Otra vuelta a la Televisión…
‘La información televisiva tiende a pervertir la esencia misma de la información’ – Ignacio Ramonet
por Anne Marie Mergier
Los medios de comunicación son, en conjunto, un factor de despolitización que actúa principalmente sobre las fracciones de clase más despolitizadas del público, sobre las mujeres más que sobre los hombres, sobre los menos instruidos más que sobre los más instruidos, sobre los pobres más que sobre los ricos. Semejante afirmación podría escandalizar, pero sabemos perfectamente, a través de análisis estadísticos, cuál es la probabilidad de formular una respuesta articulada a una pregunta política, o de abstenerse (desarrollo extensamente las consecuencias de este efecto, en materia política particularmente, en mí último libro, Méditations pascaliennes). La televisión (mucho más que los periódicos) propone una visión cada vez más despolitizada, escéptica e incolora del mundo, y contribuye cada vez más a que los periódicos se deslicen hacia la demagogia, sometiéndose a sus colegas comerciales.
Pierre Bourdieu – En ‘Otra vuelta a la televisión’
El mensaje enternece, cala hasta los huesos y cabe solidarizarme con quienes padecen el caos. Malditos sean los otros, los hacedores de tanto oprobio. Los maestros y sus aliados, los pueblos indios, los estudiantes, las amas de casa, los pobres y explotados. Son unos terroristas, se han tomado la ciudad e instaurado un poder popular vandálico. Gentes que han roto la estabilidad del buen gobierno del Estado ejercido democráticamente por el PRI en la figura de don Ulises Ruiz, un hombre controvertido, pero apegado a la legalidad. No crean que me he vuelto loco. Ese es el contenido de las noticias que emanan los medios de comunicación social en Madrid. Quien consuma la prensa escrita, escuche la radio y vea la televisión pública o privada se forma esa imagen. Es indiferente si se trata de la cadena de emisoras del episcopado la COPE, del grupo Prisa la SER, del periódico El Mundo, La Razón, el ABC o El País. También RTVE, Antena 3, Telemadrid, CNN, La cuatro, o Tele 5. Cualquier medio presenta el problema de esta manera: salvo retoques, los responsables son las víctimas. Es decir, el pueblo de Oaxaca y su asamblea: la APPO. Como ejemplo, sirva el editorial de El País del domingo 29 de octubre."
Marcos Roitman Rosenmann – En ‘Oaxaca: culpables, las víctimas’
Sin profundidad no hay información, y mucho menos criterio.
Genista
‘La información televisiva tiende a pervertir la esencia misma de la información’ – Ignacio Ramonet
por Anne Marie Mergier
Para Proceso- Sunday, June 15 1997
PARIS.- La prensa escrita está en peligro. Más que nunca su independencia y su esencia misma están amenazadas, enfatiza Ignacio Ramonet.
El director de Le Monde Diplomatique, considera que la recesión económica no es la única causa de la crisis que atraviesa la prensa escrita. Otros factores preocupantes han sido analizados por Ramonet en artículos publicados en su periódico y en conferencias realizadas en Francia y el extranjero. Entre esos factores destacan la influencia nefasta de la televisión, que pervierte la concepción, misma de información, y el papel creciente de trasnacionales que convierten información y comunicación en una fuente de jugosos negocios.
En entrevista con la corresponsal, Ramonet insiste sobre los estragos que causa en televisión en la prensa escrita, en particular a través de su "ideología de en directo y en vivo". Explica:
"Percibí realmente la dimensión del peligro a finales de los años 80, cuando los conductores de los noticiarios de televisión empezaron a anunciarnos, con tono triunfante, que nos mostraban la historia en directo y en vivo. Para mí esa frase marcó una ruptura. Hay una concepción de la información antes de esa frase, y otra después.
-¿Podría ser más específico?
-Antes para hacer su trabajo de periodista, era preciso responder a un cierto número de preguntas: ¿Quién hizo qué? ¿Con qué objetivos? ¿Por qué razones? ¿En qué contexto? ¿Cuáles puedan ser los antecedentes y las consecuencias de tal acción o decisión?…
"La información no es una ciencia exacta, pero utiliza métodos científicos, sobre todo los de las ciencias humanas: del historiador que estudia los documentos, las declaraciones y confronta sus fuentes; del sociólogo que va al terreno, investiga pregunta, observa…
"Hoy, la televisión, que ocupa un lugar dominante en la jerarquía de los medios de información y les impone su modelo está creando una nueva concepción de la información: informar significa cada vez más asistir en vivo a los acontecimientos. Ese impacto creciente de las imágenes televisivas es terriblemente peligroso y aún no hemos medido todas sus consecuencias.
"Poco a poco se pretende convencer a la gente de que informarse no es comprender los acontecimientos, sino verlos con sus propios ojos. Peor aún, se le convence de que vetos comprender."
Sentado detrás de su escritorio, el director de Le Monde Diplomatique se anima cada vez más:
"Toda la información contemporánea se basa en esa ecuación: ver es comprender. Se trata de una ecuación prerracional. ¡Qué terrible y consternante retroceso! ¡El racionalismo moderno se creó precisamente para luchar contra esa afirmación! El Renacimiento y el siglo de las Luces nos enseñaron que se comprende con la razón y no con los sentidos. Hoy, la información televisiva tiende a pervertir la esencia misma de la información y a imponerle bases filosóficas engañosas e irresponsables."
