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R. Brenner: Un análisis histórico-económico de la actual crisis…

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Un análisis histórico-económico clásico de la actual crisis. Entrevista Robert Brenner

 

Seongjin Jeong entrevistó para el diario coreano Hankyoreh (22 de enero 2009) a nuestro amigo y miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO Robert Brenner, que nos hizo llegar el original inglés del texto. Quien ha hecho en los últimos 10 años los análisis histórico-económicos acaso más profundos y premonitorios sobre la naturaleza de la vida económica capitalista mundial del final del siglo XX, se confirma aquí como uno de los más lúcidos y penetrantes analistas del presente. SP.

 

La mayoría de analistas califican la presente crisis como crisis financiera. ¿Está usted de acuerdo con esta denominación?

Es comprensible que los analistas de la crisis hayan situado el punto de partida en la banca y el mercado de valores. Pero el problema es que no han ido más allá. Empezando por el propio secretario del Tesoro, Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Bernanke, han sostenido que la crisis puede explicarse en simples términos de problemas en el sector financiero. Al mismo tiempo, aseveran que la economía real subyacente es fuerte, que los llamados fundamentos están en forma. La desorientación no podría ser mayor. El principal origen de la crisis actual está en el declive del dinamismo de las economías avanzadas desde 1973 y, especialmente, desde 2000. El crecimiento económico en los EEUU, Europa occidental y Japón se ha deteriorado seriamente en cada ciclo en términos de indicadores macroeconómicos muy estándar: PIB, inversión, salarios reales, etc. Aún más, el ciclo económico recién acabado, desde 2001 hasta 2007, ha sido, con mucho, el más endeble desde el período de posguerra, y ello a pesar del mayor estímulo económico público de la historia de los EEUU en tiempo de paz.

¿Cómo explicaría el debilitamiento a largo plazo de la economía real desde 1973, lo que usted llama la larga caída?

Lo que lo explica es sobre todo un declive profundo y duradero de la tasa de rendimiento en inversión de capital desde finales de los sesenta. La incapacidad de recuperar la tasa de beneficio es lo más destacable a la vista de la enorme caída de los salarios reales durante el período. La causa principal, aunque no la única, del declive de la tasa de beneficio ha sido una tendencia persistente a la sobrecapacidad en las industrias manufactureras mundiales. Lo que ha ocurrido es que nuevos poderes industriales fueron ingresando, uno tras otro, al mercado mundial: Alemania y Japón, los nuevos países industrializados del noreste asiático, los tigres del sureste asiático y, finalmente, el Leviatán chino. Esas economías de desarrollo tardío producían los mismos bienes que ya producían las economías más tempranamente desarrolladas, pero más baratos. El resultado ha sido un exceso de oferta en relación con la demanda en una industria tras otra, y eso ha implicado precios y, por lo mismo, beneficios bajos. Las empresas que han sufrido reducción de beneficios, además, no han abandonado dócilmente sus industrias. Han intentado conservar su lugar recurriendo a la capacidad de innovación, aumentando la inversión en nuevas tecnologías. Huelga decir que eso no ha hecho más que empeorar la sobrecapacidad. A causa de la caída de su tasa de rendimiento, los capitalistas obtenían plusvalías cada vez menores de sus inversiones. De ahí que no tuvieran más opción que aminorar el crecimiento en maquinaria, equipo y empleo; y, al tiempo, a fin de restaurar la rentabilidad, contener las indemnizaciones por desempleo, mientras los gobiernos reducían el gasto social. Pero la consecuencia de todos estos recortes de gasto ha sido un problema de demanda agregada a largo plazo. La persistente endeblez de la demanda agregada ha sido el origen inmediato de la endeblez a largo plazo de la economía.

La crisis, en realidad, ha sido provocada por el estallido de la histórica burbuja inmobiliaria, que se ha estado inflando durante toda la década. ¿Cómo juzga su importancia?

La burbuja inmobiliaria debe entenderse en relación con la sucesión de burbujas de precios de activos que ha sufrido la economía desde mediados de los noventa y, especialmente, con el papel de la Reserva Federal estadounidense en alimentar dichas burbujas. Desde el principio de la larga caída, las autoridades económicas públicas han intentado capear el problema de una demanda insuficiente incentivando el aumento del préstamo, tanto público como privado. De entrada, recurrieron al déficit presupuestario, evitando así recesiones verdaderamente profundas. Pero, con el tiempo, los gobiernos conseguían inducir cada vez menos crecimiento económico de lo que tomaban a préstamo. En efecto, a fin de conjurar el tipo de profundas crisis que han acosado históricamente al sistema capitalista, han tenido que aceptar la tendencia hacia el estancamiento. Durante los primeros noventa, los gobiernos en los EEUU y Europa, encabezados por la administración Clinton, intentaron célebremente romper su adicción al endeudamiento, poniendo todos proa de consuno hacia el territorio de los presupuestos equilibrados. La idea era dejar que el mercado libre gobernara la economía. Pero, como aún no se había recuperado la rentabilidad, la reducción de los déficits asestó un duro golpe a la demanda y contribuyó a producir, entre 1991 y 1995, la peor de las recesiones y el más bajo crecimiento de la era de posguerra.

Para lograr que la economía volviera a una senda de crecimiento, las autoridades estadounidenses acabaron adoptando un enfoque aplicado por primera vez en el Japón de fines de los ochenta. Mediante la imposición de tipos de interés bajos, la Reserva Federal facilitaba el préstamo al tiempo que incentivaba la inversión en activos financieros. Al dispararse los precios de los activos, las empresas y familias obtendrían enormes aumentos de riqueza, al menos sobre el papel. Estarían, por tanto, en condiciones de tomar préstamos a una escala titánica, de incrementar infinitamente la inversión y el consumo y, así, conducir la economía. El déficit privado, pues, vino a substituir al déficit público. Lo que podría llamarse keynesianismo de precios de activos sustituyó al keynesianismo tradicional. Por tanto, durante la última docena de años hemos asistido a un extraordinario espectáculo en la economía mundial, y es que la continuación de la acumulación de capital ha dependido literalmente de unas oleadas de especulación de dimensiones históricas cuidadosamente alimentadas y racionalizadas por los diseñadores ─y reguladores─ de las políticas públicas: primero, la burbuja del mercado de valores de finales de los noventa, y después, las burbujas de los mercados inmobiliario y crediticio de los primeros años 2000.

Usted fue profético al prever la actual crisis, así como la recesión de 2001. ¿Cuál es su perspectiva respecto a la economía mundial? ¿Empeorará o se recuperará antes del final de 2009? ¿Espera que la actual crisis sea tan severa como la gran depresión?

La crisis actual es más seria que la peor de las recesiones previas del período de posguerra, la que se dio entre 1979 y 1982, y es concebible que rivalice con la Gran Depresión, a pesar de que no hay modo de saberlo realmente. Quienes se dedican a la realización de pronósticos económicos subestimaron su virulencia porque sobreestimaron la solidez de la economía real, sin comprender hasta qué punto dependía ésta de una acumulación de deuda fundada en las burbujas de los precios de los activos. En los EEUU, el crecimiento del PIB durante el reciente ciclo económico de 2001-07 ha sido, con mucho, el más bajo de la época de posguerra. No ha aumentado el empleo en el sector privado. El incremento de maquinaria y equipo ha sido cerca de un tercio más bajo que el de la posguerra. Los salarios reales se han mantenido prácticamente estancados. Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, no se han registrados aumentos en el ingreso medio familiar. El crecimiento económico ha ido a parar íntegramente al consumo personal y a la inversión en residencia, lo que ha sido posible por el crédito fácil y el aumento de los precios de la vivienda. El resultado económico ha sido esta endeblez, aun a pesar del enorme estímulo de la burbuja inmobiliaria y de los enormes déficits federales de la administración Bush. La vivienda por sí sola sumó casi un tercio del crecimiento del PIB y cerca de la mitad del aumento del empleo entre 2001 y 2005. Era, por tanto, esperable que cuando reventara la burbuja inmobiliaria, cayeran el consumo y la inversión en residencia y se hundiera la economía.

Muchos sostienen que la actual es una típica “crisis Minsky”, no una crisis marxiana, aduciendo que la explosión de la burbuja financiera especulativa ha jugado un papel central en ella. ¿Cómo les respondería?

Es ocioso contraponer así los aspectos reales y financieros de la crisis. Como he resaltado, es una crisis marxiana: hunde sus raíces en una caída a largo plazo de la tasa de beneficio y en la incapacidad de recuperación de la misma, lo que está en el origen principal de la disminución de la acumulación de capital hasta ahora. En 2001, la tasa de beneficio de las empresas no financieras fue la menor del período de posguerra, con la excepción de 1980. Las empresas no han tenido, por tanto, otra opción que contener la inversión y el empleo, pero eso ha agravado el problema de la demanda agregada, nublándose así el clima económico. Esto es lo que explica el extremadamente bajo crecimiento observable en el ciclo económico que acaba de terminar. Sin embargo, para comprender el colapso actual hay que demostrar la conexión entre la endeblez de la economía real y el desplome financiero. El vínculo principal es la que se da entre la cada vez mayor dependencia del préstamo para que la economía siga funcionando y la predisposición pública, todavía mayor, a confiar en las subidas de los precios de los activos para lograr mantener vida la dinámica del préstamo. La condición básica de las burbujas en los mercados inmobiliario y crediticio era la perpetuación de un coste bajo del préstamo. La endeblez de la economía mundial, especialmente después de las crisis de 1997-98 y 2001, además de las enormes adquisiciones de dólares por parte de gobiernos asiáticos para mantener al mismo nivel sus divisas y el crecimiento del consumo estadounidense, provocó unos tipos de interés insólitamente bajos.

Al mismo tiempo, la Reserva Federal mantuvo los tipos de interés a corto plazo más bajos que nunca desde los años cincuenta. Como prestaban tan barato, los bancos estaban dispuestos a conceder préstamos a especuladores cuyas inversiones provocaban un precio cada vez más alto de activos de todo tipo y un rendimiento en el préstamo (tipos de interés de los bonos) cada vez menor. Sintomáticamente, los precios de la vivienda se dispararon y el rendimiento en términos reales de los bonos del tesoro estadounidense se hundió. Pero como los rendimientos cayeron cada vez más, a las instituciones del mundo que dependían de los rendimientos del préstamo les resultó cada vez más difícil obtener beneficios suficientes. Los fondos de pensiones y las compañías de seguros fueron golpeados de forma particularmente dura, pero también se vieron afectados los fondos hedge de cobertura y los bancos de inversión. Esas instituciones se mostraron más que dispuestas a realizar enormes inversiones en unas obligaciones respaldadas por hipotecas subprime más que dudosas a causa de los insólitamente elevados rendimientos ofrecidos y con desprecio de unos riesgos no menos insólitamente elevados.

Lo cierto es que no lograron sacar tajada suficiente. Su masiva adquisición de obligaciones hipotecariamente respaldadas es lo que facilitó a los institutos bancarios generadores de hipotecas seguir realizando préstamos a prestatarios cada vez menos calificados. La burbuja inmobiliaria alcanzó proporciones históricas y permitió que prosiguiera la expansión económica. Ni que decir tiene, eso no podía durar mucho. Cuando cayeron los precios de la vivienda, la economía real entró en recesión y el sector financiero se desplomó, porque el dinamismo de una y de otro se fundaba en la burbuja inmobiliaria. Lo vemos ahora es que la recesión está empeorando el desplome, porque contribuye a exacerbar la crisis inmobiliaria. Y que el desplome está intensificando la recesión, porque está dificultando el acceso al crédito. Precisamente es esa interacción entre una crisis de la economía real y una crisis del sector financiero que se alimentan mutuamente lo que hace que el despeñadero hacia la depresión se resista a todas las políticas intentadas por las autoridades y que el potencial de catástrofe resulte tan evidente.

Aun concediendo que el capitalismo de posguerra hubiera entrado en un período de larga caída en los años setenta, parece innegable que la ofensiva capitalista neoliberal ha impedido el empeoramiento de la caída de la producción desde los ochenta.

Si por neoliberalismo se entiende el giro hacia las finanzas y la desregulación, no veo cómo puede haber ayudado eso a la economía. Pero si por neoliberalismo se entiende el desmedido asalto de los empresarios y los gobiernos a los salarios obreros, a las condiciones laborales y al estado del bienestar, la cosa ofrece pocas dudas: se ha impedido que la caída de la tasa de beneficio haya sido todavía peor. Con todo, la ofensiva de la patronal no esperó hasta la denominada era neoliberal de los ochenta. Comenzó con el despertar de la caída de la rentabilidad, iniciada a principios de los setenta, de la mano del keynesianismo. No condujo, empero, a la recuperación de la tasa de beneficio, y no hizo sino exacerbar el problema de la demanda agregada. El debilitamiento de la demanda agregada terminó por obligar a las autoridades económicas a adoptar formas de estímulo económico más potentes y temerarias: el “keynesianismo de precios de activos” que condujo al actual desastre.

Hay quien ha defendido que un nuevo paradigma de “financiarización” o “capitalismo financiero” ha provocado un llamado “resurgimiento del capital” (Gerard Dumeneil) desde los ochenta hasta el presente. ¿Qué piensa de las tesis de la “financiarización” o “capitalismo financiero”?

La idea del capitalismo financiero es una contradicción en los términos, porque, genéricamente hablando ─hay excepciones significativas, como el préstamo al consumidor─, el beneficio financiero sostenido depende de la obtención de beneficios sostenidos en la economía real. Para responder a la caída de la tasa de beneficio, algunos gobiernos, encabezados por el de los EEUU, incentivaron el giro hacia las finanzas mediante la desregulación del sector financiero. Pero, como la economía real seguía languideciendo, el principal resultado de la desregulación fue la intensificación de la competencia en el sector financiero, lo que hizo más difícil la obtención de beneficios e incentivó una especulación aún mayor y la adopción de riesgos. Destacados ejecutivos de bancos de inversión y fondos hedge estaban en condiciones de obtener fabulosas fortunas, ya que sus remuneraciones dependían de los beneficios a corto plazo. Podían asegurarse temporalmente altos rendimientos mediante la expansión de sus préstamos basados en activos e incrementando el riesgo. Pero esa forma de hacer negocio, tardara más o menos en verse, era a expensas de la salud financiera a largo plazo de las propias empresas, y en el caso más espectacular, condujo a la caída de los bancos de inversión más importantes de Wall Street. Todas y cada una de las sedicentes expansiones financieras habidas desde los años setenta han terminado rápidamente en una desastrosa crisis financiera y han precisado de enormes rescates públicos. Lo que vale para el boom crediticio del tercer mundo en los años 70 y principios de los 80, no menos que para el auge del ahorro y el crédito, la manía de compra apalancada de empresas y la burbuja de los bienes raíces comerciales de los 80, o para la burbuja del mercado de valores de la segunda mitad de los 90 y, huelga decirlo, para las burbujas inmobiliaria y crediticia de los primeros años 2000. El sector financiero parecía dinámico sólo porque los gobiernos estaban dispuestos a hacer lo que hiciera falta para apoyarlo.

El keynesianismo o estatismo parece presto a volver como el nuevo Zeitgeist [espíritu de la época]. ¿Cuál es su valoración general del keynesianismo o estatismo renaciente? ¿Puede contribuir a resolver o, cuando menos, aliviar la actual crisis?

Los gobiernos actualmente no tienen otra opción que la de volver al keynesianismo y al estado para intentar salvar la economía. Después de todo, el libre mercado se ha demostrado totalmente incapaz de impedir o hacer frente a la catástrofe económica, por no hablar de asegurar la estabilidad y el crecimiento económicos. De aquí que las elites del mundo político, que todavía ayer celebraban la desregulación de los mercados financieros, se hayan vuelto de un día para otro y sin excepción keynesianas. Pero hay razones para dudar de que el keynesianismo –en el sentido de enormes déficits públicos y crédito fácil para hinchar la demanda— pueda llegar a tener el impacto que muchos esperan. Lo cierto es que durante los últimos siete años, y merced a la burbuja inmobiliaria cebada por el préstamo y el gasto de la Reserva Federal y por los déficits presupuestarios de la administración Bush, hemos asistido a lo que probablemente sea el mayor estímulo económico keynesiano de la historia en tiempos de paz. Y sin embargo, no ha alcanzado sino para lograr el ciclo económico más endeble de la época de posguerra. Ahora el desafío es mucho mayor, todavía. A medida que colapsa la burbuja inmobiliaria y que la obtención de crédito se hace más y más más difícil, los hogares reducen el consumo y la inversión en residencia. Por consecuencia, caen los beneficios empresariales. Lo que trae consigo recortes salariales y un ritmo acelerado de despido de trabajadores, lo cual, a su vez, genera una espiral descendente de demanda y rentabilidad a la baja. Las familias han contado durante largo tiempo con el aumento de los precios de la vivienda para estar en condiciones de que les presten más y han ahorrado para ello. Pero ahora, forzadas por a acumulación de deudas, tienen que reducir el préstamo y aumentar el ahorro; y eso, en el preciso instante en que la economía más necesita que consuman. Lo presumible es que le grueso del dinero que el estado ponga en manos de las familias será destinado al ahorro, no al consumo. Si el keynesianismo a duras penas logró activar la vida económica en la fase de expansión, ¿qué puede esperarse que haga en medio de la peor recesión desde los años treinta? Para obtener un efecto significativo en la economía, la administración Obama tendrá probablemente que pensar en una enorme oleada de inversiones públicas directas o indirectas; en realidad, en una forma de capitalismo de estado. No obstante, acometer esa tarea en serio exige superar enormes obstáculos políticos y económicos. La cultura política estadounidense es tremendamente hostil a la empresa pública. Por otro lado, el nivel de gasto y endeudamiento que todo eso implicaría podría amenazar al dólar. Hasta ahora, los gobiernos del Este asiático han financiado alegremente los déficits externos y públicos estadounidenses, a fin de mantener, a un tiempo, el consumo estadounidense y sus propias exportaciones. Pero con una crisis que está llegando a afectar hasta a China, esos gobiernos podrían ver menguada su capacidad de financiación de los déficits estadounidenses, sobre todo porque estos últimos se han disparado a una magnitud sin precedentes. La perspectiva verdaderamente aterradora que asoma en el horizonte es el desplome del dólar.

¿Cuál es su valoración general de la victoria de Obama en las últimas elecciones a la presidencia? ¿Piensa que Obama es el “mal menor”, comparado con la administración Bush? Muchos consideran a Obama el Franklin D. Roosevelt del siglo XXI. Obama promete un “nuevo New Deal”. ¿Cree usted que los progresistas anticapitalistas pueden dar apoyo crítico a algunas medidas de este “nuevo New Deal”?

El triunfo de Obama en las elecciones debe ser bienvenido. Una victoria de McCain habría sido una victoria para el Partido Republicano y habría dado un enorme impulso a las fuerzas más reaccionarias de la escena política estadounidense. Se habría visto como un aprobado al hipermilitarismo y al imperialismo de la administración Bush, así como a su programa explícito de eliminación de lo que queda de sindicalismo, estado de bienestar y protección ambiental. Dicho esto, Obama es, como Roosevelt, un demócrata de centro, de quien no puede esperarse que, por sí propio, haga gran cosa en defensa de los intereses de una inmensa mayoría que seguirá estando sometida a un desapoderado asalto empresarial empeñado en recuperar sus menguantes beneficios mediante la reducción del empleo, de las indemnizaciones, etc. Obama apoyó el titánico rescate del sector financiero, que acaso represente el mayor expolio al contribuyente estadounidense de la historia norteamericana, sobre todo porque se concedió sin contrapartidas para poner brida a los bancos. También apoyó el rescate de la industria automovilística, aun a sabiendas de que estaba a enormes reducciones de las indemnizaciones para los trabajadores. El balance es de Obama, como de Roosevelt, sólo puede esperarse que tome acciones resueltas en defensa del pueblo trabajador si se le empuja por la vía de la acción directa desde abajo. La administración Roosevelt sólo aprobó el grueso de la legislación progresista del New Deal, incluyendo la Ley Wagner y la Seguridad Social, arrastrado por la presión de una gigantesca y masiva oleada de huelgas. Algo parecido puede acaso esperarse de Obama.

Según Rosa Luxemburg y, más recientemente, David Harvey, el capitalismo supera su tendencia a la crisis mediante la expansión geográfica. Según Harvey, ello a menudo se incentiva mediante inversiones enormes en infraestructura para apoyar al capital privado, a menudo a la inversión extranjera directa. ¿Cree usted que el capitalismo puede encontrar una solución a la crisis actual, en la terminología de Harvey, mediante un “arreglo espacio-temporal-espacial”?

Ésta es una cuestión compleja. Para empezar, creo que es verdadera –y de importancia decisiva— la afirmación, según la cual la expansión geográfica ha sido un elemento esencial en todas las oleadas de acumulación de capital que registra la historia Puede decirse que el crecimiento del volumen de la fuerza de trabajo y el crecimiento del espacio geográfico son condiciones sine qua non, esenciales, del crecimiento capitalista. El auge de la posguerra es un buen ejemplo, porque se dieron espectaculares expansiones del capital en el sur y el suroeste de los EEUU y en una Europa occidental y un Japón devastados por la guerra. Las inversiones de los EEUU jugaron un papel decisivo, no sólo en los propios EEUU, sino también en la Europa occidental de la época. Sin duda, la expansión de la fuerza de trabajo y del área geográfica capitalista era indispensable para las altas tasas de beneficio que hicieron tan dinámico el boom de posguerra. Desde un punto de vista marxista, éste fue un ciclo clásico de acumulación de capital, e implicó, necesariamente, tanto la integración de enormes masas de trabajadores fuera del sistema, especialmente del agro precapitalista en Alemania y en Japón, como la incorporación o reincorporación de espacios geográficos adicionales a una escala enorme.

Sin embargo, yo creo que, vista en perspectiva, la pauta mostrada por el largo declive al que hemos venido asistiendo desde finales de los sesenta y principios de los setenta, ha sido diferente. Es cierto que el capital ha respondido a la rentabilidad menguante mediante la expansión exterior, intentando combinar técnicas avanzadas con mano de obra barata. Se calla por sabido que el Este asiático constituye el caso principal: representa indudablemente un momento de alcance histórico-universal, una transformación esencial, del capitalismo. Pero a pesar de que la expansión al Este asiático puede interpretarse como respuesta a una rentabilidad menguante, no ha sido, en mi opinión, una solución satisfactoria. Porque, a fin de cuentas, la nueva producción industrial que tan espectacularmente ha surgido en el Este asiático, a despecho de que produzca más barato, se solapa demasiado con lo que se produce en el resto del mundo. El problema es que, a escala sistémica, eso exacerba más que resuelve el problema de sobrecapacidad. En otras palabras: la globalización ha sido una respuesta a la rentabilidad menguante; pero como las nuevas industrias, lejos de ser esencialmente complementarias en la división mundial del trabajo, son redundantes, el resultado ha sido la persistencia de los problemas de rentabilidad.

El balance, creo yo, es que para resolver realmente el problema de rentabilidad que ha asolado durante tanto tiempo al sistema ─lenta acumulación de capital y generación de niveles de préstamo cada vez mayores para mantener la estabilidad─, el sistema necesitaba una crisis que había sido durante tan largo tiempo aplazada. Y como el problema es la sobrecapacidad, enormemente agravada por la acumulación de deuda, lo que aún se necesita, según la visión clásica, es una depuración sistémica, esto es, la purga de las empresas de costes altos y beneficios bajos, con el consiguiente abaratamiento de los medios de producción y la reducción del precio de la mano de obra. Ésta de la crisis es la vía histórica por la que el capitalismo ha logrado restaurar la tasa de beneficio y sentar las bases necesarias para una acumulación de capital más dinámica. Durante el periodo de posguerra se logró evitar las crisis; el coste de evitarlas fue la incapacidad para reactivar la rentabilidad, lo que llevó a empeorar la situación de estancamiento. La crisis actual es la depuración que nunca sucedió.

Entonces, ¿cree usted que sólo la crisis puede resolver la crisis? Ésta es una respuesta marxiana clásica.

Creo que es lo más probable. La analogía sería como sigue. De entrada, a principios de los años treinta, el New Deal y el keynesianismo resultaron ineficaces. En realidad, a pesar de la amplitud temporal de toda una década, no lograron sentar las bases de un nuevo boom, como se vio con la caída en la profunda recesión de 1937-38. Pero, finalmente, como resultado de la larga crisis de los treinta, se llegó a la purga de los costes altos y de los medios de producción con beneficios bajos, lo que terminó por sentar las bases para unas tasas de beneficio altas. De manera que, a fines de los años treinta, podía decirse que la tasa potencial de beneficio era alta y que todo lo que se necesitaba era un estímulo de la demanda. Esa demanda, huelga decirlo, vino a proporcionarlas el enorme gasto armamentístico de la Segunda Guerra Mundial. Así pues, durante la guerra se obtuvieron tasas de beneficio altas, y esas tasas altas sentaron las bases necesarias para el ulterior boom postbélico. Pero yo creo que, aun si se hubieran ensayado, los déficits keynesianos no habrían podido funcionar en 1933, porque antes era necesario, por decirlo en términos marxianos, una crisis que saneara el sistema.

¿Cree que la actual crisis supondrá un desafío a la hegemonía de los EEUU? Teóricos del sistema-mundo como Immanuel Wallerstein, también entrevistados por Hankyoreh, sostienen que la hegemonía del imperialismo americano está en declive.

Ésta es una cuestión muy compleja. Tal vez ande yo muy errado, pero pienso que muchos de los que creen que ha habido un declive de la hegemonía estadounidense tienden a ver esa hegemonía en términos de poder geopolítico, y al final, como capacidad militar norteamericana. Desde este punto de vista, es principalmente el predominio estadounidense lo que produce el liderazgo americano, es el poder estadounidense sobre y contra otros países lo que mantiene a los EEUU en la cumbre. Yo no veo así la hegemonía estadounidense. Yo veo a las elites del mundo, especialmente a las del núcleo capitalista en el sentido lato de la palabra, muy satisfechas con esa hegemonía norteamericana, porque eso significa que son los EEUU quienes asumen el papel y el coste de policías del mundo. Eso vale también, en mi opinión, incluso para las elites de los países más pobres.

¿Cuál es el objetivo de los policías del mundo norteamericanos?

No es atacar a otros países. Es, sobre todo, mantener el orden social a escala mundial, crear condiciones estables para la acumulación de capital global. Su principal propósito es erradicar cualquier desafío popular al capitalismo, proteger las relaciones de clase existentes. Durante la mayor parte del periodo de posguerra, hubo desafíos nacionalistas-estatistas, especialmente desde abajo, al libre albedrío del capital. Fueron, desde luego, sometidos por los EEUU con la fuerza más brutal, con las expresiones más descarnadas de la dominación estadounidense. Aunque dentro del núcleo lo que había hegemonía norteamericana, fuera de ese núcleo había dominación. Pero, con la caída de la Unión Soviética, la entrada de China y Vietnam en la vía capitalista y la derrota de los movimientos de liberación nacional en lugares como Sudáfrica y Centroamérica, la resistencia al capital en el mundo en vías de desarrollo fue, al menos temporalmente, debilitada. Así, actualmente, los gobiernos y elites no sólo de Europa occidental y oriental, Japón y Corea, sino también de Brasil, la India y China ─la mayoría de países que pueda usted nombrar─ prefieren el mantenimiento de la hegemonía estadounidense.

La hegemonía norteamericana no caerá por el surgimiento de algún otro poder capaz de competir con ella por el dominio del mundo. China, más que nadie, prefiere la hegemonía americana. Los EEUU no planean atacar a China y, hasta la fecha, han mantenido su mercado completamente abierto a las exportaciones chinas. Con los EEUU en el papel de policías del mundo y asegurando un comercio y unos movimientos de capital cada vez más libres, China puede competir en términos de costes de producción en un campo en igualdad de condiciones, y eso es increíblemente beneficioso para China; mejor, imposible. ¿Puede seguir la hegemonía estadounidense con la actual crisis? Ésta es una pregunta harto más ardua. Pero creo que, en el primer caso, la respuesta es sí. Las elites del mundo quieren por encima de todo mantener el actual orden globalizado y los EEUU son la clave para ello. Nadie, entre las elites del mundo, intenta explotar la crisis y los enormes problemas económicos de los EEUU para desafiar a la hegemonía norteamericana. China sigue diciendo “no vamos a seguir pagando para que los EEUU sigan derrochando”, en alusión a los actuales récords en déficits por cuenta corriente sufragados por China durante la pasada década y a los titánicos déficits presupuestarios que están generando actualmente los EEUU.

Pero ¿cree usted que China cortará ahora con los EEUU?

En absoluto. China todavía está vertiendo todo el dinero que puede en los EEUU para intentar que mantegan a flote su economía y poder ella mantener así su vía de desarrollo. Claro está que siempre es posible todo lo que se desea. La profundidad de la crisis china puede llegar a ser de tal calado, que ya no le permita financiar por más tiempo los déficits de los EEUU. O la política de la Reserva Federal de embarcarse en unos déficits cada vez mayores e ir imprimiendo moneda podría terminar llevando al hundimiento del dólar y provocando una verdadera catástrofe. Sea ello como fuere, los dados están echados. Si tales cosas llegaran a suceder, habría construir un nuevo orden. Pero en condiciones de crisis profunda sería extremadamente difícil, porque en circunstancias así, los EEUU, lo mismo que otros estados, podrían fácilmente deslizarse por la pendiente del proteccionismo, el nacionalismo o incluso de la guerra. Creo que en este momento las elites del mundo están todavía tratando de evitar esa deriva: no están preparadas para eso. Lo que quieren es mantener los mercados, el comercio, abiertos. Y ello porque han comprendido que la última vez que el estado recurrió al proteccionismo para resolver el problema fue durante la Gran Depresión, lo que no sirvió más que para empeorarla, porque cuando algunos estados iniciaron políticas proteccionistas todo el mundo hizo lo propio y el mercado mundial se cerró.

Luego, por supuesto, vino el militarismo y la guerra. En la actualidad, el cierre de los mercados mundiales sería evidentemente desastroso; por eso elites y gobiernos se afanan de consuno en impedir salidas proteccionistas, estatistas o militaristas. Pero la política no es sólo la expresión de lo que las elites quieren, y además, las elites son tornadizas, y lo que quieren puede cambiar de un día para otro. Por lo demás, las elites suelen estar divididas, y la política tiene autonomía. De manera que, por poner un ejemplo, difícilmente puede descartarse que, si la crisis se pone muy fea ─lo que llegados a este punto no sería una gran sorpresa─, asistamos al regreso de políticas derechistas de carácter proteccionista, militarista, xenófobo o nacionalista. Este tipo de políticas podría tener no sólo un amplio atractivo popular. Sectores crecientes del mundo empresarial podrían llegar a verla como la única salida, puesto que si ven a sus mercados hundirse y al sistema en depresión, pueden considerar necesaria la protección contra la competencia y subvenciones públicas a la demanda mediante el gasto militar. Ésta fue, huelga decirlo, la respuesta que prevaleció en gran parte de Europa y Japón durante la crisis del periodo de entreguerras. Tenemos ahora a una derecha apabullada por los fracasos de la administración Bush y por la crisis. Pero si la administración Obama no es capaz de impedir el hundimiento económico, podría volver fácilmente… sobre todo porque los demócratas no ofrecen la menor alternativa ideológica real.

Ha hablado de una crisis potencial en China. ¿Qué piensa del estado actual de la economía china?

Creo que la crisis china irá a peor, mucho peor de lo que la gente espera. Por dos razones esenciales. La primera es que la crisis norteamericana, y la crisis global más en general, es mucho más grave de lo que la gente esperaba, y en última instancia, la suerte de la economía china depende inextricablemente de la suerte de la economía estadounidense y de la de la economía global. No sólo porque China depende en gran medida de sus exportaciones al mercado estadounidense; también porque la mayor parte del resto del mundo depende a su vez mucho de los EEUU, y eso incluye especialmente a Europa. Si no voy errado, Europa se ha convertido recientemente en el mayor mercado de las exportaciones chinas. Pero como la crisis originada en los EEUU ha llegado a Europa, el mercado europeo se contraerá también para los bienes chinos. De modo, pues, que la situación es para China mucho peor de lo que la gente esperaba, porque la crisis económica es mucho peor de lo que se esperaba. La segunda razón es ésta: el entusiasmo con el crecimiento realmente espectacular de la economía China ha llevado a mucha gente a ignorar el papel desempeñado por las burbujas en curso seguido por la economía china.

China ha crecido básicamente con las exportaciones, y señaladamente, merced a un creciente excedente comercial con los EEUU. A causa de ese excedente, el gobierno chino ha tenido que tomar medidas políticas para mantener baja su moneda y competitiva su industria. Concretamente, ha comprado a gran escala activos denominados en dólares estadounidenses imprimiendo enormes cantidades de renminbi, la moneda china. Pero el resultado ha sido la inyección de enormes cantidades de dinero en la economía china, haciendo cada vez más fácil el crédito durante un largo periodo. Por un lado, las empresas y gobiernos locales han utilizado este crédito fácil para financiar inversiones en masa. Pero esto ha hecho cada vez mayor la sobrecapacidad. Por otro lado, han usado el crédito fácil para comprar tierras, casas, acciones y otros tipos de activos financieros. Pero eso ha contribuido a generar grandes burbujas de precios de activos, las cuales, lo mismo que en los EEUU, han contribuido a su vez a disparar préstamos y gastos. Cuando estallen las burbujas chinas, el calado de la sobrecapacidad se hará más evidente. El estallido de las burbujas chinas representará, también en gran parte del resto del mundo, un duro golpe para la demanda de consumo e inducirá una dañina crisis dañina. En suma: la crisis china puede llegar a ser una cosa muy seria, y podría hacer que la crisis global tomara un rumbo todavía más grave.

Así, usted cree que la lógica capitalista de superproducción se da también en China.

Sí, como en Corea y en gran parte del Asia oriental a finales de los noventa. No es tan distinto. Lo único que no ha ocurrido todavía es el tipo de revaluación de la moneda que mató, que liquidó realmente a la expansión industrial coreana. El gobierno chino está haciendo todo por evitarlo.

Por lo tanto, no está usted de acuerdo con la definición de la sociedad china como “economía de mercado no capitalista”.

No, en absoluto.

¿Cree usted, pues, que China es actualmente capitalista?

Creo que es totalmente capitalista. Acaso pudiera haberse dicho que China tenía un mercado no capitalista durante los ochenta, cuando experimentaba un impresionante crecimiento merced a las empresas urbanas y aldeanas. Eran de propiedad pública, de los gobiernos locales, pero operaban en el mercado. Esa forma económica puede decirse que iniciaba la transición al capitalismo. Así, tal vez hasta principios de los noventa, se mantuvo un tipo de sociedad de mercado no capitalista, especialmente porque había un gran sector industrial de propiedad y dirección del estado central. Pero a partir de entonces lo que ha habido es una transición al capitalismo que, a día de hoy, puede darse por completamente colmada.

