Archivo para octubre 2008
Crisis mundial: EE.UU. entra en recesión…
La economía cae a un ritmo anual del 0,3%, el peor dato desde 2001 – El frenazo se debe al mayor descenso del consumo de los últimos 28 años
SANDRO POZZI - Nueva York – 31/10/2008
Estados Unidos dio ayer el primer paso hacia la recesión. El producto interior bruto (PIB) registró una contracción del 0,1% en el tercer trimestre del año (equivalente a un ritmo anual de caída del 0,3%), el peor dato desde la última crisis económica, en 2001. El motivo de este frenazo reside en la mayor caída del consumo -motor de la primera economía del mundo- de los últimos 28 años y el pesado lastre de la devaluación de la vivienda, en medio de la peor crisis financiera desde la Gran Depresión.
Los economistas anticipan ya que la contracción continuará hasta la primavera, en el que será el periodo más prolongado de recesión desde la II Guerra Mundial. El paro podría alcanzar entre tanto el 8%.
Con todo, el frenazo es menor de lo que preveían los analistas, y quizá por eso las Bolsas estadounidenses reaccionaron con subidas moderadas. Pero este parón es importante si se tiene en cuenta que Estados Unidos crecía a un ritmo anual del 2,8% en el segundo trimestre. Este vuelco se produjo sobre todo en septiembre, cuando el caos volvió a dominar los mercados financieros tras el rescate de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, el colapso del banco de inversión Lehman Brothers y la intervención pública en la aseguradora AIG.
Con el precio de la vivienda en caída libre, las restricciones para acceder al crédito y el desplome de las inversiones, las familias no tienen otra salida en la presente coyuntura que mirar a sus bolsillos y recortar ahí donde pueden para hacer frente a un futuro incierto, sobre todo en el empleo. El gasto de los consumidores, del que dependen dos terceras partes del crecimiento, cayó un 3,1%.
Es el primer recorte trimestral en el consumo desde el último trimestre de 1991 y el mayor desde la primavera de 1980. El Departamento de Comercio calcula que esta caída en el gasto de los hogares restó 2,25 puntos al PIB. Y es que las finanzas de las familias están bajo una tensión considerable, por la continua pérdida de empleo y de caída de las inversiones.
El dato del crecimiento económico revela en este sentido que los ingresos personales cayeron un 8,7% en el tercer trimestre, el peor dato desde que se empezó a utilizar este indicador en 1947 y que contrasta con el incremento del 19,1% del segundo trimestre, cuando empezaron a fluir los primeros estímulos fiscales al crecimiento.
Los hogares no son los únicos que miran hasta el último dólar en la coyuntura actual. Las empresas están buscando cómo ahorrar por todos los rincones. La del tercer trimestre fue la primera reducción en el gasto desde final de 2006, del 1%. Y también están destruyendo empleo. Motorola va a despedir a 3.000 empleados y American Express anunció ayer que eliminará 7.000 puestos de trabajo.
El otro punto vulnerable sigue estando en la vivienda, el epicentro de la crisis. La inversión residencial cayó un 19,1% en el tercer trimestre, lo que refleja que la contracción continúa con fuerza tras 11 trimestres y que queda camino por recorrer antes de que se pueda hablar de estabilización.
La contracción habría sido aún mayor de no ser por el sector exterior y el gubernamental. Del lado de la balanza comercial, las importaciones cayeron un 1,9%, y las exportaciones subieron un 5,9%. Esto sumó 1,1 puntos al crecimiento, aunque es tres veces menos que en el trimestre precedente. El gasto público subió un 5,8% y aportó 1,2 puntos al PIB.
Estos datos están sujetos aún a dos revisiones. Wall Street anticipó una contracción mayor del PIB, de en torno a medio punto. En cierta medida el indicador es viejo, porque no refleja el fuerte deterioro registrado en octubre, y podría quedarse corto, ya que los analistas hablan ya de una caída de tres puntos en el cuarto trimestre.
“Nos llevó tiempo llegar a esta situación, y llevará tiempo salir de ella”, reconoce el jefe del equipo de asesores económicos de la Casa Blanca, Edward Lazer, que aunque se mostró confiado en un repunte del consumo gracias al abaratamiento de la energía, no negó que el dato refleja el pesimismo de los estadounidenses.
La Reserva Federal (Fed) rebajó el miércoles medio punto los tipos de interés, hasta el 1%, su nivel más bajo desde mayo de 2004. Los precios vinculados al consumo personal subieron a un ritmo del 5,4% anual, el mayor desde comienzos de 1990. La subyacente fue del 2,9%. Pero esto no es un problema para la Fed, porque en octubre empezaron a moderarse.
El banco central estadounidense está claramente preocupado en este momento por devolver a la actividad económica su crecimiento potencial y evitar una recesión severa.
Huelga de estudiantes paraliza Italia, contra Ley privatizadora
Más de un millón de personas salen a la calle contra la Ley de Educación
MIGUEL MORA - Roma – 31/10/2008, El País
Roma, Milán, Nápoles, Cagliari, Catania, Turín, incluso Madrid y la isla de Lipari. Los estudiantes italianos se movilizaron ayer de forma masiva contra la Ley de Educación, que ya se conoce por el nombre de la ministra del ramo, Maria Stella Gelmini, y el recorte del presupuesto y las plantillas de la escuela y la Universidad aprobados por el Gobierno de Silvio Berlusconi. Más de un millón de personas, alumnos en su mayoría, pero también padres, profesores y alcaldes, participaron en manifestaciones, sentadas y ocupaciones que paralizaron las ciudades.
La huelga en el sector de la educación fue casi total y se extendió a más del 90% de los institutos, según los sindicatos. Para el ministerio, sin embargo, la incidencia del paro entre los profesores no pasó del 57,1%. Fue una jornada de protesta festiva, y apenas hubo incidentes. La huelga había sido convocada por todas las siglas sindicales de forma unitaria, hecho insólito y definido por los propios sindicatos como “el milagro Gelmini”.
En Milán hubo cortes de tráfico y una concentración ante la Bolsa de Piazza Affari. En Turín y Nápoles los estudiantes bloquearon andenes de la estación. En Roma, donde los organizadores contaron un millón de personas, miles de estudiantes rodearon el Ministerio de Educación y pidieron la dimisión de la ministra.
Galvanizados a través de Facebook, Twenti, los móviles y páginas de Internet como stopgelmini.org, los estudiantes italianos parecían felices y unidos, viviendo su Mayo del 68. “Mis padres dicen que si hemos empezado ya no podemos rendirnos”, contaba Sandra, una estudiante del Liceo Virgilio de Roma.
Los manifestantes romanos cantaron el himno italiano, portaron fotos de Gelmini y Berlusconi con orejas de burro, y culparon del recorte del gasto en Educación (7.800 millones de euros en tres años) al ministro de Economía, Giulio Tremonti. Padre del concepto “finanzas creativas” y político inspirado en el lema “Dios, patria y familia”, Tremonti ha diseñado los presupuestos de los que parte la reforma educativa. Su plan prevé trasvasar partidas del gasto de Educación a Defensa, y abrir la financiación de la Universidad pública a empresas privadas.
Las protestas han obviado uno de los puntos más populares del decreto, la prohibición de reeditar los libros de texto durante cinco años en la primaria y seis en la secundaria. Las editoriales de manuales ven en la norma, vendida como un loable ahorro para las familias, un nuevo conflicto de intereses de Berlusconi. Como dueño de la generalista Mondadori, el primer ministro posee una docena de editoriales de libros de texto y copa más del 50% del mercado escolar. Según los editores de manuales, la norma aniquilará a las casas especializadas, que viven sólo de los libros de texto, y eso desembocará en el oligopolio de Mondadori.
EE.UU: el factor racial, la esperanza de los republicanos
Aunque las apuestas son sobre qué tan grande será el margen de un triunfo de Barack Obama, y no sobre si ganará o no, casi nadie se atreve a pronosticar un triunfo sorprendente de John McCain, pero tampoco hay quien se atreva a descartar una sorpresa.
Las experiencias de fraude y manipulación del voto en las últimas dos elecciones, el factor de la raza en estos comicios, y la posibilidad de algún suceso inesperado en el ámbito internacional, mantienen la tensión en la recta final que culminará con la elección presidencial el próximo martes 4 de noviembre.
Por lo tanto, el objetivo de Obama, el candidato demócrata, es evitar cualquier error, mientras que el de su contrincante republicano, McCain, es buscar algo para hacer tropezar a su contrario en esta última curva de la carrera hacia la Casa Blanca.
Los ataques contra Obama de McCain y su segunda de fórmula, Sarah Palin, se intensifican al tratar de presentar al demócrata como un “riesgo” por su poca “experiencia” con propuestas para “redistribuir la riqueza” que huelen a “socialismo”. A la vez, la carta racial continúa en juego, los estrategas republicanos mantienen la esperanza de que un bloque suficiente de votantes blancos simplemente no votará por un afroestadunidense.
Retomando la acusación de que la propuesta fiscal de Obama es nada menos que quitarle dinero a unos para dárselo a otros y así “redistribuir la riqueza”, McCain declaró hoy ante sus simpatizantes que “él quiere ser el redistribuidor en jefe, y yo quiero ser el comandante en jefe”. Y con renovada energía, el republicano insistió en que “nunca nos rendimos. Haremos historia”, y “yo opto por luchar, luchar por lo correcto en América”, e instó a sus bases a ignorar las encuestas.
Pero las imágenes, mensajes, y encuestas diarias no pueden más que alarmar a los republicanos. Los actos cada vez más multitudinarios de la campaña de Obama en estados que antes eran bastiones de los republicanos, los apoyos al demócrata de los principales periódicos de Estados Unidos, los sondeos que mantienen el margen de ventaja de unos 7 puntos en promedio a sólo seis días del fin de las campañas electorales, y las largas filas frente a casillas en Florida y otros estados que permiten el “voto temprano”, no auguran nada bueno para McCain y su partido.
El simple hecho de que casi toda esta semana Obama hará sus últimos actos de campaña en estados antes considerados como territorio republicano, indica que los demócratas están en plena ofensiva obligando a los republicanos a jugar a la defensiva: la gira final de Obama pasa por Virginia, Carolina del Norte, Florida, Missouri, Iowa, Nevada, Indiana, Colorado y Ohio –todos estados ganados por George W. Bush en la elección pasada.
Por ello, McCain debió presentarse hoy en estados como Carolina del Norte, antes terreno seguro para su partido, y a la vez busca una sorpresa electoral en Pennsylvania, estado demócrata pero que su campaña ha señalado como la clave para lograr un triunfo nacional.
Sin embargo, no ayuda que otra figura de alto perfil, el senador republicano de mayor antigüedad, Ted Stevens, fuera declarado culpable ayer de siete cargos de corrupción por un tribunal, y no sólo eso, sino que representa a Alaska, donde la candidata a la vicepresidencia Sarah Palin es gobernadora. Y Stevens insiste en que buscará su relección de todas maneras.
De hecho, McCain y Palin han instado abiertamente a Stevens a abandonar su elección, en un intento por alejarse de otro republicano que cae en desgracia por corrupción.
Más que cualquier otro tema, la crisis económica determina la última etapa de la campaña electoral. Hoy hubo más noticias económicas negativas con el llamado índice de confianza del consumidor en el nivel más bajo de la historia desde que se empezó a registrar este indicador en 1967, mientras que el precio de las viviendas a nivel nacional sufrió una baja este mes de 16.6 por ciento comparado con hace un año. A la vez, hubo más anuncios, algo que ya parece diario, de despidos masivos en empresas.
Por ello, la consigna de la campaña de Obama de “traer el cambio a Estados Unidos” suena fuerte, pero el candidato demócrata también recuerda a sus bases que todo depende de la participación electoral que culminará el próximo martes. Y es que a pesar de indicadores de que habrá una participación electoral tal vez sin precedente en tiempos modernos, y que diversos sectores –mujeres, latinos, obviamente afroestadunidenses– parecen estar muy motivados, y tendencias alentadoras como el hecho de que el voto joven (menores de 30 años) que respaldó al candidato demócrata John Kerry en 2004 por 9 puntos sobre Bush, ahora apoya a Obama por un margen de ventaja contra McCain de 36 puntos, según un sondeo reciente de CBS News/New York Times, nada de eso cuenta hasta que depositen una boleta en una urna.
Y uno de los peligros, según los estrategas de Obama, es que todos los indicadores de un triunfo de Obama promuevan una “sobre confianza” que resulta en menor participación el día de las elecciones, por creer que “ya lo tienen ganado”.
Antonio González, presidente del Southwest Voter Registration and Education Project, advirtió que los republicanos intentarán descarrilar el tren de Obama esta semana indicando, por ejemplo, renovadas referencias al controvertido reverendo afroestadunidense Jeremiah Wright cuya relación con Obama alarmó a ciertos sectores blancos, acusaciones de fraude y manipulación contra organizaciones de empadronamiento y promoción del voto pro demócrata, esfuerzos políticos para suprimir el voto en varios estados, y lo que llama “la movilización del temor”, incluidos eventos en el ámbito internacional como los recientes ataques militares estadunidenses contra Siria y Pakistán.
Mientras, el ex presidente Bill Clinton aparecerá junto a Obama esta semana, como otras figuras de alto perfil del Partido Demócrata, todos con expectativas de un triunfo no sólo en la Casa Blanca, sino de incrementar sus mayorías en ambas cámaras del Congreso, el actual presidente y su vicepresidente, Bush y Dick Cheney, son notables en esta campaña por su ausencia.
Ya hay un gran derrotado en esta elección: Bush.
rebelion.org
Chile: elección presidencial se va a ganar por el centro y no por la izquierda?