Ramonet insiste también sobre "el carácter peligrosamente reductor" de la información televisiva: La complejidad de los acuerdos de paz firmados por el gobierno israelí y la OLP desaparece detrás de la imagen espectacular de Rabín y Arafat apretándose la mano; las terribles crisis políticas y las guerras civiles que sacuden varios países africanos desde hace algunos años no se pueden entender con las solas imágenes de las trágicas peregrinaciones de miles de refugiados.
La gente se va acostumbrando a estos clichés, se le incita a ver el mundo sólo a través de ello, peor todavía, insiste el director de Le Monde Diplomatique, la mayoría son violentos, cada vez más violentos y sangrientos…
La influencia nefasta de la información televisiva se siente también en la progresiva modificación del concepto de actualidad.
"Cada día somos sepultados por miles de acontecimientos que ocurren en el mundo. ¿Qué elegir? La televisión busca antes que todo los más impactantes y, por razones obvias, no se interesa en hechos que no se pueden traducir en imágenes o cuya representación televisiva no es espectacular. Resultado: poco a poco, la gente se va convenciendo de que sólo son importantes los acontecimientos televisibles. Y, cada vez más, gran parte de la prensa escrita, queriéndolo o no, sigue la elección que le impone la pequeña pantalla…"
-La velocidad creciente con la que la televisión y la radio transmiten los acontecimientos pesa también mucho sobre la prensa escrita.
-Efectivamente. El dogma de la información contemporánea es la instantaneidad. Eso tiende a volver caduca la información escrita que, a ese nivel, no puede ni debe competir con la televisión y la radio. Es otra característica muy peligrosa de nuestra época. La instantaneidad es absolutamente incompatible con la reflexión. Si la instantaneidad logra imponer definitivamente su ley, si la prensa escrita capítula ante ese dictado de la velocidad, si la prensa escrita no cumple con su papel de brindar a la gente elementos serios de reflexión sobre lo que transmiten en vivo la televisión y la radio, si no toma el riesgo de hablar de acontecimientos despreciados por la televisión, de trabajar sus propios temas, con su propio enfoque, los ciudadanos del planeta se van a convertir en meros televidentes, es decir, en seres emocionalmente manipulados, incapaces de pensar el mundo en el que viven.
Ramonet saca unas hojas de un cajón de su escritorio y las entrega a la corresponsal. Es el texto de un artículo que escribió para la nueva edición mexicana de Le Monde Diplomatique. Casi disculpándose, precisa: "No quisiera parecer pretencioso citándome a mí mismo, pero aquí hay un párrafo que resume todo lo que intenté expresarle".
Dice ese párrafo:
"Muchos ciudadanos estiman que, cómodamente instalados en el sofá de su sala, mirando en la pequeña pantalla una sensacional cascada de acontecimientos a base de imágenes fuertes, violentas y espectaculares, pueden informarse con seriedad. Error mayúsculo. Por tres razones: la primera, porque el periodismo televisivo, estructurado como una ficción, no está hecho para informar sino para distraer; en segundo lugar, porque la sucesión rápida de noticias breves y fragmentadas (una veintena por cada noticiario), produce un doble efecto negativo de sobreinformación y desinformación y, finalmente, porque querer informarse sin esfuerzo es una ilusión más acorde con el mito publicitario que con la movilización cívica. Informarse cansa y es a este precio al que el ciudadano adquiere el derecho a participar inteligentemente en la vida democrática."
-En varias de sus intervenciones públicas, usted ha denunciado el "mimetismo televisual" de la prensa escrita, que se manifiesta en particular a través de la "tiranía del formato".
-Actualmente una revista o un periódico tienen que ser antes que todo "agradables": textos cortos, muchas fotos (para competir con las imágenes televisivas), color… algo ligero… Prevalecen las consideraciones estéticas. Se afirma que la gente exige artículos breves, entonces se sacrifica el contenido de los textos… Además, hay que dejar espacio para la publicidad. Sin anunciantes, muchos medios de prensa dejarían de existir y de ser "negocios"… Habría, por cierto, mucho que decir acerca de la influencia creciente de estos anunciantes sobre el contenido de las notas periodísticas, pero eso es otro tema…
"El sensacionalismo está a la orden del día. Se busca antes que todo no dejarse rebasar por la televisión y vencer. Ya no importan tanto la información en sí, la lucha de las ideas. Se busca simplificar, sintetizar, muchas veces distraer… En este mundo cada vez más complejo de la pos Guerra Fría, dominado por la globalización de la economía, semejante simplismo puede resultar fatal para la prensa escrita. Si ésta acepta ser un mero eco de las imágenes televisivas, pues se condena a muerte."
Actualidad
La televisión no te explicará ninguna de estas noticias como debe ser explicada para que entiendas qué pasa y por qué pasa. Tragarás lo que te echen creyendo que sabes algo, incapaz de superar el juicio más supercial, si ya escucho a los pedros y a las marías decir :"¡¿Tú te crees? ¡Un presidente se pone en huelga de hambre para extorsionar al Congreso? ¡Esta gente…!"