¿Qué piensa de la dureza de la crisis económica coreana que se avecina? ¿Cree que podría ser más grave que la crisis del FMI de 1997-98? Para hacer frente a la crisis venidera, el gobierno de Lee Myung-bak está resucitando ahora la inversión para construir enormes infraestructuras sociales al estilo de Park Cheng-Hee, especialmente el “Gran Canal” de la península coreana, al tiempo que copia las políticas de crecimiento verde de Obama. Sin embargo, el gobierno de Lee Myung-bak intenta todavía mantener las políticas de desregulación neoliberal del período que siguió a la crisis de 1997, especialmente mediante el Acuerdo de Libre Comercio entre los EEUU y Corea. Podría llamársele propuesta híbrida, ya que combina lo que parece un anacrónico retorno al método de desarrollo dirigido por el estado al estilo de Park Cheng-Hee con el neoliberalismo contemporáneo. ¿Servirá para combatir o paliar la crisis que se avecina?

Lo dudo mucho. No necesariamente porque represente una vuelta al capitalismo organizado por el estado, al estilo de Park, ni porque abrace el neoliberalismo. Es porque, cualquiera que sea su forma interna, sigue dependiendo de la globalización en un momento en que la crisis global está produciendo una extraordinaria contracción del mercado mundial. Hablando de China daba yo hace un rato por probable que se encuentre con un grave problema. Pero China tiene salarios bajos y un mercado interno potencial enorme, de manera que con el tiempo es concebible que pueda tener una posición mejor que Corea para afrontar la crisis, aunque tampoco estoy totalmente seguro de eso. Descuento, en cambio, como seguro que Corea se verá duramente golpeada por la crisis. Ya le ocurrió en 1997-98, pero le salvaron la burbuja del mercado de valores estadounidense y el consiguiente crecimiento del préstamo, el gasto y las importaciones norteamericanos. Pero cuando reventó la burbuja del mercado de valores estadounidense en 2000-02, Corea cayó en lo que se antojaba como una crisis aún más grave que la de 1997-98. Hete aquí, sin embargo, la burbuja inmobiliaria estadounidense vino recientemente al rescate de Corea. Pero ahora ha reventado esa burbuja, la segunda burbuja estadounidense, y no hay una tercera para sacar a Corea de la crisis. No es necesariamente porque Corea lo esté haciendo mal. Es que no creo que haya en parte alguna del mundo una vía de salida fácil para nadie que se haya convertido en parte de un sistema capitalista verdaderamente global e interdependiente.

Así, está diciendo que el entorno externo está mucho peor que nunca antes.

Ésa es la idea principal.

¿Cuáles son, pues, las tareas más urgentes de los progresistas en Corea? Los coreanos progresistas son muy críticos con Lee Myung-bak. Suelen apoyar el estado del bienestar y la redistribución de la renta como alternativa al proyecto de Lee de invertir en la construcción del Canal, con grandes costes sociales. Ésta es la cuestión más caliente en la sociedad coreana de hoy. Los progresistas coreanos señalan que, a pesar de que Lee Myung-bak hable de crecimiento verde, su proyecto de construcción destruiría ecosistemas enteros. ¿Está de acuerdo con ellos?

Evidentemente, hay que oponerse a esos proyectos, ecológicamente desastrosos.

¿Cree que, en plena crisis económica, la construcción de un estado del bienestar como el de Suecia sería una estrategia razonable para los progresistas coreanos?

Creo que lo más importante para los progresistas coreanos es el refuerzo de las organizaciones del movimiento obrero. Sólo reconstruyendo el movimiento obrero coreano puede la izquierda construir el poder que necesita para obtener cualquiera de sus reivindicaciones. La única manera de que el pueblo trabajador pueda realmente desarrollar su poder es mediante la construcción de nuevas organizaciones en el transcurso de la lucha, y solo mediante la lucha puede lograr el advenimiento de políticas progresistas o la definición de lo que debería ser una política progresista en este momento. Creo que la mejor manera de forjar una respuesta política de izquierda actualmente es contribuir a que la gente más afectada se organice y logre poder para definir colectivamente sus intereses. De modo que, más que intentar resolver ahora, de modo tecnocrático, desde arriba, la cuestión de cuál sea la mejor respuesta, la clave para la izquierda es catalizar la reconstitución del poder del pueblo trabajador. Obviamente, el movimiento obrero coreano se ha visto debilitado desde la crisis de 1997-98. Como mínimo, la prioridad para los progresistas debería se plantearse qué hacer para mejorar el contexto de la organización de la fuerza de trabajo, qué hacer, precisamente ahora, para reforzar los sindicatos. Sin una reactivación del poder de la clase obrera, la izquierda no tardará en descubrir que la mayor parte de cuestiones de políticas públicas se convierten en materia de pura especulación académica. Quiero decir que si la izquierda tiene que influir en las políticas públicas, ha de haber un cambio, un gran cambio, en la correlación de fuerzas de clase.

¿Espera usted que los recientes fracasos del neoliberalismo abran puertas a los progresistas de todo el mundo?

El fracaso del neoliberalismo ofrece, desde luego, importantes oportunidades que no teníamos antes. El neoliberalismo nunca resultó atractivo para buena parte de la población. El pueblo trabajador jamás se ha identificado con mercados libres, finanzas libres y todo eso. Pero creo que la mayor parte de la población se había convencido de que era la única opción, de que no había alternativa. Pero ahora la crisis ha revelado la bancarrota total del modelo neoliberal de organización económica, y puede vislumbrarse el cambio. Se ha manifestado eso con vigor en la oposición del pueblo trabajador americano a los rescates de los bancos y del sector financiero. Dicen, sobre poco más o menos: “nos han contado que salvar las instituciones financieras, los mercados financieros, es la clave para restablecer la economía, la prosperidad. Pero no nos lo creemos. No queremos que ni un centavo más de nuestro dinero vaya a aquellos que no hacen más que robarnos”.

De modo que hay un gran vacío ideológico y se ha abierto un importante flanco para la penetración de ideas de izquierda. El problema es que hay muy poca organización del pueblo trabajador; está solo, carece de expresión política. Así que puede decirse que hay grandes oportunidades creadas por el contexto político o por el clima ideológico, pero que eso, por sí mismo, no proporcionará soluciones progresistas. De modo que, nuevamente, la máxima prioridad para los progresistas ─para cualquier activista de izquierda─, allí donde deberían ser más activos, es en el intento de reavivar las organizaciones del pueblo trabajador. Sin resucitar el poder de la clase obrera, poco progreso podrá hacerse, y el único modo de revivir ese poder es la movilización para la acción directa. Sólo mediante la acción, colectiva y masiva, del pueblo trabajador se podrá crear la organización y acumular la energía necesaria para proporcionar la base social para una transformación, por así decirlo, de su propia conciencia, para la radicalización política.

Robert Brenner, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es director del Center for Social Theory and Comparative History en la Universidad de California-Los Ángeles. Es autor de The Boom and the Bubble (Verso, Londres, 2002), un libro imprescindible para entender la historia económica del último medio siglo, el origen de la llamada “globalización” y la situación presente. (Hay una excelente versión castellana de Juan Mari Madariaga: La expansión económica y la burbuja bursátil, Akal, Madrid, 2003).

Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Escribano

Venezuela: el “Caracazo” de 1989 y la impunidad de los responsables…

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carazo1Las imágenes del estallido social venezolano de 1989 parecen tomadas de la Argentina del 2001: saqueos, corridas, gente llorando, policías reprimiendo, sangre en las calles, muertos. Para Chávez fue el inicio de la revolución bolivariana.

Por María Laura Carpineta

A veinte años del Caracazo, miles de víctimas siguen esperando justicia, verdad y reparación. Ayer, durante una misa en memoria de los caídos durante aquel levantamiento popular, el presidente venezolano, Hugo Chávez, prometió juzgar a los responsables e indemnizar a las familias de los muertos. Como primer paso, se dirigió al nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, y le pidió que entregue al hombre que dio la orden de reprimir el 28 de febrero de 1989, el entonces mandatario venezolano Carlos Andrés Pérez. “Nada justifica que los responsables sigan siendo protegidos por otros países”,  fustigó Chávez.

Desde que el chavismo subió al poder, hace diez años, el aniversario del Caracazo se convirtió casi en una fecha patria. “El Caracazo fue el detonante que dio inicio a esta revolución. Estamos conmemorando veinte años del inicio de esta revolución bolivariana”, aseguró el mandatario, apoyando su mano en un gran crucifijo. El análisis no es exagerado.

Corrían los últimos días de febrero y los últimos meses de la década de los ochenta. América latina se despedía de una década marcada por el crecimiento de las deudas externas nacionales y un último y fallido intento de reavivar la tercera vía, la de los no alineados. El Consenso de Washington y los paquetes de medidas neoliberales del Fondo Monetario Internacional (FMI) empezaban a ganar el corazón de la mayoría de los economistas y los presidentes de la región y Venezuela no era una excepción.

A menos de un mes de asumir con un discurso anti-FMI y de haber compartido actos con Fidel Castro y el sandinista Daniel Ortega, el entonces presidente Pérez anunció el llamado Paquetazo. Era todo lo que pedía el organismo internacional de crédito y más. Se liberaban las tasas de interés y el tipo de cambio, aumentaban todos los servicios públicos y el combustible. Los precios de los alimentos se dispararon inmediatamente y los negocios empezaron a acaparar y esconder la mercadería.

La mañana del 27 de febrero de 1989 no tenía nada de especial, excepto que empezaba a regir el aumento del ciento por ciento en el transporte público. Apenas había amanecido, eran las seis de la mañana, cuando las primeras corridas, peleas y enfrentamientos se registraron en las afueras de Caracas, en el barrio de Guarenas. Los pasajeros se negaban a pagar las nuevas tarifas y, en medio de la ira, comenzaron a quemar los colectivos y las tiendas aledañas. En el centro de Caracas, en tanto, los movimientos estudiantiles más radicales, que ya habían preparado manifestaciones para ese día, tomaban la estación de micros de Nuevo Circo. Para las 7.30, el Caracazo ya había explotado.

Las fotos y los videos de las jornadas de los próximos dos días son muy parecidos a la explosión social que puso fin a la década neoliberal en la Argentina, el 19 y el 20 de diciembre de 2001. Saqueos, corridas, personas llenas de ira, llorando, policías reprimiendo, sangre en las calles, muertos. La policía quedó totalmente sobrepasada y cientos de miles de personas se adueñaron de la capital venezolana durante más de veinticuatro horas.

Los canales de televisión, los mismos que apoyaron el golpe de Estado contra Hugo Chávez trece años después, reclamaban terminar con la “subversión” y retornar al orden. Pérez respondió casi de inmediato, en la madrugada del día 28, con un decreto que imponía el estado de sitio en todo el país, suspendía las garantías constitucionales y daba luz verde a las fuerzas de seguridad pública para hacer “todo lo necesario para rescatar las posibilidades de desarrollo y bienestar, a las que tiene derecho el pueblo venezolano”.

La represión fue indiscriminada. Según cifras oficiales, murieron unas 300 personas; según los relevamientos que hicieron las organizaciones de derechos humanos venezolanas en todos los barrios céntricos y de las afueras de Caracas, las víctimas podrían llegar a dos mil. No hay ninguna persona condenada, ni siquiera procesada por esos crímenes. El único fallo que existe fue el que emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos, condenando al Estado venezolano y ordenando la inmediata reparación de las víctimas. Según advirtió ayer la defensora del Pueblo venezolana Gabriela Ramírez, hasta ahora el gobierno sólo indemnizó a cuarenta y cinco personas.

Cada nuevo aniversario del Caracazo deja un sabor amargo para los familiares de las víctimas. La mayoría aún no ha podido recuperar el cuerpo de sus seres queridos, que fueron enterrados en fosas comunes al día siguiente de la represión en un sector del cementerio público de Caracas que cruelmente denominaron “La Nueva Peste”.

Pero el Caracazo no dejó sólo dolor e impunidad, también marcó la llegada de la gente de los cerros a la democracia venezolana, los mismos que en 2002 bajaron a la ciudad para defender el gobierno de Chávez y rechazar el golpe de Estado. “El 27 de febrero de 1989 terminó con el mayor de todos los mitos: que los explotadores y los explotados pueden convivir en paz y felices”, recordó el escritor venezolano Luis Britto García en el reciente documental El Caracazo.

Página/12

I. Wallerstein: la crisis modificara profundamente al sistema capitalista…

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wallerstein2Entrevista a Immanuel Wallerstein, pensador, escritor y “científico social” estadounidense
“El sistema que salga de la crisis será muy diferente”
 

La crisis económica mundial y el desastre del sistema capitalista plantean, a juicio de Wallerstein, una disyuntiva en la que la humanidad deberá decidir qué rumbo tomar.

Immanuel Wallerstein es la principal figura del análisis de sistemasmundo, quizá la perspectiva teórica de inspiración marxista más influyente en las ciencias sociales desde los ‘70. Estuvo en Madrid y Barcelona invitado por la Universidad Nómada. Tras participar, de la mano de la Asociación Universitaria Contrapoder, en un acto en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Complutense que contó con la asistencia de más de 600 personas entre estudiantes y profesores, tuvo unos minutos para responder a las preguntas de este periódico.

DIAGONAL: Nos interesa particularmente tu visión sobre las esperanzas que debamos albergar hacia el mandato de Obama, y en qué medida su victoria puede ser interpretada en relación a la crisis de hegemonía norteamericana y a la percepción generalizada de esa crisis.
IMMANUEL WALLERSTEIN: Es positivo que Obama haya llegado a la presidencia de Estados Unidos, pero no va a significar en modo alguno un cambio sustancial. Actuará de forma más inteligente que su predecesor, lo cual tampoco es difícil. La administración Bush, con su militarismo derechista, ha precipitado el declive de la hegemonía norteamericana en el sistema interestatal. Frente a eso, Obama puede comprender la situación y avanzar hacia un mundo bipolar, pero en ningún caso podría rehacer América en el sentido de reinstaurar la hegemonía de EE UU, que ya no volverá. Por otra parte, ante la comprensión de los profundos problemas que afronta la sociedad norteamericana, Obama emerge como símbolo ilusionante para la gran mayoría del país, incluso con una altísima popularidad en otros países. Obama aglutina a un electorado muy amplio, que va desde la izquierda (salvo algunos grupos minoritarios) hasta el centro-derecha, y no podrá responder a las expectativas de todos, ni oponerse frontalmente a los retos sistémicos que desbordan en todo caso su capacidad de acción. Se trata de un hombre joven, inteligente y bien formado. Además es afroamericano, lo cual constituye un símbolo que no puede olvidarse, de extrema importancia. Todo esto es positivo, pero no es suficiente. Hay que ser realistas al respecto, y contextualizar las posibilidades de cambio realmente existentes. Obama es el mejor presidente que Estados Unidos podría tener en estos momentos, pero no deja de ser el presidente de Estados Unidos, una potencia hegemónica en declive en un sistema-mundo en crisis estructural.

D.: ¿En qué medida las turbulencias sistémicas que vivimos pueden producir una mutación del capitalismo? ¿Marcan éstas, por el contrario, un límite definitivo del capitalismo como sistema histórico?
I.W.: Para leer correctamente la etapa histórica en la que nos encontramos, tenemos que distinguir entre las dinámicas de continuidad y las de ruptura, entre lo normal y lo excepcional. Lo normal es el colapso del modelo especulativo que hemos vivido, que se corresponde con una Fase B en los ciclos de Kondratieff que describen las dinámicas de largo plazo en la acumulación capitalista. Lo excepcional es la transición que desde hace 30 años venimos viviendo, desde el sistema-mundo capitalista hacia otra formación sociohistórica. A mi juicio podemos estar seguros de que en 30 años no viviremos en el sistema-mundo capitalista. En ese sentido, con la crisis coyuntural del capitalismo, converge una crisis estructural, un declive histórico del sistema- mundo. En eso se distingue esta fase de recesión económica mundial de otras anteriores: el nuevo sistema social que salga de esta crisis será sustancialmente diferente. Si evolucionará en un sentido democrático e igualitario o reaccionario y violento es una cuestión política y por tanto abierta: depende del resultado del conflicto entre lo que llamo “el espíritu de Davos” y “el espíritu de Porto Alegre”. En otras palabras, de la inteligencia y el éxito político de los movimientos antisistémicos.

D.: Dada la importancia que han tenido las llamadas “externalidades”, las apropiaciones privadas no pagadas de bienes comunes tales como los recursos naturales y ecológicos, ¿cómo valoras el intento de Obama y de su administración de abrir un nuevo proceso de expansión a través de un “capitalismo verde”?
I.W.: Obama tiene como virtud su inteligente apreciación del problema ecológico. Lo que pueda hacer al respecto, sin embargo, está condicionado por los nombramientos que ha hecho y por sus escasas posibilidades de cooperación con otros países en este sentido, dentro de un marco general de pragmatismo. Sea como sea, el problema es enorme y escapa a las hipotéticas políticas medioambientales de un gobierno, incluso del estadounidense. Es necesario un cambio de modelo productivo y, más allá, civilizatorio. Debemos vivir de otra forma, aprovechar la transición hacia otro sistema para optar por algo diferente. La ciudadanía estadounidense, como la española, suele percibir las amenazas actuales casi en exclusiva como reducción de su nivel de vida, mientras que corremos el riesgo global, en los países ricos tanto como en los pobres, de vivir en un mundo ecológicamente destruido, que haga peligrar la supervivencia colectiva.

D.: ¿Puede abrir el declive de la hegemonía norteamericana un espacio para la emergencia de la UE como primera potencia mundial?
I.W.: Europa tiene cierta autonomía política, pero atraviesa un período muy complejo por tendencias muy diferentes que se están dando en su interior. La crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial). El colapso económico que se está haciendo visible en Grecia, Italia, España, Islandia, etc., está generando tendencias proteccionistas muy serias. Veremos si Europa puede afrontar las circunstancias actuales. El proceso de construcción de la UE se ha complicado con su expansión a los países del Este y ahora está pagando el precio.

D.: ¿De qué manera puede impactar la crisis en las experiencias de giro a la izquierda en Latinoamérica?
I.W.: Lo más positivo de la presidencia de Bush fue constituir el mejor estímulo para la integración latinoamericana. No es casual que en estos años hayan surgido presidentes más o menos de izquierdas en 11 o 12 países de la región. Es sencillamente impresionante. El hecho de que EE UU esté tan enfangado en Oriente Medio, hace que carezca de la capacidad militar, política y económica para interferir en la política latinoamericana. Actualmente, América Latina ejerce un papel político autónomo y éste es un hecho irreversible. Esta claro que la política de Chávez no es la de Bachelet, ni tampoco la de Lula, pero, sea como sea, América Latina es una fuerza geopolítica independiente en la que Brasil es, sin duda, el primus inter pares, como demuestran los éxitos en su política exterior. Ejemplo de ello ha sido su papel, crucial, en las reuniones de Unasur, del Grupo de Río, etc., que constituyen una verdadera declaración de independencia. Por desgracia, el papel exterior, que juzgo positivo, no ha ido acompañado de una política interna más de izquierdas.

D.: Los trabajadores migrantes se están convirtiendo en el chivo expiatorio de los comportamientos políticos más reaccionarios. ¿Cómo enfocas este problema?
I.W.: La inmigración, que prefiero llamar migración, no sería un problema en un mundo relativamente igualitario, pues la mayor parte de la gente prefiere vivir donde ha nacido o, en todo caso, donde tiene vínculos culturales de pertenencia. Quienes migran lo hacen para mejorar su situación económica y política, y los empresarios se benefician de ese caudal de mano de obra comparativamente más barata que la de los países receptores. El problema de las migraciones no puede ser resuelto dentro de este sistema, ni en los marcos estatales o con actuaciones policiales, pues es provocado por la inmensa polarización económica, social y política en el mundo. Hasta que no desaparezca ésta, no tendremos soluciones definitivas al problema de las migraciones.

D.: ¿Cuáles son los signos más esperanzadores en clave de emancipación y cuáles los peores indicadores de posibles involuciones reaccionarias o de mayor violencia sistémica?
I.W.: La situación más positiva proviene de América Latina. Por contra, donde encuentro más peligros en el plano geopolítico es en Pakistán. Obama se está equivocando con su política hacia este país. El Gobierno pakistaní, siguiendo las presiones de EE UU, puede provocar una situación peligrosa. No hay que olvidar que Pakistán es un país con armamento nuclear en tensión permanente. La política de Obama no está bien pensada para Pakistan. Obama quiere mostrarse fuerte y duro. Para mí es un error. Habrá que estar atentos a la evolución de los acontecimientos en los próximos meses.


Nacionalismos e izquierdas

D.: Frantz Fanon, que fue uno de tus referentes teóricos, reivindicó el poder del nacionalismo como vía de liberación en los países del Tercer Mundo. ¿Puede ser el nacionalismo un mecanismo de emancipación en los países ricos?
I.W.: Todos los nacionalismos son lo mismo. Cuando son reivindicaciones contra el poder, no importa qué poder, son progresistas. Sin embargo, en el momento en que conquistan el Estado, los nacionalistas se hacen de derechas. Es algo normal, ocurre en todas partes. Por eso no hay nacionalismos buenos y nacionalismos malos. Los nacionalismos que luchan para obtener derechos pueden implicar avances positivos, pero en el momento en que obtienen esos derechos pierden su fuerza transformadora, en España, en EE UU y en cualquier lugar del mundo. Eso es de lo que Fanon se dio cuenta y por eso defendió el panafricanismo como continuación de las luchas de liberación nacional.


Breves notas biográficas

El neoyorquino Immanuel Wallerstein (1930) es autor de El moderno sistema-mundo, obra en tres volúmenes que aporta un modelo interpretativo basado tanto en el marxismo como en las teorías acerca de la economía mundial de Fernand Braudel. El tercer punto ideológico en el que se basa la teoría del sistema-mundo es la Teoría de la Dependencia que establece la división duradera del mundo en núcleo, semi-periferia y periferia. Wallerstein rechaza la idea convencional de ‘Tercer mundo’ ya que, a su juicio, el intercambio económico crea una red compleja de relaciones. Cada mes publica sus Comentarios sobre la actualidad del mundo globalizado.

http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article7319

Legionarios de Cristo protegen a M. Maciel, su fundador pederasta…

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legionarios10 Por Alejandra Carmona / La Nación

Alejandro Espinosa, sobrino del líder de la cuestionada congregación religiosa:

“Los legionarios hablan de la amante de Maciel para ocultar su pederastia”

Fue reclutado para formar parte de los Legionarios de Cristo en 1950 y vivió de cerca los excesos del fundador de la orden. Ha escrito y reescrito su experiencia. Aquí recuerda los abusos, las jornadas de masturbación a las que lo sometía Marcial Maciel y lanza sus teorías respecto a la confirmación de la existencia de una amante y una hija del sacerdote: “Su paternidad puede redimir en algo al monstruo que era”.

En Tamaulipas, uno de los estados de México, todo es contradictorio. Es la cuna y dominio de Los Zetas, antiguos militares de elite que desertaron y se transformaron en los temidos sicarios del Cartel del Golfo; pero en los últimos años en ese lugar han disminuido las muertes y los asesinatos por encargo. La zona es tan católica como el resto del país, pero según los lugareños, los mandamientos son un mito. Si una mujer encuentra a su hombre con otra, simplemente se busca un amante en venganza. De los tres millones de habitantes, cerca de dos millones conviven con la pobreza, pero los tamaulipecos no paran de cantar: al igual que casi en todo México, ellos también tienen festival internacional.

“En Aldama ciudad del estado de Tamaulipas hay sólo tres temas de conversación: las vacas, el vino y las prostitutas”, dice Alejandro Espinosa, quien vive en este lugar desde abril de 1980. Tiene 71 años, pero suena mucho más joven al teléfono. “Este es un lugar perdido en la república, lleno de contradicciones. Esta es una simbiosis entre lo primitivo y lo católico y aquí sacan lo que les conviene”, dice.

Son las cinco de la tarde en México y Espinosa está desocupado. Vive “de milagro” como dice él, de la caridad de familiares. Trabaja en lo que venga. Algún día llegó a tener 800 cabezas de ganado, pero, según dice, fue despojado de su rancho por funcionarios de la Secretaría de la Reforma Agraria y fue perdiendo sus animales. Aunque se casó en 1964 y tuvo un hijo, vive como ermitaño. Pero ni la soledad ni esto que para él es lo mismo que el destierro, le quitan las ganas de denunciar. No ha dejado de disparar contra su tío Marcial Maciel, “creador de la secta”, como la llama él y a la que también perteneció desde que publicó el libro “El Legionario” (2003), donde contaba los abusos del religioso que casi se convirtió en santo.

Ahora que saltó al mundo la noticia de la existencia de una hija de Maciel, reviven las contradicciones del cuestionado sacerdote que tanto se parecen al lugar que eligió para vivir. Espinosa habla de las mujeres y hombres de su tío y asegura que con el reconocimiento de su paternidad, la Iglesia realmente busca borrar las perversiones de Maciel.

-¿Cree que exista una hija de Marcial Maciel?

-Sí lo creo, y no me sorprendió para nada conocer la noticia. Él tenía amantes desde 1944 la congregación se fundó en 1941 .

-¿Hablaba mucho de esas amantes?

-Decía que todas las mujeres se enamoraban de él y que le lloraban por un hijo. Se jactaba de sus conquistas femeninas; de su piel clara, de sus ojos azules. Ingenuamente, presumía de su parecido con el príncipe de Gales.

-¡Y eso era bueno!

-A él le encantaba repetirlo. Decía que alguna vez en Nueva York lo habían confundido con él. Era un vanidoso egocéntrico, sin formación alguna.

-¿Qué más decía de sus amantes?

-Él decía que las mujeres eran el trasero del diablo, que eran sucias y olían mal. A él realmente nunca le gustaron; sólo galanteaba a las que veía con posibilidades de sacarles dinero. Hizo del sexo un instrumento multifuncional para lograr sus fines, placer y dinero mediante el que obtendría poder. Dijo una vez que si el demonio le ofreciera dinero, se lo arrebataría. Un subconsciente que revela hasta qué punto estaba dispuesto Maciel a buscar dinero, porque en ese tiempo ya recibía dinero del narco. Con los hombres también usó sus encantos.

-¿Qué tipo de hombres?

-Aparte de amantes de poca monta, se habló de un industrial muy rico, dueño de la impresora más grande de México. Pero eso era muy privado.

-¿Y cómo explicaba él, un cura, su vida sexual?

-Él decía que las relaciones con mujeres le estaban permitidas por el Papa Pío XII porque sufría una rara enfermedad consistente en la retención de semen, lo que le cerraba el conducto urinario y le provocaba muchos dolores de próstata. Necesitaba el sexo como una cura.

-¿Y usted creía en eso?

-Todos creíamos en él. Para nosotros era nuestro padre y la enfermedad que sufría era un verdadero calvario. [Risas] Después fui sabiendo yo con quién trataba, pero me costó darme cuenta, no crea que no.

-¿Qué le parece que la existencia de una hija haya sido confirmada por la propia congregación?

-Me impresionó la forma en que se conoció la noticia porque salió de dentro de la secta. Llevan 12 años aferrándose a la mentira de que Maciel nunca tuvo una conducta impropia y ni mucho menos cometió delitos de pederastia. Es sorprendente que aceptaran el aspecto de su doble vida. Creen que poniéndolo de mujeriego van a quitar el estigma de pederasta, de hombre frívolo que no hizo nada en su vida. Tener una hija es lo único que podría redimirlo en algo el monstruo que era, lo poco humano; sin desdeñar la violación de la jovencita de 15 años, apenas una niña. Los legionarios hablan de la “amante” de Maciel para ocultar su pederastia.

Dejad que los niños vengan

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El golpe.- El libro “El Legionario”, publicado el año 2003 por Alejandro Espinosa, sembró dudas profundas acerca de quién era verdaderamente el sacerdote. En el texto, Espinosa cuenta la vida disipada y llena de excesos del religioso.

Alejandro Espinosa conoció a Marcial Maciel en noviembre de 1950 en Ciudad de México, en la Colonia Tlalpan, cuatro años después de haber sido reclutado para pertenecer a su grupo religioso, igual que tantos otros adolescentes, valiéndose de mentiras y exageraciones sobre las canchas de juegos, albercas [piscinas], viajes, etc. Entonces no sabía que era su tío. Se enteró al poco tiempo de abandonar la congregación. Nunca se salvó de la mirada libidinosa del religioso ni de su acoso sexual, lo que finalmente lo obligó a buscar otro camino.

-¿Qué fue lo primero que le llamó la atención de él?

-Era un señor con rasgos muy femeninos, era muy afectado en su forma de ser, muy atildado en la forma en que movía las manos. En ese entonces yo no podía hacer juicios.

-¿Cómo se comportaba con los otros adolescentes que también se preparaban para el sacerdocio?

-Buscaba para su servicio sólo a los bonitos. Era un maniaco sexual. Siendo niño de 12 ó 13 años me llamó a dirección espiritual en Tlalpan, me hizo bajar los pantalones para poder dirigirme espiritualmente, tenía que ver cómo tenía el pene.

-¿Lo tocó en ese momento?

-No, pero después se hicieron frecuentes los encuentros obligándome a que lo masturbara. Me sentía terrible por mi tendencia hacia las mujeres. Era muy repulsivo y degradante masturbarlo. Él los llamaba “masajes necesarios para redimir su enfermedad” y decía que el Papa le autorizaba a tener sexo con mujeres, pero amaba a tal grado la virtud de la pureza que prefería morir antes que mancharla. Yo tenía tan sólo 15 años. Fue en Ontaneda, España, donde comenzó con esos abusos. Después pasé al Noviciado en Roma; él sólo venía de visita de vez en cuando.

-¿Y en Roma siguió con sus perversiones?

-Siempre tuvo un harem y en él participaba sólo la gente de su extrema confianza. Cuando estuve en Roma llegué a contabilizar cerca de 30 hombres de su intimidad. Si éramos 90 en toda la comunidad, eso suponía el 30 por ciento de los seminaristas. En el mismo seminario llegó a meter mujeres, dispuso de un cuarto, pese a que está prohibido por el Derecho Canónico introducir mujeres en estos conventos para hombres de votos religiosos.

-¿Cada cuánto llegaba al colegio en Roma?

-Esporádicamente, él nunca estaba en los conventos. Nos visitaba muy de vez en cuando. Él se levantaba cerca de las once de la mañana y a veces nos acompañaba al desayuno y luego en la tarde, cerca de las cinco, nos invitaba una meriendita con galletas y helado de cóctel. Pero él nunca convivía en la casa. Era una persona muy incongruente, nosotros pensábamos que se partía el alma buscando medios de subsistencia. Eso era mentira; él sólo vivía para sus excesos fuera del convento.

-¿Una vida que también implicaba el uso de drogas?

-Usaba dolantina, una forma de morfina, era un hombre hipersexual. Nunca dejaba la droga y las inyecciones se las ponía donde fuera, le daba lo mismo. Era una constante, para camuflarla siempre se hablaba de la enfermedad de “nuestro padre” y el calvario que tenía que sufrir porque el demonio bien sabía que le iba a ganar la batalla, una bola de estupideces que se hace enojoso recordar. Varias veces lo sorprendimos sufriendo la abstinencia de la droga que no se conseguía libremente. Cuando venía la necesidad, comenzaba su desesperación; una vez mandó a un sacerdote en avión desde Roma a España nada más para conseguir la morfina.

La despedida

En agosto de 1962, Alejandro Espinosa dejó de creer en las seudoenfermedades de Maciel y reparó en su cara menos santa. Para liberarse de las amargas situaciones vividas tomó un nuevo ejercicio: escribir todos los días para no olvidar detalle. Después de estar 13 años en la congregación optó por una vida laica. “La primera vez que había sabido de esta gente tenía 12 años, cuando tuve el primer contacto con Carlos Mora, un estudiante dedicado a captar niños. Había vivido muchos años dentro de este sistema”, dice Espinosa.

-¿Cuándo se dio cuenta que ya no quería seguir?

-Yo había hecho votos renovables de tres años. Alcancé a estar dos períodos y ya no aguanté más el acoso de Maciel. Una vez me llevó al lago de Tequesquitengo a pasear, era todo muy romántico. Otra vez me llevó a Acapulco, donde estuvimos solos en una residencia lujosísima, con alberca profesional, espectacular, iluminada dentro del agua. Él me dijo que nadara, para lo que me puse el bañador; él no se metió al agua. [Risas] ¡Es que era demasiado! Para entonces ya me estaba dando cuenta de su atracción, pero creía que me sacrificaba por amor a Cristo. Me salí en agosto de 1962.

-¿Crees que sus superiores supieron de todas estas cosas?

-Sí. A Maciel le abrieron un proceso el año 56 en Roma y fue desterrado por esta vida de drogas y sexo. Se fue a vivir a España. Los superiores siempre supieron todo, es más, fue en Europa cuando su red de protección se hizo más patente.

-¿Pero usted logró salir de esto, incluso se casó?

-Claro, yo nunca fui homosexual. Me casé en septiembre de 1964. Maciel me obligó porque todavía tenía poder sobre mis decisiones, me obligó moralmente a cometer esa burrada. Yo todavía veía a Maciel con ese halo de santidad, de guía. Él pretendía desplumar a la mamá de mi mujer con quien duré seis meses porque siempre le deslumbró el dinero. Ella es la única mujer que usó a Maciel sin que él le haya sacado ni un solo centavo. Maciel toda su vida se dedicó a buscar lo único que le interesó: el placer y el poder del dinero. //LND

Chávez, Venezuela y el triunfo del SI: ¿se refuerza la democracia…?

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Medios y fines

Por José Natanson

Con el resultado del domingo, Venezuela se convirtió en el único país latinoamericano –a excepción de Cuba– que no contempla límites institucionales para el ejercicio permanente del poder. Este solo dato ya ubica la reforma chavista como la más radical –aunque no la más amplia– de todas las que se concretaron o se están por concretar en la región: la reforma impulsada por el mismo Chávez en 1999, que dio forma a la Constitución bolivariana; la impulsada por Evo Morales en Bolivia, aprobada masivamente hace un par de semanas; la que lleva adelante Rafael Correa en Ecuador; y, si se quiere, el paquete de enmiendas votado por el Congreso chileno, a instancias de Ricardo Lagos, en 2005.

Al igual que la reforma bolivariana de 1999, las sucesivas victorias electorales y el resto de los cambios llevados adelante por Chávez, la enmienda que habilita la reelección indefinida fue procesada y aprobada de manera perfectamente democrática. Hubo, por supuesto, una amplia utilización del dinero del Estado para hacer campaña, una desproporción de recursos entre oficialismo y oposición y un Consejo Nacional Electoral que no hizo lugar a las denuncias sobre estas irregularidades. Todas cosas muy criticables, pero no muy diferentes de las que suceden en muchos países latinoamericanos todos los días (tal vez sobre todo en el país en muchos aspectos más parecido a Venezuela pero que, por la ubicación política de su presidente, suele esquivar este tipo de críticas: Colombia).

