con la razonable esperanza de conseguir más dinero. Como observó Minsky, “el éxito alimenta el rechazo a la posibilidad de un fracaso.”
Cuando la gente olvida que el fracaso es una posibilidad, una “economía eufórica” se desarrolla finalmente, alimentada por el crecimiento de prestatarios que emprenden riesgos -lo que denominó prestatarios especuladores, cuyos ingresos cubrirían los intereses pero no las deudas principales; y aquellos a quienes denominó “prestatarios Ponzi”, que ni siquiera cubrirían los intereses y sólo podrían pagar sus facturas pidiendo nuevos préstamos. A medida que los miembros de estas últimas categorías creciesen, la economía general se desplazaría de un ambiente conservador pero rentable a un sistema mucho más irresponsable dominado por agentes cuya supervivencia no depende solamente de planes empresariales sólidos, sino del dinero prestado y de créditos a libre disposición.
Una vez desarrollada una economía como ésta, cualquier pánico podría hacer que se fuera a pique al mercado. El fracaso de una sola empresa, por ejemplo, o la revelación de un fraude asombroso podrían disparar el miedo y un repentino y generalizado intento de la economía por liberarse de la deuda. Este hito -que más tarde recibiría el nombre de “momento Minsky”- crearía un ambiente profundamente inhóspito para todos los prestatarios. Los especuladores y prestatarios Ponzi serían los primeros en venirse abajo, a medida que pierden acceso al crédito que necesitan para sobrevivir. Incluso los agentes más estables pueden encontrarse en la situación de no ser capaces de afrontar sus deudas sin vender sus activos. Esta venta de activos forzada haría entrar el valor de los mismos en una espiral descendente e inevitablemente el agrietado edificio financiero empezaría a venirse abajo. Los negocios se tambalearían y la crisis se extendería a la economía “real” dependiente del sistema financiero ahora en desplome.
Desde los sesenta en adelante Minsky trabajó en esta hipótesis. En aquella época creyó que este desplazamiento estaba ya produciéndose: la estabilidad de posguerra, la innovación financiera y el reflujo del recuerdo de la Gran Depresión estaban gradualmente estableciendo las bases para una crisis de proporciones épicas. La mayor parte de lo que dijo fue a caer en oídos sordos. Los sesenta fueron una época de sólido crecimiento, y aunque el estancamiento económico de los setenta fue un duro golpe para el grueso de la economía neokeynesiana, los responsables de la política económica no acudieron raudos a Minsky. En vez de eso, el fundamentalismo de libre mercado echó raíces: el gobierno era el problema, no la solución.
Además, el nuevo dogma coincidió con una notable época de estabilidad. El período de finales de los ochenta hacia adelante ha recibido el nombre de la “gran moderación”, una época de recesiones poco profundas y de una gran capacidad de recuperación en la mayor parte de las mayores economías industriales. Las cosas nunca habían sido tan estables. La posibilidad de que “eso” ocurriese de nuevo parecía una broma.
Y a pesar de todo, en este período el sistema financiero -no la economía, sino las finanzas como industria- estaba creciendo a pasos agigantados. Minsky se pasó los últimos años de su vida, a principios de los noventa, advirtiendo de los peligros de la titulización y otras formas de innovación financiera, pero pocos economistas le escucharon. Tampoco prestaron atención a la creciente dependencia de los consumidores y empresas de la deuda, y el empleo creciente del apalancamiento en el sistema financiero.
Para finales de siglo XX, el sistema financiero del que Minsky había advertido se había ya materializado, completado con prestatarios especuladores, prestatarios Ponzi y unos pocos prestatarios conservadores que completaban el esquema y eran los cimientos de una economía verdaderamente estable. Después de décadas, habíamos olvidado de verdad el significado de la palabra riesgo. Cuando empresas financieras de varios pisos de altura empezaron a derrumbarse, enviando señales a través de la economía “real”, sus predicciones comenzaron a parecerse mucho a un mapa de carreteras.
“No fue un momento Minsky”, explica Randall Wray. “Fue medio siglo Minsky.”
Ahora Minsky hace furor. Hace un año un influyente columnista del Financial Times le confió a sus lectores que la relectura de la “obra maestra” de Minsky de 1986 -Stabilizing and Unstable Economy (Estabilizando una economía inestable)- “me había ayudado a aclarar mis ideas respecto a la crisis.” Otros se unieron al coro sin tardanza. A principios de este año, dos pesos pesados de la economía –Paul Krugman y Brad DeLond– se quitaron el sombrero ante él en foros públicos. Es más, el ganador del premio Nobel Paul Krugman tituló una de sus conferencias en la London School of Economics “The Night They Re-read Minsky.” (La noche en que releyeron a Minsky)
Hoy la mayoría de los economistas, qué duda cabe, están leyendo por vez primera a Minsky, intentando encajar sus análisis, tan poco convencionales, en los andamiajes teoréticos de su profesión. Si Minsky viviera, sin duda hubiera aplaudido este reconocimiento tardío, aún produciéndose a un terrible costo. Como observó irónicamente en una ocasión, ¿acaso nos es Minsky de alguna ayuda? Si el capitalismo es un sistema inestable e inherentemente autodestructivo -más allá de que produce desigualdades y desempleo, como observó Keynes-, ¿ahora qué?
Después de haber empleado su vida advirtiendo de los peligros de la complacencia en lo que se refiere a la estabilidad -y que dieron en oídos sordos-, Minsky fue razonablemente pesimista en cuanto a la posibilidad de cortocircuitar el trágico ciclo de booms y pinchazos. Pero sí que creía que se podían hacer muchas cosas con el fin de sortear el peligro.
Para evitar que el momento Minsky se convirtiese en una calamidad nacional, parte de su solución (que era compartida por otros economistas) era que la Reserva Federal -que él gustaba en llamar “Big Bank”- se adentrase en la brecha y actuase como prestamista en última instancia para las empresas bajo asedio. Inyectando liquidez a las empresas en zozobra, la Reserva Federal podría romper el ciclo y estabilizar el sistema financiero. Fracasó a la hora de hacerlo en la Gran Depresión, cuando se quedó a un lado y dejó que la crisis bancaria entrase en una espiral fuera de todo control. Esta vez, bajo la dirección de Ben Bernanke –como Minsky, un académico de la Depresión– ha tomado un acercamiento diferente, convirtiéndose en el prestamista en última instancia de todo, desde hedge funds a bancos de inversión y fondos monetarios.
La otra solución de Minsky, no obstante, era considerablemente más radical y políticamente un sapo difícil de tragar. La táctica favorita de sacar a la economía de la crisis estaba –y está– basada en la noción keynesiana de “bombear el inflador” (priming the pump) enviando dinero para emplear a grandes masas de mano de obra cualificada y sindicada en la construcción de una línea de ferrocarril, por ejemplo.
Minsky, sin embargo, defendió un acercamiento del tipo “burbuja”, que enviase primero dinero a los pobres y los obreros no cualificados. El gobierno –o como él prefería llamarlo, el “Gran gobierno”– debería convertirse en “última instancia en el empleador”, dijo, ofreciendo trabajo a cualquiera que quisiera ejercer uno a partir de un salario mínimo que sería pagado a los trabajadores que proporcionasen cuidados a los niños, limpiasen las calles o proporcionasen servicios que dieran a los contribuyentes pruebas visibles de la inversión de sus dólares. Disponibles para todos, sería incluso más ambicioso que el New Deal, reduciendo considerablemente las cuentas del estado de bienestar al garantizar un empleo para cualquiera que fuese capaz de trabajar. Un programa como éste no sólo ayudaría, según él creía, a los pobres y a los trabajadores no cualificados, sino que también pondría una red de seguridad debajo del salario de todos los demás, previniendo que los salarios de los trabajadores más cualificados cayese precipitadamente, y enviando los beneficios a lo largo de toda la escalera socioeconómica.
Mientras los economistas acaso reconozcan algunos de los análisis de Minsky respecto a la inestabilidad financiera, parece que puede afirmarse con seguridad que incluso los responsables políticos más liberales están muy lejos de pensar un papel para el gobierno americano tan expansivo. Un caro programa de pleno empleo estaría demasiado cerca del socialismo como para que fuese cómodo para los políticos. Por su parte, Wray piensa que los críticos están dispuestos a interpretar incorrectamente a Minsky: “él vio estas ideas como perfectamente consistentes con el capitalismo”, dice Wray. “Harían que el capitalismo funcionase mejor.”
Pero no a la perfección. Si hay que extraer alguna conclusión de las obras completas de Minsky, es que la perfección, como la estabilidad y el equilibrio, son espejismos. Minsky no compartió la extraña creencia de su profesión de que todo podía ser reducido a un pequeño modelo o a una teoría fácil. La suya era una especie de economía existencial: el capitalismo, como la vida misma, era difícil, e incluso trágica. “No hay ninguna respuesta simple a los problemas de nuestro capitalismo”, escribió Minsky. “No hay ninguna solución que pueda transformarse en una frase pegadiza e imprimirse en grandes carteles.”
Es un sentir que puede limitar el que Minsky se convierta en parte de una nueva ortodoxia. Pero eso es probablemente lo que él hubiera preferido, según creía el economista James Galbraith. “Creo que se resistiría a ser domesticado”, dijo Galbraith. “Se pasó toda su carrera aislado profesionalmente.”
Stephen Mihm es profesor de historia en la Universidad de Georgia y autor de A Nation of Counterfeiters (Una nación de falsificadores), Harvard, 2007.
Traducción para www.sinpermiso.info: Ángel Ferrero
Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2902
Espionaje y errores chilenos…
Gobierno descuidó el ámbito disuasivo

Analista aseguró que Perú busca crear una imagen beligerante de Chile
El analista internacional José Rodríguez Elizondo expresó que la acusación de presunto espionaje en contra de Chile es sólo un capítulo más en la estrategia de Perú para imponerse en el Tribunal de La Haya.
"Estamos en una escalada más en una carrera que empezó a verse conflictiva en el momento que Alan García presentó la demanda ante La Haya", indicó a Cooperativa.
"Las piezas en los últimos meses han sido acusación de pacto bajo la mesa con Bolivia, descalificación de la hipótesis de trabajo de la Operación Salitre, anuncio de compra de misiles y detección de un espía que estaba detenido desde hace 15 días, lo cual genera un cuadro que dice que Chile va a perder ante La Haya y no acatará el fallo", agregó.
Rodríguez Elizondo explicó que la animosidad hacia intereses nacionales en el país vecino guarda relación con los fuertes sentimientos de nacionalismo en Perú.
"En Perú existen diversos tipos de nacionalistas, desde un nacionalismo anti-chileno como los Humala, un nacionalismo pragmático como Fujimori, que tuvo una buena relación con Chile, y nacionalismo de sectores medios que parte de la base que hay que ganarle a Chile y lavar el supuesto honor mancillado en una derrota bélica", expresó el ex embajador en Lima.
"Chile descuidó la estrategia de disuasión"
"Estos sectores predican que el auge de la inversión chilena es un peligro, porque detrás de ello esta llegando la amenaza de la intervención militar y no dejan una salida racional posible", expuso.
José Rodríguez Elizondo sostuvo que Chile ha respondido a todos los temas de conflicto desde el punto de vista jurídico, descuidando una estrategia de disuasión.
"No se imaginó en Chile adonde iba a derivar todo esto, cuando en 1986 la falta de respuesta del Gobierno de Pinochet a la pretensión peruana manifestada formalmente fue interpretado como que el caso estaba pendiente. De ahí para adelante, Chile ha respondido desde el punto de vista jurídico y no tuvimos una estrategia de disuasión", puntualizó.
REVUELO EN PERU, SILENCIO EN CHILE
Los mails del espía
Por Carlos Noriega
Desde Lima, Página/12
Mientras el Perú espera la respuesta del gobierno de Chile a su exigencia de que se investigue el caso de espionaje chileno y que ese país sancione a los funcionarios responsables, se ha comenzado a conocer la información secreta que el espía peruano Víctor Ariza, suboficial de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), envió a Santiago durante por lo menos cinco años. Los correos electrónicos encontrados en la computadora de Ariza revelan que el espía envió a sus contactos chilenos información sobre la situación operativa de los aviones de combate peruanos y su ubicación en las distintas bases aéreas; los planes para adquirir armamento; los programas de entrenamiento de los pilotos de guerra, del personal asignado a la defensa antiaérea y de la Dirección de Operaciones Especiales de la FAP; el plan de la estructura operativa de la FAP; información sobre el funcionamiento de la base aérea de la Joya, la más importante del sur del país, ubicada a unos 400 kilómetros de la frontera con Chile.
Las instrucciones que recibía Ariza de sus contactos chilenos sobre la información militar que debía conseguir eran muy precisas. En un correo firmado por Víctor V. se le pide al espía peruano información sobre el tipo y cantidad de misiles antiaéreos que tiene el Perú. En otro correo le preguntan: “¿Cuántos (aviones) MIG 29 van a ser sometidos a upgrade para alcanzar la condición MIG 29 SMT?”. Otra pregunta muy específica que le piden responder es: “¿Cuál es el grado de rechazo que poseen los misiles Matra Magic-2 a las diferentes gamas de frecuencias I.R?”.
El espía peruano, que firmaba los correos electrónicos que enviaba como Oscar Díaz Novoa, ha identificado a sus contactos chilenos como Víctor Vergara Rojas y Daniel Márquez Torrealba, quienes, dijo, son miembros de Inteligencia de la fuerza aérea de Chile. El canciller chileno, Mariano Fernández, ha señalado que no existe personal militar de ese país que responda a esos nombres. En su declaración judicial, Ariza aclara que los nombres que él tiene de sus dos contactos chilenos serían falsos. También ha revelado que además de sus comunicaciones a través del correo electrónico, se reunió en varias ocasiones personalmente con ellos, encuentros que ocurrieron en Santiago y Montevideo.
Pero Ariza no era el único militar peruano que espiaba para Chile. Uno de sus cómplices era el técnico de la FAP, Justo Ríos, quien viajó a Costa Rica el 5 de noviembre, días después de la captura de Ariza. Actualmente, se encontraría en Estados Unidos. Otros dos suboficiales de la FAP también están siendo investigados como sospechosos y la red de espías podría involucrar, según fuentes cercanas a la investigación del caso, también a oficiales de la FAP. En sus declaraciones judiciales, Ariza ha señalado que sus contactos chilenos le aseguraron que había otros militares peruanos que también trabajaban para ellos. El espía peruano, quien trabajó para Inteligencia de la FAP, asegura que decidió vender información a Chile no solamente por dinero –recibía tres mil dólares mensuales y pagos extraordinarios según la información que entregaba–, sino también porque señala haber sufrido “maltratos psicológicos” por parte de su institución.
El gobierno peruano envió el pasado miércoles a su similar chileno un legajo de 400 páginas con la información de esta investigación, que, según el canciller peruano José Antonio García Belaunde, confirma la existencia del espionaje y que la información militar secreta sustraída por Ariza fue entregada a Chile, país que ha negado cualquier vinculación con el espía peruano. García Belaunde señaló que espera que al contar con esta información, el gobierno chileno no insista en negar la existencia de este caso de espionaje e inicie una investigación. “No sólo queremos una investigación, sino también sanción a los responsables”, aclaró el canciller peruano, quien afirmó que si la respuesta de Chile no es satisfactoria se “revaluarán” las relaciones con ese país, aunque descartó una ruptura de relaciones diplomáticas, como exige el líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala. García Belaunde precisó que la magnitud de este caso de espionaje revela que los responsables chilenos no serían mandos medios militares, aunque se cuidó en aclarar que el gobierno peruano no acusa a la presidenta Bachelet. Su par chileno, Mariano Fernández, respondió que su gobierno examinará la documentación entregada por el Perú y responderá a la nota de protesta de la cancillería peruana que acompañó ese documento. Ha trascendido que la respuesta chilena podría darse antes del 30 de noviembre, cuando los presidentes García y Bachelet coincidan en Estoril, Portugal, durante la Cumbre Iberoamericana. La revelación de este caso de espionaje ha puesto las relaciones entre Perú y Chile, que mantienen una disputa limítrofe marítima que se encuentra en la Corte de La Haya, en su nivel más bajo en los últimos treinta años.
Casos de espionaje convulsionan a América Latina
Foto: Efe
Indignación ha causado el caso en Perú; en Chile atribuyen a litigio en La Haya por límites marítimos.
Las denuncias de Perú contra Chile, de Venezuela contra Colombia y, a nivel interno, en Argentina, evidencian las tensas relaciones de la región. Esta situación revive, en su medida, escenarios de la Guerra Fría, con distintos actores.
La ya deteriorada relación entre Lima y Santiago se ha calentado aún más en la última semana a raíz de la detención en Perú de un suboficial de la fuerza aérea de ese país , acusado de entregar a Chile secretos de Estado sobre adquisiciones militares.
El caso motivó que el presidente peruano, Alan García, exigiera el lunes explicaciones al Gobierno chileno.
Si bien el mandatario desvinculó del escándalo a su homóloga Michelle Bachelet y lo relacionó con "algunos sectores" vinculados a lo que llamó " pinochetismo" dentro de las FF.AA, calificó como "acto repulsivo" ese supuesto espionaje y definió a Chile como una "republiqueta" .
A lo que Bachelet respondió: "Quiero referirme a una situación que sin duda nos preocupa: las expresiones que llamaría ofensivas y altisonantes que hemos conocido en el día de ayer y que en nada contribuyen a la integración y a la cooperación que deben animarnos entre países vecinos " .
Con agentes del DAS
Algo similar ocurrió entre las todavía más enfrentadas Venezuela y Colombia tras la detención el pasado 27 de octubre de dos supuestos agentes del servicio de inteligencia de éste último país (DAS) , a los que, según Caracas, se les incautaron documentos relacionados con operaciones de "espionaje y desestabilización" en Venezuela, Ecuador y Cuba.
El ministro de Interior venezolano, Tarek el Aissami, ha acusado no sólo al DAS, sino también a la CIA estadounidense, a la que acusó de financia r estas operaciones .
Pero la propia Caracas no es inmune a las acusaciones de espionaje, pues en los últimos días se ha suscitado una controversia en Paraguay por la llegada de un avión militar venezolano de un número aún no determinado de militares de este país con fines que no han quedado claros.
El canciller paraguayo, Héctor Lacognata, dijo que se trató de una escala técnica en un vuelo que, según la Fuerza Aérea, iba camino a Buenos Aires . Según medios de prensa local es , la aeronave dejó dos agentes de incógnito en el país y nadie sabe para qué .
Otro caso de espionaje internacional se destapó en febrero en el Cono Sur con la detención en Uruguay de un ex agente de inteligencia argentina acusado de espiar a políticos, funcionarios y diplomáticos de Argentina, Chile, España y Uruguay. Iván Velázquez, ex miembro de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) argentino y experto en informática y en terrorismo islámico, se dedicaba principalmente a interceptar correos electrónicos.
Pero el floreciente espionaje suramericano no se produce sólo entre países. También se han destapado casos polémicos en e l interior de las naciones con motivaciones aparentemente políticas.
El más reciente ha convulsionado la clase política argentina , tras conocerse en octubre que el entonces jefe de la Policía Metropolitana, Jorge Palacios, realizó escuchas ilegales a políticos, periodistas y familiares de las víctimas del atentado de 1994 contra la mutualista judía AMIA en Buenos Aires.
El escándalo se agravó este martes, cuando el juez encargado del caso apuntó que las escuchas podrían haber alcanzado también a la presidenta, Cristina Fernández, y a su esposo y antecesor, Néstor Kirchner.
A esto se suma el famoso caso de las ‘chuzadas’ ilegales del DAS a jueces, políticos de oposición, periodistas y miembros de ONG. Y u n caso similar fue descubierto el año pasado en Brasil, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se vio obligado a apartar provisionalmente a la cúpula de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) por unas escuchas ilegales contra congresistas, el presidente del Supremo, Gilmar Mendes, y la ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, entre otros.
BOGOTÁ (Efe)
Experimento del siglo: reinician trabajos del colisionador de hadrones…
Periódico La Jornada
Ginebra, 20 de noviembre. Científicos están reiniciando los trabajos del colisionador de partículas subatómicas con el que pretenden reproducir las condiciones del Big Bang, dijo la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por su siglas en inglés).
Con un año de retraso, los investigadores esperan que a primera hora de este sábado haya haces de luz circulando en los enormes túneles construidos bajo la frontera entre Francia y Suiza, y que forman parte de la máquina más grande del mundo, precisó el portavoz de CERN, James Gillies.
Los científicos pretenden acelerarlos durante el fin de semana, agregó Gillies.
En este momento están poniendo haces en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) y a lo largo de la noche moverán los haces y empezarán a hacerlos circular
, señaló.
Sin embargo, el experimento no estará funcionando completamente hasta enero, cuando el LHC alcance su máximo rendimiento, indicó.
Problemas técnicos obligaron al CERN a cerrar el colisionador, de 10 mil millones de francos suizos (9 mil 820 millones de dólares) sólo nueve días después de ponerlo en marcha, en septiembre de 2008.
El problema se debió a un empalme defectuoso en el cable superconector que unía dos imanes refrigeradores en el anillo subterráneo de 27 kilómetros, que hace colisionar las partículas a una temperatura justo por encima de cero para recrear las condiciones que consideran se dieron al inicio del universo hace 13 mil 700 millones de años.
A medida que las partículas chocan unas contra otras a casi la velocidad de la luz –una vez que el colisionador funcione a toda marcha, lo que tardará varias semanas– explotarán en un estallido de energía que los científicos vigilarán para ver si hay partículas nuevas o no vistas hasta ahora que creen que podrían ayudar a explicar la naturaleza de la masa y los orígenes del universo.
México, con el mayor aumento de pobreza y desigualdad en AL
- La crisis generó 9 millones de nuevos pobres en la región y más de la mitad son mexicanos
- En el país los pobres representarán 38.8% de la población, o sea, más de 41 millones de personas
- Los indigentes sumarán más de 15 millones, según los cálculos de Cepal
Roberto González Amador, Periódico La Jornada
México se convirtió en el país latinoamericano con el mayor crecimiento de la pobreza, indigencia y desigualdad en la distribución del ingreso en 2009, año en que la crisis financiera interrumpió un sexenio de avances sociales en la región, aseguró este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
La crisis financiera internacional elevó este año el número de pobres en Latinoamérica y el Caribe hasta 189 millones de personas, 9 millones más que al cierre de 2008. La mitad de esos nuevos pobres son mexicanos, de acuerdo con el organismo regional.
México mejoró los niveles de desigualdad y pobreza entre 2002 y 2006, pero la verdad es que a partir de 2006 empiezan otra vez a deteriorarse las cosas
, aseguró ayer a La Jornada Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.
El organismo regional de Naciones Unidas hizo público este jueves el Panorama social de América Latina, en el que asegura que la actual crisis financiera y económica provocó ‘un cambio de tendencia” en la reducción de pobreza que venía mostrando la región.
La crisis financiera que afecta al mundo provocará que 9 millones de personas caigan en la pobreza en la región
, indicó el informe.
Así, el número de pobres en Latinoamérica subirá de 180 millones en 2008 a 189 millones de personas en 2009, que representan 34.1 por ciento de la población total. Mientras, el universo de personas en indigencia aumentará de 71 a 76 millones, 13.7 por ciento de la población.
En una conversación telefónica con este diario desde su oficina en Santiago de Chile, Alicia Bárcena explicó que, para el caso de México, el número de pobres al final de 2008 se situó en 37 millones de personas, equivalentes a 34.8 por ciento de la población total. Al mismo periodo, los mexicanos indigentes sumaban 12 millones, 11.2 por ciento de la población.
A consecuencia de la crisis de este año, que ha convertido a México en el país con la mayor contracción económica de la región latinoamericana, el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza crecerá a 38.8 por ciento de la población total, es decir, afectará a 41 millones 252 mil 873 personas, estimó ayer Alicia Bárcena. Esto representa un crecimiento en el año de 4 millones 252 mil 873 personas, prácticamente la mitad de los 9 millones de toda la región.
En cuanto a los mexicanos en indigencia, el porcentaje pasará de 11.2 por ciento de la población total en 2008 a 14.2 por ciento en 2009, esto es, de 11.9 a 15.1 millones de personas, de acuerdo con los cálculos expuestos por la secretaria ejecutiva de la Cepal.
Antes que la crisis que estalló el año pasado provocara un aumento de la pobreza en la región, México ya era el único país latinoamericano donde este indicador acusaba un deterioro, de acuerdo con el reporte.
Las nuevas cifras disponibles para 2008 reflejan una evolución positiva de la pobreza en la región respecto de 2007, indica el informe. En Brasil, Perú y Uruguay la incidencia se redujo en tres puntos porcentuales y en Costa Rica y Paraguay en dos puntos porcentuales, en tanto que en Panamá y Venezuela lo hizo en un punto. Ecuador y República Dominicana no mostraron variaciones significativas.
El único país en el que se registró un empeoramiento en la situación de la pobreza fue México, cuyo incremento de 3.1 puntos porcentuales entre 2006 y 2008 refleja los primeros efectos de la crisis económica que se empezó a manifestar hacia fines del año
, dice el informe. Un punto de incremento en la pobreza, para el caso mexicano, equivale a alrededor de 1.1 millones de personas.
Lo mismo ocurrió respecto de la distribución del ingreso. El informe publicado ayer indica que siete de 10 países de la región mostraron entre 2007 y 2008 una tendencia a la reducción de las disparidades entre los grupos extremos de la distribución del ingreso. México, añade, fue el único país que presentó una clara tendencia al deterioro distributivo, respecto de 2006.
Necesario, mejorar los sistemas de protección social
En conversación con este diario, Alicia Bárcena plantea que el incremento de la pobreza en la región este año ha sido de magnitud menor a la observada en crisis anteriores. En términos generales, añadió, en Latinoamérica no se dio en 2009 un colapso fiscal de los estados, ni hubo procesos inflacionarios o hiper inflacionarios, ni un colapso de los sistemas financieros.
Sin embargo, planteó la necesidad de mejorar los sistemas de protección social, incluso a partir de programas como Oportunidades –que ha sido imitado en otros países– o el de pensiones a adultos mayores, iniciado en la ciudad de México durante la gestión del ex jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador.
Hay cuatro aliados del descenso de la pobreza, expuso Bárcena. Definitivamente, uno es el crecimiento económico; en segundo lugar, las mejoras distributivas. En América Latina se dieron sólo entre 2002 y 2008. México hizo progresos muy importantes hasta 2006, la verdad es que a partir de 2006 es cuando se deteriora un poco la situación en el caso mexicano, porque la crisis misma se empieza a sentir a partir de 2007
.
En tercer lugar citó la fuerte expansión del gasto social; en el caso mexicano, y en toda la región, el gasto social se empieza a incrementar a partir de los 90 y se consolida entre 2002 y 2008, al grado de que aumenta en forma muy importante. En el caso de México, el gasto público social pasa de 390 dólares per cápita en 1990 a 810 dólares actuales, que está en el promedio de la región. En cuarto lugar, México, y la región en conjunto, tienen una estructura demográfica que abre la posibilidad de que durante varias décadas todavía haya un número menor de personas dependientes respecto de aquellas que están económicamente activas.
La Cepal recomienda que los países no bajen la guardia en relación con el gasto público social; que siga el esfuerzo de mantener las transferencias públicas que no entran en la lógica del mercado para mejorar el ingreso de los sectores más pobres
, apuntó. La variable de ajuste no pueden ser los pobres
.
–Usted mencionó que a diferencia de otras crisis, el ajuste no se hizo en reducir gasto en programas sociales, y ahora menciona que no se debe hacer a costa de los pobres. En el caso de México, el Congreso votó una reducción del programa Oportunidades. ¿Qué consecuencias ve por este tipo de medidas?
–Tendría que entender cuál es la lógica de la discusión. Hay quienes piensan que los programas pueden ser muy asistencialistas y que no hay una estrategia de salida, digamos. Pero para nosotros los programas de transferencias condicionadas son los que mayor progresividad han mostrado en relación con el combate a la pobreza. Por lo menos en épocas de crisis, sentimos que es muy importante no bajar la guardia.
11 de septiembre en USA: cinturón de mentiras…
Para olvidar las Torres Gemela
Alejandro Nadal
Hace cuatro días el presidente Obama aceptó la renuncia de Van Jones, asesor en materia ambiental y recuperación económica. Este funcionario no es hechura de la burocracia en Washington. Todo lo contrario: Jones ha sido un inteligente analista, organizador y activista independiente dedicado a combatir la discriminación y la injusticia en todas sus formas.
Era uno de los más respetados miembros del equipo en la Casa Blanca. ¿Por qué lo dejó ir Obama? Porque en alguna ocasión puso en tela de juicio la versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre. El establishment en Washington nunca se lo perdonó. Eso es inaceptable para los que aprobaron la narrativa oficial sin preguntas y votaron los poderes de guerra para Bush.
Lo cierto es que ya nadie quiere oír hablar de los tres edificios del World Trade Center (WTC 1, WTC 2 y WTC 7) y de su espectacular derrumbe. Aunque la administración Bush es la más infame y mentirosa en la historia de Estados Unidos, parece que es preferible creer su versión que tiene una ventaja propagandística crucial: la sencillez. En efecto, el relato es fácil: el impacto de los aviones y el incendio debilitaron los pisos afectados, por lo cual el segmento superior se desplomó y destruyó toda la sección inferior.
Sólo que esa historieta tiene muchos problemas. Primero, el desplome de los tres edificios ocurrió a una velocidad de caída libre. Eso significa que el segmento superior no encontró resistencia al desplomarse. Pero si la parte inferior de la estructura no estaba dañada, debió frenar la caída. Aunque no se hubieran respetado las normas técnicas vigentes, la masa de concreto y la estructura de acero de los pisos inferiores habrían sido un obstáculo a la caída libre. Ni la velocidad ni la simetría del desplome hubieran sido lo que fueron.
Segundo: la pulverización de las torres queda sin explicación. Aun siguiendo la explicación oficial, el desplome habría dejado atrás una pila de pisos amontonados. En los escombros de los tres edificios, casi no hay evidencia de restos macroscópicos de las losas de concreto. ¿De dónde salió la energía para convertir en polvo medio millón de toneladas de concreto?
Tercero: aunque no fue impactado por los aviones, el WTC 7 fue el tercer edificio en derrumbarse ese día. Era una estructura de 47 pisos de altura y 90 metros de largo en la fachada principal. También se desplomó a velocidad de caída libre, a las 4:30 pm y también se pulverizó. ¿La versión oficial? Fue alcanzado por fragmentos del WTC 1, lo que incendió sus depósitos de combustible y provocó el derrumbe. Velocidad de caída libre, simetría perfecta y pulverización: temas sin respuesta. Es la primera vez en la historia que un edificio con estructura de acero se derrumba por un incendio.
Ya sé que todo esto es muy polémico. Pero es claro que la versión oficial sale mal parada de todas estas preguntas. Y las mencionadas aquí no son las únicas. Por ejemplo, la misma versión oficial admite que la temperatura en los pisos afectados nunca alcanzó el nivel necesario para fundir el acero. No obstante, varios focos de altas temperaturas duraron semanas entre los restos de las dos Torres Gemelas.
Varias investigaciones independientes han encontrado rastros de explosivos en muestras de polvo recogidas en Manhattan el 9/11. Esos rastros podrían provenir de explosivos como la llamada termita y la supertermita (véanse los estudios del físico Stephen Jones y otros en www.stj911.org y www.ae911truth.org).
Quizás a estas alturas el tema del WTC 9/11 es irrelevante. Paradójicamente es un tema que irrita a la izquierda estadunidense. Siente que es un tema estorboso y que distrae la atención del trabajo político prioritario. Por ejemplo, en su análisis sobre la decadencia de la izquierda en Estados Unidos, Alexander Cockburn dice que “el conspiracionismo del 9/11” ha invadido este movimiento, adormeciendo al público y alejándolo de sus filas. Eso es darle mucho crédito a los que cuestionan la versión oficial sobre el 9/11.
Hay que partir de bases distintas: la gente no es público
y el análisis político no puede evadir temas porque parezcan un fastidio. En materia de liderazgo político, lo que importa es la certeza del análisis, no el récord en taquilla.
Ésta es la realidad: a pesar del fracaso de la guerra imperial en Afganistán, el clamor de venganza
por los atentados del 9/11 es fuerte entre las clases más lastimadas por la crisis económica y financiera. En eso coinciden ciegamente con la élite en Washington, envuelta en despliegues patrioteros mientras aplica el rescate de Wall Street. ¿Dónde está la verdadera distracción? Es difícil comprender cómo puede desecharse el reclamo de un análisis riguroso sobre un acontecimiento que desató dos guerras regionales y mantiene su peligrosa resonancia en una de las zonas más volátiles del planeta. Sólo después de este análisis podremos olvidar las Torres Gemelas.
UN CINTURON DE MENTIRAS
En tiempos de guerra la verdad es tan importante que debe estar protegida por un cinturón de mentiras, dijo Winston Churchill. Hoy esta frase se aplica con más precisión que nunca a la “guerra contra el terror” emprendida por Washington.
Los medios en Estados Unidos han seguido calificando los atentados del 9/11 como el peor crimen en la historia de ese país. Lo extraño es que nunca hubo una investigación criminal y los tres estudios del gobierno federal para “aclarar” lo acontecido se llevaron a cabo por instancias que no dependen del Poder Judicial: la Agencia Federal para Emergencias (FEMA), el Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (NIST) y la Comisión Nacional para Investigar el 9/11 (CN911).
Ninguna de estas instituciones tenía atribuciones para realizar una investigación de índole criminal o penal. Así, de entrada, el rigor de la investigación forense fue reemplazado por un proceso que ya tenía el resultado, antes de comenzar a trabajar. Lo único que se necesitaba era describir los hechos para hacerlos aparecer como compatibles con las conclusiones prefabricadas.
En contraste, una parte de la comunidad científica en Estados Unidos ha seguido su propio camino, realizando investigaciones cada vez más rigurosas con un punto de partida distinto. Estas investigaciones confrontan la versión oficial con datos como la composición química de muestras de polvo y metal, experimentos sobre el comportamiento de los componentes estructurales, registros sismográficos, grabaciones sonoras, imágenes de los derrumbes y testimonios. Los resultados revelan que la versión oficial no sirve para explicar lo que sucedió ese día. Y cuando una teoría no sirve para explicar un evento, debe ser modificada o desechada.
¿Qué dicen los tres estudios oficiales? El estudio más deficiente es el de la Comisión Nacional para el 9/11, que ni menciona el colapso del WTC 7, una construcción de 47 pisos situada a cien metros de la torre norte. El WTC 7 no recibió el impacto de un avión, pero se colapsó (y se hizo polvo) a las 5:30 pm de ese fatídico día. En otros aspectos, la CN911 reenvía a los estudios del NIST y FEMA. Este último estudio adolece de muchos otros defectos. El más importante es afirmar que el núcleo de las torres gemelas era un cubo vacío en el que se localizaban los elevadores.
El estudio más detallado es el de NIST. Su tesis central es que los amarres de las lozas de concreto a las 47 columnas de acero de la estructura medular fallaron (en los pisos impactados) y al ceder precipitaron el desplome. Pero esta conjetura es contradicha por experimentos independientes. Lo más grave es que NIST sólo cubre los acontecimientos hasta “el punto en que las torres gemelas estaban listas para su colapso”. Toda la evidencia relacionada con la dinámica desplegada en el momento de los derrumbes (velocidad del desplome, composición de residuos y escombros, temperaturas) es ignorada por NIST. Esa es una laguna extraordinaria.
¿Qué dicen las investigaciones independientes? Primero, los componentes estructurales no pudieron fundirse o debilitarse por los impactos e incendios, porque las temperaturas alcanzadas en el siniestro nunca llegaron al rango necesario para fundir o debilitar la estructura de acero. Segundo, la velocidad de los derrumbes se aproxima al de una caída libre. Eso quiere decir que las miles de toneladas de acero y concreto por debajo de los pisos dañados no ofrecieron ninguna resistencia a los pisos de arriba, algo nunca observado fuera de eventos de demolición controlada.
Tercero, las imágenes de la torre sur (WTC 2) muestran un flujo de metal fundido, color amarillo y anaranjado, saliendo de una ventana en el piso ochenta. Algunos medios lo atribuyeron al “acero fundido” en el incendio. Pero el estudio de NIST reconoce que el incendio no pudo fundir la estructura de acero y atribuye el material incandescente al aluminio fundido del avión. Experimentos independientes revelan que el color del aluminio fundido es plateado, no amarillo o anaranjado como el de las imágenes. NIST acepta esa crítica y acepta que “debe haber otra explicación para ese metal fundido”.
Experimentos de científicos independientes, así como las imágenes de los edificios, apuntan hacia una hipótesis diferente: en el WTC se utilizó un explosivo llamado termita con base en polvo de aluminio y algún oxidante (si se añade azufre esta mezcla puede cortar acero como mantequilla en segundos). Esta hipótesis está apoyada por el análisis de muestras de concreto y de metales encontrados en departamentos cercanos a las torres gemelas. El uso de estos explosivos puede explicar la velocidad de caída de los edificios, el flujo de metal fundido (la termita tiene los colores de las imágenes del WTC 2), la pulverización del concreto y las altas temperaturas y presencia de material incandescente en los escombros durante tres semanas después del 9/11 (la termita contiene su propio oxidante). Sin duda, el empleo de termita es una hipótesis mucho más robusta que las conjeturas oficiales repetidas incansablemente por los medios, pero nunca verificadas con experimentos o análisis de muestras.
El indicio más claro de que la verdadera conspiración del 11 de septiembre está más cerca de la Casa Blanca y del Pentágono reside en la desaparición de las evidencias que debieron ser usadas en una investigación forense. En Estados Unidos es un delito federal manipular evidencia de la escena de un crimen. Pero en el caso del peor crimen en la historia de ese país casi toda la evidencia relevante fue retirada y destruida por las mismas autoridades.
Así llegamos a un hecho extraordinario e incontrovertible: nunca hubo una investigación forense en el caso del colapso del World Trade Center. Alguien está pudriéndose en sus mentiras.
EE.UU reitera apoyo a dictadura en Honduras…
En más de 30 años como diputado, Micheletti aprendió el autoritarismo que exhibe: analista
Reitera el Departamento de Estado respaldo a las elecciones en Honduras