Un importante rol en las próximas elecciones presidenciales tendrá el Partido Regionalista de los Independientes (PRI) a la luz del importante respaldo de más de un 7% en las pasadas municipales, vaticinó el director del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), Carlos Huneeus, agregando que “la elección se va a ganar por el centro y no por la izquierda”.
En este sentido, dijo que si el candidato presidencial de la Concertación es Ricardo Lagos, lo más probable es que Sebastián Piñera llegue a La Moneda.
“El ex Presidente Lagos tiene muchas debilidades y ante Sebastián Piñera yo no lo veo ganando. En escenario de crisis el 99 casi fue derrotado por Joaquín Lavín y en esta segunda oportunidad yo creo que la elección se transforma en un plebiscito en torno a su gestión”, dijo el analista a ADN Radio Chile.
Respecto a la mayor recaudación de votos de indecisos para las próximas presidenciales, Huneeus, aseguró que quien conquiste el voto del centro será el próximo Presidente de la República.
“La elección se juega al centro, no se juega en la izquierda. Sumar al PC, son votos que se suman por la izquierda, pero la misma cantidad se van por la derecha a favor de Piñera y del PRI”, sentenció.
El director del CERC indicó que el mensaje político de la Concertación tras las elecciones municipales ha sido “pésimo”, tanto al menospreciar la fuerza del PRI, como por el acercamiento a los comunistas.
“El mensaje político de la Concertación a los militantes me parece un desastre, me parece pésimo, porque no se puede hacer política con calculadora en mano y con encuestitas…los encuéstólogos de La Moneda y de los partidos de la Concertación han dado un completo fracaso”, señaló.
La discreción y el silencio de Kundera, por JeanDaniel
Artículos de Jean Daniel y Juan Goytisolo
“Mi único universo es la novela”, dice el escritor. Pero ni aun así ha logrado evitar la calumnia. Ha sido víctima de esa nueva práctica periodística que consiste en poner a alguien bajo sospecha con un titular y una fotografía
JEAN DANIEL 30/10/2008
La desbordante riqueza de la información no ha conseguido apartarme de un asunto que me concierne personalmente, que aún concierne más a nuestro oficio y sobre el que, pese a no haberlo hecho enseguida, me gustaría decir algo. Me refiero al caso Kundera.
Hace casi 60 años -¡sí, 60 años!-, un joven agente checo de los servicios secretos norteamericanos fue detenido por la policía en Praga. Según los archivos, antaño controlados por los servicios soviéticos y ahora accesibles a cualquier investigador, el hombre que denunció al espía no habría sido otro que el escritor francés de origen checo Milan Kundera, entonces de 21 años. Hace tres semanas, un semanario praguense se hacía eco de este “descubrimiento” y le dedicaba un número especial. La noticia corrió como un reguero de pólvora por todas partes y, naturalmente, también por Francia. El escritor la recibió, según dijo entonces, “como un puñetazo en la cara”. Kundera no sabía nada del asunto; ni siquiera había oído hablar de él. En un comunicado afirmó que todo era falso.
No obstante, a los tres días de la acusación, la verdad pareció abrirse camino cuando un gran profesor de la Universidad praguense, Zdenek Pessat, afirmó en una carta abierta conocer bien esta historia y, sobre todo, al denunciante, que no era en modo alguno Milan Kundera. Su declaración circuló ampliamente, pero nadie le dio demasiada importancia.
En los días que siguieron, las personalidades más eminentes del mundo literario francés y europeo manifestaron su solidaridad con Milan Kundera. Los periodistas, que primero habían tenido noticia de la información acusadora, conocían ya tanto el desmentido del autor como la emoción de sus pares. Eso les hizo optar por la prudencia. Pero ¿por qué esa prudencia ya no sirvió de nada? Porque según las nuevas prácticas de nuestro oficio, cuando aparecen un titular y una foto incriminando a una personalidad, ésta queda bajo sospecha. No se afirma que la información sea cierta, pero se presenta como posible e incluso verosímil. Los periodistas tenemos que vérnoslas con este problema todos los días y siempre de la misma forma. Vendemos verosimilitud. Y en el reino de lo verosímil, la calumnia nunca pierde vitalidad.
Así, ni todas las manifestaciones de solidaridad con el escritor impedirán que una parte de la opinión pública piense: “De todas formas, cuando el río suena… Al fin y al cabo, ¿quién puede decir con certeza lo que realmente ocurrió hace 60 años?”. Y, luego, una pregunta insidiosa: ¿por qué un joven comunista no iba a considerar su deber denunciar a un espía? ¿Por qué? Simplemente porque no es verdad. Y si uno responde, cae en la trampa, como le ocurrió a Lech Walesa, antiguo líder de Solidarnosc, que fue víctima en Polonia de una manipulación similar de los archivos.
La situación de Kundera no deja de ser tristemente paradójica. Después de todo, él mismo anticipaba en sus novelas los estragos de la denominada “sociedad de la transparencia”. El escritor cree, y no deja de repetírmelo desde que el asunto salió a la luz, en la discreción y la privacidad de la vida íntima. Piensa que hay que juzgar una obra por su contenido y no por lo que se cree descubrir en la vida del autor. Kundera huye sistemática y furiosamente de todos los medios de comunicación. Yo le digo que el carácter sistemático de sus negativas puede impacientar a algunos. Él me recuerda que salió en el programa de Bernard Pivot. Y, sobre todo, me da la misma respuesta que me diera Lévi-Strauss hace una década, y que yo publiqué con su aprobación: “Cuando me di cuenta de que me había equivocado gravemente en política -fue próximo al PC-, decidí no volver a aventurarme en ese terreno”. A lo que Milan Kundera añade: “Es cierto que, cuando descubrí que mi único universo era la novela, siempre tuve miedo de verme encerrado en una afirmación dogmática que pudiera impedirme cambiar de opinión”. Milan Kundera tuvo la ingenuidad de pensar que, como había renunciado a jugar el juego de la sobreexposición mediática, la discreción y el silencio le protegían.
En realidad, lo que más me interesa de esta historia es la dimensión humana y, sobre todo, literaria que resalta en Kundera. Es evidente que uno de los temas dominantes de sus últimas obras es la noción de exilio y todo lo que guarda relación con ella. Es la noción de la doble identidad. Y también, por supuesto, el hecho de haber escogido escribir en francés y el de suscitar reacciones neuróticas en su patria de origen. La calumnia tiene algo de venganza. Los checos nunca han comprendido, ni tal vez admitido, la pasión de Milan Kundera por Francia. En cuanto a los franceses, sería imperdonable que ellos la ignorasen. Su padre, pianista, era discípulo de Alfred Cortot y admirador del Grupo de los Seis (Milhaud, Honegger, Poulenc…). En el manuscrito de su nuevo libro de ensayos dice el autor: “En los años veinte, mi padre trajo de París las piezas para piano de Darius Milhaud y las interpretó ante el escasísimo público de los conciertos de música moderna”. Kundera heredó de su padre ese amor por Francia y su arte. El amor por los surrealistas. Y por Apollinaire. He tenido ocasión de ver la edición de Alcools publicada en Praga en 1964 con un largo prefacio de Kundera, que también tradujo la mayor parte de los poemas.
Pero pienso sobre todo en Diderot. Dentro de unos días, en el Teatro 14, en París, van a representar de nuevo la obra Jacques y su amo, homenaje a Denis Diderot, bajo la dirección de Nicolas Briançon. Escrita en 1970, esta pieza quería ser la respuesta de Kundera a la invasión rusa de Checoslovaquia, en 1968. Más que en la brutalidad de la represión, el escritor veía lo esencial de la tragedia de su país en el hecho de que había sido secuestrado -y, según su impresión de entonces, definitivamente secuestrado- por otra civilización, e iba a ser inexorablemente desoccidentalizado. Ahora bien, para Milan Kundera la esencia de ese occidentalismo amenazado se concentraba en el siglo XVIII francés, particularmente en la obra de Diderot y, más concretamente aún, en Jacques el fatalista, esa novela tan libre, tan alegre.
¿Cómo representar la pieza en Checoslovaquia en aquella época negra? Kundera era un autor prohibido. Pero en el año 1975, en el que emigra a Francia, uno de sus amigos presta su nombre a la pieza y el Homenaje a Diderot pudo representarse en la Praga ocupada hasta el final de la presencia rusa, en 1989, es decir, durante 14 años sin interrupción. Así, aun en Francia, Kundera siempre pudo tener la impresión de estar presente en su país. “Gracias -me dice- al traje que me había prestado Denis Diderot”.
En su próximo libro de ensayos (Un encuentro, que aparecerá en Gallimard en febrero de 2009) evoca a otro escritor checo, su amigo Josef Skvorecky, gran amante del jazz -hoy vive en Toronto-, y escribe: “Como si, desde su primera juventud, cada uno de nosotros llevase dentro de sí el lugar de su posible exilio; yo, Francia, él, Norteamérica”. Aunque, en 1975, la emigración a Francia fue para Kundera una sorpresa total -”sin la invasión rusa probablemente nunca hubiese abandonado Checoslovaquia”, dice el autor-, al mismo tiempo fue un acontecimiento completamente natural, lógico, necesario y feliz.
Lo que no quiere decir que olvidase su país natal. No sólo en sus novelas -¿Acaso El libro de la risa y el olvido y La insoportable levedad del ser no están llenos de amor por ese país?-, sino también en la vida práctica: Kundera escribe prefacios para los libros traducidos de sus compatriotas -él inspiró y prologó la primera edición de las piezas de Václav Havel, en 1980- y también numerosos artículos. Y su afecto por Francia se fue haciendo cada vez más fuerte. Un afecto indestructible. “Desde entonces, el matrimonio Skvorecky visita Praga de vez en cuando, pero siempre vuelve a su patria. A la patria de su viejo exilio”. Es también el caso del matrimonio Kundera. Su amada Francia se ha convertido en su patria. Su “exilio-patria”.
Jean Daniel es director del Nouvel Observateur. Traducción de José Luis Sánchez-Silva.
Calumnia, que algo queda
JUAN GOYTISOLO 27/10/2008
Hace un par de semanas leí, primero con estupor y luego con indignación, las acusaciones divulgadas en la revista checa Respekt por Adam Hradilek y Petr Tresnak, y reproducidas al punto por la prensa internacional. Según estos investigadores de las cloacas del régimen estalinista de la ex Checoslovaquia, esto es, los archivos de la Stasi, Milan Kundera habría delatado a un desertor, Miroslav Dvorácek, al ser informado por su amigo, hoy fallecido, Miroslav Dlast, de su presencia clandestina en Praga, huésped de la compañera universitaria de ambos, Iva Matlika, con quien posteriormente Dlast se casó.La manera de presentar los hechos por el corresponsal en París de este periódico -desde el título de su segunda crónica, El insoportable pasado de Kundera, hasta párrafos como “la mayoría de las veces el pasado acaba por atraparnos. Es lo que probablemente le sucedió al escritor Milan Kundera…”, y la frase de que no se sabía hasta hoy “que hubiese actuado como comisario político”- ignoran la presunción de inocencia de quien es víctima de tales calumnias. El espacio concedido al rotundo desmentido de Kundera no ocupa ni una décima parte del texto en el que se detallan las supuestas revelaciones de los colaboradores de la revista checa.
Conociéndose bien las posibilidades de una manipulación mafiosa de los archivos policiales -la fabricación de informes y documentos destinados a desacreditar a los opositores e intelectuales rebeldes es una práctica común a todos los regímenes totalitarios del mundo-, sorprenden dos cosas. Primera: la aceptación inmediata y acrítica por los medios informativos de las acusaciones vertidas contra un escritor molesto tanto para el régimen estalinista que reinó en Praga de 1948 a 1989 como para los sectores nacionalistas y reaccionarios, más pro-Bush que el propio Aznar, que marchan viento en popa en la actual República Checa.
Segunda: la tardanza en sacarlos a la luz, siendo así que los espulgadores de pasados poco limpios están al pie del cañón para apuntar a los culpables de leso patriotismo y que, para colmo, cambiaron de nacionalidad (en realidad Kundera fue despojado de ella en 1980), y más grave aún, de lengua (recuerdo lo de “el ahora francés Julio Cortázar” firmado por un puñado de mediocres, celosos de su talento).
El morbo y sensacionalismo de la noticia avasallan en el mundo de hoy al profesionalismo de la información. Cualquier personaje público -y, pese a su encomiable deseo de ser simplemente una persona, Kundera lo es-, puede convertirse en blanco de todo tipo de acusaciones respecto a su vida profesional y privada, sus preferencias sexuales, sus remotas afinidades políticas con estalinistas o nazis, y un largo etcétera. Basta que un bloguero de mala uva o el oscuro titular de una página web lancen el infundio para que éste se divulgue en tiempo real por nuestro infeliz planeta. Como dice Yasmina Reza en un artículo de opinión publicado en Le Monde del pasado 16 de octubre, “la impotencia absoluta de una persona ante tal marejada” obliga a reflexionar sobre el código ético y la deontología profesional, pues “las palabras forman parte de nuestra percepción de lo real y pronunciadas o escritas toman caminos imprevisibles que pueden ser destructores”.
Los sembradores de sospecha que, a partir de documentos fácilmente manipulables, de admisiones tardías de hechos reales que se remontan a la adolescencia del atacado o de simples cotilleos de aficionados a la chismografía, intentan desmontar de sus inventadas estatuas a quienes admiramos por su valor artístico e independencia de todos los poderes fácticos, se frotan las manos desde su presunta altura moral: ¡vean ustedes, son como los demás! (ellos no, dada su insignificancia, nadie les pedirá cuentas y alcanzarán al revés con sus patrañas una fama ilusoria y efímera).