La del domingo fue una victoria contundente en elecciones limpias, y al menos este punto debería ser reconocido por los analistas que despotrican contra Chávez, sobre todo los europeos, y especialmente si se considera justamente lo que ocurre al otro lado del Atlántico. Como se sabe, el Tratado Constitucional Europeo fue descartado tras la derrota que sufrió en los plebiscitos en Francia y Holanda. ¿Cuál fue la respuesta de los muy serios y democráticos líderes europeos? Crear un marco institucional de bajo perfil que sea aprobado sólo por los parlamentos nacionales, sin pasar por el riesgoso trámite del referendo. Como señaló sagazmente el sociólogo francés Hervé Do Alto, los políticos e intelectuales europeos que se espantan por el populismo latinoamericano deberían reconocer que los caudillos demagogos que pululan por aquí al menos están dispuestos a someter a la voluntad popular sus proyectos de cambio constitucional.

Pero reconocer la legalidad de la reforma no necesariamente implica estar de acuerdo con ella, y en este sentido llama la atención la confusión de tantos analistas entre medios y fines. En primer lugar (es hasta elemental decirlo), la alternancia es una cualidad democrática cuya importancia no debería minimizarse. La historia enseña que el ejercicio permanente de un cargo público tiende a la concentración de poder en una persona y, por lo tanto, debilita los esquemas de pesos y contrapesos, dificulta la incorporación de nuevos actores al sistema y tiende a anquilosar las estructuras. Sin meternos en la complicada discusión teórica, hay razones histórico-prácticas para oponerse a la reelección indefinida.

En este sentido, el argumento de que la enmienda chavista implica una ampliación de los derechos políticos de la población, que ya no tiene prohibido votar a su presidente hasta la eternidad si así lo deseara, es falaz por donde se lo mire. Con el mismo razonamiento, podría argumentarse que el hecho de que la Constitución le prohíba a una persona ejercer dos cargos al mismo tiempo (por ejemplo, presidente y senador) o que establezca una edad para elegir o ser elegido (mi hijo tiene tres años y estoy seguro de que le encantaría votar, ¿por qué prohibírselo?), o le impide a un brasileño ser presidente de la Argentina o a un danés ser primer ministro de Australia, también implica un límite a “los derechos políticos” de la población.

Tampoco ayuda el paralelo con Europa, tan escuchado en estos días. Es cierto, como argumentan los chavistas, que en algunos países europeos los mandatarios superaron los diez años en el gobierno (Helmut Kohl, 16 años en Alemania; Felipe González, 14 años en España; Margaret Thatcher, 11 años en Gran Bretaña). Sin embargo, esto sucede en el marco de sistemas institucionales completamente diferentes. En regímenes parlamentaristas o semiparlamentaristas como los europeos, las constituciones no imponen límites temporales al ejercicio del poder porque establecen otro tipo de cláusulas de equilibrio: el jefe de Estado es diferente del jefe de gobierno y el Parlamento puede, en cualquier momento, desplazar al primer ministro mediante un voto de censura. Pero además, como bien recordó Santiago O’Donnell el domingo pasado en este diario, allí funcionan controles horizontales y verticales ausentes en América latina. Comparar los maduros sistemas europeos con nuestras jóvenes y titubeantes democracias como si no se tratara de peras y manzanas es un recurso argumental que ayuda poco a entender las cosas.

Página/12

P. Krugman: el círculo vicioso de la crisis…

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Una década con Bernie

PAUL KRUGMAN 22/02/2009

A estas alturas, todo el mundo conoce la triste historia de los inversores a los que engañó Bernard Madoff. Miraban sus extractos de cuenta y pensaban que eran muy ricos. Pero entonces, un día, descubrieron con horror que su supuesta riqueza era un producto de la imaginación de otra persona. Desgraciadamente, ésa es una metáfora bastante buena de lo que le ha sucedido a Estados Unidos en su conjunto durante la primera década del siglo XXI.

La semana pasada, la Reserva Federal publicaba los resultados del último Sondeo sobre Finanzas de los Consumidores, un informe trienal sobre los activos y las deudas de las familias estadounidenses. La conclusión es que básicamente no se ha creado ninguna riqueza desde el comienzo del nuevo milenio: el valor neto de la familia estadounidense media, ajustado a la inflación, es ahora menor que en 2001.

En cierta forma, esto no debería sorprendernos. Durante la mayor parte de la última década, Estados Unidos ha sido un país de personas con préstamos y gastos, no de ahorradores. La tasa de ahorro por persona ha caído desde el 9% de finales de los años ochenta hasta el 5% en los noventa y hasta sólo el 0,6% entre 2005 y 2007, y la deuda familiar ha crecido mucho más deprisa que los ingresos por persona. ¿Por qué íbamos a esperar que nuestro valor neto hubiese aumentado?

Aun así, hasta hace muy poco, los estadounidenses creían que se estaban haciendo más ricos porque recibían extractos bancarios que decían que sus casas y carteras de acciones estaban revalorizándose más deprisa de lo que aumentaban sus deudas. Y si la creencia de muchos estadounidenses de que podían contar con las plusvalías para siempre parece ingenua, vale la pena recordar la cantidad de voces influyentes -especialmente en publicaciones de derechas como The Wall Street Journal, Forbes y National Review- que fomentaban esa creencia y ridiculizaban a aquellos que se preocupaban por el escaso ahorro y el exceso de deudas.

Entonces la realidad se impuso y resultó que quienes se preocupaban habían estado en lo cierto todo el tiempo. El aumento del valor de los activos había sido una ilusión, pero el aumento de la deuda había sido muy real.

Así que ahora tenemos problemas; problemas más profundos, pienso yo, de lo que la mayoría de la gente cree incluso ahora. Y no me estoy refiriendo únicamente al menguante grupo de pronosticadores que siguen insistiendo en que la economía se va a recuperar cualquier día de éstos.

Porque éste es un lío que tiene unas bases muy amplias. Todo el mundo habla de los problemas de los bancos, que sin duda están en una situación aún peor que la del resto del sistema. Pero los bancos no son los únicos que tienen demasiadas deudas y demasiados pocos activos; la misma descripción es válida para el sector privado en su conjunto.

Y como señalaba en los años treinta el gran economista estadounidense Irving Fisher, las cosas que la gente y las empresas hacen cuando se dan cuenta de que tienen demasiadas deudas tienden a ser contraproducentes si todo el mundo las hace al mismo tiempo. Los intentos de vender activos y liquidar deudas hacen que la caída de los precios sea todavía más pronunciada, lo cual reduce todavía más el valor neto. Los intentos de ahorrar más se traducen en un parón de la demanda del consumidor, lo que a su vez intensifica el desplome económico.

¿Están los políticos preparados para hacer lo que haga falta para salir de este círculo vicioso? En principio, sí. Los representantes gubernamentales comprenden el problema: necesitamos “frenar lo que constituye una espiral muy perjudicial y posiblemente deflacionaria”, ha dicho Lawrence Summers, asesor económico principal de Obama.

En la práctica, sin embargo, las medidas que se proponen actualmente no parecen estar a la altura del reto. El plan de estímulo fiscal, aunque sin duda será de ayuda, probablemente no hará más que mitigar los efectos económicos colaterales del fenómeno deflación-deuda. Y el tan esperado anuncio del plan de rescate de los bancos ha dejado a todo el mundo más confuso que tranquilo.

Existe la esperanza de que el rescate de los bancos termine por convertirse en algo más potente. Ha sido interesante contemplar cómo la posibilidad de una nacionalización temporal de los bancos pasaba de tener una aceptación marginal a otra mayoritaria, hasta el punto de que republicanos como el senador Lindsey Graham han admitido que podría ser necesaria. Pero, incluso si finalmente hacemos lo que sea necesario en el frente bancario, eso sólo resolvería una parte del problema.

Si quieren ver lo que realmente cuesta sacar a la economía de la trampa de la deuda, fíjense en el enorme proyecto de obras públicas, también conocido como II Guerra Mundial, que puso fin a la Gran Depresión. La guerra no sólo condujo al pleno empleo, también produjo un rápido aumento de los ingresos y una inflación considerable, todo ello sin que el sector privado solicitara prácticamente ningún crédito. Hacia 1945, la deuda del Gobierno se había disparado, pero el porcentaje de la deuda del sector privado respecto al PIB era sólo la mitad de lo que había sido en 1940. Y este bajo nivel de deuda privada contribuyó a que se dieran las condiciones propicias para la gran expansión de la posguerra.

Puesto que no hay nada parecido a eso sobre el tapete, ni parece probable que vaya a haberlo en un futuro próximo, las familias y empresas tardarán años en liquidar las deudas que tan alegremente contrajeron. Lo más probable es que el legado de nuestra época de ilusión -nuestra década con Bernie- sea una larga y dolorosa depresión. .

Traducción de News Clips.

PAUL KRUGMAN ES PROFESOR DE ECONOMÍA DE PRINCETON Y PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA EN 2008.© 2009 NEW YORK TIMES SERVICE

P. Krugman: incapacidad (de Gob. de Obama) para reaccionar ante la crisis…

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krugman_visita_barcelonaPAUL KRUGMAN 15/02/2009

Según todos los parámetros políticos normales, el acuerdo conseguido esta semana en el Congreso de EE UU en torno al paquete de estímulo económico ha constituido una gran victoria para el presidente Obama. Ha obtenido más o menos lo que había pedido: casi 800.000 millones de dólares para rescatar la economía, y de ellos, la mayoría asignados al gasto y no a rebajas fiscales. ¡Descorchemos el champán!

O quizá no. Éstos no son tiempos normales, de modo que los parámetros políticos normales no son válidos: la victoria de Obama da la impresión de ser más bien una derrota. La ley de estímulo parece útil, pero inadecuada, en especial si se combina con un decepcionante plan de rescate para los bancos. Y el juego político en torno al plan de estímulo ha convertido los sueños pospartidistas de Obama en tonterías.

Empecemos por la política.

Se podría haber esperado que los republicanos se mostrasen al menos ligeramente escarmentados en estos primeros días del Gobierno de Obama, dada su sonora derrota en las dos últimas elecciones y la debacle económica de los pasados ocho años.

Pero ahora está claro que la devoción del partido por el vudú profundo -reforzado en parte por los grupos de presión dispuestos a presentar rivales en las primarias contra los herejes- es tan fuerte como siempre. Tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, la inmensa mayoría de los republicanos cerró filas en torno a la idea de que la respuesta adecuada al vergonzoso fracaso de las rebajas fiscales del Gobierno de Bush son más rebajas fiscales al estilo Bush.

Y la respuesta retórica de los conservadores al plan de estímulo -que, vale la pena tenerlo en cuenta, costará considerablemente menos que los recortes de dos billones de dólares en impuestos de la Administración de Bush, o el billón gastado en Irak (y los que se gastarán)- raya en la demencia.

Es un “robo generacional”, comentaba el senador John McCain pocos días después de votar a favor de unos recortes tributarios que habrían costado cuatro veces más a lo largo de la próxima década. Está “destruyendo el futuro de mi hija. Es igual que si me sentara a ver cómo una pandilla de delincuentes saquea mi casa”, decía Arnold Kling, del Instituto Cato.

Y la acritud del debate político no da igual porque despierta dudas acerca de la capacidad del Gobierno de Obama para recaudar más dinero si, como parece probable, el plan de estímulo resulta insuficiente.

Porque si bien Obama ha conseguido más o menos lo que pidió, casi con certeza no pidió lo suficiente. Probablemente nos enfrentamos a la peor crisis desde la Gran Depresión. La Oficina Presupuestaria del Congreso, que generalmente no es dada a la hipérbole, predice que a lo largo de los próximos tres años se producirá un desfase de 2,9 billones de dólares entre lo que la economía puede producir y lo que de hecho producirá. Y 800.000 millones de dólares, aunque parezca mucho dinero, no sirve ni mucho menos para salvar ese abismo.

Oficialmente, la Administración insiste en que el plan es adecuado para las necesidades de la economía. Pero pocos economistas se muestran de acuerdo. Y en general se cree que las consideraciones políticas llevaron a un plan más débil y que contiene más reducciones de impuestos de los que debería tener; que Obama cedió por adelantado, con la esperanza de obtener un amplio apoyo de ambos partidos. Acabamos de ver lo bien que le ha funcionado.

Sin embargo, las probabilidades de que el estímulo fiscal resulte adecuado serían mayores si fueran acompañadas por un rescate financiero eficaz que descongelase los mercados crediticios y volviese a poner el dinero en movimiento. Pero el largamente esperado anuncio de los planes de la Administración de Obama en ese frente, que también se producía esta semana, aterrizaba con un vil ruido sordo.

No es que el plan esbozado por Tim Geithner, secretario del Tesoro, sea precisamente malo. Es más bien que es vago. Nos deja a todos tratando de averiguar cuáles son realmente las intenciones del Gobierno. ¿Acabarán esas alianzas entre el sector público y el privado siendo una forma encubierta de avalar a los banqueros a expensas de los ciudadanos? ¿O servirá la requerida prueba de tensión de puerta trasera para la nacionalización temporal de los bancos? (la solución preferida por un número cada vez mayor de economistas, entre los que me incluyo). Quién sabe.

En general, el efecto ha sido el de ganar tiempo. Y eso no basta.

Por el momento, la respuesta del Gobierno de Obama a la crisis económica recuerda mucho a la respuesta de Japón en la década de 1990: una ampliación presupuestaria suficientemente amplia para evitar lo peor, pero no lo suficiente como para que la recuperación arranque; apoyo al sistema bancario, pero con reservas a la hora de obligar a los bancos a afrontar sus pérdidas. Todavía es pronto, pero nos estamos saliendo de la curva.

Y no sé ustedes, pero yo siento una sensación rara en el estómago, como si Estados Unidos no estuviera a la altura del mayor reto económico en 70 años. Puede que los mejores no carezcan por completo de convicción, pero parecen alarmantemente dispuestos a conformarse con medias tintas. Y los peores están, como siempre, llenos de apasionada intensidad, completamente ajenos al grotesco fracaso de su doctrina en la práctica.

Todavía hay tiempo para dar la vuelta a la situación. Pero Obama tiene que ser más fuerte y mirar más hacia el futuro. De lo contrario, el veredicto de esta crisis podría ser que no, no podemos.

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Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel en 2008. Traducción de News Clips. © New York Times News Service, 2009.

El País.com

Venezuela y Chávez: el triunfo del SI y la democracia…

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chavezbalcongana12548229thumbVenezuela: solidez democrática
La jornada.mx

 

Ayer, en una jornada electoral ejemplar y tranquila, fue aprobada, por diferencia de casi 10 puntos porcentuales, la reforma constitucional propuesta por el presidente Hugo Chávez, que le permitirá postularse para la relección por tiempo indefinido. De tal forma, el chavismo mostró un avance importante, de casi dos millones de votos, con respecto a los sufragios obtenidos en diciembre de 2007, cuando se rechazó un paquete de enmiendas que incluía la relección indefinida restringida a la figura presidencial, a diferencia de ahora, que se extiende a cualquier cargo de elección popular.

Como todos los procesos electorales que han tenido lugar en Venezuela desde que Chávez arribó al poder, hace una década, el referendo de ayer constituyó un factor de polarización ciudadana, aglutinó declaraciones enconadas en favor y en contra de la propuesta chavista –posturas que, finalmente, no trastocaron la calma en que transcurrió la jornada comicial–, y no estuvo exento de acciones abiertamente injerencistas de actores foráneos, esta vez expresadas en la persona del eurodiputado español Luis Herrero, del Partido Popular, quien la víspera había calificado a Hugo Chávez de dictador y había criticado severamente al órgano electoral de Venezuela, inaceptable intervención en asuntos internos de ese país.

Es obligado destacar, a efecto de poner en contexto el hecho que se comenta, que la aprobación de estas enmiendas no constituye un acontecimiento aislado ni privativo de Venezuela, sino que forma parte de una suerte de oleada releccionista que se ha extendido por toda la región, en el contexto de la cual se han avanzado las reformas legales correspondientes en naciones con gobiernos de distinto signo político: desde los identificados con posturas progresistas (Ecuador, Bolivia y Venezuela) hasta países como Colombia, gobernado por la derecha y aliado regional de Estados Unidos, donde se discute la posibilidad de que el presidente Álvaro Uribe contienda por un tercer periodo presidencial el año próximo. Este fenómeno regional indica, por un lado, la articulación de discursos y programas gubernamentales coherentes con las demandas de sus respectivas poblaciones, y es indicativo, en los casos boliviano, ecuatoriano y venezolano, del hartazgo de la población hacia la clase política que emanó de los procesos de transición, plegada sistemáticamente a los designios neoliberales de Washington y los órganos financieros internacionales.

Por lo que se refiere en concreto a Venezuela, llama la atención que la oposición de ese país se empeñe en basar su estrategia argumentativa en el supuesto riesgo de que el actual presidente venezolano se vea fortalecido por una reforma constitucional como la aprobada. En contraste con el carácter autoritario y hasta dictatorial que se le achaca, Hugo Chávez ha demostrado una actitud respetuosa de la insitucionalidad política venezolana –ayer mismo llamó a fortalecer las instituciones del Estado– y del voto popular –incluso cuando éste no le ha favorecido–, así como una constante disposición a someterse, en una decena de ocasiones, a procesos de auscultación ciudadana: para ganar la Presidencia, para ser ratificado en el cargo, para aprobar la Constitución vigente, para dar curso a un referendo revocatorio exigido por la oposición y para relegirse, amén de elecciones legislativas y regionales.

Las advertencias del antichavismo, por lo demás, parecen soslayar que en Venezuela existe una autoridad electoral que se ha mostrado sólida e imparcial, y que hay elementos institucionales, como la posibilidad constitucional de realizar referendos revocatorios, que pueden fungir como contrapesos al régimen.

Finalmente, el resultado del referendo de ayer pone en relieve la existencia de una competencia política real en Venezuela, perspectiva que confirma que en ese país existen las condiciones necesarias para avanzar en las transformaciones sociales por la vía democrática y que debiera desactivar, de una vez por todas, los afanes golpistas acendrados en algunos sectores de la oposición expresados en abril de 2002.

Venezuela: SI, 54%… NO, 45,63% en Referéndum…

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CHAVEZ2 Chávez ya tiene su camino allanado

El Sí ganó con el 54,3 por ciento contra el 45,6 de los sufragios. El mandatario festejó ante una multitud. “Fue una gran victoria de la revolución.” A partir de ahora no habrá límites para que un presidente se presente a elecciones.

El pueblo venezolano dijo Sí al proyecto de enmienda constitucional propuesto por su presidente, Hugo Chávez. Con un 94 por ciento de las mesas electorales escrutadas y una abstención que llegó al 32 por ciento, al cierre de esta edición Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), anunció que el SI se impuso con un 54,36 por ciento de los votos frente a un 45,63 de sufragios obtenidos por el NO. A partir de ahora ya no habrá límites para la cantidad de veces en que se puede elegir un cargo que sea consagrado mediante el voto popular. “Viva el pueblo venezolano. Viva la Constitución bolivariana. Ha sido una gran victoria de la revolución”, proclamó Chávez exultante, desde el balcón del Palacio de Miraflores, ante una marea roja de venezolanos después de cantar el himno nacional. “Febrero, siempre febrero. Febrero rebelde”, lanzó el líder sosteniendo una Constitución en la mano.

La apuesta fue fuerte, y el líder bolivariano así lo anunció apenas iniciada la jornada de ayer, cuando expresó que buena parte de su destino político se ponía en juego con la consulta popular. “Vengo con mis hijas y nietos, muy consciente ante el pueblo venezolano de que hoy –por ayer– en las mesas electorales se está decidiendo mi destino político. Para mí, como ser humano y soldado de esta lucha, es importante. Pido a Dios que el proceso termine bien y se imponga la voluntad del pueblo”, dijo el mandatario venezolano. Las urnas lo respaldaron.

Pero en realidad, según Chávez, la apuesta fue aún más grande. Lo que se decidió ayer fue, según él, no la posibilidad de su permanencia en el cargo, sino el carácter del futuro de Venezuela. De acuerdo con su metáfora dramática, el ser o el no ser. “Los bolivarianos, los patriotas, tenemos un proyecto que le está dando el ser a Venezuela. Nos estamos jugando el ser o no ser una nación libre, soberana y socialista, mediante la reafirmación de los principios de nuestra Revolución Bolivariana”, declaró el presidente en las primeras horas de la mañana.

Y esos principios, de acuerdo con los números, fueron reafirmados en una jornada que comenzó bien de madrugada y que se desarrolló en total normalidad. Con 140.000 efectivos militares custodiando los centros de votación, no hubo incidente alguno. Las 33.000 mesas electorales desplegadas a lo largo y ancho del país caribeño estuvieron abiertas desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, pero los militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no pudieron esperar. Desde las cuatro de la mañana (6.30 de Argentina), recorrieron las calles de Caracas con fuegos artificiales y el sonido de una diana militar, sacando a más de uno de la cama, llamando a todo el mundo a votar. No era cuestión de llegar tarde.

En la calle y haciendo fila, muchos vecinos de la barriada popular de Catia, al oeste de Caracas, dejaron saber sus opiniones. “Hugo Chávez es el único, no hay otra alternativa”, afirmó Conchita Reques, una mujer de 68 años y entusiasta bolivariana. “Me quedé viuda, tenía que matarme a trabajar para sacar adelante a mis dos hijos. Llegó Chávez, mi pensión aumentó y mi vida cambió. Nadie antes se había ocupado de nosotros. Este pueblo recuperó su dignidad”, aseguró. Otros se sumaron. “Antes, este pueblo estaba a la deriva. Aquí entraba el dinero, pero no se veía ningún resultado y ahora sirve para ayudar a la agente. ¿En qué líder de la oposición se podría confiar como confiamos en Chávez?”, se preguntó Ana Llamuca, aguardando su turno para votar.

No obstante, otros se manifestaron en sentido contrario. “Tenemos que buscar una renovación. El gobierno hizo cosas buenas pero ¿qué me dicen de la inseguridad, de la corrupción?”, remarcó Javier Solórzano, vecino del mismo barrio.

En otros primó una clase de análisis intermedio. Jesús Madrid, economista de 52 años, consideró que nadie se queda en el poder si no hace las cosas bien. “Creo en este proceso revolucionario. Pero votar hoy por esta enmienda no significa que Chávez vaya a quedarse toda la vida. Dependerá de si lo hace bien o mal”, dijo el economista. Y agregó: “Si las elecciones se celebraran mañana, yo votaría por Chávez. Su balance de gobierno es muy bueno y además, la oposición no puede regresar al poder para cometer las mismas tonterías del pasado”.

Ya para el mediodía el 40 por ciento de los 17 millones de venezolanos convocados a votar habían cumplido con su deber cívico. Al salir del cuarto oscuro, Chávez aseguró que la propuesta de enmienda formaba parte de una nueva forma de gobernar. “Esto se encuadra dentro de una nueva doctrina constitucional que tiene como vanguardia a Venezuela y en la cual el pueblo es el que decide”, sentenció, mencionando a Ecuador y a Bolivia dentro de la misma senda.

Por su parte, los líderes de la oposición también aprovecharon el momento de sufragar para hacer declaraciones. “Hay que votar y hay que ganar. Esto va por los mejores caminos, vamos encaminados a lo que Venezuela sueña y lo que Venezuela quiere”, destacó un todavía optimista Manuel Rosales, alcalde opositor de Maracaibo, segunda ciudad de Venezuela.

La mayor parte de las mesas cerró a la hora señalada, puesto que pasadas tres horas del horario estipulado, todavía quedaban filas de votantes a la espera de tocar la pantalla electrónica. Aún sin números en mano, los oficialistas comenzaron a cantar victoria. “Podemos esperar los resultados con una sonrisa en la cara”, deslizó Jorge Rodríguez, jefe de campaña del SI. Grupos de estudiantes opositores se reunieron y llamaron a preservar cada voto, pidiéndoles a los ciudadanos a acercarse a las mesas a presenciar el recuento.

Los votos se cuidaron, las boletas se contaron, el pueblo votó y el SI ganó. “Uh, ah, Chávez no se va”, gritó la multitud.

Página/12

 

Oposición reconoce triunfo del Sí

11:39 PM Caracas.- Omar Barboza, presidente del partido Un Nuevo Tiempo, reconoció el triunfo “con hidalguía” de la opción del Sí y dijo que la oposición no estaba compitiendo con una propuesta más, sino con un Estado que utilizó recursos “sin escrúpulos para ganar la contienda”.

“Ellos han sacado más votos que lo obtenido por nosotros y debemos reconocerlos concientes de las condiciones de ventajismo sin límites y, sin embargo, participamos creyendo en la democracia y en el voto como instrumento de lucha”, dijo Barboza.

Aseguró que el Gobierno convirtió la contienda en un plebiscito y a pesar de eso la oposición pasó la barrera de los 5 millones de votos. “El presidente Chávez que tenía 60% de votos en todo el territorio nacional, hoy solo obtuvo el 54%, lo que quiere decir que redujo en un 10% el apoyo del país”.

Tenemos un compromiso con Venezuela

Por otra parte, Tomás Guanipa, dirigente del partido Primero Justicia, dijo que lejos de sentir una derrota, “debemos tomar esta experiencia como un compromiso de amor para luchar por una Venezuela mejor”.

“Hoy ciertamente el Gobierno ha logrado mayor cantidad de votos pero hoy el Gobierno tendrá que reconocer que existe una fuerza democrática y una oposición que ha sembrado en los corazones de los venezolanos la esperanza de un país que lucha, que no se arrodilla y que luchará por un país mejor y por el logro de la unidad para todos”, insistió Guanipa.

Aseguró a los jóvenes que los partidos políticos y las organizaciones civiles, lucharán para reunificar el país. “Nosotros vamos a lograr que Venezuela pueda tener un destino distinto, vamos a lograr que exista un Gobierno que trabaje para todos por igual, que responda a las necesidades de la gente”.

Indicó que en el 2012, Venezuela logrará un cambio “y ese cambio será para que el país tenga  paz, unidad, que todos podamos reencontrarnos en una Venezuela distinta”.

Se impuso la visión del miedo y el engaño

De igual manera, Freddy Guevara, concejal Metropolitano, aseguró que en esta contienda electoral lo que se impuso fue “el abuso del Estado y la visión del miedo y el engaño a miles de venezolanos”.

“Para una parte de la población venezolana que no ha votado con miedo ni engañada, esa parte de la población venezolana votó porque cree que no existe alternativa y porque cree que la conducción del país tiene que estar ligada a una persona. Nunca más podemos permitirnos los errores que hemos cometido”, resaltó Guevara.

Dijo que el país debe ir a un “proceso de reflexión interna” entre los disidentes del Gobierno. Asimismo, hizo un llamado a la oposición y al movimiento estudiantil  a “mantenerse firme en sus ideales”.

“Vamos a encontrar respuestas y soluciones. Nunca más permitiremos que el Estado abuse del pueblo venezolano. Si bien ganaron la posibilidad de repetir en el 2012, jamás ni nunca le ganarán a este futuro, a la esperanza”, acotó.

El Universal.com

Resultados segun CNE con 94.2% de transmision: 54.36% SI 45.63 % NO

Con un 54% fue aprobada este domingo la propuesta de Enmienda Constitucional en Venezuela. Así lo anunció la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, en rueda de prensa ofrecida para dar a conocer los primeros resultados.

En la jornada electoral, que transcurrió con relativa calma, participaban 17 millones de ciudadanos inscritos en el ente electoral.

La propuesta de Enmienda Constitucional planteaba la postulación sucesiva (para el oficialismo) o la reelección indefinida (para los sectores de oposición), y consiste en suprimir la frase “de inmediato y por una sola vez” de cinco artículos de la Carta Magna 230, 160, 162, 174, 192, lo que permitiría que cualquier venezolano en cargo de elección pública se postule las veces que desee para ser reelegido o reelegida.

 


Ganó Chavez con el 54,36 de los votos el referendum que permite la reelección de cargos electivos

 
La democracia plebiscitaria de venezuela logró otro triunfo debido al
porcentaje de participación de los venezolanos. El triunfó del “SI” a
la enmienda constitucional pone al pais caribeño a la vanguardia de las
democracias participativas del mundo. La abstención alcanzó el 30 por
ciento.
Terminó el referendo con el que el caudillo caribeño tendrá la posibilidad de ser reelecto en el 2012. La CNE pidió calma.

“Uh, ah, la enmienda Sí va” cantaban y gritaban los seguidores del mandatario en una concentración en la madrugada cerca del palacio presidencial en el centro de Caracas, luego de que extraoficialmente se dieran a conocer los resultados que ya habian adelantado las encuestas antes de la veda electoral con el triunfo del “SI” a la enmienda constitucional.

Los comicios comenzaron a las 6, pero cerca de las 9 hora local alrededor del 80 por ciento de las mesas de votación estaban constituidas.

Hugo Chávez emitió su voto a las 11.35 hora local ,
rodeado de seguidores y aliados y sus nietos y familiares que lo
acompañaron hasta la Parroquia “23 de enero”, uno de los centros de
votación. Asimismo, ingresó al lugar de votación de la mano con uno de
sus hijos.

Funcionarios y miembros de la oposición hacían constantes llamados para que la gente fuera a sufragar en un proceso electoral muy sencillo y en el que no había largas filas.

El presidente Chavez dijo que cualquiera fuera el resultado de la
elecciones el oficialismo reconocería los resultados. Los jóvenes de la
oposición, tambien adelantaron que reconocerán los resultados siempre
que se verifique la transparencia del proceso.

“Nuestro mensaje para los testigos de mesa es que tengan fuerza, que cada vota cuenta, y las actas las mostraremos cuando las tengamos”, dijo.

Unos 16,5 millones de electores estaban habilitados para votar en el referendo en
el que no solo estará en juego el futuro del proceso político impulsado
desde hace una década por Chávez, sino también su liderazgo que se ha
visto remecido en las últimas dos consultas tras los resultados de los
pasados comicios regionales y el revés del referendo constitucional del
2007.

Según informaron diversos medio, se registró una alta participación electoral que rondaría el 80% del padrón electoral.

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Times de Londres da la victoria al Sí

http://tinyurl.com/dgplhg (expand)

Referendo releecionista

Por Rafael Croda. Enviado

Caracas, 15 Feb (Notimex).- El jefe del comando de campaña por el “Sí” a la enmienda constitucional reeleccionista venezolana, Jorge Rodríguez, afirmó esta noche que las fuerzas chavistas esperan los resultados electorales “con una sonrisa en la boca”.

Con actitud triunfalista, y rodeado por la cúpula del régimen del presidente venezolano Hugo Chávez, Rodríguez hizo un llamado a los partidarios del mandatario para “vernos donde ustedes saben”, lo que sugiere que se aprestan a celebrar el presunto triunfo del “Sí”.

Rodríguez recordó que en noviembre de 2007, durante el referendo de reforma constitucional que perdió el presidente Chávez, también hizo un llamado para esperar los resultados oficiales y acatarlos, cualquiera que éstos sean.

“La diferencia es que ahora hacemos este llamado con un sonrisa en la boca”, señaló el alcalde de Libertador y jefe del Comando Simón Bolívar, el cual desarrolló la campaña por el “Sí” a la enmienda constitucional que permitiría la reelección indefinida de Chávez.

Mientras Rodríguez formulaba estas declaraciones en el céntrico hotel Alba Caracas, miles de simpatizantes del presidente comenzaron a celebrar con fuegos artificiales y caravanas de motocicletas que hacían sonar sus bocinas en los barrios del oeste de Caracas.

En la calle frontal del presidencial Palacio de Miraflores, frente al llamado Balcón del Pueblo, fue montada una tarima donde se espera que el gobernante dirija un discurso a sus seguidores, quienes se han comenzado a congregar en el lugar.

Varios representantes de la oposición encabezados por Juan Carlos Caldera llegaron por su parte al Consejo Nacional Electoral (CNE) y dijeron sentirse tranquilos, confiados e hicieron un llamado a la tranquilidad.

“Acataremos los resultados sean cuales sean”, señaló Caldera.

En caso de triunfar la enmienda de reforma constitucional, el presidente Chávez, quien concluirá su periodo en 2013, podrá presentarse a la reelección de manera consecutiva cuantas veces lo deseé.

Chávez, Venezuela: últimas encuestas darian triunfante al SI…?

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UN CONJUNTO DE ENCUESTAS INDICAN UNA SITUACION ESTADISTICA DE “EMPATE TECNICO”… TANTO EL SI COMO EL NO PUEDEN TRIUNFAR EN EL REFERENDUM VENEZOLANO DE HOY. LOS RESULTADOS QUEDARAN PROGRESIVAMENTE EN EVIDENCIA CON LAS PROYECCCIONES A PARTIR DE LOS RESULTADOS QUE SE VAYAN CONOCIENDO ESTA NOCHE… INFORMAREMOS Y ANALIZAREMOS LOS RESULTADOS Y CONSECUENCIAS… (E.A.)

CARACAS, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las últimas encuestas realizadas en Venezuela apuntan a que en el referéndum del próximo domingo podría ser aprobada la enmienda constitucional, para establecer la reelección indefinida del mandato presidencial, lo que permitirá al presidente venezolano, Hugo Chávez, postular a un tercer mandato en el año 2012, sin límite de períodos.

El director de Datanalisis, Luis Vicente León, reveló que “estadísticamente” la opción del ‘Sí’ a la enmienda está por encima del ‘No’, según los últimos estudios realizados que no pueden ser divulgados en Venezuela, debido a que la ley electoral prohíbe hacerlo en los días previos a los comicios.

“Estadísticamente el ‘Sí’ está por arriba, ya no hay una situación de empate técnico, se ha abierto una diferencia”, dijo León en una entrevista ofrecida este viernes por la emisora colombiana RCN. No obstante, aclaró que “esa diferencia es muy inferior al número de indecisos, lo que indica que todavía no es una situación estable sobre la cual podamos proyectar un resultado”.

El director de Datanalisis, la mayor encuestadora de Venezuela, explicó que Chávez ha logrado cambiar esta tendencia a favor del ‘Sí’ a la enmienda, tras una campaña “agresiva”, mediante la utilización de “muchos recursos” y aplicando una “estrategia de presión a su propia gente donde planteaba donde si no votaban por él, venía la guerra”.

León dijo que cuando Chávez anunció a finales de noviembre su propuesta de convocar una consulta para reformar la Constitución y poder optar a la reelección indefinida, más del 52 por ciento de los venezolanos manifestó su rechazo.

Pero el panorama cambió una vez que el Congreso decidió modificar la pregunta que se realizará en el referéndum, porque ahora “se habla más bien de la ampliación de los derechos del pueblo”, y no de lo que Chávez “realmente busca que es la reelección indefinida”, lo que ha favorecido que algunos indecisos –también llamados ‘ni ni’– cambien su posición a favor de la enmienda.

Cerca de 17 millones de venezolanos están llamados a votar el próximo domingo en un referéndum donde se decidirá si se establece o no la reelección continua de todos los cargos de elección popular.

ENCUESTAS…

Enmienda 2009: Proyecciones finales de encuestadoras y otros. 15F.

Se acabó otra vez.

Y aquí están los datos que serán objeto de comparación con los resultados de la votación del domingo, duramente en el caso de las encuestadoras (es su trabajo científico), y esperamos que más gentilmente en el caso de los demás, que suele estar basado en el trabajo de los primero mencionados, de todas formas.

