Archivo para agosto 16th, 2010
Ranking 500 (2010, Sh.) mejores Universidades del mundo…
Ver aquí lista completa de MEJORES 500 UNIVERSIDADES DEL MUNDO, según Ranking Shanghai 2010…
En este último ranking de Shanghai 2010 se confirman tendencias evidenciadas ya en años anteriores a nivel mundial, esto es, el amplio predominio de las Universidades estadounidenses y anglosajonas encabezadas por la Universidad de Harvard. Por lo que toca a América Latina se confirma la situación establecida ya el año precedente, con el predominio de las Universidades brasileñas (la de Sao Pablo en particular), por sobre las Universidades mexicanas representadas por la UNAM (única mexicana entre las 500 primeras). Luego la Universidad de Buenos Aires (única Universidad argentina entre las 500 primeras), y, por último, 2 Universidades chilenas entre las 500 (Universidad de Chile y Universidad Católica Pontificia). El resto de las universidades latinoamericanas de la región no aparecen entre las 500 primeras de este ranking.
La lista la encabeza EE UU, con 8 de los 10 primeros puestos (los otros dos son para las británicas Oxford y Cambridge) y Harvard como líder. Las universidades asiáticas mejoran y ya copan 106 de las 500 plazas.
El Ranking Académico de Universidades del Mundo (Academic Ranking of World Universities, URWA) -una de las clasificaciones más prestigiosas con la de The Times- tiene en cuenta los trabajos de investigación publicados, los premios Nobel en plantilla docente y ex alumnos y si sus miembros son autores de artículos científicos muy citados. "Si una universidad tiene un Nobel, la impulsa entre las mejores cuando quizá ese premio nunca se doctoró en esa universidad, sino que fue contratado", señala Guy Haug, experto universitario europeo.
Ninguna universidad española entre las 200 mejores
Los centros de EE UU copan 8 de los 10 primeros puestos
RAQUEL SECO - Madrid – 20/08/2010/EL PAIS.COM
El sistema universitario español ya no cuenta con ningún representante entre los 200 mejores centros del mundo, según la clasificación de la Universidad de Shanghai hecha pública esta semana. La Universidad de Barcelona, la única que consiguió hacerse con un puesto entre las 200 primeras en años anteriores (fue la 189 en 2009), cae en 2010 hasta el grupo de las que están del 201 al 300, junto con la Autónoma de Madrid, la Complutense y la Universidad de Valencia.
Además, España coloca otros seis centros en la lista. Son las universidades Autónoma de Barcelona, Politécnica de Valencia, y Pompeu Fabra (puestos entre el 301 y el 400), y las de Granada, Santiago y Zaragoza (del 401 al 500). Con ello hay 10 representantes españoles, uno más que en 2009.
La lista la encabeza EE UU, con 8 de los 10 primeros puestos (los otros dos son para las británicas Oxford y Cambridge) y Harvard como líder. Las universidades asiáticas mejoran y ya copan 106 de las 500 plazas.
El Ranking Académico de Universidades del Mundo (Academic Ranking of World Universities, URWA) -una de las clasificaciones más prestigiosas con la de The Times- tiene en cuenta los trabajos de investigación publicados, los premios Nobel en plantilla docente y ex alumnos y si sus miembros son autores de artículos científicos muy citados. "Si una universidad tiene un Nobel, la impulsa entre las mejores cuando quizá ese premio nunca se doctoró en esa universidad, sino que fue contratado", señala Guy Haug, experto universitario europeo.
Estos criterios pueden tender a beneficiar a universidades "más tradicionales y enfocadas al trabajo científico destinado a publicaciones científicas", algo que Haug no rechaza, pero que no considera "la mejor ni la única manera de medir la contribución de una universidad al desarrollo de una sociedad, ni del punto de vista científico".
Para María Teresa Anguera, rectora en funciones de la Universidad de Barcelona, el ajuste económico hace que a muchos investigadores la parte docente le ocupe cada vez más horas en detrimento de la investigación, por lo que "no es extraño que se resienta la productividad". No culpa a la adaptación al sistema europeo, pero cree que quizá influya.
¿Qué podría mejorar el sistema universitario español? Según Haug, está "penalizado porque hay varias universidades en cada ciudad" que saldrían mejor paradas si no compitieran entre sí. Francisco Michavila, director de la cátedra Unesco de Política Universitaria, no cree que el problema sea la dispersión de centros, sino la homogeneidad: "Cada universidad debería singularizarse". Además, recomienda políticas universitarias a largo plazo para mejorar.
EL RANKING SHANGHAI VISTO DESDE ESPAÑA
A través de The great Beyond, uno de los blogs divulgativos de la prestigiosa Nature me llega la actualización de la clasificación de Universidades que año tras año realiza el Institute of Higher Education de Shanghái: The Academic Ranking of World Universities (ARWU). El ranking por excelencia que vuelve a encumbrar en su cima a la de siempre, o al menos a la de los últimos años, que sigue imparable en la cúspide de la pirámide: la Universidad de Harvard.
Un ranking que está invadido, como todos los años, por las universidades estadounidenses y que se basa en seis criterios básicos entre los que se encuentran el número de publicaciones en revistas especializadas, el numero de premios y medallas conseguidos, o la clasificación del alumnado.
El ARWU es el principal ranking pero evidentemente no es el único. Existen muchos otros, aunque también hay que señalar que el resto de métodos y clasificaciones tan sólo difieren en algunos puestos el ARWU y en todos los casos, desgraciadamente, destaca la ausencia española en los puestos de cabeza.