Arturo Cano
Enviado, Periódico La Jornada
Tegucigalpa, 18 de noviembre. Estados Unidos manda a su hombre no para sacar a José Manuel Zelaya de la mitad del río
, sino para alejarlo más de cualquier orilla. Parte importante de la solución para avanzar hacia el futuro son las elecciones hondureñas
, dice el subsecretario de Estado adjunto para América Latina, Craig Kelly, ya asiduo visitante de este país.
Con la declaración se cierra toda posibilidad, si quedaba alguna, de que Honduras vaya a elecciones con su presidente legítimo. Kelly no necesita los cinco minutos
que según Zelaya le tomaría a Estados Unidos reinstalarlo, sino menos de uno, para afirmar que nadie tiene derecho de quitar al pueblo hondureño el derecho de votar y de elegir a sus líderes
.
Da igual. El Congreso hondureño ya había anunciado que la sesión en que decidirá sobre la restitución del presidente Zelaya se realizará después de los comicios, y entonces Honduras tendrá tres presidentes: uno electo, otro de facto y uno más refugiado en la embajada de Brasil, país que, con Argentina, hace saber que no reconocerá al gobierno surgido de los comicios del 29 de noviembre, ya declarados fraudulentos
por Zelaya y la resistencia que le acompaña.
Richard Lugar, el republicano más pesado en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadunidense, elogia la decisión del Congreso hondureño y pide que su país reconozca la elección si reúne las normas internacionales de justicia y transparencia
.
¿Cuáles observadores y con cuáles credenciales técnicas y democráticas calificarán si se cumplen las normas? A saber, porque hasta ahora, los únicos que han anunciado que vendrán son los amigos de ultraderecha y derecha simple del régimen golpista. Ni los legisladores republicanos de Estados Unidos pueden venir porque no hay demócrata que los acompañe.
Igual, Lugar pide a los países de la región, y especialmente a Brasil
, que admitan que la única vía para superar la crisis es el reconocimiento de los comicios.
Y como eso es lo más importante, los diputados que buscan la relección podrán terminar sus campañas sin distracciones y luego concentrarse en el silencio electoral
de cinco días que la ley impone.
El Congreso hondureño, escuela de dictadores
El 2 de diciembre, ya confirmados en sus cargos, retornarán a sus curules, en un espantoso edificio en el centro de esta ciudad, donde el patio ha sido utilizado como prisión temporal para los zelayistas rijosos, quienes han rebautizado la plaza frente a la sede del congreso como plaza de los diputíteres
.
Ahí, lo más probable es que buena parte de los 128 diputados cumplan, una vez más, con una de las reglas de oro del sistema político hondureño: Que cualquier reforma sea seguida de inmediato por una contrarreforma
, como frasea el analista Manuel Torres. En este caso, la reforma
es el acuerdo de Tegucigalpa-San José, tan celebrado e inmediatamente cachado por el Congreso hondureño para hacerlo trizas a fuerza de demoras.
El Congreso hondureño tiene, de verdad, sus peculiaridades. Torres, periodista de larga experiencia y acucioso observador de la realidad de su país, sostiene que una de las claves de la crisis estructural
que atraviesa Honduras es el enorme peso que tiene el Poder Legislativo
.
Roberto Micheletti, afirma, no aprendió el autoritarismo que exhibe en los cinco meses que lleva en el poder, sino en sus más de 30 años como diputado en el Congreso Nacional, una escuela de dictadores
.
La clave es el reglamento interior del órgano legislativo, aprobado en la Constituyente de 1982 que dio fin a los regímenes militares, y hace de este congreso el más antidemocrático de toda América Latina
.
Tal reglamento otorga al presidente del Congreso un control absoluto de las decisiones y los dineros, y tal fue el cargo que tuvo Micheletti durante los últimos años.
El enorme poder
del Legislativo ha llegado a extremos patéticos. En 2004, por ejemplo, el Congreso se arrogó la facultad de interpretar la Constitución. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos declaró inconstitucional la medida y más tarde la Suprema Corte hizo lo propio, en virtud de que según la propia Constitución, sólo el Poder Judicial puede interpretar la ley suprema. El decreto nunca llegó a publicarse, de tal manera que, desde entonces, el Congreso tiene la facultad de ajustar a su conveniencia la carta máxima del país.
Dictadura perfecta a lo catracho
Los dos partidos tradicionales tienen 117 de los 128 miembros del Congreso unicamaral. El Partido Liberal (PL) cuenta con 62 diputados y el Nacional (PN) 55. El resto se reparte entre tres pequeñas formaciones políticas, dos de las cuales se inclinan siempre hacia el mejor postor.
Gracias a su enorme peso en el escenario nacional, el presidente del Congreso, José Alfredo Saavedra, no se ha cansado de repetir acerca de la sesión para decidir el futuro de Zelaya: Nadie nos puede imponer plazos
.
El alarde de autonomía no es compartido por buena parte de los hondureños, que desde hace mucho sabe que los diputados llegan a sus cargos no por el apoyo de sus electores, sino por el respaldo de las diez o 15 familias más poderosas del país.
¿Cuántos de los 128 diputados tienen dueño
? Quizá con excepción de los seis de Unificación Democrática, todos
, dice un veterano reportero de temas legislativos.
“Los industriales tienen a sus propios representantes de facto en el Congreso, de igual forma que los tienen los banqueros, los comerciantes importadores, los empresarios del turismo, la construcción o las telecomunicaciones… Es el sistema de lobby estilo Honduras, la red de influencias con la impronta nativa, el estilo criollo, la picardía aborigen”, describe Víctor Meza, ministro de Gobernación de Zelaya, en su texto Los grupos fácticos y la transición a la democracia, escrito antes de que ocupara su cargo.
El Congreso decide los nombramientos de los magistrados electorales, de las cabezas del Tribunal Superior de Cuentas y muchos otros órganos del Estado. Aunque el proceso es relativamente más transparente en el caso de la Suprema Corte de Justicia, puesto que hay nominaciones, a final de cuentas el pastel se reparte así: ocho magistrados para los liberales y siete para los nacionalistas. Cada cuatro años, la ecuación se invierte.
Ese congreso donde liberales (ahora divididos) y nacionalistas se reparten el queso, decidirá después de las elecciones, con la bendición de Estados Unidos: Celebrar la votación el 2 de diciembre no es necesariamente incoherente con el acuerdo
, afirma Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado, desde Washington.
Kelly dice que Zelaya debe ser restituido antes de que termine su mandato, y nada más.
¿Le parecería bien al Departamento de Estado el 26 de enero?
Espero que con la llegada de Arturo Valenzuela (como nuevo subsecretario para asuntos de la región) haya algún cambio, pero tal vez ya sea demasiado tarde
, dice Vicki Gass, analista de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés), cuyas palabras resumen el desencanto de quienes están contra la legalización
del golpe de Estado por la vía electoral.
Micheletti sonríe con el enviado de Washington, que se regresa hoy mismo, mientras en las calles crece el rumor de que si Zelaya sale de la embajada será rumbo al exilio.
Manuel Torres, con Zelaya en el rechazo a un proceso electoral en estas condiciones, lo ve como una posibilidad: Sí, creo que él está buscando proteger a su familia y a su círculo cercano, y después podría irse exiliado
.
Sería la confirmación de una frase que a Torres le gusta repetir: La dictadura perfecta no era la del PRI, es la del bipartidismo hondureño
.
Stiglitz: el manejo de la crisis en México, de los peores del mundo…
- El Nobel llamó al gobierno a tener cuidado con aspectos fiscales y apoyar la reactivación
- El manejo de la crisis en México, de los peores del mundo
- Preocupa la combinación de una recuperación muy débil en EU y una política fiscal que no estimula la economía mexicana, destaca
- Subir IVA e ISR tendrá efectos
muy negativos

Víctor Cardoso, Periódico La Jornada
El desempeño que el gobierno de México ha tenido para enfrentar la recesión ha sido uno de los peores en el mundo
, consideró el premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz.
Las estadísticas de crecimiento han sido muy débiles y pesimistas para este país, y la combinación de una recuperación muy débil para Estados Unidos y una política fiscal que no estimule la economía mexicana es una fuente de preocupación
, aseguró.
Advirtió que los aumentos a los impuestos al valor agregado (IVA) y sobre la renta (ISR), que entrarán en vigor en 2010 en México, tendrán un efecto muy negativo en la economía
.
La situación de la economía mexicana, puntualizó, es contraria a la que se observa en aquellos países que tuvieron la reacción gubernamental más fuerte y rápida posible
frente a la crisis. Mencionó en ese tenor que Brasil y Australia están entre los que mejor enfrentaron la crisis financiera internacional, por una acción gubernamental muy fuerte.
Entre las naciones más afectadas por la debacle económica mencionó a México como el que más le preocupa, ya que sus estrechas relaciones con Estados Unidos ligan su futuro al crecimiento que muestre ese país. Frente a eso alerta: la combinación de una recuperación débil de Estados Unidos y una política fiscal que no estimule la economía mexicana es fuente de preocupación
.
Llamó al gobierno mexicano a manejar con cuidado los aspectos fiscales, porque de lo contrario pueden traducirse en un mayor retraso de la recuperación económica. Deben tener cuidado, porque tasar los alimentos con, por ejemplo, el impuesto al valor agregado (IVA), tendría un efecto muy negativo para la economía
.
Puso de ejemplo a países como Australia, Canadá y Brasil, India y China, que fueron los que mejor respondieron a la crisis financiera. Explicó que ellos tuvieron una reacción gubernamental muy fuerte
y habían puesto en marcha regulaciones de sus sistemas bancarios que les permitieron soportar los problemas recesivos.
Previó que a América Latina le puede ir mejor que a otros lugares, pues ha diversificado más su base de exportaciones y muchos de países fortalecieron sus relaciones comerciales con Asia. Y la recuperación de Asia ayuda a la de América Latina, afirmó.
Stiglitz ofreció una conferencia de prensa en la Expomanagement 2009, donde destacó la necesidad de mantener las medidas para la reactivación de la economía, porque está visto que cuando a Estados Unidos le va mal, tradicionalmente México sufre
.
Consideró que el mayor riesgo no se encuentra en 2009 o 2010, sino en 2011, cuando en Estados Unidos los estímulos económicos del gobierno para el sector privado lleguen a su fin, sobre todo porque no hemos arreglado el sistema, no hemos hecho casi nada, no hemos atendido el problema… la verdadera preocupación es que se ha vuelto peor, con grandes fallas y grandes malos resultados
.
Profesor en la Universidad Columbia, Stiglitz en general acierta en sus pronósticos y análisis económicos. Recientemente proclamó el retorno de la exuberancia irracional
en los mercados.
Ahora adelanta: para 2010 veremos cierto crecimiento, pero no tan robusto como para decir que se acabaron los problemas. La verdadera preocupación es 2011, cuando el estímulo (económico) llega a su fin. Las apuestas son que continuarán los problemas importantes
.
Según sus cálculos, la recuperación no será de valor, con la forma de una V
, sino más bien será como una raíz cuadrada
, es decir, una bajada drástica y después un repunte, para después un periodo extenso muy parejo, en el que no se crecerá lo suficiente para restaurar la economía y recuperar el empleo completo en un momento breve
.
Lo peor no ha pasado
El Nobel de Economía alertó más adelante sobre las dificultades que todavía enfrentarán las mayores economías del mundo al menos en los próximos dos años.
“Existe una perspectiva general sobre que el sector financiero tiene muchos problemas todavía. Hay millones de hipotecas en proceso de ejecución, existen millones de hogares que están por debajo del valor de su hipoteca y los precios, al estabilizarse, no se van a incrementar ni se va a eliminar el problema de las hipotecas que superan los valores reales. Hemos tenido problemas importantes en los bienes raíces comerciales. Si continúa el desempleo tendremos problemas en otras partes de los mercados financieros… Los ahorros han bajado a cero y es muy poco probable que aumenten en forma importante. Por ende, el consumo seguirá siendo bajo y así será difícil ver una economía robusta. Los problemas de Estados Unidos son paralelos a los de otros países. Por ejemplo, el que Estados Unidos tenga una tasa de cambio menor ha provocado problemas para la recuperación de Europa. La única parte del mundo a la que le está yendo bien es Asia, pero la economía asiática es demasiado pequeña para compensar la debilidad de la economía estadunidense.
Para México esto representa un problema especial debido a los vínculos económicos con Estados Unidos. Cuando este país se encuentra débil, tradicionalmente México ha sufrido y sufre particularmente ahora. El desempeño de México ha sido uno de los peores del mundo. A los países que les fue mejor fueron aquellos que tuvieron la reacción gubernamental más fuerte y rápida posible
, insistió.
Carta del presidente Zelaya a Barack Obama
Tribuna Popular
PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA
Tegucigalpa, 14 de Noviembre de 2009
S. E.
BARACK OBAMA
PRESIDENTE EEUU
Washington D. C.
Estimado Presidente Obama:
Cuando nos reunimos por primera vez el 8 de julio con la Secretaria de Estado Clinton después del Golpe de Estado se dejo claro ante mi y ante el mundo la posición de la administración Obama de condenar el Golpe de Estado, desconocer sus autoridades y exigir el retorno del estado de derecho con la restitución, al cargo de Presidente electo por el pueblo .
La posición oficial de su gobierno y sus representantes que patrocinaron y firmaron las resoluciones de la ONU, OEA. En el que el tercer punto exige mi restitución inmediata y segura.
A partir del 28 de junio de 2009 mi secuestro por los militares y destierro a Costa Rica.
El Congreso de la República emitió un decreto ilegal donde ordena "Separar al ciudadano José Manuel Zelaya del cargo de Presidente Constitucional de la República" sin facultades constitucionales para hacerlo, y sin el debido procesos sin ser citado a ningún juicio.
Desde la primera reunión con la secretaria Hillary Clinton me propusieron la mediación del Presidente de Costa Rica Óscar Arias a pesar de que considero que es contraproducente dialogar con personas que tienen un arma en sus manos, acepté considerando el auspicio de EE.UU y de la comunidad internacional.
En un comunicado de fecha 04 de septiembre del presente año la Secretaria de Estado Hillary Clinton expresaba a lo siguiente: ”La conclusión positiva del proceso iniciado por Arias sería la base adecuada para proceder con una elección legítima”
De todos es conocido que el Régimen de Facto sin la visita a Honduras del sub. Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, Daniel Restrepo y Craig Kelly no hubieran firmado el Acuerdo. Todos sabemos por qué se rompió el acuerdo, Tegucigalpa – San José.
El propio Presidente Óscar Arias en aras de la verdad declaró que:
"Micheletti nunca tuvo voluntad de colaborar y que por el contrario se estaba burlando de la comunidad internacional y sólo buscaba dilatar el tiempo para nunca entregar el poder a quien corresponde" .
El Ex Presidente Ricardo Lagos, miembro prominente de la Comisión Internacional de Verificación en sus declaraciones confirmó esto, al manifestar: "El Señor Micheletti lo rompió", ” Micheletti hizo cosas que no debía haber hecho como decir ‘yo formaré un gobierno de unidad sin Zelaya" lo que hizo fracasar este acuerdo negociado.
El propio día en que se instalaba en Tegucigalpa la Comisión de Verificación del acuerdo, sorprendieron las declaraciones de funcionarios del Departamento de Estado donde modifican su posición e interpretan el acuerdo unilateralmente con las declaraciones siguientes "… las elecciones serían reconocidas por Estados Unidos con o sin restitución …"; El régimen de facto celebró este cambio y utilizaron estas declaraciones para sus objetivos, e inmediatamente terminaron por incumplir y violar el Acuerdo
Por lo anteriormente expuesto nos manifestamos de la siguiente manera :
Que el Acuerdo Tegucigalpa-San José queda sin valor ni efecto por incumplimiento unilateral del gobierno de facto. Este fue concebido para implementarse en forma integral y simultánea; pues no se contemplaron como doce acuerdos separados, fue un solo acuerdo con doce puntos el cual tenía un solo propósito, restaurar el orden democrático y la paz social, y con esto se revirtiera el golpe de estado, lo que implica el seguro retorno del Presidente de República elegido legítimamente por voto popular. Y con esto, propiciar un clima de reconciliación nacional y un siguiente proceso electoral constitucional, limpio, con garantías de participación igualitaria y libre para todos los ciudadanos de Honduras
Que las próximas elecciones se debían desarrollar en un marco de legalidad y respaldo internacional especialmente de la OEA y NNUU, y que fuera de esas condiciones políticas y de derechos ciudadanos mínimos para garantizar un resultado apegado a la libertad y a la transparencia.
En esto, quiero anotar que la nueva posición de los funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos esquiva el objetivo inicial del diálogo de San José, relegando un acuerdo con el Gobierno legítimamente reconocido hacia un segundo plano, y tratando de trasladar este acuerdo hacia un nuevo proceso electoral sin importar las condiciones en que se desarrolle. Entre otras, con recursos públicos están siendo autorizados por funcionarios públicos no reconocidos legalmente e imputados a un documento de Presupuesto que no ha sido autorizado por Presidente legítimamente reconocido.
En estas condiciones, este proceso, y por lo tanto sus resultados serán sujetos de impugnación y no reconocimiento; lo cual pone en grave riesgo la estabilidad futura de las relaciones entre Honduras y el resto de naciones que reconozcan sus resultados.
Como lo ha señalado el Secretario General de la OEA José Miguel Insulza, no existe un ambiente político, para elecciones, como lo ha observado y apuntado la Congresista Norteamericana Jane Sharkorky en su visita a Honduras, se observa un ambiente comprobado de violación a los derechos humanos en Honduras.
El 6 de noviembre pasado, hemos comunicado nuestra negativa a continuar con el dialogo falso, y por lo tanto al expirarse el plazo el texto constituye letra muerta que pierde vigencia, porque un acuerdo se cumple en tiempo y forma, la violación de este por el régimen de facto es para nosotros la condición que determina que el acuerdo dejo de existir.
Indudablemente se perdió tiempo precioso en este intento fallido.
La elección presidencial esta actualmente prevista para la última semana de noviembre. En este caso, como Presidente Constitucional de Honduras, y como ciudadano que representa y fue elegido por voto democrático del pueblo de Honduras, me veo en la obligación de informar que bajo estas condiciones no podemos respaldarla y procederemos a impugnarlo legalmente en nombre de millares de hondureños y de cientos de candidatos que sienten que esta competencia es desigual y no se presentan las condiciones de participación en libertad.
En Honduras por la represión a que hoy está sometido el pueblo Hondureño, donde no se respeta ni la mas alta autoridad el Presidente de la república donde no se ha considerado que en tres años logré los mejores indicadores económicos y la más grande reducción de la pobreza de los 28 años de vida democrática, donde fui derrocado por la fuerza de las armas, nunca fui sometido a un juicio ni al proceso debido y tengo hoy 24 acusaciones y órdenes de captura por narcotráfico corrupción y terrorismo, entre otros, y donde la mayor parte de los Ministros de mi gabinete son objeto de persecución política y se encuentran huyendo del régimen en diferentes partes de América.
3500 personas detenidas en cien días, mas de 600 personas heridas y golpeadas en los hospitales, más de un centenar de asesinatos y una incontable cantidad de personas sometidas a torturas cometidas contra ciudadanos que se atreven a oponerse y manifestar sus ideas de libertad y justicia, en manifestaciones pacíficas, todo esto convierten las elecciones de noviembre en un ejercicio anti-democrático, por estado de ilegitimidad, por la incertidumbre y la intimidación militar, para grandes sectores de nuestro pueblo.
Realizar elecciones, en las que el Presidente electo por el pueblo de Honduras, a quien reconoce su Gobierno y la Comunidad Internacional, está prisionero, rodeado por militares en la sede diplomática de Brasil, y un Presidente de Facto, que impusieron los militares, rodeado por los poderosos en el palacio de gobierno, será una vergüenza histórica para Honduras y una infamia para los pueblos Democráticos de América.
Este proceso electoral es ilegal porque oculta el golpe de estado militar, y el estado de facto en que vive Honduras no brinda garantías de igualdad y libertad en la participación ciudadana, a todos los Hondureños, es una maniobra electoral antidemocrática repudiada por grandes sectores del pueblo para encubrir los autores materiales e intelectuales del Golpe de Estado.
Las Elecciones son un proceso no son sólo un día donde se va elegir, es un debate, es exposición de ideas es igualdad de oportunidades.
En mi condición de Presidente electo por el pueblo Hondureño, reafirmo mi decisión que a partir de esta fecha cualquiera que fuera el caso, YO NO ACEPTO, ningún acuerdo de retorno a la presidencia, para encubrir el golpe de estado, que sabemos que tiene un impacto directo por la represión militar sobre los derechos humanos de las habitantes de nuestro país.
Sr. Presidente.
En la Cumbre de Países del Continente Americano celebrada en Trinidad y Tobago a principios de este año, donde estuve presente Usted manifestó
"Que dejáramos de acusar a Estados Unidos por lo que hizo en el pasado en el continente y que viéramos hacia el futuro". El futuro que hoy nos muestran al alterar su posición en el caso de Honduras y favorecer así la intervención abusiva de las castas militares en la vida cívica de nuestro Estado, (causa histórica del atraso y estancamiento de nuestros países en el siglo XX) no es más que el ocaso de la libertad y un desprecio a la dignidad humana, es una nueva guerra contra los procesos de reformas sociales y democráticas tan necesarios en Honduras.
Presidente Obama.
Cada vez que se derroca un Gobierno legítimamente electo en América la violencia y el terrorismo nos gana una batalla y la Democracia sufre una derrota.
Todavía nos resistimos a creer que este golpe de estado militar en ejecución en Honduras, es ya el nuevo terrorismo de estado del siglo XXI. Y será el futuro para América Latina que nos habló en Trinidad y Tobag.
Estamos firmes decididos a luchar por nuestra democracia sin ocultar la verdad y cuando un pueblo se decide a luchar pacíficamente por sus ideas, no hay arma, no hay ejército ni maniobra capaz de detenerlo.
En espera de su pronta respuesta, le reitero mi más alta consideración,
JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES
Presidente de Honduras
—
Fuente: http://www.pcv-venezuela.org/index.php?option=com_content&task=view&id=6007&Itemid=1
Honduras: las maniobras que arruinaron el crédito de Obama en América Latina… Entrevista a M. Zelaya
EU fortaleció la dictadura en Honduras al cambiar de postura: Manuel Zelaya
, sostiene el mandatario en entrevista con La Jornada
No acepto acuerdos para legitimar el golpe
Arturo Cano, Enviado Periódico La Jornada
Tegucigalpa, 16 de noviembre. ¿Cuánto tiempo le da usted al próximo presidente de Honduras? ¿No le parece una burla que llamen a elecciones para que las fuerzas armadas lo quiten cuando quieran, como hicieron con el anterior?
Habla así el presidente José Manuel Zelaya, en entrevista con La Jornada, en su día número 57 como huésped
de la embajada de Brasil.
Desde ahí pide que le sean leídos los comentarios de Ian Kelly, vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos, quien poco antes ha afirmado, en Washington: No hemos cambiado nuestra política
.
Se ríe Zelaya y pregunta: ¿Fue todo lo que dijo de Honduras?
“Tenemos a altos responsables aún involucrados, intentando, no que ambas partes se pongan de acuerdo, sino que implementen lo que ya se acordó.
Aún se pueden hacer cosas
, se completa la lectura del despacho con las declaraciones de Kelly, respuesta provisional a la carta que el sábado Zelaya envió al presidente Barack Obama para reprochar a Estados Unidos haberlo dejado a mitad del río
.
–¿Dijo no hemos cambiado nuestra política
?
–Eso dijo.
La risa de Zelaya es un asomo de humor luego de la lúgubre respuesta que sigue a ¿Cómo está, presidente? No tan bien como usted, que está en libertad
.
Nos dejaron a la mitad del camino
Y le responde a Kelly: Qué contesta a la realidad entonces, porque habíamos hecho un acuerdo de que las elecciones se iban a dar en forma pacífica, en forma concertada, con un acuerdo político, que se implementara y que se ejecutara. No se ha implementado el acuerdo, que venció el 5 de noviembre, que se venció porque ellos cambiaron su posición; ellos empezaron a expresar que se podían hacer elecciones sin mi restitución
.
–La multicitada declaración del subsecretario Thomas Shannon.
–El senador (James) De Mint (republicano) dijo que habían hecho un trato, republicanos y demócratas, para reconocer las elecciones, con o sin mi restitución. Después la administración Obama repitió lo mismo. Nos dejaron a la mitad del camino, en medio de la corriente, han debilitado, han dividido la opinión pública internacional. Además, desacataron las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA)y la Organización de Naciones Unidas (ONU), y desconocieron el espíritu del acuerdo que se firmó.
El acuerdo, sigue Zelaya, tiene “12 puntos, pero es uno solo, integral y global: si uno de los puntos no se cumple el acuerdo no tiene validez, porque no hemos firmado 12 acuerdos.
Ellos (Estados Unidos) cambiaron la política y además tienen que responder ante el derecho internacional, porque yo soy el presidente de los hondureños que ellos reconocen y estoy expresando que apoyar una actividad (las elecciones del 29 de noviembre) de un gobierno ilegal, como ellos lo tratan; apoyar una actividad de un gobierno ilícito que dio un golpe de Estado, es violentar el acuerdo.
–Muchos medios interpretaron la parte sustancial de su carta al presidente Obama como una renuncia a toda posibilidad de restitución. ¿Es así?
–Las personas que saben leer no pueden expresarse así. Fui totalmente claro y enfático: yo no acepto acuerdos para legitimar golpes de Estado. El acuerdo que me están proponiendo es que (Roberto) Micheletti dirija el gobierno de unidad; eso es un golpe de Estado más. Y es lo que he dicho en la carta. Ahí nadie habla de renuncia, nadie habla de restitución, sino lo que dije fue que no acepto el acuerdo de retorno a la Presidencia para legitimar un golpe de Estado.
–Líderes de la resistencia se preguntan en voz alta: ¿por qué se firmó un acuerdo que permitió tantas escapatorias al gobierno de facto? ¿Había un compromiso no escrito de que usted sería restituido y por eso firmó?
–El que diga eso no entiende la conflictividad en que estábamos negociando. Si yo en ese documento pusiera todo lo que quiero decir del gobierno de facto, de los golpistas, o ellos todo lo que tienen que decir, el documento no se firma. Es un documento que habla de propósitos, de objetivos, y sólo para introducir un párrafo vino Thomas Shannon, sólo para introducir un párrafo que dice dentro del espíritu del plan Arias
. Y el espíritu era el restablecimiento del orden democrático, es decir, mi restitución.
Zelaya se refiere a la letra del acuerdo firmado por sus representantes y los de Roberto Micheletti el 30 de octubre, específicamente al punto cinco, donde se establece dejar la decisión al Congreso nacional para que resuelva en el espíritu del acuerdo de San José
, el cual, efectivamente, preveía su restitución. El texto plantea que el Congreso “resuelva en lo procedente respecto ‘a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio’” y también que su decisión deberá sentar las bases para alcanzar la paz social, la tranquilidad política y gobernabilidad democrática
.
Sigue Zelaya: “(el acuerdo dice que) el Congreso debe resolver, no dice que debe complicar, atrasar o confundir. Entonces a quién le caben dudas. La maquinaria de los que apoyan a Micheletti a nivel internacional empezó a decir que el documento no decía que había que restituirme, y eso es falso: el documento dice que hay que solucionar con la restitución y el espíritu del plan Arias. Es un documento para la reconciliación. ¿Podrá haber reconciliación si sólo una de las partes ejerce su voluntad? El documento está bien hecho, totalmente, eso es claro. Como es claro que Estados Unidos cambió su postura a la mitad del camino y fortaleció la dictadura.
–¿Espera todavía un cambio de postura de Estados Unidos?
–Reclamo el incumplimiento de la palabra y el desacato a todas las resoluciones que ellos mismos habían firmado en la OEA y en la ONU, igual que la violación al derecho internacional al venir a reconocer una actividad de un gobierno que ellos mismos llaman ilegítimo.