A quien gane le daremos un caramelo.

Fuera de competición: Keller, Consultores 21, Mercanálisis, y quien se me olvide. Algunos por no publicar recientemente, otros por no publicar nada. Hasta hoy viernes.

Incluídas las proyecciones de un par de blogs -con las predicciones racistas y mentecatas del blog AM-, de una encuestadora del occidente del país llamada ‘Meganálisis’ (1) -que tuvo la deferencia de hacernos llegar su proyección final hasta el 09 de febrero, y que también nos cuenta que el SI ganaría en Mérida y Falcón-, y un par de semanarios.

Al publicar estas tendencias el blog AM no avala a ninguna empresa u opinador. Como siempre, es un cuadro de carácter informativo. Como dice Fox News: Decidan ustedes.

Todas las cifras están expresadas en votos válidos.

Separamos las consideradas ‘grandes’ encuestadoras del país del resto. Fuera de esto, no hay orden particular:

enmienda-2009-encuestas-y-otros-1
(Mejor calidad si hacéis click)

Notas.

- El blog ‘Venezuela News and Views’ predijo una victoria del NO por unos 150.000 votos tras un elaborado análisis histórico (in english). El blog AM se ha tomado la libertad de expresar en porcentaje las cifras presentadas en dicho análisis de la forma más fiel posible.

- ‘Las verdades de Miguel‘ habla de una victoria de la oposición con más votos que en 2007, pero no da cifras, excepto para decir que la diferencia en Caracas superará los 20 puntos. Por ello, la proyección de arriba es meramente simbólica, y no está acompañada de números.

- Dicen en Aporrea que “Datos Interdat” es un ‘programa actuario’ que cruza datos de otras encuestadoras, o algo así. También dicen que fue la única empresa que predijo la victoria del NO en 2007, y que tuvo aciertos respecto a sus predicciones del 23N. Hace una semana hablaban de 50.2-49.2 para el SI, y los nuevos datos del 11 de febrero reflejan una participación del 70% de los votantes. No repito lo que dije arriba. Pero comparto esto: LJ me dice que el director de esta empresa es el chupacabras. Quisiera refutarlo, pero no sé por donde empezar.

- “Caracas Chronicles“, blog que acertó 18 de 23 estados en sus predicciones del 23N, no había publicado predicción alguna al momento de redactarse este post. Si lo hace antes del domingo lo añadiremos a la hora de contrastar con los resultados oficiales.

- Actualización: Comentaristas nos señalan una noticia que reseña una nueva encuesta de Datanálisis ampliando la diferencia a favor del SI, y la opinión de Keller que ganará la oposición (shocker), y un estudio publicado por Consultores 30.11, aunque no hace alusión a la fecha del mismo.

http://eriksez.wordpress.com

Venezuela.- Chávez pone a prueba su permanencia en el poder mediante un referéndum sobre su reelección

CARACAS, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

La permanencia en el poder del presidente venezolano, Hugo Chávez, será sometida hoy a prueba mediante un referéndum en el que cerca de 17 millones de personas decidirán si están de acuerdo o no con que se establezca en el país la reelección indefinida del mandato presidencial, de los gobernadores, alcaldes y legisladores.

Para Chávez se trata de una de las elecciones más cruciales desde que asumió la presidencia en el año 1999, porque entra en juego la posibilidad de que se pueda postular a un tercer mandado en el año 2012 y prolongar, sin límite de períodos, su estancia en el poder. Él mismo ha dicho en repetidas ocasiones que está dispuesto a gobernar “50 años más” o, en el peor de los casos, “hasta que Dios quiera”.

Esta propuesta surgió el pasado noviembre tras las elecciones locales en las que el ‘chavismo’ perdió poder en las principales regiones del país. El mandatario venezolano aseguró que fue una muestra de que su presencia en el poder es “fundamental”, porque se necesita más tiempo para “profundizar la revolución bolivariana”.

En diciembre de 2007, los venezolanos ya habían votado ‘No’ al proyecto de reformar unos 60 artículos de la Carta Magna, entre los que se incluía el de la postulación a la presidencia. Tras este fracaso, la oposición ha cuestionado la insistencia de Chávez de volver a refrendar este punto, pero el ‘chavismo’ ha sabido utilizar a su favor la influencia que tiene en el Estado para aprobar en el Congreso la solicitud de enmienda y organizar, en apenas 30 días, unos comicios.

El domingo los venezolanos tendrán que responder nuevamente ‘Si’ o ‘No’ a la pregunta de si esta de acuerdo con aprobar la reforma de cinco artículos de la Constitución, para que todos los cargos de elección popular puedan ser de postulación indefinida.

Para lograrlo, el mandatario venezolano ha desplegado una campaña sin precedentes que ha denominado ‘Uh, ah, Chávez no se va’ con la que ha conseguido movilizar recursos del Estado, mediante programas sociales y reactivación de obras públicas. También ha creado “patrullas” que se encargarán de buscar a los ciudadanos y llevarlos a los centros de votación.

Mientras, las calles de Caracas y de las ciudades del país se han inundado en las últimas semanas de manifestaciones a favor y en contra de la enmienda, lo que ha puesto en evidencia el inmenso interés que tiene la población sobre la consulta popular.

LOS INDECISOS DECIDEN

Empate técnico, reñidas y ajustadas. Estos han sido los calificativos más utilizados al referirse a los posibles resultados de los comicios. La mayoría de las encuestadoras han vaticinado un ligero triunfo a favor del ‘Si’, sin embargo, no descartan de que esto pueda cambiar gracias a lo que en último momento puedan decir los indecisos, también llamados ‘ni-ni’.

Esta es la tesis con la que se maneja el director de Datanalisis, Luis Vicente León, quien el pasado viernes descartó la existencia de un empate técnico a pocas horas de la consulta, dando una ventaja al ‘Si’, pero dejando claro que hay un 16% de ‘ni-ni’ que tendrán la última palabra.

“Estadísticamente el ‘Sí’ está por arriba, ya no hay una situación de empate técnico, se ha abierto una diferencia, pero esa diferencia es muy inferior al número de indecisos, lo que indica que todavía no es una situación estable sobre la cual podamos proyectar un resultado”, dijo en entrevista a la emisora colombiana RCN.

Desde el pasado domingo el Consejo Nacional Electoral (CNE) prohibió la divulgación de sondeos en los medios, en cumplimiento de la normativa. Sin embargo, quedaron en el aire los estudios que muchas empresas habían hecho y que fueron divulgadas en los medios nacionales.

El Grupo de Investigación Social XXI indicó que las encuestas apuntan a una victoria de la enmienda con el 55,9%, mientras Hinterlaces habla de un triunfo del ‘No’ con un 47,5%, manteniendo una diferencia de 5% con respecto al ‘Si’.

Pero lo importante en estos comicios es que Chávez, que goza de una popularidad superior al 50%, busca una “victoria aplastante” por “K.O”, lo cual no vaticinan ni siquiera los sondeos que muestran una ventaja a su favor. Para él, eso es fundamental porque con eso quiere dejar claro su fortaleza en el país. “¡Ahora sí vamos a demostrar quién manda en Venezuela!”, dijo en un encuentro celebrado recientemente en Caracas.

El CNE ha desplegado un operativo similar al de los pasados comicios, con más de 1.600 observadores nacionales, tanto del ‘chavismo’ como de la oposición, aunque en esta oportunidad serán 98 los representantes internaciones que estarán presentes.

EL PLAN B

La posibilidad de un fracaso en las urnas se mantiene latente en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), tras el fracaso de la consulta del año 2007 y los resultados de las elecciones locales de 2008. Es por ello que tienen preparado un ‘plan B’ “en el supuesto negado” de que pierdan el referéndum del hoy.

En un gira que hicieron varios diputados de la Asamblea Nacional, explicaron cuál será la estrategia a aplicar ante una derrota electoral. El presidente de la Comisión de Política Exterior del Parlamento, Roy Daza, comentó a Europa Press que la ley venezolana establece tres vías para aprobar una enmienda. La primera fue agotada en el 2007 cuando el propio Chávez propuso la reforma constitucional que fue rechazada en el referéndum de diciembre.

La segunda vía es la que está siendo utilizada en este momento y que fue activada por el Parlamento, cuando solicitaron al CNE que sometiera cinco artículos de la Carta Magna a una consulta. Pero existe un tercer mecanismo que aún no se ha agotado que es el de la “iniciativa popular”, según la cual un grupo de ciudadanos tendrá que recoger al menos el 15% de las firmas correspondientes al padrón electoral y llevarlas ante el Parlamento, que deberá someterlo a consideración y aprobar una solicitud ante el CNE para que refrende, otra vez, el proyecto.

Asimismo, explicó que el ‘chavismo’ podría barajar otra alternativa, la de presentar otro candidato del PSUV para las elecciones presidenciales de 2012, que esté respaldado por Chávez. “Es importante recordar que ya contamos con un partido fuerte”, acotó.

Chávez: Reelección ilimitada?

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Por Santiago O’Donnell

Es difícil oponerse a las aspiraciones del presidente de Venezuela Hugo Chávez en las elecciones de mañana, aunque la frase “reelección ilimitada” haga un poco de ruido.

Los pueblos tienen memoria. El hombre que pide el voto de sus ciudadanos ha sido, en los últimos diez años, y es el líder indiscutido de la mayor transformación social en la historia de su país, y lo hizo a partir del colapso de un sistema político sumido en la bancarrota y la corrupción, expresión de lo cual fue el estallido social de 1989 conocido como el Caracazo.

El librito de campaña Elegir sin limitaciones que sus simpatizantes reparten a todo el mundo resume muy bien algunos de los principales logros de la gesta chavista. La pobreza extrema se redujo del 17,1 al 7,9 por ciento. Creció la tasa de escolaridad y la de preescolaridad trepó del cuarenta al sesenta por ciento. Subió mucho la representación legislativa femenina y cuatro mujeres hoy encabezan la Corte Suprema, la Procuración General, el Consejo Nacional Electoral y la Asamblea Nacional. La tasa de mortalidad infantil cayó de 27 por mil a catorce por mil. El acceso al agua potable subió del ochenta al noventa y dos por ciento. Bajó mucho el coeficiente de desigualdad entre los hogares, el país escaló posiciones en el índice de desarrollo humano de la ONU, creció la expectativa de vida, bajó el desempleo, subió el trabajo en blanco con respecto al negro, se blanquearon millones de jubilados, el consumo alimentario creció un 170 por ciento, etc., etc.

No es que la revolución bolivariana haya sido perfecta, ni mucho menos: Venezuela es el país más inseguro de la región, su economía no se diversificó, el crecimiento de su PBI fue más lento de lo que muchos esperaban, y la inflación –que es un impuesto a los pobres– es por lejos la más alta de la región. Además, el Poder Judicial venezolano ha dado muestras claras de sumisión al Ejecutivo, que a su vez hegemoniza la representación en la Asamblea Legislativa con una mayoría abrumadora. Pero es difícil dimensionar en pocas líneas el impacto que produce la activación política de vastos segmentos de población, al hacerles llegar servicios del Estado tras décadas de ausencia e indiferencia neoliberal.

Ante ese logro innegable se presenta una oposición dispersa y confundida, sin líder representativo ni propuestas claras para una alternativa de gobierno que seduzca al electorado. Una oposición que perdió su bandera ideológica cuando cayó el muro de Wall Street, que carga sobre sus espaldas los resabios de la vieja y fracasada partidocracia, y que retomó la vía democrática sólo después de intentar un golpe de Estado, un lockout patronal petrolero, un boicot a las elecciones legislativas y, finalmente –entrando ya en el juego electoral–, un referéndum revocatorio. Una oposición financiada por el capital transnacional que le disputa al chavismo con éxito creciente la representación de los sectores medios, pero que ha hecho poco y nada para ganarse la confianza del pueblo.

Desde el punto de vista táctico, para Chávez un triunfo hoy significaría dar vuelta la única derrota electoral que sufrió en su mandato, durante el cual ganó once de doce elecciones. Fue hace dos años, cuando Chávez incluyó la posibilidad de su reelección ilimitada dentro de una ambiciosa propuesta de reforma constitucional, que entre otras muchas cosas incluía la reducción de la semana laboral a 36 horas. Esa vez se habló muy poco de los demás cambios y el debate se centró justamente en la posible reelección del presidente, que según las encuestas era el ítem menos atractivo de la oferta chavista. La oposición, que entonces venía en alza, antes de la crisis mundial, terminó ganando por menos de un punto. Chávez aprendió de esa derrota. Al estudiar los resultados, descubrió que tres millones de personas que lo venían votando se habían abstenido o votado en contra. ¿Y cómo pudo pasar algo así? Resulta que una de las ideas incluidas en su propuesta constitucional era la creación de “consejos comunales”, una especie de burocracia proletaria y campesina paralela a la burocracia burguesa existente. Pero hete aquí que a la cabeza de la burocracia amenazada se encontraban los gobernadores y los alcaldes, los mismos responsables de sacar el voto a favor de reformas que en esencia creaba un competidor para disputarles legitimidad política y, de manera más tangible, recursos económicos del Estado. En las palabras de Chávez, esa elección se perdió porque hubo alcaldes y gobernadores clave que “no jugaron”, que no se movilizaron para sacar el voto.

En un plano más ideológico, Chávez llegó a la conclusión de que el pueblo venezolano, otra vez sus palabras, no estaba “suficientemente maduro”, para el ritmo que había pretendido imprimirle a la transición del capitalismo hacia lo que él llama el “socialismo del siglo XXI”.

Después de la batalla perdida, como buen militar, Chávez se reagrupó, midió la relación de fuerzas resultante, relevó el teatro de operaciones y relanzó su ataque cuando sintió que las circunstancias lo favorecían. El reagrupamiento empezó puertas adentro. Sin ruido y sin apuros, Chávez reacomodó su gabinete y armó listas para las elecciones municipales del año pasado, premiando a los más leales y eficientes, desplazando a los demás, evitando sangrías innecesarias. Mientras tanto, para tranquilidad de los “inmaduros”, Chávez bajó el tono de su discurso clasista y antiimperialista, redujo el impuesto a las ganancias de los empresarios, se amigó y se abrazó con el rey de España, y retomó la relación económica con su vecino y principal socio comercial, Colombia, tras una crisis diplomática derivada de las diferentes interpretaciones del fenómeno guerrillero de las FARC.

Hecho esto, Chávez midió el terreno y comprobó, en las elecciones municipales del año pasado, que a pesar de perder en la capital y los cuatro estados que dominan la economía, el chavismo mantenía una ventaja cómoda a nivel nacional. Desde el punto de vista electoral, tras diez años de desgaste, estaba prácticamente intacto.

Entonces Chávez pasó otra vez al ataque y eligió hacerlo buscando borrar la única victoria que podía endilgarse la oposición, la de haberle frenado la posibilidad de perpetuarse en el poder. No puede negarse que la propuesta de Chávez demuestra una honestidad brutal. Más de un presidente ha intentado estirar su mandato, pero en todos los casos que este cronista recuerda el mandatario en cuestión disimuló su ambición dentro de un paquete más amplio de reformas constitucionales. Honesto pero no ingenuo: para asegurarse el apoyo de sus gobernadores y alcaldes, esta vez Chávez cajoneó su proyecto de Consejos Comunitarios y no sólo eso: en su nueva propuesta extendió la posibilidad de hacerse reelegir a todos los funcionarios públicos electos por voto popular.

Las encuestas parecen darle la razón a Chávez. Según Datanálisis, la consultora que correctamente predijo la ajustada derrota del chavismo en el 2005, el SI hoy se impone por unos cuatro puntos al NO, aunque el resultado sigue abierto, ya que abstencionismo puede ser determinante.

Pero los venezolanos no están votando hoy por un candidato, ni por una táctica, ni por un programa de gobierno. Están votando un sistema de representación. Según Chávez y sus seguidores, se trata de una ampliación de los derechos del pueblo porque elimina restricciones para la presentación de candidaturas. “Toda reducción del derecho a la reelección ilimitada significa constitucionalmente la entrega de una parte sustantiva del poder político de las mayorías a las élites”, escribe Heinz Dieterich en el blog “Mariátegui”. Puede ser, pero las limitaciones a las candidaturas no se crearon para fastidiar a líderes iluminados, sino para impedir que gente como Luis Patti pueda ejercer cargos públicos. En ese espíritu hobbesiano, la limitación temporal, piensa uno, no está dirigida al que gobierna bien. Más bien, su objetivo es evitar que un político malo se perpetúe en el poder, o que uno bueno se vuelva malo y se perpetúe en el poder. O que la ambición de poder ilimitado haga que un político bueno se vuelva malo.

Porque, bueno, hay que decirlo, el pueblo cuando vota se puede equivocar. Los alemanes votaron a Hitler. Es cierto, la mediación de las instituciones, el equilibrio de poderes y la alternancia en el gobierno de las llamadas democracias modernas no impidieron el ascenso al poder de un fanático asesino como Bush. Pero Bush la tuvo más difícil que Hitler y Hitler pudo llegar más lejos. Fueron los diarios estadounidenses los que publicaron las fotos de Abu Graib y Guantánamo y, después de un período de confusión, los que se pusieron al frente de las denuncias de secuestros y torturas. Y fueron las organizaciones de derechos humanos con base en Estados Unidos las que juntaron las pruebas, y son los tribunales estadounidenses los que juzgan las causas que más comprometen a los responsables y fue el pueblo estadounidense el que le dijo basta a la guerra de Irak en el 2005 y basta al neoliberalismo y la revolución cultural neoconservadora el año pasado. A veces los controles que imponen las instituciones a los gobernantes pueden servir. Es cierto, a veces no sirven para nada, pero tampoco queda claro que la eliminación de esos controles institucionales favorezca al conjunto de la sociedad.

Tampoco conviene olvidarse o patear para más adelante el problema de la sucesión. Chávez ejerce lo que en ciencia política se conoce como “liderazgo carismático”. Kenneth Jowitt, uno de los principales expertos en la Unión Soviética, enseñaba en Berkeley que las sucesiones de líderes carismáticos casi siempre son traumáticas y ponen en riesgo la continuidad de las reformas del período anterior. Aunque no son los únicos, los regímenes comunistas tienen mucha experiencia con este problema. Los norvietnamitas nunca aceptaron liderazgos carismáticos y a lo sumo cada seis años el partido cambia al jefe de Gobierno, que además no puede presidir el partido. China recién pudo evitar las sucesiones traumáticas cuando eliminó los liderazgos carismáticos. Lo hizo adoptando una regla no escrita que limita a los presidentes a períodos de cuatro años, con la posibilidad de una reelección. Las sucesión en Cuba pinta menos traumática de lo que se podía esperar, pero algunos cambios parecen inevitables. Así pareció entenderlo Fidel Castro: al elegir a su hermano como su sucesor –en lugar de un cuadro joven– se aseguró que el próximo mandato de gobierno será mucho más corto que el suyo. Sólo el anacrónico régimen carismático de Corea del Norte ha sobrevivido al cambio de siglo.

Chávez no se basa en esos ejemplos sino en los de Europa occidental para defender las supuestas ventajas de una posible reelección ilimitada: dice que esa posibilidad existe en veintisiete países de la Unión Europea. Es cierto, pero en esos países existen controles verticales y horizontales ausentes en el sistema presidencialista venezolano. El parlamentarismo europeo divide las funciones de jefatura de Gobierno y jefatura de Estado, siendo el jefe de Estado una especie de tutor de los bienes del Estado que maneja el gobierno. El parlamentarismo europeo dota a la legislatura del poder de remover al gobernante por razones estrictamente políticas, a través de un voto de no confianza. Esto obliga al gobernante a cuidar su mayoría legislativa y la manera de hacerlo es compartiendo poder. Igual, que el presidencialismo con posibilidad de reelección ilimitada no se practique en el resto del mundo no quiere decir que sea malo. En los hechos, implica una transferencia de poder en favor del mandatario desde las instituciones supuestamente encargadas de controlarlo. El poder concentrado tiene sus ventajas: es más rápido, más resolutivo, sirve para enfrentar amenazas externas y disciplinar a la sociedad civil. Pero suele ser brutal con las minorías que consciente o inconscientemente no elige representar.

En cuanto a las consecuencias a largo plazo para la supervivencia de la revolución bolivariana, hasta los propios chavistas reconocen que la necesidad aparentemente imperiosa de que Chávez permanezca en la presidencia más allá del 2013 es un signo de debilidad. “Su rol, eficiencia y visión política hoy lo hacen insustituible. Chávez expresa una fortaleza de la revolución tanto como la debilidad de ésta… (y) llama a la inquietud natural por la imposibilidad de haber generado en su devenir alternativas de conducción y continuidad”, advierte el periodista Roque González de la Rosa en un artículo que sin embargo apoya con fervor la postura del SI.

Por eso es difícil oponerse a las aspiraciones de Chávez, pero más difícil aún es entender cómo se le hace un servicio a la revolución bolivariana reforzando lo que se presenta como su mayor debilidad, esto es, la “imposibilidad de generar alternativas de conducción y continuidad”. Todo eso a cambio de una victoria táctica que siempre viene bien pero que no aparece como imprescindible, dada la pobreza y escasez evidentes de propuestas alternativas.

Quitarle a Chávez un incentivo concreto para preparar su sucesión es quitarle un incentivo para que fortalezca sus logros por la vía institucional. Dicho de otro modo, es quitarle chances de supervivencia a su revolución o programa de reformas más allá de su mandato. Por eso hace ruido “reelección ilimitada”: porque si bien la frase sugiere lo contrario, nada es para siempre. Ni siquiera Chávez, aunque cueste aceptarlo.

sodonnell@pagina12.com.ar

Página/12

Joseph Stiglitz: nacionalizar los bancos es la única respuesta. Entrevista…

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josept stiglitz Entrevista al economista Joseph Stiglitz

“La nacionalización es la única respuesta. Estos bancos están, efectivamente, en bancarrota”

Michael Knigge

Deutsche Welle

En una entrevista con Deutsche Welle, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz habla de nacionalizar los bancos, el panorama para los países en desarrollo y la necesidad de un regulador financiero internacional.

Joseph Stiglitz recibió el Premio Nobel de Economía en 2001. Bajo el Presidente Bill Clinton fue presidente del Consejo de Asesores Económicos de 1995 a 1997. Fue economista principal del Banco Mundial de 1997 a 2000 y autor principal del Informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de 1995, el cual recibió el Premio Nobel de la Paz compartido. Actualmente es profesor en la Universidad Columbia en Nueva York.

DW-WORLD: Muchos expertos temen que aunque las cosas están mal ahora, aún no hemos visto lo peor de la crisis. ¿Comparte usted la creencia de que nos enfrentamos a un largo descenso que pudiera rivalizar con la gran depresión?

Joseph Stiglitz: Vivimos en un mundo muy diferente al de la Gran Depresión. Entonces teníamos una economía de manufactura. Ahora tenemos una economía del sector de servicios. Muchas personas en Estados Unidos ya están trabajando parte del tiempo porque no pueden conseguir trabajo de tiempo completo. La gente están hablando más acerca de medidas coherentes de desempleo, y estas muestran un desempleo de muy altos niveles, alrededor de 15 por ciento. Así que es claramente un descenso serio. Otra gran diferencia entre ahora y la Gran Depresión es que entonces no teníamos una red de seguridad. Ahora tenemos seguro de desempleo.

DW: Los economistas Nouriel Roubini y Nassim Taleb, quienes predijeron el descenso de la economía global, han hecho un llamado para la nacionalización de los bancos a fin de detener la debacle económica, ¿Está usted de acuerdo?


Stiglitz: Lo cierto es que los bancos están en muy mala situación. El gobierno de EE.UU. ha vertido cientos de miles de millones de dólares con muy pocos resultados. Los ciudadanos norteamericanos se han convertido en propietarios mayoritarios de un gran número de bancos importantes. Pero no tienen el control. Cualquier sistema que tenga una separación de la propiedad y el control es una receta para el desastre.
La única respuesta es la nacionalización. Esos bancos ciertamente están en bancarrota.

DW: El Instituto Internacional de Finanzas estima que el flujo privado de capital hacia los países en desarrollo se reducirá en unos dos tercios. ¿Estamos llegando a una situación en la que pudiéramos ver un colapso total de muchos países en desarrollo?
Stiglitz: Pienso que muchos gobiernos de naciones emergentes en realidad tienen un sistema bancario central mucho mejor que el de Estados Unidos. Ellos comprendieron los riesgos de exceso de influencia, la excesiva dependencia en los préstamos de bienes raíces, así que realizaron acciones mucho más prudentes. Muchos países en desarrollo también acumularon grandes reservas y están en mejor situación para enfrentar esta crisis que hace una década.
Pero algunos se enfrentarán a tiempos muy difíciles, suspensión de pagos. Algunos de estos países están sufriendo por haber prestado demasiada atención a lo que ha estado sucediendo en Estados Unidos.

DW: ¿Se deben tomar medidas para ayudar a esos países en desarrollo?

Stiglitz: Definitivamente. Pienso que es absolutamente imperativo no solo en interés de esos países, no solo desde una perspectiva humanitaria, sino desde una perspectiva de estabilidad global. No es posible tener una fuerte economía global cuando hay grandes zonas de agitación económica.
El Banco Mundial ha hecho un llamado a los países industrialmente avanzados para que a medida que rescaten a sus propias industrias y brinden subsidios, separen algunas cantidades para los países en desarrollo, los cuales no pueden competir en este desigual campo de juego.

DW: El Presidente Obama atacó a los bancos por pagar miles de millones en regalías a los ejecutivos mientras estaban aún al borde del colapso. ¿Está usted de acuerdo con él de que su comportamiento es “vergonzoso” e “irresponsable”?

Stiglitz: Sí, es vergonzoso e irresponsable. Pero no es una sorpresa… durante años los ejecutivos de firmas norteamericanas han defendido sus escandalosas compensaciones, diciendo que es importante como plan de incentivo. ¿Cómo se pueden entregar bonos de miles de millones de dólares cuando una firma ha tenido pérdidas records de miles de millones de dólares? No se les deben dar regalías, se les debe castigar. A no ser que estén recompensando a la gente por fracasar

DW: En su discurso en el Foro Económico Mundial, la Canciller alemana Merkel advirtió a EE.UU. acerca del proteccionismo y criticó los subsidios a las fabricantes norteamericanos de autos. ¿Tiene ella razón? ¿Cree usted que existe el peligro de que EE.UU. acuda a medidas proteccionistas?

Stiglitz: Sí, muy probablemente. Siempre hemos sabido que el proteccionismo adopta dos formas. Tarifas y subsidios. Los subsidios distorsionan el campo de juego al igual que las tarifas. Los subsidios son mucho más injustos y aún más distorsionantes, porque mientras que los países desarrollados pueden entregar subsidios, los países pobres no pueden darse ese lujo. Los países ricos están distorsionando el nivel del campo de juego al entregar grandes subsidios, no necesariamente con intención de protección, pero con las consecuencias de la protección.

DW: Merkel recientemente hizo un llamado para la creación de un organismo internacional de supervisión financiera, y está creciendo el consenso a favor del tema. ¿Cuán realista cree usted que es que los gobiernos y compañías entregarían la soberanía a una entidad internacional?
La idea de Merkel es muy importante y hace mucho que la apoyo. Tiene que haber una coordinación de la política económica global más allá del FMI, que ha fracasado, y del Banco Mundial. No se puede decir que debemos tener fronteras abiertas sin una regulación global. Es inconcebible que mientras avanzamos permitamos productos financieros que son muy riesgosos, fabricados en países con regulación inadecuada, que vengan sin regulación a Estados Unidos y viceversa. Las compañías internacionales que están comprometidas con la globalización debieran estar a la vanguardia de este llamado a favor de la regulación internacional.
http://www.dw-world.de/dw/article/0,,4005355,00.html

Chávez, Venezuela y Referéndum del 15 de febrero: guerra de encuestas…

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Guerra de encuestas en Venezuela previa al Referéndum

12-02-2009 – Armando Vargas

Guerra de encuestas en Venezuela previa al Referéndum

A pocos días para el referendo en Venezuela que podría dar la posibilidad al presidente Chávez de optar a la reelección indefinida, no se puede publicar ningún tipo de encuesta en el país. Cada sector trata de captar más adeptos para lograr una victoria el próximo domingo. Y si la victoria es con un amplio margen, mejor.

Lo cierto es, que sea cual sea la tendencia política, las últimas encuestas presentaban una corta ventaja entre el oficialismo y la oposición. En alguno de los casos, las empresas encuestadoras dan ganador a la opción del gobierno y en otras el “No” a la enmienda de la constitución que permitirá la reelección indefinida de Chávez, obtenía la mayoría de los votos.

Un estudio de la empresa Datanálisis ubicó el apoyo a la enmienda en un 51,5 por ciento y el 48,1 por ciento en contra. Otra encuesta de la compañía Datos señaló que el No a la enmienda gana con un 52 por ciento sobre el Si, que obtendría un 48 por ciento.

El Grupo de Investigación Social XXI colocó en un 55,9 por ciento, el apoyo a la propuesta chavista. La empresa Hinterlaces da 5% de ventaja al No y Seijas  da la victoria al Si con un 47,5 por ciento sobre el No con un 39,5%

La encuestadora estadunidense North American Opinion Research, Inc. (Naorinc) asegura que la opción del “Sí” tiene un 54 por ciento de apoyo. Mientras que la opción del “No” cuenta con un 38 por ciento.

Los miembros de la oposición aseguran que si la gente acude de forma masiva a votar la diferencia a favor del NO sería del 8%.

De ganar el Si en las elecciones, se aprobará la enmienda constitucional  y el presidente Hugo Chávez estará habilitado para optar por la reelección en el 2012. Pero si pierde, según declaró el mandatario venezolano en una entrevista a CNN se irá de la vida política al concluir su mandato en 2013. Sin embargo, esta promesa cuesta creen porque los venezolanos ya le dijeron “No“ a su enmienda hace casi un año y ahora él insiste en una nueva consulta popular.

www.diariocritico.com

Encuesta TNS-Time en Chile (enero, 2009): Piñera baja (45%), Frei sube (40%)…

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frei002SEGUN 2 ENCUESTAS RECIENTES (IMAGINACCION CONSULTORES Y TNS-TIME) LA BRECHA SE ACORTA ENTRE PIÑERA Y PREI PARA PRESIDENCIALES...

 SANTIAGO.- Ocho puntos distancian al candidato oficialista Eduardo Frei del abanderado de la Alianza Sebastián Piñera, en una eventual segunda vuelta, según la encuesta realizada por TNS-Time, propiedad del grupo Time, entre el 12 y el 31 de enero.

Según el sondeo, aplicado a 1.320 personas, en ese escenario electoral, Piñera obtiene un 46%, mientras Frei alcanza un 38%. Un 10% no se inclina por ninguno, un 5% no sabe o no responde y un 2% votaría nulo. El candidato de la oposición lidera las preferencias en todos los grupos etáreos y también entre hombres y mujeres.

Al separar los entrevistados entre inscritos y no inscritos, Piñera marca un 45% en el primer grupo y Frei un 40%, en tanto, en el segundo grupo el abanderado opositor registra un 48% de respaldo y el ex Mandatario un 32%. Ante la pregunta "¿Quién le gustaría que fuera el próximo Presidente?", el 36% menciona a Sebastián Piñera, un 14% a Eduardo Frei, un 6% a Ricardo Lagos y un 3% al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

En primera vuelta la encuestadora plantea dos escenarios, uno de los cuales considera al candidato radical José Antonio Gómez. Sin contar a este último y si las elecciones fueran el próximo domingo, Piñera obtiene un 44% y Frei un 30%, seguido por el senador Alejandro Navarro, con un 5%, y su par Adolfo Zaldívar, con un 3%. En cambio, si Gómez estuviera en la primera vuelta, el ex senador de RN logra un 43%, mientras Frei marca un 28%. Más atrás se ubica el líder de los radicales con un 6% de las preferencias.

Encuesta Imaginaccion: Frei acorta brecha con Piñera y los separan tres puntos en segunda vuelta

06/02/2009 – 17:46

Según la última encuesta de Imaginaccion -think tank ligado al ex ministro PS Enrique Correa- el abanderado del bloque DC-PS-PPD, Eduardo Frei (42,3%), logró acortar la brecha que lo separaba del presidenciable de la Alianza, Sebastián Piñera (45,6%), en una eventual segunda vuelta, situándolo a sólo 3,3 puntos del empresario de RN. En tanto, en el ítem de intención de voto, el ex Mandatario acortó la brecha en cerca de ocho puntos.

En la encuesta del mes de diciembre, el ex Mandatario registró 15,4% de las preferencias, mientras que ahora obtuvo un 26,9% teniendo un alza de 11,5 puntos. Por su parte, el ex senador de RN incrementó su porcentaje de 33,1% a 36,5%, lo que representa un alza de 3,4 puntos. El sondeo se realizó basado en 1131 entrevistas telefónicas aplicadas a hombres y mujeres, mayores de 18 años e inscritos en los registros electorales y tiene un margen de error 3%. La Tercera.com

Encuesta Imaginacción… más informaciones sobre Frei/Piñera

En una nueva encuesta con miras a la carrera presidencial, el senador de la DC acortó la diferencia de preferencias que tenía con el abanderado de la Alianza. Según los resultados arrojados por la IX Encuesta de Opinión Pública de Imaginacción Consultores, el abanderado presidencial del bloque DC-PS-PPD, Eduardo Frei, acortó la diferencia en cuanto a preferencia de votos que tenía con el abanderado de la Alianza, el empresario Sebastián Piñera, con miras a la próxima elección presidencial.

El senador demócratacristiano, según esta encuesta, obtendría un 26,9 por ciento de las preferencias, mientras que Piñera alcanzaría un 36,5 por ciento de respaldo. Para Frei, esto significa un avance de 11,5 puntos porcentuales en relación a los resultados obtenidos en diciembre pasado, mes en el que obtuvo un 15,4 por ciento. En el caso del candidato de Renovación Nacional y la UDI, su nivel no varía mayormente con respecto a diciembre, mes en que registró un 33,1 por ciento. Respecto a la evaluación de la Presidenta Bachelet, la encuesta muestra un aumento de 3,4 puntos en cuanto a la aprobación de la forma en que conduce el Gobierno, respecto a la medición anterior, con lo que alcanza un 53,7 por ciento de aprobación, siendo el tercer mes consecutivo en que aumenta el porcentaje en este ítem.

Por otra parte, las coaliciones políticas registraron cifras similares de aprobación, donde la Alianza registró un 32,2 por ciento y la Concertación un 30,1, aunque con la diferencia de que para la coalición de Gobierno se trata del tercer mes consecutivo en alza. Finalmente, los congresistas obtuvieron un 54,8 por ciento de desaprobación, puntaje que muestra una disminución de 1 punto, en comparación al mes anterior, donde este ítem registró un 56,0 por ciento. La encuesta, que fue aplicada en las 233 comunas más importantes del país entre el 3 y el 31 de enero, indica que cerca del 50 por ciento de los chilenos tiene una visión optimista sobre el futuro del país, siendo un 46,9 por ciento quienes opinan que "el país progresará" y un 19,3 por ciento los que creen que "seguirá igual de bien".

