CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog

Actualidad sobre política, sociología, economia, cultura…

Narco-guerra en Tijuana, México

leave a comment »

Por ED VULLIAMY/The Observer

La violenta lucha de pandillas ha cobrado este año 2.700 vidas en México

Cuando el oficial de la policía paramilitar, con rostro cubierto por un pasamontañas, apartó la frazada que cubría el cadáver, un grupo de mujeres prorrumpió en gemidos mientras cubrían los ojos de sus hijos. Al guardia de seguridad, cuyo cuerpo fue hallado fuera de un mini-mercado de Tijuana, le habían disparado varias veces a quemarropa con lo que parecía ser un arma semiautomática; su cara y su pecho estaban desfigurados por los disparos.

Este era el sexto cadáver del día, en lo que totalizaba 15 personas muertas en menos de 72 horas durante los primeros días de noviembre en esta ciudad fronteriza que funciona como portal de México a California y viceversa. Es la línea del frente de la narco-guerra (salvaje, sanguínea y repentina) que los carteles de la droga están librando entre ellos y contra las autoridades.

La guerra ya ha cobrado 2.700 vidas este año y más de 6.000 desde diciembre de 2006, cuando el Presidente Felipe Calderón lanzó la primera ofensiva seria contra los carteles que han traficado durante décadas bajo un cierto grado de protección gubernamental.

La batalla se ha librado sobre todo a través de la frontera de 3.400 kilómetros entre Estados Unidos y México, la frontera más activa del mundo. A medida que aumenta el número de cadáveres, también lo hace la brutalidad de los asesinatos. Se han encontrado cuerpos ferozmente torturados o decapitados, castrados, sumidos en ácido sulfúrico o con las lenguas cortadas.

El experto médico forense, doctor Hiram Muñoz, del departamento de homicidios de Tijuana, contó a The Observer de qué manera “los distintos tipos de mutilaciones dejan un mensaje claro. Se han convertido en una especie de tradición folclórica. Si se corta la lengua, significa que hablaron demasiado. A un hombre que delató a otro se le corta un dedo y tal vez se le pone en la boca. Si se le castra, puede haber dormido con la mujer de otro hombre. La decapitación es otra cosa: es simplemente una manifestación de poder, una advertencia para todos.

La diferencia es que en tiempos normales los muertos eran ‘desaparecidos’ o enterrados en el desierto. Ahora se exhiben para que todos los vean”. En octubre, se encontraron 13 cuerpos con sus lenguas cortadas en la calle, frente a escuela secundaria Valentín Gómez Farías. Se interpretó como una advertencia y hubo que suspender las clases. El nuevo jefe de policía de Tijuana, el teniente coronel Julián Leyzaola, impuesto por el ejército, habla de “social-terrorismo” por parte de los narcos, refiriéndose específicamente a una amenaza reciente de que si las tropas militares no abandonan la ciudad, las bandas del narcotráfico secuestrarán y matarán niños de colegio.

CIVILES ATRAPADOS

En medio de la carnicería, un viaje con las tres jóvenes mujeres del equipo forense de la policía es una experiencia abrumadora. En los suburbios de Tijuana ha sido hallado otro cadáver, visible gracias a la luz verde de una gasolinera. El parabrisas del Ford Explorer de la víctima (con placas de California) muestra tres hoyos de balas. Al parecer intentó huir por la calle y recibió otros 25 disparos. La escena de la siguiente matanza es el minimercado, donde una frazada cubre los restos del guardia de seguridad y otros dos muertos yacen al interior del local.

Los residentes de Tijuana luchan por llevar una vida normal. Un estudio reciente con drogadictos locales muestra un aumento de los sitios de venta, de 5.000 en 2004, a 20.000 ahora, y se estiman en 200.000 los jóvenes adictos a las drogas duras en esta activa ciudad de tres millones de habitantes.

Las multitudes de turistas estadounidenses se han desvanecido de la famosa Avenida Revolución. Y, con los antiguamente ostentosos narcos asumiendo ahora un bajo perfil, los famosos burdeles y clubes de strip-tease de Tijuana están vacíos.

La región fronteriza sigue siendo un lugar fuerte, excitante y potente, donde la amplia mayoría de la gente vive y trabaja honestamente. Esta frontera suele ser definida no por las personas que la habitan, sino por cualquier cosa que sea polémicamente útil a Washington, como señala el profesor Tony Payan de la Universidad de El Paso. Sostiene que los sucesivos gobiernos estadounidenses han ilógica y desastrosamente ligado sus fracasadas “guerras contra las drogas”, con las completamente diferentes “guerras” contra los indocumentados y los terroristas.

Hay una fuerte sensación de que la región está pagando el precio por la codicia de otras personas. “Somos -dice Eligio Montes, comandante de la policía de Playa Rosarito, al sur de Tijuana-un sandwich cultural en la frontera. Y ahora estamos emparedados entre los narcos de Sinaloa y las consumidores de drogas estadounidenses”.

Los Zetos y Los Negros
La guerra se ha extendido también al corazón de México, registrándose macabras ejecuciones tanto al sur como en Chiapas. La revista Proceso publicó una foto de portada del liderazgo completo político y militar del país bajo el título “Impotencia”, y concluyó en que “los narcos son ahora una estructura nacional”.

El principal activista contra los carteles de la droga de Tijuana, Víctor Clark Alfaro, habló de “una guerra contra la sociedad misma, en todos los niveles de la vida, la escuela y la comunidad, con violencia en las calles y movimientos aún más siniestros detrás de la violencia, para crear sicosis en la sociedad y criminalizar la economía”.

La guerra también se ha propagado a Estados Unidos, con 135 arrestos en octubre de operadores de los carteles mexicanos.

El impactante y creciente nivel de violencia no es sólo una respuesta a la tardía contraofensiva de México contra las pandillas de las drogas, sino también un síntoma de una fragmentación entre los propios carteles.

El tráfico de cocaína desde Sudamérica a EEUU (y gran parte de Europa), y el tráfico de heroína y metamfetaminas producidas en México, se convirtió en un casi monopolio mexicano durante los años 90, operado por cuatro carteles, cada uno de los cuales controlaba una de las cuatro “plazas” principales, o rutas hacia Estados Unidos.

El sector de Texas pertenecía al cartel del Golfo y su ala militar, Los Zetos, integraba a ex tropas antinarcóticos mexicanas. Un paso central por Ciudad Juárez era territorio dominado por el cartel de Juárez y la gigantesca plaza entre Tijuana y California estaba controlada por los hermanos Arellano y su hermana Envida, quien asumiría el mando del clan según suponen las autoridades.

Pero una cuarta plaza centro-occidental no especificada era manejada por la Alianza de Sangre, o cartel de Sinaloa, por el estado de ese nombre en la costa del Pacífico, muy al sur de la frontera, de donde surgió la mayoría de los otros grandes traficantes.

Este cartel fue fundado y es dirigido por Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien fue encarcelado en 1993 pero escapó dramáticamente en 2001 y ahora es un fugitivo y una especie de héroe folclórico narco. Guzmán utilizó la ofensiva del Gobierno de 2006 para reclamar toda la frontera.

La guerra que arrecia en Tijuana es en gran medida entre sus rebeldes y aquellos leales a la familia Arellano. Moreno Manjarrez dice que ya está “completamente terminada” una alianza forjada en la cárcel entre los carteles de Sinaloa y de Juárez, lo que genera mayor caos, y los de Sinaloa están enfrentando a los Zetos del cartel del Golfo con su propio y bien entrenado ejército, Los Negros.

La Nación.cl

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 40.942 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: