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Archivo para marzo 2011

Siria: el impulso árabe se detiene aquí…?

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Revuelta en Magreb y Medio Oriente

Robert Fisk, La Jornada

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Manifestantes antigubernamentales se enfrentaron, luego de las oraciones del pasado viernes, a simpatizantes del gobierno en Damasco, SiriaFoto Ap

No era un humilde presidente. No cedió. Hubo indicadores, desde luego –como poner fin a reformas de legislación de emergencia– pero cuando este miércoles habló de tratar de calmar una crisis que costó la vida a más de 60 personas hace dos semanas y que arriesgó su gobierno, el presidente Bashar Assad de Siria no dio la impresión de ser un hombre en retirada.

Fue Libia lo que le dio el empujón para continuar, el aliento para ponerse en pie y decir que la reforma no es un tema pertinente en este momento. ¿Puede esto interpretarse como una traducción exacta de su convicción de que Siria no debe ser parte de la revolución en Medio Oriente? De cualquier forma, el partido Baaz seguirá en la lucha. Assad sigue siendo el presidente de Siria. Sin cambios.

Bueno, desde luego que, como sabemos, Muammar Kadafi, no es un sabio ejemplo a seguir en momentos difíciles.

El viernes es el día tradicional del recuerdo, el juicio y los cuestionamientos. Si Assad puede pasar el jueves sin asesinar a más gente en Deraa y Latakia, Assad, se salvará. Es joven, su esposa –injustamente despreciada por aquellos que odian a Siria, es un punto muy importante a su favor, y su gobierno ha eliminado efectivamente los excesos del régimen de su padre, Hafez. Pero –y este es un gran pero– la tortura continúa, la desigualdad y las injusticias de los servicios de seguridad Mujabarat persisten. La libertad en Siria es tan difícil de hallar como un oasis en el desierto. Según el analista de Al Jazeera, Marwan Beshara, el parlamento sirio sigue siendo un circo de apoyo.

Aún hay más peros en Siria. Se trata de un país duro y tenso sin las vías para la libre expresión que sí existían en Egipto; es más bien un centro de nacionalismo árabe. No por nada los sirios gritan “Um al Arabiya Wahida” (Madre de la nación árabe). No por nada los sirios recuerdan que ellos y sólo ellos se opusieron al acuerdo Sykes-Picot que en 1916 dividía a la región entre Francia y Gran Bretaña por la fuerza de los ejércitos. Los batallones montados sirios se arrojaron contra los tanques franceses durante la batalla de Maysaloon. Posteriormente, el rey de Siria recibió el trono de Irak como premio de consolación, de parte de Winston Churchill.

Esto no justifica el régimen autocrático de Bashar, pero dice algo sobre los sirios: no obedecen reglas. Los sirios no siguen a otros árabes como ovejas. Lucharon más que ningún otro país de la región por un proceso de paz entre Israel y Palestina –que Bashar este miércoles declaró estancado–. También afirmó ese mismo día que los disturbios fueron una prueba para la nación más que un desafío para el presidente. En verdad, la región de Hauran, donde se encuentra Deraa –localidad que fue escenario de una temible serie de asesinatos ordenados por el gobierno– siempre ha sido una zona rebelde aun cuando estaba bajo el control francés en 1916. ¿Puede Bashar Assad mantener unido a su país?

Hasta ahora ha logrado con una minoría alawita (o sea chiíta), atraer a la mayoría de la población sunita musulmana del país dentro del sistema económico establecido. Ciertamente, los sunitas son la economía de Siria; una elite poderosa desinteresada en las revueltas, la desunión o las conspiraciones extranjeras. Fue extraño que Assad hablara este miércoles de conspiraciones extranjeras. Ese viejo adagio no le hace ninguna justicia. Estas conspiraciones siempre son descubiertas cuando los dictadores se sienten inseguros. Damasco ha sido atacado por agentes israelíes e islamitas, agentes de la derecha turca durante los últimos 40 años. Tiene cierta resonancia este asunto gastado del complot que hace que los sirios sean más patriotas que luchadores por la libertad.

Desde luego hay mucho que está mal en Siria, y Bashar Assad puede haber abusado de su buena suerte este miércoles, cuando decidió no anunciar las reformas ni libertades que los sirios esperaban de él. En vez de eso proclamó: Dios, Siria y Bashar, Dios, Siria y mi pueblo ¿Fue eso suficiente?

Dijo que no llevará a cabo reformas bajo presión. Por cierto, reformas es con lo que quiere decir democracia. Pero Bashar sí está bajo presión; francotiradores del gobierno mataron a inocentes en las calles de las ciudades sirias. Quizá no esté de humor para concesiones pero ¿acaso Siria no las necesita?

La economía nacional flota muy cerca a la bancarrota. Diplomáticos suecos señalaron que Siria no resultaría afectada por la catástrofe económica occidental con el argumento de que la economía siria, en realidad, ni siquiera existe. La minoría kurda en el norte del país está en permanente estado de insurrección contenida. Pero Assad tiene dos amigos que le dan poder: el Hezbolá libanés y la República Islámica de Irán. Si los israelíes necesitan lograr la paz con Líbano, también necesitan a Assad. Si Assad quiere mantener su poderío regional, necesita a Irán. Siria es el portón árabe por el que Irán puede transitar. A su vez, Irán, es el portón por el que Assad que, recordemos, es alawita y por lo tanto chiíta, puede pasar libremente.

Es muy fácil para madame Clinton fustigar a Damasco por matar a su propio pueblo, frase que, desde luego, no usó en Bahrein. Estados Unidos necesita a Siria para sacar a sus últimas tropas de Irak. También sería muy fácil convertir los problemas del país en sectarismo. Nikolaos Van Dam, un brillante diplomático holandés escribió un excelente libro sobre la lucha de poder en Siria que explica cómo la minoría alawita realmente gobierna al país.

Sin embargo, Siria siempre ha sido un Estado unitario que se ha plegado a las exigencias de Occidente en aras de la cooperación en seguridad… hasta que soldados estadunidenses atravesaron la frontera siria y le dispararon a un agente de seguridad en su propia casa. Tan complacientes fueron las partes al tratar este conflicto que Estados Unidos envió a un pobre canadiense a Damasco, lo entregó, según la frase popular, para que fuera atrozmente torturado y encerrado en una cloaca hasta que los estadunidenses averiguaron que era inocente y mustiamente le permitieron volver a Toronto.

Esto, huelga decir, no son los temas que se discutirán en los programas noticiosos de televisión o que mencionará la secretaria de Estado, quien está tan preocupada por los inocentes en Libia que está bombardeando a la fuerza aérea de Kadafi, pero a la que le preocupan tan poco los inocentes de Siria que no enviará ningún avión a atacar a dicha nación.

Siria debe renovarse. Necesita que se ponga un fin a las leyes de emergencia, que haya medios de comunicación libres, un sistema judicial justo, que se libere a prisioneros políticos y, dicho sea de paso, que deje de entrometerse en Líbano.

La cifra oficial de 60 muertos en los disturbios en Siria podría ser mucho más alta según Human Rights Watch. El jueves, el presidente Bashar Assad supuestamente nos hablará sobre el futuro de Siria.

Más vale que sea bueno.

© The Independent

Gabriela Fonseca

 RIBAL AL ASSAD, POLITOLOGO, EXILIADO, PRIMO DEL DICTADOR SIRIO

“El poder está en manos del aparato de seguridad”

Ribal Al Assad es el primo del presidente Bashar Al Assad, que ayer volvió a cerrarle la puerta a las reformas en Siria. Ribal partió al exilio en 1984. Para esa época, las diferencias políticas entre Rifaat, su padre, y el entonces presidente Hafez Al Assad se hicieron insostenibles. Después de la partida de Siria, Ribal estudió Política en la Universidad de Boston y hace un tiempo montó la Organización para la Democracia y la Libertad en Siria, que tiene base en Londres. “Mi padre decía que la democracia es la única que puede proteger a un país como Siria, que tiene tantas minorías”, recordó. En diálogo telefónico con Página/12 , este hombre de 35 años analizó el gobierno de su primo Bashar, que dirige el país desde 2000, tras la muerte de su padre Hafez. “El gobierno sirio no va a poder acallarme, voy a seguir denunciando”, prometió.

–¿Qué evaluación hace del mensaje que dio el presidente Bashar Al Assad?

–Pienso que el discurso no trajo lo que la gente estaba esperando. No contestó a la preocupación del pueblo. El gobierno dijo que hay una conspiración. Pero eso no es suficiente. Que haya renunciado el gabinete no cambia nada. El poder está en manos del presidente y del aparato de seguridad. Todo el mundo pensaba que se iban a anunciar cambios. Los mismos miembros del Parlamento sirio así lo habían anunciado. Habían dicho que cuando hablara, iba a quitar el estado de emergencia. No pasó eso. Salió y dijo que lo estaban estudiando. La gente no quiere escuchar más la palabra “estudiando”. ¿Qué estuvieron haciendo los últimos once años?

–¿Por qué Bashar no cumplió con las reformas que prometió al asumir?

–Todo el mundo sabe que cuando llegó al poder, en 2000, cambió la Constitución en menos de una hora para poder gobernar. Hace once años que Bashar está prometiendo a la gente que va a haber cambios, que va a tener partidos independientes del gobierno. Pero eso no llega. Todavía hay prisioneros políticos y estado de emergencia. La gente quiere prensa independiente e información transparente. Quiere todas sus libertades, que son sus derechos legítimos.

–¿Cómo operan las fuerzas de seguridad en Siria, mantienen autonomía con respecto al poder político?

–Hay muchos servicios secretos en Siria y hay competencia entre ellos. Seguro que hay algunos que no quieren cambios porque van a perder sus intereses. Son como una mafia. Si hay reformas, saben que la gente los va a acusar ante la Justicia.

–Pero hay gente que salió a apoyar al gobierno, ¿a qué se debe esto?

–Muchas de esas manifestaciones están siendo organizadas por el Estado. Todo el mundo lo sabe. Son empleados del Estado y miembros del partido oficialista Baaz. Pero también hubo gente que estuvo manifestando contra él y esa gente ya no puede más. Hay también sectores extremistas que quieren llevar la situación hacia una guerra sectaria en Siria y la población le tiene mucho miedo a esa posibilidad. Quiere cambios, que termine la corrupción, pero no quiere ninguna guerra civil, porque sería un desastre. Hay que aclarar que los islamistas se hicieron fuertes porque el gobierno se lo permitió.

–¿Qué rol puede jugar Irán en el conflicto, dado que es un aliado de las autoridades de Damasco?

–Hay gente en el gobierno que quiere una guerra sectaria porque va a pedir al gobierno iraní que entre a ayudarlos. Seguro que Irán no va a abandonar a Siria por cuestiones estratégicas y porque está dentro de la zona de influencia de Teherán. Si pierden Siria, pierden su llegada al Líbano. Pero, por otro lado, después de la guerra de Irak, el gobierno sirio quiso mostrar a los Estados Unidos y al Occidente que si se iba, llegarían los extremistas. Están jugando con fuego.

Entrevista: Luciana Bertoia.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

31 marzo, 2011 a 14:45

Greenpeace y Japón: graves riesgos nucleares sobre Tokio…

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Catástrofe en Japón

Greenpeace advierte del riesgo para Tokio si no se controla la situación de la nuclear

La organización acusa al Gobierno de ocultar adecuadamente todos los riesgos

J. REINOSO - Tokio - 31/03/2011

Jan van de Putte, experto belga en seguridad radiactiva de Greenpeace, ha estado durante dos días en la zona cercana a la central nuclear de Fukushima, donde ha realizado con un equipo local de la organización ecologista una serie de mediciones. Los resultados, según cuenta, revelan que la radiación en algunos lugares fuera de la zona de exclusión (20 kilómetros) y de evacuación voluntaria (30 kilómetros) es tan elevada que las autoridades deberían imponer la salida de quienes viven aún en estas zonas. Cree también que, dada la magnitud de la población de Tokio (13 millones), la radiactividad ya fugada "tendrá un impacto en los habitantes de la capital, como un incremento de los casos de cáncer a largo plazo". Pero su mayor preocupación es "que se produzca un accidente mayor del ocurrido hasta ahora, como una fusión del reactor o una gran explosión, que genere una nube radiactiva".

¿Qué pasaría entonces? "En el peor de los casos, convertiría un área en la que viven 30 o 40 millones de personas en un sitio donde sería difícil poder vivir y trabajar. Y si se aplican los mismos criterios que en Chernóbil [Ucrania, 1986], toda la gente debería ser evacuada a largo plazo. Evacuar Tokio llevaría años", dice.

Van de Putte y su equipo han detectado en la población de Iitate -a 40 kilómetros de la central- unos niveles de radiación hasta de 10 microsievert por hora, y en otros puntos cerca de Tsushima -a algo más de 30 kilómetros de la central-, más de 100 microsievert por hora. "Cualquiera que pase solo unos pocos días en estas zonas podría resultar expuesto a la dosis máxima de radiactividad acumulada permitida al año (que es de 1 milisievert o 1.000 microsievert)", afirma. Se considera que una exposición a 100 milisievert por año es el umbral a partir del cual es evidente el incremento del riesgo de sufrir cáncer.

El Gobierno japonés ha afirmado que las mediciones de Greenpeace no son fiables, pero, según Van de Putte, "no hay contradicción" entre sus datos y los datos oficiales. "El Gobierno sabe que los altos niveles de radiación han superado la zona oficial de evacuación y no está informando a la gente de los riesgos. [...] La contradicción está entre los datos y la acción del Gobierno".

"Las autoridades deben actuar urgentemente. En un marco ideal, habría que ampliar toda la zona de evacuación, pero, dada la situación de emergencia, recomendamos que se comience por las áreas más contaminadas, dando prioridad a los niños y a las mujeres embarazadas", dice.

Catástrofe en Japón

Tokio endurece los requisitos de seguridad en las centrales nucleares

El Gobierno exige la presencia en las plantas de generadores eléctricos móviles

JOSE REINOSO (ENVIADO ESPECIAL) - Tokio - 31/03/2011

El Gobierno japonés, que ha sido muy criticado por la gestión de la crisis nuclear desencadenada en la planta de Fukushima como consecuencia del terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo, dio ayer orden de que se incrementen las medidas de seguridad en las 55 plantas atómicas del país con efecto inmediato. Los nuevos requisitos, que deberán haber sido cumplidos para finales de abril, incluyen la obligación de disponer de generadores eléctricos de emergencia móviles para suplir posibles fallos en la red de suministro principal, y tener camiones de bomberos con las mangueras preparadas en todo momento para garantizar la refrigeración de los reactores y las piscinas de las barras de combustible usado en caso de necesidad, según dijo el Ministerio de Economía, Comercio e Industria.

Otras medidas, como la construcción de muros de protección contra tsunamis más altos, serán consideradas tras haber llevado a cabo una evaluación completa del desastre en la central de Fukushima I. Tokio también revisará su política energética para impulsar las renovables.

"Estas son medidas mínimas que ahora pensamos que deben ser tomadas inmediatamente", dijo Banri Kaieda, portavoz del Ministerio, informa Reuters. Kaieda afirmó que el plan no precisa que se paralice el funcionamiento de las plantas. Casi el 90% de los reactores de Japón no han cumplido aún las normas de seguridad dictadas en 2006 sobre protección contra tsunamis.

Antes del desastre, que afectó gravemente al complejo nuclear y la red de distribución, la energía atómica suponía el 30% de la capacidad de generación eléctrica de Japón; un porcentaje que se pensaba incrementar hasta el 50% para 2030, uno de los más altos del mundo.

El anuncio de las nuevas medidas de seguridad supone un reconocimiento de que las normas existentes hasta ahora eran inadecuadas e insuficientes para hacer frente al terremoto de magnitud 9 en la escala Richter y el tsunami que devastaron la costa nororiental del país, hundiendo el archipiélago en la peor crisis atómica del mundo desde Chernóbil, en 1986.

Los equipos de emergencia continuaron ayer la lucha para retomar el control del complejo atómico, situado unos 240 kilómetros al norte de Tokio, de donde se sigue fugando la radiación. La agencia de seguridad nuclear dijo que han vuelto a dispararse los niveles de radiactividad en el agua del mar junto a la planta hasta 3.355 veces el límite legal, después del máximo de 1.850 veces registrado el domingo pasado. Además, ayer fue detectado humo que salía de la central Fukushima II, situada a varios kilómetros de la primera y que se encuentra en parada estable desde el terremoto. Las autoridades afirmaron que el humo procedía de un panel de distribución eléctrica.

El presidente de Tokyo Electric Power (Tepco), Tsunehisa Katsumata, dijo que cuatro de los seis reactores de la planta (del número 1 al número 4) serán cerrados y nunca volverán a ser utilizados. Una declaración que suena extemporánea cuando la situación de varios de los reactores ni siquiera está estabilizada, la amenaza de una gran fuga radiactiva sigue viva, y, según algunos expertos, la crisis puede tardar meses, e incluso años, en ser resuelta. "No estamos en situación de poder decir cuándo podremos tener esto bajo control", reconoció Yukio Edano, portavoz del Gobierno. Tepco dijo que llevará "bastante tiempo" estabilizar los reactores que están sobrecalentados.

Por otra parte, en Tokio, los emperadores de Japón, Akihito y Michiko, visitaron ayer por primera vez a centenares de refugiados a causa del seísmo en un centro de acogida de la capital.

EL PAIS.COM

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Escrito por Eduardo Aquevedo

31 marzo, 2011 a 13:45

Japón: gobierno toma nuevas medidas desesperadas contra catástrofe nuclear…

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Catástrofe en Japón

Japón estudia ampliar el perímetro de Fukushima tras detectarse altos niveles de radiactividad a 40 kilómetros

El OIEA recomienda evacuar a los 7.000 habitantes de Itate.- La extensión de otros 20 kilómetros del área de seguridad afectaría a 130.000 personas.- Tokio ordena nuevas medidas en todas las centrales de forma urgente

AGENCIAS | Tokio 30/03/2011

Casi tres semanas después de que un potente terremoto y un tsunami desencadenaran la peor crisis nuclear que ha vivido el mundo desde Chernóbil (Ucrania, 1986), las perspectivas de estabilizar la situación en la central de Fukushima parecen muy lejanas. El OIEA ha recomendado la evacuación de la localidad de Iitate, de 7.000 habitantes, situado a 40 kilómetros de la planta, donde se han detectado altos niveles de radiactividad, pese a superar el perímetro establecido hasta ahora de 20 kilómetros de seguridad. "Una primera apreciación indica que ha sido sobrepasado uno de los criterios del OIEA", ha señalado Denis Flory, subdirector de Seguridad Nuclear de esta oficina de la ONU. El Gobierno japonés ha admitido que está estudiando la conveniencia de ampliar el área para proteger a los ciudadanos que puedan verse afectados, lo que supondría unos 130.000 habitantes más que se sumarían a los 70.000 ya desplazados.

El hallazgo además de yodo radiactivo en el mar cerca de la planta, que supera en 3.355 veces los niveles permitidos por las autoridades, la máxima medición hasta ahora, añade presión a los esfuerzos de los trabajadores que luchan por extraer el agua altamente radiactiva que inunda parte de las unidades 1, 2 y 3. En un intento por evitar que se repita una crisis similar, el Gobierno japonés, en alerta máxima, ha ordenado a todas las operadoras de centrales nucleares del país la puesta en marcha inmediata de nuevas medidas de seguridad.

Estos pasos, que han de ser completados en un mes, incluyen preparar un sistema alternativo de energía en caso de fallo del principal, disponer de camiones de bomberos con mangueras preparadas para intervenir en cualquier momento y asegurar el mantenimiento de los sistemas de refrigeración tanto de reactores como de piscinas de residuos, informa Reuters, precisamente los puntos que han fallado en Fuskushima. Las empresas deberán además revisar sus manuales de operaciones y preparar al personal de acuerdo con las nuevas reglas. Las medidas, que serán desarrolladas por la agencia de seguridad del Ministerio de Economía, Comercio e Industria, no requerirán que se detenga el funcionamiento de las plantas.

"Son los pasos mínimos que se nos ocurre en estos momentos que deben hacerse inmediatamente", ha dicho el ministro, Banri Kaieda, en conferencia de prensa. "No deberíamos esperar a que se prepare una revisión completa -algo a fondo que tomaría mucho tiempo-. Debemos hacer lo que se pueda si es algo viable y necesario", ha añadido. El Gobierno, muy criticado por su gestión de la crisis de Fukushima, ha sugerido que habría que clausurar toda la central, incluidos los reactores 5 y 6, que se han logrado desconectar de forma segura. "Creo que está muy claro desde el punto de vista de la sociedad", ha opinado el portavoz gubernamental, Yukio Edano. Poco antes, la operadora de Fukushima, Tokyo Electric Power (Tepco), había afirmado que será inevitable el desmantelamiento de los cuatro reactores dañados, pero que consultaría a la población local si mantener en funcionamiento los reactores 5 y 6 y la cercana Fukushima 2.

Edano también ha reconocido que el Ejecutivo baraja "todo tipo de soluciones" ante la crisis, entre ellas recubrir las instalaciones de los reactores dañados con un material especial para limitar las emisiones radiactivas. Fuentes gubernamentales han explicado a Kyodo que se planea rociar una resina soluble al agua sobre las ruinas de Fukushima, a través de un vehículo controlado a distancia. Esta resina fijaría las sustancias radiactivas sobre los escombros, causados por las explosiones tras el tsunami, y evitaría que se dispersaran por el viento. La medida, que se empezará a probar mañana, es temporal y tiene por objetivo reducir el riesgo para los trabajadores que tratan de enfriar los reactores.

El OIEA ve "muy seria" la situación

El director del OIEA, Yukiya Amano, ha reconocido esta tarde que la situación en el complejo nuclear sigue siendo muy preocupante pese a los continuos esfuerzos emprendidos por las autoridades para contener las fugas. "La situación sigue siendo muy seria y se están aumentando los esfuerzos para superar la crisis", ha indicado Amano en una rueda de prensa. El máximo responsable de la agencia de Naciones Unidas, de nacionalidad japonesa, ha afirmado que los equipos que trabajan en la central de Fukushma se han enfrentado en los últimos días a nuevas dificultades pero que, no obstante, han logrado progresos. Amano ha anunciado además la celebración del 20 al 24 de junio en Viena de una conferencia ministerial sobre seguridad nuclear de la que se esperan extraer nuevas conclusiones tras la experiencia de Fukushima.

El portavoz del Gobierno ha advertido que pasará aún tiempo hasta que las decenas de miles de residentes de la zona evacuados, algunos de los cuales han recibido hoy una rara visita de los emperadores, puedan volver a sus hogares. Pese a los mensajes tranquilizadores de las autoridades sobre los niveles de radiación detectados hasta ahora, las noticias que se conocen cada día siguen reflejando el riesgo de fugas. Al hallazgo de plutonio el lunes en el suelo del complejo atómico, se añade la detección de yodo con altos niveles de radiación, 3.355 veces por encima del límite autorizado, en muestras de agua de mar tomadas ayer a 330 metros al sur de un desagüe cercano a los reactores 1 a 4 de la central.

El director general adjunto de la Agencia de Seguridad Nuclear nipona, Hidehiko Nishiyama, ha restado importancia a esta contaminación. "El yodo 131 tiene una vida media de ocho días, por lo que para cuando pueda llegar a la gente ya estará considerablemente degradado", ha afirmado. La pesca en la zona ya había sido prohibida, y los habitantes a 20 kilómetros a la redonda de la central evacuados.

Las muestras tomadas ayer en el mar revelaron un fuerte incremento del isótopo 131 del yodo -al que se atribuye la alta incidencia del cáncer de tiroides en niños tras el accidente de Chernóbil-, respecto al fin de semana, cuando llegaron a ser 1.850 veces superiores a lo normal. Esta concentración tan alta y a esta distancia de la planta accidentada sugiere que la radiación proveniente de los núcleos de los reactores, donde las barras de combustible se han fundido parcialmente, sigue filtrándose al océano Pacífico. Sin embargo, el portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear asegura que no se conoce la causa exacta de la alta concentración de yodo. Según Nishiyama, la radiación que se ha filtrado de la central ha fluido "de alguna manera" hasta el mar.

A 50 metros al norte de la central, cerca de los reactores 5 y 6, el nivel de yodo radiactivo detectado ayer era 1.262 veces superior a los estándares legales, también el registro más alto hasta ese momento, informa Efe.

Tareas de drenaje

En paralelo, la presencia de agua contaminada en varias zonas de la central dificulta el trabajo de los operarios que intentan reactivar el suministro eléctrico y el sistema de refrigeración, dañados por el seísmo, y supone un riesgo por la posibilidad de que acabe en el mar. Tepco trata de drenar el agua que inunda los sótanos de las salas de turbinas de los reactores 1, 2 y 3 y los túneles adyacentes. Parte de este líquido proviene de la bombeada en días anteriores para tratar de enfriar los reactores, que sale con altos niveles de radiación -1.000 milisievert, cuatro veces el límite admitido para los trabajadores de los equipos de emergencia-. La empresa cree que otra parte, la hallada en las cercanías del reactor 1, es agua de mar de las propias olas del tsunami, según Kyodo, aunque han descartado verterla directamente al mar.

Los operarios han bombeado el líquido desde los sótanos de las salas de turbinas a los condensadores de turbinas, pero se encuentran ahora el problema de que estos depósitos están también llenos, por lo que ahora se estudia la forma de vaciarlos moviendo el agua a otros tanques. Una de las medidas estudiadas por Tepco y el Gobierno es evacuar el agua radiactiva a un buque.

Mientras los responsables japoneses intentan retirar el agua contaminada, hoy han llegado a Tokio los tres expertos nucleares de la estatal francesa Areva , uno de los mayores grupos de energía atómica del mundo, que se sumarán a otros dos que ya están en Japón y a un sexto del Consejo de la Energía Atómica para asistir en estas tareas. Junto a ellos ha viajado la consejera delegada de la compañía, Anne Lauvergeon. Está previsto, además, que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, haga mañana jueves una breve visita a Tokio durante la que se reunirá con el primer ministro nipón, Naoto Kan, para abordar la posibilidad de ampliar la ayuda gala en la actual crisis nuclear.

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha conversado telefónicamente con el primer ministro japonés esta madrugada (hora española) para conocer personalmente el desarrollo de las labores de refrigeración de la central. Obama ha prometido asistencia a largo plazo a Japón para hacer frente a la crisis nuclear y las consecuencias del terremoto y el tsunami del día 11, cuyo último balance de víctimas se sitúa en 11.232 muertos y 16.361 desaparecidos, informa Efe.

El presidente de Tepco, hospitalizado

Masataka Shimizu, presidente de la empresa que opera la planta nuclear de Fukushima, Tokyo Electric Power (Tepco), ha sido hospitalizado en Tokio a causa de una elevada presión arterial, informan hoy los medios de comunicación japoneses. Shimizu apenas ha aparecido públicamente desde que se desató la crisis en la central, lo que ha llevado a que se rumoreara con un posible suicidio.

El ejecutivo fue hospitalizado ayer a causa de mareos y de una presión arterial alta, según la agencia japonesa Kyodo. Con anterioridad, Tepco había informado de que su presidente se había sentido mal desde el día 16, aunque seguía al tanto de la crisis.

El presidente de la junta directiva, Tsunehisa Katsumata, ya se había hecho cargo temporalmente de dirigir las tareas para controlar la situación en la planta de Fukushima. Katsumata se ha disculpado hoy por "la ansiedad, la preocupación y los problemas" causados a la gente "por las explosiones en los edificios de los reactores y la liberación de materiales radiactivos", y ha asegurado que Shimizu no tardará mucho en volver al trabajo y retomar la dirección de los trabajos ante la crisis.

El presidente de Tepco ha aparecido raramente en público desde el día 13, dos días después del seísmo y un día después de que se divulgase la gravedad de la situación de la central nuclear, que abastecía de electricidad a gran parte de la zona metropolitana de Tokio.

EL PAÍS

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Escrito por Eduardo Aquevedo

30 marzo, 2011 a 13:45

La crisis actual y la crisis del capitalismo…

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Entrevista a Alex Callinicos, profesor de Teoría Social en el King’s College de Londres

Socialist Worker

El Socialist Worker ha pedido a Alex Callinicos que nos explique la crisis del capitalismo global que aún continúa, y si cree que los gobiernos podrán hacer que la pague la clase trabajadora.

Parece que esta crisis no afloja. ¿Cómo nos hemos metido en este lío?

Algunos economistas e historiadores económicos describen esta crisis diciendo que es la primera Gran Depresión del siglo XXI, y la comparan con la Gran Depresión de finales del s. XIX y la de los años treinta. Me parece que tienen razón cuando afirman que ésta es una crisis muy profunda: no se trata de una alteración normal del «ciclo económico», sino de una crisis mucho más profunda y prolongada, y que hace mucho tiempo que se estaba preparando.

Desde finales de la década de los sesenta, el capitalismo, sobre todo en el mismo centro del sistema, ha sufrido una crisis crónica de rentabilidad. Lo que llamamos ‘neoliberalismo’, el giro hacia el mercado, era una manera de intentar recuperar beneficios a través de exprimir a las personas trabajadoras tanto como fuera posible. Pero se trata de una rentabilidad recuperada sólo parcialmente, lo cual podemos ver claramente echando un vistazo a los EEUU, el centro del sistema.

Los que controlan la economía mundial –los banqueros centrales–, han ido confiando en alentar el desarrollo de las burbujas financieras. Esto comenzó a finales de los años ochenta, pero el proceso ha sido más acusado desde finales de los noventa. Estas burbujas especulativas, que hacían que la gente creyera que era más rica, les conducían a pedir más préstamos y gastar más, y de esta manera hacían que la economía fuese adelante. La gran burbuja desarrollada en el mercado inmobiliario de EEUU a mediados de la década pasada fue la culminación de este proceso, y chupó secciones y más secciones del sistema financiero global –en EEUU y Europa– alimentando los préstamos y la especulación. Esto quiere decir que cuando la burbuja reventó al final, lo que pasó el 2006-7, provocó una crisis global general.

¿Hasta qué punto es esta una crisis general, que va más allá de los banqueros y el sistema financiero?

Es una crisis mucho más general. En 2009 la economía mundial se contrajo por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Las causas más remotas se remontan a la misma base del capitalismo, que es un sistema de inversiones sin planificación y de crisis. Por culpa de las dificultades a largo plazo del sistema económico, el sistema financiero ha jugado un papel dirigente cada vez más importante en las últimas décadas. La crisis la provocó la especulación financiera y la manera como se han comportado los banqueros para obtener sus enormes bonificaciones. Pero los banqueros son sólo una parte del problema, no son el centro.

Después de tanto debate sobre la regulación, ¿qué se ha hecho, realmente?

Los banqueros hacen mucho ruido quejándose de las restricciones que se les ha impuesto. Las más serias son las que se han llamado «acuerdos de Basel», que son, en esencia, un intento de restringir la cantidad que pueden prestar. Pero si miramos de cerca lo ocurrido en EEUU y Gran Bretaña, que son los centros del sistema financiero global, veremos que, a los bancos se les han impuesto algunas restricciones.

Los bancos son muy poderosos políticamente; hacen un lobbying efectivo, y básicamente han presionado a los gobiernos para que les dejen más o menos en paz. De modo que ahora nos encontramos con indicios de que el mismo tipo de prácticas especulativas que se desarrollaron durante la burbuja se están volviendo a utilizar. Los bancos que han sobrevivido son más grandes y más fuertes, y tienen suficiente confianza para empezar a repartir bonificaciones masivas otra vez. Bob Diamond, el director del banco Barclays, dijo hace poco que ha llegado el momento en que los bancos dejen de pedir perdón. Sí, a mí me parece que eso es tener suficiente confianza.

El gobierno dice que la única solución a la crisis es el programa de recortes. Los laboristas dicen que son demasiado rápidas, pero aceptan que se deben hacer. ¿Tú qué crees?

Muchos economistas e historiadores económicos rigurosos dicen que el crecimiento de la deuda que se ha visto en los últimos años, en términos históricos, no es tan importante. Hay que entender por qué ha aumentado la deuda del gobierno: es por culpa de la crisis, no sólo por culpa de los rescates. La crisis significa que el gobierno recibe menos en recaudación de impuestos y, en cambio, debe gastar más en prestaciones por desempleo. De modo que cuando los tories y los liberal-demócratas hablan de déficit, están hablando del coste de la crisis: estamos ante una lucha de clases para ver quién la pagará.

Los banqueros son suficientemente fuertes, políticamente, para protegerse y evitar que les toque pagar a ellos. El giro hacia la austeridad tiene por objetivo que sean las personas trabajadoras las que soporten la carga. Es interesante que el director del Banco de Inglaterra, Mervyn King, dijo que el gran déficit presupuestario no es culpa de la gente ni de los trabajadores del sector público; no obstante, dice que la austeridad es necesaria.

No hay la necesidad económica de instaurar medidas de austeridad, sino que, de hecho, desde el punto de vista económico son peligrosas. El jefe de la OCDE –el club global de las naciones ricas– compareció, la semana pasada, con el ministro de economía George Osborne, y dijo que las políticas económicas del gobierno eran muy buenas. Pero, hace poco, la OCDE ha publicado un informe que prevé un crecimiento muy lento para Gran Bretaña durante este año y el siguiente. La cuestión es esta: si sacudes a la gente de una manera tan salvaje con el tipo de medidas que se están aprobando (exprimiendo el sector público, forzando la disminución de los salarios…), el efecto podría ser que la economía cayera otra vez en recesión. En los países donde las medidas de austeridad ya se han puesto en práctica, como Grecia e Irlanda, ha pasado justamente eso.

La posición de los laboristas (austeridad, sí, pero no tan salvaje como la de los tories) deja ver que, a pesar de haber escogido a Ed Miliband como líder, el Partido Laborista sigue pegado a la ideología del neoliberalismo, de modo que la alternativa que ofrecen es extremadamente débil.

¿El gobierno y la clase dirigente tienen confianza en la austeridad?

No me parece que haya grandes divisiones entre la clase dirigente. Pienso que las grandes empresas estaban cansadas del Nuevo Laborismo, al final de la legislatura de Gordon Brown. Habían aceptado todas las golosinas, en materia de exenciones fiscales, que les habían ofrecido los laboristas; pero querían más, por eso dieron la bienvenida a la coalición. Hay dudas sobre la austeridad, pero no se está elaborando ningún proyecto alternativo, desde la clase dirigente.

La coalición se acerca a su examen más importante. Las protestas de los estudiantes de antes de navidad fueron un duro golpe para ellos: expusieron las grietas que había dentro de la coalición; particularmente, la desazón que sienten muchos liberal-demócratas. A medida que los recortes empiezan a hacer daño, Cameron y Osborne esperan que los líderes de los sindicatos sean demasiado débiles y demasiado cobardes para organizar una resistencia efectiva. Estas previsiones se pondrán a prueba pronto.

La resistencia, en Europa, ha sido desigual. En Grecia, ha sido fuerte. En Irlanda, en cuanto a huelgas y manifestaciones, ha habido movimiento, pero es a través de las urnas que se ha producido el impacto. La aniquilación de Fianna Fail, que había dominado la vida política desde los años treinta, ha sido una derrota importante para ellos.

¿Cuál es la alternativa a los recortes? ¿De dónde deberían venir el dinero?

Esta cuestión no debería intimidarnos. Por ejemplo, la tasa de intereses es baja, por lo que, en realidad, a los gobiernos les resulta fácil obtener préstamos. De manera más general, necesitamos una serie de medidas que se dirijan a la raíz de la crisis. Esto quiere decir nacionalizar adecuadamente los bancos, en vez de utilizar grandes cantidades de dinero público para salvarlos mientras continúan funcionando sin que se les puedan exigir responsabilidades. Significaría reconvertir los bancos en empresas públicas que organizaran el tipo de inversiones que son necesarias.

Un área de inversión obligatoria es la intervención sobre el cambio climático. El terremoto de Japón no lo causó el calentamiento global, pero sabemos que sí producirá más desastres de esta magnitud. Y lo que ha pasado en Fukushima nos muestra el peligro de utilizar la energía nuclear. La campaña para crear un millón de puestos de trabajo contra el cambio climático, apoyada por varios sindicatos, es una manera de impulsar el trabajo que se necesita para reducir las emisiones, y al mismo tiempo se crea empleo.

Además, el sistema del bienestar debe reorganizarse para acabar con la miseria de los subsidios reducidos y condicionales, y deberían tomarse otras medidas para combatir el paro. Este es el tipo de programa que comenzaría a subordinar la economía a la lógica de las necesidades sociales, en vez de subordinarla a los beneficios.

¿Puede recuperarse el capitalismo y proveer para la mayoría de personas?

Lenin, el gran revolucionario ruso, dijo que el capitalismo nunca estará en una situación absolutamente desesperada mientras las personas trabajadoras le permitan sobrevivir. Tarde o temprano el sistema se puede recuperar de cualquier crisis, aunque le costaría recuperar el nivel alcanzado en el pasado más reciente, porque el sistema financiero se habría debilitado mucho.

Mientras la recesión continúa, es importante ver que es desigual. Una sección del sistema, el núcleo histórico en América del norte y gran parte de Europa, aún continúa en un estado bastante deprimido. Pero, en cambio, si miramos hacia China y las economías que se asocian, Alemania y Brasil incluidos, vemos que crecen bastante deprisa. Esto refleja los esfuerzos del estado chino, que hizo todo lo posible para evitar una depresión económica prolongada. Sin embargo, el hecho de que esta pequeña parte del sistema esté creciendo es otro factor desestabilizador: produce tensiones entre EEUU, la fuerza capitalista dominante, y China, que cada vez más se presenta como su rival principal. Esto hace más difícil de controlar el capitalismo.

Pero incluso si encuentran una manera de salir adelante, la crisis se ha producido como resultado de la lógica del capitalismo y de un sistema que tiene como único objetivo la competición ciega para conseguir beneficios. Este sistema seguirá produciendo crisis y seguirá intentando resolverlas haciendo que paguen las personas trabajadoras y pobres. Por lo tanto, la única garantía real para evitar más crisis como la que nos afecta ahora es deshacerse completamente del capitalismo.

Alex Callinicos es profesor de teoría social en el King’s College de Londres, y autor de libros como “Los nuevos mandarines del poder americano” o “Un manifiesto anticapitalista” y miembro destacado del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha en Gran Bretaña.