El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, captado hace unos días en la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde se encuentra en calidad de huésped desde el 21 de septiembreFoto Ap
He expresado claramente que se han alejado del discurso del presidente Obama en Trinidad y Tobago, cuando dijo que en Estados Unidos iba a venir una nueva época. Pensé que era una época de paz y de democracia, no que era una época de golpes de Estado, ni de triquiñuelas. Se han alejado de los principios de la democracia estadunidense. Abraham Lincoln detuvo la guerra cuatro meses y firmó un acuerdo de paz para hacer elecciones. Y éstos quieren hacer elecciones tipo Afganistán, sin acuerdo político. No son herederos de Lincoln si aquí promueven unas elecciones con represión, con persecuciones, con censura mediática, con intimidación de los militares para los grupos de la resistencia, los grupos que me apoyan a mí. La intromisión de los militares en la vida política del país es un atentado en contra de la paz, y lo que está fomentando es el terrorismo de Estado. Ése es mi reclamo.
Desde el diálogo de San José, dice Zelaya, aceptó sentarse a negociar con los golpistas porque Estados Unidos estaba detrás. Pensé que iban a mantenerse firmes hasta el final, y a mitad del camino me dejaron en la corriente
.
Micheletti va al cine y se asusta
–¿Tiene espacio para dar la batalla dentro del Partido Liberal (PL) o se plantea una tercera fuerza política para romper el bipartidismo?
–El liberalismo hondureño tiene 117 años y siempre nos hemos opuesto a la intervención de las fuerzas militares en la vida cívica. Nunca hemos tenido un acto tan vergonzoso como el que protagonizaron Micheletti y Elvin Santos (candidato a la presidencia del PL), de promover un golpe de Estado, derrocando un presidente legítimamente electo por el pueblo. Es una vergüenza internacional y lógicamente no habla bien de los dirigentes de ahora. La historia tendrá que juzgar los actos.
–¿Seguirá en el Partido Liberal?
–Yo soy liberal porque creo en su historia, creo en la doctrina. El partido me llevó a la Presidencia de la República y sigo respetando su idiosincrasia. Quien se ha alejado del liberalismo es el señor Micheletti, que de liberal no tiene absolutamente nada, más que los recuerdos tristes que le deja a este país.
Esta mañana, Roberto Micheletti celebra todavía su nombramiento como vicepresidente de la Internacional Liberal, dado a conocer el fin de semana por el holandés Hans Van Baalen, quien vino a tirarle golpes al presidente nicaragüense Daniel Ortega y a llamar al presidente de facto libertador de las Américas
.
En un programa de televisión habla Christian Luth, director para Centroamérica de la fundación Naumann, órgano de los liberales alemanes que asesora al candidato Elvin Santos. Lo hace al lado de la viceministra de Relaciones Exteriores de Micheletti, Martha Lorena Alvarado, quien celebra cuando Luth dice que un día
que Zelaya regrese al poder basta para que convierta a Honduras en una nueva Cuba
.
Micheletti llama para agradecer las flores que le echan en el programa y aprovecha para contar su día domingo. Estuvo en Intibucá, que se supone que es reducto de la izquierda
, pero donde le ofrendaron un recibimiento apoteósico
. Luego fue a su tierra, Yoro, donde se reunió con sus socios de una empresa de transportes. Por la noche, con su esposa, “fuimos al mall, a ver (la película) 2012, que nos asusta mucho pero ojalá no pase nada”. Gran día para el libertador de las Américas
.
Palo, plomo y plata
–¿Va a insistir en que los candidatos que han estado contra el golpe se retiren del proceso electoral? –se pregunta a Zelaya.
–He instado a impugnar este proceso por ilegal, y por el futuro de nuestros hijos. Cuando aceptan un yugo, simplemente por el uso de la fuerza o por intereses materiales, están alejándose de los principios democráticos.
–¿Llamará a César Ham, de Unificación Democrática, a retirar su candidatura presidencial?
–Estoy tratando de que la conciencia del pueblo no se preste a legitimar un golpe de Estado. Las elecciones son para elegir presidente. ¿Los elige el pueblo o las fuerzas armadas? ¿Para qué quieren elegir un presidente para que lo quiten las fuerzas armadas? ¿Cuánto tiempo le da usted al próximo presidente? ¿No le parece una burla? Llamar a elecciones para que lo quiten las fuerzas armadas, si al anterior lo quitaron cuando se les ocurrió. Claro, las fuerzas armadas fueron el instrumento, no planificaron ni financiaron el golpe. Revertir el golpe antes de las elecciones era para garantizar el respeto a la soberanía popular. ¿Qué sentido tiene llamar al pueblo para que decida si ellos son los que deciden? Es una burla. El que participe en una farsa como esta, significa que es un instrumento, para prestarse a que este país siga siendo manoseado por quien quiera. Y yo no participo en farsas ni en fraudes de esta naturaleza.
Insiste Zelaya en que quería su retorno al poder para llegar a elecciones en democracia, libertad, con igualdad de participación. Y remata: “Pero aquí se aplica la política de las ‘tres pes’, que es muy conocida en la historia de los golpes de Estado: palo y plomo para los enemigos y plata para los amigos”.
Este viernes, Zelaya cumple dos meses en la embajada de Brasil. Hoy lo deja el sacerdote Andrés Tamayo, de origen salvadoreño, a quien el gobierno de facto ha amenazado un día sí y otro también por sus declaraciones contra el fraude electoral
. Tamayo sale bajo la protección del cónsul de El Salvador, para abandonar también el país donde ha encabezado luchas en defensa de los bosques durante veinte años. El domingo Zelaya ya no tendrá quien le diga misa.
Arrate y Marco-Ominami: dos estrategias frente a Piñera…
Arrate: A ME-O le da lo mismo que gane Piñera o no
Según el candidato del Juntos Podemos, quien no asistirá al foro de Enade, el diputado "tiene una votación piñerista que no estoy seguro que se mantenga en segunda vuelta".
Por Andrés Escobar Moraga, Emol
SANTIAGO.- Tras el último debate televisivo de los candidatos presidenciales realizado anoche, Jorge Arrate reafirmó su propuesta de generar una pauta de consenso para evitar el triunfo de Sebastián Piñera y criticó a Marco Enríquez-Ominami.
"A Marco Enríquez le da lo mismo que gane Piñera o no (…) Estarán en Enade como Melón y Melame", dijo el candidato del Juntos Podemos, quien no asistirá al foro empresarial por problemas de salud. El candidato aseguró tener problemas con su voz debido a una alergia producida por el plátano oriental y el polen.
Arrate sostuvo que ME-O "tiene una votación piñerista que no estoy seguro que se mantenga en segunda vuelta". Según el candidato, el problema del abanderado independiente es que no puede asegurar sus votos de primera vuelta para un eventual balotage.
"Nos sentimos bien diferentes a las candidaturas de Frei y Enríquez-Ominami, somos una candidatura de izquierda, ellos vienen de la Concertación", dijo Arrate, quien señaló además que su postulación es la que tiene las mejores condiciones para derrotar a Sebastián Piñera.
A pesar de marcar diferencias con sus adversarios, Jorge Arrate reiteró el llamado a generar un "acuerdo mínimo" para evitar que la derecha llegue al Gobierno.
"La idea es sentarnos a discutir si existen esas bases para el acuerdo. De ser así, convocamos a apoyar en la segunda vuelta al que tenga un voto más que los otros", argumentó.
Arrate no quiso explicitar los puntos que debería incluir el pacto, sin embargo mencionó el realizar una nueva Constitución, establecer el derecho constitucional de reconocimiento de los pueblos indígenas y terminar con el sistema binominal, el que a su juicio se ha extrapolado a todas las esferas de la sociedad chilena más allá del ámbito electoral.
Por otra parte, el ex PS sostuvo que el proyecto que él representa más allá de estas elecciones es la generación de una nueva izquierda. En este contexto, el candidato subrayó que no van a negociar puestos en un eventual gobierno de otra coalición política y recalcó: "Para desarrollar este proyecto es mejor que no gane la derecha".
MEO rehúye del acuerdo planteado por Arrate
/ Lanacion.cl
Sin recoger el guante del acuerdo ofrecido por Jorge Arrate de sellar un apoyo recíproco para impedir que la derecha gane las elecciones, se retiró del debate Anatel el diputado díscolo Marco Enríquez Ominami.
En el punto de prensa al finalizar el foro, el candidato independiente insistió en que su postulación es la única capaz de vencer a Sebastián Piñera en el balotaje. “Tengamos claro que votar por Jorge Arrate es votar por Eduardo Frei, comparten pacto parlamentario y ustedes lo vieron en el debate, comparten en lo grueso”, señaló.
Siguiendo esa línea, MEO añadió que “votar por Eduardo Frei es votar por Sebastián Piñera” porque en definitiva “Frei no gana en segunda vuelta”.
“La única candidatura que empata con Piñera somos nosotros”, dijo apelando a los datos de las últimas encuestas que lo muestran sacando un mejor resultado que Frei ante el inversionista en el balotaje. “Esta es la candidatura del cambio, del futuro, del progresismo”, finalizó el parlamentario.
Arrate justifica su tono hacia Enríquez Ominami
/ Lanacion.cl
El candidato de la izquierda Jorge Arrate reafirmó su postura más critica asumida frente al diputado independiente Marco Enríquez Ominami, durante el debate presidencial Anatel.
“No es propiamente increparlo sino consultarlo, para ponerle un verbo más benevolente”, dijo el ex ministro al ser consultado al respecto en la conferencia de prensa una vez finalizado el foro desarrollado en los estudios de Canal 13.
Arrate insistió en que los “cambios de opinión” de MEO “hacen que sus opiniones sean como los medicamentos, que antes de tomarlos hay que mirarle la fecha de vencimiento, eso fue lo que dije y lo repito”.
Consultado si Frei dio una respuesta adecuada cuando fue consultado respecto a la chilenización del cobre, Arrate dijo que “Eduardo se corrió, esa es la verdad”. “Yo soy partidario del cien por ciento de la chilenización (del metal rojo), y hubiera querido escuchar de parte de él, de que por lo menos es partidario del 50%”.
A la hora del balance, el ex ministro se mostró satisfecho con el debate, aun cuando señaló que algunos candidatos “traían muchas cosas aprendidas de memoria y no contestaron lo que les preguntaron”.
Encuesta Imaginacción (noviembre): Piñera 37,8%; Frei 27%; MEO 22,3%; Arrate 6,4%…
16 de Noviembre de 2009
Sólo Piñera baja en la última encuesta Imaginacción
El sondeo de la consultora de Enrique Correa también refleja el alza de apoyo a a gestión de la Presidenta Michelle Bachelet, que llegó en octubre a 77,6%.
Por El Mostrador
El candidato presidencial de la Coalición por el Cambio fue el único aspirante a La Moneda que mostró una tendencia a la baja en la encuesta Imaginacción correspondiente al mes de octubre, aunque se mantiene con la mejor opción en un escenario de primera vuelta, con el 37,8% de respaldo.
El sondeo de la consultora del ex ministro Enrique Correa señala que el empresario registró una baja estadísticamente poco significativa respecto a la medición de septiembre, cuando marcó 38,4% de adhesión.
En tanto, el abanderado de la Concertación, Eduardo Frei, subió de 25,7% a 27%; el independiente Marco Enríquez-Ominami subió casi dos puntos, de 20,4% en septiembre a 22,3% en octubre, y el candidato del pacto Juntos Podemos, Jorge Arrate, elevó su respaldo de 4,5% a 6,4%.
El número de entrevistados que no sabe ni responde o que afirma que no votará por ninguno de los candidatos, llega a 6,5%.
Segunda vuelta
Al igual que otros sondeos conocidos durante los últimos días, Enríquez-Ominami aparece como el contendor más competitivo en una posible disputa en segunda vuelta contra Piñera. Es así como el diputado ex PS obtiene el 42,7% de preferencias contra 43,4% de Piñera, a sólo 0,7%, que estadísticamente puede leerse comió un empate técnico.
La diferencia se amplía en un balotaje del abanderado de la derecha con Frei, ya que el primero se impone al candidato oficialista por 45,8% contra 42,1%, con una diferencia entre ambos de 3,7 puntos.
Respaldo a Bachelet
La encuesta de Imaginacción también refleja el aumento de respaldo a la gestión de la Presidenta Michelle Bachelet, la que en octubre alcanzó el 77,6%, 1,8 puntos porcentuales más que en septiembre pasado.
Metodología
El sondeo de Imaginacción Consultores se llevó a cabo entre el 1 y el 31 de octubre a través de entrevistas por vía telefónica a 1.124 hombres y mujeres mayores de 18 años inscritos en los registros electorales. De ese total, 39,8% corresponde a habitantes de la Región Metropolitana y el 60,2% a regiones.
El error muestral se estima de más o menos 3,0%.
Además:
Revise la encuesta de Imaginacción de noviembre (octubre)
Si ME-O pierde en diciembre, optará por Frei. Entrevista a madre de Marco-Ominami…
"Marco no tiene nada que negociar"
Por: Ana María Sanhueza
Manuela Gumucio es la madre del candidato y una de las personas más cercanas a él. Está convencida de que "tiene que ser hoy día presidente. Estamos ad portas de algo como lo de Obama". En todo caso, sin drama dice que si ME-O pierde en diciembre, ella optará por Frei. Y que los votos de su hijo no son transables.

Fotografía: Nicolás Abalo
La periodista Manuela Gumucio es considerada una de las personas más cercanas a Marco Enríquez-Ominami, tanto que fue una de las primeras en enterarse que su hijo quería ser candidato. Fue en febrero de este año cuando por mail continuaron una de las tantas conversaciones familiares sobre política. Su hijo ya no quería seguir siendo diputado y barajaba si presentarse a senador. Su madre, en cambio, por esos días opinaba que debía volver al cine. Hasta que abrió su correo electrónico y lo leyó: Marco quería ser Presidente de la República.
Pese a que proviene de una familia política -su padre, Rafael Agustín Gumucio, fue fundador de la Falange Nacional y su pareja desde 1975 es Carlos Ominami-, para ella las cosas no eran tan fáciles como para Marco: "Le dije que ser presidente es una cosa que se piensa toda la vida, y que para serlo hay que quererlo profundamente". Rápido, le llegó una respuesta: "¡Pero si yo quiero profundamente!". Manuela mostró de inmediato la frase a una amiga: "Mira lo que quiere este patudo", comentó sonriendo.
Desde ese episodio, su único hijo -cuyo padre es el mirista Miguel Enríquez- hoy marca 19 % según la última encuesta CEP. "Es el único candidato que crece y los otros pierden", dice su madre.
-¿En qué estaba usted políticamente antes de que ME-O fuera candidato? ¿por quién pensaba votar?
-Iba a votar por Arrate en primera vuelta y en segunda por Frei.
-Si iba a votar por Arrate ¿entonces hace tiempo que no se siente parte de la Concertación?
-Me siento parte de la Concertación, pero no de aquella parte autoritaria ni de la Concertación que quiere echar tierra a los verdaderos problemas que hemos tenido. No quiero votar más por la Concertación para que después, por razones equis, terminemos haciendo la política de la derecha. No quiero votar más por un programa para que terminemos en otro.
-Mucha gente teme votar por su hijo en vez de Frei, pues eso podría significar que salga Piñera.
-Eso me parece absurdo. Las encuestas, incluida la CEP reciente, y el sentido de la calle que uno escucha, dicen que hay muchas más posibilidades de ganarle a Piñera con Marco que con Frei. Echarle la culpa a Marco de una eventual derrota de Frei en segunda vuelta, si esto se diera así, sería de una mala fe enorme. Yo creo que Marco está sumando a la causa progresista nuevos adeptos y revitalizando el debate político.
-¿Qué pasará si Marco pierde? ¿será un suicidio político?
-No. No tengo idea qué pasará, pero desde mi punto de vista, Marco ya ganó. Estoy convencida de que tiene que ser presidente ahora. No comparto estos argumentos, que parecen buena onda, de que este niño quede para la próxima. Tiene que ser hoy día presidente. Sería muy frustrante que eso no ocurriera. Estamos ad portas de algo como lo de Obama. Es ahora que la gente tiene ganas de participar y dar el paso adelante hacia nuevas formas de gobernar.
-Ok, pero si pierde…
-No pasará nada. Marco tiene que estar superorgulloso de sus capacidades. Ha demostrado que se puede tener un discurso como el suyo y que el mundo no se cae a pedazos.
-¿Marco puede ser el sepulturero de la Concertación?
-Yo creo que la Concertación es la que se ha sepultado a sí misma. Y el máximo error que podría haber jugado Marco -y que es difícil de afirmar científicamente- es ser un agente revelador y haber puesto en evidencia cosas que todo el mundo percibía. Porque la Concertación estaba haciendo una cuestión de honor el no reconocer ningún error. Vamos a ver nacer otra gran mayoría en Chile.
-Si ME-O no pasa a segunda vuelta ¿debe entregar sus votos a la Concertación?
-Marco no tiene nada que negociar, no es dueño de ningún voto. Del suyo, a lo mejor, pero ni siquiera de mi voto. Lo que Marco decida sobre qué hará en la segunda vuelta es su tema, no es el mío. Me siento tan libre de votar por él en la primera vuelta como de hacer lo que quiera en la segunda.
-¿Cómo votará usted en la segunda vuelta?
-Si Frei va a la segunda vuelta, voy a votar por él, obvio.
-¿Qué cree que debe hacer la Concertación si ME-O pasa a segunda vuelta?
-Estoy convencida de que esos criterios tan agresivos de Camilo Escalona y esa indiferencia de Frei -que no se quiere pronunciar sobre esa posibilidad- no representan el sentimiento de la Concertación. Yo creo que no son más de cuatro los picados. Sinceramente, creo que en la Concertación -porque la conozco y ahí están mis amigos- están absolutamente abiertos a estar con Marco. Los que se mantendrán en actitud de resentimiento, son muy pocos.
-¿Qué opina de Frei como candidato?
-No tengo opinión.
-¿Le molesta como candidato?
-No, le encuentro muy buenas cosas.
-¿Qué piensa del gobierno anterior de Frei?
-No tengo idea, no tengo recuerdos particulares, salvo el tema de Pinochet, que me cargó. Encontré indignante que lo trajeran a Chile. Además, Pinochet se burló de ellos. Asqueroso. Me pareció pésimo. Pero él y la Martita siempre me han caído bien. Me han gustado todos los presidentes de la Concertación. No tengo nada contra ellos.
Los MEO-Piñeristas
-¿Qué le parece que un 29% de los votos de Marco se vayan a Piñera, según reveló la encuesta CEP?
-Me parece pésimo, pero no tengo mucha confianza en ese dato. Es una pena, qué quieres que te diga. Pero lo importante es el resultado que sacó, porque lo de Marco es impresionante. En poco tiempo ha tenido un mejoramiento en todos sus atributos. Es muy positivo que el 40% piense que es el más apto para resistir a las presiones.
-¿Le molesta que tenga tanta llegada en la derecha?
-Es que no creo que sea de la derecha… Marco concita la posibilidad de que sectores que han sido tradicionalmente de derecha estén de acuerdo en ciertos aspectos que son más bien patrimonio de la izquierda, porque sus propuestas tienen un fuerte componente de izquierda: van por el mejoramiento sustancial de la educación pública y tienen que ver con una reforma tributaria.
-Pero su hijo tiene en su equipo a Paul Fontaine, que es de derecha, ¿qué le parece?
-Marco lo dijo muy bien en el debate: si Paul Fontaine siendo de derecha tiene una visión crítica, como la tiene, sobre ciertos comportamientos empresariales poco productivos, bienvenido sea. Ahora, si tiene intereses en las eléctricas, obviamente que su punto de vista sobre ese tema se escuchará, pero no será concluyente.
-¿Es estratégico tener a alguien así en el comando?
-No se trata de estrategia sino que de hacerse cargo que el mundo empresarial es clave para el desarrollo y se necesitan expertos en materias económicas de todos los mundos. Con todo esto, Marco me ha dado una lección. Yo vengo de una historia tan traumática como lo fue el golpe de Estado, que me cuesta confiar en gente de derecha, y encuentro fantástico que por fin las nuevas generaciones se relacionen sin ese karma.
-¿Hasta ahora sus relaciones sociales eran sólo con la izquierda?
-Sí. Pero tengo unas pocas amigas que son de derecha. Tú comprenderás que mi mundo social antes del golpe era más bien cargado a la derecha porque estuve en las Ursulinas y mis amigas del barrio eran del Villa María, muchas dueñas de fundos. Lo pasé fantástico con ellas, las adoro y me da mucha pena no haber envejecido con ellas. Y eso fue producto del golpe.
-Hay quienes critican a ME-O por ser un híbrido: con él están Fontaine, Max Marambio, Rodrigo Danús…
-Me latean los lugares comunes con estas personas que siempre sacan a relucir… Tengo tanta seguridad en el pensamiento de Marco, que no tengo ningún miedo. Con Marco llevamos una larga conversación de 36 años y sé lo que él piensa, pero él me ha dado una lección y me hace bajar todas compuertas y darme cuenta de que somos de otra generación. Eso me alegra muchísimo, porque tenía que llegar el día en que esto pasara. La gente que está con Marco sabe cómo piensa y respeta esta apertura de no seguir castigando a los hijos de todas las personas que fueron responsables del golpe. El senador Larraín, UDI, tiene un hijo cineasta superlibre, nada que ver con la idea de lo que nosotros llamábamos el momio. Tengo total seguridad sobre Marco y sus profundas convicciones de izquierda.
-¿Esta campaña ha tenido costos personales, como pérdida de amistades?
-Las pérdidas de amistades no han sido por esta campaña, se han ido produciendo desde hace un tiempo. Ha sido muy triste para mí el alejamiento que hemos tenido por diversos conflictos políticos, como con los Lagos, los Núñez y otra gente que nosotros queremos mucho y con la que empezamos a vernos menos. Pero la decisión de Marco no significó nuevas pérdidas. Al contrario, ha sumado a una nueva generación que veo en el comando, muy inteligente y capaz. El otro día conversaba con el jefe de campaña de Marco y me decía: "Tenemos muchas cosas que no funcionan muy bien, pero parece que al lado de los otros, estamos mejor". Le contesté: No me cuesta creerte porque todos los comandos son un horror en general. Yo conocí de cerca el de Lagos y había miles de conflictos.
-¿Por qué?
-Lagos decidió no nombrar jefe de comando. Entonces era una rotativa y todos se echaban la culpa de todo. Era espantoso. Entonces, esta nueva generación que está en el comando de Marco a mí me permite descansar contenta.
¿Hijo jubila a padre y madre?