La carta del historiador literario checo Zdenek Pesat del 15 de octubre -y el excelente artículo de Monika Zgustova que leo mientras corrijo estas líneas- ponen las cosas en su lugar. Estudiante de Filosofía y cuadro del partido comunista en la universidad praguense, Pesat recibió la visita, dice, de Miroslav Dlak, en la que éste le informó de que su amiga y luego esposa Iva albergaba en su domicilio a un ex compañero de estudios desertor y supuesto espía y que, a fin de protegerla, había denunciado a Dvorácek a la Stasi.
Los amigos y admiradores de Kundera queremos expresar nuestra protesta contra tal linchamiento mediático y reivindicar su ejemplaridad de artista y de intelectual ajeno a todo compadrazgo político, aun a sabiendas de que corría el riesgo de sufrir por ello los ataques y golpes bajos de una cáfila de enemigos amparados en el anonimato y la ubicuidad del universo virtual en el que actualmente vivimos.
Juan Goytisolo es escritor.
El País.com
Anand revalida título mundial de ajedrez
29 de Octubre de 2008
El ajedrecista indio está considerado el mejor jugador no ruso (o soviético) desde los tiempos del estadounidense Bobby Fischer, fallecido en enero pasado.
El indio Viswanathan Anand, de 38 años, revalidó en Bonn su título de campeón mundial de ajedrez tras hacer tablas en la undécima partida de su encuentro con el ruso Vladimir Kramnik, al que arrebató la corona el año pasado en México.
El marcador final del encuentro, pactado a doce partidas, favoreció a Anand por 6,5 a 4,5 puntos. El indio ganó las partidas tercera y quinta con negras y la sexta con blancas, mientras que el ruso sólo obtuvo la victoria en la décima, con blancas.
Con esta victoria sobre Kramnik, Anand puede presumir de haber sido campeón del mundo con tres sistemas de competición distintos: eliminatorias directas, torneo todos contra todos y encuentro cara a cara con el adversario.
Por primera vez desde que comenzó el encuentro, Anand utilizó su movimiento favorito de apertura, abriendo con el peón de rey, y la undécima partida siguió la variante Najdorf de la defensa siciliana.
El hecho de que Anand estuviera abajo en la cuenta del reloj demostraba que el campeón no estaba cómodo con la posición, pero supo sobreponerse al impacto de su reciente derrota y accedió a una posición saneada en el medio juego que desanimó a su rival.
Kramnik no ha podido sacar provecho de la ayuda del húngaro Peter Leko, que hace diez años fue ayudante de Anand. El “tigre de Madrás” se ha impuesto al ruso con un juego innovador y agresivo, sin complejos, especialmente en la primera mitad del choque. Sólo a partir del octavo juego reaccionó Kramnik frente al exceso de confianza y la creciente pasividad de su rival.
Afincado en la localidad madrileña de Collado Mediano desde 1991, “Vishy” ha escalado en veinte años las más altas cumbres del ajedrez. En 1987 logró el título mundial juvenil, en 2000 la corona absoluta y en 2007, en México, su segundo título mundial que ha ratificado ahora en Bonn.
En 1984 se convirtió en el primer jugador de la India en obtener el título de Maestro Internacional. Tres años después ganó el Mundial juvenil y obtuvo el título de Gran Maestro.
Famoso por la proverbial rapidez de su juego (“si pienso, me equivoco”, suele decir), Anand se ha construido a lo largo de los años una sólida reputación como consumado táctico, capaz de moverse con soltura en posiciones complicadas.
En 1995 disputó a Kaspárov en Nueva York el título mundial en versión de la PCA (una especie de escisión de la FIDE abanderada por el propio Kaspárov). Después de ocho tablas, Anand ganó la novena partida, pero perdió cuatro de las cinco siguientes y Kaspárov retuvo el título por el marcador final de 10,5 a 7,5 puntos.
El Gran Maestro indio vivió en 2007 un año glorioso: campeón del mundo, líder del ránking mundial rompiendo el muro de los 2.800 puntos y ganador del torneo Linares-Morelia por tercera vez. Un año después
Anand está considerado el mejor jugador no ruso (o soviético) desde los tiempos del estadounidense Bobby Fischer, fallecido en enero pasado.
Desarrollo de la undécima partida:
Blancas: Anand
Negras: Kramnik
1.64 c5 2.Cf3 d6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 a6 6.Ag5 e6 7.f4 Dc7 8.Axf6 gxf6 9.f5 Dc5 10.Dd3 Cc6 11.Cb3 De5 12.O-O-O exf5 13.De3 Ag7 14. Td5 De7 15. Dg3 Tg8 16. Df4 fxe4 17. Cxe4 f5 18. Cxd6 Rf8 19. Cxc8 Txc8 20. Rb1 De1+ 21. Cc1 Ce7 22. Dd2 Dxd2 23. Txd2 Ah6 24. Tf2 Ae3. Tablas
Marcador final: Anand 6,5 – Kramnik 4,5
Anand revalida su título.
EFE, El Mostrador.cl
Chile: ¿Queda salida para Alvear?, por P. Navia
Patricio Navia, Cientista Político
oct. 27 , 2008
Si bien toda la Concertación debe asumir el llamado de atención del electorado que le dio una mayoría relativa a la Alianza en alcaldes (no en concejales), el partido que más sufrió fue la DC. Y el político más golpeado es, sin duda, la presidenta de la falange, Soledad Alvear.
Como presidenta del partido, Alvear no puede eludir responsabilidad. No es que la DC haya dejado de ser lo que era porque perdió votos. La DC ha perdido apoyo porque dejó de ser lo que era. Más preocupada de los conflictos internos que de propuestas, más dedicada a disputar el aparato de gobierno que a sumar simpatizantes, la DC de Alvear se ha convertido en el mejor símbolo del sistema de partidos que el electorado rechaza.
A partir de estos resultados, Alvear no puede aspirar ya a un mejor derecho a ser la abanderada concertacionista. Pero le queda tiempo para demostrar que escuchó “el llamado de la gente” del que hablan los líderes oficialistas. Alvear necesita ganar la nominación con propuestas que entusiasmen a esos votantes que, abandonando a la Concertación, no se animaron a votar por la Alianza. Ahí radica su única posibilidad.
La timonel falangista debe inspirarse en la experiencia exitosa de una generación de recambio de alcaldes DC que ganó en la capital pese al Transantiago y al desorden oficialista. Si opta por la negación, como el gobierno, o repite la campaña soberbia enfocada en el pasado que pavimentó la derrota de Ravinet, este traspié será sólo el preludio para un descalabro en 2009. Entonces, una nueva derrota del partido producirá el fin de la Concertación y el inicio de un ordenamiento electoral en que la Alianza, ansiosa de victoria, logre conquistar ese voto moderado, desencantado DC, que le otorgue la mayoría hasta ahora esquiva.
Justo cuando está más golpeada, Alvear necesita demostrar mayor capacidad de innovación y voluntad para reinventarse. A menos que demuestre fehacientemente que aprendió la lección la senadora se desvanecerá con la misma sensación de inevitabilidad y desazón de la que hoy parece ser víctima su partido.
Blog, La Tercera.cl
La desconocida cita entre John McCain y Pinochet
ciperchile.cl/
Un cable desclasificado por el gobierno estadounidense revela la hasta ahora desconocida y “amistosa” cita entre el candidato republicano y Augusto Pinochet, en plena dictadura y cuando Washington intentaba extraditar a los culpables del asesinato de Orlando Letelier. El documento también cuenta detalles inéditos de lo que pasaba en 1985 en el seno de la Junta de gobierno: el almirante Merino le dijo a McCain haberle advertido a Pinochet que ni él ni los otros miembros de la Junta lo apoyarían para un “ridículo” plebiscito y que en cambio habría elecciones libres, en las que el dictador no participaría. Además, el ex canciller Hernán Cubillos le confesó al congresista que él quería ser el candidato presidencial de la derecha.
El actual candidato presidencial del Partido Republicano, John McCain, quien ha criticado severamente la idea de reunirse con dictadores sin condiciones previas, parece haber hecho justamente eso. En 1985, McCain viajó a Santiago para un encuentro amistoso con el dictador militar chileno, el general Augusto Pinochet, uno de los más grandes violadores de los derechos humanos.
El encuentro con el entonces jefe del régimen militar chileno fue descrito por el propio McCain como “amistoso y por momentos cálido, pero notó que el presidente parece obsesionado con la amenaza del comunismo”. Así lo describe en un cable que envió la embajada estadounidense en Santiago y que fue desclasificado en Washington.
McCain, entonces miembro del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, no realizó declaraciones públicas criticando la dictadura. A juzgar por el tenor del cable de la embajada, tampoco las hizo en privado. Un cuidadoso chequeo de los periódicos de la época y entrevistas con los principales líderes de la oposición a Pinochet de ese momento, indican que en su visita a Chile no se reunió con ningún representante de la oposición democrática.
Al momento del encuentro, realizado la tarde del 30 de diciembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos intentaba obtener de las autoridades chilenas la extradición de tres hombres cercanos a Pinochet –el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, y los ex oficiales DINA Pedro Espinoza y Armando Fernández Larios- por un acto de terrorismo ocurrido en Washington DC. Un juicio en Washington determinó su procesamiento por el asesinato en 1976 del ex embajador y ex canciller Orlando Letelier y de la norteamericana Ronny Moffit, quien viajaba con él. La bomba puesta en su auto y que estalló en Sheridan Circle, fue descrita en esa época por la prensa internacional como el más flagrante acto de terrorismo internacional perpetrado en suelo estadounidense por una fuerza extranjera.
En esos mismos días en Chile, la oposición buscaba desesperadamente el apoyo de líderes democráticos de todo el mundo en su intento por presionar a Pinochet a poner fin a la dictadura que ya cumplía 12 años y permitir el retorno a la democracia. Otros congresistas visitaron Chile después de la vista de McCain e hicieron declaraciones públicas contra la dictadura y en apoyo del retorno a la democracia, convirtiéndose en el blanco de violentas demostraciones pinochetistas.
El senador demócrata Edward Kennedy aterrizó en Chile sólo 12 días después de McCain en una pública demostración de apoyo a la democracia. Fue recibido por manifestantes que le lanzaron huevos y bloquearon el camino desde el aeropuerto, lo que obligó a que el senador fuera transportado en helicóptero a la ciudad, donde se reunió con líderes de la iglesia católica, de los derechos humanos y un gran grupo de activistas de la oposición.
Mark Schneider, un asesor en política exterior y ex funcionario de la unidad de derechos humanos del Departamento de Estado, quien organizó el viaje de Kennedy, dice que no tenía idea de que McCain había estado en Chile sólo días antes. “Sería muy sorprendente y decepcionante si el senador McCain fue a Chile a encontrarse con un dictador y no le exigió el retorno a la democracia, y no hizo declaraciones públicas en apoyo al retorno a la democracia”, afirma Schneider.
La presencia de McCain en Chile fue aparentemente mantenida lo más silenciosa posible. Él y su mujer Cindy llegaron a Santiago el 27 de diciembre y viajaron inmediatamente a la zona de Puyehue, en el sur de Chile, para pasar algunos días como huéspedes del prominente partidario de Pinochet, Marco Cariola, quien luego fue elegido senador por la UDI.
El viaje fue coordinado por el embajador de Chile en Estados Unidos, Hernán Felipe Errázuriz. De acuerdo a un documento contemporáneo del gobierno de Chile, Errázuriz arregló un enlace gubernamental especial para ayudar a McCain en Chile, y lo describió como “uno de los congresistas conservadores más cercano a nuestra embajada”.
Errázuriz también se encargó de que los McCain se quedaran en la parcela de su acaudalado amigo, Marco Cariola. Fue el propio Cariola quien relató después su encuentro con McCain y su esposa, a quienes –dijo a La Tercera- no conocía previamente. Los McCain pasaron tres días y medio pescando salmones, truchas y andando a caballo en la zona conocida como una de las más bellas atracciones turísticas de Chile, con docenas de lagos de aguas cristalinas y ríos rodeados de lujosas propiedades, como la de su anfitrión.
El 30 de septiembre, McCain regresó a Santiago, donde a las cinco de la tarde se reunió con Pinochet, y luego con el comandante en jefe de la Armada, almirante José Toribio Merino. Ambos encuentros fueron descritos en un cable de la embajada de Estados Unidos, basado en una conversación posterior de McCain con otros oficiales diplomáticos:
“La mayor parte de la reunión de 30 minutos con el presidente, en la que estuvieron presentes el ministro de Relaciones Exteriores [Jaime] Del Valle y un integrante del staff ministerial, estuvo dedicada a discutir los peligros del comunismo, un tema sobre el cual el presidente parece obsesionado. El presidente describió la historia reciente de Chile en la pelea contra el comunismo y mostró un orgullo considerable ante el hecho de que la amenaza comunista ha sido derrotada en Chile. El presidente recalcó que Chile ha estado solo en esta batalla y se quejó de que la política exterior de Estados Unidos los ha dejado varados. El congresista agregó que hablar con Pinochet era similar a hablar con el jefe de la John Birch Society [una organización de ultra derecha que se caracterizaba por sus posturas de anticomunismo extremo]”.
Si bien describe la calidez del encuentro, el cable no registra qué le dijo McCain a Pinochet. No hay ningún indicio de que el problema de los derechos humanos o el retorno a la democracia haya sido tratado en un momento en que las críticas sobre el particular arreciaban a raíz de la violenta represión de la que seguían siendo objeto en esos días los opositores a Pinochet.
Un segundo cable diplomático desclasificado se refiere a una carta del entonces embajador Harry Barnes entregando más detalles del encuentro con Pinochet.