Artículo publicado en Socialist Worker, periódico del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha en Gran Bretaña.

http://www.enlucha.org/site/?q=node/15886

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Escrito por Eduardo Aquevedo

30 marzo, 2011 a 12:00

Libia: definitivamente el pueblo contra Gadafi…

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Entrevista con el historiador Angelo del Boca
Libia: el Consejo insurgente de las ciudades y tribus de la Tripolitania lanza un ultimatum contra Gadafi
Traducido por John Brown
Desde Jebel-Nefusa ultimatum contra Gadafi

El historiador del colonialismo italiano, Angelo Del Boca, ha obtenido un documento importante: el de la constitución del Consejo provisional de las ciudades "liberadas" y de las tribus históricas del Jebel-Nefusa, la zona de montañas alrededor de Trípoli. Una declaración que se identifica con la «revolución del 17 de febrero» y coloca directamente estos organismos "bajo la dirección" de Mustafa Abd al-jalil, ex ministro de justicia de Gadafi que es ahora uno de los dirigentes de los insurrectos de Bengasi. Apoyan además la intervención de la coalición de los "voluntarios". Un documento explícito que reclama el fin inmediato del régimen de Trípoli.

¿Qué representa este documento?

No es el primero, se filtró primero el de Al Zintan el 29 de febrero. Ahora, frente a las dificultades militares de Gadafi, han decidido reunirse el sábado pasado en Jado, es decir en el centro de las montañas del Jebel-Nefusa, en Tripolitania. Allí se dieron cita los representantes de las ciudades de Nalut, Kabau, Awlad Mahmud, Al-Hawamid, al-Rujaban, Jado, al-Zintan, al-Qalaa y Kikla. Han enviado esta decalración de siete puntos a todos los Estados del mundo, pero en particular a los Estados árabes y africanos, declarando constituido el Consejo del Jebel-Nefusa.

¿Cómo definirías estas realidades?

Son todas las tribus de la montaña. Es importante porque Gadafi les tiene un miedo pánico, sabe que si se mueven, ocurrirá lo que les pasó a los italianos que fueron echados al mar y vencidos por ellos en la batalla de Shara-Shat hace cien años. Es importante porque marca definitivamente su paso bajo la bandera del Consejo de transición de Bengasi y se ponen bajo el mando de Mustafa Abd Al Jalil, el exministro de Justicia de Gadafi que se pasó a la insurgencia, recordando que el régimen de Trípoli ya ha perdido la legitimidad tanto a nivel nacional, como en el mundo árabe o a escala internacional. Además es la primera vez que un documento político de los rebeldes que, de hecho no han hecho llegar ninguna toma de posición relacionada con las ideas políticas, insiste en que quieren un Estado respetuoso de la ley, interesado por la justicia y la legalidad y dotado de instituciones civiles y que defienda los derechos humanos. Son palabras absolutamente nuevas en el lenguaje libio. Tampoco es secundario, ciertamente, el apoyo a la Resolución 1973 de la Onu sobre la «protección de los civiles», ni la condena a Gadafi por haber usado mercenarios en la sangrienta represión del pueblo libio. Resulta significativa, aunque discutible, la felicitación al gobierno de Qatar, a los Emiratos Árabes y al Consejo de Cooperación del Golfo por el apoyo prestado a los insurgentes. Al mismo tiempo, considero importantísimo que se resalte que Libia debe seguir siendo una y una sola, a diferencia de algún sector separatista que existe en Cirenaica. Libia será un solo país y se evitará la guerra civil. Sin embargo, esta ya existe. La conclusión invoca después a Dios, pero la impronta es absolutamente laica y abre un horizonte, pues insiste en la superación de los odios de los que ha sido responsable Gadafi.

¿Cómo influye este documento en la suerte de la crisis libia en la fase actual, en la que los rebeldes, con ayuda de la coalición de los "voluntarios", combaten ahora en la carretera de Sirte y se abre la cumbre de Londres que consagra de hecho el mando de la OTAN?

Hoy está la reunión de Londres en que participa también el intelectual y disidente Anwar Fekini como opositor, probable inspirador de la "declaración del Jebel-Nefusa». Fekini hablará en Londres y dirá que las ciudades de la montaña, en Tripolitania, están también en rebelión contra Gadafi y dispuestas a bajar a Trípoli. Desde este punto de vista, el último punto de la declaración, el que rechaza cualquier tipo de diálogo y acuerdo que ellos no decidan, es un claro ultimátum para que el coronel se vaya lo antes posible. Si no, van a venir "los de la montaña". Es probablemente el acto político más fuerte, en términos de presión, que haya tenido lugar hasta ahora en Libia para exigir la partida de Gadafi. Esto se confirma porque, si miras el mapa de Libia, el Jebel-Nefusa es una franja montañosa enorme y poblada por al menos trescientas mil personas que representan también una bonita marea de gente que puede realmente llegar a la capital libia. Y son la vanguardia anticolonial del país. Son los que, superando a los turcos que tenían que defender Trípoli el 26 de octubre de 1911, desbarataron las filas de los fusileros (bersaglieri) y de las tropas de montaña (alpini) italianos. Los guiaba el abuelo de Fekini que se llamaba Mohammed Fekini y que bajó con todos sus montañeses a caballo y destruyeron así prácticamente dos regimientos de nuestros soldados.

http://www.ilmanifesto.it/archivi/fuoripagina/anno/2011/mese/03/articolo/4373/

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Escrito por Eduardo Aquevedo

30 marzo, 2011 a 8:15

Escrito en GEOPOLITICA, LIBIA

Vargas LLosa en Argentina: los intelectuales y la derecha latinoamericana…

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La derecha, el pluralismo y la valentía

 Por Mariano Molina *

El debate sobre la invitación del Premio Nobel Mario Vargas Llosa fue falseado desde el comienzo por la maquinaria mediática y sus siempre adeptos circunstanciales.

Quiero contar que tengo el agrado y también el pequeño orgullo de conocer –aunque poco– a Horacio González, director de la Biblioteca Nacional. Es una persona siempre abierta a escuchar y observar los diversos pensamientos, experiencias sociales o culturales. Nunca he leído o escuchado expresiones suyas que marquen un pensamiento rígido, cerrado o autoritario y más de una vez me han sorprendido sus apreciaciones positivas sobre expresiones culturales y literarias denostadas y humilladas por los pensamientos dominantes.

En estos días leí sus cartas dirigidas al presidente de la Fundación El Libro sobre la visita del escritor peruano Mario Vargas Llosa y no encuentro ninguna censura ni veto a la visita del Premio Nobel. Simplemente expresó que creía inconveniente que Vargas Llosa inaugurara la Feria del Libro y expuso sus argumentos. ¿Por ser funcionario tiene vetada la opinión? Resulta entonces que Horacio González no tiene derecho a opinar y en los hechos es censurado (no por el Estado) por las corporaciones económicas y mediáticas que –cómo sabemos– a veces son más poderosas que los Estados.

Se ocultan algunas cuestiones importantes. La llegada original de Vargas Llosa al país, hasta donde llega mi pequeña información, no es en su rol de escritor y ganador de Premio Nobel, ampliamente reconocido desde diversos espacios ideológicos. El hombre viene a participar de un foro de la derecha continental, con invitados de España y otras latitudes. Ese encuentro denominado “El Desafío Populista a la Libertad Latinoamericana” se realizará entre el 17 y el 20 de abril en la ciudad de Buenos Aires, organizado por la Fundación Libertad y apoyado por algunas fundaciones cuasi-fascistas. Allí asistirán, con total libertad, varios personajes que no sólo son de derecha, sino cercanos a las peores prácticas políticas de nuestro continente, racistas, xenófobos (algún amigo dirá que es lo mismo…) y operadores de las agresiones militares de EE.UU. por el planeta. La presencia previa de Vargas Llosa seguramente ayudará mucho a la difusión y amplificación de este encuentro, porque nadie es ingenuo en estos asuntos… Estos son los datos que se ocultan y acá es –en parte– donde comienza la censura.

Quizá muchos hablan y opinan por el prejuicio hacia Horacio González y, a través de su persona, la descalificación hacia integrantes del espacio de Carta Abierta. El director de la Biblioteca Nacional, en su carta al presidente de la Fundación El Libro, plantea: “Considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina”. Se puede acordar o no con la opinión, pero tiene todo el derecho a expresarla. Luego, sobre el final de la carta, quizás el mayor motivo del supuesto veto: “Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y que junto a las respectivas comisiones directivas de la Fundación El Libro determine que la conferencia de Vargas Llosa –que podríamos escuchar con respeto en la disidencia– se realice en el marco de la Feria pero al margen de su inauguración”. Una vez más, Horacio González expresa su desacuerdo e invita a reconsiderar la inauguración y no la presentación de Vargas Llosa en la Feria del Libro. Tampoco solicita que se le quite la invitación.

Muchas de las voces que se expresaron en contra de esta carta, sumadas a la inmensa campaña mediática de las corporaciones hispanoamericanas, cambian el lugar del debate y establecen latiguillos vetustos como los del “veto”, “censores”, “autoritarios”, etc., etc., etc. Estos descalificativos atacan desde argumentos falaces, escondiendo los motivos reales, ocultando el debate, porque tampoco pueden defender las ideas de Vargas Llosa. De este modo confirman la sensación que sobrevuela en el ambiente, por sus mismos argumentos: la crítica es en realidad a la adhesión o cercanía con el gobierno nacional. No se animan a expresarlo, pero lo sugieren. ¿Por qué Horacio González, el espacio de Carta Abierta o cualquier ciudadano no pueden plantear su negativa a que inaugure la Feria del Libro este personaje? ¿Dónde están la verdadera censura y el veto? Vivimos en una sociedad pluralista y cada quien tiene derecho a decir lo que piensa, empezando por Vargas Llosa, que ha descalificado, discriminado y atacado a gobernantes argentinos, latinoamericanos y a quienes en cada país apoyan procesos populares.

La presidenta de la Nación, en su rol de jefa de Estado, le solicita más tarde a Horacio González que revea su carta para que no se interprete mal: “Me hizo conocer su opinión respecto de que esta discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido”, describe Horacio González. Mientras él apuesta al intercambio de ideas y lo hace público, hay otros intelectuales, algunos supuestamente de izquierda o progresistas, que siguen esquivando el bulto. Por ejemplo, Martín Caparrós plantea que el equívoco está en no llamar a las autoridades de la Feria en forma privada y solicitar que cambien la invitación: eso es apriete. Con intención o sin ella, Caparrós sigue apostando –junto a otros– al no-debate de ideas, descalificando y sosteniendo el “debate” que imponen las corporaciones mediáticas y su maquinaria de propaganda.

Los absurdos ejemplos de que, en está lógica, Borges o Cortázar serían censurados en la inauguración de la Feria son una chicana bastante berreta. Como muestra de diversidad, entre muchas otras cosas, la Biblioteca Nacional –por intermedio de su director– ha homenajeado a intelectuales como Lugones (también invirtiendo sumas importantes en sus manuscritos) hace algunos años, cuando todos sabemos que Lugones terminó muy cerca del fascismo. Sin embargo, todos tienen su espacio en la Biblioteca Nacional, un ámbito actualmente de pluralidad, participación y donde acceden sectores sociales que nunca habían tenido lugar en esos recintos reservados a la aristocracia cultural de izquierda y derecha.

Por último, creo que es importante destacar el rol de la Presidenta. Si esta amplificación del conflicto no implica la renuncia de Horacio González en la Biblioteca Nacional, se habrá dado un enorme avance hacia una nueva forma de llevar adelante los debates públicos en estos momentos de la vida política del país, porque se muestra un gesto de tolerancia, que en los hechos concretos existe desde hace muchos años, hacia aquellos que no acuerdan con sus políticas, pero también manda un fuerte mensaje a su espacio político, dando lugar a que todas los voces del kirchnerismo expresen sus ideas, aunque ella no acuerde. De esta forma censura a los obsecuentes incapaces de pensamiento propio y le muestra a la sociedad que la pluralidad y diversidad de ideas es aceptada y convive en su amplio abanico de apoyos, llevando a los hechos concretos lo que muchos levantan como bandera, pero pocos tienen el valor de practicar.

* Periodista y docente.

Tribulaciones de un intelectual argentino en la Argentina

 Por Alberto Szpunberg *

1. f. Congoja, pena, tormento o aflicción moral. 2. f. Persecución o adversidad que padece el hombre.

Esa es la definición que la Real Academia sanciona o, para no cargar los tantos ya que hay tantos susceptibles, es la definición que la Real Academia ofrece o sugiere o propone para la palabra “tribulación”. Claro, no es lo mismo la acepción 1 que la 2. La primera remite al mundo de las ideas, de los afectos, de las alucinaciones, de esa sangre que nunca llega al río; la segunda, a los 30 mil padecimientos en carne y hueso de la humanidad. Convengamos, por favor, en que la tragedia de Japón (miles y miles…) y en la de Libia (la ONU ya acaba de legalizar el crimen…) y, para no irnos tan lejos (¿lejos de dónde?), la de los predios ocupados que enfrenta a pobres contra pobres en Villa Soldati, son todas tribulaciones que pertenecen a la acepción 2; en cambio, la inminencia del Visitante, a la 1, y ni tanto ni tan siquiera. ¿En cuál de las dos acepciones ubica cada uno sus “tribulaciones”? That is the tribulation…

Todo esto viene a cuento, y nunca mejor dicho, porque, tratando de seguir las tribulaciones –por momentos, con perdón, gallináceas– que la inteligencia argentina padece en estos días ante la inminencia del Visitante –tácticas y estrategias, tomatazos sí, tomatazos no, indiferencia, juego de tensiones, bombitas de mal olor y retirada, boicot, declaraciones, dar la espalda…–, me acordé de un libro que leí de chico: Tribulaciones de un chino en China, de Julio Verne. “Cuánto hace que no leemos a Verne –me dije–, ni al mosquetero Alejandro Dumas, ni al sandokánico Emilio Salgari, ni a Colt Miller, el Justiciero…”, ni a tantos más que, allá lejos y hace tiempo, nos dieron el suficiente toque de aventura como para imaginar con el tiempo tantas maravillas: “sólo el pueblo salvará al pueblo”, “sólo la organización vence al tiempo”, “los importante es ser libres”, “el futuro es nuestro por prepotencia de trabajo”… Hasta la Revolución, che, esa que, pese a todos los fracasos en todo el mundo, sigue siempre pendiente.

El argumento de la novela de Verne es más laberíntico que las tribulaciones de un intelectual argentino en la Argentina ante la inminencia del Visitante. Vean si no: un chino rico llamado Kin-Fo reside en Shanghai. ¡Ah, Shanghai! ¿Quién no soñó alguna vez ante la palabra “Shanghai”? Bueno, nada menos que en Shanghai el maestro Wang condena duramente a Kin-Fo por no tener tribulaciones y, a la vez, por no haber vivido una vida plena, pese a tenerlo todo. Kin-Fo cree en cambio que su vida es muy aburrida a pesar de su fortuna y de estar a punto de casarse con la bellísima Lu. ¿Quién no se enamoró alguna vez de una bellísima Lu? Bueno, confío en que alguno, acaso vos, lector anónimo, seducido por la belleza y sin mayor interés que la belleza, vuelvas a ojear buena literatura.

Y hablando de buena literatura, el Visitante es realmente bueno, muy bueno, tanto como, en lo político, es un mamarracho. La prueba mayor de ello no son sus ideas reaccionarias, sino precisamente su soberbia, su agresividad, su narcisismo, su omnipotencia, que tanto huele a boom, a editoriales fuertes, a monopolios mediáticos, a academias suecas, hasta a un título de nobleza estrafalario que acaba de regalarle el rey de España. Pero repaso la lista de los atribulados intelectuales argentinos y, francamente, muchos no saben a mucho mejor o esencialmente distinto. Eso, no saben y, por lo tanto, disimulan: es fácil ser nacionales y populares ante nuestros pares; es difícil serlo en Villa Soldati, donde el impar es ley de vida. Y es comprensible. Algunos atribulados me conmueven y me recuerdan mucho a Kin-Fo. Por eso, ante la inminencia del Visitante, no olvidemos que, finalmente, Kin-Fo tiene que esconderse de una secta, cosa que sólo con gran esfuerzo consigue, y es en ese esfuerzo donde encuentra el verdadero significado de la vida. ¿Sabremos nosotros hacer el mismo esfuerzo que Kin-Fo? ¡Por los ojos de la bellísima Lu!, habría que ser Julio Verne para saberlo y nunca Visitante, ni siquiera en la intimidad del espejo, en la tertulia de los pares.

Para terminar, en las dos acepciones, la Real Academia no se olvida de poner la letra f, que señala el género femenino del nombre. Esta f es toda tuya, Cristina, ya que, en medio de tantas “tribulaciones”, tuviste la intervención más sensata. Si te presentás, te voto, y por pura alegría. También, muchachos todos y muchachas todas, por tristeza. Porque, ¿qué quieren que les diga?, en medio de tantas “tribulaciones”, muy silencioso y solo, se nos murió Viñas.

* Poeta

Página/12

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Escrito por Eduardo Aquevedo

29 marzo, 2011 a 17:04

Chernobil y Fukushima…

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Gonzalo Martínez Corbalá, La Jornada.mx

Chernobil es hoy una ciudad abandonada, que fue evacuada en 1986, debido al desastroso accidente nuclear que se verificó en la planta de energía. Antes de entonces era casi completamente desconocida, por lo menos a escala mundial. Está en Ucrania, cerca de la frontera con Bielorrusia, colocada 14.5 kilómetros al noroeste del distrito de Raion, aunque esta población no era precisamente la residencia de los trabajadores de la planta nuclear, pues para este objeto fue construida la ciudad de Prypiat, que era más grande y estaba más cerca, y ésta sí constituía el verdadero hogar de los obreros de la planta. Cuando se presentó el accidente, la administración se transfirió a la población vecina de Kiev Raion. Antes de este infortunado suceso, la población ascendía a unos 14 mil residentes.

Esa ciudad apareció por primera vez, con el nombre de Chernobil, en 1193. Era una villa de la corona del gran ducado de Lituania en el siglo XIII. La provincia que comprendía Chernobil fue transferida al reinado de Polonia en 1566 y anexada posteriormente al gran imperio ruso, en 1793. Antes del siglo XX fue habitada por campesinos ucranianos, y algunos polacos, así como una relativamente grande cantidad de judíos.

Chernobil tiene una rica historia religiosa. Hubo algún forcejeo entre las iglesias cristiana ortodoxa, cuyos seguidores fueron forzados a convertirse a la Iglesia griega católica para posteriormente retornar al culto ortodoxo oriental.

En la segunda mitad del siglo XVIII, Chernobil devino en uno de los centros más importantes del judaísmo hasídico, el que hasta nuestros días conserva una posición de mucha importancia en la nueva Jerusalén, donde se conserva el culto de los hasidi muertos, que fue fundado por el rabino Menachem Nachum, a quien hasta la fecha se le profesa una adoración muy especial, y en la sinagoga que existe de los hasidi en Jerusalén el culto se desarrolla alrededor de la silla que fue del rabino Menachem, que fue traída por partes a Israel por los observantes del culto.

En la Primera Guerra Mundial la villa fue ocupada, y en la siguiente guerra civil fue atacada por los bolcheviques (bolschvikis), término que significa únicamente mayoría, y que proviene de la rivalidad que surgió en Londres entre Lenin y Trotsky respecto de los editoriales de Iskra, el órgano clandestino que mantuvo la chispa de la revolucion en la Rusia de los zares, y que, como se ha dicho, se editaba en la capital brtánica.

Luego Chernobil fue un centro cultural y religioso muy importante, además de haber sido en la historia mundial lo que es actualmente, el sitio donde ocurrió uno de los dos más serios accidentes nucleares que ha venido a poner en duda, en todo el mundo, la posibilidad universal de que sea la energía nuclear la que en el futuro muy próximo ofrezca una verdadera alternativa al uso de los combustibles fósiles, para la generación de la energía hacia los años 2030 y 2050.

El otro caso es el acaecido en Japón. En ese industrioso país, donde la naturaleza o su destino, como quiera verse, no le proveyó ni de acero ni de carbón ni de petróleo ni de gas, y sin embargo, el espíritu de trabajo y de lucha de sus habitantes ha hecho que construyan uno de los países más industrializados del mundo moderno. Cuando estaban ya a punto de resolver su abastecimiento de combustibles fósiles, trayéndolos por el extremo norte de su gran isla, provenientes de Sakhalin 5, el formidable proyecto que es ya una realidad llevada a cabo por los rusos en una asociación admirable con las más grandes empresas petroleras del mundo, sucedió uno de los desastres más grandes de todos los tiempos, el terremoto que generó un tsunami, que produjo graves filtraciones de combustible nuclear, de tres de los núcleos de los reactores, que tiene en jaque por segunda vez en la historia moderna a la generación de energía eléctrica por la vía nuclear, como una alternativa limpia para abastecer las necesidades del mundo de mediados del este siglo XXI, como alternativa a la vista ya, para sustituir el combustible fósil, el petróleo o el gas, resolviendo de un tajo la gran paradoja del siglo, que plantea la necesidad imperiosa de generar tanta energia como haga falta para satisfacer las gigantescas necesidades crecientes de la población de este planeta. Pero hay que generarla sin dañar a la población.

Es cierto que el continente europeo está resolviendo de esta manera, buena parte de sus necesidades de energía. No todas sus necesidades, por cierto, aunque hay países, como Francia, que generan 80 de la energía que consumen, pero no hay que pasar por alto que ni Francia ni los demás países europeos están ubicados en zonas sísmicas, en primer lugar, y luego, ninguno de ellos ha hecho público cuál es la solución que ha encontrado para deshacerse de los residuos nucleares sin perjudicar a terceros países adonde vayan a dar después de producir la electricidad necesaria.

Las causas de los accidentes en Chernobil, en 1986, y en Fukushima, en Japón, en este marzo, fueron ciertamente diferentes, y también serán diferentes las consecuencias. Pero las características de zona sísmica y de vulnerabilidad a los fenómenos propios del mar, como es el caso de los tsunamis, no podrán ignorarse ni simplemente soslayarse, desde Fukushima en adelante, ni podrán dejar de considerarse como una variable determinante para la toma de decisiones respecto de la posibilidad de establecer y accionar una planta nuclear así nada más, sin considerar en un muy serio análisis las posibilidades que ocurran terremotos capaces de producir tsunamis, hasta donde la investigación científica puede prever. Como también hay que dejar muy claramente definido cómo y dónde se llevará al cabo la disposición de los residuos de los combustibles nucleares.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

28 marzo, 2011 a 15:25

Escrito en ASIA, CRISIS, TECNOLOGIA

Crisis aún fuera de control en Japón: Radiación en el reactor 2 de Fukushima supera 100 mil veces los índices normales…

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Manifestaciones en Tokio y Nagoya para pedir que se abandonen las centrales nucleares

Foto

En las afueras de Kesennuma, prefectura de Miyagi, una joven ante el ataúd con los restos de su madre, muerta en el tsunami del 11 de marzoFoto Reuters

Afp, Reuters y Dpa
Periódico La Jornada
Lunes 28 de marzo de 2011, p. 22

Tokio, 27 de marzo. La radiación en el agua del reactor dos de la central nuclear de Fukushima superó 100 mil veces los niveles normales, informó hoy la compañía operadora de la planta Tokio Electric Power Co (Tepco), en momentos en que varios cientos de personas se manifestaron en Tokio y en Nagoya para pedir que se abandone el empleo de las centrales nucleares.

Según las más recientes lecturas, durante este fin de semana se registró contaminación 100 mil veces superior a la normal en el agua del reactor dos y mil 850 veces lo considerado nomal en el mar cerca de la planta.

Funcionarios de Tepco indicaron que la contaminación del agua tiene origen probablemente dentro de los reactores, más que en las piscinas de barras de combustible.

Inicialmente se reportó que la radiactividad fue 10 millones de veces superior a lo normal, pero Tepco corrigió más tarde la cifra y la ubicó en 100 mil.

Ante los fracasos para controlar la situación en la planta, una solución a largo plazo sería enterrar los reactores de Fukushima bajo arena y concreto, como ocurrió en Chernobil, Ucrania, en 1986.

Además, Tepco pidió a especialistas independientes la realización de pruebas en el suelo del terreno de la planta respecto de la presencia de plutonio, altamente venenoso. Se espera que los resultados se den a conocer durante los próximos días.

El bloque tres de Fukushima es considerado especialmente peligroso porque entre sus elementos combustibles se cuenta uno de óxidos mixtos de uranio y plutonio.

Desde que comenzó la crisis tras el terremoto de 9 grados Richter y el posterior tsunami, el pasado 11 de marzo, 17 trabajadores estuvieron expuestos a la radiación, y Tepco admitió que tres hombres no estaban alertados del agua radiactiva en el edificio de las turbinas.

Por otro lado, cientos de personas se manifestaron en Tokio y la ciudad central de Nagoya para pedir que se abandonen las centrales nucleares, después del accidente sufrido en Fukushima.

Unas 300 personas se congregaron en Nagoya convocadas por estudiantes de secundaria preocupados por la situación en la central nuclear, y en Tokio, aproximadamente 300 personas marcharon en el barrio de Ginza, gritando consignas como nosotros no necesitamos la energía nuclear.

Una tasa de yodo radiactivo mil 150 veces superior a la norma legal fue medida en muestras de agua de mar tomada a sólo 30 metros de los reactores 5 y 6 de la central nuclear accidentada de Fukushima (noreste de Japón), anunció este lunes la Agencia de Seguridad Nuclear, reportó Afp al cierre de esta edición.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

28 marzo, 2011 a 14:45

Escrito en ASIA, CRISIS, MANIPULACION

Histórico triunfo Verde en Alemania…

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Ayer fue electo por primera vez en el país un gobernador verde. Los sucesos ocurridos en Japón hace dos semanas contribuyeron a precipitar los acontecimientos y a radicalizar el humor ciudadano contra la política nuclear de Merkel.

 Por Cristián Elena, Página/12

Desde Frankfurt

En uno de los estados federales con más peso, y bastión inapelable de la democracia cristiana desde la posguerra, fue electo ayer el primer gobernador verde en la historia del país. Después de 30 años de existencia, Alianza 90/Los Verdes (tal la denominación del partido) logró una victoria estrecha pero significativa en Baden-Württemberg (BW). La victoria los coloca en una posición inmejorable de cara al “súper año electoral 2011”, al tiempo que suma una cuenta más al rosario de dolores de cabeza que el acontecer de los últimos meses le viene deparando a la coalición liderada por la canciller Angela Merkel.

Si bien los sucesos ocurridos en Japón hace dos semanas contribuyeron a precipitar algunos acontecimientos y a radicalizar el humor ciudadano contra la política nuclear de Merkel, los habitantes de BW y especialmente los de Stuttgart, la ciudad capital, saben que el ocaso de la hegemonía de los democristianos (CDU), bajo la conducción de Stefan Mappus, empezó mucho antes del desastre nuclear de Fukushima.

La puesta en marcha en 2010 del faraónico proyecto Stuttgart 21, que contempla –entre otras obras– la soterranización de la terminal de trenes de esa ciudad, llamó a la población a las barricadas, con una fuerte señal de descontento ante lo que se considera una subestimación del impacto ambiental y, para los contribuyentes, una espiral de costos ascendente y sin final a la vista. Las revueltas se sucedieron durante varios días en el mes de septiembre y obligaron al gobierno federal a convocar a una mediación. En los tribunales de BW tiene lugar actualmente el post-ludio judicial para aclarar responsabilidades en la severa represión de que fueron víctimas los manifestantes.

Justamente en esos agitados días de septiembre fue que comenzó a acrecentar su perfil la figura de Winfried Kretschmann, un profesor de escuela secundaria de 62 años, católico practicante, co-fundador de Los Verdes, cuyo nombre era –hasta ese momento– prácticamente desconocido fuera de la política regional. La picardía popular no se ha privado de sugerir que Kretschmann, por su trayectoria profesional y sus convicciones religiosas, es un conservador que milita en el partido equivocado. Sin embargo supo posicionarse como un vocero lúcido, primero en las jornadas de mediación por Stuttgart 21 y luego catalizando la disconformidad de sus conciudadanos hacia la política nuclear, en un estado en el que están emplazadas cinco de las diecisiete centrales nucleares en todo el país.

La victoria de Kretschmann lo pondría al frente de una coalición entre su partido y los socialdemócratas, quienes por apenas un punto quedaron relegados como tercera fuerza política en BW. En declaraciones a la cadena televisiva ARD, el futuro gobernador se mostró consciente de la importancia del resultado obtenido (“ahora sí que hemos logrado un cambio histórico en este país”), pero evitó las expresiones triunfalistas: “Todavía me falta el voto de los electores en la Asamblea”.

También hasta Renania del Palatinado (RLP) llegó el furor de la onda verde. Allí, el socialdemócrata Kurt Beck seguirá al frente del gobierno, pero deberá tejer una alianza con los verdes, a manos de quienes perdió aproximadamente el 20 por ciento de sus votantes.

Pasada la medianoche, la estrategia comunicacional de la canciller Angela Merkel había sido escabullirse en un silenzio stampa. En su lugar salieron voceros tanto de su partido como su vicecanciller, el liberal Guido Westerwelle, cuyo partido, si bien se identifica con el color amarillo, vivió una jornada electoral decididamente negra, logrando apenas el mínimo de votos para ingresar al Parlamento de BW y quedando fuera del de RLP. Sin excusas y con menos eufemismos que lo habitual, Westerwelle declaró: “El tema de la política energética ha sido decisivo, es lo que ha conmovido a la gente. Esta elección ha sido un plebiscito sobre el futuro de la energía nuclear. Hemos entendido el mensaje”.

Con el escrutinio provisorio en la mano y la política zigzagueante de Merkel, tanto en la política interna como en el frente externo, a la luz del papel de la UE y la OTAN en las acciones militares en Libia (Alemania votó el paquete de sanciones, pero se abstuvo en la intervención militar), los mismos analistas mencionados al comienzo de esta crónica han empezado a ver paralelos con lo que fueron las elecciones en Renania del Norte/Westfalia en 2005: el SPD perdió su hegemonía histórica frente a la CDU, desatando una reacción en cadena que terminó anticipadamente con el gobierno de Gerhard Schröder.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

28 marzo, 2011 a 12:05

Gran Bretaña contra nuevo ajuste neoliberal…

con un comentario

MASIVA MARCHA EN LONDRES CONTRA LOS RECORTES

 Por Marcelo Justo

Desde Londres

En la más importante protesta desde la guerra con Irak, cientos de miles se manifestaron en Londres contra la política económica y el ajuste fiscal de la coalición Conservadora-Liberal Demócrata que lidera el primer ministro David Cameron. Convocada por los sindicatos, la manifestación contó con nutridas columnas de estudiantes, estatales, médicos y enfermeras del Servicio Nacional de Salud, jubilados, pacifistas, partidos de izquierda extraparlamentaria y ONG. Hubo un ataque contra el Ritz Hotel e incidentes en Oxford Street que terminaron con ventanales y escaparates rotos y unos 123 arrestos.

La gigantesca columna, que partió de Embankment, al borde del Támesis, y confluyó en el Hyde Park, le dio al centro londinense aire de ciudad tomada, carnavalesca por los tambores, cánticos, pancartas y disfraces, tensa por el despliegue de unos 4500 policías y decenas de carros de asalto. En el Hyde Park, el líder del partido Laborista, Ed Miliband, le dijo a la multitud que la política de ajuste fiscal no era la única posibilidad frente al déficit. “Cameron habla de la gran sociedad, pero esta es la gran sociedad. Y la gran sociedad está unida contra lo que este gobierno está haciendo. Hay una alternativa”, señaló Miliband.

El plan de ajuste fiscal de la coalición contempla recortes de más de 100 mil millones de euros en los próximos cuatro años y se hace sentir en los municipios, universidades, oficinas estatales, y hasta joyas de la corona como la BBC. El laborismo, que aportó sus más importantes figuras políticas a la manifestación, criticó el ritmo y la profundidad de los cortes, pero no negó la necesidad de ajuste: su propuesta es cortar la mitad que la coalición y mucho más gradualmente. Según los laboristas, la “ceguera ideológica de la coalición” no le permite ver que los recortes van a poner en peligro la recuperación del estallido financiero de 2008.

La mayoría de los manifestantes objetó el achique fiscal en sí mismo. “UK Uncut”, una ONG que lucha contra la evasión impositiva y ha denunciado a Vodaphone y otras marcas internacionales ocupando sus negocios, plantea que el problema son los 200 mil millones de dólares que se pierden en evasión impositiva. “Los recortes tienen un claro fin político: destruir nuestro estado de bienestar. Se están cortando servicios esenciales mientras se permite una evasión fiscal asombrosa”, dijo a Página/12 Anna Walker.

El gobierno dijo que entendía a los manifestantes, pero que no había otro remedio. “No me sorprende que haya tanta gente que teme por sus puestos de trabajo. El problema es que heredamos el peor déficit fiscal del mundo desarrollado. Estamos pidiendo prestados cuatro libras por cada tres que generamos de ingresos fiscales”, dijo a la BBC el ministro Francis Maude. El déficit asciende al 7,9 por ciento del PIB. El problema es que en el último trimestre, la economía registró una contracción de 0,6 por ciento, que la coloca al borde de una nueva recesión, la segunda en dos años.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

27 marzo, 2011 a 16:00

Escrito en EUROPA, NEOLIBERALISMO

Imperio otomano: lecciones sobre el drama de Libia…

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Revuelta en Magreb y medio oriente

Robert Fisk

Entre la furia del despertar árabe –para no mencionar nuestra propia crisis en torno a Libia, que se profundiza–, la vieja Constantinopla es una tónica, un recordatorio entre alminares y agua, palacios, museos, librerías, un viejo parlamento y un millar de pescaderías, que ésta fue en verdad la única capital unida que los árabes tuvieron jamás. Los sultanes llamaban a Beirut la joya de la corona de los otomanos, pero dos días de caminar las calles de la moderna Estambul –con decenas de miles de pasajeros abarrotando los viejos tranvías en la calle Independencia– me hicieron entender por primera vez lo minúsculo que era Líbano en el gran mapa otomano.

Tampoco se puede escapar de los otomanos. Allá en Taksim están las grandiosas embajadas antiguas británica y estadunidense; debajo de ellas, los grandes bancos de las potencias que se beneficiaron de las capitulaciones, y el hotel Gran Bretaña con sus extravagantes candelabros, que fue efímero hogar de Ataturk y Hemingway. De pronto me saca del ensueño una fotografía de 1917, de dos soldados turcos otomanos. Están en el desierto –¿Palestina, Siria, Arabia?– literalmente en harapos, con gorros como costales sobre las caras atormentadas y los pantalones colgando hechos jirones sobre las piernas. Resulta extraño ver uno de los primeros aviones de hélice detrás de ellos. ¿Serían ésos los adolescentes contra los que luchó Lawrence en la revuelta árabe, precursora del tifón que ahora engloba todo Medio Oriente?

En una librería cerca de la parada del tranvía en Istiklal compré la Vida de Atarturk escrita por el británico Andrew Mango hace más de diez años, pero que conserva la frescura de la investigación original sobre el fundador de la Turquía moderna. Sí, contiene las acostumbradas ambigüedades sobre las masacres de armenios (tema de acalorados debates, claro), pero también un recuento extraordinario de los principios de la carrera militar de Mustafá Kemal, que cruzó furtivamente Alejandría para combatir al lado de los rebeldes árabes contra Italia nada menos que en Libia. Y allí están los nombres familiares: Tobruk, Bengasi, Zawiya.

Enver Pachá, figura mucho más oscura en la historia turca –nada más pregunten a los armenios–, fue el comandante otomano en Cirenaica que puso sitio a las fuerzas italianas en Bengasi y se dedicó a unir a las tribus de los Senussi (sí, los mismos Senussi que esperan que ganemos su guerra contra Kadafi) contra los italianos. Los Senussi, por cierto, fueron fundados por un argelino llamado Muhammad Ibn Alí al-Senussi, quien se estableció en Cirenaica en 1843. La historia de la tribu, que llega hasta el rey Idris (derrocado por un tal coronel Kadafi en 1969), es descrita con agudeza cuando Mango señala que la solidaridad musulmana (en la guerra) era efectiva cuando se complementaba con el interés propio y el instinto de autodefensa.

Hay otros párrafos que podrían ser leídos por los David Cameron de este mundo. En una línea espléndida Mango explica que había que mostrar a los árabes que el Estado otomano regenerado era capaz de defenderlos, en tanto el propio Mustafá Kemal dice de la campaña en Libia: en ese tiempo, me di cuenta de que era inútil. Ciento ochenta otomanos y 8 mil árabes pudieron rodear a 15 mil italianos, pero los guerreros tribales árabes iban y venían según los movía el espíritu. La principal preocupación de los jeques, según descubrió Mustafá Kemal, era ganar tanto dinero como fuera posible, y mientras más durara la guerra, más dinero se podían meter a la bolsa.

En algún momento Enver Pachá envió a un amigo del futuro Ataturk a un oasis de los Senussi (Calo). Más tarde el amigo escribió: “En ese bendito lugar no se permite salir ni a las niñas de tres años. Las mujeres viven y mueren donde nacieron. Tal es la costumbre local. Aunque en los campamentos militares hay hombres y mujeres, no hemos podido ver el rostro de una mujer en los tres meses pasados, pues todas están ocultas por pesados velos. Vivimos como ascetas… Si salimos de aquí, nuestra próxima parada será sin duda el paraíso”.

La historia da vuelcos extraños. El imperio otomano se alió con Alemania tres años después –Ataturk se distinguió en Galípoli– y acabaría derrumbándose cuando Alemania perdió la guerra. Y, sin embargo, ahora los nietos y tataranietos de aquellos mismos turcos son vilipendiados en Alemania por tener demasiados hijos, hablar poco alemán y sobrevivir con el seguro del desempleo. Y el año pasado, la canciller Merkel afirmó que los esfuerzos por construir una sociedad multicultural han fallado en Alemania, aseveración apoyada por David Cameron, quien sabe tanto de migrantes turcos como de historia libia.

Porque, en realidad, ésa es una historia falsa. Alemania nunca emprendió un experimento altruista de multiculturalismo. Los turcos fueron allá a hacer los trabajos que los alemanes no querían. Los Gastarbeiter fueron animados a ir a Alemania a ofrecer mano de obra barata, más que como invitados de algún extraordinario programa social de mejoramiento intercultural, del mismo modo en que los primeros negros británicos llegaron luego de la Segunda Guerra Mundial para ayudar a reconstruir Gran Bretaña… no porque quisiéramos darles mejores hogares.

