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Archivo para mayo 9th, 2009

Tlatelolco: una gran manifestación estudiantil convertida en masacre (Octubre 1968)

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(México. Especial para Clarín).- En un marco de gran expectativa, una comisión legislativa entrevistará hoy al ex presidente de México, Luis Echeverría, para que diga su verdad sobre la matanza estudiantil de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968. Ese día, en vísperas de la inauguración de los Juegos Olímpicos en la capital mexicana, una marcha estudiantil que denunciaba la situación social en el país fue reprimida a balazos por efectivos del ejército en la Plaza de las Tres Culturas, ubicada en Tlatelolco.

Echeverría era ministro del Interior cuando ocurrió la masacre que costó la vida a un número indeterminado de estudiantes, entre 400 y 500, aunque la versión oficial señalaba una cifra considerablemente menor. Sin olvidoA 30 años de ocurridos los hechos, la verdad histórica sobre el 68 mexicano contiene aún muchas zonas oscuras, pero cada aniversario es recordado con una manifestación popular en Tlatelolco, bajo la consigna 2 de octubre no se olvida. Después de un ríspido debate, el 2 de octubre de 1997, el pleno de la Cámara de Diputados acordó formar la Comisión Especial 68, integrada por diez legisladores, dos por cada partido con representación parlamentaria. Los legisladores pidieron al gobierno que ponga a disposición de la comisión todos los archivos vinculados con los hechos de Tlatelolco, pero encontraron resistencia en los ministerios de Defensa e Interior.

La comisión tiene planeado acceder a documentos de agencias de inteligencia extranjeras, como la CIA, el FBI y el Pentágono de Estados Unidos, el Mosad israelí, los archivos de la ex KGB rusa, los servicios franceses y del gobierno cubano. Según Raúl Alvarez Garín, uno de los dirigentes estudiantiles del 68, en Tlatelolco las fuerzas armadas cometieron delito de genocidio, y el ominoso silencio oficial sobre la masacre se explica por la línea de continuidad del régimen político del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI). En 1969, después de esgrimir la teoría de una conjura extranjera manipulada desde Moscú, La Habana y Berlín. Este para establecer en México una cabeza de playa contra Estados Unidos, el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz asumió íntegramente la responsabilidad personal, ética, jurídica, política e histórica por las decisiones del gobierno.

Según diversas interpretaciones, al asumir toda la responsabilidad Díaz Ordaz le abrió camino a su sucesor, el hombre que por sus pantalones se había ganado la presidencia de México: Luis Echeverría. Como responsable de la seguridad interior, Echeverría -después conocido por sus posiciones tercermundistas- se singularizó por su mano dura e instruyó la formación del Batallón Olimpia, un cuerpo integrado por militares, pero dirigido por la Dirección Federal de Seguridad (DFS, servicio de inteligencia civil), que habría coordinado la masacre estudiantil en Tlatelolco. La DFS fue señalada por Philip Agee, un ex agente de la CIA que entonces estaba asignado al team de La Compañía en México, como un brazo de la agencia de espionaje estadounidense con sede en Langley, Virginia. Varios jefes de la DFS fueron mencionados después como el nexo mexicano del escándalo Irán-contras, que involucró al teniente coronel Oliver North durante la segunda presidencia de Ronald Reagan.

http://www.clarin.com/diario/1998/02/03/i-02401d.htm

Movimiento estudiantil de 1968 en México

La matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas en el Barrio de Tlatelolco, Ciudad de México fue una represión militar organizada directamente por el gobierno mexicano contra grupos estudiantiles críticos del sistema político que encabezaba el Partido Revolucionario Institucional. No se ha logrado esclarecer la cantidad de muertos: algunos estimados apuntan a centenas (más de 300 personas), pero casi todas las fuentes gubernamentales reportan una estimación de entre 40 y 50. Decenas de personas resultaron heridas y varios arrestados. La fuente oficial reportó en su momento 34 muertos, en su mayoría soldados.

La masacre representa uno de los episodios más trágicos de la historia reciente de México. En la actualidad, aun existen numerosos casos de desaparecidos sin aclarar, quedando impunes los

La masacre estuvo precedida por meses de intranquilidad política en la capital mexicana, con manifestaciones y protestas estudiantiles para apoyar los eventos que sucedían en el mundo en 1968.

El 27 de agosto más de 200.000 estudiantes marcharon por el centro de la Ciudad de México y se instalaron en el Zócalo (plaza central del D. F.). Al día siguiente fueron reprimidos por la policía y el ejército mexicano.

Los estudiantes buscaban atraer la atención que había sobre la ciudad por los Juegos Olímpicos de 1968. El entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, estaba empeñado en detener las protestas y en septiembre, semanas antes de la masacre, ordenó al ejército ocupar el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El ejército detuvo y golpeó indiscriminadamente a muchos estudiantes. Como señal de protesta el rector Javier Barros Sierra renunció el 23 de septiembre.

Ese mismo 23 de septiembre estudiantes del IPN en manifestación, se atrincheraron de la represión policíaca en el Casco de Santo Tomas, el cual fue cercado por granaderos y policías. Al atardecer los estudiantes salieron del casco de la escuela para refugiarse en la Escuela de Ciencias Biológicas, la cual fue rodeada y balaceada en repetidas ocasiones, en la madrugada llegaron cientos de soldados y el ejército rodeo la escuela con tanquetas, instantes después fue tomado el plantel salvajemente, golpeando a hombres y mujeres y llevándoselos a todos en camiones, muchos sin moverse, en aquel fatídico día.

La masacre continuó durante la noche, los soldados allanaron los edificios de apartamentos adyacentes a la plaza. Testigos de los hechos aseguran que los cuerpos fueron sacados en camiones de basura. La explicación oficial del incidente fue que provocadores armados, ubicados en los edificios que rodeaban la plaza, iniciaron el tiroteo y las fuerzas de seguridad respondieron en defensa propia disparando a tales francotiradores. Los medios de difusión de todo el mundo publicaron la noticia de que se había registrado el choque más sangriento entre los estudiantes y tropas del gobierno. También se hallaron 445 heridos. Ningún estudiante portaba armas. Los policias traían revólveres.

29 años después de la masacre, en octubre de 1997, el congreso mexicano formó un comité para investigar la masacre de Tlatelolco. El comité tomó testimonio a varios testigos y activistas políticos involucrados, incluyendo al ex presidente de México Luis Echeverría Álvarez (quien en aquella época era Secretario de Gobernación). Echeverría admitió que los estudiantes estaban desarmados y también sugirió que la acción militar fue planificada anticipadamente para destruir o debilitar el movimiento estudiantil.

En octubre de 2003 (35 años más tarde de la masacre), el National Security Archive de la Universidad George Washington publicó documentos de la CIA, el Pentágono, el Departamento de Estado, el FBI y la Casa Blanca1. Los documentos detallan que:
En respuesta a la preocupación del gobierno mexicano por la seguridad de los Juegos Olímpicos, antes y durante la crisis el Pentágono envió al país más instructores en lucha antisubversiva, armas, municiones, material para control de protestas y equipo sofisticado de comunicación militar.

Entre julio y octubre los numerosos agentes de la CIA que se encontraban en el país reportaban casi diariamente los hechos que ocurrían dentro de la comunidad universitaria y del gobierno. Seis días antes de la masacre, el Secretario de Gobernación Echeverría y el director de la oficina mexicana de Seguridad Federal Fernando Gutiérrez Barrios, dijeron a varios agentes de la CIA que la "situación se controlaría brevemente" (traducido del inglés). Según la CIA, el gobierno mexicano "arregló" con el líder estudiantil Sócrates Campos Lemus una acusación contra dirigentes políticos disidentes de apoyar económica y logísticamente el movimiento. Entre los líderes acusados se encontraba Carlos Madrazo.

NO SE OLVIDA!

Varios libros y películas sobre el tema.

-Estos hechos son narrados en la película Rojo amanecer (1989), dirigida por Jorge Fons, que gira en torno a una familia de clase media que vive en el Edificio Chihuahua, lugar donde según diversas fuentes empezó la refriega. Fue filmada en 1989 y es protagonizada por Héctor Bonilla, María Rojo, los hermanos Demián y Bruno Bichir y Eduardo Palomo entre otros.
-El libro La Noche de Tlatelolco (1971) de Elena Poniatowska es un trabajo periodístico en el que se recopila testimonios de varios testigos y participantes de este evento.
-La novela Los días y los años, de Luis González de Alba, relata la experiencia personal del autor (entonces miembro del Consejo Nacional de Huelga) antes y después del conflicto.
-Estos sucesos son satirizados en el libro de René Aviles Nueva Utopía y los guerrilleros, publicado en 1973.
-Libro de Paco Ignacio Taibo II, "’68", New York: Seven Stories Press, 2003 ISBN 1-58322-608-7.
-The Tlatelolco Massacre in Mexico por Ronald L. Ecker (inglés).
-La película del realizador suizo Richard Dindo Ni perdón, ni olvido… [1]
-La novela La Plaza de Luis Spota narra una historia ficticia del asesinato de una estudiante.
-El pequeño libro La noche de Santo Tomas, escrito por el Doctor Igor de Leon, narra uno de los hechos poco divulgados del 68 Mexicano, la toma a sangre y fuego del Casco de Santo Tomás.

http://my.opera.com/Mengo/blog/2007/10/02/movimiento-estudiantil-de-1968-en-mexico

Intelectuales y Nazismo: mi último encuentro con Heidegger, por K. Löwith…

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HEIDEGGER1 Por Karl Löwith

Nicolás González Varela

Rebelion

"Mi último encuentro con Heidegger en Roma en 1936”: El texto que le ofrecemos al lector tiene un inusual origen. Fue escrito en Japón alrededor de 1939, como parte de un concurso apadrinado por la Harvard’s Widener Library de Cambridge. Este concurso era exclusivamente para emigrados alemanes, quienes debían presentar ensayos que no excedieran las 20.000 palabras con el tema: "Mein Leben in Deutschland vor und nach dem 30 Januar 1933". El jurado estaba compuesto por el psicólogo Gordon W. Allport, el historiador Sidney B. Fay y el sociólogo Edwars Y. Hartsshorne. Dada la precaria situación financiera de Löwith, debida a las circunstancias de su forzosa huida de Alemania, los quinientos dólares del primer premio o los doscientos cincuenta del segundo (que era el equivalente a alrededor de seis o siete salarios de la época) se presentaban como muy atractivos.

Por supuesto: Löwith no recibió ninguno de los premios, sus fascinantes anotaciones autobiográfico-filosóficas, indudablemente demasiado sustanciales para el paladar pragmático del jurado americano. El comité de premios de Harvard había dejado en claro que no le interesaban las "reflexiones filosóficas sobre el pasado" sino un "testimonio factual" (Wahreitstreu). El manuscrito quedó en el olvido. Recién fueron re-descubiertas por su viuda y publicadas en 1986 bajo el mismo título del concurso por la Metzlersche und Poeschel Verlag de Stuttgart en 1986. Al darnos a conocer su última reunión con Heidegger, acaecida en Roma durante abril de 1936, esta vignette nos pinta un Heidegger de carne y hueso, tozudo, políticamente decidido, con una desfachatada desenvoltura, luciendo la "Swastika" en su solapa o aclarando su opinión respecto a la relación integral de su pensamiento con la doctrina del NDSAP.

Nuestra traducción se basa en la edición alemana (p. 56-59). Donde el texto apareció por primera vez, "Mein Leben in Deutschland vor und nach 1933. Ein Bericht" (Sttutgart; Metzler, 1986) y en la primera traducción al inglés hecha por Richard Wolin con el título "My Last Meeting with Heidegger in Rome, 1936" aparecida en la revista New German Critique, N° 45, fall 1988, pag. 115-116; luego aparecida en el volumen colectivo "The Heidegger Controversy. A Critical Reader" (Massachussets, MIT Press, 1993; pág. 140-143). Existe traducción española: "Mi vida en Alemania antes y después de 1933. Un testimonio" (Madrid, Visor Libros, 1992). Le hemos agregado notas que no existen en las versiones para la mejor comprensión del contexto o cuando lo requiera el texto. (Nicolás González Varela)

Mi último encuentro con Heidegger

Por Karl Löwith

En 1936, durante mi estadía en Roma, Heidegger dio una lectura sobre el poeta Hölderlin en el Instituto Ítalo-Alemán de Cultura.(1) Después de la conferencia él nos acompañó a nuestro apartamento y se mostró visiblemente afectado por la pobreza de nuestro amoblamiento. Advirtió que no tenía mi biblioteca, que aún estaba en Alemania. Por la noche fui con él hasta su habitación en el Instituto Hertziano donde su mujer, Elfride Petri, me recibió con una discreta amabilidad. Es casi seguro que le resultaba comprometida la situación, al recordar la gran cantidad de veces que yo había sido invitado a su casa. El director del Instituto nos invitó a cenar en el restaurante "Osso Buco" y durante el desarrollo del encuentro se eludieron los temas políticos.

Al día siguiente, mi esposa y yo, junto con Heidegger, su esposa y sus dos pequeños hijos, a los cuales yo había cuidado cuando ellos eran más pequeños, realizamos una excursión a Frascati y Tusculum.(2) Era una tarde radiante, y yo estaba muy feliz a causa del encuentro entre nosotros, a pesar de las reservas inevitables del caso. Heidegger no se quitó el emblema con la insignia del NSDAP que lucía en la solapa, ni siquiera en esa ocasión. El símbolo lo lució durante toda su estadía en Roma y, por lo visto, no se le ocurría ni siquiera pensar que la "Swastika" estaba fuera de lugar mientras pasaba el día a mi lado.

Hablamos de Italia, de Freiburg y Marburg, y también de tópicos filosóficos. Fue amistoso y atento, pero eludió toda alusión a la situación de Alemania y a sus puntos de vista sobre ella, tal como había hecho su esposa.

Cuando volvíamos, yo intenté que me diera su opinión sincera en torno a la situación en Alemania. Llevé la conversación hacia la controversia en el diario Neue Züricher Zeitung y le expliqué que no estaba de acuerdo con el ataque político de Barth(3) ni con la defensa de Staiger,(4) puesto que yo era de la opinión de que su participación en el nacionalsocialismo se encontraba en la esencia de su filosofía. Heidegger asintió a mi afirmación sin reservas, y agregó que en su concepto de "historicidad" ("Geschichtlichkeit") se encontraba el fundamento ("Grund") de su engagament político. Heidegger también afirmó que no existía ninguna duda en su creencia en Adolf Hitler, pero que el Führer había subestimado solamente dos cosas: la vitalidad de las iglesias cristianas y los obstáculos de la anexión, el "Anschluss" con Austria. Seguía convencido de que ahora, como antes, el nacionalsocialismo era el curso correcto para Alemania, sólo había que tratar de mantenerse y perseverar en este largo camino. El único aspecto que le parecía problemático era el desmesurado crecimiento de la organización a expensas de las fuerzas vitales. Heidegger no se daba cuenta del destructivo radicalismo de todo el movimiento y del carácter pequeño-burgués de todas esas instituciones, como la "Krafte durch Freude" (KdF), "Fuerza de alegría"(,5) porque él mismo era un pequeño-burgués radicalizado.