Además del documento chileno y el cable norteamericano citado más arriba, al menos otros cuatro documentos desclasificados se refieren al encuentro Pinochet-McCain y el interés de este último en Chile. La oficina de prensa de la candidatura de McCain dijo que no había nadie disponible para comentar la historia. El ex embajador Errázuriz, contactado por teléfono, dijo repetidas veces que “no es verdad” que McCain se haya reunido con Pinochet, y que en tal caso él lo habría sabido, agregando que el cable del Departamento de Estado era posiblemente un invento.
Las confesiones de Merino y Cubillos
De su encuentro con el almirante y miembro de la junta, José Toribio Merino, McCain transmitió un detalle político que la embajada halló útil. “La parte más interesante de la conversación, de acuerdo al congresista, fue la afirmación de Merino de que él y otros miembros de la Junta habían dicho recientemente a Pinochet que no debería esperar ningún apoyo de la Junta si decidiera ser el candidato presidencial en 1989”.
El año 1985 había sido el primero desde 1973 en que se vislumbraban posibles cambios. La oposición y algunos representantes de la derecha, con el aval de la Iglesia, habían consensuado el Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democracia que buscaba pavimentar el camino para el fin de la dictadura. Si bien el acuerdo fue boicoteado por el gobierno, hubo diálogo entre la oposición y el general de la Fuerza Aérea, Fernando Matthei, y el tema de la candidatura única de Pinochet en el plebiscito fue llevado hasta la Junta de gobierno. Según la investigación recogida en el libro “La historia oculta del régimen militar”, ya en octubre Pinochet les había dejado claro a los comandantes en jefe que sería el candidato único aunque a ellos no les gustase y en noviembre Matthei le insistió en la necesidad de reformar la mecánica prevista para la transición, contando con el apoyo del resto de la Junta.
Pero nunca, hasta ahora, se había conocido de forma tan explícita la oposición del almirante Merino a los planes de Pinochet. Ni menos que, al plantear su opinión a McCain, estaba enviando el mensaje al gobierno de Ronald Reagan, como bien revela el cable.
-Merino agregó que las elecciones de 1989 no serían como se establecieron en la Constitución de 1980, sino que serían libres y abiertas entre varios candidatos. Describió la parte de la Constitución que habla de llamar a un plebiscito con un candidato único como algo ridículo e insostenible. La clara implicación fue que esa parte de la Constitución sería cambiada bastante antes de 1989. En respuesta a la pregunta del congresista sobre si Pinochet podría ser uno de los candidatos presidenciales en 1989, Merino afirmó que eso no sería el caso-, reportó la embajada en Santiago a Washington.
Tres años después, en 1988, Pinochet fue derrotado en un plebiscito en el que fue el único candidato. Las elecciones efectuadas al año siguiente abrieron paso un gobierno democrático. Una robusta lista de congresistas estadounidenses viajó a Chile a apoyar la transición a la democracia, incluyendo al senador Richard Lugar. McCain, entonces senador en su primer período, no regresó a Chile.
Pero Merino no fue el único que se sinceró con McCain y de pasó envió un mensaje a la Casa Blanca. El ex canciller Hernán Cubillos, quien había caído en desgracia en 1980 por el desaire del cancelado viaje de Pinochet a Filipinas, también hizo lo suyo. Según lo que transmitió McCain a Washington, Cubillos le dijo que estaba siendo considerado como candidato presidencial –de hecho su nombre sonaba en esos días-, pero lo que es más sorprendente es la actitud frente a la posible candidatura: “Cubillos dijo al congresista que se veía a sí mismo como un puente entre el actual gobierno militar y los políticos civiles, que podía por lo tanto esperar apoyo de ambos lados en 1989”. Incluso fue más allá y analizó la importancia del momento político para lanzar su candidatura, dando a entender que estaba plenamente decidido a correr por la presidencia.
Pinochet, se sabe, dispuso otra cosa.
Una versión de este reportaje fue publicado simultáneamente en el Huffington Post.
Documentos:
Cable enviado a Washington desde Embajada de EE.UU en Chile – Cable traducido.
"El miedo domina los mercados, sólo queda la opción de cerrarlos"
Crisis financiera mundial – La reacción de los mercados. NOURIEL ROUBINI Profesor de la Universidad de Nueva York
A. BOLAÑOS / C. DELGADO , El País – Madrid – 25/10/2008
“Espero no haberle deprimido demasiado”. Nouriel Roubini (Estambul, Turquía, 1958) cierra la entrevista con una amable sonrisa para quitar hierro a la andanada de malos augurios que acaba de lanzar. Este profesor de Economía de la Universidad de Nueva York es muy consciente del impacto que causan sus palabras. No siempre fue así. Sus investigaciones vaticinaron, con escaso eco, un colapso del sistema financiero de EE UU ya en 2004. Y cuando expuso sus conclusiones ante la flor y nata de los economistas del FMI, en 2006, cundió el escepticismo. Ahora, con el acierto de su parte, sus duras advertencias se rumian una y otra vez.
Porque Roubini cree que lo que otros consideraron exageraciones han acabado por quedarse cortas. “Lo que ha ocurrido esta mañana en Estados Unidos es otra señal de que los mercados están en caída libre, tratar de estabilizarlos es como que te lancen un cuchillo e intentar pararlo con las manos desnudas”, dijo en referencia a la suspensión de los mercados de futuros en Wall Street ayer tras caer más de un 6%.
“El miedo se ha adueñado de los mercados, todo el mundo quiere vender y nadie compra, sólo va quedando la alternativa de cerrarlos un tiempo”, afirma sin pestañear. Cuando el presidente italiano, Silvio Berlusconi, dijo algo parecido hace tres semanas, todo el mundo lo tomó como una más de sus célebres meteduras de pata. Pero ahora que lo vaticina Roubini, nadie se lo toma a chanza.
Porque el profesor universitario constata lo que ya a estas alturas resulta obvio: “El efecto positivo en los mercados del anuncio de intervenciones multimillonarias por los Gobiernos sólo duró un par de días”. Roubini cree que las inyecciones de capital a los bancos y el aval a los préstamos son medidas correctas, aunque tardías. Y aboga por decisiones más radicales aún, con “paquetes fiscales amplios” y mayores recortes de tipos. Pero ni eso serviría.
“Los mercados ya saben que los Gobiernos harán todo lo que esté en su mano para apoyar al sector financiero, pero siguen desplomándose. Ya no funcionan, no responden a ningún incentivo, están en un proceso imparable de liquidación de activos, se han convertido en una fuerza destructiva. Cada vez estoy más convencido de que la única solución es un cortocircuito temporal”.
Roubini ya esbozó su idea de un cierre de los mercados el jueves en Londres, en una conferencia mundial de gestores de fondos de alto riesgo. Ayer, en Madrid, fue más contundente aún ante los directivos convocados por la escuela de negocios IESE, que celebraba su 50º aniversario. Y repitió su lúgubre pronóstico, infatigable, en conferencia de prensa y entrevistas con los medios.
Su agenda está cada vez más repleta. El reconocimiento mediático y académico crece al mismo ritmo que el sistema financiero se tambalea. The New York Times le ha bautizado como Dr. Doom (doctor calamidad). Y el World Economic Forum, la institución que organiza los encuentros de líderes políticos y empresariales en Davos (Suiza) le encargó la coordinación de su reciente informe sobre el sistema financiero.
“El impacto en la economía real será muy duro, la recesión mundial es inevitable y durará al menos dos años”, sentencia. Obviamente, no cree posible una recuperación en 2009. Ni que las economías emergentes se salven de la quema. Recita sin respirar una veintena de países que ya afrontan problemas. Y advierte que “para China crecer menos que un 7% o para Brasil menos que un 2% es lo mismo que una recesión, aumentaría la pobreza”.
Cuando se le pregunta por la economía española, reparte estopa. “En España, la recesión será más dolorosa, la burbuja inmobiliaria ha ocultado los problemas de falta de competitividad, los avances en productividad son aún más débiles que en Italia, Grecia o Portugal”. Y es aún más contundente cuando se le inquiere por Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal. “Con Greenspan y ahora con [Ben] Bernanke, la Reserva Federal ha sido la principal cheerleader [animadora] de la ingeniería financiera que nos ha llevado a este desastre”.
“Cuando la supervisión se guía por la ceguera ideológica se va de un extremo a otro: antes eran defensores a ultranza de una autorregulación que no ha funcionado, ahora parecen la Unión Soviética”, bromea.
Roubini cree que esta vez no habrá más remedio que “construir de verdad un sistema de regulación global”. Porque él lo tiene claro: “Prefiero el coste de una sobrerregulación que el peligro de una falta total de regulación”. Una reforma que extendería a las agencias de calificación o al sistema de compensación de los altos ejecutivos. Pero antes habrá que gastar mucho dinero público en taponar la sangría del sistema financiero. “Decir que no habrá coste para los contribuyentes es un disparate”, dispara.
Greenspan, guardián de la ortodoxia neoliberal, reconoce error de la desregulación…
Greenspan, atónito por un “tsunami crediticio” que no supo prever
Washington. (EFE).- El ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan y otros antiguos responsables de la supervisión del sistema financiero estadounidense se declararon hoy sorprendidos por el “tsunami crediticio” que afecta a EE.UU. y que no supieron prever.
En una comparecencia en el Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno, en la Cámara de Representantes, Greenspan dijo que los mercados deberían haber estado más regulados y reconoció que estuvo “parcialmente” equivocado cuando apostó por la desregulación.
El presidente del Comité, el demócrata Henry Waxman, de California, dijo acusó a Greenspan de haber tenido “en sus manos la autoridad para impedir las prácticas de préstamo irresponsables que llevaron a la crisis de las hipotecas de alto riesgo”.
“Muchos le aconsejaron a usted que así lo hiciera”, añadió. “Y ahora toda nuestra economía paga el precio”. Greenspan -quien durante su etapa al frente de la Fed (1987-2006) habló con lenguaje casi indescifrable en decenas de audiencias similares- dijo que las empresas y mercados financieros “deberían estar mucho más regulados para impedir el peor tsunami financiero del último siglo”.
Durante el período en el que Greenspan encabezó la Reserva Federal, en EEUU se aceleró el proceso de desregulación, mientras que en los mercados financieros se multiplicaron los sofisticados “instrumentos” de inversión especulativa.
Greenspan, que hoy estuvo acompañado del ex secretario del Tesoro John Snow y el presidente de la Comisión de Valores, Christopher Cox, reconoció durante la sesión que estuvo “parcialmente equivocado” cuando se opuso a la regulación de algunos aspectos de la especulación financiera.
En un discurso en mayo de 2005, Greenspan afirmó con su estilo característico que “la regulación privada ha demostrado que es mucho más adecuada que la regulación gubernamental para constreñir la excesiva toma de riesgos”.
“Quienes confiamos en el interés de las instituciones prestamistas en proteger el patrimonio del accionista -incluido yo- estamos atónitos y no podemos creerlo”, afirmó hoy.
Por su parte, Cox reconoció que los responsables gubernamentales por la vigilancia y regulación de los mercados financieros cometieron “errores fatales” que han llevado el sistema financiero global al borde del caos.
El funcionario dijo que él y otros responsables de organismos reguladores “hemos aprendido muchas lecciones, y la principal es que la regulación voluntaria no funciona”.
Cox instó al Congreso a que “tape los agujeros en las regulaciones” que siguen poniendo en peligro la estabilidad económica. “Las lecciones de esta crisis del crédito apuntan, todas, a la necesidad de una regulación fuerte y eficaz, pero sin grandes agujeros”, agregó.
En lo que va de año, el Gobierno de EE.UU. ha asumido el control de entidades hipotecarias como Freddie Mac y Fannie Mae, ha nacionalizado parte del negocio de seguros con su intervención en American International Group (AIG), ha iniciado la compra de acciones en bancos privados y ha garantizado pagarés comerciales en un esfuerzo por desbloquear el crédito.
Con ello ha tratado de devolver la confianza a los mercados y de desatascar el mercado de crédito, que se encuentra constreñido. La crisis financiera está dañando también a las familias, que se enfrentan a ejecuciones sin precedentes de hipotecas, y el derrumbe de los precios de propiedades y otros activos.
La Vanguardia.es
Kundera y sus inquisidores, por M. Zgustova
MONIKA ZGUSTOVA 21/10/2008, El País.com
Milan Kundera ha sido víctima del furor postotalitario. La trama que rodea la acusación de que ha sido víctima podría ser una novela del mismo Kundera. Hay en ella una historia de amor, traición y espionaje, huidas, injusticias y mucho misterio. Los protagonistas tienen poco más de 20 años, son brillantes y de buen ver, les interesa la poesía y el pensamiento. La mañana del 14 de marzo de 1950, en Praga, un espía extranjero de origen checo, Dvoracek, solicita alojamiento a su amiga Militka y ésta mientras almuerza ese día con su novio, Dlask, le ruega que no la visite esa noche en la residencia de estudiantes donde vive porque va a estar con Dvoracek que le ha pedido cobijo. Esa noche Dvoracek es arrestado y sentenciado a 22 años de trabajos forzados en las minas de uranio de los que cumple 13 y tras los cuales huye a Occidente, convencido de que fue Militka quien le denunció.
Dlask y Militka acabaron casándose sin volver a hablar del asunto. Hasta que 60 años después, en su lecho de muerte, Dlask le contó a su esposa que en la tarde de aquel 14 de marzo había hablado del espía que iba a pasar la noche con ella a quien entonces presidía la residencia de estudiantes, el también estudiante Milan Kundera. Militka comunicó la revelación a dos jóvenes historiadores, uno de los cuales era familiar suyo, quienes decidieron investigar lo ocurrido. Y encontraron un documento de la policía que recoge una presunta denuncia del agente extranjero Dvoracek presentada por Milan Kundera en una comisaría del barrio pragués de Dejvice donde se encontraba la residencia. Únicamente a base de ese documento, el cual no está firmado ni por Kundera ni por nadie y que sólo identifica al escritor por su fecha de nacimiento, sin que conste ningún número de identidad como era preceptivo, los dos historiadores redactaron un artículo que ha dado la vuelta al mundo en el que concluyen que Kundera fue un delator en manos de la policía comunista.