Ataturk, desde luego, quería que los turcos fueran europeos tanto como Merkel y Cameron preferirían que todos los turcos se regresaran al imperio otomano. Pero tal vez nuestros amos en Europa (Sarkozy tanto como Cameron) harían bien en hojear una biografía de Ataturk en aquellos emocionantes días. La guerra de los Balcanes obligó a los otomanos a abandonar Cirenaica y aceptar la anexión italiana de Libia.

Enver Pachá se negó a aceptar ese hecho de la historia. Sostuvo que era peligroso decir a los miembros de tribus árabes que la paz se había concluido. Así pues, entregó a los Senussis a la sombría merced de los italianos, cuyo régimen fascista posterior a la Primera Guerra los asolaría durante dos décadas. Los paralelismos no son exactos, por supuesto. Pero sería interesante saber –si Kadafi se sostiene como lapa en Libia– cómo vamos a decirles a nuestros fieles rebeldes de Bengasi que la OTAN se ha quedado sin fuelle y prefiere la paz que más guerra.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Escrito por Eduardo Aquevedo

27 marzo, 2011 a 15:15

Objetivos del “bombardeo humanitario” de Libia: Muerte y destrucción…

con 2 comentarios

Global Research

Traducido para Rebelión por Silvia Arana

El bombardeo de civiles

El objetivo no es ir al rescate de civiles. Todo lo contrario. Se han preseleccionado blancos de ataque militares y civiles. Las bajas civiles son intencionales. No son el resultado de "daños colaterales". Hubo reportes confirmando que se han bombardeado hospitales, aeropuertos civiles y edificios gubernamentales.

Horas después de los ataques aéreos un funcionario de salud del gobierno libio dijo que "la cifra de muertos por los bombardeos occidentales subió a 64 el domingo después de que fallecieran algunos heridos". El número de heridos era de alrededor de 150 (Montreal Gazette, Gadhafi hurls defiance as allied forces strike Libya, 19 de marzo, 2011).

La cifra de muertos a causa de los bombardeos aéreos y ataques con misiles (24 de marzo) es de alrededor de 100 civiles, según fuentes del gobierno libio ( UN Chief Expects Int’l Community to Avoid Civilian Casualties in Libya, 25 de marzo, 2011).

Desinformación de los mediosLas muertes causadas por los ataques con misiles y por los bombardeos aéreos de EE.UU.-OTAN se han desmentido o ignorado como "daños colaterales". Según el Secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, William Hague, una guerra humanitaria moderna no produce la muerte de civiles, proposición totalmente absurda:

"Esta operación ha estado haciendo lo que se suponía que debía hacer, proteger a la población civil de Libia y no hay evidencia confirmada de la muerte de ningún civil causada por los ataques de la coalición contra el régimen de Gadafi" (British Foreign Secretary William Hague, No evidence of civilian casualties in Libya strikes: UK | Reuters, 25 de marzo, 2011)

El Secretario de Defensa de EE.UU. Robert Gates confirma que: "La coalición hace un gran esfuerzo para evitar la muerte de civiles y la mayoría de los ataques van dirigidos a blancos alejados de las áreas pobladas".

El fin de la campaña de desinformación de los medios es encubrir descaradamente la muerte de civiles. Los reportes de los medios occidentales de las bajas son extremadamente indirectos. Los misiles Tomahawk y los bombardeos aéreos se presentan como instrumentos de paz y democracia; que no matan a la población civil.

Sin esta campaña de desinformación, la legitimidad de las operaciones militares colapsaría como un mazo de naipes.

Cientos de personas se congregaron en un funeral en Libia, y esto se rotuló como una acción propagandística de Gadafi. El funeral era falso, según los reportes occidentales. Se presentó como una "puesta en escena".

De acuerdo con uno de los reportes: "Los hombres rezan por gente que supuestamente murió en los bombardeos aéreos. Pero no queda claro quienes están en los féretros" ( Véase Civilian Casualties in Question at Tripoli Funeral – WSJ.com, 24 de marzo, 2011, In Libya, coffins carry a mystery, SMH, 26 de marzo, 2011).

Los bombardeos humanitarios y la responsabilidad de proteger

El propósito de estos bombardeos es la destrucción de las instituciones del país, su base productiva. A esto llaman "bombardeo humanitario". Se usa como justificación el concepto de "Responsabilidad de proteger". Las instalaciones generadoras de energía, los puentes, las carreteras, los hospitales, las estaciones de televisión, los edificios gubernamentales, las fábricas se designan "blancos estratégicos".

Un reporte (no confirmado) de fuentes libias dice que bombardearon dos hospitales y una clínica:

"Atacaron los hospitales Al-Tajura y Saladin en Ain Zara. La clínica que bombardearon se halla cerca de Trípoli, la capital de Libia. No sólo se trata de edificios civiles, sino que además se hallan alejados de la zona de combate."

También sufrieron ataques algunos aeropuertos civiles en diferentes partes de Libia. (Mahdi Darius Nazemroaya, Breaking News: Libyan Hospitals Attacked. Libyan Source: Three French Jets Downed, Global Research, 19 de marzo, 2011).

En el caso de ataques a hospitales, las bombas "inteligentes" fueron extremadamente precisas. El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia acusó a la coalición militar occidental de llevar adelante una campaña de bombardeos indiscriminados. (Metro – Russia: Stop ‘indiscriminate’ bombing of Libya, March 19, 2011)

Los medios occidentales seguirán sosteniendo sin variaciones que las fuerzas de Gadafi bombardean los hospitales del país, sin aportar ninguna prueba.

Hay indicios de que los hospitales están incluidos en la lista de objetivos a atacar. A los aviones canadienses CF-18 les asignaron blancos civiles específicos. Los pilotos decidieron regresar a la base sin atacar el objetivo preseleccionado, que fue identificado como un aeropuerto civil. Según los reportes de prensa, estaba al lado de un hospital: "Dijo Lawson que la acción no respondió a ningún riesgo para los aviones CF-18 sino que los pilotos trataron de evitar el daño potencial a civiles o a infraestructuras importantes como hospitales" (CTV Calgary- Canadian pilots abort bombing over risk to civilians – CTV News, 23 de marzo, 2011, énfasis agregado por el autor)

Se ha invitado a la opinión pública a apoyar sin condiciones un nuevo escenario de guerra en el Norte de África. La llamada comunidad internacional ha logrado construir un consenso a través de la propaganda mediática.

La "responsabilidad de proteger" ha recibido el apoyo de organizaciones de la sociedad civil y de las ONG. Muchos sectores de la izquierda progresista apoyan los bombardeos a Libia como un medio para conseguir la democracia, sin siquiera analizar la naturaleza y composición de la rebelión.

Aquellos que se expresan contra la "zona de exclusión aérea" decretada por EE.UU.-OTAN son catalogados de inmediato como "apologistas de Gadafi".

El modelo yugoslavo de "bombardeo humanitario"

El bombardeo humanitario es parte de un proceso histórico. Es parte del planeamiento militar.

La campaña del "bombardeo humanitario" de Libia es un componente integral de la estrategia militar que consiste en destruir la infraestructura civil del país. Se ha hecho siguiendo el modelo usado previamente en otros sitios, incluyendo el bombardeo de Yugoslavia en 1999 y la campaña militar contra Irak en 2003.

Cuando bombardearon Yugoslavia en 1999, puentes, centrales energéticas, escuelas y hospitales fueron designados como "blancos legítimos de ataque" por el Centro Combinado de Operaciones Aéreas (CAOC según sus siglas en inglés) de la OTAN en Vincenza, Italia, y cuidadosamente "convalidados antes del lanzamiento del ataque". En Libia se está aplicando el mismo procedimiento: los objetivos militares y civiles se aprueban con anticipación. Los pilotos no siempre saben el carácter preciso del objetivo.

En 1999 el hospital infantil ubicado en el área de la embajada fue el objetivo de un ataque aéreo. Había sido identificado por los militares a cargo del plan como un blanco estratégico.

La OTAN reconoció su autoría pero insistiendo que era para "salvar las vidas" de los recién nacidos. No bombardearon la sección del hospital donde se hallaban los bebés sino que atacaron la parte adonde estaban los generadores eléctricos, lo que interrumpió el suministro eléctrico de las incubadoras. Esto significó que todo el hospital quedó inhabilitado y muchos niños murieron.

Visité el hospital un año después del bombardeo de junio de 2002 y vi con mis propios ojos lo que habían hecho con la mayor precisión. Estos son crímenes de guerra cometidos con la tecnología militar más avanzada, con las llamadas "bombas inteligentes".

En Yugoslavia, la población civil fue el objetivo de los ataques: hospitales, aeropuertos, edificios gubernamentales, fábricas, infraestructura, sin mencionar las iglesias del siglo XVII y los sitios históricos y culturales que forman parte del patrimonio del país.

El diabólico propósito de desencadenar una catástrofe en el medio ambiente de la cuenca del río Danubio figuraba en el plan. La OTAN atacó la planta petroquímica de Pancevo, cerca de Belgrado. El objetivo no era solamente destruir la planta sino también desencadenar una catástrofe ambiental. ¿Cómo lo hicieron?

"Un generador térmico de imágenes desde un satélite espía o un avión puede detectar radiación infrarroja emitida desde cualquier objeto que se encuentre en la planta petroquímica y convierte esa lectura en una imagen de alta resolución o fotografía… En palabras de un vocero del Pentágono, "toma una fotografía desde una gran altitud, la emite a un receptor, en Estados Unidos, donde se analiza rápidamente". Y desde allí, "la información de los blancos correctos" se retransmite a la CAOC en Vincenza, que a su vez la envía a la gente en la cabina".

Las "bombas inteligentes" no son tontas, van adonde les dicen que vayan. La OTAN ha identificado detalladamente los contenedores, tanques y depósitos que contienen materiales tóxicos. De acuerdo con lo manifestado por el director de la planta petroquímica, la OTAN no hizo blanco en ningún contenedor vacío: "Esto no fue accidental; escogieron como blancos los contenedores llenos y los químicos se derramaron en el canal que desemboca en el Danubio…" Cuando las "bombas inteligentes" dieron en sus blancos letales en Pancevo, liberaron fluidos y gases tóxicos en la atmósfera, el agua y el suelo. "Hubo una fuga de más de mil toneladas de bicloruro de etileno del complejo petroquímico de Poncevo hacia el Danubio (a través del canal que comunica la planta con el río). También se derramaron más de mil toneladas de hidróxido de sodio. Y cerca de mil toneladas de cloruro de hidrógeno pasaron de Pancevo al río Danubio." (Michel Chossudovsky, NATO Willfully Triggered an Environmental Catastrophe In Yugoslavia, Global Research, 11 de abril, 2004) 

Véase Michel Chossudovsky, NATO Willfully Triggered an Environmental Catastrophe In Yugoslavia, Global Research, 11 de abril, 2004.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=23945

LIBERACION.ORG

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Escrito por Eduardo Aquevedo

26 marzo, 2011 a 14:40

Escrito en LIBIA, MEDIO ORIENTE

Japón: desastre nuclear parece agravarse al límite…

con 3 comentarios

Catástrofe en Japón

Japón pide a la población que deje la zona a 30 kilómetros de Fukushima

Las autoridades sospechan que el núcleo del reactor 3 se ha agrietado

JOSE REINOSO (ENVIADO ESPECIAL) - Tokio - 26/03/2011

Nuevo revés en la crisis nuclear que vive Japón desde que el terremoto y el tsunami del pasado día 11 dañaron gravemente la central de Fukushima I. El Gobierno instó ayer a la población que vive en la franja situada entre 20 y 30 kilómetros de la planta a que la abandone, aunque dijo que la medida -voluntaria de momento y que afecta a unas 130.000 personas- se debía a la dificultad de enviarles suministros. "Dado que la situación se prolonga, sería deseable que la gente abandone de forma voluntaria para poder atender sus necesidades sociales", afirmó Yukio Edano, portavoz del Ejecutivo. Hasta ahora, las autoridades habían aconsejado a los vecinos de esta zona que permanecieran en el interior de los edificios.

Edano insistió en que no había necesidad de ampliar la zona de exclusión decretada tras el maremoto, que llega a 20 kilómetros y afectaba a 70.000 personas, aunque, en la práctica, la medida significa su ampliación.

Responsables del Ministerio de Ciencias afirmaron ayer que el nivel de radiación diaria en un área a 30 kilómetros al noroeste de la central excedía el límite anual. Estados Unidos y Reino Unido han pedido a sus nacionales que no se acerquen a menos de 80 kilómetros de la planta por los riesgos de radiactividad.

El anuncio de desalojo coincide con la sospecha de que el núcleo del reactor 3 se ha agrietado, lo que podría suponer la emisión de una cantidad de radiactividad mucho mayor que la que ha escapado hasta ahora. Este reactor es el más peligroso de los seis que tiene la planta, ya que es el único que utiliza plutonio en su mezcla de combustible, que es mucho más tóxico que el uranio empleado en las otras unidades.

La sospecha de que hay una grieta surgió después de que dos trabajadores del equipo de emergencia que lucha desde hace dos semanas para estabilizar y controlar la central fueran hospitalizados el jueves con quemaduras tras meterse en agua con niveles de radiactividad 10.000 veces superiores a los que tiene un reactor que funciona normalmente.

Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia Nuclear y de Seguridad Industrial, aseguró que el motivo de la alta radiación no estaba claro, y que podía deberse tanto a una rotura del reactor como a problemas en otros sistemas, como la red de tuberías o los conductos de ventilación. Tokyo Electric Power (Tepco), la empresa que opera la planta, dijo que era posible que el agua radiactiva procediera del núcleo del reactor.

El portavoz gubernamental reconoció que el accidente sufrido por los trabajadores revela que "las medidas de seguridad puede que no sean las adecuadas", y que quizá haya contribuido a incrementar la ansiedad entre la población sobre la gestión de la crisis.

El terremoto y el tsunami que devastaron la costa nororiental de Honshu -la principal isla del archipiélago- provocaron más de 10.000 muertos y 17.400 desaparecidos, según el último balance oficial, a lo que se suma la inquietud desencadenada por la posibilidad de una catástrofe como la de Chernóbil, en 1986; un escenario que parece poco probable a estas alturas, según los expertos, pero que no acaba de despejarse. La inquietud persiste. "Estoy preocupado. Los últimos acontecimientos no son buenos. Pensaba que la situación se iba a arreglar y está llevando más tiempo del previsto", afirma Shozo Katayama, de 37 años, productor teatral.

Katayama dice que no piensa irse de Tokio, a diferencia de lo que han hecho muchos japoneses y extranjeros huyendo del riesgo de una potencial nube radiactiva, y se muestra estoico. "Qué le vamos a hacer. Es lo que nos ha tocado vivir. No nos queda más remedio que luchar", asegura. Y ante la amenaza de que el agua del grifo de Tokio tenga niveles de radiactividad potencialmente dañinos, afirma: "En mi casa tengo tres botellas de agua de dos litros".

Tras la alerta por la alta radiactividad, aunque no dañina, el Gobierno de Tokio dijo el jueves pasado que los niveles habían vuelto a situarse por debajo del umbral de riesgo. Los expertos creen que la radiación fue transportada por el viento desde la central de Fukushima y que la lluvia la llevó a los ríos. La nuclear accidentada está a 240 kilómetros al norte de la capital. Más de 700 técnicos continúan trabajando en turnos para estabilizar los cuatro reactores en situación inestable.

Muchos supermercados de Tokio siguen sin agua mineral, después de que la gente acaparara botellas. Las fugas de radiactividad han afectado también a la leche y una docena de tipos de verduras en las prefecturas que rodean la planta atómica, lo que ha llevado a varios países, como EE UU, Australia, Singapur y Rusia, a prohibir la importación de alimentos procedentes de esa zona. La agencia japonesa Kyodo afirmó que ha sido identificado cesio con un nivel de radiación 1,8 veces superior al normal en verduras cultivadas en un centro de investigación en Tokio. China dijo que había detectado radiactividad superior a la normal en dos viajeros llegados desde Tokio.

Tepco aseguró que puede llevar al menos otro mes lograr un apagado frío de la central; es decir, que la temperatura en los reactores baje por debajo del punto de ebullición y los sistemas de refrigeración vuelvan a presión atmosférica.

EL PAIS.COM

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Escrito por Eduardo Aquevedo

25 marzo, 2011 a 21:30

Escrito en CRISIS, TECNOLOGIA, TERREMOTO

Obama y Brasil, o la irrelevancia del imperio

con un comentario

Raúl Zibechi, La Jornada.mx
La inercia, la resistencia natural de la materia a los cambios, se está apoderando del pensamiento crítico. La descomposición sistémica en curso hace más notorias las limitaciones de nuestros análisis, que ya no pueden dar cuenta del conjunto de cambios acelerados que transcurren ante nuestros ojos. La reciente visita de Barack Obama a Brasil es buena muestra de la inoperancia de análisis que hace pocos años lucían actualizados y rigurosos.

Lo más que puede decirse de la gira del presidente de Estados Unidos por la región es que no se pareció en nada a una gira del principal representante del imperio. Sonrisas, visita de lugares exóticos y frases que pretendían ser profundas pero sonaron huecas. Turismo político-familiar, y poco más. Lo sucedido en Brasil, donde sufrió el desprecio de Lula que no se presentó al almuerzo oficial, al que fueron varios ex presidentes, fue lo más notorio pero no lo peor. La constante tensión, desde antes del viaje incluso, entre miembros de ambos gobiernos, fue la tónica de una visita que no debió haber hecho como le dijeron en su propio país.

En Brasilia se encontraron dos países que recorren caminos opuestos. Brasil crece, gana aliados y se proyecta al mundo. Estados Unidos está en crisis, cada día más aislado y en retirada en los espacios decisivos del globo. Brasil tiene una estrategia nacional, regional y global, y está recorriendo el camino trazado. Estados Unidos no tiene más estrategia que retrasar su declive usando la fuerza, pero no consigue siquiera un plan para Libia. Brasil ocupa los espacios que deja libres la retirada imperial en Sudamérica, y le preocupa cómo lidiar con la creciente presencia china y española.

En la medida que la inercia del pensamiento se resiste a considerar que efectivamente el imperio está en retirada, lo que no quiere decir que ya no juegue ningún papel, se puede hacer una lista de lo que consiguieron Brasil y Estados Unidos, entre 2000 y 2010, en Sudamérica. Pongamos en cada columna y comparemos.

Brasil consiguió descarrilar el ALCA, la principal propuesta de la administración de George W. Bush para la región, con el apoyo de Argentina y Venezuela. Construyó la unidad regional, la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), acelerada luego del ataque militar del primero de marzo de 2008 al campamento de Raúl Reyes en territorio ecuatoriano. En paralelo, y para coordinar a las fuerzas armadas de los doce países de la Unasur, se creó el Consejo de Defensa Suramericano. Amplió el Mercosur. Siguió adelante con al construcción de la infraestructura de la región y su interconexión vial (IIRSA).

Además, frenó la subversión derechista, que podía desembocar en golpes de Estado, en Bolivia y Ecuador. Evitó la escalada de guerra entre Colombia y Ecuador-Venezuela. Construyó puentes con el gobierno de Juan Manuel Santos, sucesor de Álvaro Uribe, con el nombramiento de María Emma Mejía al frente de la secretaría general de Unasur (ex integrante del Polo Democrático Alternativo), a quien le seguirá el venezolano Alí Rodríguez. Este es un paso decisivo, que cierra un enfrentamiento que crispó la región y amenazó con desestabilizarla, como pretendía la Casa Blanca. Brasil consiguió desplazar a la OEA de los asuntos regionales.

Estados Unidos, por su parte, en estos 10 años reactivó la Cuarta Flota, estableció una serie de bases militares en Panamá y Colombia, que se suman a las que ya tenía, aunque perdió la base de Manta en Ecuador. Además consiguió firmar un TLC con Perú y tiene otro pendiente de aprobación con Colombia. Estados Unidos fue desplazada por China como principal aliado comercial y como inversionista más dinámico en la región.

¿Qué podía ofrecerle Obama a Brasil? Le interesaba el apoyo para convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, pero el tema quedó fuera de discusión, luego del conflicto por la posición de Brasil ante Irán. La justa demanda brasileña de que se levanten las trabas a la importación de etanol, carne bovina, jugo de naranja, acero y algodón, tampoco fue atendida.

Es que en 10 años las relaciones bilaterales han cambiado, y mucho. La balanza comercial bilateral favorece desde 2009 a EU, por un margen de 7 mil millones de dólares. Con la crisis de 2008, las exportaciones hacia Estados Unidos se estancaron pero Brasil las suplió con creces con el vertiginoso ascenso del mercado chino.

En 2010 Brasil recibió 50 mil millones de dólares de inversión extranjera directa, siendo la principal la china que se focalizó en petróleo, acero y minería. La petrolera china Sinopec se hizo con el 40 por ciento de la subsidiaria local de Repsol y con el 40 por ciento del campo petrolífero Peregrino, por 7 y 3 mil millones de dólares respectivamente. China ha puesto un pie en la camada pre-sal, las mayores reservas de petróleo descubiertas en el mundo desde 2000.

Sergio Gabrielli, presidente de Petrobras, se despachó con un par de frases que describen la situación. Si el gobierno estadunidense quiere dar valor estratégico a sus importaciones de petróleo de Brasil, tiene que crear condiciones para valorizar la alianza estratégica. Ese es el desafío que tiene Estados Unidos. Pero en este momento no tiene cómo valorizar esas relaciones estratégicas, dijo Gabrielli cuando Obama aún no había salido de Chile (Valor, 22 de marzo).

Brasil es la nueva potencia petrolífera que puede convertirse en el cuarto producto mundial y Petrobras está realizando las mayores inversiones del mundo: 224 mil millones de dólares hasta 2014, algo que ninguna empresa petrolera del mundo puede hacer. Estados Unidos no puede subirse a ese tren, cuando teme que Japón no pueda seguirle comprando bonos del Tesoro y China deje de hacerlo. En tres semanas Dilma Rousseff vuela a China, su principal socio comercial, financiero y estratégico, donde participará además en una reunión del BRIC (Brasil, Rusia, India, China). Un viaje en serio, con socios mucho más prometedores, con los que se relaciona de igual a igual.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

25 marzo, 2011 a 20:31

Escrito en BRASIL, EE.UU, OBAMA

El espectro de Chernobil: EE.UU y el lobby nuclear…

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John Saxe-Fernández, La Jornada.mx
"No existe razón tecnológica por la que no podamos usar la energía nuclear de manera segura y efectiva… Japón lo hace, Francia lo hace y no emite gases de efecto invernadero, así que sería tonto que nosotros no lo hagamos de manera mucho más efectiva". No sé si estas palabras de Barack Obama, de octubre de 2009, ya fueron sepultadas por los graves sucesos en reactores y depósitos con barras de combustible usado, de la central atómica Fukushima I, en el noreste de Japón: según los expertos es el mayor siniestro desde Chernobil y hasta hace poco, similar al de Three Mile Island, Pennsylvania –1979– que, como recordó el New York Times, paralizó la industria nuclear.

La emergencia atómica en Japón, país con fama de modelo en esa tecnología, confirma, por enésima vez, las advertencias de físicos, médicos y ecólogos: Barry Commoner, Helen Caldicott y Greenpeace, entre otros, de que la nuclear es una forma cara y muy riesgosa de calentar agua para generar electricidad. Es como usar una sierra eléctrica para rebanar mantequilla, con alta vulnerabilidad por la combinación, potencialmente catastrófica, de fallas de diseño, errores humanos y desastres naturales.

No es sólo el riesgo de estallido de reactores: científicos de la Universidad de Kioto exigen que se haga pública la información sobre la intensidad de los escapes de yodo 131, mientras Robert Álvarez, del Institute for Policy Studies, ex asesor de Bill Clinton, dice que un solo depósito con barras de combustible usado como los de la central de Fukushima –o del Cañón del Diablo y San Onofre, en California– contiene más cesio-137 que el total depositado en el hemisferio norte por todas las pruebas nucleares atmosféricas y que una explosión así podría lanzar a la atmósfera, quizá entre tres y nueve veces la cantidad de cesio-137 por el desastre en el reactor de Chernobil.

Andy Robinson informa que si cualquier depósito se queda sin agua, podría ser inminente una catastrófica fusión de los desechos nucleares, algo más temible que la fusión de un reactor ya que en el proceso nuclear de generación de energía lo que se coloca en los depósitos son materias muy radiactivas como el yodo 237 por lo que fue de extrema importancia que el Consejo de Investigación Nuclear de Estados Unidos advirtiera que los residuos del reactor 4 de Fuku-shima ¡se habían quedado sin agua! (www.lavanguardia.es).

¿Cómo explicar que, no obstante el riesgo global y de que, hasta hoy, no hay solución al problema de almacenar durante siglos sustancias tan tóxicas, la Casa Blanca reitere que la nuclear es parte del plan general de energía del presidente y promueva la instalación de esas centrales en países de gran riesgo sísmico como Chile o México? ¿Se trata de una inercia mortal por el peak oil; el peso político-electoral del cabildo nuclear; la coopción empresarial del ente regulador; el calentamiento global y el aumento al subsidio federal del sector, que de 8 mil millones de dólares (mmd) en 2009 pasa a 18.5 mmd y ahora a 54.5 mmd? ¿Ello en medio de un déficit fiscal de 1.5 billones (trillions) de dólares y de fuertes recortes a servicios de salud, educación y apoyo a la comunidad?; ¿o es porque según Russ Baker, desde 2003 altos ejecutivos y empleados de Exelon, principal operadora de centrales atómicas en Estados Unidos, hicieron donaciones a las campañas de Obama al senado y luego a la presidencia?

Baker dice que el vicepresidente ejecutivo y el director de Exelon recaudaron fondos para esas campañas; igual el presidente de Exelon, quien además maneja un instituto eje del cabildo nucleoeléctrico y que David Axelrod, principal estratego político de la Casa Blanca, fue asesor de esa firma.

Sea como fuere, la tragedia de Fukushima muestra que, como ironizó en 2000 Dixie Ray Lee, ex director de la Comisión de Energía Atómica –que aglutina las principales empresas de energía nuclear de Estados Unidos–, “la cuestión de los residuos es el no problem más grande de la historia”. (ibid)

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Escrito por Eduardo Aquevedo

24 marzo, 2011 a 6:20

Escrito en CRISIS, EE.UU, MANIPULACION

En el mundo árabe, una perspectiva real de libertad…

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The Independent
En los días finales del imperio otomano, diplomáticos de Washington –cónsules en Beirut, Jerusalén, El Cairo y otras ciudades–, organizaciones no gubernamentales de toda la región y miles de misioneros estadunidenses suplicaron al Departamento de Estado la creación de un Estado árabe moderno que se extendiera desde las costas de Marruecos hasta las fronteras de Mesopotamia y Persia. Creían que eso llevaría a gran parte del mundo musulmán a la órbita democrática de Europa y Occidente.

Desde luego, el acuerdo Sykes-Picot, que ya había dado forma en secreto a Medio Oriente, un agónico Woodrow Wilson y el repliegue de Estados Unidos hacia el aislacionismo echaron por tierra tan fantasiosas esperanzas. Además, ¿quién sabe si algunos árabes habrían preferido la civilización de Roma y, poco más de una década después, de Madrid y Berlín a las supuestamente decadentes democracias de otros lugares de Europa? Al final, la Segunda Guerra Mundial dañó a Túnez, Libia, Egipto y Líbano y dejó al resto comparativamente ileso. Pero éste es el momento de recordar los hubieras de la historia, porque hoy es posible vislumbrar un mundo futuro en el que pudiéramos viajar de Marruecos a la frontera Irán-Irak sin una visa en nuestro pasaporte. Que los árabes puedan llegar a eso con rapidez es, desde luego, otra cuestión.

Lo que no está en duda es la extraordinaria tempestad que atraviesa la región, la espectacular ruptura del mundo árabe que la mayoría de nosotros y la mayoría de los árabes hemos conocido a lo largo de nuestra vida. De las mohosas y corruptas dictaduras –el cáncer de Medio Oriente– está surgiendo un pueblo renacido. No sin derramamiento de sangre, y no sin mucha violencia tanto delante como detrás. Pero ahora por fin los árabes pueden esperar marchar hacia las cumbres resplandecientes. Todos los amigos árabes que tengo me han dicho exactamente lo mismo en las semanas pasadas: Nunca creí llegar a ver esto en mi vida.

Hemos observado cómo esos terremotos abrieron grietas y cómo las grietas se convirtieron en fisuras. De Túnez a Egipto, Libia y Yemen –cuya libertad está quizás a sólo 48 horas–, a Marruecos y Bahrein, y sí, tal vez incluso hasta Siria, los jóvenes valerosos han dicho al mundo que quieren libertad. Y de seguro obtendrán esa libertad en las próximas semanas y meses. Son palabras jubilosas, pero deben escribirse con la mayor precaución.

Pese a toda la confianza de David Cameron, no estoy tan seguro de que la operación en Libia vaya a tener un final feliz. De hecho, no estoy seguro de saber cómo va a terminar, aunque el vano y prepotente ataque de Estados Unidos al cuartel de Kadafi –casi idéntico al que escenificó en 1986 y que costó la vida a la hija adoptiva del coronel– demostró fuera de toda duda que la intención de Obama es liquidar al régimen. No tengo la certeza, tampoco, de que vaya a ser fácil crear una democracia en Bahrein, en especial cuando Arabia Saudita –el cáliz intocable, casi tan sagrado como Israel frente a las críticas– sigue enviando su soldadesca a cruzar el puente fronterizo.

He notado, desde luego, las prédicas de autores como Robert Skidelsky, quien cree que la fantasiosa liberación de Irak por Bush y Blair –cuyo resultado es que Teherán tiene el control efectivo del país– condujo a los levantamientos callejeros de hoy. “Pero la combinación de libertad y orden de las democracias occidentales… es producto de una larga historia que no se puede reproducir en breve plazo –ha dicho–. La mayoría de los pueblos no occidentales dependen de las virtudes personales del líder, no de los límites institucionales a su poder, para hacer tolerables sus vidas.” Entiendo el mensaje: no se puede confiar la democracia a los árabes: no están preparados para ella como lo estamos nosotros los occidentales y –ejem– los israelíes, claro. Es un poco como que Israel diga –como de hecho lo dice– que es la única democracia de Medio Oriente, y luego, para asegurarse de seguir siéndolo, ruegue a los estadunidenses dejar a Mubarak en el poder. Que fue exactamente lo que ocurrió en enero.

Israel es un caso que vale la pena examinar. Por lo regular capaces de considerable previsión, su gobierno, sus diplomáticos y sus partidarios extranjeros se han mostrado remisos y torpes en su respuesta a los sucesos que sacuden al mundo árabe. En vez de dar la bienvenida a un nuevo y democrático Egipto, hacen hoscas advertencias acerca de su volatilidad. Al parecer, para el gobierno de Israel la caída de dictadores a los que muchas veces ha comparado con Hitler es aún peor que su preservación. Podemos ver dónde radica el problema: un Mubarak siempre obedecerá las órdenes de Israel (vía Washington); un nuevo presidente no estará bajo esa presión. A los electores egipcios no les gusta el sitio de Gaza y están indignados por el despojo de tierra árabe para colonias israelíes en Cisjordania. Por cuantiosos que sean los sobornos de Washington, ningún presidente egipcio electo va a poder tolerar durante mucho tiempo ese estado de cosas.

Hablando de sobornos, el más cuantioso de todos fue entregado la semana pasada –en pagarés, claro está– por el monarca saudita, quien está desembolsando 150 mil millones de dólares por todo su reino feliz con la esperanza de evadir la ira del pueblo. Quién sabe, puede que le funcione por un tiempo. Pero, como siempre he dicho, observen a Arabia Saudita. Y no le quiten los ojos de encima.

En cambio, la epopeya que podemos darnos el lujo de olvidar es la guerra al terror. Apenas si ha salido algún gruñido de la tienda de Osama durante meses. ¿No resulta extraño? Lo único que he oído de Al Qaeda con respecto a Egipto fue un llamado a deponer a Mubarak… una semana después de que había sido derrocado por el poder popular. La carta más reciente del hombre de la caverna instaba a los pueblos heroicos del mundo árabe a recordar que sus revoluciones tienen raíces islámicas, lo cual debe de haberles caído de sorpresa a los habitantes de Egipto, Túnez, Libia, Yemen, Barhein y demás, porque todos ellos exigían democracia y libertad. Y allí está, en cierto modo, la respuesta a Skidelsky. ¿Acaso cree que todos ellos mienten? Y de ser así, ¿por qué?

Como dije, queda mucha sangre por correr. Y muchas manos entrometidas que querrán convertir las nuevas democracias en proyectos de dictaduras. Pero por una vez –sólo una vez–, los árabes pueden mirar las cumbres resplandecientes.

© The Independent

REBELION.ORG

Traducción para La Jornada: Jorge Anaya

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Escrito por Eduardo Aquevedo

24 marzo, 2011 a 5:15

La historia de Japón cambió en Fukushima…

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Alejandro Nadal, La Jornada.mx
Fukushima es peor que Hiroshima y Nagasaki –dijo una sobreviviente del terremoto y del tsunami.

–¿Por qué piensa eso? –le preguntaron.

–Porque Hiroshima y Nagasaki son el pasado, pero Fukushima es el futuro.

El 10 de diciembre del año pasado, la delegación japonesa en la cumbre sobre cambio climático en Cancún anunció que Japón no renovaría sus metas cuantitativas para reducir emisiones de gases de efecto invernadero más allá de la expiración de 2012. En otras palabras, Japón no aceptaría una extensión del Protocolo de Kioto.

La conferencia de Cancún constituía un momento clave para decidir sobre el futuro del protocolo de Kioto que expira en 2012. La delegación japonesa remató diciendo que ahora lo importante era el (mal) llamado acuerdo de Copenhague, en el que los compromisos vinculantes son inexistentes. Esta toma de posición del gobierno del Partido Democrático de Japón le hace el juego al complejo de industrias intensivas en energía (siderúrgica, aluminio, vidrio) que son clave en la política de ese país. Las empresas en estas ramas de la industria quieren ganar tiempo para amortizar las inversiones que ya han realizado con tecnologías intensivas en energía.

Por su parte, la industria nuclear nipona soñaba con más subsidios que pudieran alimentar sus planes de expansión y con poder arrinconar una parte del importante mercado nuclear que se desarrolla en Asia, sobre todo en China. Claramente, el desastre en Fukushima ha hecho pedazos estos sueños de expansión.

Quizás lo único que queda claro en este enredo entre la política energética y ambiental de Japón es que si ese país va a avanzar hacia una combinación energética menos agresiva con el medio ambiente, se va a tener que terminar el compadrazgo existente entre el gobierno y las agencias regulatorias, por un lado, y el lobby nuclear y el de las industrias intensivas en energía, por el otro. En Japón, la alianza de la casta política con el shogunato de los grandes grupos corporativos ha dejado ya una larga estela de engaños que nadie puede olvidar. Fukushima es el escenario del último episodio.

Ni el gobierno japonés, ni el operador de la planta (Tokyo Electric Power Company, TEPCO), ni la agencia internacional de energía atómica (AIEA), han podido ofrecer una versión consistente sobre lo ocurrido en Fukushima. La información sobre los seis reactores de Fukushima proporcionada por TEPCO y el Foro Industrial Atómico (JAIF, organización que promueve los intereses de la industria nuclear en Japón) contiene muchas contradicciones y genera más preguntas de las que contesta.

La primera tiene que ver con la versión que corrió inicialmente en la prensa internacional: el terremoto provocó el cierre automático de los reactores en Fukushima, pero el tsunami destruyó o incapacitó los sistemas de enfriamiento de los reactores y eso provocó el sobrecalentamiento y explosiones de hidrógeno.

Pero hay algo que no checa en esta versión. Las fotografías, videos e imágenes de satélites (por ejemplo en la página www.isis-online.org) no contienen la evidencia de los destrozos que provocó el tsunami en la costa al norte de Fukushima. Ni los árboles en los estacionamientos, ni los patios de la planta tienen la huella del tsunami. Los escombros que aparecen se deben a las violentas explosiones de hidrógeno que destruyeron los edificios de los reactores 1 y 3.

Una buena parte de la propaganda del lobby nuclear descansa sobre esta versión de los hechos. Pero la evidencia revela que si hubo un tsunami en Fukushima, tuvo que ser mucho más débil que en Minamisoma o Sendai (distantes unos setenta kilómetros al norte de la planta). Por lo tanto, se abren dos hipótesis inquietantes. Primero, es posible que un tsunami de menor fuerza efectivamente inundó los sistemas de enfriamiento y los depósitos de combustible de los motores diesel (respaldo del sistema principal). Pero eso significa que las plantas eran mucho más frágiles de lo que nos quiere hacer creer el lobby nuclear. En este caso, TEPCO quedaría (otra vez) mal parada por su negligencia. Nada nuevo para TEPCO.

La segunda hipótesis es que el colapso en los sistemas de refrigeración fue provocado por el terremoto. En ambos casos, queda expuesta la falacia del lobby nuclear. Las plantas no son robustas y no funcionaron como se supone que deben hacerlo en caso de un terremoto. Adiós a la otra historieta del lobby nuclear.

Las relaciones de Japón con el mundo de la energía nuclear pueden parecer sorprendentes. Algunos se preguntarán: ¿cómo es que Japón, el único país que ha sido bombardeado con armas nucleares, recurrió a las centrales nucleares como fuente de energía? La respuesta está en la ocupación militar estadounidense (que concluyó oficialmente en 1952) y en sus esfuerzos por mantener el viejo orden conservador nipón con un disfraz de democracia parlamentaria. El tejido de engaños, corrupción y mentiras que envuelve las relaciones de los grandes conglomerados y el gobierno es el resultado de esa extraña mezcla.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

23 marzo, 2011 a 13:40

Escrito en CHILE, CRISIS, TERREMOTO

Libia y los cuatro factores del conflicto…

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Redacción, BBC Mundo

Mientras Muamar Gadafi, en un mensaje desafiante, asegura a sus seguidores que van a salir "victoriosos" de la actual crisis en Libia, Estados Unidos sugiere que el coronel podría estar explorando opciones para exiliarse.

En ese contexto, en apariencia discrepante, hay cuatro factores clave que podrían decidir el equilibrio de fuerzas y que BBC Mundo explora a continuación.