En mi respuesta le remarqué que yo podía comprender algunos aspectos de su actitud, excepto que él se pudiera sentar en la misma mesa, en la Akädemie fur deutsche Recht (Academia del Derecho Alemán) (6), con un individuo tal como Julius Streicher (7), a lo que Heidegger se mantuvo en silencio primero y sin respuesta después. Luego, de alguna manera incómodo, me dio la siguiente justificación, que Karl Barth recoge de manera magistral en su libro Theologische Existenz Heute(8), de que todo hubiera resultado "mucho peor" si ninguno de los intelectuales ("Wissenden") se hubiera comprometido en actitudes como la suya. Y con evidente resentimiento contra la "Intelligentsia", Heidegger concluyó su explicación diciendo "…si esos ‘gentlemen’ no se hubieran considerado demasiado refinados para comprometerse, todo hubiera sido diferente; pero yo estoy ahora en total soledad…" A mi respuesta que no había que ser demasiado "refinado" para renunciar a trabajar con gente como Streicher, Heidegger contestó "no se necesita gastar palabra sobre Streicher, Der Stürmer(9)no es otra cosa que pornografía…". Él no podía comprender cómo Hitler no se sacaba de encima a ese sujeto, que según la opinión de Heidegger podía ser por miedo.

Estas respuestas eran típicas; puesto que no hay nada más fácil para los alemanes que ser radicales en las ideas e indiferentes ante los hechos prácticos. Ellos consiguen ignorar todos los "individual Fakta" para poder seguir aferrándose más decisivamente a su concepto de totalidad y separar "materia de hechos" de "personas". En verdad, el programa de la "pornografía" fue totalmente realizado y era una realidad en Alemania en 1938.(10) Y no hay nadie que pueda negar la identificación entre Streicher y Hitler sobre esta materia.

Cuando le envié a Heidegger mi libro sobre Burckhardt(11) no recibí ningún tipo de contestación, al igual que había sucedido el año anterior cuando apareció mi libro sobre Nietzsche.(12) No he recibido de Heidegger ni una línea de agradecimiento y menos aun algún tipo de comentario objetivo. Volví a escribir dos veces más a Heidegger desde Japón. La primera vez cuando apareció Sein und Zeit traducido al japonés. La segunda vez con motivo de unos manuscritos que yo le había entregado en Freiburg y que necesitaba transitoriamente. Su contestación a ambas cartas fue el silencio total. Así terminó mi relación con aquel hombre que me había distinguido en 1928, en Marburg, como su "primer y único alumno".

En 1938 Husserl falleció en Freiburg. Heidegger demostró su "admiración y amistad",(12) esos eran los términos con los cuales le había dedicado Sein und Zeit en 1927, no gastando palabras de recuerdo o simpatía, no lo hizo ni de manera pública o privada, ni de palabra ni por escrito. Lo mismo hizo otro intelectual, B.,(13) quien debía a Husserl toda su "existencia" filosófica, desde su puesto de trabajo en la universidad de Bonn: se libraron de su situación no dándose por aludidos, todo porque su profesor era de origen judío, un despedido y ellos funcionarios arios.

Desde el ascenso de Hitler al poder tal era el heroísmo habitual, la actitud normal entre aquellos alemanes que le debían su posición a un judío.

Seguramente tanto Heidegger como B.(13) consideraron su actitud "honrada" y "lógica": ¿qué otra actitud podían tomar dada su superioridad racial?

Notas del Editor (NGV):

1. Era el "Istituto Italiano di Studi Germanici", creado por Mussolini y dirigido por el filósofo "oficial" del fascismo, Giovanni Gentile. En el instituto estaba prohibida la entrada a los judíos, por lo que Löwith no pudo estar entre la audiencia que escuchó la lectura de Heidegger dada el 2 de abril de 1936. Este instituto llevó a Italia a lo más selecto de la "Intelligentsia" orgánica del NSDAP hasta 1940.

2. Se trataba de la antigua ciudad romana de Túsculo o Tusculum, muy cerca de Roma, y famosa por sus vinos artesanales. Allí Cicerón escribió sus famosas Disputas tusculanas hacia el año 45 a.C..

3. Se trata del hermano de Karl Barth, el gran teólogo; se puede consultar referncias al suceso en el reportaje de Heidegger a Der Spiegel.

4. Heinrich Barth en su información sobre la conferencia de Heidegger sobra La obra de arte del 20 de enero de 1936, introdujo el texto en el diario Neue Züricher Zeitung con la siguiente observación: "…sin duda hemos de sentirnos honrados por el hecho que Heidegger tome la palabra en un estado democrático, pues, por lo menos, durante cierto tiempo, pasó por ser uno de los portavoces filosóficos de la nueva Alemania. Muchos todavía guardan en su memoria el detalle que Heidegger dedicó Sein und Zeit en testimonio de veneración y amistad al judío Edmund Husserl, igualmente, que había unido para siempre su interpretación de Kant con la memoria del semijudío Max Scheler. Sucedía lo primero en 1927, y lo segundo en 1929. Los hombres por lo regular no son héroes, y tampoco lo son los filósofos, por más que existan excepciones. Apenas puede exigirse, entonces, que uno nade contra la corriente; sin embargo, cierta obligación frente al propio pasado eleva el prestigio de la filosofía, que no sólo es saber, sino que en otros tiempos fue sabiduría…". Emil Staiger, que entonces era un Privatdozent en Zürich y estaba muy influenciado por Heidegger (con quién tenía intercambio epistolar fluido), reaccionó indignado contra el artículo. En su respuesta decía: "…Barth, que por otro lado no sabe qué hacer ni adonde ir con Heidegger, ha confeccionado una carta en tono de requisitoria política para denunciar a su filosofía…pero Heidegger está junto a Kant, Hegel, Aristóteles y Heráclito. Y una vez que se le ha reconocido esto, ciertamente seguirá lamentándose el hecho de que Heidegger no se mezclara en absoluto con los asuntos cotidianos , lo mismo que continua siendo trágico el que se confundan ambas esferas; pero todo esto no debe condenar al error la admiración por él, en la misma medida en que no se torna errónea la veneración ante la Fenomenología del Espíritu por causa de Hegel y su imagen de reaccionario prusiano…". A esto respondió nuevamente Barth, afirmando que no era procedente "…separar a través de abismos lo filosófico y lo humano, el pensamiento y el ser…". En la conversación con Heidegger, Löwith le explica que el no puede identificarse ni con el ataque puramente político y "externo" de Barth, ni con la defensa de Steiger.

5. "Kraft durch Freude" ("K.d.F."): literalmente "fuerza por la alegría"; era una agencia del NSDAP dependiente del "D.A.F." ("Deutsche ArbeitsFront"), la organización única de trabajadores del "SS-Staat", dedicada a la recreación y el turismo de masas de sus afiliados. Se creó por decreto el 27 de noviembre de 1933 y era de inscripción obligatoria.

6. Akademie für Deutsches Recht: conocido por el acrónimo "AkDR", era una institución estatal clave del NS-Staat creada el 26 de junio de 1933 por inspiración del abogado Hans Frank. Una ley del 11 de junio de 1934 la transformó en órgano del estado dependiendo del tétrico ministerio de Justicia e Interior. Era un "think thank" de la ideología nazi y la generadora del nuevo derecho racial y responsable, según los juicios de Nüremberg, de "the whole of Nazi legislation". Su misión era elaborar un nuevo derecho ario para sustituir a los defectos del derecho romano y a todo derecho "extranjero". Además debía fundamentarlo desde la filosofía del derecho alemana "fundando en el plano filosófico la idea de Comunidad del Pueblo, el nacionalsocialismo como acontecimiento histórico, el derecho germánico y la cuestión del derecho racial y el derecho a la vida". La comisión de notables que debían elaborar la nueva filosofía del derecho alemán fue elegida personalmente por Frank y uno de sus preferidos fue el filósofo Heidegger.

7. Julius Streicher (1885-1946): político y periodista, participó como soldado en la guerra durante 1914-1918 en el frente italiano, luego fundó el Partido Socialista Alemán (SD) y se unió al NSDAP en 1921. Desde 1923 editó la revista antisemita: Der Stürmer ("El soldado de Asalto"), participando en el "Putsch" liderado por Hitler en 1923; desde 1928 "Gauleiter" en Franken; después de 1933 se transformó en uno de los protegidos del "Führer", encargándose del "Comité de Vigilancia y Boicot a los Judíos", organizando el primer boicot a los comercios judíos el 1 de abril de 1933. Después de 1945 fue enjuiciado en Nürnberg y condenado a muerte. En mayo de 1934 Heidegger fue llamado por el "SS-Staat" para integrar la comisión de filosofía de la "Academia para un Derecho Alemán", cuyo presidente era Hans Frank, comisario del "Reich" de justicia y futuro gobernador militar de Polonia, esta comisión, que se reunía simbólicamente en el "Archiv-Nietzsche" en Weimar, Heidegger trabajó hasta 1936. En 1935 ingresó como miembro pleno Julius Streicher.

7. El libro era: Theologische Existenz Heute, Basel, 1933.

8. Der Stürmer: revista de extrema derecha, antijudía y semipornográfica, editada por Julius Streicher desde 1923 en Nürnberg; en sus primeros años vendía entre 2.000 y 3.000 ejemplares, llegando en 1933 a los 30.000 y en 1940 a los 600.000 ; entre sus columnistas se encontraban el propio Streicher, K. Holz, E. Hiemer, E. Kellinek. Su único tema era la cuestión judía y su último número se editó el 1 de febrero de 1945. El lema impreso en el frente del tabloide era: "Revista alemana para la lucha y la verdad".

9. La referencia de Löwith al año 1938 es a la tristemente célebre "Kristallnacht" o "Noche de los cristales rotos"; se trató de el más grande "Pogrom" organizado desde el aparato del "SS-Staat", durante los días 10 y 11 de septiembre de ese año. La excusa externa fue el asesinato del secretario del consulado alemán en París por un judío polaco de nombre Grynszpan. Durante esa noche murieron 91 judíos, se saquearon 7.550 comercios y se quemaron 171 sinagogas, encarcelándose a alrededor de 26.000 personas, en su mayoría judíos, homosexuales, comunistas o socialdemócratas.

10. Es el libro sobre el historiador Jakob Burkhardt.

11. El libro sobre Nietzsche había sido editado en 1935.

12. La dedicatoria original rezaba: "A Edmund Husserl, con admiración y amistad, Todtnauberg, Selva Negra de Baden, 8 de abril de 1926".

13. El pudor y la vergüenza le impidieron a Löwith colocar el nombre completo de Oskar Becker, que fue junto con él, uno de los más talentosos ayudantes de cátedra de Heidegger en los años ’20. Mantuvo una amplia correspondencia con Heidegger, todavía inédita. Becker, nacionalsocialista convencido, fue ayudado por el judío Husserl en su carrerismo académico y hacia 1933 tenía afinidades y amistad con el teórico racial Ludwig Clauss. Heidegger lo promocionó, fue el sucesor de su cátedra en Marburg, mientras dejaba de lado e ignoraba a todos sus discípulos judíos. Becker trató de desarrollar una metafísica nórdica-racial, Nordische Metaphysik, a través de artículos publicados en la revista pseudocientífica "Rasse" ("Raza") utilizando la arquitectura heideggeriana. Una verdadera ontología racista. Becker después de la guerra siguió siendo docente universitario sin problemas y tuvo alumnos distinguidos como Otto Pöggeler o Jürgen Habermas.

REBELION.ORG

Funcionarios cubanos limitan libertad de expresión de los ‘blogueros’: cuba amplía libertades democráticas básicas, o las reduce?

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El Gobierno cubano obstaculiza el acceso a la Red en los hoteles

MAURICIO VICENT - La Habana – 09/05/2009

BLOGUERA--YOANISANCHEZ Las dificultades y prohibiciones para acceder a Internet en Cuba siguen incrementándose, denunciaron ayer blogueros cubanos críticos con el Gobierno. Según Reinaldo Escobar, administrador de un blog contestatario y esposo de la conocida bloguera Yoani Sánchez, una "resolución ministerial" que ya ha empezado a aplicarse en hoteles de La Habana impide vender tarjetas de conexión a Internet a clientes cubanos en los establecimientos turísticos. Una empleada del centro de negocios del hotel Meliá Cohíba confirmó que en dicha instalación ya se aplica una instrucción "que limita el servicio de Internet a los clientes extranjeros".

ver M. Castells: "El Poder tiene temor de internet"

      Según Escobar, hace pocos días le fue negado el servicio de conexión inalámbrica de Internet en el Cohíba, e incluso la persona que le atendió le enseñó la ordenanza. "Era una resolución conjunta del Ministerio de Turismo y del de Informática y Telecomunicaciones; tenía dos o tres folios y decía en uno de sus puntos que el servicio de Internet era sólo para extranjeros", asegura Escobar. El periodista cubano dijo que en el hotel Nacional de La Habana también aplican la medida.

      El uso de Internet está muy limitado en Cuba. Los cubanos no pueden contratar una cuenta particular, a no ser que sean autorizados especialmente por las autoridades, que dicen priorizar el "uso social" de Internet y achacan las restricciones al embargo comercial de EE UU y a las limitaciones económicas. La población puede abrir cuentas de correo electrónico en oficinas de correos, pero no tienen acceso a la Red. De ahí que se recurra a los hoteles que ofrecen Internet a los extranjeros.

      La información es confusa. La práctica totalidad de los hoteles de la capital seguía atendiendo ayer a clientes cubanos y casi ninguno de los empleados decía saber nada de ningún nuevo reglamento, excepto el Cohíba. Incluso hoteles como el Meliá Habana y Tryp Habana Libre, ambos bajo gestión de la cadena mallorquina, daban servicio de Internet con normalidad, eso sí, a precios prohibitivos -cuatro euros por media hora y ocho por hora, cuando el salario promedio mensual en Cuba es de 408 pesos mensuales, menos de 15 euros al cambio-.