-¿La candidatura de su hijo jubila a su generación?
-Sí, puede verse así, pero también lo podemos ver como una posibilidad de liderazgo de un joven que trabajará sin problemas con otras generaciones, porque Marco ha sido siempre amigo de gente mayor, tiene pocos amigos de su edad. Una de las cosas más sorprendentes de él, y que yo envidio porque soy mucho más tímida socialmente, es que se relaciona con todo el mundo y no tiene ningún prejuicio. Sin ir más lejos, se había hecho bien amigo de Jorge Arrate que estaba bastante fascinado con Marco, hasta que le surgió como competencia…
-¿Y la candidatura de Marco no jubila a Carlos Ominami, quien finalmente nunca fue candidato a la presidencia?
-La irrupción de Marco como candidato a La Moneda efectivamente puso a Carlos en la segunda fila. Viene de demasiado cerca la opinión, pero objetivamente Carlos es uno de los políticos más interesantes que hay, por su trayectoria. Carlos también podría haber pensado ser candidato a la presidencia y todavía puede serlo, pero Marco surgió ahora y Carlos fue muy rápido y generoso al reconocer toda la potencia y el talento de Marco.
-¿Cómo se vivió esto al interior de la familia? Leí que Marco usualmente empujaba a Ominami para que él asumiera un liderazgo. "Si tú no tomas la candidatura, yo la tomo", le decía.
-Marco ha sido bastante crítico del exceso de disciplina partidista de Carlos. Siempre he pensado que la decisión de Marco de ser candidato a la presidencia es en una pequeña parte también una reacción a nuestra actitud, demasiado ordenada, un poco desesperanzada frente a la posibilidad de cambio en el conglomerado.
-¿Es cierto que apenas supo que sería candidato, usted fue la primera en decirle que se bajara para no dañar a la Concertación?
-Yo creo que él en eso exagera, dice que lo desperté de una siesta y le dije "tenís que bajarte"…Capaz que lo haya hecho, no me acuerdo, son cosas que yo puedo hacer…pero tengo que aceptar que me pareció demasiado herético, pero a poco andar su gesta me conquistó.
“Soy un poco dura con Marco"
-En el libro El Díscolo, de Patricio Navia, ME-O dice que usted, cuándo él era niño, le decía que era tonto, que no tenía ningún talento…
-Te juro que eso sí que no es cierto. Me vive dejando mal, así es que ya no alego. Esa será su visión de las cosas, muy respetable, pero no tan exacta. Es cierto que yo siempre digo cosas atroces de Marco, porque me da vergüenza que se note lo que lo quiero y admiro. Siempre hemos sido súper apegados, fui una madre privilegiada porque no conocí nana alguna.
-¿Entonces a qué se refiere ME-O?
-Lo que yo debo haber dicho es que Marco era un niño muy normal. Carlos contó una vez que sus primos, Rafita (Rafael Gumucio) e Ignacio, habían sido educados en forma súper intelectual, mientras que Marco era lo más común que podía haber y lo encontraban raro. Él jugaba con unos monitos y era el típico niño común y corriente, mientras que Rafita y su hermano habían sido educados con las técnicas modernas. Mi cuñada Isabel Araya, que es la mujer más adorable del mundo, a veces dejaba que sus guaguas le tiraran la comida por la cabeza para que se expresaran… Entonces, tú llegabas a su casa y ella estaba con la cabeza llena de papas. Lo que yo trataba de decir era que Marco no era nada especial. Trataba de que fuera común y corriente. Soy un poco dura con Marco. En Francia lo llevé a una psicopedagoga porque venía un momento de exigencia mayor escolar.
-¿Lo llevó a la psicopedagoga antes de que tuviera problemas?
-¡Exacto! Y la psicopedagoga me dijo: "Este niño tiene niveles de exigencia espantosos". Quizás hice eso porque quería que fuera buen alumno, no como yo que era un desastre. Odio los colegios, y siempre le propuse a Marco que no fuera al colegio. Le decía: "Si te da lata ir hoy, no vayas". Y él siempre quiso ir, porque ahí estaban sus amigos. Él no cargaba los traumas míos. El pobre Marco vivió en una gran exigencia intelectual, que no venía de mí, que soy alguien muy ignorante, pero mi mamá, que era muy divertida, odiaba la tontera. Y eso marcó a Marco y a Rafita.
Familia desclasada
-Marco siempre echa mano a sus apellidos, a su familia…
-Eso lo ha dicho Arrate: "Yo no tengo ningún nombre atrás". Pero Marco tiene toda la razón, porque viene de una familia de la que puede sentirse orgulloso. La herencia de Marco es una cantidad de gente que lo único que hizo fue enfrentarse contra la elite, contra su propia clase y correr riesgos. Eso viene desde mis abuelos -Manuel Rivas Vicuña y Rafael Luis Gumucio Vergara-. Es una familia, como dijo muy bien Jocelyn-Holt, que a pesar de pertenecer a la elite optó por los más pobres. No te voy a aburrir, pero mis dos abuelos fueron críticos de los grandes hacendados, del tratamiento de los inquilinos y de las desigualdades de todo orden. Miguel (Enríquez), a pesar de que venía de una familia acomodada, también hizo una opción clarísima. Mi papá (Rafael Agustín Gumucio) también lo hizo.
"La irrupción de Marco como candidato a La Moneda efectivamente puso a Carlos (Ominami) en la segunda fila. Carlos también podría haber pensado ser candidato a la presidencia y todavía puede serlo, pero Marco surgió ahora y Carlos fue muy rápido y generoso al reconocer toda su potencia y talento".
Si Marco llega a ser presidente, llega a la presidencia una trayectoria particular de lucha en Chile, con un estilo muy importante. Con esa consecuencia extrema y que les valió persecución y castigo, porque mis dos abuelos fueron desterrados por Ibáñez, tal como mis padres y nosotros mismos.
-Usted estudió en las Ursulinas ¿cómo se sentía allí?
-Bien. No tengo nada de cuica, pero si quieren me declaro cuica. Me encanta poder pasearme entre todas las clases con la libertad que lo hago. No tengo problema. Me acuerdo que una vez un amigo socialista me dijo que "a pesar de todo tu militantismo de izquierda, eres una cuica y serás siempre una cuica". Le noté una cuestión superagresiva, como diciéndome: "En el fondo, tus orígenes no se borran". Lo encontré tan inútil como reflexión.
-Ha dicho que su familia era desclasada, ¿usted también?
-Sí, un poco. Marco no tiene nada que ver con ese tema de clases, muy chileno. El es un típico personaje de clase media. Sin ni un resabio aristocratizante. Yo tengo más, a través de mi mamá y mis tías. De chica, mis padres eran tan rupturistas y avanzados que me sentía muy ajena al mundo de mis compañeras y esto no me hacía feliz. A los niños les gustan los padres convencionales. Más grande comprendí el valor de su rebeldía.
QUE PASA.CL
Salir del modelo de desarrollo extractivista primario-exportador…
Salir de un modelo de desarrollo basado en las industrias extractivas y acelerar el proceso de la integración suramericana
Éric Toussaint, CADTM
Los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador no abandonaron el modelo productivista y extractivo, [2] aunque, regularmente, tienen cuidado en su discurso de distanciarse del mismo. Alberto Acosta lo explica muy bien en una entrevista reciente:
«Los gobiernos de la llamada corriente progresista de América Latina no han discutido ni han puesto en cuestionamiento el modelo extractivista. Ecuador, Venezuela y Bolivia, para citar a los países que están de más avanzada en Suramérica, no han puesto todavía en tela de juicio la validez de un modelo extractivista, siguen creyendo que mediante la extracción de los recursos naturales vamos a encontrar el camino del desarrollo. Eso sabemos que será imposible. No sólo se trata de usar adecuadamente los recursos, sino de cambiar esa modalidad primario exportadora, que nos ha subordinado en el contexto internacional. […] Es que el IIRSA [3] responde a la lógica del modelo extractivista atado a las demandas de acumulación del capital transnacional. Estos canales interoceánicos no buscan la integración de los pueblos, sino la integración de nuestras economías al mercado mundial. En tanto que suministradores de recursos naturales como petróleo y minería, por ejemplo, también de productos agrícolas, el control de la biodiversidad y las fuentes de agua (son) para el capital transnacional. Y todo esto en el marco de la ampliación de mercados, de la conformación de espacios donde se puedan crear mayores consumidores y no la conformación de la ciudadanía regional y menos de la ciudadanía global. El IIRSA todavía está vigente porque los gobernantes de América Latina de la tendencia progresista como Chávez, Lula, Evo, Correa y Fernández, no están cuestionando el modelo extractivista ni la forma de inserción sumisa en el mercado mundial. » [4]
De hecho, en un gran número de países en desarrollo se asiste a una reafirmación del modelo «desarrollista extractivo productivista». Este fenómeno se debe a la coyuntura internacional excepcionalmente favorable entre los años 2004 y 2008, que se prolongó en el 2009 a pesar de la caída vertical del precio del crudo en el segundo semestre del 2008.
Esto hace recordar el precedente de los años 70 y su brusco final a comienzos de los años 80, cuando se hundieron los precios de las materias primas. Fue entonces cuando explotó el coste de la refinanciación de las deudas contraídas, especialmente para sostener las enormes inversiones en las industrias extractivas, provocando la crisis de la deuda del Tercer Mundo y su secuela de nefastos planes de ajuste estructural.
No es razonable que un gobierno de izquierda se alimente de las falsas esperanzas de unas repercusiones positivas y duraderas de un boom de los bienes primarios. Sobre todo cuando actualmente se tiene en cuenta mucho más que en los años 70 los efectos extremadamente negativos de la sobreexplotación de los recursos no renovables sobre los ecosistemas, y sobre el modo y la calidad de vida de la población (en especial, los pueblos originarios) e incluso, para los que estos argumentos dejan fríos, sobre el equilibrio presupuestario del Estado. En efecto, un período de altos precios en las materias primas genera una gran dependencia en relación con los ingresos que origina su explotación. Con mucha frecuencia, los poderes públicos se endeudan masivamente para invertir en actividades extractivas o para sostener un tren de vida ligado a la euforia de elevados ingresos provenientes de la exportación de bienes primarios. Cuando el precio de éstos baja, el peso del reembolso de la deuda obliga a los gobiernos a comprimir los gastos, con dramáticas consecuencias para los presupuestos sociales.
Por lo tanto, en lugar de recaer en el mito «desarrollista extractivo-productivista», es mejor tener un programa a largo plazo cuyo objetivo sea disminuir la dependencia de las exportaciones y mejor aún, repartir la producción de la riqueza nacional en un círculo virtuoso basado en la satisfacción y la promoción de la demanda interior, lo que implica dar prioridad y garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de toda la población (en detrimento del frenético consumo de lujo de las clases sociales más ricas).
Lo importante es priorizar la integración regional entre los países cuyos gobiernos comparten una misma visión de los cambios estructurales necesarios (en el ámbito de la propiedad, de los derechos sociales, de los derechos de las mujeres, de los derechos de los pueblos originarios, de los derechos culturales, civiles y políticos…), rechazando la lógica capitalista y productivista.
En la parte positiva vemos que Venezuela, Bolivia y Ecuador tienen, junto a Cuba, un papel de aguijón en el ámbito del conjunto de Latinoamérica para favorecer, en diferentes niveles, una mejor integración: ALBA, UNASUR, Banco del Sur, la puesta en marcha de una nueva unidad de cuenta monetaria, el SUCRE, con el fin de reducir la preponderancia del dólar en los intercambios entre los países de la región. [5] Sin embargo, a pesar de los esfuerzos positivos de los tres países, se está perdiendo un tiempo precioso y el significado dado al proyecto del Banco del Sur no marca ninguna profunda ruptura con las instituciones multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, y el FMI. Y es otra ocasión que puede perderse.
Retraso en el lanzamiento del Banco del Sur
En el momento en que se escriben estas líneas, ya han pasado 22 meses desde la firma en Buenos Aires, el 9 de diciembre de 2007, del acta fundacional del Banco del Sur por los jefes de Estado de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Algunas divergencias entre los gobiernos retardaron el comienzo de las actividades de la nueva institución, que se cree que reforzará la integración latinoamericana. Al ritmo en que van las cosas, y a pesar de las declaraciones de buenas intenciones y la firma a finales de septiembre del 2009 del acta constitutiva por los 7 presidentes respectivos, el Banco del Sur no entrará en actividad antes del 2012 ya que se debe esperar a que los parlamentos de los países miembros ratifiquen el acta constitutiva que lo pondrá en marcha. Los acuerdos firmados en el acta fundacional designan a Caracas como la sede principal del Banco. Los países se pusieron de acuerdo sobre el principio de «un país = un voto» (mientras que en el Banco Mundial y en el FMI, los derechos de voto están ligados al poder económico y a la influencia política), y sobre el monto del capital inicial (7.000 millones de dólares [6] , que podrían llegar a 20.000 millones si otros países se adhieren a la nueva institución).
Dicho esto, se debe señalar que se concretó una evolución negativa durante los largos meses de negociaciones que siguieron a la firma de la creación del Banco: Brasil consiguió edulcorar el principio de un país un voto, al limitar su aplicación sólo a algunas decisiones. En realidad, Brasil no tiene una verdadera necesidad de un nuevo banco multilateral para América Latina, puesto que dispone de un banco público de desarrollo muy importante el BNDES, que controla totalmente y que tiene una cartera de préstamos muy superior a la del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y del futuro Banco del Sur. Este gran banco financia una gran cantidad de proyectos en toda Latinoamérica y en otros lados, con la condición de que los países receptores compren «brasileño». Esto ha permitido a las empresas brasileñas exportar sus mercaderías y sus servicios o realizar grandes trabajos de infraestructuras. En consecuencia, el gobierno brasileño se adhirió con desgana a este proyecto de Banco del Sur, y tanto más que esta nueva institución fue iniciada por Hugo Chávez, con una línea política más radical que Lula, en particular, con respecto a Washington y Bruselas.
Más allá de los términos en los que se expresan las divergencias entre los negociadores, existen dos opciones a escoger. [7] O bien, se pone en marcha un banco que sostenga un proyecto neodesarrollista extractivo-productivista, que es el que desean las grandes empresas privadas o mixtas, principalmente brasileñas y argentinas, y que es apoyado por Brasilia y Buenos Aires, sobre el modelo de la Unión Europea donde dominan los intereses del gran capital. O bien, Latinoamérica se dota de un instrumento de financiación de políticas económicas, sociales y culturales que se aleje de la lógica del beneficio y que dé prioridad a la integración al aplicar los pactos que garantizan los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. En concreto, el Banco del Sur debería financiar una política latinoamericana de soberanía alimentaria y de reforma agraria. En el ámbito de la sanidad, sería necesario dotar a la región de una industria farmacéutica pública para la producción de medicamentos genéricos de alta calidad. Sería necesario revitalizar y conectar las redes ferroviarias. También, estos países deberían dotarse de una política común en diferentes sectores como la investigación y desarrollo, la educación, el ambiente. Priorizar el retorno del control público sobre los recursos naturales. Financiar la reducción de las asimetrías existentes entre, por un lado, países como Bolivia, Paraguay y Ecuador, con ingresos netamente inferiores, con países como Brasil, Argentina o Venezuela. En resumen, una política cuyo objetivo sea nivelar por arriba los derechos sociales.
La negociación sobre el Banco del Sur no debe, por lo tanto, quedar estancada en el nivel gubernamental. Por otra parte, en cuatro veces por lo menos, los movimientos sociales de los países miembros dirigieron cartas a los jefes de Estado correspondientes, con toda una serie de propuestas. [8] Por ejemplo, los movimientos sociales firmantes de la carta se oponen a que los funcionarios de la nueva institución gocen de los privilegios y la impunidad de la que gozan los funcionarios del FMI, del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y de otras instituciones internacionales (pero el último proyecto de constitución adoptado por los ministros en junio de 2009, prevé la inmunidad de los funcionarios. Véase más adelante). Los movimientos sociales quieren garantías de transparencia y control.
El último acuerdo ministerial respecto al Banco del Sur
De acuerdo con las informaciones más recientes que hemos podido obtener, [9] los gobiernos de los siete países comprometidos en la creación del Banco del Sur se pusieron de acuerdo sobre los puntos siguientes:
- El banco podrá financiar empresas privadas o empresas públicas, mixtas, cooperativas, etc., para proyectos de desarrollo en los sectores económicos y sociales clave, fundamentalmente con el fin de mejorar la infraestructura regional y de reducir las asimetrías regionales. El acuerdo habla de soberanía en materia alimentaria y energética, sobre los recursos naturales, el saber y la salud (los proyectos financiados deben realizarse en estos sectores) lo que es muy positivo. Por el contrario, el acuerdo habla de mejorar la competitividad, que permanece dentro de un modelo influenciado por la continuidad socioliberal.
- El país beneficiado por un proyecto financiado por el Banco debe dar su conformidad sobre la elegibilidad de los proyectos.
- El Banco puede emitir bonos y financiarse por cualquier medio.
- Podrán ser accionistas los países de la UNASUR (accionistas de clase A), de otros países (clase B), de los Bancos Centrales, de entidades financieras públicas o mixtas (con un mínimo del 50 % de propiedad estatal) y por los organismos multilaterales de crédito (clase C).
- Si los países aumentan su participación, ello no afectará los derechos de voto ya convenidos en el acuerdo.
- Los diferentes Órganos de dirección del Banco Mundial son los siguientes:
• El Consejo de Ministros: Responsable de las políticas generales a medio y largo término. Se reúne anualmente y entre otras funciones tiene la de nombrar los miembros del Directorio y del Consejo de Administración, y la de admitir los nuevos accionistas. Está compuesto por los ministros de los países miembros. Las decisiones son tomadas por una mayoría de tres cuartos, según la regla de «un país=un voto».
• El Consejo de Administración: Se reúne trimestralmente y garantiza el seguimiento de la gestión económica, financiera y de crédito. Los administradores (dos por cada país miembro) serán nombrados por 3 años. Se aplica también la regla de «un país=un voto». Para que las decisiones sean válidas, es necesario un quórum de ¾ de los miembros, y deben ser aprobadas por mayoría absoluta de los miembros presentes.
• El Directorio Ejecutivo: Se reúne todas las semanas y está constituido por un director por cada uno de los países de UNASUR, miembros del Banco (accionistas de clase A), un director para el conjunto de accionistas de clase B y uno para el conjunto de accionistas de clase C. Los que tienen más peso son los accionistas de clase A. Los directores son nombrados por tres años.
• El Comité Ejecutivo, integrado por el presidente del Directorio y tres directores.
• El Consejo de Auditoría.
- Brasil, Venezuela y Argentina ( los tres «grandes» entre los siete) podrán pedir préstamos de hasta 4 veces el capital aportado, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay (los cuatro pequeños entre los siete) hasta ocho veces. Para el resto de los países de UNASUR, el monto será determinado más adelante.
- En caso de litigio, la jurisdicción competente será la jurisdicción de un país miembro, u otra jurisdicción, conforme a la dirección del Directorio Ejecutivo.
- El personal del Banco goza de inmunidad y de exenciones fiscales (como los del Banco Mundial, FMI BID, etc.)
El Banco del Sur es una reacción a la hegemonía de los países del Norte. Su creación fue posible y necesaria gracias a la conjunción de muchos factores:
1.- El Banco Mundial y el FMI están en crisis en diferentes niveles, y es el resultado de las consecuencias catastróficas para los pueblos del Consenso de Washington. Brasil y Argentina reembolsaron en forma anticipada al FMI, Venezuela hizo lo mismo con el Banco Mundial. Ecuador expulsó en abril de 2007 al representante permanente del Banco Mundial en Quito y creó una comisión de auditoría de todas las deudas públicas, comprendidas las multilaterales. Bolivia se retiró en mayo de 2007 del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre Inversiones), una especie de tribunal de justicia del Banco Mundial. Ecuador también anunció en julio de 2009 su salida del CIADI.
2. Los países adheridos al Banco del Sur poseen unas reservas de cambio de más de 300.000 millones de dólares. Pueden poner parte de esa suma en común en lugar de continuar prestando al gobierno de Estados Unidos mediante la compra de los bonos del Tesoro estadounidense, que se remuneran con un interés muy bajo.
3. Los gobiernos de estos siete países son de izquierda o centro izquierda.
El Banco del Sur debería constituir una auténtica alternativa al Banco Mundial. Los países que se adhieran deberían retirarse de él. Por otra parte, debería crearse un Fondo Monetario del Sur (éste también como alternativa al FMI) y, si fuera posible, caminar hacia una moneda única del Sur. Otras regiones del Sur podrían dotarse de un instrumento comparable, y los diferentes Bancos del Sur podrían desarrollar una colaboración Sur-Sur.
Es evidente que las instituciones de Bretton Woods están muy inquietas con esta situación y desearían ser invitadas a participar del Banco del Sur, o conseguir, por lo menos, un estatuto de observador.
El Banco del Sur suscita muchas esperanzas, ya que los ciudadanos latinoamericanos quieren que los gobiernos que eligieron aprovechen la oportunidad histórica favorable para poner en práctica una política de integración alternativa al modelo neoliberal. Recordemos que en la Declaración Ministerial de Quito del 3 de mayo de 2007 se indica que: «Los pueblos dieron a sus Gobiernos los mandatos de dotar a la región de nuevos instrumentos de integración para el desarrollo, que deben basarse en esquemas democráticos, transparentes, participativos y responsables ante sus mandantes».
Además, algunos de los siete gobiernos tienen la voluntad de crear un fondo monetario de estabilización. [10] Ya existe un Fondo Latinoamericano de Reserva (FLAR), del que forman parte cinco países andinos (Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela) y un país de América Central, Costa rica. Este fondo podría transformarse y, si esto se viera imposible, tendría que crearse un nuevo fondo. Su finalidad sería hacer frente a los ataques especulativos y a otros choques externos poniendo en común una parte de las reservas de cambio de los países miembro.
La lentitud en el lanzamiento del Banco del Sur está provocando algunas veleidades en los gobiernos venezolano, brasileño y ecuatoriano de dejar de lado a Brasil. Se han hecho declaraciones en ese sentido en la primera quincena de septiembre de 2009. El diario financiero ecuatoriano El Comercio titulaba el 15 de septiembre de 2009: «Gobierno: el Banco del Sur funcionará con o sin Brasil» [11] La agencia oficial venezolana, ABN, retomaba el 17 de septiembre de 2009 las palabras siguientes de Hugo Chávez: «El Banco del Sur puede comenzar sus actividades con dos o tres países», [12] en clara alusión a la posibilidad de comenzar las actividades del Banco con Venezuela, Bolivia y Ecuador, sin esperar a Brasil. Dicho esto, parece poco probable que Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales avancen en ese sentido. Se trata más bien de ejercer presión sobre Brasil con el fin de que se defina con respecto al Banco del Sur. El futuro dirá si el acta constitutiva firmada por los siete presidentes a fines de septiembre del 2009 en Isla Margarita (Venezuela) será más efectiva que el acta fundacional firmada en diciembre de 2007.
Es evidente que el lanzamiento del Banco del Sur está muy retrasado. Las discusiones no tocaron los problemas de fondo. Se debe salir de la confusión y dar un contenido claramente progresista a esta nueva institución. Lo más importante, en el comienzo, es tener criterios políticos coherentes respecto a un proyecto de integración favorable a los pueblos.
Por una integración regional en ruptura parcial con el mercado mundial capitalista
En este comienzo del siglo, el proyecto bolivariano [13] de integración de los pueblos de la región ha tenido un nuevo impulso. Si se quiere llevar más lejos este nuevo ciclo ascendente es necesario aprender las lecciones del pasado. Lo que le faltó, en particular, a Latinoamérica durante las décadas de 1940 a 1970 fue un auténtico proyecto de integración de las economías y de los pueblos, combinado con una verdadera redistribución de la riqueza en favor de las clases trabajadoras. [14] Ahora bien, es vital tener conciencia de que hoy en Latinoamérica existe una disputa entre dos proyectos de integración, que tienen un contenido de clase antagónico y que reflejan perfectamente las opciones a las que se debe enfrentar el Banco del Sur.
Como ya se ha mencionado, las clases capitalistas brasileña y argentina (las dos principales economías de América del Sur) son partidarias de una integración que favorezca su dominación económica sobre el resto de la región. Los intereses de las empresas brasileñas, sobre todo, así como de las argentinas, son muy importantes: petróleo y gas, grandes obras de infraestructuras, minería, metalurgia, agronegocios, industrias alimentarias, etc. Para ellas, la construcción europea, que terminó en un mercado único dominado por el gran capital, es el modelo a seguir. Las clases capitalistas brasileña y argentina quieren que los trabajadores de los diferentes países de la región compitan entre sí, para conseguir el máximo beneficio y ser competitivas en el mercado mundial. Desde el punto de vista de la izquierda, sería un trágico error apoyar una integración latinoamericana según el modelo europeo dominado por el gran capital, con la ilusoria esperanza de darle más tarde un contenido socialmente emancipador. Tal apoyo implica ponerse al servicio de los intereses capitalistas. No hay que entrar en su juego, intentando ser el más astuto mientras se deja que éstos dicten las reglas.
La segunda opción, que se inscribe en el pensamiento bolivariano, quiere dar un contenido de justicia social a la integración continental. Esto implica la recuperación del control público sobre los recursos naturales de la región y sobre los grandes medios de producción, de crédito y de comercialización. Se debe nivelar por arriba las conquistas sociales de los trabajadores y de los pequeños productores, reduciendo al mismo tiempo las asimetrías entre las economías de la región. Hay que mejorar sustancialmente las vías de comunicación entre los países de la región, respetando rigurosamente el ambiente (por ejemplo, desarrollando el ferrocarril y otros medios de transporte colectivos antes que las autopistas). Es necesario dotar, mediante un vasto plan público, al conjunto de la población de viviendas de calidad gracias a la renovación de los barrios existentes y a la construcción de otros nuevos. Hay que apoyar a los pequeños productores privados en numerosas actividades: agricultura, artesanado, comercio, servicios. El proceso de emancipación social que persigue el proyecto bolivariano del siglo XXI pretende liberar la sociedad de la dominación capitalista, apoyando las formas de propiedad que tienen una función social positiva. Como se ha señalado en el punto 4 de la parte I, se trata de poner fin a la propiedad capitalista de los grandes medios de producción, de servicio, de comercio y de comunicación, transfiriéndolos hacia el sector público y desarrollando o reforzando otras formas de propiedad con función social: la pequeña propiedad privada (especialmente en agricultura, pequeña industria, comercio y servicios), la propiedad cooperativa, la propiedad colectiva y las formas de propiedad tradicional de los pueblos originarios (que tienen generalmente un alto grado de propiedad colectiva). Es una condición sine qua non del socialismo del siglo XXI. Por supuesto, los ritmos de avance pueden diferir en función de la relación de fuerzas y de madurez, tanto de las condiciones objetivas como de las subjetivas.
Entre las prioridades figuran las auditorías y el control estricto de los bancos privados, con el objetivo de evitar que el Estado se vea constreñido a nacionalizar las pérdidas de las instituciones bancarias, como ha pasado tantas veces (Chile bajo Pinochet, México en 1995, Ecuador en 1999-2000, etc.) Es necesario nacionalizar los bancos sin indemnizaciones y ejercer un derecho de reparación sobre el patrimonio de sus propietarios.
Por otra parte, se debe romper con el modelo productivista y extractivista y reemplazarlo por una dinámica ecosocialista.
Es fundamental:
- Apoyar los colectivos de trabajadores que quieran ejercer un control obrero sobre la gestión de las empresas capitalistas.
- Poner en marcha mecanismos para evitar dos grandes escollos: 1) La monopolización de las decisiones por la burocracia del Estado. 2) La emergencia de una nueva burguesía desde el seno del nuevo régimen. [15] El mecanismo indispensable, y ciertamente el más eficaz, es la aplicación, allí también, de una política de control obrero y de control ciudadano sobre la contabilidad y la gestión de las empresas y de las instituciones públicas. Es necesario también, por supuesto, mejorar la formación de gestores de las empresas públicas.
- Establecer una relación interactiva entre los gobiernos de izquierda y el pueblo, que debe reforzar su nivel de autogestión y construir desde abajo las estructuras de poder popular.
- El respeto y la promoción de las culturas y de los derechos de los pueblos originarios debe constituir una prioridad. La realización efectiva de la igualdad hombre/mujer debe ser otra.
No se construirá el socialismo del siglo xxi en un solo país. La integración latinoamericana implica dotarse de una arquitectura financiera, jurídica y política común.
Numerosos litigios surgieron en estos últimos años entre los Estados de la región y las multinacionales, ya sean del Norte o del Sur. En lugar de remitirse al CIADI, dominado por un puñado de países industrializados, los países de la región deberían crear un organismo regional de resolución de litigios en materia de inversiones. En materia jurídica, los Estados latinoamericanos deberían aplicar la doctrina Calvo [16] , y rechazar la renuncia a su propia jurisdicción en caso de litigio con otros Estados o con empresas privadas. ¿Cómo puede ser que todavía se firmen contratos de préstamos o contratos comerciales que prevén que, en caso de litigio, sólo sean competentes las jurisdicciones de Estados Unidos, Gran Bretaña u otros países del Norte?
Dimensión política de la integración
Está claro que es necesaria una dimensión política a la integración y por lo tanto la instauración de un Parlamento latinoamericano elegido por sufragio universal en cada uno de los países miembro, y provisto de verdaderos poderes legislativos. En el marco de la construcción política, se debe evitar la reproducción del mal ejemplo europeo donde la Comisión Europea (es decir, el gobierno europeo) dispone de poderes exagerados en relación al Parlamento. Es necesario caminar hacia un proceso constituyente democrático, con el fin de adoptar una Constitución política común. En eso también, hay que evitar la reproducción del proceso antidemocrático utilizado por la Comisión Europea para intentar imponer un tratado constitucional sin la participación activa de los ciudadanos y sin siquiera someter el proyecto a un referéndum en cada país miembro. Por el contrario, es necesario seguir el ejemplo de Venezuela (1999), Bolivia (2007) y Ecuador (2007-2008). Los avances democráticos importantes que fueron conquistados durante estos tres procesos deberían ser integrados en un proceso constituyente bolivariano. Si se tiene que comenzar por Venezuela, Ecuador y Bolivia.¿No se estaría reviviendo el Parlamento Andino? O darle la prioridad al ALBA, que corresponde a un conjunto de países más grande —tres países andinos y varios de América Central y Caribe—.
También se necesita reforzar las competencias de la Corte Interamericana de Justicia, especialmente en materia de garantía del respeto a los derechos humanos que son indivisibles.
Hasta ahora coexisten diversos procesos de integración: Comunidad Andina de Naciones, MERCOSUR, UNASUR, CARICOM, ALBA… Es importante evitar la dispersión y adoptar un proceso integrador con una definición política y social basada en la justicia social. El proceso bolivariano debería reunir los países de América Latina (América del Sur, América Central y Caribe) que se adhirieran a esta orientación. Es mejor comenzar una construcción común con un núcleo restringido pero coherente que con un conjunto heterogéneo de Estados cuyos gobiernos aplican políticas sociales y políticas económicas contradictorias, incluso antagónicas.
La integración bolivariana debe ir acompañada de una desconexión parcial del mercado capitalista mundial
Las fronteras que separan los Estados que participan en este proyecto se deberían ir suprimiendo, al mismo tiempo que se reducen las asimetrías entre los países miembro, gracias a un mecanismo de transferencia de riquezas de los Estados más «ricos» a los Estados más «pobres». Eso permitiría ampliar considerablemente el mercado interior y favorecer el desarrollo de los productores locales bajo diferentes formas de propiedad. Se reforzaría el proceso de desarrollo (no sólo el de industrialización) por sustitución de importaciones. Por supuesto, esto implica, por ejemplo, desarrollar una política de soberanía alimentaria. Al mismo tiempo, los países miembros que constituyen el conjunto bolivariano deberán desconectarse parcialmente del mercado capitalista mundial. Y ello conlleva la abrogación de los tratados bilaterales en materia de inversiones y de comercio. También deberían retirarse de instituciones como el Banco Mundial, el FMI, y la OMC, promoviendo simultáneamente la creación de nuevas instancias mundiales democráticas y respetuosas de los derechos humanos indivisibles.
Como se indicó más arriba, los Estados miembros del nuevo conjunto bolivariano deben dotarse de nuevas instituciones regionales (como el Banco del Sur) que desarrollen las relaciones de colaboración con otras instituciones similares que reúnen a Estados en otras regiones del mundo.
También se debería declarar en el ámbito de la nueva entidad constituida que en el territorio común no puede haber ninguna base extranjera, tal como ya lo prevén las nuevas Constituciones boliviana y ecuatoriana.
Los Estados miembros del nuevo conjunto bolivariano actuarán junto al máximo posible de terceros Estados en la consecución de una reforma radical del sistema de Naciones Unidas, con el fin de que se ponga finalmente en práctica la Carta de la ONU y los numerosos instrumentos internacionales favorables a la aplicación de los derechos humanos, como el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966, la Carta de los Derechos y Deberes de los Estados de 1974, la Declaración sobre el derecho al Desarrollo de 1986, la Resolución sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de 2007. Así mismo, colaborarán en la acción del Tribunal Penal Internacional y en el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya. También favorecerán el entendimiento entre los Estados y los pueblos para poder actuar en la máxima reducción del cambio climático, ya que éste representa un terrible peligro para la humanidad.
La tarea es ardua, pero las perspectivas están trazadas —y son particularmente esperanzadoras— hacia un mundo basado en el respeto absoluto de lo humano y de la Tierra. Y se debe hacer sin pérdida de tiempo.
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Notas:
[1] Eric Toussaint, Doctor en Ciencias Políticas (Universidad de Liège –Bélgica- y Universidad Paris VIII –Francia-), presidente del Comité para la Abolición de la Deuda del Tercer Mundo – Bélgica (CADTM, www.cadtm.org ), miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial, miembro de la CAIC-Ecuador en 2007-2008 (Comisión de Auditoria Integral del Crédito publico). Es autor de Banco del Sur y Nueva Crisis internacional (editorial Viejo Topo, Barcelona, Enero 2008; editorial Abya-Yala, Quito, Junio 2008; Observatorio DESC, La Paz, Octubre 2008), Banco mundial, el golpe de estado permanente (El Viejo Topo, Barcelona, Enero 2007; Editorial Abya-Yala, Quito, Julio 2007; CIM, Caracas, Agosto 2007; Observatorio DESC, La Paz, Noviembre 2007). eric.toussaint4@gmail.com
[2] Se refiere en este caso a un modelo de desarrollo basado en las industrias extractivas.
[3] Lanzada con ocasión de la primera cumbre de presidentes sudamericanos, en el año 2000, la Iniciativa de integración de la infraestructura regional de América del Sur (IIRSA) es un vasto programa de construcción o de modernización de infraestructuras, tales como carreteras, puentes, vías fluviales, aeropuertos, gasoductos, oleoductos, líneas de alta tensión. Su financiación está asegurada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación andina de desarrollo (CAF), el Fondo financiero de la cuenca del Plata (FONPLATA) y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil. Su objetivo es, en particular, asegurar la comunicación entre las zonas andinas y tropicales. Brasil, como primera potencia regional, desempeña en esto un papel preponderante.
[4] «Los Gobiernos Progresistas en Surámerica, no han puesto en tela de juicio la validez del modelo extractivista» / Entrevista a Alberto Acosta de FLACSO por Yásser Gómez / Revista Mariátegui, 06/09/2009, http://mariategui.blogspot.com/2009/09/los-gobiernos-progresistas-en.html
[5] La decisión de principio de crear una nueva moneda, el «Sucre» —acrónimo de Sistema Unificado de Compensación Regional— fue ratificada el 16 de abril de 2009, en Cumaná, Venezuela, por los principales dirigentes del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas. Este bloque fue creado en 2004 por el venezolano Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro, para contrarrestar un proyecto, actualmente en punto muerto, de una zona de libre cambio para toda América, el ALCA, promovida por Estados Unidos. Otros cinco países se unieron a este bloque económico: Bolivia, Nicaragua, Honduras, Dominica y recientemente San Vicente y las Granadinas. El Sucre servirá esencialmente de unidad de cuenta para pagar los intercambios comerciales entre los países que lo hayan suscrito. Podría prefigurar una verdadera moneda común.
[6] Se trata de un monto muy pequeño si se compara con las reservas de cambio disponibles que se destinará a las necesidades de los Estados para financiar el desarrollo y también a otros bancos (el BNDES solo dispone de un capital mayor).
[7] Para una presentación de las etapas de la construcción del Banco del Sur y de los debates sobre esta cuestión, véase Eric Toussaint, El Banco del Sur y la nueva crisis internacional, El Viejo Topo, 2008. Capítulo 1 al 4.
[8] La primera carta data de junio de 2007, http://www.cadtm.org/Carta-abierta-a-los-Senores , hay otra de octubre de 2007: http://www.cadtm.org/Movimientos-y-organizaciones ; la segunda es de diciembre de 2007: http://www.cadtm.org/Segunda-carta-abierta-a-los ; la tercera es de octubre de 2008 y la cuarta carta es de agosto de 2009, www.cadtm.org/Declaración-de-Quito-sobre-el
[9] El resumen de los puntos de acuerdo es relativo a un documento interministerial no público que data del 19 de junio de 2009, y que parece haber sido confirmado durante la reunión presidencial llevada a cabo en Isla Margarita (Venezuela), el 27 de septiembre de 2009
[10] La adhesión de Venezuela a esta propuesta no está asegurada ya que, en un principio, Hugo Chávez desearía que el Banco del Sur reuniera la función de banco de desarrollo y de fondo monetario de estabilización .
[11] «Banco del Sur con o sin Brasil: Gobierno», http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=304404&id_seccion=6
[12] «El Banco del Sur puede activarse con dos o tres países» «El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, insistió en la activación del Banco del Sur: si no pueden todos los países comencemos dos o tres países» Véase: www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=198668&lee=4
[13] Simón Bolívar (1783-1830), considerado como un verdadero héroe de la independencia latinoamericana y cuyo nombre encontramos por todo el continente, fue uno de los primeros en intentar unificar los países liberados, para formar una única y sola nación.
[14] A partir de 1959, la revolución cubana intentó dar un contenido socialista al proyecto bolivariano de integración latinoamericana. La brutal intervención de Estados Unidos, respaldada por las clases dominantes y las fuerzas armadas locales, puso fin al ciclo ascendente de emancipación social de este período en escala continental (bloqueo de Cuba a partir de 1962, junta militar a partir de 1964 en Brasil, intervención estadounidense en santo Domingo en 1965, dictadura de Banzer en Bolivia en 1971, golpe de Estado de Pinochet en Chile en 1973, instalación de dictaduras en Uruguay y Argentina).
[15] Véanse las recomendaciones expresadas anteriormente en «Algunas pistas para avanzar hacia una transición al socialismo del siglo XXI en Venezuela».
[16] Esta doctrina de derecho internacional, establecida en 1863 por el jurista y diplomático argentino Carlos Calvo, prevé que las personas físicas o morales extranjeras deben someterse a la jurisdicción de los tribunales locales, con el objetivo de impedir el recurso a las presiones diplomáticas de sus Estados o de sus gobiernos. Esta doctrina se materializó en el derecho positivo, por ejemplo en la resolución 1803, del año 1962, de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los recursos naturales (soberanía permanente sobre los recursos naturales) o incluso en la Carta de los Derechos y deberes Económicos de los Estados, de 1974. Según esta doctrina, todos los bienes, corporales e incorporales, materiales e inmateriales, están sometidos a la ley del Estado soberano y en caso de diferendos, son los tribunales nacionales los que tienen la competencia.
Traducido por Griselda Pinero y Raul Quiroz
Fuente: http://www.cadtm.org/Salir-de-un-modelo-de-desarrollo#nb3
“El significante de lo imposible”, J. Lacan y C. Lévi-Strauss
LACAN DIALOGA CON LEVI-STRAUSS
Por Jacques Lacan y Claude Lévi-Strauss *
Jacques Lacan: –Si quisiera caracterizar en qué sentido he sido sostenido y transportado por el discurso de Claude Lévi-Strauss, diría que es en el acento que ha puesto sobre lo que llamaré la función del significante, en el sentido que este término tiene en lingüística, en la medida en que este significante no sólo se distingue por sus leyes, sino que prevalece sobre el significado al que las impone.
Claude Lévi-Strauss nos muestra por todas partes dónde la estructura simbólica domina las relaciones sensibles. El nos mostró que las estructuras del parentesco se ordenan según una serie que las posibilidades de la combinatoria explican en última instancia; al punto de que casi todas estas posibilidades se realizan en algún lado, en las estructuras que registramos en el mundo. Es decir que, por una parte, se puede dar cuenta de las que no encontramos debido a algún callejón sin salida al que llevaría su uso, y que, por otra parte, si hay clases posibles que permanecen vacías, uno debe esperar hallar algún día lo que las llene.
A fin de cuentas, lo que hace que una estructura sea posible son razones internas al significante; lo que hace que cierta forma de intercambio sea concebible o no lo sea son razones propiamente aritméticas.
El segundo paso que, gracias a él, yo había ya franqueado, es el que debemos a sus desarrollos sobre el mitema: una extensión a la noción del mito de este acento puesto sobre el significante. El análisis de los mitemas tal como él nos propone conducirlo, consistiría en buscar estos elementos significantes, estas unidades significantes en el nivel del mito –donde ellas se llaman mitemas, así como en el nivel del material elemental tenemos los fonemas– para reencontrar allí una suerte de lingüística generalizada.
Me impactó mucho, en este primer análisis del mitema, el carácter avanzado de las fórmulas que él pudo hallar, ya en condiciones de extraer de los linajes heroicos ciertas combinaciones: por ejemplo, cómo un agrupamiento de términos que se produce en la primera generación se reproduce, pero en una combinación transformada, en la segunda. Digamos que lo que sucede en la generación de Edipo puede ser homologado a la generación de Etéocles y Polinices según un modo de transformación previsible en su rigor; entonces, la falta de arbitrariedad del mito se manifiesta en el hecho de que en ambos niveles hallamos una coherencia igual, correspondiéndose punto por punto un nivel con el otro.
Como Claude Lévi-Strauss no lo ignora, intenté, me atrevo a decir que con un éxito total, aplicar su grilla a los síntomas de la neurosis obsesiva, y especialmente al admirable análisis que hizo Freud del caso del Hombre de las Ratas, en una conferencia que titulé “El mito individual del neurótico”. Llegué incluso a formalizar estrictamente el caso según una fórmula dada por Claude Lévi-Strauss, donde se lee lo que llamaré el signo de una especie de imposibilidad de la resolución total del problema del mito. El mito está allí para mostrarnos la puesta en ecuación, bajo una forma significante, de una problemática que por sí misma debe dejar necesariamente algo abierto, que responde a lo insoluble, y su salida, reencontrada en sus equivalencias, que provee –ésa sería la función del mito– el significante de lo imposible.
Los significantes están hechos para seriarlos, para organizarlos, para llevar a cabo una elección. Ese es el fondo sobre el cual se inscribe la experiencia analítica, incluso la experiencia etnográfica: usted encontró allá lo que podemos encontrar en nosotros.
Nos importa el sistema de significantes en la medida en que organiza, en la medida en que es el andamiaje de todo eso y determina allí vertientes, puntos cardinales, inversiones, conversiones y el juego de la deuda.
Ciertamente, este orden de estudio entraña por sí solo tal cambio de perspectiva que permite reclasificar los problemas de un modo completamente diferente. Por ejemplo, preguntarse cuál va a ser exactamente el sistema de transformación del significante en las diferentes manifestaciones del simbolismo que el análisis ha revelado en el psiquismo: probablemente no se presente en todos lados del mismo modo que en la neurosis obsesiva; ¿es de un modo más completo o descompletado en otros registros? De aquí en más podemos reencontrarlo en el sueño: y, si hubiesen contado con esta clave, los autores que se interesaron en la función de lo que llamaron sueños en dos tiempos, o sueños redoblados, habrían sido más pertinentes en sus señalamientos, menos toscos en su recurso a las instancias psíquicas en su forma entificada para explicar la necesidad de la reduplicación de un mismo tema y lo que allí se agota.
Esto no hace más que incrementar la intensidad del problema, pues, si eso funciona en el nivel del sueño, ¿a qué nos conduce en cuanto a la actividad mental? Esto renueva completamente el alcance de las preguntas.
Claude Lévi-Strauss: –El problema de hoy es el de las relaciones entre la mitología y el ritual, problema generalmente escamoteado bajo el pretexto de que el mito es del orden de la representación, y el rito, del orden de la acción. Pero esto sólo sería verdadero si las acciones, los gestos del rito, fuesen acciones y gestos verdaderos, es decir, si culminaran en un resultado. Usted habló recién del significante y de lo imposible; si el ritual no produce resultado, es preciso concluir de ello que consiste en pseudogestos ejecutados, no en razón de un resultado concreto, sino más bien porque son un apoyo de significación. En esta perspectiva, aunque se trate de dos sistemas de signos diferentes, de dos códigos diferentes, tanto en el plano del mito como en el del rito nos hallamos ante un código; alguna vez caractericé el mito como un metalenguaje y el rito como un paralenguaje, pero, en ambos casos, lenguaje. Entonces, ¿por qué hay allí dos lenguajes? Es el problema que intenté plantear. Creo que es posible hacer progresar su solución mostrando que esta asimilación entre el mito y el rito está tan justificada que el tipo de combinaciones que una sociedad realiza en forma de mito, la de al lado la realiza en forma de rito. Las razones por las cuales se producen estas elecciones diferentes no tocan lo esencial de la interpretación simbólica, e involucran la historia respectiva de estas poblaciones. No pienso ubicarme así a la zaga de mis hipótesis precedentes. Veo ahí, por el contrario, un medio de extenderlas y desarrollarlas ya que se trata de englobar en el reino del simbolismo el domino del ritual, al que había dejado de lado hasta ahora.
* Intervención de Lacan y respuesta de Lévi-Strauss, tras una exposición de éste denominada “Sobre las relaciones entre la mitología y el ritual”, en la Sociedad Francesa de Filosofía, el 26 de mayo de 1956. Extractado del texto incluido en El mito individual del neurótico, que distribuye en estos días editorial Paidós.
Insulza: por una nueva alianza de gobierno que integre al PC…
José Miguel Insulza y las tratativas oficialistas para un pacto de 2ª vuelta:
"Están las condiciones para involucrar al PC en los temas del Gobierno"
El secretario general de la OEA plantea la idea de incluir a figuras comunistas y a ex militantes del conglomerado oficialista, como el senador Carlos Ominami, en el gabinete de un eventual nuevo gobierno de la Concertación.
ALEJANDRO TRUJILLO
Desde que bajara su candidatura en favor de la de Frei, antes de las primarias oficialistas de abril, ha estado prácticamente ausente de la campaña presidencial. Hoy, sin embargo, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, vuelve a aterrizar en Chile con la intención de "honrar el compromiso" que, según dice, selló hace ya meses con el abanderado único de la Concertación.
Si bien el motivo esencial de su visita es más bien personal, el ex ministro socialista tiene previsto aprovechar su estadía para debutar en terreno en la campaña del presidenciable.
-¿Habrá oportunidad de verlo estos días haciendo algún puerta a puerta con Frei? En la Concertación se ha echado de menos su presencia en la campaña…
"Efectivamente, no he podido participar, pero no ha sido por falta de voluntad. Ha sido un semestre bastante complicado, porque a mi trabajo habitual en la OEA se ha sumado todo el tema de Honduras, así que no he podido ir a Chile todas las veces que hubiera querido. Voy a ir para la elección, voy a llegar unos días antes incluso, y ahora, precisamente por lo mismo, aproveché de tomarme unos días por un par de asuntos míos, pero también para ayudar a Frei".
-¿Cómo evalúa que la última CEP haya dicho que mientras la popularidad de la Presidenta aumenta, la de Frei sigue bajando?
"Mire, no me fijo en esas diferencias. El problema de Frei no es un tema de popularidad, yo creo que toda la gente respeta su capacidad. Es una persona que siempre ha sido reservada, muy tranquila, y creo que eso siempre se ha valorado en él. No de ir a cantar a los shows de televisión, pero sí saber hacer las cosas bien".
"Me parece que en esas materias, algunas veces se dan retrocesos. Para lo que uno quiere a los presidentes es para gobernar. Lo que ha hecho popular a Bachelet, con su enorme simpatía, es que ha sabido gobernar. Nosotros no debemos apartarnos nunca de eso. Está bien bailar y cantar en los shows, pero no es ése el punto. Esa cosa la hace muy bien otra gente que se dedica a eso. Nosotros nos dedicamos a la política".
-¿Cuán decisivas ve estas elecciones para el futuro de la Concertación? Hay quienes creen que se habrá cumplido un ciclo…
"Naturalmente, la Concertación ha hecho ya muchas de las cosas que tenía programadas hacer desde un comienzo. Si uno mira los programas iniciales de la Concertación, se da cuenta de que quizás somos víctimas de nuestro propio éxito, porque muchas cosas ya las hicimos. Toda fuerza política tiene que renovarse, tiene que apelar a nuevos electorados, tiene que buscar a los jóvenes, y yo espero que la Concertación lo haga, porque de lo contrario, al menos sus fuerzas políticas van a ser superadas".
"Ahora bien, no es un tema de edad. Esta tontería de enfrentar jóvenes con mayores, a algunos les puede dar resultado, pero para mí no es razonable".
-No comparte, entonces, lo que dijo Lagos en el sentido de que Enríquez-Ominami jubiló a algunos…
"No, no lo comparto. No me parece que sea así. Creo que lo que pasa es que la vida tiene sus ciclos naturales, no es que la candidatura de Enríquez-Ominami haga que gente que ya era mayor cuando empezó la Concertación ahora deje de tener vigencia".
-¿Y cómo se va a enfrentar entonces la tarea de reencantar a la gente de Enríquez-Ominami y de Arrate? ¿Ve viable un acuerdo?
"Siempre se buscan acuerdos. Las candidaturas que quedan afuera representan algo que después tiene que ser considerado".
"Los dos candidatos de segunda vuelta buscarán acercarse al electorado, y nosotros, naturalmente como Concertación, también buscaremos acercarnos a las direcciones de las otras candidaturas (presidenciales), aunque sin perder de vista que la pelea se da en los votos de la gente común".
-Algunos han dicho que, de ganar Frei, ése no será un nuevo gobierno de la Concertación, sino de algo distinto, una "nueva mayoría"…
"Probablemente sea así. Yo creo que sería bueno que la Concertación se extienda hacia otros sectores de la vida política nacional, y por cierto creo que lo considerará Frei al formar su gabinete".
"Nosotros siempre hemos tenido disposición para buscar acuerdos más importantes. Yo valoro mucho, por ejemplo, los acuerdos que hemos logrado hasta ahora con fuerzas políticas como el Partido Comunista, que han estado excluidas del sistema político por muchos años. Eso se debería reflejar en las elecciones parlamentarias. Y bueno, también, por qué no, están las condiciones para involucrarlos en los temas de Gobierno. Si el Muro de Berlín se cayó hace 20 años".
-¿Le parece que el entendimiento que se ha logrado con el Partido Comunista da pie para pensar en una integración en el gabinete?
"Eso lo decidirá el candidato en su momento, yo no estoy en Chile como para tomar una decisión como ésa. Pero le digo que también los comunistas han cambiado mucho desde que cayó el Muro de Berlín hace 20 años. Un país que ha vivido toda su historia política reciente, después de la caída del Muro de Berlín, ya no debería seguir con tonterías de Guerra Fría".
-¿Y cree realmente posible la designación de algún ministro del mundo comunista o cercano a la candidatura de Enríquez-Ominami en un gobierno de Frei?
"Bueno, pero por qué no. O sea, Jorge Arrate fue un muy buen ministro de los gobiernos de la Concertación, así que qué veto podría haber hacia él o a la gente que adhiera a su candidatura. Y por la otra parte, Carlos Ominami fue un muy buen ministro del gobierno de Patricio Aylwin; entonces, qué veto podría haber con él o con gente que está vinculada a él".
-¿Cómo ve usted el futuro del llamado eje progresista de la Concertación, teniendo en cuenta lo dividido que se encuentra en estas elecciones?
"A mí, lo que más me preocupa de las fuerzas de izquierda es el personalismo. A nosotros nunca nos ha servido para nada. Hemos sido siempre gente de proyectos, de trabajo colectivo y de cosas comunes, de sacrificios. Hay muchos personalismos en eso. El cómo hoy ahí se mete demasiado, el cómo le gano a éste, cómo saco a este otro, y eso ha perjudicado. La izquierda tiene que volver a sus orígenes políticos".
-A la luz del escenario de división que hoy existe en la izquierda, ¿no cree que debió haberle hecho caso a Lagos cuando le pidió que compitiera?
"No sé, fíjese. Yo, por lo menos tendría que haber contado con el apoyo de todos los personeros y de todas las fuerzas políticas del sector socialdemócrata, y no tuve eso. De todas formas, no creo que hoy día valga la pena hablar de uno, lo que corresponde es hablar de los candidatos".
"Sería bueno que la Concertación se extienda hacia otros sectores de la vida política nacional, y por cierto creo que lo considerará Frei al formar su gabinete".
"El PC ha cambiado mucho en los últimos veinte años. Un país que ha vivido toda su historia política reciente después de la caída del Muro de Berlín, ya no deberia seguir con tonterías de Guerra Fría".
El Mercurio.cl
J. Arrate: la izquierda chilena contra Piñera…
Arrate: “Hay que impedir que gane la derecha”
Por Hugo Guzmán R./La Nación Domingo
La encuesta CEP no le quitó el sueño esta semana. Le basta la calle para tomar el pulso a su candidatura. Nada más. Situado en un eventual balotaje entre Piñera y Frei, el postulante de Juntos Podemos-Frente Amplio destaca que es posible construir un nuevo referente que aglutine criterios, aunque reconoce que “nadie es dueño de los votos”.