El artículo dice que “parece ser” que Dlask le contó el asunto a Kundera, quien a su vez fue derecho a la comisaría para denunciar la presencia de Dvoracek en el país. “Posiblemente”, “es probable”, “parece ser”, “uno diría que” y “es muy posible” son las expresiones que con más frecuencia se repiten en el artículo publicado por la revista checa Respekt, la de mayor prestigio intelectual hoy en su país. ¿Cómo puede basarse una acusación de tan graves consecuencias en un único documento más que dudoso y usando tantas expresiones inseguras? Dudoso porque en la Checoslovaquia de los años cincuenta era práctica cotidiana por parte de la policía perpetrar denuncias, ya que cualquier agente que recibía una era condecorado con facilidad. No olvidemos que denunciar al “enemigo del pueblo” era muy bien visto por las autoridades, no en vano la ley declaraba culpables no sólo a los delincuentes sino a cualquiera que conociera un delito y no lo denunciase.
Tanto la prensa checa como internacional se apresuraron a recoger el artículo y difundir la culpabilidad de Kundera. De modo que asistimos a algo muy grave: la masiva inculpación de alguien en plena democracia sin someter los documentos exhibidos al mínimo rigor exigible, sin saber si hay otros documentos, sin escuchar a todos los testimonios y, sobre todo, sin conocer previamente la versión del propio implicado.
Kundera afirmó que nunca tuvo nada que ver con esa denuncia. Pero el caso daría un inesperado vuelco cuando otro testigo, el prestigioso crítico literario checo Z. Pesat, declaró tres días después de la publicación del artículo que aquel fatídico día, Dlask le había contado que él mismo denunció en la comisaría a Dvoracek. El testimonio de Pesat apenas mereció una breve columna en alguno de los medios internacionales.
De todas esas versiones se desprende que la realidad bien pudiera haber sido ésta: preocupado por la presencia de un espía -un hombre- en la habitación de su novia, Dlask fue a la comisaría y puso la denuncia en nombre del presidente de la residencia, Milan Kundera. Es por eso que la denuncia no está firmada, porque no fue Kundera quien la puso.
Lo que ocurrió ese día es incierto. Lo cierto en cambio es que la calumnia ha caído sobre el escritor y su integridad ética ha sido puesta en cuestión. La culpa de todo ello es la falta de rigor de los dos historiadores tan prestos en llegar a conclusiones. El Instituto para el Estudio de los Totalitarismos, al cual pertenecen, se fundó para estudiar el funcionamiento interno de los totalitarismos. Sin embargo, hasta ahora sólo se ha dedicado a buscar revelaciones escandalosas sobre personas que luego se demostró eran inocentes.
La semana pasada se vivió en Praga, desde donde escribo este artículo, un ambiente febril. El artículo dividió a los checos en dos mitades, según creyeran o no en la inocencia de Kundera. Y quién sabe cómo hubiera acabado todo a no ser por el testimonio de Pesat, al que se añade hoy un texto de Václav Havel, publicado en la misma revista Respekt, quien desde un profundo conocimiento y comprensión de las condiciones de vida bajo un régimen totalitario, exculpa a Kundera. Por su contundencia, el texto del ex presidente checo debería poner punto y final al asunto.
Monika Zgustova es escritora.
Mercados financieros en rojo, ante inminencia de recesión (o depresión)…
VOLVIERON A BAJAR LAS BOLSAS DE LAS PRINCIPALES ECONOMIAS DEL MUNDO. MAS SINTOMAS DE RECESION
Página/12
Los megapaquetes de rescate en Estados Unidos y Europa no parecen tener más impacto que amortiguar una caída que, de todos modos, se muestra inevitable. “La economía estadounidense ya está en recesión”, sentenció el Banco de Canadá.
Los anuncios conjuntos de los gobiernos, la ayuda de Francia y Japón a sus bancos y la posibilidad de que Estados Unidos disponga de 150 mil millones de dólares para impulsar el sector real de su economía no consiguieron continuar impulsando a los mercados. Mientras que cada vez más bancos despliegan su pedido de rescate, el índice Dow Jones cayó 2,5 por ciento y el Nasdaq otro 4,1 por ciento. En Europa, las principales bolsas cerraron con bajas moderadas y en Asia los resultados fueron mixtos. Ayer el Departamento del Tesoro norteamericano informó que las consultoras Ernst & Young y Price Waterhouse Coopers serán las encargadas de auditar la ejecución del programa de recompra de activos tóxicos por 250.000 millones de dólares impulsado por Bush y Paulson.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) anunció que revisará la “lista negra” de paraísos fiscales. La actualización estará lista recién para mediados de 2009 y el ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbruck, afirmó que Suiza debería pasar a integrar la lista de países que no cooperan en el área fiscal. La cotización del euro cayó el martes por debajo de los 1,31 dólares, su nivel más bajo desde marzo de 2007.
“La economía estadounidense ya está en recesión”, sentenció el Banco Central de Canadá, que bajó su tasa de interés un cuarto de punto para estimular su crecimiento. Según una encuesta privada, el 76 por ciento de los estadounidenses piensa que su país está en recesión que durará al menos seis meses. El pesimismo se extiende entre los norteamericanos a medida que las noticias negativas sobre la economía real se extienden. Yahoo redujo su beneficio un 64 por ciento y anunció que despedirá al menos 10 por ciento de sus empleados en los próximos dos meses para superar las dificultades económicas. Por su parte, las ventas semanales de los centros comerciales en Estados Unidos cayeron 1,6 por ciento la semana pasada; de todas formas, en términos interanuales los resultados continúan siendo positivos.
La Reserva Federal decidió ayer una nueva intervención de emergencia para comprar activos de corto plazo de los fondos comunes, ante los numerosos pedidos de rescate de inversores con carteras en ese tipo de instrumentos. El lunes el titular de la Fed, Ben Bernanke, había informado el lanzamiento de un paquete fiscal de 150 mil millones de dólares para impulsar el sector real de la economía. Este nuevo programa, llamado Money Market Investor Funding Facility, apunta a relajar las tensiones en los mercados de deuda de corto plazo y mejorar la situación de liquidez de los inversores. Para ello la Fed le prestará dinero a una serie de actores en condiciones de comprar certificados de depósitos, papeles comerciales y otros títulos con una maduración máxima de 90 días.
En París, 17 países reunidos por iniciativa de Francia y Alemania pidieron el martes a la OCDE que actualice la “lista negra” de paraísos fiscales que evitan cooperar con los investigadores que rastrean compañías y particulares que evaden impuestos, depositando sus ingresos en bancos del extranjero. En París estiman que pierden 30.000 y 40.000 millones de euros por la evasión en paraísos fiscales. Alemania propuso incluir a Suiza en la lista negra y además desde el Ministerio de Finanzas proponen crear una agencia calificadora de riesgo a nivel europeo para evaluar los productos financieros que funcione como alternativa a las muy criticadas Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch.
México, líder en desigualdad
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Redacción BBC Mundo
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En pobreza infantil, México ocupa el segundo lugar en la lista de la OCDE, después de Turquía.
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México es el líder en nivel de pobreza y en desigualdad de ingresos entre los 30 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Según las cifras del informe más reciente de la organización, titulado “¿Creciendo en la desigualdad?”, México encabeza la lista, seguido de Turquía y Portugal.
Luxemburgo, Dinamarca y Suecia figuran al final del ranking.
Tendencias paradójicas
México sigue manteniendo ese desafortunado liderazgo a pesar de haber experimentado en los últimos años una “caída significativa” en el nivel de desigualdad en el ingreso y en el nivel de pobreza.
“La desigualdad del ingreso de los hogares disminuyó más que en cualquier otro país de la OCDE durante los últimos diez años”, afirma el informe.
Este avance, aunque notable, no fue suficiente para perder el primer puesto de la lista: el coeficiente de disparidad de ingresos en México es todavía 1,5 veces superior a la media de países de la OCDE y dos veces superior al de Dinamarca.
En lo que a pobreza infantil se refiere, con un 22,2% de niños pobres, México ocupa el segundo lugar en la lista de la OCDE, precedido de Turquía, con un 24,6%.
Aumento generalizado pero “no espectacular”
La organización, con sede en París, concluye en su informe que la desigualdad social en términos de ingresos ha aumentado durante los últimos años en la mayoría de los países desarrollados.
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MÉXICO Y POBREZA
![]() El 22,2% de los niños mexicanos son pobres
Para uno de cada cuatro hogares con un jefe de familia en edad laboral, tener una persona asalariada no es suficiente para escapar de la pobreza
Fuente: OECD, “Growing unequal?” 2008
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Desde el año 2000 las diferencias de ingresos entre grupos sociales crecieron particularmente en Alemania, Canadá, Estados Unidos y Noruega.
En lo que a pobreza relativa se refiere la tendencia se repite en el caso mexicano: aunque el país experimentó una disminución, sigue estando a la cabeza de la lista, con más del 16% de la población viviendo en esas condiciones. Le siguen de cerca Estados Unidos y Turquía.
En el extremo opuesto se encuentra Suecia, Dinamarca, República Checa y Austria, con menos del 7% de sus habitantes debajo de la línea de pobreza.
Pero “el aumento de la desigualdad, aunque generalizado y significativo, no ha sido tan espectacular como la mayoría probablemente piensa”, puntualiza el informe.
Según la OCDE, la intervención de los gobiernos, mediante la redistribución de los ingresos, ha suavizado la tendencia a la desigualdad en los países desarrollados.
“Los gobiernos han fijado más impuestos y aumentado el gasto para compensar la tendencia hacia una mayor desigualdad. Ahora gastan más en políticas sociales que en cualquier otro momento de la historia”, afirma la OCDE.
Son los países del norte de Europa los que practican una política de redistribución más intensa y los que por tanto presentan desigualdades más moderadas, según los datos de la organización.
La crisis económica mundial y sus consecuencias de largo plazo, según E. Hobsbawm
| El británico Eric Hobsbawm ha sido llamado “el historiador vivo más influyente” por la revista New York Review, y su visión marxista empapa su prolífica producción. |
En estos días en los que las noticias instantáneas sobre la crisis financiera inundan los medios de comunicación, Hobsbawm concedió una larga entrevista a la BBC.
A los 91 años, Hobsbawm responde sobre los posibles cambios en la opinión intelectual sobre el capitalismo y sobre los efectos, duraderos según el, que tendrá la crisis económica mundial.
Aquí, los principales fragmentos de esa entrevista.
Muchos hablan de lo está pasando como un regreso al estatismo e incluso al socialismo. ¿Usted cree que es así?
Bueno, ciertamente es la más grave crisis del capitalismo desde la década del 30. Recuerdo un titular hace unos pocos días, en el Financial Times, que decía: “El capitalismo en convulsión”. Hacía mucho que uno no leía ese titular en el FT.
Ahora, creo que esta crisis está siendo más dramática por los más de 30 años de una cierta ideología “teológica” del libre mercado, que todos los gobiernos en Occidente han seguido.
Porque como Marx, Engels y Schumpeter han previsto, la globalización -que está implícita en el capitalismo- no sólo destruye una herencia de tradición sino también es increíblemente inestable: opera a través de una serie de crisis.
Y esto está siendo reconocido como el fin de una era específica. Sin dudas, se hablará más de (John Maynard) Keynes y menos de (Milton) Friedman y (Friedrich) Hayek.
Todos están de acuerdo en que, de una forma u otra, habrá un mayor rol para el Estado. Ya hemos visto al Estado como el prestamista de última instancia. Quizás regresaremos a la idea del Estado como el empleador de última instancia, que es lo que fue bajo FDR (Fraklin Delano Roosevelt) en el “New Deal” en Estados Unidos.
Lo que sea, será un emprendimiento público de acción e iniciativa, que será algo que orientará, organizará y dirigirá también la economía privada. Será mucho más una economía mixta que lo que ha sido.
¿Y qué del Estado como redistribuidor? Lo que se ha hecho hasta ahora parece más pragmático que ideológico…
Creo que será pragmático de la forma que era antes. Lo que ha estado pasando es que en los últimos 30 años el capitalismo global ha operado de una forma increíblemente inestable, excepto -por varias razones- en los países occidentales desarrollados.
Ellos se han mantenido, hasta un cierto punto, al margen, y por ello lo han minimizado.
En Brasil, en los 80, en México en los 90, en el sudeste asiático y Rusia en los 90, en Argentina en 2000: todos sabían que estas cosas podían traer catástrofes en el corto plazo. Y para nosotros eso implicaba caídas tremendas en el FTSE (bolsa de Londres) pero luego, seis meses después, recomenzábamos de nuevo.
Ahora, tenemos los mismos incentivos que habían en los ’30: si no se hace nada, el peligro político y social es profundo y eso es, después de todo, la forma en que el capitalismo se reformó a sí mismo durante y después de la guerra, bajo el principio de “nunca más” a los riesgos del 30.
No sólo los riesgos económicos -que el “New Deal” no fue muy exitoso- sino también los riesgos políticos.
Usted vio esos riesgos hacerse realidad: estuvo en Alemania cuando Adolf Hitler llegó al poder. ¿Usted cree que podría darse algo remotamente parecido a eso, como una consecuencia de lo que está pasando ahora?