      Fuentes de la cadena Meliá explicaron que en el caso del Cohíba ha empezado a aplicarse un "nuevo contrato" con la empresa de telecomunicaciones Etecsa, que es la que da servicio de Internet, y que sí contempla la limitación de brindar servicio de conexión de Internet a los cubanos, a no ser que sean residentes en el extranjero. "El hotel no es servidor de Internet, ese servicio lo da Etecsa [empresa mixta cubano-italiana], y ella establece sus normas", dijo la fuente. La misma señaló que ni el Meliá Habana ni el Habana Libre tenían un contrato similar. El hotel Nacional está limitando el uso de Internet a todos los huéspedes del hotel. El disidente Óscar Espinosa dijo ayer a EL PAÍS que, según sus noticias, en la mayoría de los hoteles los cubanos tenían acceso a Internet, pero expresó que el problema es otro. "Las restricciones al uso de Internet son muchas, y existe la posibilidad de que el Gobierno trate de limitar su uso aún más, en un intento por controlar la información en momentos de grave crisis económica".

      El País.com

      M. Castells: "El Poder tiene miedo de Internet"…

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      Manuel Castells, Sociólogo

      Si alguien ha estudiado las interioridades de la sociedad de la información es el sociólogo Manuel Castells (Hellín, 1942). Su trilogía La era de la información: economía, sociedad y cultura ha sido traducida a 23 idiomas. Es uno de los primeros cerebros rescatados: volvió a España, a dirigir la investigación de la Universitat Oberta de Catalunya, en 2001, después de haber investigado e impartido clases durante 24 años en la Universidad de California, en Berkeley. Una de sus investigaciones más reciente es el Proyecto Internet Cataluña, en el que durante seis años ha analizado, mediante 15.000 entrevistas personales y 40.000 a través de la Red, los cambios que Internet introduce en la cultura y la organización social, y acaba de publicar, con Marina Subirats, Mujeres y hombres, ¿un amor imposible? (Alianza Editorial), donde aborda las consecuencias de estos cambios.

      Pregunta. Esta investigación muestra que Internet no favorece el aislamiento, como muchos creen, sino que las personas que más chatean son las más sociables.

      Respuesta. Sí. Para nosotros no es ninguna sorpresa. La sorpresa es que ese resultado haya sido una sorpresa. Hay por lo menos 15 estudios importantes en el mundo que dan ese mismo resultado.

      P. ¿Por qué cree que la idea contraria se ha extendido con éxito?

      R. Los medios de comunicación tienen mucho que ver. Todos sabemos que las malas noticias son más noticia. Usted utiliza Internet, y sus hijos, también; pero resulta más interesante creer que está lleno de terroristas, de pornografía… Pensar que es un factor de alienación resulta más interesante que decir: Internet es la extensión de su vida. Si usted es sociable, será más sociable; si no lo es, Internet le ayudará un poquito, pero no mucho. Los medios son en cierto modo la expresión de lo que piensa la sociedad: la cuestión es por qué la sociedad piensa eso.

      P. ¿Por miedo a lo nuevo?

      R. Exacto. Pero miedo, ¿de quién? De la vieja sociedad a la nueva, de los padres a sus hijos, de las personas que tienen el poder anclado en un mundo tecnológica, social y culturalmente antiguo, respecto de lo que se les viene encima, que no entienden ni controlan y que perciben como un peligro, y en el fondo lo es. Porque Internet es un instrumento de libertad y de autonomía, cuando el poder siempre ha estado basado en el control de las personas, mediante el de información y comunicación. Pero esto se acaba. Porque Internet no se puede controlar.

      P. Vivimos en una sociedad en la que la gestión de la visibilidad en la esfera pública mediática, como la define John J. Thompson, se ha convertido en la principal preocupación de cualquier institución, empresa u organismo. Pero el control de la imagen pública requiere medios que sean controlables, y si Internet no lo es…

      R. No lo es, y eso explica por qué los poderes tienen miedo de Internet. Yo he estado en no sé cuántas comisiones asesoras de gobiernos e instituciones internacionales en los últimos 15 años, y la primera pregunta que los gobiernos hacen siempre es: ¿cómo podemos controlar Internet? La respuesta es siempre la misma: no se puede. Puede haber vigilancia, pero no control.

      P. Si Internet es tan determinante de la vida social y económica, ¿su acceso puede ser el principal factor de exclusión?

      R. No, el más importante seguirá siendo el acceso al trabajo y a la carrera profesional, y antes el nivel educativo, porque, sin educación, la tecnología no sirve para nada. En España, la llamada brecha digital es por cuestión de edad. Los datos están muy claros: entre los mayores de 55 años, sólo el 9% son usuarios de Internet, pero entre los menores de 25 años, son el 90%.

      P. ¿Es, pues, sólo una cuestión de tiempo?

      R. Cuando mi generación haya desaparecido, no habrá brecha digital en el acceso. Ahora bien, en la sociedad de Internet, lo complicado no es saber navegar, sino saber dónde ir, dónde buscar lo que se quiere encontrar y qué hacer con lo que se encuentra. Y esto requiere educación. En realidad, Internet amplifica la más vieja brecha social de la historia, que es el nivel de educación. Que un 55% de los adultos no haya completado en España la educación secundaria, ésa es la verdadera brecha digital.

      P. En esta sociedad que tiende a ser tan líquida, en expresión de Zygmunt Bauman, en que todo cambia constantemente, y que cada vez está más globalizada, ¿puede aumentar la sensación de inseguridad, de que el mundo se mueve bajo nuestros pies?

      R. Hay una nueva sociedad que yo he intentado definir teóricamente con el concepto de sociedad-red, y que no está muy lejos de la que define Bauman. Yo creo que, más que líquida, es una sociedad en que todo está articulado de forma transversal y hay menos control de las instituciones tradicionales.

      P. ¿En qué sentido?

      R. Se extiende la idea de que las instituciones centrales de la sociedad, el Estado y la familia tradicional, ya no funcionan. Entonces se nos mueve todo el suelo a la vez. Primero, la gente piensa que sus gobiernos no la representan y no son fiables. Empezamos, pues, mal. Segundo, piensan que el mercado les va bien a los que ganan y mal a los que pierden. Como la mayoría pierde, hay una desconfianza hacia lo que la lógica pura y dura del mercado le pueda proporcionar a la gente. Tercero, estamos globalizados; esto quiere decir que nuestro dinero está en algún flujo global que no controlamos, que la población se ve sometida a unas presiones migratorias muy fuertes, de modo que cada vez es más difícil encerrar a la gente en una cultura o en unas fronteras nacionales.

      P. ¿Qué papel desempeña Internet en este proceso?

      R. Por un lado, al permitirnos acceder a toda la información, aumenta la incertidumbre, pero al mismo tiempo es un instrumento clave para la autonomía de las personas, y esto es algo que hemos demostrado por primera vez en nuestra investigación. Cuanto más autónoma es una persona, más utiliza Internet. En nuestro trabajo hemos definido seis dimensiones de autonomía, y hemos comprobado que cuando una persona tiene un fuerte proyecto de autonomía, en cualquiera de esas dimensiones, utiliza Internet con mucha más frecuencia e intensidad. Y el uso de Internet refuerza a la vez su autonomía. Pero, claro, cuanto más controla una persona su vida, menos se fía de las instituciones.

      P. Y mayor puede ser su frustración por la distancia que hay entre las posibilidades teóricas de participación y las que ejercen en la práctica, que se limitan a votar cada cuatro años, ¿no cree?

      R. Sí, hay un desfase enorme entre la capacidad tecnológica y la cultura política. Muchos municipios han puesto puntos Wi-Fi de acceso, pero si al mismo tiempo no son capaces de articular un sistema de participación, sirven para que la gente organice mejor sus propias redes, pero no para participar en la vida pública. El problema es que el sistema político no está abierto a la participación, al diálogo constante con los ciudadanos, a la cultura de la autonomía, y, por tanto, estas tecnologías lo que hacen es distanciar todavía más la política de la ciudadanía.

      Breve CV de Manuel Castells (tomado de sitio de J.J. Brunner)

      Nacido en España en 1942.

      Profesor de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) en Barcelona. Es también Catedrático Emérito de sociología y Catedrático Emérito de planificación urbana y regional de la University of California, Berkeley, donde impartió clases durante 24 años. Catedrático Titular de la Cátedra Wallis Annenberg de Tecnología de Comunicación y Sociedad en la University of Southern California en Los Angeles. Profesor Visitante Distinguido de Tecnología y Sociedad, titular de la Cátedra Marvin y Joanne Grossman en el Massachussets Institute of Technology y Profesor Visitante Distinguido de Estudios de Internet en la Oxford University.

      Anteriormente, fue Profesor de Sociología de la École des Hautes Études en Sciencies Sociales (1967-1979), Catedrático y Director del Instituto de Sociología de Nuevas Tecnologías de la Universidad Autónoma de Madrid (1988-1993), Profesor de Investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Barcelona (1997) y Catedrático de Sociología y de Planificación Urbana y Regional en la University of California, Berkeley (1979-2003).

      Ha sido Profesor Visitante en 15 universidades alrededor del mundo y conferenciante invitado en centenares de instituciones académicas y profesionales en 43 países. Es autor de 19 libros entre los cuales la trilogía "La era de la información: cultura, economía y sociedad" publicada en 23 idiomas. También es coautor y editor de 22 libros. Ha recibido, entre otras distinciones, la Guggenheim Fellowship, el premio C. Wright Mills de la Sociedad Americana para el Estudio de los Problemas Sociales; el premio Robert and Helen Lynd Award de la Asociación Americana de Sociología; el premio Ithiel Sola Pool de la Asociación Americana de Ciencias Políticas; la medalla Narcís Monturiol de Catalunya; la Orden Gabriela Mistral de Chile, la Orden de Santiago del Presidente de Portugal y la Creu de Sant Jordi de Catalunya. Es doctor honoris causa por 12 universidades. Así mismo, es profesor honorario y ha recibido medallas de honor de diferentes universidades. Es miembro de la Academia Europea, de la Academia Británica y Académico Numerario de la Real Academia Española de Ciencias Económicas y Financieras.

      Entre otros nombramientos distinguidos, ha sido asesor en Tecnología de la Información y en Sociedad Civil Global del Secretario General de Naciones Unidas. En 2005 fue designado por la Comisión Europea miembro fundador del Consejo Científico del Consejo Europeo de Investigación.

      http://www.elpais.com/articulo/reportajes/poder/tiene/miedo/Internet/elpeputec/20080106elpdmgrep_5/Tes

      Los grupos económicos chilenos y su poder: "Los dueños de Chile somos nosotros”.

      con 11 comentarios

      "Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio". Lo dijo hace más de un siglo Eduardo Matte Pérez, bisabuelo de Eliodoro Matte Larraín, actual mandamás de una de las pocas familias que continúan controlando el grueso del Producto Interno Bruto (PIB) de Chile.

      Revista Punto Final.

      Esa declaración, que podría apropiársela cualquiera de los líderes de los grupos económicos de hoy si se atrevieran a igual franqueza, inspiró el título del libro del periodista Ernesto Carmona, editor internacional de la revista La Huella. En Los dueños de Chile, primer libro publicado por Ediciones La Huella, este profesional de larga trayectoria en Chile, Argentina y Venezuela, desenreda la maraña de los grupos económicos y corporaciones extranjeras que controlan el país. Son los nuevos dueños de Chile. Desde esa posición, actúan como poder fáctico interviniendo en todos los ámbitos del quehacer nacional, mientras desde los medios de comunicación bajo su tutela intentan convencer a la "masa influenciable" que el mercado y el poder del dinero no tienen ideología.

      Como la concentración de la riqueza y la expansión de la pobreza es un fenómeno planetario acentuado por la globalización neoliberal, Ernesto Carmona inserta este estudio de la realidad nacional en el cuadro de los más ricos del mundo y de América Latina. Según el Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) de julio de 2002, el 1% de la población mundial tiene el mismo ingreso que el 57% de la población más pobre. El ranking mundial de Forbes 2002 (Los más ricos del mundo) incluye 497 multimillonarios de 46 países -casi la mitad es de Estados Unidos-. En conjunto, poseen un millón 590 mil 400 millones de dólares, ’más de cien veces el valor de las exportaciones chilenas de un año bueno’. En el otro extremo, la cuarta parte de la humanidad, alrededor de 1.500 millones de personas, vive con menos de un dólar por día. ’Los dueños de Chile’ es más que una mera entrega de información y material de consulta -algo valioso por sí mismo-. Es también un relato entretenido y agudo, un periodismo sin censura que deja al descubierto los numerosos hilos que entretejen y sostienen la dominación de una súper élite en un país que comparte la vergüenza con México y Brasil de tener la más desigual distribución de ingresos a nivel global.

      Entre los 25 latinoamericanos más ricos consignados por Forbes en los últimos años -poseedores de más de 1.000 millones de dólares- hay tres chilenos: Andrónico Luksic, Anacleto Angelini y Eliodoro Matte. Ellos y sus familias son los principales grupos económicos del país que se disputan alternadamente el primer lugar entre los ricos de Chile. Sus fortunas y las de otros se acrecentaron o adquirieron fuerte impulso durante la dictadura militar, pero se expandieron doblemente y se consolidaron en esta etapa de democracia. Indudablemente, han sido favorecidas por políticas de Estado, como las leyes laborales y la privatización de empresas y servicios que dejaron de pertenecer a todos los chilenos. No pagan impuestos por la explotación minera, como tampoco tributan por la extracción de recursos naturales, entre otras muchas franquicias.

      Los jerarcas

      Eliodoro Matte Larraín (1.500 millones de dólares, Forbes 2002)

      La primera referencia histórica sobre los grupos económicos con que se encontró el periodista Ernesto Carmona fue la investigación realizada por el hoy presidente Ricardo Lagos en 1960 para obtener su título de abogado en la Universidad de Chile. En ese estudio, que se publicó con el título de ’La concentración del poder económico’ y donde el autor señalaba que ’la única y verdadera solución’ era la ’abolición de la propiedad privada de los medios de producción’, se identificaban once grupos económicos que controlaban las finanzas, la agricultura y el comercio. El único sobreviviente de aquella época es el grupo Matte, gestado a comienzos del siglo XIX por Luis Matte Larraín en alianza con la familia Alessandri a partir de la Papelera, actual holding Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC). Desde entonces, sus influencias se extendieron a todas las esferas de la vida nacional, incluyendo la cultura y educación, aparte de la política y poderes del Estado.

      Fiel heredero de una familia tradicional y conservadora acostumbrada a hacerse valer en la sociedad chilena, Eliodoro Matte Larraín, ingeniero de 56 años con un master en la Universidad de Chicago y ex docente de la Universidad Católica, no sólo preside la CMPC, sino también el Centro de Estudios Públicos (CEP) y es vicepresidente del consejo directivo de la Universidad Finis Terrae. También financia el Centro de Investigación Científica de Valdivia, dirigido por Claudio Teitelboim. La familia Matte participa, además, en el Instituto Libertad y Desarrollo, Fundación Paz Ciudadana, Sociedad de Instrucción Primaria, Fundación Kast, Legionarios de Cristo y tiene presencia tanto en el consejo asesor de Canal 13 (Patricia Matte Larraín) como en el directorio de TVN (Bernardo Matte Larraín), aparte de las más representativas organizaciones empresariales.

      Entre los haberes de los Matte Larraín están Forestal Mininco (filial de CMPC), con más de 400.000 hectáreas reclamadas por los mapuche; la empresa eléctrica Colbún; el Banco Bice, e inversiones forestales en Argentina. La CMPC posee la mayor fábrica de papel en América del Sur, con 150 mil toneladas anuales de producción, y controla y participa en más de treinta empresas de los sectores financiero, minero, sanitario, maderero, telecomunicaciones, energía, puertos e industria.

      Como una evidencia más del poder de los Matte, se recuerda que la eléctrica Colbún-Nehuenco, que pasó a sus manos luego de ser privatizada, nunca fue multada a pesar de la crisis de abastecimiento de 1999 que mantuvo al país varios meses con apagones diarios.

      Andrónico Luksic Abaroa (1.400 millones de dólares, Forbes 2002)

      Andrónico no nació en cuna de oro. Hijo de padre croata y madre boliviana, nació hace 74 años en Antofagasta. Tras pasar por la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, se fue a Francia. En dos años y medio reunió un pequeño capital negociando moneda en el mercado negro. Tenía sólo 23 años cuando regresó a Antofagasta y adquirió un porcentaje de la concesionaria Ford. Luego compró una mina, Portezuelo, a unos franceses aventureros, y la revendió a una empresa japonesa… en medio millón de dólares. Siguió comprando acciones en compañías cupreras, pesqueras y bancarias hasta que en 1985 adquirió Anaconda Chile y Anaconda International, propietarias de la mina Los Pelambres, que hoy se explota a ritmo acelerado con participación de empresas japonesas.

      El grupo Luksic es propietario de los holdings Quiñenco (industrial y financiero) y Antofagasta (el conglomerado minero más grande de capital chileno), que manejan los hijos de papá Andrónico: Jean Paul, Andrónico y Guillermo. Las ganancias del grupo en 2001 ascendieron a 325 millones de dólares. Sus negocios giran en torno a Madeco (que a su vez controla cinco empresas en Argentina), CCU, Lucchetti (que también está en Buenos Aires y brega por instalarse en Lima), hoteles (como el Carrera) y empresas turísticas en Croacia.

      Otra de las ’gracias’ de Andrónico padre es que siempre ha sabido estar bien con quienes están en el gobierno, desde la Unidad Popular hasta nuestros días. En enero de 2001 logró controlar el Banco de Chile mediante un polémico préstamo de 120 millones de dólares del Banco Estado. Esto le permitió fusionarlo con el Banco Edwards, también de su propiedad. Jean Paul Luksic, a cargo del negocio minero, tiene colaboradores y amigos en la Concertación. Escándalos que han merodeado a Andrónico hijo y otros miembros del clan -como los denunciados en el libro ’Impunidad diplomática’, de Francisco Martorel, hasta hoy prohibido en Chile, así como el encuentro en Lima con Vladimiro Montecinos-, han sido silenciados y, al parecer, olvidados.

      Anacleto Angelini Fabbri

      A este ítalo-chileno de 88 años el ránking Forbes le atribuyó 2.300 millones de dólares en 1996, pero en los años posteriores no ha sobrepasado los 1.000 millones, probablemente por grandes inversiones efectuadas en estos años. Pero es previsible un pronto ascenso. La rentabilidad de las empresas de Angelini triplicó la del grupo Matte en 2001, con utilidades globales 1.137 millones de dólares.

      Al llegar de Italia, en 1948, don Anacleto creó la empresa Pinturas Tajamar con otros inmigrantes, luego se alió con inversionistas extranjeros en una empresa constructora, y se hizo socio y administrador del fundo ’La Fortuna’. En los 50 ingresó al incipiente negocio de la industrialización de la pesca con las empresas Eperva e Indo, y comenzó a elaborar harina de pescado. Esa actividad fue y es su fuerte. El grupo Angelini se fortaleció durante la dictadura en el área pesquera, donde hoy es dueño del mayor complejo existente en Sudamérica, y se expandió al sector de inversiones por medio de empresas holdings. También entró en el campo de la fabricación de celulosa a través de su participación en Copec, empresa que concentra la mayoría accionaria de las plantas de celulosa Arauco y Constitución, como también de forestal Celarauco. A comienzos de 2001 tomó el control de Copec, compañía que domina el 40% del mercado de combustibles y cuyas ganancias subieron ese año a 567 millones de dólares, 43% de aumento respecto del 2000.

      Angelini también tiene intereses en la minería y sectores de servicios, finanzas, transporte marítimo y electricidad. Es el segundo exportador del sector pesquero y uno de los mayores productores de harina y aceite de pescado en el mundo. La explotación forestal de sus empresas es la que más contribuye a la pérdida anual de 7 mil hectáreas de bosque nativo en Chile, en tanto sus proyectos de producción de celulosa han generado diversos conflictos ambientales.

      Aunque mantiene un bajo perfil público, Anacleto Angelini ha intervenido en el medio empresarial y político a través de su ex mano derecha, Felipe Lamarca, fiel transmisor de su pensamiento mientras presidió la Sofofa y la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC). Y así como don Anacleto se movió en las sombras en contra de las reformas laborales, con igual fuerza subterránea propugna la nueva Ley de Pesca que favorece a los grandes armadores.

      Los otros grandes

      José Said Saffie Nacido en Arequipa (Perú), es heredero de una familia con fuerte raigambre en el sector textil que derivó al área financiera. Posee la cuarta fortuna de Chile, aunque actualmente tiene más intereses en Argentina y Brasil que en nuestro país. Es presidente del BBVA-BHIF, vicepresidente de Embotelladora Andina, presidente de Parque Arauco S.A., director de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras A.G. y consejero de la Universidad jesuita Alberto Hurtado. Las empresas del grupo Said (exceptuando Parque Arauco y Edelpa) obtuvieron 149 millones de dólares por concepto de utilidades en 2001.

      Ricardo Claro Valdés Abogado de 65 años, asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores durante la dictadura militar, admirador de Pinochet y conservador a ultranza, autoerigido guardián de ’la moral y las buenas costumbres’. Ricardo Claro es propietario del holding Cristalerías Chile que, a su vez, controla un consorcio de viñas. Es dueño de empresas metalúrgicas y turísticas, servicios, inmobiliarias y fábricas de plásticos, entre otras. Posee concesiones portuarias, tierras en la zona de conflicto mapuche y medios de comunicación -’El Diario’, Megavisión y el cable Metrópolis Intercom-, donde ha impuesto memorables censuras. Controla la Compañía Sudamericana de Vapores y también participa en la empresa mediática Internet Holding (en asociación con el más importante grupo mexicano, Slim) y en Editorial Zig-Zag. Con todo, también tiene amigos en la Concertación, como Andrés Zaldívar, Jaime Estévez y Enrique Krauss. Colabora con María Ayuda y el Hogar de Cristo. Preside la junta directiva de la Universidad de Santiago (Usach).

      Se define como autoritario. Las huelgas de los trabajadores portuarios contra las privatizaciones y la rebelión mapuche lo han hecho clamar contra la ’anarquía’. Su fortuna se inició con la compra de la empresa Elecmetal durante la Unidad Popular, donde se le relaciona con la entrega de seis trabajadores después del golpe militar quienes posteriormente aparecieron asesinados.

      Los dueños ’chicos’

      ’Los dueños de Chile’ consigna muchos otros nombres. Por ejemplo, los de líderes de 44 grupos empresariales nacionales exitosos destacados por el diario ’Estrategia’ (15 de noviembre 2001 y 1 de abril de 2002). Entre ellos se encuentran:

      Reinaldo Solari Magnasco (Falabella e inversiones en Argentina). Carlos Hurtado Ruiz Tagle (Entel). Juan Hurtado Vicuña (Almendral, Colbún, Consorcio Financiero). Manuel Cruzat Infante (CB Capitales, CB Inmobiliaria). Alvaro Saieh Bendeck (CorpBlanca, VidaCorp, Copesa, empresa propietaria de los diarios ’La Tercera’ y ’La Cuarta’, revista ’Qué Pasa’ y radio Zero). Juan Gálmez Couso (Almacenes Paris). Fernando Larraín Peña (Santa Carolina, Loncoleche, Watt’s).

      En esta lista no todos son propietarios, también hay ejecutivos, colaboradores y gestores como Oscar Guillermo Garretón Purcell (Iansa, Puerto de Ventanas, Anagra); Juan Manuel Casanueva Préndez (GTD Teleducto, GTD Telesat, GTD Internet); Víctor Bezanilla Saavedra (Besalco, Autopista del Sol, Infraestructura 2000, Autopista Los Libertadores, Hotelera Norte-Sur), y Hernán Briones Gorostiaga (Cemento Bío Bío, Inacesa, Ready Mix), entre otros.

      En otra categoría se encuentran políticos de diversas tendencias que han ido acumulando capital propio con empresas en pleno crecimiento, generalmente bajo alero del Estado, como Sebastián Piñera Echeñique (LAN Chile), el senador Marco Cariola Barroilhet (Pathfinder), Eduardo Frei Ruiz Tagle (Sigdo Koppers), Hernán Büchi Buc (director de numerosas empresas), José Piñera (creador del plan laboral) y el senador Sergio Fernández.

      Dictador del pensamiento

      Aunque se quedó un tanto atrás en la pirámide de los dueños de Chile, Agustín Edwards Eastman mantiene el poder que le confiere ser propietario de ’El Mercurio’ y una cadena de trece diarios regionales, además de presidir la Fundación Paz Ciudadana, institución que impone una filosofía represiva y cumple el papel de asesorar al Ministerio del Interior en políticas de ’seguridad ciudadana’. ’Viejos conspiradores que consiguieron fondos de la CIA para desestabilizar el gobierno de Salvador Allende y provocar la muerte de un mandatario legítimo, junto a encubridores de numerosos crímenes cometidos por la dictadura militar, aparecen con frecuencia en ’El Mercurio’ recibiendo distinciones de Fundación Paz Ciudadana’, escribe Ernesto Carmona. Y de paso, recuerda que la comisión investigadora del senador Frank Church, de Estados Unidos, estableció que ’El Mercurio’ recibió millones de la CIA para ayudar a derrocar a Allende. El grupo Edwards tuvo desde siempre cercanía y afinidad con el grupo Matte, proveedor del papel para sus periódicos. Pero, además, según ’Los dueños de Chile’, Agustín Edwards le debe a los Matte su rehabilitación como ’figura pública’ en los años posteriores a la dictadura.

      Otros ’influyentes’

      La nómina de ’influyentes’ se alarga con José Yuraszeck Troncoso y ex ministros o funcionarios de la dictadura militar, entre ellos, Carlos Cáceres Contreras (miembro de los directorios de Almacenes París, Carozzi y otras sociedades); Miguel Poduje y Jorge Selume (socios de Alvaro Saieh): Sergio de Castro (ex presidente de Provida, actualmente con inversiones inmobiliarias), y el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou, quien de la nada fue convertido en dueño de Soquimich y sus filiales, además de enriquecerse con negocios forestales y ganaderos.

      Los dueños extranjeros

      De las veinte empresas más grandes de Chile, nueve son propiedad o están controladas por capitales extranjeros. Se concentran en el área de servicios y minería. Cuatro tuvieron ventas superiores a 1.000 millones de dólares entre 1999-2000. Y las tres primeras pertenecieron alguna vez al Estado:

      Enersis (64% propiedad de Endesa España): 4.284 millones de dólares. Endesa (38,4% de Endesa España): 1.622 millones de dólares. Telefónica CTC Chile (43,6% de Telefónica España): 1.602 millones de dólares. Minera Escondida Ltda. (100% propiedad de la australiana Broken Hill Proprietary y la británica Río Tinto): 1.174 millones de dólares.

      P. Bourdieu: la tecnocracia neoliberal contra los trabajadores. Una crítica…

      con un comentario

      bourdieu09 En esta intervención de 1995, P. Bourdieu, respaldando a un poderoso movimiento social que defiende conquistas fundamentales, critica duramente a la tecnocracia francesa que a las órdenes de un Gobierno de derecha pretendía seguir desmantelando el importante servicio público de ese país conforme a la lógica neoliberal imperante. Mucho de lo que Bourdieu afirma y denuncia en esa intervención podría aplicarse también a la realidad chilena actual, en que las fuerzas conservadoras del país defienden, con todos los medios a su alcance, las orientaciones impuestas por la dictadura de Pinochet y asumidas posteriormente por amplios sectores de las elites gobernantes en contra del servicio público, especialmente en el ámbito de la Educación. Sugerimos pues su lectura. E.A.

      COMBATIR LA TECNOCRACIA EN SU PROPIO TERRENO

      Pierre Bourdieu, Sociólogo

      Estoy aquí para expresar nuestro apoyo, a todos aquellos que luchan , desde hace tres semanas, contra la destrucción de una civilización asociada a la existencia del servicio público: civilización de la igualdad republicana de los derechos, a la educación, a la salud, a la cultura, a la investigación, al arte, y por encima de todo, al trabajo.

      Estoy aquí para decir que comprendemos este movimiento profundo, es decir, la desesperanza y las esperanzas que allí se expresan y que también nosotros experimentamos; para decir que no comprendemos (o que comprendemos muy bien) a estos que no lo comprenden, como a este filósofo que, en el "Journal du dimanche" del día 10 de diciembre, descubre con estupefacción, "el abismo entre la comprensión racional del mundo", encarnada según él por Juppé, así lo dice textualmente, "y el deseo profundo de la gente".

      Esta oposición entre la visión de largo plazo de la "élite" esclarecida y las pulsiones de corto plazo del pueblo o de sus representantes, es típica del pensamiento reaccionario de todos los tiempos y de todos los países, pero adquiere hoy una forma nueva con la nobleza de Estado, que fundamenta la convicción de su legitimidad en el título escolar y en la autoridad de la ciencia, principalmente económica. Para estos nuevos gobernantes de derecho divino, no solamente la razón y la modernidad, sino también el movimiento y el cambio, están del lado de los gobernantes, de los ministros, de los patrones o de los "expertos". La sinrazón y el arcaísmo, la inercia y el conservadurismo, del lado del pueblo, de los sindicatos y de los intelectuales críticos.