Las tropas leales a Gadafi

El corresponsal de la BBC para temas de Defensa Nick Childs asegura que "la intervención internacional sin duda ha tenido un impacto sobre el terreno en Libia".

Aunque "Estados Unidos y los aliados insisten en que no están actuando como fuerza aérea de los rebeldes, sus acciones han repercutido en, por ejemplo, evitar la caída de Bengasi" en manos de las tropas leales a Gadafi.

El coronel libio "aún parece contar con más unidades de élite, como la denominada 32ª Brigada", y en las últimas horas se ha informado de continuos ataques por las fuerzas leales a Trípoli en Misrata, en el oeste, y Ajdabiya en el este.

Saadoun, un residente de Misrata, le dijo a la BBC que se observa un patrón diario en los ataques de las fuerzas gubernamentales. "El día comienza con intensos bombardeos y fuego de artillería", dice.

"Los tanques a continuación allanan el camino para que francotiradores suban a los edificios altos en el centro de la ciudad y proporcionen una buena cobertura a la artillería y los tanques", informa Childs.

Los rebeldes

Nick Childs dice que los ataques aéreos han reducido algunas de las ventajas militares del gobierno y han sido claramente un impulso psicológico para los rebeldes.

"Sin embargo, las fuerzas rebeldes en el este siguen estando mal organizadas", asegura.

"Hubo muchas deserciones militares a favor de los rebeldes desde el principio, pero se trataba principalmente de individuos en lugar de unidades formadas", manifiesta.

Mientras, Ben Brown, periodista de la BBC en Bengasi, la segunda ciudad libia, explica que no hay escasez de voluntarios o entusiasmo rebelde en el intento de avanzar hacia Ajdabiya, ciudad que controla los sistema de irrigación que surten de agua al principal bastión opositor.

Pero "los rebeldes -asegura Brown- han avanzado muy lentamente, están mal equipados y carecen de una estructura de mando".

De ahí que "su objetivo de llegar a Trípoli parezca un sueño lejano".

La coalición internacional

Por cuarta noche consecutiva se escucharon explosiones y fuego antiaéreo en la capital libia, aunque la alianza internacional no ha dado detalles de las operaciones.

Alan Little, corresponsal de la BBC en Trípoli, dice que pese a estas operaciones, en el frente diplomático los aliados no parecen estar cerca de una decisión sobre quién debe asumir el mando militar en general.

Acción aérea sobre Libia

Rusia y China han llamado a un cese el fuego inmediato.

Sin embargo, según el editor de la BBC para América del Norte, Mark Mardell, el presidente de EE.UU., Barack Obama, ha manifestado no tener absolutamente ninguna duda de que habrá un acuerdo sobre el tema.

Mardell cita a funcionarios de la Casa Blanca quienes aseguran que Obama, en conversación telefónica con el primer ministro del Reino Unido, David Cameron y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, coincidió con sus interlocutores en que la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) debería jugar un papel clave.

Washington, asegura Mardell, ha hecho todo lo posible por tener un papel menos visible y la OTAN parece la "opción natural" para que asuma la dirección de las operaciones, algo que reclaman países como Reino Unido, Noruega o Italia.

No obstante, Francia tiene dudas sobre si la alianza debe estar al frente de la estructura de mando y ha expresado preferencias por un comando franco-británico.

El único miembro de la OTAN cuya población es mayoritariamente musulmana, Turquía, ha rechazado que el bloque encabece las acciones en Libia, aunque -dice Mardell- en una llamada de la Casa Blanca al primer ministro turco, Eecep Tayyip Erdogan, este estuvo de acuerdo en que un comando único de la alianza debe ser parte de un amplio esfuerzo internacional.

Este cambio de Ankara, de total oposición a una aceptación con matices, ha sido interpretado como un avance entre los aliados en su intento de superar las diferencias.

La comunidad internacional

Y mientras los aliados tratan de llegar a un acuerdo, se incrementan las presiones de la comunidad internacional a favor de una mayor claridad sobre la misión encomendada por Naciones Unidas, con llamados de Rusia y China a un cese el fuego inmediato en Libia.

Avión aliado

Los aliados debaten sobre quién debe asumir el mando militar en general.

Desde Moscú, el periodista de la BBC Daniel Sandford dice que el presidente ruso, Dimitri Medvedev, expresó además su preocupación por cómo se está desarrollando la operación en Libia y por "las posibles bajas entre civiles debido al uso indiscriminado de la fuerza aérea".

Pekín, entretanto, advirtió sobre la posibilidad de que los ataques aéreos creen lo que llamó "un desastre humanitario".

La Liga Árabe, por su parte, ha reafirmado su apoyo a la zona de exclusión aérea, pese a vacilaciones de los últimos días que, como señalan observadores, han amenazado con minar la estrategia occidental basada en un fuerte apoyo árabe en sus operaciones en Libia.

Amr Moussa, el presidente de ese grupo regional, ha expresado preocupación de que las acciones aéreas causen bajas civiles en lugar de ayudar a proteger a la población como se supone que lo hagan.

Mientras, el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (Pérsico), Abdul Rahman bin Hamad, trató de despejar temores al asegurar que la intervención militar no es una invasión sino una manera de proteger a la población civil.

Lo cierto es que hasta el momento Qatar es el único miembro de la Liga Árabe que ha ofrecido apoyo concreto a la coalición al poner a disposición cuatro aviones jets.

Arabia Saudita, que cuenta con una fuerza aérea bien equipada, no ha decidido si tomará parte en las acciones militares.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

23 marzo, 2011 a 13:30

La guerra contra Libia: hedor a petróleo…

con 2 comentarios

 Por Modesto Emilio Guerrero *

La decisión del Consejo de Seguridad de la ONU tiene por lo menos tres objetivos distintos íntimamente relacionados por la misma necesidad.

El más inmediato es impedir la derrota del Consejo Nacional opositor a Khadafi asentado en la ciudad de Benghazi. Este objetivo le sirve para el segundo, el de blindar la invasión de Arabia Saudita a Bahrein. Converge con la represión impuesta en ese emirato, en Túnez y en Yemen para desarticular la dinámica regional de las rebeliones árabes. El tercer objetivo es el control del Estado libio para asegurar sus yacimientos. Una gigantesca reserva de 46 mil millones de barriles de crudo liviano.

El petróleo libio –y su Estado, sin el cual no hay petróleo– debe ser visto como una necesidad de la geopolítica imperial del presente. No hay imperios sin materias primas. EE.UU., Japón, Canadá, Alemania, Francia, Italia, España, también China concentran esa necesidad. No por casualidad las multinacionales dominantes en la Libia de Khadafi quieren continuar después de él.

Hay una exacta continuidad de la era civilizatoria construida con los derivados de este crudo y la era abierta en este siglo. Pocas cosas que se muevan en este mundo desde comienzos del siglo XX pueden prescindir del petróleo como insumo básico. Lo que ha podido ser un avance para la humanidad terminó convertido en “excremento del diablo” en manos del capital. Esta definición pertenece a Juan Pablo Pérez Alfonzo, el ministro venezolano que ideó la OPEP en 1960. Cuando le preguntaron en una entrevista por qué una frase tan macabra para un recurso tan “útil”, le recordó al periodista que “en nombre del ‘oro negro’ creció la estadística de las guerras, que antes se hacían por otras cosas”. Tenía razón. (El Desastre, J. P. Pérez Alfonzo y Domingo Alberto Rangel, Ediciones Vadell, 84, Caracas, 1976.)

Estaríamos en presencia de la guerra número 37 por el control del petróleo en forma directa, desde la de 1914. Esta sería la primera según autores especializados, porque terminó en el pacto secreto entre Francia e Inglaterra en 1916 para repartirse Siria y el Medio Oriente bajo los mandatos de Mesopotamia y Palestina. (“Historia del Petróleo”, Daniel Yergin, 1992, y “Las guerras del petróleo”, Geoeconomía, revista del Instituto Choiseul para la Política Internacional y la Geoeconomía Nº 38, París, 2006.)

Siguiendo los datos de las mismas fuentes se contabilizan doce pactos de ocupación territorial entre potencias sin acudir a conflictos armados y alrededor de 75 golpes de Estado en Asia, Africa incluido el Magreb, el Golfo Pérsico, Europa del Este y América latina. Una cantidad indeterminada de guerras civiles han sido promovidas por las compañías petroleras. Yerguin sostiene que fueron 27 en el siglo XX, pero es difícil deslindarlas de las otras guerras y a veces comenzaron por golpes de Estado como las de Sudán, Nigeria e Indonesia.

Nuestro continente registró tres guerras directas por petróleo, dos en la región chaqueña, una entre Perú y Ecuador, además del conflicto por yacimientos en Guatemala durante la década de los ’80, y la Guerra de Malvinas que también desprendió algunas purulencias bituminosas. Uno de los tres ejes geoestratégicos del Plan Colombia, del Plan Puebla Panamá y del Objetivo Amazónico es el petróleo de la Orinoquia, de la Amazonía y de la franja norte de América Central.

Otro propósito clave en Libia es la OPEP. Las potencias necesitan el control del mercado petrolero mundial y el resguardo de reservas a largo plazo. El problema es que en el medio están los Estados y en algunos de ellos hay regímenes independientes, incluso antiimperialistas. La OPEP perdió a Irak-Kuwait, luego a Libia desde antes de ahora, quieren sacarles a Irán o a Venezuela y así paulatinamente hasta liquidar el sindicato.

Hay algo más que los tiene con el sueño alterado. Las “7 Hermanas” de empresas petroleras actuales se basan en siete Estados-nación de los cuales sólo dos, Malasia y Arabia Saudita, responden en forma directa a EE.UU. y la OTAN. Las otras cinco pertenecen a Estados independientes: China, Rusia, Irán, Venezuela, Brasil.

El valor de la propuesta del ALBA iba en el camino opuesto. Que una comisión internacional de países similares a Libia mediaran en la guerra para frenar la intervención de la OTAN y EE.UU. Se agotó en el camino por fuerza propia. La Unidad Africana no tiene base moral para actuar, porque se compone de regímenes represivos y la Liga Arabe jugó en el bando contrario. Libia fue quedando sola, con un déspota en Trípoli y una oposición proyanqui en Benghazi.

El hedor de una guerra preñada de petróleo.

*www.modestoguerrero.com

Pagina/12

La Liga Arabe y la Union Africana denuncian los bombardeos y convocan a la UE y la ONU

Contra Injerencia

La Unión Africana convocó hoy a una reunión para el 25 de marzo en Addis Adeba, con la Liga Arabe, la Organización de la Conferencia Islámica, la Unión Europea y las Naciones Unidas, para analizar la crisis libia y el inicio de acciones bélicas contra posiciones leales a Muammar Kadafi. El Comité de la Unión Africana integrado por Mauritania, Mali, Congo, Sudáfrica y Uganda, apeló a la “prudencia” de la comunidad internacional y reclamó “una acción africana urgente” para resolver la crisis libia.

La convocatoria del 25 de marzo en la capital etíope es para crear “un mecanismo de consultas permanentes y de acciones concretas” para resolver la situación en ese país.

En un comunicado, el Comité de la Unión Africana, reclamó la protección de los ciudadanos extranjeros comprendidos los trabajadores migrantes africanos que viven en Libia”. Desde El Cairo, Amr Mussa, secretario general de la Liga Arabe, a su vez reiteró sus críticas a la alianza internacional contra Kadafi porque sus ataques exceden la zona de protección aérea para los civiles rebeldes.

Mussa subrayó hoy que las misiones aéreas de ataque contra tropas leales a Kadafi “no han recibido la autorización de la comunidad internacional”.

Mussa pidió “el stop inmediato a todas las hostilidades” bélicas de ambas partes, en nombre de la Liga Arabe, dos de cuyos miembros, Emiratos Arabes y Catar, participan de las operaciones contra Gadafi.

http://contrainjerencia.com/index.php/?p=13032

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Escrito por Eduardo Aquevedo

21 marzo, 2011 a 8:40

Iglesia Católica chilena: graves acusaciones contra alta jerarquía por abusos sexuales, incluido ex cardenal Errázuriz…

con 3 comentarios

James Hamilton, querellante del caso Karadima

“Hay una gran cantidad de obispos y sacerdotes homosexuales, hipócritas y abusadores en la iglesia”

En entrevista con el programa “Tolerancia Cero” de Chilevisión, el médico denunciante del ex párroco de El Bosque, acusó haber recibido presiones por parte de uno de los miembros de la poderosa familia Matte. De igual forma, tuvo duros epítetos en contra del ex cardenal de Santiago Francisco Javier Errázuriz a quien tildó de “criminal”. Finalmente, recalcó: “No se olviden de Tomislav Koljatic, Juan Barros, Horacio Valenzuela y Andrés Arteaga, todos obispos que estuvieron presentes y veían las mismas cosas".

James Hamilton, uno de los querellantes del caso Karadima, aprovechó anoche la tribuna del programa Tolerancia Cero” de Chilevisión para referirse a los abusos sexuales que ocurren al interior de la Iglesia Católica y a la gran cantidad de obispos y sacerdotes homosexuales que los siguen cometiendo.

Hay una gran cantidad de obispos y sacerdotes homosexuales, hipócritas y abusadores en la iglesia. No digo que todos, pero hay un gran porcentaje”, señaló el médico quien declaró que “hay personas en este momento, que han tenido una alta jerarquía en la iglesia, que están acusados, que están tapados y hemos visto ejemplos, como monseñor (Francisco José) Cox, etcétera”.

Nosotros sabemos de otros sacerdotes muy encumbrados y quizás de algunos obispos”, agregó.

Asimismo, Hamilton tuvo duros epítetos en contra del ex cardenal de Santiago Francisco Javier Errázuriz a quien tildó de “criminal”.

Si hay alguien que me gustaría que pagara es Errázuriz (…) Desde el 2004 tuvo denuncias y las mandó a estudiar con el rigor que hacen ellos. Fue una humillación de tener que estar contándole a un promotor de Justicia, a un vicario eclesiástico, un notario eclesiástico; repetir los cuentos, contar todas la brutalidades con el dolor espantoso”, dijo.

Monseñor Errázuriz es un criminal. No sólo no nos escuchó, sino que no frenó lo que pasaba (…) tiene muchos abusos en su conciencia“, hizo hincapié el denunciante al referirse a la política seguida por las autoridades eclesiales.

Asimismo, criticó el accionar del párroco de El Bosque, Juan Esteban Morales, una vez conocidos los hechos y del obispo auxiliar de Santiago, Andrés Arteaga, quien fue duramente cuestionado por respaldar públicamente a Karadima

En cuanto a este último, dijo: “Cualquier cosa que decía Karadima, Arteaga tenía un servilismo total, pero como era un tipo muy inteligente y adquiría espacios gracias a su inteligencia y logros intelectuales, todos le tenían un respeto”.

¿Está metido en temas de abusos?, preguntó uno de los panelistas. A lo que Hamilton contestó: “Que yo sepa…No te puedo decir, no tengo idea. Es como decirme está metido tal persona, no lo sé. Lo que sí te puedo decir es que el abuso psicológico que él hizo fue una brutalidad”.

En esa línea, recordó que la primera denuncia de abusos fue entregada al actual obispo Juan Barros (secretario de monseñor (Juan Francisco) Fresno) y él pidió, detalla, que el documento se rompiera. “Nadie se preocupa de investigar nada”, indicó.

Respecto al accionar de la justicia, Hamilton reflexionó: “En pocas partes del mundo un fallo del Vaticano ha sido antes que el de la justicia“.

“Tengo mucha rabia de haber sido ingenuo y de haber creído y confiado en la Iglesia, en mis pastores. Porque Karadima es una persona enferma, cometió todo el daño y tiene un grado de conciencia de ello digamos no un 100%. Pero nuestros pastores, tienen una conciencia del 100% también de lo que pasa, saben lo que pasa. No lo frenan, no escuchan y nos tratan a patadas, eso me da rabia”, concluyó.

Presión de los Matte

De igual modo, narró como uno de los miembros de la poderosa familia Matte –a quien no identificó- se reunió con su anterior jefe, el director de la Clínica Santa María, Juan Pablo Allamand, a hacerle saber sobre una denuncia de acoso sexual en la Clínica Alemana.

Tuve amenazas, fueron a contarle a mi anterior jefe (director de la Clínica Santa María), Juan Pablo Allamand, una persona muy conocida del grupo de los Matte, un miembro de esa familia, a decirle que a mi me habían echado de la Clínica Alemana por un sumario de acoso sexual”, señaló.

Finalmente remarcó: “No se olviden de Tomislav Koljatic, Juan Barros, Horacio Valenzuela y Andrés Arteaga, todos obispos que estuvieron presentes y veían las mismas cosas”.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

21 marzo, 2011 a 8:12

Escrito en CHILE, IGLESIA CATOLICA, SEXO

Movilizaciones en Palestina: la dificil pero necesaria unidad…

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Ola de cambio en el mundo árabe

Decenas de miles de palestinos reclaman unidad a Hamás y Fatah

Los jóvenes rechazan el intento de los partidos de adueñarse de las manifestaciones

ANA CARBAJOSA / ENRIC GONZÁLEZ - Ramala - 16/03/2011

Decenas de miles de palestinos se manifestaron ayer en Cisjordania y Gaza para reclamar el fin de la división entre Hamás y Fatah, los dos partidos ferozmente enfrentados desde la guerra interna de 2007. Las protestas fueron numerosas, pero resultaron paradójicamente dominadas por los propios partidos a los que se reclamaba unidad. Los convocantes, grupos de jóvenes y estudiantes movilizados a través de redes sociales en Internet e inspirados por las revoluciones de Egipto y Túnez, se declararon frustrados por la "manipulación partidista".

En Gaza, las fuerzas de seguridad disolvieron por la fuerza a última hora de la tarde a los miles de manifestantes que habían montado tiendas de campaña para quedarse a dormir en una céntrica plaza, según relataron varios testigos. "Me han partido una pierna. Cientos de policías salieron de todos lados armados con porras y comenzaron a golpear a la gente y a quemar las tiendas de campaña. Pero esto no ha terminado. Mañana [por hoy] volveremos a protestar", explica por teléfono Abu Yazan, uno de los organizadores de la protesta que anoche permanecía escondido para evitar que lo detuvieran.

Al mediodía, decenas de miles de manifestantes habían salido a la calle en la franja de Gaza convocados por varias páginas de Facebook que llamaban a la unidad palestina. Hamás, que hasta ahora había prohibido protestas similares, decidió sumarse a la manifestación ante el éxito que había cosechado la iniciativa en Internet. Los partidarios del movimiento islamista se presentaron en la plaza del Soldado Desconocido en el centro de Gaza, dispuestos a secuestrar la protesta, según relatan algunos de los participantes. Los convocantes les exigieron que guardaran las banderas verdes islamistas, ya que la consigna era portar únicamente símbolos palestinos y no de partidos.

La protesta acabó dividida en dos después de que miles de los jóvenes que se declaran independientes decidieran trasladarse a otro punto de la ciudad, y se produjeron enfrentamientos a pedradas. "Esto es increíble. Estamos aquí miles de hombres y mujeres dispuestos a acampar aquí y a no movernos hasta que no logremos nuestro objetivo: poner fin a la división política palestina", explicó media hora antes de la carga policial Ayman Mghamis, un joven artista de la franja.

En Ramala, la capital administrativa de la Autoridad Palestina, miembros de Fatah ocuparon desde primera hora la céntrica plaza de Al Manara. "Yo no entiendo qué hacen aquí los partidos políticos", se quejaba Abeer Zaghari, una joven universitaria que portaba una pancarta en la que se leía: "No a los partidos. No a la religión. Todos somos palestinos". En Al Manara también estaban 10 jóvenes que no militaban en ningún partido y que llevaban tres días en huelga de hambre para protestar contra una división que hacía estéril todo esfuerzo palestino por luchar contra la ocupación. Uno de ellos, Aref Fogha, de 16 años, con la pierna dañada por un disparo israelí, se declaró frustrado. "La jornada de hoy no me parece un éxito, la manifestación vuelve a ser fraccional, de Fatah aquí y de Hamás en Gaza". "Pienso permanecer en huelga de hambre hasta que tengamos un Gobierno de unidad", añadió.

Hamás reprime con dureza las protestas de los jóvenes palestinos en Gaza

ENRIC GONZÁLEZ - Gaza - 18/03/2011

La aparente pasividad de los palestinos, mientras gran parte del mundo árabe se agitaba, causaba una cierta perplejidad. Ya no hay misterio: la juventud palestina ha empezado a exigir cambios. El primero, la reconciliación entre Fatah y Hamás, los dos grandes partidos enemigos. Las manifestaciones en Gaza topan con la brutalidad de la policía de Hamás, que emplea todos los medios represivos a su alcance.

Las revueltas palestinas contienen algo novedoso: por primera vez, el rechazo a Israel, que ocupa (en Cisjordania) o sitia (en Gaza), pasa a un segundo plano. Lo que ahora hace hervir la sangre de los jóvenes es la opresión interna. Desde la guerra civil de 2007, tras la que Fatah ocupó el poder en Cisjordania y Hamás hizo lo mismo en Gaza, ambos partidos se han dedicado a perseguir al rival. Esa posguerra civil agrava la separación física entre Cisjordania y Gaza, beneficia a Israel y acentúa las tendencias represivas de los dos Gobiernos palestinos.

La Autoridad Palestina sofocó con dureza las protestas iniciales, semanas atrás. Luego decidió cambiar de táctica e intentó cabalgar sobre la ola: el martes pasado, miles de militantes de Fatah agregaron el lema "contra la ocupación" a una manifestación juvenil que se había organizado en Facebook bajo el lema "contra la división". A un nivel institucional, el presidente Mahmud Abbas se declaró dispuesto a viajar a Gaza, que no pisa desde 2007, para "sellar la reconciliación" con Hamás.

En Gaza, donde el Gobierno de Hamás se declara formalmente dispuesto a recibir la visita del presidente Abbas, la tolerancia ante las protestas es nula. El martes por la noche, policías y matones de Hamás desalojaron con gran violencia la plaza Katiba, donde al menos 10.000 personas exigían de forma pacífica la unidad de los palestinos. El miércoles por la mañana la policía y los matones entraron en las Universidades de Al Azhar y Al-Quds y apalearon a los estudiantes que querían volver a la contigua plaza Katiba. Ayer se cerró la Universidad de Al Azhar por orden gubernativa y la violencia policial se desplazó a las cercanías de la sede de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados, donde se manifestaban centenares de jóvenes. "Son protestas malintencionadas, detrás de ellas está Fatah", declaró Ayman Al Batniji, portavoz de la policía de Gaza.

En efecto, en la Universidad de Al Azhar predomina el laicismo de Fatah. Pero la Universidad de Al-Quds es islamista y dominada por Hamás, y allí también ha prendido la revuelta. También es cierto que fue Fatah quien lanzó la consigna de que en las manifestaciones solo se alzara la bandera palestina y solo se gritara contra la división. El resultado, en cualquier caso, es que Hamás impide que los jóvenes lleven la bandera de su país y reclamen unidad, agudizando el descontento estudiantil.

"Cuando estábamos ocupados por el Ejército israelí hubo Intifada; cuando gobernó Fatah y sufrimos la corrupción y los tiroteos entre bandas, hubo una guerra civil; ahora que nos gobierna Hamás y tenemos integrismo islámico y opresión, algo habrá que hacer también", comenta Ayman, uno de los jovencísimos organizadores de las protestas.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

20 marzo, 2011 a 13:00

Obama en Brasil: desilusión, malos modales, agenda previsible…

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DESILUSION EN BRASIL POR LA VISITA DE BARACK OBAMA

Malos modales, agenda previsible

La seguridad fue asfixiante, grosera, casi violenta. Lula ni se presentó al almuerzo con el norteamericano. La agenda comercial fue amplia pero previsible, apenas se mencionó al pasar la ambición brasileña de un asiento en la ONU y, para peor, Obama ordenó bombardear Libia desde la oficina de Dilma Rousseff.

 Por Eric Nepomuceno, PÁGINA/12

Desde Río de Janeiro

Faltaban once minutos para las nueve de la noche de ayer cuando los cielos límpidos y la luna muy llena que iluminaba tres de los barrios más exclusivos de Río –Jardín Botánico, Gavea y Leblon– fueron sacudidos por el fuerte estrépito de una insólita flotilla de helicópteros, todos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Los moradores supieron entonces que el gran visitante había llegado. Uno de los helicópteros, el mayor de la flotilla, traía a la primera familia norteamericana, es decir, Barack Obama, Michelle y sus dos hijas. Los demás servían de escolta.

Con dos horas de retraso, el mandatario norteamericano inició la segunda etapa de su viaje oficial a Brasil. Aparentemente, la más esperada por él: al fin y al cabo, Obama se quedará en Río casi el triple del tiempo que pasó en Brasilia, la capital. Su helicóptero aterrizó en la cancha del Flamengo, el más popular equipo brasileño de fútbol. No es que Obama haya deseado hacer un homenaje especial a la hinchada: es que su aparato es demasiado grande para los helipuertos de las vecindades.

De ahí al hotel que lo hospeda en Copacabana, a poco más de tres kilómetros de distancia, al que la primera familia se trasladó en una formidable comitiva de quince vehículos blindados protegidos por cien motociclistas de la policía y un número no determinado de coches con policías y agentes de seguridad. Teóricamente, todo bajo coordinación del ejército brasileño. En la práctica, todo determinado y ejecutado bajo las rígidas orientaciones del equipo de seguridad de la Casa Blanca.

Además de las dimensiones del aparato de seguridad, impresionó a todos en Brasil la prepotente truculencia con que se portan los agentes norteamericanos y la falta de diplomacia de los diplomáticos que integran el protocolo de la visita. Sergio Cabral, el muy parlanchín gobernador de Río, y Eduardo Paes, el alcalde de la ciudad, fueron sumariamente informados de que no podrán acompañar a Obama en su visita de la mañana de hoy al Cristo Redentor, la imagen pública más conocida de la ciudad en todo el mundo. Además, en la visita que enseguida el presidente más poderoso del planeta hará a la inmensa favela Ciudad de Dios, los dos –gobernador y alcalde– deberán mantenerse confinados en la sede de la asociación de moradores donde Obama, luego de recorrer algunas calles de la barriada miserable, dirigirá algunas palabras a una platea previamente seleccionada con lupa por los servicios norteamericanos. Habrá, eso sí, un almuerzo con Cabral y Paes, que, al fin y al cabo, son los anfitriones formales de la primera familia norteamericana. Pero tampoco pudieron invitar a los que pretendían, sin la previa aprobación del protocolo y del servicio de seguridad de la Casa Blanca. Por la tarde está previsto un discurso en el Teatro Municipal. Mañana a la mañana, la flotilla y su comitiva zarpan rumbo a Chile.

En Brasilia, otra muestra de grosería fue reservada a los ministros de Estado en el almuerzo que uno de ellos, el de Relaciones Exteriores, ofreció ayer al visitante. Los miembros del gobierno de Dilma Rousseff que fueron invitados por la presidente tuvieron que someterse a un humillante cacheo antes de entrar al salón donde 25 mesas esperaban a los 150 invitados, cuyos nombres igualmente fueron aprobados previamente por el protocolo de la Casa Blanca. Como respuesta, varios de ellos se negaron a saludar a Barack Obama y a su esposa Michelle. Y al menos uno, luego de saludar a Dilma Rousseff, prefirió volver a casa sin el insípido almuerzo ofrecido al norteamericano. Quien, a propósito, dispuso de un menú especial: vegetariano, Obama trajo con él un cocinero del equipo de la Casa Blanca. Michelle lo acompañó en la opción culinaria.

Más que las presencias, ha sido una ausencia la que más se destacó en el almuerzo de Itamaraty al visitante: de los cuatro ex presidentes invitados, solamente uno agradeció y pasó, sin explicar sus razones, de la invitación: Luiz Inácio Lula da Silva.

Además de muestras de prepotencia, de groserías y de actitudes poco delicadas, la visita oficial de Obama a Brasil quedó marcada por dos puntos específicos.

El primero de ellos no tiene nada que ver con el país visitado: la orden de atacar a Libia fue dada mientras Obama estaba en su reunión privada con Dilma Rousseff en el Palacio do Planalto, sede del gobierno brasileño. A cierta altura del encuentro, que duró poco más de 40 minutos, un asesor se acercó al presidente y le entregó un papelito. Obama pidió excusas a su anfitriona y allí mismo, por teléfono, dijo un alto y claro “procedan”. Minutos después, al otro lado del mapa, empezó el bombardeo de la flota naval norteamericana sobre Libia. A partir de ese momento, se hizo evidente la tensión de Obama, quien pasó el resto del día intercalando palabras con miembros del gobierno brasileño, discursos y declaraciones a la prensa con llamadas telefónicas a Wa-shington.

Pues ha sido en ese clima raro que los equipos de los dos gobiernos lograron firmar nada menos que diez acuerdos bilaterales, que la presidenta brasileña logró clavarle al visitante un par de delicados alfileres en su discurso de homenaje y que el presidente norteamericano logró lanzar algunos elogios significativos a Brasil en su propio discurso. Diciendo hablar “en nombre de la franqueza”, cuyo objetivo es el de “construir una relación de mayor profundidad”, Dilma Rousseff le espetó al visitante que “una relación comercial más justa y equilibrada exige que se rompan las barreras que se levantan contra nuestros productos”. Y para no dejar dudas, mencionó directamente al etanol, a la carne bovina, jugo de naranja (Brasil es el mayor productor y exportador mundial), algodón y acero. Se declaró heredera del gobierno de Lula (las relaciones personales entre el ex presidente y Obama terminaron muy mal), y pidió apoyo de Washington para “las reformas urgentes en organismos como el FMI y el Banco Mundial”. Luego mencionó a las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad, en el cual Brasil pide un asiento permanente luego de la tan postergada reforma de la ONU.

En su discurso de respuesta, Obama elogió a Brasil y dijo que su gobierno pretende equiparar su trato destinado al país al que mantiene con India y China. Anunció que los Estados Unidos y Brasil son las “dos mayores democracias de este continente y también las mayores economías”, y resaltó que su país está interesado en ser “un gran cliente” del petróleo brasileño en el futuro.

Los diez acuerdos bilaterales firmados durante la visita de Obama a Brasilia establecen proyectos conjuntos en diversas áreas, como biocombustibles, educación y el uso del espacio sideral. Uno de los acuerdos prevé que se establezca una comisión destinada a negociar cuestiones comerciales y resolver divergencias entre los dos países. Resumiendo: nada especialmente relevante.

Poco antes de las diez de la noche de ayer, al hacer el primer balance informal de los resultados de la visita de Obama a Brasil, un asesor de la presidenta brasileña señaló que lo más positivo ha sido notar que entre el mandatario norteamericano y Dilma Rousseff se estableció de manera natural “una química muy favorable”. De mantenerse esa simpatía mutua, dijo ese asesor, seguramente será más fácil el diálogo de aquí en adelante, para que se recupere rápidamente el terreno perdido luego de las divergencias entre Lula y Obama.

Hubo una discreta pero palpable decepción, entre altos diplomáticos brasileños, por la fugaz y superficial mención que Obama hizo, en su discurso, a la aspiración de Brasil de ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. El mismo asesor de Dilma, en su balance informal de la visita, recordó, sin embargo, que el tema entró en la agenda a última hora, y por decisión de la Casa Blanca, ya que el Departamento de Estado, a cuya cabeza está Hillary Clinton, era francamente desfavorable a que hubiese mención alguna al planteo brasileño.

Libia también ha sido tema de la conversación privada entre Dilma y Obama. El norteamericano, segundos antes de ordenar el ataque delante de su colega brasileña, aclaró que existía “la firme posibilidad” de una acción militar. Dilma se limitó a comentar que antes se deberían examinar a fondo los costos y los beneficios concretos de tal acción. Luego de la llamada de Obama determinando “proceder”, no se volvió a tocar el tema. Como se recordará, Brasil, que ocupa la presidencia de turno en el Consejo de Seguridad de la ONU, del cuál es miembro rotativo, se abstuvo de votar la resolución que determinó los ataques lanzados por Estados Unidos, Inglaterra, Francia y España.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

20 marzo, 2011 a 12:00

Escrito en BRASIL, EE.UU, LULA, OBAMA

Libia: Gadafi promete una “larga guerra”…

con un comentario

El coronel Muamar Gadafi dijo este domingo que Libia estaba preparada para una "larga guerra", luego de que una coalición encabezada por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido atacara el sábado objetivos militares libios.

Los ataques se produjeron al amparo de la resolución 1973 de Naciones Unidas y su objetivo declarado fue proteger a la población civil de las ciudades que están bajo control de los rebeldes que se oponen a Gadafi.

Pero un hijo del coronel Gadafi, Saif al Islam, le dijo a la televisora estadounidense ABC que éstos habían sido "un grave error". "Un día se despertarán y se darán cuenta que estaban apoyando a la gente equivocada y que cometieron un grave error", le dijo Al Islam a la periodista de ABC Christiane Amanpour.

Muamar Gadafi

"Todos los libios están preparados para el martirio", dijo Gadafi. "Es como las armas de destrucción masiva en Irak. Es otro cuento", afirmó.

Más temprano, Muamar Gadafi había advertido que el ataque tendría graves consecuencias para occidente. "Estamos a punto de armar a todos los libios. Se les darán metralletas, piezas de artillería" dijo Gadafi en una llamada telefónica a la televisión estatal libia.

"Nos preparamos para una larga guerra y ustedes no tienen los medios para una guerra de esta naturaleza", afirmó el coronel, en el poder en Libia desde 1969.

"Todos los libios están preparados para el martirio. Venceremos. Van a morir porque esto no es más que un asunto interno, una guerra entre el pueblo libio y el nuevo nazismo", advirtió.

clic Lea también: La arriesgada apuesta de la ONU

Liga Árabe critica bombardeos

La televisión estatal libia también transmitió imágenes que, según las autoridades, demuestran que al menos 140 personas resultaron heridas durante los ataques de las fuerzas occidentales.

El gobierno libio también dijo que 48 personas murieron como consecuencia de los bombardeos, pero el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., almirante Mike Mullen, dijo no haber recibido reportes de muertos ni heridos entre los civiles.

Ninguna de estas afirmaciones ha podido ser confirmada independientemente.

Camión quemándose en Libia

La Liga Árabe dijo que los bombardeos ibán más allá de lo necesario para imponer una zona de exclsuión aérea.

Pero la acción militar ya fue duramente condenada por el secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa, quien dijo que lo que estaba ocurriendo en Libia iba más allá de la imposición de la zona de exclusión aérea apoyada por la organización.

"Lo que queremos es la protección de los civiles, no el bombardeo de esos civiles", dijo este domingo Moussa, quien también convocó una reunión de emergencia para discutir la situación.

Las críticas de la Liga Árabe son importantes porque su apoyo fue clave para conseguir la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autorizó la operación militar.

Y según la corresponsal de la BBC en Washington, Kim Ghattas, si ningún país árabe participa en el operativo, y si aumentan las críticas a la misma en la región, Estados Unidos podría reconsiderar su participación.

clic Lea también: La izquierda latinoamericana rechaza la "intervención" en Libia

"Operación limitada"

Los ataques de las tropas occidentales empezaron el sábado, luego de que tropas gubernamentales atacaran Bengasi pocas horas después de que Gadafi declarara un cese al fuego que, según él, no fue respetado por los rebeldes. A las 16:45 GMT aviones franceses destruyeron varios vehículos militares de las fuerzas leales a Gadafi que se encontraban en las afueras de la capital rebelde. La agencia Reuters informó haber visto unos 14 cadáveres cerca de los vehículos destruidos.

"No podemos quedarnos de brazos cruzados cuando un tirano le dice a su pueblo que no habrá piedad." Barack Obama, presidente de EE.UU.

El Pentágono, por su parte, dijo que al menos 110 misiles Tomahawk fueron disparado desde barcos y submarinos estadounidenses en contra de defensas aéreas en Bengasi y Misrata este domingo temprano. Aviones de combate y bombarderos invisibles B-12 también participaron en los ataques, al igual que un submarino británico y aviones de la Fuerza Aérea del Reino Unido tipo Tornado.

clic En fotos: los aviones del ataque contra Libia

Durante su viaje por Brasil, el presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo que Estados Unidos estaba participando en una "operación militar limitada" como parte de una "amplia coalición". "No podemos quedarnos de brazos cruzados cuando un tirano le dice a su pueblo que no habrá piedad", explicó Obama el sábado.

El primer ministro británico, David Cameron, por su parte, dijo que la acción militar contra Libia era "necesaria, correcta y legal". Y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, dijo que la acción de la comunidad internacional era necesaria para detener "la locura homicida" del coronel Gadafi.

clic Lea también: EE.UU., Reino Unido y Francia lideran ataque contra Libia

"Ataque exitoso"

Por lo pronto, el almirante Mullen dijo que los ataques habían anulado las defensas aéreas de Gadafi, permitiendo así la imposición de la zona de exclusión aérea. Y, según el máximo responsable militar estadounidense, las tropas leales al coronel Gadafi ya no están avanzando hacia la capital rebelde de Bengasi. Estados Unidos lanzó más de 100 misiles el domingo por la madrugada.

Según el experto en temas militares de la BBC, Jonathan Marcus, en estos momentos los especialistas de la coalición occidental deben estar estudiando las imágenes obtenidas a través de sus diferentes dispositivos de inteligencia para decidir si algunas de las defensas aéreas de Gadafi deben ser bombardeadas una vez más. La coalición también monitoreará el movimiento de las tropas oficialistas cerca de ciudades clave densamente pobladas, como Bengasi y Misrata.

Y cualquier acción ofensiva de su parte podría traducirse en nuevos ataques aéreos, dijo Marcus. Mientras, el periodista de la BBC Kevin Connolly, quien se encuentra en la ciudad rebelde de Tobruk, dijo que una vez que las defensas antiaéreas de Gadafi sean inutilizadas, los aviones de combate de la coalición empezarán a patrullar el espacio aéreo libio de forma más constante.

Y, según Connolly, entonces se verá hasta que punto están dispuestos a atacar a las tropas de tierra leales al coronel. "Eso determinará el resultado de la campaña", agregó.

"A la sombra de los aviones de la coalición el coronel Gadafi podría verse imposibilitado de montar operaciones ofensivas. Pero los rebeldes tampoco tendrían la capacidad para intentar disputarle el control en la zona oeste del país." Jonathan Marcus, BBC

"A la sombra de los aviones de la coalición el coronel Gadafi podría verse imposibilitado de montar operaciones ofensivas. Pero los rebeldes tampoco tendrían la capacidad para intentar disputarle el control en la zona oeste del país", explicó por su parte Marcus.