En los años ’30 el efecto político neto a corto plazo de la Gran Depresión fue el fortalecimiento de la derecha, con dos excepciones. Una fue Escandinavia, que logró exitosamente moverse a la izquierda hacia regímenes socialdemócratas, y -curiosamente- Estados Unidos, donde reaccionaron a quien sería el equivalente de Bush.
A la izquierda no le fue bien en los ’30 hasta que llegó la guerra. Entonces, creo que ese es el principal peligro. En ese momento, hubo una izquierda fuerte en varias partes de Europa -incluyendo Inglaterra, con el partido laborista- pero hoy no la hay.
La izquierda está virtualmente ausente. Entonces, a mí me parece que el principal beneficiario de este descontento, otra vez con la posible excepción -al menos eso espero- de Estados Unidos, será la derecha.
¿Lo que vemos ahora es el equivalente de la caída de la Unión Soviética para la derecha? ¿Los desafíos intelectuales que esto implica para el capitalismo y el libre mercado son tan profundos como los desafíos que enfrentó la izquierda en 1989?
Sí, así lo creo, creo que este es el equivalente dramático al colapso de la Unión Soviética. Ahora sabemos que se terminó una era. No sabemos qué vendrá.
Tenemos un problema intelectual: solíamos pensar hasta entonces que habían dos alternativas, o una o la otra: o el libre mercado o el socialismo. Pero en realidad hay muy pocos ejemplos de un completo caso de laboratorio de cada una de esas ideologías.
Entonces, creo que tenemos que dejar de pensar en una o la otra y debemos pensar en la naturaleza de la mezcla. Particularmente hasta qué punto esa mezcla está motivada por la conciencia del modelo socialista y de las consecuencias sociales de lo que ha pasado.
¿Cree que regresaremos al lenguaje del marxismo?
Hasta un cierto punto, lo hemos hecho. Encuentro bastante extraño que el redescubrimiento de Marx lo han generado los hombres de negocios, ya que no hay izquierda.
Desde la crisis de los 90, son los hombres de negocios quienes empezaron a hablar en términos de decir: “Bueno, Marx predijo esta globalización y podemos pensar que el capitalismo está planteado como una serie de crisis”.
No creo que el lenguaje marxista políticamente será prominente; pero intelectualmente, la naturaleza del análisis marxista sobre la forma en la que el capitalismo opera verdaderamente será importante.
¿Siente un poco de reivindicación, después de años en los que la opinión intelectual iba en contra de lo que usted pensaba?
Bueno, obviamente hay un poco una sensación de schadenfreude (regocijo por la desgracia ajena).
Siempre dijimos que el capitalismo se iba a chocar contra sus propias dificultades, pero lo que yo siento no es reivindicación.
Lo que sí es cierto es que la gente descubrirá que de hecho lo que estaba pasando no ha producido los buenos resultados que se predecían.
Mire, por 30 años todos los ideólogos dijeron que todo iba a estar bien: el libre mercado es lógico y produce crecimiento máximo. Sí, decían, produce un poco de desigualdad aquí y allá, pero no importa porque también los pobres eran un poco más prósperos. Decían que funcionaría mejor que cualquier otra cosa.
Ahora sabemos que lo que pasó es que se crearon condiciones de inestabilidad enormes, que han creado condiciones en las que la desigualdad afecta no sólo a los más pobres, sino cada vez más a una gran parte de la clase media.
Sobre todo, en los últimos 30 años los beneficios de este gran crecimiento hemos sido principalmente a nosotros en Occidente en una condición de vida inmensurablemente superior que en cualquier otro lugar.
Y me sorprende mucho que el Financial Times diga que lo que esperan que pase ahora es que este nuevo tipo de globalización controlada beneficie a quienes realmente lo necesitan, que se reduzca la enorme diferencia entre nosotros que vivimos como príncipes y la enorme mayoría de los pobres y los desaventajados.
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_7680000/7680432.stm
Chile: Flores, de “Chile Primero”, se suma a Schaulsohn en “coqueteo” con la derecha
Chileprimero aparece más disponible a un pacto con la Alianza que el PRI
El presidente del PRI, el diputado colorín Jaime Mulet, dijo ayer que su colectividad a ningún evento tiene considerado un acuerdo con el bloque RN-UDI. Sin embargo, el ex ministro del Presidente Salvador Allende dijo que entenderse con la Alianza es más facil.
Por I. T. / L. F. / La Nación
Los rumores respecto de que el affaire entre la derecha y Chileprimero puede transformarse en una relación con proyección cobraron fuerza ayer luego de que el senador y ex ministro del Presidente Salvador Allende, Fernando Flores, admitiera que para su partido es más fácil entenderse con la Alianza.
Tras una actividad de respaldo al candidato del PRI por Santiago, Ricardo Israel, Flores abordó la convocatoria del presidenciable de RN, Sebastián Piñera, a ampliar el bloque opositor mediante un pacto con los descolgados de la Concertación. “Para Chileprimero hoy es más fácil conversar con la Alianza que con la Concertación. A la Concertación yo la veo amarrada al pasado y a mantenerse en el poder”, argumentó el legislador que, advirtió, que en cualquier escenario “una decisión no es fácil” para su movimiento, ya que una de las vertientes de la colectividad está ligada históricamente a la centroizquierda.
“Si la Alianza está dispuesta a ser una nueva alianza, más progresista, solidaria y que no tape los problemas de los derechos humanos, es posible que podamos sentarnos a conversar y aunar valores y programas para beneficio del país”, dijo. Con todo, Flores valoró la figura de Piñera: “Lo conozco desde hace un par de años y tengo respeto y una buena impresión de lo que hace”.
Pese a esta buena impresión, Flores negó que exista un cónclave programado para iniciar negociaciones sobre un pacto y no descartó que su corriente pueda levantar su propia alternativa para primera vuelta. “Chileprimero no está para ganar elecciones, sino que buscamos mostrar ideas y planteamientos y a veces hace sentido una candidatura presidencial para Chileprimero, que aunque no llegue a ser ganadora, contribuya a generar un cambio en la estructura social y política que impera”, adujo.
Coloma invita
Aun teniendo en cuenta estas diferencias, en la Alianza crece el interés por sumar a sectores que podrían ayudar al conglomerado a llegar al poder. Ayer el presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma, argumentó que para ganar se debe “crear un cuadro alternativo potente, en la medida que uno comparta un proyecto a futuro”. Agregó que con este objetivo podría configurarse una “macro Alianza”. El portavoz, Víctor Pérez, acotó que “después de las municipales se debería fijar un procedimiento y una metodología para concretar (el acercamiento) y no dejarlo en meros anuncios”.
“No hay duda de que tenemos que hacer un esfuerzo para concretar un triunfo en las elecciones parlamentarias y presidenciales”, arguyó el legislador, que pidió sumar al PRI.
Desde este espacio político, sin embargo, tal posibilidad fue descartada con vehemencia. Su presidente, el diputado Jaime Mulet, que a inicios de semana había dicho que “podría” dialogar con el accionista de Lan y los partidos aliancistas, manifestó ayer su repudio a acercar posiciones con la Alianza.
“No estaría por llegar a un acuerdo con Sebastián Piñera, ni en primera ni en segunda vuelta ni en ningún escenario. Nosotros estamos por corregir el modelo económico y Piñera es la antítesis de eso. Es imposible que él pueda representarnos”, argumentó Mulet, que aseveró que el PRI es “equidistante de la Alianza y la Concertación” porque apuesta a un “proyecto distinto”.
Frente a la opción de concretar de todos modos un pacto instrumental con la Alianza que permita a los miembros del PRI tener chances de permanecer en el Parlamento -en las legislativas el sistema binominal destruye al tercer actor-, Mulet precisó que “si fuera por un tema de cupos, nos habríamos quedado en la Concertación y ya”.
“Prefiero ser claro: en ninguna circunstancia nos uniremos a la derecha, por ningún motivo apoyaremos a Piñera, porque él es una Concertación elevada a cinco en cuanto a defensa del modelo neoliberal”, concluyó.
Una tesis similar fue esbozada desde la Concertación. Por vez primera en varios días, el ex Presidente Ricardo Lagos y el timonel socialista, Camilo Escalona, coincidieron en su análisis de la coyuntura. “Cada uno recoge lo que puede. En nuestro caso, lo que nosotros estamos recogiendo es este nuevo pensamiento que empieza a emerger después del fracaso neoliberal”, afirmó Lagos en referencia a que Piñera aplica un criterio de mercado para configurar uniones electorales.
“Aquellas visiones que colocan (en) el centro de todo al mercado, como el amo de la definición de ciertas tareas, creo que va a ser tema del pasado. Después de lo que ha ocurrido, más que nunca se necesitan políticas definidas por los ciudadanos, no por los consumidores”, dijo.
Escalona añadió que “Sebastián Piñera confunde la política con el juego bursátil”. “Sé que anda comprando acciones baratas. Ahí las encontró, ahí tiene a los aliados a bajo precio que andaba buscando”, acusó.
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Presidenciales en Chile: Ricardo Lagos, un "caudillo" apoyado por los empresarios?
En momentos de alta tensión política y variadas incertidumbres sobre los comicios Municipales de este fin de semana, la ciudadanía se pregunta; ¿qué pasa con la seriedad política y mirada país de personajes como Ricardo Lagos?
La historia política de Chile reconocerá que durante el mandato del ex presidente Ricardo Lagos se lograron avances importantes en diferentes ámbitos tecnológicos, económicos, constitucionales y de alta infraestructura. Pero con esa misma claridad se ha de reconocer que el gran capital financiero -especulativo o no- ganó y acumuló grandes cantidades de dinero que hoy están dentro y fuera del país.
Este importante y decisivo antecedente no es un dato más. Bien lo saben las organizaciones de trabajadores que tuvieron grandes movilizaciones para lograr míseros aumentos salariales o las organizaciones estudiantiles que nunca fueron escuchadas cuando pidieron en las calles reformas profundas al deteriorado e injusto sistema educativo que, finalmente, tuvo que ser intervenido y reformado.
Es posible que estos simples datos aclaren porqué cuando Ricardo Lagos terminó su mandato presidencial fue aclamado por los grandes empresarios y le pidieron que volviera… Y, sin ir más lejos, hace una semana por medio de El Mercurio, nada menos que el inefable Ricardo Claro Valdés dijo que “Lagos era el único que tenía perfil de estadista y conocedor de la realidad mundial”. Sin duda todo un apoyo al ex presidente en desmedro de los otros candidatos concertacionistas con tantos o iguales méritos.
En medio de toda esta vorágine y a 20 años de los festejos por el triunfo del No, entrevistado por el académico Carlos Peña (5/10/2008), Lagos reiteró oficial y públicamente que no será candidato y que “tan pronto termine el proceso -electoral municipal-, reanudaré las actividades que he venido ejecutando estos últimos dos años”.
A la luz de los últimos hechos relacionados con las pre candidaturas presidenciales y las zigzagueantes declaraciones de Lagos al respecto, la ciudadanía con justa razón se pregunta: ¿Si ya dijo que no a una nueva eventual candidatura a la presidencial, porqué no apoya de una vez a su correligionario, José Miguel Insulza? O; ¿porqué no respeta la institucionalidad que tiene la propia Concertación para elegir al nuevo candidato presidencial? Antes estas interrogantes, el ex presidente, simplemente, calla.
El que no calla es su ex jefe de gabinete, Carlos Rubio, quién con precisión declaró el pasado fin de semana que el Transantiago y los problemas en EFE hacen inviable una candidatura del ex presidente Lagos. Y, sentencia con seguridad plena que llegó la hora de José Miguel Insulza: “El sabe que yo y muchos que están cerca de mí estamos esperando que el PS tome la definición y lo designe candidato para trabajar en su candidatura. Yo tengo con Insulza una relación muy larga, desde la fundación del Mapu hace muchos años”.
También diferentes encuestas muestran con buenos resultados a Insulza y no a Lagos, como la reciente muestra del centro de estudios Giropaís. Y, lo mismo en otras materias de suma importancia para el país, como por ejemplo qué hacer ante la grave crisis financiera en el 2009 y que sin duda golpeara el crecimiento y empleo en forma severa. Insulza, ya tiene claro que como consecuencia de esta negativa coyuntura económica, el gobierno de Michelle Bachelet terminará con una marcada desaceleración y un aumento del desempleo, pero sin caer en una recesión. En este escenario, Insulza, sabe bien como confrontar con éxito al empresario candidato Sebastián Piñera que hoy aparece triunfante sin un contendor único desde la Concertación.
Por estas razones y otras, es justo que la ciudadanía le exija a sus líderes políticos una mínima coherencia y responsabilidad. Un estadista o simple servidor público no puede estar entre “ser o no ser”, esto daña la imagen que ha de tener nuestra democracia y ayuda a aumentar los signos de desconfianza que se tiene hacia la clase política. Por otro lado, estos personajes tienen el deber ético de no caer en la tentación del caudillismo que no es otra cosa que sacar adelante sus personalismos sin medir los costos que estas operaciones acarrean a las organizaciones políticas y a la ciudadanía que valora su conciencia y vota con esperanza mirando el bien común de la nación.
Jaime Escobar es Editor religioso de “Crónica Digital” y “Reflexión y Liberación”.
Santiago de Chile, 20 de octubre 2008
Crónica Digital
Literatura Cubana: "Lo que me interesa es escribir…", entrevista a Leonardo Padura
Por Danae C. Diéguez, Cuba
Esta es la conversación que sostuve con el autor de obras tan fundamentales como La novela de mi vida, o las que forman parte de Las cuatro estaciones y aunque no es la entrevista que todavía soñaba, (las circunstancias no permitían otra cosa) al menos tiene la impronta y la espontaneidad surgida al calor de una presentación llena de emociones y fidelidades.