Jorge Arrate prefiere no entrar en detalles de porcentajes ni nombres. Se queda en la línea gruesa de los objetivos de cara a la elección presidencial.
“En primera vuelta esperamos obtener una votación significativa, aunque no pasemos a segunda vuelta” asevera. Y para el balotaje, en el escenario previsible de que su candidatura no pase, sostiene la necesidad de “colegiar una opinión común” entre los referentes y partidos de izquierda y democráticos para ver hacia dónde canalizar los votos.
El aspirante presidencial de Juntos Podemos-Frente Amplio sabe que la carrera no termina el 13 de diciembre, sino el 17 de enero.
“Hay tres escenarios posibles, y en los tres pasa Sebastián Piñera a segunda vuelta”, plantea. Admitiendo que no hay una sola mirada en su sector frente a esta instancia, Arrate indica que “hay un punto de vista del mal menor, que es impedir que se imponga y gane la derecha”, lo que llevaría a respaldar la opción contraria al abanderado de la Alianza.
Sin embargo, Arrate se apura en precisar que “no somos dueños de los votos” y que aún no hay una decisión tomada respecto al escenario del balotaje.
De todas formas, adelanta tres cosas: que será una resolución colectiva de las fuerzas que levantaron su candidatura, que él será fiel a esa determinación, y que lo que se haga, tendrá un contenido democrático y colegiado.
El ex ministro asume que lo más probable es que Piñera y Frei figuren en la papeleta de enero. Su sector tendría que tomar la decisión de respaldar o no al candidato de la Concertación, coalición con la que ya existe un pacto instrumental para las parlamentarias. Y por si hay alguna duda, sentencia: “Por supuesto, jamás por Piñera”.
Jorge Arrate concede la entrevista a LND a casi un mes de la fecha decisiva en esta reñida carrera presidencial. En medio de la vorágine de una campaña intensa, apunta un poco más allá y liga el tema de qué hacer frente al balotaje con una proyección más de fondo.
“Habrá novedades y la tendencia será que se reconstituya en Chile una política de tres tercios”, pronostica. En ese marco, Arrate apuesta a que se producirá un acercamiento entre “amplios” sectores de la Concertación, segmentos que hoy apoyan a Marco Enríquez-Ominami y las fuerzas que están detrás de su candidatura.
En ese camino, el abanderado señala que será “un paso importante lograr una votación presidencial significativa y obtener parlamentarios de izquierda”, precisamente en el contexto del acuerdo con la Concertación. Arrate cree posible la construcción de “un movimiento de avanzada por los derechos sociales”.
“Los referentes y partidos que apoyan mi candidatura estamos levantando la idea de reconstruir una izquierda plena, con todos sus componentes, clásicos y nuevos. La Concertación debe recuperar su alma de avanzada contenida en su programa de 1989 y el PS debe recuperar su posición dentro de una nueva izquierda. Por cierto, no descarto ninguno de los sectores de avanzada que apoyan a Marco. Todo el segmento no piñerista que apoya a Enríquez-Ominami ojalá pudiera converger en la constitución de un nuevo movimiento de izquierda. No descarto como aliados para grandes tareas a otros componentes de la Concertación como el PPD, el PRSD y la DC. Espero que podamos trabajar por la unidad social y política del pueblo, como decía Radomiro Tomic”, propone.
-Se dijo que usted era el candidato del 1%, pero ya está en 5%…
-Nunca creí que tuviera 1%. No conocí a nadie que lo creyera. De lo que ha ocurrido, siempre es bueno que uno crezca. Pero mi encuesta es la calle. Y en la calle hace mucho rato que estoy creciendo, mucho antes que en las encuestas. Es una lógica de las candidaturas de la izquierda, que siempre en las encuestas son subvaloradas.
-¿Cuáles deberían ser los temas de campaña en el mes que queda?
-Los que tienen que ver con el destino del país. Entre ellos, cambiar la vida de cada día con una nueva Constitución. Eso suena abstracto, pero en la Constitución está todo lo que define nuestra vida cotidiana. Ahí están los cambios necesarios en economía, derechos sociales, en más democracia. Un segundo gran tema es el cobre y nuestras riquezas naturales. Un tercer tema es la educación, el término de la municipalización, la construcción de un sistema de educación pública, gratuito, laico e igualitario. Otro tema es el medio ambiente y la energía. Son cosas de fondo que hay que conocer en campaña.
-¿Y los candidatos las están abordando?
-Hay candidatos que están birlando a los ciudadanos. No sirven las respuestas de “yo estoy dispuesto a estudiarlo todo”. Claro, todo se puede estudiar. Lo que necesitamos es saber las posiciones sobre la energía nuclear, las transnacionales del cobre, contar con plebiscitos, referéndum revocatorio para los cargos públicos, la reforma tributaria, o el aborto, que lo siguen eludiendo hipócritamente. Pero no se atreven.
-¿Están esquivando las respuestas de fondo?
-Sí. No me parece que haya candidatos que no se pronuncien sobre reforma tributaria. O que usen argumentos como que Chile no está preparado para ciertos cambios. ¿Quiénes son para decir eso? ¿Déspotas ilustrados? ¿Iluminados? No se puede tratar a la ciudadanía como alumnos de kínder.
-No le está gustando la campaña.
-Es una campaña lamentable. Imagínese que quedan 30 días para la elección y los candidatos no hemos conversado, dialogado -y no estoy buscando torneo de caballería- sobre el cobre. Cómo puede un país elegir a un presidente que no dice una palabra sobre qué hacer con el cobre. Hemos tratado de plantear el tema de la asamblea constituyente, de la nueva Constitución, la idea de una urna adicional para que la gente dijera si quiere una nueva Constitución y nadie dijo ni pío. Eso no se discute. Lo que se discute es si el ministro de Hacienda puede estar mirando un notebook y al mismo tiempo estar en el debate del Presupuesto. Eso ocupa primeras páginas, titulares. Hay una distorsión muy grande.
-La derecha se queja mucho de campañas y de ataques. Piñera lo hace mucho.
-Hay una táctica electoral de victimizarse. Es algo conocido, se ha hecho muchas veces. Piñera se arropa de críticas sin tener ropa para hacerlo.
-Piñera sigue arriba en los sondeos. ¿Es peligroso que la derecha llegue al gobierno?
-Tengo sentimientos ambivalentes. En un país donde hay un sector, como la derecha, que tiene el poder total, se vive al borde de un sistema autoritario legal. Ellos tienen el poder económico, de los medios, tienen centros de difusión de ideología, han creado universidades, conservan relaciones muy estrechas con segmentos de la Iglesia, mantienen un tipo de relación con las Fuerzas Armadas, y ejercen vetos en el Congreso. Es como mucho. En un país con una situación tan desigual, el gobierno hace el papel equilibrante, permite un mínimo equilibrio social, cultural, político. Por otro lado, mi diagnóstico del sistema político chileno es que no permite avanzar, pero tampoco permite retroceder demasiado. El sistema está hecho para que nos quedemos en el mismo lugar. No creo que estemos hablando de cambios dramáticos. No quiero a la derecha, porque es el poder total, pero si lo obtiene, los retrocesos no serían tan gigantescos como lo fueron en la dictadura.
-¿Por qué identificar su candidatura con Salvador Allende a más de 30 años de su presidencia?
-Lo esencial de aquellas ideas tienen validez. En América Latina, estamos viviendo una serie de procesos que están inscritos en aquella línea, que era absolutamente minoritaria en la década de los sesenta, en que Allende era un ave rara, que pregonaba un modo de aproximarse al socialismo que era completamente minoritario. La mayor parte de la izquierda latinoamericana y la chilena, incluido parte del PS, tenía una visión asociada a la lucha popular armada, más que a la lucha democrática. Hoy estamos en una América Latina conmovida, con Funes en El Salvador, el sandinismo en Nicaragua, Chávez en Venezuela, Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, espero que José Mujica en Uruguay y Lula da Silva en Brasil. Todas experiencias que no son idénticas, y en ese sentido yo me muevo en la mejor tradición del allendismo. El gran argumento de Allende era reclamar la especificidad de la vía. Obviamente que con la mirada chilena se podría ver hasta con perplejidad procesos en Venezuela, Bolivia, Ecuador o Uruguay. La riqueza consiste en que todos estos procesos apuntan en una dirección: sociedades más justas, fundadas en la justicia social y la vigencia de la libertad. Es lo común a todas las experiencias. Y eso recoge el pensamiento de Allende. Eso le da contenido a nuestra campaña, donde marcamos la diferencia.
-Usted dijo que Marco Enríquez-Ominami no es un candidato de izquierda.
-No es un análisis que yo hiciera y llegara a esa conclusión. He citado las palabras de Marco y él dice que es un liberal progresista. He señalado que el progresismo es algo elástico y jabonoso. Son muchos los que se encubren detrás del parapeto llamado progresismo. Más un eufemismo, una timidez; gente que no se atreve a declararse que es de izquierda. No creo que los liberales progresistas sean de izquierda. Ahora, sí hay gente de izquierda que está apoyando a Marco.
-Sigue incluyendo a Enríquez-Ominami en una sensibilidad concertacionista.
-Pero si él quiso ser candidato de la Concertación. Mire, yo nunca quise ser candidato de la Concertación. Lo dije a la prensa. Siempre dije que quería ser candidato de un referente democrático y popular. Lo dije en el congreso del PS. Marco trató de ir a primarias de la Concertación, para ser candidato de la Concertación. Claro que él es candidato de la Concertación, más sectores del piñerismo.
LEGADO DE BACHELET
-¿Qué le parece el nivel de popularidad de la Presidenta Bachelet y su traslado a la candidatura de Frei?
-Mi percepción es que la Presidenta hubiera querido ir más allá de lo que ha hecho. Y no ha podido, en gran medida, porque no ha tenido la calidad de acompañamiento que hubiera requerido una Presidenta con el ímpetu que ella tiene. Ella es una mujer digna, leal y está con Frei. Me habría gustado mucho que me hubiera apoyado.
-¿Usted le garantizaría a la Presidenta profundizar sus medidas?
-No. Le garantizaría la realización de muchos de los planes que no realizó. La verdadera continuidad de Bachelet es Frei. Yo estoy planteando hacer un giro.
-¿Ha ayudado Bachelet al acercamiento con el Juntos Podemos y la posibilidad de pactos?
-Registro una o dos reuniones con la Presidenta desde las municipales, que valoro positivamente. Ha hecho gestos claros contra la exclusión durante todo su gobierno. Eso debe ser reconocido. Es el cumplimiento de un compromiso que se suscribió para obtener el apoyo de la izquierda no parlamentaria, entonces esto habla bien de la Presidenta. Simbólicamente, ella ha significado un cambio en el tratamiento que se ha dado a la izquierda. Le agrego que ella no lo hace por cálculo político, sino porque lo siente. Cuando deje de ser Presidenta, tendrá la oportunidad -verá ella si lo aprovecha o no- de contribuir a esta perspectiva de búsqueda del resurgimiento de una izquierda que sea símbolo de un gran movimiento popular.
Con Diamela “somos dos iguales”
-Hay tres esposas de candidatos participando en la campaña. Y hay una esposa que no participa: la suya. No aparece a su lado.
-Tampoco atrás.
-Cierto, aunque hay esposas que van adelante del candidato.
-Eso es cierto también. No, mire, Diamela está participando. Escribe, ha dado entrevistas políticas, y tengo un contacto permanente con ella. Somos una pareja en que cada uno tiene sus perfiles, sus espacios, que los ha desarrollado por sí mismo cada uno, y que se basa en un respeto recíproco muy grande, en un criterio igualitario muy fuerte, en todos los planos. Ella nunca andará detrás mío. Somos dos iguales. No es por capricho que no esté aquí. Ella está trabajando en la Universidad de Nueva York. Fue un nombramiento por tres años renovables y no puede faltar a ese trabajo.
-Se le vio con la hija de Diamela en un debate. ¿Están los hijos, los nietos, en campaña?
-No ha sido fácil. Siento que poner a la familia en función de las cuestiones electorales es algo fuerte. Siendo mi familia enteramente favorable a mis ideas, nadie está en pie forzado. Tengo la colaboración de las hijas y el hijo de Diamela, y de mis hijos que están en Holanda. Tengo unanimidad familiar, que la encabeza mi madre, que tiene 98 años. Pero soy reservado con mi vida, por la misma razón que soy reservado con la de los demás. Me parece que las ideas que difundo requieren un soporte, que no es el soporte de la farándula, ni la sobreexposición familiar.
Marco Ominami: ¿dos estrategias en su comando frente a Piñera?
“El 13 de diciembre vamos a llamar a votar por Frei”
Amigo de MEO rompe el silencio y asegura que la Coordinadora Socialista por el candidato independiente apoyará públicamente a Frei si éste pasa al balotaje, aunque Max Marambio sentencie lo contrario.

Socialista desde siempre, amigo de Marco Enríquez-Ominami hace casi 20 años, integrante de la Coordinadora Socialista por MEO y del comité estratégico del abanderado en el comando de calle Morandé, el sociólogo Marcos Cárdenas rompe el silencio y asegura que la coordinadora apoyará públicamente a Frei si éste pasa al balotaje, aunque Max Marambio sentencie lo contrario.
-¿Cómo se siente hoy la Coordinadora Socialista en el comando de MEO?
-Incómoda. Nos dimos cuenta, hace ya un mes y medio, que hubo una política de bloquearnos. Conversamos con Carlos Ominami, con Marco, pero no se ha solucionado. El comité estratégico es una mera formalidad, se generan propuestas, diseños territoriales, pero que nunca se implementan. Así nos dimos cuenta que asistir al comando no tenía importancia, porque Marambio y Marco implementaban lo que ellos creían. La no institucionalidad, la no conformación de comandos, Marco tiene un diseño en el que no trabaja con partidos ni con estructura. Eso es una derrota segura para cualquier candidato a la presidencia.
-¿Cuál es el objetivo de salir, a 30 días de la elección, en los medios con lo que se podría afectar la imagen que MEO ha querido mostrar?
-Nos dimos cuenta que la única manera que Marco respeta, y se siente preocupado, es cuando el debate va a los medios. Él nunca pensó que nosotros íbamos a reaccionar a la forma como Marambio ha actuado. Yo tomé la vocería de la disidencia por un problema práctico. Carlos Ominami se dio cuenta muy tarde, porque se dedicó a su campaña, que Marambio lo tenía totalmente aislado. El tema es que no se entiende la política sin ideología. Le dije a Marco y lo reitero aquí: su ingobernabilidad no está dada por su diseño comunicacional, sino porque no tiene equipos. Si a las 19 horas del 13 de diciembre, en una reunión que ya está pedida y seguramente será en el Marriott, Marco no accede a nuestras peticiones, vamos a llamar a una conferencia de prensa donde vamos a desautorizar el cómo esté manejando la situación y vamos a dar un apoyo explícito a Frei.
-¿Esa decisión ya está tomada en la Coordinadora sin esperar los resultados de la primera vuelta?
-Así es. A mí me han dicho desde la Concertación que si llega a pasar Marco a segunda vuelta, ellos van a ponerse detrás de su candidatura. Tenemos divergencias con una Concertación que no supo renovarse a tiempo, pero le dijimos a Marco que su objetivo estaba logrado, gane o no Frei, están obligados a hacer una renovación de la política concertacionista. Lo que me tiene preocupado es que a Marco le salió un poco el gen del padre (Miguel Enríquez). Los socialistas efectivamente somos muy críticos del MIR, pero veo a Marco que le sale el mesianismo del padre.
-Pero hay declaraciones públicas contrarias que se hacen desde la Coordinadora y dirán que es una maniobra comunicacional para perjudicar a MEO…
-El llamado al orden se puede entender e incluso acatar, pero en definitiva, desde el lunes vamos a recorrer el país los que van a firmar la declaración del 13 de diciembre, porque no estamos dispuestos a que gobierne Chile un candidato cuestionado por la Superintendencia de Valores y que miente descaradamente en el caso Banco Talca.
-¿Estas diciendo que Marco prefiere un gobierno de Piñera con tal de potenciar su proyecto personal?
-Sí. Así es.
-¿Si lo ha dominado el gen personalista a estas alturas, que se puede esperar post 13 de diciembre?
-Ellos (Marco y Marambio) van a llamar a conformar un nuevo referente en función de los votos que saquen, pero será inviable si Carlos Ominami se pierde y MEO es tercero. Con eso no construye nada. Si pierde la Concertación, igual va a quedar con un 45% del parlamento y va a tener a Marcelo Díaz, Fulvio Rossi, Alfonso De Urresti y otros, como la nueva generación y le van a quitar la novedad a MEO.
-¿Creen que es factible una Concertación 5.0 o recargada?
-Sin duda.
Nuestro hombre en Arequipa…
DETUVIERON A UN SUBOFICIAL PERUANO QUE ESPIABA PARA CHILE
La detención causó una crisis diplomática y la cancelación de una reunión pactada entre los presidentes de los dos países. El espía suministró documentos, planos y fotografías de una base militar cercana a la frontera con Chile.
Por Carlos Noriega
Desde Lima
La captura en Lima de un suboficial de la Fuerza Aérea del Perú acusado de espiar para Chile ha tensado las complicadas relaciones entre ambos países y generado una crisis diplomática entre Lima y Santiago. Ayer el caso de espionaje militar produjo la cancelación de la reunión que tenían prevista los presidentes García y Bachelet, que coinciden en Singapur para una cumbre presidencial del Foro Económico Asia-Pacífico. En Lima, la cancillería peruana llamó a consulta a su embajador en Santiago. El gobierno peruano acusó a Chile de espiar a las fuerzas armadas peruanas, lo que calificó como un acto “ofensivo” e “inamistoso”. Desde Santiago, las autoridades chilenas respondieron negando tener vinculación con el espía peruano y acusaron al gobierno de Lima de haber actuado “precipitadamente” al cancelar la cita pactada entre García y Bachelet y llamar en consulta a su embajador en Chile. El presidente peruano anunció que ante la crisis diplomática causada por el caso de espionaje había decidido adelantar su regreso a Lima, adonde debe llegar el lunes.
Esta denuncia de espionaje militar se produce en momentos en que Lima ha acusado a Santiago de estar embarcado en una carrera armamentista, y que ambos países mantienen una disputa fronteriza por un área marítima de 37.900 kilómetros cuadrados que es una herencia de la Guerra del Pacífico, que enfrentó a Perú y Chile en 1879. Perú ha llevado, en marzo de 2009, esta disputa limítrofe ante la Corte Internacional de La Haya, lo que distanció las relaciones entre ambos países.
El caso de espionaje estalló el jueves último, cuando fue capturado el suboficial de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) Víctor Ariza, acusado de vender secretos militares peruanos a Chile. Según fuentes judiciales, Ariza ha admitido sus actividades de espionaje en su primera declaración ante el juez Luis Alberto Garzón, que lleva la causa. El juzgado informó que también han sido incluidos en el proceso judicial un segundo miembro de la FAP cuyo nombre no se ha revelado y dos supuestos militares chilenos, identificados como Víctor Vergara y Daniel Márquez, quienes serían los presuntos contactos del espía peruano.
El suboficial Ariza, de 45 años, quien trabajaba en el área de inteligencia y tenía acceso a información secreta, habría entregado a Chile información sobre el equipamiento militar de la FAP; los detalles de un plan de modernización de los aviones de guerra hasta el año 2021; fotografías de bases aéreas militares, como la estratégica base de La Joya, en Arequipa, la más importante del sur del país, ubicada a unos 400 kilómetros de la frontera con Chile; los códigos de los teléfonos y faxes encriptados de la embajada peruana en Santiago; la identidad de personal de inteligencia militar del Perú, entre otra información. El militar peruano, que operaría para la Inteligencia chilena desde hace varios años, fue capturado por efectivos de contrainteligencia de la fuerza aérea. Ariza habría sido captado por la Inteligencia chilena en el año 2002, cuando trabajó en la embajada peruana en Santiago como asistente de la agregaduría militar. El militar regresó al Perú en enero de 2003.
El último caso de un militar peruano acusado de espiar a favor de Chile ocurrió en 1979. En esa ocasión, el también suboficial de la Fuerza Aérea, Julio Vargas, fue fusilado por el gobierno militar de entonces, que encabezaba el general Francisco Morales Bermúdez. Ahora la pena de muerte solamente puede aplicarse en caso de traición a la patria durante un conflicto armado, por lo que Ariza, quien se encuentra detenido, no correrá la misma suerte de Vargas.
El canciller peruano, José Antonio García Belaunde, calificó el caso de espionaje como “trágico, lamentable y repudiable” y exigió al gobierno chileno que investigara lo ocurrido y “sancione a los responsables de este hecho, que a juicio del gobierno peruano es ofensivo al Perú y un acto inamistoso”. El ex comandante nacionalista Ollanta Humala, quien compitiera con García en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2006, señaló que el gobierno debe retirar a su embajador en Santiago, y no limitarse con llamarlo a consulta. También exigió que se anulara el Tratado de Libre Comercio con Chile firmado en marzo de 2009.
Desde Santiago, se negó validez a la acusación peruana. “Chile no espía; es un país serio en sus relaciones internacionales”, señaló Carolina Tohá, ministra vocera del gobierno de Chile, en respuesta a las acusaciones peruanas. Tohá criticó la reacción peruana ante este caso de espionaje: “Cuando hay denuncias como ésta, los gobiernos debemos ser prudentes y serios, no corresponde que haya reacciones precipitadas ante antecedentes que no tienen como fundamento una investigación que sea válida”.
PAGINA/12
Bachelet conversó con García en Apec en medio de impasse por supuesto espionaje
Canciller se refirió respecto a que Perú hiciera pública la denuncia en medio de la cumbre internacional. "A veces demasiadas coincidencias no nos permiten ver las cosas como hechos casuales", sostuvo el ministro.
por latercera.com - 15/11/2009 – 02:43
Luego que se desatara la molestia del Gobierno de Perú por el caso de un supuesto espionaje realizado por un suboficial de la Fuerza Aérea de ese país en favor de Chile, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, ya habría manifestado su impresión a Alan García por el impasse.
Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández, dijo que "lo que puedo confirmar es que la Presidenta conversó con el Presidente Alan García, que además a la hora de cenar volvieron a saludarse, como ocurrió con otros jefes de Estado. Pero no estoy en condiciones de confirmar los dichos de la Presidenta".
Consultado sobre la molestia del gobierno de Chile con el de Perú, respecto a que la información sobre la detención de Víctor Ariza Mendoza se haya producido el 30 de octubre, y que la denuncia se haya hecho durante la cumbre del Apec, Fernández sostuvo que "hay algunas expresiones como las del comandante en jefe de la Fuerza Aérea, que habla de que a veces demasiadas coincidencias no nos permiten ver las cosas como hechos casuales. (…) Chile no practica el espionaje. Nosotros tenemos una institucionalidad importante en materia de Defensa y de Seguridad, por lo tanto no aceptamos imputaciones que se hagan a Chile en materia de espionaje".
Fernández agregó que "tenemos una posición bastante clara y sólida en todas estas cosas. Lo que sucede es que no andamos haciendo alarde ni vamos a practicar el matonaje verbal ni vamos a utilizar un lenguaje descontrolado".
"Las cosas sustantivas que estamos haciendo en Apec no pueden ser opacadas por un incidente que haya ocurrido y que tiene que resolver el Perú, que tiene preso a un señor, que está acusado de espionaje y los tribunales peruanos están examinando eso", sostuvo el Canciller, agregando que "no aceptamos imputaciones sobre actividades que no realizamos, porque Chile no realiza actividad ilegal y menos con sus vecinos".
Bachelet, tal como durante la jornada lo hicieron la ministra secretaria general de Gobierno, Carolina Tohá, y el propio Fernández, habría descartado de plano a García que Chile practicara espionaje en Perú.
La denuncia en ese país dice relación con que Ariza Mendoza habría entregado a Chile la lista de compras de la Fuerza Aérea de Perú proyectada hasta el año 2012, y las claves de acceso al plan estratégico militar de Lima.
La molestia de Lima llega en el contexto de la revelación del Pentágono sobre el interés de La Moneda por adquirir misiles aire-aire.
Cabe recordar que el presidente García decidió cancelar una cita programada con la Mandataria chilena en Singapur. Por su parte, el canciller peruano, José Antonio García Belaunde, no dio luces sobre la fecha en que se produciría el viaje del embajador peruano en Chile, Carlos Pareja, quien fue llamado a consultas por el jefe de Estado.
RELACIONES CON PERÚ
En tanto, la Presidenta de la República sostuvo que cuando fue electa, su intención "era tener la mejor relación con todos los países vecinos", y puso el caso de Bolivia y Argentina. "Me hubiera gustado poder tener una situación de esa naturaleza con Perú", dijo la Mandataria en entrevista con TVN.
Manuel Zelaya lidera el boicot, después del fracaso…
FRUSTRADAS LAS NEGOCIACIONES PARA SU RESTITUCION, AVANZA LA CAMPAÑA ELECTORAL
En las últimas horas ya no se habla de negociaciones, plazos o acuerdos. La dictadura parece atornillada al poder y las elecciones son un hecho. Los candidatos progolpe se lanzaron a aprovechar las últimas dos semanas de campaña.
Por María Laura Carpineta
Faltan exactamente dos semanas para las elecciones hondureñas y la dictadura no sólo consiguió dividir a la comunidad internacional, sino también a los zelayistas y sus aliados. Perdido el apoyo del gobierno de Barack Obama, las fuerzas democráticas del pequeño país centroamericano tienen que decidir entre boicotear los comicios del 29 de noviembre y hacer una declaración política ante el mundo –que en su mayoría sigue apoyándolos– o participar en la elección e intentar mantener aunque sea algunos espacios de poder los próximos cuatro años. El Frente de Resistencia Popular y el presidente derrocado Manuel Zelaya llamaron a retirar las candidaturas y no votar, pero no todos están seguros. “La lucha no termina el 29 de noviembre. Si les entregamos todos los cargos va a ser mucho más difícil recuperar nuestra democracia”, se justificó el candidato del principal partido progresista, Carlos Ham.
En las últimas horas ya no se habla de negociaciones, plazos o acuerdos en las calles hondureñas; toda esa adrenalina quedó atrás. La dictadura parece atornillada al poder y las elecciones son un hecho. “El presidente Zelaya no va a aceptar ser restituido si es para legitimar un fraude electoral”, garantizó Rasel Tomé, uno de los asesores de confianza del presidente legítimo. En diálogo telefónico con Página/12, advirtió que ya es muy tarde para esperar una votación del Congreso, que según el acuerdo firmado por zelayistas y golpistas hace dos semanas, es el encargado de aprobar la restitución del presidente derrocado el 28 de junio pasado. “Las elecciones no serán una salida a la crisis, más bien van a ahondarla”, pronosticó.
Hasta ahora la campaña había quedado sepultada por la crisis política, las manifestaciones diarias, la represión descarnada de los golpistas y las constantes visitas de misiones de negociadores y diplomáticos extranjeros. Pero gracias al apoyo de la Casa Blanca, los candidatos pro-golpe se lanzaron, sin miedo, a aprovechar las últimas dos semanas de campaña. Tegucigalpa, la capital, está empapelada con propaganda de los dos principales partidos, el Liberal de Micheletti y el Nacional del favorito para quedarse con la Presidencia, Porfirio Lobo.
Según las encuestas, nada puede evitar que se repartan el poder. Lobo será el próximo presidente y los hombres de Micheletti aspiran a arrebatarle la mayoría en el Congreso y garantizar un buen número de alcaldes. La única carta que le queda por jugar a Zelaya es el boicot. “El 60 por ciento de los hondureños está en contra del golpe y no quiere legitimar un fraude electoral”, sentenció, convencido, Tomé. Pero para un país con un nivel histórico de abstencionismo de cerca del 50 por ciento, la idea de un boicot masivo no es sinónimo de triunfo asegurado.
Desde que se rompió el acuerdo, hace casi diez días, dos reconocidos líderes se retiraron de la contienda electoral. Primero el candidato presidencial independiente Carlos Reyes, y esta semana el actual alcalde de la segunda ciudad más importante del país, San Pedro Sula, el liberal pro-zelayista, Rodolfo Padilla. “La gente del presidente Zelaya está llamando a sus aliados para que se retiren”, confió a este diario una fuente zelayista. “Pero hay muchos que no estamos de acuerdo. ¿Qué vamos a conseguir? ¿Impresionar a Estados Unidos? No, simplemente regalarles el poco poder que nos queda”, agregó.
El candidato presidencial de Unión Democrática, la principal fuerza política progresista de Honduras, piensa igual. “Honestamente no hay capacidad de boicot de las elecciones. Si no se participa, hay miedo de que los que legitiman el golpe acaparen todos los espacios de poder y entonces, ¿qué hacemos en los próximos cuatro años?”, se quejó el líder que mantuvo una férrea alianza con Zelaya desde el golpe. Su partido aún no decidió qué harán. La semana que viene se reúnen para discutirlo.
Actualmente cuentan con seis diputados. No es mucho, reconoce, pero sumado a los 20 diputados liberales que apoyan a Zelaya podrían armar una bancada antigolpista en el próximo Congreso Nacional. El argumento del respetado dirigente no convence a sus compañeros en la dirección de la resistencia. “En primer lugar, ¿qué cuota de poder es para no-sotros 10 o 20 diputados de los 128? Si realmente fuera una cuota de poder ya hubiéramos revertido el golpe en el Congreso”, cuestionó el líder sindical y referente de la resistencia, Juan Barahona. “En segundo lugar, las condiciones que hay para ganar cuotas de poder son adversas. El Tribunal Supremo Electoral juega para los golpistas, los medios juegan para los golpistas y los militares que resguardan las urnas juegan para los golpistas”, agregó.
Ham acepta todos los cuestionamientos, pero no ve otra salida, al menos no dos semanas antes de las elecciones. “No logramos aprovechar la oportunidad histórica que tuvimos. Construir desde la resistencia una candidatura única de centroizquierda que nos permitiera derrotar a los golpistas y avanzar hacia un verdadero proyecto progresista. Era el mejor camino para revertir el golpe desde adentro. Le planteamos a Zelaya la idea, pero él siempre quiso esperar. Ahora ya es muy tarde”, se lamentó el dirigente.
Comando de Marco-Ominami: ¿problemas reales o exageraciones?
El poder del Marriott
Por Marcela Jiménez/La Nación Domingo
En todas partes se cuecen habas. Ningún presidenciable al parecer está libre de rencillas, conflictos y divergencias en sus comandos y Marco Enríquez-Ominami parece no ser la excepción. Algunas voces en su equipo de trabajo optaron por asumirse lisa y llanamente como disidencia y quemar algunas naves.