"Pero ese no sería un resultado atractivo para Washington, Londres o París, pues en cada una de esas capitales los líderes han insistido que Gadafi se tiene que ir", recordó nuestro corresponsal. Para Marcus, la decisión final de qué tan lejos llegar con las acciones militares será un decisión más política que militar.

Pero las críticas de la Liga Árabe, así como los llamados de Rusia y China -que se abstuvieron durante la votación del Consejo de Seguridad de la ONU- y de la Unión Africana, que urgieron a todas las partes en conflicto a cesar sus acciones militares, seguramente pesarán en la decisión final.

clic Lea también: Libia y el "altruismo diplomático" de China y Rusia

Trípoli, Misrata y Bengasi

Según varios testigos, los disparos de las baterías antiaéreas iluminaron el cielo de Trípoli este domingo por la madrugada y se escucahron varias explosiones. Estas fuentes le dijeron al servicio árabe de la BBC que los ataques se habían concentrado en las áreas de Sawani, Ghasheer y Airport Road, ubicadas al este de la capital. Se cree que todas estas áreas albergan bases militares.

Según el corresponsal de la BBC en Trípoli, Allan Little, en estos momentos la situación en la capital libia es relativamente calma. "El tráfico es el de un día normal, pero la atmósfera es bastante tensa", dijo Little. Mientras, un portavoz rebelde en la ciudad rebelde de Misrata, le dijo a la BBC que este domingo las tropas pro Gadafi habían lanzado nuevos ataques en su contra.

El coronel Gadafi ha gobernado Libia por más de 40 años, pero el mes pasado empezó un levantamiento popular en su contra, luego de que los gobernantes de décadas de Túnez y Egipto fueran obligados a renunciar por el descontento popular.

clic Lea también: Más que una zona de exclusión aérea

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Escrito por Eduardo Aquevedo

20 marzo, 2011 a 10:15

El ataque militar a Libia: más de lo mismo…

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 Por Eduardo Febbro

El siglo XXI se encapricha con el mundo árabe. Por tercera vez las bombas de Occidente aran las tierras de un régimen árabe con el pretexto de devolverle al país la libertad. Afganistán fue, en 2001, el primero en saborear las pulsiones liberadoras de la administración Bush. El ex presidente montó una coalición –en ella estaban y siguen estando Londres y París– con el objetivo de derrocar al régimen fundamentalista de los Talibán, los famosos “estudiantes de teología”. El operativo fue la respuesta de Washington al apoyo que los talibán le habían proporcionado a Osama Bin Laden. Pero aquellos nefastos “estudiantes” habían sido también aliados de Estados Unidos y de Occidente, obedientes agentes locales que luego se volvieron contra los imperios del Oeste. Bush quiso sacarlos del poder e implantar un esquema democrático occidental. Afganistán sigue ocupado y en estado de guerra.

En 2003, el segundo en experimentar la importación de la democracia con bombas fue Saddam Hussein. Aquí, el pretexto consistió en decir que Saddam Hussein escondía armas de destrucción masiva. Saddam no era cualquiera. Fue un poderoso, espantoso, sangriento y benemérito dictador respaldado por prácticamente todas las democracias del mundo desarrollado. En la lucha contra Irán, Saddam resultó una pieza esencial de Occidente. Le vendieron armas, le compraron su petróleo, le construyeron palacios y edificios mientras el tirano oprimía a su pueblo mucho más allá de los límites de la barbarie. Masacró a chiítas y kurdos, torturó y desangró a su país hasta la náusea. Georges Bush lo desalojó con una invasión. En nombre de la democracia y las armas de destrucción masiva (después se volvieron armas de desaparición masiva) una coalición internacional, en la que no estaba Francia, sembró bombas y muerte en el suelo iraquí. El país sigue ocupado y en guerra.

Libia es un caso aparte, pero los argumentos son los mismos: la cruzada militar se hace en nombre de los civiles a los cuales Muammar Khadafi asesina sin miramientos desde que el país se le levantó a mediados de febrero. Occidente encontró en Khadafi un aliado ideal para hacer explotar sus bombas allí donde los sacudones de la historia lo habían excluido. La revolución libia deriva de las revoluciones biológicas que estallaron en Túnez y se propagaron en todo el sur del Mediterráneo y los países del Golfo. Era, por una vez, un movimiento genuino, auténtico, una demostración histórica, colectiva y emocionante de que todas las pavadas y mentiras a propósito del mundo árabe no eran más que la burda propaganda de Occidente, una construcción embustera y racista para excluir a los árabes del legítimo lugar que tenían en la modernidad y sacar, con ello, el conveniente provecho: con el pretexto de la amenaza terrorista o del fundamentalismo islámico se mantuvo en el poder a dinosaurios sangrientos y corruptos con los cuales las grandes potencias hacían negocios múltiples. Las revoluciones árabes, de Egipto a Túnez, pasando por Yemen, Bahrein, Libia o Jordania, le demostraron al mundo que ser árabe o musulmán no significaba ser terrorista, que el Corán no era una bomba ni la barba el distintivo de un kamikaze y que detrás de esa imagen cincelada y modelada por las inteligencias y los intereses occidentales había una sociedad civil.

La irrupción de aviones occidentales en el cielo libio viene a empañar esa dinámica. Otra vez, la empresa mesiánica de las grandes potencias se pone en marcha para salvar a los civiles de un tirano con el cual esas mismas potencias mantenían relaciones de fructuosa proximidad. Ningún demócrata puede deplorar el fin de una tiranía, pero sí la forma en que Khadafi vive, tal vez, sus últimos momentos al frente de un país trastornado por 42 años de dictadura, las dos fases del colonialismo italiano –antes y durante Benito Mussolini– la administración británica y la enclenque monarquía del rey Idriss, reintroducido en Libia por los británicos.

El operativo montado para sacarlo del poder huele a precipitación, a intereses políticos transversales, a aventura armada, tiene acentos de legitimidad insegura y deja una sensación de desconfianza que el buen fin que se propone, liberar a un pueblo de la dictadura y a la represión, no llega a borrar. Sin dudas había otros medios de ayudar a la oposición libia a sacarse de encima a Khadafi. Con menos intereses en juego entre los actores centrales y periféricos que influyen en esta crisis no hubiese sido necesario recurrir una vez más a la cirugía militar occidental. Existían muchos caminos, pero Occidente volvió sobre sus pasos para servir la fórmula de siempre: la liberación a sangre y fuego. Las potencias se metieron con las armas en un juego que no les correspondía y que ellas contribuyeron a complicar con sus mediaciones precipitadas, su falta de coherencia, su cobardía y sus remotos reflejos, siempre renovados: cerrar los ojos, pactar con los diablos, y luego abrirlos cuando ya es demasiado tarde, para todos.

2011, Odisea del Amanecer

Comenzó en la tarde de ayer, cuando un avión francés atacó a blindados de Khadafi. Desde buques británicos y norteamericanos dispararon cientos de misiles contra las defensas antiaéreas. Khadafi desafió a los aliados con un contraataque.

 Por Eduardo Febbro

Desde París

Muammar Khadafi, el tirano preferido de Occidente –después de Saddam Hussein– amanece bajo el rugido de los aviones y las bombas de sus antiguos socios de negocios. Al principio de la tarde de ayer, un avión francés sobrevoló el cielo libio y a las 16.45 GMT la primera bomba europea cayó en suelo libio e hizo blanco contra un vehículo militar. “Era un vehículo enemigo que amenazaba a la población civil”, explicó el portavoz del estado mayor de las fuerzas armadas francesas, Thierry Bruckhard. Así comenzó el operativo Odisea del Amanecer.

“El coronel Khadafi ha despreciado la advertencia de la comunidad internacional”, dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy. Acto seguido, Francia emprendió sola la primera fase de la intervención militar en Libia respaldada en la base jurídica de la resolución 1973 de la ONU votada el jueves y precedida de una inenarrable serie de bravuconadas y provocaciones mutuas, aproximaciones, crímenes y regateos diplomáticos que condujeron al desenlace de ayer.

Todo apuntaba a pensar que París lideraría la acción y que se internaría sin otro apoyo que el de Londres en la neutralización de los objetivos libios. “Resulta claro que Francia asume el liderazgo de la acción militar en el cielo libio”, dijo el primer ministro belga, Yves Lanterne. Pero horas después, Gran Bretaña y Estados Unidos se sumaron al protagonismo. Sus barcos de guerra y submarinos lanzaron 110 misiles, esencialmente Tomahawk, contra las baterías antimisiles libias. Luego Gran Bretaña sacó sus aviones, que se agregaron a los 20 franceses (Rafale y Mirage 2000D) que abrieron la ofensiva. Así, tres de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU asumieron la plena responsabilidad operativa de la nueva campaña contra un régimen árabe. Khadafi les respondió amenazando con atacar “blancos civiles en el Mediterráneo”.

La intervención comenzó justo después de que concluyera la cumbre organizada en París por el presidente francés y a la cual acudieron Estados Unidos, la Unión Europa, la Unión Africana, la Liga Arabe y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban ki-Moon. El propósito de este encuentro era sumar aliados para el operativo y validarlo con el más amplio apoyo internacional posible. Sin embargo, aparte de París, Londres y Washington, los demás aliados no se han mostrado muy demostrativos. La presencia específicamente árabe o africana es puramente simbólica. La Liga Arabe respaldó la imposición de una zona de exclusión aérea aprobada el jueves pasado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pero, hasta ahora, el único país árabe que prometió suministrar aviones a la coalición fue Qatar. Los demás no han precisado su grado de colaboración.

Esta será, según los términos del comunicado final de la cumbre, “diferenciada”. Los países que participaron en la reunión se comprometieron a “actuar colectivamente y de forma resuelta para dar pleno efecto” a la resolución”, dice la declaración difundida por la presidencia francesa. Nicolas Sarkozy aseguró ayer que “nuestras fuerzas aéreas se opondrán a cualquier agresión de los aviones del coronel Khadafi contra la población de Benghazi”. El primer ministro británico, David Cameron, repitió en París que Muammar Khadafi “ha masacrado a su propio pueblo. Por consiguiente, el tiempo de la acción ha llegado”. Cameron no descartó la evidencia de los riesgos que un operativo semejante acarrea. “Es mejor tomar medidas que arriesgarse a las consecuencias de la inacción, que es la matanza de civiles”, dijo Cameron.

Khadafi no piensa lo mismo y sigue asegurando que sí respeta la resolución de las Naciones Unidas 1973. En una suerte de delirio en el que cada parte contribuye con su argumento, el gobierno libio aseguró que “acatamos la resolución y aceptamos un alto el fuego. Pero nada hará mermar nuestro espíritu. Seguiremos luchando contra Al Qaida”.

Junto a Francia y Gran Bretaña, los más obstinados promotores del uso de la fuerza contra Khadafi, España, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Noruega y Grecia forman parte de Odisea del amanecer. Canadá anunció el envío de siete aviones de combate. En París, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, adelantó que Madrid participará con un avión cisterna y cuatro aparatos de combate F18. Zapatero parece muy comprometido con la libertad de Libia y muchísimo menos con el respeto de los derechos fundamentales de los pueblos del Sahara Occidental, ocupados y reprimidos por su vecino estratégico, Marruecos, sin que Madrid o la difusa comunidad internacional levanten un dedo para frenar las atroces violaciones a los derechos humanos.

Pero el veleidoso y alocado coronel Khadafi logró aunar y armar contra él a tres potencias mundiales y una galaxia de invitados al festín armado. Alain Juppé, el ministro francés de Relaciones Exteriores, aclaró ayer que las acciones se mantendrán hasta que Khadafi “cumpla al pie de la letra” con la resolución de la ONU. De esta estructura está ausente la OTAN. La presidencia francesa excluyó desde un principio la inclusión de la Alianza Atlántica en los operativos. Signo claro de que la OTAN no será una protagonista de peso fue la ausencia en París del secretario general del organismo, Anders Fogh Rasmussen. Sin embargo, sí estuvo en París la canciller alemana Angela Merkel, cuyo país no votó a favor de la resolución de la ONU.

El coronel Khadafi se puso ayer el uniforme verbal que en sus épocas supieron usar el ex presidente iraquí Saddam Hussein o el mismo Bin Laden. En una grabación difundida por la televisión libia, Khadafi amenazó con atacar objetivos “civiles y militares” en el Mediterráneo. Al igual que Saddam, que sacrificó a su pueblo bajo las bombas de los ocupantes con su verborragia provocativa, Khadafi dijo que el Mediterráneo se volvió “un verdadero campo de batalla” y calificó los bombardeos aéreos y la lluvia de misiles como una “agresión cruzada injustificada contra el pueblo libio”.

Aunque las bombas hayan ocupado ahora la escena, nada saca la sensación de falta de preparación, de apuro, de negociación de intereses mezquinos y de improvisación que causa este operativo. Francia fue el primer país del mundo en reconocer a la rebelión libia agrupada en el Consejo Nacional Libio de Transición, CNLT, como el “único representante del pueblo libio”. Con términos más ambiguos, la Unión Europea siguió los pasos de Sarkozy unos días más tarde, pero la UE no interviene como tal en el conflicto. Estados Unidos todavía no decidió si reconocerá al Consejo Nacional Libio de Transición, en cuyo nombre se montó la escueta coalición. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo ayer en París que “el liderazgo árabe y su participación en la operación en Libia es crucial”. Sin embargo, no existe ningún país árabe influyente que, hasta ahora, se haya sumado militarmente a ella. Todo el mundo se esfuerza en ponerlos en la secuencia, pero ellos no están.

Khadafi bombardeó a su pueblo pero no perdió su credibilidad en ese momento, sino muchos años atrás. La había perdido ante la humanidad entera, pero su amigo Tony Blair, su amigo Silvio Berlusconi, su amigo Vladimir Putin y todos los amigos que se fue haciendo a partir de 2003, incluido el mismo Sarkozy, se la restablecieron. Lo abanderaron con una copiosa bienvenida al seno del “mundo libre”. Le compraron petróleo y le vendieron las armas con las que bombardeó a su pueblo.

efebbro@pagina12.com.ar

Página /12

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Escrito por Eduardo Aquevedo

20 marzo, 2011 a 9:15

Escrito en E. AQUEVEDO

Rebelión en el mundo Arabe: Yemen, tomada por el ejército…

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La matanza de ayer, en la que hubo 52 muertos, no ha desmoralizado a los activistas acampados en una plaza de la capital del país

ÁNGELES ESPINOSA (ENVIADA ESPECIAL) - Manama - 19/03/2011

La capital de Yemen ha amanecido tomada por las fuerzas de seguridad, al día siguiente de la muerte de medio centenar de personas en el tiroteo contra una manifestación antigubernamental. La matanza no ha desmoralizado a los activistas acampados en la plaza de la Universidad de Saná que, al contrario, siguen recibiendo refuerzos. La oposición ha prometido no utilizar la violencia, aunque no está claro hasta qué punto controla a los descontentos.

“No nos iremos hasta que se vaya el carnicero”, coreaban desafiantes los congregados en la plaza en referencia a Ali Abdalá Saleh. Desde que empezó la protesta a finales de enero, el presidente yemení ha prometido no presentarse a la reelección cuando concluya su mandato en 2013. También ha ofrecido una nueva Constitución y ceder el poder legislativo al Parlamento. Sin embargo, los movilizados (una amalgama de movimientos juveniles, islamistas y sociedad civil a los que en las últimas semanas se han sumado algunos grupos tribales) exigen su dimisión inmediata.

Los partidos de la oposición, que inicialmente aceptaron abrir un diálogo con el Gobierno, se subieron luego al carro de los descontentos y ayer dijeron que no pueden negociar con Saleh tras los muertos del día anterior. La agencia France Presse elevó su número a 52, entre ellos un fotógrafo de un semanario local. En una reunión con los embajadores europeos, los dirigentes opositores pidieron una comisión de investigación internacional. También se comprometieron a no recurrir a la violencia.

“Hay una gran presencia policial y militar; han establecido controles en todos los barrios y casi en cada cruce”, cuenta por teléfono Abdelrahman, un residente que por su trabajo cruza la capital yemení varias veces al día. Soldados y agentes de policía trataban de que se cumpliera la prohibición de llevar armas que establece el estado de emergencia decretado el día anterior. Parece una tarea complicada en un país en el que la mayoría de los hombres adultos van armados.

Esa circunstancia hace difícil determinar quiénes fueron los responsables del tiroteo del día anterior. Los coordinarores de la protesta afirman que capturaron a siete francotiradores con carnés de las fuerzas de seguridad, pero el presidente Saleh negó ese extremo. Fuentes de los servicios de información occidentales dicen que los manifestantes tenían armas y repelieron la agresión de quienes les disparaban desde los tejados. Sin embargo, los participantes lo niegan.

“Yo estaba allí y le puedo asegurar que no estaban armados; es imposible pasar armas a la plaza con los controles de seguridad que hay a la entrada. Sólo tenían piedras y palos”, asegura D. al A., un desempleado que simpatiza con la protesta y acudió a la manifestación del viernes. El mismo interlocutor cuenta que a pesar de la indignación que ha suscitado el incidente, “la gente no tiene miedo y están viniendo apoyos de tribus de Maareb y Saada”, aunque precisa que desarmados.

El elemento tribal añade un factor de incertidumbre. “Entre los detenidos por los manifestantes hay miembros de una tribu parte de la cual respalda la movilización antigubernamental”, explica un observador occidental. “Se está comprando a la gente”, añade dando a entender que las lealtades en Yemen son cuando menos volátiles. Existe un absoluto desconocimiento de cómo reaccionarán los principales grupos tribales llegado el momento de la verdad.

Por ahora, el régimen hace frente a un goteo de deserciones. Los últimos en anunciar su dimisión han sido el director de la agencia estatal de noticias (Saba), Naser Taha Mustafa, y otro destacado miembro del partido gubernamental, Mohamed Saleh Qaraa. Ambos han calificado de inaceptable la violencia del pasado viernes. Además, la sustitución del general al mando del cuartel de Al Anat, en Adén, ha desatado especulaciones sobre el paso de Abdalá al Tabi al movimiento separatista. En esa ciudad, la policía hirió a siete personas, tres de ellas de bala, al dispersar una sentada.

La inestabilidad ha llevado a las multinacionales a retirar a sus trabajadores extranjeros. La última en hacerlo, la austriaca OMV, después de que uno de los oleoductos que operaba fuera atacado por miembros descontentos de una tribu. También las embajadas recomiendan a sus nacionales no viajar a Yemen o han puesto en marcha planes de evacuación. La treintena de españoles que aún permanecen en ese país se encuentran bien y en contacto con la legación diplomática española, según informa el embajador Javier Hergueta. Algunos incluso han sido alojados de forma temporal en la sede de la Cancillería.

 

 

EL PAIS.COM

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Escrito por Eduardo Aquevedo

19 marzo, 2011 a 15:20

Libia: antes de que sea demasiado tarde…

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Editorial de Il Manifesto
Angelo Del Boca
Il Manifesto
 
Traducción de Alma Allende y Gorka Larrabeiti
 

Escapemos a la trampa de la alternativa entre el tirano libio que debe salir de escena y los bombardeos “humanitarios” de la OTAN. Digamos claramente lo que está ocurriendo. La decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, tomada con cinco abstenciones y diez votos a favor -bajo la presión de Francia e Inglaterra, de vuelta al Próximo Oriente, y también al final de los recalcitrantes EEUU- es una intervención militar. No debe haber dudas al respecto.
Aunque esté camuflada una vez más de intervención “humanitaria” para “proteger a los civiles” y aunque excluya, de momento, la ocupación por tierra. La zona de exclusión aérea, decidida sin ninguna relación con Trípoli, sólo puede ser impuesta mediante bombardeos. En estas ocasiones se prefiere hablar de “objetivos selectivos” y “operaciones quirúrgicas”. Con la posibilidad -es decir- de nuevas matanzas de civiles, como ocurrió en Iraq y en Afganistán y como vimos en los Balcanes. Tenemos infinitas pruebas de esta enorme mentira.


Rusia y Alemania, países que se abstuvieron en el Palacio de Cristal, expresaron precisamente esta preocupación, con la incorporación en el último momento de la necesidad, antes que nada, de una declaración de alto el fuego por las dos partes en conflicto. No es una casualidad que Alemania justifique ahora su rechazo a la zona de exclusión aérea por “los considerables riesgos y peligros” que comporta. Peligros y riesgos confirmados, por lo demás, por el hecho de que, apenas Trípoli ha aceptado el alto el fuego, se ha gritado “tongo”.

Pero tampoco debemos callar sobre la necesidad de que Gadafi salga realmente de escena. El y su régimen, que dura ya demasiado tiempo y que en cualquier caso se ha hecho pedazos, sus delirios de omnipotencia y sus graves responsabilidades en la degeneración de la crisis. Desde este punto de vista todo estaba aún en juego hasta hace diez días. Se había anticipado la posibilidad de un exilio, para Gadafi y su familia, con un salvoconducto hacia un país neutral. Pero se anunció también, a requerimiento de los EEUU -los cuales, sin embargo, no reconocen la Corte Penal de DDHH- su procesamiento ante este Tribunal por “crímenes de guerra” todavía sin probar. A pesar de la insistencia de Fohg Rasmussen, secretario general de la OTAN -que de víctimas civiles es un experto-, en denunciarlos. Crímenes que, junto a un exceso de propaganda, sin duda se han producido y deben ser castigados. Pero que, según el procurador de la Corte Penal Moreno Ocampo, conciernen “a las dos partes en armas”.

Así que la posibilidad de que Gadafi saliera de escena se ha acabado perdiendo. Ahora todo parece haber terminado en un callejón sin salida. Sin más opción que la de un baño de sangre, pues tal y como están las cosas, parece que el único objetivo que queda sea el ataque militar con bombardeos aéreos. Se olvida que algunos de los aparatos que están bombardeando y matando a civiles y rebeldes en Libia son los mismos jets franceses que vendió Sarkozy a Gadafi cortejándolo con insistencia para encajarle aviones terroríficos de entre los más caros del mundo.

Finalmente, ahí está la ambigüedad del gobierno italiano, que hasta hace diez días era un valeroso aliado de Gadafi, a quien le pedía que “contuviera” la inmigración del Magreb recluyendo en nuevos campos de concentración a los desesperados que huían de la miseria de África, y que ahora se candida como plataforma de lanzamiento para ataques aéreos y bloqueo naval militar. Y quizá no sea tan solo base, ya que el dannunziano ministro de Defensa, Ignazio La Russa, reivindica el “derecho” de bombardear también para los aviones italianos. Me pregunto si históricamente Italia tiene ganas de repetir, a sesenta años de lo sucedido cuando el colonialismo, un ataque militar a un país al que ya provocó 100.000 muertos, un octavo de la población libia [de entonces]. Me pregunto si nos vamos a asumir de verdad esta responsabilidad. Por la memoria histórica hay que decir no. Pero también por el presente.

Qué triste epílogo sería para las primaveras en el mundo árabe. La señal sería la de la sangre y la represón militar, como sucede en Yemen; como ha ocurrido en medio del silencio general durante estos días en Bahrein, donde los mismos países del Golfo que actúan ahora en la zona de exclusión aérea de Libia intervinieron militarmente en Manama para respaldar al “Gadafi” local.

En estas horas, y hasta el final, cabe también mediar por la paz. El camino es el alto el fuego, según parece deducirse a última hora incluso de las palabras del presidente Barack Obama, el cual se las debe ver ahora con otro conflicto armado que apesta a petróleo. Alto el fuego que ha de ir acompañado de una intervención de observadores ONU que se interponga y defienda las vidas humanas. De no ser así, sólo vuela de verdad la guerra.

http://abbonati.ilmanifesto.it/Quotidiano-archivio/19-Marzo-2011/art2.php3

Escrito por Eduardo Aquevedo

19 marzo, 2011 a 15:04

Peligros de la "intervención humanitaria" en Libia

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Revuelta en Magreb y medio oriente
Robert Fisk
Foto
Rebeldes llevan en camión al centro de Bengasi el cadáver de un combatiente simpatizante del gobierno de Muammar KadafiFoto Ap
 

Conque vamos a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los civiles libios, ¿cierto? Lástima que no se nos haya ocurrido hace 42 años. O 41 años. O… bueno, ustedes saben el resto. Y no nos dejemos engañar sobre lo que en realidad significa la resolución del Consejo de Seguridad. Una vez más, será el cambio de régimen. Y así como en Irak –para usar una de las únicas frases memorables de Tom Friedman en ese tiempo–, cuando el último dictador se vaya, ¿quién sabe qué clase de murciélagos saldrán de la caja?

Y luego de Túnez y de Egipto, tenía que ser Libia, ¿verdad? Los árabes de África del norte demandan libertad, democracia, no más opresión. Sí, eso es lo que tienen en común. Pero otra cosa que esas naciones tienen en común es que fuimos nosotros, los occidentales, quienes alimentamos a sus dictaduras década tras década. Los franceses acurrucaron a Ben Alí, los estadunidenses apapacharon a Mubarak y los italianos arroparon a Kadafi hasta que nuestro glorioso líder fue a resucitarlo de entre los muertos políticos.

¿Sería por eso, me pregunto, que no habíamos sabido de lord Blair de Isfaján en fechas recientes? Sin duda debería haber estado allí, aplaudiendo con júbilo ante una nueva intervención humanitaria. Tal vez sólo está tomando un descanso entre episodios. O tal vez, como los dragones en La reina de las hadas, de Spenser, está vomitando en silencio panfletos católicos con todo el entusiasmo de un Kadafi en pleno impulso.

Abramos el telón apenas un poco y observemos la oscuridad que hay detrás. Sí, Kadafi es un orate absoluto, un lunático del nivel de Ajmadineyad de Irán o Lieberman de Israel, quien una vez, por cierto, se puso a fanfarronear con que Mubarak podía irse al infierno, pero se puso a temblar de miedo cuando Mubarak fue en verdad lanzado en esa dirección. Y existe un elemento racista en todo esto.

Medio Oriente parece producir estos personajes… en oposición a Europa, que en los 100 años pasados sólo ha producido a Berlusconi, Mussolini, Stalin y el chaparrito aquel que era cabo en la infantería de reserva del 16 regimiento bávaro y que de plano perdió el seso cuando resultó electo canciller en 1933… pero ahora estamos volviendo a limpiar Medio Oriente y podemos olvidar nuestro propio pasado colonial en este recinto de arena. Y por qué no, cuando Kadafi dice a la gente de Bengasi: “iremos zenga, zenga (callejón por callejón), casa por casa, cuarto por cuarto”. Sin duda es una intervención humanitaria que de veras, de veritas es una buena idea. Después de todo, no habrá tropas en tierra.

Desde luego, si esta revolución fuese suprimida con violencia en, digamos, Mauritania, no creo que exigiéramos zonas de exclusión aérea. Ni en Costa de Marfil, pensándolo bien. Ni en ningún otro lugar de África que no tuviera depósitos de petróleo, gas o minerales o careciera de importancia en nuestra protección de Israel, la cual es la verdadera razón de que Egipto nos importe tanto.

Enumeremos algunas cosas que podrían resultar mal; demos una mirada de soslayo a esos murciélagos que aún anidan en el reluciente y húmedo interior de su caja. Supongamos que Kadafi se aferra en Trípoli y que británicos, franceses y estadunidenses destruyen sus aviones, vuelan sus aeropuertos, asaltan sus baterías de vehículos blindadas y misiles y él sencillamente no desaparece. El jueves observé cómo, poco antes de la votación en la ONU, el Pentágono comenzaba a ilustrar a los periodistas sobre los peligros de toda la operación, precisando que podría llevar días instalar una zona de exclusión aérea.

Luego está la truculencia y villanía de Kadafi mismo. Las vimos este viernes, cuando su ministro del Exterior anunció el cese del fuego y el fin de todas las operaciones militares, sabiendo perfectamente, por supuesto, que una fuerza de la OTAN decidida al cambio de régimen no lo aceptaría y que eso permitiría a Kadafi presentarse como un líder árabe amante de la paz que es víctima de la agresión de Occidente: Omar Mujtar vive de nuevo.

¿Y qué tal si sencillamente no llegamos a tiempo, si los tanques de Kadafi siguen avanzando? Entonces enviamos mercenarios a ayudar a los rebeldes. ¿Nos instalamos temporalmente en Bengasi, con consejeros, ONG y la acostumbrada palabrería diplomática? Nótese cómo, en este momento crítico, no hablamos ya de las tribus de Libia, ese curtido pueblo guerrero que invocamos con entusiasmo hace un par de semanas. Ahora hablamos de la necesidad de proteger al pueblo de Libia, ya sin registrar a los Senoussi, el grupo más poderoso de familias tribales de Bengasi, cuyos hombres han librado gran parte de los combates. El rey Idris, derrocado por Kadafi en 1969, era Senoussi. La bandera rebelde roja, blanca y verde –la vieja bandera de la Libia prerrevolucionaria– es de hecho la bandera de Idris, una bandera Senoussi.

Ahora supongamos que los insurrectos llegan a Trípoli (el punto clave de todo el ejercicio, ¿no es así?): ¿serán bienvenidos allí? Sí, hubo protestas en la capital, pero muchos de esos valientes manifestantes venían de Bengasi. ¿Qué harán los partidarios de Kadafi? ¿Se disgregarán? ¿Se darán cuenta de pronto de que siempre sí odiaban a Kadafi y se unirán a la revolución? ¿O continuarán la guerra civil?

¿Y si los rebeldes entran a Trípoli y deciden que Kadafi y su demente hijo Saif al-Islam deben recibir su merecido, junto con sus matones? ¿Vamos a cerrar los ojos a las matanzas de represalia, a los ahorcamientos públicos, a tratos como los que los criminales de Kadafi han infligido durante tantos años? Me pregunto. Libia no es Egipto. Una vez más, Kadafi es un chiflado y, dado su extraño desempeño con su Libro Verde en el balcón de su casa bombardeada, es probable que de cuando en cuando también monte en cólera.

También está el peligro de que las cosas salgan mal de nuestro lado: las bombas que caen sobre civiles, los aviones de la OTAN que pueden ser derribados o estrellarse en territorio de Kadafi, la súbita sospecha entre los rebeldes/el pueblo libio/los manifestantes por la democracia de que la ayuda de Occidente tiene, después de todo, propósitos ulteriores. Y luego hay una aburrida regla universal en todo esto: en el segundo en que se emplean las armas contra otro gobierno, por mucha razón que se tenga, las cosas empiezan a desencadenarse. Después de todo, los mismos rebeldes que la mañana del jueves expresaban su furia ante la indiferencia de París ondeaban banderas francesas la noche de ese día en Bengasi. ¡Viva Estados Unidos! Hasta que…

Conozco los viejos argumentos. Por mala que haya sido nuestra conducta en el pasado, ¿qué debemos hacer ahora? Es un poco tarde para preguntar eso. Amábamos a Kadafi cuando llegó al poder en 1969 y luego, cuando mostró ser un orate, lo odiamos; después lo volvimos a amar –hablo de cuando lord Blair le estrechó las manos– y ahora lo odiamos de nuevo. ¿Acaso Arafat no tuvo un similar historial de altibajos para los israelíes y los estadunidenses? Primero era un superterrorista que anhelaba destruir a Israel, luego un superestadista que estrechó las manos de Yitzhak Rabin, y luego de nuevo se volvió un superterrorista cuando se dio cuenta de que había sido engañado sobre el futuro de Palestina.

Algo que podemos hacer es ubicar a los Kadafi y Saddam del porvenir que alimentamos hoy, los futuros dementes sádicos de la cámara de torturas que cultivan a sus jóvenes vampiros con nuestra ayuda económica. En Uzbekistán, por ejemplo. Y en Turkmenistán, Tayikistán, Chechenia y otros por el estilo. Hombres con los que tenemos que tratar, que nos venderán petróleo, nos comprarán armas y mantendrán a raya a los terroristas musulmanes.

Todo es tan conocido que fastidia. Y ahora estamos de nuevo en ello, dando puñetazos en el escritorio en unidad espiritual. No tenemos muchas opciones, a menos que queramos ver otro Srebrenica, ¿verdad? Pero un momento: ¿acaso aquello no ocurrió mucho después de que impusimos nuestra zona de exclusión aérea en Bosnia?

© The Independent

La Jornada, México

Traducción: Jorge Anaya

I. Wallerstein: Libia y la (confusión de la) izquierda mundial…

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Revuelta en Magreb y medio oriente
 
Immanuel Wallerstein
Hay tanta hipocresía y tantos confusos análisis acerca de lo que está ocurriendo en Libia que apenas sabe uno por donde comenzar. El aspecto más pasado por alto en la situación es la profunda división de la izquierda mundial. Varios estados latinoamericanos de izquierda, siendo el más notable Venezuela, mantienen un apoyo pleno al coronel Kadafi. Pero los voceros de la izquierda mundial en Medio Oriente, Asia, África, Europa, y Norteamérica, decididamente no están de acuerdo.
 

El análisis de Hugo Chávez parece enfocarse primordialmente, en realidad en exclusiva, en el hecho de que Estados Unidos y Europa occidental hayan estado profiriendo amenazas y condenas al régimen de Kadafi. El coronel, Chávez y algunos otros insisten en que el mundo occidental pretende invadir Libia y robarse su petróleo. Todo ese análisis para nada ubica lo que ha estado ocurriendo y deja mal el juicio de Chávez –y de hecho su reputación con el resto de la izquierda mundial.

Primero que nada, durante los últimos 10 años y hasta hace algunas semanas, Kadafi no obtuvo sino buena prensa en el mundo occidental. Intentó probar por todos los medios posibles que no era un gobernante que respaldara al terrorismo y que su único deseo era integrarse plenamente a la corriente principal geopolítica y económica en el mundo. Libia y el mundo occidental han estado logrando un arreglo tras otro, todos con ganancias. Es difícil para mí ver a Kadafi como un héroe del movimiento mundial antimperialista, por lo menos en los últimos 10 años.

El segundo punto en que falla el análisis de Hugo Chávez es que en Libia no va a haber ningún involucramiento militar significativo del mundo occidental. Los pronunciamientos públicos han sido mera alharaca, diseñada para impresionar a la opinión local. No va a haber ninguna resolución del Consejo de Seguridad porque Rusia y China no van a aceptarla. No va a haber ninguna resolución de la OTAN porque Alemania y otros no aceptarán. Aun la postura militante de Sarkozy contra Kadafi se topa con resistencia dentro de Francia.

Y sobre todo, en Estados Unidos la oposición a una acción militar proviene del público, pero lo más importante es que proviene de los militares. El secretario de defensa, Robert Gates, y el presidente del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mullen, han expresado de modo muy público su oposición a instituir una zona de vuelo restringido. De hecho, el secretario Gates fue más allá. El 25 de febrero se dirigió a los cadetes de West Point: En mi opinión, deberían examinarle la cabeza a cualquier futuro secretario de Defensa que vuelva a aconsejarle al presidente el envío de un gran ejército terrestre estadunidense a Asia, Medio Oriente o África.

Para subrayar este punto de vista de los militares, el general retirado Wesley Clark, anterior comandante de las fuerzas de la OTAN, escribió un editorial para el Washington Post el 11 de marzo, con el título Libia no califica para una acción militar estadunidense. Así que, pese al llamado de los halcones a que haya un involucramiento de Estados Unidos, el presidente Obama resistirá.

El punto entonces no es si va a ocurrir o no la intervención militar occidental. El punto son las consecuencias que tiene el intento de Kadafi de suprimir del modo más brutal posible toda la oposición de la segunda revuelta árabe. Libia está en un momento de confusión debido a los triunfantes levantamientos en Túnez y Egipto. Y si hay alguna conspiración, es esa entre Kadafi y Occidente para bajarle el ritmo, o aun suprimir, a la revuelta árabe. En la medida en que Kadafi logre hacerlo, estará enviando un mensaje a todos los otros déspotas amenazados de la región: el camino a seguir es la represión dura y no el otorgamiento de concesiones.

Esto es lo que ve la izquierda en el resto del mundo, aunque algunos gobiernos de izquierda en América Latina no lo vean. Como apunta Samir Amin en su análisis sobre el levantamiento egipcio, hay cuatro distintos componentes entre quienes protestan –los jóvenes, la izquierda radical, los demócratas de clase media y los islamitas. La izquierda radical está compuesta por los partidos de izquierda suprimidos y por los movimientos sindicalistas revitalizados. No hay duda de que hay una izquierda radical mucho más pequeña en Libia, y un ejército mucho más débil (a causa de la política deliberada de Kadafi). El resultado, por tanto, es muy incierto.

Reunidos los dirigentes de la Liga Árabe pueden condenar públicamente a Kadafi, pero muchos, tal vez la mayoría, pueden aplaudirlo en privado –y copiarlo.

Podría ser útil finalizar con dos piezas de testimonio procedentes de la izquierda mundial. Helena Sheeham, una activista marxista irlandesa, bien conocida en África por su trabajo de solidaridad con los movimientos más radicales, fue invitada por el régimen de Kadafi a dar un conferencia en la universidad y llegó cuando estallaba la revuelta. Las conferencias en la universidad se cancelaron y a fin de cuentas sus anfitriones simplemente la abandonaron, por lo que tuvo que buscar salir por sus propios medios. Escribió una bitácora diaria en la cual, el último día, el 8 de marzo, escribió: Cualquier ambivalencia acerca de ese régimen se fue, se fue, se fue. Es brutal, corrupto, engañoso, demencial.

Podemos ver también la declaración de Cosatu (Congress of South African Trade-Unions), la principal federación de sindicatos en Sudáfrica y vocera de la izquierda. Tras analizar los logros sociales del régimen libio, dijo: Sin embargo, Cosatu no acepta que estos logros sean de modo alguno una excusa para masacrar a aquellos que protestan contra la opresora dictadura del coronel Kadafi y reafirma su respaldo por la democracia y los derechos humanos en Libia y en todo el continente.

Mantengamos un ojo en el balón. La lucha clave en el mundo justo ahora es la segunda revuelta árabe. Será difícil obtener un resultado realmente radical en esta lucha. Kadafi es el principal obstáculo para la izquierda árabe, y para la izquierda mundial. Tal vez deberíamos recordar la máxima de Simone de Beauvoir: Querer ser libre implica querer que otros sean libres.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

La Jornada, México

Cómo se mueve el lobby nuclear en Chile…

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Los actores y movidas de la cuestionada energía

Cuando esta industria pasa por su peor momento, tras el desastre radioactivo en Japón, en nuestro país siguen existiendo actores políticos y empresas extranjeras decididas a instalar en Chile la opción atómica. El gobierno de Piñera firma hoy un tratado de cooperación en energía nuclear con EE.UU.