-¿En qué cree que radica el éxito que tiene su obra entre los lectores cubanos? Lo digo pensando en que es uno de los escritores de ficción vivo, más leído…
-Mira para mí sigue siendo un misterio. Cuando me siento a escribir, tengo en la mente una serie de lectores ideales que son lectores muy exigentes. Por ejemplo, cuando escribí La novela de mi vida pensaba en lo que podía decir Ambrosio Fornet, lo que podía decir Enrique Saínz, que conocen muy bien esta época del siglo XIX, la vida de Heredia; y qué podía decir mi editora española Beatriz de Moura. Tengo la suerte tremenda de publicar en una editora española donde se respeta muchísimo la literatura, y donde la calidad literaria es un elemento que decide las publicaciones de esta editorial. Eso me obliga a escribir siempre con un nivel de exigencia para esos lectores que pongo en mente y digo, bueno a este lector lo convencerá esto que estoy escribiendo… Pero a la vez, para mí comunicarme con el lector también es algo que me preocupa; lograr que lo que yo esté escribiendo sea algo que llegue, que le diga algo a ese lector, sobre la realidad cubana, sobre la historia cubana, sobre sus propias preocupaciones, en general, sobre los elementos mas diversos. Creo que la combinación de esas dos cosas ha provocado al final que exista esta comunicación, esta respuesta del público.
“Hay además otros elementos que creo funcionan; el escribir estas novelas, que son cercanas al género policíaco, (cada vez se alejan más, pero siguen siendo novelas policíacas) en Cuba, donde hay una avidez muy grande por ese tipo de literatura, ya que apenas se publica literatura policíaca escrita fuera de la isla, la que se escribe aquí es poca y a veces la calidad no complace a los lectores. Siento que estoy en un vacío de compañía y por eso también los lectores se acercan a estos libros, buscando esta compensación. Por último, creo que la gente necesita leer sobre su realidad y la mayoría de mis libros, aunque yo me remita a Heredia caminando por las calles de la Habana, estoy hablando de La Habana de hoy también y eso es una necesidad de los lectores cubanos, es una necesidad muy compleja porque no solamente tiene que ver con la literatura, tiene que ver también con que la gente necesita el encuentro con otra dimensión de la realidad y cuando la encuentran en la literatura se identifican con ella”.
-Me interesa mucho oír su opinión, a partir de esto que me ha dicho de la novela policíaca, ¿cómo se inserta su obra dentro del género neopolicial iberoamericano?
-Se inserta en la medida en que es un tipo de novela de carácter urbano, es una novela en la cual los elementos fundamentales no son el enigma y no es la estructura de un misterio, sino que son la corrupción, la violencia, la pérdida de valores. Se conecta en la medida en que violo constantemente las reglas del género, en esta novela, cuando la leas, verás que el asesinato ocurre en la segunda mitad del libro, es decir, sabes que estás leyendo una novela de carácter policiaco pero no hay muertos, no hay asesinato, no hay delito. Recuerda que tradicionalmente las novelas policíacas empezaban con que llamaban al inspector, y le decían “oye, hay un muerto aquí y hay que empezar a investigar”. No, en este caso Mario Conde ni siquiera es policía.
“Por eso te digo que cada vez son menos policiales, pero desde que se comienza a leer el libro hay la certidumbre de que estás leyendo una novela policial aunque tiene códigos distintos. Esa violación de los códigos tradicionales es lo que hace que estos libros pertenezcan a ese movimiento del neopolicial”.
-Háblenos un poco de cómo convive el Padura ensayista, el Padura autor de una novela tan hermosa y que tiene una complejidad estructural mucho mayor como La novela de mi vida, y el Padura que sabe dibujar un personaje como Mario Conde, dentro del policiaco, un tipo marginal, en un mundo marginal. ¿Cómo logra transitar de la llamada alta cultura a la cultura popular, a la cultura de la calle, de lo cotidiano?
-Yo creo que eso se potencia incluso en esta novela. Decía que es como un tornillo esta novela porque va desde la bibliografía cubana del XIX, todo ese proceso que se debe a la gran riqueza cubana del XIX, cuando se hicieron aquellos libros hermosos; va al mundo del bolero y a las noches de los años cincuenta; y llega a una Habana sórdida, oscura, violenta, de hoy. Creo que la novela transita lógicamente por esos tres universos. Yo he hecho a fondo tres tipos de trabajos literarios, el periodismo, el ensayo y la narrativa. Cuando digo literario incluyo el periodismo porque considero que el periodismo puede ser una forma de literatura. Yo traté de hacer literatura con el periodismo y lo hice con la mayor capacidad y la mayor posibilidad que tuve en su momento. Igual cuando escribo ensayos, los he tratado de hacer, y lo sigo haciendo, igual que el periodismo, lo que con menos frecuencia, con la mayor profundidad que puedo.
“La literatura es mi oficio en estos momentos, es mi oficio y también trato de hacerla con toda la responsabilidad. A veces ocurre que hay asuntos en los cuales yo siento que necesito pasar de una reflexión a la otra, de la periodística a la ensayística, de la ensayística a la literaria, o de la literaria a la ensayística. Por ejemplo está el libro, Heredia, la patria, la vida, que son reflexiones que no cabían en la novela, pero que yo quería hacer porque me daba cuenta que había un vacío en cuanto a la reflexión de lo que significaba Heredia, no solamente para la poesía cubana, sino para la formación de Cuba como país.
“Yo decía, esto de alguna manera el lector lo encuentra en la novela, creo que está dicho en la novela, pero no está en términos ensayísticos, con fechas con datos, precisiones que necesitan otro tipo de lenguaje. Por eso hago el ensayo. A veces escribo crónicas, desde hace diez años colaboro con la agencia IPS. Ahora se va a editar para el año próximo un libro con esas crónicas, donde reflexiono, fundamentalmente, sobre la realidad cubana contemporánea”.
-¿Qué significa para Padura ser hoy un escritor coherente en Cuba?
-Mira yo creo que lo principal es ser lo más honesto posible, primero con uno mismo y segundo con el medio en el que vives. A mí no me interesa congraciarme con nadie, no me interesa representar, figurar, estar donde no tengo que estar. Lo que me interesa es escribir y siempre he dicho que lo mismo que digo en esta sala es lo que digo en París, o lo digo en cualquier ciudad del mundo donde esté presentando mis libros. Hablo, como te digo, desde la honestidad, no me interesa que me consideren un disidente, ni me consideren un tipo incómodo, ni que me consideren un alabardero del sistema. Trato de mantener la política lo más alejada posible de mi vida porque eso me da más libertad a la hora de escribir. Cuando tengo que hablar, porque a veces inevitablemente tengo que hablar de política, trato de hacerlo con la mayor objetividad y con la mayor honestidad posible.
“Cuando escribo mis libros escribo sobre los temas que quiero escribir, con la mayor profundidad con que quiero escribir, sabiendo que asumo determinados riesgos y bueno, esos riesgos, son los riesgos del escritor, del artista. Puede ser que haya personas a las que no les guste lo que dicen mis libros, pero de pronto me encuentro con una persona como la doctora Graziella Pogolotti, que antes de entrar a la presentación me dijo que le había encantado la novela, que le parecía hermosísima. Eso es muy satisfactorio, un juicio así, viniendo de una persona como la doctora Pogolotti, es casi como una consagración para cualquier escritor”.
Saber contar historias
por Danae C. Dieguez
Vuelve el investigador policial Mario Conde, ahora como comprador y vendedor de libros viejos. Así es recuperado por el escritor cubano Leonardo Padura Fuentes en La Neblina del Ayer, su novela más reciente, publicada en La Habana por ediciones Unión.
Una biblioteca que exhibe lo mejor y más selecto de la bibliografía cubana y el hallazgo de un recorte de periódico de 1960, anunciando la despedida de una bolerista de los años 50, se convierte en el pretexto para desarrollar una historia que contiene todos los atributos del llamado neopolicial.
El autor, gran fabulador, sabe contar historias, y esa capacidad la exhibe de manera excepcional en esta novela. El asesinato no se revela hasta bien avanzada la trama, mientras tanto Padura sugiere, con una habilidad madurada, un misterio que se centra en esa magistral biblioteca; de paso, el homenaje a los grandes libros y autores de la isla en el S.XIX y en el que no falta, por supuesto, quien fuera el protagonista de La novela de mi vida, José María Heredia.
Dividido en dos partes, en este caso caras, los títulos de las canciones del disco que grabara la bolerista: cara A, “Aléjate de mí”; cara B, “Me recordarás”, son convertidos en los ejes que articulan la historia. En un plano, todas las peripecias propias de la búsqueda y develamiento de un misterio; en el otro las cartas de amor que van revelando claves que se entrelazan poco a poco con el enigma por descubrir, mientras, las letras de estos boleros enuncian la atmósfera que la novela privilegia.
La Habana se incorpora nuevamente a las aventuras de Mario Conde, no es espacio inactivo, es fondo y personaje. La ciudad se revela nostálgica, cuando es pasado reavivado por la vida nocturna de los años 50; se impone violenta, cuando nos descubre los bajos fondos, marginales, en el mejor estilo de un realismo sucio; se manifiesta entrañable desde su arquitectura majestuosa, que guarda seres espectaculares, amigos inseparables, fidelidades insondables.
Padura pone a sus personajes deambulando nuevamente la ciudad y muestra una de sus caras más sórdidas y oscuras, nos devuelve La Habana de “un infante difunto”, transita del pasado al presente; siempre con el hálito de quien indaga en su realidad aunque la “neblina del ayer” sea el pretexto que el argumento refiera.
El autor ha perfilado con el Conde un personaje auténtico, lleno de complejidades que lo vuelven creíble. Con él ha construido “un modelo” que ha servido para homenajear atributos necesarios como el amor y la amistad. En los espacios en que el expolicía interactúa con los amigos se establecen diálogos, que no por consabidos a veces, resultan de una riqueza espiritual contrastante con la sordidez que emana del fondo de la historia.
En esta nueva entrega la obra transcurre, desde el punto de vista de la construcción literaria, entre los tópicos del género, ya abordadas en Las Cuatro Estaciones y la complejidad estructural de La novela de mi Vida. La habilidad narrativa de Padura, apoyada en un estilo que va de la descripción más descarnada, a las situaciones más tiernas, amparadas en un paisaje humano y físico lleno de ambigüedades y contrastes; hacen que esta novela se convierta, desde presupuestos ideoestéticos enarbolados en algunas de sus novelas anteriores, en otra suerte de eficacia para establecer el diálogo, tan necesario, con los lectores.
Es una novela que rinde muchos homenajes, como apuntara el propio autor, homenajes que se identifican a través de diferentes registros culturales, que van desde la alta cocina hasta las devociones literarias, pasando por lo mejor de nuestra música y lo terrible de nuestros olvidos. Es por eso, también, una novela a la sinceridad, a la autenticidad.
El ‘caso Kundera’ (¿delación o manipulación?) divide a los checos y a la opinión internacional…
PRAGA.- La prensa checa se mostró en estos días dividida por la causa de supuesta delación que ha salpicado al escritor de origen checo Milan Kundera, y que él ha negado rotundamente y comparado con un atentado ahora que empieza la Feria del Libro de Fráncfort.
“Historiadores y literatos se pelean sobre si creer o no el documento sobre Kundera”, titula este miércoles el influyente diario liberal checo ‘Mlada Fronta Dnes’.
El rotativo explica la postura del Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios (USTRCR), que da por fidedignas, y no falsificadas, las pruebas de delación, aunque no figure un protocolo policial firmado.
“A mí también me sorprendió”, según Vojtech Ripka, director del departamento de Documentación del USTRCR, quien verificó además la existencia de los agentes policiales implicados en el caso.
El autor de ‘La insoportable levedad del ser’ o de ‘El libro de los amores ridículos’ era en 1950 delegado de la residencia estudiantil de Praga donde iba a pernoctar el delatado, Miroslav Dvoracek, detenido y acusado de traición, por lo que recibió una condena de 22 años de prisión, de los que cumplió 14.
Ripka no aventuró si el motivo de la delación era por “miedo a las consecuencias de acoger a un extraño” o “por puro convencimiento”, y únicamente dio por buena la veracidad de la denuncia ante la policía, señaló a ‘Mlada Fronta Dnes’.
Por su parte, el periódico izquierdista ‘Pravo’ constata la sorpresa de algunos políticos por la publicación de supuestos materiales delicados sobre el afamado escritor. Se trata de “actas de la policía política comunista sin probar y sin estar firmadas por nadie, y que han sido entregadas a la prensa [...]. Es increíble”, señaló el ex presidente del Parlamento y antiguo disidente, Milan Uhde, en el ‘Pravo’.
El debate ha llevado a plantearse qué se debe publicar y qué no
El vicepresidente del Gobierno de coalición de centro derecha, Petr Necas, dijo que sería preciso “fijar unas reglas al instituto sobre quién es la autoridad que dice qué se puede publicar”.
El líder de la oposición parlamentaria, el socialdemócrata Jiri Paroubek, aseguró que eliminaría el instituto en caso de ganar las próximas elecciones legislativas. “Trasladaremos esta labor histórica a lugares de trabajo científicos, ya que no debe ser susceptible de politización”, dijo Paroubek.
El diario ‘Lidové Noviny’ considera que la existencia del acta policial, que describe los detalles de la presunta delación de Kundera, “hace muy difícil encontrar otra explicación”. El documento “parece una denuncia corriente, absolutamente normal. No observé en ella ninguna anomalía”, dijo al rotativo praguense Prokop Tomek, del Instituto Histórico del Ejército.