La propuesta de apoyar al presidenciable de la Concertación, Eduardo Frei, en la segunda vuelta, impulsada principalmente por los socialistas del comando, ha terminado por detonar la crisis que desde hace al menos un par de meses ya se venía incubando en el equipo de campaña de Marco Enríquez-Ominami.
Uno de sus episodios más intensos se registró hace un par de semanas, cuando Max Marambio desplegó todo su estilo ante la preocupación de algunos integrantes del comando estratégico por los rumbos que estaba tomando la campaña.
“Al que no le gusta se va”, fue la síntesis del ultimátum a las posturas divergentes al interior de la sede de calle Morandé.
En la reunión estaban Lincoyán Zepeda, Cecilia Suárez y Osvaldo Torres, todos militantes socialistas que optaron por seguir al díscolo diputado en su aventura por La Moneda e integrantes, por extensión, de la Coordinadora Socialista por MEO.
“Marambio los convocó y los retó. No sólo los llamó al orden, sino que les dijo que las decisiones las toma él y Marco”, cuenta Marcos Cárdenas, también integrante de la Coordinadora y del comité estratégico de MEO (ver entrevista en recuadro).
Desde entonces, las reuniones han ido aumentando sus frecuencias y tonos, pero sin acuerdos. Las diferencias de fondo entre los dos sectores enfrentados -caricaturizados en la prensa como los halcones y las palomas- residen en los objetivos estratégicos y las formas de llevar la campaña.
Las conversaciones en el encuentro del restaurante La Casa Naranja, el viernes 23 de octubre, entre la Coordinadora y personeros de la Concertación, en torno a un posible acuerdo en segunda vuelta, provocó una airada reacción de Marambio.
En la Coordinadora, aun antes de que se conocieran los resultados de CEP de esta semana, que puso en jaque las posibilidades de que Marco pase al balotaje, no todos pensaban lo mismo.
En la reunión del comando estratégico que se realizó el viernes 6 en la sede de Morandé le recordaron a Marambio que el objetivo de la candidatura de MEO nunca fue destruir la Concertación, sino remecerla y que, con Frei en segunda vuelta, había que alinearse explícitamente con él para impedir que la derecha llegue al gobierno. Los ánimos ya estaban demasiado caldeados.
El lunes 9, Marambio se reunió con los disidentes. Allí le plantearon la preocupación de los socialistas que lo acompañan por la forma en que ha llevado la campaña, prescindiendo de las estructuras territoriales y descuidando aspectos tan estratégicos como la permanencia de Carlos Ominami en el Senado.
Las cifras avalan el diagnóstico. El senador marca 14,7 puntos en la última encuesta de la UCV, siendo que el propio MEO está por encima de esa cifra en la circunscripción al menos siete puntos.
La ausencia del diputado en esa zona en las últimas tres semanas explicaría el fenómeno, sostienen en la Coordinadora.
Pero Marambio sigue como si nada. “Nuestra campaña va a ser 100% en terreno, no más gremios ni agrupaciones, sino puro pueblo”, precisó esta semana el jefe político después de conocerse los resultados de la CEP.
“No tenemos nada que negociar. Tenemos que decirle al pueblo concertacionista que, si se trata de derrotar a Piñera, el único que puede hacerlo es Marco, y eso lo dicen los números”, espetó el jefe político por los medios.
En caso de que Marco llegue tercero, para la segunda vuelta, Marambio a lo más planteaba decretar libertad de acción, aún a riesgo de que la banda presidencial la gane el inversionista de derecha. En el 2014, Marco tendría otra chance presidencial.
En la que se ha dado a llamar la madre de todas las encuestas, Marco obtuvo 19%, un alza de dos puntos en relación a la medición anterior, pero que está bajo el 3% de margen de error de la muestra.
Lo que es peor, está siete puntos por debajo de Frei, lo que fue explicado por los autores del estudio como la imposibilidad rotunda de que pase al balotaje. En un escenario de segunda vuelta, eso sí, sería más competitivo que Frei, ya que ante Sebastián Piñera logra una brecha de sólo tres puntos (37% versus 40%), lo que en estricto rigor permite hablar de un empate técnico.
A partir de entonces, Marambio ha tratado de reencantar a los socialistas planteando que hay que convocar al voto útil para tratar de revertir el tercer lugar. La estrategia no fue improvisada este miércoles 11, sino pensada previamente en la lógica de ganarle al calendario para superar a Frei y trabajar concentrados exclusivamente en el 13 de diciembre.
En ese diseño, filtraciones como las de los acercamientos de la Coordinadora Socialista con la Concertación, dañan la imagen de MEO y lo muestran como derrotado anticipadamente.
Análisis que algunos socialistas de la Coordinadora comparten. “No hubo un llamado al orden, sí una evaluación negativa de este tipo de informaciones, creemos que no le hace bien a ninguna campaña empezar a discutir escenarios de segunda vuelta, cuando aún no ha concluido la primera”, precisó Lincoyán Zepeda a LND, consultado por las reuniones con Marambio.
Ya el martes 10, a primera hora, después del debate en Canal 13, MEO conversó con algunos de la Coordinadora para escuchar lo que sucedía, cita que si bien duró más de media hora, no rindió muchos frutos, salvo la solicitud de una minuta a entregar mañana, 16 de noviembre, con un análisis del impacto de su contrincante del Juntos Podemos, Jorge Arrate, en sus opciones de crecimiento.
EL BÚKER DE MARAMBIO
Públicamente en el comando insisten confiados en que será Marco el que pasará a segunda vuelta. Pero en privado, saben que no sería así, aunque lo que más le preocupa a la Coordinadora es neutralizar la influencia de Marambio y la responsabilidad que tiene en el camino que ha adoptado la campaña del díscolo diputado, como extremar posiciones con tal de marcar diferencias.
Hablan de comando paralelo, de círculo de hierro, casi de autoritarismo, de estar replicando los mismos vicios políticos que tanto critica el presidenciable independiente a la vieja guardia y de un estilo de trabajo sin estructura territorial.
Efectivamente en calle Morandé 672 -edificio de tres pisos de propiedad de Marambio- se instaló el comando de Enríquez-Ominami, lugar donde funciona el comité ejecutivo de la campaña que integran diversas figuras de la Coordinadora Socialista, como el jefe territorial Edison Ortiz, junto a representantes de otras organizaciones que adscriben a la campaña.
Pero afirman que es una instancia casi figurativa, que Ortiz nunca ha podido desplegar sus funciones como corresponde, que su agenda es boicoteada y no cuenta con los recursos necesarios.
En la práctica, todas las decisiones se toman en el Hotel Marriott, donde el empresario y ex MIR tiene un amplio centro de operaciones. En este círculo de hierro participan el candidato, Marambio, Camilo Feres, Max Colodro, Cristián Wagner, Rodrigo Danús, Ximena Duarte y unas cuatro personas reclutadas de las filas piñeristas de los grupos Tantauco.
“Es ahí donde se corta todo. Marco ha criticado violentamente el autoritarismo de Camilo Escalona, pero en estricto rigor aquí hay un autoritarismo mucho más peligroso, que no quiere intermediarios. Marco no quiere nada al no tener interlocución”, reconoció Cárdenas.
Desde la Coordinadora critican la forma de “hacer política” de MEO el último tiempo. Centrado inicialmente en el desgaste de la Concertación, el sustento de la campaña ha sido su fuerza mediática en desmedro de la estructura territorial, que aseguran es casi nula y con un severo centralismo concentrado en el grupo del Marriott.
En ese contexto, cuentan que de las 354 comunas del país, cuando mucho hay comandos en 100 de ellas y que de los 25 mil apoderados que necesitará en primera vuelta, no tendría más de 8 mil hasta ahora.
Por lo mismo, quizás no es gratuito que en su pagina web y Facebook, MEO dejó un mensaje el miércoles a las 18:48 horas: “Es ahora más urgente que nunca que se inscriban como apoderados para defender nuestros votos el 13 de diciembre. Un abrazo y gracias sinceras. Marco”.
EL DÍA DESPUÉS
Las tensiones en el comando marquista se han replicado al seno de la Coordinadora. Según Cárdenas, hay varios socialistas alineados con Marambio como Suárez, Gina Hidalgo y Ortiz.
En la otra vereda, añade, incluso el senador Carlos Ominami comparte las críticas a la hegemonía de Marambio, aunque no lo reconocería públicamente para no dañar la imagen de su hijo adoptivo.
En ese contexto, Cárdenas y el abogado Roberto Ávila habrían asumido la vocería de esta suerte de disidencia y desde esta semana comienzan los contactos a nivel nacional con las redes PS para amarrar el acuerdo del día 13.
Sin embargo, públicamente hay opiniones diversas. “El primer acuerdo que tenemos todos es que no hay que negociar nada. De aquí al 13 de diciembre, lo que se trata es ganar la elección, pasar a segunda vuelta, porque MEO es el candidato más competitivo para ganar a la derecha”, precisó Osvaldo Torres, quien aseguró que si MEO no pasa al balotaje el rumbo a seguir se va a “discutir el 14 de diciembre a la 1 de la mañana y en conjunto con nuestros amigos del comité político ejecutivo del comando”.
En otro tono y con matices, el ex subsecretario Zepeda dijo que ese tema es “algo sobre lo cual no me voy a pronunciar hasta el 13 de diciembre. Lo que sí voy a asegurar es que por Piñera los socialistas no van a votar. Eso lo hemos dicho en más de una oportunidad”.
Puede parecer una pelea menor, incluso bajo el prisma que es un mero choque de estilos: un grupo con las mañas de 20 años de vida partidaria ante rostros nuevos, salvo Marambio, con poca densidad política.
Pero hay antecedentes ciertos. Hay preocupación porque dicen que Carlos Ominami se pierde en la V Cordillera -habría bajado del 28% al 22% en las encuestas ante Ignacio Walker y Nelson Ávila-, según la CEP Marco no pasa al balotaje y ven en la estrategia desplegada por Marambio el único interés de consolidar el liderazgo personal de Marco a toda costa. Y ante eso, algunos en la Coordinadora están dispuestos a quemar las naves.
Ominami, preparado para ganar y perder…
Por Pamela Gutiérrez/La Nación Domingo
El parlamentario admite que está en una competencia cerrada, asumiendo que tiene un estrecho margen de maniobra en la Quinta Cordillera frente a sus contendores Ignacio Walker (DC) y Nelson Ávila (PRSD). Dice que habría sido “imperdonable” no haber apoyado la opción presidencial de su hijo, a quien todavía le tiene fe para pasar a segunda vuelta, pese a los pronósticos de la encuesta CEP.

Su ruptura con el Partido Socialista y su incursión en la campaña de su hijo, Marco Enríquez-Ominami, han dejado huella en el cuerpo del senador Carlos Ominami.
Visiblemente más delgado, con lo cual se le marca mucho más la expresión del rostro, el parlamentario asegura que la baja de peso le favorece a su rodilla.
En su oficina del piso 12 del Senado en Valparaíso, cuelgan muchas fotos de él con dirigentes políticos y tiene un parlante donde se emite la sesión de la sala y sólo interrumpe la entrevista para escuchar los entretelones de la discusión sobre el Instituto de Derechos Humanos.
A 28 días de la elección parlamentaria, asegura que no está arrepentido de haber apoyado a su hijo, pese a que asume que podría perder su sillón senatorial, tal como lo conversa a LND.
-Acaba de salir la encuesta CEP y Marco no pasa a segunda vuelta.
-Esa encuesta es una foto de hace 30 días y dice varias cosas. La primera es que Piñera está en una situación difícil, que es una candidatura que está terminando y que está en el 36%, habiendo estado en 40%. En segundo lugar, dice que Frei es una candidatura que también está declinando, que estuvo en el 30% y ahora está en el 26% y la única postulación que aumenta es la de Marco. Más aún, la encuesta dice que el único candidato que tiene posibilidades de competirle a Piñera en segunda vuelta es Marco. Frei está a una diferencia de seis puntos en la segunda vuelta, y Marco, por el contrario, está en tres puntos lo que está dentro del error muestral. Esa es la buena interpretación de la encuesta CEP. Es cuestión de mirar los números: los únicos que aumentan son Marco y Arrate, y Marco es el único que sube en adhesión y aumenta en valoración positiva dentro los personajes públicos.
-¿Marco pasa a segunda vuelta?
-Tiene una chance y ojalá que pase, porque es el único que tiene las condiciones de competirle en serio a Piñera. Si se mantienen las tendencias y se mantiene la velocidad con la cual Marco viene subiendo, pasa a segunda vuelta.
-En esa segunda vuelta, 29% de votos de Marco podrían pasar a Piñera. ¿Cuál es el desafío, entonces?
-Sigo pensando que el gran esfuerzo de la campaña de Marco es pasar a segunda vuelta y que el tema de la transferibilidad se plantee con la votación de Frei respecto de Marco.
-¿Usted ve absolutamente imposible un triunfo de Frei en segunda vuelta?
-De todas las cosas que puedan pasar en la elección presidencial, es la más improbable, porque no responde a la aspiración de cambio de la sociedad chilena.
-Ya sé que no le gusta ponerse en ese escenario, ¿pero qué pasa si Marco no pasa a segunda vuelta?
-Ahí veremos.
-¿No tiene ningún escenario previsto, en términos de una posible negociación con el PS y la Concertación?
-Tenemos el acuerdo que en los próximos 30 días tenemos que concentrarnos en nuestro esfuerzo electoral, que no es sencillo, pero que es posible. Cualquier idea de negociación le hace mal a todo el mundo.
-¿Por lo tanto, comparte la posición de Max Marambio de cerrarse a todo tipo de negociación?
-En este momento hay que estar 100 por ciento corazón y alma en la campaña, buscando adhesiones. Todavía hay un nivel de gente que está indecisa, que no tiene opción definida y quizás Marco es el candidato que tiene mayores capacidades para poder empatizar con ese electorado que está muy distante de los partidos políticos.
-¿No es peligroso dinamitar los puentes de diálogo?
-No, los puentes están, los teléfonos están, las personas nos conocemos. Pero no tiene ningún sentido entrar en ningún tipo de negociación ahora, porque hay incertidumbre con respecto a los resultados.
SU CAMPAÑA
-Según la encuesta de la Universidad Católica de Valparaíso, usted va en quinto lugar en la carrera parlamentaria.
-Es la primera vez que la veo y anteriormente también enfrenté una campaña con las encuestas en contra. No es la primera vez que me ocurre y lo que tengo que decir es que hay que ganar las elecciones y no las encuestas.
-¿Se ha imaginado el escenario de estar fuera del Parlamento?
-Sí, me lo he imaginado. Creo que debiera haber limitación de mandato y estoy en esto por la opción de Marco. Creo que los parlamentarios tenemos que mostrar que podemos ser capaces de insertarnos en otras actividades. No me imagino aquí por el resto de mis días.
-¿Se imagina que puede perder?
-En una elección parlamentaria, sobre todo en ésta, que está tan reñida, quiero ganar, pero existe para todos los candidatos la opción de perder. Sería absurdo negarlo.
-¿Está preparado para perder?
-Yo pienso que sí (piensa unos segundos). Pero voy a hacer todo lo posible para ganar.
-Si es así, ¿habrá valido la pena haber jugado su reelección al Senado a favor de la candidatura de Marco?
-Habría sido imperdonable haber tomado una opción distinta.
-¿No va a negociar con el Partido Socialista, para lograr que esos votos se vayan en favor de su candidatura senatorial?
-No. Creo que la suerte está echada. Mi campaña no es como cualquier otra, la mía es distinta, donde desde la condición de senador prácticamente designado que se me ofrecía, he asumido que tengo que enfrentar a dos candidatos muy fuertes (Ignacio Walker de la DC y Nelson Ávila, del PRSD) y creo que lo peor que uno podría hacer es salirse de sus sentimientos y sus convicciones íntimas. Creo que lo que estamos haciendo con Marco es sentar las bases de enfrentar la política de una manera distinta, sin calculadora en la mano, tomando riesgos y asumiendo las consecuencias de esa opción.
-¿Cuál va a ser su nuevo rol?
-Creo que la Concertación terminó y tiene que venir algo distinto. Creo que hay que formar una nueva mayoría que pueda encabezar los destinos de este país y retome lo mejor de la Concertación, pero que también pueda generar una alianza político social con un gran sector.
-¿Esta nueva visión es sostenible en un plazo de cuatro años?
-Creo que después de diciembre esto va a ser más acelerado o menos acelerado, dependiendo de los resultados de la elección, pero creo que un cambio en el sistema político chileno va a ser indispensable, porque no se puede sustentar una democracia con una adhesión a los partidos tan baja como la que existe hoy día.
“A Piñera le gusta la Ley de Amnistía”
-Piñera está estancado en las encuestas, ¿por qué cree que no logra crecer?
-Tiene un problema muy serio y que está marcado en la encuesta. Cuando dicen que le va mal en un atributo blando, como la sinceridad, ésta no es un atributo blando, sino duro. También tiene un problema de sensibilidades y de entorno. Puede presentarse como alguien que votó por el No, pero finalmente basta que salgan los equipos y sale mucho esqueleto de detrás del clóset. Mucho antiguo régimen, mucho sobreviviente del régimen militar, ahí están detrás de Piñera. Entonces, su credibilidad como un candidato capaz de romper con los elementos del pasado y superar las heridas del pasado, es limitada. En su relación con el pasado, lo que le gustaría es el borrón y cuenta nueva. Le gusta la Ley de Amnistía, ya se juntó con los oficiales en retiro donde está en la línea del borrón y cuenta nueva.
Chile: la CEP y el camino a diciembre (todos con la calculadora en la mano)…
Por Claudio Díaz Pizarro (*) y Manuel Hadjiconstantis M. (**)
Aunque Piñera logre empatar el mejor resultado histórico de la derecha desde la vuelta a la democracia no le alcanza para llegar a La Moneda.

La encuesta CEP de octubre que para muchos, de cara a las elecciones presidenciales, es considerada como la “última fotografía de las preferencias electorales de los chilenos”, no permite establecer definitivamente quien será el próximo presidente de Chile y establece claramente que la llegada será muy estrecha lo que implica que, tal como ocurrió con las clasificatorias al mundial de fútbol antes de la “era Bielsa”, la Derecha y la Concertación jugarán los últimos minutos con la calculadora en la mano.
A la luz de los datos de la encuesta CEP el primer elemento a considerar son las tasas de participación en las elecciones presidenciales desde el año 1989 a la fecha.

La Tabla Nº1 muestra tres hechos relevantes para el análisis. El primero es que en ninguna elección se ha tenido menos de 6.940.000 votos válidos; el segundo es que asisten a las urnas más de 7.100.000 chilenos; y el tercero es que la tasa de votos blancos y nulos es bastante baja.
Se puede observar que en la elección de Frei en 1993 hubo dos hechos que llaman la atención, uno que fue la elección presidencial desde 1989 con el mayor número de votos validos y al mismo tiempo presentó la mayor cantidad de votos nulos y blancos, casi duplicando al promedio de estos durante los últimos 20 años. Sobre este punto volveremos más adelante cuando expliquemos los escenarios posibles.
Haciendo una proyección de votación a partir de lo que entrega la encuesta CEP, considerando el número de inscritos en el padrón electoral y determinando los porcentajes de votos en función de los votos válidos (se excluye a quienes manifiesta no saber, no contestan y dicen votarán blanco o nulo), los candidatos llegarían a primera vuelta con los siguientes números:

Se puede observar que el universo de votos validos sería levemente superior a los 7 millones de votos, que al compararlo con la primera vuelta de la presidencial del 2005 implicarían casi 128 mil votos validos más. La distribución de las votaciones muestra que S. Piñera sacaría una ventaja de 800 mil votos a E. Frei y este ultimo obtendría una brecha de 575 mil votos sobre MEO y J. Arrate obtendría 35 mil votos más que T. Hirsch. Un dato relevante es que el desempeño electoral de S. Piñera estría por debajo de lo que consiguió J. Lavín en 1999 y de lo que consiguieron Lavín y el propio Piñera en 2005, con diferencias de 392 mil y 410 mil votos respectivamente

Lo claro es que, más allá de estas distribuciones de votos, la encuesta define algunas cosas con cierta seguridad:
1. Piñera obtiene la primera mayoría relativa con una proyección de votos de alrededor de 2.9 millones, lo que está muy por debajo de los votos obtenidos por la derecha en las primeras vueltas de las dos presidenciales anteriores.
2. La segunda vuelta electoral enfrentará a los candidatos de la Concertación y la derecha.
3. La participación estaría en los mismos niveles que en las presidenciales anteriores, es decir, los votos válidos bordearían los 7 millones
Escenario de Segunda Vuelta
De acuerdo con la CEP el escenario de segunda vuelta será entre Frei y Piñera y la intención de voto indica que habría una ventaja de 6 puntos a favor de Piñera. Además se señala que el destino de los votos de MEO serían un 29% para S. Piñera, un 39% para E. Frei y un 32% declara que votaría nulo o blanco o está indeciso.
Para un correcto análisis del escenario de lo anterior hay que tener en cuenta dos aspectos de gran importancia; el primero es que hasta que no se tenga acceso a la base de datos no es posible establecer un perfil de los entrevistados que pertenecen al 32% que no manifiesta preferencia y que con toda seguridad definirá la elección y el segundo es que el escenario en que se da por ganador a S. Piñera con el 53,8% se da en un marco de una gran abstención que llevado a números implicaría que 500 mil personas no les gustaría ninguna de las dos opciones presidenciales por lo que se quedarían en casa, anularían o votarían en blanco.

Considerando que en los años 1999 y 2005 el número de votos válidos ha sido estable y en torno a los 6.9 millones de electores, el escenario planteado por la encuesta sería una rara excepción, luego lo más probable es que estos 500 mil electores, que en la encuesta aparecen como indecisos, finalmente opten por alguna de las dos candidaturas que participarán en segunda vuelta, en consecuencia el ejercicio matemático que se debiera realizar debe tener como base el promedio de votos validos de las segundas vueltas, junto con ello una estimación razonable para votos nulos y blancos que deberían bordear un 3%. (El cálculo de los nulos y blancos está basado en el supuesto que tanto E. Frei como S. Piñera son candidatos que convocarían menos gente en segunda vuelta. La evidencia nos señala que para el 2005 hubo “viudos y viudas” de J. Lavín que no votaron o anularon y un fenómeno similar pasaría con un segmento de los votantes de MEO).

Por lo tanto la situación sería la siguiente:
• La composición de la votación de E. Frei sería con su votación propia más la votación dura del candidato del pacto Juntos Podemos que según la CEP bordearía los 410 mil votos, el 40% de la votación MEO que implicarían alrededor de 620 mil votos, más un equivalente al 75% de quienes votan por MEO en primera vuelta y que en la encuesta no manifestaron preferencias claras, lo que en términos generales significaría que un 63% de los 1.5 millones de electores de MEO en segunda vuelta lo harían por la Concertación.
• Por su parte Piñera obtendría 3.412.494 votos que nacen de su propia votación en primera vuelta más el 30% de lo que le traspasa MEO, lo que significa que estaría a 83.075 votos del mejor desempeño de la derecha (Lavín 99) en segunda vuelta, esta situación indicaría que S. Piñera está en su “techo” y que aunque lograra “empatar” la votación histórica de J. Lavín en la segunda vuelta del ´99 no le alcanza para ser Presidente de Chile. En la Tabla Nº 6 se muestran los datos.