En medio de un escenario marcado por la crisis económica internacional, cerca de la mitad de los encuestados opina que el Gobierno está tomando las medidas adecuadas para enfrentar el problema, mientras que un 67,7 por ciento cree que está haciendo todo lo posible por solucionar los problemas económicos del país, mostrando ambas cifras un aumento en comparación con el mes anterior. Con respecto al mismo tema, el 81,1 por ciento de los chilenos opina que nuestro país ha resistido bien la crisis financiera mundial. http://noticias.123.cl

 
 
 

Fidel Castro opina sobre encuentro con M. Bachelet…

con un comentario

fc2Texto se denomina “Reflexiones del compañero Fidel: Encuentro con la Presidenta de Chile Michelle Bachelet”.

“No importa lo que yo diga sobre el amistoso encuentro, algunas agencias y publicaciones tomarán la información y divulgarán que el anciano, el convaleciente de una grave enfermedad o algún otro calificativo dirigido a reducir el modesto valor de lo que expresé a mi prestigiosa interlocutora.

A Michelle le correspondió el mérito de ser electa como Presidenta de Chile por el voto mayoritario otorgado al Partido Socialista que la postuló. Por primera vez en los últimos años en América Latina una organización de izquierda había obtenido tal victoria, sin apoyo del dinero, las armas y el aparato de publicidad yanki.

Aún más esa distinción correspondió al Partido Socialista de Salvador Allende, que murió bajo el artero ataque aéreo directo a La Moneda, donde ejercía ese cargo como Presidente Constitucional de Chile. No pidió ni concedió tregua. Estaba resuelto a morir en su puesto, como había prometido.

La traición del siniestro Jefe del Ejército Chileno, que fingió a todos y a todos engañó hasta el último momento no tuvo precedentes.

Hasta la casa en que moraba su familia, en Tomás Moro, también fue atacada y destruida.

En momentos muy duros de aquella etapa, cuando detrás quedaban miles de torturados, asesinados y desaparecidos, una mujer muy joven, Gladys Marín, dirigía al Partido Comunista de Chile, forjado durante decenas de años de esfuerzos y sacrificios de la clase obrera chilena, que la llevó a esa responsabilidad.

Gladys Marín y su Partido no se equivocaron, dieron todo su apoyo a Michelle Bachelet, determinando así el fin de la influencia de Augusto Pinochet. No se podía admitir que el tirano diseñado y llevado al poder por el imperio rigiera una vez más los destinos de Chile.

La opinión mundial aborrecía su comportamiento.

A pesar de ello, no ha sido ni es aún fácil deshacer la urdimbre legal que, con la ayuda yanki, la oligarquía vengativa y fascista ata a la nación chilena, digna de un mejor destino.

Esa misma oligarquía hace más de cien años le arrebató a Bolivia, en la guerra desatada en 1879, la costa marítima que le daba amplio acceso al Océano Pacífico.

Bolivia sufrió una extraordinaria humillación histórica en aquella contienda. No solo le arrebataron la costa marítima y la salida al mar, sino que privaron a ese país, de origen auténticamente americano, sobre todo aimaras y quechuas, de extensos territorios muy ricos en cobre que constituían la mayor reserva del mundo, que habiendo sido explotada durante 130 años, hoy su producción se eleva a 5 millones 364 mil toneladas anuales y aporta a la economía chilena alrededor de 18 mil 452 millones de dólares anuales. No se concibe la sociedad moderna sin el cobre metálico, cuyos precios tienden a elevarse.

Otros valiosísimos minerales y productos naturales, algunos ya agotados y otros nuevos de altísimos precios, han aparecido. No se sabe cuáles de ellos eran chilenos y cuáles bolivianos.

Evo Morales, actual presidente de Bolivia, no por ello guarda rencor alguno, sino al contrario ofreció su territorio para una amplia y moderna vía, por donde podrán enviarse a muchos mercados del mundo los productos de la eficiente industria de Chile, en pleno auge y desarrollo, con sus laboriosos y productivos trabajadores.

Chile es especialmente eficiente también en la producción de nutritivos alimentos y maderas de alta calidad, en sus tierras agrícolas, sus montañas y su privilegiado clima.

No hay otro país que lo supere en la eficiencia de sus cultivos marítimos y de productos tan demandados como el salmón y otras especies cultivadas o naturales, en sus ricas aguas marítimas y terrestres.

Estamos hoy muy próximos al 15 de febrero, día del referéndum sobre la enmienda constitucional, en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

José Martí fue el más profundo pensador revolucionario que ha tenido Cuba y nuestro Héroe Nacional. Frente a la imagen de granito de ese pensador, Michelle Bachelet depositó una ofrenda floral en nombre de su pueblo, que mucho agradecemos.

De Bolívar, dijo hace 115 años: “Lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía”.

“Bolívar despierta cada cien años”, sentenció por otro lado el gran poeta chileno Pablo Neruda.

A punto de cumplirse el segundo siglo de su rebelión contra la metrópoli española, Bolívar despierta de nuevo en la acción revolucionaria de Chávez. Si el nuevo líder, que conduce a su combativo pueblo no lograra el objetivo, es difícil que algún otro líder pudiera alcanzarlo. Los recursos mediáticos de la oligarquía y el imperio no podrían ser superados.

¿Qué hacer entonces para que este planeta dejara de ser como el infierno de Dante, donde un letrero a su entrada exigía dejar toda esperanza?

Albergo sin embargo la seguridad de que en Venezuela la Revolución obtendrá la victoria, y en Chile vencerá definitivamente el ideal del socialismo, por el cual luchó y dio su vida Salvador Allende.

De estos temas conversé con Michelle Bachelet, quien me hizo el honor de escucharme con interés, conversar cálidamente y expresar con amplitud sus ideas.

Estaré siempre satisfecho de su amistosa visita.

Fidel Castro Ruz
Febrero 12 de 2009″

www.cooperativa.cl

Bachelet conversó con Fidel Castro…

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bachelet3LA PRESIDENTA CHILENA ESTUVO EN UN HOMENAJE A ALLENDE EN LA HABANA

La visita de la mandataria chilena forma parte de una estrategia acordada a fines del año pasado por los líderes de la región para romper el aislamiento de la isla. Bachelet dijo que lo vio “muy bien” y “muy activo” a Fidel.

Michelle Bachelet se reunió con Fidel Castro en La Habana durante una hora y media y al término de ésta no paró de decir “muy”. Dijo haberlo visto “muy bien”, “en muy buenas condiciones” y “muy activo”. La mandataria chilena siguió. “Ha sido una reunión muy grata, muy de alto nivel, y a la vez creo que ha sido muy positivo para un intercambio y dar a conocer también cómo vemos las cosas en Chile, cómo estamos haciendo las cosas, y también escuchar las reflexiones y opiniones de Fidel.”

La presidenta acudió a la entrevista con el mayor de los Castro junto al hermano menor y presidente Raúl, quien sorpresivamente fue a buscarla cuando estaba en un encuentro con la colonia chilena, en la Casa Memorial Salvador Allende, en un céntrico sector de La Habana. A la salida del encuentro, Bachelet afirmó que Fidel se mostró “interesado en los temas de Chile, analizando mucha información, estadísticas, interesado por conocer el desempeño en áreas en las que hemos sido muy exitosos, como el desarrollo vitivinícola o el desarrollo de nuestra economía”.

La visita de la mandataria chilena forma parte de una estrategia acordada a fines del año pasado por los líderes de la región para romper el aislamiento de la isla, un residuo de la Guerra Fría. Castro, de 82 años y alejado del poder desde julio de 2006 por su crisis de salud, se encontró con Bachelet tres semanas después de recibir a la presidenta argentina, Cristina Fernández, con quien apareció en una foto que acalló una ola de rumores sobre su salud. También en enero, el comandante de la Revolución Cubana se reunió con los mandatarios ecuatoriano, Rafael Correa, y panameño, Martín Torrijos. En los próximos días desembarca en la isla el guatemalteco Alvaro Colom.

Antes de ofrecer una conferencia en la Universidad de La Habana, Bachelet aseguró que también hablaron “de cómo ampliar los intercambios comerciales y entrar en distintos mercados”. Asimismo dijo que fue un diálogo bastante importante sobre el desarrollo de la región, por cierto también sobre los desafíos que estamos viviendo los países de América latina en el contexto de la crisis internacional”. Por último agregó que se quedó impresionada de escuchar de boca del líder cubano “tantos detalles importantes” sobre varios asuntos que conversaron.

El viaje de Bachelet, de tres días, es destacado como histórico por ambos gobiernos, dado que es el primero de un mandatario chileno a la isla desde la visita de Allende. La posibilidad de la reunión era alta dada la amistad que mantuvo Fidel con éste, quien visitó Cuba en 1972, un año antes de suicidarse durante el asalto al Palacio de La Moneda, en el golpe de Estado de Augusto Pinochet.

Bachelet llegó el martes a La Habana para una visita de Estado de 72 horas y el miércoles se entrevistó en el Palacio de la Revolución con el general Castro, con quien presidió la firma de varios acuerdos de cooperación bilateral. Por la mañana de ayer reiteró que Chile está en contra del embargo comercial y financiero que aplica Estados Unidos a la isla, durante una reunión de empresarios y funcionarios de los dos países. Anoche se reunió con el arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega.

Pagina/12

Cuentos de hadas sobre la crisis: las causas de fondo…

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Alejandro Nadal

La interpretación más difundida sobre la crisis es que la codicia y la desregulación financiera generaron una burbuja especulativa. Cuando cayeron los precios de los bienes raíces, la burbuja reventó. En este proceso, los consumidores se tiraron tremenda borrachera de consumo y la codicia de los bancos estadunidenses llevó a otorgar hipotecas a personas que no eran sujetos de crédito. Los activos tóxicos contaminaron bancos, corporativos y fondos de inversión en todo el mundo. Eso congeló el crédito interbancario, colapsó la demanda y vino la recesión.

Este cuento tiene la ventaja de ser conciso y claro. Su defecto no es que sea falso, sino superficial. Se necesita un diagnóstico más serio sobre la naturaleza de la crisis. De lo contrario no hay garantía de que la medicina funcione y hasta puede estar contraindicada.

Por eso hay que hacer algunas preguntas más incisivas. ¿Por qué los mercados no corrigieron los desequilibrios? Respuesta: el mito de los mercados bien portados es la primera víctima de esta crisis. En el caso de los mercados de activos financieros, la formación de expectativas conduce de manera sistemática al desequilibrio. Pero, vaya, dirán que eso se arregla con una buena dosis de regulación financiera. Correcto, pero no es suficiente.

¿Cuál es el origen de toda burbuja especulativa? Respuesta: la expansión del sector financiero. Pero eso ya está vinculado con problemas de la economía real. Por ejemplo, la Reserva Federal y las agencias regulatorias del sistema bancario estadunidense permitieron la creación monetaria en exceso y adoptaron la desregulación como bandera porque los sectores reales de la economía del capitalismo estadunidense estaban en problemas.

Esa economía mostraba indicios de estancamiento desde los años 70: reducido crecimiento de la productividad, pérdida de poder adquisitivo de los salarios, caída en la inversión productiva, creciente capacidad instalada ociosa, así como un mayor desempleo abierto y disfrazado. En la década de los 80 también cayeron las tasas de innovación y difusión de “progreso” técnico en ramas clave de la producción (bienes de capital).

El mal desempeño de la economía incluye un marcado deterioro en las cuentas externas y unas finanzas públicas que sólo en apariencia eran sanas. Todo eso estuvo acompañado de una brutal concentración de riqueza y una desigualdad creciente.

El capital estadunidense saltó de una burbuja a otra. También intensificó la búsqueda de opciones para reducir el costo del trabajo. Por eso la subcontratación ciega y el desplazamiento de procesos de producción a entornos que permitían altísimas tasas de explotación. Pero ni las maquiladoras, ni el trabajo esclavo en Asia, frenaron las tendencias negativas.

Los episodios de burbujas financieras siempre están asociados con un entorno en el que la rentabilidad de la economía real comienza a estancarse o a decrecer. La especulación financiera es la salida del capital, aunque en ese deporte extremo los ingenuos pierden hasta la camisa.

La tendencia al sobrendeudamiento, o la propensión a la especulación, no se resuelven con inyecciones astronómicas de dólares a la economía. Desde esta perspectiva, el problema del paquete de rescate bancario de la administración de Bush no es que sea insuficiente, o siquiera que no impuso condicionamientos a los bancos. No, el problema es que es algo así como echar gasolina al fuego.

Hoy la prioridad en Estados Unidos está en la solución de los problemas de la economía real, no en los del sector financiero. Es crucial detener el deterioro salarial y eso pasa por reorganizar todo el modelo económico, redefiniendo la política monetaria y reorganizando la política fiscal para ejecutar un gasto público comprometido con prioridades sociales. Será necesario también abrir nuevos canales de participación pública en las estructuras de gobierno, inventar nuevas formas de control social de los recursos productivos y democratizar el proceso de trabajo.

Claro, eso es lo que el capital aborrece. Prefiere contar fábulas sobre la crisis. Los pueblos deben recibir la lucha que viene con reivindicaciones políticas bien definidas. Deben saber que si no se adopta un programa que enfrente los problemas de la economía real, la crisis va a empeorar. El capital va a resistir por todos los medios a su alcance. Bush lo sentenció: si no se aprueba el paquete de rescate, podría ser necesario invocar la ley marcial y declarar el estado de sitio. Para amenazas, ninguna más clara.

Un análisis similar se aplica, ceteris paribus, a la economía mexicana. Las tonteras de Slim, o las pronunciadas por Calderón-Ortiz-Carstens revelan que desde el poder sólo se busca engañar. Pero los cuentos de hadas son para niños. Y parafraseando a Marx, decimos que los pueblos no pueden regresar a ser niños, a menos que caigan en el infantilismo. Hay niños mal educados y otros, los obedientes, que se convirtieron en adultos prematuramente. Yo creo son preferibles las preguntas de los niños mal educados.

LA JORNADA.COM

Israel: rumbo a la locura…

con 2 comentarios

israel-palest-004José Steinsleger

En los días previos a la asunción de Barack Obama, y los zapatazos de los “globalizados” contra George W. Bush, el “sionismo neocon” estadunidense apoyó la destrucción de Gaza por interpósita entidad nacional y dio un paso al costado. Sin embargo, sus ideólogos seguirán dominando el Congreso imperial y los medios de comunicación, y viendo cómo convertir a Obama en una suerte de neocon al cuadrado.

Es posible que entre la crisis económica, la necesidad de recomponer el liderazgo mundial y la deteriorada credibilidad política puertas adentro demoren, por ahora, la atención cuasi excluyente que los políticos de Washington depararon a Israel en el primer decenio del siglo.

Con más de 200 bombas nucleares en sus arsenales, Israel demostró una vez más el carácter virtualmente indestructible de su poder militar. No obstante, le será imposible revertir el creciente prestigio político de Hezbolá (Líbano) y Hamas (Gaza). Porque no se requiere ser iniciado o estar muy informado para entender que la fuerza militar, por mucho que destruya y condicione, invariable e históricamente acaba estrellándose contra los pueblos que políticamente la resisten a conciencia.

Israel arrasó con Gaza, mas no consiguió vulnerar el apoyo de su pueblo al gobierno encabezado por Hamas. Se dice que Israel descartaba tal posibilidad. ¿Cuál fue, entonces, el objetivo final del matadero? Frente a la violencia extrema, no es fácil ensayar interpretaciones “racionales”. Lo único “racional”, y más o menos confirmado, es aceptar que la violencia extrema se revierte contra sus ejecutores.

En Líbano y Gaza, el Estado de Israel fue el gran perdedor, en un paso más hacia la autodestrucción. Nadie, en sus cabales, puede desconocer que el matadero de Gaza tuvo características distintas a otros exterminios similares.

¿Crueldad? ¿Compasión? ¿Conciencia? En una serie de artículos recopilados en La anarquía que viene (Ediciones B, 2000), el prolífico politólogo judeosionista estadunidense Robert D. Kaplan (ideólogo de la “guerra en sí” y asesor del presidente William Clinton en la destrucción de Yugoslavia) marcó el rumbo a seguir diciendo que “el genocidio es una patología del modernismo, y especialmente de Estados modernos muy centralizados”.

Autor clave para entender la “racionalidad” del sionismo neocon, Kaplan escribe: “El difunto judío de Bagdad Elie Kedourie escribió que los judíos podían estar gozosamente agradecidos al ‘derecho de conquista’, por parte del imperio británico y de cualquier otro… porque toda su historia les había enseñado que allí radica la seguridad”. Kaplan no da vueltas: “por desgracia… la protección contra el mal es más efectiva cuando se asume que el ser humano es absoluta e intrínsecamente perverso”.

Tal ha sido la ideología de todos los gobernantes de Israel, donde la “democracia” se dirime entre partidos fundamentalistas y racistas de ultraderecha, derecha y derecha “moderada” que, en esencia, lindan con lo “irracional”.

Por ejemplo, cuando en septiembre de 2007 el ruido mediático mundial giraba en torno a la sublevación de los monjes budistas en Myanmar (ex Birmania), la canciller de Israel Tzipi Livni exhortó a que la dictadura militar “controle su fuerza y se abstenga de dañar a los manifestantes”. Y el primero de febrero pasado, cuando después de la total destrucción de Gaza los cohetes artesanales de Hamas seguían cayendo sobre Israel, Livni advirtió: “somos capaces de volvernos locos”. En tanto, el premier Ehud Olmert amenazaba con un ataque “desproporcionado” (sic).

El profesor Michael Warschawksi, referente del movimiento antisionista y ciudadano israelí, declaró a Gara, periódico vasco: “Descubrir cómo hemos llegado hasta este punto no es complicado. Lo difícil es saber cómo cambiarlo. La política de la masacre acaba con las posibilidades de existir para Israel, entendido como Estado o sociedad”.

Paradójicamente, si Israel fuese un país auténticamente democrático y moderno, el “Estado judío” desaparecería. Y así, el único país del mundo que carece de una Constitución la tendría, dando lugar a un Estado moderno donde sus habitantes puedan vivir en paz.

LA JORNADA.COM

Marcial Maciel: simulador y fariseo…

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marcial_maciel_fundador_movimiento_catolico_legionarios_cristoCarlos Martínez García, La Jornada

Desde adentro se reconfirmó la hipocresía del fundador de los Legionarios de Cristo. Sus férreos encubridores y defensores ya no pueden argüir conspiraciones externas, lideradas por enemigos de la religión católica, y movidos, como suelen decir, por “motivaciones inconfesables”.

El asunto ya es bien conocido, gracias a que Jim Fair, vocero de los Legionarios en Estados Unidos, deslizara que en la vida de Marcial Maciel hubo “algunos aspectos que no eran apropiados para un sacerdote católico”. Entre esas impropiedades ahora se contabiliza que mantuvo relaciones sexuales con al menos una mujer y juntos procrearon una hija. Otras fuentes dicen que es hijo. Como la explosiva información estaba a punto de salir por canales lejanos al control de los superiores de la orden religiosa, el sucesor de Maciel, el sacerdote Álvaro Corcuera, emprendió un sigiloso tour para informar a directivos de las principales instituciones ligadas a los Legionarios en Estados Unidos sobre los aspectos incómodos en la conducta del fundador.

Marcial Maciel Degollado exigía a otros cumplir lo que él transgredía reiteradamente en su larga carrera de clérigo, ya que fue ordenado al sacerdocio católico en noviembre de 1944 y murió en enero de 2008. Cuando hace más de una década un grupo de quienes en su niñez y adolescencia, en los años 50 del siglo pasado, formaron parte de los Legionarios denunciaron haber sido abusados sexualmente por Maciel, los apologistas de quien llamaban Mon père atacaron verbalmente a los denunciantes e hicieron escarnio de ellos. Para los escuderos de Marcial Maciel las acusaciones eran resultado de mentes enfermas, movidas por el afán de empañar la prístina imagen de un hombre bueno y que prefería guardar silencio ante los perversos embates de unos desquiciados.

Entonces, en 1997, cuando hicieron públicas las vejaciones sexuales de que fueron objeto –José Barba Martín, Arturo Jurado y Juan José Vaca, entre otros–, inefables personajes como los cardenales Norberto Rivera Carrera y Juan Sandoval Íñiguez, así como el obispo Onésimo Cepeda no vacilaron en reclamar a los acusadores. Los tres estuvieron dispuestos a tender sus fastuosos mantos clericales para proteger a Maciel Degollado de quienes, con un bien preparado cúmulo de pruebas, exigían el reconocimiento de las atrocidades perpetradas por el legionario mayor. Ahora los tres conspicuos clérigos guardan conveniente silencio, se niegan rotundamente a decir algo sobre el caso.

Por décadas, Maciel fue un simulador. No se trata, en su caso, de caídas ocasionales en acciones contrarias a la vocación sacerdotal. Muy bien sabía que sus actos de abusos sexuales y adicción a la morfina y algunos de su derivados, así como sostener relaciones que derivaron en el embarazo de, repetimos, al menos una mujer, eran absolutamente contrarios a la disciplina que juró guardar como sacerdote católico. Pero eso sí, lo que él vulneraba reiteradamente exigía que fuese cumplido al pie de la letra por los sacerdotes emanados de los múltiples seminarios de los Legionarios.

La doble vida de Marcial Maciel Degollado puede ser tomada como un ejemplo del hipócrita. Recordemos que el vocablo procede del griego, y originalmente se refería a quienes participaban en actos teatrales, y que deliberadamente representaban personajes muy distintos a quienes ellos eran en la vida cotidiana. La hipocresía es definida por el Diccionario de la Real Academia Española como “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”.

Como sacerdote católico conoció bien a unos personajes que dedicaron buena parte de su tiempo, conocimientos y energías a hostigar nada menos que al mismo Jesús. Nos referimos a los fariseos, legalistas intérpretes de la ley judía y muy estrictos guardianes de la conducta de los demás.

No deja de llamar la atención que es únicamente en los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) donde aparece el empleo del término hipócrita para señalar la doble cara de autoproclamados impolutos personajes. Lo usa Jesús para describir a los orgullosos fariseos. Por ejemplo, en el pasaje de Lucas 11:37-54, Jesús reclama su orgulloso protagonismo y señala que “abruman a los demás con cargas que apenas se pueden soportar, pero ustedes mismos no levantan ni un dedo para ayudarlos”. En el extenso capítulo 23 del Evangelio de Mateo, lo afirmado por Jesús acerca de los fariseos es demoledor: “¡Guías ciegos! Cuelan el mosquito pero se tragan el camello… ¡Hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos pero por dentro están llenos de huesos muertos y de podredumbre… por fuera dan la impresión de ser justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad”.

Sin duda que de los excesos depredadores de Maciel Degollado él es el principal responsable. Pero que haya podido abusar como lo hizo conlleva un círculo de protección. Y ese círculo incluye a las distintas altas autoridades de la Iglesia católica.

¿Cómo soslayar que el papa Juan Pablo II llamara a Maciel “modelo de la juventud”? ¿Qué decir de la condena light que el Vaticano dispensó al legionario mayor en mayo de 2006, cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe acordara “invitar al padre [Maciel] a una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público?”

Maciel contó con protección para efectuar sus continuas fechorías. Es una simulación que ahora se escandalicen, al menos para consumo publicitario, altos integrantes de los Legionarios que en su momento conocieron de cerca las debilidades del personaje.

Caso Eluana: el padre que ganó al Papa y a Berlusconi…

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eluana-velatorio_movimiento_pro_vida_clinica_udineGobierno y Vaticano se aliaron por el ‘caso Eluana’ – Su progenitor, héroe de los laicos, es tachado de “asesino”

MIGUEL MORA - Roma – 11/02/2009

Para el Vaticano y el Gobierno de Silvio Berlusconi, Beppino Englaro es un “verdugo” y un “asesino”. Lo reiteraron ayer en sus primeras páginas el periódico de la Santa Sede, Avvenire, y el de la familia de Berlusconi, Il Giornale. Si creemos a los que le conocen, y a muchos ciudadanos, compatriotas o no, Englaro es el verdadero Cavaliere, un referente laico, un ejemplo cívico, el padre que cualquier hijo desearía tener.

¿Cómo se explica esa divergencia de opiniones?

La historia empieza el 18 de enero de 1992. Eluana Englaro tiene 21 años y sale con unos amigos. Sus padres le han dejado su BMW. Al volver a casa, encuentra hielo en la carretera. El coche hace un trompo. Se parte el cráneo y la segunda vértebra cervical. Queda paralizada, su cerebro se desprende de la corteza. No siente dolor, no se mueve. Pero respira. Le hacen una traqueotomía antes de que sus padres lleguen al hospital. Vive, o al menos es un simulacro de vida. El padre ruega que la dejen morir. Los médicos, que no pueden.

Un año después, diagnóstico definitivo: estado vegetativo permanente, deberá ser alimentada con sonda. En 1994, las monjas misericordinas le dan una habitación en el hospital Beato Luigi Talamoni. Eluana había nacido allí. Y allí iba a permanecer, inconsciente, hasta este 6 de febrero.

Beppino Englaro es un tipo cabal y determinado, alto y enjuto, de perfil afilado. Cuando Eluana vivía, dirigía una pequeña empresa de moquetas y suelos de linóleo. Desde hace 11 años, ha dedicado su vida a defender la dignidad de su hija. Su derecho a morir. El precio ha sido altísimo. El lunes, mientras hablaba con este periódico por móvil, sonó el fijo de su casa. Englaro respondió “grazie, grazie” y colgó. Era una de las varias llamadas diarias que le tachan de asesino.

Ayer, Englaro viajó hasta Udine con escolta policial para ver por última vez a su hija. Eluana será incinerada y enterrada en Paluzza, provincia de Udine, el pueblo natal de Beppino, junto a su abuelo paterno. Sin funeral.

Mientras la campaña de desinformación sigue lanzando basura contra los médicos y la familia, el fiscal de Trieste dijo que no ve “el menor indicio de delito en la muerte de Englaro”. Una periodista de la RAI, Marinella Chirico, que entró en la habitación de Eluana el domingo con permiso del padre, contó que verla fue una “experiencia devastadora”. El padre habría podido enseñar una foto actual de su hija para callar bocas. No lo ha hecho.

Italia, entretanto, se ha fracturado en dos y se ha convertido en escenario de odio y manipulación. “Con la instrumentalización de una tragedia nacional y familiar”, escribió ayer Ezio Mauro, director de La Repubblica, “y los ecos oscuros de quien intenta transformar la muerte en política, empieza la fase más peligrosa de nuestra historia reciente”.

Los Englaro han ganado su batalla legal. Pero ellos y el país han sufrido un coste enorme. La aspiración de civilización, su fe en el Estado laico, su espíritu de libertad han sido ultrajados, en lo que Anna Finocchiaro, la senadora del PD, ha llamado “los chacales de la política”. Italia ha tardado 11 años en hablar sobre el fin de la muerte. Fue en 1998, ante el abandono en que se encontraba, cuando Englaro pidió ayuda por primera vez al Estado. Tras las primeras sentencias contrarias, 1999 y 2003, se remitió a los políticos. Hasta ahora, doce gobiernos distintos habían mirado a otro lado, negándose a legislar.

¿La razón? El Vaticano se oponía, el centro izquierda era incapaz de llegar a una posición común, la derecha prefería resolver el asunto por debajo de la mesa.

Mientras eso sucedía, los jueces hacían el trabajo de la política. En julio de 2008, Apelación dice que se puede suspender la alimentación de un paciente si su estado es irreversible y se constata su voluntad. Derecho a morir. La avanzada Constitución italiana es la base de la sentencia. La Iglesia tiembla. Hay 2.000 personas alimentadas así en Italia.

En enero de 2008 ha caído el Gobierno Prodi. Claro, que eso tampoco garantiza nada: Berlusconi es un divorciado, poco de fiar, ni siquiera puede comulgar, su mujer confesó un aborto terapéutico en el extranjero. La Iglesia coloca en la secretaría de Estado de Sanidad a uno de los suyos, Eugenia Roccella, integrista provida. Ella moverá los hilos bajo la mirada del ministro, Maurizio Sacconi, ex socialista, laico en su juventud, ahora gente de orden.

El Parlamento se moviliza por fin el verano pasado. Plantea un conflicto de competencias al Constitucional, y éste determina que la magistratura, y no el legislativo, debe solucionar el caso. La fiscalía recurre. Las “togas rojas” siguen dando la razón a la familia. En Italia y en Estrasburgo. El 13 de noviembre de 2008, el Supremo confirma que Eluana puede morir. El 22 de diciembre, la Corte Europea rechaza el recurso de las asociaciones católicas. “Por fin será libre”, dice su padre.

Arde Troya. El Papa lanza a sus mejores hombres a la arena. Porta a Porta, el programa de la RAI, abre sus salones a los cardenales. Hace reportajes sobre comas reversibles. Dice que Englaro mata a su hija basándose en una voluntad presunta. El 68% que apoyaba a la familia en 1999 baja al 55% en un mes.

La propaganda es fácil: dejar de alimentar a Eluana es un asesinato, todos los que estén a favor militan en la cultura de la muerte. Juego sucio, censura, insultos, demagogia, invocaciones desde el palacio de San Pedro… Vale todo.

Llega el momento. En el Senado se votan las enmiendas a la Ley de Seguridad de Roberto Maroni, ministro de la Liga Norte, socio clave de la mayoría. La Iglesia ha dicho que es una ley xenófoba. Buen momento para mostrar las uñas. Siete diputados católicos de la derecha votan con la oposición y tumban la enmienda. No es decisivo, porque la ley debe ir todavía a la cámara. Es una oferta.

En dos días, Berlusconi aprueba la ofensiva final. El cardenal Tarcisio Bertone, recién llegado de su periplo por la España socialista, se pone al mando. Roccella lanza el decreto salva Eluana. Berlusconi aprueba el texto pese a que el presidente napolitano sostiene que es inconstitucional. La Curia transmite su “desilusión” con el jefe del Estado… italiano.

Un simple vendedor de moquetas ha puesto en jaque con su laicismo y su fe en la legalidad a los poderes fuertes. “No comprenden la legalidad a la luz del sol”, dice a este diario el domingo. “La Iglesia no puede imponerme sus valores”. Casi todos los medios silencian el titular: “Una condena a vivir sin límites es peor que una condena a muerte”.

El lunes, alcanza su trágico objetivo. Su única hija, su “esplendor”, como la llamaba, se apaga a las 19.35, en pleno debate del proyecto de ley que prepara el Senado para intentar salvarla. Su médico, Amato de Monte, da a Englaro la noticia: “Tua bambina”, le dice.

Su bambina tenía once años cuando sus padres le reprendieron. Ella se encaró y les dijo: “¿Y vosotros qué tenéis que ver con mi vida?”. Durante 6.233 días, esa rebelde nata vivió atada a una sonda. Hace hoy 80 años justos, Italia y el Vaticano se separaron en dos Estados. Ahora, los chacales han unido otra vez sus destinos. La pobre Eluana ha escapado a tiempo. La pobre Italia deberá convivir con ellos.

EL PAIS.COM

Contra la dictadura oscurantista (de Berlusconi y cia.)…

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¡Ya basta! 14 de febrero, Piazza Navona de Roma
Contra la dictadura oscurantista
 

Muere italiana Eluana Englaro…

 
 
 
Traducido por Gorka Larrabeiti

La vida de cada uno de nosotros no le pertenece ni al gobierno ni a la Iglesia. Le pertenece a quien la vive. El decreto ley de Berlusconi, transformado en proyecto de ley después de que el presidente Napolitano, en cuanto guardián de la Constitución, se negara a firmarlo, pretende privar al ciudadano del derecho a su propia vida y entregárselo a la voluntad totalitaria del Estado y la Iglesia. Forzando la alimentación y la hidratación por encima de la voluntad del paciente, impone por ley la tortura del enfermo terminal.

Con tal de imponer esta ley jomeinista, Berlusconi ha declarado que tiene la intención de subvertir la Constitución republicana. Ha llegado a ultrajar una de las constituciones más democráticas del mundo, la nuestra, definiéndola “filosoviética”, mientras que no pierde ocasión para elogiar a su “amigo Putin”, antiguo dirigente de KGB. El deber democrático de todo ciudadano es exclamar con firmeza “¡Ya basta!” a este gobierno Berlusconi, que ha declarado la guerra a la Constitución republicana.

Para decir sí a la vida y no a la tortura, para decir sí a la Constitución y no al proyecto de dictadura oscurantista, para decir sí al Presidente que sostiene la Constitución contra quien la viola, envilece, e insulta, pedimos a todos los partidarios de la democracia que se auto-organicen para una gran manifestación pacífica, sin banderas de partido, sólo con la pasión y el compromiso civil de los libres ciudadanos en la plaza Navona de Roma el próximo sábado 14 de febrero a las 15 h.

Pásalo. La democracia también depende de ti.

Firma el llamamiento.

 

09 de Febrero de 2009

Debate ético queda instalado en Italia

Muere italiana Eluana Englaro

Muere italiana Eluana Englaro La mujer de 38 años, que permaneció en estado vegetal desde hace 17, dejó de respirar este lunes en la casa de reposo “Quiete” de Udine, mientras en el Senado se debatía un proyecto de ley para prohibir la suspensión de la nutrición e hidratación que la mantenía con vida. “Sólo quiero estar solo”, señaló el padre de Eluana, Giuseppe Englaro, al ser informado de la muerte de su hija.

Por El Mostrador.cl

A las 20.10 horas italianas (19.10 GMT) de este lunes y mientras cumplía su tercer día sin alimentos ni hidratación, falleció Eluana Englaro.

El padre de Eluana, Giuseppe Englaro fue informado de la muerte de su hija por el anestesista Amato de Monte y al conocerla, dijo: “sólo quiero estar solo”.

Eluana falleció en la casa de reposo “Quiete” de Udine, mientras en el Senado se debatía un proyecto de ley para prohibir la suspensión de la nutrición e hidratación que mantenía a la joven a con vida.

En el momento del debate, el presidente de la Cámara, Renato Schifani, fue informado de la muerte de Eluana y tras conocer la noticia, todos los senadores se pusieron en pie y guardaron un minuto de silencio.

Después Schifani expresó su solidaridad y cercanía con el padre, Giuseppe Englaro y dijo que “este es un momento de reflexión en el que todos, comenzando por los políticos, deben reflexionar sobre el derecho de la vida y la muerte”.

El vicepresidente del grupo conservador en el Senado, Caetano Quagriello, tomó el micrófono y denunció que “Eluana no ha muerto, sino que ha sido asesinada” a lo que Ana Finnochiaro, del Partido Demócrata, le respondió que “continuaban haciendo el enésimo acto de carroña política sobre la muerte de Eluana”.

La Cámara de Diputados también mantuvo un minuto de silencio por la muerte de Eluana que hoy cumplía el tercer día sin alimentos ni hidratación en la clínica de Quiete.

Desde el Vaticano, el ministro de Sanidad, cardenal Javier Lozano Barragán pidió que “el Señor la acoja en su seno y perdone a quien se le ha llevado de este mundo”.