El lobby nuclear se hace en las embajadas, los ministerios, el parlamento y con importantes empresarios chilenos. “Los actores principales son las empresas, Areva (Francia) y Westinghause (EE.UU.), son las que tienen que actuar e imagino que lo están haciendo. Así tiene que ser y nosotros lo alentamos, por que también lo hacemos”, afirma Anatole Gubin, representante de Intermash, empresa nuclear rusa que intenta instalarse en Chile.

El lobby nuclear aterrizó en nuestro país hace más de siete años y los primeros en llegar fueron los rusos. El primer acto consistió en un viaje a Moscú con el entonces alcalde de Santiago, Joaquín Lavín. El ejercicio se repitió el 2007 donde fueron invitados tres senadores: Ricardo Núñez (PS), Jaime Orpis (UDI) y Baldo Prokurica (RN).

Anatole Gubin lideró estos viajes y considera que fueron un éxito. “Hay varios parlamentarios que tenían una opinión negativa de la energía nuclear y cuando tuvieron contacto con nosotros, les expusimos la situación, viajaron a ver cómo funcionan los reactores y cambiaron su opinión”, afirma.

Los fieles seguidores de la energía nuclear

El mundo entero está debatiendo sobre el uso de la energía nuclear, tras el desastre atómico en Japón producto del terremoto y tsunami. En Chile, el gobierno ha mantenido su intención de continuar avanzando hacia este tipo de energía y firmará hoy, un tratado de cooperación de energía nuclear con Estados Unidos. Por otro lado, los parlamentarios que históricamente han apoyado la energía nuclear, no han cambiado mucho su postura.

El senador Baldo Prokurica, hoy no descarta la energía nuclear. “Yo creo que Chile no debe tomar decisiones en caliente y sobre una situación que todavía no ha terminado. Debe sacar todas las conclusiones sobre Japón, antes de embarcarse o no en la energía nuclear”. Por otro lado, el ex senador Carlos Ominami, considera que “Chile debería considerar a la energía nuclear en su matriz energética”, al mismo tiempo cree que el país está perdiendo oportunidades al mantener la indecisión.

Los principales países nucleares que han puesto sus ojos en Chile son Rusia (Intermash), Francia (Areva) y EE.UU. (Westinghause y General Electric). Nuestro país tiene tratados de cooperación en energía nuclear con todos y para los principales actores esto no es un problema, por lo menos no en esta etapa. “Cualquier tratado con otros países, para nosotros es bienvenido. Por que hay una cooperación amplia a nivel mundial, entre los especialistas nucleares, y eso está por encima de las rivalidades. Es una elite”, afirma Gubin. Eso si, la competencia llegará, si Chile decide adoptar la energía atómica.

Jaime Salas, director ejecutivo de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), explica que los tratados internacionales tienen dos objetivos, “el primero es estar capacitados y actualizados, para el desarrollo de nuestras actividades normales y el segundo, es tener los conocimientos que requeriremos, en caso de que en un futuro se realice una discusión de energía nuclear de potencia y como somos el organismo técnico, deberíamos ser capaces de asesorar de forma muy robusta a la sociedad y al gobierno”.

Pero tras el tratado con Francia –firmado el año pasado – no ha sucedido nada. Chile conoce las ofertas de capacitación que posee y Salas explica, que probablemente se inicien actividades en marzo del próximo año. A la vez, asegura que la mayoría de los chilenos se “capacitan en EE.UU., Reino Unido, España y Francia”.

Las embajadas: puertas de ingreso a los lobbistas nucleares

La comisión franco-chilena que lidera Guillermo Luksic y donde participa el grupo Suez, tiene como objetivo avanzar en el desarrollo de energías alternativas, como la nuclear. La idea surgió en julio del año pasado, durante una cena en la casa de la embajadora de Francia en Chile, Maryse Bossière y donde asistió el canciller Alfredo Moreno, el ex ministro de energía Ricardo Raineri, Guillermo Luksic y Jorge Clavería, el representante del grupo Suez en Chile.

Conocido fue el intenso lobby nuclear, que realizó el ex embajador de EE.UU. en Chile, Paul Simons. Él tuvo reuniones con los gerentes generales de Endesa y Enersis, Rafael Mateo e Ignacio Antoñanzas; el gerente general de Colbún, Bernardo Larraín Matte y el titular de AES, Felipe Cerón, entre otros. Al nuevo embajador, Alejandro Wolff, tampoco le ha ido mal. Será él quien firmará el tratado de cooperación en energía nuclear con Chile.

Pero la embajadora francesa no ha sido la única. Conocido fue el intenso lobby nuclear, que realizó el ex embajador de EE.UU. en Chile, Paul Simons. Él tuvo reuniones con los gerentes generales de Endesa y Enersis, Rafael Mateo e Ignacio Antoñanzas; el gerente general de Colbún, Bernardo Larraín Matte y el titular de AES, Felipe Cerón, entre otros. Al nuevo embajador, Alejandro Wolff, tampoco le ha ido mal. Será él quien firmará el tratado de cooperación en energía nuclear con Chile.

Los rusos tienen a un representante, Anatole Gubin quien lidera la Corporación Nuclear Eléctrica de Chile. Pero la embajada no queda fuera y en los diversos viajes que se han hecho a Moscú, junto a parlamentarios chilenos, el respaldo del gobierno ruso ha sido potente. Aunque tras la negativa del gobierno a tomar una decisión, sumado a lo ocurrido en Japón, Intermash está reconsiderando su estadía en nuestro país.

El complicado escenario para la industria nuclear

Cuando el gobierno de Piñera reafirma su postura de no decidir sobre la implementación de la energía nuclear, las principales empresas atómicas pasan por su peor momento, tras el desastre nuclear en Japón.
La cotización de Areva, empresa francesa líder en energía nuclear, ha perdido un 19% en los últimos tres días y Electricité de France (EDF) un 10%. La alemana RWE tuvo una caída de 9,41% y la estadounidense General Electric, ha caído un 6,5% desde el día 11.

Estados Unidos es el país que tiene más reactores nucleares, alrededor de 100, pero tiene la desventaja de que hace más de 30 años no construye nuevas centrales atómicas. Francia es considerada uno de los países más avanzados en este tipo de energía, porque casi el 80% de su electricidad es nuclear. Rusia por su lado, afirma manejar centrales más pequeñas –de 400 MW en vez de 1.000 MW – que serían más adecuadas para nuestro país, por que no colapsarían el sistema eléctrico, asegura Gubin.

Ni Michelle Bachellet ni Sebastián Piñera quisieron ser recordados, como el presidente que dio luz verde a la energía nuclear. Si el miedo y rechazo a este tipo de energía, surgió con el accidente nuclear en Three Mile Island (1979, EE.UU.) y el de Chernobyl (1986, Rusia), hoy Fukushima (2011, Japón) va a marcar la ruta durante un largo periodo.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

18 marzo, 2011 a 8:04

Escrito en CHILE, EE.UU, FRANCIA, TERREMOTO

Fukushima: el futuro de la industria nuclear…

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Alejandro Nadal
Durante la última década la industria nuclear civil fue recuperando algo del terreno que había perdido a raíz de los desastres de Isla de Tres Millas y, sobre todo, Chernobyl. El mejor aliado fue el debate sobre el calentamiento global y el lobby nuclear no desperdició la oportunidad, insistiendo en las casi cero emisiones de gases invernadero y buscando que se olvide el problema de la seguridad y de los desperdicios radiactivos.

Ahora el desastre en la central de Fukushima a raíz del terremoto y del tsunami de la semana pasada reabrió el debate. Las explosiones, la fusión parcial del núcleo y las emisiones controladas de material radioactivo podrían haber sido suficientes para recordar a todo mundo que las centrales nucleares constituyen una forma peligrosa de generar energía. Paradójicamente, los pro-nucleares argumentan que la catástrofe en Fukushima es una prueba de que las instalaciones de la industria nuclear civil son sólidas y confiables.

El argumento que se esgrime es que los reactores en Fukushima estuvieron sometidos a un castigo brutal: un terremoto de 8.9 grados y, poco después, un tsunami de grandes proporciones. Eso revela lo robusto y bien diseñado de estos artefactos. De aquí se desliza la conclusión de que la energía nuclear es segura, confiable y económica.

En los últimos 15 años, la compañía japonesa TEPCO, dueña y operadora de la planta de Fukushima, se vio envuelta en una larga historia de mentiras y manipulación de la información sobre la seguridad en sus plantas nucleares. En algunos casos varios de sus funcionarios incurrieron en responsabilidades penales. Su credibilidad es muy pobre y su conducta en esta catástrofe no hace sino empeorar esta situación.

Según TEPCO, las barras de control se insertaron correctamente durante el terremoto o en los minutos que le siguieron en los tres reactores en funcionamiento. Sin embargo, el calor residual en el núcleo del reactor es demasiado intenso y durante varios días es necesario seguir inyectando refrigerante para ir reduciendo la temperatura. Si no se mantiene el flujo de agua, las barras de combustible nuclear pueden fundirse, aún cuando la reacción del reactor haya sido controlada.

El tsunami incapacitó el sistema principal de bombeo de agua para reducir la temperatura. El mecanismo de respaldo entró en funcionamiento, pero no por mucho tiempo pues también resultó afectado por el tsunami. Los operadores de la planta recurrieron a sistemas de bombeo que funcionan con baterías y con generadores móviles, pero eso tampoco duró y poco después el refrigerante al interior de la vasija del reactor se fue evaporando. Para el martes los ingenieros en Fukushima habían optado por el último recurso, inundando el contenedor primario y la vasija de los tres reactores con agua de mar. Este recurso significa que el reactor tendrá que ser desmantelado cuando se extinga la reacción y la temperatura permita iniciar los trabajos en el reactor. La acumulación de hidrógeno provocó las tres explosiones que destruyeron los edificios de los reactores dañados. Los voceros de TEPCO insisten en que el contendor primario y la vasija de los reactores no fueron dañadas por estas explosiones.

Ya se ha producido una fusión parcial del núcleo en por lo menos dos de los reactores del complejo de Fukushima. En un caso las barras de combustible estuvieron expuestas por un periodo de dos horas y media. Su temperatura se mantuvo en niveles altísimos, precipitando la fusión parcial del núcleo. Por otra parte, los movimientos de temperatura y presión al interior de la vasija de dos reactores también son indicio de una fractura en las paredes del contenedor primario. Finalmente, las lecturas de material radioactivo en el interior y en las proximidades de la central nuclear son otro potente indicador de que la integridad del núcleo del reactor en dos de las unidades de Fukushima está gravemente vulnerada.

En caso de una liberación violenta de material radioactivo a la atmósfera, la dirección del viento es un factor importante. Si fracasan los esfuerzos por evitar la fusión de los núcleos de los tres reactores en Fukushima, se puede liberar a la atmósfera una gran cantidad de material radiactivo. Una nube radioactiva inyectada a baja altitud por una emisión de los reactores dañados representa un grave riesgo. Si se presentan vientos en dirección sur-oeste, la zona metropolitana de Tokio-Yokohama se vería amenazada.

Los tres reactores afectados en Fukushima son de agua hirviente (BWR). Dos de ellos son General Electric, casi idénticos a las dos unidades de la planta de Laguna Verde. Habrá que observar en las próximas horas: si los esfuerzos por mantener el flujo de refrigerante fracasan, estaremos frente a una catástrofe inédita. Ni los más ardientes pro-nucleares podrán manipular los hechos y presentar todo esto como una historia de éxito. Hoy, las mentiras del lobby nuclear han quedado a cielo abierto, como el contenedor primario de los tres reactores en Fukushima.

La Jornada, México

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Escrito por Eduardo Aquevedo

16 marzo, 2011 a 13:00

Escrito en CRISIS, SALUD, TERREMOTO

El renacer nuclear se apaga con Fukushima…

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Los Gobiernos revalúan su postura energética cuando ya habían asumido tesis a favor de lo atómico – Los reactores, seguros pero no invulnerables. ¿Y prescindibles?

FERRAN BALSELLS 16/03/2011

Siempre existió el riesgo nuclear: los reactores deben considerarse razonablemente seguros, ganan en seguridad a cada accidente que obliga a revaluar diseños y protocolos, se construyen y reforman para soportar cualquier contratiempo previsto pero nunca serán invulnerables. Y si el núcleo se calienta de forma descontrolada, la probabilidad de un accidente radiactivo suele ser elevada. Aunque para llegar a este extremo se requiera uno de los terremotos más poderosos que ha sacudido el planeta -el quinto más grave del que tienen constancia los sismólogos- seguido de un tsunami. O una secuencia de averías abonada por la cascada de errores mediante la que ingenieros de Three Mile Island causaron en 1979 una fusión parcial del núcleo en la planta estadounidense. Cúmulos inusuales de accidentes que solo cuajan cada 20 años, según la estadística de un sector que apenas supera el medio siglo de vida. Un riesgo mínimo que países, Gobiernos y ciudadanos parecían considerar asumido. ¿Hasta ahora?

El desastre en los reactores de Fukushima parece crucial para el futuro del sector, que presagiaba momentos dulces para lo atómico: un filón energético que proporciona importantes recursos para cuadrar la política energética de los Gobiernos; lucrativos negocios para las eléctricas y los países que controlan la tecnología nuclear; y teóricos beneficios para los ciudadanos con un estilo de vida sujeto a altos consumos de energía que, sin la obtenida de las nucleares, sería difícilmente sostenible. Ante este panorama lo nuclear deviene como un sector imprescindible que gana posiciones incluso en entornos antaño reticentes a perseverar en esta fuente energética.

El calendario de cierre de los reactores prometido por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero mutó hasta que, el mes pasado, el Gobierno español abrió la puerta a alargar la vida de las nucleares más allá de los 40 años para los que fueron diseñados. La canciller alemana, Angela Merkel, reformó el año pasado una ley para aplazar unos 12 años el cierre de varios reactores. 2011 debía iniciarse con buenos augurios para el lobby nuclear: el 59% de los ciudadanos de la UE opina que las plantas atómicas pueden funcionar de forma segura, según el Eurobarómetro que ayer publicó la Comisión Europea, con datos recogidos en otoño de 2009. La encuesta se efectuó cuando el tsunami todavía no había arramblado con la planta de Fukushima. Más que buenas noticias, el sector anotó el porcentaje como el dato a partir del cual medir las consecuencias de este golpe en la opinión pública.

"La industria nuclear quedará afectada por el accidente porque rompe la sensación de invulnerabilidad", señala el catedrático de Sociología de la Universidad de Santiago de Compostela Benjamín González, que lleva 15 años estudiando la evolución de la opinión pública sobre el riesgo nuclear. Para llegar a esta situación crítica ha hecho falta una catástrofe severa pero cabe considerar otras posibilidades, como hipotéticas amenazas terroristas, advierten los expertos. "Probablemente algunos Gobiernos sigan esta tendencia buscando desarrollar otras fuentes de energía", concluye González.

El impacto de ver explotar sucesivamente un complejo atómico ha provocado que Alemania descarte ya la prórroga de los reactores que el Gobierno de Angela Merkel defendió hasta la semana pasada. "[Fukushima] supone un punto de inflexión para el mundo", justificó este lunes la canciller. La misma corriente arrastra al grueso de Gobiernos del planeta: Suiza suspendió la construcción de tres reactores, la UE realizará pruebas para evaluar la seguridad de los reactores mientras EE UU estudia medidas similares. Las dudas se extienden ya sobre prácticamente la totalidad del parque nuclear mundial. ¿Un complejo atómico en llamas puede amenazar toda una industria que acariciaba el llamado renacer nuclear?

Depende. Ese renacer nuclear se basa en los 65 reactores en construcción que hay en el mundo; unos 50 se alojan en China y otros países en vías de desarrollo pero en el mundo occidental ha habido muchas más palabras que ladrillos. La mayoría de países plantea la prolongación de la vida de las centrales -Estados Unidos ha dado permiso a unas 40 plantas para operar hasta que cumplan 60 años-. Pero los planes para sustituir estas centrales por otras no se han concretado por varios factores, entre ellos el elevado coste de construcción de los reactores y las dudas sobre su viabilidad en el futuro. Construir un reactor nuclear cuesta entre 3.500 y 5.000 millones de euros, según datos de la patronal del sector. Representa cerca del 0,5% del PIB que registró España en 2010 y una cantidad similar a las subvenciones que este país concedió a las fuentes de energía renovables en todo el año. Los ingenieros suelen decir que este coste es asumible, pero algunos científicos cuestionan que las nucleares sean realmente más rentables que otras fuentes energéticas. "A la construcción debe añadirse la factura de los gastos en seguridad y mantenimiento", advierte Antonio Turiel, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), experto en energía. También debería sumarse el coste de gestionar durante varios siglos los residuos radiactivos que generan las plantas, problema para el que muchos países -entre ellos España- aún carecen de solución. El espectro de opiniones es amplio y revela que investigadores e ingenieros tampoco son inmunes a la subjetividad. "Las nucleares siguen siendo más baratas a largo plazo porque ofrecen un rendimiento anual casi ocho veces mayor que las renovables", subraya José María García Casasnovas, ingeniero industrial, miembro del Comité de Energía del Colegio de Ingenieros de Cataluña. "Preferimos no calibrar el coste de cada energía porque hay muchas maneras de contabilizarlo y cada cual puede obtener los resultados que más le plazcan", zanja Turiel. Por ello, sin la catástrofe actual, "el despegue de la industria tampoco estaba garantizado", señala. Aun así el sector atómico debe encajar además la crisis japonesa.

"En cualquier caso no es viable prescindir de la energía nuclear", señala el Foro Nuclear Español. Cierto: el mundo sufre de dependencia atómica. Los países que se abastecen de energía nuclear no pueden prescindir de los reactores precisamente porque han diseñado su aprovisionamiento energético contando con esta fuente. Proporciona el 20% del consumo energético de EE UU, porcentaje similar entre los países industrializados como España, Alemania, Reino Unido y Japón, que se dispara al 46% en el caso de Suecia y hasta el 78% en Francia. Desmantelar los reactores requeriría un replanteamiento global que afectaría el hábito de vida en todo el mundo. "A corto plazo, es inviable un mundo sin nucleares o una España sin energía atómica. No hay alternativa", señala Casasnovas. "Pero sí sería factible una planificación energética a más largo plazo que prescinda de esta fuente energética", asume. El problema sería el coste y el tiempo: "No se podría hacer en menos de 20 años y tampoco se ha planteado ningún estudio porque ahora mismo no existe tecnología para ello", lamenta.

Quedan alternativas a la energía nuclear y al petróleo, aunque la más razonable está descartada, pronostican los expertos. "Sería necesario disminuir el consumo energético mundial un 90%", calcula Turiel. Ello obligaría al mundo a cambiar sustancialmente el actual modo de vida, ocasionaría pérdidas billonarias a eléctricas, compañías del sector y otros tantos Gobiernos con intereses en la industria nuclear y energética como Francia y EE UU. "A la larga, será inevitable, queramos o no", avisa el investigador antes de recordar que las nucleares pueden sufrir problemas para abastecerse de uranio, el combustible que permite la fisión nuclear.

Se trata de otro aspecto en el que apenas hay consenso: los últimos estudios consideran que la carestía de uranio comenzará en 2040; el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) calcula que las reservas conocidas alcanzarán al menos para otros 80 años, mientras que Francisco Tarín, representante de España en la Agencia de Energía Nuclear europea, defiende públicamente que hablar de problemas de suministro nuclear es una posibilidad "falaz". Para ello esgrime el desarrollo de tecnologías para reutilizar uranio que por ahora no han logrado cumplir los requisitos de seguridad que se exigen a un reactor. Y que la demanda de este material incentivará a las empresas a buscarlo en otras zonas, lo que encarecería aún más la energía nuclear. "Hasta el punto de que costaría más extraer uranio que los beneficios de una nuclear. Dudo de que haya reactores para más de dos o tres décadas", advierte Turiel.

Las perspectivas coinciden en que las nucleares ya construidas, -las españolas alcanzarán antes de 2030 los 40 años para los que fueron diseñadas- tienen garantizado el uranio. Pero el asunto compromete la construcción de nuevas centrales. "La solución consiste en invertir en investigación e innovación de nuevas fuentes energéticas", dice Casasnovas. "Esta debería ser la principal preocupación, porque nadie puede garantizar que en 50 años haya recursos para mantener el actual consumo energético actual", avisa.

Lo viejo no termina de morir y lo nuevo, no acaba de nacer. "El desarrollo de otras fuentes está ahogado por la apuesta por el petróleo y la nuclear", señala el ingeniero. Tampoco resulta claro si el futuro estará en las renovables: en España pueden llegar a proporcionar más del 30% de la energía pero, por ahora, no disponen de potencial para alumbrar todo el país. "Lo siento, yo también tengo hijos", avisa Turiel. "Pero el futuro, con o sin nucleares, pinta complicado".

Las lecciones atómicas que Japón no aprendió

La falta de transparencia marcó hace cuatro años otra fuga radiactiva en la mayor central nuclear del mundo

FRANCISCO PEREGIL - Madrid - 16/03/2011

El 16 de julio de 2007 a las 10.13 un terremoto de magnitud 6.8 en la escala Richter dañó la central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la mayor del mundo, con siete reactores. El primer día de la catástrofe, la Empresa de Electricidad de Tokio (Tepco), propietaria también de la central de Fukushima, minimizó los daños. Al día siguiente, sin embargo, admitió que quienes diseñaron la planta no previeron que podría afrontar un seísmo de esa magnitud. Y asumió que se habían vertido al mar cientos de litros de agua con 60.000 becquerelios (unidad de medición de la radiactividad). Un día después la empresa reconoció que la cifra ascendía a 1.300 litros con 90.000 becquerelios. Es cierto que aquella fuga fue muy pequeña comparada con la de Fukushima. Pero la información que aportó Tepco dejó mucho que desear. Los documentos del departamento de Estado revelados por Wikileaks informaban de que aunque el material vertido no suponía una amenaza para el medio ambiente el propio Gobierno japonés estaba muy molesto por la forma en que Tepco había gestionado el incidente.

Shinzo Abe, el entonces primer ministro japonés, declaró: "Los informes de Tepco llegaron tarde. Les he recordado duramente que los informes deben hacerse de forma rigurosa y a tiempo. Las plantas nucleares no pueden operar sin la confianza del ciudadano. La rapidez a la hora de informar y la transparencia en la información son necesarias para obtener esa confianza".

La central de Kashiwazaki-Kariwa se cerró temporalmente y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) se comprometió a ayudar en la investigación del accidente. El director del organismo nuclear de la ONU, Mohamed el Baradei, pidió a Tokio que informase con "transparencia total" y remarcó: "Es importante aprender la lección sobre un terremoto".

Sin embargo, la lección de la transparencia sigue pendiente. Japón no ha ofrecido aún información precisa sobre la radiación vertida desde la central de Fukushima, ni de su evolución o extensión prevista, informa Rafael Méndez. Tampoco ha explicado en qué situación se encuentran las piscinas de combustible gastado de las centrales afectadas. Supuestamente los reactores 4, 5 y 6 no tenían ningún problema porque estaban parados cuando el terremoto sacudió el país. Sin embargo, en la madrugada del martes, el Gobierno anunció de pronto durante una rueda de prensa que había un incendio en el reactor número 4, pero tampoco ha aportado detalles de cómo había sido posible.

El seísmo de 2007 sólo mató a 11 personas e hirió a un millar. La central detuvo su actividad durante casi dos años, hasta que en mayo de 2009 comenzó a funcionar uno de los siete reactores y meses después los demás. Pero el incidente dejó en el aire cierto sentido de la vulnerabilidad en las centrales. Dos semanas después del escape, varios expertos del OIEA examinaron durante tres días la planta y concluyeron que el material radiactivo fugado estaba por debajo de los límites autorizados, pero criticaba también a Tepco por retrasar la información sobre la fuga. Los funcionarios de la embajada hablaron con los responsables de la compañía eléctrica y estos se mostraron "encantados" de que la central hubiera superado un terremoto superior al que estaba diseñada para resistir.

El cierre de la central provocó que los 12 principales fabricantes de coches rebajasen su producción en unas 120.000 unidades, cifra tres veces superior a los daños ocasionados por el terremoto de Kobe en 1995. No obstante, las tres principales marcas, Toyota, Honda y Nissan, aseguraron que el cierre de la central no afectaría a sus exportaciones. Los diplomáticos estadounidenses advirtieron hace cuatro años: "Aunque la industria parece haber esquivado la bala esta vez, el terremoto ha revelado la inesperada vulnerabilidad de la cadena de suministro industrial".

Desde entonces, al Gobierno japonés le resultó más difícil encontrar pueblos dispuestos a albergar nuevas centrales. Como se informa en un cable de 2009, los sentimientos de "no en mi patio" se extendieron, y sólo los municipios que ya acogían otras plantas atómicas aceptaban la llegada de más reactores.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

15 marzo, 2011 a 22:42

Escrito en CRISIS, TECNOLOGIA, TERREMOTO

La “Operación Libia” y la Batalla por el Petróleo: Nuevo trazado del mapa de África

con un comentario

Parte II

Michel Chossudovsky, Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Véase Parte I: Insurrección e intervención militar en Libia

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ISRAEL-PALESTINA2Las implicaciones geopolíticas y económicas de una intervención militar dirigida por EEUU y la OTAN contra Libia pueden alcanzar gran magnitud.

Libia es una de las mayores economías petroleras del mundo y cuenta aproximadamente con el 3,5% de las reservas mundiales de petróleo, más de dos veces las de EEUU.

La “Operación Libia” forma parte de una agenda militar más amplia para Oriente Medio y Asia Central, que consiste en obtener el control y la propiedad corporativa de más del 60% de las reservas mundiales de petróleo y gas natural, incluyendo las rutas de oleoductos y gasoductos.

“Los países musulmanes, entre los que se encuentran Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Yemen, Libia, Egipto, Nigeria, Argelia, Kazajstán, Azerbaiyán, Malasia, Indonesia, Brunei, poseen entre el 66,2% y el 75,9% del total de las reservas de petróleo, dependiendo de la fuente y metodología de la estimación.” (Véase Michel Chossudovsky, The ‘Demonization’ of Muslims and the Battle for Oil”, Global Research, 4 enero 2007; en español, traducido por Felisa Sastre en:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=45361)

Con 46.500 millones de barriles de reservas probadas (diez veces las de Egipto), Libia es la mayor economía petrolera en el continente africano, seguida por Nigeria y Argelia (Oil and Gas Journal). En contraste, las probadas reservas petroleras de EEUU son del orden de los 20.600 millones de barriles (diciembre 2008), según Energy Information Administration: “U.S. Crude Oil, Natural Gas, and Natural Gas Liquids Proved Reserves”.

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NOTA:

Las estimaciones más recientes sitúan las reservas de petróleo de Libia en los 60.000 millones de barriles y sus reservas de gas en los 1.500 millones de metros cúbicos. Su producción está entre los 1,3 y 1,7 millones de barriles por día, bastante por debajo de su capacidad productiva. Su objetivo a largo plazo son 3 millones de barriles por día y una producción de gas de 2.600 millones de pies cúbicos al día, según las cifras de la National Oil Corporation (NOC).

La encuesta estadística (alternativa) sobre la energía efectuada por BP (2008) situaba las reservas probadas de petróleo de Libia a finales de 2007 en los 41.464 millones de barriles, lo que representa el 3,34% de las reservas mundiales probadas (Mbendi: Oil and Gas in Libya – Overview”).

El petróleo es el “trofeo” de las guerras emprendidas por EEUU y la OTAN

Una invasión de Libia bajo un mandato humanitario beneficiaría a los mismos intereses corporativos que la invasión y ocupación de Iraq de 2003. El objetivo subyacente es tomar posesión de las reservas de petróleo de Libia, desestabilizar la National Oil Corporation (NOC) y, finalmente, privatizar la industria petrolera del país, es decir, transferir el control y propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras.

La NOC ocupa el puesto 25 entre las Grandes Compañías Petroleras del Mundo. (“The Energy Intelligence ranks NOC among the world’s Top 100 Companies”, Lybiaonline.com).

La planeada invasión de Libia, que está ya en marcha forma parte de la más amplia “Batalla por el Petróleo”. Cerca del 80% de las reservas de petróleo de Libia se sitúan en la cuenca del Golfo de Sirte al este de Libia. (Véase mapa más abajo).

Libia es un Premio de Economía. “La guerra es buena para hacer negocios”. El petróleo es el trofeo de las guerras que EEUU y la OTAN emprenden.

Wall Street, los gigantes petroleros anglo-estadounidenses, los productores de armas de la UE y EEUU serían los beneficiarios tácitos de una campaña militar de EEUU y la OTAN contra Libia.

El petróleo libio es un filón para las grandes del petróleo anglo-estadounidenses. Aunque el valor del crudo en el mercado supera en la actualidad los 100 dólares el barril, el coste del petróleo libio es extremadamente bajo, hasta 1 dólar USA el barril (según una estimación). Como un experto del mercado del petróleo comentó de forma un tanto críptica:

    “Con el crudo a 110 dólares en el mercado mundial, una operación sencilla de matemáticas muestra que Libia tiene un margen de beneficio de 109 dólares.” (Libya Oil, Libya Oil One Country’s $109 Profit on $110 Oil”, EnergyandCapital.com, 12 marzo 2008).

Intereses petroleros extranjeros en Libia

Entre las compañías petroleras extranjeras que operaban en Libia antes de la insurrección bia figuran la TOTAL francesa, la ENI italiana, la China National Petroleum Corp (CNPC), British Petroleum, el consorcio petrolero español REPSOL, ExxonMobil, Chevron, Occidental Petroleum, Hess, Conoco Phillips.

Es importante señalar que China juega un papel central en la industria del petróleo libia. La China National Petroleum Corp (CNPC) tenía, hasta el momento de la repatriación tras los últimos acontecimientos, una fuerza laboral en Libia de 30.000 chinos. Contrasta con la British Petroleum (BP), que tenía tan sólo 40 trabajadores, que fueron también repatriados.

El 11% de las exportaciones petroleras libias va a parar a China. Aunque no hay cifras sobre el tamaño y la importancia de las actividades de exploración y producción de la CNPC, hay indicadores de que son considerables.

En términos generales, Washington considera que la presencia de China en el Norte de África constituye una intrusión. Desde una posición geopolítica, China supone una invasión. La campaña militar contra Libia es también un intento de excluir a China del Norte de África.

También es importante el papel de Italia. ENI, el consorcio petrolero italiano saca 244.000 barriles de gas y petróleo, lo que representa casi el 25% del total de las exportaciones libias. (Sky News: “Foreign oil firms halt Libyan operations”, 23 febrero 2011).

Entre las compañías estadounidenses en Libia, Chevron y la Occidental Petroleum (Oxy) decidieron hace apenas seis meses (octubre 2010) no renovar sus licencias de exploración de gas y petróleo en Libia. (“Why are Chevron and Oxy leaving Libya?” Voice of Russia, 6 octubre 2010). En contraste, en noviembre de 2010, la compañía petrolera alemana R.W. DIA E firmó un acuerdo de gran alcance con la NOC libia que implicaba compartir la producción y exploración (AfricaNews-Libya: “German oil firm signs prospecting deal).

Los intereses financieros, así como el “botín de guerra”, son extremadamente altos. La operación militar responde a un intento de desmantelar las instituciones financieras de Libia, así como de confiscar miles de millones de dólares de los activos financieros libios depositados en bancos occidentales.

Habría que subrayar que las capacidades militares de Libia, incluido su sistema de defensa aérea, son débiles.

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Concesiones petroleras libias

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El nuevo mapa de África

Libia tiene las mayores reservas de petróleo en África. El objetivo de la interferencia de EEUU y la OTAN es estratégico: consiste en un saqueo total, en el robo de la riqueza petrolífera de la nación bajo el disfraz de una intervención humanitaria.

Esta operación militar es un intento de establecer la hegemonía estadounidense en el Norte de África, una región históricamente dominada por Francia y, en menor medida, por Italia y España.

Con respecto a Túnez, Marruecos y Argelia, el diseño de Washington busca debilitar los lazos políticos de estos países con Francia y presionar para instalar nuevos regímenes políticos que tengan una estrecha relación con EEUU. Este debilitamiento de Francia es parte del diseño imperial estadounidense. Es un proceso histórico que se remonta a las guerras en Indochina.

Redistribución colonial de Africa (1913)

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La intervención de EEUU y la OTAN buscando la eventual formación de un régimen-títere de EEUU es también un intento de excluir a China de la región arrebatándole el puesto que ocupa la China National Petroleum Corp. Los gigantes del petróleo anglo-estadounidense, entre los que estaría la British Petroleum, que firmó un contrato de exploración en 2007 con el gobierno de Gadafi, están entre los potenciales “beneficiarios” de la operación militar diseñada por EEUU y la OTAN.

En un sentido más amplio, lo que está en juego es el diseño de un nuevo mapa de África, otro proceso de redistribución neocolonial, el desguace de las demarcaciones de la Conferencia de Berlín de 1884: la conquista de África por EEUU en alianza con Gran Bretaña en una operación dirigida por EEUU y la OTAN.

Libia: La puerta estratégica sahariana al África Central

Libia tiene fronteras con varios países que están dentro de la esfera de influencia de Francia, entre ellos Argelia, Túnez, Níger y el Chad.

El Chad es potencialmente una economía rica en petróleo, ExxonMobil y Chevron tienen intereses en el Sur del Chad, incluido un proyecto para un oleoducto. El Sur del Chad es una puerta hacia la región de Darfur en Sudán, que también tiene valor estratégico como consecuencia de su riqueza petrolera.

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Fuente www.hobotraveler.com

China tiene intereses petrolíferos tanto en Chad como en Sudán. La China National Petroleum Corp firmó un acuerdo de largo alcance con el gobierno del Chad en 2007.

Níger es también un punto estratégico para EEUU en vista de sus amplias reservas de uranio. En el momento actual, Francia domina la industria de uranio en Níger a través del conglomerado nuclear francés Areva, anteriormente conocido como Corema. China participa también de la industria de uranio de Níger.

En sentido más general, la frontera sur de Libia resulta de interés estratégico para EEUU en su búsqueda para extender su esfera de influencia en el África francófona, un inmenso territorio que se extiende desde el Norte de África hasta el Centro y Oeste del continente. Históricamente, esta región formó parte de los imperios coloniales de Francia y Bélgica, cuyas fronteras se establecieron en la Conferencia de Berlín de 1884.

EEUU jugó un papel pasivo en la Conferencia de Berlín de 1884. Este nuevo reparto del continente africano del siglo XXI, basado en el control del petróleo, del gas natural y de minerales estratégicos (cobalto, uranio, cromo, manganeso, platino y uranio) es en gran medida consecuencia de los intereses corporativos dominantes anglo-estadounidenses.

La interferencia estadounidense en el Norte de África redefine la geopolítica de toda una región. Socava los intereses de China y eclipsa la influencia de la Unión Europea.

Este nuevo trazado de África no sólo debilita el papel de las antiguas potencias coloniales (incluidas Francia e Italia) en el Norte de África, sino que también forma parte de un proceso más amplio de desplazamiento y debilitamiento de Francia (y Bélgica) sobre una gran parte del continente africano.

EEUU ha instalado en gran parte del continente africano una serie de regímenes-títere en países que históricamente estuvieron en la esfera de influencia de Francia (y Bélgica), incluyendo la República del Congo y Ruanda. Está previsto que varios países del Oeste de África (entre ellos Costa de Marfil) se conviertan en estados por poderes de EEUU.

La Unión Europea depende fuertemente del flujo del petróleo libio. El 85% de ese petróleo se vende a países europeos. En el caso de una guerra con Libia, el suministro de petróleo a Europa Occidental podría verse interrumpido, afectando en gran medida a Italia, Francia y Alemania. El 30% del petróleo de Italia y el 10% de su gas se importan de Libia. El gas libio discurre a través del gasoducto Greenstream que atraviesa el Mediterráneo.

Greenstream: el gasoducto que une Libia con Italia

Las implicaciones de esas potenciales interrupciones pueden ser de largo alcance. También repercutirán directamente en la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Comentarios finales

Los medios de comunicación dominantes, mediante una desinformación masiva, están siendo cómplices al justificar una agenda militar que, si llega a ponerse en marcha, tendría devastadoras consecuencias no sólo para el pueblo libio: los impactos sociales y económicos se dejarían sentir en el mundo entero.

Por el momento hay tres escenarios de guerra distintos en la amplia región que conforman Oriente Medio y Asia Central: Palestina, Afganistán e Iraq. En el caso de un ataque contra Libia, se abriría un cuarto escenario en el Norte de África, con riesgo de una escalada militar.

La opinión pública debe tener conocimiento de la agenda oculta tras esta supuesta intervención humanitaria, anunciada como “Guerra Justa” por los jefes de estado y los jefes de gobierno de países de la OTAN. La teoría de la Guerra Justa tanto en su versión clásica como contemporánea defiende la guerra como “operación humanitaria”. Llama a la intervención militar a partir de supuestos morales y éticos contra “estados canallas” y “terroristas islámicos”. La teoría de la Guerra Justa se utilizar para satanizar al régimen de Gadafi a la vez que proporciona un mandato humanitario a la intervención militar de EEUU y la OTAN.

Los jefes de estado y de gobierno de los países de la OTAN son los arquitectos de la guerra y destrucción en Iraq y Afganistán. A través de una lógica tremendamente tortuosa, se les aclama como las voces de la razón, como los representantes de la “comunidad internacional”.

Las realidades se trastocan. Unos criminales de guerra, indiscutibles guardianes de la teoría de la Guerra Justa, lanzan una intervención humanitaria desde sus altos puestos de poder.

Abu Ghraib, Guantánamo… Las víctimas civiles en Pakistán como consecuencia de los ataques con aviones no tripulados sobre pueblos y ciudades ordenados por el presidente Obama no son precisamente noticias que aparezcan en primera plana, ni tampoco los dos millones de civiles muertos en Iraq.

No existe eso de la “Guerra Justa”. Hay que comprender la historia del imperialismo estadounidense. El Informe del 2000 del Proyecto del New American Century (PNAC) se titulaba “Rebuilding America’s Defenses” y pedía la puesta en marcha de una guerra larga, una guerra de conquista. Uno de los principales componentes de esa agenda militar es el siguiente: “Combatir para ganar contundentemente en múltiples y simultáneos escenarios bélicos”.