Como establecemos en la tabla Nº 6, aunque Piñera logre empatar el mejor resultado histórico de la derecha desde la vuelta a la democracia no le alcanza para llegar a la Moneda.
Apreciaciones Finales
La clave para la definición de esta elección estará en los indecisos provenientes de MEO (Que representan al 7% del total de votos válidos de la primera vuelta), ya que son ellos quienes tienen la “ultima palabra” en el sentido que este pequeño porcentaje de electores definirá la segunda vuelta y por consecuencia al próximo Presidente de Chile. Por lo observado en la dos encuestas anteriores del CEP, el perfil de los votantes indecisos de MEO sintoniza en su esencia con la Concertación, aunque esto no significa que su traspaso será automático para E. Frei, sin embargo se puede establecer que es mucho más probable que terminen votando por E. Frei que por S. Piñera.
El grupo de votantes de MEO que pudiera otorgarle los votos para que S. Piñera llegue al mejor resultado histórico de la Derecha, son los jóvenes menores de 30 años, quienes muestran una postura más crítica hacia el candidato de la Concertación, pero que lamentablemente para los intereses de S. Piñera, no le dan los votos necesarios para convertirse en el primer Presidente de Chile de la derecha desde Jorge Alessandri Rodríguez.
(*) Magister © en Ciencia Política U. de Chile (**) Cientista Político PUC
LA NACION.CL
20 años después de la caída del muro de Berlín: más allá del fundamentalismo de mercado, por E. Hobsbawn
Por Eric Hobsbawn (*)
LONDRES, Nov (IPS) El breve siglo XX fue una era de guerras religiosas entre ideologías seculares. Por razones más históricas que lógicas el siglo pasado fue dominado por la oposición entre dos tipos de economía mutuamente excluyentes: el "socialismo", identificado con las economías planificadas centralmente del tipo soviético, y el "capitalismo", que cubrió todo el resto.
Esta aparentemente oposición fundamental entre un sistema que buscó eliminar la búsqueda de lucro de la empresa privada y otro que procuró eliminar toda restricción del sector público sobre el mercado nunca fue realista. Todas las economías modernas deben combinar lo público y lo privado de variadas maneras y de hecho lo hacen. Las dos tentativas de cumplir a rajatabla con la lógica de esas definiciones de "capitalismo" y de "socialismo" han fracasado. Las economías de planificación comandada por el Estado de tipo soviético no sobrevivieron a los años 80 y el "fundamentalismo del mercado" angloestadounidense, entonces en su apogeo, se hizo pedazos en 2008.
El siglo XXI tendrá que reconsiderar sus problemas en términos más realistas. ¿De qué manera ha afectado el fracaso a los países anteriormente comprometidos con el "modelo socialista"? Bajo el socialismo ellos no fueron capaces de reformar sus sistemas de economía planificada, aunque sus técnicos tenían plena conciencia de sus defectos fundamentales, que eran internacionalmente no competitivos y seguían siendo viables sólo en la medida en que estuvieran aislados del resto de la economía mundial.
El aislamiento no pudo ser mantenido, y cuando el socialismo fue abandonado, ya fuera por el colapso de los regímenes políticos, como ocurrió en Europa, o por el propio régimen, como sucedió en China y Vietnam, esos Estados se zambulleron en lo que a muchos pareció como la única alternativa a disposición: el capitalismo en su entonces dominante forma extrema del libre mercado.
Los resultados inmediatos en Europa fueron catastróficos. Los países de la ex Unión Soviética no han superado aún sus efectos. Afortunadamente para China su modelo capitalista no se inspiró en el neoliberalismo angloestadounidense sino en el mucho más dirigista de los "tigres" del Este asiático. China lanzó su "gran salto adelante" económico con escasa preocupación por sus implicaciones sociales y humanas.
Este período está ahora llegando a su fin, tal como ocurre con el dominio del liberalismo económico angloestadounidense, aunque todavía no sabemos que cambios traerá la actual crisis económica mundial cuando sean superados los efectos de la sacudida de los últimos dos años. Una sola cosa es clara, hay un importante desplazamiento de las viejas economías del Atlántico Norte hacia el Sur y sobre todo hacia Asia del Este.
En esta situación, los Estados ex socialistas (incluyendo aquellos todavía gobernados por partidos comunistas) enfrentan muy diferentes perspectivas y problemas.
Rusia, habiéndose recobrado hasta cierto punto de la catástrofe de los años 90, quedó reducida a un fuerte pero vulnerable exportador de materias primas y energía, y hasta ahora ha sido incapaz de reconstruir una base económica más balanceada.
La reacción contra los excesos de la era neoliberal ha llevado a cierto retorno a una forma de capitalismo de Estado con una reversión a aspectos de la herencia soviética. Es evidente que la simple "imitación del Occidente" ha dejado de ser una opción. Esto es todavía más obvio en China, que ha desarrollado su capitalismo poscomunista con considerable éxito. Tanto es así que futuros historiadores bien podrían ver a China como el verdadero salvador de la economía del mundo capitalista en la actual crisis.
En resumen, ya no es posible creer en una única forma global de capitalismo o de poscapitalismo.
Sin embargo, modelar la economía futura es quizás el asunto menos importante de nuestras preocupaciones. La diferencia crucial entre los sistemas económicos radica no en sus estructuras sino en sus prioridades sociales y morales. A este respecto veo dos problemas críticos:
El primero es que el fin del comunismo ha significado el súbito fin de los valores, hábitos y prácticas sociales con los cuales han vivido varias generaciones, no sólo de los regímenes comunistas sino también los del pasado precomunista y que han sido ampliamente preservados bajo tales regímenes. Excepto para los nacidos después de 1989, se mantiene en todos un sentimiento de alteración y desorientación social, aún cuando los apuros económicos ya no predominan en la población poscomunista. Inevitablemente, pasarán varias décadas antes de que las sociedades poscomunistas encuentren un modo de vivir estable en la nueva era, y de que puedan ser erradicadas algunas de las consecuencias de la alteración social, de la corrupción y del crimen institucionalizados.
El segundo problema es que tanto el neoliberalismo occidental como las políticas poscomunistas que ha inspirado deliberadamente subordinan el bienestar y la justicia social a la tiranía del Producto Interno Bruto, sinónimo del máximo y deliberadamente desigual crecimiento. De esta manera se socavan, y en algunos países ex comunistas se destruyen, el sistema de seguridad social, los valores y los objetivos del servicio público. Tampoco existen bases para el "capitalismo con rostro humano" de Europa de las décadas posteriores a 1945 ni para satisfactorios sistemas poscomunistas de economía mixta.
El propósito de una economía no debe ser el lucro sino el bienestar de toda la gente, así como la legitimación del Estado es su pueblo y no su poder. El crecimiento económico no es un fin en sí sino un medio para crear sociedades buenas, humanas y justas. Lo que importa es cómo y con qué prioridades combinemos los elementos públicos y privados en nuestras economías mixtas. Esta es la cuestión política clave del siglo XXI.
(FIN/COPYRIGHT IPS)
(*) Eric Hobsbawm, historiador y escritor británico.
Zelaya acusa a EE.UU de apoyar golpismo en Honduras… Entrevista.
Entrevista a Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras
"El cambio de moral del gobierno estadounidense está afectando la democracia y el espíritu de los pueblos de Latinoamérica"
Neues Deutschland
Señor Presidente, ¿cómo aprecia usted este segundo golpe a la democracia que está dando el régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti?
Ellos se han burlado de la sociedad hondureña desde el 28 de junio. Ahora están burlándose de la comunidad internacional: estoy derrocado desde hace 4 meses. Se trata de revertir el golpe de estado que rompió el orden constitucional. Lo que podemos sacar como lección, es que la solicitud que hizo la secretaria Hillary Clinton, lo único que ha conseguido es fortalecer el régimen de facto y la dictadura. Se ha demostrado que la comunidad internacional, y el propio Estados Unidos, son inofensivos para la dictadura que se ha establecido en Honduras.
Además de las medidas sociales para la población de bajos recursos económicos, usted bloqueó la privatización de compañías de telecomunicaciones, promovió una legislación para preservar los bosques depredados y revocó concesiones de compañías mineras que dañaban el medio ambiente. Las última medidas incomodaron tanto a las empresas hondureñas como a las multinacionales del petróleo.
Nosotros ordenamos una exploración petrolera del Caribe hondureño que ya se estaba realizando. Nuestro único interés era tomar el control de las posibles, digo posibles, reservas petroleras del Caribe, donde estaban interesadas las compañías petroleras internacionales. Ésta es una de las razones del conflicto. La otra razón es que ellos querían retomar la fórmula del combustible que yo cambié con el fin de darle transparencia a la comercialización internacional del petróleo.
¿Cómo es la situación ahora en Honduras?
Han retornado las castas militares que atrasaron todo el desarrollo de América Latina, se están disfrazando otra vez a través de un Terrorismo de Estado, cuyos factores más preponderantes son el retorno de los Escuadrones de la Muerte, los fraudes electorales, la captura de los medios de comunicación, persecución política contra los opositores y violaciones de todos los derechos humanos.
Nos preocupa que el gobierno de Estado Unidos se aleje de los valores democráticos al cambiar de posición con respecto a la estrategia inicial y las maniobras de la dictadura de llevarnos a unas elecciones tipo Afganistán. Esto nos preocupa porque el cambio de moral del gobierno estadounidense está afectando la democracia y el espíritu de los pueblos de Latinoamérica.
“¡Urge Mel!”, clama la Resistencia desde el principio del robo de la democracia en Honduras, durante sus largas marchas de protesta. Usted ha juntado siempre su voz a la del pueblo …
Levanto la voz en nombre de la verdad, en nombre de aquello que estaba supuestamente oculto, como si las elecciones fueran una manifestación democrática. Pero eso no es verdad, sino que las elecciones serán simplemente como una máscara que se está colocando a estos poderes fácticos que tienen todo el control del poder.
Todo régimen golpista es antidemocrático, no se puede dialogar con ellos, si no, no se empeñarían en volver al poder. Por eso dan golpes, para quedarse en el poder. Por lo tanto, es difícil para un Presidente dialogar con la mentira y no con la verdad, dialogar con la guerra y no con la paz. No se puede. Jamás voy a doblegarme ante alguien que quiere quitar el derecho que me dio el pueblo. Prefiero ser detenido, ser encarcelado o morir.
Las elecciones, con esta constitución, son como una trampa del gobierno, una trampa política del gobierno al que no le interesa el pueblo sino que defiende los intereses de la oligarquía. Esa verdad que descubrí, que desenmascaré, me llevó a buscar una forma democrática, una nueva forma de preguntar al pueblo: “¿Está de acuerdo usted con una Constitución?”. Solamente ese fue el “delito”, eso fue todo. Estaba entregando al pueblo lo que le corresponde: dignidad, justicia y democracia. Ellos no lo aceptaron y dieron el Golpe de Estado.
Entrevista publicada en el diario Neues Deutschland, Berlin (Alemania) ,
Encuesta CEP (noviembre 2009): Piñera (36%), Frei (26%), ME-O (19%) y Arrate (5%)…
11 de Noviembre de 2009
Encuesta CEP (realizada en octubre)
Tanto como el abanderado de la derecha como el presidenciable de la Concertación bajan su nivel de apoyo, este último dos puntos con respecto al sondeo anterior. En tanto, el diputado ex PS y el candidato del Juntos Podemos suben su adhesión ciudadana, con un alza de 2% y 4% respectivamente. En un escenario de segunda vuelta, el empresario obtiene un 43% en comparación a un 37% de Frei. En tanto, contra ME-O el inversionista obtiene un 40% ante un 37% del ex PS.
Lea aquí la encuesta CEP completa
La esperada encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) arroja que Sebastián Piñera y Eduardo Frei avanzan a segunda vuelta en las elecciones del próximo 13 de diciembre en Chile.
En la pregunta en urna a entrevistados inscritos en los Registros Electorales señala que el candidato de la Coalición por el Cambio obtiene 36% de las preferencias, mientras el de la Concertación llega a 26%.
El abanderado independiente Marco Enríquez-Ominami subió a 19%, mientras el candidato del pacto Juntos Podemos, Jorge Arrate, alcanzó el 5% de las preferencias, agrega el sondeo. Un 14% no vota, vota en blanco o vota nulo.
La coordinadora del Área de Opinión Pública del CEP, Carolina Segovia, precisó que “en la comparación de estos resultados con sondeos anteriores no se observan cambios estadísticamente significativos” para Piñera, Frei y Enríquez-Ominami.
También se mantiene estable el número de personas que no vota por ninguno de ellos (14%), mientras, destacó, Jorge Arrate en cambio si muestra un alza importante de un 1% a 5%.
Segunda vuelta
En el hipotético escenario del balotaje entre Sebastián Piñera y Eduardo Frei, un 43% vota por el primero y un 37 % por el segundo, quedando un 20% de personas que no votan o votan en blanco o votan nulo.
Este ítem, referido al voto con urna de los inscritos, de acuerdo a Segovia muestra “una leve alza en Sebastián Piñera y un leve descenso en el caso de Eduardo Frei” comparado con los resultados de agosto.
Un ejercicio similar entre el Piñera y el diputado muestra una leve caída en las preferencias por Piñera y una leve alza en las de MEO: 40 contra 37 puntos porcentuales. En esta caso un 23% no votaría, votarían en blanco o votaría nulo.
La CEP anterior
El último estudio CEP, de agosto, dio 37 puntos a Piñera, 28 a Frei, 17 a Enríquez Ominami y 1 a Arrate que en ese entonces tenía similar porcentaje al de Alejandro Navarro y Adolfo Zaldívar, ambos retirados de la carrera a La Moneda.
En esa ocasión en la segunda vuelta entre el empresario y el senador DC se registraba un empate técnico con 42 puntos porcentuales para el primero y 39 para el segundo. En una hipotética contienda Piñera-MEO en enero el resultado era 44-34, respectivamente.
Los resultados de la encuesta del Centro de Estudios Públicos son los más esperados por el mundo político por el nivel de confiabilidad que tiene, pues es la más representativa del electorado a nivel nacional, tanto en población urbana como rural.
En este caso, dado a conocer sólo 48 horas antes del inicio oficial del período de propaganda, termina por revelar el escenario electoral a un mes de las elecciones presidenciales y parlamentarias.
LA NACION.CL
Arrate tras CEP: “Derecha infla a MEO”
/ Lanacion.cl
Escéptico con los resultados de la encuesta CEP se mostró el candidato del Juntos Podemos, quien llegó a 5% en la medición. “No tengo ni confianza ni fe en las encuestas”, dijo.
Vea más en sitio Elecciones 2009
El primer presidenciable en reaccionar a los resultados de la encuesta del Centro de Estudios Públicos fue el candidato de la izquierda, Jorge Arrate, quien fiel a su discurso insistió en que nunca le ha creído a estos sondeos electorales.
“Las encuestas nunca han acertado con la votación de la izquierda”, remarcó el ex ministro, mostrándose confiado en que la elección del 13 de diciembre le dará un porcentaje mucho mayor al 5 por ciento que muestran los resultados de la CEP de hoy.
“No quiero sacar ni 4 ni 5 puntos, yo quiero sacar mucho más (…) La calle me dice que voy a sacar mucho más, porque la gente va a votar sin miedo”, indicó.
Arrate también fue crítico con el sistema de encuestas, e insistió en su tesis de que “hay una carambola a dos bandas que busca reducir las posibilidades de la candidatura de la izquierda y afectar la candidatura de la Concertación, a través de un proceso en que la derecha ha inflado la candidatura de Marco Enríquez Ominami”.
En la misma línea, el candidato de la izquierda no quiso comentar la notable alza en atributos que tuvo en este sondeo el CEP. “No lo interpreto, porque no tengo ni confianza ni fe en las encuestas”, remató.
Carlos Peña: La segunda vuelta la ganará quien sintonice con los más liberales
El columnista precisó que la disputa de la Elección se dará entre dos proyectos institucionales (Frei y Piñera) y no entre uno institucional y otro de liderazgos individuales (ME-O).
Por Renata Robbio, Emol
SANTIAGO.- Tras los resultados de la última encuesta CEP, y pese a todos los cálculos electorales que están haciendo los partidos, el columnista y abogado, Carlos Peña, precisó que la única conclusión certera que arrojó el resultado del estudio, radica en que los votos de la segunda vuelta dependerán de un grupo de personas muy pequeño, que está ordenando sus preferencias presidenciales de acuerdo al grado de liberalismo que percibe de cada candidato.
"La competencia de segunda vuelta se va a producir entre quienes logren captar ese estrato delgado de votantes, al parecer más liberales, que estarían inclinándose por Marco Enríquez-Ominami (ME-O) y luego pasándose a Piñera (…). El desafío de la segunda vuelta es disputar esos votos", planteó Peña.
Según el columnista, lo anterior explicaría por qué Enríquez-Ominami, en segunda vuelta, resulta ser más competitivo que el de la Concertación, Eduardo Frei, para enfrentarse con el de la Alianza, Sebastián Piñera.
"Esto parece que Piñera lo intuía (…) por eso no es inocente el tema de la homosexualidad en la franja, porque es un guiño y una oferta simbólica de reconocimiento a ese sector más liberal que Piñera sabe que está con ME-O, pero que en segunda vuelta podría estar con él", explicó Peña.
Sin embargo, aclaró que pese a que ME-O obtiene un porcentaje de apoyo importante en la segunda vuelta (37%, al igual que Frei), en la primera, éste no le ganará al candidato de la Concertación, ya que no sólo los separan siete puntos, sino que además, el abanderado del oficialismo presenta un proyecto político más consolidado.
"Es cierto que Frei tiene una mala noticia: bajó dos puntos; pero desde su perspectiva de competencia, la mejor noticia para él es que, al parecer, ME-O no lo alcanza (…). La disputa de las Elecciónes se dará entre dos proyectos institucionales (Frei y Piñera) y no entre uno institucional y otro de liderazgos más bien individuales (ME-O)".
Asimismo, precisó que aunque Enríquez.Ominami ha demostrado ser un buen competidor, desde el punto de vista de la política, "creo que no arroja buenos resultados".
Para Peña, la gran incógnita no es quién ganará las Elecciones Presidenciales, sino qué ocurrirá con ME-O si es que no pasa a segunda vuelta, en ese caso, "el mutismo de Enríquez-Ominami sería inexplicable".
"Yo no tengo duda de que le convendría más apoyar a Frei porque el futuro político de ME-O está en la posibilidad que él tendría (…) de influir, esta vez, definitivamente en la conformación futura de la Concertación. Eso sólo podrá hacerlo si manifiesta cierta convergencia con el candidato de la Concertación", afirmó Peña.
Pese a la reñida disputa que se espera para las próximas Presidenciales, Peña comentó que el desafío para todos los candidatos es cuadrarse con el espíritu de la gente, que hoy está más optimista, más liberal y menos conservador, "quien logre sintonizar con eso, tendrá la victoria a su lado".
LA ENCUESTA CEP DE NOVIEMBRE…
Por El Mostrador
Este mediodía el Centro de Estudios Públicos (CEP) dio a conocer su última encuesta presidencial, correspondiente al mes de octubre, la cual reveló que el candidato de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, alcanza 36% entre los inscritos en los registros electorales, seguido por el abanderado de la Concertación, Eduardo Frei con 26%, y el candidato independiente, Marco Enríquez Ominami con 19% y el candidato del Juntos Podemos, Jorge Arrate con 5%.
La votación de Piñera supone un punto menos que en la encuesta del CEP de agosto, mientras la de Frei una merma de dos puntos, la de Enríquez Ominami una subida de dos enteros y la de Arrate un aumento de cuatro unidades.
Las cifras responden a una opinión "en urna" de los encuestados, que es a su juicio la mejor representación de lo que ocurre en la realidad.
Un 14 por ciento de los encuestados no votarían por ninguno o lo harían en blanco o nulo, según el sondeo.
Los primeros análisis señalaron que el escenario apunta a que el empresario y el senador DC disputarían la segunda vuelta electoral, el próximo 17 de enero.
En ella, según el sondeo, Piñera obtiene el 43 por ciento de las preferencias y Frei un 37 por ciento, con un 20 por ciento de encuestados que no votarían o lo harían en blanco o nulo.
En el caso menos probable de que sea el diputado ex socialista Marco Enríquez-Ominami el que dispute la segunda vuelta con el candidato de la derecha, Piñera obtiene un 40 por ciento y el parlamentario un 37 por ciento.
Según la muestra, un 54 por ciento votos del candidato oficialista en una segunda vuelta irían para Enríquez-Ominami, mientras que un 12 por ciento para el empresario.
Otros
Respecto de los atributos de los candidatos, Piñera lidera la "confianza" que ven los encuestados con un 41 por ciento de respaldo. Respecto de la "firmeza" de los abanderados, el empresario logra un 56 por cientos, mientras que Frei y Enríquez-Ominami alcanzaron un 42 y un 38 por ciento, respectivamente.
El 78 por ciento de los consultados aprueba el desempeño de la Presidenta Michelle Bachelet, subiendo seis puntos.
Metodología
El sondeo se realizó a 1.505 personas de 18 años o más, en zonas tanto urbanas como rurales, en 141 comunas del país, usando el método de la entrevista a través del muestreo estratificado, aleatorio y probabilístico, con un error de tres por ciento, entre el 08 y el 30 de octubre de 2009. Tiene un 3% de error muestral y un 95% de confianza.
Afganistán: cara, pierdes; cruz, también pierdes, por I. Wallerstein…
Immanuel Wallerstein, in La Jornada
La guerra en Afganistán es una guerra en la que tanto Estados Unidos como Obama perderán sin importar lo que hagan ahora Estados Unidos o el presidente Obama. El país y su presidente están en una situación de trabazón total.
Consideren la situación básica. El gobierno afgano en Kabul no tiene legitimidad alguna para la mayoría de la población. Tampoco tiene un ejército digno de su nombre. No tiene tampoco una base financiera. No hay casi seguridad militar ni personal por ninguna parte. Se enfrenta con la oposición de una guerrilla, los talibanes, que controlan la mitad del país y que de un modo constante se han fortalecido desde que el gobierno talibán fuera derrocado en 2001 por una invasión extranjera (en gran medida estadunidense). El New York Times informa de que los talibanes dirigen una sofisticada red financiera para pagar sus operaciones insurgentes
, algo que los funcionarios estadunidenses intentan, infructuosamente, cortar.
Hace poco, el presidente Hamid Karzai fue reelegido en una votación manifiestamente falsificada. El gobierno estadunidense aceptó tragarse esto porque Karzai es el único político importante pastún, el grupo étnico que es la base del apoyo de los talibanes. Por tanto es el único que puede tener la esperanza de llegar a algún arreglo político con algunos o todos los talibanes. Estados Unidos tuvo que pasar la vergüenza pública de reconocer el fraude electoral y recibió presiones para ponerle presión a Karzai para que aceptara unas elecciones extemporáneas de segunda vuelta. No hay duda de que Karzai ganaría esta segunda vuelta. Tras las elecciones, su posición política será muy débil.
El principal aliado político de Estados Unidos en la región, Pakistán, está claramente coludido con los talibanes –en gran parte para garantizar su propia supervivencia interna-. El comandante militar estadunidense, el general Stanley McChrystal, insiste en que necesita de inmediato 40.000 soldados más, o será demasiado tarde para ganar la guerra en Afganistán. Parece poco probable que obtenga la cifra completa de estas tropas, o con la celeridad suficiente, para cumplir con el plazo implícito. Hay muchas figuras militares que dudan de que tenga razón al argumentar que con sus 40.000 soldados más, si le llegaran de inmediato, pudiera cabiar la situación.
No es muy arriesgado sugerir que Estados Unidos tendrá que retirarse de Afganistán en algún momento. Quién llegará al poder en Afganistán en ese momento, es una cuestión demasiado abierta. Puede muy bien haber una guerra civil prolongada.
Dentro de de Estados Unidos, la opinión acerca de la guerra perdida
se dividirá en extremo. Parece claro que la derecha republicana se prepara para acusar de traición entreguista a los demócratas en general y a Obama en particular. El general McChrystal puede muy bien ser su candidato a la presidencia, si no en 2012, entonces en 2016.
Obama no obtendrá crédito por nada de lo que haga. Si brinda respaldo pleno e inmediato a las peticiones de McChrystal, será de todos modos acusado por los republicanos de haberlo hecho demasiado tarde. Al mismo tiempo, habrá generado una ira profunda entre por lo menos la mitad, si no más, de quienes votaron por él en 2008.
La guerra en Afganistán se habrá convertido en la guerra de Obama. Cuando Estados Unidos pierda
esa guerra, será Obama quien será acusado de haberla perdido
. Aun si logra que se apruebe algún tipo de legislación sanitaria (lo cual es posible), y aun cuando la situación económica de Estados Unidos y del mundo mejore en los próximos años (lo cual es dudoso), la guerra en Afganistán seguirá siendo la sombra más grande y será, por sí sola, el elemento más importante para juzgar su presidencia.
¿Puede Obama revertir esta situación moviéndose dramáticamente en otra dirección –hacia un rápido acuerdo político con los talibanes y hacia una retirada completa?- Aparte del hecho de que no haya evidencia pública de con qué seriedad está Obama contemplando esto, no hay todavía el nivel de respaldo público en Estados Unidos como para que sea una opción política posible para él. Aún no cuenta con el grado de respaldo necesario dentro de su propio gobierno para un viraje dramático.
Así que Estados Unidos y Obama se tropezarán con el asunto, por uno o dos años, mientras la situación política y militar se deteriora. Para Estados Unidos y para Obama, si sale cara pierden, si sale cruz, también pierden.
Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/11/07/index.php?section=opinion&article=022a1mun
El Muro de Berlín cayó rápido pero llevó años de lucha…
“FUE UN LARGO PROCESO DE REVOLUCION PACIFICA,” DICE EL LIDER DE LA RESISTENCIA GERD POPPE
La historia empieza en 1983, cuando la RDA aceptó la instalación de misiles nucleares rusos. Brotaron movimientos pacifistas, a uno y otro lado del Muro que por aquel entonces tenía 22 años. Seis años después caía.
Por Diego González
Desde Berlín
Aquel 9 de noviembre de 1989 Günter Schabowski, miembro del Comité Central del partido de gobierno en la Alemania socialista, se equivocó. En conferencia de prensa dijo cosas que no tendría que haber dicho, al menos no en ese momento. Dijo cosas como: “Hoy decidimos aprobar una regulación que posibilita a todo ciudadano de la RDA (República Democrática Alemana) salir del país por cruces de frontera de la RDA”. Cuando le repreguntaron por el cuándo, especificó inseguro: “Según entiendo, de inmediato, sin demora”. Así, después de más 30 años la caída del Muro era un hecho. Y con él se fue derrumbando toda la cortina de hierro que dividía al mundo.
En términos periodísticos resulta cómodo y atractivo narrar la debacle soviética desde ese furcio ocasional y precipitado. Sin embargo, los hechos se venían sucediendo lenta y paulatinamente en los años previos. Visto desde hoy, había señales por doquier. Aunque, lo reconocen todos, incluso los por entonces más optimistas, nadie esperaba que las cosas se dieran con la velocidad con que finalmente se dieron. “Fue un proceso muy rápido en el que uno se levantaba a la mañana y no sabía sobre qué iba a decidir en el transcurso del día. Había muchas sorpresas, mucha espontaneidad”, recuerda hoy Gerd Poppe, que por aquellos años estaba sentado a la mesa redonda junto a los miembros de la Alemania occidental, la oriental y las potencias extranjeras involucradas. Junto a otros, él representaba la cuarta pata, a aquellos que desde hacía años venían siendo oposición dentro de la RDA.
“El Muro cayó como resultado de un largo proceso que se ha denominado revolución pacífica. Que quede claro, no fue que primero cayó el Muro por error y luego vino la revolución. Fue exactamente al revés”, insiste. Poppe es un hombre de bigotes pronunciados, tan blancos como su pelo. Es afable. Se siente cómodo contando su historia, es como si sintiera el imperativo de hacerlo. Pregunta tres veces a lo largo de la conversación cuánto tiempo queda. Se lo nota embalado, quiere seguir contando todo, con detalles.
Según su conceptualización, esta historia empieza en 1983, cuando la RDA aceptó la instalación de misiles nucleares rusos. Brotaron movimientos pacifistas, a uno y otro lado del Muro que por aquel entonces tenía 22 años. Pero fracasaron, y a finales de año tuvieron que renovar objetivos. El cuidado del medio ambiente, los derechos de la mujer, los problemas del tercer mundo y, acá la novedad, comenzó una lenta politización en torno de la democracia y los derechos humanos. Todo se fue cocinando dentro de la protección de las diversas Iglesias.
Una de sus actividades fue publicar las demandas de los cuerpos internacionales como Naciones Unidas, que pedían democratización. A la vez se vincularon con opositores de Checoslovaquia, concretamente con el grupo de Carta 77, cuyos estatutos y líneas políticas sirvieron de orientadores. “En esos países los opositores o críticos decían muy claramente que la situación no se resolvía con reformas. En la RDA nos dimos cuenta después, en los ’70 creíamos que con reformas las cosas podían andar”, explica Poppe.
En los ochenta empezaron a publicar una serie de revistas clandestinas. Eran mil ejemplares a repartir con rústicos métodos en toda la RDA. En términos de infraestructura la cosa no era fácil, hacía falta la ayuda de la gente del oeste. Ahí es que aparece Petra Kelly, una de las fundadoras del Partido Verde alemán. Ella y otros cooperaban con la impresión y difusión ya que cruzaban fronteras con pasaporte diplomático.
Lentamente, los diferentes grupúsculos a lo largo y ancho de la RDA comenzaron a entrelazarse. Incluso, cuando en el ’87 lo detienen a Poppe y a otros cuatro colegas suyos, lograron articular protestas simultáneas en al menos 30 ciudades, siempre con la ayuda de la Iglesia. Poppe lo dice y sonríe y se pone colorado.
En la Alemania socialista la economía no marchaba bien y cada vez más alemanes pedían formalmente la retirada. Muchos partían sin más a Checoslovaquia y Hungría, mientras ganaban espacios en Hungría y Polonia los movimientos reformistas. A su vez en Rusia, a casi diez años de la derrota en Afganistán, Mijail Gorbachov abandonaba la “doctrina Brezhnev”, según la cual en el caso de que hubiera fuerzas hostiles al socialismo que buscasen influir en el desarrollo de algún país para que éste se dirigiera al capitalismo, se convertirían no sólo en un problema del país concerniente, sino también en un problema común para todos los países comunistas. Gorbachov innovó y a partir del ’88 estableció que el Kremlin no tendría la potestad de intervenir en ningún país que renegara del Pacto de Varsovia. La inspiración, cuentan quienes saben, provino de la canción de Frank Sinatra, “My way”. Se trataba de la “doctrina Sinatra”.
También se impulsarían reformas económicas (Perestroika) y políticas (Glasnost) en el bloque. Pero la RDA de Erick Honecker, sabiéndose el motorcito económico del socialismo real, las resistía.
El 7 de octubre se cumplió el aniversario de los 40 años de la RDA. Con actos solemnes y una convocatoria internacional, el gobierno se festejó a sí mismo. El parteaguas sería dos días después, el 9, con las marchas en Berlín y Leipzig. “Ahí se ponía en juego si se caían o no definitivamente. La pregunta era si habría violencia o no. Y no hubo. Y ése fue el día donde para mí todo estuvo dicho.”
“Ese movimiento fue una revolución, a pesar de haber sido pacífica. Porque lo que cambió fue todo un sistema con movilización de masas”, argumenta. El término revolución es siempre controversial. Más cuando se pretende digerir una historia tan cercana, tan reciente. Pero lo cierto es que desde casi todos los sectores, desde la izquierda actual de Die Linke hasta los democristianos de la CDU, hay consenso en este punto. Sin embargo, todos también aclaran que lo que había era también vida cotidiana. En plena campaña, la recientemente reelecta canciller Angela Merkel, quien vivó su juventud en el lado socialista, declaró que “es falso decir que toda la vida era mala. Teníamos nuestras familias y nos divertíamos con nuestros amigos”.
Lo cierto es que unos se impusieron sobre otros. La historia la escribieron unos y comenzaron las investigaciones. En el marco de la reunificación el debate giraba en torno de los tiempos. Los democristianos del canciller occidental Helmut Kohl pregonaban una integración feroz e inmediata. La socialdemocracia proponía un acercamiento lento, cauteloso. Francia e Inglaterra jugaban a trabar el proceso, mientras los Estados Unidos de George Bush lo fogoneaban. Pero el 18 de marzo del ’90 se realizaron elecciones limpias para la asamblea popular de la RDA y los conservadores de la CDU sorprendieron con el 48 por ciento de los votos. A principios de julio se reunificó la economía. Y en diciembre volvieron a ir a las urnas, pero esta vez ya como un solo Estado. Volvió a ganar la CDU que hoy comanda Merkel, o “la muchacha”, como por esos años Kohl la apodó.
El grupo de Poppe participó en cada una de las elecciones, pero no tuvieron demasiada suerte: “‘Son muy simpáticos y lucharon mucho –nos decían–, pero tenemos que votar a los que tienen la plata.’ Y los que tenían la plata eran los democristianos”. El grupo de Poppe, sin embargo, metería seis diputados en el ’90. Y él sería uno de ellos. Para el ’94 se aliaron con los verdes y él volvió a ser parlamentario.
En todo momento, su acción política se concentró en la investigación de lo que pasó detrás del Muro. Tal es así que hoy recuerda como gesta heroica la exitosa lucha de su grupo por abrir los archivos de la policía secreta, de la Stassi. El fue uno de los primeros que pudo ver sus actas. Diez mil páginas dedicadas a él y su mujer del ’76 en adelante. Incluso se inventó un software para hacer una especie de enorme puzzle con papeles destruidos en las muchas bolsas que fueron descubriendo.
Nadie que hubiera formado parte de aquella organización podía ser maestro, policía, empleado público en el nuevo Estado. A cada uno se le hizo un escrutinio para ver qué fue de su pasado. “Hoy mismo –agrega Johannes, el traductor– escuché en la radio que todavía hay 17.000 empleados públicos que fueron de la Stassi.” Se trata de un tema que es noticia cada tanto en Alemania. “Somos de Alemania del este y nos sentimos juzgados por Alemania occidental”, dice el ex parlamentario.
Van tres horas de conversación y Poppe seguiría hablando. Se trata de una causa personal, se le nota en los gestos. Por eso, aunque en términos políticos sea hoy un verde caído en desgracia, es evidente que mientras pueda va a seguir contándole su historia a cuanto oído quiera escucharla.
Honduras: conclusiones sobre la crisis actual y lo que sigue…
Por Santiago O’Donnell
Aunque la crisis hondureña está lejos de resolverse, no es demasiado pronto para sacar algunas conclusiones.La situación es más o menos así: el martes pasado los representantes de la OEA habían tirado la toalla porque no conseguían que el dictador Micheletti diera un paso al costado. Al día siguiente llegó una comitiva estadounidense encabezada por el subsecretario de Estado Thomas Shannon y en menos de un día logró un acuerdo casi milagroso que todo el mundo festejó. Según el acuerdo, el Congreso debía “decidir” la restitución del presidente legítimo, Manuel Zelaya, que sigue exiliado en la embajada brasileña en Tegucigalpa. Claro, ningún acuerdo puede ordenarle a un Congreso soberano lo que tiene que votar. Por eso, en lo formal, la decisión quedaba en manos del Congreso. Era obvio que si el Congreso no votaba la restitución, el acuerdo se caía. Eso fue lo que pasó. Zelaya no consiguió los votos necesarios, algo previsible, dado que ese mismo Congreso había avalado el golpe hace menos de cuatro meses.
En lo formal, en el cuidado lenguaje diplomático que se había utilizado para no ofender a los usurpadores, el acuerdo sólo exigía la formación de un gobierno de “unidad nacional”. Entonces el dictador Roberto Micheletti se agrandó y anteayer anunció su nuevo gabinete de “unidad nacional” sin la participación de los zelayistas. Mientras tanto, el presidente daba por muerto el diálogo, Brasil movilizaba la enésima condena regional al golpe y llamada a la restitución de Zelaya, esta vez en el ámbito del Grupo Río, y Estados Unidos daba señales de “hasta acá llegué” y se mostraba dispuesto a aceptar el resultado de las elecciones programadas para dentro de tres semanas, con lo cual terminaría de legitimar el golpe. Descartada la ingenuidad de Shannon, es dable pensar que Clinton engañó a Zelaya, no tanto porque quisiera perjudicarlo, sino porque quería terminar la crisis de la manera más rápida y menos costosa.
¿Qué sacamos en limpio de todo esto? Primero resulta evidente que durante la presidencia de Bush se ha producido una notoria pérdida de poder e influencia de Estados Unidos en Latinoamérica. Está claro que el gobierno de Obama no promovió ni apoyó el golpe. Por el contrario, desconoció y sancionó al gobierno golpista y acompañó todas las condenas y pedidos de restitución que surgieron de los foros internacionales. Es la primera vez que Washington no apoya un golpe de la derecha en la región, y más allá de cierta tibieza y ambigüedad en su respuesta, es difícil negar que hubo un cambio de actitud.
Durante más de 30 años la política de Estados Unidos hacia la región estuvo signada por la lógica de la Guerra Fría y centrada en el enfrentamiento con Cuba y los conflictos en Centroamérica, lo cual dio lugar a la generación de una burocracia reaccionaria y conservadora en las oficinas regionales del Pentágono y el Departamento de Estado, ni hablar de la CIA y otras bellezas. Entonces por más que Obama piense diferente, la región está llena de esos burócratas siempre dispuestos a alentar y cobijar golpistas como Micheletti. Pasado el primer año de gobierno de Obama, esos sectores conservadores no exentos de racismo están haciendo sentir su presión en varios frentes.
En ese contexto, Honduras se ha convertido en un dolor de cabeza para el presidente norteamericano, que no obstante apostó fuerte al mandar a la gremialista combativa Hilda Solis, el miembro más progresista de su gabinete, a hacer cumplir el acuerdo de Tegucigalpa. Pero el acuerdo se cayó igual por la intransigencia del dictador, la complicidad tácita del Departamento de Estado y la falta de apoyo en el Congreso para la restitución de presidente legítimo.
Dada la pérdida de poder de Washington y el surgimiento de nuevos actores, como el bloque Unasur, la OEA de Insulza o el mismo Brasil, potencia emergente, Obama decidió que ahora son los latinoamericanos quienes deben resolver sus propios problemas y apoyó la política de Clinton de lavarse las manos.
Entonces, una primera conclusión podría ser que así como el apoyo de una potencia hegemónica es fundamental para el éxito de un golpe de Estado, en la ausencia de una potencia hegemónica es muy difícil revertir un golpe, por más que suceda en un país supuestamente débil. El gobierno de Obama podrá estar a favor de la vuelta de Zelaya más allá de la desconfianza que le genere su alineamiento con el chavismo –de hecho, el viernes el Departamento de Estado emitió un comunicado que dice “creemos que Zelaya debe ser restituido”–, pero Washington ya no tiene ni el poder ni la voluntad de imponer sus políticas unilateralmente en la región.
Otra conclusión podría ser que, a la hora de la verdad, organismos multilaterales como la OEA, el Grupo Río y la Unasur parecen estar dibujados. Así como existe un organismo con poder coercitivo para tratar problemas de seguridad, que es el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no existe un organismo semejante para la defensa de la democracia. Lo más parecido es la Carta Democrática de la OEA, que como máxima sanción sugiere un rompimiento de relaciones diplomáticas, instrumento que ha demostrado ser insuficiente aun en el caso de un país pequeño y dependiente como es Honduras.
Una tercera conclusión podría ser que en Honduras se ha estrenado con éxito evidente una nueva modalidad de golpe de Estado, la del golpe correctivo. Esto es, un golpe a plazo fijo para encarrilar un proceso político que derive en elecciones. O sea, el dictador ya no aspira a entronizarse en el poder, sino simplemente a despojar de sus atributos al enemigo político que ocupa la presidencia y a dictar las reglas de juego para una salida a través de un proceso electoral, con el nivel de exclusión necesario para evitar el retorno del presidente derrocado. Se trata de un modalidad peligrosa por la pátina de “continuidad constitucional” con que lo disfraza y porque los tiempos juegan en contra del presidente derrocado, haciendo más difícil su vuelta. Así, a medida que avanza el proceso, los potenciales participantes en las elecciones, movidos por sus ambiciones políticas, terminan sirviendo de agentes legitimadores de lo actuado por la dictadura.
Una cuarta conclusión podría ser que Brasil ha emergido de esta crisis como una actor regional de indudable peso, pero sus movimientos tácticos han sido confusos, por lo que nadie sabe bien a qué juega. Desde hace un tiempo a esta parte, y especialmente desde la asunción de Obama, la actitud de Brasilia es oscilante. Hay momentos en que se constituye en polo alternativo a Washington, en otros se constituye en polo complementario para ayudar a gestionar los intereses de Estados Unidos en la región. Un día apoya a Estados Unidos en la Organización Mundial de Comercio, rompiendo el bloque de países desarrollados, otro día recibe al presidente iraní con todos los honores. Un día les compra armas a los franceses para defender la Amazonia de la presencia militar norteamericana en Colombia, otro día se reparte con Washington el mercado mundial de biocombustibles. “No queda claro si son autonomistas o complementarios”, apunta un veterano diplomático latinoamericano con asiento en Washington.
Una quinta conclusión podría ser que, en la coyuntura actual, los principales actores del conflicto han llegado a la conclusión de que convalidar el golpe es el mal menor. Estados Unidos parece haber decidido que no le conviene que el conflicto se estire indefinidamente, desnudando su debilidad. Los países latinoamericanos parecen haber decidido que no les conviene romper lanzas con Obama para salvar a Honduras porque estarían fortaleciendo a los sectores de derecha que hoy acosan al presidente negro. Esto incluye a los gobiernos moderados, pero también al denominado bloque bolivariano. La clase política hondureña parece haber decidido que no le conviene que Honduras sea el campo de batalla de un conflicto internacional y también apuesta a una salida rápida por la vía de las elecciones. Y Zelaya parece haber decidido que no le conviene asumir el rol de líder revolucionario que no siente y se muestra dispuesto a aceptar todos los condicionamientos que le imponen con tal de recuperar parte del poder que le usurparon, aunque éste se haya reducido a un reconocimiento simbólico de la comunidad internacional.
Una última conclusión, quizá la más preocupante, podría ser que los efectos del golpe hondureño ya se hacen sentir en la región. La situación en Paraguay es por lo menos preocupante. El gobierno de Fernando Lugo se ha visto jaqueado en los últimos días por una confabulación de militares desleales, guerrilleros truchos, un vice que imita a Cobos y una constelación de corporaciones económicas y mediáticas que se salen de la vaina por frenar en seco la expansión del modelo populista-progresista en la región. Con un vice traidor como Yoyo Franco, que garantizaría la “continuidad constitucional” con un pronto llamado a elecciones ante la eventual remoción de Lugo, el modelo de golpe correctivo made in Honduras encaja a la perfección con las aspiraciones de la derecha golpista, que ya no se esconde, sino que recorre la región con simposios y seminarios, en busca de nuevas oportunidades.
PAGINA/12
Chile: ¿dónde están los programas de gobierno?
Eduardo Engel
11.08.2009
Estamos a un mes de la elección presidencial y los programas de gobierno de todos los candidatos siguen siendo un misterio. El contraste con elecciones anteriores es evidente: a estas alturas, durante la campaña presidencial del 2005 ya se conocían los programas de los tres candidatos más importantes.
Releer el programa de Bachelet cuatro años más tarde ilustra el valor que pueden tener estos documentos. Mucho de lo bueno que tendría su gobierno está en esas 100 páginas bien redactadas. Así, por ejemplo, la visión de "equidad desde el principio" viene acompañada de propuestas concretas para "implementar gradualmente un sistema de protección a la infancia para niños entre cero y cuatro años", lo que se materializó, entre otros, con la masificación del acceso gratuito a salas cuna y jardines infantiles. Y luego de afirmar que "la protección de los ingresos en los años de vejez es el componente más elemental de un sistema de protección social" viene un diagnóstico certero de los problemas del sistema de pensiones, permitiendo vislumbrar la exitosa reforma que llevaría a cabo el actual gobierno en este sector.
El contraste entre Bachelet y Enríquez-Ominami, al menos a esta altura de la campaña, es evidente. Visitando la página web del joven diputado y cliqueando en "Programa", lo primero que aparece es su Visión País, tanto en versión completa como en versión corta. La versión completa consta de ocho páginas con un diseño tipo transparencia, lo cual despierta dudas sobre la necesidad de tener una versión corta, dudas que se ven confirmadas al constatar que esta última consta de cinco páginas. Para quien quiera un documento más sustantivo, las 215 páginas de "Marco Presidente" parecen una opción prometedora, pero el entusiasmo se desvanece al leer en la primera página que "las opiniones aquí recopiladas no necesariamente representan la opinión o el sentir de Marco Enríquez-Ominami".
Si ME-O quiere pasar de fenómeno mediático a contendor serio por la presidencia debe presentar un programa de gobierno que refleje un grado de coherencia y profundidad hasta ahora ausentes en su campaña.
Quien cliquea bajo "Programa de gobierno" en la página web de Frei se encontrará con una presentación en power point, no con un programa de gobierno. El desafío que enfrenta el candidato de la Concertación para preparar un programa de gobierno no es menor. Debe zanjar entre las variadas, y a veces contradictorias, propuestas que ha recibido de Océanos Azules y otros grupos de la coalición gobernante. Y debe hacerlo elaborando un programa coherente, con el cual se sienta cómodo, y que logre aglutinar a sus adherentes.
En el caso de Piñera, bajo "Programa de Gobierno", se encuentran dos opciones. Primero están los 40 grupos Tantauco, con sus coordinadores y una lista parcial de sus integrantes. Dichos grupos terminaron su trabajo hace meses, por lo cual llama la atención que el candidato de la centroderecha no haya hecho público su programa de gobierno.
Bajo "Programa de Gobierno", la página web de Piñera también incluye un par de páginas con un listado de prioridades, lo cual dista mucho de un programa de gobierno. También llama la atención la falta de originalidad de las prioridades del candidato de la Alianza. Entre ellas están concesiones de cárceles, subsidios para la ampliación de viviendas, ampliación del seguro de cesantía, aumento de la asignación familiar, un nuevo estatuto para la pyme, más inversión en infraestructura rural, un "Servicio Joven" para el emprendimiento solidario, y sillas de ruedas para los discapacitados. Todas las medidas anteriores ya se han puesto en marcha bajo los gobiernos de la Concertación. Así, por ejemplo, las sillas de ruedas se comenzaron a entregar bajo el Plan Auge, las concesiones de cárceles datan del gobierno de Lagos y el Servicio Joven se asemeja mucho al Servicio País ya existente.
Cabe preguntarse si la identificación de Piñera con las políticas de la Concertación es sincera o sólo una estrategia electoral, donde las prioridades tradicionales de su sector emergerán sólo en caso de llegar al poder. Una entrevista reciente en La Tercera sugiere esta segunda posibilidad.
"¿Cree que a la derecha le falta audacia para lanzar propuestas que pueden ser impopulares?", le preguntaron a uno de los intelectuales públicos más destacados de ese sector hace unas semanas en este diario. Su respuesta fue que "hay momentos más aptos que otros para postular ciertas cosas", agregando a continuación, por si quedaba alguna duda, que "el objetivo de una campaña es ganar una elección". Los riesgos de ganar ocultando cómo se gobernará son mayores. Quien gana sobre la base de falsas promesas tendrá muchas dificultades para gobernar, pues siempre se le estará cobrando la palabra.
Los electores esperamos con interés la pronta publicación de los programas de gobierno de los candidatos presidenciales, porque nos revelarán información valiosa en cada caso. Con Enríquez-Ominami sabremos si es capaz de ir más allá de propuestas mediáticas y proponer un programa de gobierno sustantivo. En el caso de Frei, su programa revelará si logra zanjar las diferencias existentes al interior de su coalición. Finalmente, conocer el programa de Piñera nos permitirá saber en qué medida el candidato de la Alianza está dispuesto a sincerar las prioridades del sector que representa.
Hobsbawm: una nueva igualdad después de la crisis…
Eric Hobsbawm · · · · ·
01/11/09