El ministro de Sanidad, Maurizo Sacconi, tras expresar su solidaridad con el padre de la joven instó al Senado a que apruebe el proyecto de ley “para que el sacrificio de Eluana no sea inútil”.

El primer ministro Silvio Berlusconi expresó su profundo pesar por la muerte de Eluana y lamentó de que la acción del Gobierno no haya sido suficiente para salvarle la vida.

EFE

Gestión de la crisis: ¡Que se vayan todos!, N. Klein

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The Nation

Viendo a las multitudes en Islandia blandiendo y golpeando ollas y cacerolas hasta hacer caer a su gobierno me acordaba yo de una popular consigna coreada en los círculos anticapitalistas en 2002: “Ustedes son Enron; nosotros, la Argentina”.

Su mensaje era suficientemente simple. Ustedes –políticos y altos ejecutivos amalgamados en alguna que otra cumbre comercial— son como los temerarios estafadores ejecutivos de Enron (claro que entonces no sabíamos ni la mitad de lo ocurrido)—. Nosotros –el populacho mantenido al margen— somos como los argentinos, quienes, en medio de una crisis económica misteriosamente parecida a la nuestra, salieron a la calle con ollas y cacerolas al grito de: “Que se vayan todos”. Forzaron la dimisión de cuatro presidentes en menos de tres semanas. Lo que hizo única la rebelión argentina de 2001-2002 fue que no iba dirigida contra ningún partido político concreto, ni tampoco contra la corrupción en abstracto. Su objetivo era el modelo económico dominante: fue la primera revuelta de una nación contra el capitalismo desregulado de nuestros días.

Ha tomado su tiempo, pero, finalmente, desde Islandia hasta Letonia, pasando por Corea del Sur y Grecia, el resto del mundo está llegando al mismo resultado: ¡que se vayan todos!

Las estoicas matriarcas islandesas que sacaban sus cacerolas mientras sus hijos buscaban proyectiles en el frigorífico (huevos, desde luego, ¿también yogures?) reproducen las tácticas que se hicieron famosas en Buenos Aires. Un eco de la rabia colectiva contra unas elites que destruyeron un país otrora próspero pensando salir de rositas. Como dijo Gudrun Jonsdottir, una oficinista islandesa de 36 años: “Estoy hasta el moño de todos esto. No me fío del gobierno, no me fío de los bancos, no me fío de los partidos políticos y no me fío del FMI. Teníamos un país estupendo, y se lo han cargado”.

Otro eco: en Reikiavik, los manifestantes no se conforman con un mero cambio de rostros en la cúspide (aunque la nueva primera ministra sea una lesbiana). Exigen ayudas al pueblo, no a los bancos; investigación penal de la debacle; y una profunda reforma electoral.

Parecidas exigencias pueden oírse en Letonia, cuya economía ha experimentado la contracción más drástica dentro de la Unión Europea y en donde el gobierno se halla al borde del precipicio. Durante semanas, la capital se ha visto sacudida por protestas, incluidos unos disturbios en toda regla el pasado 13 de enero. Como en Islandia, los letones están indignados por la negativa de sus dirigentes a aceptar la menor responsabilidad por la catástrofe. Preguntado por la Televisión Bloomberg por las causas de la crisis, el ministro de finanzas letón soltó displicentemente: “ninguna en especial”.

Pero los disturbios letones sí son especiales: las mismas políticas que permitieron al “Tigre Báltico” crecer a una tasa del 12% en 2006, están ahora causando una violenta contracción que se estima del 10% para este año: el dinero, emancipado de toda barrera, viene tan prontamente como se va, tras rellenar, eso sí, algunos bolsillos políticos. No es casual que muchas de las catástrofes de hoy sean los “milagros” de ayer: Irlanda, Estonia, Islandia, Letonia.

Pero todavía hay algo más argentinesco en el aire. En 2001, los dirigentes argentinos respondieron a la crisis con un brutal paquete de austeridad dictado por el FMI: 9 mil millones de dólares de recorte del gasto público, señaladamente en sanidad y educación. Lo que se reveló un error fatal. Los sindicatos de los trabajadores realizaron una huelga general, los maestros sacaron sus clases a la calle, y por doquiera proseguían las protestas.

Esa misma negativa de los de abajo a ser inmolados en la crisis es lo que une hoy a muchos manifestantes de todo el mundo. En Letonia, buena parte de la cólera popular se ha centrado en las medidas gubernamentales de austeridad –despidos masivos, recorte de servicios sociales y brusca disminución de los salarios en el sector público— tomadas para hacer méritos ante el FMI, de quien se espera un préstamo de urgencia: no, definitivamente, nada ha cambiado. Las revueltas del pasado diciembre en Grecia fueron desencadenadas por el asesinato a tiros por la policía de un adolescente de 15 años. Pero lo que las mantiene vivas, con los agricultores recogiendo el testigo de los estudiantes, es la general cólera que desierta en el pueblo griego la respuesta del gobierno a la crisis: se ofrece a los bancos un rescate por valor de 36 mil millones de dólares, mientras se recortan las pensiones de los trabajadores y se da a los campesinos poco más que nada. A pesar de las molestias causadas por el bloqueo de carreteras de los tractores, el 78% de los griegos opina que las exigencias de los agricultores son razonables. Análogamente en Francia, en donde la reciente huelga general –desencadenada en parte por los planes del presidente Sarkozy de reducir espectacularmente el número de profesores— se atrajo el apoyo del 70% de la población.

Acaso el hilo más robusto que atraviesa a toda esa revuelta global sea el rechazo a la lógica de la “política extraordinaria”, por emplear la expresión acuñada por el político polaco Leszek Balcerowicz para describir el modo en que los políticos acostumbran ahora a ignorar las disposiciones legislativas para avilantarse a “reformas” de todo punto impopulares. Un ardid que está dejando de funcionar, como acaba de descubrir ahora el gobierno de Corea del Sur. En diciembre pasado, el partido gobernante trató de servirse de la crisis en curso para lanzarse a un más que discutible acuerdo de libre comercio con los EEUU. Llevando a nuevos extremos la política de puertas cerradas, los legisladores se cerraron a cal y canto en la Cámara para poder votar en privado: defendieron la puerta con mesas, sillas y butacas. Los políticos de la oposición no se dejaron impresionar: con martillos percutores y sierras eléctricas, echaron la puerta abajo y entraron en el Parlamento organizando una sentada que habría de durar doce días. Se aplazó el voto, a fin de permitir un mayor debate. Una victoria para un nuevo tipo de “política extraordinaria”.

Aquí, en Canadá, la política es notoriamente menos pronta a escenas chocarreras que terminan en YouTube, pero tampoco ha estado exenta de sorprendentes acontecimientos. El pasado octubre, el Partido Conservador ganó las elecciones nacionales con un programa sin ambición. Seis semanas después, nuestro primer ministro tory se sacaba de la chistera un proyecto presupuestario que privaba del derecho de huelga a los trabajadores del sector público, abolía la financiación pública de los partidos políticos y no contenía el menor atisbo de estímulo económico. Los partidos de oposición replicaron con la formación de una coalición histórica, que no consiguió hacerse con el poder sólo porque se suspendió abruptamente la sesión parlamentaria. Los tories han regresado ahora con un presupuesto revisado: las políticas extremistas de derecha han desaparecido, y hay un paquete de estímulos económicos.

La pauta es clara: los gobiernos que responden a la crisis creada por la ideología de libre mercado con una acrecida dosis de la desacreditada medicina, no sobrevivirán al intento. Como están gritando en la calle los estudiantes italianos: “No pagaremos por vuestra crisis”.

Naomi Klein es autora de numerosos libros, incluido el más reciente The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism .

Traducción para www.sinpermiso.info : Roc F. Nyerro

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2344

P. Krugman: rescates financieros para banqueros incompetentes…

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k05PAUL KRUGMAN 08/02/2009

Pregunta: ¿qué pasa si pierdes cantidades ingentes de dinero de otras personas? Respuesta: recibes un gran regalo del Gobierno federal (pero el presidente dice cosas muy duras sobre ti antes de soltar la pasta).

¿Estoy siendo injusto? Eso espero. Pero, ahora mismo, da la impresión de que eso es lo que está pasando.

Para dejar las cosas claras diré que no me estoy refiriendo al plan de la Administración de Barack Obama de estimular el empleo y la producción mediante un gran aumento del gasto federal durante algún tiempo, que es exactamente lo que hay que hacer. De lo que estoy hablando es de los planes de la Administración para rescatar el sistema bancario, planes que están tomando la forma de un ejercicio clásico de socialismo amargo: los contribuyentes pagan la factura si las cosas salen mal, pero los accionistas y los ejecutivos reciben los beneficios si las cosas salen bien.

Cuando leo los últimos comentarios sobre política financiera de algunos altos funcionarios de la Administración de Obama, me siento como si el tiempo se hubiera detenido, como si todavía estuviésemos en 2005, Alan Greenspan aún fuese el maestro y los banqueros todavía fuesen los héroes del capitalismo.

“Tenemos un sistema financiero controlado por accionistas privados y administrado por instituciones privadas, y nos gustaría hacer todo lo posible para preservarlo”, dice Timothy Geithner, el secretario del Tesoro, mientras se prepara para hacer que los contribuyentes carguen con el mochuelo de las inmensas pérdidas de ese sistema.

Mientras tanto, un artículo del Washington Post que cita fuentes gubernamentales afirma que Geithner y Lawrence Summers, el principal asesor económico del presidente Obama, “creen que los Gobiernos son malos gerentes bancarios” (a diferencia, se supone, de los genios del sector privado, que se las han arreglado para perder más de un billón de euros en unos cuantos años).

Y este prejuicio a favor del control privado, incluso cuando es el Gobierno quien está poniendo todo el dinero, parece estar pervirtiendo la respuesta de la Administración a la crisis financiera.

Ahora bien, hay que hacer algo para apuntalar el sistema financiero. El caos posterior a la quiebra de Lehman Brothers ha demostrado que permitir que las principales instituciones financieras se hundan puede ser muy perjudicial para la salud de la economía. Y hay varias instituciones importantes que están peligrosamente cerca del abismo.

De modo que los bancos necesitan más capital. En épocas normales, los bancos amplían su capital vendiendo acciones a inversores privados, quienes a cambio reciben una participación en la propiedad del banco. Por tanto, se podría pensar que si ahora los bancos no pueden o no quieren ampliar lo suficiente su capital mediante inversores privados, el Gobierno debería hacer lo que haría un inversor privado: aportar capital a cambio de una parte de la propiedad.

Pero hoy en día las acciones de los bancos valen tan poco -Citigroup y Bank of America tienen un valor de mercado combinado de sólo 40.560 millones de euros-, que la propiedad no sería parcial: inyectar el dinero de los contribuyentes necesario para que los bancos fuesen solventes los convertiría, a efectos prácticos, en empresas de propiedad pública.

Mi respuesta a esta perspectiva es: ¿y? Si los contribuyentes están corriendo con los gastos del rescate de los bancos, ¿por qué no deberían obtener la propiedad, al menos hasta que aparezcan compradores privados? Pero la Administración de Obama parece estar partiéndose la cabeza para evitar este desenlace.

Si las noticias son ciertas, el plan de rescate bancario constará de dos elementos principales: la compra por parte del Gobierno de algunos activos bancarios con problemas y garantías frente a pérdidas causadas por otros activos. Las garantías representarían un gran regalo para los accionistas de los bancos; las compras tal vez no, si el precio fuera justo, pero, según información del Financial Times, los precios probablemente estarían basados en modelos de tasación en lugar de en precios de mercado, lo que significa que el Gobierno les estaría haciendo un gran regalo también con esto. Y, a cambio de lo que probablemente sea una gigantesca subvención para los accionistas, los contribuyentes obtendrán… Bueno, nada.

¿Habrá al menos límites en la remuneración de los ejecutivos, a fin de evitar más timos como los que han enfurecido a la opinión pública? El presidente Obama ha criticado las bonificaciones de Wall Street en su último discurso semanal, pero según The Washington Post, “es probable que la Administración se abstenga de imponer restricciones más duras a las indemnizaciones de los ejecutivos de la mayoría de las empresas que reciban ayuda gubernamental” porque “los límites muy estrictos podrían disuadir a algunas de solicitar la ayuda”. Esto indica que las palabras duras de Obama son sólo para aparentar.

Mientras tanto, parece que la crisis apenas ha hecho mella en la cultura del exceso de Wall Street. “Digamos que soy un banquero y que he generado 23 millones de euros. Yo debería recibir parte de ese dinero”, comentaba un banquero a The New York Times. ¿Y si eres un banquero y has destruido 23.000 millones? ¡El Tío Sam acude al rescate!

Lo que aquí está en juego es algo más que la imparcialidad, aunque ésta también cuente. Salvar la economía va a ser muy caro: es probable que ese plan de estímulo económico de 800.00 millones de dólares sea sólo un anticipo, y que rescatar el sistema financiero, incluso si se hace bien, cueste cientos de miles de millones. No podemos permitirnos el lujo de despilfarrar el dinero regalándolo como si creciese en los árboles a los bancos y a sus ejecutivos sólo para mantener la ilusión de que son propiedad privada.

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008. Traducción de News Clips. © New York Times News Service, 2009.

La economía cubana y las estadísticas, por A. Alonso

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Las formas de inserción de los países periféricos en la economía-mundo presentan dos dimensiones. Una general que identificamos a través del desarrollo desigual, el intercambio desigual, el endeudamiento como medio de enriquecimiento, las imposiciones del comercio llamado libre, y un abanico propio del trato que Hegel prefiguró en su Fenomenología del espíritu como la dialéctica entre el amo y el esclavo. La otra dimensión, la de carácter particular, marca las diferencias entre el modo en que cada país se logra insertar, o es admitido por el sistema-mundo, y consigue ventajas relativas o se mantiene estancado, y en ocasiones asediado, económica, política, y hasta militarmente.
 
Ver tambien “A. Alonso, sociólogo cubano: socialismo, problemas socio-económicos y alternativas en Cuba. Entrevistas…” 

La distinción entre países desarrollados y subdesarrollados se ha quedado estrecha. “En vías de desarrollo” fue un término con el cual se intentó mitigar el pesimismo del “subdesarrollo”, y hoy se hace legítimo para aquellos países cuyas economías han vivido explosiones, como Corea del Sur, China y Brasil. Pero habría que hablar de otros que no han logrado desarrollarse, o que el sistema-mundo parece condenar a no desarrollarse, o que parecerían imposibilitados para ello por su precariedad.

Por otra parte el concepto de desarrollo circunscrito a los indicadores de crecimiento, y aun a las transformaciones tecnológicas, ha caído en crisis. El PNUD introdujo desde 1990 el cálculo del índice de desarrollo humano (IDH), para no sujetarse a indicadores exclusivamente económicos, como el producto interno bruto (PIB) per cápita, o la aplicación de la línea de pobreza, con lo cual la mirada corre el riesgo de reducir el diagnóstico a la pobreza de ingresos, e ignorar políticas de amparo indispensables.

El IDH logra integrar en un coeficiente la cuantificación del PIB per cápita más los de esperanza de vida, alfabetización, y escolaridad. No excluye per se los anteriores indicadores económico-sociales, sino que los complementa con una validación más marcada del peso de la calidad de vida de la población, en el diagnóstico.

El comienzo de la aplicación del IDH se produjo en un momento en el cual la economía cubana no reflejaba aún en toda su magnitud los efectos de la caída del sistema socialista soviético, y de la consiguiente impunidad al arbitrio de una potencia solitaria. Vemos, así, que en 1990 el índice de desarrollo humano colocaba a Cuba en el lugar 39 dentro de un total de 130 países. Este índice se deterioró en los años sucesivos, a la par que caían los indicadores económicos y se deprimían las condiciones de vida de los cubanos. Su comportamiento más crítico lo tuvo en el año 1994, en que colocó al país en la posición 89 entre 173 países. Este indicador mostró, a lo largo de los noventa, el deterioro de la situación cubana, aunque en 1999 ya comenzó una tendencia de reanimación

El último Informe de Desarrollo Humano del PNUD muestra una recuperación importante de este índice en 2005, en que Cuba queda en el lugar 51. El índice de este año, 0.838, es inferior al mostrado en 1990, que fue 0.877, y coloca a Cuba en el sexto lugar en el conjunto de la América Latina y el Caribe. No termino todavía con las estadísticas: en este último Informe, como en los anteriores, también se constata que la clasificación de Cuba como país de desarrollo humano alto se debe a los indicadores de calidad de vida, en tanto los económicos progresan muy lentamente. Un posicionamiento realizado exclusivamente a partir de los ingresos movería a la Isla al lugar 94 en el año 2005

Hasta aquí la estadística. Paso a los comentarios. El primero es que las cifras muestran: 1) que a pesar de la caída económica y del régimen de castigo acrecentado a lo largo de los 90 y hasta los años finales de esta década, el complejo socioeconómico cubano (para no llamarle aquí sistema, ni proyecto), se revitaliza y vuelve a encontrar escenarios de inserción, sin hacer concesiones al imperativo neoliberal, ni a ningún compromiso que pueda traducirse en lazos de dependencia; 2) que el punto débil visible es el del comportamiento de la economía, en lo cual no se ha pasado de medidas aisladas, de mayor o menor alcance, que no aparecen articuladas a un cambio estructural orientado a introducir un nuevo patrón de eficiencia.

La economía cubana –cargada de malformaciones– está urgida de cirugía. Pero de cirugía socialista. Igualmente si es con bloqueo sostenido, si este queda aligerado por motivaciones humanitarias, o si fuese progresivamente desmontado. Frente a cualquier variable hay que llegar a una armazón eficiente. Rediseñada sobre una noción de desarrollo distinta: desde las fuerzas que el país ha desarrollado, con el peso de sus carencias, y sobre las incertidumbres de cada coyuntura. En primer lugar para garantizar subsistencia a nuestra población y recuperación al medio natural del cual nos nutrimos: algo que no se ha logrado plenamente en los cincuenta años transcurridos.

No podría Cuba aspirar a convertirse en otra Suiza o en algo que se le pareciera. De hecho, ni siquiera parece sano soñar con otras Suizas. Las estadísticas económicas tienen más de un significado. Del lado negativo, los altos índices de comportamiento económico también suelen ser indicativos de altos niveles de consumo, contaminación de la atmósfera, y depredación del ambiente en más de un sentido. Se ha dicho que si la norma de consumo de combustible norteamericana se universalizara el agotamiento de las fuentes se haría casi inmediato. No podrá haber autos para todos en el mundo.

Mathis Wrackernagel, investigador del Global Footprint Network de California, calculó, para 93 países, la cantidad de planetas Tierra que serían necesarios en el caso de generalizarse el nivel de consumo de cada uno de ellos. Los países europeos occidentales están en la media de tres planetas, y los orientales de dos. En tanto los Estados Unidos necesitarían cinco planetas. Los países de la América Latina estarían sobre la media de un planeta, y los de África bastante por debajo. En esta correlación la línea del desarrollo sustentable estaría en 0.8 de IDH y el nivel de la huella ecológica en 1 planeta. Cuba parece ser, al momento, uno de los países que más claramente se acerca a esta correspondencia.

No lo digo con propósitos de complacencia. Contra el conformismo se rebela el imperativo de redimensionar la economía con reformas que alcancen las estructuras donde quiera que la búsqueda de una eficiencia socialista lo reclame. Se rebela también la necesidad de restaurar un régimen laboral y de participación efectiva que incentive el trabajo. Se rebela la necesidad de posibilitar mejor vida sin más gasto. Se rebela la urgencia de dar un carácter más orgánico al rescate y la protección del ambiente.

Y, sin embargo, este dato nos dice, a mi juicio, al margen de implicaciones ideológicas, que el escenario más idóneo para los proyectos de transformación sustentable se encuentra ahora en la América Latina, donde se ha iniciado una significativa modificación del mapa político. Y que Cuba presenta, de algún modo, una posición de punta. En definitiva, son estadísticas, solo estadísticas.

Aurelio Alonso, sociólogo y ensayista, es subdirector de la revista Casa de las Américas

Rebelion.org

Copa Libertadores: Universidad de Chile elimina al Pachuca de México…

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FUT3 A pesar de caer por 2-1 frente a Pachuca, Universidad de Chile logró el paso a la siguiente fase de la Copa Libertadores gracias al tanto de visita que anotó Marco Estrada. El conjunto azul integrará el Grupo 7 junto a Gremio de Brasil, Aurora de Bolivia y Boyacá Chicó de Colombia.

Universidad de Chile logró la ansiada clasificación a la fase grupal de la Copa Libertadores a pesar de caer por 2-1 ante Pachuca, en el estadio Hidalgo, ya que el gol de visita anotado por Marco Estrada fue suficiente para lograr el objetivo.

Con este resultado, el elenco dirigido por Sergio Markarián integrará el Grupo 7 del torneo internacional de clubes y enfrentará a Gremio de Brasil, Aurora de Bolivia y Boyacá Chicó de Colombia.

Aguantando por más de 80 minutos con un hombre menos, debido a la tonta expulsión de Mauricio Arias por agresión a los 11′, la “U” logró hacerle frente a la presión de Pachuca.

En verdad, futbolísticamente no fue una buena presentación del conjunto universitario que entró a la cancha demasiado nervioso.

Además de las tempranas tarjetas amarillas de José Rojas y Felipe Seymour, además de la ya mencionada roja a Arias, los jugadores del equipo chileno perdieron fácilmente el balón.

Pero el colmo fue una evitable infracción penal de Juan González sobre Edgar Benítez, que Gerardo Rodríguez convirtió en gol a los 25 minutos.

Parecía que el segundo gol de los mexicanos sería cosa de tiempo, porque empujó con todo para lograrlo. La más clara opción fue un fuerte remate de Jaime Correa que dio en el travesaño a los 34′.

En la segunda fracción, las cosas no cambiaban hasta que se produjo una tiro libre a favor de la “U” en el minuto 59. Estrada tomó el balón y miró bien donde estaba parado Miguel Calero, para lanzar el remate al mismo sector donde estaba el portero, que ya se había movido al otro lado sin poder reaccionar para taparlo.

Con este gol, Pachuca se desdibujó y se puso nervioso en búsqueda de un nuevo tanto.

La situación se puso dramática a los 86, con la ventaja marcada por Damián Álvarez. Pero los aztecas necesitaban otra anotación para dar vuelta el resultado, lo que no pudieron conseguir.

Importante logro de la “U”, ya que no existía mucha confianza a pesar que en el partido de ida había ganado por la cuanta mínima, con gol de Marcelo Díaz.

La “U” debutará el 25 de febrero ante el cuadro de Porto Alegre en calidad de visita. Mientras que el primer partido de local será el 4 de marzo ante el conjunto boliviano.

"Memorias del subdesarrollo", cubana, elegida la mejor película iberoamericana de la historia…

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La primera encuesta mundial sobre los 100 mejores títulos del cine iberoamericano, convocada por el portal de información cinematográfica NOTICINE.com, ha elegido a la cubana “Memorias del subdesarrollo”, dirigida en 1968 por Tomás Gutiérrez Alea, como la cinta latina más destacada de la historia, seguida por la hispano-mexicana “El laberinto del fauno” (2006), de Guillermo del Toro, y la mexicana “Los olvidados” (1950), de Luis Buñuel.

Vea NOTICINE…

Son precisamente el cineasta aragonés y “Titón” Gutiérrez Alea los cineastas más veces citados, junto a Pedro Almodóvar, con cinco títulos cada uno, seguidos por el brasileño Glauber Rocha, con tres.

La encuesta fue respondida por profesionales del cine, críticos, periodistas, organizadores de festivales y aficionados en general de todo el mundo, vía correo electrónico y por votación directa de los finalistas en la web NOTICINE.com. En total, más de 500 personas ampliaron una primera lista propuesta por el medio informativo y eligieron a sus favoritas.

Entre las diez películas más votadas en un proceso que duró cerca de dos meses, hay tres mexicanas, otras tantas brasileñas, dos cubanas, dos españolas y una argentina. Sin embargo, sobre el centenar de la lista, España -el país con mayor producción- es el que acumula más títulos, 23, por delante de México con 17 y Argentina con 13.

“Como ha ocurrido con algunas encuestas recientes en Estados Unidos -explica Jon Apaolaza, editor de NOTICINE.com- la mayoría de los títulos que las personas recuerdan y valoran son de las décadas más recientes, lo que demuestra por un lado la dificultad de acceder a títulos clásicos iberoamericanos y por otra el despegue técnico-artístico que ha tenido el cine latino en los últimos 25 años para mejorar su calidad y poder codearse con cualquier otra filmografía”.

Esta es la primera vez que se realiza una encuesta de estas características, no sólo de unos pocos críticos e historiadores sino tanto de especialistas como de los aficionados que acuden a las salas. “Estamos realmente sorprendidos por la respuesta -afirma el responsable editorial del portal- ya que la primera lista confeccionada por críticos fue rápidamente ampliada y corregida por los espectadores, de manera que los resultados definitivos reflejan, creemos fielmente, los gustos de los amantes del cine iberoamericano sea cual sea su origen nacional o nivel de conocimientos teóricos”.

“Memorias del subdesarrollo” fue filmada por Tomás Gutiérrez Alea, el considerado más destacado cineasta en la historia del cine cubano, ocho años después del triunfo de la Revolución, a partir de una novela de Edmundo Desnoes, quien colaboró con el propio “Titón” en su guión. Sergio, el protagonista, es un burgués con una mirada crítica a la realidad, pero que ha preferido quedarse en La Habana en lugar de salir del país como han hecho varios miembros de su familia. Fue protagonizada por Sergio Corrieri, Daysi Granados y Eslinda Núñez.

La web oficial del desaparecido cineasta cubano (1928-1996) dice de “Memorias del subdesarrollo”: “Que las contradicciones del burgués pueden reflejar como en un espejo las de la sociedad donde la burguesía ha llevado la voz cantante, lo demuestra esta obra maestra del razonamiento y la ironía. Una historia personal que hubiera sido intrascendente de no ocurrir en los vertiginosos días de la revolución, cuando todas las contradicciones se pusieron al rojo vivo. La película entrega un monólogo interior con mirada a la calle, como es la novela homónima de Edmundo Desnoes”.

NOTICINE.com, fundado en 2001 por el mismo equipo de periodistas especializados que en 1997 creó la primera publicación sobre cine iberoamericano en internet, claqueta.com, es un portal de información cinematográfica desde una óptica hispanoamericana, independiente y en constante actualización, con corresponsales y colaboradores en los principales países del área (México, Argentina, Chile, Colombia, Cuba…). El pasado enero fue visitado por más de 52.000 internautas.

Anotaciones a los resultados de la encuesta:

- “Los olvidados”, en la tercera plaza, se considera la mejor película del aragonés Luis Buñuel, por delante de “El ángel exterminador” y “Viridiana”.

- Para los participantes en la encuesta de NOTICINE.com, el más citado cineasta vivo, Pedro Almodóvar, hizo su mejor obra en “Todo sobre mi madre” (5ª), seguida por “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y “Volver”.

- La cinta más antigua que incluye la lista es la mexicana “Nosotros los pobres”, de 1947, dirigida por Ismael Rodríguez (puesto 81)y protagonizada por Pedro Infante, y las más recientes la brasileira “Tropa de élite”, de José Padilha (76), y la colombiana “La ministra inmoral”, de Julio Luzardo (100), ambas de 2007.

- Las décadas en las que se produjeron más películas incluidas en la lista de las 100 mejores son las de los años 90 (31), 2000 (23) y 60 (16).

- El mayor número de votos llegaron desde España, México y Cuba.

LAS 100 MEJORES PELÍCULAS DEL CINE IBEROAMERICANO

1.    “Memorias del subdesarrollo” de Tomás Gutiérrez Alea, 1968 (Cuba)
2.    “El laberinto del fauno” de Guillermo del Toro, 2006 (España/México)
3.    “Los olvidados” de Luis Buñuel, 1950 (México)
4.    “Ciudad de Dios” de Fernando Meirelles, 2002 (Brasil)
5.    “Todo sobre mi madre” de Pedro Almodóvar, 1999 (España)
6.    “El ángel exterminador” de Luis Buñuel, 1962 (México)
7.    “Fresa y chocolate” de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1994 (Cuba)
8.    “Estación Central” de Walter Salles, 1998 (Brasil)
9.    “La historia oficial” de Luis Puenzo, 1985 (Argentina)
10.    “Doña Flor y sus dos maridos” de Bruno Barreto, 1976 (Brasil)

11.    “Belle epoque” de Fernando Trueba, 1992 (España)
12.    “Lucía” de Humberto Solás, 1968 (Cuba)
13.    “Mar adentro” de Alejandro Amenábar, 2004 (España)
14.    “El espíritu de la colmena” de Víctor Erice, 1973 (España)
15.    “La estrategia del caracol” de Sergio Cabrera, 1993 (Colombia)
16.    “Mujeres al borde de un ataque de nervios” de Pedro Almodóvar, 1998 (España)
17.    “El hijo de la novia” de Juan José Campanella, 2001 (Argentina)
18.    “Bienvenido Mister Marshall” de Luis García Berlanga, 1953 (España)
19.    “Pantaleón y las visitadoras” de Francisco Lombardi, (Perú)
20.    “Viridiana” de Luis Buñuel, 1961 (España)
21.    “Amores perros”, de Alejandro González Iñárritu, 2000 (México)
22.    “Suite Habana” de Fernando Pérez, 2003 (Cuba)
23.    “La ciudad y los perros” de Francisco Lombardi, 1985 (Perú)
24.    “Whisky” de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, 2004 (Uruguay)
25.    “Como agua para chocolate” de Alfonso Arau, 1992 (México)
26.    “El callejón de los milagros” de Jorge Fons, 1995 (México)
27.    “El crimen del padre Amaro”, de Carlos Carrera, 2001 (México)
28.    “El lado oscuro del corazón” de Eliseo Subiela, 1992 (Argentina)
29.    “Historias mínimas”, de Carlos Sorín (Argentina)
30.    “La lengua de las mariposas” de José Luis Cuerda, 1999 (España)
31.    “Profundo carmesí” de Arturo Ripstein, 1996 (México)
32.    “Tierra en Trance” de Glauber Rocha,  1967 (Brasil)
33.    “Y tu mamá también”, de Alfonso Cuarón, 2001 (México)
34.    “Bye, Bye Brasil” de Carlos Diegues, 1979 (Brasil)
35.    “Guantanamera” de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1995 (Cuba)
36.    “El beso de la mujer araña” de Héctor Babenco, 1985 (Brasil)
37.    “La ley de Herodes” de Luis Estrada, 1999 (México)
38.    “Nueve Reinas” de Fabián Bielinski, 2000 (Argentina)
39.    “La vendedora de rosas” de Víctor Gaviria, 1990 (Colombia)
40.    “Vidas secas” de Nelson Pereira dos Santos, 1963 (Brasil)
41.    “Volver” de Pedro Almodóvar, 2006 (España)
42.    “La vida es silbar” de Fernando Pérez, 1998 (Cuba)
43.    “El día de la bestia” de Alex de la Iglesia, 1995 (España)
44.    “Crónicas” de Sebastián Cordero, 2004 (Ecuador)
45.    “Frida, naturaleza viva” de Paul Leduc, 1986 (México)
46.    “Jamón, jamón” de Bigas Luna, 1992 (España)
47.    “La Gente de la Universal” de Felipe Aljure, 1991 (Colombia)
48.    “Los amantes del círculo polar” de Julio Medem, 1998 (España)
49.    “Plata quemada” de Marcelo Piñeyro, 2000 (Argentina)
50.    “Vampiros en La Habana” de Juan Padrón, 1985 (Cuba)

51.    “Arrebato” de Iván Zulueta, 1980 (España)
52.    “Canoa” de Felipe Cazal, 1975 (México)
53.    “El” de Luis Buñuel, 1953 (México)
54.    “Deus e o Diabo na terra do sol” de Glauber Rocha, 1964 (Brasil)
55.    “La hora de los hornos” de Octavio Getino y Fernando Solanas, 1968 (Argentina)
56.    “El Sur” de Víctor Erice, 1983 (España)
57.    “Satanás”, de Andrés Baiz, 2007 (Colombia)
58.    “Rodrigo D No futuro”, de Víctor Gaviria, 1990 (Colombia)
59.    “La batalla de Chile” de Patricio Guzmán, 1975-9 (Chile)
60.    “Diarios de motocicleta” de Walter Salles, 2004 (Brasil)
61.    “Crónica de un niño solo” de Leonardo Favio, 1965 (Argentina)
62.    “El norte” de Gregory Nava, 1983 (Estados Unidos)
63.    “Jerico” de Luis Alberto Lamata, 1990 (Venezuela)
64.    “El abrazo partido” de Daniel Burman, 2004 (Argentina)
65.    “25 Watts” de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, 2001 (Uruguay)
66.    “Cuestión de Fe” de Marcos Loayza, 1995 (Bolivia)
67.    “La nación clandestina” de Jorge Sanjinés, 1989 (Bolivia)
68.    “El chacal de Nahueltoro” de Miguel Littín, 1969 (Chile)
69.    “Hable con ella” de Pedro Almodóvar, 2001 (España)
70.    “Retrato de Teresa” de Pastor Vega, 1979 (Cuba)
71.    “Cronos” de Guillermo del Toro, 1993 (México)
72.    “Boquitas pintadas” de Leopoldo Torre-Nilson, 1974 (Argentina)
73.    “El verdugo” de Luis García Berlanga, 1963 (España)
74.    “Ese oscuro objeto del deseo”, de Luis Buñuel, 1977 (España/Francia)
75.    “La muerte de un burocrata” de Tomás Gutiérrez Alea, 1966 (Cuba)
76.    “Tropa de elite” de Jose Padilha, 2007 (Brasil)
77.    “Asignatura pendiente” de José Luis Garci, 1978 (España)
78.    “La Caza” de Carlos Saura, 1965 (España)
79.    “La última Cena” de Tomás” de T. G. Alea, 1976 (Cuba)
80.    “La ley del deseo” de Pedro Almodóvar, 1987 (España)
81.    “Nosotros los pobres” de Ismael Rodríguez, 1947 (México)
82.    “El cochecito” de Marco Ferreri, 1960 (España)
83.    “Bajo California: El límite del tiempo” de Carlos Bolado, 1998 (México)
84.    “El pez que fuma” de Roman Chalbaud, 1977 (Venezuela)
85.    “Martín (Hache)” de Adolfo Aristarain, 1997 (Argentina)
86.    “Japón” de Carlos Reygadas, 2002 (México)
87.    “Lo que le paso a Santiago” de Jacobo Morales, 1989 (Puerto Rico)
88.    “Alicia en el pueblo de Maravillas” de Daniel Díaz Torres, 1991 (Cuba)
89.    “Un lugar en el mundo” de Adolfo Aristarain, 1992 (Argentina)
90.    “Deprisa, deprisa” de Carlos Saura, 1981 (España)
91.    “El chacotero sentimental”, de Cristián Galaz, 1999 (Chile)
92.    “El romance de Aniceto y la Francisca” de Leonardo Favio, 1966 (Argentina)
93.    “Carandiru” de Héctor Babenco, 2003 (Brasil)
94.    “Confesión a Laura” de Jaime Osorio, 1990 (Colombia)
95.    “De cierta manera” de Sara Gómez, J. G.Espinosa, T. G. Alea…, 1974 (Cuba)
96.    “Caluga o menta” de Gonzalo Justiniano, 1990 (Chile)
97.    “El colombian dream” de Felipe Aljure, 2005 (Colombia)
98.    “Antonio das Mortes” de Glauber Rocha, 1969 (Brasil)
99.    “Amaneció de golpe” de Carlos Azpúrua, 1998 (Venezuela)
100.    “La ministra inmoral” de Julio Luzardo, 2007 (Colombia)

web www.noticine.com.