      Es esta la certeza tecnocrática que expresa Juppé cuando escribe: "Quiero que Francia sea un país serio y un país feliz", lo cual puede traducirse como: "Quiero que la gente seria, es decir, las élites, los "enarcas", los que saben adonde esta la felicidad del pueblo, puedan realizar la felicidad del pueblo, incluso a pesar de él, es decir, contra su voluntad. En efecto, enceguecido por esos deseos, de los que hablaba el filósofo, el pueblo no conoce su felicidad, particularmente la felicidad de ser gobernados por gente que, como Juppé, conocen su felicidad mejor que él". Así piensan los tecnócratas y así entienden la democracia. Comprendemos que ellos no comprendan que el pueblo, en nombre del cual pretenden gobernar, descienda por las calles, -¡colmo de la ingratitud!- para oponérseles.

      Esta nobleza de Estado, que predica la desaparición del Estado y el reino sin reserva del mercado y del consumidor, sustituto comercial del ciudadano, se ha apropiado del Estado, ha hecho del bien público un bien privado , de la cosa pública, de la República, su cosa.

      Lo que hoy está en juego, es la reconquista de la democracia contra la tecnocracia: hay que acabar con la tiranía de los "expertos" al estilo del Banco Mundial o del FMI, que imponen sin discusión los veredictos del nuevo Leviatán, "los mercados financieros", y que no pretenden negociar sino "explicar". Hay que romper con esa nueva fe en la inexorabilidad histórica que profesan los teóricos del liberalismo . Hay que inventar nuevas formas de un trabajo político colectivo, capaz de constatar las necesidades, principalmente económicas (lo que puede ser tarea de expertos) pero para combatirlos y, si es del caso, para neutralizarlos.

      La crisis de hoy es una oportunidad histórica. Para Francia y sin duda para todos estos que, cada día mas numerosos, en Europa y en otras partes del mundo, rechazan esa nueva alternativa: liberalismo o barbarie. Trabajadores ferroviarios, empleados de correo, maestros, funcionarios de los servicios públicos, estudiantes y tantos otros, activa o pasivamente comprometidos en este movimiento, han planteado con sus manifestaciones, con sus declaraciones, con las innumerables reflexiones que han provocado y que las tapaderas de los medios han querido en vano asfixiar, problemas fundamentales, demasiado importantes para dejárselos a los tecnócratas, tan autosuficientes como insuficientes: ¿cómo restituir a los primeros interesados, es decir, a cada uno de nosotros, la definición aclarada y razonable del futuro de los servicios públicos, de la salud, de la educación, de los transportes, etc., en relación, principalmente con aquellos que, en los otros países de Europa están expuestos a las mismas amenazas? ¿Cómo reinventar la escuela republicana, rechazando la instalación progresiva en la enseñanza superior, de una educación con dos velocidades, simbolizada por las Grandes Escuelas y las facultades?

      Es posible hacerse la misma pregunta a propósito de la salud o de los transportes. ¿Cómo luchar contra la precarización que golpea al personal de los servicios públicos y que conlleva formas de dependencia y de sumisión, particularmente funestas, en las empresas de difusión cultural, radio, televisión o prensa escrita por el efecto de censura que ejercen, incluso en la docencia?

      En el trabajo de reinvención de los servicios públicos, los intelectuales, escritores, artistas, científicos, etc., tienen un papel importante que jugar. Primeramente, pueden contribuir a quebrar el monopolio de la ortodoxia tecnocrática sobre los medios de difusión. Pero pueden también comprometerse, de manera organizada y permanente, y no solamente en los encuentros ocasionales de una coyuntura de crisis, al lado de aquellos que están en condiciones de orientar eficazmente el futuro de la sociedad: asociaciones y sindicatos principalmente, y trabajar en la elaboracion de análisis rigurosos y de proposiciones inventivas sobre las grandes cuestiones que la ortodoxia mediático-política impide plantear. Pienso en particular en el tema de la unificación del campo económico mundial y los efectos de la nueva división mundial del trabajo o de la cuestión de las pretendidas leyes de bronce de los mercados financieros, en nombre de las cuales son sacrificadas tantas iniciativas políticas; en la cuestión de las funciones de la educación y de la cultura en las economías adonde el capital informático se ha convertido en una de las fuerzas productivas determinantes, etc.

      Este programa puede parecer abstracto y puramente teórico. Pero se puede rechazar el tecnocratismo autoritario sin caer en un populismo en el que los movimientos sociales del pasado sacrificaron a menudo demasiado y que le hace el juego, una vez más, a los tecnócratas.

      Lo que he querido expresar, en todo caso, y quizás mal, por lo que pido excusas a quienes pude haber escandalizado o aburrido, es una solidaridad real con aquellos que hoy se baten por cambiar la sociedad: pienso en efecto que no se puede combatir eficazmente la tecnocracia, nacional o internacional, si no es enfrentándola en su terreno privilegiado, el de la ciencia, principalmente económica, y, oponiendo al conocimiento abstracto y mutilado del cual ella se vale , un conocimiento, más respetuoso, de los hombres y de las realidades a las cuales ellos se ven confrontados.

      El presente discurso fue pronunciado por Pierre Bourdieu, quien es quizás el más prestigioso sociólogo francés de la actualidad, ante los trabajadores en huelga, reunidos en la Gare de Lyon en París, el día 12 de diciembre de 1995.
      Publicado en Libération el 14 de diciembre de 1995.
      Traducción al español de O. Fernández.

      TOP (2009) mejores Universidades México (El Universal y otros)…

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      RANKING2009-MEX-01

       

       

       

       

       

       

       

       

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       RANKING-MEX-003 RANKING-MEX-004

      www.eluniversal.com.mx

       

      TOP 10 El Universal 2008 (http://www.eluniversal.com.mx/grafic…es/ranking.htm)
      1° UNAM
      2° ITAM
      3° UAM
      4° UDLA – Puebla
      5° ITESM – Cd. de Méx y Sta. Fe
      6° U. Anáhuac Méx. Norte
      6° ITESM – Edomex y Toluca
      7° UANL
      8° UDG
      9° UAEM
      10° ITESM – Guadalajara

      TOP 10 El Universal 2009 (http://www.eluniversal.com.mx/grafic…09/ranking.htm)
      1° UNAM
      2° UAM / DF
      3° ITAM / DF
      4° UAEMex / EDOMEX
      5° UANL / NUEVO LEÓN
      6° UDG / JALISCO
      7° ITESO / JALISCO
      8° IPN / DF
      9° ANÁHUAC MEX. NORTE / EDOMEX
      10° IT TOLUCA / EDOMEX

      __________________

       

      GUÍA UNIVERSITARIA 2009, DE SELECCIONES DEL READER’S DIGEST
      Ranking general

      Las 10 mejores universidades del país, de acuerdo a la clasificación realizada por esta publicación, son las siguientes:

      1) Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
      2) Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM)
      3) Instituto Politécnico Nacional (IPN)
      4) Universidad Iberoamericana (UIA)
      5) Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)
      6) Universidad de Anáhuac
      7) Universidad del Valle de México (UVM)
      8) Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)
      9) Universidad de Guadalajara (UdeG)
      10)Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

      Principales resultados del ranking

      El ranking Las Mejores Universidades 2009 de Reforma arrojó los siguientes resultados. Aquí se presenta el nombre de cada una de las carreras universitarias evaluadas, así como el nombre de la institución que logró el primer lugar en ella:

      ADMINISTRACIÓN
      Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y Universidad La Salle (empate)
      ARQUITECTURA
      Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM CU)
      COMUNICACIÓN
      Universidad Iberoamericana (UIA DF)
      CONTADURÍA
      Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)
      DERECHO
      Escuela Libre de Derecho (ELD DF)
      ECONOMÍA
      Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)
      INGENIERÍA CIVIL
      Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM CU)
      INGENIERÍA INDUSTRIAL
      Universidad Panamericana (UP)
      INGENIERÍA MECATRÓNICA
      Tecnológico de Monterrey (Campus Santa Fe)
      INGENIERÍA EN SISTEMAS
      Tecnológico de Monterrey (Campus Santa Fe)
      MEDICINA
      Universidad La Salle
      MERCADOTECNIA
      Tecnológico de Monterrey (Campus Ciudad de México)
      PSICOLOGÍA
      Universidad de la Américas A.C. (UDLA DF)
      RELACIONES INTERNACIONALES
      Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)
      LICENCIATURA EN SISTEMAS
      Instituto Politécnico Nacional UPIICSA

      Fuente – Revista Selecciones del Reader’s Digest.

      Chile: 6 preguntas clave para entender los resultados del Simce (2009)…

      con un comentario

      Existen una serie de factores que son vitales para el desempeño futuro de los alumnos y que hay que considerar para evaluar el rendimiento de los colegios en el test.

      por Katerinne Pavez – 08/05/2009

      1. ¿Cómo interpretar el resultado de mi escuela? Está claro que el nivel socioeconómico determina en gran parte los resultados de las escuelas en Chile, no sólo por los recursos que invierte el propio colegio sino también por la cantidad de libros en el hogar, etc. De allí que la lectura de los resultados del Simce deba hacerse según el nivel socioeconómico en el que está clasificado el colegios y su dependencia (municipal o particular). Desde ese concepto, que un establecimiento esté tres puntos por debajo o sobre el promedio del grupo no es significativo. Cuándo sí importan las diferencias es de seis puntos en adelante, cuando el colegio sea grande (más de 100 alumnos rindiendo la prueba). Si el colegio es pequeño (25 alumnos o menos), las diferencias de puntajes deben superar los 15 puntos para ser significativas.

      2. Si el resultado es negativo ¿qué se puede exigir a la escuela?  Si la escuela está bajo el nivel de su grupo, "quiere decir que hay otras que, con niños similares, están haciendo mejor las cosas", señala Juan Bravo, coordinador nacional del Simce. En ese caso la revisión de lo que está pasando en el interior del establecimiento debe ser profunda. Cristián Cox, del Centro de Estudios de Prácticas y Políticas en Educación, explica que un buen diagnóstico empieza por revisar temas como el uso del tiempo en la sala de clases, la calidad de los docentes y la relación del colegio con los padres. Los padres también deben hacer su propio diagnóstico, dado que las altas expectativas de éstos hacia sus hijos pueden explicar hasta 11 puntos del Simce. Por ejemplo, ver si hay apoyo suficiente al hacer las tareas.

      3. ¿Qué es mejor: un buen puntaje en cuarto básico o en segundo medio? Según explica Cox, la secuencia escolar debe ser consistente para que sea efectiva, por lo que no se debe poner el esfuerzo sólo en un año. Hecha esta salvedad, asegura que cuarto básico es el año más importante para el desarrollo futuro. "Es el piso, sobre todo en cuanto a capacidades lectoras. Si fallas ahí, es altísima la posibilidad de que se impacte el aprendizaje que viene". Sin embargo, los resultados de Segundo Medio demuestran en mayor medida la efectividad de la escuela.

      4. ¿Hay relación entre resultados Simce y PSU? Son los dos hitos de la vida escolar. El Simce mide el progreso de los estudiantes en los cursos intermedios, mientras que la PSU actúa, además de prueba de ingreso a la universidad, como un termómetro de lo que se hizo en el colegio. En general, existe una relación entre ambos resultados a nivel de colegios, principalmente relacionada con la influencia del capital sociocultural de los alumnos. Sin embargo, Gregory Elacqua, de la UDP, asegura que no es tan fácil comparar ambos resultados: al ser la PSU una prueba que tiene consecuencias para los estudiantes, éstos se preparan más para rendirla que el Simce.

      5. ¿Es preferible que el colegio dé un salto de un año a otro o que aumente progresivamente? Cuando un colegio da un salto inesperado de un año a otro, es probable que haya factores como el desempeño destacado de un profesor o que el curso tenga características distintas a las de los alumnos de otros años. En cambio, si el colegio aumenta progresivamente, es posible atribuir sus resultados al esfuerzo  de la comunidad. De ahí que el aumento progresivo, aunque  pequeño, es un mejor indicador de la calidad de la escuela.

      6. ¿Qué es más útil para evaluar a un colegio: el puntaje o los niveles de logro? Tanto el puntaje como los niveles de logro se refieren a lo mismo. Pero los niveles de logro es la herramienta más clara para los padres. Es mucho más clarificador decir que en cuarto básico la mitad de los niños lee sólo de manera silábica y no comprende, que obtienen menos de 240 puntos. La herramienta de los niveles de logro fue creada para ayudar a las escuelas a interpretar sus resultados. Así, en Lenguaje el nivel inicial implica leer de manera silábica; el intermedio es leer fluidamente y el avanzado es poder comprender el significado que el texto trae entre líneas.

       

      Las estrategias de los colegios más pobres con los mejores resultados

      Estos establecimientos se encuentran en zonas rurales, tienen cursos que rara vez superan los 15 alumnos y adaptan sus contenidos a la realidad de los menores.

      por J. Herrera y A. M. Morales – 08/05/2009 – 10:52

      Son colegios rurales. No tienen  biblioteca ni teléfono. Menos internet. Y en una misma sala hay alumnos de distintos cursos: como son pocos, las clases son compartidas. Los estudiantes están, en su mayoría, en una situación de vulnerabilidad y sus padres tienen un ingreso familiar que rara vez supera los $ 250 mil.

      Sin embargo, pese a todas estas limitaciones, estos establecimientos obtuvieron sobre 300 puntos en la prueba Simce e, incluso, el promedio de los 10 mejores supera con creces al nacional.

      Un ejemplo es el Colegio La Laguna, ubicado en Teno, en la Región del Maule. Obtuvo 324 puntos en la prueba de Lenguaje de cuarto básico, al igual que el año pasado. La jefa técnica del colegio, María Teresa Alcaíno, indica que son pocos alumnos por sala: 16 en promedio, "lo que nos permite tener una atención personalizada". Según la docente, si bien respetan el programa del Mineduc, también construyen sus planes de trabajo, con guías especiales que elaboran los profesores.

      El colegio Bajo Perquín, de San Clemente, aumentó en 77 puntos su puntaje en la prueba de Lenguaje, y en 80 el de Matemática. Según su directora, Gertrudis Basualto, los profesores comprometidos son los que hacen la diferencia. La docente cuenta que en su colegio hay 104 alumnos, pero que hay casos, como en primero y segundo básico, en que los alumnos son tan pocos que comparten una sala de clases. Ella, además de ser directora, es profesora y relata que "muchas veces tengo que salir de clases para solucionar cualquier cosa que se presenta".