“El objetivo de una economía no es el beneficio, sino el bienestar de toda la población. El crecimiento económico no es un fin, sino un medio para dar vida a las sociedades buenas, humanas y justas. No importa como llamamos a los regímenes que buscan esa finalidad. Importa únicamente cómo y con qué prioridades podremos combinar las potencialidades del sector público y del sector privado en nuestras economías mixtas. Esa es la prioridad política más importarte del siglo XXI”
Publicamos a continuación un fragmento de la conferencia que dio el historiador Eric Hobsbawm en el Word Political Forum, realizado en Bosco Marengo (Alejandría), en el que también participaron Mikhail Gorbachev y Yuri Afanasiev. Tomada de la versión en portugués traducida para Carta Maior por Moisés Sbardelotto.
El “Siglo breve”, o XX, fue un período marcado por un conflicto religioso entre ideologías laicas. Por razones más históricas que lógicas, fue dominado por la contraposición de dos modelos económicos – e incluso dos modelos excluyentes entre sí –: el “Socialismo”, identificados con economías centralmente planificadas de tipo soviético, y el “Capitalismo”, que cubría todo el resto.
Esa contraposición, aparentemente fundamental, entre un sistema que ambiciona sacar del medio del camino a las empresas privadas interesadas en las ganancias (el mercado, por ejemplo) y uno que pretendía liberar al mercado de toda restricción oficial o de otro tipo, nunca fue realista. Todas las economías modernas deben combinar público y privado de varios modos y en varios grados, y de hecho hacen eso. Ambas tentativas de vivir a la altura de esa lógica totalmente binaria, de esas definiciones de “capitalismo” y “socialismo”, fallaron. Las economías de tipo soviético y las organizaciones y gestiones estatales no sobrevivieron a los años ´80. El “fundamentalismo de mercado” anglo-norteamericano quebró en 2008, en el momento de su apogeo. El siglo XXI tendrá que reconsiderar, por lo tanto, sus propios problemas en términos mucho más realistas.
¿Cómo influyó todo eso sobre los países que en el pasado eran devotos del modelo “socialista”? Bajo el socialismo, se encontraron con a imposibilidad de reformar sus sistemas administrativos de planeamiento estatal, incluso cuando sus técnicos y sus economistas fueran plenamente conscientes de sus principales carencias. Los sistemas – no competitivos a nivel internacional – fueron capaces de sobrevivir hasta que quedaron completamente aislados del resto de la economía mundial.
Ese aislamiento, por lo tanto, no pudo ser mantenido en el tiempo, y cuando el socialismo fue abandonado – sea inmediatamente de la caída de los regímenes políticos como en Europa Oriental, sea por el propio régimen, como en China o en Vietnam – sin ningún preaviso, ellos se encontraron inmersos en aquello que para muchos parecía ser la única alternativa disponible: el capitalismo globalizado, en su forma entonces predominante de capitalismo de libre mercado.
Las consecuencias directas en Europa fueron catastróficas. Los países de la ex Unión Soviética todavía no han superado sus repercusiones. China, para su suerte, escogió un modelo capitalista diferente al del neoliberalismo anglo-norteamericano, prefiriendo el modelo mucho más dirigista de las “economías tigres” o de asalto de Asia oriental, pero abrió el camino para su “gigantesco salto hacia adelante” con muy poca preocupación y consideración por las implicaciones sociales y humanas.
Ese período está casi a nuestras espaldas, así como el del predominio global del liberalismo económico extremo de matriz anglo-norteamericana, incluso cuando no sepamos cuales cambios implicará la crisis mundial en curso – la más grave desde los años 30 - cuando los impresionantes acontecimientos de los últimos dos años consiguieran superarse. Una cosa, en efecto, es desde ya muy clara: está en curso una alternancia de enormes proporciones de las viejas economías del Atlántico Norte al Sur del planeta y principalmente al Asia oriental.
En estas circunstancias, los ex Estados soviéticos (incluyendo aquellos todavía gobernados por partidos comunistas) están teniendo que enfrentar problemas y perspectivas muy diferentes. Excluyendo de entrada las divergencias de alineamiento político, diré solamente que la mayor parte de ellos continúan relativamente frágiles. En Europa, algunos están asimilando el modelo social capitalista de Europa occidental, aunque tengan una renta media per cápita considerablemente inferior. En la Unión Europea, también es probable prever el surgimiento de una doble economía. Rusia, recuperada en cierta medida de la catástrofe de los años ´90, está casi reducida a un país exportador, poderoso pero vulnerable, de productos primarios y de energías y fue hasta ahora incapaz de reconstruir una base económica mejor equilibrada.
Las reacciones contras los excesos de la era neoliberal llevaron a un retorno, parcial, a formas de capitalismo estatal acompañadas por una especie de regresión a algunos aspectos de la herencia soviética. Claramente, la simple “imitación de Occidente” dejó de ser una opción posible. Ese fenómeno todavía es más evidente en China, que desenvolvió con considerable éxito un capitalismo pos-comunista propio, a tal punto que, en el futuro, puede también ocurrir que los historiadores puedan ver en ese país el verdadero salvador de la economía capitalista mundial en la crisis en la que nos encontramos actualmente. En síntesis, no es más posible creer en una única forma global de capitalismo o de pos-capitalismo.
En todo caso, delinear la economía del mañana es tal vez la parte menos relevante de nuestras preocupaciones futuras. La diferencia crucial entre los sistemas económicos no reside en su estructura, sino más bien en sus prioridades sociales y morales, y éstas deberían ilustrar dos de sus aspectos de fundamental importancia a ese propósito.
Lo primero es que el fin del Comunismo comportó la desaparición repentina de valores, hábitos y prácticas sociales que habían marcado la vida de generaciones enteras, no sólo en los regímenes comunistas en sentido estricto, sino también los del pasado pre comunista que, bajo esos regímenes, en buena parte se habían protegido. Debemos reconocer cuan profundos y graves fueron el shock y la desgracia en términos humanos que fueron padecidos como consecuencia de ese brusco e inesperado terremoto social. Inevitablemente, serán necesarias varias décadas antes de que las sociedades pos-comunistas encuentren en la nueva era una estabilidad en su “modus vivendi”, y algunas consecuencias de esa desagregación social, de la corrupción, de la criminalidad institucionalizada podrían exigir todavía mucho más tiempo para ser derrotadas.
El segundo aspecto es que tanto la política occidental del neoliberalismo, como las políticas pos-comunistas que ella inspiró, subordinaron propositivamente el bienestar y la justicia social a la tiranía del Producto Interior Bruto (PIB): el mayor crecimiento económico posible, deliberadamente inequitativo. Haciendo esto, ellos minaron – y en los ex países comunistas hasta destruyeron – los sistemas de asistencia social, de bienestar, los valores y las finalidades de los servicios públicos. Todo ello no constituye una premisa de la cual partir, sea para el “capitalismo europeo con rostro humano” de las décadas posteriores a 1945, sea para satisfactorios sistemas mixtos pos-comunistas.
El objetivo de una economía no es el beneficio, sino el bienestar de toda la población. El crecimiento económico no es un fin, sino un medio para dar vida a las sociedades buenas, humanas y justas. No importa como llamamos a los regímenes que buscan esa finalidad. Importa únicamente cómo y con qué prioridades podremos combinar las potencialidades del sector público y del sector privado en nuestras economías mixtas. Esa es la prioridad política más importarte del siglo XXI.
Eric Hobsbawm es el decano de la historiografía marxista británica. Uno de sus últimos libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes, Barcelona, Critica, 2003.
Traducción para www.sinpermiso.info: Carlos Abel Suárez
Bienvenidos a 2025, por M. Klare
Michael T. Klare · · · · ·
08/11/09

Memorándum para la CIA: puede que no estén preparados para viajar en el tiempo, pero de todos modos ¡bienvenidos a 2025! Es posible que sus habitaciones sean algo pequeñas, la posibilidad de pedir un mejor alojamiento puede que se haya ido a tomar viento, y los accesorios seguramente no sean de su agrado, pero váyanse acostumbrando. Esta va a ser su nueva realidad de ahora en adelante.
Vale, ahora la versión seria de lo de arriba: en noviembre de 2008 el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés), un organismo vinculado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), editó la última de una serie de publicaciones de índole futurista, que tenían el objeto de ser una guía para la nueva administración Obama. Escudriñando en su bola de cristal analítica sacaron un informe titulado Global Trends 2025 (Tendencias Globales 2025), que predecía que la preeminencia global de EEUU iba a desaparecer gradualmente durante los próximos 15 años – a la vez que ascienden otras nuevas potencias globales, especialmente China e India. El informe examinaba varios aspectos del panorama estratégico internacional que se podía esperar en un futuro inmediato, pero su hallazgo más alarmante y novedoso tenía que ver con la previsión de un deterioro a largo plazo del dominio internacional de EEUU, junto con la aparición de nuevos competidores globales. “Aunque los EEUU posiblemente seguirán siendo el actor individual más poderoso [en 2025]”, dejaba claro que “en términos relativos, la fuerza del país – incluso en el ámbito militar – va a reducirse y la capacidad de influencia de los EEUU va a ser mucho más limitada”.
Eso, claro, fue entonces; ahora – unos 11 meses más tarde – es otro momento y las cosas pueden haber cambiado. Las predicciones tendrán que ponerse al día según los rápidos cambios que afectan a las realidades de hoy. A pesar de que se publicó cuando la debacle económica mundial estaba ya en marcha, el informe fue escrito bastante antes de que la crisis alcanzase sus mayores dimensiones y por ello insistía en que el declive del poder de EEUU sería gradual, prolongándose a lo largo de los 15 años de horizonte temporal analizado. Pero la crisis económica y algunos de los más recientes sucesos han alterado radicalmente ese calendario. Así, debido a las descomunales pérdidas económicas que han sufrido los EEUU el pasado año junto con la impresionante recuperación económica de China, el cambio en la balanza del poder global que predecía el informe se ha acelerado. A efectos prácticos, 2025 ya está aquí.
Muchas de las predicciones generales y a medio plazo que se hacían en el Global Trends 2025 ya han sucedido. Brasil, Rusia, India y China – conocidos como el grupo de países BRIC – ya están presionando para conseguir un rol más activo en las cuestiones económicas global, como predecía el informe que iba a ocurrir a lo largo demás o menos una década. Al mismo tiempo, el dominio global que hasta hace poco monopolizaban los EEUU junto con la ayuda de las potencias industriales occidentales – el llamado G-7 – se ha ido apagando a un ritmo nada despreciable. Países que hasta hace poco miraban a los EEUU en busca de una guía para las grandes cuestiones internacionales, ahora ignoran los consejos de Washington y en cambio están creando sus propias redes de autónomas de colaboración política. Los EEUU son cada vez menos proclives a desplegar en el exterior sus fuerzas militares, especialmente a medida que las otras potencias aumentan su propia capacidad y otros actores no estatales cuentan con mecanismos de ataque “asimétricos” para contrarrestar la ventaja de los EEUU en capacidad armamentística convencional.
Hasta el momento no parece que haya nadie diciendo esto alto y claro, pero seamos francos: transcurrido menos de un año del periodo de 15 que mencionaba el informe Global Trends 2025, los días en que no se cuestionaba el dominio global americano han llegado a su fin. Puede que lleve una década o dos (o tres) hasta que los historiadores puedan mirar atrás y decir sin dudar “ese fue el momento en que los EEUU dejaron de ser la gran potencia dominante en el planeta y se les obligó a comportarse como cualquier otro gran actor en un mundo con varias potencias que compiten entre si”. Pero los indicios de que esa importante transición está ya sucediendo están ahí, para quién se moleste en mirar.
Seis paradas en el camino hacia una nación ordinaria
A continuación propongo una lista de seis acontecimientos recientes que indican que estamos ya llegando a ese “2025”. Todos seis han aparecido en las noticias en las últimas semanas, aunque nunca juntas en un mismo espacio. Estos acontecimientos (y otros parecidos) constituyen un patrón: la entrada, de hecho, en una nueva era.
1. En la cumbre económica global de Pittsburgh del 24 y 25 de septiembre, los líderes de las grandes potencias industriales, el G-7 (G-8 si se incluye a Rusia) acordaron trasladar la responsabilidad de supervisar la evolución de la economía mundial a un grupo mayor y más inclusivo, el G-20, que incorpora a China, India, Brasil, Turquía y otros países en vías de desarrollo. Aunque se han expresado reservas sobre la habilidad de este grupo más amplio más ejercer un liderazgo mundial eficaz, no hay duda de que este cambio indica por si mismo un desplazamiento del eje del poder económico mundial desde el Oeste hacia el gran Este y el Sur – y junto con este desplazamiento se ha producido un atronador declive de la preeminencia económica de los EEUU.
“La verdadera importancia del G-20 no reside en que se la haya pasado la batuta desde un G-7/G-8, sino que ha sido desde un G-1, los EEUU”, escribía en el Financial Times Jeffrey Sachs, de la Universidad de Columbia. “Incluso durante los 33 años en que ha estado operando el foro económico del G-7, los EEUU estuvo al frente de las grandes decisiones económicas tomadas”. El declive del liderazgo americano durante estas últimas décadas quedó ofuscado por el colapso de la Unión Soviética y la importancia de su papel en el desarrollo de las tecnologías de la información, señala Sachs, pero ahora no queda ya duda alguna de que ha habido un desplazamiento del poder económico de los EEUU hacia China y otros nuevos motores económicos.
2. Según varias informaciones aparecidas en prensa, los rivales económicos de EEUU llevan a cabo reuniones secretas – y no tan secretas – para explorar la posibilidad de un menor rol del dólar americano – que se está depreciando rápidamente – en el comercio internacional. Hasta ahora, el uso del dólar como el medio internacional de pago ha dado a los EEUU una ventaja significativa: puede sencillamente imprimir dólares para hacer frente a sus obligaciones internacionales mientras que los otros países deben convertir su moneda en dólares, lo que a menudo conlleva importantes costes. Sin embargo recientemente muchas de las grandes potencias comerciales – entre las que están China, Rusia, Japón, Brasil y los países petroleros del Golfo Pérsico – han empezado a considerar seriamente el uso del Euro, o de una “cesta” de divisas, como nuevo medio de pago. Si ello es así, se trata de un plan que acelerará la precipitada caída del dólar e incrementará aún más la erosión de la influencia americana en los asuntos económicos internacionales.
Un debate de este tipo se sabe que tuvo lugar este verano en una cumbre que reunió a los países del BRIC. Lo que era solamente un concepto hace un año, cuando la idea misma de un grupo de países BRIC fue lanzada por el economista jefe de Goldman Sachs, se ha convertido en un consorcio de carne y hueso el pasado mes de junio, cuando los líderes de los cuatro países celebraron una reunión inaugural en Yekaterinburgo, Rusia.
El sólo hecho de que Brasil, Rusia, India y China decidieran reunirse como grupo ha sido visto como algo significativo, ya que conjuntamente suponen sobre el 43% de la población del planeta y se espera que hacia 2030 produzcan el 33% del PIB mundial – aproximadamente lo mismo que supondrá en esa fecha la de EEUU y Europa. Aunque los líderes del BRIC decidieron no conformar por el momento un organismo permanente como el G-7, sí acordaron coordinar los esfuerzos para desarrollar alternativas al dólar y reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) de manera que la voz de los países no occidentales tenga un mayor peso.
3. En el frente diplomático, Washington se ha visto enfrentado por Rusia y China en sus esfuerzos por constituir un frente internacional que aumente la presión sobre Irán para que detenga su programa nuclear de enriquecimiento. Un mes después de que el Presidente Obama cancelase los planes para el despliegue de un sistema anti-balístico de misiles en Europa del este, aparentemente una apuesta a favor de reforzar la seguridad de la frontera rusa a cambio de una posición más dura frente a Teherán, los altos mandatarios rusos están dejando claro que no tiene intención alguna de apoyar nuevas sanciones a Irán. “Amenazas, sanciones y una mayor presión creemos que serían, en la situación actual, contraproducentes”, declaró el Ministro de Exteriores ruso Sergey V. Lavrov, después de una reunión con la Secretaria de Estado Hillary Clinton en Moscú el pasado 13 de octubre. Al día siguiente, el Primer Ministro ruso Vladimir Putin dijo que amenazar con sanciones era “prematuro”. Dados los riesgos políticos que asumió Obama cancelando el programa de misiles – una decisión que fue ampliamente criticada por los Republicanos en Washington – el rápido desprecio de Moscú por la petición estadounidense de una mayor cooperación en la cuestión del enriquecimiento en Irán puede solo interpretarse como un signo más del rápido languidecer de la influencia norteamericana.
4. Y se puede inferir exactamente lo mismo de una reunión al más alto nivel que tuvo lugar en Beijing el 15 de octubre entre el Primer Ministro chino Wen Jiabao y el Primer Vicepresidente iraní, Mohammed Reza Rahimi. “La relación sino-iraní ha sido testigo de un rápido desarrollo ya que los líderes de ambos países han tenido frecuentes contactos, y la cooperación en cuestiones de comercio y energía se ha ampliado y profundizado”, dijo Wen en el Gran Salón del Pueblo. Dicho en un momento en el que los EEUU están tratando de persuadir a China y Rusia, entre otros, para que reduzcan sus lazos comerciales con Irán como preludio de sanciones más duras, la declaración china sólo puede considerarse como otro desplante a Washington.
5. Desde el punto de vista de Washington, los esfuerzos para lograr un mayor apoyo internacional al esfuerzo bélico aliado en Afganistán se han tropezado también con una asombrosa respuesta negativa. En lo que sólo puede considerarse como un gesto trivial y renuente de apoyo al esfuerzo bélico de EEUU, el Primer Ministro británico Gordon Brown anunció el 14 de octubre que el Reino Unido añadiría más tropas al contingente británico en dicho país – pero sólo 500 efectivos más, y sólo si el resto de países europeos aumentan también su compromiso militar, algo que él sin duda sabe que es difícil que ocurra. Hasta el momento, dicho minúsculo contingente provisional representa todas las tropas adicionales que la administración Obama ha sido capaz de obtener de los aliados europeos de EEUU, a pesar de un continuo esfuerzo diplomático encaminado a reforzar las fuerzas de la OTAN en Afganistán. En otras palabras, incluso el más leal y servil aliado de EEUU en Europa parece no estar ya dispuesto a cargar con lo que mayoritariamente ya se percibe como otra costosa y extenuante aventura militar americana en el Gran Oriente Medio.
6. Por último, en un asombroso gesto simbólico el Comité Olímpico Internacional (COI) dejó de lado a Chicago (así como a Madrid y Tokio) para elegir a Rio de Janeiro como sede de los juegos olímpicos de verano de 2016, la primera vez que un país suramericano es elegido para ese honor. Hasta que no llegó el momento de la votación, Chicago era considerada como una candidata con posibilidades, especialmente una vez el antiguo residente en Chicago Barack Obama apareció en persona en Copenhague para promover su candidatura frente al COI. Sin embargo, tras un giro que sorprendió al mundo entero, Chicago no sólo perdió sino que fue la ciudad eliminada ya en la primera ronda de votaciones.
“Brasil pasó de ser un país de segunda a ser un país de primera clase, y hoy empezamos a recibir el respeto que merecemos”, dijo el Presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva durante la celebración de la victoria tras la votación de Copenhague. “Podría morirme ahora y aún así habría valido la pena”. Pocos prestaron atención a este hecho, pero a lo largo del proceso de decisión olímpico los EEUU fueron sumaria e instantáneamente relegados de la posición de única superpotencia a la de uno más del grupo, un gesto simbólico en un mundo que inicia una nueva era.
Respecto a ser un país común y corriente
Lo dicho son sólo algunos pocos ejemplos ocurridos recientemente que indican, según creo, que el tiempo de la preeminencia global de los EEUU ha tocado a su fin, años antes de lo que la comunidad de la inteligencia americana pensaba. Está cada vez más claro que las otras potencias – incluidos nuestros aliados más cercanos – plantean políticas exteriores más independientes, sin importar la presión que Washington pueda llegar a hacer.
Por supuesto que nada de esto significa que durante mucho tiempo los EEUU no vayan a seguir teniendo la economía más grande del mundo y, en términos de puro poder destructivo, su mayor fuerza militar. Sin embargo, no hay duda alguna que el contexto estratégico en el que los líderes norteamericanos van a tener que tomar decisiones críticas, aquellas relacionadas con los intereses vitales para la nación, ha cambiado dramáticamente desde el inicio de la crisis económica global. Pero aún más importante es el hecho de que el Presidente Obama y sus principales asesores parece que, a regañadientes, están empezando a configurar la política exterior de los EEUU con esa nueva realidad en mente. Ello resulta evidente, por ejemplo, en la decisión de la administración de revisar nuestra estrategia en Afganistán.
Porque después de todo no fue hasta el pasado marzo cuando el presidente accedió a una nueva estrategia basada en la contrainsurgencia, que requería un mayor despliegue de soldados sobre el terreno y un compromiso de intensificar los esfuerzos para ganarse los corazones y las mentes en las aldeas afganas donde están resurgiendo los Talibanes. Fue por esto por lo que cesó al entonces comandante en jefe de la guerra en Afganistán, el General David D. McKiernan, reemplazándolo por el General Stanley A. McChrystal, considerado mucho más proclive a la contrainsurgencia. Pero cuando McChrystal presentó a Obama las implicaciones y los costes de esta nueva estrategia – entre 40.000 y 80.000 nuevos efectivos (muchos más que los únicos 20.000 que recientemente se han añadido a la lucha) – mucha gente del círculo más cercano al presidente puso el grito en el cielo.
Un despliegue de tamañas proporciones no sólo costará al Tesoro cientos de miles de millones de dólares que difícilmente pueden pagarse, sino que la tensión que posiblemente generará en los cuerpos del Ejército y la Marina será, después de años de actividad y estrés en Irak, poco menos que insoportable. Estos costes serían claro mucho más fáciles de asumir si nuestros aliados asumiesen una mayor parte del trabajo, algo a lo que están cada vez menos dispuestos.
Obviamente, los líderes de Rusia y China no están del todo insatisfechos de ver a los EEUU agotar sus recursos militares y financieros en Afganistán. Bajo estas circunstancias, no es sorprendente que el Vicepresidente Joe Biden, entre otros, esté abogando por un nuevo giro en la política norteamericana, abandonando el enfoque de la contrainsurgencia y optando en cambio por una estrategia de “contra-terrorismo” menos costosa, y destinada en parte a aplastar a Al Qaeda en Pakistán – usando aviones teledirigidos y las Fuerzas Especiales, en lugar de gran cantidad de tropas regulares (mientras que el número de efectivos en Afganistán quedarían relativamente inalterados).
Es demasiado pronto para decir cómo concluirá la revisión de la estrategia en Afganistán que está haciendo el presidente, pero el hecho de que no aceptase inmediatamente el plan de McChrystal y que haya dejado tanto espacio a Biden para que defienda su posición sugiere que puede estar dándose cuenta de la locura que sería un aumento de las obligaciones militares de los EEUU en el exterior en un momento en que su preeminencia global se debilita. A uno le parece detectar esa prudencia de Obama en otros gestos recientes. Aunque él sigue insistiendo en que la adquisición por parte de Irán de armamento nuclear es totalmente intolerable y que el uso de la fuerza para evitarlo sigue siendo una opción, claramente ha tomado medidas para que minimizar las probabilidades de que dicha opción – que tampoco sería del agrado de unos “aliados” recalcitrantes – no llegue a utilizarse nunca.
Por otro lado, Obama también ha dado un nuevo aire a la diplomacia norteamericana, buscando reforzar los lazos con Moscú y aprobando el establecimiento de relaciones diplomáticas con anteriores estados paria como Burma, Sudán y Siria. Ello refleja también la realidad de un mundo cambiante: que la postura agresiva del “estamos en posesión de la verdad” que la administración Bush adoptó hacia estos países durante ocho años rara vez sirvió para conseguir nada. Interprétese pues como un reconocimiento implícito de que los EEUU se están bajando de su pedestal de “única superpotencia del mundo” para ser un país más como cualquier otro. Porque después de todo eso es lo que hacen los países normales; se embarcan en relaciones diplomáticas con los otros países, les gusten o no sus actuales gobiernos.
Así que bienvenidos al mundo del 2025. No se parece al mundo de nuestro pasado reciente, cuando los EEUU miraban por encima de los hombros al resto de naciones, y no encaja demasiado bien con las fantasías de Washington de ostentar un poder global tras el colapso de la URSS en 1991. Pero es la realidad.
Muchos norteamericanos puede que vivan la pérdida de esa preeminencia con angustia, o incluso menosprecio. Pero por el otro lado, no deben olvidarse las ventajas de ser un país normal como cualquier otro: nadie espera que Canadá, Francia o Italia manden otras 40.000 tropas a Afganistán, añadiéndolas a las 68.000 que ya están allí y las 120.000 que siguen en Irak. Ni nadie espera que esos países se gasten 925.000 millones de dólares de los contribuyentes para financiar ese despliegue – el coste que actualmente se estima que tienen esas dos guerras, según el National Priorities Project.
Pero la pregunta clave sigue ahí: ¿cuanto tiempo más seguirá Washington pensando que los norteamericanos pueden permitirse subsidiar jugar un papel global, que conlleva guarnecer medio planeta y luchar lejanas guerras en nombre de la seguridad mundial, mientras la economía de EEUU pierde más y más terreno frente a sus competidores? Este es el dilema que el Presidente Obama y sus asesores deben hacer frente en este nuevo mundo del 2025.
Michael T. Klare es profesor de estudios de Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College. Su ratuï libro es Rising Powers, Shrinking Planet: The New Geopolitics of Energy (Metropolitan Books). Una versión documental de su anterior libro, Blood and Oil, puede encontrarse en la Media Education Foundation (Bloodandoilmovie.com).
Traducción para www.sinpermiso.info: Xavier Fontcuberta i Estrada