La “Operación Libia” es parte de ese proceso. Es otro de los escenarios en la lógica del Pentágono de “escenarios de guerra simultáneos”.

El documento del PNAC refleja fielmente la evolución de la doctrina bélica estadounidense desde 2001. EEUU tiene planeado implicarse simultáneamente en varios escenarios bélicos en diferentes regiones del mundo.

Si bien proteger a EEUU sigue siendo un objetivo de la “Seguridad Nacional” de los EEUU, el informe del PNAC explica detalladamente por qué son necesarios todos esos escenarios múltiples de guerra. Y en el mismo no se menciona siquiera la justificación humanitaria.

¿Cuál es el objetivo de la hoja de ruta del ejército de EEUU?

Atacarán Libia porque es uno de los varios países que se mantiene fuera de la órbita de influencia de EEUU y que no se ha avenido a las demandas estadounidenses. Libia es un país que ha sido seleccionado para integrar una “hoja de ruta” bélica que consiste en “múltiples y simultáneos escenarios de guerra”. En palabras del ex Comandante en Jefe de la OTAN General Wesley Clark:

    “En noviembre de 2001, en el Pentágono, uno de los oficiales de alto rango del estado mayor del ejército tuvo tiempo para charlar. ‘Sí, todavía seguimos con los planes contra Iraq’, dijo. Pero había más. ‘Eso se discutió como parte de una campaña para cinco años’, dijo, y había ‘un total de siete países en la agenda: se empezaría con Iraq, después Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán’…” (Wesley Clark, “Winning Modern Wars”, página 130).

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=23605

Escrito por Eduardo Aquevedo

15 marzo, 2011 a 22:04

El dudoso futuro de la industria nuclear…

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Fukushima: una tragedia que puede replantear las cosas.

Las explosiones en la planta nuclear de Fukushima, 250 kilómetros al norte de Tokio, han puesto en entredicho a la industria nuclear.

La canciller alemana Angela Merkel aplazó por tres meses la prolongación de la vida útil de las centrales nucleares del país, Austria impulsa pruebas de resistencia nuclear de la Unión Europea (UE), y en EE.UU., líder mundial en reactores nucleares, el congresista demócrata Ed Markey llamó a una moratoria en zonas de actividad sísmica, amenazando el consenso bipartidista existente.

Según críticos de la energía nuclear, como Greenpeace, la tragedia es portadora de un mensaje categórico.

"Las centrales nucleares son una fuente de energía sucia y peligrosa y siempre serán vulnerables a la combinación potencialmente mortal de un error humano, fallos de diseño y desastres", señaló a BBC Mundo Conrado García del Vado, miembro de Greenpeace en España.

clic Lea también: temores por radiación tras tercera explosión

Según sus defensores, es la única estrategia viable en el mundo moderno.

"Es la forma de energía más económica y ambientalmente más segura", aseguró a BBC Mundo Ian Hoie-Lacy, jefe de comunicación de la World Nuclear Association

Renacimiento y crisis

America Latina

  • Argentina tiene dos reactores operativos, está construyendo uno y tiene proyectado otro.
  • Brasil tiene dos en funcionamiento y uno en construcción.
  • México tiene dos.
  • Chile proyecta un acuerdo con EEUU al respecto.
  • Venezuela firmó con Rusia en 2010 un contrato para construir una central nuclear.

La energía nuclear, que tuvo un momento de máxima expansión hace 40 años, está viviendo un nuevo renacimiento luego de la cautela y repliegue que siguieron a desastres como el de Chernobyl, hace 25 años, y el de Three Mile Island en EE.UU. en 1979.

Según la World Nuclear Association se están construyendo unos 60 nuevos reactores, se planean otros 150 en los próximos diez años y 200 más para la década 2020-2030.

Países como Francia, segundo después de EE.UU. en producción de energía nuclear, dependen casi enteramente de esta fuente energética: el 75% de su electricidad proviene de sus 58 reactores nucleares.

China ha completado la construcción de 10 reactores y tiene 30 bajo construcción. India planea construir 20 durante esta década y Rusia quiere duplicar su capacidad en estos 10 años.

En América Latina funcionan seis de los más de 430 reactores nucleares que hay en el mundo. Argentina y Brasil son líderes regionales, seguidos por México y Chile.

Pero el acuerdo que iba a firmar este marzo el presidente Sebastián Piñera con Barack Obama en Santiago para la construcción de un reactor, ha quedado envuelto en la polémica a raíz de Fukushima.

La polémica refleja los problemas de la industria. Chile es un país sísmico con serios problemas de suministro energético.

La energía nuclear también está penetrando a países de ingresos bajos y medios como Vietnam, Bangladesh y Nigeria, que buscan construir sus primeros reactores atómicos.

El fantasma del día después

Angela Merkel

Angela Merkel: ¿marcha atrás con la política nuclear?

Los intereses creados – inversiones multimillonarias, necesidades económicas, apuestas políticas – tendrán un fuerte peso a la hora de decidir el futuro.

Pero a diferencia de otros temas, el nuclear despierta fantasmas de supervivencia colectiva, como reconoció después del desastre de Fukushima un asesor del presidente Barack Obama, Jason Grumet.

"Este accidente disminuye el consenso que se había generado entre grupos medioambientalistas para apoyar la energía nuclear como un modo de combatir el calentamiento global", señaló Grumet al diario The New York Times.

Grupos medioambientalistas señalaron que una gran parte de las centrales nucleares están construidas en lugares que tienen una actividad sísmica "significativa".

Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) el 20% de las plantas nucleares están construidas en estas zonas.

Este sábado una manifestación convocada previamente contra los planes nucleares del gobierno de Merkel se convirtió en un hecho multitudinario debido a la tragedia en Japón.

La moratoria declarada por Merkel responde a esta presión política. Fukushima hizo virar su estrategia marcadamente pronuclear hacia la cautela.

¿Y la luz?

Vela

Sin electricidad a ninguna parte.

El impacto sobre la industria nuclear se ha hecho sentir en los mercados: sus acciones cayeron mientras que los de los valores de energía solar y eólica se dispararon esta semana.

Pero ¿pueden las energías renovables suministrar toda la energía que necesita el mundo moderno?

El problema de energías como la eólica (dependiente del viento) es que el suministro es más difícil de garantizar.

Los defensores de la energía nuclear dicen que una vez pasado el revuelo se pensará todo con más calma.

"Las alternativas son claras: carbón, gas o energía nuclear. La energía nuclear es la única que se puede usar masivamente para las necesidades del mundo moderno sin un efecto contaminante", señaló a BBC Mundo Ian Hoie-Lacy.

En algunos países como China e India, que tienen crecientes necesidades energéticas, la construcción de reactores nucleares seguirá adelante.

Pero Fukushima ha replanteado el debate.

Poco después de la tragedia de Chernobyl el OIEA ajustó los controles regulatorios de la industria.

Pero a más de dos décadas, esos controles siguen siendo voluntarios.

Esto podría cambiar a la luz de lo ocurrido.

Catástrofe en el Pacífico

El comisario de Energía da al razón a quienes hablan de apocalipsis en Japón

Los países de la UE deciden someter a sus centrales nucleares a test voluntarios de resistencia tras una reunión convocada por el comisario europeo de Energía, Günther Öttinger

RICARDO MARTÍNEZ DE RITUERTO | Bruselas 15/03/2011

Günther Öttinger, comisario de Energía de la Unión Europea, ha recurrido esta tarde a Dios y a la Biblia para describir la crisis nuclear japonesa. "Hay quienes hablan de apocalipsis y la palabra me parece muy apropiada", ha declarado el comisario en el Parlamento Europeo. "Todo está prácticamente fuera de control", agregó. "No excluyo lo peor en horas y días venideros", insistió. Antes se había encomendado al Cielo: "Espero que con la gracia de Dios se puede evitar lo peor". El comisario ha comparecido en la Eurocámara tras acordarse que la Unión Europea realizará este año pruebas voluntarias de resistencia en sus centrales nucleares para garantizar su seguridad ante cualquier eventualidad. Bruselas desea que en el programa participen también los vecinos de la UE y hasta que sea adoptado globalmente.

La voluntariedad fue adoptada por los participantes en una primera reunión con responsables políticos, técnicos y gigantes de la energía europea, convocada por Öttinger en respuesta a la grave crisis nuclear japonesa. El comisario ha explicado en conferencia de prensa los acuerdos alcanzados, sin caer en el dramatismo a que luego recurrió ante la comisión de Industria y Energía de la Eurocámara.

En presencia de los interesados del sector y ante la prensa ya confiaba en el Todopoderoso para evitar lo peor en Japón y respondía con cautela a la pregunta de si Francia tenía razón al considerar que la situación era más grave de lo manifestado por las autoridades niponas. El grado de gravedad del incidente se había incrementado de 4 a 6 en una escala de siete, ha dicho Ottinger antes de añadir: "No descarto movimientos en cualquier dirección en función de la evolución de los acontecimientos".

Pero ha sido en cámara parlamentaria cuando ha dado la razón a quienes se sienten testigos casi del fin del mundo. "Hay quienes hablan de apocalipsis y la palabra me parece muy apropiada", ha sorprendido a sus euroseñorías. "Todo está prácticamente fuera de control. No excluyo lo peor en horas y días venideros". Ese discurso de altísimo impacto emocional traiciona todas las llamadas a favor de mantener la cabeza fría que se han oído en las últimas jornadas en Bruselas y en otras capitales europeas. Precisamente, con ánimo de distanciamiento profesional, se había acordado en Bruselas poner en marcha el plan reclamado por Austria de realizar pruebas de resistencia a la centrales, programa que debe ser ratificado oficialmente por los ministros de Energía y que muy probablemente sancionarán también los líderes de la UE en el Consejo Europeo de los próximos días 24 y 25. "Se van a reevaluar todos los potenciales problemas", ha señalado Öttinger en la fase fría de su doble comparecencia pública, la realizada ante al prensa. También ha adelantado que Nicolas Sarkzoy, como presidente de turno del G-20, se encargará de ofrecer la idea a ese grupo, además de que la UE le pedirá que lo asuma como estrategia propia al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en Viena.

El comisario ha asegurado que la medida tuvo en la reunión un gran apoyo -"nadie habló en contra", enfatizó- lo que planteaba inmediatamente la cuestión de, en ese caso, por qué no hacerlo obligatorio desde el principio. Según él, el hecho de que sea voluntario ya es un gran avance, dado que esta misma mañana nadie podía asegurar que la idea fuera a tener aceptación. Para hacerlo obligatorio habría que reformar la directiva sobre seguridad nuclear que atribuye a los Estados la exclusividad sobre su política energética y a las compañías la responsabilidad de la seguridad de su plantas. No hay tiempo para semejante reforma.

Para convertir la voluntariedad en cuasi obligación, Öttinger ha hablado de dar a las pruebas la máxima autoridad de modo que quienes no las acepten deban atenerse a consecuencias no deseables.

Los criterios de seguridad a evaluar, procedimientos a seguir e incluso expertos independientes que debe aplicarlos; serán fijados en una próxima reunión de alto nivel en Bruselas. El comisario ha indicado que se analizarán los que se emplean en los distintos países y se adoptarán los más estrictos. "Los vamos a europeizar", ha dicho, mientras adelantaba que los estándares variarán en función de las circunstancias (una central nuclear en la costa tiene distintas exigencias que una tierra adentro; una central vieja será sometida a análisis diferentes que una de última generación).

"Queremos que los socios y vecinos estén implicados", ha inisitido Öttinger, con alusiones expresas a Suiza, Turquía y Rusia, a quienes invita a colaborar en la definición de los criterios y en la elección de los inspectores. "Queremos crear una base europea de seguridad nuclear" resume.

EL PAIS.COM

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Escrito por Eduardo Aquevedo

15 marzo, 2011 a 16:10

Escrito en SOCIEDAD, TERREMOTO

Carta abierta de Roger Waters, fundador de Pink Floyd, sobre racismo israeli contra palestinos…

con 2 comentarios

Roger Waters · · · · ·
13/03/11


En 1980, una canción que escribí, Another Brick in the Wall Part 2, fue prohibida por el gobierno de África del Sur porque era usada por los niños negros sudafricanos para reivindicar su derecho a una educación igual. Ese gobierno del apartheid impuso un bloqueo cultural, por así decir, sobre algunas canciones, incluida la mía.

Veinticinco años más tarde, en 2005, niños palestinos que participaban de un festival en la Cisjordania usaron la canción para protestar contra el muro del apartheid israelí. Ellos y ellas cantaban: “¡No necesitamos la ocupación! ¡No necesitamos el muro racista!”  En ese tiempo, yo no había visto con mis propios ojos aquello sobre lo que ellos estaban cantando.

Un año más tarde, en 2006, fui contratado para actuar en Tel Aviv.

Palestinos del movimiento de boicot académico y cultural a Israel me exhortaron a reconsiderarlo. Yo ya me había manifestado contra el muro, pero no creía que un boicot cultural fuese una vía correcta. Los palestinos defensores del boicot me pidieron que visitase el territorio palestino ocupado para ver el muro con mis ojos antes de tomar una decisión. Yo acepté.

Bajo la protección de las Naciones Unidas visité Jerusalén y Belén. Nada podía haberme preparado para aquello que vi ese día. El muro es un edificio repulsivo. Está custodiado por jóvenes soldados israelíes que me trataron, observador casual de otro mundo, con una agresión llena de desprecio. Si así fue conmigo, un extranjero, imaginen lo que debe ser con los palestinos, con los subproletarios, con los portadores de autorizaciones. Supe entonces que mi conciencia no me permitiría apartarme de ese muro, del destino de los palestinos que conocí, personas cuyas vidas son aplastadas diariamente de mil y una maneras por la ocupación de Israel. En solidaridad, y de alguna forma por impotencia, escribí en el muro, aquel día: “No necesitamos del control de las ideas”.

Considerando en ese momento que mi presencia en un escenario de Tel Aviv iba a legitimar involuntariamente la opresión que yo acababa de presenciar, cancelé mi concierto en un estadio de fútbol en Tel Aviv y lo cambié para Neve-Shalom, una comunidad agrícola dedicada a criar pollitos y también, admirablemente a la cooperación entre personas de creencias diferentes, donde musulmanes, cristianos y judíos viven y trabajan lada a lado en armonía.

Contra todas las expectativas, este acto se transformó en el mayor evento musical de la corta historia de Israel. Para asistir, unos 60 mil fans lucharon contra los embotellamientos del tránsito. Fue extraordinariamente conmovedor para mí y para la banda y, al finalizar el concierto, obligado a exhortar a los jóvenes presentes a exigir a su gobierno para alcanzar la paz con sus vecinos y para que respete los derechos civiles de los palestinos que viven en Israel.

Desgraciadamente, en los años que siguieron, el gobierno israelí no realizó ninguna tentativa de implementar una legislación que garantizara a los árabes israelíes derechos civiles iguales a los que tienen los judíos israelíes, y el muro creció inexorablemente, anexando cada vez más la franja occidental.

Aprendí en ese día de 2006, en Belén, algo de lo que significa vivir bajo la ocupación, encarcelado tras un muro. Significa que un agricultor palestino tiene que ver cómo se arrancan olivares centenarios. Significa que un estudiante palestino no puede ir a la escuela porque el paso de control está cerrado. Significa que una mujer puede dar a luz en un auto, porque el soldado no la dejará pasar hasta el hospital que está a diez minutos de ese lugar.  Significa que un artista palestino no puede viajar al extranjero para exhibir su trabajo o para mostrar un film en un festival internacional.

Para la población de Gaza, encerrada en una prisión

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Escrito por Eduardo Aquevedo

14 marzo, 2011 a 17:22

Escrito en CULTURA, ISRAEL, PALESTINA

México: muerte de “narcos históricos” modifica mapa de Carteles de la droga…

con un comentario

Según funcionarios uno de los más perjudicados es el de Joaquín El Chapo Guzmán

La muerte de narcos debilita a cárteles pero propicia más grupos del crimen: autoridades

La Familia, supuestamente disuelta, se ha segmentado y actúa por entidades del país

Gustavo Castillo García
Periódico La Jornada
Lunes 14 de marzo de 2011, p. 19

Las muertes de los capos Ignacio Nacho Coronel Villarreal (julio 2010), Ezequiel Cárdenas Guillén, Tony Tormenta (noviembre 2010), y Nazario El Chayo Moreno González (diciembre de 2010, no comprobada legalmente), han modificado el mapa de los cárteles de las drogas en México, indicaron funcionarios que participan en el gabinete de seguridad nacional.

Entre las principales consecuencias de esos fallecimientos destaca el resquebrajamiento del cártel de Sinaloa, dirigido por Joaquín El Chapo Guzmán Loera, Ismael El Mayo Zambada García y Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, ya que la muerte de Coronel Villarreal provocó el surgimiento de dos nuevos grupos: el cártel de Jalisco Nueva Generación y La Resistencia, y con ello el fin de dos sociedades de conveniencia.

Asimismo, la falta de un liderazgo por parte de Sinaloa en la zona de Jalisco, Colima y Nayarit para concertar con otros grupos tras la muerte de Coronel Villarreal, aunada a la presunta muerte de El Chayo Moreno, propició la división de La Familia Michoacana en tres facciones, entre ellas el surgimiento de Los Caballeros Templarios, y la asociación de uno de los grupos con integrantes del cártel del Milenio (Valencia).

Los funcionarios entrevistados señalaron que el cártel de Sinaloa está perdiendo Jalisco, una de las plazas más importantes para esa organización, ya que se rompieron las sociedades que existían, por un lado con Los Valencia y La Familia, y por otro con los grupos que controlaba Coronel Villarreal (abatido por el Ejército Mexicano), situación que está provocando pérdida de territorios por la penetración de La Resistencia (sociedad Golfo-Valencia-Familia) y también de Jalisco Nueva Generación (inte- grado por grupos que operaban para Coronel en la zona occidente del país).

Según las fuentes consultadas, Nacho Coronel se encargaba de negociar y controlar zonas del occidente, centro y el sureste del país, situación que se ha complicado para Sinaloa, toda vez que en entidades como Morelos y el Distrito Federal perdieron zonas de recepción y distribución de drogas a manos de grupos como los Beltrán Leyva, ex socios de Sinaloa y ahora dirigidos por Héctor Beltrán Leyva. En tanto, en los estados de Nayarit, Colima (puerto de Manzanillo) y Zacatecas han sido desplazados por Los Zetas. En Lázaro Cárdenas, Michoacán, existía una sociedad con La Familia que se ha debilitado.

Con la muerte de Ezequiel Cárdenas Guillén, líder del cártel del Golfo tras la extradición de su hermano Osiel a Estados Unidos en enero de 2007, Los Zetas incrementaron su presencia en la zona de Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León, y de acuerdo con la información obtenida están considerados la organización más sólida, ya que ahora no sólo protegen sus territorios, sino que apoyan las actividades de grupos como el cártel de Juárez y Arellano Félix en entidades como Coahuila, Sonora, Chihuahua, contra los grupos de Sinaloa con la facción que dirige Ismael El Mayo Zambada, y en Baja California de células de La Familia.

El cártel del Golfo quedó en manos de Mario Cárdenas Guillén y su presencia se extendió hacia Jalisco, Michoacán, Veracruz y Tabasco. En las dos últimas entidades existe una disputa contra Los Zetas, indicaron los funcionarios entrevistados.

Por lo que hace al cártel de La Familia, las fuentes consultadas señalaron que la presunta muerte de El Chayo Moreno provocó una escisión en el grupo, ya que una parte decidió sumarse a La Resistencia para apoderarse de territorios que antes compartían con Sinaloa; otra facción decidió crear su propia organización y dar origen a Los Caballeros Templarios, los cuales son considerados un grupo de sicarios, aunque apoyará a los históricos de La Familia como Jesús El Chango Méndez Vargas, Servando Gómez Martínez, La Tuta, y Enrique Kike Plancarte.

Para los funcionarios entrevistados La Familia no es una organización perdida; debilitada sí, debido a que se calcula que cuando menos 50 por ciento de sus miembros pasaron a otras filas u organizaciones, sobre todo los operadores.

La Familia Michoacana anunció su disolución en enero pasado; sin embargo, existen células de este grupo que operan de manera separada y que se autonombran, por ejemplo, La Familia Mexiquense, La Familia Guanajuatense, etcétera, y ahora muchas de las operaciones se realizarán de manera regional, teniendo acuerdos con los grupos que operen las plazas, indicaron los entrevistados.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

14 marzo, 2011 a 11:09

Escrito en DROGA, MEXICO

El debate entre Mario Vargas Llosa e intelectuales argentinos: ¿qué es un intelectual conservador?

con un comentario

Largas a Vargas

El escritor peruano Mario Vargas Llosa publicó ayer en España y Argentina una columna en torno de la polémica suscitada por la invitación a inaugurar en Buenos Aires la Feria del Libro. En el texto, el Premio Nobel de Literatura alude a Horacio González, cuya carta inicial a la Fundación El Libro generó la discusión. Aquí, la respuesta del ensayista.

 Por Horacio González *

Como veo que usted ha escrito en El País y lo ha reproducido La Nación, algo que en ciertas épocas se llamaba un brulote, debo responderle. Pensé, Vargas, que todo estaba claro. Que la polémica que resta se haría de un modo adecuado. Escribo esta nota para seguir defendiendo que sea así, y para ello deberé insistir una vez más que donde usted, Vargas, ve barbarie, hay civilización. Entonces, daré largas a Vargas. Es cierto que mi primera carta se prestaba a interpretaciones de diversa intencionalidad (por eso, fue aclarada y para que quedara aún más clara, retirada por indicación de la Presidenta; había volado la imaginación de varios diarios y del propio Vargas Llosa, que recordó la censura de sus libros durante el gobierno militar, en una extrapolación que no la hubiera hecho mejor su estrambótico personaje, el locutor de La Tía Julia y el escribidor). Pero la carta, al decir “lo invito a reconsiderar” y otras expresiones parecidas, no intentaba dar ninguna indicación a las autoridades de la Feria contrapuestas a la presencia de Vargas Llosa, sino a seguir interpretando la inauguración como el espacio de la voz de escritores que evitaran las típicas efusiones de cruzados de una organización política, que ante cualquier crítica menor estallan al grito de “inquisición, inquisición”. Luego, bienvenida su charla. Está muy claro que nunca hubo una supuesta cruzada contra el cruzado, limitándole sus libertades al Sr. Marqués. Cualquier espíritu que sepa evitar las zancadillas del prejuicio, la arrogancia o la testarudez, sabe que no fue así. Pero es una pena que Vargas Llosa se deje llevar por sus relaciones peligrosas. Relaciones peligrosas es una novela del siglo XVIII escrita a través de epístolas. Algo me dice, pues, esta cuestión de las cartas. Acepto que aun siendo ellas ingenuas, pueden parecer aventuradas. El tema de aquella novela admite una descripción, el encanto del libertinaje, tema de Vargas Llosa. Ahora sé que también es tema del cual también debemos ocuparnos.

En sus cartas recientemente publicadas Vargas Llosa da prueba de su mala fe (pero poco sartreana en este caso), al creer que escribe contra censores y nacionalistas. Busca enemigos fáciles, a priori repudiados en el mundo globalizado en el que se mueve. ¿Qué peor que el inquisidor y el aldeano reducido a su necedad, el pobre individuo obturado por su cerrazón? ¿Contra eso discute usted, Vargas Llosa? Si es así, no es un polemista genuino, dispuesto a comprender razones y argumentos de sus contrincantes. Se mueve dentro de grandes cli-shés despojados de espesura, esos que le festejan las derechas mundiales. No vacila, en la cumbre de su fervor por la bravata –una fruición que domina a la perfección, pero con una superficialidad que en general no tienen sus novelas–, en arrojarnos a Ernesto Guevara o a Alberdi como inculpación, y al universalismo democrático y republicano como cartilla que no poseeríamos. ¡Meras argucias del pobre polemista mal informado!

Cuando usted escribió la saga de Roger Casemet, un alma conversa que pasa de su condición de agente humanitario del Imperio Británico hasta tornarse representante juramentado del Alzamiento protagonizado por la Hermandad Republicana Irlandesa, había demostrado mayor sensibilidad hacia las ideologías del siglo, los tormentos espirituales de los hombres combatientes o los rasgos mesiánicos de las raras criaturas antiliberales que pueblan el retablo revolucionario. Se dirá que el novelista promueve un interés especial por figuras que condenará en cambio el polemista de derecha, y que las dos esferas están separadas. Cierto, pero asombra la ligereza con que actúa con personas que no conoce, cuyo pensamiento no ha consultado, montándose así en previos eslabones de desprecio solventados por el grupo Prisa. En efecto, todo es muy rápido. No podemos comprender que como novelista alguien atienda bien las múltiples conciencias de sus personajes, y como polemista sea un prejuicioso señorcito, munido de sus certezas cortesanas, sin saber el significado real del episodio que lo involucra, paseándose por el mundo impartiendo condenas episcopales y dando cátedra sobre cómo fingirse víctima y actuar como un damnificado, que no lo es. No sabíamos cuánto le gustaban Alberdi y Che Guevara, señor Vargas Llosa, si no lo hubiéramos invitado a alguna mesa redonda sobre estos temas. Pero entonces allí sería necesario considerar diversas cuestiones. Nuestro universalismo parte efectivamente del concepto de pueblo-mundo de Alberdi, expresado en oportunidad de su oposición a la guerra contra Paraguay y la simultánea guerra Franco-Prusiana. Habría que ver qué piensan sus actuales amigos sobre esos puntos. No es el mismo universalismo del abstracto cosmopolitismo globalizado, sino que es el internacionalismo con atributos libertarios, que en nuestro caso mucho inspiramos en un Jorge Luis Borges, estación que queda muy lejos de la parada Vargas Llosa.

Le informo, mi amigo, que la Biblioteca Nacional de la Argentina, entre sus tantos linajes histórico-literarios (el morenista, el groussaquiano, el nacional-popular democrático), cultiva el de Borges, especialmente en lo que se refiere al tratamiento de las fantasmagorías complementarias de la historia. Hay una de ellas, la del “tema del traidor y del héroe” que usted, Sr. Vargas Llosa conoce bien, pues en él se inspira para escribir El sueño del celta. A condición de que esa circularidad de figuras contrapuestas no paralice la historia, es un buen ejercicio ético para cultivar una prudencia esencial para juzgar los grandes caracteres del movimiento social. Si Vargas Llosa sabe de esto, ¿por qué insiste en un juego menor de considerarse la víctima que no es, el censurado que no es, el perseguido que no es, el humillado que no es y, en última instancia, el liberal que no es? Sí, porque el liberalismo, tradición ideológica compleja, incluye la consideración absoluta por los argumentos que surgen del Otro, de ahí que las grandes filosofías del siglo XX son filosofías del Otro en diálogo trascendente con las filosofías del liberalismo de otras épocas.

Me refiero a las grandes herencias del hegelianismo, el marxismo, la fenomenología, el existencialismo, el psicoanálisis lacaniano, y sin duda también de Heidegger, cada uno con sus diferencias y dificultades. No hacen otra cosa que replicar en variados ambientes históricos las grandes conquistas antiabsolutistas del liberalismo revolucionario. La conversión incesante a la que Vargas Llosa somete a sus personajes y opiniones, lo hace hoy un protagonista especial de la transformación del liberalismo de la alteridad (y algo de eso sabía cuando le escribió su buena carta a Videla para pedir por los escritores desaparecidos) en un liberalismo repleto de astucias aprendidas en los laboratorios de una derecha internacional poco afecta al debate, pero insaciable en la invención de villanos y esperpentos con los que sería pan comido debatir. No somos eso, Sr. Vargas. Si desea discutir, cuando dé sus conferencias entre nosotros, trate de afinar sus argumentos para que no sean simples fachadas con las cuales confundir a las buenas conciencias sobre los gobiernos populares que usted busca debilitar. Lo escucharemos de todas maneras, pero lo preferimos en su mejor agudeza antes que en su enunciación chicanera. No le hace bien quedar a un nivel inferior a la de las más débiles “zonceras” que el escritor argentino Arturo Jauretche supo criticar con ironía.

Si se le pudiera decir algo a Vargas Llosa –a su sensibilidad de novelista, no de articulista mal informado– le indicaríamos que deje de inventar hombres infames y réprobos, prefabricados en el laboratorio creado por alquimistas duchos en moldear marionetas como contrincantes, con las que les sería fácil discutir y derrotar sin la molestia del argumento. Si aun no le molesta argumentar, Sr. Vargas, ensaye hacerlo con nosotros, que no somos lo que usted caricaturiza sin resguardar estilo ni cuidado. El buen liberal, si no es excesivamente de derecha, dice que el ser es lo que es, pero que puede cambiar. Usted, como liberal, parece en cambio un arrebolado dialéctico de las catacumbas más atrevidas: el ser no es lo que es y es lo que no es. Y así, le gusta debatir contra espectros de su propia imaginación y encima se convierte en guevarista. Se lo festejamos. Cuando ofrezca sus conferencias quizás tendrá oportunidad de aclararnos tantas confusiones, y si se lo permite su papel de monarca en el Olimpo desde los que manda sus rayos de Júpiter sin averiguar de qué se trata, acaso se anime a debatir estos temas sin recurrir a injurias, que no lo favorecen, pues incluso el arte de injuriar requiere estar antes bien informado. Relea los consejos de Borges al respecto. O vea cómo debatieron, escribieron y formularon un universalismo desde su circunstancia peruana, José Carlos Mariátegui o César Vallejo. Confío, Vargas, que no los haya olvidado.

Fuimos nosotros los que dijimos que lo respetábamos como novelista, no sólo las suyas de los inicios, sino también las de su madurez. Es que tuvimos en cuenta para eso la condición amplia del lector contemporáneo, el lector que a pesar de ser buen custodio de sus propias exigencias, también se entrega a las obras bien planeadas y escritas, aunque salidas de un gabinete de recursos y géneros que ya no reservan sorpresas mayores. Si nos colocamos en las posiciones más rigurosas, es evidente que este es su caso, al ofrecer ahora una novelística para un lector abstracto internacional, facturada con buenos recursos, pero ajena a la aventura de las lenguas que se piensan a sí mismas en su argamasa interna de disonancias y experimentaciones.

Ahí, nos permitimos dudar de que usted siga frecuentando los horizontes de la gran novela –las de Faulkner, Conrad o Flaubert que esgrimiera en sus primeros escarceos–, sustituidas apenas por las técnicas del buen artesano. Créanos, Vargas Llosa, abra su escucha a quienes no sólo no lo censuramos ni lo injuriamos, escuche a quienes bien lo hemos leído y decidimos entablar una discusión con usted; no asemeje su labor literaria en lo que le queda de elegante, bien resuelta, sin duda ingeniosa, con los atributos del panfletista desflecado (adjetivo de David Viñas), que ve amenazas inexistentes, horrorosos nacionalismos, inquisidores atrabiliarios y otras yerbas del bestiario del ciudadano exquisito. ¿Nosotros atados a los postes restringidos de cualquier cierre cultural? No, amigo mío: somos hijos de José Martí, universalista latinoamericano, y de José Lezama Lima, poeta irredento. Nunca nadie quiso impedir sus conferencias; ahora le pedimos que las dé si es posible con los temas de este debate, que se informe adecuadamente sobre las ideas que trata de embestir, y una vez cumplido, que trate de exponer caballerescamente sus ideas, como en otros tiempos supo hacerlo. La ciudad que todos deseamos ver sin el mundo viscoso de las órdenes y oscuros poderes que usted caracterizó y criticó muy bien en sus primeros escritos, lo espera para un digno debate. No se hurte de él con esas fáciles prisas por el agravio inútil.

* Ensayista.

Piqueteros intelectuales

El grupo Carta Abierta pidió a la Feria del Libro de Buenos Aires que me retirara la invitación para inaugurarla, por mi posición "liberal" y "reaccionaria". ¿Qué quieren, una nueva Cuba?

MARIO VARGAS LLOSA 13/03/2011

Un puñado de intelectuales argentinos kirchneristas, vinculados al grupo Carta Abierta, encabezados por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, pidió a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 20 de abril, que me retirara la invitación para hablar el día de su inauguración. La razón del veto: mi posición política "liberal", "reaccionaria", enemiga de las "corrientes progresistas del pueblo argentino" y mis críticas a los Gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Bastante más lúcida y democrática que sus intelectuales, la presidenta Cristina Fernández se apresuró a recordarles que semejante demostración de intolerancia y a favor de la censura no parecía una buena carta de presentación de su Gobierno ni oportuna cuando parece iniciarse una movilización a favor de la reelección. Obedientes, pero sin duda no convencidos, los intelectuales kirchneristas dieron marcha atrás.

e alegra coincidir en algo con la presidenta Cristina Fernández, cuyas políticas y declaraciones populistas en efecto he criticado, aunque sin llegar nunca al agravio, como alegó uno de los partidarios de mi defenestración. Nunca he ocultado mi convencimiento de que el peronismo, aunque haya impulsado algunos progresos de orden social y sindical, hechas las sumas y las restas ha contribuido de manera decisiva a la decadencia económica y cultural del único país de América Latina que llegó a ser un país del primer mundo y a tener en algún momento un sistema educativo que fue un ejemplo para el resto del planeta. Esto no significa, claro está, que aliente la menor simpatía por sus horrendas dictaduras militares cuyos crímenes, censuras y violaciones de los derechos humanos he criticado siempre con la mayor energía en nombre de la cultura de la libertad que defiendo y que es constitutivamente alérgica a toda forma de autoritarismo.

Precisamente la única vez que he padecido un veto o censura en Argentina parecido al que pedían para mí los intelectuales kirchneristas fue durante la dictadura del general Videla, cuyo ministro del Interior, el general Harguindey, expidió un decreto de abultados considerandos prohibiendo mi novela La tía Julia y el escribidor y demostrando que ésta era ofensiva al "ser argentino". Advierto con sorpresa que los intelectuales kirchneristas comparten con aquel general cierta noción de la cultura, de la política y del debate de ideas que se sustenta en un nacionalismo esencialista un tanto primitivo y de vuelo rasero.

Porque lo que parece ofender principalmente a Horacio González, José Pablo Feinmann, Aurelio Narvaja, Vicente Battista y demás partidarios del veto, por encima de mi liberalismo es que, siendo un extranjero, me inmiscuya en los asuntos argentinos. Por eso les parecía más justo que abriera la Feria del Libro de Buenos Aires un escritor argentino en consonancia con las "corrientes populares".

Si tal mentalidad hubiera prevalecido siempre en Argentina el general José de San Martín y sus soldados del Ejército Libertador no se hubieran ido a inmiscuir en los asuntos de Chile y Perú y, en vez de cruzar la Cordillera de los Andes impulsados por un ideal anticolonialista y libertario, se hubieran quedado cebando mate en su tierra, con lo que la emancipación hubiera tardado un poco más en llegar a las costas del Pacífico sudamericano. Y si un rosarino llamado Ernesto Che Guevara hubiera profesado el estrecho nacionalismo de los intelectuales kirchneristas, se hubiera eternizado en Rosario ejerciendo la medicina en vez de ir a jugarse la vida por sus ideas revolucionarias y socialistas en Guatemala, Cuba, el Congo y Bolivia.

El nacionalismo es una ideología que ha servido siempre a los sectores más cerriles de la derecha y la izquierda para justificar su vocación autoritaria, sus prejuicios racistas, sus matonerías, y para disimular su orfandad de ideas tras un fuego de artificio de eslóganes patrioteros. Está visceralmente reñido con la cultura, que es diálogo, coexistencia en la diversidad, respeto del otro, la admisión de que las fronteras son en última instancia artificios administrativos que no pueden abolir la solidaridad entre los individuos y los pueblos de cualquier geografía, lengua, religión y costumbres pues la nación -al igual que la raza o la religión- no constituye un valor ni establece jerarquías cívicas, políticas o morales entre la colectividad humana. Por eso, a diferencia de otras doctrinas e ideologías, como el socialismo, la democracia y el liberalismo, el nacionalismo no ha producido un solo tratado filosófico o político digno de memoria, sólo panfletos a menudo de una retórica tan insulsa como beligerante. Si alguien lo vio bien, y lo escribió mejor, y lo encarnó en su conducta cívica fue uno de los políticos e intelectuales latinoamericanos que yo admiro más, el argentino Juan Bautista Alberdi, que llevó su amor a la justicia y a la libertad a oponerse a la guerra que libraba su propio país contra Paraguay, sin importarle que los fanáticos de la intolerancia lo acusaran de traidor.

Los vetos y las censuras tienden a imposibilitar todo debate y a convertir la vida intelectual en un monólogo tautológico en el que las ideas se desintegran y convierten en consignas, lugares comunes y clisés. Los intelectuales kirchneristas que sólo quisieran oír y leer a quienes piensan como ellos y que se arrogan la exclusiva representación de las "corrientes populares" de su país están muy lejos no sólo de un Alberdi o un Sarmiento sino también de una izquierda genuinamente democrática que, por fortuna, está surgiendo en América Latina, y que en países donde ha estado o está en el poder, como en Chile, Brasil, Uruguay, ha sido capaz de renovarse, renunciando no sólo a sus tradicionales convicciones revolucionarias reñidas con la democracia "formal" sino al populismo, al sectarismo ideológico y al dirigismo, aceptando el juego democrático, la alternancia en el poder, el mercado, la empresa y la inversión privadas, y las instituciones formales que antes llamaba burguesas. Esa izquierda renovada está impulsando de una manera notable el progreso económico de sus países y reforzando la cultura de la libertad en América Latina.

¿Qué clase de Argentina quieren los intelectuales kirchneristas? ¿Una nueva Cuba, donde, en efecto, los liberales y demócratas no podríamos jamás dar una conferencia ni participar en un debate y donde sólo tienen uso de la palabra los escribidores al servicio del régimen? La convulsionada Venezuela de Hugo Chávez es tal vez su modelo. Pero allí, a diferencia de los miembros del grupo Carta Abierta, la inmensa mayoría de intelectuales, tanto de izquierda como de derecha, no es partidaria de los vetos y censuras. Por el contrario, combate con gran coraje contra los atropellos a la libertad de expresión y la represión creciente del gobierno chavista a toda forma de disidencia u oposición.