      "LO PRINCIPAL ES EL COMPROMISO DE LOS DOCENTES"
      Esta receta parece repetirse en la Escuela Santa Rosa. "Trabajamos con los mínimos recursos, aprovechándolos al máximo. Lo principal es el compromiso de los docentes y las ganas de aprender de los niños", señala su director, Diego Vera. El colegio está ubicado en la localidad de Puqueldón, en la isla Lemuy, en Chiloé. La mayoría de los  docentes viaja dos horas diarias desde Castro para hacer clases, mientras que los niños son transportados por un bus de la Corporación Municipal hasta el colegio. Debido a los pocos recursos, el uniforme es un buzo, obsequiado por el municipio.

      El caso del colegio Francisco Coloane, a 12 kilómetros de Quemchi, no es muy distinto. "No cobramos matrícula ni mensualidad. Sólo nos batimos con el subsidio que entrega el Ministerio de Educación. La mayoría de nuestros alumnos son hijos de temporeros cuyo promedio de escolaridad no sobrepasa el cuarto básico", cuenta el sostenedor del establecimiento, Carlos Nova. La directora agrega que siguen el programa del gobierno y que utilizan material que elaboran los propios docentes.

      El colegio Francisco Ramírez, de la comuna de San Ramón, obtuvo 321 puntos en la prueba de Matemática, el más alto entre los colegios con menos recursos, y 74 puntos más que el promedio nacional. El establecimiento, que tiene 45 niños por curso, cuenta que trabajan en equipo y que hacen sus propias guías, las que se adaptan a las capacidades de los alumnos. El colegio fue fundado por la profesora normalista María Gatica Ramírez en 1962, y ahora es administrado por sus dos hijos, quienes lo heredaron hace tres años.

      Según cuentan en el colegio, otro factor que explica el éxito es que se motiva a los niños para que vayan a clases. Se les ponen metas y "desde pequeños quieren ser universitarios".

      La Tercera.com

      P. Bourdieu: los límites de las Encuestas de Opinión y la “no existencia” de una opinión pública…

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      “La opinión pública no existe*
      Pierre Bourdieu

      BOURDIEU0005 Quisiera señalar, en primer lugar, que mi propósito no es denunciar de manera mecánica y fácil las encuestas de opinión, sino proceder a un análisis riguroso de su funcionamiento y sus funciones. Lo que implica que se cuestionen los tres postulados que implícitamente suponen. Toda encuesta de opinión supone que todo el mundo puede tener una opinión; o, en otras palabras, que la producción de una opinión está al alcance de todos. Aun a riesgo de contrariar un sentimiento ingenuamente democrático, pondré en duda este primer postulado. Segundo postulado: se supone que todas las opiniones tienen el mismo peso. Pienso que se puede demostrar que no hay nada de esto y que el hecho de acumular opiniones que no tienen en absoluto la misma fuerza real lleva a producir artefactos desprovistos de sentido. Tercer postulado implícito: en el simple hecho de plantearle la misma pregunta a todo el mundo se halla implicada la hipótesis de que hay un consenso sobre los problemas, entre otras palabras, que hay un acuerdo sobre las preguntas que vale la pena plantear. Estos tres postulados implican, me parece, toda una serie de distorsiones que se observan incluso cuando se cumplen todas las condiciones del rigor metodológico en la recogida y análisis de los datos.

      A menudo se le hacen reproches técnicos a las encuestas de opinión. Por ejemplo, se cuestiona la representatividad de las muestras. Pienso que, en el estado actual de los medios utilizados por las empresas que realizan encuestas, la objeción apenas tiene fundamento. También se les reprocha el hacer preguntas sesgadas o, más bien, el sesgar las preguntas en su formulación: esto ya es más cierto y muchas veces se condiciona la respuesta mediante la forma de hacer la pregunta. Así, por ejemplo, transgrediendo el precepto elemental de la construcción de un cuestionario que exige que se les "dé sus oportunidades" a todas las respuestas posibles, frecuentemente se omite en las preguntas o en las respuestas propuestas una de las opciones posibles, o incluso se propone varias veces la misma opción bajo formulaciones diferentes. Hay toda clase de sesgos de este tipo y sería interesante preguntarse por las condiciones sociales de aparición de estos sesgos. En muchos casos se deben a las condiciones en las que trabajan las personas que producen los cuestionarios.

      Pero, sobre todo, se deben al hecho de que las problemáticas que fabrican los institutos de opinión están subordinadas a una demanda de tipo particular. Así, cuando emprendimos el análisis de una gran encuesta nacional sobre la opinión de los franceses respecto al sistema de enseñanza, extrajimos de los archivos de una serie de gabinetes de estudios las preguntas referentes a la enseñanza. Esto nos permitió constatar que desde mayo de 1968 se habían planteado más de doscientas preguntas sobre el sistema de enseñanza, frente a menos de veinte entre 1960 y 1968. Eso significa que las problemáticas que se le imponen a este tipo de organismos están profundamente ligadas a la coyuntura y dominadas por un tipo determinado de demanda social. La cuestión de la enseñanza, por ejemplo, sólo puede ser planteada por un instituto de opinión pública cuando se convierte en problema político. Se ve enseguida la diferencia que separa a estas instituciones de los centros de investigación que generan sus problemáticas, si no en un universo puro, en todo caso con una distancia mucho mayor respecto a la demanda social en su forma directa en inmediata.

      Un análisis estadístico sumario de las preguntas planteadas nos puso de manifiesto que la inmensa mayoría estaban directamente vinculadas a las preocupaciones políticas del "personal político". Si nos entretuviéramos esta tarde jugando a los papelitos y si yo les dijera que escribieran las cinco cuestiones que les parecen más importantes en el tema de la enseñanza, seguramente obtendríamos una lista muy diferente de la que obtenemos al sacar las preguntas que fueron efectivamente planteadas por las encuestas de opinión. La pregunta: "¿Hay que introducir la política en los institutos"? (o variantes de la misma) se hizo muy a menudo, mientras que la pregunta: "¿Hay que modificar los programas?" o "¿Hay que modificar el modo de transmisión de los contenidos?" apenas se planteó. Lo mismo con "¿Hay que reciclar a los docentes?" Preguntas que son muy importantes, al menos desde otra perspectiva.

      Las problemáticas que proponen las encuestas de opinión están subordinadas a intereses políticos, y esto pesa enormemente tanto sobre la significación de las respuestas como sobre la significación que se le confiere a la publicación de los resultados. La encuesta de opinión es, en el estado actual, un instrumento de acción política; su función más importante consiste, quizá, en imponer la ilusión de que existe una opinión pública como sumatoria puramente aditiva de opiniones individuales; en imponer la idea de que existe algo que sería como la media de las opiniones o la opinión media. La "opinión pública" que aparece en las primeras páginas de los periódicos en forma de porcentajes (el 60% de los franceses están a favor de…), esta opinión pública es un simple y puro artefacto cuya función es disimular que el estado de la opinión en un momento dado es un sistema de fuerzas, de tensiones, y que no hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje.

      Sabemos que todo ejercicio de la fuerza va acompañado por un discurso cuyo fin es legitimar la fuerza del que la ejerce; se puede decir incluso que lo propio de toda relación de fuerza es el hecho de que sólo ejerce toda su fuerza en la medida en que se disimula como tal. En suma, expresándolo de forma sencilla, el hombre político es el que dice: "Dios está de nuestra parte". El equivalente de "Dios está de nuestra parte" es hoy en día "la opinión pública está de nuestra parte". He aquí el efecto fundamental de la encuesta de opinión: constituir la idea de que existe una opinión pública unánime y, así, legitimar una política y reforzar las relaciones de fuerza que la sostienen o la hacen posible.

      Tras haber dicho al principio lo que quería decir al final, voy a tratar de señalar muy rápidamente cuáles son las operaciones mediante las que se produce este efecto de consenso. La primera operación, que tiene como punto de partida el postulado de que todo el mundo debe tener una opinión, consiste en ignorar los no-contestan (1). Por ejemplo, le preguntas a la gente: "¿Está usted a favor del gobierno Pompidou?" Registras un 30% de no-contestan, un 20% de sí, un 50% de no. Puedes decir: la parte de personas en contra es superior a la parte de personas a favor y después queda este residuo del 30%. También puedes volver a calcular los porcentajes a favor y en contra excluyendo los no-contestan. Esta simple elección es una operación teórica de una importancia fantástica sobre la que quisiera reflexionar con ustedes.

      Eliminar los no-contestan es hacer lo que se hace en una consulta electoral donde hay papeletas en blanco o nulas; es imponerle a la encuesta de opinión la filosofía implícita de la consulta electoral. Si se mira con mayor atención, se observa que la tasa de no-contestan es más elevada de forma general entre las mujeres que entre los hombres, que la distancia entre mujeres y hombres se eleva a medida que los problemas planteados son más específicamente políticos. Otra observación: cuanto más trata una pregunta sobre problemas del saber, de conocimiento, mayor es la distancia entre las tasas de no-contestan de los más instruidos y las de los menos instruidos. A la inversa, cuando las preguntas tratan de problemas éticos las variaciones de los no-contestan por nivel de instrucción son pequeñas (ejemplo: "¿Hay que ser severo con los hijos?"). Otra observación: cuanto más se trata una pregunta sobre problemas conflictivos, sobre un nudo de contradicciones (por ejemplo, una pregunta sobre la situación en Checoslovaquia para personas que votan comunista), cuantas más tensiones le genera una pregunta a una categoría determinada, más frecuentes son los no-contestan en esta categoría. Por consiguiente, el simple análisis estadístico de los no-contestan proporciona una información sobre lo que significa la pregunta, así como sobre la categoría considerada, hallándose ésta definida tanto por la probabilidad que tiene de tener una opinión, como por la probabilidad condicional de tener una opinión a favor o en contra.

      El análisis científico de las encuestas de opinión muestra que no existe prácticamente problema ómnibus ni pregunta que no sea reinterpretada en función de los intereses a quienes se plantea, por lo que el primer imperativo es preguntarse a qué pregunta creyeron responder las distintas categorías de encuestados. Uno de los efectos más perniciosos de la encuesta de opinión consiste precisamente en conminar a las personas a responder a preguntas que no se han planteado. Así, por ejemplo, las preguntas que giran en torno a problemas de moral, ya se trate de preguntas sobre la severidad de los padres, las relaciones entre profesores y alumnos, la pedagogía directiva o no directiva, etc., problemas cuya percepción como problemas éticos aumenta a medida que se desciende en la jerarquía social, al tiempo que pueden ser problemas políticos para las clases superiores: uno de los efectos de la encuesta consiste en transformar respuestas éticas en respuestas políticas por el simple efecto de imposición de problemática.

      En realidad, hay varios principios a partir de los cuales se puede generar una respuesta. Tenemos, en primer lugar, lo que se puede llamar la competencia política en referencia a una definición a la vez arbitraria y legítima, es decir, dominante y disimulada como tal, de la política. Esta competencia política no se halla universalmente distribuida. Varía grosso modo como el nivel de instrucción. En otras palabras, la probabilidad de tener una opinión sobre todas las cuestiones que suponen un saber político es comparable con la probabilidad de ir al museo. Se observan diferencias fantásticas: donde un estudiante comprometido en un movimiento izquierdista percibe quince divisiones a la izquierda del PSU, para un mando intermedio no hay nada. En la escala política (extrema-izquierda, izquierda, centro-izquierda, centro, centro-derecha, derecha, extrema-derecha, etc.) que las encuestas de "ciencia política" emplean como algo sin vuelta de hoja, algunas categorías sociales utilizan intensamente un pequeño rincón de la extrema izquierda; otras utilizan únicamente el centro; otras utilizan toda la escala. Al final, una elección es la agregación de espacios completamente distintos; se suma a personas que miden en centímetros con personas que miden en kilómetros o, más bien, a personas que puntúan de 0 a 20 con personas que puntúan entre 9 y 11. La competencia se aprecia, entre otras cosas, por el grado de finura de percepción (ocurre lo mismo en estética, algunos pueden distinguir los cinco o seis estilos sucesivos de un solo pintor).

      Podemos llevar la comparación un poco más lejos. En materia de percepción estética, tenemos en primer lugar una condición de posibilidad: es preciso que las personas piensen la obra de arte como una obra de arte; a continuación, habiéndola percibido como una obra de arte, es preciso que posean las categorías de percepción para construirla, estructurarla, etc. Supongamos una pregunta formulada así: "¿Está usted a favor de una educación directiva o por una educación no directiva?" Para algunos, esta pregunta puede constituirse como política, al integrarse la representación de las relaciones padres-hijos en una visión sistemática de la sociedad; para otros, es una pura cuestión de moral. Así, el cuestionario que hemos elaborado y en el que le preguntamos a la gente si, para ellos, es o no política hacer huelga, llevar el pelo largo, participar en un festival pop, etc., pone de manifiesto variaciones muy amplias por clases sociales. La primera condición para responder de forma adecuada a una cuestión política es, por tanto, ser capaz de construirla como política; la segunda, tras haberla construido como política, es ser capaz de aplicarle categorías específicamente políticas, que pueden ser más o menos adecuadas, más o menos refinadas, etc. Estas son las condiciones específicas de producción de opiniones, las que la encuesta de opinión supone que se cumplen de forma universal y uniforme con el primer postulado según el cual todo mundo puede producir una opinión.

      Segundo principio a partir del cual las personas pueden producir una opinión: lo que llamo el "ethos de clase" (por no decir "ética de clase"), es decir, un sistema de valores implícitos que las personas han interiorizado desde la infancia y a partir del cual generan respuestas a problemas extremadamente distintos. Las opiniones que las personas pueden intercambiar a la salida de un partido de fútbol entre Roubaix y Valenciennes le deben una buena parte de su coherencia, de su lógica, al ethos de clase. Una multitud de respuestas a las que se considera respuestas políticas se producen en realidad a partir del ethos de clase y pueden asumir, a la vez, una significación completamente distinta cuando se las interpreta en el terreno político. Aquí he de referirme a una tradición sociológica, muy extendida sobre todo entre determinados sociólogos de la política en Estados Unidos, que hablan habitualmente de un conservadurismo y autoritarismo de las clases populares. Estas tesis se basan en la comparación internacional de encuestas o de elecciones, que tienen mostrar que cada vez que se interroga a las clases populares, sea en el país que sea, sobre problemas referentes a las relaciones de autoridad, la libertad individual, la libertad de prensa, etc., dan respuestas más "autoritarias" que las otras clases; y se concluye de manera global que existe un conflicto entre los valores democráticos (en el autor en que pienso, Lipset, se trata de los valores democráticos americanos) y los valores que han interiorizado las clases populares, valores de tipo autoritario y represivo.

      De ahí sacan una especie de visión escatológica: elevemos el nivel de vida, elevemos el nivel de instrucción y, como la propensión a la represión, al autoritarismo, etc., va unida a bajos ingresos, a bajo nivel de instrucción, etc., produciremos así buenos ciudadanos de la democracia americana. En mi opinión, lo que está en cuestión es la significación de las respuestas a determinadas preguntas. Supongamos un conjunto de preguntas de este tipo: ¿Está usted a favor de la igualdad entre los sexos? ¿Está usted a favor de la libertad sexual de los cónyuges? ¿Está usted a favor de una educación no represiva? ¿Está usted a favor de la nueva sociedad?, etc. Supongamos otro conjunto de preguntas del tipo: ¿Deben hacer huelga los profesores cuando ven amenazada su situación? ¿Deben ser solidarios los docentes con el resto de funcionarios en los períodos de conflicto social?, etc. Estos dos conjuntos de preguntas arrojan respuestas de estructura estrictamente inversa en relación con la clase social: el primer conjunto de preguntas, que se refiere a un determinado tipo de innovación en las relaciones sociales, en la forma simbólica de las relaciones sociales, suscita tantas más respuestas a favor cuanto más nos elevamos en la jerarquía social y en la jerarquía según el nivel de instrucción; a la inversa, las preguntas que tratan sobre las transformaciones reales de las relaciones de fuerza entre las clases suscitan cada vez más respuestas en contra a medida que nos elevamos en la jerarquía social.

      En suma, la proposición "las clases populares son represivas" no es ni verdadera ni falsa. Es verdadera en la medida en que, ante todo un conjunto de problemas como los que atañen a la moral doméstica, a las relaciones entre generaciones o entre sexos, las clases populares tienen tendencia a mostrarse mucho más rigoristas que las otras clases sociales. Por el contrario, en las cuestiones de estructura política, que ponen en juego la conservación o la transformación del orden social, y no sólo la conservación o transformación de los modos de relación entre los individuos, las clases populares son mucho más partidarias de la innovación, es decir, de una transformación de las estructuras sociales. Podemos ver cómo algunos de los problemas planteados –y a menudo mal planteados– en mayo de 1968, en el conflicto entre el partido comunista y los izquierdistas, están relacionados de forma muy directa con el problema central que he tratado de plantear esta tarde, el de la naturaleza de las respuestas, es decir, del principio a partir del cual se producen. La oposición que he establecido entre estos dos grupos de preguntas nos remite, en efecto, a la oposición entre dos principios de producción de opiniones: un principio específicamente político y un principio ético, siendo el problema del conservadurismo de las clases populares producto de la ignorancia de esta distinción.

      El efecto de imposición de problemática, efecto ejercido por toda encuesta de opinión y por toda interrogación política (comenzando por la electoral), deriva del hecho de que las preguntas planteadas en una encuesta de opinión no son preguntas que se les planteen realmente a todas las personas interrogadas, así como del hecho de que las respuestas no son interpretadas en función de la problemática por referencia a la cual han respondido las diferentes categorías de encuestados. Así, la problemática dominante –de la que proporciona una imagen la lista de preguntas planteadas en los dos últimos años por los institutos de opinión–, es decir, la problemática que les interesa esencialmente a las personas que detentan el poder y que quieren estar informadas sobre los medios de organizar su acción política, la dominan de manera muy desigual las diferentes clases sociales.

      Y, cuestión importante, éstas se hallan más o menos capacitadas para producir una contra-problemática. Con motivo del debate televisado entre Servan-Schreiber y Giscard d’Estaing, un instituto de sondeos de opinión hizo preguntas del tipo: "¿Depende el éxito escolar de los dones, de la inteligencia, del mérito?" Las respuestas recogidas ofrecen de hecho una información (ignorada por los que la producían) sobre el grado de conciencia que las diferentes clases sociales tienen de las leyes de la transmisión hereditaria del capital cultural: la adhesión al mito del don y del ascenso social por la escuela, de la justicia escolar, de la equidad de la distribución de los puestos en función de las titulaciones, etc., es muy diferente en las clases populares. La contra-problemática puede existir para algunos intelectuales, pero no tiene fuerza social a pesar de haber sido recogida por algunos partidos y grupos. La verdad científica está sometida a las mismas leyes de difusión que la ideología. Una proposición científica es como una bula papal sobre el control de la natalidad, sólo predica a convertidos.

      Se suele asociar la idea de objetividad en una encuesta de opinión al hecho de hacer la pregunta en los términos más neutros posibles con el fin de darles todas sus oportunidades a todas las respuestas. En realidad, la encuesta de opinión se hallaría sin duda más próxima a lo que ocurre en la realidad si, transgrediendo completamente las reglas de la "objetividad", se les ofreciera a las personas los medios para situarse como se sitúan realmente en la práctica real, es decir, en referencia a opiniones ya formuladas; si en lugar de decir, por ejemplo, "algunas personas están a favor del control de la natalidad, otras están en contra, ¿y usted?…", se enunciaran una serie de posicionamientos explícitos de los grupos autorizados para constituir y difundir las opiniones, de manera que la gente pudiera situarse en referencia a respuestas ya constituidas. Se suele hablar de "tomas de posición"; hay posiciones que ya están previstas y que se toman. Pero no se las toma al azar. Se toman las posiciones que se está predispuesto a tomar en función de la posición que se ocupa en un campo determinado. Un análisis riguroso tiene como objetivo explicar las relaciones entre la estructura de las posiciones a tomar y la estructura del campo de las posiciones objetivamente ocupadas.

      Si las encuestas de opinión captan muy mal los estados virtuales de la opinión y, más exactamente, los movimientos de opinión, ello se debe, entre otras razones, a que la situación en la que aprenden las opiniones es completamente artificial. En las situaciones en que se constituye la opinión, en particular las situaciones de crisis, las personas se hallan ante opiniones constituidas, ante opiniones sostenidas por grupos, de manera que elegir entre opiniones es, claramente, elegir entre grupos. Este es el principio del efecto de politización que produce la crisis: hay que elegir entre grupos que se definen políticamente y definir cada vez más tomas de posición en función de principios explícitamente políticos. De hecho, lo que me parece importante es que la encuesta de opinión trata a la opinión pública como una simple suma de opiniones individuales, recogidas en una situación que, en el fondo, es la de la cabina electoral, donde el individuo va furtivamente a expresar en el aislamiento una opinión aislada. En las situaciones reales, las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos.

      Otra ley se desprende de estos análisis: se tienen más opiniones sobre un problema cuanto más interesado se está por este problema. Por ejemplo, en relación al sistema de enseñanza la tasa de respuestas está íntimamente unida al grado de proximidad respecto al sistema de enseñanza, y la probabilidad de tener una opinión varía en función de la probabilidad de tener poder sobre aquello de lo que se opina. La opinión que se afirma como tal, espontáneamente, es la opinión de personas cuya opinión tiene peso, como se suele decir. Si un ministro de educación actuase en función de una encuesta de opinión (o, al menos, a partir de una lectura superficial de la encuesta), no haría lo que hace cuando actúa realmente como político, es decir, a partir de las llamadas de teléfono que recibe, de la visita de tal responsable sindical, de tal decano, etc. En realidad, actúa en función de estas fuerzas de opinión realmente constituidas que sólo se manifiestan a su percepción en la medida en que tienen fuerza y en que tienen fuerza porque están movilizadas.

      Tratándose de prever lo que va a ser de la universidad en los próximos diez años, pienso que la opinión movilizada constituye la mejor base. De todas formas, el hecho, del que dejan constancia los no-contestan, de que las disposiciones de determinadas categorías no accedan al estatuto de opinión –es decir de discurso constituido que pretende una coherencia, que pretende ser escuchado, imponerse, etc.–, no debe llevarnos a concluir que en situaciones de crisis las personas que no tenían ninguna opinión elegirían al azar: si el problema se halla constituido políticamente para ellos (problemas de salario, de cadencias de trabajo para los obreros), elegirán en términos de competencia política; si se trata de un problema que para ellos no está constituido políticamente (relaciones represivas en el interior de la empresa) o si está en vías de constitución, se guiarán por el sistema de disposiciones profundamente inconsciente que orienta sus elecciones en los ámbitos más diferentes, desde la estética o el deporte hasta las preferencias económicas. La encuesta de opinión tradicional ignora al mismo tiempo los grupos de presión y las disposiciones virtuales que pueden no expresarse en forma de discurso explícito. Por ello es incapaz de generar la menor previsión razonable sobre lo que pasaría en situación de crisis.

      Supongamos un problema como el del sistema de enseñanza. Se puede preguntar: "¿qué piensa usted de la política de Edgar Faure?" Es una pregunta muy parecida a una consulta electoral, en el sentido de que es la noche en que todos los gatos son pardos: todo el mundo están en general de acuerdo sin saber sobre qué; sabemos lo que significó el voto por unanimidad de la ley Faure en la Asamblea Nacional. A continuación se pregunta: "¿está usted a favor de la introducción de la política en los institutos?" Aquí se observa un corte muy claro. Ocurre lo mismo cuando se pregunta: "¿pueden hacer huelga los profesores?" En este caso, los miembros de las clases populares, por una transferencia de su competencia política específica, saben qué responder. Se puede preguntar además: "¿hay que transformar los programas? ¿Está usted a favor de la evaluación continua? ¿Está usted a favor de la introducción de los padres de los alumnos en los consejos de profesores? ¿Está usted a favor de la supresión del examen de agregación?, etc.". Bajo la pregunta "¿está usted a favor de Edgar Faure?" subyacían todas estas preguntas y las personas han tomado posición de golpe sobre un conjunto de problemas que un buen cuestionario sólo podría plantear mediante al menos sesenta preguntas en las que se observarían variaciones en todos los sentidos.

      En un caso, las opiniones estarían asociadas positivamente a la posición en la jerarquía social; en otro, negativamente; en algunos casos, la asociación sería muy fuerte; en otros, muy débil, o incluso no se daría en absoluto. Basta con pensar que una consulta electoral representa el límite de una pregunta como "¿está usted a favor de Edgar Faure?" para comprender que los especialistas de sociología política puedan afirmar que la relación que se observa habitualmente, en casi todos los ámbitos de la práctica social, entre la clase social y las prácticas o las opiniones, es muy pequeña cuando se trata de fenómenos electorales, hasta el punto de que algunos no dudan en concluir que no hay ninguna relación entre la clase social y el hecho de votar derechas o izquierdas. Si tienen en cuenta que una consulta electoral plantea en una única pregunta sincrética lo que sólo se podría aprehender razonablemente en doscientas preguntas, que unos miden en centímetros, otros en kilómetros, que la estrategia de los candidatos consiste en plantear mal las cuestiones y en jugar al máximo con el disimulo de las divergencias para ganarse los votos indecisos, y tantos otros efectos, llegarán a la conclusión de que quizás haya que plantear al revés la cuestión tradicional de la relación entre el voto y la clase social y preguntarse cómo es posible que a pesar de todo se constate una relación, aunque sea pequeña; e interrogarse sobre la función del sistema electoral, instrumento que, por su propia lógica, tiende atenuar los conflictos y las divergencias. Lo que es verdad es que estudiando el funcionamiento de la encuesta de opinión uno puede hacerse una idea de la manera en que funciona este tipo particular de encuesta de opinión que es la consulta electoral, así como del efecto que produce.

      En suma, he querido decir que la opinión pública no existe, al menos bajo la forma que le atribuyen los que tienen interés en afirmar su existencia. He dicho que existen, por una parte, opiniones constituidas, movilizadas, de grupos de presión movilizados en torno a un sistema de intereses explícitamente formulados; y, por otra, disposiciones que, por definición, no son opinión si se entiende por tal, como he hecho a lo largo de todo este análisis, algo que puede formularse discursivamente con una cierta pretensión a la coherencia. Esta definición de opinión no es mi opinión sobre la opinión. Es simplemente la explicitación de la definición que ponen en juego las encuestas de opinión cuando le piden a la gente que tome posición respecto a opiniones formuladas y cuando producen, por simple agregación estadística de las opiniones así producidas, este artefacto que es la opinión pública. Simplemente digo que la opinión pública en la acepción implícitamente admitida por los que hacen encuestas de opinión o por los que utilizan sus resultados, simplemente digo que esta opinión no existe.

      *Conferencia impartida en Noroit (Arras), en enero de 1972, y publicada en Les temps modernes, no. 318, enero de 1973, pp. 1292-1309. Ver, también: P. Bourdieu, Questions de sociologie, París, Minuit, 1984, pp. 222-250. Texto de la versión en castellano de Enrique Martín Criado, en: Cuestiones de Sociología, Istmo, España, 2000, pp. 220-232, Col. Fundamentos, no. 166.

      NOTAS

      (1) Les non-réponses: bajo esta denominación están comprendidos, en francés, los "no sabe" y los "no contesta" de las encuestas. Para no sobrecargar el texto con siglas hemos preferido traducirla por "no-contestan", dando por entendido que se corresponde con estos dos apartados (NS/NC) (Nota de Enrique Martín Criado.).

      pierre-bourdieu.blogspot.com

      Chile: nuevas tendencias del mercado laboral…

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      La industria automotora local morirá formalmente la próxima semana: el 31 de julio General Motors cerrará su fábrica de camionetas en Arica, poniendo fin a un sector que llegó a dar trabajo a más de 10 mil personas en su apogeo. No es el único caso de oficios que están desapareciendo en nuestro país, mientras -en la vereda contraria- otras ocupaciones están entrando con fuerza. En esta transformación del mapa del empleo en Chile influyen políticas nacionales, la evolución económica y el uso de la tecnología. Qué Pasa investigó esos cambios. Estos son los resultados.

      Por Bárbara Harris
      Colaboración Andrew Chernin

      Las cifras hablan por sí solas. En Chile hoy existen más guardias de seguridad (98.500) que operarios de la industria textil (36.100). Además, de los 27.692 zapateros y trabajadores del cuero que había en 1992, actualmente sólo quedan unos 8.000. Y en estos días también hay más gente trabajando en servicios de la entretención (105.000) que como pescadores (60.000).