En esta nueva actualización del 2010, ninguna Universidad española ha conseguido colarse entre las 200 primeras. De hecho, la primera de nuestras almas mater se situa por debajo del Top 201 del mundo.
Clasificación 2009 | Fuente Nature
Y la primera que aparece en ese (más que discreto) puesto 201 es la Universidad Autónoma de Madrid, seguida de la Complutense y de la Universidad de Barcelona. (Aquí tenéis el ranking ARWU 2010 correspondiente a las Universidades españolas)
¿A qué se debe esta ausencia española en los primeros puestos? ¿Por qué nuestras Universidades no llegan ni siquiera a asomar la cabeza en este tipo de clasificaciones?
Bueno, antes de que os echéis las manos a la cabeza pensando que esto es una ruina, vamos a analizar algunas causas de este suspenso universitario español.
Las razones son muy diversas pero, en mi opinion, la más contundente es que estos rankings se basan en criterios para los que nuestras universidades y facultades no están preparadas: Resultados aplicables y publicables.
En nuestras Universidades la fuerza motora es la docencia, no la investigación. Son centros donde la principal actividad es impartir clases a alumnos, no son verdaderos centros de investigación. El sistema universitario español no se adapta a los criterios de clasificación porque no está diseñado, pensado, ni preparado para competir en resultados, galardones y publicaciones con el resto de Universidades.
Como ya apunta el gráfico superior correspondiente al 2009, es evidente que este tipo de rankings puede ser criticable desde muchos aspectos: sus criterios de clasificación dan una gran importancia a la investigación y los resultados publicados en revistas científicas, a los premios (incluido los Nobel) y galardones. Para ello cuentan con una financiación muy intensa que no puede ponerse al mismo nivel en el caso de España, donde en la mayoría de los casos, la educación es pública.
Ranking ARWU 2009 | Wikipedia
Aun así, y asumiendo que los criterios que se aplican “no nos vienen bien”, el hecho de que la primera Universidad española no entre dentro de las 200 primeras del mundo, es un dato que debería hacernos reflexionar. Quizá es hora de comenzar a plantearse una total remodelación del sistema educativo universitario español. Al fin y al cabo, la Universidad en estos momentos (y es una opinión personal) se está convirtiendo en una mera fábrica de títulos y diplomas con cada vez menos importancia real.
Chile: el prestigio de estudiar pedagogía…
Deberían definirse desde ya estándares más exigentes para acreditar programas de pedagogía y evaluarse a las agencias privadas.
por José Joaquín Brunner – 15/08/2010 – 09:24
EL HECHO de que se necesiten medidas especiales para estimular el ingreso de alumnos de alto rendimiento a las carreras de pedagogía revela que nos hallamos frente a una profesión en crisis. Es decir, sin capacidad para atraer a alumnos con buen desempeño académico.
Entre 2000 y 2009, sin embargo, el número de programas universitarios de pedagogía aumentó de menos de 300 a más de 800 y la matrícula de 34 mil a 88 mil alumnos. Los futuros profesores estaban siendo reclutados pues, en su mayoría, de entre los jóvenes con menor rendimiento. Y la base de recursos humanos de la profesión se debilitaba así cada vez más.
Visto este diagnóstico, el panel experto convocado por el Mineduc propuso limitar escalonadamente el ingreso a las carreras de pedagogía a estudiantes con 555 puntos en la PSU y favorecer la captación de estudiantes con puntajes superiores a través de becas u otros estímulos. El ministro acogió prontamente esta propuesta -merece destacarse- y anunció que, a partir de 2011, estudiantes con más de 600 puntos que se inscriban en carreras de pedagogía recibirán una beca de arancel; con más de 700 puntos tendrán adicionalmente una beca de mantención y, con más de 720 puntos, gozarán además de una estadía en el extranjero. Los requisitos para obtener estas becas son dos: los alumnos elegibles deben inscribirse en un programa acreditado y que exija un puntaje mínimo de 500 puntos; una vez titulados, deberán enseñar tres años en un colegio subvencionado.
Las universidades que podrían beneficiarse con estos alumnos son una tercera parte de aquellas que ofrecen programas de pedagogía: seis universidades privadas subvencionadas, siete estatales y ocho privadas nuevas (sin subsidio estatal).
Para reforzar esta iniciativa el gobierno podría adoptar, en lo inmediato, algunas medidas complementarias: (i) Incluir entre los alumnos elegibles a aquellos que, combinadamente con su puntaje PSU, hayan ocupado los primeros lugares de su curso en colegios subvencionados de enseñanza media. (ii) Determinar un puntaje PSU mínimo para que las universidades, en general, puedan matricular alumnos de pedagogía, el que iría incrementándose anualmente hasta llegar al nivel sugerido por el panel experto. (iii) Extender el beneficio de la beca a licenciados de cualquiera disciplina que deseen titularse como profesores en los programas acreditados para este fin.
En seguida, para evitar que esta iniciativa naufrague a medio camino, deberían definirse desde ya estándares más exigentes para acreditar programas de pedagogía y evaluarse (con participación de pares extranjeros) el trabajo realizado por las agencias privadas que actúan en esta área. Asimismo, el gobierno podría establecer convenios de desempeño con las universidades cuyas facultades o escuelas de educación participen en esta iniciativa, de manera de asegurar que ellas reciban recursos especiales e implementen planes de mejoramiento.
Por último, todo esto se diluirá si acaso el gobierno no crea, a la brevedad, una nueva carrera docente que eleve sustancialmente la remuneración de inicio de los profesores y retenga a los de mejor desempeño en la sala de clase mediante adecuados incentivos.
LA TERCERA.CL