De quienes parecen estar mucho más cerca de lo que tal vez imaginan Horacio González y sus colegas es de los piqueteros kirchneristas que, hace un par de años, estuvieron a punto de lincharnos, en Rosario, a una treintena de personas que asistíamos a una conferencia de liberales, cuando el ómnibus en que nos movilizábamos fue emboscado por una pandilla de manifestantes armados de palos, piedras y botes de pintura. Durante un buen rato debimos soportar una pedrea que destrozó todas las lunas del vehículo, y lo dejó abollado y pintarrajeado de arriba abajo con insultos. Una experiencia interesante e instructiva que parecía concebida para ilustrar la triste vigencia en nuestros días de aquella confrontación entre civilización y barbarie que describieron con tanta inteligencia y buena prosa Sarmiento en su Facundo y Esteban Echeverría en ese cuento sobrecogedor que es El matadero.

Me apena que quien encabezara esta tentativa de pedir que me censuraran fuera el director de la Biblioteca Nacional, es decir, alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges. Confío en que no lo asalte nunca la idea de aplicar, en su administración, el mismo criterio que lo guió a pedir que silenciaran a un escritor por el mero delito de no coincidir con sus convicciones políticas. Sería terrible, pero no inconsecuente ni arbitrario. Supongo que si es malo que las ideas "liberales", "burguesas" y "reaccionarias" se escuchen en una charla, es también malísimo y peligrosísimo que se lean. De ahí hay sólo un paso a depurar las estanterías de libros que desentonan con "las corrientes progresistas del pueblo argentino".

© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2011. © Mario Vargas Llosa, 2011.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

14 marzo, 2011 a 10:36

Ciudadanos de Islandia dan una lección al mundo… (ocultada por los medios)

con 6 comentarios

de Pedro Pozas Terrados

SIN NOTICIAS DE ISLANDIA: Por favos, distribuirlo a todos vuestros contactos. Que se sepa. Nosotros tenenmos el poder.
 
 
Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, porque los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia :
 
En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.
 
Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual.
 
He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años :
 
¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
 
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
 
2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.
 
2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
 
Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.
 
2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.
En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
 
En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.
 
A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.
 
En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.
Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
 
Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.
 
¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?
¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?
¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.
 
El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

13 marzo, 2011 a 18:23

Alarma en las centrales japonesas enciende el debate nuclear en Europa (y en elmundo)…

con un comentario

La alarma en las centrales japonesas enciende el debate nuclear en Europa

Bruselas convoca una reunión para analizar las lecciones de Fukushima

R. M. DE RITUERTO / J. GÓMEZ - Bruselas / Berlín - 13/03/2011

El debate nuclear, nunca dormido del todo en Europa, se reabre ahora desde que se conoció la amenaza de las centrales nucleares de Japón, como la de Fukushima. Las plantas atómicas producen alrededor de la tercera parte y del 15% de la energía consumida en la UE. Por ello Bruselas ha convocado una reunión urgente de responsables de la seguridad nuclear en la Unión Europea junto a fabricantes y operadores de centrales, "para evaluar las consecuencias del accidente de Fukushima y tomar nota de las lecciones aprendidas".

En Alemania se convocaron este domingo por todo el país diversas marchas y concentraciones de protesta contra la política atómica del Gobierno de centro-derecha de Angela Merkel, que a finales de 2010 aplazó el cierre de las 17 centrales nucleares alemanas por una media de 12 años. En 2002, el excanciller socialdemócrata Gerhard Schröder, que gobernaba entonces junto a Los Verdes, aprobó la desconexión de todas las centrales atómicas en 2021. Tanto la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller como sus socios de Gobierno del Partido Liberal (FDP) podrían tener que pagar el polémico aplazamiento del "apagón nuclear" en las tres elecciones regionales que se celebran este mes de marzo en Alemania.

La posible pérdida del land de Baden-Württemberg, feudo democristiano y tradicional base política de los liberales, supondría un desastre político para Merkel y para su vicecanciller, el liberal Guido Westerwelle. Antes del desastre de Japón, las encuestas daban un empate entre el actual Gobierno regional de centro-derecha y el tándem SPD-Verdes.

Stefan Mappus, primer ministro del próspero Estado que la CDU gobierna desde 1953, anunció este domingo que revisará la seguridad de las cuatro centrales nucleares en su territorio. Además, se dijo abierto a "debatir sobre cualquier posibilidad" en la política energética. El sábado, 60.000 personas habían formado una cadena humana de 45 kilómetros entre la central nuclear de Neckarwestheim y el centro de la capital del land, Stuttgart. Muchos reviven el recuerdo de la nube radioactiva que alcanzó Alemania hace 25 años procedente de Chernobil.

Los vientos de protesta llegaron a Berlín, donde la canciller celebró el sábado una reunión de crisis con sus socios liberales de Gobierno. El resultado fue una rueda de prensa típica de Merkel: habló de la amenaza de Fukushima como "punto de inflexión" en el mundo y advirtió que "un día como hoy [el de la explosión en la central] no es el indicado para que simplemente insistamos que nuestras centrales son seguras". Acto seguido certificó justamente que "son seguras". Después, anunció que se volverá a revisar esa seguridad. Nada de esto la impidió emprender su enésima defensa de la energía nuclear como "tecnología de transición". Es el latiguillo del Gobierno para defender la postergación del "apagón nuclear", una de las decisiones más polémicas de esta legislatura.

La oposición de Verdes y socialdemócratas ven, en cambio, un afán de perpetuar el recurso a la energía atómica menoscabando el uso de fuentes de energía renovables. La amenaza de Fukushima, termine como termine, ha devuelto el miedo nuclear al tapete político aelmán.

La primera consecuencia sociopolítica esperable en Europa de los siniestros en las centrales nucleares japonesas es una vigorosa ofensiva de las fuerzas antinucleares en el continente, que llevan años cediendo terreno ante los partidarios de la nuclearización. Los riesgos de la energía, puestos de nuevo en evidencia al cuarto de siglo de Chernóbil, se habían ido difuminando ante el talón de Aquiles de la dependencia energética comunitaria y las continuas llamadas a combatir el cambio climático a costa de reducir la energía de origen fósil.

La energía atómica es una cuestión tan políticamente radiactiva que la Comisión nunca ha querido pronunciarse, más allá de vagas y personales declaraciones a favor realizadas por algunos comisarios de Energía, y ha insistido siempre en que la participación de los distintos elementos posibles en un política energética es una atribución propia de los Gobiernos.

La reunión de expertos convocada por la Comisión "tomará medidas preventivas en caso de necesidad", señala un comunicado del Ejecutivo comunitario. También se tratará de la situación en Fukushima en la cita de hoy en París de los ministros de Exteriores del G-8, donde el francés Alain Juppé ofrecerá a Tokio la experiencia de su país en seguridad nuclear

Los Veintisiete están divididos casi por mitades con respecto a la energía nuclear, con ligera mayoría de nuclearizados: 15 de de los socios cuentan con centrales atómica. Campeona imbatible de lo nuclear es Francia, que genera a partir de 58 centrales el 75% de su energía eléctrica. Reino Unido es la segunda potencia nuclear comunitaria y ambos países tienen ambiciosos planes de expansión.

Si en Alemania, con 17 reactores en funcionamiento, la política nuclear es controvertida en Austria fue tan intenso el rechazo popular y político que el país es constitucionalmente no nuclearizable. Los austriacos ven con furor e impotencia la política expansivamente nuclear de la vecina Eslovaquia.

En la actualidad hay seis plantas nucleares en construcción en Europa (dos en Bulgaria y otras dos en Eslovaquia y una en Francia y en Finlandia). Italia, único país del G-8, que no produce energía nuclear, pretende sumarse a lo grande al club nuclear. Silvio Berlusconi quiere que la cuarta parte de la electricidad que consumen los italianos sea de origen nuclear en el futuro.

Japón sigue luchando para evitar una catástrofe nuclear

Las autoridades dan por supuesto que dos núcleos en las central de Fukushima-Daiichi se están fundiendo y se esfuerza en evitar fugas descontroladas.- Problemas de refrigeración en otra planta nuclear en Tokai, a 120 kilómetros de Tokio, tras el fallo de dos de sus tres generadores eléctricos.- El primer ministro japonés asegura que el país afronta "la crisis más grave desde la II Guerra Mundial"

EL PAÍS / AGENCIAS - Madrid - 13/03/2011

Japón vive "la crisis más grave desde la II Guerra Mundial". Así lo ha dicho el primer ministro, Naoto Kan, en un nuevo mensaje dirigido a sus ciudadanos tras el terremoto y el tsunami que asolaron el país hace dos días. Mientras las autoridades siguen en alerta por el estado de emergencia en las centrales nucleares de Fukushima, hoy se ha sabido que otra central también está teniendo problemas. Se trata de la planta de Tokai, unos 120 kilómetros al norte de Tokio, cuyo reactor está siendo enfriado con un único generador eléctrico de los tres que tiene. Los otros dos de los que consta el sistema de refrigeración han fallado a consecuencia de la catástrofe. Además, la central de Onagawa, en la costa de la prefectura de Miyagi (la más próxima al epicentro del terremoto), ha declarado el nivel de emergencia más bajo tras detectar en su exterior niveles de radiactividad superiores a los permitidos, según ha informado el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). A priori, no parece un problema tan grave como los de Fukushima o Tokai, ya que la empresa que dirige la central de Onagawa, la Tohoku Electric Power Company, asegura que los tres reactores están bajo control y que no es un problema de funcionamiento. Según su versión, la radiactividad detectada proviene de las fugas en las centrales de Fukushima, a un centenar de kilómetros de allí.

Diferente es la situación en esas plantas nucleares. En Fukushima I (también conocida como Daiichi) el terremoto afectó a tres de sus reactores a consecuencia de un fallo en el sistema de refrigeración. Hasta ayer, la principal preocupación era el reactor 1, donde no se conseguía enfriar el núcleo y se produjo una explosión que no afectó a la estructura de contención. Hoy las autoridades ya dan por supuesto que tanto en ese reactor como en el número 3 se ha producido una fusión parcial del núcleo. Lo más importante, mientras intentan enfriarlo, es que el contenedor esté en buenas condiciones para evitar una fuga descontrolada de radiactividad como sucedió en Chernóbil en 1986. Además, la acumulación de hidrógeno en una cámara de contención secundaria del reactor 3 hace temer precisamente una explosión similar a la que se produjo ayer. Tanto en esa central como en Fukushima II (conocida como Daini), con otros tres reactores afectados aunque en principio menos, se han tenido que hacer vertidos controlados de gases, que llevan partículas radiactivas, para aliviar la presión que soportan las estructuras. Esos escapes controlados han obligado a evacuar a unas 210.000 personas, según informaciones de la Oficina de Coordinación Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA).

"Un nuevo Japón"

No son los únicos desplazados. El organismo de la ONU ha señalado que otras 380.000 están viviendo en algo más de 2.000 puestos de acogida después de que el terremoto y el tsunami afectaran a sus localidades de residencia. En su discurso a la nación, Naoto Kan ha señalado que la situación caótica que viven los japoneses se prolongará durante varios días, ya que el suministro eléctrico tardará en restablecerse en muchas zonas e incluso podrían producirse nuevos apagones. Una de las primeras medidas del Ejecutivo ha sido autorizar a las empresas Tokyo Electric Power (propietaria de las centrales de Fukushima) y Tohoku Electric Power a efectuar cortes de electricidad de hasta tres horas de duración al día a partir de mañana. El objetivo es garantizar así el suministro en las zonas del noreste del país. Kan ha reconocido que la situación es "preocupante" y ha asegurado que la recuperación "no será fácil" pero que Japón la logrará como "lo ha hecho en el pasado". Por ello, el primer ministro ha invitado a sus ciudadanos a "construir un nuevo Japón" tras "la crisis más grave desde la II Guerra Mundial".

Kan también ha dedicado unas palabras a la situación en Fukushima. "Se ha liberado radiación al aire, pero no hay ningún dato que apunte a que se haya liberado una gran cantidad", ha dicho el primer ministro japonés en un intento de calmar a la intranquila población. "Esto es totalmente diferente al accidente de Chernóbil. Estamos trabajando para impedir que los daños se extiendan".

España recomienda no viajar

La incertidumbre sobre cómo evolucionará la crisis nuclear y la gran destrucción provocada por el temblor han llevado al Ministerio de Exteriores español a desaconsejar a sus ciudadanos todo viaje no esencial a Japón. El Consejo de Seguridad Nuclear (la máxima autoridad española en la materia) ha pedido además a los españoles residentes en Japón que sigan en todo momento las recomendaciones que den las autoridades japonesas para prevenir riesgos radiológicos a la población. Ambas peticiones son similares a las que han formulado Estados Unidos, Reino Unido o Francia, entre otros, a sus ciudadanos. En una nota del Ministerio de Exteriores francés se ha hecho eco de la alerta de la Agencia Meteorológica de Japón, que señala que la probabilidad de que una réplica con magnitud superior a 7 sacuda el país es del 70% hasta el próximo miércoles y de un 50% hasta el sábado.

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Escrito por Eduardo Aquevedo

13 marzo, 2011 a 17:53

Escrito en ALEMANIA, TERREMOTO

El colapso del viejo orden petrolero…

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Cómo terminará la era del petróleo
Tom Dispatch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Introducción del editor de TomDispatch

La media del precio de la gasolina en el surtidor actualmente es de 3,65 dólares por galón en California y ya ha llegado a 4 dólares en San Francisco y Chicago. En todo el país cuesta 3,38 dólares, un aumento de 20 centavos en la última semana (seis centavos sólo el viernes pasado). Mientras tanto, en sus declaraciones ante el Comité Bancario del Senado el martes, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, habló con optimismo de la economía y negó que el aumento del precio del petróleo impulsado por la agitación en Medio Oriente pudiera tener ninguna repercusión. «El resultado más probable —dijo— es que el reciente aumento en los precios de las materias primas lleve, en el peor de los casos, a un aumento temporal y relativamente modesto de la inflación de los precios para los consumidores estadounidenses».

Por supuesto, damos por sentado que nadie que circule con su coche dentro de la carretera de circunvalación de Washington tiene que llenar el depósito de gasolina. Para ellos, el dolor en la gasolinera puede ser «temporal y relativamente modesto», pero vaya a decírselo al 9% de estadounidenses desocupados (según las estadísticas oficiales) que todavía tienen que conducir un coche, en lo que a Bernanke y a cualquier otro que no esté sufriendo les parece que no es una recesión. En 1940, el último año de la Gran Depresión, la tasa de desempleo fue 14,6%, y en esos días todavía no habían dejado de contar a los que estaban demasiado desalentados como para buscar trabajo. En ese sentido, considera lo que está sucediendo en los surtidores como algo equivalente al asesinato del sustento y ahora imagina que, al llegar el verano (si no mucho antes), el precio de un galón de gasolina a nivel nacional podría, como antes de la catástrofe económica global de 2008, acercarse a la marca de los 4 dólares por galón, y tal vez seguir aumentando.

Después de todo, los temores por el oro líquido, como lo dijo recientemente la página de negocios del New York Times, «han puesto nervioso al mundo del petróleo», y ya se oyen los primeros murmullos que temen una próxima «crisis del petróleo» o incluso que el surtidor marque los 5 dólares. Y con razones. El suministro de petróleo de Medio Oriente es ahora mucho más vulnerable ante todo tipo de trastornos, incluido el sabotaje, de que lo que mucha gente piensa. Como escribió recientemente Juan Cole: «Los trabajadores en el Golfo [Pérsico] descontentos con sus vidas, a diferencia de los maestros de escuela de Wisconsin, pueden desestabilizar la economía si así lo deciden». Y hay que recordar que es sólo el punto de vista a corto plazo. Si se trata de un experto en energía como Michael Clare, colaborador regular de TomDispatch, autor de Rising Powers, Shrinking Planet, perpetuamente adelantado a los acontecimientos cuando se trata de un futuro de recursos limitados, sabremos que es solo el comienzo del fin de la era del petróleo y parte de nuestro duro ingreso a un mundo de energía extrema. Tom

El colapso del viejo orden petrolero

Cómo terminará la era del petróleo

Michael T. Klare 

Sea cual sea el resultado de las protestas, levantamientos, y rebeliones que ahora afectan a Medio Oriente, una cosa es segura: el mundo del petróleo cambiará para siempre. Hay que considerar todo lo que está sucediendo sólo como el primer temblor de un terremoto que estremecerá hasta la médula a nuestro mundo.

Durante un siglo, a partir del descubrimiento de petróleo en el sudoeste de Persia, antes de la Primera Guerra Mundial, las potencias occidentales han intervenido repetidamente en Medio Oriente para asegurar la supervivencia de gobiernos autoritarios dedicados a producir petróleo. Sin semejantes intervenciones, la expansión de las economías occidentales después de la Segunda Guerra Mundial y la actual opulencia de las sociedades industriales serían inconcebibles.

Esa, sin embargo, sería la noticia que debiera estar en las primeras planas de los periódicos por doquier: El viejo orden petrolero se muere y, con su defunción, veremos el fin del petróleo barato y fácilmente accesible; para siempre.

El fin de la era del petróleo 

Tratemos de apreciar lo que exactamente está en peligro en el tumulto actual. Para comenzar, casi no hay modo de hacerle honor al papel crítico jugado por el petróleo de Medio Oriente en la ecuación energética del mundo. Aunque el carbón barato alimentó la Revolución Industrial original, alimentando los ferrocarriles, los barcos a vapor, y las fábricas, el petróleo barato ha posibilitado el automóvil, la industria de la aviación, los barrios residenciales, la agricultura mecanizada, y la explosión de la globalización económica. Y mientras fueron sólo un puñado de áreas clave en la producción de petróleo las que lanzaron la Era del Petróleo (EE.UU., México, Venezuela, Rumania, el área alrededor de Bakú, en lo que era entonces el imperio zarista ruso, y las Indias Orientales Neerlandesas), es el Medio Oriente el que ha satisfecho la sed de petróleo del mundo desde la Segunda Guerra Mundial.

En 2009, el año más reciente para el que existe ese tipo de datos, BP informó que los proveedores en Medio Oriente y el Norte de África produjeron en total 29 millones de barriles al día, o sea, un 36% del suministro total de petróleo del mundo. Esta información no nos da ni la más remota idea de la importancia de la región para la economía petrolera. Más que ninguna otra área, Medio Oriente ha canalizado su producción hacia mercados de exportación para satisfacer el hambre de energía de potencias importadoras de petróleo como EE.UU., China, Japón, y la Unión Europea (UE). Estamos hablando de 20 millones de barriles canalizados cada día a los mercados de exportación. Comparemos eso con Rusia, el mayor productor individual del mundo, con siete millones de barriles en petróleo exportable, el continente africano con seis millones, y Suramérica con sólo un millón.

Lo que pasa es que los productores de Medio Oriente serán aún más importantes en los años por venir porque poseen lo que se calcula en dos tercios de las reservas no explotadas del petróleo restante. Según las recientes estimaciones del Departamento de Energía de EE.UU., Medio Oriente y el Norte de África proveerán en su conjunto aproximadamente un 43% del suministro mundial de crudo de petróleo en 2035 (un aumento, en comparación con un 37% en 2007), y producirán una parte aún mayor del petróleo exportable del mundo.

Dicho en pocas palabras: la economía mundial requiere de un creciente suministro de petróleo asequible. Sólo Medio Oriente puede proveerlo. Por eso, los gobiernos occidentales han apoyado durante mucho tiempo regímenes autoritarios «estables» en toda la región, suministrando y entrenando regularmente a sus fuerzas de seguridad. Ahora, ese orden embrutecedor y petrificado, cuyo mayor éxito fue producir petróleo para la economía mundial, se está desintegrando. No hay que contar con ningún nuevo orden (o desorden) que suministre suficiente petróleo barato para preservar la Era del Petróleo.

Para apreciar por qué será así, conviene presentar una pequeña lección de historia.

El golpe iraní 

Después de que la Compañía Anglo-Persa de Petróleo (APOC) descubriera petróleo en Irán (conocido entonces como Persia) en 1908, el gobierno británico intentó ejercer su control imperial sobre el Estado persa. El creador principal de ese impulso fue el Primer Lord del Almirantazgo, Winston Churchill. Después de ordenar la conversión de los barcos de guerra británicos de carbón a petróleo antes de la Primera Guerra Mundial y determinado a colocar una importante fuente de petróleo bajo el control de Londres, Churchill orquestó la nacionalización de APOC en 1914. En la víspera de la Segunda Guerra Mundial, el entonces primer ministro Churchill supervisó la remoción del gobernante pro alemán de Persia, Shah Reza Pahlavi, y el predominio de su hijo de 21 años, Mohamed Reza Pahlavi.

Aunque tendía a ensalzar sus (míticos) vínculos con los imperios persas del pasado, Mohamed Reza Pahlavi fue un instrumento al servicio de los británicos. Sus súbditos, sin embargo, se mostraron cada vez menos dispuestos a tolerar el servilismo ante los déspotas imperiales de Londres. En 1951, el democráticamente elegido primer ministro Mohamed Mossadeq obtuvo el apoyo parlamentario para la nacionalización de la APOC, rebautizada para entonces como Compañía Petrolera Anglo-Iraní (AIOC). La acción fue extremadamente popular en Irán, pero en Londres provocó el pánico. En 1953, para salvar su gran presea, los dirigentes británicos conspiraron infamemente con el gobierno del presidente Dwight Eisenhower y la CIA para organizar un golpe de Estado que depuso a Mossadeq y trajo al Shah Pahlavi de vuelta de su exilio en Roma, una historia relatada recientemente con mucho estilo por Stephen Kinzer en All the Shah’s Men.

Hasta que fue derrocado en 1979, el Shah ejerció un control implacable y dictatorial sobre la sociedad iraní, gracias en parte a la generosa ayuda militar y policial de EE.UU. Primero aplastó a la izquierda secular, aliada de Mossadeq, y luego a la oposición religiosa, encabezada desde el exilio por Ayatolá Ruhollah Jomeini. Frente a su brutal contacto con el equipamiento policial y carcelario suministrado por EE.UU., los oponentes del shah llegaron a detestar en la misma medida a su monarquía y a Washington. En 1979, por cierto, el pueblo iraní salió a las calles, el shah fue derrocado y Ayatolá Jomeini llegó al poder.

Se puede aprender mucho de esos eventos que llevaron al actual impasse en las relaciones entre EE.UU. e Irán. El punto crucial que hay que comprender, sin embargo, es que la producción de petróleo iraní nunca se recuperó de la revolución de 1979-1980.

Entre 1973 y 1979, Irán había logrado una producción de casi seis millones de barriles de petróleo por día, una de las mayores del mundo. Después de la revolución, AIOC (rebautizada como British Petroleum, o después simplemente BP) fue nacionalizada por segunda vez, y los gerentes iraníes volvieron a hacerse cargo de las operaciones de la compañía. Para castigar a los nuevos dirigentes de Irán, Washington impuso duras sanciones comerciales, obstaculizando los esfuerzos de la compañía petrolera estatal de obtener tecnología y ayuda extranjera. La producción iraní cayó a dos millones de barriles por día e incluso dos décadas después, ha vuelto a sólo poco más de cuatro millones de barriles por día, a pesar de que el país posee las segundas de reservas por su tamaño de petróleo después de Arabia Saudí.

Los sueños del invasor 

Iraq siguió una trayectoria inquietantemente similar. Bajo Sadam Hussein, la Compañía de Petróleo de Iraq (IPC), estatal, produjo hasta 2,8 millones de barriles al día hasta 1991, cuando la Primera Guerra del Golfo con EE.UU. y las sanciones resultantes hicieron caer la producción a medio millón de barriles al día. Aunque en 2001 la producción había vuelto a subir a casi 2,5 millones de barriles al día, nunca volvió a llegar a los niveles anteriores. Mientras el Pentágono se preparaba para la invasión de Iraq a fines de 2002, los círculos informados del gobierno de Bush y los expatriados iraquíes bien conectados hablaban como en sueños de una futura era dorada en la cual las compañías petroleras extranjeras volverían a ser invitadas al país, la compañía petrolera nacional sería privatizada, y la producción llegaría a niveles nunca vistos anteriormente.

¿Quién puede olvidar el esfuerzo que el gobierno de Bush y sus funcionarios en Bagdad invirtieron en la realización de su sueño? Después de todo, los primeros soldados estadounidenses en llegar a la capital protegieron el edificio del Ministro del Petróleo, incluso mientras soltaban a saqueadores iraquíes en el resto de la ciudad. L. Paul Bremer III, el procónsul elegido posteriormente por el presidente Bush para supervisar el establecimiento de un nuevo Iraq, llevó a un equipo de ejecutivos petroleros estadounidenses para supervisar la privatización de la industria petrolera del país, mientras el Departamento de Energía de EE.UU. predecía con confianza en mayo de 2003 que la producción iraquí aumentaría a 3,4 millones de barriles por día en 2005, 4,1 millones de barriles en 2010, y 5,6 millones en 2020.

Nada de esto sucedió, claro está. Para muchos iraquíes de a pie, la decisión de EE.UU. de dirigirse de inmediato al edificio del Ministerio del Petróleo fue un momento decisivo, un instante que transformó en cólera y hostilidad el posible apoyo para el derrocamiento de un tirano. El impulso de Bremer por privatizar la compañía petrolera estatal produjo, de la misma manera, una encarnizada reacción nacionalista entre los ingenieros iraquíes del petróleo, quienes esencialmente torpedearon el plan. En seguida, estalló la insurgencia suní hecha y derecha. La producción de petróleo bajó rápidamente, llegando a un promedio de tan sólo 2 millones de barriles por día entre 2003 y 2009. En 2009, finalmente volvió a la marca de 2,5 millones de barriles, lejos de esos soñados 4,1 millones.

Es fácil llegar a una conclusión: los esfuerzos de extraños por controlar el orden político en Medio Oriente para obtener una mayor producción de petróleo generarán inevitablemente presiones contrapuestas que resultarán en una disminución de la producción. EE.UU. y otras potencias que observan los levantamientos, rebeliones, y protestas que estallan en Medio Oriente deberían ciertamente tener cuidado: sean cuales sean sus deseos políticos o religiosos, las poblaciones locales siempre llegan a albergar una hostilidad feroz y apasionada a la dominación extranjera y, a la hora de la verdad, elegirán la independencia y la posibilidad de libertad antes que el aumento de la producción de petróleo.

Puede que las experiencias de Irán e Iraq no sean comparables en el sentido usual con las de Argelia, Bahréin, Egipto, Iraq, Jordania, Libia, Omán, Marruecos, Arabia Saudí, Sudán, Túnez, y Yemen. Sin embargo, todos ellos (y otros países que probablemente se sumarán al tumulto) exhiben algunos elementos del mismo molde político autoritario y todos están conectados con el viejo orden petrolero. Argelia, Egipto, Iraq, Libia, Omán, y Sudán son productores de petróleo. Egipto y Jordania protegen oleoductos vitales y, en el caso de Egipto, un canal esencial para el transporte de petróleo; Bahréin y Yemen, así como Omán, ocupan puntos estratégicos a lo largo de las principales vías marítimas del petróleo. Todos han recibido una ayuda militar estadounidense sustancial y/o albergado importantes bases militares de EE.UU. Y, en todos estos países, el grito es el mismo: «El pueblo quiere la caída del régimen».

Dos de esos regímenes ya han caído, tres se tambalean, y otros están en peligro. El impacto sobre los precios globales del petróleo ha sido rápido y despiadado: el 24 de febrero, el precio de entrega de crudo North Brent, un parámetro de la industria, casi llegó a 115 dólares el barril, el mayor desde la catástrofe económica global de octubre de 2008. El West Texas Intermediate, otra constante del crudo, cruzó amenazadoramente el umbral de los 100 dólares.

Por qué los saudíes son esenciales 

Hasta ahora, el productor más importante de Medio Oriente, Arabia Saudí, no ha mostrado señales obvias de vulnerabilidad, o los precios se hubieran disparado aún más. Sin embargo, la casa real del vecino Bahréin ya está en apuros; decenas de miles de manifestantes (más de un 20% de su población de medio millón) han salido repetidamente a las calles, a pesar de la amenaza de que se abriera fuego con munición de guerra, en un movimiento por la abolición del gobierno autocrático del rey Hamad ibn Isa al-Khalifa, y su reemplazo por un régimen genuinamente democrático.

Esos eventos son especialmente preocupantes para la dirigencia saudí, ya que el ímpetu por el cambio en Bahréin es dirigido por la maltratada población chií del país contra la elite suní gobernante, atrincherada en el poder. Arabia Saudí también contiene una gran población chií, aunque no mayoritaria como en Bahréin, que también ha sufrido discriminación por parte de los gobernantes suníes. Hay ansiedad en Riad ante la posibilidad de que la explosión en Bahréin pueda extenderse a la Provincia Oriental, rica en petróleo y la única área del reino en la cual los chiíes son mayoría, desafiando así al régimen. En parte para prevenir cualquier rebelión juvenil, el rey Abdullah, de 87 años, acaba de prometer 10.000 millones de dólares en subvenciones, como parte de un paquete de cambios de 36.000 millones, en ayudas al matrimonio de los jóvenes ciudadanos saudíes, para que obtengan casas y apartamentos.

Incluso si la rebelión no llega a Arabia Saudí, el viejo orden del petróleo de Medio Oriente no puede ser reconstruido. Es seguro que el resultado será una disminución a largo plazo en la disponibilidad futura de petróleo exportable.

Tres cuartos de los 1,7 millones de barriles de petróleo que Libia produce a diario desaparecieron rápidamente del mercado al propagarse la agitación en ese país. Gran parte puede permanecer desconectado y fuera del mercado hasta un futuro indefinido. Se espera que Egipto y Túnez restauren pronto la producción, modesta en ambos países, a niveles anteriores a la rebelión, pero es poco probable que adopten el modelo de grandes sociedades conjuntas con firmas extranjeras que podrían aumentar la producción mientras diluyen el control local. Iraq, cuya principal refinería de petróleo fue muy dañada por los insurgentes sólo la semana pasada, e Irán, no dan señales de ser capaces de aumentar significativamente la producción en los años por venir.

El protagonista crítico es Arabia Saudí, que acaba de aumentar la producción para compensar las pérdidas libias en el mercado global. Pero no hay que esperar que ese modelo se mantenga eternamente. Suponiendo que la familia real sobreviva la actual vuelta de levantamientos, indudablemente tendrá que desviar una mayor parte de su producción diaria de petróleo para satisfacer los crecientes niveles de consumo interno y alimentar a las industrias petroquímicas locales, que pueden suministrar puestos de trabajo mejor remunerados a una población intranquila y en rápido crecimiento.

Entre 2005 y 2009, los saudíes usaron cerca de 2,3 millones de barriles al día, dejando cerca de 8,3 millones de barriles para la exportación. Sólo si Arabia Saudí sigue suministrando por lo menos tanto petróleo a los mercados mundiales, el mundo podrá llegar a satisfacer las necesidades mínimas de petróleo previstas. No es probable que así sea. Los miembros de la familia real saudí se han mostrado renuentes a aumentar la producción sobre los 10 millones de barriles al día, por temor a dañar sus yacimientos restantes y a causar baja en los futuros ingresos de sus numerosos descendientes. Al mismo tiempo, se espera que el aumento en la demanda interior consuma una parte cada vez mayor de la producción neta de Arabia Saudí. En abril de 2010, el director ejecutivo de Saudi Aramco, de propiedad estatal, Khalid al-Falih, predijo que el consumo interno podría llegar al asombroso nivel de 8,3 millones de barriles diarios en 2028, dejando sólo unos pocos millones de barriles disponibles para la exportación, con lo que se asegura que, si el mundo no puede cambiar a otras fuentes de energía, habrá una escasez extrema de petróleo.

En otras palabras, si se traza una trayectoria razonable de los actuales eventos en Medio Oriente, ya se ve lo que se avecina. Ya que ninguna otra área es capaz de reemplazar al Medio Oriente como el principal exportador de petróleo del mundo, la economía petrolera se debilitará y con ella, la economía global en su conjunto.

Hay que considerar el reciente aumento en el precio del petróleo como sólo un débil y temprano temblor que anuncia el terremoto petrolero que tendrá lugar. El petróleo no desaparecerá de los mercados mundiales, pero en las próximas décadas no volverá a llegar a los volúmenes necesarios para satisfacer la demanda mundial proyectada, lo que significa que, más temprano que tarde, la escasez se convertirá en la condición dominante en el mercado. Sólo el rápido desarrollo de fuentes alternativas de energía y una dramática reducción del consumo de petróleo salvarán al mundo de las peores repercusiones económicas.

…………

Michael T. Klare es profesor de estudios de Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College. Su último libro es Rising Powers, Shrinking Planet: The New Geopolitics of Energy (Metropolitan Books). 

Copyright 2011 Michael T. Klare

Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/175362/

Rebelion.org

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Escrito por Eduardo Aquevedo

13 marzo, 2011 a 17:23

La revolución árabe durará años y afectará a todo el sistema global…

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Protagonistas y expertos debaten en CaixaForum de Barcelona sobre los profundos cambios que se están produciendo en el mundo musulmán

J. M. MARTÍ FONT - Barcelona - 10/03/2011

El Ejército todavía mantiene el control en Egipto e intenta frenar las demandas de la revolución, pero "no hay vuelta atrás" y el impacto de esta revolución "postislamista" trascenderá el mundo árabe y musulmán para afectar a todo el sistema global en el que vivimos. Por otra parte, el papel de las redes sociales como Facebook o Twitter, ha sido importante en la revolución egipcia y tunecina, pero su impacto ha sido magnificado. Así piensan algunos de los protagonistas como el director de cine y bloguero egipcio Basel Ramsis, o pensadores árabes afincados en España como Sirin Adlbi, profesora de Estudios Internacionales Mediterráneos de la Universidad Autonóma de Madrid; Hafid Aarab, portavoz de la Liga de Imanes de España y Rachid Aarab, profesor de Historia del Islam de la Universidad de Barcelona, que han participado en el debate sobre las revoluciones en el mundo árabe, calebrado en el CaixaForum de Barcelona, moderado por el periodista de EL PAÍS Ignacio Cembrero.

El papel de Internet fue importante en las primeras convocatorias de manifestaciones como medio de comunicación entre la gente, reconoce Ramsis, pero luego, cuando el régimen de Mubarak cerró la red, la revolución se propagó por el viejo sistema: el boca a boca. Ramsis, que estuvo en la plaza Tahrir, de El Cairo, durante esos días, recuerda como alguien dijo en aquel momento: "La revolución rusa se hizo sin Internet". La revolución, añade, solo está en su primera fase, y puede durar años, tal vez décadas, y afectará no sólo a los países del norte de África, sino a todo el mundo musulmán y al sistema global en el que ahora vivimos todos.

"Lo que hemos presenciado es una revolución por la libertad, y la gente quiere libertad, y no va a permitir que sea secuestrada por un grupo de islamistas que se la quiera arrebatar. Esta es una revolución postislamista, hay una transformación", dijo Sirin Adlbi. El mundo árabe "busca su legitimidad, su dignidad", añadió Rachid Aarab.

¿Dejará Occidente que siga adelante esta revolución o intervendrá antes de que se les escapen de las manos la energía y sus inversiones? "Si cae el dictador libio Gadafi caerán muchas cosas en Occidente. Esto es clave", piensa Adlbi, "Pueden intentar pararlo, pero hagan lo que hagan el proceso es irreversible". La "irreversibilidad" de una revolución cuyo motor es la "dignidad y la libertad", fue anoche otra de las palabras clave del vivo e intenso debate que tuvo lugar en el repleto auditorio del Caixa Forum barcelonés. "Tunez y Egipto muestran el camino", señaló Rachid Aarab, que considera que no hay vuelta atrás porque "la gente no tiene nada que perder". El pueblo libio, añadió, ha demostrado lo falsos que son los estereotipos que aseguraban que era una sociedad tribal en la que todos luchaban entre sí. "Las personas se han sumado al interés común, porque el camino hacia la dignidad es común".

En este sentido, la reciente decisión del rey Mohamed VI de Marruecos de renunciar a algunos de sus derechos omnímodos, les sonaba a los presentes como un tanto tardía, producto de las presiones sociales y que si hace tres meses podría sonar sorprendente ahora ya no lo es. "Hay que hablar de legitimidad, y todavía estamos hablando de poder, sea república o monarquía. El ritmo ya es otro y esto es determinante", apuntó Hafid Aarad. El discurso del rey, añadió, no ha sorprendido a nadie, como habría podido hacerlo solo hace tres meses. "Las respuestas son tímidas respecto a las exigencias del pueblo, y muy alejadas del nuevo marco árabe".

"Hay un antes y un después de esta revolución, pero también a nivel global", piensa Sirin Adlab, "las consecuencias de estas revoluciones tienen más amplitud, van a cuestionar directamente el sistema global en el que nos encontramos ahora. Estamos en los inicios de una nueva era". Occidente debe cambiar su postura, añade, que hasta ahora ha sido la de mantener dictaduras y sostener modelos en su beneficio y el de un puñado de autócratas. Y en Occidente acusa, todavía está muy viva la islamofobia.

Sobre el futuro inmediato de Egipto hay ciertas dudas. En una primera fase, piensa Basel Ramsis, la figura de Mohamed El Baradei, pese a que ha perdido mucho prestigio y no sabe nada sobre Egipto, donde la gente le llama "el turista", es posible que pueda recobrar una cierta fuerza. "Porque no hay líderes; la revolución egipcia es una revolución sin líderes, incluso más que la tunecina, donde el sindicato articulaba una oposición, y El Baradei puede ser útil para dirigir la transición".

La reciente violencia entre musulmanes y cristianos coptos, que se ha llevado 11 vidas estos últimos días, podría estar generada por los servicios secretos del Gobierno. Cree Ramsis que el régimen es especialista en manipular estos enfrentamientos entre musulmanes y cristianos. El papel del Ejército no estuvo nunca claro, denuncia. "El día de los ataques a la gente de la plaza Tahrir, la policía abrió las cárceles para soltar a los delincuentes, que junto a los miembros de los servicios secretos atacaron a los manifestantes. Del 29 de enero hasta el 11 de febrero el Ejército intentaba mantener el régimen sin enfrentarse a la revolución. A partir del 11 de febrero, cuando se fue Mubarak, el Ejército tomó el control. Ahora, el Ejército y el resto del antiguo régimen intentan parar la revolución. Pero soy optimista porque he visto como hemos sido capaces de que cayera el régimen y podemos seguir adelante. Pero estas revoluciones van a seguir años. Entramos en otras fases".

http://www.elpais.com/articulo/internacional/revolucion/arabe/durara/anos/afectara/todo/sistema/global/elpepuint/20110310elpepuint_24/Tes

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Escrito por Eduardo Aquevedo

12 marzo, 2011 a 20:46

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