      Cambios como ésos se han ido acumulando en el tiempo. En los años 70, factores como el aumento del ingreso medio y la liberalización comercial marcaron un hito en el mercado laboral, donde el poder de los productos a bajo precio de Oriente golpeó fuerte a la industria local, como la textil, y a los oficios tradicionales. Una década después, el auge de los servicios y el comercio hizo que cientos de trabajadores agrícolas e industriales se trasladaran hacia esos sectores en busca de mejores oportunidades. En los 90, en tanto, el requerimiento de trabajadores cada vez más especializados generó una explosión de las carreras técnicas, tendencia que no ha desaparecido: desde el 2000, esta demanda se incrementó en un sorprendente 74%, especialmente en puestos donde mandan la informática y las telecomunicaciones. A ello se sumó, en las últimas décadas, la irrupción de la mujer en el mercado laboral, principalmente en servicios financieros.

      Éstas y otras situaciones han modificado el mapa del empleo en Chile y su mercado de 6.6 millones de trabajadores. "La escolarización, feminización y rotación son las principales características del nuevo mercado laboral", señala el ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari. A continuación, las principales tendencias de este cambio.

      El comercio, nuevo mayor empleador

      La gran sorpresa de las dos últimas décadas es el comercio. Entre 1986 y 2006, el número de empleados en este sector varió en un 16,7%, según datos del INE. Una característica importante de esta expansión, según la vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, Verónica González, fue el ingreso de más jóvenes y mujeres al trabajo, a través de empleos temporales y flexibles, como los de promotores.

      Actualmente, las cadenas de retail son las mayores empleadoras de Chile y donde se verifica una fuerte profesionalización en la mayoría de los cargos. "Se han creado gerencias de servicio al cliente, de abastecimiento y de compras. Antes estaban en manos del área de administración y finanzas, pero hoy se han independizado", señala Aldo Sepúlveda, director regional de Adecco. Nació así la figura del KAM (Key Account Manager), quien "palm" en mano maneja presupuestos, logística y demanda.

      Con el crecimiento del retail, surgieron también demandas adicionales y, con ello, nuevos puestos. Ejemplos son el analista financiero y el previsionista de riesgos, cargos que aparecieron recién en los 90.

      Casi el doble de cocineros

      Siguiendo en el sector comercio, alrededor del 15% del empleo allí corresponde a hoteles y restaurantes (190.000), que en el 2006 superaron, por ejemplo, a la categoría de fabricantes de maquinaria y equipos (136.000), siendo que diez años antes ambos eran similares. Esto se explica por la mayor disposición de la gente a gastar en restaurantes y hoteles, además del auge del turismo. ¿Resultado?: los cocineros, ahora profesionales gastronómicos, pasaron de 74.620 en 1992 a 128.000 en 2006, según el Censo y la Casen.

      El "invento del siglo" remece al mercado: el computador

      Llamado el "invento del siglo", el computador revolucionó al mundo. Según datos del Ministerio de Educación, los matriculados en las áreas tecnológicas de universidades e institutos representaron el mayor porcentaje de alumnos de educación superior en 1990, con 67.100 matriculados. El 2006 ocurrió lo mismo, con 166.969 inscritos. Aquí destacan los analistas programadores, los administradores de redes y los ingenieros informáticos, siendo esta última carrera una de las más demandadas desde 1997 al 2000 en institutos y centros de formación técnica.

      Según un estudio de Cisco, actualmente la escasez en Chile de profesionales vinculados a la conectividad y las redes asciende a un 36%, mientras que en el 2010 esta demanda excederá a la oferta en un 43%, lo que significa una carencia de 8.200 de estos profesionales.

      Se buscan técnicos y especialistas

      El primer celular de la historia, creado en 1983, pesaba casi un kilo y costaba US$4.000. Impulsado por el "si llama, paga" y una guerra comercial sin precedentes, hoy este aparato es tan masivo que en Chile hay casi uno por persona: 14,6 millones de móviles. Este crecimiento se refleja también en el empleo, siendo el sector con mayor demanda el 2007, con un 13,4% del total según Trabajando.com. Esto se explica, según Juan Pablo Sweet, gerente general de esta firma, porque se "generó un cluster muy importante de telefonía móvil con internet, banda ancha y TV cable; y todo esto involucra a vendedores de celulares y áreas de servicios".

      En todas esas áreas, el rey es el técnico. Con la llegada de la TV cable, por ejemplo, han surgido nuevos empleos como el de Ingeniero de soporte de TV. Con la llegada de la televisión digital, esta tendencia podría profundizarse. Según un estudio de Trabajando.com, entre 2000 y 2007 la demanda por técnicos aumentó en 74%. "Áreas que no requerían mano de obra especializada, ahora buscan mayor profesionalización", señala Sweet. Esta demanda apunta hacia todos los sectores e incluso hay trabajos tan peculiares como el de técnico en refrigeración de la madera para el sector forestal.

      La especialización se ha tomado también las áreas de logística y gestión, cuenta Birgit Nevermann, gerente de Laborum Selección. Y ha creado nuevos cargos. Hace 20 años era impensado tener un analista de control de gestión o un analista de inventario, quien reemplazó al tradicional encargado de bodega.

      Explosión de call centers

      De 7.514 personas ocupadas en call centers en 1992, la cifra saltó hoy a 27.000. Ello debido a las mayores demandas de los usuarios, que llevó a empresas de diversos rubros a asociar sus marcas a un número telefónico de servicio gratuito. Gran parte de los call centers chilenos atienden en un mismo lugar a varias empresas de distintos rubros, incluso extranjeras. Por eso, a los operadores se les exige aprender a controlar su acento y los chilenismos. La meta es el tono neutro.

      El golpe tecnológico

      En los años 60, el 16% de la fuerza laboral trabajaba en la industria. Hoy sólo es un 13,3%; es decir, 850.000 personas. La cifra se ha mantenido constante entre 1996 y el 2007, según el INE. La liberalización y apertura de la economía chilena de mediados de los 70 hizo que algunos sectores automatizaran sus plantas, lo cual implicó eliminar o reinventar algunos puestos de trabajo para poder competir. Además, entre 1977 y 1981 las importaciones crecieron al 19% anual, mientras que la industria se expandió apenas 3,5%. Uno de los sectores más golpeados fue el textil y vestuario, cuyo declive se profundizó en los 90: mientras en 1996 empleaba a 152.600 trabajadores, hoy la nómina alcanza a 115.800, según el INE.

      Entre las importaciones, los productos a bajo precio de Oriente ganaron terreno. Y provocaron remezones: a fines del 2007, Bellavista Oveja Tomé -la textil más antigua del país y primera lanera latinoamericana- debió bajar la cortina. Lo mismo pasará a fin de mes con General Motors, que cerrará su planta ensambladora de Arica. Lo explica la economista de la Universidad Alberto Hurtado, Marcela Perticara: "Al no tener mercado interno, hay ciertas actividades que no tienen escala, pues no venden al nivel que conviene tener la producción acá adentro". Y dice además que "la tendencia es a liberalizar, integrarse y globalizarse, salvo en algunos sectores críticos que todavía se protegen".

      Según Andrés Concha, secretario general de la Sofofa, "la mayor oferta de empleos hoy la entrega la industria agroalimentaria -vinífera, carnes y alimentos procesados, entre otras-, que ha abierto un importante mercado exportador y cuyas proyecciones de crecimiento son alentadoras". A ellas le sigue la industria metalmecánica y metalúrgica, que es un importante proveedor de la construcción, minería, autopistas y sistemas de logística.

      Menos peones, más peluqueros

      Según cifras de la Casen, en 1996 los peones agrícolas, pesqueros y afines (385.953) era uno de los grupos con mayor concentración de empleo, pero el 2006 fueron sobrepasados por los trabajadores de servicios personales (445.000): peluqueros, banqueteros y organizadores de eventos, entre otros. Arturo Costabal, director comercial de la exportadora Unifrutti, lo reconoció en mayo: "Hay una escasez de mano de obra, pues el retail y la minería están pagando sueldos muchos más altos y muchas veces ni siquiera es un tema de sueldo, sino que la gente prefiere trabajar en un mall que en el campo".

      A nivel profesional, ocurre algo similar. Si se analizan las matrículas de la educación superior, se observa que las carreras agrícolas no crecen: se han mantenido estables desde 1996, con un promedio de 28.000 inscritos, según cifras del Mineduc.

      Ejércitos de vendedoras

      Durante las dos últimas décadas, la tasa de participación de la mujer en el mercado laboral chileno pasó de 29% a 39%, mientras que la del hombre se redujo de 74% a 71%, según cifras de la OIT. Las mujeres están empleadas principalmente en el sector de servicios comunales y sociales -concentrado al 45% del total-, y en el comercio, con un 27% del total. Pero donde "reinan" es en los servicios financieros: son casi la mitad de los 52 mil trabajadores de este sector, según cifras de la Superintendencia de Bancos. Un dato curioso: la participación de las mujeres en las sucursales de bancos extranjeros supera significativamente la de los hombres, con un 61%. Y hay miles más trabajando como vendedoras de AFP, seguros, fondos mutuos o en bancos de inversión.

      El sector público es también una fuente de empleo más importante para las mujeres (12.5%) que para los hombres (9.2%). El servicio doméstico también es significativo, con un 14,3%, pese a que no ha mostrado gran crecimiento la última década.

      Salen sastres, modistas, zapateros

      Afilaban cuchillos, arreglaban muñecas antiguas o fabricaban sombreros. Hace algunos años, todo era reparable. Se lucían los sastres, modistas y zapateros, quienes hoy casi no existen. "En general están quedando obsoletos aquellos que realizan funciones o tareas que implican esfuerzos repetitivos o rutinarios, los cuales han sido automatizados con el apoyo de tecnología", explica el presidente de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), Eugenio Heiremans.

      El ocaso humanista

      Otra tendencia es el estancamiento de las carreras humanistas. Según expertos, el bajo interés por esta área llevará a nuevos cambios en el mapa del empleo. En una década más, se estima que el número de licenciados en Filosofía o Literatura habrá descendido notoriamente tras el boom de los 90. Según datos del Mineduc, en 1996 se matricularon 20.687 alumnos en las carreras humanistas, pero el 2006 la cifra bajó a 8.179. Algunos decanos del área concuerdan con que la tendencia es que los alumnos complementen estas carreras con otras, como Pedagogía, y que a futuro sólo se impartirán en unas pocas instituciones. Otras cerrarán estas áreas, como ya ocurrió con algunas universidades.

      La era del outsourcing

      ¿Pagar el sueldo a los empleados? Ni de eso se preocupan ahora algunas empresas. En la era del outsourcing, las compañías externalizan a su personal, sus plataformas tecnológicas, su alimentación y un sinnúmero de servicios. El fenómeno partió en los 80 "debido a cambios en la tecnología, el paso de una producción estandarizada a una más flexible y una mayor diversificación que requirió que las empresas fuesen más adaptables", explica Magdalena Echeverría, socióloga de la Dirección del Trabajo. Según mediciones que realiza esta repartición, mientras en 1998 un 20% de las empresas había subcontratado a otras empresas o a terceros, hoy lo hace el 41%.

      Uno de los primeros sectores que comenzó externalizando mano de obra fue la construcción, con un 55,6% de subcontratación. En los últimos años, este sector ha crecido constantemente y con ello genera una intensa demanda de mano de obra, aunque allí señalan que hay una falta de expertos en oficios como enyesadores, pintores y eléctricos. Debido a esto, ha habido un alza en las remuneraciones, específicamente por la alta demanda de mandos medios. En los últimos 12 meses, el número de profesionales y técnicos ocupados creció 18,3%, mientras el de obreros disminuyó en 14,7%.

      Por cuenta propia

      Desde 1996 los trabajadores por cuenta propia variaron en un 5%. Se trata de trabajadores informales y emprendedores y una parte importante de estos entró en esta categoría tras la crisis económica de 1998. Las cifras del GEM -principal indicador mundial de emprendimiento- indican que un 13,4% de la población laboral chilena estuvo involucrada en actividades emprendedoras el 2007; o sea, un 46% más que el 2006.

      El chileno cambia de pega

      En el pasado quedó la antigua tradición de jubilar en una empresa. La rotación es cada vez más fuerte: lideran construcción (57,3%) y agricultura (33%) , mientras que en la industria la tasa alcanza al 24,4%, según cifras de la OIT. Los hombres duplican a las mujeres en movilidad, y los jóvenes también suelen cambiarse de empleo con facilidad. Este fenómeno es parte de una tendencia mundial. Por ejemplo, según la Oxford Review of Economic Policy, el número de trabajadores a tiempo completo con contrato indefinido comprendía únicamente el 50% de la fuerza laboral de Gran Bretaña en 1995, y se estima que bajará a menos del 40% en las próximas décadas.

      Las profesiones con mayor rotación en Chile son Sicología y Periodismo, con un promedio de 4,5 y 4,3 trabajos diferentes en sólo cinco años y la mayoría tiene como promedio más de dos empleos tras el primer año de egreso, según datos de Trabajando.com.

      La fuerza del delivery

      Gente con más ingresos requiere mayores comodidades y dispone de menos tiempo. Así, hoy no es posible organizar una fiesta sin un banquetero, surgen los masajes express, el negocio de la belleza irrumpe con fuerza y las entregas a domicilio se institucionalizan. Con el delivery, el trabajo de repartidor y los empleos asociados a la logística para mantener el sistema funcionando van en alza.

      El sector diversión y esparcimiento ha duplicado su cantidad de trabajadores en la última década (105.000 ), superando a los empleados del sector pesca (60.000) en el 2006, siendo que antes eran similares. Según el investigador de Ingeniería Industrial de la U. de Chile, Mattia Makovec, esto se debe a una tendencia mundial paralela al desarrollo de los países: "Muy parecido al patrón de Estados Unidos y de España. Eso es bueno, porque está subiendo el nivel medio de ingresos, se demandan más servicios y sube el empleo. En Chile esa subida ha sido probablemente más fuerte porque empezó en niveles más bajos".

      Lo que viene: el boom de la salud

      El INE estima que para el 2020 la población mayor de 55 años representará un 23,7% del total, siendo que en 1990 alcanzaba a un 12%. Ello generará una fuerte demanda por médicos geriatras. Pero no será ésta la única novedad en el área salud: se acentuarán también las necesidades por expertos del cáncer y especialistas en obesidad y belleza -como cirujanos plásticos-, "ya que crece la preocupación de las personas por estos temas y se destina una mayor parte del ingreso a ello, en comparación a 15 años atrás", dice Pablo Wagner, economista de la Universidad del Desarrollo.

      Esta tendencia se ajusta a un estudio realizado por Futuro Laboral, que concluye que las carreras que presentan mayor potencial de empleo se relacionan con el área de salud: Enfermería, Odontología y Terapia Ocupacional, entre otras. El mundo parece ir en la misma línea, según lo demuestran análisis realizados en Estados Unidos y Canadá.

      de Revista Qué Pasa, 19 julio 2008 (fecha de primera publicación)

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