El jefe del PEN club checo, Jiri Dedecek, consideró, en declaraciones a ‘Hospodarske Noviny’, que la acusación “ha sido un argumento de márketing excelente”. “Creo que ahora la gente comprará mucho más los libros de Kundera, para descubrir ahí algunos aspectos de su vida que antes no veía. Para que comparen su verdadera vida con sus héroes literarios”, apostilló Dedecek.
EFE
Elemental, Kundera…
Por Gonzalo Garcés / La Nación
Llamado “La conciencia de occidente”, el escritor fue acusado de haber delatado en su juventud a un compañero de universidad que fue condenado a trabajos forzados. Y resulta más que oportuno que ahora, cuando nuestro propio tinglado financiero se derrumba, Milan Kundera caiga en desgracia. Abuchearlo nos levanta la moral. Nos recuerda lo buenos que fuimos.
Ya no se puede confiar en nadie. Resulta que los bancos no tenían la plata que prestaban. Resulta que somos globalmente unos 300 trillones de dólares más pobres de lo que creíamos (voy a tener que buscar una marca de atún más barata en el Líder).
Resulta que a la selección argentina le puede ganar cualquiera. Y encima, parece que Milan Kundera era un soplón.
¿Será verdad? Repasemos: Milan Kundera, el autor de novelas humanistas como “La insoportable levedad del ser” o “La broma”, la conciencia de occidente, es acusado de haber delatado en su juventud a un compañero de universidad, que fue condenado a trabajos forzados.
El hecho, reportado esta semana por todos los diarios del mundo, habría ocurrido en 1950. El delatado, Miroslav Dvoracek, había escapado de Checoslovaquia para evitar ser reclutado en el ejército; cuando regresó, lo hizo como espía al servicio de occidente. Iva Militka, una amiga, acepta alojarlo por una noche, pero le refiere el asunto a su novio y futuro marido, Ivan Dlask, que tiene sus sospechas respecto de Dvoracek. Resultado: esa noche Dvoracek es detenido.
Lo curioso es que el acta que registra la denuncia indica que el denunciante no fue Dlask, sino su amigo Milan Kundera.
Bien: nada nos reconforta más que un linchamiento. Y mucho mejor si el linchado era un referente ético. ¿Cómo, tantos años predicando y se guardaba semejante secreto? En realidad, Kundera no predicó demasiado: sus novelas hablan de personajes sufridos y estoicos, reflexionan sobre la posibilidad de permanecer enteros en la adversidad.
En los años 70, el público occidental entendió que se refería exclusivamente a la adversidad de vivir en un país socialista. Así que el endiosamiento de Kundera, que fue en verdad desmesurado, cabe achacarlo más bien a la necesidad que occidente tenía de sentir que “hacía algo” por los oprimidos del estalinismo.
Kundera, además, no era un converso al capitalismo, sino un propugnador del “socialismo con rostro humano”. Se convirtió así en nuestro comunista preferido: si lo cubríamos de dólares y premios, podíamos sentir que éramos también un poco heroicos, un poco sufridos y hasta progresistas.
Pero ser tan generoso, a la larga, cansa. Y resulta más que oportuno que ahora, cuando nuestro propio tinglado financiero se derrumba, Kundera caiga en desgracia.
Abuchearlo nos levanta la moral. Nos recuerda lo buenos que fuimos con esos socialistas que, por lo visto, eran todos igual de infames.
PIEZAS QUE NO ENCAJAN
Otro factor vuelve atractivo al caso Kundera: la posibilidad de encontrar rastros de la delación, ese “pecado original”, como lo llamó con incomparable gazmoñería un diario alemán, en sus ficciones. Casi nadie sabe bien para qué sirve la literatura.
¡Qué buena noticia, descubrir que sirve para husmear en los trapos sucios de un famoso! Ahora ya podemos volver a leer a Kundera con pasión. Notar, por ejemplo, que el protagonista de “La insoportable levedad del ser” es un médico que un día, como Dvoracek, es acusado de agente imperialista y lo pierde todo.
Vaya, vaya: ¿Kundera pensaría en su víctima? ¿Y qué tal este título de uno de sus primeros libros: “El libro de la risa y el olvido” ¿La risa de Kundera tras salirse con la suya, el olvido de su infamia? Así podríamos seguir un rato.
Éstos, me parece, son algunos de los sentimientos que rondan en la comunidad progre de Europa y Estados Unidos. Pero desde este rincón austral, y por lo que pueda valer, veamos si a simple vista la historia se sostiene.
Kundera ha negado todo. Esto era de esperar. Hace años, cuando Günter Grass admitió que había formado parte de las SS, el escandalete fue considerable; pero al menos Grass había confesado por iniciativa propia. Más duro lo habría tenido si lo hubiera descubierto un periodista avezado.
En cuanto a Kundera, no obstante sus protestas, ahí está el acta con su nombre. El servicio secreto checo niega que pueda ser una falsificación. A mí me gustaría saber algo: en 1968, cuando los soviéticos entraron en Checoslovaquia, Kundera cayó en desgracia. ¿Realmente es descartable que hayan forjado entonces una calumnia contra él? Pero lo más sospechoso es el silencio de Iva Militka. Durante sesenta años sufrió el estigma de los soplones.
Y tenemos que creer que su marido, Dlask, sabía que el verdadero culpable era un famosísimo escritor, sabía que con una llamada telefónica su mujer quedaba libre de cargos, pero se abstuvo. Hay matrimonios que se llevan mal, pero todo tiene sus límites.
Lo que me parece indiscutible, en cambio, es la interpretación policial de las novelas de Kundera. Y no sólo espero ansioso nuevas revelaciones, sino que invito a los investigadores a escrutar la obra de otros. Como mínimo hallaremos en los “Veinte poemas de amor” la prueba de que Neruda abusó sexualmente de una muda autista (“Me gusta cuando callas porque estás como ausente “). “Putas asesinas” no nos dejará dudar que Roberto Bolaño, en sus ratos libres, fue travesti y asesino serial.
Y al pasar estremecidos las páginas de “La fiesta del chivo” sabremos que Mario Vargas Llosa, en realidad, era el general Trujillo. Se avecinan tiempos gloriosos para la crítica literaria.
De la crisis financiera a la recesión internacional: causas, remedios y perspectivas…
ENTREVISTA EXCLUSIVA CON EL ECONOMISTA FEDERIC LORDON, JEFE DE INVESTIGACIONES DEL CNRS FRANCES
El respetado economista que predijo la crisis en su último libro dice que no se acabó el capitalismo, sino apenas una de sus fases. Avisa que la Argentina y América latina corren peligro y que EE.UU. entró en un colapso irreversible.
Por Eduardo Febbro
Desde París
Frédéric Lordon escribió un oráculo sobre el sistema financiero internacional. Este economista francés, jefe de investigaciones en el CNRS, Centro Nacional de la Investigación Científica, autor de decenas de trabajos reconocidos mundialmente y de varios libros, expuso los resortes de la crisis y su resultado final –la actualidad– mucho antes de que los mercados mundiales y el sistema bancario internacional quedaran de rodillas. Su último libro, ¿Hasta cuándo? Para terminar con las crisis financieras, ofrece un aplicado diagnóstico de las raíces que condujeron al sistema al abismo de las pérdidas megamillonarias y a la intervención de los Estados. Al mismo tiempo, en el análisis técnico de las desviaciones del capitalismo aparecen en el horizonte las líneas del futuro. Esas líneas ya son un presente cuyo efecto se propagó por todo el planeta. Lordon no duda en vaticinar un futuro que se anuncia crítico, recesivo, con desempleo. En esta entrevista con PáginaI12, Lordon vuelve sobre la “matriz” de la crisis, analiza sus componentes y refuta la idea de que el colapso sea, como muchos sueñan aún, el fin del capitalismo.
–La crisis financiera dio lugar a una suerte de canto universal. Muchos analistas, economistas, ideólogos y dirigentes políticos proclaman que el capitalismo llegó a su fin. ¿Cree usted que ese enunciado es pertinente?
–Ni lo uno ni lo otro. Lamentablemente tengo serias dudas de que el episodio que estamos viviendo sea el fin del capitalismo. Por lo general, la gente cae en una confusión conceptual entre el capitalismo y las configuraciones del capitalismo. En la realidad histórica nunca observamos el capitalismo. Observamos siempre una configuración del capitalismo. Esas configuraciones cambian en la historia. Por ejemplo, en Europa, de 1945 a 1975 vivimos en una configuración del capitalismo. Esa configuración entró en crisis y se instaló otra, que es lo que podríamos llamar el capitalismo desreglamentado con una línea financiera fuerte. Es esa configuración la que está en crisis.
–Todo parece estar entre las manos de quienes pugnarán por mantener el esquema y quienes, por el contrario, quieren regularlo, cambiarlo.
–Sí, todo dependerá de la reacción de los políticos. En este contexto se puede temer que, bajo la influencia de los grupos de presión, de la industria financiera, el sistema siga vigente gracias a un compromiso por lo bajo, un compromiso para hacer lo mínimo. En ese caso ingresaríamos en una variante más regulada de la configuración del capitalismo financiero actual.
–El otro discurso de moda es la celebración de la vuelta del Estado.
–Posiblemente vamos a asistir a una modificación de la proporción del Estado y del mercado en la organización económica de las sociedades. El mercado probó su quiebra absoluta y habrá que sacar conclusiones. Desde ya, las presiones políticas, las de la opinión pública, serán de mucha potencia. Imagínese que hace años que nos vienen diciendo que no hay cien millones de euros para financiar la protección social pero, de pronto, así, de la nada, se pueden encontrar cientos de miles de millones de euros de un día para otro para rescatar a los bancos. Eso impactó a la opinión pública. Creo entonces que esa tendencia del retorno del Estado en la reglamentación y la organización de la economía se va a reafirmar.
–Como usted lo demuestra en su libro, el colapso actual es una crisis profunda de regulación.
–Sí, ésta es una crisis específica, genérica y singular. Todo el problema al que asistimos proviene del hecho de que se dejaron las finanzas de los mercados hacer lo que les diera la gana. Hubo una autonomía casi total y una reglamentación muy débil. La banca financiera se sirvió así de esa libertad para empujar la búsqueda de la rentabilidad hasta los extremos. En regla general –y la buena teoría financiera así lo señala–, cuando la rentabilidad es fuerte el riesgo es también importante. Se creyó que la innovación financiera había permitido emanciparse del riesgo. Se trata de un error trágico. Es obvio que en todo lo que está pasando lo que está en juego es la instauración de la reglamentación. Pero agrego que esta crisis tiene una singularidad que no han tenido otras. Es una crisis que revela las tendencias profundas del régimen de acumulación de capital en el cual estamos desde hace 20 años. Eso es lo nuevo.
–En ese contexto de una nueva regulación, usted plantea cuatro principios de acción y nueve propuestas. El primer principio consiste en impedir la creación de burbujas financieras.
–Eso es un elemento fundamental. La finanza tiene la asombrosa capacidad de crear una situación que se llama “riesgos sistémicos”. Y precisamente, el riesgo sistémico se traduce en una suerte de secuestro de los poderes públicos: la finanza tomó como rehén al poder público. Ahora bien, la finanza de los mercados tiene una tendencia espontánea a crear burbujas. Ocurre que en cuanto una burbuja se forma ya es demasiado tarde, la burbuja va a explotar. En ese momento el riesgo sistémico se expande y los poderes públicos son otra vez rehenes de la situación. Si se quiere evitar que situaciones similares se repitan, hay que destruir las causas que producen esos efectos. Y las causas están en la formación de las burbujas financieras. Todo esquema para reglamentar las finanzas debe fijarse ese objetivo estratégico: impedir que se formen las burbujas.
–Dos de los grandes interrogantes que quedan en suspenso es quién va a pagar y en qué proporciones la economía real está dañada.
–Es una cuestión muy dolorosa porque la economía real va a pagar muy caro todo lo que ocurrió. Y lo va a pagar de dos maneras: una, a través de los contribuyentes. Los planes de intervención pública, es decir las nacionalizaciones de los bancos, la recapitalización, no hay duda alguna de que eso sale del presupuesto del Estado. Pero esto es lo menos doloroso. El verdadero dolor vendrá con la recesión que acompaña la crisis financiera. Temo que esa recesión será de una gravedad excepcional. La disminución de las remuneraciones y la explosión del desempleo serán una auténtica carnicería social. Los bancos perdieron tantas sumas, el mercado de crédito interbancario está en una situación tal que el sistema bancario está poniendo término a los préstamos. Y en cuanto los bancos dejan de prestar dinero, la mortalidad de las empresas se vuelve fulminante. Habrá entonces una ola gigantesca de quiebra de empresas. El choque va a ser muy duro.
–Y para los países como la Argentina, ¿cuáles son las consecuencias calculables?
–Creo que hay una fase de la crisis en la que recién estamos entrando y que es la internacionalización. Me refiero a lo que está fuera de la esfera norteamericana y europea. Estamos por ejemplo asistiendo a tensiones en el mercado de cambios, tensiones monetarias, mucho más allá de los Estados Unidos y de Europa. No me llamaría la atención que esas tensiones lleguen a América latina. El fenómeno puede llegar a ser similar. Las instituciones financieras privadas de Occidente que tienen necesidad de liquidez, de fondos urgentes, van a repatriar los haberes que están invertidos en los mercados emergentes y contribuirán así al derrumbe de los mercados.
–¿En qué medida una crisis financiera como ésta marca el ocaso de la superpotencia de los Estados Unidos?
–La era de la superpotencia norteamericana se acabó. La economía y la sociedad norteamericanos en tanto potencias, entraron en una dinámica de ocaso irreversible. Los nuevos polos de potencia están en Asia, en China. En un lapso muy corto, cuatro años, el imperio norteamericano se quebró en dos costados distintos: Irak y la crisis financiera.