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La cubana Memorias del subdesarrollo (1968), de Tomás Gutiérrez Alea, fue elegida la mejor película iberoamericana de la historia en la primera encuesta mundial para elegir los cien filmes iberoamericanos más destacados, informaron hoy los organizadores.

El número dos del ránking lo ocupa la producción hispanomexicana El laberinto del fauno (2006), de Guillermo del Toro, mientras que en el tercer lugar se sitúa el clásico mexicano Los olvidados (1950), del español Luis Buñuel.

Son precisamente Buñuel, Gutiérrez Alea y el español Pedro Almodóvar los más citados en la encuesta, con cinco títulos cada uno, seguidos por el brasileño Glauber Rocha, con tres, indicaron los organizadores en una nota de prensa.

La encuesta fue respondida por más de 500 personas, entre profesionales del cine, críticos, periodistas, organizadores de festivales y aficionados de todo el mundo, vía correo electrónico y por votación directa en la página web www.noticine.com.

La primera chilena de la lista es el documental de Patricio Guzmán La Batalla de Chile (1973 – 1979), recién en el puesto 59. Las otras cintas nacionales en ser consignadas son El Chacal de Nahueltoro, de Miguel Littin, en el puesto 68, El chacotero sentimental, de Cristián Galaz (91), y Caluga o menta, de Gonzalo Justiniano (96).

Por países, España es el que acumula más títulos, un total de 23, por delante de México, con 17, y Argentina, con 13.

En cuanto a las décadas en que se produjeron las películas, son las de 1990 (31), 2000 (23) y 1960 (16) las más citadas.

Los participantes consideran que Los olvidados es la mejor película de Buñuel, por delante de El ángel exterminador (1962) en el puesto 6, y Viridiana (1961) en el 20, y que la mejor obra de Almodóvar es Todo sobre mi madre (1999), en cuarta posición del ránking por delante de Mujeres al borde de un ataque de nervios (1998), que está en el 16, y Volver (2006), en el lugar 41.

La cinta más antigua que incluye la lista es la mexicana Nosotros los pobres, dirigida en 1947 por Ismael Rodríguez, y las más recientes son la brasileña Tropa de elite, de José Padilha, y la colombiana La ministra inmoral, de Julio Luzardo, ambas del 2007.

El cuarto lugar del ránking lo ocupa la brasileña Ciudad de Dios (2002), de Fernando Meirelles; el séptimo, la cubana Fresa y chocolate (1994), de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, y el octavo, la brasileña Estación Central (1998), de Walter Salles.

El noveno y décimo lugar corresponden a la argentina La historia oficial (1985), de Luis Puenzo, y la brasileña Doña Flor y sus dos maridos (1976), de Bruno Barreto.

La Tercera.com

H. Chávez y Venezuela: una década de conflictos y transformaciones…

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chavez21

Hugo Chávez completa hoy lunes una década en la presidencia de Venezuela, a las puertas de una consulta electoral que le posibilite gobernar otros 10 años para sostener la fundación de una nueva república, que proclama como socialista.

“No quiero ni debo irme. Debo estar al frente del timón al menos otros 10 años más, y después, Dios decidirá”, dice en su campaña el mandatario de 54 años, elegido por primera vez el 6 de diciembre de 1998, con 56 por ciento de los votos válidos.

Cuando asumió el 2 de febrero de 1999, Chávez juró “sobre esta Constitución moribunda (de 1961) cumplir las transformaciones democráticas necesarias para que la república tenga una nueva, adecuada a los nuevos tiempos”.

Desde entonces hubo inéditos referendos, una constituyente y una nueva Constitución, se desmoronaron los partidos tradicionales, se iniciaron reformas económicas y políticas; empresarios y militares apelaron al golpe de Estado, una huelga petrolera e industrial de dos meses asoló el país y los venezolanos se escindieron entre chavistas y antichavistas.

Académica de reconocido equilibrio entre esos bandos, la historiadora Margarita López, expone como primer logro de la década el proceso constituyente, que “incorporó aspiraciones de los sectores excluidos y pobres, que luchaban desde la protesta callejera por la inclusión de lo que reivindicaban como derechos sociales, económicos y civiles”.

En la acera opositora, el ex líder socialista Teodoro Petkoff dijo que “lo positivo de Chávez es que logró mostrar y convertir el tema de la pobreza, marginado durante décadas, en la prioridad de la sociedad venezolana”.

Entre lo negativo, Petkoff asevera que Chávez, quien intentó un golpe de Estado cuando era teniente coronel, en 1992, “no llegó a la presidencia montado en un tanque sino con los votos, pero ha involucionado hacia el autoritarismo y la autocracia”.

López dijo que “el pueblo como sujeto político renació en el discurso de Chávez, y hubo una ampliación de la ciudadanía con el reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos indígenas y de los grupos afrodescendientes”.

Otros logros que apunta la historiadora son el mayor acceso del pueblo a la renta petrolera, principalmente mediante las misiones sociales -programas de salud, alfabetización, educación y alimentación- y los esfuerzos hacia la integración latinoamericana.

Chávez participó con desgano en la Comunidad Andina de Naciones (sociedad con Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) y luego se retiró; busca ingresar plenamente al Mercado Común del Sur (Mercosur, de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), apoya la Unión de Naciones Sudamericanas y fustiga a la Organización de los Estados Americanos (OEA).

También ha creado nuevas formas de cooperación con vecinos económicamente más débiles, como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Bolivia, Cuba, Dominica Honduras, Nicaragua y Venezuela) y Petrocaribe, que entrega combustible a 18 estados de esa subregión con financiamiento de la mitad de la factura en términos muy blandos.

Como vulnerabilidades de su modelo, López menciona “la excesiva dependencia de un líder carismático; la polarización política como estrategia del gobierno, que le impide ampliar sus bases de apoyo; la tendencia hacia un socialismo burocrático-autoritario, no democrático; y carencia de un modelo económico viable a mediano plazo”.

La constitución de 1999 amplió de tres a cinco los poderes del Estado: legislativo, ejecutivo, judicial, electoral y moral (fiscalía, defensoría, contraloría), pero los avances del chavismo y el abandono de espacios por la oposición hicieron que en la práctica todo el poder nacional quedase en manos de seguidores del presidente.

El gobierno impulsó cooperativas como un mecanismo para distribuir renta y promueve la creación de “empresas de producción social” o “socialistas”, pero el eje de su política económica ha sido un control férreo sobre la industria petrolera, sobre otras 10 de las mayores 15 empresas del país y sobre el Banco Central, emisor y de reserva.

Al presentar en enero un informe de su gestión en 2008, con apuntes sobre lo hecho en una década, Chávez mostró cifras que hacen diferencia: cuando asumió el crudo se exportaba a ocho dólares por barril (de 159 litros) y el año pasado se vendió a más de 80.

Las reservas internacionales pasaron de 15 mil a 43 mil millones de dólares, y el producto interno bruto, después del bajón asociado a la crisis política de 2002 y 2003 -los años del golpe de Estado y la huelga petrolera- ha subido de manera continua durante 20 trimestres.

El mandatario recordó que con la “revolución agraria” se recuperaron más de dos millones de hectáreas de manos de latifundistas, y en la década el desempleo abierto bajó de 15 a 7 por ciento, y los hogares pobres de 44 a 29 por ciento en los 10 años.

“El índice de Gini, que mide la desigualdad social (uno es alta y cero es baja) pasó de 0.49 a 0.42, mejor que el de otros países de la región”, como Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica y México, dijo el presidente con cifras del gubernamental Instituto de Estadísticas.

En cuanto a las misiones sociales, los números de Chávez dan cuenta de 1.6 millones de alfabetizados, un millón de adultos que acudieron a cursar la enseñanza primaria y medio millón la secundaria, en tanto los estudiantes de educación superior pasaron de 27 a 78 por cada mil habitantes.

Barrio Adentro, un programa de salud básica que emplea a más de 20 mil médicos y paramédicos cubanos, ha atendido al menos una vez a 24.8 millones de personas en este país de 27.9 millones de habitantes, con millones de consultas y exámenes de laboratorio, así como decenas de miles de intervenciones quirúrgicas.

La red oficial de venta de alimentos con precios subsidiados ha atendido a más de 16 millones de personas, según cifras del gobierno, aunque a cambio de una mayor dependencia de las importaciones, origen de dos de cada tres cucharadas de comida que un venezolano lleva a su boca.

Pero economistas como José Guerra, ex director de estudios económicos del Banco Central, pinchan el globo de cifras que exhibe el gobierno: “Chávez ha dispuesto de recursos superiores a 800 mil millones de dólares”, dijo.

“En 10 años ha tenido más dinero que un siglo de gobiernos precedentes. Son recursos enormes para un país de 27 millones de habitantes, con los que se han podido encarar y resolver problemas estructurales, pero eso no se ha hecho”, aseveró Guerra.

Los analistas coinciden en que la perspectiva de un deterioro de la economía en el marco de la crisis global aceleró los planes de presentar la propuesta oficialista para enmendar la constitución, de modo que todos los funcionarios electos por el voto popular puedan presentarse nuevamente como candidatos cuantas veces quieran.

“No es por mí, es porque siento que debo estar aquí (en la presidencia) un poco más, otros 10 años”, ha dicho Chávez, y en una de sus intervenciones se comparó con el pintor español Pablo Picasso. El genio del cubismo “cuando había pintado la mitad de su cuadro Guernica, no habría podido entregarle el pincel a otro para completar la obra”, dijo.

El gobierno incluyó la “reelección indefinida” dentro de una amplia propuesta de reforma constitucional que el electorado rechazó por 51 a 49 por ciento de votos en 2007, la primera derrota del mandatario en una docena de consultas populares desde 1998.

Las reformas lo habrían facultado para cambiar el régimen económico del país, a fin de implantar un modelo socialista.

Si tiene éxito en el referendo sobre la enmienda previsto para este 15 de febrero, y si dentro de cuatro años fuese reelegido para gobernar el sexenio 2013-2019 (con lo que completaría 20 años en el poder) “volveremos a presentar esa reforma”, a fin de hacer de Venezuela un país socialista, afirmó Chávez.

El líder ha logrado encarnar la propuesta de cambio radical desde que se puso a la cabeza de la cruenta sublevación militar de 1992, sobre todo al actuar como un comunicador sin parangón.

En 10 años Chávez ha hablado cerca de 200 mil minutos en unas mil 800 cadenas de radio y televisión, más 320 maratónicos programas dominicales (Aló, presidente) y centenares de declaraciones a la prensa en el país y el extranjero, por lo que debe haber empleado al menos 4 mil horas en la exposición pública de sus pareceres.

Respecto del futuro “pareciera que sólo en el largo plazo se podrá resolver la contradicción entre la mitad del país que apoya a Chávez y la otra mitad, que sistemáticamente lo rechaza “, dijo el sociólogo Tulio Hernández.

Sin embargo, el modelo chavista encuentra receptividad y soporte “en la psique de la sociedad venezolana, entrenada en el culto a un héroe, Simón Bolívar, y en la creencia en la providencialidad de los hombres”, concluyó Hernández.

La Jornada, México

P. Krugman: sobre la crisis, Obama no parece estar aún a la altura…

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KRUGMAN33 PAUL KRUGMAN 01/02/2009

Como cualquiera que preste atención a las noticias empresariales y financieras, estoy en un estado de enorme ansiedad económica. Como cualquier persona de buena voluntad, esperaba que el discurso inaugural del presidente Obama resultase tranquilizador, que indicase que la nueva Administración tiene las cosas bajo control. Pero no fue así. Terminé el martes menos confiado respecto al rumbo que va a seguir la política económica de lo que lo estaba por la mañana.

Para dejar las cosas claras diré que en el discurso no había nada malo que llamase especialmente la atención, aunque para quienes todavía esperan que Obama allane el camino hacia una atención sanitaria universal resultó decepcionante que sólo hablase del coste excesivo de la sanidad, sin mencionar ni una sola vez la precaria situación de quienes no tienen seguro médico o están escasamente cubiertos por él.

Uno también esperaba que a los redactores del discurso se les hubiese ocurrido algo más inspirador que un llamamiento a una “era de responsabilidad”, lo cual, hablando en plata, es lo mismo que proclamó el ex presidente George W. Bush hace ocho años.

Pero la verdadera pega que le encuentro al discurso, en materia económica, es su convencionalismo. En respuesta a una crisis económica sin precedentes -o, más exactamente, una crisis cuyo único precedente real es la Gran Depresión-, Obama ha hecho lo que hace la gente de Washington cuando quiere parecer seria: ha hablado, de forma más o menos abstracta, sobre la necesidad de tomar decisiones difíciles y no doblegarse ante los intereses particulares.

Eso no es suficiente. De hecho, ni siquiera está bien. Así, en su discurso, Obama ha atribuido la crisis económica en parte a “nuestro fracaso colectivo a la hora de tomar decisiones difíciles y preparar al país para una nueva era”, pero no tengo ni idea de a qué se refiere. Ésta es, en primer lugar, una crisis provocada por un sector financiero fuera de control. Y si no hemos sido capaces de controlar ese sector no ha sido porque los estadounidenses, “colectivamente”, se hayan negado a tomar decisiones difíciles; los ciudadanos estadounidenses no tenían ni idea de lo que estaba pasando, y la mayoría de la gente que lo sabía pensaba que la liberalización era una idea estupenda.

O fíjense en esta frase de Obama: “Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando empezó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, ni nuestros bienes y servicios menos necesarios de lo que lo eran la semana pasada o el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad sigue intacta. Pero el tiempo de resistirnos a los cambios, de proteger intereses limitados y de posponer las decisiones desagradables, ese tiempo, sin duda, ha pasado”.

Es casi seguro que la primera parte de este párrafo pretendía parafrasear las palabras que escribió John Maynard Keynes cuando el mundo se hundía en la Gran Depresión, y ha sido un gran alivio, tras décadas de denuncias maquinales del Gobierno, oír a un nuevo presidente expresar respeto por Keynes. “Los recursos de la naturaleza y los inventos de los hombres”, escribía Keynes, “son exactamente igual de ricos y productivos que antes. El ritmo de nuestro avance hacia la resolución de los problemas materiales de la vida no es menos rápido. Somos tan capaces como antes de proporcionar un buen nivel de vida a todo el mundo… Pero ahora nos hemos metido en un lío enorme, después de habernos equivocado gravemente a la hora de controlar una máquina delicada cuyo funcionamiento no comprendemos”.

Pero hay algo que se ha perdido por el camino. Tanto Obama como Keynes afirman que no estamos haciendo uso de nuestra capacidad económica. Pero la revelación de Keynes -la de que estamos en un “lío” del que es necesario salir- ha sido sustituida de algún modo por las frases de rigor de que esto es culpa de todos nosotros y de que tenemos que ser severos con nosotros mismos.

Recuerden que Herbert Hoover no tenía problemas para tomar decisiones desagradables: tenía el valor y la firmeza necesarios para recortar drásticamente los gastos y subir los impuestos frente a la Gran Depresión. Desgraciadamente, eso sólo sirvió para empeorar las cosas.

Con todo, un discurso no es más que un discurso. No cabe duda de que los miembros del equipo económico de Obama comprenden la naturaleza extraordinaria del lío en el que estamos metidos. Así que puede que el tono del discurso del martes no indique nada sobre la futura política de la Administración de Obama.

Por otra parte, Obama es, como su predecesor ha dicho, el que decide. Y va a tener que tomar algunas decisiones importantes muy pronto. En concreto, va a tener que decidir lo audaces que van a ser sus pasos para mantener en pie el sistema financiero, cuyas perspectivas han empeorado tan drásticamente que un número sorprendente de economistas, no todos especialmente progresistas, sostienen ahora que la solución de la crisis tendrá que pasar por una nacionalización temporal de algunos bancos importantes.

De modo que ¿está Obama preparado para eso? ¿O eran los tópicos de su discurso inaugural una señal de que va a esperar a que la sabiduría convencional termine por ponerse a la altura de los acontecimientos? Si es así, su Administración se va a encontrar con que se está saliendo peligrosamente de la curva.

Y no es así como queremos ver al nuevo equipo. La crisis económica empeora y se vuelve más difícil de resolver a medida que pasan las semanas. Si no actuamos pronto de forma contundente, puede que nos veamos metidos en el lío durante mucho tiempo.

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008. Traducción de News Clips. © New York Times News Service, 2009

El País.com

M. Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, tuvo hija con amante…

con 4 comentarios

No sólo abusos sexuales a seminaristas ocultaba Marcial Maciel

Fundador de los Legionarios de Cristo tuvo hija con una amante La doble vida del religioso mexicano, quien falleció hace un año a la edad de 87 años, fue confirmada por representantes de la congregación. En Roma, un portavoz de la institución religiosa, aunque no quiso ahondar en detalles, reconoció que “hay algunas cosas sobre la vida de nuestro fundador que nos sorprenden y nos cuesta entender”. Y confirmó que “hay algunos aspectos que no eran apropiados para un sacerdote católico”.

Ver también “Legionarios de Cristo en Chile: ¿Dios, dinero, poder y abusos?”…

Por El Mostrador.cl

El fallecido fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, tuvo una hija en secreto junto a una mujer con la que llevaba una doble vida, reconocieron integrantes de esa congregación católica.

Según informó la edición de este miércoles el diario The New York Times, aunque la orden religiosa no ha confirmado públicamente los detalles del escándalo, uno de sus voceros en Roma, el sacerdote Paolo Scarfoni, se limitó a señalar que “hemos conocido algunas cosas sobre la vida de nuestro fundador que nos sorprenden y nos cuesta entender. Nosotros podemos confirmar que hay algunos aspectos de la su vida que no eran apropiados para un sacerdote católico”.

Maciel, quien murió hace un año a la edad de 87 años, fue sancionado en 2006 luego de una serie de denuncias por abusos sexuales contra seminaristas cometidos en décadas pasadas. De hecho el Papa Benedicto XVI se vio obligado a iniciar un proceso en su contra para que se retirara y llevara una vida de “plegaria y penitencia”.

Las informaciones, que han aparecido en distintos sitios de Internet y blogs, aseguraban que el fundador de los Legionarios tenía una amante con la que mantuvo una relación durante varios años y de la cual habría nacido la ya mencionada hija, cuya identidad es un misterio.

La orden creada por Maciel en 1941, cuenta con 2.500 seminaristas en 20 países y cuenta con una de las principales universidades pontificas de Roma.

Ver además “Legionarios de Cristo: poder e influencia en la educación superior”…

El fundador de los Legionarios de Cristo tuvo un hijo secreto

El mexicano Marciel Maciel, ya fallecido, llevó una doble vida, según reconoce el portavoz de su orden sacerdotal

REUTERS / ELPAÍS.com - Roma / Madrid – 04/02/2009

El fundador de la influyente orden católica de los legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, fallecido el año pasado a los 87 años y procesado por abusos sexuales a niños y adultos tenía un hijo con una amante, según han reconocido hoy fuentes de su organización. En los últimos días informaciones aparecidas en blogs y en medios católicos señalaban que Maciel había vivido una doble vida durante muchos años, que mantenía una relación con una mujer y que era padre de, al menos, un hijo. El padre Paolo Scarafoni, portavoz de la orden en su sede de Roma ha señalado a Reuters: “No podemos negar la existencia de estos hechos pero no podemos entrar en detalle porque respetamos la privacidad de la gente involucrada”.

Scarafoni ha añadido: “Hemos llegado a saber recientemente ciertos aspectos de su vida que son muy difíciles de entender, aspectos de su vida que no son apropiados para la vida de un sacerdote”. En 2006, el Papa Benedicto instruyó un proceso contra Maciel para que se retirara y llevara una vida de “plegaria y penitencia” tras años de acusaciones por abusos contra seminaristas décadas antes.

En aquel tiempo las sanciones contra Maciel le convirtieron en una de las personas más prominentes en ser castigada por abuso sexual. Estas revelaciones han supuesto un golpe moral devastador en la orden sacerdotal y en su brazo laico, Regnum Christi, que cuenta con decenas de miles de miembros. La orden de Maciel, creada en 1941, cuenta con 2.500 seminaristas en 20 países y cuenta con una de las principales universidades pontificas de Roma.


N. Chomsky: Obama y la "nueva" politica exterior de EE.UU…

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Entrevista a Noam Chomsky

La incipiente política exterior de Obama

 

Profesor Chomsky, empecemos por Pakistán. La Casa Blanca no hace comentarios sobre los asesinatos [en las incursiones afganas en la frontera con Pakistán]. Richard Holbroke, sobre quien usted escribió ya a propósito de Yugoslavia, es el hombre elegido por Obama para resolver la situación.

Era bastante claro que Obama aceptaría la doctrina de Bush, según la cual los EEUU pueden bombardear Pakistán a su antojo, y se han dado ya muchos casos de cierta gravedad. Ha habido, por ejemplo, episodios caóticos y pugnaces en la provincia de Bajaur, fronteriza con Afganistán, y los dirigentes tribales, y otros allí ubicados, los atribuyen al bombardeo de una escuela madrassa, en el que murieron entre 80 y 95 personas. La prensa norteamericana ni siquiera se hizo eco del suceso; la prensa pakistaní, sí, huelga decirlo.

El autor del artículo que informaba de eso, un conocido físico atómico, Pervez Hoodbhoy, observó en su momento que esa masacre engendraría terror y reacciones que llegarían incluso a convertirse en una amenaza para la existencia misma del estado de Pakistán. Y es lo que ha ocurrido. Ahora vemos más de lo mismo.

El primer mensaje del gobierno pakistaní al general Petraeus, el general norteamericano con mando en la región, fue que no deseaban más bombardeos en Pakistán. Ahora, el primer mensaje a la nueva administración Obama del presidente de Afganistán, Karzai, ha sido el mismo, que no quiere más bombardeos. También él dijo desear un calendario para la retirada de las tropas extranjeras, las norteamericanas y otras, de Afganistán. El mensaje, ni que decir tiene, ha sido ignorado.

Algunos manifiestan optimismo con el cargo de George Mitchell como enviado al Oriente Próximo. Y está, además, Richard Holbroke. Hemos entrevistado aquí al antiguo ministro bosnio de exteriores, quien dio a entender que Holbroke podría incluso haber desempeñado algún papel en la masacre de Srebrenica. Y está, claro, Dennis Ross, a quien se le ha pedido aceptar el cargo de enviado al Irán.

Holbrooke tiene un pasado harto terrible, no tanto en Yugoslavia como antes. Por ejemplo, en las atrocidades indonesias en Timor Oriental, en donde él era el funcionario responsable… George Mitchell es, entre los de nombramiento reciente, el más decente, digámoslo así. Tiene un pasado bastante decente. Algo logró en Irlanda del Norte, pero, claro, en ese caso había un objetivo de por medio. Y el objetivo era que los británicos pusieran fin al recurso a la violencia como respuesta al terror del IRA y atendieran a los legítimos agravios que eran la fuente del terror. Lo gestionó bien, y Gran Bretaña prestó atención a los agravios y se terminó con el terrorismo. Así que tuvo éxito. Pero un resultado así no está ni en el guión de lo que ocurre en Oriente Próximo, particularmente en relación con el problema Israel-Palestina. Quiero decir que habría una solución, una solución expedita, muy similar a la británica. Israel podría frenar sus crímenes respaldados por EEUU en los territorios ocupados, y entonces, presumiblemente, la reacción que esos crímenes provocan se frenaría también. Pero eso no está en la agenda.

En realidad, el presidente Obama acaba de ofrecer una conferencia de prensa muy interesante al respecto. Alabó la iniciativa parabólica de paz, la iniciativa saudí aceptada por la Liga Árabe, y dijo que tenía elementos constructivos. Llamó a la normalización de relaciones con Israel, y animó a los Estados árabes a seguir con esos “elementos constructivos”, es decir, con la normalización de relaciones. Pero eso es una gran falsificación de la iniciativa de la Liga Árabe. La iniciativa de la Liga Árabe llamó a la aceptación de una solución bi-estatal a lo largo de la frontera internacional, lo que ha sido el consenso internacional desde hace mucho, y dijo que si podía lograrse eso, entonces los Estados árabes podrían normalizar sus relaciones con Israel. Obama se saltó la primera parte, la parte crucial, el núcleo de la resolución, porque eso impone a los EEUU una obligación. Los EEUU han bloqueado, ellos solos, y durante más de 30 años, este consenso internacional. Ese consenso ha mantenido hasta ahora totalmente aislados a los EEUU y a Israel.

Europa y, ahora, un buen número de otros países lo han aceptado. Hamas lo ha aceptado desde hace años, la Autoridad palestina, huelga decirlo, también. La Liga Árabe lo acepta desde hace mucho. EEUU e Israel no han dejado de bloquearlo, y no sólo con palabras, sino con acciones también… ocurre a diario en los territorios ocupados y con el sitio de Gaza y otras atrocidades. Así pues, si se salta eso, se lo salta adrede. Lo que quiere decir que los EEUU no se sumarán al resto del mundo para favorecer una solución diplomática, y si tal es el caso, la misión de Mitchell carece de contenido.

Obama dijo que la frontera debería abrirse. ¿Hay que ver aquí un cambio de política?

Dijo eso, pero no mencionó el hecho de que era en el contexto de muchas otras exigencias. E Israel también dirá: desde luego, hay que abrir la frontera; pero se niega a hablar con el gobierno electo de Hamás, a diferencia de lo que hizo Mitchell en Irlanda del Norte. Eso significa que los palestinos han de ser castigados por votar en libertad de una forma que disgusta a los EEUU, y que Obama acepta el acuerdo entre Condoleezza Rice y Tzipi Livni para sellar la frontera entre Gaza y Egipto, que, como poco, es un acto de arrogancia imperial.

No es su frontera, y es lo cierto que Egipto opuso serias objeciones. Pero Obama prosiguió. Dijo que tenemos que asegurarnos de que no se contrabandeen armas a través de los túneles que van a parar a la Franja de Gaza. Nada dijo, empero, de la generosa entrega de armas harto más letales a Israel. En pleno ataque a Gaza, el 31 de diciembre, el Pentágono anunció el encargo a un navío alemán para transportar 30.000 toneladas de material de guerra a Israel. No funcionó, porque el gobierno de Grecia le impidió el tránsito, pero podría haber pasado por algún otro sitio. Eso, repito, en pleno ataque a Gaza.

En realidad, hay muy poca información, y apenas se investiga periodísticamente. El Pentágono ofreció una respuesta interesante. Dijeron: bueno, este material no será usado en el ataque a Gaza. Sabían bien que Israel planeaba interrumpir el ataque antes de la toma de posesión, para que Obama no tuviera que manifestarse al respecto. Pero el Pentágono dijo que ese material se usaría para preparar el futuro terreno de las fuerzas norteamericanas. En otras palabras, se hace pensando en el largo plazo, y eso significa la extensión y el refuerzo del papel de Israel como base militar estadounidense en el vértice mismo de la mayor región productora de petróleo del mundo. Si alguna vez se les preguntara por qué lo hacen, dirían que con propósitos defensivos y de búsqueda de estabilidad, pero se trata de una base para preparar ulteriores agresiones.

Robert Gates y el almirante [Mike] Mullen han hablado de un espacio temporal de 16 meses para la retirada de Irak como una de las opciones manejadas, una ligera diferencia con lo que decía Obama en campaña electoral. Y Hilary Clinton dijo, en una ocasión que se ha hecho célebre, estar preparada para arrasar todo Irán y matar a sus 70 millones de habitantes. ¿Qué cambios ve usted en relación con Irak y con Irán?

Lo que ocurrió en Irak es extremadamente interesante e importante. Los pocos corresponsales con experiencia real y que saben algo lo han entendido perfectamente. Patrick Cockburn, Jonathan Steele y uno o dos más. Lo que ha ocurrido es que hubo una notable campaña de resistencia no-violenta en Irak que obligó a los EEUU a retirarse, paso a paso, de sus programas y de sus objetivos. Obligaron a las fuerzas ocupantes de los EEUU a permitir unas elecciones que los EEUU no deseaban y que trataron de impedir por todos los medios. Luego pasaron a la siguiente fase, consistente en forzar a los EEUU a aceptar, al menos formalmente, un acuerdo de estatus de fuerzas, acuerdo que, de ser respetado por la administración de Obama, obligará a abandonar el grueso de los objetivos bélicos de los EEUU. Eliminará las enormes bases militares permanentes que los EEUU han construido en Irak. Y significará que los EEUU no controlarán las decisiones sobre el acceso a y el uso de los recursos petrolíferos. En la práctica, se han desvanecido los principales objetivos de la guerra.

En el caso de Irán, las afirmaciones de Obama no han sido tan encendidas como las de [Hilary] Clinton, pero comportan sobre poco más o menos lo mismo. Dijo que estaban abiertas todas las opciones. Bien, ¿qué significa ‘todas las opciones’? Presumiblemente, eso incluye la opción nuclear, ya sabe, eso es también una opción. No hay la menor indicación de que se apreste a seguir los pasos que la población norteamericana desea. Una abrumadora mayoría de la población norteamericana ha estado durante años a favor, ha estado de acuerdo con el Movimiento de los Países No-Alineados en que Irán debería tener los mismos derechos garantizados a los signatarios del Tratado de No-Proliferación Nuclear a desarrollar el uso de la energía nuclear. No el derecho a desarrollar armas nucleares. Y es todavía más interesante el que un porcentaje similar, entre el 75% y el 80%, se muestre a favor de la instauración de una zona libera de armamento nuclear en la región, lo que incluiría a Irán, a Israel y a cualesquiera fuerzas estadounidenses allí desplegadas, con todo tipo de verificaciones oficiales, etc.

Eso cegaría probablemente una de las más importantes fuentes del conflicto. No hay la menor indicación de que la administración Obama tenga intención alguna de hacer algo por el estilo.

Para terminar, profesor Chomsky, el estado de la economía estadounidense predomina en las noticias y en las vidas de todos los norteamericanos y de todos los pueblos del mundo. Está este paquete de 825 mil millones de dólares. ¿Cómo cree usted que la gente de Obama manejará eso?

Nadie lo sabe realmente. Lo que está ocurriendo con la economía no se acaba de entender muy bien. Se funda en manipulaciones financieras extremadamente opacas harto difíciles de descodificar. Quiero decir que, se entiende cabalmente le proceso en general, pero no se sabe si un estímulo público de 800 mil millones o, probablemente, mayor logrará superar la crisis. Ya se han gastado los primeros 350 mil millones del llamado plan de rescate, pero eso fue a parar a los bolsillos de los bancos. Se suponía que iban a realizar muchos préstamos, pero han decidido no hacerlos. Han preferido enriquecerse ellos, restaurar su propio capital, y absorber y tomar el control de otros bancos (fusiones, adquisiciones, etc.). Que el próximo estímulo tenga o no efectos, dependerá por mucho del modo en que sea gestionado, de si hay controles para que se use con propósitos constructivos. Dependerá también de factores ahora ignorados, como la profundidad que llegue a tener la crisis en curso.

Es una crisis de alcance mundial, y es muy grave. Resulta sorprendente que el modo de encarar la crisis los países occidentales contradiga tan manifiestamente al modelo que ellos mismos predican para el Tercer Mundo. Cuando hay crisis en Indonesia, o en Argentina, o en cualquier otro sitio, se les exige que suban mucho las tasas de interés y que privaticen la economía y recorten el gasto público. Este tipo de medidas. En Occidente, en cambio, exactamente lo contrario: bajar los tipos de interés a cero, nacionalizar, si es necesario, inyectar dinero público en la economía, contraer enormes deudas. Exactamente lo contrario del modo por el que se supone que el Tercer Mundo tiene que satisfacer sus deudas. Me parece notabilísimo que se deje pasar eso sin mayores comentarios.

Noam Chomsky, el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

Traducción para www.sinpermiso.info: Roc F. Nyerro

Presidenta Bachelet aumenta aprobación pública: 53,1%, según Adimark

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bachelet1La mandataria obtuvo el primer mes del año el apoyo de 53,1% , su mejor evaluación desde diciembre de 2006 y uno de los mejores niveles en los 35 meses de su administración (VER GRAFICO). En tanto, la gestión del Gobierno recibe una evaluación (43,4%) bastante inferior a la de la Presidenta. Esto demuestra la inédita separación que se ha venido produciendo entre el gobierno y la Jefa de Estado. El estudio además revela que los ministros peor evaluados son Mónica Jiménez, Álvaro Erazo y René Cortázar.

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De este modo, la mandataria vuelve a los niveles exhibidos en los primeros meses de su gobierno, superando los efectos de las crisis del Transantiago, los escándalos de salud y educación e incluso el paro de los  estudiantes “pingüinos” en el 2006, resaltando sus atributos personales como su gran fortaleza.

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Es así como tanto el ser “Querida por  los Chilenos” (79%) como el “Respetada” (73%) se sitúan en los niveles de excelencia exhibidos en los primeros tres meses de su gobierno. Por otra parte, su “liderazgo” percibido evidencia por quinto mes consecutivo un alza significativa, alcanzando un 59%, 15 puntos más que el mes de agosto de 2008. Su nivel de “Autoridad” (62%) llega al  máximo desde que comenzamos a medir este atributo en abril del 2008.

En sintonía con lo anterior, un 67% cree que la presidenta cuenta con “Capacidad para enfrentar situaciones de crisis” alcanzando su máximo histórico. Esta variable, creemos,  permite identificar el elemento explicativo a las alzas de todos los indicadores: “la crisis económica”.

Esto porque desde septiembre del 2008, mes en que comienza a anunciarse la debacle económica, los niveles de aprobación de la presidenta cambian drásticamente su tendencia negativa y comienzan a recuperarse con velocidad. Otro ganador es sin duda el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, que  se ubica este mes como el segundo ministro mejor evaluado del gabinete.

 

El Gobierno baja

La gestión del Gobierno, sin embargo,  recibe una evaluación (43,4%) bastante inferior a la de la presidenta (53,1%). Esto demuestra la inédita separación que se ha venido produciendo entre el gobierno y la persona de la presidenta Bachelet, y que este estudio ha mostrado  desde hace ya varios meses.

Por áreas de gestión, resulta notorio el deterioro que se observa en el tema de Delincuencia. Esta evaluación viene deteriorándose en forma sostenida, y el nivel actual (11%) es la peor evaluación para el manejo gubernamental de este problema en los últimos 15 meses.  La Delincuencia se ha separado del resto como el problema más grave que enfrenta el gobierno.

El Transantiago, con 15% de aprobación, logra una leve pero sostenida mejoría, mientras que la Corrupción en los organismos del Estado (14,2%) es la segunda área peor evaluada.

Evaluación de ministros

El ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Foxley, se mantiene como el mejor evaluado (52,4%), pero el titular de Hacienda, Andrés Velasco,  mantiene su tendencia al alza y se ubica ahora, con un 46,1% de aprobación, en el segundo lugar.

Un poco más atrás pero con buenos niveles de aprobación se ubican los Ministros Francisco Vidal (41,4%) Patricia Poblete (41,1%) y Sergio Bitar (40,3%) .
Resulta notoria la tendencia negativa en sus evaluaciones que comienzan a evidenciar los titulares de dos importantes carteras del gobierno: Edmundo Pérez Yoma, Ministro de Interior, y José Antonio Viera Gallo, Secretario General de Presidencia, quienes  mantienen  una tendencia a la baja y ubican sus niveles de aprobación en torno al 36%.

En la zona más negativa se ubican las carteras que han sido tradicionalmente más conflictivas: La Ministra de Educación, Mónica Jiménez (31,4%), el nuevo Ministro de Salud, Álvaro Erazo (29,4%) y de Transportes, René Cortázar (25,6%).

Coaliciones políticas

Después de tres meses en que el nivel de aprobación de la Concertación se ubicaba por debajo del de la Alianza, en Enero la coalición de gobierno logra revertir la tendencia y se ubica 2.9 por sobre la oposición. Ambos eso sí con paupérrimos niveles de aprobación: un 22,6% aprueba a la Concertación y un 19,7% a la Alianza opositora.

Metodología

El estudio se basa en entrevistas de muestra probabilística, que en enero de 2009 alcanzó a 1.020 personas, realizadas a través del teléfono. Éstas se aplicaron distribuidamente entre los días 8 y 29 del respectivo mes. La muestra es de tipo probabilístico con selección aleatoria de hogares y de entrevistados. El universo está compuesto por los hogares que disponen de teléfono en las principales ciudades del país.  El error se estima en +/- 3%, considerando una varianza máxima y un 95% de confianza.

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El Mostrador.cl

Chávez y el proceso venezolano: un análisis crítico, por E. Lander

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chavez2Conversación con el politólogo Edgardo Lander, después de diez años de “Revolución Bolivariana”
El proceso bolivariano y las tensiones de un proyecto alternativo
 
Contretemps

 

Politólogo de la Universidad Central de Venezuela e investigador en el Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Escuela de Sociología, Edgardo Lander es un pensador crítico del neoliberalismo en América Latina. Entre sus publicaciones podemos mencionar: Neoliberalismo, sociedad civil y democracia. Ensayos sobre América Latina y Venezuela, 1995 y La colonialidad del saber: Eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas (compilador), 2000. Es también conocido por sus análisis y textos sin concesión, pero siempre constructivos desde la izquierda, sobre el proceso bolivariano. Cuando aún no se había anunciado el llamado a referéndum acerca de la propuesta de enmienda constitucional para establecer la posibilidad de reelección del Presidente Chávez, conversamos con él sobre el proceso bolivariano después de diez años de “Revolución Bolivariana”. Esta entrevista significa también para nosotros tomar el tiempo para reflexionar e intentar hacer un primer balance de la experiencia venezolana, proceso colectivo de vital importancia en el actual panorama político de América Latina.

Edgardo, tú trabajaste mucho el tema del proceso bolivariano, proponiendo explicaciones problematizadas y contextualizadas interesantes, críticas y al mismo tiempo constructivas desde el punto de vista de la izquierda radical. En un texto definiste el bolivarianismo no como una doctrina, sino más bien como un espacio popular donde se definen valores nacionales venezolanos. ¿Hoy día, después de 10 años de gobierno Chávez, sigues pensado lo mismo o modificaste tu percepción? En mismo orden de ideas: ¿Es el proceso bolivariano un proyecto alternativo al capitalismo neoliberal?

Creo que lo primero que habría que decir es que como proyecto político, ideológico, estratégico, como proyecto de otra sociedad, el bolivarianismo es un proyecto en cambio permanente, uno no podría decir que el bolivarianismo “es”, así como si fuese una de cosa, una doctrina fija, o un cuerpo de conceptos, de visiones de sociedad anclados en una visión bien definida. Ha habido desplazamientos muy significativos a lo largo de los últimos diez años, a pesar de que se siga hablando de la “Revolución Bolivariana” y se siga hablando de “bolivarianismo”. En los tiempos iniciales, cuando se formuló el proyecto, el presidente Chávez comenzó a plantear lo que entendía como “Revolución Bolivariana”. Más que un proyecto de país y una idea que diese respuesta a cómo iba a ser la economía, el sistema político, etc., eran unos enunciados de carácter valorativo general que tenían que ver con ideas de libertad, equidad, solidaridad, autonomía y antiimperialismo. Dos categorías eran de particular importancia: la noción de pueblo, pensado como lo popular, y la noción de soberanía. Se constituye así la idea medular en todo el discurso político bolivariano: el pueblo soberano. Fue muy insistente en el discurso de Chávez antes de las elecciones del año 1998 la idea de que había necesidad de una vía alterna al modelo liberal, la democracia liberal que había fracasado, pero igualmente una visión crítica de la experiencia del socialismo del siglo XX. Se planteaba la necesidad de una opción enraizada fundamentalmente en la historia y las culturas latinoamericanas. “Latinoamericana” no es en realidad una conceptualización adecuada. En esos años cuando se hablaba de la “tercera vía”, con sus connotaciones muy fuertes a lo Tony Blair o Anthony Guiddens, en realidad la referencia tenía otro sentido. Se presentaba como otra opción histórica, enraizada en las tradiciones de América Latina, en la compleja raíz cultural de lo indio, de lo africano y lo europeo del proceso de constitución de estas sociedades. Esa visión más que un proyecto de país, era una crítica a lo que había sido la experiencia internacional del socialismo real, como de la experiencia de lo que había sido la democracia liberal, llamada “puntofijista”, en Venezuela desde el año 1959 en adelante i . Si se revisa el proceso del debate constituyente del año 1999 y lo que termina apareciendo en la Constitución, entendido como documento fundacional del nuevo orden político de la V República, hay varias cosas que vale la pena destacar para entender qué modelo de sociedad se está proponiendo.

En primer lugar, a pesar de la oposición radical que se construye en el discurso entre democracia representativa y democracia participativa, en el texto constitucional democracia participativa no aparece como una alternativa opuesta a la democracia representativa, sino como complemento que haría posible la radicalización y la profundización de la democracia. Es por ello que las instancias básicas de la institucionalidad democrático-liberal, en particular la separación de poderes y la existencia de instancias de carácter representativo como la Asamblea Nacional y los Consejos Municipales se conservan. Pero esto está acompañado de todo un ámbito de ampliación de los terrenos de la democracia en términos de la participación: referendos revocatorios, referendos para proponer y/o revocar leyes, mecanismos democráticos de contraloría de la gestión pública, modalidades participativas en el terreno de la producción, el área de la economía social, etc. Desde el punto de vista del modelo económico y de los debates clásicos estado/mercado, izquierda/derecha, capitalismo/socialismo, lo que aparece en ese texto constitucional es básicamente una reafirmación de un modelo socialdemócrata: el Estado de bienestar social, una economía en la cual el Estado tiene una fuerte participación como propietario y como regulador. La riqueza fundamental del país está en el petróleo. Por ello se establece en forma categórica la propiedad y el control del Estado sobre los hidrocarburos. Pero igualmente sobre otros sectores básicos de la economía: electricidad, servicios públicos, industrias básicas. Esta perspectiva representaba por un lado una cierta continuidad respecto al modelo socialdemócrata anterior. Pero al mismo tiempo estaba absolutamente a contracorriente de lo que ocurría en el resto de América Latina. En ese momento de plena hegemonía del Consenso de Washington y de las políticas neoliberales de ajuste estructural, se estaban llevando a cabo procesos sistemáticos de privatización y desmantelamiento del Estado social en la mayor parte de los países del continente. Con una orientación muy divergente, en la Constitución venezolana se establece expresamente el derecho a una educación universal gratuita, un sistema nacional de salud, un régimen de seguridad social público. De esta manera no sólo se preservan, sino que se profundiza la garantía de derechos sociales y económicos fundamentales. En un contexto global de hegemonía del imaginario neoliberal, esta Constitución apunta en la dirección de reorientaciones políticas radicales. Lo que no aparece inicialmente en el proyecto bolivariano es el llamado “Socialismo del siglo XXI”, concepto que va apareciendo en discusiones posteriores. La sociedad que define la Constitución Bolivariana del año 1999 está todavía al interior de los límites de una sociedad capitalista, y, en cierta medida, dentro de los límites del orden liberal. Pero esto se formula tanto con orientaciones que apuntan en dirección de hacer realidad las promesas nunca cumplidas de la socialdemocracia, como con una profundización de las prácticas de la democracia

A partir del año 2002 con el golpe de abril y después el lock-out en PDVSA ( Petróleos de Venezuela SA) en diciembre y enero del 2003, se radicaliza el proceso gracias a la movilización ejemplar del movimiento popular, que derrota los planes de la oposición, de la oligarquía y de Washington. Poco a poco, aparece la figura discursiva del “Socialismo del siglo XXI”. A partir de allí, el reto bolivariano se afirma con fuerza como un proceso contrahegemónico, nacionalista y antiimperialista. Según mi entender, gracias a esta lucha popular y la derrota de los planes de des-estabilización contra el gobierno Chávez, se hace un salto adelante en términos de radicalidad política. Esta segunda etapa del proceso se prologa hasta hoy, con altibajos y fuertes contradicciones. Según tu análisis, ¿en qué coyuntura estaría hoy este proceso que se radicalizó a partir del 2002?

Nos encontramos hoy en un momento diferente, el discurso ha cambiado, los objetivos han cambiado. La definición de etapas siempre presenta dificultades. ¿Cuándo empieza una y cuando termina otra? Pero hay que reconocer que estamos en una fase diferente del proceso de cambio en Venezuela. Las confrontaciones entre gobierno y oposición y los extraordinarios niveles de movilización y organización popular que hicieron posible tanto la reversión del golpe de Estado como la derrota del paro petrolero-empresarial, condujeron a una especie de nuevo pacto implícito entre gobierno y sectores populares y a una radicalización del proceso político. Se dio igualmente una redefinición bastante profunda de las relaciones entre gobierno y empresariado. Durante los primeros años del gobierno de Chávez, en forma simultánea a un discurso políticamente muy radical, antiimperialista, inclusive con un contenido de clase, se busca promover la industria nacional mediante créditos muy baratos a los empresarios y políticas proteccionistas. En realidad se trataba de dos orientaciones incompatibles. Los empresarios, a la vez que se benefician de las medidas económicas, están atentos al discurso político. Desde los primeros años hubo una fuga de capitales muy fuerte. Los empresarios venezolanos no estaban dispuestos a invertir en el proyecto bolivariano. En los momentos críticos del golpe de Estado de abril de 2002 y después durante el paro petrolero-empresarial (2002-2003), sectores prominentes del empresariado hicieron todos los esfuerzos posibles por derrocar el gobierno. En ese período se produjo una ruptura al parecer definitiva entre el gobierno bolivariano y la mayor parte del empresariado. Este vio al gobierno como una amenaza a sus intereses. Por su parte, el gobierno asumió que el proyecto de transformación que se proponía llevar a cabo difícilmente podía contar con significativas alianzas empresariales.

El contexto internacional ha cambiado, en particular el contexto sudamericano. De una condición de aislamiento total en un entorno de gobiernos conservadores y neoliberales, se ha pasado a un continente en el cual la mayoría de los gobiernos son considerados como “progresistas” o de izquierda. En Ecuador, pero sobre todo en Bolivia, están en confrontación visiones radicalmente distintas de la sociedad que se quiere. Es en el contexto de este nuevo campo de fuerzas tanto internas como regionales que comenzó a plantearse en términos ya reiterados la idea del “Socialismo del siglo XXI”. Ese proceso condujo a la propuesta de Reforma Constitucional del año 2007, que planteaba una ruptura bastante clara en relación a la Constitución del año 1999 y avanzaba ideas en relación a lo que podría ser una sociedad “socialista”.

Antes de abordar la derrota del referendo del 2 de diciembre 2007, creo que es interesante insistir sobre esta tensión constante que se ve en el proceso bolivariano entre lo que podríamos llamar el neodesarrollalismo del gobierno, esta mezcla de capitalismo de Estado y privado (llamado en Bolivia “capitalismo ando-amazónico” por el vice-presidente García Linera) y paralelamente la voluntad de ciertos sectores políticos (dentro y fuera del “chavismo”) y movimientos sociales de radicalizar, desde la base, la participación organizada, las formas de poder popular, los consejos comunales, las experiencias de cogestión y inclusive de control obrero, planteando así concretamente la necesidad de una alternativa socialista. Parece que esta disyuntiva sigue siendo una contradicción clave para entender la Venezuela actual. Podemos recordar que el 11 de junio pasado, hubo un encuentro con sectores empresarios y banqueros donde el Presidente Chávez volvió a plantear esta vieja idea del “reimpulso productivo” en alianza con los empresarios “nacionales”, lo que aparece en clara contradicción con los anuncios de meses anteriores, en particular con la nacionalización de SIDOR ii y la auto calificación de “gobierno obrerista”. Al final: ¿cuál es la política económica del bolivarianismo?¿Cómo ves tú lo que yo analizaría como una contradicción fundamental en la economía política del chavismo?

Efectivamente, se trata de una contradicción permanente y no resuelta. Pero hay que entenderla igualmente como la inevitable ausencia de un guión sobre la construcción de una sociedad alternativa a comienzos del siglo XXI. Si nosotros estuviésemos en un momento histórico anterior, digamos hace varias décadas, en tiempos del socialismo real del siglo XX, la idea de socialismo estaría pensada expresamente en términos de la propiedad estatal de los medios de producción. Podría en ese contexto pensarse que la solución inmediata a los problemas de la producción pasaban por un control estatal creciente y la socialización de los medios de producción desde arriba, en forma centralizada. Pero eso obviamente no está planteado actualmente en ninguna parte del mundo. Tan es así que el debate cubano actual es cómo reincorporar algunas dimensiones de asignación de recursos en términos de precios, de mercado, dada la ineficacia y falta de incentivos al trabajo, incluso la corrupción, de la economía estatizada cubana con sus severos costos económicos, políticos y sociales. En el socialismo del Siglo XXI no está presente la idea de que el Estado va a controlar todo, aunque eso esté en el imaginario de alguna gente muy ortodoxa.

Pero eso también tiene que ver también con el hecho de que el proceso bolivariano sigue siendo desde el punto de vista ideológico extraordinariamente heterogéneo. Hay mucha gente en el gobierno, o cercana al gobierno, que está haciendo negocios, que participan en procesos de acumulación privada ilícita sobre la base de los recursos del Estado. Esta boliburguesía realiza este tipo de prácticas abiertamente y lo hace acompañado de un discurso revolucionario sobre “el Socialismo del siglo XXI” No se trata sólo de acusaciones de la oposición, se trata de un severo problema de gestión pública para el cual el gobierno no ha podido, o ha carecido de la voluntad política para darle una respuesta. Por otra parte, más allá de esta indefinición político-ideológica y de saber cómo construir esta alternativa al capitalismo, existen graves carencias y discontinuidades en la gestión pública. Con cierta reiteración, cuando una determinada política pública, como por ejemplo en torno a la vivienda, no produce los resultados esperados, se nombra un nuevo equipo responsable. Este nuevo equipo llega, remplaza al personal anterior y, en ocasiones hace borrón y cuenta nueva, y comienza una nueva política pública sin realizar un balance de la anterior y sin continuidad en los programas en marcha.

Después de la derrota del referendo del 2007, hablaste de una “encrucijada crítica”, es decir que esta derrota podría haber sido una oportunidad para hacer un balance y reelaborar, democratizar, reflexionar de manera colectiva sobre el proceso, o al contrario, reforzar tendencias más verticalistas, burocráticas o autosuficientes del Estado rentista venezolano. Ahora que tenemos más distancia: ¿Cuál es el balance?

Yo creo que esa disyuntiva sigue sin resolverse. Todavía no es posible decir cuál es la respuesta que el proceso ha dado a esta encrucijada. La mayor apertura del debate político que se ha dado entre las fuerzas políticas y sociales heterogéneas identificadas de alguna manera con el chavismo en estos diez años fue precisamente en el momento inmediatamente después del referendo de 2007. En esas semanas se produjo una amplia reflexión crítica, sobre todo dentro de las organizaciones populares, donde yo diría que por primera vez todo estaba en discusión, inclusive el liderazgo de Chávez, las relaciones con su entorno, las exigencias de autonomía de las organizaciones sociales, la corrupción, la ineficiencia de la gestión estatal, el sectarismo y el autoritarismo. Todos estos asuntos dejaron de ser motivo de conversaciones privadas para sacarse a la discusión pública. Considero que ese fue un periodo muy fructífero que ofrecía muchas posibilidades. Lo que ocurre es que siempre aparece una nueva coyuntura política, en este caso las elecciones, que una vez más presionan hacia la reducción del ámbito del debate crítico, a fortalecer la unidad del chavismo, o como se decía clásicamente “no darle armas al enemigo”. Yo percibo que ese amplio debate democrático se ha cerrado mucho en el año 2008.

Y ahora que podemos evaluar los primeros meses de creación y construcción del PSUV: ¿Cuál es tu análisis sobre este nuevo partido? ¿Será realmente una instancia política del pueblo para apoyar los avances del proceso y al mismo tiempo construir una herramienta democrática independiente en la lucha anticapitalista, por el “socialismo del siglo XXI”? ¿Esta tensión entre el llamado a “cerrar las filas” que ahoga también el debate colectivo y la necesidad de discutir de todo en la base parece que también aparece dentro de este partido? Pues tengo entendido que las elecciones en el PSUV no se hicieron realmente desde la base hacia arriba, es decir con un proceso de constitución realmente abierto…

Yo diría que semi-abierto, tanto para el proceso de constitución de los cuerpos directivos del PSUV, como en el proceso de las elecciones primarias para los candidatos de las elecciones regionales de noviembre del 2008. Hubo tanto manipulación y control desde arriba, como expresión genuina de la voluntad de la gente. En cada lugar fue diferente, pero de todas maneras se pudo constatar con fuerza la expresión de las bases. Por ejemplo, fue notorio que en la elección de la directiva se expreso una clara preferencia de la militancia por los dirigentes civiles sobre los militares. En las elecciones primarias para seleccionar los candidatos del PSUV para gobernadores o gobernadoras y alcaldes o alcaldesas es significativo que Aristóbulo Iztúriz obtuviese el 95% de los votos para ser candidato a la Alcaldía Metropolitana, lo que lo coloca como el segundo hombre más popular del chavismo iii . Una de las cosas que esta en juego en Venezuela respecto a la democracia es obviamente el papel de los militares: la cultura militar es una cultura vertical de la obediencia, no democrática ni deliberativa. Otro ejemplo: la gestión del alcalde Henry Falcón en Barquisimeto ha sido considerada como positiva por la población de dicha ciudad. Fue electo en las primarias del PSUV a pesar que lo acusaban de no ser suficientemente revolucionario y que había otro candidato que contaba con el apoyo de Chávez y de la estructura partidista. En algunos casos la diferencia entre el candidato que ganó y el que perdió fue reducida, y de acuerdo a las normas previamente establecidas, esto le daba a la dirección del partido la opción de escoger entre los dos primeros. La selección de quien llegó en segundo lugar fue motivo de descontento en algunas zonas del país. El PSUV es un campo de tensión: ni representa el ejercicio pleno de la democracia desde la base, ni es un espacio que pueda controlarse completamente desde arriba.

¿Y cómo vislumbras el actual contexto político, después de la derrota electoral de 2007 y de la campaña para las elecciones de gobernaciones y alcaldías de noviembre 2008?

Para darte un antecedente y una respuesta, yo creo que el año 2007 fue un año catastrófico desde el punto de vista del proyecto de cambio en Venezuela. Fue catastrófico porque creo que hubo por parte de Chávez y de la dirección política del proceso una evaluación muy equivocada de lo que significó el triunfo electoral de Chávez en el año 2006. Se interpretó el triunfo electoral del año 2006 como que si sesenta y tanto por ciento de la población venezolana estaba dándole carta blanca y estaba expresa y concientemente optando por el socialismo. En esto es necesario considerar las múltiples imprecisiones con las cuales se presentaba dicha propuesta. En Venezuela amplios sectores de la población asocian el “socialismo” directamente con la experiencia cubana. Por las razones que sea, entre ellas la imagen que transmiten los medios corporativos, la visión que la mayoría de la población tiene de Cuba está asociada a asuntos como la escasez y la falta de libertad. En el año 2007, estaban pendientes en la agenda política del chavismo dos asuntos muy importantes. Estaba planteado el proceso de constitución de los Consejos Comunales y la creación del PSUV. Por la forma en que se elaboró e impulsó, la reforma constitucional terminó por subordinar todo lo demás, incluso la gestión pública, a las exigencias coyunturales de la agenda electoral del referéndum. Una expresión muy notoria de esto fue la experiencia de módulos de Barrio Adentro abandonados, el incremento de la inseguridad, la escasez de leche, de huevos, y demás productos alimentarios básicos. Con su subordinación a los intereses electorales partidistas se obstaculizó la posibilidad de constituir a los Consejos Comunales como organizaciones sociales plurales. Todo esto contribuyó a niveles importantes de malestar. El referéndum se dio en este contexto, en esas condiciones de desgaste. La reforma constitucional contó con la aprobación de tres millones menos de votantes que los que sufragaron por Chávez en la elecciones presidenciales del año anterior. Fue la primera derrota político-electoral de este gobierno. Por otra parte, la construcción del partido también estuvo afectada por la prioridad dada a la movilización en torno al referéndum. En lugar de crearse en un momento no electoral, el proceso de creación del partido se hace en un contexto en el cual cada decisión está directamente pensada en términos de quién va a ser candidato a qué. Para la oposición venezolana la derrota de la propuesta de reforma constitucional constituye un hito muy importante. Tiene la oportunidad de aprender de los severos errores de los años anteriores, aislar a los sectores golpistas de la derecha más radical e intentar avanzar hacia un frente unitario, no sólo para las elecciones regionales de este año, sino también para las elecciones parlamentarias del año 2010 y las presidenciales del 2012. En este sentido, logró presentar candidatos unitarios únicos de la oposición para la mayoría de los cargos en disputa en las elecciones regionales de noviembre del 2008…

Ahora si analizamos los resultados de los comicios de noviembre que el propio mandatario Hugo Chávez presentó como “las más importantes de la historia de Venezuela” durante un discurso antes del verano pasado: ¿Cuál es el balance de esta elección en la cual participaron nada menos de 17.300 candidatos en más de 330 municipios y 21 Estados? ¿Cómo el PSUV salió de esta contienda y cuales son las perspectivas tanto para la izquierda como para la oposición?

Los resultados electorales del 23 de noviembre pueden ser considerados como un revés electoral para el gobierno de Chávez, a pesar de que logró la victoria en 17 gobernaciones, en la gran mayoría de las alcaldías en todo el país y obtuvo una ventaja de más de un millón de votos sobre la oposición a nivel nacional. El gobierno perdió en la Alcaldía Metropolitana de Caracas y en Maracaibo, así como en cinco estados, entre ellos los tres de mayor población del país, Zulia, Carabobo y Miranda. Agregándole a esto la derrota en el estado Táchira, las áreas más pobladas de la compleja y tensa frontera con Colombia pasan a manos la oposición. Se dibuja un nuevo mapa político-territorial en el país. La oposición domina en los estados más poblados mientras que el chavismo prevalece en el resto del territorio nacional. Se estima que aproximadamente 44% de la población tendrá gobernadores o alcaldes de oposición.

Este avance importante, pero no decisivo de la oposición, está siendo interpretado por los dos lados como una victoria propia. El gobierno reivindica que la mayor parte del territorio nacional sigue siendo chavista, mientras que la oposición reivindica su triunfo en los estados de mayor concentración de población. En el contexto post-electoral, la pugna pasa al terreno de las interpretaciones confrontadas de lo ocurrido. ¿Quién ganó y qué consecuencias tienen estos resultados para el futuro del país, para el proyecto de cambio encabezado por Chávez? ¿Significan estos resultados electorales una confirmación del respaldo al proceso de cambio, a la profundización de las reformas dirigidas a construir el socialismo del siglo XXI y para un nuevo intento de reforma constitucional para eliminar las restricciones a la reelección presidencial? ¿O por el contrario se define una nueva correlación de fuerzas a nivel nacional que abre la posibilidad de una victoria de la oposición en las elecciones del a o 2012? La respuesta a estas interrogantes no se puede deducir de las cifras electorales, dependerá de la capacidad política que desarrollen gobierno y oposición a partir de esta coyuntura. A la luz de estos resultados, pasa a ser de medular importancia la disposición del gobierno y del PSUV para llevara cabo una amplia reflexión crítica y autocrítica sobre las causas que condujeron a estos resultados. Nuevamente la población ha expresado su descontento con la gestión pública de alcaldes y gobernadores chavistas. Sin excepción alguna, todos los alcaldes, metropolitanos y municipales que han gobernado la ciudad de Caracas durante estos 10 a os han tenido gestiones que han sido evaluadas por la población como extraordinariamente deficientes. Por muchos de ellos se había votado por lealtad a Chávez, a pesar de tener sobre ellos una opinión muy desfavorable. Los problemas de la inseguridad, el tráfico, la basura, la iluminación, la ausencia de espacios públicos de encuentro y distracción, etc., etc., lejos de haberse corregido, se encuentran, en Caracas, en condiciones aún peores que hace una década. No es posible avanzar en la dirección de un proceso de transformación profunda de la sociedad si simultáneamente no se tiene la capacidad de gestión pública requerida para mejorar las condiciones de la vida cotidiana de la población. Parece que se asumiese que como se está en la tarea estratégica de “hacer la Revolución”, no fuese necesario ocuparse de algo tan secundario como la basura.

El año 2009 será un año particularmente crítico para la consolidación del proceso de transformación que vive Venezuela. Las voluminosas reservas internacionales probablemente permitirán al gobierno proteger a la economía venezolana de los impactos más negativos de la crisis económica y financiera global. Sin embargo, si, como parece, la crisis global se hace más profunda y se prolonga en el tiempo, a partir del a o 2010 la baja de los precios del petróleo con seguridad tendría un muy profundo impacto sobre el ingreso fiscal y el gasto público, motor de la expansión económica que se ha dado en el país durante los últimos 20 trimestres. Las elecciones de la Asamblea Nacional de ese a o se realizarían en condiciones muy poco favorables para el gobierno. Por ello, ó los severos problemas existentes de ineficiencia de la gestión pública, la corrupción, la inseguridad, etc., se abordan durante este próximo a o con decisión, y con ello, se responde a las expectativas que los sectores populares tienen en relación a su gobierno, o los partidos y las fuerzas de la oposición -aunque no sean capaces de presentar opciones de futuro atractivas- podrían aparecer para muchos, por lo menos, como mejores gestores de lo cotidiano. La oposición hará todo lo posible por construir esta imagen en sus nuevos ámbitos de gobierno regional de aquí al a o 2012.

Para concluir, dentro de los aspectos más positivos y adelantadores del proceso bolivariano están las experiencias de participación popular (como los consejos comunales) y también la impresionante politización de vastos sectores populares, que hasta el momento habían sido sistemáticamente marginados por el sistema político y económico dominante. ¿Cuáles son los aspectos que habría que reforzar par desarrollar y potenciar estas formas de autoorganización democrática y colectiva, de “poder popular”? ¿Cuál sería la estrategia en Venezuela para construir un proyecto contrahegemónico viable, una alternativa real al capitalismo neoliberal? En fin, ¿como forjar lo que llamaste “un mundo de democracia sin fin” y que nosotros podríamos llamar “socialismo del siglo XXI”?

El reto central es imaginar una sociedad diferente, ¿cómo podría ser una sociedad post- capitalista? Es este un reto que tiene que ver tanto con las particularidades de Venezuela, como con el cambio de época a nivel mundial. Yo creo que hay quizás dos ejes de tensión principal para pensar en un proyecto democrático alternativo para Venezuela. Un primer tema, es el tema de los límites del planeta, sobre todo pensado desde un país petrolero como Venezuela. Es evidente que la construcción de un proyecto de sociedad alternativa al orden destructor del capitalismo necesariamente tiene que representar un patrón civilizatorio alternativo desde el punto de vista de la producción, del imaginario de lo que es riqueza y buena vida, de los patrones de consumo depredadores que son hoy hegemónicos. Esa dimensión no puede ser para después, para una fase posterior del proceso de cambio. Es un asunto urgente que tiene que ver con la continuidad o no de la vida en el planeta Tierra. Estoy convencido de que si no se encuentran respuestas desde el anti-capitalismo, si no hay respuestas alternativas democráticas a la crisis ambiental planetaria, terminarán por imponerse respuestas profundamente autoritarias en una sociedad de creciente apartheid global. Los grandes muros de contención y la represión sistemática de los desplazados económicos son sólo el inicio de este proceso. Desde el punto de vista de la lucha de los movimientos campesinos e indígenas de América Latina y en muchas regiones del resto del mundo, el tema de la democracia y el de la vida, no son cosas separadas, son de modo integral parte de la propia cosmovisión y de la propia práctica. Pero los gobiernos siguen pensando (y lo que es peor, actuando) en términos de crecimiento, de progreso, de “producto interno bruto”, de “ingreso per cápita” como criterios de éxito. En Venezuela no le hemos dado respuesta a estos urgentes retos. La dependencia de la economía venezolana de la renta petrolera, lejos de disminuir, se acentúa.

Por otra parte, este modelo rentista de desarrollo genera un alto nivel de estatismo, centralización y verticalismo. Otra dimensión esencial para pensar en un proyecto anticapitalista democrático es el referido a la relación entre autonomía y estatismo. Esta tensión tiene una presencia medular en la historia de la Venezuela petrolera. A nombre de la sociedad, el Estado venezolano ejerce el control de las principales riquezas del país, pero carece de la capacidad de gestión que sería necesaria para que, efectivamente, dichos recursos respondan a las necesidades del conjunto de la sociedad, en particular de los sectores sociales tradicionalmente excluidos. En Venezuela, la relación entre Estado y organizaciones sociales, entre Estado y partido, tiende a ser una relación muy vertical. La autonomía de las organizaciones sociales tiende a ser vista por el gobierno como una amenaza. Y eso lo vemos en todas partes. En el movimiento sindical identificado con el proceso de cambio hay una tensión muy fuerte entre tendencias que priorizan el apoyo, a veces incondicional, a las políticas gubernamentales, y tendencias que buscan la construcción de organizaciones autónomas. Si las organizaciones sindicales se convierten en apéndices del Estado, toda la riqueza de la experiencia histórica del movimiento obrero se pierde. Ocurre lo mismo con los Consejos Comunales. Ha habido y continúa existiendo una tensión muy fuerte entre, por un lado, la concepción de los Consejos Comunales como la organización popular de base, expresión del conjunto plural de los sectores de la sociedad, participando y decidiendo a nivel local sobre sus propios asuntos y, por el otro, concebir al Consejo Comunal como “rojo, rojito”, como el encuentro de base de los chavistas. Se supone que los Consejos Comunales son el ámbito privilegiado de la democracia participativa. Sí eso son sometidos a una lógica partidista sectaria, y se someten en forma instrumental a las necesidades que va definiendo para gobierno y/o el partido coyuntura política, gran cantidad de la población se siente excluida de ante mano y los Consejos Comunales pierden su potencial como núcleos básicos de la democracia participativa.

Venezuela es un país que tiene una tradición de organización social autónoma limitada. Antes del año 1958 éramos una sociedad con muy poca experiencia democrática aún en términos liberales. Después de 1958, el control político partidista de la sociedad fue muy fuerte. Los partidos dominantes, Acción Democrática (AD) y COPEI, fueron instrumentos de la distribución de los recursos del Estado y por esa vía tendían a controlar y someter la mayor parte de las organizaciones y asociaciones de la sociedad venezolana. Controlaban todo, desde la elección de un centro de estudiantes en un liceo hasta la directiva de una asociación cultual. Permeaban al conjunto de la sociedad. En los años del gobierno bolivariano, se ha impulsado un acelerado proceso de ampliación y fortalecimiento de las organizaciones sociales de base, producto de políticas públicas orientadas a este objetivo. Es el caso, por ejemplo, de las políticas sociales en el ámbito de la educación, salud o de la producción. Están concebidas en términos de su contribución a la construcción del tejido social, la ciudadanía, la organización comunitaria. En esta dirección, el modelo de salud comunitaria conocido como “Barrio Adentro” es paradigmático. El establecimiento del módulo de salud en la comunidad y la presencia de médicos en éste carece por completo de sentido sin la existencia de una comunidad organizada en Comités de Salud que le den sustento a su actividad. La otra cara del impulso organizativo de estas iniciativas públicas reside en la dificultad para avanzar en la construcción de modalidades organizativas y tejidos sociales autónomos que no sean permanentemente dependientes del Estado y sus recursos.

Para concluir, la capacidad de preservar o construir autonomía desde un proyecto popular alternativo depende de muchos factores, pero sobre todo de la presencia de organizaciones de base pre-existentes, con experiencia de lucha y de participación colectiva. Depende también de las orientaciones políticas que tengan los propios funcionarios del gobierno: si ven las políticas públicas en términos instrumentales, clientelares, o por el contrario como un instrumento de promoción de la organización social popular autónoma. La experiencia en ese sentido en estos años ha sido muy diversa, pero la tensión en relación al control vertical y a la autonomía, es quizás, del punto de vista de la democracia radical, uno de los ejes modulares para mirar lo que está pasando en Venezuela y pensar la construcción de “un mundo de democracia sin fin”.

http://contretemps.eu

Franck Gaudichaud es miembro del equipo editorial de Rebelion.org. Ver: http://www.rebelion.org/autores.php?tipo=5&id=59&inicio=0

i El Pacto de Punto Fijo fue un acuerdo firmado en 1958 entre dos partidos políticos: Acción Democrática (AD) y COPEI, pocos meses después del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez. Este pacto permitió la alternancia en el poder de estos dos partidos durante 40 años, en base a la exclusión del PC venezolano y de la izquierda radical y también gracias al clientelismo y la corrupción generalizadas.

ii Siderúrgica del Orinoco o Sidor es un inmenso complejo siderúrgico situado en el Estado de Bolívar. En manos de una multinacional italo-argentina (Techint), su nacionalización es el producto de un largo conflicto laboral y de 3 meses de movilización de los obreros. Chávez decidió nacionalizarla en contra de la opinión de su ministro del trabajo de entonces. Ver: Ricardo Galíndez, SIDOR, la clase obrera tumba un ministro y alcanza una nacionalización .

iii Considerado como uno de los representantes del ala izquierda del chavismo, Aristóbulo Iztúriz fue alcalde de Caracas en 1994 y ministro de la educación del gobierno Chávez. Perdió la elección municipal en noviembre 2008 por la alcaldía mayor de Caracas.

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